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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año X

Abril de 1953

Núm. 4

{/ Ce1rte1u1,-ic del Pcet11 JOSE MARTI,
AGONIA Y DEBER
Ju111r '/1ic11Jic ~11/le9c
'

ERNESTO MADERO

Este año, grávido de conmemoraciones centenarias singu•
larmente para México, -Hidalgo, Martí, Díaz Mirón, Pez.a-,
tiene también para la Península Española particular significa•
ción, pues habrá que recordarse en los ámbitos universitarios, ce•
náculos, academias, tertulias y grupos de hombres de letras, la
figura del poeta romántico don Juan Nicasio Gallego, 1777·
1853, cuya vida y obra, apasionadamente juzgada por el con•
cepto elogioso o por adversa fortuna, ha de alcanzar la palabra
memoriosa.

CENTENARIO MARTIANO
Hizo 100 años, el 28 de enero de 1853, nació en La Haba•
na -en el humilde rincón de la Calle de Paula que es hoy reli•
quia venerada por el pueblo de la Isla- el cubano José Julián
Martí y Pérez. Al cumplirse el primer centenario de la histórica
fecha, recordar a Martí se torna obligación inescapable: su palabra sigue siendo llamado urgente a rescatar la dignidad del
hombre americano.

Juan Nicasio Gallego, por su clásica orientación y discipliMartí no tiene paralelo en el Continente. En él se conju-na pertenece, como Don Manuel José Quintana, al grupo de garon-la niñez dolorosa, la adolescencia heroica, la juventud ba•
poetas que prolongan las tradiciones del siglo XVIII.
talladora y la madurez coronada en el. martirio, para hacer de
su existencia lo que Unamuno llamó ula vida más conmovedora
Su elegía a los caídos del DOS DE MAYO (1808), más y dramática de América".
descriptiva y concreta que las odas de Quintana, de insuperable
emoción, riqueza de imágenes y forma perfecta, fué la que ma•
Para celebrar el centenario martiano, habrán de oírse vo•
yor popularidad tuvo en tu tiempo ( entre las composiciones ces múltiples. La de quienes hoy mismo pelean en Cuba por la
consagradas a aquella fecha gloriosa y sangrienta), y una de las paz y el pan del pueblo; la de cuantos no han olvidado, en el es•
más recordadas en nuestros propios díás en España:
pacio ancho de América Latina, el t:alor con que Martí defendió
la independencia de nuestros pueblos, frente al Norte advenediNoche, lóbrega noche, eterno asilo
zo ••• Y la de los hombres que aman y conocen al Apóstol, y se
del miserable que esquivando el sueño
amparan en sus propias palabras al celebrar jubilosos la fecha
en tu silencio vigoroso gime,
inolvidable: ''Para rendir tributo, ninguna voz es débil".
no desdeñes mi voz: letal beleño
Minutos antes de que el tren detu- sentó a su hijo -José Martí- con un
presta a mis sienes, y en tu horror sublime
viera
su marcha, todo era bullicio en- mexicano, Manuel Mercado, quien era
empapada la ardiente fantasía,
tre los pasajeros a pesar de que esta- ya el amigo invariable de la familia.
da a mi pincel fatídicos colores
Después subieron a un desvecijado
ban a punto de sonar las doce de la
con que el tremendo día
noche. Los viajeros ordenaban sus coche de punto y se dirigieron por
trace el fulgor de vengadora tea,
abigarrados equipajes y se las arre- las calles viejas al nuevo hogar. Allí
glaban para cuidar las gardenias com- esperaba la madre, doña Leonor, any el odio irrite de la patria mía,
pradas
al paso rápido del convoy por siosa de envolver a su muchacho en
y escándalo y terror del orbe sea.
El poeta, ciertamente, escribió poco; y no parece haber te•
nido en grande estima sv.s obras. Sin embargo de eso, ha dejado modelos insignes de armonía, de versificación esmerada, de
acendrado gusto, de expresión noble y grandilocuente.

Lo más estimable de su producción son la ODA A LA DEFENSA DE BUENOS AIRES (1807) -con la cual se dió a co•
nocer-, saturada de fervoroso patriotismo, y las elegías A LA
MUERTE DE DOÑA ISABEL DE BRAGANZA (1819) y A
LA MUERTE DE LA DUQUESA DE FRIAS (1830 ), de seve•
ro estilo clásico y suma perfección.
Educado con las doctrinas de la disciplina clásica -se ha
dicho de Gallego- vió el poeta·con un sentimiento de antipatía
(Pasa a la Pág. 1)

Córdoba y Orizaba. En uno de los vagones de segunda, mientras las madres cubrían a sus pequeñuelos con el
rebozo para poder sacarlos al aire húmedo de principios de febrero, un joven de mirar hundido alistaba la pobreza de su maleta, en la que traía
cariñosos recuerdos para la familia
que le esperaba: venía de un largo
viaje, desde España, a refugiarse en
tierras de México.

Al bajar al andén, cayó en los brazos de su padre, don Mariano Martí
-antiguo soldado español y ahora dedicado a menesteres de sastreríaque apenas disimulaba la emoción de
volver a estrechar al retoño ausente.
Pasados los primeros minutos de aturdimiento, el viejo don Mariano pre-

una caricia húmeda de lágrimas silenciosas y tratando de adivinar si
aquel pedazo de su corazón vendría
resintiendo, en el cuerpo débil y enfermizo, la dolencia que le dejaron
los grilletes del presidio.
ía en su cuarto, Martí dejó escapar
el solJozo que le estrujaba el pecho:
desde que vió a don Mariano en la
estación había advertido el traje negro y la expresión conturbada de su
padre. Cuando el vapor inglés que le
trajo a Veracruz se aventuraba por el
mar, había muerto Ana -trenzas claras, ojos de esperanza como sus dieciocho años- la hermana consentida
cuyas cartas le habían alegrado puntualmente las soledades deEspaña.
(Pasa a la Pág. 2)

�JOSE MAR TI, ...

(Viene de la la. Pág.)

deben ir a la escuela de la gloria. Es
bello que los indigenas descalzos repitan las ideas que consagran sus derechos: es bello que el pueblo tenga
absoluto y pleno concepto de su dignidad y de su honra".
nos.
Marti le ha tomado el pulso a MéxiSus compañeros de redacción en los
co y se da cuenta de que, a pesar del
periódicos y revistas de México, eran
gran impulso liberal que anima al país,
liberales de gran estatura, sostenedores de Lerdo de Tejada. Algunos, co- los licenciados verbosos que hablan
de Libertad y Progreso, tienen olvimo A1tamirano y Ramirez, habrían de
dados a los indios. Desde entonces,
dejar huella profunda en las letras Y
expresa
que América ha de ser granel pensamiento mexicanos. Y sin emde
a
condieión
de liberar a sus granbargci, el joven cubano, jamás estuvo
des
masas
oprimidas
y señala el pelia nivel que desmereciera junto al brigro
de
que
nuestros
pueblos caigan
llante grupo que formaban aquellos
bajo
la
tirana
de
los
hombres
"de esintelectuales, participes o herederos
inmediatos de las luchas de Reforma. padón o retórica".
Haciendo gala de mesura para no
Más todavía; sus escritos no son la cocrear
problemas en la prensa Y el pais
laboración de una pluma iniciada en
que
lo
acogen, Marti no deja pasar
el periodismo, sino que en cada línea
oportunidad
para referirse al dolor de
encierran una lección de patriotismo,
su
Isla
maniatada.
Recibe informes
una advertencia oportuna de los peligros internos y externos, una espe- sobre la resistencia armada de los
mambises y entonces se duele de la
ranza en un mundo de justicia.
Abre su colaboración en la "Revis- inactividad forzosa en el destierro:
ta Universal'\ firmando la columna "¡Ira y vergüenza para los que no lu"Boletín" con el seudónimo de Orestes chamos a su lado!" -escribe al leer
y dedica sus primeras cuartillas pre- un periódico salido de la manigua
cisamente a la celebración del 5 de sublevada.
La reiteración que Marti hace del
Mayo (1875). Ninguna fecha mejor
partiotismo
cubano, llega a crearle
para que comience a inundar a Méxiconflicto
en
los
periódicos. Desde las
co con sus renglones paradigmáticos.
de nuevo en el camino para el que había nacido: no era él señorito de m~lindres, sino un combatiente por la _libertad, el decoro, la dignidad Y la. mdependencia de los pueblos amenca-

Habla Martí en el "Boletín", no como
un extranjero recién llegado que busca horizontes y rumbos, sino como un

politico que sabe lo que quiere el pueblo y que conoce y siente en todas sus
aristas el arraigado patriotismo de los
mexicanos. No tiene Marti en Cuba
patria libre a la que cantar y dirigir.
Su deber, mientras tanto, será el de
dar a México sus fuerzas para que no
pierda el camino.

Estas son las palabras con que Marti despunta: "El culto es una necesidad para los pueblos ... Extinguido por
ventura el culto irracional, el culto de
Ja razón comienza ahora".
"Bien hace el pueblo

'

' ' f,r
'.

i¡¡

levantarse la cortina y hacen salir al
novel autor entre ovaciones y lluvia

Rosario; de él se decia que "atesora-

A lo largo de la crónica, nos dice
cómo ante la tumba de Ignacio Zaragoza -el vencedor de los Fuertes de
Loreto y Guadalupe- desfilaron los
hijos del pueblo, hablando su propio
lenguaje: los miembros del Gran
Circulo de Obreros y los estudiantes
de la Universidad.

flor tronchada cuyo corazón no resis-

ba en sus ojos todo el calor de su isla

Junto a ellos, obreros y estudiantes,

tió al nivel del altiplano. Un poco
más y hubiera alcanzado a recibir al

nativa"; pero, pocos sabían de la he-

está José Marti. Cuando se refiere a

rida que minaba el alma de Marti:
¿cómo olvidar que a los 16 años, sien-

los primeros, 1 goza al anotar el nombre proletario afirmando que "es hermoso escribir estas palabras". Y al
mencionar al estudiante Becerra Fabre, que habla en representación de
los universitarios, señala su alegria
porque "se ha hecho querer de los los

Tal vez aquella misma noche, Martl
concibió sus primeros renglones en

La semana anterior de su arribo a
México babia cumplido 22 años. Era

México: "Mis padres duermen, mi her•
mana ha muerto ... " Y en el amanecer

realmente un muchacho dispuesto ál
amor de Concha Padilla, la admirada
artista del "Principal" o al flirteo con

desvelado, sin duda imaginó Jo que
pudo haber sido la vida de aquella

de Europa, el pintor michoacano Manuel Ocaranza, que babia partido meses antes atraido por el espejismo de
los vernisages parisinos.

Rayando el alba, Márti durmió un
par de horas, para iniciar después el
primer día de su estancia en México:

un largo paseo por la Alameda, que
habría de convertirse al correr de los
meses en su rincón favorito; búsque.
da de programas de teatro, para refrendar sus inclinaciones al drama,
avivadas en Madrid y Zaragoza; iniciación en la amistad de mexicanos
como Mercado, Altamirano, Ramírez,
Villada, Gorostiza, Peón Contreras,
Baz, Peza, Sierra, Gutiérrez Nájera ...

En intima colaboración y amistad
con lo más notable de la i'nteligencia
mexicana, Martí encontró abiertas de

inmediato las rejas de la hospitalidad.
Y más aún: pronto se convirtió en el

más admirado y atractivo visitante en
salones tan exclusivos como los de
Rosario "la de Acuña", luciendo el

1

Pero también hay días de gloria para el cubano, cuando los aplausos siguen al telón que cae en el ''Princi-

premia a los héroes".

novio que también regresaría pronto

. 1

mexicano . tcmente particular".

pal", cerrando el estreno de su obra
"Amor, con amor se paga". Vuelve a

,,
1,

mo de la Portilla hace un llamado de
atención "al amable escritor que tanto empeño toma por sacar a plaza ...
La cuestión de Cuba". Marti siente el
aguijonazo, sobre todo porque viene
de don Anselmo, amigo español que
ha tenido para él deferencias especiales. No da Marti la callada por respuesta: jamás perturbará la tranquilidad del pais que le acoge; pero afirma su derecho a defender la independencia de la tierra que to vió nacer
y termina, con aquella dignidad que
le era inseparable, reconociendo que
debe a De la Portilla "un favor tris-

- continúa- en celebrar el dia en que
el enemigo de su libertad fué atacado
y abatido: esta fiesta no significa odio,
esta fiesta significa independencia patria... Se olvida a los caidos pero se
Retrato mexicano de José Martí, de Valle/o
1 ,,'

columnas de "La Iberia", don Ansel-

brillo de su inteligencia, la música de
su poesía desbordante y el prestigio
de su destierro patriótico.

do casi un niño, había sido condena-

do a prisión por defender a su Patria? ¿ Cómo disimular el dolor fisico
de la hernia que le dejó el trabajo forzado en las canteras de San Lázaro?
¿ Y las cicatrices en los tobillos, por
las cadenas que le amarraron de la
cintura a los pies?... Nadie hubiera
adivinado que aquel mozalbete, asiduo
asistente a las funciones del "Principal", modesta pero escrupulosamente
vestido; manejador de ademanes personalisimos y desenvueltos, había esta-

do a punto de ser condenado a muer-

hijos honrados del trabajo".
Marti sabe que su estancia en Mé-

xico habrá de madurarlo para la tarea futura del 95. ¿Cómo aprovechar
los días en la tierra dil Juárez, la vida

con el pueblo que es ejemplo de rebeldias y heroísmos? Pues ayudándole .a tener conciencia de sus deberes propios y a conocer el lenguaje

te, antes de llegar a los 17 años, "por
sospechas de infidencia"...
Tal vez la única que seguía vivien-

de la solidaridad.

do a diario la pena de aquellos días

de Martí. Sus ojos caen paternalmente sobre un indito descalzo que sube
a la tribuna para glorificar a los héroes de la Patria. Aquel pequeño des-

era doña Leonor, cuyas manos tem-

blorosas ----&lt;lscapando a la vigilancia
de los carceleros- haban introducido
unas diminutas almohadillas entre los
bárbaros grilletes y la carne lastimada de su niño presidiario.

Pero Marti era hombre de lucha y
apenas desahogados los compromisos
inaplazables, mitigada la necesidad imperiosa del hogar atribulado, se metió

El indio embrutecido por la miseria
y el alcohol, es preocupación amarga

calzo, ante el asombro de la concurrencia, pronuncia un magnifico dis-

curso. Marti le · dedica palabras que
son confesión de su amor al pueblo
mexicano: "... es bello que los niños po-

bres formen en la procesión del Cinco de Mayo: los hijos de la pobreza

Armas y Letras + Pág. 2

de claveles. Asiste lo más granado de
la vida literaria y social. Marti descubre en un palco a su paisano el poeta Pedro Santacilia, acompañando a
la familia de Juárez; y más al fondo,
luciendo una belleza que de inmediato reconoce como venida del Caribe,
una muchacha que sonríe y bate palmas en honor del dramaturgo en cierne.
Ni la señorita disimula su entusias-

mo por el joven literato, ni Martí es
corto en lances de galanteria. Ella
es Carmen Zayas Bazán, también cubana y recién llegada a México, botón
privilegiado de familia rancia y pudiente. Nace el idilio con todos los
atributos del momento: celos de Carmen, porque Marti no acaba de poner fin a sus amorios con la Padilla;
reticencias de la familia aristócrata,

por el origen humilde y la pobreza
del pretendiente. Sin embargo, pronto
queda sellado el compromiso.
Marti se ha enamorado y gana el
corazón de Carmen, luciendo dignidad
junto a pobreza; nobleza de alma junto a la cuna humilde; el presente apa-

"Principal" y los menesteres periodís-

ticos que ya le permitian desenvolverse con mayor holgura. Las advertencias literarias de i\larti sobre los
hombres de espada al cinto, adquieren una actualidad inquietante.
Riva Palacio ataca con violencia al
gobierno. A distancia se oye cómo
Porfirio Díaz y Donato Guerra, impetuosos y jóvenes, afilan el machete. La
prensa agresiva se vuelva en censuras

a Lerdo de Tejada y en las páginas de

"El ~fonitor", "El Pájaro Verde" y
"E Siglo" se atreven a llamarle "dictador". Se caldean los ánimos y la
temperatura politica sube de grado al
iniciarse el año de 1876. A principios
de febrero los periódicos ultramontanos publican a bombo y platillo los
llamados de Diaz a la rebelión. Marti
no es ajeno a la defensa que de Lerdo
hacen la "Revista Universal" y "El

Eco de Ambos Mundos". El año transcurre preñado de inquietudes, por
una revuelta que cunde y amenaza.

La reelección de don Sebastián,
antes que fortalecer su gobierno, pa-

rece un toque de desbandada. Quienes ]e sirvieron en sus días de gloria
comienzan a abandonarlo; la mayoría

de los intelectuales -en nuestro país,
casi siempre, dispuestos a servir al

que más paga- poco a poco le vuelven las espaldas y preparan su adhesión al sol que más calienta.
Antes de que la mano del soldadón
de Oaxaca se apodere de México y
Lerdo huya del país, Marti escribe palabras de profesia:
"En la formación de los pueblos
se empieza por la guerra, se continúa con la tiranid, se siembra
con la revolución, se afianza con
la paz".

¡Qué imagen perfecta, por anticipado, de la vida de México! "Se empieza por la guerra ... " -las tropas de

Diaz estaban a punto de tomar la ca-

Año Nuevo, compró un pasaje para
Veracruz y el 5 de enero de 1877 vió

bres más importantes del país, con su

los hombres". Pero le roba tiempo a

de paso, rumbo a Guatemala, para vol-

García Granados, cosechando amista-

la faena burocrática para dedicarse a

des y levantando murmullos de admi-

cuestiones de mayor vuelo.

ver a la lucha y ganarse el pan de
cada día.
También allá, en la tierra del quetzal
joyante, encontró Marti puertas fran-

no hay simpatía para los libertadores
antillanos:

tados Unidos los derechos cubanos: tengo fe en que el martirio
se impone y en que lo heroico
vence. Ni esperamos un reconocimiento, ni lo necesitamos para
vencer".

cuente de Marti, le conquistaron en
cuestión de semanas la simpatía de

que esperaba su regreso para casarse

toda Guatemala. Cada una de sus clases era todo un discurso y sus alumnos -bulliciosas muchachas quinceañeras, flanqueadas por circunspectos
varones adolescentes- encontraron en
las enseñanzas del nuevo maestro un

raudal inagotable de sabiduria. Era
Martí, en verdad, un educador incomparable: tenia 23 años; venia de México y de Europa; se desenvolvía fácilmente en tres o cuatro idiomas; a
su amplia cultura española y americana, agrega_ba el conocimiento de las

literaturas de Francia e Inglaterra,

Literaria "El Porvenir"; pronuncia
discursos cuyos párrafos repiten las

mo no tuvo la decisión de cortar a
tiempo: "Sólo con fraternal amor habla el proscrito ... "

•••

estarían a su alcance. Pero Martí no
estaba para inclinaciones ante los poderosos, ni para recibir dádivas de Jos
nuevos mandones castrenses. Mientras

ca cubana. Pero ... si nos apretamos el corazón para que de él no
surja la verdad que se nos escapa
de los labios; si hemos de ser, más

la politica cubana!"

Hablar en aquel tono podía exponer al orador a ser acusado de agitador. El eco llegó hasta el oído alerta
del general Blanco, quien se trasladó
días después a Guanabacoa, en donde
se anunciaba otro discurso de Martí.
La ocasión no parece adecuada para un pronunciamiento de carácter político, pues solamente se trata de una

velada que el Liceo organiza en honor del violinista Diaz Albertini; pero

Ahora no le quedaba sino el desaho-

Marti, con el dominio evtraordioario

go sincero, pero puramente literario:

de la palabra que poseía, hizo tan rei-

Quiero a la sombra de un ala
contar este cuento en flor:
la Niña de Guatemala,
la que se murió de amor ...

campos de mi patria, en los con-

suelos de un trabajo honrado y en

y ella se murió de amor.

· teradas alusiones a 11 la Patria" y a lo
"cubano", que el general Blanco ex-

presó más tarde a sus subalternos:
"Quiero no recordar lo que he oído y

no concebi nunca se dijera delante de
mí, rereseotante del Gobierno español". Y agregó: H ••• Marti es un loco.

Pero un loco peligroso". Los periódicos Jlaman a Martí "águila naciente
de nuestra tribuna".

El general Blanco no hacia más que
Se entró una tarde en el rio:
la sacó muerta el doctor.
Dicen que murió de frio:
¡yo sé que murió de amor!

repetir, a su manera, la opinión de los
periódicos mexicanos, comentando la

¿Cómo seguir viviendo en Guatema-

y materialismo. En mayo de 1875, "El
Federalista" babia aplaudido al tribu-

intervención de Marti en un debate
sostenido en el seno del Liceo Hidalgo, para discutir sobre espiritualismo

estrechó

Marti la mano del Presidente de Gua-

la? Por un lado, la sombra de Maria

tema]a, don Justo Rufino Barrios, que
le recibe en audiencia especial. Don

Je acOmpañaba como un fantasma; y

Justo Rufino era un producto natural
y genuino de nuestra América turbulenta: con el chicote en la mano go-

un país nuevo. Como el padre ranchero que a empellones manda a sus
hijos a la escuela para que s·e conviertan en hombres de bien.

adhesión y los favores del porfirismo

decepciones, agoniza como orquídea

Ella dió al desmemoriado
una almohadilla de olor.
El volvió, volvió casado

lanzaba ya contra la vida liberal. La

su pluma la causa lerdista, fácil le hubiera sido acomodarse bajo el nuevo
régimen. Una palabra, una linea de

poco después, consumida por quién

a él le interesa, lo que en el fondo lo

y la haré: la de las nuevas doc-

" ... por soberbia, por digna, por
enérgica, yo brindo por la políti-

quiebro mí copa: ¡no brindo por

amor que ella le ofrecía y que él mis-

trinas".

cosas que suenan a disparo:

halla en el hogar acogida para sus
nobles empresas!".

tes de partir, como para desviar el

las preparaciones para un combate vigoroso ... Hay una gran politica universal, y esa sí es la mia,

cer en su nombre el agasajo y apro-

vecha la oportunidad, aunque frenando la pasión y el coraje, para decir

que voces de la Patria, disfraces

hacen vicepresidente de la Sociedad

dolor por no estar luchando en los

be del ilustre periodista el encargo de
hacer uso de la palabra para agrade-

de nosotros mismos... entonces,

sin sombra. Marti le babia escrito an-

"Vengo a comunicar lo poco
que sé, y a aprender mucho que
no sé todavia. Vengo a ahogar mi

periódico "La Libertad". Martí reci-

Cuba, habría de escribir: "¡Dios tenga

la ºRevista de Guatemala"; colabora
en la "Revista de la Universidad"; le

gentes al otro dia ...
Pero Marti sabe que todo aquello no

se ofrece un banquete al periodista
Adolfo Márquez Sterling, director del

piedad del corazón heroico que no

sabe qué enfermedad de abandono y

para dar a Guatemala los perfiles de

crito, meses antes, durante su borrascoso encuentra con Rosario: "Mujer
mía es más que mujer común".

plió el compromiso y unió su vida a

la de aquella mujer -florón de sociedad- que jamás comprendería la vida y el destino heroico de su compañero. Años más tarde, doliéndose del
despego de su esposa a la causa de

Ganado el ánimo de los guatemaltecos, Marti planea la publicación de

Pero una marejada de violencia se
reelección de Lerdo acabó por ayudar a Porfirio Díaz y, al son de fanfarrias y vítores del populacho, el oaxa-

en la capilla del Sagrario, junto a la
Catedral del zócalo.
En un viaje relámpago que le llevó
por la selva de Chiapas y la sierra de
Oaxaca, Marti volvió a México. Cum-

Regresa a Guatemala en los albores
de 1878. María le ve deambular por
las calles, acompañado de Carmen. Y

cha por la independencia de Cuba.

Mucho más hubiera podido hacer

vo ... Pero era tarde. Marti babia dado palabra a Carmen Zayas Bazán,

Alemania e Italia; discurría con dominio extraordinario sobre Grecia y
sobre Roma ... La voz pública comenzó
a Jlamarle el "Doctor Torrente".

bernaba desde hacía cinco años, fustigando a los clericales reaccionarios,
empujando hacia arriba a la Universidad, imponiendo un nuevo Código
Civil... en fin, haciendo esfuerzos un
tanto desordenados pero vigorosos

desde México, para contribuir a la lu-

das acarjciando el piano, en tanto que
templaba sin disimular sus entusiasmos. La muchacha, primeriza en
amores, se prendó del cuban·o efusi•

Con verdadera emoc10n
"No deduzco yo de los vitares
que sean reconocidos por los Es-

nabacoa, de cuya sección de literatura Je nombran secretario, pronuncia
discursos que Ilevan siempre una intención afilada. El 26 de abril (1879)

Maria Izaguirre, bayamés de abolengo, le colocó desde luego en la Escuela
Normal que dirigia, dándole las clases de Literatura e Historia.
La palabra abundante y el tono elo-

deber más alto y al servicio de Cuba:

insurrectos de Cuba, para detener a
quienes afirman que en Washington

Desde la tribuna del Liceo de Gua-

ria llenaba los intervalos de las velaMarti, acodado junto a ella, la con-

mantiene vivo, es la esperanza de un

Todavia le queda tiempo para hacer
una nueva y encendida defensa de los

ración con su poesía encendida. Ma-

cas y manos amigas. Su paisano José

do el tercio de siglo que habría de

cienda de "El Rosario"; "Se afianza
con la paz ... " -anunció proyectando
su pensamiento hasta los días en que
vivimos.

El solo hecho de pisar su tierra, da
a Marti energías redobladas. Trabaja para desquilar un jornal indispensable en el bufete de dos abogados
amigos y ejerce por algún tiempo su
profesión, aunque le desagradaba "por
cuanto depende de las querellas de

grado de general y aquel viejo prestigio liberal que le llevó a la presidencia. Marti frecuentó la casa de los

sufrir México en los años inmediatos;
"Se siembra con la revolución ... " profetizó cuando Francisco I. Madero

aprendia las primeras letras en la ha-

•••

dibujarse en el horizonte la silueta
querida de La Habana ... Pero sólo iba

son sino brotes de primavera. Lo que

destino histórico. Por algo babia es-

No habian de durar mucho los días
más o menos fáciles, vividos en los
salones de moda, las bambalinas del

Algo más babia encontrado Martí en
Guatemala: entre sus alumnas de la
Normal, destacaba la belleza lánguida
de Maria García Granados. Su padre
había entregado el poder a Barrios,
pero seguía siendo uno de los hom-

pital; 1'Se continúa con la tiranía ... "
- advirtió el cubano, como anuncian-

queño bronco entró a la capital el 24
d'e noviembre de 1876.
Aunque Marti habia defendido con

gado, como prólogo necesario a su

lo más florido de la inteligencia se
aprestaba a someterse a los triunfadores y aguzaba la pluma para servir a
Díaz, Marti prifirió la pobreza limpia
y abandonó el país.
Pasó con sus padres la noche del

Martí sabía que Barrios, debajo de
la camisa, traía escondidos los instin-

tos de un dictador; pero le guardaba
una consideración particular por su
actitud hacia Cuba, única en la historia de América. Dos años atrás, en un
arranque de solidaridad inusitado,

don Justo Rufino babia reconocido
oficialmente la independencia de Cuba, ante el azoro de las cancillerías
timoratas.

Armas

y

además, don Justo Rufino manejaba el
fuete con alarmante soltura. Avisado
el Presidente de que los clericales
atentaban con su vida, se encaminó
sin escolta hasta la guarida reaccionaria, sacó a patadas a los conjurados
y al cabo de unas semanas ordenó su
fusilamientos en la Plaza de Armas.

Otros aires necesitaba Martí. La brisa de La Habana. Acababa de firmarse el Pacto del Zanjón, mediante el
cual volvía la paz a Cuba -cuando
menos por algún tiempo- y de momento los insurgentes deponían las
armas, después de complicadas negociaciones con el general Martínez

Campos, la más alta autoridad española de la Isla.
El sol de agosto abrasaba la manigua cubana cuando Martí regresa. Nue-

vas responsabili,dades le llaman a buscar mayor sustento; su familia tam•

bién ha vuelto de i\léxieo y Carmen
Je había anunciado, antes de salir de
Guatemala, que le venia un hijo en
camino.

no diciendo: "Cuanto de su discurso
pudiéramos decir sería pálido". Y "El
Eco de Ambos Mundos", sentenció:
14
Este joven será terrible en la plaza

pública a la hora de una conmoción
popular ... "

El nombre de Marti adquiere popularidad y prestigio, como resultado
natural de aquella actividad literaria
y tribuncia; pero, hasta entonces, muy

pocos sabían que, hurtando el bulto
a miradas indiscretas, estaba ya me•
tido en cuerpo y alma en los atrevimientos de una conspiración. Tarde
a tarde, sostenía prolongadas conver•
saciones con Juan Gualberto Gómez,
para encontrar la manera de conectarse con los patriotas que actuaban

en otros lugares de la Isla o en el extranjero.
Las autoridades coloniales husmean
por todos los rincones, buscando los
hilos subterráneos. En Oriente, un
puñado de patriotas monta la guardia, a pesar de que el comandante

(Pasa a la Pág. 7)

Letras + Pág. 3

•

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•

e

ú
Dentro del programa de los Cursos de Invierno elaborados
en su III Anualidad por el Departamento de Acción Social de
la Universidad, ha sido presentada con positivos resultados la
Exposición de Grabado del Taller de Gráfica Popular, de México encomendada a los grabadores Osear Frías y Señora Elena
H~erta, que ejecutaron la museografía de la Exposición auxilia•
dos por el Director de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad -dependiente del D. A. S. U.- y algunos alumnos de la
referida Escuela.

Acto inaugural de la Exposición de Grabado

,,
,r

El exponente tuvo una duración de
quince días, habiendo sido visitado en
las horas hábiles, por innumerables
personas de :M onterrey.
Instalada en la Sala de Conferencias
de la Universidad, la Exposición fué
inaugurada solemnemente por el ,señor Licenciado Raúl Rangel Frias,
Tiector universitario, a quien acompaJiaron el Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria, Licenciado
Fidencio de la Fuente, el Licenciado
Genaro Salinas Quiroga, Director de
las Escuelas de Bachilleres y otros
funcionarios. El acto inaugural se celebró el viernes 1O del que cursa, a
las 20:30 horas, en donde el Rector,
después de algunas frases explicativas,
declaró solemnemente abierta al público la Exposición.
El acervo artístico presentado consta de cerca de setenta y ci_nco piezas,
de diYersa ternatica y autores diferentes, todos ellos magistrales, acreedores
de elogiosos conceptos en las ciudades
en donde han sido presentados.
A continuación se ofrece la nómina
del material arti.sti~o expuesto: La Carr eta, linóleo, La Embo~cada, El Duelo, Carrusel y El Fusilamiento, éstos
tres últimos linóleos, de Leopoldo
~fénclez; Aladre l'ucaleca, Trabajando
el henequén , Transportando la madera, y Coscomalec, litografías; La Prensa reaccionaria y la Revolución, y
Bomba atómica, litografías, todas estas
pertenecientes a la firma de Alfredo
Zalee; La niña del Pedregal, litografía
de Roberto Berdecio; El trovador, Persecución del Partido Liberal poi' el

Régimen, La explotación maderera y
Mujer sentada al sol, linóleos, Y Molino de caña, litografía, de Alberto Beltrán; La intervención yanqui, y Victoriano Huerta abandona el País, de
Castro Pacheco; Lá:aro Cárdenas y la
Reforma Agraria, y Contribución del
Pueblo a la Expropiación Petrolera:
18 de mar=o de 1938, por Luis Arenal
y Francisco Mora, respectivamente:
La hllerta, Cuescomate, Anclas abandonadas y Judas, del grabador regiomontano Osear Frías, portador de la
Exposición y colaborador del I.N.B.A.;
La muerte camionera, La victoria de
Quetzalcóall, Paisaje de Nayarit y Coatimitl,, linóleos de Angel Bracho; Carrillo Pnerto y Kayin, litografías de
Raúl Anguiano; América Latina, de
David Alfaro Siqueiros; Arbol muerto,
litografía, de Fanny Rabel; Hidalgo y
Quema de Judas, linóleos, y Niña de
espaldas, litografía, de la firma de la
señora Elena Huerta, que, en asocio al
artista Frías, montó la Exposición de
que se habla; Cabeza, Magdalena, Chi·quillo, A.:oro, y En la ventana, de Celia Calderón; Zapata, linóleo de Ignacio Aguirre, La casa, El capataz
y Campesina, litografías de Pablo
O'Higgins; Zapata, Hoguera Racial y
José, litografías, de Jesús Escobedo;
Descubrimiento arqueológico, litografía de Gabriel Fernández Ledesma;
Petróleo, linóleo, Trabajadores del vidrio y El dolor, litografías,, de Arturo
García Bustos; Decena trágica, linóleo,
y Devastación y Fogata, de Francisco
~!ora; Agua para el pueblo, El maíz y
La cometa, linóleos de Mariana Yam-

polsky; Las dos Españas, La hacienda, e Hidalgo, de Andrea Gómez; Pescadores, Trópico, La guerra bacteriológica y Mujeres de Pálzcuaro , linóleos
de Adolfo Mexiac; Presa, Negra, linóleos y Alfabetización, litografía, de
Betty Cattlet; Paisaje, y Erosión 1 de
Lorenzo Jiménez.
La historia del Grabado en México
tiene sus antecedentes en las llamadas
pintaderas o sellos del período prehispánico, pero a partir de la Conquista y con la implantación de la Imprenta en la Nueva España en el siglo
XVI, comienza su aspecto europeo y
criollo que no podía menos de imponerle su nueva nacionalidad, aunque
ajustada también, naturalmente, a la
corriente estilística europea.
Los primeros impresores europeos
que vinieron a la Nueva EsJ)afia en la
centuria XVI, emplearon la técnica
xilográfica para la ilustración de ]os
primeros libros del virreinato. Los
frontis de . los llamados incunables
americanos ostentaban escudos de armas, iconografías, remates, así como
capitulares adornadas, cuya -ejecución
realizaban los Jlamados cortadores de
tabla. Es muy importante señalar que
en este siglo y en casi todo el siguiente, el Grabado estuvo casi exclusivamente al servicio del tipógrafo para la
ilustración de sus obras, desempeñando en esta forma un papel decorativo,
pues si bien es cierto que algunas
imágenes de santos existieron desde el
XVI, no tuvieron mayor importancia

u,tsos
como maniíestación individual del estampado.
En el siglo XVII aparecen las magnificas "tallas dulces" que ilustraban
principalmente libros litúrgicos y aunque se producen láminas grabadas con
cobre desde fines del siglo XVI~ no es
sino hasta el siglo siguiente cuando
toma gran auge esta modalidad. Pero
aun en ese siglo, como antes se dijo,
el Grabado sigue siendo auxiliar de la
imprenta. Se emplea para las portadas de los libros en donde se representan los clásicos motivos heráldicos,
a veces ácompañadas de retratos y casi siempre al pie de imágenes de santos. Las ilustraciones de los misales
son verdaderas obras maestras en su
género. También dicho siglo cuenta
con hermosas estampas talJadas en madera, en las que aparecen retratos de
Virreyes a caballo, enmarcados en
composición de columnas sosteniendo
remates, Jo que recuerda las ornamentaciones arquitectónicas. Es interesante la nueva adopción de los artistas
del XVII y XVIII del grabado de cobre
que, debido a las mayores cualidades
clilsicas, delicadeza de] dibujo y mejor
facilidad de ejecución pronto destitnyó al Grabado en madera.
Al llegar la segunda mitad del siglo
XVlll, el grabador y medallero castellano Jerónimo Antonio Gil cumple
con el encargo de íundar una escuela
para el oficio de grabador, lo que
efectúa en 1785 en la Real Casa de Moneda, figurando él mismo como maes-

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Zapata, de Ignacio Aguirre

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América Latina, de David Alfaro Siqueiros
CARRUSEL, de Leopoldo Méndez

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Armas y Letras

+

Pág. 4

tro del Grabado al buril y Director.
Sin embargo, dicha escuela no tuvo
gran importancia en cuanto al adelanto estético. Así transcurre el final
del XVlll y principios del XIX hasta
que el uso de la litografía viene a sacar al Grabado de su simple oficio de
reproductor de cuadros célebres. Aunque desde el siglo anterior se tienen
muestras de arte litográfico no es sino
hasta el XIX cuando los dibujantes del
lápiz graso le dan todo su esplendor.
Las estampas litográficas tienen papel
importantísimo en el género satírico
popular con las criticas caricaturescas
de los periódico.: . "El Padre Cabos",
"La Orquesta", etc. que recuerdan las
que grabó Daumiére en los periódicos
parisinos.
En la tendencia opuesta se destacaron los artistas y litógrafos que trataron principalmente acerca de los paisajes, de edificios notables de la ciudad, calles, fuentes de típicos habitantes con los trajes que caracterizaban sus oficios.
Un hecho de singular importancia
contituye el Grabado popular para

Armas y Letrci.s + Pág. 5

ilustrar corl'idos, juegos, cuentos y, sobre todo, las mexicanisimas "Calaveras", que tenían una enorme aceptación en el pueblo. Entre este género
de ilustrados destacó Manuel Manilla
que trabajó principalmente en la madera y zinc. Las mejores muestras
de las costumbres populares corresponden, sin duda, a este artista y a
José Guadalupe Posada, con sus temas
de tan absoluto folk-lore mexicano.
Durante casi toda la segunda mitad
del XIX decae la estampa de carácter
religioso, aunque maestros como el genial Posada, se ocuparon de ella.
El trabajo más importante; en lo que
lleva del siglo XX, es el que ha realizado el Taller de Gráfica Popular, digno continuador de la herencia de Manilla y Posada. Asimismo, se han destacado en el Grabado al linoleum los
artistas actuales que han sabido dar
a sus tallas todo el cariicter de verdaderas obras maestras.
CURSO DE GRABADO. - Aprovechando la presencia en la Universidad
(Pasa a la Pág. 6)

�El Gran Cantor de la
Naturaleza: Lucrecio
Lic. Genal'O Salinas Quiroga

Tito Lucrecio Caro, poeta y filósofo romano nació en el
año 93 a.J.C. y murió el año 49 a.J.C. a la edad de 44 años.
Acerca de su vida se sabe bien poco. Lo único que se conserva
es su maravilloso poema "De Rerum Natura" (De la Naturaleza
de las Cosas) que constituye el máximo monumento literario Y
filosófico latino.
Su propósito al escribirlo, fué difundir el pensamiento de Epicuro, por
quien sintió siempre una verdadera
idolatría, una cordial veneración que
no reconoce límite alguno, presentán.
dale siempre ante la consideración de
sus compatriotas como un Genio-, CO·
mo una Divinidad. Así en el cuerpo
de esta magnifica obra, con exaltación
le Hama: "ornamento de la griega
mente", "varón ínclito", "sublime Ge•
nio", "Dios que inventó la Sabiduría";
y de quien afirmó:
De propia voluntad: murió Epicuro
Que en ingenio venció a la raza humana,
Y eclipsó todos los brillantes genios
Como el naciente sol a las estrellas.

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El temperamento de Epicuro fué
diametralmente distinto del de su voluntario discípulo Enideas. En tanto
que el maestro helénico tenía un ca·
rácter tranquilo e impasible, el discípulo romano estaba agitado por violentas y tormentosas pasiones, lo cual
se desprende de sus versos. Según
cuenta la leyenda, se volvió loco y escribió su célebre Poema en los intermedios lúcidos, lo cual no es creible
por el gran talento, rica fantasía y
continuado esfuerzo que requiere una
composición tan extraordinaria como
ésta.
La filosofía y la literatura romanas
tuvieron en Grecia su fuente de inspiración; sin embargo fueron menos
profundas por estar destinadas a un
público menos especulativo, menos
teórico y más práctico. Aunque la
obra de Lucrecio no representa una
originalidad filosófica, a pesar de ello,
constituye indudablemente un trabajo
titánico y meritorio trasladar la terminología clÁsica propia de la filosofía Griega a la literatura Latina, Jo
cual no tiene paralelo en la Historia
de las Ideas.
El Po·ema lo dedicó a su íntimo amigo Memmio, cuyo destierro por haber
caído en desgracia del Gobierno Imperial, le afectó tanto a Lucrecio,
que se arrancó voluntariamente la vida. El manuscrito de la obra de este
insigne pensador romano, estuvo en
Cicerón, de tal modo que él se puede
considerar como su editor y garante
intelectual. Esto lo explicó el gran
orador romano en una carta que dirigió a su hermano Quinto, que se con•
serva.
En Grecia, en ]a época clásica, el
sabio perfecto es el ciudadano perfecto. Sus deberes morales personales
son inseparables de sus deberes políticos. El buen hombre es el buen ciudadano. Pero a partir de esa época,
se tiende tomar más en cuenta al ser
humano como individuo que como
miembro de una comunidad. En Roma, Cicerón representa el espíritu tradicional, la mentalidad 'Cívico" republicana, antigua y colectivista y escribe sobre los deberes del hombre
sobre todo en relación con el Estado.
Esto no corresponde ya, estrictamente a la mentalidad de su tiempo. A
Lucrecio, le interesa, por otra parte,

solamente la felicidad y salvación personal. Es un espíritu concentrado y
atrincherado en sí mismo; es una conciencia replegada que no desea salir
de su aislamiento, de su individualidad, porque considera que sólo allí
radica la base de la felicidad y salvación humanas.
Está clasificado este poeta romano,
como uno de los mas grades Cantores
de la Naturaleza que hayan existido,
la que para él no fué un escenario
sino un actor gigantesco e invisible.
La energía creadora del Cosmos es la
fuente perenne e inagotable de toda
belleza y deleite. Su preocupación
esencial fué derribar los humillantes
prejuicios de la superstición y del fanatismo en nombre de la ciencia y de
la moral. Y así dice en el Poema:.
De acciones execrables y malvadas
Fué causa el fanatismo muchas veces:

El principio de Leucipo (destacado
filósofo y científico griego del siglo
VI a.J.C.) "todo proviene de una causa determinada y por necesidad" fué
adoptado por Epicuro y luego cantado en versos inmortales por Lucrecio :"
Por un principio suyo empezaremos:
Ninguna cosa nace de la nada;
No puede hacerlo la divina esencia:
Aunque reprime a todos los mortales
El miedo de manera que se inclinan
A creer producidas por los dioses
Muchas cosas del cielo y de la tierra,
Por no llegar a comprender sus causas.
Por lo que cuando hubiéremos probado
Que de la nada nada puede hacerse,
Entonces quedaremos convencidos
Del origen que tiene cada cosa;
Y sin la ayuda de los inmortales
De qué modo los seres son formados.

La obra que comentamos está dividida en seis Libros: I y II. - - La Doctrina fundamental. III. - Del Animo
y del Alma. IV. - De los Sentidos. V.
Cosmogonía y Desarrollo Humano. VI.
Fenómenos Metereológicos. Enfermedades.
El poema principia con una invocación a Venus. Esta Diosa fué para
los griegos y romanos la majestuosa
personificación de las fuerzas de la
Naturaleza; de las leyes soberanas y
eternas que gobiernan al Mundo y a
la Vida. Y a ella, humilde, le pide el
poeta:

El mensaje de Lucrccio debe entenderse en el sentido de tratar de establecer una moral y una ciencia independientes de toda mitología, desl(gada de todo origen divino y explicables solamente por las grandes leyes
causales del Universo Y de la Vida.
Desde 'este punto de vista, hay un
aliento socrático en la obra de este
importante pensador romano, porque
el fundador de la Moral trató también
de fijar y encausar esta disciplina con
de fijar y encauzar esta disciplina con
autonomía de toQa cuestión religiosa.

LA EXPOSICION....
(Viene de la Pág. 5)
del joven artista regiomontano Osear
Frias, autor de algunos grabados de la
Exposición, y en colaboración con el
Departamento de Acción Social de la
Universidad, el I.N.B.A. (Instituto Nacional de Bellas Artes), comisionó a1
referido artista para la regencia de un
Curso breve e intensivo de Grabado,
que impartió a los alumnos de la Escuela de Artes Plasticas del D.A.S.U.
El programa de este Curso comprende: Nociones sobre los diversos procedimientos del Grabado: Grabado en
relieve (madera, linoleum); Grabado
en hueco; distintos procedimientos sobre Grabado en buril, puntaseca, aguafuerte, aguatinta, etc., y litografía, desechado comercialmente pero valído
para la estampa y aplicación ai:tística.
Sólo se llevará a la práctica el Grabado en linoleum, en vista de la brevedad del Curso.
Osear Frias ha sido comisionado, a
la vez, por el INBA, para proponer a
la Universidad la visita de varias Exposiciones valiosas, como la de Arte
Infantil, la de Joaquín Claussell, la de
Fotografia de Arquitectura Popular de
México, la de Pintura de Francisco
Goitia, y otras no menos celebradas.
La estupenda Exposición del Grabado, del Taller de Gráfica Popular, fué
clausurada el 24 del que cursa.

ARMAS Y LETRAS

La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficia fes, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
conlentadas las obras últimamente aparecidas en ]as prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo v continente de la obra, cotejada
a la· luz de un criterio ecuánime Y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "AHMAS Y LETRAS'' se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Heyes Aurrecoechca
Enrique Martíncz Torres

Da gracia eterna, Diosa, a mis acentos.

Guillermo Cerda G.

Consideró, como los primeros atomistas griegos, Leucipo y Demócrito
que el sér substancial es inmutable y
perdura y que nacimiento y muerte no
son sino agregación y disolución. De
la nada, nada procede; nada de lo que
existe puede ser aniquilado. La substancia persiste eternamente. Esto equivale al moderno principio de la conservación de la energía.

Adrián Yáñez i\lartínez

Nada puede a la nada reducirse,
Ni alguna cosa hacerse de la nada.

Alas Casas Editoriales
y a los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente

Director
Lic. Fidencio de la fuente

Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

Armas y Letras + Pág. 6

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:
Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo l. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) .................. $10.00
Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bacbille' rato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes ....... .. . . $ 9.00
Para el público . .. .. . . .. .. . $10.00
De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) ...... . .. $ 5.00

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Líe: Fidencio de la Fuente

UNIVERSIDAD Y
UNIVERSITARIOS
El concepto Universidad ha tomado estado de conciencia en
la vida española. Se puede hablar con justicia de generaciones·
de universitarios,. no ya por su carácter de existencia en estado
latente sino por su vigencia, por su presencia continuada en la
línea general de la cultura.
Universidad para ser un edificio, o varios, que con ser mag•
níficos nada dicen de una vitalidad intelectual, para llegar a for•
mar núcleos, que con sus conexiones tienden la red de un mun•
do consciente que vive su concepto.
Han sido precisos varios años para que el sucederse de las
promociones de universitarios ocupará la preminente posición
actual.
Si intentamos encontrar la razón de esta conciencia univer•
sitaria, el primer paso nos conducirá a esa Ciudad, sede de las
distintas facultades que, aun con no pasar de ser piedra solo piedra, muestra por dentro y por fuera el medio físico del fomento
universitario.
En principio puede no parecer importante el hecho, pero si
se analiza no cabe duda de que la lu:¡; y la amplitud son los ele•
mentos esenciales para crear un clima en consonancia con la vi•
da de la juventud actual.
Y tras esa vidriera, tras ese ventanal que nos hace presentir
la despreocupación de los problemas físicos, está la verdad con•
creta del programa que se nos ofrece.
El estudiante encuentra en la Universidad un doble sentido
de la enseñan:¡;a. Ciencia y conciencia. Ciencia en cuanto a cultura, esa cultura que se define por fechas, por nombres geográficos y que viene a ser el redimento de los posteriores avances.
El estudiante lleva su memoria de hechos, de conocimientos que
crean la atmósfera precisa. Podríamos separar aun más los límites definiendo este tipo de estudios como el camino perfecto del
hombre fichero, para parar primero, a la vivificación de esa cultura, a la convención de ese fichero muerto a algo tan vivo como
la asociación de ideas del hombre y después a la valoración de
cada hecho, de cada ficha, en cuanto a sí y cuanto a relación con
las demás, hasta lograr la auténtica conciencia universitaria.
El secreto de este proceso se adivina en la línea de enseñanza conjunta de todos sus elementos. Paso a paso, aparentemente,
sin esfuer:i;o, se llega al fin propuesto y buena prueba de ello son
las actividades de este mundo de los universitarios.
El panorama general del momento español se ve reflejado
en esos grupos, secuelas de los que oyen fuera seminarios de es•
tudios de la Universidad. No es preciso insistir en demostrar es•
ta verdad, claramente expuesta en los últimos años de nuestra
cultura, es la razón de su existencia donde debemos poner nues•
tra atención, nuestra mirada para mejorar de día en día los siem•
pre posibles puntos débiles de esta armazón.
El desarrollo del camino estriba tan solo en la constancia de
los diversos claustros de profesores, porque la colaboración íle
las generaciones universitarias .ya existentes viene dada por un
sentido de aparente inercia, pero que, en realidad, no es sino una
consecuencia lógica y esperada.
Nunca se había escrito tanto sobre la Universidad, no se
necesitaba pero hoy son tantos los puntos de partidos, las impre•
siones personales sobre la pedagogía, la orientación, en general
que debe darse a estos problemas, que surgen artículos, ensayos,
conferencias en los que se plasman las visiones de los que aun
ayer, eran estudiantes que iban y venían de sus clases con aspec•
to indiferente y que trás los años de preparación sumados a la
sedimentación de todas las materias recien aprendidas, han hecho del estudiante apático, la figura apasionada que conoce el
alcance de la labor universitaria y colabora en el esfuerzo por en•
contrar fórmulas cada ve:¡; más sencillas.
Así la palabra "Universidad" ha vuelto en España a su sentido etnológico, renacimiento de unas épocas pasadas en las que
las Universidades españolas alcan:i;an la cima de la cultura universal.
Carlos José Costas

JOSE MAR TI, ....
(Viene de la Pág. 3)
Polavieja acaba de deportar a Flor
Crombet; en Nueva York, el viejo CaJixto García esgrime amenazador su
prestigio de soldado que no se rinde,
de luchador que se negó a firmar en
el Zanjón; y se sabe que Antonio Maceo, desde su destierro de Jamaica,
sólo espera la menor coyuntura para
regresar a Cuba y volver a ser hombre de a caballo.
Marti ha tenido que luchar en dos
frentes. La llamada del deber choca
con la actitud de su esposa, que no
Je entiende sus angustias por la Patria
y quisiera verlo dedicado a mecer la
cuna del hijo único. Pero nada habrá
de detenerlo; para Marti no era simple escarceo literario Jo que salia de
su pluma: "Con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte ech~r ... "
El 17 de septiembre, la policía
irrumpe en su casa y se lo lleva en
secreto. A la semana, lo embarcan en
el ALFONSO XII rumbo a España. Por
segunda vez iba a purgar condena en
el nido de la tiranía.
Ya en alta mar, Marti trabó conversación con uno de tantos viajeros. Era
el coronel Ramón Roa, también cubano. Habla peleado con los insurgentes y firmado después el Pacto del
Zanjón. La conversación se desbordó (
para analizar todos los costados del
problema de Cuba, sin que lograran
conciliar sus puntos de vista. Mari!
iba al destierro; don Ramón viajaba
libremente y por su cuenta, con la esperanza de entenderse con la Metrópoli y tras el anzuelo de algubas ventajas para la Isla.
Aferrado cada cual a su idea, continuaron la travesía sin volver a cruzar palabra, después que Roa Jo calificó de "Cristo inútil".

***

Madrid conoció entonces a otro
hombre. Ya no era el adolescente de
1871, que habla conmovido a la opinión con la publicación de "El Presidio Político en Cuba". Quienes en
aquella época reconocieron en él a un
escritor formidable que apenas cumplía 18 años, encontraron ahor.. la
imagen de un volean humano. ¡Cómo habla crecido en aquellos ocho
años transcurridos desde su primer
destierro!
Escasos tres meses permaneció en
Madrid; pero le fueron suficientes para aprender, en definitiva, que nada

podía esperarse de los enjuagues politicos de la Metrópoli. Ni con Sagasta, ni con Cánovas, ni con Martinez
Campos, lograría conseguirse para
Cuba una solución aceptable. Las promesas no llegaban siquiera a paliativos. El propio liberal Cristino Martas, impresionado vivamente por la
exposición del estado presente de Cuba que Marti le había hecho, no fué
más allá de pedir la libertad de los
esclavos, como presente de buena voluntad, ahora que se preparaba el real
matrimonio de Alfonso con una Princesa de Austria. Martas pidió también "piedad para la isla desgraciada" ... Pero no era esa la receta de
Marti. Cuba no necesitaba remedios
de pa]abras; a España, en cambio, había que imponerle una operación quirúrgica: amputarle sin piedad el dominio sobre la Patria cubana.
Sin pérdida de tiempo, Marti huye
de España a mediados de diciembre.
Apenas se detuvo en París para conocer a Sarah Bernhardt y emprendió
el regreso permanente hacia tierras
americanas.
Nacida el alba de 1880, llegó a Nueva York.

***

Quince años había de durar su estancia en la Babel de Hierro. Tres
lustros que fueron un martirio para
quien, como Martl, sabia que Cuba estaba esperando a su libertador.
La actividad de Martl en todo ese
tiempo, vista ahora en su conjunto,
resulta asombrosa. Se convierte en
periodista cuyos artículos se publican
en los Estados Unidos, en México, en
la Argentina, en el Uruguay; vive como "montado en un relámpago" y viaja lo mismo a Panamá que a Costa
Rica, a Jamaica y a Santo Domingo;
escribe Y traduce libros: a su muerte, apenas cumplidos los 42 años, su
obra tan profunda como varia no cabe en más de cincuenta volúmenes
nutridos; solamente sus cartas, enviadas a lodos los rumbos en preparación de la guerra de independencia,
se encierran ahora en varios tomos ...
JY cómo defiende en tierra norteamericana, el derecho y la historia de
nuestros pueblos! Defiende sobre todo
a México, "patria grande" de sus días
juveniles. Cuando el escritor Charles
Dudley Warner escribe las impresiones de un viaje que le llevó hasta
Morelia y Pátzcuaro -abundando en
expresiones despectivas para nuestros
indios y sobre el peligro de los "ban(Pasa a la Pág. 8)

EL CENTENARIO DE. • •
(Viene de la la. Pág.)

,

que se comp!ende fác~lmente, la introducción del Romanticis,
mo en Espana. Pareciale una anarquía literaria perturbadora
del buen gusto, y juzgaba con cierta saña, si bien llena de humor
Y de c?rdura, las que entonces pasaban por obras maestras de
los apost~les de la nueva escuela. Aunque algo más intransigente, es ?ctitud semejante a la de Quintana frente al Romanticis,
mo; ~mguno de los dos aprobaba a los innovadores, pero ambos
ref!eJ?ron al _menos en dos composiciones sueltas el espíritu r~mantico: Quintana en el romance de LA FUENTE DE LA MORA ENCANTADA y Gallego en el romance de EL CONDE

DESALDA~A.

. ~o obstante el academismo de que se ha tildado a Juan
N1cas10 G~llego,. de su forma señaladamente retórica, sus poemas son girones inflamados que respondieron a las aspiraciones
de las _luchas ~~ su tiempo; Por eso, a un lado las polémicas de
tr~tad,stas, ~1tico_s, y antologos, merece en España y América
misma la est,macion de su obra literaria, sincera y pulcra, en
este caso, como los hombres de su esc_uela en la época que les
tocó vivir.

Armas y Letras + Pág. 7

�JOSE MAR TI, ....
(Viene de la Pág. 7)
didos"- l\fartí le ahoga los alientos
injuriosos.
Había visto en :\lorelia -decía
\Yarner- hombres de "piernas pobres ... escoria de una civilización degenerada, sin virilidad y sin propósito".
Martí lo ataja: "¡Pretende juzgar (a
)forelia), quien no sabe que allí vivió
Ocampo! ¡Quiere dar voto sobre la
gente del país y no pregunta dónde
peleó Rayón!". Y agrega: "¡Esa Nación ha nacido de esas piernas pobres y de unos cuantos libros franceses! ¡Más ha hecho :\léxico en subir
a donde está, que los Estados Unidos
en mantenerse, decayendo, de donde
vinieron! ... ¡Piernas pobres! Davides
han hecho más que Goliates; Bolívar
pesaba tanto como su espada; don Miguel Hidalgo llegaría a unas ciento
treinta libras; las piernas pobres no
arremetieron mal el Cinco de Mayo..."
En la defensa de nuestros pueblos
frente a las actitudes arrogantes del
~orte, Martí se agigantaba siempre.
Al grado que una vez escribió, refiriéndose a México, que si la tierra de
Juárez no fuese un día digna de su
deber continental "sus huesos se convertirían en vetas para lanzas". Así
hablaba él, Martí, que se sabia continuador de las grandes luchas americanas y tal vez, recogido en la pobreza de su vida, se sabia el último de los
grandes libertadores. Llevaba en las
venas el brío de Bolívar y la reciedumbre de Juárez.
Por eso había escrito, de su viaje
a Venezuela:

"Cuentan que un vza¡ero llegó
un día a Caracas al (1J10checer, y
sin sgcudirse el polvo del camino no preguntó dónde se comía
ni se dormía, sino cómo se iba
adonde la estatua de Bolívar. Y
cuentan que el viajero, solo con
los árboles altos y olorosos de la
plqza, lloraba frente a la estatua,
que parecía que se movía, como
un padre cuando se le acerca un
hijo",
Echados los planes para hacer estallar la guerra de independencia, todavía tuvo tiempo Martí para venir a
México, en demanda de refuerzo para
su gran batalla. En vías de realizarse
el levantamiento, ansioso de allegar
a la causa hasta el más pequeño de
los aportes, decidió volver. No era el
muchacho de veinte años atrás: ahora, llevaba hundido el pecho y se le
quejaban los pulmones; triste la mirada y como un fuego implacable quemádole por horas el resto de sus días.
También habían crecido los jóvenes
mexicanos del 75, que un día le recibieron entre abrazos y risas: Justo
Sierra, Ramírez y Altamirano, Juan
de Dios Peza, Gorostiza, Baz... Todos
ellos, casi como él, peinando canas o
luciendo las sienes despobladas. ¡Emoción generosa la de aquellos hombres
entregados a la amistad, que después
de tanto tiempo volvían a stmtirse
unidos, a palpitar juntos, a quererse
con más tristeza y hondura al presentir la separación inevitable y trágica!
Algunos quisieron detenerle con
ofrecimientos halagüeños. ¿ Qué no hubiese podido darle Justo Sierra, conYertido en gran personaje del gobierno? Pero Marti cerro los ojos. No hubo en su conciencia la sombra de una
duda. Estaba allí -Y nada más- para suplicar ayudas, no personales, sino destinadas a la compra de armas
libertadoras. Inútil, pues, todo esfuerzo. El mismo Sierra, agachando la ca-

beza y apretando entre sus brazos
aquel cuerpo frágil y tembloroso, le
elijo:
-"Vaya usted, :\fartí. ¡Yaya usted a
libertar a su patria!. .. ".
Respiró en México cinco días. Sin
tiempo para llamar a todas las p~ertas, sin horas para echarse a cammar
por las verdes callejuelas de 1~ ~lameda-testigo romántico y esplendido
de sus paseos con Carmen, alla en la
mocedad perdida, cuando por ella
echó cerrojos al amor de Hosario Y a
las ternuras de Concha Padilla, en los
camerinos del "Principal".
{;n minuto, sí, necesitaba para caer
rendido de gratitud sobre el pecho del
más grande de sus amigos: Manuel
Mercado. Apenas pronunciaron palabra aquellos dos seres, cuya generosidad y nobleza -rico el uno, pobre el
Apóstol- corrieron siempre p_arejas.
No adivinó Mercado, en aquel rnstante, que antes de un año recibiría ~os
últimos renglones escritos por Marh a
orillas de la muerte. Y también le dejó partir, convencido de que el cubano tenía agallas de libertador.
¡Adiós! -dijo Martí a las plazuelas
grandes sombreadas por el macizo de
los álamos. ¡Adiós! -al jardín de sus
amores, alfombrado por el lujo campesino de las margaritas. ¡Adiós! -al
bosque solitario que asombró sus pupilas con el milagro de los ahuehuetes
que viven por milenios. ¡Adiós a la
"patria grande"!
Y los árboles y las flores; la fuente
y los rosales; la espina y el arroyo,
espigaron y enmudecieron un instante, al paso trémulo y angustiado del
más generoso de los cubanos. Le
acompañaba la sombra de Juárez.
Una mano amiga dejó testimonio de
su ausencia:

"Ha pasado por México un gran.
artista, un excelso tribuno, un
poeta centellante, un magno espíritu: José Martí". (EL UNIVERSAL, 28 de julio de 1849).

licados y estimables, el del saludo
de usted. Goza en agradecer, y en
abrir su patria a todos los mantenedores de la libertad.
Veracruz, 26 de julio de 1894".
Su amigo conmovido,
JOSE MARTI.

***
En marzo de 1895, José Martí llega
a l\Iontecristi, enclavada en el norte
de Santo Domingo. Su cabalgadura
trota jovialmente por las angostas veredas que le llevan a la casa de Máximo Gómez. Allí le espera el Generalísimo. Cuando toca la guardarraya
del Viejo, Martí desciende con lentitud, descubre su cabeza enardecida y
va a pie "como quien camina por tierras mayores".
La inmediata libertad de Cuba está
decidida y lanzado el histórico Manifiesto. Poco después preparan el viaje. Son varios los días que tardan en
encontrar camino seguro; pero en la
noche del 2 de abril, logran llegar a
!nagua: vienen después a Cabo Haitiano y se ven obligados a regresar
de nuevo a la pantanosa isla de las
Bahamas. No hay, empero, fuerza humana que pueda detenerlos. El día 11
emprenden la ruta sin regreso y esa
misma tarde, desde la cubierta del
carguero alemán que los conduce -el
Nordstrand- descubren la punta de
Maisí. Todos contemplan, angustiados
y palpitantes, la tierra que van a librtad. Desde lejos les saluda la farola
que guía a los navegantes al crwzar el
Paso de los Vientos.
Ha caído la noche. Llueve con furia y las olas se estrellan a los costados de la nave. Nada importa. El capitán ordena para .hélices y en una pequeña lancha se aventuras seis hombres decididos: el Generalísimo Maximo Gómez, Angel Guerra, César Salas,
Francisco Borrero, el negro dominicano Marcos del Rosario y José Martí.
"¡A tierra!" -ordena Gómez.

Hasta en tales palabras se advierte
el hueco de su partida. Se presiente
que el viaje será definitivo. "Ha pasado ...", escribió aquella pluma, como
Después de dos horas de lucha con
dándole por perdído para siempre.
La marcha resultó fatigosa: más de la espuma, alcanzan tierra. El Genetrescientos kilómetros hasta Veracruz, ralísimo inclina la frente cuajada de
abrumado por los calores de un vera- cabellos blancos y besa las arenas de
no sin brisas. Durante el viaje, Martí Cuba. Están en Playitas. Martí abre
volvió a emocionarse con el paisaje es- los ojos, tratando de penetrar la notupendo de Maltrata, que le había hecho che, de contemplar las palmeras altas,
exclamar en 1875: "¡Ah, qué grande- la Patria por cuya libertad vive y ha
za! Como que algo se arrodilla y cae de morir.
dentro del pecho! ..."
Pocas, muy pocas horas se detuvo
Durante el desembarco, es necesario
el viajero en el puerto jarocho; pero meterse en el agua hasta la cintura. El
fueron bastantes para que dejara cons- Apóstol es el primero en intentarlo petancia humana de su agradecimiento a ro ::\!arcos del Rosario le obliga a decuantos le ayudaban. Un español fran- jarse conducir. Con sus brazos nerco le tendió la mano para sostén de vudos, sus manos callosas de negro
su Patria y Martí escribió para decir- que ha sido esclavo, toma a Marti y le
ayuda a pisar la tierra que pronto
le:
habrá dé reclamarlo.
"Para mí todo hombre justo y
generoso ha nacido en Cuba. Y
Marcos del Rosario lo ignora en
hay un hombre más liberal que
esos momentos. Pero sus brazos y su
yo: el que entre la injusticia de
vida misma, al depositar a Marti en
su patria y las víctimas de ella,
tierra cubana, se transforman. Sin él
se pone del lado de las víctimas.
saberlo, sus manos acaban de tornarse
Así era mi padre, valenciano de
buenas y venerables.
cuna y soldado hasta el dta en
que yo nací: él me dijo un día,
Y cundió la guerra. El pabellón de
volviéndose de súbitos hacia mí:
la estrella solitaria cruzó entre tiros
-Porque, hijo, yo no extrañaría y llamas de Santrago a Pinar del Río.
verte un día peleando por la liFederico Henríquez y Carbajal, el
bertad de tu tierra".
gran dominicano amigo -el "hermano mayor"- recibe una carta enviaLuego terminaba:
da por Martí desde Montecristi:
"De entre los muy gratos recuerdos que en mis pocas horas
de visita me llevo de Veracruz,
ejemplo de pueblos y lección de
patriotas, está, entre los más de-

"Yo alzaré el mundo. Pero mi
único deseo sería pegarme allí:
al último tronco, al último peleador: morir callado. Para mí, ya es
hora".

Armas y Letras + Pág. 8

Así escribió, presintiendo que antes
de ocho semanas estaría bajo tierra.
y esa misma tarde había dicho: "Tengo la vida a un lacio Y la muerte a
otro, y un pueblo a las espaldas".
En el torbellino de la contienda, la
pluma infatigable de Martí se &lt;lió
tiempo para escribir innumerables
cartas, órdenes, proclamas, circulares.
La última misiva, escrita en su campamento, era para Manuel Mercado,
el amigo invariable de México:

" ... ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país
y por mi deber... de impedir a
tiempo con la independencia de
Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan,
con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América".
Párrafos adelante, Martí hace una
referencia a Gutiérrez Nájera, recientemente fallecido. Y las últimas palabras dicen así: "Hay afectos de tan
delicada honestidad ... "
Hasta allí escribió Martí. Deberes
mayores lo hicieron abandonar la improvisada mesa en que trabajaba. Al
día siguiente, llegó noticia de que se
aproximaba una columna enemiga, al
mando del coronel Ximénez de Sandoval, por el lado del caudaloso Contramaestre.
A caballo el Generalísimo Gómez,
Bartolomé Masó y José Martí, arengan
a la tropa. Martí es el último en hablar y sus palabras son ahogadas por
el entusiasmo de los guerrilleros que
lo pronuncian "Presidente de la República" levantando sus carabinas y
agitando sus sombreros.
Gómez dicta rápidamente las órdenes de ataque: sagaz estratega de la
manigua, decide atacar él por un flanco mientras Borrero lo hace por el
otro, Martí y Bartolomé cubrirán la
retaguardia. Pero la sangre se le enar•
dece al hombre que hasta entofices sólo había luchado con la pluma y • la
palabra; tal vez enrojece de ira re•
cordando las insinuaciones miserables
que algunos menguados le hicieran en
años anteriores, porque todavía no
empuñaba las armas; y en pleno vértigo -"Para mí ya es hora" había escrito a Henríquez y Carbajal- monta
en su jaca mora y parte a galope, cruzando la sabana de Dos Ríos, hácia
las filas enemigas que abren fuego. Le
sigue un bravo muchacho que se había unido a las fuerzas libertadoras,
llamado Angel de la Guardia.
Una descarga de fusilería les hace
rodar: Martí, muerto; Angel de la
Guardia, aturdido por el encontronazo, pero ileso bajo su caballo ensangrentado. El joven hace esfuerzos por
rescatar a 1farti; pero el avance de los
españoles es incontenible. Dominan
el terreno y se llevan el cadáver del
Apóstol, arrantrándolo bajo el sol tremendo del 19 de mayo de 1895.
Al atardecer de aquel mismo día,
llegaba a Nueva York una de las cartas escritas por Martí en las últimas
semanas de su vida. Iba dirigida a la
niña María .Mantilla -Martí sabe que
es su hija, aunque lleva otro nombreY en sus renglones le decia palabras
tiernas, suaves como una miga de buen
trigo... Palabras que todos los hombres de corazón recio y entraña débil
quisieran decir - "en el pórtico de un
gran deber" como lo hacía el Após•
t~l- a la madre lejana, al amigo perdido, a la mujer ausente: "Espérame,
mientras sepas que yo viva".

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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

Año X

D. A. S. U.

Marzo de 1953

Núm. 3

El Servicio Médico Social
de los Pasantes en el
Estado ·de Nuevo León
Con motivo y en ocasión de la infausta muerte del señor
Dr. JULIO G. MONTEMAYOR, y en homenaje a su memoria,
suceso acaecido recientemente en plena madurez de su vida,
nuestro Organo universitario publica en la presente entrega el
trabajo que con el título de El Servicio Médico Social de los Pa,
santes en el Estado de Nuevo León, presentó el desaparecido e
ilustre Profesor universitario, en asocio al señor Dr. Salvador
Molina Vélez, Jefe de los Servicios Coordinados de Salubridad
y Asistencia en el Estado, en oportunidad al Symposium Sobre
el Desarrollo de la Medicina en Monterrey, en los primeros días
del mes de Septiembre de 1952, en la sede la Facultad de Medicina de esta Casa de Estudios.
La exposición de esta tesis se presentó con motivo de la
clausura de los Cursos correspondientes a la División de Ciencias Médicas de la Escuela de Verano, durante el ciclo de su VII
Anualidad.
~

Hidalgo, por Diego Rivera

Las figuras epónimas de México son dos curas: Hidalgo y
Morelos y la insurección difiere sustancialmente de los demás
estallidos. Mientras en el resto de América, los dirigentes de los
levantamientos son personas de pro, linaje, capacidad y cultura,
- el movimiento mexicano es obra de criollos de provincia, sin go•
bierno estable y organizado en capital abierta al extranjero, co•
mo recuerda Pereyra.
Hidalgo y Morelos son dos veces héroes y mártires. Cuando un civil se rebela, la rebelión es una. Pero, cuando se su,
bleva un cura, la insurrección es doble: contra la Iglesia Católica
y contra las autoridades constituídas. Y no olvidemos que la
unión del trono y del altar nunca fué más sólida y firme
(Pasa a la Pág. 8)

Habiendo recibido atenta invitación
del Lic. Raúl Rangel Frías Rector de
la Universidad de Nuevo León, del Dr.
Salvador Martinez Cárdenas y del
Prof. Francisco M. Zertuche, miembro
de la comisión organizadora y Director de la Escuela de Verano, respectivamente, para párticipar en el
Symposium sobre el desarrollo de la
Medicina en Monterrey, y en representación de los Servicios Coordinados
de Salubridad y Asistencia, tenemos
la honrosa satisfacción de presentar
nuestra modesta colaboración y criterio oficial y personal sobre el Servicio
Social de los Pasantes de Medicina en
Nuevo León.
ANTECEDENTES:
Fué en el año de 1936, a iniciativa
del Dr. Dn. Gustavo Bas, siendo rector de la Universidad Nacional Autónoma de l\Iéxico que dió principió en
la República el Servicio Social de los
Pasantes de Medicina, de la propia
Universidad. La iniciación de este servicio en Nuevo León fué en 1939, siendo Presidente del Consejo de Cultura
Superior el Dr. Enrique C. Livas; Director de la Facultad de Medicina el
Dr. Jesús García Segura y Jefe de los

Servicios Sanitarios Coordinados en el
Estado el Dr. Dante Decanini Flores;
para el efecto se celebró un convenio
entre la Secretaría de Salubridad y la
Facultad de Medicina, ésta en representación del H. Gobierno del Estado,
estando al frente del Ejecutivo el entonces General de Brigada Bonifacio
Salinas Leal, para la designación de
Pasantes de la Facultad de Nuevo León
en los Estados de Coahuila, Tamaulipas y NueYo León.
En el convenio original se comprometía la Secretaría de Salubridad a
verificar el pago de los Pasantes, lo
que no se llevó a efecto pues desde la
designación del primer grupo, la Universidad tuvo que cubrir los emolumentos del 50 % de Pasantes.
PLAN DE TRABAJO
Fué hasta el año de 1941 en que la
Oficina Central de Higiene Rural y
Medicina Social y la Universidad Autónoma de México elaboraron un completo plan de trabajos para Pasantes
de Medicina, que rigiera uniformemente las actividades en la República
y en el que transcribimos a continuación lo de mayor interés:
(Pasa a la Pág. 8)

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IPOIESIIA IDIE AM\IEIRJI
ILUIIIS IPASlíOIR.11

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1

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Luis Pastori pertenece a las nuevas
promociones de poetas venezolanos.
Nacido en La Victoria, Estado Aragua,
nutrió sus primeros amaneceres en el
claro y hermoso paisaje de los valles
aragueños. Su sensibilidad fué tomando forma, aglutinando sensaciones y
peinándose de espléndida jovialidad,
en base a la vida simple, sencillamente humana de la provincia. El contenido asustadizo y trascendente de su
espíritu, se percibe en el sentimiento
estremecido y en la honda melancolia
que coexisten en el joven, profundo y
musical poeta Luis Pastori.
El vate aragueño hizo su educación
primaria en su ciudad natal de La
Victoria. luego ingresó al Colegio Federal de Maracay, donde cursó el bachillerato. Durante los años que estudió Humanidades 1 realizó diversas actividades culturales, que reflejaban la
inquietud espiritual del poeta. Fué
Presidente de la Agrupación "Sergio
Medina" en 1942. De regreso a La Victoria, desempeñó el cargo de Director
del Colegio "Santa María", conjuntamente con las cátedras de Castellano
y Literatura, así como el Secretariado
de la Delegación de Educación Secundaria, que funcionaba en la misma localidad,
Una vez que se hubo trasladado a
Caracas, ciudad capital y centro de
mayor importancia cultural de Venezuela, ingresó a la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, donde obtuvo el titulo de Licenciado. Rara conjunción ésta de poeta y economista.
Durante su vida estudiantil universitaria, llegó por concurso a desempeñar el cargo de primer Director de
Cultura de la Universidad Central.
También desempeño la Presidencia
del Centro de Estudiantes de Economía y fué designado Delegado a la
Asamblea de la Facultad de Ciencias
Económicas y Sociales. En sus actividades extra-universitarias, ocupó la
Dirección de Cultura Obrera del Ministerio del Trabajo, donde realizó una
intensa labor de culturización popular.
Actualmente tiene a su cargo la Jefatura del Departamento de Correspondencia y Archivo del Banco Central de
Venezuela, y es a su vez, Profesor Ad-

junto a la Cátedra de "Historia de la
Economía", en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Uní- ·
versidad Central.
Entre las obras poéticas publicadas
por Luis Pastori, figuran: "15 Poemas
para una Mujer que tiene 15 Nombres", (1952); "Poemas del Olvido",
con prólogo del poeta venezolano, Andrés Eloy Blanco, (1945); "Las Canciones de Beatriz",. (1947); ''País del
Humo", (1948); "Toros, Santos y Flores", (1950); "Herreros de mi Sangre",
(1950), y "Tallo sin Muerte" (Premio
Municipal de Poesía, 1950).
Cabe mencionar, entre los lauros obtenidos hasta ahora por el poeta Pastori: una mención honorifica en el
Premio Municipal de Poesía, (1942).
Primer Premio en el Concurso poético
a la Reina Universitaria, (1944); Primera Mención Honorífica en el Premio Municipal de Poesía, (1945); Primer Premio en el Concurso para la
letra del Himno Universitario, (1947),
y el Premio Municipal de Poesía en
1950.
La nota lirica de Luis Pastori ha
sido expresada en el molde clásico del
soneto, para el que ha tenido un particular sentido y una exquisita sensibilidad. La fuerza de su canto -como una bandada de mariposas- ha
trascendido, desde lo que podría llamarse el soneto exterior, el interior.
En el corazón de Pastori, el primer
resplandor de la vida, se ha convertido en dolor y tristeza. Hay en su
poesia imaginación y sentimiento. Se
traslada de la cascada, que enternece
a las piedras o que borra la sed de las
ovejas beethovenianas, en su delicada
Pastoral, al angustiado rostro de la anciana que ha perdido su hijo, o cerca
del niño que mira hacia la aurora. Lo
huma·no vive presente en Pastori, ligado a lo bucólico, confidencial y
tierno. Es un poeta que emociona al
hombre de la calle y al que hace antesala permanente en las bibliotecas:
su nueva poesía está realizada con una
queja que le viene al poeta desde dentro. Dice, por ejemplo:
sé que mi corazón tiene una cosa
de cierto parecido con el 'llanto.

1

1 '1
1

11
1 '

,,

ANlíOILOGIIA

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CANTO PRIMERO DE MI MADRE

1,

Madre:

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'I ,
:!

!
1

1

1

I'

!,1

!¡,

Te estoy mirando aquí, sobre mis manos,
con tu toro de anís bajo mi pecho,
con tu salada lágrima salvada
para mi habitación y por mi sangre.
Yo te escucho llamarme entre mis libros
como para salvarme de un naufragio,
¡oh! madre de mi voz, madre del agua
que nutre el árbol de mis soledades.

i
'

: 1
1

1

,1,
!

Yo te oigo gemir en mis violines,
yo te miro volar sobre mis mapas
-fugitiva del sol, flor desvestida,
amada del amor, amor halladopero también te miro, ¡oh! hermana triste,
asomada al brocal de mis palabras,
como queriendo oír o amar o ver
al ángel de mi sueño con su espada
de luminoso signo, o para hablarme

de las borrosas nubes desatadas
que, desde mi, en tu vida se pasean
como muchachas blancas y nostalgicas.
O también -puede ser, ¿por qué no, madre?para decirme siempre lo de siempre:
-Hay luz detrás del alba. El viento es nuestro
y nuestras también, ¡oh hijo!, las palabras.
Nuestra también la tierra, su poderosa luz,
sus estrellas de sed, sus habitantes,
sus ciudades con calles y con voces,
sus amables comarcas desoladas
donde el amor del hombre no ha nacido,
atado por los pies a la nostalgia.
Tuya es la tierra, hijo, como mía.
Con sus amables uvas maduradas,
con su raíz antigua de astro nuevo
y su bandera gris de viejo barco.
Amala aquí, sobre la dulce hormiga,
que se lleva la tierra cuando viaja.
Amala sobre el amar, bajo la lluvia.
Amala en el perfil de mis retratos.
Madre:
Tu recuerdo es aroma sobre el mundo.
Aquí estás, sonreída en mi bolsillo,
contándome los últimos cigarros,
o metida -total- en mi pañuelo,
viendo la huella de unos rojos labios
que te llenan de celos y te alargan
hacia mi corazón las blancas manos.
Aquí estás, como piedra, en mi sortija,
sentada entre mis dedos y brillando.
Aquí estás en mi voz, en mis anteojos,
llorándome tu amor en Ja corbata,
oscurecida, sí, por mis cabellos,
purificada, si, por mi nostalgia,
con tu toro de anís bajo mi pecho,
con tu archivo de amor en mis gavetas,
con tu sello de luz sobre mis actos,
un poco triste, si, un poco triste,
pero amada hasta Dios en mi palabra.

42

Tengo 42 años.
Oidlo bien: cuarenta y dos años!
Veinte que tuve cuando quince mujeres
amaban mi garganta de poeta apasionado
veinte que cumpli sepultándolas en el sexo
de mi mujer déci,moquinta,
y dos afios que no sé exactamente
dónde los he vivido.
Vengo de un mundo solo y combatiente.
De dónde -me diréis- esa mirada larga
como espiga,
esa voz que estremece la órbita del tiempo,
esa mano desnuda que hacer crecer los lirios,
ese pulso que toca las paredes del fuego,
ese marchar, ese venir, ese irse quedando
para volver de nuevo.
Esa perfecta concentración del limite
donde gira la lágrima ...
de dónde, sí, de dónde -me diréisese 11anto terreno que es música en el árbol
o silbo degollado por la espada del sueño;
de dónde ese confín de voces en la niebla,
ese rebaño inmenso de gritos en el aire
esa libre ,conciencia suspendida
'
sobre el aire del sér, como la rosa?
Yo también lo pregunto. Yo mismo ¡ 0 pregunto
cuando, desde mis ojos, miro caer la lluvia.
Cuando a mi, alre_dedor la tierra se me angosta
Y la estrella 1lumma su postigo de cielo
Y el agua lleva a ciegas sus buitres y su~ lámparas
por un torso desnudo, terrenal, de misterio:

11

!

,,

AÑOS

Armas y Letras + Pág. 2

Alas Casas Editoriales
CUADERNOS
HISPANOAMERICANOS yalos Señores Distribuidores y Libreros
del Continente

yo mismo lo pregunto cuando el tiempo me oprime
con sus nerviosos dedos
y -más allá del humo que inciensa mis cigarrosel jardín es un angel que se desmaya, lejos.
Yo vengo de ese mundo donde combate el eco
por ser la voz.
Donde es la voz el eco de su propio morir.
Por eso,
negadme, amigos. No importa.
Yo sé que es mi corazón el que marca los pasos.
Ademas, tengo 42 años,
y vosotros -todavía 1- esos dos años
que nadie sabe dónde vive.

Con un sugestivo sumario acaba de
aparecer el número 31 de los "Cuadernos Hispanoamericanos", la mejor revista española dedicada a temas de
cultura contemporánea. En su "Brlljula del pensamiento", el tema "Poesía,
ciencia y realidad" aparece estudiado
por Pedro Lain Entralgo; Damaso
Alonso publica su hermosa "Carta última a Pedro Salinas" un cuento inédito del Premio Nobel de Literatura
1951; Par Lagerkvist pre$tigia las paginas de creación de esta revista.

BALADA DE LA CIERVA
De puntillas caminas por mis veinte sentidos,

mujer, como una abeja que se escapa de un beso.
¿Quién me dijo de pronto que eras mia esta tarde?
A lo mejor, el aire que te toca los senos.
Mia, mia te digo, y eres menos ajena,
p-ero más mia entonces cuando no te lo digo.
¿Qué seria de tus ojos si yo no los mirara?
¿Por ventura, la tarde se te iría conmigo?

¿

Mía, mia, te digo, y eres tan poco mía,
hermana de las cosas que a tu lado florecen.
Mujer: toma mis manos. Haz con ellas un marco
donde quepa tu cara hasta cuando regrese.
¡Ah!, tus manos, ¿tus manos acaso son tus manos
o son aves que tengo presas junto a tu cuerpo,
atadas por los lazos fluviales de tus brazos,
dormidas junto al suave litoral de tus senos?
Tus cabellos apenas son una sombra alzada
de lluvia mansa y tibia, detenida en los hombros:
Tu cuerpo lloviznado da la impresión de un mundo
próvidamente atento a su caer gozoso.
Cae,
y tu
Algo
pero

cae la noche, caen tus mansos cabellos
impresencia entonces tiene un sexto sentido.
que te aparece, de pronto, como una lágrima,
que no perturba tu rostro sonreido.

Entonces mi mirada se encuentra con la tuya
como se encuentra el agua con la tranquila hierba.
Yo no sé qué impresión, qué mudez, qué cosa entonces.
(Es como si de tus ojos se escapara nna cierva).

1

Mujer, eres mi' cierva. Cara de cierva tienes,
ademas del secreto de la fuga y el aire.
¿No habré de contenerte por el último cielo,
caundo ya no te quede nube para más nadie?

Todos los temas destacados de la actualidad cultural que se discuten tanto en Europa y América podran encontrarlos en las seis secciones de la
"Brújula de la actualidad", presenta•
dos por firmas de primerísima categoría, como Aranguren, Tovar, Gullón,
Rosales, Lissarrague, Fraga, Padre Ceña], etc.
En las páginas de color, once traliajos sobre el actualisimo debate de las
dos Españas, con la aportación de
Lain Entralgo, Ridruejos FernandezCuesta, Fernández Carvajal, Arroita
Jaurégui y Pombo Angulo.
El número 33 (septiembre 1952) de
los "Cuadernos Hispanoamericanos"
será un nllmero monográfico dedicado
a un amplio estudio de la vida y obra
del gran hispanista Don Ramiro de
Maeztu. En él colaboraran entre otros
Manuel Aznar, Ernesto Gimenez Caballero, Gonzalo Fernández de la Mora,
Manuel Fraga Iribarne, Dionisia Gamallo Fierros, Alfonso Garcia Valdecasas, Ernesto La Orden, Ramón Ledesma Miranda, José Félix de Lequerica, Márques de Quintanar, José Pemartín y Enrique Tierno Galvan.

ARMAS Y LETRAS

Mujer: te llamo ahora. Te llamo en las rodillas
que sostienen tu cuerpo combatiente en el mundo,
reunión de los pies -fijos sobre la tierray del cielo, que empieza a crecer por tus muslos,
Te llamo en el tobillo -hueso de la manzana
que es tu cuerpo intranquilo para mis manos ágilesy en el pequeño hueso que SOS:tiene tus voces,
sabrosas a mi gusto como los dulces dátiles.
Te llamo en el recodo cónvaco del antebrazo,
cuando la mano izquierda sostiene tu barbilla
y me escribes: "A veces", mientras yo leo: ""siempre".
¡ Ah, la verdad fatal de las dulces mentiras!
Te llamo en las pestañas, cuando el sueño hace el reto
de cruzar en mi torno sus delgadas espadas,
Y en tu nariz, mujer, ¡ah! mujer, tu nariz
que es en tu beso en viaje la orilla más cercana.

Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León

Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro rnensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección --LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletin arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en inYitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en ]as breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sµgerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

INDICADOR:
Redactores

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL

Raúl Rangel Frías

OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Fidencio dr la Fuente
Francisco M. Zertuche

Correspondencia Juárez-Vidaurri. To..
mo l. ( Compilación del Lic. Santiago Roe!) .................. $10.00

Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique ~Iartinez Torres
Guillermo Cerda G.

Mia, mía, te llamo, vuelvo a llamarte mía
y es como si en realidad no lo necesitara.
Yo te lo digo ahora casi sin darme cuenta:
Es la vieja costumbre de saber que me amas.

La Cniversidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.

Adrián Yáñez Martincz

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. ( Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes .... . ... , .. $ 9.00
Para el público . .. , ........ $10.00
De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) , ...... , . $ 5.00

Director

Te llamo en ti, en la otra que a tu lado parece
otra edición de tu alma fugada de un retrato.
En esa otra tú, que acompaña sin prisa
al niño que era yo hace quinientos años,

Lic. fidencio de la Fuente

Oficinas
Mujer, eres mi cierva, mi amor, mi preferencia,
dulce niña apoyada en mis manos sin música.
Toda de poesía como un pequeño infierno.
Que es a la vez tu cielo que no he de hallar más nunca.

Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

Armas y Letras + Pág. 3 .

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitarrn
Lic. Fidencio de la Fuente, Universi•
dad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, México.

�Situación Económica de las Universidades elnstitu de Enseñanza Superior de la República Mexicana
ESTUDIO QUE PRESENTA EL LIC. RAUL RANGEL FRIAS,
RECTOR DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON, A LA
CONSIDERACION DE LA SEGUNDA ASAMBLEA ORDINARIA DE LA ASOCIACION DE UNIVERSIDADES E INSTITUTOS DE ENSEÑANZA SUPERIOR DE LA REPUBLICA MEXICANA, CON SEDE EN LA CIUDAD DE GUANA-

Todas las consideraciones que se hagan en torno a este pr?blema. deben,
por tanto, ponderar los factores que intervienen en el compleJO problema a
·estudio, a saber:
.
FÁCTORES HISTORICOS:-Las Universidad~s Me~1canas, en gran ~ayoría nacieron por acción del Estado, desde las mas anb~as hasta las mas re. 't
Jgunas de ellas con tradición de siglos u otras sm ella, pero en todo
cien es, a
.
d
¡¡ 1 • t · ·
caso en función de un, servicio público. Al impulso del esarro ~ us onco,
el sistema nacional universitario se ha ido tran~fo.rmado, a p~rhr _de unos
cuantos centros de irradiación hasta el establ~c•~nento de Un'.vers'.dades e
Institutos en casi todos los Estados de la Repubhca. Doce Umvers1dades y
otros tantos Institutos han sido computados para los efectos de este somero

estudio.
·•
¡
Tales Universidades e Institutos reúnen en sus aulas una poblac10n esco ar
procedente en su mayor parte de los medi?.s económicos más débiles d_e la sociedad; y, por ende, tienen una composic10n p,opular. Con ello se qmere expresar que traducen, en forma de tendencia escolar, el esf~erzo de las c_la_ses
media campesina y obrera, por transformar a más altos niveles la condiciónsocial' y económica de los padres. Las Universidacjes mexicanas Y con ellas
las hispanoamericanas, han tenido que plegarse al hecho de una gran masa de
estudiantes pobres deseosos de alcanzar mejores posiciones sociales;_ punto en
el cual hacen contraste con las Universidades europeas y anglo-saJonas, que
imparten educación para una "élite"; aunque bien_ se obse_rva en éstas una pareja transformación por efectos sociales y eco~ómicos ~eciente~.
La adaptación de nuestras Casas de estudio al creciente numero de su población escolar se ha traducido en la multiplicación y ensanchamiento de los
servicios unive;sitarios, lo cual ha impedido llevar el crecimiento de sus cifras
presupuestales a un mejoramiento econó~ko del person_al. Y_ de los medios, té~nicos de la enseñanza. Ha sido un crecimiento en superficie, con gran perdida de la hondura.
FACTORES ECONOMICOS :-El patrimonio y los recursos financieros de
los establecimientos de educación superior, en razón de los factores antes apuntados, proceden del Estado, sea local o federal, que aporta los fondos indispensables para su sostenimiento, bien en forma de subsidios, afectación de imf puestos o por cualquier otro procedimiento técnico fiscal, sin que los ingresos
propios por cuotas y servicios pagados por los alumnos representen un renglón de consideración.
·
La organización jurídico-política de nuestro pais, que ha favorecido el
predominio de la acción federal, hace que los recursos de las Universidades
se vean afectados por el hecho de la inmensa desproporción del tesoro público
de las entidades federativas en relación con el del Gobierno Federal.
Sin considerar el caso de la Universidad Nacional, los restantes centros
educativos se sostienen con las aportaciones que les brinda la hacienda pública de la entidad federativa correspondiente. No importa que haya algunas
excepciones, donde el porcentaje federal de subsidio es mayor que el de la entidad local. Las de mayor número de población escolar y de más altos egresos,
Jalisco, Veracruz, Guanajuato, Nuevo León, Sonora, Sinaloa y muchas más.
gravitan de un 80 % a un 90 % sobre los presupuestos hacendarios del Estado
correspondiente.
Es cierto que debe reconcerse en teoría como benéfico el hecho de que
las Instituciones locales tengan su raigambre económica en la propia localidad,
pero si recordamos que el monto de los impuestos federales representa el 80%
· del total recaudado entre la Federación, los Estados y los Municipios, se hace
patente una irreconciliable contradicción entre la realidad y la teoria.
Si añadimos a lo anterior las exigencias de una Universidad como la Nacional Autónoma de México, que de hecho funciona como Universidad Central,
Lic. Raúl Rangel Frias, Rector de la Universidad de Nuevo León
derivadas de su alta concentración escolar, de su tradición académica, de la
antigüedad y complejidad de sus servicios extraescolares y de , otras circunstancias igualmente preeminentes, como su asiento en la capital de la RepúbliEs tan patente la pobreza económica de nuestras Universidades e Institu- ca; la cual recibe del Gobierno Federal una suma de recursos que sobre pasa
tos Mexicanos de ~ultura superior, quC no se precisa una estadística muy ela- a la que disponen todas las Universidades e Institutos de provincia; tendremos
borada, ni muchos razonamientos para reconocer este hecho que se traduce una nueva consideración para comprender la penuria de las Universidades de
en un clamor general de todos los centros educativos nacionales. Es una situa- los Estados federados.
Además, las Universidades mexicanas, especialmente las de provincia, han
ción bien conocida por los universitarios, las autoridades de las entidades federativas y la misma Secretaría de Educación Pública. De vez en vez aflora experimentado de manera muy intensa, los recientes fenómenos de perturbaen las notas informativas de los diarios de la capital y en sus páginas edito- ción de la economía nacional, relacionados con la devaluación monetaria, el
alza de los precios de las subsistencias y de todos los elemento~ inctispensables
riales.
No obstante el señalado, aunque lento moví.miento de rehabilitación recien- para la enseñanza, desde construcción de edificios hasta adquisición de instemente emprendido por algunas Universidades e Institutos de provincia, la si- trumental de laboratorios y material bibliográfico.
El aparente progreso que se manifiesta en las cifras de los presupuestos
tuación es verdaderamente penosa. En casi todas partes, los edificios universita•
rios son construcciones de la época colonial o, cuando mucho, de fines del siglo universitarios, queda muy por debajo del movimiento contrario que reflejan
anterior. Falta mobiliario escolar, equipo de laboratorios, bibliotecas· y, sobre las perturbaciones económicas antes mencionadas.
Excepto la Universidad Nacional de México que ha logrado llevar un régitodo, una remuneración pecuniaria del profesorado que sea algo más que resignación a la miseria.
men de media proporción inversa al descenso del poder adquisitivo de la moEsta situación refleja un estado general de cosas de la vida pública mexi- neda mexicana, en los demás centros educativos prevalece, con muy pocas salcana. Los servicios a cargo del Estado, entre ellos la educación en todas sus vedades, una tasa de remuneración por los servicios del profesorado que cofas~s, desde la primaria hasta la superior, padecen una deficiencia crónica, de rresponde a muchos años atrás. La propiá U.N.A.M. apenas ha logrado manefectos acumulativos con el paso del tiempo. Por otra parte, el crecimiento tener la proporción de ½ de los salarios que pagaba en 1939. Si se toma en
demográfico de México en el periodo posterior a la Revolución, ha provocado cuenta la devaluación monetaria ocurrida desde aquel afio a esta fecha a raun intenso fenómeno de desajuste, no sólo por el rezago eje los tradicionales zón de 1 :4, paga dos veces más unidades monetarias devaluadas cu3 tro tantos.
servicios públicos, sino por la competencia de éstos con otros renglones de la
Este punto es sumamente doloroso, porque arrastra consigo consecuencias
atención del Estado a nuevos problemas de índole económica, social y cultural. que no son tan sólo de índole económica, sino que afectan profundamente la
Seria necedad desconocer el hecho de una limitación en la capacidad del natu_rale=a y calldad ~e los servicios educativos. Ha producido una grave deEstado, sea federal o de las entidades, para satisfacer en un ciento por ciento serción o una a~sencrn total, en algunos casos, de catedr:iticos competentes o
las exigencias públicas como lo seria también desconocer la penuria de nues- por 1~ meno~ asiduos Y perseverantes en la impartición de sus enseñanzas; y
tras Universidades y su justificada pretensión a una rehabilitación económica ello _sm cons1der~r otros hechos, como el abandono de todo esfuerzo por imque, en definitiva, está inspirada únicamente en el propósito de dar a la na- parbr la educac10n con_ lo_s medios técnicos adecuados, los cuales han quedado
ción nuevas generaciones con mayor aptitud para promover el bienestar de fuera del alcance econom1co de las Universidades.
nuestro pueblo.
El atraso de 20 años en la remuneración del J?rOfesorado equivale, con muy

JUATO, GTO.

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11

Armas y Letras + Pág. 4

honrosas excepciones, a otro tanto o m~s en la capacidad de los medios técnicos y en la información requerida para impartir la enseñanza.
Parte integrante de estos factores es la escasa afluencia de Instituciones
privadas a la prestación de los servicios universitarios, que disminuiria la
carga del servicio público. El alto costo de los establecimientos de educación
superior aleja cualquier intento de fundación y sostenimiento que no sea a costa del Estado. Se ven aparecer cuando más, escuelas de educación secundaria
y algunas de carácter técnico, cuyas fuerzas económicas proceden de recursos
privados; pero todas ellas han tenido que recurrir a cuotas escolares muy elevadas, o bien a una sobrecarga de los grupos escolares con bajos emolumentos
al profesorado.
DATOS ESTADISTICOS:-Para la formulación de este estudio, se solicitaron y obtuvieron de las propias Universidades e Institutos, algunos datos de
índole económica, los más gen~rales, que aparecen en el cuadro que se inserta
a continuación. No es tan completo como fuera de desear, porque algunas

instituciones no enviaron oportunamente su información. Debe tomarse en
cuenta, además, para una correcta interpretación, lo siguiente: el costo por
alumno no traduce una realidad concreta, puesto que de escuela a escuela, en
una misma Institución, es mayor o menor según la profesión o estudios a realizar; e igual variación influye de unas a otras de las instituciones consideradas,
según número y calidad de otras actividades universitarias no escolares, como
investigaciones, extensión universitaria, servicios editoriales, etc., a las cuales
se aplican renglones de gastos considerados en el presupuesto general de egresos, del que se obtuvo, por razón sólo al número de alumnos, el nrencionado
costo. El valor de los honorarios del profesorado deberia estimarse no sólo
por hora-clase al mes, sino también en función del número de escolares que
concurren a integrar cada grupo en una cátedra.
Seria deseable aprovechar esta reunión de la Asociación de Universidades
para una recolección de datos más amplios y precisos; pero, a falta de la misma, se proporciona la información basta ahora obtenida, como sigue:

CUADRO ESTADISTICO DE LA SITUACION ECONOMICA DE LAS UNIVERSIDADES
E INSTITUTOS DE ENSEÑANZA SUPERIOR DE LA REPUBLICA MEXICANA
1 9 5 2
INGRESOS

1
2

3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26

Subsidio Estatal
o Rtndimiento
de lmpu stos

(U)

Universidades
Institutos

(I)

Aguascalientes
Campeche .
Coahuila
Chiapas .
Chihuahua . ' . ..
Durango .
Estado de México
Guanajuato .
Guerrero .
Hidalgo .
(U) Jalisco .
(U) México (U.N.A.M.)
(U) Michoacán .
(I) Morelos .
(I) Nayarit .. .....
(U) Nuevo León .
(I) Oaxaca .
(U) Puebla ,
(U) Querétaro
(U) San Luis Potosi ,
(U) Sinaloa .
(U) Sonora .
(I) Tabasco .
(U) Veracruz .
(25) Yucatán .
(I) Zacatecas .

(I)
( I)
(I)
(I)
(I)
(I)
(I)
(U)
(I)
(I)

.

$
H
H
H

EGRESOS
Otros

Subsidio
Federal

X

24,000.00 33%
60,000.00 40%
334,920.00 100%
267,780.00 97.5%

$
H

25,000.00
50,000.00

H
H

ln11mos

X

35%
34%
0.00%
0.00%

$

"

23,000.00
39,000.00

To ta 1

X

32%
26%

H

6,684.00

2.5%

H

20,000.00

1.5%

H

30,000.00

10.%

.

72,000.00
149,000.00
334,920.00
274,464.00

H

1.778,100.00

$

"

"

Honorarios del
Proiesorado

NLimero
de

Costo Global

Hora Clm

Alumnos

no al Año

$ 4.25

219
449
435
646

4.00
" 7.50
H 5.00

H

por Alum•

.

$ 328.00
H

"

331.00
769.00
424.00

"1,533,100.00

.

267,000.00
"2.500,000.00

86%
90%
89%

"
H
H

H

300,000.00
14,000.000.00

11%
62%

310,000.00

93%

H

21,000.00

6.5%

"2.230,000.00

93 %

H

175,000.00

7%

750,000.00 75 %
250,000.00 83.5 %
H
84,000.00 18.5 %
H
814,000.00 84.5 %
" 976,000.00 90 %
" 101,200.00 50 %

H

H

.

225,000.00 12.5%

.

" 323,250.00
"

67,100.00

68 %
65 %

"
"
"

250.000.00 25%
50,000.00 16.5%
225,000.00 49.5%
60,000.00 6.5%
60,000.00
6%
65,000.00 32 %

"
"

125,000.00 26.5%
36.000.00 35%

H
H

H

297,600.00
2.800,000,00
"22.657,470.00

H

"8.657, 740.00

38%

" 8.00 •

2,070

6.00 •
5.00
"13.00

437
3,017
28,000

" 4.50 •

5,200

6.00
" 6.00
" 5.00
"10.00 •
··10.00 •
,, 5.00

1,430
904
1,600
800
809
460

H
H

" 859.00

."
"

681.00
928.00
809.00

" 331,000.00
V11ri11 bl e1 no compu tados en

el

preBu•

puesto de ga stos de mo ntenimiento

" 2.405,00Q.OO

. 1.000,000.00
300,000.00
H

" 146,000.00
" 87,600.00
" 40,000.00

"

35,000.00

32%
9%
4%
18%

H

26,000.00

5.5%

H

455,000.00
961,600.00
" 1.076,000.00
H
201,200.00

"

.
H

474,250.00
103,100.00

H

" 4.00

232

" 462.00

..

700.00
331.00
" 284.00
"1,202.00
"1,330.00
" 437.00

..

444.00

12 Universidades
14 Institutos
X Por ciento sobre el total de Ingresos

• Valor promedio.

INTERPRETACION :-Del cuadro anterior se desprenden los siguientes . blemas, sino que todo el esfuerzo se ·enfocó, antes bien, a una mayor asistencia
hechos:
económica de las entidades federativas, lo cual debe ser reconsiderado en su
a) .-Descontada la Universidad Nacional Autónoma de México, donde la justa proporción.
participación del Gobierno Federal es de un 60%, en el resto de las UniversiEn efecto, la Federación recauda el 80% del total que paga el contribuyendades e Institutos mexicanos, la Federació_n contribuye al sostenimiento de los te mexicano; Y no es posible que dentro del 20% restante, el cual constituye
mismos con un 20 %, aproximadamente, de la suma total de gastos de estas ins- la Hacienda Pública de las entidades federativas, se sostengan todas las Unitituciones; el resto proviene de las entidades federativas o de ingresos propios. versidades e Institutos de la provincia. No es el caso tampoco de discutir la
b).-El profesorado universitario está remunerado, salvo excepciones muy situación de la Universidad Nacional, que obtiene más de la mitad de sus innotorias, con sumas irrisorias para la clase de actividades que desempeña, .lo gresos de la Secretaria de Educación; sino, por el contrario, reclamar ,en acción
cual impide su plena dePicación a ellas, o implica la miseria si depende econó~ conjunta con la Casa Mayor una aportación más alta y adecuada para todos.
micamente de las mismas. Tómese en cuenta que predomina un pago de cinco
En la convención de Sonora se habló de un plan nacional de arbitrios unipesos por hora-clase, a lo cual ha de agregarse los efectos de la devaluación versitarios y es conveniente insistir en esta idea, que ha de ser la clave fundamonetaria.
mental para plantear y resolver la situación. Mas, antes de abordar en forma
c).-Por lo menos el 80% de los egresos universitarios y en muchos casos positiva_ aquello en que deba consistir tal plan o programa, conviene fijar alguel total, apenas basta a cubrir los sueldos y honorarios del personal adminis- nas pos1c10nes en torno a medidas y procedimientos que habrían de aconsetrativo y docente, sin que baya lugar para mejoras, adquisiciones y renovación jarse como recursos viables, aunque ya experimentados como parcialmente efide edificios, equipos o laboratorios. Esta interpretación procede de datos caces, u otros que serían inconvenientes y hasta utópicos.
complementarios que no aparecen en el cuadro, pero también surge de este
mismo por el regular aumento o disminución de los honorarios del profesor
LA UNIVERSIDAD COMO EMPRESA :-Entre los últimos debe contarse la
según el correspondiente presupuesto de egresos, lo cual indica que este último idea de que las Universidades hayan de tener un patrimonio propio, generador
es una función casi exclusiva de la retribución fijada y del número de horas d~ tod~s los _ele~entos económ~cos para su subsistencia. Esta constitución paclases impartidas en la institución al total de su alumnado.
trimomal fue valida para una epoca en que la tierra y los capitales impuestos
sobre la 1:1is~a representaron_la forma más avanzada de la empresa como uniANTECEDENTES :-Estos problemas no son nuevos en el seno de la Aso- dad econom1ca. En nuestro tiempo habría que pensar en una Universidad inciación. ~n Oaxaca y posteriormente en Hermosillo, Sonora, fué abordado el :ersion~sta en acciones_ o valores,. o sea, estrechamente vinculada a los negocios
capitulo económico. En la población últimamente citada, se aprobaron diver- industrrnles Y comerciales. La mconveniencia de tal situación -si además
sas resoluciones que pueden ser reiteradas en esta ocasión. Valga, sin embar- fuera hacedero improvisar el cuantioso patrimonio requerido para sostener a
go, la observ.ación de que no se hizo una consideración vigorosa respecto al
papel que le corresponde al Gobierno Federal en la resolución de nuestros pro(Pasa a la Pág. 7)

Armas y Letras

+

Pág. 5

�El Servicio Médico ...
{Viene de la ta. Pág.)

Dr. Julio G. Montemauor

!.-FINES QUE PERSIGUE EL SERVICIO MEDICO SOCIAL.
a) .-Distribución conveniente de los
Médicos Cirujanos en el territorio nacional.
b) .-Labor de educación higiénica
y médica.
c) .-Servicio Médico profiláctico.
d) .--Servicio Médico curativo.
e) .-Investigación científica sanitaria que encuentre aplicación
práctica e inmediata en la región de que se trate.
f) .-Colaboración afectiva con el
Departamento de Salubridad
para la formación correcta de
estadísticas, censos, gráficas,
mapas, etc. etc., en lo que al
aspecto sanitario se refiere,
11.-CONDICIONES PARA LA INSCRIPCION Y DISTRIBUCION DE LOS
PASANTES.
III.-INFORMES.

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1

a) .-Informe semanario de casos
de enfermedades transmisibles
{Forma D. S. P.F-70-I-I).
b).-Irtforme mensual de labores
(Forma D. S. P. F. L. M. l. Condensada.
c) .- Informe General sobre Exploración Sanitaria del lugar (Forma D. S. P.F,70-I-Il.
IV,-INSTRUCCIONES PARA LA
FORMULACION D2 CORRESPONDENCIA OFICIAL.
V.-INSTRUCCIONES PARA PEDIDOS.

En el año de 1944 la Dirección General de Higiene y Asistencia en Estados y Territorios, a través de la Sección de Pasantes de Medicina elaboró
nuevo plan de trabajos e instrucciones
para los Pasantes de Medicina del qne .
también transcribimos parte:
Tomando en cuenta el polimorfismo
de los problemas sanitarios de asistenciales del país, ria necesidad de abordarlos a través de técnicas uniformes
y con la selectividad que se requiere
en cada Entidad Federativa, los CC.
Pasantes de Medicina quedarán adscritos técnica y administrativamente
a las Coordinaciones de Salubridad y
Asistencia en los Estados, quedando
facnltadas estas Dependencias para
ejercer el control de las actividades
que realicen, en forma directa o por
condncto de las Oficinas de Salubridad y Asistencia radicadas en la Zona a que pertenezca la población seleccionada , para el Servicio Social.

Las labores de los CC. Pasantes de
Medicina comprenderan:
a).-Catastro sanitario de la población de residencia siempre que
este no haya sido realizado con
anterioridad.
b) .--Notificación y control de los padecimientos transmisibles que
ocurran durante el Servicio
Médico Social,
c).-Vacunación antivariolosa de la
zona de vigilancia que se le
marqne al C. Pasante.
d) .-Inmunizaciones antitifoidíca Y
antidiftérica de los grupos de
población que sean seleccionados por la Sección de Epidemiología Estatal.
e) .-Desarrollo del programa mínimo de Higiene Materno-Infantil.
f) .-Educación Médico Higiénica
Rural.
g) .-Estudios previos para la instalación de Oficinas Sanitarias o
Asistenciales.
h).-lnformación relativa a la sinonimia de padecimientos comunes en la región y tratamiento
empleadas.
i).-Investigaciones Médicas qne en
forma especifica se les señalen.
j).-Educación del medio que tienda a la obtención y encauzamiento de la cooperación privada, para el tratamiento de
aquellos problemas sanitarios,
asistenciales o de otra índole
social, que se consideren susceptibles de ser modificados
por este procedimiento.
k).-Fungir como asesores técnicos en materia de Salubridad
y Asistencia ante los Ayuntamientos.
En 1948 la Dirección General de General de Servicios Rurales Cooperativos, por la Sección de Pasantes de Medicina giró nuevas instrucciones y
orientaciones que transcribimos a continuación.
Con el objeto de facilitar a esa Jefatura el control técnico y administrativo del Servicio Social encomendado a
los Pasantes de Medicina, a continuación me permito hacerle un recordatorio de los fines que persigue dicho
Servicio y de las pautas de organización que debe tomar en cuenta ]a
Coordinación a su digno cargo para
asegurar el éxito del mismo.
Desde la época de su implantación
se ha pugnado por que el Servicio Social llene los siguientes objetivos:
lo.-Que contribuya a nna mejor
distribución en el país de Médicos Titulados, a través de que éstos en su
carácter de Pasantes conozcan las condiciones económicas y sociales de un
gran número de poblaciones rurales
aptas para su radicación.
2o.-Que considerables núcleos de
población rural aún cuando sea temporalmente, se beneficien con la aplicación de programas mínimos de indale sanitario-asistencial.
3o.-Que los Pasantes tengan conocimiento objetivo de nuestros problemas sanitarios y de los procedimientos técnicos que la Secretaría emplea
para su estudio y resolución.
4o.-Intensificar, o en su caso iniciar la educación Médico Higiénica en
el medio rural.
Para que el Servicio Social llene estos objetivos que son los que interesan
a la Secretaría, es necesario que aprovechemos la experiecia adquirida y
unifiquemos nuestros esfuerzos de actuación.
A la Dirección Gral. de Servs. Rnrales Cooperativos, se le asignó la organización y orientación técnica del
Servicio, por la especialización rural

sanies, dependientes de la Sria. de Salubridad y Asistencia, de la Facultad
de Medicina de la Universidad de Nuevo León y por los Servicios Coordinados de Salubridad y Asistencia en el
Estado.
Tanto en la Dirección General de
Servs. Cooperativos Ejidales, como en
estos Servicios de Salubridad, se habían estado pagando $150.00 mensuales, durante los cinco meses de Servicio Social y para el efecto, existen
partidas especificas, habiéndose llegado a cubrir por parte de la Coordinación, hasta 25 plazas. La Facnltad de
Medicina en algunas ocasiones coopera con otra cantidad igual mensual,
para los Pasantes que radiqnen en poblaciones de dificil situación económica y muy alejadas de centros de población de mayor importancia. Durante los últimos años y debido al considerable número de Pasantes, se ha
tenido que autorizar el Servicio Social
en múltiples localidades cercanas a la
capital def estado, en la propia cindad
de Monterrey y en poblaciones que
cuentan con servicios permanentes de
Salubridad y atendiendo los propios
deseos de los Pasantes y sin que se les
haya otorgado remuneración .económic&amp;. álguna.
Durante el mes de julio del año en
curso, la Dirección General, de Servs.
Cooperativos Ejidales, a través de la
Sección de Pasantes de Medicina, ha
señalado a la Jefatura de los Servicios,
una reorganización del Servicio Social
de los Pasantes de Medicina, con objeto fundamentalmente de aumentar en
forma considerable, las remuneraciones económicas y cuyo texto transcribimos a continuación:
Es el propósito de la Secretaría llevar a cabo en el presente año, la reorganización técnica y administrativa
del Servicio Social de los Pasantes de
Medicina, reorganización que se pondrá en vigor a partir del próximo ejercicio con finalidad de buscar que las
labores encomendadas a los Pasantes
sean más eficientes y congruentes con
la aplicación del medio rural de programas mínimos sanitario-asistenciales.
En tal virtud, la Dirección a mi cargo, con fundamento en las últimas disposiciones al respecto emanadas del C.
Secretario del Ramo, en cuyo contenido se expresa especial interés por me. jorar las condiciones del citado Servicio Social, se permite someter a consideración de usted los puntos generales que a continuación se expresan,
que sumados a las ideas y sugestiones
que se sirva comunicarnos, servirán
de base para la formnlación de los
programas que normarán en lo futuro
las actividades de los Pasantes de Medicina:
1.-Los Pasantes de Medicina, en lo
sucesivo, se clasificarán en 3 grupos:
según el lugar de radicación, índole
del trabajo qne realicen y emolumentos que perciban:
GRUPO A-En nuestro concepto el
de mayor importancia, tanto para los
trabajos relacionados con la Salubridad Pública, como con ]as necesidades médico-asistenciales que confrontan los diversos organismos Gubernamentales o Descentralizados. Este grupo está integrado con Pasantes de Medicina que laborarán a tiempo exclusivo, es decir, no ejercerán l;i profesión en forma particular, pues dedicarán todo su tiempo y actividades
profesionales al desempeño de la comisión y funciones ofiCiales que se les
encomienden. Como se colige, estos
Pasantes formarán parte de Servicios
REMUNERACION ECONOMICA
Médicos o Sanitarios . permanentes, o
podr3.n ser utilizados en campañas méEl pago de emolumentos a Pasantes dicas o sanitarias de emergencia o pade Medicina, se ha venido efectuando
a través de la Sección Federal de Pa(Pasa a la Pág. 8)

de sus actividades, pero toca a los Sercicios Coordinados de Salubridad Y
Asistencia en los Estados, ejercer el
control técnicó y administrativo, de
acuerdo con los Instructivos en vigor·.
De acuerdo común las dos Direcciones aplicativas, les hacemos hincapié
en los siguientes puntos que son esenciales para el buen encauzamiento Y
marcha del tantas veces citado Servicio Social.
Selección de Poblaciones. Necesitamos que anualmente sea rectificada la
relación de las poblaciones aptas para
el Servicio, a efecto de qne todas ellas
llenen las condiciones requeridas y
que son:
a) .-Carencia de Médicos titulados
y de Servicios Médico Sanitarios permanentes.
b) .-Estar situados a una distancia
no menor de 25 kilómetros de las capitales de los estados o de aquellas
ciudades en donde existan grupos considerables de Médicos titulados.
e) .~Que sus características geográficas, económicas y sociales, favorezcan el Servicio Social de Pasantes.
Cooperación de parte de las Autoridades Estatales y Municipales, para
el financiamiento del Servicio Social.
El aumento progresivo en el número
de Pasantes, está creando a la Secretaria un serio problema económico,
problema que puede resolverse satisfactoriamente si se obtiene, de la totalidad de los Estados, su coperación
del 50% para cubrir el importe de los
honorarios que devenguen los Pasantes.
Control técnico y administrativo.
Como ya se ha dicho, toca a los Servicios Coordinados de Salubridad y
Asistencia, a través de sus Jefaturas, o
de las oficinas que estimen pertinentes, ejercer el control técnico y administrativo del Servicio Social. Desde
el punto de vista técnico, es necesario
vigilar porque las actividades que señala el Instructivo a los Pasantes, se
realicen debidamente; rnucbos de ellos
requieren orientaciones y la cooperación de Secciones especializadas de la
Coordinación, o de la influencia de ésta ante las Autoridades Municipales.
Es necesario que la Coordinación vigile en forma muy especial, la veracidad de los informes que rinden los
Pasantes, pues ·los vicios que a la fecha se observan sobre el particular,
hacen nugatorias algunas de las finalidades que se persiguen con dicho Servicio.
Desde el punto de vista de su control administrativo, la Dirección Gral
de Servs. Rura]es Cooperativos, le remitió a Ud. copias de los nombramientos expedidos a los CC. Pasantes, ajustándose a la Orden de Pago que deberá ser siempre especifica y amparar
debidamente dichos nombramientos.
En el mismo aspecto toca a las Jefaturas registrar e informar indefectiblemente la fecha de iniciación del
Servicio; vigilar de que el Pasante radique principalmente en el lugar asignado; dar su visto bueno para autorizar cambios de poblaciones y, por último, cuando algún Pasante no cumpla con los lineamientos básicos del
Instructivo, proponer las sanciones a
que se haya hecho acreedor.
Certificado de conclusión de Servicio. La Dirección Gral. de Servs. Rurales Coperativos, no extenderá ningún Certificado de conclusión del Servicio, si previamente el Pasante no
trae un documento que asi lo acredite
por parte de los Servicios Coordinados.

Armas y Letras + Pág. 6

a).-lngresos: - Subsidios o contribuciones; donativos; propios, productos y ,

Situación Económica de ..

aprovechamientos.
11.-PRESUPUESTOS.

(Viene de la Pág. 5)
nuestras Universidades por este procedimiento-, deriva de la desviación inevitable a que se sujetaría la Universidad en su misión y libertad académicas,
por atender a los factores de gestión lncrativa que privan en aquella clase de
actos.
INICIATIVA PRIVADA:-La iniciativa privada constituye, sin duda, nna
fuente eventual de recursos universitarios, la cual apenas se empieza a explorar sus posibilidades y efectos. Los donativos particnlares aislados o sistematizados en un Patronato, son relativamente nuevos en nuestro medio económico y social. Por ello mismo, su aportación ha sido más bien escasa. La
U.N.A.M. se ha beneficiado algo por este medio; y Sonora parece deber su
p¡,incipal impulso constituyente a la iniciativa de un grnpo de hombres de negocio, Nuevo León ha hecho una experiencia interesante y valiosa con la fundación de un Patronato Universitario, que ha contribuido en cerca de un millón de pesos a su rehabilitación económica, con mejoras y adqnisiciones de
equipos y bibliotecas; y que, por último, ha asumido la responsabilidad de
edificar la Ciudad Universitaria.
A pesar de todo ello, lo qne deba esperarse de la iniciativa privada tiene
que contenerse en los siguientes limites:
a) .-Una participación ]imitada o marginal en ]a economía universitaria,
que se oriente de preferencia al enriquecimiento del patrimonio permanente
de la institución, pero no a suplir gastos de mantenimiento.
b) .-El monto de las aportaciones por este concepto será más bien por
debajo de ]as necesidades efectivas, dado que el medio económico y social mexicano, no tiene el número y cuantía de fortunas privadas susceptibles de transformarse por donación en un gran patrimonio universitario. Por lo demás, aún
países como Norteamérica, en que los grandes acaudalados acudieron a la fundación y sostenimiento de Universidades, confrontan el problema de proveer
por subsidios del Estado a remediar los presupnestos deficientes de aqnellas
fundaciones universitarias de origen privado.
c) .-Finalmente, si supusiésemos vencidas tales limitaciones de índole económica, resta la limitación de que las Universidades no deben quedar dependientes de los negocios o de la riqueza privada, dado que a éstos corresponden
finalidades legitimas pero parciales de la comunidad, mientras que la institución universitaria es un patrimonio cultural de ]a sociedad entera y refleja,
por tanto, el orden del Estado con su interés público.

b).-Egresos: - Sneldos y honorarios; publicaciones; obras y servicios.

GESTIONES INMEDIATAS :-La gestión más inmediata, por la urgencia
de remediar la grave situación de penuria existente, es el aumento en los subsi•
dios federales, que se conceden por conducto de la Secretaría de Educación
Pública. Las peticiones mínimas, formuladas por las propias Universidades e
Institutos se ,consignan a continuación. 0

ACTUAL

NAMBRE

CARACTER PUBLICO Y NACIONAL DE -LA ENSEl'lANZA UNIVERSITARIA :-Este tratamiento, por lo demás, no es arbitrario, pues tiene su fundame.nto en la naturaleza misma del servicio qne prestan todas las Universidades
e Institutos Mexicanos de cultura superior y que, si no se les ha negado de
p1ano, los hechos indican que se desconoce o se ignora; es la naturaleza pública y nacional del servicio de enseñanza a que están destinadas. Bajo un criterio caduco, se limita, a menudo, la obligación del Estado a la impartición de
la enseñanza en sus niveles inferiores; aunque el desarrollo de la primaria y
posteriormente de la secundaria, es el impulso mismo que, primero, ha conducido al establecimiento de centros de educación superior y, segundo, del cual
proceden los problemas que estas Instituciones confrontan por el crecimiento
de su población escolar.
Nadie podrá áhora plantear el problema educativo de una Nación con sólo
referirlo a una de sus fases, la enseñanza elemental. La educación es el proceso integro o no es nada. Las fases superiores están implicadas en las mínimas y éstas sólo adqnieren su verdadero sentido en función de los objetivos
más altos. 0

Universidad Autónoma de San Luis Potosi .

... $ 225,000.oó $ 1001 000.oo $ 325,000.oo
..-. $ 250,000.oo $ 250,000.oo $ 500,000.oo
.... $ 300,000.oo $ 200,000.oo $ 500,000.oo

Universidad de Guadalajara

...... $ 700,000.oo $ 300,000.oo $1.000,000.oo

. Tecnológico de Guadalajara .

$ 25,000.oo

Instituto de Ciencias Autónomo de Aguascalientes .
Universidad Nacl. del Sw·este, Mérida, Yuc.

. $ 125,000.oo $

$

25,000.oo

75,000.oo $ 200,000.oo

Instituto Autónomo de Ciencia$ y Artes de Oaxaca .. $ 140,000 oo $ 110,000.oo $ 250,000.oo
Colegio del Estado de Guerrero

$ 150,000.oo $ 150,000.oo

Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo,
Morelia, Mich.

.. $ 300,000.oo

$ 300 000.oo
$

Instituto Científico y Literario de Pachuca, Hgo.

$ 600 000.oo

200,000.oo $ 200.000.oo

Univer.sidad de Nuevo León

$ 175,000.oo $ 325~000.oo

Instituto Campecli.ano

$

Universidad Veracruzana

$ 250,000.oo $ 250,000.oo $ 500,000.oo

50,000 oo $

............... $ 225,000.oo

Universidad de Guanajuato

$ 500,000.oo

25,000.oo $

$ 100,000.oo

75,000.oo

$ 325,000.oo

........ $

75,000.oo $

26,000.oo $ 101,000.oo

. .. $

10,000.oo $

90,000.oo $ 100,000.oo

Instituto d~ Educación Superior de Cuernavaca, Mor. . $

21,000.oo $

29,000.oo $

50,000.oo

30,000.oo

20,000.oo $

50,000.oo

Instituto Juárez de Villahermosa ..
Instituto de Ciencias y Artes de Chiapas .

.............................. $

Univez:sidad de Querétaro

$

60,000.oo $

Universidad de Sonora

50,000.oo $

36,000.oo $

14,000 oo $

.... $ 120.000.oo

Instituto del Estado de Nayarit .

$

TOTALES

90,000.oo $ 150,000.oo

$

Ateneo Fuente de Saltillo, Coah.

50,000.oo

$ 120,000.oo

50,000.oo

..... $3.092,000.oo $2.729,000.oo $5.821,000.oo

PROGRAMA NACIONAL :-Las medidas recomendadas no deben limitarse
a resolver las necesidades actuales y más urgentes, sino que habrá de pugnarse
por la realización de un programa nacional con las siguientes bases:
1.-Incorporación a la Constitución General de ]a República de una norma
que establezca el servicio nacional de la enseñanza superior y universitaria, a
cargo de Ja Federación y de las entidades federativas, bajo una organización
que reconozca la autonomía jurídica de las instituciones correspondientes y
provea a su sostenimiento con fondos públicos bastantes para el desempeño de
su misión.
II.-En el mismo precepto constitucional o en su ley orgánica, la determinación de un programa nacional de arbitrios que se sujete a los siguientes
lineamientos:
a) .-Asignación directa de partida presnpuestal en las Leyes de Hacienda
Federal, o locales, incluso el Departamento del Distrito Federal, de un pordento fijo de los egresos totales para los gastos de sostenimiento de las Universidades e Institutos de enseñanza superior; que las· respectivas tesorerías
entregarán directamente a estas instituciones, sin intervención de otra dependencia administrativa, s3lvo de la que se establezcan para la inspección y vigilancia del correcto manejo de los fondos.
b).-Afectación única y exclusiva del rendimiento total de los impuestos
federales y locales sobre herencias y legalos, a la constitución de un patrimonio
nacional universitario dedicado a realizar inversiones inmobiliarias, mejoras
permanentes y adquisiciones de equipos y laboratorio para fines universitarios.
III.-Creación por el m,ismo texto constitucional o su ley orgánica, de un
Consejo Nacional Universitario integrado por 1as propias Universidades e Institutos de educación superior, encargado de promover y cuidar que se realice
el programa nacional de enseñanza superior y universitaria de la República
Mexicana.

ESTUDIO ECONOMICO :-Un pro~rama económico en consonancia con estas ideas, debe ser el resultado de una planeación nacional, orgánica, que combine en justa proporción los recursos ]ocales y federales, así como la acción
de Ia iniciativa privada y la contribución de los propios universitarios. Se han
de considerar en esta planeación, los siguiente capítulos:

Monterrey, N. L., febrero 12 de 1953.

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON.

a) .-Edificíos.-Cíudad Universitaria.
b) .-Instalaciones.

EL RECTOR.

!.- PATRIMONIO UNIVERSITARIO
c) .-Equipos y bibliotecas.
FIJO.
d) .- Mejoras, adquisiciones y conservación de elementos.
• La vigente Ley Reglamentaria del Art. 39 Constitucional reconoce este principio; pero, es muv
imprecisa en la organización del sistema nacional de la educación uniYeritaria.
~

TOTAL

Universidad de Puebla ..

Instituto del Estado de Zacatecas

PRESUPUESTOS PUBLICOS:•-Por limitación o por exclusión de los anteriores, queda como recurso fundamental de la economía universitaria, los pre•
supuestos públicos, bien de las entidades federativas, bien del Gobierno Federal; en uno y en otro caso, cualquiera que sea la técnica fiscal empleada al
respecto: subsidios, afectación de impuestos especiales o asignación de una
participación én el monto total de contribuciones a pagar, etc.
Hemos visto en capítulo anterior, que las entidades federativas llevan, en
términos generales, un 80 % de la carga del servicio público de la educación
una condición económica bonancible en sus gastos de mantenimiento; y tamuniversitaria, con la notoria excepción de la U.N.A.M., que no por ello, ostenta
una condición económica bonancible en sus gastos de mantenimiento; y también hemos observado que la aportación del contribuyente mexicano va a parar
al tesoro federal en su mayor proporción, con sólo un 20% para ]a hacienda
pública de las entidades federativas,
Lo- menos que se ocurre pensar a cualquiera ante esta situación, es que el
Gobierno Federal debe igualar, por lo menos, su aportación a las Universida~
des de provincia con la suma que éstas reciben de los gobiernos locales; y en
el caso de la U.N.A.M., que sea la Administración p!Íblica del Distrito Federal
la que tome a su cargo una responsabilidad similar que hasta ahora ha diferido.

AUMENTO

LIC. RAUL RANGEL FRIAS.

* La

información procede de la Asociación de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior de la República Mexicana, por conducto de sus oficinas en México.

Armas y Letras + Pág. 7

�prendiendo fundamentalmente a Pasante del Grupo B.
3.-Tomando en cuenta que la supervisión
y vigilancia del Servicio So(Yiene de la Pág. 6)
cial desde su implantación, se ha hera realizar encuestas en investigacio- cho a través de las Jefaturas de Servínes, conforme a su preparación profe- cios Coordinados, y considerando que
sional. A este grupo se le asignará son estos Servicios señalar las defisueldo uniforme de $600.00 mensuales, ciencias e irregularidades observadas,
ministrándoles viáticos y pasajes a reportándolas de inmediato con las suaquellos que por la índole del trabajo gestiones que puedan ser aprovechaque se les confiera, no tengan residen- das dentro de la nueva organización
del multicitado Servicio Social.
cia fija.
Dada la urgente necesidad de los
Dentro de esta clasificación, suplico
elatos
que se mencionan por estar próa Ud. nos comunique el número de
xima
la iniciación del nuevo período
plazas qu pueden ser asimiladas por
de ejercicio Social, encarezco a Ud.
esa Jefatura de Coordinados.
GRUPO B.-Estará integrado con que a la mayor brevedad posible se
Pasantes de Medicina que realicen su proporcione la información que se soServicio Social, estrictamente en po- licita.
A reserva de ampliar nuestros conblados rurales carentes de Médicos titulados y de Servicios lfédicos perma- ccptos en relación al plan general de
nentes. Las actividades encomendadas Servicio Social para Pasantes de Meestarán regidas por programas especí- dicina, se dió contestación a las orienficos que abarquen labores epidemio- taciones preinsertas en la siguiente
lógicas, asistencia médica gratuita a forma:
Desde luego, manifiesto a Ud. que
débiles económico-sociales y diversos
aspectos de sanidad municipal. A es- en esta Coordinación no vemos la nete Grupo se le asignarán honorarios de cesidad de ocupar Pasantes del Gru$450.00 mensuales y tendrán opción al po "A".
En cambio, se tiene vivo interés por
ejercicio profesional particular, en
aquellos sectores que no se relacionen los del Grupo "B"; pues los graves
problemas sanitario-asistenciales del
con las especificaciones anteriores.
GRUPO C.-Se formará con aquellos medio rural en esta Entidad, exigen la
Pasantes que efectuen su Servicio So- actuación de Pasantes en materia de
cial en el Distrito Federal, estarán Epidemiología, asistencia médica graadscritos a dependencias oficiales o tuita a los débiles económico-sociales
descentralizadas; las labores que rea- y saneamiento del medio, y para ésto,
licen, se subordinarán a los programas tenemos necesidad de un mínimo de
en vigor, para dichas Dependencias, 15 o 20 Pasantes.
Del Grupo "C", tampoco estimamos
gozarán de emolumentos de $300.00
necesarios los Servicios de Pasantes.
mensuales.
Ahora bien, ya que esa Superioridad
2.-Considerando que para el financiamiento del Servicio Social, los Go- nos honra con admitir sugerencias sobiernos de los Estados, a través de las bre esta importante reorganización
Jefaturas de Coordinados, han contri- que se trata de dar al Servicio Social
buido con el 50 % para el pago de ho- de Pasantes, me estoy permitiendo sunorarios asignados a los Pasantes de gerir a esa Superior Dirección, la conMedicina, se encarece su intervención veniencia de que se haga obligatoria
inmediata ante el C. Gobernador Cons- previa de todos estos Pasantes, dándotitucional, a fin de obtener su acuerdo les un adiestramiento específico de lafavorable para que la aportación eco- bores Sanitario-Asistenciales, con dunómica que se conceda para el próxi- ración mínima de 4 a 6 semanas, pues
mo ejercicio, corresponda al número no escapa a la respetable opinión de
de Pasantes adscritos a esa Entidad y Ud., que se abandona la Facultad con
al abulador de sueldos fijado, com- sólo conocimientos teóricos en estas

El Servicio Médico ...

Sobre Hidalgo

(Viene de la la. Pág.}

que en España. Hidalgo y Morelos son hijos espirituales de
Montesquieu, Rousseau, V oltaire, y los Enciclopedistas france•
ses. Y, como buenos sacerdotes cristianos pusieron por obra la
bienaventuranza cuarta del Sermón de la Montaña: "Bienaven•
turados los que tienen hambre y sed de justicia" El Grito de Do•
lores, pues, en boca de un cura, si bien implica una rebeldía
contra la Iglesia católica, es, desde otro punto de vista, un grito
fundamentalmente cristiano. Primero: la justicia en la tierra·
después, la del cielo.
'
Hubo en México, varios precu.rsores de la emancipación.
Pero fueron insurrecciones esporádicas, prontamente domina•
das. La conspiración de Valladolid (hoy Morelia), se reproduce
en Querétaro. Su figura principal es don Ignacio Allende, ca•
pitán del regimiento de la Reina. Allende era un criollo liberal.
I~~itó a don Migu~l Hi1algo, cura del pi!eblo de Dolores a par•
ticipar en la conspiracion. Aun cuando el sacerdote no estaba
convencido del éxito de la conjura, adhirió a ella y se puso a su
frente . . Los acontecimientos se precipitan en los primeros días
~e septie_mbre de 1810, y el 16, entre las cinco y seis de la ma•
nana, Hidalgo arenga a los indios del atrio e interior del templo
Y concluye con estos gritos históricos: u;Viva la América!, ;Viva
Fernando VII!, ;Muera el mal Gobierno! Los feligreses repiten
estos gritos, adhieren a la causa que encarna el cura -v corren a
armarse de lanzas, machetes y hondas. La Revolución está en
marcha,,)'. el cuadrante de la Historia, marca una nueva hora
para Mexico.
Félix E. Etchegoyen . •

ramas Sanitario-Asistenciales Y, aún, materiales de trabajo de los Pasantes,
muy reducida esa teoría. De manera han sido muy reducidos o carentes en
que ese entrenamiento será indispen- Jo absoluto.
Dado el interés señalado por la Sría.
sable si se quiere obtener algo de buen
de
Salub. Asist. para que el Servicio
resultado, pues la opinión que persode
Pasantes
de Medicina sea reorganinalmente he tenido por observación de
zado
en
la
mejor
forma, nos permitilas labores de los Pasantes, es desfavorable para ellos, ya que, en su mayo- mos hacer las siguientes proposicioría, tienen una gran ignorancia de las nes:
labores Sanitario-Asistenciales Y, por
a) .-Hacer los trámites corresponotra parte les anime más el afán de · dientes ante la Sría. de Salubridad y
lucro que el deseo de servir a la co- Asistencia, aprovechando la valiosa
munidad.
intervención personal del C. GobernaNaturalmente que este período de dor del Estado, para hacer adscripentrenamiento no será comprendido ción exclusiva en los Estados de Coadentro del tiempo que tienen obligahuila, Nuevo León y Tamaulipas, con
ción de dar Servicio Social, sino que,
Pasantes de la Escuela de Medicina de •
al llegar a solicitar éste, han de comla Universidad del Estado, a excepción
probar debidamente que ya hicieron
hecha de los que sean contratados por
su entrenamiento específico en alguna
empresas descentralizadas como Fenidad o Centro Sanitario-Asistencial.
rrocarriles, Seguro Social, Petróleos
Finalmente debo informar a d., que
:\fexicaos, etc., desde la Capital de la
. con esta misma fecha estoy dirigiénRepública.
dome al C. Gobernador Constitucional
del Estado, tratándole el punto 2 ele!
b) .-Hacer los trámites corresponoficio de Ud., a que estoy dando con- dientes y por el conducto arriba setestación y oportunamente tendré el ñalado, ante la Sría. de Salubridad y
honor de informar a Ud. los resulta- Asistencia, para que sea la Dirección
dos.
de la Facultad de :\ledicina de Nuevo
Además, y para concluir, debo ex- León y estos Servicios Coordinados,
presar a Ud. que esta Jefatura queda los únicos encargados para hacer la
debidamente enterada del contenido selección y aplicación de las plazas de
del punto 3 del referido oficio de Ud., los Pasantes en los Estados del noresy que, en su oportunidad se dará el te de la República, solicitándose para
debido cumplimiento a sus indicacio- este objeto a los Jefes de Servicios
nes, en cuanto a reportar a esa Direc- Coordinados, listas anuales con las poción a su merecido cargo, las deficien- blaciones aptas para verificar el sercias e irregularidades que se observen vicio.
en el trabajo de los Pasantes que esc) .-Que la Universidad de Nuevo
tén en Servicio Social.
León, directamente o a través de la Dirección de la Facultad de Medicina,
CONSIDERACION'ES FIN'ALES Y
haga
cumplir, sin excepción, la desigCOXCJXSIONES
nación de Pasantes en los lugares que
De esta larga exposición y de la ex- les sean señalados, ya sea por sorteo,
periencia tenida durante los años en aprovechamiento y calificaciones, proque nos ha tocado conocer y en algu- medio de asistencias, etc., excepción
na forma dirigir el funcionamiento hecha suponemos de las Pasantes mutécnico-administrativo de los Pasantes, jeres que podrán ser adscritas en los
podemos hacer las siguientes conside- lugares más favorables.
raciones:
d) .-Estamos de acuerdo en el pago
lo.-Durante los 14 años que tiene
mensual de 450.00, señalado en el Gruele establecido el Servicio :\fédico-Sopo "B" a que hicimos referencia y pacial en el Estado, han sido algo más
ra el objeto estamos en espera de la reele 500 los Pasantes que han hecho su
solución correspondientes, de parte
Servicio, en su mayoría en Nuevo León
del C. Gobernador del Estado, para
y correspondientes a la Facultad de
que se cubra el 50% y el resto por la
Medicina de la Universidad de Nuevo
Dirección Gral. de Servs. Cooperativos
León.
Ejidales. Que para asegurar el pago de
2o.-Que la Sría de Salubridad v
Pasantes que puedan ser adscritos en
Asistencia a través de la Sección d~
los Estados de Tamaulipas y Coahuila,
Pasantes· de Medicina, ha enviado a
deberá avocarse la Dirección antes
Nuevo León, Pasantes de la Facultad
mencionada con los CC. Gobernadores
Nacional de :\Iedicina.
respectivos, para que incluyan en los
3o.-Que la Sección de Pasantes de
convenios económicos de los Servicios
Medicina de la Dirección General de
Servicios Coopertivos Ejidales, desde Coordinados, partida específica para
este fin.
el comienzo del año en curso, está haciendo la designación de Pasantes de
e) .- Que se incluya en la Partida de
Medicina de Nuevo León, por motivo Pasantes de cada Coordinación, cantide la desorganización y aún anarquía dad de dinero suficiente para adquique durante varios años existió para rir botiquines, material de trabajo y
la designación de estos Pasantes, tan- equipos indispensables para el Sefvito por la Facultad de Medicina, como cio Social de Pasantes y.
por estos Servicios Coordinados o por
f) .-Que se hagan las excitativas
la propia Dirección General.
pertinentes
a efecto de que el perso4o.-Que el número de poblaciones
aptas para Servicio Social en Nuevo nal técnico de las Oficinas Sanitarias,
León, año con año está en mayor des- controlen y vigilen mejor la veracidad
proporción, dado el aumento de Pa- de los trabajos realizados por los Pasantes y de sus estancias corresponsantes.
5o.- Que con frecuencia existe re- dientes.
nuncia absoluta de parte &lt;le los Pasantes, para hacer su Senicio en poMonterrey, N. L., a 28 de Agosto
blaciones alejadas, con malas vías &lt;le de 1952.
comunicación y pobre5 en lo general.
60.- Que no se han hecho retribu- EL JEFE DE LOS SERVS. COORDS.
ciones económicas justas, ni capaces
DE SALUB. Y ASIST. EN EL EDO.
de resolver el sostenimiento de los Pasantes.
DR. SALVADOR MOUNA VELEZ .
. 7o.-qu~ se ~1a establecido supervisión o v1g1lancia de los trabajos, o es- EL EPIDE:\UOLOGO DE LOS SERVS.
tancias de los Pasantes, en ocasiones
COORDS. DE SALUB. Y ASIT.
en forma defectuosa y.
EN EL ESTADO.
80.-Que . a excepción de algunos
productos biológicos, los botiquines y
DR. JULIO G. MONTEMAYOR.

Armas y Letras + Pág. 8

�</text>
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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1953, Año 10, No 3, Marzo </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año X

Núm. 2

Febrero de 1953

Celo :Jfo,,eJ Zamora La Constitución de 1917
Lic. Luis .\ra11jo l'aldivia

Dice Germán Arciniegas, el rebelde pensador de América,
que el XIX fué en realidad un siglo de inteligencias maravillo•
sas, de amor a la libertad, de decisiones ejemplares, en el que el
solo hecho histórico de la Independencia de América Indo-Española y Lusitana, bastaría para esclarecer su estirpe revolucionaria. Su reflexión es exacta.
El Grito de Dolores despertó de su letargo a un pueblo
heterogéneo formado por castas profundamente divididas entre
sí, aunque confundidas en una masa amorfa sin ideales ni aspiraciones comunes, sin las mismas necesidades, sin educaciones
semejantes.

Prof. Celso Flores Zamora t 26 de febrero de 1953

Estuvimos junto a tí, en el instante final de tu partida.
Depositamos tu cuerpo yerto e inmóvil sobre el tibio regato de
la tierra. Un viento desolado estrujaba las casas y los árboles.
Los hombres, como sombras deambulaban agobiados y vacíos.
Sentimos tu viaje definitivo. Pierde la Comunidad un activo
militante de los mas altos ideales del esp:ritu. Te recordamos en
tu cátedra, frente a nosotros, comentando con lucidez mental y
sobria expresión, los ideales de la educación del pueblo Grieg'.J.
Retornan nuestras vivencias juveniles y te contemplamos empeñado en la faena de hacernos comprender la urgencia de ceñir
nuestras vidas a los ideales radiantes del pueblo Ateniense. Fino
psicólogo, de sorprendentes intuiciones, captabas, con vocación
de auténtico maestro, el complicado mecanismo subjetivo de tus
discípulos. Te era fácil imponer la obediencia; en suave energía,
dominabas la marejada juvenil. Con gran amor por la cultura,
las circunstancias que determinarn tu vida frustraron tus posi•
bilidades. No fuiste esencialmente una vida para el conocimien•
to, sino para el ejemplo.

Tres siglos de dominación durante
los cuales la Colonia arrastraba una
existencia difícil, miserable y extraña
al modo de ser del pueblo mismo: Esclavitud para los indios, sujeción para los mestizos, menosprecio para los
criollos. :Ni en la política ni en la religión les era permitido a estos últimos opinar o manifestar su propia
personalidad, a pesar de sus virtudes
cívicas y tal vez por su notoria capacidad y su clara inteligencia. Tres si-·
glos de monopolios, de imposición violenta sobre la libertad de conciencia,
de absoluta negación de los derechos
del hombre.
El movimiento de Independencia hizo posible un anhelo de libertad política, pero el pueblo conservaba la huella de las cadenas esclavizantes y con
paso trémulo e incierto inició la caminata de su nuevo destino. El ensayo admirable de Apatzingán: concebido por el genio vigoroso de ~1orclos,
fué una promesa que alentó la esperanza de los libertadores.
El sistema de gobierno ansiado por
el ;\léxico independiente tenía que ser
demócrata, republicano, representativo y popular, pero las fuerzas regresiYas del país, sembraron el desconcierto y la inquietud. La organización política cambia del federalismo al centralismo en medio de pronunciamientos y de golpes de Estado, hasta que
en 1847 se vuelve al régimen federal
y en el Acta de Reformas a la Constitución de 1824 se establece el amparo, gloria institucional de :México, para restringir la omnipotencia del Estado y substituir de paso al Cuarto Poder Conservador creado en las siete
leyes constitucionales de 1837.
El desgarramiento del territorio na-

cional, consumado en el 47, fué la consecuencia de un régimen degenerado
en una época de contrastes, de utopías, de odios, de pasiones y de crímenes, en la que no existía el concepto de la unidad nacional y en la
que las diferentes étnicas, la miseria
y la injusticia, ofrecían un ambiente
propicio para la disgregación de la patria.
Sin embargo, el dolor fué tan fecundo que produjo el milagro de la reivindicación. Contra el propósito de
las clases privilegiadas que pretendían
mantener el régimen de "Religión y
Fueros", se alzó el estandarte de la
"Libertad de Conciencia" y ante el
asombro del mundo civilizado los
constituyentes de 1857, garantizan la
libertad personal y de trabajo, de enseñanza, de pensamientos, de propiedad, ele asociación, de petición y de
tránsito; prohiben los fueros, los privilegios, el allanamiento de morada y
la violación de correspondencia; restringen la pena de muerte; impiden la
cxtradicción de reos políticos, la prisión por deudas, los monopolios, la
mutilación y la infamia, la multa excesiva y las penas trascendentales. En
una palabra, las garantías individuales
se imponen sobre la omnipotencia del
Estado, como la consagración más alta y perdurable de la dignidad humana.
La Constitución del 57, "Página lírica", "Clarín de guerra", "Tea incendiadora" como fué llamada por sus
mismos autores, se convirtió en vínculo de unidad. Para impedir su aplicación, el partido conservador provocó
innumerables pronunciamientos. Para
(Pasa a la Pág. 8)

�der, y que ha venido dando información acerca del movimiento universitario iberoamericano, siendo la boca
por la que habla el espíritu de Hispanoamérica, según el bello lema de la
Universidad de México. También aqui
la Unión hace la fuerza, como en
aquella España que sentó las bases de
la cultura americana. De los Departamentos antes mencionados hay uno
que ha tenido una útil actividad a la
que vamos a referirnos por estar además vinculada con la que realizan en
Carlos Robles Piquer
España las habitualmente llamadas
Universidades de Verano. A fines del
mes de mayo próximo pasado se celeEl movimiento de mutua aproximación que fatalmente se bró en la Universidad de Puerto Rico
la primera Conferencia del Departaproduce entre los países del mundo hispánico ha encontrado su mento de Escuelas de Temporada de
más clara manifestación en el ámbito universitario. El conteni• la Unión de Universidades que nos
ocupa. Su objeto esencial era el estudo común de la Universidad iberoamericana impulsó a sus dio de los fines asignados a dichas
Escuelas y la coordinación de sus promiembros a acudir al Congreso que se celebró en Guatemala du• gramas para que en lugar de estorbarse se completen mutuamente. Como
rante el mes de septiembre de 1949. Este llamado "Primer Con• se esperaba, la reunión fué interesante
greso de Universidades Latinoamericanas" atrajo a la capital y un gran número de delegados dieron brillantez a las sesiones represenguatemalteca representantes de veintisiete universidades hispa• tando a las Universidades de Chile,
Ecuador, Costa Rica, Panamá, Haití,
noamericanas que correspondían a catorce naciones soberanas. México, Guatemala y Puerto Rico, así
como la UNESCO y, por la Unión, su
Fué una hermosa reunión intelectual la que alli sentó sus reales, presidente y su director general, docbajo la presidencia del Rector de la Universidad de San Carlos, tor Guillermo Francovich. La Conferencia tuvo el nombre de "Mesa Rede Guatemala, doctor Carlos Martínez Durán, a quien auxilia- donda de Escuelas de Temporada", y
]a adopción de esta denominación paron venticuatro compañeros de claustro como delegados de la ra tales Centros de Estudios fué uno
de sus acuerdos, al que siguieron los
Universidad huésped, heredera del esplendor que correspondía de recomendar su creación a las Universidades que aún no las posean para
a la antigua ciudad virreinal del Valle del Panchoy, sede de la el
cumplimiento de los siguientes objetivos: divulgar la cultura para que
Capitanía General, a cuyo cuidado es- y de la estadounidense, y además se
llegue a toda colectividad; aúmentar
tnba encomendada la extensa ' jS" cen- trató de la reforma unh'ersitaria, del
el número de cursos de cultura genetroamericana. Allí estu,,ieron, entre régimen de gobierno universitario preral; atender a las necesidades de quieotros, los delegados de las Universida- ferible, de las relaciones de la Univernes no pueden asistir a las clases nordes de San Javier y San Andrés, de sidad con el Estado y de las maneras
males; fomentar en cada escuela cierBolivia; la Javeriana, la de los Andes de realizar una tarea de extensión
tos estudios con preferencia a otros y
y la de Antioquia, de Colombia; la de cultural en beneficio de la sociedad.
de acuerdo con las posibjlidades del
Costa Rica, la de la Habana, la de Chi- Una preocupación grande de los conpais respectivo; organizar excursiones
le, la Católica de Santiago y la de Con- gresistas fué la de lograr una mayor
complementarias, e intercambiar procepción, la de Quito, la de Guayaquil, colaboración entre los distintos orgafesores. Otras significativas recomenla de Loja y la de Cuenca, la de Ecua- nismos culturales dentro y fuera de
daciones acordadas por la Mesa fuedor, la de Honduras, ]a Autónoma de los límites nacionales y colaborar en
ron éstas: Fomentar los estilos de viMéxico y la de Michoacán, la Nacio- la creación de una conciencia de muda regionales y uconsiderar el estudio
nal de Nicaragua, la de Panamá, la Au- tua comprensión entre los hombres.
de los rasgos esenciales de las cultutónoma de San Salvador y la de Monte- Como vehiculo para lograr esta colaras hispanoamericanas en su totalivideo. Y como invitados especiales fi- boración se tomó la importante resodad,' confrontándolo con cursos comguraron profesores de Argentina, Cu- lución de constituir la Unión de Uniparat~vos de ]as otras grandes cultuba, México y Perú. Los invitados de versidades Latinoamericanas.
ras
de América"'; estimular la comotras procedencias no escasearon tamLa nueva Unión Universitaria ha
prensión
internacional e interamericapoco, así: delegados de la UNESCO desarrollado encomiables tareas que
na;
dar
cursos
sobre las organizacio-que fueron los doctores Bosch Gim- atienden a fortalecer la relación entre
nes.
interI1acionales
más importantes;
pera y José de Benito-, de la Univer- los centros de cultura superior de Hisenviar
a
la
UNESCO
para su publicasidad de París, de la de Bruselas, de panoamérica y a favorecer su presenla de Israel, del Ministerio de Ec\uca- cia en la sociedad de que respectiva- ción, los programas de los cursos de
temporada, asi como publicar estos
ción de Italia y del Consejo Norteame- mente forman parte.
mismos programas con todo detalle
ricano de Educación, así como de vaPara estos fines la Unión ha containcluir
en presupuestos los gastos d;
rias de las Universidades norteameri- do con diversos Departamentos. Uno
estas
escuelas,
unificar entre unas y
canas de California, Chicago, Denver, de ellos es el que se denomina de
Duke, Houston, Harvard, Tulane, Coordinación y Promoción de la In- otras sus formularios y dar facilidaWáshington y Yale. Entre tan nume- vestigación Científica en las Universi- des para la convalidación mutua de
rosos invitados no apareció ninguno clades Latinoamericanas, cuyo impul- los estudios. Otro capitulo de los
que representase a la nación que había so central se encomendó a la Univer- acuerdos se refiere a los profesores,
fundado la gran mayoría ele las Uni- sidad Nacional Autónoma de México. recomendando el canje entre Universidades hispanoamericanas, la facilitaversidades hispanoamericanas ahora
Un segundo Departamento se ocupa ·
congregadas, España. La falta total de de coordinar la enseñanza e investi ,;a- ción máxima de ols trámites y la nore1aciones diplomáticas entre España ción de las Ciencias Económicas ªen tificación de las invitaciones a realiy Guatemala fué la causa de esta omi- estas universidades y tiene sus ofici- zar, a fin de que las Universidades vecinas puedan aprovechar la venida del
sión, que sin duda, fué realmente la- nas en la Universidad de Chile.
profesor foráneo. También se ocupó
mentada por tantas personas de auténUn tercer- y último por ahora- Detica altura universitaria como allí se partamento s~ ocupa de la coordina- la Mesa del intercambio colectivo de
profesores y alumnos, que fué propugcongregaron.
ción de las Escuelas de Temporada de
Los reunidos trabajaron mucho y las Universidades latinoamericanas v nado paralelamente a la organización
de cursos de temporada escalonados.
con gran entusiasmo. Creemos, since- actúa en la Universidad de Puerto
ramente, que con bastante fruto. El co, e..~ Río Piedras. La Unión publica, Respecto a las becas, aparte de recorextenso temario implicaba discusiones ademas, su propia revista, que se titu- dar la conveniencia de que se publiacerca de muchas ponencias presenta- la Universidades de Latinoamérica y quen en el repertorio ele Ja UNESCO
das por los delegados, siendo el tema que es dirigida por el señor Rómu1o sobre la materia, se subrayó que decentral el de la esencia de la Univer- Tiozo, hijo, Y cuenta con un excelente be~í~n conju?arse al concederlas los
sidad en función de ]a cultura nacio- Consejo Asesor que preside el propio meritos academicos con las condicio"?l Y del progreso. Por otra parte, se rector de la Universidad Nacional ne.s ~conómicas. Para celar el cumluzo un estudio extenso y comparati- Autónoma, doctor Garrido. Es una phm1en~o de estas recomendaciones Y
vo de las características de la Univer- buena ~ublicación mensual, cuyo .nú- prose~mr los estudios en torno a esta
sidad clásica, de la hisp;noa~ericana mero fo acaba de llegar a nuestro po- materia, se constituyó el Departamento de Coordinación de Escuelas de

La Uni\/ersidad Hispano
Americana, se Congrega

1
1

l.

I'

Ri-

Armas y Letras + Pág. 2

Temporada, con sede en Puerto Rico,
del modo antes aludido.
Parece poco oportuno referirse ahora al' anteproyecto de temario que ha
sido propuesto a las Universidades
hispanoamericanas para su discusión
en su segundo Congreso, ya convocado para el próximo año, en cuyo mes
de septiembre deberán reunirse . los
delegados bajo el amparo de la Universidad de Chile, según la convocatoria que el Consejo directivo de la
Unión ha enviado a los rectores de las
Universidades con fecha 19 de mayo.
El día 28 de agosto se reunió en Pañamá el Consejo de los directivos para la aprobación definitiva del temario c1ue, sin noticias posteriores, no
habrá sufrido probablemente grandes
modificaciones. Este temario comprende los ocho apartados siguientes:
19 Labor de la Unión de Universidades en el periodo de 1949-1953.
29 Coordinación de ]a enseñanza
media con la universitaria, y posible
creación de un Instituto de Orientación Vocacional Universitaria.
39 Carla de las Universidades latinoamericanas o de Guatemala lijando
sus fines, el estatuto del profesor y el
estudiante y su régimen de gobierno.
49 Coordinación de servicos y unificación estadistica.
59 Asociación de profesores universitarios latinoamericanos.
69 Organización y coordinación de
]a enseñanza e investigación de las
ciencias económicas, tema para el que
fué planteada la creación de un Departamento en la Unión tal como antes se ha dicho.
79 Creación de premios de Ciencias, Artes y Letras y de la Orden al
Mérito de esta Unión Universitaria. Es
preciso recordar que la Unión celebró
una Asamblea extraordinaria en México en 1951, con ocasión de celebrarse
el IV Centenario de esta Universidad,
con cuya oportunidad se creó el premio latinoamericano de Ciencia, que
consiste en )ledalla de Oro, pergamino alusivo y la muy elevada suma de
10.000 dólares, que se otorgará cada
cinco años al mejor científico de Hispanoamérica; y
89 La reforma de los estatutos de
la Unión, estudio de su financi~micnto y determinación definitiva de su
sede. Como complemento del proyectado Congreso aparece una llama "exposición de motivos universitarios latinoamericanos", en la que se incluyen exposiciones bibliográficas, estadísticas, fotográficas, de maquetas y
esquemas, de gráficos y toda clase de
elementos de juicio que permitan apreciar la situación actual.
Como puede verse, por todo lo anteriormente expuesto, el Congreso que
dentro de un año ha de tener lugar
en la hermosa capital chilena promete tratar temas realmente vitales en la
actividad cultural hispanoamericana.
De la sinceridad con que se encaran
los problemas da idea el intento que
así se expresa en la convocatoria de
este Congreso: "sentar las bases para
establecer entre nuestros centros universitarios una permanente y coordinada cooperación, con el propósito de
superar su tradicional pobreza material Y la extrema limitación de su personal técnico y científico calificaclo
que hasta el presente han dificultado
su progreso individual, y realizar en
comlln Y en ámbito latinoamericano la
inaplazable tarea de mejorarlas y mo-.
dernizarlas al 2.lto nivel y con el ritmo acelerado que las actuales circunstancias imponen". Creemos sinceramente que ,en tan noble propósito la
colaboración de ]as Universidades españolas, ellas mismas necesitadas a su
v~~ de apoyo y deseosas de cooperac10n con sus hermanas de América,_
puede ser provechoso.

EN HONOR DE MARTI
DISCURSO PRONUNCIADO EN NO}.-[BRE DE LAS AUTORIDADES CIVILES, POR EL SEÑOR LIC. GENARO SALINAS QUIROGA, EN LA VELADA ORGANIZADA EN
EL AULA MAGNA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO
LEON, PARA CONMEMORAR EL PRIMER CENTENARIO DEL NATALICIO DE JOSE MARTI
mente con el pensamiento sublime del
Apóstol "se honra quien honra".
Este nuevo Continente descubierto
por Cristóbal Colón un 12 de Octubre
lejano y maravilloso, viste sus mejores
galas para recordar a su hijo predilecto, que en su historia dolorida y
sangrienta se sentará perpetuamente
al lado ele Simón Bolívar y de Benito
Járez; recuerda cariñosamente en este
glorioso aniversario, al "Padre ::\Iartí"
como lo llaman los niños cubanos, que
año tras año, en este aniversario, llevan oraciones, lágrimas y flores a su
sepulcro.

José iltarti en srz infancia

RESPETABLE AUDITORIO:

Las autoridades Civiles o sea el Honorable Gobierno del Estado, presidido dignamente por el señor Gobernador Constitucional Interino don José
S. Vivanco y el Republicano Ayuntamiento de esta Ciudad, encabezado
merecidamente por Don Alfredo Garza Ríos, han decidido tomar participación en esta Velada, consagrada a
rendir homenaje a esa figura inmaculada del Nuevo Continente que se llamó José Marti. Agradezco cordialmente la amable deferencia que han tenido de otorgarme conjuntamente su
alta representación, para recordar a
ese hombre lleno de pasión por el
amor, por la libertad, por la belleza y
por Ja justicia, que viera la luz primera en la Perla de las Antillas.
José Marti, apóstol de la Independencia de Cuba y uno de los hombres
mas grandes de América y del Universo, nació en este día, hace exactamente 100 años, el 28 de Enero de 1853,
en el seno de una familia humilde, hijo ele un modesto guardián de Policía.
La humildad de su origen no debe extrañarnos. Cristo y San Francisco de
Asís nacieron en un establo; Lincoln
en una cabaña; J uárez en una choza
d(• la abrupta sierra oaxaqueiia y
~larti, en el hogar pobrísimo de una
fomilia habanera, hijo de padres españoles.
A golpe de tesón y de martillo se
forjó en el campo de las letras, sin
ser nunca un literato profesional, una
personalidad de relieve singular. Fué
poeta, dramaturgo, literato, catedrático universitario, periodista y libertador: he a qui condensada la vida polifacética y múltiple de este hombre
sencillo y bueno, que nació en Cuba
y vivió para 1a América. Al recordar
su vida ejemplar en este primer centenario de su natalicio, ]as Autoridades Civiles de Nuevo León honran a
su patria nativa, el bello país antillano que lo viera nacer, luchar y morir;
honran a la América, de la cual fuera
uno de los más egregios paladines y
se honran así mismas, consecuente-

su mirada nostálgica, como si añorara
]a infancia que nunca tuvo; su rostro
pálido sobre el que se descargaron muchas tempestades, que a otros menos
templados que él hubieran abatido;
con unos cuantos kilos sobre su cuerpo, propios del que ha de caminar
mucho y no descansar jamás; con su
efigie alta semejando las esbeltas palmeras de las playas del Caribe, que
contemplan desde un magnífico mirador la llegada y salida de las embarcaciones, a quien parecen dar el primer saludo de bienvenida o el postrer
abrazo: he a qui delineada la silueta
física del mártir cubao, que nació en
la ciudad de La Habana una clara mafiana de enero.
Su melancolia fué infinita, porque
corrió pareja con su devoto y amable
corazón. El mismo lo dijo en su Canto de Otoño:
Oll'os de lirios y sangre se alimentan:
jYo no, yo 110! Los lóbl'egos espacios
Rasgué desde mi infancia con los
tristes

Pensó el Apóstol que la misión elemental del hijo es seguir con devoción la senda gloriosa del padre, cuando éste ha sabido cumplir con su deber. Por eso escribió en su delicado
opúsculo "lsmaelillo" (que más que
libro de versos es una cadena de caricias, un eslabón de canciones del padre desolado ante el imborrable recuerdo del hijo ausente o un exquisito
perfume del que brota aroma del mas
puro y santo amor paternal) el que
dedicó a su hijo José Ismael, cuya
ausencia prolongada por su misión Ji.
bertaria, le doliera tanto al alma sensible y amorosa del ilustre cubano:
jOh, Jacob, mariposa,
Ismaelillo, árabe!
¿Qué ha de haber que me guste

como mirarle
de entre polvos de libros

Sllrgir 1·adiante,
y, en vez de acero, verle
de pluma armarse,
y buscar en mis brazos
tregua al combate?

penetradores ojos .....

Por el egregio cubano, que conoció
y quiso entrañablemente a México,

jVaso puro de nácar:

nuestra nación azteca se une a Cuba,
y la Perla de las Antillas se acerca filialmente al Continente. Sobre nuestro máximo Héroe de la Reforma escribió Marti: "Fué el indio Benito Juáre:, quien echó un Imperio al mar y

dame a que harte
esta sed de pure=a:

Los nuevoleoneses asociados a nuestras Autoridades, ofrendamos a Marti
desde este rincón norteño de nuestra
patria la siempreviva de ]a gratitud supo desafiar la pobreza con honor y
y del recuerdo. No hay mejor home- reconquistó y aseguró la Indepen-den~
naje que el que nace del corazón, que cia de su tierra. Aquel indio egregio
el que brota espontaneamente de un y soberano, se sentará perpetuamente
pecho libre. O como decía el Apóstol: a los ojos de los hombres al lado de
"no hay voz débil para defender una Bolívar y en quien el alma humana tocausa justa". Su nombre rescatado del mó el temple y el brillo del bronce".
mar insondable del olvido, es bandera, es pendón y es símbolo de las geCuba fué la última en emanciparse
neraciones americanas, presentes y fu- de todas las Repúblicas hispanoamerituras; es una causa justa que debemos canas y lo hizo en un acto romántico,
defender; es un faro encendido que en un instante sublime y fugaz que enguía nuestro rumbo de navegantes.
carnó Jsé Marti. En lo futuro habrían
En esta fecha en que recordamos el de unir sus destinos "los veinte cacentenario de su advenimiento, invo~ chorros sueltos del viejo león espacamos su elocuente mensaje a los pue- ñol" que dijera Rubén Dario. Martí
blos de américa. El cariño al Conti- en su prosa magnífica, una de las más
nente y la devoción a su patria fueron hermosas en que se ha escrito el lenlas pasiones tormentosas de su existen- guaje de Cervantes, con una sencillez
cia. Su pensamiento, por su generosi- encantadora lo explica bellamente:
dad y hondura, bien puede constituir "Los árboles se han de poner en fila
el ideario americano. Su obra litera- para que no pase el gigante de las sieria y poética fué inagotable, pero nun- te leguas. Es la hora del recuento y
ca más grande que su patriotismo, que de al marcha unida y hemos de andar
no reconoció fronteras geográficas ni en lo adelante, en cuadro apretado colímites históricos. Sus libros, sus dis- mo la plata en las raíces de los Ancursos de combate, sus artículos en re- des".
vistas y periódicos, sus versos constiJamás cultivó el odio hacia ningún ser
tuyen una producción selecta e incom.., humano; paca el amigo o enemigo, a
parable.
todos ofrendó una rosa blanca en el
Uno de los momentos más bellos y fondo de su amable y tierno corazón.
felices de la historia del Nue,·o Con- Si algo odió en su vida, fué al mar,
tinente, se llama José ~Iarti. Hijo ele tan elogiado y cantado por otros poeun humilde celador de policía de la tas. Lo desdeñó, porque en su lomo
ciudad de la Habana, fué también él, complaciente nos ha traído tiranos de
fiel guardián y celoso custorio de la Europa. Al desdeiiar el Océano, su
libertad de su pueblo. De su frente mente de libertador pensó sin duda
2mplia, platónica, despejada, surgió su alguna en que a través de él, nos han
pensamiento diamantino, que ilumina- llegado conquistadores, Virreyes y Gora con luces de aurora, las letras de bernadores que vinieron a asolar nuesnuestro idioma en el teatro, en la poe~ tras dolorosas Repúblicas americanas
sía, en el periódico, en la cátedra y y que implantaron el vasallaje hasta
en la literatura; de alli, -de su fren- en el pensamiento. He aquí reprodute- surgió en forma de idea su mi- cidos parte ·de sus versos, que llevan
sión apostólica; allí concibió el deber, el contundente nombre de "Odio al
del cual no se apartaría nunca, de in- 1lar".
dependizar a su patria del yugo español que entonces la oprimía; y de ella ... Si hallo un infame al paso mío,
brotó también una clara mañana de Digo[o en lengua clal'a: ahí va un
mayo, la sangre generosa que al dejar
infame
en el suelo una mancha escarlata, al Y no, como hace el mar, escondo el
ser recogida por la tierra, tiñera despecho.
pués con el rojo más fino los claveles Xi mi sagrado verso nimio guardo
de América.
Para tejer rosarios a las damas
Fué su figura delgada y transparen- Y Máscaras de honor a los ladrones.
te, sin más carne que la indispensable Odio al mar, que sin cólera soporta ·
para poder vivir; sus ojos penetrantes Sobre su lomo complaciente, el buque
y tristes como quien ha conocido el Que entre música y flor trae a un
calabozo y la prisión desde la niñez;
tirano.

Armas y Letras + Pág. 3

los labios cánsame!

¡Héte aquí, hueso pálido,
vivo y durable!

¡Hijo soy de mi hijo,
él me rehace!

¡Qué enseñanza tan profunda! ¡Qué
lenguaje tan sencillo y conmovedor!
¡Hijo soy de mi hijo, él me rehace!
Marti, sin ser literato profesional, ya
que las urgencias y menesteres de su
misión patriótica se lo impidieron,
fué un fino y delicado poeta, por que
habló con el corazón y el que habla
con él, según la certera expresión de
Eugenio D'Ors, su verbo tendrá que
ser palabra de Dios.
El verdadero pensador debe poseer
dos cualidades fundamentales: sencillez y profundidad. Ya lo dijo Gahriela Mistral, la insigne poetisa chi~
lena, ilustre huésped de nuestra patria: "¡Dios mio!" ¡Dame sencillez y
dame profundidad! ¡ Librame de ser
vanal o complicada en mi lección cuotidiana !" Por eso Marti, adquiere una
nueva dimensión, la de ser prócer en
el idioma castellano y figura esclarecida en el verso de América y del
Mundo.
Lo que nunca perdonó a nadie, bajo
ninguna circunstancia, fué la falta de
cariño a la tierra que lo vió nacer.
"Los que no tienen fe en su tierra
son hombres de siete meses" escribió.
La traición a la patria se pena con
la muerte y ni siquiera el hijo hay
que perdonarle. Si las manos del padre fueron modeladas para acariciar
y bendecir, fueron también hechas para aniquilar y destruir violentamente,
al mal hijo que atenta contra su patria:
Por la cumbre del cortijo

donde está el padre enterrado,
pasa el hijo, de soldado

del invasor: pasa el hijo.
El padre, nn bravo en la guerra
envuelto en su pabellón
ál:ase: y de un bofetón
lo tiende, muerto, por tierra.
El rayo reluce: :umba
el viento por el cortijo:
el padre recoge al hijo
y se lo lleva a la tumba.

Al conmemorar el Primer centena(Pasa a la Pág. 8)

�EN EL AMBITO DE LOS

CURSOS DE INVIERNO
posición del auditorio las noticias sobre la más adecuada y clásica bibliografía de este Curso.
estudiantil los Sefi.ores Representantes
del Gobernador del Estado, del Presidente Municipal de la Ciudad, del Je,
fe de la Novena Región Militar, los honorables miembros del Consejo Universitario y los Catedráticos de nuestra Casa de Estudios.
Como homenaje y agasajo al Estu~
diantado nnevoleonés, el Grupo social
"Alfonso Reyes" gestionó y obtuvo de
las empresas cinematográficas de la
Ciudad de Monterrey la admisión a las
Salas de espectitculos con un cincuenfa por ciento de descuento.
Como complemento a estas celebraciones, al día siguiente de la referida
fecha, la Banda del Estado ofreció en
la romántica Plaza del Colegio Civil,
una audición como homenaje al Estudiantado universitario.
~

1

El acto conmemorativo de José Marti

Público asistente al teatro de la Universidad

EVOCACION MARTIANA

1

i,
'

¡11
1

t

Por separado se publica el emotivo
discurso del Señor Licenciado Salinas
Quiroga sobre el Libertador de Cuba.

sos ·ae Invierno, que han sido confeccionados y que se están celebrando baMarti ha cumplido una ~enturia de
jo la dirección del Jefe del Departanacido este año de 1953. Seguros esmento de Acción Social Universitatamos de que en el ámbito americano, TEATRO DE LA UNIVERSIDAD
ningún País, a través de sus órganos
ria, Licenciado Fidencio de la Fuente
El elenco de actores de Teatro uni- Olivares, ha merecido los calurosos
intelectuales, ha dejado en olvido su
recuerdo. Hasta en la lejana U.R.S.S., versitario reiteró sus representacio- aplausos del púb1ico regiomontano,
la añoranza martiana ha sido puesta nes el 31 de enero y el 18 de febre- que ha podido e,·idenciar, sin titubeos,
de resalto como ejemplo vivo de amor ro, actuando en la divertida come- los progresos realizados en este aspeca la Cultura y a la Patria, al través dia norteamericana .4rsénico y Encaje to artístico por los directivos de la
del inteligente escritor cubano Juan Antiguo, original del dramaturgo Josef .U niversidad. ·
Marinello, que se encuentra en Ja Ca- Kesselring, extensa en tres actos y con
Puede decirse sin hipérbole que el
pital soviética dirigiendo las celebra- un reparto. d~ catorce personajes, cuyo Teatro de nuestra Casa de Estudios esbraciones que se tributarán al mejor marco escenico es Brooklyn.
tá cumpliendo su ip.isión, de acuerdo
La representación fué dirigida por con el pensamiento del escritor Egon
hijo de la Isla.
En concordancia con esta radiosa el 1Iaestro Sergio Garza Zambrano; Ia Friedell, que dice: 11 En el teatro donefemérides, la Universidad de Nuevo escenografía por el Profesor José Gua- de, según lo que erróneamente piensa
León se asoció al Gobierno del Estado dalupe Ramirez; el apunte por Gui1ler- el ignorante, se encuentra el reino de
de Nuevo León y al honorable Ayun- mo Barrón y el traspunte por Valen- la máscara, del disfraz y del disimulo,
aparece el hombre verdadero, menos
tamiento de la Ciudad de ~lonterrey, tin Rodríguez.
Esta segunda obra, puesta en esce- artificioso, menos maquilJado que en
para memorar al Patricio, en una solemne Velada que se efectuó en el Aula na dentro de Ja órbita programática ningún otro lugar. Este es el verdamagna universitaria "Fray Servando de la Tercera Anualidad de los Cur- dero sentido de esa "prostituciónlJ que
Teresa de ~lier", el veintiocho de enero pasado, a las 20:30 horas, en cuyo
acto se presentaron bellísimos números artísticos y oratorios.
La recepción a los lábaros de Cuba
y de México inició la Ceremonia. Después, en forma alterna, el Trío de Cámara de la 'Cniversidad, integrada por
los Profesores José Andrade, José Sandoval · Y José Flores, ejecutaron con
suma delicadeza y sentido estético,
la Danza Húngara número 6, de J.
Brahms; el Primer Arabesco, de C.
Debussy; la Danza Eslava número 2,
de Antonio Dvorak y Dos Danzas Costeñas de Pedro S. Andrade.
Pronunciaron sendos discursos los
Sefiores Profesor Oziel Hinojosa, en
representación de la Gran Logia del
Estado; el Licenciado Adrián Yáñez
Martinez, por la Universidad de Nuevo León Y el Licenciado Genaro Salinas Quiroga, por el Ayuntamiento de
esta Ciudad.
La destacada recitadora, Profesora
Bertba Sierra Ramos, declamó con fino sentimiento el Canto a Martí, debido al numen del poeta Licenciado Enrique Martínez Torres, terminándose
la conmemoración con la despedida
de las banderas de las dos Repúblicas
hermanas.
Una escena de "Arsénico Y Encaje Antiguo''

Armas y Letras + Pág. 4

produce el arte teatral: cae el biombo
que_ encubre el alma, y el sér interno
se manifiesta. El teatro es precisamente mucho más de lo que cree la fantasía de la gente: no es ningún cuadro
multicolor, no es simplemente "teatro", sino algo que desata y libera;
por lo mismo, algo mágico en nuestra
existencia''. Tal reza, acertadamente,
el epígrafe puesto a los libretos de
nuestro noYel y entusiasta Teatro universitario.
DIA DEL ESTUDIANTE
El 11 del acial, acordado entre la
Escolaridad del Norte de México como el Dia del Estudiante, fué celebrado por la grey estudiosa con una Velada conmemoratí va en el Aula magna
de la Universidad, a promoción del
Grupo Social "Alfonso Reyes", integrado por elementos preparatorianos,
de las Facultades y Escuelas técnicas.
El acto se celebró a las 21 horas en
la Sala máxima, con la valiosa colaboración de los artistas radiofónicos de
la estación trasmisora X E T.
Entre los nU.meros oratorios se señalaron las palabras del Profesor Alfonso Reyes Aurrecoechea, Maestro uniYersitario, colaborador del Instituto
de lnYestigaciones Científicas de la
U. N.. L., y Director del semanario "Vida Universitaria" y las del estudiante
Antonio Montelongo Gonzá.lez, de la
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
Los números artísticos tuvieron
gran lucidez y fueron aplaudidos con
grato interés por los· circunstantes~
Entre aquéllos deben mencionarse los
de )ligue! Prado, pianista; Maria de
Lurdes, que entonó ca.nciones modernas; el pianista Raúl Sanbernal · Jmelda Martínez, que agradó con ~anciones ~rgentinas; Chelito Velasco, que
canto acompañada por músicos Vernaculares de Jalisco y el acordeonista
Leo, Que ejecutó alegres melodías modernas.
Asistieron a este acto de regocijo
Panofsky), Y, V, Critica histórico-fílosófica.
El Profesor Fernández puso a dís-

Fromentin); !JI, Critica psicológica
(Wolffing y Worringer) ; IV, Critica
impresionista y ·erudita (Venturi y

Ct:RRICCLmI-VlTAE
DE
JVSTIXO FERNAlWEZ
Nació en México en el año de 1904.
Ha hecho estudios y ha trabajado
por largos allos en Arquitectura y Urbanismo.
A lo largo de su vida se ha dedicado con especialidad a la Historia y
Critica del Arte )lexicano.
Desde el afio de 1936 es miembro del
Instituto de lnYestigaciones Estéticas
de la l1niYersidad Nacional de ~léxico.
En 1945 creó la Catedra de Pintura
Contemporánea en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de ~léxico, que ejerce en la actualidad .
De 1946 a 1947, Profesor de Historia
del Arte en la Escuela de Artes Plás- ·
ticas ele 1a Universidad Nacional de
lNTRODUCCION A LA
Un pasaje del primer Concierto del D. A. S. U.
CRITICA DEL ARTE
México.
De 1947 a la fecha, Profesor y Jefe
Art. Criticism now. The John
1942, José Clemente Orozco, Forma
Una de las actividades mas brillan- del Departamento de Historia del ArHopkins Press, Baltimore, 1945.
e
Idea.
Edit.
Libreria,
Porrúa,
Hnos.
y
tes de la 3ra. Anualidad de los Cursos te en el Mexico City College, México,
Painting
and Painters. Ch.arles
Cia.
México.
de Invierno, fué el Cursillo sobre Jn- . D. F.
Scribners
and Sons. New York.
1945,
PROMETEO,
Ensayo
sobre
En 1946 Conferencias en la Univerlroducción a la Crítica &lt;lel Arte, nunLonclon,
1950.
Pintura
Contemporánea
(Europea
y
ca antes explicado con tan enjundio- sidad de Nuevo León.
Panofsky.-Studies in lconology. OxMexicana) Edil. Porrúa. México.
En el extranjero:
sas teorías, que estuvo bajo la alta doford University Press. New York.
1952, Arte Moderno y ContemporaEn 1942 Profesor de Intercambio en
cencia del crítico de Arte e investigaFernández.-José
Clemente Orozco.
neo
de
México.
Instituto
de
Investigador del Instituto de Investigaciones la Har\'ard University, Cambridge,
Forma
e
Idea.
Librería
de Porrúa
ciones
Estéticas,
Universidad
Nacional
Estéticas de la Universidad Nacional Mass.
Hermanos
y
Cía.
México,
1942.
de
México.
(Es
el
tercer
volúmen
de
En 1951 y en 1942, Conferenciante
Autónoma de México, Señor Justino
Prometeo.
Ensayo
sobre
Pintura
la
Historia
del
Arte
en
México,
elaboen
The
University
of
Texas,
Austin,
Fernández, de alta nombradía en ]a
rada
por
el
Instituto
de
InvestigacioContemporánea.
Editorial
Porrúa,
Cultura patria.
Tex.
S. A. )léxico, 1945.
En 1942 Conferencias en: Yale nes Estéticas, los anteriores son: ArEl Profesor Fernández explicó el
Arte Moderno y Contemporáneo de
Cursillo en el .Aula magna de la Uni- University, New Haeven, Conn.; Mu- te Precolombino, por Salvador Toscano,
y
Arte
Colonial,
por
:Manuel
México.
Instituto de Investigaciones
versidad, diariamente, a las 20 :30 ho- seum of Modern Art, y Metropolitan
Toussaínt).
Estéticas.
Universidad Nacional de
ras, del lunes 23 al viernes 27 del ac- Museum, New York.
Ha
escrito,
además,
otros
libros
y
México,
1952.
En
1950
Conferencias
en
la
Univertual, frente a una selecta concurrennumerosos articulas para publicaciocia de estudiantes y profesionales, sidad de La Habana, Cuba
CONCIERTOS
En 1951 Conferencias en The Unir nes nacionales y extranjeras.
exhib iendo para la ilustración de las
·
En
1952
fué
representante
de
la
teorías estéticas, sugestivas proyeccio- versity of Chicago, Chicago, 111.
El Departamento de Cultura Musical
En 1952 invitado por el Instituto Universidad Nacional de México en el
nes.
Congreso
Internacional
de
Historia
del
D. A. S. J;., en contribución a la
Antes de la iniciación del Curso, Nacional de Bellas Artes, colaboró en
del
Arte,
en
Amsterdam,
Holanda.
3ra.
Anualidad de los Cursos de Inla
Exposición
de
Arte
Mexicano
en
fué hecha la presentación del erudito
investigador por el Licenciado Fiden- Paris, y Yiajó por distintos países de Asistió al Congreso de Arquitectura vierno, confeccionó un Ciclo de Conciertos que fueron ejecutados por el
cio de la Fuente Olivares, Jefe del De- Europa para estudiar el Arte Acciden- Paisajista en Estocolmo, Suecia.
Trio de Cámara de esta Casa de Estupartamento de Acción Social. El ~laes- tal y especialmente la Pitnura.
Winchelmann.-Histoire
de
l'
Arte
chez
dios, integrado por los Profesores José
En varias ocasiones ha dado contro Fernández, a su vez, agradeció ]as
les
anciens
(1726).-2
vols.
Paris,
Andrade,
José Sandoval y José Flores
ferencias
en
diYersas
Universidades
e
gratas palabras introductorias del deschez Saillant, 1i66.
-violoncello, violín y piano, respectacado funcionario de Ja l;niversidad. Instituciones de la República y en
Lessing.-Leoconte (1726). Edición tiYamente-, a los que se sumaron el
El Curso se dividió en cinco inci- otras del extranjero.
Argos, Buenos Aires, 1946.
)laestro Francisco Gallegos, que ejecuta
sos, que fueron explicados con suma
Baudelaire.-Curiosi
tés
Esthétiques.
b viola; la soprano, Lucila Díaz OroBIBLIOGRAFIA:
claridad y profundo acierto. He aquí
(1845-1866).
Edición
La
Pleiade.
pesa, Ja pianista; l\Iaría Guadalupe
el esquema de las sesiones: I, Critica
Oeuvres. Paris, la. edición. 2 vols. Flores; la violinista, Ofelia Flores de
1937, El Arte )loderno en México,
neoclásica (Winchelmann y Lessing);
1938; 2a. edición. 1 vol.-1952.
Huerta; la pianista, Josefina M. de SanII, Crítica romántica (Baudelaire y Edil. José Porrúa e Hijos. México.
Curiosités Esthétiques. Edición So- doval; el pianista 1 Ricardo Andrade M.
lección Classiques. Du ~Iilien du y el guitarrista Gustavo Zepoll, que
)!onde. Paris, 1948.
participaron en los diYersos actos arCharles
Bauclelaire,
por
Lorenzó
Zatisticos.
1
vala. Editorial Poseidon. Buenos
Los Conciertos s~ celebra.ron, en
Aires, 1943.
punto a las 21 horas, en el Aula magna
Promentin.-Les maitres d'autrefois de la Lnh ersidad "Fray Servando Te(1876). Les Editions Holbein. Bue- resa de )Iier", los días 6, 13, 20 y 27
nos Aires. Bale, 194 7.
de febrero actual, debiendo ejecutarse
The Masters of Past Times. Edición el último el 6 del próximo· marzo.
Phaidon Press Lid. London, 1948.
En el primero se tocó música de
Los maestros de antafio. Edición Haydn, Benedict, Gounod, Puccini,
Luis 1liracle. Barcelona, 1942.
Verdi, Panofka y Becthoven; en el seWiiilffing.-Conceptos fundamentales gundo, de Gluk, :\lozart, Hayn, Pedro
para la Historia del Arte. (1915). S. Andrade, Humel, Mendelsshon,
Edición Calpe. Madrid, 1942.
Dewell y Schumann; en el tercero, de
Classic Art. (1899). Edición- Phaí Hay~n, Verdi, Delibes, Puccini y Casdon Press Lid. Lonclon, 1952.
tro; en el cuarto, de Mozart, Joachin
¡•
"'orringer.-La esencia del estilo gó1euxtemps, J. S. Bach y Kreisler,'
tico. Edición Revista de Occidente. 'Sarasate y Hauser, dejándose para
Madrid, 1925. (2a. edición españo- el acto del 6 de marzo entrante,
la 1947).
la ejecución de obras célebres de
El Arte egipcio. Edición Revista de Bach, Rameau, Ponce, Torroba, AlOccidente, Madrid, 1927.
beniz, Hume! Mendelssohn, Dewell y
Venturi.-History of Art Crilicism. Tschaikowsky.
Edición Dutton Co., New York, 1936.
(Pasa a la Pág. 7)
Just.lno Fernández, crítico de Arte

7

1

Armas y Letras + Pág. 5

�EL VIHJE HCHDEMICO DE
LH GENERHCION DE 1948
LA GENERACION DE 1948, que integra actualmente el
Grupo de Alumnos que cursan el 5o. año de la Facultad de In•
geniería de la Universidad de Nuevo León, último de sus Estu•
dios para encarar después la prueba de fuego de la Tesis profe•
sional, ha decidido proseguir la tradición de sus compañeros de
aulas y prepararse para encaminar todas las gestiones conducen•
tes al arbitrio de medios que le permitan realizar un maravilloso
viaje de Estudios por las hermanas Repúblicas de Cuba, Pa,
namá, Colombia, Venezuela, Brasil y Argentina, en un lapso de
dos meses -julio y agosto próximos-, correspondiendo a las
atenciones que de parte de las Autoridades oficiales, diplomáti•
cas y universitarias se reciban en su estancia en los referidos
Países, con un Ciclo de Conferencias sobre temas científicos y
expositivos de las realizaciones mexicanas en materia de Ingenie•
ría portuaria, civil, hidráulica, de carreteras y ferrovías, etc.
La Generación cuenta con cincuenta y cuatro componen•
tes. Todos ellos de diversos Estados de México, distintos pare•
ceres ideológicos y medios sociales y económicos -como reza el
opúsculo o panfleto que han editado para fines publicitariossólo los guía la idea vehemente de alcanzar el privilegio de ese
viaje de leyenda, para obtener por ese medio mayor copia de co•
nacimientos técnicos que presten mejor información a su Tesis
recepcional.
Con el válido estimulo y apoyo de la Universidad de Nuevo
León -su Alma Mater- y del Gobierno de la Entidad federa•
tiva nuevoleonesa, se pondrá la piedra toral de estas gestiones,_
que habrán de ser completadas con la contribución muy deseable y eficaz de innúmeras empresas de la iniciativa privada y de
hombres representativos, amantes del progreso, de la Ciencia y
de la Técnica, que estén en posibilidades de dispensar su alenta•
dora colaboración a la Juventud universitaria que intenta re•
solver este difícil problema.
"Armas y Letras" publica en esta entrega los materiales in•
formativos del prospecto, por contener datos e ideas inherentes
a la vida universitaria de nuestra Casa de Estudios.

de la Ingeniería moderna ha podido
ejecutar mediante el curso de la Ciencia, en materia portuaria, hidráulica,
de caminos carreteros y ferrovias, y
.civil con sus respectivas especializaciones.
Estos propósitos, que a nuestro modesto juicio representan las más váli-

ra como en la cinta de asfalto que
hace factibles las relaciones de los

das aspiraciones de la Juventud estudiosa, estimulados por las Autoridades
universitarias y por el Gobierno del

alumnos es el grupo de los cincuenta
y cuatro estudiantes que, constituyendo la "Generación de 1948", han deci•

Estado de Nuevo León, presentan una
vasta y compleja secuela de esfuerzos, asedios y tanteos encaminados a
la realidad, que la Misión estudiantil
se propone vencer con entusiasmo,
denuedo y decoro, ya que a ella corresponde casi en su mayoría las resoluciones inherentes a esta empresa
un tanto caballeresca, de cuya cristalización devendrán varios corolarios:

elido su viaje al través de las Repú-

León.
VEINTE AÑOS DESPUES

Hace veinte afias, el 16 de octubre
de 1933, fué fundada por Decreto la

Facultad de Ingeniería de la Universidad de XueYo León, durante el Rectorado del Doctor don Pedro de Alba,
hoy Senador de la República.
La neonata Facultad puso desde

luego en vigencia las Carreras de Ingeniero Civil, Ensayador, Metalúrgico,
Petrolero y Topógrafo, siendo su Director fundador el Ingeniero Porfirio
Treviño Arreola, de feliz memoria,
que, con una interrupción de algunos
meses, dimitió mucho después su regencia en favor del venerando l\faestro Ingeniero don Manuel Martinez

Carranza, que aun actúa como Catedrático de la Institución.
Actualmente lleva el Gobierno de la
Facultad el Ingeniero Leobardo Eli-

cánones de la vida escolar y estudiantil y la tradición que en su Alumnado
se ha creado al través de veinte años

de existencia.
Observancia en Ja iniciación y terminación del ciclo de estudios; acatamiento al calendario de la Univer~
sidad; estricto cumplimiento de los
programas de cada Disciplina; asistencia inquebrantable y metódica de

Maestros Y alumnos; apego y vocación
del Alumnado; calidad estudiosa y cu-

Ya en la culminación de sus Estudios después de un lustro de afanosos desvelos por la búsqueda y obten-

ción de conocimientos científicos, y
simultáneamente con incontrastables
deseos de servir a la Sociedad en la
que se vive al través del ejercicio profesional, cincuenta y cuatro estudiantes de Facultad de Ingeniería de la

Universidad de Nuevo León, cursantes del 5o. año de la Carrera, nacidos
en diversos Estados del Pais, de dis-

Armas

y

que trae consigo una obra de buena
voluntad, a partir de cuya realización
se verán acrecidos los esfuerzos que
se in viertan por propios y extraños.
EL ITINERARIO

profesionales; el acercamiento e intercambio cultural con los Países centro y suramericanos visitados; el refinamiento y ]a educación del espíritu que provienen de los viajes rle maravilla gozados por las mentes juveniles y el prestigio cada vez más rutilante de la T;niversidad de Xuevo

mayor apego ha observado los fieles

tintos pareceres ideológicos y diversas categorías sociales y e&lt;;onómicas,
sólo vinculados indisolublemente por
el empeñoso anhelo de obtener el grado de su profesión, galardón de sus
Estudios, han decidido en unánime
acuerdo proseguir la tradición de sus
antecesores de aulas, asumiendo la
idea de realizar un viaje académico a
través de algunos Paises hispanoamericanos, en cuyo itinerario la Misión
estudiantil podrá aprovecharse de manera objetiva de las elocuentes ensefianzas que las realizaciones mestras

el proceso de dificultades y obstáculos

La Misión estudiantil ha trazado su

Puede decirse sin hipérbole que,
dentro del concurso armónico de Facultades y Escuelas con las que cuenta la Universidad de Nuevo León, es
la de Ingeniera una de las que con

UNA IDEA Y UNA REALIZACIOX

blicas hermanas de )Jéxico, encarando

itinerario al través de los Países centro r suramericanos que más adecuadas sugestiones presentan a la propia
naturaleza de sus investigaciones.
~léxico, Cuba, Panamá, Colombia,
Yenezuela, Brasil y Argentina, han sido seleccionados como campos propicios a esta empresa. En cada una de
estas Naciones, las Misiones Diplomáticas l\lexicanas y Consulares servirán
de intermediarios para las mejores relaciones ffe la Generación con los respectivos :Ministerios de Educación,

rios han beneficiado indudablemente
a la vida de la referida Facultad.

!

De esa ya multiplicada familia de

el perfeccionamiento de los Estudios

zondo, uno de los primeros hijos del
Plantel, funcionario, cuyos méritos didácticos, organjzativos y disciplina-

La Generación de 1948

hombres; así en el puente seguro como en la mansión acogedora y en la
construcción hospitalaria; por diversos lugares se alza el testimonio de
jóvenes que han pasado por sus aulas.

riosidad científica en Profesores y discípulos; ejecución sistemática de prácticas correspondientes a las respectivas Asignaturas; tradicionalidad en
actos estudiantiles y verdadero amor
por la UniYersidad: tales son las cua-

lidades que corren como muy valederas, sin ánimo deliberado de exaltar
sus valores.
Veinte años después, fundada ya la
Facultad de Ingeniería, se pueden saborear sus dorados y sazonados frutos.

Los hijos de esta Escuela, dispersos
en los focos donde se ejecutan obras

materiales en las que interviene el
concurso de la Ciencia y de la Técnica, han realizado ya la proeza de la
edificación: así en la presa atesorado-

Letras + P.ó.g. - 6

La soprano Lucila Día; Oropesa

En el Ambíto de...

zación en la Antigüedad y en los tiem-

pos modernos".
La presentación del destacado inte-

Cniversidades y Facultades de Ingeniera y Ciencias Exactas, cuyo ilustre

(Viene de la Pág. 5)

profesorado cooperará con sus eficaces y provechosas luces para resolver los problemas técnicos que se presenten a los viajeros.
No olvidan los jóvenes estudiantes
sus deberes de reciprocidad e inter-

lectual inglés fué hecha por el Señor
,valterio H. Bouchspies, funcionario

El público de Monterrey, asi como·
los Maestros y estudiantes de nuestra

del Patronato de la Universidad.
El Profesor Ernesto Wood, cientifi-

Casa de Estudios, concurrieron con
asiduidad a estos- relevantes actos artísticos, que la Universidad frecuenta
para estimular el temperamento estético de los que se dedican al cultivo
de este Arte y la difusión y conocimiento de las mejores obras musicales
que ha producido el genio humano.

co inglés, atraído por la India y su
cultura, después de haber estudiado
e~ sánskrito en ~fanchei;ter, Inglaterra,
se radicó en la India, donde vivió 38
años.
Durante su estancia en dicho país,
se destacó como uno de los más grandes especialistas contempor3.neos en
si:mskrito, traduciendo ·al inglés dos
antiguos libros que aún eran descono-

cambio cultural con las Universidades
huéspedes, llevados de un alto senti-

miento de divulgación científica de
los problemas nacionales de México.

Con este motivo, han preparado un
breve Ciclo de Conferencias sobre temas de Ingeniería, que será profesado
por siete estudiantes del Grupo, en ·cada uno de los Centros de Estudios vi-

sitado, atendiéndose al siguiente Cu.
rruculum:
I.- lntroducción a las nuevas corrientes de las Geometrías no euclidianas. Sustentante: Gaspar Montañez
Martinez.
II.-.El Concreto Pre-esforzado. Sustentante: César Lazo Hinojosa.
III.-Teoria de las estructuras. Sustentante: Dámaso B. Guerrero de la

Esta larga y cíclica actuación de la
Sección de Cultura Musical del D. A.
S. U., constituyó la contribución de

esta Entidad a los mencionados Cursos
de Invierno.
ClVII.IZACI0:-1 HINDU

A promoción de los Profesores Doctor Christián Brunei, Jefe del Depar- .
lamento de Filosofía de la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad
y del Señor Gabriel Cabal, Catedrático de Francés en el Bachillerato y en
la referida Facultad, el Departamento

Garza.

de Acción Social Universitaria acogió

IV.- }létodos de Cross y Ritter. Sustentante: Rafael Serna Treviño.
V.-El problema de la cimentación
en la Ciudad de México. Sustentantes:
Francisco Garza Mercado y Juan Fran-

la posibilidad

cisco· Rodríguez.
Las obras más importantes de los
países visitados, son las siguie·ntes:

fielmente vertida al castellano por ex-

de que

el Profesor

Ernest ,vaod, científico inglés: disertura el lunes 19 del actual, en el Aula

magna de nuestra Casa de Estudios,
una Conferencia, en inglés, qu~ fué
celente traductor, en torno al tema:
"Contribución de la India a la Civili-

MEXICO: Los Sistemas del Palaloapan y del TepalcateJiec.
CüBA: Hotel Nacional en la Ciudad
de la Habana y el Puente sobre el Rio
de Guiteras en la Playa del Varadero
(Es el más notable Puente de arco del
mundo).
PANA)IA: El Canal y el Arco del
Chato.
COLOMBIA: Ensanche del Puerto

na" y el "SiYa Tandva Stotra". Publicó estudios sobre la Filosofía Advaita
de Sankara, y las Sutras Yogísticas de

Patanja]i. Algunas de sus obras, traducidas en varios idiomas, alcanzan,
ya una difusión de más de un cuarto
de millón de ejemplares.

Su amor por la India y su pueblo,
y su profunda experiencia, encontraron su expresión en su ayuda activa
al renacimiento educativo iniciado
por algunos de los grandes hindúes
contemporáneos, tales como Mahatma
Ghandi, el poeta Rabindranath Tagore,
el Pandit Nehrú, actual Jefe del Go-

bierno Indú, etc.
Fundó en la India dos Universida•
des en las regiones de Bombay y
)ladrás. Fué Director del "Mandanapalle College", y enseñó como cate-

drático, Física, inglés y sánskrito.
A intervalos, en su estancia en la
India, se destacó también el Profesor
,Yoocl como un eminente conferencista, haciendo que aprovecharan sus conocimientos de la India y del Oriente,
los públicos de más de treinta paises
de Europa, Africa, Australia, y del

Continente Americano.
Sir S. Radhakrishnan, actual Embajador de la India en la Unión Sovié-

tica, expresó sobre él esta opinión:

de Buenaventura; la erección de muelles en Santa )!arta; el Plan Piloto
para la Ciudad de Bogotá; la Planta
Hidroeléctrica del Rio Grande· la Represa de )ledellín y la Presa ~obre el

"El Profesor Wood ha hecho un pro-

fundo estudiÜ de los clásicos indúes,
tanto en Filosofía como en Religión,
y ademas, ha penetrado el espíritu de
la sabiduría hindú. Con su amplia experiencia de las condiciones de la
India, y su profunda visión de la cultura hindú, él es uno de los más destacados y capacitados para presentar a

Río N'eusa.
VEXEZVELA: La Carretera Caracas-

La Guaira; el Nue,·o Terminal Marítimo de la Guaira; el dragado de río
cerca de San Félix; el muelle flotante en Palúa y la Avenida Bolívar (de 4
pisos).

El concurso habrá de ajustarse, esencialmente, al Tema
"EL PADRE DE LA TATRIA"
I

Tema Composición en verso, extensión y medida libres.
Primer premio: Flor Natural y $3,000.00
Segundo premio: $2,000.00
Tema: Prosa. "Hidalgo y la Independencia de México".

11

Primer premio: $3,000.00

El Profesor Ernesto Wood

Segundo premio $2,000.00

l.

El Certamen quedará abierto desde la fecha en que apa,
rece la presente convocatoria y quedará cerrado el día
lo. de abril de 1953 a las veinticuatro horas.
11. Podrán participar en este evento todos los escritores que
reconozcan el valor histórico del Padre de la Patria Mexicana.
111. Los trabajos deberán enviarse al Comité de Homenaje
en el Segundo Centenario del Natalicio de Don Miguel
Hidalgo, establecido en la Universidad Michoacana,
Ocampo 351 Morelia, Mich.
IV. Absolutamente todos los envíos deberán ser inéditos y
escritos en papel tamaño carta a renglón abierto, y por
una cara. Se firmarán con un pseudónimo o lema, acom•
pañándose en un sobre cerrado donde se consignen los
datos, el nombre y domicilio del autor, para la identifi,
cación correspondiente.
V. El Jurado Calificador estará integrado por personas de
reconocida solvencia intelectual, quedando a cargo del
Comité Organizador de los Festejos del II Centenario del
Padre de la Patria, la notificación directa e inmediata a
los triunfadores, así como la publicación de los trabajos
premiados.
·
VI. Está reservado al H. Jurado calificador la facultad de
otorgar menciones honoríficas a las composiciones que,
a su juicio, merezcan tal distinción, así como declarar
desierto cualquiera de los temas. Lo no previsto en la
presente convocatoria, será resuelto por el Jurado Calificador y el Comité Organizador de Festejos.
VII. Los premios se entregarán a los triunfadores en el acto
solemne que se organizará el 8 de mayo de 1953 en el
Colegio de San Nicolás de Hidalgo.

los públicos de Occidente, las verda-

BRASIL: Calles Subterráneas en Rio
(Pasa a la Pág. 8)

cidos en Occidente: el "Garuda Pura-

La Rectoría de la Universidad Michoacana de San Nicolás
de Hidalgo, convoca a todos los escritores y poetas residentes
en el país, al Certamen Literario que se verificará en la Ciudad
de Morelia, Mich., el día 8 de mayo de 1953, con motivo del 11
Centenario del Natalicio del Padre de la Patria, don Miguel Hidalgo y Costilla.

des del Espíritu, que son tan esenciales correctivos a la supercivilización,
cuyas consecuencias está sufriendo el
mundo·" .

Armas y Letras + Pág. 7

Morelia, Mich., 19 de agosto de 1952.
El Rector de la Universidad,
LIC. GREGORIO TORRES FRAGA.

�amor a la libertad y las decisiones
ejemplares de que habla Germán Arciniegas, tuvieron en ::\léxico su más
esplendorosa fecundidad y a medida
(Viene de la 1a. Pág.)
que transcurría el Siglo XIX la pasión
de las ideas, el sentimiento patriótico
aniquilarla, llegó a la ignominia de
y el espíritu creador de nuestros granllamar a un príncipe extranjero al Godes luchadores, fueron preparando la
bierno de :\léxico. Pero encima de tan
profunda revolución social que estabajas pretenciones, la Constitución del
lló en 1910 y cuya consagración defi57 representaba la estructura misma
nitiva se realizó más tarde por los Yide la Patria y por ella y en su nomsionarios constituyentes del 17.
bre, el alma nacional se irguió como.
Los que hayan tenido el privilegio
un gigante indominable y eterno para
de Yivir entonces recordarán que en
d~fcnder la conquista de su soberael programa del Centro Anti Reeleccionía y de su libertad.
·
nista de 21 de mayo de 1909 se deLa Constitución del 57 liberó la claró que la consolidación de la nacioconciencia, libertó el pensamiento Y nalidad mexicana solo podría conseabolió las gabelas religiosas. ¿Qué fal- guirse por medio de la participación
tó pues para que hiciera la felicid~d del pueblo en el Gobierno, que la redel pueblo? Recuerdo a Lamena1s: elección indefinida de los gobernantes
"Lo que faltaba a los plebeyos de los dá por resultado copcentrar en sus
primeros tiempos de Roma cuando manos tal suma de poder que constihabia conquistado los derechos per- tuye una amenaza para las libertades
sonales, la propiedad, sin la cual la de los pueblos y que los componentes
libertad se anula y la participación en de ese Partido consideraron de su deel poder, única garantía de la propie- ber unirse para luchar por el triunfo
dad y por consiguiente de la liber- de los principios democráticos del sutad".
fragio efectivo y la no reelección. 1IeAsí fué, en efecto; al promulgarse ses antes, el programa político del
la Constitución del 57 -ideal hecho Partido Democrático de 20 de enero
ley- se advirtió la necesidad de mo- de 1909 consideró al Régimen :\lunidificarla. Las Leyes de Reforma de cipal como la base más firme de la
·1859 que nacionalizaron los bienes democracia y como deber del Estado
eclesiásicos que hicieron del matrimo- el impartir la enseñanza primaria,
nio un contrato civil y secularizaron gratuita, obligatoria y laica. En el
los cementerios, recibieron su consa- mismo programa se aspira a la inagr~ción constitucional hasta 1873. Juá- movilidad de los funcionarios del porez mismo no gobernó con la Consti- der judicial y a las leyes protectoras
tución sino invocando su existencia y de los trabajadores del campo y de la
fué hasta 1867, al triunfo de la Repú- ciudad. En el Plan ele San Luis de 5
blica, cuando se convirtió en Ley in- de octubre de 1910, Don Francisco l.
discutible. Desde entonces, todos los )ladero recoge dichos postulados. Lo
movimientos armados y políticos, se mismo hace el plan Político-Social
hicieron en su nombre.
proclamado por los Estados de GueDurante la Dictadura del General l'l'ero, :\Iichoacán, Tlaxcala, CampeDiaz, que gobernó al margen de la che, Puebla y Distrito Federal el 18
Constitución, nuestra Carta fundamen- de )larzo de 1911. Se adopta, igualtal vivió gracias a la impresionante in- mente, en el programa discutido y
tervención de la Suprema Corte de aprobado en la Gran Convención de
Justicia que, vresidida por Don Igna- agosto de 1911. En el Plan de Ayala
cio Luis Yallarta, analizaba a fondo de 25 de noviembre del mismo año se
los problemas fundamentales de nues- propone la Gran Reforma Agraria metra organización política, la compe- diante la restitución y la dotación ele
tencia de orígen, las facultades extra- tierras y en el Pacto de la Casa del
ordinarias del Ejecutivo del juicio Obrero )lundial, celebrado el 17 de feconstitucional del amparo. La obra brero de 1915, el Gobierno Constitucreadora de Vallarta fué el anteceden- cionalista reiteró su resolución de mete jurídico de la Constitución de 1917. jorar por medio de leyes apropiadas la
Pues si en cualquier otra rama del De- condición de los trabajadores. Las
recho es conveniente consultar obras proclainas revolucionarias que he ciextranjeras, es preciso acudir a las tado, expresaban el pensamiento y defuentes históricas de los preceptos pa- mostraban la inquietud del pueblo, cura fijar su alcance y su espíritu. El yos dictados flleron recogidos y resDerecho Constitucional es la inquie- petados por los constituyentes del 17.
tud jurídica del pueblo, la más alta Es preciso recordar las frases de Craexpresión de su dignidad cívica y el vioto "El clericalismo: He ahí al enecomplejo más íntimo de su historia.
migo. El jacobinismo: He ahí también
Contra el grupo científico que do- otro enemigo. Xo cambiemos un error
minara al país durante la dictadura 11or otro error ni un fanatismo por
del General Porfirio Díaz, se alzó la otro fanatismo. El error no se comindignación del pueblo, en la misma bate con el error sino con la verdad.
forma en que ocurriera un siglo an- El Fanatismo no se combate con la
tes contra la oligarquía del Gobierno persecución sino por medio del conColonial, pues no cabe duda que los Yencimiento ... Hay que amar la libermovimientos revolucionarios, pacífi- tad hasta en los propios enemigos,
cos o armados, nunca van personal Y porque de lo contrario es hacer de la
exclusivamente contra un gobernante libertad un instrumento de opresión
por tirano que sea, sino que se levan- y por lo tanto, profanarla... no olvitan siempre contra una oligarquía. L'n déis que estamos aquí por voluntad
hombre solo, por grande que sea su del pueblo, no para hacer obra de
perversidad y su poder, no es ni pue- partido, sino para hacer obra de pade ser el único autor de una opresión tria. La Revolución se ha hecho no
nacional. Xo importa que el grupo solo en beneficio de los revolucionaoligárquico sea bueno o sea malo, sí rios, sino en beneficio y bienestar de
absorbe indefinidamente el poder, todo el pueblo mexicano. La Constipues nunca ha de parecer bueno a tución debe salir de nuestras manos
quienes por obra de ese grupo se vean como panoplia gloriosa con la que
reducidos a la nada en la participa- nuestro pueblo encuentre espadas conción gubernativa y en las actividades tra todos los despotismos, arietes conde interés público. Desde este punto tra las injusticias y escudos contra tode vista, la oligarquía simboliza, a los das las tiranías".
ojos de la mayoría excluida, una verY así fué: el Congreso Revolucionadadera usurpación y cuando se pro- rio de Querétaro recogió las aspiraciolonga, una usurpación intolerable.
nes populares y consciente de su deLas inteligencias maravillosas, el ber, realizó el derecho mediante la

La Constitución ...

\

paro; la reforma agraria, la protección a los trabajadores y el derecho
eminente de la nación sobre la tierra.
He ahí las conquistas obtenidas por
el pueblo a través del pensamiento luminoso de sus hombres. Para alcanzarlas, sufrió en silencio durante trescientos años y peleó sin descanso desde que el Grito de Dolores inició la
Gran Revolución, hasta que los Constituyentes de Querétaro lograron interpretar sus ansias.
Lo que se conquista con el sacrificio de la sangre es intocable. Por eso
las conquistas del pueblo de la Constitución de 1917 no deben ser afectadas sino cuando se tenga la seguridad
de responder al llamado de la Yoluntacl nacional. Las ambiciones de poder, las ideas exóticas y la demagogia,
no deben traducirse en reformas·constitucionales que lesionen el patrimonio institucional del pueblo. La estabilidad económica del país, el progres~ y la tranquilidad nacional se cime~tan en los postulados fundamentales de su derecho público.
Fortalezcamos ese pensamiento Y
juntemos nuestras fuerzas, ciudadanos
de :\léxico, para dar cada día mayor
reciedumbre a las instituciones que
nos dieron, escuchando la Historia,
los visionarios constituyentes de 1917.
conciliación de la libertad y del orden.
Sus principios fundamentales quedaron escritos y vivirán siempre en
el alma nacional como una suprema
aspiración: La ensefi.anza libre, aunque laica si es impartida por el Estado; la limitación de las facultades extraordinarias al Ejecutivo; el Municipio Libre; la Inamovilidad judicial; el
sufragio efectivo y la no reelección;
el mantenimiento de las garantías indi viduales; el fortalecimiento del am-

LA )IANO TENDIDA
Las líneas· precedentes, en las que
se presenta sucintamente los propósitos que animan con vehemencia a la
GENERACION DE 1948, dan a entender meridianamente la suma de exigencias que habrán de atenderse: cuotas de pasajes, alimentación, actos sociales, gastos generales y organización.
Fácilmente puede entenderse que la
tradicionalmente deleznable y precaria economía de estudiante, no puede
resolver este gigantesco proyecto.
Por otro lado, la ayuda que se reciba de nuestra [ni,·ersidad de Nuevo
León y del Gobierno del Estado, resol,·erán sólo una parte del vasto Plan.
Entonces .... únicamente queda un
recurso a los generacionistas: el dón
de humanidad de los hombres de buena voluntad que, con la mano tendida
a impulsar toda idea noble que mire
al beneficio humano, al progreso que
edifica, a la voluntad que reacciona,
quiere ahora, en esta ocasión, reiterar
su estímulo salvador.
Y de acuerdo con esta idea, recurrimos a las Instituciones oficiales de
nuestro Gobierno y a las de otros
Países; a las Instituciones de Cultura,
a las negociaciones de la iniciativa
privada y a los hombres más significativos por su posición, cualquiera
que ésta sea, radicados en México.
Ko creemos estar equivocados. Reiteran ·nuestra confianza todas las
obras buenas que en el terreno material han edificado modernamente los
hombres, y la certeza de que habrá
muchas lnstitucione1¡_ y personas que,
recordando los inicios de su vida, rodeen de profunda simpatía y estímulo
material esta iniciativa de la juventud
universitaria de Nuevo León.

En Honor de ...

El Viaje ...
(Viene de la Pág. 6)
de Janeiro para resolver el problema
que presentan los :\loros a la circulación de vehículos. Cinco de estos túneles están en sen-icio actualmente,
encontrándose el sexto en plena construcción.
El Edificio Explanada de Soa Paola;
la Carretera de concreto PRESIDEXTE Dt:TRA, de Rio de Janeiro ele Sao
Paolo; el Yertedero ele desviación en
en el Río Paraiba; la carretera de
Niteroi situada en la Bajía al lado
opuesto de la Ciudad de Río hasta
Camos, en el corazón de la Zona Azucarera; el bulevar de la Bahía de Botafogo, que forma parte de una carretera de circunvalación del Distrito Federal de Río de Janeiro, con una capacidad para 100,000 espectadores.
ARGEXTIXA: Fábrica de hormigón
pre-fatigado, en Buenos Aires; las
obras portuarias en el Río Gallegos;
los trabajos de construcción de los
muelles y las plataformas ele descarga
para el manejo del carbón en el Río
Turbios; la reconstrucción del Puerto
de Buenos Aires; la reconstrucción del
Puerto de La Plata y la realizacióa ele
un reciente proyecto ele 79 carreteras.
La Generación de 1948 hará los esfuerzos posibles para visitar todos los
Países comprendidos en este programa
de Estudios; pero en previsión de los
arbitrios recaudados para esta iniciativa, y de las emergencias que resulten de este viaje, prescindirá de sus
propósitos de conocer algunas obras
de interés, en cuyo caso se hará saber
oportunamente a las Instituciones y
personas avisadas de esta visita.

Armas y Letras + Pág. 8

(Viene de la Pág. 3)
rio de su natalicio del insigne prócer
cubano, nosotros los mexicanos le
ofrendamos la siempreviva del cariño
y la admiración. Sin duda alguna, ,
que los niños de su amado país, le
han de haber llevado en este día hermosas flores, y él, que no tuvo niñez,
que no conoció los juegos infantiles,
que no tuvo tiempo de sonreir, lo ha
de hacer ahora desde el fondo de su
tumba.

Lic. Genaro Salinas Qniroga.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universi~
dad de Nuevo León
I~DTCADOR:
He&lt;l:Jrlores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco l\f. Zertuche
Gcnaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique l\fartínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez l\lartinez
Director
Lic. Fidencio de la fuente
Oficinas
Wáshington y tolcgio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1953, Año 10, No 2, Febrero </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>·mas
Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D.A. S. U.

Año X

Núm. l

Enero de 1953

l/t11,tí ~ ·IJtixic, La Obra Literaria de
Sor Juana Inés de la Cruz
José Guadalupe Suárez Galindo

Como dice Alfonso Reyes, ttno es fácil estudiarla sin enamorarse de ella", tal me ha ocurrido, pues confieso que, predispuesto casi por la vulgaridad de sus ttHombres Necios", no había querido penetrar en lo profundo de sus obras, que son como
el cielo infinito: tienen un no sé qué de inmensidad, sobre todo
cuando se le quiere acompañar en sus excursiones filosóficas, en
que tal parece que se desprende de la grosera materia y se echa
en alas del espíritu y pasea así su YO privilegiado de un confín
a otro, en busca de la verdad de su existencia, por lo que tal vez
no una, sino muchas veces, se haya preguntado a sí misma: ¿Por
qué nací mujer? ¿Por qué la rosa es roja y el jazmín blanco?
¿Por qué el cielo, que a nuestra vista muestra un limite, es en
realidad infinito? ¿Por qué antes que yo otros, muchos otros,
quisieron explicarse lo inexplicable? Y tal vez al final de sus profundas reflexiones llegara a la única conclusión que nos parece
lógica: que Dios nos ha dotado de sentidos para permitirnos acercamos al inefable secreto de lo arcano y que lo que la realidad
no muestra, la fantasía lo suple. Que lo que hay en esta vida
nuestros sentidos lo disfruten y lo que haya en la otra, nuestro
pensamiento se lo imagine.

..

Es ya tradicional el sentimiento de amistad fraterna entre
el pueblo de México y el pueb~o de Cuba.
Identidad de r~as y de lenguas, de costumbres y religión,
de luchas políticas y saberes, de amor a los héroes y culto a la
Patria, vincula indisolublemente a estos pueblos apenas separa(Pasa a la Pág. 8)

Quizá por eso quiso disfrutar de todo lo terreno que pudiera, en alguna
forma, acercarla al profundo e infinito misterio del más allá que a todos
atrae y a todos anonada. Seguramente
por eso quiso abrevar en los libros toda la sabiduría de su época, y lo mismo en el terreno literario, que en el
filosófico, que en la música, las matemáticas o la astronomía, creyó encontrar caminos que conducen a Dios,
que no otro es el centro de todas las
cosas. Sólo así podemos explicarnos
su amor por la sabiduría en una época
en que, sobre todo para la Nueva España, fué de fruslerías y oropeles materiales. Con ello podremos adivinar
lo que para ella significó desprenderse
de sus amados libros ante las reiteradas instancias del Obispo de Puebla
l\Ianuel Fernández de Santa Cruz, que
a su vez parece haber cedido a la presión de un grupo civil y religioso de
la Corte del 91. Después de esto parece haberse pronunciado el "consumatum est", pues entra en ella una extraña urgencia por cerrar el libro de
su existencia que, aparte de unos misales y unos devocianarios, era lo úní-

co que le quedaba. Las penitencias
que se impone son de lo más riguroso
y exagerado, y al declararse en el convento una epidemia de tifoidea - llamado entonces tabardillo- y mientras
atendía a sus hermanas enfermas, ella
misma contrae el mal y hace el trán-·
sito a lo eterno el domingo 17 de abril
de 1695 a las 3 de la mañana, como si
el destino hubiese querido cumplirle
uno de sus más caros deseos, expresado en su silva "Primero Sueño", de
dormirse y encontrar así una explicación a sus dudas sobre ese más allá
que nuestra grosera envoltura no nos
deja alcanzar. Así, mientras toda la
Nueva España dormía, despertó ella al
mundo de la luz y la verdad.
Su vida floreció entre espinas, su
salud fué siempre frágil, apuró la hiel
de la decepción y el desencanto desde
su más tierna eda dy hasta sus últimoi
días. Primero tuvo el dolor de ser hija natural, aunque algunos de sus biógrafos se inclinan a creer que fué legitimada posteriormente - entre ellos
Guíllermo Ramírez España, el descu(Pasa a la Pág. 7)

�Naisabur, pero poco después logró ver•
se exonerado del cargo para volver de
nuevo a la vida de devoción entreverada con la actividad literaria y la enseñanza privada.
Numerosísimos son los escritos,
Por Francisco P. Navarro
dogmáticos, jurídicos, polémicos, ascético'místicos, en árabe y en persa, saIi'dos de la pluma de Algazel. La Esco•
):istica medieval le conoció principal"EL SALON DE OTOÑO 1952"
mente por su refutación de los filósofos el famoso Tahafot al -falasifa,
Como es costumbre, se exponen durante los meses de esta De~tructio philosophorum o mejor Inestación en el Palacio de Exposiciones del Retiro de Madrid, las coherencia de los Filósofos, al que había hecho preceder, quizá como pre' de Otono
- ".
obras de' Arte que concurren al "S alon
paración del terreno, una exposición
No hace falta ser de una gran sutileza para darse cuenta, de la Filosofía, los Maqasid o Tesis de
en un primer vistazo, de la gran diferencia de tono medio entre los Filósofos. Su autobiografía, el
este certamen fundamenta 1mente " aca dem1c1sta
· ' " y 1a I B'1ena1 Munqid ruin al,dalal o Preservativo del
en que relata su crisis de esHispanoamericana de Arte, recientemente celebrada en Madrld. Error,
cepticismo, pasa revista a las diversas
·A que se debe este hecho? Nosotros queremos ver la ex• actitudes del espíritu humano respecto
a la ,,erdad y termina refugiándose en
plicaiión en que en la I Bienal Hisponamericana no se tomó la
intruición religiosa, ha sido muy
ninguna posición particularista "a priori" y se dió acogida a to• apreciada por los modernos, que de
das las formas de arte, guiándose sólo por la calidad pictórica y· · un siglo a esta parte la han hecho obno por la tendencia del pintor. Aplíquese lo mismo, "mutatis jeto de estudios y traducciones.
Pero la obra algazeliana de mayor
mutandis", a la Escultura, el Dibujo, las Artes Gráficas. Sin em•
enYergadura
y que más ha influido en
bargo, en estos "Salones de otoño" ¿podemos_ afirmar lo mismo?
la vida interna del Islam es el Ihya o
Vivificación de las ciencias religiosas,
Además, la mayor universalidad de
La obra, editada a la .rústica por la
Ja Exposición, atrajo a la I Bienal His- U.N.E.S.C.O., que tiene el aspecto de algo así COIQ.O una Enciclopedia relipanoamericana a una serie de excelen- un opúsculo, contiene 62 páginas há- gioso moral, cuyo objeto era, como retes artistas que no acostumbran a con- biles, ilustrado con algunas anotacio- za el epígrafe, sacudir al Islam del sopor en que le tenían sumido las cavicurrir a las "Nacionales de Bellas Ar- nes y presentado en forma biliñgüe.
laciones
intelectualistas y el formalistes", ni a los "Salones de Otoño".
mo
juríclico
,ritual y casuístico, inoLas mejores pinturas de la exposiculándole
nueva
savia de vida auténción se encuentran, en este 'Salón de
Alcaze], forma occidental -musical ticamente religiosa.
Otoño 1952", enJre los cuadros coloca- y evocadora- del patrionímico alEn esta obra de grandes arrestos redos en la Sala de Invitados de Honor
Gazali, es un eslabón de la cadena corre Algazel todo el itinerario espirifuera de concurso. Resalta, a gran onomástica del gran pensador y politual, partiendo de los cinco preceptos
altura, dos magníficos retratos de Vázgrafo musulmán. Sus correligionarios rituales del Islam- la profesión de
quez Díaz y un dibujo, representando
la adornan todavía con los títulos so- fe, la · oración, el ayuno, la limosna, la
a Pío Baraja, de la mejor época del
noros de Prueba del Islam, Omamento peregrinación a la .Meca estudiando
Maestro. Siguen después, las escenas
de la Religión Adalid de la Fe, que de- después las diversas manifestaciones
vascas de los Zubiaürre, los paisajes
muestran el elevado concepto en que de la vida individual y social, para lledel recién fallecido Marceliano Santa
tiene el Islam a este restaurador de gar hasta las cumbres más elevadas y
Maria, los bodegones de Agustín Segu.la religión y de la piedad. En efecto. radiosas de la Mística. La pureza de
ra, y los cuadros de Eugenio Hermoso,
Algazel pasa por ser el hombre que, su moral, sus análisis vigorosos, finos
Enrique Segura, Cruz Herrera, Chíchadespués del Profeta, más profunda y delicados de las virtudes, compararo, Nogué, Amarica ...
huella ha dejado· en la historia religio- bles con los de cualquier moralista
De las otras salas, mencionemos los
sa del Islam.
cristiano, su equilibrado y sutil discercuadros de Ana de Tudela, Jacinto
Hombre de vasta cultura, de carác- nimiento de cspiritusJ que recuerda a
Olivé - un tanto "Impresionista" a la
ter templado y apacible, inclinado a San Ignacio de Loyola y San Francisinglesa o holandesa-, Ribas Rius -en
]a vida interior y a la piedad, profun- c ode Sales- y sus consejos de perla linea de Degas- y S. Perelló, todos
do conocedor de los más menudos re- fección de los más subidos quilates,
ellos primeras medallas en el certapliegues del corazón humano, pensa- juntamente con las frecuentes citas,
men.
dor claro y certero, abstracto y con- auténticas o supositicias, de palabras
En la sección Escultura y Dibujo
creto, razonador y sensitivo a ]a vez, de Jesús, hacen de Algazel el autor
han obtenido las primeras medallas
fino observador y admirador infafiga- musulmán más próximo al Cristianislos señores F.C. Macias y Alegre Núble de las bellezas del mundo físico y mo, y sugirieron a Asín Palacios el tíñez respectivamente.
moral, escritor prolífico de estilo f:i- tulo de La Espiritualidad de Algazel y
cil, fluido, pintoresco, elegante y prC- su sentido cristiano que dió a su voLA LABOR EDITORIAL DE ciso, nos recuerda al humanísimo Vir- luminoso
estudio algazeliano.
LA U.N.E.S.C.O.
gilio, al melifluo San Bernardo, al terEntendido este titulo con la debida
so y lapidario Santo Tomás y a escri- discreción, el mismo Algazel no huLa U.N.E.S.C.O. ha decidido ampliar tores menos alejados de nosotros, cobiera vacilado en suscribirlo, dado
sus funciones culturales con la versión mo el popular Alfonso Rodríguez, Bias
que él mismo había dicho que, si no
y difusión de las obras inmortales de Pascal y el Cardenal Newman. Todo
fuera por los dogmas de 1a Trinidad
la Literatura Universal, bajo el rubro ese cúmulo de matices da al p_ensay la Encarnación nada separaría al
de Colección de las Grandes Obras de miento y al estilo de Algazel una lo,
Islam y al Cristianismo. No decía pola U.:-.'.E.S.C.O., cumpliendo más sabal ·nalidad muy del agrado del hombre
co al poner esta restricción, pues coy ampliamente su cometido social.
moderno. Quien haya siquiera saluda- mo dice Guardini con ciertos ribetes
La promoción a que aludimos ha do los magníficos estudios del Asín
de ironía, el Cristianismo no es más
comenzado a recoger sus frutos cap- Palacios sobre la Espiritualidad de Alque .. la religión de Cristo. Ahora bien,
deales. Tenemos en nuestras manos gazel habrá quedado facinado por las
aun cuando el material moral y ascéuna de estas magníficas realizaciones; joyas literarias, intelectuales y moratico de Algazel se identifique en gran
se trata de la versión de "OH HIJO", les acumuladas en las obras del gran
parte con el cristianismo, la forma tíde Alcazel, correspondiente a la Serie poli grafo.
pica del Cristianismo, Ja fe en ]a diviArabe, cuya traducción ha sido enco.Nació Algazel el afio 1058 en el bur- nidad de Jesucristo. Hijo de Dios, Remedada al erudito jesuita Esteban La- go de Gazala, de la ciudad de Tus en
tor, hecha en Beryouth, en 1951, bajo Pcrsia (la actual )leshed), y en Tus dentor y .Modelo, camino, verdad y vilos auspicios de la Comisión interna- murió el año 1111. Apenas de 20 años da, en un Dios todo caridad, son reaci~nal para la traducción de las obras fué elegido por su ~iaestro el Iman al lidades que forzosamente debían rebamaestras, integrada ésta, con la cola- Haramayn como asistente en ]a céle- sar el campo visual de AlgazeJ. Si
boración del Gobierno Libanés, por bre Universidad de Naisabur. Hacia bien Jesucristo era para Algazel, como
los siguientes Señores: Dr. Stephen el año 1901 el Primer Ministro Nizam para tod buen musulmán, una figura
Penrose, Presidente; Dr. Edmond Rab- al-Mulk le nombró Rector y profesor única, aparte, objeto del mayor respebath, Vicepresidente; Señores Fouad de su Universidad de Bagdad. Una to y veneración, contra su divinidad
E. Boustany, Secretario General; .Re- crisis esp'iritual le movió cuatro años se rebelaba su auténtica mentalidad
ginald High\\'ood, Tesorero y Abdallah más tarde a abandonar Bagdad para musulmana, hasta el putno de dedicar
Machnouk y Henri Seyrig. Esta tra- entregarse a la vida interior en Siria, un opúsculo a la refutación de tales
ducción ha sido revisada por los eru- la Meca, Jerusalén y otros lugares sa- afirmaciones en el Evangelio. Hecha
ditos en este saber Sres. José Vázquez grados del Islam. En 1105 tuvo que esta salvedad, no hay. el menor inconveniente en reconocer, apreciar y adRuiz y !)on F. Baeza.
reanudar la enseñanza universitaria en mirar la rica vena de pura religiosi-

SUCESOS DE LA CULTURA

Armas y Letras + Pág, 2

dad que fluye de todas las páginas de
]a orande enciclopedia algazeliana.
ÍJe los cuatro volúmenes que dedicó Asín Palacios a la Espiritualidad
de Algazel, tres son una exposjción de
su doctrina moral, ascética y mística,
ilustrada con abundantes extractos de
]a mencionada Enciclopedia; el cuarto o Crestomatía algazeliana, contiene
una serie de análisis y extractos de
casi todas las obras de Algazel, excepto las que el mismo sabio arabista babia analizado o traducido en trabajos
anteriores. Entre éstos merec especial
mención el volumen titulado. El justo
medio en la creencia, que es el compendio de Teología dogmática de Algazel, traducido y anotado, y seguido
de análisis y extractos de otras seis
obras.
Labor meritoria la de Asín Palacios,
porque a Algazel no se le conoce bastante. Ya hemos aludido a su estilo,
claro, transparente, fácil y abundante,
sin las divagaciones retóricas ni los
artilugios de muchos de sus colegas,
que hace ele sus escritos un modelo
digno de imitación, en cuanto lo consiente el gusto moderno, para quien
quiera posesionarse de la buena forma
de expresión en árabe. Estilo cuajado de imágenes, comparaciones y alegorías, que tanto contribuyen a hacer
accesible y asimilable su doctrina.
Bástenos citar una de esas comparaciones con que Algazel ejemplifica los
dos modos de conocer, uno por razonamiento discursivo y esfuerzo intelectual, el otro por la intuición que se
prepara con la labor de purificar el
corazón. Damos la traducción de Asín
(Espiritualidad, 111,p.232):
Cuéntase que nos artistas chinos
contendieron con otros artistas griegos, en presencia de un rey, sobre su
respectiva habilidad en el arte del dibujo y la pintura. El rey dispuso, para dirimir la contienda, que se les encargase a cada grupo decorar sus lienzos de pared opuestos de una misma
sala, tet:diendo entre ambos una cortina para impedir que viesen los unos
el trabajo de los otros.
. Hízose así. Los artistas griegos se
proveyeron para su obra de una cantidad innumerable de colores raros,
mientras que los chinos entraron al
trabajo sin pintura alguna y se dedicaron tan solo a pulimentar y bruñir
su lienzo de pared. Cuando los griegos terminaron su obra, los chinos aseguraron. que ambién ellos habían acabado. El rey se extrañó mucho de lo
que éstos afirmaban, maravillado de
que hubiesen terminado su decoración
sin pintura alguna. Se les dijo: ¿ Cómo pudisteis acabar de pintar sin colores? Pero ellos. respondieron: Y eso
¿ qué tiene que ver? "Levantad la cortina" Levantáronla y he aquí que en
el lienzo de pared de los chinos aparecieron reflejadas las maravillas del
arte de los griegos, pero con un mayor
esplendor y brillo, porque la pared, a
fuerza de pulirla, había quedado como
un espejo bruñido.
Este estilo rebosante de colorido y
de imágenes no es un resto atávico del
espíritu semita, más inclinado a imaginar que a razonar. Ni asomo de esa
tendencia en Algazel: si escribía en
árabe, y no siempre, no podía desmentir su origen iránicofi Bajo ese ropaje
suntuoso y multicolor se adivina siempre una armadura sólida y bien defi~
nida: Algazel se deleita en la simetría,
en el orden del pensamiento, en la trabazón de causas y efectos -pese al
atomismo dogmático del Islam- en la
división y subdivisión, llevada a veces.
casi hasta el exceso, que le emparenta
más bien con el genio latino y qué
-también bajo este aspecto- recuerda a Santo Tomás.
No menos que estas cualidades formalCs agradan en Algazel ciertos as-

pecios del contenido de su obra. Uno
de ellos interesa sobremanera al lector moderno: sus finos análisis psicológicos. No faltaban precedentes en la
literatura ascética. Con todo, nos inclinamos a creer que esa maestria en
captar e interpretar las más liger~s
palpitaciones del espíritu debe atribuirse a su experiencia de los hombres
y a su práctica de la introspección, a
que tanto debió aplicarse en sus largos periodos de retiro espiritual: dos
factores que explican el profundo conocimiento de las almas de un San
Ignacio de Loyola. Ni debe chocar,
dada esta afinidad espiritual, el gusto que ambos muestran por e:l examen
de conciencia, tan eficaz no sólo para
llegar al conocimiento propio, sino
para adivinar las reacciones psicoló~icas de quienes nos rodean. Todavia
está por estudiar la que podríamos llamar psícología práctica, como también
la psicología. de la religión, en Algazel,
aunque algo de ello intentó ya ~sín
Palacios. En el opúsculo que publicamos observará el lector algunos de estos detalles psicológicos, por ejemplo
la descripción del ignorante y necio a
]a vez, que hace consultas movido por
su necedad (p46), o la observación sobre la ilusión espiritual del devoto que
acepta los dones de grandes y poderosos esperando darles mejor empleo
que ellos (p.56). A las ilusiones espirituales había dedicado Algazel un entero tratado de su Enciclopedia.
Del abundan le e interesantísimo material algazeliano, que tanta aceptación
halló dentro y fuera del Islam, gran
parte procede de los más variados ambientes. Sin embargo, a pesar de esta
procedencia aparentemente diver~a,
en último término se puede descubrir,
en muchos de los casos, una fuente
primitiva común: la ideología neopla-'
tónica, con su metafísica, cosmología
y psicología que, revestidas de arabismo, judaísmo o cristianismo, pued~n
reducirse en definitiva a ese comun
denominador.
Del pensamiento helenístico tuvo AIO"azel conocimiento por lectura perso~al de obras griegas traducidas al árabe, como la República, el Timeo y el
Fedón de Platón, pero sobre todo la
llamada a una parte de las Enéadas de
Plotino, que tantas huellas dejó en los
pensadores árabes. Estos por su parte contribuyeron a trasmitir a Algazel
la~ mismas ideas: si se exceptúa a
Averroes- y sólo en parte- los grandes filósofos :irabes. Alkindi, Alfarabi,
Avicena, están impregnados de esta
ideología. Sin hablar de la Enciclopedia de los llamados Hermanos de la
Pureza o Hermanos Sinceros, de Basara, que, compuesta en el siglo X, logró inmediatamente ritpida difusión,
llegando basta España a principios del
siglo XI. la idea del Uno, las alegorías
de la luz, la gradación de las Inteligencias, desde el Primer Creado, Entendimiento Agente o Lagos, basta el
mundo sublunar, la continua tendencia del alma a volver a su principio,
la psicología tripartita - Cuerpo, Alma, Espíritu, o también Corazón en la
terminología árabe- de que se hallan
vestioios
en San Pablo y que ha sido
b
reelaborada por ciertos filosófos modernos, son todas lucubraciones de
origen neoplatónico, adoptadas en todo o en parte por Algazel.
Si el pensamiento neoplatónico de~embocó en Algazel pasando en parte
por el Judaísmo y el Cristianismo,
-otros fueron los sedimentos que estas
corrientes dejaron en sus obras. A]gazel cita historia relativas a los Patriarcas y Profetas, utiliza ciertas Gestas de
David, los Ahbar Dawud, y, como muchos de sus colegas musulmanes, menciona la Tora o Pentateuco, ]os Salmos y, vagamente, los "escritos de
:Moisés y Abrahán". Asimismo recu-

rre a las llamadas "isra iliyyat", narraciones de ambiente judío divulgadas entre los árabes. Ni tiene reparo
en proponer ejemplos de judíos en
confirmación de su doctrina. Por
ejemplo, en el opúsculo que publicamos, p.8.
Como era natural, Algazel se mostró siempre refractario a los dogmas
específicos del Cristianismo. En cambio, no pudo resistir al atractivo de su
elevada moral, al altruismo, al despego de los bienes caducos, a la inflexible orientación hacia Dios enseñada
en el Evangelio. Como el español
Abenházam, conoció el texto de los
Evangelios y los estudió en traducciones árabes; con frecuencia los cita
textualmente; a veces parece hacerlo
de memoria, como cuando mencióna
las bienaventuranzas; otras las cita
según el sentido o completando el texto con palabras de otra procedencia,
pues es sabido que la "tra@ición" islámica había asimilado enseñanzas del
Nuevo Testamento atribuyéndoles diverso origen. Finalmente refiere Algazel hechos y dichos de Jesús que no
se ha1lan en los escritos canónicos y
que en parte proceden de los evangelios apócrifos. Una colección de pasajes de este género publicó Asín Palacios con el título de Logia et Agrapha.
Siguiendo a San Pablo, cuyas doclr!·
nas utiliza, aplica Algazel a la felicidad eterna de los bienaventurados el
dicho que "ni el ojo vió, ni el oído
oyó 1' etc., que había sido incorporado
a la tradición islámica y que recurre
con frecuencia en los escritos llrabes
de espiritualidad.
En Jas diversas regiones en que vivió Algazel tuvo sin duda alguna ocasión de entrar en contacto con la ascética y mística cristianas. Por eso no
sorprende hallar en sus escritos flagrantes coincidencias con doctrinas
de autores como Casiano o Isaac de
Ninive y actitudes de espíritu que le
asemejan a San Agustín.
A pesar de estos influjos de ambientes v civilizaciones ajenas al Islam, Al
gaz;l se mantiene siempre fiel a la
tradición.islámica. Notemos entre paréntisis que la lengua árabe -como
Jo ha recordado recientemente Taha
Husáin- fué un instrumento de difusión de ]a cultura clásica. Los elementos extraños que utilizó Algazel le
sirvieron de "catalizadores", como
medios de avivar la pura religión islámica, como luminosos jalones con
que marcar el itinerario del alma hacia Dios. A este objeto era natural
que recogiera ante todo los materiales
que pasaban por genuinamente islámi~
cos, en primer Jugar la llamada por los
europeos "tradición" islámica, los hadices o informaciones más o menos
auténticas relativas al Profeta y a sus
Compafieros. Algazel, como sus correligionarios en general, documenta sus
enseñanzas con narraciones de este género. Abundantes datos Je suministran las vidas y la doctrina de los
primeros ascetas del Jslam y sus obras
¡(standard" de espiritualidad. A dos de
éstas debe en gran parte su información, el Qui al-qulub o Alimento de los
corazones, de Abu Talib de la 1leca
y la Addaria (ad-dari'a) de Ragib de
Jspahán, manualito que parece haber
servido de vademécum a Algazel.
,vensinck ha propuesto recientemente este esquema del pensa~iento
de Algazel: como teóIÜgo es musulmán,
como pensador, neoplatónico, como
moralista y asceta, cristiano. Aceptando provisionalmente esta división, no
nos extrañará que tal pensamiento,
presentado en forma árabe tan castiza
y galana, hiciera honda impresión en
el Islam. Es verdad que no le faltaron acérrimos impugnadoras; sobre
todo en España, donde el Islam adop4

tó una actitud ferozmente ortodoxa,
los libros de Algazel fueron objeto de
repetidos "autos de fé". El cordobés
Averroes saltó a la liza con la refutación del Tahafot angazeliano, su Tahafot al-Tahafot o Incoherencia de la
Incoherencia. Sin embargo, la obra de
Algazel triunfó y se propagó amplia•
mente en todos los ámbitos del Islam,
dejando hullas en filósofos y ascetas
e influyendo incluso en los origenes
de cofradías religiosas. Fué objeto de
glosas, comentarios y resúmenes, y
hay día se imprime y reimprime alimentando sin cesar la sincera piedad
musulmana.
Más extraño es, si bien no menos
cierto, su influjo en el Cristianismo
oriental y occidental. El obispo jacobita Barhebreo, lo mismo que el dominico catalán Ramón Marti, copiaban sin el menor escrúpulo a Algazel
en apoyo de sus propias doctrinas.
Wensick y Asín Palacios lo han señalado con gran acierto. Santo Tomás
Jo refutó y lo explotó. En una cuestión de las más peliagudas de la Teolo la visión de Dios, resume en términos casi idénticos con los de Santo
Tomás HEI goce del Paraíso está en
proporción con el amor de Dios y el
amor de Dios en proporción con el conocimiento del mismo, de modo que la
fuente de este goce es el conocimiento
intuitivo en que desemboca la fe".
Acerca de esta visión y la ascensión
a través de los siete cielos, el Paraíso
de Dante contiene ideas e imágenes
que recuerdan ]as de Algazel, si bien
es sabido que algunas de ellas eran patrimonio común de la literatura islámica. Pero quizá sea lo más curioso
de todo que u npensador tan original
y tan distante de Algazel como Pascal
no haya tenido reparo en inspirarse
en las ideas del místico musulmán de
algunos de cuyos escritos consta que
tuvo noticia a través del Pugio fidei
de Ramón Marti. Asín Palacios descubrió la existencia en Algazel de una
argumentación en ·un todo análoga al ,
célebre ''Parí" de Pascal, según el
cual, si no hay otro mundo, nada se
pierde con obrar conforme a la fe,
mientras que si existe, hay peligro de
perderlo todo no obrando en conformidad con ella. El mismo gran arabista español mostró la afinidad entre
la psicología religiosa de ambos pensadores, principalmente en lo que se
refiere al modo de conocer sin razonamiento discursivo, ese conocimiento
cordial · y sabroso, esas "razones del
corazón" tan distantes del "espíritu de
geometria".
El opúsculo que publicamos había
sido traducido ya por Asín Palacios en
su Crestomatía Algazeliana. No poco
nos hemos servido de esta traducción,
adoptando en ocasiones sus propios
términos. En otras nos hemos separado de ella, por el mero hecho de haber
utilizado uñ texto diferente. La importancia del opúsculo nace de haber
sido compuesto en los últimos años de
la vida del autor: es de presumir que
en él se revele su pensamiento definitivo, pensamiento maduro. aunque quizá con asomos de decrepitud. La Inch acontinua que sostuvo Algaze] para
librarse del intelecualismo abstracto y
de las tentaciones de escepticismo, del
que le sacó, según su propia confesión,
la iluminación divina, debió cortarle
un tanto las alas de la ilusión; por
otra parte, la experiencia interior y
quizá la perspectiva de la muerte le
oricntaréa cada vez más hacia el más
allá tendencia genuinamente alcoránica- y le inclinaría a no ver más que
vanidad en los bienes de la tierra, que
tan gallardamente babia descritoaunque sin dejarse fascinar- en obras
anteriores.
(Pasa a la Pág. 8)

Armas y Letras + Pág. 3

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS

Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martincz
Director
Lic. Fidcncio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:
Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo I. (Compilación del Lic. Santia•
go Roe!) .. ................ $10.00
Elica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes .......... . $ 9.00
Para el público . . . . . . . . . . . . $10.00
De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) ... . .. ... $ 5.00

Para la adquisición de obras de ven,
ta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria ;
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León_, México.

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�~nez
1,•,11arrea
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Hngel martl
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joramiento y libertad, era el canto so•

r._-~~;;to;;~: 1:i:t~:~e:nd!ºta

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José Guadalupe Lozano

Ayer fué. Los años se convierten en minutos en el trans•
curso maravilloso del tiempo. La noticia se extendió con rapidez
vertiginosa en la enorme población de Monterrey, en el Estado,
en la República, y pasó los linderos de la Patria.
Un torrente humano empezó a desbordarse desde su casa
habitación, ubicada en una de las colonias, teniendo por fondo
el majestuoso Cerro de la Silla. Allí dió principio la caravana
doliente. Pechos llenos de emoción,. labios trémulos y ojos enoblecidos por las lágrimas de los que lo quisimos como si fuera
nuestro hermano; gratitud inmensa representada por cadena de
rosas de los que sintieron el alivio de sus heridas y sus penas;
mayor nobleza de los humildes, que faltos de pan y llenos de mi•
seria, llevaron la sinceridad profunda de sus corazones ante el
hombre que fuera ejemplo de virtudes infinitas y de pensamien•
tos de altura.

;~~~~es

d~.

Hoy, despues de ocho anos, la ban
dera de la paz cubre los hogares, los
campos de trabajo inician. ,su ~umor
alegre que crea la producc10n bienhechora; se abren nuevos carnmos para
que por alli se desborde y se encauce
el ansia de los trabajadores, para que
las actividades humanas sean exponente de satisfacción y de bienestar,
y para que se afiance, en una forma
definitiva, una organización justa ,que
responda a t3.nto sacrificio, a tanta
sangre derramada, a tánta lágrima, a
tánta miseria y abandono en que qu~daron los pueblos vencedores y vencidos después de la última contienda
ar1~ada que sufrió la Humanidad.
Dentro de ese cuadro, debemos de
rendirle nuestro homenaje, porque la
mas cara d~ sus esperanzas la cifraba
en el· triunfo de los hombres libr~s:
porque su mentalidad enorme v10
siempre hacia el porvenir de los pueblos de AmériGa y del mundo.
Dentro de ese cuadro, está su pensamiento1 está su vida, está su obra;
no es con minutos de silencio como
debemos honrar al que muchas veces
fué nuestro guía y nuestro maestro;
esos hombres no merecen el peso de
una losa ni cantos solemnes para salvar su doctrina; esas vidas fecundas
se empequeñecen ,cuando se les relega
solamente al recuerdo; deben de seguir siendo fuerza creadora de energías; deben de convertirse en Atalaya
para avizorar el porvenir.

* *
Los hombres pasan. • Las obras perduran.
La obra de Angel Martinez Villarreal, no la podemos valorizar en su
extensión, no la podemos comprender
en sus alcances, porque pertenece al
porvenir, porque se va a desarrollar
con las horas y los días que vienen¡
porque sus ideas tienen que ser mañana obra duradera y fecunda1 porque
falta todavía que los brazos y los cerebros potentes, sienten las bases defínitivas de la ciencia, de la verdad Y
de la, igualdad social. Esa obra no
pertenece ni pertenecerá al pasado,
tiene que se~ siempre voz orientadora, índice que señale caminos nuevos,
mano c¡ue sostenga banderas de libertad, ariete formidable que destruya
obstáculos y haga a un lado los imposibles en el avance de la lucha por el
bienestar de la humanidad.

Dr. Angel Martínez Villarreal.

1

En la Universidad de Nuevo León,
sus compañeros de profesión y los estudiantes universitarios levantaron su
voz sincera y cariñosa para despedir
al 1laestro, al Maestro de las concepciones claras y precisas, visionario del
porvenir, que anhelaba una obra revolucionaria en la Escuela y en la Ciencia, que buscaba la transformación en
todos los órdenes de la vida humana,
que era enemigo del estancamiento v
de la rutina, porque su pensamient~
de altura prodigiosa, lo Bevaba a la
conclusión clara de que sólo la dinámica social puede salvar y engrandecer a los pueblos en sus libertades, en
su ciencia y_ en su escuela.
La Masonería del Estado de Nuevo
León, con los brazos fraternales 1 recibió el féretro que conducía los restos
del que fuera su hijo predilecto, del
masón íntegro, del guía en las difíciles
tareas de servir con nobleza a la Humanidad, del masón altruista, defensor del dolor humano, que supo ir cosechando bondades a su paso, venciendo todas las dificultades con su sere-

nielad de espíritu, con su mano tendiLa obra de Angel está en nosotros,
da a todos por igual, con su sonrisa vive en nosotros; cayó en campo férsincera de hombre fuerte y calculador . ti!, allá donde el campesino abre el
en los dificiles problemas de la vida surco de la tierra con toda devoción
y del porvenir.
y tanta· esperanza; fructificó en el
campo azul de los obreros, esos irabaDe esta noble Institución, salió a pa- jadores incansables que elaboran el
gar su último tributo a la madre tierra. progreso de los pueblos; está escrita
Lo seguia una multitud. Apenas la ca- en el corazón de todos los desheredarroza adelantaba unos cuantos pasos dos de quienes su mano hábil y su fientre ella, cuando, todavía con los ojos lantropía sin límites, les arrancó una
humedecidos por la voz de 1a eterna pena y les dió un consuelo volviéndodespedida y los brazos trémulos por la les la vida su obra vi ve y palpita, y
emoción 1 un grupo de sus hermanos, es acción y entusiasmo en nuestras jude los inconformes con el destino, que- ,,entudes es ejemplo entre sus compariendo estar más cerca de él, pusieron ñeros de trabajo, está escrita en la
la caja sagrada que contenía sus res- ciencia redentora, y tendrá que ser
tos, en sus hombros, y así lo llevaron, programa, fuente de orientación en los
en una tarde llena de sol, seguido de campos fecundos de la Escuela, porla manifestación de duelo más grande que su figura de maestro presidirá
que ha visto la ciudad de Monterrey. siempre la marcha de los tiempos nuevos.

* *

Cuando murió Angel, una ola de sangre se extendía en los campo_s de la
Humanidad, una inquietud llenaba todas las almas, y una esperanza de me-

**
Angel fué un tal~ntoso médico.
Yo creo que la labor. del médico, es
la de un gran defensor del dolor hu.'

Armas y Letras + Pág. 4

mano, del dolor que sangra en la vida
de todos ...
Angel en ese plano llega a la sublimidad, porque llamaron a su puerta:
ricos, pobres, harapientos, con millones, con lacras sociales, y a todos los
recibió con su sonrisa benévola, con
su mano salvadora y con su criterio
ecuánime; pudo y supo practicar la
igualdad para todos, porque en el decir de un gran escritor, como las abejas, gran parte de sus panales d~ oro,
}as repartió entre los ~ue no !1en~n
miel para untar al pan · de su miseria.

La Tercera Hnualidad de los Cursos de Invierno

**
Angel Martinez Villarreal, ludió _i~cansablemente por un orgamzac1on
donde las obras sean el resultado del
esfuerzo de todos, una organización
donde el hombre sea el hermano del
hombre; donde la armonía y la disciplina consciente entre unos y otros,
unan la paz y la libertad, para garan,
tizar el bienestar común; en donde la
potencialidad del pensamiento no ·encuentre murallas de incomprensión
que lo detengan en su desarrollo natural; en donde la cultura llegue a borrar las diferencias de clase frente a
la ciencia, a la investigación Y a la
justicia.
Todavia hay mucho egoísmo Y mucha mentira en el mundo; todavía la
verdad no rompe las sombras de la
ignorancia y de los perjuicios sociales; hay mucha miseria y mucha soledad en los rincones sombrios donde
vive nuestra gente humilde; esos hombres sencillos . y olvidados está en espera de la hora de recompensa a sus
afanes; todavía hay millares de mujeres y de niños que se mueren de hambre y de frío; caravanas de trabajadores e;migran de una, parte a otra para la conquista del pan; los días pasan
en una forma interminable, y estos
problemas se resuelven con espera de
siglos; tenemos muchos caminos cerrados al bien y a ]a concordia, a la
fraternidad y a la virtud; se cierra
muchas veces la puerta a los que estudian y a los que buscan el trabajo
que ennoblece, para empujarlos a la
explotación y al abandono; estos muchos otros problemas fueron siemprela preocupación constante de nuestro
ilustre desaparecido, sólo, que a dife~
rencia de muchos, él no se concretó
de localizar y conocer los problemas,
sino que trató de resolverlos siempre;
fué un espíritu combativo, un gran re~.
volucionario. No de otra manera se
avanza en la lucha. A los espiritus
contemplativos no les debe nada la Humanidad. Es la energia y el esfuerzo.
puestos al servicio de las causas nobles, lo que hace que cambie el orden
de las cosas cuando se haga un interés colectivo; para esos hombres no,
vale el sacrificio, ni la sangre, ni la
tranquilidad, ni el descanso; por enci-ma de todo está la cumbre a donde aspiran llegar. ¡Pobres de las gentes que·
no tienen un propósito ni una aspira-.
ción qué realizar!. Angel en este as-.
pecto, es un valor inconfundible, dig-.
no de imitarse.
·

*

Una escena de "El Fuego Mal Avivado"

Prnsentación del Doctor Carlos Graef Fernánde:. en el acto inaugural de la
III Anualidad de los Cursos de Invierno.

Con el propósito de continuar el
presente año de 1953 la secuencia de
los Cursos de Inviernó, ya a la altura
de su Tercera Jornada, en las postrimerías del pasado año quedaron confeccionados, con la dirección del Jefe
del Departamento de Acción Social
Universitaria, Licenciado Fidencio de
la Fuente Olh·areS, las actividades académicas de la presente Sesión, que se
realizan bajo el patricinio de esta Dependencia universitaria y que comprenden Ciclos ele Conferencias, Teatro universitario y Conciertos, en ·cuya celebración intervienen Profesores
lrnéspectes de reconocida nnmbradía,
elementos universitarios y el elenco de
Profesores que integran la :\Iúsica de
Cámara de la 'L'niversidad.
Los Cursos fueron iniciados con un
Ciclo de Conferencias sobre Ciencias
Exactas. La noche del diecinueve del
actual, el Señor Rector de la UniYersidad, Licenciado Raúl Rangel Frias,
acompañado del Licenciado Fidencio
de la Fuente;Jefe departamental, declaró inaugurados los trabajos de los Cursos Invernales, presentando al primer

Garza Zambrano, significado por
conferenciante, Doctor en Ciencias fisicomatemáticas Carlos Graef Fernández, múltiples veces en el Teatro no profeDirector del Instituto de Fisica ele la sional de Monterrey, dueño de expeUniversidad Nacional de México, quien riencia, conocimientos técnicos y hondisertó un Ciclo de 5 Conferencias -- cu- da sensibilidad en la Dramática, ha reya reseña se publicará el próximo mes vivido positivamente en la vida de la
de febrero, -- del diecinum1 e al veinti- · Universidad, esta actividad que durantrés de enero actual, consagradas a te algún tiempo tuvo una existencia
:\faestros y alumnos unh·ersitarios de rutinaria y caminó muchas veces danlas Facultades de Ingcnicria y Arqui- do palos de ciego. El ha logrado edutectura de la Universidad. El tema se car en el sentimiento trágico a un
refirió a la Introducción a la Teoría buen número de estudiantes y amigos
de los Conjuntos, suscitando un vivo de la Universidad; ha acudido a las
interés entre los circunstantes. Apro- fuentes más sensibles del Teatro movechando su estancia aquí, el Doctor derno, dándole viveza, agilidad y senFraef accedió a dictar una Conferen- tido a la actuación dramática de los
cia alusiva en la Facu1tad de Ciencias empeñosos actores.
Quimicas de la Universidad.
Asi se ha logrado el triunfo de dos
TEATRO DE LA Cls!VERSIDAD.- obras del moderno Teatro uniYersal,
Es indudable que e] teatro universita- ~argamente aplaudidas por auditorios
rio ha llegado a cristalizar en la re- internacionales: ºEl Fuego mal avivapresentación escénica, los esfuerzos do'·\ original de Jean Jacques Bernard,
realizados por el Departamento y el extensa en tres actos y con un elenco de
empeño puesto al servicio de esta la- cuatro actores: Andrés i\Ierin, Blanca
bor artística por su Director, el Licen- Merin, Merin Padre y Juana Lirón, suciado Sergio Garza Zambrano. Por es- cediendo la acción en Francia, en una
ta senda, va el Teatro de la Universi- época actual. Esta actuación se repredad camino a la madurez.
sentó en el Aula magna universitaria
"Fray Servando Teresa de ~Iier", el 2-1
y el 26 de enero.
La segunda obra representada es la
Comedia, tan celebrada en

~ ctonosisima

los Estados Unidos de Norteamérica
de Joseph Kesserling "Arsénico y Encaje Antiguou, en tres actos, y con un
Dramatis Personae de catorce actores.
La acción sucede en )3rooklyn, Estados
"Cnidos, en una época actual. Este fué
representada el 31 de enero actual.
La labor uniYersitaria de Teatro fué
presentada en elocuente palabra por el
Licenciado Adrián Yáñez 1Iartínez, durante la primera actuación.
El público de Monterrey y los elementos universitarios respondieron
animosamente a ]as reiteradas invitaciones que al través de los órganos periodísticos se hicieron, abarrotando
materialmente el Junetario y la gradería de Ja múxima Sala de nuc:;tra Casa
ele Estudios.
La próxima representación de r'Arsénico y Encaje Antiguon se hará en
el curso del próximo Ú1es de febrero.
)!ientras tanto, Ta labor del Departamento de Acción Social y singularmente de la Sección de Teatro, siguen
en continuo empeño para presentar en
meses no muy futuros obras de nombradía tan celebradas por los auditorios escénicos como las representadas
ahora.

*

Debemos ele cuidar la obra de Angel
llfartinez Villarreal. Hay muchas gentes que les gusta flechar desde la sombra. Necesitamos vigilar la siembra
para que la cosecha se levante integra
Y fecunda. No debemos de permitirque se adultere la doctrina, que no in-.
tervenga la mano de los mistificadores. La fisonomia social de Angel, debe de pasar con sus perfiles vigirosos,.
a la Historia.

Momentos de charla antes de una de las Conferencias.

Armas

Visión del numeroso público concurrente a la representación dramática.

y

Letras + Pág. 5

�•

LA N o V EL A DE
VICENTE ESCRIBA
Angel Balbuena Briones.

Recuerdo con precisión la última vez en que Vicente Escri•
bá y yo estuvimos conversando. Hablámos de sus novelas. Me
dijo que preferia Un hombre en la tierra de nadie. Sin embargo,
no era de su opinión. Una raya en el mar, cuya primera edición
se agotó en el plazo de diez días, es indudablemente para noso•
tros su novela capital. Y mientras continuaba nuestra conversa•
ción, con esa sorpresa que la imaginación, en algunas ocasiones,
sabe provocamos, recordaba el párrafo inicial con el que comienza "Una raya en el mar".

1:

1

t·

La sala era blanca, acogedora. Tal
vez parecía un poco grande con sus
altas ventanas dominando la rada silenciosa. Allá abajo, en la falda del
cabo, se veían muy pequeñitos los barcos, cabeceando sobre el agua. Ana
Maria levantó sus ojos, sobresaltada
por el silencio de la estancia. En las
paredes brillaba el oro pálido de los
marcos antiguos y el azogue borroso
de los espejos biselados. La luz de la
tarde se posaba quedamente en las
consolas ventrudas, en las finas cerámicas de Alcera, en el raso amarillo
de los holgados butacones.
A la señora-una señora blanca y
quebradiza, de 27 años,-la calma de
le tarde le llenó de zozobras el espíritu.
Y es bajo el adjetivo de levantino
con el que podemos caracterizar con
precisión la personalidad de este escritor. Una raya en el mar y nuestra
imaginación vuela a través del silencio y adormecedor Mediterráneo. Con
los ojos entornados, con el calor tibio
y perezoso de nuestra piel, con la inquieta imaginación excitada por las
ascuas de la sensualidad, con la alegre canción del color prendido en todos los trazos del paisaje, con esas
mañanas, que por su alegria sonríen a
nuestros sentidos, con esa adormecida
vitalidad que pronto va a sacudir su
quietud para lanzarse a una aventura
mítica, con todas estas características,
se desenvuelve sonora, fluida plena de
seducción la novela de Vicente Escribá.
La agilidad como narrador, que Vicente Escribá patentiza en su obra, ha
sido destacada y elogiada por los críticos (Marañón, Entrambasaguas, Diaz
Plaja). Su discurso como una rampa
ligeramente inclinada, nos hace resbalar a través de un piso de imágenes,
atraídos por la exposición de una intriga en la que resaltan continuamente· los datos biográficos más o menos
embozados. Vicente Escribá es un escritor fácil, con esa alegre agilidad
propia de la Valencia bortotante de
sensaciones, que tan plásticamente supo sugerirnos Vicente Blasco Ibañez,
Azorin, el narrador de los matices de
las reiteraciones emocionadas, que supo describirnos, antes de abarcar Ja
magna empresa de ser el escritor de
Castilla, la quietud y somnolencia de
las tierras alicantinas, prologa Una
raya en el mar entre admiraciones y
afectos al joven escritor que acaba de
aparecer. Simbólico es ver, en este libro, la unión de los nombres de Azorin y Escribá, y estamos seguros que,
de haber vivido, todavía, Gabriel Miró
habría sido éste el presentador de la
obra. Hay mucho de Gabriel Miró en
Una raya en el mar. Todas las características que anotábaros, se sitúan
también dentro del ámbito del que nos
llevó por las tortuosas y coloristas caHes de Oleza. Junto a este placer indescriptible del contemplador en el

más amplio sentido de la palabra, que
es el de describir, tarea a la cual se
entrega Escribá con reiterada deleitación, surge la inquieta suspicacia y
malicia, que como una corriente interna acompaña a los personajes, nos
referimos a la tentación. Una palmera, un mar rígidamente estirado, unas
naranjas redondas que rezuman su jugo, tal es su madurez, un sentido religioso con asombros de capas pluviales y de órganos de catedrales solitarias, y detrás de una esquina la sonrisa de un Mefistófeles que sabrá sugerirnos las visiones más tentadoras.
Este es el ámbito terriblemente esquematizado en el que se desenvuelve Miró y en el que también se desarrolla
fo narrativa de Escribá.
El autor valenciano nació en la capital de este reino, el 1 de Junio de
1913. Este Dr. en Filosofía y Letras,
nos presenta una larga lista de obras:
En 1941, Tomás de Villanueva, que es
galardonada con el premio de la Fiesta del Libro. Al año siguiente aparece
una nueva biografía: Jornadas de Don
Juan de Rivera. Y este es el momento
crucial en que nuestro hombre, abandona la senda del historiador para dedicarse a la novela. Una raya en el
mar, vió la luz en el Octubre valenciano del año 1944; atrayendo sobre
si poderosamente la atención de los
intelectuales. Corrobora esta nueva
faceta de su personalidad la novela
Un hombre en la tierra de nadie, 1946,
en la que aborda el candente episodio
de nuestra guerra, describiendo las
apasionadas jornadas en que se ve envuelto un hombre débil, sin arraiga:das creencias y suscitando las más vivas problemáticas en torno a las reacciones de este personaje y a las situaciones que atraviesa. Quizá pudiese hacerse un parangón entre esta novela y la del escritor húngaro Lajos
Zilahy, titulada "El desertor", ya que
en ambas obras, el problema primordial del protagonista es el mismo. Se
trata de un hombre que por no decidirse a tomar una actitud que le enfrente con la vida, resguardándose
siempre en las inquietas turbulencias
de un espíritu contradictorio o indeciso, llega a encontrarse en la tierra
de nadie, donde muere oscuramente.
Con objeto de terminar esta breve
semblanza del escritor, conviene señalar que con su obra Jornades de
Cervantes, en la que evoca diferentes
episodios célebres, alear: J el premio
nacional de 1947, y que últimamente
se ha dedicado a redactar guiones de
cine, logrando un gran éxito, (Balarrasa, Sor Intrépida, films muy cono.
cidos, se basan en guiones del escritor).
Esperemos que las nuevas actividades de este autor no sean obstáculo
para que continúe su labor de novelista, que habría comenzado tan brillantemente.

EL MARAVILLOSO SANTO
DE LA EDAD MEDIA
Lic. Ge11aro Salinas Quiroga

San Francisco de Asis (1182-1226) tiano. Según la tradición religiosa, el
fué el gran Santo de la Edad Media. Señor le habló en Asis a su Siervo
Su padre, Pedro Bérnardone, procedía Francisce desde el Crucifijo, un día
de una ciudad italiana, Lucca, asenta- que ante él se hallaba arrodillado, y
da sobre la falda del Monte Subasio; le dijo: ¡Francisco, vé y repara mi casu madre, doña Pica, había nacido en sa, que se derrumba! y le respondió:
la bella región de Provenza, pertene- ¡Señor, con el mayor gusto cumpliré
ciente a Francia y que cuenta con una te deseo! Y asi reconstruyó la antigua
Capilla de San Damián cuyo único
secular tradición poética.
Asís, es una pequeña población muy adorno consistía en un crucifijo bizanantigua de Italia. Alli nació y fué bau- tino en el altar mayor y donde oraba
tizada esta perla del Evangelio que fué el Pobrecillo de Asis, asi como restauSan Francisco, en la Catedral de San ró la iglesia de Santa Maria de los AnRufino, el 26 de septiembre de 1182. geles, comunmente llamada PorciúncuVino al mundo como el Salvador (cu- la (porcioncilla) por ser una pequeña
ya vida imitó hasta su muerte) en un parte de terreno que con el tiempo
constituyó el núcleo de la enorme obra
haz de pajas de humilde establo.
Dicho rústico lugar, al correr de los franciscana.
Llevó al cabo el Santo una renovaaños se transformó en Capilla, con el
nombre de San Francesco iI Picolo (el ción general de costumbres en la Edad
pequeño San Francisco) y sobre su Media, para qeu las gentes siguieran
frontispicio se lee esta inscripción en el ideal cristiano, lo cual no habían-logrado ni siquiera los Papas con sus
Latin:
"Este oratorio fue establo de bueyes excomuniones. Fué el fundador de la
y asnos, donde nació Francisco, espe- Orden de los Frailes Menores. Los tres
ideales francisc·anos fueron: pobreza,
jo del mundo".
Su padre fué rico mercader en te- castidad y alegría. Escribió un soneto
las, en cuyo vasto almacén se expen- sobre la castidad y se conservan de él,
dían grandes piezas de terciopelo, de dos fragmentos de poesías.
Santa Clara de Asis (Clara Scife)
brocado o de hermosos tejidos de lana
etrusca. Al principio de su vida, Fran- fué la mujer que siguió fielmente las
cisco ostentaba vestidos de terciopelo enseñanzas y el ejemplo luminoso de
y de seda, con prendas raras y valio- San Francisco, y es la fundadora de
sas y se le consideraba el joven mas una Orden Religiosa de mujeres: Las
rico y afortunado de Asís, rivalizando Clarisas.
en elegancia y distinción con los hijos
Del gran Santo es famoso su Sermón
a los Pájaros; la conversión del lobo
de Reyes.
Sus amigos eran nobles y am°'ba en- de Gubbio y el gran cariño que tuvo
trañablemente las diversiones: cantos, por la naturaleza, por 1a "casta agua"
danzas, cabalgatas, cacerías y convites y por los "hermanos animales", entensuntuosos. Su carácter ~legre, su sim- diendo todas las voces del universo,
patia y sus riquezas le ganaron el tí- hasta de los seres inanimados. Nunca
tulo de "Rey de las Fiestas", "flos quiso ordenarse de Sacerdote, canfor~
juvene" o sea "Flor de los jóvenes".
mándose y comp]aciéndose con ser
Su madre, cuando algún vecino le simple Diácono: ':Soy un pecador incontaba los frecuentes extravios de su dignísimo de ser Ministro de nuestro
hijo, solía decir: "Abrigo l::.t esperanza Señor Jesuscristo".
de que será un día hijo de Dios". Y
Andaba descalzo; vestía con una túen _efecto, lo fué, llegando con el nica parda y tosca, sujeta en la cintiempo a decir el gran poeta Dante tura con una gran cuerdá, recordando
Alighieri: "que su admirable vida en los cordeles que tuvieron sujeto el
la Gloria del Cielo mejor se cantaría". cuerpo sagrado de Jesús. Cuando marParticipó en guerras contra ciuda- cha al apostolado, contaba como el
des vecinos defendiendo a la suya, ha- Salvador, con treinta años.
biendo estado en prisión (Perusa) al
En Misión religiosa recorrió Italia;
perder una de ellas. Después el tor- estuvo en Egipto y Tierra Santa. De
bellino de las fiestas y de los placeres éste último lugar y recordando la vilo llevó a una mortal enfermedad. Es- sita al Pesebre de Belén, estando ya
tando dormido en su forzado lecho, de regreso en Italia, Je vino la idea en
una voz divina le indicó que debía . diciembre de 1223, de representar en
consagrarse al servicio del auténtico forma viva, la fausta noche del Santo
Príncipe, esto es Dios. Ese llamado lo Nacimiento del Divino Redentor. El
atendió, cambiando desde entonces célebre Pesebre de Greccio, creado
completamente su conducta anterior, por San Francisco es el primer "nacidesposándose, en místicas bodas con miento" que hubo en el mundo o sea
]a Pobreza. En lo futuro vivió, según la representación simbólica del Portal
sus palabras "la vida verdadera, la be- de Belén, adornándolo con las persolla, la noble y rica vida que se vida nas y animales que Se hallaron en él,
que se vive en Cristo Jesús".
en el advenimiento del Salvador.
El idioma que aprendió de su maEl Dante, el mayor poeta de Italia,
dre, el francés, fué para él siempre una escribió sobre los discípulos de San
lengua de poesía, de sentimientos y de Francisco, este terceto:
religión. Cuando estaba contento hablaba en ella.
"Su concordia y sus placenteros
Fue en su vida peregrina y apostósemblantes,
lica un loco de amor, que veneró fersu amor maravilloso y sus dulces
vorosamente el recuerdo de los pademiradas
cimientos del Salvador, llevando espiinspirabwi en otros santos
ritualmente en su pecho las llagas de
pensamientos".
Cristo. Consideraba, que la vida de
Cristo debe reproducirse en cada cris(Pasa a la Pág. 8)

Armas y Letras + Pág. 6

La Obra Literaria ...
(Viene de la la. Pág.)
bridor de valiosos documentos inéditos dados a conocer en "La Familia de
Sor Juana Inés de la Cruz", edición de
la Imprenta Unh•ersitaria de México,
1947-, después la mortificación de
serle vedados los estudios universitarios por el solo hecho de ser mujer;
más tarde la fuerte decepción amorosa que le atribuyen algunos de sus criticoi, como don Marcelino Menéndez y
Pelayo, que al referirse a la poesia
amatoria de la monja afirma que "solo
quien no esté acostumbrado a distinguir el legitimo acento de la emoción
lírica podrá creer que se escribieron
por pasatiempo de sociedad o para expresar afectos ajenos. Aquellps celos
son verdaderos celos, verdaderas recriminaciones aquellas recriminaciones"; posteriormente sus desavenencias con las costumbres de su siglo,
que hacian llegar hasta la santidad del
claustro el ruido y las querellas mundanas y, finalmente, el dolor que debe
haberle llegado más hondo: el verse
obligada a deshacerse de o! que más
quería, sus libros.
En medio de un mundo al qne atraía
más la vanidad personal y el oropel
externo, envidioso de la ajena gloria,
navegó el genio de la eximia poetiza
como barco azotado por el temporal.
La lucha templó su espíritu y dejó a
la posteridad un extraordinario ejemplo de lo que puede_el tesón aplicado
a la vocación, que es don divino; pues
como ella misma refiere en su Carta
a Sor Filotea,-"que desde que me rayó 1a primera luz de Ja razón, fué tan
vehemente y poderosa 1a inclinación a
las letras, que ni ajenas reprensiones
(que he tenido muchas), ni propias reflexiones (que he hecho no pocas),
han bastado a que deje de seguir este
natural impulso, que Dios puso en
mi"-,
En la biblioteca de su abuelo, don
Pedro Ramirez de Santillana, abrevó
Sor Juana los primeros conocimientos
de griego y le latin y aun hizo algunas anotaciones al margen de los libros que más le impresionaron su espíritu de niña. Su facilidad para expresar en verso lo mismo los temas
mundanos que los místicos, ha sido
comparada por uno de sus críticos con
el agua que brota cantarina del seno
de la madre tierra y que al correr por
entre las peñas alegrando la montaña
o arrullando la foresta, nos va hablando del profundo y magnifico misterio,
presencia indiscutible de lo eterno.
Encontramos en la poesía de Sor
Juana hondas re_flexiones filosóficas,
pues sefiala las flaquezas humanas y
nos habla de nuestra perenne inconformidad: que si tenemos esto queremos Jo otro, que si lo otro poseemos
ambicionamos lo de más allá; pero
siempre en el aspecto materialista y
aunque más creemos lo que vemos que
lo que imaginamos, aun en esto somos
paradójicos, porque vemos el presente y pretendemos ,,ivir en el porvenir,
porque cuando mejor salud disfrutamos pensamos en la muerte y aún la
deseamos, y cuando a ésta vemos cerca, Ia rehuimos. Así dice la Décima
Musa, después de referirse a la decepción amorosa que hace desear la muerte: "Y cuando, al golpe de uno y otro
tiro -rendido el corazón, daba penoso -señas de dar el último suspiro,no sé por qué destino prodigioso -volvi a mi acuerdo y dije: ¿qué me admiro? -¿ Quién en amor ha sido más
dichoso?-.
Del engaño que sufren nuestros sentidos imbuidos de nuestra vanidad que
neciamente pretende hacernos dueños
del presente, aunque bien mirado, hoy

es el mañana de ayer al que no llegaron muchos porque antes sonó su última hora, la excelsa monja jerónima
nos habla en su soneto en el que desmiente los elogios a un retrato con el
que torpemente se quiere detener al
tiempo: -"Este que ves, engaño colorido, -que, del arte ostentando los
primores, -con falsos silogismos de
coolres -es cauteloso engaño del sentido"-. Y luego concluye con esta
verdad de a folio: -"es una necia diligencia errada; -es un afán caduco;
y bien mirado, -es cadáver, es polvo,
es sombra, es nada"-....
Igualmente se dolia de aquella época que infortunadamente le tocó vivir
y en la cual valia más el fino traje y
el bello rostro, que el alma prócer; y
todavía más la cuna noble que el sepulcro eterno. Y así decia: "En perseguirme, mundo, qué interesas? -¿En
qué te ofendo, cuando sólo intento
-poner bellezas en mi entendimiento
-y no mi entendimiento en las bellezas?-. Y concluía afirmando: -"teniendo por mejor en mis verdades
-consumir vanidades de la vida -que
consumir la vida en vanidades"-.
En su poesía amatoria alcanza Sor
Juana las más grandes alturas a que se
puede aspirar. Se muestra humana,
comprensiva, tierna. Desc~ibe cómo el
amor mundano se apodera de los sentidos, como arrebata y ciega la razón
y cómo produce los celos, que son algo
así como el precio que hay que pagar
por creer nuestro y mientras nos halague, lo que es obra del hado. Por eso
dice ella: -Hamor empieza por desasosiego, -solicitud, ardores y desvelos; -crece con riesgos, lances y recelos; -susténtase de llantos y de ruego"-. Sobre los celos discurre así:
-"El ausente, el celoso, se provoca
-aquél con sentimiento, éste con ira;
-presume éste la ofensa que no mira -y siente aquél la realidad que
toca"-.
En cuanto a si llegó o no a ella el
amor, es algo que sólo podemos discutir en el terreno de las hipótesis, y
si don )larcelino Menéndez y Pelayo
se inclina por la afirmativa, es tomando como base aquellos tiernos sonetos
de la monja, que en poesía amatoria
es algo de lo mejor que se ha escrito
y entre los cuales se cuentan los que
principian por: -"deténte, sombra de
mi bien esquivo"-.. -"Esta tarde, mi
bien, cuando te hablaba"-.. Así como
la lira "Amado &lt;luello mío, escucha un
rato mis cansadas quejas"-....
Sin embargo, tal vez se olvida don
llarcelino de que la misma Juana Inés
confesó, en su carta a Sor Filotea, que
casi todo lo escribió por encargo y sólo "un papelillo llamado Primero Sueño" fué obra espontánea sua. Llevando, pues, como fundamento esta confesión que suponemos sincera, dado
que fué hecha al Obispo de Puebla,
Manuel Fernánlez de Santa Cruz, podemos confiar en su veracidad. Otros
de sus críticos, entre ellos Ermilo
Abren Gómez, se inclinan a creer que
Sor Juana escribió su poesía amatoria
"en función de recuerdo", es decir,
que esta parte de su obra la produjo
años después de haber experimentado
el amor en su propio corazón, mientras otros más, consideran que ni lo
uno ni lo otro puede darse como cosa
probada y que cada cual puede entregarse en brazos de la fantasía y llegar
al terreno de las hipótesis, a cual más
atrevida e improbable.
Como quiera que sea, lo cierto es
c1ue desde su primer poema "Suspende, cantor cisne, el dulce acento", que
pareec ser indubitable que lo escribió
cuando aún no tenía 17 años, o sea en
el año de 1668, hasta el romance inconcluso que se encontró en la mesa
de trabajo de su celda, a su muerte, y
en el que se refería a las insuperables

plumas europeas que habían alabado
sobremanera sus obras; campea su sana alegria, su fina ironía, su soltura y
desaliño, que la hacen más natural, so•
bre todo cuando hace burla del espíritu. Por su obra autodidacta, sin método, resulta dificil, si no imposible,
poder penetrar hasta el fondo de su espíritu y sacar a luz los sentimientos
que en cada caso impulsaron su pluma y movieren su ingenio.
La obra de nuestra excelsa monja,
sin embargo, no puede calificarse en
justicia si tomamos como base sus populares redondillas "Hombres Necios
que Acusáis", que, por ser de lo más
vulgar, han pasado de boca en boca y
de generación en generación. Además,
éstas no son de ninguna manera originales, pues el tema y aun el desarrollo de ellas pueden haber sido tornadas de la "Loa y Defensa de las Mujeres", de Juan Ruiz de Alarcón ~según se afirma en Poetas Novohispánicos", edición de la UNA, 1942, página 162- y en la que hay, entre otras,
una cuarteta como ésta: "¿Ser fáciles?
¿ Qué han de hacer -si ningún hombre porfia, -y todos al cuarto día -se
cansan de pretender?-. A su vez Ruiz
de Alarcón puede haber sido influido
por Torres de Naharro, que en su CO·
media "Serafina" dijo: "De mujeres
blasfemamos -los que malas las hacemos"; así como por la "Comedia Justina" del mismo autor, que en una de
sus cuartetas expresó: "Nuestras virtudes hallamos -ser las que aprendemos de ellas; -sus maldades, ser
aquellas -que nosotros les mostra14

mof'-.
En cambio, el genio de la jerónhp.a
se agiganta en las canciones que intercala en el auto de "El Divino Narciso", que aunque parecen imitar al
"Cantar de los Cantores", tan limpias,
tan excentas están de gongorismo y
aun de culteranismo, que bien podrían
confundirse con la poesía del Siglo de
Oro Español, cua descadencia se detiene gracias a Calderón de la Barca
y posteriormente a Sor Juana, según
lo sostienen autores como Méndez
Plancarte, quienes afirman que el esplendor literario de nuestr.a lengua se
extendió hast_a nuestra querida monja
ultramarina -como la llaman los críticos de la Madre Patria, cuna de nuestra cultura-.
En su critica al Sermón de Vieira,
se nos revela Sor Juana en toda su espectacular audacia, propia de un espíritu libre, que al renunciar a todo
lo mundano y refugiarse en si misma
y sin más temor que el de Dios, originó un veradero escándalo en una
época en que na4ie, que no fuera ella,
se hubiera atrevido a discutir los sofismas del más ingenioso de los predicadores portuctueses. Así desbarató,
uno por uno,
fi1osofismas del célebre confesor del Rey de Portugal y de
la Reina Cristina de Suecia, determinando los limites entre Dios y el hombre y la diferencia entre el amor divino Y el amor humano. Los teólogos,
especialmente los jesuitas, se alrmaron
a la vez que ~e quedaron perplejos,
porque no podían concebir que una
monja, desconocida hasta entonces,
pudiera atreverse a sostener una controversia con el más extraordinario de
los oradores sagrados lusitanos y de
todo el mundo hispanoportugués. Al
publicar el Obispo Manuel Fernández
de Santa Cruz la sensacional crítica,
se estremecieron desde sus cimientos
todos los pueblos católicos, para, al final de cuentas, reconocer la superioridad que en la polémica llevaba nuestra ilustre jerónima.
En cuanto al "Primero Sueño", que
Sor Juana llamara ''un simple papelilJo" Y que parece haberlo escrito cuando contaba treinta y cinco años de
edad, está compuesto de 975 endeca-

ros

Armas y · Letras + Pág. 7

sílabos y heptasilabos, en silva; está
preñado de giros audaces, circuloquios
y metáforas, y se desarrolla con la sencilla naturalidad de un verdadero sueño. En él nos habla de cómo el alma,
al semi-deshacerse de su tosca envoltura material, tiende a ,,agar por el espacio y a confundirse con el infinito,
porque el sueño es una muerte a medias y, por lo tanto, permite al espíritu elevarse más allá de la montaña
más alta, llegando hasta el reino lu•
minoso, al que no puede alcanzar ni
la fantasía más despierta, donde el alma se atreve a contemp]ar el sol que
ciega a los ojos de la carne. Narra cómo el espíritu se anonada en medio de
ese mundo velado por la materia a la
que está atado. Alli el espíritu va buscando el srcreto de las fuentes, de los
abismos, del cáliz y el perfume de la
flor y hasta de la coquetería femenina; pero, desprendido a medias de las
ligaduras del cuerpo, que para seguir
viviendo necesita del alimento material, no le permite penetrar en la absoluto, en el arrobador misterio de lo
eterno y, cuando la turbación del espíritu Ya llegando a su máximo grado,
la materia reclama su presencia para
ponerse en actividad en este mundo,
y termina así el encanto de esta excursión a ese más allá que queda detrás del horizonte que alcanzan nuestros ojos despiertos.
En esta fantasía del Sueño -según
don Marcelino Menéndez y PelayoSor Juana imitó a Góngora y logró ser
más inaccesible que su modelo, aunque según Karl Vossler, la jerónima
''escribe en un idioma claro y fluido,
aun sin ser éste el lenguaje familiar
corriente, ni tampoco~el de una sensualidad llena de colorido y de imágenes, sino el lenguaje dialéctico conceptista de la conversación ingeniosa".
Como quiera que sea, lo cierto es
que la ilustre religiosa ~su vida y su
obra- ha sido tema palpitante y siempre renovado de biógrafos y críticos,
durante los casi trescientos años · que
han pasado desde que su nombre pasó
a ocupar un destacado sitial entre la
intelectualidad de habla hispana y
junto a los más preclaros ingenios hispanoamericanos de todos los siglos.
De su vida tenemos, de primera mano, lo que ella misma nos relata en su
Carta a Sor Filotea, asi como lo que
nos dice su protobiógrafo, el Padre
Calleja. Después la biografía debida a
Eguiara y Eguren y posteriormente las
aportaciones de Don Luis Gonzá!ez
Obregón, Miss Dorothy Schons, Lota
M. Spel!, Enrique A. Cervantes y, recientemente, las reYelaciones de los
Ramirez España.
Sobre su obra contamos con los estudios de Ermilo Abreu Gómez, Ezequiel A. Chávez, Genaro Fernández
Mac Gregor, Alfonso Junco, Xavier Villaurrutia, Angel Valbuena Pral, Francisco Monterde, Enrique ·niez Canedo,
Pedro Enriquez Ureña, Arturo Torres
Rioseco, Julio A. Leguizamón, don
Marcelino Menéndez y Pelayo, Karl
Vossler, Alfonso 'Méndez Planearle,
Gabriela Mistral y don Alfonso Reyes,
amén del libro "Juana de Asbaje" de
Amado Nervo, y de las alusiones que
de ella hacen don Justo Sierra en su
"Evolución Politica del Pueblo Mexicano" y Luis G. Urbina en "La Vida
Literaria de México".
Ellos han analizado, con juicio a veces certero, en ocasiones con cierto
prejuicio por el estilo barroco -como
Menéndez y Pelayo-, examinando la
obra a veces en forma panorámica o
bien recalcando un determinado tema
por ella tratado, como ocurre con el
humanista dominicano Pedro Enríquez
Ureña, que analiza los poemas uDetente, sombra de mi bien esquivo" .. Diu(Pasa a la Pág. 8)

�Sucesos de la Cultura
(Yicnc de la Pág. 3)

ta de convencer de que la ciencia importa menos que las obras en orden
a la Yida futura; la segunda enumera
las condiciones que debe llenar quien
emprenda el camino espiritual; la tercera resume esta vida espiritual en dos
puntos, rectitud de intención para con
Dios y buenas relaciones con los T1ornbrcs, y responde a tres consultas del
discipulo; en la cuarta recomienda
Algazcl ocho cosas. En ella hay dos
digresiones, una sobre cautro clases de
ignorancia y otra sobre la profesión
de predicador. Termina el tratado con
una oración en prosa rimada.

El terna del opúsculo es la superioridad de las obras frente a la ciencia,
en relación con la Yida futura. Es cosa sabida que en los primeros siglos
del Islam se entendía por ciencia la
ciencia religioso-jurídica: el opúsculo
alude alguna Ycz a las ciencias profanas. Su intento no es descartar en
absoluto la ciencia, sino supeditarla a
las obras, estimulando a instruirse en •
cuanto sea necesario para obrar bien:
D. A. S. L".
un término medio entre la ciencia •que
hincha y la mojigatería oscurantista.
Sin dificultad se percibe el sabor
evangélico de esta dictrina. Como condena Algazel la ciencia aprendida para granjearse los bienes y honores terrenos, San Bernardo anatematiza la
ciencia que induce a la Yanagloria.
San Ignacio dirá más tarde que "no el
(Yícnc de la Pág. 6)
mucho saber harta y satisface el únima, sino el gustar las cosas interna- · Tertuliano ha dicho, que cristiano,
mente". Gusto interior que cuadra significa ser "otro Cristo". San Franperfcctamcntc con la mentalidad ele cisco lo fué; por eso en una celestial
Algazel.
Yisión que turn Santa :\fargarita María
A pesar de la fuerte orientación ha- de Alacoque, Jesuscristo dijo del pocia el mús allú, que le exponía a res- brecillo de Asís: "He aquí el Santo
tringir su campo Yisual, sabe muy bien más cercano a mi corazón".
Algazel mantcnerce en equilibrio, ohSov el Heraldo del Gran Rey, afirservar el justo medio -que es una de mab~ aludiendo al ser en la tierra el
sus características- como lo demues- pregonero de las Glorias de Dios y de
tra al tratar· de paso la espinosa cues- su Evangelio. Amó perdidamente a
tión de la fe Y las obras: la fe salYa, Dios, con una locura de amor infinita
pero se requieren las obras; la sal Ya- y sublime que lo hizo realizar cxcención es gracia de Dios, pero la coopc- tricidades. Su cultura era escasa, porración dispone en las propias fuerzas. que creía que no hay predicación comQue es lo que ya había expuesto más parable a una Yida Yirtuosa. No era
difusamente en su enciclopedia reli- t•ncmigo de los estudios; pero consigiosa, y que coincide con la sabiduría dcraba que debían tener un objeto
popular "a Dios rogando Y con el ma- práctico y serYir a la proclamación de
zo dando" Y con las enseñanzas de los la palabra de Dios. Por lo que hace
ascetas cri.stianos, por ejemplo San a mí, expresaba, "todo lo que yo sé es
Ignacio de Loyola, según el cual se de- Jcsuscristo. pobre y crucificado y esto
be obrar como si todo dependiera de me basta".
uno Y al mismo tiempo confiar en
En los monasterios franciscanos ha-

El Maravilloso Santo...

~:~\i3::ll:i !:d~a ~e:c~~i!i:r:v:~g¡¡l~
ca: "Cuando hubiéreis hecho todo lo
que se os ha mandado, decid: Sien·os
somos sin proYecho". Otra manifestación de este sentido común de Algazel
es su exhortación a guardarse de las
bellas frases ele los místicos Y a seguir
más bien el camino ordinario de la
lucha espiritual, que "obras son amores y no buenas razones". A la mística
no se llega ¡ior los propios méritos; es
algo que no se ense1ia, pues no se entiende sino cuando se ha gustado. De
ahí la resern1 de s\lgazel en responder
a ciertas preguntas de su discípulo.
¿Quién era éste? Diferentes manuscritos contienen una introducción. según la cual un doctor musulmán ronsultó a Algazel sobre Yarias cuestiones,
a las que responde con este opúsculo.
Ignoramos la personalidad de este
doctor: algún manuscrito cita un nombre que no no ssaca ele ,duda. Por una
alusión de la primera página conjetura Schercr que había pasado ya los
"ctiarcnta alios"'. Con todo Algazel le
llama ualad, es decir "hijo" o "muchacho .., quizá en sentido análogo al que
en la conversación familiar damos a la
palabra '·chico" aplicada a personas
maduras.
Existen varias ediciones del opúsculo. Xosotros hemos utilizado la reciente del Cairo, por ser la mús accesible.
En efecto, la edición crítica de Scherer (Bcirut, 1933) aunque impresa, no
es del dominio público.
Como la presente obrita de Algazel
no es un tratado sistemático, sino una
serie de recomendaciones aisladas, no
se descubre en ella un orden lógico
como en sus obras mayores. Sin embargo se pueden distinguir como cuatro partes principales: La primera tra-

liaron los Reyes, destacados intelcctuales Y hombres de ciencia de su
tiempo, que huían de las acechanzas
(le¡ nllln(lo' tln refugio de consuelo Y
trallqlll·11·dad, cuando acud1'cron en
busca (le Paz. Un d1'a., ,·a
bien entraJ
do el Siglo XIY llega un caminante a
un con\'cnto situado en nn pico abrupto ele los Apeninos. Fatigado por el
,·iaje, cai\oso y encorvado por el peso
de la celad y los desengaños, tocó y
golpeó dcscspcradamcnt~ la puerta
principal y habiéndole preguntado el
l)ol·tero que· deseaba, contestó el genial florentino Dante Alighieri (que
tal era el nombre del desconocido)
con una sola palabra, que encerraba
perfectamente todo su mundo y la angustia de su corazón: "¡Pace! ¡ La
Paz!".
YiYiÓ pobre y enseñó la pobreza el
Santo ele Asis. ¡ Ecco il Santo" ¡ He
aquí el Santo! decían sus compatriotas al verlo pasar. Hasta que un día,
el 4 de octubr&lt;! de 1226, exclamó, lleno
de júbilo: ''.\hora si bienYenida seas,
hermana mucde". Sus fieles amigas,
las alondras, rernlotcaron por última
vez en torno de su fúnebre lecho, dándole para siempre el postrero adiós.
BIBLIOGRAFIA: San Francisco de Ais.
Juan Joergcnsen.
San Francisco de Asís.-Ediciones
Paulinas.
Florecillas de San Francisco.- Ediciones Paulinas.
Fueron consultadas también las
obras que sobre la vida del Santo, escribieron la insigne Emilia Pardo Bazún y el culto intelectual mexicano
J..ic. Primo Feliciano Velázquez.

Martí y Méxi~o .
(Viene de la ta. Pág.)

dos entre si por un estrecho mar tantas q7eces surcado por bajeles
cubanos y mexicanos.
A n está fresco en la mente y en la sensibilidad del mexicano el g:Sto de eupátrida, generoso y entr~ñable, del ilustre cubano Manuel Márquez Sterling, cuando quiso sakar con fe~voro~o
apremio las vidas preclaras de Francisco I. Mad~ro y lose Mana
Pino Suárez, para brindarles amparo y hos~eda1e en Cuba: deu•
da de gratitud que no hemos saldado todavra.
Pero el recuerdo de José Martí, que conoció y amó a Méxi•
co como a su propio solar natío, es más poderoso y aq;asall~dor
aún en nuestra versátil memoria ..•• Fué aquí donde, al sentir en
sus entrañas el rugir de los leones de los dolores patrios, asociado
a cubanos adictos a españoles progresistas y a mexicanos de la
Reforma, dejó oí; su verbo libertador ·y proclam~ con palabra
lapidaria las ideas mesiánicas sobre la independenc~ de la Isla .•:.
Fué aquí donde recibió amor, pan y monedas mexicanas para libertar a las suyos del yugo español, cuando toda la Insula era
im q;asto presidio.
Su sola presencia en nuestro suelo llena a los mexicanos de
veneración y recuerdo, de admiración y estímulo, de ejemplo y
amor•...
Hace un siglo, en este veintiocho de enero, en el modesto
hotel de don Mariano Martí y Navarro y doña Leonor Pérez, la
prónuba exclamaba el PUER NATUS EST, cuando aparecía a
vida en la Habana, con augurios de heroísmo y sacrificio, el
patriota José Martí, libertador de Cuba y espejo de libertadores.

·za

Nuestra Universidad, que ha amado a Cuba y al padre de
su emancipación, a sus esclarecidos profesores y hombres de le•
tras, a sus gobernantes prngresistas y humanos, a sus obreros y
a sus campesinos, acrece su amor al pueblo cubano, y al través
de estas líneas de ttArmas y Letras", lo saluda con enhiesta ma•
no, pues que contempla en Martí, al clásico Maestro de las liber•
tades humanas, cu.ya vasta conjunción de atributos lo proclama
el hombre más puro de la Raza ..••

F. M. Z.

La Obra Literaria...
(Viene de la Púg. 7)
turna enfermedad de la esperanza".. y
el soneto a la rosa, expresando que
ninguno de sus contemporáneos, espaiiolcs o americanos, alcanza a hacerle
sombra en cuanto a , irtuosidad técnica y que, en lo general, su obra acusa
maestría en las tres variedades del estilo poético que priYaba entónces en
España: la fluiclcz de Lope, el conceptismo de Quevedo y el culteranismo de
Góngora y Calderón. Alfonso Reyes en
sus "Letras de la Xueva España", califica a Respuesta a Sor Filotca como
la mejor prosa mexicano de la época
y agrega que, tanto en ésta como en el
"Primero Suclio", ''el ansia ele abarcar el cosmos no encuentra solución
1en sí misma y
• se salYa en alas ele la
teología''. Angel Yalbucna Pral dice
que se muestra "artificiosa y delicada
como autora ele teatro, así en las comedias calderonianas "Los Empeños
de una Casa", en lo costumbrista; como en "Amor es más Laberinto", en
lo barroco-mitológico; o en los autos
también de raigambre análoga, como
el delicioso ejemplo de "El DiYino
Narciso". Diez Cancelo, al referirse a
"Primero Sueiio", lo califica de obra
en que la poetiza llega a su plenitud y
aunque tachada con la misma arbitrariedad de sus dechados gongorinos por
los críticos neoclásicos, ha venido a
rehabilitarse en estudios recientes".
Don Ezequiel A. Chávez afirma que la

Armas y Letras + Pág. 8

eximia monja "encontró la verdad y
la belleza y con ellas su interna libertad, y, a medida que las encontró, las
ofreció a todos. Filosófica en sus sentenciosos conceptos, sonriente en sus
comedias, popular y mística en sus villancicos y en sus autos; mística, filosófica y lírica en su "Divino Xarciso",
en sus oraciones, en el juicio crítico
al Padre Yieire y en su Cartaa.Sor Filotea .... "
Y es así como los príncipes de la
crítica literaria han dedicado sus mejores frases de elogio a la ilustre :\fadre Juana Inés, que como dice Amado
Nen-o en su libro "Juana de Asbajc"
- 1910-, soñaba en Ycrso, en lo cual
superaba a Lopc, que en verso pensaba... "

Sus obras, que compreQdcn prosas
profanas y místicas y YPrsos que incluyen loas, sonetos, ovillejos, villancicos, silvas, romancis, redondillas,
endechas, liras, etc., así como también
en prosa y verso dos r-&gt;medias, dos
sainetes, etc., pudo haber &amp;,..:o más extensa y más profunda, si las exigencias
de aquella época ingrata no la hubiesen estrangulado, y si hubiese vivido
un poco más, pues al dejar el mundo
que tanto la atormentó, tenia apenas
43 años de edad, pudiendo decirse que
aún era joven, como la rosa a cuya
breve vida cantó en magistral soneto:
- "que es fortuna morirte siendo hermosa -y no ver el ultraje de ser vieja- ...."
COXSt:'.\IMATlJ:\I EST.

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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

_Año lX

Núm. 12

Diciembre de 1952

1111 ~exe11i, tle P,lític11 Sor Juana Inés de la Crui
1'11iie,Jit11,i11
María Guadalupe Alcalá González

Si -como ha expresado el escritor Eugenio D'Ors-, la in•
fluencia de un hombre en la existencia se aquilata por lo mucho
de lo que con él, se ha ganado; por lo mucho de lo que sin él, se
ha perdido, la vida pública del último de nuestros Presidentes,
consagrada en buena parte al acrecimiento de la Educación en
el País, merece la justeza del primero de los asertos del celebrado
escritor español.
Es ya proverbial en la mentalidad del pueblo mexicano la
honda preocupación que ha normado la conducta de los Presi•
dentes acaecidos en la Política nacional, desde el General Alvaro
Obregón hasta el Licenciado Miguel Alemán -ya que el Gobier•
no del Señor Carranza se vió asediado por múltiples y graves pro•
blemas internacionales y domésticos, cuya atención no le deparó
suficiente margen al desenvolvimiento tranquilo e integral de la
Cultura universitaria- por lo que hace a la Enseñanza univer•
sitaria; y los planes para'la difusión de este tipo de Cultura han
venido desenvolviéndose con señalado interés por los Gobiernos
precedentes, hasta culminar, con el último Mandatario saliente,
en una etapa digna de mencionarse en los fastos de la tradición
v de inscribirse en los bronces de la gratitud nacional.
En el ámbito de este último sexenio, la prócer Universidad
Nacional asumió la estructura y la trascendencia cultural que las
necesidades del conocimiento exigen, creando en su seno multi•
tud de Institutos de investigación, que suponen un seminario de
intelectuales dispuestos a servir a las Instituciones patrias; y las
hermanas menores, recogidas en la Provincia mexicana, unidas
al través de la Asociación Nacional de Universidades y de Ins•
titutos de Cultura Superior de la República, fueron atendidas
año por año en sus necesidades presupuestales, que vale tanto co•
mo decir en sus aspiraciones creatkas y en sus prácticas realiza•
ciones.
Bajo la mano rectora del último Presidente, fué celebrado
en forma ecuménica la fundación de la Universidad Nacional,
que tuvo su origen en la Real y Pontificia -consagrada por el
empeño de Carlos V y Felipe II, Don Antonio de Mendo~a Y el
Arzobispo Don Fray Juan de Zumárraga- en su cuarto siglo de
vida, señalándosela en esta magna fiesta del espíritu, como el Co•
legio primigenio en la América conquistada.

Ya en las postrimerías de la Administraci~n, la gigantesca
Ciudad Universitaria de México queda como e1emplo, para los
hermanos Países de la América Latina, del templo del saber Y la
concordia humana.
Desde los inicios de este Gobierno que acaba de finar S'tf~
actividades, también la Universidad de Nuevo León merecw
(Pasa a la Pág. 7)

Modesto e inadvertido fué su nacimiento, tanto, que los
amarillentos y polvosos libros en donde tal vez debiera aparecer
.su nombre por ocasión primera en el mundo de las letras, jamás
se han encontrado, perdiéndose quizá en alguna de las frecuentes revueltas de la historia, o carcomidas por el polvo y las telarañas, esas canas que ponen los años a las cosas.
Por esta misma razón es difícil decir con precisión lo relativo a sus primeros días de vida, pero al seQtir de
sus biógrafos, llevó el nombre de Juana de Asbaje Ramirez Santillana, aunque también en ésto hay discrepancias, pues algunos aseguran que era el
nombre de Juana Ramírez con el que
firmaba sus escritos y no Juana de
Asbaje, como es más conocida. (Jesús
Reyes Ruíz en su libro "La Epoca Literaria de Sor Juana. Mexicanidad y
Origen Familiar). Vió la _primera luz
en la Alquería de San Miguel de Nepantla del Estado de México, el día
doce de noviembre de mil seiscientos
cincuenta y uno. (Dato recogido por
declaración verbal de ella misma, hecha al Padre Calleja).
Desde una edad muy temprana, aún
antes de cumplir los tres años, dió
precoces manifestaciones de su gran
talento (1653), aprendiendo a leer a
hurtadillas de su madre, aprendizaje
para el que le bastaron dos escasos
años, dominando también lo relativo
a los demás conocimientos matemáticos elementales de la época.
Tan pronto como pudo beber de los
libros su ilustración, fué siempre la
lectura su mayor anhelo y; con motivo de una festividad religiosa, obtuvo
en un concurso el premio de un libro
por hacer una Loa de carácter religioso, pieza literaria ésta que reunía
todas las cualidades de un cabal poema, y que compuso cuando todavía no
llegaba a los ocho años.
Durante sus primeros años, vivió al
calor de su familia, su padre Don Pedro Manuel de Absaje y Vargas .Manchuca y su madre, la Señora Isabel
Ramírez de Santillana; siendo ambos
de viejas costumbres castellanas, el espíritu de Sor Juana, ávido de conocimientos, quiso salir de aquel rincón
de tradiciones, para lo cual, con el
consentimiento de su madre, se dirigió a la capital con unos parientes,

para luego inscribirse en la Uníversi•
dad bajo un disfraz masculino, con lo
que desde aquella edad demostró su
ansiedad de rebasar los Imites que ceñían sus facultades. Cabe mencionar
aquí la comparación que se hace de
Sor Juana con Santa Teresa, a quien
ella tomó como inspiración. Es de notarse que si bien ambas buscaron en
la soledad el camino del conocimiento, Santa Teresa lo bacía leyendo vidas devotas, mientras que Sor Juana
busca en el estudio las doctrinas ·té:nicas y la explicación de las cosas por
la razón, considérese pues esta comparación entre sus diferencias y no
de sus semejanzas. · (ERMILO ABREU
GOMEZ en Biografía de Sor Juana
Inés de la Cruz).
Como las normas predominantes en
aquella época le impidieron realizar
sus estudios en la Universidad, y además se restringía la circulación de publicaciones en castellano por el temor
de propagación de ideas no convenientes al régimen eclesiástico, optó
por autoeducarse en las obras de latín,
para lo que tuvo que estudiar este
idioma en la voz del Bachiller Martín
de Olivas. El 1:onocímiento de esta
lengua le dió fácil acceso a las obras
de filosofia antigua y literatura clásica, que más tarde normaron sus trabajos.
Posteriormente, en 1664, sus familiares la llevan al Palacio del Virrey,
Marqués de :\lancera, en donde se le
recibe con el título de "muy querida
de la señora Virreina" (Padre Calleja), tenía Juana Inés trece años en
aquella época, y el nuevo ambiente 'de
la corte desarrolla su sinceridad e n
sus escritos, pues como no le eran familiares ni cómodos los protocolos
cortesano_s, aludía a ellos en forma picaresca. (ABREG GmIEZ).
Durante su estancia en el Palacio
(Pasa a la Pág. 2)

�SOR JUANA ....
(Viene de la 1a. Pág.)

María Guadalupe Alcalá González

de los Virreyes, como el Marqués de
Mancera viera en ella tal variedad de
facultades quiso ponerla a prueba haciéndola sustentar un examen ante
teólogos, matemáticos, filósofos, historiadores y demás cortesanos cultos.
La admiración se despertó en ellos
cuando todas sus preguntas y contradicciones fueron evadidas o contestadas por la poetisa. Esto sucedió más
o menos por el año de 1665, tiempo en
que empezó a llamársele la Décima
Musa. (ABREU GOMEZ).
Más tarde ingresa en el Convento de
San José, de Carmelitas, dejando el
Palacio Virreinal, para abandonarlo
después por no llenar sus aspiraciones con las actividades del convento,
pues habiendo ingresado el catorce de
agosto de 1667, como religiosa corista,
sale el día 13 de noviembre del mismo año. (ABREU GOMEZ). Esta actitud de Sor Juana deja ver el poco interés que para · ella tuvieron las escalas y las corcheas·, ella acostumbrada
a hurgar en libros y manuscritos los
misterios de las ciencias terrenas.
Tres meses después, en 1668, ingresa al Convento de San Jerónimo. Durante el tiempo comprendido en estas
dos fechas, da forma a un soneto dedicado a la Virreina, (1667) el Soneto
a Laura que dice:

En la vida que siempre tuya f ué,
Laura divina, y siempre lo será
la parca fiera, que en seguirme da
quiso asentar por triunfo el mortal pie
Yo de su atrevimiento me admiré
que si debajo de su imperio está,
tener poder no puede en ella ya,
pues del suyo contigo me libré.

Para cortar el hilo que no hiló
la tijera mortal abierta ví.
- ¡Ay, parca fiera! -dije entonces yo
Mira que sóla Laura manda aquí.
Ella corrida al punto 'se apartó
Y dejóme vivir sólo por tí.
Se advierte desde luego en su expresión, la extraordinaria facilidad
con que versificaba y la sencillez de
sus figuras de dicción pareciendo ser
ésta su habitual forma de expresión.
En el sonet~ a que nos referimos la
poetisa deja ver su estimación por su
protectora y amiga, la Virreina; sin
embargo, no fueron siempre sus sentimientos ni sus experiencias los que
se expresan y manifiestan en sus
obras, ya que como ella misma lo dice, muchas de sus poesías no fueron
hechas de propia voluntad, sino por

encargos, y limitada por las circunstancias, (JESUS REYES RUIZ) es pues
una poesía ocasional que lo mismo
que medita que juega descuidadamente con el tema que en su obra está
expresando. A pesar de estas limitaciones circunstanciales algunas de sus
obras revelan sus verdaderos sentimientos, aunque encarnados en otros
personajes.
En el siguiente año, 1669, y en el
día 24 del mes de febrero, hizo profesión de fé en el Convento de San
Jerónimo, con el nombre de Sor Juana Inés de la Cruz, llevándose a cabo
todas las ceremonias del rito, además
de que por mucho conocida en los
círculos sociales, su iniciación tuvo alguna resonancia. Por la lejanía de su
familia, o por la escasez de ésta en recursos económicos, D. Pedro Velásquez de la Cadena cubrió el valor de
la dote, en agradecimiento de lo cual
escribió el romance cuyas primeras
lineas dicen:- "Yo, la menor de las
ahijadas, al mayor de los padrinos".
Acerca de los motivos que la llevaron a enclaustrarse, mucho se ha dicho por sus biógrafos, y cada quien
según sus doctrinas, pero se desconoce, a ciencia cierta, cuales hayan sido
éstos. Algunos de sus versos amorosos
han hecho pensar a sus biógrafos que
fué un desengaño amoroso el que la
llevó al convento, otros, considéranla
predestinada a esta vocación por el
liecho de haber nacido en un lugar de
la Alqueria denominado La Celda, pero aún el mismo Calleja se convence
de que no tuvo ni inclinación para el
matrimonio, ni tampoco fervor religioso para las prácticas del convento
(ABREU GOMEZ). Sin embargo, bien
pudiera ser que ninguna de las dos
causas mencionadas le hicieran tomar
tal determinación, sino más bien un
concepto de los hombres, adquirido
desde su niñez, lo que bien pudiera
fundarse examinando la Carta Testamentaria de su madre, que en ~ma de
sus partes textualmente dice " .. .Item,
declaro que yo he sido mujer de estado soltera y he tenido por mis hijos
naturales, a Doña Josefa María, y Doña Maria de Asbaje y a la Madre Juana de la Cruz, religiosa del Convento
del Señor San Jerónimo de la ciudad
de México". .(JESUS REYES RUIZ).
En tal estado de conciencia es lógico
suponer que Sor Juana encontrara la
vida monástica como lo más decente
que pudiera hacer, dado su origen.
Una demostración patente de estos
sentimientos, podemos encontrarla en
los siguientes versos:

"El 110 ser de padre honrado
fuera defecto a mi ver,
si como recibí el ser
de él, se lo hubiera yo dado"
Sus redondillas, muy conocidas por
cierto, nos dan también una idea sobre el fundamento de esta razón para
dejar el mundo material.

"Hombres necios que acusais
a la mujer sin ra:ón
Su reclusión en el Convento no la
apartó de las actividades literarias, ni
tampoco de su sed de lectura, constituyendo los libros su único tesoro
aunque esperaba, conforme le había~
prometido, tener amplitud de actividades, sin embargo éstas fueron restringiéndose por no verlas con agrado las autoridades eclesiásticas. En este medio, sus obras fueron siempre las
que Je solicitaron, no teniendo libertad para escribir sus propias impresiones, limitada su actividad literaria
a los teológicos asuntos y de ritual·
producto de esta época fue sus villan:
cicos, oraciones y demás piezas litúrgicas que abundan en sus obras. No

escondía ella el temor que le causaba
abordar temas de tal naturaleza. A pesar· de que las reglas conventuales establecían la prohibición de correspondencia y relación con personas extrañas al mismo, las autoridades eclesiasticas acabaron por concederle este desahogo y en esa forma, le visitaban
en su celda numerosos personajes -de
la corte, como fueron, sus antiguos
protectores los virreyes Marqueses. de
Mancera, Sígüenza y Góngora, Fray
Juan de Guevara y algunos otros de
los intelectuales de la época. Es de
suponerse que algunos de los versos
amorosos que figuran en su antología,
fueron hechos durante este tiempo
conventual, ya que revelan notable
perfección en la técnica, por lo que
se cree que en ellos expresa su verdadero sentir.
Entre las obras que, de acuerdo con
sus propias palabras, escribió con toda libertad y confianza, figura El Sueño, siendo esta tal vez la única que
hizo en tales condiciones y que revela
notables conocimientos de la metafísica y de la filosofía de Descartes y de
Aristóteles.
Con motivo de la recepción de los
Virreyes de la Nueva España, Condes
de Paredes, se le encargó la redacción
del Arco Triunfal que dirigió el Cabildo de la Iglesia Metropolitana de
México, pieza literaria que alaboró en
prosa y en verso, escribiendola en latín además de español.
Durante ese mismo año, 1680, Don
Carlos de Sigüenza y Góngora, ilustre
literato de la época, de cuya amistad
gozaba la ilustre monja de San Miguel
de Nepantla, sometió a la critica de
ésta un panegírico en honor del Virrey Conde de Paredes, la poetisa Je
dió su aprobación en un Soneto que
mereció los aplausos de los entendidos en letras.
En virtud de los honores que su
docta pluma prodigó al Virrey de Paredes, éste le dispensó siempre especial estimación a semejanza de su antecesor el Marqués de Mancera, cuya
esposa falleció en la Nueva España,
en el año de 1673, sentimiento que inspiró a Sor Juana el soneto siguiente:

Bello compuesto en Laum dividido
alma inmortal, espíritu glorioso
¿por qué dejaste cuerpo tan hermoso?
¿1' para qué tal alma has despedido?
Pero ya ha penetrado en mi sentido
que sufres el divorcio riguroso
porque el día final puedas gozoso
volver a ser enteramente unido.
Alza tú, alma dichosa, el presto vuelo,
y de tu hermosa cárcel desatada,
dejando vuelto su arrebol en hielo,
sube a ser de luceros coronada:
que bien es necesario todo el cielo
porq11e 110 eches de menos tu morada.
Tal era la influencia lograda por
Sor Juana en el Palacio Virreinal, que
en el año de 1683, y con motivo de
cumplir un año de vida el hijo del
Virrey, solicitó a éste último la gracia
de indulto para el reo Benavides, favor que no le fué negado.
Continúa en los años siguientes escribiendo villancicos y cantos religiosos en honor de Santos Varones y de
T'
•
\ irgenes, obras religiosas que según
ella decía le causaba temor abordarlas, no por desagrado, sino más bien
justa y religiosa humildad.
En el año de 1689 se publica la primer? edi:ión de sus obras Tomo I, que
llevo el titulo de "Inundación Castálida en Madrid". · Para esta fecha emp ezaba ya Sor Juana a padecer diversos quebrantos de su salud; adivinando ya su muerte prematura, no le ex-

Armas y Letras + Pág. 2

traña esta idea Y así lo expresa en uno,
de sus sonetos:

RTE DE JA IN H. M RA

Y aunque llega la muerte presuro
y tu fragante vida se te aleja,

SU'

no sientas el morir tan bella y moza .
'
mira que la experiencia te aconseja
que es fortuna morirte siendo hermosw
y no ver el ultraje de ser vieja.
-Según Abren Gómez, Sor Juana, con~vencida y confesada de su incapacidad ~atrimon!al ,masculinizó su personahdad, y dice de ella que fué comoun tipo viriloide. Sin embargo, en sus.
poesías eróticas, se advierten sentimientos muy femeninos y delicados
los que reprimiendo, no le impide;
seguir la línea de conducta impuesta
por su voto religioso. En este tipo depoesías escribe, no con la pasión espontánea de quien siente el amor porvez primera, sino con la meditacióre
de quien ha dejado pasar estos sentimientos, para examinarlos después;
con mayor detenimiento y mayor juicio. Sirva el siguiente soneto como,
testimonio:

Al{onso Reyes Aurrecoechea.

El día 15 del actual a las 17 horas, en el Mezzanine de Galerías Artísticas, S. A. fué celebrado el acto inaugural de la Exposición de 25 acuarelas recientes del arquitecto Joaquín A. Mora, con asistencia del señor licenciado Raúl Rangel Frías rector
de la Universidad de Nuevo León, quien hizo la decl~ratorla
inaugural, así como de numerosas y distinguidas personas que
concurrieron al acto.
La presentación del señor arquitecto don Joaquín A. Mora,
.escrita por el señor licenciado Rangel Frias, está concebida en
lo.s .si_guientes términos:

PRESENTACION
la Facultad de Arquitectura y el despertar de numerosas vocaciones juveniles para las artes plásticas.

Cuando mi error y tu vileza veo
contemplo, Silvio, de mi amor err~da:
cuán grave es la malicia del pecado r
cuán violent(! la fuerza de un deseo..'
A mi misma memoria apenas creo·
que pudiese caber en mi cuidado
la última línea de lo despreciado,
el término final de un mal empleo.
Yo bien quisiera, cuando llego a verte,.
viendo mi infame amor poder negarlo;
mas luego la razón justa me advierte
que sólo me remedia en publicarlo;·
porque del gran delito de quererte,
sólo es bastante pena con{esarlo..
Es digna de singular admiración sur
obra, en el auto sacramental "Narciso,.
el Mártir del Sacramento", pieza teatral exquisitamente romántica que escribió en el año de 1690.
En ese mismo tiempo, y con motivode un sermón del renombrado jesuita
tortugués D. Antonio Vieyra, famosoen México por sus sermones que eran
con frecuencia reproducidos en la voz
de otros predicadores, le fué pedidoque escribiese un comentario acerca
del Sermón del Mandato (Abren Gómez), y los conceptos vertidos en éf
le valieron criticas y persecuciones.
muy especialmente de los jesuitas, recibiendo posteriormente y fechada ef
25 de noviembre de 1690 una carta deSor Filotea de la Cruz en la que lerecomienda abandonar la poesía profana y regresar a los estudios religiosos.
.
Algunos de sus biógrafos, entre ellos
Ermílo Abren Gómez, consideran quefué el Obispo de Puebla, bajo el pseudónimo de Sor Filotea de la Cruz,
quien escribió esta misiva, creyéndose- .
también que fué él mismo quien le solicitó hiciera el comentario al Sermón
del Mandato, como tesis que tituló
"Carta Atenagórica" publicada después e impresa por su propia cuenta.
Más tarde, en marzo d e 1691, Sor
Juana Inés de la Cruz dá su respuesta
a Sor Filotea de la Cruz, en la que defiende con atenta y• reliaiosa
energía
l)
sus actividades poéticas y literarias,
que a juicio de los religiosos estaban
ft!era de los principios católicos.
Estas dos piezas literarias, ademásde sei una verdadera defensa no sólode las libertades d e la mujer, sino de
la libertad de expresión misma, d~-muestran claramente el sin par doroinio que también tuvo para la prosa ~r
la amplitud de criterio que siempre lecaracterizó.
(Pasa a la Pág. 7)

.Arquitecto JOAQUIN A. MORA

"JOAQUIN M. MORA ofrece a la Uni·versidad y a la ciudad de Monterrey,
una doble oportunidad cuyo significado voy a formular en breves términos.
:Por cuanto a la Universidad se refiere, le brinda la satisfacción de poner
bajo los auspicios de esta Institución,
los frutos de su más reciente obra pictórica representada por· las 25 acuarelas que hacen el lote de esta ,exposición. La Universidad se complace en
r(•conocer que esta obra, aunque realizada fuera de nuestra Casa :Merced al
esfuerzo propio de su creador, consagra un auténtico valor universitario.
:\fora ha sido por largos años un espíritu de creación proyectado sobre las
formas de expresión artística, al cual
debe la Universidad entre muchas
otras cosas valiosas, la dirección de

Monterrey tiene en esta exposición
una fascinante invitación al recreo espiritual en las formas extraordinariamente plásticas y agradables que Mora
ha impreso en sus acuarelas, con un
colorido que se extrema por efectos
de una intensa luminosidad. Esta influencia se impone a la producción artística del acuarelista y debe venir de
lejos porque no resulta de nuestro paisaje local como vocación por el color
y la estructura cromática de la luz.
Recuerda la exclamación poética de
Pellicer: "Trópico, ¿por qué me diste
las manos llenas de color?". La plástiC:-\ agradable de la forma y el acentuado colorismo, hacen de las acuarelas de Mora verdaderas composiciones
musicales.
La Universidad de Nuevo León, al
reconocer el mérito artístico de estas
25 acuarelas que se presentan bajo sus
auspicios, agradece al Arquitecto Joaquín A. Mora que haya puesto su obra
a! amparo tutelar de nuestra Casa; y
confía el éxito de esta exposición a la
fina apreciación de los regíomontanos."
?IIonterrey, N. L., diciembre de 1952.
UXIVERSIDAD DE NUEVO LEON.

LIC. RAUL RANGEL FRIAS.
La acuarela es una manifestación
artística en la que la sensibilidad y el

temperamento humano encuentran una
expresión determinada. Es un género
pictórico susceptible de transformarse
merced a los designios de la voluntad
que lo utiliza como vehículo de expresión plástica.
Largas horas de proceso interior ha
menester esta voluntad estética para
manifestarse en la vida claridad que
adquiere ante nuestros ojos; pero de
pronto aparece el destello interior que
va a dar forma y color a la superficie
en la que el pincel pasa y repasa para
fijar los efectos. No obstante que el
artista ha concebido de antemano su
obra, los detalles de la misma van apareciendo lentamente y nuevas impresiones se funden en ella para darle,
mayores alcances y llevarla al resultado que contemplamos con admiración.
El arquitecto J oaquin A. Mora ha
descubierto en el libre juego de colores y en el procedimiento técnico de
la acuarela, una forma de expresión
en la que pone al descubierto las múltiples formas de su emoción. En sus
obras aparece, sencillo y luminoso, ese
misterioso fondo que todo artista lleva
consigo y que se manifiesta mediante
complicados meC{lnismos de orden
subjetivo. En esos trozos de color, a
modo de pantallas de transparencias
cromáticas, se ha condensado ese agitado afán que tiembla en el alma del
artista en cuyas complejidades hay un
vehemente deseo de elevarse a la evidencia física del sentido visual para
transmitirnos su emoción íntima.
En las obras del arquitecto Mora los
temas se nos presentan, más que como
la sustancia que adquiere un determinado proceso de expresión, como un
amable pretexto que el pintor aprovecha para realizar sobre su superficie
una gran diversidad de colores en contrastes y esfumados que han adquirido
tonalidades diversas por la múltiple
combinación colorística.
Las grandes formas visibles de la
naturaleza aparecen en los cuadros de
Mora como trozos de visiones que han
conmovido su espíritu y que, en fuerza de trasladarlos al papel, adquiren
mayor vigor, mayor transparencia,

mayor luminosidad y nos comunican
su emoción recóndita. Tal sucede con
REMANSO, OCASO EN LA SIERRA y
LUCES Y SO:\lBRAS, donde el pintor
ha sabido captar el encanto luminoso
de los paisajes, traduciendo de modo
personal las formas gráficas de los objetos, infundiendo la impresión de la
atmósfera y estableciendo los planos
sucesivos de las cercanías y las lejanías.
La figura humana, presente en la
mayor parte de los cuadros, adquiere
una forma muy peculiar, con síntesis
de líneas, utilizando masas sintéticas
de color con las que el pintor sale
siempre airoso merced a su natural
gsto artístico y a su marcada tendencia de confundirlos con la armorría
general y el ambiente del cuadro. Esto
puede observarse en LUCES FUGITIVAS: los desgajamientos luminosos de
fo atmósfera, en el fondo; la construcción convencional de la carreta y 1·
figura del hombre trazada con admirable ahorro de líneas; la elegancia de
la composición y el estupendo colorido, producen en el espectador una sensación de alivio espíritu~! y de alegría.
En el cuadro ROCIO aparece el gran
acuarelista que es Joaquín A. Mora,
capaz de encontrar los más hermosos
efectos de color dándoles un sentido
de equilibrio que da por resultado una
maravillos armonía. Este cuadro coloca a Mora entre los más grandes acuarelistas mexicanos de la época, por la
sinceridad de su realización, por la
suprema verdad de técnica y porque,
en fin, demuestra que el artista se ha
acoplado perfectamente a la forma de
expresión que utiliza como lenguaje
plástico.
En toda esta labor artística desarrollada recientemente por el arquitecto
Mora podemos admirar su magnífica
técnica, el selecto gusto que la preside y el hermoso colorido que salta a
la vista. Esta exposición bien podría
presentarse, sin desmerecimientos, en
las principales salas de exhibición de
la República, con la seguridad de que
el pintor obtendría la aceptación ju(Pasa a la Pág. 6)

'•

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Joaquín A. Mora. - INTIMIDAD. - Acuarela.

Joaquín A. Mora. - TONOS MATINALES. - Acuarela.

Armas y Letras + Pág. 3

�sobre Vasco Núñez de Balboa y Hernán Cortés colocaba Paulo Jovio a Magallanes, y yo diría que, de haber vivído en los tiempos heroicos, ocuparía un lugar entre los dioses.

ANTOLOGIA DE JOSE
TORIBIO MEDINA
CON MOTIVO DEL PRIMER CENTENARIO DE SU
NACIMIENTO
SUSCINTO PARARELO ENTRE COLON Y MAGALLANES
Bien comprenderéis señores, que no
es este el momento de hablaros, ni aun
en sus rasgos generales, de aquella memorable jornada emprendida y realizada por Fernando de Magallanes, de
la cual hubiera podido decir, con harta mayor razón que Cervantes de la
de Lepanto, que era la· más alta de
cuantas vieron los pasados siglos, los
presentes ni esperan ver los venideros
por que tengo por indudable que no
habrá nadie de los que aqui estamos
congregados para conmemorarla, que
de ella no tenga cabal noticia. Pero,
si tal prescindencia se impone privándome de recordaros cuántas fué la
previsión que la inspiró, la larga y laboriosa gestación que tuvo, el despliegue de una constancia insuperable en
su desarrollo, los obstáculos derivados
de las contrariedades opuestas por sus
subordinados al jefe encargado de
conducirlas que llegaron hasta la revuelta y se aunaron a la deserción de
algunos con cuyo concurso esperó fundadamente contar; las luchas casi desesperadas con los elementos, y en no
pocas ocasiones, con el hambre, que
los obligó a veces para sustentarse, a
cocer en el agua del mar los cueros
de las entenas de sus naves; y ese natural temor a lo desconocido, que a
cada instante se les ofreció, día a día,
durante meses de meses; y luego el
fruto de tanto sacrificio, logrado por
unos pocos y perdido por los más; y
por sobre todo eso, los resultados alcanzados por la ciencia destinados a
perdurar y a alumbrar al mundo con
la resolución de problemas tan discutidos, como eran los que, antes de la
circunnavegación del globo trabajaban la mente de los sabios de la época; si me veo obligado a no consignar
hechos tan trascendentales al par que
heroicos, digo, séame licito, por lo
menos, y con sólo eso quiero ya indicar cuanta es la gloria que corresponde al inspirador y ejecutor de tamaña empr.esa, comparar en sus rasgos
más culminantes, su figura con la del
descubridor del Nuevo Mundo, paralelo que podrá, quizás, semejar un
atrevimiento y que, no lo dudéis, no
habría intentado enunciar siquiera, si
no estuviera cierto de que las alas que
nuestro héroe lleva para este vuelo, al
través del tiempo y de los dictados de
la Historia, no resultarán aquellas de
cera con que fracasó en sus arrestos
el !caro de la fábula que las vió deshechas por el Sol.
Porque, en verdad, pasa con los
grandes hombres que han desarrollado sus esfuerzos en un mismo campo,
y a quienes la posteridad ha coronado con nimbos de gloria, lo que con
los más altos picos de la cordillera,
con sus cabezas escondidas entre las
nubes, que para apreciarlos con toda
su majestad es necesario compararlos.
Así también Colón y Magallanes. Y ese
paralelo puede iniciarse desde la cuna

de ambos; aquel la tuvo en el hogar
de una palaire; éste en casa cuya
puerta adornaba un historiado escudo
de armas. En ambos los anhelos de
triunfo surgen irresistibles, como una
finalidad a que se creyeron predestinados, más propios, por más humanos,
en el de humilde nacimiento; más raros, y no sé si decir más laudables, en
el que aspira a agregar nuevos blasones a los ganados por sus abuelos.
Colón y Magallanes eran extranjeros en España; empero qué diferencia! Al paso que los italianos medraban allí, ya como mercaderes y banqueros, ya en los altas esferas oficiales de la Corte, en la cual se vieron
figurar nada menos que en el propio
Consejo de la Corona, a un Pedro
Mártir de Anglería, destinado a ser el
primero que recordara al mundo las
hazañas de su compatriota, y al lado
del César en el cargo de su secretario, a l\.Iaxímiliano Trasilvano, que
divulgaría en elegantes frases latinas,
las proezas inauditas, que parecían increíbles, del marino portugués; éste
por su misma nacionalidad, se hallaría expuesto en todo momento a las
suspicacias engendradas por las rivalidades de su patria con la de aquella
cuyo favor había ido a buscar; se vería obligado a escapar a las acechanzas de los agentes del Rey de Portugal, que no llevaban camino de detenerse sino en el asesinato, preconizado que fué en los Consejos de su Cor•
te, nada menos que por un elevado
dignatario eclesiástko; y más tarde,
cuando ya se ve de jefe, tendría que
vencer, a fuerza de tacto y de energía,
las insidias y conspiraciones de los
que se habían colocado, disimuladamente, a su lado para vigilarle, entrabando su acción de capitán y pretendiendo abatir su autoridad.
He dicho que como extranjero llegaba a España ~fagallanes; pero era
aun menos que eso, era un sin patria!
La había renunciado con todas las
formalidades legales ofendido de las
injusticias cometidas para con él, por
el monarca a quien había servido con
entera devoción!
Como era de esperarlo del diferente
medio social en que habían nacido,
Colón durante su niñez, ayudaba a su
padre en las modestas labores de su
oficio, de tejedor de paños, Magallanes
a título de nobleza, entraba a servir
de paje a la Reina doña Leonor, y al
paso que aquel no podía cultivar en
edad temprana su inteligencia, este
cursaba las matemáticas y la -hidrografía en la Casa de la India, anexa
al Palacio Real, donde pudo tratar a
Martín de Bohemia, el más celebrado
geógrafo de su tiempo, cuyo planisferio se dijo haber servido de guía al
futuro descubridor del Estrecho, y que
pudo consultar también Colón; al paso que las relaciones de éste con Paolo
Toscanelli, otra lumbrera de su edad,

habían de producirse cuando ya empezaba a madurar sus planes de cruzar el Océano.
Esas diferencias capitales que caracterizan en ambos los años de la juventud, se ven acrecentarse todavía
cuando sabemos que Magallanes abraza la carrera militar, para ejercitarla
con brillo en las luchas de su patria
en la India, y más tarde en Africa,
hasta lograr en ella, sino ascensos de
grado, por lo menos el de las consideraciones a que se hizo acreedor por
su comportamiento y valor, dando eso
si, en todo momento, pruebas manifiestas de independencia de carácter
y de cordura. En aquellas lejanas jornadas aprendió, también, a poner en
práctica sus conocimientos náuticos,
de que más tarde hubo de dar tan
brillante prueba, al paso que Colón,
apenas si en naves de comercio logra
recorrer parte del Mediterráneo y alejarse cuando más, hasta las costas de
Inglaterra, y penetrar en el Océnano a
las no muy remotas islas de Cabo Verde y las Canarias.
Veamos ahora como estos dos hombres de apariencia y caracteres tan
diversos, por la empresa que iban a
realizar, escalaron el camino de la
gloria. Para ambos el objetivo era el
mismo, llegar al Oriente por la vía de
Occidente.
Colón concibe su proyecto, lo aquilata en el estudio, y animado de profunda fe, rayana en el misticismo, se
ofrece a los Reyes Católicos para llevarlo a cabo. Magallanes parte de datos más positivos; d e su trato con gente de •mar, de la experiencia propia
adquirida durante sus viajes por la
India, · de su comunicación con pilotos, astrólogos y cartógrafos; lo madura durante tres años en su residencia
de Portugal; no olvida un solo detalle
de los que pudieran ponerle al habla
con los habitantes de los lejanos pueblos hasta donde se proponía llegar,
con la intuición anticipada de la configuración del continente cuyas costas
intentaba explorar, derivada de la que
mostraba el Africa, se presenta ante
los miembros del Consejo de Carlos V.
Sus gestiones continúan durante dos
años, llevando de esto ventaja a Colón
que las vió prolongarse por cerca de
cuatro, teniendo que luchar solo con
las desconfianzas que suscitaba su nacionalidad de portugués y las intrigas
y reclamaciones de los agentes del Rev
Don :Manuel, pero acogido y favor;.
cido en Sevilla por mi compatriota
que le franqueó su hogar y llegó hasta
concederle la mano de su hija; en tant_o que Colón tuvo que luchar contra
las preocupaciones de los sabios reunidos en Salamanca, que de1;ahuciaron
sus ideas, y con la pobreza que no
dejó de asediarle, hasta el extremo de
dar esa nota profundamente simpática
y conmovedora, de llegar con su hijo
desfallecido a las puertas del convento de la Rábida en busca· de un vaso
de agua para reanimarlo; así como
igualmente más tarde faltaría en la carrera posterior de l\fagallanes el hecho
de la prisión del gran naveoante cuya
noticia había de hacer de"rram'ar lá-

Armas y Letras + Pág. 4

VIDA.DE ERCILLA

José Toribio Medina

grimas a la reina Isabel; pero que acaso encuentra su similar en el encarcelamiento de uno de sus deudos que
le había sido fiel durante el viaje, y
en la vigilancia a que fué sometida su
mujer doña Beatriz Barbaza, cuando
en la Corte se dió oídos a lo que desertores de su armada llegaron contando calumniosamente a Sevilla.
En cambio, cuánta diferencia en la
realización del viaje que ambos emprendieron. Colón gasta 35 días, desde que se aleja de las Canarias, y lo
efectúa según él contaba, -gozando
de frescas brisas, siendo deliciosa la
serenidad de las mañanas y la temperatura semejante a la que se goza por
abril en Andalucía- sin que nada
perturbara la tranquilidad de a bordo,
puesto que ya ha pasado al dominio
de la invención aquel supuesto motín
que se decía producido en víspera de
divisar tierra; en tanto que Magallanes
'tiene que luchar con la revuelta, solapada primero y que más tarde estalla
con caracteres de amenaza de muerte; surca durante meses de meses los
mares, que en ocasiones se embravecian -a causa de los vientos deshechos que soplaban- , según lo recordaba quien se encargó de consignar
los sucesos de aquella jornada; desplegando en todo momento una energía
de carácter incontrastable, una fuerza
de voluntad a toda prueba y una decisión sin límites para lograr el propósito que le animaba, que no cejaría
ante el espectáculo del hambre, de las
enfermedades y del vagar continuo
por una senda que parecía inacabable
y que él el primero iba abriendo ante
los ojos atónitos de los que le acompañaban y habían de admirar aún más
a los que después llegaron a saber!&lt;'
Resultados de trascendencia incal·
culables estaba destinado a producir
el hallazgo de Colón, que él no los
imaginó jamás, per sistiendo siempre
en su errónea creencia de haber llegado al Asia, y que tanto había de per·
judicar a su bien merecida gloria; no
les superan sin duda los que logró )fo·
gallanes con su empresa, durante la
cual, es cierto, pudo antes que nadie
recorrer la cuarta parte de los mares
que bañan la tierra, y con la vueltr.
mundo que dió una de sus naves, 1
resolución de problemas náuticos Y
científicos hasta entonces indescifrables. Para Colón se convirtieron en
honra y provecho suyo o de su fam·
lia; para ~1agallenes le acarrearon Jr
muerte; en su patria se quiso hasta
borrar el recuerdo de su nombre, los
que decian sus descendientes hubieron de emigrar a tierras lejanas para
no provocar la ira del pueblo portugnez, enfurecido; para su familia el
más completo olvido.
A Colón han querido se le cuente
en el número de los santos del cielo;

Según esto, Ercilla ha debido salir
directamente de Cañete, pasar nuevamente por la Imperial, siguiendo el &lt;;amino de la costa y atravesando la región de Toltén Bajo, alcanzar a Hurtado de Mendoza en Villarrica, y pasando por Valdivia, detenerse en el
campameto de las orillas del lago.
La hueste de don García se había
aumentadp considerablemente desde
su partida de Cañete, a sea en virtud
de sus órdenes, ya por haber acudido
a Valdivia, lugar de la convocatoria
y de donde debía partir la expedición,
soldados voluntarios, ansiosos, unos,
de ver aquella tierra desconocida que
iba a ofrecerse ante sus ojos, y otros,
de lograr parte, si fuera posible, en el
reparto que era natural esperar se hiciese con preferencia en los que alistasen en ella. Por tal motivo, el campo españ'ol llegó a constar allí de doscientos soldados.
El nú¡nero de los que allí acudían,
el rumor de armas que se sentía en
toda la comarca, despertó luego las
sospechas de los indígenas, que acordaron unánimemente, en la junta que
tuvieron, a fin de dificultar en cuanto fuera posible aquella inYasión en
sus tierras, retirar del camino todo lo
que tenían. Ellos mismos, amedrentados, huyeron a los montes.
Llegados, pues a orillas de la parte
boreal del lago, "y puesto el pie en la
raya señalada" como último término
de lo descubierto hasta entonces, se
emprendió la marcha, el día 14 de febrero. Luego veremos el motiYO que
tenemos para apuntar esta fecha.
Iban todos a la retahila, aunque en
orden y a buen andar, siguiendo una
angosta senda apenas hollada, abriendo pasos, que remataban en riscos despeñados, y sin más norte que el curso
del sol. Los indios que habían elegido
como guias, fieles al acuerdo que tenían adoptado de evitar que los espafioles penetrasen en sus tierras, los
liabían intencionalmente extraviado,
llevándolos por parajes de donde parecía imposible seguir adelante ni volver atrás. Cuatro días caminaban ya
en esa forma, cuando al descender de
un pequeño cerro escarpado se vieron
salir ele entre unas breñas diez indios
. semi-desnudos, que subiendo el recuesto se encaminaban a encontrar a
los españoles, y que se detuvieron para esperarlos al pie de un gran peñasco que formaba una cascada, depositando en el suelo sus arcos y flechas
para manifestar que iban en son de
paz.
Puestos al habla con los españoles
por medio del intérprete que llevaban,
el más anciano de los indígenas les
ofreció un presente -de frutas silvestres y carne seca, envuelto todo en
una especie de red tejida con yerbas
marinas, e inició luego una arenga encaminada a disuadir a los españoles
de que continuasen su viaje. La tierra
en que se hallaban era yerma en partes, cubierta de espesos bosques en
otras, completamente despoblada; asegurándoles el indio que la de más adelante era todavía más espesa y fragosa.
Pero viendo que los españoles no
daban muestras de cejar en su propósito, puesto a pensar, al cabo de un
rato, concluyó por decirles que hallarían un paso más abierto, si dejando
el monte a la izquierda, seguían la
banda del poniente a la derecha; que
el trecho que habían de caminar era
largo y • ~espoblado, pero que él les

proporcionaría un guia seguro y prác!ico en la lengua de las tribus que
iban a encontrar. Se retornó el viejo
su presente con cintas de colores y
cascabeles y una manta roja de aloodón. Listos de nuevo para la marcha
siguieron varios indios acompañándo~
los durante dos jornadas, al cabo de
las cuales dieron la vuelta por senda
diversa de la que habían traído, pero
dejándoles el guía. Este les aseguraba que en seis días más habrían llegado al término del viaje. Alegres los
expedicionarios con tales nuevas, no
se cuidaban de las escasas provisiones que les quedaban; seguían atravesando, tan pronto hondonadas como
cumbres, montes, riscos y malezas;
pero cuando se habían enterado ya
otras tres jornadas, a la cuarta, "al
tramontar el día", esto es, cuando el
sol se ocultaba en el ocaso, escapóse
aquel falso guía. Ocurría esto, por
consiguiente, cuando se cumplían, aparentemente, según la relación del
poeta, diez días de viaje.
Viéndose así abandonados, cu tierra
desierta, hostigados del hambre y la
fatiga, aquellos hombres no trepidaron
un punto. Abrían unos, con hachas v
machetes, la espesura; rompían otro~,
con picos y azadones, los peñascos;
pasaban a trechos por sitios pantanosos, donde las yerbas y las raíces de
los ~írboles entretejidas formaban verdaderos lazos en que los caballos se
enredaban hasta el extremo de dejar
los cascos. Añadíanse a todos estos
trabajos que les ofrecía el suelo, continuas lluvias y tempestades; el gra-nizo les azotaba furiosamente, los zarzales les desgarraban los vestidos, que
llevaban ya hechos pedazos; al atascarse de los caballos, las voces de socorro de los que se hundían en los
pantanos; las negras nubes que tornaban en noche el claro día; cubiertos de sangre, de sudor y lodo descalzos Y desnudos; apretados cada vez
más por el hambre, y, lo que era peor
que todo la ninguna espectativa de remedio que se les ofrecia, hacían verdaderamente desesperada aquella situación:
Desmayaba la fuer:a y el aliento
Corlando un dejativo sudor frío
De los cansados miembros todo brío.
P or fortuna, los españoles no cejaron: comenzó a poco a hacerse menos
denso rl bosque; disminuía la altura
de los cerros, el ciclo se tornaba más
claro, y, por fin, cuando se habían enterado siete días de haber andado perdidos sin tener un sólo momento en
que poder descansar sus fatigados
cuerpos, una mañana, desde lo alto de
un cerro de úspera ladera, descubrieron un espacioso llano y vieron que
a los pies del monte llegaban las aguas
de "un extendido lago y gran ribera".
Siguiendo por el lado oriental del
lago del Llanquihue y cerca de la cordillera, tal vez por las faldas del volcán de Calbuco, probablemente desde
las alturas que dominan la vista de
l\faillén, a los once dias de viaje vieron desplegarse ante sus miradas atónitas las aguas del espacioso seno del
PeloncaYí, pobladas de islas que parecían delitosas, y surcadas por numerosas piraguas. Por un impulso instintivo, todos ellos a una se arrodillaron para dar gracias a Dios de haberlos escapado de peligros que parecían irremediables. Con los únimos
a más leYantados, presto bajaron a lo
llano y derramados por allí en cuadrillas, iban saciando el hambre con
la frutilla, de que estaban sembrados
aquellos campos, sin p erdonar hojas
ni ramas.
Se hallaban ocupados en esta faena
cuando vino a zabordar a la playa una

piragua con quince hombres, .de ellos
doce remeros.
Agrupáronse a su alrededor los españoles, y oída su plática de paz, les
pidieron las provisiones que tuviesen.
Con gran prisa, el que parecia jefe de
la banda, hizo sacar cuanto venía en
la piragua, y lo repartió todo, sin querer recibir nada por ello.
Un tanto reparados de la fatiga, comenzó 'la gente de don Garcia a marchar, formados, por la playa, y después de andar una legua, se detuvieron en el sitio que les pareció a propósito para su primer alojamiento. No
acababan aún de asentar el campo,
cuando de todos los contornos comenzaron a llegar piraguas, que les proveyeron abundantemente de maíz y
pescado, sin pedir ni aceptar nada en
retorno.
Al día siguiente, arribaron al campamento dos caciques, llevándoles de
regalo una "lanuda oveja y dos vicuñas", manifestándose admirados y suspensos de ver aquellos hombres tan
diferentes, vestidos, blancos, rubios y
barbados; miraban con sorpresa los
caballos obedientes a la rienda y se
espantaban al oír el ruido de los tiros
de los arcabuces.
Comenzóse de nuevo a marchar;
continuaban rumbo al sur,
La torcida ribera costeando,
Siguiendo la derrota del Estrecho,

lla para grabar en la corteza de un
árbol con la punta de un cuchillo la
inscripción que marcaba su estancia
alli a las dos de la tarde del 28 de
febrero de 1558:
Aquí llegó, donde otro no ha llegado,
Don Alonso de Ercilla, que el primero
En un pequeño barco deslastrado,
Con solo diez pasó el desaguadero;
El mío de cincuenta y ocho entrado
Sobre mil y quinientos, por Febrero,
A las dos de la tarde, el postrer día,
Volviendo a la dejada compañía.

Y embarcándose atravesaba otra vez
el canal para ir a reunirse con el grueso de los expedicionarios en el continente.
Hasta este punto no más alcanza la
relación de Ercilla. Desde allí según
dice, fué guiándolos el indio práctico
por un camino cubierto de bosques,
hasta sacarlos de aquellos parajes, para contarnos en seguida cómo regresaron al fin a la Imperial, no sin que
se pasaran "muchos trabajos", sin otro
detalle alguno.
Procuraremos, en cuanto nos sea
posible, suplir su silencio. Contaba
ya la actuación de Ercilla, según lo
que él apunta en LA ARAUCANA, se
hace indispensable estudiar lo relativo
a esa primera exploración del archipiélago, ocurriendo a otras fuentes.

y a medida que avanzaban, el golfo
S&lt;' ensanchaba e iba descubriendo, de

distancia en distancia.
Islas en grande número poblados.
Ese día, Ercilla, acompañado de alguna gente moza, se metió en una piragua y pasó a la principal isla cercana. Visitó dos más y fué rodeando
sucesivamente otras, siempre escoltado por las barquillas de los indios.
La vecindad de la noche y el fresco
viento que soplaba le hicieron regresar a la ribera del continente.
El día inmediato, el tercero del viaje, cuando hacia tres horas que caminaban, descubrieron que el gran golfo
desembocaba en el mar, "por un hondo y veloz desaguadero" que les atajaba el paso. Siguiendo la costa, habían encontrado el canal de Chacao.
Comprendieron luego que no era posible atravesarlo a nado llevando los
caballos de cabestro, ni que la ligera
construcción de las piraguas ni su capacidad permitía embarcarlos en ellas.
Profundamente constristados se hallaban ante aquel inesperado estorbo,
que venia a cortar en absoluto sus proyectos de continuar el viaje; comprendían que la vuelta por el camino que
habían traído significaba la muerte de
todos ellos; que las señales que daba
el tiempo de aproximarse ya el invierno en aquellas regiones eran manifiestas, y que permanecer allí era
imposible; se hallaban, por esto, llenos de congoja, cuando un muchacho
indígena se ofreció a guiarlos por camino mucho mejor que el que habían
traído; se aceptó el ofrecimiento y con
grande alegría de muchos, quedó acordado el regreso. Hallábanse entonces
muy cerca. de Carelmapu.
De allí fué de donde Ercilla con
diez compañeros, "gente gallarda, brava y arriscada", subió en una piragua
y reforzando la tripulación de remeros, atravesó el canal de Chacao y logró tomar tierra en la isla de Chiloé,
llegando a ella destrozados y a pura
fuerza de brazos; sin guías, sin noticia y anclando a la ventura, conociendo que el pasar de allí sería locura
todavía Ercilla deseoso de poner ei
pie más adelante que ninguno de sus
compañeros, fingiendo que reconocia
el terreno, avanzó aún una media mi-

Armas y Letras + Pág. 5

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversidad de Nuevo León
INDICADOR:
Hcdactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Hryes Aurrecoechea
Enrique l\Iarlinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáfiez Martinez
Director
Lic. Fiurncio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
~Ionterrey, Nuevo León,

MEXJCO

�Centenario de José Martí
DIRECCION GENERAL DE CULTURA
:\UNISTERIO DE EDUCACION

CURSOS INTERNACIONALES
1.-:\Iejor Biografía sobre Martí, autor
extranjero, idioma extranjero.
2.-:\Iejor Biografía sobre Martí, autor
extranjero, idioma castellano.
3.-:\Iejor Ensayo sobre Martí, autor
extranjero, idioma extranjero.
4.-:\lejor Ensayo sobre Martí, autor
extranjero, idioma castellano.
5.-:\Iejor Articulo Periodístico sobre
:\lartí, idioma extranjero.

de esos tres ejemplares dentro del plazo a consignado en la oficina consular o diplomática de Cuba en el país
donde el autor habitualmente resida u
ocasionalmente permanezca.
SEPTL\1O: Una vez que reciban las
obras de los aspirantes a estos premios la Dirección General de Cultura
del Ministerio de Educación designará
los miembros que han de formar los
jurados calificadores.
OCTAVO: En el fallo de cada uno
de los concursos comprendidos en esta convocatoria deberá consignarse el
voto razonado de cada uno de sus
miembros; y esta resolución del jurado será inapelable.

que valen. Así lo esperamos para satisfacción no sólo de este importante
renglón de la cultura regional, sino
para provecho y orientaci?n de las generaciones futuras de artistas que están empeñadas en el desenvolvimien•
to de su personalidad y en la rcali~ación de su Yocación por las artes plasticas.
OBHAS EXPUESTAS
1-Contrafuertes
2- Pieclras Franciscanas
3-Rincón en Valenciana
4- La arclillita
5- La Puerta Verde
6-Remanso
7-Rocío

CONVOCATORIA
En cumplimiento de acuerdo tomado por el Comité Ejecutivo de la Comisión Nacional Organizadora de los
Actos y Ediciones del Centenario y del
Monumento de Martí, que dispuso la
celebración de una serie de concursos
internacionales como homenaje a José
Martí, y que expresamente encargó a
la Dirección General de Cultura del
Ministerio de Educación de la redacción y publicación de las convocatorias con las reglas que han de normar
dichos concursos,

NOVENO: Los ejemplares de las
obras presentadas en estos concursos
no serán devueltos a sus autores. Un
ejemplar se destinará a la Biblioteca
Nacional, otro a la Biblioteca de la Sociedad Económcia de Amigos del País,
y el otro se reservará en la Dirección
General de Cultura del Ministerio de
Educación.
La Habana, 11? de Nov. de 1952.

Carlos González Palacios,
Director General de Cultura.

8- Tonos :\Iatinales
9- Umbrales
1O- Ocaso en la Sierra

12-El Jarrito
13- Ritmos
14-En el pajar

HAGO SABER:

SEGUNDO: Se oJorgará un premio
de CINCO MIL PHSOS ($5,000.00) y
diploma, al autor del mejor libro biográfico sobre José Martí, publicado
fuera de Cuba por autor extranjero en
lengua castellana.
Para optar por cualquiera de estos
dos premios la obra no podrá tener
menos de 200 páginas.

EL ARTE DE ..•
(Viene de la Pág. 3)
bilosa de los más exigentes espe_ctadores y críticos, porque sabe llenar su
obra de todos los elementos que deben
figurar en lasgrandes producciones arthticas.
Al presentar estas 25 acuarelas bajo
los auspicios de la Universidad de
Nuevo León y con el concurso decidido y entusiasta de Galerías Artísticas,
S. A., el arquitecto Mora debe sentirse
estimulado y satisfecho de poder contribuir tan gallardamente al desarrollo
y difusión del movimiento artístico de
la. ciudad de Monterrey, cuyos habitantes sabrán apreciarlas en todo lo

16-Rayo de Sol
17-La fuente del oro
18-Luces Fugitivas
19- Intimidad
20-Puente en los riscos
21- Cantar de los Cantares
22- Marta y Susana
23-El Viejo Molino
24- Otoño
25-L~iz y Sombra

TERCERO: Se otorgará un premio
de DOS MIL PESOS $(2,000.00) y diploma, al autor del mejor ensayo sobre
:\Iartí o sobre su vida o ideas o escri•
tos, publicado fuera de Cuba, por autor extranjero en cualquier idioma
que no sea el castellano.

Cróni·ca Universitaria

Bibliografía de Don
José T oribio Medira
1o.-De orden científico, entre las
que se cuentan "Los Insectos Enemigos de Chile", El Punchen (folklore),
La momia de "Chuquícamata" (arqueología), "Los rostros indígenas de
Pichilumi" (arqueología), "Los conchales de las Cruces" (antropología),
"Los aborígenes de Chile" (etnografía).
"La instrucción pública en Chile" (didáctica y pedagogía) y "Ensayo acer•
ca de una mapoteca chilena" (cartografía), etc., etc.
20.--Historia y documentales, entre
otras: "La Primitiva Inquisición en
América", "Historia ele la Inquisición
en Lima", "Historia ele la Inquisición
en México", "Historia ele la Inquisición en Rio de la Plata", "Historia del
Tribunal del Santo Oficio en Cartagena de las Indias", etc., etc.
3o.-Bibliografías, tales como, "Biblioteca Hispanoamericana" (siete volúmenes), "Bibliografía de la Imprenta en Santiago de Chile"; "La Imprenta en México"; "La Imprenta en La
Habana", "La Imprenta en Veracruz",
"La Imprenta en Oaxaca", "La Imprenta en Morelia", "La Imprenta en
Guadalajara", "La Imprenta en Caracas", "La Imprenta en Bogotá", "La
Imprenta en Quito", "Historia y bibliografía en el antiguo virreinato del
Río de la Plata", "La Imprenta en Gua•
temala", "Historia de la Imprenta en
América", etc., etc.

A iniciativa del Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria,
Licenciado Fidencio de la Fuente Olirnres, y como una actividad y una
aportación más a la cultura musical
de Monterrey, el pasado viernes 28 ch
noviembre tuvo lugar en el Aula magna ele nuestra Casa de Estudios, a
partir de las 20 :30 horas, un sugestivo recital de Canto y Música de Cámara, bajo la dilecta actuación de la
valiosa soprano veracruzana Señora
Mercedes Caraza, cuyas excelencias
artísticas son ya bien conocidas de los
más distinguidos escenarios y auditorios del Mundo y del Trío de Cámara
de la Universidad, integrado por los
Maestros José Flores, José Sandoval y
José Andrade, éste último, Director de

la Escuela de Música de nuestra Ins-

titución.
La eminente soprano cantó exquisitamente tres elencos antológicos de
canciones internacionales, latinoamericanas y vernaculares mexicanas, que
fueron aplaudidas con verdadero entusiasmo general.
El Trío de Cámara tuvo bajo su ejecución -ya bien conocida y celebrada entre el público regiomontanomúsica clásica de Debussy y vernácula de Pedro S. Andradc, con la pres&lt;·ntación de Dos Danzas Costeñas.
La presentación del acto artístico
corrió a cargo del estudiante de la Facultad de Jurisprudencia Eduardo Segovia Jaramillo.
El Programa tuvo el siguiente desarrollo:

PRIMERA

1.- Prescntación de la Soprano MERCEDES CATIAZA.
11.-MERCEDES CARAZA canta "SELECCIONES INTERNACIONALES"
. . . (VILLANUEVA)

b) Core Ingr.ato, Canzone Napolitana.

(CARDILLO)

c) Cuentos de los Bosques de Viena..

. (STRAUSS)

I N T E R ~I E D I O

SEGUNDA

P.tRTE

J.-Primcr Arabesco..

QUINTO: Se otorgará un premio de
:\UL PESOS ($1,000.00) y diploma, al
autor del mejor artículo periodístico
sobre José Martí, publicado fuera de
Cuba en cualquier idioma que no sea
el castellano.

(DEBUSSY)

TRIO DE CAMARA DE LA UNIVERSIDAD
Violín: José Flores.
V. Cello: José Andrade.
Piano: José Sandoval.

Armas y Letras + Pág. 6

e) Alma Llanera. - Joropo Venezolano . . . . . . .

(Díaz Gutiérrez)

d) María de la O. - Romanza Cubana. . . . . .

. . . (Lecuona)

INTERMEDIO

TERCERA PARTE
J.-Dos Danzas Costeñas. . . . . . . . .

(Pedro S. Andrade)

TRIO DE CAMARA DE LA UNIVERSIDAD.
11.-MERCEDES CARAZA canta "l\lUSICA MEXICANA"
b) Peregrina. . . . . .

. . . . . (Palmerín)

b) Besame Mucho.

. . . . (Chelo Velázquez)

e) Recuerdo. . . .

. . . . . . . . (Alvarado)
Acompañando al Piano
Prof. José Sandoval.

siempre la distinción de la Presidencia de la República, asignán•
dole un subsidio que ha sido acrecentado en más de una ocasión.
Unamos a esto la cesión de una q;asta área de terreno para
la edificación de la Ciudad Universitaria del Norte -establecido este compromiso en reciente Decreto-, con lo que se tendrá,
dentro de nuestras limitaciones de todo orden, una muestra de
alta evidencia de la política educacionista del Regimen y un en•
vidiable paso en el terreno de las realizaciones culturales de la
Provincia nuevoleonesa.
Por éstas y otras múltiples razones, los universitarios de
Nuevo León esperan de la naciente Administración Pública y de
los ulteriores Gobiernos, todo el estímulo moral posible y el ma•
yor apoyo material a las aspiraciones de sus programas, cada vez
más vastos, pues que los muros universitarios de esta Entidad, no
sólamente dan acogida a los hijos del Estado, sino que su amplio
albargue presta sombra bienhechora, solaz y señorío a los uni•
versitarios del Norte de México.

(Viene de la Pág. 2)

60.- De numismática: "Medallas chilenas", "Monedas obsicliales de Chile",
''Medallas artísticas hispanoamericanas", y muchas más.

Joaquín A. Mora. - EN EL PAJAR. - Acuarela.

b) Dos Almas. - Canción Argentina . . . . . . . . . . . . (Don Fabián)

SOR JUANA ....

4o.- Reimpresiones ele libros rarqs,
como "Histórica relación del reino de
Chile", del jesuita Alonso de Ovalle;
versos de José del P. Medina" (su pa•
dre), "Diario de un joven norteamericano detenido en Chile durante el período revolucionario de 1818 a 1819",
''El primer poema que trata del Nuevo Mundo" de Luis Zapata; "Arauco
Domado", del Lic. Pedro de Oña; "Insurrección en l\Iagallanes", del capitán
Charles H. Brown.

7o.-De Erudición literaria: "Histo·
ria ele la literatura colonial de Chile",
''La novela de la transfingida", "La liJ
teratura femenina en Chile", "Ercilla
juzgado por la Araucana".

a) La Ramilletera.• Pregón Peruano (:MERCEDES AYARZA DE MORALES)

(Viene de la ta. Pág.)

PARTE

a) Romanza de la Opera l\lexicana "KEOFAR" .

11.-1\IERCEDES CARAZA canta ":\IUSICA DE AMERICA"

UN SEXENIO ....

PROGRAMA:

5o.- Geografía, biografía y relatos
históricos: "Viajes de Diego García
l\Iaguar al Río de la Plata", "El Veneciano Sebastián Cabot al servicio de
EspaJ'ía", 'Vasco Núñez de Balboa Y
sus compañeros", "Relación diaria del
Yiaje de Jacob la Maire y de Guiller•
1110 Cornelio Schoutau", "El portugués
Esteban Gómez al servicio de España",
"Descubrimiento del Río de las Amazonas", etc., etc.

CUARTO: Se otorgará un premio de
DOS MIL PESOS ($2,000.00) y diploma, al autor del mejor ensayo sobre
:\Iartí o sobre su vida o ideas o escritos, publicado fuera de Cuba, por autor extranjero en lengua castellana.

SEXTO: Los aspirantes a cualquiera
de los premios de esta convocatoria
deberán presentar tres ejemplares del
libro, ensayo o artículo en la oficina
del Centenario, en La Habana, Cuba,
antes del día 30 de noviembre de 1953.
También se autoriza la presentación

Esquemática de la

11-Madrigal

15-Las lavanderas

PRIMERO: se otorgará un premio
de CINCO MIL PESOS ($5,000.00) y
diploma, al autor del mejor libro biográfico sobre José Marti, editado fuera de Cuba y por autor extranjero en
cualquier idioma que no sea el castellano.

Clasificación

La Sra. Mercedes Cara:a, notable cantante, acompañada por
alumnas universitarias.

Con su última epístola termina la
vida pública de esta culta Jerónima,
ya que posteriormente la soledad y las
persecuciones le hicieron renunciar a
sus libros y a las cosas terrenas, haciendo en el año de 1693 su confesión
Genérica ante el Tribunal Divino y su
Petición Causídica.
Enferma como estaba ya en sus últimos años, fué víctima de una epidemia que se apoderó del Convento y
falleció el día 17 de abril de 1965, a
las cuatro de la mañana. Un año antes, en febrero de 1694 protestó y firmó con sangre su declaración de fé y
amor hacia Dios, a la vez que juraba
abandonar los estudios humanos.
Su muerte fué llorada sinceramente
por sus l1ermanas de convento, que
mucho la estimaban por las demostraciones de afecto que para con ellas
tuvo siempre.
En el año de 1700 el Padre .Calleja
publica su biografía y en 1713 Sor
~\Iaría Gertrudis de Santa Eustaquia, ·
del mismo Convento de Sor Juana, hace donación al mismo del retrato de
la poetisa pintado por :\Iiranda.
Otro de los grandes ,,aJores de las
letras castellanas, Amado Nervo publica en 1910 su JUANA DE ABSAJE y
posteriormente la escritora norteamericana Doro~hy Schons escribe su bibliografía de Sor Juana, cuya versión
castellana fué auspiciada por la Secretaría de Relaciones Exteriores de
México.

Armas y Letras + Pág. 7

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICIO:N:

Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo l. (Compilación del Lic. Santiago Roel) .................. $10.00

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Cniversidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes ........... $ 9.00
Para el público .. . . .. .. . . .. $10.00

De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) . . . . . . . . . S 5.00

PlJBLJCACIONES PERIODICAS

Armas y l,elras.-Boletín mensual de
la Cniversidad. Se reparte por can•
je a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
Universidad.-Revista. Se distribuye
por cambio bibliográfico a entidades
culturales y libremente a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de ventoda correspondencia y ,·alores deher:ín remitirse al Jefe del Departamrnlo de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Unh-rrsidad de Nuevo León, Plaza del Colrgio
Civil, Monterrey, Nuevo León, l\féxico.
1:.l,

�lndi~e de lo Publicado en "Armás y
Letras" en su 9o. Año de Vida: 1952
(CONTIENE 31 FICHAS HEMEROGRAFICAS)
-ALCALA GONZALEZ, María Guadalupe. - Sor Juana Inés de la Cruz
(Biografía) : número XII, diciembre.
-ALEMAN VALDES, Miguel. - Palabras Presidenciales a los Universitarios Nuevoleoneses: número I, enero.
--.:BARRIENTOS, Alfonso Enrique.Primera Lección de Cuba: número
IV, abril; Libros (Crítica breve en
torno a un nuevo libro sobre Rubén
Darío): número VIII ,agosto.
-BAZ, Gustavo.-Estudio de...publícado por la Redacción de "Armas y
Letras", con el título de Páginas desconocidas sobre Sor Juana Inés de
la Cruz: número 1, enero.
-CALVO, Julián. - La Libertad del
Trabajo y su Protección Penal (Ponencia del Tercer Congreso de Sociología Criminal) : número X, octubre.
-CARPIO, Campio.-Radiografía Cordial de América: número V, mayo;
Con{ esión ante la Historia: número
IX, septiembre; A los Jóvenes de
Nuestra Generación: número X, octubre; Humanidad del Porvenir: número XI, noviembre.
-CARPIO, Nausicáa.-La Here_n cia de
los Maestros: número IX, septiembre.
-CERDA G., Guillermo. - Antología
Poética de Enrique González Jlfortínez, con una nota introductoria de... :
número III, marzo; Notas de Cultura: número V, mayo.
--DIEZ-CANEDO, Enrique.-Sobre Alfonso Reyes: número IX, septiembre.
-ELIZONDO, Antonio M. - El Hombre del Buho y Perfil histórico de
Gon=ález Martínez: número III, marzo: Educación y Vida y Notas Universitarias: número IV, abril.
-FAGCLTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS DE LA UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON. - Certamen sobre
Sor Juana Inés de la Cruz .... Bases
del: número I, enero.
-FERNANDEZ, Sergio E. - El Inmanentismo del In{ierno de Quevedo:
número III, mayo.
-FRAIRE, Concepción.-El Estilo de
la Vida y la Sociedad de la Epoca
del Siglo XVII Mexicano: número
VII, julio.
-GARRIDO, Luis. - Discurso en el
Tercer Congreso de Sociología Criminal pronunciado por.... número X,
octubre.
-KELSY, Mavis P. - Ciencias Médicas: El Tratamiento del liipertiroidismo por Yodo Radioactivo: número V, mayo.
-LOZANO, José Guadalupe. - Semblan::a de Juan de Dios Peza y An-

.. tología del Poeta: número VI, junio;
Miguel D. Martinez Rendón. (Estudio bibliográfico y Antología poética) : número XI, noviembre.
--MAS, Garet.-La Maldición del Viento y Cielo de Salto (Poemas con una
nota introductoria de Rafael Heliodoro Valle): número II, febrero.
-MONJ:'FORT, Héctor R. - Notas sobre la Música en la Ciudad de México: número III, mayo.
-MORALES GOMEZ, Manuel. - La
Educación como Formación: número IX, septiembre.
-ORDO~EZ, Plionio D. - Precursores, Benefactores y Maestros de la
Enseñanza Superior en Nuevo León:
I: Nómina biográfica: Precursores:
número III, marzo; Precursores, Benefactores y Maestros de la ..... : Número II: Benefactores: número IV,
abril; Precursores, Benefactores y
Maestros de .... : Número III: Maestros: número VII, ju lío.
-REDACCION, La. Recordación
(En el séptimo aniversario de la
muerte del Doctor Angel Martínez
Villarreal); Libros: Ediciones universitarias: Recensiones sobre la
obra "La Epoca Literaria de Sor
Juana Inés de la Cruz", de Jesús Reyes Ruiz, y "La Evolución de la Medicina y la Formación Profesional
del Médico", del Doctor Ignacio
Chávez; A las Casas Editoriales y a
los Señores Editores, Distribuidores
y Libreros del Continente; Sección
Editorial del Departamento de Acción Social Universitaria, e Indicador: número 1, enero.
Presente y Futuro de la Universidad
de Nuevo León; A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores
y Libreros del Continente; Sección
Editorial del Departamento de Acción Social Universitaria e Indicador; número II, febrero.

Los Cursos de Invierno del Departamento de Acción Social Universitaria e Indicador: número III marzo.
EL Destino de América: A las Casas
Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente;
Sección Editorial del Departamento
de Acción Social Universitaria: Indicador; número IV, abril.
Séptima Anualidad de la Escuela de
Verano de la Universidad: Sección
Editorial del Departamento de Acción Social Universitaria e Indicador; número V, mayo.
Recensiones ( Cuadernos Hispanoamericanos) ; La Civilización Egea
(Programa del Cursillo en la Escuela de Verano y Currículum del Doctor Don Pablo Martínez del Río, Profesor Extraordinario); A las Casas
Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente;
Sección Editorial del Departamento
de Acción Social Universitaria e Indicador : VI, junio.
La Escuela de Verano de la Uni-

versidad en 1952 (Catálogo General
con un editorial del Licenciado Raúl
Rangel Frías, Rector de la Universidad); Profesores Extraordinarios de
la Escuela de Verano de 1952 (Rodolfo Usigli) e Indicador: número
VII, julio.
La División de Ciencias Médicas
de la Escuela de Verano en su Séptima Anualidad, e Indicador: número VIII, agosto.

Balance Universitario: En el Centenario de Leopoldo Alas (Editorial
y publicación antológica de Adiós,
Cordera) : Informe de las labores
desarrolladas por el Departamento
de Acción Social Universitaria durante el año lectivo .1951-1952; A las
Casas Editoriales y a los Señores
Distribuidores y Libreros del Continente e Indicador: número IX, septiembre.
Congreso de Sociología Criminal:
Tercer Congreso Nacional de Sociología. Crónica Universitaria e Indicador: número X, octubre.
La Exposición de Pintums "José
Guadalupe Ramírez"; Sobre la Ciu7
dad Universitaria del Norte; A las
Casas Editoriales y a los Señores
Distribuidores y Librerías del Continente e Indicador; número XI, noviembre.
Un sexenio de cultura universitaria; Antología de Don José Toribio
Medina, con una nota aclaratoria;
Recital de Canto de Mercedes Caraza ! A las Casas Editoriales y a los
Señores Distribuidores y Librerías
del Continente; Sección Editorial
del Departamento de Acción Social
Universitario; Indicador o índice de
lo publicado por Armas y Letras en
su noveno año de vida: 1952.
- REYES RUIZ, Jesús.- La Epoca Literaria de Sor Juana Inés de la Cruz.
Primer capítulo: El Mundo Exterior, con un prólogo suscrito por el
D. A. S. U. : número II febrero; La
Epoca Literaria de ..... Segundo capítulo: El Sueño: número V, mayo; La
Epoca Literaria de...... Cuarto capítulo; Mexicanidad y Origen Familiar; número VI, junio.
- ROSADO OJEDA, Vladimiro· Historia del Grabado: número
mayo;
Historia Artística del Libro: número
VII, julio.

v,'

-SADER MATAR, Cesáreo. - Interés
común en la prevención de lós Riesgos Profesionales: número I, enero.
-SALDIVAR, José León.- Canto a la
Primavera, y Lección del Colibrí:
número IV, abril; Poema constelado
de Lágrimas y Penas: número VII
julio; Xoctumo: número VIII, agos~
to.
SER~A CHAPA, Oliverio. - Un Cursillo de Pediatría (Crónica periodística del Curso desarrollado en la Escuela de Verano de la Universidad
en su VI Anualidad por el Profeso;
extraordinario, Doctor Hermilo L
Castañeda): número J, enero.
·

Armas y Letras + Pág. 8

-SIERRA, Roberto. - El Discur,o
Central del Quijote: número VÍil,
agosto.
- SUAREZ GALINDO, José Guadalupe.
La Obra Literaria de Sor Juana Inés
de la Cl'llz: número XII, diciembre.
-TORRES BODET, Jaime. - Los Derechos del Hombre: número I, enero.
-URIBE, Federico M.- Dintorno Universitario: número II, febrero; Lorenzo Hervás y Panduro; Era Sor
Juana (Poema): número VI, junio;
José Toribio Medina: número XI,
noviembre.
- VALLE, Rafael Helíodoro.- El Mundo Poético de González Martínez:
número VIII, agosto.
-ZERTUCHE, Francisco M.-El Marqués de Santillana: número VIII,
agosto; Ximénez de Cisneros: número IX, septiembre; Sobre José Toribio Medina: número XI.

Alas Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diYersa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro rnensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sec•
ción --LIBROS-, en la que figuran.
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, Y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime Y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Cni,·ersidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
l\fonterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas que antece·
cien la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, Y esperando recibir en breYe de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la l'ni,•ersi•
dad,.de Nue,·o León les testimoJ1ia las
Yi vas ex presiones de su mns alto re·
conocimiento.

�</text>
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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N'. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año/X

s,,,., J,,,

Núm. 11

Noviembre de 1952

JOSE TORIBIO MEDINH

7,,.i&amp;i, /Jt1t/i1111
Cuando Marcelino Menéndez y Pelayo en España removía
la infarme y vasta masa documental donde dormían los elemen•
tos arqueológicos de la historia literaria y social de la Península
española y de los pueblos de habla hispánica, en América -sin
olvidar al mexicano Joaquín García Icazbalceta, ttsabio de toda
erudición"-, con idénticos anhelos y las mismas afinidades, el
chileno José Toribio Medina, cuyo ilustre centenario natal celebramos el presente año, desbrozaba la apretada selva de la historia americana, para entregar al mundo moderno, en múltiple
eclosión, más de un centenar de volúmenes grávidos de enjundiosa, documentadísima y juiciosa información histórica, fruto de
una tarea fervorosa e ininterrumpida, que por sí sola hubiese lle•
vado al agotamiento a más de un investigador.
Medina nació en Santiago de Chile en 1852. Se educó en el
Colegio Inglés de Valparaíso y en el Instituto Nacional. Recibió
su grado de abogado en 1873, mas no llegó a ejercer la judicatu•
ra y su devoción se entregó en plenitud a la Historia y a la Biblio•
grafía, en cuyas disciplinas no ha sido igualado por nadie más
en América.
Sus producciones, que ascienden a índices incalculables para ser humanos, pues son varios centenares, lo acreditan como el
escritor más fecundo y activo en América en esos difíciles cam•
pos que él cultivó con tan marcado acierto y provecho. Sus es•
tudios de investigación histórica y documental y sus trabajos sobre Bibliografía, Numismática, Historia Literaria, son tan com•
pletos, que nadie puede escribir en la hermana República chilena sobre la epopeya de la Conquista y el período de la Colonia,
sin apoyarse en los valiosos libros y en los elementos arqueológi•
cos del sabio polígrafo americano.
Pué académico de la Facultad de Letras; perteneció a la
Academia chilena correspondiente de la Real Academia Españo•
la de la Lengua y fué miembro honorario de las más importantes
instituciones intelectuales de América y de Europa.
Entre sus obras principales se mencionan: Historia de la Literatura Colonial de Chile, La Araucana, texto, documentos y
biografía de Ercilla, El Quijote de Avellaneda, Sebastián Caboto, Juan Díaz de Solís, La Instrucción Pública en Chile hasta la
fundación de la Universidad de San Felipe, el Descubrimiento
del Océano Pacífico, V asco Núñez de Balboa, Hernando de Magallanes, Diccionario biográfico colonial de Chile, la Primitiva
Inquisición Americana y otras obras no m enos importantes.
Medina estuvo en nuestra Patria. Durante su fecunda es•
tancía aquí, se consagró a una afanosa búsqueda de documentos
que le sirvieron para dejar en favor de la Cultura mexicana una
obra monumental sobre la Imprenta en la Nueva España y otra
no menos valiosa sobre la Inquisición en México.
Murió en 1930, pero su legado sobrevive.

Federico ORIBE.

El polígrafo chilen o José T oribio Medina

Hay o cuando menos puede ensayarse el admitir que haya
do~ clases o especies de escritores en las que parece factible in•
clmr a los de todos los matices: primera, la legión de quienes procuraron expresar su íntima riqueza de claridades o su abismal
penuria_e?tre las tini~blas propias; segunda, la co~gerie de quienes e_scn~~eron o escnben escudados en,su paciencia y con la deternunac1on de sostenerla hasta el her01smo, en la disipación de
las nieblas mundanas o en la recolecta de la luz abandonada. Este segundo tinte, no puede obtenerse sino a merced del amor:
Para lanzarse a la publicidad con el propósito establecido de rectificar algo, para emprender aceptablemente la salvación de lo
que el tiempo va carcomiendo, la paciencia del estudioso escri•
tor, debe pertenecer al tipo de las amorosas.
El otro estilo expresivo, el de quienes buscan hacer hablar sus pr opias
vivencias, opacas o relampagueantes,
exige una arrogancia tan egoísta en veces, que suele pasar habitualmente por
humildad Y por sumisión : En el torrente circulatorio de los juicios a la ligera,
a estos escritores preocupados por si
mismos y dispuestos a preocupar por
lo mismo a quienes los lean, se los

atiende como a pedigüeños que solicitan venia para ser escuchados. Se
aman a si propios. Los primeros, pues
que no pretenden ser admitidos sino
que se afanan en que se admita e ilumine lo ajeno, respecto a lo que escriben y estudian, adelantan su amor y
su dedicación hacia lo demás, hacia
(Pasa a la Pág. 6)

�MIGUEL D. MARTINEZ RENlJON
José Guadalupe LOZANO.

HUMANIDAD
DEL POR VENIR
Campio CARPIO.

1916, fecha lejana en la trama imborrable de los recuerdos.
En la Escuela Normal para Profesores se hacía cargo de las Cátedras de Historia y Literatura el poeta Miguel D. Martlnez Rendón. Unos cuantos· conceptos a la hora de la presentación; y
luego la palabra fácil, sobria, escudriñadora en los intrincados
laberintos de la historia; el conocimiento pleno de los hechos,
las trayectorias a seguir basados en la experiencia; esa es la impresión de la primera clase del que más que Maestro, por su edad,
parecía un compañero de estudios; y fué la charla continua del
amigo en el correr de los días. No se olvidarán nunca sus palabras en el 4o. año de Estudios Normales: "De todo vamos a hablar en nuestra clase, menos de Literatura" y empezó esa obra
comprensible apenas para los educadores del porvenir que se
apartan de la rutina para guiar a las juventudes por caminos de
altura en la resolución de los problemas que plantea la vida.
Lecturas selectas, concursos, composiciones sobre temas libres, crítica
constructiva de las mismas, ensayos literarios en cada una de nuestras fiestas
patrias, participación directa en dichas fiestas; organización y desarrollo de
programas culturales dentro de las actividades de la Escuela Normal, sin faltar
nunca la orientación clara y precisa del bien hablar, en relación con los trabajos presentados; tal fué su programa de acción con los resultados siguientes:
amor a las bellas letras, deseo inusitado de escribir, de participar en todos los
eventos literarios, de figurar en las revistas, de espigar ante los públicos, de internarse en los linderos de la elocuencia, de la poesía y de la historia, para
dejar una huella en nuestro paso por la vida.
Desde esa fecha he seguido la trayectoria del Poeta.
Sirva este pequeño ensayo de crítica a su obra (insignificante y falto de
méritos si se quiere, pero lleno de sinceridad y afecto para el Maestro), en estos días en que él, desde una altura envidiable, puede escuchar todavía el aplauso de los suyos antes de entrar en el silencio imperturbable de lo desconocido.
Poeta de una trayectoria nacional, de los que se forman no por elocubraciones de la imaginación, sino de los que han tenido como maestra a la vida,
• de los que saben apreciar a través de sus ojos y de sus sentidos las palpitaciones del bien y del arte, de la naturaleza viva que plantea con colorido inusitado
y elocuente todas las manifestaciones del universo; poeta hecho al calor de las
tardes de sol en las épocas de su juventud; con sabor de frutas maduras en las
incursiones de su pensamiento; con gritos de rebeldía frente a las injusticias
humanas, con cariños paternales para los niños "que duermen tendidos bajo
de las estrellas", con una alta filosofía de la existencia; con cantos vibrantes
a la Patria; todo como un reflejo fiel de la alta misión de los seres humanos
en su ruta sin fin ...
Apenas la sangre roja de sus años mozos palpitaba en sus venas, cuando
ya nos manifestaba sus ideas en la forma incontenible y fecunda de sus versos:

Y, al son de sutil flauta de extraña melodía,
probé, en jícara de oro, el néctar de los sueños ...
De esa raza nuestra, hecha de piedra y de bronce, que ha forjado su destino indómito a fuerza de brazos y de espíritu, de chispazos de luz y de heroísmo, sigámoslo en su poesía:

Yo vengo de esa raza, cuya grandeza ida
es gigantesca cumbre coronada de flores,

El título pertenece al cubano Enrique Lluria y corresponde
a la segunda parte de su libro ''Evolución Super Orgánica" que
en 190? dió a publicidad Francisco Ferrer. No porvenir de la
humanidad porque esta frase encierra algo reciamente científico,
como producto de laboratorio, sometido a la riourosa e inflexible
ley del análisis, como señalándonos un destin; cruel del que no
s~mos partícipe,s ni adeptos. En cambio, Humanidad del porvenir se acerca mas a nuestro temperamento, abre otros horizontes
a la imaginación, alimenta el espíritu y vigoriza el entendimiento.

El bardo Miguel D. Marlínez Rendón

asesiuand mis horas de. tristeza y de llanto,
manchad, con vuestras vidas, mi fatigada sien,
y haced de mis palabras un lujurioso canto
qlle vibre, por los siglos de los siglos ... ¡A.mén!
Los cambios inevitables en la trayectoria de la vida, hacen escribir al Poeta en su poesía clara y fecunda en imágenes:

vivo la intensa vida de las cosas de ayer
de los instantes locos, de los momentos cuerdos,
q11e con el bien pasaron y nunca han de volver.
La vida fué domando mi f ero= energía
inútiles mis oros, mis vasos, mis empeños ...
sé que la vida es algo,
pero algo que se acaba ...
¡El acabarse es su mejor virtud!

Fuerte, indomable, tosco. A veces, en mi vida,
asoma el trazo rudo de mis progenitores;

¡Oh mis filosofías!:
¡ La vida es tan pequeña
que cabe toda en un beso de amor!

Indomables, sañudos, artífices, creyentes ...
Como yo fuisteis todos, patriarcas soñadores
de fúnebres chimales y ajorcas relucientes.
Carne ardorosa, capaz de todas las invocaciones, pensamiento que junta
en un haz todas las emociones, los entusiasmos y las esperanzas, esa divina ilusión llena de espejismos y que el poeta los manifiesta en estos admirables
dísticos:'

•

Como lln manso venero, mi juvenilld claudica;
soy, como una ala rola, como esperan=a tmnca;
la vida mis internos espejismos complica
con sus torvos paisajes de tísica espelunca.
El mosto de las uvas frescas, al impulso reparador de los toneles con el
sabor de las amargas descepciones o de los triunfos estruendosos· la 'vida la
, amarga vida d_e los miserables, _de los que arrastran su miseria y su' trabajo ~or
e~ mundo l~evo al poeta a un bien logrado poema titulado "Hoz" que no me resisto a copiar porque refleja la inquietud de los tiempos nuevos.

Sonoras carcajadas, espumas de tus vinos,
esparcidos en esta floración de mis trinos;
báquicos impudores de sátiros tl'Uviesos,
ronda lasciva y mágica de rutilantes besos;
sangre de uvas maduras, pulpa de tus colmenas;
senos rojos y tersos, amplias caderas plenas;
redes, quemantes redes; redes enrojecidas
con que el vino aprisiona las vírgenes vencidas
¡oh, ronda de paganos y de monstruos lascivos!
agitad en mis versos los placeres furtivos;
pasad entre las castas figuras de mis trinos,
chorreantes las espaldas de vuestros rojos vinos;
moved gresca en la nítida soledad de mis lloros,
pisotead mis canciones con vllestros rubios coros;
abríos paso en ellas, caricias in/ernales,
y, en vez de tirsos mágicos, blandid rojos puñales:

Flor dentada del marlfrio
soga de acero del campesino,
pllñal curvado hacia el cora:ón del indio:
porque el tiempo alimenta
la mano nervuda que siega,
y la espiga vuélvese dura·
porque todos los hombre~ protestan
Y llega la hora del grifo:
Vibra, garfio de los tormentos libertarios
signo de Dios en las alturas
'
ceja del mundo.
'
DeJamos
'
este f'mal al poeta en sus versos incomparables, que son la prolon-

Pasa a la Pág. 8

.,

Armas y Letras + Pág. 2

Este libro de Enrique Lluria, publicado hace casi medio siglo, ha constituido un acontecimiento sociológico,
sobre todo en lengua castellana. La
critica periodística de entonces anunció su aparición como una novedad
cientificoliteraria no común en , nuestra lengua. De ahí que los sectores más
diversos, con sus propias reservas, hayan aceptado el libro, riguroso en su
contextura, pero sociológico en su fondo. Y por la audacia con que acometía la solución de los problemas y el
respeto que imponía su doctrina, desde
el eximio periodista madrileño Luis
Morote hasta el santurrón Luis López
Ballesteros, para tomar dos puntos
equidistantes, todos han saludado la
aparición de esta obra como el acontecimiento más significativo de aquel entonces.
La edición de La Escuela Moderna
lleva un epilogo de Carlos Maleto, creyente con Lluria en el porvenir inmediato de la humanidad, sometida a las
leyes de la mecánica universal, -llamada a realizar el desenvolvimiento esplendente y prodigioso a un mismo
tiempo-, pone de manifiesto ese futuro que a gritos clama el espíritu humano y que acicatea las ansias de la revolución. Su imaginación que encontraba entonces una fecha tope en 1925,
año de su fallecimiento, entreveía el
completo desenvolvimiento de las sociedades obreras como para formar
una sola federación de productores como l,o concebía Malatesta, trocándose
de nacionales en internacionales, sirviendo de unión entre el productor y el
consumidor, eliminando el salario vil
y estableciendo un régimen de justicia
sobre todo desde el punto de vista económico.
Enrique Lluria arribó a las conclusiones más originales y ha tenido vuelo y perspectiva para ver el futuro con
un cuarto o medio siglo antes que el
común de los mortales, anticipo del
tiempo a donde los hombres no alcanzan muchas veces con una vida normal
dentro de nuestra civilización capitalista.
Profeta como Nicolai en cuanto a la
liberación del individuo mediante el
triunfo de la máquina, Enrique Lluria
ha previsto entonces que el hombre podría redimirse de estar sometido a la
acción de vender, comprar, engañar,
falsificar, enriquecerse arruinando a
los demás, con todos los horrores del
mercantilismo actual, confiando en que
las asociaciones, al progresar en número, en fuerza y en medios de asimilación del personal técnico -hoy fuera
del movimiento económico obrero, pero que mañana se verán arrastrados
por él- organizarán la producción sobre bases racionales, equitativamente
justas. Porque es hora de que la sociedad asegure el bienestar para todos y
haga circular ese bienestar como agua
de los ríos, como el aire en el cielo infinito y el calor del sol en el espacio,

de modo que todo sea de todos y para
provecho de todos.
Enrique Lluria, pese a haber tenido
una gran actuación en el movimiento
científico literario español, no es suficientemente conocido como para apreciar en conjunto el vigor de sus ideas.
Hombre hecho al estudio como Tárrida del :\lármol y Pellicer Paraire, su
labor en forma de libro comienza con
"El medio social y la perfectibilidad
de la salud" que apareció poco después de doctorarse en medicina en la
L'niversidad de Barcelona. Espíritu
dinámico e investigador de nota -habia nacido en Matanzas, Cuba, el 23 de
febrero de 1863 y falleció en Cienfuegos el 6 de octubre de 1925- inició sus
estudios de medicina en la Universidad de La Habana, que terminó en Cataluña. De ahi pasó al Hospital Necker, de París, para hacer prácticas,
donde se internó, despertando sus conocimientos la admiración del Dr. Guyan que a la sazón dirigia el Instituto.
Reacio a toda imposición como al
arcaísmo en ciencias e i~eas, cambió
las rutinarias orientaciones que en urología se practicaban con su descubrimiento del cateterismo de los uréteres
y fué el primero que coloreó con azul
de metileno los linfáticos de la vejiga
que no habían sido aun estudiados al
microscopio. A él se le debe también
el original y nuevo procedimiento de
fijar el riñón móvil, sin necesidad de
intervenir quirúrgicamente.
Establecido posteriormente en Madrid, alli se dedicó a profundos estudios sociológicos, que alternaba con
una ayudantía al lado de Santiago Ramón y Cajal, y tanto fué el aprecio en
que' el sabio español tenía por los conocimientos científicos y dones espirituales de Lluria que le hizo participe
y colaborador en los modernos métodos histológicos que abrieron tan amplios campos a las investigaciones del
cerebro humano. Fruto de ese tráfico
de ideas y pensamientos fué su obra
"Evolución Super Orgánica de los seres Humanos", que prologó Ramón y
Cajal y la segunda parte del mismo libro "Humanidad del Porvenir", ambos
editados por Ferrer.
El prólogo a este libro entraña todo
un testamento del mundialmente reconocido sabio español, que veía en el
hombre social "de hoy, adulterado por
la morbosa adaptación al capital", una
derrota intermitente "que viene a ser
una mezcla extraña de civilización y
barbarismo. Piensa y siente, al parecer, como un cristiano, pero obra a la
manera de un ciudadano de las aristocráticas e inhumanas repúblicas antiguas. La esfera de la inteligencia ha
crecido tanto como menguado la de la
voluntad. Cada día más refractario al
sentimiento de justicia, la sociedad actual nos da el triste y paradógico espectáculo de un mundo al revés; arriba, entronizados y venerados el vicio
·y la holganza; abajo, luchando con el

hambre y el dolor, los laboriosos y los
útiles, es decir, las cabezas que, según
diría Spencer, han adaptado mejor
-aguijoneados por la dura necesidad,
soberano escultor de la arcilla nerviosa- las relaciones dinámicas internas
a las externas. De donde la inevitable
decadencia y estancamiento de la raza
humana o puesto que las organizaciones superiores adaptadas, consumidas
por el sobretrabajo y la miseria- caen
en la esterilidad y dejan ruin descendencia, diezmada por las infecciones,
en tanto que, al contrario, los zánganos, los inadaptables, los indigentes del
espíritu, ahitos de placeres, incuban
prole robusta, perpetuando de esta
esta suerte el peso muerto de la máquina social".
"N'o rigen, pues, para el hombre ciYilizado -continúa Ramón y Cajallos principios de la selección del más
apto ni prevalece en la lucha por la
vida la casta de los mejores; antes
bien, la adaptación se ajusta a una condición artificial extraorgánica, por
cierto desconocida del resto de la animalidad y semillero inagotable de estancamientos, retrocesos y organizaciones aberrantes, a saber: la adquisición
Y goce del capital con el fin exclusivo
de garantizar la perennidad de la holganza de unos pocos y el aumento incesante de los parásitos del trabajo.
Con que el tipo humano, oscilando perpetuamente de la miseria a la abundancia desde la anemia a la plétora,
viene a ser algo extraño e incomprensible; una especie de vesánico aquejado de la rara manía de imponer el
hambre a los demás para procurarse
la soberana voluptuosidad de suicidarse de hartura."
"De acuerdo con Lluria, estimo que
los únicos capitales antropológicamente legítimos son la organización humana y las fuerzas de la naturaleza, factores de producción que no podrán
marchar en consonancia con la justicia Y la ley evolutiva, sino a condición
de ser colectivamente fomentados y
administrados. La tierra para todos
las energías para todos: he aquí la di~
visa de la sociedad del porvenir. Urge,
pues, reintegrar el hombre en las leyes
de la evolución, devolver al capital, secuestrado en provecho de unos pocos,
al acervo común de la colectividad,
continuar, en fin, la historia biológica
de la raza humana, estancada por el
egoísmo y la injusticia de tres mil años
de civilización".
Enrique Lluria, al estudiar las leyes
de la adaptación, la génesis del sistema nervioso, la filogenia y ontogenia
de la neurona y los ritmos de la organización y adaptación psíquica, estima
que el individuo, sometido a la dura
disciplina del salario, actúa primitivamente, como bárbaro, sin medir el alcance ni valor de su actividad. Como
quiera que todos sus movimientos obedecen a un principio automático por
Yia de la ruda labor a que es sometido,
que la insensibilidad como para rebelarse, este juego de cavilaciones le lleva al estudio de la lucha de clases y del
concepto de la igualdad, medios por
los cuales únicamente el hombre podrá
situarse en el centro de la naturaleza.
"La lucha entre el capital y el trabajo
triunfador éste, no conducirá al resul~
tado apetecido. La responsabilidad no
es del capital ni de los capitalistas; el
mal está en la organización social. La
sociedad vive en un error profundo en
lo que se refiere a la propiedad; ha
escogido un medio mezquino, el dinero, en vez del gran patrimonio de la
naturaleza, que de derecho le pertenece, como está confirmado por la teoría
de la evolución" y en tanto la comprensión no elimine este concepto,
irremisiblemente la sociedad estará dí~idida entre explotados y explotadores, pobres y ricos, poetas y coi:nerciantes. "Cuando desaparezca el capi-

Armb1 y tetras + Pag. 3

tal, desaparecerá también la lucha de
clases."
"La producción actual, obra de una
minoría ha m b r i en ta e inadecuada
-prosigue Ramón y Cajal- es deficiente con relación a las necesidades
de la raza. Divorciada de las leyes naturales, nuestro cerebro no rinde sino
frutos desmedrados y escasos. Y como
indeclinable consecuencia de la penuria alimenticia de los riesgos del sobretrabajo de los demás, prodúcese el
dolor moral y físico, la miseria fisiológica, la degeneración de la especie y,
en la esfera moral, el odio de clases y
el despego de la vida".
La naturaleza, dice Lluria, tiene un
modo de proceder lógico que da a sus
fenómenos regularidad y por eso es
posible, examinando una serie de hechos que forman sistema, erigir una
ley. La lucha por la vida está inspirada o deducida de una serie de observaciones naturales, pero no a la sociedad
actual, obedeciendo a una organización
que gira o evoluciona toda ella sobre
una base, que no reconoce ninguna ley
ni principio natural, sino un principio
arbitrario y en contraposición con las
leyes naturales como es el capital. De
ahí la injusticia sin medida ni control,
el desenfreno bárbaro de aniquilar al
débil, en el instinto primitivo de bestia de comer y dormir. Porque la sociedad actual descansa en ésto. Todas
las satisfacciones responden a un deseo mórbido de hartarse. Y para ello
el individuo se agita, corre, se destroza por llegar antes, alcanzar la fortuna
a corto plazo, enriquecerse de la noche
para la mañana, sin importarle el que
queda atrás, el que sucumbe y muere.
Lluria no reconoce carácter de derecho natural a la propiedad. Por eso no
dice con Proudhon que la propiedad
es un robo. Cree que, dada la organización social presente, la humanidad
no ha podido ser de una manera distinta de la que es, sino que, necesariamente, tiene que mostrarse egoísta
porque así lo requiere el concepto d~
la propiedad. La humanidad que durante siglos viene aceptando como cosa natural la propiedad individual,
cree en este concepto como en un articulo de fe. Las religiones, las filosofías cambian, siempre que ideas nuevas, más lógicas y más bellas, las puedan reemplazar, y a este propósito se
aplica lo que dice Augusto Comte de
"que no se destruye sino aquello que
se restituye". Las religiones y las filosofías se han sucedido unas a otras·
en cambio, la cuestión económica, l~
del capital y el trabajo, parecen tener
en la conciencia humana más hondas
raíces, porque prevalecen, mientras a
su alrededor nacen y mueren, imperan
Y desaparecen los dioses y los genios.
Las ideas obedecen a la inercia, como las rocas, y si la humanidad no
marcha o no prospera en la medida
que los tiempos reclaman, es porque es
muchísimo mayor el n-µmero de cerebros inertes que el de los activos, y la
balanza se inclina siempre al lado del
peso mayor. Las revoluciones surgen
Y triunfan fatalmente cuando las ideas
fuerza de ciertos cerebros, es mayo;
que la inercia de los unos y la neutralidad de los más. El progreso de la
humanidad está en razón directa de la
fuerza en las ideas.
La cuestión económica, continúa
Lluria, ha resistido al embate de los
tiempos y de las revoluciones, porque
no se ha concretado aún la fórmula del
porvenir. Si la cuestión económica es
tan antigua como el mundo, la sociología, en cambio, es una ciencia de ayer,
porque es la tributaria de la ciencia
biológica, como ésta lo es a su vez de
las ciencias físico-químicas, y era menester que progresaran los antecedentes para que siguieran los consecuentes. La sociología no ha tenido aun
tiempo de integrarse en la ley de la
Pasa a la Pág. 7

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La Exposición de Pinturas

, Jósé Guadalupe Ramírez"

La Sección de Artes Plásticas del Departamento de Acción

Al presentar esta exposición de las comprender la llamada pintura absobras de José Guadalupe Ramírez fue- tracta a ultranza y casi de moda; pero
ra del recinto universitario, gracias a hay que insistir en que se trata de un
la generosidad de Galerías Artísticas, pintor dedicado a su expresión genuiS. .4.., la Universidad cumple con el de- na. Por su limpieza artística, los inber de llenar el renglón correspondien- flujos extraños a nuestra realidad surte a la di{ 11sión y conocimiento de las gen eventualmente durante el examen
artes plásticas regionales, con la obra de sus obras.
de un artista salido &lt;le su propio seno
y que habrá de ganar para ella prestigio y nombradía.

Social de la Universidad presentó, como fruto de la labor anual
de dicha Institución, la valiosa Exposición pictórica "JOSE GUADALUPE RAMIREZ", que corresponde precisamente al Director de este Plantel, que de algunos años a esta parte --consagrado devota y asiduamente al arte pictórico-, ha logrado la meta
expresiva de su estética al través de la veintena de destacados y
relevantes cuadros expuestos el viernes 7 de los corrientes en

PROBLEMA Y SU EN'CXCIADO

Lic. Raúl Rangel Frías.

Galerías Artísticas, S. A., ante un numeroso público de exper~
tos y de elementos universitarios, que aquilataron juiciosamente
el acervo artístico del joven y ya prestigioso pintor regiomontano.
La ceremonia inaugural, celebrada a
las 19.30 horas en Galerías Artísticas,
, S, A,, fué presidida por el Sr. Lic. Raúl
Rangel Frías, Rector de la Universidad
de Nuevo León y por el Sr. Lic. Fídencio de la Fuente Olivares, Jefe del Departamento de Acción Social de la Universidad, a quienes acompañaron, entre otras personas, los Sres. Líe. Amadeo Garza Treviño, Dr. Arturo S, Martínez, Prof. Guadalupe Lozano y un nutrido grupo de maestros y alumnos de
la Facultad de Filosofía y Letras de
nuestra Casa de Estudios, así como la
Srita. Eladia Faraudo, Directora del
Centro artístico mencionado y el Sr.
Juan Ramón Francés, funcionario de
dicha empresa.
La exposición fué ilustrada con un
artístico catálogo, que fue distribuido

Peregrinos

profusamente entre los asistentes, quienes pudieron imponerse de la nómina
de piezas exponentes, que es como sigue: Peregrinos, Mujeres Caminando,
La Espera, La Despedida, La Visita,
Los Esposos, Mujeres Caminando (variación), Maternidad, Plañideras (tres
diversos ejemplares), La Danza, Las
Bailadoras, El Andar de Lola Ochoa,
Mujeres Tehuanas, Tehuanas, Mercado
Jucbiteco, El Luto, En Marcha y Cruzando el Río.
Con el propósito de ilustrar mejor esta nota informativa, ARMAS Y LETRAS
consigna en sus páginas la presentación debida al Sr. Lic. Raúl Rangel
Frías, que aparece en las páginas del
Catálogo de la Exposición "JOSE GUADALUPE RAMIREZ", así como la nota
escrita sobre este evento cultural por
el Sr. Dr. Federico Uribe, Maestro de
la Facultad de Filosofía y Letras universitaria.

PRESENTACION
La Universidad de Nuevo León, por
conducto del Departamento ae Acción
Social Universitaria, presenta en esta
oportunidad un lote de las obras pictóricas más recientes de José Guadalupe
Ramírez, perteneciente a las nuevas
generaciones de artistas que se han venido significando en la ciudad de Monterrey.
La obra artística del pintor Ramírez,
es el resultado de una labor casi autodidacta. Hizo sus primeros estudios
formales en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Nuevo León,
bajo la dirección artística de la pintora Carmen Cortés, cuando sus inquietudes artísticas se orientaban hacia el
impresionismo. Posteriormente ha seguido avanzando en su producción artística, seducido por las corrientes de
la pintura mexicana contemporánea.
·Ramírez es ya conocido en el ambiente artístico de Monterrey, donde
ha presentado en otras ocasiones su
labor, que se caracteriza por la originalidad en el tratamiento del color Y
por la solución que da a la composición de sus pinturas.

La De.• pedida

Armas y Letras+ Pag. 4

Los cuadros que ahora presenta a la
consideración del público de la ciudad
desarrollan una temática puramente
humana donde las formas y los colores
se transforman en el lenguaje plástico
que el pintor utiliza para dar mayor
expresión a su obra. El artista ha ido
logrando poco a poco su formación es•
tética, al punto de que ahora se descubr.en en ella nuevas y mejores excelencias.

* * *
JOSE GUADALUPE RAMIREZ
Dr. Federico Uribe.
Ya en todo el ambiente universitario
neolonés, es conocido y cordialmente
estimado el estilo pictórico de José
Guadalupe Ramírez, Jefe de la Sección
de Artes Plásticas de nuestra Universidad de Nuevo León.
La juvenil inspiración del pintor que
en sus últimos viajes a ]a Capital de
la República, atrajo para las actividades artísticas en Monterrey una oportuna atención; satisfactorio episodio
que apuradamente puede explicarse en
los contornos de la lógica, puesto que
José Guadalupe Ramírez, apenas ha
)]evado a mostrar, casi nada de su pertinaz y constante labor. Sin embargo,
en México, D. F., lo ocasionalmente conocido del maestro de la Escuela de
Artes Plásticas, reconcentró juicios y
apegos que pudieron traducirse, hasta
en Jo pragmático y ostentoso de mercado digno para sus cuadros.
Y se sabe bien que él no ha andado
jamás urgido de clientes, ni acaudalados ni medianos; ha podido observar
las ingratas distorsiones artísticas, que
se originan en pintar no para perseguir artísticamente la belleza; sino para obtener comercialmente un precio.
Larga y descendente y amarga tendría
que ser la lista, de emprenderla con la
nómina de todos quienes circulan por
ahí, lamentablemente sumisos al encarguito del parecido, de 1a anécdota y
del pompier. Ramírez trabaja en el
ahinco de correlacionarse con la belleza, con la auténtica, palpitante en
nuestra realidad mexicana, que con
nobleza tan inusitada, ha sacudido y
prestigiado nuestra sensibilidad y que
últimamente, levantó la resonancia admirativa de medio planeta desde el
centro focal de la exhibición en París.
Procura ser lealmente mexicano, aunque durante su preparación y sus estudios, haya debido atravesar compaginaciones sucesivas según influencias
más o menos notables, en nuestra propia pintura nacional; algunas de las
realizaciones mas reconocidas de este
artista, verbi gratia, los búcaros enflo- .
rados en tratamiento monocromático,
constituyen para los entendidos, una
especie de lujoso alarde de técnica y
de oficio, en recuerdo de algunos y de
otras de ascendencia francesa como el
puntillismo. Otras composiciones tales
como la introspectiva pareja que colaboran a formar por un lado, un enmascarado Narciso visible como todo
verdadero únicamente para sí mismo
(cuadro ventajosamente vendido) Y
cierta luna coqueta, igualmente abismada ante el vacío de su espejo mientras se peina, ciertamente que también
señalan el repaso de Ramirez, atento a

Si el Maestro Ramírez ha tenido que
someterse disciplinadamente a las peripecias del estudio y a los rigores del
ensayo a incertidumbres de la tentativa, ello es notorio que acontece porque
vive con honradez la problemática mexicana de la sensibilidad artística expresiva. No es un teorizador ni menos
un sectario. De manera que resulta,
que en la trayectoria completa de sus
cuadros, a partir de los primeros que
expuso en Monterrey, avanzando hacia
los más recientes que ya pueden verse
en público, , la temática y el trazo, la
composición y el colorido, el estilo de
buscar la luz por el espacio y de disponerla según las figuras, permiten determinar la textura y la configuración
de una personalidad ya en su propio
camino, de regreso de modismos y de
amaneramientos ajenos: es en verdarl,
una seria exposición la que hace el
Maestro Ramirez con la cosecha de sus
últimos cuadros; y una inapelable demostración ele la imrortancia de las
dedicaciones universitarias en Nuevo
León, por .el ámbito de ]as disciplinas
estéticas.

Mujeres Caminando

La Rsflern

Armas y Letras + Pág. 5

�JOSE ·TORIEIO...
lliene de la ta. Pág.
los otros. Se olvidan de sí mismos.
Han transcurrido su vida recuperando
cosas olvidadas, precisando detalles
minuciosos. Entre el caudal de ese olvido general, van quedando desteñidos
y se dispersan y se diluyen en la polvareda que levantaron al caminar entre sepulcros.
El Sr. Lic. Don José Toribio Medina
llegado a la vida en Santiago de Chile,
el 21 de Octubre de este año hace eien,
muerto hace 22, graduado legisperito
a los 21, mereció a los 40 ser citado con
la ejemplar cortesía que distinguió a
Don Marcelino Menéndez Pelayo en la
calidad de compilador honesto de noticias "de especial interés" (Poes. Hisp.Amer. I-61; Ed. Nacl. de las Ob. Comp.
de M.P., XXVII; Consj. Sup. de Inv.
Cient.; Santander MCMXLVIII) tanto
en cuanto se refiere a México, como a
Guatemala (ib. id, pg. 171), a Cuba en
el mismo nivel de Bachiller y Morales
a pesar de la promesa de éste de diez
volúmenes suspensa en sólo el primero para aquel entonces (1911) o a la
propia Patria del Lic. Medina (ib. id.
11-pg. 239, nt.) con el definitivo elogio,
al juzgar de la una y de la otra del investigador chileno, "obra de grande
erudición, que nos ha sido muy útil...".
En el propio texto escolar, Compendio
de Ilisl. Univ. de la Liter. del Dr. Don
Agustín Millares Cario (Ed. Esfinge,
~iéx. 1943) se consagra a Don José Toribio Medina, en la pluma y en el juicio del enterado latinista y consumado erudito "maestro de la bibliografía
americana" (pgs. 529-530) dicho y
asentado por alguien cuya máxima especialidad lo es la erudición bibliográfica, con el explicable asombro, al hablar de "una producción que rebasa la
cifra de 300 volúmenes" por completo
diverso, ciertamente, del "stupendous,
a list of his works would exceed 300
titles" de Parker (Chileans of To-Day;
snt. de Chile, 1920-Sg. Encyc. Brit. vol.
XV pg. 206, b).
Difícilmente puede estimarse, el que
sea necesario insistir sobre los merecimientos de alguien a cuya documentación, 1.'Índen su homenaje mas incondicional, criterios tan disímiles como
el de un i\lenéndez Pelayo -cauto y
mesurado habitualmente-, Millares
Cario -enterado pero premioso y urgido al redactar su obra citada- y
Parker, con el designio de aprovechar
que el Lic. Medina "spend... two years
travelling in the United States ..." y
con toda evidencia, piratescamente entusiasmado con el dato de "a dangerous
journey into Araucania ..." y sin la
menor sombra de duda, por el material
para leyenda negra de Tribunales del
Santo Oficio en América, una de tantas
hermosas investigaciones de Don José
Toribio Medina.
El nuestro personal caso, como mexicanos, tras haber hecho las anotaciones con las que se tachó gran parte de
cierto ruido conmemorativo respecto
al establecimiento de la imprenta en
:.\léxico, hace años, según los datos fundamentales del estudio correspondiente del Lic. Medina y de haber señalado
la sospechosa coincidencia de publicai·
"colecciones de documentos" no en 30
tomos como los trabajados por Don José Toribio, sino casi un cuarto de siglo
más tarde que los suyos, lo que más
austeramente nos convence y con más
honda cordialidad nos encariña y relaciona con la obra del doctor chileno,
es el amplio ademán compren.sivo con
el que, sin atropellos ni exhibiciones,
abarca en su obra la verdadera realidad de nuestra estirpe, la hispanoamericanidad.
En los mismos cuadros esquemáticos
de Gándara-y Miranda (E.P.E.S.A. Hist.
de la Lit. Esp. s/f, Madrid) resecos a
más no poder se reconoce en la pag.

115 "la gran influencia pedagógica y
literaria que ejercieron en este país
(Chile) dos ilustres maestros extranjeros, el español José Joaquín de Mora
(1783-1864) y venezolano (sic) Andrés
Bello" que en la opinión de la obra
aludida, destacan "una generación literaria chilena muy preocupada por las
cuestiones filológicas y críticas". Agrupan los cuadros con esas peculiaridades, a Vicuña, Amunátegui, Lastarría
y a Barrios Arana entre quienes el penúltimo ante Don José Gaos (Ant. del
Pens. de Leng. Esp. en la Ed. Contemp.;
Ed. Séneca, Méx. 1945, lntd. XLIX) mereció el honor de quedar incluso en la
importante Antología del antiguo Sr.
Rector de la Universidad Central de
:.\Iadrid. De paso se obtiene, con la
ennumeración de los prosecutores del
maestro de Bolívar, un contorno psicogramático y existencial bastante completo, corno para juzgarlo típico en la
"generación" a la que vino a pertenecer el Lic. Don Jo,sé Toribio Medina;
ya que igual vida diplomática en la
circunvecindad de Chile y en Madrid,
de la antigua :Metrópoli, lo configuran
como persona preparada al grado de
merecer la referencia "an excellent education" en el repaso de Parker (vd.
sp.) Precisamente la articulación de
páginas paradigmáticas en la manera
antológica trabajada por el Dr. Don
José Gaos, ilumina como suelen todos
sus escritos, ese amor a lo propio y auténtico que haría inexplicable, la no
inclusión de selecciones del Lic. Medina, de desconocerse el criterio al que
sometió la suya el Dr. Gaos.
Tanto la voluminosa controversia sobre Bolívar y su pretendida doctrina,
(Cuad. Hist. de las Ind. S. de Madariaga, Bns. Ara. y Bolivm· Ed. Hermes,
Méx. 1951) como las consecuencias inferibles de la casi aristotélica o platónica actitud de Don Andrés ante su discípulo por los Andes, como las resonancias todavía actuales de la investigación e intento de poner orden respecto al trauma de nuestra separación,
siquiera haya sido ésta tan sólo política, como certeramente lo vió Vossler
(lnt. a la Lit. Esp. del Sg. de Oro, Bns.
Ars. 1945, pg. 15) y pasajera y primeriza, con desembocadura en un mayor
arraigo por cuanto toca a lo espiritual, a lo cual laboriosamente orientó
sus escritos el Lic. Medina, denotan ese
amor lo primero y la sensibilidad que
lo vive y que consagra su esfuerzo a
conservarlo como reliquia. No se detiene, sin embargo, ni la disciplina filológica de Don Jo~ Toribio Medina,
ni sus resultados críticos e históricos,
en el burocrático registro de datos o
únicamente en la compulsa erudita de
textos ni en la exhumación de hojarazca en los archivos. Cuando el Lic. Medina, con su atención y con su cariño,
avanza en actitud de monje mercedario a efectuar el rescate de verdades y
de episodios como los que estudió y
como los que aclaró, relativamente a
:.\léxico, la personalidad austera del investigador chileno se recubre y se rodea como con gasas luminosas. La distancia al primer siglo de su nacimiento
nos lo matiza como a un precursor, de
algo que ya es tiempo de que decidamos todos los hispanoamericanos: emprender con la nobleza y con el desinterés, conque vemos que trabajan en
ello, un Gaos o un l\féndez Plancarte
(El Pens. de Amér .) . Debe lo tal vivirse como nuestro primer apasionamiento. Hay que reconocernos principiando a ser esto que somos, en el estallido
y en la lastimadura de nuestro conflicto germinal. Aunque no se lo alcance
o caprichosamente se pretenda no reconocerlo, ya el Sr. Rector de la Universidad de Nuevo León, al conjurar
evocativamente la personalidad de un
historiador mexicano muerto joven,
(Universidad, Niím., 10, XII-1951, pgs.
(Pasa a la Pág. 8)

.

SOBRE LH CIUDHD
UNIVERSITHRIH DEL NORTE
DIARIO OFICIAL
Organo del Gobierno Constitucional de
los Estados Unidos Mexicanos
SECCION PRIMERA
Tomo CXCIV
Núm. 50
México, ~liércoles 29 de Octubre
de 1952
SECRETARIA DE BIENES NACIONALES E JXSPECCION ADMINISTRATIVA
DECRETO que declara que forma parte del dominio público nacional el
terreno con superficie aproximada
de 334-36-58 hectáreas, ubicado en
Monterrey, N. L., con las colindancías que el mismo especifica. Páginas 10 y 11.
Al margen un sello con el Escudo
Nacional, que dice: Estados Unidos
Mexicanos.-Presidenéia de la República.
~HGUEL ALEMAN, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes, sabed:
Que con las facultades que me con- 1
fieren las fracciones I y II del artículo
9o. y 38 de la Ley General de Bienes
Nacionales, y
CONSIDERANDO:
PRU1ERO.-Que desde el año de
1924 el Gobierno Federal inició la ocupación de algunos de los terrenos que
actualmente comprende la Ciudad Militar de Monterrey, Nuevo León; y el
día 18 de enero de 1928 se dictó Decreto Presidencial expropiatorio de los
terrenos mencionados.
SEGUNDO.-Que con posterioridad
y por diversos títulos la Nación ha adquirido y poseído mayor cantidad de
terrenos, hasta completar la superficie
aproximada de 334-36-58 hectáreas, que
constituyen la extensión total utilizada en la Ciudad Militar de Monterrey;
TERCERO.-Que es preciso formular la declaración categórica, en los términos consignados por la fracción I
del artículo 9o. de la Ley General de
Bienes Nacionales, de que el repetido
inmueble forma parte del dominio público nacional;
CUARTO.-Que el predio aludido,
no es ya adecuado para el fin al que
se ha venido destinando, por su ubicación dentro de la ciudad de Monterrey por lo que se ha resuelto utilizarlo en la siguiente forma: 150-80 hectáreas aproximadamente, seguirán al servicio de los Ferrocarriles Nacionales
de México; 5 7 hectáreas aproximadamente, para el establecimiento de la
Colonia Militar autorizada por Decreto
Presidencial de 17 de noviembre de
1950 Y el resto o sea la superficie aproximada de 126-56-58 hectáreas, se destinarán al Gobierno del Estado de Nuevo León, a fin de que se erija la Ciudad l'niversitaria de Monterrey.
QUINTO.-Que es de estricta necesidad la existencia de un campo militar
en la ciudad de Monterrey, y que el
Gobierno del Estado y el Patronato de
la Universidad de Nuevo León se han
obligado solidariamente, a cambio de
lo_s terrenos que se entregan para la
Cmdad Universitaria de Monterrey a
adquirir los terrenos y a construir ios
edificios que habrá de ocupar la nueva
Ciudad l\filitar de Monterrey, de acuerdo con los planes y especificaciones de

Armas y Letras + Pág. 6

la Secretaría de la Defensa Nacional y
bajo la vigilancia y supervisión de la
de Bienes Nacionales e Inspección Administrativa.
SEXTO.-Que por la ubicación de
los terrenos que se entregaran para la
Ciudad Universitaria de Monterrey y
por las construcciones que en ellos se
encuentran, seguramente su valor re,
sultará superior al de aquellos que se
utilicen para la nueva Ciudad Militar,
pero es conveniente que la diferencia
que resulte quede a favor del Gobierno
y Universidad de Nuevo León, por satisfacer esta una necesidad de evidente
interés general, por lo que he tenido a
bien dictar el siguiente
DECRETO:
1.-Se declara que forma parte del
dominio público nacional el terreno
con superficie aproximada de 334-36-58
hectáreas, ubicado en la ciudad de
Monterrey, Nuevo León, y que tiene las
siguientes colindancias: al Norte con
el Arroyo de Topo Chico y terrenos
que separan de la Colonia Anáhuac;
al Sur la Colonia Hidalgo y Campo de
Turismo California; al Oriente la Carretera i\léxico-Laredo y al Poniente la
Colonia Nil'ío Artillero y terrenos sin
construir.
11.-Se retira del servicio de la Secretaría de la Defensa Nacional el terreno descrito en el punto anterior.
III.-Se autoriza a la Secretaría de
Bienes Nacionales e Inspección Administrativa para donar condicionalmente al Gobierno del Estado de Nuevo
León la fracción de terreno de .....
126-56-58 hectáreas aproximadamente,
que se menciona en el apartado Cuarto de los considerandos de este Decreto, con las construcciones que en ella
se encuentren, para que se construya
en él la Ciudad Universitaria de Monterrey, Nuevo León.
IV.-La donación que se autoriza estará sujeta a la condición de que el Gobierno del Estado y el Patronato de la
Universidad de Nuevo León, adquieran
los terrenos y construyan los edificios
para la nueva Ciudad Militar de Monterrey. El incumplimiento de esta condición dará lugar a que la donación
quede sin efecto y la Federación recuperará desde luego el dominio de los
terrenos que se donan.
V.-En caso de que el Gobierno de
Nuevo León no utilice el citado terreno, precisamente en la construcción
de la Ciudad Universitaria de Monterrey, quedará sin efecto la donación y
la propiedad del terreno revertirá automáticamente a la Nación.
VI.-La propia Secretaría de Bienes
Nacionales e Inspección Administrativa realizará 1os trámites necesarios para la formalización del contrato de do•
nación.
TRANSITORIO
U~ICO.-Este Decreto surtirá efec·
tos a partir de su publicación en el
"Diario Oficial" de la Federación.
Dado en la residencia del Poder Ejecutivo Federal, en Los Pinos, Distrito
Federal, a los veinticuatro días del mes
de septiembre de mil novecientos cin·
cuenta y dos.-Miguel Alemán.-Rúbrica.-El Secretario de la Defensa Nacional, Gilberto R. Lomón.-Rúbrica.El Secretario de Bienes Nacionales e
Inspección Administrativa, Angel Car·
vajal.-Rúbrica.

HUMANIDAD
Viene de la Pág. 3
evolución porque el cerebro humano
no pudo desligarse todavía del peso
muerto en que la inteligencia representa el con·cepto de la propiedad acumulado durante tantos siglos.
Las condiciones económicas de la
vida han dividido a los hombres en
pastores y guerreros, patricios y plebeyos, nobles y pecheros, burgueses y
proletarios. Se trata de divisiones hijas de la época y de la ignorancia, de
lo que resulta que una parte de la humanidad ha vivido y vive a expensas
de la otra. De ahí el antagonismo muy
natural que constituye la lucha de clases. Correlativamente, con esa diferenciación de clase, se provoca la distinción de trato y de concepto que desemboca en la explotación del hombre
por el hombre, en esa denigrante condición a que le someten los tiempos
modernos. Lluria, hace medio siglo,
igual que Nicolai en la actualidad, juzgan que el hombre tiene que ser liberado por la máquina, su enemiga de
ayer. El patrón, capitalista, hasta ahora ha explotado al hombre y a la máquina en beneficio propio, considerando a ambos como cosas, como esclavos. Pero el dinero, nervio que hasta
ahora movió todas las voluntades, despertando todas las codicias, impulsando la inmensa mayoría de los crímenes
individuales y colectivos, el gran corruptor está perdiendo terreno. El capitalista ha cambiado también su propia filosofía desde el siglo pasado al
presente. La acumulación de capital,
en bienes físicos o en dinero ya no representan exactamente el verdadero
ideal, sino un medio, el más fácil, de
vivir, partiendo de la divisa que es
preferible mandar a ser mandado. El
dinero ya no es un medio de cambio
valedero en su plena totalidad. En muchas situaciones ya ha dejado de existir como medio de transacción en la
economía moderna. Poco a poco va
perdiendo su poderío y con él declinan todas las instituciones que a su
amparo viven y todas las actividades
que medran a su favor.
Por cierto que el obrero, el trabajador, el explotado por otro en provecho
del Estado o del capitalista, es reacio
a la concepción de ideas abstractas.
Especulando con esa resistencia a la
interpretación de las ideas, ha sido
materia de fácil combustión dentro del
actual sistema capitalista. Como no es
posible, en esta división de clases establecer un principio de justicia, al pobre, al débil, al explotado se le acusó
de ser el generador de todos los males
sociales. Si la humanidad padece privaciones, es porque el obrero no trabaja suficientemente, no produce en relación con las necesidades. Si hay
hartura, el capitalista tratará de desviar la superproducción hacia otros
rumbos para que el productor no se
sienta demasiado feliz, desahogado, y
trate de levantar cabeza. El es el culpable de todos los males de la sociedad. Contra él se redactaron todas las
leyes, reservándose a su favor todos los
derechos. El aporta soldados para la
guerra, mano de obra barata para todas las construcciones y actividades,
carne de explotación gratuita. A latigazos, su alma se fué templando desde
los tiempos más remotos de la historia.
El día que reaccione vigorosamente, es
indudable que el régimen capitalista
morirá sin remedio. La ley natural del
progreso lleva a la humanidad por ese
camino.
Tal estado de cosas no puede ser
eterno, dice Ramón y Caja!. "Tiempos
vendrán en que la ciencia ilumine conciencias y eleve los corazones. Y, entonces, desterrado el culto fetichista
del capital, el hombre habrá sido in-

corporado a las leyes de la evolución;
cuando, escudril'íadas y explotadas las
fuerzas naturales, el Cosmos trabaje
por nosotros, poniendo en acción infinitas máquinas y fabricando mercancías a precios irrisorios", cuando descubierto el secreto de la síntesis química, el ingeniero colabore sin el concurso de la tierra, la fécula, el gluten,
la albúmina y el azúcar y la grasa, utililizando la fuerza viYa de los rayos solares, y "el ocio bien ganado permita
la universalización de la ciencia y del
arte, y todos puedan saborear las inefables armonías que palpitan en el fondo de la naturaleza; cuando redimidos
por la solidaridad y el amor, todos nos
sintamos ondas de una misma corriente vital, células hermanas de un mismo cuerpo", habremos llegado, sin duda, al primer peldaño del gran edificio
social. "¡ Soberbio y alentador ideal,
que acaso un día se convierta en vida
y palpitante realidad. Creamos en él
para que tenga lugar su advenimiento;
porque en este bajo mundo sólo es realizable lo enérgicamente creído y esperado," dice el gran sabio español.
A la distancia de medio siglo, qué de
cambios no se han experimentado en
todos los órdenes de la vida científica
y social! Enrique Lluria, como todo
poeta, es más bien un profeta de los
tiempos modernos. Siempre la voz de
los poetas es el anticipo del tiempo.
De entonces acá, la técnica ha evolucionado tanto que, desde el punto de
vista mecánico constituye el asombro
de nuestros días. La máquina ha progresado a tal punto que una nación como Alemania, destrozada y derrotada
a bombazos en la última guerra, en el
intervalo de siete años está concurriendo en competencia con sus productos
en todos los mercados del mundo. Mas
no por ello el obrero se ha liberado de
ser un objeto, un factor de cotización,
un material negociable, una materia
prima al servicio de la bolsa, la banca
y el comercio. Si ayer ha sido una víctima de la máquina que le ha robado
el trabajo, dejándolo inerme, desamparado, abandonado a su mísera suerte
de desterrado en la tierra, hoy permanece en igual ritmo de actividad, impávido frente al progreso, aturdido ante
la máquina, a quien saluda con la cabeza descubierta. Dentro de un par de
al'íos el gran fenómeno ha de repetirse
inexorablemente si el productor no se
hace cargo de la máquina y la domestica para sus fines colectivistas.
Pero queremos dejar aquí constatadas las aseveraciones de Enrique Lluria y Ramón y Cajal, que mas bien son
predicciones. Por medio de la fotosíntesis, el hombre esta logrando uno de
los grandes asombros de la creación
intelectual humana. En materia de productos alimenticios y de uso doméstico, la ciencia ha remontado constelaciones inimaginables, lo mismo que el
progreso de la física con los medios de
transporte aéreo, los medios comunicativos y la radiotelevisión. A mayor progreso, la lógica consideraría como obligado un grado superior de libertad de
acción del individuo, particularmente
en cuanto a su redención. Sin embargo, el hombre continúa atado a las ruedas de la explotación. Apenas pronuncia algunas palabras de protesta, emite
algunos gemidos o se desahoga en actitudes de rebeldía. Mas Jo evidente es
que el productor no ha comprendido
aun su papel dentro de la sociedad, no
reconoce su propia importancia, no
quiere hacerse dueño de la situación.
Suyo es el mundo porque él es el que
trabaja. Está a su alcance. Todos lo~
elementos están a su disposición. Sólo
falta hacer uso de ellos. Si el proletariado no lo hace, es indudable que el
capitalista se siente muy cómodo y feliz en continuar obedeciendo al imperativo histórico de usufructuar el esfuerzo del hombre, la energía de la máquina, la influencia de la religión, el

Armas

y

poder de las instituciones civiles y los
conocimientos de la ciencia. Pero el
capitalista no es un culpable directo.
El es el producto del medio. Si él hace
uso de estos bienes no eje,cuta más que
un derecho natural de apropiación del
que otros no quisieron sacar rendimiento.
La ley de los principios económicos
en la sociedad moderna ha hecho comprender a la gran mayoría de las clases ilustradas que el único representante, auténtico con valor indiscutible,
es el individuo. Y no se les oculta que
los bienes terrenales pertenecen al conjunto de la comunidad, y no a una clase o número determinado de personas.
Así como la luz y el aire son de uso común, de igual modo la riqueza de nuestro suelo ha de ser distribuida en bien
de la colectividad. La naturaleza así lo
dispone. Ella no establece diferencias
fundamentales. Por asociación de
ideas, los burgueses y capitalistas, luego de lo observado en Rusia y España,
reconocen positivamente que el dia en
que los productores lo determinen, con
un movimiento de hombres reducirán
a escombros hasta los cimientos más
sólidos de nuestra organización. Pero,
entre tanto ello no ocurre, utilizan todos esos elementos en beneficio propio, porque están al alcance de su mano, se le permite disponer de ellos y
beneficiarse con el producto de su explotación.
Estamos de acuerdo que el comerciante, el negociante no es más que un
vil estafador, un explotador de marca
mayor. Pero esa es su ética. El no ejerce funciones de moralista; ni dicta cátedra de lógica ni en su filosofía establece relaciones entre lo justo y no injusto. El obedece al dios de la ganancia. Pero si perdonamos al caballo que
nos da de coces porque un tábano se
clavó sobre sus ancas, ¿por qué no analizar a fondo el ejercicio del burgués
y del capitalista en función de explotadores? En rigor de verdad -sin defender en un ápice la actividad de estas carcomas de la sociedad caP.italista- no existirá alguna falta de responsabilidad por parte de la misma clase
trabajadora? Nosotros hemos defendido y defenderemos al débil, frente al
poderoso, tenga éste o no razón. Pero
el proletario ha adoptado siempre la
posición del más cómodo. Con la miseria y la pobreza elaborarnos una filosofía que el tiempo se ha encargado de
destruir. No ofrece ninguna novedad
porque las épocas se modifican totalmente y el momento, que vivimos hace
cisco con los conceptos aparentemente
mas sólidos, con pasmosa facilidad.
Pero lo evidente, lo que no admite discusión es que la mecánica, la técnica y
la física, han cumplido ampliamente
con su misión. Pese a las dos últimas
guerras terroríficas, los adelantos de
la ciencia están aquí, a nuestra vista,
inmutables, como retándonos, acusándonos ante el tribunal de la justicia
verdadera. En cambio, nosotros, los
hombres de clase, el proletariado sumiso, aplastado, víctima de todos los
rigores morales y padecimientos, hemos permanecido en actitud pasiva,
dejando que el mundo siga su curso.
Con nuestros dolores y nuestros deseos
de rebelarnos, hemos frenado nuestros
instintos para no irritar a los poderosos, a los enemigos jurados. Y la revolución ha quedado por hacer, al menos
en nuestro concepto integral. Lo que
aparecía como inminente, por nuestra
pasividad, nuestra indolencia, por el
temor de morir, lo hemos postergado,
limitándonos a la condolencia, al llanto o a la queja. Y la sociedad actual es
demasiado materialista, cruel y fiera
como para detener su carro de violencias, para consolar al desventurado.
La ciencia ha cumplido y está realizan do su revolución. En esto, tanto
George Friedrich Nicolai, como Enrique Lluria y Santiago Ramón y Cajal

Letras + Pág. 7

han estado en lo cierto. La técnica ha
ido más allá de sus especulaciones. Por
el momento esa revolución industrial
no ofrece perspectivas de liberar al
hombre, pero al menos lo ha sometido,
lo ha obligado a seguir tras de sí, a
obedecerle. Pero no es porque la máquina responda a un ideal, sino porque
el hombre se ha olvidado de sí mismo.
:Narcotizado por los prejuicios de su
civilización, con los vapores del mosto
que él mismo se prepara, pierde los
sentidos, se extravía y no responde al
llamado de su conciencia. No! La revolución industrial, por el momento no
es más que el producto de una revolución pagada por el capitalismo. Como
producto de envilecimiento, es falso.
Es preciso que el esclavo, el proletariado, el asalariado haga su revolución, la
re,·olución social que redima al esclavo y al capitalista. Es preciso demostrar a los explotadores que en ideal y
en conciencia es nuestra clase la que
dicta leyes, impone sus dogmas e instituye sus normas de conducta. Hasta
aquí, el hombre ilustrado o medianamente culto ha fracasado; es necesario que el ignorante, guiado solamente
por la ubicación de las estrellas y el
instinto, intente liberarnos a todos.
Esa es nuestra única salvación. El
hombre que construye la máquina, que
realiza ecuaciones, que logra por medio del entendimiento dirigido combinar ideas y resolver problemas por
muy complicados que ellos sean, no
puede ser un criado del instrumento,
sino su propia alma. El hombre no
puede seguir detrás, sino delante de
la maquina. La revolución de la industria es un producto de la combinación de mecanismos, insensibles; el
hombre piensa y discurre: por encima
de los elementos, del tiempo y las circunstancias ha de estar el hombre restituido a su plena majestad. Y si el individuo ilustrado abandonó su puesto
de combate por su elevación, el proletario, el asalariado tiene el deber indiscutible de tomar en sus manos el estandarte que otros no supieron mantener
con dignidad.
Enlazando los trabajos de los más
eminentes biólogos a los grandes pensadores y sociólogos, Enrique Lluria,
en nombre de la ley de la evolución
que rige los seres, proclamó la "socialización de la naturaleza", que en Barcelona mereció personalmente el juicio elogioso del gran maestro Turró
"por el feliz hallazgo y la compacta
aleación de los datos irrebatibles de la
ciencia positiva con las especulaciones
ideales del progreso futuro". Y es que
el anarquista, arranca de los principios
científicos, sustentándose en la concepción fértil que conducirá a la humanidad del porvenir, dueña de su felicidad, a un perfeccionamiento indefinido. Y ha de lograrlo, si las clases humildes que al fin de cuentas sacaron a
la historia de todas las crisis, también
de esta se hacen un concepto de la revolución total. Las bases están echadas. Eliminando la jauría sanguinaria
que, azuzada en forma infamante, pretende destrozar al resto de la humanidad, habrá conquistado en el corazón
de cada individuo el mundo de la paz,
de la justicia y del amor.
Separada de él por el espacio de un
cuarto de siglo, la ciencia moderna ha
dejado atrás muchos conceptos y teorias. De poder observar los últimos
adelantos, él y Caja!, que miraban tan
lejos, podrían discurrir con libertad
sobre nuestro futuro inmediato. Poetas
profetas que eran, ambos quemaron
nervio y fósforo al servicio de la humanidad doliente y desamparada. Tras
rudo batallar, la 'tierra que lo viera nacer, llamó a Lluria a su seno, para ofrecerle descanso eterno a la edad de 62
aiios. El libro que comentamos, "Evolución Super-orgánica" -"Humanidad
del porvenir"- será por algunos años
todavía una obra maestra.

�de Monterrey. Presidente AdVitam del
Centro Literario de Monterrey, 1945.
PUESTOS PUBLICOS :-Diputado a
l'iene de la Pág. 2
las Legislaturas Federales XXIX YXXX.
Senador Suplente por el Estado de Nuegación de su vida, dedicados a su padre Do. Miguel F. l\fartinez, Maestro de vo León de la XX..."'&lt;.I. Director de la BiMaestros de Nuevo León y de la República Mexicana.
blioteca Pública de 1917-1919. Inspector Gral. de Monumentos ArqueológiSé que IJOY hacia tí porque me imantas;
cos en el Estado de Nuevo León de
y e11 atracción geométrica de mundos
1915-1920. Secretario Particular de la
como centro de lumbre te levantas;
Junta Nacional de la Campaña contra
un huracán de vórtices pro{undos
la Langosta. Jefe de Personal d.e la
me ha de llevar ¡Señor! ante tus plantas.
misma Junta. Jefe del Departamento
Administrativo de dicha Junta. SecreMartinez Rendón es un miembro Parlamentario; conocedor de los proto- tario Particular del Gobernador del Escolos del Estado; periodista vigoroso de izquierda; es un poeta que se ha trans- tado de Nuevo León de 1918. Jefe de
formado al compás de la vida, desde la poesía simplemente lírica y soñadora Empacadores del Departamento de Eshasta las creaciones serias del espíritu y de los conceptos materialistas de la tadística ~acional, 1927. Secretario
historia.
Particular del Jefe del Depto. de EstaNo ha buscado sus fuentes de inspiración en los caminos trillados de la vul- distica Nacional. Visitad o r Especial
garidad, sino en los jardines ocultos donde florecen los rosales de la elocuencia, del Depto. de Estadística Nacional.
de la virtud y de la justicia humanas.
Contador del Depto. de Estadística NaPertenece al grupo de los reformadores, de los que no gustan de doblar la cional. Jefe del Departamento de Purodilla ante los hombres y los ídolos, pero Que sí son reverentes y uncíosos ante blicidad de la Defensa Agrícola de la
la belleza y arte, ante los crepúsculos rojos del porvenir, llenos de inquietud, Secretaría de Agricultura y Fomento.
de miseria, de hambre, a veces de sangre palpitante y generosa.
Jefe de Biblioteca y Publicidad de la
Poeta que sabe medir sus fuerzas con los atletas de su pensamiento y los Secretaría de Comunicaciones y Obras
impulsos de su corazón.
Públicas. Oficial Mayor del DepartaCima coronada de nieve que proyecta su blancura en los fértiles valles de mento Autónomo de Estadística Naciola Patria; índice que señala caminos de altura; ojo avisor de la ceja enmaraña- nal. Jefe de la Oficina de Inspección
da pleno ne inquietudes que refleja las proyecciones de su espíritu siempre re- del Depto. Federal del Trabajo. Jefe de
belde y soñador en los surcos de la lírica nuestra.
la Oficina de Concentración de FonUltimos reflrjos de una tarde majestuosa que han de formar el galardón dos en la Dirección General de Cosupremo que perpetúe la floración de sus pensamientos por encima de las ase- rreos. Jefe del Departamento de Gochanzas de la vida y de la muerte.
bernación de la Secretaría de Gobernación. Secretario Particular del C.
DATOS COMPLEMENTARIOS:-Na- cional", de Monterrey, N. L., 1917-1919. Secretario de Gobernación. Asesor de
ció en Monterrey, N. L., el 12 de ;\layo Director de la Revista "La Ilustración", la Secretaría de Comunicaciones y
de 1891. Sus padres fueron el Ing. y 1918-1919 en Monterrey, N. L. Miem- Obras Públicas. Jefe de la Oficina de
Maestro Do. Miguel F. Martinez y Sra. bro del "Pen Club". Director del Ma- Tránsito. Secretario Particular del C.
qazine Ilustrado de "El Nacional Revo- Gobernador de Nuevo León, 1936. DeJosefa Rendón de Martínez.
PREPARACION CULTURAL:-Uni- lucionario". Editorialista del diario "El legado de la Confederación Nacional
versitaria, Preparatoria. Altos Estudios: Instante". Director del Magazine ilus- Revolucionaria en Nuevo León, 1920.
Historia de México y Literatura caste- trado "El Insta_nte". Articulista de "El Senador Suplente por Nuevo León a la
llana y francesa. Conocimientos o es- Anti-Reeleccionista", periódico funda- XXXII Legislatura de la Unión. Subtudios artísticos: Literatura y Música. do por Madero. Redactor de "Pierrot", J efe de la Oficina de Tránsito y PoliConocimientos y Estudios Técnicos: 1909. "La Semana", 1915-1917. Jefe de cía de Caminos.
Estadística, Biblioteconomía y Sociolo- Redacción de Páginas Blancas, 1912.
gía. Conocimientos prácticos: Perio- Director de la Revista "Crisol" de la
dismo, Imprenta. Viajes o estancias en cual se acaba de publicar su número
el Extranjero: Estados Unidos de Nor- 100. Colaborador de la Revista "Pega(Viene de la Pág. 6)
teamérica y Guatemala.
zo". Colaborador de la Revista de ReOBRAS PUBLICADAS :-Poemas, :\lé- vistas. Corresponsal de "El Universal", 37 a 53) cita "desamor al indígena
xico, 1915. Palabras de Enseñanza, 1917-1920.
-obra de un mal entendido hispanisPoemas, 1914. "Carmina Aurea", PoeACTIVIDADES POLITICAS :-Miem- mo-" manquedad y perspectiva erróma, 1923. Biografía del Gral. Escobedo, bro del Comité Obregonista de Nuevo nea, que puede ya comprobarse supe1918. Discurso, cuasi una Biografía del León, 1920. Secretario General del Par- radas en los estudios de Don José ToSacerdote Fray Servando Teresa de tido Socialista Republicano de Nuevo ribio Medina, tanto como en las proMier .. "El País de la Riqueza, :\i_é xico", León, 1920-1924. Miembro de la Comi- longaciones de su actitud en tratadistraducido al inglés y al francés. Esta- sión de Prensa en el Comité Nacional tas como Don Salvador Toscano a quien
dísticas, compendios 1930. La Pobla- "Pro-Calles", 1924. Representante del el Sr. Lic. Rangel Frías alude. Quiere
ción de Nuevo León desde 1603 a 1929. E.O.Y. en la Campaña Pro-Obregón, decirse, corno lo vieron y lo practicaBiografía de Leona Vicario y Quintana 1928-1929. Secretario Gral. del mismo, ron aquellos clásicos de la realidad
Roo. "En Torno a la Poesía de l\fartí", asi como Director del "Crisol". Repre- histórica americana nuestra, que la
1933. Mensaje lírico de México. Entre- sentante de Nuevo León en el Primero veracidad aflictiva y conflictiva en que
vistas Imaginarias con Próceres ~fexi- y Segundo Congresos Nacionales de consistimos los hispanoamericanos, se
canos. Inquietudes de la Revolución. Ayuntamientos. Representante del Go- nutre amorosamente en la sangre y en
Homenaje a Monterrey, crítica poética bierno de Nuevo León en el Primer la sombra de los desprendimientos que
en el CCCL Aniversario de su funda- Congreso Nacional de Geogr!lfía. Re- nos violentan a separarnos. La obra
ción.
presentante del Gobierno de Nuevo toda del Lic. Don José Toribio Medina,
OBRAS E~ PREPARACION:-"An~ León en el Primer Congreso Nacional queda impregnada en el propósito de
selmo", libro de lectura cprriente para de Geografía. Representante del Go- restañar esas heridas y de aminorar
uso de los alumnos del 4o. año de edu- bierno de Nuevo León, en el Primer esa-s cicatrices. Para Vossler como se
cación elemental en las Escuelas Noc- Congreso Nacional de Caminos. Re- ha dicho, ya apenas queda nada; la
turnas.
presentante del Gobierno de Nuevo concordancia espiritual va elevándose
TROFEOS Y PRK\IIOS:- Flor ~atu- León, en el Segundo Congreso Nacio- a medida que lo material y mundano
ral de los Juegos Florales de la ciudad nal de Educación 1924.
se desvanece y se supera. En la opide México, 1915. Primer Premio en el
ACTIVIDADES SOCIALES :-Repre- nión del Lic. Don Salvador Toscano,
Concurso al Canto a Monterrey en el sentante de Nuevo León en el Primero puede la palpación todavía despertar
CCCL. Aniversario de su fundación. y Segundo Congreso Nacional de Es- dolores en heridas antiguas. La superMedalla de Oro en la Exposición de Se- critores. Redactor en la Primera y Se- vivencia de un hispanismo frente a un
villa 1930, por sus trabajos de estadís- gunda Reunión Nacional de Estadísti- pretendido indigenismo y el aprove-.
tica. Primer Premio en el Concurso ca. Secretario General del Bloque de chamiento por críticos irresponsables,
"La Lira de Plata" del Universal Grá- Obreros Intelectuales. Miembro de la que los manejan como conceptos cuanfico 1949. Primer Premio y Medalla de Asociación de Veteranos de la Revo- do ya tan sólo agonizan en palabras,
Oro por su biografía de Leona Vicario lución. Miembro del Sindicato de la puede gallardamente dirimirse en una
y Quintana Roo.
Prensa. Miembro del Sindicato S.C.O.P. síntesis espléndida pero nada más, a
ACTIVIDADES EDUCACIONALES:- Gran Orador de la Gran Logia de Nue- base del esfuerzo recordatorio y esclaProfesor de Educación Primaria, en vo León. Grados Masónicos del lo. recedor de una atención y de estudios
las Escuelas Normales de Nuevo León al 30.
como los que pueblan las páginas de
ACTIVIDADES CULTURALES:- "más de 300 volúmenes" que recogie1915-1920. Profesor de Historia de México y Gral. en el Colegio Civil del Es- ;\liembro (,le la Sociedad Mexicana de ron la obra del Lic. Don José Toribio
tado. Profesor de Historia General en Geografía y Estadistica. Miembro del Medina, sin distingos ni exclusividaCentro de Cultura de Nuevo León. des, sin egoísmos ni ruindad. Asi, anla Escuela Nacional Preparatoria.
ACTIVIDADES PERIODISTICAS:- Fundador de varios Sindicatos de Nue- te el panorama integro de nuestra proPropagandista y Redactor de varios vo León. Miembro de varias Socieda- sapia hispanoamericana, ejemplarmenperiódicos en la Campaña Maderista des Científicas Literarias de la Repú- te vivió _aquel sabio chileno, nacido
1910-1911. Director de "El Constitu- blicá. Miembro del Centro de Cultura hace un siglo.

MIGUEL D. MARTINEZ.

••

JOSE TOR/BIO...

Armas y Letras+ Pág. 8

A.las Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través · de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envios deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de habér señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universida~ de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique 1\fartínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1952, Año 9, No 11, Noviembre </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>José Guadalupe Ramírez</name>
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        <name>José Toribio Medina</name>
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        <name>Miguel D. Martínez Rendón</name>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año IX

Octubre de 1952

Núm. 10

A iniciativa de la Asociación
Mexicana de Sociología corres•
pondiente de la Asociación Internacional de Sociología de la
U.N.E.S.C.O., de la Academia
Mexicana de Ciencias Penales
y del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad
Autónoma de México, se celebró en nuestro solar universitario el III Congreso Nacional
de Sociología Criminal, en cuyo seno participaron los más
versados sociólogos y penalistas mexicanos de las diversas
Instituciones de Cultura de México y maestros universitarios
de nuestra Casa de Estudios,
que expusieron sus puntos de
vista sobre los problemas sociológicos y singularmente penalísticos.

Del primero al cinco del actual, en un ambiente grávido
de estímulo y de buenos pro•
pósitos, quedaron de manifies•
to, por la voz autorizada de
la membrecía congresional, los
complejos problemas a que se
refiere el Temario.
Fué loable la labor de esta
reunión nacional, cuyas miras
esenciales se encaminaron a
examinar a la luz de la verdad
los graves aspectos que el crímen plantea en una sociedad
que tiende día a día a depurar
w organismo, y a adoptar me•
didas aconsejables a los órganos legislativos para procribir
los factores originantes de la
Criminalidad y sus nefastas co•
rolarios.

Presidium del tercer Congreso de Sociología Criminal.

ron de valorar las causas promotoras del mal, y de proponer el saneamiento de dichas
lacras, destacaron algunas, cuyo contenido por su justeza y
objetividad, merecen ser tomadas en la cuenta y, consecuen•
De entre el innúmero acer- temente, incorporadas a la mo•
"º de ponencias que se ocupa- derna legislación penal.

Los resultados obtenidos por
esta Tercera Asamblea Nacional han sido por demás pródigos a la Sociedad Mexicana y
las leyes que la gobiernan.

telectualidad de México para
examinar dentro de su muros
ya prestigiosos, las cuestiones
sociales que mas aquejan ar
País. Por esta distinción, que
constituye un alto estímulo a
Por otro lado, la Universi- sus maestros y alumnos, se sien•
dad de Nuevo León ha sido se- te obligada a avanzar un paso
ñalada nuevamente por la in- más en el camino de la Verdad.
~

�TERCER CONGRESO.
NACIONAL DE SOCIO LOGIA

Por la Asociación Mexicana
de Sociología:

Lic. Ignacio Mejía M.

1.-Psiquiatría y Sociología criminal.
2.-Sociología Criminal y Patologia
social.
3.-La lucha contra los psicópatas
criminales.
4.-Los resentimientos sociales y la
criminalidad.
5.-Las deficiencias mentales y la delincuencia.

TEMARIO:

H),:_ÉL FACTOR SOCIAL Y LA DELINCUENCIA.

Lic. Salvador Chávez Hayhoe. Dr. AJ.
fonso Rojas Pérez Palacios. Líe. Luís
F. Martinez Mezquída. Dr. Edmundo
Buentello y Vílla.
Por el InstíÍuto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional:

CONVOCATORIA
La Asociación Mexicana de Sociología correpondiente de
la Asociación Internacional de Sociología de la UNESCO, la
Academia Mexicana de Ciencias Penales y el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de
México, bajo lo auspicios de la Univeridad de Nuevo León, convocan a los interesados en las Ciencias Sociales y a los penalistas
nacionales y extranjeros al Tercer Congreso Nacional de Sociología que versará exclusivamente sobre Sociología Criminal.
El Tercer Congreso Nacional de Sociología tendrá lugar en
la ciudad de Monterrey, Estado de Nuevo León, del 1 al 5 de
octubre de 1952 de acuerdo con las siguientes bases:
1~-Los objetivos fundamentales del
Tercer Congreso Nacional de Sociología son:
A) .-Estimular los estudios y las in•
vestigaciones de Sociología Criminal,
con el fin de aportar luces científicas '
a las diversas cuestiones que ofrece la
delincuencia en todas las socledades
humanas, como un medio de procurar en las mismas, la seguridad y e)
orden justos, bases fundamentales del
bienestar y del progreso sociales.
B).-Atraer la atención de los estudiosos de la Sociología y de los penalistas y criminólogos, sobre los pro~
blemas que ofrece en México la delin- •
cuencia en relación con las peculiaridades de nuestra realidad social, para
e~tablecer los principios científicos y
las consideraciones técnicas que coadyuven a la solución de tales problemas.
2~-En el Tercer Congreso Nacional
de Sociología no se tratarán asuntos
de política militante o temas religiosos.
3~-Podrán inscribirse en el Congreso, sin necesidad de cubrir cuota
alguna, las personas y las instituciones nacionales y extranjeras que deseen tomar parte en los trabajos correspondientes. Las instituciones serán representadas por el número de
delegados que acrediten.
4~-Se considerarán miembros activos del Congreso, con derecho a voz
y a voto: 1).-A los catedráticos de
Sociología, a los de Derecho Penal de
las Universidades e Institutos de la
República Mexicana, que concurran al
Congreso. 2) .-A quienes además de
inscribirse como tales, presenten algún trabajo sobre cualquier punto del
temario. 3) .-A los miembros de la
Asociación Mexicana de Sociología.
4) .-A los miembros de la Academia
Mexicana de Ciencias Penales. 5).- A
quienes acrediten su personalidad como répresentantes dé Universidades,
de Institutos Superiores de Cultura de
México y del extranjero, invitados.
5~- Son libres, el númer0, la extensión e idioma de los trabajos que se
presenten. Los mayores de 15 páginas, deberán llevar un resumen en cinco páginas como máximo del tema tratado y en su caso las conclusiones
respectivas.
6~-Los trabajos serán de dos clases a).- Estudios. b).- Ponencias. Las
ponencias · terminarán · con ·un pliego
ae conclusiones. Sólo se admitirán
trabajos en máquina a doble espacio,
papel tamaño carta, con d9s copias.
7~- Los trabajos se presentarán a
más tardar . e'i 15 de septiembre de

1952 en cualquiera de las siguientes
direcciones: Sr. Dr. Mariano Ruiz Punes, Academia Mexicana de Ciencias
Penales, San Juan de Letrán No. 9,
México ,D. F., Rep. Mexicana. Sr. Lic.
Raúl Rangel Frías, Universidad de
Nuevo León, Monterrey, N. L., Rep.
Mexicana, Sr. Dr. Lucio Mendieta
Núñez, calle del Licenciado Verdad
No. 3. México, D. F., Rep. Mexicana.
8~-Las personas e instituciones que
presenten trabajos recibirán un diploma de mención honorifica si lo acuerda el Congreso a propuesta de la Sección respectiva y un ejemplar de la
Memoria correspondiente sin costo al~
guno.
9~-EI Congreso se dividirá en el
número de Secciones que determine la
Comisión Organizadora, según la in~ole de los trabajos presentados.
La Sesiones serán Plenarias y Seccionales. Se tratarán en sesión plenaria: la inauguración y la clausura
del Congreso y el informe y aprobación en su caso, de los estudios y ponencias según dictamen de las secciov.es respectivas.
Las secciones trabajarán con el sistema de mesas redondas; en ellas se
leerán y discutirán los trabajos respectivos y se acordarán las conclusiones y las menciones honoríficas que
deban proponerse a la Asamblea General.
10~-EI Congreso funcionará de acuerdo con estas Bases y con el Reglamento aprobado por el Comité Directivo y la Comisión Organizadora.

COMITE DIRECTIVO:
DR. LUIS GARRIDO
Presidente de la Academia Mexicana
de Ciencias Penales.

SECCION I.-SOCIOLOGIA CRIMINAL GENERAL.
A).-VICIOS SOCIALES Y CRIMINALIDAD.
1.-Alcoholismo y Criminalidad.
2.-Tox"ícomanías y Criminalidad.
3.-La Prostitución como factor de
criminalidad.
4.-Los juegos de azar.
5.-La trata de blancas.
B).-EL MEDIO FISICO BIOLOGICO
Y LA CRIMINALIDAD.
1.-Geografía de la Delincuencia.
2.-Influencia del medio geográfico
en la criminalidad.
3.-Influencias cosmológicas en la
Criminalidad.
C).-EL FACTOR ECONOMICO Y LA

DELINCUENCIA.
1.-EI Medio Económico y el Delito.
·2.-Las Crisis Económicas y la Delincuencia.
3.-Los Delitos en las Actividades
Económicas.
4.- Repercusiones económicas de la
Delincuencia.
5.-Efectos de la Seguridad Social sobre la Delincuen~ia.
6.-Relaciones entre el género y la
clase de ocupación y la Delincuencia.
7.-Los delitos en las profesiones liberales.
D).-LAS COMIOCIONES SOCIALES
Y LA DELI~CUENCIA.
1.-Efectos de las guerras civiles sobre la delincuencia.
2.- Las guerras internacionales y la
delincuencia.
3.-Crímenes de guerra.
4.-El crimen politico.
5.-Las crisis sociales y la delincuencia.
6.-Las calamidades públicas y la delincuencia.
E).-LOS GRUPOS Y CUASI-GRUPOS
SOCIALES Y LA DELINCUENCIA.

DR. LUCIO MENDIETA Y NUÑEZ
Presidente de la Asociación Mexicana
de Sociología y Director del Instituto
de Investigaciones y Sociales
de la U.N.A.

1.- El delito burocrático, causas y
efectos sociales.
2.-Los delitos oficiales, causas y
efectos sociales.
3.-La asociación delictuosa.
4.-Clase social y delincuencia.
5.-Causas y efectos sociales del
gangsterismo.
6.-Los delitos sindicales.
7.- Delitos contra la constitución y
estabilidad de la familia.

COfüSION ORGANIZADORA:

F).-EL FACTOR BIOLOGICO Y LA
DELINCUENCIA.

LIC. RAUL RANGEL FRIAS
Rector de la Universidad de N. León.

Por la Academia Mexicana de
Ciencias Penales:
Dr. Mariano Ruiz Funes. Dr .. Juan José
González_Bustamante. Dr. Raúl Carran.
ca y Trujíllo.

G).-EL FACTOR PSICOLOGICO y
LA DELI~CUENCIA.

1.-Sexo y de1incuencia.
2.-La delincuencia precoz.
3.-Edad y delincuencia.
4.-Raza y de1incuencia.
5.-Homosexualismo y delincuencia.
6.-La salud orgánica y la delincuencia.

Armas y Letras + Pág. 2

1.-Etíología sociológica del delito.
2.-Vagancía y malvivencía.
3.-La influencia de la imitación en
la delincuencia.
4.-La ejemplaridad de la pena en la
delincuencia.
5.-Instrucción, educación, cultura y
delincuencia.
6.-Religión y delincuencia.
7.-Tipología criminal.
8.-EI estudio de la personalidad del
delincuente.
9.-Delincuencia internacional.
SECCION II.-SISTEMA DE PREVENCION DE LA DELINCUENCIA.
1.-Organización de la Policia Preventiva y de la investigación pre•
ventiva.
2.-Educación contra la delincuen•
cia
3.-Vigílancia médica para la prevención del psicopatías criminales.
4.-Organización y asistencia social
contra la delincuencia.
5.-Profilaxis de la delincuencia.
6.-Delincuencia juvenil.
SECCION III.- SISTEMA DE REPRESION DE LA DELINCUENCIA ·
1.-Penas, sistemas de aplicación.
2.- El Jurado Popular.
3.-La pena de muerte.
4.-Sistemas regenerativos del delincuente.
5.- Lucha contra la reincidencia.
SECCION IV.- LA SOCIOLOGIA
CRIMINAL DE MEXICO.
En esta Sección pueden tratarse todos los temas de las Secciones I, II y
III con referencia a la realidad social
mexicana.
Se recomiendan especialmente las
siguientes cuestiones:
1.-Delincuencia entre las razas indigenas de México.
2.- La delincuencia juvenil.
3.-La delincuencia femenina.
4.-Tipología del limador y sus timos ·
en relación con el medio social
mexicano:
5.- Vagancia y malvivencía.
6.-Clases sociales y delincuencia.
7.-EJ abandono de hogar y de personas.
8.-La prostitución.
9.-Toxicomanias.
10.-La delincuencia en las fronteras.
11.-La delincuencia burocrática, pública y privada en México, canp
sas y efectos sociales.
12.-EJ crimen político.
13.- EI alcoholismo.
14.-El alcoholismo entre las razas in·
dígenas.
15.-Tipología del delincuente mexí·
cano.
16.-Delincuencia y cultura.
17.-Sístemas de investigación de la
delincuencia en México. Efectos
sociales.
18.-Las prisiones.
19.-Tribunal para menores.

20.-Cárcel de mujeres.
21.-Establecímientos correccionales.
22.-Función social del Ministerio Público en México.
23.~EI Jurado Popular.
24,-La pena de muerte.
25.-Hístoría de la delincuencia en
México.
25·,-Folklore de la delincuencia mexicana.
27,-Delítos contra la economía.

SECCION V.-TEMAS LIBRES DE
SOCIOLOGIA CRIMINAL, GENERAL Y DE MEXICO.

REGLAMENTO DEL TERCER
CONGRESO NACIONAL DE
SOCIOLOGIA
!.-MIEMBROS DEL CONGRESO
Art. 1.-EI Tercer Congreso Nacional de Socíologia, estará integrado:
a).-Por los catedráticos de Sociología y por los de Derecho Penal de
las Universidades e Institutos de la
República Mexicana debidamente a•
ere dita dos.
b).-Por los representantes de las
Universidades e Institutos de Cultura
Superior, designados por unas y otras
a invitación del Comité Directivo. del
Congreso.
e) .-Por los asociados fundadores y
titulares de la Asociación .l\lexícana de
Sociología.
d) .-Por los miembros de la Academia Mexicana de Ciencias Penales, que
concurran al Congreso.
e) .-Por las personas físicas o jurídicas, sin distinción de nacionalidad,
que presenten para su discusión al
Congreso, trabajos de índole sociológica sobre algún punto de temario
oficial, sujetándose a los lineamientos
esenciales de la Convocatoria.
Art. 2.-Todos los miembros del
Congreso, tendrán voz y voto. Las delegaciones cualquiera que sea el número de sus integrantes, representará un
voto.

II.-MESA DIRECTIVA
Art. 3.-La primera sesión plenaria
del Tercer Congreso Nacional de Sociología, será presidida por el Comité
Directivo integrado por el señor Dr.
Luis Garrido, Presidente de la Academia Mexicana de Ciencias Penales;
Lic. Raúl Rangel Frias, Rector de la
Universidad de Nuevo León; Dr. Lucio Mendíeta y Núñez, Presidente de
la Asociación Mexicana de Sociologia
y Director del Instituto de Investigaciones Sociales de la U.N.AI y por la
Comisión Organizadora que integran
los señores Doctores Mariano Ruís Punes, Juan José González Bustamante,
Raúl Carrancá y Trujillo y los señores Lic. Salvador Ch:\vez Hayhoe, Dr.
Alfonso Rojas Pérez Palacios, Lic.
Luís Martinez Mezquida, Dr. Edmundo
Buentello y Villa, y Lic. Ignacio Mejía M.
Art. 4.- Los miembros del Congreso, procederán por mayoría..de votos,
a designar en la primera Sesión Ple•
naría a la Mesa Directiva que deba
presidir el Congreso hasta que sea
clausurado, e igualmente en la misma
sesión nombrarán relator o relatores.
La Mesa Directiva constará: de un
Presidente, dos Vicepresidentes que se
distinguirán entre sí por el número de
orden que corresponda a su elección
Y Quienes respectivamente sustituirán
al Presidente en sus ausencias tero•
Porales, dos Secretarios y dos Voca-

les, que también se distinguirán entre
sí por el número de orden correspon•
diente a su elección.
El Comité Directivo y la Comisión
Organizadora darán posesión de sus
cargos a los integrantes de la !\lesa Directiva electa.
El Presidente distribuirá el trabajo
dr la Directiva entre los miembros de
ella.
Art. 5.-La Mesa Directiva convoca•
rá y presidirá las sesiones plenarias
del Congreso.
Arl. 6.-La Mesa Directiva será
auxiliada por las comisiones que de~igne para el mejor éxito de la organización del trabajo del Congreso. El
Presidente de la Mesa Directiva será
representante del Congreso.
III.-SESIONES
Art. 7.-El Tercer Congreso Nacional de Sociología tendrá verificativo
en la ciudad de Monterrey, Nuevo
León, durante las fechas designadas
en la convocatoria y sesionará en el
lugar o lugares que designe su Mesa
Directiva.
Art. 8.-El Congreso trabajará en sesiones plenarias que principiarán a
las 10 y a las 16 horas diariamente.
Las sesiones durarán como máximo 3
horas, a no ser que la asamblea acuerde prolongarlas.
Art. 9.-El Congreso se dividirá en
ei número de secciones que determine
su Mesa Directiva de acuerdo con los
trabajos presentados.
Art. 10.-Las sesiones serán plena•
rias y seccionales. Se tratarán en sesión plenaria: la inauguración y clan•
sura del Congreso y el informe y aprobación en su caso, de los trabajos y
proposiciones de las secciones.
Art. 11.-Las secciones trabajarán
con el sistema de Mesa Redonda; en
ellas se leerán y discutirán los trabajos correspondientes y se acordará J-::i
concesión de las menciones honoríficas que deban proponerse a la aprobación definitiva de la. asamblea general del Congreso.
Art. 12.-Cuando en alguna sesión
plenaria fuere preciso conocer íntegramente alguna de las ponencias estudiadas por una sección, el autor del
trabajo dará lectura a su estudio. Se
concederá la ·palabra a los miembros
del Congreso que la soliciten y podrán
hacer uso de ella hasta 10 minutos en
cada intervención, mencionando su
nombre y representación.
Art. 13.- Las discusiones sobre una
ponencia no podrán exceder de una
hora, a no ser que el asunto amerite
mayor tiem_po a juicio de la Asamblea
o de la Mesa Redonda.
Art. 14.-Si no hay discusión o agotada ésta, se procederá a votación en
caso de que el asunto lo amerite, o
se tomará nota de lo expuesto por quienes hagan uso de la palabra, si se
trata de temas teóricos generales.
Art. 15.-Las Secciones trabajarán
bajo la dirección de un Presidente y
un Secretario, designados por la Mesa
Directiva del Congreso.
Art. 16.-Las secciones iniciarán sus
trabajos a la hora fijada y con el número de miembros que concurran.
Art. 17.-En las secciones, el Presidente dirigirá la lectura de los trabajos y las discusiones, conforme a lo
dispuesto en los artículos antecedentes y el Secretario, levantará las actas
respectivas.
Art. 18.-Los Secretarios del Con•
greso y los Secretarios de las secciones, pasarán lista de asistencia de los
delegados a la hora fijada para cada
sesión.
Art. 19.-Los Secretarios del Congreso y los de las secciones, leerán
las ponencias de las personas ausen-

tes o la síntesis del trabajo. Al empezar cada sesión del Congreso o de sección, leerán el acta de la -Sesión antep
rior la cual se someterá a discusión
y en su caso a votación.
Art. 20.-Cuando la ponencia exce•
da de 15 páginas, en las sesiones plenarias o en las de las secciones, se
leerán una síntesis no mayor del mencionado número de páginas, a no ser
que la importancia de la materia y
siempre que se disponga de tiempo,
amerite la lectura íntegra o parcial del
trabajo a juicio de la asamblea plenaria o de los miembros de la sección
en su caso.
Art. 21.-Los Seer.etarios del Con•
greso y el de las secciones, inscribirán a los oradores y el Presidente les
concederá la palabra por orden de
inscripción. Ningún orador podrá intervenir más de tres veces en una discusión, salvo autorización especial del
Presidente del Congreso o de la sección respectiva.
Art. 22.-No podrán discutirse en
el Congreso, asuntos de credo religioso o de política militante.
• Art. 23.-Los acuerdos y resoluciones del Congreso y de las secciones,
sr. tomarán por mayoría de votos de
los miembros que concurran a la sesión plenaria o de la sección. El Presidente del Congreso y el de las Secciones, tendrán voto de calidad para
el caso de empate en las votaciones.
Art. 24.-Cualquíer cuestión no prevista en este Reglamento, que se suscite durante las discusiones en sesión
plenaria, será resuelta por el Presidente del Congreso y en las secciones por
el Presidente de las mismas.
Art. 25.-En la última sesión plena.
_ ria del Congreso se nombrará la comisión redactora de la Memoria y se
fijará fecha y sede del Cuarto Congreso Nacional de Sociología para e!' año
de 1953.
Art. 26.-Los trabajos a los cuales
se otorgue Mención Honorífica, serán
preferentemente publicados en la Memoria del Congreso. Todos los demás
que se presenten y aprueben, se publicarán de acuerdo con las posibilidades materiales con que se cuente para
la publicación de la Memoria y la selección que haga la Comisión Redac•
tora de la precitada Memoria.
REPRESENTANTES DE UNIVERSIDADES E INSTITUTOS CIENTIFICOS, CONCURRENTES AL TERCER
CONGRESO NACIONAL DE SOCIOLOGIA EN LA CIUDAD DE MONTERREY.
ATENEO FUENTE DE SALTILLO,
COAHUILA.
Lic. Arturo Moneada Garza.
ACADEMIA MEXICANA DE CIENCIAS
PENALES.
Dr. Mariano Ruiz Fúnes.
ASOCIACION MEXICANA DE CIENCIA POLITICA.
Lic. Desiderio Granue.
Lic. Luis García Romero.
ASOCIACION MEXICANA DE SOCI01..OGIA.
Dr. Lucio Mendieta y Núñez.
Lic. Salvador Chávez Hayhoe.
Dr. Alfonso Rojas Pérez Palacios.
Lic. José Montes de Oca y Siyva.
Lic. Alberto F. Senio.
Lic. Lucio Cabrera.
ESCUELA DE CIENCIAS POLITICAS Y
SOCIALES DE LA U.N.A. DE MEXICO.
Lic. Moisés González Navarro.
FACULTAD DE DERECHO DE LA U.
N. A. DE MEXICO.
Lic. Arturo Serrano Rodríguez.
IN"STITUTO CAMPECHANO.
Lic. Luis Felipe Martínez Mezquída.
INSTITUTO AUTONOMO DE CIENCIAS Y ARTES DEL ESTADO DE

OAXACA.
Lic. Pedro Yesca Peralta.

Armas y Letras + Pág. 3

INSTITUTO DE CIENCIAS Y ARTES
DE TUXTLA GUTIERREZ, CHIS.
Lic. Guíllermo Sánchez Chanona.
INSTITUTO CIENTIFICO Y LITERARIO AUTONOMO DEL ESTADO DE
MEXICO.
Lic. Guillermo Colín Sánchez.
INSTITUTO CIENTIFICO Y LITERARIO AUTONOMO DEL EST. DE Hl•
DALGO.
Lic. José Delgado Hidalgo.
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES
SOCIALES DE LA U.N.A.M.
Dr. Lucio Mendieta y Núñez.
Líe. Ignacio Mejía M.
Prof. Roberto de la Cerda Silva.
Sr. Osear Uríbe Villegas.
INSTITUTO JUAREZ, DURANGO.
Lic. Salvador Zúñíga Garay.
INSTITUTO JUAREZ, VILLAHERMOSA, TAB.
Lic. Eduardo Alday Hernández.
INSTITUTO CIENTIFICO Y LITERARIO DE ZACATECAS.
Lic. Salvador !barra Pastrana.
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO.
Dr. Luís Garrido.
Dra. Victoria Kent.
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON.
Lic. Raúl Rangel Frias.
UNIVERSIDAD NACIONAL DEL SURESTE.
Dr. Eduardo Urzáíz Rodríguez.
UNIVERSIDAD . MICHOACANA DE S.
NICOLAS DE HIDALGO.
Lic. Gílberto Vargas López.
UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA.
Dr. Efraín Urzúa Macias.
UNIVERSIDAD DE GUANAJUATO.
Dr. Francisco Carmena Menclares.
UNIVERSIDAD DE S. CARLOS, GUATEMALA.
Lic. Jorge del Valle Matheu.
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE SAN
1 urs POTOSI. ·
Lic. José Luis Vera.
UNIVERSIDAD DE PUEBLA.
Lic. Ramón Palacios Delgado.
UNIVERSIDAD DE QUERETARO.
Lic. Antonio Pérez Alcócer.
UNIVERSIDAD DE SINALOA.
Lic. Rodolfo Monjaraz Buelna.
UNIVERSIDAD DE SONORA.
Lic. Abraham Aguayo.
TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA
DEL DISTRITO Y TERRITORIOS FEDERALES.
Lic. Maria Lavalle Urbina.
Lic. Alber.to R. Vela.
Lic. José de las Fuentes Rodríguez.
PROCURADURIA CENTRAL DE LA
REPUBLICA MEXICANA.
Lic. Arnulfo Martinez Lavalle.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quíroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Mai:tinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fídencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

,

�La Libertad de Trabajo y

Tercer

su Protección Penal
Discurso leido por el doctor Luis Garrido, Rector de la UNAM, el dia primero de octubre de 1952, en la sesión
inaugural del 111 Congreso Nacional de
Sociología Criminal, celebrado en el
Aula Magna de la Universidad de Nuevo León.
•

El Congreso de Sociología Criminal inaugura hoy sus actividades, en un ambiente nacional que reclama una más enérgica
y metódica represión del crimen y una mejor prevención de la
delincuencia.
. No podemos negar que los estudios penales adquieren pres•
tanda y modernidad en nuestro país. Distinguidos juristas y médicos mexicanos han ganado prestigio internacional con sus tra•
bajos en el campo criminológico y sin embargo la curva de los
delitos asciende en forma incontenible. Difúndense revistas especializadas y fúndanse academias y sociadades para estudiar el
Derecho Penal, pero nuestras penitenciarias carecen de una bue•
na organización y el índice de la reincidencia adquiere terribles
proporciones. Nuestras leyes sustentan excelentes doctrinas, pero frecuentemente sus instituciones no viven en la realidad.

El Doctor Luis Garrido, Rector de la U. N. A. M;, pronunciando
el Discurso Inaugural.

Hay pues un marcado divorcio en- !untad inquebrantable de trabajar catre el esfuerzo intelectual y sus res~l- da uno en nuestra esfera de acción,
tados, entre la teoría y la pf.áctica, en- · porque las resoluciones aquí aprobatre el -impulso creador y sus realiza- das no duerman él sueño de los jusciones. Tal parece que lo importante tos, en una Memoría que se use para
es trabajar por que se Ueve a efecto consulta de eruditos o especialistas
lo que tantas veces se ha repetido so- de gabinete, sino que realmente sirbre reformas a las leyes punith•as, a van para orientar las reformas de la
las cárceles, a los tribunales. a la po- sociedad en un aspecto material y étilicía, al Ministerio Público y a la Po- co, que la purifique de negligencias,
lítica Criminal. Y, sin embargo, henos de omisiones y de prácticas nocivas,
aq.µí reunidos para estudiar una vez que la hacen un caldo de cultive para
más el crimen desde el ángulo social. los fermentos criminales.
La Academia Mexicana de Ciencias
Y es que el espíritu se acongoja ante la multiplicidad de fuerzas que ge- Penales a la que me honro en perteneran el delito: miseria, vagancia, jue- necer, está resuelta a trabajar incango, alcoholismo, libertinaje. Y como sablemente para lograr el mejoramien'."
servidores de disciplinas jur.ídicas y to de nuestra técnica en la prevensociales, buscamos en nuestra respec- ción del crimen, ofreciendo al Estado
tiva ciencia aquella fé con que el hom- su más amplia colaboración en el debre pueda poner remedio o atenuar sarrollo de un programa que dismilos males sociales, si obra con desin- nuya los factores que generan la deterés y alteza de miras, buscando sólo lincuencia.
Pero nada se obtendrá si no teneel bienestar de las colectividades humos el equipo ·Y los estudios necesamanas.
Pero a la luz de la experiencia ad- rios para cesolver todos los complejos
quirida, debemos salir de este Con- problemas que plantea la realidad sogreso con el espíritu tel_!so, con la vo: cial en el área del delito. A este fi11

responde la convocatoria del presente
Congreso. Vamos a reunir todo el material necesarios para nuestra gran
cru~ada. No importa que se repita lo
que ya se ha expuesto en otras ocasiones. Siempre es oportuno insistir
hasta que se nos oiga. Pero, ádemás,
estos trabajos cobrarán nueva vida al
entrelaiarse con ·otros en un plan de
conjunto. Sus autores, por otra parte,
venidos de toda la República, podrán
enriquecer con sus observaciones de
carácter regional, el cuadro del proceso colectivo en orden al delito.
M.ás la reunión a la que concurrimos tiene otra significación. El auge
de los estudios jurídicos en materia
penal, no se ve acompañado de igual
florecimiento en lo que concierne a
la investigación del delito como fenómeno colectivo. De aquí el deseo
benemérito que sustenta el Instituto de
Investigaciones Sociales de la Universidad, dirigido con singular acierto
por el doctor Lucio Mendieta y Núñez,
de fomentar los estudios sociológicos
sobre el crimen. Hoy dia se multiplican en otros países, como base de
cualquier labor seria en el campo criminológico, las investigaciones de psiquiatría social y psicodinámíca, para
fijar los casos de personalidad mal
ajustados en la conducta colectiva, y
la influencia de razas y grupos, asi
como de las condiciones de patologia
social en el fenómeno del crimen.
Desde los libros de Tarde y Garofalo hasta los modernos trabajos de .
Abrahamsen, Barnes, Sutherland y
Teeters se ha ido aCentuando en la
ciencia la tendencia de ana.lizar los
factores sociales del delito y de la personalidad del infractor, para aprovechar estos conocimientos para la prevención del crimen y para la resocialización de los delincuentes, por medio de un tratamiento que restablezca
las relaciones normales entre ellos y
la Sociedad.
México requiere con urgencia más
y mejores expertos de su realidad colectiva, para la terapéutica de los males que lo aquejan. Pero la formación
de investigadores sociales es obra lenta y dificil, que por fortuna varios de
nuestros centros de cultura superior
han Comenzado. Entre tanto las reuniones, como la que hoy inauguramos,
nos brinda, entre otras cosas, la oportunidad de cambiar impresiones acerc2. de las técnicas de investigación que
conviene adoptar de acuerdo con
nuestros recursos 1 capacidad, fisonomía nacional y estadísticas y métodos
de representación gráfica.
Es curioso advertir fuera de las clases intelectuales, el poco interés que
despierta este tipo de lucubraciones.
La sociedad se conmueve ante una catástrofe o una epidemia. Se hacen colectas y se erogan fuertes sumas frente a una calamidad pública, pero no
tendría éxito una campaña para financiar los estudios y prácticas de ataque a los factores del crimen. Y,
sin embargo éste ocasiona mayores
daños que yna inundación o una plaga. Siega vidas, destruye propiedades, prostituye la familia, desorganiza
las funciones del Estado, desencadena guerras... Es, en suma, el morbo
más peligroso para la salud material
y moral de la sociedad. Gastamos mill~nes en proteger la salubridad pública, pero nos resistimos a sufragar
los gastos de_uan campaña moral para
proteger los bienes más caros al hom-

Armas y Letras + Pág. 4

bre como su honor, s_u familia, su pa.
tria y sus bienes.
Por otra parte, conocer al delincuente y comprender el delito desde
los lugares donde se incuba, hasta sus
últimas manifestaciones, sirve no sólo
a la acción legislativa y persecutoria,
sino también para la recta administración de la justicia penal. De otra
suerte la justicia tiene reministencias
vindicativas y no responde a la moderna técnica, que analiza la personalidad biopsíquica del agente delictivo y su conducta antisocial. Recordemos las bellas palabras grabadas al
pie de la estatua erigina en Verona al
insigne fundador de la Antropología
Criminal, César Lombroso, que nos
enseña el camino: "Se asonió con
amor de cíentlfico a los abismos de
todas las miserias morales, e irradió
de verdad la humana justicia".
Pero la ciencia del hombre reclama
conocimientos profundos en varias
disciplinas, entre otras los estudios de
carácter sociológico. La personalidad
humana no se forja sólo con factores
individuales sino también por in.fluencias colectivas. Quererla interpretar a
la luz de datos particulares, es desconocer que la conducta de los hombres se determina en muchas ocasiones por la sociedad misma, como nos
enseñ'ó aquella noble y generosa mu-.
jer doña Concepción Arenal.
Por ello cabe insistir también que
no podremos tener una buena magistratura penal y un foro respetable en
eSte fuero, si sus componentes carecen de los conocimientos científicos
necesarios para entender el complejo
problema de la criminalidad, en su tri~
ple aspecto preventivo, punitivo y de
resocialización del delincuente. Merced a la especialización es como pocÍrenios obtener un real progreso técnico para que la justicia obre con un
conocimiento cabal del hombre.
Ya no basta el punto de vista normativo o jurídico. Se necesita como
se pllso de manifiesto en el reciente
Congreso Criminológico de París, el
auxilio de ciencias (je observación y
de disciplinas meramente aplicativas.
Entre las primeras están: la Biologia,
la tipología, la psicología, la psiquiatria, el psicoanálisis, la sociología, las
ciencias morales. Entre el segundo
grupo se incluyen: la medicina legal,
la policía técnica y científica y la
ciencia penitenciaria.
Nu~stro Congreso no debe olvidar,
sin embargo, que el exceso de especialización, como dice Max Scheler,
ha contribuido a obscurecer el conocimiento del hombre en lugar de aclararlo, lo cual se debe a que cada disciplina obra aisladamente sin ligar sus
conclusiones con otras. Así, por ejemplo, en materia criminal cada una de
ellas no ve en el delito, el delillcuente y las circunstancias, sino lo que corresponde a su objeto particular. Por
ello nos hemos ppdido desentrañar en
muchas ocasiones las causas profundas de los actos y omisiones penales
:r sus ocultos mecanismos en el orden
social.
Debemos hacer un examen critico
de los métodos empleados por las di,,ersas ciencias que estudian al hombre, par.a destacar los factores crimi•
nógenos y Procurar una síntesis que
nos de una clara' idea sobre las modalidades, naturaleza y desarrollo del
(Pasa a la Pág. 7)

Por Julián ~LVO

l. EL TEMA. Reducimos el alcance de este trabajo a un
breve ensayo de dogmática penal circunscrito al derecho mexicano. Ni el estado actual ele la cuestión requiere, salvo por alarde
erudito, una complicada fundamentación doctrinal o una larga
exposición histórica, ni la ocasión es propicia a un minucioso
estudio de derecho compado que, sin embargo, no dejaría de
ofrecer interés. La pugna de escuelas entre las concepciones del
derecho a trabajar como función social y como derecho individual, bien puede reolverse armónicamente en el plano dogmático. En un mundo como el nuestro, que no es bastante rico para mantener a todos sus habitantes sin que, naturalmente, apor•
ten su esfuerzo personal, carece de relevancia práctica a menos
que bajo el primero de sus términos pretendan encubrirse for,
mas de opresión que conocemos demasiado bien. El derecho positivo mexicano, por otra parte, presta un excelente apoyo dogmático a la cuestión y permite configurar una interesante es•
tructura que es por sí tema suficiente para nuestra investigación.
En el terreno especulativo, unos autores -Soler, Salvagno, por citar sólo
a algunos de los más eminentes tratadistas hispano-americanos- reducen
su estudio al de la huelga, el paro y
la coalición como delitos de sustantividad más o menos perecedera, siguiendo así la tradición cientifica en
la exposición de la parte especial del
derecho penal. Otros, como Trueba,
que entre nosotros propugna con tanto ardimiento -siguiendo a Vannini,
a Delilala y, aun antes, a Gatti- la
tesis de la autonomia del derecho penal del trabajo, todavía no aciertan a
ofrecer una elaboración sistemática de
la materia en los términos en que la
reclamaba Florian.
Tratemos, pues de suplir tales insuficiencias proponiendo un esquema
sistemático de los preceptos legales
que en nuestro ordenamiento jurídico
reconocen la libertad de trabajo como
un derecho individual de ejercicio
politicamente garantizado y la dotan
de protección penal contra sus posibles infracciones.
2. FUENTES. Las normas fundamentales de mayor rango o jerarquía
que reconocen el principio de la libertad de trabajo como un derecho individual se hallan, como es sabido, en
la Constitución federal vigente, de
1917: artículos 4o. y 123. El 73, por
su parte, atribuye a la competencia
federal la legislación en manteria de
trabajo (fracción X).
· En cambio, el Código penal -siempre nos referiremos al de 1931, vigente en el Distrito y Territorios Federale.s, puesto que no ofrece graves problemas su concordancia con los de los
I;:stados- , la Ley federal del trabajo
de 27 de agosto de 1931 y la Ley de
responsabilidades de los funcionarios
de 30 de diciembre de 1939, establecen las normaS secundarias o preceptos especifieamente penales que constituyen la protección juridico-penal de
la libertad de trabajo. Y ello conforme al si guíen te sumario:
a) Código Penal: articulos 214 fracción IV (abuso de autoridad) , 253
fracción IV (ventaja indebida en perjuicio de alguna clase social), 364
fracción 11 (violación de garantias) y
365 (prestación de trabajo no retribuida y reducción a servidumbre) .
h) Ley Federal del Trabajo: artículos 258 (concepto de coalición) , 259
(concepto de ·huelga) ,. 260 (fines legitimos de la huelga), 262 (limitación

de los actos de huelga y sanción de
los de violencia física o moral cometidos con ocasión de aquella), 263
(huelga ilicita), 269 bis (impedimento de la renudación de . labores), 276
( extensión ílicita de la huelga), 277
(concepto de paro), 278 (fines legitimos del paro) y 281 (para ílicito).
c) Ley de Responsabilidades: articulos 18 fracciones XXIX (limitación
general de la libertad de trabajo),
XXX (limitación individual de la libertad de trabajo), XXXI (expedición
indebida de titulo profesional), XXXI!
(privación de salario), XXXlll (presentación de trabajo no retribuida), y
LIX (imposición de multa excesiva a
jornaleros u obreros), y 19 fracción
VIII (sanción de los delitos expresados de carácter oficial).
3. RECONOCIMIENTO CONSTITUCIONAL DE LA LIBERTAD DE TRABAJO. Además de otros varios derechos fundamentales en materia obrera, de los que el de asociación profesional es sin duda eJ más importante,
la Constitución de 1917 reconoció en
sus articulos 4o. y 5o. el derecho a la
libertad de trabajo. Con ello se abre,
una nueva etapa en la historia del derecho social y en la de la reglamentación constitucional de las llamadas
garantias individuales. Desde entonces,· en efecto, junto a los derechos y
garantías propiamente individuales, aparecen las garantías y derechos sociales.
Las normas constitucionales mexicanas emplean le forma de expresión
negativa en su consagración de la libertad de trabajo. "A ninguna persona podrá impedirsele que se dedique
a la profesión, industria, comercio o
trabajo que le acomode, siendo licitos" (artículo 4o.) . "Nadie podrá ser
obligado a prestar trabajos personales ... sin su pleno consentimiento" (articulo 50.). Las limitaciones al ejercicio de esta libertad sólo podrán fundarse en el respeto a los derechos de
tercero o a los derechos de la sociedad. En el primer caso, la limitación
sérá irripuesta por resolución judicial;
en el segundo, ·por resolución guhernati va ajustada a ley. En cuanto a la
prestación de trabajos personales, el
principio de libertad no admite más
excepción que la del trabajo penitenciario.
El articulo 123, que constituey la
carta de los derechos del trabajador
en la Constitución mexicana, contie-

ne en varios de sus preceptos, normas
vinculadas directa o indirectamente
con el principio de la libertad de trabajo con su protección penal. Asi, el
derecho de coalición de obreros y de
empresarios (fracción XVI), el derecho de huelga y de lock-out (fracción
XVII), la determinación de las condiciones de licitud de huelgas y paros
(fracciones XVIII y XIX). Todos estos preceptos onstitucionales son posteriormente desarrollados y dotados
de la adecuada sanción p.9r el Código
penal y por la Ley federal del trabajo.
4. PROTECCION PENAL DE LA LI. llERTAD DE TRABAJO. El sistema
jurídico- penal protector de la libertad de trabajo, se halla disperso entre los preceptos del código penal, de
la Ley federal del trabajo y de la Ley
de responsabidades de funcionarios.
Mientras que esta última da lugar a la
configuración de varios delitos oficiales sujetos a especialidad procesal, los
dos primeros tipifican una serie de
delitos comunes.
Las infracciones contra la libertad
de trabajo, pueden ser cometidas por
los Obreros mismos, por los patrones
o empresarios, por funcionarios públicos o por elementos extraños a la
relación de trabajo. La principal diferencia entre tales figuras delictivas
es la que proviene de sus autores. La
condición de éstos determina en cada
caso, ]as peculiares modalidades de la
acción y constituye las especialidades
penales y procesales correspondientes. Consideramos, pues, que la condición del autor de la infracción debe
ser el criterio sistemático que nos permita establecer las diferencias de primer grado entre tales grupos relictivos.
5. DELITOS CONTRA LA LIBERTAD DE TRABAJO COMETIDOS POR
FUNCIONARIOS. El Código penal sanciona en el articulo 214 fracción IV
una modalidad del delito de ABUSO
DE AUTORIDAD que puede ser dirigida finalmente a la protección de la
libertad de trabajo. "Comete el delito
de abuso de autoridad todo funcionario público, agente del gobierno o sus
comisionados, sea cual fuere su categoría... cuando ejecute cualquier otro
acto arbitrario y atentatorio a los derechos garantizados en la Constitución". Se trata de la modalidad genérica del delito. La exclusión determinada por la presencia del adjetivo
"otro" elimina de este tipo de delito
las demás modalidades del abuso de
autoridad especialmente definidas y
sancionadas en los restantes apartados
del articulo 214. Las condiciones que
ha de reunir el sujeto activo de este
delito están precisamente determinadas en el precepto. Su objeto es la
protección de los derechos garantizados en la Constitución, uno de los cuales, como ya hemos visto, es la libertad de trabajo. Los actos delictivos
han de ser arbitrarios, es decir, flo
ajustados a ley ni a razón, que excedan de la razonable potestad legal qµe
incumbe al funcionario, y atentatorios; esto es, que supongan un perjuicio efectivo o una amenaza en relación con el ejercicio de los derechos
individuales penalmente protegidos.
La Ley de responsabilidades de funcio_n arios, por su parte, establece a
cargo de los altos funcionarios el delito de VIOLACION DE GARANTIAS
INDIVIDUALES (articulo 13 fracción
V, en relación con los artículos 14 y
15), figura delictiva que, al igual que
las demás a que habremos de referirnos en este apartado, consideramos
como especies legales del delito tipo
de abuso de autoridad.
El articulo 18 de la propia Ley de
responsabilidades, sanciona varias figuras delictivas especiales que con-

Armas y Letras + Pág. 5

tiene ataques a la libertad de trabajo.
Figuran entre los delitos oficiales de
los funcionarios y empleados de la Federación y del Distrito y Territorios
Federales, no comprendido~ en el grupo de los llamados altos funcionarios
(articulo 2o. de la ley). Son los siguientes tipos de delito:
LIMITACION GENERAL DE LA LIBERTAD DE TRABAJO. Se la define
así: "Imponer limiaciones generales a
la libertad del trabajo, que no estén
autorizados por el articulo 4o. constitucional" (fracción XXIX). Las limitaciones previstas por el artículo 4o.
de la Constitución, únicas reconocidas
legalmente, son las establecidas judicialmente en interés de tercero o gubernativamente y conforme a la ley
en interés social, y a ellas nos referimos en el apartado anterior. Las aludidas limitaciones generales son las
impuestas en la Ley de profesiones de
30 de diciembre de 1944 y en su Reglamento de 29 de septiembre de 1945.
PROHIBICION INDIVIDUAL DE
TRABAJAR. Aparece asi tipificada:
Prohibir a un individuo que se dedique a la profesión, industria, comercio o trabajo que lo acomode, cuando
la ley no autorice esa prohibiciónn
(fracción XXX).
PRESTACION OBLIGADA DE TRABAJO. Consiste en "obligar a un individuo a prestar trabajos personales sin
la justa retribución y sin su pleno
consentimiento, fuera de los casos autorizados por el articulo 5o. constitucional (Fracción XXXIII). La excepción autorizada por la ley, a la que
antes hicimos referencia, es el trabajo penitenciario, que también habrá
de prestarse conforme a las prescripciones que en materia de jornada establecen la Constitución (articulo 123
fracciones I y ll) y la Ley federal del
trabajo (articulos 68 y 73).
Todos estos son delitos oficiales y
su enjuiciamiento qued_a sometido a
lAs especialidades procesales que señala la Ley de responsabilidades.
Nos encontramos, pues, ante una figura genérica de delito, el abuso de
autoridad, y ante varios tipos delictivos que pue_den considerarse como especies de aquélla: la violación de garantias, establecida en forma indeterminada por lo que respecta a los altos
funcionarios y especificada, por lo
que hace a los demás funcioñarios, en
una forma general y negativa y en
dos formas individuales, una positiva
y otra negativa. Queda así suficientemente estructurada la protección penal de la libertad de trabajo contra
sus posibles infracciones por parte de
los funcionarios.
6. DELITOS CONTRA LA LIBERTAD DE TRABAJO COMETIDOS POR
EMPRESARIOS O PATRONES. Del repertorio de delitos que integra la parte especial o libro segundo del Código
penal, consideramos que constituyen
atentados a la libertad de trabajo de
cuya comisión sólo pueden responder
empresarios o patrones los siguientes:
VENTAJA INDEBIDA EN PERJUICIO DE ALGUNA CLASE SOCIAL (articulo 253 fracción IV). Se trata de
una figura de delito que en ]a sistemática del Código figura clasificada
entre los delitos contra el comercio y
la industria, junto con otras formas
delictivas que tienden a impedir los
monopolios y otras maniobras que alteren el normal funcionamiento de las
leyes, de la libre concurrencia económica. Sin embargo, la peculiar redaccjón del precepto -"Los actos o procedimientos que constituyen VENTAJA EXCLUSIVA E INDEBIDA a favor
de una o varias personas determinadas y c'ON PERJUICIO del público o
·DE ALGUNA CLASE SOCIAL"- nos
11

(Pasa a la Pág. 6)

,

�ta ley y la penal imponen a dichos
actos u omisiones".
Las reserva$ y ;eferencias legales
(Viene de la Pág. 5)
que contiene la anterior definición se
explican por el sistema constitucional
permite formular la hipótesis de qu e de libertades consagrado con respecto
en él pueden comprenderse también a las actividades patronales. Establédeterminadas maniobras que tiendan cido el derecho de coalición Y de paa alterar en perjuicio de la clase obre- ro a favor de los '.p:itrones (Constitura los principios"· reguladores de la li- ción, artículo 123 fracciones XVI Y
bre concurrencia en el mercado de XVII; Ley federal del trabajo, artícutrabajo. Si tal hipótesis no es del to- los 258, 277 y 278). Sólo cabía limido descabellada, nos encontraríamos tarlo y condicionarlo legalmente conante un caso de técnica defectuosa que farme a las exigencias económicas y
ha dado lugar a la confusión de dos de tal manera que en su ejercicio tenespecies delictivas en absoluto dispa- gan algún control los representantes
res por su fin y por sus elementos. del interés público y de la otra parte
Pero no cabe duda de que en todo de la relación industrial. Así, "los pacaso se trata de uri delito del ·que sólo ros serán lícitos únicamente cuando
pueden resultar responsables los pa- el exceso de producción haga necetrones o empresarios, pues así se des- sario suspender el trabajo para manprende del encabezado del precepto: tener los precios en un límite costea"Se aplicará ,sunción ... a quienes in- ble, previa aprobación de la Junta de
curran en alguno de los hechos delic- Conciliación y Arbitraje" (artículo
tuosos que después se enumeran, ade- 278 de la Ley federal del trabajo).
más, de la suspensión ... o disolución No cumpliéndose dichas contliciones
de la empresa ... cuando el delincuen- en orden al fin propuesto por medio
te sea miembro o representante de del paro y al control de su autenticidad, falseándose o preordenándose diella ... "
chas condiciones, el paro es ilícito Y
PRESTACION OBLIGADA DE TRA- da lugar a résponsabilidad económica,
BAJO (artículo 365 fracción I). administrativa y penal. Debe resarSe trata del tipo de delito correspon- cirse a los obreros por los daños sudiente al que prevé, con respecto a fridos; debe sufrirse una multa hasta
los funcionarios, el artículo 18 frac- de dos mil pesos (Ley federal del tración XXXIII de la Ley de responsabibajo, articulo 680), y debe responderlidades, y al que ya nos hemos refese criminalmente.
rido. Por virtud de él se sancionará
No está claramente determinada la
"al que obligue a otro a prest~rle traresponsabilidad penal, salvo por el
bajos o servicios personales sin la re- . precepto remisorio contenido en el
tribuciln debida, ya sea empleando
articulo 281 de la Ley federal del traviolencia física o moral o valiéndose bajo, en caso de paro ilícito. Ningún
del engaño, de la intimidación o de precepto del Código penal lo define o
cualquier otro medio". El elemento
sanciona de modo expreso. Entendeesencial de este delito no es, como
mos ante tal situación que sólo cabría
pudiera creerse, la defraudación en el
sancionarlo penalmente por aplicaestipendio, puesto que sobre tal exción del artículo 253 fracción IV (ventremo puede mediar acuerdo entre pataja indebida en perju~cio de alguna
trón y obrero y consentimiento por
clase social), al que ya nos referimos
parte de éste. Es el forzamiento en la
al comienzo de este apartado. Sin emprestación del trabajo, la violencia fibargo, los términos confusos y amsica o moral en la prestación del conplios en que este precepto penal está
sentimiento del perjudicado, inclusir edaciado, nos obligan a considerarlo
ve el fraude o " cualquier otro medio"
como un género dentro del cual caaplicado por el sujeto responsable del
bría subsumir la especie delictiva del
delito para obtener tal consentimienparo ilícito, con la salvedad de que
to, la verdadera característica de esta
ésta no puede agotar la gama de posifigura de delitos. Sólo puede responbilidades criminales que pueden comder de él quien tenga la condición de
prenderse en aquél.
patrón o e:mpresario o quien la asuma por virtud de los actos delictivos,
VIOLACION DE GARANTIAS (códies decir, el beneficiario del trabajo go penal, articulo 364 fracción II). Deprestado sin el libre consentimiento, be hacerse en este lugar, por lo mepues no cabe pensar lógicamente que nos una somera referencia a la violaeJ obrero d elinca contra si mismo.
ción de garantías imputable a parti-

La Libertad de...

1
11

li

REDUCCION A SERVIDUMBRE (artículo 365 fracción 11 ). Se comete celebrando con otro " un contrato que
prive a éste de la libertad o le imponga _condiciones que lo constituyan
en una especie de servidumbre" o apoderándose de alguna persona o entregándola a otro con el objeto de que
ésta celebre dicho contrato. Por principio de razón natural resulta e\'idente que esta especie delictiva está configurada sobre la base de un ataque,
y de los más graves que cabe perpetrar contra la libertad de trabajo garantizada constitucionalmente.
Pero el típico delito contra la libertad de trabajo que se pone a cargo
de los patrones o empresarios es el
que la legislación mexicana denomina PARO (cierra, Hserrata", "lockout"). Lo define la Ley federal del
trabajo en su artículo 281: "todo paro que se decrete fuera de los casos
y sin los r equisitos de los artículos
anteriores, por medio de falsedades o
por la creación exprofeso de las circunstancias que en esos artículos se
mencionan, hará responsables a los
patrones o a sus legitimas representantes que lo hayan decretado, a quienes se aplicarán las sanciones que es-

culares. No debe confundirse con el
delito de igual sustancia y denominación que sanciona la Ley de responsabilidades de los funcionarios en
su articulo 13 fracción V. En el lugar
correspondiente nos hemos ocupado
de él y hemos expresado nuestra opinión de que también las varias especies delictivas del articulo 18 fracciones XXIX, XXX y XXXIII de la propia
Ley de responsabilidades pueden -ser
comprendidas bajo la denominación
genérica de violación de garantías.
Cualquiera que sea la opinión que
pueda merecernos el sistema adoptado por el legislador mexicano al tipificar dos especies . delictivas .de la violación de garantías, una imputable a
funcionarios y otra a particulares,~el
comentador dogmático debe atenerse
a la presencia de esta figura de delito
y admitir que una de las garantías· individuales por ellá amparada penalmente, es sin duda, la libertad de trabajo. El delito de violación de garantías cometido por particulares, ofrece
un carácter genérico por lo que atañe a la condición de sus agentes responsables. Salvo la especialidad ya
puesta de manifiesto en cuanto a los
funcionarios públicos, cabe pens3.r

que el ataque contra la li~ertad ~e
trabajo subsumible en el debto de VI~lación de garantías puede ser cometido tanto por patrones como por obreros, aunque siempre se dirigirá contra obreros. Sólo en tal hipótesis puede concebírsele como una ofensa contra la libertad de trabajo, aunque también la de industria y comercio quepan bajo su tutela penal.
Por consiguiente, cuanto antecede
debe asimismo hallar su lugar en el
apartado siguiente, aunque por razones de economía no hayamos de repetirlo.
Queda asi delineado el cuadro de
las infracciones criminales contra la
libertad de trabajo que en el ordenamiento jurídico mexicano cabe poner
a cargo de los patrones o empresarios.
7. DELITOS CONTRA LA LIBERTAD DE TRABAJO CO)IETIDOS POR
OBREROS O ELEMENTOS EXTRA1'/0S. La clásica figura de delito contra la libertad de trab•ajo que . cabe
imputar a los obreros, es la HUELGA.
Sin embargo, superadas en la evolución histórica del derecho penal aquellas etapas de liberalismo económico
a ultranza, en las que se consideraba
que la relación obrero-patronal debía
regirse por las normas contractuales
de derecho civil, sobre la base de una
hipotética igualdad de las partes, y
pbr consiguiente, ambas debían responder en iguales términos de las incidencias a que diese lugar ]a ejecución del contrato de trabajo, la huelga dejó de considerarse como un ataque indiscriminado contra la santidad
de lo pactado y de sancionarse penalmente como delito. Asi el derecho positivo mexicano reconoce y garantiza
por imperativo c;onstitncíonal el derecho de coalición y el de huelga a favor de los obrerbs (Constitución, articulo 123 fracciones XVI y XVII;
. Ley federal del trabajo, artículos 258
y 259 al 276) , como medio normal de
establecer y mantener el equilibrio en
las relaciones obrero-patronales. Como en el e.aso del "lock-out", al que
ya 1101 hemos referido, 1a ley mexicana define la huelga y precisa sus objetivos con carácter limitativo, distingue entre huelgas lícitas e ilícitas, establece un sistema de responsabilidades dimanadas de las huelgas según
su diverso carácter y sanciona penalmente sólo las huelgas ilícitas y los
hechos delictivos derivados de ellas o
de algún modo en conexión con ellas.
En el moderno Estado de derecho,
pues, la huelga en sí Yiene a strr un
hecho irrelevante desde el punto de
vista jurídico-penal. Sólo cuando se
aparta de sus bienes y cuando sirve
de ocasión para la comisión de delitos comunes en conexión más o menos
estrecha con ella puede ser calificada
como ilícita y· caer bajo la sanción
del derecho penal.
.Según el concepto legal, "hue]ga es
la suspensión legal y temporal del trabajo como resultado de una coalición
de trabajadores". Los objetos propios
de la huelga lícita pueden ser: "l. Conseguir el equilibrio entre los diversos
factores de la producción, armonizando los derechos del trabajo con los del
capital; II. Obtener del patrón la celebración o el cumplimiento del contrato colectivo de trabajo; III. Exigir
la revisión en su caso del contrato
colectivo, al terminar el período de
su vigencia, en. los términos y casos
que esta ley establece; y IV. Apoyar
una huelga que tenga por objeto alguno de los enumerados en las fracciones anteriores y que no haya sido declarada ilícita. "En su MODUS OPERANDI, "la huelga deberá' limitarse al
mero acto de la suspensión del trabajo". Establecidas asi (Ley federal del
trabajo, artículos 259, 260 y 262) las

Armas y Letras + Pág. 6

bases a que en su origen desarrollo
y finalidades debe sujetarse la huelga
para ser lícita, de tales conceptos se
deduce A CONTRARIO la estructuración jurídica de la huelga y de sus hechos conexos en cuanto delitos.
Contamos así con las siguientes fi.
guras delictivas:
Huelga ilícita (Constitución, articulo 123 fracción XVIII; Ley federal del
trabajo, artículo 263). Serán consideradas como tales "únicamente" aquellas en que '1a mayoría de los huelguistas ejecuten actos violentos contra las personas o las propiedades" y,
en caso de guerra, aquellas en que "los
trabajadores pertenezcan a establecimientos o servicios que dependan del
Gobierno". La sanción de la huelga
ilícita es lógicamente su declaración
de inexistencia, pero ni el Código penal ni la Ley federal del trabajo establecen sanciones propiamente penales para ella, a menos que se considere la posibilidad de comprenderla en
el articulo 253 fracción IV del código
penal en cuanto forma del delito de
ventaja indebida en perjuicio de una
clase social, lo cual nos merece profundas reservas, o en el articulo 364
fracción II del mismo Código en cuanto violación de garantías cometida por
particulares.
No carecen, ·en cambio, de sanción
penal expresamente establecida en la
Ley federal del trabajo los ·actos conexos de índole delictiva que pueden
cometerse con ocasión de la huelga
como veremos inmediatamente.
VIOLENCIAS Y COACCIONES (Ley
federal del trabajo, artículo 262). Cualquiera que sea la calificación jurídica de la huelga -licita, inexistente,
ilícita-, ésta debe desarrollarse pacíficamente. Para reforzar este principio, "los actos de coacción o violencia física o moral sobre las personas
o fuerza sobre las cosas, si no constituyen otro delito cuya pena sea mayor, se sancionarán con prisión basta
de dos años y multa hasta de diez mil
pesos, más la reparación del daño". Se
trata de una calificación penal especial de los delitos comunes de lesiones, injurias, amenazas y daños en
propiedad ajena, que haya su razón
de ser en las peculiares circunstancias de su comisión.
OBSTRUCCION DEL TRABAJO.
(Ley federal del trabajo, articulo 269
bis), incurrirán en este delito "Los
qne impidan o estorben la ejecución
de las medidas a que se refiere la
fracción IV del articulo anterior o la
reanudación del trabajo en el centro,
negociación o empresa afectados por
la huelga que la junta de Conciliación
y Arbitraje hubiere declarado inexistente o ilícita" Las referencias que
contiene el precepto se relacionan con
la hipótesis de la huelga jurídicamente inexistente por no dirigirse a nin~
guna de los fines reconocidos legalmente o por no haberse seguido para
su declaración los trámites legalmente
prescritos. Constituye un manifiesto
atentado a la libertad de trabajo cometido por los huelguistas contra los
obreros que no lo abandonaren (articulo 268 fracción IV) o contra los
de nueva contr~ción (articulo 268,
fracción JI).
PARTICIPACION EN LA HUELGA
(Ley federal del trabajo, artículo 269
bis. Cometen este delito "los que, no
siendo trabajadores del centro, negociación o empresa respectivos, salvo
el caso de la fracción IV del articulo
260, tomen parte en una huelga inex_i•·
lente o ilícita". Se trata de un dehto
en el que só)o pueden incurrir ele·
mentos extraños a la hµelga, tengan
no la condición de obreros. La refe-

°

(Pasa a la Pág. 8)

-A LOS JOVENES DE
NUESTRA CENERACION

Crónica Universitaria

Campio CARPIO

Todo el pasado debe encontrar en nosotros la culminación •
de su objeto. El sueño de los profetas tiene que expresarse en su
realidad. De lo contrario el tiempo retomarla al primitivismo
a la noche negra del oscurantismo, al estado de la barbarie. E;
mucho pedir para la mentalidad de ciertos espíritus pusilánimes
que del mundo y de las cosas pretenden siempre tomar la mejor
parte, utilizándolos como artículo manufacturado. Mas en nosotros se depositaron tantas ilusiones, tal el infinito número de
pensamientos y ojos han sido y son ·puestos en esta generación,
que seria traicionar; no solamente la historia en cuanto tiene de
responsable, sino la verdad y la justicia mis.mas, cuyo imperio
ejerce suprema influencia sobre los intereses y las pasiones.
Contrita el alma humana por el cúmulo de accidentes adversos al desarrollo de su actividad, es sometida a
la dura ley que un destino aciago descargó sobre sus espaldas. Atormentada y desconcertada, titubeando siempre, caminando a tientas entre el laberinto de tanta complicación, no atina a cortar el nudo que atenaza su
garganta. Imposibilitada para actuar,
es arrastrada por los oscuros senderos
que conducen al martirio, al desastre
en que desembocan todas las guerras,
el caos que es el producto final de las
contiendas. En ese grupo que es el
conjunto humano, están las vidas de
nuestros antepasados crucificadas por
c&amp;usa tan innoble; de los amigos, padres, hermanos e hijos asesinados ayer
en honor del dios terrib]e; los monumentos pulverizados, edificios con''ertidos en ruina, campos y fábricas
desvastados, museos y bibliotecas reducidos a polvo, hospitales carbonizados; y rotas las ligaduras de Ja moral que son principio de la familia que
es la fraternidad · entre los seres racionales, desatados los instintos de
perversión con rienda suelta y del vicio y el morbo patológico, el crímen
celebrando sus festines del brazo de
la indecencia y la procacidad; nuestros hogares y fortunas quemados en
honor de la victoria.
El saldo no puede ser menos constructivo y ruinoso. Los distintos gobiernos nos han dicho que tenían razón y que luchaban por derechos justos. Escuchamos estas palabras desde
antes de la historia: ya el aire que
respiramos nos las trasmite con el lamento de la propia victima. Pese a
ello, precis0t es matarse, aniquilarse.
No podemos preguntar a los muertos
si están convencidos o nó de la legalidad de sus derechos y, por consiguiente, si cambiaron de opinión. Aun
cuando los interrogantes no fueran
respondidos satisfactoriamente, nos
quedaría siempre un marge,n para hacerles comprend'er el error. Pero si
ellos no pueden ofrecernos la clave
del misterio, los que vivimos somos
responsables doblemente cuando después de permitir tanta guerra sin resolver el punto preciso que movía los
anta.gonismos, hemos arruinado tantas
veces el patrimonio social y cometemos por millonésima vez los errores
de los qne nos han sÚcedido en la
existencia terrena. Y no es una culpa
a determinado sector o grupo, sino al
conjunto colectivo; porque cualesquiera sean las fuerzas de que disponga un partido o agrupación políticos
en ejercicio discrecional del poder,
cuando la vida humana está en peli-

gro .Y se ponen en juego las haciendas y fortunas e hipoteca el porvenir,
toca a los pueblos hacer ejercicio de
sus derechos, porque no hay cadenas
suficientemente sólidas que no pueda
romper cuando le· inspira el espíritu
de libertad.
Ese sentimiento, esa responsabilidad, tenemos la misión de infundirla
en los corazones ·del mundo, por instinto de conservación, por principio
indiscutible del bienestar que proporciona la paz mediante el trabajo creador. No y No! la vida de nuestros hijos, y de los hijos del mundo, la suerte
de nuestros padres el sentido de nuestra misma libertad, no es trasferible.
Constituye toda la propiedad humana
adquirida en trato de rudo trabajo, al
calor de ideas redentoras y con la visión· de un porvenir venturoso, amasado con cuanto fuimos hasta ayer para
pensar hoy lo que seremos mall8na.
Hasta aquí sabemos quienes hemos sido y con cuanto error descendimos a
los planos en que nos encontramos.
Queremos labrar nuestro propio porvenir con elementos nuevos no contaminados por virus que saturen de
ponzQña lo que pretendemos crear ungido en pureza. Creemos en la fraternidad entre los hombres, apasionadamente, ciegam~nte. Y firmemente consideramos que seremos libres y dueños de nuestros actos como para propender y trabajar por esa libertad, si
concientemente, ponemos al servicio
de la comunidad las facultades que la
naturaleza ha desarrollado para el
desempeño de una actividad espiritual
como es la de expresar a través de
imágenes y sentimiento de fraternidad.
Reunir los hilos desgajados para
trasformarlos en sólidas cuerdas; unir
los tejidos para soldarJos; restañar heridas y practicar suturas del alma, he
ahi la síntesis de nuestra labor inmediata. Hacer un ideal de la hermandad, arrasando cuanto obstáculo se interponga, que por muy voluminosos y
múltiples que ellos sean, no podrán
con nuestra perseverancia, con nuestra determinación. No importa que
frente a un mundo materialmente hostil constituyamos un puñado de voluntades solamente. Si mantenemos vivo
e! fuego de la fé, si no renunciamos
a la conquista del bienestar y de la
libertad para obtener la igualdad, logramos mantener permanentemente en
zozobra a los enemigos y no les daremos resuello. Si somos pocos ante el
conjunto de adversidades, el estado
de guerrilla con que podemos atacar(Pasa a la Pág. 8)

El Poeta costarricense Alfredo Cardona Peña en la recitación antológica de sus
poemas.

IlECITAL POETICO
El Departamento de Acción Social
de la Üiliversidad acogió a la person::i.
del excelente poeta costarricenseme~ic~no Alfredo Cardona Peña, que ha
vivido en nuestra Patria largos años
cultivand!) la Literatura en nuestros
círculos universitarios e intelectuales.
Autor de dos bellos libros de Poesía
y ganador de varios certámenes, entre
éstos el convocado por el Ateneo Ame2
ricano de ,vashington avocado a celebrar el tercer cumplesiglos del nacimiento de Sor Juana Inés de la Cruz
(Noviembre de 1951) , mereció por su
trabajo poético en torno a la Décima
Musa Mexicana lo lauros del primer
premio.
La visita de Cardoña Pefia, cuya
modalidad en la exposición de su bagaje lírico es la primera vez que se
presenta en nuestra Casa de Estudios,
fué gustada en extremo por ·la numerosa audiencia que se &lt;lió cita en el
acto poético.
La promoción cultural, que se ce!.:-bró el veinte del actual a las 20 :30
horas en el Salón de Conferencias de
la Universidad fu é· la recitación ant0lógica de los poemas del bardo costarricence, declamando en dos fracciones su exquisito repertorio 1 con ('} siguiente itinerario:
PRIMERA PARTE.
I, Fragmentos del "Valle de )léxico" ; II, "Bodas de Tierra y ).[ar", cant0 Xlll; De "Poemas.Numerales" (Premio centroamericano de Poesía); a)

Armas y Letras + Pág. 7

La Patria del Poema; b) Le~tura de
Quevedo; e) Lectura de la Biblia
(lsaias); d) Lectura de Walt Whitman.
SEGUNDA PARTE.
I, Fragmento de "Los Jardines Amantes" 11, Itinerario de la Estatua;
III, Cinco Sonetos Inéditos, y, IV, Lectura de ~léxico.

Tercer Congreso...
(Viene de la Pi,g. 4)
vasto potencial crimnal, que anida en
las sociedades contemporáneas. Unicamente procediendo así, contribuiremos a la resolución del problema que
plantea la Sociología Criminal, en el
cuadro de las otras ciencias que estudian las causas, la terapéutica y la
prevención del crimen.
Es indudable que los actos y las formas sociales ejercen gran influencia
en la conducta de los hombres. Al soci ólogo criminal corresponde investigar la gestación y desarrollo del delito) relacionándolo con los factores y
productos colectivos en cuanto lo condicionan, y también le toca precisar
los efectos que a su vez produzca el
delitoi tanto en la estructura como en
la dinámica social 1 porque no es posible constituir una disciplina aislada
Y absolutame·n te independiente, ya que
los actos humanos y el crimen es uno
de ellos se vinculad en recíprocas
relaciones con otros asPectos de la vi-

Pasa a la Pág. 8

�Tercer Congreso...

(

rie11e de la Pág. 7
da. Por eso en la Agenda de este
Congreso se han planteado una gran
variedad de temas de influjo reciproco entre la sociedad y el crimen. , Al
hacerlo así se tuvo en cuenta que la
sociología estudia en general los influjos mutuos entre los factores y las
realizaciones sociales.
Mas tampoco caigamos en la ambición de pensar, que la sociología criminal puede absorber otras ciencias
que conciernen al conocimiento del
crimen y de su autor. Recordemos la
frase de Ferri de que "todo delito es
el producto de condiciones individua' les, físicas y sociales." Si el ambiente colectivo es el medio en que se cultiva la delincuencia, no es menos importante el factor individual. Cada
disciplina tiene un campo perfectamente definido y unas y otras se pueden auxiliar sin perder autonomía, en
la explicación de fenómenos tan complejos como el de los actos antisociales.
Entre los temas que seguramente
atraerán la atención y el estudio de
este Congreso, como una de las causas
más importantes de la delincuencia
mexicana, está la de la corrupción de\
medio circundante. Cabria repetir a
los hipócritas que se encandalizan
desde las columnas de los diarios, con
la gravedad y la multiplicidad de los
delitos, la frase de Lacassagne: "Las
sociedades no tienen otros criminales
que los que se merecen", aseveración
que como dice mi admirado y admirable amicro el doctor Mariano Ruiz
Fúnes, es" verdadera, cabiendo so'lo
trabajar por no merecerlos.
Es indudable que las personas rodeadas de un ambiente de normalidad
y con una vida honesta, están menos
expuestas a delinquir. Ya A. Guillot
señalaba a fines del Siglo XIX, que la
desorganización moral de las familias
es una de las principales causas del
crimen, así como el alcoholismo, la
explotación de la mujer, el libertinaje, las viviendas inmundas, pero sobre todo el hábito adquirido de llevar
una vida cómoda, comprada con el dinero robado o de origen impuro.
En nuestra civilización de tipo capitalista, cada vez más mecanizada,
cobra importancia principal el factor
económico, en la producción de ciertos tipos de infracciones a la ley punitiva. Los cultivadores contemporáneos de la Sociología Criminal, lo han
puesto de manifiesto en Alemania, Holanda, Francia y Estados Unidos.
Nosotros aún no podemos vanagloriarnos de haber aclarado, científicamente, los factores de la delincuencia
mexicana. He aquí vuestra apasionante y patriótica tarea, señores Delegados. El país espera que lleguéis a resultados fecundos. Así lo hacen suponer vuestros antecedentes académicos
y el número y calidad de los trabajos
que habéis enviado.
SE~OR GOBERNADOR:
Una designación generosa me ha
concedido el privilegio de presentaros a nombre del señor Director del
· Instituto de Investigaciones Sociales
de la Universidad Nacional, de la Academia Mexicana de Ciencias Penales
y de todos los miembros de nuestra
Asamblea, el testimonio de gratitud
por por la valiosa ayuda que habéis
dispensado para la reunión de este
Congreso.
SE~OR RECTOR DE LA
UNIVERSIDAD DE N. LEON:
En el cumplimiento de la honrosa

m1s1on que se me ha confiado, estoy
convencido de interpretar el sentimiento que anima a todos los señores Delegados, al manifestaros nuestra
(Viene de la Pág. 7)
complacencia, porque la Casa de Estudios que gobernáis con afán progresista y la fe y el entusiasmo de un •
educador auténtico, haya patrocinado los desde todos los flancos con nuesnuestros trabajos, y que sea aquí, en tra verdad, no los dejará dormir: se:Monterrey -ciudad cada vez más dis- remos una pesadilla, un cargo de conpuesta para las grandes jornadas del ciencia, un peso sobre su alma, un
espíritu._ donde nuestros sociólogos verbo de admonición. Que sea nuesy penalistas se reunan para orienta·r tra bandera la libertad Y con ella
la política criminal del país, a fin de triunfaremos.
obtener mejor éxito, frente a las fuerEl estado social del mundo que conzas antijurídicas que amenazan los valores más caros de la sociedad: la vi- vierte a cada habitante en soldado, hada, el honor, la libertad, el bien y la ce del artista, del escritor, del filósobelleza. Que las energías obscuras del fo del poeta un elemento de combate,
mal decrezcan ante la inteligencia Y p~r su existencia en primer término
la voluntad de los hombres de estu- y por un ideal después. ~l avance _de
la negación, de la brutalidad que mdio.
Esperémoslo, así, para fortuna . ~e vade los mismos alteres y ciega los
nuestra patria y para la protecc1on ojos a la razón, han convertido a una
actividad tan ajena a los problemas
de lás sociedades en que vivimos.
materiales del mundo en individualidades adosadas a partidos y teorías
exóticas, que repugnan a cualquier
manüestación del arte y la cultura. La
misma ciencia no ha podido escapar
(Viene de la Pág. 6)
al contagio de principios cavernarios
que ennegrecen la más pura imaginarencia legal alude a la hipótesis de las ción. Hasta comienzos del siglo el arhuelgas por solidaridad, pero su pro- te y la cultura imponían respeto a la
cedencia es muy discutible. Nos ha- ani.malidad, que retrocedía como challamos, en efecto ante un caso de huel- muscada su rostro por la llama de cien
ga inexistente o ilícita, declarada tal antorchas. La sabiduría derrumbaba
IJOr . los organismos competentes del las más sólidas murallas y se conspoder público, es decir, ante una si- tituía en freno de los instintos anituación de hecho no amparada por el males cuando tenía que hacer uso de
ordenamiento jurídico o en abierta su valer. Era ésta la única fuerza que
pugna con él. ¿ Cabe la solidaridad li- domaba al bruto cuando las reglas de
cita con tal situación?
convivencia civil o los castigos corpoTanto la obstrucción del trabajo, rales no podían someterlo al razonacomo la participación de extraños en miento.
la huelga inexistente comportan las
penas señaladas por el artículo 262
En la actualidad los mismos Estade la Ley federal del trabajo para las dos mantienen escuelas de perfeccioviolencias y coacciones cometidas con namiento de las más absurdas e inocasión de la huelga. Todos estos de- gratas profesiones en que la desgracia
litos, además, por precepto constitu- humana puede convertir a un hombre.
cional, son atribuidos a la competen- El cultivo del espionaje, del cinismo,
cia de la jurisdicción federal (Cons- de la mentira en todos los grados se
titución, articulo 104 fracción I; Ley trocó en procaz enemigos de la liberfederal del trabajo, artículo 269 bis.) tad, levantando bandera de rebelión
La Ley federal del trabajo estable- contra las reglas morales de la cultuce otra limitación en el derecho de ra. Los últimos años convirtieron en
huelga, que puede llegar a revestir ca- héroes a los falsarios, a los embaucarácter delictivo. Se trata de la EX- dores y trapisondistas que cruzaban el
TE.NSION !LICITA DE LA HUELGA ingenio para la provocación de situa(artículo 276). El precepto legal de- ciones beligerantes, pisoteando con cítermina que "los trabajadores huel- nico desprecio nombres de dios, símguistas no podrán suspender el traba- bolos, imágenes y héroes que la hujo en las negociaciones que no se en- manidad ha mantenido sagrados, ducuentren bajo el control del sindicato rante múltiples años. Con desparpaa que pertenezcan". La prohibición jo increíble se han negado verdades
legal comprende, naturalmente, ade- absolutas cuya lógica indestructible
más del control sindical de los traba- fué puesta en tela de juicio y sirvió
jadores de la empresa por afiliación, hasta mismo acta de acusación, para
el control jurídico que supone la titu- que un tribunal de forajidos dictara
laridad del contrato colectivo de tra- la última sentencia trocando una verbajo. Se refiere tanto al caso de la dad en delito. La misma teoría sobre
huelga inexistente e ilicita como al de h formación de los mundos, fué puesfa huelga lícita, que por su principio ta en solfa al servicio de una monsde orden económico debe mantenerse truosidad que dictaba leyes, instauracircunscrita en el menor radío de ac- ba su moral de prostitución, levantación posible. Por hallarse este precep- ba altares a dioses sanguinarios que
to englobado en el mismo título que eran adorados en los templos por oralos anteriores, en el caso de que la ex- tes asalariados. Y la maquinaria, de
tensión de la huelga llegue a consti- la propaganda, instrumento infernal
tuir delito merecerá la misma san- que la civilización descubrió como
ción establecida en el artículo 262, elemento híbrido, domesticable, volcaconforme a lo dispuesto en el 269 bis. do en el crisol de la mentira y el en8. CONCLUSION. Queda asi total- gaño disfrazado que el amo paga, lemente estructurado el cuadro de la galizaba con su prosa carnicera, aqueprotección penal de la libertad de tra- llos actos horripilantes, presentados
bajo, dentro de un ordenamiento jurí- como artículo de primera calidad.
dico que dota de suficientes garantías los intereses generales y los parRecordar la simplicidad de tanto
ticulares de los partícipes en la rela- procedimiento complicado que el inción industrial. Quizá pueden formu- genio menesteroso de asalariados pularse a la legislación mexicana algu- so al servicio de causas perversas, olnos reparos de orden sistemático, pe- vidadas por la magia cerebral que prero su alcance no puede empañar el tende olvidarse de cuanto ofende y
elogio que merecen los lineamientos y
denigra a la especie, supone revolver
principios generales en que se funda.
los intestinos de una sociedad que se

A los Jówenes de...

La Libertad de...

Armas y Letras + Pág. 8

ahoga en la sangre de sus propios mártires. Una institución tan falsa que se
averguenza de sus mismos procedimientos, y que en_ el interés arriesga
su propia existencia. Un vistazo al
horizonte nos dará la parte de dimensiones y medidas de su descomposición. El panorama es idéntico en cualquier extremo. No son de nuestra parte intereses materiales los que defendemos, sino morales. Es toda la verdad, el respeto, el libre albedrío, el
derecho a cantar y a reír, a la alegría
que defendemos frente a la negación,
a la barbarie, a la gordura. No puede haber indiferentes ni contemplativos, esperando que los aconteci_mientos resulevan el problema por s1 mismos. Los hechos nos lanzaron a la
guerra. Incluso, a nosotros, los pacifistas por lógica, por fuerza del estudio de las sociedades humanas.
He aquí la gran tragedia de los hombres libres. Todos somos arrojados a
la hoguera belicosa: enemigos de la
violencia, libertarios que aspiramos a
un mundo mejor a base de la armonía, del entendimiento que distingue
nuestra condición humana de las demás especies animales; objetores de
conciencia, que por ese respetable derecho de libertad, renunciamos a
cuanto supone un estado de beligerancia, conscientes de que la verdad Y
la razón resuelven todos los problemas
presentes y futuros; los cristianos Y
demás sectas religiosas, cuyo ministerio responde a un ideal, equivocado o
no de hacer el bien moral; artistas,
qu~ la grandiosidad de su profesión
creadora, las ha hecho concebir el
ideal supremo de modelar la figura
humana con todos los dones y virtud es y que este mundo pequeño puede
hacerse grande para el bienestar y la
armonía; el hombre de la calle, olvidado de todos, sin profesión determinada que trabaja en silencio y no se
queja en la realización grandiosa del
monumento ecuménico del dolor y las
privaciones, que levanta ciudades,
construye puentes y caminos, labra la
tierra y recoge las mieses, tripula los
barcos que surcan las aguas de todos
los lates del mundo y baja a los profundos de la mina, para arrancar a
la tierra los metales preciosos que
mantiene escondidos en sus entrañas
para fundirlos y transformar en múltiples objetos para asombrarnos con
la maravilla mecánica del siglo. Y todos somos empujados al precicipio de
la contienda donde nos consumimos
sin gloria ni provecho. He aquí lo terrible, la inmensa desgracia, el pavoroso drama de nuestro siglo:
Pero alguna solución queda. No se
han agotado los medíos para redimirnos. Felizmente cuando un pueblo se
propone ser libre, nadie puede detenerle.
Que cada uno de nosotros cumpla
con su deber. Que sea la conciencia
la que guíe nuestros actos. Si procedemos asi, no hay elección posible,
Reivindiquemos en nosotros mismos
cuanto dolor y sacrificio ha costado
e~te mínimo de libertad que se nos
escapa de las manos y respondamos
a la misión del hombre. Por encima
de las tormentas sociales, sepamos en·
frentarnos a los acontecimientos Y retarlos. Somos nosotros los dueños de
los destinos morales de la humanidad. ·
Hagámosles sentir a sus enemigos t~
do el peso de nuestra decisión, sin
doblarnos. Que nuestra cultura les h&amp;:
ga sentir rigor de la sabiduría, de la
verdad, la majestuosidad de nueslras
creaciones, lo constructivo de nueStta
obra frente a su siembra de iniquida•
des. ¡Y venceremos!

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Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
R~gistrado como articulo de 2da. clase en la Adn1inistración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año IX

Núm. 9

Septiembre de 1952

/Jafance '/Jniver:Jilario XIMENEZ DE CISNEROS
Francisco M. ZERTUCHE.

La mano rectora del ilustre Cardenal franciscano no sólo
Al través de un año de labores académicas, como al través
de un sendero de peregrinaje constante, pueden advertirse cla, domeñó la levantisca nobleza española sublimando los valores
del Imperio cimentado por Fernando e Isabel, sino que, roban,
ramente las señales itinerantes.
do tiempo al tiempo, en constante vigilia por la grandeza de Es,
Como nada permanece inmutable, nada en estática perma• paña, acudió presurosa a la fundación y dotación de la Univer,
nencia y fijeza inalterable, el conocimiento de ayer tuvo que su, sidad de Alcalá de Henares, patria del Ingenioso hidalgo Don
frir la influencia del nuevo conocimiento de hoy, y transformar, Miguel de Cervantes Saavedra, y el Colegio de San Ildefonso;
se así, con el esfuerzo acopiado, con la savia renovadora, en una protegió las Artes y las Ciencias y puso celo inacabable en la
contribución más a la cultura universitaria, que vale tanto como edición de la Biblia Poliglota Complutense, la más alta expre•
decir la cultura patria.
sión del Renacimiento español.
De un año a esta parte, de aquel septiembre de ayer a este
de esta magna empresa -que
Consta la Biblia Políglota Compluseptiembre de hoy, una de las entidades universitarias que mejor ellaRaíz
sola habría bastante para inmor- tense de seis volúmenes en folio adorse avienen por su programa a la diaria vida del espíritu docente talizar el nombre del austero francis- nadas con el escudo prelaticio del ausy estudiantil -el Departamento de Acción Social-, ha edifica, cano- . fué la necesidad que tenían los tero fraile franciscano. El primero
do en las múltiples manifestaciones provenidas de su ejecución eclesiásticos de leer y estudiar la lite- contiene el Pentateuco y el Deuteronocanónica, las enseñanzas que al través de la conferencia, la mú, ratura testamentaria, ya que la mayor mio; el segundo, los Libros de Josué,
parte del clero desconocía las lenguas los jueces, Ruth, los Reyes y los Parasica, la expresión pictórica, la arte dramática y el editorialismo, orientales.
lipómenos; el tercero, los de Esdras y
nuevas columnas en el sér y el pensar de la Universidad.
Impelido por éste y otros propósitos. Nohemías, Tobías, Esther, Job, los Sal-

Así, durante el pasado invierno quedaron instituídos los
Cursos de temporada con la válida y prestigiosa presencia de
maestros tan señalados como Eduardo García Maynez, producto
de una sólida f ormacíón humanística, cuyos conocimientos en
Filosofía y Derecho galardonan la cátedra mexicana; y los jóve•
nes de la nueva generación, empeñados en la lucha del Humanis,
mo y por ende en la búsqueda de la caracterología del Mexicano,
tales como Sergio A. Fernández, Fernando Salmerón y Salvador
Reyes Nevárez, así como el ya consagrado Emilio Vranga, quie,
nes, en apretado haz y armonioso conjunto, ofrecieron enjun,
diosas conferencias que versaron sobre temas humanísticos exa,
minando por vez primera ante el auditorio de nuestra Casa de
Estudios, el tema de la Mexicanidad y sus raíces filosóficas, al
trasluz de sus valores inherentes y esenciales.
.
Otro capítulo de este trabajo de extensión universitaria, la
ejecución dramática, resultante de una sistemática enseñanza del
arte escénico, culminó con la presentación, en los Cursos de In,
vierno, de obras tan modernas y discutidas como "El Niño y la
Niebla", de Rodolfo Usigli, y "La Mujer Legítima", de Xavier
Villaurrutia. Esta actividad ha sido tonificada recientemente,
-vistas las experiencias obtenidas-, por nuevos valores docen,
tes y otros métodos, que aspiran a nuevas perspectivas, esperán,
dose fundadamente, que este año que se inicia en el mes que
cursa, pueda inscribirse una contribución más en favor de la Ins,
titución universitaria.
La Sección de Artes Plásticas tuvo asignada a su cargo la_en•
señanw metódica de la Pintura, de manera constante, en la se,
de de la Facultad de Filosofía y Letras, culminando su ciclo do,
cente con la presentación de Exposiciones en el solar universi,
tario.
Las actividades de Músic;a, encomendadas a la Sección de
Pasa a la Pág. 8

hubo necesidad de establecer el texto
bíblico de una manera incontrovertible.
Ya Orígenes habían ideado el plan
de presentar por primera vez reunidos
los Libros Sagrados en sus diferentes
lenguas antiguas: el texto hebreo, tal
como se ve en los 'venerables códices,
la versión griega de tos Setenta, la versión latina de San Jerónimo, conocida
con el nombre de Vulgata y la paráfrasis caldea de Onkelos sobre el Pentateuco.
Fué Complutum la sede gloriosa donde se congregaron los nuevos diascevas.tas a quienes se encomendó e] conjunto de la obra bíblica, llamados ardientemente por Cisneros , , . Fué allí,
en esa la ciudad predilecta del prelado toledano, donde bajo su férrea e
inequívoca voluntad, filóso¡os, gramáticos, teólogos, talmudistasf escritores,
hombres de profundos saberes, en fin,
depuraron, confrontaron, paleografiaron y pulieron la antigua cantera escritnrística.
De las letras antiguotestamentarias
encargáronse los judíos conversos Alfonso de Zamora, gramático, filósofo,
jurista y talmudísta; Pablo Coronel,
segoviano, y Alfonso de Alcalá; mientras que las nuevas fueron encomendadas a Antonio Martinez de Jarava,
nebrijense; Demetrio Ducas, célebre
cretense; Diego López de Zúñiga; Fernando Núñez, el Pinciano; Juan de
Vergara, Fernando de Valladolid y
Bartolomé de Castro, los más notables.
La ejecución tipográfica coTrió a
cargo de Guillermo Arnoldo Brocar,
peritfsimo en éste arte.

mos, los Proverbios, · el Eclesiastés, el
Cantar de los Cantares, la Sabiduría y
el Eclesiástico; el cuarto, los de los
Profetas y los Macadeos; el quinto, los
del Nuevo Testamento, y el último, un 1
diccionario hebreo de todo el viejo
Testamento, otro de los nombres propios que aparecen en ambos, una gramática hebrea compuesta por e] Judío
converso Alfonso de Zamora, el explicit de los nombres caldeos, hebreos y
griegos del nuevo Testamento y una
gramática y diccionario griegos.
Cuéntase que, por los mediados de
1517, el tipógrafo Brocar envió a su
hijo Juan con el ejemplar acabado de
la Biblia para entregarlo en propia mano a] aguileño fraile francisco.
AJ ser recibida esta primicia en la
que había soñado largamente el Cardenal, exclamó con estremecido fervor su
oración oblatoria; y más tarde declaraba a ~1s amigos: "de todos los actos de
mi golierno no hay ninguno de que me
debéis congratular tanto como de esta
edición de las divinas escrituras."
La obra edificadora de Ximénez de
Cisneros n'o había parado allí. Padre
de la Universidad española, no sólo
fundó y dotó la Complutense y el Colegio &lt;le San Ildefonso, sino otras seis
Universidades más fueron sembradas
Y· r ros.,., eraron a] cuidado de su severa
mano: una en Santiago de Galicia, junto al sepulcro del Apóstol; otra en Sevilla, cabeza de la Bética; una más en
Granada, la mora; la cuarta en Toledo,
ciudad de su silla arzobispal y las dos
restantes en Cataluña y las Asturias,
con sede en Barcelona y en Oviedo.
Monterrey, otoño de MCMLII

�LA HERENCIA DE
L·OS MAESTROS
Nausicáa P. CARPIO.

Generalmente se confunde cultura con educación, cuando
en realidad se trata de dos disciplinas perfectamente definidas Y,
si no disímiles, con campos muy comunes. El tema que vamos
a desarrollar es el del problema de la cultura, tan víejo ... como
siempre, interesante.
La Educación forma especialidades.
Por medio de su función, la pedagogía
moderna ha logrado perfeccionar costumbres hábitos y modalidades en la
vida di;ria. El campo de la ciencia
pedagógica, en este aspecto, pareciera
concretarse a un simple cambio de mutaciones, y su acción, aparentemente,
si no fuera también por el nexo de
unión entre educación y cultura, no
hubiera dejado más, que un pequeño
saldo de progreso en la vida de los
pueblos. De ahí que, como de ordi~ario podemos observarlo, en cualqwer
parte del mundo, tratemos con personas excepcionalmente educadas como
perfectamente incultas. Triste es comprobarlo, pero nuestro siglo dolorido
acaba de darnos no uno, sino millares
de ejemplos que por su crudeza han
puesto un negro borrón en la historia
de las ciencias educativas.

las paginas de enmohecidos pergaminos antes, y libros después; que sus
manos hayan caído a pedazos en los
mismos surcos en que se hizo germinar
la semilla. Que sus cabellos hayan venido blancos como de plata, practicando cruzamientos bajo los rayos del sol.
¡ Qué sabían los hombres que hacían
las guerras de tamaño sacrificio! 1Qué
sabía el vulgo de esta obra gigantesca
que ha dado a la humanidad tantos
mártires, y que, gracias a ellos, se han
podido llenar todos los graneros del
mundo!
De igual modo, en esa misma lucha
y en ese mismo sacrificio, la cultura
humana tiene su propio monumento.
Desde tiempos inmemoriales el hombre ha querido saber. Pero como toda
idea abstracta exige su parte de sacrificio que no puede transferirse, solamente, aqucillos inquietos, aquellos que
vieron el mundo en su forma y extensión distinto al común de la gente, y se
encontraron con fuerzas suficientes
para tornarlo en sus manos y modelar•
lo, fueron los elegidos de llevar adelante la obra del saber. Porque saber
equivale a investigar, y saber, no debe
tomarse como "saberlo perfectamente",
sino simplementé como idea de saber.

abarca el conjunto, no solo de cu_anto
el hombre conoce, sino hasta mismo
de aquello que le es desconocido.
Sin remontarnos a los tiempos de
Fenicia donde los encontramos con los
principios propiamente dichos . d~ la
cultura occi.dental, por los conoc1m1entos que han aportado sobre navegación, ni a Asiria, bañada por el lege~·
da!'io Tig!'is, donde la historia de la civilización antigua tiene uno de los mejores capítulos; ni a Caldea, con su bifurcado Eufrates a quiep tanto le debe el mundo de la cultura, si todos esos
hombres v esos pueblos no tratarán de
in teresar;e como lo han hecho con
marcado acento por los problemas que
los conocimientos humanos le inspiraban, con senguridad que, tanto el pensamiento como el arte contemporáneos,
serían de una pobreza infinita. Por estas viejas culturas que mas tarde tanto
habían de influir sobre la árabe Y griega simultáneamente, los holnbres de
hoy conocemos la grandeza inmortal,
tanto de la filosofía como del arte de
estas dos últimas civilizaciones, cum•
bres que son el asombro de la humanidad, tanto por lo profundo del pensamiento que tienen, cuanto por la belleza eterna que la pobre mentalidad de
nuestro siglo, tiene que estudiar toda•
vía y •continuarán estudiando por muchos siglos.

El campo de la cultura, como su propia. etimología lo expresa, es tan vasto
al punto que apenas cabe en el marco
de la ciencia social. Su función está
en cultivar, y, por extensión, no sólo
a la especie humana, sino que también
a los demás reinos de los seres vivientes. Cultivar, en cuanto al nombre se
refiere, significa someter a la dura
prueba de la transformación, las reDesde la existencia del hombre soservas físicas de nuestra especie. Por
medio de estas reacciones, qui nuestro bre la tierra, todos los caminos están
sistema experimenta leyendo un libro, sembrados de cadáveres de maestros.
escuchando una partitura musical, ob- De igual modo, para felicidad nuestra,
servando la majestuosidad de una obra también lo están de otros que no lleplástica, contemplando fas líneas im- garon a la cumbre, y es ésta ulla gran
ponentes de una estructura arquitectó- ilusión y una gran esperanza que nos
nica o admirando los grandes descu- impulsa a proseguir las doctrinas que
brimientos que día a día nos presentan de e1los recibimos como una religión
las ciencias físicas y naturales, predis- en el amplio mundo, siempre tan inteponen nuestra espiritualidad a la re- resante como es el de la cultura.
cepción de las grandes emociones a las
que ·hasta ahora sólo al hombre le es
Cultivarse, antes que un mero afán
dable experimentar.
especulativo en las sociedades moder' nas se convierta en obligación. ObliPor asociación de ideas, el mismo gación decimos, porque sólo mediante
fenómeno se registra en el reino ve- el desarrollo de las facultades intelecgetal. Innumerables variedades de tuales podrá sobrevivir en el futuro
plantas frutales y gramíneas, que hoy nuestra pobre humanidad. En otras
conocemos, y que son nuestra base ali- épocas, como en los tiempos de Roma
menticia por la cantidad y gusto sabro- "pan y circo" eran las aspiraciones
so de sus frutos, no son el producto del máximas de cierta clase de la poblaacaso, ni su estado es el primitivo tal ción del Imperio Romano. Felizmente,
cual la Naturaleza la ha concebido. Si desde los tiempos de los faraones acá,
estas plantas permanecieran en su es- hubo poetas, físicos, filósofos, astrónotado originario, ni su calidad, ni su re- mos, políticos, que han dejado prueba
mordimiento podrían, quizás, alimen- de su paso por la vida. Desde la antitar nuestra especie y la humanidad es- güedad hasta hoy, el progreso ha acetaría condenada a perecer por el ham- lerado de tal modo, que las mismas nabre, que ha asolado a tantos pueblos de cionesi por muy separadas que se encuentran unas de otras, no son otra cola tierra.
sa que simples aldeas y hasta los conProceso similar que ha operado en tinentes, pequeñas comunidades a las
el avance cultural del hombre. Por el que se alcanza en el perentorio lapso
contrario, si disfrutamos de abundan- de poco más de un día. Para los homcia de productos, sobre todo vegetales, bres d~ la antigüedad, la cultura en
esta es obra de la agricultura (cultura general, equivalía a especializarse en
agrícola), que, en términos cientificos, todas las disciplinas intelectuales, desse llama "genética". Para lograr estos de la poesía a la fisíca y a la química,
resultados sorprendentes, ba sido ne- ciencia, esta últimai bien poco cultivacesario que millares de investigadores da en el mundo antiguo. Hoy su camanónimos hayan dejado sus ojos sobre pn se ha ensanchado de tal modo que

tenia un nombre humanidades y que
también resonaba al oído, porque encerraba la mayor cantidad de conocimientos, tenía que ir de pueblo en pueblo, y de nación en nación, algunas veces hasta trabajando en un oficio aquí
y allá y acullá para ganarse sustento,
hasta encontrar con el maestro que le
iba a enseñar la palabra sabia y divina
del verbo creador. Durante muchos
años, y por siglos, el hombre que quería aprender, tenía que tener la certeza moral de llevar a sus espaldas en
la bolsa junto a la corteza de pan endurecido, los libros que eran su pan
espiritual. Con esa bolsa a sus espaldas con esa luz en la frente que era
con;o una estrella, los sabios de Europa, hasta hace dos siglos., ilu?linaro~ ~l
viejo mundo con la sab1duna adqmnda de ese modo. Pan, agua, voluntad,
ansias del saber, fueron los elementos
que alimentaron el fuego de su inteligencia.

De cultura, y no educación propiamente dicha, estaba formada la mentalidad de los grandes poetas y filósofos
de la Grecia heroica. Homero, Sófocles, Esquilo, Sócrates, Platóni Aristóteles, Fidias, Praxiteles, Euclides, Pitágoras, Thales y toda la gran pléyade
de sabios que inundaron el mundo antiguo con su saber y cuyos raudales de
ese saber llegan a nosotros, han sido
justamente un producto de la cultura,
porque su .horizonte era tan amplio
que abarcaba todos los conocimientos
humanos. Pero esos conocimientos no
han sido obtenidos en escuelas o universidades tal como las concebimos
h_oy, sino que fueron el fruto de su trato con las personas, de su convivio con
la calle, del tráfago diario del hombre
y de las cosas que la han permitido ir
formando su propio pensamiento del
que sacaban posteriormente las especulaciones. Más tarde, ya sea en la
calle o en la plaza pública, ellos mismos oficiaban de maestros, y devolvían en enseñanzas lo que del pueblo
habían aprendido. Las academias, como le llamamos hoy a lo que puede entenderse como escuela griega, no era
sino una simple cofradía donde alumnos y profesores alternaban liberalmente ,sobre los temas m4s diversos y
sobre también las más distintas disciplinas literarias o filosóficas, con lo
cual la mentalidad de profesores y
alumnos' se agrandaba desmesuradamente, las ideas adquirían el bril1o y el
vigor con que han podido existir hasta hoy y las especulaciones han constituido problemas que las ciencias físicas y morales todavía están estudiando.
·
Con el correr del tiempo, y al calor
de las ideas que entrañaba toda la ciencia griega en sus más diversas disciplinas, de las partes más alejadas del
mundo, acudían a Grecia los hombres
que querían aprender algo. Las calles
de Atenas y de Mileto se vieron durante· muchos años apeñuscadas de hombres de las más variadas razas .y colores que iban a Grecia para aprender,
para escuchar la palabra de los maestros Sócrates} Platón, Epicuro, Aristóteles, cuya voz durante muchas generaciones, desde entonces, viene resonando en el mundo. En la edad media,
hasta hace apenas n&lt;i más de dos siglos, el hombre que quería aprender,
que quería ponerse en contacto con
esa ciencia que no es ciencia, pero qut

Armas y Letras + Pág. 2

De toda esta actividad, de la que la
historia nos presenta ejemplos tan evidentes, es siempre la juventud la mayor !'esponsable, porque es por ella Y
nO por quienes ya se encuentran ya al
borde de la tumba, por lo que los soñadores y sabios de la humanidad han
vivido. Es por esta juventud del mundo, que es eterna en todas las épocas
v bajo todos los soles de la tierra, que
hay que averiguar, que profundizar,
que indagar, a qué se deben y por qué
se hán producido procesos tan deslumbrantes en distintos periodos de la historia. Cualquiera haya sido el color o
la lengua en que la persona ha hablado, una sóla condición se exige para
la formación de una cultura y es la de
la voluntad. Por que la cultura es el
signo inconfundible que denuncia el
adelanto de los pueblos más que las
riquezas materiales, más que todo ese
saber sis.temáticamente frío y calculista, especulativo en su fondo oscuro ~ue
pudo acumular riquezas sin contemdo
moral. La nación que no cuente con
un nivel de ternura, de comprensión,
que no posea el aguijón punzante del
saber, no puede distinguirse y descollar por gravitación propia en el concierto de los pueblos del universo.
Toda verdad, todo conocimiento nuevo 1 toda belleza y creación cultural,
po see una potencia expansiva que induce a su transmisión:. La difusión Y
expansión de la cultura no podría operarse, ni podría progresar, si no contara con 18 voluntad anónima necesaria para divulgarla. Estos factores son
tan indispensables que sin ellos no hay
espontaneidad ni entusiasmo: }as dos
fuentes de que se nutre la cultura. A
falta de ellos, entusiasmo y estímulo,
la cullura languidece.
La cultura no fructifica donde n? se
la vive; donde no se cambian ideas;
donde las sugerencias en pro de un
mejoramiento en este terreno no se comunican con amplitud, con sinceridad;
donde el ojo escrutador sustituye al
impulso} y el pesimismo apático ocupa
el puesto de la actividad bienhechora.
Basta apagar la llama del entusiasmo.,
para aparejar la parálisis en la cultura.
Pero no se trata de crear y difundir la
cultura solamente, sino de enfrentarse
a quienes la deforman y destruyen mutilando la espontaneidad creadora Y el
entusiasmo fructificador. Aunque el
término resulte en extremo prosaico
por lo anticuado, es necesario volver
las armas sobre el eterno problema.
Los hombres de hoy no son ni mejores ni peores que los de ayer. Su•
problemas en cambio son bastal\te má•
agudos y ·complicados. Ayer el hOIDbre con menos elementos lograba resultados más positivos gracias a •0

Pasa a la Pág. 8

CONFESION A,NTE
LA HISTORIA
Campio CARPIO.

La situación de alegría que con crisis acentuada se define
:ante todo, en las actividades comunes de la vida social, repercu•
te en la esfera moral con influencia perniciosa para las artes y
las ciencias, que se materializan, perdiendo su parte de indepen•
dencia. En otro extremo, domestícanse y someten sin empacho
a los quebrantos más arriesgados, abjurando de las nobles ac•
ciones que constituyen todo nuestro pasado histórico en el te•
rreno del libre albedrío. Las agitaciones a que es sometida la
persona humana frente a un estado de cosas en franco deseen•
so, le bombardean sin misericordia, alterando las mismas facul•
tades sensoriales que determinan un estado anormal sin reme•
dio, aun cuando las relaciones entre el hombre y su medio tien•
dan más tarde a corresponderse. A tal punto llegó el desequili•
brio que no existen medios de atar los tejidos del razonamiento.
Este ciclo que nos toca vivir, conoce
todas las derrotas. Sobre las espaldas
del siglo se han acumulado tamañas
cargas que por varias generaciones lle,·arán como lastre, nuestros hijos. El
desenfreno liberticida, vicioso Y desordenado, arrasó hasta con los más íntimos sentimientos. Y allí donde no
renace la angustia, por arrepentimiento reconfortante, como un lavaje del
alma, aparece en todo su primitivismo,
la brutalidad elevada al altar de la violenciai en forma de espectáculo o de
castigo, con mórbido sadismo. Es natural que así sea; los pusieron las armas en sus manos y los enseñaron a
matar, porque sólo matando podrían
ser elevados a la categoría de héroes,
árbitros de la victoria.
Las costumbres de nuestros humildes pueblos que entonces eran indiscutidas y ponían rubor en las mejillas
cuando alguien se burlaba de su inocencia, pasaron al campo del olvido,
pisoteadas por el fatalismo de la bestialidad que aparece como sedimento
anormal en algunas especies animales.
Lo que fué arrullo y canción, es hoy
hedonismo el evado al materialismo
más crudo, con la insolencía perfectamente estudiada en negación absoluta
de virtudes. Y cediendo a cada paso a
la marcha de la muerte que no se detiene, retrocedemos cada vez más en
nüestro combate de liberación. La tierra está sembrada de cadáveres y no
solamente ~or culpa de los que mandan, de los poderosos, los omnipotentes, sino de nosotros inismos, por haber cedido los baluartes sin hacer respetar nuestros derechos, en lucha por
la supervivencia de la especie.

COMBATE ENTRE LA MAQUINA
Y EL HOMBRE
Cierto que el maquinismo ha mecani
.., 1u~ centros nerviosos de la vida moderna. devorando al mismo industrial su explotador. El 0perario humilde, víctima del sistema que debe
desarrollar determinadas actividades
controladas en tiempo y medida, su•
cumbe por agotamiento de estrofía
frente a la producción que le convierte en materia prima. Pero el usufruc-

piramos a su liquidación, y por otro
lado todo el porvenir. No pretendemos
entrar a saco en las casas de cualquier
habitante para asesinarle a mansalva y
arrebatarle lo que puede estimar como
objetu de valor para si. Esta guerra
que vi vimos, tiene raíces hasta lo más
hondo del sentimiento humano; es una
guerra de liberación del espíritu: es
una revolución. No nos interesan las
cosas, sino los hombres. Porque pretendernos acercarlo a sí mismo, plantearlo frente a la naturaleza, pero libre y humano, responsable de su propio destino y del de sus semejantes.
Por cierto que la solución está en
cada uno de nosotros. Pero también
en cada uno de los demás. En este terreno, somos nosotros los que acusamos y aportamos nuestras soluciones.
Es hora ya de que hagamos una reflexión sincera y que tratemos de acercarnos un poco más a nuestra conciencia, sin buscar un comercíalismo
del trato humano. Preciso es volver a
]a misión que la naturaleza nos ha
confiado. Hay probabilidades de
encontrar el camino errado durante
tantos si'glos pasados de vagabundeo
inútil. La guerra como medio de destrucción es tan odiosa como los guerreros. De ahí que tengamos que vencerla con todas las armas propias para
]a victoria. De lo artificial que las sociedades modernas nos ofrece como
articulo legitimo, tenemos que apartar
a los hombres, producto falible a las
ambiciones.
Y no solamente en las actividades
puramente domésticas como lo serian
las vinculadas a subsistencia inmediata mediante un trabajo productivo,
cual se desarrolla actualment~, sino
también en arles y ciencias. Las disciplinas del espíritu no pueden estar
contaminadas por el materialismo con
fines de lucro, sino consagradas a 1a
idealización de_ cuanto consideramos
inalcansable como mortales, artísticamente hablando. Las ciencias deberán
humanizarse y huir del contacto con la
cosa utilitaria. El producto del saber
no puede someterse a un fin de esclavitud o muerte del hombre, sino a liberarlo. Bastante han hecho los siglos
para reducirlo a ]a condición en que
se encuentra.

tuario del producto del trabajo, tampoco siempre es más feliz. Su ignorancia no acierta más que al aumento de
]a manufactura; y en la administración del engranaje a veces complicado, con el sólo objeto de crear una
fortuna que no siempre alcanza volúmenes superiores, entrega su vida digna también de mejor causa. La máquina como teoría simplemente, como
idea abstracta, es la representante directa de éste desequilibrio. Como elemento prúctico, lo es también, porque
tritura entre sus dientes al capitalista
y al obrero, victimaria de ambos. Un
sólo camino queda abierto al razonamiento y está en que los instrumentos
mecánicos desarrollen su acción coordinada a un interés común de benefi- EN ESTE CONFLICTO TODOS SOMOS
cio para todos, ya que sólo asi dejará
cmrnATIENTES
de invadir ]os campos abandonados
para la redención.
En esta guerra interna, todus somos
Este detenimiento de la historia, combatientes, si no de hecho, al meprecisamente en la mitad del siglo en nos por comodidad, cuando no nos enque los que nos sucedieron pusieron frentamos con otros intereses. La conlos ojos del alma, si en verdad tiene ciencia humana esta reclamand9 una
semejanza con tantos otros anteriores, revalorización que únicamente del gesu particularidad es mayor. Con tan- nio, del fuego espiritual, puede espeto adelanto en cien"'cias y artes; con rarse. Sólo ]as fuentes intelectuales tiedescubrimientos a nuestro alcance de nen abundante caudal del razonamiental magnitud que el corazón se para- to como para coordinar tanto resorte
liza para colocarse en su centro en y engranaje dispersos. Cada cual bustanto se hace a la idea de la grandeza, ca huir al problema fundamental que
tendriamos que haber desterrado los el hombre en vano trata de resolver.
prejuicios de propiedad privada, el so- El interrogante permanece abierto,
metimiento de la libertad a principios porque cada uno de los responsables
desacordes con nuestra razón de vivir, se olvida de su propia misión, de su
salvar los prejuicios religiosos que di- función como representante de sus
viden al hombre en sectas cada cual destinos. Pero no termina aquí su resmás absurda y con dioses que hablan ponsabilidad, tanto mayor cuanto más
con el látigo. Lo que es más, haber lí- avanzamos en Jo inútil de nuestra exisquidado las cuentas de tanto siglo que tencia como elementos dentro del conatormentó a nuestros antepasados con glomerado socia l. Sobradamente la
la división de robres y ricos estable- historia nos presenta los valores negaciendo una distinción que existe sólo tivos de la violencia, como procedil.'n la esr ecie humana y no en ninguna mientos de corrección de las imperfecotra de la escala zoológica.
ciones humanas, ror lo que se hace
rreciso pensar en otros sistemas de resultados más claros y utilidad.
La tarea ya no corresponde al miliREVOLUCION DEL ESPIRITU
tarismo, por nocivo; ni a los goberINDIVIDUALISTA
nantes, ror perjudicial. Es preciso enNo es esta lucha sólo de combate en- contrar la raíz de las cuestiones fun•
tre dos formas de convivencia defini- dari1entales y desenmarañarlas por los
das, sino que está por delante todo el procedimientos de la cultura. A esta
pasado con sus iniquidades con el cual altura de los acontecimientos, cuando
no deseamos tener tratos, sino que as- aparentemente hemos retrocedido en

Armas y Letras + Pág. 3

el curso de la evolución cien peldaños
de progreso, resultaría absurdo repetir lo que la historia clama y la humanidad pide, afónica. Por ello es doblemente importante y de mayor alcance
tienen que ser las medidas a adoptar.
El hombre no puede continuar siendo
un instrumento, a que le redujo una
cultura militarista, falsa como su misma función. Todas las personas que
conocen el alfabeto, tienen el deber de
salir en su auxilio, por su salvación,
que es cuanto más valioso la creación
ha dejado stJbre la tierra. Se hace preciso librar una batalla permanente,
arrasando con los obstáculos para redimirle de esa opresión que épocas de
barbarie le dieron por herencia y hace crisis cuando se agita la cuerda
en10th·a de su sensibilidad, actuando
ciegamente al borde de un precipicio
sin fondo hacia el que rueda a tumbos.
Cuantos tenemos algún compromiso
con los pueblos que nos leen o escuchan} tendremos que hacernos cargo
de esta situación especialísima en que
se juega el destino del género humano.
Esa acción no se detiene frente a los
aconlecimientos con hechos contemplativos, sin un respaldo decidido que
imponga por la autoridad propia de
la verdad, una justicia distributiva que
elimine por lo pronto la miseria material que atenaza a millones de habitantes. Por los medíos que le son propios a la verdadera cultura, a las artes
y las ciencias, la función que les corresponde desempeñar en estos precisos momentos es múltiple, pero también efectiva. Partiendo del principio
de que hemos ele repartir nuestro pan
co·n todos cuantos tengan hambre, la
victorja no podrá hacerse esperar.
Nuestro ministerio es tan ampliamente
poderoso como que no existe otro semejante, si cada uno tiene fe en su propia obra y en la verdad de sus ideales. Si cada componente no falla, no
cede terreno o se vende al enemigo,
habremos logrado salvar la persona
humana de esta muerte lenta a que le
conduce una agonía de siglos, peleando sin resuello por satisfacer la necesidad del pan de cada día.

LA HORA DE LA JUSTICIA
SE ACERCA
Los que matan, los que castigan, los
que lastiman el alma con sus procedimientos, los déspotas y tiranos, han
sembrado tanta ruina, tan nefasta ha
sido su labor que nos sentimos avergonzados ante las bestias cuando establecemos un paralelo entre su conducta, su proceder, su fraterno entendimiento y los nuestros. La hora de la
justicia se acerca y los hombres que
no tenemos cargos de conciencia ante
el mundo, tenemos que renunciar a todo .el pasado de ignominia que ellos
implantaron, a toda la historia de crimenes y sacrificios que han cometido.
Nosotros tendremos que arrojar a su
rostro la moral que ellos escupieron,
la conducta que despreciaron, la cultura que pisotearon. De las cenizas del
tiempo a que redujeron los valores humanos, tenemos que formar nosotros la
antorcha redentora que ilumine el ca
mino del porvenir.
El arte y la cultura en general, son
la única reserva positiva que no está.
mediatizada por el dinero ni los inte~
reses materiales. Trátase de una actividad con lenguaje propio que entienden todos los habitantes del universo,
para el que no existen fronteras ni problema de desinteligencia que conduzc:rn a las situaciones terribles de roliticos y militares. lllovidos por ese afán
de entendimiento espontáneo, nuestra
obra ofrece la imagen más clara para
la iniciación de una convivencia nueva, que destierra para siempre los choo:ues violentos de guerras o revolucio
nes.

�EN EL CENTENARIO
Casi todo ha sido pasión y malquerencia sobre Leopoldo
Alas "Clarín". La época de ·la comprensiva serenidad, de las
palabras fundamentalmente justas tenía que llegar Y. s~ _ha ini•
ciado ya en la misma España y fuera de ella. Los pre1uicws ren•
corosos y trasnochados deberán ir cediendo, extinguiéndose.
El presente centenario del nacimiento de L~opoldo Alas
tiene que ayudar a que la verdad se abra paso Y se imponga.
Que sobre labios y plumas desciendan ahora el respeto Y el
bien entendido fervor.

Antología de Leopoldo Alas, "Clarín'r

ADIOS, CORDERA!
Con ocasión al Centenario del nacimiento del escritor as•
turiano Leopoldo Alas, "Clarín", .nuestro mensuario cultural
"Armas y Letras", en homenaje a su memoria, consigna en es•
tas páginas las letras antológicas de "Clarín", en sµ bello y

fa.

mosísimo cuento "¡Adiós, Cordera!", una de las mejores realiza•
ciones de su pluma que mayormente han contribuído a consa•
grarlo como un excelente y puro cuentista, más que novelista,.
crítico y polemista . .. "¡Adiós, Cordera!", es de un hondo y es•
tremecido bucolismo.

* • *

l,eopoldo Alas "Clarín"

. En 1852 nacía en Zamora Leopoldo Alas, conocido en la
república de las letras con el seudónimo de "Clarín".
1•

Es la de este célebre hombre de letras ovetense una de las
vidas de escritor más disímbolas y zamarriadas, tanto que, a dis•
tancia de cincuenta y un años de su tránsito ande aún su nom•
bre !len!&gt; de contrastes en la crítica.

Nove lista, crítico, polemista, profesor, político a las veces,
sufrió en los últimos años de su existencia el venablo de las pasiones de sus enemigos, crueles e implacables, cuyos juicios pre•
11alecen ahora al examinar su obra.
Inició su labor literaria con el verso, según pudo verse mu•
cho después en su libro póstumo "Poesías Inéditas", aparecido en
1907. Pero su valiosa obra crítica y novelística va apareciendo
en prosa. Goza "Clarín" de un estilo ág'il, desembarazado, humorístico, reciamente satírico. Se descubre en él algún parentes•
co con el de Larra. Su lenguaje se recomienda por la propiedad
y giros castizos, dentro de lo moderno.
En la novela comienza "Clarín" por seguir muy de cerca el
crudo naturalismo exótico de Zola, con propósitos docentes y
mezcla de reflexión ética con desahogos de humorismo y amargura. Su primera y más leída novela fué "La Regenta", de 1884,
que consideran algunos como la más naturalista de España, a la
cual contribu'!e la viveza de su colorido y la exuberancia deta•
llista. Pinta ¡n todos sus aspectos -social, religioso, políticola vida de la ciudad ovetense con sus viejas características y ruti•
nas que se resiste a trocar por las novedades de otras partes.
Como cuentista destacó por su "¡Adiós, Cordera!", emoti•
va producción llena de humanidad y de un sentido bucolismo.

Eran tres; siempre los tres! Rosa, Pi•
nin y la Cordera.
El prao Somonte era un recorte
triangular de terciopelo verde, tendí·
do, como una colgadura, cuesta abajo
por la loma. Uno de sus ángulos, el in·
ferior, lo despuntaba el camino de bie•
rro de Oviedo a Gijón. Un palo del te•
légrafo, plantado allí como pendón de
conquista, con sus jicaras blancas y
sus alambres paralelos a derecha e izquierda, representaba para Rosa y Pi•
nín el ancho mundo desconocido, misterioso, temible, eternamente ignorado.
Pinin, después de pensarlo mucho,
cuando a fuerza de ver días y días el
poste tranquilo, inofensivo, campechano, con ganas, sirt duda, de aclimatarse en la aldea y parecerse todo lo po·
sible a un árbol seco, fué atreviéndose
con él, llevó la confianza al extremo
de abrazarse al leño y trepar hasta cerca de los alambres. Pero nunca llegaba a tocar la porcelana de arriba, que
le recordaba las jícaras que había visto en el rectoral de Puno. Al verse tan
cerca del misterio sagrado, le acometía
un pánico de respeto y se dejaba res•
balar de prisa hasta tropezar con los
pies en el césped.
Rosa, menos audaz, pero más enamorada de lo des~onocido, se contentaba
con arrimar el oído al palo del telégrafo, y minutos y hasta cuartos de hora
pasaba escuchando los formidables ru·
mores metálicos que el viento arrancaba a las fibras del pino seco en contac•
to con ·el alambre. Aquellas vibraciones, a veces intensas como las del diapasón que, aplicado al oído, parece
que quema con su vertiginoso latir,
eran para Rosa los papeles que pasa•
bao, las cartas que se escribían por los
hilos, el lenguaje incomprensible que
lo ignorado hablaba con Jo ignorado;
ella no tenia curiosidad por entender
lo que los de allá, tan lejos, decían a

Armas y Letras + Pág. 4

los del otro extremo del mundo. ¿ Qué
le importaba? Su interés estaba en el
ruido, por el ruido mismo, por su timbre y su misterio.
La Cordera, mucho más formal que
sus compañeros, verdad es que, relativamente, de edad también mucho
más madura, se abstenía de toda co·
muriicacíón con el mundo civilizado,
y miraba de lejos el palo del telégrafo,
como lo que era para ella efectivamente: cosa muerta, inútil, que no le servia ni siquiera para rascarse. Era una
vaca que había vivido mucho. Sentada
horas y horas, pues, experta en pastos,
sabia aprovechar el tiempo, meditaba
más que comía, gozaba del placer de
vivir en paz, bajo el cielo gris y tranquilo de Su tierra, como quien alimenta el alma, que también tienen los bru·
tos; y si no fuera profanación, podría
decirse que los pensamientos de la vaca matrona, llena de experiencia, debían de parecerse todo Jo posible a
las ri1ás sosegadas y doctrinales odas
de Horacio.
Asistía a los juegos de los pastorci•
cos encargados de llindarla, como una
abuela. Si pudiera, se sonreiría al pen•
sar que Rosa y Pinín tenían por misión, en el prado, cuidar de ella, de
que la Cordua no se extralimitase, no
se metiese por la vía del ferrocarril, ni
saltara a la heredad vecina. ¡Qué ha·
bia .de saltar! ¡Qué se había de meter!
Pastar de cuando en cuando, no mu·
cho, cada día menos; pero con atención, sin perder el tiempo en levantar
la cabeza por curiosidad necia, escogiendo sin vacilar los mejores bocados,
Y, después, sentarse sobre el cuarto
trasero con delicia, o rumiar la vida, 0
gozar el deleite del no padecer, del dejarse existir. Esto era lo que ella tenia qlle hacer, y todo lo demás, avento·
ras peligrosas. Ya no recordaba cuán•
do le había picado la mosca.
"El xalu ( el toro), !&lt;is saltos locos

DE LEOPOLDO ALAS
por las praderas adelante ... ¡Todo eso ría a los gemelos encargados de apa- había muerto mirando a la vaca por
estaba tan lejos!"
centarla.
un boquete del destrozado tabique de
Aquella paz sólo se había turbado en
Era poco expresiva, pero la pacien- ramaje, señalándola como salvación de
]os días de prueba de la inauguración cia &lt;'0n que los toleraba cuando en sus la familia.
del ferrocarril. La primera vez que la juegos ella les servia de almohada, de
HCuidaclla, es vuestro sustento", paCordera--vió pasar el tren se volvió lo- ·escondite, ele mon'tura, y para otras co- recían decir los ojos de la pobre morica. Saltó la sebe de lo más alto del So- sas que ideaba la fantasía de los pasto· bunda, que murió extenuada de hammonte, corrió por prados ajenos, y el res, demostraba tácitamente el afecto bre y de trabajo.
terror duró muchos días; renovándose, del animal pacifico y pensativo.
El amor de los gemelos se había con·
más o menos violenta, cada vez que la
En tiempos difíciles, Pinin y Rosa· centrado en la Cordera; el regazo, que
máquina asomaba por la trinchera ve- habían hecho por la Cordera los impo• tiene su cariño especial, que el padre
cina. Poco a poco se fué acostumbran- sibles de solicitud y cuidado. No siem• no puede reemplazar, estaba al calor
do al estrépito inofensivo. Cuando lle- pre Antón de Chinta había tenido el de la vaca, en el establo, y allí, en el
gó a convencerse de que era un peli- prado Somonte. Este regalo era cosa Somonte.
gro que pasaba, una catástrofe que relativamente nueva. Años atrás la
Todo esto lo comprendía Antón a su
amenazaba sin dar, redujo sus precau- Cordera tenia que salir a la gramática, manera, confusamente. De la venta neciones a ponerse en pie y a mirar de esto es, a apacentarse como podía a la cesaria no había que decir palabra a
frente, con la cabeza erguida, el formi- buena ventura de los caminos y calle- los 11erios. Un sábado de julio, al ser
dable monstruo; más adelante no ha- jas, de los rapados y escasos praderías de dia, de mal humor Antón echó a
cia más que mirarle, sin levantarse, del común, que tanto tenían de vía pú- andar hacia Gijón, llevando la Cordera
con antipatía y desconfianza; acabó blica como de pastos. Pinín y Rosa, en por delante, sin más atavío que el copor no mirar al tren siquiera.
tales días de penuria, la guiaban a los llar de esquila. Pinin y Rosa dormían.
En Pinin y Rosa, la novedad del fe· mejores altozanos, a los parajes más Otros días había que despertarlos a
rrocarril produjo impresiones más tranquilos y menos esquilmados, y la azotes. El padre los dejó tranquilos. Al
agradables y persistentes. Si al princi• Jibraban de las mil injurias a que es- levantarse se encontraron sin la Corpio era una alegria loca, algo mezcla- tán expuestas las pobres reses que tie- dera. "Sin duda, mío pá la había lle•
da de miedo supersticioso, una excita- nen que buscar su alimento en los aza- vado al xatu." No cabía otra conjetura.
ción nerviosa, que les hacía prorrum- r.es de un camino.
Pinín y Rosa opinaban que la vaca
pir en gritos, gestos, pantomimas des•
En los días de hambre en el establo, iba de mala gana; creían ellos que no
cabclladas, después fué un recreo pa- cuando el heno escaseaba y el narvoso deseaba más hijos, pues todos acabacifico, suave, renovado varias veces al para estrar el lecho caliente de la vaca ba por perderlos pronto, sin saber códia. Tardó mucho en gastarse aquella faltaba también, a Rosa y a Pinin de• mo ni cuándo:
emoción de contemplar la marcha ver- bia la Cordera mil industrias que la
Al oscurecer, Antón y la Cordera entiginosa, acompañada del viento, de la hacían más suave la miseria. ¡Y qué traban por la corrada mohinos, cansagran culebra de hierro que llevaba decir de los tiempos heroicos del par• dos y cubiertos de polvo. El padre no
dentro de si tanto ruido y tantas castas to y la cría, cuando se entablaba la lu• dió explicaciones, pero los híjos adide gentes desconocidas, extrañas.
cha necesaria entre el alimento y re- vinaron el peligro.
galo de la nación y el interés de los·
No había vendido, porque nadie ha,
Chintos que consistía en robar a las bia querido llegar al precio que a él se
* * •
ubres de la pobre madre toda la leche le había puesto en la cabeza. Era ex•
Pero telégrafo, ferrocarril, todo eso que no fuera absolutamente indispen- cesivo: un sofisma del cariño. Pedía
era lo de menos; un accidente pasajero sable para que el ternerillo subsistiese 1 mucho por la vaca para que nadie se
que se ahogaba en el mar de soledad Rosa y Pinín, en tal conflicto, siempre atreviese a llevársela. Los que se haque rodeaba el prao Somonte. Desde estaban de parte de la Cordera, y en bían acercado a intentar fortuna se
allí no se veía vivienda humana; allí cuanto babia ocasión, a escondidas, habían alejado pronto echando pestes
no llegaban ruidos del mundo más que soltaban al recental, que, ciego y como de aquel hombre que miraba con ojos
al pasar el tren. Mañana sin fin, bajo loco, a testarazos contra todo, corría a de rencor y desafio al que osaba insis•
los rayos del sol a veces, entre el zum- buscar el amparo de la madre, que le tir en acercarse al precio fijo en que
bar de los insecfos; la vaca y los niños albergaba bajo su vientre, volviendo la él se abroquelaba. Hasta el último moesperaban la proximidad del mediodía cabeza agradecida y solitica, diciendo, mento del mercado estuvo Antón de
para volver a casa4 Y luego, tardes a su manera: "Dejad a los niños y a Cbinta en el Humedal, dando plazo a
eternas, de dulce tristeza silenciosa, en los recentales que vengan a mi."
la fatalidad. "No se dirá, pensaba, que
Estos recuerdos, estos lazos, son de yo no quiero vender; son ellos, que no
el mismo prado, hasta venir la noche,
con el lucero vespertino por testigo los que no se olvidan.
me pagan la Cordera en lo que vale."
Añádase a todo que la Cordera tenia Y, por fin, suspirando, si no satisfecho
mudo en la altura. Rodaban las nubes
allá arriba, crecían las sombras de los la mejor pasta de vaca sufrida del con cierto consuelo, volvió a emprenárboles y de las peñas en la loma y en mundo. Cuando se veía emparejada der el camino por la carretera de Canla cañada, se acostaban los pájaros, bajo el yugo con cualquier compañera, dás, adelante, entre la confusión y el
empezaban a brillar algunas estrellas fiel a la gamella, sabía someter su vo- ruido de cerdos y novillos, bueyes y
en lo más oscuro del cicló azul, y Pi- luntad a la ajena; y horas y horas se vacas, que los aldeanos de muchas panin y Rosa, los niños gemelos, los hi- la veía con la cerviz inclinada, la cabe- rroquias del contorno conducían con
jos de Antón de Chita, teñida el alma za torcida, en incómoda postura, ve- mayor o menor trabajo, según eran de
de la dulce serenidad soñadora de la lando en pie mientras la pareja dormía antiguo las relaciones entre dueños y
bestias.
solemne y sería Naturaleza, callaban en tierra.
horas y horas, después de sus juegos,
En el Nataoyo, en el cruce de dos
nunca muy estrepitosos, sentados cercaminos,
todavía estuvo expuesto el de
* * *
ca de la Cordera, que acompañaba el
Chinta a quedarse sin la Cordera; un
augusto silencio de tarde en tarde, con
Antón de Chinta comprendió que vecino de Carrió que le había rondado
un blando son de perezosa esquila.
había nacido para pobre cuando palpó todo el día ofreciéndole pocos duros
En este silencio, en esta calma inac- la imposibilidad de cumplir aquel sue• menos de los que pedia, le dió el últi•
tiva, había amores. Se amaban los dos fio dorado suyo de tener un cºrral pro- mo ataque, algo borracho.
hermanos como dos mitades de un fru- pio con dos yuntas por lo menos. LleEl de Carrió subía, subía, luchando
to verde, unidos por la misma vida, gó, gracias a mil ahorros, que eran entre la codicia y el capricho de llevar
con escasa conciencia de lo que en mares de sudor y purgatorios de priva- la vaca. Antón, como una roca. Llegaellos era distinto, de cuanto los sepa- ciones, lleS'ó a la primera vaca, la Cor- ron a tener las manos 'enlazadas, pararaba; amaban Pinin y Rosa a la .Cor• dera; y no pasó de ahi; antes de poder dos en medio de la carretera, interrum~
dera, la vaca abuela, grande, amarillen- comprar la segunda, se vió obligado, piendo el paso ... Por fín, la codicia
ta, cuyo testuz parecía una cuna. La para pagar atrasos al amo, el dueño de pudo más; el pfco de los cincuenta les
Cordera recordaría a un poeta la zava• la casería, que llevaba en renta, a lle- separó como un abismo; se soltaron las
la del Ramayana, la vaca santa; tenia var al mercado a aquel pedazo de sus manos; cada cual tiró por su lado; Anen la amplitud de sus formas, en la so- entrañas, la Cordera, el amor d~ sus tón, por una calleja que, entre madrelemne serenidad de sus pausados y no- hijos. Chinta había muerto a los dos selvas que aún no florecían y zarzamobles movimientos, aires y contornos de años de tener la Cordera en casa. El ras en flor, le condujo hasta su casa.
ídolo destronado, caído, contento con establo y la cama del matrimonio esta•
·
su suerte, más satisfecha con ser vaca han pared por medio, llamando pared
* • *
verdadera que dios falso. La Cordera, a un tejado de ramas de castaño y de
hasta donde es posible adivinar estas cañas de maíz. La Chinta, musa de la
Desde aquel día en que adivinaron
cosas, puede decirse que también que economía en aquel hogar miserable, el peligro, Pinin y Rosa no sosegaron.
4

Armas y Letras + Pág. 5

A media semana se personó el mayordomo en el corral de Antón. Era otro
aldeano de la misma parroquia, de malas pulgas, cruel con los caseros atrasados. Antón, qlle no admitía reprimendas, se puso lívido ante las amenazas de desahucio.
El amo no esperaba más. Bueno,
vendería la vaca a vil precio, por una
merienda. Había que pagar o quedarse
en la calle.
Al sábado inmediato acompañó al
Humedal Pinin a su padre. El niño
miraba con hoáor a los contratistas
de carnes, que eran los tiranos del
mércado. La Cordera fué comprada
en su justo precio por un rematante
de Castilla. Se la hizo una señal en la
piel y volvió a su establo de Puao, ya
vendida ajena, tañendo tristemente la
esquila. Detrás caminaban Antón de
Chinta, taciturno, y Pinín, con ojos
como puños. Rosa, al saber la venta,
se abrazó al testuz de la Cordera, que
inclinaba la cabeza a)as caricias como
el yugo.
-¡ Se iba la vieja! -pensaba con el
alma destrozada Antón el huraño.
EUa ser en raza bestia, pero sus hijos no tenían otra madre ni otra abuela.
Aque11os días, en el pasto, en la verdura del Somonte, el silencio era fúnebre. La Cordera, que ignoraba su suerte, descansaba y pacía como siempre,
sub specie aetenzitalis, como descansaría y comería un minuto antes de que
el brutal porrazo la derribase muerta.
Pero Rosa y Pinín yacian desolados,
tendidos sobre la hierba, inútil en ade·
lante. Miraban con rencor los trenes
que pasaban y los alambres del telé•
grafo. Era aquel mundo desconocido,
tan lejos de ellos por un lado y por
otro, el que les llevaba su Cordera.
El viernes al oscurecer fué la despe•
dida. Vino un encargado del rematan•
te de Castilla por la res. Pagó; bebie•
ron un trago Antón y el comisionado,
Y se sacó a la quíntana la Cordera.
Antón había apurado la botella, estaba
exaltado; el peso del dinero en el bol•
sillo le animaba también. Quería aturdirse. Hablaba mucho, alababa las ex•
celencias de la vaca. El otro sonreía
porque las alabanzas de Antón eran im~
pertinentes. ¿Qué daba la res tantos y
tantos litros de leche? ¿ Qué era noble
en el yugo, fuerte con la carga? ¿ Y qué
si dentro de pocos días babia de esta;
reducida a chuletas y otros bocados
suculentos? Antón no quería imaginar
esto; se la figuraba viva, trabajando
sirviendo a otro labrador, olvidada d~
él y de suS hijos, pero viva, feliz ... Pinin Y Rosa, sentados sobre el montón
de cucho, recuerdo para ellos sentimental de la Cordera y de los afanes
propios, unidos por las ma"nos, miraban al enemigo con ojos de espanto.
En el supremo instante se arrojaron sobre su amiga; besos, abrazos, hubo de
todo. No podían separarse de ella. An·
tón, agitada de pronto la excitación
del vino, cayó como en un marasmo·
cruzó los brazos y entró en el corra/
oscuro. Los hijos siguieron un buen
trecho por la calleja de altos setos al
triste grupo del indiferente comisionado y la Cordera, qne iba de mala ga.
na co~ su desconocido y a tales horas.
Por frn hubo que separarse. Antón,
malhumorado, exclamaba desde casa:
-¡Bah, bah, neños, acá vos digo·
basta de pamemas! -así gritaba de Je'.
jos el padre, con voz de lágrimas.
Caia la noche: por la calleja oscura
. Pasa a la Pág. 8

�LA EDUCACION
COMO FORMACION
Manuel MORALES

"La educación no es posible sin que se ofrezca al espíritu
una imagen del hombre tal y como debe ser" (1).
Educar es formar al hombre, y formarlo de acuerdo con un
previo ideal. Este ideal no podrá ser como lo quisieron pasadas
épocas: un arquetipo construido lógicamente y desvinculado de

la realidad variable y fluente.
Educación siempre será la resultante de haber logrado plasmar en un determinado momento y en una determinada época las posibilidades vitales de
un pueblo en una imagen ideal. Imagen que servirá de modelo para fofmar a ]os individuos particulares.
En este sentido la verdadera educación no puede ser un asunto privado
sino que necesariamente atañe a la comunidad. Puesto que una imagen ideal
del hombre no ha existido para todos
los pueblos y todas las edades, sino que
es siempre una resultante de la situación histórica, social, Ctnica y cultural en un momento dado; sólo la comunidad está capacitada para ofrecer ·esa
imagen necesaria, que será siempre
"su" imagen.
De esta manera "la educación es el
principio mediante el cual la comunidad humana conserva y trasmite su peculiaridad física y espiritual" (2).
Las aventuras que corra una sociedad serán siempre reflejadas en su educación. A mayor coherencia interna y
elevación espiritual y a mayor peculiaridad de las características del grupo soci~l, siempre corresponderá una
mayor rigidez en el impartir a sus
miembros su propio sello y su propia
forma.
Lo dicho anteriormente, no debe
exagerarse hasta suponer que "educación" es el coartar toda manifestación
individual y crear una serie homogénea de individualidades que funcionen
de la misma manera y respondan con
la misma intensidad a los excitantes
del exterior.
Una cultura siempre es variedad de
formas y realizaciones en las que va
impresa tanto la peculiaridad del pueblo a que pertenecen como el "genio"
individual de su creador o impulsor.
Pero todas las formas varias que constituyen una cultura, sus diversas manifestaciones en los distintos campos
del arte, ciencia, política y filosofía,
siempre tienen una interior conexión
y responden al cierto y peculiar enfoque con que esa cultura ha resuelto o
planteado sus problemas. ¿Quién sabe que existe una profunda conexión
formal entre el cálculo diferencial y el
principio clásico del Estado en la época de Luis XIV; o entre la antigua forma de la Polis griega y la geometría
euclidiana?; o entre la perspectiva del
espacio, en la pintura occidt;ntal, y la
superación del espacio por ferrocarriles, teléfonos, armamentos; o entre la
música espiritual contrapuntistica y el
sistema económico del crédito? (3).
El secreto enlace que hace a formas
varias constituir "una" cultura, es la
resultante de las posibilidades vitales
del pueblo que la ha creado, y de los
motivos, valores vigentes, que la hacen
"'ser" en su forma peculiar.

La finalidád de la "educación" es un
imprimir en los miembros de la colecti\'idad la "forma" general de valorar,
sentir y plantear loS problemas y realizaciones, desarrollando a la vez, las
capacidades físicas, intelectuales y
morales del individuo lo que le harú
formarse una propia "personalidad",
pero no entendiendo esto en el sentido del romanticismo corno una subjetividad desorbitada y sin conexiones
con la sociedad.
Ahora se ve claro que para "educación" en este sentido ''la utilidad es indiferente, o por lo menos no es esencial". El adiestramiento según fines
técnicos o profesionales, el aprendizaje de ciertas especialidades profesionales no es educación, sino que ese
aprendizaje debía realizarse parejamente o posterior a una verdadera
"educación" es decir, a la formación
del individuo como "personalidad".
La altura y grado de plasmación a
que ha llegado un pueblo se. mide por
su capacidad para educar a las generaciones subsecuentes "dentro" de su
propia manera d(! ser y capacitándolas
para hacer frente a las nuevas situaciones con que tendrán que enfrentarse
como continuadores de una tradición.
Entendiendo por tradición ese cierto y peculiar e$tilo de vida que hace a
un pueblo poseedor de una cultura distinguirse de otros y le capacita pa:i-a
dar a su propia contribución al repertorio universal de la cultura.
Y recordemos que, "el mayor triunfo que puede alcanzar una tradición
es crear rebeldes, nobles y dignos" (4),
pues cuando un pueblo está vivo, y sólo en e.Ste caso, la tradición en vez de
agobiarle hasta el grado de hacerle
considerar su pasado como una serie
de arquetipos inmutables e insuperables, le impulsa a continuarle creando
nuevas formas, si bien siendo siempre
fiel a su origen. La verdadera tradición en vez de "pesar" sobre un pueblo como carga le hace solamente "ser
él mismo" y le impulsa vigorosamente
hacia su propio destino. Así, educación no es el aferrarse ciegamente a
tradición, sino superarla y siendo acorde con ella.
Con lo anterior se ha tratado de aclarar lo que debe entenderse por educa~
ción, y sus conexiones con la sociedad,
la cultura y la tradición. Posteriormente se tratará de hacer la aplicación de
estos principios a nuestra realidad.
NOTAS:

(1). W. Jaeger "Paideiu .., Vol. l. México, 1947.

(2) W. Jaeger "Patdela", Vol. I. México, 1947.
(3) O. Spengler "Decadencia de Occidente",
Madrid, 1946.
(4) G, Murray "Euripldes y su época", México,
1947.

Armas

y

Informe de las Labores Desarrolladas por
el Departamento de Acción Social Universitaria Durante el Año Lectivo 1951-1952
Misa Solemne a Santa Cecilia. Coro,
Este Departamento ha desarrollado
Solistas
y Orquesta.
sus trabajos de acuerdo con los proSe realizó el trabajo de instrumentagramas substancialmente asignados a
las secciones correspondientes de Mú- - ciones para coro de una colección de
sica, Artes Plásticas, Teatro Experi- cánticas españolas antiguas. (Trabajo
mental Uni\·crsitario y Sección Edito- rspecial para el Coro Universitario).
El gran Coro Universitario está forrial.
mado r-or los alumnos antes dichos y
censos DE INVIERNO
como Directores de ellos en primer térEste Departamento organizó por pri- mino, el l\faestro Josémaria Luján, piamera vez los Cursos de Invierno, en nistas: Profesores, Srita. Hortensia Talos que, además, de las obras teatra1es mariz y el Sr. Sotero Lozano. Solistas:
presentadas y de dos conciertos del Soprano, Srita. Alicia Hilton; Tenor,
Coro Universitario, se sustentaron im- Sr. Prof. José Hernández Lama, y Baportantes pláticas sobre diversos te- jo, Sr. Agustín Lozano.
El Trío de Cámara está formado por
mas.
los
Sres. Josémaria Luján, José AndraParticipó en este evento cultural el
señor Sergio Fernández, sobre los si- dc y .José Sandoval. La actividad de
guientes temas: Ventura y Muerte de ese grupo musical ha sido muy frela Picaresca Española, compren&lt;lien- cuente, pues ha participado en todas
Jas actividades organizadas por la Unido:
I.- Venlura de la Picaresca. El Píca- versidad del Estado de Nuevo León,
por este propio Departamento y en toro Heroico.
11.- El Pícaro Grotesco. El Picaro dos los programas artísticos y culturales de las Escuelas y Facultades de esEndemoniado.
111.- El Pícaro Impostor. Muerte de ta Casa de Estudíos.
la Picaresca.
TEATRO UNIVERSITARIO
Estas conferencias se verificaron los
El Teatro de la Universidad dependías 28, 29 y 30 de enero.
Lic. Eduardo García .Maynes, tres diente de este Departamento tiene la
conferencias sobre el tema, "Formas misión de dar a conocer a los alumnos
de Manifestación del Pensamiento Eti- actores, las obras cardinales de la Literatura Dramática Universal, Clásica,
co", verificadas el 6, 7 y 8 de febrero.
Emilio Uranga, 6, 7 y 8 de febrero, Romántica y Moderna; de procurar las _
creaciones y el desarrollo de las faculsobre Ios siguientes temas:
tades escénicas y de abocar a los alum1.- El Carácter del Mexicano.
nos a la representación teatral previo
2.- Condutta en el Mexicano.
estudio sistemático de la obra que se
3.-El Humanismo Mexicano.
Sr. Fernando Salmerón. Tema: ¡¡Mé- pretende llevar a escena;
Esta Sección de Teatro estuvo a carxico en busca de su Realidad". Días
go
del Sr. José Anastasio Villegas y du11, 12 y 13 de febrero.
Dr. Nabor Carrillo.- Del 11 al 13 de rante los días comprendidos del 10 al
14 de marzo, presentaron en el Aula
febrero, sobre los lemas siguientes:
1.- Pruehas y Consecuencias de la Magna de la Universidad y como colaboración a los Cursos de Invierno orBomba Atómica, en Bikini.
2.-El Hundimiento de la Ciudad de ganizados por este Departamento, las
siguientes obras: "La Mujer Legítima",
México, y
3.-Elasticidad y Resistencia de llfa- obra en tres actos de Xavier Villaurrutia. "Petición de Mano", humorada en
teriales.
Sr. Salvador Reyes Nevárez, días 18, un acto de Antón Chéjov. "El Niño y la
Niebla", obra en tres actos, de Rodolfo
19 y 20 de febrero, temas:
Usigli.
'
1.- La Figura del Mexicano.
En el desarrollo de estas obras ac2.-Formas de Amistad en el Mexituaron, como Directores, el Prof. José
cano, y
3.- Actitudes sociales del Mexicano. Anastasió Villegas, en escenografía,
Antonio Pruneda Guerra, en MaquillaSECCION DE CULTURA MUSICAL
je, Raúl Mena, y Tramoya, Guillermo
Barrón.
La Sección de Cultura Musical a cargo del Maestro Josémaria Luján, ha
SECCJON DE ARTES PLASTICAS
contribuido constantemente con su vaLas actividades de Artes Plásticas
liosa y ya indiscutible actuación en todos los actos solemnes organizados por comprende 1o relativo a la difusión Y
la Vniversidad y por este Departa- práctica de la Pintura y Escultura por
medio de Exposiciones y al través de la
mento.
Su actividad no se ha concret~do so- Escuela de Artes Plásticas.
Esta Sección está a cargo del Prof.
lamente a presentar Conciertos y Audiciones, sino que, en diversos perío- Alfonso Reyes Aurrecoechea.
Los alumnos inscritos fueron en núdos, ha asumido labores docentes y de
mero de 30; las clases se desarrol1aron
difusión cultural.
Entre los trabajos desarrollados por normalmente, los lunes, miércoles Y
esta Sección, podemos contar con los viernes, de Ias 20 a las 22 horas; éstas
siguientes:
estuvieron a cargo del Sr. Prof. José
Actuación del gran Coro Univetsita- Guadalupe )3.amirez.
rio en el que parlíciparon 54 Sopranos
Entre los trabajos desarrollados se
y Contraltos, 33 Tenores y Bajos, rea- encuentran los siguientes:
lizando dos Conciertos, el primero, el
Exposición del fin de curso; hubo
miércoles 20 de febrero, a las 21 ho- catorce alumnos participantes, presenras, en el Aula Magna de la Universi- tando 34 trabajos, todos de pintura.
dad, en el que se ejecutaron cuatro La Exposición se verificó en el vestícanciones zíngaras, 10 canciones de bulo del Aula Magna d.el 15 al 30 de
distintas naciones y ocho canciones junio, habiendo visitado la Exposición,
mexicanas tituladas: Las Golondrinas, aproximadamente más de dos mil per~
Caminito de la Sierra ¡Uy Taralala!, sonas.
Por un Amor, Apatzingán, Rinconcito
El Jefe de la Sección, Prof. Alfonso
Lejano, La Rancherita y GuadaJ..ajara.
Reyes A., y el Prof. J. Guadalupe RaEl Segundo Concierto se verificó el mirez, con la representación de la U~imiércoles 5 de marzo a las 21 horas versidad en el Estado de Nuevo Leon,
en el mismo lugar, sujeto al siguiente asistieron a la primera Asamblea Naprograma:
Pasa a la Pág. 8

Letras + Pág. 6

Letras de Enrique Uiez -Canedo
Sobre Alfonso Reyes
ENVIO.-Ahora, querido Alfonso, que está usted en París hablando de Méjíco, me propongo, libre de su influencia, evadido de nuestra amistad, decir algo de su libro último. Esa amis•
tad de todos los días anudada desde que la vida le trajo a Madrid,
me ha quitado muchas veces la pluma de la mano que se me iba
hacia ella después de haber leído unas páginas suyas. Yo creo
que no sabré escribir nada acerca de usted mientras le tenga a
mi lado. ¿Tendré que afirmarle de;pués de esto, que no meco-

rre prisa escribir acerca de usted? Y no es que tema a su juicio.
Yo ·sé, querido Alfonso, que usted es de los pocos a quienes se
puede sinceramente elogiar, sin que, pesado el elogio, lo echen
a mala parte.
Porque voy, decididamente, a elogiarle y tiene que ser a
propósito de lo más i)lesperado, de un libro de versos.
EL VERDADERO ALFONSO REYES.
Cuando se pregunta en Madrid quién
es Alfonso Reyes, los enterados dicen:
·Un erudito. Ha trabajado sobre los
clásicos, editándolos, comentándolos.
Desde su primer volumen, Cuestiones
Estéticas supo hacerlo ver. También le
han inter~sado los temas históricos. Es
hombre de mucha lectura, formado en
los libros, se ha especializado en Alareón por patriotismo y en las cuestiones Gongorianas, por inclinación.
Sí; eso es Alfonso Reyes. Pero la Visión de Anáhuac y los Cartones de Madrid, El suicida y El ca.&lt;ador nos dan
otro. El cnsayo 1 en toda su variedad,
aparece en estos libros rico de jugo
personal, de experiencia viva. Y, de
pronto, en El plano oblicuo, un salto
de humor, nada brusco para quien le
viniera leyendo, le lleva al borde de la
pirueta.
¿ Cuál es el verdadero Alfonso Reyes? Todos. El que lo dude, podrá convencerse ahora leyendo Huellas. (México, Andrés Botas e Hijo) (1).
EL VERSO REVELADOR.-En verso no se miente. Es más: en verso no
se puede disfrazar la personalidad íntima. El dios que se apodera del ánimo cuando el poeta está en su labor
creadora, es un dios intransigente con
el menor disimulo.
Es también un dios tolerante. No le
pide al poeta -como cierto público
que empieza en la critica usual- una
actitud definida de una vez para siémpre. Que hoy haga reir el que antes
hizo ]]orar, claro que en el momento
oportuno pocos, lo admiten. Al dios le
interesa no niás que, si se hace llorar,
como si se hace reír, se haga 11orar o
reír de veras.
Las cifras que siguen al título en la
portada de Huellas, 1906-1919, explicarían, si fuera necesario, la variedad de
notas encerrada en esa colección. Cada composición es autónoma, dentro
de eJla. Todas juntas van marcando la
evolución de un pensamiento, de un
sentimiento, de una forma; van registrando, por sus huellas espirituales, el
camino de un alma.
MEJICO Y ESPAÑA.-Hay versos fechados en Méjico y versos fechados en
Madrid. Entre los primeros, los más
impersonales, los ensayos •de iniciación, labrados a la sombra de una efigie tutelar. Si nos atreviéramos, junto
a Rubén Darío, padrino de todo poeta
contemporáneo, señalaríamos a :Manuel
José Othón, único. poeta de Méjico cu1

ya seria influencia se advierte en el

nuestro (los sonetos de Chénier, los temas rústicos, en general).
Pero donde mejor se ve a ::Méjico, o
donde nosotros lo vemos mejor, es en
poesias de forma tal vez imitada de
nuestro siglo de oro. Y en ninguna
parte como en la Glosa de mi tierra; a
Ja amapola:

Al pie de la alcaparrosa
tiende el manto la alfombrilla;

crecen la anacua sencilla
y la cortesana rosa;
donde no la mariposa

tornasola el colibrí.
Pero le prefiero a tí
de quien la mano se aleja:
vaso en que duerme la queja
del valle donde nací.
Esto es españoJ, sobre todo en sus
líneas generales. Pero como en aquellos edificios de"la colonia estudiados
por Manuel Toussaint o por el marqués
de San Francisco, la linea española, lo
que vemos como propio y familiar se
altera, dulcificándose, sobre Íodo en el
ornato. Es menos severo, meno.; grave.
Una suave profusión decorativa le añade· lirismo y le cambia el tono.
Los versos de Madrid apenas aluden,
como, por otra parte, los' de Méjico, a
paisajes y cosas españolas. Son modos
d~l ánimo. La invitación al ocio de
una mañana de junio o la pasividad
contemplativa de un San Isidro Labrador. Son una caricia un poco áspera
sobre la punzada del recuerdo.
La verdadera parte de España está
enlazada íntimamente al mejicanismo:
en las predilecciones formales, con reminiscencias de· nuestro pomposo siglo
XVII, llamadas adoptar más a gusto
las modalidades nativas. La expresión
geográfica Nueva España podría volverse expresión literaria para caracterizar, mejor que los versos de ningún
otro poeta mejicano, los de Alfonso
Heycs.
LA NOTA PERSONAL.-A través de
todo el libro, desde los motivos iniciales en que se advierte un eco de lecturas, o en los ensayos de versificación
bárbara -sáficos o alcáicos, resonancias de exámetro en composiciones rimadas a la moderna- la nota personal
se abre paso.
,
He aquí un poeta cultó de quien la
cultura no se vuelve cosa baldía. Un
hombre capaz de enardecerse intelectualmente con una evocación de lo pa-

a

sado y de gozar con sencillez, sin fingir gustos refinados,
{Yo me sé, en el fondo, que es por
otra cosa)
- dice, con paréntesis y todo- de una
alegría inmotivada. Un hombre capaz
de hablar con dignidad del propio sufrimiento , sin vana ostentación elegíaca. De llegar implacablemente al más
vivo anáUsis, com.o en la prosa rítmica
de El Descastado.
Ha tenido Alfonso Reyes la ocurrenda de imprimir como prosa esa poesía, de las más fuertes de su libro.
Quizá pueda verse en ella una afectación, aunque, escrita como verso, al~
guien hubiera tle ponerle reparo igual.
Pero no es prosa, sino verso. No sólo la parte irregularmente asonantada;
también la otra, la libre, se quiebra, a
la lectura, en fracciones que son sin
duda versos. La libertad de El Descastado - y la de otros poemas TardeBruma, Charcos de luz, Conflictocontrasta con la exactitud buscada en
las rimas juveniles por otro camino.
Esta exactitud de la poesía más reciente es fidelidad a la propia emoción. El poeta ha recorrido las distintas etapas de su arte. Al principio, el
so~eto, que limita bien el campo y da
una pauta inflexible. Luego las estrofas, que, sin cortar vuelo a la idea,
ob1igan a una cómoda subdivisión, o la
tirada de romailce, cuya música, familiar en todos los oídos, está propicia
siempre. Por fin, ]a libertad, anunciada antes por el huir de la rima difícil
- repitiendo una palabra o cambiando
en el esdrújulo e1 asonante por el consonante- y reveladora de la verdadera plenitud.
En cuanto a formas, el libro es muy
vaio. Del tesón conque están buscadas
pueden dar muestra evidente las dos
versiones del francés mejor que las inglesas: El castellano de Coucy y El abanico de J.llle. Mal/armé. En el libro de
Reyes, el artista no abandona nunca el
servicio del poeta.

Alas Casas Editoriales
y a los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de di versa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aqui se imprimen figura nuestro rnensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas pre:p.sas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.

FINAL.-Advierto, querido Alfonso,
que no le he alabado en demasía. Conste, como le dije al principio, que no
fué por temor de que se me enojara.

Los envíos deben hacerse a:

(1) Es de lamentar el poco esmero &lt;le la edición, hecha lejos del autor.

Plaza del Colegio Civil,

"ARMAS Y LETRAS",
Universídad de Nuevo León,

Monterrey, Nuevo León,
México.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria

Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

Lic. Fidencio de la Fuente
PUBLICACIONES PERIODICAS

ARMAS Y LETRAS

Armas y Letras.-Boletin mensual de

Organo Mensual de la Universi-

la Universidad. Se reparte por can-

dad de Nuevo León

je a las Instituciones de Cultura, y

INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Anrrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

Armas y Letras + Pág. 7

libremente a quien la solicite.

Universidad.-Revista. Se distribuye
por cambio bibliográfico a entidades
culturales Y libremente a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción So.cía! Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universid~d- de Nuevo León, Plaza del Cole!iio
Civil, Monterrey, Nuevo León, México.

�BALANCE UNIVERSITARIO
Viene de la

ta. Pág.

Cultura Musical del D. A. S. U. revistió un aspecto bifronte: la
ejecución de Cámara y la enseñanza coral. Tanto el Trío de Cá•
mara de la Universidad como el Coro, ofrecieron conjuntamen•
te en singular dualidad armónica selectos y gustados Conciertos,
en los que se ejecutó música clásica y canción vernacular. En
este capítulo puede afirmarse sin énfasis, que el Coro de la Uni•
versidad supone la más objetiva manifestación estética de nues•
tra Casa de Estudios.
La Sección publicitaria da cima, con la presente edición de
"Armas y Letras", a doce entregas de este Boletín, en cuyas páginas figura la contribución intelectual de reputados hombres de
letras y de nuestros universitarios, así como las informaciones
-ideas y hechos de la Cultura- más notorias acaecidas en la
aferencia y eferencia universitaria.
Se editó, asimismo, la obra conmemorativa en el tercer cum•
plesiglos del natalicio de Juana de Asbaje, "La Epoca Literaria
de Sor Juana Inés de la Cruz", debida al númen del poeta aguas•
calentense Jesús Reyes Ruíz, ejemplar que fué distribuído profu•
samente como medio de estrechar relaciones culturales.
Y fueron dadas a la estampa, por último, el número 10 de
la Revista "UNIVERSIDAD", comprensiva de trabajos del li•
cenciado Raúl Rangd Frías, Rector de la Universii4ld, doctor
Federico Uribe, licenciado Santiago Roe!, padre, Pedro Garfias,
Rafael Heliodoro Valle, Arturo Efü:ondo García y Consuelo Villarreal; y la versión de la conferencia del ilustre cardiólogo me•
xicano doctor Ignacio Chávez, pronunciada con ocasión a la VI
Anualidad de la Escuela de Verano, "La Enseñanza de la Medi•
cina y la Formación Profesional de los Médicos".

Tales han sido sumariamente las actividades objetivas, pro•
vechosas y tangibles del Departamento de Acción Social, que
tiene encomendada la labor de difundir la cultura al través de
medios y vehículos de extensión universitaria y · relacionar a
nuestra Casa de Estudios con los focos intelectivos de mayor y
más clara irradiación cultural, para recoger, en el proceso del
cambio interuniversitario, la savia joven y los nuevos mensajes
del pensamiento, enviando, con su acervo aferente, lo que le es
atañedero dentro del conjunto de la Cultura Mexicana.

En el Centenario ....
Viene de la Pág. 5

que hacían casi negra los altos setos
formando casi bóveda, se perdió el
bulto de la Cordera, que parecía negra
de lejos. Después no quedó de ella más
que el tintán pausado de la esquila,
desvanecido, con la distancia, entre los
chirridos melancólicos de cigarras infinitas.
-¡Adiós, Cordera/ -gritaba Rosa,
deshecha en llanto-. ¡Adiós, Cordera
de mío alma!
-¡Adiós, Cordera! -repetía Pinín,
no más sereno.

Y llorando, repetía el rapaz, más enterado que su hermana de las picardías
del mundo:
-La llevan al matadero ... Carne de
vaca para comer los señores, los curas,
los indianos.
-Adiós, Cordera! •.•
-Adiós, Cordera! ..•
Y Rosa y Pioín miraban con rencor
la vía, el telégrafo, los símbolos de
aquel mundo enemigo, que les arrebataba, que les devoraba a su compañera
de tantas soledades, de tantas ternuras
silenciosas, para sus apetitos, para convertirla en manjares de ricos glotones.
:--Adiós, Cordera! .. .
-Adiós, Cofdera! .. .

* * *

Pasaron muchos años. Pioín se hizo
mozo y se lo llevó el rey. Ardía la guerra carlista. Antón de Chinta era casero de un cacique de los vencidos;
no hm,o influencia para declarar inútil
a Pinín, que, por ser, era como un
* * *
Al día siguiente, muy temprano, a la roble.
Y una larde triste de octubre Rosa
hora de siempre, Pínin y Rosa fueron
al prao Somonte. Aquella soledad no en el prao Somonte, sola, esperaba el
había sido nunca para ellos triste; paso del tren correo de Gijón que le
aquel día, el Somonte sin la Cvrdera llevaba sus únicos amores, su hermano.
Silbó a lo lejos la máquina, apareció el
parecía el desierto.
De repente silbó la máquina, apare- tren en la trinchera, pasó como un reció el humo, luego el tren. En un fur- lámpago. Rosa, casi moliaa por las ruegón cerrado, con unas estrechas venta- das pudo ver un instante en un coche
nas altas, o respiraderos, vislumbraron de tercera multitud de c'l_bezas de polos hermanos gemelos cabezas de va- bres quintos que gritaban, gesticulacas, que, pasmadas, miraban por aque- ban, saludando a los árboles, al suelo,
a los campos, a toda la patria familiar,
llos tragaluces.
-¡Adiós, Cordera! -gritó Rosa, adi- a la pequeña, que dejaban para ir a
vinando allí a su amiga, la vaca abuela. morir en las luchas fratricidas de la
-¡Adiós, Cordera! -vociferó Pinín patria grande, al servicio de un rey y
con la misma fe, enseñando los puños de unas ideas que no conocían.
Pinín, con medio cuerpo fuera de
al tren, que volaba, camino de Castilla.

-¡Adiós! -contestó, por último, a
su modo, la esquila, perdiéndose su lamento triste, resignado, entre los demás sonidos de la noche de julio en la
aldea ...

una ventanilla, tendió los brazos a su
hermana; casi se tocaron. Y Rosa pudo oír entre el estrépito de las ruedas
y la ~iteria de los reclutas, la voz distinta de su hermano) que sollozaba exclamando, como inspirado por un recuerdo ele dolor lejano:
-¡Adiós, Rosa! ... ¡Adiós, Cordera! ...
-¡Adiós, Pinin! ... Pinin de mio alma! ...
Allá ibai como la otra, como la vaca
abuela. Se lo llevaba el mundo. Carne de vaca para los glotones, para los
indianos; carne de su alma, carne de
cañón para las locuras del mundoi para las ambiciones ajenas.
Entre confusiones de dolor y de
ideas, pensaba así la pobre hermana,
viendo al tren perderse a lo lejos, silbando triste, con silbido que repercutían los castaños, las vegas Y los peñascos ...
¡Qué sola se quedaba! Ahora si, ahora si que era un desierto el prao Somonte.
-¡Adiós, Pinín! ... ¡Adiós, Corde-

en todas las épocas de la humanidad
han sido las fuentes culturales las que
provocaron el progreso. La historia,
que es Ja mejor maestra, presenta los
ejemplos mó.s vivientes.
Por todp ello cada uno debe cultivarse por sí, para su comunidad, para
el progreso de su país y para que brille cada vez más la estrella del bien en
el horizonte de la libertad humana.

Informe de las . .
Viene de la Pág.

6

cional de Artes Plásticas en la ciudad
de México del 14 de mayo del corriente año. Dichos Maestros tomaron participación en todas las discusiones que
se presentaron, haciendo uso de la palabra en último término el Prof. Reyes,
a nombre de la Universidad. En esta
Asamb]ca se tomaron entre otras, las
siguientes resoluciones: Primera: Creación del Frente Nacional de Artes Plásticas, organismo ante el cual quedó co1·a!, ..
Con qué odio miraba Rosa la vía. mo representante de la Escuela de Armanchada de carbones apagados; con tes Plásticas de Monterrey, el Prof. Raqué ira los alambres del telégrafo. ¡Oh! mírcz.
La Escuela de Artes Plásticas recibió
Bien hacía la Cordera en no acercarse.
un
valioso donativo en materiales de
Aque1lo era el mundo, lo desconocido,
que se .Jo llevaba todo. Y, sin pensar- pintura propio para pintar a la "Vinelo, Hosa apoyó la cabeza sobre el palo lita", de parte del Gerente de la .Emclavado como un pendón en la punta presa Bakelite de México, S. A.
La Universidad de Nuevo León al
del Somonte. El viento cantaba, en las
entrañas del pino seco, su canción me- través de la Sección de Artes Plásticas,
tilica. Ahora ya lo comprendía Rosa. patrocinó en el edificio del Instituto
Era canción de lágrimas, de abandono, Mexicano del Seguro Social (tercer pi•
so) de la ciudad de México, la Exposide soledad, de muerte.
En las vibraciones rápidas, como ción "Cinco Siglos de Grabado Euroquejidos, creía oír, muy lejana, la voz peo y :\lexicano" con la colaboración
de la Asociación Mexicana de Amigos
que sollozaba por la via delante:
-¡Adiós, Rosa! ... ¡Adiós, Cordera! del Arte. Esta exposición se verificó
del 2 al 16 de junio.
En este acto el Prof. Alfonso Reyes,
a nombre de la Universidad de Nuevo
León, presentó un interesante trabajo
que mereció el aplauso unánime de
\lie11e de la Pág. 2
toda la Prensa de la capital de la Re•
pública.
a(án espiritual. Hoy día la civilización
Esta misma Exposición fué presenmecánica, reduce toda actividad mentada en esta ciudad, en el edificio de
tal a un movimiento físico, regimenla Universidad, del lo. al 20 de julio
tando las mismas emociones tan caras
como una colaboración para la Escuela
a nuestro corazón, como lo único noble
de Verano en su VII Anualidad.
que podemos ofrecer a la pureza. Lo
Se colaboró, además, eficazmente en
que tendria que constituir un adelanto
la organización de la Exposición Geen la vida de relación de los pueblos,
neral de las Ediciones de la Universipareciera marchitarse por falta de indad Nacional Autónoma de México en
terés, de emotividad,tide entusiasmo. Si
las que se presentaron 250 obras las
no fuera así, no sabríamos como juzgar
que fueron cedidas a la Biblioteca de
nuestra juventud desamparada y des]a Universidad de Nuevo León, como
orientada, sin un mañana que le sirva un valioso contingente con un valor
de norte Para guiar sus pasos. Por ese
aproximado de $5,000.00.
motivo es que se necesita una fuerza
Por último en esta Sección de Artes
espiritual a toda prueba y una enterePlásticas, ha mantenido una firme coza ilimitada para no claudicar. Por el
laboración con la Sección Editorial
contrario, es preciso armarse caballero
cuidando de las ediciones publicadas.
andante para estimular a tanta alma
desamparada a una acción progresista
SECCION EDITORIAL
y benéfica común a toda la colectiviEsta Sección a cargo del Prof. Frandad.
cisco
M. Zertucbe, ha trabajado con toEl problema de la cultura, tal cual se
da
intensidad
realizando a la fecha los
presenta en estos momentos, es un problema más que nada moral. Y del mis- siguientes trabajos: Edición de 12 Remo modo que no basta aspirar a ser li- vistas "Armas y Letras", un tomo "Unibre, sino que hay que sentirse libre y versidad" Número 10, "La Epoca Liteactuar como tal desde ahora mismo, raria de Sor Juana Inés de la Cruz";
en todo mame.oto e instante, es preciso "La Evolución de la Medicina y la Foriniciar una cruzada de revalorización, mación Profesional de los Médicos",
es decir, de volver sobre nuestros pa- trabajo a cargo de su autor el Prof. Y
sos para encontrarnos a nosotros mis- prestigiado Médico Don Ignacio Chámos. Es preciso tomar contacto con la vez.
Todas estas ediciones han circulado
calle. Hablar con las personas para enseñarle lo que nosotros hemos aprendi- con profusión en los principales Esta·
do de los maestros. Ya que la civiliza- dos de la República y fuera de nuestro
ción ha puesto a nuestro alcance bi- País; llevando en sus páginas una vi..
bliotecas, salones de exposiciones ar- sión clara de los trabajos que se reatísticas, medios de transporte, y el ma- lizan en nuestra máxima Casa de Esravilloso descubrimiento de la radio- tudios.
Esto es, en resumen, el trabajo detelefonía, tenemos el deber de esforzarnos para absorver tOdos los conoci- sarrollado por las distintas Secciones
mientos que las ciencias literarias, ar- que forman este Departamento, durantisticas y físicas ponen bajo nuestra te el año lectivo que está para finalizar.
mirada. Tenemos que constituirnos caMonterrey, N. L., julio 21 de 1952.
da uno de nosotros 1 empezando por
EL JEFE DEL DEPT.O. DE ACCION
uno mismo y desde ya, en una colectiSOCIAL UNIVERSITARIA
vidad culta en grado máximo. Porque
Lic. Fidencio de la Fuente.

La Herencia de . .

Armas y Letras + Pág. 8

�</text>
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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1952, Año 9, No 9, Septiembre </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                    <text>•

_Organo Mensual de. /a Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artíeulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año IX

Núm. 8

Agosto de 1952

EL DISCURSO CENTRAL UEL

Je Sanliffana

..., ,., .,"

1398-1458

En el comedor del duque se encontró Don Quijote entre
Por palabras del autor de Claros Varones de Castilla co- dos tipos característicos, extremos de la farándula que se relacio,
nocemos la más puntual y acabada semblanza de aquel Don
Iñigo López de Mendoza, Conde del Real de Manzanares y Se- naba con su vida, de un lado el anfitrión, a quien él creía su
ñor de la Casa de la Vega, divulgado al través del nombre de mayor amigo, de otro lado el capellán, en quien vió y lo era realMarqués de Santillana - cuyo era el propio - , excelente y pulido batihoja de canciones, decires y serranil las. . .
mente, su mayor enemigo.

Su cortesana y simpática figura, adornada con las prendas
sociales de su tiempo, compartia con singular donaire el arte
poética, la acuciosa bibliología y el intrépido ejercicio de las
armas.
Escribía D. Marcelino Menéndez Pelayo, al principio de
su magnífico estudio sobre el Marqués, que quien desee "cifrar
en un sólo nombre la cultura de la época literaria de Don Juan
el Segundo, difícilmente hallará ninguno que tan bien responda
a su intento, ni pueda servir de personificación tan adecuada,
como el de Don Iñigo López de Mendoza, primer Marqués de
Santillana."

Hasta el dia en que estrechó la mano del duque, Don Quijote habia saludado desde lejos, desde sus fantasías, a los señores que gobernaban la
tierra, a los señores que habían conservado la dirección de las agrupaciones humanas cuando se extinguió la
raza de los caballeros andantes con
quienes se dividían el poder y la gloria. Eran, pues, los señores de la tierra, sus pares, SU$ iguales. No pretendía derribarlos, pero sí que le reconocieran el derecho de compartir con

farandulescos la bárbara realidad de
la tiranía que se disputaban o ejercian

a un tiempo las dos potestades. Representaba a esa gentecilla infatuada,
de cortos alcances y l'idiculas aspiraciones, inferior a su propia naturaleza de hombres, inferior ~ las mismas

gentes a quienes despreciaba. Porque
esa gentecilla, desvanecida por su sabiduría escolástica o sus doradas posiciones, despreciaba al arrumbado

hidalguete corroído por el hambre y
la envidia, pero santificado por los sacrificios que le imponía su estúpido
culto al honor, y al rústico ignorante

Como poeta ya J. Amador de los Ríos que se ha ocupado ellos la noble tarea de mantener la
justicia entre los hombres, tomando
de él con amplitud, al editar el siglo pasado la obra del noble él para sí la parte más ruda, la per- Y fanático degradado por su devoción
caballero, sirviéndose de diferentes códices, estableció los si• secución de los poderosos ensoberbe- al rey y al cura, pero ennoblecido por
guientes grupos literarios: obras doctrinales, históricas, sonetos cidos y brutales. No era un innova- Sl1 fe en el trabajo útil que es el verfechos al itálico modo, obras devotas, obras de recreación y dor, Don Quijote, era un restaurador, dadero asiento de la virtud y la honun reaccionario." Solo tenía ojos para ra. Pero si aquellos domésticos perseobras de amores.
el pasado y para el presente. Con

El Marqués se singularizó también por el amor a los libros.
Su pasión lo llevó a mandar copiar con delicadeza extrema las
obras de Publio Virgilio Marón y de otros clásicos y a encomen•
dar la traducción de obras de la Antiguedad, lotinas y griegas.
Su biblioteca, hoy conservada en toda su integridad en la
Nacional de Madrid, custodiaba no sólo las obras de Dante sino
los comentarios de Benvenuto de !mola, de cuya fuente proceden las ideas del noble sobre los estilos literarios.
En su ancho y espléndido castillo de Guadalajara debió de
congregar con devoción. de esteta, como Don Alfonso el Sabio,
a los rigorosos traductores y a los más exquisitos miniaturistas.
Así nos lo hacen saber Amador de los Ríos. y Mario Schiff, quienes han estudiado con fervor su biblioteca prodigiosa.
En sus códices lucen primorosas miniaturas y campean elegantemente las armas de su prosapia. Era fiel al principio ae
que la ciencia no embota el fierro de la lanza, y al revés, fué,
como lo decimos, uno de los lectores más finos de su época.
(Pasa a la Pág. 7)

ideas de su tiempo, y viejas ideas, formó su juicio sobre la justicia y sobre
el justiciero. El tuvo que. creer que
era su mejor amigo aquel señor de la
tierra que se adelantaba a tenderle la
mano y a reconocer en él la virtud

excelsa del caballero andante. Y tuvo
que creerlo porque el duque fué en
sus burlas discretísimo. Presidió, sin
deponer su continencia señorial, el
carnaval de locos que él mismo había

guían con sus malignas necedades a
estos tipos en cierto sentido autóno•
mos, era natural que quisieran cla-

Yarle el diente a Don Quijote, el más
desaforado de todos, hombre endiablado, capaz de predicar sin latines
ni licencias y de alentar en cualquier
momento contra el orden establecido.

El capellán lo agredió delante del duque, rebajándolo al injuriarlo, quie•

riendo hacerlo pasar de loco a bobo

llegó a sufrir en su persona alguna
incidencia molesta de sus burlas, a
trueque de que no se descubriese el
cngaiio.

y de idealista, solitario y soñador, a
prosaico padre de familia apegado a
sn pequeña felicidad terrena. Lo mandó a su casa a cuidar de su hacienda
y de sus hijos. Sin duda, en su agresión, el capellá'n era movido por sus

El enemigo era el capellán. Representaba la parte más vil del poderío

antipáticos de hombre de clase, pero
también lo era por la necesidad de
defender su puesto. Se babia sentado

desatado en honor de Don Quijote, y

de los señores, la parte decorativa.

Representaba a los sirvientes del palacio y del altar, repetidores de fór-

a la mesa del duque un comensal más
entretenido que él, quien, sobre disputarle la atención de su señor y los

mulas vacías, histriones ele mogigangas, encargados de velar con oropeles

(Pasa a la Pág. 8)

•

�•

El Mundo Poético de
González Martínez
Rafael HELIO DORO VALLE

"Ensayo de geografía poética" es el subtítulo del libro inédito del Dr. José Manuel Topete, quien lo ha escrito como tesis
doctoral para la Universidad de California del Sur, en Los An•
geles. Topete, mexicano de origen, ha profesado en la cátedra

ta Jirico moderno. Cuando los criti•
cos modernistas se hayan olvidado,
cuando todos los cisnes y símbolos de
la poesía modernist~ se v~a.n ~orno
'raras avis" su poesia segmra siendo
una fuente de gozo estético Y de hu•
mano placer. t:d. al acercarse a los
problemas de la vida con su gran pe·
netración nos ha dado el ejemplo.
Siente hondamente las vicisitudes del
siglo veinte. Los críticos que no pueden ver mas allá de la forma, que
buscan la expresión del presente co·
mo ellos la ven, superficialmente, no
pueden comprender la hondura y be·
lleza de su obra. Y eso es mejor. Su
obra vive y vh,iril siempre en los corazones de los hombres que han sufrido y que tienen fé, que conocen las
limitaciones de la ,·ida pero gozan si'
"resabio de ella".

tulmente. La afición mía al campo es
parte de mi espíritu contemplativo·
pero el paisaje se transforma siempr;
en Yisión interior.

Sobre la pregunta cuarta.-Si por
panteísmo se entiende el ansia de comunidad con la naturaleza y mi fé
ciega en la unidad espiritual del mun.
do, podría yo aceptar esta clasilieación arbitraria; pero soy enemigo de
filosofar en poesía y rechazo con cierto resquemor el calificativo de poeta
filósofo con que se me quiere alabar
intuición debe ser alejado de la emoción lirica. Sobre éste asunto de
identificación espiritual con el mun-

RESPUESTAS DE GONZALEZ
~IARTJ:,(EZ

por la Inter-American Bibliographical and Library Associatíon,
que dirige en San Austin, Florida, el Dr. A. Curtís Wilgus-el
interesantísimo estudio "A Working Bibliography of Latín
American Literature" y se ha traslado a Washington, en donde

-Sobre la primera pregunta.-Se
trata de un intento de suicidio de alguien que estaba muy cerca de mi.
No quería yo insistir sobre esta alu•

su obra lírica, tales como la fecha de
Is fallecimientos de sus familiares.

conversaciones directas con el poeta.

2.-Quien mejor que Ud. podría

Este formuló su dictamen· asl: Todo

darme un pequeño esbozo sobre la
cuestión de las influencias sobre su
poesía. ~l. Toussaint habla acerca de
la gran influencia de M .. Gutiérrez
Nájera en sus dos primeros libros.

hay en su obra: amplia lectura; comprensión de los temas; cuidadosa do-

cumentación geográfica y bibliográfica; y clara y metódica exposición.

E !libro está dispuesto en siete capítulos mas cuatro apéndices. Presenta los subtemas así: I y II. La educación de un artista: introducción, niñez
y familia, educación, el doctor, Sinaloa

(la segunda patria chica), vocación li-

Después se habla de la influencia de
Verlaine, Francis Jammes, Materlinck,
etc. Aunque soy enemigo de los críticos retóricos quisiera aclarar estos

puntos. Personalmente veo reflejos,
simpatías de poetas afines y que siguen el mismo derrotero. Ud. mismo

teraria, el primer viaje a México, la
vuelta a la provincia, plenitud; IJI. La
hora inútil: Introducción, influencias,

ha declarado su simpatía a Ruben

el mundo herótico-hedonista, cuadro
mitológico, el mundo interior; IV; La
tierra. Introducción, geografla poética

3.-A veces dit usted la impresión
de ser un poeta peripatético. ¿Como

de- la tierra, el mundo erótico, el rea-

lismo de la tierra; V. El mar: el escenario del mar, el mar que siente, mares de muerte; \'J. El cielo: Cumbres y
cielo, extensiones cósmicas, temas (ba-

ses filosóficas y artificios poéticos),
escalas espirituales, el circulo dantesco; VTI. Conclusión, apéndices: A: Bi-

bliográfica. B. Correspondencia. C. El
ritmo poético de González Martinez.
D. La critica y González Martinez. Notas Indice de Autores.

UNAS PREGUNTAS
El Dr. Topete presentó a González
Martinez un cuestionario, en esta forma:
1.-Quisiera tener una cronología

de su vida después de 1911. Voy a emplear "El Hombre del Buho" como base de un estudio titulado "La Educa•
ción de un Artista". Y la información
posterior como complemento de su
obra lírica. Habla usted, en el tercer
capitulo del "Buho" de un gran dolor
que sufrió desde su infancia: uun mis-

terio trágico y penetrante que llevo
todavía en el corazónn. ¿Cuál es ese

dolor• Si Ud. no es de opinión de que
hable de ese asunto le ruego que me
lo indique Soy enemigo de esas biografías detalladas. Si le ruego me dé
la información que tenga que Yer con

Dario.

escribe Ud. su poesía? Para mi esta
pregunta es de mucha importancia.
El anillisis de su creación poética, es-

pecialmente la estilización de temas
hacia una expresión lírica me parece
muy importante en un estudio sobre
su obra. En su poesía, "Esta tarde he
salido al campo" da la impresión a

que yo aludo, y su predilección por
Francis Jaromes.

4.- Tengo a mano la mayoría de los
estudios que se han hecho sobre t:d.
Los de Diez-Canedo, Alfonso Reyes,
11. Toussaint, L.G. Urbina, Salinas,
Luisa Luisi, etc., y encuentro que todos son, aunque unos excelentes, in-

completos. El Sr. Luis Alberto Sán•
chez le hace profesor de pro,·incias
por diez y siete años? Siempre la
consabida referencia a la muerte del
clsnc. Verdaderamente opinó que aun-

que este poema se ha hecho clásico
en toda la literatura Hispana le ha
hecho
dr su
acerca
Reyes

mucho mal a la apreciación
obra. Quisiera una aclaración
de su poesía en cuauto a lo que
llama un misticismo abstracto

propia vocación. A mas de confun•
dirse con meras coincidencias, trabajan tan sigilosamente en el espíritu
creador, se disfrazan con tanta sutileza para ejercer su acción estimulante, que suelen pasar inadvertidas a los
ojos del critico y esconderse o disimularse presentando apariencias ,·erbales en vez de influjos directos y definitivos. En el artista de verdad, no
son otra cosa que acicates para el ca-

ballo ,•olador, presto a dar el salto
hacia rumbos de elección futura en

que el impulso inicial se pierde con el
triunfo de la personalidad. El alma
del poeta joven es como una pajarera
abierta donde entran, cantan y salen

aves de todos los climas y de todos
los plumajes. El p.oeta presta oidos
al concierto, y un día milagroso-por-

que toda creación es milagro-canta
su propia canción. En su correr, el
rio del canto olvida para siempre el
primitivo y minúsculo manantial. La
alquimia misteriosa en que se mez-

clan y funden elementos disimiles ).
aun opuestos, queda ignorada por el
mismo creador. No encuentro, por
mas que busco, en mis primeros libros -"Preludios", "Lirismos"- influencias. directas, sino deseo de evi-

tarlas; lo que hay en ellos es la simulación emocional encubierta con técnica mas o menos ágil y con sentido

ya claro del verso musical.-Me gustó
Francis Jammes mucho en sus prime-

go me aclare este punto también,
5.- Quiero expresarle aquí humildemente el ?ran placer que ha sido y
e~ para m1 ~l estudiar y leer su poesta. Le considero como el mejor poe-

algunos poemas de "Azul", en casi to-

ros libros; pero me apartó de él el

za". Mi poema no va contra nadie,

muchos poemas mios, no es sino un

artificio retórico. No me dirijo a tal
o cual lector, sino a mi mismo, as-

qlleado como estaba yo de tanto oropel decorativo, de tanta frivolidad sin
alma. Pedro Henriquez Ureña~ en
conversación y por escrito, afirmó
que mi soneto era una norma estética,
y de allí el querer dar mayor alcance
y aún malas -intenciones a mis ,·ersos.

Ojalá que estas cosas dichas al vuelo Je sirYan, querido amigo, para el
trabajo que ha emprendido y que espero le dé gloria literaria y a mi · el
bien de ser comprendido en mi obra,
no tan alta como usted se apresura a
juzgarla, pero escrita con honradez
e~piritual.

Un apretón de manos de su amigo
que aguarda con mucho interés su ge•
neroso estudio.

f) Enrique González Martinez.

Algo me queda por decir. Soy un
místico por mi amor al misterio que
nos rodea y que, en bien del arte, es
mejor que no se aclare nunca. A Nervo, con motivo de un libro suyo en

que se sentía libre de los "quién sa•
be" y de los "quizás", le escribí una
vez: "La esfinge sin enigma es un
monstruo absurdo". Sin fé religiosa

en dogmas concretos, pues desde mi
primerll juventud me aparté del catolicismo en que fui educado, percibo
en todo lo que está a mi alcance, en
lo mas hondo de la vida, un llama-

prosaísmo persistente y rebuscado. Sigue siendo para mi, en ciertos momentos de su obra, un gran poeta. ilis
traducciones de poetas de Francia no
dfben interpretarse como ,·erdaderas
preferencias, · sino como ejercicio juvenil. De muchos poetas a quienes he

miento superior que se transforma en

traducido, me hallo ahora lejos.

1911- La revolución, después de
lrnber yo ocupado varios puestos pú·
blicos en Sinaloa, me encontró desrmpeñando las funciones de Secreta•
río General del Gobierno del Esta•
do.- Viaje forzoso a la capital de la
República, donde tuve que radicar•
me.- Labor intensá ·de periodismo de .
oposición hasta 1914.- Ingreso al Ate•

Sobre la tercera pregunta.-Escribo
(A. Reyes habla de un misticismo de ·
mis
versos directamente a máquina y
hombre moderno sin Dios). ¿Como Jo
hago
después a mano las correcciodefine Ud.? Muchos críticos lo consideran como poeta panteísta, Je rue-

to de atacar a Dario, gran poeta en

y el tono admonitivo que en él em·
pleo y que usé por aquel tiempo en

cundos-son tan misteriosas como la

Martlnez en 1947 y 1948, y mas tarde

Sobre mi soneto "Tuérccle el cuello
al Cisne" ... , ya he aclarado puntos
esenciales dije en varias ocasiones que
en el poema no hay el menor inten-

Sobre la pregunta número 2.-Desde niño be sido un lector ávido de
na parte he dicho que las influencias
literarias-que solo dai\an a los infe-

nes; pero soy hombre que ama el cam-

po, con el cual me familiaricé en
los tiempos de ejercicio profesional
en provincia. Salgo semanalmente a

valores éticos de inefable vaguedad.
EGM.

NOTAS CRONOLOGICAS

e~cursiones campestres. Cuando me
siento a escribir, ya llevo buena parte

neo, cuya presidencia ocupo durante

adelantada del poema, formando meo-

(Pasa a la Pág. 7)

Armas y Letras+ Pág. 2

Para el Lic. Raúl Rangel Frías
Rector de la Universidad de Nirevo León

,

sión velada.

cuanto me cae a las manos. En alguPara la preparación de su libro,
sostuvo correspondencia con González

do, y a título de información curio6a,

le diré que un critico ad,•irtió en algún libro mío influencia lejana de
Wordworth, y entonces no habla leido
todavía al gran poeta inglés.

do el libro de "Prosas Profanas" y
desde la primera hasta la última página de "Cantos de Yida y Esperan-

trabaja como cartógrafo, sin desdeñar sus aficiones de bibliógrafo.

NOCl1UIIR.NO

en ocasiones. Lo que no alcance la

de Literatura Hispanoamericana, de la Universidad de la Flo•
rida; acaba de publicar en inglés, volumen 12 de la serie editada

lE S l A

La media noche me toca el corazón
con la sangrienta estrena de su sombra
Sobre mi piel sudada de minutos
licúa su dorado conato la aurora.
Media noche, mis manos ambiciosas
despeinan la superficie de los sueños;
mi sub-cuerpo sonámbula translada
la balumba del nombre
como una vela rota,
de meridiano en meridiano.
Noche alta, como la marea incendiada;
noche vaciada en ruta ciega
reptando en órbita apagada.
Noche, paisaje calcinado, rodante
-locura que araña la subalmaN oche que se reclina en las pupilas
Y se adelgaza y se diluye en la alborada,

cuando la respiración triunfante de la tierra
fatiga las útimas sombras desgarradas.

n
Sobre este puente de vérúgos oceánicos
sobre esta isla desnuda de mi cuerpo,
'
sobre esta estrena de mi lágrima
sobre este silencio de muros tort~rados
sobre el espejo intacto de mi sangre '
la media noche me quema el corazón
con la sangrienta estrena de la sombra.
Mi voz de media noche.
voz tirada al tiempo como red
que la marea ap¡etó en su entraña;
rama golpeada por los puños del viento,
voz que emerge de la garganta iluminada,
con tramos de músicas recónditas;
la voz donde se rompe la raiz de mi nombre ,
voz que sostengo de rodiJlas
como antorcha apagada entre mis manos
de insomnes radiografías.

arañando la costra de la tierra;
noche, pedazo de carbón vegetal
roído por la escofina de los siglos;
noche, afiladas zarpas
te dejaban úlceras moradas,
un mar de brazos ciegos
se hundia en tu entraña descocida.
Era la noche; mi voz, cometa de miedos
trazaba una órbita cromada lunamar.
Una catarata de savias adormidas
se vaciaba en un cauce de lentas pesadillas;
tramo a tramo, como un acróbata ebrio,
pulsaba en mis manos el sobrante de mi vida;
VÍ que era poca, que ni peso hacía;
entonces me vino a la memoria
que las sombras no pesan
y entonces, me dije, si no pesan
como es que caen los suicidas,
pesadamente? ...
Subí a impulsos líricos al monte
donde la luna nena
descama lo verde con pupilas ocres,
y fué mi sombra hacia el vacío,
como las cosas muertas,
cada vez más abajo, más abajo,
hasta cruhir soterrada en la lejanía.
Me ví untado por el tacto amarillo del satélite·
mis manos eran dos ramas ictéricas
'
.
'
m1 rostro media naranja bíblica.
Pensé en el martirio de las piroxilinas
en las savias que se pudren,
'
en todo lo que hiede y se hincha
para luego apretarse, recojerse
ridículamente, como los cuerp~s seniles,
como los frutos secos,
como los senos consumidos,
Mi a~a estaba sola, mi sombra desmayada,
la podia ver al vuelo de los ojos
como se iba resolviendo en nada.
Alcé mis manos amarillas
que parecían dos satélites de esqueléticas alas
y desde el fondo de mi pecho
'
fuí v~ciando mi voz que tortura el vacío.
Pense que todo tie,ne voz y sombra,
-perfecta armoma que satura el cosmos
como si arteria de músicaG desnudas
'
rescatadas nitrato de amargura oceá~icas
de los ríos de cieno melódico,
'
de la epopeya de voces subyugadasy torne a ·¡a sombra de mi sombra
me desgajé de la subluna
'
como una águila pictórica
sin ala y sin entraña;
sentí como la luna rescató mi sombra
mientras rodaba por el cielo
su blancura intacta ..•

IV
Una música que no cesa nunca
participa a mi hueso armonías y cantos;
mi voz ensaya su instrumento
que es como el sueño
empotrado en el silendo.
Me sube a la frente la poesía de la noche,

III

Y sobre el agua dura y fija de los ojos
voz Y sombra siembran rosas trémulas de escarcha.

Recuerde la noche
tir~da desde arriba hacia el bosquemar,
punado de hierbas convulsivas,

José León Saldívar.

Armas y Letras + Pág. 3

�La Oivisión de Ciencias Médicas de scuela de Verano en su VII Anualidad
CUATRO CONFERENCIAS SOBRE
TEMAS BIOQUHIICOS RELACIONADOS CON LA MEDICINA

PROLOGO

MARTES 22
A las 9 horas: Disneas laríngeas. Dr.

Angel QU/JANO.

La División de Ciencias Médicas, consagrada a alumnos
MIERCOLES 23
(Colaboración del Seminario de
Bioquímica de Monterrey)
postgraduados y con opción a la concurrencia de ·alumnos de la
A las 9 horas: Instrumental para enDel 14 al 17 de Julio
Facultad de Medicina de la Universidad, desarrolla durante la
doscopia perora!. Dr. Angel QU/JANO,
extraordinario: Dr.
presente VII Anualidad de los Cursos de Verano, 14 Cursillos, euConferenciante
Química Humberlo ESTRADA O.,
JUEVES. 24
atendidos por los Profesores de más alta nombradía en la Espe• Conferenciantes del Seminario de BioA las 9 horas: La técnica de encialidad, procedentes de México, Estados Unidos de Norteamé- química: Dr. Carlos CANSECO y Q.
doscopia
peroral en la remoc10n de
rica, Canadá y Cuba, y la participación de ilustres Maestros de B. P. Artur~ ELIZONDO GARCIA.
cuerpos
extraños.
Dr. Chevalier L.
LUNES 14
la Universidad de Nuevo León.
A las 20:30 horas: "Hidracarbu- JACKSON.
La Sociedad de Monterrey para Estudios de la Esterilidad, ros cancerígenos". Doctor en QuímiVIERNES 25
con motivo de la celebración de la Sesión Solemne de la Cor• ca Humberto ESTRADA O.
A las 9 horas: Tendencias actuales
MARTES 15
poración nacional consagrada a estos estudios, ha convenido en
A las 20:30 horas: "La inmunoquí- en el tratamiento de los desarreglos del
vincular sus trabajos al Programa de la División de Ciencias Mé- . mica del fenómeno alérgico". Doctor esófago. Dr. Chevalier L. JACKSON.
dicas para Postgraduados; y en tal acuerdo, esta promoción cul• Carlos CANSECO, miembro del SemiSABADO 26
nario de Bioquímica de Monterrey
tura! figura en el Catálogo General de la aludida División.
Además, y por iniciativa del Señor Rector de la Universidad, Licenciado Raúl Rangel Frías, acogida con beneplácito y
entusiasmo por las Sociedades Médicosociales y el H. Cuerpo
Médico local, se celebrará el SYMPOSIUM SOBRE EL DESARROLLO DE LA MEDICINA EN MONTERREY, como coronamiento del desarrollo de Cursos en la División de Ciencias
Médicas, del primero al cinco de septiembre venidero, en la sede
de la Facultad de Medicina de nuestra Casa de Estudios.
A la cristalización de esta empresa consagrada a la Docen•
cia galénica en nuestra Escuela de Verano, no han sido ajenas
algunas Sociedades Médicocientíficas de Monterrey, pues consi•
derando la trascedencia de esta labor, de mayores dimensiones
que las precedentes, han colaborado con la Universidad, adscri•
biendo Cursos al Programa de nuestra División.
En tal virtud, deseamos consignar
aquí los testimonios de nuestra grati-

1•

tud a las siguientes Corporaciones
científicas: Sociedad Regiomontana
de Cardiología, que por intervención
de su representante, el Señor Doctor
Enrique ·c. Livas, gestionó del Instituto Nacional de Cardiología, que esH bajo la meritisima dirección del
ilustre Maestro Doctor Ignacio Chávez
la adscripción de un Cursillo de Cardiología, que se desarrollará bajo la
dúcencia de los Profesores Doctor Manuel Vaquero, miembro de la Academia Nacional de Medicina, Universidad Nacional, Jefe del Servicio de
· Consulta Externa del Instituto Nacional de Cardiología y ex-Presidente de
la Sociedad Mexicana de esta Rama;
y el Doctor Felipe Mendoza, ex-Jefe
del Internado del Instituto Nacional
de Cardiología, Profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad
Nacional de México, Médico de Servicio Quirúrgico del Instituto Nacional de Cardiología y Secretario de la
Sociedad Mexicana de esta Especialidad.

Esta contribución docente se desarrollará del 21 al 26 de Julio.
La Sociedad de Pediatría de Nuevo
León, que actúa bajo la dirección del
Doctor Hernán B. Madero, tendrá a
su cargo la participación de uno de
los Maestros extraordinarios del Curso de la Especialidad, que estará bajo
h docencia de los Doctores Joaquín
de la Torre y Alejandro Aguirre.
Las Sociedades de Oftalmología y
Otorrinolaringología, que dirige el
Doctor Angel Quijano, colabora con
nuestra Casa de Estudios en la parle que ha tomado a su cario para
las atenciones de los Profesores extraordinarios Ramón Castroviejo y
Chevalier L. Jackson, de Nueva York
y Philadelphia, respectivamente.
La Sociedad de Traumatología de
Nuevo León, que funciona bajo la pre-

MIERCOLES 16
A las 20:30 horas: "Los antihistaminkos de síntesis y su aplicación terapéutica". Doctor Carlos CANSECO.
JUEVES 17
A las 20:30 horas: "Fundamentos de
]a Quimioterapia contra agentes infecciosos". Q. B. P. Art11ro EL/ZONDO
GARCIA, miembro de Seminario.
~OTA: Las Conferencias serán presentadas en
el edificio de la Facultad de :Medicina
de la LniYersidad.

SESION SOLEMNE DE LA ASOCIACION MEXICANA PARA ESTUDIO
DE LA ESTERILIDAD
(Contribución de la Sociedad de
llonterrey)

Del 18 al 19 de Julio.
sidencia del Doctor Rodolfo Rangel,
ofrecerá un Cursillo sobre la EspeciaVIERNES 18
lidad, con la colaboración de los ConA las 10 horas: Trabajos oficiales:
ferenciantes, Profesores Doctores TeoF.valuación
de las curvas de temperadoro Guzmán Páez, Jesús Leal Villarreal, Everardo G. Lozano y José Luis tura basal en la determinación de la
Salinas Rivero, actuando como Diser- fecha de la on1lación. Dr. H11bert Ph.
tador extraordinario el Doctor Ale- DE KANTER.
A las 10.45 horas: Biopsia de tesjr.ndro Velasco Zimbrón. Este ciclo se
tículo.
Experiencia de 80 tomas de
presentará bajo la propia dirección
Biopsia
de testículo. Dr. Francisco
del Profesor Doctor Rodolfo Rangel,
VALDES L.4VALf.,[NA.
del 18 al 23 de Agosto. A las 20 horas: Estudio histológico
El Seminario de Bioquímica de
Monterrey, que preside el Q.B.P. Ar- de la biopsia de testículo, Dr. José Penulfo M. Canales ha decidido su va- dro ARZAC.
A las 20.45 horas: Interpretación
liosa colaboración presentando durante los primeros días de trabajo de la clinica de la biopsia de testículo. Dr.
División de Ciencias Médicas, un Ci- Francisco G.OMEZ MONT.
clo de Conferencias sobre temas bioSABADO 19
químicos relacionados con la Medicina.
A las 9 horas: Colpocitologia en reLas demás Corporaciones médico- loción con la determinación de la fecientíficas han ofrecido también la cha de la ovulación. Dr. José Pedro
contribución de sus esfuerzos, que en ARZAC.
diversa forma harán más provechosa
A las 9.45 horas: Cuadros clinicos
aún esta Jornada cultural universita- en relación con la biopsia de testículo.
ria.
Dr. Ed11ardo CASTRO.
El Instituto Mexicano del Seguro
Además de los trabajos científicos
Social, a través de la Caja Regional N.OT A: enumerados,
se presentarán otros por
)laestros
de la l,;niversidad de Nuevo
de Monterrey, ha reiterado su valiosa
León, )liembros de la Sociedad de
colaboración en la presente AnualiMonterrey para Estudio de la Esterilidad, los cuales tendrán el carácter
dad, comisionando a uno de sus colade trabajos de ingreso a la Asociación
:llexlcana para Estudio de la Esteriliboradores, el Doctor Hernando Guzdad, Los titulos de estos trabajos,
mán West, para impartir un Curso de
nombres de los autores, así como la
fecha
en que serán presentados, se daNeurología y Neurocirugía, además de
rán a conocer oportunamente.
L'ls conferencias será1 profes~das
aportación material y la designación
en las aulas de la Facultad de :;\{edidr algunos becados, seleccionados de
cilm.
su Personal médico en esta Entidad.
CURSO DE ENDOSCOPIA Y
Asimismo, la Universidad hace
BRONCO-ESOFAGOLOGIA
constar aqui sus votos de gratitud a
•
los Profesores extraordinarios Doctor
Del 21 al 26 de Julio.
José Ramirez Olivella, Catedrático de
Profesor extraordinario: Dr.
Obstetricia de la Escuela de Verano •
de la Universidad de La Habána y al
Chevalier L. JACKSON
Profesor: Dr. Angel QUIJANO.
Doctor Alejandro Velasco Zimbrón, así
como a los propios ~Iaestros de esta
LUNES 21
Casa de Estudios que han sumado su
docencia al acervo cultural que nos
A las 9 horas: Cáncer de la laringe.
ocupa.
Dr. Angel QU/JANO.

Armas y Letras + Pág. 4

A las 9 horas: Tratamiento de enfermedades bronquiales y significado
del segmento bronco - pulmonar. Dr.

Chevalier L. JACKSON.
XOTA: Las conferencias se profesarán en el
edificio de la Facultad de Medicina.
Después de cada una de ellas se celebrará sesión de ).lesa Redonda. Las
lecciones clínicas ~' exp¡;,siciones quirúrgicas a que haya lugar, se verificaran en e.l lugar y hora que oportunamente se den a conocer.

CURSO DE NEUMOLOGIA

SABADO 9

Profesores:

Del 28 de Julio al lo. de Agosto

A las 9 hora~: Semiología de padentcs ginecológicos.

Dr. Juan ALANIS OCHOA

Profesor extraordinario:

Alejandro CELIS SALAZAR
LUNES 28
A las 9 horas: Bases del diagnóstico radiológico en patología pulmonar.
A las 20:30 horas: Complicaciones
respiratorias del absceso hepático.

Profesor extraordinario:

JUEVES 31
A las 9 horas: Bronquiectasia. Estudio clínico y radiológico.
A las 20:30 horas: Resección pulmonar en ]a tuberculosis.

VIERNES lo.
_ A las 9 horas: La angioneumografia
como prueba funcional pulmonar.
A las 20 :30 horas: Decorticación
Pulmonar.

Profesores extraordinarios:

Dr. Manuel VAQUERO
Dr. Felipe MENDOZA.
LUNES 21
A las 9 horas: Inauguración del Curso. L~cción Clínica.
A las 21 horas: Cor Pulmonale crónlco; defjnición, etiología y anatomía
patalógica. Dr. Manuel VAQUERO.
MARTES 22
A las 9 horas: Lección clínica. Dr.

Manuel VAQUERO.
A las 21 horas: Cor Pulmonale crónico; sintomatologia, hemodinárnica y
laboratorio. Dr. Manuel VAQUERO.
MIERCOLES 23
A las 9 horas: Lección clínica. Dr.

Manuel VAQUERO.
A las 21 horas: Cor pulmonale crónico; pronóstico y tratamiento. Dr.

Manuel VAQUERO.
JUEVES 24

A las 9 horas: Lección clinica. Dr.
Felipe MENDOZA.
A las 21 horas: Selección de enfermos cardiovasculares quirúrgicos. Dr.
Felipe MENDOZA.
VIERNES 25
A las 9 horas: Lección clinica. Dr.

Felipe MENDOZA.
A las 21 horas. Preoperatorio de
los cardiópatas quirúrgicos. Dr. Feli-

pe MENDOZA.
SABADO 26
A las 9 horas: Post-operatorio de
los cardiópatas quirúrgicos. Dr. Feli•
p, MENDOZA.
Clausura del Curso.
NOTA: Las conferencias se profesaránede¡°.las
aulas de la Facultad de M c1oa,
efectuándose las lecciones clínicas, en
las del Hospital universitario "Doclor

Profesor extraordinario:

XOTA: Las conferencias se profesarán en el
edificio dt' la Fantltad de :Medicina.
Por las malianas, al finalizar las exposiciones teóricas, se· ,•erificarán sesiones clinicas en el Hospital univer~itario "Doctor José Ele.11terio Gomále:". Ip:ualmente se ejecutar•i.n intervenciones quirúrgit&gt;8s a la hora qne
oportunflmcnle se dé a conocer.
Los días martes v jueves por la norhe, después de laS Conferencia'-. tf''ldrán Jugar sesiones de )lesa Redonda.

Ct;RSO DE GINECOLOGIA
Del 4 al 9 de Agosto. •

Dr. Juan .U. HEXARES.

VIERNES 22

LUNES 18
A las 20:30 horas: Indicaciones de
In operación cesárea. Dr. Juan ALA-

Sesión de Mesa Redonda.

A las 20:30 horas: Técnicas de la
operación cesárea. Dr. Roberto J.

CANTU.
MIERCOLES 20

LUNES 11

A las 20:30 horas: Pelvimetria clinica. Dr. Abe/ardo SALAS GUERRA.

A las 9 horas: Tratamiento quirúrgico de la tuberculosis pulmonar, bronquiectasia y cáncer del pulmón.

JUEVES 21

MARTES12
gico del cáncer del esófago.
1IIERCOLES 13

A las 9 horas: Cardiopatías congénitas.

A las 9 l10ras: Cardiopatías adquiridas. Estenosis mitral.
VIERNES 15
A las 9 horas: Cardiopatías adquiridas. Insuficiencia mitral, etc.
SAB.~DO 16
A las 9 horas: Rev~scularización del
corazón.
NOTA: Las conferencias se profesarán en el
edíficio de la Facultad de )ledicina.
La~ _se~iones clínicas y exposiciones
qu1rurg1cas, tendrán vcrlficatiYo en el
Hospital unh'ersitario "Doctor José
Eleuterio Gon:6le&lt;", a la hora que
oportunamente se sci'sale,

'

VIERNES 22
A las 20:30 horas: Diagnóstico radiológico del embarazo. Dr. Juan M.

HENARES.
SABADO 23
A las 20:30 horas: Concepto actual
de la sinfisiotomia en Cuba. Dr. José
NOTA: Las conferencias se efectuarán en rl
rdificio de la Facultad de Medicina cu
el aula que OJ?Ortunamente se destinará para el obJeto. Todos los días por
la mai'iana a las 9 horas, se celebrarán sesiones clinicas y de ser posible
demostraciones quirúrgicas en el Hospital universitan'o •'Doctor José Ele11terio Go11:ál"e.:".

A las 20:30 horas: Hipotensión controlada durante la anestesia.

Bajo la dirección del

MARTES 26

Dr. Roda/fo RANGEL.

Oftalmología de Nuevo León,

A las 9 horas: Vida sexual femenina. Morbilidad.
A las 20:30 horas: Equilibrio abdómino-pélvico. Su patología.

Del 14 al 16 de Agosto
Profesor extraordinario:

LUNES 18

Dr. Ramón CASTROVIEJO B.

MARTES 5

JUEVES 14

A las 9 horas: Patogénesis de los
procesos inflamatorios de los genitales internos. Su trascendencia en la
vida genital.
A las 20:30 horas: Sesión de Mesa
Redonda.

A las 9 horas: Tendencia moderna
en el tratamiento quirúrgico del glaucoma.
A las 20:30 horas: Estado actual de
la queratoplastia.

A las 21 horas: Retardo de la consolidación. Ausencia de consolidación.
Pseudo-artrosis. Consideraciones sobre etiologia, patogenia y sus diversos
tratamientos.
Métodos empleados y resultados obtenidos en el Servicio de Traumatología de la Caja Regional del Instituto Mexicano del Seguro Social. Dr. Ro-

da/fo RANGEL.

A las 9 horas: Cirugía de la catarata.
A las 20:30 horas: Afecciones oculares producidas por patología nasofaríngea.

Finalizada la conferencia, se celebrará sobre los puntos tratados. Sesión ele Mesa Redonda.

SAB.rno 16

A las 21 horas: Fracturas expuestas
de fémur y libia. Su estudio élínico y
tratamiento, Valuación de resultados.

NOTA: Las conferenci~s se profesarán en el
edificio de la Faculta4 de .Medicina.
Las lecciones clínicas y exposiciones
a que ha:ya lugar se verificaran en el
lugar y hora que oportunamente se
den a conocer.

VIERNES 8

CURSO DE OBSTETRICIA

A las 9 horas: Neoplasias malignas
del útero. Su acecho y clinopatología.
A las 20 :30 horas: Semiología de
pacientes ginecológicos.

Del 18 al 23 de Agosto
Profesor extraordinario:

Dr. José RAMIREZ OLIVELLA

Profesor extraordinario:

Del 18 al 23 de Agosto

LUNES 4

A las 9 horas: Conceptos clino-patológicos de los tumores benignos del
útero y de la endometriosis.
A las 20:30 horas: Sesión de Mesa
Redonda.

Del 25 al 29 de Agosto.

LUNES 25

Contribución de la Sociedad de

A las 9 horas: Varios temas breves
sobre Cirugía ocular.

(Con la colaboración de la Sociedad
de Anestesiología) _

(Contribución de la Sociedad de
Traumatología de Xuevo León)

Dr. Genaro ZENTENO G.

JUEVES 7

CURSO DE ANESTESIOLOGIA

Dr. M. Digby LE/GH.

Conferenciantes: Profesores doctores Rodolfo Rangel, Teodoro Guzmán
Páez, Jesús Leal Villarreal, Everardo
G. Lozano, José Luis Salinas Rivero.
Conferenciante e"xtraordinario: Dr.
A/eja11dro Ve/asco Zímbrón.

A las 9 horas: Desarrollo y morfología del ovario funcionante.
A las 20:30 horas: Morfogénesis de
los tumores de ovario. Localización
de neoplasias y tumoraciones funcionantes.

:SOTAS: Las conferencias se profesarún en et
edificio de la Facultad de Medicina.
Por la mañana se verificarán sesiones clínicas que cstar{m atendidas
por los profesores que previamente se
designen,
Las exposiciones quirúrgicas tendrán
lugar en las salas de operaciones del
Hospital l'nivcrsitario ·'Doctor José
Eleuterio Go11tále-i" y en el Hospital
)luguerza. Se destinará una sesió:1
para la demostración de las distintas
técnicas en la elaboración de aparatos de yeso.
Durante el presente Curso, el jueves
a las 11 horas, tendr:i. lugar el acto
inau~ural del Banco de huesos del
Hospital l ' nivcrsitario, con asistencia
de las s~uientes personas: Gohernadot· del J:!.stado, Rector de la Universidad de Nuevo León, Oircdnr de la
Facultad de Medicina y del Hospital
t:niversitario, Administrador de la
Caja Regional del l. !\t. S. S., etc.

CURSO DE TRAUMATOLOGIA

CGRSO DE OFTADIOLOGIA

11IERCOLES 6

A las 9 horas: Tratamiento de las
lesiones traumáticas de ]a columna
vertebral. Doctor José Luis SALINAS

RAMIREZ OLIVELLA.

Profesor extraordinario:

VIERNES 15

SABADO 23

WVERO.

A las 20:30 horas: Pelvimetria radiológica. Dr. Juan M. HENARES.

A las 9 horas: Tratamiento quirúr-

A las 21 horas: Traumatismos de la
mano. Estudio clínico. Tratamiento.
Valuación de resultados obtenidos. Dr.

Everardo G. LOZANO.

Dr. Héctor PEREZ RE_DONDO R.

JUEVES 14

Contribución de la Sociedad Regiomontana de Cardiología

Dr. Roberto J. CANTU

}!ARTES 19

A las 9 horas: Bases del tratamiento actual de la Tuberculosis Pulmonar.
A las 20:30 horas: Diagnóstico radiológico de los tumores mediaslinales.

A las 9 horas: Diagnóstico radiológico del carcinoma broncogénico.
A las 20:30 horas: Estudio R;dioauatómico del conducto torácico.

A las 21 horas: Exhibición de peliculas sobre técnica quirúrgica en
Traumatología.

J\'IS OCHOA.

iIARTES 29

MIERCOLES 30

jandro VELASCO Z/MBRON.

CURSO DE C!Rt;GIA TORACICA
del 11 al 16 de Agosto.

CURSO DE CARDIOLOGIA

Del 21 al 26 de Julio

KOT A: Las ~o.nferencias serán profesadas en
el ed1f1c10 de la Facultad de Medicina.
Por las maflanas, después de verificad.as las ~is_ertaciones, te~~rlm lugar
s~s10_nes clJmras y expos1c1ones qtJirurg1cas en el Hospital universitario
"Doctor José Ele11terio Go11:ález" a la
~ la hora que opm:.tunamenle se seuale.

g,mizac10n. Funcionamiento. Dr. Ale-

MARTES 19

Dr. Teodoro GUZMAN PAEZ.
Sesión de Mesa Redonda,

A- las 20 :30 horas: Anestesia endobronquial para cirugía torácica.

MIERCOLES 27
A las 20 :30 horas: Resucitación dél
recién nacido.
JUEVES 28
A las 20:30 horas: Anestesia pediátrica.
VIERNES 29
A las 20 :30 horas: Anestesia pediátrica. (Continuación).
NOTA: Las conferencias serán profesadas en
el Aula del cuarto piso del Hospital
universitario º'Dprfor Jo.,é Eleuterio
Gon.:úlez".

L'ls exposiciones prácticas, tendrán
verifiéativo a la hora que oportuna-·
mente. se anuncie.

.CURSO DE NEUROLOGIA Y
NEUROCIRUGIA
(Continuación del Instituto Mexicano del Seguro Social, a través de la
Caja Regional de Monterrey),
del 25 al 29 de Agosto
Profesor extraordinario:

MIERCOLES 20

Dr. HERNANDO GUZMAN WEST.

A las 21 horas: Tratamiento de las
fracturas diafisiarias por enclavamiento intramedular. Dr. Jesús LEAL

LUNES 25

l'lLLARREAL.
Sesión de Mesa Redonda.
JUEVES 21
A las 9 horas: Banco de huesos. Or-

José Eleulerío Go,i:zúlez".

Armas y Letras + Pág. 5

A las 9 horas: Aferentación medular del dolor. (Vías periféricas y medulares),
A las 20:30 horas: Aferentación supermedular del dolor. (Vías periféri(Pasa a la Pág. 6)

�La División de ...
(Viene de la Pág. 5)
cas y centrales del dolor en el tronco
cerebral hasta tálamo).
MARTES 26
A las 9 horas: Proyección tálamocortical del dolor.
A las 20:30 horas: Dolor visceral.
M!ERCOLES 27
A las 9 horas: Fundamentos de cirugía cerebroespinal del dolor.
Rizotomías y cordotomías; sus indicaciones y técnicas.
A las 20:30 horas: :\'euralgías de la
cabeza y su tratamiento quirúrgico.
JCEVES 28
A las 9 horas: Lobotomías, topectomías y talamotoruias; sus indicaciones
y técnicas.
A las 20:30 horas: Simpatectomías;
sus indicaciones y técnica.
VIERNES 29
A las 9 horas: Problemas dolorosos
diversos y su tratamiento neuroquimico.
NOTA: Las conferencias se profesarán en el
edificio de la Facultacl de :'.\[cdidna.
Las Sesiones quirúrgiras se avisará.u
oportunamente.

Del 25 al 30 de agosto de 1952.

gastroduodenal. Dr. Abraham AY,.\LA
GONZALEZ.
De 20 a 21 horas: Película alusi\'3
al tema.

•
JUEVES 28
De 8 a 9 horas: Diagnóstico del cáncer gástrico. Dr. Guillermo MONT.4KO.
De 9:15 a 10:15 horas: Concepto sobre el tratamiento del cáncer gástrico.
Dr. Abraham AYALA GONZALEZ.
De 10 :30 a 11 :30 horas: Insuficiencia Yeyunoileal. Dr. Guillermo HARO
P.4Z.
De 11 :45 a 12:45 horas: Concepto
sobre el diagnóstico y tratamiento de
las enteritis regionales. Dr. Ramón
FLORES LOPEZ.
De 18 a 19 horas: lleo intestinal:
Diagnóstico general. Dr. Pedl'o R.4.MOS.
De 19 a 20 horas: Tratamiento médico quirúrgico. Dr. Ramón FLORES
LOPEZ.
VIERNES 29
De 8 a 9 horas: Sesión Clínica. Dr.
Leonides GUADARRAMA.
9:30 horas: Sesión quirúrgica.
De 8 a 9 horas: Amibiasis intestinal.
Dr. Leonides GUADARRAMA.
De 18 a 19 horas: Colitis bacterianas. Dr. Ramón FLORES LOPEZ.
De 19 a 20 horas: Amibiasis hepática. Dr. Guillermo HARO PAZ.

Jefe del Curso: Prof. Dr. Abraham
AYALA GONZALEZ.
Profesores extraordinarios colaboradores: Doctores Leonides GUAD-4RRAMA, Pedro RAMOS, Guillermo
MONTAÑO, Guillermo FHRO PAZ,
Ramón FLORES LOPEZ y .4lberto
RASHBAUM.

LUNES 25
De 8 a 9 :15 horas: Inauguración del
Curso. Anatomía clínica del esófago.
Dr. Abraham AYALA GO.VZALEZ.
De 9:30 a 15:10 horas: Día-gnóstico
en general de los padecimientos del
esófago: Diagnóstico clínico. Dr. Leo11ides GUADARR.4MA.
De 10:30 a 11 :30 horas: Diagnósti- .
co. Dr. Pedro RAMOS.
De 11 :30 a 12 :30 horas: Diagnóstico endoscópico. Dr. Abraham AY.4f..t
GONZALEl.
De 18 a 19 horas: Esofagitis Péptica. Película alusi,·a al tema. Dr.
Abraham AYALA GOXZ•.\LEZ.
De 19 a 20 horas: Estenosis del esófago por cáustico. Dr. Guillermo .110.\'TAÑO.
MARTES 26
De 8 a 9 horas: Sesión clínica.
De 9 a 9 :30 horas. Práctica de
fü.ofagoscopía. Dr. Abraham AYAL..\
GONZALEZ.
9.30 horas. Sesión quirúrgica.
De 18 a 19 horas: Semiología del
dolor epigástrico. Dr. Ramón FLORES
LOPEZ.
De 19 a 20 horas: Indicaciones del
tratamiento médico y quirúrgico de la
úlcera gastroduodenal. Dr. Abraham
AYALA GONZALEZ.
De 20 a 21 horas: Hernia Diafragmática (PELICULA).

SABADO 30
De 8 a 9 horas: Ictericias médicas
y quirúrgicas. Dr. Guillermo HARO
P•.\Z.

De 9.:15 a 10:15 horas: Patología
de los operados de vias biliares. Dr.
Abraham AYALA GO.VZ.4LEZ.
De 10:30 a 11 :30 horas: Concepto
sobre el diagnóstico y tratamiento de
las pancreatitis agudas. Dr. Guillermo
MO.\'TAÑO.
De 11 :45 a 12:45 horas: Sesión de
Mesa Redonda.
l\"OTA : Las Conferencias serán profesadas en
las aulas d e la Facultad de i\Irdiciua,
y las sesiones clínicas y quil'Urgicas,
en el Hospital universitario '·Do ctor
José Eleaterio Gon:cile:", :wisándose
oportunamente de la vcrifieadón del
Curso.

CURSO DE PEDIATRIA
( Contribución de la Sociedad de
Pediatría de NueYO León)
Del 25 al 30 de Agosto.
Profesores extraordinarios:
Dr. Joaquín DE LA TORRE
Dr. Alejandro AGUIRRE
Profesores:
Dr. Rogelio GONZALEZ RUEDA
Dr. Mario SA.VMIGUEL.
LUNES 25
A las 9 horas: Cuidados generale~
del prematuro. Dr. Rogelio GO.VZALEZ RUED,I.
MARTES 26
A las 9 horas: Consideraciones
generales sobre electroencefalografía.
Dr. Ma•io SANMIGUEL.
A las 20:30 horas: Aspectos electroencefalográficos de la epilepsia· en la
infancia. Dr. Mario SANMIGUEL.

MIERCOLES 27
MIERCOLES 27

De 8 a 9:30 horas: Sesión clínica.
A las 20:30 horas: Emergencias méDr. Pedro RA°MOS.
dicas en pediatría. Dr. Joaq11í11 DE LA
9:30 horas: Sesión Quirúrgica.
De 18 a 19 horas: Concepto sobre el TORRE.
tratamiento médico de la úlcera gas- ·
JUEVES 28
troduodenal. Dr. Leonides GUADARRAMA.
A las 9 horas : Emergencias médicas
De 19 a 20 horas: Concepto sobre el en pediatría. (Continuación). Dr. Joatratamiento quirúrgico de la úlcera quín DE LA TORRE.

VIERNES 29
A las 9 horas: Sesión clinica.
A las 20 :30 horas: Equilibrio hídrico y ácido-básico en el niño. Dr. Aleja11dro AGUIRRE.

SABADO 30
A las 9 horas: Deshidratación y
desequilibrio ácido-básico, particularmente en las diarreas agudas de la
infancia. Terapéutica. Dr. Alejandro
AGUIRRE.
A las 20:30 horas: Tratamiento de
la leucemia aguda del niño. Dr. Aleja11dro AGUIRRE.
XOTA: Las conferencias se profesarán en el
edificio de la Facultad de Medicina.
. Después de las exposiciones teóricas,
se ,Tcrifjcarán sesiones de }tfcsa Redonda. La sesión cllnica y exposiciones practicas a que haya lup;ar, se nrificarán en el Hospital l ' nh·ersitario
'·Doctor José Eleuterio Go11zú.lez" .

SY:IIPOSIU:11 SOBRE EL DESARROLLO DE LA ;\IEDICINA EN
:11O:\'TERREY
Del lo. al 5 de Septiembre

La Universidad de Nuevo León, atenta a la necesidad latente de un examen
en torno a los factores que han determinado ]a evolución de la 1[edicina en
Monterrey, ha considerado inaplazable
1:1 elaboración de un análisis, al través de u nciclo de Reuniones, en las
cuales queden representadas las diversas opiniones emitidas por la clase
médica, sobre las circunstancias de
toda índole que han operado desde el
pasado, condicionando la actual etapa del desarrollo médico. La Universidad considera que tal análisis prec]sa el estudio concienzudo de las experiencias prctéritas 1 las que sumadas
a las nuevas corrientes del pensamiento científico y moderno y a las condiciones prevalecientes en el momento actual, permitirán establecer recomendaciones aconsejables para la futura actuación médica profesional.
De acuerdo con este propósito, la
Universidad de Nuevo León CONVOCA a las Socieda.des l\ledicocientíficas
de :\Ionterre),, a las Organizaciones
Médicas, a las Instituciones de Servicio Medicosocial y al H. Cuerpo Médico local, a participar en el SYMPOSIUM SOBRE EL DESARROLLO DE
LA MEDICINA EN MONTERREY, que
como coronamiento de las actividades
académicas de la División de ,Ciencias Médicas · de la Esencia de Verane en su Séptima Anualidad, se celebrará la primera semana del mes de
Septiembre venidero, con sujeción al
siguiente :

Alas Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Cniversidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al trayés de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aqui se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figura n
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
D¡da la extensa órbita de circulación del Boletín arriba menciorado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento cientifico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envios deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas CJl)e anteceden la resolución de una urgencia inl1ereote a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

TEMARIO:
PUBLICACIONES PERIODICAS
!.-Historia de la Medicina en Monterrey.
II.-Origen y desarrollo de las Sociedades médico-científicas.
III.-EI Seguro Social en el desarrollo médico en Monterrey.
IV.-El Hospital-Escuela y el desarrollo médico de Monterrey.
V.-La Universidad y el desarrollo
médico de Monterrey (Escuela
de Verano y Escuela de Graduados).

Armas y Letras.-Boletin mensual de

la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, Y
libremente a quien la solicite.
Uníuersidad.-Revista semestra l. Se

distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

VI.-EI trabajo qmrurgico en los
Hospitales de Monterrey.
VII.-El adelanto en las investigaciones de laboratorio como cbmplemento para los estudios clinicos (Bioquímica).
(Pasa a la Pág. 8)

Armas y Letras + Pág. 6

Para la adquisición de obras de ven•
ta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del De~arl~·
mento de Acción Social Unívers1tar•.•
Líe. Fidencio de la Fuente, Univer~•dad de Nuevo León Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, N~evo Leó n, México,

IL IIBIROS
CRITICA BREVE
NUEVO LIBRO SOBRE DARIO
"La Dramática vida· de Ruben Dario", por Edelberto Torres. Editorial
del Ministerio de Educación -Pública
de Guatemala, 147 pp., 1952. He aqui
una nueva aportación para el conocimiento y esclarecimiento de los mas
importantes pasajes de la vida del que
fuera, en su tiempo, el primer poeta
de habla castellana. El nuevo documento es la pfimera intención y, hasta
hoy, la mas completa de una biografía
novelada del autor de Cantos de vida
y esperanza que va presentando en el
curso de sus páginas, con advertida
amenidad, los hechos mas terribles de
la miseria en que vivió Darío. Entre
]as excelencias del 1ibro se advierte el
gran cariño con que su autor trata la
figura de Rubén y lo exaustivo de su
documentación para señalar pormeno. res hasta de la erudición rubendaríana
desconocidos. Pero además el autor
advierte, cuán miserable y estrecho y
asgixiante fué para el bardo su existr-ncía cuando ésta tuvo que deslizarse
en paises centroamericanos, contando
a Nicaragua su patria. Tampoco se
crea que el autor aprovecha lo escrito
para lanzarse contra esas parcelas del
continente americano y su atraso en
todo orden de la labor intelectual. Se
limita a señalar cuánta humillación,
cuanta afrenta sufrió el poeta de parte de los despóticos presidentes de Nicaragua, entre ellos un tal general Zelaya, cuando hubo de necesitar de la
ayuda de aquellos; los mismos que no
entendieron nunca la gloria que representaba a su país tener a Darío como
hijo. Pero lo mas esencial del libro es
que el autor presenta, como no se había hecho antes, a pesar de 1a extensa bibliografía rubendariana, al "poeta-hombre". Asi es como en el descorrer de la lectura el lector vá descubriendo, al par que al genio, al Darioocu1tista, al Dario-asustadizo, al Darioamedrentado y en fin a una suma de
darios que hasta hoy 'nos eran desconocidos. El método en que realiza la

biografía del personaje no es común,
que, precisamente, solo un Ludwing,
solo un Maurois, solo un Zweig, han
podido lograr ese deslinde de la personalidad humana para presentarla
con todos sus complejos. De ese modo
el lector se queda con una sensación
profunda de Jo que en realidad fné el
atormentado poeta de América. Conoce el medio en que le tocó vivir, muchas de las lecturas que le influenciaron, buen número de los hombres que
admiró a los que le fue dable tratar.
Y como si esto fuera poco, el autor, que
es consumado exégeta en cuestiones
es consuinado exegeta en cuestiones
ruben-darianas, nos dá la oportunidad
de conocer en qué y cual ocasión, el
gran bardo escribió éste o aquel poema, muchos de los mas conocidos producto de ocasión, de· encargo. Así ocurre con el Canto a la Argentina, con
la Marcha Triunfal, con la Oda a BoIhar. Se nos dá pues el itinerario de
la producción poética al mismo tiempo del itinerario de cuanto viaje realizó el aeda. Como es natural, sin una
documentación adecuada, no se puede entregar un trabajo de esta índole,
azás completo. Así es cómo el autor
mismo advierte que hay inmensas lagunos en esta biografía de Rt1ben, pues
que de su slargos períodos en Europa
y en países de nuestra América como
la Argentina y Chile, poco nos ofrece
e~ profesor Torres. CoIJ. todo, se advierte que el autor trató más que de
ofrecer un panorama pormenorizado,
acucioso en datos que nada aportarian
al conocimiento psicológico del poeta,
los hechos mas notables, las ocasiones
mas sella1adas del desarrollo de su vida. Todo ello en un estilo sencillo,
ameno, cine de tan diáfano a veces llega a la excelencia como en el capitulo
en que narra 1a visita de Darío al país
del Arte en que el autor realiza una
brillante descripción de la Sala Clementina y de aquel ambient~ que rodeaba a León XIII.
La Habana, 1952.
Alfonso Enrique Barrientos.

El Mundo Poético ...
(Viene de la Pág. 2)
el año de 1912.-Contacto con la Academia Mexicana de la Lengua, de la
cual formé parte desde 1909 como
miembro correspondiente, y, como
miembro eje número, desde 1911.
1913-Cometo el error politico de
aceptar el cargo de Subsecretario de
luslrucción Pública y bellas Artes en
el gobierno de Huerta. (Cien dias de
pecado que muchos años de arrepentimiento no lograron hacer olvidar)
914-}luerte de mi padre en )léxico, cuando yo estaba al frente de la
Secretaria General del Gobierno de
Puebla.
1915-Regreso a radicarme en la capital de la República. Comienzo mis
labores de catedrático. (Profesor de
Lengua y Literatura Castellanas y de
Literatura General en la Escuela Nacional Preparatoria y en la Normal
df' Sef:íoritas; profesor de Literatura
Francesa en la Escuela de Altos Estudios-hoy Facultad de Filosofía y Letras-). Publicación de "La ;\Inerte del
C_isne". "Los Senderos Ocultos" se publicaron en 1911.
1917-Sin dejar la cátedra, vuelvo
al periodismo. El gobierno de Carranz:1 me priva de mis clases. Periodismo intenso en "El Heraldo de )léxico". Labor literaria y publicación de
varios libros.
1920-El gobierno me nombra ministro plenipotenciario de México en
Chile, en donde permanezco hasta
1922 Amistad cordial y trato con los
escritores chilenos (Pedro Prado, Gabriela Mistela!, etc.,)
1922-i\Iinistro Plenitenciario en la
Argentina hasta 1924. Amistad con
Lugones, Capd'evila, Arrieta, Ricardo
Rojas, Horacio Quiroga y con el grupo de la revista "NOSOTROS".
1924-Traslado a España y Portuga1 con el mismo carácter diplomittico. Relaciones con los intelectuales
C!spañoles. Me toca estar en contacto
con los hombres de la República y
presencio en 1931 la caída del régimen monárquico; consigo la elevación
de la representac,ión mexicana en l\Iadrid a la categoria de Embajada.
1931-Regreso a México en forma
definitiva y se me dá el Patronato
Unico de la Fundación Rafael Dondé.
1933-Soy nombrado Secretario General del Consejo de Administración
del Banco Nacional de Crédito Agrícola (hoy Banco de Crédito Agrícola
y Ganadero) Vida literaria.

El Marqués de Santillana
(Viene de la Pág. 1)

Como el Rey Sabio y Do~ Juan · Manuel, el Condestable
Don Alvaro y Don Juan II, la guerra tuvo para él lauros y adversidades.

La última accwn de armas a la que .concurrió fué la ba-

1935-Muerte de mi mujer. La última parte de uPoemas Truncos" y todo el libro "Ausencia y Canto" son un
hQmenaje a su memoria. Gran reacción de mi alma ante el dolor.

talla de la Vega de Granada, recogiéndose después a Guadala1939-;\!uerte de mi hijo Enrique a
jara y ."aparejándose para bien morir." A la hora definitiva, los 39 años. Huellas hondas de este
pensó, de Job, aquellas palabras: "El hombre nacido de mujer, suceso doloroso en varios poemas de
' . •.• ,,
libros posteriores.
cort o d e d 1as

La etopeya del Marqués, claro varón de Castilla, fué tra-

1944-Premio de Literatura "Manuel Avi1a Camacho".

zada por Hernando del Pulgar, Su retrato fué hecho por su pin1945-Soy nombrado Miembro Funtor áulico, el Maestro Jorge Inglés, en el retablo del altar mayor
dador de "El Colegio Nacional".
d e la iglesia del Hospital de Buitrago, en que el magnate está-di1948-Doy mis conferencias en ,
bujado orando.
Su lema señorial "Dios y V os", caracteriza a toda su persona. Su_cultura humanística cubre por entero la época de Don
Juan II y a nuestra manera de entender; es la piedra toral ·del
Prerrenacimie.nto español.

F. M. Z.

instituto antes citado y continúo con
mis labores en el Banco de Crédito
Agrícola y Ganadero.
Preparo la segunda parte de "El
Hmbre del Buho" y tengo ya listo para da,rlo a la prensa mi libro "Vilano
aJ Viento".
Continúo mis trabajos literarios.

Armas y Letras + Pág. 7

Mensaje del Sr. Presidente
de la República snbre la
Ciudad Universitaria
ConYersando con el señor Presidente de la República nos permitimos pedirle algunas ideas, opiniones y comentarios sobre la Ciudad Universitaria que por su iniciativa personal el
Gobierno Federal construye en lo que
era Pedregal de San Angel y de la
charla sobre el particular que con el
señor Presidente tuvimos, recogimos
los siguientes conceptos textuales:
"La preparación profesional y la re,,
putación de que gozan los arquitectos,
ingenieros y constructores a quienes
S(' confiaron estas obras aseguran la
solidez de estas construcciones que
forman la Ciudad Universitaria de la
Ciudad de México y se manifiesta en
la armonia, el carácter y la originalidad de su conjunto, así como en lo
adecuado de cada edificio para lo que
ha de servir".
"El Gobierno de la República no ha
escatimado los medios económicos para crear, en lo que era un páramo, un
centro de cultura que mucho nos satisface que propios y extraños comprendan y elogien . Pero así hubiéramos levantado muros de grueso mármol Y tendido sobre ellos techos de
oro, nada de lo que constituye el propósito del Gobierno se hubiera logrado si a tanta magnificencia no correspondiese, superándola. el espíritu uni''ersitario verdadero. Este espíritu es
In ruta moral que marca nuestro pueblo".
"Estamos ansiosos de acumular el
saber, que es patrimonio común de todos los hombres; no de una sola época ni de una sola nación o grupo de
naciones sino de todos los tiempos y
de todos los pueblos. Queremos atesorar Y acendrar, extender, y elevar
los conocimientos humanos, .con que
se dignifican las colectividades v los
individuos que las componen. Sabemos que de este modo se hacen fuertes y ricos los países. Nosotr~s queremos además que nuestro país se afirme en la virtud. Advirtamos, pues, en
admonición de vigencia perdurable,
que lo que ambicionamos no puede lograrse sino mediante una devoción
por la sabiduría, sentida sinceramente
Y servida con todo el intelecto. Así se
honrará a la Patria en esta Ciudad
Universitaria.".
"Mas todo saber es fatuidad si no
rinde servicio, y los mejores conocimientos son una arma mortal
no se
emplean generosamente, para bien de
la humanidad entera en vez de para
servir de instrumento al egoísmo O ::
-la arrogancia de las naciones como de
los individuos. En este recinto, que
en lo material resm::pe un gran esfuerzo de la Patria, todo debe ser una consagración constante al mas noble de
los principios que sirven de base a ]as
sociedades humanas: la igualdad de
los hombres ante la majestad suprema
de la Ley. Sólo de este modo serán
dignos de la Ciudad Universitaria
quienes gocen del privilegio de estudiar en sus aulas y laboratofios, o de
ocupar sus cátedras.

;¡

"L;i Ciudad Universitaria de México
no es ostentación de pueblo rico, ni
alarde de nación poderosa. Muy por
. es un esfuerzo de pueblo
e.1 con t rano,
(Pasa a la Pág. 8)

�El IJiscurso Central...
(Viene de la Pág. 1)
bocados más sabrosos, rebajaba su valor capellanesco poniendo al lado de
su sotana para recibir iguales honores, una figura estrafalaria y lunática.
También Don Quijote habia sentido
en el capellán al enemigo, el viejo
león había olfateado al animal casero
que se acomoda en los mejores rincones del alma y de la hacienda y ladra
o gruñe contra los intrusos. Y cuando
el podenco lo atropelló .creyendo ponerlo en fuga a denteJladas, la reacción fué digna de la ofensa ... Don Quijote desenvainó, pero esta vez, no en
vano. No esgrimió el viejo fierro enmohecido que pendía a su costado ni
esgrimió contra un engallo de su imaginación. Hizo resplandecer el bien
kniplado acero de su ingenio y lo dirigió al corazón mismo del enemigo,
de un enemigo real, palpable, de ningt'..n modo encantado. Su discurso fué
un discurso de combatiente que trae
a la lucha, que despliega en ella toda
su habilidad, toda su experiencia, toda su fuerza. Discurso de combatiente provocado por el golpe del adver' sario, encendido por la pasión, fortalecido por la voluntad de vencer. En
el convergieron, robusteciéndose al
confundirse, las más preciosas dotes
del estilo de Cervautes. En él la cortesía impide que la fuerza se desmande, pero no que ostente su poder y
gallardía, en él la evocación de las
cosas es intensa y rápida y no es roto
sino realzado el período armonioso
por la aceleración ascendente de las
palabras; en él el entusiasmo gracias
a la razón no es llama efímera sino
hierro candqnte que avanza irresistible y deja rastros indelebles; en él el
habla de Cervantes, robustisima, el
habla que anda siempre, que avanza
siempre, se yergue sin detenerse, par?. combatir ....

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de su locura. Allí la personalidad negada por todos encontró firme el suelo, hospitalarios los muros, el aire respirable. Allí tódas las cosas Jo confirmaron en su yo caballeresco. Y si
el enemigo también apareció allí, no
a~umió formas fantásticas ni se valió
de encantamientos, se presentó tal como era, pequeño y negro, con la voz
agria de la envidia aldeana, la perlan~
tería del claustro escolar y la insolencia de la antesala palaciega. El doméstico del duque vino a recordarle
a Don Quijote las persecuciones de todos y sus propias dudas, en el momento en que se sentía más seguro
de sí mismo, más grande, más fuerte;
vino, pues, a ser vencido por la palabra del caballero elocuentisimo.

Defender su personalidad moral, su
misión, su obra, atropelladas, echadas fuera del camino por la multitud
que no comprende su alcance, que sólo ve en ellas un pasatiempo, un engaño agradable para divertir las horas
perdidas .... Cervantes al hacer hablar
a su héroe se ha de haber sentido solicitado por el deseo de justificarse
ante sns amigos y ante su conciencia,
por el deseo de explicarse y de explicar a los otros porqué su inteligencia extraordinaria no se abre camino
en el mundo, porqué no puede valerse
ni valer a los que lo aman, porqué el
que Jo comprende todo no obtiene éxito material alguno. Su dolor y su gloria provienen de que él es llevado fatalmente a producir su obra de arte,
y de que en ella se funden todas sus
riquezas espirituales, todo lo que va
recogiendo en su peregrinación por la
tierra la enseñanza de las escuelas y
de los cortesanos, el hablar rudo y
libre de los campesinos, las meditaciones de los filósofos, el relato de las
audaces conpresas de los místicos en
el mundo interior y de los exploraNaturalmente, tanta elÜcuencia na- dores en la inmensidad de los mares,
cía de un sentimiento íntimo herido fa poesía de las cosas heroicas que
en sus fibras más sensibles. Don Qui- fueron, todo lo que es resaltante o
jote se vió en la necesidad de defen- sjgníficativo en las ideas y los hechos
der el objeto de su vida, los motivos de su siglo. El percibe y asimila todo
de su existencia, los relieves caracte- eso, pero al producir no puede sujerísticos de su personalidad. Frente a tarse a ninguna disciplina de resultala injuria se levantó el hombre hijo dos prácticos, pecunariamentc útil.
de sus propias Obras, el aventurero Sean cuales fueren sus alimentos espique para consagrarse al ideal nacido rituales él dará siempre la obra de
de su propia sustancia, deja de lado arte y sólo eJla.
lo fácil y corriente, los negocios comunes, todo aquello que tiende al
Suena, sí, en este discurso de Don
mantenimiento egoísta de la bestia Quijote una voz intima ~•ciada por el
sensual en los empleos y las dignida- pudor. El gigante se queja al través
des. Respondía también Don Quijote de una máscara. Comedido, tranquilo,
con su discurso a los enemigos inte- sereno, Cervantes cuando habla de sí
riores, nacidos de las sombras de su explícitamente, habla como de terceespíritu. A pesar de vivir encegueci- ra persona sin darles una importancia
do en ]a luz del ideal, l1evaba en sí cxtarordinaria á sus desventura$. PeDon Quijote los gérmenes del desen- ro hadendo hablar a Don Quijote se
canto y de la duda. Eran muy rudos le va al corazón tras de la pluma. Don
y frecuentes los golpes que lo derri- Quijote con ser un ente fautático es
baban sobre las miseras de la tierra. su hombre. Es su hijo y su hermaDebió de ver en algunas de sus caídas no. Es su revelador. Es el ánfora de
cómo se desprendía de él la nube de sus sentimientos, el espejo de su conensueños que Jo deslumbraba. Debió ciencia, la torre de sus ensueños. Es
de sentir más de una vez al volver al el comer ele su ,,ida. -Se identifica con
camino· desp.ués de un descalabro, que él, habla por él, responde por él. Llaestaba en el error, que lo solivianta- mado Don Quijote a juicio queda Cerbri_ una ilusión, que una ilusión entor- vantes emplazado. Y cuando exige
p(•CÍa su andar sobre la tierra sin ser Don Quijote que se respete en su locripaz de transportarlo en ningún mo- cura la noble intención, la empresa
mento, vivo y armado, al prometido generosa y el sacrificio desinteresado,
escenario heroico. En casa del duque pide al mismo tiempo un Poco de
tuvo serjos motivos para creer que amor de comprensión para el autor
se cumplían las fantásticas promesas. genial que en las angustias de una poAllí encontró reposo la razón que has- breza pecuniaria, que degener d a veta entonces viviera en una perpetua ces en miseria, enriquece a sus . conangustia, 11evada y traída en locas an- temporáneos y, ppr siglos, a las genedanzas por la imaginación. Allí la ra- rnciones futuras, con las vivientes jozón llegó a persuadirse de que bien yas de su obra artística que toda vía
podían haber reflejado una verdad es- hoy encienden su luz vigorosa y fecondida las caprichosas afirmaciones cunda en el corazón del pueblo.

La IJivisión de ...

sura del SYMPOSIUM SOBRE
EL DESARROLLO DE LA MEDICINA EN MONTERREY.

(Viene de la Pág. 6)
Monterrey, N. L.,
VIII.-La Especialización en el medio
médico de Monterrey.
IX.-El Servicio médicosocial de los
Pasantes en el Estado de Nuevo León.
X.-Los trabajos de investigación
médica en Monterrey.
en Monterrey.
BASES
I.-La inscripción a los temas propuestos deberá ]levarse al cabo
en la Secretaria de la Comisión
Organizadora del SIMPOSit:M
SOBRE EL DESARROLLO DE
DE LA MEDICINA EN MONTERREY, con sede en las oficinas de la Escuela de Verano
de la Lniversidad, esquina de
Colegio Civil y 5 de Mayo, hasta el 30 del actual.
11.-La entrega de los trabajos a la
Comisión Organizadora, deberá
hacerse en las oficinas antes dichas, hasta el dia 15 de Agosto próximo.
III.-La extensión máxima de los
trabajos presentados, será de
15 cuartillas, escritas a máquina, a doble espacio, equivalente a una lectura de 30 minutos.
IV.-En caso de que exista abundancia de trabajos sobre un
mismo tema, la Comisión Orga~
nízadora promoverá, de ser posible, la elaboración conjunta
de una sintesis de las diversas
ponencias; lo. que se hará saber
oportunamente a los interesados.
V.-La Comisión Organizadora tiene atribuciones para designar
los comentaristas y relatores
que deban actuar en cada Jornada.
VI.-En cada Sección se permitirá
la intervención de tres comentaristas libres, a quienes se les
asignará 5 minutos por intervención a cada uno.
VIJ,-Cada dia de trabajo se destinará para la presentación de dos
temas. En caso de que se declaren desiertos algunos de éstos, la Comisión queda autorizada para establecer el secuente orden de los trabajos.
VIII.-Los autores se constituyen responsables de los juicios que
viertan en sus trabajos.
IX.-La Comisión Organizadora designará a otra, Redactora de la
Memoria del SDIPOSIU1I SOBRE EL DESARROLLO DE LA
~JEDJCINA EN ~IO:-ITERREY,
publicación que incluirá todos
los trabajos presentados, en su
integra extensión.
X.--Los casos no previstos por esta CONVOCATORIA, serán resueltos por la Comisión signataria de la misma, asesorada
por las Autoridades universitarias respectivas.
XL-La Facultad de .Medicina de la
Universidad de Nuevo León,
será la sede del Symposium,
XII.-El Rector de la Vniversidad de
Nuevo León y el Director de la
Facultad de Medicina, presidirán y declararán los actos solemnes de inauguración y clau-

Armas y Letras + Pág. 8

Junio 21 de 1952.

EL RECTOR DE LA UNIVERSIDAD.
Lic. Rail/ Rangel Frías. ,

EL DIRECTOR DE LA FACULTAD
DE MEDICINA.
Dr. Serapio M11raira.

LA COMISION ORGANIZADORA.
Dr. Salvador Marlíne: Cárdenas.
Dr. Enriqne C. Livas.
Dr. Eduardo Aguirre Pequeño.
Prof. Francisco M. Zertuche.
Dr. Abe/ardo Sánchez Gutiérrez.

NOTAS COMPLEMENTARIAS
Los Cursillos des'l!ritos se destinan
exclusivamente para postgraduados, ·
quienes recibirán, al concluir dichas
actividades, un Diploma que acredite
su asistencia.
El valor de cada Cursillo es de
$100.00 o su equivalente en moneda
extranjera.
Las~ inscripciones pueden celebrarse en la sede de la Escuela de Verano,
edificio de la Universidad, Plaza de
Colegio Civil, en el Hospital Universit:J.rio "Doctor José Eleuterio Gonzá~
Jez", en la Facultad de Medicina de la
Universidad o directamente con la Comisión divisional de estas actividades.

Mensaje del Señor. .
(Viene de la Pág. 7)
que col11bate la miseria todavía, y de
nación q11e no se gloría de su fuerza.
Sorprenderá entonces la razón de tamaña grandiosidad. Pero si tenemos
conciencia de que aquí han de habi-·
tar nobles estimulas, profunda devoción y consagración íntegra a ]a superación humana poco nos parecerá lo
que, de sacrificio del país, estas construcciones significan. Ningún ideal
nos parece tan digno de nuestros tiempos y de todos los tiempos, y ninguno
tan prometedor de salvación para la
cultura, como este al que dedicamos
estas obras materiales: la dignidad del
género humano parejamente disfrutada sin distingos de raza, de creencias
ni de origen nacional.
"Contra las amenazas a la civiliza•
ción que a diario se advierten, esta
Ciudad es un baluarte. Porque la civilización no perecérá mientras en alguna parte del mundo la sabiduría se
entienda, como queremos que se entienda aquí, para preparar disciplinadamente a hombres y mujeres imbuí~
dos en la idea de que el saber y los
progresos intelectuales y científicos
imponen, a quienes los adquieren, una
mayor responsabilidad de servicio para sus semejantes. El Gobierno de la Répública está cumpliendo. Toca cumplir ahora a la Universidad, haciéndose cada YCZ más digna del alojamiento que con beneplácito del pueblo le
ha edificado el Gobierno,
"Si no tuviéramos una profunda confianza en que ello será así, no encontraríamos satisfacción en esta ob ra " ·

�</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
Ut&gt;gistracfo como artirulo de 2da. clast e-n la A&lt;lministra«-1ón rie f.orreos d~ Monterrt&gt;y, N. L.. el 29 rle Ahril de 194 ◄

D. A. S. U.

Año IX

Núm. 7.

Julio de 1952

tfl {Jcuelfl qe "(/e,-flhC qe El Estilo de _la Vida yla Sociedad de
lfl 1'1tive,Jiqflq eh 19S2 La Epoca del Siglo XVII Mexicano
Isabel Concepción FRAIRE.

Con la experiencia recogida en pretéritas jornadas; aquilatados mejor los valores intelectuales del pensamiento mexicano
y extranjeros; con distinta configuración pero con la misma latente esencia, la Escuela de Verano de la Universidad de Nuevo
León en 1952 recoge en su amplio seno su vastísimo programa
de promociones culturales, cuya rica gama recorre en tesis y sÍn•
tesis las más disímbolas Disciplinas del espíritu.
En un diapasón universal que va de la simple, modesta y
humilde artesanía tecnificada hasta la más sutil y encumbrada
disputación filosófica, se hace presente en este ciclo de afanosos
trabajos universitarios, el pensamiento histórico, literario, cien•
tífico y artístico y las gratas excelencias de la Pintura, la Música
y la Danza,· en su más amplio y depurado lenguaje.
A una sonora clarinada, surgida del inquebrantable man•
dato de nuestra tradicional misfón universitaria, han de partir
de sus claros solares, de México, Cuba, Estados Unidos y Canadá, grávidas sus bagajes de profundos saberes, los doctos, los eru•
ditos, los iluminados ••. Son los maestros de diversa condición,
distinta docencia y diferente singularidad, que han exaudido
nuestras premiosas urgencias.
· De esta suerte, Monterrey, industriosa se transfigura en la
sede de la cultura septentrional de la Patria ••• De entre el labo•
reo fabril, surgen las voces disertas de los maestros; se perfila
más claramente la fe cunda tradición cultural y las efigies patri•
cías de Fray Servando y de Alfonso Reyes, por no citar la egr~gia
pléyade, presiden desde su cátedra cimera el diálogo ·empeñoso
de la Cultura.
Aquí se darán cita, en grata y ejemplar emulación, los hombres ya galardonados por la fama. A los nombres preclaros ya
de Ramón Castroviejo, Chevalier L. ]ackson y Digby Leigh en
las Disciplinas galénicas, se asocian los de Gallegos Rocafull,
Cabrera Maciá, Rodolfo Usigli, Pablo Martínez del Río, Juan Rejano y Pedro de Alba, doctos en las Humanidades; y los de Alcalá Zamora, Ruiz Funes, Luis Garrido, Mario de la Cueva,
Echánove Trujillo y Manuel Calvillo, notables en las ciencias
jurídicas. El pensamiento físicomatemático dará sus eficaces luces al través de Graef Fernández, Carlos Lazo y Olvera López;
y no menor señorío tendrán las ciencias propiamente del educador, con la dilecta presencia de.Celerino Cano, Guadalupe Gómez Márquez, Angel Miranda Basurto y Aureliano Esquivel

Casas.
Todo un t:í1mulo brillante de actividades se adosan al núcleo singular de la docencia universitaria. Aquí estará patente,
también, la más.prestigiosa y alabada ejecución artística del hom•
bre, la Pintura y el Grabado.
Así se empeña en cumplir la Universidad de Nuevo León
el desideratum que le es inherente.
Y tal vez algún día se pueda proferir para nuestro propio
sér aquel decir popular que corría como muy valedero en la España de Francisco Ximénez de Cisneros, ilustre progenitor de la
Universidad española: "El que quiera saber, que vaya a Salamanca".

El presente trabajo, debido al empeño· de la señorita Isabel Concepción Fraire, fué laureado con el Primer Premio en el· inciso
"El estilo de la vida y la sociedad de la época del siglo XVII mexicano11, correspondiente al Certamen sobre Sor Juana Inés de
la Cruz, llevado al cabo por la Facuftad de Filosofia y Letras de
la Universidad de Nuevo León, con motivo del '.¡'ercer Centenario
del nacimiento de la Décima Musa M_exicana.

Para la mejor comprensión de cualquier obra es hasta cierto punto necesaria la visualización del momento histórico de su
creador, pues nuestro concepto del destino humano y nuestro
modo de realizarlo· cambian tanto que lo que valió ayer como
verdad y como belleza n9 vale como tal hoy, de modo que mu•
chas veces, lo que choca si lo abordamos de súbito y con nues,
tra percepción actual de la vida, se esclarece y dulcifica si hace•
mos un esfuerzo por internamos en el cosmos del autor y ver
la vida con sus ojos.
Lo que pretendo en este trabajo no es proporcionar datos
al lector para que con ellos forme su visión del ambiente de Sor
Juana, ésto lo hará mejor recurriendo a los historiadores mismos;
sino dar, en cuanto me sea posible, mi propia impresión del Siglo XVII que he ,absorbido de fuentes tan diversas como libros,
conferencias y conversaciones, y procurando utilizar solo los
datos e interpretaciones de ellos que fueran enteramente fide,
dignos.
El tiempo y la costumbre han hecho

ante todo extrovertido, exagerado en

que perdamos un poco el asombro que

el bien y en el mal, gritón en la alegría
y en el dolor, amante de la luz y el co•

debía producirnos la vista del descubrimiento, conquistaJ y asimilación de
América por los .españoles. Tratemos

de rehacer este asombro del Viejo Mundo, que se creía el único, a la vista de

uno nuevo en todo el sentido de la palabra, poblado por razas con historia,
organización política, arte, ciencia, religión y carácter muy desarrollados y

radicalmente diferentes a los españoles .. . y el asombro aún más grande
de los indios que, a pesar de su avanzada civilización, no tenían aún escri-

tura fonética, ante lodo lo que significaba el Viejo Mundo ... No puede menos de maraviJlarnos la fusión de e.s tos

dos mundos tan diférentes más que los
choques, injusticias y aislamientos concomitentes.

Ya en el Siglo XVII, aunque proseguía la labor de descubrimiento, conquista y evangelización, había nacido
la nueva unidad histórica del mexicano, con su propia historia y paisaje,
su propio punto de vista y su propio

carácter, producto de la unión del español con el indígena. Este español,
elemento formador del mexicano, era

lor, héroe, santo y aventurero. El in-

dio en cambio estaba poseído de una
melancolia patente en su arte, del cuai'
está ausente el humor excepto en Veracruz, animado además de un extraño y grotesco horror sin nombre; se
esconde tras una máscara de impasibi-

lidad inescrutable para defender su yo
de la mirada intrusa; con un estoicismo y crueldad impersonales unidos a

una sensibilidad exquisita y poética de
pequeños detalles. Es también un rasgo indígena la ausencia del sentimien-

to de personalidad, sobre todo político
y el desprendimiento de los bienes
materiales. El mexicano fue pues una
mezcla de todas estas características,
pero con un señtido y dirección pro-

pios. Componían además la población
de la Nueva España el español peninsular, venido a hacer su fortuna, gene-

ralmente trabajador, honrado, y de clase humilde, el criollo, nacido en México de padres españoles, a menudo con-

quistadores, de más cultura y orgullo
Pasa a la Pág. 8

�la Dirección de Educación Federal,

LA ESCUELA DE VERANO DE
LA UNIVERSIDHD EN 1952
Raúl RA:\'GEL FRIAS.

Palacio Federal, en horas hábiles..
Informes generales, Catalogas e mscripciones, en la Oficina central de los

Cursos; Teléfono 67-50.
XOT.-\:-L1s Agencias locales d~ li~ro~ Editonal c,0!1:1íle: Po1fo 1D1slr1b111dora de
Edicio!1es e.T.J:.'.fl ..i./, a cargo ~el ~ei.or Hilario .Morales Huiz; • Editorial
L nho1· .lle.rieana. S. de H. L., c¡ue _repnscnta C'll In Zona Norte el ~enor
Josl' Robles Diaz de León y Salvat
I:' 'ilores. S. A .. y Editorial Gust(IVO
iúu, S. .4., que· regentea Comercial

f)i.vlribuidora de Libros, S. A., a car-

¡;o del señor :\la ,uel Arévalo . L., expondrán sus eseaparates de libros y
e,pcnderán su respcctiYa bibliografia.

MISION DE LA UNIVERSIDAD

Desde los días de Abelardo hasta los de Thomas Mann, las
l:\'STITCCIO:\'ES COLABORADORAS
Universidades han hecho de la palabra, la cludadela en que se
REPRESE:\'TADAS
ouarda la esencia moral del hombre, el depósito de las voces uni•
;ersales y la más pura riqueza de la vida. El designio que impri•
Patronato Cnh·ersitario de Nuevo
me sentido a la estructura universitaria, se cierne por encima de León, Secretaria de Educación Públila utilidad técnica y la grandeza científica o artística, para ren• ca, Universidad Nacional Autónoma de
Legación de la República de
dirse exclusivamente al señorío de la concordia inteligente entre México,
Polonia en i\léxico, El Colegio de )lélos seres humanos. El más caro ideal de las Universidades ha si- xico, Instituto ~acional de Antropolodo el entendimiento pacífico entre los hombres, como básica sus• gía e Historia, )luseo Nacional de Antropología, )luseo Nacional de Histotentación de la riqueza moral y material.
Tal entendimiento, que encuentra su plenitud en el espíri• ria, Sociedad )lexicana de Grabadores,
de Gráfica Popular, Centro "Métu universal de la Cultura, unánime y acogedora de todo lo hu• Taller
xico" de Arte Contemporáneo, Libremano -lenguas, artes y pensamientos de los pueblos a través de ría Contemporánea, Librería l;niversila historia- no corresponde siempre al estado de la civilización taria. de la U.:\'.A.11., Asociación Naciohumana, regida por intereses y oposiciones de toda índole, ge• nal de Amigos del Arte, Instituto Naneralmente adversos y cuyo juego desemboca fácilmente en que• cional de Cardiología, Seminario de
)lexicana, Compañia Fundidorellas o en- la misma guerra a falta de una instancia superior que Cultura
ra de Fierro y Acero de Monterrey, S.
los domine.
A., füupo de Estudios de Neurología y
La unidad de la Cultura se contrapone, así, a la diversidad ~europsiquiatria, Xaci9n•a1 Financiera,
Instituto ;\lexicano del Seguro Social,
y a la pugna que caracterizan las fuerzas de la civilización.. A
Caja
Regional del UI.S.S., en l\lonteplenitud del ideal puro de la humanidad, responde la histona
rrey, Serdcios Coordinados de Saludel hombre con la pluralidad de realizaciones de cada pueblo, bridad y Asistencia en el Estado de
muchas veces contrarias y al parecer irreconciliables.
Nuevo León, Dirección de Educación
La polaridad de los signos que presiden a la civilización y Primaria, Secundaria ·y Normal del Esa la cultura, alcanza en nuestro tiempo un estado de max1ma tado, Dirección de Educación Federal
tensión, no aliviada por el decaimiento posterior a la última ,,n esta Entidad, Departamento de AcSocial eniversitaria, Instituto de
guerra. Dentro de un "mundo único", materialmente hecho tal ción
Jnvestigaciones Científicas, Facultad
por la prontitud y nrultiplicidad de las comunicaciones, el inten• de 11edicina, Facultad de Odontología.
so tráfico y la inquebrantable interdependencia económica de Escuela de Enfrrmeria y Obstetricia,
las partes, trabajan poderosísimas fuerzas desintegradoras que Facultad de Ciencias Químicas, Sociehacen inminentes nuevas colisiones de consecuencias irrepa• dad Farmacéutica de )lontern~y, Sociedad de Dermalolog,a, Alergia y Sifirabies.
lografía de Xuevo León, Sociedad de
De ahí el insuperable interés de actualizar la misión de Gerontología y Geriatría de NneYo
las Universitlades, como portadoras de los valores unitivos de la León, Seminario de Bioquímica de
Cultura, cuya vigencia en el espíritu de los hombres ha ~e ~er• Monterrey, Sociedad de Cirujanos ele
vir como suprema instancia, .para contener en sus justos limites XueYo León, Sociedad de Traumatode :\'uevo León, Sociedad de ~lonlas diferenciaciones locales, los intereses contrapuestos de los logía
terrey para Estudios ele la Esterilidad,
grupos y de las naciones y los desequilibrios inherentes ~ las Sociedad de Oftalmología y Otorrinofuerzas de la civilización.
laringologia ~e :\'uevo León, Sociedad

!ª

Del 28 de julio al to. de agollo
Cursillo: ·'LOS CLTBIOS CINCUENTA A:&lt;OS DE HISTORIA )IEXICANA",
Profesor huésped, José Alvarado. De
19 a 20 horas.
Conferencias: ":'.'IOTAS SOBRE EL
p,1JSAJE )IEXIC.\:\'O". Profesor huésrecl, Licenciado )lanuel Moreno Sánchez. De 20 a 21 horas.
Conferencias: "Cl:\'CO TE~IAS DE
LITERATl'HA :\'ACIONAL". Profesor
hu:sped, Doctor Pedro de Alba. De 21
a ~2 horas.

Conferencias: "PROBLEMAS DEL
TEATRO EN MEXICO". Profesor huésped, Roclolfo L'sigli. De 21 a 22 horas.

Del 25 al 29 de agosto
Cursillo: "EL ESCEPTICISMO GRIEGO". Profesor huésped, Doctor Manuel
Cabrera. De 20 a 21 horas.
Cursillo: "LA CIVILIZACION EGEA"
Profesor huésped, Doctor Pablo Martinez del Río. (Con proyecciones). De
21 a 22 horas.
Xola :-Las disertaciones se presentarán en el
Salón de Conferencias de la Universidad, ('squina de \\'ashington y Colegio
Civil, bajos, de acuerdo con el horario
indicado.

Dl\'ISIO:\'ES DE CIENCIAS JURIDICAS. ECONmlICAS Y SOCIALES

Del 30 de _iunio al 22 de julio
CURRlCL'LA

Del 14 al 18 de julio
Cursillo: "DERECHO COKSTITUCIOKAL. (LA GE:\'ESlS DEL CONSTITUCIO:\'Al.lS~IO REPL'BLICANO EN
)[EXICO) ". Profesor huésped, Li~enciado Manuel Calvillo. De 21 a 22 ho-

León, Sociedad de Gastroenterologia

sede en la Ciudad de )lonterrey, desarrolla del lo. de julio al 8 de septiembre de 1952, la Vil Anualidad de su
Escuela de Verano, con la participa-

Las Di dsioncs de Ciencias ~lédicas,
Ciencias Pedagógicas, Ciencias Odontológicas, Cursos para Extranjeros y
las dh·ersas Exposiciones, editan catá-

ción docente de ilustres Profesores

logos independientes.
SEDE DE LA I:\'SCRIPCJO),¡

de :\tonterrey, Sociedad de Neuropsiquiatría y :\ledicina Psicosomática de
XueYo León, Sociedad Regiomontana
de Gardiología, Asociación Dental de
XueYo León, Grupo de Estudios Odontológicos, Sociedad de Anestesiología
de XueYo León, Colegio Nacional de
~!édicos Cirujanos "Eduardo Liceaga".

Humanidades; Ciencias Jurídicas,
Económicas y .Sociales; Ciencias Físicomatemáticas; Recuperación Académica para el Bachillerato; Cursos para

Sociedad de Radiología de Monterrey,
Editorial Labor ~Iexicana, Salva! Editores, S. A., Editorial Gustavo Gili, S.
A., y Editorial González Porto, Distribuidor de Ediciones L'.T.E.H.A.

Cursillo: "Fl::\'CIO:\'ES Y REPERCL'SIONES SOCIALES DEL PROCESO". Profesor huésped, Doctor Niceto
Alcalá-Zamora y Castillo. De 21 a 22
horas.

Extranjeros y Cursos de Cultura General: Oficina central de la Escuela de

Dl\'ISIO:\' DE HUIAXIDADES

Del 21 al 22 de agosto

les y de destacados Maestros de nues-

tra Casa de Estudios.
Comprend·e en su Programa las si,guientes actividades:
].-División _de Humanidades;-

II.-DiYisión de Ciencias Jurídicas,
Económicas y Sociales;
III.-División de Ciencias )lédicas
para rostgraduados;
IV.-Di\'isión de Ciencias O&lt;lontológicas.
,r.-División de Ciencias Fisicomatemáticas para post-graduados
y para alumnos;

\'!.-División de Ciencias Pedagógicas;

VIL-División de Cursos de Recuperación Académica para Bachillerato;

Vlll.-División de Ci,rsos para Extranjeros;

IX.-División de Cursos de Cultura
General;
X.-División de Exposiciones;

XI.-Conciertos;
XII.-Actos Socioculturales.

.,,

Yer~:no, Edificio de Bachilleres, esqui-

na de Colegió Civil y 5 de )layo; de
9 a 13 y de 15 a 19 horas.
Ciencias )lédicas para postgraduados: Facultad de ~ledicina de la L'niversidad y Hospital universitario
sé Eleuterio González".

11

Jo-

Ciencias Odontológicas: Facultad de
Odontología de la Universidad, 15 de
~layo 711 Oriente.
Ciencias Pedagógicas: Colegios Particulares Incorporados, en la Oficina
ceo tral de la Escuela de Verano; Pro-

fesores dependientes del Estado, Dirección de Educación Primaria, Secundaria y Normal, esquina ~de Washington
y Jiménez, en horas hábiles de trabajo; y Profesores de la Federación, en

· Armas

y

Del 7 de julio al 31 de agosto
Ct'RRICL'LA
/Je/ 7 al 11 ife julio
Conferencias: "LAS CORRIENTES
RENACDITISTAS E:\' MEXICO DURANTE EL SIGLO XVI". Profesor
huésped, Doctor José María Gallegos
Rocafull. De 21 a 22 horas.
Del 21 al 25 de julio
Cursillo: "LA POESIA ESPAÑOLA
DESDE SUS ORIGENES HASTA LOS
REYES CATOLICOS". Profesor huésped, Doctor Agustín Millares Cario. De
21 a 22 horas.
·

Letras+ Pág. 2

co, Estados Vnidos de Norteamérica,

terrey, que ¡,reside el Q.B.P. Arnulfo
11. Canales, ha decidido su valiosa co-

s&gt;' Ramirez Olivella.

laboración presentando durante los
primeros días de trabajo de la' Divi-

Juan Alanís Ochoa, Abelardo Salas
Guerra, Roberto J. Cantú y Juan· )Í.

~ión de Ciencias )lédicas, un Ciclo de

Henares.

X.-CCRSILLO DE TRAUMATOLOGIA.

Postgraduados; y en tal acuerdo, esta

Conferencias sobre temas bioquímicos
relacionados ·con la Medicina.
Las demás Corporaciones médicocientíficas han ofrecido también la
contribución de sus t&gt;sfuerzos, que en
diversa forma harán más provechosa
esta jornada cultural universitaria.

promoción cultural figura en el Catálogo General de la aludida División y

El Instituto Mexicano del Seguro Social, a través de la Caja Regional de

en el presente Prospecto.
Además, y por iniciativa del señor

~fonterrPy, ha reiterado su valiosa colaboración en la presente Anualidad,
comisionando a uno de sus colaboraC:ores, el Doctor Hernando Guzmán
\Vest, para impartir un Curso de Neurología y Neurocirugi~, además de una
• aportación material y la designación
de algunos becados, seleccionados de

de la Corporación nacional consagrada a estos estudios, ha convenido en
Yincular ~us trabajos al Programa de

la División de Ciencias Médicas para

Rector de la Universidad, Licenciado
Raúl Rangel Frias, acogida con bene. plácito y entusiasmo por las Sociedades Médicosociales y el H. Cuerpo Médico local, se celebrará el SYMPOS!Uill
SOBRE EL DESARROLLO DE LA l\lEDICl:\'A EN MONTERREY, como coronamiento del desarrollo de los Cursos
en la División de Ciencias Médicas, del
primero al cinco de septiembre veni-

dero, en la sede de la Facultad de Medicina de nuestra Casa de Estudios.
A la cristalización de esta empresa

consagrada a la Pocencia galénica en
nuestra Escuela &lt;le Verano, no han si-

do ajenas algunas Sociedades llédicocientíficas de lfonterrey, pues consi•
dorando la trascendencia de esta labor, de mayores dimensiones que las
procedentes, han colaborado con la
Universidad adscribiendo Cursos al
Programa de nuestra División.
En tal virtud, deseamos consignar

Cardiología, la que por intervención
de su reprc.sentante, el señor Doctor

turales de la Escuela de Verano.

huéspedes, de Representantes de las
más prestigiosas Instituciones naciona-

El Seminario de Bioquímica de Mon-

hués¡.1ed. Licenciado Carlos A. Echá~

Este Prospecto comprende en forma
generalizada, todas las actividades cul-

La l:niversidacl de Xuevo León, con

la Especialidad, procedentes de Méxi-

aquí los testimonios de nuestra grati-

ele Pediatría de Nuevo León, Sociedad
de Ginecología y Obstetricia de Monterrey, Sociedad de Higiene de Nuevo

CURRICULUM

del Profesor Doctor Rodolfo Rangel,
ele! 18 al 23 de agosto.

. Del 30 de junio al 4 de ¡ulio
Cm·,illo: "SOCIO LOGIA GENERAL
Y SOCIOLOGIA ~IEXICA:\'A". Profesor
nove Trujillo. De 20 a 22 horas.

ras.

Del 4 al 8 de agosto
Conferencias: "CINCO TEMAS DE
CHIMl:\'ALOGIA". Profesor huésped,
Doctor Mariano Huiz Fúnes. De 21 a
22 horas.

Del 18 al 22 de agosto

tud a las siguientes Corporaciones

científicas: Sociedad Regiomontana de
Don Enrique C. Livas, gestionó del Instituto Nacional de Cardiología, que está bajo la meritisima dirección del ilus-

tre Maestro Doctor Don Ignacio Cháyez, la adscripción de un Cursillo de

Cardiología, que se desarrollará bajo
la docencia de los Profesores Doctor
Manuel Vaquero, Profesor de Clínica
.de Cardiología en la Facultad de Medicina de la L'niversidad Nacional, Je-

fe del Servicio de Consulta Externa del
fnstituto Nacional de Cardiología y exPresidente de la Sociedad Mexicana de
esta Rama; y del Doctor Felipe Mencloza, Profesor de la Facultad de Medicina de la L'niversidad Nacional de
México, Médico del Servicio Quirúrgico del InstitulÓ Nacional de Cardiología y Secretario de la Sociedad Mexicana de esta Especialidad.
Esta contribución docente se desarrollará del 21 al 26 de Julio.
La Sociedad de Pediatría de Nuevo
León, que actúa bajo la dirección del
Doctor Don Hernán B. Madero, tendrá

Conferencias: "LAS FACULTADES
CO:,,/STl1TCIONALES DEL ESTADO
E:\' JIATEHIA ECONOMICA". Dos Conferencias del Doctor Antonio Carrillo

a su cargo la participación de uno de
los Maestros extraordinarios del Curso

Flores, Director de Nacional Financie-

de la Torre y Alejandro· Aguirre.
Las Sociedades de Oftalmología y
Otorrinolaringologia, que dirige el Doc-

ra. De 20 a 21 horas.
Cursillo: Licenciado Mario de la
Cueva . . . (Las notas informativas de

IX.- Cl'RSILLO DE OBSTETRICIA.

Profesores de más alta nombradía en

Estudios de la Esterilidad, con motivo
de la celebración de la Sesión Solemne

•

preSentarú bajo la propia dirección

ferenciantes, Profesores Doctores Teodoro C u:mán Páez 1 Jesús Leal Yillarreal1 Ev~rardo G. Lozano, y José Luis
Salinas Rivera, actuando como Disertador extraordinario el Doctor Alejan-

~uevo León.
La Asociación de )fonterrey para

Del 18 al 22 de agosto

Profesor extraordinario: Doctor Ramón Castroviejo.

Del 25 al 29 de Agosto

dro Velasco Zimbrón. Este ciclo se

La División de Ciencias ~Iédicas,
consagrada a alutnnos postgraduados y
con opción a la concurrencia de alum-

Canadá y Cuba, y la participación de
ilustres )laestros ele la Universidad de

Conferencias: "DESDICHAS DE LOS
GRANDES INGENIOS ESPAROLES:
EL ARCIPRESTE DE HITA, EL C~. ClLLER AYALA, FERNAN PEREZ
Gl'Z)IAN, GARCILASO Y CERVANTES". Profesor huésped, Juan Rejano.
De 21 a 22 horas.

Del 25 al 29 de Agosto
Profesor extraordinario: ;\l. Digby
Leigh, )l. D.
XII.-CCRSILLO DE NEL'ROLOGIA Y
NEL'ROC!RCGIA.

ofrecerá un Cursillo sobre la Especialidad, con la colaboración de los Con-

nos de la Facultad de )ledicina de la
L'nfrersidad, desarrolla durante la presente VII Anualidad de los Cursos de
\'erano, 14 Cursillos, atendidos por los

Del 11 al 15 de agosto

Del 11 al 16 de Agosto
Profesor extraordinario: Héctor Pérez Redondo.
YIII.- CL'RSILLO DE OFTALMOLOGIA.
Del 14 al 18 de Agosto

DIVISIO:\' DE CIE:\'CIAS ~IEDICAS
PAHA POSTGHADL'ADOS

su Personal médico en esta Entidad.
Asimismo, la Universidad hace cons-

tar aquí sus votos de gratitud a los
Profesores extraordinarios Doctor Jo-

sé Ramírez Olivella, Catedrático de
Obstetricia de la Escuela de Verano de
la L'niversidad de La Habana, y al Doctor Alejandro Velasco Zimbrón, así como a los propios Maestros de esta Casa de Estudios, que han sumado su docencia al ac;ervo cultural que nos ocu-

pa.
Los Cursillos se dictarán en la Facultad de Medicina de la Universidad
y en el Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González".

Programa generalizado de la Divi-

Profesores colaboradores: Doctores
Leonides Guadarrama, Pedro Ramos,

Guillermo Montaña Islas, Guillermo Haro Paz, Ramón Flores López y Alberto
Rashbaum.

XIV.-Cl'RSILLO DE PEDIATRIA.
Del 25 al 30 de Agosto

Villarrcal, Everardo G. Lozano y José
Luis Salinas Rivero.
Conferenciante extraordinario: Doc-

tor Alejandro Velasco Zimbrón.
Xl.~CL'RSILLO DE ANESTESIOLOGIA.

Profesores extraordinarios: Docto-

res Joaquín de la Torre y Alejandro
Aguirre.
Profesores universitarios: Rogelio

González Rueda y Mario Sanmiguel.

SYMPOSIVM SOBRE EL DESARROLLO DE LA )IEDICINA EN MONTERREY
La Universidad de Nuevo León, atenta a la necesidad latente de un examen en torno a los factores que han determinado la evolución de la Medicina
en Monterrey, ha considerado inaplazable la elaboración de un análisis, al través de un ciclo de Reuniones, en las cuales queden representadas las diversas
opiniones emitidas por la clase médica, sobre las circunstancias de toda indole

que han operado desde el pasado, condicionando la actual etapa del desarrollo
médico. La Universidad considera que tal análisis precisa el estudio concienzudo de las experiencias pretéritas, las que sumadas a las nuevas corrientes del
pensamiento científico moderno y a las condiciones ·prevalecientes en el momento actual, permitirán establecer recomendaciones aconsejables para Ja futura actuación médica profesional.

De acuerdo con ,este propósito, la Universidad de Nuevo León CONVOCA
a las Sociedades Médicocientíficas de Monterrey, a las Organizaciones Médicas,

a las Instituciones de Servicio ~lédicosocial y al H. Cuerpo Médico local, a participar en el SYMPOSIUM SOBRE EL DESARROLLO DE LA MEDICINA EN
MONTERREY, que como coronamiento de las actividades académicas de la División de Ciencias l\Iédicas de la Escuela de Verano en su Séptima Anualidad,
al siguiente:

Del 14 al 17 de Julio
Profesores extraordinarios: Doctor

en Química Humberto Estrada O., Doctor Carlos Canseco y Q.F.B. Arturo Elizondo García.

11.-SESION SOLE~INE DE LA ASOCIACION MEXJCA.,'IA PAHA EL ESTL'DIO DE LA ESTERILIDAD.
18 y 19 de Julio
Profesores extraordinarios partici-

TEMARIO
L-Historia de la Medicina en Monterrey.
11.--0rigen y ·desarrollo de las Sociedades médicocie¡¡tíficas.
III.-El Seguro Social en el desarrollo médico en Monterrey.
IV.-EI Hospital-Escuela y el desarrollo médico de Monterrey.
V.-La Universidad y el desarrollo médico de Monterrey (Escuela de Verano
y Escuela de Graduados).
VI.-El trabajo quirúrgico en los Hospitales de Monterrey.
VIL-El adelanto en las investigaciones de laboratorio como complemento para
los estudios clínicos (Bioquímicos).

VIII.-La Especialización en el medio médico de Monterrey.
IX.-El Servicio médicosocial de los Pasantes en el Estado de :\'uevo León.
X.-Los trabajos de investigación médica en Monterrey.

BAS E S

pantes: Doctores Hubert Ph. de Kauter, Francisco Valdés Lavallina, José
Pedro Arzac, Francisco Gómez :Mont y

Eduardo Castro.
m.-CL'RSILLO DE ENDOSCOPIA
Y BRO:\'COESOFAGOLOGIA.
Del 21 al 26 de Julio
Profesor extraordinario: Chevalier
L. Jackson, M. D.
Profesor universitario: Doctor An-

gel Quijano.
IV.-CL'RSILLO DE CARDIOLOGIA.
Del 21 al 26 de Julio.
res Manuel Vaquero y Felipe Mendoza,
del Instituto Nacional de Cardiología.
\'.-CL'RSILLO DE :\'Em!OLOGIA.
Del 28 de Julio al lo. de Agosto

esta participación sé publicarán opor-

tra Casa de Estudios en la parte que

Profesor extraordinario: Alejandro

tunamente).
Conferencia del Doctor Luis Garrido, Hector de la Universidad Nacional
/.utónoma de )léxico. (Se informará
oportunamente) .

ha tomado a su cargo para las atenciones de los Profesores extraordinarios
Ramón Castroviejo y Chevalier L. J ack-

Celis Sal azar.
VI.-CURSILLO DE GINECOLOGIA.

son, de Nueva York y Philadelphia,

Del 4 al 9 de Agosto
Profesor extraordinario: Doctor Gé-

Nota:-Las disertaciones se presentarán en el
Salón de Conferencias de la Unlvera 1•
dad, esquina de Washington Y Colcg!O
Civil, bajos, de acuerdo con el horario
propuesto.

Conferenciantes: Profesores Doctores Teodoro Guzmán Páez 1 Jesús Leal

Jefe del Cursillo: Profesor Doctor
Abraham Ayala González.

!.-CUATRO CONFERENCIAS SOBRE TEMAS BIOQUIMICOS RELACIONADOS CON LA MEDICINA.

la docencia de los Doctores Joaquín

La Sociedad de Traumatología de
Nuevo León, que funciona bajo la presidencia del Doctor Rodolfo Rangel,

Del 18 al 23 de Agosto
Bajo la dirección del Profesor Doctor Rodolfo Rangel.

Del 25 al 30 de Agosto

se celebrará la primera semana del mes de Septiembre venidero, con sujeción

Profesores extraordinarios: Docto-

respectivamente.

Profesores universitarios: Doctores

sión de Ciencias Médicas:

de esta Especialidad, que estará bajo

tor Angel Quijano, colabora con nues-

Del 18 al 23 de Agosto
Profesor extraordinario: Doctor Jo-

Profesor extraordinario: Doctor Her-

nando Guzmán \Yes!, del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Xlll.-CURSILLO DE GASTROENTEROLOGIA.

naro Zentcno.

1.-La inscripción a los temas propuestos deberá llevarse al cabo en la Secretaria de la Comisión Organizadora del SYMPOSIUM SOBRE EL DESARROLLO DE LA MEDICINA ENMONTERREY, con sede en las Oficinas de la Escuela de Verano de la Universidad, esquina de Colegio Civil
y 5 de Mayo, hasta el 30 del actual.
11.-La entrega de los trabajos a la Comisión Organizadora, deberá hacerse en
las oficinas antes dichas, hasta el día 15 de Agosto próximo.

111.-La extensión máxima de los trabajos presentados, será de 15 cuartillas
escritas a máquina, a doble espacio, equivalente, a lectura de 30 minutos'.
IV.-En caso de que exista abundancia de trabajos sobre un mismo tema, la
Comisión Organizadora pro·m overá, de ser posible, la elaboración conjunta de una síntesis de las diversas ponencias, lo que se hará saber oportu~
namente a los interesados.
V.-La Comisión Organizadora tiene at~ibuciones para designar los comentaristas y relatores que deban actuar en cada jornada.
VI.-En cada Sección se permitirá la intervención de tres comentaristas libres,
a quienes se les asignará 5 minutos por intervención a cada uno.

VII.-Cada día de trabajo se destinará para la presentación de dos temas.
En caso de que se declaren desiertos algunos de éstos, la Comisión queda
autorizada para establecer el secuente orden de los trabajos.
VIII.-Los autores se constituyen responsables de los juicios que viertan en sus
trabajos.
IX.-La Comisión Organizadora designará a otra, Redactora de la Memoria del
SYMPOSIUM SOBRE EL DESARROLLO DE LA MEDICINA EN MONTERREY, publicación que incluirá todos los trabajos presentados, en su integra extensión.

X.-Los casos no previstos por esta CONVOCATORIA, serán resueltos por la

VIL-CURSILLO DE CIRUGIA TORACICA.

Comisión signataria de la misma, asesorada por las Autoridades universitarias respectivas.

Armas y Letras+ Pág. 3

�XI.-La Facultad de Medicina de la Universidad de Nuevo León, será la sede
del Symposium.

al 25. Aula "Prof. Pablo Livas" de la
Escuela Normal del Estado.

XII.--EI Rector de la Universidad de Nuevo León y el Director de la Facultad
de Medicina, presidirán y dectararán los actos solemnes de inauguración
y clausura del SYMPOSIUM SOBRE EL DESARROLLO DE LA MEDICINA
EN MONTERREY.

Agosto, te.rcera y cuarta sem._anas

Monterrey, N. L., Junio 21 de 1952
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
El Rector de la Universidad

El Director de la Facultad de Medicina

Lic. Raúl Rangel Frías

Dr. Serapio Muraira

La Comisión Organizadora
Dr. Salvador Martínez Cárdenas
Dr. Enrique C. Livas

Prof. Francisco M, Zertuche

Dr. Eduardo Aguirre Pequeño

Dr. Abe/ardo Sánchez Guliérrez

DIVISION DE. CIENCIAS
ODONTOLOGICAS
Programa desatrollado con la colaboración de la Asociación Dental de
Nuevo León y con el Grupo de ·Estudios Odontológtcos de Monterrey,
I
CURSO: PROSTODONCIA. Profesor
huésped: Doctor Eugenio Vargas Tovar, Desarrollo: Del 28 de julio al lo.
de agosto. Cinco Conferencias; una
diaria, de 20 a 22 horas. Cinco Sesiones clínicas; una diaria, de 8 a 1O.

II
CURSO: CIRUGIA ORAL, Profesor
huésped: Abelardo Gutiérrez Morelos.
Desarrollo del 25 al 29 de agosto. Cinco Conferencias; una diaria, de 20 a 22
horas. Cinco Sesiones clínicas; una
diaria, de 8 a 1O.

III
CURSO: CLINICA DENTAL YENDODONCIA. Profesor huésped: Enrique
C. Aguilar. Desarrollo: del lo. al 5 de
septiembre. Cinco Conferencias; una
diaria, de 20 a 22 horas. Cinco Sesiones clínicas; una diaria, de 8 a 10.
Notas :-Las Conferencias y fas Sesiones clini•
cas se celebrarán en la sede de la Facultad de Odontología de la Universidad de Nuevo León, 15 de Mayo 711,
oriente.
Los Programas particulares de cada
Curso, serán proporcionados a solicitud.
Informes, solicitudes e inscripciones,
en el edificio de la Facultad, con la
Comisión de Ciencias Odontológicas.

DIVISION DE CIENCIAS
FISICOIIIATEMATICAS
Del 21 de julio al 22 de agosto
Curso: "ESTRUCTURAS ESTATICA~IENTE INDETERMINADAS''.
Profesor huésped: Ingeniero Alfonso
Olvera López.
Del 21 al 28 de julio - De 19 a 20 hs.
En el edificio de la Universidad.
Conferencias: "LA CIUDAD UNIVERSITARIA DE ~IEXICO". Profesor
huésped: Arquitecto Carlos Lazo, Gerente General de ]a Ciudad Universitaria de México.
Del 13, 14 y 15 de agosto. De 19 a 20
horas. En el edificio de ]a Unh,ersidad.
Conferencias: ,'.'LOS CONCEPTOS
FUNDAMENTALES DE LA Fl5ICA".
Profesor huésped: Doctor Carlos Graef Fernández, Director del Instituto de
Física.
Del 18 al 22 de agosto. De 19 a 20
horas. En el edificio de la Universidad.
, DIVISION DE CIENCIAS
PEDAGOGICAS
La Escuela de Verano de la Universidad de Nuevo León, en asocio a la

Dirección General de Educación Primaria, Secundaria y Normal del Estado y a la Dirección de Educación Fedral de esta _Entidad, se honra en invitar al Profesorado de ambos Sistemas,
laborante en los Estados de Nuevo
León, Coahuila y Tamaulipas, al Ciclo
de Estudios Pedagógicos, que se desarrollará bajo los auspicios universita•
ríos de esta Casa de Estudios, con sujeción al siguiente
PROGRAMA:

Julio, primera y segunda semanas
I.-PEDAGOGIA DE LA ENSEÑANZA SECUNDARIA.
Profesor huésped: Angel Miranda
Basurto. Cursillo de 1 O lecciones; una
diaria, de las 8 a las 9 horas en el Aula "Prof. Pablo Livas", de la Escuela
Normal para llaestros "llliguel 'F. Martínez". Desarrollo, del lo. al 5 y del
7 al 11 de julio.
II.-LA EDUCACION EN LOS JARDINES DE NIÑOS.
Profesora huésped: Srita. Guadalupe Gómez Márquez, Directora de la Escuela Nacional de Educadoras de Niños. Cursil1o de 10 lecciones; una dia•
ria, de las 9 a las 10 horas, en el Aula
"Prof. Pab]o Livas''. de la Escuela Normal. Desarrollo, del lo. al 5 y del 7
al 11 de julio.
III.-PSICOLOGIA APLICADA A LA
EDCCACION.
Profesor extraordinario: Dr. Gabriel
Capó Balle. Cursillo de 10 lecciones;
una diaria, de las 10 a las 11 horas, en
la Escuela Normal para Maestros. Desarrollo, del lo. al 5 y del 7 al 11 de
julio.

Julio, tercera y cuarta semanas

VIII.-ENSEÑANZA NORMAL SUPERIOR.
Profesor huésped: Celerino &lt;:;ano.
Cursillo en 1O lecciones, una diaria,
de las 9· a las 10 horas, en la Escuela
Normal del Estado. Desarrollo del 18
al 22 y del 25 al 29 de agosto.
IX.-PSICOLOGIA APLICADA A LA
EDUCACION.
Profesor extraordinario: Dr. Gabriel
Capó Baile. Cursillo en 10 lecciones;
una diaria, de las 9 a las 10 horas, en
la Escuela Normal del Estado. Desarrollo del 18 al 22 del 25 al 29.
X.-CONFERENCIAS SOBRE LA
ENSE5/ANZA DE LA NÓRM:AL SUPERIOR.
Profesor huésped: Celerino Cano. 6
Conferencias en la Escuela Normal del
Estado, de las 20 a las 21 horas. Desarrollo: dí as 18, 20, 22, 25, 27 y 29 de
agosto.
Del

to.

de julio al 31 de agosto

XI.-CURSOS DE ESPECIALIZACION
ACADEMICA.
Cursos de 44 1ecciones; una diaria,
del lo. de julio al 31 de agosto, sobre
las siguientes. asignaturas, profesadas
por Maestros de la Universidad e impartidas en las Aulas ,Je la Escuela de
Bachilleres. Aritmética y Algebra; Geometría y Trigonometría; Geometría
.Analítica y Cálculo; Física lo. y 2o.
Cursos; Física Médica; Química Gene•
ral e Inorgánica; Química Orgánica;
Lógica; Etica; Francés I y II Cursos e
Historia General.
La ceremonia inaugural ile las actividades de este Ciclo Pedagógico, se
celebrará el lunes 30 de junio, a las 9
horas, en el Aula Magna UI}.iversitaria
"Fray Servando Teresa de l\Iier", bajo
la presidencia del Rector.
Al concluir ]os cursos, la Univetsidad otorgará un Diploma a los asisten•
tes.

•

DIVISION DE CVRSOS ESCOLARES
DE RECUPERACION
ACADEMICA PARA BACHILLERES
Quedan incluidos en la presente Sección de los Curso~ de Verano, las Escuelas Diurna y Nocturna de Bachilleres, los Planteles Particulares incorporados Q nó a la Universidad y las personas que. con el solo propósito de ad•
quirir conocimientos deseen concurrir
a los Cursos.
PROGRA)IA

IV.-PEDAGOGIA DE LA ESCUELA
ARITl!ETICA Y ALGEBRA. Prof. BePRIMARIA.
nigno Villarreal; 44 lecciones; clase
Profesor huésped: Aureliano Esqui- diaria, a partir del lo. de julio; de 18
Yel Casas. Cursillo de 1O lecciones; a 19 horas.
una diaria, de las 8 a las 9 horas, en la
GEmIETRIA Y TRIGONOMETRIA,
Escuela Normal para :Maestros. Desa• Prof. Roberto Garza Caballero; 44 lecrrollo, del 14 al 18 y del 21 al 25 de ciÓnes; clase diaria, a partir del to. de
julio.
julio de 19 a 20 horas.
V.-PSICOLOGIA- APLICADA A LA
GEOi\lETRIA ANALITICA Y CALCUEDl.:CACION.
LO, Profesor Dámaso Guerrero; 44 lecProfesor extraordinario: Dr. Gabriel ciones; clase diaria, a partir del 1o. de
Capó Balle. Cursillo de 10 lecciones; julio, de 8 a 9.
una diaria, de las 9 a las 10 horas, en
FISICA, ler. Cl:RSO, Profesor Hécla Escuela Normal del Estado. Desarro- tor González Faz; 44 Jecciones; cJase
llo del 14 al 18 y del 21 al 25 de ju- diaria; a partir del 1o. de julio, de 18 a
lio.
. 19 horas.
VI.-HISTORIA DE LA EDUCACION
FISICA II CVRSO, Profesor IngenieEN NUEVO LEON.
ro Oswa]do Lozano; 44 lecciones; claProfesor conferenciante: Plinio D. se diaria; a partir del lo. de julio, de
Ordóñez, Jefe de la Sección Pedagógi- 18 a 19 horas.
ca de la Escuela de Verano. Cursillo
QUIMICA GENERAL E INORGA1'1/Ien 5 lecciones; una diaria, de las 10 a CA, Q. T. Carlos Caballero Lazo; 44
las 11 horas. Desarrollo del 14 al 18 lecciones; clase diaria,. a partir de] lo.
de julio.
de julio; de 19 a 20 horas.
VIL-LITERATURA MEXICANA.
QUIMICA ORGANICA, Q. T. Arturo
Profesor conferenciante: Francisco Sepúlveda; 44 lecciones; clase diaria
M. Zertuche, Director de la Escuela de a partir del lo. de julio; de 20 a 21 ho'.
Verano. 5 lecciones; una diaria, de las ras.
1O a las 11 horas. Desarrollo del 21
LOG!CA, Doctor Clicerio Meza Ro-

Armas y Letrás + Pág. 4

driguez; para los Bachilleratos de Química e Ingeniería; 44 lecciones; clase
diaria, a partir del lo. de julio; de 20
a 21 horas.
ETICA, Licenciado Alejandro Garza
De1gado; 20 Jecciones; lunes, miércoles y viernes, a partir del 2 de julio;
de 8 a 9.
FRANGES, ler. CURSO, Doctor Arturo Sálinas Martínez, 35 lecciones, a
partir del 14 de julio al 31 dé agosto;
de 18 a 19 horas.
FHANCES II CURSO, Profesor Alfonso Gómez O¡tiz; 44 lecciones; clase
diaria, a partir del lo. ele julio; de 19
a 20 horas.
FISICA PAf\A BACHILLERES DE
CIENCIAS BIOLOGICAS, Dr. Humberto Cantizani; 44 lecciones, clase diaria
a partir del lo. de julio; 7 a 8.
HISTORIA GENERAL, Licenciado
Francisco Barrera Garza; 44 lecciones;
clase diaria, a partir del 1o. de julio;
de 8 a 9.

impartidos por la Escuela Nacional dependiente del Instituto Nacional de esta Rama, al través de sus técnicos, se•
ñorita Doctora María Guadalupe Eguiluz y el Químico Guillermo Masseu, en
la Escuela Industrial Femenil "Pablo
Livas", de la Universidad, durante las
semanas comprendidas en la última
quincena de Agosto, de acuerdo con el
horario que se publique oportunamente, a partir del lunes 18 del referido
mes. Se otorgarán Diplomas.
CURSO DE AJEDREZ. Profesor Ingeniero Roberto Treviño. Lunes, miércoles y viernes; de las 21 a las 22 horas, del 16 al' 31 de julio, en el edificio
de la Universidad.
CURSO TEORICOPRACTICO DE FOTOGRAFIA. Profesor Roberto Ortiz M.
20 lecciones; lunes, miércoles y viernes, a partir del 7 de julio; de las 20
a las 21 horas, en el edificio de la Escuela de Bachilleres.
CURSO TEORIPRACTICO DE LENGUA FRANCESA. Profesor Alfonso
Gómez Ortiz; Catedrático de la Asignatura en la Universidad. Del 7 al 30 de
julio y del lo. al 29 de agosto; en lecciones terciadas: lunes, miCrcoles y
viernes; 27 clases, de las 20 a las 21
horas, en la Escuela de Bachilleres. Se
otorgarán Diplomas.

DIVISION DE CURSOS PARA
EXTRANJEROS
CUHSOS DE ESPAÑOL ELEMENTAL, Profesor Liceo.ciado Vicente Reyes Aurrecoechea. (Vocabulario, Conversación, Lecturas. clásicas). 20 lecciones, ]os lunes, miércoles y viernes,
a partir del 7 de julio, de 9 a 10.
CURSILLO DE LITERATURA MEXICANA, Profesor Francisco M. Zertuche. 10 Conferencias, comprendiendo
desde la Literatura Indígena de la Altiplanicie hasta las postrimerías del siglo XVII. Los lunes, miércoles y ,viernes, a partir del 7 de julio, de 10 a 11.
Estos tres Cursos se impartirán en
la Escuela de Bachilleres de la Universidad.
CURSO DE LITERATURA ESPAÑOLA, Profesor Doctor Federico Uribe.
(Edad Media y Renacimiento). 20 lecciones, los ln_nes, miérco]es y viernes,
a partir del 7 de julio, de las 18 a las
19 horas, en la Facultad de Filosofía
y Letras de la Universidad, calle de
\Vashington 416, oriente.
CURSO DE ARTES POPULARES
~IEXICANAS, Profesor Humberto AreHano Garza. Indumentaria, Cerámica,
Textiles, Vidrio, Joyeria, Máscaras, La'."
cas, Danzas vernáculas. 11 conferencias, lunes, miércoles y viernes, a partir del 7 de julio, de 9 a 10, en Galerías "Carapan ", Hidalgo 348, oriente.
DIVISION DE CURSOS DE CULTURA
EN GENERAL
.MICROBIOLOGIA G.ENERAL. Profesora Q.F.B. Mercedes de la Garza Curcho; 18 lecciones; lunes, miércoles y
dernes, a partir del 16 de julio; de las
19 a las 20 horas, en el edificio de la
Escuela de Bachilleres.
Este Curso se destina a los alumnos
de la Asignatura correspondiente al Segundo Año de la Facultad de Medicina
y a los de Segundo y Cuarto Año de la
Rama correspondiente de la Facultad
de Ciencias Químicas de la Universidad.
Los exámenes se celebrarán en las
correspondientes Facultades.
MATERIA l!EDICA Y. FARMACOLOGIA. Profesor Andrés Ruiz Flores. Profesor de la Facultad de Ciencias Químicas de la Vniversidad de Nuevo
León. Del 16 de julio al 31 de agosto;
40 lecciones que se impartirán en la
Facultad de Ciencias Químicas, Calles
de Guerrero y Progreso de 7 a 8 de la
mañana, diariamente. Se otorgarán
Diplomas.
HISTORIA DE LA ELOCUENCIA,
Profesor Licenciado Adrián Yáñez
Martínez; 12 Conferencias; lunes, miércoles y viernes, los días 7, 9, 11, 14, 16,
18, 21, 23, 25, 28 y 30 de julio y primero de agosto, de las 20 a las 21 horas, en el edificio de la Universidad.
Se otorgarán Diplomas.
.
NUTRIOLOGIA. Cursos de Nutriologia,

,

10 CONFERENCIAS

INTERI\IEDIO

LAS ARTES DEL LIBRO Y DEL
GRABADO

Me/odia de Orpheus
Gluck
Cinco Valses Op. 39
J. Brahms
Idilio Mexicano
M. M. Ponce
Dan=a Macabra
C. Saint-Saens
Vals Sentimental
P. Tchaikowsky
Danza Andaluza "Ritmo"
M. Infante
füasi/eira
D. Milhaud

(Durante el mes de julio)
'
Profesor Conferencista: Vladimlro Rosado Ojeda, Arqueólogo y Profesor de la Historia Universal del A:te del Museo· de Antropología e
Historia del l. N. A. H.

I, La escritura y el Lihro en la Antigüedad. Oriente, Babilonia y Egipto.
· II, La escritura y el libro en la Grecia
Y Roma clásicas. III, La ilustración y
la escritura artística miniadas, en los
pueblos orientales. IV, La ilustración
Y la escritura artística miniadas en la
Edad Media. V, La encuadernación artística desde la Edad l\ledia hasta lo
presente. VI, Historia del Grabado en
la Antigüedad. VII, El Grabado en la
Edad Media. VIII, El Grabado desde el
Renacimiento al presente. Estilos Renacimiento, Barroco, Neoclásico Ro•
,
'
manhco y Mooerno. IX, Grabadores
célebres europeos. Durero, Rembrandt,
Brüghel, El Españoleta, Goya, Dore, Le
Brun, Watteau, Piranessi, etc. X, El
Grabado mexicano. Epocas y maestros,
Posa~•• Manilla, Cantó, Díaz de León,
Fernandez Ledesma, Siqueiros, etc.,

.

etc.

DIVISION DE EXPOSICIONES

II

3 EXPOSICIONES
Sobre Arte y Bibliografía
(Ilustradas· con 1O Conferencias sobre
Artes del Libro y del Grabado)

"EXPOSICION BTBLIOGRAFICA DE
LA UNIVERSIDAD NACIONAL
AUTONOMA DE MEXICO"

I

Di~puesta por la Libreria Universitaria de la
U. N.A. ~r., bajo la dirección del Profesor
Francisco Gtner de los Ríos

"CINCO SIGLOS DE GRABADO
EUROPEO Y MEXICANO"
Colaboración de la "Asociación Mexi•
cana de Amigos del Arte"

MATERJ DE LA EXPOSICION
SIGLO XVI: Principios del Grabado
en Hueco; grabado eri relieve a la Madera. Grabados para ilustración de libros y estampas religiosas.
SIGLO XVII: La estampa de tipo renacentista, incorporada a los grandes
movimientos pictóricos. Las Escuelas
Italiana, Francesa y Española; El movimiento iniciado en Flandes por Rem•
brandt. Proyección en América; su
iniciación en la Nueva España.
SIGLO XVIII: Auge del Grabado en
las estampas de tipo religioso; reproducción de óleos; retratos de persona•
jes célebres para reproducción múlti•
ple en ilustración de libros.
SIGLOS XIX y XX: Esplendor y decadencia del Grabado; la Escuela Francesa, la Escuela Italiana, la Escuela Española, la aportación de Alemania e
Inglaterra. La Escuela Mexicana: su
iniciación; el periodo post•revolucio•
nario.
AUTORES
Anónimos, Durero, Rembrandt, Le
Brun, \Vatteau, Doré, Piranessi, Picheta, Posada, Manilla, Julio Prieto, Cantú, Francisco Vázquez, Fernando Leal,
Feliciano Peña, Ernesto Cortés, Gardu•
ño, Carlos Mérida, Dr. Atl, Bulmaro
Guzmán, Zamarripa, Lugo, Roberto
Montenegro, Siqueiros, Gabriel Fernández Ledesma, Díaz de León, etc.
Los estilos que comprende son: Renacentista, Barroco, Neoclásico, Romántico y Moderno; Periodo Colonial
Mexicano, Romántico y Moderno.
La Exposición contiene cerca de
?oscientos grabados de Francia, Espana, Inglaterra, Italia, Alemania, Holanda, Bélgica, Estados Unidos de Norte
América y México.
Nota :-Las Conferencias se presentarán, con
uso de proyector, en uno de los salones de la Escuela de Bachilleres a partir del miércoles 2 de julio y hasta el
dia 15 del mismo, diariamente de las
19 a las 20 horas.
'

Se presentarán todas las obras editadas por la Imprenta Universitaria de
la U.N.A.M., comprendiendo las ramas
de Historia, Literatura, Filosofía, Derecho, Arte y otras j,specialidades, con
una extensión de trescientos cincuenta
ejemplares.
Además, y con fines de divulgación
popular, la Universidad Nacional Autónoma de México, ba dispuesto la venta al público, a precios razonables, de
las obras editadas, asi como la de importantes revistas de otras Editoriales
oficiales que la Librería Universitaria
tiene a su consignación.
III
LA EXPOSICION DEL LIBRO Y EL
GRABADO POLACOS
Esta Exposición ha sido proporcionada por la Legación de la República
de Po1onia en México; y será dispuesta por la señorita Gitta Sien, Agregada
Cultural de dicha Misión Diplomática
en México.
Comprende un sugestivo acervo de
importantes piezas polacas de un subi•
do valor artístico.
La Exposición será ilustrada por
una conferencia de la señorita Sten,

NOTAS COMPLEMENTARIAS
CARACTER DE LOS CURSOS. Los
Cursos teórico-prácticos y Conferencias para alumnos postgraduados de
Medicina y Odontología se acreditarán
a través de un Diploma y tendrán validez en ]as Oposiciones que se celebren
para la promoción de Maestros titulares de los Cursos respectivos en las Fa•
cult:ides correspondientes,
Los que se imparten en las Divisiones de Ciencias Pedagógicas, Ciencias
Físicomatemáticas para post-gradua•
dos y Nutriologia se -.creditarán a través de un Diploma.

Los alhmnos inscritos en los Cursos
Escolares de Recuperación Académica
para Bachi11eres, serán examinados en
los cinco últimos días del mes de agosto y sus n.otas acreditativas se harán
constar en la calificación que se olor•
gue a su competencia.
Los Cursos pára Extranjeros serán
calificados con créditos, que las Instituciones de Cultura de donde procedan los alumnos, anotarán en su ex•
pediente escolar, según la puntuación
que se asigne por el Curso.

Los Cursos de Cultura General obtendrán los siguientes beneficios: Microbiología General; examen en las Fa•
cultades correspondientes y calificación escolar; y los de Materia Medica
y Farmacobiologia, Historia de la Elocuencia, Periodismo, Ajedre~, Teóricopráctico de Fotografía y Teóricopráctico de Lengua Francesa, Diploma,
La asistencia a las diversas Conferencias que comprenden las ramas
cientificas, históricas, literarias, artis•
ticas y socíales de la Sección de Humanidades; a las diferentes Exposiciones,
Conciertos, Films científicos y socia•
les, Actos culturales, Excursfones y Ví•
sitas, será libre y gratuita.

CUOTAS DE ESCOLARIDAD
Por Curso
Cursos de Medicina para Postgraduados .................. $100.00
Cursos de Odontología ...... ·,, 50.00
Cursos de Ciencias Físicoma•
temáticas para postgraduados " 50.00
Cursos Escolares de Recuperación Académica para Bachilleres . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . " 20.00
Cursos de Cultura General,

~ota:~Las Exposiciones descritas se presenta.
rán en el Edificio de la Universidad
a partir del primero de julioJ y serátÍ
individualmente ilustradas por catálogos especia.les.

CONCIERTO
Ejecutantes: Héctor y Alicia Montfort

20.30 horas

PROGRAMA
Preludio en mi mayor

J. S. Bach

Concierto en re menor,
"L'estro armónico"

A. Vivaldi

Suite Dolly Op. 56
1---Canción de Cuna.
2-Mi-a-ou.
3-El jardín de Dolly.
4-Kilty Waltz.
5-Ternuras.
6-EI paso es pañol.

La universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vas-to plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instítuoíones
ofici~Ies, universitarias, académicas,
atene1stas, centros culturales, socieda•
des de diversa índole y personas en
América y Europa.
'
Eqtre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mens~ario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
con:entadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado y
en interés de ofrecer al ]ector am:ri•
cano una juiciosa información del fondo Y continente de la obra, cotejada
a la luz de un cri_terio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de or(\en cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios en la
medida que vayan llegando a n~estras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
\

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León
México.

'

'

Con la satisfacción 'de haber señalado en las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente. a la cultura modCrna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto re•
conocimiento.

PUBLICACIONES PERIODICAS

como sigue:
Microbiología General
Materia Médica y Farmacología
Ajedrez ....................
Tel\ricopráctico de Fotografía
Teóricopráctico de Lengua
Francesa . . . . . . . . . . . . . . . . . .

$ 20.00

" 50.00
" 10.00
" 10.00

la Universidad. Se reparte por can.
je a !as Instituciones de Cultura, y
libremente a quien Ja solicite.

Cursos para Extranjeros,
como sigue:
Español Elemental ... . Dólares 20.
Español Superior .... .
"
20.
Literatura Española .. .
"
20.
Artes Populares Mexicanas ................. .
20.
"
Conferencias dé Literatura Mexicana ....... .
10.
"
Los Cursillos de la División de Humanidades, Ciencias Jurídicas, Nutrio•
logia e Historia de la Elocuencia, serán libres y gratuitos.

Armas y Letras + Pág. 5

Ar.mas y Letras.-Boletin mensual de

" 30.00

TEATRO FLORIDA
Miércoles 9 de Julio

Alas Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente

Universidad.-Revista semestral.. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obra~ de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universid~d- de Nuevo León, Plaza del Colegio
C1v1l, Monterrey, Nuevo León, México.

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Vladimiro ROSADO OJEDA.

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illltllt•Hotl¡al¡i lllill.utJili•l!llllq;
¡llliil(~lli:51uuilfltpltllilÚ•
1Ul)1nr.!lllnnuafiltinia littl1¡1lUlllU•
uuumun nioeithbrariuo mllmtll
lfl!:uual¡u) pmilfünií uñu lllli
~.frmt1tlanttft11¡\lfu
.

Desde tiempos inmemoriales una de las ~ª)'.º~es preocupa•
ciones del hombre ha sido encontrar un medio facil para trans•
mitir su pensamiento, Los recursos de que se ha valido, ,s?bre
todo antes de poseer una escritura, son innumerables Y exoticos,
como las "cartas nudos" los "hilos de conchas", los "bastones
estriados" etc. que segón su forma, disposición y color significaban det~rmi~ada¡ ideas. Uno de sus procedimientos ha sido
también la transmisión oral que no solo encontramos en pue•
blos que no saben escribir sino hasta en algunos que ya han te•
nido ese adelanto, como los de la Edad Media Europea.

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uQ!rin tf1111mln ru,,o labOUli:r. ruu

ínmionrnau1till11Pti-111iCFlll'11111

une obuon? finr.lftamlñlllttgtOUI•
donrlrodull-ntfllllllli ~oranuo n,

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mó111tt uindittt niii í.1l11U1Gni11 uo•
tutuinü:1ualtodl qij ~tti31abnlael!llilJU01 tllit10J1Db1a uQlllt:i:odttl¡- .
qui gmml\aft!n.fannt &gt;DQlU!tQlÍ
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-,~,

Pasta de un libro alemán del siglo XIII, incrustada con piedras preciosas. Son admirables sus repujados en oro.

Armas

y

Sin embargo, al principio, la obten•
cíón de la escritura no resolvió por
completo el problema, pues se necesitaba hacerla plásticamente permanente. Entonces se utilizaron cuantos medios eran susceptibles para ello, como
la Arquitectura, Escultura, Pintura,
Cerámica, etc. La letra, el jeroglífico,
cumplen asi una doble misión: la cultural y la ornamental, gusto que no se
iba a perder del todo, incluso hasta en
periodos de más alta civilización. Pero
a la vez había otra imperiosa necesidad, la de ilustrar el texto, la parte objetiva, capaz de entenderse hasta por
un iletrado y que se resolvió, igualmente, recurriendo a los mismos me-.,
dios citados.
Un paso mayor en esta búsqueda de
facilidad a menor escala y que pudiera repetirse en serie se logra cuando
se inventa el sello de arcilla, madera
o piedra, el que cubierto con un colorante puede estamparse sobre ciertos
materiales, llegándose a obtener también, por una variación en el proceso,
la escritura en relieve, a la que se aj"ustó igualmente la ilustración. No obstante, todavía se requerían otros medios más fáciles que fueron los verdaderos antecesores del libro, a algunos
de los cuales, los más importantes, vamos a referirnos.
Los antiguos caldeos empleaban dos
procedimientos: el sello cilíndrico Y
las tabletas de arcilla, cocidas Y secadas luego al sol, en las que se grababa
el texto con un instrumento semejante
a un clavo, de lo que resultaba una letra a manera de cuña, que dió origen
a la llamada "escritura neiforme", característica de este pueblo. Estas tabletas, conocidas también por los etruscos y griegos, ofrecían algunas facilidades, como su tamaño, consistencia y
el , poderse reconstruir fácilmente en
caso de rotura. Las más importantes
se guardaban en unos estuches hechos
también de arcilla. Un libro asirio podía estar formado, por lo tanto, por
una o varias de estas tabletas, equiparables a las páginas de un libro moderno. Entre los descubrimientos más
extraordinarios que registra la Arqueología se cuenta el de la célebre biblioteca de Asurbanipa1, en Koyundjik,
antigua Ninive, compuesta de unas tres
mil plazas inscritas y relativas a varios
asuntos, especialmente historia, política, astrología y ciencias.
A los egipcios faraónicos corresponde la invención del papel de papiro,
la prodigiosa planta que crece en los
pantanos del Nilo y que llegaron a cultivar especialmente, conocida también
en otros países del Asia Menor. El libro egipcio de esta naturaleza tenia
forma de tira compuesta por varios
fragmentos pegados que venían a hacer las veces de páginas, promediando
la tira unos setenta centímetros de ancho y varios metros de largo, la que,
para mayor comodidad, se enrollaba
alrededor de un astil, guardándose el
conjunto, a 1a vez, en un estuche cilíndrico con su respectiva etiqueta ti-

Letras + Pág. 6

tular. El papiro, originario del termino papel", cuya raíz fonética encontramos en muchos idiomas, es liso, brillante y de color amarillo. El texto se
disponia por grupos verticales, y los
materiales para ejecutarlo consistían
en unas plumas de junco, del tamaño
de un lápiz, con un extremo puntiagudo y otro hendido, una esponja para
borrar y una tinta, mezcla de hollín,
agua y goma que la fijaba y daba con•
sistencia. Las mejores fábricas de este papel estaban en Alejandría, a lo que
se debió que se le conociera como "papel alejandrino". El uso del papiro
pasó también a otros pueblos clásicos
del Mediterráneo y perduró hasta los
primeros tiempos del medioevo euro·
peo.
Una rivalidad surgida en el siglo JI
A. de C. con motivo de sus grandes
bibliotecas, entre Alejandría, capital
del reino griego de los Ptolomeos,
Egipto, y el Reino de Pérgamo, Asia
llenor (ambos derivados del Imperio
de Alejandro Magno) hizo que el Faraón egipcio prohibiera la exportación
del papiro a Pérgamo. El rey de esta
Ultima vióse entonces en la necesidad
de ordenar la obtención de un material capaz de sustituir al egipcio, recurriéndose nuevamente al cuero animal, pues aunque otros pueblos ya lo
habían utilizado para escribir, no es
sino en Pérgamo donde adquiere carácter verdaderamente apropiado para dicha finalidad, derivando a la vez,
de esa ciudad, el término con que se
le conoce. Pérgamo se convirtió desde
entonces en el principal productor de
pergamino, pues también llegaron a fabricarlo varios países de Europa, en
donde estuvo en uso hasta el siglo
XVIII.
Para su manufactura empleábanse
pieles de cabra, carnero o vaca. Era
amaríllento, terso y de variado grosor
y calidad. Presentaba, además, ciertas ventajas sobre el papiro, pues era
menos costoso, se podía escribir sobre
sus dos caras o plegarse sin peligro de
estropearlo. En sus primeros tiempos
disponiase en forma idéntica a la del
papiro, incluso la escritura, con la variante de que el rollo, asi como el de
papiro, se llamara "volumen" por los
romanos. El pefgamino no pudo, sin
embargo, desplazar inmediatamente al
papiro; aún más, durante mucho tiempo se usó sólo como borrador, copián·
dose luego su contenido al papiro. No
toma incremento, en realidad, sino a
partir de la época de la invasión árabe
en Egipto, siglo VII de nuestra era,
tiempo en el que comienza a disminuir
la exportación del papiro.
Corresponde a los romanos la tras·
cendental invención del "codex", es
decir, el pergamino cortado en peque·
1ias hojas cuadradas que luego se co·
cían, a modo de libretas, con lo que
obtuvieron el más c·e rcano antecesor
del libro moderno. Tenía tres o cua·
tro columnas por página, originando
luego el folio de dos columnas. El "co·
dex" que por su comodidad llegó a
11

sustituir al rollo, dió lugar también, a
partir del siglo IV de nuestra era, a
ciertos tamaños comunes del libro ac•
tual.
Los romanos, igualmente, hicieron
uso de otros procedimientos. Uno de
ellos fué la placa para escribir, hecha
del ''libro", capa vegetal intermedia
entre la corteza y la madera, Del "Ji.
ber" derivó el "libellu" y de éste el
término "libro'', aunque también se da
como origen de este último vocablo la
palabra "byblos". Asimismo a ellos se
debe el sistema de tabletas de bronce,
plomo o de madera (codex), cubierta
de yeso la vegetal. Pero, sobre todo,
las más interesantes y d.! . uso más común eran las de cera, conocidas también por los griegos y que se uWizaron
hasta fines del siglo XVIII. Eran de
madera fina u ordinaria, de forma rectangular y con una gran cavidad en el
centro en la cual se vaciaba la cera
amarilla o coloreada de negro. La escritura se ejecutaba con un estilete de
acero, uno de cuyos extremos era redondo y servía para borrar, en tanto
que con el otro, de forma puntiaguda,
se grababa. El manejo más o menos
perfecto del estilete dió origen al calificativo literario "estilo" o modo de
escribir. Tenían también sus ventajas
estas tablillas, pues eran económicas,
se les podía fundir cuantas veces se
deseaba o borrarles la escritura original, lo que no dejaba, a su vez, de tener su inconveniente, pues sucedía en
ocasiones que un buen texto original
quedara sustituido o cubierto por otro
menos valioso.
En conSecuencia, un "libro de cera"
podía estar compuesto por una o varias tabletas unidas en sus esquinas
mediante cordones o por una correa
que pasaba a través de un agujero hecho en el centro, anudándose luego los
extremos. Finalmente, para mayor seguridad, se sellaban. Las tabletas exteriores quedaban lisas, es decir, sin
cera. Dos tabletas solían juntarse mediante dos charnelas de madera que
hacían de pasta. Las placas de cera,
sin embargo, solo se usaban para cosas
poco importantes o corno borrador,
pasándose luego el original corregido
al pergamino y al papiro para textos
más valiosos.
Con el triunfo del cristianismo, en
el siglo IV de nuestra era, se inicia el
gran periodo de la Edad Media que,
como toda época, tuvo sus desaciertos,
pues si bien es verdad que produjo
portentosas creaciones, especialmente
en el dominio del arte, no menos cierto es que, en otros aspectos, significó
un estancamiento y aun un retroceso,
en comparación con civilizaciones anteriores o del lejano Oriente. Quizás el
más extraordinario es que, al par que
significó el primer gran período artístico del libro europeo, fuera también
una época de acentuado analfabetismo.
El conocimiento de la escritura era
verdaderamente excepciona]; aún más,
la mayor parte de la sociedad medioeval tuvo por ella indiferencia, incomPrensión y hasta un sentimiento despectivo. Los grandes señores feudales
amaban más las armas que las letras.
Cuando tenían necesidad de éstas recurrían a escribas de inferior jerarquía social. No faltaron sin embargo,
literatos, de algunos de los cuales se
podría decir que "eran escritores que
no sabían leer y escribir", es decir, tenían que recurrir al dictado o a la lectura oral hecha por el escriba. El mismo Carlomagno aprendió ya grande
estas dos cosas, pero comprendiendo

su trascendencia, comenzó a fomentar
e~cuelas para ello, las que no tuvieron,
srn embargo, mucho éxito.
Una de las causas tremendas de este
atraso se debió a que el libro tenia que
ser todavía manuscrito y no impreso,
?º obstante que la xilografia, (tipo de
imprenta de letra fija, grabada en madera) ya se había conocido en China
desde el siglo X de nuestra era y, en
Europa, desde el siglo XII, aunque sin
reconocérsele aun su trascendencia en
ésta. Los que necesitaban libros tenían
que encargar sus copias a mano o hacerlas ellos mismos, problema que se
agudizaba más entre los estudiantes.
La cultura literaria y religiosa, así
como su expresión plástica, encontró
no obstante, un gran refugio en los mo~
nasterios, donde constituía un aprendizaje al que se dedicaban lugares especiales. Los monjes y, sobre todo
.
.
'
ciertas ordenes, como la de los bene•
diclinos Y, más tarde, desde el siglo
XIV, la de los jeronimianos o "hermanos de Ia pluma" fueron los que se dedicaban a ella siendo casi los Unicos
por lo tanto, que sabían leer y escribir:
San Jerónimo babia establecido el oficio de escriba como una labor grata a
Dios. Con el tiempo llegó a constituir
una industria a la que se dedicaban ya
no solo los citados monjes sino hasta
amanuenses seglares, Durante muchas
horas del día y de la noche, en el silencio de sus celdas iluminadas con velas
los monjes se entregaban a este traba~
jo con una paciencia tesonera, dejando en él su salud y vidas. Generalmente, cuando terminaban de transcribir
un libro, escribían al final del mismo
ciertas frases. En unas, por ejemp1o, el
copista se compara al cansado viajero
que llega a su destino, o constituyen
una súplica para que se conserve el libro, o una amenaza de excomunión · y
hasta de muerte para ~l que lo mutile
o robe, o bien denotan la esperanza de
que, como premio a tan ardua labor,
se le perdonen los pecado$ y obtenga
la gloria.
El material por excelencia que se
empleaba era el pergamino, preparado
muchas veces por los propios monjes
y al que, para darle una presentación
mejor, solía tenírsele de púrpura. La
escritura ejecutada en él podía rasparse, cosa que se acostumbró sobre todo
desde el siglo VII al IX, a fin de poderse utilizar el mismo material para
otra. Procedimientos químicos modernos han podido revelar ejemplares con
dos o más textos superpuestos. El papel propiamente dicho, que inventaron
los chinos hace dos mil años, no fué
conocido por primera vez en Europa
sino en el siglo VIII. Sin embargo, su
ri1anufadura en este continente parece
que no comenzó sino hasta el siglo
XIII, en el que comenzó a desplazar
al pergamino.
Naturalmente, dada la naturaleza de
esta artesania, casi las únicas bibliotecas ricas de entonces eran las monacales, pues, tomo hemos visto, la adquisición de obras era muy costosa. Para
mayor seguridad, los libros que se destinaban al público se encadenaban, a
fin de impedir su robo.
Pero, una vez más, el texto no fué
todo; necesitaba su ilustración, la iluminación, equivalente a "aclarar", lo
que venía a acrecentar el valor del libro, necesidad que ya habian llevado
a una gran consecuencia artística, al
pulsar el mismo problema, ciertos pueblos como el hindú, éhlno, persa, griePasa a la Pág. 11

[

1

Salterio de Enrique IV de Inglaterra. Escenas religiosas.

La...', _~--~Prólogo Y primera ciintica de los cantares del Rey Dn. Alfonso el Sabio

Armas y Letras+ Pág. 7

�El Estilo de la Vida....
Viene de la la. Pág.
que los peninsulares, y una clase baja

Los Avisos que An Traydo a esta Corte, Correos de Alemania, Flandes, Ita-

co." (llr. l'., H. de M., T. 11, pág. 180).
"El transporte oceánico de las mercanc-ias se con:fió exclusivamente a las fl(&gt;tas, que eran dos: una para Nueva Es. paña y otra para Tierra Firme o Perú." Hacían un viaje al año como tam-

en la que entraban indios, mestizos,
negros y toda una gama de castas producto de los cruzamientos de las razas primarias y que se complicaban
tanto que una de ellas tenía el nombre
de "no te entiendo". Así, estaba hirviendo la Nue,·a España con una mul-

lia, Navarra, y otras partes, en este
afio." En cuanto a los caminos, dice

una relación de fines del Siglo XVIII,
"No se ve otra cosa que embarazos pa-

ra transitarlos. Los pedregales, lodaza-

bién la Nao de China entre Manila y

les, barrancos y cuestas son muy fre-

Acapulco. "De España venían vinos,
aguardientes, aceite, tejidos y paños
catalanes. De Inglaterra, Francia y

desde el herMco monje evangelizador,
el gobernante y el letrado, hasta los
hombres de negocios, hacendados, artífices, mineros, trabajadores, pillos y
:wentureros; ésto sin contar los pueblos de indios que se mantenían aisla-

ele algodón, lana y seda, ferretería,

todos estos pobladores por la fabulosa
riqueza de sus minas y tierras productivas y por las oportunidades que ofrecía a todos indistintamente. Era una

gran extensión de tierra fértil que estaba pidiendo manos que la trabajaran
y que recompensaba pródigamente el
menor esfuerzo.

prescribía "que cada cuatro meses se

haga Anatomía (disección) ... y que
cada mes un día se junten los catedráticos con los estudiantes a conferir ...
y darles a entender el uso y conocimiento de los instrumentos" (Br. U.,

tintas clases de ganado y ciudades a
las cuales se redistribuyen mercancías

de casi todo el mundo. Esto debió de
tener por resultado un clima de pros-

H. de M., T. II, pág. 227). Podemos darnos cuenta de cual era la posición res-

peridad material, y satisfacción, muy

pectiva de las distintas ciencias que se
cultivaban en la Nueva España al saber que en 1630 había 129 alumnos en
Retórica, 187 en Artes, 42 en Teología
65 en Cánones, 1O en Derecho Civil y
14 en Medicina en la Universidad de
México. ¡Qué distintos nuestros tiem-

favorable al desarrollo de las artes y
ele las ciencias. Pero esto es insufi-

ciente para pintar la vida de la Nueva

Sin e)Ubargo, esta gran potenciali-,
dad de la tierra mexicana nunca fue

aprovechada totalmente debido, por
una parte a la falta de interés del in-

pos en que apenas sí se pueden reunir

dígena "insensible a los atractivos del
fruto acumulado del trabajo", y por

alumnos para una Facultad de Filosofia y Letras mientras que los de Medicina ya no caben en las aulas 1
La autoridad del gobierno provenía,
en gran parte, de la idea comúnmente
aceptada de que el Rey era el representante de Dios en la tierra y sus mi-

otra al desprecio de la mayoría de los
españoles por los trabajos manuales,
"especialmente agrícolas". (De ésto tenemos dos consecuencias: 1o. que· a

los indios se les tuviera que obl!gar a
trabajar dando lugar a muchos desmanes de parte de los españoles, y 2o. que
hasta la fecha- estas tendencias heredi-

nistros, representantes suyos, de tal

modo que a quien se obedecía al obedecer las disposiciones gubernamentales era a Dios, en la persona del go-

tarias informen el temperamento mexi-

cano con el resultado de que en estos

bierno. Esta misma idea se extendía
a_ todos los superiores, padres, patrones y religiosos, y no obstaba que el
mandato careciera de sentido o que el

momentos estemos importando maíz y

frijol del extranjero.)
Así vemos que la más importante

fuente de riqueza durante la colonia

superior fuera de menor capacidad intelectual; se cumplia con obedecer y
por humildad pues, ¿no se había humillado Dios por nosotros? Es supérfluo ponderar los efectos de semejante
concepto de la autoridad como de origen divino en un pueblo tan universalmente católico como el de la Nueva
España.
Por otra parte, los mismos gober-

fue la minería y que el florecimiento
de la agricultura y de la ganadería es-

tuvo ligado a ella.
A continuación citaré los informes

de José Bravo Ugarte a este respecto:
"Todo el pais fué beneficiado por la
minería: ~l gobierno, con las fuertes
sumas que por ese concepto ingresaban en el erario; la religión, la construcdón, el arte y la beneficencia pública, con las generosas donaciones y
los suntuosos edificios construidos por
los propietarios de minas; y la agricultura y la industria, por el consumo
creciente que éstos hacían de sus productos." (José Bra\'O ("garle, Historia

de México, Tomo II, pág. 176.)
"El gobierno español y la Iglesia se

Srila. Isabel Concepción Fraire

España en el Siglo XVII pues tan pronto pudo háber sucedido en cualquier
otra parte como aquí y en ese siglo como en cualquier otro; lo más que pue-

de hacer es darnos el fondo contra el
cual se destacarán y con el cual se explicarán las expresiones más personales y exclusivas de la Nueva España.

esforzaron a una por crear una industria agrícola y ganadera, floreciente y
rica, cuyos productos alcanzaron en

Acerquémonos pues un ¡ioco más a la
Yicla de los habitantes de la Nueva España en el Siglo XVII.

los últimos años del Siglo XVIII un va-

En primer lugar debemos recordar

lor medio anual, superior al de los mi-

que era el Siglo XVII. y por lo tanto la

neros: 30.000,000 de pesos (Br. U., H.
de M., T. II, pág. 176) pues el de los
mineros era de 23.000,000 de pesos.
Mandaron traer de España muchas
plantas y animales desconocidos en estas tierras y mejorarOn y enriquecieron ]a alimentación. "Los principales
cultivos fueron el del maíz, trigo, frijol, chile, cacao, tabaco y caña de azúcar." (Br. C., H. ele )l., Tomo II, pág.
177).
En cuanto a las industrias, solo diremos aquí que florecieron muy rápi-

damente y que después muchas de ellas
decayeron.

En el Siglo XVII el comercio estaba
restringido "en cuanto a los puertos,
en cuanto a los barcos y en cuanto a
las mercancías . .. En la Península so-

Yida caminaba a un ritmo mucho más

lento. El automóvil y el teléfono no
habían llegado aún para contagiarnos
con esa prisa, l)risa, prisa d'e llegar ...
¿a dónde? ... La vida era, pues, más
tranquila, más lenta, había tiempo para contrmplar el paisaje, para leer un
libro, para hacer una cortesía, para
perder el tiempo. Por la misma razón
se vivía una vida más aislada en la
que los acontecimiento$ mundiales no
repercutían más que como un eco leja-

nantes, considerando que a ellos se ha-

bía encomendado por voluntad divina
el cuidado de sus gobernados, procuraban desempeñar dignamtnte su ministerio, si bien siempre sobraban in-

dividuos ineptos y ambiciosos que venían a destruir la labor benéfica de
sus antecesores. El resultado era un
gobierno paternal, con todas las ventajas y desventajas resultantes.
La política respecto a los indios era
de protección y privilegios muchas
veces contraproducentes por mantener
al indio en una eterna minoría de edad

respecto a los otros pobladores. España consideraba a América bajo dos aspectos, como tierra a ella encomendada para evangelizarla, y como fuente

de riqueza para la corona. De aquí se
pueden deducir los principales rasgos
de la política virreinal.

De la íntima unión de la Iglesia con
el Estado resultó el apoyo mutuo que
facilitó la labor de ambas y acrecentó
su natural poder aunque también mu-

no. Las noticias de España llegaban

chas veces limitó su libertad. La cris-

cuatro veces al año en unos barcos llamados "A,•isos" y algunos sucesos de
importancia se reseñaban en hojas noticieras que aparecian raramente y sin
ninguna periodicidad tales como, en

talización de esta unión son los arzobispos virreyes como Fr. Payo Enrí-

quez de Rivera, a quien Sor Juana dedicó algunas cariñosas y elogiosas poe-

sías y que fue modelo de buen gobier-

1621, la "Verdadera Relación de una

no. De las desavenencias ocasionales

lo Cádiz y Sevilla, y en la Nueva Espa-

máscara que los artífices del Gremio

ña únicamente Veracruz, eran los puer-

¡le Platería de México y devotos del
glo:ioso S. Isidro labrador de Madrid,

son célebres la del Virrey Marqués de
Gelves y el Arzobispo Pérez de la Serna, 1623-1624 en la cual salió vencedor
el Arzobispo gracias al violento y decidido apoyo del pueblo, y, de las con-

tos habilitados para el comercio trasatlántico. Para el del Pacífico estaban
abiertos solamente Manila y Acapul-

lucieron en honor de su gloriosa beatificación." y la "Verdadera Relación De

Armas

y

Letras + Pág. 8

Para el Prof. FR.\Xc1sco :\1. ZERTUCHE.

misioneros transcribiré unos renglones

dos por el Sr. Palafox en 1645, que se

Tenemos, pues, la visión panorámica de un paisaje salpicado de minas,
con grandes extensiones ele tierra en
producción y por la cual pululan dis-

POEMA CONSTEL4DO DE L.4GRIMAS y PENAS

apartadas. De la evangelización nunca
se podrá decir bastante. Para dar una
ligera idea de lo que era la vida de los

\'crsidad de México, "que seguía sin
retraso la corriente europea", forma-

pág. 182.)

tumbres y gobierno.
Y es que la NueYa España atraía a

el descubrimiento de muchas regiones

La Medicina distaba mucho de ser
lo que es hoy como se hace notorio al
leer en las Constituciones de la Uni-

quil, cacao ... México exportaba plata,
grana, azúcar, añil, oro y cacao principalmente" (Br. U., H. de ~l., T. II,

dos y pacíficos con sus propias cos-

parte de las actividades materiales, y

como el número de los viajes y disminuido las relaciones interiores del país.

quincalla y mercería. De China -por
medio de ~lanila- sedas, algodón, cera y loza (porcelanas). Y de Guaya-

IPOlESllA

la educación, el primer impulso a gran

cuentes y en los rios y arroyos de alguna consideración no se halla más. que
un tal cual puente ..." Jo cual debe haber reducido mucho tanto el placer

Holanda -a través de España- telas

titud kaleidoscópica de tipos distintos,

troversias internas de la Iglesia, la del
Obispo Palafox y los Jesuitas (16471653).
La labor de la Iglesia en la Nueva
España fue nada menos que casi toda

del P. Godínez, (citado por Br. U., H.
de ~l., T. II, pág. 159): "Andaban aquellos primeros padres, rotos, despedazados, hambrientos, tristes, cansados,

perseguidos, pasando a nado los ríos
más crecidos, a pie, los montes más ásperos y encumbrados; por los bosques,

valles, riscos y quebradas, faltan do
muchas veces lo necesario para la vida
humana, cargados de achaques, sin
médicos, medicinas, regalos ni amigos." En sus huellas brotaron templos,

escuelas, hospitales y pueblos; a ellos
se debe el conocimiento de la historia
de los indios y de sus idiomas; gracias
a ellos hubo indios artistas y letrados,
latinistas, historiadores y artifices. Todo lo que se pueda decir en contra de
la conquista de la Nueva España enmudece y se anula ante los imponderab1es beneficios de la evangelización.
El sitio de la mujer estaba muy bien
delimitado y era el hogar, lo cual no
impide que las mujeres humildes trabajaran ( como consta en el expediente de la visita del oidor Dr. Andrés
Sánchez de Ocampo, a seis obrajes de
hacer paños en 1660), pero la señorita
del siglo XVII, en tanto esperaba el
matrimonio, se dedicaba a las labores

femeninas y a las artes entendidas como "adornos de la mujer". El que una
mujer se interesase seriainente por las
artes ·o las ciencias era una cosa no
solo inusitada sino casi sacrilega; lo

cual explica el escándalo de algunas
gentes incultas y de aquella prelada
"muy santa y muy cándida" que le

prohibió el estudio a Sor Juana, ante
su ilimitada sed de saber y su atrevimiento al impugnar el sermón del Pa-

dre Vieyra. Esta actitud se perfila claramente en las materias que se enseñaban en los colegios de niñas; "Doctrina cristiana, lectura, escritura, algo
de aritmética, hacer flores artificiales,

labrados, tejidos de lana, algodón, lino y seda, y metales en galones, con
otras cosas propias del sexo", en el Co-

legio de Santa Clara de la capital novo-

•

Para hablar con vosotros, como hablan los á bO1
con su lenguaje de rubias trementinas
r es
c~ando su verde océano de vientos apretados
tiene el cósmico ritmo de un poema
Para hab!a: con voso,lr_os, con la ~~~a y la estrella
no teng? el idw"!a metalzco de los asiros,
el lelurzs!11° _nactilope de las constelaciones,
los corte_JOS insomnes de los asteróides,
la mll;re_Jada ~e las armonías estelares,
el agomco brzl!o de los, espejos solares.
N_o tengo, sino este arbol de mi voz
crecida de palabras, cuya sangre subyugada
desde la raíz _de mis sombras desparramo.
Acaso repita lo que aprendí en sueños uterino
en un topos uran_os -antesala de rojas humedade;apenas un mano¡o de voces desmirriadas
como plantas medrosas de los secos pára'mos
como una lluvia de pájaros hematopéyicos. '
11
Nuestro ~orazón es una espiga musical
cuando el vzento negro cabalga
sobre las montañas en vuelo·
nuestro corazón es la larde que bebe
crepúsculos de sangre.
Con súbita armonía nuestras alas palpan la luz azul
n,uestros dedos florecen su tac.to en vientres sin párpado~.
N ueslro mlfndo es como una· isla bombardeada de Luceros
donde la h1edr&lt;!- amuralla el liquidambar de las horas,
'
Y las constclacwnes caen heridas en las húmedas piedras,
nuestro mundo es com!1 un continente de palabras
'
q_ue emerge de los suenos en un relieve de agua y azucenas.
fingen sus nervaduras el esqueleto de un monstruo flotante'
Ta/ P_arece q1;1e el trópico nos entregara su caudalosa arÚ~ia
sus verl1gos de inmensos brazos verdes
'
sus ané0onas y_ sándalos con fiebre; '
como s1 ~l trópico vaciara la euforia de su vena,
su oscu:1cola flo,:a, el terrible coillmpiar de su fauna,
la ~agza_ recóndita y murmurante de .ms tempestades
el s1lencw morboso de las graves siestas ecuatoriales '
t ¡Y11estra isla es una rúbrica del sol, relampaguear· de plumas
or urando con. sus dardos eléctricos las desgajadas sombras
ll En nuestra isla l~s _ríos son gigantes venas epilépticas;
·
h evfn r o~a_ndo la m11s1ca solemne del ag 11 a recién nacida
as a e1 s1tw rumoro.so y litoral de las arenas.
'
Nuestro mundo lzene la cósmica pictórica del orbe.
¡os clai:osc_uros núrd!cos, el líquen domado por los hieios
os exentricos paisa¡es de los períplos estelares . . .
'

gallega, y "doctrina cristiana, lectura
en impresos y manuscritos, lavar, plan-

char, guisar y hacer todo género de
dulces" en el de Irapuato. (Br. U., H.
de M., T. II, pág. 219). Recordemos que
Sor Juana, al mismo tiempo aprendió
"a leer escribir, contar y todas las menudencias curiosas de labor blanca"

según nos cuenta el P. Calleja, su biógrafo, y que ya en el convento nos la

pintan guisándoles a las enfermas, ha·
ciendo chocolate y cuidando · niñas,
para no dejar de ser al mismo tiempo
que la más docta, la más femenina de
las mujeres.
El testimonio más valido de lo que
fue el espirito de la Nueva España es
su arte, porque allí está, como salió de
sus manos e incapaz de mentir. En el
arte incluyo las artes industriales por•
que, en la Nueva España, el producto
de las manos del artífice era helio Y,
además, la expresión auténtica de su
personalidad.
Cuando llegamos a las Artes Industriales de la Nueva España nos sor•
prende otra vez la diferencia tan vasta
con las nuestras del Siglo XX. Ya los
indios en sus mosaicos de plumas habían demostrado una gran sensibili·
dad artistica y una paciencia y habili·
dad exquisita "para trabajar con fi·
nura y primor, y en casi todos ;sus po--

."

rQs una reducida porción de materia

Pasa a la Pág. 12

cuando se pierde el equilibrio
en una catara~a de frías gra11itaciones,
caemos henchidos de fe sobre la tierra
mientras las ánforas del pecho
'
desangran su esperanza rola.
Pero ~nto_nces, me pregunto, si no tendremos
una c11sp1de de estrellas en los ojos
selvas dormidas en los brazos
'
prisionero ~/ paisaje, y en la ;aíz del hombre
una potencza df nardo.1 que adviene en espíritu
Y en sangre. S1 llevamos puñados de tierra
a nuestro olfato, comprendemos de pronto
nuestro oscuro linaje.
Nuestra profunda arteria se adelgaza
por tener la íntima estatura del barro
el aspecto deleznable del musgo, del g~sano.
· IV
Si pensamos, un estruendo de soles
rt}pta_ sonámbulo' bajo las cabelleras;
s1 sonamos, alas azules nacen a los ojos,
Y el rumor del submundo nos unta en la piel
el esqueleto que construye la sombra.

•

Nuestras noches no saben de la actitud de los relojes
proye~ta'! su cerrada avenida de estrellas
'
al vaczo inmenso donde la voz se pierde·
nuestra vía es ancho río celeste
'
como superficie abierta a impulsos de universo
donde crece el corazón derrotando al vacío.
'
¡Oh génesis del lenguaje estelar!
¡Oh semántica del abismo y la agonía!
Para hablar con vosotros,
hay qlfe ser como las hojas y las plumas;
sacudir fuert_emente _la rama cetrina de la noche
hasta que cmga en tierra una lluvia de sombras
-coágulos amargos que llora el cielo del hombrePara hablar con vosotros
los que tenéis domadas las pupilas
el cuerpo anochecido -volantin de' estrellasHermanos de estas dos manos pesando cada sombra
con el l!bsurdo palanquín del miedo,
es preciso tener algo de astro conjugado
algo de muro florecido, de escarcha ·mali~al
de oscura hiedra.
'
Porque vuestro corazón es la rosa
que bebe crep1ísc11los de sangre,
y nuestro mundo armonioso
crústula amarga de tinieblas ...
José LEON SALDIVAR.

Mensajé a los Poetas del Mundo
Campio CARPIO.

111
A veces me digo las palabras, las tiro como piedras
heladas de la ª1!guslia has!a el fondo de mi alma.
Cuando la vida es la cimera nostálgica y efímera
que desde el sitio romántico del hueso se destaca,
Y como un barco de lizz por la subsangre pasa;
que se yo, acaso solo un poco de ceniza
de los astros muertos
untando de misterio cada lágrima
a nuestras voces lánguidas,
'
a nuestras ácidas nostalgias.
A veces pienso en las muertas mariposas
cuando van cayendo,
con el lirismo de sus alas rotas
y el postrer engaño de su vuelo.
A veces pienso en el mar, sádico poeta triste,
Y me pare~e que el ~spasmo de su piel convexa
es el refle¡o de un licuado y agraz remordimiento
Es tan sencillo contemplar el mar;
·
basta asomar el alma por el hueco de la carne
con lentitud majes/álica de estrella;
traer _la espuma, hacia los ojos,
hundir el corazon en su vientre deforme
como un arado invisible·
alisar con los dedos del poema su· crencha reventada·
es tan sencillo mirar el mar. . .
'
. A veces pien~o en lo familiar de cada hoja;
l1em~la_n las ho¡as como manos verdecidas
-prodiga orquesta de los bosques
11 e llueve la displicencia de SIIS pájaros
asta llenar su epílogo de músicas y muertes.
Pero hay veces, cuando la vida se rompe
como un rubio cristal súbitamente
cuando se tira un alfabeto de astro~ por los ojos,

z

Jóvenes poetas del mundo
forjadores de promesa escriÍa,
mensaje confiado al viento:

la libertad naufraga
en el oceánico desierlb del olvido.
Huye el paisaje de la tiranía
y sollo:a como pena herida
entre vertientes y riscos/

. Escuadrillas milicienas:
grme el dolor en prisiones

con cadalsos adornadas
Y hoglleras en cada esquina

donde al lamento achicharran
La misma entraña de [a noch;

{asilan por las espaldas
Y al grito del cielo enlutado
con bayonetas traspasan/

Poetas, en cuyos cantos

resuena el himno del futuro
con nuevos acentos en la gloria del dia:
en vuestros labios la esperanza

siembra la tierra de oidos,
ara en el tiempo dormido
u con lanzas y broqueles
ideas funde a golpes de martillo/
Conductores de la pa:z
que arrancáis del fondo del tiempo
hombres y soles de auroras:
la tierra se acurruca,

Brigadas líricas del futuro,
de cantos U leyendas estandarte
paz Y sol, divina esencia:
'
nuestra vida cercaron con pirámides

Y en la frialdad oceánica del olvido
llora lo olímpico de la naturaleza
Con l~ angustia, naufragó el arte:
Los s,glos duermen en ergástulost
Poetas, anticipo del tiempo
que aprendisteis el lenguaje simbólico

la noche tiembla

de crepúsculos y cosmogonias

y por cumbres y laderas medrosas
los caiiones muestran sus bocas negras!

Y la gracia del llanto y la chispa
que hacen latir la piedra:
pues que nuestras vidas se confunden

Hombres del mañana augusto,
sembradores de cielos y de estrellas:
con voracidad satánica
rábanos la sangre diluida en oro;

cantemos a los libros y trla auroral

arrasan campos y ciudades,
reducen nuestra vida a polvo
y al alma libre a suplicio

someten para asesinarla!

Armas y Letras + Pág. 9

Saludemos al alba Y a la estrella
al paisaje Y al lucero que se escond~.
Y sea la ofrenda y la gloria sea
para el dolor Y la pena U la angustia
que fallecen todas las madrugadas:
h,raldos de la victoria/

'

�en ímproba y paciente labor de enseYieron grande acogida en Nuevo León
ñar, desoyendo halagadoras proposiy en algunos otros Estados de la Reciones, que varias veces lo llamaron·
pública, Y que sirderon de tex~o escofuera del Profesorado. No adquirió
kr en el Estado 1 por nnrchos anos desr-osición económica envidiable pero sí
rués d e 1903, ampliando Y divulgando
mefitos suficientes e indiscutibles paen fácil y llana explicación, el Sistema
ra que la posteridad lo reconozca enEducativo de 1892 y presentando, con
tre -!os más sobresalientes maestros
erudita claridad, la~ doctrinas Y prinnuevoleoneses que actuaron en el Escipios 1~edagógicos en que aquel se sustado, en las dos primeras décadas del
tentó.
Su phncipal y más propicio campo Siglo XX.
Y aun cuando dedicó ]a mayor y
de acción docente, fue la Escuela NorPlinio D. ORDO¡&lt;¡EZ. mal de Profesoras1 cuya Dirección re- principal parte de sus actividades docibió del propio 1Iaestro lng. Marti- centes a la educación privada, prestó
nez en 1901 y retu,·0 1con general apro- muy importantes servicios también a
Ja oficial, como catedrático del Colepos y montañas del Estado, las que bación del Magisterio nuevoleonés, gio Civil y de las Escuelas Normales
NOMINA BIOGRAFICA
aprovechaba con discreta habilidad, hasta 1914, que abandonó el País, pa- del Estado, h ab i en do desempeñado
para coleccionar ejemplares de la flo- ra radicarse en Laredo, Texas; pero con categoría de Prefecto y Secretario
PERIODO CONTEMPORANEO:
ra y la fauna regional, con las que en- enseñó tambifn en la Normal de Pro- también, en estas últimas. Fué el pri1892-1933
riqufció el Museo de Historia Natural fesores1 en la que actuó como Secretamer Director fundador de la actual
del propio Colegio Civil. Sobre Botá- rio del Maestro Peña y en diversos Escue!a Secundaria Númei-o. 1, estableBENEFAC'fORES Y MAESTROS
1.Ianteles
particulares
de
Enseñanza
Senica escribió un correcto y casi comcida en Monterrey en 1933, que esta
Profesor D. Emilio Rodrigue::-Ori- pleto Catálogo de la Flora local, au- cundaria y Comercial.
enseñanza
se independizó del Colegio
Alfernó · en las Letras y en el Perioginario de Cadereyta Jiménez, N. L., mentando el que dejara inconcluso el
Civil
del
Estado.
Participó, en repredismo, -produciendo artículos de fondo
donde cursó toda su educación prima- sabio Dr. D. José Eleuterio González,
se'n tación de las 'escuelas particulares
editorial
y
de
muy
apreciable
obra
liria. Se matriculó alumno de la Escue- trabajo muy iat:orioso, que pudo reateraria, actuando como redactor y di- de Monterrey, en el Comité Organizala Normal en 1883 y obtuvo su titulo lizar, con el auxilio de algunos de sus
rector de las Revistas Literarias publi- dor de la Universidad -de Nuevo León
en 1886; pero amplió sus estudios nor- discípulos ,aficionados a la Botánica,
cadas en Monterrey en la primera dé- y en la Comisión que dictaminó y formalistas en la E&amp;cuela Nacional de costeado por el erario del Estado y que
cada del siglo XX; pero su extraordi- ~rnló el primer Plan de Estudios de la
Maestros establecida en México1 el año la\,n entablemente después de. terminanaria vocación docente lo ·inclinó de nueva Educación Secundaria, declarade 1887, de la que fue uno de sus alum- do y entregado al Gobierno, quedó sin
da y establecida con exclusividad, panos fundadores 1 pensionado por el Go- publicarse, tal vez perdido o en poder preferencia al genero didácticoi soste- ra dirigir ·1a educación del adolescenniendo por más de un lustro, su notabierno de Nuevo León, juntt).mente con de algún impúdico empleado de la Seble y bien escrito Periódico Pedagógi- te v con caracteres orgánicos y admicretaria
General
del
mismo
Gobierno;
el Prof. D. Aristeo González.
co Quincenal, en el que publicó un nisÍrativos de enseñanza común y de
Regresó a Monterrey en 1891, con el q_ue se lo guardó, privan do así a la
sustancioso
material educativo, de su cultura general obligatoria. A su muerhonor de haber sido discípulo distin- cultura científica nuevoleonesa de un
exclusiya redacción 1 pOrque asumió to- te, ocurrida en 19401 sus compañeros
guido del gran Maestro mexicano D. tan valioso documento·.
En 1912, substituyó al Benemérito das las funciones editoriales, prescin- le tributaron los honores fúnebres meIgnacio Altamirano y miembro de la
recidos y sus colaboradores y últimos
primera generación de Profesores titu- Maestro D. Serafin Peña, en la Direc- diendo de la copia y de la colabora- socios, hicieron perdurar su memoria
ción,
para
referir
el
contenido
de
su
lados en aquella brillante ':{ prestigia- ción de la Escuela Normal de Profesoponiendo el nombre de "Macario Péda Escuela Normal. Desde luego, en- res del Estado, cargo que en 1914 insustítuible Revista Pedagógica, ex- rezn al colegio, que en su vida llevó el
tró a cooperar con su Maestro anterior abandonó para exiliarse a Estados Uni- presamente a la materia did3.ctica de del Dr. Pedro Noriega, distinguido proel Ing. D. Miguel F. Martinez, en la dos, radicándose en Victorfa, Texas, la Enseñanza Intuitiva y a los comen- fesionista que por varios años dirigió
Reforma Escolar de 1892, haciéndose en donde siguió laborando en la edu- tarios y exposición de su personal con- el Co 1.egie Civil del Estado.
cargo de la formación y preparación - cación primaria de hijos de mexicanos cepto e ideación pedagógica.
Lic. D. Pedro Benítez Lea/:-Fué
El Maestro Livas, con el Maestro D.
d~l Magisterio Normalista de esta Re- residentes y con{o catedrático de Esun
positivo benefactor del Colegio CiEmilio
Rodríguez,
cierran.
el
.magnífiforma, tomando bajo su directa res- pañol, en una Escuela Secundaria norvil del Estarlo, no en el sentid.o del doco
rectángulo
de
la
Reforma
Escolar
ponsabilidad las Cátedras de · Pedago- teamericana de la localidad.
nante de numerario o de valores mateDe redreso en Monterreyi por el afio de 1892, con los Maestros Martínez y
gía y Metodología.
riales para el impulso y sostenimiento
Peña
en
10s
lados
de
mayor
dimensión.
Pero en 1894 se retiró del serv1c10 de 19Í8, continuó ejerciendo en la Sede la enseñanza; sino en el de encauLivas
falleció
prematuramente,
en
pleoficial v fundó en Monterrey, al fren- gunda Enseiiahza, dando c3.tedrK de
zador y reorganizador del orden y la
te del ·distinguido grupo de jóvenes Ciencias Naturales, Ipglés, Español y no vigor mental y en el exilio, el año marcha regular del plantel, muy seriamaestros: Abe! José Ayala, Mariano de Matemáticas, en varios colegios parti- de 1913, y cinco años después desu la- mente desorganizados por el largo peculares de la ciudad; reanud3.ndolas mentable deceso, sus restos mortales
]a Garza 1 Herminio Ayala y José G.
riodo anárquico iniciado desde 1913,
García, el famoso "Colegio Bolívar", también en el Colegio Civil. En 1921, fueron trasladados a onterrey r reci- en que éste venía debatiéndose.
que por algunos años, fue el primero se hizo cargo de la Dirección General bidos ror el Magisterio del Estado, con
Originario de Linares, N. L., hizo
v más sobresaliente instituto particu- de Instrucción Primaria de Nuevo todos los honores correspondientes al sus estudios preparatorios y profesiomentor
de
sólido
y
bien
ganado
presiar, representativo en el Estado, del León, la que desempeñó hasta 1925, al
nales en Monterrey y los amplió y perMétodo Intuitivo Simultáneo de Pesta- mismo tiempo que algunas cátedras en tigio en la obra educativa nuevoleo- feccionó durante estancias temporales
nesa.
las
Escuelas
Normales,
en
Cuya
·
funlozzi, rregonado por la Reforma EscoProf. D. Macario Nrez:-Se tituló de práctica y estudio, fuera del Estado.
lar de 1892, bajo el título de Escuela ción Je tocó presidir el Cuarto CongreSe dedicó con justa conciencia de su
so Pedagógico Nacional, celebrado en Profesor de Instrucción Primaria en
Moderna.
misión profesional a la Jurisprudencia
la
Escuela
Normal
del
Estado,
en
1900.
Durante este fructuoso período esco- Monterrey el año anterior 1 electo por
civil 1 que ejerció en el Estado, con tal
Ejerció
i:rincipalmente
en
el
campo
lar de difusión · educativa moderna, unanimidad.
Habiéndose retirado otra vez del ser- privado, con la muy justa aspiración integridad y discreción, que le valió
editó y redactó con sus compañeros
la estimación y confianza del General
"La Revista de Pedagogía Moderna", vicio oficial y tanlhién de la Docencia, de laborar con relativa independencia
D. Bernardo Reyes, de quien .fué gran
de
iniciativa
y
criterio,
en
el
que
adórgano de su colegio y genuino intér- aceptó la Dirección del Departamento
amigo y distinguido colaborador, en su
quirió
gran
prestigio
de
organizador
y
de
Educación
y
Cultura
de
los
Obreros
prete de las ideas didácticas y de los
larga administración política y cultuprincipios pedagógicos, que facilitaron de la Cervecería' Cuauhtémoc, la que de maestro culto y competente.
ral.
Fué
iniciador
y
fundador
de
cuatro
después, el arraigo del concepto d_e la sirvió por varios años, dictando conPor algunos años fué Diputado al H.
colegios
particulares
de
renombre
y
escuela activa y deínocrática de nues- ferencias y organizando festivales culCongre.so de Nuevo León, en donde acde
amplia
jurisdicción
cultural;
que
se
turales
y
la
publicación
de
una
re'\'ista
tros días. En este periódico dejó estuó entre los Legisladores de la Reforcritos artículos doctrinales y cientifi- . órgano de la Sociedad Mutualista y llamaron: HJuárezu, "Justo Sierra" y
ma Escolar de 1892 y cuando el Gene"Pedro
Noriega",
en
Mon,terrey
y
el
escos1 y sostuvo algunas interesantes po- Cultural integrada por los mismos
ral
Reyes dejó el Gobierno para ir a
tablecido
en
la
ciudad
de
Linaresi
N.
lémicas con maestros de la Repllblica, obreros; pero habiendo enfermado seocupar
la Secretaria de Guerra en el
L.,
en
1904,
después
de
haber
laborariamente,
hasta
interrumpir
sus
labosobre el sistema escolar y la Didáctica
Ministerio
del Gral. Diaz, el Lic. Benído
como
profesor
del
famoso
Colegio
res,
las
renunció
definitivamente,
no
de la Escuela Moderna, denominada
tez
lo
sustituyó
en el Gobierno del Essin que la institución continuara pa- "Porfirio Diaz", fundado por el tllmror nosotros Escuela Nuevoleonesa.
tado,
basta
concluir
el periodo consti·
bién
profesor
normalista
nuevoleonés,
Desde 1900, hasta un poco antes de gándole su sueldo hasta su muerte:
tucional.
D.
Jesús
A.
Rojas.
En
todas
estas
funProfesor
D.
Pablo
Livas:-El
Benjasu muerte, sucedida en 1939, se dediMuy conocido como hábil jurisconcó exclusi varnente a la enseñanza Se- mín de los Maestros completos del Pe- daciones el maestro Pérez, actuó adecundaria y Preparatoria, inici3.ndola ríodo Contemror3.neo y producto muy más, como Director Técnico y Ejecuti- sulto y bonorabilísimo Abogado del
en el Colegio Civil del Estado, en cu- distinguido de la Escuela Moderna Nue- vo, contando siempre con la colabora- Foro nuevoleonés, fungió como Apodeyas alllas actuó como catedrático de vo leonesa. Aparece en el medio educa- ción de personal selecto y escogido en- rado Jurídico de algunas razones sodiversas asignaturas, figurando des- tivo local, por el año de 1897, que ob- tre los jóvenes maestros normalistas ti- ciales mercantiles, entre ellas de la
pués en el personal directivo 1 como . tuvo su titulo en la Escuela Normal del tulados, con mejores notas de califica- Compañía de Tranvías, Luz y Fuerza
Prefecto 1 Secretario y Director Interi- Estado, en la que desde Juego, se des- ción docénte, y en casi todos los casos, Motriz de Monterrey, cargo que desemno; dando así instrucción sucesiva a tacó como un auténtico Maestro, de ex- en calidad de Socios Cooperadores y ¡:eñó hasta su muerte.El año de 1926, el Gobierdo Consti·
muchas generaciones de jóvenes, aho- traordinarias dates didácticas, que · sujetos a su directa atención didáctica.
En todos estos colegios, además de tucional del Lic. D. Aarón Sáenz, lo
ra representativos de todas las profe- perfeccionó y especializó en la cátesiones liberales de Nuevo León, que lo dra de Pedagogía y Metodología Gene- la Enseñanza Primaria se impartió la designó Director del Colegio Civil del
recuerdan con cariño, como maestro ral y Aplicada de la misma Escuela Comercial y la de Matéri¡,s Especiales Estado, correspondiéndole poner en
Normal y en la práctica profesional, de Secundaria y Preparatoria. El maes- vigor la nueva Ley Orgánica Reglade amplio y valioso sentido docente.
Especializó con éxito notorioi en la y después en la prensa y en los valio- tro Pérez fué dinámico, modesto y ac- mentaria de la Enseñanza Preparatoenseñanza de las Ciencias Naturales, sos libros de texto que escribió para cesible; no claudicó en ningun mo- ria, expedida en 1927 y en cuyo proprincipalmente en Botánica y Zoolo- niños y maestros, emulando y aun su- mento de su vida magisterial y se en- grama trabajó con afanoso empeño Y
gía, popularizando entre los estudian- perando a sus propios maestros1 profe- tregó por entero a la educación de la
tes, las excursiones ·a los bosques, cam- sores Martínez y Peña; libros que tu- juventud, hasta sucumbir con honor,
Pasa a la Pág. 12

Precursores, Benefactores y
Maestros de la Enseñanza
Uni\/ersitaria en Nue\/o León

·Armas y Letras + Pág. 10

Historia Hrtística....
l'iene de la Pág. 7
go, romano y árabe. El escriba religioso o profano se encargaba muchas veces de ello, o bien "iluminadores" es¡;eciaJes, habiendo dado ambas categorías verdaderos maestros en el dibujo
y la pintura, campo infinito en el que
rod.a hacerse y se hizo mucho 1 desde
co!~iar o inspirarse en pintores famosos de los llamados "primitivos", hasta el de creaciones propias de ilimitada fantasia.

mano, en tantd que el texto era impresoi o, cuando menos, el dibujo se imprimía, siendo luego coloreado por el
maestro iJuminador. Precisamente la
técnica que en grabado se conoce como "a la arena o camafeo" tenía por
objeoto imitar a colores, mediante un
procedimiento netamente mecánico, los
moti vos a que nos referimos. Es curioso el_hecho de que la imprenta, en su
principio1 encontró serios opositores,
muy en particular entre los escribas e
ilustradores cuyos intereses afectaba.
Com:.lenlento del libro es su encuadernación que, como otras manifestaciones artisticas, derivó de la necesidad de conservar la obra. Ella viene a
ser como el marco .del texto con el que debe ir muy de acuerdo. Hemos visto
sus antecedentes en ciertos pueblos antiguosi hasta llegar a los romanos,- en
los que la cubierta se ajusta a la forma
cuadrada del "códice'1. Pero •SU gran
valor estftico no comienza sino en e]
período bizantino, a partir del siglo
IV de nuestra era, siguiendo desde entonces, hasta el presente, la evolución
de los estilos, teniendo, al mismo tiemP01 variedades locales y sus grandes
maestros, sobre todo cuando todavía
era una artesanía manual pura, maestros que muchas veces eran los propios monjes.

Las ilustraciones o uminiados11 consistían regularmente en hermosísimas
capitulares, flores, cardos, blasones,
animales heráldicos o quiméricos, viñetas, monograrnas 1 motivos geómétricos o arquitectónicos, y una iconografía de riquísima minuciosidad, estilizada o realista. La disposición de la
may·oría de estos ornatos era a cual
más caprichosa. Especialmente las capitulares pueden abarcar casi toda la
página, relegando a segundo término
o reduciendo al mínimo el texto o invadir parcialmente las márgenes o entremezclarse al texto. Las márgenes en
blanco 1 es decir, desprovistas de ornam""entación1 no comienzan a usarse propiamente sino en la centuria XV. A
ello se suma el equilibrio de los coloPara su realización artística se han
r~s desleídos en agua o goma, de to- . · venido poniendo a contribución varios
nalidades cálidas o atemperadas, pero procedimientos que llegan a alcanzar
siempre con gran delicadeza y con virtuosismos extraordinarios, como ]a
predominio del azul, rojo, "minio" o metalurgia, orfebrería, pintura, curtibcrmellón 1 violeta 1 púrpura, verde y duria1 escultura y textilería, cuyos materialesi a la Yez 1 pueden consistir en
dorado.
madera, diversas calidades de cuero
A la propia escritura se la obligó a repujado, liso o cincelado, oro, plata,
veces a seguir también un carácter de- cobre y fierro en variadas técnicas,
corati,·01 haciéndola en diversos colo- pergmninoi terciopelo, brocado, moares, disponiéndola en fragmentos de ré, Yitela, seda, piedras preciosas o sevariada disposición, viniendo a cons- rnifinas, esmaltes1 camafeos1· marfil,
tituir, en ocasiones, el marco de la finamente labrado, se usó desde el período romano hasta el siglo XI. El marilustración.
fil en placas enmarcadas con metales
De acuerdo con la mentalidad me- finos y con un extraordinario enriqued,ioeval1 los libros de este periodo eran cimiento de piedras preciosas abarcó
en su mayoría religiosos, siendo1 por principalmente los siglos XI y XII. El
lo tanto, los que se prestaban general- oro, plata y siempre piedreria fina, del
mente a mayor riqueza ornamental1 co- siglo XII al XIV.
mo los Evangeliarios, Salterios, Devocionarios, Misales, Libros de Coro, LiPara una eonservación más segura
bros de Horas 1 Biblias y otros 'más de de csta.s encuadernaciones que, sobre
gran iml!ortancia litúrgica. Esto nos todo en los periodos }!edioeval y Reindica, pues, que también el libro pro- nacimiento, llegan a constituir verdafano o semiprofano podía ser de alta deros tesoros, ejemplares maestros de
calidad estética, especialmente los de museo, se recurre también a las conCaballería, Historia y Literatura Clá- tratapas y a las cajas a manera de lisica o de la época, los que1 además, bro, con su lomo figurado y titulo, lo
constituyen inapreciables documentos que no es óbice para que tengan 1 iguaJpara estudiar las costumbres medio- menteJ aunque en menor grado, su resevales.
pectiva ornamentación. Hasta el siglo
XVI el titulo se ponía en el corte suEl libro manuscrito de la Edad Me- perior, debiéndose al famoso bibliófilo
dia, como todas las artes ele entonces, Juan Grolier, a partir de ese mismo sisiguió los estilos cronológicos consi- glol la invención de poner el títlllo en
guientes: el Bizantino, el Románico, el lomo.
Gótico y parte de] Renacimiento, a los
que se sumaron otras influencias espeDe variedad suma son también los
ciales, como la clásica, goda y visigo~ moth·os ornamentales o simbólicos,
da y 1 en España, la mudéjar y mozára- profanos o religiosos, c¡ue mediante los
be, de raigambre arábiga. Pero d€ to- citados medios, realzru1 aún más el vados ellos el más atractivo fué el Gótico, lor de ]as encuadernaciones, como reel de plena madurez medioeval, que cuadros, florones, clavos, embutidos,
originara el término "escritura mona- taraceasi blasonesi. retratos, iconogracal o gótica" y en el que, como en otras fías, encajes, viñetas 1escenas, animales
ramas del arte, se impuso el ritmo afi- nalurales o quimfricos, combinaciones
ligranado de la arquitectura ojival, geomttricas, etc., que indistintamepte
siendo1 en suma, el periodo de oro que recubren las guardas, lomos, cantos1
abarca desde el siglo XIII a principios cierres, contracantos, 3.ngulos1 en suma, toc!o Jo que constituye fa llamada
del XV.
"física de] libro". Aunque la riqueza
Tan apreciados llegaron a ser estos ornamental no es indispensable, la enJibros. que aun en los primeros tiem- cuadrcnación puede y debe ser siempos de la imprenta de letra movible, pre elegante. Texto, escritura caligráen el siglo XV, el público requirió que fica o impresa 1 ilustración manual o
las obras impresas recordaran las ma- estampada y encuadernación son, en
nuscritas, incluso las ilustraciones, 1o resumen, los constituyentes que hacen
que suscitó una curiosa transición en- del libro no solo el más grande vehícutre ambos procedimientos, especial- lo que se ha logrado en la cultura sino
mente en lo que se refiere a las capitu- una de las más interesantes manifestalares e ilustraciones que se hacían a ciones plástic'as.

Profeso res Extraordinarios de la
Escuela de Verano en 1952
RODOLFO CSIGLI
Nacido en México, D. F., el 1i de nodembre ele 1905.
ESTUDIOS ESPECIALIZADOS:
Escuela Popular de Música y Declamación ele México 1 1923.
Lscuela de Teatro de la Cnh·ersidad
de Yale, New Haven, Conn.1 E. U. A.,
1935-36 (Beca de la Fundación Rockef eller).

Ensayo de un Crimen . Novela. Editora :-iacional. México, 1944.
La Familia Cena en Casa. Comedia
en tres actos. Cuadernos de El Hijo
Pródigo. )léxico, 1945.
.
La Crítica de _la )lujer no hace Milagros. Letras de México. 1940.
Otra Primavera. Pieza en t.r~s actos.
Sociedad General de Autores de. México, 1947.
Vacaciones. Comedia en un acto. Revista de América. México, Junio 1948.
La Ultima Puerta. Farsa para hacer.
Re\'ista Hoy. 1948.

PUESTOS CONEXOS:
Cátedra de Historia del Teatro en
México. Facultad de la Escuela de Verano;Méi&lt;ico, D. F., des~e 1932.
OBRAS REPRESENTADAS:
Director del Teatro Radiofónico de
Estado de Secreto. Comedia ImpolíJa Secretaría de Educación Pública, tica en tres actos. Cia. de Fernando SoMexico, D. F., 1933-34.
ler. Teatros de Guadalajara y Mérida,
Jefe de la Sección de Teatro del De- 1936.
partamento de Bellas Artes 1 )léxico,
:Medio Tono. Cometlia en tres actos.
D. F., 1938-39.
Cia. ·de Maria Teresa Montoya. Palacio
Catedra de Análisis y compos1c10n de Bellas Art~s. México, 1937.
Dramáticas. Facultad de Filosofía y
Suefio de Día. Pieza en un aCto. TeaLetras, México, D. F., desde 1947.
tro Radiofónico de la Secretaría de
Cátedra de Historia del Teatro Uni- Educación Pública, dirigido por Arversal, Facultad de Filosofía y Letras, mando dé )!aria y Campos, 1939.
México, D. F., desde 1948.
·
La ~lujer no hace Milagros. Comedia
Cronista de Teatros en .1a revista en tres actos. Cía. Hermanas Blanch.
Imagen (1933); en Noticias Gráficas México, 1939.
(1938); en Hoy, (1943), en el diario
Vacaciones. Comedia en un acto.
Excelsior Temporada del Teatro Ame- Teatro de Medianoche (Rex), México
ricano, 1947.
(y teatros de provincia), 1940.
Director de los Cursos de Teatro de .
La Familia Cena en Casa. Comedia
la Universidad Nacional (1937).
en tres actos. Cia. Carlos Lavergne,
Teatro Ideal, México, 1943. (Tercer
ACTl\'IDADES CONEXAS:
premio en un concurso).
Compañia de Julio Taboada y EmiOtra Primavera. Cia. Teatro de Mélia R. del Castillo, Teatro Colón, Mé- xico, Teatro Virginia Fábregas. Méxixico, D. F. (1947); Compañia de Al- co, 1945. (En provincias, por Virginia
fredo Gómez de la Vega, Teatro Fábre- Fabregas).
gas, México, D. F. (1934), como actor.
Teatro del Patronato, La Habana;
Com.o Director: El Candelero, de Al- Cuba, 19n.
fredo de illusset, temporada del DeCorona de Sombra. Teatro del Nuepartamento de Bellas Artes en el· Tea- vo )Iundoi Teatro Arbeu, Mé:Xico, 1947;
tro Hidalgo (1933-); Biografía, de S. N. Thfatre-Résidcnce1 Bruselas, . Bélgica,.
Behrman 1 temporada del Dej)artamen- 1948; Teatro Nacional, Amberes Bélgi1
to de Bellas Artes en el Teatro Hidalgo ca, 1948 (en Flamenco).
(1938); Don Domingo de don Bias, de
El Gesticulador, pieza · en tres actos,.
Juan Ruiz de AlarcóQ, Palacio de Be- Cia. de Alfredo Gómez de la Vega, Pallas Artes (1939); Teatro de Mediano- lacio de Bellas Artes y Teatro V. Fáche, Teatro Rex y r,rovincias, (1940); bregas, México 1 1947.
Teatro de Hepertorio: Corona de Som1ledio Tono. Cia. Dramática Mexicabra, en el Teatro Arbeu, México (1947). na i de Luis G. Basurto, Jr., en Zaragoza, Es:,aña, 1948; y en Madrid, 1949.
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México en el Teatro. Imprenta Mun- TRADCCCIONES REPHESENTADAS:
dial, México. 1932.
Teatro Radiofónico de la Secretaria
Ca111inos del Teatro en llléxico. Pró- de Educación Pública: (1933-34).
logo a la Bibliografía del Teatro en
Teatro Radiofónico de Tristán Ber.MéXico, de Francisco Monterde. Secre- nard.
taría de Relaciones Exteriores, )léxico,
¡Fuego! (The Roof) - de John Gals1933.
worthy.
·
Conversación Desesperada, poemas .
Las Preciosas Ridículas. Moliere.
Cuadernos de México Nuevo. )Ifxico,
Fedra, de Jean Racine.
1938.
Don Juan o el Festín de Piedra, MoMedio Tono. Comedia en tres actos. liere.
Editorial Dialéctica. México, 1937.
El Cid, Corneille.
Intinerario del autor dramático. La
Zaíra, Voltaire.
Casa de Esraña en ~léxico, 1940; CoEl Oso, A. Chéjov.
rona de Sombra, pieza antihistórica en
El Candelero, Alfred de Musset.
tres actos. Cuadernos Americanos, MéAntes del Desayuno, E. O'Neill.
xico, 1943 (Primera edición).
Anatol, Arturo Schnitzler.
Seguida ror Dos Conversaciones con
George Bernard Shaw. Cuadernos AmeTEATRO VISIBLE:
ricanos. México, 1947. (Segunda ediFl Admirable Crichton, J. M. Barrie.
ción).
,
1982.
Crown of Shadows - an antihistoriBiografía, S. N. Behrman, 1938.
ral play in three acts. Allen Wingate,
Belleza, Jacques Deval, 1940.
Londo_n, t947.
Anatol, A. Schnitzler, 1940.
Couronne d'Ombre - Piece antihistorique en trois actés - A l'Enseigne du
TRADUCCIONES INEDITAS
Chat qui Peche - Gand, Belgique, 1948.
(Las más im~ortantes)
El Gesticulador. Pieza en tres actos.
Winterset. Maxwell Anderson.
Revist~ El Hijo Pródigo, Nos. 1 a 3.
La Gaviota. Antón Chéjov.
México, 1943.
Margen de Error. Ciare Boothe.
Pieza para Demagogos1 en tre" acEl Burgués Gentilhombre. Moliere.
tos. Ediciones Letras de México, ·1944.
Editorial STYLO, México, 1947.
Pasa a la Pág. 12

Armas y Letras + Pág. 11

�Precursores ••..
Viene de la Pág. 10

con su calidad de presidente electo,
por mayoría absoluta de los miembros
integrantes, del Comité Organizador
de la Universidad de Nuevo León, en
1933, con cuyo carácter participó directamente en la formación y discusión de Planes de Estudios y Programas y en la redacción de las Leyes y
Reglamentos que dieron forma legal a
la cHada Lniversidad.

con muy buenos resultadosi para encauzar y disciplinar, a base de rectitud
y prudentes medidas de orden, la marcha regular del plantel, un tanto alterada por administraciones anteriores,
demasiado complaciente_s en la ejecución de las disposiciones reglame·n tarias respectivas.
Desde luego, puso gran atención en
la vigilancia técnica y _disciplinaria del
Colegio, tratando con acuciosidad y
Viene de la Pág. 8
método, cada ramo de la organización
escolar, empezando por exigir el cumplimiento exacto del nuevo Reglamen- (M. Romero de Terreros, Las Artes Into en vigor, previamente meditado, y dustriales en la Nueva España, p3.g.
por derogar todas las prácticas que 10). Estas cualidades indígenas, unihalló contrarias al plan de trabajo y das a los conocimientos españoles, damoralidad que estimó debían normar rian por resultado una .maravillosa floración que adornaría todos los aspecla marcha del instituto.
Luego se ocupó del Programa de Es- tos de la vida colonial. No es comtudios, procediendo a formular cuida- prensible semejante fenómeno sino codosamente el de cada asignatura, pre- mo la expresión de un amor desborvias las correspondientes deliberacio- dante, de una abundancia espiritual
nes con cada uno de los catedráticos y cuyas energías convertidas en trabajo
con la Junta Directiva del mismo Co- vuelven todo lo que toca la mano del
legio. Esta labor le permitió compene- hombre en belleza. El obrero da lodo
trarse de la extensión, métodos y re- lo que tiene sin detenerse a pensar si
cursos disciplinarios que hasta enton- la moneda con que le pagan alcarria a
ces se habían seguido en el desarrollo recompensarlo. Hay un contacto íntide la enseñanza y de la calidad de los mo y directo entre la materia y-el arestudios, y además formarse juicio de tífice cuyo resultado ninguna máquina
la competencia y aptitud del personal, podrá igualar. Asi vemos que todo Jo
para proceder a su sustitución selecti- que rodeaba al hombre, desde sus igleva; lo que verificó con elogiable cal- sias y residencias, sillas carruajes, y
ma y acierto, hasta eliminar todos los vajilla~, las espuelas y clavos y hasta
elementos que consideró indeseables o el repostero con que protegíap sus baúq:ue no correspondían a los intereses les del polvo y de la lluvia cuando
• iban de viaje, se recubría en toda su
del plantel.
En este trabajo colaboraron con el superficie de tallado, dorado, bordado,
Lic. Benitez, el Ing. Beltrán, el Lic. Ma- 0mbutido y pintura.
La organización en gremios de los
cedonio Tamez y los Profesores D. Jesús Colunga y D. Germán Almaraz, Se- obreros protegió a sus miembros y
cretario y Prefecto respectivamente manturn muy alta la calidad de los
del Colegio, de quienes tomó opinión productos. "N adíe podia abrir un tay aprovechó su experiencia, sobre to- ller sin haber probado antes su sufido para la elaboración del Proyecto de ciencia en el oficio, ante un tribunal
Reglamento General que había de pre- de competentes maestros. Efectuábansentar a la aprobación del Ejecutivo se estos l'Xámenes en un taller y eran
del Estadó, para que éste, en uso de teóricos a la vez que prácticos ... Era
sus facultades constitucionales, lo ex• misión especial de éste, (el veedor),
pidiera y Je diera la fuerza de Ley Or- visitar los talleres, examinar las mategánica interna del regimen programá• rias primas y los articulas fabricados,
evitar las falsificaciones y denunciar
tico y disciplinario correspondientes.
El Lic. Benitez Leal, con exacta com- las faltas cometidas, para que el cuerprensión de su responsabilidad y su po edilicio impusiera las penas consicaracterística circunspección, usando guientes." (l\{. Romero de Terreros, Las
de procedimientos y recursos persua- Artes Industriales en la Nueva Espasivos, sin provocar resistencias, ni le- ña, pág. 11).'
Como características generales de
sionar intereses, en poco tiempo logró
establecer todas las modificaciones que las artes industriales podemos dar la
la enseñanza Preparatoria requeria, de perfección en los detalles, la profusión
acuerdo con el espíritu general de la en el adorno, la riqueza y la abundanReforma Eseolar de 1927, que el Go- cia. Los modelos eran españoles pero
bierno del Lic. Sáenz se propuso en el el artífice indio "sin equivocar dimensiones ni variar las líneas directrices,
Estado.
La obra del Lic. Benítez Leal, no fue ponía sin embargo un gesto nuevo, un
la del docente que se dirige a sus alum- matiz imprevisto" que le daba a la obra
nos, porque no tuvo a su cargo ningu- un carácter plenamente mexicano. Fue
na materia de enseñanza; sino la del en lo destinado al culto en que-m;\s se
organizador y director, que sugiere y d!rrochó la riqueza y el trabajo, como
discute sobre el trabajo diario del lo atestiguan nuestras bellísimas igleQ1aestro y sus alumnos, después ti.e ha- sias churriguerescas en las que no enberlos visitado en las propias aulas de cuentra la vista un lugar vacío ni pueclase; pues el Lic. Benítez Leal esta- de descansar en un solo objeto por las
bleció la estimulante y saludable prác- continuas llamadas a su atención que
tica de estar presente en las c3.tedras le hacen tantos colores y formas. Comdel profesorado del Colegio, dándose piten el tallado, la imaginería, la pintiempo para asistir a todas, por lo me- tura, el bordado, el dorado, todos los
nos una vez al mes. Su labor fué la del recursos que se conocían, todas las lipaciente pero enérgico vigilante, que mosnas de los fieles, toda la paciencia
en ningún momento descuida sus de- de los artific~, para adornar la casa
beres y que gusta de que cada quien de Dios. Esta superabundancia trqpicumpla estrictamente con los suyos; cal y minuciosa de belleza es exprepor lo que el mérito orgánica, aumen- sión genuina del espirítu mexicano.
to de labores instructivas y eficaces y
El ambiente literario era el gongola elevación de nivel moral, que por rismo y el conceptismo. Esto puede
este tiempo alcanzó el Colegio Civil del ser una ventaja o una desventaja seEstado, correspondió al acierto direc- gún cada gusto particular. Para Frantivo de este benefactor de la educación cisco Pimentel y muchos otros será un
contagio funesto del que nadie- se esPreparatoria del Estado.
El Lic. Benitez Leal dejó la Direc- capa y que Jo llena todo de oscuridad
eión del Colegio en 1934, coronando y malabarismos. Para el pensamiento
sll labor pro educación universitaria, moderno del doctor Alfonso Méndez

El Estilo de la Vida....

Planearle será una expresión válida de fundamental, de lineas firmes y bellas
su tiempo, una búsqueda de caminos c¡ue sustenta Y da vida y corre com~
nuevos y más. altos para la poesía .. Lo savia a través de todo el conjunto,
cierto es que Góngora ha sido reivin- religión católica, la devoción colidia..
dicado permanentemente, que "apare- na, la convicción no discutida de que
ce su verbo luminoso como estrella lo más importante para el hombre era
perdida en lo hondo de la noche, co- la salvación de su almaJ que si bien no
mo metal insomne en las entrañas de hizo santos a todos lo·s novohispanos
la tierra ..." (Luis Cernuda en Como del Siglo XVII, salvó a México de ser
Quien Espera el Alba, pag. 27) Y que, una mera empresa mercantil, le dió a
si bien somos todavía libres de gustar su arte una esperanza y a Sor Juana
de él o no, no podemos ya decir que su ma)'Or grandeza.
no valió como poeta.
"Caritas facit omnia".
Casi toda la literatura era gongorina o conceptista, es decir, se valía de
BIBLIOGRAFIA
latinismos, alusiones mitológicas, cir- 1.- 0bras completas de Sor Juana Inés de la
cunloquios, juegos de palabras y de
Cruz . Tomo I, Biblioteca Americana. Méconceptos. Todo ello convenía partixico, 1951.
cularmente al carácter mexicano, 2.-Francisco Pimentel. "Historia CrJtica de
la Poesia en :México". México, 1892.
amante siempre de la verbosidad, de
3.-José Bravo egarte. "Historia de :México".
la elegancia y de la sutileza. En sus
Tomo JI. Editorial Jus. México, 1941.tiempos no era tan oscuro como nos 4.-M. Romero de Terreros. "Las Artes Indusparece ahora pues el conocimiento del
triales en la Nueva Espa1ia". Librería de
Pedro Robredo. MéXico, 1925.
latín estjba muy ex.tendido, asi como
el de la mitología greco-romana. La fa- 5.-Boletín del Archivo General de la Nación,
Tomo Xl-1. Secretaria de Gobernación, Mécilidad del· mexicano para versificar
xico, 1940.
era notable y basta como ejemplo el de
Juan Muñoz Malina de quien dice Beristain que "tuvo tal facilidad para la
poesía, tanto castellana corno latina,
que. no había amanuense que le alcanzase escribiendo lo que el dictaba" y
Viene de la Pág. 11
Valdecebro que "fue testigo ocular del
acto literario, en que después de haber
OTRAS cmIEDIAS ORIGINALES,
hablado hora y media en prosa, se solINEDITAS Y/O NO REPRESENtó hablando en verso !~tino con la misTADAS:
.Jna facilidad y elegancia". (Francisco
Pimentel, Historia Crítica de la Poesía
El Apóstol. Tres Actos. 1930.
en México ... México, 1892, págs. 197
Tres Comedias Impoliticas:
y 198). La abundancia de versificado!.-Noche de Estío.
res era tal, que se queja de ella BerII.-EI Presidente y el Ideal.
nardo de Balbuena en su Grandeza MeIII.-Estado de Secreto. 1933-35.
xicana. En efecto, había muchos y
Falso Drama. Comedia en un Acto.
muy buenos poetas en la Nueva Espa- 1932.
ña del Siglo XVII, pero a quien sus
El Niño en Sombra. 3 actos, 1936.
contemporáneos y posteriormente los
Alcestes o el P,sicasténico. Tres accríticos literarios juzgan como el me- tos. 1936.
jor, es a Sor Juana Inés de la Cruz, la
Quatre Chemins. Tres actos. 1932.
Décima Musa, cuya poesía es de un vaAguas Estancadas. Tres actos. 1939.
lor tan innegable que, para alabarla, se
Dios, Batidi11o y la Mujer. Farsa amefingió que se mant4vo intacta de la ricana en un acto. 1943.
"corrupción literaria de su tiempo".
Mientras Amemos. Tres actos. 1937Sor Juana Inés fue bija · fiel de la 1948.
Nueva España y del Siglo XVII, como
lo debe ser de su tiempo y de su patria
toda figura que valga. Por ello, su obra
en muchas partes permanecerá ajena
UNIVERSIDAD DE
al gusto del siglo XX. Pero queda siemNUEVO LEON
pre la otra parte, la de valor perenne,
Rector
que atañe a todos los hombres de todos
los tiempos, en la que encontramos
Lic. Raúl Rangel Frias
ecos nuestros, y en la que podemos
Secretario
buscar soluciones para el eterno proProf.
Antonio
Moreno
blema.
De su vida todo se ha dicho, lo verJefe del Departamento de ..
dadero y lo falso. No hay quien no
Acción Social Universitaria
haya metido la mano pretendiendo enLic. Fidencio de la Fuente
contrar Jo que el mismo puso. No la
han dejado en paz ni en la vida ni en
la muerte. Ni un resquicio de su vida.
ninguna intimidad han respetado, llegando' a atribuirle, sin el menor fundamento v3.lido, los motivos más indigARMAS Y LETRAS
nos para su profesión religiosa. El
que haya amado o no, es imposible e
inútil que lo sepamos. El que haya en- Organo Mensual de la Universitrado en el convento por vocación redad de Nuevo León
ligiosa será siempre un tema de discusiones indebidas. Lo indudable es su
INDICADOR:
inteligencia y su talento, que sus versos respiran belleza y profundidad,
Redactores
que fue capaz del mejor de los amores,
Raúl Rangel Frias
al cual sacrificó todo lo demás.
Fidencio de la Fuente
En resumen tenemos como teatro de
Francisco M. Zertuche
So; Juana paisajes fértiles de gran beGenaro Salinas Quiroga
lleza natural, un país joven y en creciAlfonso Reyes Aurrecoechea
miento, una población rica y variada,
Enrique Martinez Torres
un espíritu emprendedor y rom3.ntico
Guillermo Cerda G.
pero suj'eto siempre a la autoridad, un
Adrián Yáñez Martinez
ensanchamiento de los horizontes in•
telectuales, gran hambre de saber, una ·
Director
belleza idealizante en todo lo que roLic. Fidencio de la Fuente
dea al hombre, riqueza y lujo, cortesía
y galantería en el trato. Debajo de todos estos fragmentos rápidos de vida
Oficinas
que se nos antojan por su riqueza y
Washington y Colegio Civil
variedad el decorado de. una catedral
Monterrey, Nuevo León,
barroca, se percibe como estructura
llfEXICO

Armas y Letras +· Pág. 12

la

Profeso res ••.

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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              <text>1952</text>
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              <text>Julio</text>
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          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
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              <text>Mensual</text>
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          <name>Relación OPAC</name>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1952, Año 9, No 7, Julio </text>
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                <text>Departamento de Acción Social Universitaria</text>
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                <text>Literatura mexicana</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da, clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Núm. 6

Año/X

Junio de 1952

~ etn6lflHJfl ele JuflH "~~~~~,f

!l! Lorenzo Hervás yPanduro
Federico URIBE .
.4 mi .llaeslro, Sr. Dr. Don JOSE GAOS, por cuyas indicaciones se emprendieron, hace die= años, los repasos
que sustentan el siguiente resumen.

Lo que primeramente alcanzó valor de sorpresa, al deter,
minarse como temática, para una tesis de grado en la Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma dé
México, la recopilación y ordenamiento de algunos datos para
informar un capítulo de la Historia de las Ideas Biológicas du,
rante el siglo XVIII en la Nueva España, fué la sorprendente
riqueza de una de las primeras consultas aconsejadas: Se tratába
de la Idea dell'Universo del Rev. P. Dr. Don Lorenzo Hervás y
Panduro.

Don Juan de Dios Peza

"Cada palabra, cada pensamiento,
Cada acción de mis hijos adorados
Era para mi pluma un argumento,
Por eso están en lágrimas bañados".

A una distancia de cien años del nacimiento de este eximio
poeta mexicano, (29 de junio de 1852), levantamos nuestro
canto lleno de fervor y reconocimiento hacia el hombre que
desde los días preciosos de su juventud, supo marcar en el ritmo
de su vida, caminos de altura, y destacar su obra con perfiles cla,
ros y precisos, hasta considerarlo, con justicia, como uno de los
valores dentro de las letras mexicanas.
Pasa a la PAg. 7

Ya desde antes, el hallazgo del Pa-

Zarco Cuevas y la honesta determina-

dre Hervás, animaba y entusiasmó en

ción de "examinar si los ditirambos

la erudición de las páginas de Don M.
Menéndez y Pelayo. Más todavía se volvía simpática la figura del ilustre religioso español, al recordarlo en el ostracismo poco más tarde de sus treinta años, en la comunidad y cercanía
de un Francisco Xavier Clavigero y demás miembros ilustres S.J. Su dedicación de bibliotecario vaticano al extremarse las desazones napoleónicas al
principio del siglo próximo pasado,
aureolado, si cabe, más todavía su figuración evocativa. Con toda sinceridad sin embargo, lo que por entonces
menos se admitía, muy personalmente,
en abono de la fama y de la sabiduría
del Rev. P. Hervás, era lo traído a
cuento por ~!ax ~lüller en sus conocidas Lecturas en las que por una especie de proclamación de campeonato,
al concederle quíntuple conocimiento
de poligloto que a Gébelin lo dictamina instaurador de la lingüística moderna. Bastaría para justificar esa reticencia, señalar las opiniones que respecto a tales asuntos, emite el P. Errandonea: El interés y la atención de hace diez años, iba hacia otros rumbos;
r,or esq no hubo entonces oportunidad
de esclarecer Jo aceptable o lo extremoso en semejantes ámbitos de la crítica.
En la actualidad, tras la celebrada
tesis doctoral de Don Fernando Lázaro Carreter, Las Ideas Lingiiisticas en
E.spwia durcmte el Siglo X\'Ill (Cons.
Sup. de lnf. Cien!. Rev. de Fil. Esp.
~ladrid, 1949) en la que con ejemplar
paciencia e intachable método, se enmienda la hipérbole de ~lüller, por Jo
tanto la exaltación de M. y Pelayo
cuando lo cita, mediante ]as oportunas
alusiones a Viñas (H. y Pand. y la
Filol. comp. 1917) lo emprendido y alcanzado a cumplir a empeños del P.

elogiosos que en 1861 le dedicó Max
Müller, en sus inolvidables Lecturas,
pueden tener vigencia ... ", el reconocimiento en la misma tesis citada de
la prioridad ele Hervás, respecto al
mapa malayopolinesio idiomático fren~
te a Humboldt, de tipo equivalente a
la que debe otorgársele a Don Andrés
~lanuel del Rio en relación al propio
Barón, sobre el descubrimiento del Vanadio; así como la clara superioridad
del P. Hervás ante Don Gregario Mayáns y Sisear, Guichart, Marino, Thomasson (F. Lázaro Carreter, Jg, cit. pg.
70-1 y pg. 100 a 112) y la clara conclusión de la pg. 110 (ibid} de "El mérito gigantesco de "Hervás está, no en
haber sentado ese principio, sino en
haberle dado entrada en un trabajo
constructivo, ... " al referirse al ya manejado por "el farragoso Arn1esto, en
su Theatro Anticritico: ... mudanza o
iri versión de las voces de la Sontaxis"
(ibid pg. 108) por el P. Larramendi y
por Lord Monboddo y sospechado por
otras autoridades, han permitido no
cambiar el signo, sino como puede anticiparse, depurar y establecer correctamente la justa admiración que merece el erudito filólogo e.pañol a quien
aquí se estudia.
Es suficiente recordar que bien a
pesar de lo últimamente dicho, ya por
el también S.J. Friibes (Trat. de Psicol.
Emp. y Exp. 3a. Ecl. 1944, Madrid} respecto a la inclusión o alejamiento de
la psicología del núcleo filosófico materno; bien por Don l\lanuel García Morente (Lec. Prelim. de Fsfía. Bs. Ars.
1938) acerca de que "Todavía Descartes es al mismo tiempo filósofo matemático y físico. Todavía Leibniz es al
mismo tiempo matemático, filósofo y
1

Pasa a la Pág. 8

�La Epoca Literaria de Sor

JUHNH INES DE LH -CRUZ
Jesús REYES RCIZ.

en la Orden de San Jerónimo -tal lo
mandaban las reglas de los agustinoslo criollo, lo mexicano del apellido, le
sirvió de titulo y honor. Afuera, en la
calle, bien podría estar esperando por
muchos ·aiíos el vascongado mote de
Asbaje y Vargas l!achuca para que s~
Je admitiera con toda su sonora pedanteria.
.
Aparte de su apellido, lo demás del
concepto de nacionalidad que Sor Juana asimiló y desenvolvió tan portentosamente, en anticipada visión de Patria vendrá con el paisaje, con el idioma.' Y, también, por cuanto ya se dijo
que define la mexicanidad de _Alarcón.
Y por la sobria mesura, el delicado mgenio, el amor a la forma y el cuidado
de sus límites, el primor en el "tono
conversable y discreto" de que habla
Alfonso Reyes o la "Usa elegancia" que
no es prosaisismo, a que alude Valbuena Pral.
Como corresponde a toda obra escrita dentro de lo barroco prerromántico, la de nuestra Décima Musa va
irradiando largamente a través de
aquella su nota de mexicanismo, afir•
mándola, confirmándola, como una
ufania de nuestra estirpe,
Esta nota tiene múltiples cadencias.
Lo mismo es predominio del senti•
miento, amor y exaltación a mi tierra
-como la llama- cuando orgullosamente la describe a la Duquesa de
Aveyro:

un incontrffstablc mestizaje psiquico,
que va más allá del orden lógico, de la
razón; que no tiepe por qué ser, sino
c¡ue es, así, natural, irreflexivo, espontáneo: forma de amor a México, sen•
tida y no de propósito, que es la mas
genuinamente mexicana, como lo afirma don Ezequier A. Chávez.
Confirmando este mestizaje, imagina
al hijo del Virrey Conde de Paredes,
nacido en nuestra Patrif,, "pastarse
1)or la cartilla", llenarse de sabiduría
hasta que se vea en él:
" una maravilla n_ueva:
de (uiadir más a lo más:
de qne el meXicano crezca."

;,(o el español, que bien lo era por
el derecho de la sangl'e, sino el mexicano, que ejerceria su nacionalidad
por el derecho del suelo donde vió la
primera lnz.
En el mexicanismo de Sor Juana, la
inteligencia, ~eflejo de la dispersión,
es forjadora de un evidente · espíritu
nacional, no sin que antes destella
-respecto a negros esclavos y a in•
dios- en relámpagos de las futuras y
necesarias revindicaciones que su piedad redentor-a ilumina.
Este Ultimo indicio, señalado textualmente por don Ezequiel A. Chávez,
parece, con todo, demasiado elaborado; no asi el paisajista, pincelada
maestra que con un solo trazo describe: identifica, la físonomia pintoresca
", .. que yo, señora, naci
de México. Y es que el paisaje, solien la América abundante,
dario, fundid.o a las emociones del arcompatriota del oro,
tista, vive como un "yo" indivisible
paisana de los metales;"
con él; se asoma por sus ojos, se ex•
presa con su lengua, se describ~ con el
Paisana de breve oreja· y grandes más leve ademán de sus manos. En el
arracadas de oro, que ;ive en piso de Romance Decasilabo que pinta la prometal, lo mismo, exactamente lo mis- porción hermosa ele la Condesa de Pamo, que en "La Suave Patria" de Ló- redes, lo demuestra cuando, en síntesis
pez Velarde, el gran señor de la pro- de color y dibujo, logra una evocación
,·incia mexicana.
del trópico, paisaje netamente mexicaEs también lo bello, que se evade de no, y da a la poesía un carácter natiJo estrictamente racional y compone vo, aunque emparentado, como blande flores, maravilla, a la divina Prote.c- cas piedrecilla·s inconfundibles para
tora Americana, "que a ser se pasa Ro- señalar el camino y no perderlo, reDe la iconografía de Sor Juana
sa liejicana, apareciendo Rosa de Cas- pentinas visiones de la Patria, tales
tilla." Y es húmeda nostalgia infantil como la Sierra Nevada -lgs volcaen el arrullo "o lo criollito" del ·Niño nes- que aunque tiene cerca el humo,
Dios, o el sonecillo negro de sus Ensa• ella se está siempre blanca; las abunIV
ladas, sus Pilicos y sus "congas", en dantes venas por donde Europa deque ni el habla, ni menos los persona- sangra los minerales; el plátano que,
MEXICANIDAD Y ORiGEN FAMILIAR
jes, resultan exóticos y puramente tí- por su tamaño, da idea de una gentil
picos, si ya se saben los nombres de estatura. Ya más profundamente, en lo
Juana Ramírez ... Y no Juana Inés de Asbaje, Vargas Ma- los esclavos de su abuelo y su madr~, be.llo viYo, estrictamente racional, sal•
chuca y Ramírez. Que ella firmaba con el primer nombre y "ese como la mulatilla Juana, su tocaya, que tarán las alusiones a las láminas de
·estuvo a su servicio por medio de do- pluma, 3 los indios de Xochimilco, a
es el suyo verdadero, con el que se le debe de méncionar, y así nación materna.
'.llartin Garatuza, a los gentiles ~locteconsta en su retrato que se conserva en el Museo Provincial de · La belleza crea sus leyes para cada zumas, a las mágicas infusiones de los
Toledo, y por tanto es impropio que se le llame Juana de Asva• caso; para el del patriotismo de Sor· indios herbolarios y, en concepto pleJuana, lo hermoso simbólico es ley no de s.eparación racial, que es proceje." Tal dice don Francisco Fernández del Castillo.
ineludible. Así, dirá en una soberbia so de integración patria, se referirá a
En la reposada gravedad del Convento de San Jerónimo, alegoría, lo que es escudo y triunfo de fos Gachupines que parecen recién venidos. Jugo y esencia de la tierra y,
el eco hace resonar el Juana y el Ramírez de celda en celda, re• Mé-xico en un ave:
para repetirlo con Vossler "frescura
botándolo de uno a otro lado de los corredores, en juego que es
"Levántate América ufana
juvenil de la altiplanicie mexicana."
familiaridad, cariño. Juana, la Madre Juana ... ¡Tan bien que
la coronada cabe.za
Gracias a ese nacionalismo, produc•
le hubiera quedado lo de Abadesa, que ella desechó!
y el dguila mexicana
to de su propia manera de ser y de
el imperial vuelo tienda."
sentir, la poesía del siglo XVII halla
Juana Ramirez. :Mexicanidad. El rosJuana ... Ramírez. ¿Por qué no de
propia expresión en nuestro suelo. A
tro, por ]os ojos, no lo desmiente. Me- Asbaje, mucho más literario, menos
La forma depende del fondo; es nor- resar del Renacimiento, o por encima
nos aún el predominio del sentimiento vulgar, más a propósito para el lucir ma de Jo barroco. En la poesía sorjua- cte él, que cambia el tono de la vida, la
profundamente me1ancólicO, la voz eñ nobiliario de la Corte de los Virreyes? nista lo comprueba el hecho de intro- mentalidad y cultura filosóficas de Sor
sordina, la discreción.
Pues, qué ¿.no se vanagloriaba ella de ducir cantares en lengua mexicana en Juana son el baluarte que impide la
Ramirez. Sí. Ramirez. Aunque el su ascendencia y de la lengua de · sus los Villancicos; asimismo, en el prólo- invasión barroca de nuestras letras. De
bien entonado gentilicio del Ramiro abuelos cuando escribe a don Juan go de "El Divino Narciso" hay danzas este modo, la influencia de las. letras
godo proteste. Nadie le pondrá aten- Orve y Arvieto: " ... Siendo, como soy, y cantos mexicanos, ritos paganos en espaiiolas sobre las americanas no se
ción, cuando una novísima sonoridad rama de Vizcaya ... vuelvan los frutos honor de los dioses de las siembras· y consuma plenameilte sino que se· asirestalle en el apellido, a.l pronunciar 1a a su tronco y los arroyuelos de mis dis- aun se alude a la subversión de los inmila, se vuelve propia manera en el
"Erre" mayúscula con la dinámica de cursos tributen sus· corrientes al Mar a dios. No es tampoco inusual en ella el
tono severo de ]a expresión, exclusivala modulación criolla · y cuando la quien reconocen su origen ..."?
empleo de expresiones populares, de mente usado por ese-peculiar ·modO de
"zeta" final, en vez de quedarse casi
De Asbaje, como don Pedro Manuel formas, de costumbres. El elemento ser del barroco mexicano. Ello permimuda teatralmente, como en el habla de Asbaje y Vargas Machuca ... natu- popular es, en la . obra de Sor Juana,
castellana, se insinúe con ligero silbo ral de la Villa de Vergara, en la Pro- observación directa de las clases so- tirá que nuestra literatura se siga expresando para siempre en su tónica
de plumas que danzan colores y los vincia de Guipúscoa ... quien con de- ciales.
distintiva: Parquedad en las redunbrillan, zumbando, zigzague3ndo visto- seo de corregir los yerros a las entraA merced de estos datos, la Madre dancias; ecuanimidad en las comparasamente sobre el indiano suelo de Mé- ñas de la tierra, tan de nobleza pródi- Juana, nacida en México, creada en
xico; lo mismo que la "ese" y la "ce", gas como estériles de caudal, pasó a . México, muerta en México y a merced ciones.
Reducido a producto de sensaciones
tan graciosamente en confusión dentro Indias, según el Padre Calleja.
también de fuerzas y resortes misterio- visuales y apreciaciones· literarias, el
de la rima consonante del verso, para
Pero no; Juana Ramírez. Que así co- samente ocultos, ya que no en su sandato de mexicanidad de Sor Juana tiedar el santo y seña de nuestra peculiar mitnza lo mexicano en ella: Por la fe
gre ancestral, si _en su corazón, ellá, de ne vida exterior, es cierto; pero hay
prosodia mexicana.
del bautismo. Y para haber entrado suyo razonadora, genera y desarro1la
algo mucho más solemne y más intimo

Armas y Letras + Pág. 2

en ese aspecto de su nacionalismo. EsLa requisitoria e~tá en pie, como un
Sus versos. si se profundizan, están Marquesa de la Laguna y su dignisimo
te algo es todo en su vida: Es su nom- anatema, viva a los trescientos años, pletóricos de esta "no cabal relación", esposo, que para el Conde y la Condebre. Por él, se dijo ya, principia su tremenda en su reproche, vaticinado- sino "indicio breve" con que quiere sa de Paredes. Lenguaje formal, exprecarácter mexicano . Y con él se pre- ra, cayendo como el peso del mundo decir, gritar, que ella amaba, que ella sivo; pero inocuo.
tende interpretar psíquicamente el te- sobre las conciencias.
podía amar, que ella queria amar con
Aquel empeñarse con el Virrey para
rna amoroso de sus versos . y su volunAhora ya se sabe qué dolor anuncia purisima pasión terrena; pero que una que por su mano se._ consiguiese algún
tad de enclaustramiento.
su enclaustramiento. Sor Juana no pro- culpa de pecado de origen, acercándo• favor, aquel su bella Elvira, su Laura
' ¿ Por qué Sor Juana jamás se ufanó fesó por decepción amorosa alguna; la por el dolor al cielo, la arrojó del divina, su morir sólo por tí, son zaladel apellido paterno con la alegría fi- tampoco para gozar de una ancha li- deseado paraíso .
merias propias de la época y de los falial de quien lo tuviera a gala? Pues bertad para el estudio. Su total nega';El no ser de padre honrado ..." vores solicitados y recibidos. Cuántas
aclarado está que don Pedro Manuel ción que tenia al matrimonio -pre- Tórtola gemidora que se queja y todaveces tuvo que pedir mercedes para su
de Asbaje tuvo con doña Isabel Rami- ámbulo humano de su llamamiento di- vía raciocina. Y ¡qué bien explica el
hermano Anfriso, al que festeja en su
rez de Santillana •Una hija Monja, ade- vino, como dice Méndez Plancarte- verso lo que hay de silencio en quien
cumpleaños con un soneto, o para Jo•
más de otras dos. Pero nada más se era su cabal conciencia de que, ante el era charla, platicadora comunicación,
sefa Maria, la hermana con quien iba
sabe. ¿ Cuándo murió el padre de Jua- terrible golpe de realidad que la expul- alegria desbordada! Sus admirables a la "Amiga."
na Inés? ¿Lo conoció ella? ¿Supo él saba del mundo, lo más decente para poesías amorosas ¡ cómo nos parecen
Pero ... ¿quién es este Anfriso? To~
de las glorias de la hija? ¿ Por qué ella, ella era el entrarse Monja. ¿Qué más ahora defensa y reivindicación de la
davia otro dato más que conturba;
ternura y amor, bondad y nobleza, no podía hacer quien "era de su Patria madre, reproche y tristeza por ]as baotro dato arrancado así, con desgarralo menciona jamás en sus brevemente toda el objeto venerado", ante el obs- jas pasiones del padre! ¡Cómo no lamiento, con dolor no exento de cierta
delineados recuerdos de la niñez, co- curo imposible de lavar su mancha mentarse ella de 1a confusión de senbrutalidad, al testamento de la madre
mentados tan por la superficie, tan por original? "Más terrena que nunca, por timientos -amor puro y pasión desde Sor Juana. El docuffiento en cueslo exterior, que nada dicen?
ese origen infausto -comenta el pro- viada- si la experiencia amorosa, su tión dice en la última parte del párraHay una gran puerta que, o bien se pio Méndez Planearle- que amarga- experiencia, sufrida en la deshonra
sabe abrir para entrar por ella limpio mente habré repercutido en una turba- materna era como dolor sentido en fo marcado al margen con el número
diecisiete: "Y asimismo declaro por
de pensamiento, o bien debe dejarse da infancia y en un tremendo y rubo- carne propia! Y ¡cómo no vengarse
para siempre cerrada, si es el caso de roso dolor de toda la vida, desde su triunfalmente del agravio exclamando tales mis hijos naturales a Don Diego
atarse al cuello una piedra de molino azorante vislumbre. Y aún más celeste con rabia no contenida: "Bien haya la Ruiz Lozano, a Doña Antonia y Doña
Inés Ruiz Lozano ." Anfriso es, pues,
y arrojarse al mar. Esta puerta es la que antes -por esa cuna demasiado
que nos os quiere."! En las famosas Don Diego Ruiz Lozano, hijo natural
de los secretos que no nos pertenecen humana- cuando, a pesar de tan gra- "Redondillas", está encerrada toda su
de doña lsabel Ramírez de Sanlillana
y que, sin embargo, un día nos atreve- ve áncora en tales lodos, su alma y su
tesis mora], que es anatema del padre; y del Capitán Diego Ruiz Lozano y
mos a violar para entrar al sagrado re• arte nadá perdieron de su diamantino conmiseración de la madre.
Zenteno, que casó con doña Catalina
cinto de una existencia, a derribar fan- imperio de la razón, de su diáfano ímAl impulso de su ansiedad de amar, Maldonado Zapata, aunque después letasmas, a deshacer las sombras, a rom- petu de virtud y santidad, de su claro que frustra la razonadora consciencia
per el maleficio de los densos vahos de y robusto equilibrio y de su alada ale- de su origen, ¡qué humana se muestra! gitimó a los medios hermanos de la intocada Monja.
las aberraciones, arrancar de cuajo la gría, divina y humana, para la tierra
Quien ha traído a presencia con remaraña de las maledicencias, a vencer como para el Cielo." Asi se nos mues"Sieuto un anhelo tirano
verente
piedad estos documentos, es el
el tiempo y a suscitar la historia, has- tra Sor Juana ahora.
POI' la ocasión a que aspiro
investigador don Guillermo Ramírez
ta salir finalmente a la luz, a plantarse
¿ Por qué antes no se ha dicho con
y cuando cerca la miro
España, pariente, en grado lejano, de
sin miedo, sin malicia, sin prejuicios, palabras tan bien escritas este juicio?
yo misma aparto la mano."
Sor Juana. Es cierto que la verdad, en
frente a frente ante la Verdad, lo mis- ¿Por qué Méndez Planearle no lo ha
Para desengañar a los que la pre- toda su púdica desnudez, duele a vemo 'que un niño se detiene ante la nu- terminado agregando que la causa tenden, los celará, les fingirá desdén o,
ces, amarga de la sal del llanto tan cobe que pasa.
amorosa no ha sido causa de lo cau- sin bastantes fundamentos, reñirá a
pioso ql!e destila. Pero también es preQue no penetre en esta Verdad quien sado?
aquel a quien Je diera la vida, Sabien- ciso considerar que ella aviva un fueno tenga, como los poetas, ojos pueriDe todos modos, basta ya de rigores, do c;ue no tiene derecho a amar. Hules. Que los torpes, los necios, los es- de sombras necias y de indicios vanos, manísima, confesará que debe fingir go purificador, como el que quemó los
candalizados, los que han ofuscado para decirlo como ella misma. Basta. situaciones, o crearlas deliberadamen- labios del Profeta.
¿Hubo una legitimización posterior
con su insidia el esplendor de Jo ver- Aquí el amor no es impulso frenético te para no arrastrar tras de su amor a
de
Juana Inés por parte de su padre,
dadero, sean echados como los merca- ni pasión; es anhelo, es nostalgia. Y un hombre a quien no Je es dado inclcomo
existió en el caso de sus medio
deres del templo. Hay que arrojar pa- certidumbre de que jamás le será dado tar al matrimonio sin llevarlo al des•
hermanos? Nadie lo sabe. Los hechos
ra siempre a los falsarios. Porque, oíd- amar. Por eso dice:
honor, porque ella se considera seña~ parecen demostrar lo contrario. Acaso
lo: Esta es la verdadera vida· de Sor
lada con el estigma de lo bastardo. En los Virreyes conocieron la culpa de
Juana Inés de la Cruz. Y su muerte
este afán de fingir:
"Ya, desengaño mio,
quien no era culpable r redoblaron patambién.
1/egásteis
al
extremo
ra ella su ternura y su aprecio. ¡ Qué
"En el nombre de Dios Todopode"Hasta el labio desatento
que pudo en vuestro ser
más podía darles a cambio de su com•
roso. Amén. Sepan cuantos esta carta
suele equivoco tal ve:,
verificar
el
serlo.
prensión,
en prenda de gratitud, que
vieren de mi testamento, como yo, Dopor usal' de la allivez ·
Todo lo habéis perdido ..•
sus versos, compendio y suma de su
ña Isabel Ramírez, vecina y labradora
encontrar el rendimiento."
Mas no todo ...
propio espíritu! Lo que está comproen términos del pueblo de AmecameNo
envidiaréis
de
amor
bado es que se cerró estrechamente el
ca, de la provincia de Chalco, hija leSi todos los datos anteriores son atis- cerco de los lazos consang4íneos, en
los gustos lisonjeros . ..
gitima de Pedro Ramirez y de Beatriz
bos, "indicios breves" de este inaudi· un fraternal abrazo que confundió a
El
no
esper~r
a
alguno
Ramirez, naturales de los Reinos de
to hallazgo, en su Carta a Sor Filotea los Ruiz y a los Asbaje en su amargume sil've de consuelo,
Castilla y vecinos aue fueron de esta
de la Cruz, la ~ladre Juana si tendrá ra y en su dignidad. Que por digna
que
también
es
alivio
dicha provincia y labradores en ella,
graves, dolorosos momentos de verdad entró Sor Juana al convento; no por
el
no
buscv.r
l'emedio."
ya difuntos, estando como estoy enfery claridad que, aunque sea en su con- fruslerías de amor, que tal debieron
ma en cama, de la enfermedad que
tra,
la verdad siempre ha sido natural parecerle los desengaños, si los tuvo, a
i Ah , sus esperanzas desvanecidas en
Dios Nuestro Señor se ha servido dary costumbre, pues Dios le ha dado quien era suficientemente voluntariosa
el
,·iento;
su
voz
que
se
queja
muda;
me y en mi entero juicio y cumplida
gqmdisimo amor a la Yerdad ... Y con Y libérrima para vencer con su cons~
memoria, creyendo como firmemente sus cansadas lágrimas; su verde ramo
,·oz
dolida, pero valerosa, confesará: tancia al "vencedor rapaz."
creo, en el ~listerio de la Santísima ele marchita esperanza; su flor delica'·Sabe
el Sellar, y lo sabe en el Mundo
Juana Ramirez, que tanto gloria dió
Trinidad, Dios Padre, Dios Hijo, y da y su peña altiva, que son su dicha,
quien
sólo lo debió saber, lo que in- a nuestra gente, "honra y lustre de amDios Espíritu Santo, tres personas dis- aquella; ésta, su firmeza! Con qué adtenté en orden a esconder "mi nom- bos reinos, admiración del mundo y
tintas, y un solo Dios Verdadero ... Y mirable paisaje interior se pintará ella
bre". Si, el de Asbaje, que ella hubiera pasmo · de los ingenios", considera que
temiéndome de la muerte por ser cosa que es
tenido a orgullo lle,·ar, de haber esta- como nació noble, ese fué de su mal el
natural en toda criatura y su hora indo limpio.
primer paso. Así lo dice en "Los Emcierta, bago y ordeno mi testamento y " ... el ciervo herido
Con ingenuidad que no se sabe si es peños de una Casa", cuando deposita
última voluntad en la forma y manera que baja por el monte acelerado
candor pueril o ceguera apasionada, en las palabras de Leonor su propia
siguiente: Primeramente encomiendo buscando, dolorido,
don
Ezequiel A. Chávcz pregunta: ¿Qué autobiografía. La causa de su desdimi alma a Dios Nuestro Seiior; ... y alivio al mal en un (l.rroyo helado,
sería
ella? ¿Qué sacrificio increíble, cha, de su daño, fué su discreción. Con
pasando de esta presente vida, -mi y, sediento, al cristal se precipita ..."
que su confesor y Dios s·abían? Y lue- serlo, conservó impoluta su dignidad.
cuerpo- sea enterrado en la Iglesia de
go pretrncle plantear innumerables te- Pero su pecho fué sepulcro de ella
dicho pueblo, en la parle y lugar donHerida, si, por el cstigmatizante orisis psicológicas en torno al tema del misma.
de pareciere a mis albaceas ... Item, gen; huyendo precipitadamente del
amor, sin que se le ocurra volver los
Sor Juana se yergue ahora, como
declaro que yo he sido mujer de esta~ mundo, a los quince años para ir a reojos a la frase clave: "esconder mí una torre del cielo, toda fortaleza, todo soltera y he tenido por mis hijos fugiarse a la vida monástica que, en un
nombre", a pesar de que esta última da derecha virtud, coronada en su más
naturales, a Dofia Josefa :Maria, y Do- principio, debe haberle parecido "arropalabra la pone entre comillas. Otros alta altura por la primera nube de la
ña María de Asbaje y a la Madre Jua- yo helado" que, de todos modos, le dacomentaristas intentarán interpreta- mallana, que le cüie aureola. Nadie la
na de la Cruz, religiosa del Convento ría agua durisima para su sed de ,·ivir
ciones mucho más absurdas, sobre el toque más. Su deslumbrante condición
del Señor San Jerónimo de la ciudad en paz consigo misma, lejos ya de quiefondo
de stt efusión cordialísima para humana, ya límpida refulge para siem•
de México ... "
nes debieron zaherirla, de quienes fuelos ,larqueses de la Laguna. Aun los
pre. Probablemente una nocturna tris•
Hija natural. Dos palabras que con ron contra ella, como contra una tier•
más ponderados, sugieren que el asun- teza se apodera .de nosotros en este
la brevedad de su instante vienen a na rosa. Y aún se defendería, como
to no dejaba de plantear desazonadas instante de las revelaciones. Ya maña
echar por tierra las elucubraciones de sintiendo quemadura en Baga viva, ale-"
interrogaciones, mismas que, antes de
será alba claridad plena. A los trestoda índole, tanto tiempo suscitadas gando:
aparecer el testamento de la madre de
cientos años, algo. como una melancopara explicar, cada quien a su manera,
Sor Juana, debieron ser desechadas
lia
llena de dulzura y de paz ha venido
la poesía amorosa de Sor Juana. Y su
"El no ser de padre honrado
por esta sola consideración: Nuestra - inesperada, pero fértil conmemorahuida del mundo.
fuera defecto, a mi ver,
excelsa :Monja lo mismo usaba un lención tres veces secular- a esclarecer
"Hombres necios que acllsáis
si como recibi el ser
guaje lleno de gentiles cortesias, de
a la mujer, sin razón ..."
de él, se lo hubiera yo dado."
cordialísimas formas para la señora
Pasa a la Pág. 8

Armas y Letras + Pág. 3

�RNTOL
FCSILES l' MUÑECAS
Ct:ADRO REALISTA

Juan y .llargot, dos W1geles hermanos
Que embellecen mi hogar con sus cariños,
Se entretienen con juegos trui humanos
Que parecen personas desde niños.
.llientras Jum1 de tres aiios, es soldado
l monta en una caiía endeble y hueca,
Besa Margo! con labios de granado
Los labios de cartón de su muñeca.
Lucen los &lt;los sus inocentes galas,
Y alegres sueñan en tan dulces lazos:
El, que cru:a sereno entre las balas;
Ella, que arrulla un niño entre sus brazos.
Puesto al hombro el fusiT de hoja de lata,
El kepis de papel sobre la frente,
Alienta al niño en su inocencia grata
El orgullo viril de ser valiente.
Quizá piensa, en sus juegos infantiles,
Que en este mundo que su afán recrea,
Son como el suyo todos los fusiles
Con que la torpe humanidad pelea,
Que pesan poco, que sin odios lucen,
Que es igual el más débil al más fuerte,
Y que, si se disparan, no producen
Humo, fragor, consternación y muerte.
¡Oh misteriosa condición humaJlal
Siempre lo opuesto buscas en la tierra:
l'a delira Margo! por ser anciana,
Y Juan que vive en paz, ama la guerra.
Mirándoles jugar me aflijo y callo:
¿Cuál será sobre el mundo su fortuna?
Sueña el niño con armas y caballo,
La niiia con velar junto a la cuna.
El uno corre de entusiasmo ciego,
La niña arrulla a su muñeca inerme,
Y mientras grita el uno: Fuego, Fuego,
La otra murmura triste: Duerme, Duerme.
A mi lado ante juegos tan extraños
Concha, la primogénita, me mira:
¡Es toda una persona &lt;le seis años
Que charla, que comenta y que suspira!
¿Por qué inclina su lánguida cabe:a
Mientras deshoja inquieta algunas flores?
¿Será la que ha heredado mi tristeza?
¿Será la que comprende mis dolores?
Cuando me rindo del dolor al peso,
Cuando la negra duda me avasalla,
Se me cuelga del cuello, me da un beso,
Se le saltan las lágrimas y calla.
Sueltas sus trenzas claras y sedosas,
Y oprimiendo mi mano entre sus manos,
Parece que medita en muchas cosas
Al mirar como juegan sus hermanos.
.lfargot que canta en madre transformada,
1' arrulla a un hijo que jamás se queja,
Xi tiene que llorar desengañada,
l\'i el hijo crece, ni se .vuelve vieja.
l' este guerrero auda= de tres abriles
Que ya se finge apuesto caballero,
No logra en sus campmias infantiles
Manchar ron sangre y lágrimas su acero.
¡Inocencia! ¡Xiñe:/ ¡Dichosos nombres!
Amo tus goces, busco tus cariños;
¡Cómo han de ser los sueíios de los hombres,
Más dulces que los sueños de los niños!
;Oh mis hijos! Xo quiera la fortuna
Turbar jamás vuestra inocente calma,
Xo dejéis esa espada ni esa cuna:
;Cuando son de verdad, matan el alma!
1

Jll JIEJOR LAURO
Con sus seis primaveras muy ufana
Quebrando con sus pies las hojas secas,
Me recitó en el campo una mwiana
Ali hija mayor: Fusiles y Muñecas.
Repitiendo .mis versos no sabia
Que colmaba el mayor de mis antojos;
No me culpéis si oyéndola sentía
Lágrimas en el alma y en los ojos.
¡Bien! exclamé, mi niña me interpreta
Mejor que todos aunque a nadie cuadre:
Yo ju:garla creí como poeta,
1· la estaba juzgando como padre.
Llegó a la estrofa aquella en que la nombro
Y bajando hacia el suelo la mirada,
Vi de pronto ponerse, con asombro,
Su fa= , más que una fresa, colorada.

JU HN

IR P ETI
¿Qué tienes?, pregunté, ¿por qué haces eso?
¿PQr qué ya nada de tu labio escucho'!
Y ella me respondió, dándome un beso;
- .lle callo aquí, porque te quiero mucho.
Xada 11afrlrá tan cándida respuesta
Para el que en altas concepciones fijo,
.\IedÍl' no pueda, en ocasiones cual ésta,
Adonde alca11:a el cora:ón de un hijo.
Puedo deciros la verdad des1111da:
Como en mis uersos comprendió mi duelo,
Por no hacerme sufrir quedóse muda,
Por 110 verme llorar miraba al suelo.
l'o alaba11do, el poder de su memoria
Comprendí, perdonadme lo indiscreto,
Que los mejores lauros de la gloria
Son los que se cosechan en secreto.
Vale más a mis ojos, siempre fijos
En la eterna verdad no en falsos nombres,
La lágrima arrancada por mis hijos
Que todos los aplausos de los hombres.
Xegó a mi numen su fulgor el genio,
En el drama veraz de mis dolores
El fondo de mi hogar es el proscenio
Y mi padre y mis hijos los actores.
No busco un lauro que mi frente ciña
Ni pide aplausos mi laúd ingrato;
Pero ... ¿por qué me olvido de la /liña
Que suspendió turbada su relato?
Pronto volvió su faz a estar serena
/
}" a brillar en sus labios la sonrisa,
Porque el placer lo mismo que la pena
Pasan sobre los niños muy de prisa.
-Tus versos voy a continuar diciendo}' con más firme voz, soltóse hablando;
¡Inocente! los dijo sonriendo
l' entonces yo los escuché llorando.
Al termi11ar, sintiendo hecho pecla:os
Por el dolor mi corazón ardiente,
Me interrogó cru:ándose de brazos
Y mirándome el rostro frente a frente.
-¡Ay! dime padre, cuando ~ú escribiste
Los mismos versos que de oírme acabas
¿Por qué estabas mirándonos tan triste?
Al mirarnos jugar ¿en qué pensabas?
l1 ¿por qué? -respondi- tan preg1mtona
Indagas los misterios de nii lira?
-Porque soy, tú lo has dicho, Una Persona
Que Charla, Que Comenta y Que Suspira.
-¡Brava razón! ¡Confórmate con eso!
¿No eres la que, si el duelo me avasalla,
SE ME CUELGA DEL CUELLO, ME DA UN BESO,
SE LE SALTAN LAS LAGRIMAS Y CALLA?
-¡Yo soy! ¡yo soy! me contestó orgullosa,
Y haciéndome olvidar penas y agravios,
Se me colgó del cuello cariñosa,
Cerró sus ojos y besó mis labios.
Corrió dlegre después tras otros niños,
Quebrando con sus pies las hojas secas
r dejá11dome besos y cariños
En premio de FUSILES Y J/L'ÑECAS.

REYERTA. I.VFANTIL
¿Quieres averiguar, lector paciente,
Si tiene la niiíez principios fijos?
l'en a escuchar el diálogo siguiente
Que aqui sostienen con calor mis hijos.
Concha tiene seis afias; Margarita
los cinco va a cumplir; Juan tres apenas;
Pero ninguno de ellos necesita
Fuego en el pensamiento ni en las venas.
Lo tienen y de sobra: su lenguaje
Lo hallarás infantil, mas nunca hueco;
Hoy discuten los tres, porque les traje
Un fusil, un canario y un muñeco.
A Juan, que quiere ser soldado grave
Armé al fin con un rifle en miniatura;
A mi ambiciosa Concha le dí el ave ,
Y el muñeco a Jfargol toda ternura.
Que Juan dispare en su · ilusión más grata,
Margo! arrulle mientras Concha cuida,
Ni el canario es verdad, ni el rifle mala,
¡La ilusión es el alma de la vida/
Como florece el campo en primavera
Desborda la niñez en ambiciones;
Rifles de ci11c y pájaros de cera,
Muñecos de cartón: lodo ilusiones.
Un nitio con un arma entre las manos
l' risas de bondad en el semblante,
Me recuercla a esos ángeles enanos
Que dibujó Doré leyendo al Dante.

Armas y Letras + Pág. 4

Si viérais a mi Juan con su penacho
Con barboquejo de velludo cuero,
Semejante en lo eri=o a su mostacho
De infatigable y tosco granadero.
Creyérais que labrada por el arte
Era una estatua de arrogancia. llena
Un soldado que ha visto a Bonaparte
Cru,ar los Alpes o triuufar en Jena.
l'o, mil'ándolo asi, lo aplaudo y callo:
En sus liermanas ve gente guerrera;
Convierte cada caña en un caballo;
Cada silla le sirve de trinchera.
Entra por las alcobas victorioso,
¿Quién lo va a dete11er? Marte lo inflama;
Es la estera su puente, salvo el foso
Y rinde una ciudad sobre una cama.
Hoy se llena de arrojo y valentía;
Margo/ de compasión, Concha de celo;
¡Qué venturosa edad! Despunta el dla;
Verde es el campo y transparente el cielo.
-Mira, le dice Concha a Margarita
Con la expresión de un celo extraordinario,
Esa muñeca tuya tan bonita
No vale lo que vale mi canario.
-Mi muñeca es mejor, cierra los ojos,
Se duerme entre mis brazos, va a la escuela,
Tiene cabellos rubios, labios rojos ...
-Si, lodo lo tendrá, pero no vuela.
-Cambiaremos juguetes ...
-No, yo juego
Nada más con mi niña lodo el día
-.lle la das, o le pego ...
- ¿Qué? ¿Te pego?
-La quiero. -Xo me importa. -Te la quito
-Yo la defenderé. -Voy a lomárla.
-Ven. -.4/lá voy. -¿.lfe pegas? doy un grito.
-Déjamela Margo! ... -No he de dejarla.
Ya tiene Concha el rostro colorado,
Ahoga Margo! su llaolo en un suspiro,
r entonces Juan, el rifle preparado,
Sale y grita a las dos: -Cállense o tiro.
Callan ambas a un tiempo, como puede
Callar cualquiera ante su fa: bravía,
r él agrega muy serio, -¿Qué sucede?
¡Yo soy un coronel de artillería!
Con esta frase que su audacia encierra
ruelve a las ni,ías bienestar profundo
Que aunque inicuo el derecho de la guerra
Aplaca muchas riñas en el mundo.

EL GRAN GALEOTO
Margo/ está en el balcón
Con medio cuerpo hacia fuera;
Yo &lt;le pie sobre la acera,
Dándole conversación.
- Di: ¿Qué quieres, Jiija mia?
-1 rme contigo.
-No puedes;
Te mando que en casa quedes
Las nir"ias .~alen de día.
- ¿De noche no'!

- .Yo.
-¿Por qué?
-Porque no ... ya lo sabrás;
- ¿Pero tú adónde te vas?
- Al teatro y al café.
~ ;Al teatro! ¿1' es bonita
La comedia?
- .lfucho, sí ...
- Entonces llévame allí,
Voy a bajar ...
- .llargarila!
- ¿l' al café cuándo le vas?
- .1fuy larde , a la media noche.
- Bien 1 pues iremos en coche,
Asi si me llevarás.
-•-De noche no puedes ir.
Ni al teatro ni al café ...
- ¿Espantan?
- No.
- Pues ¿po; qué?
- Porque no puedes salir.
-Pero dí: ¿por qué no puedo?
- Está oscura la ciudad.
-Dices que a la oscuridad ·
Nunca se le tiene miedo.
-Traeré dulces al volver.
- ¿Todos serán para mi?
- Todos.
- ¿Pero lodos?

-¡Si!
- ¿De veras?
- Todos , mujer.
- A.si me quedo contenta.
- Bien, pues entra que hace fri a .. .
- ¿Te 11as?
- .lle voy, á11ge/ mio .
-.1/is dulces .. .
-Calla, avarienta.
-¿Qué dices?
-Xada, tesoro.
Que ya me voy, nada escucho.
-¿.Ue quieres?
- ;Te quiero mucho/
¿Y tú me quieres?
-¡Te adoro!
-Soy obediente.
-Por eso
Vives ya tan consentida.
-Un beso ..•
-Toda mi vida
Te mando con este beso.
Pasaban a la sazón
rarias gentes por la acera,
Y al oír de tal manera
Corlar la conversación,
Nos juzgan pechos de lava
Que laten de amor en pos,
l' dicen: ¡vaya! ¡Son dos
Que están pelando la pava/

PRIMERO ES LA PATRIA
Apenas por el oriente
Entre celajes de plata,
l' disipando las sombras
Aparece la mañana,
Cuando el eco despertando
De la desierta montaña,
El estampido sonoro
Del cañón difunde alarma.
Precipitados los belgas
Que a Tacámbaro resguardan,
En las trincheras se agolpan
l' al combate se preparan,
l'a de una altura descienden
Las fuerzas republicanas
Y vibran de las cornetas
Las notas limpias y claras,
Se miran los batallones
Que denso po/vp levantan,
Marchando pausadamente
De las lomas por la falda,
La división es aquella
Que en la constante campaña,
Del Ejército del Centro
Nicolás Régules manda.
En ella cuéntose muchos
Jóvenes en cuyas almas,
El patriotismo ha encendido
Su pura y ardiente llama,
Que al llevarlos al combate
rencer o morir les manda,
Los estimula y anima
Luis Robre&lt;{o y le acompaña
De valor y de fe lleno
José Vicente Vi/lada,
l'a a comen:ar el combate,
De prisa el sol se levanta
l" los ayudantes cruzan
Entre columnas cerradas;
Se apresta la artillería
r ocupa11 la retaguardia
Los escuadrones formados
Y listos para la carga.
Ya los jefes impacientes
Sólo la señal aguardan
Para emprender atrevidos
El asalto de la plaza.
fo Ré.gules se dispone
A dar la voz esperada,
Cuando llega un hombre a escape
Corriendo desde la plaza.
El General al mirarle
Le tiende la mano franca
Y con gran fatiga el otro
Le dirige la palabra.
-Que no hagan fuego, le dice, ~
Que en la trinchera cercana,
En esa que se divisa

PEZR

D1

De la ciudad a la entrada,
Han colocado los belgas
:H rayar de lu nwiiana.
A los que usted en el mundo
.llás considera y más ama:
¡Están su esposa y sus hijos!
Pues quieren si usted ataca
Que reciban los primeros
La morliferu descarga .
Régules queda en silencio
r luego con mucha calma,
A los artilleros grita:
-¡Fuego! ¡Primero es la Patria/Al sonar su r,o: retumba
El cañón y se levanta
La espantosa gritería
De las columnas en marcha
Pero un eco más terrible '
Rég11les siente en el alma;
Pensando donde la muerte
Llevado habrá la metralla,
Sus ojos no se humedecen
Ni su fa: se torna pálida
Y sólo en el entrecejo
Sus pensamientos se marcan.
- -Avancen, les grita, avancen
11 haciendo brillar su espadá
Entre densas nubes de humo
Impasible se adelanta.
;Con cuánto arrojo combaten
Las huestes republicanas! ...
Suyas las primeras lineas
Después de tenaz batalla,
Los asaltantes ocupan
Trincheras, calles y casas.
Recc-ncé11transe los belgas
En la iglesia y se preparan
A hacer una resistencia
Terrible y desesperada.
La gente va resbalando
De fresca sangre en las charcas
Y hay tantos muertos que opon;n
Dificultad a la marcha.
Los .soldados trope:ando
Y cayendo se adelantan
Hasta cercar la parroquia
Entre una lluvia de bulas.
Allí cubierto de gloria
Y de la Patria en las aras,
El coronel Luis Robredo
El último aliento exhala.
Tras dos horas de combate
La tropa mira asombrada
Que la iglesia se corona
Con un penacho de llamas.
Cunde el fuego, el humo denso
En anchas nubes se escapa,
l' en remolinos de chispas
Por las abiertas montañas·
l' se estremecen los muros•
Y las puertas se desgajan '
}' crujiendo se desploman
Los techos sobre las masas.
Los imperiales se rinden
Y de la heróicu batalla,
El éxito y el arrojo
Lleva en sus ecos la fama;
Y cuando ya la victoria
Anuncian alegres dianas,
Régules vuelve a sus hijos,
l'uelve a su esposa y se pasma
De ver como respetaron
Sus tora:ones las balas;
1· al estrechar en sus bra:os
Aquellas pre11das del alma,
Escucha como repite
En torno suyo la Fama,
Grabá11dolas en la Historia
Aquellas nobles palabras.
Que más que Gu,mán el Bueno
Y más que nn hijo de Esparta,
Lanzó diciendo a sus tropas:
"¡Fuego/1' "¡Primero es la Patria/"

L.4 CORTE MARCIAL
1
Ancho sombrero tejido
Con l11le de nuestros lagos,
Al que adornan dos pequeñas
Hachas de plata en los lados.

.41 cuello suelta corbata
Roja y tejida e11 ga11cho;
Tejillo según se sabe
Por dos diminutas manos,
Que juntas semejan lirios
r sueltas parecen ampos.
Amplia blusa también roja
Con grandes botones blancos;
Cal:onera de ,,e/ludo
r ceñidor de burato
Frente por el sol tostada,
Gran/es los ojos y pardos;
La barba escasa y oscura,
Pelo abundoso y castaño;
Agil en sus movimientos;
Carácter resuelto y franco,
Y diestro como ninguno
En manejar el caballo;
Durmiendo igual en las rocas
Que en lecho mulliclo y blando,
Y sin resentir los rucios
Embales del tiempo vario;
Decidor con las mujeres,
Afable con los soldados,
Provocativo y terrible
Con los del opuesto bando,
r fuerte y ágil teniendo
La edad viril de treinta años
De los cuales más de nueve
A la Patria ha consagrado:
Tal es Benito Ramírez,
Nata y flor de los chinacos,
Honra y prez de los jinetes,
De los valientes ornato,
Capitán de exploradores
De un cuerpo republicano.
Siempre con buena fortuna
En los lances que ha trabado,
De no salir victorioso
Escapó por un milagro.
Nunca sorprenderle pudo
El enemigo en su campo,
Pues llevaba como regla
Invariable del soldado,
Que en la y11erra ha de dormirse
Cual las liebres, conservando
Siempre los ojos abiertos
Por lo que r1iniere al caso.
Pero a pesar de esta regla
La suerte en su giro vago,
Las horas del infortunio
Sobre el guerrillero trajo,
Y una tarde en un combate
Y por s11 arrojo llevado,
Entre huestes enemiuas
Tanto adelantó su paso,
Que al fi11 cayó prisionero
Cuando murió su caballo
Y a la · ciudad de More/ia
Entre filas le llevaron.
[/

En una desnuda sala
De las muchas de Palacio,
Se instalan con gran premura
} con l,ígubre aparato,
Los oficiales que formw,
i·n tribunal que da espanto.
la "corte marcial" se llama,
Su solo nombre da pasmo
Que de sa11grienta y terrible
Tan grande fama ha alcanzado
Que a cuantos ju=ga sentencia '
Sin remisión al cadalso.
.Vi alli la inocencia vale,
Ni se cuenta un solo caso
De que saliera con vida
Hombre que cayó en sus manos.
Los trámites 11 &lt;lefensas,
Peticiones y alegatos,
Son fórmulas que no engañan
Ni a los mismos acusados.
Pocas horas son bastantes
Para preparar el fallo
Y fallo y muerte es lo mismo
En los terribles estrados
¡Que a la sentencia se ;igue
La ejecución en el acto/
A tribunal tan saeyriento
El capitán fué llevado.

Armas y Letras + Pág. 5

Era ·,ma maiiana alegre
Del alegre mes de mayo.
El cielo estaba en .llorelia
Limpio, ,,,111, bril/a11te y diáfano,
Llegó Ramire: en medio
De dos filas de :uavos,
Tan altivo y tan airoso
Que interesaba mirarlo;
Clavó lo., soberbios ojos
En los jueces con descaro,
Ocupó, cual todo reo,
El tosco, incómodo banco,
Cr11:ó la pierna altanuo,
Dejó el sombrero calado
Y una irónica sonrisa
Escapóse de sus labios.
De.,p11és de breves instantes
Se dfó comien=o al sumario,
Que copio letra por letra
Tal como e.riste en los autos:
-¿Confie:as que perteneces
Al cuartel republicano?

Siguióse un largo silencio,
Y los jueces agregUl'0n:
-¿Confiesas que muchas veces
Has podido, disfra:ado,
Explorar el campamento
Del cuerpo expedicionario?
¿Confiesas que has perseguido
Sin dar tregua ni descanso
A las tropas del Imperio
QIJ&amp; están Michoacán guardando?
¿Confiesas que a ti se deben
Mil asonadas y escándalos,
Que sirves a los bandidos
En la montaña acampados,
Que al que coges no perdonas.
Ni mides virtud ni rango,
Pues por servir al Imperio
Ya lo declaras malvado?
A cada nueva pregunta
Ramirez en aquel b011co
Tomaba aclil11d distinta
De indifereule descaro;
Pero al fin le hicieron lan'tas
Y e11 ellas dijeron tantos
Insultos, que en ira ardiendo
De callar cansóse al cabo,
Y asi dijo, con palabra
Que tronaban como rayos:
-¿Para qué p~rder el tiempo
Y estarme aquí preguntando.
Cua11do el francés me ha cogido
Con las armas en la mano?
Cuando saben que soy libre
}' que siempre fui chinaco,
Y no doy cuartel ni pido
Que me lo den los contrarios.
Si ya está la sepultura
Mi cadáver esperando,
¿Para qué tantas preguntas
Ni tenerme en este banco?
l'o ya sé cuál es mi suerte,
Ni me importa ni hago caso,
Me matan de puro miedo,
Mas me ll_ei.,o al otro lado
El gusto de haberlos visto
Correr como perros galgos.
Asi pues. pocas palabra,
Y que me lleven abajo,
l'a verán cómo se mueren
Los buenos republicanos
r eso tengo que ensefiarles:
No pregunten más y vámonos.
Solamente les advierto
Que muchos hay en mi campo,
Qu~ seguirán dando guerra,
Me1ores que yo, más bravos
Y que ni les hago falta
Ni ustedes les dan abasto.
A/:óse luego Ramirez
Seguido de los soldados;
A poco tiempo se oyeron
Unos tiros en el palio
Y un nuevo nombre la historia
Pudo escribir en sus _fastos.
Pasa a la Pág. 6

�Antología Poétir.a ••
l'iene de la Pág. 5

EL CE.YTINEL.4
Como án[lulo &lt;le acero
Que inflexible 11a estrechando
A cada fostaiile los muros
Del recÍlllo queretano,

En donde el último esfuer:o
Con valor desesperado
Los defensores del trono
Hacen en el mes de mayo;
Tal se ven los batallones
Que sin abrigo en el campo,
En ruda y tena: uigilia
Están la ciudad sitiando.
En Querétaro es el Jefe
Supremo, Maximiliano,
Que más que trono y corona
Defiende allí sin descanso,
Su fama que ve muy limpia,
Su nombre que ve muy allo.
Le acompaiian en la lucha

Los que son más esfor=ados
De todos los generales
En saber, arrojo y rango.

Allí Míramón y Mélldez,
Como buenos hall luchado
Allí Castillo y Mejía
Que tienen fama de bravos,
Sin desmentir esa fama
Ayudan al soberano.
Cada oficial, cada jefe
Y cada humilde soldado,
Se baten como acostumbran
Batirse los mejicanos,
Sin medir nunca el peligro
Y con la risa en los labios.
Pero enemigo tan fuerte

Exige fuerte adversario,
Y atrevidos sitiadores
A tan valientes sitiados.

11
El general Escobedo
Es de los republicanos
El primer jefe y le siguen:
Corona, que líe/le el mando
De las tropas de Occidwle;
Treviíi.o y con él, Naranjo,
Con las del Celllro y Guerrero
Que ma11da Riva Palacio
Vienen Jiméne: y l'éle:
La reserva queda a cargo
De Rocha, que presuroso
Y oportuno, acude al campo
En donde el fiero combate
Se desata encarni:ado.
Alanda la caballería
Guadarrama, con los bravos
Marline; Pedro y Juan Doria
Que en la acción del Cimatorio
Cargó con tan fiero arrojo
Que &lt;lió asombro a los contrarios.
//1
Una larde y a la hora
En que estaban relettando
El servicio enll'e la tropa
Del cuartel republicano,
l' era de San Luis el Sexto
Batalló11, que estaba al mando
De Carlos Fuero y se hallaba
I::n San Sebastián formado,
Un proyeclil e11emi90,
Curva invisible lra:mulo,
A los pies del centinela
Llega y moviéndose en raudo
Y espantoso lorbelli11.0
Estalla, sín que el soldado
'/\Ti muestre en la faz asombro,
l\'i sienta en el pecho espanto.
Vuelan sembrando la muerte
Los fragmentos i11flamados
Del bl'once, entre nubes densas
Del polvo y humo, y del lira:o
Del centinela arrebatan
El fusil despeda:ado.
Al disiJ)arse la nube,
En su puesto, sin que un paso
Atrás ni adelante diera,
Sin una sefial de pasmo,
El centinela aparece
Que grita: -¡Cabo de cuarto/
1

-¿Qué ocurre? se le pregunta;
}" agrega: -¡Estoy desarmado!
Otro fusil se le entrega,
Lo recibe y muy ufano
Sigue tranquilo en su puesto
Sin hacer a nadie caso.

IV
El nombre de aquel valiente
La fama llevó en su canto
}' habló de Damián Carmona
A los hijos del Estado
De San Luis, a quienes hizo
Este sencillo relato:
"Sació Carmona en el pueblo
De Mexquitic y premiaron
Con un ascenso su arrojo
Aquella larde en el campo.
Ci1ieron los potosinos
Su frente con verde lauro
r guardan como reliquia
Su fusil hecho peda:os.
"La suerte premiarlo quiso,
Fin a su existencia dando
Elllre el fragor &lt;le un combate
l" a la luz del sol de mayo".
El pueblo en Damián Carmona
l'erá un ejemplo preclaro
De que, para entrar al templo
De la Fama, es necesario,
No el timbre &lt;le la noble=a
Xi de la opulencia el fausto,
Sino el corazón ardiendo
En un patriotismo santo
Que haga de.r;preciar la muerte
r ofrecer en holocausto,
Del deber ante las aras
Lo más amante y amado,
Que as{ JIO se necesita
Para vencer a los wlos,
Xi estatua tallada en bronce
Xi templo erigido en mármol.
,

LOS FUEROS DEL VALOR
Bajo los candentes rayos
Del rojo sol de la costa
Sobre secos arenales
Cuyos vapores sofocan,
En donde el viento llO cruza
Si la nube bienhechora
Sobre el agostado suelo
AI'rastra indecisa sombra;
Il11ye11do de la epidemia
Que en l'eracru: diezma y corta
De franceses y espaii.oles
.4. las aguerridas tropas,
rienen ambas caminando
Hacía la falda escabrosa
De Acult:ingo, por convenio
De los je{,s de una., y otras
.l quienes da su permiso
El Gobierno, de que pongan
Sus cuarteles en las plazas
Que clima benigno go:an.
.llas tal convenio que hoy día
De la Soledad se 11ombra,
Xo le fué comunicado
A un jefe que en lnles horas
El camino custodiaba
Con una fuer:a muy corla.
Xo mas de doscientos hombres
Aunque resuellos, In forman,
r órdenes tiene sel/eras
De impedir a toda costa
El pw;o, por aquel punto
De lcu fuer:as invasoras.
11/ 11er venil' a lo lejos
Con marciali&lt;fod y ponipa,
Las legiones franco-iberas,
l' que sin I'ecelo toman
Del camino &lt;le las cumbres
La carretera más pró.rima,
Dispone lueuo a su gente
Que las armas tiene prontas
}' se planta en son de guerra
Donde más el paso estorba.
Al divisar los que llegan
Tan extrwla maniobra
A su general en jefe
Dan parte de que se notan
Preparativos de ataque
Lo cual a todos asombra.
Ern Prim el que mandaba
El ejército, y de boca
De sus soldado., sabiendo
Novedad tan sospechosa,
,1delanta un emisario

Que blanca bandera porta
Para preguntar al jefe
La ra:6n, pues que la ignora,
Que tiene para oponerse
A la marcha de sus tropas.
Rápido va el emisario,
Los opuestos lindes loca,
Con el jefe mejicano
Muy en breve se apersona,
l' le refiere el convenio,
Le dice por qué la. costa
Han dejado, ¡;or qué vienen
A acampar sobre las lomas.
Atento le escucha el otro
r dando r,spuesta pronta
Le dice que tal convenio
No cunoce, y pues ignora
1· órdenes no ha recibido
Que a la consigna se opongw1,
Habrá de luchar con ellos
Sin contar, pues no le importa
Ni los que a su lado tiene,
Ni los que vienen en contra.
-Somos muchos.
-No los cuento
-Tenéis muy pocos.
-.U e sobran;
Para morir por la patria
Xo he menester gran escolta.
-Pasaremos
-.Yo lo dudo;
Sangrienta será la alfombra.
-¿Xo cedéis?
-Aunque viniera
Contra mí toda la Europa.
- 1;Eso le digo a mi jefe?
- l ' agregad por c11e11/a propia
Cuanto gustéis, yo sostengo
Un reto que me acomoda.
· \'uelue el mensajero triste,
Habla con Prim y le abona
El 11alor del a,/versario,
l"alor que a todos asombra.
Despué.f; de escuchar atento,
Dice Pl'im que reflexiona:
-De acometer a esos hombres
Es segura su derrota,
Atas el éxito seria
\'ergüen:a más que victoria.
Soldados que así obedecen,
1'alienles que así se portan
En Jan solemnes momentos,
Merecen respeto y honra,
}' honra y respeto ha de darles
Nueslra bandera espmiola.
l' después de decir esto
A/anda hacer alto a las tropas
l al general mejicano
Pone al momento una nota
Refiriendo lo que pasa
1· pidiendo que dispo11ga
Que el paso 110 les impida
Aquel jefe a quien pregona
Caballeroso y valiente,
Cuyo atrel,imiento elogia ..
En comunicar tal orden
Tl'anscul'I'en más de ll'es horas,
r todo ese tiempo quedan
Sufriendo el sol de la costa
Tendidas &lt;f campo raso
Las legiones invasoras.
Suena al fin, de los clarines
La uo:, indicanclo ronca,
Que vuelve a ponerse en marr;ha
La ya {aligada tropa.
Ordénase las columnas,
Y entre nubes volllorosas,
Se desli:an lentamente
Sobre las tendidas lomas.
Llegan al punto que guarda
El jefe que pocas horas
Antes, le., detuvo el paso,
El cual cou su (}ente forma
A la i:quiel'da del camino
En actitud silenciosa.
Al cru:m· la descubierta
Por at¡uel punto, se asoma
Al rostro de los que vienen
La curiosidad más honda
Po,· conocer al osado
Que obtiene al fin la victoria,
Pues con Sil valor, tan sólo
Tonto tiempo el paso estorba.
l' con respeto le miran,
Y con carrno lo nombran,
l' ya ,,an lejos, y el rostro
A cada segundo tornan,
Sobre un corcel arrogante

Armas y Letras + Pág. 6

Que agita su crin sedosa,
r con /a espuma del freno
El nervudo pecho moja,
Llega Prim, y diligellle
Con la corte numerosa
De ayudantes que le siguen
r de amigos que lo escollan,
Al jefe busca y lo encuentra,
r a/ mirar que cuando nota
Su presencia se adelanta,
Pica al caballo, y la pronta
Mano tendiéndole dice:
-"Caballero, a mucha honra
Tengo en conocer a un bravo
Que de su patria es la gloria;
Xación que tiene soldados
Como el que marcó a mis tropas
El alto, cuando tenia
Por segura la derrota,
Es nación a quien reserva
Grandes páginas la historia".
ruelve a oprimirle la mano,
r antes que el otro responda,
Entre una nube de polvo
Gana camfoo en las lomas
Ensal=a11do a aquel valiellle
Con los que a su lado trotan.
Han pasado muchos años;
La basílica de Atocha,
Bajo sus maci:as bóvedas
Conserva el recuerdo vivo
De su valor, y la gloría
Alcan=ada en Castillejos
Por las armas espaíiolas.
También en eterno sue1ío
En nuestro suelo reposa
El temerario soldado
Que a Prím el paso le corta
Sin medir número, fuerza,
~'i el gran peligro que afronta,
El coronel Félix Dia:.
A quien recuerda la historia
Como allivo y como osado,
Como valiente y patriota.

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno

Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
IKDICADOR:
Redactores
Raúl Rangcl Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique ~lartinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

LR CIVILIZACION EGER
Dentro de la próxima \'II Anualidad
de la Escuela de \'erano de la l:niversidacl de Xue,·o León, el ilustre prehisloria&lt;lor don Pablo )lartinez del Río y
Vinent, actual Director de la Escuela
Xacional de Antropología del lnslih1l0
l\"aeional de Antropología e Historia
tendrá a su cargo la profesión de un
Cursillo de cinco lecciones sobre ]a Civilización Egea.
El Temario de las interesantes Conferencias, que se desarrollarán dentro
de la Sección de Humanidades de la
propia Escuela de \'erano, del 25 al 29
de Agosto, es el siguiente:
El medio. El descubrimiento de la
Ci\"ilización Egea: Scl11iemann, Evans.
El cuadro cronológico. Factores étnicos y culturales que intervinieron en
la integración de la civilización cretense. Su culminación: la talasocracia
cretense. La formación del pueblo
griego. El ocaso de Creta. Los aqueos:
la época micénica. La edad heróica de
Grecia y la guerra de Troya.
Cl:RR!Cl:LU)!-VITAE
DE DON PABLO MARTINEZ DEL RIO

suma agiHdad y limpieza &lt;le esWo, nos
cuenta en una forma admirable, muchas de las hazañas bélicas en las que
se vió envuelta nuestra Patria en las
horas aciagas de la lucha por la conquista de la libertad y del derecho.

cursa! Alameda del Banco Nacional de
)ft'.xiro; Administrador GC'neral de ]a
Fundación Mier ). Pesado. 1951 hasta
la fecha. Condecoraciones: Oficial de
la Instrucción Pública; Caballero de la
Legión de Honor. Francia; Autor de
los Orígenes Americanos (1936; segunda edición 19441; Alumbrado (1937);
El Suplicio ele] Hacen ciado (1938); Por
la \'entana de la Prehistoria (1929);
también de un gran número de escritos, principalmente de asuntos prehistóricos. Dirección: Berlín 39, ~léxico,
D.F.

Realizó sus primeros estudios en las
Escuelas de Alvarado )" de Dalcona que
eran las mejores de su tiempo; pasó a
la Nacional de Agricullura y de alli a
]a Nacional Preparatoria. Inició ]a carrera de médico la que no terminó.

Semblanza de ...

Desde muy joven figuró en el periodismo, en las Sociedades Científica y
Literarias, en el Teatro, como autor de
comedias, dramas, zarzuelas y monólogos.
'

Viene de la la. Pág.

(Léanse las poeshls de la Antología
que se publica, como un ejemplo de tal
afirmación).

Breves datos biográficos completan
la fisonomía del c1ue hace 100 años
viera la luz en 1a ciudad dr ~léxico.

Con un cargo diplomático marchó a
España la que recorrió toda entera.
Alli pub1icó "La Lira ~fexicana". Escribió además un libro sobre España
lleno de interesanlfs dalos.

Juan de Dios Peza, es el poeta del
Hogar. Alli plantó su tienda y en el
ritmo. sonoro y fecundo de sus versos
Fué Director de la Beneficencia Púpudo cautar todas sus inquietudes, todos sus anhelos, todas sus esperanzas, blica sobre cuyo ramo escribió y puconocedor de que, edificar, crear y re- blicó un inleresantisimo libro. Desde
dimir, son tres palabras que nos se- muy joven ocupó una curul en la Cáñalan la tarea noble que debemos de mara de Diputados. Ocupó muchas ,,eseguir en el hogar en medio de ]a ces el cargo de Secretario Particular
transparencia nítida del cariño cuan- de Ministros tales como el Gral. Corodo éste no se enturbia con la duda y na, el Gral. Riva Palacio y el Gral.
Mena.
la desconfianza.
1

Alas Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros

del Continente
La t:niversidad de Xuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al traYés de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comen ladas las obras últimamente aparecidas en las prensas américanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y conlinenle de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.

~IARTINEZ DEL RIO Y VINENT,
Pablo. A~tropólogo mexicano, historiador y educador. Nació en México, D.
F., Mayo 10, de 1892, hijo del licenciaConocedor como pocos, de los litedo don Pablo Marlinez del Río y doña
El poeta supo de todo; de las sanas
Bárbara Vinenl. Casado con doña ~la· alegrías y de las tristezas jnevitables. ratos y de lo shombres políticos, fueria Josefa Fernández de Heneslrosa y Cumplió con su misión sobre la tierra: ron muy buscadas en su tiempo las
Gayoso de los Cobos, ~larquesa de Ci- redimir, cuando sobre la misma roca biografías que de ellos ha escrito.
lleruelo. 5 hijos. Educado en Stony- del sendero, áspera y fría, dejó en sus
han ]rnblicado más de 14 tomos
hyrst y en Oriel College, Universidad cantos, la huella de su esfuerzo y de su de Se
sus obras.
de Oxford, Inglaterra; en ]a Universi- afán para señalar senderos de bien y
dad Nacional de México. Grado de de esperanza; cuando cumplió con la
Tal es la trayectoria de este valor liMaestro en Ciencias Históricas en la sentencia humana de tender la mano terario de nuestro México.
Ultima ("por aclamación y con menLos envíos deben hacerse a:
a ]os que sufren, de quitar una piedra
Vida ejemplar de abnegación y sación especial honorífica"); Doctor "hodel camino, de prender una luz en la crificio.
"ARMAS Y LETRAS",
noris causa" en Letras de la Universitiniebla, de levantar una ban&lt;lera de
dad de Nuevo México, 1944; en DereUniversidad de Nuevo León,
libertad, de escribir un libro, de semEslabón del presente con el pasado
cho, Macalester College, Minnesota, brar un árbol y saber multiplicar la y el porvenir.
Plaza del Colegio Civil,
1949; Profesor de Historia en la Faculvida, a través. de esa cadena invisible
tad de Filosofía y Letras de la UniverComprensión
c1ara
y vh.iificante del
que une ]as auroras y ]os ocasos en un
Monterrey, Nue, 0 León,
sidad de México, de 1928 hasta la ferecuerdo, para este hijo preclaro de
movimiento contínuo, donde el amor
las Letras Mexicanas.
cha; Profesor de la Escuela Nacional
México.
Y la fé, el calor y la luz. forman la trade Antropología hasta la fecha; Profema donde se gesta y se desarrolla la
sor de Historia de México en la Escue- humanidad.
Con la satisfacción de haber señala de Verano de la Lniversidad Naciolado en las breves lineas que antecenal hasta la fecha; Profesor en el MéEdificar un hogar con las manos lim•
den la resolución de una urgencia inxico City College hasta la fecha; Di- pias de en\'idias y rencores. con el co•
• herente a la cullura moderna, y esperector de la Escuela de Verano de la razón sano, abierto solo a ]as corrien•
rando recibir en breve de ustedes el
t:nivcrsidad Nacional, de 1932 a 1944; tes bienhechoras de la bondad y de la DEPARTAMENTO DE ACCION aliento a esta sugerencia, la UniversiDirector de la Facultad de Filosofía y verdad_, que enoblecen.
dad de Nuevo León les testimonia Ju
Letras de la l:ni\"ersidad Nacional, de
SOCIAL UNIVERSITARIA
Yivas expresiones de su más alto reAllí
está
el
marco
de
su
obra.
Alli
1944 a 1945; Director de la Escuela
conocimiento.
l\acional de Antropología, de 1944 has- aletearon las fuerzas de su espíritu ...
SECCION EDITORIAL
ta la fecha; Secretario de la DelegaCasi lodos los poetas han cantado al
ción Mexicana al Congreso de Educa- hogar. pero ninguno corno él pudo dardores de La Habana, 1929; Dircétor del nos un conjunto tan variado y tan comOBRAS DE RECIENTE EDICION:
PUBLICACIONES PERIODICAS
Jnsliluto de Historia de la t:niversidad pleto como el que encontramos en su
Nacional, de 1945 a 1949; Secretario libro "Cantos del Hogar".
General del Congreso de AmericanisCorrespondencia Juáre=-Vídaurri. To- .4rmas y Letras.-Boletin mensual de
El solo hecho de que la composición
tas, México, 1939; Vicepresidente del
la t:niversidad. Se reparte por canmo I. (Compilación del Lic. SantiaCongreso fnternacional de Americanis- "Fusiles )" )luñecas" se haya traducido
al
Ruso.
al
Sueco,
al
Inglés,
al
Frantas en Nueva York, 1948; Director de
je a las Institucione~ de Cultura, y
go Roe!) .................. $10.00
las Excavaciones de Tlalelolco, de 1944 cés. al Portugués, al Alemán y al Italibremente a quien la solicite.
hasta la fecha; Sinodal que fué en las liano. significa que esta composición
ha
recorrido
el
mundo
entero,
más
que
Secretarias de Educación Pública y de
Elica, por el Lic. Genaro Salinas QuiL'niuersidad.-Revista semestral. Se
Relaciones Exteriores; Presidente que para gloria de su autor, para gloria de
roga. (Obra de texto en el Bachillefué del Instituto ~foxicano Xorteameri- su Patria.
distribuye po_r cambio bibliográfico
cano de Relaciones Culturales; PresiY es que como ayer, como hoy, y corato de la Universidad de Nuevo
dente que fué de la Biblioteca Benjaa entidades cullurales y libremente
mo siempre, las canciones del hogar,
mín Franklin; Consejero que fué del
León
y
en
diversas
Instituciones
culserán arrullo eterno, francas alegrías y
a quien 1a soJicife.
Instituto Anglo Mexicano de Cultura;
reventar de rosas tempraneras en e]
turales
de
la
República)
"Fellow" del Real Instituto Antropolócurso incontenib]e y misterioso del
gico de la Gran Bretaña; Académico tiempo.
de número de la Academia Mexicana
Para estudiantes . . . . . . . . . . . $ 9.00
de la Historia; Miembro de la Sociedad
Para la adquisición de obras de vende Americanistas de París, de la Socie• • •
Para el público . . . . . . ' . . . . . $10.00 ta, toda correspondencia y valores dedad Mexicana de Antropología, etc.,
berán remitirse al Jefe del Departaen los Xegocios: Formó parte de la Memento
de Acción Social Universitaria
La Patria fué otro de los campos fesa Directiva de la Sociedad Central Hi- cundos de su poesía, pues cultivó mu- De soledad y otros pesares (Poemas Lic. Fidencio de la Fuente, Universipotecaria; Gerente que fué de la Su- cho el romance, y a través de él con
dad_ de Nuevo León, Plaza del Colegio
de Pedro Garfias) . . . . . . . . . $ 5.00
Civil, Monterrey, Nuevo León, México.
1

Armas y Letras + Pág. 7

�Lorenzo Hervás ...
Viene de la ta. Pág.
físico ... se dice de Aristóteles "el filósofo", en el sentido que abarca la
ciencia toda ... ya Kant no sabía toda
la matemática ... no sabía toda la física ... toda la biología ... a partir del
siglo XVIII no queda ningún espíritu
humano capaz de contener en una sola unidad la enciclopedia del saber ... "
para imponerse una seria detención
ante la maciza y corpulenta obra del
Rev. P. Don Lorenzo Hervas y Panduro: No hay más remedio que repetir al

hacer su recuerdo, que en su personalidad de sapiente, reunió a los rasgos
del filósofo correcto y enterado, los
del teólogo estudioso y respetable; la
información del matemático a la del
historiador, a la del geógrafo, del antropólogo, ·apologista e indudablemente todo ello reconcentrado en los perfiles del humanismo más cumplido,
menos exagerado ni posseur.
La ordenación de datos alusiYos a 1a
personalidad del P. Hervás, ha llevado
de inmediato a una necesaria revisión
de lo dicho habitualmente a propósito
del siglo XVIII. Para cualquier gente
de estudio la centuria iluminista europea, se reduce unitnime y casi exclUsivamcnte a aquellas luces, aufklti.rung, e ilustración sin mayores aclaraciones lfUC en todo caso, necesariamente significan falta de claridad si es que
hacen falta, como ciertamente la hacen: Muy por semejable manera de
como al Medioevo se lo estableció y se
lo repite corno "obscurantista/t r otras
similares clasificaciones, sin más justicia ni criterio que los que secularmente ruedan controvertidos e insistentes, al siglo décimo octavo, se le ha
impuesto toda la iluminación, "iluminismo", que ha sido susceptible de tolerar el relato de cualquier otra época
histórica. La misma secularización de
oriundez tan dieciochesca, al enarbolar sus temporadas de Pericles, Augusto y el más esplendoroso de los Luises,
sobrecarga en forma poco equilibrada
sus peculiares méritos, legítimos o _discutibles. Se inició entonces, la modalidad que toda,•ia no ha alcanzado a corregirse, de la erección de estatuas e
improvisación de prestigios durante la
misma vida de las personalidades esculpidas, dentro del propio trayecto de
las épocas que empezaron a pronunciar sus sentencias y panegíricos.
Además de las muy especiales circunstancias en las que se arrumbaron
;t los sacerdotes y novicios de la Compañia cuando la expulsión española,
un examen tranquilo de lo que en la
extremidad de su exilio y desde el silencio a su distancia hicieron y trabajaron, señala ya &lt;JUC a par de la rectificación como la organizó Paul
Landsherg relativamente a la Edad Media, ahora frente a nosotros en resumen casi inerte, pa.rece urgir una muy
estricta recapitulación del verdadero
significado histórico del Siglo XVIII a
partir de las actuales perspectivas: Es
correctamente f~ctible el antictpar, que
acaso pueda llegarse al cambio de valoraciones tradicionales. A ]a denominada Edad Media, muy posiblemente
habrá que quitársele conforme va contritamente tuvo que reconocerio Huizinga, años después de su Otoño, no
solamente el opresivo acomodo de variación agónica asimilable a la de un
clima, sino la etiqueta también de penumbra Y de desolación. Las lecturas
emprendidas para estructurar el presente trabajo, van encaminando a cada paso con mas precisión a tener que
despojar al iluminado Siglo X\'Ill, de
toda su ruidosa designación de luminoso e ilustrado: Precisamente las
disputas, en las que adelantos y tratam1ientos, tan memorables e ilustres como lo son los conseguidos por el Re,·.

P. Hervás y Panduro, lastimosamente
necesitados, al medio siglo de su muerte de que un Müller tenga que dignificarlos, muestra que las cacareadas luces de entonces, deben no haber sido
ni tan abundantes ni tan claras, ni tan
correctamente enfocadas como se ha
querido establecer casi con violencia
de validez inapelable. Lo dicho no se
atreve a sugerir cxtremosamente, que
todo cuanto el Siglo XVIII negó, aceptó
o establecía, deba opacarse para obtener su visión aproximadamente correcta. Xada más hay que poner las
rosas en su lugar, en el sitio que les
corresponda de acuerdo con nuestra
actual manera de alcanzarlas: Ello implica, más que uno o que varios juicios
del tipo arrogantemente racionalista
con los que el Siglo XVIII se autocaracterizó, Ja emisión de estimativas que
rigurosamente el mismo siglo considerado, merezca conforme a nuestra siw
tuación actual.
En un levantamiento para deslindar
así la posición y la figura del Rev. P.
Hervás y Panduro, las opiniones y los
dictámenes tanto de llüller como de
'.11. y Pelayo, han de quedar por lo
pronto entre el paréntesis fenomenológico que impida tanto rechazarlos como el seguirlos tomando establecidos
sin m~is. Xo puede tampoco reducirse,
la co11sideración de Hervás, a únicamente entresacar del 1· resupuesto de
su erudición, algo tan usual y común y
corriente durante el Siglo XVIII, la categoría o la significación de su doctrina lingüística. Esa especie de estadística fué lo que 1\fíiller hizo y. sus conclusiones, las ya vistas; pero si se mira a la demora en la aceptación y
adopción científica de las consecuciones de Hervás, su colocación debe ser
enmendada en consecuencia: La supresión de la Compañia en España y
en su jurisdicción, t1n siglo antes de la
proclamación de los aciertos de Hervás por Miiller, obliga lógicamente a
colocar la importancia de las conclusiones Hngüísticas del P. Hervás, ya no
en el tiempo de liquidación del XVIII,
sino en las vísperas de la del Siglo
XIX: Las inmediatas consecuencias que
de tal reacomodo han de seguirse, instruyen en el sentido de que todo cuanto circulaba, hace doscientos afios, y
que Hervás catalogó tanto en Matemáticas, Biología, Historia, etc., corno en
Fisiología que es el aspecto al que ahora, aqui, podria constreñirse al estudio, alcanzaba apenas la humilde importancia de una información para es.¡,ecialistas. t:no de ellos tuvo que ser
quien lo descubriera y lo estimulara
como acertado y meritorio, cinco o
seis decenios más tarde, si no es que,
como acaso seria más adecuado, siglo
y medio después con toda precisión
Dn. F. Lázaro Carreter. l\Iuy similar
es Jo que puede repasarse con el estudio de la hibridación por Mendel. El
ilustrado Siglo va empezando a dibujarse menos alumbrado fuera que dentro de España: Lo anotado por L. Carreter a propósito de la evolución de
la doctrina gramatical española, para
fundamentación de lo cual trae a pelo
en su tesis, lo documentado en ]as discusiones del P. Hervás, está mostrando
que las luces eran ciertamente mejores
y más claras en una Espa11a que en
todo caso, tenia más razón que la que
ha querido concederle Diaz-Plaja en
su estudio de 11 la angustia española del
Siglo XVIII", en los Ensayos Elegidos
(pg. 128 y sg.) para considerar de cariz político ~Jo que la confabulación anglofrancesa, pretendía implantar bajo
disfraces ideológicos.
La propia expulsión de la Compañía, alln cuando evidentemente se conecte y elucide con el predominio jansenista en el Tribunal del Santo Oficio,
clestaca más con perfiles de cinemática social, que con caracteres de disputación doctrinal. Y el P. Hervás constituye un ejemplo de trazo muy ins-

tructivo para el fin de interpretar
cumplidamente o cuando menos mejor
que hasta enantes; la contextura de las
situaciones dieciochescas. Algo muy
peligrosamente parecido está empezando a acontecer y a notarse de un medio siglo o poco más a nuestras fechas:
También actualmente se ha dado salida a la cáfila de pretendidos especialistas cuya desaparición, aturde al repetirlo la propaganda ilustrada de hoy,
originaría el retroceso de técnicas
avanzadisimas en exclusivo poder de
esas pretendidas minorías. En el Siglo XVIII si las habia y se presentan
desde luego, indiscutiblemente mejores y más explicables que las actuales.
Casi a nadie parece importarle ahora,
lo que se borraría de las fabulosas
conquistas en campos tan poco humanos como el sistema de amenazas que
parece ser lo único que urge. En cambio los descubrimientos de Hervás tarde, pero alcanzan a incorporarse al
complexo universal de la cultura mientras las recou1pensas de Nobel perduran respaldadas por la dinamita y el
papel para difundir las nociones generosas, se represa en las tramas de algún concenz encargado de dosificarlo
para informaciones ínfimas y triviales.
Todo esto constituye hoy el extremo
desde el origen de aquellas lu~es; y la
discreción a lo largo de una obra continuada lo mismo en el destierro que
entre la persecución y la intriga, traen
la otra punta, la' del iluminismo nuestro que para cuando la exhibición del
otro, ajeno, contaba ya con dos siglos
de e&lt;lad puesto que habrá necesariamente que localizarlp en la etapa inicial de la verdadera y legítima modernidad, en la Contrarreforma. Pero acabar de detallarlo y sustentar su argumentación en toda forma, equivaldría
a deformar los limites de esta resención.
AJ comprobar las firmes hipótesis
en las enseñanzas lingüísticas del P.
Hervás, sin dobleces huidizas para
continuar el examen de las cuestiones
hasta la más rigurosa información experimental, las tinieblas de encargo
coaguladas sobre la Edad Media, se
transforman en verdadera e indiscutible luz, al paso que los resplandores
dieciochescos de más allá del ámbito
español, van atenuándose y quizá tengan que determinarse como obscuridades y dañinas penumbras. No era la
verdad que hubieran desaparecido las
posibilidades de una formación enciclopédica, aunque la consigna venga
arrastrando el trabajo y la publicidad
por equipos cOmo se hizo para la que
presumió ser Enciclopedia por antonomasia, la francesa y todas sus gemaciones y esporulaciones como la Britannica que en menos de docena y media
ele lamentables renglones (T. 11, Pg.
527) continúa el registro de lo numeroso, sin parar mientes en lo cualitativo de la sabiduría del P. Hervás y
Punduro. Si es o no es factible, por
qué y para qué lo sea y se lo requiera,
el estudio de rigor científico, simultáneo a la cumplida formación humanística, no es tiempo ni oportunidad ya
de que se lo determine en función de
un comité central en Paris o en Bagdad, sino problema y urgencia y necesidad de cada circunstancia sociológica: Lo que el P. Hervás encontró y
fundamentaba durante su ostracismo
en Ita1ia, trascendía hasta el Pacifico
del Sur en función de lo amplio de su
visión y de sus informes. Nada semejante habría conseguido, con falsificar
representantes de todas las lenguas
que estudió: Humanamente prefirió
someterse al orden de cada una y empeñarse en descifrar el misterio de cada sintaxis. Con ello se anticipó a
Humboldt y al releerlo ahora, nos esperanza en su compañia con el reconor-imiento de claridades auténtica.'i,
no necesitadas por lo tanto de estruendos ni de imposiciones.

Armas y Letras + Pág. 8

•

La Epoca Literaria...
l'iene de la Pág. 3
el espíritu de la Décima Musa con un
fulgor que no hiere. Ella es la hermosa doncella desvalida que huye del temor del mundo y se refugia en la pacífica heredad de Dios, no para evitar
que las lágrimas le quenwn el semblante con llama de amor desesperanzado,
sino para relu¡ir el golpe brutal que la
acechaba en una sociedad llena de prejuicios y de pequeñez moral.
Como las estrellas, cuya distancia se
mide_ por el fulgor, a trescientos afios
de luz ¡ qué diáfano parece el impulso
de su virtud; qué esclarecido el reinado de su inteligencia!
Ha de llegar un dia en que ella, la
Extraordinaria, venga a apasionar
nuestro pecho con su verdad, a avivar
nuestro espíritu, a fundirse en nuestra
alma, a perseverar en nuestra mente,
a voh'erse consubstancial con nuestra
memoria, a remover nuestros huesos, a
iluminar nuestros ojos, a purificar
nuestra lengua, a enriquecer nuestra
historia, a proteger nuestra miseria, a
velar nuestra muerte, hasta que sea, en
ímpetu de voces, belleza y ufanía,
transparencia y primor, rosicler y preludio, ardor e inteligencia, donosura y
bondad, perfección y pureza, verdad y
plenitud, pasión y poesía para animar
en su hermosura viva la grandeza del
alma y lograr, por su espíritu, que la
luz reine eternamente en el Valle de
)léxico.

RECENSIONES
CUADERNOS HISPANOAMERICANOS
No. 29
MAYO 1952
SUMARIO
BRUJULA DEL PENSAMIENTO: l\lanuel Fraga Iribarne: Arte y sociedad.
Bernard W. Dempsey: La economía en
las Encíclicas sociales. Luis Diez del
Corral: Europa, campesina.
Jaime Pahisa: Relación entre el folklore musical español y el argentino.
Edmundo Meonchi: Dos demagogias
distintas sobre la obra del grabador
José Guadalupe Posada. Carlos Paris
E.: Actitud de Unamnno frente a la filosofía. José Luis L. Aranguren: Todos
los hombres somos hermanos {cuento).
E. Sordo Lamadrid: Solana, escritor;
Solana, pintor.
BRI.JJULA DE ACTUALIDAD.- J. L.
de Azcárraga: Horia Sima estudia el
nacionalismo. J. C. Agulla: La epopeya
de los productores argentinos. J. López
Clemente: El teatro de Tennesse Williams. E. Casamayor: Hispanoamérica en el espejo de su novela. Ricardo
Gullón: Recuerdos de Kafka. José Luis
Cano: De los autores como actores. Alfonso Sastre: Ha muerto J ardiel Poncela. Crónica centroamericana desde
El Salvador.
ASTERISCOS
El hecho y el derecho de la censura
teatral. Hispanismo lírico e hispanismo positivo. Poesía, propaganda Y politica. T. E. Lawrence y su leyenda
heróica. Ha muerto ... Hasum. Donde
un poema pretende hacerse c1ásico,
Recuerdo español de Urrabieta.
Páginas de color: ¿Adónde va Hispanoamérica?: Angel Herrera Oria, "El
espíritu de México", y Fernando Mar·
tín Sánchez, Cómo ve España un es•
palio! con los ojos abiertos.
.
Portada y dibujos del pintor suizo
Jean Lecountre.

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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado corno articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año IX

Cuando se anunció la creación de la Escuela de Verano de
la Universidad, desde estas columnas se le asignó un destino
bastante modesto, bien porque su realización se juzgaba un gravamen insoportable para el presupuesto universitario, bien por•
q11e su funcionamiento sólo se consideraba posible en f11nción
de la realización de "una escuela de estudios superiores que co•
rone la enseñanza que imparte nuestra casa de estudios". Ahora, en los umbrales apenas de su séptimo año de ejercicio, realizado ya el motivo original, se ha convertido en una tradición cultural cuyos eventos rebasan los límites. imp11estos por la
geografía.
IA Dii,isión de H11manidades -centro nervioso de su actividad- ha honrado su cátedra con la presencia de los más des•
tacados valores de la intelectualidad mexicana y se ha vestido
de gala para recibir a prominentes hombres de estudio de otras
nacionalidades. Alfonso Reyes, García Bacca, Bergamín, Castro Leal, Pellicer, Jiménez Rueda, Cossío Villegas, Toussaint,
Abreu Gómez, Rocafull, Chávez, Raimundo Lida, Gaos, Toscano, Recasséns Siches, para citar solamente unos cuantos de los
que ac11den en desordenado tropel a la memoria, son nombres
que por sí solos son capaces de llenar las más brillantes páginas
de la historia de cualquier institttción.
Desde su fundación, con el propósito de establecer un "intercambio científico de especialidades médicas que irá en provecho de la Facultad de Medicina", se estableció una sección de
esta especialidad. En ella han profesado las más destacadas personalidades del ejercicio profesional y la ini,estigación, quienes
en cursos sistemáticos de especialización o en conferencias y
cursos para médicos especializados, han alimentado con su voz
sapiente el interés científico y contribuído a resolver problemas
de solución inaplazable.
El año pasado, a urgencias de una necesidad cada vez más
imperiosa, se estableció la División de Ciencias Pedagógicas. El
Prof. Rafael Ramírez, ameritado maestro digno por muchos conceptos de un elogio superior al nttestro, con la fecunda facilidad
de la experiencia, con la fácil elocuencia de una vida dedicada
íntegramente al magisterio, hizo la feliz iniciación. El presente
año, esta División apenas nacida será de las más brillantes en el
catálogo de la Escuela de Verano.
El presente año, sin omitir esfuerzo alguno, la Dirección
de la Escuela de Verano presentará un catálogo impresionante
en sus alcances y en su desarrollo. Agustín Millares Cario, Niceto Alcalá Zamora, Rodolfo Ussigli; Chevalier Jackson, Castro•
viejo, Esquive! Casas, Miranda Basurto, Carlos Lazo, y muchos
más, llenarán con su presencia uno de los más brillantes capítulos de la historia de nuestra Universidad.

Núm. 5

Mayo de 1952

El Grabado, como procedimiento mecamco rudimental,
surgió de la necesidad que tuvo el hombre desde épocas muy an•
tiguas de aplicar fácilmente y en serie repetida cierto género de
su arte ornamental. Inventa entonces el sello de arcilla, plano o
cilindrico, con figuras invertidas, al que cubre a veces con un
colorante y que aplica a diversos materiales, llegando incluso,
por este medio, a obtener motivos en relieve. Uno de sus deri•
vados fué la plancha para estampar en tela.
Tiempo después, con su incremento intelectual, crea la es•
critura, suscitándole, a la vez, el problema de su permanencia
plástica, lo que primero consigue directamente con la pintura y
la escultura. El adelanto siguiente consistió en aplicar la escri•
tura en forma· invertida sobre ladrillo o piedra, a fin de estam•
parla en otro material, como ladrillo e incluso metal, pudiéndosele acompañar, al mismo tiempo, con la ilustración, conforme
al mismo procedimiento.
Cn paso mayor lo da China, hacia el
siglo X. de nuestra era, cuando inventa la Xilografía o escritura grabada sobre una plancha de madera para ser
estampada, cubriéndola previamente
con tinta, es decir 1 una imprenta de
letra fija, que puede usarse para imprimir en papel.
Sin embargo, en la Europa Medioe\'al, la escritura y ]a ilustración fueron , fundamentalmente, artes ruanuaJes, aunque de alta calidad estética.
Probablemente, por el mayor contacto
con Oriente, debido a las Cruzadas, se
vino a conocer en Europa, hacia el siglo XII, el procedimiento xilográfico,
que eran maderas con motivos y escritura grabados en relieve y cubierto_s
con tinta, imprimiéndolas luego con
la presión de las manos sobre el papel,
siendo unos naipes los ejemplares más
antiguos de que se tiene noticia.

los plateros italianos del siglo XV era
el nielo, que, por }o regular, consistía
en una lamina de plata a la que con
un buril de acero hacían dibujos cuyo
surco se rellenaba con esmaltes a fin

de destacar el dibujo. Para corregir
los defectos de la incisión del buril y
para darse cuenta de ellos antes de esmaltarlos, imprimían la lámina sobre
arcilla y azufre, entintando con negro
de humo los surcos de la placa, la que
oprimían contra la arcilla, obteniéndose así la impresión de los surcos. En

Florencia, en el año de 1452, el plate•
ro Tomasso Finiguerra trabajaba en un
dibujo que representaba "La coronación de la Yirgen" para obtener la

prueba del cual tuYo la notable idea de
imprimirlo no en arcilla sino sobre
una hoja de vitela humedecida. Tomó
el nielo, ennegreció con negro de humo las rayas trazadas por el buril y

En la primera década del siglo XV

colocó sobre la plancha una hoja de

se cono,·en en Alemania placas de acero con escritura grabada en relieve,
según el procedimiento llamado "al
agua fuerte'\ usado anteriormente en
la decoración de armaduras y espadas.
A mediados de ese siglo acontece el
trascendental descubrimiento de la impresión en hueco. Dos países se dis-

papel humedecido; el papel, con la
presión de la mano, sacó ]a tinta de-

putan el honor de ser los descubrido-

historia del grabado, descubrimiento

res de esta técnica: Alemania e Italia.
Los alemanes alegan como prueba una

cuyo Quinto Centenario conmemora en
este año la Asociación ~Iexicana de

estampa a la que atribuyen la fecha
4442, dudosa según algunos investiga-

Amigos del Arte.

dores; los italianos comprueban que a
e11os les corresponde, fundándose en
una estampa del año 145~.

ron las ventajas que este hallazgo podia ofrecer y los plateros lo siguieron

Cno de los principales trabajos de

positada sobre los surcos y quedó impreso, dando un aspecto de dibujo hecho a pluma. Así se descubrió por primera vez la impresión del dibujo he-

cho al hueco en metal que habría de
tener trascendental importancia en la

En un principio no se comprendie-

Pasa a la Pág. 7

�RHDIOCRHFIA CORDIHL
DE HMERICH
Por Campio CARPIO.

Una revista bonarense inició una encuesta acerca de "Nor•
teamérica, la hermosa", proporcionando la magnífica oportunidad de poner en claro una situación que el movimiento espiritual americano se ha planteado hace años. Más de un escritor
de nuestra generación se hizo los mismos interrogantes de Mary
MacCarthy, pese a que no se hayan tratado públicamente. Hagamos alguna luz sobre los aspectos generales del cuestionario.
En primer lugar, ya el título imparte una identificación. Probablemente
McCarthy sea sincera, y esto implica

un respeto a sus opiniones. Producto
de aquel medio ambiente, para su mentalidad, no hay duda que, juzgada como consecuencia de su propio convencimiento, el estilo de vida norteamericano, le resulta inmaterialista. Cambia
de aspecto la apreciación cuando es
una mentalidad latina la que tiene que
emitir opinión. Individualistas por excelencia, nosotros establecemos una diferencia fundamental entre lo material
y lo puramente espiritual, al punto que
ambos conceptos nos resultan antagónicos y por el1o damos acepción bien
distinta a la que puede aplicarle una
inteligencia cultivada en el medio ambiente norteamericano.
Nosotros vemos en la producción
manufacturera yanqui un enemigo del
espíritu. Y en modo alguno significa
que seamos detractores ele la utilidad
de objetos de uso práctico si ellos importan una comodidad, cualquiera ella
sea. Pero un teléfono, un sacachispas,
un lápiz labial, por bien ejecutados o
elaborados que estén, a lo sumo podrán resultar bonitos y prácticamente
útiles, mas no encerraran una filosofía
constructiva como para identificarlos
con una cultura. Son el resultado de
una civilización hedonista que expresa su prepotencia comercial en la habilidad técnica, sin pasar de ahí. Nuestro espíritu latino jamás comprenderá
la relación que pueda tener con el progreso moral si su identificación con la
sensibilidad de un estado de ánimo como para constituir una virtud.
Que yeamos rn ello un adelanto de
Ja mecánica y técnica industriales,
que admiremos la destreza de creación
o ejecución como objeto de uso doméstico, es completamente opuesto a atribuirle un sentimiento del que carecen
los objetos j nanimados. Sin embargo,
pareciera que en el incremento y , 0lumen de su balanza comercial que inYade los mercados de medio mundo, se
cifra equivocadamente desde luego, la
evolución del progreso, del que es exponente el emporio económico norteamericano. Mas no es en estas habilidades manuales donde nosotros pretendemos encontrar el alma de las cosas y
las raices del espíritu yanqui.
Xo es el hombre norteamericano
producto de fabricación en serie, aunque su ,·ida ordinaria esté totalizada
igual que en Rusia, con las diferencias
naturales que surgen de un regimen de
explotación capitalista individualista y
ele otro régimen capitalista comunista.
En rigor de verdad no existe diferencia entre uno y otro sistemas cuando
se condicionan a la compraventa, a la
cotización en los mercados bursátiles.
Es probable que ambos se complementan y que no esté lejano el dia en que
se encuentren confundidos en un mismo ideal político, pese a las disputas
del momento entre los dos colosos due1

ilos del mundo. El individuo norteamericano, a la inversa del euroasiático tiene otro concepto de la vida y
trata de labrar su porvenir confiando
en su propio esfuerzo al cual dedica
sus energias. Si su modo de actuación
está masificado y se agita como marejada incontrolable, es porque el ritmo
impuesto por la explotación en serie
le ofrece perspectivas de mayor rendimiento. Igual proceder en el terreno
de la producción no es posible adopt~rlo en otros extremos de la tierra, y
de ahi ]a diferenciación existente entre la actividad normal de uno y otro
sistema:,, aunque en síntesis lleguen,
11.or vía de su propia metamorfosis, al
mismo aborrecible totalitarismo.
Por lo demás, el hombre yanqui sabe que los productos u objetos elaborados pueden ostentar la etiqueta norteamericana, pero su creación no es rigurosamente de su exclusividad, puesto que la gran mayoría de técnicos e
investigadores consagrados a actividades de tal naturaleza proceden de los
más distintos rincones del mundo. Con
tal que aporten alguna novedad, en
cualquier disciplina científica o técnica, la industria norteamericana se
apropia de las capacidades más lúcidas, no interesando el precio de sus
servicios si observa que compensarán
con creces el gasto que importe. De tal
modo ·va en la industrialización como
en el •c;mpo de las actividades especulativas, se ha formado un eqt~ipo-de sabios que representan las inteligencias
más notables que el mundo conoce. En
este aspecto también encuentra en el
ruso un competidor que se le asocia en
procedimientos. Pero no puede hablarse más que de una manufactura
norteamerica'na, ya que en gran número los investigadores proceden de antipodas más variadas que los colores del
arco iris. Como su comercio abarca el
mundo entero, cuyos mercados se
abren por Yoluntad o a cañonazos, de
ahi las grandes posibilidades de su desarrollo financiero, que es la representación de la gigantanasia industrial.
Como representante de la civilización moderna, Norteamérica tiene su
levenda negra que, si no le es· propia,
n;cla hizo por eliminarla. La recibió
de su ascendiente anglosajón, del espíritu fenicio que, históricamente, fué
orgullo de noble origen en ciertas esferas de la Yida inglesa. calculista' y
frío como punta de bayoneta. Por su
origen, se acerca a dónde hay algo que
}leyar, algún negocio que realizar, algún interés práctico que explotar. Esa
modalidad prosigue reencarnada en el
espíritu comercialista norteamericano.
Los pueblos latinos de esta parte de
América, conocen demasiado bien la
historia y la geografia como para no
oldc\ar que el área que ocupa Norteamérica fué recorrida a pie. descalzo
por Hernando de Soto, y los primitivos
pobladores yanquis no han realizado
otra función de exploración y con-

quista que el de ocuparlo y explotar- la hegemonía del imperialismo yanqui,
lo. De igual modo recuerdan que aun y de ahí que se vean precisados a tehoy. por obra de un destino aciago, ner la pólvora seca. La leyenda del
existen tantos nombres castellanos de atropello con dinero, o con la fuerza,
muchos pueblos, que por mero deta- es la peor que puede crearse una colle sin importancia efectiYa, aun osten- munidad. El espíritu anglosajón la hatan. Son los pueblos latinoamericanos bia recibido de sus aventureros, enriquienes no olvidan la obligada venta quecidos de la noche para ]a mañana
de Florida por dieciséis millones de y se la trasmitieron a sus descendólares v la de Alaska por suma apro- dientes. De ah i pasó al imperialisximada;· la influencia en Panamá y Ni- mo ruso y luego al hitlerismo. Pero en
caragua, ni· se oh•idan de San dino, en síntesis todo en perjuicio de la liigual medida que de Cuba y las islas bertad, de la libre iniciativa de las
del Caribe, pese a la degradante con- naciones débil es y económicamente
dición a que los tenía reducido el des- pobres. Románticos que _son los despótico coloniaje español. Por relación cendientes de la rama española, y líride ideas tiene muy cercana la absor- cos con el aluvión sanguineo que recición de la Baja California con tan gra- bió de las itálicas rjberas mediterráve perjuicio para el territorio de Mé- neas, observan con temor los movijico; la compra a precios fijados por mientos del fenómeno norteamericano
empresas norteamericanas de los pro- y no se ilusionan con el brillo de su
ductos arranCados al suelo centroame- progreso industrial. Ante el reciente
ricano v a las ínsulas del Golfo de Mé- caso español, que hizo por tierra con
jico; ei encarcelan~iento de Ricardo los restos del tinglado democrático, adFlores )lagón, la figura más sólida de judicándose en propiedad la organiza]a revolución mexicana contra el por- ción de las Naciones Unidas, poca fe
firismo, en cuyas mazmorras yanquis queda por depositar en el porvenir eshubo de expirar consumido por la tu- piritual de los gobernantes de tan prósberculosis, ni el reciente caso de Sacco pero país. El coloniaje económico a
y Vanzetti que ha conmovido la con- que está sometida Centroamérica y la
ciencia humana y que, no obstante los presión que ejerce en el continente
pedidos de clemencia que le dirigió el por adelantar sus lineas de avance, no
universo, fueron electrocutados, ni el constituyen una irreverencia si correciente espectáculo bochornoso ocu- dialmente los países del hemisferio de
rrido en Guatemala, bajo el gobierno tanto en tanto se ven en la necesidad
de Juan José Arévalo, que devolvió de recordárselo. Y esto explica el reempaquetado al embajador yan11ui a celo y la desconfianza con que se recibe la producción yanqui, y no para
Washington.
Pareciera que, no obstante su grado hacerle el caldo gordo a sus competide eficiencia industrial y la enorme dores del otro lado del Danubio, sino
capacidad financiera del gran pais del porque detrás de sus baratijas están
norte, sus representantes ignoran la los cañones de largo alcance. Si Norexistencia de otros pueblos vecinos, si teamérica no tiene interés en disipar
pequeños en extensión territorial y este ambiente, es porque conviene a
con escuálidas economías, celosos de sus intereses mercantilistas. Y a mesus fueros y de sus libertades. Los nos que dé un giro al timón y realice
pueblos de origen ]atino, no suelen ins- una labor fecunda en el terreno de la
tituir justicia solamente por los he- auténtica libertad, para redimirse de
chos: no les interesa si es o no justa esta leyenda nefasta, persistid. en Launa sentencia. Les basta constatar que tinoamérica el resentimiento que proexiste una victima y por ella quema YOca la presencia de los magnates de
la industria, cuando se acerca a estas
sus naves.
Todos estos hechos influyen podero- riberas y que parece gritarle: "ahí viesamente en la conciencia de los pue- ne el pirata". Y carga la escopeta.
~ingún pueblo puede formar una
blos latinos y bien es sabido que la
enorme repercusión de los aconteci- conciencia con materiales tan pobres.
mientos ha creado una atmósfera en- Pero al avance de la producción inrarecida en torno a ~orteamérica, que dustrial y agraria norteamericanas,
ya no es posible ocultar a los ojos del existe el freno de la reacción violenta
mundo. Por cierto c¡ue otros Estados por parte de quien espera algo más ínpoderosos recurrieron con anteriori- timo, más en contacto con su estado
dad al mismo· expediente para impo- anímico. Xingún país es grande por
ner su hegemonía, pero después de la mayor cantidad de grasa de sus cerInglaterra es ésta la única representa- dos ni por la arrogancia de sus musción evidente de la ley del más fuerte. los. Históricamente, otras civilizacioDetrás ele sus mercancías, la flota yan- nes anteriores sucumbieron por haber
qui surca todos 1os mares de la tierra concretado su ideal de la existencia en
y, aun cuando se invoque la tan mani- la adquisición de bienes materiales.
da demO"Cracia, no es la garantía de la .Los pueblos latinoamericanos, confían
libertad la que defiende el pabellón en una vida menos agitada, sin las preonorteamericano, sino su comercio en cupaciones del enriquecimiento a platodos los continentes, el afán de enri- zo fijo. En la Argentina, por ejemplo,
quecimiento y el triunfo de su poderío. transcurre en con tacto má.s estrecho
Bajo el gobierno del señor Hoo,·er, con las emociones intimas. La mentacuando el asunto de ¡\icaragua, el en- lidad del' hombre de campo se expen·tonces senador Dill elijo en el parla- de y, con las reservas naturales, consmento yanqui: "Nadie pensará que he- truye una filosofía platónica que conmos quedado atontados hasta el extre- rlice con su idiosincracia, en esta atomo de guardar silencio. Tenemos muy nia tan propia de la despreocupación
en cuenta q~1e las vidas de jóvenes nor- ror el mafiana. Por el contrario, la viteamericanos son sacrifica.das para de- da rural yanqui está invadida por la
fender un empréstito, efectuado. y con t?cnica que constituye una fiebre de
el objeto de colocar otro en aquel siempre mayor producción. Sin negar
pais". Otro senador. el seiior Bruce, los beneficios materiales que surgen
agregó: "Cuando fuimos a Centroamé- ele un culth·o inteligentemente I_'ealizarica. hemos llevado allí una bendi- do, se deja arrastrar por el ambiente
ción". "De plomo", remachó el señor industrial que es el denominador coDil1. Y concluyó el señor Bruce: "~lu- mún de su vida, alterando su ritmo
chas veces, un balazo en la cabeza de normal. automatizándose. La ,,ida ruun bandido es una bendición". Y ese ral también aquí está sometida a la acbandido, no era otro que Sandino, cu- ción industrial, al maquinismo que esyo final todos conocemos.
tablece una filosofía materialista, proLos pueblos latinoamericanos acep- ch.:.clo de la civilización, con tan graves
tan los dólares como un negocio de es- consecuencias para el porvenir espiritilo cartaginés. Pero el recelo y recato tual.
con que tratan a la poderosa república
Xo ignoramos que merced a esa acdel norte, no es creación propia, sino
que obedece a un ambiente cr-eado por
Pasa a la Pág. 8

Armas y Letras + Pág. 2

comendamos hay pocos fracasos o recurrencias de hipertiroidismo. La inci•
dcncia de mixedema es alta (alrededor
del 20%), pero consideramos que este
problema es mucho más fácil de tratar
que la persistencia o recurrencia en un
)!avis P. KELSY.
paciente con enfermedad cardiaca. En
algunos casos nosotros hemos intentado producir el n1icedema para así preEL TRATAMIENTO DEL HIPERTIROIDISMO POR
venir una futura recurrencia de biperYODO RADIO-ACTIVO
tiroidismo. En aquellos que no responden a una dosis sencilla, damos usualEl yodo radio-activo ha llegado a ser el más útil de todos
mente una segunda o raramente una
tercera dosis que los coloca bajo conlos isótopos radio-activos porque se ha establecido debidamente
trol. El único fracaso que existe en
su efectividad en el tratamiento del hipertiroidismo. El equipo
este tratamiento se debe a la dosis inusado para la medición _de los radio-isótopos ha sido simplificaadecuada de yodo radio-activo.
do y estandarizado. Un nú~ero cada . vez ~ayor ~e técnic~s
Hay una variedad en la respuesta a
están adiestrados para maneJar el material rad10-act1vo requert•
la misma dosis por gramo de tejido en
diferentes pacientes, lo cual no ha sido
do por los médicos. Existen docenas de hospitales y centros méexplicado.
Algunos pacientes han dedicos eri la actualidad que usan yodo radio-activo y miles de pasarrollado mixedema con pequeña docientes han sido tratados. Puesto que el tratamiento puede salsis. mientras que otros han respondido
var al paciente de hipertiroidismo complicado del riesgo quirúrpobremente aún con grandes dosis. Esgico, la mortalidad por las tiroidectomías es en la actualidad
te fenómeno puede ser el resultado de
que la absorción se efectúa en ciertas
casi nula.
zonas del tejido ~oide y por lo mismo
200xá0d00 dium" o rayos X, ya que en estas últi- - - - - 13,300 microcuries de "yodo 131" algunas grandes áreas de ct'icho tejido
CONOCIMIENTOS BASlCOS DEL
75
mas formas, la dosis está limitada por
YODO RADIO-ACTIVO
pueden recibir inadecuada radiación.
el perjuicio que puede causar la radiaLa dosis usualmente· varia entre
El núcleo de todos los átomos está ción a los demás tejidos, particular- 4,000 y 20,000 microcuries. La dosis
RESPCESTA CLINICA AL YODO
hecho de dos partículas fundamenta- mente a la piel. En total de seis a doce administrada al tiroides en la mayor
RADIO-ACTIVO '
les: el neutrón y el protón. El número · mil roentgenes de "radium" o rayos X parte ele nuestros pacientes felizmente
de protones determina la naturaleza es el máximo que pueden administrar- tratados fluctúa entre 10,000 y 25,000
Durante las primeras dos o tres sequímica de· un elemento, puesto que se sin temor de efectos secundarios, en roentgen equivalentes. Estas dosis son manas, puede haber una exacervación
determina la carga eléctrica total o los tanto qué en una sola dosis de yodo ra- mucho mayores que las de otros inves- de la tiro-toxigosis con aumento en el
electrones adheridos al núcleo. Isóto- dio•acti vo puede suministrar al tiroi- tigadores. Por esta razón quizá noso- metaboli¡mo basal atribuible al aumenpos de un elemento, se Haman a las des hasta 50,000 equivalentes roentgen. tros hemos tenido menos fracasos o re- to de liberación de la hormona tiroiEl yodo radio-activo es fácilmente · caídas de hipertiroidismo, y mayor nú- dea por el tejido irradiado. Al cabo
formas químicas con el mismo número
de protones, pero con diferentes nú- observable dentro del organismo usan- mer0: jle casos d-e mixedema posterio- ele 2 o 4 semanas, el tiroide se reblanmeros de neutrones. Algunos isótopos do contador Gciger (Geiger counter), res al tratamiento.
dece y disminuye gradu_almente de tason estables, pero los isótopos radio- El vado radio-activo es rápidamente
Tal vez hemos requerido dosis tan maño. La diSUlinución del metabolisacli vos son inestables, porque existe abs~rbido por el estómago vacio y la grandes porque la mayor parte de mo basal se nota a las dos o seis semaen ellos desequilibrio entre su carga mayor parte de la dosis aparece en la nuestros pacientes adolecían de bocios nas después de la dosis y mejora graatómica y su peso atómico, y para ba- circulación aproximadamente en una de repetición que no habían obed~ci- dualmente. El colesterol del plasma aulancearse estos isótopos emiten partí- hora. El tiroides tiene gran afinidad do al tratamiento uintractable".
menta también. La mejoría subjetiva
culas (particnlas alfa o beta), o rayos ~or el yodo y puede concentrar 10,000
corre pareja: palpitaciones,· taquicarde energía (rayos gama). En la natu- veces mús que la concentración sandia, temblor, nerviosidad, intolerancia
l:XDICACIOI\ES PARA LA TERAPIA
raleza se encuehtran muchos isótopos guínea. Esto hace que el yodo radioal calor, debilidad muscular, todo dePOR
YODO
RADIO-ACTIVO
estables v muchos isótopos inestables activo sea el agente terapéutico más
saparece gradualmente en ·tanto que el
(radium ·y uranium). La mayor parte efectivo entre todos los radio-isótopos,
)lientras que una amplia experien- peso corporal aumenta. Nuestros pade los isótopos producidos artificial- puesto que ningún otro puede concen- cia no haya alejado el temor de las le- c.ientcs recuperan el funcionamiento
mente son inestables como les sucede trarse en forma más selectiva en un siones causadas por la radiación del normal del tiroides de uno a seis mea los trece o más isótopos del yodo. tejido dejando los otros tejidos del yodo radio-activo, nos hemos reducido ses después del tratamiento. Un paEn la actualidad el yodo radio-activo cuerpo prácticamente sin causarles a un grupo de pacientes seleccionados. ciente pued(.} permanecer normal dumás usado es el 1-131 (Yodo 131) que ningún perjuicio por la radiación.
rante un bre\'e periodo de uno a muUn tiroides normal absorbe el 15 o En general se trata de pacientes de chos meses, entonces progresa rápida
se produce por el· bombardeo neutrócierta
edad
con
corta
vida
por
delannico del telerium en la pila atómica 30% de la dosis del yodo radio-activo te; o han pasado de la edad de los em- u lentamente a un estado de mixedede Oak Ridge, Tenesse. Se envia por mientras que un bocio exoftálmico barazos, o constituyen verdaderos ries- ma. El mixedema puede ser permacorreo aéreo a razón de 0.75 centavos usualmente absorbe el 50 al 85% de la gos quirúrgicos. )Iuchos pacient~s. han nente. pero a menudo los pacientes tie(m.a) el milicurie a quien desee usar- dosis. El tiroides gradualmente destila tenido más de una de estas indicacio- nen remisiones espontáneas con reculo, previa aprobación de la "Comisión este Yodo radio-activo pero probable- nes para suministrarles yodo radio-ac- peración de las cifras normales del
ele Energía Atómica". El yodo 131 ment~ no se perderá de este modo, ti\'O, A pocos pacientes jóvenes se les metabolismo basal. Hemos observado
emite partículas beta y rayos gama arriba del 20% de la radiación tera- ha dado yodo radio-activo; cuando ha algunos pacientes con remisiones de
hasta desintegrarse \n Xenón. La me- péutica. 1,;na pequefia cantidad de la sido definitivamente aumentado el ries- cinco afias posteriores al tratamiento
dia vida es ocho días; es decir cuando dosis es retenida en otros órganos ta- go quirúrgico, principalmente como ele yodo radio-activo. Habrá que espeha pasado ese lapso la mitad del pro- · les como el hígado y la médula ósea. resultado de múltiples recaidas que rar varios allos antes de conocer el
dueto que se tiei1e se ha desintegrado; Generalmente el 2% o menos de la do- han seguido a las operaciones o que porcentaje de recaídas. Habrá probaocho días después al desintegrarse en sis oral se excreta pot las heces feca- han causado parálisis de las cuerdas blemente recaídas posteriores tal como
la misma proporción se dispone tan les. La parte restante de la dosis se vocales; o pacientes hipertensos, arte- algunos casos de bocio exoftálmico ha~
sólo de la mitad de la mitad, es decir excreta por la orina dentro de las 48 ria-escleróticos, reumitticos cardiacos recaído varios aiios después de la tide un 25% de la substancia primitiva- horas. La cantidad tomada de yodo con descompensación congestiva, con roidectomía. Las biopsias del tiroides
mente adquirida, y así sucesivamente radio-activo generalmente se mide co- angina de pecho o con fibrilación au- hechas en pacientes dos años después
hasta que al final de los 53 dias, el locando un contador de Geiger sobre ricular. También a pacientes con pa- del tratamiento muestran que la glán99% de la substancia ha si'do desinte- la glándula tiroides.
decimientos concomitantes que acor- dula ha sido parcialmente reemplazagrada. El yodo 131 tiene idénticas
tan las posibilidades de vida tales co- da por tejido fibroso y el número de
DOSIFlCACION DE YODO
propiedades qui micas y fisiológicas
mo malignidad de cualquier parte del folículos ha disminuido, pero las céluRADIO-ACTl\'O
del yodo estable, pero además de ellas
cuerpo. tumor cerebral, y múltiples es- las del folículo permanecen hiperplátiene la propiedad de emitir radiacióEl vado radio-actiYo se puede admi- clerosis. En pacientes con bocio no- sicas, indicando que el yodo radio-acnes, estas radiaciones son semejantes
dular e hipertiroidismo, el tratamiento tivo no afecta el estimulo original cauen cuanto a sus efectos en los tejidos, nistr;r en múltiples dosis con interva- quirúrgico es ciertamente el tratamien- sando hipertiroidismo sino que actúa
a las radiaciones del "radium" o de los de uno a tres meses; o por una sola to electh·o puesto que estos pacientes solamente para destruir el parénquima
dosis fuerte. Las dosis múltiples ha•
los aparatos de rayos X.
a menudo no responden bien a las al- hiperactivo.
En el uso terapéutico de rayos X, la cen posible suministrar la dosificacJón
La respuesta al yodo radio-activo es
tas dosis del yodo radio-activo; hay
total
apropiada
-una
dosis
no
tan
pedosis de radiación se expresa comunmá$
notable en pacientes que sufren
una
aparie11-cia
de
maHgnidad
en
los
rnentc en unidades roentgen. La dosis queiia que sea inútil, ni tan grande que nódulos; y la hipertrofia de los nódu- ele! corazón. Alguno de los pacientes
de yodo radio-activo puede ·ser enun- pueda producir )lixedema. El evitar
los por el efecto de las radiaciones, que estaban severamente enfermos del
ciada igualmente en equivalentes roent- el mixedema es de gran importancia
puede causar peligrosa compresión de corazón, necesitando diuréticos meren
los
pacientes
jóvenes.
Este
método
gcn. Aproximadamente 160 equivalenla
tráquea. Sin embargo, nosotros nos curiales regularmente, son aliviados de
tes roentgen son suministrados a la glán- tiene la desventaja de requerir muchas
hemos
visto forzados a recurrir al yo- su descompensación congestiva y la
dula tiroides cuando la concentración visitas al médico (especialista) Y la
do
radio-acti
,·o en algunos de estos pa- fibrilación auricular puede ser reemde "yodo 131" es una micro-curie por recuperaciOn muy lenta del hiperticientes
debido
al riesgo quirúrgico plazada con un ritmo sinusal normal.
grano de tejido ~iroides siempre que roidismo.
Los pacientes con ang!na de pecho
prohibitivo,
y
los
resultados han sido
La dosis única, fuerte puede ser, simtodo el isótopo permanezca en la glánsevera
son completamente aliviados
satisfactorios.
plemente unn cantidad de yodo radiodula.
(uno
insistió
en arar aún cuando preEl yodo radio-activo administrado activo arbitrariamente fijada a base de
viamente aún en reposo, había padecíRESI:LTADOS
un
cálculo
empírico.
Sin
embargo,
nooralmente suministra mucho mayor
cantidad de radiaciones al tiroides que sotros hemos tratado de hacer una dePasa a la Pág. 7
En la dosificación que nosotros relo que es posible suministrar por "ra- terminación cuidadosa de la dosis fuer-

CI.ENCIHS mEDICHS

te propia para cada paciente, con la
idea ele disminuir la incidencia de mixedemas y recaídas. La experiencia
ha enseñado que una dosis de yodo
radio-actiYo de 200 microcuries _suministrada al tiroides puede dar óptimos
resultados. Para llegar a esta dosis,
una dosis exploradora de yodo radioactivo se suministra a cada paciente,
para determinar que porcentaje de la
dosis absorbe el tiroides. Después se
calcula el peso aproximado del tiroides por simple palpación (claro que
en forma muy poco precisa), la dosificación entonces se calcula por medio
de la siguiente fórmula:
Dosis en microcuries:
:\licrocuries por gr. de tiroides x
peso aproximado x 100 porcentaje de yodo radio-activo absorviclo por el tiroides.
Por ejemplo: se estima el peso del
tiroides en 50 gr. El tiroides ·,orna de
la dosis de ensayo dr yodo 131, el
75%, entonces la dosis es:

Armas y Letras + Pág. 3

'

�ite'ta'tia e

oca

e a

Uúttú
Jesús REYES RUIZ

'

mo un poco de nube que se deshace en
lluvia: El resultado racional de su contextura.
"No me acuerdo haber escrito por
mi gusto, si no es un papelillo que llaman "El Sueño" . . . Dice Sor Juana en
confidencia que es autocritica a la ,,ez.
¿Por qué -vale preguntar- el acabado sabor de fruto pleno que ella percibe en ese papelillo? Y la respuesta salta múltiple: Porque la Fénix de México era de tipo imaginativo y nada más
ancho, nada más mar océano para el
bogar de su imaginación, que este poema en que, además, va a mostrar su
evidente espíritu de selección y síntesis, al engastar en la forma idiomática
de todo él, la hipérbole, que en este
caso es ornamental función de la metáfora; además de su erudición humanística y las señales de su conocimiento
de la mitología griega, latina, egipcia,
como quien acopla oros y marfiles en
Odorante madera riquísima.
También porque otros -muchísimos

III
EL SUEÑO

sería mejor- de sus versos, tuvieron
un destino externo, colgados siempre
del instantero de un reloj que los precisaba para estar al punto exacto de
la hora de la conmemoración, de la
ocasión. "El Sueño", por el contrario,
planeado en todo su libre albedrío,
ejerciendo sobre ella fascinación semejante a la que ejercería la noche
contemplada de hito en hito al travé~
de la ventana de su celda, no condicionada a términos de tiempo la creación
de la belleza que
siendo pintada.
como en linterna mágica -para acudir a su propio símil- con ayuda no
menos de la sombra que de la luz, sería obra de su gusto, pasión, raciocinio, libérrimo antojo.
Y Juego, manifestándose en todo lo
hermoso humano de su sér, ansia de
lucir, de mostrar su formación en la
c,ultura universitaria, aunque suene a
herejía afirmarlo, pues apenas oyó decir que había l'nh·ersidad, que el1a no
pudo estudiar ni cursar, porque no se
Je mudó el traje; y deseo de justificar
su saber, valién!.lose de todas las franquicias c¡ue la poesía concede a titulo
y honor, aun la de no ser modesta.
Era, dice Vossler "desbordamiento
de conocimientos encarcelados vivido
en la a ven tura más exquisita: la del
buen dC'cir ." Y era también ansia fundamental: Huida a la más libre soledad, espaciada por el cielo y ]a .tierra,
tras de sentirse ceñida, constreñida,
por las cuatro paredes de un paisaje
aprendido de memoria por sus ojos:
los cuatro muros volcónicos que estrecharon su existencia.
Por último, inquietud filosófica que
acicatea al hombre desde ]os orígene-s
de la Creación. Planteamiento de uno
de los temas fundamentales de la filosofía: Querer entender a Dios por medio del conocimiento. Asombro ante el
misterio cósmico de los fenómenos
hombre v mundo.
Por to~lo esto y por mucho m!ts que
no diré, ¡que no diré para decir de su
gusto por ese papelillo que Jlaman "El
Sueño" . . . !
Las dos alas mentales de la Teología
y la Filosofía la llevan, como a Dante,
dice ~léndez Planearle, de la realidad
metafísica, moviéndose en el aire intelectivo de la cultura, a los reinos invisibles del puro espirito, alzándose
por encima del "Acto Puro" y el 111\Iotor Inmóvil", a la suprema Cúspide de
Dios. El ímpetu vital de su corazón
poético logra esta extraordinaria as-

"ª

De la iconografía de Sor Juana Inés de la Cru:

El sueño es poesía involuntaria. En efecto, la descripción
del sueño no es lo poético, sino el sueño mismo hecho poesía,
compuesta con la trama ilógica de todo sueño.
Ilógica se ha dicho, sí; porque aunque lo soñado produce
a veces. una conciencia razonadora, sobre todo en los espíritus
que condicionan todos sus actos a la inteligencia, esta concien•
cia no se obtiene en el sueño con el planteamiento, los términos,
y la resolución del problema, sino así, ilógicamente, a un solo
golpe de vista que capta la solución, acaso no lograda por el
más estricto raciocinio ni en la plena vigilia.
El sueño, entonces, es también intuición poderosa; superconsciencia y no
subconsciencia; capacidad de entender1 de comprender lo que a Yeces ni
la mente humana aprehende; fuerza

para conocer lo creado y lo increado;
don sobrenatural: Poesía.
A este tipo de sueños corresponde
''El Primer Suello", o "El Sueño", simplemente, que la lladre Juana Inés de
la Cruz compuso en la total madurez
de su vida. Lo poético, soñado, y luego descrito con portento de erudición
de inteligencia, de misterio; tan ·docta~
mente 1 que su profundidad es también
su esplendor, pues, para decirlo con
Góngor·a : "obscuro brilla en la tiniebla clara ... "

Escrito en novecientqs setenta y cinco versos, todos ellos jugando entre el
endecasílabo y el heptasílabo, aconsonantados no regularmente para obtener una elegante sonoridad, en la forma denominada "silva'\ cuya elección
es un verdadero acierto pues la silva,
o selva, va volviéndose boscaje de espesura 1atlerinlea, que se tupe, se enmaraña, se hermetiza paso a paso con
tal be11eza, que al penetrarlo el ánima
se siente cautivada de su impenetrabilidad, en paradoja que no ~s adorno, sino verdad pura; hasta que, de pronto,
como por un encanto, roto a golpe de
magia la enramada, se logra salir de
ella y queda en el hueco de la mano
un temblor de hermosura, algo así co-

Armas y Letras + Pág. 4

cención, no por mística, sobrenatural;
sino maravillosa por la humana alían•
za de la Razón y la Divinidad hecha
~1isterio, consumada en la hermosura
del día, cuya luz la despierta del sueño
v Ie muestra -¡oh, prodigio!- la in~onmensurable Verdad de Dios, que la
criatura humana no debe tratar de
comprender, sino de sentir en toda su
radiosa Belleza.
La disciplina estética a que está sometida la naturaleza literaria de "El
Sueño", es también motivo de ese regusto de la Madre Juana por él. Evidentemente, el poema fué escrito con
una deliberada intención de imitación,
de emulación de don Luis de Góngora.
De ello nos dan pruebas las constantes
y múltiples contraseñas que salen a
decir a gritos su origen y ascendencia.
Más aún: es probable que este "Sueño"
haya pretendido ser complemento de
las "Soledades", El trabajo de imitación así parece demostrarlo; su dibujo
temático también. Mas la emulación de
Góngora no es, ni pu~de serlo en este
caso, deseo de adelantarle en estatura
poética. Es, en cambio, homenaje Y
admiración, predilección en que se reconoce de nuevo la minuciosa capacidad de la Monja ele espigar de un vocabulario Culto, lo que llenara, saturara, su poesia de cultismo, hasta darle
entidad jerárquica de valor de Belleza
realizado.
l:no de los aciertos de la critica literaria actual, ha sido el de interpretar,
paleografiar, volver obra_ de exégesis
poemas q\le, como las "Soledades", como "El Sueño", han llevado a extremos estéticos su anhelo ideal de un
lenguaje poético que se aparte del normal y, a extremos también, el arropa•
miento culto, cultísimo, con que ha sido en,,uelta lá poesía para darle esplendor inusitado, para transfigurarla,
en una alusión y elusión constantes,
que lo mismo acoge con amor los temas mitológicos, las metáforas recreativas, que repudia con d~sdén las palabras gastadas, Jas ideas manidas, el
verso sin autonomía substantiva.
Esta revisión interpretativa se ha
lle,·ado a cabo con erudita labor por
Dámaso Alonso, con respecto a las "Soledades", y con labor minuciosa por
:\léndez Planearle, con relación a "El
Sueño". También don Ezequiel A.
Chávez en su Ensa)'O de Psicología de
Sor Juana Inés de la Cruz y Karl Vossler en 11 La Décima Musa de Méjico",
han realizado el jntento. Pero ninguno
con mayor cuidado que el primero,
que lleva a extremos de trabajo de microscopio su empeño.
~las la exégesis original del poema,
la verdadera síntesis de su asunto, fué
hecha por el padre Jesuita don Diego
Calleja, quien reduce a "angustioso
cauce", como indica :Méndez Planearle, "el grande golfo de erudiciones, de
sutilezas y de elegancias: con eme hubo, por fuerza, de salir profundo; Y
1 or consecuencia, difícil de entender,
de los que pasan la hondura por la obscuridad." Dice el padre Calleja: ' 1La
::\ladre Juana no tuvo en este escrito
más campo que este: Siendo de noche,
me dormí. Soñé c¡ue de una vez quería comprehender todas las cosas de
que el l ' niverso se compone. No pue•
de, ni aun divisas por sus categorías,
ni aun sólo individuo. Desengañada,
amaneció y desperté ..."
Ya intentada en más amplio campo
la interpretación de este "Sueño",
puede ser asi: En primer lugar, preci-

sa reconocer que es un modo fastuoso
de plantear problemas de Filosofía;
pero en segundo término, es también
necesidad experimentada por un alma
singularmente razonadora, de referirlo todo a conceptos más inteligibles y,
aun dormida, sentir el poderoso imperio de esta necesidad. El plan de la
obra, examinado a tal luz, se esquematiza en estas interrogaciones: ¿ Qué es
el sueño? ¿Por qué se duerme? ¿Cómo
son los sueños? ¿ Cómo se adquiere el
conocimiento y qué limites tiene? ¿Por
qué y cuándo se despierta?
Es evidente que el tema no se desenvuelve con una direcció,n rígida, sino
que zigzaguea, toca uno y otro punto
con expresiones puramente barrocas.
Comienza por describir la noche, como paisaje y como alegoría del fenómeno social exteriorizado en la Edad
Media. La sombra de la tierra -dice- aunque piramidal, aunque lanzada nl cielo en obeliscos de punta altiva, no logra cubrir las estrenas con la
tenebrosa guerra de sus negros vapores. Ni menos aún la luna, la Diosa de
tres hermosos rostros, como en Ovidio,
como en Virgilio. En el nocturno s~no
,anida el silencio que es turbado únicamente por las sumisas voces de las
aves nocturnas, tan obscuras~ también
la avergonzada Nictimene, la doncella
de Lesbos que profanó el lecho de su
padre y en castigo fué convertida en
mochuelo, huella el imperio silencioso
y acecha las sagradas puertas por las
que ha de penetrar a beberse, sacrílega, el Jicor claro que en materia crasa
da el árbol de Minerva de su fruto
prensnelo - el aceite- apagando con
su vuelo la ú1tima esperanza de Juz,
latente en la débil llama de la lámpara del templo. Sobre la sombra, plena,
hay otra sombra mas: la de las tenebrosas alas de los murciélagos c1ue recubren la noche. La imagen está susci- '
tada también por una reminiscencia
mitológica que corresponde a 1a leyenda ele las tres hijas de )linias, en Tebas, que no creyeron en Baco y fueron
convertidas en murciélagos. Así, sus
pardas membranas "segunda forman
niebla.'' Pero este rumor entrecortado
desaparece cuando la divinidad griega
y egipcia del silencio, Harpócrates, sella el labio obscuro con indicante dedo. El ma1\ no ya alterado, ni aun la
cerúlea cuna del sol mece. Los peces
están dos veces mudos. Duermen los
animales al mandato del Sueño. Aun
aquellos que aparentemente están' despiertos. Asi el águila, de Júpiter el ave
generosa, que por no darse entera al
descanso, a un solo pie fía su peso,
mientras que en el otro guarda un
ucálculo'' pequeño que, al dormirse
con sueño leve, caerá de la garra y le
sen·irá de reloj despertador.
Don Ezequiel A. Chávez toma la palabra "cálculo" en su primera· acep•
ción. ::\las sucede que en este caso el
vocablo está substituyendo a la palabra "piedrecilla", aludiendo a la que
patológicamente se forma en el riñón.
Desde el Papa y el Emperador, hasta el que vive en pajiza choza, a todos
sobrecoge por igual ese estado que es .
idéntico al de la muerte. )lorfeo, hermano de ésta, a todos iguala.
Pero el cuerpo aparentemente muerto - cadáver con alma- vive, animado por las funciones fisiológicas ele•
mentales que no se suspenden ni en el
sueño. Los cuatro humores, depurados, llegan tan claros al cerebro que
no empañan u opacan las imágenes

sensorias. sino que, por el contrario,
clarificadas las entregan a la memoria
p:lra que las atesore fielmente y, liberada la imaginación -subconsciencia- intuya con imágenes soñadas lo
que la mente despejada no pudo pensar.
A modo que en el terso espejo del
Faro de Alejandría se abarcaba a distancia el reino de Neptuno, asi la fantasía comienza a ver todas las cosas, a
representárselas plásticamente; Situada en la cumbre ele la montaña más
alta, puede contemplar a sus anchas
el t:niverso, lo creado y lo no creado,
no1 solamente las criaturas sublunares
o terrestres, sino "aquellas que intelectuales claras son estrellas", los espíritus puros y los conceptos abstract~s;
todo lo muestra la Fantasía con ingeniosos medios y al Alma que, reconcentrada como en una intuición de su
propio sér espiritual y su esencia hermosa, contempla esa centella o chisp.a
de Dios que goza dentro de sí, por participación que El mismo le ha dado.
Este ni"el de perspectiva está mucho más alto que las altas Pirámides,
ostentaciones de Menfls y último esmero ele la Arquitectura, Hay en esta
imagen de las Pirámides una alegoría,
un simbolismo, procede comentar. Sor
Juana las compara con el alma que
sube en piramidal punta a buscar la
causa primera. Estos monumentos, cuya estatura crece con tal disminución,
con arte tanto que cuanto más se encaminan al Cielo más desaparece su
cúspide en los ,•ientos, hasta tocar el
primer orbe, o Ja celeste esfera -planteamiento de la teoría de Tolomeono pueden tampoco sen·ir de mirador,
porque la osadía \'Olaelora de los ojos
es castigada con el vértigo &lt;JUC despe¡ia la mirada desde tal excelsitud. Y el
panorama, que fué comprendido por
los ojos, mas no por la mente, sigue an•
te la vista hasta que el sol la ciega con
luz tan intensa, que no le permite ver
la unidad de las partes. derramadas de
polo a polo. Tiene c¡ue acudir entonces
al método cüratiYo de sacar provecho
a lo daiioso. Y la misma sombra que
antes no le permitia ver, es ahora apetecible para que la vista recobre su
pleno sentido. Asi, tiene que llevarse
la mano a los ojos para evitar los agrados de la luz.
El motivo de ]as Pirúmides no es solamente de adorno; es, dice ::\léndez
Planearle, un a modo de paréntesis.
Diríase tambien que un descanso. Oasis para la sed que seca los labios después de lectura tan prolongada, en que
se desfallece por un punto y seguido;
se fallece por un punto y aparte, Y
tambi~n procede señalar un dato importan te a-1 glosar el pasaje que se comenta, el de las Pir3.mides, esos montes artificiales que, al compararlos con
la Pira.mide ~!ental, quedarían mucho
más abajo de ésta, lo mismo que aquella "blasfenfa, alti\'a Torre" de la que
aún quedan señales dolorosas por la
desigualdad de idiomas. La anterior
alusión a I.1 Torre de Babel es una de
las r.ocas, poquísimas referenCias bíblicas -si no la única- que hay en
todo el poema. Pues bien, desde esta
altura el aJma, con ojos intelectuales,
quiso comprehenderlo todo; mas tan
sin esperanza, que retrocedió entorpecida, sufriendo el fracaso de querer
conocerlo tocio a un solo golpe de vis•
ta, con la intuición. Este fracaso la
obliga a razonar lógicamente, a redu-

cir metodológicamente el asunto y tratarlo categoría por categoría.
¿ Conoció Sor Juana el método de
Renato Descartes? Asi parece, pues estima conveniente, ante la derrota de la
intuición, ordenar su pensamiento por
categorías, tomando las de Aristóteles
que son dos veces cinco, a saber: substancia, cuantidad, cualidad, relación,
acción, pasión, dónde, cuándo, sitio y
hábito. La Filosofía Escolástica la aynda a aprehender este conocimiento del
arte lógico aristotélico. Y, por virtud
de lo metódico, asciende de lo inorgánico a la criatura de perfección que
es el hombre, poseedor no solamente
de los cinco sentidos, sino también de
las interiores, facultades que tres rectrices son -las potencias del alma-.
El hombre, agregado último de su Eterno Autor, en quien con satisfecha complacencia descansó la magnificencia
divina al terminar la Creación, el que
pudo ser imagen misteriosa de la sagrada Visión de San Juan, revelada en
Patmos; el hombre, que es compendio
y suma de lo creado; el hombre, que
sirve de forma terrestre a Dios; el que
tiene la frente de oro y el pie de barro, como la imagen soñada por el babilónico Nabucodonosor; el Hombre,
en fin, síntesis absoluta en que se reúnen las perfecciones del Angel y del
bruto y de la planta y cuya fusión de
lo alto y de lo bajo participa de la naturaleza de todas las criaturas. ¿Por
qué quiso Dios compendiar en el hombre todo lo del Universo, como si fuera un ' 1microcosmos"? Sólo porque esta criatura, la más feJiz de todas, un
día sera encumbrada hasta la propia
personalidad del Verbo de Dios, en
una amorosa Unión Hipostática -como lo dice :Méndez Planearle- entre
la naturaleza humana y la N'aturaleza
Divina.
Por estos grados, quiere el entendimiento avanzar; pero ¿no es atre-vimiento pretender abarcar por la comprensión la inmensa maquinaria del
l'niverso, cuando ni siquiera pueden
entenderse problemas rninimos, como
el sér ele hermosura de una rosa? Mas
una audacia semejante a la que se apodera del auriga del carro del sol, Faetón, azuza su espíritu para que conti•
núe entre las dificultades de lo imposible hasta que, por último, el alimento dentro de sí se Je ,·a gastando; el
suello declina; el cuerpo comienza a
despertar lenta, paulatinamente. El día
amanece; la esposa del Yiejo Titón, la
resplandeciente amazona, armada de
rayos y rociada de lágrimas, ensella la
frente coronada y juega, amena y audazmente, adelantándose a la ardiente
estrella del dia; en torno a ella se agrupan timidas luces; a lo lejos, resplandores mas fuertes empujan la noche, ]a
enemiga del día, ensombrecida de laureles. Apenas hace ondear la Aurora
su bandera despertando las traviesas
voces &lt;le los pájaros, la cobarde tirana, oculta tras su espesa capa de sombras, huye conjuntando con una negra
clarinada sus nocturnos escuadrones:
Ya está herida por los dardos del sol.
Este, cierra su circulo de oro. Las últimas sombras, perseguidas hasta el
ocaso y más allá, recuperan aliento para un nuevo dominio. La luz reparte
sus colores; el sér se restituye a sus
sentidos; el mundo se ilumina; abre
los ojos y ... despierta.
A través de todo el poema se advierte la sofiadora imaginación helénica,
es cierto; mas también se descubre

Armas y Letras

-r

Pág. 5

con mayor importancia el poder numénico de la que mereció ser Hamada
único Lope omnipotente, en la otra
orilla de España, pues solamente así es
explicable que describa cosas nunca
vistas o ni siquiera imaginadas. · Por
otra parte, es admirable la armonía
ünilativa del suello mismo, independientemente de todos los aciertos literarios, que son incontables.
Es genial su percepción del sueño
así como el aparente sueño de los animales que duermen con los párpados
abiertos, y el de las madres que velan,
dormidas, el sueño de sus hijos. Adelantándose a la fisiología moderna y
a la psicología, describe cómo se producen las imágenes en el sueño. Las
sensaciones se amortiguan durante el
sueñq; pero siguen produciéndose y,
asi, los excitantes del organismo engendran dichas imágenes. Mas estas
sensaciones no son la conciencia del
yo que, durante el sueño, se siente a
si propia más central y más libre frente a la fanfosinagoria de los ensueños,
como ante imógenes objetivas, de las
que ella misma se separa y distingue.
Esta clesmembración hecha en análisis
psicológico por don Ezequiel A. Chávez, nos lleva a concluir que la subconsciencia de Sor Juana era anticipada visión cien tífica. Además, el sueño
razonador actúa en función de teoría
del conocimiento; nacida de la persecución anhelosa y del ansia del mismo,
es expresión de su esfuerzo metódico
para llegar al Sumo Bien, valiéndose
de una jerarquización, de un ordenamiento del conocimiento. Teoría axi0lógica en que los valores son jerarquizados procediendo de las esencias menos cslimables a las más altas y valiosas, en pirámide ascendente, cuyo vértice culmina con el valor absoluto de
la noción de Dios.
Vale la pena hacer resaltar los elementos que 1a Décima ::\lusa utiliza en
todo el curso de su maravilloso "Sucfi.o". Estos son: la mitología helénica;
la noche medioeval; la explicación fisiológica del suefio; la psicológica. La
teoría del conocimiento, también al
querer entender el alma por medio de
los sueños. La inquietud -remordimiento- moral, por atreverse a abarcar todo el problema y el temor de ir
locamente extraviada, hasta el punto
en que su espíritu se pierda, suscitando en los demás la misma atfevída inquietud.
Perspectivas: Desde la antiguedad
egipcia y helénica, pasando por el Renacimiento, hasta llegar al ,•aticinioi
es deci't', hasta invadir la órbita de un
tiempo no acaecido aún: el futuro.
l:ltimo plano: Lo infinito. Ella misma es substancia poética del sueño; se
incorpora a él y, así, su despertar es
rompimiento de cadenas, en que cada
eslabón \'a siendo quebrantado a medida que, como en el propio despertar
fisiológico, van animándose paulatina- ,
mente los huesos, los nervios, los
miembros, los sentidos y el cerebro se
desocupa de "las fantasmas", que huyen resolviéndose en humo, en nada.
Con ella despierta también el paisaje: Aire y tierra son testigos y teatro
al mismo tiempo de un combate en que
batallan la claridad y la tiniebla. La
interpretación de esta lucha, que posiblemente no aparezca aún en la vigilia, sino en la recóndita subconsciencia, es el triunfo de la claridad del espír:itu.
Pasa a la Pág. 6

�I
{

La Epoca Literaria...

NO TRSDE CU LTU RR

l'iene de la Pág. 5

de vela. Como no lo urgieron sus propios sueños, que también son poesía.
En la escena de sus sueños ocupa el
primer término un batallón d~ mitos¡
luego desfilarán las clases sociales, alrededor de un mundo ético Y pintoresco. Pero el sueño mismo, la poesía, irá
por andamios que son levantados por
la obra artística del propio Quevedo.
"El Sueño", surgido de una pluma
que es lengua para hablar a Dios, parece estar adornado, como ella dice,
por Sabia Poderosa )!ano. _Lo -~e~ás
Jo hace su espléndida orgamzac10n intelectual. Escribió para que nadie la
oyera; a solas consigo misma; ~eleitúndose espiritualmente. Es hazana de
su talento. Y basta.
Es posible adivinar, restaurar su
imagen angélicai presa del vértigo poético tendida al hilo de la tierra, sacudid; por el · estremecimiento onírico,
en actividad de fuego bajo rescoldos,
yacente, como un cada.ver a punto _de
cumplir el mandato divino de "Levantate ... y anda". Alejada de si en perplejidad que es indecisión y ansia, a
la vez. Acaso, de pronto, se levantaría
como una llama, dejaría su cuerpo in- ,
móvil como quien abandona algo que
no le i sirve, que le pesa con angustia
y, en invasión total de la noche, penetraría al Cosmos llevando en la mano
los ojos del sueño, en la frente, la intuición universal, y por una escala sostenida por ángeles, como la de J acob,
ascenderia al ciclo de la Omnisciencia,
calcinados los labios por la sed tremenda, la que jamás se saciará, del saber; cegada por la luz; aniquilada por
la sombra; cayendo palmo a palmo
desde la altura inconmensurable de
Dios, hasta el hostil y duro lecho de
la tierra, despierta ya en los ojos y el
espíritu, a recoger su cuerpo, a envolverse de nuevo con él, a habitarlo otra
vez para esperari sin prisa, {l triunfo
del día.

Trabajosamente, apoyado en las doctas
referencias que se han hecho a los
Alfonso Reves titulado La Experiencia
HA MCERTO C:-i LIXGUISTA
estudios
de )léndez Plancarte, Vossler
Literaria, ~tro libro de Vossler, La
y
Chávez,
el examen analítico y de inLa (ilologia española acaba de sufrir Poesía de la Soledad en Espaiia y otro
ierprrtación
llega a su término. Trauna gran pérdida con la muerte recien- libro de Maria Rosa Lida, Introducbajosamente,
sí; pero con un trabajo
te del lingüista egpañol Amado Alonso, ción al Teatro de Sófocles.
que es gozo del ánimo; cabal deleite de
Sus
últimos
artículos,
muchos
de
quien vivió gran parte de sus 56 allos
los sentidos. La obra de creación arentregado a esa disciplina tan de su ellos publicados en la Nueva Revista
tística es pasión y sufrimiento. Sor
agrado y la que llegó a dominar de ma- de Filología Hispánica, tenían como
Juana,
al escribir 11 El Sueño", posiblenera tan cabal, que sus estudios repre- tema central la fonética. Pero algumente
sufrió
la tortura de infundir el
sentaron siempre una adición definiti- nos, como el titulado Don Quijote no
soplo
de
su
yo
a las palabras; pero su
Asceta, pero Perfecto Caballero Crisva a lo antes conocido.
pasión
sobrepasó
este tormento amanAmado Alonso perteneció a la segun- tiano, en contestación a otro de Hatztísimo.
Y
sus
"vasos
alados Y precioda generación de discípulos de ese pa- f eld titulado Don Quijote ¿Asceta o Casos", como San Agustín llama a las
ballero?
publicado
en
la
misma
revistriarca de las letras españolas, todavía
palabras, apasionadamente fueron lleen plena actividad a pesar de tener ta, demuestra que nunca dejó Amado
nándose rle su poético impulso )\ tam- '
más de 90 años, qut; es don Ramón Alonso su amor por los grandes proMenCndcz Pidal. Si la primera gene- blemas literarios, aunque lo tuvieran bién, de Ja evocación de sus númenes
predilectos: Homero, Ovidio, Virgilio,
ración de sus discípulos llegó a contar absorto temas más concretos.
Garcilaso,
Calderón, Quevedo, GóngoEn su libro sobre temas lingüísticos,
con Américo Castro 1 con Antonio G.
ra;
sobre
todo
Góngora cuyas alusioSolalinde 1 con Tomas Navarro Tomás, Amado Alonso dice tener la idea de
nes
poéticas
causan
halago a la ~tancon l.;-ederico &lt;le Onís, la segunda ge- hacer una selección de sus artículos
ja, en lo que hay de evocación en ellas,
que
tratan
del
español
en
América,
paneración nos ha dado a un Casalduero,
verdadero desmenuzador, histólogo, de ra un libro. En el homenaje que la de admiración adicta al gran cordobés.
Horacio v Frav Luis de León pasan
la obra cervantina, a un Montesinos, :-/ueva Revista de Filología Hispánica
también
p~r el JJoema como sombras
conocedor como nadie de la obra de tendrá que rendir al que fue su ilusLope de Vega y a este filólogo español tre dirertor, debe estar la publicación venerables; pero Jo hacen fugazmente,
que tanto impulsó y dirigió estos estu- de todos sus artículos desperdigados apenas para teiHr de su color el traluz
en revistas, que formarían un libro de &lt;LUe los trae a presencia.
dios en América.
El poema todo está escrito al claro
Amado Alonso produjo casi toda su adquisición indispensable para todos
obscuro.
Prevalecen las tintas opaca's,
los
interesados
en
la
lingüística
espaobra, y lo más importante de cll~, en
es
innegable;
pero la luz se vuelve apoAmérica. Principió en la Argentina a ñola. Este seria también el homenaje
teosis
al
final.
"La linea gris del dibudonde llegó en 193j y donde permane- que quizá más hubiera estimado Amajo'',
como
se
ha llamado a la c¡ue esció al frente del Instituto de FilosoTia do Alonso.
tructura el cuefpo del poema, es la node ese país hasta· 1936, cuando decita tónica que permite el único elemenHA l!ADCRADO CN HOMENAJE
dió radicarse en los Estados Vnidos de
to distintivo de c¡ue se puede echar
Norteamérica, habiendo enseñado esmano para no asimilar todo "El PriEl
profesor
Francisco
~f.
Zertuche,
pañol en la Universidad de Harvard
mer Sueño" a la manera gongorina.
Director
de
la
Escuela
de
Verano
de
hasta su muerte.
Don Luis es el color, la luz, la plástila
'Cniversidad,
ha
tenido
una
gran
Produjo pocos libros y pocos articuca;
Sor Juana el raciocinio, la visión,
idea:
llamar
a
la
División
de
Humanilas, si se compara su producción con
lo
que
se e,·oca sin un recuerdo predades
de
la
Escuela
de
Verano,
Cátela de.su maestro ~ienéndez Pidal. Pero
vio. Pero sí son de ambos los asuntos
su producción es importante Y exten- dra de Humanidades Alfonso Reyes.
Honrando a quien Jo merece, se hon- mitológicos que manejan tan diestrasa comJ)arada con la de algunos de sus
ra
a sí mismo. Aunque cualquier ho- mente con oportunas. alusiones, los
contemporáneos. Entre sus libros desmenaje
resulta pobre frente a los mé- saltos mortales de los temas que van
tacan la Gi·amática Castellana, escrita
en colaboración con Pedro Henriquez ritos del ilustre regiomontano, este pe- de polos tan opuestos, que casi no es
Urell.a y que ya va en la décima edi- queño acto contribuirú a c¡ue don Al- conc('bib]e cómo la caída no acontece
ción; Poesía y Estilo de Pablo N eruda. fonso Reyes se entere de que en nues- inevitablemente y cómo el equilibrio
cuya segunda edición apareció recien- tra l:niversidad se le quiere y admira, poemático se mantiene por obra y gratemente y que es indispensable para y la honrada será la Escuela de Vera- cia del genio. Pues ¿qué tiene ·que ver
v la L' ni versidad misma. Y tendrán la no,,ia aldeana con los Faraones de
mejor entender la poesía "hermética"
ést;s,
aparte, la obligación ineludible Egipto, en uno de los poemas de Gón•
del _gran poeta chileno, y Estudios Line
imperiosa
ele superarse siempre, de gora"? ¿,Qué, en Sor Juana, la intuición,
güísticos, Temas españoles, quizá su
último libro, publicado el año pasado seguir el camino trazado con tanto bri- la participación del hombre con Dios ~
por la Editorial Greda, de )ladrid, Y llo y con tan magistrales obrps por don al crearlo a su Imagen y Semejanzai
donde recoge algunos de sus artículos Alfonso, y ele proseguir, con renovado con las Pirámides de )Icnfis?
Así como también les pertenecen
sobre la disciplina ele su predilección. entusiasmo, la noble tarea de disemiporque si, porque en uno es gusto de
Fué importante también su labor co- nación de la cultura.
crear y en la otra placer de recrear,
mo director de publicaciones. En Arasuntos poéticos como el de las aves
HA
XACIDO
UNA
REVISTA
gentina fue director de la Revista de
nocturnas, que ya QueYedo con ]a caFilosofía Hispánica, que publicó aneLa publicación de una nueva revis- ·ra de cella fruncido, pero con gesto hijos tan importantes como el libro de
Casalduero, Sentido y Forma de las ta representa siempre un aconteci- larante y zumbóni criticaba en La HoNovelas Ejemplares. En Méxicoi fue miento editorial, pues una revista debe ra de Todos, con una tirada satírica
director ·de la NuO\·a Revista de Filo- ser siempre una tribuna donde se dis- más o menos de este tenor: Dice Quelogía Hispánica, sucesora de la ante- cutan con amplitud y con libertad to- Yedo que en un corrillo se lee una canrior y que ha editado ya dos publica- dos los problemas que encajen en la ción cultisima, atiborrada de obscuras
ciones importantes: un libro obre orientación que la revista tenga. El alusiones, de impertinentes neologisJuan de Mena de ~!aria Rosa Lid a de acontecimiento será mayor si la re,·is- mos, tan compleja que el auditorio puMa1kiel y otro sobre Cen·antes y Ave- ta publica trabajos ele alta investiga- 1liese comulgar de puro en ayunas que
llaneda del hispanista norteamericano ción por un lado, o trabajos de gran estaba. Al llegar a la cuarta estancia,
originalidad creadora por el otro. Y la obscuridad se espesa de tal modo
Stephen Gilman.
También fue Amado Alonso traduc- entre estos últimos, la poesia es qui- que comienzan a volar en torno al vertor de libros de mucha importancia. zá el escalón más alto del trabajo crea- sista las más acreditadas aves nocturCuando estaba en la Argentina tradujo dor humano. Por, es un gran aconte- nas. También los murciélagós. A cada
la Filosofía del Lenguaje, de Karl Vos- cimiento la iniciación de la publica- verso, una nueva lechuza acude a cersler, en colaboración con Raimundo ción de una revista cuyo título, Poesia tificar la obscuridad.
Hasta que ya nadie ve nada y un
Lida, conocido nuestro por haqer sido de América, indica ya sus medios y
profesor huésped de la Escuela de Ve- sus fines y que, para satisfacción nues- oyente se cree. en la obligación de
traer un cabo de vela, lo enciende e
rano de nuestra Universidad. Tradu- tra, se edita en México.
Dirigen la revista Honorato Ignacio ilumina un rato el poema. Pero tanto
jo tamMén el Curso de Lingüística General de Ferdinand de Saussure y El ~lagaloni y Gustavo Valcárcel, ambos acerca la luz a las cuartillas, que acaLenguaje y la Vida de Charles Bally. autores de libros recientes publicados ba por prenderse el fuego ... Y entonEstos tres libros pertenecen a una co- por otra revista mexicana de gran tra- ces - sólo entonces- en llamas el palección que con el titulo de Filosofía dición cultural, Cuadernos America- pel, es cuando el laberíntico poema ad·
y Teoría del Lenguaje, dirigida por nos. El prinicro, autor de un libro de quiere la claridad ausente. Entonces
Amado Alonso, editó la Editorial Lo- versos: Signo. El segundo, de una no- el poema ilumina de veras ]os rostros
vela: La Prisión. La revista publica, atónitos del público.
sada.
Bien puede desarrugar el entrecejo
También dirigió una colección titu- fuera de una Primera Palabra, de predon Francisco. "El Sueño" de nuestra
lada Estudios Literarios, donde aparePasa a la Pág. 8
Fénix )Iexicana no precisa del cabo
cieron entre otros, un libro de nuestro

;10

Armas y Letras + Pág. 6

Historia del Grabado
l'iene de la ta. Pág.
aproYechando como muestrario de sus
trabajos de nielo. Algunos ai\os más
tarde atrae Ja atención de dibujantes
y pintores que lo elevan a la categoría
que le ameritaba. La importancia de
Andrea llantegna es muy destacada,
pues se le considera como el primer
pintor que se ocupó del grabado, pues
mientras los plateros lo usaban como
simple impresión de sos nielas, él se
dedicó al grabado, ya como elemento
independiente y con personalidad propia.
En Alemania, en el siglo XV, el grabado en madera dió innumerables y
magnífica.; muestras en los adornos de
los incunables y, posteriormente, en Ja
ilustración iconográfica de libros. El
grabado en cobre fué muy usado al final de .ese siglo, y, se puede decir, que
desplazó a la xilografía, debido a sus
mejores cualidades plásticas, su mayor
delicadeza y similitud con el dibujo, lo
que hizo que algunos pintores tallaran
cobre en vez de ocuparse de los toscos
adornos tipográficos de la xilografia.
Corresponde al gran maestro Alberto Durero haber elevado al grabado en
madera a la máxima expresión pl3stica, quitándole su tosco primitivismo y
dignificándolo de simple viñeta ilustrativa a la calidad de obra maestra.
Las maderas del "Apocalipsis", impresas en 1511, fueron uno de sus primeros trabajos, siendo consideradas, junto con las de la colección "Vida de la
Virgen" como ]as supremas manifestaciones que hasta la fecha se tienen de
la impresión de madera tallada al relieve. Posteriormente Durero talla en
cobre los grabados en hueco, creando
sus inmortales obras "El Caballero, la
Muerte y el Diablo", ' 1 San Gerónimo"
y la ":.\Ielancolía" que figuran entre
sus má.s destacadas.

* * *

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio ~!areno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de -la Fuent_e
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurreéóechea
E_nriquc l\lartínez Torres
Guillermo Cerc!a G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wasbfogton y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo Leóni
MEXICO

,

El grabado ha seguido, naturalmente, la evolución estilística correspondiente a las épocas que abarcan desde
el Renacimiento al .presente, constituyendo al mismo tiempo lo que se llama
"escuelas", según los países en que más
ha destacado. El Renacimiento, siglos
XV y XVI, se caracterizó fundamentalmente por su inspiración en las formas
clásicas griegas y romanas, el naturalismo, la estudiada elegancia en las actitudes de los personajes, el predominio de la personalidad y el paisaje como fondo, cuando se usa. En este período, entre los más grandes artistas
que se dedicaron al grabado, se distinguieron Holbein, Boticelli, )ligue! Angel, Durero y Brughell.
El Barroco, siglos XVII y XYIII, contrapónese al estatismo del Renacimiento por ser un estilo de movimiento,
agitado hasta la violencia. Estéticamente fué un Renacimiento de elementos plásticos desnaturalizados, aunque
no exento de magníficas creaciones.
Es la época del amor galante y frh-olo,
quintaesenciado es el Rococó Luis XV
y exaltado por los buriles de Watteau,
Charles Le Brun y Audran entre los
mas importantes de Francia, destacan·
do en otros países las no menos grandes producciones de grabado siendo
dignas de citar las maraYillosas 41 agua
fuertes" del maestro del claro obscuro
Rembrandt, así como a Piranesi por
c;us espléndidos temas de paisajes y de
cilrceles.
El Neoclásico, del XVIII y XIX, que
significó primero parte de la época de
Luis XVI, la Revolución Francesa v
luego el Primer Imperio Napoleónic¿,
es el estilo calcado en los cánones greco-romanos, con su enfática monumentalidad, no exenta de frialdad. La mo-

da del traje, igualmente, sigue poco más
o menos la misma drrh·a. El Romántico. siglo XIX, fue por excelencia la
época del eclecticismo estético conforme eran también los ideales sociales de
entonces, religiosidad inspirada ·en las
edades del romance meclioeval, espiritualismo fuera de ]a realidad terrestre,
refugiado en un mundo de fantasía,
con un intenso sentimiento de soledarl
y exaltación del drama y la tragedia,
todo ello aunado a una burguesía de
decadente ostentación materialista. Sus
más grandes figuras en el grabado fueron Gustavo Doré, al que se deben las
ilustraciones de célebres obras de la
literatura universal y Honore Daumier,
con sus litografías caricaturescas de
carácter popular, que tanto influyeron
en los litógrafos mexicanos de ese si•
glo.
La figura de Francisco de Goya merece una apreciación especial en sus
series de aguas fuertes de las que destaca "Los Caprichos", con temas satíricos a las costumbres de su época y
ridiculizando al hombre en todas sus
actitudes.
El periodo moderno, que arranca
propiamente de los fines de la primera guerra mundial, se señala por la
violenta irrupción de toda clase de
doctrinas sociales, antiguas unas, nuevas otras, que intentan seguir cada una,
a su manera, su propio cauce estético.
)luchas de los destacados pintores de
esta época han sobresalido igualmente
en la técnica del grabado, principalmente al linoleum y agua fuerte, si•
guiendo las mismas tendencias de la
pintura.

• • *
La historia del grabado en México
tiene srts antecedentes rn las llamadas
"pintaderas" o sellos del periodo prehispánico, pero a partir de la Conquista y con la implantación de la imprenta en la Nueva España, en el siglo XVI,
comienza su aspecto europeo y criollo
que no podía menos de imponerle su
nueva nacionalidad, aunque ajustada
también, naturalmente, a la corriente
estilistica europea.
Los primeros impresores europeos
que vinieron a la Nucya Espaiia, en la
centuria XVI, emp]earon la técnica xilográfica para la ilustración de los primeros libros del Yirreinato. Los frontis ele los llamados "Incunables Americanos" ostentaban escudos de armas,
iconografías. remates, asi como capitulares adornadas, cuya ejecución realizaban los llamados 11 cortadores de tabla". Es muy importante señalar que
en ese siglo y en casi todo el siguiente,
el grabado estuvo casi exclusivamente
al servicio del tipógrafo para la ilustración de sus obrasi desempeñando
en esta forma un papel decorativo,
pues si bien es cierto que algunas imUgenes de santos existieron desde el
XY.I, no tu\'ieron mayor importancia
como manifestación individual del estampado.
En el siglo XVII aparecen las magnificas "tallas clulces'i que ilustraban
principalmente libros litúrgicos y, aunque se producen láminas grabadas en
cobre desde fines del XVII, no es sino
hasta el siglo siguiente cuando toma
gran auge esta modalidad. Pero aun en
ese siglo, corno antes se dijo, el grabado sigue siendo auxiliar de la imprenta. Se emplea para las portadas de los
libros en donde se representan los clásicos molivos heráldicos, a veces acompañados de retratos y casi siempre al
pie de imágenes de santos. Las ilustraciones de ]os misales son verdaderas
obras maestras en su género. También
dicho siglo cuenta con hermosas estampas talladas en madera, en las que
aparecen retratos de Virreyes a caballo, enmarcados en composición de columnas sosteniendo remates, lo que recuerda las orn.amentaciones arquitec~

tónicas. Es interesante la nueva adopción de los artistas del XVII y XVIII
del grabado en cobre que, debido a las
mayores cualidades plásticas, delicadeza del dibujo y mejor facilidad de
ejecución pronto destituyó al grabado
en madera.
Al llegar la segunda mitad del siglo
XVIII, el grabador y medallero castellano Gerónimo Antonio Gil cumple
eon el encargo de fundar una escuela
para el oficio de grabador, lo que efectúa en 1 i85 en la Heal Casa de Moneda,
figurando el mismo como maestro del
grabado al buril y Director. Sin embargo, dicha escuela no tuvo gran im- .
portancia en cuanto al adelanto estético. Así transcurre el final del XYIII
y principios del XIX hasta que el uso
de la litografía viene a sacar al grabado de su simple oficio de reproductor
de cuadros célebres. Aunque desde el
siglo anterior se tienen muestras del
arte litográfico no es sino hasta el
XIX cuando los dibujantes del lápiz
graso le dan todo su esplendor. Las estampas litográficas tienen papel importantisimo en el género satirico popular con las críticas caricaturescas de
]os periódicos "El Padre Cobas", "La
Orquesta'', etc., que recuerdan las que
grabó Daumier en los periódicos parisinos. En ]a tendencia opuesta se destacaron los artistas litógrafos que trataban principalmente acerca de los
paisajes, de edificios notables de la
ciudad, calles, fuentes y de típicos habitantes con los trajes que caracterizaban sus oficios.
Un hecho de singular importancia
constituye el grabado popular para
ilustrar corridos, juegos, cuentos y, sobre todo, las mexicanisimas "Calaveras" que tenían una enorme aceptación en el pueblo, Entre este género de
ilustradores destacó l\lanuel l\lanilla
que trabajó principalmente en la madera y zinc. Las mejores muestras de
las costumbres populares corresponden, sin duda, a este artista y a José
Guadalupe Posada, con sus temas de
tan absoluto folklore mexicano.
Durante casi toda la segunda mitad
del XIX decae la estampa de carácter
religioso, aunque maestros como el genial Posada se ocupó de ella. El trabajo más importante, en ]o que lleva el
siglo XX, es el que ha realizado el taller de Gráfica Popular, digno continuador de la herencia de Manilla y Posada. Asimismo, se han destacado en
el grabado al linoleum los artistas actuales que han sabido dar a sus tallas
todo el carácter de verdaderas obras
maestras.

Ciencias médicas...
Viene de la Pág. 3
do angina). t;n paciente con severa
emaciación tirotóxica tuvo una dramática mejoría tres meses después y fué
capaz de trabajar por primera vez en
varios años. Muchos inválidos flacos,
débiles, temblorosos, hambrientos, buJímicos son transformados en gente robusta y de apariencia saludable. El
exoftalmus regularmente no se modifica y aún puede empeorar tal como
ocurre con la terapéutica médica o quirórgica.
DISCUSION
La experü!ncia ha demostrado que
el yodo radio-activo es una terapéutica
efectiva para el hipertirodismo. Hemos
considerado que el tratamiento de elección en pacientes que son serios riesgos quirórgicos. Para nosotros esto ha
reemplazado casi completamente a las

Armas y Letras

+

Pág. 7

drogas anlitiroides para paciente con
alto riesgo quirúrgico. Sin embargo nosotros también usamos las drogas antitiroideas como una medida pre-operatoria para los casos muy severos no
complicados de bocio exoftálmico.
El yodo radio-activo nunca debe ser
tan ampliamente usado como las drogas antitiroideas. Su uso debe quedar
estrictamente restringido a los centros
médicos y hospitales. Se necesita equipo especializado y costoso para medir
y manejar el isótopo. Se necesita personal especialmente adiestrado. Otro
impedimento para el uso del yodo radio-activo es el hecho de que si el paciente está tomando yodo el cuerpQ
tiroides no absorve yodo radio-activo.
La administración de yodo debe ser
suspendida dos semanas antes de principiar la terapéutica con yodo radioactivo. Si el paciente ha sido preparado para colecistografia la absorción
del yodo radio-activo por el tiroides
puede quedar inhibida por meses.
uso causa riesgos biológicos, fisiológicos y médico-legales a médicos, pacientes y técnicos de laboratorio. Las
personas que manejen el yodo radioactiYo, deben tomar las mismas precauciones que acostumbran quienes
emplean radioterapia. Su fácil manejo añade muchas oportunidades para
exponerse a sus radiacionés. Grandes
cantidades del isótopo pueden presentarse en la orina de los pacientes y
siempre existe la posibilidad de contaminar un cuarto de hospital o el laboratorio. Los riesgos para el paciente
aún no se determinan. La roentgenterapia y la radioterapia no han causado degenaración maligna del tiroides.
Esto es un aliciente de la seguridad
del uso del yodo radio-activo, sin embargo se han usado dosis comparativamente muy superiores a ]as de cualquier otro tipo de medicación radioactiva. Las ganadas de los pacientes
que reciben yodo radio-activo están
expuestas a una pequeña dosis de radiación, probablemente menos de 150
roentgen equivalentes. Esto probablemente no ocasionará un aumento de la
incidencia de deformidades congénitas de la prole. Nosotros hemos obviado estos riesgos restringiendo el tipo
ele pacientes a quienes damos yodo radio-activo. Por otra parte hay mucha
gente joven a quienes no se ]es debe
negar los beneficios del yodo radioactivo, ya que se trata sólo de un riesgo muy relativo. Algunos investigadores han usado yodo radio-activo en pacientes de tocias las edades. Hay pacientes que han sido observados durante 10 años, se han hecho biopsias
de tiroides hasta ocho aiios después del
tratamiento sin haberse comprobado
malignidad en el tejido hasta la fecha.
Los pocos ni1ios nacidos después de
que sus padres han sido tratados con
yodo radio-acliYo han nacido normales; sin embargo su número es tan corto que no pueden ser base para fundar
conclusiones.

Su

El aspecto más favorable de la terapia por yodo radio.activo es su fácil
administración. La dosis (goención
acuosa) se da como si se diera simplemente un Yaso de agua, sin color, sin
sabor. El paciente con hipertiroidismo queda libre ele la a veces peligrosa
intervención quirúrgica; no hay riesgo
de lesión de las cuerdas vocales o de
Jas glándulas paratiroides. Se le evita
el prolongado, tedioso y a veces inútil uso de drogas anti-tiroides. Si el
tratamiento con yodo radio•activo se
estandarizara, pudiere significar una
gran economía para los pacientes. El
tratamiento es relath·amente barato.
No se requiere hospitalizacióni y en
algunos casos el paciente puede continuar o reemprender su trabajo mucho antes que después de una operación.

�Radiografía Cordial...
\'iene de la Pág. 2
ción uniforme es como, en la edad moderna, la economía yanqui ha podido
aplacar en parte el terrible flagelo del
hambre de algunos pueblos arruinados
por guerras y revoluciones, aun cuando con los productos se les presenta
la factura. Tampoco dejamos de reconocer el enorme ,·igor y actividad desarrollados por I}lantener un equilibrio de bienestar económico a que todos los pueblos tienen derecho, pero
el enorme derroche de riquezas de
que hace ostentación no guarda relación con el progreso intelectual. El
cultivo del espíritu no desempefi.a aquí
ningun papel de trascendencia civilizadora, en igual medida que su progreso industrial. Los faros de su alma no llegan siquiera a medio camino
de sus productos manufacturados. A
mayores posibilidades económicas, corresponden superiores avances intelec•
tuales. Si la vida de relación entre los
hombres está regida por el entendimiento, el progreso económico debe
provocar la obra civilizadora que el
universo humano espera para encontrar el camino de su liberación.
Difícil es para el hombre de hoy
pronosticar el porvenir inmediato de
la humanidad, cuando tan rápidamente se alteran los principios básicos que
el derecho estima como permanentes
de la razón moral. Pero el concepto
moderno de la civilización, basado en
el incremento de la técnica aplicada a
la industria no encierra a corlo plazo
elementos positivos de algún valor. La
masificación del individuo y su trastificación, se convierten en un elemento del maquinismo, con grave perjuicio para su individualidad en que
pueda desarrollar una acción constructiva. Y no es por ser detractores de la
máquina, sino por el concepto y la influencia que ejerce en la mentalidad
del mundo actual, donde lodo se subordina a su imperio omnipotente.
Cierto que el hombre es torpe en movimientos y lento en su ejecución. La
máquina absorbe su actividad y reproduce con fiel precisión cuantos objetos sea preciso y con la misma fidelidad, sin demostrar cansancio ni quejarse. Frente a la máquina, el hombre
est{t en derrota cuando referimos a volumen sus movimientos. Sin embargo
recobra el imperio de su grandeza
cuando, por cultivo intelectual, se convierte en artista, en creador, en descubridor. La máquina se convierte entonces en objeto abstracto frente al
hombre que hasta mismo puede destruirla del mismo modo que la ha construido. Son dos valores antagónicos,
dos mundos totalmente diferentes, porque el objeto es insensible. Su combinación de piezas que permiten el mecanismo, no logran formar una unidad
homogénea corno la constituye el hombre. A lo sumo, podremos concebirla
como un instrumento al servicio del
hombre, sometida a la única esclavitud
que aceptarnos.
Sería renunciar a nuestra propia
grandeza, al porvenir que nos espera,
si viéramos en este tráfago de elementos y cosas algo más que el resultado
de la inteligencia aplicada a una actividad cualquiera. Mas, lamentablemente, se ha levantado en torno a este falso progreso tanta humareda que logra
oscurecer la razón lógica hasta a espíritus sensibles, y (manto mits si los
conceptos en mentalidades ajenas al
ejercicio intelectual, formado precozmente y sin análisis. Tal situación negativa gravita, con todo su peso, en el
hombre común que se ilusiona fácilmente ante los acontecimientos. toma
partido y se agita para el combate. Este fenómeno, creado como resultante
del progreso encarnado por la super-

abundancia frente a la indigeno.ia, se
traduce en los falsos oropeles del . deporte como máxima expresión del espíritu encarnado por el industrialismo, que anula el individuo para actuar
independientemente de estos agentes
que le acicatean. Tal es el summum
del sometimiento predominante en
nuestra época, el punto que el individuo totalizado no acierta el rumbo de
su propio destino e ignora qué hacer
con su vida sin estos lenitivos que le
enerven y sacudan. Las consecuencias aparecen proyectadas de distinta
forma en la actividad ordinaria de la
existencia, pero de forma decisiva en
la degradación espiritual que convierten al individuo en un producto manufacturado en serie, acomodado y regimentado por movimientos automáticos
y sin relación con la finalidad y misión que le fué confiada al hombre.
La acusación que los intelectuales
europeos hacen a los americanos de
permanecer en una actitud negativa
espiritualmente, aun sin ser exactamente justa, es bien lógica. La distancia que separa a unos y otros, por puntos geográficos de existencia, tendria
que haber creado esa fraternidad e
identificación exclusiva de artistas y
pensadores. Unidos por un sentimiento comlln, cual es el de sentir las emociones de la obra de arte, del símbolo
o la idea, ]os problemas que agitan al
mundo tienen forzosamente que sernos
familiares. No hay duda que en estos
momentos todos los pueblos están librando una batalJa decisiva por sobrevivir. En este orden de ideas, los íntelectuales europeos, tratan de acercar
al hombre en procura de un estado de
conciencia que las guerras han roto en
mil pedazos. Sus creaciones, tanto en
arte como en literatura, tienden a la
búsqueda de sí mismos, en ese afán insatisfecho de encontrar la verdad, en
cierto modo sofisticada por intereses
bastardos, inexplicables frente a la acción de la persona. Así considerada,
esfuérzanse por provocar el sentimiento que nos identifique con un ideal
común y su labor de siglos conduce a
la formación de ese estado de alma. Su
arle y literatura nos identifican con
una realidad que, aun no siendo el reflejo exacto de la situación, es la que
todo artista sueña. Y dentro de su
mundo espiritual adquiere las proporciones características que distinguen a
una y otra formas de entender los problemas vitales al desarrollo de esa intimidad.
No compartimos con Georges Duhamel el sentirlo exacto impreso a sus
"Escenas de la vida Futura", obra ·en
que el insigne escritor francés presenta 1a tragedia de 1a vida social norteamericana. Aun cuando, en líneas generales se avenga a plasmar una realidad observada con sus mismos ojos y
que como en el caso de Mary MacCarthy resulta sincera, no puede representarse el espíritu norteamericano
tan mezquino y pesimista. Lo que resulta contrastable para los intelectuales europeos es que, espiritualmente,
los norteamericanos no han podido colocarse aun a la altura del pensamiento europeo, victimas todos de una situación que afecta por igual al mundo
presente. Es probable que las inquietudes, rn cierto modo, se identifiquen,
mas Jo evidente es que, como producto
de su respectivo medio ambiente, entiendan el enfoque de un modo distinto. Por Jo demás hasta hoy n'o hicieron llegar su voz más allá de las fronteras. Su arte no ha adquirido repercusión siquiera remotamente en mediana condición de su comercio. Y
frente a un estado convulsivo como el
registrado por el arte europeo para
descubrir nuevos horizontes en la entraña del sentimiento, el espíritu yanqui aparece como negativo en su conjunto.
Es indudable que existen allí bue-

nos artistas y escritores como Thorcau,
Emerson, aldo Frank, Sinclair Lewis,
(;pton Sinclair, llac Leist y algunos
más que redimen lo chabacano de una
literatura policial que fomentó con su
acción el ambiente de hostilidad hacia
la belJeza y las grandes creaciones.
No obstante, los grandes creadores del
arte norteamericano casi pueden contarse con los dedos de las manos en
tanto que entre los europeos encontraremos centenares de ellos, cada cual
más fecundo y humano. Tiene la poesía yanqui a "-'alt ,vhitman como representante único de los poetas modernos, que no logró superar ni siquiera
equiparar. ,viütman y Poe encarnan
para el mundo exterior la poesía norteamericana, como Pen y Lincoln la
bondadosa grandeza de sus genios
creadores. Pero en literatura, no ha
aparecido su obra maestra, en tanto
que los europeos, poseen cientos. Y si
bien se explica esa carencia de valores
por tratarse de un país que se esta formando con agentes de aluvión, con
una historia que ni cuenta siglo y medio de existencia política, no es por la
calidad de la obra que los europeos sitúan a la intelectualidad yanqui en un
terreno negativo, sino por falta de amplitud de conceptos, por carencia evolutiva de horizontes, de contacto intimo con los fenómenos de nuestro siglo.
No es acusación, en rigor de verdad.
Pero si puede tomarse como tal en el
espíritu de la cord.ialidad, de la commlidad de pensamiento que unen a
los pensadores y artistas. pareciera
existir un egoísmo particular, exclusivo, con relación al contacto con la literatura europea, pues en tanto los.
hombres de Europa estallan por los
cuatro costados en inquietudes que
trascienden de todos los rincones, la
literatura yanqui, con las respectivas
excepciones, por cierto muy honrosas,
parece haberse encerrado en un mundo aparte, que sus preocupaciones son
distintas, sus creaciones responden a
otro estado anímico y otra concepción
de la realidad y \'erdad. Apartados del
conjunto, no vibTan al mismo sentimiento, cual si permanecieran ajenos
a 1a complejidad de fenómenos que
conmueven esta pequeña y delgada
corteza terrestre. Esto es lo que resulta de tanta literatura doméstica, de exportación, COQ. gran similitud de producto manufacturado, sometido a cotización. No es culpa de los europeos
ni latinoamericanos si esa literatura
tiene tal descrédito.
Europa, que desde tantos años por
gravitación ha complicado a las demás
naciones en sus contiendas, se encuentra hoy decidida a rehabilitarse. La
gran nación del norte no podía huir a
su influencia. Cuestiones comerciales
en primer lugar y de hegemonía imperial después, le obligó a interYenir
en 1a primera gran guerra púnica, como la denominó Bernard Shaw. Aque~
lla contienda llevó a los campos de
Francia y Bélgica miles de combatientes yanquis que allí tienen su tumba
común con los soldados franceses e ingleses. AJ terminar aquella catástrofe,
han sido los alemanes y franceses como Remarque, Franck, Barbusse, Rolland, Glaeser, Toller y tantos otros
quienes expusieron al mundo adormecido tanto dolor y sacrificio. En la última contienda, por fenómenos parecidos, como bien se observa, fué necesario arrancar de Texas, de San Francisco, de Filadelfia, de Oklahoma, de
:Missouri otra generación de víctimas
que fueron despedazadas en Guadalcanal, en ]as Filipinas, en Africa y en los
campos europeos. Igual que sus padres, sólo sabemos que han sido llevados en las bodegas de los barcos, prensados, para arrojarlos en la hoguera de
la acción bélica. Concertada la paz, es
por boca de los europeos que sabemos
algo de estos mártires, que tenían una
mentalidad despierta, que creían e:1 Ja

"r

Armas y Letras + Pág. 8

vida y en el porvenir; que amaban su
casa y tenían gran estimación por su
vaca y su caba1lo; que pensaban en el
mafiana. Y tenían que ser los europeos
quienes nos lo recordaran, vigilantes
siempre como están por cuanto entrañe una emoción, con ese apasionamiento que hace grande la obra por el
heroísmo.
La civilización actual somete al hombre a ruda prueba. Medio siglo trascurrido desde que el industrialismo ha
Ilegado a su punto culminante, nos encuentra, después de tantos tropezones,
en el camino de las realidades. El artista que ha podido palpar el pasado y
el presente, tiene necesidad de ubicarse en el porvenir. Sus emociones y
sentimientos actllan mediante un proceso en el que intervienen móltiples
factores. Pero hay uno que tiene traducción en todos los idio:;.nas y en
cualquier rincón del mundo; el de la
sensibilidad, que sitúa al hombre en el
plano superior a todos los componentes del reino animal. Nuestro siglo,
por el encadenamiento de esos fenómenos, obliga al hombre a expresarse,
a que pronuncie su palabra, tan emotivn y tierna como arrancada de lo íntimo de su corazón. Y con toda cor~
dialidad y afecto, esa palabra sólo puede pronunciarla quien tenga algo que
decir.

Notas de Cultura
Viene de la Pág. 6
sentación, solamente versos. Versos de
los más grandes poetas americanos,
versos de los espalloles desterrados,
tan americanos como los demás 1 versos en traducción de un gran poeta
francés, Paul Elouard, famoso como
poeta y como esforzado luchador en
]a resistencia contra los nazis durante
la reciente .e ignominiosa sojuzgación
de Francia. Los versos de Alfonso Reyes y de Pablo Neruda, alternan con
los de Andrés Eloy Blanco y Alfredo
Cardona Pci'ía, y éstos con los de Peciro Garfias, Juan Rejano y Jorge Guillén, en un gran panorama geográfico
de las Américas donde, para que no
haya distincion&lt;tt, ni categorías, los
poetas se agrupan con un democrático orden alfabético.
Poesía de América aparece en una
época ciega de la humanidad, en el
trance que va del crepúsculo al alba,
dicen en la presentación sus editores.
~Iientras seamos vida, concluyen, seguiremos en la empresa de redímirnos
de egoísmos y odios, a través de este
mensaje de humanidad y de belleza.
Deseamos larga vidá, labor fecunda
y cosecha en proporción a la siembra,
a este magno empeño.
G.C.G.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo l. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) . .. . . . . . .. . . . .. . .. Sl 0.00
Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la universidad de Nuevo
León y en di versas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes . . . . . . . . . . . $ 9.00
Para el público . .. . .. . . . .. . $10.00

De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) . . . . . . . . . $ 5.00

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 19H

D.A. S. U.

Año IX

{/ beJtihc
ele A,né,-ict1
El optimismo ligero de los americanistas con ribetes políticos espera, ingenuamente, de un tratado - y a veces de una ce•
lebración-, la realización del ideal bolivariano de una América
integral. Los pesimistas, por su parte, plantean el problema como una disyuntiva irreductible, fatal, entre un nacionalismo rabioso 'V una descolorida y dudosa hispanidad. Ambos coinciden,
sin embargo, en que el mundo Atlántico que columbra Waldo
Frank no se manifiesta como una aspiración concreta, definida,
sino como un sueño, como nostalgia de la propia esencia, de la
vocación histórica.
La preocupación que actualmente anima a las culturas nacionales de Hispanoamérica por definirse como entidades de valor propio, recuerda el dilema en que encerraba Diez-Canedo a
las literaturas americanas, "o una sola literatura con la de España, o tantas, sino como repúblicas, más o menos artificiales en
sus límites, como países naturales hay en la América española."
Afortunadamente, esta preocupación cordial, flor esciente, por
sustantivarse, que ahondará en apariencia las diferencias entre
los distintos países de una América desarticulada, servirá, al
mismo tiempo, para establecer los principios que, al individualizar a sus miembros, descubra sus afinidades.

Han sido muchas las voces y los medios por los cuales se ha
intentado esclarecer el destino histórico de la América española.
Pero casi siempre se ha pretendido hacerlo en función de una
idea política con tendencias defensivas. Son muchos los que han
señalado la circunstancia de que el ideal bolivariano fué la respuesta obligada contra la amenaza que entrañaban los ideales
imperialistas sajones. Recientemente, Manuel Pedro González,
en el prólogo de sus Estudios sobre Literaturas Hispanoamericanas, afirma que los ideales americanistas de Marti y Rodó "están larvados de temor, de transida angustia, ante el expansionismo imperialista de los Estados Unidos, y otra vez, más que un
eco de las urgencias espirituales, culturales o políticas de las masas y pueblos americanos, su respectiva prédica representó un
dramático empeño individual por levantar un dique que contuviera el impulso invasor del codicioso vecino."
En consecuencia, los exponentes mayores del ideal americanista han atendido más al aspecto defensivo que al ideal político-social. El ideal político, presentado de este modo, resulta
postizo, artificial, sin raíces alimentadas por la aspiración coleePasa a la Pág. 8

Núm. 4

Abril de 1952

Primera Lección de Cuba
Alfonso Enrique BARRIENTOS.

DIALOGO CON ENRIQUE LABRADOR RUIZ
Basta subir a cualquier "guagua" de La Habana para dar
con el primer catedrático de cubanidad, que es por añadidura,
malacólogo, coleccionista de cosas raras en las que cuajan los
sueños mismos, pero además, y esto porque es muy ancho su nú,
men, novelista, cuentista, critico de arte y reportero. Ya el lector pensará que estoy describiendo al azar, rasgos de Enrique
Labrador Ruiz, el único hombre de América en derredor del
cual la leyenda no ha tenido motivos, porque todos se han vuel,
to realidad. Para penetrarlo bastan unos minutos, para conocer,
lo cambiarse con él unas palabras; pero para aprender de lo que
sabe, sobre "cubanidad" ante todo, hay que llegarle siendo roo,
zo y pasarse una cincuentena escuchándole.
En estas breves horas de La Habana, namente y en ese caso no seré yo
en que Je hemos reencontrado hama- c1uien la realice ...
queándose en una mecedora en el corredor del "Circulo Nacional de Pe- ¿ Y si habláramos de causas ... ?
riodistas", en un portal español que
- Bueno, el hecho de que en este
mira hacia una de las calles más alepaís,
poca gente se dedique a escribir
gres, 1c volvemos a ver tal y como era
hace unos alias al pasar por Guatema- esta clase de libros no debe imputarse
la: alegre, con esa manera suya de iro- a una falta de espíritus idóneos sino
nizar la risa que no es tan fácil de des- a que carecemos también de lectores
cubrir aún entre los más añejos inte- para estos libros ... No existiendo una
lcclualcs de las cuatro puntas de nues- tradición de cubanía, no encuentran
la razón de acudir a esta lectura ..•
tra América.
Loas cuantas horas en el museo rle
su casa bastaron para tejer este diálogo, comenzado hace muchos años:
- Sé que todos los entrevistadores
de oficio al pasar por La Habana y
hablar con la gente de letras, lo primero que preguntan es por la novela, yo
no c1uiero quedar al margen, de modo
que ¡vamos! hay que hablar de la novela ... Aquí mi primera pregunta:
¿por qué hasta hoy no contamos en
América con una novela característica
rle Cuba?
- La novela es producto de sociedades viejas. Un país que apenas va a tener cincuenta años de edad, todavía
no está considerado como viejo. Esa
es la razón por la que se echa de menos que haya una noveHstica cubana.
En el principio de la república se intentó realizar apresuradamente ya una
novela de tipo esencialmente cubano,
pero los resultados no fueron felices.
En vez apareció una novela de corte
francés o español. La edad adulta de
esa novelistica creo cJue empieza ahora, pero es posible que le falten cincuenta años más para arraigarse ple-

- Supongo que entre aquel tipo de
novela antigua, la de los primeros cincuenta años, podrían clasificarse las
de Palma y Romay, las de Villaverde,
cuya "Cecilia Valdés" es tan conocida
entre nuestros profesores de preceptiva literaria y acaso las de Suárez y
Homero.
- A ellas hay que añadir "Vía Crucis" de Emilio Bacardi Moreau; "Sombr~s que pasan" de Raymundo Cabrera; uLeonela" de Nicolás Heredia; "Mi
tío el empleado", "Don Niceto el tendero" y "Carmela" de Suárez Inclán;
"Flor de Manigua" de Juan Manuel
Planes y Saincz y tantas más.
-Naturalmente que en ninguna
apunta el movimiento "nativista" que
muchos años después tiene que fundar
Fernán Silva Valdés en el Uruguay.
- En ninguna. Ello porque los movimientos nativistas son especialmente de países confinados, de aquellos.
que la lejanía y el apartamiento los' hace mús esenciales y concentrados de·
su propia nacionalidad.
Pasa a la Pág. 2

�el mejor cuento que aparezca en Cuba. El concurso es anual.
- Conozco los cuentos de Hcrnández
Catá y he tenido predilección por
aquel de "Cna Galleguita en Cub_a" ~e
antologó Man z o r en su recop1lac10n
hispanoamericana, y considero que e~taba un poco influenciado por Garcrn
Rojas, el célebre autor de "Honores ~e
Presidente" que premió la Academia
de las Letras en La Habana, cu 1921.
- Posiblemente, aunque para mí
Hernández Catá es más objetivo, más
moderno, más alejado de la 'relación
de sucedidos que es en cierto modo
mixtificación del género del cuento.

i

/

;

,.,I,'

¡'

!

J

,·

Enrique Labrador Ruiz ...

Primera Lección de...
Viene de la ta. Página
-¿En Cuba ... ?
-En Cuba, no ocurre así. Siendo la
isla un pescante de tránsito no se acendra el espíritu nacional. Las corrientes culturales de todo el mundo se aposentan aquí y ello distrae la atención
de los cubanos en contra de la "cubanidad".

-En cambio el panorama con respecto de los historiadores no es el
mismo ...

-Si, es curioso que en Cuba se dé
mucho el tipo de "historiadoresJJ e
"bistoriólogos". La razón puede ser un
intento de fortalecimiento de las virtudes patrias. Pero ocurre que esta
historia como la mayor parte de la hispanoamericana, mira fundamentalmente a Jo heroico. Tal es su delito y su
pecado. ¡Las grandes figuras muy divinizadas!

-Y con respecto del cuento literario, género que hemos visto tan desarrollado en Cuba, ¿ podríamos decir
que ha tenido más fortuna que la novela?
-¡Claro, hombre! La pequeña, la
cotidiana historia es algo muy nuestro
y el que haya cuentistas aquí, es lógico. Todos nos pasamos la vida haciendo cuentos y hay hasta algunos muy
avisados que "Viven del cuento" ...
- El mejor, vamos, el que tiende al
mejor cuentista ... ?
-El mejor, vamos, el que tiende a

pueblo y todos los que escribimos el
género lo sacamos de esa cantera. Para el cuento no se necesita en Cuba ni
imaginación, basta tener buen oído.
Naturalmente los que "Tocan al oído"
' no quedan muy bien, pero los que saben su música sí.
-Nombres ...
-Lino Novás Calvo, Marcelo Salinas, el gran Luís Felipe Rodriguez, Enrique Serpa, Lorenzo Garcia Vega y si
usted quiere yo mismo.
- Tengo todavía en la memoria los
personajes de "El Hombre Desleído",
"El Empresario Categórico", ''Cenizas
en el Fogón", cuentos todos de su libro 'Carne de Quimera" qu~ circuló
en México por 1948. Para mí que esos
cuentos eran "nativistas", podríamos
decir para significar algo más refinado que el espiritu criollo.
-Asi son. Y ese puede ser el sello
que caracterice a estos otros que estoy
escribiendo ahora y que se publicarán
luego, con el título de "El gallo en el
espejo", "cuenteria cubiche", y que es
una versión más exacta del hombre de
la tierra cubana.
- ¿Los cimientos del cuento cubano? De ellos no dice nada Lino Novás
Calvo en su magnífico artículo publicado en 1949 en Cuadernos sobre "El
Cuento Hispanoamericano".
- Los cimientos del género pueden
atribuirse a Miguel Angel de la Torre
y a Alfonso Hernández Catá. Aunque
veinte años antes, Jesús Castellanos y
Miguel de Carrión ya andaban por esos
caminos. Actualmente está en vigencia
el Premio anual Hernández Catá para

A esta altura del diálogo penetró por
una puerta del estudio de Labrador
Ruiz su biógrafo particular, un venezolano que nos pareció el último lector de' cosas Gallegas ... Entonces discurrimos sobre otras materias y mientras charlábamos, fuimos recorriendo,
el venezolano y yo, anaquel por anac¡ucl la valiosa biblioteca del autor de
Cresival que es uno de los tesoros sobre Literatura Hispanoamericana de
que puede ufanarse la bíblíotecologia
cubana. En el género del cuento, en
la novela, en el ensayo lodos cuantos
autores han escrito algo de significación, esl:in allí como en un coro atento a intervenir en la lección literaria
que este escritor imparte a cu~ntos le
visitan. Y de la pared suspendidos, la
multiplicidad de la presencia de Labrador Ruiz, en buen número de retratos hechos por los mas celebrados
pintores de Cuba y del continente. En
ello se parece el novelista un poco a
Pita Amor, a María Asúnsolo, estas ~os
mujeres de tanta visibilidad en lllé_XIcO
y a quienes los pintores de su pais se
disputan para retratarlas.
y como hay que pagar al casero, al
sastre y al que limpia los zapa~~s; ~enesteres en que no les es permitido mtervenir a los personajes de las novelas
ni de los cuentos, Labrador Ruiz escribe reportajes también en los que
gana, naturalmente, más de lo que ganaba Darío cuando colaborada en La
Nación y lo que "Le Journal" pagaba
a Gómez Carrillo por sus informes del
frente de combate en Europa.

Le dejamos en su trabajo mirando
de reojo las cuartillas todavía sin corregir de sus dos próximas novelas,
"El ojo del Hacha" y "Custodia de la
nada" las cuales se publicarán junto
'
't"
con "La
Sangre H
amb
rien
a , en un
solo volumen con el título de 'Saga Cu•
bana".

Alas Casas Editoriales
y a los Señores Distri-

buidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un ,•asto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aqui se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección - LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación det Boletin arriba mencionado, Y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la 1uz de un criterio ecuánime Y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",

mo I. {Compilación del Lic. Santiago Roel)

Sl0.00

Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la sátisfaccíón de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, Y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto re•
conocimiento.

PUBLICACIONES PERIODICAS

la Uni versídad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, Y
libremente a quien la solicite.

Universid_a d.-Revista semestral. Se

Elica, por el Líe. Genaro Salinas Qui-

distribuye por cambio bibliogr:ifico

roga. {Obra de texto en el Bachille-

a entidades culturales y libremente

rato de la liniversidad de Nuevo

a quien la solicite.

León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes . . . . . . . . . . . S 9.00
Para el público ............ Sl0.00

De soledad y otros pesares {Poemas
de Pedro Garfias) ......... S 5.00

Armas y Letras + Pág. 2

cia el futuro. Unamuno decía que el hombre -la humanidades siempre un proyecto, inacabado siempre, siempre en proceso
de realización. La historia, vida en el más puro sentido, es también proyección hacia el futuro, proceso inacabado; siempre rea,
lizándose y siempre en sus principios.
El hombre primitivo, ~uya silueta es
apenas presentida a través de las brumas de la imaginación, no tendría
otros rasgos distintivos con el animal
que algunas insignificantes diferencias
anatómicas. El hombre actual, histórico, presente, ha enfrentado a la coerción de las fuerzas naturales la maravillosa fábrica de la cultura. Y su imagen sólo cobra vida, sentido, a la sombra de su augusta creación. El hombre
histórico, sujeto pensante, creador de
cultura -no la abstracción de los dialécticos agudos- no se deja vivir, no
se deja arrastrar por la corriente de la
vida, sino que Je imprime un sentido,
la orienta, la encauza y la hace germinar con un ideal particular, propio, y
uno histórico, social.
Un ideal particular en la realización
de la vida supone un anhelo definido,
concreto, o una nostalgia dramática.
El hombre siente su misión en la vida
-en la historia- o presiente su destino. Se forma: se realiza o se deforma.
Percibe con claridad su esencia histórica, o se confunde maravíllado de
las posibilidades fecundas de la vida.

Universidad de Nuevo León,

Armas y Letras.- Boletin mensual de
Correspondencia Juáre=-Vidaurri. To-

Héctor ~IONTFORT R.

CRONIQUILLA

SOCIAL UNIVERSITARIA

OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Antonio )l. ELIZONDO.

La vida sólo es concebible como dinámica, proyectada ha-

DEPARTAMENTO DE ACCION
SECCION EDITORIAL

EDUCACION Y VIDH

NOTAS SOBRE LA MUS/CA EN
LA CIUDAD DE MEXICO

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores de•
berán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universi·
dad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, México.

El ideal social que enmarca su destino es la pauta donde la historia urde
la trama de su vida. La humanidad es
a la historia lo que el hombre es a la
vida: su razón y su sentido. Las generaciones, también, se realizan o se de•
forman al percibir o presentir la nostalgia de su esencia.
Los cambios, los estadios y metamorfosis del hombre -de la humanidad- son su propia vida, la historia.
Y la vida, como la historia, no es solamente futuro; es también, en gran parte, pasado, tradición.

de las distintas etapas de su vida a
través de la escuela, el medio ambiente, el hogar, todas las creaciones de la
cultura, conspiran para facilitarle su
urgente articulación. Todo problema
educativo es un problema de la cultura.
Ante éste, junto a este problema de
acomodación, de asimilación con los
valores de la cultura, se alza, verticalmente, inevitablemente, el escollo del
hombre en singular. El hombre, dice
Rourá Parella, tiene que vÍvir para
conservarse y hacer posible el fin último de la educación. Ya esbozaba
Unamuno que esta acomodación entre
las realizaciones culturales era, en última instancia, un reflejo del instinto
de conservación. Su interés por conocer, por articularse con ]as realizaciones de la cultura, es un interés por
conservarse, por vivir o seguir viviendo,
El hombre es un fin en sí mismo; es
un estudio dentro del proyecto general
que es la humanidad. Siente su vida
como una misión, como un deher que
se mantiene tenso entre el ideal y sus
necesidades biológicas y espirituales.
Entre el ideal y su vida se yergue su
esencia. El hombre tiene necesidad de
realizarse y articularse con el ideal de
la humanidad a través del suyo propio. Esta realización del hombre para
articularse con Ja cultura, es uno de
los temas más importantes de la práctica educativa: ]a vocación. Desgraciadamente esta nostalgia de la propia
esencia no siempre llega a cristalizar
en idea clara, en anhelo definido. Son
pocos los que gozan el privilegio de
percibir con claridad el llamado de la
vocación. La educación, al atender a
la urgencia de la asimilación del hombre a la cultura no debe desconocer el
hecho tantas veces señalado: el hombre tiene que vivir para conservarse y
realizarse y ella tiene que proveerle
los medios.

Cada generación recibe de la precedente un legado de experiencia objetivada, como gracia y como responsabilidad. Este legado, la cultura, dará
sentido y contenido a su existencia. El
presente grávido, la vida, es la conjunción del pasado con la potencia creadora del hombre, de la generación. La
fuerza orientadora en la evolución del
El ho1ubre tiene una finalidad parhombre a través de los cambios, esta- ticular, propia. La educación debe resdios y metamorfosis, es la labor edu- petar esta finalidad orientando su reacativa alimentada en los ideales de la lización en el marco de la cultura. La
cultura.
singularidad primordial del hombre
hace imposible la standarizacíón de
El fin supremo de la educación es el un método formativo -como tan bien
desarrollo, la formación integral del apunta Rourá. A lo más que la educahombre. Los fines formales de la edu- ción --en nuestras actuales circunstancación se encaminan a articular cada cias- puede aspirar. es a conocer el
generación con su momento histórico. proceso por el cual se generalizan ]as
Nadie duda de que la experiencia en experiencias culturales.
carne propia, la vida misma, es la me.
jor maestra, la educación por excelenLa condición dinámica de la vida
cia. Pero la asimilación del hombre a
impone a los métodos educativos la nela cultura, tiene que hacerse en la corta cesidad de ajustar sus sistemas a las
trayectoria del nacimiento a la muernecesidades particulares del sujeto
te. Afortunadamente todo converge a
-considerado como factor activo del
ayudarlo en esta acomodación: las dis- medio social. De este modo tiene que
posiciones heredadas; la organización
combinar, en una mezcla híbrida, ]os

Llegar a la ciudad de México en la
actualidad es no sólo altamente grato
e impresionante por el hecho de volver a ver las bellezas tradicionales que
encierra la Ciudad de los Palacios y
por el hecho de observar el continuo
impulso y el ritmo ascendente de la
vida a través de todos sus aspectos,
sino el de mirar el interés y el incesante laboreo en pro de la cultura, que
ya coloca a México al nivel más alto
de las grandes metrópolis.
Dentro de este aspecto cultural expondré brevemente la labor musical
que se está logrando en el presente
año, ya sea por instituciones oficiales
o por la iniciativa de las particulares;
labor que necesariamenie es el fruto
de muchos años de trabajo. Daremos
una ojeada a estos trabajos, empezando por las entidades oficiales y universitarias.
La principal organización oficial de
esta índole es el Instituto Nacional de
Bellas Artes, que dirige el Maestro Carlos Chávez, cuyo evento más connotado hasta este momento lo constituye
la serie de conciertos de la Orquesta
Sinfónica de México, bajo la dirección
del propio Maestro Chávez. Dos de estas funciones fueron dirigidas por el
eminente Ygor Strawinsky, que pre-

fines últimos con los intereses inmediatos. El hombre debe realizarse, pero ha de vivir para conseguirlo. Cuanto más numerosos sean los medios de
que disponga el sujeto para encontrarse, más cerca se está de la realización
deseada. Y en tanto el hombre tenga
que comer para conservarse y realizarse, uno de los fines inmediatos de
la educación será asimHarlo al sistema
económico provisto de habilidades que
le facilitan la adquisición de su sustento.

sentó sus propias creaciones musicales.
El )laestro Chávez dirigió también
en sus conciertos algunas célebres
obras que fueron por primera vez escuchadas en México.
Otra rama del INBA lo constituye el
Cuarteto Clásico de Bellas Artes, integrado por maestros mexicanos, quienes están preparando una serie de interesantes actuaciones de música de
cámara, que próximamente se iniciarán.
La Orquesta Sinfónica de la Universidad, bajo la dirección de los Maestros Vásquez y Rocabruna, prosigue su
labor de difusión musical dentro del
:imbíto que le corresponde.
La agrupación musicai "Manuel M.
Pon ce", ha presentado y sigue presen•
tando numerosos conciertos, donde se
han destacado nuevos y valiosos elementos dentro de nuestro medio artístico.
La Sociedad Musical "Daniel" es
quizá la que junto con el INBA lleva la
primacía por cuanto a actividades musicales en el presente año. Daniel acaba de presentar al público de la Capital una suma de nueve conciertos con
la Orquesta Filarmónica de la Ciudad
de México, bajo la dirección del eminente maestro Sergio Celibidache, grato amigo de la juventud universitaria,
obsequió un concierto gratuito para
los estudiantes de la Capital, habién-.
dose obtenido halagadores resultados,
pues pudo contarse con una asistencia
mayor de seis mil concurrentes, todos
ellos estudiantes universitarios.
En estos días se iniciará la temporada de la Opera Nacional, también bajo
el patrocinio de Daniel, incluyendo varias obras que serán escuchadas por
primera vez en México, con la participación de notables artistas nacionales y extranjeros de la Scalla de Milán
y de Metropolitan Opera House, de
Nueva York.

Los procesos de formación imprimen modalidades especiales a los sistemas educativos referidos a d~stíntos
tipos, de acuerdo con las necesidades
En cuanto a recitalistas, Daniel predel medio, estadio de cultura, etc. No senta en este año a numerosos artistas
es extraño, pues, que la práctica edu• extranjeros de primera calidad. AJgu.
cativa tenga que atender, con el con- nos de ellos vienen por primera vez a
cepto de patria presente, a las necesi- ~féxíco. En total, una treintena entre
dades típicas de la comunidad. Los ambos, cuya labor será desarrollada
sistemas educativos, organizados con en el decurso del presente año. Para
este propósito, atienden a resolver los el próximo mes de septiembre tendrá
problemas inmediatos de la organiza- la misma Asociación Daniel su segunción de un grupo.
da temporada con la Orquesta Filarmónica de México, en ocho sesiones,
Los conceptos de hombre, pueblo, las cuales se repartirán entre su Direcnación y humanidad, correspondeó. a tor titular, el Maestro Sergio Celibidaotros tantos estadios de la formación, che y su Director huésped, el famoso
de la realización de los fines de la cul- Erik Kleíber.
tura. Pero el ideal final de un hombre universal, plantea, con su sola
Por todo lo que se ha comentado,
enunciación, un problema. El hombre puédese dar una ligera idea acerca de
universal ideal no tiene perfiles defi- la intensa actividad que se despliega
nidos, ni las cualidades que lo caracte- en la ciudad de México en favor de la
rizan y generalizan son claras; su esen• música, a un lado de los numerosos
cia misma no puede encerrarse en una Conservatorios, que celebran por lo
fórmula que imprima a la práctica edu- menos una o dos actuaciones de esta
cativa -ni a la teoría de la educa- naturaleza diariamente, durante todo
ción- una modalidad definida. Este el año.
hombre universal es sólo al consecuente obligado de las realizaciones ante¿ Cuándo lograremos desarrollar en,
riores. Cada época histórica necesita
nuestro modesto Monterrey siquiera
de distintos sistemas educativos, en
una breve parte de la actividad que se
consonancia con sus ideales de realiconsagra a la música en la Capital de
zación inmediata.
la República?

Armas y Letras + Pág. 3

�LH EP H LITERHRI
11
CONCEPTISMO Y CULTERANISMO

Autorretrato de Sor Juana

Hay un instante de frenética intensidad creadora en el siglo XVII, en que el espíritu y los ojos, en trance de absorber todo
lo que de bello existe en el mundo, parecen pedir más y más con
qué saciarse, hasta que se llega, finalmente, a un espectáculo se•
mejante al prodigio. Así que lo real no ha logrado colmar la in•
saciable sed de belleza, así que las galas opulentas que antes vis•
tieron al arte, fueron perdiendo colorido, desgastándose, volviéndose pobres.y deshechas, hasta dejarlo desnudo en el hori•
zonte, principia un proceso de recreación de las formas estéticas,
de revaloración, en el más exacto sentido axiológico, que se con•
suma plenamente cuando interviene la imaginación, acicateada
por la sacudida renacentista, para brindar a la obra creadora del
arte un contenido riquísimo que la convierte en fuerza vital, a
merced de la cual se animan con inusitada elegancia y novedosa
presencia todas las imágenes de la hermosura.
Aunque el fenómeno acontece durante el resurgimiento del Mundo Occidental, tiene mucho mayor explosión
expresiva en América donde, el no
gastado vigor aborigen, en vuelo de
flecha que a su roce con el aire de lo
clásico tradicional produce una momentánea iluminación, va a clavarse
-en el corazón mismo del acierto renovador, produciendo después un maravilloso panorama de luz, que no es la
crepuscular de la tarde, sino la del al'ba matutina que se enciende pánica en
tornasoles bellísimos.
Y llamarada de aurora es1 que se re-

tuerce, aviva y enrosca en aquello en
qu e la potencia creadora del hombre
la solicita. Lo mismo se presenta en
las superficies de los altares novohispánicos que a la primer mirada resplandecen, que en la imaginería, complicada en la forma, viva en el color,
graciosa en el rebuscamiento de la postura que se antoja de ballet; o en el
fu ego ornamental de soles cuyos rayos
se retuercen en historiados dibujos para recubrir las fachadas de los suntuosos edificios religiosos de la Colonia.
El paisaje explica las actitudes. Y
este paisaje urbano de belleza barroca

Armas

y

a que se acostumbrarÓn las miradas
profundas de Sor Juana Inés de la
Cruz desde su infancia, explica también lo barroco de su poesía.
Entiéndase, en este punto, que deliberadamente se ha usado un lenguaje
que sirva en función de descripción
defínidora y que, por medio de él, va
intentándos.e explicar el Barroqnísmo,
más que como concepto, como entidad
formal de complicadísimos recovecos
estéticos.
Entre los siglos XVI y XVII, )a arquitectura - heredad natural del estílo
barroco- que era escueta simetría, comienza a recubrir su desnudo clasicismo con las más varias formas de
sentido vegetal, o las de la tradíción
antigua, hasta convertir los frontispicios en retablo, donde la naturaleza
parece continuarse con exuberancia.
Una función eminentemente relígiosa y social da vída a la soberbía fábrica del ,barroco. Y tal modo de realízar la belleza arquítectónica se proyecta, en símil perfecto, al orden literario, en que es ígualmente válído hablar de Barroquismo, que ya la palabra, en su arrastre de "erres", parece
empujar bacía una inevitable complicación lexicológica.
En efecto, la contextura renacentista del verso italiano -ídíoma de donde proviene el vocablo "barroco"- se
ornamenta con abruptuosidad de elementos sensorios, con las múltiples for•
mas de la naturaleza y con lo que, al
derrumbarse la magnífíca estrnctura
clásica sobrevíve, vestida de hiedras
en sus ruinosos cimientos, solamente
como valor estético decorativo.
En la décímo-séptíma centuría, la
lengua española, que llega a su más
apurada perfección y a su enlace gramatical, se tonifica con un anhelo vehemente de novedad y dístinción que
le permite hermosear las formas verbales. Tiene por patrimonio del "seiscientos" lo recibido de Italia, que es
dulzura en el verso, elegancia en la
forma y verdad; y lo que le da España
en las escuelas de Salamanca y Sevilla,
de las cuales la prímera se distingue
por la concisión de lenguaje, la llaneza en la expresión, la sinceridad y naturalidad, asi corno la elegancia formal; y la segunda, por ia ampulosidad
en el pensamiento, forma extremadamente pulida, abundancia de epítetos,
grandilocuencia verbal y elegancia rebuscada.
Con tal bagaje, la literatura se lanza
a encontrar su modo de ser, en tendencias que son choque y violencia, al par
que complemento la una de la otra, pese a lo encontrado de los dos términos.
Conceptismo y Culteranísmo: he alli
las denominaciones. Ambas tienen de
común el antirrealismo en que se mueven y el carácter de superación que
las anima. En su confluencía de elementos contrapuestos, de síntesis, ambas producen un matavilloso acervo
literario, que es la confirmación histórica de que en el XVII no hubo tal decadencia en el arte de las letras.
El Conceptismo tiene por principal
animador a don Francisco Gómez de
Quevedo y Villegas, quien nace cuando
el sol está a punto de apagarse (1580) ,
es decir, cuando las cosas brilJan más
con el crepúsculo, y muere (1645),
cuando la sombra no permite saber si
ha amanecido ya.
Dice Vossler que en el estilo de esta
escuela hay una suerte de lenguaje
medio filosóíico o fenomenológico,
medio intuitivo y fantástico, correspondiente a una visión intelectual y

Letras + Pág. 4

J HNH INE
sentimental, la que en lugar de abandonarse y conformarse con la ingenua
humildad de la contemplación de los
fenómenos, no se contenta con su armónita hermosura, sino que los violenta: penetra, rodea, descompone las
formas de la naturaleza, compara las
unas con las otras, las analiza descubríendo detrás de sn apariencia lo engañoso, fugaz e ilusorío y de otra parte
las exalta y engrandece con barruntar
e ilustrar lo divino, verdadero espíritu
que se esconde en ellas. Es un juego,
de los sentidos, edíficador y destructor.
Si, corno se verá, el Culteranismo
produce obscurídad de lenguaje, el
Conceptismo lo hace también, con la
única diferencia de que aquél entraña
una complicación en la forma y éste
una complicación en el pensamiento,
el cual es expresado de modo agudo e
ingenioso; con sutileza, lleno de frecuentes contrastes y graciosos equívocos deliberados, de juegos de palabras
y de relaciones caprichosas entre los
objetos y las ideas; el idioma del Conceptísmo está formado de palabras
usuales, a veces vulgares o, simplemente, groseras.
Quevedo, el más conspícuo rebelde
de las letras castellanas, se nutre de
dos corrientes: la culta y la popular;
aunque no se sabe si prevalece la una
sobre la otra, es &lt;Je advertir que en
cualquier momento él no títubearía en
ceder a la "espesa broma" popular sobre la arístocracía de su erudito talento. Y también es verdad que por
él, que tan admírablemente supo jugar
con lo que hay de tríste, írónico y plebeyo en el ídioma, la palabra subió y
penetró basta la más alta estrnctura
lingüística, sustentada en un vasto Y
sólído fundamento popular.
El Conceptísmo de Quevedo obedece
a una ·lógica y a una dramática profundas. La frase encierra más ideas
que palabras, al decir de Menéndez Pida! y a unas y a otras les ímpone el
imperio de su talento, principalmente
en lo que respecta a las primeras, que
son producto directo de una expériencia aguda, vha, de la realidad, en que
lo retóríco cede a lo vítal. Esta experiencia, humana y humanistica, no deja de tener algo de retorcimíento al ser
expresada; pero, de todos modos, en
esta habla literaria hay algo que sabe
profundamente a vida, a vida tal cual
es, en lo triste, irónico y vulgar del
idioma; a vida tal como debiera ser
"en el más acabado, lógico y artistico
de los estilos", donde las palabras no
sobran y hay efervescencia de ideas.
Unas relampaguean escritas sabiamen•
te, a p esar de su estructura contorsionada, como ya se dijo; las otras fulguran imperecederas, conceptuosas.
Por Jo que respecta al Culteranismo,
o Gongorismo, como se le llamó en homenaje a su más insigne representante, don Luis de Góngora y Argote, poeta cordobés que vivió del 1561 al 1627,
puede decirse que es la manera literaria en que la singularidad proviene
del empleo de las más antiguas palabras del mundo, de las más usuales Y
corrientes; pero estructuradas con
yuxtaposiciones sintácticas; también
se peculiariza por la complicación formal, por la violencia y abundancia en
el hipérbaton, por los girQs latinos Y
helénicos y por' las constantes alusiones a las fábulas mitológicas, a los lugares geográficos, a los hechos históricos.
El Conceptismo lo mismo se conoce
con este nombre, que le víene de Es·

1

r

paña, que con el de Marinismo, que recibe de Italía y Alemanía, o el de Preciosismo con que lo bautiza Francia o,
por fin, con el que le da Inglaterra,
que es el de Enfuismo.
Al hablar del Gongorismo -última
etapa del Culteranismo en Góngora,
como se verá después- Dámaso Alonso lo define en su "Ensayo sobre Poesía Española", como "una iluminada
plenitud, pletóríca plenítud. Hervor
de vida idealizada, bormíguear de formas, borbotear de fuerzas, bullír de
colores, huracanes y remansos de armonía. lntensídad: de lo concíso dentro de cada partícula a lo pomposo.
Pasión y Freno: libertad y canon.
Exuberancia barroca, sí, pero limada,
pero acendrada hasta en el más huidizo escrúpulo del pormenor. Prurito
íncalmable de la calidad, anhelar frenético de perfecciones. Otero del éxtasis: Belleza."
El poeta de las "Soledades" tuvo tres
diferentes maneras poéticas, ascendió
por tres escalones de usos lingüísticos:
el berreriano, el popular y el culterano. El primer escalón es llamado así
porque ert esa época de su poesía se
asemeja a la de Fernando de Herrera,
principe de la escuela Sevillana, a
quien su tiempo llamó "el divino" y
cuyo majestuoso lenguaje, que sígue la
trayectoría it,µianizante en el tema de
la poesía amorosa, que brilla por su
forma, tiene un tono apasionado y un
colorido exuberante, se vuelve acento
beróico con la ínfluencia de la Bíblia
y de los clásicos greco-latinos, manifestándose en un estilo ampuloso y en
un verso grandílocuente. Como todo
poeta que gusta de escucharse a sí mismo, el de Sevílla parece deleitarse con
la sonoridad externa de las palabras,
que usa extrayéndolas de un enriquecido lenguaje.
Bien pronto Góngora abandona su
primera postura y logra alcanzar en
lo popular un triunfo valioso, por la
tersura, sencillez y gracia de sus composiciones. En este segundo paso, se
advierte la consecuencia renacentista
de la poesía de Góngora. Este sello
que, indudablemente, es una especie
de marca aristocratizante, le impide
ser vulgarista, es cierto, pero •DO popularista.
Por último, llega propíamente al camino poético del Culteranismo. Su
obra tiene la traza visible de Herrera;
pero acrecentada con las complicaciones lexicológicas y cultismos ídíomáticos, que hacen mucho más difícil la
comprensión del sentido de las expresiones, sobre todo por el empleo del
hipérbaton y la extravagancía de la
metáfora.
Aquí, en la metáfora, es donde hay
que buscar la teoria estétíca del Gongorismo. "Todo el arte de Góngora
-vuelve a decir Alonso- consiste en
un doble juego: esquivar los elementos de la realidad cotidiana para substituirlos por otros que corresponden,
de hecho, a realidades distintas del
mundo físico o del espiritual, y que
sólo mediante el prodigioso puente de
la intuición poética pueden ser referidas a los reemplazados."
El procedimiento para obtener la
metáfora que en Góngora representa
más que un medio literario una constante y desesperada huída de la realidad es, aparte del dominío técníco absoluto del idioma, algo que sólo compete a la intuición poética, como se
ha visto en el anterior comentario.
Hombre de carne y hueso, el poeta
tiene ojos para ver todp lo que en la

naturaleza hay de fealdad o de hermosura. Pero él -Y aquí víene la diferencia con el hombre común- posee
una segunda vista, con la que percibe
todo lo creado y aun lo no exístente,
de modo tal como un espejo que lanzara de él a otro, y a otro y otro más
todavía la imagen, hasta darle profundidad y misteríoso encanto de sueño.
Esta segunda vista es la ímaginacíón.
Ahora bíen, Góngora procede así:
Entre el objeto que los ojos captan de
la realidad y el que se percibe con la
imaginación, hay ya una deformación
del primero, como se ha dicho, pues
es suplantado por una estilización imaginativa, por un objeto ideal, que no
borra totalmente la indívídualidad del
objeto reproducido, sino que lo víste
con tan bello ropaje, que casí no se le
reconoce. Pero Góngora va más allá
todavía: Produce una entidad puramente estética, interponiendo entre el
objeto real y el ideal un elemento estrictamente poético: un recuerdo, algo
así como un prisma que quiebra los
colores, que deforma, hasta la belleza,
lo que a su trasluz se míra, que da lejanía a cuanto transparenta su cristal
luminoso. Y la íntuición del poeta
crea, dentro de una tercera categoría
espirítual, que tambíén es tercera dímensíón íntelectual, una metáfora, algo que va más allá, según el mísmo vocablo, un elemento irreal, en el sentido
de que no existe sino para la subjetividad creadora, en que se nubla, o casi
se pierde, el térmíno real de la comparación.
La base idíomática de Góngora es,
pues, pura belleza, pura esencia, puro
valor, sumergidos en las metáforas.
He ahí el prodigio; be abí lo original
y lo maravilloso estétíco de su poesía
que realiza dentro de lo gastado de los
elementos -palabras- con un juego
preciosista, selecto, aristocratizan te.
A esta poesía se penetra con díficultades por los escalios del lenguaje, por
el verso que se sobrecarga de elementos de ornato y por la deliberada intención de no mostrar directamente lo
que se pretende refundir en temas de
belleza, tan copíosos, que no hay ojos
para contemplarlos ni abarcarlos, sino
estremecimiento del espíritu para comprenderlos.
Es un axioma que mientras más dueño y señor de materiales técnicos es el
poeta, su poesía será también más dificil de penetrar, porque en elJo estriba precisamente el encanto de ésta, la
seducción que produce en el ánimo de
quien tiene que adentrarse a ella, como a un sueño, paso a paso, por un
laberinto que atrae por su sombra, detrás de la cual se presiente, como una
recompensa, la esperanza de la luz.
No hay, pues, tal pretendida obscuridad en Góngora, ni en los poetas del
siglo XVII que en algún modo se colocan dentro del Culteranismo, sino afán
de novedad, de originalídad, de belleza.
En el Barroquísmo, la metáfora -ese
elemento estético del verso- tiene una
función diferenciadora: Establece la
distinción entre los dos más genuinos
representantes del Conceptismo y el
Culteranismo. La metáfora de Góngora es ascendente, busca siempre el término elevado, selecto, aunque en sí toda la escuela Gongorista no logre desviarse de ]a marea popular; la de Don
Francísco de Quevedo es horízontal y,
no pocas veces, francamente descente, en declíve que va a dar a la grotesca deformación de la realidad.
Sor Juana Inés de la Cruz no pudo

DE LH
eludír tan cautivadoras corrientes líterarias de su época y está enmarcada
entre el Conceptísmo y el Culteranismo, las dos maneras del barroco español. Estudíada con cuidado su postura, analizadas una a una sus influencias -Ausonio, Quevedo, Gracián, los
Argensola, Góngora, Garcilaso, Boscán,
Lope, Calderón, Alarcón y Tirso- se
advíerte que su poesía es imítación deliberada del Culteranismo, en tanto
que en el Conceptismo halla naturalídad y propía expresión. En efecto,
Sor Juana no se propone imitar a Góngora en ningún momento -salvo en
"El Sueño"- sino que, imbuida de las
ideas poéticas del cordobés, en las cuales se halla tan a gusto, escribe con libertad. A veces se píensa que usa el
adorno culterano sólo cuando quiere
llamar la atención, cuando quiere lucir, rivalizar con otros poetas, como lo
hizo con Sigüenza y Góngora en el
Triunfo Parténico. En lo demás, evíta
el estilo erudito y obscuro, lo cual resulta más notable cuando la manía
Gongorina se había apoderado de México. Recuérdese el propio certamen
celebrado para glorífícar la Inmaculada Concepción, en que uno de los temas era "una canción de cuatro estancias de a nueve versos con su represa
de tres, ímítando la de Góngora que
empieza "Que de invidiosos montes levantados"; y otro también, el que imponía la condición de que el poema
comenzara como aquel de: "En rostro
de christa"l serpiente breve."
Mas como, en términos generales, la
Décima Musa emplea un lenguaje transparente y flúído, conceptuoso y dialéctico, que se ídentífica con el de la conversacíón espírítual, debe tenérsela por
más próxima al Conceptismo que al
Culteranísmo, del que la distíngue el
acento prerromántico que hay en su
poesía.
Prueba de ello es que, aunque en
las silvas, preferentemente, hay una
reminiscencia bucólica, pastoril, la
esencia poética se exterioriza en formas constreñidas, avaras de expresión,
conceptistas, definitivamente sentimentales, aunque sin el boscaje profundo que tan frecuentemente se halla
en Quevedo.
Don Francisco, como la misma Sor
Juana, son espíritus despiertos a las
ocurrencias cotidianas. A ambos les
gusta sumergirse en ironías y sutilezas
"ascéticos de sueños, ficciones, visiones y juegos de la fantasía y de las
palabras", según el noble decír de
Vossler.
Este navegar entre dos corrientes literarias no es, como pudiera suponerse, crisis estética; por el contrario,
muestra el espíritu de selección y síntesis de Sor Juana, que elige con bastante buen gusto, con gran acierto, lo
que de bueno hay en una o en otra
maneras, en anticipada visión de lo
que más larde acaecerá cuando llega
el momento de general confusión de
escuelas, doctrinas y tendencias y
cuando se armonizan las posturas más
irreconciliables para dar paso en Calderón, así que se ha logrado la unificación del Culteranismo y el Conceptismo, al Neoclasicismo. Esta unificación "retorcida y adherida a la voz, la
plástica y la idea, como inmensa columna salomónica sostien'é el milagroso monumento", como indica Cirre. Y
el humanismo renacentista se vuelve
precursor del romanticismo y el simbolismo moderno.
Con Calderón, pues, se consuma esta
unidad de elementos contradictorios

Armas y Letras + Pág. 5

aparentemente. La poesía de la naturaleza, que es partícular del Siglo de
Oro, busca en su remoto primitivismo
la perfección. Calderón, por el contrarío, la aguarda en el eterno porvenir. Y como Sor Juana no se mueve
en el íntermedio de estos dos términos
temporales -pasado y futuro- debe
buscársela entonces proyectada en el
aspecto puramente renacentista de celebracíón de la naturaleza psíquica del
sér humano, salvándose así de ser tildada de rebelde a la exactítud en las
representacíones de los objetos natnrales, al mismo tiempo que de falta a
la pureza clásica, humanística o pagana.
El hallazgo de ídentídad entre Sor
Juana y Calderón, corresponde única
y exclusivamente al motivo constante
de profusión de la belleza, que en ambos priva, belleza descubíerta y producida por el Renacimiento "con su
idealismo naturalista y paganizante"
que se acumula, llamea y se consume,
en un fuego de amor ofrecido a la gloria eterna y verdadera. Este extremo
es término de la naturaleza pagana y,
a la par, apoteosis del cielo crístiano.
Por todo ésto, el comentarío de Vossler
respecto a Calderón puede también
ser hecho en relacíón con Sor Juana:
"Su poesía no abandona la hermosura
de la naturaleza, sino la somete al fúego, la purifica, redíme y asume en la
visión divina."
Exíste una índudable revalorízación
del síglo XVII, tan caldo en descrédito
desde que fueron dadas en llamar
"aberraciones" las formas luminosas y
estéticas de don Luís de Góngora. La
.nueva perspectiva crítica desde la cual
se estudia al "Vírgilío Cordobés", ha
servido para llevar a cabo una revísi6n reivindicadora de todos los poetas que florecen en las últimas décadas
del XVI y en todo el XVII.
Sor Juana está comprendída en este
grupo; pero aclarando que lo barroco
de su poe'iía no es solamente una postura literaria, No. El adorno y bermetísmo de la Monja es, como tan certeramente lo observa Vossler, una necesídad psíquica íneludíble. Nada del
afán estetizante de Góngora; nada
tambíén de la intencíón glacial y efectista de Marino. Su poesía es alígera,
luminosa como su espíritu, poderosa y
bien realizada, como toda obra de su
ínteligencia. Apenas pueden considerarse como meros detalles lo artificial,
embrollado y recargado de algunos de
sus poemas. Por lo demás, elude el
tono erudito y escribe con lenguaje
llano "aunque no el de todos los días."
"Todo lo que veo -afirma- evoca reflejos: lo que oigo, meditaciones, aun
la más mezquina cosa material ... A
donde miro, tengo de qué asombrarme y discurrir ..." Estos son los temas
sencil1os y, al mismo tiempo, extraordinarios de su poesía.
Su predilección por el romance es
consecuencia de su naturalidad en el
hablar. Nada hay más espontáneo en
ella que expresarse en verso; y trabajo le costaba reprimirse para no hacerlo. Si empleó a veces un vocabulario "culto en grado eminente", no fué
por pedantería, sino por alcanzar una
eficacia estética. Así logra dar valor
positivo a su poesía.
Su estilo con mayor frecuencia se
identifica con la poesía popular eclesiástica y civil, que c0n Góngora, Su
propensión a usar variedad de forma~
y de metros es producto de su feminidad.

Pasa a la Pág. 8

�Precursores, Benefactores y
maestros de la Enseñanza
Superior en nuevo León

Conciliar y le sirvieron de antecedente y preparación para el Magisterio,
al que se dedicó, dejando los estudios
de Jurisprudencia que había comenzado en el Colegio Civil del Estado y
que adoptó decididamente, con carácter profesional, sin_haber pasado por
la Escuela Normal ni haber sustentado

Plinio D. ORDOÑEZ.

miento de una escuela particular, la

NOMINA BIOGRAFICA
PERIODO CONTEMPORANEO
1892-1930

MAESTROS:

•

rios. Seminarista y Bachiller en Le-

!ng. D. Miguel F. Martínez:-Nacido
y educado en Monterrey, fruto preparatorio y profesional del Colegio Civil
del Estado. Creador original del Sistema Educativo Oficial Primario y Normal, Reorganizador del Secundario y
Profesional, de conformidad con la
Legislación, redactada por él mismo y
conocida en Nuevo León con el titulo
de Reforma Escolar de 1892, dictada
y puesta en ejecución bajo su personal
consejo y dirección, hasta 1901, durante la administración gubernamental del C. General D'. Bernardo Reyes.
Inició sus actividades docentes en
1872 y las concluyó en 1919, que falleció con los honores de Benemérito
de la Educación Nuevoleonesa, concedidos por el H. Congreso del Estado en
1918, juntamente con su más inmediato compañero y colaborador el Prof.
D. Serafin Peña.
Desempeñó en el Estado, sucesivamente todos los puestos escolares, de
simple Ayudante, Maestro de Grupo,
Director e Inspector de Escuelas, hasta Director General de Instrucción Primaria y Normal y Secretario del Consejo de Instrucción Pública de Nuevo
León, cargos estos últimos que dejó en
1901 y continuó en la_capital de la República, hasta 1914 para reanudarlos,
por segunda vez, en Monterrey, hasta
su muerte,

En este largo período de casi cincuenta años de ejercicio magisterial,

en todas las ramas de la educación•,
que por vocación adoptó, prescindien-

do de la ingeniería topográfica y civil,
que abandonó, sin importarle su valiosa remuneración pecuniaria, puso los

y es, cuyos cursos hizo en el Seminario

examen de preceptor, para ejercer, re-

comendándose sólo con el estableci-

en Nuevo León, (música, pintura y li-

que clausuró para tomar la Dirección
de una Escuela de Niños en Monc)ova,
Coahuila, y más después, de la Oficial
de la Villa de Bustamante, de donde
regresó a Monterrey, para' colaborar
con el ingeniero Martinez en la Reforma Escolar de 1892, de la que se distinguió como el más connotado y autorizado colaborador, participando directamente en la planeación y ejecución de la Reforma Escolar de 1892,
encargándose principalmente de la
formación del Profesorado de Niños y
de la redacción de los textos metodológicos ·correspondientes a las distintas materias de la instrucción primaria elemental y superior.
El profesor Peña significó tánto en
esta reforma escolar, que snstituyó
siempre al maestro Martinez en todas
sus faltas accidentales, lo mismo durante los dos períodos de sesiones de
los Congresos Pedagógicos Nacionales
de 1889 y 1890, que cuando en 1901 se
trasladó a México iudefinidamente, y
en todos los casos ocupó los cargos de
Director General de Instrucción Primaria, Director de la Escuela Normal,
Secretario del Consejo de Instrucción
Pública y catedrático de las Normales,
en cuyos puestos fué el continuador de
la obra reformadora de la educación
en el Estado, iniciada en 1892 y en la
que actuó al implantarse, como Inspector y Supervisor de la Didáctica

teratura), y el único y sin segundo to-

prescrita.

davía, en el campo estrictamente pe-

El maestro Peña ejerció su ministerio desde 1872 hasta 1912, que el Esta-

titular, la Dirección General de Instrucción Primaria y el nuevo Consejo
de Instrucción Pública del Estado, del
que fué su Secretario Ex-Oficio. Como jefe nato de estas oficinas dictó las
disposiciones orgánicas y reglamentarias del Sistema Escolar Público y redactó las leyes correspondientes de sus
tres ramas educativas, en las que se

comprendió la Reforma Pedagógica y
Administrativa de la Instrucción Pública de Nuevo León, en 1892, cuyo
sistema se conoce, entre nosotros, con
el titulo de Escuela Nuevoleonesa.

Por su inteligente y novedosa institución docente, creada y vivida primero· en Nuevo León, (1872-1901) y llevada después al Distrito Federal y Territorios (1901-1914), como escuela con
doctrina y principios propios, experimentada en su Estado natal, consideramos ser este distinguido maestro, el
verdadero fundador de la Escuela Primaria y Normal mexicanas, inspiradas

en los acuerdos y resoluciones de los
citados Congresos Pedagógicos d~ 1880
y 1891, de los que fué uno de sus
miembros sobresalientes, juntamente
con su compañero y amigo D. Enrique
C. Rebsamen.
Fué también uno de los representativos de las letras y las artes estéticas

dagógico,. con caracteres originales en
Didáctica y Metodologia y en Administración Escolar. En las letras se distinguió como literato y periodista y
como orador y conferencista. Practicó
con éxito profesional artistico la Pintura, el Dibujo, el Decorado y en particular la Música, reputado como un
notable ejecutor de flauta y flsutin,
que figuró en las orquestas sinfónicas
de la ciudad y en los conjuntos musicales acompañantes de las compañías

de Opera que visitaban onterrey. En
cimientos del actual sistema educativo · las Ciencias Matemáticas logró fama
público de Nuevo León, en forma tan de experto en Cálculo y de hábil Toacertada y efectiva, que aún perduran pógrafo, Hidromensor y Arquitecto.
sus principios orgánicos y pedagógiComo hombre y -como entidad mocos y sus fines de escuela democráti- ral, fue un perfecto caballero, lo misca popular.
mo en sus actos públicos que en los
Fué el creador de una Didáctica ori- privados y un raro ejemplo de probiginal, inspirada en las ideas de Pe_sta- dad y buen vivir. Su pasión por la eslozzi, Herbart, Mann y Sarmiento, y el cuela y por la Pedagogía, lo . inclinainiciador y fundador de la enseñanza ron al Magisterio e hicieron de él, a
pedagógica normalista en el Estado, fuerza de estudio, empeño, constancia
derivada del Plan de Estudios de Ins- y abnegación, no solo un educador, si-

do, por sus valiosos servicios le conce-

dió la jubilación y una pensión vitalicia equivalente al total de los sueldos
que percibía.
Fue el primero y más fecundo escritor didáctico de la Reforma Escolar
citada, publicando una correcta y bien
meditada serie de textos para niños y
maestros, que tuvieron gran acogida,

principalmente por su indiscutible valor metodológico intuitivo. Pulsó también la lira poetica dejando un regular
acervo de composiciones qJie lo acre-

ditan entre los literatos nuevoleoneses
de su tiempo.
Enseñó todas las asignaturas de Enseñanza Secundaria y de Normal; pero

fué notable maestro de Gramática,
Composición Literaria y :Metodología
Pedagógica. Representó al Estado en
varios Congresos Pedagógicos nacionales, verificados entre los años de
1901 y 1911, siendo este último el que

Ing. D. Miguel F. Martinez, en la Reforma Escolar y establecimiento del
sistema educativo implantado por este
educador en 1892, actuando como Regidor comisionado de Instrucción Primaria en el Ayuntamiento de la ciudad de Monterrey.
Fue un fogoso orador cívico, un

hombre de letras y un buen maestro
culto y capaz con una brillante facilidad expositiva, en Medicina, Preparatoria, Literatura Preceptiva e Historia
General, de cuyas asignaturas dejó dos
magnificos textos denominados: Compendio de Historia General de la Civilización, impreso en México en 1899
y Elementos de Literatura Preceptiva,
impreso en España en 1897, obra que
para 1901, babia alcanzado la tercera
edición. Ambas obras sirvieron de texto por más de diez años en los citados
institútos oficiales de Nuevo León,
De 1901 a 1902, el Dr. Garza Cantú
actuó como Director del Colegio Civil
del Estado. Años después trasladó su
residencia a la capital de la República,
en donde falleció victima del suicidio,
que consumó apurando una fuerte dosis de cianuro de potasio, como un so-

litario romántico, en una glorieta de
la antigua alameda de la ciudad de
México.
Inició sus trabajos periodísticos y
literarios despµés de 1880, escribiendo
versos, crónicas sociales y artículos literarios para las revistas de su época
hasta 1910. Es autor de la primera
Antología de poetas y escritores nuevoleoneses, la que se, publicó bajo el
titulo "Algunos Apuntes Acerca de las
Letras y la Cultura de Nuevo León, en
la Centuria de 1810 a 1910", obra muy
bien documentada, en la que se emiten
juicios críticos y opiniones valiosas

sobre el estilo y la calidad de las composiciones de todos los géneros escritas en Nuevo León, durante el primer
Centenario de la_ Independencia mexicana.
lng. D. Francisco Beltrán:-Se ra-

dicó en Monterrey, procedente de 111
ciudad de México, por el año de 1~,
en calidad de Capitán de Ingenieros
formando parte de la Brigada militar
al mando del General D. Bernardo Reyes, Gobernador Constitucional y Comandante Militar del Estado de Nuevo León. Participó, desde luego, en la
gran campaña de construcciones mate-

riales emprendida en Monterrey _por el
propio General Reyes: Construcción de
puentes sobre los canales de los Ojos
de Agua de la ciudad, destinados a facilitar el tránsito citadino entre los
sectores Norte y Sur, y en la del actual Palacio de Gobierno; asi como en
la edificación de las escuelas profesionales, en calidad de Ingeniero Civil.
Desde 1895, formó parte del Personal Docente del Colegio Civil del Estado hasta su muerte, acaecida el 8 de
Febrero de 1937. Adoptó con tal entusiasmo y decisión la cátedra y Ja do•
cencia, que a los pocos años después,

trucción Primaria, elaborado en los

no un educacionista por excelencia,

dos primeros Congresos Pedagógicos
Nacionales, celebrados en la cíudad

con todas las cualidades de cultura y
ciencia y las virtudes de creador, au-

solicitó la jubilación al Gobierno de
Nuevo León, de la que gozó desde
1912 hasta su muerte acaecida en 1922.
En 1918, el H. Congreso del Estado,

de México, sucesivamente en los años
de 1889 a 1891.

to-di~cta, mentor de niños, jóvenes y

equiparando sus servicios educativos a

maestros; virtudes que le dieron además el mérito para ser reconocido co-

los del maestro Ing. Martinez, les con-

ral, de tipo enciclopedista, que en su

cedió en el mismo Decreto respectivo,

larga y fructuosa carrera didáctica,

mo benefactor y benemérito de la
Educación mexicana.
En el campo de la Enseñanza Uni-

los honores de Beneméritos de la Edu-

ejercida únicamente en Monterrey, con

cación Nuevoleonesa, recibiendo am-

Fundó también, para completar el
Sistema de Enseñanza Normal, y como
parte esencial de la Reforma Escolar
de 1892, la Escuela Profesional para
Señoritas, instituto exclusivo dedicado
a la preparación profesional de la mujer, en las carreras de Telegrafista,
Contadora, Maestra de Confección y
Corte y Profesora de Instrucción Primaria y Educadora de Párvulos; escuela que después se denominó Normal de Profesoras y que ahora juntamente con la de Profesores, creada en
1870 y reorga11izada en 1892, y de las
que fué su Director hasta 1901, se de-

nominan ahora Escuela Normal Miguel
F. Martínez.
Creó y organizó, siendo su primer

abandonó el ejercicio profesional para
dedicarse exclusivamente a la enseñanza secundaria y preparatoria.

Fué un maestro culto y de amplia
preparación, de franco concepto libe-

cadño} respeto y consideración, que

original y propia metodología enseñó
lbdas las asignaturas académicas comunes al Bachillerato; pero especializó en Matemáticas, Idiomas y Ciencias
Sociales. Tenia fama de exigente Y

fué para ellos su positiva glorificación

enérgico en sus cátedras, porque fué

de maestros.
Dr. D. Rafael Garza Cantú:- Hizo
sus estudios primarios, preparatorios

muy cuidadoso del orden y de la dis-

y profesionales en la ciudad de Monterrey, hasta titularse Médico Sirujano

de "Los Lermas", Congregación perte-

para la ens.éñanza secundaria_ y
perior.

y Partero, carrera que ejerció con

neciente al Municipio de la Villa de
Guadalupe, N. L. De familia campesi-

cierta irregularidad y que dejó para
dedicarse al periodismo y al magisterio, después de 1892.
Se distinguió como colaborador del

Fué varias veces Director Interino
del Colegio Civil del Estado y también

versitaria, su labor se destacó en la

Secretaria del Consejo de Instrucción
Pública, en la Legislación Reglamentaria de las Escuelas Profesionales del
Colegio Civil y de las Escuelas Profesionales Autónomas y como Catedrático y Director del Colegio Civil y de
las Escuelas Normales del Estado.
Prof. D. Serafín Peña:-Originario

na acomodada, con residencia en Monterrey, donde hizo sus estudios prima-

bos del Magisterio del Estado, de las
Autoridades y de la S~ciedad de Monterrey. tal afectuosa manifestación de

Armas y Letras + Pág. 6

notas
Universitarias

ciplina escolar; pero se le reconocía

ser un maestro hábil y competente
SU"

propietario, y con tal carácter, fre-

Pasa a la Pág. 8

TEATRO
Hace algunos años, cuando el joven

maestro José Anastasio Villegas se hizo cargo de la Dirección de la Escuela
de Teatro de la Universidad, algunos
escépticos enterados apenas pudieron
disimular una sonrisa que expresaba

su descontento y la seguridad de que
pronto habrian de gozar abiertamente
con el fracaso del flamante director.
Pero no contaban con el juvenil y contagioso entusiasmo del maestro, ni con
su voluntad inquebrantable, ni con su
amoroso empeño. Fueron muchas las

dificultades que tuvo que vencer. Un
raquítico presupuesto, una inscripción

exigua y la falta de colaboradores desinteresados, entre los más importan-

tes.
Los días, al correr, le trajeron la
oportunidad de montar una obra que
diera la medida de su esfuerzo. La
amable condescendencia de un públi-

co hecho al patrórt del espectáculo de
profesionales, recibió con una sonrisa
de cortés indiferencia el anuncio del
intento escénico. La indiferencia inicial hubo de trocarse primero en interés y luego en franca admiración
para los noveles artistas y su infatiga-

ble director.
Las representaciones ofrecidas por

la Escuela de Teatro en el pasado abril,
fueron un alarde de habilidad y dominio de los recursos escénicos. Con
obras dispares, de distinto corte, muy

elaboradas y de dificil montaje conquistaron abiertamente el aplauso y la
consideración de un público que se
entregó resueltamente a los actores,
cuyo esfuerzo se acr.ecienta al tomar
en cuenta que las obras se realizaron

sobre un escenario inadecuado.
Conviene hacer resaltar que la labor
de educación popular realizada por la
Universidad a través de su Departamento de Acción Social empieza a madurar sus primicias. Las representaciones se ofrecieron ante un público
mucho más numeroso que el que acostumbra asistir a esta clase de eventos,
y su interés en la obra y los personajes muestra ya el clima propicio para
recibir el bien de las obras clásicas.

HUMANIDADES
La Facultad de Filosofía y Letras ha
auspiciado un curso -casi llegado a

su término- con el rubro de Metodologia de las Humanidades, profesado
por el Dr. Felipe Pardinas Illanes.
Las lecciones, que abarc~n todos los

aspectos de la realización de los trabajos científicos, adquieren una agilidad
y un interés desusados en virtud de la

fácil palabra del profesor. Todas, dirigidas a los maestros, se encaminan

hacia la finalidad de prepararlos para
orientar a sus alumnos en la elaboración de trabajos científicos. El maestro insiste, hasta la fatiga, en que de
la preparación de trabajos de esta na-

turaleza depende el progreso cultural
de nuestra patria y la estatura de nues-

tra Universidad.
Creemos que el Departamento Editorial de la Uni_versidad, de ser posible
la versión grabada o taquigráfica de
las lecciones, auspiciará la idea laten-·
te entre muchos de los asistentes y
gran número de quienes no han tenido
la oportunidad de seguir el curso, de

recoger en un folleto el texto de las
lecciones profesadas.

ESCUELA DE VERANO
La VII anualidad de la Escuela de

INl'OCACION

PceJítJ
CANTO A LA PRIMAVERA

José LEON SALDIVAR.

La primavera nace en el rio del tiempo
como si una estrella punitiva
rompiera la periferia de la noche,
cual si la flor del crepúsculo ondeara
su rigodón sobre las eras.
Un prólogo de nardos lame el costado de la tierra,
plintos de ágil verde remosan la distancia;
el rojo capitel del alba .
sangra en aéreos peristilos
porque ya estás cerca primavera.
Ya se erije la columna de tu cuerpo
como trazo delgado en el agua;
estás en el yodo de la tarde
y en la península del alba.
Marzo respira.sus cósmicas fatigas
y un hélice de violas asoma al altiplano.
TU eres primavera:
si la espadaña violenta su pendulear de savia,
si mugen en la piedra herida los toros de los rios,
si los luceros revientan en nocturnos berilos,
y las luciérnagas ensayan sus luminografias.,.
¿Qué es la noche sin tí?
sino una cos(ra negra, un puente de pavura,
sombra de arquitectura ciega.
¿Qué es la noche sin tí?
sino pupilas presas en túneles de nada,
la estatua de la muerte y el olvido.
En cambio tú unges la tiniebla
y como mariposa hipnótica la luna
gira en tu axila de nácar y de seda.
Con qué ojos te miraré si casi ciego
busco en la noche tu relieve
de luminosa periferia,
con qué manos te tocaré si estas
dos manos mlas son dos golondrinl11l de
tiniebla .
Sólo escucharé cómo te canta todo
y pensaré que son mis ojos capturando tu imagen,
que si una cúpula de alas nubla tu frente
es la escala de mi voz amanecida.
Tú vienes desde el origen,
cuando el mar acompasó sus verdes ritmos
a un horario marinero.
Tú vienes desde que el tiempo nos contuvo
en los estratos de matices leves;
desde que el gris se adosó a los nervios
convulsos de la tierra,
y el aire encendió su cristal
sobre hombros de múrice y de nieve.
Cuando era la pupila espejo de paisajes
en un tren de horizontes;
pero sin voz y sin palabras
solo nos queda un polvo denso sobre el corazón.
Sólo podemos comprender tus camándulas,
tus pinceles de lirio, tus mágicos aceites
y el barco de tus ojos oteando las riber/11!,
Tú vienes desde antes 1 niña,
y todos alguna vez sabemos de esa dulce herida
que es tu amor y tu llegada, antes de
reintegrar nuestra nostalgia
a la tesorería del polvo y de la nada.
Tú recojes los gestos y palabras,
los nombres y las fechas y los grab/11!
al dorso de las horas, en un alegoría
de espacios y relojes.
Yo espero en esta margen salada de mi vida
con pulso vacilante y ciega la mirada
tu intimidad de pasos y palabras,
y ciego y mudo en una alcoba de tinieblas,
busco el amparo noble
de tus églogas feéricas.

Verano se halla ya en periodo de gestación. El infatigable director de la
Escuela, Prof. Francisco M. Zertuche,
ha.logrado superar, en todos los aspectos a las anteriores sesiones. El sostenimiento de la Escuela de Verano representa, sin lugar a dudas, una carga
apenas soportabJe por el presupuesto
de la Universidad. Sin embargo, cuanto esfuerzo se haga por acrecentar su

José León SALDIVAR
Al maestro D. José García Rodríguez,
en el cuarto aniversario de su muerte.

E1·a abril y era primavera,
primavera de cielo y mar y pradera;
el zodíaco adosó el signo de sus oros
como una llamarada entre las manos.
Era abril, cuando tu vo: de caracol
de ausencia fué un retablo en el tiempo,
Tu paso desflecó la lumbre de su huella,
se desmontó la alegría de tu estatua
del pedestal enorme de la tierra;
tu risa se congeló, Maestro,
y el reloj de tu cuerpo
recompuso su mudo crucigrama.
Era abril, cuando los rios de la luz
inundan el paisaje y las guijas alborotan
en el tumulto de las aguas.
Era abril, yo lo recuerdo, porque buscamos
la herida campana de tu vo:.
la hiedra presente de tus arterias,
la harina de tu suave palabra
y no eJlcontramos, sino el refugio
helado de nuestras lágrimas.
Casi pOdíamos ver tu sueño interrumpido,
tu monólogo destrozado y un bastión
de amapolas de tus horas iluminadas,
no supimos en realidad si era otro sueño
tu partida, un sueño más real y objetivo
que este sueño a pedazos de la vida,
no supimos si conjugar tu ausencia con
palabras de vida o llorar por este absurdo ritmo.
T,í estabas tranquilo, Poeta, como aquello
que ha perdido su urgentia, su prisa necia,
su trajín de miedo y de materia.
T,í estabas sereno, y en el espejo
curvo y hondo de tus pupilas,
pastaban las estrellas
y en tu frente adormida, las aves de Dio,,
buscaban mígl11! celestiales.
Pensamos en la roca que hemerge
del viento en la sonora herida,
en las cariátides reiterativas,
en las cisternas desnudas de tiempo,
en la montaña que dialoga con lengua de 1iglos,
y corona su testa
con ritornelos de luz azul cada mañana.
Te vimos untado de esa extraña vida
que lloramos por nosotros mismo,.
Ahora, ha pasado el tiempo; eres
una efigie engastada en el perfil del pemar
y en la acrópolis de los libros;
no hay ruinas de tus pasos, ni leve reseña
de tu humana materia, sin embargo, poeta,
filósofo cabal, ahora sentimos más diáfana
la flor inmarchita de tu existencia,

LECCION DEL COLIBRI

A Rafael Heliodoro Valle
Jesús FLORES AGUIRRE.
"El collhri, semejante a las imágenes del sueft.o
aparece cuando menos se le espera y huye cuando
más nos atrae. La mano del hombre sólo puede
cobrarlo una vez que ha muerto". Notas de Maxlmillano en su víaje al Brasil.

¿Cómo naciste, llama vibradora,
al conjuro de cuál mágica vara
asomaste en el trópico en avara
conjugación de azul y leve aurora?
Joya que vuela, sueño de una hora,
chispa de luz en la cascada clara;
diamante agudo el de tu pico para
robar la miel que el pétalo atesora.
Perenne flor mudable, en el añil
del Ecuador, de México o Brasil,
lección de libertad es tu ligero
ir y venlr de lanzadera o clavo
de amor y luz sobre la rosa esclavo
y de la rosa sólo prisionero.
Montevideo, 1952

importancia resultará insignificante al

sea posible, de nuevo, la publicación

lado de los innumerables beneficios

de alguno de los trabajos desarrolla•
dos.
La Sección de Ciencias Pedagógicas

que reporta. Con estas consideraciones

la inminente VII anualidad resultará
de un brillo excepcional.
El año pasado el Departamento Editorial enriqueció su producción en la

edición de algunos folletos de cursos
y conferencias de la VI Anualidad.
Esperamos que en la presente ocasión,

Armas y Letras + Pág. 7

iniciada felizmente el pasado año, ahora tendrá un lucimiento mucho mayor
con las Jecciones que profesarán des-

tacados valores del magisterio nacional.
A.M.E.

�tres palabras, como lo asienta don Ezequiel A. Chávez, su estado mental:

La Epoca Literaria...

"Sin mi voy"

Viene de la Pág. 5
Con excepción de "El Sueño", "cuya aristocracia formal asurge a la más

auténtica emulación del Góngora de
las Soldedades, en que Sor Juana y él
parecen volar por una misma esfera",

como lo dice su biógrafo, el Padre Calleja, no existe elemento alguno que
permita desprender la nota personal
de su estilo. Esto, dicho tan a la ligera, no entraña un aspecto critico negativo de la obra sorjuanista; es co-

afirmación que no se sabe si es el rew
sultado místico de una experiencia, o

desesperación sufrida en la soledad
mundana, en que el cuerpo está; pero
el espíritu ha volado a reunirse con

Dios.
Aunque el tema de la muerte sólo
aparece a veces, y ésto metafóricamente, no con el tremendismo de Quevedo,
de todas maneras sirve de corroboración para aceptar que en lo barroco

se vuelven a plantear los temas eternos
de la poesía. Así dirá en "El Sueño",

otra vez la constante barroca: ilusión
y escepticismo, que corresponden a su
evasión dramática del mundo, valién-

dose de las alas que las palabras le
prestan para abandonar el conocimien•

Precursores...
Viene de la Pág. 6

to particular y sensible de la vida e ir
por el sueño a gozar de la contempla-

cuentemente sustituía a los catedráticos en sus faltas accidentales. Participó activamente en la formación de los
planes y programas de estudios, con
motivo
de las reformas progresivas vela lleven a cantar la Belleza y la Gloria
rificadas en todo su periodo de servidivinas.
Esta aspiración a la Belleza de Dios cios docentes. Fué el representante
conduce al misticismo. Y Sor Juana del Colegio Civil en el Comité Organivivió una vida mística en los postreros zador de la Universidad de Nuevo
años de su existencia. Pero el proble- León, instituida en 1933. A su muerte
ma ha sido solamente planteado: su era el Decano del Magisterio de Bachisolución está aguardando aún. ¿Fué lleres del Estado.
Puede afirmarse que fue el catedrála huida ascética del mundo un bien
ponderado razonamiento, no exento de tico de Secundaría y Preparatoria más
ción del Universo cósmico que en "Ja
música de las esferas" "la celeste arw
monia con que se mueven los astros",

mún a toda una época que se singula- al referirse a Morfeo:
riza por un prolongado y vehemente
choque de posturas dentro de la cul- "Imagen poderosa de la muerte"
misticismo, para salir ilesa y victoriow completo y mejor preparado, de ma•
tura del siglo, de esa cultura en que
ella brilla como la última luz, la más reproduciendo casi textualmente el sa de la Vida? ... La cuestión está a yor prestigio y personalidad docente
resplandeciente, del cielo de la tarde. verso primero del extraordinario so- punto de resolverse con el origen fa- del Colegio Civil del Estado, en todo el
miliar de Juana Inés. Y la esperanza periodo de más de treinta años que
Se ha dicho ya que el Gongorismo neto de Argensola que principia:
no elude la manera popular. Esta pode no fallar en el intento se abre en la prestó sus servicios. Era partidario
lejania como una ventana que aguar- de la disciplina estricta y casi militar
pularidad, que no debe entenderse co- "Imagen espantosa de la muerte"
mo vulgaridad, propende a elevarse
da la invasión de toda la luz de la at- en la escuela, que solía ~ostener y aplicar con rigor. Pasaba por demasiado
coincidiendo
también
con
la
figura
limósfera ...
basta las formas aristócratas de la poesía, en concresión estética constante. teraria que emplea Quevedo en su silTodavía un dato más de este breve estricto y minucioso en sus labores doLo popular está en la muchedumbre, va "Al Sueño" y que dice:
ensayo critico. La afirmación que va centes y no toleraba al alumno neglimás que como lenguaje, más que coa hacerse no está exenta de riesgos: gente y disipado en sus estudios; pero
mo dato costumbrista, como espíritu, "Pues no te busco yo por ser descanso, La obra de Sor Juana no logró dejar era amigo cariñoso y desinteresado
como contenido social, como identifi- sino por muda imagen de la muerte.'' escuela. Está alli, aislada, individua- consejero del estudiante aplicado y dicación de dos términos: el alma coleclizada o -como dice Santo Tomás al ligente y siempre estaba dispuesto a
Pero también exclamará con Queve- referirse a los seres angélicos- "col- dispensarle su ayuda y consejo, intertiva y la forma verbal de su expresión.
Este matiz, que se advierte al alcance do al referirse a un retrato que la re- mada de su propia especie inmultipli- cediendo, en la medida de sus relaciones, para procurarle las facilidades
cable."
de los ojos, así de próximo en García produce con halagadora belleza:
Lorca, es también la pintura sorjuanisDespués de que la gran Madre Jeró- consiguientes.
Al morir, la Universidad de Nuevo
ta de la Virgen, la cual parece que al "Este que ves, engaño colorido ...
nima, a quien la Virreyna ciñó ]as sie•
León
le dispensó merecidos honores
es
cadáver,
es
polvo
...
"
trazarla con su propio entusiasmo de
nes con una diadema impar de plumas
fúnebres,
por ser, además, su Consejealabanza, la arranca del numen del
de colibrí, nadie que se le asemeje por
Toda la hermosura, todo el encanto identidad de rasgos poéticos ha subi- ro Profesor de la Escuela de Bachillepueblo, la toma para sí y se la apropia
con ternura para situarla en una dora-

da nube de alegorías. El pueblo no se
ha borrado de su frente; está confundido con el pensamiento creador, que

luego lo destaca proyectándolo en la
fiesta, hasta incorporarlo a la misma.

de su cuerpo, son "una flor al viento
delicada" en que ya se posa la muerte,

de acuerdo con la tesis filosófica de
Quevedo de que la muerte empieza
cuando principia la vida y no cuando
ésta concluye. Lo que a primera vista
parece fatalismo, o pura intención me-

do hasta su primer altísimo nivel.

res, celebrando una solemnisima se-

La aureola está allí, como una perdida joya de museo, apagado su brillo
tornasol, nostálgica de la gloria que

la Escuela Normal, convertido en ca-

coronó, en espera de que otra docta
mano le devuelva sus gayos colores sa-

Tal acontece en los Villancicos -can°
cudiendo lo que en ella hay de polvo,
ciones para que las aprendan los ni- tafórica, es algo más: es concepto filo- no del sonoro polvo de la muerte, no
ños y los hombres, populares como un sófico-religioso inspirado en el "mue- del triste polvo de la vida, sino del
arrebato tumultoso, tiernas como la ro porque no muero" de Santa Teresa. polvo de la tierra de México, fértil
Esta rápida revisión de influencias cuando una semilla cae en él; pero
voz que arrulla-. Allí está presente el
espíritu popular en una dulce mani- en la poesía de la Décima Musa, inten- que ahora se acumula concieniudafestación religiosa. Con todo, hay al- ta ir del análisis crítico literario al mente, siglo a siglo, como una pesada
go de sublime en el lenguaje; algo que vasto campo en que se planteará, tal sombra. Acaso su naturaleza molecues forma idiomática enaltecida por el como un árbol solo a la mitad de un lar, tan vieja como e] universo mismo,
pueblo que, en afán de comunicación llano, el verdadero problema ascético sabe que existen rosas que florecen
divina, acude a la mejor forma de la de Sor Juana: su aspiración a Dios co- una vez cada mi1enio. Y, a pesar de
elegancia, a la sencillez y a lo más mo amor sin angustia; su liberación los trescientos años transcurridos, falpoético de la concepción artislica, a la acaecida en la conciencia religiosa y, tan muchos más para que un día inescomo origen de estos dos términos, perado el prodigio se cumpla.
verdad del sentimiento.
A una distancia de trescientos años,

sión luctuosa en el Salón de Actos de
pilla ardiente, en la que con asisten-.
cia de todo el alumnado universitario,
se exaltaron sus virtudes de hombre,

de padre y ele maestro. Alumnos y profesores de todas las escuelas y facultades dependientes de la Universidad y.
numerosos particulares, ex-discípulos

y amigos del maestro Beltrán, desfilaron y formaron guardias de honor ante su cadáver. El Estado pagó sus funerales, que fueron suntuosos y concu-

rridos, formando el cortejo, además
del personal de alumnos y maestros
de la Universidad, las Autoridades civiles de Monterrey, ordenándose sus-

pender las clases por tres días en señal de duelo y consideración al maestro.

1qué bien se oye el eco de los Víllancicos escritos por Sor Juana en honor

de la Asunción de la Virgen María, en
la garbosa popularidad que sobresale
en todo el Romancero Gitano!:
" ... la que, si compone el pelo,
la que, si se prende el manto,

no tiene para alfileres
en todo el cielo estrellado .. .''
Y luego, continúa con el mismo tono

que más tarde va a ser fama y gloria
de Federico:
"No es nada. De sus mejillas
están, de miedo temblando,
tamañitos, los abriles;
descoloridos, los mayos."
"Los ojos ;ahí quiero verte/
solecilo arrebolado;
por la menor de sus luces
dieras caballos y carro."

Esta alegría y viva espontaneidad,
esta jovial confianza para hablar con
el mismo trato del pueblo a la Virgen,
desaparece en gran parte de su obra
en que la ternura cede al razonamien-

to poderoso, estado de meditación ante el desconcertante misterio del alma
humana. Así, en "Amor es más Laberinto", que compuso con don Juan de
Guevara, su primo, expresa en sólo

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Viene de la ta. Página

tiva; como una negación, no como la afirmación de la conciencia americana.

Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria

Lic. Fidencio de la Fuente

Esto no significa la imposibilidad de definir el anhelo común palpitante en la historia de América. Tampoco, la impoARMAS Y LETRAS
tencia de los pueblos americanos para ofrecer a la cultura un Organo Mensual de la Universicam~o. propicio a su florecimiento. Porque, si como afirma el
dad de Nuevo León
argentino Franci~c?, Romero, Améric~ tiene una palabra para
INDICADOR:
fecundar la tradicwn cultural de occidente tiene una misión
Redactores
propia, s!ngular, que cumplir. y' esta misiór: la han de cumplir
Raúl Rangel Frías
los americanos, con su esfuerzo, con el vigor juvenil de su histo•
Fidencio de la Fuente
ria reciente, con el entusiasmo sonriente de un destino seguro.
Francisco M. Zertuche

. "Porque la gran promesa de la América Hispana, en esen•
cui, no es la pro~_esa de razas inme1;samente potenciales, ni la
~romesa de tradicion~s rrofundas, m siquiera la necesidad que
tien~71; los P_ueblos at~anttcos de una redención espiritual como la
Amenca Hispana, a Juzgar por su genio, parece ofrecer: esta pro•
mesa.~s el reto sencillo ~echo_a los hombres nuevos y a los pueblos Jovenes para que simbolicen con sus vidas el escudriño de
la verdad", para decirlo con palabras de Waldo Frank.

Armas y Letras + Pág. 8

Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoecbea
Enrique Martínez Torres

Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñei Martinez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,

~IEXICO

�</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1952, Año 9, No 4, Abril </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

Año IX

D. A. S. U.

Núm. 3

Marzo de 1952

{;f JJ. mtre Jef/Julio El In ID anen ti SIDO del
0

Todavía vibraban en el paisaje de América las notas lumi•
nosas y regocijadas del homenaje tributado a sus fecundos y
ejemplares ochenta años, cuando nos llegó la asombrada noti•
cia de su muerte. Enrique González Martínez ha muerto y su
muerte cubre de estremecido luto a nuestra patria.
Su presencia poética llenó las más brillantes páginas de
nuestra historia literaria contemporánea. Su poesía se singulariza por una honda penetración en los problemas humanos; se
universaliza a fuerza de hacerse íntima y adquiere caracteres
dramáticos en esa fecunda soledad que parece ser el clima ideal
de la poesía actual. Torres Bodet lo llamó "el poeta de todas las
horas". Su poesía es esencialmente humana. De formación mo•
dernista, percibe que su obra -la de los primeros versos- no
tiene la profundidad que le exige su inspiración y con su soneto
"Tuércele el cuello al cisne de engañoso plumaje" inicia una
jornada con un símbolo propio: el sapiente buho. El cisne decorativo, hueco, tan grato a la lírica de Darío, es trocado por el
pájaro pensativo, meditativo, de Minerva.
Su facilidad expresiva -que conoce todas las formas- le
allega un estilo singular. La temática, que según propia confe•
sión, no le interesa sino como adjetiva a la honda, cordial inspiración, es personal y le ofrece todos los matices de su inspiración.
De toda su producción poética trasciende la majestuosa se•

renidad conquistada en el esfuerzo exigente que impone la perfección. Es el fruto en sazón de una jornada interminable de
eliminación depuradora.
Su vida fué ejemplo cumplido d;: vocacwn literaria, mo•
delo acabado de sinceridad artística. Su obra, la insólita con•
jugación de una inspiración legítima con la afanada perfección
expresiva.
Toda su obra se encuentra subrayada, señalada, por
la crítica, que siempre le dispensó cuidadosa atención. Su vida
y su obra se hallan ligadas a su obra artística, son inse,
parables. Su honestidad, su integridad artística ofrecen un
ejemplo raro de tiocación cumplida, de respetuosa devoción a la
obra. Toussaint ha dicho de él: "este poeta no ha escrito un
solo verso que no llevase un pedazo de su espíritu."
Alfonso Reyes, su hermano menor, dijo en la hora de su
muerte, "su nombre luce ya como astro de incomparable fulgor
en el cielo mexicano. Era el más grande y el más bueno. ¡Ojalá
que nuestras jm:entudes aprovechen su ejemplo".
Armas y Letras rinde fervoroso homenaje al poeta desaparecido y une su pesar "al duelo inmenso de la patria".

Infierno de Ouevedo
Sergio E. FERNANDEZ

En medio de la especial situación histórica por la que España atraviesa en el siglo XVII, surgen valores culturales que pre•
sagian el próximo ocaso de la Edad de Oro. Tiempo antes, España había venido marcando, ya desde los lejanos tiempos de
los Reyes Católicos, el ritmo heterogéneo y difícil de la vida po•
lítica europea; su plenitud llega con el Emperador y Felipe II
y en este último termina asimismo. Llena de una historia rica
en acontecimientos, la nación se goza en la tarea que providen•
cialmente se le ha encomendado y que, claro es, cree cumplir
con plenitud.
La visión católico española había
venido informando al mundo durante
los siglos XV y XVI y España llevaba
su misión frente a una época que se
doblegaba como figura de arcilla
entre sus manos. Todas las situaciones vitales del hombre muestran ese
florecimiento: el "Descubrimiento"
..-acontecimiento máximo entre todas
esas circunstancias-; el vasto dominio sobre la Europa occidental; las
luchas religiosas que nos reYelan la
fé y el vigor del pueblo español y,
derivada de allí, la hazaña de evangelización en las tierras americanas
recién conquistadas. La historia, la
literatura, el arte y en general todos
los exponentes culturales no son sino
fiel reflejo de esta cosmovisión que se
desarrolla bajo los dictados de la conciencia ibérica. Los cronistas, tanto
como los escritores de novelas de caballerias, filósofos y dialoguistas notables, están poseídos de su grandeza
histórica y no hacen sino escribir para dar marco y cabida a sus sentimientos de honor, religión e imperialismo.
Sin embargo, la llamada decadencia española se presenta; y esta decadencia está en función directa con
el progreso y adelanto del resto de
Europa; es un desmoronamiento politico que arrastra a España hasta la
postración, hasta la pérdida del dominio mundial que ha ejercido por entonces, per'o en cambio sin dejar por
eso -así lo cree por lo menos el español- de seguir siendo el pueblo
elegido por Dios, aun cuando por el

momento sus altos designios parezcan
desviados.
El desequilibrio que se sigue es evidente; mientras los tiempos anteriores se caracterizan por un floi-ecimiento político a la vez que cultural,
el siglo XVII es continuación --0 mejor dicho renovación- de esos valores artísticos-filosóficos dentro de una
completa derrota política imperial.
Forma concomitante a este nuevo sentido o posición de España ante sus
circunstancias, el barroco aparece como situación fundamental del espíritu de la nación, consecuencia, en parte, de la inconformidad del hombre
peninsular; las expresiones naturalistas o ilusionistas (exageradas derivaciones del realismo y del idealismo),
alcanzan vigor y revelan la conciencia de la época y su crisis.
Francisco de Quevedo es qmzas,
quien se nos ofrece como el exponente clasico de la vida de los españoles; es el ingenio' que muestra la
situación desordenada, febril, trágica
a la que España ha llegado en el .siglo XVII. Su carácter mismo adolece
de los defectos que imputa a su patria, y al mfamo tiempo posee las vir~
ludes que de ella encomia, el sentido
del honor, el orgullo de raza, de religión; el deseo de poderío ilimitado,
de fama e inmortalidad. Por su obra
asoma la cara fatigada del desengaño
que, como tema fundamental en el artr barroco, nos da la pauta anímica
de sus creadores.
(Pasa a la Pág. 2)

�hace incómoda su existencia. Sueña, y
esos "sueños" suyos no son sino la
exposición de su pensamiento en todos los órdenes, la rabia y el coraje
de un hombre vencido que a pesar
de ello lucha contra todo, sabiendo
que, no obstante, jamás ha de desviar
fa ruta de los tiempos nueYos. La
"modorra" le acarrea pesadillas y
éstas le hacen crear un infierno insólito en la literatura.
Apartado de la vigilia, el escritor,
al parecer, se mete en las regiones de
ullratumba, hacia el mas alla que trata afanosamente de hurgar; y llevado
por su espíritu satírico, cruel, de
amarga burla, se encuentra en un cierto momento con el demonio. Lejos de
sentirse agobiado ante tal compañia,
como es de suponer, Quevedo gusta
de él y le platica, sacando enorme
provecho de amigo tan singular; la sabiduría del diablo afluye a su boca
sin dificultades, y el escritor, entusiasmado, escucha: el hombre es estúpido, grotesco y engreido y anda
siempre en pos de la vanidad, del placer y de lo vano, hastiándose una vez
que, para su desgracia, posee lo que
desea. A Satanás, a quien nada deja
de enfadar (y de esta afinidad de sensibilidades nace su amistad con Quevedo), Je gusta hablar mal de todo y
de todos, y ocioso es decir que la primera víctima de su maledicencia es
la sociedad española, huésped, la má_s
maltratada, de las moradas infernales.
Nadie se escapa ni aun aquellos que
por su miserable condición podrían
parecer poco propicios para tan enconada sátira. El clero y las clases
encumbradas son quienes llevan la
peor parte y Satanas sólo perdona a
la gente pobre y a los soldados, estos
últimos porque combaten y mueren
por el Imperio.

El Inmanentismo ...
(Viene de la la. Pag.)
Efectivamente, España en el siglo
XVII está envuelta por un desengaño
distinto de aquel desengaño ascético
místico que se tiene en el siglo anterior · este otro es un sentimiento negati~o, angustioso, que no permite que
nadie escape de su radio de acción.
Los españoles no comprenden bien
qué les ha sucedido, simplemente
vuelYen la cara hacia su pasado de
gloria y sistemáticamente se refugian
en él, sin pensar que su misión histórica, a pesar de la decadencia, sigue cumpliéndose. Quevedo por su
parte se desespera; pensador profundo, es demasiado inquieto como para
especular sin actuar, ya que para él
filosofía y acción se identifican en
último término; pero, paradójicamente, éso es lo que acontece, no actúa,
porque su ansia de vivir en el pasado sin proponer doctrinas nuevas paraliza el futuro, sin esperanza ninguna de movimiento y vida propios. No
puede o no sabe ver que se desea un
nuevo tipo de hombre, más real, menos metafísico, mas equilibrado y
sensato. El erasmista quiere una humanidad libre de trabas, de encadenamientos sentimentales y heróicos;
preludia una época en la que impere
Ja razón como gobernadora absoluta
de los actos humanos; y el fiel de la
balanza -contrariamente a lo que
Quevedo espera- se inclina por este
nuevo sentido de la vida y del hombre.
El escritor entonces, guiado siempre por ese desengaño, idea su obra
de madurez, atacando todo lo que le

Los
Cursos

de
Invierno
El conferenciante sefior Emilio Uranga

A partir del presente Invierno fueron fruto sazona~º- Y
tuvieron su cima los propósitos de realizar, ya en forma orgamca
y coherente, actividades de difusión cultural que, a semejanza
de las labores universitarias de todos los veranos, desde 1946,
se llevaron a cabo con el nombre de Cursos de Invierno del Departamento de Acción Social, cristalización que ciertamente am•
bicionamos permanente, ya que, en la presente oportunidad, re•
vistieron sumo interés, revisándose muchos de los aspectos de la
Filosofía y de la Ciencia modernas.
El programa de estos Cursos abordó tres direcciones: I,
Conferencias; II, Conciertos, y III, Teatro universitario.
En el primero de estos aspectos se procuró destacar ante
el interés universitario y público la vigencia de algunos valores
jóvenes de la Literatura mexicana.
Caprichos de Goya: A caza de dientes

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Caprichos de Goya: ;Tántalo!

El infierno de Quevedo es evidentemente distinto del infierno tradicional del cual tenemos conocidos ejemplos dentro de la historia de la literatura. Es natural que sea oscuro,
triste y hasta melancólico, pero no
por eso deja de ser cómico, lo cual
ya implica, al pronto, una seria antítesis ideológica y formal. El infierno
quevediano es aparentemente ilógico
y abigarrado y a ello se debe que, a
pesar del supuesto castigo ele los condenados, la gente que encuentra a1lí
su morada pase el tiempo amablemente, entre juegos ociosos y carcajadas
que denotan pleno regocijo y continuas diversiones; claro es que está
poblado de reyes, de validos, de abogados, filósofos, judíos, herejes, obispos y arzobispos, pero también aparecen abstracciones personificadas,
como lo son la muerte, las desgracias,
la peste, la pesadumbre, las postrimerías, todas las cuales representan el
papel de portavoces de las ideas políticas y sociales del autor. Desde
luego la Justicia y la Verdad no habitan en el infierno, la una por desnuda, la otra por rigurosa. Quevedo salpica su relato con disertaciones morales en las cuales propugna por un tipo de moralidad cristiano estoico que,
dicho sea de paso, está lejos de respaldar con el ejemplo. Pero esto es
secundario; lo importante es que a
pesar de todo, los hombres se divierten
y la pasan bien en compañía del vicio, de la malicia, de la "ciega incredulidad", de la inobediencia "bestial

Armas y Letras + Pág. 2

y desbocada", y de la blasfemia 'in-

solente y tirana".
Sin existir concepciones distintas,
raras informaciones que puedan parecernos de otro mundo, comienza a
perfilarse que este infierno se parece
mucho a nuestra vital esfera de acción. Pero no se -crea que se trata de
una semejanza accidental o secundaria, por Jo contrarío, el paralelo entre
este mundo y el infierno quevediano
e,;;. cada vez más patente: en el infierno, como en la tierra, el amancebamiento pasa por amistad, a la usura
se le llama trato, descuido a la bellaquería, valentía a la desvergüenza, donaire a la malicia, cortesan9 al vagabundo. El infierno es un lugar de hipócritas, en donde todos pretenden
ser lo que no son, engañándose a si
mismos y a los dem3.s, sin pensar jamás en una posible condenación eterna de dolor y llamas, y sus moradores
tienen, para solaz, la carne, el dinero
y todos los placeres que el mundo
ofrece.

CONFERENCIAS
El elenco de estos nuevos valores
fué integrado de la siguiente manera: Sergio Fernández, Emilio Uranga,
Fernando Salmerón, Nabor Carrillo,
Salvador Reyes Nevárez y el Maestro
Eduardo García l\láynez, cuya docencia ha sido ya reconocida de algunas
décadas a esta parte.

- -,

Actuación de Sergio Fernández: Tema, Ventura y Muerte ele la Picaresca
Española: Ventura ·de la Picaresca.El Picar.o heroico; II, El Pícaro grotesco.-El Pícaro endemoniado; III,
El Pícaro impostor.-~luerte de la Picaresca.-Extensión: 28, 29 y 30 de
enero.
Licenciado Eduardo García Máynez:

r

CONCIERTOS

¿Qué sentido puede tener este _parecido tan grande? ¿No sera que estamos a punto de descubrirle a Quevedo su secreto? Bien se ha visto, en
efecto, que el infierno de los Sueños
de Quevedo es tan parecido a nuestro
mundo que a cada instante estamos a
punto de confundirlos. Pero si es así,
¿entonces el infierno trascendente de
Quevedo, su morada metafísica del
pecado, no es acaso ésta que nos pre(Pasa a la Pág. 8)

Tema, Tres formas de manifestación
del Pensamiento ético, Extensión: 6,
7 y 8 de febrero.
Emilio Uranga: Temas, I, El carácter del Mexicano; II, Estudio de la
conducta en el Mexicano, y III, El Humanismo ~Iexicano. Extensión: 6, 7 y
8 de febrero.
Fernando Salmerón: Tema, México
en busca de su realidad. Extensión:
11, 12 y 13 de febrero.
Doctor Nabor Carrillo Flores: Temas, I, La energía atómica; II, El hundimiento de la Ciudad de México, y,
III, La Mecánica de los suelos. Extensión: 11, 12 y 13 de febrero.
Dentro de estas valiosas intervenciones científicas del Maestro Carrillo,
el ilustre conferenciante ofreció además una exposición cinematográfica
docunumtal sobre las explosiones de
Bikini, usando para este acto una de
las escasas cintas que impresionaron
el famoso ensayo, que posee la América Latina.
La presencia del genial matemático
mexicano suscitó la solicitud de dos
conferencias más y de frecuentes agasajos que le fueron dispensados por
aJgunas Instituciones citadinas.
Salvador Reyes Nevárez: Temas, I,
La figura del Mexicano; 11, Formas de
amistad en el Mexicano; III, Actitudes del Mexicano. Extensión: 18, 19
y 20 de febrero.

El Doctor Nabor Carrillo Flores

El Trio de Cámara de la Universidad, integrado por los Maestros Josémaria Luján, José Andrade y José
Sandoval, tuvo a su cargo, en asocio
al Gran Coro Universitario, regentado
asimismo por el Profesor Luján, dos
selectos Conciertos, los dias 20 de febrero y 5 de marzo, en el Aula Magna
de la Universidad "Fray Servando Teresa de Mier".
El primer acto presentó en sus dos
aspectos, mú.sica clitsica de Brahms, y
ocho sentidas Canciones Mexicanas,
actuando el · Coro y dos pianos, en el
inicial, y en el segundo el propio Grupo coral y los pianistas Señorita Hortensia Tamariz y Señor Sotero Lozano.
El segundo Concierto presentó la
Misa Solemne a Santa Cecilia, de Ch.
Gounod, actuando el Coro y la Orquesta, integrada por el Maestro Josemaria
Luján y los solistas Alicia Hilton, Profesor José Hernández Gama y Agustín
Lozano.
Los actos artísticos aludidos revistieron crecido interés.

Armas y Letras + Pág. 3

TEATRO UNIVERSITARIO
El Grupo teatral universitario, que
ha estado trabajando ininterrumpidamente en su adestramiento bajo la dirección del Maestro José Anastasio
Villegas, presentó los días 10 11 12
' '
13 Y 14 del actual obras de' Xavier
Villaurrutia, Antón Chéjov y Rodolfo
Usigli, que han obtenido modernamente el aplauso de la crítica y del
público.
El orden de las representaciones
fué el siguiente: días 10 y 11, La Mujer Legitima, de Xavier Villaurrutia
actuando en esta obra dramática lo~
alumnos Carlos R. Aguilera, Margaritn Delgado, Armando Cadena Irma de
León, Alfredo Espinosa, Estela Alcocer y Baudelio Villegas.
El día 12 se representó Petición
de Mano, del dramaturgo ruso Antón
Chéjov, figurando como actores los
alumnos Anselmo González, Margarita
Leal y Carlos R. Aguilera.
Los días 13 y 14 se llevó a la escena universitaria El Niño y la Niebla
del célebre dramaturgo mexicano Ro'.
dolfo Usiglí, autor destacado al través
de El Gesticulador y Aguas Estancadas. Tomaron parte en la escenificación los alumnos Eglantina Covarrubias, Armando Cadena, Eladio González, Alfredo Espinosa, Margarita Leal
Luis González y Alberto Jones.
'
El Director de estas actividades planea para la próxima temporada la
presentación de la obra de Manuel
Tamayo y Baus, El Drama Nuevo.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversidad de Nuevo León
INDICADOR
Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrian Yáñez Martinez
Director
Lic. Fielencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
!\fonterrey, Nuevo León,
MEXICO

�EL HIJO MUERTO

Poélica
Como homenaje al Dr. Enrique Gonzálcz ~lartínez, Armas y Letras publica
a continuación una breve antología de sus versos. .
Principia nuestra selección con dos poemas del hbro Los senderos !)Cultos,
publicado en 1911. Sigue a éstos, Los días inútiles, aparecido en el hbro La
muerte del cisne, editado en 1915.
.
.
.
Los siguientes dos poemas aparecieron en 1942 en Ba¡o el signo mortal.
Representan el dolor del poeta ante la muerte 1e su hij_o, poeta también, Y del
gran bardo español Antomo Machado. De 19fa y del hbro Segundo despertar
y otros poemas es la Oración de la guerra, escrita durante la pasada conflagración.
.
.
.
.
.
Vilano al viento y El ladran eslan tomados del hbro Vilano .al u,ento, salido de la imprenta en 1948. En seguida, publicamos un trozo del poema Babel,
su último libro de versos aparecido en 1949. El último poema, en homenaje
a Sor Juana, fue publicado por la revista El -Yicolaita, con fecha 16 de febrero de 1952 y es quizá el último que escribió el poeta.
Cerrar:ios nuestra antología con dos trozos en prosa de sus libros autobiográficos. En el primero, de El hombre y el buho, el Dr. González Martínez analiza su primer libro. En el segundo, de La apacible locura, aparecido en 1951,
describe su último libro de versos.

G. C. G.

TUERCELE EL CUELLO AL CISNE
Tuércele el cuello al cisne de engañoso plumaje
que da su nota blanca al azul de la fuente;
él pasea su gracia no más, pero no siente
el alma de las cosas ni la voz del paisaje.

La voluntad inclino
y en mi sangriento corazón sepulto
tu mirar azorado y diamantino.
(¿Lámpara en vela? .. . ¿Llamamiento oculto? ... )

del alba flor, frescura meridiana,
bordón en el cansancio vespertino l . ..
¿ Qué arquero de traición en la mañana
te hizo caer, a punta de saeta,
ala sin vuelo, victima temprana?

Soñé con tu palabra de poeta
para forjar en luminoso día
la estrofa presentida o incompleta.
Prendí tu antorcha. . . Pero boca impía,
soplando con aliento de pavura,
mató su llama sin tocar la mía . . .

A.M.

CUANDO SEPAS HA.LLAR UNA SONRISA .. .
Cuando sepas hallar una sonrisa
en la gota sutil que se rezuma
de las porosas piedras, en la bruma,
en el sol, en el 1:1.ve y en la brisa;

¡Santa ribera!... ¡Piélago seguro
el de la muerte!. . . tu cantar más puro
ya rima con la gracia de sus olas.

cuando nada a tus ojos quede inerte,
ni informe, ni incoloro, ni lejano,
y pen·etres la vida y el arcano
del silencio, las sombras y la muerte;

Desandas con los ojos el camino
y en tu grave silencio vespertino
tu corazón y el mar están a solas.

ORACION·EN LA GUERRA
cuando tiendas la vista a los diversos
rumbos del cosmos, y tu esfuerzo propio
sea como potente microscopio
que va hallando invisibles universos,

No quiero morir antes de que selle el castigo
la ignominiosa frente del histrión cuya mano
a brochazos de sangre borró el nombre de hermano
y esculpió en cada infante un lobezno enemigo.

entonces en las flamas de la hoguera
de un amor infinito y sobrehumano,
como el santo de Asís dirás hermano
al árbol, al celaje y a la fiera.

No se cierren mis ojos sin que la mano fuerte
del Angel Vengador deje caer la espada,
antes que ruede al suelo la cabeza cortada
y el fango vuelva al fango y la muerte a la muerte.

Sentirás en la inmensa muchedumbre
de seres y de cosas tu sér mismo;
serás todo pavor con el abismo
y serás todo orgullo con la cumbre.

No quiero morir antes de que la lengua, muda
por el pavor, no rompa la cárcel de la boca,
mientras crispadas uñas con una furia loca
claven sus diez puñales en la carne desnuda . . .

Sacudirá tu amor el polvo infecto
que macule el blancor de la azucena,
bendecirás las márgenes de arena
y adorarás el vuelo del insecto;

Mas cuando sobre el mundo retorne la armonía
y vague por los campos ]a canción misteriosa
y renueven milagros el pájaro y la rosa
y haya una vida nuestra que antes fué sólo mia;

y besarás el garfio del espino
y el sedeño ropaje de las da\ias ...
Y quitarás piadoso tus sandalias
por no herir a las piedras del camino.
LOS DIAS INUTILES

•

Sobre· el dormido lago está el sauz que llora.
Es el mismo paisaje de mortecina luz.
Un hilo imperceptible ata la vieja hora
con la hora presente . . , Un lago y un saúz.

cuando se vuelva puro lo grande y lo pequeño
y la rama de olivo pase de mano en mano
y la frente humillada desarrugue su ceño
y la sonrisa juegue en cada rostro humano,
¡ será entonces la hora de comenzar mi sueño!

VILANO AL VIENTO

¿ Con qué llené la ausencia? Demente peregrino
de extraños plenilunios, ,,¡ la vida correr . .. .
¿La sangre? ... De las zarzas. ¿El polvo? ... Del camino ...
Pero yo soy el mismo, soy el mismo de ayer.
Y mientras reconstruyo todo el pasado, y pienso ·
en los instantes frívolos de mi divagación,
se me va despertando como un afán inmenso
de sollozar a solas y de pedir perdón.

Mi deseo se alarga para verte
¡oh tiempo ido y nunca recobrado!
y alumbro los senderos del pecado
con la lívida antorcha de la muerte.
Tiemblo en el bosque donde se perdia
mi inocencia de ayer y donde ahora
ni canta el aire, ni la fuente Hora,
ni habla la noche, ni despunta el dia ...
En un ambiente gris, voces de otrora
rezan bajo una cúpula vacía.

Armas y Letras + Pág. 4

Sus caracteres rojos
la flecha graba, y el peligro advierte
revelando a los ojos,
con la sangre qne vierte,
cuán cerca del amor anda la muerte.

Palabras al oído
que instilan la cadencia seductora,
después, ,•icnto de olvido,
ilusión de una hora
y larga ausencia que al ausente llora.

EL LADRON

Señor, ya estamos solos mi corazón y el mar.

Si era tu voz -gemido y pensamientocomo inaudito son de una campana
que el aire pierde en la extensión lejana
¿qué mejor fuga que acallar tu acento?

Amor, oue se dCsvela
en matar la sonrisa con el nanto,
dispara el dardo y vuela,
y el virginal quebranto
siente la herida y la resuelve en canto.

A tientas voy. . . Pero mi propia mano
pugna y se crispa por rasgar la venda . ..
y lanza mi canción un grito humano
y buscando quien lo escuche y lo comprenda,
como esparce el vilano
a través de las zarzas de la senda
polen de abril en vientos de verano.

A ANTONIO MACHADO EN SU MCERTE

F.l no tiene la gracia del cisne, mas su inquieta
pupila, que se clava en la sombra, interpreta
el misterioso libro del silencio nocturno.

Sortilegio sonoro
se incuba en jaula de cristal que labra
hermético decoro,
hasta que el numen abra
la reja al ruiseñor d·e la palabra.

~le envuelvo en los harapos de mi sombra;
con ella voy porque la siento mía
y es mi destino caminar sin guía
sobre los cardos de la misma alfombra
que fué de rosas y de musgo un día.

Como pájaro ciego en la espesura
que a golpes busca al prófugo del nido,
se estrella en tu silencio mi locura.
¿A qué reino de sombras has huido?

¿Qué mejor fuga que morir, si el viento
era mortal, si la traición humana
transformó tu llanura castellana
en sucia charca y lodazal sangriento?

Renunciación divina
que trueca por el arte la hermosura
pues sabe, o adivina
por gracia prematura,
que Venus pasa y que :\Unerva dura.

¡Oh, duda, compañera
de tantas aventuras insensatas,
de tantas risas cuando nadie espera
en el paYor final de la carrera,
por qué tan sólo hieres y no matas?

Brújula de dolor para buscarte,
se queda mi lamento suspendido
en el misterio trágico del mundo ...
¡Oh, qué callar profundo! ...
¿Contra quién me rebelo.,. o a quién pido?., ..

Mira al sapiente buho cómo tiende las alas
desde el Olimpo, deja el regazo de Palas
y posa en aquel árbol el vuelo taciturno ...

Hortelana que poda
el jardín de la blonda cabellera
y rinde el alma toda
porque en abril espera
temprana floración de primavera.

Este anhelo voraz, inextinguido,
por desgarrar la niebla del profundo
misterio de los astros suspendido
¿ Quién me lo dió, de qué lejano mundo
se fugó mi inquietud y a qué ha venido? ...

¡ Laurel de mi camino,

Huye de toda forma y de todo lenguaje
que no vayan acordes con e_l ritmo latente
de la vida profunda . . . y adora intensamente
la vida, y que la vida comprenda tu homenaje.

SOR JUAXA Y SU MILAGRO

¿A dónde voy? ¿Qué engañadora estrella
trazó mi ruta en el absurdo viaje?
¿Quien pobló de preguntas el paisaje?
¿Qué manto funeral borró la huella?
¿En qué ventisca se perdió el mensaje?

Del jardin de mis hurtos fui señor y soy reo
Abrí todas las puertas del edén de la vida;
si alguna cerró el paso, la forzó mi deseo.
¡Aprisioné cien años la alondra y el gorjeo;
cien arios hinqué el diente en la fruta prohibida!

¿ Cómo será que pueda
la mansa oveja reparar el daño?
¿Qué más recurso queda
que confesar su engaño
al mayoral del místico rebaiio?

Expulsado y proscrito, el castigo perdura;
mas el angel que vela y me impide la entrada,
sabe que no pretendo quebrantar la clausura. , .
¡ Halló gracia a sus ojos mi contrita amargura
y ha apagado en el Tigris le. flamígera espada!

¡Majada misteriosa,
alcoba de canción .y pensamiento,
castidad de la esposa
que en cercano aposento
no acepta ni los ósculos del viento!

Con reptar de serpiente o con vuelo aquilino,
con saña de milano, o con astucia de lobo,
robé sombras y estrenas en mi largo camino . ..
¡He •gastado cien años en el hurto divino
y pasaré cien años restituyendo el robo.!

Refugio vespertino,
rosario musical que se desgrana
en las alas del trino
y que cada mañana
se escapa por la cruz de la ventana.

VACILACION
Y pasaron los hombres abstraídos,

rodando a los esco11os de la muerte,
venda en ]os ojos, cera en los oídos.

De carne, diablo y mundo
en conjunción ¿qué sabe el alma aquella?
Con arcano profundo,
la nube casia y bella
nos esconde el enigma de la estrella.

En vano la trompeta ronca y fuerte
anuncia el fin; alumbra el so] en vano;
la turba va al abismo y no lo avierte.
Madre en delirio lleva de la mano
al hijo impúber, y su brazo adiestra
y arma en contra del padre y del hermano

Más si el genio labora
en soledad, el numen indiscreto
alza la encubridora
cortina, y el secreto
asoma por las mallas del soneto.

Uno, en trance de horror, alza en la diestra
la tea del incendio. Roja aurora
inflama el monte con su luz siniestra.

¡Fuente sellada y pura
al beso torpe y al amor furtivo!
¡No violaron tu hondura
la pezuña del chivo
ni los beiros del sátiro lascivo!

Todos, en caravana aterradora,
van mascullando voces sin sentido
en una absurda confusión sonora.

Un hombre habló de amor y no fue oido,
Y un canto de dulzura y esperanza
fue ahogado por histérico alarido.

Se arrancaron la venda
los ojos, reclamando la acecha~za,
Y hallaron alta senda
donde el paso se afianza,
donde no hay ligas ni la flecha alcanza.

La palabra de paz sonó venganza
Y la voz de piedad, en el estruendo,
fué suspiro sin eco en lontananza.

Salvadora clausura
que apaga claridad de mediodia
dentro de celda oscura¡
cofre de poesía
colmado de radiosa pedrería.

Y aquel mar de dolor iba creciendo.
ELLA me contempló sin decir nada,
Y le grité:, -"¿Qué hacer, si no comprendo?

"Qué vale la palabra iluminada
si no refrena el viento de agonía?
¿ De qué sirve el laurel frente a la espada?

'

Con arpa, libro y pluma,
la sed se abreva y la avidez se colma•
1a celda se perfuma,
,
y un ventalle de palma
tiembla a lo lejos y refresca el alma.

"¿Huiré de nuevo a regresar el dia
en que aprenda su jerga envenenada
o entiendan ellos la palabra mía?"

Y lei la respuesta en su mirada.

(Pasa a la Pág. 8)

Armas y Letras

+

Pág. 5

,

�Precursores, Eenefactores y Maestros de
la Enseñanza Superior en Nuevo León
Plinio D. ORDOíiíEZ.

NOMINA BIOGRAFICA

1715. Amplió el local del colegio con Normal, dentro del Sistema Lancastenuevas aulas y lo dotó de celdas para riano. Fue el fundador y primer RecI
el internado. Dejó la rectoría en 1728, tor de la Escuela Normal Lancasteriaregresando a la ciudad de México, lla- na, fundada en lllonterrcy en 1842. AlPeríodo Colonial: 1702-1821
mado para ejercer otro cargo docente, ternó con escritores, literatos y poetas
habiendo dejado fama de sabio y de del periodo republicano y escribió alBENEFACTORES:
muy competente maestro ..
gunos folletos sobre Filosofía, Moral y
6.-Fray Cristóbal Vellido y Fajar- Civismo, que sirvieron de texto en el
1.-Fray Gerónimo López Prieto:- do:-Guardián del Convento de San Seminario y en las Escuelas LancasteFundador material del primer Colegio Francisco Javier. Originario de la Vi- rianas de su época.
Seminario, regido por Frailes Oblatos lla de Morón del Reyno y Obispado de
10.-Presbílero D. Felipe de Jesús
de San Gregario. Originario de llfon- Sevilla, España, en donde profesó y Cepeda:-También originario del Esterrey. De su peculio edificó la pri- tomó los hábitos de San Francisco. tado. Se dió a conocer como Director
mera Casa-Escuela, en 1702. En 1715, Ejerció las cátedras de Filosofía y Teo- de la primera Escuela Pública de Nien virtud de haberse clausurado el logía, en España, en ,San Francisco de ños establecida en Monterrey en 1835,
plantel, cedió el terreno y la casa al los Zacatecas y en el Nuevo Reyno de de cuyo Programa y Reglamentación
Padre Dr. D. Francisco de la Calancha León. Era Comisario de Misiones en fue autor; pero babia tomado parte
y Valenzuela, para instalar el Semina- l\fonterréy y sus Dependencias y Exa- activa en la elaboración del Primer
rio de los Jesuitas.
minador Sinodal de este Obispado, de- Plan de Estudios, autorizado por la
2.-Dr. D. Francisco de la Ca/ancha pendiente entonces (1767) de Guada- Constitución Política de 1825. En 1842
y Valenzuela:-Fundador y patrocina- lajara. Fue el primer maestro de En- fue Presidente de la Compañia Landor del Colegio Seminario dirigido por señanza Secundaria, en el Nuevo Rey- casteriana del Estado y luego Rector
Frailes de la Compañia de Jesús. Ori- no de León. Se hizo cargo de la cáte- del Seminario Conciliar de Monterrey,
ginario de la Villa de Palma, España. dra de Gramática Latina instituida con en el que babia hecho sus estudios saMediante testamento inler-vivüs, cedió el legado de Doña Leonor Gómez de cerdotales. Se estima como el más
el terreno y la casa donada por el Pa- Castro, que impartía en su propio con- connotado maestro de Primaria y Sedre López Prieto y una hacienda de vento y que sirvió hasta 1793 que se cundaria de su tiempo. Escribió vaagricultura, ubicada en jurisdicción de incorporó al Seminario Conciliar de rias obras de texto para uso de los nila actual Villa de Sabinas Hidalgo, N. Monterrey, fundado ·en este año.
ños y de Metodología de algunas maL., valiosa entonces de más de diez mil
7.-Prof. D. Francisco de Cuevas:- terias para maestros, en los que dió a
pesos españoles, la que en 1746, fue Criollo originario de la ciudad de Mé- conocer ideas pedagógicas originales,
vendida en subasta pública, junto con xico y de oficio maestro de escuela que formar0n escuela, no solo en Nuetodas las propiedades cedidas por otros laico. Aparece como el más antiguo vo León; sino también en los Estados
vecinos de Monterrey, por la misma mentor de niños, autorizado para ejer- circunvecinos; textos en los que aconCompañía de Jesús, por haber deter- cer en el Nuevo Reyno de León, de sejaba al Modo Simultáneo de enseñar,
minado ir a fundar el Colegio a la Vi- acuerdo con las Ordenanzas Reales prescindiendo del Iancasteriano, en
lla de Palma, de acuerdo con· la volun- respectivas (1767-1793). Inició su la- boga en el Estado, todavía después de
tad del donante, quien recomendó que bor docente haciéndose cargo de la 1870.
en caso de no ser posible el éxito y cátedra de Gramática Latina, pagada
11.-Prof. D. José Maria Gajá y Baprogreso del Colegio se estableciera en con el rédito de la suma de seis mil llona:- Llegó a Monterrey por el año
su villa natal, después de haber fun- pesos testada por Doña Leonor Gómez de 1845, en ejercicio docente y fundó
cionado treinta años en Monterrey.
de Castro, cátedra que luego pasó al un colegio particular que por su exce3.-Doña Leonor Gómez de Castro:- Dr. Vellído y Fajardo.
lente organización y buena enseñanza,
Originaria de Monterrey y dueña de
hizo época en la ciudaü, estimándose
grandes bienes materiales en la Propor varios años después, ser la mejor
Período Republicano 1824-1861
vincia del Nuevo Reyno de León. Al
Escuela Secundaría del Estado, la que
morir dejó un legado de seis mil pedenominó lnslilulo de Educación Cosos, para que el producto de sus inteBENEFACTORES Y MAESTROS:
mercial. En 1853 reorganizó y mejoró
reses se destinara a la fundación y sossu plantel, llamándolo Instituto de Edu8.-Lic. D. Alejandro de Treviño y cación Comercial y Preparatoria, detenimiento de una cátedra de Gramática Latina; la que se fundó desde Gutiérrez:-Criollo originario del Nue- dicándolo también a la de cualquier
1767 y se sirvió en el Convento de San vo Reyno de León. Hizo sus estudios carrera literaria o científica, de modo
Francisco hasta 1793, que el legado en el Seminario Conciliar de Monte- que le dió carácter de Instituto Unipasó a ser patrimonio del Seminario rrey. En 1814 fue Alcalde Mayor de versitario. A solicitud del Gobierno del
Conciliar de Monterrey y la cátedra se la ciudad y al iniciarse la Independen- Estado presentó un proyecto para la
incorporó al Programa de Estudios del cia nacional en 1822, con este carácter fundación de un Colegio Civil Oficial
actuó como Gobernador Interino del que impartiera Preparatoria y carremismo Seminario.
4.-Dr. Andrés Ambrosio de Llanos Estado, en cumplimiento de una dis- ras liberales, que mereció la aprobay Valdés:-Tercer Obispo de la Dióce- posición dictada por el Poder Ejecuti- ción gubernamental; pero que no se
sis del Nuevo Reyno de León. Funda- vo F~deral, presidido por 'D. Agustín llevó a la práctica por la penuria del
dor del Seminario Conciliar de Monte- de Iturbide. Fue el primer maestro Erario, motivada principalmente por
rrey, en 1793. Primer Obispo de esta que enseñó Jurisprudencia en Nuevo l•s disturbios políticos y militares del
Sede de origen mexicano. Emprendió León desde 1824, primero en su pro- momento.
muy elogiable actividad para organi- pio domicilio, y después en el Semi12.-Prof. D. Fernando Velarde:zar la instrucción popular y la supe- nario Conciliar de Monterrey, en don- Escritor, poeta y maestro español, rarior en su Obispado. Ordenó diversas de continuó hasta 1830 que ocurrió su dicado en Monterrey desde antes de
mejoras materiales y la apertura de muerte. Fue también el primer Presi- 1861. Su labor docente se hizo notar
escuelas parroquiales primarias, en ca- dente del Supremo Tribunal de Justi- al frente de su escuela particular llada pueblo de su jurisdicción. Constru- cia del Estado Libre y Soberano de mada Colegio Preparatorio. Dejó esyó los cimientos del Colegio de Capu- Nuevo León, en 1825.
cuela en Poesía y Gramática. Fue au9.-Prof. D. Antonio Tamez Marlí- tor de una interesante colección de
chinas, sobre los que está edificado el
actual Colegio Civil del Estado. 1792- ne.z:-Origin ario de Monterrey. Fue versos titulada "Cánticos del Nuevo
aventajado alumno del Colegio Semi- Mundo" y de varias obras escolares y
1800.
nario de Monterrey. Se dedicó al Ma- un texto de Gramática y Retórica, edi)IAESTROS DISTINGUIDOS:
gisterio por vocación', y su labor do- tado en Lima, capital de la República
cente se dostaca desde 1823, ejercien- del Perú, en donde ejerció la docencia
5.-Dr. D. Francisco Ortiz:-Fraile do el Preceptorado de Primaria suce- antes de venir a Monterrey. Su GraJesuita. Primer Rector del Seminario sivamente en los Municipios de Mon- mática y las Monografías, Los Cometas
de Jesuitas, fundado por iniciativa y ternorelos, Cadereyta y Monterrey. Fue y Astronomía, tuvieron aceptación cocesión de bienes del Padre de la Ca- catedrático de Filosofía Moral en el mo textos en el Colegio Civil del Eslancha y Valenzuela, y sostenido ade- Seminario Conciliar. Participó directa- tado. El Erario del Estado pagó, por
más con donativos en numerario y en mente en la elaboración de los prime- algunos años, varias becas de alumnos
especie, aportados por varios vecinos ros Planos y Programas de Estudios lai- procedentes de los Municipios, en núricos residentes en el Nuevo Reyno de cos en el Estado, y se consagró des- mero hasta de diez jóvenes, que se eduLeón. Ejerció su ministerio desde pués en la Enseñanza Secundaria y caron en su Colegio Preparatorio.

Armas y Letras + Pág. 6

Periodo Liberal 1861-1891
BENEFACTORES Y MAESTROS:
13.- Prof. D. José ilfa. Trwiño Gar.:a.-Competentísimo maestro .regiomontano, dedicado a la Enseñanza Primaria y Secundaria, discípulo del
Presbítero Cepeda y alumno aprovechado del Seminario Conciliar de Monterrey, del que fue también catedrático distinguido. Por el año de 1857 fundó en la Villa de Garcia, N. L., un colegio particular que muy pronto adquirió fama regional y recibió alumnos internos de los distintos Municipios del Estado, inclusive Monterrey
y de los Estados de Coahuila y Tamaulipas, ganándose la reputación de ser
el mejor organizado y atendido instituto de su tiempo. Desarrolló sus actividades docentes de· 1850 a 1870. Por
el año de 1866 se trasladó a llfonter.rey
con su colegio, en donde consolidó su
celebridad magisterial, formando parte integrante del personal docente del
Colegio Civil del Estado. Dejó huellas
tan profundas como maestro de juventudes, que divide honores con su mentor el Padre Cepeda, estimado como
su muy digno sucesor.
14.-Lic. D. Jesús Dávila y Prieto.Figuró desde 1826 en la cátedra, el
Foro y el periodismo local, participando en todos los sucesos docentes, jurídicos y literarios celebrados en Monterrey hasta su muerte, ocurrida en
1870. Es autor de una hipótesis novedosa que explica el giro de los planetas alrededor del Sol, publicada y usada como libro de texto, en su clase de
Astronomía, en el Seminario Conciliar
de Monterrey, del que fue también
alumno distinguido y discípulo de Jurisprudencia del Lic. de Treviño y Gutiérrez. En 1832 fué Diputado por Nuevo León al Congreso Nacional y en
1839 se le eligió Gobernador Constil!J·
cional del Estado. En 1842 figuró como miembro honorario del personal
directivo de la Compañía Lancasteriana, encargada de la educación Prima•
ria y Superior en el Estado. Pronunció
discursos pclíticos, patrióticos y didácticos en las actividades civiles Y
escolares de su tiempo. Actuó varias
veces como Diputado Local al Congreso del Estado, Magistrado y Presidente del Supremo Tribunal de Justicia.
Ocupó varias veces el cargo de Director y Maestro de Juventudes en el Estado, enseñando Filosofía, Jurisprudencia, Matemáticas y Astronomía. Y
tiene el honor de haber sido el primer
Hector o Director del Colegio Civil del
Estado, fundado en 1859, con carácter
universitario, comprendiendo los estudios de Secundaria, Preparatoria,
Jurisprudencia, Farmacia, Medicina e
Ingeniería.
15.-Dr. D. José Eleuterio González
(Gonzalilos) ,...::originario de Guadal•·
jara, Jalisco, de donde vino a Monterrey en 1833, para encargarse del Hospital de Nuestra Señora del Rosario,
con el grado de Bachiller en l\ledicina,
Humanidades y Filosofía. Fue el fundador de la Escuela Secundaria laica
en el Estado y principalmente el crea•
dor y organizador de la Escuela de
Farmacia y Medicina de Monterrey,
Actuó corno maestr:o catedrático, sin
dejar de ejercer la Medicina más de
veinticinco años, siendo su más intensa y brillante labor la que desarrolló
por los años de 1840 a 1885. Fue un
enciclopedista de vasta y profunda
ilustración. En Medicina se reveló un
prodigio y puede citarse como el más
destacado clínico y cirujano de su
tiempo, en toda la región norte de la
República, reconocido además, como
maestro de todas las generaciones de
médicos titulados en Monterrey hasta
1888. Sus Lecciones y Noticias sobre
la Historia de Nt1evo León, son todavía

(Pasa a la Pág. 7)

echa encima la responsabilidad de
hacer una poesía suya, personal, que
sea .entrega, dádiva generosa, y que
hará decir más tarde a Toussaint "este poeta no ha escrito nunca un verso
que no llevase un pedazo ele su espíritu".

bridad y de la Escuela de Medicina,
respectivammte; asi como del Hospital que ahori lleva su nombre, y participó muy drectamente, en la fundación y orgarización del Colegio Civil
del Estado &amp;l que fué su segundo Director, cuanto este plantel funcionó
con carácteruniversitario; y en 1877,
Algunos críticos, refiriéndose a su fue el autor I iniciador de la creación
producción poética, la han calificado de las Escueas Profesionales autónode poesía filosófica. Pero .ese engen- mas, de la criacióii del Consejo de InsAntonio M. ELIZONDO.
dro monstruoso es absolutamente aje- trucción Púbica y de la Institución de
no a su limpia poesía. Ni poesía filo- la Escuela P&lt;,paratoria o de Bachillesófica ni nada que no sea la más cla- res, a que se redujo la función del Cora, limpia inspiración vaciada en los Jegio Civil, lenominando a su enseEl intento de valoración de una obra literaria, la sola inten- más bellos y expresivos versos. GonEduca·ión Secundaria. Sin ser
ción crítica sobre alguno de los productos de la cultura, implica zález l\lartínez pagó tributo a la histo- ñanza
nn po,.Iitico nilitante, se le consideró
la ubicación de la obra en el marco histórico que la fecundó. ria. Se inicia como modernista, pero un conspícuflmiembro del Partido LiYa se trate de valorar o de clasificar a una obra literaria, sólo J&gt;ronto siente la nostalgia de su an- beral y un sncero creyente y activo
gustia, de la profundidad poética de propagandíst, del laicismo en la eduse logrará plenamente colocándola bajo la luz de los hechos his- su
inspiración, y busca su propia ex- cación públi,a, y por ello fue electo
tóricos.
presión.
Diputado, lla¡istrado y Gobernador de
Nuevo León, ·n distintos momentos de
Torres
Bode!,
para
citarlo
por
últiEl artista, el literato, como los de- ca no radica, exclusivamente, en la
su ruemorabl&lt; y fecunda vida magistema
vez,
dice
que
en
el
tiempo
que
el
má.s hombres, obra y crea -conscien- musicalidad verbal. La poesía 'invenrial y de honnre público y benefactor.
temente o no- de acuerdo co la mo- tada por Baudelaire" no hace depen- lirismo se hizo preceptiv0t y buscó
En
1870, fu1giendo de Gobernador
dalidad típica de su clima histórico, der de las palabras a la emoción líri- utilidad en los poemas, González Mar- Constituciona del Estado, expidió la
tínez
representó
a
México
y
lo
hizo
se siente empujado por las fQerzas la- ca. Siente que detrás de las palabras
Ley Orgáni,a y Reglamentaria que
tentes o manifiestas de su época ar- existe un mundo sin conquistar y en con singular firmeza y brio. La aprecreó la actual Escuela Normal del Estística. La obra de arte no es produc- el cual no es dificil hallar las expe- ciación, · por demás elogiosa y autoritado.
Para pEmiar sus grandes servito arbitrario de una voluntad indivi- riencias que derrotarán a la poesía zada, nos parece un poco injusta. Si
cios a la educ1ción y al pueblo de Nuede
Gonzálcz
Martinez
se
trasluce·
una
dual; es el fruto que la cultura fecun- formalista,, parnasiana. La lírica movo León, en e ejercicio de la Medicina
da en esa desproporción de faculta- dernista, que encontró en Rubén Da- intención como la señalada, en la toY
de la Admiiistración Pública, el Godes donde Vasconcelos creyó descu- réo su mayor exponente, era la reac- talidad de su obra queda la evidenbierno
del Estado, con aprobación
brir al genio. Una obra de arte, en el ción violenta, inconsciente de su po- cia de una legítima inspiración.
unánime de odos sus habitantes, le
más puro sentido, sólo es tal en la me- tencia creadora, revolucionaria, conEn La Apacible Locura confiesa confirió el tililo de Ciudadano Distindida que corresponde a la conciencia tra la poesía clásica.
que
nunca le prl'.ocupó la temática de guido y Benunérito de Nuevo León,
1
histórica; es decir., debe lograr, o por
sus poemas. Su preocupación latente, ordenando qrn sq noriibre fuera escriNo es fácil precisar hasta donde se
lo menos pretenderlo, que su volunpermanente en todo lo largo de su vi- to con letras ce oro, en el Salón de Setad se universalice, que sus pensa- intuía la importancia de ese cambio
da fué encontrar su estética, hallar la siones del H. Congreso del Estado y
mientos, sus ideas y sus experiencias radical en el derrotero de la lírica. Guiexpresión justa, equilibrada, pudoro- su retrato figu-ara en la galería de Gose fundan con la voluntad universa], llermo Diaz Plaja cita fragmentos de
sa, de su intimidad. Su serenidad, al- tJcrnadores di;tinguidos, tributándosesocial, histórica. Alguien apuntaba ya Mallarmé y Valery donde se aprecia
canzada en el esfuerzo tenso de su le al Ocurrir s1 muerte, las más solemque la historia, y con ella cada una de que eran conscientes de su descubrivocación, en la persecución intermi- nes exequias oficiales de su tiempo.
sus realizaciones, se mueven orienta- miento, pero que se sentían asombranable ~e la perfección expresiva dan El Dr. Gonzábz fue siempre un homdas hacia un fin que cada vez parece dos ante las perspectivas que ofrecía.
buena
idea de su estilo personalísimo. bre senciUo, nodesto y ecuánime, que
hacerse más consciente: la perfección En esta época pueden hallarse en los
lo mismo daba su saber científico y esindividual por el único camino posi- poetas españoles, modelos híbridos de
Su prodigiosa integridad artística piritual, que :u auxilio económico y
ble, el social. No se pretende afirmar esas dos tendencias fundamentales en su honestidad literaria, si no hubier~
social, sin colrar honorarios de arancon ésto que la obra literaria consti- pugna. En algunos de los poemas de más méritos, que los hay en abundancel; y supo re::ibir inusitados honores
tuye un fenómeno social independien- nuestro Othón, al decir de Torres Bo- cia, le bastan para conquistarle un
sin envanecene de ellos. El hecho
te en absoluto del individuo; solamen- det, "el escalofrío nervioso de Las lugar en las letras mexicanas y espacumbre de su vida, ejercitado bajo la
te se subraya la trascendencia, el sen- Flores del Mal se desliza, bajo una ñolas.
influencia de a gratitud popular a su
piel de mármol, en los sonetos de La
tido social de la obra literaria.
Gonzá]ez Martinez logra en su fe- gran labor do:ente y a su valiosa acNocl'.c Rústica o del Idilio Salvaje,
Cuando la crítica se encamina ha- obedientes, en apariencia, a la disci- cunda Y laboriosa vida realizar una ción benefacta-a, se verificó en 1884,
cia la poesia, las dificultades iniciales• plina de una poética tradicional".
poesía universal con una temática y con la coopertción de niños, jóvenes,
se multipjican. Ya decía Antonio Mauna expresión personales. Su vida Y adultos, discíJUlos y compañeros, inchado, por boca de su Juan de MaíreGonzález Martinez, poeta en toda sn su obra quedan en la historia litera- tegrantes de bdas las clases sociales
na, que un poema que pretenda ser humanidad, vivió el trance decisivo ria de México, como su vilano 'que de Monterrey, presidido por todas las
esencialmente comprendido, es decir, de- esta pugna entre las dos corrientes e&amp;parce a través de las zarzas de la Autoridades d:I Estado y tuvo carácque descubra la intención del poeta, fundamentales de la poesía, y para senda, polen rlc abril en viento de ter apoteósico y de glorificación para
el sabio y bonladoso maestro, médico
necesita ser acompañado de su meta- gloria de nuestras letras, lo resolvió verano".
Y benefactor, tanto por su magnitud
física.
torciéndole el cuello al cisne de enextraordinaria y su significación mogañoso plumaje. El soneto famoso
La formación poética de' González considerado como la profesión de
ral, como por su organización y deMartínez se inicia cuando toda la poe- del poeta, como un manifiesto donde
mostración mct:erial y de expresión
sía española se encuentra alentada se esbozan los principios de su estéticultural, con nativo de su regreso a
por los cálidos y sonoros him~os de
la
ciudad de Mrnterrey, procedente de
ca, ha sido ya enfocado en todos sus
esa "aclimatación hispánica del par- ángulos. Pedro Salinas ha hecho un
Nueva York, fstados Unidos del Nornasianismo y el simbolismo franceses"
te, a donde hmía ido, para ser operamagnifico estudio sobre la ornitología
que se llama modernismo. Los poetas poética en Daría y González Martínez.
do de catarabs por un especialista
de su tiempo se sienten arrastrados
americano y VJlvia con un 9jo extirLa muerte del cisne decorativo y la
por el torrente impetuoso de la lírica
pado. Puede &amp;cirse que desde su enentronización del sapiente buho, son
rubeniana. Las formas escultóricas de
(Viene de la Pág. 6)
trada al País, Jor Laredo, Tamaulipas,
1a manifestación de su descontento
los parnasianos, que como dice Torres
hasta su casa, m Monterrey, fue acoro ..
hacia una poesía que se estructuraba
Bodet, 'fué un movimiento hacia la
sobre bases verbales. Descontento que la principal y más autorizada fuente pañado Y apla1dido en el camino reforma, hacia el volumen de la escultenia su origen en su conocimiento de información acerca de los orígenes corrido, por eSJontáneo cortejo de distura", fracasaron por tratar de revide las posibilidades que ofrecía la Ji. Y desenvolvimiento de la vida econó- cípulos, amigo, y gentes que le debían
vir un estadio ya superado por los
rica francesa; y que al mismo tiempo mi~a, política, religiosa, social y edu- algun beneficil educativo o profesiorománticos.
muestra su poderosa médula poética cativa del Estado. Su producción di- n_al; así como le compañeros y comidáctica y científica es muy abundan- swnes de todaslas instituciones sociaEl germen de la poesía moderna ya al encontrar un equilibrio fecundo ente Y consta de buen número de discur- les, civiles y pdíticas, provistas de inse encuentra latente en esta vuelta a tre la nueva temática y su fácil exsos
e informes, que equivalen a sus- signias, bandeias, símbolos y estanlas formas clásicas. La lírica román- presión. González Martinez no escoge
tancio_sas _conferencias sobre técnica y dartes. A su p:so por las poblaciones
tica al darle calor humano a ]a acti- el camino fácil de la poesía anecdótio~gamzac1ón de la Enseñanza Supe- de tránsito, el :amino fue regado con
tud poética, había fecundado, creaba ca del erotismo sentimental y románr10r, Y sobre la función de las Ciencias flores Y limitacb, en grandes extensiofa atmósfera necesaria para hacer po- tico. Aprehende, intuye, la esencia
Y las Artes, reforzados con una exten- nes,_ por vallas le admiradores y agrasible "el más importante salto de la del conflicto que implican para el sa lista de libros y opúsculos de ensepoesía".
d~c1dos, ~u~ lemanifestaban su regopoeta las nuevas corrientes líricas y
ñanzas médicas y de Ciencias Sociales
CIJO en _d1st~n!a: formas afectivas, por
emprende la afanosa jornada de su
Detras del movimiento poético mo- depuración artística. En adelante Y astronómicas. Escribió también Un el, r~lahvo ex1ll de su operación quidernista está algo más que la simple González Martínez sólo atenderá a Jo regular acerv? literario y poético, que rurg1ca, que le &gt;ermitía seguir hacienfatiga de las formas parnasianas. Ya esencial sin valerse de vanos recur- comprende hrnmos, odas y bellas es- do el bien a la ,ociedad y en especial
los poetas franceses, de Baudelaire en sos retóricos. Su poesía se vigorizará trofas, dedicadas a elogiar las artes es- ª los humilde~ manifestaciones tan
adelante, habían iniciado un movi- al contacto con su intimidad y se lle- téticas, las que fueron redactadas ex- sinceras y expiesivas, que con lágrimiento tendiente a recatar a la poesía nará de cálidos, fervorosos, mensajes. presamente para recitarse y ser canta- mas de gozo hideron exclamar al Bede la retórica. Los simbolistas habian Al dar muerte al cisne decorativo tan dos en festivales y solemnidades esco- nemérito Dr. Gmzález: tOh!, dichosa
descubierto que la esencia de la liri- grato a los poetas de su tiempo, se lares. Fue el primer Presidente y el ceguera, que m 1 has hecho ver semeprimer Director del Consejo de Salu- jantes demostra:iones de afecto!

Perf if Histórico de

GonzáÍez Martínez
•

ré

Precursores ...

Armas y Letras + Pág. 7

�El Inmanentismo ...

Antología Poética

(Viene de la· Pág. 2)
(Viene de la Pág. 5)
En vano la memoria
en plumones de olvido se despierta.
¡Soledad ilusoria!
La fama, siempre alerta,
se filtra por debajo de la puerta.
Tal como el agua pura
es fuente, río torrencial, a cada
paso gana en anchura
y asorda despeñada
en el salto mortal de la cascada,
así la gloria crece,
así el clarín con su metal sonoro
los aires estrémece ...
¡y al cenzontle canoro
parias la rinde el castellano coro!
Bella, sabia, ceñida
la frente de laurel ¿ Qué es lo que falta?
¿qué otra prez en la vida?
¿a qué otra cumbre salta
sino la de morir, que es la más alta?
A la muerte, propicia
al perdurable amor, va la enfermera,
y logra lo que inicia
. la infalltil podadera:
¡el milagro de eterna primavera!

DE EL HOMBRE DEL BUHO

Mi propia crítica fué mucho más severa y mucho más justa. Yo sentía que
aquel libro ("Preludios"), a pesar de tanto signo de aprobación, carecía ele
emoción genuina, de tono personal. No había en mis versos imitaciones verbales; pero en su utilería retórica y, a pesar de mis esfuerzos por disimularlo,
se movían sOmbras extrañas, se oían voces de otros, sonaban ecos de lecturas
lejanas. Era la hora del
"verso de incomprensiva adolescencia
de petulante ritmo, forma vana ·
fingido amor y artificial dolencia".
Mi verso era limpio, mi ,corrección de forma dejaba poco que desear, poseía la suficiente técnica para salir aíroso de las dificultades métricas; de sentí do estético, de "buen gusto", no andaba mal; me inclinaba a pensar que algunos de aquellos poemas tenían belleza y habían salido del recinto de lo
malogrado. Pero sentía yo que poetas de México y de España, de Inglaterra
y de Francia, antiguos y modernos, románticos y parnasianos, se ocultaban
entre bastidores y movían hilos invisibles en mi teatrillo de imágenes, que mis
manos estaban ausentes de la farsa y que solo de tarde en tarde sonaba y aparecía yo en el tablado a no desempeñar por cierto el principal papel.
Tampoco entonces me engañó la voz de, las sirenas. Me di cuenta cabal
de que para el arte no bastan la aptitud, el fervor ni la buena voluntad. El
arte es algo más que todo eso, y como la gracia, sólo se da a los elegidos, en
la hora justa y en la ocasión propicia.

DE LA APACIBLE LOCURA
"Babel" -poema al margen del tiempo- vuelve a temblar ante el peligro
cercano. Babel, confusión que engendra el odio e impide abrir las puertas drl
reino de la comprensión entre los hombres. Pero el poema lle,,a en su canto
una esperanza cierta y una salvación segura: el amor. Está al ~nargen del tiempo, que no existe para la eternidad del espíritu dispuesto a amar. Situados
acá, en la ficción temporal que nos esclaviza, pensamos en que la hora tarda
y los hombres están en completa ceguedad frente al peligro. No importa; Ja
hora ha de venir aun en este vivir irreal, que es sólo apariencia. Tendremos
la comprensión de la verdad: la salvación por e1 amor, que todo Jo abrasa, lo
purifica, y en que todo cabe. El amor sin fronteras de razas ní de credos, de
lenguas que nos confundan ni de doctrinas que nos separen. Pero ello ser::'1.
Y el amoroso mensaje brota de los labios de la mujer, la misma a través de
los engaños del tiempo, la beatifica conductora por los complicados círculos
del dolor humano.
Todo el poema es un canto a la paz, una condenación de cuanto la impide
o la perturba. Revela toda la angustia del poeta frente a la ceguedad humana;
se indigna al contemplar la codicia, engendradora del odio y de la violencia.
Presiente que la tremenda catástrofe puede volver mientras la cobardía humana no quiera o no sea capaz de contemplar &lt;le frente Ja verdad. Y la esperanza,
que alienta tqdo el poema, vacila al final como un jirón de niebla suspendido
en las alas del viento.
·

scnta? ¿Hay por ventura dos infiernos para Quevedo, su propio mundo y
el que existe probablemente en el más
allá? La idea es del todo moderna y
nos rwistimos a creerla. Pero no nos
apartemos de los SuelÍos. Hemos visto que el satírico se recrea en castigar a la sociedad y dentro de ella,
también a zapateros, pasteleros y en
general a todos los gremios menores
de trabajadores, pero notamos que odia
particularmente a los alguaciles y que,
entre los profcsionistas, se ensaña con
los médicos; con ello empezamos a
ver luz en la confusa imagen que (por
su misma barroca presentación) nos
hace el escritor del infierno. Si observamos que estos dos son tipos esenciales que representan el orden, el
progreso y la ciencia en el sentido
moderno de la civilización, notaremos
que en realidad nada hay más obvio
que el sentimiento de encono que se
desprende de las páginas de la obra.
El diablo destroza a ambos porque es
quien pil;nsa por Que,•edo mismo y
por tanto el personaje que nos da la
pauta de la visión española del mundo y de la vida. Los médicos son
"ponzoñas graduadas" y los alguaciles son tan malos, que ni el mismo
diablo se siente a gusto en ·compañía
de tales sujetos. Son pues los personaejs de los Sueños, y ppr tanto del
infierno, alegorias no del más allá,
sino de coSas completamente inmanentes; la idea, por muy moderna que
resulte, es de aceptarse. Sin embargo, QuevCdo tiene dentro de sí mucho
todavía del Medioevo; su mente no es
clara y distintamente la de un homHre de su siglo, pues además de su
cato-Iícismo acendrado presenta toda
una serie de matices que lo hacen ser
pensador de tiempos anteriores. Ello
no obstante, el paralelo entre su idea
del infierno y nuestro mundo se hace
cada vez más evidente, y no sólo sino
que tal concepción quevediana aparece como una critica, un intento de reorganización, de afirmación de valores perdidos dentro de un concepto
providencial cristiano.
Pero ¿cómo podemos afirmar en definitiva que su infierno es esta tierra, separándonos completamente de
la idea tradicional de · considerarlo
como representación de un más allá?;
¿no será ir demasfado lejos el querer
observar un ángulo distinto dentro de
la compleja personaJidad del escritor
satírico? Quevedo nos guía de la mano en este complicado asunto: el dia
del Juicio Final, una Yez terminado
ésie y levantado el tribunal de Dios,
nos relata que "Huyeron las sombras
a su lugar, quedó el aire con nuevo
aJicnto, floresció la tierra, vióse el
ciclo, y Cristo subió consigo a descansar con si los dichosos, por su pasión.
Yo me quedé en el valle; 1, discurriendo por él, ví mucho ruido y quejas en la tierra.
Llcguéme por ver lo que 'había, y
Yi en una cueva honda (garganta del
Aver no) penar muchos, y entre otros
un letrado revolviendo no tanto leyes
como caldos, y un escribano comiendo sólo letras que no había querido
leer en esta vida. Todos los ajuares
del infierno, y las ropas y tocados de
los condenados, estaban allí prendidos, en vez tle clavos y aJfi1eres, con
alguaciles; un médico penando en un
orinal y un boticario en una jeringa"
Y agrega que: "Dióme tanta risa de
ver ésto, que me despertaron las carcajadas; y fué mucho de quedar tan

Armas y Letras

+

Pág. 8

triste sueño más alegre que espantado". Es decir, que con sueño o con
vigilia, y una vez llegado a fin el Juicio Final, como hemos advertido, sigue viendo aquí, en este valle, geÚte
que continúa su misma ruta de costumbre, tonta . y desordenada, por lo
cual no tenemos menos . que concluir
que lo que nos presenta es esta vida,
reflejo fiel y espantoso de lo que pueden ser las penas infernales, y· no lo
contrario. El escritor -aún después
del sueño- sigue viendo a alguaciles,
despenseros y boticarios, continuando
la critica en la vigilia, ya que todo le
parece poco para escarmiento de los
hombres; Quevedo nos dice confundir
la fantasía con la realidad, pero lo
cierto es que sabe colocarse con admirable seguridad en planos tan di~
versos, sabiendo de antemano el efecto de su literatura.
Por lo demás todo lo que nos relata
de esta vida nuestra por ello resulta
humano, real, creible, no teniendo su
obra más que conexiones simbólico
formales con el más allá que en nada
afectan la verdadera estructura de la
obra. Para Quevedo el infierno es
pues este mundo, con todos sus horrores, vicios, maldades y fango. La sociedad española y cualquier otra, no
soa sino partes integrantes de esa tortura infinita por la cual el hombre
atraYiesa antes de alcanzar la bienaventuranza eterna en un Dios de misericordia y amor. Por ello -teniendo en cuenta estas consideracionesno debemos encontrar incongruente
que el hombre en él se ría y se divierta eternamente, ahogando su conciencia en el pecado, viviendo sin senti do en un ámbito que él mismo se ha
hecho hostil. De esta suerte es posible que a pesar de la melancolía y
de 1a tristeza que presenta, el infierno quevediano tenga el aparente contra sentido de la comicidad, que en
esencia no hace sino completar y expresar el desconcierto del medio que
lo ha producido.
Los Sueños no son otra cosa que el
resultado de la situación histórica del
español en su decadencia frente al
mundo moderno, de la que hemos hablado; y por ·eso Quevedo está haciendo constantemente sátiras en contra
de la politica interior y exterior de
España, odiando al enemigo que acaba por destruirla tanto como a los validos y a la corte española entera, la
más segura perdición de su pueblo,
sólo que, como se habrá advertido,
eleva su problema a la categoría de
universal. Lo barroco, la afloración
de formas naturalistas e ilusionistas,
son reflejo de una época de contrastes, gris y roja, de una nación que lleva dentro de sí su destrucción y su
grandeza.
Es probable, o más bien seguro que
Quevedo, por haber sido hombre de
ortodoxia indiscutible, tuviera la firme creencia en un infierno metafísico, en un reino del mal más allá de
esta vida, pero desde luego el que nos
presenta tan magistralmente en su
obra es otro, y muy distinto, de aquél.
En na.da tienen que ver uno con otro
porque el que realiza entre sueños es
el espejo vivo donde la cara derrotada de Espafia se ha mirado. Desde
luego lo importante para nosotros es
que en Quevedo, en su pensamiento Y
en su acción, se ve la dramaticidad
causada por el desplazamiento de una
información de vida que había regido
a] mundo durante largo tiempo, por
otra nueva que, con el cambio constante y evolutivo de la historia, tendrá a su vez que cumplir su misión Y
desaparecer.

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1952, Año 9, No 3, Marzo </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año IX

P,.ediJencia/ed

Núm. 2

Febrero de 1952

Dintorno Universitario
Federico URIBE M.

1Jniver:5ilario:5
r/uevofeonede:5(+)
Hace unas cuantas semanas tuve la satisfacción de recibir
a las Autoridades del Estado de Nuevo León, encabezadas por el
señor Gobernador y con ellas a distinguidos hombres represen•
tativos de aquella laboriosa región del Norte de México, que nos
trajeron con entusiasmo el proyecto de crear, también allá, otro
centro importante de cultura, para que nuestra juventud pudie•
ra dotarse mejor y así aprovechar su capacidad para crear un
México más grande, a lo que aspiramos todos.
Acogimos con entusiasmo esa magnífica idea, como recibi,
mos también, con el mismo fervor, lo que ellos querían; que
nuestros jóvenes tuvieran en todo México bases grandiosas don•
de pudieran prepararse y capacitarse con todas las nociones uni•
versales de la cultura. Consideramos que ese es uno de los me•
jores caminos para hacer progresar a un pueblo.

Voy a permitirme forzar más que invitar a ustedes para
que, hasta donde me sea posible en mi prisa y en mi inhabilidad,
me hagan compañía por estos andurriales que con el matemá,
~ico empeño de dintorno, he tenido a honra el que se me señale
para situarnos ante la Universidad si es que previa y válidamen•
te, colocamos adecuadamente a la misma Universidad ante nuestros exámenes, ya que sería difícil o acaso imposible, observar
nada, de ignorarse por completo y en todo qué pueda ser, cómo
y por donde se dé tal nada. Según ese conflicto se ha resumido
lo que va a seguir, en el significado de dintorno, en forma o se•
mejantemente a como lo es el ámbito de valores susceptibles de
fijar, en unas ciertas condiciones admisibles y señaladas en un
sistema problemático, alguno aceptable para cualquier término
funcional y variable; con lo cual inicialmente se anticipa y aclara,
lo mismo que una curación en salud, la humana eventualidad
de que todo el argumento, pueda resultar lo mismo erróneo que
burdamente aproximativo o bien prácticamente exacto:

V amos en camino de lograr esa aspiración de este grupo de
hombres entusiastas de Nuevo León y hemos accedido a sus Pe•
ticiones. V amos a darles parte de los medios; los terrenos donde
nuestro Ejército ha hecho esfuerzos, también por dignificar a
nuestra Patria y en donde mañana van a surgir magníficos edificios para que allí puedan convivir los jóvenes de México y salir por todas partes de nuestro país a difundir la cultura.
Estoy seguro de que todo este grupo de jóvenes con fe en
el porvenir de nuestra Patria, va a dar su mejor aportación para
que los hombres de Nuevo León puedan realizar estas magnífi•
cas aspiraciones que nosotros, hoy como Presidente y universi•
tario, acogemos con mucha fe.
Estamos seguros de que se van a realizar sus aspiraciones.
Las primeras bases que hoy ponemos con esta manifestación de
cultura, mañana las vamos a ver realizadas en magníficos edificios, tan importantes quizá, como esos que van ustedes a visi•
tar dentro de unos momentos, que parecen elevarse hasta los cie,
los, pues queremos elevar a México hasta esas alturas.
(•) Con motivo de la Car.nanil Universitaria que visitó al señor Presidente de la República Licenciado
Miguel Alemán Valdé$ el 25 de enero próximo pasado, el Primer Magistrado de la Na~ión dirigió
a los universitarios de Nuevo león las palabras precedentes, otorgando para la edificación de la
Ciudad Univenituia, los terrenos que actualmente ocup.1 la VII Zona Militar.

Dr. Federico Uribe , Prof. de Latinidad
de la Facultad de Filosofía y Letras de
la Uníuersidad de Nueuo León.

Por lo pronto y desde luego, la ur•
gencia y premura a que se alude, debe
ser tomada en el estricto sentido de
que algo hace falta y quizá mucha, es•
to es, tratar de comprometernos en calidad de universitarios, no solamente
por contrariar a Sartre, en reconocer
lo que haya, decirlo o confesar que nada hay, alarmarnos o clausurar toda
elocuencia hueca, admitir que se discuten problemas o tacharlos de falsos
o de irresolubles. En seguida, habrá
que confesarse si los enunciados o

_planteos nos eliminan de inmediato,
nos incluyen o nos obligan y en qué
carácter de obligatoriedad se cuenta
con el universitario, que no tema a su
imagen en los espejos, como el Calibán de Wilde. Un tercer paso ha de
serlo el que determine lo indicado o
contraindicado de considerar estos datos tales y como se ofrecen aquí. Convendrá seguir con matices concretos
en que, a par que se refieran a los siglos de esfuerzo universitario mexicano, se aparten las aporías circunstanciales o inherentes, por auténticas y
_propiamente suyas, en el caso de Nuevo León; para todo lo cual, se requiere
una digresión por el flanco de los contenidos operantes y actuales.
Ya en la proximidad universitaria
neoleonesa, a punto de intimar cOn su
verdad, sus afanes y tareas, contrariedades y luchas, ha de presentarse por
si, tiene que encontrarse y volverse
patente lo latente, lo larvado, revelarse
en sí fenomenológicamente: La hipótesis consiste en que ese manifestarse
cumplida y autonómicamente, ha de
mostrar la agilidad procesual de su
propia y legitima conciencia universitaria, algo institucional y dinámico
conforme a su propia e inherente
orientación. Comprobada o no la Uni•
versidad en un tal repaso, lo sucesivo
podrá o no sugerir normas propicias
a la conformación o refinamiento de
su peculiar estructura.
Pero el mensaje sustentado tan sólo
en palabras, se estremece ante la amenaza del olvido si no resuena para conPasa a la Pág. 7

�JPOESJIA

•

DE FEDERICO URIBE

ERA SOR JUANA
AL .\IODO DE l'S SONETO COX

POEJ\IAS DE GARET J\IAS
Espíritu de suprema distinción, enamorado de las esencias puras y las formas insignes, el poeta uruguayo Julio
Garet "las tiene su ventana plenamente abierta hacia nuestro mundo americano. Confía al verso la lnz sobria y la poesía que enriquece. lo imperecedero. He aquí que en Garet
11as se conjugan la sensibilidad del hombre de América, rica
de vibraciones y de presentimientos, y la gracia del hombre
cosmopolita que esta alerta, fiel, ante los menores cambios
del aire poético. El paso veloz del tiempo es su pesadilla.
En este poeta, como en una intersección de luces meridianas, palpitan el feliz gozo, en intimidad de amor; la canción que vuela con alas seguras y la música en que palpita
el temblor isócrono de la sangre, para restañar la herida entrañable, esa que sólo el poeta sabe sufrir más allá de lo que
nos corrobora en la palabra.
Garet Mas ha publicado: "Conferencias literarias"

(1938) y "Tempus fugit" (1945) y "Estrellas errantes"
(1915).
R.H. V.

LA MALDICION DEL VIENTO

t ESTROFAS l' H VERSOS

¿Se podrá, sin lastimar su sonrisa
invertir la perspectiva de siglos
con este empeiio de que nuestro olvido
rehaga la presencia de una brisa?

Tan sólo había contemplado la nieve
cuando ya debió conuerlirla en lágrimas
¡De entonces sus dedos espirituales
por eso esa mirada de salmodia!
Y así explica su juego de vocales
los gorjeos de su exquisita prosodia
y lodo cuanto la dibuja sobria
con/inada en el monjío, de madre.
¿A qué inventar disturbios que la tachen
si es suficienfe la bruma de ensue1io
para entender la amargura en su acento
y que en ella su vida se retrate?
.llusical y florida entre centurias
y en la paz y recalo de su celda
parece oír este conjuro y llega
a contestarlo con su vo: que ondula.

.Monterrey, Septiembre de 1951.
cantos y cantos para mis deidades,
en el claro taller tuve reunidos.
Mas rugió tempestad de tempestades
y aves fueron, robadas a los nidos.

A las Casas Editoriales y a los Señores
Distribuidores y Libreros del Continente

Eran alma, no sólo rimas; eran
jirón del alma que inf undióles vida.
Volverán a surgir como surgieron,

La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instilo•
cienes oficiales, universitarias, acadé,.
micas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa indole y perso~
nas, en Amfrica y Europa.

y ante su brío, su vigor, su aliento,
se detendrá la maldición del viento
intimidada y empequeiiecida.

CIELO DE SALTO

Entre el cuerpo de ediciones (llltf
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "AR)IAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.

Bello es mirarte bien, la vista absort(J.
en tu diafanidad que comunica
la aptitud ele sentir y nada explica
ni propone a la uida absurda y corta.
Darse a tu encantamiento es lo que importa;
en tu ilusión suntuosamente rica
bogar, pues eso el alma clarifica
y a quien ha padecido reconforla.
Amo la gloria ele fu azul lozano
de ámbito inmensurable. Amo las señas
con que despiertas mi canción o en vano
quieres que cante. Sue1io como sueñas:
en alta soledad. Sueño, lejano
de las cosas opacas y pequeñas.

t

Pues que así atravesó Sor Juana a prisa
efímera y sucinta como trino
con gesto de corola, fugitivo ...
que apenas abre y pronto se marchita.

Es su silencio el que en/recorta el ritmo
y fueron las miradas de su rostro
y aquella gravedad en su destino
lo que aquí pueda aparecer sonoro.

No el tributo de perlas, oro y jades:
reverente humildad, puros latidos,
flor ingenua de ingenuas soledades,
arrobos en palabras convertidos

PRESENTE Y FUTURO DE LA
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado. v
en interés de ofrecer aJ lector :unerÍcano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" ,e romplace en invitar a ustedes a condyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
precligiosas prensas, las cuales serán
0b)eto de nuestros comenta~ios, en la
medida que vayan llegando a nuestra,
manos.

Armas y Letras + Pág. 2

Los envíos deben hacerse a:
"AHMAS Y LETHAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, N11evo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas que antece•
den la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna. y espe.
rando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.
PUBLICACIONES PERIOOlf.AS
Armas y Letras.-Boletin mensual de
la Universirlacl. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura. y
libremente a quien la solicite.
Universidnd. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.
Para la adquisición de obras de ven•
la, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universi•
dad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi•
co.

•

La t:niversidad de Xue\'O León ha segui•
do con vivo y creciente interés las gestiones realizadas por el Patronato rniversita•
rio, auspiciado por el Gobernador del Esta•
do. Dr. Ignacio )!orones Prieto, para edifi·
car la Ciudad l'niversitaria del Norte de
:\léxico, en el terreno que por muchos años
lué el Campo )lilitar de Monterrey; y con
positiva satisfacción se ha impuesto del
acuerdo dictado por el C. Presidente de la
Hepúblira Lic. )ligue! Alemán en virtud del
cual se hace cesión a esta Casa de Estudios
dl'I mencionado predio tle propiedad nacional.

Esta Lnivcrsidad, antigua en cerca de 100 años que lleva de vida su vene•
rabie Colegio Civil del Estado, ha cumplido su misión en el pasado, merced a
la dádiva de sus maestros y al favor de circunstancias menos apremiantes que
las del presente. La contienda armada de 1857 y la lucha por los principios
liberales no fueron óbice. sino que sirvieron, antes bien, de estimulo para fundar en Nuevo León aquel decoroso hogar a las Ciencias y a las Letras.
El Colegio Ci ,•il, para estudios preparatorios, de Medicina y de Derecho,
insurgido como una avanzada del pensamiento mexicano del siglo XIX, ejer•
ció con los sencillos medios demandados por la época, su magisterio director
de una juventud fronteriza procedente, desde entonces, de ciudades y villas
situadas en las jurisdicciones de Xuevo León, Coahuila y Tamaulipas. La dig.
nidad de sus enseiianzas corría parejas con el clásico fundamento de su magisterio, sustentado en la generosa disposición de sus maestros; y fué, así, punto de reunión y cita obligada de varias generaciones que fortificaron en sus
modestas aulas su voluntad de servir a lféxico.
De algún tiempo a la lecha, particularmente después de consolidado el
movimiento revolucionario de 1910, y aparejada con la intensa transformación
económica, política y social de nuestro pueblo, aquella modesta Casa de Eslu•
dios Superiores tuvo que transformarse, bajo el impulso de una juventud que
demandaba nuevos cauces de orientación profesional r técnica, en la Gniversidad de Nuevo León.
El horizonte social que enmarca hoy las realizaciones culturales de la Uni•
versidad, se ha ensanchado de manera prodigiosa. A su alrededor se levanta
una gran ciudad de obreros, empleados y empresarios, )lonterrey, en cuya
grandeza está incorporado el esfuerzo de sus colegios; y requieren sus servi•
cios educativos, poblaciones que crecen y se multiplican, desde :\Iatamoros, en
el Golfo Mexicano, hasta Chihuahua, a todo lo largo del Rio Bravo y muy adentro de nuestro territorio.
Cinco mil estudiantes, distribuidos en las diversas carreras de toda l"niversidad moderna, concurren a la de Nuevo León a recibir cultura que Jlevará

impulsos de transformación a sus puntos de origen. Hijos de ejidatarios y de
agricultores de Galeana o de Reynosa, de obreros de Monterrey o de Monclova, hacen idéntico esfuerzo de superación en el orden intelectual, que sus padres acometen en las actividades industriales o mercantiles.
Este nuevo horizonte de multiplicados recursos humanos y físicos, que dia•
riamente acumulan potencialidades de riqueza material, perfiJa con mayor res•
ponsabilidad las tareas de la cultura encomendadas a la t:niversidad de Nuevo
León, la que no se resigna a languidecer en medio del esplendor material, ni
acepta, por principio mora), ni por exigencia práctica, que millares de jóvenes
concurrentes a la t:niversidad desde todos los puntos de aquel horizonte, se
eduquen con una rezagada dotación cultural frente a los más audaces avances
de la vida económica.
La t:niversidad no puede confiar la obligación que le incumbe, de guia es•
piritual de esa numerosa juventud, en el cada ,•ez más trabado complejo de la
técnica y de la ciencia con la vida social, a sólo el espíritu de abnegación de
los maestros, porque no es la hora de edificar el ara de los sacrificios, sino de
ofrecer espaciosos y altos templos del espiritu a los anhelos juveniles.
Reconocimiento de esto último es, precisamente, la construcción de la mag•
nífica Ciudad Lniversitaria de México, la cual hace justicia a idénticas exigencias sociales y culturales, más intensas en la Capital de la República. Pero,
si bien consideramos con legítimo orgullo esa_ realización, las Universidades
de provincia aspiramos a seguir de cerca el progreso de nuestra Casa mayor,
[)ara romper el desequilibrio de una densa vida espiritual en la metrópoli con
débiles expresiones en los extremos del territorio nacional.
Es por ello que celebramos con verdadero júbilo el anuncio de la resolu•
ción adoptada por el Lic. Miguel Alemán, de ceder muy valiosos terrenos de
propiedad nacional a favor de la Universidad de Nuevo León. Consideramos
esta medida como el acto de mayor importancia desde 1~ fundación del Colegio Civil del Estado, porque abre la perspectiva de una nueva Universidad, ca•
pacitada para resolver con decoro las exigencias plante~das por la grande
transformación que experimenta nuestra Patria.
Pensamos que un acto de esta naturaleza, si bien hace justicia a la tradición de heroica constancia de los maestros universitarios, y premia el esfuerzo
de una juventud con afán de renovación, pide también ser exaltado como una
,•irlud personal de cultura e inteligencia del gobernante que lo realiza, quien
ha de encontrar el mejor pedestal de su lama, en el respeto que le tribute la
posteridad y en la emocionada gratitud de los que tuvieron la oportunidad de
acercarse a las más altas fuentes del saber.
Reciba el señor Presidente de la República, Lic. )ligue! Alemán, con estas
Jineas, el cordial saludo y el homenaje de los universitarios de Nuevo León:
autoridades, maestros, estudiantes y eXrgraduados que se sienten reconocidos
a la bondad y trascendencia de la resolución presidencial.

"A L E R E F L A M M A M V E R I T A T I S"
Monterrey, N. L., enero 21 de 1952.
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
RECTOR

SECRETARIO GENERAL

LIC. RAUL RANGEL FRIAS

PROF. ANTONIO MORENO

CONSEJO UNIVERSITARIO
FACULTAD DE MEDICINA

ESCUELA DE ENFERMERIA Y OBSTETRICIA

FACLLTAD DE DERECHO Y CIE.'JCIAS
SOCIALES

Esci;ELA DE MUSICA

ISSTITLTO DE L&gt;,\'ESTIGACIONES
CIENTIFICAS
DIRECTOR GE."ERAL DE EDL'CACIOS
l'Rl\CARIA \" SECt:NDARIA EX EL
ESTADO
ASOCIACIONES DE EX-GRADUADOS:
ASOCIACION DE UNl\'ERSITARIAS DE
NUEVO LEO~

DEPARTAME.~TO DE ACCIOS SOCIAL

ISSTITCTO DE TRABAJADORAS SOCIALES

FACULTAD DE ODONTOLOGIA

SEmNARIO DE BIOQCDIICA DE l!OXTERREY

FACULTAD DE CIESCIAS QUUIICAS

SOCIEDAD DE GINECOLOGIA Y
OBSTETRICIA DE Nt..:E\'O LEO:S

FACULTAD DE ARQUITECTURA

BARRA DE ABOGADOS DE NUEVO LEON

ESCUELA :SOCTVRSA DE BACHILLERES

SOCIEDAD DE PEDIATRIA DE NUEVO LEON

ESCUELA INDUSTRIAL FEMENIL
"PABLO LIVAS"

SISDICATO DE TRABAJADORES DEL
SEGURO SOCIAL (Sección No. 2)

FACT:LTAD DE lNGENIERIA
ESCUELA DIVRXA DE BACHILLERES
ESCliELA ISDUSTRIAL Y PREPARATORIA
TECNICA "ALVARO OBREGON"

SOCIEUAD DE INGENIEROS Y TECSICOS
DE MOSTERREY
SOCIEDAD NUEVOLEONESA DE
GERONTOLOGIA Y GERIATRIA
SINDICATO NEOLEONES DE MEDICOS
CIRl'JA.N"OS
SOCIEDAD NUEVOLEONESA DE
DERMATOLOGIA Y ALERGIA
Sr.illlCATO DE MEDICOS CIRUJANOS Y
PROFESIOXISTAS CONEXOS DE :SUEVO
Li¡ON
SOCIEDAD DE 'TISIOLOGIA DE MONTERREY
NUE\'O LEON
'
SISDICATO DE MEDICOS Y CIRCJA.~OS DE
NUE\'O LEON
SOCIEDAD DE CIRl:JA.~OS DEL ESTADO
DE Nt.:l!VO LE01'

Siguen firmas de Maestros y Estudiantes Universitarios en número de más de 3,500

Armas

y

Letras + Pág. 3

,

�LA EPOCA LITERARIA IJE SOR

JUANA INES IJE LA CRUZ
Jesús REYES RUIZ

MOTll'ACIOX
'' AR.11AS Y LETRAS" ha decidido contribuir a las celebraciones
tri centenarias del natalicio de Sor Juana Inés de la Cruz, publicando
en cuatro jalones periódicos los cuatro Capítulos de que consta la obra
del poeta Don Jesús Reyes Rui:, "LA EPOCA LITERARIA DE SOR
JUA.\'A !.VES DE LA CRUZ", que el merilísimo exégeta de la Monja
entregó a la Universidad de Xueuo León para su publicacióll recientemente, y cuyo estudio, - de una seriedad indiscutible- , apareció en
su oportunidad dentro del ciclo del homenaje nacional a la Poetisa me.ricana.
Con el propósito de difundir esta obra al través de "AR.11AS Y LETRAS", en cada entrega, a partir del mes en curso, aparecerá un apartado del libro, satisfaciendo de esta guisa a los numerosos lectores que
han solicitado la adquisición de obra y que por las limitaciones propias de la edición, no fué posible obsequiarla a los muchos beneficiarios de nuestras publicaciones universitarias.

lo dicho ante el selecto auditorio que escuchó deleitosamente al
poeta que habla de otro poeta nacido tres siglos ha, tratando, a
la vez, de dialogar con el amable espectro, de asir la fimbria de
su veste, de descifrar el esoterismo de su acento mesiánico ...
Por eso es bello este ensayo. Bello y verdadero. A los jui•
cios que desenvuelve con escogida persuasión, después de un pe•
riplo en el que frecuentó a todos quienes hablaron de Sor Juana,
Reyes Ruiz se atreve en el apretado boscaje del alma de la excelente religiosa jerónima, alumbrado sólo con su lámpara, y
esclarece el misterio de aquella alma, en que entrañaron, en ar•
mónico consorcio, como en cálido y fervoroso templo, estrofas
amatorias, dramatizaciones sacras, disputas teológicas y eruditas epístolas.
Reyes Ruiz, dueño ya del alba de oro, ceñido del laurel y
de la acacia, enaltece por igual a las letras mexicanas, compro•
metidas secularmente en la honra y prestigio de la altísima poe•
tisa de América y a la Universidad de Nuevo León, cuyos hijos,
en vigilia constante por la Cultura patria, entregan hoy este libro, como una llama viva, en la fiesta jubilar de Sor Juana Inés
de la Cruz.
·
Lector, toma y lee.
D.A.S.U.
Monterrey, xii de noviembre de MCMLI.
I

8 ~

:jf"

La mano de Sor Juana. Un detalle del óleo de Miguel Cabrera 1750.
Museo Nacional de Historia, México.
'

PALABRAS PROLOGALES
Asocia también su acento oblatorio la Universidad de Nuevo León, en este espléndido jubileo con que las Letras hispánicas, y singularmente las mexicanas, recuerdan el nacimiento de
Sor Juana Inés de la Cruz, Décima Musa del Parnaso, Fénix de
México, honra y lustre de ambos reinos, admiración del mundo
y pasmo de los ingenios, a los trescientos años del glorioso acaecimiento, tributando un homenaje literario en el suceso lumino•
so e impar.
A las varias y diversas conmemoraciones natalicias con que
la cultura mexicana ha concurrido para recordar el milagro poético de Juana Ramírez de Asbaje, nacida en la jurisdicción de la
hacienda de Panoayan, de la Provincia de Cha.leo, el 12 de no•
viembre de 1651, ha de sumarse "La época literaria de Sor Juana Inés de la Cruz", sentido, puntual y juicfoso ensayo grávido
de luces y experiencias, debido al numen del poeta Jesús Reyes
Ruiz.
·
.
Este libro tributa~o, que ahora se publica bajo los auspic10s del Departamento de Acción Social de la Universidad de
Nuevo León, es el fruto maduro de las gratas e inolvidables con•
ferencias que el liróforo. aguascalentense profesó en la Sección
de Humanidades de nuestra reciente Escuela de Verano duran•
te su Sexta Anualidad.
'
Las tesis, opiniones y frases del conferenciante, aparecen
ahora con el atuendo y la cobertura editoriales, sin mengua de

te de su siglo, al par que su espíritu
superior se adueña de la época.
Y ¿ cuál es la época en que esta mu•
EL ~IVNDO EXTERIOR
chacha -tan segura de si que puede
afirmar de ella con alusión puesta en
otra
boca: "Era de mi patria toda el
"Erase una nizia,
objeto venerado ..."- es llevada por
como digo a usted,
su juventud y su sabiduría al pie del
cuyos años eran ..."
trono de sus Excelencias, los señores
Virreyes de la Nueva España, que
Tres años; y ya la hermosa cabeza, muestran gentileza a una Corte constetan a propósito para ser perpetuada lada y ceremoniosa? La Historia y la
en óleo, en bronce, en eternidad, se Sociologia lo esclarecerán.
inclinaba sobre grnesos infolios y así
Hacia el siglo XV, en la Edad Media,
habría de vivir hasta unos cuantos un hombre, el más fuerte, se impone a
años antes de su muerte en que, con la otros por su política o su sagacidad y
venta de su biblioteca, sólo "tres }i. ]os gobierne, convirtiéndose en defenbritos de devoción" conservaría para sor de la paz pública. Sostenido por
llegar a Dios el dia que le sobreviniera una voluntad unánime, somete a los
la hora aciaga de la tribulación. Así débiles, logra de ellos vasallaje y obequedaría reducida a pobreza quien, de • diencia y, al fin, acaba por ser el jefe
sí misma, expresaba con énfasis: "Des- del Gobierno. Quienes fueron sus iguade que me rayó la primera luz de ·1a les por el señorío, en el siglo XVII son
razón, fué tan vehemente y poderosa ya sus cortesanos. Sutil eufemismo
la inclinación de las letras, que ni aje- para designar a los empleados domésnas reprensiones, que he tenido mu- ticos del gran señor que, a ese título,
chas, ni propias reflejas, que he hecho reciben dinero de él, le hablan con
no pocas, han bastado a que deje de respeto y humildad, en tanto que aquél,
seguir ese natural impulso."
por el interés de que le sigan sirvien•
Bien se advierte que hago referencia do, ]os conYida a vivir familiarmente
a Sor Juana Inés de la Cruz, la que su con él, a danzar en sus saraos, a sen·
tiempo y la posteridad han conocido tarse a su mesa, a aboi-dar su carruaje,
también con el nombre de la Décima a participar de su fausto y no pocas
Musa. Los apellidos con que se la dis• veces aún de su poderío.
tingue, de Asbaje o de Ramirez, no se
Esta particularidad del medio ammencionarán por ahora, pues de que biente, bien pronto llega a trascender
le COJT('sponda legítimamente e1 uno a los caracteres y a los espíritus. El sao el otro, habrá de depender la inter- lón de la Corte acoge y congrega a la
pretación que se intentará de sus poe- sociedad más selecta. Con un resabio
mas de amor y su voluntad de enclaus- de sumisión feudal, el cortesano tiene
tramiento.
a su rey como jefe natural y legitimo;
Yo la imagino en su morada infantil sabe que se debe a él con tanto vasade la hacienda de Panoayan -en el llaje, que si es preciso le sacrificará
vado del río- de Meca Meca, como se sus bienes, su felicidad, su existencia.
llamaba al lugar en términos del pueLa Yida de la Corte proporciona al
blo, si bien es sabido que el de su na- homJ:)re una experiencia de las formas
cimiento fue la Alquería de San Miguel sociales y una gran habilidad para haNepantla, l&lt;Jievada por el cariño y la blar bien en circunstancias de toda
travesura" ir de la mano de su herma• índole. Dueño de si, extremado en el
na mayor - probablemente Josefa lia- arte de la lisonja, el cortesano educa
ría- a la "Amiga" y "encendida en el su talento y sus sentimientos, confordeseo de saber leer, engañar a la maes• mándolos de acuerdo con el espíritu
tra para que le diese lección."
aristocrático, refinado, que prevalece.
La imagino también, niña todavía, Escoge los placeres más apropiados a
adelantar el pie y penetrar con menu- su carácter; sus gustos son semejantes
do y firme paso a la vida que le va a a su persona; la nobleza de sus sentí·
dar gloria. Apenas un aire rezagado mientas, más que innata, es producto
de pastora en vacaciones la circunda. de una educación especial y de una
Lo demás florece en cada una de sus constante práctica de maneras exqui•
palabras y la sitúa en el lugar eminen- sitas.

Armas y Letras + Pág. 4

Estt? gusto, este refinamiento, se in·
funde también en el arte. En efecto,
la arquitectura de esa época se expre•
sa en formas rebuscadas, pomposas; la
pintura es suntuosa y grave y la literatura, de manera particular, parece
desprendida de un bien cuidado jardín, con sus prados simétricos, sus
grupos de dioses, sus fuentes mitológicas, sus árboles dispuestos con digni•
dad y profusión, como si fueran la cal•
ca de un dibujo ostentado en la fachada de alguna catedral barroca.
Particularmente en la Corte de España, las modalidades de la época descrita ilegaron a su perfección y fueron
transmitidas en directa herencia materna al Xuevo Mundo. Sólo que los
faustos de la nobleza mexicana aparecen más espléndidos y costosos que
los de la Corte de lladrid y de todos
los reinos de Europa, según lo ha di•
cho Fray Tomás Gage, dominico inglés que ,·isitó la Nueva España en
1625.
¿Coincidió la vida de la Colonia, expresada en el fasto de abundantes fiestas, lo mismo religiosas que profanas.
con el acrecentamiento de la riqueza
cultural? Dos hechos parecen oponer•
se a una afirmación plena: El predominio exclusivo del núcleo criollo en
la cultura y, a partir de 1600, la ausencia de inmigración peninsular de hom•
bres letrados, si se exceptúa a Mateo
Alemán. Pero, por otra parte, se advierte la circunstancia favorable de
que comienza a elaborarse por si misma la cultura, con independencia, con
un peculiar modo de realización, dando lugar a que aparezcan en el panorama literario de la época nombres co•
mo el de Juan Ruiz de Alarcón, cuya
gloria comparten por igual nuestro
país y España, asi como su obra de tan
definidos caracteres de mexicanidad,
con el signo de una cultura propia,
forjada con elementos no españoles,
es decir, genuinamente criolla, ºhija
de la tierra que le dió el sér."
Pues que Alarcón no solamente tuvo
de México la cuna y el grado, como lo
asienta el Dr. Alfonso Méndez Plancarte, sino la ascendencia criolla secular;
la formación literaria y casi toda la
profesional; la infancia y la juventud,
hasta los veinte años, cuando partió
a España lJevando varias de sus obras.
Puede no existir en Ruiz de Alarcón
ese definido color americano que ha
inducido a decir a varios críticos, en•
!re ellgs a '.\lenéndez y Pelayo, que
"toda su actividad literaria se desarrolla en la península y son rarísimas en
él las alusiones o reminiscencias de su
país." Lo cierto es que Alarcón tiene
ese "mexicanismo espiritl)al" que es
"temperamento en sordina" y, sobre
lodo, la identificación de sus versos
con la poesía posterior de México, mu•
cho más acentuada que con la de España.
Otro tanto puede afirmarse de la
postura mental y estética de don Car•
los de Sigüenza y Góngora, colocado
en una heredad que está fuera de la
jurisdicción de jnfluencia de las letras hispanas. Criollo de México, es
posible que el otro Góngora, "hijo primogénito de Apolo y pariente mío",
como él llama a don Luis, Je -haya infundido el lejano soplo ultramarino
del espíritu de su poesía. Mas la verdad es que, en vez de abrevar en la
fuente del humanismo $reco-latino, CO·
mo no pocas veces lo hizo el culteranismo o gongorismo, se dió al estudio
de la antigua civilización de las viejas
razas de su tierra natal, como lo asienta Leonard. Y erigió símbolos poéti-

cos altísimos, en la gloria del Tepeyac
y la grandeza de los emperadores aztecas. Así, este "Dulce, canoro, Cisne
::\fexicano", corno lo consagra Sor Juana, escribió numerosos libros de matemáticas, astro no mi a, cosmografía,
historia y "en redondez colmada" de
poesía, tan sólo, como él lo dice: "por
el sumo amor que a su Patria tenia."
Como se advierte, la literatura de la
Nueva Espaiia corre ya en el XVII por
cauces propio s. Quizá hasta pueda
afirmarse que existió una rebelión estética contra el gusto literario del siglo, deformado por el retorcimiento de
Jas ideas, torturado por la forma, per\'ertido por las rebuscadas sutilezas.
También será preciso considerar si al•
gunos aspectos de la poesía de esta
época no son sino una manifestación
del modo como se aspiraba a liberarse
del \'Íejísimo aparato tradicional que,
por demasiado usado, parecia inútil ya
para emprender un vuelo más alto.
~[as acaso, también, esta desesperación por desasirse de una carga que
p('saba como lastre secular y brillar
con propia personalidad, llevó a algu•
nos escritores novohispánicos -Sor
Juana entre ellos- al punto de un intelectualismo peligroso para la época
o, ruando menos, inusitado, sobre todo en una mujer, particularmente por•
(JU(' va esclareciéndose cada vez más
que la existencia colonial, lejos de ser
vivida dentro de una absoluta ortodo•
xia, tm·o secretos impulsos, ocultos, o
maravillosamente disimulados y reprimidos, que agitaron las conciencias.
A tales luces, es indudable que la Nueva España también fué sacudida por
el movimiento de inquietud intelectual
que sucedió al Renacimiento europeo.
Ello explica cómo el propio Sigüenza
y también Sor Juana, emplearon en
varios momentos culminantes de su
obra, el método cartesiano. Pero no se
piense, por ]o anterior, que existió una
desvinculación del pensamiento novo•
hispánico y la catolicidad ecuménica
de esta centuria. Todo lo contrario, la
Iglesia siguió conservando su predominio espiritual e intelectual. Los }i.
teratos, en ejemplos innumerables, sir•
ven a las Legiones del Señor desde los
conventos o en el sacerdocio seglar.
No es totalmente válido hablar, en
la historia de la literatura, de "perfección" o "decadencia" - términos que
cada vez se vuelven más difíciles de
emplear- sin correr el riesgo de no
decir nada, pues las obras artísticas
no tienen periclitación ni encumbra•
mientd por ellas mismas, sino que su
declive o su cima obedecen a ]as par•
ticulares razones biológicas de cada
período. Con ésto se afirma que la
presupuesta decadencia o el auge Jiterario, son hechos naturales, según GuiHermo Diaz•P1aja. Menos aún podemos
asegurar que la centuria décimo sépti•
ma ele las letras americanas fué de de•
cadencia, ya que además de que tal
aseveración no tendría actualmente
comprobación histórica, hay que señalar que lo que sucede es que el humanismo renacentista, al terminar sq
curva vital, suscitó una pugna entre .lo
clásico y lo barroco, como los italianos denominan a la época del culteranismo. En esta pugna, que es destruc•
ción y pretende renacer animanda de
nuevo formas y cánones en lo neoclásico, se presienten los ternas eternos
de la poesía: el amor, la naturaleza, la
muerte.
Mas habrá que advertir que el humanismo renacentista español no lle~
va la divisa del 'Nada humano me es
extraño", sino que se profundiza com•

pletimdose con la noción de que: "To·
do lo extraño me es humano" y se con•
vierte en culto a la individualidad y
personalidad humanas. La naturaleza
exterior -Jos árboles, las piedras, las
nubes, las plantas, la tierra- tienen
en su visión artística una importancia
inferior al alma del hombre. La poesía presenta este caril.cter del humanismo renacentista, no como un psicoanalismo racional, consciente, sino co•
mo una intuición que, aun procediendo con descuido, acierta .siempre, no
se sabe a impulsos de qué inspiración
mística.
Es preciso idtmtificar la literatura
del XVII y estudiarla como fenómeno
trascendente, en que el puro goce de
la belleza se ha unido al placer intelectual ele darle vida en formas poéticas. Y viene aqui a 1a mano el comentario de Fray Jerónimo de San José, citado por Karl Vossler en la "Literatura Española Siglo de Oro", que
dice: " ... que ya nuestra España, tenida un tiempo por grosera y bárbara en
el Jenguaje, \'iene oy a esceder a toda
la más florida cultura de los Griegos y
Latinos. Y aun anda tan por los estremos, que casi escede ahora por sobra
de lo que antes se notaba por falta ...
Ha subido su hablar tan de punto el
artificio, que no le alcanzan ya las comunes leyes del bien decir, y cada día
se las inventa nuevas el arte ... Y es
cosa considerable que la estrañeza o
estravagancia del estilo, · que antes era
achaque de ]os raros y estudíosos, hoy
lo sea, no ya tanto de ellos, cuanto de
la multitud casi popular, y vulgo ignorante: que tal debe llamarse la muchedumbre de los que afectan esta manera de hablar y escribir . . . La elegancia de Garci-Laso, que ayer se tuvo
por osadía poética, hoy es prosa vul•
gar; como también nuestra más subida
poesía será mañana (si el uso asi lo
admite) prosa del vulgo ... En España, más que en otra nación, parece que
andan a la par el trage y el lenguaje,
tan inconstante y mudable el uno como el otro."
Gran verdad la dicha por el fraile.
La moda y la poesía son síntomas sen•
sibles de la evolución general de la es•
piritualidad. Este ~s el caso del Barroquismo, Jo mismo sea Quevedo que
Góngora; ambos - sobriedad concep•
tual y elemento ornamental externoson denominadores comunes de una
evolución colectiva; los dos se funden
en un solo matiz, que tiñe por igual de
su color, no solamente la poesia, sino
también el teatro, la filosofía, la ciencia, la política, la religión, la cortesía.
El espíritu de la época, puede hallarse también en una acumulación de.
elementos formales en la literatura
- hipérbaton, 'neologismo, construc•
ción latina y helénica- pero 1 particu•
larmente y citando a Leo Spitzer, se le
encu('ntra en el "anhelo realista del
mundo" y .en la "fuga ascética del
mundo". A esta doble postura de ilu•
sión y de escepticismo, de recovecos
formales, como en la arquitectura don•
de la decoración de piedra tiene un
sentido de exuberancia vegetal, es a Jo
que se llama "Barroco".
Pnes bien, Sor Juana Inés de la Cruz
pertenece por completo al Barroco es•
pañol del siglo XVII, a pesar de que
"su resuelto modo de vivir" y ''el afán
infatigable rle querer comunicarse"
tienen "la frescura juvenil de la altiplanicie mexicana", como lo señala
Vossler en su ensayo sobre HLa Décima Musa de Méjico" . .
. En. efecto, la extraordinaria Monja
produce una poesía en que las citas de

Armas y LetJ'1.6 + Pág. 5

autores, los latinos, las sombras de los
dioses paganos y el "excesivo hipér•
baton" son, además de este goce esté·
tico expresad o tan admirablemente
por su soberana inteligencia y su gran
corazón, la forma de un atractivo len•
guaje con el que sugiere la suma gloria de mostrarse en todo lo humano
bajo la bóveda del cielo.
Dice Dámaso Alonso, al hablar de
San Juan de la Cruz que ''la poesía es
de todas las actividades de los hombres, la que más lleva en si la huella
de un origen divino." Y que "en la
mística de todos los tiempos, poesía
han sido siempre los intentos descrip•
tivos de la aspiración a Dios y la amorosa unión con él". Siguiendo por el
camino tradicional de expresar la obsesión de Dios por medio de alegorías
amorosas, Sor Juana recurre a su extraordinaria , inspiración y produce
una poesia mística, no en el sentido
técnico del vocablo, o sea como narra•
ción de una e.x pcriencia sobrenatural,
sino como una pnra contemplación de
lo divino en que, de acuerdo con la
idea del realismo religioso español, no
se excluye lo milagroso ni lo fantásti•
co, sino se compenetra, uniéndolo y
completándolo con lo natural.
La lengua poética de nuestra Musa
habla con hermosura embriagadora del
amor dh ino, que ella diferencia hondamente del amor humano. El primero, que la quema "con suave fuego in,·asor", 1a lleva a escribir en las canciones intercaladas en HEl Divino Narciso" lo más bel1o de sus poesías espirituales.
Este amor divino, cantado también
en los Villancicos y los Autos Sacramentales, tiene en su forma expresiva
un leve tinte de Santa Teresa y de San
Juan de la Cruz, tinte que proviene de
Jas oportunas imitaciones del Cantar
de los Cantares y de otros trozos del
Antigüo y del Nuevo Testamento.
Ya dicho está con este breve apunte
que Sor Juana, al escribir poesía mis•
tica, procede tanto de acuerdo con la
religiosidad de su tiempo, como con
su "luminosa intuición de lo Divino",
"Tan bellas son -sus poesías espiri•
tuales- asegura Menéndez y Pelayo,
y tan limpias, por lo general, de afee•
tación y culteranismo, que mucho más
parecen del siglo XVI que del XVII y
más de algún discípulo de San Juan
de la Cruz y de Fr. Luis de León, que
de una monja ultramarina cuyos ver••
sos se imprimían con el rótulo dE·
Inundación Castálida."
También se ha pretendido establecer parale1ismo entre la Madre Jerónima y la Doctora de Avila. Inútilmente.
ena habla por sus versos con Dios; la
otra dialoga en sus versos con los humanos y asi Uega a Dios. Lo que en
Teresa es ardor y morir de no morir,
('n Juana es sentimiento humanisimo
que se deleita en lo humano y desfallece con feminidad, sin delirios. El
misticismo de la autora del "Castillo
Interior" es arrebatado y teológico; el
de la que compuso "El Divino Narciso" es, sobre todo, un ascetismo filo•
sófico y social, producto de su inteligencia equilibrada y serena que se so•
brepone al éxtasis.
Con estas particularidades, o precisamente por ellas, ]a poesía mística
de Sor Juana sí "tiene alas que suben
al cirio y comprueban la pureza de su
espíritun, como comenta don Ezequiel
A. CháYez, por más que Ermilo Abren
Gómez se empeñe en que su preocupación no es religiosa, ni mucho menos
1

Pasa a la Pág. 6

�,

La Epoca Literaria ...
\'ie11e de /&lt;1 Pág. 5

mística y que sus afanes son puramente intelectuales, pues lo cierto es que
el amor a Dios de los versos de la Décima Mi1sa, fué por fin, el único que
hastó para llenar la inmensa capacidad de su alma.
Queda por analizar lo que propiamente debe llamarse el mundo exterior de Sor Juana, el ambiente que se
dispersa en panoramas demasiado escénicos y que quizá por lo fastuosos
influyeron con sus complicaciones en
la poesía ele la gran ~lonja.
Ella, de quien Vossler dice también
que fué "un pájaro milagroso, prisionero, cuyo vuelo temblaba hacia la lejanía", vivió apresada en las redes de
su tiempo y del ambiente social en que
Je tocó existir. Así, alabada de donceles, fué prisionera de sus persecuciones y sus asedios amorosos. Un amor
posiblemente frustrado la hizo su cautiva. Aun las mismas vanidades la embargaron. De todo esto, algo hállase
en sus versos. La libertad la buscó en
una celda; mas bien pronto la vió perdida, porqu~ hasta en el convento la
encadenaron las Yisitas y las pláticas
literarias, las representaciones dramáticas, la música, la polémica.
Después de que profesó, tampoco
tuvo libertad, ni siquiera para el estudio, ni aun la efímera de sus escasas
escapadas al mundo, que realizaba a
veces solamente en la proyección de
sn espíritu y ele sus escritos. Muy poco de lo que hizo fué de propia voluntad, ella tan voluntariosa. La mayoría
de s11s actos estuvieron condicionados
a las solicitaciones de otras voluntades
que siempre supeditaron la suya. Prisionera de un misterioso designio, aunque lo quiso, no pudo amar. Libérrima, tuvo que enclaustrarse. Los grilletes que. soportó fueron la más dura
prueba de su espíritu, de su corazón.
A ella, tan independiente, tan aferrada a su poder ,·olitivo. ~recuérdese su paterna ascendencia vasca- su
propia poesía le dió prisión perpetua,
pues escribió para amenizar los saraos
ele los Yirreyes o para idear los homenajes de que se les hizo objeto, como
cuando el Conde de Paredes entró
triunfalmente a México y ella fué llamada por el Cabildo de la Iglesia Metropolitana para que proyectara un
arco alegórico que, con sus inscripciones, sus figuras, sus cuadros místicos
y sus sentencias latinas y españolas,
glorificara al Virrey en la representación de un Neptuno.
Su lira se escuchó en la coronación
de los monarcas o en sus funerales, en
la canonización de los santos, en la
bendición de los templos. Intervino en
los certámenes poéticos, tan frecuentes en la época, reseñados en el "Triunfo Parténico" de don Carlos de Sigüenza y Góngora. Este documento, el más
valioso para la historia de ]a literatura mexicana del siglo XVII, nos habla
ele que en el concurso celebrado por 1a
Regia y Pontificia Cniversidacl de México, con motivo de la Inmaculada
Concepción ele la Virgen, participaron
trescientos poetas, de los cuales -en~
tre ellos Sor Juana- cincuenta fueron
premiados.
La presión de este ambiente, bajo
cuyo imperio surgieron muchos de sus
poemas, que la rodeaba y la constreñía a escribir, pues no compuso de
propia votuntad, según decía, sino
siempre a ruegos y encargos de otros,
ha dado lugar a que su obra se estime
integrada en gran parte por poesias
de circunstancias en que las loas, los
diálogos, son hechos para diversión o
felicitación de los Virreyes, con una
profusión de personajes mitológicos
que salen a cuento como simple adorno barroco, o en personificaciones

abstractas. Y su facilidad nativa de
versificar se va tornando llena de
abruptuosidades, de tan exornada con
todas las galas de la poesía ele su tiempo y todas las alegorías hasta que, de
clara y brillante, se vuelve cegadoramente resplandeciente, obscura. Solamente las altas luces de la erudición
sorjuanista logran iluminarla a grandes inlen·alos.
Esta poesía de ocasión, que parece
estar construida sobre la vida cotidiana. lo mismo se muestra graciosa que
racional; tanto juguetea co1uo medita.
Tiene una alegria tan humana, que casi no es explicable cómo profundiza
con sus versos en los temas teológicos.
Su escribir descuidado casi es deliberación tlr zaherir su espiritu, en una
manifestación de humildad no exenta
del complejo de culpa, por la admiración y los elogios superabundantes a
su cuerpo y a su inteligencia.
Conoce todos los estilos literarios y
maneja todas las formas con singular
maestría. Con graciosa elocuencia, usa
éstas r ac¡ueUas en cumplimientos y
en ternuras, en temas religiosos, en el
amor y en los celos, sin que se sepa
a ciencia cierta si su acervo poético
es purn producto de su imaginación o
de su verdad.
Toda esta poesía de circunstancias,
tiene tan poderosa sugerencia, que parece estar siempre puesta en labios de
personajes teatrales. Y no está tejida,
como se cre:rera, con ligera urdimbre.
En efecto, a Jo ingenioso, a Jo que mueve a asombro - que el barroquismo es
propósito consciente de asombrar y
asombrarse- va unido algo de mayor
importancia que lo efímero de la intención o el puro juego poético; algo
que corresponde a ese misterioso fenómeno, acontecido en el barroco, que
consiste en el hundimiento del poeta
en la soledad del alma, a impulsos de
una fuerza espiritual irresistible.
Con todos estos elementos, bien vale
la pena interpretar a Sor Juana en la
parte de su obra que, aparentemente,
resulta vana y superflua; dictada por
la ocasión y no por la vocación poética. No lo es. La motivación del fenómeno (JUC se presenta vivo, palpable,
tn la poesía t•scrita para conmemoraciones religiosas o nacionales, está cifrada en la armonía de las almas, que
celebra la inspi1:ación de su musa. Las
varias formas de esa poesía -panegíricos, piezas teatrales- tien~n por
contenido el jl1bilo común, en exaltada lucha por fundirse, al fin, en un
homenaje unánime, como tan bien lo
ha obsenado Vossler.
Todavía puede seiíalarse un dato
más de inler¡}l'etación en esta poesía
festival tle la insigne Jerónima: La diferencia de estilo entre el verso para
la conmemoración eclesií1stica o la civil. En el primero, de elogio al país,
la multitud apenas actúa como espectadora y, acaso, como comparsa que es
arrastrada por el júbilo de la propia
conmemoración, incorpor3.ndola a ella;
en el segundo, por el contrario, la muchedumbre toma parte directa en el
festejo, se expresa con su propio lenguaje. En uno , intervienen dioses mitolúgicos o personificaciones abstractas; en el otro, los personajes son gente del pueblo, reales, humanos; tanto,
que en alguno de los Villancicos el Niño Jesús es un criollito y la Virgen
una muchacha aldeana, transparentándose de nuevo ese aspecto popular propio del realismo religioso en la mística española.
A la luz de esta elemental interpretación, no hay por qué .deplorar, como
lo hace Diez Canedo, que en la poesía
de circunstanciás, la Décima Musa haya derrochado ingenio vanamente pues
que la literatura fué para la Monja pasión verdadera y vocación de su vida;
por consiguiente, el ejercicio de las
letras constituye.-el más poderoso modo de ser anímico de Sor Juana.
·

Queda aún por considerar el aspecto glorioso de la poesía que se comenta: La entonación inteligente y tierna
con que habla Juana Inés del amor
humano. Los versos amorosos suyos
son, dicen sus críticos, los más suaves
y delicados que han salido de pluma
de mujer.
~las no intente fundarse con ellos
una tesis psicoanalista, ni menos aún
aprovecharlos para urdir una trama
novelesca "ofensiva a su decoro." Esta mujer, hecha para amar y ser amada, que a ello convidaba su hermosura
y su talento, no es la ~!aria Aljolarcla
que desahoga su pasión por escrito. Es
el sér humano, maravillosamente femenino, que probó en angustias una
experiencia amorosa y se comporta
como mujer y como escritora. Como
mujer, suplica con ternura o desdeña
con orgullo; como escritora, aguarda a
que el recuerdo se sedimente y el sentimiento se decante para volverlos
poesía, según la fórmula de Hilke, asi
que el tiempo ha pacificado su erotismo. permitiendo el triunfo de la razón.
La elocuencia amorosa de Sor Juana es destreza en las disciplinas de
las normas estéticas; es madurez del
verso; es perfección. Sus sonetos y sus
liras están escritos en "función del
recuerdo" y no a impulsos de una pasión violenta. Su sentimiento se ha
depurado ya. ~1ás que amor en quiebra, hay nostalgia de amor. Su introversión es crisis y deducción lógica.
Escribe pensando lo que ha sentido;
pero no siente, con iminencia neurótica, lo que ha escrito. Cuando quiere
"satisfacer un recelo con Ja retóri~a
del llanto". lo dice magistralmente, estéticamente, no . con histerismo: "Esta
tarde, mi bien, cuando te hablaba ... "
tocaste •• ... mi corazón deshecho entre
tus manos." Es decir, vuelto lágrima.
Esta portentosa narración verbal de
un sentimiento ¿no es, en efecto, el
sentimiento mismo'? Es poder del recurnlo. poesía que docta pluma hace
fluir por un venero tiernísimo, al impulso de la condición mental del amor.
"El legitimo acento de la emoción
lírica" de que habla ~ienéndez y Pclayo. se explica por la intuición creadora de Sor Juana, merced a la cual,
aunque apoyada siempre en un sentimiento ya experimentado, ya sufrido,
ya gozado, se refiere a "amores que
ella escribe sin amores", o sea sin un
estado emotivo actual, presente, en el
instante de la creación poética.
Resulta difícil creer que Juana Inés,
en cuya obra total se advierte algo que
siempre es sobriedad, nobleza, espíritu sumiso, ansia de libertad e independencia, se haya dejado arrastrar por
el presentido drama de amor que la
sume en el convento primero a los
quince y luego a los diecisiete años
floridos, sólo porque haya tenido que
apagar con lágrimas el fuego de su
amor, sobre todo porque éste, se ve
claramente, palpita sin desbordarse
"encerrado siempre en los conceptos
de una adornada y aguda retórica" 1
aunque expresado tan verdadero, tan
vivo, que su gozo o su celo parecen
herir el pecho apasionado con mil
dardos de ansiedad.
¿Qué dolor anuncia, pues, esta huida del mundo? Acaso lo conjeturemos
más adelante, no por su amor, del que
aún no se puede medir la fuerza real
que alcanzó en su vida, sino por querer sepultar con su nombre su entendimiento, "cuando se entró religiosa."
Algo más todavía en cuanto a su
obra total. Su prosa es insigne, sobre
todo la de la Carta Athenagórica y la
Respuesta a Sor Filotea, en que hay
datos bastantes para considerar tales
piezas como documentos fehacientes
de erudición teológica, de potencia de
raciocinio.
Para Sor Juana era descanso "la estudiosa tarea de leer y más leer; de

Armas y Letras + Pág. 6

estudiar y mas estudiar; sin más maestros que los mísmos libros" únicos instrumentos de saber que la rodearon,
archivos de doctrina que aun en sus
retratos la acompañaron. ~:las antes de
que estos infolios de pergamino y miniadas letras en los rubros, Je dieran
su ciencia, la intuición le dió sabiduría. Digna de ~Iinerva, la Monja tuvo
desde el primer instante de su vida "el
dón soberano de amar la verdad y la
belleza", ella que era belleza y verdad.
De la Teología, la reina de las ciencias, como la ]lama, extrae su ansia de
conocimiento. Don Ezequiel A. Chávez
dice: "El fin a que aspiraba era llegar
a entPnder el discurso sintético y hondo, el más sutil y comprensivo que
darse pueda, de la Divinidad, como
fuente, origen, descanso y sustento de
cuanto existe, y de cuanto pueda estudiarse y saberse." Del concepto del
amor, como fuerza motora que eleva
la razón humana hasta el conocimiento universal y racional de las esencias
intelectuales, deduce la noción de Dios
que es la Belleza Suma, a la que se asciende por la contemplación anímica
de la Belleza en si, como valor absoluto, después de haberse recreado en la
contemplación de las cosas embellecidas. Ella misma nos lo explica en periodos interrogantes de una prosa razonadora: "¿Cuál prenda más amable
que aquella divina hermosura? ¿Cuál
más poderosa para arrebatar los corazones? ... ¿. Y qué movería aquella incomparable beldad por cuyo hermoso
rostro, como por un terso cristal, se
estaban transparentando los rayos de
la Divinidad?
Distancia del conocimiento recorrida con la intuición, en clarividencia
que va desde la Iglesia de San Jeróni11101 de graciosas y delicadas bóvedas,
a apercibir sabias luces en las creaciones del entendimiento, que apenas
despuntaban en el )lundo Occidental,
o que ni siquiera eran pensados por la
mente humana.
Después ele siglos y ele siglos, Sor
Juana Inés de la Cruz todavía es contemplada en la imagen alegórica de un
bello ángel del Renacimiento, que la
estatuaria re presenta incorporado.
)lantieue las alas flamígeras en plegado reposo. Se apoya en el codo y lee
con silenciosa melanco1ía. No apetece la muerte ni desdeña la vida; solamente estudia ...

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fíclencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOH:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martinez Torres
Guillermo Cerrla G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuev;o León,
MEXICO

Dintorno
Universitario
\'iene de la

ta. Pág.

gregar atenciones, manos y ojos y sobre tocio, preferencias y voluntad: Vaya, pues
Ct· A;\;TO A;\;TES
Tras una cierta especie de rabia farisaica, después de algunos lustros
asustadizos con la revulsión de su escúndalo, ahora, cuando su validez parece, si no precisa ni violentamente
objetada ni rechazada, sí en lapso de
rectificación, durante estos tres o cuatro a1ios, ha empezado a indicarse hasta a insistirse con los instrumentos argumentales de Ortega y Gasset relativamente a lo precario de la duración
humana. Se quiso antes que semejante dialéctica destellara tan sólo el puro
agotamiento bergsoniano y un cierto
relente de Fichte: Nada menos cierto.
Bergson andaba por entonces tras lo
aparte, dado a la conciencia, se obstinó en ésta como derivado del idealismo continental francés y era lógico
detenerse •o quererlo hacer, en la cartesiana contemplación de Jo que no
suspende ni puede su flujo, el fugitivo
caminar de río como Reclus los juzga.
Lo que Ortega canaliza y hacia donde
apunta con su sabida denuncia de la
"calma faraónica", intolerable como
ritmo humano, justamente por su carencia de ritmo, es el fundamento último del ser-hombre y de serlo cada
quien, conforme quince años más tarde vendrá a mirarlo Heidegger. Ya en
estos días que pasan y que al correr
se nos van, con nuestras tentativas,
aciertos o abandonos o sin ellos, ]a
osadía de emprender todos ]os ensayos posibles, como si (als ob), -para
recordarlo con Veihinger- ante el
hombre se pro]ongase la certeza o la
facilidad de una permanencia sin lí~
miles, sobresaltos ni discontinuidades,
ha \'enido y llegado a ser y a valer como teorema, se dice que demostrable,
en la teoría del comportamiento, no
únicamente biológico sino espiritual
humano.
Aquí se elude la disputación por
esos rumbos; pero se aclara como ya
se ha hecho en repetidas ocasiones,
que frente a la tesis de Don Antonio
Caso, en su contrapolaridad de natura
Y cultura, la primera de las cuales correctamente separó del hombre, tiene
que establecerse lo limítrofe y la consistencia del intervalo: Porque en rigor y verdad, 1o cultural se obtiene a
través de la enésima derivada de lo
humano, pero ciertamente no se trata
de una función de argumento reversible; de modo que si cultura implica
humanidad en su mas elevada prosapia no resulta aceptable lo inverso, el
que llanamente lo humano signifique
cultura. Aunque los acúnntlos y los escarceos antropológicos, usen y abusen
del vocablo cultura para en,·oh·er y
presentar sus mercancías etnográficas
r sus curiosidades sociológicas, la
equi\-alencia carece de solidez. Estas
objeciones son similares a las que pueden y deben presentársele a una legislación o a una sinfonía, que se levantan con propósitos de justicia la una
Y de belleza la otra, sin que a nadie,
ni en hipérbole, le pueda ser permitido el considerarlas, no como justa a la
primera o como bella a la segunda, sino como a la Belleza y a la Justicia:
La asunción parece evidente, se atraviesa sin cautela del orden de lo que
es Y pretende valer, al lado de lo que
apodicticamente ,•ale. Tampoco en el
caso del hombre y de su cultura si la
alcanza, ésta somete a los valores: Los
representa y los articula de acuerdo
con el tipo de hombre que la crea pero no consiste en sólo los valores, sino

en el acomodo y disposición que ante el hombre y en su circunstancia, él
mismo les descubre y adecuadamente
procura y se empeña en respetarlos y
preferirlos. La cultura, tal como se ha
dicho y repetido aqui en Monterrey,
se presenta y vale en la forma de un
constante conflicto de elección, dilección y predilección humanas ante los
valores: No puede ya tampoco aceptarse, como se podía cuando Scheler
lo analizó, que en Ja peripecia cultural
st• alcance a filtrar, nada más que los
intentos y afanes del hombre por el
hombre mismo. En ese trance Scheler
linda los bordes de la contradicción
interna, pues que si contradice a
Nietzsche en cuanto que para este, la
ida es suficiente con sus inmediatos
nilores, para criterio de realizaciones
y para Scheler, casi contrariamente, el
mismo hombre, desde su propia ,·ida
aparee&lt;.· y es lo cierto, opositor y reb&lt;.'lde, asceta y hasta contraventor, urgido siempre y necesitado; o se destina y se obstina como lo indica Gaos
continuadamente en sí y por sí, o se niega y se abniega al disciplinarse y ejercitarse. O Jo uno o Jo otro, pero se ve
que no es posible tomarle a Scheler
ambos extremos. La cultura debe ser
tenida en algo más que en puro y solcmrn' humanismo: Cultura implica el
cuidado y el ahinco, el consagrado al
cuidado y las iniciales razones, asi como el propósito final del cultivo y ele
la dedicación. Por ello resulta más
cercanamente inteligible el tratamiento fenomenológico ele la cultura, desde
&lt;.'I examen y las conexiones de un culto; pero como por desgracia, hay palabras y sus significaciones, tan castigadas como ésa y heridas y mutiladas,
cuya circulación lamentablemente se
entorpece y daña desde hace siglos,
más con sentimentalismos y con pasiones que a base de razón y de equilibrio, en estas páginas como se hizo
la elipsis de tratar lo relativo al ensayo y al error, paralelamente se suspende toda secuela relativa al culto. Semejablemente a como se ha confundido e
impurificado este último término de
culto con exageraciones extrañas en
todo a su metódica consideración así
a la imagen real y verdadera del hombre se la diluia en cultura, aparte de
natura: Conforme a lo anticipado, se
repite aquí e insiste el argumento de
que el hombre ansía crearla, pero que
no es congruente asimilarlos, sino que
el hombre, desde su penuria y precariedad naturales, para recordarlo en
el estilo y modo ele Jean Jacques Housscau, emprende un trayecto u otro y
anhelosamente persiste para tratar de
llevar al cabo su tránsito, en una premura úvida que es la que lo detern1ina
como ser-en-el-mundo (Dasein): El
hombre es un ser axiotrópico por y en
sí y una criatura siempre apresurada
y trémula, premiosa y acongojada por
su sombra tardia, en y ante y contra
y el mundo. Si para ifü¡uirir razones
del ser. se ha impuesto el programa de
abstenerse &lt;.'n la presencia misma de
las cosas y ante ellas súlo, para pedirse cuenta y razón de si propio ante,
frente y contra lo demás, el hombre
aunque no lo pronuncie, busca y sigue
('! derrotero de cuanto antes: el hombre a solas es un ser necesitado de resoluciones, existe decidiéndose, es necesariamente criatura pasible por su
circunstancia e\·entual, de muerte y de
exterminio que sería su postrera resolución y sí auténtica, decisiva y final:
Ser hombre, impone y exige más que
la simple lágrima germinal y última
que lo era Thales de Mileto, más que
la empavorecida indeterminación de
Anaximandro y que el soplo fugitivo
de Anaximenes, que el fuego sin cansancio de Heráclito, que la rigurosa
nada socrática o que la memoración
conturbada de Platón, más que una
emanación de Plotino y mucho más
ciertamente que una nebulosa dubita\

1

c1on cartesiana, que utl · aislado ámbito monódico de Leibnitz o alguna conciencia trascendental de corte kantia~
no, o fin en si y nada más para la renovación del criticismo; ya para San
Agustín la categoría humana radical,
se modificaba de la perplejidad platónica a la más profunda certeza del
arrepentimiento, que habrá de transformarse en las jnccrtidumbres de
Pascal y en las angustias de Kierkegaard, de Don Miguel de Unamuno Y
ele Heidegger: ;\;uestras presentes fechas americanas, disparatan al intentar c¡ue el hombre se tranquilice con
una múscara de ,•eloeidad, para juzgarse en concordancia con las abismales urgencias que Jo constituyen. No
consisten en nada espacial ni temporal, Yakr como hombre no se Jo consigue cambiando lugares e incrustando en cada partícula de tiempo muchas de distancia: Opuestamente y en
parte como lo quiere Ortega, la misma comprobación constante de la finitud humana, requiere su cuidada
continuidad y un decisivo impulso para detenerse, para ensimismarse dice
Ortega, de manera cine el uritmo faraónico" se prohibe como permanente
pero se lo prescribe intercalar entre
las ráfagas de apremio. El apresuramiento para un ensayo universitario,
menos acaso que para ningunos de otro
rango, podría tomarse como norma de
eficiencia jndustrial, para calificarla
en palabras de Toynbee: Ahora, cuando Ortega y cuando Heidegger, al ensimismarse el uno y al dictaminar el
segundo su ahi en el mundo; cuando
Jaspers delimita sus situaciones y otros
pensamientos más, atentos e inquietos
a la vez, auscultan y condenan en parte lo decisivo de los años de Oswald
Spcngler, ahora epígonos adhesivos
mastican y revuelven turbulencias en
torno a Ja penuria y a las discordancias humanas, brincan grotescamente
del orden natural mundano a otros,
sin importarles, pues que Jo ignoran,
cualquier contrasentido por meta.basis. Aquí ha tratado de comprenderse
como Jo c¡uieren Dilthey y Spranger,
la manera más terminante de vivir y
ser, de existir pero ya no en convencional decoración literaria, de espasmos más coreográficos que ontológicos, sino de acuerdo ton el más estricto encontrarse siendo y necesariamente, valienrlo algo y medrosamente aspirando a valer como se debe. Esto es
en resumen, la translucidez, esa "nocturna claridad en desazón" de Heidegger cuando estudiaba su universidad, qur en nuestro caso ha detenido
la brújula hasta traer la presente conciencia de algo más, que reclama atención.
DEBER SEH Y DEBEH VALER
Nada le hace que se lo pretenda desconocer o desacreditar, el simple y
brutal hecho de ser-algo encubre aún
en la aparente falta total de sentido
del ser, el valor siquiera sea negativo
de deber ser según se pueda, es derir,
según la original potencia desarro1lablr por un acto que la Jleve a plenitud,
a actualidad: Tal es el deber-ser, tercero de los órdenes entitativos en el
sistema Santotomista; pero algo más
puede haberse aclarado después de los
extremismos de Nietzsche y de los emJ)ellones de Scheler, por no citar sino
a los mas caracterizados. Ya está para editarse una monografía coligada
tal vez al estudio del Dr. Eduardo Nícol, éste sobre historicismo y aquélla
respecto a los valores y a la existencia.
Las conclusiones llevan hasta adoptar
uno más aparte los tres órdenes en la
filosofía tomista, el del deber-valer,
que aunque pueda juzgarse incluso y
sobreentendido en la inicial consideración del ardo entis rea/is, en el curso de- las consideraciones sobre atributos genérales del ser, por esa misma
generalidad no puede incluirse, ya que

Armas y Letras + Pág. 7

deber-valer atañe a un concreto ser y
amenazadoramente, tan sólo a él. El
caso liminar, el límite paradigmático,
por aludir al léxico de Jaspers y de
Xicol, lo sería el hombre pero seguramente, no nada más el hombre: Todo
lo que es, oriundo de un origen y en
plena contingencia, en tanio y en
cuanto que cognoscible, lo es ~orno debe ser, auténticamente o no; al deberser-se en plena incertidumbre e inseguridad de la conciencia que se es Y
que se sabe, violentamente se implan-·
ta el deber-valer o ello lo dictamina
para cuanto acepta dado y conocido,
aunque lo suspenda parentético en sólo correlato o en abstención fenomenológica. Vn documento espléndido
de semejante existencia propositiva,
en coherente futuridad, lo es la Universidad tanto en sus lineamientos más
comunes a todas, como evidente y dolorosamente en los que a cada una
competen: La designación de universidad le fué otorgada a los que medievahnente se conocian corno estudios
generales para llevarse en ellos los de
toda la información por entonces accesible. El mismo vocablo zrniuersidad
alude a la abstracción del concreto
uni \·erso, cosmos o mundo en orden y
estructura de totalidad con sentido,
Consecuente y lógicamente las primeras universidades y los previos estudios generales, en su conjunto iban
matizaudo, lo mismo que el año antepa.s,nclo la Universidad de Nuevo León,
ésta su Facultad de Filosofía y Letras,
ángulos y aspectos parciales de su actividad considerada integralmente. Conviene no dejarse deslumbrar por neoformaciones de un par de siglos a acá o
dr mucho menos tiempo, en las que de
una manera atropellada y notoriamente
cumulativa nada más, sin espíritu ni
aliente alguno de cuerpo, sin conciencia
unitaria y hecha, han venido improvisándose aparentemente en universidades pero con toda evidencia, sin contcx tura alg,ma que justifique ni lo ambicioso del mote, ni las pretendidas
innovaciones que, salta a la vista, tan
solamente son susceptibles de emprenderse, sobre lo que ya es viejo o maduro, de acuerdo con lo que opera como una conciencia ya clara de si mismo. Tal conciencia, se dijo en la oración inaugural de esta Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad de
Nuevo León, a Ortega y Gasset en la
de Granada, le pareció dolorosa y agónica de tan intensa a Martín Heidegger en Friburgo, se le presentaba diluida e incompleta: Ambos tenían razón en la concreta circunstancia en
que cada quien de ellos, se enunció y
se planteaba la problemática universitaria y ambos, al denunciar sus hallazgos lo imponen a una conciencia uni,·ersitaria, ante algo que es y que como ser debe serlo pero que existencialmente debe valer también: La inmediata y primordial perspectiva de
1o digno y valioso, durante el trasiego
humano se duplica y determina las
más remotas postrimerías. También
aquí en esta Facultad de Filosofía y
Letras se analizaba durante la oración
inaugural antes recordada, que la uni\·ersidad mexicana, muy diversa y saludablemente creada por nuestros ancestros y más o menos lastimosamente
descuidada y deforme en nuestras vísperas, aunque en su natalicio haya recibido como donativos en un madrinazgo de hadas, privilegios y prerrog~ ti vas y promesas y augurios, presa•
gios y apellidos de princesa de la sangre, ha venido a confirmarse más con
reveses que con caricias en una juvenil desdestinación, del todo nueva y superior a cualquier otra congénere en.
trc la parentela antañona y extranjera: Pues este mismo, volandero análisis de la existencia universitaria mexicana, iba como los de Ortega y como
Pasa a la Pág. 8 ·

�cionarios y maestros que la cimenta- ne a poner en las manos estudiosas de
ron hace cuatro siglos, continúan en Monterrey, un caudal generoso de inesencia, presencia y potencia adminis- formaciones, ordenada y pacientementrando y suscitando empeños y difi• te reunido por el Sabio Prelado.
cultades durante la actualidad univerY no vaya a querer confundirse esa
sitaria. Además de parecerlo, es pal- misión severa de los libros que corno
1'iene de la Pág. 7
mario que el continuo ajetreo univer- los hombres bien intencionados que
los de Heidegger y los de Sainz de Ro- sitario mexicano, reconoce orígenes los reúnen, los pagan y los ofrecen,
bles con la aspiración de marcarse en- de los más varios pero muy principal- cuando se allegan e internan limpiatre las vivencias de una conciencia mente un vicio que en verdad llega mente por la Universidad, su tributo
universitaria, de la de Monterrey, de apenas a defecto, el de recurrir, para es cordial y su presencia bienvenida,
Nuevo León y a su transluz en la de que se interesen en sus aspiraciones y con el gesto enemigo sórdido y caricaMéxico todo. Y así, al concederle aco- en el estudio de sus problemas inter- turesco de quienes se valen de la oporgida a la realidad de un ser, en su de- nos, a la consulta de opiniones muy tunidad de intervenir en alguna escueber-ser se aceptan o se discuten los va- ajenas a lo universitario: La deficien- la para afamar su propio nombre y
lores que le orientan y en la solicita- cia se da y se la ha observado regular- prestigiarlo con dineros que compran
ción de su propia conciencia, se trata mente en la mayoria de las etapas de celebridad; o con libros mercantilizade avizorar los que atañen al deber- la existencia universitaria mexicana; dos que en inundaciones de miriadas
pero hay que reconocer, para su des.. o de cientos de miles, buscan de soslavaler.
Estas antevísperas del medio mile- agravio, que siempre ha acontecido yo suplantar a la Universidad gritannio universitario mexicano, contienen que las contrariedades académicas y do que ellos constituyen la verdadera,
1
como uno de sus aspectos el esfuer_zo administrativas, reflejen y obede zcan en olvido irresponsable de cómo nasecular de Nuevo León durante el cual irregularidades del ambiente. Desde cieron los primeros de Platón o de
es factible leer cómo se ha ido instau- mucho antes de tener que plantearse Aristóteles, al ritmo de las lecciones y
rando una que es ahora nuestra autén- en México, ya la autonomía universi- que se los iba leyendo desde la cátetica tradición: Debemos valer así, de taria había dado preocupaciones a dra para preparar una cuestión, que
modo tal que al pensamiento y a los multitud de gobernantes, desde el Pa- hasta modernamente nos han degradaanhelos que nos pensaron y nos anti- rís de Santo Tomás, la Prusia de Kant do en el enfermizo texto que hay que
ciparon correspondan éstos mediante y las algarabías neohispánicas hasta comprar más para beneficio de algún
los cuales nosotros ahora, rememora- nuestros años y días. La fundación y docente, que para el de la enseñanza;
mos y nos proponemos continuar. De- las dotaciones con un patrimonio rlig- tampoco se tergiverse la colaboración
bemos ,,aJer, conforme a esa tradición no, no siempre han conseguido silen- honesta para deformarla en intromiy de acuerdo o no con estos conteni- ciar la inquietud de- criterios juveni- sión que calcula y que exija capacitados. Júzguese del volumen que necesa- les, tampoco siempre sanamente orien- ciones mínimas, adocenadas y en seriamente han de adquirir, en lo conse- tados: Los ejemplos abundan asi co- rie para los mercados de alguna coacutivo de la existencia, enmiendas y mo las condiciones han debido cam- lición en espera de proletarios intelecexámenes desde la propia y decisiva biar a cada paso, Estuvo bien o me- tuales. Si arcaicas y diversas situaciojor, a lo menos que ahora, el que la· nes consolidaron los primitivos subconciencia.
organización universitaria haya reque- suelos sociales, para la erección uniCIRCUNSTANCIA PROCESUAL
rido, en sus albores, lo mismo que una versitaria, nuevas circunstancias y
l'atio
st11diorum meditada y propuesta muy otros afanes son los que ahora se
Como se aclaró ya lo concerniente a
la premura en que el ser-hombre con- por alguien que en seguida pasaría a compaginan: Ya Max Scheler denunció
siste en su ambiente circunstancial, y formar parte del claustro, donaciones los dineros e intereses e intenciones
conectivamente el sofisma de la velo- básicas para erigirse en realidad y en intrusos en contra de la Universidad,
cidad, tanto así como el ritmo y mo- proceso vivos; ya no lo está en nues- de la instrucción y de la cultura. Mondo del ensimismamiento, he aquí que tra época, cuando ambiciones inconfe- terrey como México todo, suma expela circunstancia con la cual Ortega em- sables, a par que la dádiva quieren nó riencias bastante amargas y ojalá sea
pezó a ser-se, ha de ser dirimida del proponer, sino imponer criterios aca- en verdad tan dificil como lo parece,
puro-ser-en mundanal de Heidegger: démicos que únicamente llegan a os- el que se tenga que volver a padecerNo tan solamente se es con ni en, sino tentar solidez y seriedad, cuando en las: Serán otras seguramente y acaso
ante y contra: Por ello mismo el ex- la misma universidad y en el fuero de más angustiosas y violentas. Por lo
cursionista por los aledaños del Esco- su conciencia, los discuten y elaboran pronto ha quedado ya un tanto esclarial acabó convirtiéndose en Especta- dignatarios responsables. En conclu- recido tanto el panorama universitador. Similarmente la universidad me- sión, puede contrastarse )a divergen- rio en su totalidad, como sus graduaxicana se integra en sus principios cia universHaria clásica, frente a su les matices y sus aporías válidas; asicon los elementos de su circunstancia ambiente, mientras acudió en deman- mismo puede confiarse en que el sencolonial e imperial para cosechar ene- da de auxilios extrínsecos con los tro- tido procesual de genuina conciencia,
mistades que no diseminó y para pe- piezos de siglo y medio a esta parte, haya destacado sus contornos y que si
dirse, al cabo de estos cuatrocientos en que notoriamente la universidad, ellos resujtaron sorprendentes por inaños, cuentas y resúmenes en el fuero cada día en forma más precisa, con esperados, o por deformes, sean apeinapelable e irrecusable de su propia plena conciencia rechaza las intrusio- gados a la ,•erdad, cuando menos hic
conciencia. Igualmente se aulló con- nes ajenas que han pretendido inva- et nunc.
tra Sócrates por mostrar la nada en la dirla, solido suprimir sus funciones y
DINTORNO Y PELIGROS
prístina ignorancia, contra Ortega por de continuo amenazado y atacado su
confesarse ocasional y falible como integridad.
Se ha calumniado a la Universidad
contra las univers.idades mexicanas
Afortunadamente es posible, sin ro- en muy diferentes y abundantes fepor estudiar y por decir lo que se ha zar para nada las indignidades de la chas, con la acusación de que prohíja
postulado ¡,referible. En lo céntrico y lisonja ni de la adulaC.ión, reconocer generaciones privilegiadas: Jamás fué
más ugilaclo } m;.'1s en peligro de este aquí y decirlo, que tanto en el México consistente ni demostrable tal dislate;
desagüe violento de mendacidades al capitalino como en el Monterrey, aho- pero la malevolencia y la perversidad,
mediar el siglo XX, la universidad me- ra metropolitano, tales conflictos y ahora cuando las chusmas que lleva
xicana puede llamar la lista de sus atropellos van dejando de ser frecuen- más de dos siglos de amontonar, ame~
enemigos a quienes honesta y caballe- tes: Baste con recordar la Disputación nazan en una escapatoria rebelde a
rosamente, puede sugerir el que la de- de las Fac11ltades con que Kant debió todo manejo sin disciplina ni antecejen en paz, que cordialmente la ayu- salir para defensa de las de entonces, dentes escolares y académicos, vuelden y hasta que sigan combatiéndola comparar el recuerdo con el del Sin- ven las prédicas desorbitadas y o fora condición de que no la estorben. Po- dl'ome Universitario del Dr. Don José mulan pedidos de directores de masas,
cas colaboraciones suelen set tan efi- · Gómez R·obleda, Secretario que era de con la venalidad de quien solicita alcaces como el estimulo que significa la Facultad de Medicina en México, glln surtido de satisfactores, o compriuna enemistad &lt;ligna. También el ene- hace unos tres lustros, para poder re- men la periferia y situación universimigo debe valer.
gistrar algunos hechos de que los des- tarias con destemplanzas arrebatadas
El ser la Universidad algo circuns- acomodos universitarios mexicanos, en la que ya no es el hombre excepciotancial en México, donde la celeridad parecen ir aminorando su virulencia nalmente preparado lo que con alarma
histórica ha atropellado tantos contor- para dar oportunidad al establecimien- se pide, sino el especialista mínimo,
nos, ya pronisticaba para las aulas ani- to genuino de una conciencia univer- empequeñecido hasta cualquier aspecmadversiones ajenas que habían de fil- sitaria propia y auténtica, merecedo- to mísero de alguna actividad ya fragtrarse ~ubrepticiamente, como en efec- ra de la consideración social ambien- mentada y minúscula. Para tan exageto lo han logrado, hacia lo interior de te: Así puede testimoniarlo Monterrey radas ocurrencias se cuenta y dispone
las faenas y de los trámites que más de con la reciente organización del Pa- con la abundancia mínima de las muluna vez han desvirtuado y dañinamen- tronato que limpia y cristalinamente titudes intrincadas en engañifas: Talte transtornado. Es ello una peculiari- lleva dadas docenas de pruebas de su mente se planea en las inmediaciones
dad genuina durante la juventud de austeridad y de su rango. Es suficien- de nuestros días, la labor universitalas instituciones; y se ha dicho ya y te con señalar el paso, la adquisición ria.
dernostrádose aquí, cómo la Universi- de la Biblioteca del Excelentísimo Sr.
No es menester oponer argumentadad dentro del ámbito mexicano ha si- Dr. Don Emeterio Valverde y Téllez, ción alguna: Lo absurdo y sin sentido
do trazada juvenilmente: Parecería, sin que a instancias y gestiones del Sr. por si mismo se desploma aunque las
que el consignarlo implique nada pe- Lic. Don Raúl Rangel y Frías, Rector fantasías y los excesos que se confayorativo, que los mismos doctores, fun- de la Universidad de Nuevo León, vie- bularon para alzar su tolvanera, carez-

Dintorno
Universitario

Armas y Letras + Pág. 8

can casi de peso. Han sido los cuatro
de vida uni ver sita ria mexicana, siglos
de fantasmas y de amenazas solapadas. Ello mismo ha servido para convertir a la Universidad Mexicana en
una especie de joven medio incrédulo
ante los ataques repentinos: Ahora se
está llegando a la madurez y al vigor
con la conciencia ya clara de alcanzarlos y de tener, dada esa mayoría
de edad, que presentar y defender una
personalidad responsable. Para producirse adecuadamente, la responsabilidad universitaria vuelve a mirar en
torno y se encuentra ante un orden establecido que la considera su elemento y su problema. Entonces medita
universitariamente su autenticidad y
sentido y ha de concluir que es ya la
hora de establecer su propio orden interno: Pues que ya no se dan Aristocles que enseñaban a pensar en sus
jardines, ni muchos jóvenes ávidos
que acuden a los pórticos ni es bastante tampoco el aluvión tradicional para
conservar vivo y fructífero el tronco
añejo de nuestra historia, frente a la
confianza y a la cordialidad ambientes qu~ suelen "dar privilegios pero no
recursos como" hace medio milenio, o
caprichosamente exigir o con dolo tratar de imponer, a este peculiarísimo
tipo de universidad mexicana, joven
de apenas cuatrocientos años, le viene
a tocar en suerte y es de esperarse que
sepa aceptar como destino, la carga y
esa responsabilidad de marginar los
enunciados sociales que la sustentan,
para elucidarlos y dignificar su pnesto
y sus funciones.
Puede tenerse por muy poco y por
muy opinable lo encontrado tras toda
esta búsqueda; pero júguese como se
quiera, será siempre confortante el que
si un solo descreimiento juvenil o una
siquiera ajena discrepancia y enemistad, se consigue o puede lograrse que
se enmiende o que se aminore, el ejercicio abrumador de la propia contemplación sin narcisismos, parecerá ligero y aconsejable como paréntesis de
rigor y de esfuerzo disciplinado, a toda genuina existencia que en el rincón de sus desesperaciones, inquiere
por la profundidad en las tinieblas que
circundan al destino humano, no para retraerse en la inercia, sino para
atrever los primeros pasos con la esperanza y con la convicción de que si
la sombra constriñe, debe hacerse alguna luz que la abra, la aparte y la
despeje tal como se lo propone la divisa nnhersitaria de Nuevo León:
"ALENTAR ESA LLAMA ... " que cumple cuatro siglos de parpadear en la
atmósfera de México y que guía voluntades y destinos, para que la cuiden y
la conserven otros cuatro y muchos
más.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:
Correspondencia Juárez-Vidaurri. To ..

mo I. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) .................. $10.00
Etica, por el Lic. Genaro Salinas Qui-

roga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes ........... $ 9.00
Para el público ............ $10.00

De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) . . . . . . . . . $ 5.00

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                    <text>•

UIO'/WITMO

Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año IX

Núm.1

Enero de 1952

Los Derechos del Hombre

Recordación

Jaime TORRES BODET

Han pasado tres años, desde el memorable 10 de diciembre
de 1948, día en que la Asamblea General de las Naciones Unídas adoptó la Declaración Universal de los Derechos del Hom•
bre. Semejante declaración, que proclama solemnemente la dígnídad de la persona humana y que afirma, sin distínciones, el
derecho a disfrutar de una vida liberada del temor y de la miseria, implica, por lo que atañe a los gobiernos, una gran promesa
y, por lo que concierne a los pueblos, una esperanza esencial.

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A los siete años de la desaparición de Angel Martínet Villarreal, maestros y alumnos universitarios de esta Casa de Cultura sienten el hálito benéfico y alentador de su ideario, su me•
cen~o espiritual, su alta y depurada docencia, su acción avasalladora y cenital •••
¡Qué mucho que ahora se recuerde su figura para honrar
su culto!
Con ocasión a este séptimo aniversario de la extinción de
esa clara y bienhechora inteligencia, la Universidad de Nuevo
León le tributa un homenaje inmarcesible.

Durante esos tres años, la esperanza
y la angustia han alternado continuamente en nuestras conciencias, No sólo ha tenido la humanidad que luchar
contra sus enemigos tradicionales: la
pobreza, el hambre, la enfermedad, sino que se ha visto obligada a combatir
el recelo, la ignorancia y el odio. Entre tantos adversarios, existe uno, acaso el más dificil de vencer porque yace en el interior de nosotros mismos:
la falta de confianza en el valor del
hombre, en sus posibilidades de obrar
sobre las cosas y de dirigir el curso de
los acontecimientos. Peor aún: la falta de confianza en su aptitud para
comprender, ayudar y querer a todos
sus semejantes. Pero ¿ cómo aceptar
desistimiento tan peligroso? Un mundo sin esperanza estaría destinado a
la destrucción.
La paz, por sí sola, no satisface todos los deseos del hombre. Una vez
obtenida, la paz debe abrir nuevos horizontes de acción. En otras palabras,
toda paz verdadera es acción de paz.
La cesación de las hostilidades no basta para instaurarla. Su condición no
es simplemente negación de la violencia. Su realización exige grandes tareas. De hecho, la paz sólo puede mantenerse cuando hace progresar a los
individuos y a las sociedades por caminos de justicia y prosperidad. El
mérito incomparable de la Declaración
Universal de los Derechos del Hombre
reside precisamente en que traza, para
nosotros, esos caminos. Al enunciar
un derecho, la Declaración no nos asegura su obtención inmediata, pero nos
indica la dirección que debemos seguir para que, algún dia, podamos poseerlo efectivamente. La paz real se
encuentra así al término de la ruta, en
la sintesis armoniosa de todos los derechos reconocidos y ejercitados. De
ahí la inmensa, ]a necesaria, la justa

esperanza que otorga al mundo la Declaración Universal que celebramos en
esta fecha.
Ante las incertidumbres y las divergencias del presente, la Unesco propone a la adhesión unánime de todos los
pueblos el texto del 1O de diciembre
de 1948. Sus cláusulas no formulan
ningún sistema, ninguna filosofía particular. Son compatibles con todos los
dogmas y con todas las doctrinas, salvo, si las hubiere, con las que negasen
el valor de la personalidad humana.
Cada uno de los derechos que afirman
expresa una aspiración del hombre y
representa, para nosotros, la aceptación de un deber. En efecto, ningún
derecho puede existir sin una obligación complementaria.
Para concertarse en la vida y no en
la muerte, el mundo ha menester de
una esperanza que le permita consolidar su unidad moral. Esa esperanza
es la que anima la Declaración Universal del 10 de diciembre, porque los
postulados que exalta son una invitación al progreso y nos incitan a realizar una paz activa. Uno de sus méritos consiste en enunciar, ademas de
los principios generales de igualdad y
de libertad - y de los derechos cívicos
y políticos que figuran en otras declaraciones- el derecho de todos los
hombres a la seguridad económica y
social, asi como a los beneficios de la
ciencia y de la cu1tura.
Pero, en un mundo materialmente
interdependiente y dentro de una humanidad en rápido crecimiento, ningún grupo social ha de desarrollarse
con detrimento de los demás. Para
ser durable, la elevación de unos debe
entrañar la elevación de todos, asi CO'mo también el retroceso de unos compromete la estabilidad de todos. Si no
Pasa a la Pág. 8

�Interés Común en la Prevención
en los Riesgos Profesionales+
Cesáreo SADER l\lATAR.

La finalidad de esta charla de divulgación social, al través
de los canales de la radioemisora XEFB, y como una actividad
más de la Sección de Ciencias Médicas en el desarrollo de la VI
Anualidad de los Cursos de Verano de la Universidad de Nuevo León, es la de cooperar a despertar, mantener y estimular el
interés por la prevención de los accidentes y enfermedades pro•
fesionales, en la conciencia de los patrones y gerentes de empresas, tanto como en la de los asalariados, hasta mozos y peones
de la Industria, por cuanto que la Seguridad y Prevención de los
Riesgos debe ser materia de interés común y general.
Interesa fundamentalmente a las empresas prestar mayor
importancia a la Prevención y Seguridad implantando medidas
que disminuyan sensiblemente los riesgos personales y mecánicos, y, por consiguiente, el número de casos de accidentes del
trabajo.
Interesa también a los Sindicatos
cooperar para mantener el interés de
los trabajadores por este asunto, y no
menospreciar el cumplimiénto de las
disposiciones dictadas por los Organismos de Seguridad y Prevención. La
educación de la clase obrera es parte
muy importante también para cooperar al común esfuerzo que reduzca en
mucho el porcentaje de estos casos nefastos.
Nuestra finalidad en cuanto a este
propósito es la seguridad para los
hombres que tienen necesidad de Ira•
bajar para subsistir y dar un mayor
rendimiento y producción industrial,

colaborando en esta estapa constructiva del Régimen en la Industrialización
del Pais.
De esta manera lograremos que los
trabajadores tengan conciencia de que
ellos pueden impedir los riesgos porque son responsables de la mayoría de
los casos que ocurren y podremos interes.ar a los patrones y directores de
industrias en suministrar equipos de
seguridad para sus obreros y protección a sus maquinarias.
La higiene industrial se ocupa de la
clefensa de la vida y de la salud del
trabajador, contra las enfermedades y
los accidentes ocasionados por el trabajo que, reunidos reciben el nombre
de Riesgos Profesionales.
Tanto los trabajadores intelectuales
como los manuales pueden sufrirlos,
pero están más expuestos los manuales, por lo cual se justifica que la higiene se llame Industrial.
La Industria es la producción para
la venta y el Industrialismo es todo Jo
que se relaciona con la producción.
En épocas pretéritas la Industria era
individual o personal, porque el obrero mismo manipulaba la materia prima y la llevaba hasta el producto final.
La aplicación de las máquinas a la
producción creó el maquinismo industrial y la gran Industria. Esta influye
sobre la salud del obrero, sea por el
manejo de sustancias tóxicas, ya porque los locales no son apropiados o
bien porque ocasiona fatiga o porque
las máquinas provocan accidentes.
La historia de la Higiene Industrial
presenta cuatro períodos: lo. Empírico, en el que se advierte que el trabajo causaba daño, pero no se tomaba
ninguna medida para evitarlo; 2o. Gremial, en el que, con el descubrimiento
de la máquina de vapor, se instalan las
grandes industrias, siglo XIX; 3o. Estatal, con el establecimiento de la ley

de Bismarck, cuando se siente la necesidad de proteger al trabajador por el
Estado, y, 4o. Social, originado en el
Tratado de Versalles, en que se sientan los principios de la dignidad y de
la humanización del trabajo.
Muchos años antes Romazini, el padre de la Medicina del Trabajo, ya ha•
bia expresado que había que conservar la vida para el trabajo, haciendo
inofensivo el laboreo para la vida. Y
es ésta la razón humanitaria básica
para la prevención de los Riesgos Pro•
fesionales, pero no debe necesariamente pagarse este tributo humano a cambio del adelanto industrial de los pueblos.
Existe también una razón económica
para la Industria, a fin de lograr la desaparición de los riesgos, porque económicamente los gastos de indemnización, atención médica, tratamiento,
hospitalización, etc., son factores que
elevan el costo de la producción. Los
accidentes son en realidad pérdidas
económicas, y así son reconocidos canónicamente por la Industria.
Existe un esfuerzo constante por
parte de las Empresas para eliminar
las pérdidas, por lo cual todos los patrones deben interesarse en la preven•
cióu de accidentes, ya que desde este
punto de vista económico pueden lograr entre otras ventajas -después de
demostrar la disminución o desaparición de los accidentes durante periodos anuales- que sean rebajadas las
cuotas de Riesgos Profesionales al grado mínimo de la clase en que están
cotizados ante el Instituto Mexicano
del Seguro Social.
Los gastos directos, cuando un trabajador sufre algún accidente, son los
enunciados antes: atención médica,
hospital, medicinas, indemnización,
etc., pero existen otros gastos indirectos que afectan los costos de producción y que son mayores aun que los
gastos directos o tangibles.
Estos gastos indirectos, según inves~
tigaciones realizadas por técnicos de
Seguridad Industrial, son cuatro veces
más grandes que los ocasionados por
gastos directos, y son contituidos por
el tiempo perdido por el personal
cuando acuden para prestar aj.ruda o
por simple curiosidad al ocurrir un
accidente, el tiempo perdido en hacer
investigaciones o levantar reportes. Se
tiene por pérdida porque no hay quien
sustituya al lesionado en su trabajo,
puesto que si es reemplazado, el sustituto no está entrenaµo y no da el
mismo rendimiento. Se conceptúa pér-

dida, de igual manera, cuando la máquina quedó inutilizada por el accidente, por el costo de su reparación y
el tiempo que dejó de producir.
Dejando a un lado los gastos de indemnización y de atención médica, se
ha podido comprobar que los accidentes aumentan los gastos generales, así
como el gasto de la producción. Con
mucha frecuencia debido a esto, ocurren pérdida de material y daños a las
maquinarias y herramientas. Como resultado de los accidentes no se pueden
completar las órdenes a su debido
tiempo, se mantiene la maquinaria inactiva y, debido a la sustitución de la
persona lesionada por una menos práctica, la calidad del material resulta inferior.
Hay casos, como cuando se sufren
incapacidades permanentes, en los que
se precisa invertir bastante dinero y
tiempo para entrenar a un operario,
en tanto que en otras circunstancias la
persona incapacitada se mantiene con
el mismo jornal o sueldo, aunque esté
ejecutando un trabajo que requiere
menqs destreza.
La capacidad intelectiva de un jefe
se estima por su habilidad para establecer una alta producción a un bajo
costo. La prevención de las lesiones
personales, así como de cualquier accidente, juega una parte muy importante en la producción.
Sobre este porcentaje de accidentes
ocasionados por fallas mecan1cas y
condiciones inseguras del trabajo, como falta de protección a la maquinaria, herramienta en mal estado, ventilación insuficiente, iluminación inapropiada, falta de ropa y equipo de
seguridad adecuado para el laboreo,
]as Empresas están obligadas de acuerdo con el Reglamento de Higiene del
Trabajo y otros, a fin de prevenir los
riesgos, a dar todas las seguridades
posibles a su Industria.
En esta etapa constructiva del Régimen, en la que tenemos que lograr
un mayor rendimiento de la producción industria], colaborando en la
campalla de superación e industrialización del País, para llevar a México
al sitio que debe ocupar después de la
11 Guerra Mundial, debemos afirmar
nuestro propósito fundamental de dar
seguridad a la Industria, que beneficiará a los hombres que tienen necesidad de trabajar para subsistir.
La finalidad de esta plática radiofónica estriba en enfatizar el concepto
de que los accidentes del· trabajo pueden evitarse; y que los patrones son
los llamados a iniciar y encauzar la
adopción de medidas de segnridad del
obrero en sus talleres, convenciendo
al sector patronal de que la prevención de accidentes, además de ser encomiable desde el punto de vista humanitario, es asimismo un buen negocio} para hablar con llaneza. Todo accidente implica una perdida inútil, un
daño a la propiedad y una disminución de los valores humanos.
Los índices de frecuencia y gravedad de los accidentes que acaecen en
esta Caja Regional del Seguro Social
en Monterrey, son demasiado elevados
Y pueden los patrones hacer mucho a
fin de disminuirlos sensiblemente; por
ello existen tantos patrones convencidos de Jo útil de la seguridad, que no
dan paso en la organización de sus
fábricas, si antes no han previsto la
creación y probada eficiencia de un
Departamento de Seguridad Industrial.
La clave de la prevención de los
riesgos profesionales radica en la gerencia de las Empresas, que son pun . .

Armas y Letras + Pág. 2

tualmentc obedecidas en sus recomendaciones.
Un ejemplo puede aclarar lo que es•
to significa. En un caso la Empresa
alarmada por el gran número de accidentes que se susciian en su planta,
contrata los servicios del Director de
Seguridad, el cual elabora planes de
prevención y da recomendaciones que,
por lo común, nadie toma en la cuenta.
Otro gerente, en cambio, convencido
de que la prevención de accidentes es
parte muy importante de su plan de
producción, se cerciora de ello visitando y observando el trabajo de su
fábrica y ordena que se eliminen los
estorbos, que se expediten los pasillos,
que se protejan las bandas o engranes,
etc., tomando así en cuenta las recomendaciones que presentan sus operario~ porque sabe que éstos conocen
los riesgos y las prácticas de trabajo
que entrañan o suponen peligro, y dicta, en consecuencia, disposiciones que
deben ser acatadas desde Juego. El interés de este gerente, como felizmente
existen ejemplos en la ciudad de Mon•
terrey, lo lleva a: lo. velar por la higiene del establecimiento; 2o. tratar
de eliminar los riesgos; 3o. vigilar la
instalación de maquinaria, y, 4o. adoptar los métodos de trabajo que Jo lle•
ven a reducir los riesgos.
Con el propósito de cooperar para
que se obtengan soluciones favorables
que beneficien humanamente a los trabajadores y económicamente a los patrones de la Industria, deseamos presentar a ambos las siguientes proposiciones:·
lo.-Despcrtar y mantener el interés de los directores de industrias para suministrar equipos de seguridad
individual y de protección a la maquinaria, logrando la aprobación por las
grandes Empresas de la creación de
departamentos de Seguridad con personal dedicado, competente, hábil y
entusiasta, que logre la confianza de
los obreros y que sea ampliamente respaldado en las medidas tendientes a
obligar el cumplimiento de las disposiciones dictadas.

Un Cursillo de Pediatría
CRONICA PERIODISTICA DEL CURSILLO DESARROLLA,
DO EN LA ESCUELA DE VERANO UNIVERSITARIA
POR EL PROFESOR HUESPED DOCTOR HERMILO

L. CASTAÑEDA
Olí vcrio SERNA CHAPA.

Dentro de la Sexta Anualidad de los Cursos de Verano de
la Universidad de Nuevo León, tuvimos como Profesor Hués•
ped al distinguido pediatra de la Capital de la República Sr. Dr.
Hermilo L. Castañeda, que ha sido Presidente de la Sociedad Me,
xicana de Pediatría, catedrático por más de 2 7 años en la materia de su especialidad, en la Facultad Nacional de Medicina;
actualmente es miembro de la Academia Mexicana de Pediatría
de reciente fundación y ocupa un lugar prominente entre los
galenos de la Metrópoli.
El Dr. Castañeda principió con su Curso de Pediatría, que
·se desarrolló del 13 al 18 de Agosto de 1951, exponiendo en el
Aula del 4o. Piso del Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio
González" situado en la A venida Madero al Poniente, el intere•
sante tema de las diarreas en los lactantes, expresando la impor•
tancia que reviste la atención cuidadosa de todos los factores
que entran para administrar los alimentos a los niños. Hizo hin•
capié que era muy conveniente ilustrar a las madres, acerca de
la manera de preparar la leche en polvo o de vaca, así como el
horario, ya que en un por ciento muy elevado de los padecimientos gastrointestinales, con sólo reglamentar la frecuencia de la
administración del alimento, se corregían estos trastornos.

20.--,-Proceder inmediatamente a la
integración y normal funcionamiento
de las Comisiones Mixtas de Segnridad
é Higiene en todas aquellas Empresas
en que no estén constituidas de acuerdo con el Reglamento de la Secretaría
de Trabajo y Previsión Social, y con
la Ley Federal del Trabajo.
3o.-Adoptar reglamentos para la
seguridad y protección a la vida de los
trabajadores y evitar daños y perjuicios a Jos intereses de los patrones, fijándolos en lugares visibles en los diversos departamentos de las fábricas,
a fin de que sean obedecidos y sancionando con medidas disciplinarias a
los trabajadores que no las cumplan.
Para terminar deseo agradecer la
atención a esta plática y quiero expresar que mis deseos quedarán satisfechos al lograr despertar y conservar
el interés por la prevención de los
Riesgos Profesionales por parle de los
directores de ]as industrias de Monterrey, Empresas que fabrican algunos
productos que por su calidad constituyen un timbre de orgullo para la Industria Nacional, pero en las cuales es
necesario revisar su proceso, a fin de
que no se acompañen irreniisiblemente
en su producción de pérdida de vidas
e in ter eses de trabajadores y patrones.
( •) Conferencia radiofónica pronunciada a
través de la emisora XEFB, por el doctor
Cesárro Sáder Mátar, durante el desarrollo
de la Seccióh de Ciencias :Médicas de la
Escuela de Ycrano, en su Sexta Anualidad,
1951.

El Maestro Hermilo L. Castaiíeda en una de sus disertaciones
En otra de sus pláticas expuso el
palpitante tema de actualidad que por
haber despertado tanto revuelo, era esperado por sus colegas regiomontanos
para normar su conducta a seguir. Este versó acerca de la aplicación de la
vacuna por el B.C.G. preventivo de la
temible tuberculosis. Indicó que en
su práctica hace la aplicación de esta
medicina preventiva no habiendo tenido ninguna complicación perjudicial. Insistió que era necesario elevar
el nivel cultural de nuestro pueblo y
conseguir de ese modo la disminución
de esta enfermedad.
La Sociedad de Pediatría de Nuevo
León cuyos directivos son los Dres.

Guillermo Siller, Presidente; José Morales Garza, Secretario; Oliverio Ser•
na Chapa, Tesorero; Jesús T. Gonzalez
y Baltasar Rodríguez M. vocales, aproYechó la estancia del Dr. Castañeda
para invitarlo a una de sus sesiones
que fué seguida de una cena que se sirvió en el Salón Comedor del Casino de
:\Ionterrey, tornando participación el
Dr. Castañeda, que disertó sobre un
trabajo que está llevando a cabo un
hijo de él, que actualmente es Pasante
de Medicina; trabajo bastante bien do•
cnmentado, en donde hace una descripción muy amplia de las malformaciones congénitas que ha tenido oportunidad de estudiar en gran número

Armas

y

de pacientes. De este trabajo se desprende la gran trascendencia que encierra el incrementar en las Facultades )lédicas la dedicación de los eslu•
diantes y aún de los catedráticos, hacia la resolución de los problemas en
este capitulo de la Pediatría. También
se podrán tener medidas profilácticas
que impidan que la Humanidad tenga
que lamentar entes fisiológicos con
taras.
Esta cena se efectuó el martes 14 de
agosto padiéndose anotar entre los
asistentes a los siguientes Dres.: Guillermo Siller, Rogelio Gonz:llez Rueda,
José Morales Garza, Hernán B. i\ladero,
Carlos Canseco Jr., Francisco }fartínez y 1Iartínez, Serapio Muraira, Director de la Facultad de Medicina de
la 'C'niversidad de Nuevo León, José
María Rodríguez, Artemio Zambrano
Cueva, Jesús T. González, Heriberto
)lontemayor Jr., Oliverio Serna Chapa, Saúl V. Quintanilla Jr., Baltasar
Rodríguez )l., Everardo G. Treviño,
Roberto Sepú!veda, Ricardo Ortiz )fo.
rales, Rubén de los Santos Véliz, Vic•
tor M. GonzáJez, Dra. Irma Aguirre,
Víctor )l. Villarreal y otras personas
más.
Otro de los temas fué el relacionado
con la poliomielitis que tanto revuelo
ha causado en nuestro medio, indicando que en proporción al número de
habitantes de nuestro PaiS el porcentaje es reducido, no desconociendo
desde luego que debían de segnirse lo•
mando las medidas preventivas y curativas que se están tomando en la actualidad.
El Dr. Hernán B. Madero, miembro
de la Sociedad de Pediatría de Nuevo
León, colaboró en este Curso con la
presentación del bien documentado
tema de los padecimientos hemorrágicos en la infancia. El Dr. Castañeda
comentó favorab1emente este trabajo
indicando que reflejaba el afán de superación de la Provincia, felicitando
al autor y diciendo que, en su concepto, el nivel de cultura médica de nuestra ciudad era igual al de la Metrópoli.
El Dr. Jesús T. González, también socio de la Agrupación antes mencionada, presentó un interesante estudio
acerca de las Colitis muco-hemorrágicas, que en una forma bastante extensa, dieron a conocer a los asistentes a
este curso, todas las fases de estos padecimientos y la terapéutica tan eficaz que se tiene a la mano actualmente.
El tema de las Ictericias del recién
nacido fué tratado en sesión de mesa
redonda, exponiendo todos los asistentes sus puntos de vista acerca del
mismo. El Dr. Castañeda ilustró con
su amplia experiencia y conocimientos al total estudio del mismo.
La Sección de Ciencias Médicas de
la Escuela de Verano de la Universidad que tuvo a su cargo la o'rganización1 tanto de este Curso como de
otros más, está constituida por los
Dres. Salvador Martínez Cárdenas, Oliverio Serna Chapa y Humberto Ruiz
Schubert.
Aprovechamos estas líneas para
agradecer la cooperación brindada
por la Sociedad de Pediatría de Nue•
vo León que dió mayor lucimiento a
este Curso de Pediatría. Asimismo el
Director de la Escuela de Verano, Profesor Francisco M. Zertuche, dirigió
hábilmente todos los trabajos para la
organización de estos eventos científicos que sirvieron para elevar el nivel
de cultura médica de nuestros galenos.
Esperarnos que en el próximo año
tengamos la asistencia de catedráticos
no sólo de la MeJrópoli, sino que los
profesionistas de provincia puedan demostrar que son capaces de desarrollar también estos Cursos. Que el
ejemplo que han dado los profesionistas de la Capital de la República sirva
para e1lo. Son nuestros mejores deseos.

Letras + Pág. 3

A las Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Institu•
ciones oficiales, universitarias, académicas} ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y perso•
nas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones quo
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que re•
cientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circula•
ción del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artistico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Ui;¡iversidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
pre~tigiosas prensas, las cuales serán
ob3eto de nuestros coment~~ios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nnevo León,
México.
Con la satisfacción de haber seña•
lado en las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

PUBLICACIONES PERIODICAS

Armas y Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
Universidad. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de ven•
ta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi,
eo.

�Páginas IJesconocidas Sobre
Con el propósito de contribuir al encarecimiento de la vida
y la obra de Sor Juana Inés de la Cruz, en este tricentenario de
su nacimiento, procurando para los estudiosos una aportación
más en la bibliografía sobre la ilustre monja jerónima, "Armas
y Letras" publica en la primera entrega de su noveno año de
vida, un artículo desconocido en tomo a este apasionante tema,
salido a la luz hace setenta y dos años y debido a la pluma del
culto hombre de letras don Gustavo Baz.
El ensayo que ahora da a conocer nuestro Organo men•
sual de cultura, mantiene el criterio que se tenia en aquel enton•
ces sobre Sor Juana y su época, criterio hoy superado en mu•
cho por la crítica moderna.

Sor Jumza, de un rell'ato existente en el Museo Provincial de Toledo

Qué mucho que en el siglo de Jorge
Sand y Delfina Gay, de la Avellaneda
Y la Marín de Solar, se eleve la mujer
a los estadios del talento y de la gloria, si hoy, en medio de la hecatombe
de los antiguos principios, cuando el
derecho que nos legó Roma agopiza al
impulso de nuevas teorías, todos proclaman la emancipación de un sexo esclavo, y se le imparte la ilustración a
manos nenas? Pero que en medio de
la dominación colonial del siglo diez
y seis, en una sociedad reflejo pálido
de otra sociedad llena de preocupaciones y que marchaba a su decadencia
adornada con los oropeles de una falsa gloria, brillase una mujer no tanto
por su natural talento, como por su
amor al estudio y su vasta erudición,
he aquí ]o que sorprende v maravilla
a los que juzgan sin pasión ~á la que en
el claustro y en la república de las letras llevó el nombre de Sor Juana Inés
de la Cruz.
¿Qué era la ~ueva España en aquella época? Gna colonia, receptáculo de
todo lo malo, de todo lo detestable de
su metrópoli. A poblarla venían los
aventureros de ]a península, los labrie-

gos y campesinos ambiciosos de una
fortuna, los galeotes y los frailes; en
la \'asta extensión de su territorio vegetaban las poblaciones indígenas, sin
ilustración alguna, fanatizadas por los
curas españoles y sirviendo de instrumentos a los hacendados europeos; en
los grandes centros de población residían las autoridades peninsulares, ]os
ricos, los aventureros que sin instrucción alguna se encontraban de repente dueños de un gran caudal y gozando
de prerrogativas fundadas en el hecho
de haber nacido en España; el que nacia en México, por solo esta circunstancia era considerado como un sér
inferior, aunque fuese hijo de padres
españoles, y como los hombres que dominaban por su autoridad é influencia eran esclavos de rancias preocupaciones, pertenecían al clero español, el
más retrógrado de la Europa entera, ó
eran personas iliteratas por las circunstancias en que habían arribado á
las playas de la colonia. La instrucción
pública, si tal puede llamarse á la que
se impartia en la Nueva España, se reducía á una rutina nécia y a ciertos
conocimientos tan atrasados respecto

de España, como los de España estaban respecto de Europa. Todos los habita11tes de la colonia vivían ó contentos o ignorantes de aquel embrutecimiento social, y los cerebros educados
en él seguían su impulso, aislados del
mundo civilizado é imitando servilmente las costumbres de la metrópoli,
Tal fué el centro en que apareció la
mujer extraordinaria que mereció de
sus contemporáneos el dictado de LA
DECIMA MUSA.
Juana Inés de Asbaje y Cantillana,
nació en San Mignel de Nepantla, pintoresca población situada en la falda
del Popocatéptl y á la entrada de la
tierra caliente, el año de 1651, siendo
sus padres D. Pedro Manuel de Ashaje,
natural de Vergara en la provincia de
Guipúscoa, y Da. Isabel Ramirez de
Cantillana, nacida en Nueva España.
Teniendo apenas tres años acompañaba á una hermana suya á la escuela,
que suplícó a la maestra le enseñase á
leer: una compasiva sonrisa fué la respuesta que obtuvo; pero Juana, cuya
pronunciación aun no era correcta,
fingió un recado de su madre y e11 dos
años supo leer, escribir y contar, y lo
· que entonces era el complemento de la
educación primaria, bordar y coser.
Hé aquí como describe ella misma este repentino aprendizaje, en la carta
dirigida al obispo de la Puebla de los
Angeles, Manuel Hernández, en contestación á otra del mismo firmada bajo
el pseudónimo de Sor Filotea de la
Cruz: Prosiguiendo en la narración de
mi inclinación ( de que os quiero dar
entera nolica) digo, que no había cumplido los tres años de mi edad, cuando
enviando mi madre á una hermana
mia, mayor que yo, á que se ense1iase
á leer en una de las que llaman AMIGAS, me llevó á mi tras de ella el cariño, y la travesura: me encendí yo de
manera en el deseo de saber leer, que
engañando en el parecer a mi maestra
le dije: QUE MI MADRE ORDENABA
QUE ME DIESE LECCION: Ella no lo
creyó, pol'que no era creible; pero por
complacer al donaire, me la dió ... Prosegui yo en ir, y ella prosiguió en enseñarme, ya no de burlas, porque la
desengañó la experiencia, y supe leer
en tan buve tiempo que ya sabia cuando lo supo mi madre, á quien la Maestra lo ocultó, por darle gusto por entero, y recibir el galardón por entero:
y yo lo callé, creyendo que me azotarian, por haberlo hecho sin órden .. .
A.cuérdome, que en estos tiempos, siendo mi golosina la que es ordinaria en
aquella edad, me abstenía de comer
QUESO, porque oí decir que hacia rudos, y podia conmigo más el deseo de
saber que el de comu~ siendo este tan
poderoso de los niños. Por esta carta
escrita con tan poética sencillez, sobemos que á los siete años, y habiendo
oido decir que habia en !léxico una
Universidad en que se estudiaban ]as
ciencias, rogaba incesantemente a su
madre para que cambiándola de traje
la mandase a ella. Juana obraba en
todo esto impulsada por un secreto
móvil, por un afan inmenso de saber y
de escribir, y con aquella fé ciega pero grande de los cerebros privilegiados, que necesitan satisfacer ese secreto instinto, cualquiera que sea el medio que les rodee. Lo que si es verdad,
dice en la carta citada antes, que desde que me rayó la primer luz de la razón, fué tan vehemente y poderosa la
inclinación a las letras, que ni agenas
reprensiones ( que he tenido muchas)
ni propias reflejas ( que he hecho no

Armas y Letras + Pág. 4

pocas) han bastado a que deje este natural impulso.
Juana había nacido poeta; su organización delicada, su cerebro privilegiado hablan crecido ante el espectáculo más grandioso que puede presentarse en la Mesa Ce11tral; en efecto,
aquellas serranías cubiertas de pinos,
que resguardaron su cuna; el aspecto
de los volcanes con sus eternas níeves,
sus cambiantes de luz, con sus tendidas y esmaltadas faldas, tie11en e inspiran un sentimiento profundo de
grandeza, y sobre todo en aquel que
naciendo en medio de ellos, recibe
desde la cuna sus inspiraciones. No
hay como los grandes prusajes para
desarrollar las facultades poéticas; los
bosques de ]as sierras, los horizontes
del mar, las selvas de los trópicos, la
soledad del campo o de la playa, es lo
que hace a los grandes poetas; la poesía, cuyo sublime destino es pintar con
el ritmo y la palabra la belleza de las
cosas o su impresión en nuestra alma,
no crece, no vive síno al impulso de
grandes inspiraciones. Nuestro cerebro parece una plancha de Dagnerre,
que según la luz que la ilumina, según
su calidad, trasmite más o menos bien
los hechos que percibe, y sorprender
en la naturaleza lo que es verdaderamente grande y bello.
Juana tuvo esa fe1iz circunstancía:
la tempestad con sus armonías sublimes, las cascadas de la sierra, el murmurio de los bosques, las melancólícas
nieblas de los paisajes alpi11os, y el
grandioso espectáculo de los dos volcanes, hubieron de contribuir en gran
manera al desarrollo de esas facultades poéticas que llegaron a ser el asombro de propios y de extraños. Tal vez
algún libro, alguna colección de comedias del siglo de oro de la literatura española cayó en sus manos al acaso, y despertó aquel instinto, pues a
los ocho años compuso una loa bastante perfecta, y de cuyo hecho fué testigo Fray Francisco :\fuñiz, vicario de
Ameca, población situada en la falda
del Popocatéptl y distante cuatro leguas de San Miguel Nepantla. A esa
edad fué llevada a México al cuidado
de un abuelo suyo: Yo dediqué el deseo, dice ella misma, en leer muchos
libros vanos que tenía mi abuelo sin
que bastasen castigos, ni reprensiones
a estorbarlo: de modo que cuando vine a México, se admiraban no tanto de
mi ingenio, cuanto de la memoria y
noticas que tenia, en edad, que parecia que apenas ~1abia tenido tiempo
para aprender a hablar. Su afá11 de
aprender la guiaba en esa carrera, le
infunclia valor, y ni ]as reprensiones
de su familia al principio, ni ]as de sus
superiores en el convento después, la
arredraban en aquella tarea extraordinaria para su época. En medio de la
sociedad colonial donde la ínstrucción
era nula, donde el clero dominaba ·en
absoluto las conciencias, esa mujer,
sin maestros, sin guias, cortándose el
cabello para no abandonar el estudio,
llegó con su erudición a ser el asombro de la corte virreinal. Su figura simpática y atractiva, las galas de sus siete afias que le daban un talle esbelto,
unos ojos negros y rasgados, de color
apiñonado tan dulce como el cielo de
su patria, una cabellera de azabache
cayendo en sedosas trenzas, unos labios apenas entreabiertos y que semejaban los pétalos de un clavel, hubieron de impresionar a los galanes de la
corte, y como reunía a estas prendas
personales la dulzura de su carácter,
lo insinuante de su talento y lo vasto

Sor Juana Inés de la Cruz
de su instrucción, pronto, muy pronto
fué el ídolo de los salones de Palacio
v de las fiestas de los próceres espaiioles. El virrey marqués de Mancera
la hizo dama de honor de la virreina, Y
asombrado de que una mujer casi ni~
ña poseyese la suma de conocimientos
de Juana, reunió un día en Palacio a
cuantos hombres profesaban las letras
en México, para que decidiesen si era
o no ciencia infusa la de Juana. Los
teólogos sutiles, los frailes pedantes,
los poetas religiosos de la época, los
abogados rutineros, ]os magistrados
presuntuosos que componían entonces
la falanje literaria de la colonia, quedaron maravillados de Juana, quien
según las frases del mismo marqués de
Mancera, a la manera que un galeón
real se defenderla de pocas chalupas
que le embistieran, así se desembarazaba Juana Inés de las preguntas, arM
gumentos y réplicas, que tanto y cada
uno en su clase le propusieron.
Todos los hombres que vallan algo
pretendían la mano de aquella mujer,
y ella en su comedia Los empeños de
una casa, describe así su posición brillante en la corte del virrey de Nueva
España.
lnclineme a los estudios
Desde mis primeros años,
Con tan ardientes desvelos,
Con tan ansiosos cuidados,
Que reduje a tiempo breve
Fatigas de mucho espacio.
Conmuté el tiempo industriosa
A lo intenso del trabaio,
De modo, que en breve tiempo
Era el admirable blanco
De todas las atenciones:
De tal modo que llegaron
A venerar como infuso,
El que fué adquiriendo lauro.
Era de mi patria toda
El objeto venerado,
De aquellas adoraciones
Que fotma el común aplauso:
Y como lo que decia
(Fuese bueno o fuese malo)
Ni el rostro lo deslucía
~;¡ lo desairaba el garbo,
Llegó la superstición
Popular, a empeño tanto,
Que ya adoraban deidad
El ídolo que formaron.
Voló la fama parlera,
Discurrió reinos extrwi.os,
Y en la distancia segura
Acreditó informes falsos;
La pasión se puso anteojos
De tan engm1osos grados,
Que a mis moderadas prendas
Agrandaban los tamaños.
Victima en mis aras eran
Devotamente postrados
Los corazones de todos
Con tan compasivo lazo,
Que habiendo sido al principio
Aquel culto voluntario,
Llegó despllés la costumbre
Favorecida de tantos,
A hace!' como obligatorio
El festejo cortesano ...
Entre estos aplausos yo
Con la atención zozobrando
Entre tanta muchedumbre
Sin hallar seguro el blanco,
No acertaba a amar a alguno
Viéndome amada de tantos.
Sin temor en los concursos
Defendía mi recato
Con peligro del peligro,
Y con el daño, del dmío.
¿Que causas la pudieron llevar al
claustro? Ella dice que su aversión al
matrimonio, su deseo de vivir sola y

sos y vagos, dulces e irrealizables que
despierta el cultivo de la poesía.
Que Juana amara o no; que una pasión la precipitara al claustro, son hechos que el biógrafo puede suponer,
pero no afirmar; de uno u otro modo
aquella mujer conocía el corazón humano y sus pasiones como producto
tal vez de una triste experiencia. Ella
al hablar de su decisión confiesa que
la hizo titubear la idea de que las obligaciones del claustro sirviesen de obstáculo a su pasión favorita, el estudio.
Pensé que huia de mi misma, dice, pero miserable de mí! Trájeme a mí
conmigo, y traje mi mayor enemigo en
esta inclinación, que no se determinar
si por prenda o castigo me dió el cielo, pues de pagarse o embarazarse con
tanto ejercicio, que la Religión tiene,
reventaba como pólvora y se verificaba en mi el PRIVATIO EST CAUSA
APPETITUS.
Nada había más monstruoso en nuestras antiguas instituciones que la clausura para las mujeres. Que un sér lleno de ilusiones renunciase de repente
Si del campó te agradas
a los mayores goces del mundo, negaGoza de sus frescuras venturosas,
se a la naturaleza sus derechos y con~
Sin que aquestas causadas
denado a una esclavitud perpétua hiLágrimas te detengan enfadosas;
ciese abstracción completa de su famiQue en él verás, si atento te entretienes, lia, de sus deudos, de sus esperanzas,
Ejemplos de mis males y mis bienes.
con el frívolo pretexto de ser una Virgen del Señor, contra el precepto del
Si el arroyo parlero
Génesis, es no solo antinatural, sino
l'es galán de las flores en el prado,
monstruoso; y luego ]a monotonía de
Que amante y lisonjero
la clusura, la eterna sujeción, las conA cuantas mira intima su cuidado,
fesiones diarias, aquel hacer siempre
En su corriente mi dolor te avisa
lo mismo que convertía al sér humano
Que a costa de mi llanto, tiene risa.
en una máquina. Desgraciada la mujer que por fútiles consejos aceptaba
Si ves que triste llora
la vida del claustro! sola, sin afeccioSu esperanza marchita en ramo verde, nes, sin poder calmar esa fiebre de
Tórtola gemidora
querer que se exalta con la soledad y
En él y en ella mi dolor te acuerda,
la meditación, padeciendo la nostalgia
Que imita con verdor 'y con lamento,
del mundo, vivía o desesperada o reEl mi esperanza y ella mi tormento.
signada, pero siempre después de haber perdido su propia voluntad, de ha¿Cuándo tu voz sonora
ber llorado por el bien perdido y de
Herirá mis oidos delicada,
haber sufrido insomnios de llanto y
Y el almn que te adora,
desesperación.
De inundación de gozos anegada,
Tal fué la vida que cambió Juana
A recibirte con amante prisa
por la vida de fiestas y saraos de la
Saldrá a los ojos desatad en risa?
corte virreinal. Creyó tal vez al entrar
al claustro que su pasión al estudio la
Pero por mas que quiera la imagina- consolarla de la pérdida de tantos bieción romper los ve]os del pasado, por nes, y por decisión propía o intenciomás que busque la crítica en sus escri- nados consejos profesó en el convento
tos un fundamento para este aserto, no de San Gerónimo de la ciudad de Mése encontrará. El que haya sentido xico, fundado por las religiosas de la
una de esas pasiones que trastornan Concepción. Juana entró al convento
Ja vida, que matan con la fiebre del a la edad de 17 años, y vivió en él 27
deseo y liacen del sér amado el objeto sin retiros estruendos a que empeña el
de toda una existencia, podrá decir estruendoso y buen nombre de extátique la mujer que escribía versos seme- ca, como dice el primero de sus biójantes, que hablándole del amor a un grafos. En efecto, Juana cumplia con
celoso decía:
todas sus obligaciones, pero nunca poseyó eso que algunos llaman amor divino en Santa Teresa, ni su cerebro se
Doctrinanle tibie=as y desvios,
extravió nunca hasta el grado de diriy que sabia pintar con tan bellos ras- gir a Dios endechas amorosas como se
gos a un personaje amado como el D. dirigen a un galán, y como lo hacía la
Carlos de Los Empeños de una casa, santa española.
debió amar, y como aman las imaginaCumpliendo sus obligaciones como
ciones ardientes y los grandes corazo- la primera, aprovechando sus ocios en
nes. De otro modo tendrían razón los el trato de los libros y ejercie11do la
que decían que la ciencia de Juana caridad a manos llenas con sus hermaera ciencia infusa, y por negar un nas o pobres o enfermos, así se desliafecto natural en la mujer se asentaria zaron los primeros años de la vida reun absurdo como el de suponer que se ligiosa de Juana Inés. Pero el espíritu
puede expresar bien una pasión que dr la época, las preocupaciones de ]a
no se ha sentido. Propio es de las al- colonia, las susceptibilidades de ]os
mas juveniles querer y querer con de- teólogos y de los confesores, fueron
lirio; las meditaciones exaltan este hasta aquel su último asilo a incomoinstinto, y el cerebro que mucho abar- dar a una mujer que desde la oscurica y el corazón que mucho siente, bus- dad del claustro eclipsaba a todos los
can siempre un sér que los compren- potentados y sabios que venían de Esda, un sér a quien comunicar las pro- paña.
pias sensaciones y ]os anhelos inmenSe le prohibió hacer versos primesu afición al estudio, y más que nada
los consejos del jesuita Antonio Núñez, de gran fama por aquel entonces,
la determinaron a abrazar la vida monástica. ¿Pero es posible que aquella
mujer cruzase por el mundo sin que
una pasión alumbrase su corazón que
dejase por propio instinto aquellos espléndidos saraos del virrey, que a imitación de los de Felipe IV, servian de
centro de reuníón a ]os mas doc~os y
a los más galanes, y prefiriese a ellos
la soledad del claustro? Pueden los
desengaños marchitar el alma, pueden
las nieves de la vejez matar la; ilusiones; pero en medio de la juventud, con
la imaginación poética de aquella mujer, no se renuncia fácilmente al festejo cortesano y al común aplauso. Jua•
no amó tal vez y con delírio, amó quizás a un caballero como el D. Carlos
de ]os Empeños de una casa, hermoso,
arrogante, discreto, y lo pintó tal vez
en ella como se pintó a si misma. A él
tal vez dirigia aquellos tiernos versos
EN UNA AUSENCIA:

Armas y Letras

+

Pág. 5

ro, se ]e aconsejó luego que se abstuviese de estudiar materias científicas,
y sus hermanas de claustro no la dejaban un momento sola en su celda.
Enfermó entonces esta prodigiosa mujer, dice el P. Calleja, de no trabajar
en el estudio: así Jo testificaron los
médicos, y la hubieron los superiores
de dar licencia para que de fatigarse
viviese. Prohibió entonces que nadie
entrase a su celda, y las continuas visitas de reja, las cartas que recibía de
ambas Españas, los que solicitaban
amena e instructiva conversacion, apellas la dejaban tiempo para seguir con
natural inclinación. Entonces fué cuan•
do escribió ]a refutación a un sermón
del P. Vieyra que causó gran asombro
a los teólogos de su época, y que obtuvo alabanzas de los prelados de la
península. Este escrito provocó una
réplica que le dirigió el obispo de Puebla bajo el seudónimo de Sor Filotea,
réplica en la que el buen obispo aseguraba que una mujer no podía presumir de escolástica, y veia con desagrado la ilustración de Juana como
impropia de su sexo. Juana entonces
contestó al obispo en una carta, eterno monumento de su preclaro ingenio.
Defendiendo la ilustració11 de la mujer, dice en ella hablando de sí misma:
Como, sin lógica, sabría yo los métodos generales y particulares, con que
está escrita la escritura? Como, sin
retórica, entendería sus figuras, tropos
y Jocuciones? Como, sin física, tantas
cuestiones naturales de las naturalezas
de los animales, de los sacrificíos donde se simbolizaban tantas cosas, ya du•
dosas, y otras que hay? Como sin aritmética se podrán saber tantos cómputos de años, de dias, de meses, de horas, de hebdómadas tan misteriosas corno las de Daniel, y otras para cuya
jnte1igcncia es necesario saber las naturalezas, concordancias y propiedades de los números? Como sin grande
ronoeimicnto de reglas y de partes, de
que consta ]a Historia, se entenderán
los sitios historiales? Como 1 sin grande noticia de ambos Derechos, podrán
entenderse los Libros Legales? y después de presentar a los ojos de su contrincante esa necesidad de universales
conocimientos y de fundamentales
principios; después de apoyar su aserto en eruditas citas de los Evangelios
y de los Padres de la Iglesia, alégrase
de su inclinación a las letras y exclama: Bendito sea Dios que quiso que
fuese hacia las letras, y no hacia otro
vicio, que fuera en mi casi insuperable; y bien se infiere también cuan
contra la corriente han navegado (o
por mejor decir han naufragado) mis
pobres estudios. En esta carta alude a
las contrariedades que hubo de encontrar su noble afan; en ella habla de
persecuciones infinitas, de mortificaciones, de consejos que pretendían detenerla en su camino; en ella, en fin,
hace esta reminiscencia que prueba
que el fanatismo de su época la persiguió, si no como enemiga ele la fé, si
como superior a sus contemporáneos:
Aquella ley politicamente bárbara de
Atenas, por la cual salia de su República el que se señalaba en prendas y
virtudes, porque no tiranizase con
ellas la libertad pública; todavia dura,
todavía se observa en nuestros tiempos, aunque no hay ya aquel motivo
de los atenienses; pero hay otro, no
menos eficaz, aunque no tan bien fundado, pues parece máxima del impío
l\.faquiave]o; que es aborrecer al que
Pasa a la Pág. 8

�ILIIIBIR.OS
EIJICIONES u·NIVERSITARIAS
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JESUS REYES RUIZ

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EDIC!ONES PEL

DEPARTAMENTO DE ACCION SOCIAL
U\1VERSITAR1A
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MCMLI

LA EPOCA LITERARIA DE SOR
JUANA INES DE LA CRUZ.-Por Jesús Reyes Ruiz. Prólogo de D. A. S. l'.
(Departamento de Acción Social Universitaria). Grabado de Sor Juana Inés
de la Cruz, fotografía de la pintura de
Miranda. Bibliografía General. 91 pp.
Ediciones del Departamento de Acción
Social Universitaria, lfonterrey, México, MCMLI.
El poeta aguascalentense Jesús Reyes Ruiz, miembro del Seminario de
Cultura Mexicana que presidió el humanista D. Agustín Yáñez, sustentó en
la Sección de Humanidades de la Escuela de Verano de la Universidad de
Nuevo León, en su Sexta Anualidad,
1951, un Ciclo de Conferendas en torno al tema "La época literaria de Sor
Juana Inés de la Cruz", que, dispuestas en forma publicable, han sido dadas a luz por el Departamento de Acción Social Universitaria que preside
el licenciado Fidencio de la Fuente
Olivares.
La obra contiene un prólogo breve
sobre la motivación de la edición v
las excelencias del contenido. Prese;ta cuatro largos capitulo.s: l. El mundo
exterior; II. Conceptismo y Culteranismo; III. El Sueño, y, IV. ~lcxícanidad
y origen familiar. Va a la postre una
bibliografía que cita a ~Iéndez Plan-

cmtc, Ezequiel A. Chávcz, ~Iarcelino
:\lcnéndcz y Pclayo, Gui11ermo Ramírez Espeña, Karl Vossler, Enrique Diez
Canedo, Dámaso Alonso y Carlos de
Sigüenza i; Góngora.

cos colmada de su propia especie inmuliplicable".
En análisis del capítulo El Sue1ío,
con ser y haber sido para todos los
biógrafos y críticos de Sor Juana, de
una dificultad casi insuperable, ha sido escrito por Heyes Huiz con toda
maestría. lnicia así la compleja ponderación: El sueño es poesía involuntaria. En efecto, la descripción del
suefio no es lo poélico, sino el sueño
mismo hecho poesia, compuesta con la
trama ilógica de todo sueño.
Ilógica se ha dicho, sí; porque aunque lo soñado produce a veces una
conciencia ra:onadora, sobre todo en
los espíritus que condicionan todos
sus actos a la inteligencia, esta conciencia no se obtiene en el sueii.o con
el planteamiento, los términos y la resolución del pl'oblema, sino asi, ilógicamente, a un solo golpe de vista que
capta la solución, acaso no lograda por
el más estricto J'aciocinio ni en la ple1w vigilia.
El siw1io, entOnces, es también intuición poderosa; superconsciencia y
no subconsciencia; capacidad de entender, de comprender lo que a veces
ni la mente humana aprehende; fuerza
para conocer lo creado y lo increado;
don sobrenatural: Poesía.
El cuarto capítulo, Mexicanidad y
origen familiar, se aplica a desenredar
el curioso tema de 1a genealogía sorjuanina, tan ajetreado en nuestros días
por sus modernos biógrafos, y establece que el verdadero nornbre de la poetisa· es Juana Ramírez, y no Juana Inés
de Asbaje, Vargas :M achuca y Ramirez,
puesto que ella firmaba con el primer
nombre, como consta en su retrato
custodiado en el l\foseo Provincial de
Toledo, citando a Don Francisco Fernimdez del Castillo.
Entra Reyes Ruiz en una serie de
consideraciones sobre la condición ciYil de hija natural de Sor Juana, y las
repercusiones que esto tiene en su
obra.
Termina Reyes Ruiz el cuarto capitulo de su obra con un bellísimo elogio sobre Juana Ramírez, que ya fué
publicado a guisa de editorial por Armas y Letras en número anterior.
No cabe duda que este ensayo sobre
nuestra máxima poetisa es una valiosísima aportación a los estudios suscitados con motivo del cumplesiglos de
riuestra monja. De haberse presentado
en los Concursos convocados para gloriar el tricentenario del nacimiento de
la Fénix de .lléxico, de seguro se le hubiese adjudicado señalada recompensa. :,in embargo de ello la generosidad
de poeta entregó su trabajo a nuestras
prensas, que hoy dispersan en hermoso ensayo a los cuatro rumbos del País.
F. M. Z.

LA EVOLUCIOX DE LA ~IEDICINA
Y LA FOinIACION PROFESIONAL DE
LOS )IEDICOS.-Doctor Ignacio Chávcz. Introducción por el Doctor Enrique C. Livas. Grabado del Prof. Dr. Ignacio Chávez. 39 pp., Ediciones del
Departamento de Acción Social Universitaria, ~Ionterrcy, },,léxico, 1951.
La Sección de Ciencias 1lédicas de
la V Anualidad de la Escuela de Verano ele la Universidad, tuvo la honra
muy altísima de contar entre sus l\laestros extraordinarios, entre otras tantas
figuras de r·elieve en el l\fedicato Nacional, al cardiólogo mexicano de fama universal, Profesor Doctor Ignacio
Chávez, Director Fundador del Instituto Xacional de Cardiologia, Miembro
Fundador de El Colegio Nacional,
Doctor Honoris Causa de la Universidad de París, miembro de las Academias de ~1cdicina de México, La Haba•
na, Buenos Aires y Nueva York.
El :Maestro Chávez, en asocio al notable cardiólogo Doctor Salvador Ace\'es, dictó algunas Conferencias para
postgraduados en el Hospital l'níversitario 11 José Eleuterio González", cuyas
sapientes enseñanzas se comentan aun
por Profesores y estudiantes.
Pero el distinguido Profesor huésped quiso hacer aun más por la cultura y el prestigio de nuestra Casa de
Estudios: dictó una Conferencia en el
Aula ~fagna ele la Universidad ''Fray
Servando Teresa de Micr", en torno al
tema: La evolllción de la Medicina y

la formación profesional de los médicos, cuya versión aparece en las ediciones uni\'ersitarias de las que se hace mérito en esta página.
El opúsculo, pulcramente impreso,
contiene un prólogo del Doctor Enrique C. Livas, Ex-rector de la Universidad, en el que se hace resaltar ]a re]evante y prestigiosa personalidad del
conferenciante y los esfuerzos del Patronato de la l'niversidad para editar
y difundir la palabra magistral del
Profesor Chávez, que abordó el viejo
terna de la faJta de selección vocacional y de la deficiencia de los estudios
médicos en nuestro medio 1 proponiendo soluciones que antes ya habían sido expuestas por el Maestro.
Asienta el eminente cardiólogo mexicano con inconfundible acierto: Pasa la medicina de nuestros dias por
11na crisis de transformación, que da
artualidad a la vieja polémica de si es
la nuestra una ciencia o sólo un arte
(file se apoya en la ciencia.
Al terminar, el Maestro Chávez impetra a las Autoridades universitarias
de esta guisa: Hago, por eso, un llamamiento a las Autoridades Escolares de
nuestra Universidad, para que estudien el problema a fondo, poniendo a
Pasa a la Pág. 7

Es esta realización de Jesús Reyes
Ruiz un ensayo cierto y amenísimo so-

bre las condiciones sociales de la Colonia en el siglo XVII, en el que queda
revelado de manera magistral la idiosincracia religiosa y ]as corrientes literarias predominantes de Ja época.
Al enjuiciar el difícil y complejo
problema del Conceptismo y el Culteranismo literarios, lo relaciona con
hábil facilidad con el tipo de las costumbres, con el aspecto correspondiente de la Arquitectura y de la Pintura
coloniales. En el análisis no faltan las
alusiones a las figuras inspiradoras de
estas escuelas: Don Francisco Gómez
de Quevedo y Villegas, Don Luis de
Góngora y Argote y otros monstruos.
Sitlla las fuentes de Sor Juana, con mucho acierto, en Ausonio, Quevedo, Gracián, los Argensola, Góngora, Garcilaso, Boscán, Lope, Calderón, Alarcón y
Tirso. Sin embargo de la grandeza de
Sor Juana, no dejó prosé1i tos la eximia
monja pcrónima ... "Está allí, aislada,
indh·idualizada o -como dice Santo
Tomás al referirse a los seres angéli-

UNIVERSIDAD

DE

NUEVO

en la sede de la Facultad de Filosofía y Letras, Calle de Washington Núm. 416, oriente, el día 15 de mayo venidero, como límite.
III.- El Jurado, que será integrado por Profesores de la Facultad cuyos nombres se ciarán a conocer oportunamente, rele\'ará su dictamen el &lt;lía último de] antedicho mes.
IV.-Las recompensas serán entregadas en solemne ceremonia universitaria por el Rect&lt;lr de la l'niversidad y Direclor de la Facultad.
V.-Con el propósito de colaborar con los interesados en la ilustración y elaboración de los Temas, auxilio de obras fundamentales
y de consulta, orientación sobre bibJiografía y otras particularidades adjetivas, la Facultad de Filosofía y Letras universitaria,
invita a 1os alumnos concursantes al Seminario de Literatura Española, cuyas lecciones se destinarán a tratar ampliamente los temas señalados en la CONVOCATORIA y se resol\'erán las eousultas aue se susciten. Estas lecciones se profesarán los miércoles y
vier~es, de las 21 a las 22 horas y los sábados de las 18 a las 20.
VL-La Biblioteca de la Facultad pone a disposición de los estudiosos
las obras clásicas fundamentales y de comentario, relativas a los
Teinas del CERTAMEN "SOR JUANA INES DE LA CRUZ".

LEON

FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS

Certamen "Sor Juana Inés de la Cruz"

"ALERE FLAM11AM VERITA TIS"
Monterrey, Nuevo León, enero 2 ele 1951.
El Secretario
Lic. Alfonso Rangel Guerra.

El Director de la Facultad
Lic. Ra,íl Rangel Frías.

\'iene de la Pág. 6
contribución a sus expertos; hago un
llamwniento a las demás Escuelas de
Medicina del pais pOl'a que fijen conjuntamente los cambios que requiera
su ense1íanza, hasta dejarla moderni;ada; hago también un llamamiento al
gremio médico para que medite en la
urgencia de estas medidas y colabore
en ellas y hago, pol' último, un llamado al Poder público para que brinde
apoyo a las Universidades en esta reforma, apoyo en lo moral y en lo económico, apoyo decidido en la hora de
la prueba, para que no se malogre por

tercera vez el intento. Está en juego
no ,rn problema puramente cientifico,
sino algo que llega más a la entraña de
nuestras preocupaciones, es el futuro
de nuestras generaciones médicas y es
la salud misma del pueblo.
La edición de esta tesis era ya necesaria en nuestro medio universal y
en el espíritu del estudiante preparatoriano, que no puede todavía orientar
Ja dirección de sus aspiraciones vocacionales.
Es, por todos conceptos la edición
de este opúsculo, una contribución válida a la cultura científica mexicana.
F.M.Z.

DR. IGNACIO CHAVEZ
Sor Juana, óleo de Fr. Miguel de Herrera. Mé.Tico, 1732.

LA EVOLUCION
DE LA MEDICINA
Y LA FORMACION
PROFESIONAL.DE
L o s M E D I e ·o s

La Cniversidad de Nuevo León, atenta a ]as celebraciones con
que la Cultura patria ha conmemorado la fecha trisecular del natalicio
de Juana Ramírez de Asbaje, conocida en la república de las letras con
el dictado &lt;le Sor· Juana Inés de la Cru.:, Décima ,Uusa Jle:.ricww, Féni.r
de México, etc., Y deseosa nuestra Casa de Estudios de que sea exaltada y re]e\'ada dignamente la época social y la vida y la obra de nuestra máxima poetisa 1 cuya figura cubre por entero la cultura de la décimoséptima centuria mexicana, CONVOCA a través de su Facultad de
Filosofía y Letras a los estudiantes universitarios, y singularmente al
Alumnado de la Facultad, a participar en el CERTAMEN "SOR JUANA
INES DE LA CRPZ", cuyos Temas se sujetarán a las siguientes

B A S E S
Primer Tema: EL ESTILO DE LA VIDA Y LA SOCIEDAD DE LA EPOCA DEL SIGLO XVII IIIEXICANO.
(Política y administración virreinal; cultura, religiosidad, costumbres coloniales, etc). Extensión: 10 hojas escritas a máquina; doble espacio; a una sola cara. Recompensa: $300.00 en
moneda corriente mexicana.
Segundo Tema: BIOGRAFIA DE SOR JUANA INES DE LA CRlJZ.
(Estudio biográfico de la poetisa, con base en sus biógrafos
clásicos coetáneos, y a la luz de los documentos testimoniales
modernamente descubiertos). Extensión: 10 hojas escritas a
máquina; doble espacio; una sola cara. Recompensas: las
Obras Completas de Sor Juana Inés de la Cruz, edición del Fondo de Cultura Económica; las ediciones sobre Sor Juana realizadas por la Imprenta Cniversitaria de la l'. N.A. i\L y la obra
''La época literaria de Sor Juana Inés de la Cruz", de Jesús Reyes Ruiz, editada por el Departamento de Acción Social de la
Universidad.
Tercer Tema: LA OBRA LITERARIA DE SOR JUANA INES DE LA
CRUZ.
(Descripción y anáHsis de la obra de Sor Juana, en sus múltiples aspectos Jiterarios; crítica; reseña de la bibliografía de
la poetisa y la de sus bibliógrafos; sentido moderno de sus letras). Extensión: 10 hojas escritas a máquina; doble espacio;
a una cara. Recompensa: Beca para todos los estudios universitarios.

r
Eo1c!ON'ES DEL

DEPARTAMENTO DE ACCION SOCIAL
UNIVERSITARIA.

N O T A S

El licenciado Jesús Reyes Ruiz, en una de sus disertaciones

Armas y Letras + Pág. 6

MONTERREY, .MEXICO.

1.-Los concursantes podrán participar solamente en uno de los Temas propuestos, a elección personal.
II.-Los justadores deberán entregar sus trabajos, bajo sobre cerrado,

1
L

Armas y Letras + Pág. 7

9 5

I

¡

�Páqinas
Desconocidas ....
iene de la Pág. 5

\1

se señala porque desluce a otros. Así
sucede y así sucedió siempre.
Hablando, en fin, de las contradicciones que se le opinan, refiere que
una prelada muy santa, pero muy ignorante, le prohibió el estudio como
cosa de Inquisición, y que entonces
ella sin tomar un libro se dedicó a observar los caracteres de las compañeras, los juegos de las niñas, haciendo
consideraciones geométricas en un
trompo que bailaban o en las lineas
paralelas del techo de su celda; observando en medio del silencio de la noche y desde el claustro la misteriosa
marcha de las estrellas en el firmamento o los cambiantes de luz en el
crepúsculo, y buscando las leyes de
la perspectiva en el movimiento de los
cuerpos. Este es el momento más sublime de la vida de Juana; la ignorancia, las preocupaciones de su época le
quitaban los libros de la mano; su superiora en nombre de la religión le
prohibía el pan de la inteligencia, y
entonces ella, en alas de su génio, tomaba a la naturaleza por libro, a su
instinto de observación por maestro, y
sola, grande e infatigable, demostraba
que no hay autoridad, ni poder bastante para ahogar ese derecho sublime
que se llama Libertad de Pensamiento.
¿Qué pueden las preocupaciones de
un siglo contra el genio) qué la tiranía de la ignorancía contra la conciencia? Nada. Todos aquellos seres que
rodeaban a Juana, que le arrebataban
los libros de la mano, que condenaban
con la voz del superior o con la autoridad del prelado, su estudio y su ciencia) no pudieron reducir su cerebro)
no pudieron esclavizar su voluntad, y
en una sola carta entregó a la picota
de la historia y de la critica todas
aquellas aberraciones de su tiempo,
que se levantaban contra ella y que
ella pulverizaba ejerciendo la más santa de las prerrogativas del sér humano, la inviolabilidad de la conciencia.
La carta de qué hablamos prueba
que la vida monástica fué para Juana
un prolongado martirio; que superior
a sus hermanas de cautiverio, éstas
que no la comprendían, eran los principales enemigos del que era el encanto de su vida, el estudio, y que Juana,
como todos los seres superiores que
nacen en una sociedad atrasada y en
una época en que impera el fanatismo, fué un mártir sacrificado en aras
de la estupidez.
Aquellos rigores de que habla en su
carta no Cesaban; un día se vió privada de sus libros que ordenó se vendiesen para socorrer con su producto a
los pobres, y obligada a seguir una vida de penitencia, por su confesor el
jeswta Núñez, el mismo que la habia
aconsejado que abrazase la vida monástica. La muerte vino al fin a arrebatarla a una vida tan opuesta a su carácter y a sus gentes; por los años de
1694 a 1695, gobernando la Nueva España D. Gaspar de la Cerda Sandoval,
conde de Galvez, se declaró en el convento de San Gerónimo una terrible
epidemia, que según el P. Calleja, de
diez religiosas que enfermasen apenas
convalecía una; Juana dedicóse entonces a socorrer a sus compañeras, hasta que contagiada también sucumbió,
sin que perdiese el juicio un solo instante, el 17 de Abril de 1695.
Ya en la vida su fama era inmensa:
sus contemporáneos la daban los dictados de la Décima Musa; de la Fénix
americana; la posteridad, más justa todavía, le ha concedido los honores debidos al genio, y hoy mismo sus obras
impresas en Santa Fé de Bogotá, exci-

tan la admiración del continente sudamericano.
De ella decia el célebre Feijóo lo siguiente: "Juana Inés de la Cruz es conocida de todos por sus eruditas y
agudas poesías; y así es escusado hacer su elogio. Sólo diré que ]o menos
que tuYo fué el talento para la poesía,
aunque es Jo que más se celebra. Son
muchos los poetas españoles que la hacen ventaja en el númen; pero ninguno acaso la igualó en la universalidad
de noticias de todas facultades" ... "Si
discurrimos por las mujeres sabias y
agudas, sin ofensa alguna se puede asegurar que ningun dió tan altas muestras (que saliesen a luz pública) como
la famosa monja de México, Sor Juana
Inés de la Cruz".
En efecto, la poetisa mexicana mostraba un gran conocimiento del mundo y del corazón humano; su célebre
defensa de las mujeres no tiene rival,
y en cuanto a la profundidad de sus
máximas rivaliza a veces con el mismo Argensola. En esa su composición
eternamente citada y eternamente be~
lla dice:
Hombres necios que acusais
A la mujer, sin razón,
Sin ver que sois ocasión
De lo mismo que culpais,
Combalis con resistencia,
l' luego con grauedad
Decís que fué liuiandad
Lo que hizo la diligencia.
Quereis con presunción necia
Hal/(11' a la que buscais,
Para pretendida Thais,
Y en la posesión Lucrecia.
¿Qué humo puede ser mas raro
Que el que falto de consejo,
El m.ismo empaña el espejo
Y siente que no esté claro?
Con el feruor y el desden
Teneis condición igual,
Quejándoos si os tratan mal,
Burlándoos si os tratan bien.

Y preciso es convenir que la mujer
que así escribía) tenía sobre una gran
intuición un gran conocimiento de la
,,ida. Uno de sus biógrafos tiene razón al decir que su genio se inclinaba
a la poesía cómica y festiva, y en cuanto a sus obras poéticas, pues que las
místicas murieron con la época que las
inspiraba, justo es defender a Juana
de una acusación que se la hace por
los que no han estudiado a fondo ni
sus liras, ni sus epigramas, ni su comedia Los Empeños de una Casa, ni su
Sueño. Dícese que Juana estaba viciada en la escuela de Góngora; la época
y el país en que vivía se prestaban a
ello, y a veces para satisfacer el gusto
de sus contemporáneos daba culto al
culteranismo; pero su estilo parece
más bien forjado bajo el modelo de
Calderón, su intención filosófica en la
de Argensola, o más bien en la de Séneca, y en medio de todo se nota una
gran originalidad que mal encubren
l_as imitaciones del lenguaje. Pero hay
otro aspecto bajo el cual se debe considerar a Juana: su amor Jlatrio; raro
parece que en aquella época hubiese
ya una profunda división entre criollos y peninsulares, pero el sainete segundo de Palacio que acompaña a la
comedia Los Empeños de una Casa,
atestiguan; en él supone la poetisa que
unos actores silban su comedia porque
como no era escrita en España era
mala, y que otro personaje azorado
con la gritería diga que parecen gachupines acabados de llegar, terminando con un rasgo cómico de primer
órden, y es que un personaje se escusa
de silbar, porque como criollo no sabe
pronunciar la c. esta ironía profunda,
esta maledicencia contra }os dominadores, prueba ·que la división entre

criollos y españoles babia ya sembrado profundas aversiones desde que los
primeros hijos de españoles nacidos
en América se vieron considerados como inferiores a los peninsulares por
este solo hecho.
De Sor J nana de la Cruz se puede
decir que los defectos que tuvo fueron de su época en la que imperaba
un borroso fanatismo, en el que se copiaba servilmente }as cosas de España;
en la que el clero, dueño absoluto de
las conciencias, lo dominaba todo.
Reasumiendo el juicio sobre la que
mereció el dictado de Décima Musa, se
puede asegurar como Feijóo, que fué
una de las mujeres mas extraordinarias de todos los tiempos y todas las
edades: niña, apenas empieza a balbucir, y ya sabe leer; joven, brilla en la
corte de los vireyes, no tanto por su
hermosura como por su sabor; da por
fin culto a las preocupaciones de su
tiempo, y en el claustro la persigue la
ignorancia, la atormenta, y ella se sobrepone a todo, vence todo y conquista por fin la inmortalidad. Lo que más
notable se hace en Juana, es que su
imaginación exaltada y su clausura no
la llevasen hasta los extravíos de Santa
Teresa; nunca la monja mexicana poseyó eso que los teólogos llaman amor
divino; el amor de que hablaba era
mundano, y fiel observante de las reglas monásticas y dechado de virtudes,
de bondad, de trato amable, nunca
malgastó su talento en exaltaciones ridículas y éxtasis como los de la monja
española.
Sor Juana Inés de la Cruz, que con
mayor derecho pertenece a la literatura mexicana que Alarcón y Gorostiza,
aun no tiene un monumento digno de
su gloria y digno del país que la vió
nacer; no hablamos de una estatua, sino de una fundación que recordase su
nombre y sus virtudes mientras existiese nuestra nacionalidad: haber convertido en colegio de niñ.as el convento de San Gerónimo, haberle dado a
este colegio el nombre ilustre de la
poetisa mexicana, hubiera sido una
acción digna de los reformadores de
1861. Pero al contrario, lo precipita. do de la exclaustración en aquella época impidió que los señores Zarco y TéHez sacasen los escritos inéditos de
Sor Juana, que existían en el convento
según confesión de la abadesa, y que
por mandato del arzobispo de México
no se enseñaban a nadie; pero afortunadamente Sor Juana había alcanzado
ya la inmortalidad viviendo todavía, y
sus obras que corren impresas bastan
para asegurarle un lugar distinguido
en el templo de la gloria.

Los Derechos del ....
Viene de la ta. Pág.·

queremos que el bienestar por el que
luchamos sea sólo una llamarada que
deje al morir nuevas cenizas sobre la
tierra, asociémonos para alcanzar una
prosperidad de la que todos disfruten.
He aquí por qué la Organización de
las Naciones Unidas y las instituciones
especializadas, con el concurso de sus
Estados miembros, se consagran a la
obra suprema de difundir a través del
mundo la Declaración Universal de los
Derechos del Hombre. He aquí por
qué, en su actividad cotidiana, todas
ellas se empeñan por hacer de la realidad social una ilustración cada vez
más sincera de los principios formulados el 1O de diciembre. Suscitamos la
esperanza, pero ambicionamos justificarla, no con palabras sino con actos.
La Declaración Universal no es sólo
un monumento jurídico: es un programa de vida. Todos los que la aprueban en sus conciencias deben sentirse
colaboradores nuestros en el cumplía
miento de las tareas que nos incumben. Porque la paz del siglo XX sería
sólo un sueño si no lograra establecer
un orden internacional dedicado a la
realización progresiva de los Derechos
del Hombre.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche

Correspondencia Juárez-Vidaurri, To-

Genaro Salinas Quiroga

mo l. (Compilación del Lic. Santia-

Alfonso Reyes Aurrecoechea

go Roe]) ................. , $10.00

Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G,

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Qni-

Adrián Yáñez Martinez

roga, (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo

Director

León y en diversas Instituciones cul-

Lic. Fídencio de la Fuente

turales de la República)

Oficinas

Para estudiantes ........... $ 9.00
Para el público ............ $10.00
De soledad y otros pesares (Poemas

de Pedro Garfias) . . . . . . . . .

Armas y Letras + Pág. 8

$

5.00

Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

�</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 19H

D. A. S. U.

Año VIII

No, /2

Dícíembre de 1951

Civilización y Cultura
Campio CARPIO.

Todo acontecimiento social repercute en las actividades de
nuestra conciencia humana. En literatura, que es humanización
de seres e ideas, elevadas a categoría de arte, Grecia nos dió el
ejemplo vivificante y divino de la belleza creadora. La Revolu•
ción Francesa, que conmovió el mundo en sus cuatro extremos,
Jacobo AYALA VILLARREAL. tuvo la gran virtud de abrir las puertas al pensamiento encadenado. A estos dos acontecimientos singulares en la formación
de la cultura moderna, les somos deudores por los conceptos, arTambién tiene entronque kantiano la corriente filosófica te por la verdad y belleza por la libertad que, invertidos, pueden
jurídica que considera el Derecho como realidad cultural refe• permitirnos todas las especulaciones en la estética actual.
rida a valores 'V la Filosofía Jurídica como Filosofía de los Valores y de la Cultura, aplicada al derecho.
Prisionera la poesía española de influencia romántica, y
cuya inspiración agotara en quince siglos de historia con sus luConsidera esta corriente filosófica que la realidad es la sÍn• chas turbulentas, cuando América lanzóse a la conquista de su
tesis categorial de las percepciones sensibles. Acepta dos puntos vida civil y trató de armonizar su propia existencia colectiva cade vista desde los cuales puede considerarse esa realidad: uno, recía de vitalidad como para enfrentarse a estilos nuevos en'que
según que se atienda a lo general y uniforme, y el otro, según el continente reventaba de emoción. Tampoco puede interponer
que se considere lo especial e individual. Pero lo especial e in• diques de contención al torrente de ideas que surgía de aquella
dividua!, para ser objeto de consideración, requiere un proceso gente magna, hoguera en que hervia el alma de todo un mundo
de selección, que habrá de llevarse a efecto valiéndose de un y que, en el corto lapso de meses, envolvió a veinte naciones distrabajo de valoración, es decir, refiriendo la realidad a valores, puestas a conquistar su libertad. Y todas estas manifestaciones
a fin de determinar qué realidades de entre las especiales e indi- co.1:1-vertidas en pensan_i.iento, fueron apoderándose de sus propio;
viduales cabría tomar en cuenta. La consideración general y teJ1dos para tronar mas tarde en nuestra lengua viril en el acon•
uniforme de la realidad corresponde a la naturaleza, y la selec• tecimiento más grandioso que conmovió al mundo' con sus exción valorativa de lo especial e individual, corresponde a la cul- plosiones de liberación como ningún otro, de tal magnitud re•
tura. La ciencia cultural es, de esta guisa, la realidad referida a cuerda la historia del hombre.
'
valores.

Estos razonamientos surgen del estudio concienzudo que de
la Filosofía de la Historia realizaron los principales exponentes
de esta escuela: Windelband y Rickert.
Fieles a su origen neokantiano, los primeros filósofos que
expusieron estas tendencias en el campo filosófico jurídico, quisieron introducir el concepto de valor en el Derecho, de mane•
ra formal, rehuyendo toda idea concreta, y buscando e.~ esta
forma pretender realizar mediante el empleo de
nocwn de
valor una ordenación lógica del Derecho. La razon de ser del
Dere~ho habría de buscarse en su congruencia con esa idea orien•
tadora -meta formal que debería servir de guía. H_asta aquí
pueden apreciarse los puntos de contacto de esta corriente con
la doctrina Stammleriana evolucionada.

½'

Presos todavía de profundo horror a la m~~física, los_ ex•
ponentes de esta escuela, en más o en menos, quisieron esquivar
toda especulación que tendiera a rozar ~on ella, Y a eso s~ d~b~
su rotunda negativa a precisar el contenido ~e los valores 1ur1d1cos, y su afán en servirse de ellos, como equivocadamente creyeron hacerlo, de orientación lógica del Derecho.
Pasa a la Pág. 7

De aquella epopeya surgió América,
en cuerpo y espíritu, como producto
de nobleza castellana, para encontrarse hoy, tal cual es, en su lento caminar
por los derroteros de la cultura, sino
con acentos p'erfectamente definidos
como para seiialar una ruta a la civilización, con ese inmenso afán liberador
que no olvida, que resultan tan caros
al corazón y al alma. Porque en aquella lucha los hombres de estas comunidades aprendieron a conocer la libertad de evasión hacia el hombre y las
ideas1 rayo de luz en las tinieblas, ron
ese concepto preciso del valor que Je
distingue dentro del concierto universal. Desde entonces, fuimos auscultando y desprendiéndonos del pasado para acercarnos al porvenir, en un estudio incesante que seguimos con cariño
a la distancia del tiempo, identificándonos con lodos los problemas de la
vida humana, a ninguno de los cuales
somos ajenos. Llegando aqui, colocados en la ruta del futuro, proseguimos
esta labor con la mayor responsabilidad como testigos del destino.
En materia de arte, la conmoción

europea de principios del siglo iluminó un camino que todavía también nosotros estamos recorriendo a tientas.
Varios estilos y sentimientos estéticos
nos sirven de lastre, sin que hasta hoy
hayamos determinado con precisión
una preferencia emotiva. Desde hace
más de seis lustros, venimos discutiendo con pasión y nuestras miras se inclinan siempre hacia la libertad corno
punto central invariable en la vida del
hombre. Y esta es nuestra única verdad: abrir surcos profundos en la conciencia, aunque a flor de la piel aparezcan escozores distintos. Aquí hundimos nuestra reja porque sabemos
que pervivirá a la acción devastadora
del huracán.
La última hecatombe ha desilusionado a quienes esperábamos la alborada
naciente en lodos los confines. Aquella
lucha de conciencias nos prometía en
la paz el gran cometido de dignificar
al arte y al hombre con la tierra, con
la fuerza de la luz y demás agentes físicos, en esa necesidad de humaniza-

Pasa a la Pág. 6

�bros de Caballerías. En él las ilusiones de la juventud y los anhelos infantiles mal satisfechos palpitan aún, y ]o
empujan al mundo en procura de fantásticas aventuras. Pero no es el mundo real el que busca, sino el mundo
"El hombre es un dios cuando se en- ideal que su mente enfermiza le ha
trega a sus sueños y un pobre sér cuan.- forjado. Y he aquí con vertido en Ordo se pone a reflexionar."
lando, en Amadís de Gaula y en LanFriedrich Hoelderlin. celot, transformando a las rústicas aldeanas en adorables princesas, los molinos de viento en gigantes, las ventas
Nunca será suficiente cuanto se diga en torno de Hamlet en castilJos y los rebaños de ovejas en
agresi,·os ejércitos. Imaginemos las cóy el Quijote, esas dos grandes figuras de la Literatura Universal, micas
situaciones del anciano caballeaun cuando los escritores más grandes de la Humanidad les ha- ro montando el mágico caballo Rociyan dedicado sus mejores páginas.
nante, confundiendo una vulgar hacia
de barbero con el maravilloso yelmo
Propiamente se les considera como universalmente simbó- de :\Iambrino y arremetiendo contra
licos y no en vano se ha escrito sobre ellas numerosos estudios, unos cueros llenos de vino tinto a los
que tomaba por el gigante enemigo de
comentarios y ensayos.
la princesa )Iicomicona.
El hombre -investigador incansable- trata de encontrarA cada paso encuentra tropiezos y
se a sí mismo en las profundidades del pensamiento universal. contratiempos sin que esto le posterCada día hace un nuevo descubrimiento y aun no se ha dicho gue el ánimo jamás, y acomete nuevas
empresas en las que siempre sale malcon satisfacción todo lo que ese arcano encierra.
parado, provocando la hilaridad o la
Ese afán escudriñador y un estudio en el que Xaij1aniel, un joven estudian- compasión del lector, hasta que desendetenido de ambos libros es lo que nos te Yisionario y exaltado, que bajo el ga,'íaclo al fin, vuehe a su .aldea donde
ha impulsado a sumarnos al número influjo funesto de un tal Coppelius, de muere reconociendo sus errores.
En esta ficción, el ingenioso Cervande los que han abordado ese tema, tra- alma perversa, se enamora perdidatando de establecer un paralelo com- mente de una autómata a quien toma tes se burla de sus fracasos y sus desparativo entre uno y otro.
por una mujer real de una belleza ex- dichas, el genio que lo posee, que tanNacidos en la misma época, lleva ca- trnrv·rlin~ria. y oue cn::inrlo se &lt;la .tra- tas veces lo ha hecho remontarse en
da uno el sello característico de su ra- za al fin de que no es más que una mu- las alturas para caer nuevamente venza. 'Cno, el marcado pesimismo de los ñeca, pierde la razón y se quita la vi- cido en tierra, de la España Imperial
germanos, que perdida su fé en los da. ¡ Cuánta verdad encierra esta bre.. ~· soberbia a 1a que el destino ya ha
marcado un límite a su gloria, esplenhombres busca en las alturas metafísi- Ye historia tan inverosímil!
cas el consuelo que en los seres vivien¡ Deslumbrados por el falso brillo, dor y poderío, en fin, de la Humanidad emprendedora e incansable.
tes no encuentran.
corremos tras de vanos espejismos!
Ilamlet ha sido el precursor del des¡ Hay un poco de locura quijotesca
¿.Xo hay un poco de pesimismo endichado lV erther de Goethe, del Man- en cada uno de nosotros!
medio de esa alegría mal disimulada
fred de Byron, del Hyperion de HoelNos parecemos al marino que en las en la figura famélica del Caballero rl~
derlin, del René de Chateaubriand y costas de Sicilia cree divisar a lo le- la Triste Figura? ¿No es acaso el soñade todos los atormentados que produ- jos los espléndidos palacios de Fata dor derrotado, el idealista vencido?
jo el movimiento romántico literario }Iorgana, cuando todo es producto de ¿No es, por ventura, el eterno luchador
del siglo XIX.
la niebla.
contra la avasalladora corriente del
Ese hastío de la vida terrena y ese
Yolviendo a nuestro tema, encontra• mundo que termina al fin por arrasdisgusto de si mismo y de los demás, mos que, siguiendo caminos opuestos, trarlo consigo'/ Alli ha querido retraesas reflexiones sombrías, parecen te- ambos personajes persiguen una sola tar la soledad e incomprensión de que
ner su origen en los desengaños senti- cima: la eterna búsqueda del ideal hu- el genio está rodeado y con amarga
mentales, señalan sus fuentes, sin du- mano. l'no, por medio de la razón, ironía señala las burlas y escarnios de
da en el viejo ascetismo cristiano que lo cree muy distante, casi inaccesible que es víctima.
buscaba la gloria en el más allá, des- y desconfía de alcanzarlo: el otro, con
HamJet es un joven príncipe de Dipreciando lo mundano y perecedero. la ilusión, con la fé en él, lo advierte namarca al que el destino ha escogido
El Cristianismo que irrumpió en el muy próximo.
para vengar Ja muerte de su padre. De
mundo pagano despojándolo de sus
Ambos personajes en continuo con- espíritu débil e indeciso, vacila a cada
falsos atractivos y les señaló su co- traste parecen se1lalarnos los extremos paso perdiéndose en reflexiones fiJorrupción y su asquerosa lepra.
del alma humana, tan pronto sujeta a sóficas que aumentan su amargura. Al
Sin embargo, los románticos se apar- risueiias esperanzas, tan presto some- fin, poseído de un arrebato de violentan del común sentimiento religioso. tida a tremendas sacudidas que nos c~a,. mata al asesino de su padre, preEl delirio místico es substituido por el arrancan de nuestro suell.o.
c1p1tando su propio fín y el de los sedelirio patriótico y liberal. En lugar
Hamlet es presentado por primera res que ama.
de resolver los problemas religiosos, vez en un país nórdico, Inglaterra;
¿Cuántos nos hemos encontrado en
buscan la solución ele los problemas Don Quijote es publicado en un pais la terrible encrucijada de Ja vida en la
humanos impulsados noblemente por meridional, España.
que el cielo y la tierra parecen conjusentimientos idealistas, pero lo encuenHamlet fué recibido con clamorosos rarse contra nosotros·? Todos los espítran de tantos terribles obsta.culos co- aplausos, en tanto que la obra maestra ritus del ~fa! parecen acosarnos, y enmo existen, cuando conocen que su es- de Cervantes fué considerada romo tonces quisiéramos c]amar:
fuerzo es vano, yacen abatidos por el una más de las pobres novelas de Capesimismo, y el pesimismo nos hace balJería, a las mismas que estaba des- ¡~er 0 1no ser! ¡La alternativa es ésta!
escépticos.
tinada a dar muerte.
S1 es a la lu= de la ra::ón más digno
Ejemplo nos dieron de ello Lord
En aquella época Inglaterra se pre- Sufrir los golpes y punzantes dardos
Byron, Enrique Kleist, Federico Staps paraba para la aparición de una nue- ~e Sllerte horrenda, o terminar la lucha
y Karl Sand.
va aurora social, estaba en vísperas de En guerra contra un piélago de males.
Hamlet desesperado, anhela la paz convertirse en un gran Imperio. Esde un sepulcro, desengañado al fin de paña vivía en el cenit de su gloria; era
Entonces hay que sujetar los violenlos mortales. En su nunca bien elogia- dueña y señora de uno de los más gran- t~s deseos del corazón humano contedo monólogo, exclama:
des reinados que hayan existido, aun- mendo nuestras palabras y haciendo
que después, inevitablemente, se apro- frente a Jas injusticias con gesto heMorir, dormir. Xo más, y con un sueño ximaba con paso fatigado a su ocaso.
róico.
pensar que concluyeron las congojas,
Shakespeare, autor inmortal de HamLa sombra taciturna de Hamlet se
los mil tormentos de la carne herencia, 1et, lleva una vida de sosiego y tran- pasea aún sobre la tierra agigantándodebe término ser apetecido ...
quilidad inalterables, en tanto que Cer- se más Y más con el rostro abatido por
vantes, el genial autor de Don Quijote, el ~olor que_ abruma a los mortales.
"¿Morir? ¿Qué significa ésto?" -nos se de,·ate en una azarosa existencia,
No han sido pocos los críticos que
dice Werther al borde de la tumba miserable y desdichada. Shakespeare h~n discutjclo el carácter de este prínemulándole- "ya lo ,,es; los hombres muere aplaudido y admirado; Cervan- cipe. h_urano que busca en la soledad
soiiamos cuando hablamos de la Muer- tes muere olvidado y Heno de amargos el a11v10 de su corazón oprimido, ahote.u Y Kant, antes que este ú1timo, ya desengaños. L'no nos cuenta sus luchas ga_ndo sus deseos de venganza, repriaseguraba que el hombre sólo goza de interiores y nos dice a qué precio con- miendo ~on frases mordaces su dolor
paz perpetua en su Ultimo sueño.
quistó la gloria; el otro nos narra sus P_e_ro vacilantes siempre cuando la oca~
El Quijote al contrario; busca la per- sueños y su triste despertar.
s1on se presenta propicia a Némesis
fección en las cosas que lo rodean y
l\liremos, si nó, uno y otro libro. EnBusca ansiosamente, y huyiy a la ~ez
les atribuye un alto valor del que ca- contramos en uno El ingenioso ._Hidal- el -~omento preciso para ejecutar s~
recen.
go Don Quijote de la Mancha, la his- m1s1ón, tratando siempre de justificar
Podríamos recordar aquí un cuento toria de un anciano salido de quicio con razones poco válidas su falta d
de Hofmann, El Hombre de la Arena, por la lectura desenfrenada de los li- valor en el instante oportuno. Siempr:

Hamlet y el Ouij □ te

1'

11

2

desmaya, en vano lucha consigo mismo
y se reprocha su cobardía. No obstante que la sombra misma de su padre le
scfiala al criminal) duda de si es objeto de una burla infernal para perder
su alma obligándolo a sacrificar a un
inocente. Busca pruebas palpables contra el asesino, y cuando las encuentra
aún tiene motivos para eludir su venganza que parece espolearlo desde el
fondo de su pecho, gritando desesperadamente imprecaciones por el desequilibrio del mundo, al que maldice,
queriendo a la vez sujetarlo a un orden
apolineo.
)Iás adelante dirá a Rosekranz, co~
rno desahogo de su amargura y sus deseos reprimidos: ¡Dinamarca es una
prisión!
¿No desearía, entonces, marcharse
lejos y abandonarlo todo? Sin embargo, tiene que permanecer allí soportando su pesada cadena. ¿No quisiera sepulUtrse en el olvido? Aun vacila en el mismo umbral de la muerte:
¿ ... Quién soportara
Cargas que con gemidos y dolores
Ha de llevar en vida fatigosa,
Si el recelo de 11n algo tras la Muerte,
Inc6gnila l'egión de donde nunca _
ruelve el viajero, no turbara el juicio,
Haciéndonos s11f1·ir el mal pl'esente,
Antes que en busca ha de ir de lo
ignorado?

Así desfallece una y otra vez hasta
que el destino implacable decreta su
perdición y la de su enemigo; y sólo
cuando las circunstancias lo obligan a
obrar, cuando ya no puede volverse
atrás. arremete contra éste.
Trágicamente termina la vida del
Principe, vida que parece deslizarse
entre el genio y ]a locura, y aún terminado el drama nos parece seguir escuchando las últimas palabras que le
dirige su fiel amigo Horacio:
¡Adiós, adiós, amado príncipe.
Los coros angélicos
Te acompaiien al celeste descanso!

El Quijote es el idealista que cree;
Hamlet, el que duda aún de su razón
misma. El Quijote el que obra, Hamlet
e] que piensa.
El Quijote sueña, vive un mundo de
ilusión del que ni los rudos golpes de
la realidad lo arrancan; Hamlet analiza con crudeza la realidad a la que su
pesimismo hace más cruel aún.
En Hamlet, un espectro vuelve de
las llamas del infierno flamando venganza ... era el gran fantasma, la sombra de la Edad Media que se alzaba sobre el mundo, como el astro de la noche en el momento en que acababa de
descender entre los muertos, nos dice
Chatcaubriand. Si, pero esa sombra
es de sen terrada más tarde por los románticos y fecundizó toda una época
dando a luz a las leyendas de aparecidos, demonios y macabros aquelarres.
En E) Quijote no hay más fantasmas
que los que pueblan la mente ofuscada
Y calenturienta del anciano caballero;
espectros unas veces encantadores,
otras veces pavorosos.
Hamlet profesa un culto profundo a
la amistad y hasta tiene un confidente que le comprende, Horacio. En la
escena del ccmenterjo tiene los mas
tiernos recuerdos de su bufón, Yorick,
pero no le abandonan sus pensamien~
tos lúgubres ... ¡Pobre Yorick! -exclama enternecido cuando el sepulturero le muestra su calavera, y narra a
Horacio, su acompañante, las travesuras de su antiguo amigo y se abandona
a tristes reflexiones sobre la brevedad
de la vida.
Don Quijote sólo tiene a su lado a
su fiel escudero Sancho, quien le sigue
con un áspero sentido utilitarista, guiado por el afán de ganarse la prometida
Pasa a la Pág. 7

Armas y Letras

HERMANO GONFALONARIO
AVGVSTINIANAE FAMILIAE
Federico UHIBE.

Si no precisamente se ha perdido, ni en el fondo alterado
demasiado, sí al decir familia, por secular desconexión de la jerarquía clásica en torno al pater, con agnatis, liberes, serví, cognati y demás graduales ramificaciones, la acepción se tornasola
y convierte en translaticia, lleva y pasa su superficie expresiva a
nuevos ámbitos que derraman el semántico de famuli: La alusión al conjunto no se ha debilitado, sin embargo. Reverendus
Pater Fray Alphonsvs A Vera Cruce, protocatedrático de Filosofía en la Nueva España, perteneció a la orden de servicio de
San Agustín por donde podrá saborearse lo ramplón que ha de
sonar el "de muy buena familia", dicho con pretensiones de per,
sonal galardón, cuando familiar implica entrega y obediencia a
obligaciones que trascienden lo individual. La cursilería lo refiere, ante las verdes uvas, a una cierta grotesca pleitesía colectiva, que se rinde o que ha de rendirse por lo personal de quien
argumenta. Es sencillamente ridículo y en veces conmovedor
por lastimero y exagerado: Se pretende en esas actitudes, la evasiva del linaje familiar, a par que. se reclama su acatamiento y
respeto concentrado en solamente un individuo. Es estrafalario.
Entre las amenazas que contra la Filosofía gravitan desde antes de la semiórbita de nuestro siglo, anticipa
Aloys Müller que su texto de Introducción se destina a combatir, entre otras,
]a del gregarismo y sus coreográficos
laudes e irresponsabilidades en 1as llamadas escuel3s filosóficas, más que
por el elium Cllm dignitate en todo caso, amanerada traducción latina del
ejolii que destella más tarde en sclwla
como recinto de estímulo, por la opacidad y por el adocenamiento del esfuerzo, la sumisión y deformidad en
el pensamiento. La confesión diagnóstica honra al eminente Profesor de
Koln y muy oportunamente para esta
vez, permite y hace visible el contraste entre los sectarismos frecuentes y
casi típicos por las latitudes ultra
Hhin, enfrente de la personal libertad,
estudiada y mostrada ya en 1Ionterrey
(F. l:ribe, Teoría de la Cultura) como
factible tan solamente en su plena Y
equilibrada sobriedad , ante y según
la proyectiva cultural; y frente también a la complexa valia que la misma
libertad, en cada caso suya-de-alguien
artícula e integra en la forma de responsabilidad tan detallada por Jaspers
como alergénic~ para Sartre en su pavor de engagemen.t. Por cierto que a la
Escolástica, a la contextura familiar
de los agustinos, de los franciscanos y
demás órdenes transPlantadas al ).léxico en estado naciente que mereció ser
tenido por Neohispania, hay necesariamente que reconocerles y conceder
el derecho que entonces tenian Y que
continúan, de ser considerados como
vivo ejemp.lo de familia, de paradigmática fraternidad en cuyo ámbito cada quien se atareó ya que "non esl
servus maior domino" lo cual para nada tiene que Yer, con el servilismo Y
con la abyección de los catarros denunciados por :Mül1er; y que en cambio engarzados en el silencio de afanes' y preocupaciones traídos para aliviar los cuales, en el continuado Y lustral baño de ]a corriente de los siglos,
desde cada espesura mayor, en sucesivas edades bri11aron y ahora, en ésta
nuestra de los cuatrocientos años universita;ios mexicanos, destellan e iluminan.
HELMANTICA PHESTAT
No para las dulzuras ni a los pasajeros regalos de algun hogar completo,
sino para el desierto y los ayunos, a
vencerlo y a poblarlo, fué solicitado

Dícíemhre de /951

Fray Alonso de la Vera Cruz e incitado
a tomar su parte a la familia en el exilio: Las fogaradas del valor preferible
han de haber purificado enérgicamente a aquella alma, libremente puesta a
decidir su elección entre la abundancia salmantina y Jas incógnitas de entonces, por latitudes y bajo cielos de
Anáhuac. Se relata la hermosa duda simultánea al Yiaje hacia el destierro. Ya
el haberlo emprendido dilectivamente,
indica con rigor el temple metálico del
solitario que al aproximarse a los enigmas, ha de poblar el ,·acio con realidades que· no lo olYiden, tal como él no
las desdeüó. Al repetir una ruta de
Cortés mucho menos ostentosa ni lisonjera que la reciente adulación editorial, al entregarse a la tierra para situar su destino, más que para conquistarla e imponer alguno, rl préstamo de
Salamanca, en vez de &lt;lilapidarse sólo
hacia la natura, al revestirse junto con
el húbito sanagustino el apellido toponímico del litoral de su llegada, determina .la predilección de consumarse y
consumirse en la brega por la cultura.
Aunque ilustre y memorable la polaridad de natura frente a cultura, según el prosecutor derivado de la cátedra instaurarla por Fray Alonso hace más de cuatro siglos, el maestro Antonio Caso, y . aun cuando se la sepa
fundamentada y establecida en Heinrich Rickert, ha sido ya posible, en la
labor acadfmica mexicana y con los
rumbos señalados por Fray Alonso, superarla corno contrapolaridad e intermediar la síntesis humana de la premura, de la urgencia existental que asímismo ha sido analizada, a virtud de
estudios que la destiii.en completamente de todo matiz próximo a la torpe
velocidad del espacio, a la funambulesca. organización en el tiempo. Parece
haberlo sabido ya Fray Alonso de la
Vera Cruz y enseñádoselo así a sus primerizos oyentes: Al catedrático de Tiripitío y de la Imperial y Pontificia
Cniversidad, más de dos lustros menor
en edad que el estudio en los paisajes
lacustres purépeches, tanto seguramente como a sus hermanos de orden y a
tocios los cósmicamente dispersos, de
las otras, como sistemas planetar~os en
la virginidad mexicana se les adeuda
el que podamos transitar con conciencia propia, las persistentes distancias
que llevan a la cultura. De entonces y
de aquellos silentes destinos, parten y
se pronuncian los contenidos proféticos de la Ra:a Cósmica auscultada por
Vasconcelos. Similarmente, la estirpe

espiritual a cuyo cuidado y auge se en sus aulas se forman, se informan Y
consagró Fray Alonso de la Vera Cruz, se conforman: Asi vivieron para sojamás lo fué de castas convencionales ñarla y para trazarla, durante la ráfani de personas ni dignidades ficticias: ga imperial ancestra, Fray Alonso Y
Anheló e iniciaba la conformación de Fray Juan de Zumárraga, el protector
algo funcionalmente social, a pesar de Hodríguez y las restantes sombras herque suela" confundirse el ahinco, con el manas de aquel pretérito. Correspodió
de trazado y separación de prerroga- a Fray Alonso de la Vera Cruz pasar
tivas y de privilegios. Basta con vol- por delante de los primeros, con la
ver v con reincidir en la sabida memo- pértiga del gonfalón en la mano turbaraciÓn de su discipulado en torno a da por la primicia y hacia lo alto el
Francisco de Vitoria, aludir a éste Y a brazo, en el gesto del guía que llama al
sus exámenes argumentales respecto al sitio de la más reñida lucha, para que
Derecho de Gantes, para que se elimi- se lo siga y ayude pero acaso en el
ne cualquier suspicacia, así sea de la riesgo fatal de quedar a solas: Talmenlaya de las esgrimidas para asfixiar y te ha solido quedar a su turno la Unipara destruir a la Universidad en tan versidad.
Para cuando un muro universitario
diferentes y variadas ocasiones, desde
cuan&lt;lo los jacobinismos trasnochados, ennoblezca su superficie con la Escueel lamentable Segundo Imperio, hasta la Xeohispana analógica de la de Atelas proclamas destempladas e irres- nas de Hafael de Urbino, puede acariponsables de las que el mismo Antonio ciarse otro ensueño universitario coCaso la salvó hace un cuarto de siglo mo el que soñaron los fundadores e
y a consecuencia de las cuales tanto ha iniciadores de la Universidad en Mépadecido sin marchitarse. Tampoco se xico, el de que varios de ellos aparez•
han muerto ni languidecen las nogale- can entregando u ofreciendo la grímdas con que bordaron, ni las ciudades pola o divisa de esa existencia a Fray
con que ennoblecian el panorama me- Alonso de la Vera Cruz, para que siga
xicano, gestos e impulsos a medias transportándola a lo amplio de los siabrigados en el sayal del todo abiertos glos, igual que recatadamente, su efiy amorosamente derramados en la an- gie de cantera mexicana asoma el roschura de nuestro pretérito como lo ha- tro atento a la Summa de Peccatis, en
cía Fray Alonso, conforme lo justifica la escultura que lo recuerda al centro
todavía nuestra existencia universita- del patio de la Facultad de Filosofía y
ria. En el silencio laboraba y en la Letras en la Ciudad Capital de México,
humildad Jo mismo en Tacitmbaro que su Patria.
en el ).léxico juvenil, para una Patria
recifn nacida. veinteañera casi a cuya
incipiencia, no se detuvo su modestia
seria para organizar y ofrecerle un
UNIVERSIDAD DE
compendio de disputaciones clásicas
NUEVO LEON
bajo el sencillo atuendo de Repaso de
Peqlleñas Sumas, sin perjuicio de que
el tranquilo contenido de esa iniciaHector
ción en ]a Lógica, antecede al macizo
Lic. Haúl Hangel Frías
de la Definición Dialéctica para culminar en el de la .lleditación de la Física.
Para quienes ahora se invisten con
Secretario
pasajeras, dudosas· e ineficaces sonoriProf. Antonio ~!areno
dades so pretexto de o para capitanear
algo, puede quizá resultarles negociablemente útil el informe que en nada
Jefe del Departamento de
hace mella si se Jo suprime al superior
Acción
Social Universitaria
renombre &lt;le Fray Alonso de la Vera
Cruz, de que aparte enseilar y además
Lic. Fidencio de la Fuente
de escribir, de viajar y de misionar,·
todaYia se dió energías para obligarse
a la humildad y para renunciar que es
el esfuerzo más decish·o que impone
la axiotropia humana auténtica. AntiARMAS Y LETRAS
cipa una alrgoria del genuino existente universitario mexicano; por eso ha
sido bastante exacto inaugurar los cursos en la Facultad de Filosofía y Le- Organo Mensual de la U niversitras, con la renovación de opiniones
admitidas pero caducas pues que Ordad de Nuevo León
tega y Gasset, tuvo muy válidas razo•
nes para argüir como lo hizo en GraINDICADOH:
nada, respecto a que la Universidad se
iba desnutriendo de íntima confianza;
y lo mismo, determinantemente podeHedactores
rosos motivos, sustentan la semejable
advertencia de :Martín Heidegger acerRaúl Hangel Frias
ca del trémulo lazo que violenta e impone la reunión de facultades en sólo
Fidencio de la Fuente
un diagrama administrativo y no en
convivencia · académica: La UniversiFrancisco M. Zertuche
dad 1Iexicana, del todo contraria y juGenaro Salinas Quiroga
venilmente, mientras aquéllas languidecen entre aspavientos y falsías, desAlfonso Reyes Aurrecoechca
pierta cuando las otras van a adormeEnrique Martínez Torres
cerse entre laureles; y ha nacido del
amor como la Filosofía que desde la
Guíllermo Cerda G.
cuna le regaló Fray Alonso, no de la
filopraxis como otras espurias a donAdrián Yáñez Martínez
de, como a los sofistas, se pretende ir
y se acude para adiestrarse en hacer
Director
algo, lo que sea, en la opacidad del
nictálope que diagnostica Ortega y GaLic. Fidencio de la Fuente
sset, desprovisto concienzudamente de
todo qué (quiditas) de por qué y de
Oficinas
para qué lo ha de hacer. Por ello la
nuestra ha sido y es Universidad digna del nombre, por universal como diWashington y Colegio Civil
jo Vasconcelos, por completa tal como
se ha pensado que resulten y que lo
Monterrey, Nuevo León,
sean, para su peculiar realidad y para
su auténtica Patria, los hombres que
MEXICO

3

�IPOIESl!A
GUIRNALDA
de Alfredo Cardona Peña
.

Rafael Heliodoro YALLE.

(Al obtener Cardona Peña en.Washington el
Premio Interamericano .d~ \\ash1ngto~, sus
amigos tejieron para fehc1tarle una gmrnalda en versos).

COSTA RICA
En la luz de indulgencias plenarias
ilumina mi vasto jardín,
un silencio morado de guarias
desde el uno hasta el otro confín.
LA SEGUA
Toma esta naranja,
toma este limón,
y la llave de oro
de mi corazón.
Toma mi cariño
y un maravedí,
porque eres el niño
que yo conocí.
TEHUANTEPEC
Sangre de miel y de mitología,
,
canta en mis frutas Uenas de ambros1a,
y os el alcarabán reloj exacto
,
en la noche, lo mismo que en el d1a,
y con Cardona Peña fir~é un pacto
de eternidad azul y Poes1a.
LAS IGUANAS
Ya salió la luna,
ya nos hizo seña,
¡ay, qué gran fortuna
ir de peña en peña!
Vamos, de una en una,
mientras la luz sueña,
a mecer la cuna
de Cardona Peña.
ANDRES HENESTROSA
Yo, zapoteco de la decadencia, .
que de todos me ~u~lo con frec~enc1a,
quiero darte, con aruma tranqmla, .
un consejo: que montes con decencia
los árabes caballos del tequila.
LA LLORONA
Soy la Siguanaba,
soy la Siguanábana;
hacia un siglo estaba
comiendo guanábana.
Actriz de la legua,
soy pobre y fué rica;
me llaman la Segua
en la Costa Rica.

4

Me gusta la anona • • •
óyeme, Cardona,
tuli-tulipán • • •
y O soy la Llorona
., '
allá en Juc h 1tan.

POEMA DEL
DESPRECIO

GARCIA MONGE
Congratulan
el poeta
en su jolgorio,
sus amigos
don Gregorio,
don Mariano,
don Ponciano,
don Celorio,
y "Repertorio
. ,,
Americano .

Efraín lll'ERTA.

El Desprecio, os lo dice
mi cansada ternura,
existe como vidrio
corriendo con la sangrP.

I
Yo viví en otro tiempo,
en cielo y sueño ajenos,
en un grave y pausado cementerio,
en la aridez navegable del hastío.
Llegué a ofrecer mi sangre,
mi aguda sangre de loco minucioso,
por esta idea, o hambre:
tan sólo el alba y ciertas
verdades corroídas,
digo, convencionales hasta el asco,
podían redescubrirme
las virtudes más dulces,
o latir sumergidas
en el nocturno río de mi esqueleto.
Vendido a la esperanza
y a la breve gacela de la ternura,
derramé un frágil llanto
sin sentido ni gracia;
y la bestia, la vida,
en amargos insomnios
me dió apenas el ansia
de la agonía y el crimen.

DON CARLOS BEISTEGUl
(Desde su Palacio de Venecia)
Venga y verá en el Lido
los valses sobre las olas;
a aozar mi tiempo ido,
•
sie"nto que no haya venido
con góndolas y gondolas.
Alfredito,
qué bonito
su versito!
Felicito
a su papá.
¿Cuándo viene
por acá?
Ja, ja, ja!
UN ENVIDIOSO
Bien lo mereces, sí, bien lo mereces
y nadie ha sido más feliz que tú.
Tu nombre vuela en alas de la fama,
desde la Patagonia hasta el Perú,
sobre los rios y los cafetales
y un poco más allá del Ir.!sú. _
Y no te digo más, Cardona Pena,
pues nadie ha sido más feliz que tú.

Pequeño honor, y tú, admira?le prudencia,
y tú también, desierta cortes1a;
esperanza, ternura,
implacable tristeza,
luz, caricia,
candor maravilloso;
río juvenil, tumulto,
ávida voz, placer •••
Y me pregunto, y cierro
la puerta a la zozobra,
. . .
,
.
volviéndome anhelante al mfm1to d1a del desprecio.
IV
Metálica verdad, noche y misterio,
el alto sueño, espada, se desnuda
al pie de lo inasible, como si una
bronca virtud en sangre despertase
a enrojecer mejillas, descubriendo
el bien en fango y la bondad quebrada.
Callen lechos de amor: almohada herida,
sábanas o cuchillas, mustio abrazo.
Oh tú, doliente amigo, y tú, mujer
o vidrio sonrosado: ¿ha de existir
bajo el reseco cielo de esta vida
ese reino de nardos del deseo?

•

Laten palomas grises en la orilla
de todo amor, y al aire que nos nutre
vuele la gris pasión, vuele el silencio
roto en rudas astillas musicales.
(Ruina y melancolía, sudor de fiebre,
amargura de abismo: eso es amor)

11
Pero ahora,
la tristeza es un hecho.
Me golpea una ola de altas penumbras huecas,
cíñenme gris espuma
y el horror de los atrios donde secos mendigos
se arrastran como perros;
me duelen las ciudades
con ese amargo ambiente de conventos,
y el caso doloroso de una mujer que no es
"d u 1ce senora
' " , o "flor ennegrec1'da"·,
mia
y el asunto del alma
(luna cobarde y ciega pálida y enfe~iza)
.
es por siempre un ejemplo de naufragio y ausencia.
(Hay ausencia,
.
si una voz se enmohece al contacto del aire) .

GANIMEDES
Porque en Pegaso galopas
sobre los montes andinos,
quisiera un millón de copas
y llenártelas de vino!
EL AJONJOLI
Nunca les des explicaciones
a los poetastros de manada,
ni al campeón de los Chicharrones,
ni al Marqués de la Carambada •.•
ALBA
La arena del río
le dice al rocío
que tiembla de frío:
¡Amor mio!

( Agua verde: la angustia,
la enemiga del cielo y el deseo.
Niebla y sangre en las manos:
vana es la luz encima del recuerdo,
vano es el fiero mármol de la duda)
III
De mis noches de frío y vegetales ruidos,
de la mujer de seda y el amigo de miel
de mis finas estatuas,
no queda ni una brisa
donde poner la mano y un poco de piedad.
Del vino ardiente, azul,
apenas la soñada belleza
y un murmullo de magia.

SOR JUANA AL POETA:
Tú, el de las voces de carmín canoro,
novio del alba, vínculo del dia,
poco importa romper la jaula de oro
si te labra prisión la Poesía.
El aire fino de Nepantla añoro
con tu poema para el ainla mia,
y espejos de obsidiana puliría
para que reaguardaras tu tesoro.
El alba te revela maravillas,
pero cuando la noche de azucena
sus milagros prolonga, envanescentes,
asoman las palabras más sencillas,
la claridad en torno me enajena
y cantan las alondras transparentes.

O en aquella nostalgia
donde el amor se pudre
cual camello de fuego
sobre una piel indigna.

,•

.Armas y ,Letras

Quizás en ti, oh maldad,
infierno adolescente,
la vida hubiera sido
un instante, un enigma.
Quizás en ti, oh rencor,
ceniza de odio y miedo .• •

Dícíemhre de /95/

Del gesto de aquel hombre que solloza
brota una espiga sorda, desnutrida,
una doliente espiga, frágil, suave,
una verdad perfecta: es el Desprecio.
V

De la esencia del alma, una mañana de espléndido verano brotó
una flor de hielo;
y en esa flor de hielo, un sentimiento;
y con el sentimiento, la desdicha, el negro pan del ansia,
la gris manzana, la potencia del odio;
pero ese odio que es como un río manso, traidor, como animales
de verde espuma en el cuerpo.
No el odio vulgar ni el frío desprecio en venta,
sino una flor, una flor que mi amigo, mi mujer y mi hermano
jamás vieron;
una flor tenue, dulce al tacto y a las palabras, dulce a los
sentidos a los débiles y moribundos sentidos.
Una flor que se abrió bajo mis ojos.
Miré, entonces, hacia el milagro.
Dije que había llegado una hora de dulcísimo amor,
que el corazón, al fin, era la tierra y el agua, el maíz y el clavel;
que el corazón venía hacia mí,
hacia mi llanto imperfecto,
hacia el Desprecio.
VI

Y ha terminado la oración:
esta flor es un templo y un abismo,
una brillante consigna y un apretón de manos.
Porque lo que existe en la sangre no es otra cosa que la verad
la verdad a ciegas y a todas luces,
'
la robusta verdad de los verdaderos hombres.
Junto a la flor del odio y el amor
la tierna flor del ansia y el Desprecio.

�Civilización y Cultura
Viene de la ta. Pág.

cwn implorada. Y la lÜcha continúa
en distintos campos de batalla, con
gradual descenso de la moral de nuestro siglo. La primera guerra grande°
pretendió influir en los espíritus, convirtiendo el dolor lacerante anterior a
la muerte de nuestros padres, los mártires, en himno a la confianza en el
mañana, la seguridad de que el hombre todavía podía y debía ser feli~ sobre la tierra. El era el dueño de su
propio destino y, como medida de todas las cosas, sólo tenía sobre sí la tarea de encauzarlo. ·El mundo parecía
redimirse y una profunda reconciliación animaba las almas. Desde entonces nuestras fibras han sido destro.zadas por el estruendo de las bombas de
cinco toneladas, porque el sufrimiento
invadió todos los campos del espíritu,
cercanos o lejanos al teatro de operaciones. Y lo que prometía conve'rtirse
en un renacimiento del espíritu en todas las actividades humanas, a seis
años de distancia del fin de las hostilidades, la noche va tendiendo su manto funerario sobre el alma; la promesa
hablada y escrita, arrancada a la emoción de la contienda, en explosiones
de marcado lirisnío político, lentamente fué desvaneciéndose, y el hombre
tornándose más adusto y huraño, desconfiado y egoísta. Jo que fué calor
al ruido de ]os cañones y aliento en la
palabra de los conductores de la guerra, se tornó frío cálculo, con rigidez
de dictadura impávida como todas las
tiranías. Y aquí estamos, clavados en
la tierra, bien afirmadas nuestras extremidades, para resistir los mandobles de la fuerza que hasta, solapadament.e1 convierte al arte en instrumento de sus bajos menesteres por medio
ele asalariados alquilados para tan indigna misión. Tan luego, el arte que es
sacrilegio colocarlo bajo la bota del
vencedor, porque es la libertad misma
que habla en sn expresivo lenguaje. Olvidando y olvidados continuamos construyendo ese monumento 1 realizando
el ideal ecuménico que coloque al alma sobre el apasionamiento, el espíritu sobre el interés, la dignidad sobre
la mezquindad.
Ese estado mental preocupa nuestros sentimientos desde hace más de
un cuarto de siglo en que los principios estéticos fueron marcando, a través de la discusión, los senderos por
donrle canalizar nuestros esfuerzos futuros. Hasta ahora no supimos sa·c ar
rendimiento de nuestras especulaciones filosóficas ni imprimir al arte propiamente dicho todo el vigor necesario
para enfrentarlo con los pr&lt;fülernas que
agitan la sangre en esta hora crucial
de la historia. Nuestros pensamientos
giran en torno de la libertad, de Ja verdad y de la belleza, pero no le hemos
levantado todavía monumentos que resplandezcan más que la luz del sol. Fuimos cándidos, poetas y pensadores, olvidándonos que el mundo marcha, la
máquina avanza y entre sus engranajes tritura cuerpos y almas. Por donde
pasa aniquila. Y cerramos los ojos a
la razón para no ver de cerca el rumbo que toman las ambiciones humanas
desproporcionalmente irritantes. Así
nos encontramos, con un sistema maquinista sin alma, fría y cruelmente
materialista; con los trusts, corporaciones, sindicatos, monopolios, dictaduras sangrientas con insaciable sed
de sangre y hediendo a carne asada,
en detrimento de la democracia Que va
perdiendo siempre más y del hombre
que pesa cada dia menos en el concierto universal.
El problema del arte en cuanto a
formas estéticas no está resuelto, pero
sí definido que la belleza puede y debe ser un iqstrumento de liberación.

El hombre, como última palabra del
reino de la creación, es el único agente
alrededor del cual giran todas las actividades del universo. Por eso el arte
también tiene el deber de contribuir a
su reconstrucción, no como débil criatura, víctima de una civilización despótica que él mismo ha creado, sino
como representación de su propia
grandeza. No importa que, en la realidad, el hombre sea tal cual conocemos su figura y contextura moral; el
arte debe concebirlo como ejemplo,
como paradigma de tipo consciente
que actúa dentro del más riguroso plano estético, como parte, consciente de
que es en la tierra, donde tenemos
nuestra residencia, en la que debemos
de construir la felicidad.
Europa siempre ha convertido sus
disputas en problemas universales. Durante siglos no ha podido digerir sus
propios noumenos y complica al resto
de las naciones en la solución. Como
el mundo es pequeño, por gravitación.
todos caemos en la misma esfera de
actividades y de ahí que nos veamos
envueltos en la maraña de sus especulaciones. l\fas, en tanto allá la discusión asciende y desciende en intensidad, aquí, en esta joven América, los
hombres hacen suyos los problemas
mundiales. Si su centro de graYitación
todavía puede encontrarse alejado por
distancias geográficas, la batalla del
espíritu adquiere entre nosotros nuevos bríos. Y }a palabra que no puede
pronunciarse allí, recorre el mundo
entero por la ,•ia de comunicación
americana. Frente a 1a incertidumbre
del _porvenir, ante el temor de un nuevo cataclismo de contornos uniYersales
que Europa atiza 1América trata de forjar los eslabones de su propia cultura.
Y como resultante de ello, la nota más
alta de la poesía continental es la que
exprime un mayor contenido humano.
~o arte por arte, según el viejo conceptol sino por cuanto entra,le exaltación del espíritu.
Hasta hoy el arte americano no
siempre encuentra abiertas todas las
fronteras. pese a sus prcOcupaciones
por universalizarse y llcYar ese mensaje fraterno a todos los rincones de Iá
tierra. Hija de la revolución, es de los
albores de su emancipación política
donde el arte adquiere carta de ciudadanía. Sus estrofas están forjadas con
tan puros metales, prometiendo resistir los sacudones de las contiendas que
el horizonte político anuncia con acento agorero. El maquinismo, con su rechinar de. émbolos y bielas, nos presente un panorama bicn sombrío y la
lucha entre la cultura y la civilización
capitalista adquiere a ,·eccs caracteres
trágicos. De un extremo a otro del continente dos formas completamente
opuestas en esencia pugnan por imponer su predominio estético como resumen de este diálogo que trata de definir los destinos humanos. De un lado,
el arte se ha humanizado 1 consciente
de representar al hombre como ejemplo vivo de la grandeza. Poetas, pensadores y artistas imprimen a su obra
esta nota singular que la tCcnica moderna aspira a envolver en sus engranajes. La idiosincracia. del espíritu latino, que a través de la historia ha emprendido todas las hazañas con olvido
de un intcrés inmediato. cultivado en
esta parte del mundo, con aclimatación en torno de ser definitiva, presigue la obra secular de sus viejos maestros que cimentaron ]a cultura occidental en lo que tiene de vigoroso reconfortante- estímulo del alma. De ahi
que se acerque a sus fuentes más puras
en procura de la verdad dentro de la
belleza, sin medir el tiempo y la distancia, con pasmosa impasividad, consciente de que solamente mediante los
·valores espirituales el hombre podrá
operarse el renacimiento efectivo de
la cultura americana, Culminación que
ya se vislumbra en todos los sectores

afines del arte en general, pero con ]a
certidumbre de que cada uno va tomando parte activa en esa manifestación innegable que es toda una realidad.
Al otro extremo, por vía de sus propios agentes raciales y como consecuencia de un trasplante histórico, ]a
técnica aplicada a ]a industria, trata
de imponerse sobre el hombre a quien
considera un instrumento dócil de su
fuerza avasalladora. Dominada por el
interés, que todo lo reduce a metal, el
arte es sacudido por la fiebre de un
destino inmediato que parece escapársele de las manos 1 como producto genuino de la civilización del dinero. El
hombre es víctima del presagio funesto que amenaza con la destrucción &lt;lel
mundo y cada cual aspira a realizar su
sneiio dorado inmediatamente, destrozándose, envuelto en las redes de 1a
economía y Ja política a cuya influencia, lejos de sustraerse y ofrecerle combate, negándole valores, atacándolas,
abjurando de ella y de sus dioses. En
esta esfera, el arte y la literatura encuéntranse librados a una batalla de
proporciqnes jamas observadas en
otras culturas posteriores a la noche
,de los tiempos que JJroccdieron a la
caída del mundo antiguo. El materialismo, como objeto de cotización, esfuérzase por imponer su hegemonía
absoluta sobre el valor espiritual y estético de la obra de arte. La técnica va
minando los campos intelectuales, y no
por condición humana, por ternura,
por emotividad propiamente corno es
patrimonio del arte, sino por lo transitorio, pasajero y vano que es el dominador comúq de una época que tiende
a subyugar al hombre a la producción
industrial. Ese arte, que con ser real,
no alcanza a llenar los claros de eternidad a que debe aspirar toda obra,
resulta negatiYa porque en él desaparece ia persona entre los engranajes de
la economía y la producción.
:Urnoscabado el artista en sus creaciones, arrastrado por las corrientes .
temporales del momento, abren una
pausa en la literatura americana con
gra\·e perjuicio para el futuro de las
especulaciones intelectuales. Porque no
es el artista quien se sobrepone al ambiente sino a YiceYersa; Jos personajes no se elevan sobre el nivel ordinario de la vida cotidiana, sino que se
conYierten en un producto dúctil y
acomodado a tales circunstancias; no
pueden escapar a esa influencia ele
sentinüento frente al mundo monstruoso de la producción en masa ni al Yasallaje de una propaganda ordinariamentr preparada y distribuida en envase /le lata. La literatura entendida
de ese modo, conspira contra el arte
porque reniega de la figura humana.
Y lo que importa en nuestros tiempos
no es la continuidad, paso a paso, al
mismo ritmo de los acontecimientos,
sino la creación de tipos, de personas
vivientes que trascienden de la obra
artística, que salten de las páginas del
libro, del poema o del cuadro para enfrentar la situación. Si la decadencia
humana llega a tal extremo por vía de
la industrialización que el maquinismo
acelera, el arte tiene el deber de crear
personajes adecuados, por su vigor y
reciedumbre, a los tiempos futuros.
Es aquí donde e1 artista encuentra
su verdadera liberación. Si ]a vida
real se somete víctima de esa fuerza,
]a ideal no debe renunciar a su misión
específica. El hombre que no se ha
agotadoi necesita encontrar su propia
representación. La dictadura, que presiona políticamente, anula el arte cuando éste no responde a su cometido. y
la persona humana necesita encontrarse representada siquiera en el mundo
espiritual; quiere palparse a sí misma
demostrar que no ha muerto, que tien~
fe, que cree en el porvenir, en la bondad, en el bien, en la eternidad. Está
huérfana de ternura, de sana emodón ·

'

6

quiere reventar en lágrimas a solas1
Lejos del ojo profano, encerrándose
dentro de su armadura que es el pensamiento. No quiere continuar sometida a 1a dura ley del hierro, sino ex•
pandirse, abrir su corazón a sus hermanos, victimas del rriismo terror que
impone el materialismo del cálculo1
del interés, de la conveniencia. Quiere
observar los relieves morales sobresalientes de la figura ideal para convencerse de que no es este el mundo so:ñado que aspiraría a ,•ivir; convencerse de que después de esto nos espera
una primavera eterna, y con esa ilusión 11evar adelante los proyectos más
audaces, levantar su bandera de combate, pronunciar su mensaje que los
siglos no le han permitido, conquistar
su propia libertad.
Y esta es labor .de responsabilidad.
de identificación con el hombre. Si alguien tiene una palabra que pronunciar, un concepto que eternizar, un
pensamiento que inmortalizar, es el artista. El tiene en sus manos los medios
necesarios para responder al llamado
del destino y hacerse presente. Cuando su ideal se coloca por encima de
las pasiones ordinarias y bastardos instintos, puede realizar su obra de permanencia. La época, el medio, las circunstancias, son pasajeros·; meros acciden.tes en la existencia. Pero estos
fenómenos sacuden el andamiaje moral de las naciones y ]as civilizaciones.
La ciencia, con sus elementos de comprobación, observa y pasa. Apenas si
deja constancia del acto realizado. El
artista es responsable de su presencia
anle la historia. Su propio arte le confiere facultades que no al científico.
Su deber es crear y redimir por medio
de sentimientos, de emociones inmaculadas, que sólo él puede traducir en labor fecunda.
El ponenir nos emplaza a una labor
de contornos universales. Ante el debilitamiento moral pro,·ocado por tal
catástrofe, necesitamos una reacción
vigorizante que nos sobrecoja y en la
cual refugiarnos. Desterrados a un
ambiente de hostilidad, es preciso ofrecer combate a ese destino cruel que invade al mundo de mezquinas pasiones.
Tendremos que reconstrnirnos 1 ofreciendo "ªlores positivos, seguros, para
que la h,u manidad crea en nosotros,
que no olvide su propia misión y confíe en el pon'enir. De almas atormentadas están sembrados todos los caminos; de dolm\ todas las encrucijadas.
Si es la vida que nos presenta e.se des~
tino tan desl?iadado, renunciemos al
pesimismo y que sea el dolor quien
nos redima.
Nuestra generación tiene por delante un gran camino por recorrer. Hasta
aquí lJegó auscultando, observando. En
adelante le corresponderá construir sobre terreno firme. Ningún problema
social o estético nos es ignorado. Obligada a desenYolvernos dentro de un
marco colectivo que cada día reduce a
mayor pequeñez la corteza terrestre y
complica la existencia, tendrá que forjar la existencia idealizada del hombre
en sus héroesi en la paz1 la justicia y la
libertad. No podrá detenerse en creaciones de tipo ordinario porque el
mundo avanza. Y si en rigor de verdad el gran conglomerado humano bien
poco se distingu6 de los que nos han
precedido, los horizontes se ensanchan
a los ojos de la inteligencia. Nuestros
poetas y escritores tendrán que tomar
sus figuras de la representaclón de este siglo renaciente, con sus bata11as
trasc~ndentales que prenden fuego en
1a historia como promesa del ancho
poryenir que nos espera. Siguiendo el
derrotero que nos guió hasta el presente, animados por los ideales altruistas
de la edad contemporánea, podremos
encauzar la manumisión de la persona
humana, eternamente dolorida, cuyo
Pasa a la Pág. 8

Armas y Letras

La Escuela
Sudoccidental
Alemana
1'ie11e d-e la ta. Pág.
Entre los más destacados preconizadores de esta manera de pensar, se
contó Emil Lask, quien sostuvo que el
~létodo Jurídico y el ~Iétodo de la Filosofía Jurídica debían atender, el primero, a la realidad del Derecho, y el
segundo al valor del Derecho. También
plantea el problema de la ídea del Derecho, pero como sus precursores, deja sin resolver el problema, pues rehuye concretizar tal idea, indudablemente en el afán de no recaer en la metafísica.
Gustavo Radbruch considera el Derecho como aquella parte de la realidad cultural referida al valor específicamente jurídico- la justicia. Sin
embargo, Radbruch no c,ree posible
una determinación científica del valor
justicia, pues los valores no son susceptibles de conocimiento, sino de una
profesión de fé . Consecuente con esta
posición, y no siendo posible comprobar la Yerdad o falsedad de los valores, la Filosofía Jurídica no puede decirnos cuál sea la concepción correc1a del Derecho. La torna de posición
que se adopte frente al valor, determinar/¡ el concepto que se tenga del Derecho. Esta toma de posición, a su vez,
estará influenciada por la concepción
del mundo y de la Yida que se tenga.
Dada la naturaleza irracional del valor
y de su apreciación, la Filosofía Jurídica no podría nunca decidirse por
una particular concepción def Dere~
cho, sino que se Jimitaria a enwnerar
todas las posibles concepciones del
Derecho, acordes con las respectivas
concepciones del mundo y de la vida,
y en consecuencia, con la determinada
toma de posición que respecto del valor orientador se adopta.
Hay según Radbruch como posibles
concepciones del Derecho y del Estado, la individualista, la supraindividualista y la transpersonal, ya se confiera valor supremo al individuo, ya al
Estado o ya a los valores objetivos de
1a cultura. Para la concepción individualista, Derecho y Estado 1 son relaciones entre los individuos. A este tipo de concepción pertenece el estado
liberal y demócrata. A la posición supraindividuaUsla, según la cual el Derecho y el Estado son un todo superior
a los individuos, pertenece el conser,·atismo; y a la última concepción
enunciada, la transpersona1 1 corresponde un tipo corporativo de Estado,
ya que esta tendencia considera el Derecho y el Estado como producidos
por el trabajo comlm y sus obras.
Para salvar la pretensión de validez
del derecho positivo, frente al relativismo valorativo que preconiza, acude
Radbruch a la idea de seguridad jurídica el primero. A pesar de esta ingeniosa observación de Radbruch 1 seguiría en pie su relativismo valorativo, y
su inutilidad como instrumento orientador del Derecho, pues llegado el caso a un juez de decidir entre justicia
y seguridad juridica 1 resolvería conforme a su particular toma de posición
y su concepción del mundo, no siendo
posible comprobar su acierto o error.
Pone de manifiesto la anterior exposición, la necesidad que tiene la Filosofía del Derecho de ocuparse concretamente de la precisión científica de
los valores orientadores de lo jurídico.
Decir que la justicia, que el orden Y
que la seguridad jurídica son valores,
que tienen mayor o menor jerarquía,
nada nos enseña de su verdadera consistencia. Debe la Filosofía Jurídica
despojarse de su tradicional ingenui-

Dícíemhre de 1951

dad heredada de Kant y su Razón Pura, para adentrarse hasta el fondo mismo de las cosas1 y analizarlas con un
verdadero afán de desentrañarlas, raya o no en metafísica, caiga o no en
el error. Aqui cabe traer a colación la
muy atinada observación del filósofo
español, José Ortega y Gasset, de que a
la filosofía kantiana, con su sistemática crítica, le interesaba ·más el no caer
en el error, que el acertar. Tilda el célebre filósofo al kantismo de mayor ingenuidadi ya que cree que con volverse de espaldas a la realidad, ya la domeñó; por lÓ que, siempre sería menor la ingenuidad y el error de quien
cae en él, palpando la realidad, que el
de quien rehuye la realidad, y cree en
esta forma poder conocerla.
El Derecho como ciencia necesita de
la posibilidad de comprobación de sus
,,erdades. Como ciencia, el Derecho se
sirve de todos los métodos lógicos para la constatación de sus postulados; y
por más que la intuición no sensible
juegue un papel importante en ]o que
se refiere a la orientación jurídica, no
quiere esto decir que el Derecho se
vea imposibilitado de comprobar el
mayor o menor acierto 1la mayor o mencJr \'erdad de sus enunciados. El Derecho es ciencia social, y cOmo tal 1 tiene por objeto una actividad bumana 1
y la actividad humana tiene siempre
su sentido, su orientación, su significación, en la idea del valor que tiende
a realizar. Cabe si empre buscar, partiendo de determinada realidad social
desde donde se pretende realizar el valor jurídico, los caracteres específicos
del mismo.

Hamlet y el Ouijote
Yiene de la Pág. 2

ínsula. En este libro Cervantes ha afirmado las tendencias groseras y '·ulgarcs que han de contrastar con los ideales quijotescos.

Edad ele Hierro, para resucitar en ella
la de Oro ...
Don Quijote es, pues, el entusiasmo,
en tanto que Hamlet encarna el pesimismo.
La muerte de Hamlct estremece y
horroriza, la de Don Quijote conmueve. La tragedia de Shakespeare sobrecoge, la novela de Cervantes entristece
y divierte.
En Hamlet encontramos todos nuestros temoresl nuestras zozobras y agonías. Parece que leemos en el libro de
nuestra propia alma. En el Quijote
est3.n nuestros sueños y nuestras esperanzas
En cuanto al aspecto literario, el
Quijote dici fín a los libros de Caballerías. apostrofando sus ridiculeces e
inYerosimilitudes, ofreciendo un nuevo impulso a la literatura caste11ana.
Hamlet abrió las puertas a un distinto
moYimiento literario: el Romanticismo, que, rompiendo las antiguas formas, se abrió paso hacia una nueva
era, com·irtiéndose de esta manera en
un jurado enemigo del falso Cla_sicismo.
Hamlet es el eterno afán de la sabiduría: se rmpeña en escudriñar el uni\'erso y aun de adivinar qué hay más
allá, digno émulo del pensador griego
que al fín de su vida reconocía tristemente que nada sabia, y exclama:
¡Hay más coshs en el cirio v en la tierra, Horacio 1 de las que su~ña tu filosofía l Es decir, hay fuerzas a las que
estamos sujetos y no conocemos; hay
mucho aún por descubrir. Lo que hoy
rechaza la Ciencia, mañana lo acepta.
El conocimiento humano se vá penosamente abriendo paso enmedio de las
tinieblas que lo rodean.
Para Shakespeare, que siendo un pobre rústico se convirtió en el gran clásico de la Literatura Universal, por su
asombroso conocimiento ele! alma humana, ésta no tiene misterios. Sus personajes son demasiado reales y sus
dramas son páginas arrancadas al libro de la vida.

En la fúbula cervantina se representa la lucha entre la carne y el espíritu 1
Si Hamlet es la sabiduría, el Quijote
en c¡ue la materia positivista trata de
es Ja ilusión. La ilusión quimérica que
sujetar siempre al sentimiento que vinos empuja a las más descabelladas
ve, a las Yeces 1 de lo abstracto.
empresas, y que si ella nos faltara, jaHamlet es amado tiernamente por más llegaríamos a alcanzar nuestro
una hermosa niña, Ofelia, en cuyo propósito, porque sin fé algnna 1 nos
amor no cree, amargado por sus pro- sucedería Jo que a Hamlet, ¡1ue clama
desesperado:
pias experiencias y reflexiones.
Duda de todas las mujeres y a su Xuestra conciencia
madre misma le reprocha la infidelidad hacia la venerable memoria de sn asi nos acobarda
padre. ¡Fragilidad, tienes nombre de y el natural matiz de
mujer! Con que severidad condena a
la mujer; y a la misma Ofelia dirá más nuestro brío
tarde: ¡ Breve cOmo el amor de una
mujer! Hay, sin embargo, en el fondo Del pensar en los pálidos
de su corazón un gran amor hacia es- reflejos
ta dulce doncella, puesto que en sus
exequias desafia al doliente hermano Se marchitan y asi grandes
de ésta, Laertes1 a hacer por Ofe1ia lo empresas
que él mismo hace, y pide que le sepulten con la bienamada. Su corazón 1 l' de inmenso vale1· su
•
tanto tiempo contenido por su desconcurso tuercen
fianza y falta de fé, estalla en el más
profundo dolor, en cuya crisis los de- Y el distintivo pierden de
más sólo ven rasgos de locura.
su impulso ...
Don Quijote sueña con un amor que
no existe; ha idealizado a una rústica
Cervantes en su libro nos enseña que
aldeana, Aldonsa Lorenzo, a la que dá a veces damos a las cosas más valor
el nombre de Dulcinea del Toboso, y del que realmente poseen y al fin caepor doquier proclama que es una gran mos en amargos desengaños. Otras veseñora cluefia de sus pensamientos. Es- ces, como Hamlet, nos falta fuerza pata palurda apenas ]o conoce1 y cuan- ra realizar nuestras más sagradas asdo llega a oír hablar de el lo juzga co- piraciones. Pero en vano queremos
mo loco.
desligarnos de los lazos terrenales que
nos
sujetan y elevarnos al infinito en
Dón Quijote se cree elegido de Dios,
un
anhelo.
supremo de liberación, mas
uno de aquellos caballeros andantes de
Ludovico Ariosto y Torcuato Tasso estamos demasiado aferrados a nuestras propias miserias.
que luchaban por su Dios, por su rey
y por su dama, y comenta: yo naci
por querer del cielo en esta nuestra
Franz BOCCHSPIES.

A las Casas. Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas1 en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuarío "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección '--LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamjento científico: literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prei:Ugiosas prensas, las cuales serán
obJeto de nuestros coment?·.~ios, en la
medida que vayan llegando a nuestra!
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nt~evo León,
México.
Con la satisfacción de habtr señalado en las breves linea·s que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

PUBLICACIONES PERIODlCAS
Armas y Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura. y
libremente a quien la solicite.
Universidad. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para l,a adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi•
co.

7

�•

INDICE DE LO PUBLICADO EN "ARMAS Y
LETRAS" EN SU 80. AÑO lJE VIDA. 1951

,1

ALFAU DE SOLALINDE, Jesusa.-El Barroco en la Vida de
Sor Juana, núm. XI.
ASOCIACION NACIONAL DE UNIVERSIDADES.-Asociación Nacional de Universidades, núm. III.
AYALA VILLARREAL, Jacobo.-Filosofía General y Filosofía
Jurídica, núm. I; Neokantismo, núm. V; Formalismo Kelseniano, núm. VI, y La Escuela Sudoccidental Alemana,
núm. XII.
BOUCHSPIES, Franz.-Hamlet y el Quijote, núm. XII.
CARPIO, Campio.-Cultura y Civilización, núm. XII.
CASTILLO NAJERA, Francisco.-Sor Juana Inés de la Cruz,
núm. III.
CUEVA, Eusebio de la.-Páginas Desconocidas de ••. La Muer•
te del Almirante (Cuento), núm. IX.
CHAPA, Telésforo.-La Frecuencia de los Riesgos Profesionales en Monterrey. Conferencia pronunciada por ••• durante el desarrollo de la Sección de Ciencias Médicas de la Escuela de Verano, en su VI Anualidad, 1951, al través de
los canales de la radioemisora XEFB, de Monterrey,
núm. XI.
CHUMACERO, Alí.-Alfonso Reyes (Breves notas), núm. VI.
GALLEGOS ROCAFULL, José María.-Sor Juana Inés de la
Cruz, núm. XI.
GARFIAS, Pedro.-Tres poemas recientes de ..• : Muerte, Nocturno y Nocturno, núm. IX.
GOMEZ SANTOS, Federico.-La Enseñanza de la Pediatría en
los Países poco desarrollados, núm. IX.
IZQUIERDO, J. J.-El Libro "Consejos a los Biólogos",
núm. VIII.
JARNES, Benjamín.-Antología de la Literatura. Nota Biográfica sobre André Gide y Bordeaux, núm. II.
MAÑ'ACH, Jorge.-Martí: Ala y Raíz, núm. II.
MORENO SANCHEZ, Manuel.-El Problema Agrario en México ( Conferencia sustentada por el Licenciado . . . en la
Sección de Humanidades de la V Anualidad de la Escuela
de Verano, 1950) núm. l.
ORDOÑ'EZ, Plinio D.-El Maestro Don Serafín Peña (Discur•
so del Profesor ... pronunciado en conmemoración del vigésimo quinto aniversario de la muerte del Maestro)
núm. V.
REDACCION, La.-Doctor Angel Martínez Villarreal; El Patronato Universitario; Crónica Universitaria; Actividades
del Patronato; A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente e Indicador, núm. I.
Voces Universitarias en el Extranjero; Crónica Universita•
ria; Actividades del Patronato; Prefiguración de nuestra
Escuela de Verano; A las Casas Editoriales y a los Señores
Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador,
núm. II.
Lengua y Gramática; Crónica Universitaria; Viajes y Nue•
vos Poemas de Pedro Garfias; A las Casas Editoriales y a
los Señores Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. III.
Enrique González Martínez; El Symposium Histórico de la
Lengua Española; Crónica Universitaria, e Indicador,
núm. IV.
Libros; Escuela de Verano; A las Casas Editoriales y a los
Señores Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. V.
La Escuela de Verano de la Universidad, en 1951; Crónica
Universitaria; A las Casas Editoriales y a los Señores Distri•
buidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. VI.
Del Siglo de Oro Español; La Sección de Ciencias Médicas
de la Escuela de Verano Universitaria; A las Casas Editoria•
les y a los señores Distribuidores y Libreros del Continente,
e Indicador, núm. VII.
Arte (La Exposición Pictórica de Miguel Saad Teyer); Libros; A las Casas Editoriales y a los señores Distribuidores
y Libreros del Continente, e Indicador, núm. XIII.
Ideario de Justo Sierra; Los Documentos Fundacionales de
la Real y Pontificia Universidad de México; A las Casas

8

Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del
Continente, e Indicador, núm. IX.
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita (Antología y Bibliografía);
A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. X.
Antología de Sor Juana Inés de la Cruz; El Testamento de
Sor Juana; A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. XI.
A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. XII.
REYES AURRECOECHEA, Alfonso.-Gonzalitos, Prócer del
Bien v del Saber, núm. l.
REYES RUIZ, Jesús.-Elogio de Sor Juana, núm. XI.·
ROBINA ROTHIOT, Ricardo de.-La Arquitectura Moderna
de México, núm. X.
ROSADO OJEDA, Vladimiro.-El Paraíso Teotihuacano, núm.
V; El Arte en México en el Siglo XVIII, núm. VII, y El Ballet desde el Renacimiento hasta nuestros días, núm. VIIl.
SALAZAR, Adolfo.-Estructura y Sentido de la Música de
Bach, núm. VI.
SALINAS QUIROGA, Genaro.-Homenaje Póstumo a Hart•
mann, núm. l.
TORRES BODET, Jaime.-Las Universidades y la Unidad del
Espíritu Humano ( discurso pronunciado por el Director
General de la U.N.E.S.C.O. en la Conferencia Internacional de las Universidades, en Niza, el 4 de diciembre de
1950), riúm. II.
TREVIÑ'O, Felícitas.-lmportancia de la Música en el Medio
ambiente, núm. II.
VALLE, Rafael Heliodoro.-Ponce de León, Joven Eterno,
núm. III; Universidad, Humanidad, núm. X, y Romance
de Provenza (A Salvador Toscano, En el Aire de México),
núm. XI.
YAÑ'EZ, Agustín.-Cultura Mexicana, núm. III.
ZERTUCHE, Francisco M.-El Caballero Cifar, núm. III; Ello
Antonio de Nebrija, núm. IV; El Magisterio de Marti,
núm. V; La Dramaturgia de Lope de Vega, núm. VIII; La
Academia Mexicana, de Cervantes de Salazar, núm. IX, y
En el Centenario del Arcipreste, núm. X.

Civilización y Cultura
Viene de la Pág. 6

martirio est:i concretado en el hervor
de cuatro siglos de cultura.
De todos los extremos del mundo,
los hombres ponen los ojos en nosotros. Las viejas culturas, con su pasado de penurias, esperan algo más que
la continuidad sin interrupción de los
pueblos jóvenes en la obra constructiva de la ch·ilización humana. América,
que en sus contiendas para Jabrar una
personalidad ha inclinado siempre su
conducta hacia un mejoramiento espiritual sobrepuesto al convencionalismo, encuentra hoy, en esta posición la
posibilidad de enfrentarse con el futuro. Pueblos vigorosos, que no fueron
aplastados por la pesadwnbrc de los
prejuicios, sin conflictos de razas o
religiones, pueden enarbolar la bandera del altruismo; cantar la victoria del
hombre, producto del genio dulcificado, con bravura de ,•olcancs, en este
momento histórico que ya ilumina la
primavera de la libertad.
Situada América en el camino de
las grandes sorpresas, tiene en sus pinceles, en la narración y en la lírica,
una fuerza pujante y auténtica, para

inmortalizar construcciones de ciudades con levantamiento de multitudes;
eternizar amores en la frescura matinal de tiernas pastorales, con acentos
bucólicos en la gracia con que se expresaron los más grandes poetas de todos los tiempos; ensalzando las rutas
de nuevos destinos, con armónica v
solemne alabanza por la grandeza y l~
gloria. Y para ello pondrá arrestos de
fé profunda, creando imágenes de pulimento sublimado, con brillo y relic,·es arrancados de la espontaneidad,
que surgirán sencillas de la inspiración. El acervo cultural que otras generaciones depositaron a nuestro cuidado, reclama esa superación, no por
egoísmo, sino por natural emulación
de lo magnifico y genial. Una literatura Y poesia tan íntimamente unidas al
destino del individuo, acicatean por
esa comprensión del artista que modela el mundo como supremo artifice.
Un paisaje de bondad, enternecido por
la creación artística y un concepto de
los valores humanos en su faz mora•
lizadora, estimulan el renacimiento de
una nueva civilización, precursora de
todas las esperanzas, el himno de alabanza, como homenaje al hombre, su
producto inmortal, que el mundo del
futuro hará más grande y estéticamente perfecto.

Armas y letras

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1951, Año 8, No 12, Diciembre </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da, clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

Año VIII

D. A. S. U.

No. JI

Novíembre de 1951

Sor Juana Inés de la Cruz
José Ma. GALLEGOS ROCAFULL.

Al lado de Sigiienza y Góngora destaca en estas postrimerías
del siglo XVII la figura singularísima de Sor Juana Inés de la

Juana Ramírez, que tanta gloria dió a nuestra gente, "hon•
ra y lustre de ambos reinos, admiración del mundo y pasmo de
los ingenios", considera que como nació noble, ese fué de su mal
el primer paso. ,Así lo dice en "Los Empeños de una Casa",
cuando deposita en las palabras de Leonor su ·propia autobiogra•
fía. La causa de su desdicha, de su daño, fué su discreción. Con
serlo, conservó impoluta su dignidad. Pero su pecho fué sepul•
ero de ella misma.

Cruz. Su inquietud intelectual la llevó a cultivar también la fi,

Sor Juana se yergue ahora, como una torre del cielo, toda
fortaleza, toda derecha virtud, coronada en su más alta altura
por la primera nube de la mañana, que le ciñe aureola. Nadie
le toque más. Su deslumbrante condición humana, ya límpida
refulge para siempre. Probablemente una nocturna tristeza se
apodera de nosotros en este instante de las revelaciones. Ya
mañana será alba y claridad plena. A los trescientos años, algo
como una melancolía llena de dulzura y de paz ha venido -in•
esperada, pero fértil conmemoración tres veces secular- a es•
clarecer el espíritu de la Décima Musa con un fulgor que no
hiere. Ella es la hermosa doncella desvalida que huye del temor
del mundo y se refugia en la pacífica heredad de Dios, no para
evitar que las lágrimas le quemen el semblante con llama de
amor desesperanzado, sino para rehuir el golpe brutal que le
acechaba en una sociedad llena de prejuicios y de pequeñe:¡:
moral.

nia mi abuelo, sin que bastasen castigos ni reprensiones en es•

Como las esttellas, cuya distancia se mide por el fulgor, a
trescientos años de luz ¡qué diáfano parece el impulso de su vir•
tud; qué esclarecido el reinado de su inteligencia!

losofía, en la que, como en todo, dió gallardas pruebas de su ingenio. Fué autodidacta porque no la dejó su madre estudiar en
la Universidad, a pesar de sus "instantes e importunos ruegos"
de que le permitiese irse a vivir a México a casa de unos deudos
suyos y alli, "mudándome el traje", seguir los cursos universita•
rios; "yo despiqué el deseo en leer muchos libros varios que tetorbarlo •••". Sacó tanto provecho de estas lecturas, que cuan•
do a los ocho años llegó a la ciudad de México, asombró a todos,
que no se cansaban de admirar "no tanto el ingenio, cuanto la
memoria y noticias que tenia en edad que parecía que apenas
había tenido tiempo de aprender a hablar". Sus conocimientos
fueron reconocidos, si no oficialmente, al menos oficiosamente, por la Universidad, pues queriendo el virrey
-entonces lo era el Marqués de Mancera- que la examinasen hombres
doctos, convocó en su palacio a todos
los profesores universitarios con otros
varones afamados por su saber ante
los cuales compareció y "a la manera,
le decía el mismo virrey al P. Diego
Calleja, que un galeón real se defendia
de pocas chalupas que lo embistieran,
así se desembarazaba Juana Inés de
las preguntas, argumentos y replicas
que tantos y cada uno en su clase le
propusieron". (160). Cuando decidió
hacerse religiosa, primero en 1667 y
después ya definitivamente, en 1669,
anduvo luchando con sus arraigadas
aficiones intelectuales, pues eUa misma confiesa que no deseaba "tener
ocupación alguna obligatoria que embarazase la libertad de mi estudio ni
rumor de comunidad Que impidiese el
sosegado silencio de mis libros".

Ha de llegar un día en que ella, la Extraordinaria, venga a
apasionar nuestro pecho con su verdad, a avivar nuestro espí,
ritu, a fundirse en ·nuestra alma, a perseverar en nuestra mente,
a volverse consubstancial con nuestra memoria, a remover nues•
tros huesos, a iluminar nuestros ojos, a purificar nuestra lengua,
a enriquecer nuestra historia, a proteger nuestra miseria, a velar
nuestra muerte, hasta que sea, en ímpetu de voces, belleza y
Buena parle de los cuatro mil que
ufanía, transparencia y primor, rosicler y preludio, verdad y llegó a reunir tratarían de materias
plenitud, pasión y poesía para animar e.n su hermosura viva la filosóficas. Conocía a fondo no sólo
filosofia , escolástica, como lo probó
grandeza del alma y lograr, por su espíritu, que la lu:.: reine eter• la
escribiendo unas Súmulas, hoy perdidas, que conservó hasta su muerte esnamente en el Valle
de México.
'.
'\

J.R.R.

J

eritas de mano de la misma Sor Juana

el P. José Porras, jesuita, (161) sino
las más nuevas corrientes filosóficas
de su tiempo, especialmente el pensamiento de Descartes, de cuya influencia son tambien testigos los instrumentos científicos de que vivió rodeada.
(162). Desplegó este saber en una de
sus más famosas poesías, la titulada
Primero sueño, (163) en la que, siguiendo de cerca al Góngora de las
S?ledades, sueña "que de una vez queria comprender todas las cosas de que
el universo se compone; no puede ni
aún divisas por sus categorías,
a
un solo individuo" (164). Se frustró su
ambicioso sueño porque es limitación
~umana la "de no poder con un intuitivo conocer acto todo lo criado" pero dejó bien probado que estaba 'sólidamente capacitada para recoger el logos de las cosas y hacerse un saber
"que haciendo escala de un concepto
a otro, va ascendiendo de grado a grado".

;i

Pero donde mejor muestra su fuerte
:ocac!ón intelectual, la agudeza de su
mgen10, el nervio de su argumentacióll
Y su extensa y profunda erudición, es
en la respuesta que se creyó obligada
a dar a la carta que le dirigió el si¡ii.or
Pasa a la Pág. 7

~~

1

�EL BARROCO EN LA
VIDA DE SOR JUANA
Jesusa ALFAD DE SOLALINDE.

Cuantas veces me he detenido ante el cuadro de la "Sagrada Forma" pintado por Claudio Coello para la sacristía de El
Escorial, se han suscitado en mi, ante sus contrastes y sus ficciones, diversas ideas y sentimientos. El edificio enorme -el acor•
de más perfecto en que se armoniza toda una época- exalta en
el fondo de su severidad, de su solidez, la obra barroca del pintor
cortesano. Todo el siglo de Contrarreforma y clasicismos repre•
sentado por El Escorial, viene de repente a replegarse en el pa•
tético colofón que puso Carlos II a las glorias de las Austrias. El
cuadro se convierte en un símbolo y es la más alta manifestación
del siglo XVII español y del espíritu que trató de llenar la oquedad de ese siglo con oriflamas y sombras de ideas. Con la trans•
posición de un Hipérbaton, Claudio Coello coloca detrás del altar lo que en la realidad debió ocurrir delante, y nos lo hace ver
como si un inmenso espejo duplicara la escena de la ceremonia
religiosa en que múltiples personajes, el rey, jerarcas, nobles y
acólitos, estuvieran a nuestro lado, en torno nuestro, donde sólo
hay vacío y espacios estáticos. Todo el fondo del cuadro es la
repetición y copia de la sacristía en que nos vemos solos. Este
cuadro es la ficción de lo que debió ser, desplazada a un lugar en
que no pudo ser. Una serie de tropos pictóricos son la esencia
de esta obra realizada poco antes del ocaso del barroco, cuando
ya pronto se iban a abrir los pórticos del neo-clasicismo, en par•
te, igualmente formal y ficticio.
A partir de las postrimerías del reinado de Felipe II, los españoles cultos
habían comenzado a tomar la actitud
que llevó al co¡¡ceptismo de Quevedo
y al culteranismo de Góngora. Las lineas rectas y claras en que se expande
eJ pensamiento cuando puede seguir
un impulso espontáneo, se esfuma, y
sólo predominan las curvas barrocas
-agresivas o huidizas- de la inquieJud provocada por interrogaciones y
dudas llenas de ansiedad, que no pueden formularse ni expresarse en ideas
definidas porque conllevarían un riesgo para el alma y para el cuerpo. Esta
posición espiritual comienza en el siglo XV, cuando la ordenación y el ritmo medieval ya se habían quebrantado1 y continúa a través del paréntesis
clásico de la primera parte del siglo
XCI, llegando a definirse plenamente,
moldeando intelectos y conciencias, en
el siglo XVII. Tal actitud oblitera toda
espontaneidad, crea inhibiciones y
prejuicios, tortura la naturaleza de artistas y escritores represando la corriente que hubiera fluido desde los
.profundos hontanares del pensamiento
y del sentimiento sin trabas ni cortapisas, creadora del Contrarreforma
hispana, dogmá.tica e inquisitiva, es,
por lo tanto, la creadora del conceptismo, del culteranismo, del barroco,
te.ngentes elusivas por las que se fugan
a 1a peligrosa fuerza centrípeta de su
propia conciencia intima.
Sobre todo esto se iba marcando la
curva del descenso de España. El desencanto, el escepticismo, la crítica
son parábolas de decadencia y como
no pueden expresarse por ser peligrosa en el ambiente hispano, estricto y
ortodoxo, toda expresión de esas tres
actitudes, se recubren con el ornato y
disfraz estilista y se refugian en lo clásico, lo mitológico, Jo alegórico -que
había empezado a sustituir lo simbólico medieval ya en la época de Juan
de ~lena y del Marqués de Santillana-,
por no poder atacar abiertamente la
realidad que los rodea.
De la misma manera España se mantiene alejada de todo movimiento, tratando al mismo tiempo de imponer sus
normas ideológicas a toda Europa, y

2

por eso, en el siglo dél barroco, se Je
enfrentan Inglaterra y Francia, como
es natura], ese mundo español con su
lucha cultural y emotiva, se proyecta
sobre la orilla americana a donde puede llegar libremente la lengua, la religión, las normas de vida, y al arribar,
se acentúa y concreta más en un terreno que le es propicio.
Al pensar en el barroco en México,
viene siempre a mí el recuerdo del
cuadro de Claudio Coello. A través del
Atlá.ntico se refleja en la corte virreinal el mundo de la metrópoli, que se
crea de nuevo; todo es imitación, copia, ficción y teatralidad en un escenario inmenso en que sobreviven, sólo
de una manera espectral, las formas
silenciosas de una civilización pasada,
suplantada por otra. Modos, modas y
modalidades, cultura y cultismos, conceptos, liturgia, ceremonial cortesano,
todo ha sido transportado a la orilla
opuesta, y el tiempo, confabulado con
la distancia, hace que toda esa importación florezca retrasada en el nuevo
suelo, acentuándose su artificialidad .
De este modo se produce un barroquismo que viene a convertir una de sus
características formales -lo artificial-, en una cualidad consustancial,
congénita. Se puede llegar a la conclusión de que el barroco es más esenci-almC'nte barroco en México que en
España.
La corte de los virreyes es un conjunto de ficciones y normas convencionales en un ambiente abigarrado
etnológica y socialmente, y así surgen
figuras que son de punta a cabo -más
esencialmente que en España- barrocas también. Sor Juana es una de éstas, mucho más barroca en su vida que
en su obra literaria en que predominan clasicismos del siglo XVI a través
de su propio conceptismo y culteranismo, maneras literarias que ella misma
critica. Su vida es toda ficción y formalismo, eflorescencia culta y erudita
que decora, ocultándolo, todo lo que
pudo ser genuino y sincero en ella.
Sor· Juana hubiera sido una clásica
Aspasia o una Julia Gonzaga renacentista. Desde niña empieza a singularizarse dentro de su propio ambiente,

fascinada por libros de lejana cultura
trasatlántica; los estudios varoniles la
atraen a punto de querer cambiar las
faldas de mujer por calzas de hombre
para poder entrar en las aulas universitarias sin escándalo de almas timoratas, en lo que ya se revela su tendencia a ocultar, disimular para poder
convivir con su medio y con los prejuicios que la rodean. Su amor al estudio la impulsa, para acrecentar su
cultura libresca -que no podia adquirir en romance por las restricciones
eclesiásticas-, a amaestrarse en el latín.
Es más posible que fuera bien hecha
para el amor física y espiritualmente,
y hubiera sido, como aquellas mujeres,
centro de un grupo elegida en el que
hubiera suscitado ideas y despertado
pasiones. Pero se encuentra en una
corte virreinal remilgada, convencional, intrigante y catequista, llena de
huecas formalidades y de supersticiosos prejuicios, que impiden que su
personalidad se desarrolle normalmen·te, como mujer, sincera y espontanea,
no porque se la cohiba deliberadamente en sus expresiones literarias, pues
desde el virrey a los últimos letrados
de la colonia, todos la rodean con
aplauso y admiración a su genio -como más tarde convierten su celda en
salón literario-, tampoco porque le
falten galanes o enamorados, pues fué
bella y atractiva, sino porque Juana
Inés concibe un extraño temor a su
medio que la llena de inhibiciones y
la hace transportar toda su vida a un
plano irreal. Confesando que no es
ferviente su vocación, se hace monja,
huye a aquel imaginario terror a la vida mundanal y a los hombres, un terror que, como la voz de Hamlet, la
incita a recluirse en un convento:
" ... y que no otro motivo me entró
en la religión, no obstante que al desembarazo y quietud que pedía mi estudiosa intención, eran repugnantes
los exercicios, y compañia de vna comunidad; ... entréme religiosa, porque
aunque conocía que tenía el estado cosas ( de las accesorias hablo, no de las
formales) muchas repugnantes a mi
genio; con todo, para la total negación
que tenía al matrimonio era lo menos
desproporcionado, y lo más decente,
que podía elegir, en materia de Ja seguridad que deseaba de mi salvación:
a cuyo respeto ( como al fin más importante) cedieron y sujetaron la cer,,iz todas las impertinencillas de mi
genio, que eran de querer vivir sola,
de no querer tener ocupación obligatoria que me embarazase la libertad de
mi estudio, ni rumor de comunidad
que impidiese el sosegado silencio de
mis libros ... "
La contemplación de esta extraña
vida provoca interrogaciones sin respuesta posible. No se comprende esa
fuga de la realidad, no se comprende
la astuta posición, puramente intelec~
tual, que adopta para el resto de su vida y con ]a cual trató siempre de ocultar el latido de su vida emocional. ¿De
qué huyó Juana Inés buscando seguridad para su salvación? ¿Qué ocultaba
Sor J nana? Sor Juana logró ocultar la
,,erdaclera motivación de su fuga a sus
conten1poráneos, ni las gentes venideras, jamás podremos tampoco descubrir su secreto.
Pero su agudo espirito crítico había
de hacerle ver todo lo falso de su vida
que no quiso realizarse en su verdadero plano, que fué proyección a otro
plano -como el cuadro de Claudio
Coello-, en que tampoco pudo llegar
a ser. Sor Juana amaba y anhelaba la
Jibertad y se encerró tras rejas, se sometió a disciplinas y reglas sill poseer
una sincera y profunda vocación; su
posición natural era aún más que crítica, rebelde, y sin embargo, aceptó
dogmas y normas ideológicas con dolorosa sumisión; no sentía arrobos ni
éxtasis místicos como Santa Teresa, y

sin embargo, escribía edificantes piezas religiosas; ama sus libros y sus instrumentos de ciencia y los arrumba;
arna férvidamente su pluma -única
válvula de represiones-, y al fin la
quiebra y por último miente forma].
mente su arrepentimiento y se doblega
a un ascetismo impuesto. Terrible y
trágico es el barroquismo de su vida.
Lo convencional y culto trituran la
fresca naturaleza femenina. Las disciplinas de las letras, de la erudición,
maceran su espíritu y su carne. Sobrepone a todo la rigidez de una mentalidad metódica, tocada directa o indirectamente, de cierto cartesianismo en
su ordenación cientifica.
Convencida de la posición impuesta
a si misma, Sor Juana usa la retórica,
]a erudición, el concepto, la metáfora,
como una muralla defensiva; los estrecha, como labios cerrados sobre las
palabras que se le apretujan por salir
a contar su verdad. En ninguna figura del barroco se hace tan patente la
premeditada formación de una estructura en que se crean razones e ,ideas
sobre aquello que, por un temor, se ha
dejado vacio de sentido. Sor Juana se
encastilla en el complicado edificio
barroco, se repliega en las elevadas
rampantes de una fria intelectualidad,
de una erudita concepción de la vida.
Apela a lo religioso, lo mitológico, lo
patrístico, para ocultar la realidad que
le atenaza el corazón. Eso se repite
en todo el ambiente de la colonia, a
su alrededor. La so.ciedad mexicana
tenia una vida asimismo extraña; el
espafiol, el criollo, el mestizo, todos viven una vida creada en su imaginación; el indio entristecido y callado
conserva lo más , genuino, pero corno
carece de retórica de erudición y de
reverencias cortesanas, no puede mentir, pero también se refugia en el mundo alegórico de la nueva religión con
el dolor que igualmente lo atenaza.

* * •
Así como Sor Juana se desprende de
su propia vida al escaparse a la otra
Yida creada por ella de tan singular y
artificial manera, se desprende también su propio ambiente. Nace, y vi·"e los primeros años, en Nepantla y
después en Amecameca en un fértil
valle que casi llega a templados bordes
tropicales, pero que aún recibe los
frias de los altos volcanes nevados.
J arnás poeta alguno creció en escenario más bello, más imponente, más repleto de místico encanto. De las crestas blancas a las hondonadas verdes,
toda la luz en sus maraviJlosos juegos,
las nieblas en sus fatigadas jornadas,
los arroyos en sus jocundas carreras,
las espesuras en sus pomposos silenciosos, crean, en su realidad, las más
fantásticas armonías. Sin embargo, todo eso, que parece había de llenar de
imágenes vivas la mente de Sor Juana,
y moldear estrechamente su espíritu,
se queda lejos, borrado, sin la inmanente presencia que era de esperarse
en su obra. En su lugar las menciones.
metafóricas, calcadas como de un viejo grabado en madera, de aspectos
convencionales de la naturaleza hacen
aún más hiriente la retórica, el conceptismo y el cultismo que contorsionaron su vida y acallaron sus impulsos
espontáneos. Con ese asombroso fondo la figura de Sor Juana aparece más
destacada en toda su abstracción, indiferente al medio natural, Jormalmente adaptada a pautas de ideas y manera de expresión artificiales e importadas, cuando nos habla de "ardientes
mongibelos", o del Olimpo, o del Danubio.
Este desprendimiento del paisaje natural y el uso metafórico del paisaje
convencional, no es caso aislado de la
monja poetisa; por el contrario, es típico de la literatura de los siglos de
oro, Y muy especialmente del siglo

Armas y Letras

XVII. La metáfora que se estructura
sobre elementos de la naturaleza es la
única forma de descripción del paisaje. La montaña, el ave, la flor, el prado, el mar, el rio, el arroyo y la nube
son simples substantivos con sólo un
valor retórico. El poeta de la Andalucía feraz y llena de flores, los nombra
de igual modo que el de la llanura desnuda de Castilla y Sor Juana, en la altiplanicie de la Nueva España, habla
de la naturaleza de la misma manera
convencional que el poeta castellano
o andaluz de los siglos XVI y XVII:
Si del campo te agradas,
goza de sus frescuras venturosas .••

................................

Si la flor delicada,
si la peña, que altiva no consiente
del tiempo ser hollada,

................................

si ves el cielo claro,
tal es la sencillez del alma mía ...
En sus Liras el erotismo humano se
encuentra cerca de las imágenes del
erotismo místico de San Juan de la
Cruz, llenas de descripciones del paisaje simbólico. Como ya han notado
los críticos, Sor J nana lleva mas estrecho parecido con el carmelita poeta
en la lira de carácter místico del Auto Sacramental El Divino Narciso en
que acentúa la reminiscencia oriental:
A este bosq11e he llegado -donde espero
tener noticias de mi bien perdidoque si serías confiero,
diciendo está del prado lo florido
que producir amenidades tantas
es por haba besado ya sus plantas.
En todas sus otras Liras vuelve el
tema del amor humano, pero con los
mismos medios de expresión liriCa. El
parecido con Garcilaso y al mismo
tiempo con San Juan de la Cruz, es
aún más marcado en su composición
Estancias, donde el paisaje metafórico
se despliega con mayor fuerza sugeridora:

Los abundantes ríos
los pastos y verdores
en que te apacentaron mis amores
trájete ala verd11ra
del más ameno prado
To haré que mis furores
los campos los abrasen
y las yerbas que pacen;
y talen mis ardores
aun los montes que son más superiores.
Esta actitud de Sor Juana -como todo
-en su vida-, es floración barroca. Su indiferencia ante e1 paisaje real, es, en
parte; una manifestación del urbanismo típico de su época. Por otra parte,
proviene también de espíritu introvertido; como artista barroca, al mismo
tiempo que obrepasa los linderos de
la forma en sus expresiones ''hacia
fuera", por reacción a las limitaciones
jmpuestas por su medio, se mira a sí
misma desde el plano opuesto a donde
ha proyectado su vida; vuelve constantemente a buscar su propia alma, a
recoger lo que estaba dentro de ella Y
con Jo que no pudo convivir, separada
de si misma por el vallado de sus temores y Sus inhibiciones. No mira objetivamente el mundo que la rodea sino lo que, intelectualizado, lleva dentro de si; asi es todo el paradójico egocentrismo del artista barroco en contradicción con su exterioridad, con su
preocupación de las formas.
Ahora bien, ¿no podríamos también
creer que las poesías amorosas de Sor
Juana, que parece haber sido tan fria
ante el amor real que la rodeaba Y solicitaba en sus años abrileños en la
corte de los virreyes, son solamente
juegos intelectuales en los que su corazón no tomaba parte, como esas des-

Novíembre de /951

cripciones d.e un paisaje convencional
mientras la rodeaba un paisaje verdadero e impresionante? Bien podían ser
sus versos de amor, celos y ausencia,
únicamente una copia de los eternos
temaS líricos y de los discretees eróticos que llenaban la poesía de los siglos
de oro.
Sor Juana escribe sus versos amorosos cuando ya toda posible pasión habia quedado fuera de su vida, cuando
la razón se había sobrepuesto a lo sentimental. Creemos adivinar en su lírica la reverberación de un sentimiento erótico, y creemos ver que tiende, a
pesar suyo, la mano nostá.lgica más
allá de las tapias conventuales, a una
fruta prohibida que jamás había de
alcanzar, cuando quizá. todo era solamente una manifestación de lo barroco de su vida reflejado en sus creaciones poéticas.
De todo cuanto antes hemos dicho,
tratando de desentrañar la actitud barroca de Sor Juana, podríamos concluir que si ella era tan temerosa del
mundo, de sus convenciones y riesgos,
tan cuidadosa de las apariencias -que
crea con inusitado esfuerzo "sujentando la cerviz" a normas y reglas, toda
una vida muy diferente de la que ella
soñaba-, es dificil que se hubiera expuesto a traicionar en versos el secreto de un amor real. Acaso porque no
habia tal amor, ella fingió una inclinación erótica que no se avenía ni con
la profesión religiosa ni con su posición mental, tan intelectualizada y disciplinada desde niña, lo cual parece
que contribuyó a aquella "total negación que tenia al matrimonio" como
ella misma confiesa, y a su posición
racionalista y masculinizada que ha
inducido a ciertas hipótesis de anormalidad. Si hubo en ella alguna pasión debió ser ligera, capricho juvenil
sin huelJa permanente. Debió ser más
bien antojo y amor propio comprometido, que le dejó el sabor amargo que
produjo la critica aceda que dirigió a
los "hombres necios", y que le inspiró
una multitud de temas poéticos en torno al amor y a manifestaciones y reacciones que ella podía recordar de sus
experiencias de adolescente y escudriiiar y criticar en sus versos escritos en
el recato de ]a celda, en sus horas de
madurez y serenidad, cuando con penetrante visión humana sometía su vida y la de los demá.s a un examen frío
y a un metódico análisis.
Sus versos eróticos están siempre
modulados por una tónica racionalista
y crítica, en que domina lo analítico,
y por ellos discurre al mismo tiempo
una escondida vena humoristica que
no podría existir en una poesia surgida de un sentimiento profundo, espontáneo en su exteriorización. Muy expresiva de esta posición impersonal y
critica es la décima:

Al amor cualquier cuI"ioso
hallará una distinción:
que uno nace de elección
y otro de influjo imperioso.
Este es más afectuoso
porque es el más natural
y asi es más sensible, al cual
llamaremos afectivo,
y al otro que es electivo
llamaremos racional.
Lo alegórico y mitológico se manifiesta plenamente en la décima II en
que compara el alma que al fin se rinde al amor, con la toma de Troya.
Aunque las décimas son en Sor Juana
buen instrumento para entonar sus
quejas, como en Lope de Vega, es la
queja de ]a monja cosa formal y retórica en que no parece participar muy
directamente su corazón. Las Endechas sobre la astucia, el desdén y el
desengaño, tienen todas las características de composiciones hechas por

divertido recreo más que por impulso
de un verdadero amor. Los versos de
la Endecha V, aparecen como en labios del varón -otra de las facciones
barrocas preferida de Sor Juana Y que
se repite en muchas de sus poesías-,
las Endechas VI, VII, VIII, y IX, en
que habla la mujer, asi como los Romances, están tan llenos de la retórica de la época que revelan más el ejercicio mental que el sentimiento acendrado, de pasión que quieren demostrar. Su viveza y su gracia de expresión, sus imágenes, hacen ver un espíritu libre de verdaderos cuidados
de amor e interesado, con curiosidad
intelectual, en el jugueteo de las diversas situaciones creadas por el sentimiento amoroso.
En las Glosas se encuentran también,
de la misma manera que en las Endechas, versos de varón a mujer y estrofas de pasión femenina dirigidas a un
amante. En la Lira IV, al dar satisfacción a unos celos, se sugiere, por primera vez, la posibilidad del dato autobiográfico, asi como en la Rondilla
III, en que parece describir encontradas emociones sentidas por ella misma, pero también sería arriesgado
creer que la llamada "décima musa",
cuyos versos se leían en todas las tierras hispanas, y que tenía en México
fijos en ella los ojos de magnates, prelados y letrados, jugara el peligroso
juego en que se había de descubrir su
charada espiritual. La misma insistencia de hablar de una pasión amorosa, en persona tan preocupada del
juicio de los demás, es por extremo
sospechosa de insinceridád. Una mujer como Sor Juana había de haberle
dado a un sentimiento propio de amor
tal calidad de altivez, dignidad y recato, que no lo hubiera prestado a las
há.biles maniobras de la antitesis, el
tropo, ]a metáfora, ya que ese sentimiento hubiera dado una cuarta dimensión a su vida, haciendo imposible su proyección a ese plano falso a
que ella, voluntariamente, lo relegó.
En sus sonetos, tan perfectamente
construidos, en su juego de ideas, se
puede observar más de cerca el verdadero sentir de Sor Juana. El ingenio, brilla en sus versos, con las felices
resoluciones del pensamiento poético,
pero la hipérbole desfigura su verdad,
y el razonamiento talla como un mármol sus conceptos. Todo tiende a darnos la impresión de lo impersonal, de
la obra de arte trabajada, objetivada
con ·serenidad mientras los dedos labran ágiles, guiados por un equilibrado sentido de proporción y armonía,.
que no puede dejar lugar a la simple
emoción. Muchos de estos sonetos también son puestos en labios de hombre.
}luy tipicos son aquellos que se contradicen con las mismas ideas, palabras y consonantes; el que empieza:

................................
Felicimw me adora y lo aborrezco

........................

Al que ingrato me deja busco amante.
El final de este soneto, que se resuelve con digna frialdad por anteponer 1a razón al impulso, mejor que nada demuestra posición sentimental de
Sor Juana.
Otro indicio que puede llevar al mejor conocimiento de nuestra poetisa es
recordar su facilidad para ímaginarse
situaciones -que se reveló en su comedia Los empefios de una Casa-, Y
que hace que intuya de vivísima manera los sentimientos que sufre una mujer a la muerte de su marido muy amado, y que expresa con hiperbólicas
metáforas en una de sus Endechas:
En exhalados rayos
salgan confusamente
sus piros que me abrasen
lágrimas que me aneguen,

Corran de sangre pura,
que mi corazón vierte,
de mis perennes ojos
las dolorosas fuentes.

Dé voces mi dolor
que empeñen indecentes
estos espejos puros
de la esfera celeste.
¡Oh, carga sobre mi
la esfera transpar.ente
desplomados del polo
sus diamantinos ejes!
De esta misma manera cuántas otras
situaciones sentimentales debió simular vividamente, por fuerza de intuición, en sus obras. Querer llegar al
conocimiento exacto de su vida emocional, es empresa estéril. Muy dificil
es tratar de desenvolver los secretos
de la vida de un autor barroco, pero es
aún más difícil cuando ese autor es
barroco justamente in su vida, mucho
más que en su obra, como Sor Juana.
Además, su feminidad y su profesión
religiosa son celosías que se cierran
herméticamente ocultando el santuario de su alma.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Correspondencia Juárez-Vidaurri. To..
Dices que yo te olvido, Celia, y mientes
en decir que me acuerdo de olvidarte
pues no hay en mi memoria alguna paI"te
en que, aun como olvidado, te presentes,

mo I. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) .................. $10.00

y el que responde comenzando así:

Dices que no te acuerdas, Clori, y
mientes
en decir que te olvidas de olvidarte
pues das ya en tu memoria alguna parte
en que, por olvidado, me presentes.
El constante juego de ideas y sentimientos contradictorios que tan bien
se prestaba a su ingenio poético, es
bastante para tener en sí mismo su
justificación, sin pretender que fuese
expresión directa y sincera de sentimientos reales. Esto se hace bien patente en los tres sonetos que empiezan:

Que no me quiera Fabio al verse amado
es dolor sin ignal en mi sentido,·
mas que me quiera Si/vio aborrecido
es menor mal, mas no menor enfado:

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones cul~
turales de la República)
Para estudiantes ........... $ 9.00
Para el público ............ $10.00

De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias)

$ 5.00

3

1

�,

ROMANCES

(1651 -1695)

No habiendo una tarde ver al señor
Virrey Marqués de la Laguna, que asistió en las Vísperas del Convento, le
escribió:

(SONETOS, REDONDILLAS, LIRAS, ROMANCES,
OVILLEJOS, VILLANCICOS; PROSA)

Parecer quiere el denuedo
ele vuestro parecer loco,
al niI1o que pone el coco
y luego le tiene miedo.
Queréis con presunción necia
hallar, la que buscáis,
para pretendida Thais,
y en la posesión Lucrecia:
¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Retrato de Sor Juana, por Miranda.

SONETOS
En que da moral censura a una rosa
y en ella a sus semejantes.
Rosa dfoina, que en gentil cullura

eres, con tu fragante sutileza,

cervi: rebelde en Palmos), huella ufana
hasta aquí Inteligencia soberana,
de su pura Grande:a pura silla,
ya el Cielo, que la copia misterioso,
se{Junda ve: sus señas celestiales
en guarismos de flores claro suma:

magisterio purpúreo en la belleza,

ense1ianza nevada a la hermosura;
ama{jO de la humana arquitectura,

ejemplo de la vana gentileza,

en cuyo sér unió Saturale:a
la cuna alegre y triste sepultura:
¡cuán altioa en tu pompa, presumida,
soberbia, el riesgo de morir desdellas;
y luego, desmayada y encogida,
de tu caduco sér das mustias señas;
con que, con docta muerte y necia vida,
viviendo engaiías y murielldo enseii.as!

En que satisface un recelo con la retórica del llanto.
Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,

como en tu rostro y tus acciones vía
que con ralabras no te persuadia,
que el cora:ón me dieses deseaba.
Y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecia:
pues entre el llanto que el dolor vertia,
el cora:ón deshecho destilaba.
Baste ya de ri{;ores, mi bien, baste:
no te atormenten más celos tiranos,
ni el vil recelo tu quietud contraste
con sombras necias, con indicios vanos;
pues ya en liquido humor viste y tocaste
mi cora:ó11, deshecho entre tus manos.

Alaba el númen poético del P. Francisco de Castro ... que describe la aparición milagr_osa de N. Señora de Guadalupe de México ...
La compuesta de flores Maravilla,
divina Protectora Americana,
que hacer se pasa Rosa Mexicana
aparecie11do Rosa de Castilla;
La que e11 ve: del dragón (de quien
humilla

4

pues no menos le dan traslado hermoso
las flores de sus versos sin iguales,
la maravilla de tu culta pluma.

Procura desmentir los elogios que a
un retrato de la poetisa inscribió la
verdad, que Barna pasión.
Este que ves, engaii.o colorido,
qlle -del arte ostentando los primoresson falsos silogismos de colores
es cauteloso engaño del sentido:
ésle, en quien la lisonja ha pretendido
e.reusar de los wios los horrores
y -venciendo del liemr,o los rigorestriunfar de la veje: y del olvido:
es un vano artificio del cuidado,
es una flor al viento dedicada,
es un resguardo inútil para el hado:
es una necia diligencia errada,
es un afán caduco; y bien mirado,
es cadáver, es potro, es sombra, es nada.

REDOc,DILLAS
Arguye de inconsecuentes el gusto y
la censura de los hombres que en las
mujeres acusan lo que causan.
Hombres necios, que acusáis
a la mujer sin ra:ón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:
si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿Por qué queréis que obren bien,
si las incitáis al mal?
Combalis su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fué liviandad
lo que hizo la diligencia.

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos si os tratan mal,
burlándoos si os quieren bien.
Opinión ninguna gana,
pues la que mas se recata
si no os admite, es ingrata,
si os admite, es liviana.
Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.
¿Pues cómo a de estar templada
la qne vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende
Y la que es fácil enfada?
Mas entre el e11fado y pena
que vuesll'o gusto refiere,
bien haya lo que no os quiere,
y quejáos en hora buena!
Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.
¿Cuál mayor culpa ha tenido,
en una pasión errada
la que cae de rogada,
o el que rueda de calda?
¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?
¿Pues para que os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las ha~éis
o hacedlas cual las buscáis.
Dejad de solicitar,
y después, con más ra=ón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.
Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

LIRAS
Que expresan sentimientos de ausente.
Amado y dueño mío :

e

Uúttú

(ú

escucha un rato fflis cansadas quejas,
pues del viento las fío
que breve las conduzca a tus orejas,
si no se desvanece el triste acento
-como mis esperanzas- en el viento.

!~'.

Oyeme con los ojos,
ya que están tan distantes los oidos,
y de ausentes enojos
en ecos de mi pluma mis gemidos;
y ya que a ti no llega mi voz ruda,
óyeme sordo, pues me quejo muda ...
. . . Si al arroyo parlero
ves galán de las flores en el prado,
que amante y lisonjero
a cuantas mira intima su cuidado,
en su corriente mi dolor te avisa
que a costa de mi llanto tienes risa.
Si ves que triste llora
su esperan::a marcliita en ramo verde
tórtola gemidora,
en él y en ella mi dolor te acuerde
que imitan, con verdor y con lamento,
él mi esperan.::a u ella mi tormento.
Si la flor delicada,
si la peña que altiva no consiente
del tiempo ser hollada,
ambas me imitan, aunque variamente,
ya con fragilidad, ya con dureza.
mi dicha aquélla, y ésta mi firmeza.
Si ves el ciervo herido,
que baja por el monte acelerado
buscando dolorido
alivia al mal en un arroyo helado,
y sediento al cristal se precipita,
no en el alivio, en el dolor me imita.
Si la liebre encogida
huye medrosa de los galgos fieros,
y ¡;or salvar la vida
no deja estampa de los pies ligeros,
tal mi esperan:a en dudas y recelos
se ve acosada de villanos celos.
Si ves el cielo claro,
tal es la sencille: del alma mía;
y si, de lu:: avaro,
de ti11ieblas se embo:a el claro dia,
es con su obscuridad y Sil inclemencia
imagen de mi vida en esta ausencia ...
Mas ¿cuándo, ay gloria mía,
mereceré go:ar tu lu: serena?
¿Cuándo llegará el dia
que pongas dulce fin a tanta pena?
y de los míos quitarás el llanto?
¿Cruíndo tri voz sonora
heril'&lt;Í mis oidos delicada,
y el alma que le adora
-de inundación de go:os anegadarecibirte con amante prisa
saldrñ a los ojos desatada en risa?

ª

¿Cuándo tu luz hermosa
revestirá de gloria mis sentidos?
¿Y cuándo yo, dichosa,
mis suspiros daré por bien perdidos,
teniendo en poco el precio de mi
llan to?
Que tanto ha de penar, quien goza
tanto •.•

Armas y Letras

Si daros los buenos años,
Sefior, que logréis felices,
en las Vísperas no pude,
recibid/os en Maitines.
Nocturnan, mas no funesta,
de noche mi pluma escribe,
pues para dar alabanzas
hora de Laudes elige .••
. .. Lo que tuviere de malo,
perdonad: que no es posible
perdonad: que no es posible
suplir las púrpuras horas
las luces de los candiles;
y más del mío, que está
ya tan in agane el triste,
qne me moteja de loca
aunque me acredita virgen.
Mas ya de prólogo basta,
porque. es cosa incompatible
en el prólogo alargarse
Y en el asunto ceñirse.
Gocéis los años más largos
que esperanza de infelice,
y más gustosos que el mismo
la ajena dicha concibe.
.Pasen por voz las edades
con pasos tan insensibles,
que el aspecto los desmiwta
y el juicio los multiplique.
Vuesir'as acciones heroicas
tanto a la Fama fatiguen,
que de puro celebraros
se enronquezca los clarines;
y sus vocingleros ecos

tan duradero os publiquen,
que Matusalén os ceda
y que Néstor os envidie.
l'ivid, y vivid discreto,
que es sólo cicir fe/ice:
que dura y no vive, quien
no sabe apreciar que vive.
Si no sabe lo que tiene
ni go:a lo que recibe,
en vano blasona el jaspe
el dón de lo incorruptible.
No en lo diuturno del tiempo
la larga vida consiste:
tal vez las canas del seso
honran años juveniles.
El agricultor discreto
no espera a que fructifique
el tiempo, porque la industria
hace Oto11os los Abriles ...
En progresos literarios
pocos laureles consigue
quien, para estudiar, espera
a que el Sol su [u: envíe.
Las canas se han de buscar
antes que el tiempo las pinte:
que al que las pretende, alegran,
y al que las espera, afligen, . •
Quien vive por vivir sólo,
sin buscar más altos fines,
de lo viviente se precia,
de lo racional se exime;

Novíembre de 19.51

Y aún de la vida no go:a,
pues -si bien llega a advertirseel que vive lo que sabe
sólo sabe lo que vive.
Quien llega necio a pisar
de la vejez los confines,
vergüenza peina y no canas,
no años, afrentas repite ...

DE LOS "OVILLEJOS" DE LISARDA
En que "pinta en jocoso numen, igual
con el tan célebre de Jacinto Polo, una
belleza" •...
Oh siglo desdichado y desvalido . .•
en que lodo lo hallamos ya servido,
pues que no hay voz, equivoco ni frase
que por común no pase
Y digan los censores:
"Eso? Ya lo pensaron los mayores!"
Dichosos los antiguos que tuvieron
paño de que cortar, y así vistieron
sus conceptos de labores,
de luces, de reflejos y de flores:
Que entonces era e/Sol nuevo, flamante,
Y andaba tan valido lo brillante,
que el decir que el cabello era un tesoro
valía otro tanto oro,
pues las estrellas, con sus rayos rojos
alln no estaban cansadas de ser ojos ..:
Digo, pues, que el coral entre los sabios
se estaba con grana aun en los labios·
Y las perlas, con nítidos orientes,
'
andaban ense1iándose a ser dientes;
Y alegaba la concha, no muy loca,
que si ellas dientes son, ella es la boca,
Y así en/onces, no hay duda,
empezó la belle:a a ser conchuda.
Pues las piedl'as, ay Dios, y qué riqueza!
Era una plaleria una belleza,
que llevaba por dote en sus facciones
más de treinta millones .. .
Pásome a las Mejillas;
Y aunque es su consonante maravillas
no las quiero yo hacer predicadores '
que digan: Aprended de mí, a las flores.
Mas si he de confesarles mi pecado,
algo el carmín ¡¡ grana me ha tentado·
mas agora ponérsela no q11ie1'0
'
si ella la quiere, gaste su dinero ...
¡Válgame Dios, lo que sigue agora!
llaciéndome está cocos el Aurora
por ver si la comparo con 'la Boca,
y el Oriente con perlas me provoca;
pero no hay que mirarme,
que ni una sed de Oriente ha de
costarme.
Es, en efecto, de color tan fina,
que parece bocado de cecina,
y no he dicho muy mal, pues de salada
dicen que se le ha puesto colorada . .•
Acabemos, que el tiempo nunca sobra;
a las Manos, y manos a la obra.
Empie=o por la diestra,
que --aunque no es menos bella
la siniestraa la pintura es llano
que se le ha de asentar la primer mano.
Es, pues, blanca y hermosa con exceso,
porque es de carne y hueso;
no de marfil ni plata: que es quimera
que a una estatua servir sólo pudiera;
y con esto, aunque es bella,
sabe su dueño bien servirse de ella,
y la estima bizarra,
más que no porque luce, como agarra.
Pues no queda en zaga la siniestra;
porque aunque no es tan diestra
y es algo menos en su ligereza,
no tiene un dedo menos de belleza.

ú

Aquí viene rodada
una comparación acomodada,
porque no hay duda, es llano,
que es la una mano como la otra mano;
y si alguno dijere que es friolera
el querer comparar de esta manera,
J'espondo a su censura
que el tal no sabe lo que se murmura:
pues pudiera muy bien Naturaleza
haber sacado manca esta belleza .••

EL RO:.IANCE DE "EL DIVINO
NARCISO"
Erase aquella belleza
del soberano narciso
gozando felicidades
en la gloria de si mismo,
pues en si mismo tenia
todos los bienes consigo
Rey de toda la hermosura,
de la perfección Archivo,
Esfera de los milagros
y Centro de los prodigios .
De sus altas glorias era
esos Orbes cristalinos
Cronistas, escribiendo
con las plumas de sus giros.
Anuncio era de sus obras
el Firmamento lucido,
Y el resplandor lo alababa
de los Astros matutinos.
Le aclamaba el Fuego en llamas,
el Mar con penachos rizos
la Tierra en labios de ros;s
Y el Aire en ecos de silbos.
Centella de su beldad
se ostentaba el Sol lucido,
Y de sus luces los Astros
eran brillantes mendigos.
Cóncavos espejos eran
de su resplandor divino
en bruiiidas superficies:
los Once claros Zafiros.

se regalaba en las rosas,
se aposentaba en los lirios,
de ver el reflejo J,ermoso
de su esplendor peregrino,
viendo en el Hombre su imágen,
se enamoró de si mismo.
Su propia similitud
fué su amoroso atractivo,
porque sólo Dios, de Dios
pudo ser objeto digno.
Avalanzóse a gozarla;
pero cuando su cariño
más amoroso buscaba
el imán apetecido,
Por impedir envidiosas
sus afectos bien nacidos
se interpusieron osadas
las aguas de sus delitos.

1

r viendo imposible casi
el logro de sus designios
(porque basta Dios en el mundo
no hay amores sin peligros),
Se determinó a morir
en empe11o tan reciso
'
para moslral' que es el riesgo
el examen de lo fino.

.

Apocóse, según Pablo,
y (si es lícito el decirlo)
consumióse, el dulce fuego
tiernamente derretido.
Abatióse como Amante
al tormento más indigno,
Y murió, en fin, del amor
al voluntario suplicio.
Dió la vida en testimonio
de su amor,· pero no quiso
que tan gloriosa fineza
se quedase sin testigo:
Y asi dispuso dejar
un l'ecuer_
do y un aviso,

Dibujo de su luz era
con primoroso artificio
el orden de los Planetas
el concierto de los Sige~os.
Por imitar su belleza,
con cuidadosos ali1íos
se vistió el Campo de flores
se adornó el .llonte de riscds.
Adoraban su Deidad,
como amoroso destino,
desde su gruta la Fiera
y el .4ve desde su nido.
El Pe= en el seno obscuro
le daba cultos debidos,
Y el .llnr para sus ofrendas
erigió aliares de vidrio.
Adoraciones le daban,
devotamente rendidos
desde la Hierba más baja
al más encumbrado Pino.
,Uaremagnum se ostentaba
de perfección infinito,
de quien todas las bellezas
se derivan como rios.
En fin, lodo lo insensible
racional, y sensitivo,
'
tuvo el sér en su cuidado
Y se perdiera su olvido,
Este, pues, hermoso Asombro
que entre los prados floridos'

por memoria de su muerte
Y prenda de su cariiío.

Su disposición fué parto
de su saber infinito,
que no se ostenta lo amante
siu alas de lo enterldido.
El mismo quiso quedarse
en blanca Flor convertido
porque 1w diera la ausen~ia
de la tibie:a motivo;
que no es mucho que hoy florezca,
pues antes, en sus escritos,
se llama Flor de los Campos
Y de los Collados Ulio.
Cándido disfraz es velo
de sus amantes designios
incógnito a la grosera '
cognición de los sentidos.
Oculto quiso quedarse
entre cándidos armiños,
por asistir como Amante
Y celar como Registro:
que como esposo del Alma
receloso de desvfos
'
la espía por las ve~tanas
la acecha por los resquicÍos.
Quedó a hacer nuevos favores .
porque liberal no quiso
'
Pasa a la Pág. 6

.5

�\'iene de la Pág. 5

~
1

1
1

siguiendo esto, he intentado sepultar
con mi nombre mi entendimiento, Y
Este, pues, triste son intercadente
acordar una fineza
sacrificárselo sólo a quien me lo dió,
de la asombrada iul'ba temerosa,
sin hacer un beneficio.
y que no otro motivo me entró en la
menos a la atención solicitaba
Religión, no obstante que al desembaque al sueño persuadia;
Ostentó lo enamorado
razo y quietud que pedia mi estudiosa
antes si, lentamente
con amantes desperdicios,
intención eran repugnantes los ejercisu obtusa consonancia espaciosa
e hizo lodo cuanto pudo
cios y compafiía de·una comunidad; Y
al sosiego inducía
el que pudo cuanto quiso.
después de ella, sabe el Señor, y lo say al reposo los miembros convidaba,
-el silencio intimando a los vivientes, be en el mundo quien sólo lo debió
Quedó en Manjar a las almas
saber, lo que me intenté en orden a
uno y otro sellado labio obscuro
liberalmente benigno,
con indicante dedo,
esconder mi nombre y que no me lo
alimento para el justo,
Harpócrates, la Noche, silencioso-:
permitió, diciendo que era tentación
veneno pw·a el indigno.
a cuyo, amzque no duro,
y si sería. Si yo pudiera pagaros algo
si bien imperioso
de lo que os debo (señora mía), creo
Mirad de la clara Fuente
qne sólo os pagara en contaros esto,
precepto, todos fueron obedientes:
en el margen cristalino
el viento sosegado, el can dormido,
pues no ha salido de mi boca jamás,
la bella cándida Flor
éste yace, aquél quedo
excepto para quien debió salir. Pero
de quien el Amante dijo:
los átomos no mueve,
quiero que con haberos franqueado de
"Este es mi Cuerpo y mi Sangre
con el susurro hacer temiendo leve,
par en par Jas puertas de mi corazón,
que entregué a tantos martirios
aunque poco, sacrilego ruido,
haciéndoos patentes sus más sellados
por vosotros. En memoria
violador del silencio sosegado.
secretos, conozcáis que no desdice de
de mi muerte, repetidlo".
mi confianza lo que debo a vuestra veEl Mar, no ya alterado,
nerable persona y excesivos favores.
ni aun la insoluble mecía
Prosiguiendo en ]a narración de mi
DEL PRIMER SUEÑO
cerúlea cuna donde el Sol dormía;
inclinación (de que os quiero dar enU los dormidos, siempre mudos peces,
tera noticia) digo, que no había cum-Que "así intituló y compuso ... en los lechos lamosos
plido los tres años de mi edad cuando,
imitando a Góngora".
de sus obscuros senos cavernosos,
enviando mi madre a una hermana
mudos ermz dos veces,
mía, mayor que yo, a que se enseñase
Piramidal, funesta, de la tierra
y entre ellos la engañosa encantadora
a leer en una de las que llaman Amigas,
nacida Sombra, al Cielo encaminaba
Alicione, a los que antes
me llevó a mi tras ella el cariño y la
de vanos obeliscos punta altiva,
en peces transformó simples amantes,
travesura; y viendo que le daban lecescalar pretendiendo las Estrellas;
lránsfol'mada también, vengaba ahora. ción me encendí yo de manera en el
si bien sus luces bellas,
deseo de saber leer, que engañando a
exentas siempre, siempre rutilantes,
En los del monte senos escondidos,
mi parecer a la maestra, le dije: Que
la tenebrosa guerra
cóncavos de peliascos mal formados,
mi madre ordenaba me diese lección.
que con negros vapores le intimaba
de su aspereza menos defendidos
Ella no lo creyó porque no era creíble;
la pavorosa Sombra fugitiva,
que de su obscuridad asegurados,
pero por complacer al donaire, me la
burlaban tru1 distantes,
-cuya mansión sombl'ia
dió. Proseguí yo en ir y ella prosiguió
que su atezado ceño
•
ser puede noche en la mitad del día,
en enseñarme, ya no de burlas porque
al superior convexo aun no llegaba
incógnita mm al ciel'to
la desengalló la experiencia y supe leer
del Orbe de la Diosa
montaraz pie del cazador experto-,
en tan breve tiempo, que ya sabia,
que tres veces hermosa
depuesta la fiereza
cuando Jo supo mi madre, a quien la
con tres hermosos rostros ser ostenta,
de unos, y de otros el temor depuesto, maestra lo ocultó, por darle e] gusto
quedando s¡ilo due,ío
yacio el vulgo bruto,
por entero y recibir el galardón por
del Aire que empañaba
y la i\'aturale:a
junto: y yo lo callé, creyendo que me
con el aliento denso que exhalaba;
el de su potestad pagando impuesto,
azotarían, por haber1o hecho sin ory en la quietud contenta
universal tributo;
den. Aún vive la que me enseñó, Dios
de imperio silenciosos,
y el Rey, que vigilancias afectaba,
la guarde, y puede testificarlo. Acuérsumisas sólo voces consentía
aun con abiertos ojos no velaba.
dome que en estos tiempos, siendo mi
de las noctumas Aves,
golosina la que es ordinaria en aquetan obscuras, tan graves,
El de sus mismos perros acosado
lla edad, me abstenía de comer queso;
que aun el silencio no se interrumpía. -,U onarca en otro tiempo esclarecido- porque oi decir que hacia rudos, y potimido ya venado,
día conmigo más el deseo de saber que
Con tardo vuelo y canto, del oido
con vigilante oido,
el de comer, sjendo éste tan poderoso
mal -y aún peor del ánimo- admitido,
del sosegado ambiente
en los nifios. Teniendo yo después cola avergonzada Nictiméne acecha
al menor perceptible movimiento
mo seis o siete años, y sabiendo ya leer
de las sagradas puertas los requicios
que los átomos muda,
y escribir, con todas las otras habilidao de las claraboyas eminentes
la oreja alterna aguda
des de labores y costura que deprehenlos huecos más propicios
y el leve rumor siente
dcn las mujeres, oí decir que había
que capaz a su intento le abren brecha, que aun le ollera dormido;
Universidades y Escuelas, en que se
faroles , sacros de perenne llama,
y en la quietud del nido,
estudiaban las ciencias, en Méjico; y
que extingue, si no infama,
que de bro:as y lodo instable hamaca
apenas lo oi cuando empecé a matar a
en licor claro la materia crasa
formó en la más opaca
mi madre con instantes e importunos
consumiendo, que el árbol de Minerva
parte del árbol, duerme recogida
ruegos, sobre que, mudándome el tra-de su fruto, de prensas agravadola leve turba, descansando el viento
je, me ellviase a Méjico, en casa de
congojoso sudó y rindió forzado.
del que le corla alado movimiento ...
unos deudos que tenía, para estudiar y
cursar la Universidad; elJa no lo quiY aquellas que su casa
so hacer (e hizo muy bien), pero yo
campo vieron volver, sus telas hierba,
PROSA
despiqué el deseo de leer muchos lia la deidad de Baco inobedientes,
bros varios que tenía mi abuelo, sin
-ya no historias contando diferentes,
De la Respuesta de la Poetisa a la muy que bastasen castigos ni reprensiones
en forma si afrentosa transformadas-,
ilustre Sor Filotea de la Cruz
a estorbarlo; de manera que cuando
segunda forman niebla,
vine a Méjico se admiraban no tanto
ser vistas aun temiendo en la tiniebla,
El escribir nunca ha sido dictamen del ingenio, cuando de la memoria y
Aves sin pluma aladas;
propio, sino fuerza ajena, que les pu- noticias que tenia en edad que parecía
aquellas tres oficiosas, digo,
diera decir con verdad: Vos me coe- que apenas había tenido tiempo para
atrevidas Hermanas,
gislis. Lo que si es verdad, que no ne- aprender a hablar. Empecé a depreque el tremendo castigo
garé (Jo uno porque es notorio a to- hender. Gramática, en que creo no llede desnudas les dió pardas membranas dos; y lo otro porque aunque sea con- garon a veinte las lecciones que tomé;
alas tan mal dispuestas,
tra mí. me ha hecho Dios la merced y era tan intenso mi cuidado, que sienque escarnio son aun de las más
de darme grandísimo amor a la ver- do así que en las mujeres (y más en
funestas. dad), que desde que me rayó la pri- tan florida juventud) es tan apreciable
mera luz de la razón, fué tan vehemen- el adorno natural del cabello, yo me
Estas, son el parlero
te y poderosa la inclinación a las le- cortaba de él cuatro o seis dedos miministro de Plutón un tiempo, ahora
tras que ni ajenas reprehensiones ( que diendo hasta donde llegaba ant~s, e
superlicioso indicio al agorero,
he tenído muchas), ni propias refle- imponiéndome ley de que sí cuando
solos la no canora
xas (que he hecho no pocas) han bas- volviese a crecer hasta allí no sabía
componían Capilla pavorosa,
tado a que deje de seguir este natural tal o cual cosa, que me había propuesmá.-r:imas, negras, longas entonando,
impulso, que Dios puso en mí; su Ma- to deprehender en tanto que crecía
y pausas más que voces, esperando
jestad sabe por qué y para qué; y sa- me lo había de volver a cortar, e~
a la torpe mensura perezosa
be que le he pedido que apague la luz pena de la rudeza. Sucedía así que él
de mayor proporción tal vez, que el
de mi entendimiento, dejando sólo lo crecía, y yo no sabía lo propuesto, porviento que baste para guardar su Ley, pues que el pelo crecía aprisa, y yo aprencon flemático echaba movimiento
lo demás sobra (según algunos) en una día despacio, con efecto le cortaba, en
de tan91.ardo compás tan detenido,
mujer: y aun hay quien diga que daña. pena de la rudeza; que no me parecía
que en medio se quedó tal vez dormido. Sabe también su Majestad que no con- razón que estuviese vestida de cab.ellos
1

6

cabeza que estaba tan desnuda de noticias, que era más apetccib]e adorno.
Entréme religiosa, porque aunque conocía que tenía el estado cosas (de
las accesorias hablo, no de las formales), muchas repugnantes a mi genio,
con todo, para la total negación que
tenía al matrimonio, era lo menos desproporcionado y lo más decente que
podía elegir, en materia de seguridad
que deseaba, de mi salvación a cuyo
primer respecto (como al fin más importante) cedieron Y sujetaron la cerviz todas las impertinencillas de mi
genio, que eran de querer vivir sola,
de no querer tener ocupación obligatoria que embarazase la libertad de mí
estudio, ni rumor de comunidad que
impidiese el sosegado silencio de mis
libros. Esto me hizo vacilar algo en
la determinación, hasta que alumbrándome personas doctas de que era tentación, la vencí con el favor divino, y
tomé el estado que tan indignamente
tengo. Pensé yo que huía de mi mismo; pero ¡miserable de mí I trájeme a
mi conmigo y traje mi mayor enemigo en esta inclinación, que no sé determinar si por prenda o castigo me dió
el Cie]o, pues de apagarse o embarcarse con tanto ejercicio que la Religión
tiene, reventaba, corno pólvora, y se
verificaba en mi el priuatio esl causa
appetitus.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Unil'crsitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversi,
dad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangcl Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Marlínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

Armils y Letras

Sor Juana Inés ...
Viene de la la. Pág.

Fernández de Santa Cruz, dignísímo
obispo de Puebla, con el seudónimo de
Sor Pilotea, a propósito de la critíca
que hizo Sor Juana de un sermón del
P. Antonio Vieyra. Era éste un jesuíta portugués conocidísimo, gran privado de los reyes de Portugal y muy admirado por la reina Cristina de Suecia. En 1674 propuso ésta en la Academia Filosófica que tenía en su palacio de Roma este problema: ¿Hay que
reírse del mundo o hay que llorar por
el?; ¿quién tiene razón, Demócrito o
Heráclito? Defendieron cada una de
estas tesis el P. Cata neo y el P. Vieyra, cuyo trabajo fué publicado en .México en 1685 por el P. José Errada de
Ca petillo con el titulo de Heráclito defendido por el M. R. Antonio de Vieyra, de la Compañía de Jesús. Sí llegó
a leer este libro Sor Juana, no llegó a
impresionarle tanto como un sermón
que el mismo padre predicó en la Capilla Real de Lisboa, en el que discurriendo sobre un tema muy distinto,
las finezas del amor de Cristo al final
de su vida, discrepó abiertamente de
San Agustín, Santo Tomás y San Juan
Crisóstomo, contraponiendo a sus opiniones la suya, que el dió como más
verdadera. No le pareció a Sor Juana
ni cícrta esta opinión, ni admisible la
manera como Vieyra la presentaba y,
primero de palabra y después por escrito, la refutó, defendiendo con tanto
brío como ingenio la doctrina rechazada por Vieyra y dando su propio parecer, agudo y bien fundamentado,
aunque en realidad tan discutible como el de su antagonista. La gran fama de éste y el mucho crédíto de su
impugnadora suscitaron una apasionada controversia, en la que uno y otra
tuvieron ardorosos defensores. Tal vez
el mucho revuelo que esta discusión
produjo moviera al señor obispo de
Puebla, de una parte, a imprimir la
critica de Sor Juana con el título de
Carta witenagórica. Crisis de un sermón del grande orador enil'e los mayores, el P. Antonio Vieyra, jesuita
portugués, y, de otra, a escribirle una
carta, en la que, sin reprobar abiertamente sus estudios y trabajos poéticos
y filosóficos, le exhorta a que dé a sus
lecturas un cauce más religioso, "leyendo alguna vez el libro de Jesucristo. Mucho tiempo ha gastado v. merced, le escribe, en el estudio de filósofos y poetas; ya será razón que se perfeccionen los empleos y se mejoren los
lihros ... Esclavas son las letras humanas y suelen aprovechar a las divinas, pero deben reprobarse cuando
roban la posesión del entendimiento a
]a sabiduría divina ... No es poco el
tiempo que ha empleado vuestra merced en estas sciencias curiosas; pase
ya, como el gran Boecio, a las provechosas." Termina pidiéndole que penetre lo que pasa en los cielos y en el
infierno, que aplique su entendimiento
"al :Monte Calvario" y que se haga una
santa.

bros Sagrados .. . El no haber escrito
mucho de asuntos sagrados no ha sido
desafición, ni de aplicación la falta,
sino sobra de temor y reverencia debida a aquellas Sagradas Letras para cuya inteligencia yo me conozco tan incapaz y para cuyo manejo soy tan indigna." Entrando seguidamente a defender su actitud y su obra, expone
una serie de hechos y razones de los
que se pueden sacar las siguientes tesis: la, Las ciencias profanas ayudan
a la inteligencia de las letras divinas.
2a. La variedad de estudios no daña
a la mente, sino que la ayuda. 3a. El
que se destaca "o lo señala Dios, que
es quien sólo lo puede hacer", es recibido como enemigo común; "assí sucede y assi sucedió siempre". 4a. Quien
tiene afición a la sabiduría, esto es, el
filósofo, cuando no estudia en los libros, estudia "en todas las cosas que
Dios creó, sirviéndome ellas de letras
y de libro toda esta máquina universal"; luego se puede estudiar y aderezar la cena y "si Aristóteles hubiera
guisado, mucho más hubiera escrito."
5a. Las sagradas letras y las historias
profanas muestran numerosos ejemplos de grandes mujeres doctas; luego
razón tiene Arce cuando enseña "que
leer públicamente en las cátedras y
predicar en los púlpitos no es licito a
las mujeres, pero que el estudiar, escribir y enseñar privadamente no sólo ]es
es licito, sino muy provechoso y útil".
6a. No hay inconveniente alguno sino
muchas ventajas en que "una mujer
anciana, docta en letras y de santa
conversación y costumbres" tenga a su
cargo la educación de las doncellas, "y
no que éstas se pierdan por falta ,de
doctrina o por querérsela aplicar por
tan peligrosos medios cuales son los
maestros hombres". 7a. Se interpreta
mal al Apóstol cuando se recurre al
mulieres in Ecclesia teceant para probar que han de ser ignorantes, pues
San Pablo sólo se refiere a "la publicidad de los púlpitos", 8a. "l\fi entendimiento tal cual es" tan libre es como
el de cualquier otro y puede discrepar
de sus opiniones e impugnarlas. 9a. y
última: La poesía, empleada hasta en
]os libros sagrados, de suyo es buena,
aunque algunos la usen mal.
Esta contundente defensa que hace
"la Décima ~!usa" de la libertad de
critica y del derecho de la mujer a la
cultura, es a la vez el último deste11o
del pensamiento mexicano del siglo
XVII y corno la aurora del nuevo espíritu. crHico y racionalista, que tan
fuertemente irrlimpió en :México en la
siguiente centuria.
1GO P. D. Calleja, en la censura de Fama y

Obras póstlrnmas del Fénix de México, décima musa, Sor Juana Inés de la Cruz •• ,

Madrid, afro de 1700.

Hizo mella profunda esta carta en la
religiosa, quien, dejando que por la
herida se le escaparan a borbotones
sus convicciones y sentimientos más
íntimos, escribió una respuesta en la
que consignó: "los mejores datos que
poseemos acerca de su carácter, de su
vida, de sus inclinaciones literarias Y
penas que éstas Je .o riginaron; Y donde, además, con nobilísima entereza,
se declaró en pro de la cultura de la
mujer y sostuvo su derecho a impugnar el sermón que babia impugnado",
(165) Empieza diciendo que "recibo
en mi alma vuestra santísima amonestación de aplicar el estudio a los Li-

Novíemhre de 1951

161 Beristllin, op. cit.
162 La influencia de Descartes sobre Sor Juana Inés de la Cruz y sobre Sigüenza y

Góngora ha sido estudiada recientemente
en Filoso/la y Letras, No. 39.
163 Pp. 171-200 del tomo ll de sus Obras, edl-

ci6n de Barcelona de 1693.
164 P. Diego Calleja , lug. cit.
165 González Pefi.a, op. cit., pp. 90-91.

EL TESTAMENTO DE
SOR JUANA
Una de las publicaciones más sugestivas que haya dado a
luz, acaso, la Universidad Nacional Autónoma de México con
motivo del cuarto centenario de la fundación de esta Casa de
Estudios y asimismo con ocasión al tricentenario del nacimiento
de Sor Juana Inés de la Cruz, es Cuatro Documentos relativos a
Sor Juana, presentados por Lota M. Spell y editados por la Imprenta Universitaria en 1947. (Aunque el año de la impresión
del valioso opúsculo no corresponde, en puridad, a las fiestas de
la fundación universitaria y al natalicio de la poetiza, sí se han
sumado al estimable acervo de ediciones hechas con este mo•
tivo).
Lota M. Spell nos presenta cuatro documentos, debidos a
su acuciosa investigación; entre éstos, el más importante a la
biografía sorjuanista y a la curiosidad pública es el testamento
de la ilustre poetisa, que ahora Armas y Letras publica en la pre•
sente entrega consagrada a rendir homenaje a la monja jerÓ•
nima.
EL DOCUIENTO TESTAllENTARIO
En el nombre de Dios Nuestro Señor
Todopoderoso y de su bendita Madre
la Virgen Maria nuestra Señora concebida sin mancha de pecado original
en quien como abogada guardia y y
amparo de pecadores tengo puesta mi
esperanza.
Sea notorio a los que el presente
vieren cómo yo Juana Inés de la Cruz,
novicia en este convento de mi padre
San Gerónimo que en el siglo me llamaba Juana Ramirez de Asbaje, natural de la provincia de Chalco, hija legítima de don Pedro de Asbaje y Vargas difunto y de doña Isabel Ramírez
su mujer y mis padres y señores considerando la. brevedad de esta vida y
cuán llena está de trabajos y peligros
y que Ja honra del mundo es breve mudable y perecedera y sus placeres f~lsos y transitoria su bienaventuranza y
que todos los que pasan su carrera y
mar tempestuoso es con muchos riesgos y peligros y finalmente que van
más seguros los que van mirando al
norte de la religión que asegura más
la llegada a tomar puerto de salvación
y porque siempre ha sido inclinada al
estado de religiosa en este dicho convento y cercana para hacer mi profesión y ser esta mi determinada voluntad permaneciendo en dicho estado y
para disponer de mis legítimos y demás bienes que me pertenezcan según
lo dispuesto por el santo concilio de
Trento para lo cual pedí y se me concedió licencia por el señor provisor de
C'ste arzobispado cuyo tenor es como
sigue:
(Aquí la licencia)
Por tanto estando como estoy en mi
libertad y en mi acuerdo y entera memoria y creyendo como creo en el misterio de la Santisima Trinidad de Dios
Padre Hijo y Espíritu Santo y en todo
aquello que tiene, cree y confiesa Nuestra Santa ~ladre Iglesia Católica Romana en cuya fe y creencia he vivido y
protesto vivir y morir otorgo que hago
y ordeno mi testamento en la forma y
manera siguiente:
Primeramente ofrezco mi ánima,
cuerpo Y vida a Dios Nuestro Señor
que la creó y redimió con su preciosa
sangre y cuando su Divina Majestad
fuere servido de llevarme quiero ser
sepultada en la parte y lugar en que
se acostumbra sepultar a las religiosas
profesas que lo han sido de este dicho
convento .
Item mando a las mandas forzosas y
acostumbradas dos tomines a cada una
con las que aparto de mis bienes.

Item declaro tengo en poder de doña Isabel Ramírez mi madre doscien~
tos cuarenta pesos de oro común en
reales cuya cantidad me dió y donó el
capitán don Juan Sentís de Chavarría
declárolos por mis bienes.
Y para cumplir y ejecutar este mí
testamento y lo en él contenido dejo
y nombro por mis albaceas y tenedores de todos mis bienes a la dicha doña Isabel Ramírez mi madre y a doña
Maria y doña Josefa de Asbaje y Vargas mis hermanas y cada una y cualquiera de ellas en solidium y cumplido y pagado en el remanente de todos
mis bienes derechos y acciones que en
cualquiera manera me pertenezcan por
cualquiera derecho yo haya de haber
por mandas legados (o) donaciones o
en otra manera.
Dejo por mi heredera universal a la
dicha señora doña Isabel Ramirez mi
madre y señora reservando como desde luego reservo el gozar del usufructo de todo lo que asi me perteneciere
todos los dias de mi vida para ayuda
de mis necesidades sin que por esta
causa ni otra ninguna el dicho convento pueda adquirir derecho ninguno a
nada de lo que así me perteneciere por
que desde luego queda y lo dejo excluido de todo y por causa de ser fallecida la dicha mi madre al tiempo
que suceda el mío nombre en su lugar
en derecho y por falta de todas a los
que legitimamente les perteneciere y
en esta conformidad quiero que se
guarde y observe por ser así mi voluntad. Y declaro que la cantidad de los
tres mil pesos de la dota que se entregó a este convento no es de ninguna
de mis (s) legítimas y para que así
conste lo declaro y por el presente revoco y anulo y doy por ningunos otros
cualesquiera testamentos codicilos
mandas legados que antes de ahora haya fecho y otorgado por escrito y de
palabra para que no valgan ni hagan
fe porque este que ahora otorgo quiero
que se guarde cumpla y ejecute por tal
Y por mi última y postrimera voluntad o por aquella vía y forma que en
dicho lugar haya que es fecho en la
ciudad de México a veinte y tres días
del mes de febrero de mil seiscientos
sesenta y nueve años, y la otorgante a
quien yo el escribano doy fe. conozco
lo firmo siendo testigos el Padre Antonio Núñez de la Compañia de Jesús
Y el licenciado Joseph de Lumberia y
Juan Güemes vecinos de MéxÍCo.
Juana Ines dJ la Cruz.
Ante m(
Joseph de Anaya
Escribano de su Maj_estad. , '(

'7

�Romance

Provenza
Rafael Heliodoro VALLE.

A Salvador Toscano, en el aire de México
Hemos dejado a París
por verificar el vino
de la Provenza en que está
el aire recién nacido,
y se nos queda temblando
el alma en gótico fino.
Tartarin es uno de
nuestros más viejos amigos,
y también a visitarle
de lejos hemos venido.
Hay también un anfiteatro
de un siglo anterior a Cristo.
Aviñón, Carlos Marte!,

palacios cardenalicios,
sobre las piedras más sólidas
que labró el cincel antiguo.
Ahora comprenderás
antes de que el Año Santo
nos impulse, arrepentidos,
a ir a Roma por todo.
No sé bien si bien me explico,
pero este viaje a Aviñón
es poderoso incentivo
para saludar a Pedro
-el pescador sensitivoy a Pablo, que sigue siendo

***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que dcsari·?lla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las lnslitucioncs oficiales, uni \'crsitarias, acudémicas, atcncistas, centros culluralcs,
sociedades de diversa índole Y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mcnsuario "AIIMAS Y LETHAS", que recientemente ha estaUlccülo una sección -LIBROS-, en la que fígurun
comentadas las obras úllimamcnle apa-

recidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circula-

ción del Boletín arrilJa mcncionado1 Y

y unos puentes y ese rio

de nosotros los corintios

que puede muy bien decir:

-no olvidando que del maya

"Voy cantando, luego existo".

y del azteca venimos-

Un palacio de los Papas

paloma y águila y

en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del Cundo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un crHcrio ecuánime Y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "AHMAS Y LETIIAS" se com-

-un Gregario, un Benedicto-,

uno de nuestros amigos.

con este propósílo de orden cultural

corriente grave peligro,
y, según dicen -mesándose
las barbas- los eruditos
el primer Papa cismático
se llamó Clemente V.
A viñón era uno de
los Estados Pontificios;
su vasta muralla da
una idea del recinto

En un ómnibus alado
esta mañana salimos
para Nimes. En el cielo
Hay en Nimes un gran puente
y un acueducto que se hizo
cuando Augusto Octavio era
el Emperador omnímodo.
Y aquí suspendo esta carta

un banquete en que bebimos

nos espera en Tarascón

junto a banqueros solemnes

nueva danza y viejo vino.

un maravilloso vino,

En esta tierra Petrarca,

una escala de Jacob

bajo un cielo cristalino

en busca del infinito.

conoció a Laura y acaso

papal ••• pues hubo un concilio
en 1409,
afirman los eruditos.
Una cartuja se ve
al otro lado del rio,
y hay que ir a ella para
catar el benedictino
en su fuente primordial;
y hubo unos frescos magníficos
que pintó Juan de Viterbo,
pero quedan sus vestigios;
y aquí y allá se levantan

prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros co111cntarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras

manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETflAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,

Monterrey, Nnevo León,
Jlléxico.

pues -¡ni para que te digo!-

Salvador, sobre aquel cisma

León, solicitándoles el en vio de cada

una de las ediciones nacidas en s_us

arde el más puro zafiro.

y anoche nos ofrecieron

Te iba diciendo, querido

place en invitar a ustedes a coadyuvar

que anima a la Universidad de Nuevo

el cisma, la Cristiandad

8

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - -

Con la satisfacción de hab1::r señalado en las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna. y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Univcrsi•
dad de Nuevo León les testimonia las

vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

debajo de estos olivos.
Esta luz de la Provenza
me ha embargado los sentidos;
la sangre se me acelera,
y hacia todo lo que miro
veo la belleza en flor,
y estoy como florecido;
y entre viñas y recuerdos

PUBLICACIONES PERIODICAS

Armas u Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por can•
je a las Instituciones de Cultura, Y
libremente a quien la solicite.

Universidad. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico

a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

soy diferente y el mismo;
soy primavera en otoño,
amor azul en domingo;
quiero hablar y ya no puedo,
quiero olvidar, y no olvido.
Nimes, 10 de septiembre 1950.

Para la adquisición de obras de ven•
ta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universi•
dad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Jllonterrey, Nuevo León, Méxi•
co.

Armas y Letras

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

Año VIII

D. A, S. U.

!

e

/?
Lenlenario

Núm. JO

Octubre de 19.51

UNIVERSIDAD,

Je! ÁrcipreJfe H u M A N I .e,,. ~

Por entre el apretado vocerío de clérigos y juglares de la
Edad Media española, surge el acento polifónico de Juan Ruk,
Arcipreste de Hita; y al través de las seis centurias que nos separan de su muerte en este preciso año 1951, sigue considerándose
su obra como un vivo paradigma de las letras hispánicas y una
imagen fidelísima de la sociedad de su época.
No en vano Cejador y Frauca aquilata que el Libro de
Buen Amor es el más valiente y acabado que se haya escrito en
lengua española y que, con la Tragicomedia de Calisto y Melibea y el Quijote, se consiguen las tres cumbres literarias de nues•
tro idioma.
La vida del Arcipreste se embosca o se recata en la fronda
opulenta de su varia1ísima obra. De ~hí la ~ificult_ad_ ~e los crÍ•
ticos de escindir la fabula de la autobwgrafra, la ficcwn del hecho cierto lo intangible de lo verosímil; pero sí es una realidad
que se tie~e por reconocida y corre como muy valedera, la circunstancia de que la savia literaria de sus páginas ancestrales
son el espejo fiel de la inquieta sociedad española del siglo XIV.

La cultura de este enigmático Arcipreste de Fita, advertida
y palpada al través de su Libro de Buen Amor, emerge a flor de
agua de sus coplas. La suma de sus conocimientos se desprende
sin duda de la Biblia, de los libros más vulgarizados de Teolo_gía,
Derecho canónico y civil, las obras morales tales como las histo•
rias del Seudo-Catón, la novela alegórica de Albertano de Bres•
cia los libros de ciencia y de filosofía griegas ••• La lengua culta ~ra también frecuentada por este clérigo complutense: el, A~s
Amatoria, de Ovidio, y la novela profana que flore~e esplend!damente en las centurias XII y XIII, con sus colecciones de fa•
bulas sus comedias elegíacas, sus piezas líricas Y sus parodias.
También se señalan entre sus lecturas adictas y predilectas la
Historia Troyana, la novela de Flores y Blan,caflor, las ~aballe•
rías de Tristán, el Alejandre, y los cuentos y fabulas del Libro de
los Engaños, Calila y Dimna y El Conde Lucanor.
Menéndez y Pelayo nos ha presentado
descomp?si~ión
de la obra disímbola del Arcipreste Juan Ruiz en ocho incisos,
con la sagacidad peculiarísima del gran ~aestro de la mode:na
historiografía literaria española, como sigue: u!'-'1 novela ticaresca de factura autobiográfica, cuyo protagonista es el mismo
Arcipreste; una colección de enxie~plos -fábulas_Y c~~ntos que
suelen aparecer envueltos en el dialogo co1!1o a_phcacwn y con•
firmación de los razonamientos-; una parafrasis del Ars Am~ndi, de Ovidio; la comedia De Vetula, del Ps_eudo Phamphtlo,
imitada O más bien parafraseada, pero reducida de ~or1;1~ dramática a forma narrativa; el poema burlesco o parodia ep1ca de

!a

Pasa a la Pág. 8

V~

Acaba de morir A. C. Bames, el descubridor del argyrol.
No sólo era médico, que sabía bien su fisiología; también era hu,
manista de temperamento vehemente, que alternaba sus graves
disciplinas cientificas con frecuentes escapatorias hacia el mun•
do poético de la pintura. Sus viajes eran los del universitario
ideal; ese arquetipo humano en que la realidad y el sueño se conjuntan para disfrutar el aire enrarecido de las superzonas y que,
al pisar la tierra, se entrega íntegramente al acto heróico de ser•
vir, de animar, de iluminar, de brindar óbulos de dicha a quie,
nes también tienen derecho de gozar desde su ángulo de vida.
Barnes sufría las marejadas de la
violencia cuando regateaba el precio
de un Gaugin o un Monet; y era terri~

ble por sus intemperancias como pro~
pietario de la rica pinacoteca en la que

se encerraba a conversar a solas con
sus maravillosos fantasmas. Había hecho una gran fortuna; pero no la dilapidaba; abría el arca de sus riquezas
de arte sólo a los jóvenes pobres que
deseaban recibir, con pinceles y miradas atentas, las primeras lecciones estéticas. Era un maestro caprichoso,
casi voluptuoso, pero con un corazón
trasegado de emociones fértiles. Capitán de una gran empresa de ciencias
aplicadas -la Barnes Company- sólo permitía en ella la colaboración de
doscientos trabajadores manuales a
quienes obligaba a recibir clases diarias de Filosofía. Barnes sabia muy
bien que la Universidad es también
humanidad, no sólo humanidades.
La critica que puede hacerse de la
Universidad de la América Española
de los dias coloniales puntualiza el hecho de que de ella sólo salían doctores
hábiles para escamotear silogismos, estudiosos del griego y el latín, juristas
que se sabían al dedillo las Siete Partidas, juglares de la palabra, retóricos.
;-;o hubo en ella la ardua preocupación
por las ciencias aplicadas; y si es verdad que en el plan de estudios figuraban las Matematicas, no hubo clima
propicio para producir investigadores
científicos como los que otros países
europeos ostentaban. ¿No era posible
que se creyesen en la Trinidad y a la
vez en el binomio de Newton? Nuestra América produjo en aquellos tres
siglos pintores y poetas, algunos músicos y numerosos cultivadores de las
artes industriales; pero en el área de

la ciencia sólo unos cuantos astrónomos, un químico de la talla de Andrés
llanuel del Rio -el descubridor del
Yanadio- , algunos naturalistas que codiciaban noticias sobre plantas medicinales y algunos cosmógrafos como
el mexicano Sigüenza y Góngora.
Abundan los argumentos para explicar aquel hecho histórico, uno de ellos
la presencia del ojo fino del tribunal
supremo que puso en el "lndex" al comentarista que en un rapto de entusiasmo calificó a Lope de Vega "el máximo poeta en la tierra y el cielo"...
Hubo paréntesis de luz, en busca del
saber precolombino. Hubo exploradores del laberinto vegetal, en busca de
drogas y panaceas; escudriñadores de
la psicología del indio, a través de códices y supersticiones, para organizarlo política y económicamente; reconstructores de civilizaciones abolidas,
que aún siguen abrumando la aténción
de los arqueólogos y los antropólogos.
Pero no hubo minorías organizadas
que en el primer renacimiento, el del
siglo XVI, o en el segundo, el del XVIII,
fueran capaces de trabajar "sobre la
tierra misma" para arrancar jalones
duros a la realidad, pensando en el futuro para hacernos poseedores de lo
nuestro, gracias a las técnicas que desamortizan la vasta riqueza que nos hizo millonarios en mendicidad (¡ oh,
Humboldt!). Hubo algunas expediciones científicas (Hernández, Malaspina,
Sessé, ~·Iutis), valiosas, pero sin frutos
que pudieran haber sido anrovechados
dignamente por el pro común.
No se ha trazado aún la semblanza
de aquella Universidad en función humana. Conocemos los estatutos y las
Pasa a la Pág. 8

J

.1

�cidentes del trabajo y que enfermeda-

La Frecuencia de Riesgos a:
Profesionales en
Monterrey(+)
Telésforo CHAPA.

El pasado año de 1950 fuí invitado en asocio de un grupo
de compañeros Médicos para sustentar algunas pláticas sobre
lnfectología en los Cursos de Verano, que vienen realizándose
desde hace seis años con creciente éxito en nuestra Universidad.
Encargo tan honroso me ha sido hecho nuevamente, con otro
tema, por el Jefe de la Sección de Ciencias Médicas de estos even,
tos, Doctor Salvador Martínez Cárdenas.
Los que hemos traspasado la edad
media de la vida, con frecuencia nos
es dable aplicar nuestras disquisicionrs intelectuales al análisis de nuestros actos y acciones; al autoanálisis
critico de actividades científicas, valorizadas o nó, pero que han llenado
nuestra vida, a las veces acariciadas
por el recuerdo de nuestros años juveniles, cuando cargados de libros e ilusiones pasamos por nuestra Facultad,
o cuando ya facultativos cargamos con
el pesado fardo de una responsabilidad social, tan humana como incomprendida; o bien cuando ya en lamadurez de la existencia hurgamos en el
fondo de nuestra conciencia y ella nos
pregunta, cal1ada y firmemente, si hemos cumplido con nuestro deber, si
hemos hecho todo lo que debimos hacer, si, en suma, estamos satisfechos.
Por lo que a mi respecta, y creo que
sea también el caso de la inmensa mayoría de los médicos, siempre, cada
uno, en lo más íntimo de su sér, lleYa
una inquietud y una amargura, por no
haber po&lt;lido dar todo lo que debiéramos o ambicionamos; _porque encontramos que, independientemente del
acervo de nuestros conocimientos científicos, fuera de nuestro sér y ámbito
de acción se mueve un mundo cargado
de dolorc&gt;s, miserias y prejuicios, ante los cuales muchas Yeces somos impotentes.
Nunca como ahora las Ciencias Médicas han logrado más brillantes realizaciones, ni proyectado más clara luz
en el terreno de las Terapéuticas médica i quirúrgica; nunca en el pasado
fué su senda más amplia ni sus éxitos
más rotundos, y, sin embargo .. , cada
día la Humani&lt;lad y con ella los )lédicos encontramos más dolores que mitigar y más miserias que dulcificar.
Afortunadamente en nuestro País, pese a sus detractores, el Régimen de
Seguridad Social "ª 3briendo brechas
hacia un porvenir mejor.
No faltará quien, entre las personas
que me escuchan, se pregunte a qué
vic&gt;nen las someras consideraciones
anteriores y qué relación tienen con
el problema que nos ocupa. Puedo
responder por ellas, que son hijos de
la inquietud cientifica, que nacen y ,iYen en nuestra mente buscando ansiosamente una fórmula de expresión que
se traduzca c-n una propuesta que convierta el placer del cultivo de la Ciencia por la Ciencia misma, con el placer de la Ciencia aplicada al Servicio
de la Humanidad; que luchemos por
una Ciencia que cultivada y perfeccionarla en la serena quietud de los laboratorios no se refugie egoistamente en
el alma del investigador; que no quede confirmada en retortas y microscopios; que no se encierre herméticamente dentro de los muros inanimados
de su recinto; que no sea estática, sino
dinámica; que sea fuente de luz, ge-

2

nerador de ,,ida, emporio de salud y
felicidad humanas y que por ningún
motivo permitamos que se convierta
en un monstruo, que sólo haga florecer
el exclusivismo de sus creatlores y se
trueque en una nueva cOnC'epción de
los cuatro jinetes del Apocalipsis.
Bien sé que no es cosa fácil convertir un sueño en realidad, que lo que
resulta hacedero en la teoría se torne
escabroso y complejo en la práctica;
¿Pero acaso no han sido calificados y
ridiculizados de sueños irrealizables
muchas de las concepciones humanas
más sublimes?
Debemos admitir que en la época
que vivimos la Humanidad se debate
en la más tremenda de las crisis morales que hayan contemplado los siglos; que los acontecimientos históricos se suceden con tremenda vertiginosidad; que muchos hechos de la vida humana no encuentran una respuesta adecuada en la Filosofía que
los sustenta; que el mundo trepida;
que hay inquietud en las almas y temor en los corazones; que a esta etapa que vivimos la envuelve una atmós~
fera densa y pesada, precursora de las
grandes tempestades y que es deber de
todos y cada uno de nosotros buscar
en la Ciencia aplicada al Servicio de
la Humanidad el remedio a nuestros
males y la estructuración de un porvenir más saludable, quieto y placentero.
Es necesario, pues, acomodarnos a
las circunstancias reinantes y tomar
las medidas del caso para ir dando
nuestro pequeño tributo a la resolución de los problemas que dentro de
nuestro terreno de acción conocemos
mejor.
Al ser invitado para cooperar en los
programas de los Cursos de Verano, he
llegado a pensar que sería de utilidad
tratar de aplicar en beneficio de la co1ectüidad ]a rica cosecha de conocimientos científicos de que dispone:.
mos; y particularmente debo manifes~
tar que he sido impresionado con fuerza por la serie y el ancho cúmulo de
hechos relacionados a los problemas
inherentes a los Riesgos Profesionales.
La estadística nos demuestra palmaria e inconcusamente que día tras dia
y hora tras hora un hombre o una mujer de nuestra ciudad yace víctima de
un accidente de trabajo o es presa de
una enfermedad profesional; que hora
tras hora un hogar recibe, junto con
el dolor ele ver a uno ele los suyos víctimas del dolor o de la muerte, el zarpazo de ]a miseria; que hay derroche
de sangre y que se hace presente el
más descarnado menosprecio hacia lo
más caro que el hombre tiene: la salud
e integridad corporal.
No es nuestro propósito exagerar los
hechos, ni ponernos en un tercero utópico. pues bien sabemos que dentro
del mecanismo de la Industria es imprescindible que existan riesgos y ac-

des profesionales tengan que observarse cuya frecuencia y gravedad deben
quedar limitados a lo que pudiéramos llamar "límite de tolerancia". El
objeto de este trabajo es señalar cual
es la magnitud de este problema en
nuestro riiedio, tanto del punto de vista económico como higiénico; Y ]as
medidas que se proponen para reducirlo al referido límite tolerante.
Para llegar a este fin, sería indispensable hacer una revisión cuidadosa
de los hechos, su frecuencia, gravedad, características topográficas, perjuicios económicos y sus consecuencias para el sujeto, la Industria y la
So e i edad, pero no disponiendo del
tiempo necesario me limitaré a señalar
su indice de frecuencia y sus consecuencias.
Nuestra Ley Federal del Trabajo dice: Art. 284.-Riesgos Profesionales
son los accidentes o enfermedades a
que están expuestos los trabajadores
con motivo de sus labores o en ejercicio de ellos. Art. 285.-Accidente del
Trabajo es toda lesión Médico-Quirúrgica o perturbación psíquica o funcional, permanente o transitoria, inmediata o posterior, o la muerte, producida por la acción repeTltina de una
causa exterior que pueda ser medida,
sobrevenida durante el trabajo, en
ejercicio ele éste o como consecuencia
del mismo; y toda lesión interna determinada por un violento esfuerzo, producida en ]as mismas circunstancias y
Art. 286.-Enferme&lt;lad "Profesional es
todo estado patológico que sobreviene
por una causa repetida por largo tiempo como obligada consecuencia de la
clase de trabajo que desempeña el
obrero, o del medio en que se ve obligado a trabajar, y que provoca en el
organismo una lesión o perturbación
funcional permanente o transitoria,
pudiendo ser originada esta enfermedad profesional por agentes físicos,
químicos o biológicos.
En nuestro País. a partir de la vigencia de la Ley Federal del Trabajo,
los organismos respecth·os han venido
aplicimdola sin interrupción, en escala creciente, a medida que nuestra Industria se ha estado desarrollando, es-

tando a cargo de las propias Industrias su cumpliiniento. y &amp;ustentación
económica. A partir del mes de noviembre de 1944 y de acuerdo con la
Ley que creó el Instituto Mexicano del
Seguro Social la parte correspondiente
a su ejecución quedó dentro de las facultades legales de la propia Institución. Por lo que respecta a la Ciudad
de :Monterrey, es del mes de noviembre de 1945 a la fecha, cuando la Caja
Regional controla la atención médica
y obligaciones económicas inherentes
a Riesgos Profesionales. Es, pues, la
Caja Regional la que carga en primer
término con esta tan seria responsabilidad, y es a esta Entidad a la que más
interesa su correcta resolución. Pero
indudablemente que si sobre la Caja
Regional reside la responsabilidad médica y económica, también interesa
profundamente a la Industria, al Gobierno Nacional y a la Sociedad en general, pues los males de unos se reflejan siempre en el campo económico
al resto de la colectividad.
El Instituto )lexicano del Seguro Social con su elevada concepción de la
,,ida moderna sintetizó de manera magistral sus puntos de vista al expresar
en sus considerandos que el obrero se
halla constantemente amenazado por
nm.llitud de riesgos objetivamente creados por el equipo mecánico que maneja o por las condiciones del medio
en que actúa, y cuando tales amenazas
se realizan, causando acci,dentes o enfennedades, fatalmente acarrean la

destrucción de la base económica de
la familia.

Consecuente con sus propios principios, el Seguro Social ha venido ampliando y perfeccionando sus servicios
en el Capitulo de Riesgos Profesionales, representando para la fecha, dentro de su economía, un importante
renglón, que dados los fines sociales
que persigne debe ser visto y estimado
con toda la simpatía que merece.
Para tener una idea de la importancia del problema y estar en aptitud de
apreciarlo debidamente, vamos a dar
cifras correspondientes a los años de
1949 y 1950, que han sido recopiladas
por la Sección de Estadistica de la Caja Regional.

No. de Días de No. de
1949
TOTALES:
Empresas e/Riesgos
ordinarios
Empresas e/Riesgos Bajos
Empresas e/Riesgos )ledio
Empresas e/Riesgos Altos
Empresas e/Riesgos
}Iáximo

INDICE DE:

Casos

Inca p. Trabaj.

7,709

84,661

32,993

100.024

1.098

(2)
(3)
(4)

147
202
3,605
783

3,002
2,321
38,439
9,6i3

3,199
2,6i3
16,887
4,349

19.671
32.350
91.386
77.073

0.402
0.372
0.974
0.952

(5)

2,9i2

31,226

5,885

216.187

2.271

(1)

Frecuencia Grave&lt;lad

No. de Dias de

No. de

INDICE DE:

1950

Casos

In cap.

Trabaj.

Frecuencia Gravedad

TOTALES:
Empresas e/Riesgos
ordinarios
(1)
Empresas e/Riesgos Bajos (2)
Empresas e/Riesgos 1ledio (3)
Empresas e/Riesgos Altos ( 4)
Empresas e/Riesgos
11áximo
(5)

7,687

96,550

37,460

87.845

1.103

129 2,848
256
3,996
3,823 44,925
783 10,895

3,719
3,550
19,190
5,187

14.849
30.870
85.281
64.621

0.328
0.482
1.002
0.899

5,814

198.505

2.495

2,696

De acuerdo con la expediencia de
los dos años (1949 y 1950) se desprende que por cada hora que transcurre
se suscitan 0.88 casos de Riesgos Profesionales, casi uno por hora.
Para obtener los indices de frecuencia se utilizó ]a fórmula conocida que
nos expresa el número de accidentados, con pérdida de tiempo, por un
millón de horas-hombre trabajadas; y
por lo que hace a Jos indices de gravedad se utilizó la que nos expresa el nú-

33,886

mero de días de incapacidad por mil,
entre. el número de I10ras-hombre trabajadas. En esta estadística no están
incluídas las muertes por Riesgos Profesionales.
Los cuadros anteriores son valiosos
desde cualquier punto de vista que se
les estudie. Nos hablan elocuentemente de la titánica lucha de la Caja Regional en sus diversos aspectos técnico, económico y social.
En primer término observamos la

Armas y Letras

frecuencia de los lliesgos en la Indus-

tria local. Para el año de 1949 tenemos
un índice de frecuencia de 100.024 que
es a todas luces sumamente alto y desproporcionado, pues el índice comprobado y aceptado por la Dirección de
Estadistica de la Secretaria del Trabajo de los Estados Unidos, comprendiendo toda clase de Industrias, aún
las más peligrosas, no debe dar una
frecuencia mayor de 18.4, cifra aceptada como promedio nacional.
La experiencia ha demostrado que
aun en las Industrias más peligrosas
se puede llegar a un índice de frecuencia de diez o menos, con la observancia de medidas de protección eficaces.
Se desprende de lo anterior el número de casos por Riesgos, está muy
por encima del límite de tolerancia a
que antes me he referido, pues del estudio comparativo de los indices de
frecuencia aceptados como media nacional en los Estados Unidos (18.4) y
el de 100.024 para la ciudad de Monterrey (1949), encontramos un incremento de 443.4, que realmente es aterrador.
¿A qué se debe esta catastrófica situación? Indudablemente sn explicación sólo se encontrará en una larga
serie de hechos y circunstancias ambientales, las cuales pueden resumirse
así:
lo.-Causas atribuibles a los Patrones.
2o.-Causas atribuibles a los Obreros.
3o.-Causas atribuibles al medio ambiente.
4o.-Causas atribuibles a las Autoridades responsables.
lo.-Causas atribuibles a los
Patrones.
a) .-Desconocimiento real del problema, tanto desde el punto de vista
del índice de frecuencia en nuestro
medio, como de la falta de convencimiento de que dedicar tiempo y dinero a la prev~nción de Riesgos en un
negocio.
b) .-Falta de protección adecuada a
la maquinaria y aparatos y ropas apropiadas en muchos casos.
c) .-Falta de aplicación enérgica de
medidas -disciplinarias para hacer
cumplir ]as disposiciones relativas a
seguridad.
d) .-Falta de mayor cooperación, en
algunos casos, con las Autoridades del
Trabajo.
e) .-Falta de personal especializado
en la prevención de Riesgos.
f) .-Falta de locales higiénicos.
2o.-Causas atribuibles a los Obreros.
a) .-Desconocimiento real del problema.
b) .-Desprecio al peligro.
c) .-Falta de cooperación al negarse a usar ropas y aparatos protectores.
d) .-Temor de ganar menos dinero
cuando trabaja a destajo o argumentando incomodidad.
e) .-Indisciplina a los Reglamentos
Interiores de las fabricas.
f) .-Descuidos y falta de atención.
3o.-Causas atribuibles al medio
ambiente.
a) .-Falta de Cultora.
b) .-Deficiencias crónicas en órganos de los sentidos como vista Y oídos.
c) .-Mala nutrición por alimentación deficiente.
d) .-Ineptitud temporal en el trabajo como consecuencia de toda clase de
excesos.
e) .-Retardo en los estímulos nerviosos.
f) .-Atavismos y viejas costumbres.
g) .-La fatiga por causas diversas.
4o.-Causas atribuibles a las Autoridades responsables.

Octubre de 1951

Nuestra Legislación sobre el trabajo
Y prevención de Riesgos creemos que
es muy deficiente y avanzada; y que si
se aplicara integralmente baria descender automáticamente y en poco
tiempo nuestro alto indice de frecuencia en Riesgos Profesionales, pero desgraciadamente no es ésta la realidad,
pues se encuentran escollos de todas
clases a cada paso, los unos de carácter material o económico y los otros
de origen moral; y es que para que el
Gobierno Nacional tenga éxito en esta
noble cruzada hace falta mayor número de personas técnicamente preparadas que actúen con el deseo sincero de
mejorar la situación en bien de todos
y sobre todas las cosas, y convencernos a la vez que no bastan a resolver
fenómenos sociales de tal magnitud
leyes y decretos si no se modifica el
medio por conducto de una amplia
campaña sistemática de difusión cultural, estableciendo centros de especialización universitaria, que preparen debidamente a los elementos que intervienen en este tipo de relaciones, esto
es, patrones, obreros y médicos, para
que el esfuerzo unido de estos diversos
factores se aplique a la realización de
un programa que haga bajar los indices a límites tolerables, con amplio be~
neficio higiénico y económico para la
colectividad.
La experiencia ha demostrado que
las medidas coersitivas y sanciones legales no han logrado bajar a índices
razonables los Riesgos Profesionales,
si no se hacen acompañar de una labor de convencimiento a base de conocimientos cientificos, impartidos, a
los elementos en juego, esto es, industriales, obreros y Cuerpo Médico.
¿Cómo lograr lo anterior? Pienso
que es llegado el momento de qne los
distintos organismos sobre los cuales
descansen la responsabilidad económica y social en su propio bien y en
el de la colectividad, pongan manos a
la obra para lograr que nuestro indice
de Riesgos Profesionales de 100.024
baje o se acerque al aceptado nacionalmente en los Estados Unidos de
Norteamérica como tolerable 18.4; estos organismos son, en primer término, el Instituto Mexicano del Seguro
Social y en segundo los Patrones, pues
éste recibe el impacto de la lesión económica al ver disminuir su producción, y el primero al reparar económicamente la incapacidad del obrero,
tanto en lo que respecta a los días no
laborados, como a los gastos de curación y hospitalización.
Toda labor de profilaxis social demanda fundamentalmente dos condiciones: primera, cooperación de la co~
lectividad, y, segunda1 personal debidamente adiestrado, pues sin ellas las
mejores Codificaciones, con sus Leyes
y Reglamentos serán prácticamente
inútiles1 por lo que a mi juicio debe
situarse el problema bajo la acción, en
Jo que a Educación Técnica se refiere,
de duestra Universidad.
Una dependencia universitaria sostenida eco\iómicamente por la propia
Lniversidad de Nuevo León y la cooperación de los organismos interesados, los Patrones y el Instituto Mexicano del Seguro Social, puede y debe
crear un Instituto del Trabajo, que
trabajaría como una Unidad, o bien
como parte integrante del Instituto de
Jnvestig;ciones Científicas, que se avoque al estudio de los problemas relativos a la Higiene del Trabajo, con un
laboratorio especializado; a la preparación técnica del personal y a la educación de nuestra clase obrera. Sólo
así nuestra magnifica Legislación sobre el Trabajo podrá rendir el beneficio que se desea.
(•) Conferencia sustentada durante el desarrollo de la Sección de Ciencias Médicas de la
Escuela de Verano, en su VI Anualidad, a
través de los cana.les de la Estación Radioemisora XEFB, por el Doctor Telésforo
Chapa.

La Arquitectura Moderna
de México
Ricardo de ROBINA ROTHIOT.

Nos enfrentamos al problema, nada fácil por cierto, de enjuiciar un fenómeno que todavía no ha cumplido todas las eta•
pas de su desarrollo, y que, por otro lado, viene a ser en cierta
forma una especie de espejo en que nosotros nos vemos refle,
jados con nuestras cualidades y nuestros defectos.
Antes de enfrentarnos directamente con las obras arquitectónicas que ya en tan gran número tenemos en México de esto
que llamamos Arquitectura moderna, vamos, aunque sea en for,
ma suscinta, a dilucidar un poco cuál es el origen de ella, cuáles
son sus antecedentes, o las causas que la motivaron, en una pa,
labra vamos a tratar de indagar cuáles fueron sus padres y las
condiciones de su nacimiento. Para lograr nuestro objeto pasa,
remos una rápida revista histórica a lo que fue el arte de la Arquitectura en la segunda mitad del siglo pasado y a las ideas estéticas que se iban desenvolviendo en un pequeño grupo de pensadores y críticos.
Tanto si llevamos nuestra atención
a los países europeos que habían desa-

rrollado el estilo en la Edad Media y
el Renacimiento, como a la América
Española y en particular a México que
durante la Colonia produjo obras tan
sobresalientes en Arquitectura, salta a
la vista que el desarrollo del arte había quedado a mediados de siglo totalmente paralizado; las últimas obras
de arquitectura se habían producido
inspiradas en el gusto clásico formando esa etapa que se ha llamado del
Neoclasicismo, la cual a manera de
fria y sobria mortaja fué la última manifestación de una arquitectura en piedra que tenía cinco mil años de vida
constante escalonados los estilos más
diferentes que produjeron las obras de
arquitectura de más alto valor estético con que cuenta la humanidad. Los
arquitectos de ese final de siglo, impotentes para erigir obras que pudiesen
competir con aquel pasado tan glorioso, ceden el paso a la legión de arqueólogos y de historiadores que van exhumando a base de paciente método
el arte de todos los tiempos en cualquier parte del globo en que se haya
producido, logrando tener en la misma forma en que lo habían hecho para
la historia política, económica, etc.,
almacenado, clasificado y cuidadosamente guardado en sus archivos todo
aquello que la Arquitectura y el arte
habían producido. Entonces el arquitecto con gran comodidad y despreciando totalmente el concepto más profundo de lo que es el estilo acude a ese
ropero de la historia para buscar las
formas que ha de aplicar a su arquitectura. Así nace esa época falta de
caracteres propios en la cual el arquitecto parece disfrazarse cada dí:J con
un traje diferente, según sus gustos
personales, sin lograr nunca más que
caricaturas de las grandiosas obras
que la arquitectura en piedra habia
producido en su larga vida. Surgen
nuevos templos griegos dedicados a las
transacciones de bolsa, catedrales góticas que ya nada expresan, y al lado
de ellas, arquitecturas exóticas a nuestra cultura occidental, patios árabes,
templos mayas, etc.
La arquitectura se ha convertido en
una moda, que cambia constantemente
en la expresión más superficial del
gusto, en vez de ser un fenómeno regido por las características espirituales
más profundas del hombre.
Esta segunda mitad del siglo pasado
que no pudo crear un mundo de formas nuevo se apega servilmente a la
copia de la naturaleza creyendo ver

siempre en ella la belleza más perfecta; el máximo elogio que se puede hacer de una pintura es el decir nesa mano parece que tiene vida", como si la
función del arte consistiese simplemente en reproducir aquella naturaleza. La arquitectura consecuente con
aquellas ideas cree encontrar un nuevo camino también al copiar las formas naturales y produce esa fugaz etapa que hemos llamado "art nouveau";
los tallos y las flores del lirio cubren
de decoración los edificios y los órdenes c]ásicos asoman por última vez tímidamente entre aquella hojarasca. El
noble arte de la arquitectura que siempre se babia inspirado en las severas
formas de la geometría, se encuentra
ahora convertido en un arte de la ornamentación.
Después de haber formado un cuadro tan poco agradable del arte de la
segunda mitad del siglo pasado, creo
que bien podemos tener ciertos remordimientos de conciencia pensando en
ese triste y heroico grupo de pintores
que aislados de la sociedad y en lucha
siempre con ella, produjeron ese conjunto de bellisimas obras que conocemos con el nombre de "impresionistas", regidas por un gusto y una estética diferentes a las que imperaban en
la sociedad en que se produjeron, no
pudieron ser gastadas en su tiempo y
aquellos pintores ya que nuestro interés en esta ocasión va por el camino
de la arquitectura y no por el de la
pintura.
Esta situación general del arte que
fné sustancialmente la misma en todos
los países de Europa, se encuentra en
México perfectamente bien caracterizada durante ese periodo que se suele
llamar un poco peyorativamente el
''porfirismo", y que nosotros llamaremos 1Uás respetuosamente epoca "porfiriana". La solidez política y la prosperidad económica hacen que esa época sea motivo de alloranza para aqueUos que la vivieron y el número y cantidad de monumentos que nos ha legado son indudablemente un buen titulo para aquellos recuerdos.
Se construyeron edificios públicos,
habitaciones particulares de gran lujo
y monumentos conmemorativos. Francia era el centro a donde convergían
todas las miradas y el punto de donde
irradiaba la moda y el gusto dominante, no sólo en arquitectura sino en todos los aspectos de la vida. Los principales arquitectos de la época fueron a
estudiar a la Escuela de Bellas Artes
Pasa a la Pág. 7

3

�J UI A N 1~ UI l Zf A l~
LIBRO DE BUEN AMOR ·
' 1

ANTOLOGIA
PROLOGO
Onde yo, de mi poquilla ciencia y de mucha y gran rudeza,
entendiendo cuántos bienes hace perder al alma y al cuerpo, y
los males muchos que les apareja y trae el amor loco del pecado
del mundo; escogiendo y amando con buena voluntad salva•
ción y gloria del paraíso para mi ánímo, hice esta chica escritura
en memoria de bien; y compuse este nuevo libro en que son es•
critas algunas maneras y maestrias y sutilezas engañosas del loco
amor del mundo, que usan algunos para pecar. Las cuales, le•
yéndolas y oyéndolas hombre o mujer de buen entendimiento
que se quiere salvar, descogerá, y obrar lo ha; y podrá decir con
el Salmista: Viam veritatis, etcétera.
Otrosí, 1os de poco entendimiento no se perderán; cayendo y cuidando el
mal que hacen o tienen en la voluntad de hacer, y los porfiosos de sus malas
maestrías, y descubrimiento publicado en sus muchas engañosas maneras que
usan para pecar y engañar las mujeres, acordarán la memoria y no despreciarán su fama; ca mucho es cruel quien su fama menosprecia: el Derecho lo dice.
Y querrám más amar a sí mismos que al pecado; que la ordenada caridad, de
sí mismo comienza: el Decreto lo dice. Y desecharán y aborrecerán las maneras
y maestrías malas del loco amor, que hace perder las almas y caer en saña de
Dios, apocando ]a vida y dando mala fama y deshonra, y muchos daños a los
cuerpos. Empero, porque es humanal cosa el pecar, si algunos (lo que no los
consejo) quisiesen usar del loco amor, aquí hallarán algunas maneras para eHo.
Y ansí este mi libro, a todo hombre o mujer, al cuerdo y al no cuerdo, al que
entendiere el bien y escogiere salvación, y obrare bien amando a Dios, otrosí
a) que quisiere el amor loco, en la carrera que andudiere, puede cada uno bien
decir: Intellectum tibi dabo, etcétera.
Aqui dice de cómo el Acipreste rogó a Dios que le diese gracia que pudiese
hacer este libro.
Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Sllllto:
el que nació de la Virgen, esfuerzo nos dé tanto,
que siempre lo loemos en prosa y en canto;
sea de nllestras almas cobertura y manto.
El que hizo el cielo, la tierra y la mar,
El me done su gracia y me quiera alumbrar,
que plleda de cantares nn librete rimar,
que los que lo oyeren pueden solaz tomar.
Tll, Señor Dios mio, que el hombre crieste,
informa y ayuda a mi en tu arcipreste,
que pueda hacer un Libro de buen amor aqueste,
que los cuerpos alegre, y a las almas preste.
Si queredes, serlores, oÍI' un buen solaz,
escuchad el romance, sasegáos en paz;
no os diré mentira en cuanto en él yaz,
ca ror todo el mundo se usa y se haz.
Y porque mejor sea de todos escuchado
hablaros he por trovas y por cuento rimado:

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Un juglar. Ménsula del refectorio de la catedral de Pamplona, Hacia 1330.

4

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CANTIGA

es un decir hermoso y saber sin pecado,
rcuón más placentera, hablar más apostado.
No tengades que es libro de necio devaneo,
ni creades que es cufa algo que en él leo;
ca según buen dinero yace en vil correo,
así en feo libro está saber no feo.
El ajenuz, de fuera negro más que la peñavera,
blanca harina estQ. so negra cobertera,
azúcar dulce y blanco está en vil cañavera.
So la espina yace la noble rosa flor,
en fea letra está saber de gran doctor;
como so mala capa yace buen bebedor,
asi so el mal tabardo está el Buen amor.
LA DUE!v'A
Si quisieres cunar dueñas u otra cualquiera mujer,
muchas cosas habrás primel'0 de aprender;
para que ella te quiera en su amor querer,
sabe primeramente la mujer escoger.
Cata mujer hermosa, donosa y lozana,
que no sea mucho luenga, otrosí ni enana;
si pudieres, no quieras amar mujer villana,
que de amor no sabe, y es como bausana.
Busca mujer de talla, de cabeza pequeña,
cabellos amarillos, no sean de alheña,
las cejas apartadas, luengas, altas en peña,
ancheta de caderas: ésta es talla de dueña.
Ojos grandes, hermosos, pintados, relucientes,
y de luengas pestaii.as, bien claras y rientes
la~ orejas pequeñas, delgadas; para/ mientes
si ha el cuello alto: atal quieren las gentes.
La nariz afilada, los dientes menudillos,
iguales y bien blancos, un poco apartadillos,
las encías bermejas, los dientes agudillos,
los labios de ta boca, bermejos, angostiltos.
ENJIEMPLO DE TA PROPIEDAD QUE EL DINERO HA
Mucho haz el dinero, y mucho es de amar,
al torpe hace bueno y hombre de prestar,
hace correr al cojo y al mudo hablar,
el que no tiene manos, dineros quiere tomar.
Sea un hombre necio y rudo labrador,
los dineros te hacen hidalgo y sabidor,
cuanto más algo tiene, tanto es más de valor,
el que no ha dineros, no es de sí señor.
Si tuvieres dineros, habrás consoladón,
placer y alegría y del papa ración,
comprarás paraiso, ganarás salvación:
do son muchos dineros, es mucha bendición.
Yo vi e1z corte de Roma, do es la santidad,
que todos el dinero hacen gran humildad,
gran honra le hacian con gran solemnidad.
Todos a él se humillan como a la majestad.
Hacia muchos pr•iores, obispos y abades,
arzobispos, doctores, patriarcas, potestades:
a muchos clérigos necios dábales dignidades.
hacía de verdad mentiras, y de mentiras verdades.
Hacia muchos clérigos y muchos ordenados.
Muchos monjes y monjas, religiosos sobrados,
el dinero los daba por bien examinados;
a los pobl'es decían que no eran lell'ados.
Daba muchos juicios, mucha mala sentencia
con muchos abogados era su mantenencia·
'
en tener pleitos malos y haqer avenencia, '
en cabo por dineros habla penitencia.
El dinero quebranta las prisiones dañosas,
tira cepos y grillos, y cadenas peligrosas,
el que no tiene dineros, échanle las esposas;
por lodo el mundo hace cosas maravillosas.
El hace caballeros de necios aldeanos
condes y ricos hombres de algunos villa~os
con el dinero andan todas hombres lozanos'
cuantos son en el mundo, le besan hoy las ~wnos.
Vi lene1· el dinero las mejol'es moradas
altas y muy costosas, hermosas y pintada~
castillos/ heredades, y villas entorreadas '
servian al dinero, suyas eran comprada~.
Comia muchas manjares de dfoersas naturas
vestía los nobles pwios, doradas vestiduras '
traia joyas preciosas en vicios y holguras '
guarnimientos extraiíos, nobles cabalgadu~as.
Toda mujer del mundo y dueña de alte·a
págase del dinero y de mucha rique:za; "'
ya nunca vi hermosa que quisiese pobreza
do son muchos dineros, y es mucha noble~a.

DE

SERRANA

Do la casa del Cornejo,
primer día de semana,
en comedio del vallejo
encontré una serrana
vestida de buen bermejo,
y buena cinta de lana;
dijel: "Dios te salve, hermana".
Diz: ''¿Qué buscas por la sierra?
¿Cómo andas descaminado?
·
Dije: "Ando por esta tierra,
do querria casar de agrado".
Ella dijo: "No lo yerra
el que aquí es casado,
busca y harrarás de grado,
Mas, pariente, t,í te. cata,
si sabes de sierra algo".
Yol'dije: "Bien sé uuardar vacas,
y yegua en cerro cabalgo,
sé el tobo cómo se mata;
cuando yo en pos dél salgo,
antes to alcanzo que el galgo.
Sé muy bien tornear vacas,
y domar bravo novillo;
sé mazar, y hacer natas,
y hacer el odrecillo;
bien sé gnitar las abarcas,
y tañer el caramillo,
y cabalgar bravo potrillo.
Sé hacer et altibajo,
y sotar a cualquier muedo,
no hallo alto ni bajo
que me ven=a, según cuedo;
cuando a la lucha me abajo,
al. que una vez trabar puedo,
derribo[', si me denuedo".
Diz: "Aquí habrás casamiento
tal cual tií demandudieres;
casw·me he de buen talento
contigo, si alga dieres,
harás buen entendimiento".
Dije/: Pid' lo que quisieres,
y darte he lo que pidieres.
Diz: "Dame un prendedero,
que sea de bermejo paño,
y dame un bel pendero,
y seis anillos de estaño,
un zamarrón disantero.
garnacha para entre el año,
y no hables en engwío.
Dame zarcillos y hebilla
de latón bien reluciente,
y dame toca amarilla
bien listada en la frente,
zapatas hasta rodilla;
y dirá toda la gente;
¡Bien casó Menga Lloriente!".
Yol' dije: "Dal'te he esas cosas
y aun más, si más comides,
bien lozanas y hermosas;
a tus parientes convides,
luego hagamos las bodas,
y esto no lo olvides,
que ya voy por lo que pides".

Batalla entre Don Crunat y Do,ia Cuaresma. De Peter Bruegel "El Viejo".
Museo de Bellas Artes, de Boston.

DE LA PELEA QUE HUBO DON CARNAL CON LA CUARESMA
Acercándose viene un tiempo de Dios saizto;
fúime para mi tierra por holgM algún cuanto,
dende a siete dias era Cuaresma tanto,
puso por todo el mundo miedo y gran espanto.
Estando a la mesa con don jueves Lardero,
trujo a mi dos cartas un ligero trolero;
deciros he las notas, seros he tardinero,
ca, las carlas leídas, dilas al mensajero.
"De mi, Santa Cuaresma, sierva del Salvador
enviada de Dios y a todo pecador,
a todos los arciprestes y clérigos con amar,
salud en Jesucristo hasta la Pascua Mayor:
sabed que me dijeron que ha cerca de un año,
que anda don Carnal sañudo, muy extraño,
astragando mi tierra, haciendo mucho daño,
vertiendo mucha sangre, de lo que más me asaño.
Y por aquesta ra;ón, en virtud de obediencia,
os mando firmemente, so pena de sentencia,
que por mi y por mi ayuno y por mi penitencia,
que lo desafiedes luego con mi carta de creencia.

Armas y Letras

Octubre de /951

/Jecidle de todo en todo, que de hoy siete días,
la mi persona misma, y las compañas mias,
iremos pelear con él, y con todas sus porfías;
creo que se me no detenga en las carnicerias.
Dadle al mensajero esta carta leida,
llévala por la tierra, no la traya escondida,
que no diga su gente que no fué apercibida.
Dada en Castro de Ordiales, en Burgos recibida".
Otra carta traia abierta y sellada,
una concha muy grande de la carta colgada,
aquél el'a el sello de la dueiía nombrada;
la nota es aquesta, a Carnal fué enviada:
"De mi, doña Cuaresma, justicia de la mar,
alguacil de las almas que se han de salvar,
a ti, Carnal goloso, que te no cuidas hartar,
enviote el A.yuno por mi desafiar.
Desde hoy en siete días tú y t11 almohalla
que seades conmigo en el campo a la batalla,
hasta el Sábado Santo daros he lid din falla;
de mllerte o de preso no podrás escapalla".
Las cartas recibidas, don Cal'nal orgulloso
mostró en si esfuerzo, pero estaba medroso;
rw quiso dar respuesta, vino a mí acucioso,
trujo muy gran mesnada, como era poderoso.
Desque vino el día del plaw señalado,
vino don Carnal, que antes estaba esforzado,
de gentes muy garnidas muy bien acompañado:
serie don Alejandro de tal real pagado.
Puso en las delanteras juchos bnenos peones
gallinas y perdices, conejos y capones
'
ánades y lavancos, y gordos ansarones'·
hacian su alarde cerca de los tizones. '
Estos traían lan:as de león delantero:
espetos muy cumplidos de hierro y de madero;
en la buena yantar estos ·vienen primero.
En pos los escudados están los ballesteros
los ánsares, cecinas, costados de carneros '
piernas de puerco fresco, los jamones ent~ros;
luego en pos de aquestos están los caballeros.
Las puestas de la vaca, lechones y cabritos
allí andan saltando y dando grandes gritos/
luego los escuderos, muchos quesuelos fritos.
Traia (mena mesnada rica de infan:ones;
muchos buenos faisanes, los lozanos pavones;
venian muy bien garnidos, enhiestos los pendones;
Eran muy bien labrados, templadas y bien finas
obras de puro cobre tratan por capellinas,
'
por adargas calderas, sartenes y cocinas,
real de tan gran precio no tenian las sardinas.
Estaba don Carnal ricamente asentado
a mesa mucho harta en un rico estrado,
Pasa a la Pág. 6

•

�VienB de la Pág. 5
delante sus juglares, como hombre honrado,

' '

de sus muchas viandas era bien abastado.

Estaba de/unte dél su alférez humil,
el hinojo hincado, en la mano el barril,
tañia a menudo con el añafil;

parlaba mucho el vino, de todos alguacil,

Desque vino la noche, mucho después de cena,
que tenía cada uno ya la talega llena,
pci.ra entrar en hacienda con la dueña serena,
adurmiéronse todos después de la hora buena.
Esa noche los gallos con grmz miedo estuvieron,
velaron con espmzto, ni punto no durmieron:

no habla maravilla, que sus mujeres perdieron;
por ende se alborozaron del ruido que oyeron.
Hacia la media noche en medio de las salas
vino do1ia Cuaresma; jDios Señor, tú me valas!

nol' dedes por dineros vendidos ni alquilado,
ca no ha grado ni gracias el Buen amor cotnprado.
Hiceos pequeño libro de texto, mas la glosa
no creo que es chica, ante es bien gran prosa,
que sobre cada habla se entiende otra cosa,
sin la que se alega en la razón h~rmosa.
De la santidad mucha es bien gran licionario,
mas de juego y de burla es chico breviario;
por ende, hago punto, y cierro mi almario,
séaos chica habla, sofás y letuario.
Señores: héos servido con poca sabiduria,
por os dar solaz a todos habléos en juglaría;
yo un galardón os pido: que por Dios, en romería,
digades un Pater noster por mi y Ave 1\faría.
Era de mil y trescientos y ochenta y un años
fué compuesto el romance, por muchos males y daños
que hacen muchos y muchas a otras con sus engaños,
y por mostrar a los simples hablas y versos exlrmíos.

Dieron voces los gallos, batieron de las alas,
llegw;on a don Carnal aquestas nuevas malas,
Como habla el buen hombre Bobre much comido,
con la mucha viwzda mucho vino ha bebido,
estaba apesgado, y estaba adormido,

por todo el su real entró el apellido.
Todos amodorridos fueron a la pelea,
pusieron las sus haces, ninguno no pleitea;
la campaií.a del mar las sus armas menea,
viniéronse a heril' diciendo todos: "¡ea!"
El pl'imero de lodos que hirió a don Carnal,
fué el puerro cuello albo, e hiriólo muy mal;
hizo/e escupir flema, esta fué gran señal,
tuvo doña Cuaresma, que era suy0 el real.
Vino luego en ayuda la salada sru·dina,
hirió muy reciamente a la gruesa gallina,
atravesósele en el pico, ahogóla aina,
después, a don Carnal falsó[' la capellina.
Venten las grandes mielgas en esta delantera,
los verde/es y jibias guardun la costunera:
vuelta en la pelea de muy mala manera,
cala de cada cabo mucha buena mollera.
De parte de Valencia venian las anguillas,
salpresas y lrechadas a grundes manadillas,
dabun a don Carnal por medio de las costillas,
las truchas de Alberche dábanle en las mejillas.
Ahi mzdaba el aUm como un bravo león,
hallóse con doz, Tocino, díjole mucho baldón,
di no por doña Cecina que[' desvió el pendón,
diérale a don Ladrón por medio del col'azón.
De Santander vinieron las bermejas langostas,
traímz muchas saetas en sus aljibas postas,
hacían a don Carnal pagar todas las costas;
las plazas que eran anchas hacíansele angostas.
Como estaba ya con muy pocas campañas,
el jabalin y el ciervo huyeron a las monlaiias,
todas las otras reses fuéI'onle muy exil'mias,
los que con él fincaron, no vallan dos castmias.
Si 1w fuese la cecina con el grueso tocino,
que estaba amarilli, de días mol'tecino,
que no podía de gordo lidiar sin el buen vino,
estaba muy señero, cercado y mezquino.
La mesnada del mar hi;;ose un il'opel,
hincaron laS espuelas, dieron todos en él,
1w le quisieron mata1·, hubieron duelo dél,
a él y a los suyos melieron en un col'del.
Trujéronlos alados porque no escapasen,
diéronlos a la dueiia antes que se ahorrasen;
mandó luego la dueña que a Carnal guardasen,
y a doria Cecina con el tocino colgasen.
Mandó/os colgar altos, bien como atalaya,
y que a descolgallos 1zinguno i 1w vaya;
luego los enhoracaron de una viga de Jwya;
el sayón iba diciendo: "Quien tal hizo, tal haya".
Mandó a don Carnal que guardase el ayuno,
y que lo tuviesen encerrado, a do no lo vea ninguno,
si no fuese doliente, o confesor alguno,
y que/' diesen a comer al día manjar uno.
DE COMO DICE EL ARCIPRESTE QUE SE HA DE ENTENDER
ESTE SU LIBRO
Porque Santa María, según que dicho he,
es comienzo y f-in del bien, tal es mi fe,
hizle cuatro cantares, y con tanto haré
punto a mi librete, mas no lo cerraré.
Buena propiedad ha, do quiera que se lea,
que si lo oye alguno que tenga mujer fea,
o si mujer lo oye que su marido vil sea,
hacer a Dios servicio en punto lo desea.
Desea oir misas y hacer oblaciones,
desea dar a pobres bodigos y raciones,
hacer mucha limosna, y decir oraciones;
Dios con esto se sirve; bien lo vedes, varones.
Cualquiera hombre que lo oya, si bien trovar supiera,
puede más añadir y enmendar si quisiére,
ande de mwzo en mano a quienquier quel' pidiere,
como pella las dueñas, tómelo quien pudiere.
Pues es de Buen amor, emprestad/o de grado,
nol' neguedes su nombre, ni dedes refertado,

6

BIBLIOGRAFIA
Para una bibliografía completa -con excepción de las Historias generales
de la Jiteratura españo1a- véase la obra de Lecoy, indicada más abajo. Acerca
del sentido social de la sátira del Arcipreste pueden leerse las páginas 98-99
de la Literatura castella1,a de ~lanuel de Montolíu, Barcelona 1930, y los apuntes de Dámaso Alonso sobre La injusticia social en la literatura española, en
Hora de Espm1a, II, 1937. Las obras esenciales para el estudio del Libro de
buen amor son:
EDICIONES
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita; Libro de buen amor. Texte du XIVe, siecle
publié ... par Jean Ducamin. Toulouse (E. Priva!) 1901 Págs. LIV-343. Reproducción paJeográfica del manuscrito de Salamanca y, en nota, de las variantes de los otros dos códices.
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita; Libro de buen amor. Edición y notas de
Julio Cejador y Franca. Madrid. Clásicos castellanos. Ediciones de "La Lectura", 1913. Dos volúmenes. Págs. XL-300 y 342. Texto basado en el manuscrito
de Gayoso; las notas son farragosas y muchas veces desatinadas, pero contienen material utilizable.
VOCABULARIOS
Henry B. Richardson; An Etymological vocabulary to the Libro de Buen
amor of Juan Ruiz, arcipreste de Hita. Yale University Press. 1930. Págs. IX-251.
Aceptable en general; presenta deficiencias en la explicación de los términos
geográficos y omisiones en las voces de varios usos o construcciones (quedan
sin explicación, por ejemplo: "criado" en 429a, "tanto" en 1067e, "pinto" en
1402a y 1404c, etc.). Puede completarse una que otra vez con el extravagante
Glosario sobre Juan Ruiz de José Maria Aguado (~fadrid, 1929, 637 Págs.) que
tiene la ventaja de ofrecer ocasionalmente ejemplos de otros textos medievales.
Muy valiosos para aclarar el léxico son varios artículos de la Revista de Filologia Española: Américo Castro. l:nos arnnceles de Aduanas del siglo XIII,
XIII-IX, 1921-1922; Adiciones hispánicas al "Diccionario etimológico" de Meyer-Lübke, V-VI, 1918-1919; Estular, XVI, 1929 (completado por Leo Spitzer en
el léxico románico, VII, 1920; Max Leopold Wagner, Algunas observaciones generales sobre el judeoespañol de oriente X, 1923; A. S. Yahuda, contribución
al estudio del judeoespañol, II, 1915 y las reseñas de la edición de Cejador, del
Vocabulary de Richardson y del artículo de Forest sobre galicismos antiguos.
Importantes también son la reseña de la edición de Ducamin donde Menéndez
Pida! señala el carácter dialectal leonés de la lengua del manuscrito de Salamanca (Romanía, lC(.X, 1901), y la de Cejador por Georges Cirot (Bulletin
Hispanique, XV, 1913) con explicación de términos, ejemplos y algunas rectificaciones.
ESTUDIOS
Félix Lecoy; Recherches sur le Libro de buen amor. París (E. Droz) 1938.
Págs. 374. Revisión de todos los aspectos del Libro -texto, versificación, lengua, temas-, que atiende en primer lugar a sus relaciones con toda la literatura medieval de Europa, particularmente con la latina y la francesa. La critica
juiciosa, fina erudición y lucidez poco común de esta obra la hacen insustituible
en el estudio del Buen amor,
Ramón ~fonéndez Pida!; Poesía juglaresca y juglares. Madrid (Centro de
estudios históricos) 1924. Contiene noticias de gran valor para la inteligencia
del marco cultural en que surgió el libro, principalmente para su lírica y música. Las páginas consagradas al elemento juglaresco del poema son ya clásicas en los estudios sobre Juan Ruiz. Incluye, además, varias correcciones al
-texto.
Leo Spitzer; Sur Auffass,mg der Kunst des Arcipreste de Hita. Zeilsschrifl·
für romanische Philologie, LIV, 1934, Págs. 237-270. Con criterio idealista apoyado en hondo conocimiento de la literatura medieval en romance destaca el
sentimiento unitario del libro -su intención didáctica- y recha~a la interpretación biografica. La visión sintética de Spitzer y el examen analítico de
Lecoy coinciden en esencia, y forman el comentario más compléto del Buen
amor: a ambos sigue la presente Selección. Del ilustre hispanista, actualmente
profesor _en la John Hopkins University, pueden verse además algunas nuevas
observacrnnes en la reseña del libro de Leeoy publicada en ]a Revista de Filosofía Hispánica de Buenos Aires, 1939. I. 3.
F. Weisser; Sprachlic he Kunstmiltel des Erzpriesters von Hita. Volkstum
und Kultur der Romanen. VII, 1934. Págs, 164-243. Es hasta la fecha el único
estudio estilístico del Buen amor. Su valor es muy discutible; comentarios discr~tos de algunas escenas Y pormenores alternan con arbitrariedades y errores
11
ff~ dentes. En su mayor parte es un puro inventario (ni siquiera completo) de
giros Y frases alineados sin orden visible.

Armas y Letras

La Arquitectura ...
Viene de la Pág. 3
de París Y trajeron sus enseñanzas a
la de Bellas Artes de México.
El Arquitecto Emilio Dondé proyectó residencias lujosas en diferentes estilos Y construyó el templo de San Felipe en un estilo semejante al i-ománico-bizantino. Don Antonio Rivas l\lercado, uno de los arquitectos más distinguidos de su tiempo, construía obras
como el moni..tmento a la Independencia, que no solamente se cuenta entre
lo mejor de su época desde el punto
de vista artístico, sino que además introdujo innovaciones técnicas, como el
uso de pilotes apoyados a gran profundidad.
Pero la arquitectura mexicana a pesar de esas personalidades no se salvaba de su dependencia del extranjero, especia]mente de Francia como ya
hemos apuntado, ni de la confusión
reinante en todo el mundo respecto al
esliJo que se debía de seguir, como si
fuese posible el determinar éste, en un
acto de voluntad "a priori". Lo más
característico de esta situación fué el
concurso convocado en Paris, no en
México, para la construcción del Palacio Legislativo, aquel edificio que
por su destino iba a ser la representación material de la nación misma.
El arquitecto ganador del primer premio, Emilio Bénard, se trasladó a México seguido por varios arquitectos franceses para llevar a cabo la ejecución
de las obras, marcando así toda una
etapa en la arquitectura mexicana de
fin de siglo.
Poco tiempo después, al despertar de
nuestro siglo, se emprende otra obra
de dimensiones colosales, el Palacio
de Bellas Artes, cuya ejecución se encarga al arquitecto italiano Adamo
Boarí, qua usa en él Jas por entonces
flamantes formas del Hart nouveau",
dejando en México posiblemente la
obra más acabada y de mayor mérito
entre las construidas en aquella modalidad. Su plan general es claro y bien
ordenado y en ]os detalles se nota una
finura de dibujo y buenas proporciones que nos dan idea de que fué lo más
que pudo lograrse dentro de los limites de aquella arquitectura.
Otros édificios de menor importancia son construidos en los más variados estilos: El edificio de Correos del
mismo Boarí en estilo gótico, el quiosco de la Alameda de Sta. Maria en un
morisco español, la actual Secretaría
de Gobernación en ]as fQrmas del Renacimiento, etc.
Todas estas construcciones en la
misma forma que sus contemporáneas
de Europa ponen en uso estructuralmente dos nuevos materiales: el hierro
y el concreto.
El primero de estos materiales era
conocido desde la más remota antigüedad. Baste decir que en el poema de
la Ilíada se menciona como un metal
precioso de un valor superior al oro
mismó. Sin embargo su uso en arquitectura no aparece hasta los primeros
años del siglo pasado, pero su aparición es tan feJiz que a partir de ese
momento no será ya abandonado ni en
arquitectura ni en las grandes obras
de ingenieria. Los grandes pabellones
de ]as exposiciones de París y Londres
lo emplean exhaustivamente combinado con el vidrio en un tipo especial de
construcciones donde la técnica es llevada a un perfeccionamiento que aún
no hemos superado nosotros en la actualidad.
El segundo de los materiales que hemos citado, el concreto, marca su presencia en la construcción hacia el año
de 1894, apareciendo por vez primera
en la Iglesia de San Juan en Montmatre.

Octubre de 1951

Pero hay algo que nos interesa· su!J.
rayar muy especialmente en Cuanto se
refiera á estos materiales y a su uso en
el siglo XIX: El hierro fué empleado
para reproducir columnas de los órdenes clásicos o para figurar pilastras
góticas, y en algunos casos fué em•
pleado racional y lógicamente, como
en la torre Eiffel o el "Hall des machines", en París, pero nunca se usó acertado o ilógico produjo por sí mismo
arquitectura propia o un estilo con características de valor estético. Respecto al concreto podremos decir exactamente lo mismo. Por lo tanto debemos
desligar esos problemas que a mi modo de ver no tienen nada o muy poco
de común: el advenimiento de nuevos
materiales en el campo de la construcción y el nacimiento de la arquitectura moderna.
Esta última empieza a hacer surgir
sus creaciones cien años después del
uso de hierro en la construcción.
Recordemos un instante nuestro programa primitivo de examinar los an•
tecedentes de nuestra arquitectura bajo dos puntos de Yista, el primero, que
se refería a las producciones arquitectónicas que la habían precedido, ya lo
hemos IJevado a cabo, ahora nos resta
pasar una rápida revista a aquellos
conceptos teóricos, que parecen casi
proféticos, lanzados por algunos pensadores y criticos que preocupados por
]os conceptos fundamentales sobre esas
materias.
Necesariamente nuestro examen ha
de ser sumamente sucinto y no tocará,
más que a manera de ejemplificación,
aquellas ideas que están más en contacto con la arquitectura que con las
otras artes.
El punto de partida para dichas
ideas estéticas es la división que Kant
hace de las percepciones en ''Subjetivas', y "Objetivas", que da pie a Conrado Fie&lt;ller para pensar que el arte
precede la percepción de la obra artística quedan excluídos de eila todo
factor de tipo emocional o sentimental y en el examen de dicha obra sólo
encontraremos la forma, como representativa de su mayor o menor valor
estético.
Aplicado esto a la Arquitectura nos
hará buscar en e11a solamente aquellos
valores que son específicos de la forma: el volumen, la proporción, color,
claroscuro, composición y movimiento. El máximo purismo ele esta doctrina se encuentra realizado en las formas geométricas o abstractas, poco nada relacionadas con la naturaleza.
El mismo Fiedler, orienta también
l'n sus escritos, como un predicado básico el que la arquitectura es eminentemente "funcional'\ Esa función primordial consiste en solucionar la nec·e sidad de cubrir un espacio cerrado
y las únicas arquitecturas que han lle~ado ese ideal en forma lógica y precisa son las griega y la románica. Como podemos ver ]as ideas de }os críticos del siglo pasado andaban bien distanciadas y en completo divorcio con
la práctica arquitectónica y el gusto
estético ele sus contemporáneos. Veamos todavía ideas mucho más radicales que las expuestas y expresadas pÜr
un historiador vienés a mediados del
siglo pasado, o sea exactamente separados de ella por cien años: la arquitectura simplemente es el producto
elaborado de una técnica. Ante el radicalismo de este concepto que desgraciadamente aún perdura en la actualidad en nuestro Instituto Politécnico,
cabe pensar que el anunciado de ella,
Gotfricd Semper, debia carecer en un
mucho de sensibilidad artística, pero
para tranquilidad nuestra en estos cien
años que nos separan de él, multitud
de críticos distinguidos, se han encar-

gado de demoler sistemáticamente dichas ideas, aunque todavía se' den ca•
sos de gentes afinadas a ellas con la
tenacidad propia de los provincialismos.
Aunque baya sido en una forma muy
somera hemos tenido ya un panorama
general de ciertas circunstancias que
precedieron a la aparición de mostre;
veamos ahora como y en donde fué
esa aparición. Su primer característica es la de nacer en una forma explosiva y paralelamente en el campo de
la arquitectura y de las demás artes,
incluyendo la construcción de muebles v la decoración de interiores. Surge i~Ulcdiatamente ]a pregunta: ¿cuál
fué de todas esas artes la que produjo
las primeras obras? ¿Las artes restantes imitaron simplemente a la que se
expresó en términos de arte moderno
antes que ellas? La respuesta podríamos fundamentarla en aquella observación de Dilthey que ve un carácter
solidario en todas las manifestaciones
culturales de una época y en particular a ]as artes. Todas ellas tienen una
raíz común, un recóndito punto de origen en nuestro- espíritu que es el mismo para todas esas manifestaciones
externas de aquel. En la misma forma
que un rio al salirse de su curso, inunda un valle y van tocando sus aguas al
mismo tiempo todos aque1los puntos
que tienen la misma altura, por alejados o diferentes que sean entre si, de
manera semejante la corriente de sentimientos propios de nuestra época,
comprimidos y ocultos bajo aquella
capa del desorientado gusto estético
del siglo XIX, rompe en un momento
dado todos los convencionalismos y se
manifiesta al mismo tiempo en todas
las actividades de la Yida. El arte se
transforma radicalmente pero lo hace
paralelamente a la moda, en el ,,estido,
a la organiiación social y económica,
al progreso de las m~quinas, a las costumbres y en una palabra a todo aquello que marca el carácter y el estilo de
nuestra época. Pero no obstante que el
nacimiento no era un hecho artificial
sino un producto lógico de una situación previa, el cambio tan brusco y
tan radical, que no ofrece paralelo ep
la masa de la pob]ación. Los pintores
cubistas fueron y aún siguen siéndolo,
considerados corno mercaderes del arte, con la única finalidad de asustar a
los burgueses y de explotarlos y ellos
a su vez no cabe duda que supieron
explotar bien las circunstancias a su
favor. La arquitectura más apegada a
Ja realidad siempre empieza a manifestarse en Alen)ania y Holanda, e inmediatamente este ejemplo encuentra
repercusiones en todos los países europeos. formándose pequeñas minorías
que luchan denodadamente por imponer las nuevas formas y los nuevos
principios.
En el año de 1900 se inician ya las
exposiciones de muebles del grupo recién formado en Drcsden el "Deulsche
,verktatatten" que tratan de "desenvolver en el estilo del mueble el espíritu mismo de la máquina".
Desde 1905, del taller de Peter Bchrens empiezan a salir proyectos que
francamente inician ]a nueva tendencia, culminando sus obras en la famosa fábrica de turbinas de Berlín que se
construye en 1909. Walter Gropius y
~foyer han trabajado durante algun
tiempo en dicho taller, levantan varias
fábricas en los años anteriores a la
guerra mundial.
En Holanda :Mies van der Roche, en
Francia los hermanos Perret y en Estados l:nidos Frank Lloyd Wright inician caminos paralelos en un ambiente francamente hostil que los hace
reaccionar violentamente, subrayando
las características de forma y los ideales de la nueva arquitectura.

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aqui se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestra,
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey; N11evo León,
1\léxico.
Con la satisfacción de hat&gt;t:r señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna. y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

PCBLICACIONES PERlODlCAS

Armas y Letras.-Bolelín mensual de
la Cnivcrsidad. Se reparte por cc.10je a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
L'niversidad. - Revista semestral. Se
distrilrnye por cambio bibliográfico
n entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores &lt;leberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universirlad de Nuevo León, Plaza del Colegio
C:ivil, Monterrey, Nuevo León, Méxi•
ro.

7

¡

�Universidad ....
Viene de la ta. Pág.
ordenanzas, las lisias de teólogos y
oradores sagrados, las noticias sobre
ceremonias en los claustros; pero falta
aún penetrar en esa zona oscura en
que perviven nuestros antepasadQS que
se interesaron apasionadamente por la
busca de la verdad inmediata, esa que
conduce al hombre por los caminos de
la ciencia, la gran aventura. Aquellos
maestros, que enseñaban Aristóteles, o
discurrían magníficamente sobre Santo Tomás de Aquino giraron siempre
en torno de su especialidad.
La época de la Ilustración, la de los
enciclopedistas, hizo posible el advenimiento de. "El Pensador" en nuestra
América emancipada. Quizá. el ejemplo de Humboldt -sapiencia universal- suscitó en los precursores de la
Independencia el afán de llevar la
mente hacia todas las latitudes del conocimiento. Se nos anticiparon en la
preocupación de interesarse por todos
los problemas del hombre; pero no hemos dado, hasta hoy, en cuatro siglos
de experiencia, al poeta que se anticipe al inventor: Leonardo, precursor de
la aviación; Eca de Queiroz que en
"La Ciudad y las Sierras" columbra
muchas de las excelencias del maquinismo al servicio del arte, o Julio Ver•
ne movimiento en su imaginación al
submarino.
La Universidad continuó por la misma ruta que le señaló el régimen español o tuvo que sufrir vicisitudes durante la reforma liberal por considerarla los corifeos de ésta el cuartel general del antiguo régimen. Pero en el
fondo de ella ha latido siempre el deseo de ser un conservatorio, en el que
maestros y alumnos comparten el aire puro del diálogo. Ese deseo lo insinuó Manuel Gómez Morin cuando era
Rector de la Universidad de México, y
no pudo ponerlo en marcha por la penuria de la Casa de Estudios. Convertirla así en lo que debe de ser, algo
más que aula y laboratorio, es decir en
convivio, en foro abierto a la amistad
intelectual, a la renovación fecunda, al
saber en función social. Porque no
bastan las explicaciones de la cátedra,
el discurso animador, para orientar
vocaciones y estimular ingenios. La
Yida canta fuera de la Universidad y
hay que salir a su encuentro ordenando en la conversación ideas e inquietudes.
El siglo XIX produjo maestros que
no sólo enseñaban historia o filosofía,
sino que recibieron ese titulo glorioso
-más que el de 1'doctor honoris causa"-, gracias a sus incitaciones para
configm·ar los problemas de una generación o superar la obra de las anteriores. Los alumnos eran discípulos y
no se preocupaban por la calificación
de fin de año, sino que por enriquecer
la cultura en arduas disciplinas ascéticas, elaborando un libro o dándose
en la acción dentro del ritmo universal de su época.
Maestros henchidos de humanidad
cálida, amorosa, fueron Andrés Bello,
fundador de la Universidad de Chile;
Ignacio Manuel Altamirano y Justo
Sierra en México; José Trinidad Reyes1 en Honduras; José Martí -el trabajador intelectual de dinamismo impar-; el otro cubano ilustre, Enrique
José Varona; el dominicano Eugenio
Maria Hoslos. Y a la altura de nuestro
tiempo, Pedro Henríquez Ureña, quien
iba sembrando su alma en el diálogo
socrático y la correspondencia puntual.
Cuando se estudia alguna de las
grandes vidas de universjtarios del siglo XIX aparecen catedráticos de M1'dicina y Cirugía, como Juan María Rodríguez, que siempre estuvo muy ente-

8

rado de las últimas novedades científicas, sin abandonar la torre mutilante de su especialidad. Otros maestros
se refugiaban en la Pintura o en la Música, pásados los ajetreos de la clínica; y sin pensarlo tan solo por acatar
los preceptos de la higiene mental, como quien se entrega a los azares del
deporte, imitaban así al sabio Virchoff,
el codescubridor del calcio y el rubidio, que un día, gracias al abogado
Adolfo Bastián, tuvo noticia de que
había existido en América un pueblo
que -como el egipcio- escribió sus
anales en jeroglificos, y así tuvo un
pretexto para iniciarse en los misterios de la Arqueología. No fué otra la
actitud del sabio cirujano Dario Fernández Fierro, quien después de llevar
a cabo cuatro o cinco operaciones diarias,. se sumergía -haciéndose la ilu•
sión de que eran aguas lustrales- en
los poemas de Rubén Darío. No sorprende la noticia de que en nuestros
días seiscientos médicos sean miembros de la Doctors Orchestral Society
de Nueva York. Flauta y oboe, viola y
violín armonizan muy bien con la Der•
matología y la Obstetricia, la Clínica
general y la Ortodoncia. El caso contemporáneo más Mombroso es el del
gran Albert Schweitze, el médico benefactor que vive en un rincón del
Africa entregado apostólicamente al
servicio de los que sufren, y sigue siendo teólogo, músico y filósofo, especialista en Goethe y Bach. ¡Un alma sideral, un santo a quien ya se le ve el
nimbo!
Se puede ser histólogo como Ramón
y Cajal, y, a la ,,ez, conversar maravillosamente en el ruedo del café y escribir bien; se puede ser maestro de
Anatomía, y hacer prosa espléndida en
el prólogo, con la claridad francesa
de Janct.
Hay un caso patético en la historia
de la vocación: el de don Francisco
del Paso y Troncoso, el mexicano que
más sabía del iiéxico antiguo, gracias
a las facilidades que le deparó la fortuna hereditaria. Cuando se hallaba
próximo a terminar sus estudios en la
Escuela de Medicina, escogió el novedoso tema "La :Medicina entre los Aztecas". Empezó leyendo casi todos los
cronistas del siglo XVI; pero a medida
que les estudiaba, advertia que le era
preciso aprender Botánica y náhuatl;
y entonces fué siguiendo la ruta que Je
condujo hacia ]a Arqueología, la Etnografía y la Antropologia, hasta reconocer bibliotecas y museos de América y Europa; y de súbito se dió cuenta de que los manuscritos del Archivo
de Indias le obligaban a estudiar Paliografía y Geografia histórica, y luego Bibliografia y folklore; pero habia
construido uno de los prestigios envidiables de ~léxico.
Saber estudiar es una de las más serias disciplinas; porque equivale a seleccionar con atingencia los mejores
amigos entre los libros; meditar con
orden, elaborar planes, afinar el instinto y el gusto. Sobre todo, definir
en el deliquio del monólogo el camino más seguro para llegar a la meta
que a veces, se borra como el oasis en
el espejismo; alguna vez me decia el
fisiólogo Ocaranza al celebrarse sus
veinticinco años de magisterio en la
l:niYersidad de México, que aún no estaba seguro de haber encontrado su
vocación; y es que el sabio gusta alternar sus estudios predilectos con las
investigaciones históricas, desenterrando infolios en los archivos. Ha sido también el blanco de las inquietudes humanas que salen al paso de quienes se empeñan primordialmente por
el conocimiento de la realidad ambiental, relacionándola con la del mundo.
Hay que advertir que en nuestra
América son muchos los médicos -cirujanos a quienes les seducen la poesía o la política-, quizá porque -según lo hacia notar Dario- Apolo era

En el Centenario del ....
Viene de la ta. Pág.

la Batalla de Don Carnal y Doña Cuaresma; varias sátiras -dice Alfonso Reyes- inspiradas unas en la musa de la indigna•
ción, como los versos sobre la propiedad del dinero; otras ino•
centes y festivas, como el delicioso elogio de las mujeres chicas;
una colección de poemas líricos, sagrados y profanos, en que si•
multanean las cántigas y loores a la Virgen con las cántigas de
serrana y las villanescas, y, por último, varias digresiones mo•
rales y ascéticas.
De entre los bardos medievales, Juan Ruiz es quien ha dejado una huella más firme, constante y duradera. En la misma
Edad Media su obra era citada como un ejemplo. Así pudo in•
fluir sin dificultad en el Rimado de Palacio, del Canciller López
de Ayala, en el Cancionero de Baena, en la Tragicomedia de Calisto y Melibea, por no citar más.
La figura cimera del Arcipreste emerge dentro de las letras
españolas prerenacentistas, como un altorelieve de singular pres•
tancia y gallardía.

F. M. Z.

hijo de Esculapio. Y si bien han sido
muy pocos los que han sabido ganar
mensiones honoríficas como Churchill
con sus paisajes pictóricos, algunos
han sido líderes o ministros de gobierno o presidentes de la república, y no
ha faltado quien, como Alfonso Ortiz
Tirado, ha sabido lucir su destreza
tanto en la cirugía como en el canto,
y quien, por estar recitando su última
traducción de un poema de Hugo haya
dejado sobre la plancha a su paciente
anestesiado. La ausencia de vocación
ha hecho que algunos médicos perpetren el grave error de querer aplícar
el bisturi a las enfermedades colectivas.
He recibido inolvidables lecciones
-algo así como fascinante sorpresaen mi reciente visita a Bogotá. He conocido la Universidad de los Andes.
En ella estudian futuros ingenieros y
químicos. Dos jóvenes ejemplares, de
auténtica formación universitaria, son
los más activos colaboradores del Rector, un humanista que sabe cerrar a
tiempo los libros cuando le espolea un
problema intrincado de la realidad.
Cada maestro trabaja a la par de los
alumnos, como si sólo fuera uno de
ellos, el que más sabe, y en el laboratorio discuten con ellos en una atmósfera en que no se siente el peso de la
didáctica, porque se empeña en ser el
guía jovial de cada grupo afanado en
repetir un experimento o en compro•
par una afirmación. En tal ambiente
de camaradería aparecen, de pronto,
los huéspedes distinguidos, que llegab.
de liniversidades de renombre a sustentar conferencias y hacer escuchar
su mensaje. La nota peculiar la dá la
Biblioteca, muy moderna, en que están los clásicos del pensamiento universal. Cada joven adquiere así con el
trato de su maestro y de los filósofos
y los poetas de primera magnitud, los
1:4edios para estructurar una cultura
sólida, a base de las ideas generales,
esa que sólo puede construirse sobre
las bases de la universalidad. La vuelta al humanismo es un retorno del
hombre a las fuentes pristinas en que
antes abrevó la sabiduría esencial. Sólo asi es posible reincorporarse a la
vida, Y, sobre todo 1 colaborar con ella
en la obra secular de la liberación del
hombre para lograr el dominio de la
naturaleza y de si mismo y trabajar
"sin pausa, pero con prisa como la estrella", en medio de grave responsabilidad, en su tránsito por la fierra.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

·ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
1,1:EXICO

Armas y -Letras

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                    <text>FUNDACION DE LA UNIVERSIDAD DE MEXICO,
PRIMERA DE AMERICA
1551-1951

Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Arlministración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año VIII

!J.Jeario Je
Sierra

Núm.9

Septiembre de /95/

La Academia Mexicana,
de Cervantes de Salazar
Francisco M. ZERTUCHE.

De entre la teoría de ingenios renacentistas que la Metrópoli española enviaba al Nuevo Mundo, interesa singularmente
dad o lo lance a la lucha por la existencia de un campo social a la historia de la neonata Real y Pontificia Universidad de Mésuperior, o lo levante a las excelsitudes de la investigación cien• xico, -cuya fecha natalicia recordamos ahora-, la figura del
latinista Don Francisco Cervantes de Salazar, natural de la ciutífica; pero sin olvidar nunca que toda contemplación debe ser dad del Tajo.
el preámbulo de la acción; que no es lícito al universitario pen•
Las noticias que de él disponemos se deben al Maestro de

Cuando el joven sea hombre, es preciso que la Universi•

sar exclusivamente para sí mismo, y que, si se pueden olvidar toda erudición mexicana Don Joaquín García lcazbalceta quíen
en las puertas del laboratorio al espíritu y a la materia, como
Claudio Bernard decía, no podremos moralmente olvidarnos
nunca ni de la humanidad ni de la patria.
La Universidad entonces tendrá la potencia suficiente para

coordinar las líneas directrices del carácter nacional, y delante
de la naciente conciencia del pueblo mexicano mantendrá siem•
pre alto, para que pueda proyectar sus rayos en todas las tinie•
blas, el faro del ideal, de un ideal de salud, de verdad, de bon•
dad y de belleza; esa es la antorcha de la vida de que habla el
poeta latino, la que trasmiten en su carrera las generaciones.
¿Qué habríamos logrado si al realizar este ensueño hubiéramos completado con una estrella mexicana un astttrisco que
no fulgurase en nuestro cielo? No; el nuevo hombre que la
consagración a la ciencia forme en el joven neófito que tiene en
las venas la savia de su tierra y la sangre de su pueblo, no pue•
de olvidar a quién se debe y a qué pertenece; el sursum corda
que brota con él han amado, a los que con él han sufrido; que
~nte ellos eleve, como una promesa de libertad y redención, la
hostia inmaculada de la verdad. Nosotros no queremos que en
el templo que se erige hoy se adore una Atena sin ojos para la
humanidad y sin corazón para el pueblo, dentro de sus contor•
nos de mármol blanco; queremos que aquí vengan las seleccio•
nes mexicanas en teorías incesantes para adorar a Atena pro•
makos, a la cíencia que defiende a la patria.
Del discurso del Maestro Justo Sierra el 12 de septiembre de 1910,
con ocasión del acto inaugural de la Untvers1dad Nac10nal.

después de senderear aquí y allá y de enmendarle la pÍana a
Don Nicolás Antonio y a Don Francisco Cerdá y Rico conclu,
ye por situar el nacimiento de Cervantes de Salazar e~ 1513 ó
1514, Y por damos informes de este hombre de letras durante
su estancia en la capital de la Nueva España.
Las claras dotes humanísticas de
este ingenio, puestas de manifiesto durante su docencia en la Universidad
naciente, le provenían muy a las claras de su conocimiento y estrecha
amistad con el ilustre Maestro Alejo de
Yenegas, quien puso prólogo a las
obras de Cervantes de Salazar, dando
alli testimonio de su adelanto en la
lengua del Lacio y de sus estuclios de
Cánones en la benemérita Universidad de Salamanca: y le quedaban, también, de sus relaciones con el humanista ViYes, de quien tradujo su Introducción y Camino pw•a la Sabiduria
comentando y continuando sus Diálo~
gos,
Común era en aquellas centurias el
trasiego de ingenios en Italia, Flandes
l' el Xuevo ~lundo; y Cervantes de Salazar, como muchos otros, acogido a
la jerarquía del Lic. Girón, le vemos
en tierras flamencas, para restituirse
a su patria a desempeñar el empleo de
Secretario latino del Cardenal Don
Fray García de Loaysa, Maestro General_ de la Orden de Santu Domingo,
Obispo de Osma y de Sigüenza, Arzobispo de Sevilla, Consejero de Estado
Comisario de Cruzada, Inquisido;
General y sucesor del Arzobispo Fonseca en la Presidencia del Consejo de
Indias.
En 1550 le encontramos regenteando una cátedra en la Universidad menor de Osuna.
Sus primeras obras fueron publicadas en la Madre Patria e impresas en
40 en Alcalá de Henares por Juan de

Brocar, descendiente de Arnaldo GuiJlén de Brocar, célebre impresor de la
Biblia Poliglota Complutense, cuya
empresa fué concebida por el Cardenal Ximénez de Cisneros.
La obra de este ingenio, reimpresa
hacia el dieciocho por D. Francisco
Cerdá y Rico, tiene este largo titulo:
"Obras que Francisco Cervantes de
Salazar ha hecho, glosado y traducido,
La primera es un Diálogo de la Dignidad del Hombre, donde por manere de
sisputa se trata de las grandezas y mamvillas que hay en el Hombre, y por
el contrario de sus trabajos y mise1·ias,
comenzando por el Maestro Oliva y
acabando por Francisco Cervantes de
Salazar, La segunda es el Apólogo de
la Ociosidad y el Trabajo, intitulado
Labricio Portundo donde se trata con
maravilloso estilo de los grandes males de la Ociosidad, y por el contrario
de los provechos y bienes del Trabajo.
Compuesto por el Protonotario Luis
Jlejia, glosado y moralizado por Francisco Cervantes de Salazar. La tercera es la Introducción y Camino Para
la Sabiduría, donde se declara qué
cosa sea, Y se ponen grandes avisos
Par_a la vida humana, compuesta en
latm por el excelente varón Vives,
vuelta al castellano con muchas adiciones que al propósito hacían1 por
Francisco Cervantes de Salazar.
:iruy probablemente el mismo año
que profesaba en Osuna, o en 1551
llega a J!éxico tal vez a probar fortu'.
na, viviendo todavía en estado seglar.
Pasa a la Pág. 4

�Páginas Desconocidas de
Eusebio de la Cueva
"Armas y Letras" presenta en esta entrega algunas páginas
poco divulgadas, singularmente en América y en el propio solar
natío, del escritor nuevoleonés don Eusebio de la Cueva, uno de
los más significativos hombres de letras de la generación con•
temporánea.
Eusebio de la Cueva nac10 en la ciudad de Cerralvo, del
Estado de Nuevo León, el 16 de febrero de 1893. ·
Hizo sus estudios primarios en Monterrey; después, en for,
ma diversa, incompleta, en los Estados Unidos, en Washington,
San Luis Mo., y Denver. De 1908 a 1910 en la Escuela Nacio,
nal Preparatoria de la ciudad de México, y en Monterrey durante 1911.
En este mismo año vivió en México colaborando en los pe•
riódicos Nueva Era y La Tribuna.
Viajes: Por tierras de Quevedo y
Cervantes, publicada primeramente en
Zig-Zag con ilustraciones de Mariano
Martínez y Una primavera en Jtalia
(1924).
Novela: El 1·etorno mudo (1923), El
emigrante, Cosas de chicos, Las gemelas, La sombra del maestro, El legajo
de la culpa, Amor de lobo (inédita) y
El perro vagabundo (inédita).
Cuento: Los niños.
Ensayos: Sorbos de café, Volutas de
humo y Palabras en la w·ena.
Eusebio de la Cueva murió el 7 de
julio de 1943, en forma repentina, víctima de una afección cardíaca. Antes
de que su cuerpo fuera recogido por
la tierra, leyó una sentidísima poesía
fúnebre el poeta regiomontano, compañero de su generación, Miguel D.
Martinez Rendón.
LA MUERTE DEL ALMIRANTE
Eusebio de la Cueva

En 1913 viajó por España y de este
alucinado itinerario surgió su libro de
impresiones Por tierras de Quevedo y
Cervantes. Viajó también por Bélgica,
Francia, Suiza e Italia.
Dedicó su vida substancialmente a

las letras; al periodismo, a la política
y al magisterio.
Fué Director de las revistas La Semana, Gil Bias y El Porvenir Ilustrado
y editorialista de los periódicos regiomontanos El Porvenir y El Tiempo,
durante dieciocho años.
En el terreno político y de la burocracia administrativa fué Secretario
particular de varios Gobernadores, Secretario del Procurador de Justicia de
la Nación y Diputado al Congreso de
su Estado natal.
En la docencia figuró como Catedrático de Literatura en el Colegio Civil
de Monterrey, en la Escuela Preparatoria y en la Escuela Normal de Ciudad Victoria, del Estado de Tamaulipas, Director de la Escuela de Bachilleres y miembro del Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León.
En las letras ha producido las siguientes obras:
Teatro: Los humildes, El camino de
rosas, Juegos de amor y El hijo (iné-dita).
Poesía: Ondas de vida (1922); El libro de los dos poemas (1928); Ocios

literarios, La emoción del vivir ondulante y Vientos de juventud (1932) y
su obra de emoción más íntima Glosario sentimental, inédita.

2

A César E. Arroyo.
La muerte del .4lmirante fué hondamente sentida por todos los que le conocimos.
No se crea que, como Almirante, gozaba de grandes honores,
No se veía en su pecho ninguna condecoración.
La noticia de su fallecimiento tuvo
una reducida resonancia. No le sorprendió la muerte en ninguna batalla
en que las aguas se tiñeron de sangre.
No fué compañero de Churruca en
Trafalgar, ni de Cervantes en Lepanto.
Su desenlace doloroso fué tan natural
y tan indiferente como el de un perro.
No podía ser de otro modo, porque
nuestro Almirante no había sido otra
cosa nunca.
Era un perro.
Desde muy pequeño le tomó carmo
Y le atendió en todo una chica del pueblo. Ella quiso hacerlo Almirante, sin
contar con la venia de ningún Soberano, Y, no por otra cosa, el animalillo
llegó a ser, durante el primer tercio de
nuestro siglo XX, el Almirante más joven de la tierra.
Nació poco después del desastre de
la escuadra rosa, cuando perdió la vida el infortunado Makarrof. Si sospecháramos alguna verdad en las locuras de la metempsícosis, acabaríamos
por suponer que el alma del marino
moscovita, en una gloriosa transmigración, había sentado sus reales en la
triste y desmedrada naturaleza de un
perro.
Nuestro Almirante era muy serio.
Poco dado al ruido. Huía con frecuencia a refugiarse en un rincón de ]a
chimenea cuando escuchaba una deto-

nac10n que acusaba el trabajo de las
minas cercanas. No sabré decir si era
previsor o cobarde. Nunca se lo pregunté, aunque repetidas veces tuve deseos de hacerlo. No os extrañe esto.
)li perro sabía hablar. Hablaba con el
rabo y decía con los ojos sentencias
maravillosas -muy gramaticales por
cierto-, que hubieran hecho reir a un
necio y dado que pensar a un sabio.
Yo me conformaba con escucharlo,
sin comprender muchas cosas, porque
era su idioma demasiado elevado para mi.
Durante el verano de 1914, cuando
se rompieron las hostilidades entre
Alemania y varias de ]as otras entidades europeas, no tuvo el Almirante ni
un gesto de protesta. Yo esperaba que
siquiera me hubiera dicho que la guerra acabaría en seis meses, porque al
fin y al cabo eso Jo dijeron todos, en
un alambicado gesto de torpeza risible.
En un principio me supuse que el
Almirante, dado su rango, estuviese
emparentado con el Kaiser o con alguno de los otros Monarcas. Eso podia
motivar su silencio. Quizás no quería
hablar para evitar compromisos a
nuestra patria, c_uyo Gobierno declaró
que observaría durante el conflicto la
más estricta neutralidad. También me
supuse que, de haber definido en forma alguna su importante actitud personal, se hubiera ,,isto en el caso, doloroso por demús, de separarse de la
chica que tanto le quería, cosa que en
extremo nos hubiera afectado a todos,
pues nos habíamos acostumbrado a pasar muchas horas juntos, Jo mismo
cuando estábamos en casa que cuando
salíamos de paseo por el campo o por
los abarrancados del río.
En las noches de invierno, cuando,
después de ]a cena, nos quedábamos
horas enteras junto al hogar, tomando
café, fumando cigarrilJos sabrosos y
charlando, nunca faltaba entre los
campesinos alguno que, echando ruano
a la guitarra, cantara con voz amable
Y deJicada canciones amorosas de
nuestra tierra. En esos momentos el
Almil'ante -que nunca tomaba café ni
acostumbraba fumar- meneaba el rabo acompasadamente. Cuando alguna
de las canciones campesinas tenia tonos alegres, y, la guitarra, acompañando siempre, se deshacía en buliiciosos
estallidos de notas, el Almirante ladraba Y sus ladridos imponían. (Quizás
alguna pena muy honda se revelaba en
su interior). Gustaba más de las tonadas melancólicas que de los aires alegres y traviesos.
¿Por qué no hemos de creer que entre los perros haya verdaderos héroes
del dolor? ¿Por qué no han de tener
también sus profetas y sus trovadores?
¿Acaso no tienen sus guerreros?
En el misterioso mundo de los perros hay también Mahomas y Cristos.
Hay Napoleones y Alejandros, y no faltan verdaderos Romeos.
Vna ocasión que estuvo con nosotros un inglés, se puso furioso el Almirante. Nunca de anterior lo había
visto tan irritado. El inglés era todo
un caballero. Nada tenían que desear
en su persona la corrección y la finura. A decir verdad, llegó a molestarme
la conducta del Almirante. (¡Dios lo
tenga en el Paraíso!) Eso que no era
nada grosero, pues a las personas que
estimaba les alargaba la mano para
saludarlos. El caballero inglés trataba
de acariciarle, dejando asomar a sus
labios la más amable de sus sonrisas
pero el Almirante gruñía y se rebelab;
a sus halagos. ¿Qué originaría ese
comportamiento Seguramente el Almirante no podía menos que odiar a un
compatriota de Nelson, que tan graves
daños había ocasionado a las marinas
francesas Y española aliadas. Esto me
lo supuse cuando más tarde lo miré
muchas veces echado frente a un busto de Bonaparte, de cuyos ojos de águi-

la no separaba su mirada de perro. El
.Almirante era un buen latino.
.E¡l Almitaute quería mucho a los
animales. Había que ver a lo que por
ellos se aventuraba, a pesar de su elevada categoría social, y sin necesidad
de pertenecer, ni como simple socio
siquiera, a la Sociedad Protectora de
Animales.
Es fama que el perro y el gato viven de pleito. El uno araña y el otro
muerde. Cuando se encuentran, están
a portia prodigándose ferocidad, después de haberse amenazado mutuamente con el filo de sus uñas el gato,
Y, el perro, con el filo de sus dientes.
A pesar de todo esto, el Almfrante era
el mejor y más cariñoso amigo de un
grato negro y una gatita blanca de la
.-eciÓdad. ¡Habia que verlos jugar!
Se conocía que gozaban. Tenían sus
juegos ese sabor inocente y delicioso
de los juegos de un padre con sus hijos pequeños. El Almirante sabia hacerse el distraído. Los gatos aprovechaban aquel aparente descuido suyo
para hacerle una travesura; pero, apenas iban a lograr su intento, cuando el
Almirante los sorprendía, mostrándoles, graciosamente amenazante, sus colmillos afilados y agudos, cuya blancura mate resaltaba en la roja carne de
su lengua jugosa.
¡ Qué buen amigo era el Almirante!
Todo el dia andaban los cerdos del
lugar, paso a paso, acosándose al menor ruido, por el laberinto de los montes. Se alimentaban, entre otras cosas,
con la tuna silvestre que, roja como
una amapola de sangre, irrumpía de la
esmeralda de las pencas. No pocas espinadas costaba a los pobres animales
el placer de alimentarse con tan sabroso manjar. Llegaban por la tarde al
corral de nuestra vivienda montañesa
Y se echaban en tierra. El Almirante,
que ya conocía a sus compañeros en el
reino animal, se acercaba a ellos, y, a
uno por uno, con solicitud de madre,
con cariñosa y amable ternura paternal, iba con el hocico librándoles de
las espinas, que, a manera de puñales
finísimos y agudos, tenían incrustadas
a la talluda piel.
Había que ver a los cerdos, una vez
desprovistos de las molestas espinas,
levantarse y emitir, roncamente, sonidos desacordes que -en su muy correcto idioma- podrían significar el
más reconocido agradecimiento.
El Almirante no exigía nada en cambio de sus buenos oficios. Era como
la fuente de que habla Tolstoy, Se conformaba con calmar la sed de cuantos
buscaban, en sus líquidas aguas, apagarla.
Hasta la zorra, que por las noches
rondaba la vivienda, deseosa de raptarse un polluelo -cuando el Almirante no estaba en compañía de otros
congéneres-, entraba libremente a cenar en nuestras propiedades, platillos
que envidiábamos nosotros.
Por no sé qué secreta piedad hacia
todo género de animales, el Almirante
sabía hacerse el sordo para favorecer
de vez en vez a la zorra.
El Almirante hacia el bien sin mirar a quien, corno dicen por allí que
debe hacerse.
En presencia del Almirante, los demás pe~ros, humildes y pobretones, se
manteman serios. Se conoce que lo
respetaban mucho. Tenía sobre ellos
un magnífico ascendiente. Debía ser
un sabio o un santo. Pero, de todos
modos, tenía que haber una excepción.
Veamos cuál fué ésta.
Lna ocasión hubo un pleito ruidoso.
Fué cuestión de linderos. Un perro
de la vecindad, dueño y señor de los
r~rr_ales de un Ingeniero rico que, por
"'ªv1C!ad Y Semana Santa iba de paseo
al pueblo, se opuso a que los otros perros entraran a sus dominios. Como el
Almirante sabía por la Historia de la
Pasa a la Pág. 8

Armas y Letras

Los IJocumentos Fundacionales de
la Real y Pontificia Universidad de México
Con motivo y ocasión de las fiestas natalicias correspon•
dientes al IV Centenario de la fundación de la Real y posterior•
mente Pontificia Universidad de México, "Armas y Letras" di-

\

;.."'

vulga en esta novena entrega de su octavo año de vida los facsÍ•
miles de la fundación universitaria y de la inauguración de sus
Cursos académicos, ambas efemérides gloriosas acaecidas res•
pectivamente el 21 de septiembre de 1521 y el 5 de julio de 1553.
EL DOCUMENTO DE LA FUNDACION
En cumplimiO (cumplimiento) del mandacto de la hoja antes desta yo Juan
arias de paz I secretro (secretario) de la Real Universidad de mexico escrivano Recetar J del avda (Audiencia) Real de la nueva españa saq (saqué) de
los originales y libros J delos secretarios y otros de la universidad las cedulas
preví I siones Reales y avtos dados, En favor de la dha (dicha) universidad I En la forma y manera q (que) se sigue
El Rey
cedula rreal sobre la fundacion del estudio. S• (septiembre) 1551.

l

El documento de la Fundación.

don carios esa (etcétera) Por quanto ansi por parte de la ciudad de I tenuxtitlan mexico de la nueva españa como de los
prelados y Religiosos della y de don anto J (Antonio) de
mendo9 nro (nuestro) visorrey q (que) asido de la dha J (dicha) nueva españa asido suplicado fuesemos ser J vidos de
tener por bien q (que) en la dha (dicha) ciudad I de mexico
se fundase vn estudio e Univer J sidad de todas siencias donde
los naturales I y los hijos de españoles fuesen yndustria I dos
en las cosas de nra sancta fee catolica y I en las demas facultades y las concediesemos I los privilegios y franquezas y libertades I q (que) asi tiene el estudio e Universidad de la
J

Pasa a /11 Pág. 8

l
¡

r

,,.,,.,
Término del documento fundacional u. principio de la Constancia Notarial
de la Jnauguracwn de Cursos.

Septíemhre de 1951

,.,,,,
~,_;,;;,.,,..,.,._

Término de la Constancia Notarial de la Inauguración de Cursos,

3

�1

II la inédita Crónica de Nueva Espa-

La Academia Mexicana de ....

ñ~, publicada después, en parte, al cuidado de Don Francisco y Troncoso,

epistolario y los diálogos Academia
Mexicana, Civitas Mexicus Interior Y
Mexicus Exterior, redactados en latín
para usos didácticos en su magisterio
universitario e impresos por Juan Pablos en 1554 y vertidos en castiza y
vernácula prosa por Don Joaquín García Icazbalceta en 1875.
El Diálogo Academie Mexicana, que
fué redac.tado por Cervantes de Salazar con el propósito de que sus alumnos ensanchasen un tantillo su vocabulario práctico en latín hablando de
coSas y objetos circundantes y de sucedimientos contemporáneos, es un
sabroso parlamento entre dos juiciosos interlocutores, Mesa y Gutiérrez,
que en su amena charla describen el
edificio de la nueva Universidad, sus
aulas, sus Maestros y los alumnos, asi
como algunas costumbres y vicisitudes
de la vida escolar.
Con propósito divulgativo se transcribe a continuación íntegramente el
diálogo mencionado, seguros de que
su versión ofrecerá a los lectores la
imagen fiel de la Real y Pontificia
Universidad de México, en los años
primigenios de 1554.

Viene de la ta. Pág.

Gutiél're::: Razón tienes. Pero ruégote
que entremos juntos. Ancho es, por
cierto, e] zaguán, y muy espaciosos
los corredores de abajo.
.lfesa: Iguales son los de arriba.
Guliérrez: Para el número y concurrencia de estudiantes tiene bastante amplitud el patio; y por este lado
izquierdo hay espacio sobrado para
cuadrar el edificio, igualando el lado derecho. Pero dime Jo que importa más y que realmente ennoblece a una Universidad, ¿qué tales
profesores tiene?
Mesa: Excelentes.
•
Gutiérrez : Por supuesto que no pregunto de su honradez, sino de su
instrucción y práctica en la enseñanza.
Jlesa: Son empeñosos, y versadísimos
en todas ciencias. Y hasta te diré,
nada vulgares, y como hay pocos en
España.
Gutiérrez : ¿ Y a quién se debe tan grande obra?
Mesa: AJ Emperador, bajo cuyos auspicios y gobierno se han hecho en
todo el orbe cosas tan insignes,
Gutiérre::: ¿Cuále.s son sqs inmunidades y privilegios?
Mesa: Muchos y grandes; conformes
en todo a los de Salamanca.
Gutiérrez: Merecen muchos más y mayores, si posible fuera, así los que
enseñan tan lejos de su patria, como
los que estudian en medio de los
placeres y de la opulencia de sus
familiares.
Mesa: Antes bien debieras haber dicho, que a unos y otros debe honrarse por haber de ser los primeros
que con la luz de la sabiduría disipen las tinieblas de la ignorancia
que obscurecian este Nuevo Mundo,
y de tal modo confirmen a los indios
en la fe y culto de Dios, que se trasmita cada \'ez mayor pureza a la
posteridad.
Gutiérre:: Juzgas tan acertadamente,
que no hay más que añadir. Pero
dime ya lo que tanto ansío saber:
¿qué emolumentos gozan, cuánto
tiempo enseñan, y quiénes son estos
celosos maestros de ]a juventud?

sus lecciones de Retórica proseguía
sus estudios en Artes y Teología, obLos primeros rasgos de su vida en teniendo por suficiencia el grado en
la capital de la Nueva España pueden Artes, y en Teología los de Bachiller,
deducirse inqu1"ocamente de sus Diá- Licenciado y Doctor, habiéndose gralogos, en los que asienta que se gana- duado antes en Cánones.
ba la pitanza enseñando gramática laCervantes de Salazar fué compañero
tina en una escuela particular.
de los próceres Maestros que enseñaPor entonces se erigía nuestra plu- ban en la nueva Universidad; y por
risecular Universidad, primer a de sus sabrosos y amenos Diálogos pasan
América. Según Don Joaquín García algunas de las ilustres figuras docenIcazbalceta, el cronista Herrera seña- tes: el bachiller Blasco de Bustarnanla como el primer promotor para fun- te, que expJicaba Gramática; el Presdar este Estudio al benemérito Padre bítero y Maestro Juan García, DialécLas Casas. Tocó después al Virrey tica; el eminente Fray Alonso de la
atender la solicita petición del Ayun- Veracrnz, Teología; el Doctor Morones,
tamiento de la Ciudad para que se fun- Cánones; el Doctor Arévalo Sedeño,
dase en eUa "unlr Uniuersidad de to- Decretos Pontificios; Juan Negrete,
das ciencias, donde los naturales y los lector de Teología, versado también
hijos de los españoles fuesen industria- en Filosofía, Matemáticas y Medicina;
dos en las cosas de nuestra Santa Fe el licenciado Bartolomé Frias de AlCatólica y en las demás facultades", bornoz, de Instituta o Cátedra de Ley posteriormente las instancias del Vi- yes, y el mismo Cervantes de Salazar,
rrey, de la Ciudad, de los prelados y peritísimo en Retórica, de quien dice
Ordenes religiosas consiguieron del de él mismo, en la forma autobiográCésar la autoridad real, que fué fir- fica tan usual en el Siglo de Oro que
mada en Toro a 21 de septiembre de "el Jlaestro Cervantes enseña Retórica,
1551 por el príncipe Felipe, para la a los aficionados a la elocuencia, que
fundación de una Universidad, con- vienen a oírle, y a los estudiantes de
cediéndole las mismas franquicias y las demás facultades, para que realce
ACADEWA MEXICANA
privilegios que la salmantina y exal- el mérito de todas"; o bien "Este Certándola a Pontificia a partir de 1555.
vantes, si no me engaño, es el que tamHacia 1553 se encomendó a Cervan- bié11 fué catedrático de Retórica en la
lnlerloculores: MESA, GUTIERREZ
tes de Salazar la regencia de la cáte- Universidad de Osuna", o por.último
dra de Retórica y se le encargó al ini- ", .. un tal Cervantes, que según decian
Mesa: Alégrome en verdad de tu venicio de los cursos del propio plantel la muchos, era muy versado en letras
da a esta tierra, pues como sé que
lectura de una oración latina. Fué el gl'iegas y latinas."
conoces muchos colegios de España,
3 de junio de ese año.
Cervantes de Salazar escribió alguy según en tu viaje mismo lo maniMás tarde fué nombrado Conciliario nas obras en México: la relación de
fiestas, eres amigo de ver cosas nuede la Universidad, y después Rector, las exequias hechas en México a] Cévas, al mostrarte lo que no has visto,
de noviembre de 1567 a noviembre de sar, con el nombre de Túmulo Impeaprenderé Jo que deseo saber.
1568. Al mismo tiempo que profesaba rial, un comentario a la jura de Felipe
Guliérrez: Nada es tan natural al hombre, y así lo dice Aristóteles 1 como
sentir una inclinación innata e irresistible a adquirir Ja sabiduría, que
por abarcar tantas y tan elevadas
materias, nos encanta con su variedad . En esta se complace igualmente la naturaleza, produciendo sin cesar cosas tan di versas, y por Jo mismo, tan gratas a Jos hombres. Y Mesa: No a todos se da el mismo suelcomo la variedad atrae y detiene la
do; a unos doscientos, a otros tresvista, así el ánimo se fija en lo que
cientos pesos de oro al año, según la
LAVIEA LICENCIATVllAE IN IVRE CANONICO SVSCIPIENDA,
percibe por primera vez, fastidiánimportancia de la facultad y la cienu CIIELEllRI GREG.I X.POMT.a.u 'X. DEC!SSIONE IN (;AP, r.
dole infaliblemente la repetición de
llJ.XUl.~I INSUIBllY' 8E IESTITYTIOIII
cia del profesor. Sin embargo, confpclúrorudtlí&amp;, U,Do&lt;ncaliam.
lo
que
ya
conoce.
Dígote
todo
esto
siderando
en general el esmero con
t
para que entiendas, que la codicia,
que enseñan, y la carestía de la tiecomo en muchos sucede, sino el derra, es bajísima de todos modos la
seo de ver cosas nuevas, es lo que
asignación. Porque sólo la propia
me ha hecho atravesar con tanto peexperiencia podrá Jrncer creer, que
ligro el inmenso Océano.
lo que en España compras con cualMesa: A cada uno arrastra su inclinaquier moneda de cobre, aquí no hación. Y como tú te dejas llevar de
llas quién te lo venda, no digo por
esa, así otros ceden a otras; pero en
el duplo, pero ni aun por el !ripio
verdad que prefiero la tuya.
de plata.
Gutiérrez: Así sucede. Pero sirvete in- Gutiérrez: Bien lo creo, porque a mi
formarme de lo que no he querido
pesar lo he experimentado; lo más
..... rMA. CONCL,,S10
preguntar a ningún otro: ¿qué ediordinario y común no se consigue
ficio es ese con tantas y tan grandes
1CE T.fpol,aru .1ntt omnia rdliru,.ndu vcniar;ca Jall, 4i(poGdoae ramm ti c~ptioni confciuiz.r
sino con plata; no hay moneda de
ventanas arriba y abajo, que por un
1tn.UICJld•-•ff,a,11equamdeescepdonroppoGtdicdil'cµ{um.
'
vellón como en España, y 1a que allá
lado da a la plaza, y por el frente
es pieza de plata, aquí es de oro.
S!CVNDA CONCLVSIO,
a la calle púb1ica, en el cual entran
los jóvenes, ya de dos en dos, ya co- Mesa: Convendría, por Jo mismo que a
los catedráticos se diese un sueldo
C1P IE NS, ,cldcriae111Ícialur1c111 laaaf111ali(,obatore,1cocco1cam fpoUato nllitucre, lier.:
mo si fueran acompañando a un
.ljloluro,do-mp1obn.
tal que sólo se ocupasen en Jo que
maestro por honrarle, y llevan catienen a su cargo, sin distraerse papas largas y bonetes cuadrados me1'11 TIA CONCLVSIO
ra
nada en otras cosas, y que les
tidos hasta las orejas?
bastará para sustentar medianamenJI esa: Es la Universidad, donde se edute a sus personas y familias. Resulmip lnliuorcm ípob1d,qu111 iD M111111 rpolian.
ca la juventud: los que entran son
•--••-•
.COIUIC_,
taría de esto lo que es preciso que
. los alumnos, amantes de Minerva y
suceda en cualquier escuela bien orde las Musas.
ganizada: que habría mayor concurGuliérrez: En la tierra donde la codiDI FENDEKTV 1 (D IV IN O PAVI NT I NVMINE) IN llEGII,
so de sabios, y estudiarían con más
cia impera, ¿queda acaso algún luM,1uana Acad,1111118mhal1u1n Hl11onlnlo Pruco,lult p1,rÍ1dijs fapl,n11f,iau
ardor los jóvenes que algú.n día han
gar para la sabiduría?
ferdmandi SW11dr, Valdmamo,Conr.Jiari¡ R,gljlurfl,¡u, Poauficij
de IJegar a ser maestros.
Mescr:
Venció
la
que
vale
y
puede
más.
Dccani 1110111if11m1.D11 Meofia
Gutiérre::: Si; en aquellos que estiman Guliérre:: Aumentará los honorarios
las cosas en lo que realmente valen,
el emperador luego que sea de ello
Y no toman las viles por preciosas,
informado; y si, corno se dice, las
ni al contrario.
dignidades eclesiásticas y demás em_
1 99
.llesa: Pues a éstos que aSí juzgan, ]os
pleos se han de reservar para los
venció y dominó antes la sabiduría;
que habiendo dado prueba de. su
c¡ue a no ser así de todo formarán
erudición sean considerados más
Vna Tesis de Licenciatura de la Real y Pontificia Universidad del Siglo XI'/
juicio errado.
dignos, esto infundirá grande ánimo

m . ·. ( . -.

T E X T V S R E L E G E N D V S,P R O

Sequenres proponunru r,1uris vrriuíque candidatis
conrrouenendt conclufiones.

L

RE

P'! E~°.!~ T!,_~-:;••UpoBfli.....,_

o.

Mexici apud Perrum Balli.

4

f

Armas y Letras

a Jos escolares para proseguir incansables en sus estudios.
Mesa: Hay muchas esperanzas de que
asi se hará. Mas ahora, para que sepas lo demás que preguntas, debo
decirte que los dias no feriados hay
continuas lecciones y explicaciones
de autores, de ]as siete a las once de
la mañana, y de las dos a las seis de
la tarde. Algunos profesores dan cátedra dos veces al día, y los demás
una sola.

dra el Doctor lllorones, a quien tan- Guliérrez: ¿Son acometidos con muto debe la Jurisprudencia. Sus discho vigor los que descienden a la
cípulos, que son muchos, le oyen
palestra para defender conclusiones?
con gusto y con claridad.
Mesa: Terriblemente, y es tal la dispuGutiérrez: Muchos le siguen.
ta entre el sustentante y el arguyenMesa: Y con razón. De las diez a las
te, y de tal modo vienen a las manos, que no parece sino que a amonce, y en la misma catedra, el Doctor Arévalo Sedeño explica y declabos les va la vida en ello . En asiento elevado está con muceta y capirora los Decretos Pontificios con tal
te doctoral, insignia de su grado y
exactitud y perfección, que los más
dignidad, uno de Jos maestros, a
Doctos en Derecho nada encuentran
quien tocó el puesto según las consdigno de censura, sino mucho que
Gutiérrez: Lo mismo es en Salamanca.
admirar, como si fuesen palabras de
tituciones, y es quien dirige la conMesa: De las ciencias concernientes al
un oráculo. Es copioso en los argutroversia y aclara las dudas: presilenguaje Y al raciocinio, que guían a
mentos estériles, conciso en los
dente del certamen y juez de la
los demás, hay tres sobresalientes
disputa, como le llama Vives.
abundantes, pronto en las citas, suprofesores.
til en las deducciones. Presenta sa- Gutiérrez: ¿Por ventura los que bajan
Guliérre:.: Dime quiénes son y a qué
fismas y los deshace, nada ignora de
a la arena pelean siempre con el
horas enseIJ.an .
mismo brío y forta]eza?
cuanto hay más oscuro y elevado en
Mesa: El que ves paseando por aqueDerecho, y por decirlo de una vez, Mesa: Nada de eso: unos descargan
lla grande aula de abajo, tan llena
es el único que puede hacer jurisgolpes mortales y hacen desdecirse
de discipulos, es el maestro Bustaconsultos a sus discípulos.
al adversario; otros lo procuran y
mante, que de ocho a nueve de la Gutiérrez: Le oí en Salamanca, y cada
no Jo consiguen. Algunos pelean
mañana, y por la tarde de dos a tres,
con malas armas, que al punto se
día fueron creciendo las esperanzas
enseña con tanto empefío como inembotan; ya porque son principianque siempre tuvieron de él.
teligencia la gramática, de que es Mesa: Por la tarde, de tres a cuatro,
tes y nunca han bajado a la palestra,
primer profesor. Explica con cuiya
por falta de ingenio suficiente.
lee Teología el Maestro en ella y en
dado los autores, desata las dificulArtes, Juan Negrete, que el año pa- Gutiérrez: ¿Acontece alguna vez que el
tades, y señala con bastante intelisustentante se dé por vencido?
sado fué Rector de la Universidad.
gencia las bellezas. No es poco verAsombra su saber en Filosofía y Ma- Mesa: Casi nunca, porque no falta
sado en Dialéctica y Filosofía, en
quien le ayude, bien sea el presidentemáticas, y porque nada le falte palas cuales es maestro; y como hace
te o algún otro de los aguerridos
ra abrazar todas las ciencias, tamveintiséis años que se emplea sin
que se han hallado en muchos compoco ignora la Medicina.
descanso en la enseñanza de Ja jubates, y suele acontecer que siendo
Guliérre:: Sujeto como se necesitaba
ventud mexicana, apenas hay en el
de opiniones contrarias doctores y
para tan insigne Vniversidad.
día predicador o catedrático que no
licenciados, se traba el combate enMesa: De las cuatro a las cinco da cábaya sido discípulo suyo.
tre ellos con mucho más calor que
tedra de Instituta, con bastante
entre los mismos que sostenían anGutiérrez: ¡Cuán larga será su descenacierto, el Doctor Frías, Maestro
tes la disputa.
dencia!, si quien forma el ánimo no
también en Artes, peritísimo en grieGutiérrez: ¿Quién pone término a la
merece menos el nombre de padre,
go y latín; pero lo más admirable es
cuestión?
que quien ha dado la existencia.
que aún no ha cumplido treinta y
Alesa: La noche, porque no hay alli
Mesa: Ciertamente muy dilatada. A tocuatro años.
otro Palemón; pues muchas veces el
dos enseñó con gran brevedad y en- Gutiéne.:: Según me informas, ]rny• en
presidente
del acto o padrino del
caminó con buen éxito por la senda
esta naciente escuela profesores sasustentante
es acometido con más
del saber, en cuanto permitió el inbios e insignes, tocios muy capaces
vigor que el discípulo o ahijado a
genio de cada uno. Pero subamos,
ele desempeñar con gran fruto su
quien patrocina, o que algún otro·
que allá arriba están las demás cácargo en cualquiera Universidacl de
cuj.'a defensa tomó viéndole metido
tedras. La que se ve a la derecha
las más antiguas y famosas. ¿Pero
en
la contienda.
está destinada a la lección de sagrano hay, por ventura, en México, otro
Gutiérrez: ¿Ha habido ya lecciones de
da Teología, y en e11a, de dos a tres,
gramático? Porque uno solo, por
candidatos?
el Maestro Cervantes enseña Retóriinstruido que sea, no sé si podrá
Mesa:
Todavía no, porque los discípuca, a los aficionados a la elocuencia,
bastar.
los
de
Lógica aún no han obtenido
que vienen a oírle, y a los estudian- .lfesa: Tuvimos antes a Puebla, Vásel primer grado de bachiller; pero
tes de las demás facultades, para
quez, Tarragona, ~fartin Fernández,
pronto las habrá, puesto que hasta
que realce el mérito de todas.
de no común erudición en Dialéctiahora por falta de tiempo no se lia
Gutiérre:: Este Cervantes, si no me enca y Física, y un tal Cervantes) que
podido. Sin embargo, ya recibieron
gaño, es el que también fué catedráseglln decían muchos ser muy verel
primer grado en sagrados Cánotico de Retórica en la Universidad
sado en letras griegas y latinas; hunes, porque los habían estudiado en
de Osuna.
bo además otros varios QH.e enseñaSalamanca, el presbítero Bernardo
Mesa: El mismo. En aquella esquina,
ron con buen éxito, pero no han
López, provisor del obispado de Oapasada la magnifica clase en que se
proseguido en eJlo, por haberse dexaca,
persona de notable erudición,
lee Derecho Civil y Canónico, hay
dicado a otras ocupacfones. Sin emel
Doctor
Frías y el Maestro Cervandos salas bastante amplias. En la
bargo, vino hace poco de España un
tes.
primera) el presbítero y Maestro en
Diego Dfoz, quien en una escuela
Gufiérrez: ¿Por quién fu-eron graduaArtes, Juan García, enseña dos veces
privada explica con todo esmero las
dos?
al dia la Dialéctica, con mucho emreglas y los autores; y será cada día
peño y no menor provecho. Es permás útil a Ja juventud, porque él Mesa: Por el doctor Quesada, oidor de
1a Real Audiencia, sujeto tan perito
sona digna de aprecio por su probitambién se dedica asiduamente al
en ambos Derechos, que digno de
dad y literatura.
estudio, según me dicen.
ser comparado a los antiguos, según
Gutiérrez: ¡Dios mio! ¡con qué gritos Gutiéfl"e:: Perfectamente. Pero ¿quién
pueden testificarlo Salamanca y Aly con qué manoteo disputa aquel eses aquel hombre tan a1to con ro))a
calá.
tudiante gordo con el otro flaco!
talar, y una maza de plata al homMira cómo Je hostiga y acosa.
bro?
Gutiérrez: ¿Con qué aparato se da la
borla y cuánto cuesta?
Mesa: Lo mismo hace el otro, y se de- Mesa: El macero de la Universidad,
fiende vigorosamente: sin embargo, seque en castellano llamamos Bedel. Mesa: Con grandísima pompa, y con
gún advierto, ambos disputan una
Es hombre de estudios, circunstan•
tal gasto, que mucho menos cuesta
bagatela, aunque al parecer se trata
cía que no sienta mal en tal ejemp]o.
en Salamanca.
de cosa muy grave.
Guliérre:r: ¿Y qué dice, con ]a cabeza Gutiétrez: Cuántos doctores y maesGutiérre:: ¿A quién van a oir tantos
descubierta, el catedrático de Teotros hay?
logía?
frailes agustinos que junto con alMesa: Entre los que se han graduado
gunos clérigos entran a la cátedra Mesa: Que mañana no ha de dar cáteen Méxicoi y los que alcanzaron el
de Teología?
drai por ser día festivo, según las
título en otras partes, pero que ahoconstituciones de la l'niversidad.
Mesa: A Fray Alonso de la Veracruz, el
ra son del claustro y gremio de esta
más eminente Maestro en Artes Y en Gutiérrez: ¿Está señalado por tal el
l'niversidad, hay tantos, que apenas
jueves, si no hay otro día de fiesta
Teología que haya en esta tierra, Y
serán más en Salamanca a lo que se
entre 1a semana?
catedrático de Prima de e,sta divina
agrega, para mayor dicha de tan
y sagrada facultad: sujeto de mucha .l!esa: Así es costumbre en esta Univerilustre Academia, que D. Fr. Alonso
sidad.
y varia erudición, en quien compide Montúfar, Arzobispo de ~léxico,
te la más alta virtud con la más ex- Guliérrez: ¿Qué contiene aquel papel
e insigne Maestro en sagrada Teolofijado en la puerta?
quisita y admirable doctrina.
gía, se cuente el primero en el núGutiérrez: Según eso es un varón ca- .Ilesa: Conclusiones físicas y teológimero de sus doctores; siendo tan
cas; unas problemáticas, otras afirbal, y lie oido decir además que le
aficionado a las letras y a los literamativas, otras negativas, que, según
adorna _tan singular modestia, que
tos, que nada procura con tanto emallí mismo se expresa, se han de deestima a todos, ~ nadie desprecia, Y
peño como excogitar medios para
fellder e impugnar en esta cátedra
siempre se tiene a si mismo en poco.
que sean siempre mayores los adede Teología el martes, o la feria ter~
Mesa: Para leer Cánones, de que es calantos de la literatura.
cera, como dicen los escolares.
tedrático de Prima, sube a la cáteG11liérrez: ¡Cuán cierto es aquello de

Septíembre de 1951

Dame, Flaco, Mecenas, y no faltarán
Marones!
Los c¡ue desean graduarse en Teología, y Filosofía o Jurisprudencia,
qué comprometen en el examen privado?
A/esa: Lo mayor de todo, es decir, la
honra, que muchos estiman más que
la vida; ninguno hay tan confiado
en sí mismo que no tenga gran temor de que en aquel lance le pongan
una negra C, porque nadie puede tener agotada una materia.
Gutiérrez : Para aprobar y reprobar,
usan aquí las mismas letras que en
Salamanca, es decir la A y 1a R?
A/esa: Exactamente las mismas; pero
los antiguos usaban tres para votar:
la C que condenaba, por Jo cnal se
dijo poner una negra C; la A que
aprobaba, y la L y N, que significaban non liquet, esto es, "no está. claro".
Gutiérre:: No tiene Biblioteca esta
Universidad?
Mesa: Será grande cuando llegue a formarse. Entretanto, las no pequeñas
que hay en los con ven tos servirán
de mucl10 a los que quieran frecuentarlas. Mas ya que te he hecho la
descripción de la Universidad de
MexicoJ dime en breves razones, si
no te sirve de molestia, cómo es Ja
de Salamanca, que se tiene por la
más célebre de España?
Gutiérrez: Quién podrá compendiar
cosa tan grande en pocas palabras?
Mesa: El que pueda escribirla con muchas, pues :\!aerobio escribe que
Virgilio con este verso Los campos
donde Troya fué, deshizo y borró
una gran ciudad.
Gutiérrez: Pues lo diré, acaso con más
brevedad de la que pedías. La Universidad se divide en dos escuelas,
poco apartadas entre sí, y que llaman mayor y menor. La mayor tiene en el piso bajo muchas y grandísimas cátedras, cada una con el letrero de la facultad que en ella se
enseña. El patio es tan largo y ancho como corresponda a la extención de las cátedras, rodeado de
pórticos amplísimos. Hay también
en el piso bajo una capílla muy bien
aderezada, donde se celebran los oficios divinos : sobre ella 1 y a conveniente altura, es de ver el reloj, que.
no sólo da las horas sino también
cuartos, por medio de dos carneros
que vienen a topar mutuamente en
la campana. Casi desde que amanece lrnsta qire anochece S'e dan sin intermis~ón lecciones de todas ciencias: lle algunas no hay sólo dos o
tres catedráticos, sino muchos y muy
doctos, aunque no todos son de la
misma categoría ni disfrutan igual
sueldo. Los hay de primera, segunda y tercera clase; y asi como los
honores y emolumentos no son los
mismos, tampoco es igual en todos
la erudición . Los catedráticos de
Prima y el de Derecho tienen el primer lugar, como los generales en un
ejército; siguen se los de Visperas.
En parte alguna hay mayor concurrencia de estudiantes, y a ellos toca
votar para la provisión de cátedras.
Ocupan 1a escuela menor muchos
gramáticos versadísimos, que con
diversos sueldos regentean las cátedras de su ramo. En ambas escuelas) además de los profesores dotados por el rey, 11ay otros muchos
igualmente doctos que aspiran a ganar cátedras, y que por lucir un in-genio o captarse el aplauso y fervor
de los escolares, explican con todo
empeño Y claridad los arcanos de
Jas ciencias. Omito hacer mención
de los innumerables colegios donde
sin pagar nada, son mantenidos al~
gunos colegiales siete años, otros
otros ocho) y aún más. De estos colegios apenas sale quien no pueda

Pasa a la Pág. 7

s

�La Enseñanza de la Pediatría en
los Países Poco Desarrollados
Federico GmlEZ SANTOS.

INTRODUCCION
En el texto de los convenios y estudios que han venido realizando las Oficinas de las Naciones Unidas ó sus Agencias Es., " pa1ses
, po•
pecializ
· ad as, se emplea f recuentemente la expres1on
co desarrollados", cuando se refieren a países cuya economía,
recursos y cultura no llegan a cierto nivel, como promedio de
vida de sus habitantes.
Esta expresión se ha creado para diferenciar a algunos países de otros cuya civilización, cultura y economía ha sido más
af~rtunada y proporciona a sus pobladores una situación de
bienestar mayor.
Como es fácil entender, los "países
poco desarrollados", independientemente de la etiología de este mal social, viven, reaccionan y proceden en
muchos aspectos de su vida, . en forma
bien diferente de aquellos países ricos
y cultos, a causa de su menor economía, de su menor cultura y de su me-

nor experiencia.
Algunas veces, estas reacciones y
procedimientos de los "países poco
desarrollados" tienden a copiar o a
mal imitar las actividades y los mCtodos de los países ricos, sin haber estudiado previamente los alcances de un
paso tan serio y de tanta trascendencia dentro de las actividades sociales,
científicas o técnicas de los sectores
de que se trata. Con el deseo de orientar dentro de un criterio distinto la
Enseñanza Pediátrica, expongo en seguida algunos conceptos abrigando la
esperanza de que sean útiles para lléxico, país considerado, en la clasificación de las Naciones Unidas1 como
"pueblo poco desarrollado".
LA PEDIATRIA EN LOS PAISES
ADELANTADOS
La Enseñanza de la Pediatría en los
"países poco desarro1lados", es decir,
en aquellos que no han contado con
medios económicos y con material humano apropiados para crear una enseñanza de acuerdo con sus propias necesidades y posibilidades, ha tenido
que seguir la experiencia de los países
que, con medios más afortunados, han
realizado grandes adelantos en esta
rama.
La Pediatría moderna ha necesitado, para lograr su adelanto actual, impulsar vigorosamente la Pediatría Preventiva, crear buenos Hospitales1 contratar excelentes investigadores en los
problemas sociales de la infancia, equipar buenos laboratorios y, sobre todo,
encontrar hombres que dediquen todo
su tiempo y todo su pensamiento a
esos problemas médicos. Además, ha
necesitado la Pediatría fomentar sin
límite la educación popular y contar
con una alta capacidad económica de
la gran masa, factores sin los cuales
serían inútiles y poco prácticos los
consejos que se deriven de los grupos
de investigadores, de los profesores y
de los buenos Hospitales.
Los adelantos en la Medicina Pediátrica y el crecimiento del nivel educacional y económico de un país han
progresado paralelamente, resultando
de esos dos factores la utilización general y sin tropiezo alguno, de los nuevos conocimientos y experiencias de
esta amplísima rama del ejercicio de
la medicina.
Los "países poco desarrollados" que
ban sentido la necesidad de utilizar

6

los adelantos de la Pediatría Moderna,
han tenido que recmrir a las Escuelas
Pediátricas, a los Hospitales, a los laboratorios y a ios Profesores de otras
Naciones para aprender en un medio
extranjero y distinto, sistemas y métodos que desean aplicar posteriorJnente
para sí mismos.
Cuando un médico extraño llega, becado o por su propia cuenta, a un país
adelantado para aprender la experiencia pediátrica que en ese país existe,
generalmente se le trata con generosidad; se le ofrece lo mejor, lo mas moderno y Jo más adelantado en las Clínicas; se le muestran Hospitales ricos
r complicadas Instituciones de Investigación y de Enseñanza, para que
abreve dentro de su tiempo y de su capacidad, todo lo que desee.
Cuando C&gt;sc médico regresa a su propio país y a su peculiar medio de trabajo, si está conectado con la enselianza o con algún servicio social, se preocupa ¡)or enseñar a sus alumnos o a
sus compañeros, lo más moderno y lo
más nuevo de la Pediatría que aprendió.
Así contemplamos a muchos profesores de Pediatría de los Hpaíses poco desarrollados" y a muchos médicos, enseñando a sus discípulos y practicando en el medio social, una doctrina pediátrica en la que más de un
50 % de la enseñanza no es aplicable
a su propio país, porque el nivel cultural y económico de la población es
muy inferior al nivel educacional y
económico del país donde el médico
aprendió.
DIFEREl\CIA DE LA PEDIATRIA ENTRE LOS' P AISES ADELANTADOS
Y LOS POCO DESARROLLADOS
Esta gran diferencia social y económica del medio en que se aprende y
del medio en donde se trata de aplicar lo aprendido, requiere un inteligente ajuste entre el médico y el ambiente social, o entre el profesor y sus
alumnos, para poder enseñar o practicar sin profundas desorientaciones,
una Pediatría útil a la Escuela y a la
Comunidad.
Nuestro medio tiene alumnos diferentes y pobladores también distintos,
en todos los aspectos, de los alumnos
y de los pobladores de aquellos países
a donde hemos ido a aprender nuestros conocimientos básicos de Pediatría. Por otra parte, la Pediatría que
aprendemos en Escuelas extranjeras
resulta sumamente incompleta y unilateral, inaplicable en el detalle y en
su filosofía a los "países poco desarrollados".
La mayoría de los Pediatras sólo hemos aprendido Pediatría Clínica, es
decir, cómo aplicar métodos terapéu-

ticos a los niños enfermos. No aprendimos Pediatría Preventiva, ni hemos
aprendido Pediatría Social, dos aspectos de la Pediatría General de importancia mayor para los "países pobres"
o al menos igual que la Pediatría Curativa.
Los países de pocos recursos necesitan tanto de la Pediatría Clínica Y de
la prevención de las enfermedades en
los niños, como de la Pediatría Social.
Es decir, el Pediatra que practique en
ellos necesita conocer procedimientos
curativos, procedimientos preventivos
de aplicación práctica y, además, estar familiarizado con los métodos Y
caminos para ayudar a la comunidad
y resolver los problemas sociales de
los niños y aconsejar procedimientos
viables y ~onvenientes a las familias.
En los países adelantados, la Pediatría Clínica se desarrolla preferentemente en Hospitales, la Medicina Preventiva está en manos de los ::\[édicos
de Salubridad Pública y los problemas
de Pediatría Social están en manos de
organizaciones especializadas; pero
entre nosotros el Pediatra necesita reunir en sí, los tres elementos de lucha,
si quiere ayudar eficientemente a la
protección de los niños, pues no disponernos, ni dispondremos por mucho
tiempo, de material humano suficiente
para llenar esas actividades separadamente.
EXSES;AXZA DE LA PEDIATRIA EN
PAISES POCO DESARROLLADOS
La Enseñanza de la Pediatría en los
"países poco desarrollados" debe de
seguir orientaciones distintas de las
oriéntaciones que actualmente rigen la
enseñanza en los países adelantados.
~osotros debemos enseñar al estudiante, en la Escuela de ~ledicina y al ~lédico, en los Cursos para Graduados,
una Pediatría que llene las necesidadts especificas de nuestro propio país.
Los Pediatras deben de aprender I la
Clínica Pediátrica que les enseñe, además de los conocimientos clásicos, la
Clínica propia de los países pobres; de
aquellos que aún padecen enfermedades que ya no se ven en otras partes,
como por ejemplo, desnutrición en todos sus grados y en todas sus múltiples complicaciones y accidentes; enfermedades carenciales de todos los tipos; salmonelosis y shigelosis, diarreas
infecciosas, mortíferas epidemias de
tosferina y, otras enfermedades más,
que han ido quedando como patrimonio de los pueblos desafortunados, con
escasa educación y pocos recursos
económicos. Debemos de enseñar, al
mismo tiempo, los principios clásicos
de nutrición y dietología que tienen
los Jibros extranjeros, aquellos conocimientos necesarios para la práctica
diaria en nuestras comunidades, en
donde no se come jamón, ni carne, ni
huevos, ni mantequilla, donde no se
toma leche porque no existe o porque
está fuera del alcance de la gran mayoría de nuestra población. Debemos
estimular la enseñanza superior apropiada para manejar los problemas de
los niños de una familia de bajas condiciones económicas y culturales. Si
el Pediatra de los países mal desarrollados no conoce cómo aproximarse a
los problemas de la mayoría, siendo
la mayoría de la población de pocas
posibilidades socio-económicas, será
útil solamente para el pequeño grupo
de privilegiados de los países y por
lo tanto, no desempeña ninguna labor
social de trascendencia.
En las manos de los Pediatras de
estos países, descansa la tarea de aplicar y aconsejar las medidas preventivas generales y la vigilancia en el desarrollo y crecimiento de la infancia·
ellos deben hacer un gran esfuerzo d¿
tiempo y de voluntad para actuar como educadores en las prácticas de sa-

lud que protegen al niño Y a la familia. Su labor será muy pobre si se
concretan solamente a extender una
receta para tratar de curar un mal; debemos de inculcarles desde estudiantes la más fuerte inclinación a la Me•
dicina Preventiva Y enseñarles como
aprovechar todas las oportunidades
profesionales que la Pediatría les presenta en ese campo para aplicarla. Por
último, los Pediatras de los "países
poco desarrollados" deben de estar
familiarizados con procedimientos que
ayuden a resolver los problemas sociales que se presenten en los hogares,
en donde se les pide consejo, no sólo
como Médicos Clínicos que curan una
enfermedad, sino también como expertos y guias para las innumerables
complicaciones que afectan la vida de
los niños y de la familia.
El Pediatra debe de saber claramente qué hacer y qué conducta seguir
con un niño ciego; qué hacer con un
débil mental; qué procedimientos psíquicos, físicos y sociales deben seguirse con un niño lisiado; qué hacer con
un niño sordo o sordomudo; qué hacer con un nifio abandonado o con un
huérfano.
Frecuentemente, en el propio terre•
no clínico, necesita el Pediatra saber
como aconsejar la resolución de conflictos sociales, como acontece en los
casos de males incurables del corazón
o de crónicas enfermedades de los ri•
ííones, que acarrean estados emocionales que envuelven a toda la familia~
pero que tienen como punto de origen
el pequefio paciente. En este caso y
en muchos otros similares, el Pediatra
necesita ser el orientador y el guía.
Hasta ahora no se ha enseñado en este
campo que tanto afecta al niño y a la
familia y a la comunidad y que esconde muchas veres problemas que desintegran un hogar, si el médico no sabe
como manejarlos.
Es altamente deseable que los profesores que nos dedicamos a enseñar Pediatría nos orientemos hacia una enseñanza especifica y útil que satisfaga
la realidad social de nuestro medio,
sin querer reproducir lo que se hace
en París, Nueva York o Boston. Abundan los ejemplos de médicos latinoamericanos o de otros países que fueron a los Estados Unidos o a Europa a
estudiar Pediatría y que al volver a su
país de origen, orgullosos de su aprendizaje y con un intimo sentido de sapiencia, al tratar de comenzar s11 prác•
tica privada u oficial, se encontraron
con que no sabían cómo tratar a un
paciente de fiebre tifoidea, porque
nunca la vieron en los Estados Unidos; ni tampoco sabían qué hacer con
un niño con edemas nutricionales Y
cuadros clínicos de pelagra; ni cómo
tratar la desnutrición infantil porque
en la Clínica para Graduados de aquellos paises no les enseña estas variedades de casos puramente nuestros,
sencillamente porque no los tienen.
Pero el conflicto aumenta cuando el
llédico trata de prescribir la dieta que
aprendió a manejar en los países extranjeros y que considera como · normal para los niños, leche, cereales; crema, jamón, huevos, pan, mantequilla,
etc., pues se encuentra con que la madre no le entiende o si le entiende, no
tiene capacidad económica para adquirir los alimentos que se le aconsejan.
El joven Pediatra se encuentra en·
tonces con que no sabe que otra cosa
formular en las dietas, porque no se le
enseñ·ó cómo alimentar a los niños de
recursos económicos bajos, ní cómo
manejar estos problemas sociales en
relación íntima con su trabajo pediatrico privado o de Instituciones Oficiales.
Un Médico chino vino a los Estados
l:nidos para aprender Pediatría So-

Pasa a la Pág.

8

Armas y Letras

La Academia
Mexicana ....
Viene de la Pág. 5

ser oidor o presidente de alguna audiencia real, u obtener cualquier
otro empleo en el orden civil o eclesiástico. En los conventos, que son
muchos, hay asimismo estudios particulares de Artes y Teología. Y para que nada se eche de menos también hay certámenes literarios.' Quieres, por último que en una sola pa•
labra encierre yo lo que no cabría
en un largo discurso? No hay en Sicilia tanta abundancia de trigo, como en Salamanca ele sabios. Con todo, esta Academia vuestra, fundada
en región antes inculta y bárbara,
apenas nace cuando lleva ya tales
principios, que muy pronto hará, según creo, que si la Nueva España ha
sido célebre hasta aqui entre las demás naciones por la abundancia de
plata, lo sea en lo sucesivo por la
multitud de sabios.
Mesa: Mucho me has dicho en brevísimas razones. Cuando estemos más
desocupados te servirás explicarme
algunas cosas que piden tratarse con
más detenimiento. Por ahora, vamos
a comer, que ya es cerca de medio
día.

IPOIESIIA
Tres Poemas de Pedro Garfias

***
JIUERTE

Si conmigo naciste ¿cómo nunca te ví?
Juntos hemos vivido. Jamás te rehuí.
¡Ay este andar de espaldas por el mismo sendero ... I
Te busqué en el espejo. No me reconocí.
... Y hubiese sido tanto mí gozo verdadero
ver que en alguna cosa me parecía a ti . ..

NOCTURNO

Yo sé que ya mi voz se va perdiendo,
yo sé que ya mis ojos vuelan poco,

sé que de tanto ya sentirme loco
loco me estoy volviendo.
Sé que mí a'lnor se fué sin haber sido,

que mi vida se va porque así quiere~

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON

y que mi anhelo de vivir se muere,
en pasmo convertido.

Sé que esto ya no cuenta; y que no es cuento
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - -

ni el velo ni el desvelo de mí noche,

La Universidad de Nuevo León ba
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba men~ionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información de] fondo y continente de la obra, coteja,la
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito "lle orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.

apenas siento deslizarse el rio.

Los envíos deben hacerse a:

Secretario

Al cora.:ón pongo el oído atento

Prof. Antonio Moreno

como Rubén siento pasar un coche

"ARMAS Y LETRAS",

y pasa por mi carne un largo frío.

Universidad de Nuevo León,

Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria

Plaza del Colegio Civil,

Lic. Fidencio de la Fuente

Monterrey, Nnevo León,
México.

NOCTURNO

ARMAS Y LETRAS

Las cal/es en la noche
discurren como rios.

Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores

El latido de un coche
acelera los fríos.

Los cielos nos sujetan
bajo su dura planta

Con la satisfacción de haber señalado en las breves~lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto re•
conocimiento.

y los vientos aprietan

Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertucbe
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente

su nudo a la garganta.

PUBLICACIONES PER!ODICAS

POJ'a la pena mia

Armas y Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.

pájaro desasido
sólo la noche fría
tiene calor de nido.
Bajo las sordas olas

-f

del negro firmamento
si me dejáis a solas
me encontraréis contento.
Porque esta sombra larga
por donde yo camino

Oficinas

es como yerba amarga

Washington y Colegio Civil

que da sabor al vino.

Monterrey, Nuevo León,

MEXICO

Septíembre de 1951

Universidad. -Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

México, Septiembre de 1951.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi,
co.

7

...

�La Enseñanza de
la Pediatría en

ses y que esa experiencia debe dominar en la enseñanza para estudiantes
y médicos en los países económica-

mente débiles.
4o.-Que no existiendo en los países
más adelantados Centros de Enseñan-

Viene de la Pág. 6

za Pediátrica que puedan llenar las ne-

cial; fué enviado, como es costumbre,
al mejor centro de trabajo Clínico Social, que era entonces el del Doctor
Aldrich, en la Clínica Mayo, que a la

cesidades de los países menos desarrollados, deben estos últimos, crearlos
para evitar la emigración prematura y
desorientaila de los médicos jóvenes
interesados en la Pediatría.

sazón bacía su experiencia preventiva
y social en la comunidad de los niños

de la Ciudad de Rochester. El Médico
chino era hombre inteligente, sabía ]o

que quería aprender y pronto cambió
a otros sitios, los que también abandonó sucesivamente. Cuando el Departamento Oficial al que le habían
enviado le preguntó a qué otra parte
quería ir, contestó: "adonde se ensefi.e cómo trabajar eficientemente, pero
con los elementos más pobres. Adonde
yo mire manejar con experiencia la
miseria y la ignorancia; adonde todo

ejemplo para ser útil a las grandes
masas de población china 9-e capacidad económica mínima a las que voy
a servir". Por supuesto que ese sitio
no lo encontró en los Estados Unidos,
en donde poca experiencia tienen en
esos campos, pues no han tenido que
manejar problemas como los nuestros
desde hace muchos años. Este ejemplo es importante y sugiere nuevos caminos a seguir en la enseñanza de la
Pediatría y en el aprendizaje de nuestros médicos que van al extranjero.
Los países mal desarrollados necesitan fundar sus propias organizaciones
de enseñanza pediátrica y obtener en
ellas la mayor experiencia local posible; deben encontrar sus propios medios y sistemas para poder servir a
una población que necesita mucho del
Pediatra, pero no precisamente de
aquel que sólo le quiere a1imentar con
jamón, mantequilla, huevos y leche, sino de aquel que conoce otros recursos
nutricionales, científicos y sociales
para aconsejar los mCtodos mils apropiados y accesibles para una gran
masa de población económicamente

débil.
~o es necesariamente la riqueza en
equipo ni en elementos de investiga-

ción lo que hace falta para implantar
en los países poco desarrollados, una
Enseñanza Pediátrica Clinica, Preventiva y Social, adecuada para el medio.

Hace falta acudir a la reflexión, hace
falta usar el cerebro, para abordar los
problemas y poner los pies en nuestra

propia tierra infértil y desafortunada.
Hace falta que los profesores que enseñamos Pediatría meditemos en el alcance práctico de las enseñanzas que
impartimos a alumnos y a médicosi tomando en consideración siempre, el
nivel económico y educacional de
nuestra propia población. Fácilmente
pueden los países poco desarroJlados
reunir experiencia y encontrar los caminos más apropiados para que Ja Pediatría ayude a ]os cientos de miles de
niños que la necesitan.

CONCLCSIO)IES:
Algunas recomendaciones se podrían
sugerir de lo anteriormente expuesto:
1o.- La enseñanza de la Pediatría
en los "países poco desarrollados" debe abarcar los tres aspectos pediátricos esenciales: Pediatría Clínica, Pe-

diatría Preventiva y Pediatría Social.
2o.- Es necesario agregar a la Enseñanza de la Pediatria Clásica que se

aprende en Europa y en los Estados
Unidos, los conocimientos acumulados
por la experiencia y 1a observación de
los países económicamente débiles, y

propagarlos por todos los medios a
nuestro alcance.
3o.- Los conocimientos de Pediatría
Clásica deben ser enriquecidos con la
experiencia científica de nuestros paí-

8

Los Documentos Fundacionales .. ..
l' iene de la Pág. 3
ciudad ¡ de salamanca con las limitad~nes q (qne) fuese ¡
mos seruidos. Enos acatando El benef1c10 ! Y (que) dello se
seguira a toda aquella trra (tierra) avernos ! lo auido por bien
y avernos ¡ ordenado q (que) de ura (nuestra) Real hacienda
En cada vn año ¡ para la fundacion de dho (dicho) oficio y
estudio ¡ e Universidad mili pesos de oro en cierta forma ¡
por Ende por la presente tenemos Por bien ! Y es nra (nuestra) merced y voluntad q (que) en la dha (dicha) ciudad ! de
mexico pueda auer y haya El dbo (dicho) estudio E ! Universidad la qual tenga E gose todos los I Preuilegios Y franquezas
y libertades y esenciones ! q (que) tiene E goza El estudio E
Universidad de la dha (dicha) 9ibdad ! de Salamanca contando q ( que) en lo que toca a la jurisdicion ! se quede y este
como agora esta E que la Univer ! sidad del dho (dicho) estudio no execute jurisdicion ! alguna E que los q (que) alli
se graduaron no go ! zen de la libertad que el estudio de la
dha (dicha) 9ibdad I de salamanca tiene de no pechar los
allí graduados ! E mandamos a nro (nuestro) Presidente E
oydores de la nra ! (nuestra) avdiencia Real de la dha (dicha) nra (nuestra) spa (España) y otras I quales quier nras
(nuestras) justicias della y de las otras I yslas y provincias
de las nras (nuestras) yndias q (que) guarden ! y cumplan
esta nra (nuestra) carla y lo en ello contenido I y conb·a El
y forma della no pasen ni vayan I ni consientan yr ni pasar
En tiempo alguno ni I por alguna manera. Dada en la ciudad
de toro I a veinte E vn días del mes de setiembre de mili I E
quiso (quinientos) e cincuenta E vn años. yo El príncipe I yo
Juan de samano Secretario de su catolica Real I M. (Majestad) le fize escreuir Por su mandado de su alteza I El marqs
(marqués) El licenciado gregario lopez. El lícendo (licenciado) tel10 de sandoual El D. (doctor) Ribadeneira. El licendO
(licenciado) biruiesca. Registrada ochoa de luyendo. Por

5o.- Es de desearse que sólo vayan
a tomar Cursos de Pediatría en los países adelantados, aquellos médicos que
ya aprendieron Pediatría Básica en su
pais y que buscan experiencia en campos específicos de esa rama de los conocimientos médicos.
Go.-Debemos considerar un error

el dar facilidades de Enseñanza Pediátrica en el extranjero a los médicos
jóvenes de los "países poco desarrollados,,, si antes no conocen los problemas, la experiencia y los recursos
pediátricos de su propio medio; de lo
contrario, los exponemos a sufrir un
serio desajuste profesional y social a
su regreso, o los convertimos en elementos poco útiles para la realidad
que vivimos.

Páginas
Desconocidas ...
l'iene de la Pág. 2

chanciller. martin de Ramoya.

Edad ;\ledia acabó el feudalismo y que
después de la última cruzada a Palestina nació la democracia, y, además,
tenía noticia de que en su patria habían muerto muchos hombres por ella,
no quiso sujetarse a los caprichos de
ese gran señor reaccionario, que había escapado al saneamiento social, y
se le enfrentó con la misma apostura
con que Ro1dán se puso cara a cara
con Fierabrás.
El coinbate revistió caracteres de
una crueldad infinita. Había que ver
a aquellos animales en una desespera~
da lucha a mt;1erte. Durante aquel combate había treguas. El cansancio los
hacia echar fuera la lengua, que colgaba sobre la mandíbula inferior, como una llamarada de exterminio. En
algunas de aquellas batallas parciales
tocaba la mejor parte al Almirante;
pero, en las mils crueles, en las más
largas, en las que mayor gasto ele energias se necesitaba para merecer la vic-

toria, el soberbio lebrel del Ingeniero,
consciente de su fuerza adquirida al
cabo de muchos años de acaparar
odios contra el vecino, sacaba la mejor parte.

Aquello tenia que acabar. No podía
ser de otro modo, y el triunfo definitivo correspondió al aristócrata, a cuyos pies, el pobre Almirante estaba casi inerte, en una agonía desesperada,
dejando escapar, visible apenas, por
sus entreabiertos párpados una mirada
de divino rencor hacia el destino.
Hace poco aconteció todo esto. Así

fué la muerte del Almirante.
La chiquilla lloró mucho y maldijo

LA CONSTANCIA NOTARIAL DE LA INAUGURACION
DE CURSOS
Sobre El orden

q (que) adete-

ner la Unidad
(Universidad).

Prima de
Theologia.

don luis ele Velasco Visorrey. Egovernador ! de la nueva españa es (etcétera) Presidente de la advien I cia Real que en
ella Reside. Sabed q (qne) don I anto (Antonio) de mendo9a
Visorrey q (que) fue desa tierra ! Escrivio al Emperador Rey
mi señor que I esa ciudad de mexico hazia ynstancia I que
se fundase en ella Vna vnniversidad de todas I ciencias donde
los naturales E los hijos de ...
tbeologia.
Lunes cinco de junio de mili y quinientos y I cincuenta y tres
años empc90 a leer el rreuren I do padre fray pedro de la peña
prior de san I cto domingo en las escuelas publicas desta !
cibdad de mexco (México) la secunda secunde desanclo I tomas de aquino desde siete a ocho de la ma I na (mañana) en
cumplimiO (cumplimiento) de la cathedra de prima de I theologia señalado para ello por el illmO (Ilustrísimo) señor don
!nis de velasco visorrey desta nue I va españa y por los muy
poderosos señores

I presidente

y oydores de la audiencia

rrel 1 (Heal) de su mag (1lajestad) que rreside en esta cibdad
de I mexco (México) siendo maestrescula (maestrescuela) el
muy magco 1 (maguífico) señor licd0 (licenciado) Santillan
oydor della y rrelator I de las escuelas el muy magco (magnifico) señor el ! doctor quesada oydor de la dicha audien !
cia testigos q (que) fueron presentes. pagosele vn año y no
leyo mas. doy fe q (que) El año de cinqta (cincuenta) y tres:
a tres de junyo ! se hizo el initio de las escuelas desta cibdad ! El qua! hizo el licdo (licenciado) cervantes de salazar
en presencia del yllmo (ilustrísimo) visorrey don luis de ve-

lasco Y de la real audiencia !. y el lunes siguiente cinco ds
(días) del dho (dicho) mes comen9aron a leer los catedraticos
de teología Y canones I y gramaticos y pa (para) vdad (verdad) lo firme de my ne (nombre)

al Ingeniero y a su perro, al cual se
complacía en apedrear, desde la calle,
en las noches obscuras.
Nosotros no lloramos, pero, ¿por
qué no cOnfesarlo? ... varias veces se
nos quisieron rodar las lágrimas .

Esteuan de portillo
notto (notario) Appco (Apostólico)

El gato negro y la gatita blanca se
preguntaron, con los ojos, por dos noches seguidas, en dónde estaba el buen
amigo, y la tercera noche debieron
adivinarlo 1 porque se pusieron muy
tristes.
LoS cerdos, que encontraron en el
arroyo del río el cadáver del buen
amigo, descompuesto, no se han con-

solado todavía.
El inglés, a quien odiaba el A/miran-

te, estuvo ayer de visita en el pueblo
- me decía sonriendo-, al enterarse

de la desaparición del perro:
- Nada tiene de extraño que lo venciera el otro.

- Claro. Es más fuerte.
- Sobre todo, no fué un combate naval; de haber sido así el Almimnte
hubiera eclipsado las glorias del Almirantazgo inglés.

5t,

Armas y Letras

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1951, Año 8, No 9, Septiembre </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Departamento de Acción Social Universitaria</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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