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                    <text>A

S

�Contenido
Historia y homenaje / Arturo Can tú, 3
Pellicer diurno y nocturno / Homero Garza, 7
La conversación epistolar / Alfonso Rangel Guerra, 12
Dos poetas se escriben, es decir, ¿escriben un libro? / Miguel Covárrubias, 16
Literatura esotérica colonial/ Margarita Peña, 20
El adiós metaftsico. A propósito de Alberto Caeiro
Luis Xavier López Farjeat, 24
En el estudio del pintor Gilberto de la Nuez / Jayne Cortez, 26
Elegía mínima / Rodrigo Garza Arreola, 27
Relicario / Óscar Efraín Herrera, 28
Tu caUe ya no es tu calle / Armando Joel Dávila, 29
El eco lejano de una voz enternece los muros de la sombra / Alfonso Reyes Martínez, 30
Y salí... / Andrés Huerta, 31
Currículum vitae/ Hornero Galarza Elizondo, 32

Rector; Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis J. Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Salazar
Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávila

otos

En el camino de ]ack Kerouac
Carmen Avendaño S., 33
Noc noc noc noc / Leticia Herrera, 35

111 i s la 61 la 11i 11 1 si lad 11161 0 11 de 11 110 lel1

Directora: Mtra. Carmen Alardin
Secretario de redacción: Óscar Efraín Herrera
Diseño: Francisco Barragán Codina, Rodolfo Leal Herrera
Tipografta y formación: Francisco Javier Galván C.

0

oc i ológica Espacio y tiempo sociales / José María Infante, 37

Consejo editorial: Arq. Mario Armendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dávila.
Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. José María Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Humberto Salazar, Lic. Ricardo Villarreal Arrambide.

conomía

El Fobaproa y el equilibrio entre los poderes
republicanos / Jorge Meléndez Barrón, 40

Oficinas: Dirección de Publicaciones de la UANL. Biblioteca Magna Universitaria Raúl Rangel Frias, Av. Alfonso Reyes núm . 4000 Nte.
Monterrey, Nuevo León, C.P. 64440 / Teléfono: 329 41 11, Fax: 329 41 26 / Publicación Bimestral / Precio del ejemplar: $ 20.00
Impresa en Minuteman PressJ Registros en trámite / Arma.,·y /,e/ro., no responde por originales
y colaboraciones no solicitados. Todos los artículos firmados son responsabilidad de su autor.

tenci ón
flotante

Los nombres de la locura (1) / Homero Garza, 44

�Historia y homenaje
Arturo Cantú

De palindromía /Hugo Padilla, 48

úsica

ú

ine,
televisión
y otros
espejismos

Yes en Monterrey: el rock acondicionado
Ángel Sánchez Borges, 52

Un sueño inventado/ Roberto Escamilla, 54

CINETECA
NUEVO•LEON

rtes
plásticas

Yibros

Metáforas visuales de Villalvazo y Rub Gutz
Jesús Flores Villegas, 60

Escritos mexicanos de Samuel Gordon / Friedhelm Schmidt (Berlín), 63
Las Miradas subversivas o el bautizo de los neófitos/ Genaro Huacal, 65
De mártires y otras historias / Héctor Alvarado, 66

Portada: Gerardo Can tú, El gran muro, acrílico sobre tela, 1. 70 x 1.30 m
Ilustraciones interiores: Dibujos de Gerardo Cantú.
Contraportada: Jesucristo Superestrella (Revista Musical Universitaria, mayo de 1998).

EL GRUPO QUE INICIÓ KÁ THARSIS HABÍA TENIDO ANTES
otras experiencias literarias, si puede decirse, y
de confrontación con la ciudad. Su origen fue
más político que literario. Dos o tres años antes
del primer número, por el mes de septiembre,
alguien editaba unos carteles que reproducían
la excomunión de Miguel Hidalgo y nosotros
los pegábamos por la ciudad, especialmente en
los muros de las iglesias, lo que nos parecía un
gesto desafiante frente al clero. Apresuradamente, y no sin temor según recuerdo, embadurnábamos de engrudo y fijábamos los pósters
cumpliendo con ciertas rutas preestablecidas.
Poco tiempo después, ya en el bachillerato, ampliamos nuestro círculo de disidentes y formamos una organización que tuvo por nombre
"Frente Liberal Estudiantil". Lo de "liberal", en
aquellos años, tenía su peligro, era un poco,
quién sabe por qué, como decir "comunista",
alguien que estaba en contra de lo establecido.
El "Frente", como es natural, tuvo su órgano
de expresión, una revistilla con la que pretendíamos orientar a la juventud en materias sociales y políticas y a la que titulamos, ingeniosamente, La brújula. Casi todos teníamos experiencia en estas tareas subversivas porque proveníamos de la misma secundaria, la "Moisés
Sáenz", donde colaboramos en un periódico estudiantil que los profesores habían titulado joven Guardia. El nombre, según creo ahora pero
entonces no lo sabíamos, aludía a un cuerpo
de activistas jóvenes que se había distinguido
en la defensa de la revolución rusa. Hay en todo
esto, como puede verse, un destino.
En el local del FLE, tales eran las siglas del
"Frente Liberal Estudiantil", nos reuníamos

•

todos los días. A veces aserrábamos bancas para
tener donde tomar asiento, o arreglábamos un
mimeógrafo manual para nuestras publicaciones, pero otras leíamos. Alguien había llevado
una edición, en doce o quince tomitos, de la
poesía de Amado Nervo, que más o menos llegamos a saber de memoria. Un día Homero
Garza, nuestro adelantado en lecturas, llegó
con un libro de López Velarde, La sangre devota, que nadie lograba entender pero que parecía muy superior a la poesía tradicional que
hasta entonces habíamos leído. Nos pasábamos
las tardes tratando de saber qué querría decir
la frente limpia y bárbara del niño

o
hasta el penacho tornadizo y frági.l
de tu naranjo en flor

Sabíamos que era una poesía mejor que la
de antes, pero no sabíamos por qué ni cómo.
Lo que desde luego no nos detuvo y sin entender del todo a López Velarde pasamos a Villaurrutia, y creo recordar que también a Lorca,
en el Romancero, y no sé qué de Neruda. Descubrimos, en fin, el mundo de la poesía contemporánea, y arrinconamos con desdén a Darío y
a Nervo.
Por aquellos días, acabábamos de pasar a prim~ro de profesional, se nos ocurrió hacer una
revista literaria. Era, también, una revista que
enfrentaba a la sociedad regiomontana, puesto que en Monterrey nadie cultivaba o sabía siquiera que existía, la poesía moderna; o así nos
parecía a nosotros. A diferencia de La brújula,
que sumaba sus planteamientos a otras publi-

3

�caciones de izquierda, Kátharsis era sólo nuestra, puesto que no existía otra publicación dedicada a la literatura de vanguardia, e irrumpía
así, "en medio del asfixiante silencio provinciano''¡ como dijimos en el primer número, con
la verdad en las manos. De pronto éramos los
dueños de una exclusiva intelectual, de una
revista que asombraba y hasta espantaba a la
mayoría de sus lectores, empezando por nosotros mismos. Y era también, a su modo una revista radical, puesto que en ella no podía tener
cabida nada que pareciese poesía o literatura
tradicional. Sin saberlo entonces nos habíamos
convertido en "la joven guardia" de la poesía
moderna. Lo que desde luego nos encantaba.
Jorge Can tú publicó por primera vez en Kátharsis en el quinto número (Abril/mayo de

1956). Tenía entonces 18 años, y no estaba
nimbado, como los fundadores de la revista
'
por antecedentes subversivos. Era más poeta,
más fino, había leído quién sabe cómo, por sí
mismo, a muchos de los poetas que nosotros
descubrimos en el FLE, y el epígrafe de su primer poema publicado traía un verso de Vallejo.
Vuelvo a leer ahora ese poema y lo encuentro
abundante en recursos poéticos: tres o cuatro
aliteraciones en menos de veinte versos; hay
lugares para "reposar el llanto", "racimos de
rocas" y "ventanas de silencio"; tiene una buena es~ctura, cuatro estrofas, una inicial lenta
que se apresura un poco en la segunda, lo que
se repite en la tercera y la última; hay un cierto
desbordamiento emocional pero el poema
nunca pierde la contención, cierta economía
r------------------- verbal elegante, a pesar de que su tema es
el llanto. Ninguno de nosotros -Hugo,
Homero y yo- manejaba ese tipo de destrezas, pero por aquellos días nos pareció
un poema quizá muy breve, y como todos
estábamos llamados a un destino superior,
y a contenidos poéticos más metafisicos,
no hicimos mucho caso del joven que se
1956
había acercado a la revista. Pero ya entonces era mejor poeta que todos nosotros, y
ALREDEDOR DE LA POESIA
al paso del tiempo aquel joven fue el único que realizó los ideales de la revista.
En aquellos años Kátharsis tenía un
en,o rme mérito porque no provenía de
otras revistas literarias ni se apoyaba en
grupos de escritores con más experiencia.
La revista se nutría de sí misma y los más
expertos teníamos 19 ó 20 años. Pero ese
mérito era también su debilidad. Publicábamos casi cualquier cosa que pareciera
actual y un poco disparatada, confundíamos con frecuencia la intención poética
con el logro poético, creíamos haber alcanzado algo cuando en realidad apenas
lo empezábamos. No había detrás de nosotros una tradición, una escuela poética,
y nos asumimos rápidamente como nues-

=

4

tros propios maestros y como
nuestra propia escuela. Lo que
nos condenaba con mucha probabilidad al fracaso.
Gabriel Zaid, el otro triunfo
literario de la revista, en realidad
ya escribía muy bien cuando empezó a colaborar en ella. No se
sostenía en la revista, como nosotros, y muy pronto dejó Monterrey, y la exigua escuela poética
de Monterrey, para integrarse a
los movimientos literarios y a la
tradición de la capital. Con el
tiempo, dentro de esa línea, multiplicó las obras de un talento literario del que ya había dejado
pruebas sobradas en Kátharsis,
pero que no le debía nada a Kátharsis. Jorge Cantú fue diferente. Para él, más joven, la revista y
quizá el grupo que hacía la revista fueron decisivos. Por un tiempo le sirvieron, aunque mínimamente, de escuela y tradición literaria. Era más regiomontano que
todos, quería a la ciudad, escogió
vivir en ella, y desde ese punto de
vista el movimiento de Kátharsis,
no l,a revista, se volvió para él algo
importante que era necesario defender y pr~servar. Y también, en
cierto modo, continuar.
Jorge Cantú hizo algo más difícil que integrarse a la gran tradición literaria
de la capital: fue el primer poeta regiomontano.
Por primera vez alguien vivió su vida y conformó su obra como si fuera posible ser poeta en
Monterrey. No es tan fácil. Gabriel Zaid y Alfonso Reyes, por ejemplo, se desarrollan y destacan en el medio literario de la capital del país.
Es obligado compararlos con Jorge Cantú aunque los dos, Reyes y Zaid, se limitan a la escuela
literaria dominante en su momento, y triunfan

en cierto modo dentro de ella aunque no la
trasciendan. No llegan a ser, enteramente, poetas con una voz propia. Hacen mejores versos
que Jorge Cantú, pero no mejores poemas.Jorge Cantú, con todas las desventajas del autoaprendizaje y la tradición precaria, tiene a su
favor la fidelidad imposible a su ciudad, que
acaba dándole una voz propia.
Una voz propia en el sentido de los heterónimos de Pessoa. No la "voz propia" de la per-

5

�Pellicer diurno y nocturno

hablar pues sabe que en comparación sólo diría simplezas. Cuando los grandes poetas se van,
dispersados por el barullo de las hojas del otoño y del sapo que se acerca al corazón escondí-ve
do, sapo y corazón se dan cuenta de su insignificancia, dicen:

Homero Garza

•

Lo nuestro es tan poco importante
que las estaciones ni nos miran

cierto que estos intentos chocaron siempre con
el cerco amurallado de las preferencias de
Pellicer que, imperturbable, confesó admirar
también a Manuel Acuña. Paz continuaba el
acoso: "Pero, Carlos, ¿cómo puedes admirar a
alguien que escribió y en medio de nosotros mi
madre como un Dios? ¡Por favor, Carlos!" Era un
juego de reproches cariñosos que Pellicer parecía disfrutar inmutable, extremando su posición de poeta naif y decadentista, lo que provocaba nuevos embates-siempre fallidos- de
su querido amigo Octavio en una divertida

1955 PELLICER VISITÓ MONTERREY. TRAÍA UNA
exposición de arte egipcio (si mal no recuerdo) que fue montada en la antigua Escuela de
Artes Plásticas de la calle Washington. Su estancia coincidió con la de Octavio Paz y José
Alvarado que asistieron como conferencistas
invitados-junto a José Luis Martínez, Manuel
Calvillo y Alfonso Rangel Guerra- al jubileo
de oro (bodas de oro con la literatura) de Alfonso Reyes, quien once meses después (abril
de 1956), llenaría el Aula Magna de la Universidad con una conferencia inolvidable.
Los jóvenes poetas de entonces -entre los
diecinueve y veinte años-de la revista Kátharsis
que tenían en prensa su primer número, nos
acercamos a estas grandes figuras con infinita
curiosidad y entusiasmo desbordado. Recuerdo una cena que se prolongó hasta las tres de
la mañana con Carlos Pellicer y Octavio Paz. El
diálogo entre estos dos personajes -que no
habían alcanzado la celebridad actual- tuvo
repercusiones en un ensayo posterior de Paz
titulado "La poesía de Carlos Pellicer", publicado primero en la Revista Mexicana de Literatura y recogido posteriormente en Las peras del
olmo. Pellicer admiraba con devoción infantil a
Salvador Díaz Mirón y a otros poetas románticos y modernistas. Recuerdo que esa noche
Octavio Paz, con toda su abrumadora erudición
concentrada en El arco y la lira, se burlaba afectuosamente de Pellicer y en un esfuerzo por
disuadirlo le decía: "Mira, Carlos, hasta ese poeta dipsómano, Antonio Plaza, es mejor que tu
admirado Díaz Mirón" y se reía buscando la
complicidad de los que lo escuchábamos. Por

EN

El amor del sapo y el corazón es tan indigno
de ser cantado, o el poeta que lo canta tiene
tan poca habilidad, que no hay forma de compararlo con algún rasgo de la naturaleza, aunque el otoño esté a la vista, como harían los
grandes poetas. Por eso el poema termina sin
alardes retóricas:
Ocultos a la vista de los grandes poetas,
el sapo y el c&lt;Jrazón permanecen juntos,
uno rn,ando y el otro latiendo
sobre el musgo de un bosque
al que llaman bosque

sona de carne y hueso que fue Jorge Cantú. Al
paso de los años y de los poemas Jorge Cantú
inventa un poeta que con frecuencia se burla
ingenuamente de sí mismo, que reconoce la
enorme superioridad de los poetas clásicos y
sin embargo escribe lo suyo, que declara su incompetencia pero que pone sobre la mesa los
hallazgos del poema. La modestia ambigua del
heterónimo le permite decir sus cosas, y le abre
una ventana para tolerar lo intolerable. También puede reírse de sí mismo, con una risa
más alta que las risas de la ciudad, siempre
proclives a la tontería. En "Corazón en otoño"
'
uno de sus últimos poemas, resalta con claridad el dibujo de este heterónimo. El corazón,
escondido entre unos arbustos, oye la conversacion de los grandes poetas montados en sus
cabalgaduras que hablan de tópicos importantes como "la rosa de la resurrección", "el alba
apresurada de unos ojos" o del Demonio acechando en "la comisura de una sonrisa transparente". El corazón escondido no se atreve a

Sapo y corazón andan tan escasos de recursos literarios que no intentan ninguna figura
retóric3¡, pero el lector queda asombrado del
poder de las palabras. Esa llaneza de llamar bosque al bosque, con la sencillez de los que no
son grandes poetas, desdobla la simplicidad del
final en la complejidad real del poema, que por
un lado "habla" él mismo como los grandes
poetas, cuando el corazón escucha escondido
su conversación, y por el otro se expresa con la
poesía de lo directo cuando la palabra bosque
esplende con su verdadero significado. Finalmente, a pesar de los caballeros que "montan
caballos con patas de niebla", el amor del sapo
y el corazón resulta más verdadero y sus palabras más definitivas. El "poeta menor", el heterónimo que se "esconde" de los grandes poetas, ha escrito un poema.
Jorge Cantú, me parece, es el primer poeta
de Monterrey. Y es el primero también en dejar aqu( su obra, tal vez como el principio de
una tradición literaria.

6

circularidad gozosa.
En el artículo citado ("La poesía de Carlos
Pellicer"), escribe Paz: "... profesa un inocente
y supersticioso culto por la técnica, que lo ha
llevado a hacer de Díaz Mirón -su antípodauno de sus dioses mayores. No deja de ser asombroso que un poeta tan espontáneo y rico, tan
habitado por la verdadera inspiración y la gracia poética admire de tal modo al frío, retórico, tieso Díaz Mirón". Para mi sorpresa-recordando la charla amistosa entre los dos poetasPaz afirma en este breve ensayo: "Pellicer no es
un poeta de poemas sino de instantes poéticos,
por eso, aun en sus composiciones menos logradas, siempre es posible rescatar dos o tres
versos sorprendentes e inolvidables".
Este juicio molestó a Pellicer, quien -según
Juan José Reyes y Femando García Ramírez
(entrevista a Octavio Paz, "Una ventana al mundo", 100 entrevistas/ 100 personajes, PJ.PSA-México, 1991)- opinaba que prefería la obra de
Paz anterior a Salamandra. Le dicen los entrevistadores a Paz: "Tal vez lo hizo dolido por

7

�a la tradición literaria que lo precedió y los brotes innovadores que él aportó a la poesía mexicana. En el coexistían la tradición y la modernidad. Enrique González Martínez, Elías Nandino y él son los poetas más longevos junto con
Octavio Paz. En tanto Nandino y Pellicer practicaron más las formas clásicas (la décima y el
soneto), Octavio Paz militó siempre en la vanguardia. Los cuatro llegaron o pasaron de los
ochenta años escribiendo poesía. Nandino sobrepasó los noventa, pero nunca fue una estrella de primera magnitud. Esta longevidad era
criticada por otro contemporáneo, Octavio G.
Barreda, quien decía: "Al madurar, el poeta
debe buscar nuevas vías de expresión como la
novela, el teatro, el ensayo, la crítica[ ... ]. No
concibo a los hombres gordos, casados --o solterones viejos- escribiendo lánguidos poemas
que hablan de inmadurez, de deseos reprimidos, de amores fatales y gloriosos. Son deprimentes. Carlos comienza a escribir y a ser famoso antes que López Velarde. Inteligente y
sensible, es un tanto inculto. Quizás su incultura lo haya salvado; por lo pronto le ha permitido seguir escribiendo sin pudor y con cierto
registro de adolescente. Es un gran versificador.
Escribe de una tirada. Casi no corrige. Su oído
es muy fino, sabe mucho de versificación. Sus
caídas son premeditadas". (E. Carballo, 19protagonistas de la literatura mexicana del sigw XX,
1965).
Respecto a su longevidad creadora, apunta
J. E. Pacheco: "Pellicer no fue Rimbaud: siguió
escribiendo bien hasta 1976. Coetáneo de Daño, Chocano y Urbina (otra de sus admiraciones no sospechadas), lo fue también de Alberto Blanco, Coral Bracho, Francisco Hemández
y David Huerta. Ysobre todo de López Velarde.
("Inventario", Proceso No. 1054, 12 de enero de
1991.)
En 1955 y varios años después la obra de
Pellicer no se había reunido en un solo volumen. Su libro Práctica de vue/,o de 1956 era muy
caro. Sus 16 libros anteriores estaban agotados.

aquella frase suya (Pellicer no es un poeta de poemas sino de instantes poéticos)". Paz contesta: "Me
gustaría referirme a esa frase. No creo que esa
frase lo haya 'matado'. Quizá lo dije mal, quise
decir que los mejores poemas de Pellicer son
los poemas breves. Cuando él intentó el poema extenso lo traicionaba la elocuencia. Tiene
cosas geniales como aquello de el caimán es un
perro aplastado". Más adelante, en la misma entrevista reconoce la influencia de Pellicer Gunto aAlberti y Guillén) en sus primeros poemas.
Pero el mal ya estaba hecho. Por lo que a mí
respecta estoy completamente de acuerdo con
el juicio de Paz: la genialidad de Pellicer está
en sus pequeños poemas y en algunos fragmentos de sus poemas largos.
Pellicer ea un hombre cordial, bueno y generoso. Gorostiza y Novo lo llamaban "Carlitos".
Su atlética figura, su voz sonora, la teatralidad
de sus gestos le impedían pasar inadvertido
donde quiera que se paraba. Lo visité en varias
ocasiones en su casa de Sierra Nevada No. 779
en Las Lomas de Chapultepec y me regaló varias primeras ediciones de sus libros, dedicadas por él. Conservo una carta. Siempre me
sorprendió su gusto por Díaz Mirón, Santos
Chocano y Lugones, que contrastaba con la
absoluta modernidad de su poesía.
La primera vez que lo visité me leyó, en un
tono monocorde y declamatorio, el larguísimo
poema "Los burritos", de Lugones, durante una
hora aletargante. Su intención, mal encubierta, era la de darme una lección de cómo se
miden y riman los versos con una perfección a
la que él siempre aspiraba en su obra personal.
''Yo no soy un gran poeta, pero soy un buen
poeta", decía. Lamentaba que los jóvenes nos
sintiéramos tan atraídos por el tema de la muerte que sus colegas Villaurrutia, Ortiz de Montellano y Gorostiza habían trabajado tan magistralmente. "A esa poesía nocturna, le falta sol",
decía el poeta del trópico ardiente.
Yo escribí un artículo sobre su poesía y entendí que en él y su obra convivían su fidelidad

9

�Se le podía leer en la antología de Cuesta (agotada) y en la de Castro Leal. La colección Laurel de Paz, Villaurrutia, Prados y Gil Albert era
inconseguible. Posteriormente otros poemas de
Pellicer se publicaron en Poesía en movimiento
(1966) de Paz, Chumacera, Pacheco y Aridjis,
y en La poesía mexicana del siglo XX (1966) de
Monsiváis. Pellicer se desprendía con facilidad
de las primeras ediciones de sus libros y de poemas inéditos. Se tenía a sí mismo por un poeta
natural, no cultivado ni académico. Las musas
hablaban por medio de su voz multiforme: religiosa, heroica, lírica y del paisaje. Esto ocasionó lo que Zaid (1997) llama el "desastre editorial" de Pellicer. Este desastre fue subsanado
en parte con la antología que él mismo hizo de
su obra con el auxilio de Guillermo Femández
para la Colección Popular del Fondo de Cultura Económica en 1969. Carballo en 19 protagonistas de la literatura mexicana de 1962 nos dice
que "en la vida y en la obra Pellicer es un tratado de desmesura[ ... ] hombre de palabras más
que de ideas, Pellicer no incurre en la pedantería ni en la soberbia". Su entrevistado -el
poeta tabasqueño- le confirma: ''Yo soy sumamente desordenado, y ese desorden proviene
de los pantanos de la tierra en que nací[ ... ] mi
propósito consiste en encontrar y aclarar lo que
yo llamo, en lo que escribo, mis elementos de
desorden. No lo he conseguido: ésa es mi gran
falla. Por eso me considero, absolutamente, un
poeta fracasado". En 1962 aparece un Material
poético, preparado por Juan José Arreola, que
según Schneider es una "amplia antología".
Este libro era tan caro que Pellicer solía decir:
"No hay bolsillo que lo aguante ni librero que
lo soporte".
La queja de un Pellicer desmesurado, que
por_su desorden personal y creativo, no había
reunido ni ordenado su obra, tuvo cumplida
respuesta en la edición Obras: Poesía ( 19151976), preparada por Luis Mario Schneider
(1981) con la ayuda de Carlos Pellicer López, y
que parecía la edición definitiva de la obra poé-

tica completa; en realidad dejó fuera muchos
poemas inéditos. Y no es sino hasta hace un
año que el Consejo Nacional para la Cultura y
las Artes, la UNAM y El Equilibrista publicaron
los tres tomos de la Poesía completa.
Actualmente el cerco sobre la vida y obra de
Pellicer parece completarse. La Correspondencia
1918-1928José Gorosti;a-Carlos Pellicer en edición
de Guillermo Sheridan (1993) nos ofrece mucha información acerca de estos dos poetas
tabasqueños. Uno extrovertido, Pellicer. Otro,
introvertido, Gorostiza. Tan opuestos como
Tertuliano y Orígenes o Diego Rivera y José
Clemente Orozco, estudiados por Jung y Santiago Ramírez, respectivamente. Respecto a los
sentimientos de amistad y amor de Pellicer a
Gorostiza ameritan un estudio psicoanalítico de
lo que éste último llamó "maremagnum ultrapsicológico". En sus notas Sheridan nos dice:
"a la acusación de Gorostiza, podría responder
Pellicer como en carta posterior a Guillermo
Dávila: 'el amor lo puse en tres o cuatro amigos. Estoy seguro de que nunca se dieron cuenta... mi amor por mis amigos ha sido siempre
de una castidad ejemplar. Al que diga lo contrario se le pudrirá la lengua... por mis amigos
he sentido amor, no adoración .. .' "
A la muerte del padre, Pellicer asume el rol
de hijo parental. Se hace cargo de la madre y
cuida de la casa. Su hermano se casa y vive al
lado en el mismo terreno que el padre les heredó en las Lomas de Chapultepec. Carlos, que
permaneció siempre célibe, rezaba todas las
noches con la madre en una capilla de la casa
que tenía un altar con la virgen de Guatemala.
Oigamos:
Rezar con mi madre ha sido siempre
mi más perfecta felicidad...
mi madre se llama Deifilia,
que quiere decir hija de Dios -flor de toda verdad-.
Estuy pensando en ella con talfuerza
que siento el ol.eaje de su sangre en mi sangre
y en mis ojos su luminosidad.

10

poeta solar, alegre, lúdico, mesiánico, que se
movía entre ceibas, ríos, pájaros, sol, flores y
lluvia del trópico. El niño omnipotente que
jugaba con los elementos del paisaje a su antojo (¡como diga el poeta.0. Aquí encontramos al
Pellicer que transita de la habitación donde reza
con su madre (... aún puedo rezar el ave María/
reclinado en el pecho de mi madre) a la fantasía
amorosa (Y mientras rezaba con mi madre/ la puerta
y yo pensábamos en ti, / tan dulce, tan ligera y tan
amante).
El tránsito de la luz a la oscuridad, del día a
la noche, del ruido al silencio, no fue fácil. El
poeta pasa de la represión y la censura a la satisfacción de impulsos que él quiere mantener
en la sombra. Así pasa de la desatada sensualidad nocturna al silencio, la oscuridad y la culpa: Sé de la noche esbelta y tan desnuda / que nuestros cuerpos eran uno solo / sé del silencio ante la
gente oscura, / de callar este amor que es de otro modo.
Además de las confesiones hechas a Carballo, Pellicer le confió a Juan Cervera ("Carlos
Pellicer. Conversación, en sueño y fantasía". Revista Mexicana de Cultura, suplemento cultural
de El Nacional, VI época/ 127, México, D. F., 4
dejulio de 1971) un poco de su intimidad. Leamos:

Cuando escribió este nocturno andaba por
los 50 años y al parecer en una relación materno-filial verdaderamente ejemplar. Sin embargo, este fiel hijo modelo, soltero, ya había pasado por "una historia de amor que se cumplió
de cabo a rabo" relatada en Recinto y la historia
de "un desastre amoroso" que se describe en
los sonetos de Hora deJunio. De estas historias y
otras experiencias de la vida amorosa de Pellicer
trata el libro Era mi corazón piedra de río.
El libro cumple un deseo expresado por el
autor: reunir toda la poesía amorosa en un solo
libro. La muerte no lo permitió. Pero el anhelo, expresado a Dionicio Morales se vio realizado en esta edición. Tras un arduo trabajo de
selección entre varios libros y poemas no coleccionados, Dionicio Morales logró reunir 77
poemas de amor que van desde el más refinado y etéreo sentimiento amoroso -semejante
al que inspiró a Pedro Salinas y a Vicente
Aleixandre- hasta la pasión y el erotismo desbordados. En esta selección encontramos poemas que hablan de la fusión y transubstanciación de los amantes, amor y ausencia, amor no
correspondido, desamor y también sensualidad y erotismo puro. El libro de 179 páginas
trae ilustraciones de Elvira Gascón y viene precedido de una nota y un prólogo de Dionicio
Morales. El prólogo está compuesto por 18 breves textos verdaderamente iluminadores del
compilador, cuya lectura es imprescindible para
orientarse en el laberinto amoroso de Pellicer.
La labor de Morales es invaluable. Ya se ha hecho con la obra de Sor Juana una selección de
su poesía amorosa. Otros autores, sepultados
en sus obras completas, merecen ser rescatados como Morales lo ha hecho con Pellicer.
Es todo un descubrimiento el contenido de
este libro. En él encontramos un tesoro oculto
-ocultado a propósito por Pellicer- en su extensa y variada obra poética; y hallamos también al otro Pellicer -el íntimo, el nocturno,
el de los espacios cerrados- expulsado del escenario por el otro Pellicer más conocido: el

A propósito del amor, ¿ha vivido Carlos Pellicer
el amor?
-Yo, personalmente, sí; ahora, de los demás
hacia mí, raramente.

En Era mi corazón piedra de río está la respuesta ampliada del poeta tabasqueño a su entrevistador. El lector interesado, guiado por
Dionicio Morales, disfrutará de una muy grata
experiencia estética.

Comentario leído en la presentación del libro Era mi corazón piedra de rio. Festival Alfonsino de la UANL, 27 de mayo de 1998.

11

�La conversación epistolar

conocer las dificultades que debió superar Paz para la edición de
sus primeros libros, camino recorrido por igual por quienes optaron por el mundo de las letras.
Otros pormenores se revelan en
estas páginas, más relacionados
con las personas y sus problemas.
Así los que debió enfrentar Paz
en algunos periodos de su trabajo en el servicio exterior, o la superación que el mismo Alfonso
Reyes pudo hacer de ciertos estados de ánimo derivados de la incomprensión hacia su obra poética y su tarea cumplida, gracias a
los juicios y apreciaciones que en
su momento extemó Octavio Paz.
El trabajo editorial de Anthony Stanton en
este libro es ejemplar. Tiene el cuidado de relacionar aspectos editoriales, aclarar otros y
proporcionar siempre las fuentes y fichas bibliográficas que ayudan a aclarar antecedentes
o relaciones de textos de uno o de otro autor.
En beneficio de esta función ancilar de auxi-

Alfonso Rangel Guerra

ocasión de integrar y complementar su retrato
más íntimo y espiritual, en beneficio de nuestra historia cultural.
En una cuidada coedición del Fondo de
Cultura Económica y la Fundación Octavio Paz,
Anthony Stanton nos presenta esta correspondencia, que cubre un periodo que va de 1939 a
1959, veinte años que en Alfonso Reyes corresponden al último periodo de su vida, el más
rico en edición y redacción de libros a partir
de su regreso definitivo al país, al terminar su
largo periplo en el servicio diplomático, y que
en Octavio Paz representan su maduración e
ingreso definitivo en el gran mundo de la poesía y el pensamiento, configurando su imagen
definitiva de pensador, poeta y ensayista coronada con el otorgamiento del Premio Nobel.
Dos factores -dando por implícito que el
tercero está presente en la responsabilidad editorial de Anthony Stanton- otorgan a este libro un valor indudable, añadido al procedente de las figuras mismas que se conjuntan en
sus páginas. Uno es el prólogo; el otro, las notas de pie de página que acompañan al texto.
El prólogo es, sin lugar a dudas, un claro ejemplo de la función que las palabras liminares
deben cumplir en todo libro: introducir al lector en eJ ámbito, procedencia, circunstancia y
características del texto contenido en sus página&amp;; en este caso la correspondencia de los dos
escritores, ofreciendo además las explicaciones
de historia literaria, condición personal de los
dos autores y significación de esta correspondencia en el periodo que cubre. El prólogo se
convierte así en el pórtico por el que se introduce al lector en el mundo personal, intelec-

EL DIÁLOGO ES, SIN DUDA, UNA DE l.AS MANIFESfACIO-

nes más altas del espíritu. En él se revela el interior del hombre, se muestran los derroteros
del pensamiento y se externa la visión del mundo. En el diálogo ha sido posible el descubrimiento de la verdad y el planteamiento de las
inquietudes y preguntas que conducen al conocimiento. En las épocas o periodos históricos en los que ha prevalecido el diálogo, la riqueza espiritual deja su testimonio y se enriquece el ejercicio de la palabra. El diálogo se
cumple en la convivencia y la cercanía de quienes lo practican. Cuando por razones diversas
la distancia se impone y uno de los participantes se aleja del lugar del diálogo, la correspondencia suple la ausencia y en ella es posible recobrar el interrumpido intercambio de las
ideas. Hoy, en estos años finiseculares, se han
perdido el diálogo y la correspondencia y prevalecen la soledad y las formas de vida solitaria.
Quizá por ello es tan sorprendente y enriquecedora la posibilidad de recobrar la vibración
del espíritu de quienes hace años, en su momento, cumplieron el antiguo rito de intercambiar en cartas sus estados de ánimo, sus pensamientos y sus inquietudes. Este diálogo vivo y
transparente nos entrega la visión del corresponsal en el momento de otorgar al otro una
porción de su vida interior, la revelación de su
propio espíritu. Y cuando quienes intercambia. ron cartas son dos pensadores y poetas del rango intelectual de Alfonso Reyes y Octavio Paz,
la publicación de su correspondencia se convierte no sólo en la posibilidad de recobrar la
imagen de estas dos grandes figuras de la cultura mexicana y universal, sino también en la

12

tual y literario de Alfonso Reyes y Octavio Paz.
Las notas de pie de página, por su parte, aclaran antecedentes, explican características y
particularidades de determinados contenidos
en el texto y ponen en evidencia todo aquello
que permite al lector entender mejor lo que se
cuenta o dice en estas cartas. Así la lectura del
libro se vuelve fácil, mantiene el interés del lector en los sucesos y sus periodos como los muestran los autores y convierten todo el conjunto
en una valiosa aportación para comprender
mejor la circunstancia personal en que se mueve cada escritor. Pues como se explica en el
prólogo, los 25 años que separaban en edad a
Alfonso Reyes y Octavio Paz, propiciaban en el
más viejo la actitud de apoyo e impulso para el
más joven, y en éste el valor que aquél represen taba y su indudable presencia en los esfuerzos editoriales emprendidos, o en la complicada circunstancia del servicio exterior, al que
pertenecieron por igual.
Descubrir en estas páginas la participación
que tuvo Alfonso Reyes en la publicación de
Libertad bajo palabra, o en ¿Aguila o sol?, permite entender mejor su posición en el mundo literario del México del medio siglo y su permanente actitud de apoyo a losjóvenes. Y aún más:

liar al lector en los vericuetos de libros y publicaciones, nos permitimos hacer referencia a
algunos aspectos en especial:
A pregunta de Octavio Paz a Alfonso Reyes
en carta del 28 de abril de 1949, sobre si ya recibió invitación de la UNESCO para participar
en una edición de homenaje a Goethe, Reyes
contesta el 6 de mayo de ese año (apenas ocho
días después de la fecha de la carta de Paz, lo
que muestra la disposición que siempre tuvo
Reyes de contestar las cartas el mismo día de su
recepción) que ya envió "un articulejo para el
homenaje de la UNESCO a Goethe". Esta afirmación de Reyes genera una nota de Stanton
informando sobre el texto enviado y publicado en la edición de homenaje, proporcionando el dato de la edicón de la UNESCO en París, en 1949. Añadiríamos que ese mismo año,
y apenas cuatro meses exactos después, se pu-

13

�blicó la edición en español de ese libro de homenaje (sin mención del traductor) y con el
pie editorial de "Gráfica Panamericana". Hacemos esta mención porque para la publicación
'de Libertad bajo palabra, Reyes le explica a Paz
que será con el pie de "Tezontle", inventado
para sacar adelante los libros total o parcialmente financiados por sus autores. Así debieron
resolver Alfonso Reyes o Daniel Cosía Villegas,
o ambos, que el libro sobre Goethe se publicara en español, seguramente a petición de Jaime Torres Bodet en su carácter de director general de la UNESCO, no bajo el pie del Fondo
de Cultura Económica, sino del de "Gráfica Panamericana", imprenta que hacía los trabajos
de impresión del Fondo. La curiosidad se complementa por el hecho de que Joaquín DíezCanedo y Francisco Giner de los Ríos, responsables de la edición de Libertad bajo palabra, también lo fueron de la edición en español del libro sobre Goethe, terminándose de imprimir
éste el 28 de agosto de 1949, sólo diez días después que el libro de Paz.
En la carta 31, de Octavio Paz a Alfonso Reyes, y a propósito de El laberinto de la sol.edad,
Anthony Stanton en nota a pie de página deja
referencia a las acusaciones que sufrió Reyes
por el carácter universal de su obra, y citando
"A vuelta de correo", de este último, y a referencias parciales a la polémica con Héctor Pérez
Martínez: en libros de Miguel Capistrán,
Edelmira Ramírez y Jorge Zadik Lara, y hace
además el anuncio del próximo trabajo de
Guillermo Sheridan sobre este asunto. Puede
añadirse que en 1988, en coedición de la Universidad Nacional y la Universidad de Colima
se publicaron los textos de esta polémica de
Alfonso Reyes y Héctor Pérez Martínez, en edi. ción preparada por Silvia Molina, hija de este
último, bajo el título A vuelta de correo. La critica
literaria en México, edición de 65 páginas en la
que se tiene acceso a las dos publicaciones de
Pérez Martínez en El Nacional, de 7 de mayo y
26 de junio de 1932, del texto de Reyes titula-

do "A vuelta de correo", más dos cartas de Héctor Pérez Martínez a Alfonso Reyes de junio 28
y agosto 16 de ese año de 1932 y dos cartas de
Reyes a Pérez Martínez de julio 4 y septiembre
25 de ese mismo año, todo antecedido por un
prólogo de Silvia Molina.
En la carta número 40, del 29 de enero de
1951, y al mencionar Paz la colección "Los Presentes" de Juan José Arreola, menciona Anthony Stanton que éste coincidió con Paz en
París en 1945. Añadiríamos que Arreola dejó
varios testimonios de sus encuentros con Paz
en aquella época, en Memoria y olvido, el libro
dictado por el propio Arreola a Femando del
Paso y escrito por éste (Conaculta, México,
1994).
Y por último, en esta colección de referencias complementarias, nos referiremos a la carta de Reyes del 24 de diciembre de 1957, en la
que menciona a un señor Harrison, que en pie
de página se indica era el responsable de las
becas en una dependencia de la UNESCO. En
realidad se trata de John P. Harrison, funcionario de la Fundación Rockefeller, en Nueva
York, con la que El Colegio de México tenía
algunos programas en proceso.
Pero. frente a estas aclaraciones hay otros
aspectos más importantes a considerar en el libro. Por ejemplo, esa maravillosa observación
de Octavio Paz ante el traslado de la Ilíada por
Alfonso Reyes. "Gracias a usted -le dice Octavio Paz a Alfonso Reyes-, en fin, volví a la adolescencia y pude, otra vez, admirar. (En general
estimamos, envidiamos, gozamos, etc., pero
pocas veces podemos recobrar ese entusiasmo
total de la adolescencia." En verdad, esta capacidad de Paz para identificar esa actitud de admiración ante el trabajo de Reyes, es una muestra de su sensibilidad para establecer con exactitud la reacción provocada por la lectura del
traslado de la Ilíada. O bien las manifestaciones de modestia del mismo Paz, al decirle a
Reyes, también a propósito de la Ilíada, que en
más de una ocasión tuvo que echar mano del

14

diccionario: "¡Cuántas palabras ignoramos!",
dice Paz. O a propósito del texto escrito por
Octavio Paz para la antología de la poesía mexicana, editada por la UNESCO: "También debo
pedirle perdón -dice Paz a Reyes-, a usted
que es nuestro maestro, por varios pecados contra la pureza del lenguaje. Al releer este libraco he advertido con horror más de tres galicismos y otros disparates. Díganos su secreto para
escribir bien". Todo esto, ¿no es testimonio de
una actitud que engrandece al hombre y lo
dignifica? Por su parte, también se pueden citar aquí las palabras de Reyes de agradecimiento a Paz, es decir del hombre viejo dirigiéndose al joven, con motivo de lo escrito por éste a
propósito del texto de Antonio Castro Leal en
su Antología de la poesía mexicana moderna: "Ud.
sabe bien que he vivido entre incomprensiones
y hasta traiciones, aunque no he dejado que se
me amargue por eso la viña del alma. Pues bien:
Ud. me compensa plena, cabalmente. Me alegro de haber alcanzado a vivir lo bastante para
que llegara este día. Perdóneme si no me atrevo a pensar que Ud. se equivoca: ¡me ha hecho
usted tanto bien!"

tos escritos en todos esos años y deja de escribir sobre esos temas. ¿Tendría esta decisión relación con la aparición de El arco y la lira? Es
posible. En todo caso, es una pregunta que se
desprende de la lectura de esta correspondencia, o más bien del prólogo de su editor.
Y no resisto la tentación de añadir una curiosidad más: en la carta número 57, o más bien
tarjeta postal de Paz a Reyes, en la que le envía
el texto en inglés de un haikú de Moritake: A
fal/,en jlower/ Retuming to the branch? / A butterfly.
En nota de pie de página se incluye la traducción de José Emilio Pacheco: La creíflor caída/
de la rama en otoño:/ era una mariposa. Hay otro
poema, también breve y referido a la flor y a la
mariposa, que no sólo no desmerece frente a
éste, sino que quizá lo supera, aunque no tiene
la brevedad del haikú. Es de Hugo Padilla, poeta regiomontano radicado en México:
Después de mil.es de años
algunas flores
adquirieron
costumbres migratorias.
Flores aún se llaman
cuando están en reposo.

En el prólogo queda la observación de que
Alfonso Reyes no hizo a Paz ningún comentario sobre los textos de El arco y la lira, que como
estudio del fenómeno poético estaban relacionados con los de Reyes en el lejano El deslinde,
del año 1944. La explicación que da Stanton es
muy lógica: ambos trabajos diferían en lo esencial y Reyes prefirió guardar silencio. Añadiríamos que El arco y la lira se publicó en 1956 y
que Alfonso Reyes dejó en su Diario referencia
a su decisión de no continuar la tarea que se
había impuesto de mantener el estudio iniciado en El deslinde sobre teoría literaria del que
este libro sólo eran los prolegómenos. El 18 de
abril de 1957 deja Reyes escrito en su Diario:
"Pasada la crisis y aceptada la idea de romper
el enojoso método de El deslinde, para lo que
me queda de la intentada teoría literaria... " Y
entonces opta por publicar separados los tex-

En vuelo
se llaman mariposas.

¿Es válido traer a cuento este poema? Creemos que sí. Es, en todo caso, una manifestación de las conjunciones que se desprenden de
una obra tan rica como la de Alfonso Reyes y
Octavio Paz y, claro, de su correspondencia recogida en estas páginas.
En conclusión, añadiremos que este libro
nos enriquece a todos y, como afirma Anthony
Stanton en el texto de "Agradecimientos" al
frente del volumen: "Gracias a ellos-a Alfonso Reyes y a Octavio Paz- este libro, que es su
libro, nos pertenece también a nosotros, sus
lectores".
Veredalta, 7 de mayo de 1998.

15

�mesurado el de Reyes, la poética del primero era affn al surrealismo y al romanticismo, más
dionisíaca pues, mientras que la
del segundo se mantenía, hasta
donde era humanamente posible, bajo la égida del dios Apolo
-plena de luz solar.
Sin embargo, los papeles podrían invertirse aunque sin
demasías. En carta que fecha en
mayo de 1950 y desde México,
Reyes le dice a su corresponsal:

Dos poetas se escriben,
es decir, ¿escriben un libro?
Miguel Covarrubias

A Jeannette L. Clariond

LA ÚLTIMA OBRA DE ALFONSO REYES QUE NOS HA SIDO
dado leer es, al mismo tiempo, la última de
Octavio Paz -hasta el momento. El libro que
se titula Correspondencia (1939-1959) y que ostenta una doble paternidad-atestiguada y asistida, si vale la expresión, por Anthony
Stanton- no deja de ser un prodigio del espíritu bien dotado por partida doble, así como
un logro notable de los custodios del legado
que pertenece y pertenecerá ya para siempre a
la historia de las letras y el pensamiento del
México más preñado de universalidad.
Un libro prodigioso -hemos dicho. Y si alguien quisiera replicar: ¿por qué el adjetivo, por
qué ese adjetivo? Porque bien pudo tratarse de
una reunión previsible de misivas insulsas, o de
hiperbólicas cordialidades que ansiaban -con
40 ó 60 años de espera- estamparse en el mármol que se ofrece a la genuflexión del hombre
ordinario. La desconfianza podría sustentarse:
los hombres de letras, al escribir, si se colocan
frente a un espejo de reflejos hábiles, es porque desean a toda costa la observación del Otro,
de los otros. Dicho en palabras más claras, no
quieren al testigo solitario: desean a la multitud que cruzará a nado el mar de papel y tinta,
maravillada por la destreza de su pluma y embebida en el despliegue de sentimientos sutiles y quejumbres y maledicencias que no se
podían soportar-allá, en aquel presente que
hoy es lejanía.

¡Qué libro tan claro y noble,
querido Octavio Paz, su Laberinr
to de la soledad! ¡Qué probidad,
qué justicia y qué elegancia!
(¿No serán lo mismo en el fondo?) Me resisto a empañar la
expresión de mi enhorabuena
con agradecimientos de orden
personal. Pero ¿cómo evitarlo,
si lo quiero de veras y ninguna
palabra suya me deja indiferente?
Ya va Ud. por su camino derecho. Desde mi cansancio ymi
alegre vejez, le abro los dos brazos, efusivamente.
Su
Alfonso Reyes [.]
. IUONH.t

El libro en cuestión no es, créanmelo, una
superposición de tarjetas, cartas y peticiones
que sólo valieran por las firmas que las calzan.
Estas Conversaciones en realidad son el desarrollo de una etapa de las letras mexicanas y, por
supuesto, una cala en la gestación de las primeras obras señeras del escritor joven, y una
sobria demostración del poder que en el reino
de la cultura había logrado el escritor sabio y
cargado ya de honores. El intercambio es, pues,
ejemplar. Reyes no se malgasta en efusividades

16

No hay asomo de mezquindad
o regateo en las palabras que el
maestro de las letras hispánicas
le ofrece a su joven colega. La carta -número
33, según las cuentas de Stanton- es inmejorable desde el punto de vista de la simpatía que
le prodiga a su interlocutor y un prodigio de
economía en cuanto a la valoración, esquemática sí, pero también certera, del libro que se le
entrega. A Octavio Paz debió alegrarle el día
saber-o más bien confirmar-que ya iba "por
su camino derecho". Los signos de admiración
con que Reyes empieza su comunicado son inmejorables ... Allí encontramos una evidencia

que sólo conducen al lagrimeo: apoya con palabras y con acciones. Mete al hombro, números y consejos en sus recados, y saca adelante
los proyectos del muchacho que sigue sus pasos en la febril maduración de las letras y en el
forcejeo de la vida diplomática -tan brutal y
directa, a veces, para quienes la realizan.
Se ha estado repitiendo que era lógico que
el discípulo aportara las cartas más extensas y
el maestro las más breves. Es cierto, eso es lógico. Pero también debe decirse que, aparte los
temperamentos disparejos: expansivo el de Paz,

17

�tocado la pena y la dicha de vivir. Leer obras
tan distantes y tan complementarias será una
de las mejores tareas que podrán realizar los
hombres y las mujeres de este país y del mundo, de este siglo y de ¿cuántos más?

clarísima del dominio expresivo de don Alfonso. Aun en un texto que podría pensarse volandero, el cuidado de la forma se nos impone
como algo natural. No hay artificio -artificio
en el mal sentido de la palabra. Uno siente que
a pesar del cansancio y la vejez, los brazos se abren
con efusividad. Y en el centro de ellos advertimos a Paz satisfecho y aun divertido.
Pero es también en la actitud del autor de
Libertad bajo palabra donde encontraremos
modales justicieros y bondadosos. Paz, que protagonizara tantos incidentes ríspidos con escritores de diferentes generaciones y filiaciones
estéticas y políticas a la suya, no encontró motivo alguno para el desconcierto -y menos para
la desilusión- en los gestos y las maniobras del
Reyes patriarca de las letras. Veamos la última
página de Correspondencia, la que aparece
signada por Paz.

OTRO APUNTE. QUIERO decir algo acerca de dos
poemas altamente representativos de nuestro
Reyes y nuestro Paz. Se trata de "Arte poética"
y de "Las palabras" -en ese orden, orden cronológico. Porque si reparamos en las fechas de
alumbramiento -1925 el del primero, 19371947 el del segundo- podríamos saber que Reyes escribe sus ocho endecasílabos a los 36 años
de su vida, mientras que Paz pudo encontrarse
-muy probablemente- también en su treintena. Con esto buscamos establecer que no es
la juventud o madurez de los protagonistas lo
que influirá en sus actitudes -y logros- estéticos. Al contrario, de la personal ars poetica que
los distancia, resultará un texto dulce y tranquilo, profundo, o una admonición engallada,
una brusca serpentina --como la era contemporánea que la enmarca.
Pero antes de comentar los textos, una aclaración más. Alfonso Reyes habla del poema y
Octavio Paz de las palabras. ¿Y no es el poema
una aspiración sin sus ten to cuando las palabras
no aparecen? Sin la palabra como anzuelo, el
pez de la poesía no llegará jamás hasta la pluma del poeta. Así como las palabras, sin la búsqueda de la mayor altura-o de la más honda
profundidad- no serán,jamás, poesía.
Las palabras de Reyes dicen:

Querido don Alfonso:
Su nombre cada vez me parece más "real" y necesita su adjetivo: ¿Alfonso el Sabio, el Bueno, el
Pío, el Temerario, el Tolerante, el Pacífico, el
Sutil, el Risueño, el Galante? Todojunto y, sobre
todo, el Amigo, el Inolvidable...
Será muchos años después cuando Octavio
Paz señale a Reyes como un hombre y un escritor demasiado cauteloso. Para su gusto, el autor de Junta de sombras debió haberse involucrado más -en su calidad de crítico- con los escritores de su tiempo. No era necesario que el
Premio Nobel lo dijera con todas sus letras.
Salta a la vista lo opuesto de la actitud de uno y
otro frente a los problemas del arte y la sociedad.
En resumidas cuentas, es hasta el final de la
vida de Octavio Paz cuando vuelven a unirse
los que a la postre vendrían a ser los escritores
más sobresalientes del siglo XX mexicano. La
poesía y la prosa de Reyes, y la poesía y la prosa
de Paz nos son necesarias como el pan y el agua.
Su pensamiento crítico es bálsamo enérgico
que mitiga la crueldad del tiempo que nos ha

ARTE POÉTICA
1
Asustadiza gracia del poema:
Flor temerosa, recatada en yema.

2
Y se cierra, como la sensitiva,

Si la llega a tocar la mano viva.
3

-Mano mejor que la mano de Orfeo,
mano que la presumo y no la creo,

18

4
para traer la Eurídice dormida
hasta la superficie de la vida.
París, 1925

Y el poema de Paz pronuncia:
LAS PAIABRAS

Dales la vuelta,
cógelas del rabo (chillen, putas},
azótalas,
dales azúcar en la boca a las rejegas,
ínflalas, globos, pínchalas,
sórbeles sangre y tuétanos,
sécalas,
cápalas,
písalas, gallo galante,
tuérceles el gaznate, cocinero,
desplúmalas,
destrípalas, toro,
buey, arrástralas,
hazlas, poeta,
haz que se traguen todas sus palabras.
Orfeo, el poeta y músico, bien se
sabe, fracasa en el rescate de su amada. Muerta Eurídice, los dioses del
mundo tenebroso acceden: el inconsolable esposo podrá reanudar su vida al lado
de su esposa rediviva. Es decir, lo imposible estaba a punto de lograrse. Pero Orfeo se anticipa y no cumple su promesa: antes, a un paso
de la meta, vuelve el rostro para cerciorarse de
que su mujer marcha efectivamente tras él. Al
romper el pacto, mordido por la ansiedad, el
poeta aborta el sueño de su vida y lo convierte
en la realidad de su muerte -la de ella, la de
su amor inacabable. Por eso la mano del poeta
Reyes ha de ser "mejor que la mano de Orfeo
/ [... ] / para traer la Eurídice dormida / hasta
la superficie de la vida". Una mano firme y suave, una mano que respeta a la "Flor temerosa,
recatada en yema", tendrá que vencer al silencio y a la muerte. El arte de Reyes elige la paz y
no la guerra abierta o soterrada con las palabras.

brutal, al buey que arrastra, al cocinero que destripa y al poeta domador de palabras. Como si
las hubieran arrojado a una arena de circo, las
palabras sufrirán toda clase de maltratos -en
su calidad de bestias empobrecidas. Adiós a los
recatos, adiós a la mesura y las maneras de terciopelo. El poeta sufre una transmutación. Y es
como gallo de pelea y como toro que embiste
sin temor alguno. O mejor todavía: el poeta es
un lidiador poderoso. Su muleta y su capa son
armas que no abandonan su apariencia de engaño colorido. El poeta ya no es un tímido colaborador. Encarna ahora al ser intrépido de
una era violenta.
Alfonso Reyes y Octavio Paz, lo decíamos,
se distancian pero se complementan. La poesía puede ser hilo de araña sutil o rugosa malla
de acero. Cara o cruz. ¿Águila o sol?

La postura de Octavio Paz, obviamente, es
otra. Deja entrar al gallo ensoberbecido, al toro

Facultad de Ftlosofia y Letras, a 17 de mayo de 1998.

19

�la Cueva; Luis Lagarto (el "Lagareo" de Flores...,
también andaluz), y probablemente Jerónimo
de Herrera, andaluz, retratado igualmente por
Pacheco en su libro.
Resumiendo: 1) El Mofarandel de los oráculos
de Apolo tiene como antecedentes indudables
los libros de suertes mencionados, viniendo a
ser rama americana de un árbol oracular de
profundas y viejas raíces europeas y orientales
-según lo hace notar Navarro Durán en su estudio preliminar- revitalizadas en el siglo XVI
en España por Alcázar y Pacheco; 2) Pudo haber llegado a la Nueva España entre los papeles de alguno de los autores mencionados; por
fechas, posiblemente Gutierre de Cetina; 3)
Está ligado al grupo de poetas italianizantes de
Flores de baria poesía por la persona del supuesto auto~ del oráculo, Baltasar del Alcázar, uno
de los poetas del cancionero; a los "varones"
del Libro de retratos de Pacheco, algunos de los
cuales como Cetina, el propio Alcázar, Femando yJerónimo de Herrera, figuran en Flores ...,
y quizás particularmente a uno de ellos, Juan
Farfán, un sacerdote agustino, docto satírico
autor de dichos agudos y sermones notables en
la Sevilla del XVI-XVII, que no se sabe que haya
venido a Indias, pero que participa en el cancionero Flores de baria poesía con un poema burlesco a la luna ("Gorda, cornuda, flaca y encebada..."), es retratado por Pacheco, y podría
ser, eventualmente, quien firma con el nombre de "Mandingo Farfán" la misiva al autor, el
"Maestro Quoquim", en el "corpus" introductorio del oráculo.
Por lo que respecta al oráculo encontrado
en Culi~cán, Sinaloa, me ha llegado a las manos la edición moderna establecida por Carlos
Osuna y Mario Cuevas, publicada por el Colegio de Sinaloa. Se trata de una versión del
Mofarandel de los orácuws de Apolo que circuló a
principios del siglo XVII (ca. 1627) entre los
habitantes de San Miguel de Culiacán, en el
noroeste de la Nueva &amp;paña; constituyó durante varios años fuente de entretenimiento de
unos cuantos en aquella remota región, y fue

Literatura esotérica colonial
Margarita Peña

Miguel Culiacán, Sinaloa, en la primera mitad

Oráculos censurados por la Inquisición y sus
antecedentes europeos

del siglo XVII.
Se trata de oráculos que no vacilo en calificar de novohispanos, puesto que uno de ellos,
proveniente de la Península, aquí se afincó, se
ramificó, y dio lugar a las sanciones inquisitoriales respectivas. No abundaré ahora en él, en
el Mofarandel de los oráculos de Apolo --con dos
ediciones modernas y lectores que lo han bautizado con el sobrenombre del "J Chingpoblano"- más que para apuntar nuevos datos: la
posibilidad de que haya sido originalmente traído a la Nueva España por aquél, o aquellos,
que trajeron las poesías que integrarían más
tarde el cancionero de influencia petrarquista
Flores de baria poesía, recopilado en la ciudad de
México en el año de 1577.
La filiación me ha sido sugerida por el análisis de Rosa Navarro Durán en el estudio que
precede su edición de un Libro de las suertes. El
Mofarandel de U&gt;s oráculos de Apolo pareciera ser
una versión abreviada del Libro de las suertes (Ms.
8.245 de la BNM), editado por Navarro Durán,
el cual contiene 24 preguntas, se sustenta, al
igual que el Mofarandel, sobre la estructura mitológico-pagana de una diosa Diana; Arboledas,
Provincias, y Montes u Oráculos. Las preguntas inciden, a veces reiterativamente, en el amor,
matrimonio, fidelidad, riqueza, aunque falta la
insistencia en el estado religioso, presente en
el 'Mofarandel. Por lo que toca al ejemplar del
Consejo Superior de Investigaciones Científicas que menciona Navarro Durán -versión reducida a 29 folios, emparentada cercanamente con el manuscrito anterior, existente en la
Biblioteca Nacional de Madrid, dentro del Fondo Rodrigo Marín que guarda el Consejo-, el

EN EL PRESENTE ENSAYO ME REFIERO A UN TIPO DE

literatura sancionada por la Inquisición dentro de los ámbitos novohispano y europeo. En
su momento fue causa de proceso de los eventuales poseedores y lectores, o simplemente pasó a integrar la nómin~ de obras prohibidas en '
los índices renacentistas elaborados por teólogos españoles. Se configuró como documento
de cargo en procesos inquisitoriales, y actualmente, en forma de textos sobrevivientes a la
represión y la destrucción, nos permite abocarnos al estudio de la relación entre literatura y
mentalidades en la Nueva España, y en confines más lejanos.
1) Oráculos y predicciones

A partir del hallazgo y edición del Mofarandel
de los oráculos de Apolo, el año de 1984 (Archivo
General de la Nación, Ramo Inquisición) 1, he
logrado establecer una cadena de estos textos
oraculares, objeto de condenación en índices
de libros prohibidos en España y la Nueva España. Cadena cuyo primer eslabón se ubica en
Italia, en la Baja Edad Media; se extiende a España, Francia y Alemania durante el Renacimiento; cruza el océano y toca América, en
donde dos eslabones dan cuenta de la aceptación de este tipo de literatura predictiva. Estos
son el Mofarandel mismo (que nos ha servido
de arranque en la investigación), proveniente
posiblemente de Tepeaca (Puebla), y una versión del Mofarandel requisada por el Tribunal
del Santo Oficio en el remoto poblado de San

20

mismo erudito sevillano indicó, según lo señala Navarro Durán, que el autor bien pudo haber sido Baltasar del Alcázar, habiéndolo corregido y perfeccionado Francisco Pacheco.
Este dato -proveniente del apartado relativo
a Baltasar de Alcázar en el Libro de descripción de
verdaderos retratos, de illustres y memorabl.es varones, Sevilla, 1599, del propio Pacheco, proporcionado por Navarro Durán, y que he podido
confirmar en la edición moderna del Libro... de
retratos, de Pedro Piñero Ramírez y Rogelio de
los Reyes, Dip. Provincial de Sevilla, 1985arroja luz inesperada sobre el paso del Libro de
las suertes a Indias, en donde al parecer, fue modifi cado, refundido, y rebautizado como
Mofarandel... y sobre su posible vinculación con
los poetas del cancionero Flores de baria poesía
(México, 1577). Receptáculo éste de poesía sevillana del siglo XVI, de los treinta y nueve poetas que lo integran pasaron a Indias, hasta donde sabemos, Gutierre de Cetina (sevillano y
amigo íntimo de Baltasar del Alcázar) ;Juan de

21

�recogida a sus poseedores, Lucas Martín del
Montijo y Juan de Cárdenas, por el Tribunal
del Santo Oficio. Aun cuando se trata de una
versión un tanto empobrecida del oráculo original, da cuenta de la circulación y las peripecias de éste en la época colonial, amén de los
avatares ocurridos con el Tribunal del Santo
Oficio. 2
Libros de suertes y tradición oracular

Me quiero referir ahora a la obra de Lorenzo
Spirito (y uso aquí el apellido del autor que
figura en la edición española de 1534, en vez
del "Gualtieri", que parece ser el nombre verdadero) Libro del juego de las suertes, impresa en
Italia a finales del siglo XV, primera en la cauda
de oráculos de que tenemos noticia, y que dentro de nuestra preocupación -y gusto- por
este tipo de literatura, hemos estudiado, ya que
de ella podrían partir nuestros oráculos novohispanos. La obra debió causar, en razón de sus
varias impresiones y difusión amplia, no poco
cuidado a los señores inquisidores italianos y
españoles. Las ediciones en castellano -las
mencionadas en ef Índice de libros prohibidos,
de 1515, 1528, más la de 1534, que es la que
conocemos- se multiplican; proliferan en varias lenguas, y todavía en el siglo XVII, pese a
rudas prohibiciones el libro se imprime en francés, ejerciendo probablemente lo que a los ojos
de los jueces sería influencia perniciosa sobre
autores y lectores. Es posible que la fortuna del
libro en su lengua original, el italiano, haya sido
igualmente propicia. Propicia, pero no privativa de este libro en particular, y ello debe quedar claro. Las obras relacionadas con la adivinación solían tener una buena aceptación por
parte del público lector. Un público semiculto
que frecuentaba los escritos de quirománticos
como Tricasso Mantuano, Barthélem y Cocles,
yJoahannes Taisnier. 3 Es evidente que existían
diferencias entre un tratado de quiromancia,
astrología y fisonomía como era el Opus
mathematicum, de Taisnier, y un oráculo, como

el Mofarandel de los oráculos de Apolo, o el Libro de
suertes de Spirito, aunque todos desembocaran
en la predicción. Ya sabemos que el punto axial
de un oráculo radica en preguntar, inquirir,
para obtener una respuesta casi siempre

ge[n]te"; "Si el enamorado es bien querido de
su amiga"; "Si se vengará una injuria"; "Si será
bueno edificar, o no"; "Si será bien hazer un
camino"; "Si una gracia perdida se cobrará";
"Si saldrá del trabajo en q [ue] está"; "Si la

predictiva.
- Existen oráculos en castellano pertenecientes a diversos contextos y épocas, susceptibles
de conformar una tradición oracular que se extiende a lo largo de siglos (la cadena a la que
nos hemos referido), y dentro de la cual hemos contado ocho obras. No nos detenemos
en ellas•ahora.

muger es buena, o no"; "Si el marido le es bueno, o no"; "Si será buena la muger, o no". Como

El Libro del/e Sorti, un oráculo medieval
Aun cuando en otro trabajo me he ocupado
con detenimiento del Libro/ deljuego de las suer-

tes nue / vamente impresso / 1534 (Libro deUe Sorti,
en italiano) proporciono aquí algunas premisas
fundamentales de este texto, tronco común del
que parecen haber partido los oráculos novohispanos, amén de diversos oráculos europeos.
También conocido como Libro "della Ventura", se publicó, traducido al castellano, en Valencia, al igual que las ediciones de 1515 y 1528.
Nuestro ejemplar dice en el colofón que fue
acabado de imprimir el 28 de noviembre de
1534 en la ciudad imperial de Valencia por
Francisco Díaz Romano. Es un libro en 4o.,
consta de 75 fojas de las cuales 38 están numeradas, yse halla profusamente ilustrado, lo que
le otorga un especial valor iconográfico. Se estructura sobre la base de 20 preguntas o "razones", para las cuales hay 156 respuestas en cada
uno de los "Profetas". Siendo éstos 20, el total
de las respuestas suma 3120. Las preguntan son
las siguientes:
"Si la vida será dichosa, o no", "En qué término el hombre morirá"; "Si le vencerá una
guerra"; "Si se hallará un hurto"; "Si sanará un
enfermo"; "Si la mujer parirá hijo o hija'; "Si
será bueno casarte"; "Si avrá lo q[ue] desea";
"Si será ganancia en una cosa"; "Si avrá buena
cosecha este año"; "Si eres amado d[e] la

22

se puede ver, guardan estrecha relación con las
12 preguntas del Mofarandel...
Ejemplos de pregunta-respuesta serían éstos, entre muchos: "En q[ué] término el hombre morirá",/ "Luengamente, hermano, biuirás/con sanidad y mucha riqueza/ porque
ternás en Dios mucha firmeza". A la pregunta,
materia de preocupación permanente: "Si el
enamorado es bien querido de su amiga", el
oráculo contestaría: "Si no te ama quanto
devría/ eres tú la causa de hazerla mudar/ por
tus celos q[ ue] no sabes dissimular". A la espinosa duda de "Si será bueno casarte", o que te
cases, va a responder: "Toma marido y seyle
leal/ que mucho tiempo con él biuirás/ que tú
lo mereces, y assí le aurás". A la pregunta: "Si el
marido le es bueno, o no", el geniecillo del oráculo responderá con no poca picardía, y de
modo contundente: "Si tu hiziesses tu deuer
en la cama/ según la razón quiere y manda/ tu
marido te amaría más que te ama".
Las preguntas son veinte, como dijimos,
pero las respuestas se multiplican. Y otra vez,
como en el Mofarandel de los oráculos de Apolo,
pariente cercano de este Libro..., se devela una
gama de alternativas, de situaciones impensadas, de realidades diversas. El espectáculo inagotable de la vida disparado desde una inocente cajita de Pandora, puesto en tercetos de
rimaABB, a veces ripiosos o mal rimados. ¡Pero
eso qué importa! La relación literatura-mentalidades está dada en trabazón que se matiza de
cuan ta posibilidad cabe en el pensar, el sentir y
el hacer humanos, y para la cual se ha echado
mano de la Biblia, la geografía, la mitología, la
astrología, la numerología. Es obvio que también aparecerá por ahí el temor de Dios -y de

la censura inquisitorial, por supuesto- cuando el autor, Lorenzo Gualtieri, o Lorenzo Spirito, en una sencilla octava, curándose en salud,
resume cuestiones fundamentales, entre otras:
1) La definición de su libro como mera obra
de entretenimiento; 2) La relatividad del juego, correspondiente a la relatividad de las respuestas; 3) La superioridad del libre albedrío y
de las buenas obras, propuesta por la doctrina
cristina, sobre la predestinación, sobre la noción de "buena" o "mala" suerte. Esto, sin embargo, no lo eximió de figurar en el Índice de
libros prohibidos.
No cabe duda que entre las modas quepasaron a América durante los siglos coloniales,
la literatura esotérica tiene el lugar que le corresponde. El Mofarandel de los oráculos de Apolo,
oculto posiblemente en los cajones de un quiromántico -Pedro Suárez de Mayorga- llevado a proceso en Puebla hacia 1581, y su sucedáneo, el oráculo de Culiacán, deben no poco,
qué duda cabe, al fascinante Libro de las suertes,
de Lorenzo Spirito; impreso inicialmente en Italia en la Baja Edad Media, traducido al castellano e impreso en Valencia hacia 1534. Pudo haber rodado hasta la Sevilla de Alcázar y Pacheco
en donde inspiraría nuevos orácúlos y éstos, a
su vez, saltaron hasta el otro lado del Atlántico
para depositarse en poblaciones novohispanas
recónditas, tales Tepeaca y San Miguel Culiacán. Ubicuidad que no sorprende, por lo demás, en una obra de estirpe mágica.
Notas
l. Maestro Quoquim, Mofarandel de los oráculos de Apolo.
Ed. y pról. de Margarita Peña. Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, 1986; Eds. El Equilibrista/
UNAM, México, 1992.
2. Esoterismo y entretenimiento en Culiacán. Primera mitad del
siglo XVII. Est. pre!. de C. Castro Osuna y M. Cuevas
Arámburo. El Colegio de Sinaloa, Culiacán, 1992, 122
pp.
3. Cfr. M. Peña, "Nuevos datos sobre el Taisnerio, su autor
y su traductor Suárez de Mayorga". Literatura entre dos
mundos. Coordinación de Difusión Cultural-Dirección
de Literatura/ UNAM-Ediciones El Equilibrista, 1992,
pp. 157-166.

23

�El adiós metafísico
A propósito de Alberto Caeiro
Luis Xavier López Farjeat

LA PERSONALIDAD DE ALBERTO CAE.IR.O, FICTICIA o no,
es deslumbrante.* Sus poemas son la encamación lingüística de un hombre que intenta reconciliarse con el mundo y la naturaleza. No
más mediación, no más disyuntivas entre el
hombre y el mundo, entre las palabras y las
cosas. Caeiro defiende la inmediatez de lo real,
y, por tanto, la aniquilación de la conciencia.
El hombre, un ser de palabras, un ser con lenguaje, nombra las cosas. Al nombrar, la conciencia descubre esa distancia entre las palabras y los objetos. Las palabras no son idénticas
a la realidad que nombran. Siempre se interpone la conciencia, la mediación. La distancia
entre el mundo y la conciencia es evidente.
La filosofía y, con ella, la metafísica, han encontrado los límites de la razón al tocarse con
la conciencia y con el lenguaje. Un verdadero
conocimiento de la esencia de las cosas tendría
que eliminar la mediación de la conciencia, ya
sea regresando al mundo natural, ya sea aboliendo las limitaciones que la condición humana impone. Filosofía y metafísica nos han ofrecido dos alternativas: mística y muerte. Para
conocer el mundo y la naturaleza, el hombre
tendría que des-concientizarse. Por esto mismo,
porque no podemos eliminar nuestra conciencia, es por lo que toda meta-física, sigue siendo

física. Ya en su agonía, la metafísica acude a la
metáfora: el noumeno, el absoluto, la luz, la sustancia, el intelecto agente o el bien de Diótima.
Ninguno de estos nombres nos dice qué cosa
son las cosas. Nunca decimos que "algo es", sino
decimos que "algo es como". Esta es la razón
por la que algunos poetas han creído que el
estado natural de nuestro lenguaje es la poesía
que nombra por semejanzas. Pero Alberto
Caeiro es la excepción.
Los poemas de Caeiro intentan decir las
cosas tal y como son. La ausencia de la "metáfora sincera" no es extraña. La metáfora sincera es mediación; es, precisamente, la analogía,
el "es como", el puente para acercarnos cada
vez más' a lo que las cosas son. Pero en el contexto de Caeiro las cosas no "son como", sino
que "son". Y si decimos que algo "es como" no
es para decir cómo es, sino cómo no es ["Mi
alma es como un pastor..."; "mi mirada es níti-

* Alberto Caeiro nació el 8 de marzo de 1914. Se le apareció a Fernando Pessoa junto a una cómoda alta. Ese día,
en una especie de éxtasis, Fernando Alberto Pessoa
Caeiro, escribió de corrido el Guardador de rebaños. Pessoa
le llamó siempre mi maestro. Preconizador de la libertad
métrica, la disciplina mental y el sentido de la realidad.

24

to. Pensar es incómodo. Ni realismo ni idealismo. Nada de filosofía. [''Yo no tengo filosofía:
tengo sentidos... / Si hablo de la naturaleza,
no es porque sepa lo que es, / sino porque la
amo, y la amo por eso, / porque quien ama
nunca sabe lo que ama / ni sabe por qué ama,
ni lo que es amar..." (Mi mirada es nítida como un
girasol)].
Renunciar al "conozco que conozco", al "soy
consciente de lo que sé"; en otras palabras, regresar al estado de la inocencia natural en donde nada sé, es una alternativa para devolver al
hombre la paz y la sencillez. ["Pero ¿qué metafísica mejor que la suya,** / No saber para qué
viven / Ni saber que no lo saben?" (Bastante
metafísica hay en no pensar en nada)]. Caeiro intenta retomar al mundo, reconciliarse con la
naturaleza disfrutando su cercanía. Ciencia o
filosofía no hacen más que re-presentarnos el
mundo; una re-presentación que no nos dice
cómo es el mundo. Ni descripción, ni análisis;
ni descomposición ni síntesis; ni experimentación ni progreso. Nada nos dice nada del mundo. Sólo las sensaciones. El nihilismo de Alberto Caeiro es el nihilismo del ser no pensado:
todo es.el ser a la vez que nada es el ser. Una
disyunción superada como lo hubiese pensado
Hegel en la certeza sensible, o como ya lo anunciaban los Upanishad. ["Soy un guardador de
rebaños. / El rebaño es mis pensamientos / y
todos mis pensamientos son sensaciones. /
Pienso con los ojos y con los oídos / y con las
manos y los pies / y con la nariz y la boca. /
Pensar una flor es verla y olerla / y comerse
una fruta es conocer su sentido." (Soy un guardador dt rebaños)]. ["Lo que vemos de las cosas
son las cosas. / ¿Por qué habíamos de ver una
cosa si hubiese otra? / ¿Por qué ver y oír sería
engañarnos si ver y oír son ver y oír?" (Lo que
vemos de l,a,s cosas son l,a,s cosas)]. Pero, ¿será posible esta reconciliación con la naturaleza o estará en nuestra propia condición vivir como seres desgarrados?

da como un girasol..." (El"guardaáorderebaños)].
Es lo mismo que decir que mi alma no es un
pastor y que mi mirada no se compara a la nitidez de un girasol. Es la conciencia mediata la
que construye esas relaciones. La mirada es, el
girasol es, los pastores son, pero podrían ser de
una manera mucho más libre si no hubiese
quien pensara que "son como" y, simplemente, fueran. Caeiro se desvive en un terrible intento por eliminar la conciencia mediata y reflexiva. ["Con un ruido de cencerros / más allá
de la curva del camino, / mis pensamientos
están contentos. / Sólo me apena saber que
están contentos / porque, si no lo supiese, /
en vez de estar contentos y tristes/ estarían alegres y contentos" (Nunca he guardado rebaños)].
Caeiro hubiese querido ser un poeta silencioso. En realidad, las palabras no aportan lo
estrictamente esencial al mundo. La comprensión inmediata del mundo sí lo hace: tocarlo,
respirarlo, sentirlo, en vez de pensarlo y nombrarlo. ["Creo en el mundo como en una margarita / porque lo veo. Pero no pienso en él /
porque pensar es no comprender... / El mundo no se ha hecho para que pensemos en él/
(pensar es estar enfermo de los ojos), / sino
para que lo miremos y estemos de acuerdo..."
(Mi mirada es nítida como un gi,rasol). Hablar de
Dios, de la sustancia, de las esencias o de la cosa
en sí es no decir nada. Son solamente intentos
por entender el mundo "mediante" la trasposición de los nombres. [" 'Constitución íntima
de las cosas... ' / 'Sentido íntimo del Universo ...' / Todo esto es falso, todo esto no quiere
decir nada" (Bastante meta.fisica hay en no pensar
en nada)]. ["Pero si Dios es los árboles y las flores / y los montes y la luz de la luna y el sol, /
¿para qué le llamo Dios? / Le llamo flores y
árboles y montes y luz de la luna... " (Bastante
metafísica hay en no pensar en nada)].
Caeiro representa un sablazo contra el idealismo. Pero también contra el realismo. Lo que
las cosas son lo conocemos inmediatamente.
Lo inmediatamente conocido se vuelve algo
íntimo, algo que no depende del conocimien-

** Se refiere a los árboles verdes y copudos.

25

�En el estudio del pintor
Gilberto de la Nuez

Elegía mínima
Rodrigo Garza Arreola

Jayne Cortez
A Octavio Paz
Estoy llena de los cuadros de Gilberto
llena de sus bosques y figuras
de sus ancestros africanos liberados
llena de sus tambores de conga, sus líneas danzantes
y canarios humanos cantando en la plaza con
los rumberos tocando ''Yolanda Yolanda"
Es una mañana tibia de noviembre en El Vedado
Gilberto ha adelgazado
sus manos tiemblan
confiesa que su sangre circula mal
ir con el médico es complicado
porque no hay petróleo y
escasean las medicinas
Pienso maldito sea este estúpido bloqueo
de Cuba por los Estados Unidos
porque Cuba quiere ser cubana

En el centro ritual del laberinto
un murmullo de luz lo deletrea.
El lamento del viento en la simiente
alentando con rabia los racimos
analiza su música sinuosa
o rompe en ademán su simetría.
Por los rincones de la tarde rítmica
riman las ramas rústicas, sin vuelo.
La antorcha ya retorna a la ladera.

Es una mañana tibia de noviembre
Puedo oír a Gilberto diciendo:
Es el año de 1991 y no tengo
bastante corriente eléctrica
no tengo suficiente comida
no tengo bastante de bastantes cosas
pero sigo siendo un revolucionario
controlo mis propios pensamientos
sigo siendo pintor
controlo estos pinceles
y aunque mi salud sea mala
sigo apoyando a la revolución cubana

Versión de Isabel Fraire
26

27

�Relicario
Osear Efraín Herrera

EMERGE la voz de mi madre
como una piedra en medio del lago.
Repite con sílabas de humedad
una canción que me arrulla y me cobija.

EN 1A RAMA se para un pájaro
cuando los demás vuelan.
Un encuentro
para tantos desencuentros.

SÓLO TENGO una mano derecha para saludar.
A veces tengo más de una izquierda para despedirme.

BURBUJAS
Aire que no quiere perder su piel de agua,
líquido que desea volar sin evaporarse.

28

Tu calle ya no es tu calle
Armando Joel Dávila

Tu calle ya no es tu calle
aunque cada día
la recorras con tu piel, con tu mirada.
Son otras baldosas más gastadas,
otros colores que envejecen o renacen.
Cada hoja de los árboles
es nueva, verde, seca o derramada.
Quizá la luz sea brillante
· o más opaca en tus pupilas.
Siempre estarás de viaje
cobrando centavos de nostalgia.
Dirás que el ayer es más hermoso,
y que el hoy no cumple
su maestría de sueño acariciado.
Estar vivo ahora,
redime tu impuntual serenidad.
Te vacuna contra el desamparo
y te dispone a reconocer:
que tú ya no eres tú
ni tu calle es ya tu calle.

29

�Y salí...

El eco lejano de una voz
enternece los muros de la sombra

Andrés Huerta

Alfonso Reyes Martínez

Salí a buscar el horizonte

En el alto silencio del día
entre la luz puntual y derramada
flota el vacío de las presencias
nace la oscura rosa de la muerte
crece impasible inevitable
desbordada en sus fúnebres aromas
Nada turba el orden consumado
de una virginidad engastada
en los aéreos pensamientos
Nombres perdidos en el dulce sigilo
en la acechanza del amor inventado
arden en el lenguaje de las cosas
Frente a la imagen de piedra
el secreto paraíso el sueño clausurado
El inútil testimonio de la vida
devuelve la ola de su destrucción

Aquí un río allá la casa suburbana
con su bosque tan real que lo inventamos
para ese desquite de nosotros mismos
¿Quién lo dirá?
Nos quitamos las historias vencidas
los pedazos de sueño que pendían
de nuestras manos
Historias calladas
el rumor
la insidia
la ciudad que el destino nos impuso
Donde tu ser allanado por mi voz
lacerado por mi desesperación de ser
el amante solitario de la noche
Atestigua la estrella vigilante
Atestigua esta lluvia que moja mis ojos
Para darme certidumbre
de que piso la tierra
Y me quedo sumergido en ese gran
horizonte de mis flaquezas ...
En donde viva está la luz de tu mirada

30

31

�Curriculum vitae
Homero Galarza Elizondo

otos
Algunas veces, un extraño llanto me despierta,
como el sobresalto de un asmático
que anhela un poco de aire.
Como si naciera del parto primigenio,
y los tenaces fórceps me arrancaran
con brutal saña y me llevaran
por los pasillos de mi casa
a la ventana.
Miro a la Ciudad que bate
sus brumosas alas.
El Minotauro de la noche
recorre como un fauno
el laberinto de los sueños.

Ojeando las palabras de Ginsberg en Poetry, Violmce, and the Trembling Tambs, de 1959: "La supresión de la individualidad contemplativa está casi
completada. La única información histórica inmediata en la que podemos actuar y conocer, es aquella que alimenta a nuestros sentidos a través de los
sistemas de comunicación masiva. Los medios son
exactamente el lugar donde las más profundas y más
personales sensibilidades y confesiones de la realidad, son más prohibidas, ridiculizadas, suprimidas.
[ ... ] Escuelas enteras de crítica académica se han
alzado para probar que la conciencia humana del
espíritu no condicionado es un mito. [... ] ¿Qué autoridad hemos erguido sobre nosotros mismos que
ya no somos quienes somos? [ ... ] San Francisco es
uno de tantos lugares donde unas pocas individualidades, poetas, han tenido la suerte y el valor y el
destino de vislumbrar algo nuevo a través del quiebre en la conciencia masiva".
¿Qué ha ocurrido y cómo, en estos casi cuarenta
años, tra:s la alarma de Ginsberg? Sin duda esta pregunta se encuentra entre las que desvelan a los catedráticos que hacen dar vueltas nuevamente lamanivela de los beatniks.
Si yo hubiera tenido un abuelo beatnik, me habría tocado decir: "ahora la juventud es más sana,
más tranquila". Lamentablemente el movimiento
beat no consiguió penetrar en la sociedad al punto
en que todos pudiéramos tener un abuelo beatnik.
En cambio, se ha masificado la posibilidad de tener
un papá rocanrolero. Pero el éxtasis del rock cabalgando por la aldea cada vez más global y cada vez
más híbrida, dista de ser un buen partido como
futuro del jazz de fines de los cuarenta en los clubes
de San Francisco y Nueva York; aquel éxtasis que
era la forma de palpar un existencialismo experimentado desde las vísceras de la vida, la calle y la
noche.

En el camino de Jack
Kerouac
Carmen Avendaño S.
"Hablen mal o bien de mí, mas hablen"

Concibo en este duelo melancólico:
un entrañable amor a la vida
y un abominable miedo
a la efímera existencia
¡La carrera de la vida! -breve escrito, banal jactanciacomo un meteoro que se alumbró de pronto
y se disipó luego, en la sombra.
Estrella fugaz que encierra una vieja promesa,
un voto, una esperanza, un ruego.
¡Preces de una libación íntima y secreta!

32

Así ME CONTABA ALGUIEN QUE DECÍA ALGÚN POÚTICO AVE·
zado. Así le dice la vida a los escritores. Y no es fácil
retratarla desde los que se dejan llevar por ella, pero
Jack Kerouac acomete esta tarea con denuedo, siendo atrapado por la historia como el padre del movimiento beat, a la vez que éste es capturado como
germinal de postreros movimientos rebeldes en Estados Unidos -los hipp~s. por ejemplo-, objetos
cada vez más indefensos ante la comercialización
de la cultura de la que pretenden, si no modificarla, cuando menos marginarse ... ¿Destino fatal, no?
Ahora que Allen Ginsberg, el último ángulo del
trío-núcleo (Kerouac, Burroughs y Ginsberg) de los
beatniks, ha traspasado la puerta para reunirse con
sus amigos, su llamada de alerta revive en los círculos intelectuales en el apocalipsis de fin del milenio.
Más que una de las tantas retrospectivas de la moda,
es la constatación del rumbo que tomó la sociedad
norteamericana y -por medio de ella hacia nuestros países- la masificación, lo que invita a rebuscar entre los oráculos olvidados de los visionarios.

33

�El objetivo y requisito de estos viajes es seguir en
la atención juvenil. Mantenerse lúcido para que las
apariencias, todas las apariencias, no los atrapen;
tomando las situaciones como vienen, dejándolas
que actúen, total, no hay prisa por llegar a ninguna
parte.
Cuando la vida desaparece dentro de la comodidad burguesa familiar y la intelectual universitaria,
y aun dentro de la orgía-"sexo, drogas y alcohol",
lema de un rock and roll aún ausente, aún inocente, al lado del be-bop, auténtico retrato de la búsqueda que termina en el desenfreno-, hay que echar
mano al volante, como,si las llantas fueran madejas
que van desenrollando la carretera. Escudriñando
la figura de los que se quedan atrás hasta que se
deshacen en la distancia. Pisar la tierra desolada
compartiendo la igualdad del viaje. Mirar por la
ventana fascinac:Jo hasta el delirio, hasta. hacerse
acreedor por votación unánime del resto de los pasajeros con destino determinado, de la fama de la
palabra locura, antes de que ésta se desprestigie.
Viajar de la noche oriental en Nueva York, a la
occidental en San Francisco, pasando por la sensualidad vaquera nocturna, mediterránea de Denver,
para comprender la noche americana, "esa noche
que es una bendición para la tierra, que oscurece
los ríos, se traga las cumbres y envuelve la orilla del
final".

Movimiento. Qué palabra más ambigua. En el
camino, que trata justamente de viajes (y entre cuyos personajes figuran los mismos Kerouac, Ginsberg
y Burroughs), es considerado la Biblia de estaco_rriente de los "golpeados", que, como todo impulso crítico que marca un hito en la historia, guarda
junto a la esperanza del cambio, el presentimiento
victimal de su muerte. Y este conflicto al interior
del artista, lo lleva a la conclusión de que su divergencia con la sociedad, que se establece ante sus
ojos, tiene un papel determinado; limitado, como
el del visionario que difiere de sus semejantes, como
el de éstos mismos. Todos pertenecen a un drama,
a la totalidad que será llamada "desarrollo histórico", como si nunca hubiese podido ser de otra manera. Entonces sobreviene el feroz cuestionamiento del sentido, y esa prosa desnuda de Kerouac, tan
reveladora de sí mismo, sin apenas pronunciarse.
Pero volvamos a la carretera de En el camino, del
Estados Unidos de posguerra, que alberga a un grupo de jóvenes a ultranza que equilibran su actitud
frente a la vida en periodos estáticos en la gran ciudad, reventones y pláticas intelectuales encarnizadas, y periodos de comunión con el territorio norteamericano.

"Del polvo venimos..."
Como el paisaje representa para los viajeros la idea
de estarse moviendo, de igual manera las sensibles
descripciones de Kerouac dan la idea de transcurso, en un libro aparentemente desentendido de una
trama novelística formal, pero en cuyo apego despreocupado al tiempo cronológico, subyace un inicio, un clímax y un desenlace.
Tal desarrollo se basa en la amistad que sostiene
una continua visión "joven", entre el escritor burgués y emigrante, y el santo robacarros lugareño
(Kerouac, el escritor, y Neal Cassady, el natural americano, hijo adoptivo de la literatura e inspirador
de los beats). "Con la aparición de Dean Moriarty
empezó la parte de mi vida que podría llamarse mi
vida en la carretera." Ex estudiante, recién divorciado, hastiado de sus amigos neoyorquinos "en laposición negativa de pesadilla de combatir a la sociedad", se encuentra en el hijo de un vagabundo
alcohólico, al "viento del Este", "una afirmación salvaje de explosiva alegría americana".

34

Ese amigo luminoso que es la vida inteligente,
capaz de admirar su propia esencia; sólo puede y
desemboca progresivamente en la locura, tras haber surcado las barreras de su formación y las del
espíritu elemental en el que reside su potencia. Su
vertiginosa caída culmina con el viaje a México.
Cuando cruza la frontera y se encuentra con un orden más libre en la anciana tradición y la convivencia con la tierra y el tiempo, en el cual no puede incidir, se da la media vuelta hacia el norte, para
regresar a la miseria y la amante y las dos esposas,
que lo esperan en distintos puntos de su país; son
los dogmas de esa sociedad los que transgrede y es
su libertad la que enarbola; es bajo ella que le corresponde sucumbir y santificarse.
La última vez que el narrador -el escritor- ve
a su amigo, representa el final del viaje. El intelectual se enamora, lo cual le impele a restablecerse.
Un concierto de Duke Ellington rivaliza con ir a dejar al amigo a la estación. La misma forma de dejarse llevar por los acontecimientos, que propició su
unión, hace parecer absurda la resistencia ante la
despedida y la posibilidad de franquear la zanja que
se ha ensanchado entre ambos.
Cada cual vuelve a donde pertenece, a donde
realmente se dirigía; uno al concierto de Duke
Ellington, cuyo pase le regala un intelectual burgués
para que se reinserte, y el otro a la marginación de
su locura, en la soledad de la estación de trenes.
Sin embargo, más allá de la desolación, el artista
se mantiene fiel a la misión de hablar-mal o hiende la vida. Aunque éste no albergue ya la esperanza, al menos ha dado a luz a la obra de arte, la cual
siempre contendrá esa cualidad innata de la creación. Y el libro será el viaje continuo, como el del
tiempo, de un lector a otro.

Noc noc noc noc
Leticia Herrera
Somebody 's lcnocking aJ the dcur
Somebody '.5 ringing the bell
Somebody 's knocking al the dcur
Somebody '.5 ringing the bell
Do me a favor, open the dcur
Let them in

Noc noc noc noc
noc noc noc noc
oooooooouuuuuu
iiiiiiiiiich
noc noc noc noc
Woody Woody, Woody Woody.
Somebody here?

Sin un amar la vida no se llama vida.
Woody Woody, impúdico exhibicionista del diván.
Woody feo, Woody chaparrito, Woody neoyorkino,
Woodyjudío neoyorquino. Woodyjazz. Woody neurótico. Woody cioranático.
Edipo rey del humor cáustico, de la autocastración,
destructor de ti. Ciego de ti. Afrodito marchito. Voyeurista onanista.
Redentor de los solos. Terror de los que quieren ser

35

�normales. Bruto de los idiotas. Sanción divina de la
vulnerabilidad emocional. Lánguido desertor del
oropel. Ambicioso provocador de la sonrisa socarrona. Complaciente del retorcimiento intelectual.
You know what I mean, ass hole.
Woody, pajarito carpintero, ¡hazme un hoyito en la
mollera! Horádame el cerebro de chorlito con tu
piquito porfiado.
(¿Será cabeza de chorlito más pequeña que piquito
porfiado de Woody Woody pajarito?)
Noc noc noc noc.
Noc noc noc noc.
Nothing comes to this fucking blockhead, but the
same: mom, Oedipus, love, mislove, fair, underestimate feelings, wet dreams. Oh, gosh, my pants are
dirty. Moma's gonna kill me!
Noc noc noc noc.
Pero la poesía del amor, redentora en sí misma de
todas nuestras carencias ericksonianas, nos unirá en
el celuloide, en la celulitis, en el hastío, en la guácara
del sushi, en la vasta vejez de la búsqueda erógena.
Noc noc noc noc.
Woody come home. Woody tell me about your
mommy in sky. Woody be good.
Noc noc noc noc.
Noc noc noc noc.

Esta película está bien aburrida. No le entiendo ni
madres. Vámonos, mi amor. (Woody en la pantalla,
mirada torva, émulo enano del gran Humphrey, se
cala el sombrero, fuma, deja ir a la baby y al imb&amp;
cil.) Knives! Oough!
Noc noc noc noc.
Noc noc noc noc.
Anoche, aunque no era verano, Woody, soñé que
competía con tus divas: Mia, Diane. Soñaba Woody
tallar contigo toda la noche en el árbol más gordo
de Oaxaca, donde hicimos un nido. Vimos, tú pajarito carpintero piquito porfiado, yo por supuesto
embelesada golondrina, con nuestros ojitos azorados, pasar tu vida en la pantalla del cielo. Y nos amaneció bebiendo margaritas, ¡í'iñor!
Nostoy aburrida, nomás borracha, ¿hacemos el
amor, madero mío?
Noc noc noc noc.
Noc noc noc noc.
Ah, cómojeringas, Woody. Gracias por tu genio. Gracias por tu amor desesperado, carnal, rajado del cráneo al talón. Gracias, Woody. Por ayudarnos a ver
en la ignominia, en el ridículo, en la pequeñez, en
la mediocridad, en la mendicidad eterna, en lo medroso, la esencia de lo humano. Y risible, pos qué
no.

ociológica
ral ni nos cae del cielo por inspiración de ningún dios. Todos los conceptos científicos son
una construcción que puede acoplarse más o
menos a la realidad-sin discutir aquí ni la idea
de acoplarse ni la idea de realidad-. Tiempo
y espacio han sido siempre el resultado de presupuestos que a veces han coincidido con el
manejo de otros aspectos de la realidad, pero
que también han mostrado sus contradicciones
y su imposibilidad de mantenerse como criterios de separación o distinción adecuados.
Piénsese por ejemplo cómo, en la imaginación
científica -para no analizar la popular, que
es más compleja- trabajamos con la idea alr
surda de "siglo" para hacer separaciones que
no pueden sostenerse y empezamos a decir que
el siglo XX empezó con la primera guerra mundial y terminó con la caída de los llamados socialismos reales, y otras naderías por el estilo.
El concepto de determinación también está
en crisis, ya que se pone en juego el nada sencillo problema de la causalidad. Aquí me refiero
sólo a la determinación conceptual y no a la
determinación fisica, aun cuando en física como ciencia el punto es precisamente ése. Lo
que quiero señalar es que no puede definirse
el tiempo sin referencia al espacio y tampoco
_puede definirse el espacio sin referencia al tiempo:
Las consecuencias no han sidó todavía pensadas de manera completa: uno de los términos que requiere definir previamente, justamente, esa cuestión, es el de sociedad, que unido y en correspondencia con el de nación, pro-

Espacio y tiempo sociales
E N TODAS LAS CIENCIAS, HEMOS ll.EGADO A 1A CON-

clusión de que el tiempo y el espacio son construcciones bideterminadas; cuando digo en
todas, me refiero a fisica, sociología, historia y
demás; cuando digo construcciones, es que
defiendo la posición de no naturalidad de esos
fenómenos y cuando digo bideterminadas, es
que una y otra no pueden definirse de manera
independiente.
Una corriente tradicionalista y conservader
ra insiste en dividir las ciencias en compartimentos estancos, donde cada grupo tiene su
propia capilla y su correspondiente capellán.
Las ciencias comparten hoy muchas más cosas
de lo que muchos quisieran y ya no es posible
separar campos con facilidad. Ello, además, es
el resultado de su no existencia como fenómenos naturales: la organización misma de la materia y la realidad son procesos en los que los
límites se hacen borrosos.
Una ciencia, cualquiera que sea su nivel específico de desarrollo, es una construcción.
Ningún conocimiento es un fenómeno natu-

36

37

�vocan muchos problemas: ¿cuáles son los límites de una sociedad?; ¿coinciden con los de una
nación? Si la respuesta es no, ¿cuáles son las
diferencias?; si la respuesta es sí, ¿por qué hacemos las diferencias? La sociología clásica ha
dejado el concepto de sociedad ambiguo, sin
definir, dando por sobrentendido que así como
en biología se habla de vida también valen las
mismas consideraciones al hablar de sociedad.
No menor es el problema de los nacionalismos, ya que una nación no es simplemente un
sistema de organización jurídica, que es el Estado, sino algo que tampoco hemos definido
de manera total: uno de los criterios antropológicos de la división pasa por los lenguajes, con
lo que en México tendríamos al menos más de
cincuenta naciones, lo cual puede ser aceptable pero sonará inadmisible a muchos.
Asimismo, la noción de Estado, más bien de
Estado nacional, ha determinado la noción de
desarrollo, uno de los capítulos más polémicos
de la teoría social contemporánea: desarrolla-

do y en vías de desarrollo se erigieron como
términos de lo "políticamente correcto", pero
no han solucionado ni los problemas teóricos
ni las consecuencias reales de la clasificación.
Ésta se mueve, asimismo, en la amplia banda
de la ética, donde las categorías se usan para
descalificar o sancionar antes que para entender o explicar la realidad.
Y, hablando espacialmente, los países modernos presentan en su territorio bolsones de atraso, que a veces se localizan en una zona, pero
en otras ocasiones están más distribuidos por
niveles que por un criterio de ubicación espacial.
Y los países atrasados, como efecto de la globalidad o por cualquier otra circunstancia, nos
muestran enclaves de modernidad que se distribuyen tanto a lo largo y ancho de un territorio como dentro de diferentes niveles.
Gobernar hoy un país es más bien un acomodo a las reglas internacionales en juego, a
los mercados trasnacionales, que un ejercicio

lleva a crear la necesidad de unidad interior,
pero el reconocimiento de que no hay tal unidad interior como homogeneidad sino que depende de las condiciones reales de existencia,
lleva a la dificultad de pensar en un marco que
integre las unidades basado en algún principio
de homogeneidad.
Y ése es, precisamente, el límite de los nacionalismos: no pueden mantener un criterio
lógicamente consistente de homogeneidad y
deben apelar al fanatismo irracional. Con el
agravante de buscar una defensa del territorio
que, a ojos extraños, puede parecer absolutamente ridícula. ¿Qué muestran los recientes
episodios atómicos de India y Pakistán? Que
ambos países están defendiendo el territorio
de Kachemira como "su" territorio. ¿Y qué piensan los pueblos involucrados? No creo que tengan ningún interés en ser pakistaníes o indios,
pero se les quiere imponer una idea de nación
construida con el objeto de que funden una
identidad. Un espacio imponiendo arbitrariamente un sistema simbólico.
La racionalidad dominada por la irracionalidad: triste espectáculo de los que estamos llegando a un artificial siglo XXI.

de autonomía, aun cuando hay cierta capacidad de independencia en las decisiones políticas, pero no se pueden tomar decisiones sin
considerar el complejo mosaico de los sistemas
internacionales.
No obstante, la dependencia o el sometimiento no cubren sólo ciertas grandes decisiones del ámbito económico sino que llegan a aspectos culturales, como las modas en ropa y
música o en deportes; hasta en las universidades estamos en lo mismo: la idea de realizar
evaluaciones empezó hace ya más de una década en Francia y en los últimos tiempos se nos
presenta aquí como gran novedad.
Concomitantemente con el tema de la dimensión espacio-tiempo en relación a la nación
se presenta el asunto de los nacionalismos, ya
que éstos son fabricados o construidos por las
naciones, vale decir que no son los nacionalismos los que construyen las naciones, sino que
son éstas las que construyen aquéllos.
Si tomamos el inadecuado criterio de los
bordes físicos como límites de las naciones, nos
encontramos con las dificultades de las culturas fronterizas, donde los bordes son un obstáculo burocrático y por ello falso. El borde falso

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38

39

�tacado es fácilmente accesible para los no-historiadores gracias a los brillantes trabajos de
Grunstein (1997) y Kuntz (1997) acerca de la
creación de la empresa estatal Ferrocarriles Nacionales de México.
Como se argumentará más adelante, el problema de fondo en estos casos, como en el actual del Fobaproa, no es lajustificación técnica
para la intervención del gobierno, sino la debilidad del Poder Legislativo para erigirse en juez
público del Ejecutivo, tanto de su toma de de-

cho a ambas posiciones. La importancia del

conomia
✓

blico, como la educación y el combate a la pobreza, de manera que comparaciones entre
estos tipos de gastos sólo confunden y exageran la carga del rescate en las finanzas estatales; que el costo del Fobaproa ya es un pasivo
del fisco y que su transformación en deuda
pública aceptada por el Congreso sólo implicaría que se puede refinanciar y amortizar en
mejores condiciones para el gobierno -es decir, que se ahorrarían recursos públicos-; y así
con otros argumentos, como la recuperación
esperada de algo de los más de 65,000 millones de dólares en cartera asumida hasta el momento por el fondo de protección al ahorro, al
cobrarse algunos de los créditos que la integran.
Por otro lado, sus detractores han criticado
que no se examinaron alternativas de política
para evitar el colapso del sistema bancario mexicano; que se benefició innecesariamente a algunos grupos financieros a costa de una carga
fiscal excesiva para todo el pueblo; que hubo
ineptitud o franca corrupción entre los funcionarios que operaron el programa de rescate;
que por las mismas razones no hubo previamen-

El Fobaproa y el equilibrio
entre los poderes republicanos
La controversia del Fobaproa
lIAsTA RECIENTEMENTE, EL DEBATE SOBRE EL RESCATE

bancario en México a través del Fobaproa se
centraba en aspectos puramente "técnicos". Por
un lado, sus defensores han argumentado que
el sistema bancario-financiero de un país es vital para el funcionamiento de su economía
-como el aparato circulatorio para el ser humano-, por lo que no se le podía dejar quebrar y desintegrarse, pues esto hubiera implicado una debacle económica peor que la sufrida en el 95; que las alternativas al rescate bancario tal como se efectuó eran inviables o incluso peores en sus efectos sobre la economía
-algunas de ellas incluían la expropiación estatal de los bancos, la hiperinflación, entre
otras-; que el costo estimado del Fobaproa,
por ser la suma de gastos a realizarse en varios
años, no es comparable a lo que se dedica anualmente a algunas partidas del presupuesto pú-

te una adecuada supervisión del actuar de los
bancos por las autoridades competentes, por
lo que no es de esperar que se recupere mucho de los créditos que integran la cartera del
Fobaproa; que aun bajo el mismo esquema de
rescate, con un poco más de inteligencia el
monto de lo que se pagará con recursos públicos pudo haber sido mucho menor.
En realidad se debe reconocer que, aunque
parezca una paradoja, la razón asiste en mu-

40

papel de los bancos en una economía es inobjetable. De hecho, curiosamente uno de los primeros reconocimientos de ello data de la obra
cumbre de las letras españolas, El Quijote. En el
célebre capítulo XXII de la primera parte, Don
Quijote pregunta la razón de que un hombre
de apariencia respetable vaya preso con un grupo de delincuentes, a los que luego liberará de
sus custodios; cuando se le contesta que al individuo se le ha condenado por el simple hecho de ser un agente comercial que pide préstamos para otros-¿un incipiente banquero?además de alcahuete del comercio camal, el
hidalgo se indigna y afirma respecto al oficio
del preso que es "... de discretos, y necesario
en la república bien ordenada, y que no lo debía ejercer sino gente muy bien nacida; y aun
había de haber veedor y examinador de los tales, como le hay en los demás oficios... y desta
manera se excusarían muchos males que se causan por andar este oficio y ejercicio entre gente idiota y de poco entendimiento... como son
pajecillos y truhanes, de pocos años y de poca
experiencia, que a la más necesaria ocasión, y
cuando es menester dar una traza que importe, se les yelan las migas entre la boca y la mano,
y no saben cuál es su mano derecha".
Sin embargo, en una discusión que enfatice
estos aspectos del problema macroeconómico
y de redistribución social que está comenzando a generar el Fobaproa, se pierde de vista un
dilema político-económico más profundo, en
el que probablemente se encuentre en buena
medida el origen del mal funcionamiento de
la economía mexicana en los últimos lustros:
el papel económico del equilibrio político entre los poderes republicanos Ejecutivo y Legislativo.
Al respecto, hay en la historia mexicana lecciones evidentes de situaciones en las que se
cuestionó seriamente el uso de los recursos públicos por parte del Poder Ejecutivo, supuestamente en aras del bien común. Un ejemplo des-

cisiones de política económica como de su implementación.
La lección de la estatización ferrocarrilera

A principios de siglo, a pesar de un sistema de
concesiones y de regulaciones ferroviarias, las
empresas privadas que operaban los trenes establecían tarifas discriminatorias que afectaban
negativamente a la industria y comercio mexicanos; la competencia "ruinosa" entre las compañías ferrocarrileras las llevaba al borde de la
quiebra una vez ya tendidas las redes, lo que
en ocasiones las incentivaba a coludirse, magnificándose los efectos negativos en la actividad
económica. Blandiendo el argumento de la utilidad pública, el gobierno porfiriano decidió
entonces participar en la industria de los ferrocarriles.
El secretario de Hacienda, Limantour, llevó
a cabo una política de estatización de los ferrocarriles que, en congruencia con la ideología
del régimen, no fue de expropiación sino de
compra de acciones de las empresas por parte
del gobierno, actuando como cualquier otro
inversionista privado. Los objetivos expresados
de este plan eran salvar la red de vías de ferrocarril, al evitar la quiebra de los ferrocarrileros
con inyecciones de recursos del socio público
y, al mismo tiempo, que el país pudiera disfrutar de las ventajas de que un accionista que representaba los intereses del pueblo pudiera votar por esquemas de tarifas de carga que fue-

41

�no no hizo desembolso alguno, al garantizar la
deuda de estas empresas, había contraído un inmenso c;ompromiso futuro con cargo a la finanzas públicas. Las terribles consecuencias para la
economía mexicana, hacían olvidar por completo las buenas intenciones de Limantour y
terminaban por calificar negativamente su actuación histórica en este asunto, animada al comienzo por la búsqueda de la utilidad pública.
Es cierto que el dueño original de estos ferrocarriles, el empresario petrolero norteamericano Henry Clay Pierce, perdió el control de
la empresa, pero sus inversiones se revalorizaron fuertemente, se mantuvo como un importante accionista privado de la empresa e, incluso, como presidente de la junta directiva de los
Ferrocarriles Nacionales en Nueva York. En
opinión del crítico revolucionario, esto confirma que los inversionistas extranjeros fueron
exageradamente beneficiados por el plan.
Finalmente en esta historia, resultan igualmente sugerentes para el análisis de la situación actual respecto al Fobaproa, la explicación
de Limantour del fracaso final de su política y
la contrarréplica de González Roa. El primero,
en el exilio, escribió "que la combinación haya
resultado a la postre gravosa para la nación ...
es cosa que no puede atribuirse más que a los
desgraciados acontecimientos políticos que se
desarrollaron en el país desde noviembre de
191 Oy que acabaron con la prosperidad de los
Ferrocarriles Nacionales".
El argumento con el que contestó el político revolucionario sugiere ya la importancia del
equilibrio de poderes que debe prevalecer entre el Ejecutivo y el Legislativo para que una
economía pueda funcionar normalmente: "Esta
imprevisión es altamente censurable. Los hombres inteligentes del general Díaz no tenían derecho de ignorar que los regímenes fundados
en la fuerza, en la desobediencia de las leyes,
en la falta de libertad, en el predominio de una
clase privilegiada y en la construcción de costosas mejoras materiales, muchas de ellas de me-

ran más favorables para la industria y el comercio nacionales.
Es decir, el argumento que justificaba la medida era el bienestar social, pues se decía que
la red ferroviaria era vital para el funcionamiento de la actividad económica del país, que comenzaba a industrializarse y a desarrollar grandes mercados comerciales internos.
Todo sonaba razonable, pero pronto muchos analistas hicieron notar que, si el gobierno no hubiera entrado a inyectar recursos a la
mayor empresa privada del porfiriato, el Ferrocarril Central Mexicano, ésta hubiera enfrentado la quiebra casi segura, de la que se salvó
precisamente por la compra de sus acciones por
la autoridad. El costo del salvamento de esta
empresa fue considerable, pero Limantour lo
consideró indispensable para evitar al país las
"fatales consecuencias que le habría acarreado
la absorción inevitable de sus grandes vías de
comunicación por alguna de las empresas ferroviarias de la república vecina".
La controversia sobre la actuación del Ejecutivo fue ineludible. Una de las críticas más
lúcidas al programa de Limantour fue la del
revolucionario que después sería nombrado
presidente de la junta directiva de los Ferrocarriles Nacionales, Fernando González Roa:
aceptando como legítimas las justificaciones iniciales del ministro porfiriano para la intervención estatal en la industria ferrocarrilera, criticó sin embargo la implementación del programa, pues aseguraba que el secretario de Haciendo acabó tomando "en cuenta los intereses particulares de los financieros, que a juzgar
por los resultados de la operación acabaron por
sobreponerse a los más sagrados, sin duda, de
la agricultura, de la industria y del comercio".
Según la crítica de González Roa, la sobrecapitalización y el endeudamiento excesivo de la
empresa ahora pública fueron el resultado directo de los términos demasiado favorables para
los capitalistas de los que se adquirieron las líneas férreas. Aunque en lo inmediato el gobier-

42

ro ornato, no son estables y que antes bien son
derrumbados por intensas conmociones, que
sepultan en las ruinas de una deficiente organización social todos los progresos materiales realizados. La imprevisión resulta más imperdonable todavía si atendemos que durante largos
años los políticos que rodeaban al Presidente
de la República y entre ellos el secretario de
Hacienda Limantour, habían buscado diversos
medios para asegurar la transición de la Presidencia a la muerte del general Díaz".

en una república: ellos deben llamar a cuentas
a los funcionarios de las dependencias públicas competentes en las cuestiones económicas.
La historia de México también nos proporciona otras lecciones respecto a las consecuencias negativas sobre la economía cuando no
existe un medio por el que la población pueda
hacer que el gobierno responda por sus actos,
y el Ejecutivo es políticamente insensible a las
demandas de la mayoría en épocas de transición política. Como señala Bazant (1994), la
actitud de Carranza respecto a la deuda externa mexicana fue clara: "Desde el principio de
la Revolución el gobierno constitucionalista resolvió desconocer los empréstitos que pudiera
contraer (Victoriano) Huerta en el extranjero,
y al efecto hizo pública su determinación de
no reconocer fuerza legal a cualquier préstamo que a éste se le hiciera".
Con estos antecedentes, la carga fiscal que
representa el Fobaproa representa desde ya un
importantísimo factor generador de incertidumbre financiera para el país, que no augura
un desempeño macroeconómico favorable en
los años por venir. Seguramente muchos opinaran que alguien debe responder por esto.

Reflexiones fmales: la importancia
del equilibrio de poderes
Para evitar que el Ejecutivo identifique de manera equivocada, o corrupta, el verdadero obj etivo que representa al bienestar social que
debe guiar sus políticas económicas, la única
solución real en un gobierno republicano es el
desarrollo de un Legislativo con el poder suficiente para juzgar y sancionar efectivamente a
los políticos que defrauden, por descuido o
conveniencia personal, la confianza popular.
Corresponde a las cámaras de Diputados y
Senadores supervisar los trabajos de las autoridades económicas de un país y denunciar sus
malos manejos. Lo que ocurrió con los ferrocarriles durante el gobierno porfiriano y probablemente lo que ahora parece va a suceder
con el asunto del rescate bancario a través del
Fobaproa es resultado de un Poder Legislativo
que no estuvo a la par del Ejecutivo. Por ello
no estamos seguros de que la carga futura estimada sobre las arcas públicas por tener que proteger los ahorros del sistema bancario haya sido
realmente inevitable, ni justa su distribución
social de costos y beneficios, e incluso de si valdrá la pena.
Si queremos evitar que la economía mexicana continúe hundida en crisis de endeudamiento público y recesiones sexenales, es necesario que nuestros diputados y senadores asuman sin reservas el papel que les corresponde

Referencias bibliográficas
Bazant,Jean (1994). "La revolución y la reconstrucción (19111927)", en: Cárdenas, Enrique: Historia económica de México.
Lecturas de El Trimestre Económico, No. 64. Fondo de Cultura Económica, México.
Grunstein Dickter, Arturo (1997). "Surgimiento de los Ferrocarriles i:,¡acionales de México (1900-1913). ¿Era inevitable la
consolidación monopólica?", en: Marichal, Carlos y Mario
Cerutti, compiladores, Historia de las granMS empresas mMéxico,

1850.1930. Fondo de Cultura Económica, México.
Kuntz Ficker, Sandra (1997). "La mayor empresa privada del
porfiriato. El Ferrocarril Central Mexicano ( 1880-1907) ", en:
Marichal, C. y Mario Cerutti, op. ciL

jomelend@ccr.dsi.uanl.mx

43

�da de la sociedad- se asomará fugazmente en
algunos escritos de Holderlin, Nerval, Nietzsche
o Artaud. La historia registra muchos acontecimientos que demuestran la sinrazón de una
pretendida razón; y en el hombre mismo se
desconocen los límites entre razón y enajenación. Freud escribió: "Cuánto delirio hay en
toda teoría y cuánto de verdad en toda locura",
y Chamfort: "Hay más locos que cuerdos e incluso en el cuerdo hay más locura que cordura". De acuerdo a Freud todos tenemos un poco
de todo (neurosis, psicosis, sociopatía, perversión, etc.), la diferencia es sólo cuantitativa.
Pero ¿a qué se refiere la gente cuando habla
del loco y la locura? Veamos algunos sinónimos
de estos términos, y hasta donde sea posible,
su etimología y procedencia:

tención
flotante
delirios. Deseo pasar revista a las palabras que
se refieren al loco y a la locura, a su etimología
y a sus matices semánticos. Por razones de espacio, no trataré el interesante tema del adjetivo loco en expresiones como amor loco, malva
loca, máquina loca, etc.; y dejaré para una colaboración posterior la descripción pormenorizada de las psicosis en la psiquiatría moderna.
La locura es tan antigua como el hombre.
Existen referencias egipcias y sumerias de la
demencia senil, melancolía e histeria desde tres
mil años antes de nuestra era. Entre los griegos, desde Hipócrates, se conocían enfermedades como la epilepsia, histeria, melancolía,
manía, letargia, delirio y frenitis. Las palabras
temperamento y humor proceden de esa época;
más tarde se agregarían los Caracteres de Teofrasto y el concepto de persona ('máscara' en el
teatro griego). Otras palabras no pasaron la
prueba del tiempo y desaparecieron del vocabulario.
La sociedad ha mostrado una gran ambivalencia hacia la locura. Repudio y piedad,
admiración y temor han sido algunas de sus
reacciones. El miedo a volverse loco y la angustia existencial ante la muerte son dos experiencias universales. La locura ha sido vista como
inspiración, éxtasis, posesión divina (y demoniaca), entusiasmo, frenesí, furor, exaltación, pasión y estupidez (imbecilidad e idiotez).
Platón, en el Fedro, se refiere a la locura buena,
o sea a la que no es enfermedad mental, y afirma que "los mayores bienes nos son otorgados

Los nombres de la locura (1)
LA LOCURA ES LA CONDICIÓN DE ESTAR LOCO. SER,
estar, parecer y volverse loco hacen referencia
a falta de sentido común, conducta o lenguaje
disparatado, afecto o ánimo muy exaltado, privación del juicio y pérdida de la razón. La razón es la facultad de pensar o discurrir lógicamente y el juicio es el entendimiento, la facultad crítica capaz de discernir entre lo verdadero y lo falso o entre el bien y el mal. Ambas funciones están alteradas en la locura. Loco es
aquel que tiene afectadas sus facultades mentales y se conduce de un modo extravagante,
irreflexivo e impredecible. La palabra loco tiene un origen incierto, deriva del castellano y
portugués louco que procede probablemente
del árable alwaq: 'tonto', 'loco'. La psiquiatría
moderna ha abandonado la voz locura y la ha
sustituido por el término psicosis que alude a
varios padecimientos psiquiátricos cuya configuración clínica incluye la ruptura del paciente con la realidad, aislamiento social, alteración
de los afectos y presencia de alucinaciones y

44

LOCURA alienación, demencia, enajenación, insania, manía, esquizofrenia, paranoia, frenopatía// aberración, disparate, dislate, desvarío, extravagancia, extravío,
furia, furor, frenesí.

LOCO alienado, demente, enajenado, esquizofrénico, imbécil, orate, maníaco, paranoico, psicópata, vesánico// atolondrado, aturdido, aberrante, anormal, absur-

por medio de una locura que es un don divino". En esta línea se inscriben en el Renacimiento las consideraciones sobre la locura como una elevada forma de razón sutil e irónica
en personajes como El Quijote de Cervantes, y
también la locura como amor a la vida en su
prístina simplicidad que inspira a Erasmo su
Elogi,o de la locura. Al contrario de la simpatía y
elevación espiritual que despiertan las formas
de locura descritas por Platón (profética,
purificatoria, poética y amorosa) y las obras de
Cervantes y Erasmo, los locos han sido objeto
de condenación, castigo, burla y desprecio.
Según Foucault a mediados del siglo XVII la
pretendida razón y la dudosa cordura d~ los
sanos confinaron a los locos en los antiguos
lazaretos de los leprosos convirtiendo a los
alienados en los nuevos "leprosos morales'. A
partir de entonces la genial y "divina" locura
-convertida en enfermedad mental y exclui-

do, chalado, chiflado, desquiciado, desequilibrado, destornillado, deschavetado, desmesurado, delirante, degenerado, disparatado, excéntrico, enloquecido, frenético,
furioso, insensato, imprudente, inconsciente, insano, irreflexivo, ido, maníaco, maniático, monomaníaco, perturbado, trastornado, tocado, tarado, venático, zafado.

A la sinonimia anterior, tomada de varios
diccionarios, podemos agregar los siguientes
términos populares: lurio, lurias, luriaco, turulato, zuato, zurumbato. Con estos equivalentes
termina la larga lista de sinónimos que utilizamos en el habla culta, semiculta y popular para
referirnos al enfermo mental. Veamos la etimología y el sentido de algunas palabras.
Orate, según el diccionario de la Real Academia Española, procede del griego y significa
'el que ve'. Para Corominas deriva del catalán
(frat 'loco' que a su vez proviene de aura que
significa 'aire, viento' en el sentido de 'aura mal-

45

�11;

' 1

'
..

sana' y de 'ligereza, inconstancia'. El más antiguo manicomio del mundo se fundó en Valencia con el nombre Casa d'oratsy así se cita desde 1409. En 1425 se establece la Casa de orates
de Zaragoza. En la actualidad se habla todavía
de aura epiléptica y orate casi ha desaparecido. Venático es el que tiene vena de loco. Insano y vesánico significan lo contrario de sano
aunque su uso como sustantivo o adjetivo les
confiere algunas particularidades como en 'insano moral' o 'furia vesánica'. Demente viene
de de 'sin' y mens 'mente', equivale a falto de
juicio. En la actualidad se usa en el sentido de
déficit, pérdida o deterioro de facultades mentales con una base orgánica. El calificativo
demencial habitualmente es mal empleado.
Frenético es un adjetivo muy antiguo, lo
mismo que delirante, ya Hipócrates hablaba de
la frenitis o frenesis que describía como un estado de confusión con fiebre y agitación o estupor. La palabra frenético se conserva como
sinónimo de furioso y proviene de fren 'alma',
'espíritu'. Delirio aludía originalmente a una
confusión mental pasajera acompañada de fiebre o delirium, pero también se refiere a un trastorno del contenido del pensamiento. Así se
habla de ideas delirantes o delirios de persecusión, perjuicio, grandeza, delirios sistematizados, etc. Significa literalmente 'lejos del surco'. Manía, 'locura' deriva de maínomai, 'estoy
loco', de ella proceden maniático, monomanía-

sonas que actúan impulsivamente y sin dirección. Lunático y tocado (por la luna) aluden a
una vieja superstición. Trastornado lo mismo
que perturbado o alterado expresan la idea de
quien tiene invertido o cambiado el orden natural de las ideas, los afectos o las acciones y así
otras voces como desquiciado, extraviado, desequilibrado, etc. Las expresiones familiares
luriaco, turulato, zuato, zurumbato, expresan
la idea de estupefacción o extravío de un modo
despectivo y el resto de las palabras parecen
referirse a estados de confusión, extravagancia,
exaltación del ánimo, gran desacierto o falta
de moderación.
De esta manera nos vamos quedando con
términos que designan un trastorno mental con
características peculiares. Llama la atención
que Femando Corripio en su Gran Diccionario
de Sinónimos utilice psicópata y no psicótico para
referirse al enfermo mental. Psicópata es un
nombre genérico en desuso que designaba al
enfermo con un padecimiento mental inespe-

estados paranoides) y la antigua psicosis maníaco depresiva (trastorno bipolar, distímico,
ciclotímico), con un vasto conjunto de variedades clínicas, proceden de diferentes concep-

cífico. Pasó luego a designar al insano moral
que después sería conocido como sociópata, es
decir, el delincuente sin sentimientos de culpa. Lo mismo que la palabra locura y psicopatía, el término psicosis se utiliza para referirse
a los enfermos que presentan alteraciones del
juicio y graves desórdenes en su relación con
la realidad. Ahora bien, ¿cuáles son los rasgos
comunes a las diferentes formas clínicas de locura o psicosis? Creemos que la respuesta está
en los nombres usados en la antigüedad para
referirse al alma, y éstos son: psique, fren, timos y
nóus. El alma como pneuma no pasó a formar
parte de la terminología psiquiátrica. De psique
'alma' vienen psicología, psicosis, psicopatía,
psiconeurosis. De fren 'alma' (localizada en el
centro frénico del diafragma) proceden esquizofrenia, oligofrenia, presbiofrenia, frenesí. De
timos 'alma' (afectiva) derivan ciclotimia, distimia, hipertimia. De nóus 'alma' (intelectual)
provienen paranoia, dianoia, noética. Así tenemos que los términos que designan a las principales formas de locura o psicosis, como la
esquizofrenia (y sus variedades), la paranoia (y

tos del alma.
Como grupo de padecimientos mentales las
psicosis tienen las siguientes características:
pérdidas periódicas o prolongadas del contacto con la realidad; desórdenes del pensamiento (ideas delirantes), de la percepción (ilusiones y alucinaciones) y de la orientación (confusión). Presentan también alteraciones de la
afectividad (aplanamiento afectivo, disociación
ideoafectiva, ambivalencia) y del comportamiento (conducta inadecuada o bizarra). Los
enfermos psicóticos no tienen conciencia de
enfermedad y en su padecimiento se han identificado factores genéticos o constitucionales
que parecen estar relacionados con trastornos
bioquímicos de los neurotransmisores (Dopamina) del cerebro. En nuestra próxima colaboración pasaremos revista a los conceptos más
actualizados de este importante grupo de enfermedades mentales.

CINE Y MÚSICA TE ESPERAN

co y manicomio.
Enajenado (alienado), nos dice Roque Barcia, "es el que no se pertenece a sí mismo... el
que no se halla en posesión de sus facultades
mentales". El mismo autor nos dice que "Imbécil, como vacilar, viene de bacilum, nombre
latino que significa báculo, es como si dijéramos sine bacillum, in-bacillum, sin báculo, sin
apoyo, sin guía". Idiota tiene el mismo origen
que la palabra idioma, idiopático e idiosincrasia, o sea 'lo propio', 'lo peculiar'. Insensato es
igual a imprudente. Disparatado, excéntrico y
absurdo apuntan lejos de la razón o fuera de
ella. Irreflexivo y atolondrado califican a per-

La Biblioteca Magna Universitaria, con el afán de brindar un mejor servicio a todos los
muarios, pone a su disposición la nueva Sala Audiovisual, que cuenta con los siguientes
servicios:
•
•
•
•
•

• Servicio de equipo para diapositivas
• Renta de sala de proyección
• Consulta de colecciones históricas
en microfilm e impresión
• Proyección de documentales

Ciclos de cine alemán y francés
Servicios de video en cubículo
Servicio de audio en cubículo
Lectura de CD Rom
Sala de lectura formal e informal

En el acervo de la Sala Audiovisual hay películas de cineastas como Bergman, Bertolucci,
Buñuel, Eisenstein, Kurosawa, Fellini, Herzog, Pasolini, Rosi y Rosellini, entre otros.
ABIERTO PARA TODO PÚBLICO, DE LUNES A VIERNES, DE 8:00 A 17:00 HORAS.

46

47

�achina
speculatrix

pejos. Miguel González Avelar la percibe de dos
maneras: la una, como vicio del alma; la otra,
como amor al lenguaje. La palindromía es esas
dos cosas, y bien puede ser otras más. Con el
ánimo de avanzar el esclarecimiento de la
palindromía-y quizá contribuir al nacimiento de una ciencia peregrina: la palindromología- intentaremos algunas aportaciones provisionales.

Al acudir nuevamente a GonzálezAvelar, nos
encontramos con lo siguiente: "Los diccionarios concurren a definir el palíndromo, o palindroma -que de las dos formas, dicen, puede
decirse-, como sentencia o verso que puede
leerse 19 mismo de izquierda a derecha que en
sentido inverso; declaran que es una curiosidad verbal y suelen poner como ejemplos de
ellos las frases dábal,e anvz a la zorra el abad y
Anita lava la tina, que probablemente han circulado por nuestro idioma durante siglos"
(González Avelar, Miguel. Palindromía: palíndromos y otros versos igualmente extravagantes. México, D.E, Miguel Angel Ponúa, 1997,p. 9) . La
cita contiene dos ingredientes nutritivos: hay
un principio de definición del objeto; hay un
rastreo en el tiempo histórico por la alusión a
los muy conocidos palíndromas en lengua española. Pero merece algunos agregados. Veamos.

Desde el mirador del método, los palíndromas se pueden estudiar de diversas maneras, al
menos las siguientes: a) pragmáticamente, según sea la relación del palíndroma con quien
lo produce o quien lo lee (las anteriores apreciaciones de González Avelar pertenecen a este
enfoque); b) semánticamente, según sea la relación del palindroma con sus significados; c)
sintácticamente, según sea la relación del palindroma con los símbolos en que se corporiza. Pudiera añadirse un abordaje histórico; otro
de lingüística comparada; otro por allá de eventuales aplicaciones; y quizá más.

El palíndroma escrito y el palíndroma oral
son dos cosas distintos. En el habla del mexicano, es cierto, la Z y la S no tienen apenas diferencia, y hay otros casos más. Esta dilución de
las diferencias es, para González Avelar,justificación bastante para proclamar la primacía de
lo sonoro sobre lo gráfico y, con ello, disfrutar
de licencias en la elaboración de palindromas.
Esto es benéfico para la creación. Sin embargo, desde el punto de vista del análisis, debe
mantenese la diferencia, ya que la principal
característica formal de todo palíndroma es la
de tener un centro de simetría.

De palindromía
U

CARA DE LA PALINDROMÍA SE REFLEJA EN VARIOS ES-

48

admiten la doble lectura, como láminaElizahet,
en el cual se usa la licencia de lo sonoro sobre
lo gráfico, el significado cambia según la dirección de la lectura y carece de centro de simetría. En el caso de los palíndromas, el uso de la
licencia puede violar las reglas de los centros
de simetría, como en: Ahí carcome democracia,
con 20 letras y centro de simetría en la d; la
culpa la tiene la h sobrante en el lectura inver-

En un palíndroma con un número impar
de letras, el centro de simetría cae en una letra
a partir de la cual hacia la izquierda y hacia la
derecha aparecen las mismas letras. Ejemplo:
la rural, que tiene 7 letras y su centro de simetría es la u. En cambio, en un palindroma con
un número par de letras, el centro de simetría
cae en un hueco a partir del cual hacia la
izquierda y hacia la derecha aparecen las mismas letras. ejemplo: Adán y Eva, ave y nada, que
tiene 16 letras y su centro de simetría está en el
hueco entre la a de "Eva" y la a de "ave". Independientemente de dónde caiga el centro de
simetría, a la propiedad de que los palíndromas
puedan leerse lo mismo al derecho que al revés, hay que agregar la principalísima de que
el significado debe conservarse y poder, así,
distinguirlos de otros constructos que también

sa.
Es fácil probar los asertos sobre los centros
de simetría. Si el centro de simetría cae en un
hueco, cada letra antes del hueco tendrá, por
definición, su similar después del hueco; luego, cualquiera que sea el número de letras que
haya antes del hueco, digamos, n, el número
total de letras en el palíndroma es 2n, que es la
forma que tiene todo número par. En cambio,

49

�cuando el centro de simetría cae en una letra,
a las n letras que haya antes del centro y, por
definición, a las otras n después del centro, lo
cual da 2n, habrá que sumar la letra del centro
mismo y el número total de letras será 2n + l,
que es una forma que corresponde a todo número impar. Los teoremas han quedado probados.
De 25 palindromas tomados al azar del libro de González Avelar, 19 resultaron impares
y sólo 6 fueron pares. Es decir, en el 76% del
universo analizado el centro de simetría cayó
en una letra y en el 24% cayó en un hueco. Si
la muestra es representativa, esto podría significaF que en español es más difícil construir
palindromas con centro de simetría en un hueco. Los 25 palíndromas analizados tenían validez gráfica exclusivamente. La palindromía
sonora es más laxa y tiene propiedades formales distintas a la palindromía escrita.
Hablar de palindromía oral y de palindromía gráfica tiene sus vericuetos. Cuando alguien pronuncia un palindroma, generalmente quien lo escucha procede a escribirlo para
verificar su naturaleza y legitimidad. Ernesto
Mejía Sánchez, quien fue un acendrado estudioso de la obra de Alfonso Reyes, solía expeler el siguiente pseudo-palindroma: "Alfonso no
ve el Nobel famoso". De labios de Rafael Segovia oí este otro: "Ulalume me la lame, uh". La
escritura pone remedio a la fragilidad de la
memoria acústica, la cual tiende trampas y ardides y propicia una falsa palindromía. Sin
embargo, la-enunciación oral puede grabarse.
Luego, al pasar la grabación al revés se escuchan las mismas palabras que en el otro sentido, quizá con alguna distorsión: las palabras de
ida no siempre tienen los mismos hitos de pronunciación que las de regreso; de todas formas,
el palindroma resulta entendible. El habla y la
grabación son mejores compañeros que el habla y la escritura. La interpretación acústica de
la escritura puede violar las reglas de la misma
escritura. En la grabación nada se viola y, ade-

50

más, se recupera la validez general de los centros de simetría y su relación con el número de
letras en los palindromas, sólo que en este caso
todo esto acontece en el mundo sonoro. En la
grabación se pierden las finuras de distinción
entre la Zy la S, entre la By la V. La Hno suena
y no ocupa lugar. Los cambios en los hitos de
pronunciación no son significativos: equivalen
a los cambios de huecos entre palabras en los
palindromas gráficos.
Desde el punto de vista pragmático, pueden
levantar la mano otras cuestiones. Por ejemplo,
¿qué es lo que origina la afición palindromática? Una duda no cabe: esta afición es anormal y más que conservarse en ese deportivo
nivel tiende a transformarse en adicción. Es
anormal en el sentido de que son pocos los que
eligen su práctica creativa o el deleite de su recreación; es adicción en cuanto que el ejercicio y gozo de la lectura inversa suele volverse
vicio y tornarse manía. Cuando la afición
palindromática se arraiga, se convierte en
palindromanía. No pocos palindromaníacos se
han encontrado de pronto teniendo que echar
mano de un pedazo cualquiera de papel o de
una servilleta para puntar, con la misma premura con que un narcoadicto busca satisfacción, las posibilidades de un nuevo desarrollo.
Es un vicio, sí; cuando llega a ser enfermedad
constituye, por la trastocación y la intención
inversa, una forma benigna de sodomía lingüística llena de polisemia. Aun siendo inconfiable
y poco madura, la disciplina-que no cienciade la psicología debe intentar decir algo al
respecto.
Es todavía temprano para emprender la escritura de un libro compendioso, con el pomposo nombre de: "Estructura y función del
palíndroma, su origen y destino". Y aún es holgada pretensión tratar de emprender algo más
acotado, digamos: "El palindroma en América
Latina: sentido y consecuencias". Un intento
de estudio, por ahora, ni siquiera podría reducir su aspiración a un objetivo más estreñido,

por ejemplo: "El palindroma en la región
purépecha", a pesar de la invitación de Luis
González y González a realizar estudios localistas.
Desde el punto de vista semántico se encuentran cosas interesantes en el área de estudio de
la palindromía. Gottlob· Frege, lógico genial,
distinguió entre sentido y referencia. El sentido
equivale al significado de una palabra, tal como
éste se encuentra en los diccionarios; la referencia es la alusión a los objetos. La distinción
de Frege es paralela a la que estableció Aristóteles entre intensión y extensión. Ahora, ¿tienen
intensión los palíndromas, es decir, tienen significado? Sí, tienen. Pero van desde el casi
sin-sentido hasta uno pleno y poético. EJemplo
de lo primero: ¿Odre? Lerdo. Ejemplo de lo segundo: Asoma fácil a ti Itálica famosa. La exigencia de un significado mínimo pide que, al menos, cada palabra sea significativa. Esto es el significado mínimo por palabra. Pero un
constructo mayor hecho con los ladrillos de las
palabras debe también tener un significado
mínimo. Esto es el significado mínimo total.
¿Qué quiere decir "significado mínimo total"?
Nadie lo sabe, ni siquiera Chomsky.
Casi ningún palindroma refiere a situaciones reales, de modo que se pueda afirmar que
un palindroma es verificable. Esto acontece porque las expresiones palindromáticas son de
varios tipos: interrogaciones, exclamaciones,
mandatos y proposiciones. Ejemplo de lo primero: Son ... ¿Y nos?; ejemplo de lo segundo:
Ay, ya; ejemplo de lo tercero: ¡El rata, matark!;
ejemplo de lo cuarto: Amo la paloma. Sólo este
último caso es verificable: si amo la paloma, el
palíndroma es cierto; si no la amo, es falso; los
otros casos son ajenos al asunto de la verdad y
la verificación.
Desde el punto de vista sintáctico hay un
mundo por explorar en la esfera de la palindromía. La idea de centro de simetría es básica
y tiene varios corolarios: no sólo hay "sentencias o versos que pueden leerse lo mismo de

izquierda a derecha que en sentido inverso",
como expresa la cita inicial. En el plano gráfico, incluso hay letras palindromáticas: la M o
la O, por ejemplo. La O es palindromática por
los cuatro costados; la M sólo por dos. Si en el
centro de simetría colocamos un espejo, las letras antes mencionadas seguirán siendo las
mismas en su imagen especular, pero otras letras se convierten en algo distinto; la d (minúscula) en el espejo se transforma en b (minúscula); las mayúsculas deben investigarse por
separado. Etcétera.
Como ciencia en estado embrionario, la
palindromología debe tener, por ahora, más
preguntas que respuestas. Cada pregunta puede abrir toda una línea de investigación. Por
ejemplo, con el alfabeto de cuatro letras y palabras de tres letras de la genética se producen
estructuras palindromáticas. ¿Tendrán algún
significado biológico estos palindromas? ¿Se
podrá hablar de una palindromología aplicada?
Baste por ahora. Oh, ateo poeta: escucha, lee,
una actualización del viejo y hacendoso palíndroma que se refiere a Anita: Anita, la gorda lagartona, no traga la droga latina. Quede pendiente una investigación sobre las tendencias
escatológicas de la palindromía. Entre tanto,
constátese el tono familiar que tienen algunos
palíndromas. González Avelar dice: Aire, tapas
a la zapatería; Homero Garza susurró alguna vez:
Aire, ven a la nevería. También quede planteado
un intrigante problema: un constructo que en
su lectura inversa niegue exactamente el significado de su lectura directa, ¿será posible? En
caso de ser posible, ¿la lectura inversa con significación opuesta permitirá seguir considerándolo un palíndroma? En caso de no ser posible, ¿podrá demostrarse formalmente su imposibilidad?

La palindromía, además de vicio y tentación,
es también extremoso y obstétrico amor al lenguaje: con el forceps de la contralectura hace
nacer monstruos y maravillas que de otro modo
jamás existirían. Ése es su mérito mayor.

51

�lores de uso puros, hay sólo valores de cambio
y éstos, en la medida en que lo son, llevan la
condena de retornar al uso, porque más allá
del lími'te, dejarían de ser objetos. Sólo lo son
porque hay memoria que retoma, que retorna
a ellos, a lo que significan.
El problema está abierto, es el de la tradi-

us1ca
,,

1

ción eterna, o lo nuevo como ruptura posible.
Mientras vivamos en el mundo tal como es ahora, nos vamos a topar con objetos culturales que
lo siguen siendo, por el simple hecho de que

presente como "todo tiempo bien pasado fue
anterior". Son los dos hemiciclos superpuestos,

pueden ser rememorados, almacenados históricamente, reciclados. Es un equívoco la tesis

el de la novedad eterna incrustada en las redes
del pasado, y el pasado como novedad eterna.
No es casual que nuevas bandas como Oasis
y Toe Verve recurran a los Beatles y a los Stones,
como piezas inamovibles del imaginario del
confort musical. La memoria no se sobresalta,

"posmoderna" del fin de la historia lineal y secuencial evolutiva. Simplemente sustituye eso
por una historia fragmentaria pero distributiva.
Se manejan y se valoran, se olvidan y se recuerdan, se eligen o se segregan, objetos.
En el caso de lo que se llamó "rock progresi-

la existencia individual en las grandes ciudades invita a cargar y recargar la memoria con
tranquilizantes mediáticos. Las creaciones ar-

Yes en Monterrey:
el rock acondicionado

tísticas nueva y vieja, concebidas de ese modo
como transmisiones de sentido personal, las

vo", que no fue un movimiento, ni una serie de
movimientos, sino un término más que alber-

hacemos nuestras, nos pertenecen ya como satisfactores, las reciclamos para hacer de nuestra memoria un swck, justo como la colección

ción es el agregado de opciones en el mercado, dadas por el desarrollo de los medios de
producción, de las tecnologías, el agregado de
nuevas necesidades, por los usos y las costumbres que una vez satisfechas se vuelven impres-

sesenta y setenta retomaron en los años noventa, con sus formaciones originales, para intentar reabsorber un segmento del mercado de la
música. Ese mercado es el de la nostalgia prematura de los que alguna vez fueran jóvenes
con ellos. En la historia de los gustos personales, historia tan imposible, podría hablarse del

de libros o la colección de discos.
Las recientes reuniones de Toe Who, Deep

cindibles. Es así que los objetos se vuelven necesarios, acompañan a lo largo de la vida de

Purple, Yes, y demás, cadáveres vivientes de la
industria musical, han dirigido sus esfuerzos en
un mercado que no los vio en sus días mozos:
Latinoamérica. En el subcontinente se dio el
encuentro finalmente, en Norteamérica y Eu-

una persona.
El mercado transcurre en el tiempo también;

porqué se adaptan preferencias musicales como
si de un confort del gusto, comó si de un esta-

ropa a nadie le interesan ya. No se les niega la

Ángel Sánchez Borges
VAFJAS DE LAS

GRANDES LEYENDAS DEL ROCK DE LOS

aportación, pero obviamente no tienen importancia dentro del mercado de la música. La _generación a la que pertenecieron, simplemente

blecimiento tranquilizador de los significados
se tratara.
Así la música del rock con el sentimiento de
nostalgia, invade a través del término "clasico";

pasó al olvido,tanto como generación influyente que como situación artística.
Me atrevo a desprender una problemática:
la lógica del mercado funciona en la dirección
de la sobresaturación de opciones. Un mercado desarrollado es sinónimo de un mercado
impresionantemente diverso. La sobresatura-

en el bolero "nostalgia F.M. "; en los cantantes
juveniles el pasado reconciliador con las tradiciones populares de los géneros. Curiosa "posmodernidad", aquella que insinúa que "todo
tiempo pasado fue mejor", y se instituye en el

52

gó ciertos de los mejores y más arriesgados intentos de hacer del rock un arte; tenemos un
caso interesante de cómo querer traspasar los
límites, se convirtió en un acondicionamiento
dentro de los márgenes.
Prometo para luego una entrada a esto del
"rock progresivo", el caso es que toda esta elucubración surgió a partir de una noche, presenciando el concierto de Yes en Monterrey.Jóvenes, porque básicamente todos éramos jóve-

así es quietista e integra en la memoria objetos, o es móvil y vertiginoso para olvidar y des-

nes, promedio de edad en los treinta años, escuchando la música que no escucharon nues-

integrar objetos y opciones. La sensación de la
eterna novedad es una sensación de desasosiego porque desarraiga, mueve el tapete, asegura el olvido. La del retome, el "reviva!" de obje-

tros padres, que no les perteneció para nada a
ellos. Y sin embargo, se tenía la sensación de
que en ese naturalismo fantástico, en ese rock
limado de asperezas, en ese falso virtuosismo

tos, de usos, de diseños del pasado, reconforta,
le da un sentido de presente al pasado y básica-

que extrapolaba valores de la música de conservatorio a gestos predecibles del estrella de
rock, había algo más allá de nosotros mismos,
una cultura que se cuenta en una historia que

mente asegura el recuerdo.
El vértigo diversifica la memoria; la nostalgia construye asideros más o menos sutiles, más
o menos frágiles. Dos caras de la misma mone-

no se puede desdecir, porque está asegurada
por el candado de lo familiar, de lo mismo, sean

da. Eso es la moda, ningún objeto cultural puede ir más allá de sí mismo, no hay tal como va-

espacios sociales, políticas u objetos sonoros.

53

�La década de los cincuenta es el arranque

C)

'
1ne,
televisión
y otros
espejismos

Tal situación continuó durante la década de
los treinta y los cuarenta. A la par del cine norteamericano, ahora clásico, y de los favoritos
de la época de oro del cine nacional, llegaron
las películas filmadas en Europa y en otros continentes, tanto para las grandes catedrales del
espectáculo, como el recién inaugurado Cine
Elizondo, corno para las más humildes terrazas
que prosperaron en las colonias populares antes de la llegada de la refrigeración y del aire
acondicionado.

Un sueño inventado

La exhibición cultural de cine, sin embar-

para entenderlo y apreciarlo en su entera dimensión estética. Es también el esfuerzo de un
grupo de personas que en común costean los
gastos, apoyados o no por una institución, para
localizar y traer la película. En la primera mitad de los cincuenta,José Emilio Amores, artífice de la SAT,juntó a un grupo de profesores
del Tecnológico de Monterrey y presentó, en
una salón de baile, un primer ciclo de cine en
35mm que venía directamente, con ese desparpajo tan norteño de conseguir las cosas en dónde estén, de la ya famosa Cineteca Francesa.
Le seguiría por un sábado Artemio Benavides,
que presentó en una función única de CineClub Los olvidados, en copia de 16mm, redondeada con una discusión final con el mismísimo
'Jaibo".
En 1958, un grupo de amigos, maestros y
un estudiante de la Universidad -quien esto
anota- creamos el Cine-Club de la Universidad, cuya sede fue el Aula Magna de la entonces máxima casa de estudios. Rogelio Villarreal
y Lucas de la Garza fueron los nombres claves
de una actividad que se sostuvo, cada semana,
durante diez años en su primera etapa. Después, bajo la mano de la doctora Aurora Moreno, el Cine-Club alcanzó otros diez años más
para integrar veinte años de vida ininterrumpida en la difusión del buen cine. Al mismo
tiempo correteábamos, en esos días de Apolodionis, entre Arte, A. C., el Teatro del Globo y
el Taller de Artes Plásticas, con Miguel Covarrubias y César Isassi, y también con Chuy Dávila, para ofrecer en la ciudad lo que México
veía en sus cine-clubes, en particular en el recién fundado (1959) Cine-Club de la Universidad Nacional de México.
(Una nota del pasado. El Cine-Club de la
Universidad abrió con El acorazado Potemkin.
Con una película rusa en una ciudad inmersa
de corazón en las honduras del anticomunismo,
fue prudente apagar las luces externas del Aula
Magna, además de cerrar sus puertas, para no
despertar los ánimos de las buenas conciencias,

de muchas actividades culturales en la ciudad
de Monterrey estimuladas por la fundación en
1949 de la Sociedad Artística Tecnológico, la
famosa SAT. Que a un villorrio, acantonado entre una cervecería y una fundidora, se apersonaran los mejores músicos y conjuntos artísticos del mundo, fue en verdad un golpe de apertura deslumbrante. No es casual entonces, en
un ambiente donde la Universidad vivía con
Raúl Rangel Frías el mejor de sus momentos,
que en 1955 se fundara el primer instituto de
arte: Arte, A. C., creador de la actual cultura
plástica y museística regiomontana. En ese clima de descubrimiento y entusiasmo los primeros Cine-Clubes, a la manera del De Efe, no
tardaron en aparecer.
¿Qué es un Cine-Club? Una oportunidad de
ver un film imposible de encontrar en las salas
tradicionales y que se ofrece con presentación
previa y discusión al terminar su proyección

go, adolecía en Monterrey, como en el resto
del mundo, de una lamentable deficiencia. Se
podía estar al día con la nueva producción; pero
era imposible admirar las obras filmicas de los
primeros periodos del cine. A menos que se viviera en París, Nueva York, Londres, Berlín o
Estocolmo, primeras ciudades del mundo con
archivos de cine. Ver, revisar, analizar una película antigua o de difícil comercialización, pertenecía al dominio de las cinetecas, museos del
cine establecidos hasta entonces únicamente en
estas cuatro metrópolis.

(Un testimonio oral digno de ser escuchado y
con final feliz)
EL CINE APARECIÓ EN MONTERREY TAN PRONTO EMPE-

a correr por el mundo: 1898. Desde entonces, en una ciudad chata asediada por los rigores del desierto, la contemplación de películas
se convirtió en el pasatiempo favorito de lapoblación.
ZÓ

Con ese horizonte a ras del suelo, tal parecería que los títulos proyectados en los primeros años del cine silente y hasta la llegada del
sonido, fueran únicamente títulos de mero entretenimiento. La realidad es otra. La exhibición era de carácter cosmopolita, con material
.comercial y material de calidad, y seguía muy
de cerca el ritmo de la producción internacional. Baste decir que los dos clásicos de los clásicos, El nacimiento de una nación y El acorazado
Potemkin se estrenaron con puntualidad en la
aplastada aldea un año después de sus estrenos mundiales.

Si bien en Francia el gusto por el cine de arte, o por el que no se exhibía en las salas regulares, se inició desde la década de los veinte, es
hasta 1932 que se funda el primer Cine-CÍub
en México, donde participó de manera muy activa el poeta Xavier Villaurrutia. Esta actividad
se impone en la vida espiritual del Distrito Federal desde 1948 cuando nace el Cine-Club del
IFAL, célebre por su programación y virtual generador del movimiento "Nuevo cine" que cambió el rumbo y la historia del cine mexicano.

54

55

�dos los amantes del cine una demanda que no
admitía postergación: la creación de una Cineteca como las que existían en el mundo civilizado.
En 1974 la Cineteca Nacional abrió sus puertas al público. Con excelentes instalaciones, salvo sus bóvedas, después nos enteraríamos. La
Cineteca empezó a cubrir con sus redes de programación todo el territorio estudiantil, particularmente en el formato de 16mm. En 35mm,
el formato profesional, por desgracia, el único
Cine-Club con equipos apropiados, el Aula
Magna de la Universidad, poco a poco fue cerrando su espacio por obsolescencia y falta de
apoyo en una Universidad que parecía estar
condenada al desastre, a pesar del empeño de
David de la Fuente, singular coleccionista y distribuidor local de películas. Desde entonces,
hasta 1991 que nace el museo Marco, Monterrey dejó de contar con una sala de formato
profesional para exhibiciones de cine de calidad. En todo el país, Monterrey se convirtió desde los setenta en la única ciudad universitaria
del país sin un cine, cine. Y menos para cine
diario.
(Cosa curiosa: en el terreno de la plástica se
abrieron en esta década dos generosos museos
de arte: el Museo de Monterrey y el Museo de
las Instituciones, ambos sin sala de cine profesional. Un año después, en 1978, el Centro Cultural Alfa montó entre sus nuevas facilidades
un flamante equipo de proyección en 35mm,
pero éste quedó sin utilizarse por la intransigencia del sindicato de trabajadores del cine,
el STIC. En ninguna ciudad de la nación intervenía el STIC en exhibiciones de tipo cultural,
salvo en nuestra ya debutante metrópoli.)
Dos desarrollos tecnológicos extraordinarios
llegan por esos años a Monterrey que afectarán la vida del cine-club y la enseñanza y difusión del buen cine. Por un lado: el videocassette
y, por otro, la televisión vía satélite. Ambas innovaciones cambiarán de manera radical la recepción de películas entre el público. A través

que ya desde entonces sumaban un montón.)
Los sesenta fueron la época dorada del cosmopolitanismo cinematográfico en Monterrey
y, creo, en el país, a pesar de la invención regia
del lamentable "intermedio". Mientras el cine
nacional se hundía en el abismo, todas las películas importantes del cine mundial de esa época se exhibieron al día en las salas de consumo
cotidiano. Desde la debutante "Nueva Ola" francesa hasta el mejor cine de autor. Incluso se estrenaron muchas producciones del bloque socialista. En el ambiente cineclubístico las cosas
caminaban, particularmente en el Tec, donde
Xavier Labrada y quien escribe, ahora estudiante en el ITESM, le dimos lata a Giancarlo Von
Nacher hasta lograr estrenar en 16mm una copia que yo había encontrado en el Canal 6, el
independiente, de El ciudadano Kane, película
hasta entonces desconocida por los nacientes
cinéfilos en todo México. Gherardo Garza Fausti y Guillermo Schmidhuber andaban tambien
en el cine club, pero en el de formación espiritual, a la par que en la producción de cine experimental. Un nuevo, aunque arisco, elemento se unió a los trabajos por el cine club de arte:
César González.
En los setenta, el movimiento cineclubístico,
no sólo en la no tan pequeña ciudad sino en la
república mexicana, alcanzó su edad áurea al
surgir en la vida universitaria las escuelas de
comunicación. Por primera vez el cine entró a
formar parte del currículo; y con ello las películas, tanto clásicas como contemporáneas. Hablar de cine, y sobre todo ver cine, por lo general en 16mm, fue indispensable para ciertas licenciaturas. En Monterrey dos excelentes cineclubes aparecieron: Cinema 16 en el TEC y el
Cine Club de la UDEM, dirigidos, respectivamente, por Jesús Torres, y quien esto escribe,
en el Tecnológico; y Roberto Villarreal en la
Universidad de Monterrey. En México, fundada ya la primera filmoteca nacional en 1960, la
de la UNAM, y abierta la primera escuela de cine, el CUEC, en el sesenta y tres, surgió en to-

56

del videocassette no sólo se tendrá el equivalente visual del libro, sino el acceso a infinidad
de títulos del momento y también del cine del
pasado, aunque sea fugaz y perecedero el registro de las imágenes. Pero una cosa es ver películas en una pequeña pantalla y otra en pantalla grande. Es en esta época, ya casi a principios de los ochenta, cuando por razones de convenios internacionales, desaparecen de México las películas europeas y de otras naciones
no anglosajonas. Desde entonces, y hasta hoy,
más del 95% de nuestra cultura visual en los
cines de consumo comercial será de producción o distribución norteamericana.
En 1982 se incendia la Cineteca Nacional.
Para compensar el penoso e infame descuido
oficial, y ya instalada la nueva Cineteca en el
conjunto recién construido de las Salas de los
Compositores, la programación se renueva e
intensifica. Condenados al cine gringo, ahora
duplicado por la aparición de nuevas cadenas
de salas múltiples, los aficionados al cine en
Monterrey, los cinéfilos de los cine-clubes, empezamos a preguntarnos con insistencia al revisar la cartelera exclusiva de la Cineteca en los
periódicos de la ciudad de México: ¿cuándo tendremos una Cineteca en Monterrey?, ¿cuándo
veremos lo que ven ellos?, ¿por qué no tener
una cineteca que exhiba lo mismo que la de
México? Esa inquietud se agravó cuando la
Muestra de cine, el único respiro anual de buen
cine que teníamos y que durante años llegó con
la misma programación de México, se redujo
en 1984, por razones de distribución, a una selección de sólo siete películas sobre veintidós
que veían los defeños. Monterrey necesitaba urgentemente una Cineteca. Una sala diaria para
cine de calidad como las que existían en el De
Efe. Siendo el cine asunto y competencia del
Estado sólo había una instancia para conseguirla: el Gobernador.
En 1985 algo luminoso ocurre. Jorge Treviño, nuevo gobernador de Nuevo León, nombra como secretario de Gobierno a Lucas de la

Garza, gran amigo y apasionado cinéfilo desde
nuestras épocas en el Cine Club de la Universidad. El ambiente es favorable. Se suceden visitas a México. Se firman convenios. En medio
del éxtasis, el cataclismo: la ciudad de México
sufre un terrible terremoto. Todos los planes
se detienen. La Cineteca Nacional pospone el
primer intento de ser de nueva cuenta nacional.
Luis E. Todd, secretario de Educación y Cultura, nós acoge para programar una serie de
exhibiciones semanales en el Cinema del Valle, en donde volviendo a una tradición filmica
regiomontana de premieres el miércoles, se
presentan durante varios años películas excepcionales, de estreno o clásicas. Algunas quejamás volvieron a exhibirse en Monterrey hasta
que llegaron en videocassette en el circuito de
Conculta. Volvemos a la carga con la idea de la
Cineteca. A Todd le gusta el proyecto y funda
la Cineteca, pero en papel. Aparece en el periódico de la secretaría. Se me nombra director y se me envían memorándums, pero la
Cineteca no existe, ni siquiera tiene un modesto lugar de proyección pero sí proyectores, aunque casi inservibles y desfasados traídos de un
cine de Guadalupe convertido en teatro y arrinconados en las bodegas del Teatro de la Ciudad. Toaavía están ahí.
Pero la lucha no está perdida. A dar lata de
nueva cuenta. Se diseñan algunos planos y anteproyectos. Entre 1985 y 1987 planteo a las autoridades, una vez más, la necesidad de la Cineteca. Se habla de utilizar un lugar en el Parque
Niños Héroes. U na sala pequeñita con un equipo de 16mm que nadie ha utilizado, ni se utilizará jamás. La idea prospera. De repente,Jorge Treviño anuncia en la prensa y en la televisión, con bombo y platillo, la creación de la Cineteca Neolonesa. Por lo pronto se establecerá en el Cine Latino, antiguo cine Palacio; después se habla del Cine Sultana, el antiguo Araceli, como sede. De repente, desaparece la idea
de la escena pública. Al parecer-eso se platicó

57

�en un encuentro con promotores culturales en
el Obispado nos jura y perjura, a un cuestionamiento mío, que la Cineteca se hará. Y el juramento se convierte, entre las fanfarrias de grandes pantallas de video y luces lasers en Cintermex, de una promesa de campaña en un inciso de su plan de gobierno. Ahora no hay duda.
Además, por qué dudarlo: cerca, muy cerca de
él, se encuentran amigos muy queridos. La Cineteca en Nuevo León está casi a la vuelta de la
esquina. Esa vuelta se transformará en un hoyo
negro. Durante casi tres años, el Gobernador
no se acuerda de lo que había dicho en campaña, a pesar de que los documentos estaban impresos con una elegancia gráfica exquisita. Y
tan pronto es coronado Carlos Salinas como
hijo preferido del reino de Nuevo León, el último día de lo que él imaginaba sería su primer periodo, los días de Sócrates quedaron contados. Como agotado quedó mi entusiasmo,
después de doce, o más años, de tratar de cazar
a la autoridad máxima en tumo.
En 1995, tras dos años de exilio sin llevar y
traer películas, y ya fuera de los organismos de
cultura junto con César González y Jesús Sepúlveda, rescaté un viejo empeño para sobrevivir: traer la muestra completa de cine a Monterrey. Me encontré con Méntor Tijerina de la
Garza y Rodolfo Garza y empezamos a insistir
ante las autoridades de la Cineteca Nacional
para lograrlo. Los tiempos habían cambiado.
En principio, la completábamos nosotros. Después, aumentó el número de películas yya casi,
casi, venían todas. Mario Aguiñaga, amigo, director de la Cineteca, nos dio, a diferencia de
los directores de otros sexenios, los mejores tips
y apoyos posibles para completar la porgramación. En 1997, la Cineteca pasó de la Secretaría de Gobernación a Cultura, y un viejo amigo, eterno cineclubista y cineasta: Alejandro Pelayo, fue nombrado director.
En Nuevo Léon las cosas habían cambiado
igualmente. Se había formado un Consejo de
Cultura y Alejandra Rangel, heredera directa

después y por supuesto tras bambalinas- los
dineros para el proyecto Cineteca terminaron,
.por sugerencia de alguien muy cercano al poder, en la construcción de un velódromo que
se pensaba sería para competencias internacionales. El destino los castiga. Construyen la pista con la duela correcta, pero nunca la validan
con las medidas oficiales. Las futuras competencias internacionales de ciclismo, vía satélite
desde Monterrey, se esfuman; y con ellas, el Íinaginado turismo.
Los ánimos envejecen y se derrumban cuando Lucas de la Garza advierte todo lo que hoy
sabemos de Salinas de Gortari, candidato a la
Presidencia de la República, y tiene que abandonar su puesto. Adiós Cineteca. Lo único que
quedaba por hacer era intentar, por lo menos,
que la Muestra llegara completa a Monterrey.
Los Cine-Clubes casi desaparecen a finales
de la década de los ochenta, salvo Cinema 16
que se entregó a un labor espléndida mostrando en video una serie de películas, tomadas de
la antena o conseguidas en videocassete, con
el material nuevo y diferente del cine que no
llegaba ... y nunca llegaría. Mientras la Cineteca
pasaba a mejor vida, en 1990 se creaba en Nuevo León la Pinacoteca del Estado. Y en 1991
nacía uno de los mejores museos de América
Latina: el Marco, con una visión de primer
mundo que dejó a las demás instituciones culturales como señoritas de pueblo. Y no sólo eso.
Contaba con una sala con proyectores de cine
en 35 y 16mm, además de videoproyección, que
le permitió realizar una trabajo espléndido a
través de cine-club y previews de cine nacional y
extranjero; apoyado, de manera paradójica, con
presupuestos de la propia federación. El sueño de la Cineteca se desvanece, aunque no muere.
Como tampoco muere la esperanza en los
buenos mexicanos. A inicios de la década de
los noventa, Sócrates Rizzo, adalid del Presidente bienhechor-el que nos conduciría hacia el
siglo XXI- asume la bandera de la Cineteca, y

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del espíritu humanista de don Raúl, era la titular del organismo. Manuel Fernández, entusiasta cinéfilo, director ejecutivo. La visión pragmática de Manuel y el lado idealista de Alejandra, coincidieron. Seguimos con los rollos de
la Muestra, ahora en Conarte. Pero en 1997
'
Alejandra Rangel me dio, nos dio, a la comunidad de cinéfilos y ahora maduros cine-clubistas,
una memorable sorpresa: retomaba el proyecto Cineteca, pero en esta ocasión para volverlo, por primera vez, realidad. Y el sueño inventado, como película de fantasía, empezó, ahora sí, a tomar forma
Cuando Benjamín Clariond nos invitó a
"chisguetear" (lavar con una manguera a presión) los viejos ladrillos rojos de La Maestranza,
pensamos que éramos víctimas de otro chiste
del Gobernador sustituto. No. A diferencia de
las demás gobernadores, esta vez las obras iban
en serio. Y fueron tan en serio que en abril de
1998 se inauguró la primera parte de la Cineteca Nuevo León, teniendo como escenario una
monumental sala de exposiciones en un bello
y restaurado edificio de principios de siglo ubicado en el Parque Fundidora; y lo que es más
bello, una hermosa sala de cine en 35 mm con
todos los adelantos cinematográficos, lista para
recibir y proyectar como debe ser, en su justo
formato y encuadre, y en pantalla grande, y todos los días, tanto las películas del cine que no
se ve, o no se veía, como los clásicos de la historia del cine.

CINETECA
NUEVO•LEON

tomados en Estados Unidos. En una tierra donde se instaló un primer estudio de cine en 1925
y se filmaron algunas películas. En una tierra
donde se espera que el video recoja, el video
documental y artístico, los sentires y afanes de
la juventud a la que pertenece el próximo siglo.
Estas tareas de archivo se verán intensificadas por el disparo cultural que generará la Cineteca Nuevo León en la vida artística de la
comunidad y de la nación. La Cineteca Nacional desea transformarse en nacional. Lo mismo el Centro Nacional de la Imagen y muchos
otros organismos del De Efe. Monterrey también se hará nacional e irradiará, como lo hace
ya el Marco, el Museo de Monterrey y Conarte,
con sus escritores, poetas y teatristas, la visión
acerada y cortante del norte. Una visión nítida
que en lámina, papel, celuloide o pista magnética hablará de nosotros y de nuestro empeño.
¿Cuál empeño?
Hacer que la invención de los sueños, los
sueños inventados, devengan en arquitecturas
prodigiosas, como la Cineteca.
Una historia oral digna de un final feliz.

Hay otras cosas importantes en esta nueva
Cineteca, la Cineteca real. La Cineteca no sólo
será un espacio de exhibición, como el que tanto anhelamos durante años, sino también una
verdadera cineteca. Es decir, un verdadero archivo para recopilar, preservar, investigar y exhibir la memoria patrimonial del noreste. Es
decir, todas aquellas imágenes que hablan de
nosotros y de nuestra forma de ser. Imágenes
filmicas, fotográficas y de video, en una tierra
donde la fotografía, por ejemplo, llegó casi al
mismo tiempo que los primeros daguerrotipos

59

�rtes
plásticas
cultura del entretenimiento que ofrece relaciones interpersonales, problemas sociales e incluso clientes y mercados extranjeros. Fernando
Villalvazo, como creador, conoce tal situación
y sabe que el espectador no pasa por alto ni olvida nada de lo que ve, queda almacenado en
algún rincón de su cerebro y forma parte del
banco general de conocimientos del mundo
con que esa persona ~uenta.
Poblando de espectros light su pintura mentalmente interiorista y consecuentemente metafórica, este autor ya no mira a través de sus ojos
al mundo real para buscar referente, sino que
traza imágenes encerrado bajo las paredes de
su habitación mental intentando buscar una
lógica más allá del sueño artificial y sobreco~ificado. U na luz "neón" parece abrumar sus pinturas de donde surgen formas y espectros, símbolos que parecen claves que intentan co~prender un fragmento de la mente y el espmtu del hombre de fin de siglo. El temperamento de este artista lo inclina a destacar más los
aspectos lineales propios del dibujo, favorec!do por una actividad inconsciente, tanto de el
como creador, como del inconsciente del espectador. Extraños y reconocibles biomorfismos recorren su obra sin ser sólo decorativos y minimals consituyen una especie de anotaciones significativas de registros mentales quizá "surrealistas" mas no ilusorios al estilo de los famosos
Magritte o Dalí, pero sí inmediatos, abstractos
y automáticos, cercanos a los sueños de Joan
Miró, más que a los de Max Ernst: "... la escuela
surrealista nos hizo dar un gran paso, demos-

Metáforas visuales
de Villalvazo y Rub Gutz
Jesús Flores Villegas
Biomórficos sueños multicanales
La prehistoria no es un periodo durante
el cual los seres humanos vivieron hace mucho tiempo. Ella está aún con nosotros.
GRAHAME CIARK

EXISTE EN MONTERREY UNA JOVEN GENERACIÓN DE

artistas plásticos que están luchando por imponer nuevas formas de vida visual. Parecerse a
las grandes metrópolis culturales es en los últimos años una meta que se sustenta en los grandes museos y galerías de prestigio nacional e
internacional que existen en la capital nuevoleonesa, espacios que han sido producto de una
economía que a lo largo de todo un siglo se ha
"hiperadaptado" a los tiempos.
.
La constante avalancha de imágenes suministradas por la 1V, periódicos, revistas, video,
cine, etc., influye en muchos artistas veinteañeros que intentan adaptar su lenguaje visual a
las nuevas formas de vida implantadas por una

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trando que toda conjunción de dos significantes
será equivalente para construir una metáfora,
si la condición de la mejor disparidad de las
imágenes significadas no se exigiese para la producción de la chispa poética ... "1
Una metáfora visual, lejos de ser un fenómeno aislado y poco usual de los lenguajes de
imágenes, está presente en nuestro entorno diario, de modo tal que ya no es fácil notarlo, y
más cuando los medios masivos las utilizan para
comunicar mensajes extremadamente claros y
precisos.
En 1981 investigadores como Lakoff yJ ohnson se refirieron a esto como: "La inevitable
penetración de distintos patrones idiomáticos
y metafóricos en el lenguaje, patrones basados
en nuestra cultura y nuestra experiencia con el
mundo físico". 2

rasgos del pasado y presente del mundo, y la
bruma los transforma en biomorfos sueños
multicanales hasta perder las distancias, las
medidas, la identidad.

Pshyco vwlenc,e: Rub Gutz
Convertido prácticamente en un artista de culto por una élite de seguidores pertenecientes a
una generación posnihilista que no sabe elegir
en este mundo aislado y vacilan te; cools y apáticos frente a la vida, sus fans recorren sin rumbo las calles de su natal Monterrey esperando
llegar a la buhardilla decimonónica del creador donde, como verdadero scanner, los llama
para darles su merecido mediante pshycerviolence
a los que se aparten de la ley.
Rub Gutz se define como un esteta perteneciente al grupo de Víctor Frankenstein, pasando por los celuloides asesinos seriales armados
con sierras eléctricas. Es parte del grupo de seres humanos abiertamente "anormales" que
examinan la realidad del imaginario colectivo,
y sus actos y existencia nos van llevando a una
violencia de grand-guignol, donde lo único que
importa es conseguir un salvaje y poderoso impacto visual. Productor de imágenes enrarecidas por el tímbrico detonante del color rojo de
la sangre coagulada, cuyo brillo artificial es un
producto del maquillaje al estilo FX inspirado
quizá en alguna escena de Taxi driver o mejor
dicho en la estética decadente que nos muestra una realidad incontestable producto de publicaciones sensacionalistas conocedoras del
crimen en México.

Lejos de ser un oprimido decadentista, el
artista de fin de siglo es un telespectador probando su control multicanal y al igual que los
primitivos pintores del paleolítico utiliza esa
"arma" que llaman arte para enfrentar eficazmente sus temores, ansiedades y misterios que
parecen acompañar al conocimiento del hombre de su inteligencia y de su personalidad, pero
quizás hoy las metáforas implantadas por la tecnología han multiplicado esos temores que se
convierten en sombras conservando algunos

Al crear atmósferas asfixiantes con delirios
provocadores y humorísticamente negras, con
aires de cierta desilusión posromántica propia
del espíritu que ya no tiene cabida en este mundo moralmente anestesiado, donde el crimen
se ha convertido en un estilo de vida, Rubén
Gutiérrez es un cronista que evidencia el triunfo de la mediocridad asesina en un país como
México.

61

�visual de una
cultura media
popular que refuta los dogmas
materializados
de la burguesía
modernista y reabre una serie
de cuestiones
que los evangelios modernistas aún vigentes
en la plástica,
desde el expresionismo hasta
el concept-art siguen ocultando.
Cuestiones en
tomo a la figuración y al realismo plástico que
los moralistas han tratado de borrar a través de
la pintura de concepto.
Desde su laboratorio Rubén Guitérrez lucha
con la materia, condenado a buscar un pasado
fuera de su alcance, en un prometeico afán de
vencer a la muerte, con ojos quemantes y ridiculizado pero superior a los filisteos que lo atormentan, el culto de éstos no es sólo al pintor,
sino a aquel artista más siniestro cuyos materiales son los hombres. ¿Cuál será el final de
un proceso destructivo y creativo a la vez? En el
mundo de hoy, ecologista, profesionalizado y
competitivo, imaginar, fantasear, perder el tiempo en pláticas interminables con seres inexistentes es visto como algo monstruoso y los monstruos han dejado de asombramos, lo mismo
que el amanecer no nos conmueve más.

Hacedor de imágenes preconstruidas con
procesos instalatorios, performance y maquillaje, Rub Gutz desconoce el miedo al contacto
estético cuyo resultado final son fotografias intervenidas de manera experimental. "La fotografia es una práctica propia de los sectores medios. El sistema de la gran producción se diferencia del campo artístico de élite por su falta
de autonomía, por someterse a demandas externas, principalmente la competencia por la
conquista del mercado. Producto de la búsqueda de mayor rentabilidad y la máxima amplitud de público, de transacciones y compromisos entre los dueños de empresas y los creadores culturales, las obras de arte medio en este
caso las de los fotógrafos se distinguen por usar
procedimientos técnicos y efectos estéticos inmediatamente accesibles por excluir temas controvertidos en favor de personajes y símbolos
estereotipados que facilitan al público masivo
su proyección e identificación". 3
Aunque ha incursionado en el performance,
la instalación, la pintura-pintura, el arte objeto, el modelado y el dibujo, la obra de este autor se sustenta más en la fotografía construida
e intervenida, entendiendo que es un género

Notas

l. Lacan, Jacques, "La instancia de la letra en el inconsciente o la razón desde Freud", Escritos, Siglo XXI editores.
2. Way, E. C., Knowl.edge representatwn and metaphor, Kluwer
Academic Publishers.
3. García ·c anclini, Néstor, Desigualdad cultural y poder simbólico, Cuaderno de trabajo 1, INAH.

62

~ibros
importantes de la vanguardia literaria en México,
los Estridentistas y los Contemporáneos. A pesar de
los puntos comunes entre ambos grupos -su estética vanguardista, la tendencia a instalarse en la "contemporaneidad" y la intención de modernizar la vida
cultural mexicana-, a partir de 1928 comienza lo
que Gordon llama "una verdadera guerra de las
antologías". En sus respectivas antologías de la poesía mexicana, tanto Jorge Cuesta como Manuel Maples Arce eligen o excluyen a ciertos poetas según
criterios más bien personales y políticos antes que
literarios. Además, en las introducciones, ambos
critican con ironía y con "argumentos", que en su
mayoría son nada más golpes bajos a los miembros
del otro grupo. En un análisis detallado, Gordon
muestra cómo se desarrollaron las polémicas, y añade algunos datos sobre la disolución de ambos grupos que, al menos en parte, fue el resultado de las
campañas nacionalistas en contra de su cosmopolitismo supuestamente "extranjerizante". Pero a pesar de las polémicas entre Estridentistas y Contemporáneos, la modernización cultural de México se
acelera con la introducción de ciertas rupturas en
el canon literario por parte de ambos grupos. Como
bien lo afirma el autor, sólo el conjunto de actividades de ambos grupos cumple las diversas funciones
de un movimiento de vanguardia, es decir, tanto el
ataque a la literatura como institución como la introducción de nuevas formas literarias.
La producción literaria de miembros, afiliados
o, al menos, contemporáneos del "grupo sin grupo" de los Contemporáneos también es el tema de
los artículos "Novo: el cronista", "Una aproximación
al teatro de Rodolfo Usigli", "Poesía y música en
Carlos Pellicer", y "Un inédito de Carlos Pellicer
sobre la Antología de la poesía mexicana moderna". En
el breve ensayo sobre Salvador Novo, Gordon, después de 'o frecer un resumen de las diferentes definiciones del género de la crónica, afirma que Novo
ni es el mejor dramaturgo ni el mejor ensayista en-

Escritos mexicanos
de Samuel Gordon
Friedhelm Schmidt (Berlin)
Samuel Gordon
De calli y tlan. Escritos mexicanos
UNAM / El Equilibrista
México, 1995.

EL UBRO DE SAMUEL GoRDON, DESTACADO CRÍTICO DE LA

literatura y sobre todo de la poesía mexicana del
siglo XX, reúne ocho artículos que en su mayoría
aparecieron con anterioridad en revistas especializadas o en suplementos culturales de periódicos
mexicanos. Por un lado, su publicación en este volumen me parece oportuna por el hecho de que
algunos de los artículos son prácticamente inasequibles fuera de México. Por otro, los trabajos de
Gordon, que tratan una variedad de temas de la literatura y la filosofia mexicana del siglo XX, comparten, grosso modo, una misma preocupación que
nunca se menciona explícitamente en el libro: la
cuestión de la modernización de la literatura mexicana a partir de la producción literaria de las vanguardias de los años 20.
En "Notas sobre la vanguardia en México", el
autor analiza la querella entre los dos grupos más

63

�son las notas que acompañan el texto autógrafo de
Pellicer, y que muestran claramente las sutilezas e
ironías entre líneas en el comentario del poeta a la
Antología de la poesía mexicana moderna, editada por
Jorge Cuesta en 1928. En las notas, se analiza un
capítulo de las disputas entre los miembros de Contemporáneos, y éstas se transforman de esta manera en una relectura de los textos polémicos de miembros de las vanguardias literarias en la cual se aclaran los secretos códigos interpolados en textos que
aparentemente son nada más comentarios a antologías poéticas, pero que en realidad revelan las relaciones personales entre los miembros de Contemporáneos, y de esta manera, las notas facilitan la
comprensión de las razones de la disolución del
grupo.
En "Los poetas ya no cantan, ahora hablan (José
Emilio Pacheco y la poesía conversacional)", Gordon
se ocupa de la poesía conversacional que, a partir
de los años 60, cultivaron poetas como Mario Benedetti, Roque Dalton, Enrique Lihn, Ernesto Cardenal y Jaime Sabines, entre otros. Los temas tópicos
de esta poesía narrativa, de tono coloquial, y que
evita todo discurso grandilocuente, son las experiencias cotidianas, la destrucción y el desgaste, la pérdida irremediable, el inexorable transcurrir del tiempo. Después de ofrecernos un resumen de las características más notables de este tipo de poesía, el autor analiza la producción literaria de José Emilio
Pacheco, y sobre todo el volumen No me preguntes
cómo pasa el tiempo, de 1969. En esta interpretación,
llega a la conclusión de que los textos de Pacheco
se acercan a la poesía conversacional, pero al mismo tiempo se establece una distancia mediante la
introducción de formas cultas y hasta políglotas. Al
mismo tiempo, Gordon nota una cierta rutina en el
uso de las nuevas técnicas en los libros posteriores
de Pacheco. Es este uno de los problemas de lamodernización literaria, es decir, el camino de toda
vanguardia. El ataque al establishment literario se
transforma en literatura canonizada, la vanguardia
se vuelve vanguardia histórica. Dentro de este contexto, la idea más interesante del artículo me parece ser la insistencia en el proceso de la producción
de los poemas de Pacheco. La reescritura permanente no sólo da más importancia al proceso de producción que a su resultado -no es por casualidad
que Gordon menciona los paralelos con el ready made
y los happeningsde los artistas de las vanguardias "clásicas"-, sino que Pacheco sigue de esta manera a
la crítica literaria contemporánea cuyo interés se ha
desplazado del autor al texto y de éste al lector.

tre los Contemporáneos, pero sí el mejor cro-nista
de su generación. En una prosa funcional, Novo
describe la vida cotidiana y cultural de la ciudad de
México, y se convierte de esta manera en el precursor de cronistas como Carlos Monsiváis, Elena
Poniatowska, Cristina Pacheco yJosé Joaquín Blanco, que, a partir de los años 60, contribuyen a la
transformación de la crónica en el subgénero más
importante de la ensayística mexicana.
En su aproximación al teatro de Usigli, Gordon
analiza algunos párrafos del texto de la última pieza de la trilogía de las "Coronas", Corona de luz. En
su trilogía, Usigli trata de comprender e interpretar
diferentes momentos de la historia cultural de México, es decir, la vida y muerte de Cuauhtémoc (en
Corona de fuego), la aparición de la virgen de Guadalupe (en Corona de luz) y el episodio de Maximiliano
y Carlota (en Corona de sombra), momentos que él
considera mitos nacionales superlativos. Gordon
critica el trasfondo conceptual e histórico del primer acto de la obra y llega a la conclusión de que
Corona de luz sólo es valiosa como parte de la trilogía.
En mi opinión, este juicio, aunque pueda serjustificado por una lectura cuidadosa de la obra, que por
cierto la hizo el autor, se podría haber argumentado más detalladamente que con los pocos párrafos
que se citan en el breve estudio sobre el texto de
Usigli.
"Poesía y música en Carlos Pellicer" trata un tema
poco estudiado por la crítica de la literatura hispanoamericana: las múltiples relaciones entre música
y poesía. El autor aborda la cuestión de las conjunciones poético-musicales en la "Primera intención"
de Esquemas para una oda tropical mediante un análisis de los pre-textos, los para-textos y el texto final
de la obra. En el análisis de este poema, no sólo se
da un bosquejo de los intentos de Pellicer a lo largo
de dos décadas de escribir una Oda tropical, sino se
destaca además, en una interpretación minuciosa
de ritmo, rima y sonido, la eminente influencia de
la música en la poesía del escritor tabasqueño.
Gordon muestra que la absoluta comodidad de
Pellicer en el manejo tanto de formas métricas como
amétricas, precisamente se debe al hecho de que el
poeta privilegia lo audible a lo inteligible, es decir
que se debe a la musicalidad de su poesía.
En el segundo artículo sobre Pellicer, trabajo que
Gordon publicó en co-autoría con Fernando Rodríguez y Mendoza en La Gaceta, los autores, en su presentación del texto inédito del poeta, nos informan
sobre la historia del mismo. Pero lo más importante de esta publicación no es la introducción, sino lo

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En el artículo 'Juan Rulfo: Una conversación
hecha de muchas (Diálogos entre textos, pre-textos y
para-textos)", Gordon nos recuerda que la crítica literaria en México tardó mucho en comprender las
innovaciones formales del autorjalisciense y que hasta ahora no se ha ocupado en considerar las lecturas de Rulfo. A pesar de las abundantes críticas que
enfatizan la influencia de los mitos griegos sobre la
obra del autor de Pedro Páramo, en sus entrevistas,
Rulfo nunca mencionó estos textos. Gordon cita
todo un catálogo de obras que Rulfo leyó, y en el
cual destacan las de la literatura estadounidense y
las de los países del norte de Europa. A estas obras
se debieran añadir las crónicas y los clásicos de la
literatura indígena, lecturas que la crítica en general tampoco ha considerado como fuente de inspiración de Rulfo. El artículo, aunque no ofrezca un
nuevo enfoque para la crítica de la prosa rulfiana,
sí muestra la posición crítica de Rulfo con respecto
a la modernización de las formas literarias. Modernización, sí, parecieran indicar las declaraciones del
escritor al respecto de sus lecturas, pero no como
un mero juego formal, como egolatría de escritores
aburridos que consideran la literatura misma como
el único centro de interés. Las burlas de Rulfo sobre el nouveau roman son pruebas evidentes de su
negativa de una modernización a cualquier precio.
A todos estos artículos sobre la literatura y el teatro mexicanos, Gordon añade uno "Sobre la fenomenología del relajo", en que se ocupa de la reflexión filosófica sobre "lo mexicano". Se trata, sobre
todo, de un análisis del libro clave de Samuel Ramos, El perfil del hombre y la cultura en México. Gordon
da un resumen de los debates al respecto, pero sin
criticar el esencialismo y psicologismo de los filósofos de esta corriente que tuvo mucha influencia sobre la ensayística literaria mexicana de los años 50,
como se puede constatar por la lectura de El laberinto de la soledad.
De calli y tlan. Escritos mexicanos es un libro bien
documentado y armado conjuicios sugestivos. Como
afirma Gonzalo Celorio en su prólogo al libro, los
artículos "no son vastos ni ambiciosos ni concluyentes", pero los fragmentos se suman a un mosaico
sobre el proceso de la modernización cultural en
México a partir de la producción literaria de las vanguardias de los años 20, mosaico en que sobresalen
las piezas de los trabajos sobre la poesía de Carlos
Pellicer, a quien Gordon le ha dedicado gran parte
de su energía académica y ensayística.

Las Miradas subversivas
o el bautizo de los neófitos
Genaro Huacal
Sergio Femández
Miradas subversivas
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes
México, 1997.

"EL ARTE SERÁ l.A ÚNICA REDENCIÓN CON QUE CUENTO"
reza Sergio Femández previo al punto final de sus
Miradas,' y el arte que cuenta, el arte con que nos
cuenta el arte que cuenta, lo redime.
Aunque nunca ha creído en la crítica de arte ni
de literatura porque le producen una sincera desconfianza, como los poetas que hablan de poesía,
el autor señala que la mirada del crítico es por lo
demás, si no precisa, sí asesina. Yo no intento matar
a nadie, agrega, prefiero, escopeta en mano, sólo
observar a la zorra y ver cómo se esconde entre los
arbustos de mi pequeña selva.
Así es como nos internamos hasta el extravío en
este magnífico libro donde el erotismo campea hasta
la hipérbole. Hablar de Sergio Fernández, de sus
Miradas subversivas, es irse al extremo: te quedas mudo, atónito de emoción, con temor, casi con miedo,
o te acomete una verborragia cuasi finita.
El doctor Fernández, platillo de eruditos, y de
lectores ni comunes ni corrientes, oficia el poder
verbal fantástico, su poderío nos somete. Tras el primer párrafo nos transformamos, presa de una bulimia literal. Pocos libros se leen con fruición, simple
onomatopeya de la pasión vital que este autor comparte y contagia frase a frase.
Da cuenta de esto con holgura su viaje ("viajezote" dicen los "macizos" refiriéndose a los interestelares cuyo combustible son las dendritas que no
repondrán jamás), sin embargo, en este caso, Sergio Femández no sólo regenera a nuestras neuronas
atrofiadas, sino que nos genera nuevas para seguirle el paso.
Varias manos amasaron a este libro, la del arte,
la del ocio, la del hedonismo, la de la pasión a lo
Femández, la del erotismo de la erudición, tantas y
de una por una para todas y todas para una.
Aquí, ciertamente, no existen límites, el diario
de viaje se transforma y nosotros con él. Del texto
narrativo va al poema en prosa, de la novela memoriosa al aforismo, siempre con un ritmo y un lenguaje lírico que nos arrebata en varios planos cuyo

65

�lencia y el atormentado mundo de los miedos, los
fantasmas y las voces que golpean en esos años de
transición.
Las tres suceden en la ciudad de México en distintos momentos sociopolíticos del siglo XX, de donde se desprende una interesante visión sincrónica
de cómo devino megalópolis matrera la antigua ciudad de los palacios.
En las tres sus protagonistas terminan enfrentados a una situación irresuelta, una sensación de tener que crecer irremediablemente con la falta de
un miembro que les fue arrancado.
Los niños-adolescentes que recorren estas historias están acosados por una pesadilla y por un sueño. Entre ambos límites se mueven y es entre ellos
que intentan explicarse cómo sobrevivir los cambios
o las circunstancias familiares.
No es mi intención -y creo que no debería ser
la intención de ningún presentador a menos que
quiera regresar a la primaria- platicar de qué se
tratan los relatos que componen el libro, pero quiero poner un ejemplo de las pesadillas a que hago
referencia:
Cristina, la protagonista de "El árbol de los deseos", huye de su casa llevándose a su pequeño hermano Joaquín. Nunca sabemos con precisión el por
qué, o más bien, nunca sabemos con precisión si
ese por qué es suficientemente grave como para llevarla a huir con la angustia y la prisa que la niña
muestra al hacerlo. Cuando los adultos que se encuentran en el devenir del relato le preguntan, ocurre lo siguiente:
Habla el padre de Alicia, la mejor amiga de Cristina:

punto de vista se dobla, desdobla y de repente el
pasmado lector ve con los ojos de Femández, entre
los ojos de Femández, desde los ojos de Femández,
es los ojos de Femández.
Al término de la lectura sabemos que salimos del
trance después de transitar sus puntos y seguido,
sus puntos y aparte, como si una fuerza misteriosa
nos empujara irremediablemente al hacerlo. Transitamos, por decirlo como simples mortales, en realidad flotamos, gravitamos asidos de su libro misericordiosamente sostenido por la mirada subversiva
que nos contempla y contemplamos impotentes.
Al avanzar lo hacemos al vientre literario y ahí
nos quedamos como feto chupándonos el dedo, sí,
placenteramente.

De mártires y otras historias
Héctor Alvarado
Ignacio Solares
Los mártires y otras historias
Fondo de Cultura Económica
México, 1997.

CUANDO 1A ELOCUNCIA Y EL OFICIO DE UN NARRADOR ha-

cen pareja, casi siempre el lector se olvida de que
está frente a un texto, se le desvanece en el trayecto
la presencia de ese alguien que es responsable de
urdir la trama, de seguir la secuencia temporal y
apuntalar todo el andamiaje que opera antes de que
la narración se publique.
Ignacio Solares tiene ese atributo, esa aparente
ajenidad de no haber metido su cuchara para que
los tres relatos del libro Los mártires y otras historias
fluyan.
Por principio, el volumen posee una profunda
unidad.
Cuenta tres historias: ''Los mártires"; "Serafín";
"El árbol de los deseos", cuyos protagonistas son
niños-adolescentes a través de cuyos ojos vemos los
momentos más difíciles de sus cortas vidas.
En las tres la figura del padre es un centro a partir del que irradian los valores y las fantasías a un
tiempo más angustian tes y más luminosas.
Las tres son historias que duelen, narraciones
en las que el desamparo está presente para dejar a
los personajes a merced de la arbitrariedad, la vio-

-Pero, ¿qué fue lo que pasó? ¿Por qué te fuiste de tu
casa?
Cristina bajó los ojos y se miró las puntas raspadas de
los zapatos.
-En la mañana desperté y... no estaban mis papás. Se
fueron.
-Van a regresar, Cristy.
-Sí, pero no es eso... No es por eso ...
¿Te regañan mucho?
-No. Son muy buenos.
-¿Entonces?
-Gritan.
-¿Sólo eso? Todos los papás del mundo lo hacemos,
Cristy.
-¿En la noche?
-Sí, en la noche. Y a veces en el día. Es normal.

Ahora habla Angustias, una indigente que recoge a los niños y a la postre los martiriza:

66

bian o los hacen persistir por lo que tienen de prometedoras pero nunca están ausentes.
Ignacio Solares tiene oído fino, tiene antena para
traer al papel el habla y la sintaxis mental con fluidez y gracia y congruencia, sin que haya sacrificio
de la sencillez o la frescura de esos niños, o la sequedad de los adultos antagonistas que mezclan sus
frustraciones y sus incapacidades para levantar el
muro que los protege de los demás.
Solares despliega un universo narrativo tan bien
descrito que da la impresión de que los relatos están ya a punto de convertirse en secuencias cinematográficas. Un salto y ya, ahí está la película.
Los mártires y otras historias es uno de esos libros
que no se batalla para leer, y esto, a la vista de las
múltiples crisis de publicación y lectura de obras literarias, resulta no sólo gratificante sino valioso para
traer agua a nuestro medio chirriante molino.
Ignacio Solares escribió un libro que ayuda a recuperar la confianza en que la literatura sale en busca de lectores, de temas que reflejen una realidad
mexicana y retrato de un paisaje físico y psicológico
que nos hace reconocemos.

-¿Y por qué se salieron? Dime, a ver.
-Es que ... quisimos.
La mujer se acercó un poco más y su vaharada obligó
a Cristina a echar la cabeza hacia atrás, apoyándola
en el borde del respaldo de la banca.
-Así que quisieron, ¿eh?
-Pues, sí.
-¿También tu hermano quiso? -y miró a Joaquín,
quien se intimidó y escondió la cabeza detrás del hombro de su hermana.
-No, él no quiere. Pero después va a querer.
-¿Por qué estás tan segura?
-Porque yo sé.
-Tus papás, ¿les pegaban mucho?
-No, nunca nos pegaban.
-Entonces, ¿cuál era el problema?
-A veces... gritaban.
-¿Ése era todo el problema?
-Sí.
La mujer soltó una carcajada y mostró unas encías
hinchadas, de un rosa muy pálido.
-Escuincla pendeja.

Siempre cargando ese lastre de indefensión, los
niños del libro se refugian en visiones que los ago-

....

eo,_¡o Nlclollll
cua1.1ari.Ann

educal. s.a de C:'tt

LIBRERÍA EDUCAL
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EiP

ZuAZuA No. 124 NORTE/ TE1./FAX: 34417 64 / MoNTERREY, N. L.

67

�Coo el objeto de reconocer, imp~, ~ular y promover a los universitarios distinguidos en los campos de la enseñama, la investigación, la produreión
y/o la difusión del arte en esta casa de estudios, la UniversidadAutónoma de Nuevo León convoca al

Colaboradores

PllHIO l tA8 !RTBS U!NL 1198
BASES:

(Monterrey, 1957).
Escritor, promotor cultural. Estudió
ingeniería química y letras en la
UANL. Edita la revista El correo
Chuan y dirige la Casa de la Cultura
de Nuevo León.
(Santiago de Chile, 1976). Reside en Monterrey desde hace un par de años. Ha colaborado en Vula Universitaria.

,.

(Monterrey, 1936). Escritor, periodista. Director fundador
de Kátharsis (1955). Dirigió las páginas culturales de ElDía y el suplemento cultural de El Nacional.
• Poeta cubana, cantante y activista política. Participó en la
excarcelación de Nelson Mandela y
e ~ lucha contra el apartheid.
(Monterrey,
1940). Poeta, ensayista, traductor,
autor de una quincena de títulos.
Desde 1985 dirige Deslinde, revista de
la Facultad de Filosofía y Letras de
la UANL.
(La Ascención,

Aramberri, N. L., 1952). Poeta, editor, maestro universitario. Estudió
letras. Autor de A la orilla del sueño,
El escorial y otros poemas de amor y La
huella del relámpago. Director de Publicaciones de la UANL.
""
(Monterrey,
1942). Escritor, crítico de cine. Director de Programación y Conservación de Acervo de la Cineteca de
Nuevo León. Maestro del posgrado
en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UANL.
I
(Tampico,
Tamps., 1967). Crítico de arte. Estudió diseño gráfico en la UASLP y
la maestría en artes visuales en la
ENAP-UNAM. Actualmente es profesor en la Universidad de Monterrey y en la Facultad de Artes Visuales de la UANL.

(Monterrey, 1940). Poeta y narrador. Estudió letras en la UNL. Dirige Difusión Cultural de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la
UANL. Recientemente publicó su
libro de relatos La estación.
(Monterrey, 1935).
Escritor, psicoanalista. Estudió medicina en la UNL. Presidente de la
Sociedad Analítica de Grupo de
Monterrey, A. C.
(ciudad de
México, 1968). Poeta, ensayista. Estudió economía. Colaboró en el
periódico El Borrego, del ITESM. Su
poemario Prueba de autorestá en proceso de ser publicado.

Ensayista,
profesor-investigador en la Universidad Panamericana. Autor de Dos

aproximaciones estéticas a la identidad
nacional (1998), entre otros títulos.
Economista.
Es "director de la Facultad de Economía de la UANL. Coordinó el Tercer Encuentro Internacional "Capital Humano, Crecimiento, Pobreza:
Problemática Mexicana", en 1996.
(Monterrey, 1935).
Estudió filosofía en la UNL y la
UNAM. Fue jefe de Extensión Universitaria y director de Amias y Letras. Es maestro de tiempo completo en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Autor de Los días

deshabitados.
(Monterrey, 1960).
Escritora, periodista. Estudió sociología en la UANL. Autora de los libros de poesía Pago por ver, Canto del

águila, Poemas para llorary Caracol de
tierra.
(Monterrey,
1962). Poeta, periodista cultural.
Autor de La ganancia y la pérdida y
Camino hacia mis huesos. Fue becario
delFONCA.
(Sihochac, Camp.,
1957). Poeta, periodista cultural.
Este año reunió su obra poética en
Pompeyanos, dentro de la colección
Los cincuenta, del Consejo Nacional
para la Cultura y las Artes (coedición
con la UANL).
(Doctor Arroyo, N. L.,
1933). Poeta y promotor cultural.
Autor de Dificil tránsito, Avivando el
fuego, Entre apagados muros y Estoy de
paso, entre otros títulos.
(Tandil, Argentina, 1942). Sociólogo, profesor universitario. Dirige la División de Estudios de Posgrado de la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL.

(ciudad de México,
1937). Doctora en letras hispánicas
por la UNAM. Especialista en literatura novohispana y española de los
Siglos de Oro. Recientemente publicó El masaje y otras historias de amor.

l. Podrá participar cualquier persona, grupo o dependencia que baya desarrollado actividades destacadas
en el campo de las artes y tenga, o baya tenido, una relación mínima de tres años
con la UoiversidadAutónomade Nuevo León,

2.Los participantes serán evaluados según su aportación a la enseñanza, la investigación, la producción
y/ o la difusión del arte en la Universidad.
3. ~ara inscnbirse como aspirante a este premio, los interesados deberán llenar la solicitud oficial,
1I1Cluyendo curriculwn vitae y los documentos que avalen la infonnación proporcionada.
Las solicitudes estarán a disposición de los interesados en la Secretaria General, ubicada en el
de la Torre de la Rectoria de la Universidad (Ciudad Universitaria, San Nicolás de los Gami}

pm

4. Los ~~tes~ regi_strarse personalmente o a través de terceros, con l a ~iuesaro
del parlletpante. S1 el candidato fuese un grupo o una dependenciª'
podrá ser registrado por un representante oficial o por cualquier miembro-del mismo.

5. Los aspirantes se inscnbirán en alguna (o algunas) de las siguienfe\_..
~:
Artes visuales,~ las si~entes vertientes: a) artesplástims (pintura, escultura, arqaj.tettura, cerámica,
arte urbano, arte industrial); b) artes gráficas (grabado, dibujo, ilustración, diseoo gráfiro~ e) artes tex:tilRs
(batik, estampado, gobelino, tapete); el) artes escenográficas (escenografía, ih.nninri'm,
· ·
e')artes camarográficas (cine, fotografia, video).
Artes auditivas (música y canto): composición, dirección, ejecución, iníer¡:uulón, etc.
Artes coipOrales (teatro y danz.a): actuación, dirección, coreografia, etc.
Artes literarias: poesía, narrativa, ensayo, dramaturgia

(Monterrey,
1928). Escritor, promotor cultural.
Fue rector de la Universidad de Nuevo León y, en dos ocasiones, secretario de Educación de Nuevo León.
Autor de Las ideas literarias de Alfonso &amp;yes y Monólogo de la ciudad, entre otros títulos.

6. En cada una de las áreas será otorgado un premio de $35,00).00 (TREINTAY CINCO:MILPE.50S)
en efectivo y diploma El premio se otorgará a una sola persona, grupo o dependencia por área.
~ el~ de los grupos o ~encias, éstos deberán especificar en su docmnentación la manera en que se
distnbuna el monto del prem10 en caso de verse favorecidos con el mismo).

(Monterrey,
1943). Poeta, editor, diseñador gráfico . Estudió arquitectura en la
UNL. Dirigió la revista Salamandra.
Es autor de los poemarios Arenas de
olvido, Naufragio de la voz y Oscuro ~
rritorio, entre otros libros.

8. El ~o~ declararse de.5ierto en una o varias áreas, si la Comisión Académica del H Consejo
Uruversrtano, apoyándose en la evaluación de los comités, así lo determina.

(Monterrey,
1971). Escritor, periodista cultural.
Estudió filosofía en la UANL. Es reportero del Canal 28 y becario del
Centro de Escritores de Nuevo
León.

7. Las~
serán~ porco~ ~ ~~-en las áreas~ integradas exprofeso
por la Comision Académica del Coosejo Umversitario, qwen se apoyará para el propósito
en la Secretaria de Extensión y Cultura.

9. los resultados se darán a cooocer públicamente en el mes de septiembre de 19&lt;J8, y los premios serán-entregados
por el Rector de la Universidad en la sesión solemne del H Consejo Universitario que se realiza en ese mes.
1O.Los aspirante:5 deberán inscnbirse y llenar la solicitud correspondiente, acompañándola de toda la documentacióñ
comprobatoria, en la Secretaria General de la Universidad, de las 8:00 a las 15:00 horas, entre el 30 de.tnar2Dy;el
30 dejunio del 9&lt;J8.
11. El fallo será inapelable.
12. Cualquier aspecto no contemplado por la presente convocatoria será resuelto por la ComisiónAradén)ica&amp;l
H Consejo Universitario.

&amp;.iN°k:olá&lt;; de los Ga!'2a, Nuevo León, tnaJ7.0 de 1998.

��</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Herrera, Óscar Efrén, Redacción</text>
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                    <text>A

R

A

s

�Contenido
FONDO
UNIVERSITARIO

De fiwsofia. Lecturas y rekcturas / Humberto Martínez, 3
Impresiones sobre la poesía de Carmen Ala,rdín / Hugo Gutiérrez Vega, 13
Dos poemas/ Eduardo Zambrano, 17
Epigramas /Marcial, 18
Suite del origen / Waldo Leyva, 19

Lección y pasión en la, poesía de Margarita Miche/,ena
Carmen Alardín, 20
Leer a Paz: visita obligada/ Hernando Garza, 20
Ángel Zárraga y Alfonso Reyes/ James W. Robb, 22

Rector; Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis J. Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Sal azar
Director de Publicaciones: Lic. Annando Joel Dávila

A

ociológica ¿Una o varias ciencias sociaks?
José María Infante, 24
11 1 1511 de

11 11

1er 1 I 61 d 1111111 1

01

111 10

lei1

Directora: Mtra. Carmen Alardín
Secretario de redacción: Óscar Efraín Herrera
Diseño: Francisco Barragán Codina, Rodolfo Leal Herrera
Tipografia y formación: Francisco Javier Galván C.

m

Consejo editorial: Arq. Mario Arrnendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Annando Joel Dávila,
Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. José María Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alfonso Rangel Guerra. Lic. Humberto Salazar, Lic. Ricardo Villarreal Arrambide.

hinl

Algo sobre knguajes / Hugo Padilla, 26

eculltt Ht

Oficinas: Dirección de Publicaciones de la UANL. Biblioteca Magna Universitaria Raúl Rangel Frias. Av. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte.
Monterrey. Nuevo León. C.P. 64440 / Teléfono: 329 41 11. Fax: 329 41 26 / Publicación Bimestral / Precio del ejemplar: S 20.00
Impresa en Minuteman Presse/ Regis1ros en trámile / Anua, y /,etro, no responde por originales
y colaboraciones no solicitados. Todos los aniculos firmados son responsabilidad de su amor.

úsica

La Orquesta Sinfónica Juvenil de Nuevo 'León.
Entrevista con David Carda Moreno
Alfonso Ayala Duarte, 30

�De filosofía
ine,
televisión
y otros
espejismos

Del cine de ficción /Roberto Escamilla, 34

Lecturas y relecturas
Humberto Martínez

rtes
Martha Chapa: el nuevo paraíso
plásticas Dionicio Morales, 41

ibros

Monterrey en un piñón /Hugo Padilla, 45
Todos somos el teatro/ Armando Joel Dávila, 48
De ensoñaciones y fracturas/ Minerva Margarita Villarreal, 50
Monterrey 400 / Jorge Villegas, 52

SOMOS AFECTOS A ESA "FILOSOFÍA DEL EVENTO" HEIDE-

•

ggeriana, porque creemos que sólo en el "instante" (como lo creyeron también Kierkegaard,
Nietzsche y Pessoa), que la ocasión nos regala,
se nos revela el sentido profundo de la existencia. Esos "instantes" que nos pueden ocurrir son
muy escasos, son "estados de excepción", pero
es en ellos donde se da la experiencia verdadera, donde irrumpe algo y se rompe algo: aparece un cambio, se da una conversión, donde después no se es el mismo. La Verdad es una, nosotros somos los muchos. La filosofía de cierto
tipo, como el arte y la mística (el esoterismo)
pueden ayudar a sufrir dicha experiencia, al
menos por una vez, pero no debemos limitarnos a gozarla, sino a tratar de implantarla en la
continuidad de nuestra vida. El proceso de comprender puede ser terapéutico y liberador. Se
trata de existir en verdad: ésa es la mejor enseñanza de la filosofía.

•••
Si en una sociedad el pulso es más bien material, industrial, con más razón las nuevas generaciones se ponen a la altura de su tiempo so
pena de perecer, pero, ¿en filosofía? ¿La altura
material es toda la altura vital? ¿Hay cambio y
progreso en filosofía? Equiparamos mal, pero
¿van a la par los conocimientos materiales de
un tiempo y en una sociedad con los espirituales? Pregunta ya vieja y siempre molesta. ¿Una
filosofía para la situación? Relativismo. ¿Puede
haber desfase con la Verdad conocida en los
orígenes de una tradición particular con los
cambios históricos? ¿Debe adaptarse la verdad
al tiempo, a las circunstancias? De otra manera, si la filosofía no es circunstancial, si no puede seguir la "moda del tiempo", ni "estar a su
altura", 'sino permanecer en la norma, en lo absoluto, ¿puede vivir el quehacer filosófico de la
denuncia y oposición a un "tiempo" q11e se desvía de sus principios, de todo principio?_

•••

Portada: Xossé de Sade, Los ammosos, técnica mixta sobre papel.
Ilustraciones interiores: Viñetas de Xossé de Sade.
Contraportada: Sala de Asuntos Políticos, Fondo Abelardo Leal, en la Biblioteca Magna Universitaria.

presenta como un momento de vitalidad, como
una pulsación de su potencia histórica". (El tema
de nuestro tiempo, Col. Austral, 1942, p. 16).

¿Vivimos hoy una época de filosofía pacífica?
Es cosa de ciertas generaciones, decía Ortega y
Gasset. Si en treinta años más o menos nada ha
cambiado, es que no hubo subsecuente generación que haya oído las íntimas voces de lo espontáneo, sino que se entregó sólo a recibir el
pasado inmediato; olvidó que "cada generación
representa una cierta altitud vital, desde la cual se
siente la existencia de una manera determinada. Si tomamos en su conjunto la elevación de
un pueblo, cada una de sus generaciones se nos

•••
En Misión de la Universidad (Revista de Occidente, 1960, p. 30), Ortega investigaba cómo se encontraba el nivel de las humanidades en las universidades y ofrecía datos muy iluminadores
sobre la vocación filosófica. Siempre de nuevo,

3

�creyente? Vivir las ideas siempre ha sido peligroso, pero la filosofía, al parecer, no es como
la religión, es sólo una actividad del pensamiento que no compromete en la vida. ¿Lo es? De
nuevo: ¿qué se entiende por filosofar? ¿Es la
actividad filosófica una actividad normal al lado
de otras de la cultura y quehaceres humanos?
¿Se puede compaginar con la vida ordinaria actual? Pero se trata, así lo pensaba esa generación, de una situación extraordinaria; filosofar
es estar en una condición especial, de cierto
vacío y nulidad existencial. Sólo en ella siente
el hombre la necesidad de cuestionar, de hacer metafísica, de encontrar fundamento a las
verdades que le proporciona la ciencia, la experiencia o la sociedad en que vive, el mundo en
el que se halla arrojado, y que de pronto encuentra muy cuestionables. ¿Y no son los filósofos los experimentados para procurar este "estado de ánimo", desbrozar ese terreno en el que
se puede cultivar dicho interés, hacer brotar y
desarrollar esa vocación cuando la hay? Enseñar a filosofar, ¿no sería, entonces, sino provocar ese "asombro" (del que Aristóteles hablaba) en el estudiante y provocar la duda sobre
las cosas dadas?

en cada generación, se siente la necesidad de
justificar los altos y desinteresados saberes, los
teóricos, el estudio de la filosofía, el ejercicio
de la filosofía, y más en estos tiempos de cambios tan acelerados y economizados. ¿Qué estado guarda hoy la filosofía en la curricula universitaria? ¿Para qué ha servido y sirve hoy la
filosofía? ¿Qué compromisos personales y sociales se adquieren al obtener un título de licenciado o "doctor" en filosofía? ¿Puede en verdad la filosofía aportar algo a una época, a una
sociedad? Filósofos como Derrida y Vattimo,
¿son novedosos? ¿En qué consiste la "novedad"
en filosofía?
♦♦♦

El estado de la cuestión, el "tema de nuestro
tiempo", los signos de los tiempos al final de
un siglo, de este milenio, de un ciclo mayor, según algunos, sería interesante investigarlo. En
términos de Tradición: ¿de dónde venimos? ¿A
dónde podemos ir? ¿Qué se entiende por filosofar? Fuera de la corriente positivista y lógicocientífica, había, en la primera mitad de este
siglo, cierto consenso que luego se perdió. Ortega y Gasset participaba de esa generación. En
la misma obra citada anteriormente, nos decía
que "el hacer metafísica [filosofía] comienza

♦♦♦

por ser un sentir la imposibilidad de todo hacer, la falta de sentido de todo vivir[ ... ]; en su
primaria autenticidad la filosofía es aquel hacer u ocupación humana que se inicia cuando
caemos en la cuenta de que todos nuestros demás haceres y ocupaciones, todo nuestro vivir
es por sí negativo, ilusorio, absurdo y sin sentido". Pero Ortega se pasó la vida dando conferencias y escribiendo no siempre sobre este vivir "absurdo y sin sentido". ¿Vivir y filosofar son
dos cosas? ¿Lo son en el sentido que decía Marcial de su obra: "mi página es libertina, mi vida
honesta"? En Occidente siempre ha habido esta
extraña separación impensable en Oriente. ¿Se
puede filosofar con nihilismo y llevar una vida

Si no hay asombro, no surgen preguntas ni hay
conocimiento; si no hay duda acerca del conocimiento, no se da el examen crítico ni la certeza; si no hay conmoción ni conciencia de estar perdido, no aparece la cuestión de nuestro "ser-ahí",
de nuestro sí mismo, decía más o menos Karl
Jaspers, compañero de generación de Ortega.
♦♦♦

En su pequeño libro, La filosofía, que tradujo
José Gaos para la colección de breviarios del
Fondo de Cultura Económica en 1953, el mismo Jaspers decía: "[ ... ] la busca de la verdad,
no la posesión de ella, es la esencia de la filoso-

4

fía, por frecuentemente que se la traicione en
el dogmatismo, esto es, en un saber enunciado
en proposiciones, definitivo, perfecto y enseñable. Filosofía quiere decir: ir de camino. Sus
preguntas son más esenciales que sus respuestas". Sin una duda radical, ningún verdadero filosofar, ni se puede, según el budismo, emprender el camino del Dharma. Era una idea común
en todos los manuales propedéuticos y de introducción que antes abundaban. Otro ilustre
de la generación, Nicolai Hartmann (Introducción a la filosofta, UNAM, 1961, pp. 7-8, también
traducido por Gaos), decía: "La insolubilidad
de los problemas es un rasgo esencial, característico de la filosofía. La respuesta a la pregunta ¿qué es filosofía? puede, pues, decir: la filosofía es el estudio de aquellas cuestiones que
no pueden resolverse totalmente y por ello son
perennes. A este respecto declaró Kant al principio de la Critica de la razón pura: 'la razón humana tiene el peculiar destino, en un género
de sus conocimientos, de cargar con cuestiones que no puede repudiar... pero que tampoco puede responder'. Así parece a primera vista casi como si estuviese la filosofía condenada

con el título ¿Qué son los valores?, escribía: "La
actitud filosófica es, fundamentalmente, problemática. Quien no sea capaz de aprehender el
sentido de los problemas y prefiera montarse a
la grupa de la primera solución que se le presente -y que le ofrezca una ilusoria estabilidad- corre el peligro de hundirse, con la supuesta solución, en un mar de dificultades".

a permanecer en la incertidumbre y a no poder hacer progreso alguno. Sin embargo, es por
otra parte la filosofía, como lo expresó igualmente Kant, a su manera la reina de las ciencias. Pues es aquella en que se trata de una visión del mundo entero, donde el sentido de
'mundo entero' tiene que tomarse con una
gran amplitud; en él entran no sólo los amplios
dominios de la naturaleza física, sino también
la Divinidad, el hombre, su conocimiento, su
alma y el espíritu". Con la filosofía se retrocede
de la mera visión del mundo a la esencia de esa

♦♦♦

Si la filosofía es problemática, ¿por qué entonces debemos hacerla? Porque las cuestiones
fundamentales así lo son para la mente humana, y porque la ciencia no puede ocuparse de
esos asuntos, pues no ve la totalidad, se especializa, parcializa la realidad; y la religión tampoco, pues su verdad no es humana, y no se
puede cuestionar ni probar, sino creer. A diferencia de la Revelación, hacer filosofía es un
intento por parte del hombre, y con sus propios medios, por conocer la estructura del mundo y el sentido de su existencia.

visión. Y esto la distingue de la ciencia.
♦♦♦

Por su parte, un filósofo latinoamericano, Risieri
Frondizi, que publicó en 1958 también un breviario para el FCE, de introducción filosófica,

5

�bién universal, supra-racional, se hace metafisica. Pero pretender ser otra cosa que un conocimiento científico y no salir de la mera razón
es hacer pseudo-metafisica. El acceso a la metafísica, sin embargo, no tiene que ser necesariamente por la filosofía, y menos contemporánea.

Pero existe un dominio que escapa a la ciencia, la filosofia y la religión: el de la metafisica.
No está a su alcance y supera sus límites. No es,
como el mismo Kant descubrirá, un género de
conocimientos que competa a la razón (que tiene sus límites), y ésta sólo interviene en la medida en que se expresan mediante un lenguaje
(una formulación definida) pero no puede probarlos ni negarlos. El conocimiento de lo universal, o los principios de orden universal, no
es algo, como erróneamente se ha llegado a
creer, que dejan fuera las diversas ciencias porque su desarrollo actual es más o menos incompleto; no, ello rebasa los medios puramente humanos, y no se trata ni de tiempo ni de cantidad.
La ciencia podría extenderse indefinidamente
sin alcanzar nunca a la metafisica. A principios
de siglo, René Guénon lo dejó claro. El dominio de cualquier ciencia es lo general (lo individual extendido), aplica la razón y depende
siempre de la experiencia, que es indefinida,
contingente, accidental y variable; el de la religión contiene siempre elementos que se aprehenden porvía sentimental o emocional, lo que
conduce a "creencias" y "opiniones" relativas y
cambiantes; la filosofía a secas, como se entiende desde los griegos, se mueve dentro del ámbito del discurso lógico-racional, con la necesaria distinción de sujeto-objeto, un conocimiento
que al fin de cuentas es falible por ese mismo
carácter discursivo y mediato. Entre la filosofia
moderna y la ciencia no hay, prácticamente,
ninguna diferencia esencial en lo que respecta
a sus puntos de vista. El dominio de lo metafisico, por el contrario, es enteramente intelectual,
universal e invariable; es inmediato y cierto porque el objeto de estudio y el sujeto que estudia
tienen que unificarse. El conocimiento es uno
con lo conocido. El hombre es lo que conoce. El
Principio supremo es uno, o "sin dualidad", como dicen los hindúes. Cuando la filosofia regresa a lo universal, a los Principios, y el conocedor participa de la intelección superior, tam-

♦♦♦

"Para que el pensamiento actúe tiene que haber un problema delante", decía Ortega en otra
parte: ¿Qué es filosofia? (Madrid, 1960, p. 144).
Si ya tuviésemos las cosas resueltas no se requeriría investigar. Pero el único ser capaz de actividad cognoscitiva y que está dotado de ignorancia, que es consciente de que hay problemas,
de que no sabe lo suficiente, a diferencia del
animal que lo ignora todo y de Dios que no ignora na-da, es el hombre, quien puede salir de
la ignorancia hacia la sabiduría buscando lo que
le falta. Y busca y encuentra gracias a esa ignorancia, de la que todos participamos y que no
debe avergonzarnos, pues lo vergonzoso es no
querer saber, resistirse a averiguar algo cuando la ocasión se ofrece. "Esto es lo vergonzoso
-dice Ortega-: creer saber. El que cree que
sabe una cosa pero, en realidad la ignora, con
su presunto saber cierra el poro de su mente
por donde podría penetrar la auténtica verdad." Y es que somos muy poco porosos para
esa clase de verdades que nos descubre el pensar filosófico; pero demasiado para las banales.

♦♦♦

En la reciente biografía de Heidegger que escribió Rüdiger Safranski: Un maestro de Al.emania. Martin Heidegger y su tiempo {Tusquets Editores, Barcelona, 1997, p. 203), leemos que la
"Filosofia no es ninguna instancia de información moral, es, por lo menos para Heidegger,
el trabajo de la demolición y del desmontaje
de supuestas objetividades éticas". Ante lo esta-

6

•••

blecido, anquilosado e inauténtico, la verdad
aparece como revolucionaria, destructiva, demoledora. ¿Se ha entendido qué se trata de destruir? Los filósofos contemporáneos no son en
sí "nihilistas", no proponen por simple gusto
el relativismo y el sin-sentido de la vida; a ésta
la encuentran así, la describen y nos tratan de
concientizar. No hay filósofo que no busque una
salida -ése es, digamos, su oficio-, que no
busque una explicación, aunque parezca que
es a través de lo contrario, pero ante todo debe
ser fiel a lo que encuentra. Siempre leemos mal
a los autores que nos son extraños, diferentes a
nuestra ya establecida y cómoda manera de
pensar; mal comprenderemos si vamos a un
texto atiborrados ya de mundo, de una ideología, que nunca se ha puesto en cuestión, ni lo
quiere. ¿Para qué filosofar?

Heidegger, el primer Heidegger, nos reveló que
en el "ser-ahf', la existencia, nuestra ~stencia
(¿cuál otra?), hay un misterio que debemos descubrir, y esto sólo ocurre en el instante mágico
en que la filosofía nos presiona implantándonos una conciencia de intranquilidad -de "espanto", la llama Heidegger. Pues ocurre que el
hombre se "ftja" (petrifica) en la cultura creada por él mismo, aceptando soportes que le
hacen perder la conciencia de su libertad. Y
siempre de nuevo hay que despertar esa conciencia, tarea que no puede llevar a cabo ninguna cultura de la satisfacción. El hombre se
duerme y hay que despertarlo. La filosofía debe
ser una especie de despertador, de faro, y sólo
lo puede hacer inyectándole al hombre ese "espanto" que lo devolverá a aquel lugar sin morada, de autenticidad, del que huye siempre
para refugiarse en la cultura (contra Cassirer).
En sus Lecciones de metafisica de 1929-30, Heidegger hablaba sobre la necesidad de que la filosofía nos despierte "el acontecer fundamental
en la existencia humana". Filosofía es lo contrario de todo aquietamiento y seguridad. Ella
es el torbellino en el que queda arremolinado
el hombre para comprender el ser-ahí, directo
y puro, sin fantasías. En aquellas lecciones,
Heidegger lo formuló muy claramente: "se trata nada menos que de conquistar de nuevo esta
dimensión originaria en el acontecer filosófico del ser-ahí, para volver a 'ver' todas las cosas
con más sencillez, fuerza y persistencia" (Safranski, op. cit., p. 238), como siempre lo ha sostenido el budismo zen y lo hacía sin filosofía el
poeta Alberto Caeiro.

•••
En otro libro reciente, El poder de la mentira.
Nietzsche y la transvaloración, publicado por la
Editorial Tecnos, de Madrid, 1997,Jesús Conill
demuestra que la interpretación ya habitual de
considerar a Nietzsche como el adalid del irracionalismo contemporáneo, el radical nihilista
religioso y filosófico, no es correcta. Se ha vuelto un clisé que han reforzado incluso filósofos
como Apel y Habermas. En este excelente trabajo, Conill comprueba que en Nietzsche se da
un pensamiento racional que se vincula estrechamente con el criticismo inaugurado por Kant.
La particular forma de pensar de Nietzsche no
debe confundirse con ningún posible irracionalismo; por el contrario, se enfrenta a él y se mantiene dentro del pensamiento filosófico, "eso
sí -nos dice Conill-, habiendo intentado
transformarlo de modo radical". En este sentido, Heidegger fue su verdadero alumno. Investigar filosóficamente implica liberarse de pensamientos, descargarse, ser autónomo, dejar
que las cosas y los textos mismos nos hablen,
romper con todo clisé.

•••
La retórica, como la lógica, es pura forma. Puede usarse para persuadir o convencer de algo
bueno o malo; puede vehicular contenidos
equívocos o simplemente falsos. Las palabras
no transportan en sí la verdad: descubren an-

7

�tes al sujeto que las profiere y su concepción
de lo verdadero; revelan su contenido cuando
afirman o niegan, sugieren o proponen, a través de la oración, del juicio, producto de ese
emisor. Por lógica o experiencia, el oyente, el
receptor, puede probarlo; muchos simplemente lo creen, a falta de experiencia o herramientas conceptuales. Muchas veces, es cierto, no
hay manera de probar un discurso, un texto,
un argumento, por muchas razones. Lo creemos o no, lo aceptamos o no: depende de quién

o quienes se precian de serlo, a aumentar, a
inflar, su caudal de conocimientos. La competitividad que impone la copia equivocada de patrones de eficacia y excelencia en la productividad de bienes materiales, en el mercado de
la sobrepoblación, obligan al trabajador de las
ciencias humanas, teóricas, a "producir" más y
mal, y a nunca dejar de parecer "inteligente" y
"bien informado", cada vez más inteligente aunque no lo sea. Y para esto no hay más remedio
que mentir. Aprendemos a mentir y luego ya
no h¡iy forma de dejar de hacerlo. Dios nos libre de confesarnos ignorantes ahora que hay
tanta información por internet. De aquí que utilicemos todas nuestras habilidades mentales
para dar a entender que casi (esto es retórica)
lo sabemos todo, y estamos -aquí (en la conferencia o en el texto, y con el "título" de nobleza que obliga) condescendiendo a explicarles
alguna parte de esa sabiduría que presumimos
poseer. Esto es notorio en un tipo de discurso
filosófico a la defensiva que nunca se domó por
el análisis -ni se probó ante la tradición académica reconocida- y la precisión de la correspondiente metodología formal que conduce a una sana humildad. Cualquiera que haya
realmente pasado por una escuela de filosofía
competente, con sus seminarios de estudio,
sabe de lo difícil que es hablar de ciertos autores y temas en nuestros días, y sabe de un esti/,o
filosófico que debe ser más riguroso en cuanto a
lo que afirma, y científico por cuanto debemostrar la manera en que dichas afirmaciones se
puedan probar, ya sea con la lógica interna, el
contexto del propio discurso, o por corroboración externa, pero siempre con las apoyaturas
referenciales a la mano. Y cuando no se hace,
que para una persona enterada y del gremio es
lo más detectable, créalo cualquiera, es fácil
darse cuenta de que el autor ignora, y presume
no ignorar. Desde luego que puede haber discursos de estilo más personal y tal vez innovadores que conducen por otras sendas que la
del discurso racional, sin que pierdan en rigor,

es y qué quiere el receptor. Pero no se puede
ignorar que con las palabras se miente. Hay maneras de decir cosas que no hemos hecho o que
no sabemos como si las hubiésemos hecho o
las supiésemos, y esto es mentir. De esto están
llenos los discursos de la mayoría de los intelectuales que escriben en busca de crédito, ya
sea económico, curricular, o por la vanidad de
la mediocre aceptación social. Hay una circunstancia, además, que obliga a los intelectuales,

8

pero esto, creemos, tiene un cauce diferente al
del institucional que se enmarca necesariamente en una línea que busca utilidad de tipo social, económica y académica, de acuerdo con
ciertas políticas establecidas para la investigación en los medios educativos. Esto no quita
que la auténtica sabiduría, para algunos, sólo
se pueda exponer o expresar fuera de esas situaciones formales. En todo caso, no se pueden
romper moldes que no se conocen, atacar ideas
que no comprendemos, y las instituciones no
pueden más que proceder histórica y acumulativamente. Lo que se sale de tradición tiene circunstancias especiales que debieran, al menos
-¿y por qué no aceptarlas?-, presentarse
como tales, no como otra cosa que no son. La
verdad o la falsedad de la novedad tiene su tiempo. Pero no hay que olvidar que toda novedad,
so pena de no significar nada, tiene relación
con lo que la ha precedido. Dicho en una forma, acaso exagerada y muy diferente, por un
gran poeta: "Debe haber, en el más pequeño
poema de un poeta, algo por lo que se note
que ha existido Homero" (Ricardo Reis).

y, al parecer, la decadencia de la calidad de los
hombres al final de un ciclo, por la ignorancia
y la falta de honradez, lo han enturbiado.

•••
Pero las palabras también deben vivirse, losaben perfectamente los poetas. ¿Cómo se puede hablar o escribir de lo que no se comprende?
¿Cómo se puede comprender algo que no se
ha vivido?

•••
La filosofía nunca ha sido de mayorías. Las palabras habladas se las lleva el viento. Pero lo
escrito queda, y el uso que aquí se hace de la
retórica de la mentira se expone a ser descubierto: es el peligro de lo escrito al que ya Platón
se refería. Un investigador acucioso, con sus viejos pero saludables prejuicios académicos, honestos, puede detectar la falsedad de ciertos
apoyos, la descarada presunción de haber leído a autores de los que desconoce incluso su
bibliografía básica, la arrogancia de suponer
que ha pensado -sin saber hacerlo, porque
tal vez nunca lo aprendió- y reflexionado sobre problemas y temas que ni siquiera tiene claros. La confusión no puede dejar de mostrarse. Aparece entonces esa posición dogmática y
dictatorial que asusta y escuda, donde todo lo
que no se puede entender por propia incapacidad queda descartado, lo cual se hace con juicios despectivos, parapetándose tras una "sabiduría" nunca probada, con juicios imprecisos,
generales, sin apoyo ni fundamentos, simples
afirmaciones viscerales y a veces ridículas, por
fuera de tono, un puro "ensayismo" que nada
tiene que ver con la crítica y la investigación
metodológica seria. Pero un verdadero y auténtico filósofo, si realmente investiga, debe saber
buscar sinceramente, habiéndose forjado en la
duda, aprender a contrastarse, liberado de todo

♦♦♦

El estudio de la hermenéutica ha sido la aportación mayor en la filosofía del siglo veinte. Así
lo pensamos. Está implicada en el ''giro lingüístico", después del "giro epistemológico" iniciado por Kant. Enseñar a leery comprenderse está
volviendo hoy lo más importante en filosofía
para no perder definitivamente el saber antiguo y verdadero. Pero para aprender al mismo
tiempo a discernir lo espurio, los falsos caminos, el engaño, la mentira, para volver, como
pedía Confucio, a situar las cosas y aclarar los
conceptos. El lenguaje es sólo un instrumento,
pero de inmenso valor porque es el único medio por el cual el ser humano puede transportar la verdad o la mentira, por el que podemos
perdernos o reencontrarnos. El tiempo, el uso

9

�prejuicio mental, y cuestionar. No sabemos, en
verdad, nada. ¿Qué es, por ejemplo, eso de "nihilismo" de lo que tanto se habla y algunos critican? ¿Podemos esclarecer algún concepto para ayudar a la gente interesada a comprender
algo de la situación actual estudiando seriamente algunos antecede_ntes; hacerle pensar, por
ejemplo, en que el cristianismo, en esencia, como toda religión, es un nihilismo porque niega este mundo como valor y propone un más
allá donde estaría la verdadera vida? ¿Qué ha
significado históricamente esto, qué significa
ahora? ¿Se puede vivir una vida invivible? ¿Vivimos todavía en esa mentalidad o la hemos abandonado con la modernidad? ¿Qué significa vivir auténticamente? ¿Podemos acaso cambiar
el rumbo del tiempo, del acontecer? ¿No nos
desvían los deslumbrantes éxitos de la ciencia
y la tecnología hacia caminos que nos pierden
y nos alejan de la Verdad? ¿No nos meten incluso en caminos en que ya ni siquiera preguntaremos qué es la verdad? ¿No nos encontramos en un momento en que es necesario que
nos preguntemos de nuevo qué significa pensar, qué debemos investigar y para qué? Labor
de la filosofia. De otra manera, aceptando, convincentemente o por mera costumbre, las ideas
del tiempo, no filosofamos. Tal vez creamos que
no necesitemos filosofar, pero entonces hay que
aceptar que podemos ser víctimas del engaño.

do en las crisis actuales y los totalitarismos, es
en parte cierta y en parte falsa, porque si bien
es responsable de lo sucedido ella no es la auténtica metafísica. Es pseudo-metafísica u
ontoteología. La mitificación de lo racional es
producto de la modernidad, y si Grecia introdujo el logos (razón), nunca llegó a mitificarlo
y tanto Platón como Aristóteles lo ubicaban en
una jerarquía en la que el intelecto era más
verdadero que la ciencia (Segundos Analíticos,
libro 2), es decir, que la razón que construye la
ciencia. La supuesta crítica a la metafísica sostiene lo mismo que trata de criticar: que el orden de la razón es absoluto. Para ella, salir del
reduccionismo que hacen con la razón es caer
en lo irracional. Y es cierto, pero irracionalismo
simplemente es aquello que no es racional y sólo desde una actitud mitificadora se piensa en
que todo lo racional es positivo y viceversa. Su
crítica no supera a la razón que, según Derrida,
"contra ella no podemos apelar sino a ella". No
creen que haya conocimiento fuera de la razón
y la "filosofia de la diferencia" se reduce a una
vía negativa, "incognoscible", que, como la mística, remite a lo inefable, a lo radicalmente otro.
Pero hay algo que lo puede conocer: la intuición intelectual. Hay algo que está por debajo
de la razón y hay algo que está por encima; hay
conocimiento corporal y hay conocimiento supra-racional. El ámbito de la metafíscia no es
racional (salvo en su formulación lingüística)
por lo que escapa a su crítica y no puede ser
des-construida. Bataille es más coherente. Creemos que el último Vattimo sabe que ese pensamiento fuerte depende de la aplicación y la mala
trascripción de los Principios.

•••
Desde nuestro punto de vista, en muchos pensares filosóficos de este siglo se ha acentuado la
confusión. Lo vemos en Derrida, en Rorty, en
Vattimo, que no van más allá de Heidegger y
Nietzsche, a quienes mal continúan. Calan a
veces hondo, pero pensamos que la perspectiva general en la que se sitúan es errada. La idea
de que la metafísica occidental está equivocada
porque ha privilegiado el logos y el significado,
mitificando la razón y sus leyes, el sentido fuerte de fundamento y verdad que ha desemboca-

♦♦♦

Heidegger entendía el filosofar como una manera de pensar (con un "rigor" distinto al de la
ciencia) que utiliza conceptos que deben ser
''tocados" por lo que ellos han de comprender,
y que tienen la función de atacar esa clase de

10

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damiento y la impotencia de la propia esencia".
La instrumentalización por lo útil y usual, la
envenenan sin remedio, pero si no hace causa
común, se la desprecia y se la deja al margen.
"El auténtico filosofar -escribió Heideggeres impotente en el ámbito de los supuestos obviamente dominantes." Habría que transformar,

certeza propia y de confianza comunes en el
mundo. Hoy más que nunca. Según él, la "suprema incertidumbre" pertenece a la constante y peligrosa cercanía de la filosofía. Pero rara
vez se encuentra esta disposición por lo que no
se da ninguna confrontación realmente filosófica a pesar de la multitud de publicaciones. En
todas ellas se quiere demostrar o enseñar verdades, olvidando la única tarea real y difícil,

decía, estos supuestos para que la filosofia pudiese producir un impacto. El filosofar debe
hacernos trascender el pensamiento calculador
y el preguntar cotidianos que corrompen nuestro sí-mismo, nuestro verdadero ser-ahí, pero,
para ello, hay que enfrentarse al gran vacío, a
las dudas sinceras y reveladoras, pasar acaso por
una fuerte angustia y "aburrimiento", cruzar la
zona de la ya espontánea tendencia cotidiana
que nos aprisiona en un estado de ánimo contrario al "ámbito de misterio" que rodea la autenticidad de nuestra existencia.

preparar para los momentos de excepción, tratar de sacar de la inautenticidad de la vida,
empujar la propia existencia y la de otros hacia
una "fértil problematicidad". Porque no sólo la
vida se pierde, el quehacer filosófico se encubre, se envenena, claudica ante las costumbres
anquilosadas y las consideraciones meramente
utilitarias, se crea una costra, se ftja en una mecánica de repeticiones. Heidegger dibujaba en
su época un esbozo mordaz del mercado filosófico: "filosofía como forma atrofiada de edificación religiosa, como criada teorético-cognoscitiva de las ciencias positivas, como habladuría
sobre la concepción del mundo, como folletinismo en el mercado de las vanidades intelectuales". El filosofar era, para él, obra de liberación,
pero debía soportar el paso previo al "anona-

¿Por eso decía Nietzsche: "Haremos peligrosa
la filosofia, transformaremos su concepto, enseñaremos una filosofia que sea un peligro para

11

�la vida"? ¿Qué tipo de filosofía? ¿Entendemos a
qué "vida" se refiere? ¿Qué clase de discurso filosófico propone Nietzsche? "La filosofía -escribió-, tal y como la he entendido y vivido
hasta ahora, es vida voluntaria en el hielo y las
altas montañas -búsqueda de todo lo problemático y extraño en .el existir, de todo lo proscrito hasta ahora por la moral. Una prolongada existencia proporcionada por ese caminar
en lo prohibido, me ha enseñado a contemplar
las causas a partir de las cuales se ha moralizado e idealizado hasta ahora [ ... ] la historia oculta." (&amp;ce Homo, Alianza, Madrid, pp. 16 ss.) ¿Es
que hay otra vida que no es la vida nuestra de
cada día? La filosofía no es religión, pero, ¿acaso como metafísica pueda religamos con lo trascendente?

♦♦♦

Georges Bataille, de quien hemos recogido la
primera de las citas anteriores de Nietzsche,
pensaba que filosofar era tratar de entrar en
un momento supremo en que se revela la "continuidad del ser". Pero eso no podía realizarse
sin disciplina, la cual, paradójicamente, conducía la filosofía al fracaso, porque no podía de
esa manera dar cuenta de los extremos de su
objeto, tener una visión global de las cosas, lo
que ocurre sólo cuando se producen esos "momentos de emoción" -así los llama él-, y de
intensidad extrema que se dan en el erotismo
y la santidad. La racionalidad disciplinada de
la filosofía los excluyen, aunque son su objetivo esencial. Si la filosofía transgrede ese esfuerzo disciplinado de trabajo que la caracteriza (el
discurso lógico racional) y entra en el 'Juego",
se disuelve, deja de ser lo que es. La transgresión conduce a la sustitución del lenguaje (que
no puede más que exponer las cosas en partes
sucesivas que se desa_rrollan en el tiempo) por
una contemplación silenciosa. Bataille, como
antes Nietzsche, captaron bien el problema. Por
el discurso racional acostumbrado desde lamodernidad la filosofía no puede dar cuenta del

sentido de la vida. (También lo entendieron así
Pessoa, Heidegger y Wittgenstein.) El interdicto y la transgresión, ¿tienen bases históricas?
De aquí la "demolición", la "deconstrucción".
Tal vez sólo impugnando, y a partir de la crítica de los orígenes, pueda la filosofía transgredir a la filosofía, esto es, transgredirse a sí misma y acceder a la cumbre del ser, pues la cumbre del ser no se revela por entero más que en el
movimiento de transgresión en el que el pensamiento fundamentado, por el trabajo, en el
desarrollo de la conciencia, supera al fin el trabajo, sabiendo que no puede subordinarse a
él. (Véase Sobre Nietzsche, Taurus, Madrid, p.
378.) Tal vez no nos quede claro qué entiende
Bataille por la "cumbre del ser". En todo caso,
la filosofía, según él, se atrapa en una paradoja
y entra en un callejón sin salida. Desde Nietzsche se sabe esto con certeza. Nos mostró que
teníamos que caminar por un pensar distinto
si queríamos alcanzar esa cumbre. Pero antes
se tenía que constatar conscientemente laparadoja. Las voces filosóficas relevantes del siglo
veinte no han hecho más que confirmarlo. ¿Se
ha trazado ya un camino por el que al final de
este siglo encontremos una puerta abierta?
♦♦♦

El Pseudo Dionisio Aeropagita, alrededor del
siglo VI, decía que la sapiencia del contemplativo se desplaza según un motus orbicularis: ese
movimiento circular que efectúan las águilas
cuando acechan a sus presas, o los planetas en
tomo a sus soles. Mientras hay personas que
no se mueven de donde están, de su propio
centro, al que encuentran inagotable, el resto
de nosotros viaja en vuelos lineales, yendo lejos, atacando remotas posiciones, librando feroces batallas, exaltándonos y preguntando luego por qué, construyendo sistemas que pronto
nos parecen chatarra, deambulando siempre
en busca de algo nuevo. Pero, al final, nos damos cuenta de que todo ha estado en casa.

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Impresiones sobre la poesía
de Carmen Alardín
Hugo Gutiérrez Vega

HAY EN lA POESÍA DE CARMEN Af.ARDÍN UNA IRREDUCtible esperanza, una confianza nutrida de sí misma que la faculta para hacer paradojas tales
como la de agregar el adjetivo luminoso a la
palabra desencanto. Hay, además, un notable
ahorro de palabras que otorga a sus versos una
precisión capaz de sintetizar las emociones y
de entregarlas al lector con todo su significado: "Pero no llevo de la historia nuestra más
notas que el pecado y la manzana".
Leo su biografía, me entero de sus viajes, de
sus trabajos de amor, de su extensa obra poética publicada en México, España y Monterrey,
de sus títulos académicos, premios y homenajes. De esta carga de vida me quedo con un
destello: el Premio de Poesía Rosario Castellanos que le entregaron en Chiapas, el año agorero de 1994. Premio de poetas para una poeta. Me quedo, además, con esta reunión de
amigos y lectores en la que le decimos nuestro
afecto y nuestra exigencia de que siga la mata
dando y creciendo. En esos desiertos que se
extienden entre Monterrey y McAllen, parecidos a los del idilio de Othón con su "galope
triunfal de los berrendos" y sus "águilas serenas como clavos que se hunden lentamente"
(tal vez ya no haya nada de eso, pero a mí me
da la gana de que sigan galopando los berrendos y volando en círculos las águilas), aparte
de la letal gobernadora, crecen plantas que dan
flores misteriosas con aromas capitosos y profundos. Así deben seguir brotando y creciendo
los poemas de Carmen en este su nuevo viajar.
En la poesía de Carmen Alardín está la carne como punto de partida, llegada y nuevo via-

•

je, no hacia la improbable trascendencia sino a
nuevos caminos, nuevas horas desveladas y, sobre todo, la búsqueda de esa serenidad, de esa
armonía que son imposibles, pero deben ser
perseguidas con el alma, la piel, los dientes, las
garras. Tal vez los intentos sean inútiles, pero
son absolutamente necesarios. Morir en medio
de esa búsqueda será una especie de pequeña
gloria, otra aventura de la épica cotidiana. Así
pasan esas "horas que no discuten, se reparten
sabia y confiadamente las lentejas, porque a
ninguna, pienso, le interesa ser la primera que
a cuchillo muera". Las horas, la primogenitura, la frágil aventura humana siempre tras las
huellas en la arena de la playa, esas huellas que
conducen o no al "cofre del tesoro abandonado".
Carmen a veces se detiene y hace recuentos
o cumple esa pausa expectante de los entreactos. Tal vez por eso nos diga: "No siento mi pasado. No lo palpo, tan sólo lo contemplo en la
pantalla de algunos claros días". En esta afir-

13

�mación hay una" ars poética". La escritora, con
esa objetividad y ese alejamiento preconizados
por Eliot, trabaja con los materiales (imágenes,
sueños, duermevelas, insomnios, amores y desamores) del pasado y los contempla en su velocidad de "manivela enloquecida". Los gorriones le dejan unas ~igajas con las que el poema
se forma para dejar "huellas ilegibles", ocultos
en "la sombra que invade las ventanas", una" ars
poética" ajena a las estridencias, humilde y profunda a la vez, confiada en el vigor de las palabras y temerosa de los golpes ("tan fuertes ... yo
no sé", decía Vallejo) que nos liquidan o debilitan esas tres virtudes cardinales aprendidas en
el catecismo de la infancia y tan cariacontecidos en estos días del mundo.
Los libros de Carmen son el testimonio de
un itinerario amoroso y de una lucha constante, ardua y gozosa con las palabras y los trazos
que debemos hacer y deshacer para que el agua
tome la forma del vaso que la contiene (siempre Gorostiza en estas latitudes) y regrese después a la fuente original para perderse entre
otras gotas y en el tenebroso fondo de ese río
heraclitiano que es, pero nunca es el mismo.
Carmen me obliga a caer en las paradojas. Su
poesía se mueve en terrenos resbaladizos y siempre acepta los riesgos de oscilar en la cuerda
floja. Así debe ser la poesía. Lo contrario es la
adocenada escritura exigida por las convenciones académicas o las modas uniformadoras,
muy lejos de esas previsibles construcciones de
casitas en serie o de los desahogos de cargas
afectivas, está su poesía, capaz de quedarse
"treinta años contemplando una piedra", ese
guijarro humilde y milagroso "que un día reinará sobre las aguas".
Dentro de la tradición poética de nuestro
país (y uso este término por razones de método, no por cuestiones ideológicos), iniciada por
la madre y maestra SorJuana Inés de la Cruz, y
silenciada por siglos de opresión bajo el yugo
machista, sólo a finales del siglo XIX, María Enriqueta Camarillo, admirada por López Velarde
y algunos posmodernistas y más tarde ningu-

14

neada por los Contemporáneos, la voz de Carmen Alardín ocupa su lugar con suave firmeza.
Este hecho nos hace pensar en las aportaciones a la lírica de nuestra lengua hechas por Gertrudis Gómez de Avellaneda, Lola Rodríguez
de Tió, Rosalía de Castro, Gabriela Mistral,Juana de Ibarbourou, Alfonsina Stomi, Sara de Ibáñez, Rosa Chace!, Concha Urquiza, Margarita
Michelena,Julia de Burgos, Clara Lair, Eunice
Odio, Guadalupe Amor, Rosario Castellanos,
Dolores Castro, Enriqueta Ochoa, Thelma Nava, Isabel Fraire, Oiga Nolla, Dulce María Loynaz, Blanca Varela, Elva Macías y Eisa Cross, entre otras grandes y originales escritoras de ese
"arte de las artes" que en nuestra América ha
sido la poesía.
En la obra de Carmen sorprende una notable perfección formal, lograda sin alardes y sin
grandilocuentes artificios. Los versos van saliendo de sus manos con la medida justa y se incorporan al cuadro general del poema de manera
espontánea, natural. Tienen la calidad exigida
por Cavafis a su propia obra, la expresión directa y el contenido complejo como las almas
de los hombres: "Nadie te dijo que la primavera florecía tan pronto, nadie te dijo que la luz
caía combatida en los muros y en los bosques,
nadie te dijo que era ciego el casto pudor de la
mañana... "
Esa voz y esas formas fueron cambiando con
el paso de los años y los daños, pero se conservaron fieles al tono inicial. Lo que define a la
poesía de los verdaderos poetas es ese tono, la
manera de tratar, acariciar, exprimir ("chillen,
putas", dice Paz), estrujar y adorar a las palabras y la tensión espiritual (o el clima, para ser
más precisos) que en ellas alienta y nace de la
idea, de la sensación, del sentimiento, en fin ...
de las muchas realidades soñadas o palpables
que ponen en movimiento al mecanismo de la
poesía (mecanismo, artilugio, artesanía, arte,
como ustedes lo quieran y decidan).
Como otras poesías, la de Carmen a veces
proviene de los territorios sombreados de lo
onírico. Su poema "Después del sueño" se mue-

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ve con pasos sigilosos por ese mundo de indeterminaciones en donde todo es posible y a veces
reina esa angustia que nos despierta en las manos del miedo: "Allí, después del sueño, es como ver las olas hacia abajo sobre una tempestad de átomos ciegos ... " Más tarde, el más
espantadizo de los hermanos animales, el ciervo de ojos dulces presintiendo la llegada del
cazador, aparece en su calidad de rey del bosque y de "su cuerno fluye la octava melodía", y
atrás, la única enemiga, a veces interruptora de
las fiestas, a veces bálsamo caritativo y total, la
señora calaca "con sus puertas de alambre resguardada". Pero no termina aquí el cuadro,
pues se trata de un sueño compartido. La otra
persona del sueño "tocando el dolor con la yema de los dedos" ha retirado el corazón. Por
eso la autora ubica en medio de seis elocuentísimos silencios, representados por puntos
suspensivos, una perentoria súplica: "y no te
acerques más".
Decía Svevo, al anunciar la catástrofe final,
que el mundo y la vida tienen una maravillosa

y horrenda originalidad. Agradecer lo que nos
ha sido dado y protestar sin ninguna esperanza por lo que nos quitan y quitarán, es una forma de alabar los "alimentos terrestres" (o "terrenales" como me corrigió recientemente un
riguroso "gideano"), de celebrar los milagros
diarios: el ruiseñor cantando en medio del estruendo de Picadilly Circus, el cielo azul que
organiza el viento abriéndole un boquete a la
nata grisácea que asfixia a México-Tenochtitlan.
Carmen abre los ojos asombrados ante la presencia de la lluvia: "Yergues tu vara mágica de
trigo modelando el milagro del sendero y escribes en el lago profecías de interminables círculos cautivos"; y en el mismo poema ese gran
hallazgo producto del unamunesco amor por
las paradojas: "Llegas interrogando lo que sabes y no te deja de asombrar la tierra".
Hay en tres de sus últimos libros: Entreacto,
La violencia del otoño y La libertad inútil, un desencanto atemperado por la quiet desperation que
permea obras como las de Auden o Dylan Thomas. El paisaje es otoñal como de película de

15

�del solterón y del retrato de la prometida que
no se entregó, de sus pies lívidos fuera de las
mantas y de la navaja que no quiso cumplir su
cometido; por eso pone alcatraces en la tumba
de la única Isabel; por eso sigue el curso de las
navajas rojas, silenciosas, invisibles, yse presenta
en eljuicio final para que caigan sobre su cabeza las condenaciones por no haber bailado frente a la tumba de Don Juan la jota aragonesa,
por haber dejado plantada a la reina de Aranjuez, por haber permitido que los elementos
de la bondad crecieran fuera de su elemento y
por no comprender lo impreciso de la palabra
siempre y no entender que la palabra jamás brota de un débil purgatorio. Ahora tiene Carmen
el mar a sus puertas, un mar "enamorado de
sus naufragios" y de "sus diabólicos tesoros", un
mar tranquilo, pero con la tormenta por dentro. Sin embargo, es justo reconocer que priva
la serenidad y la sensata visión de los hombres,
las mujeres, los paisajes y las estaciones de cada
ano.
Carmen "nunca se interesó en contar los
pliegues de un rebozo" y por eso no nos asesta,
como lo hacen los poetas convencidos de que
el mundo gira en tomo a su ombligo, sus penas
o sus frustaciones. Convive con sus lectores, dialoga, pregunta, expone sus dudas y, comedidamente, aventura alguna certeza revisable. Así,
nos presenta a las rosas del jardín imperial de
Beijing y nos invita a caminar con ella por las
calles de su New York personal y múltiple ... la
Quinta, los sueños en la Segunda, los lamentos
en el Bowery y el "íntimo oleaje" del muelle de
Manhattan.
Una voz de jazz, acompañada por una trompeta lejana, nos dice adiós agitando un pañuelo. Las cuidarles vibran en la noche que no cesa
y la poesía de Carmen se sigue haciendo y, recordemos a Miskievicz, nos invita a sentamos a
su mesa, con un ademán afectuoso, una mirada limpia y el aroma del pan sin levadura, el
pan de los dioses, pero sobre todo el buen pan
de los hombres y de todas las madrugadas de la
tierra.

Bergman. Terminó el verano con sus fiestas en
el campo, el teatro bajo los abedules (el cineasta
sueco o maestro de todos los otoños, el Chéjov
de La gaviota) y los amores con las estrellas testigos. El otoño poco a poco se va apoderando de
la escena vacía y su llegada no concita la angustia. Al contrario, aviva la capacidad de admiración, nos muestra la otra cara de los bosques,
el reflejo de los primeros fuegos de chimenea
en los rostros y los cabellos amados: "Y como
cualquier desconocida me siento a esperarte
en el café, en donde tantos otros también aguardan el amor". En estos libros se espera la llegada de ese milagro capaz de iluminar los nuevos
días y de propiciar otra de las deseadas resurrecciones (Di.ario de una resurrección es el título
de uno de los más entrañables libros de Luis
Rosales). Por eso Carmen nos anuncia: "y entonces llega a nuestras playas un gigante dormido, un desmayado cuerpo de profeta por el que
todos claman, que casi todos esperaban"; por
eso coloca su poema cerca de la trágica cama

16

Dos poemas
Eduardo Zambrano

CUARTO OSCURO

•

Tantas mujeres
vistas así
a vuelo de lúdico
citadino
que no se da tiempo
y las deja en su belleza,
intactas.
Se les busca ya después
desde el asombro abierto
que las revela
a otros deseos más íntimos
y son -naciendo en el cuarto oscuro-apenas una borroneada luz
cruzando el paisaje.

MERECER

Poca profundidad con eso de ahogarse
en un vaso de agua.
Merecer al menos aguardiente donde sucumbir
y en el mejor de los casos un buen vino
que venga desde lejos
como el recuerdo de una mujer.
Lo demás se dará por añadidura: cruda y espanto,

esencia e indecencia de lo por venir.
Si no en el mar
naufragio, al menos, en las propias guácaras.
Pero qué poca, con eso de ahogarse
en un vaso de agua.

17

�Epigramas

Suite del origen

Marcial

Waldo Leyva

Versiones de Francisco Flores y José Javier Villarreal

•

•

I
a la memoria de Guillermo Rousset Banda

ERES BELLA, LO SABEMOS; Y DONCELLA, ES VERDAD.

También rica, ¿quién podría negar esto?
Pero cuando te alabas en exceso, Fabulla,
ni rica, ni bella, ni doncella eres.

No

Si el caballo del que iba a ser mi padre no confunde esa tarde los
caminos; si la muchcha que luego fue mi madre no regresa al jardín
por otras rosas en el momento exacto en que él llegó; si el sol, que
hasta ese instante se ensañaba en el rostro del jinete, no decide esconderse el tiempo justo para que sus ojos pudieran encontrarse; si
un aire repentino no revuelve su larga cabellera y aquel olor silvestre
de su pelo no hubiera penetrado en él para quedarse; si no se encuentran, nadie estaría escribiendo este poema.

HACE MUCHO ERA MÉDICO, AHORA DIAULO ES ENTERRADOR.

Lo que como enterrador cosecha, como médico ya lo había sembrado.

AFRICANO MILLONES TIENE, PERO ANHELA MAS.

La fortuna a muchos da demasiado, pero suficiente, a ninguno.

II
Una lluvia de agosto, inesperada, retuvo en casa al hombre que iba a
ser mi padre; el rumor de las gotas en el techo, cierto olor de la tierra
humedecida y algún roce al descuido de las manos provocaron, en la
mujer que luego fue mi madre, el hambre de otro abrazo, y recibió,
abierta para siempre, la savia del origen.

¿QUE POR QUÉ, PONTILIANO, NO TE ENVÍO MIS LIBRITOS?

Para que tú, Pontiliano, no me envíes los tuyos.

III
SIEMPRE POBRE SERAS, EMILIANO, SI POBRE ERES.

Tan sólo a los ricos se les da fortuna.

De no ser ese día, si en lugar de aquel óvulo sediento hubiese sido
otro, si las fuerzas abandonan al navegante en el momento justo de
romper, de provocar el íntimo estallido, ¿qué mano estaría escribiendo este poema? Ese segundo de antes o después, carece de memoria.

HAY COSAS BUENAS, ALGUNAS MEDIOCRES Y OTRAS MUCHAS MALAS
en esto que lees. No de otro modo, Avito, es como un libro se hace.

18
19

�ma y que a la vez recuerda al ángel de Rainer María
Rilke en Las elegías de Duino: "Cada ángel es terrible". No menos terrible es éste que transita por los
versos de nuestra autora.
Como SorJuana Inés de la Cruz, ella vino "ya dividida, inconciliable", con esa dualidad que mediante el arte poético se convierte en esencia, en unidad
indestructible; porque cuando en momentos álgidos se concibe un poema, detectamos una escisión
de la personalidad, esa división entre el creador y el
personaje imaginario, que al término del poema,
reúne a las dos mitades y las plasma en la unidad
del arte.

Lección y pasión en la poesía
de Margarita Michelena

Margarita no destruye el mundo de las apariencias, sino que las transfigura. Gracias a ese poder de
transfiguración, se da cuenta en el "Monólogo del
despierto" de que "todo aquí es más allá./ se ha trascendido el círculo./ se ha·derogado el número".
Y lo ha trascendido ubicándose entre la lección
y la pasión, dos cosas muy dillciles de unir sin "un
celestial incendio", ese incendio en que con gozo
nos dejamos consumir en la lectura de esta Reunión
de imágenes.

Carmen Alardín
LA POESÍA DE MARGARITA MICHELENA ES LECCIÓN y PASIÓN
a la vez. Por una parte, señala que escribir "no es un
don de fácil música" y que "si el pájaro vuela, es
porque canta", y por otro lado, nos apasiona, nos
atrapa entre la dualidad y la unidad en la que oscila
su mundo y todo lo que éste contiene y sugiere.
Desde las primeras lecturas de sus textos, advertimos su capacidad de transmutación como un proceso doloroso que se compensa al final de cada poema con una iluminación interna que nos comprueba
que valió la pena haberse dejado llevar por esa aventura.

Leer a Paz: visita obligada
Hernando Garza

Hablando festivamente, Margarita es profesora
de sílabas correctas, licenciada en imágenes perennes y doctora en alquimia verbal.
Margarita es poeta. ¿De qué modo es poeta? De
todas las maneras posibles. Se dirige al diálogo consigo misma, a la conversación con sus fantasmas
bien sean ángeles o demonios. A los inquisidore;
les inquietaba ese diálogo del poeta con sus inven-·
dones, puesto que.pensaban que al hablar con las
imágenes, el poeta se comunicaba con el diablo.
No con el diablo, sino con el ángel es con quien
convive Michelena, ese ángel que suele ser ella mis-

En diciembre pasado, un grupo de amigos leímos
poemas de Octavio Paz en un café del Barrio Antiguo. El recital no se anunció en ningún medio de
comunicación, ni se citó a rueda de prensa, ni se
corrieron invitaciones. No se quiso caer en el molde de "Soy famoso, luego existo" -sí, otra vez
Warhol-, la tan mencionada necesidad de ser un
ente mediático a través de los otros, síntoma gravísimo de este fenómeno de fragmentación social e individual milenario. Y es que la intención original fue
leer poesía a secas, decir tal vez: "Leo poesía, luego
existo", recurrir al lenguaje por el que somos hom-

20

bres. Fue llanamente gozar de la palabra, del ritmo y la musicalidad. Ser
cómplices en la palabra con Paz. Integrarse en el verso y ser modulado a
su propio compás, establecerse, elevarse, convocar a los espíritus. Ser movimiento y carne. Leímos una selección, realizada por otro amigo, y tres
personas escucharon. Los otros dos
que estaban al principio se fueron en
cuanto inició la lectura. La verdad había un gran personaje literario esa
noche en Monterrey y los reflectores
estaban con él, indiscutiblemente se
lo merecía, pero nosotros no buscamos reflectores. Los reflectores que
buscábamos eran otros, los de adentro, los que se pasean entre las moléculas y en los territorios infinitos, los
que nos llevan al pasado, al presente
y al futuro, es decir, los que bordean
y tiene la poesía. Parecíamos cristianos en las catacumbas que leían en la
oscuridad textos de la Biblia. Parecíamos entes clandestinos, escurridizos
leyendo poesía. Como dijo el año pasado la escritora Angeles Mastreta, y
muchos otros autores y poetas lo han
dicho, la poesía se ha convertido en
clandestina, como el amor adolescente, buscar las
caricias en el terreno oscuro y conseguir la luz, el
placer o la multiplicación. La poesía es luz como la
de Paz, cadencia, tempestad, igualmente es placer y
multiplicación, un acto erótico con el mundo a través de la palabra. Un sacrilegio, una revelación, un
grito y un alarido inconmensurable entre la vegetación estulticia que nos rodea. La poesía de Paz es
un acto de libertad, un aliciente que no concluye,
bombea sangre continuamente, sigue, en marejada
tras marejada, transitando y transitándonos, revelando y revelándose. Por la poesía uno se hace hombre, dice Paz, es esculpido por ella. La poesía no
tiene recetas, pero es bastante necesaria en estas horas diáfanas y nítidas en algunos ángulos, enrarecidas en otros. Allá un hombre ve morir el siglo y en
los síntomas de urgencia que los otros contemplan
con apatía, es necesario volcarse a la obra de un
poeta y un humanista, ensayista, visionario y participante de movimientos artísticos como el surrealismo, bebedor de la poesía simbolista francesa, escudriñador del espíritu mexicano y todas sus facetas

artísticas, testigo de este siglo sangriento y luminoso. Ah, si no tuviéramos la conciencia de la cronología occidentalista y de los minutos que vivimos, el
desasosiego no nos haría tan vulnerables ante el festín que se acerca hacia nosotros.
Amante de la libertad, Paz participó desde muy
joven en el Congreso Antifascista en España en 1937,
renunció a la embajada de México en la India a raíz
de la masacre de 1968 y criticó el comunismo soviético, lo mismo a las tiranías, donde se encuentren, y
al sistema unipartidista mexicano. Aunque se pretenda negarlo, su voz también ha influenciado la transición democrática actual desde las trincheras del
intelecto.
Su sentido analítico, su visión, nos ha dejado páginas de trascendencia y de visitas obligadas en estos
viajes intemavegables de miles de cantos de sirenas
que asoman por todas partes. Aunque se escuche
obvio decirlo, indudablemente, infatigablemente,
la obra de Paz es una visita obligada. Una brasa que
abraza y resplandece.

21

�,

,

Angel Zarraga
y Alfonso Reyes

Al llegar Alfonso Reyes -diplomático en cierne- a París en 1913 tras la trágica muerte de su
padre en la revolución mexicana, se vuelve a
encontrar con los dos amigos pintores Diego Rivera y Ángel Zárraga. Y alrededor de septiembre de
1914, habiéndose huido del París invadido por los
alemanes para buscar refugio en España, llega a San
Sebastián, luego a Fuenterrabía donde se le ha adelantado Ángel Zárraga quien lo acompaña a Madrid
y lo conduce al Ateneo madrileño. Allí conocerá a
algunos de sus futuros amigos más entrañables: Enrique Díez-Canedo, Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas,Jqsé Moreno Villa. Zárraga y Reyes se frecuentan durante los años de Reyes en España (19141924), cuando Reyes lucha por ganarse la vida por
la pluma hasta reintegrarse al cuerpo diplomático
mexicano. Luego coinciden nuevamente en Francia, cuando Reyes es nombrado ministro de México
en ese país (1924-1927), viviendo los años del cubismo y vanguardismo parisienses con Zárraga y otros
amigos franceses, españoles e iberoamericanos.
En su diario del 12 de abril de 1925, Reyes nos
cuenta:

James W. Robb
uZÁRRAGA, UN PEINrRE MEXICAIN

A PARÍS" ruE EL TÍTULO

de una conferencia ofrecida el 27 de noviembre de
1996 por Paulette Patout de la Universidad de Toulouse, autora de Alfonso Reyes et la France, en la Embajada de México en París (20, Avenue du Président
Wilson), en la ocasión del 50 aniversario de la muerte del pintor Ángel Zárraga (1886-1946). La conferenciante fue presentada por el embajador de México,Jorge Carpizo, quien había repuesto en el Salón
de Honor de su embajada los cuadros del artista comisionados en 1927 por el entonces ministro mexicano Alberto J. Pani (sucesor de Alfonso Reyes en
el cargo) .
Nacido en Durango, Ángel Zárraga se preparó
como pintor en la Academia de San Carlos de la capital mexicana. Como poeta participó en las actividades del modernismo literario, publicando sus poesías en la Revista Moderna, y con Alfonso Reyes en
los preludios del Ateneo de la Juventud. En 1904
llega a París donde aún triunfan los pintores impresionistas. Luego residirá en Bruselas, en España y
en Italia. Pero a partir de 1911 se fija en París donde goza de la amistad y apoyo de Rubén Darío. Los
cuadros presentados por Zárraga en los salones serán muy aclamados. Luego se deja seducir por el
cubismo y llega a ser amigo de Picasso, Cocteau, Blaise Cendrars y Apollinaire, quien lo llamó "L'Ange
du cubisme" .
Sin embargo, en 1917 pasa por una profunda
crisis espiritual. Agobiado
por los males de la guerra europea y de la revolución mexicana, vuelve a
la fe de su infancia y a la
pintura neoclásica. En los
años veinte y treinta realiza en París y en la provincia francesa una serie
de retratos y de frescos o
decoraciones murales en
ca-pillas y chateaux. Además, ilustra libros de arte
como cierta hermosa edición de las Illuminaticns
del poeta Arthur Rimbaud.

en Monterrey, Nuevo León, México, la ciudad natal
de Alfonso Reyes, donde hemos descubierto otra
obra maestra de Ángel Zárraga: los murales con que
había ilustrado la bóveda de la Catedral de Monterrey. En esta ocasión se presentó una doble conferencia ilustrada por Xavier Mendirichaga y Alfonso
Rangel Guerra sobre la historia de la Catedral y la
obra de Ángel Zárraga, seguido de la inauguración
y recepción en el nuevo Museo de Arte Contemporáneo, Marco, de una exposición de los cuadros de
Zárraga. (V. u Alfonso de Monterrey 1994" en
Hispania, 78:2, mayo de 1995, p. 392.)
Resulta que en 1941, ante el advenimiento de la
llamada segunda guerra mundial, Zárraga había
vuelto a México, donde recibió varias comisiones
nuevas, inclusive la decoración mural de la Catedral de Monterrey, iniciada en 1942 y terminada el
6 de octubre de 1945, ''día del armisticio", firmada
"Aleluya". En esta obra se destacan los temas de La
Anunciación y de Las Ocho Bienaventuranzas. (Jorge Alberto Morales y otros, Ángel Zárraga: la coleccién, CNIC, México, 1984 y octubre de 1994.
En 1945 también inició, por encargo de Jaime
Torres Bodet, secretario de Educación, los murales
de la Biblioteca de México, pero un mal aire lo puso
enfermo de una pulmonía doble y murió en la ciudad de México el 22 de septiembre de 1946.

Zárraga nos ha llevado a ver sus decoraciones murales
de la cripta de Notre-Dame de la Salette, en Suresnes
-altura desde donde se domina París- que son
realmente lo mejor que ha hecho, puro y sobrio. Las
figuras están logradas con luz, sin recursos de relieve
ni claroscuros. La Anunciación es una maravilla ...
Creo que es lo mejor de su obra y de su vida.

Años después, en octubre de 1994, hemos tenido la ocasión de participar en un Festival Alfonsino

Los colaboradores y directivos de Annasy Letras expresamos nuestro
pesar por la partida del humanista universitario y amigo de sus muchos amigos,JosÉ ÁNGEL RENDÓN HERNÁNDEZ, quien a lo largo de una
vida plena de trabajo y vocación compartida ligó sus afanes y energía
con el destino de esta casa de estudios a la que tanto amó y sirvió,
tanto en la Biblioteca Universitaria "Alfonso Reyes", donde fungió
como jefe de la Hemeroteca desde su fundación en 1952, y después
como su director (hasta 1980 en que sejubiló), como en actividades
culturales y humanísticas a través del Departamento de Extensión
Universitaria. Fue también responsable de algunas entregas de la
legendaria publicación literaria Kátharsis, y del boletín Int.erfol~. -~
mojefe de Extensión Universitaria en la década de los sesenta, dmgio
la revista Annasy Letras por varios años y promovió valiosas ediciones.
Bibliotecario fundacional, editor cuidadoso de las obras de José Alvarado y Raúl Rangel Frías, periodista destacado, promoto~ cul~ural,
estudioso de la obra de Alfonso Reyes, apasionado de la h1stona nacional, amigo leal y generoso, talentoso dibujante, devoto de las culturas populares de México, todos estos perfiles corre~pondieron al
hombre bondadoso y algo juguetón que fue JosÉ ANGEL RENDÓN
HERNÁNDEZ, quien muy a tono con su espíritu nos dejó el pasado Día
del Niño.
Jost ÁNGEL RENoóN IIERNÁNDEZ
Descanse en paz, maestro Rendón.

22

(1927 - 1998)

23

�ociológica
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) ha adoptado una división no menos arbitraria, lo cual nos llena más aún de perplejidad: si el organismo rector del desarrollo
científico del país no puede ofrecer un visión
coherente a través de su estructura, ¿qué podemos hacer los científicos sociales de manera individual? Otras organizaciones, como el Consejo Mexicano de Ciencias Sociales (Comecso),
han debido solucionar de alguna manera la dificultad, tomando decisiones que, aunque racionales, no dejan de ser convenciones un tanto
caprichosas.
Vale la pena, por tanto, tratar de analizar un
poco el asunto e intentar ofrecer alguna salida.
La división comenzó en el siglo XIX, cuando la
economía, la sociología y la antropología comenzaron a tomar forma propia a través del
análisis de diferentes aspectos del mundo social. Como se adentraron en detalles, perdieron de vista la perspectiva global, la idea de que
las ciencias sociales, por separado o de manera
conjunta, debían entender y explicar la sociedad para poder orientar la acción humana en
pro de una mejor formación. El problema se
agravó cuando aparecieron las subdivisiones
dentro de cada una de ellas, y así la sociología
económica y muchas de las cuestiones de que
se ocupa la economía se hicieron indiferenciadas; la historia de las mentalidades se construyó con una visión a veces equivocada de los procesos psicosociales; la politología disputó a la
historia y a la sociología política campos de análisis, y así sucesivamente; en suma, una historia

¿Una o varias ciencias sociales?
LA CUESTIÓN PUEDE RESONAR COMO MENOR, SIN RELEvancia, pero mantiene una gran vigencia, ya que
de ella se derivan cuestiones de política científica y universitaria que nos afectan, a veces de
manera inadecuada y calamitosa.
Mucha,; universidades -la nuestra incluida- agrupan a las ciencias sociales de manera
arbitraria en escuelas y facultades, creándose
"capillitas" donde se recrean rivalidades quepoco contribuyen a un verdadero y real progreso
de ellas en el medio: los científicos de otras
áreas y el público no entienden muy bien por
qué las diferencias ni mucho menos las disputas, donde no suelen prevalecer los términos
académicos. Soy consciente de que en muchos
casos las divisiones respondieron a disputas de
poder, lo que hace más difícil aún los acercamientos en la actualidad, pero ello remarca lo
que estoy tratando de señalar, que las disputas
son entre seres humanos que solemos ser muy
mezquinos y no son cuestiones inherentes a las
ciencias sociales, aun cuando estas fricciones
puedan ser analizadas y explicadas por las ciencias sociales.

24

de desencuentros, contradicciones y enfrentamientos por lo que a veces suele ser el elemento nudoso de todo el proceso: la disputa por
recursos siempre escasos.
Por otro lado, un número cada vez mayor
de científicos sociales pensamos en una unidad
intrínseca de todas las ciencias sociales, sin fronteras epistemológicas marcadas militarmente,
en un campo dentro del cual los científicos se
muevan libremente sin necesidad de salvoconductos.
Como en muchos otros asuntos humanos,
debemos encarar su solución en varios frentes.
Por un lado, debemos realizar un esfuerzo teórico sincero, de gran apertura epistemológica,
para tratar de integrar una teoría general de
explicación. No me parece que debamos seguir
el camino de Parsons y otros sistémicos, que ya
mostraron sus limitaciones en ese sentido.
El otro frente es, justamente, el único que
ha mostrado en ocasiones poder superar las limitaciones de un medio hostil, la mal entendida voluntad humana. Es sólo por un gran esfuerzo de la imaginación que se propone metas
e impulsa las acciones correspondientes quepodremos avanzar algo en la superación del mosaico de antagonismos que hoy mostramos.
Quisiera remarcar que la cuestión va más allá
de una necesaria coincidencia en la teoría: poca credibilidad podemos suscitar los científicos
sociales si no mostramos que, en la práctica,
somos capaces de superar las dificultades que
aquejan a la sociedad como un todo: la fragmentación egoísta, la disputa por banalidades,
la lucha feroz por símbolos irracionalmente
creados. ¿Cómo pensar en una irradiación del
espíritu y las estructuras democráticas si nos
comportamos imponiendo autoritarismo en
nuestro ejercicio científico? ¿Cómo denunciar
el inútil derroche de recursos si desperdiciamos talento en luchas sin sentido? ¿Cómo disolver los símbolos de poder en actuaciones racionales si entronizamos liderazgos en función
de difusos atributos? Por último, ¿cómo con-

vencer a los demás de buscar solidaridad y cooperación como alternativas inteligentes de la
acción social si vivimos haciendo del enfrentamiento y la anulación de los demás nuestra forma habitual de acción?
La convocatoria está abierta.

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UANL). Pueden solicitar información en los teléfonos 329 40 20,
ext. 5980 y 329 40 80,
ext. 5424.

25

�china
peculatrix
Frege no sólo se ocupó de los lenguajes formales, sino también de otras características generales de su expresión, incluyendo un célebre
enredijo en donde resulta que la frase "el concepto caballo" no designa un concepto, sino
un objeto.
En el artículo ancilar mencionado se atienden otras notas y peculiaridades de los lenguajes. Por ejemplo, ¿pensamos con palabras? Si
la palabra es un símbolo, ¿para qué sirven los
símbolos? Se puede pensar con sólo representaciones, pero es mejor pensar con palabras;
dice Frege: "si producimos el símbolo de una
representación ( ... ) creamos con ello un nue-

Algo sobre lenguajes
A HORCAJADAS SOBRE UN CAMBIO DE DECENIO, ENTRE
1969 y 1970 el autor de estas líneas tradujo del
alemán dos de las obras más importantes de
Gottlob Frege, así como otros pequeños trabajos ancilares. Estas traducciones fueron publicadas en 1972 por la UNAM, y actualmente el
libro es casi inconseguible. En uno de los estudios ancilares, Sobre la justificación científica de
una conceptografia, Frege hace algunas interesantes observaciones sobre los lenguajes. Era
de esperarse: no en balde puede tomarse a
Frege como uno de los antecedentes de la filosofía lingüística. De una manera umbilical

vo centro firme en el que se concentran las representaciones". Este es uno de los servicios de
los símbolos: proporcionan una firmeza que
sustituye a la evanescencia de las representaciones. Pero, ¿qué tan firme es esta firmeza? La
palabra escrita, asienta Frege, es más permanente que la palabra hablada. A primera vista
esto parece cierto, pero sólo lo es de una manera histórica.
Veamos. Primero, la palabra simplemente
pensada es tan fugaz como el acto de pensarla,
se agota en la temporalidad de la vivencia interna; su duración máxima es la de la memoria
individual: la palabra simplemente pensada, la
nunca escrita, la nunca dicha, muere con la
muerte de quien sólo la pensó. Segundo, la palabra hablada dura el tiempo de su pronunciación; en esto se parece a la temporalidad de la
palabra simplemente pensada, y en algo más
se le semeja: puede guardarse en la memoria.
Pero sabemos que en algo radical se distingue:
la vivencia interna tiene una existencia subjeti-

Frege se encuentra atado al problema de los
lenguajes; según su subtítulo, una de sus aportaciones torales es "un lenguaje de fórmulas,
semejante al de la aritmética, para el pensamiento puro". Este lenguaje, llamado "conceptografía", aparatoso y de difícil lectura, fue
empleado por Frege para desarrollar una exposición de lo que luego se denominará "cálculo proposicional" y "cálculo cuantificacional"
en la lógica matemática contemporánea. Pero

26

va, mientras que la palabra hablada perturba el
medio físico. Cuando Frege se ocupaba de esto,
en 1882, no podía saber que la palabra hablada
puede dejar un registro tan firme como el de la
palabra escrita. Escritura y grabación acústica
son dos maneras de atajar la fugacidad de las
palabras. La escritura y la grabación sonora son
realizaciones objetivas que simulan de una manera más durable la función de la memoria subjetiva, inconfiable y efímera. Los símbolos físicos, gráficos o sonoros, prestan durabilidad a
los símbolos simplemente pensados.
Hay algo más por observar sobre la palabra

percepción acústica es puntual y no permite
apreciaciones de campo. Al oír una grabación
fonética el asunto se repite: sólo es posible
atender al sonido que está en el punto temporal del ahora, pero no a los que ya fluyeron o a
los que están por venir. Las grabaciones sonoras requieren también de un espacio (el tamaño de una cinta, la dimensión de un disco)
pero este espacio carece de significación. A pesar de que la palabra hablada pueda adquirir
firmeza por medio de las técnicas de graba-

escrita y la palabra grabada. Frege lo vislumbra
cuando dice que en la palabra escrita "se puede
abarcar con la vista varias veces el curso de pensamientos". La palabra escrita se desarrolla en

oral o grabada. Esta ventaja es provechosa: "la
experiencia, la intuición espacial nos resguarda de muchas fallas", dice Frege.
La lectura de la palabra escrita también es
diferente a la audición de la palabra hablada, por
lo que toca a la
participación del
sujeto que lee o
escucha. La velocidad de lectura

ción, sigue teniendo razón Frege: la palabra
escrita conserva ventajas frente a la palabra

el tiempo de doble
manera: en el momento de la escritura, necesariamente
una palabra se escribe después de otra y
en el momento de la
lectura una palabra
-no necesariamente- se lee después
de otra. La palabra
escrita tiene una vertiente espacial significa tiva. Se puede ,
observar una parte u ~
otra de un texto, se
puede tener una im- ¡¿...

depende enteramente de la voluntad del lector.
Aquel que lee
puede hacerlo
con morosidad;

1.,-::q

presi~n. global de
una pagma, se puede atender sólo un /

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presentes los otros ~ ~--, '&lt; &lt;&lt; e,/.-···
párrafos de la pági- ~
'&lt;( \ '&lt; :-··
na. Por contrapartida, es imposible tener una impresión
acústica global: la

27

puede repetir la
lectura de un
renglón una o
más veces; puede
acelerar la lectura, y aun saltarse
párrafos o páginas para después
volver a ellos, y
otras cosas más.
Algunas de estas
cosas tienen un
aparente paralelo en la audición

�1

J

.........

de grabaciones, pero el paralelo no es estricto:
hay diferencias y desviaciones. Cuando Frege
apuntó sus observaciones, hemos señalado, no
existía la grabación de los sonidos, de modo
que todo lo consignado para la palabra hablada
estuvo referido a su pronunciación oral por los
sujetos. En este sentido, la velocidad de audición no depende del receptor, sino del emisor:
la morosidad en la lectura no tiene equivalente en el lenguaje hablado bajo la sola voluntad
del receptor; sólo bajo petición al emisor se
puede repetir más despacio lo ya dicho; la desatención a lo que se está diciendo puede parecer semejante al saltarse párrafos o páginas,
pero aquí no es factible retornar a lo dicho con
la sola voluntad del escuchan te. La palabra oral
se perdía con el viento. Las técnicas de grabación terminaron con esto, pero no zanjaron todas las diferencias con el lenguaje escrito.
Cuando las técnicas de grabación se desarrollaron fue posible percatarse de algo más.
La velocidad de grabación y la velocidad de ha-

- --

bla son independientes. Una misma velocidad
de habla puede grabarse a diferentes velocidades: lo que se afecta es la fidelidad. La velocidad de la escritura, por semejanza, puede afectar la legibilidad (fidelidad gráfica). Pero la
relación en el primer caso es directa: a mayor
velocidad de grabación mayor fidelidad; en el
segundo, es inversa: a mayor velocidad en la
escritura menor legibilidad (los médicos tienen
fama de violar esta regla; cualquiera que sea su
velocidad de escritura su legibilidad es nula: los
boticarios no leen las recetas, las descifran). La
palabra escrita está en un parteaguas: se escribe y se lee, por ello cabe hablar de velocidad
de escritura y de velocidad de lectura; a mayor
velocidad de escritura-hemos dicho- menor
legibilidad, y a menor legibilidad menor velocidad de lectura. La ilegibilidad atranca la lectura; la ilegibilidad absoluta anula su posibilidad. La legibilidad -o su contrapartidaobliga a matizar nuestro anterior aserto: "la
velocidad de lectura depende enteramente de

28

)

J

la voluntad del lector". Es mejor introducir otro
parámetro y asentar: garantizada la legibilidad,
la velocidad de lectura depende, etcétera.
Aún más es de observar, aunque no lo haya
percibido Frege. En los lenguajes alfabéticos los
constructos de escritura son discretos; quiere
esto decir que cada símbolo elemental-letraes una entidad perfectamente separable y
distinguible de cualquier otra; más aún: los
constructos elaborados a partir de los símbolos
anteriores-las palabras- también son discretos; poner de relieve esto último es la función
que cumplen los espacios en blanco entre palabra y palabra en un escrito. Algo similar parece
acontecer en el lenguaje hablado. Sin embargo,
lo discreto de los lenguajes escritos tiende a
perderse en los lenguajes orales. Cuando un
hablante habla rápido, los sonidos tienden a
aglutinarse. Ésta es una experiencia usual en
los oyentes con una lengua materna distinta a
la que se está hablando; frecuentemente solicitan al hablante en el otro idioma que hable más
despacio. Aun un hablante nativo puede tener
dificultad para entender a otro hablante de la
misma lengua. La velocidad en la pronunciación inhiere directamente en el fenómeno de
la aglutinación y, por consecuencia, en la inteligibilidad. El espacio en blanco entre palabra y
palabra en los lenguajes escritos es obligatorio;
la pausa equivalente en los lenguajes orales
puede desvanecerse.
Dada la relación velocidad-inteligibilidad en
la expresión oral y en la grabación de sonidos,
esta característica fue utilizada en la segunda
guerra mundial para evitar la comprensión de
mensajes orales. El mensaje se grababa a una
velocidad x, pero por radio se transmitía a una
velocidad muchas veces mayor que x; en los receptores de radio sólo se producía un breve
pillido sin significación; pero quienes estaban
en el ajo grababan la transmisión en alta velocidad y luego la escuchaban a la velocidad xde
la grabación original, recuperando la comprensión del mensaje. También con el lenguaje es-

crito es posible algo semejante, no igual. Si al
incrementar la velocidad de escritura letras y
palabras se desfiguran, el colmo resultaría en
un trasvestismo literal: una a que no fuera a,
sino n, por ejemplo; este es uno de los métodos de la encriptación de mensajes. Pero si siempre la a se translitera en n, y cada letra en sólo
otra más, la decodificación de los mensajes resultaría elemental, dada la frecuencia que cada
letra tiene en un idioma particular. En la actualidad existen componentes electrónicos que
realizan el trabajo de codificación para los mensajes cifrados. La clave de cifrado puede ser dinámica, es decir, que puede cambiar a lo largo
de un mismo mensaje, lo cual dificulta todo
intento de desencriptación por parte de terceros no autorizados. La voz también se puede
codificar y decodificar electrónicamente, de
modo que en las líneas telefónicas o en las ondas herztianas resulte inentendible para terceros. Pero así como hay potentes encriptadores
electrónicos, también hay complicados dispositivos computacionales de desencriptación. No
existe el mensaje cifrado indescifrable. Pero es
posible complicar la encriptación de tal suerte
que su desciframiento resulte inútil para todo
fin práctico.
Frege se interesaba de otra manera por los
símbolos. Lo que pretendía escudriñar era su
relación con los conceptos y las cosas. Los símbolos escritos u orales son entidades físicas; los
conceptos no. Los conceptos se expresan con
palabras, mas no se identifican con ellas. Los
conceptos se refieren a cosas, pero no son cosas. Es usual en algunos textos introductorios
de lógica el siguiente ejemplo: el concepto "perro" no muerde; la palabra 'perro' tiene cinco
letras (en español); el perro mismo sí muerde
y no tiene letras; ergo: conceptos, palabras y cosas tienen relaciones, pero no son lo mismo. Y
finalmente, ¿qué son los conceptos? Alguien
puede decir: ideas en la mente. Yo estaría de
acuerdo. Frege no. Este asunto, sin embargo,
es arena para otro costal.

29

�lote de chelos. Primeramente los pequeños músicos tomaron clases de solfeo y desarrollaron
prácticas rítmicas y melódicas. Poco después,
en el verano de 1991, la Orquesta Juvenil inició sus actividades con el nuevo equipo.
Al terminar la gestión administrativa m unicipal, la licenciada Reyes se trasladó al DIF Nuevo León, desde donde siguió apoyando el proyecto. Al mismo tiempo se conformaba un patronato denominado Orquestas, Coros y Bandas
Juveniles de Nuevo León, A. C., encargado de
promover la nueva asociación musical. La idea
original era que el patronato participara cada
vez más en el desarrollo del ensamble para que
la intervención de la instancia gubernamental,
en este caso el DIF Nuevo León, cediera paso a
los padres de familia y a la sociedad civil.
En poco tiempo el proyecto creció, de una
orquesta, a tres orquestas, dos bandas, un coro
y la orquesta sinfónica, como ensamble superior. Tres años después los niños activos en las
diferentes agrupaciones eran ciento cincuenta, mientras el total de muchachos y muchachas atendidos ya sumaban más de quinientos.
El desarrollo académico de los estudiantes
ha estado a cargo de maestros locales y de maestros extranjeros que imparten clases individuales. Asimismo, hay un responsable de cada área:
de cuerdas, de banda y de coros.
Una grave carencia de la institución ha sido
la de un edificio propio. La orquesta ha debido ocupar cuatro espacios diferentes para sus
ensayos. Durante el año pasado el cabildo de
San Pedro Garza García les cedió en comodato
un edificio para usarlo como sede del programa. Ahora, es cuestión de días para que tomen

La Orquesta Sinfónica Juvenil
de Nuevo León
Entrevista con David García Moreno
LA IDFA DE CREAR 1A PRIMERA ORQUESTA SINFÓNICA
Juvenil de Monterrey partió de un campamento de verano realizado en 1990 bajo el auspicio
del DIF Monterrey. Como un resultado del mismo los niños tocaron en un pequeño ensamble, y al término del acontecimiento, la entonces presidenta del DIF Monterrey, licenciada
Alma Elisa Reyes, y el maestro David García acordaron idear un programa más ambicioso que
condujera a la formación de una sinfónica juvenil.
Desde un principio el proyecto contó con
el apoyo del Programa Nacional de Orquestas
y CorosJuveniles de México. En septiembre del
mismo año el programa inició con una primera dotación de instrumentos facilitados por un
particular, mientras se generaban los recursos
para adquirir el instrumental nuevo con la venta de una colección de serigraffas de José Luis
Cuevas, y con un donativo del maestro Carlos
Prieto, este último para la adquisición de un

30

posesión de él, con lo que quedará pendiente
la urgente tarea de su acondicionamiento.
Cuando inició la Orquesta Sinfónica Juvenil de Nuevo León, como ha quedado bautizada, no había ninguna otra en la ciudad. Se hablaba de la posibilidad de que la Secretaría de
Educación formara una más, pero la idea no
logró concretarse. Poco después la Escuela de
Música y Danza de Monterrey, en asociación
con la Escuela de Música de la Universidad de
Nuevo León, formarían un nuevo ensamble sinfónico juvenil.
Entre los proyectos más relevantes de Orquestas, Bandas y Coros está su incorporación
a la Secretaría de Educación Pública. Lo proyectado es que esta organización sea un semillero
para la creación de músicos profesionales, que
nutran a las escuelas de música y que a largo
plazo también retroalimemen los ensambles
juveniles.
Las edades de los muchachos y muchachas
instrumentistas van de los cinco y seis años hasta los diecisiete y dieciocho. Esta característica
los coloca en un sitio sin precedentes en la historia musical de la región, pues aunque anteriormente hubo intentos regionales de formar
bandas y orquestas, por parte de particulares y
autoridades municipales, fueron muy eventuales, no tuvieron carácter sinfónico y/ o no se
consolidaron.

dad a muchos niños yjóvenes para que encuentren su vocación. Y para los que no se vayan a
dedicar a la música, que encuentren una forma de manifestarse, de comunicarse, que aporte elementos de mayor comunicación, de alegría, de positivismo, a la familia. Creo que todos
los niños que han participado en el programa,
de una u otra manera se han beneficiado de la
disciplina musical.
Básicamente eso es, para mí, lo más importante. Si esto logra despegar en una estructura
más formal, más sólida, con una mayor participación institucional, con un mayor alcance social, sería fantástico.
-En esta misma perspectiva, para el público
melómano y la vida musical regional, ¿qué es lo que
representa este tipo de ensambl,e sinfónico?
-La orquesta, como tal, creo que es nada
más una de las áreas que cubre el proyecto. Porque, por ejemplo, lo que se está haciendo con
bandas, y ahora con coros, está tratando de
abarcar las principales manifestaciones de ensambles. Para los muchachos, he tenido muchos comentarios de adultos, algunos músicos,
otros no músicos, que me dicen que ojalá y ellos
hubieran podido tener esta oportunidad cuando fueron muchachos. Yo, en lo personal... si
cuando yo tenía ocho, diez años, hubiera habido la posibilidad de entrar a una orquesta sinfónica y aprender música, pues sería otro cuento. Creo que sí estamos modificando bastante
el entorno, en ese sentido. Para los muchachos
que ven y escuchan esto, es una opción cultural, es una oportunidad de conocer el lenguaje
de la música, de conocer más niños, más gente, hacer amistades, moverse en un medio muy
positivo, o al menos más positivo que otros, y
contribuir de alguna manera para que el desarrollo cultural de nuestro grupo social cada vez
sea más optimista.
-A casi una década del planteamiento inicial
de esta institución, ¿en qué medida se han cumplido
los propósitos originales?
-Yo creo que se siguen cumpliendo. Desgraciad~mente hemos tenido que hacer una

-Desde principios del siglo, David, en el estado de
Nuevo León ha habido varios intentos para formar
orquestas con jóvenes. Por ejemplo, recuerdo que en
1905, en Salinas Victoria, dio su primera audición
una banda, al viejo estilo militar, formada por niños. Esta banda no aparece después en las noticias
de la prensa por lo que podemos suponer que su vida
fue corta. Posteriormente ha habido otros intentos que
tampoco han tenido frutos. En el caso de la Orquesta
Sinfónicajuvenil de Nuevo León, ¿qué significa para
ti, como director, este ensambl,e?
-Significa la oportunidad de activar un área
del desarrollo cultural que estaba totalmente
descuidada. Significa el brindarle la oportuni-

31

�metamorfosis del aspecto social, del apoyo o
contribución social, en donde a los niños se les
ofrecía la instrucción y se les facilitaba el instrumento de forma casi gratuita, y hacía que
todos los sectores sociales de nuestra comunidad participaran, a la transición que estamos
viviendo ahora, donde por falta de un apoyo
oficial, por falta de un subsidio oficial, nos hemos convertido en un programa de cierta manera particular o privado con el que todavía
no rescatamos la posibilidad de ofrecer un porcentaje de becas o de bajar las cuotas a un grado en donde más niños puedan tener acceso.
Creo que a lo largo de esta transición, y hacia
el futuro, la meta se ha venido logrando. Estamos tratando de que los niños que participen
tengan la mejor educación musical posible que
está a nuestro alcance, la mejor calidad de experiencias humanas y artísticas en el montaje
del repertorio, en las presentaciones, en la convivencia, tanto de los muchachos mismos como
con sus familias. En ese aspecto creo que no
nos hemos alejado mucho. Únicamente que
ahora se ha restringido un poco la participación para aquellos que pueden pagar una cuota, pero la mentalidad sigue siendo que tan
pronto haya el subsidio o el funcionamiento
adecuado, volvamos a tener más alumnos que
puedan participar sin verse restringidos por una
cuota económica.

-¿ Cuál,es son los proyectos actuaks de Orquestas, Coros y Bandas?
-El principal es establecer la sede. Ése es
nuestro único y principal proyecto ahorita, a
pesar de que tenemos una temporada de conciertos con la sinfónica, tenemos una temporada de festivales de bandas con las diferentes
bandas del estado, tenemos encuentros, cursos
y asesorías de coros infantiles, tenemos un área
de formativo del kínder musical que también
tiene mucha demanda. A pesar de todo esto
nuestra prioridad sigue siendo el de una sede.
Mientras no tengamos una sede, un espacio
donde nos podamos mover y diseñar nuestro
propio desarrollo, no vamos a poder continuar.
-Finalmente, ¿podrías decirl,e a tu secretaria que
me dé un programa de las actividades del año, para
publicarlo ?
-No tengo secretaria, pero puedo decírtelo. En este semestre, primer semestre del año,
las actividades principales constan de una temporada de cinco conciertos con la SinfónicaJuvenil de Nuevo León, que han sido: el ocho de
febrero, domingo a mediodía; el ocho de marzo, domingo a mediodía; el primero de abril,
miércoles a las ocho de la noche, éste va a ser
un concierto coral con el coro de la UDEM y
temática de Semana Santa; el cuarto concierto
va a ser el diecisiete de mayo, domingo a mediodía; y el último el catorce de junio, domin-

32

go a mediodía. Esta temporada se hace en colaboración con el Consejo para la Cultura de
Nuevo León y el Instituto Mexicano del Seguro Social, que facilita el espacio, el Teatro Monterrey, donde se van a desarrollar todos los conciertos. Por otro lado, y también con el apoyo
de Conarte, estamos celebrando festivales de
bandas de Nuevo León con la participación de
nuestra banda sinfónica, nuestra banda de nivel
intermedio, la banda de Cadereyta, la banda
de Garza García, la banda del Instituto Regiomontano, la banda del Liceo de Monterrey y la
banda de Santiago; todas éstas están programadas a participar el quince de marzo en el palacio municipal de Garza García; el veintiuno de
marzo, sábado, en Santiago, Nuevo León; el
veintinueve de marzo, en el quiosco de la plaza
principal de Cadereyta; luego, el veintiséis de
abril, en la concha de El Obispado. Yestán pendientes otros eventos más porque las bandas
van a elaborar un convenio con Conarte para
salir a tocar en los municipios del estado. Por

el lado coral, tuvimos asesorías a directores del
área los días seis, siete y ocho de marzo, de parte del maestro Pablo Fuente, coordinador nacional de coros infantiles del programa Orquestas y Coros Juveniles de México, que depende
del Conaculta, y con apoyo de Conarte, también. Esto es el arranque para un festival de
coros que pensamos hacer en la ciudad, al igual
que un encuentro regional de coros que se va
a desarrollar aquí, idealmente en el puente de
mayo, no sé todavía si lo vayamos a hacer, pero
está proyectado en el puente del uno al tres de
mayo invitar coros de otros estados,junto con
los nuestros, para participar en ese encuentro.
Ésas son las actividades externas que tiene el
programa, pero internamente también tenemos recitales cada quince días de los diferentes ensambles, el nivel formativo tiene sus presentaciones internas, y todo esto culminará
el último de junio con el concierto de fin de
año enel que se presentarán todos los niños que
participan en el programa.

Literatura Joven Universitaria 1998
Con el propósito de estimular la producción literaria en los géneros de poesía
y cuento entre los estudiantes, la Universidad Autónoma de Nuevo León
convoca al certamen Literaturajoven Universitaria 1998, de acuerdo con las
siguientes bases:
l. Podrán participar los estudiantes regulares (no pasantes) de todas las escuelas de la Universidad
Autónoma de Nuevo León de todos los niveles (preparatoria, licenciatura y posgrado), incluidas las incorporadas.
2. Los trabajos deberán ser originales e inéditos, y estar presentados en original y tres copias, en tamaño
carta a doble espacio, con una extensión mínima de
10 páginas y máxima de 20, en poesía; y 3 de mínima y máximo libre en el género de cuento.
3. Los trabajos se inscribirán con seudónimo, y en un
sobre cerrado adjunto se establecerá la identidad del
autor participante, su domicilio y teléfono, así como
copia fotostática, por los dos lados, de su credencial
vigente de estudiante. Solamente se abrirá la plica
del ganador y las restantes serán destruidas.
4. Los trabajos serán recibidos en: Departamento de

5.

6.

7.

8.
9.

33

Difusión Cultural de la UANL, Estadio Universitario,junto a la puerta 13, Ciudad Universitaria, San
Nicolás de los Garza, Nuevo León, C. P. 66 451.
La presente convocatoria estará abierta a partir de
su publicación y se cierra el 30 de junio de 1998, a
las 15:00 horas.
El jurado estará integrado por especialistas de reconocida trayectoria y prestigio. Su fallo será inapeJable y será dado a conocer a fines de agosto de
1998.
Se concederán los siguientes premios en ambos
géneros: $5,000.00 (primer lugar), $3,000.00 (segundo lugar) y $2,000.00 (tercer lugar).
Las obras ganadoras serán publicadas en un volumen durante el año de 1999.
Cualquier aspecto no previsto por la presente convocatoria será resuelto por los organizadores.

�'
ine,
televisión
y otros
·espejismos

...Al hipercine

La vocación narrativa no fue, como muchos suelen pensarlo, la llamada original del cine. Su

primer destino,junto a otras formas de entretenimiento propios de los teatros de revistas,
fue completar la variedad de los show business
escénicos o circenses. De corta, cortísima duración, ofreciendo en muchas ocasiones puntos
de vista duplicados para la misma acción (como
lo haría más tarde la televisión deportiva), el
cine requería de un presentador para ubicar el
contexto de las pequeñas películas visualizadas
en la pantalla. Mientras la pintura y la novela

Del cine de ficción
EL PASADO LUNES

23 DE MARZO MIL MILLONES DE TE-

leviden tes en el mundo se agolparon frente a
su receptor de 1V para contemplar la entrega
de los Oseares, setenta años después de
la primera ceremonia anual realizada
en 1928.
Ese mismo día, los organizadores de
un evento cultural en la Facultad de
Economía me llamaron para recordarme una charla sobre cine, que pensé se
había cancelado, al no recibir llamada
alguna de confirmación. El tema, tan
simple como sugerente, era: tendencias
actuales del cine. Tendencias en un arte, por primera vez centenario, nacido
casi con este siglo y a punto de entrar •
en el próximo milenio. Un arte que se
ha convertido, gracias a la revolución
del video personalizado (en videocasete, en láser, o en DVD), en el libro de
caballería de la presente humanidad.
Notas, llamadas de atención, especulaciones sobre el futuro mediato.

34

trascendían los estrechos límites del siglo diecinueve y se disparaban hacia el cubismo y el
monólogo interior, el cine bailaba en compañía de coristas y comediantes en el tablado de
los teatros, o se sentaba al lado de mujeres convertidas en arañas, por haber engañado a sus
padres, en las ferias pueblerinas.
Ese modo de representación primitivo, como lo llaman los especialistas, de cámara fija a
distancia sobre fondos pintados bajo iluminación vertical, cambió radicalmente de perspectiva en la segunda década de este siglo. Sin embargo, antes de su aparición en 1915, ya un grupo de poetas e intelectuales franceses sentían
que ese popular entretenimiento dirigido a los
menos privilegiados, en sus sentidos económico y cultural, también podía ser un arte. Es más,
podía ser el arte del siglo XX.
Desde entonces el cine empezó a navegar
entre dos formas de expresión: el cine de consumo comercial, el cine de las grandes mayorías; y el cine con intenciones artísticas, enfocado hacia un público cultivado: el público de
la literatura, de la música y de las artes plásticas. En términos de contar historias, nació también en esa década, tanto para una como para
otra posibilidad, el cine de ficción. Un cine invisible, un cine que se presenta ante los espectadores como un sucedáneo de la vida gracias
a sus artificios técnicos, a su invisibilidad. Es cine, pero ni la cámara se nota.
Las películas se convirtieron en unidades
completas y autónomas. Ya no se requirieron
explicaciones paralelas del argumento o del
contexto de la historia, previas, en medio o posteriores a la exhibición. Lo que había que contar tenía que salir del propio universo fílmico,
emerger del mundo de la pantalla. Este cine,
al que hoy estamos acostumbrados y vemos no
sólo en las salas cinematográficas, sino en la casa
y también en la escuela, recibió su certificado
de perfección, con el nacimiento del cine sonoro, en la gloriosa fábrica mundial de los sueños
pasados, presentes y, por lo visto, por venir, de
Hollywood.

¿Cómo opera este fino mecanismo de relojería? Por lo pronto una historia, cualquier historia, levanta vuelo encamada en unas figuras
parecidas al público, pero transformadas por
el toque de la imagen en seres mágicos: los actores. Los intérpretes, envueltos entre la filigrana de la fotogenia y el oropel de la mercadotecnia, llegan, no a representar, sino a vivir,
durante el tiempo de la proyección y en ocasiones meses y años después, a los personajes
mismos. El engaño es perfecto:Jack Nicholson
es el escritor obsesivo-compulsivo de novelas rosas; Helen Hunt, la mesera de clase baja; Robin
Williams, el psicólogo venido a menos; y Kim
Basinger, la hermosa prostituta. La fórmula no
podría fructificar si los argumentos no fueran
los adecuados a las condiciones idealizadas de
las estrellas; y tampoco fructificaría, si la función caminara por un lado distinto al entorno

35

�no se va al cine
por ir al cine, se
va al cine para ver
una película en
especial. Aquella
de la cual hemos
leído, visto y escuchad o durante
un buen tiempo,
por la promoción
global de los meta-medios. Y si no
se puede ir al cine, se esperará
con ansia el video, rentado o
comprado. No es
casual que la película de consumo cultural obligatorio, sea propi edad de una
empresa anglosajona que maneje intereses no
sólo en el cine, sino en la prensa,
en el cable, en los
satélites y en los consorcios de música, amén
de ser parte de un gigantesco consorcio de refrescos de cola o filial de una petrolera multinacional. Una necesidad como se observa dominante y no enteramente accidental: el Blockbuster.
Si bien el cine de arte había logrado grandes avances entre los cincuenta y los sesenta en
materia de narrativa y autoría frente al modelo
del cine clásico, debido en principio a la corriente de aire libre del neorrealismo italiano,
Hollywood encontró un camino de recuperación frente a la competencia de la televisión y
de las nuevas generaciones de espectadores alrededor del sesenta y ocho, en el empuje de
los jóvenes, egresados o no de las escuelas de
cine. Con una cultura cinematográfica forma-

familiar de los
personajes-actores. De acción, de
miedo, de drama, de amor, lo
que sea, el entramado no se mueve sin esta mezcla
sutil de elementos. Y aunque parece modificarse
con los años, en
realidad permanece siempre
igual. Sólo integra en su contar
los cambios que
la sociedad genera en el transcurso de su desarrollo.
Un cine impactante, no sólo
por la presión oligopólica de la industria fílmica
norteamericana,
ahora planetizada, sino por la singular mecánica de identificación de los espectadores, clave final del universo encantado de luces y colores. El mirón en la
butaca, al respirar en la oscura caverna, casi
maternal, de la sala de espectáculos, no puede
escapar de la inmediatez virtual del cinematógrafo. Vía la experiencia vicaria el individuo real
habita, mientras se proyecta la película, en el
otro lado del rectángulo.
Hasta la década de los sesenta ir al cine una
vez por semana constituía el salto tradicional
para escapar, por lo menos un par de horas, de
la realidad circundante. A finales de los noventa, después de unos años con las salas vacías, la
gente ha regresado a los modernos cines múltiples, a pesar del alud de los videos a domicilio. Un nuevo hábito sustituye al anterior: ya

36

da por la televisión por cable y fomentada por
las importaciones sin paralelo en esos años de
películas de arte extranjeras a los Estados Unidos, los denominados movie brats modificaron
el rumbo del cine comercial y propiciaron una
nueva edad de oro en la década de los setenta
con el renacimiento artístico del emporio californiano. Vuelta al tradicional cine de géneros,
pero ahora con la mirada de un creador convertido en productor; creador a la altura de los
grandes del cine de arte, amparado tras una
poderosa organización de financiamiento y distribución. Vuelta al cine de géneros con todas
las posibilidades lingüísticas que el cine moderno tomó de la literatura europea de la posguerrra y que hicieron explosión tanto en el
cine anti-argumento como en el cine improvisado e imperfecto, respuesta de un cine contra-dominante al cine dominante de Hollywood
de los cineastas de alternativa. A la vez el velo
del misterio que rodeaba el proceso de producción de una película se derrumbó con la aparición de los primeros documentales de "Cómo
se hizo" y con la llegada del cine como área de
estudio en las principales universidades del
mundo. Es curioso, la desmitificación del cine
lo volvió más fascinante ante los ojos de los nacientes espectadores de los noventa. Si en principio, en la época de oro, lo real se hacía mágico; ahora, lo mágico, incluyendo, más que los
actores, los directores de los films y sus equipos
de filmación, se torna real y por ende fascinante, como lo ha anotado Eco.
El cine comercial actual ha vuelto a ser el
mismo de la época de oro norteamericana. Una
industria de dominio masivo, con un grado de
sofisticación técnica y de calidad sin paralelo
en el contexto global, de cuyos recursos y medios dependen ahora, no sólo el mundo del entretenimiento, sino hasta el universo marginal
del cine de arte internacional, presionado por
los cada vez más elevados costos de producción.
Una industria abierta y competitiva que no escatima adquirir y negociar materiales, que en
principio parecen contrarios a sus intereses

ideológicos, si las utilidades parecen ser atractivas. El cine comercial ha vuelto a ser el de antaño, y no, dado que miles de internautas y nacientes cosmógrafos ávidos de aventuras bajo
los cristales de millones de computadoras, están alterando hasta la forma de leer.
El posmodernismo ha encontrado su par en
el hipertexto. Las tareas de apropiamiento, descontextualización y simulación se disparan en
la escritura no secuencial y virtual de los próximos textos literarios, donde los autores, los lectores y los críticos reconfigurarán los materiales del medio. En las artes visuales, los museos
virtuales invitan ya al espectador a recrear a través de la hipermedia un trabajo conjunto en la
imagen virtual de las pantallas electrónicas. En
el cine, aunado a las múltiples formas de consumo actual donde la película se puede seguir
en su linealidad de varias maneras: adelantarla, regresada, acelerarla, congelarla; se suman
las infinitas posibilidades de la cercana tecnología digital DVD, donde el film con un formato y calidad impecables, mejor que en las digitalizaciones de la música, proporciona subtítulos en tres idiomas; más la película del rodaje,
en ocasiones el storyboardcompleto, y por si fuera poco la presencia del realizador para explicarnos alguna escena de rigor y significado algo
barrocos para el testigo. Un viaje insólito y sencillo para una vieja forma de espectáculo masivo trastocado en una actividad doméstica y privada, que no pierde todavía el contagio colectivo y anónimo de las exhibiciones públicas al
ser todavía un pretexto adorable para salir de
casa de cuando en cuando.
El gusto por el cine, y también por el buen
cine, se ha incrementado aún más con la llegada al Web de espacios repletos de información
filmográfica, que sirven de consulta y estudio.
A la vez, el E-Mail nos conduce a lugares de encuentro donde los cinéfilos, simples o especializados, conversan sobre sus figuras y films favoritos, ya no como ratones de cineteca, equivalente filmico de los olvidados ratones de biblioteca, sino como especialistas en las autopistas de

37

�El cuarto poder. Penoso regreso de Costa-Gavras.
La historia de un secuestro anunciado y televi-

la información. Pronto deberá aparecer lo más

el cine. Deslumbrante en ambientaciones, fer

insólito: el hipercine, si se piensa en las tendencias actuales de la cibernética. ¿Será alguna vez

tografia y aliens, el film naufraga, a pesar de la
impecable pericia de su nuevo director en la

posible, como se hace en este momento en literatura y en el arte gráfico, fragmentar una secuencia o una escena, y reconstruirla a nuestra

creación de imágenes deslumbrantes, por no
contar nada nuevo al espectador. Gran lección

cionalista interpretado por Dustin Hoffman. El
mismo actor y tipo de papel, pero ¡a qué dis-

de Cameron: ¡abstenerse de las secuelas!

tancia!, de la sorprendente Escándalo en la Casa

sado, gracias al empeño de un periodista sensa-

Blanca.

manera? Así, separando y pegando, aprendieron cine los grandes de la escuela soviética allá
por los veinte. Ver para editar, pronto ocurrirá.
Lo que parece no sucederá nunca es la desaparición de la narración, la desaparición del

Camino sin retomo. La primera sorpresa: ¿por
qué Oliver Stone, olfato hábil para el gusto cer
mercial del momento, se decidió a contar esta

El juego. David Fincher, realizador de la estupenda Seven trae el nintendo a la pantalla para

cine de ficción, ese cine de géneros tan caro al
hombre como la necesidad de escuchar hist&lt;r

historia a través de un estilo expresionista? Segunda sorpresa: ¿por qué cederle a la fotogra-

ofrecernos un pasatiempo tan deslumbrante y
plano como los juegos electrónicos. Menos ri-

rías orales que viene desde los orígenes de la
humanidad y que volvió al Titanic, en su viaje

fía y a los escenarios el peso del desequilibrio
de los personajes y no apoyarse en la visión de

gurosa que los vericuetos de Mario Bros, El juer
go termina por enredarse ya muy cerca de su

mágico y luminoso, insumergible.

director? Curiosa hibridación sin salida, al igual
que sus habitantes.

extinción.
toque revolucionario se transforma en boceto

Rollos cortos

previsible.

La sangre que nos une. Un realismo melindroso
al alcance de unas cuantas lágrimas.

¿Es o no es? Con todos los elementos para convertirse en una buena comedia, incluso corrosiva por el tema, ¿Es o no es?, película de Frank
Oz, se queda a medio camino. No alcanzan a
dispararse ni el ambiente, ni los personajes típicos, ni la gama de situaciones ridículas. El fi-

Mente indomabl,e. Un film espléndido de Gus Van
San t. Sereno y equilibrado, con una lógica narrativa y social demoledora. Un guión impeca-

Tierra de policías. Los grandes del cine neoyorquino sin Martín Scorsese; mas, ¡horror!, el ta-

ble, tan impecable como la actuación de Robin
Williams, orillado, casi siempre, por falta de

lento de, ¡gulp!, Sylvester Stallone.

nal, realista incluso, anula cualquier posible
intención satírica.

tacto y voluntad personal, al exceso histrónico.

Sé lo que hicieron el verano pasado. Un film para
jóvenes sin conocimiento del pasado cinemat&lt;r
gráfico. El horror, mecánico y voluntarioso, se
logra, a diferencia del auténtico cine de terror,
violando cuantas leyes y convenciones lógicas
lo deben delimitar. En las proyecciones de esta

Invasión. Paul Verhoeven, realizador del primer
Robocop, vuelve a la ciencia-ficción con la hister
ria de una invasión de arácnidos gigantescos,
más cercana al mundo de Buck Rogers que al

Amistad. Una puesta en escena de enorme cuidado, en particular en lo fotográfico, al servicio de un alegato judicial recreado con eficacia, pero exento de seriedad y perspectiva histórica para los no norteamericanos.

película un muchacho grita y todo el público

género actual. El impacto del film radica no en
el despliegue escenográfico de los combates

hace lo mismo.

con las descomunales criaturas, sino en la atmósfera de las tropas terrestres inflamada con

Grandes esperanzas. El engolosinamiento visual

la moral aséptica y cínica de la pasada guerra
del golfo Pérsico.

Alíen, la resurrección. Vuelve a la vida la teniente
Ripley, cargada con cuanta arma haya creado la
última tecnología de los efectos especiales en

38

Sólo una noche. El paso del tiempo preside la
construcción de este nuevo film del director de
Adiós a Las ¼gas. El transcurrir de las relaci&lt;r

y técnico del tandem Cuarón-Lubezki a punto
de hundirlos en medio de su éxito. Ya corrido
con cierto interés el planteamiento de Grandes

nes humanas entre largos cierres a negro, mien-

esperanzas, los dos artistas se dedican a rellenar

tras se cuenta la vida de dos parejas atadas a la
cama de un amigo y hermano, enfermo de sida,
y cercano a la muerte. Atrae, salvo cuando el

con filigrana vacua cada plano, mientras la narración, ya clásica en el cine, se precipita sin
remedio.

39

�dillo de un grupo de chavos defeños tan idiotas, o tirados, frente al misterio de la primera
noche. A pesar de la comparación con Kids, de
la cual sale muy mal librada, aguanta como Los
Caifanes del México posmoderno hundido desde Salinas en la mediocridad anímica.

Mejor. .. imposib/,e. Un hábil maestro de la industria, experto en lanzar películas para los Oseares
y el gran público, triunfa de manera total en
este retrato de la vida neoyorquina, a través de
la visión de un obsesivo compulsivo. Sin Nicholson y, en particular, sin Helen Hunt, Mejor
... imposib/,e quedaría como una versión sofisticada de Los Simpson.

Cenizas del paraíso. Morosa y recurrente, la película de Marcelo Piñeyro rescata demasiado tarde su vocación de thril/,er político, después de
reventar al espectador escena tras escena con

Escándalo en la Casa Blanca. Espléndida, aun en
sus secuencias menos creíbles. El film de Levinson nos ubica en el sospechoso contexto de
la política-espectáculo del país más poderoso
de la tierra, para infundirnos miedo y desazón.
Miedo por los medios, miedo por la imagen
prendida como verdad en la percepción de
millones de seres en el mundo. Construida con
gran rigor y sin perder un segundo en nimiedades.

2

un estrambótico y sentimental gauchesco me-

En esa soledad indómita oculta en la aparente
lustrosidad de una manzana cuando no es prisionera de la avidez en las mordidas ciegas de
dos bocas infinitamente sedientas al buscar la

nage a quatre.

¡Por fin una obra maestral

otra parte de su desolado universo, Martha crea

Gattaca. Obra maestra del cine de ciencia ficción, Gattaca sorprende por su acerada realización. De perfecto acabado, estético y explosivo, el film nos enfrenta con un mundo no demasiado distante, como se nos sugiere desde el
principio. Soñar y sobrevivir serán, al parecer,
dos tareas incompatibles en el siguiente milenio. Verla, y disfrutar su perfecta abstracción,
gráfica y narrativa, es un deber para el auténtico cinéfilo.

Dos películas en español
La primera noche. Opera prima de Alejandro
Gamboa, fresca y atractiva, dentro de su vocación de comedia. Espléndidas actuaciones y
adecuada fotografía para penetrar en el mun-

Cine y música te esperan
La Biblioteca Magna Universitaria, con el afán de brindar un mejor servicio a
todos los usuarios, pone a su disposición la nueva Sala Audiovisual, que cuenta
con los siguientes servicios:
•
•
•
•
•

rtes
plásticas

Ciclos de cine alemán y francés
Servicios de video en cubículo
Servicio de audio en cubículo
Lectura de CD Rom
Sala de lectura formal e informal

• Servicio de equipo para diapositivas
• Renta de sala de proyección
• Consulta de colecciones históricas
en microfilm e impresión
• Proyección de documentales

En el acervo de la Sala Audiovisual hay peliculas de cineastas como Bergman,
Bertolucqi, Buñuel, Eisenstein, Kurosawa, Fellini, Herzog, Pasolini, Rosi y Rosellini,
entre otros.
ABIERTO PARA TODO PÚBLICO, DE LUNES A VIERNES, DE 8:00 A 17:00 HORAS.

y recrea, a la hora de posesionarse de la tela,

Martha
Chapa: el nuevo
,
para1so

una obra en el espacio vacío de cada interlocutor cuya resonancia anímica tiene su origen en
los gritos y susurros gráficos de una propuesta
cada vez más nueva. En esta encarnada y pro-

Dionicio Morales

hibida fruta del antiguo paraíso, Martha Chapa simboliza sus obsesiones, no como un caprichoso y repetido objeto ornamental que en sí
mismo arrastra una divina condena bíblica de
todos conocida; asume la consumación y el nacimiento de uno y otro paraíso. ¿No dicen que
los males endémicos qu~ hoy padecemos germinaron después de esta anhelada desobediencia? Martha se acomoda la manzana con delicadeza en la mano, la pesa, la mira, la acaricia,
sí, pero también la oprime, la hiere, la desangra
si es necesario: adivina que en un pequeño y
aterciopelado fruto puede latir el mundo. A ello
-iba a escribir a ella- se consagra.

1
EL PARAÍSO, ¡OH PARADOJA!, NACE EN EL PRECISO INS-

tante en que Adán y Eva se comen la manzana,
es decir, cuando en el rito inicial descubren sus
virginales desnudeces asombradas de sus intensas desemejanzas físicas y vislumbran, a pesar
de la vieja y aburrida pureza, su sangre redimida en la corteza del fruto que pende del árbol
prohibido. Se la beben, se reconocen en la otra
mitad del esqueleto. Se desean, se aman, se poseen, se viven, se matan, se reproducen. La manzana es más que sangre roja o flor o sensualidad o sexo o vulva o sinónimo de mujer; la manzana atesora en su sapidez que mielea los sentidos, el irrenunciable acto de libertad de dos
en compañía que después de los maravillosos y
repetidos desprendimientos de uno mismo, razona en la mansedumbre, cuando como dijo
el poeta "han huido los pájaros". Martha Cha-

3
Con una obra que ha sido percibida con el recelo por los vanguardistas de ayer, los mismos
posmodemos de hoy, Martha Chapa demuestra que en arte hay que nacer, hacerse todos
los días. Ella explora con alegoría y prendimiento los rasgos esenciales de un fruto de esta na-

pa lo supo a temprana hora.

40

41

�turaleza, descubre o le inventa propiedades entrañables, derivadas quizá de su penalizada segregación religiosa, implícitas en la desgarradora subjetividad de pensar -los que así lo
creen o lo deseen- qué sería de nosotros, dónde estaríamos, de no desafiar y romper ese mandato divino. A una primera y variada representación pictórica, Martha trasciende el origen
de la manzana sin agotar sus posibilidades que
gracias a ella -a Martha- son infinitas, al recorrer un largo camino
sembrado de misteriosos desvelos, de míticos
resplandores.

tralizan con su amorosa unión a un paisaje mudo. La poderosa razón e imagen de una manzana que rompe el aburrido equilibrio de unas
cajas de madera. La conjugación de tonos claros y oscuros en la roja brillantez de cinco manzanas que habla de los diferentes estados de
sitio. La precisión en los vericuetos del alma,
prisionera de negros nubarrones psíquicos frente a la ruleta de la vida. La desesperada invasión terrenal a otras fronteras. Las heridas del
amor más abiertas y sangrantes que nunca en el
leve soplo de vida de
una manzana perdida
en una inmensidad que
no es la suya. Y, por último, manzanas que cambian su color original
porque la anemia de su
interior, el sofoco del
mundo exterior, así lo
demandan.

4

Con anterioridad hemos
presenciado una galería
rica y variada. Un autorretrato dibujado a lápiz
cuyo rostro sale de manera simple, dulce, natural, de una manza. Una
silueta casi de los senos
hacia arriba, toda de un
negro rotundo -si lo
hay-sabiamente recortada por la luz con la manzana-pensamiento
leve, disimulada. La manzana con su color natural depositada en tierra de nadie guardando
en su interior un minúsculo y espléndido paisaje. Un dúo de manzanas partidas por la mitad en las que afloran los sexos masculino y femenino marcados con sutileza. Una aplastante
meditación sobre el amor-manzana escondida
en la frondosidad y el descomunal tronco de
un gran árbol. La manzana roja de gravedad
con los hilos de la titiritera-Martha- que, algo indefensa, maneja su destino. La contrastada diferencia de los dos poderes anímicos de
la naturaleza, cacto-manzana, encarnada en la
profética jugosidad de una, en la espinosa ostentación del otro. Sugestiva y nostálgica -así
me lo parece- pareja de manzanas que neu-

5
Ahora Martha presenta
su nueva obra que, quizá sin proponérselo, viene a ser un espléndido repaso en cerrada síntesis de sus temas y tratamientos pictóricos. Pero
no sólo eso. En esta muestra, como quizás en
ninguna otra, son evidentes las técnicas y los
razonamientos ontológicos elegidos desde sus
inicios en una obra que ella ha transformado
conforme sus necesidades expresivas se van apoderando de inciertos ropajes espirituales vertidos a los cuadros con fondo y forma bien definidos en los encuentros de su otro mundo, de
su otro paraíso, que no sabemos si es el ideal
pero en él vivimos. Sus manzanas originales renacen con su ingenua virginidad y el mismo
color, sabor, jugo, de antaño, sólo para que su
memoria y la nuestra prendan en las retinas las
paredes de una nueva casa, construida con el
material de suyo favorecido por el autónomo

42

desentreñamiento. Manzanas en un primer
plano, solas o acompañadas de animales o de
objetos en composiciones sencillas haciendo
alarde de vida o anteponiendo la soledad y el
dolor a su airada presencia.

misma en varias épocas de su vida que va de la
niñez, pasa por la juventud y llega a la madurez. Lo que era mirada festiva se convierte hoy
en bizarro análisis, en una evocación madurada en el diario transcurrir, vueltos los ojos hacia atrás, realizados con una buscada y encontrada sapiencia en la que se moldea su descastado afán de descubrirse, de recuperarse lo
más completa posible en este paraíso. Martha
ha vencido cierto pudoroso recato cognoscitivo
al volcarse con fueza y libertad personal ganada a pulso en el lienzo vacío al que ella puebla
con las memorias de su sangre.

6

Martha Chapa, comoJosé Luis Cuevas o Nahúm
B. Zenil, recurre a los autorretratos, no con la
misma consecutiva circular obsesión que ellos
-para señalar grados-, pero en un buen número de sus cuadros asume la narcisa manifestación de sus sentidos. Esta asunción -tómese
esta palabra como elevación y fiesta- para cualquier artista resultaría dificil y tal vez doloroso,
no así para los pintores. Dejando de lado la buena dosis de cinismo en el demasiado amor filial a sí mismo que encaran los artistas plásticos
en una obra con estas singularidades, se debe
entender como un arriesgado desabrigo -léase striptease-que deja al descubierto de las miradas más inofensivas deseos no sepultos del
todo, pasiones soslayadoras de entuertos, sueños rotos, desequilibrados o quiméricos. Martha empieza con cierta timidez a sacar su rostro de una manzana y más tarde asalta, saquea,
suplanta la fauna varia para sentirse, no habitada sino pobladora natural de ese su otro cuerpo escogido: tortuga, lagartija, serpiente, águila, unicornio ... En esta madurez -la de ella,
no la de la manzana; aunque ahora que lo pienso ¿por qué no?- exhibe algunos autorretratos
más personales, si esto es posible decirlo, en
los que se acentúa el dominio de la técnica, su
obsesión de revelarse a sí misma, a los demás,
con mayor honestidad espiritual-no digo que
antes no la haya-; cuadros en los que han sido
casi borrados los vestigios de celebraciones en
una época más risueña.

8
En contrapunto, en la etapa intermedia de su
nueva creación, la obligada experimentación
de sus alcances iconográficos la lleva a insertar
en su raigambre un nuevo modo de ver al mundo, sin desprender del todo de su árbol que ha
dejado tle ser prohibido, la manzana. Aquí la
arquitectura del fruto predilecto pasa como a
un segundo plano, sin que suceda del todo,
porque el vínculo de la mirada de Martha con
el exterior ha crecido en armonía con su nueva propuesta que no nada más sintetiza, por así
decirlo, un desbocado razonamiento con mayor complejidad anímica, sino que se adentra
en otras técnicas hasta llegar con ambición cumplida al abstracto. En cada uno de estos cuadros la manzana cede sin rencores declarados
-como en los autorretratos- su sitio a otro
universo que toma su relevancia por propio
derecho inventivo en donde el fruto, ahora
permitido, naufraga, se disimula, desaparece de
un primer plano con cierta triste incredulidad
"en medio de un festín que le es ajeno". La tela
hospeda, con aquiesciencia y alabanza, el insospechado manejo de la paleta que sabia y
generosa capitula ante el soberbio colorido
sútilmente orgiástico -a pesar de sus colores
cálidos- implantando a través de nuevas técnicas y de texturas musicales.

7
En sus autorretratos actualesjuega un papel primordial el reconocimiento impiadoso de ella

43

�9
Sabemos que una artista como Martha Chapa,
inmersa por vocación y designio en la pintura,
no hace nada más para tranquilizar sus obsesiones que caer en la tentación de vencerlas a
través de un largo_y concentrado ejercicio que
le permita asimilar a conciencia los cambios y
riesgos asumidos dentro de una sólida manifestación pictórica, que les guste o no a los vanguardistas de ayer, posmodernos de hoy, existe. Es así como el fruto ha dado sus frutos.
Aunque la recia solidaridad de Martha hada el
fruto primigenio es producto más bien del
asombro ante sus nuevos conceptos; a pesar de
su visible arraigo en la última y espléndida serie, para mí la más lograda y la más notable
que arrastra sus pinceles y colores hacia otros
innovadores derroteros, las manzanas corroboran la diferencia entre su primer protagonismo
mayor y esta especie de mutua complicidad en
la permanencia de la tela, al que al final, digo
yo, se impone el fondo bregado en el decantamiento de tonalidades ocres, grises, azules o

ibros

amarillas que Martha Chapa embadurna con
destreza y sensualidad para llegar a otro punto
de partida -que es el mismo- al descubrir
atónita -como Adán y Eva- en la oquedad
de los silencios, ése su otro paraíso.

educal, s.a de c:-.t

Monterrey en un piñón*
Hugo Padilla
Abraham Nuncio
Visión de Mont,em,y
Fondo de Cultura Económica
México, 1997.

UN DÍA, ABRAHAM TINO UNA

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Nuevascolecciones:
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44

de un reino y en ella vivirán pobladores de índole diversa y distinta calaña, buenos y malos
juntos, nadie aquejado por la holgazanería;
unos estarán fuertemente prendidos por la codicia de oro y otros más alejados, pero todos
serán, en lo suyo, tenaces: algunos tendrán naturaleza suave y otros palpitarán con corazón
caprino: entre todos consumarán el sueño de
este reino, no con igual ganancia ni la misma
ventaja. El sueño: hacer gran poblamiento que
despierte el asombro y la envidia de extraños e
insufle orgullo en las viejas y nuevas arribanzas
que lleguen al lugar, aunque este orgullo ya pueda ser veraz, ya fingido, ya sembrado con treta.
Aunque Adler y sus ralos secuaces podrían
quizá encontrar un panal de arquetipos en el
resumen anterior, éste tal vez padezca de falsía
y traicione en algunos respectos la Visión de
Monterrey -ópusculo recién aparecido, rico en
conocimientos, mojado en perspicacia, con pespunte escritura} muy bien cosido y codazos de
entendimiento para conocedores-, obra del
amigo Abraham Nuncio. Valga la síntesis propuesta sólo a modo de arranque.
Algún lector del libro se llevará la idea de
haberse enfrentado con una breve historia de
Monterrey. Pero quien lo vea de esta manera,
habrá entendido el trabajo de Nuncio sólo de
modo manco y de mirada tuerta. El libro es mucho más: es una forma ( no kantiana) de la sensibilidad que se requiere para asomarse a esta
historia, y esto es más importante que el mero
desfile de los hechos desnudos. Ejemplificaremos.
En el intento de resumen quedaron mencionadas las embestidas que hubo entre los pobla-

VISIÓN QUE EN FORMA

breve podría contarse así: presentáronse ante
mis ojos un valle de tierra arisca, un cerro con
forma extravagante, unas fuentes que manan
alguna agua menguada, y un río con piedras y
cascotes lo más del tiempo; en este valle moran
pueblos de mucha riña y pleito, quizá sin otro
mérito que las rayas que algunos de ellos embijan en sus cuerpos y no muy abundantes figuras que pintan en las piedras; otra gente que
salió del oriente, portando cruz y espada, habrá de someterlos o acabará con ellos; esfuerzo y sangre, mucho dolor y pena, habrán de
costar las embestidas entre ambos; en este lugar advenirá una ciudad de fuste como cabeza
*Texto leído en la presentación del libro de Abraham
Nuncio: Visión de Monterrey, en 1997.

45

�esta región está poblada por "los yndios que
andan vagos, sin tener casa ni sementera". Eran
nómadas, igual que los guachichiles y otras familias y grupos. Y del dicho se desprende que
tener ya sede fija, con casa y sementera, es condición mínima para sacar la cabeza por encima del nivel de la cultura cero. Pero, haber tenido la cabeza muchos jemes arriba, ¿habría
servido de algo? De nada, como no sea haber
podido dejar otra visión de los vencidos. "En
estas tierras no pervive siquiera la inspiradora
Visión de ws vencidos", dice Nuncio con un timbre de queja. Visto con los ojos del colonizador, ya era un feo vicio esta vagancia. Y otro
defecto le añadían.
Los moradores originales, además, eran vier
lentos y bravíos. Cada vez que podían hacían
matanzas y asediaban los asentamientos, por lo
común pequeños y dispersos. Hay testimonio
de esto. Y también hay constancia de la conducta aguerrida y brava de los colonizadores. Estaban emparejados, pero sólo en cuanto a valentía. Existió un perdedor desde el principio, no
sólo en este caso, sino en todo el nuevo continente. Nuncio no menciona minucias de batallas, encuentros y celadas: picas y espadas que
se hunden en las carnes, densos cielos de pedernal con jaras que vuelan sobre las casas de
villorrios y rancherías, los machetes que sueltan al vuelo brazos o cabezas, niños pastores
que son sorprendidos y machacados con piedras, el veneno puesto en los aguajes que mata
no la sed, sino al indio sediento.
Las crónicas que relatan estos hechos, sin
embargo, quizá admitan una lectura doble; la
tradicional, que ubica esta porción de la hist&lt;r
ria regiomontana, dice Nuncio, dentro de "el
continummantiindigenista que parte de la coler
nia y se extiende hasta nuestros días"; y una lectura inversa, por detrás del espejo, en donde se
puede encontrar "un significado diferente al
que le quisieron dar sus autores", asienta Nuncio. En esta segunda lectura, lo que los ven ceder
res llaman maldad, se llamaría resistencia; lo

dores originales, los indios del noreste y los cer
lonizadores que poblaron el valle; éstos fueron
peninsulares al principio, luego criollos y mestizos, y también tlaxcaltecas que, con promesas
y engaños, fueron arrancados a puñados de sus
sitios nativos y llevados al norte. En 1591, aún
antes de la fundación definitiva de Monterrey,
ya se habían remitido las primeras carretadas
de tlaxcaltecas hacia San Luis y El Saltillo. El
pan de pulque que aún ahora se cuece en los
hornos de la comarca saltillense, es constancia
de un viejísimo mestizaje culinario: el trigo de
las haciendas de pan coger, como entonces se
decía, maridado con el aprovechamiento tlaxcalteca de los magueyales. Además de ser empleados como fuerza de trabajo, al igual que
con Cortés, fueron empleados los tlaxltecas para enfrentar a sus hermanos, porque los indios
del noreste eran bárbaros, agresivos y fieros.
Esta idea viene ·de muy atrás; ya Gonzalo de las
Casas, en uno de los más antiguos relatos directos, Guerra Chichimeca en el siglo XVI, dice que

46

que se ve como terca rebeldía, rendiría simplemente un carácter indómito; la ferocidad que
observa el vencedor en el vencido, es sólo valentía en el indígena. Con este dispositivo traductor para semánticas complementarias, resultaría bien agregar que, ante la mirada aborigen,
el colonizador de tierras y domador de almas
resulta meramente un intruso. La invitación que
hace Nuncio para emprender esta segunda lectura, revela el lado lascasiano de su sensibilidad hermenéutica.
La desaparición de los grupos tribales obedeció a la guerra, al trabajo de esclavo y a las
enfermedades de origen europeo, expresa
Nuncio. La curva de la población indígena declina con el tiempo. La población criolla y mestiza acusa oscilaciones: se infla o se desinfla, según las circunstancias. A 200 años de fundada,
un mapa muestra a Monterrey con un poco más
de 60 manzanas, y Nuncio afirma que en 1848
tenía 24,000 habitantes. Esto no resulta cosa de
maravilla, lo que sí asombra es que los conflictos con los indios, tan añejos y luego declinantes, vuelvan a repuntar.
Dice Nuncio: "Los liberales del México independiente sabían que los indios no eran débiles y que era preciso eliminarlos". A manera de
estampa ilustrativa alude a la catequización y
bautismo de un indio, antes de proceder a fusilarlo en Agualeguas, Nuevo León. Pero estos
indios ya no son chichimecas o guachichiles.
Pertenecen ahora a otras grandes familias de
más alta habitación norteña; son comanches y
apaches. Vienen de un norte más lejano y bajan en incursiones de predación y robo. Llegan a Guadalupe, al Topo, a Linares, a Montemorelos, y aun descienden hasta Dr. Arroyo,
Galeana y hasta el propio San Luis o Sombrerete.
Nuncio, en sus grandes-pequeños trazos, cer
molos de un mural en miniatura, no se detiene
a jugar con las menudencias de este nuevo conflicto que, la verdad, se percibe muy distinto
del otro. Bajo la premisa que interpreta el n&lt;r
madismo indígena como un fenómeno delimi-

tado por una geografía territorial, se observa
aquí un caso en que esto se rompe. Existe una
razón: apaches y comanches, presionados por
la expansión de los angloamericanos, tienden
a desatar sus ataduras comarcanas. Además, sus
incursiones en un noreste con nuevo significado mexicano, están infectadas de otro virus: la
economía informal. Los frutos de su rapiña en
México tenían un buen mercado al otro lado
de la nueva frontera; de allá llegaban pertrechados con recién inventadas pistolas de repetición
y buenas carabinas, son muy buenos amigos de
los traficantes "del otro lado" y el gobierno norteamericano simula somnolencia cuando México le pide cuentas de sus obligaciones establecidas en el Tratado de Guadalupe. Ahora va a suceder algo igual que en otros tiempos; los indios
mercen?arios vuelven a aparecer: seminoles, kikapoos y mascogos son bajados del extremado
norte para pelear con sus hermanos. Estos grupos "no lograron identificar al enemigo -dice
Nuncio-y creyeron que el enemigo eran ellos
mismos". Concluye: de todos "sólo quedará un
recuerdo sombrío".
Termino aquí la ejemplificación.
El conflicto con los indígenas en el noreste,
y su exterminio, dejó una herencia dubitable:
un sentimiento falso de criollismo y una espúrea limpieza de la sangre. Ya fray Servando hacía
mofa de esto cuando señalaba que en la mismísima España todo era un revoltillo: "especialmente los andaluces y extremeños que ... son
los más mezclados", dice, y aun alude a los genes
de origen africano notorios en el "pelo de pasas". En su tiempo sentenció: "Enxambre de
distales\ exclamaría lo mismo ahora si escuchara las palabras estólidas de quien recientemente propuso cambiar vidas indígenas por
inversiones extranjeras. La lectura del libro de
Nuncio ayuda a aliviar el antiindigenismo que
se desprende por el lado ponzoñoso de la herencia.
El asunto indígena es sólo ejemplificación
de la manera que tiene Abraham para tratar
los temas: todo lo contrario de un orgullo muni-

47

��En mi toda compañía
reducida a una voz que afirma decir
[lo que yo escribo,
en mi toda compañía repito (escribo)
pasan veloces los pájaros carpinteros.

no complica la trama, porque es un río de ternura y de placidez, y que si se demora, se entretiene contemplando las maravillas del mundo.
No en vano el maestro José Emilio Amores, en
el prólogo, dice que Kahua mueve sus criaturas a voluntad y que disfruta del tormento, de
la angustia de hilar letras y palabras. Los parlamentos de los personajes son breves, precisos y
sus giros de lenguaje son los propios de nuestro medio, lenguaje que se nos queda en la memoria, porque conoce los resortes de la conversación, que de manera natural los niños utilizan. Hay en los diálogos el conocimiento de
la psicología infantil, la convivencia ganada a
pulso por la vía de la observación de la vida,
esa experiencia que se traslada con ternura y
real vocación, porque finalmente la autora ha
tenido un infancia feliz.

Empezamos pues con el desenmascaramiento. Yo no soy lo que soy. "Mi toda compañía"
subyace, reducida, es decir, sintetizada y empequeñecida en una voz, es una voz, que curiosamente crece, se encumbra, pues: afirma, se afirma y dice lo que yo escribo, pero repito, es decir:
escribo. Escribir, en principio, es repetir, ¿qué?,
¿de dónde?, en este caso: "pasan veloces los pájaros carpinteros". Vemos cómo se va sembrando una bifuración anticipada ya en "el juego
del espejo"; ambos textos de: "De otros que soñarían", tercera y última parte del libro. En este
interesante poema dicha bifurcación se da en
la acción verbal, la escritura en esencia; y por
otro lado, en la imagen de los pájaros carpinteros, picamaderos que aguardan ser metáfora
del yo poético.
A la disyunción le espera la trayectoria del
despertar. Al sueño le espera despertar a otro
sueño. A los abismos les esperan uniones yjunturas y a la bifurcación le aguarda la unidad:

De ensoñaciones y fracturas
Minerva Margarita Villarreal
Ofelia Pérez Sepúlveda
Cuartos privados
Fondo Estatal para la Cultura de Nuevo León
Monterrey, México, 1997.

Primero son los gritos, luego un dulce agonizar
[el llanto,
una lepra que no acaba, una pus de envidia
[y soledad,
de ave que no ha sido y es muriendo.

Sólo Jalta que un trueno me sentencie mi artrítica
virtud de ser espiga y caiga sobre mí la hoz castrando.
Ofelia Pérez Sepúlveda

Si la orgía es el diamante de la lluvia
dejo ahora la escritura para gustar el órgano
[atemporal, tirano.
Partiéndome en canal, el hígado y mi célula
[de pájaro carpintero.

LA ACCIÓN DE ESCRIBIR NO ES LO QUE PARECE. POBRE

de aquel que, demiurgo, crea emprender el acto de la creación. Ya terminó balbuceando el
Altazor, ya Trilce combatió con el polvo, tísicámente triste, desde la imovilidad de una revuelta silenciosa, animada por la hibridez del mestizaje.
"El pájaro carpintero se mira en el espejo",
último poema de Cuartos privados, de Ofelia Pérez Sepúlveda, es una enfática propuesta para
rever qué cosa puede ser esto que se anuncia
como acto, siéndolo y no. Inicio:

La escritura de Ofelia Pérez es atravesada
permanentemente por el sino de la dualidad.
Atravesamos la página del mundo en un cuarto privado que es escritura pública y que, a su
vez, en la medida en que presencia y reproduce al mundo, está atravesado y atravesada por
la confusión que es una suerte de verdad a tientas. Es la tiniebla que pide ser cantada.

50

Hay una descomposición del yo lírico, que
se somete a designios de otros: dioses, ciudades, remeras, hasta llegar a la masmédula de
ese propio yo, después de hacer una serie de
paréntesis donde escribir es repetir, decir, percibir, escuchar, aclarar (se) agregaría yo. Mas
no, o por lo menos, no con énfasis hasta ahora
escribir es cantar en la poética mencionada.
Nuestra autora juega con las disposiciones
que obedecen a lo que viene a constituir el acto
supremo, por no decir mayor, para un poeta.
Entre el sueño y el espejo se descorren varias
aventuras. Y Ofelia Pérez es aventurera "abriendo nuevas rutas de viaje y desarraigo". Gaston
Bachelard, 1 en sus indagaciones poéticas, afirma: "la ensoñación, la lenta ensoñación descubre las profundidades en la inmovilidad de una
palabra". Nuestra autora registra la acción de
esa inmovilidad que se da a través del "ejercicio" de la contemplación en la penumbra del
cuarto. En la vigilia y en el reflejo.
El tiempo, tan preocupante para San Agustín, ocupa el sitio del umbral en sus tres conjugaciones: "De uno que sueña", primera parte
del libro, "De la niña que soñó", segunda parte
y para cerrar: "De otros que soñarían". Así se
articulan los testimonios rituales precedidos por
el enigma, como yo llamaría a la escritura de
Ofelia.
Definitivamente atravesada por los puntos
cardinales de un gris enfermo y taciturno, un
gris que es mancha citadina, fiebre de reposo,
esta escritura sumerge, activando el ángulo lloroso, penumbroso de nuestro abismo. Su ritmo es moncorde, su verso se pronuncia desde
la instancia narrativa. Cuenta, la dicha reside
en el misterio, y el misterio en el enigma.
El desdoblamiento, la posibilidad de mirar
con dos miradas, bajo dos luces, con distintas
perspectivas es sólo patrimonio de la inconformidad. Y no hay poeta que se precie de serlo

que sea un conformista apoltronado en las ruindades de su estima. Sin inconformidad no hay
poesía, pues los dioses, o los miserables, sólo
propician las visiones en los malestares del espíritu. Si no pensemos en San Juan de la Cruz,
que observaba ciertos desajustes. Igual Santa
Teresa. Dudemos de los enteros, de los firmes,
de los siempre en forma. Y en este sentido, algo
que observo como virtud en la poesía de Ofelia
Pérez, y que espero siga sosteniéndola, es el ingreso en el terreno de los desajustes, en las pautas de la ensoñación.
Aquí se entreveran dos corrientes que se vinculan, dos fuentes que nutren. El tono de la miseria urbana, con sus personajes, su mediatización y su catástrofe, ese fluido que difunde la
segunda persona del singular que permite al yo
lírico especular consigo mismo, ponerse frente
al espejo, mirarse en otros. Y la voz, la poesía
que llega quién sabe de dónde, seguramente
por medio de la ensoñación como tránsito inmóvil que no pide permiso y seguramente, además, se instala, haciendo a un lado, incomodando, despojando el vecindario y las proximidades del yo lírico. Esta voz no necesita apoyos,
pues en ella vibra y fecunda la poesía.
¿Qué pedir a Ofelia Pérez Sepúlveda como
medio de la palabra?: yo no pediría, exigiría el
hallazgo, que aquí deslumbra por momentos,
y que sólo se pronuncia, como un milagro, en
la manos de quien se ensucia trabajando la tierra, es decir, el papel, la tinta, ambos frutos de
la tierra:
El dios que creó el amor y se revuelca en él
y no contiene su chorro de vida
porque las obras de los dioses no pueden
[contenerse.
Exigiría que esa voz se pronunciara como
lluvia, que fuera una lluvia perpetua, un canto
llanto, en plena potestad del solo. Pues es allí
donde suele gestarse la fusión que nace de un
desdoblamiento, de un desbarajuste espiritual.

1

Gaston Bachelard, La poética de la ensoñación, Fondo
de Cultura Económica, 1982 , p. 79.

51

�Monterrey 400

de aquellas doce familias. A lo largo de su historia, incluso, Monterrey estuvo a punto de disolverse en varias ocasiones bajo el efecto de
crisis y amago de indígenas.
Hoy ya es como la quería don Diego: una
ciudad metropolitana. Pero como pasa con todas las ciudades mayores, la visión se distorsiona
cuando se ve a Monterrey en close up. Pegadito
a ella, apesta el humo oxidante de sus chimeneas. Se advierte el acné de sus cerros depredados. Huele a caño en sus barriadas marginadas, salpica con el sudor salobre de sus manos
obreras.

Jorge Villegas
Colectivo

Monterrey 400. Crónica de un día: 20 de septiemlm de 1996
Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, México, 1997.

ADMIRO A LOS REGIOMONTANOS. ME REVIENTAN "LOS

regios". Toda mi vida la he pasado amurallado,
protegido por las montañas de Monterrey. Por
eso me extravío en las ciudaddes planas, en los
valles. Disfruto la barbarie de la carne asada y
me sospecho sefardí comiendo cabrito.
A donde quiera que voy me halaga oír los
elogios sobre Monterrey. Los oigo en todas partes, menos aquí. Será que nos aturde el calor
infernal y nos vacía de adjetivos el asfalto reblandecido y ardiente.
De ese Monterrey amado, abominado, aratos ejemplar en su austeridad, a ratos insoportable en su vanidad, de ese Monterrey quiero
hablar hoy.

Para dimensionarla en su grandeza, en cambio, hay que tomar altura. Volar en alas de epopeya y aupados con el viento del humanismo.
Desde las alturas, por encima de la Silla y de
la Eme, Monterrey luce espléndida, con sus docenas de universidades, pujantes industrias, florecientes comercios, hospitales de vanguardia.
Se aprecian desde lo alto los prodigios inspirados por sus caudillos, la traza nunca agotada
de ciudad a medio construir, por siempre creciendo, por siempre edificando.
Las instantáneas fugaces a nivel del piso no
le hacen justicia a la ciudad. Un flachazo inoportuno pone de relieve lo menos importante:
sus antros y cantinas, sus pordioseros y paleteros. Son rasgos de su rostro verdadero, es cierto, pero no definen el todo de su imagen.
Monterrey adquiere majestad y señorío
cuando se le juzga en el contexto de la nación,
en el hilo continuo de la historia.
Sus estándares de higiene, educación, salud,
empleo, tecnología, calidad de vida, están por
encima, muy por encima de virtualmente todas las ciudades del país.
Sobrepoblada, conurbada y con su cinturón
de favelas, sigue siendo tierra de promisión para
muchos compatriotas que anhelan el empleo y
las oportunidades de educación para sus hijos.
Sus defectos son monumentales, como sus
virtudes. En el último cuarto de siglo todas sus
previsiones urbanísticas fueron rebasadas. Las
crisis económicas nacionales la llenaron de

La teoría de Monterrey sustenta que es una
ciudad-frontera en más de un sentido. Es el
puerto de entrada de la cultura anglosajona
pero también el último baluarte del nacionalismo acendrado.
La ciudad es fruto no de conquista, sino de
colonización. Nació católica pero con biblia judaizante en las alforjas de sus fundadores.
Por aquí llegaron la modernidad de la industria, la rebeldía del protestantismo. De Monterrey saldrían hacia el sur los educadores más
ilustres, los liberales defensores de la república sojuzgada.
La fundación de la ciudad constituyó pór
tres siglos la mayor balandronada que registrara la historia.Junto a una acequia prosaica, con
unos cuantos jacales por fundamento, un puñado de españoles decretó la fundación de la
Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de
Monterrey.
Nombre pomposo y extravagante. Tomaría
más de tres siglos cumplir el sueño visionario

52

Esquive! toma nota de las marías y de los
cohetones, pero utiliza como eje de su narración una ausencia no advertida de momento
por otros observadores.
No estuvieron presentes los priístas, apunta
Esquive!, porque se fueron a su asamblea en la
ciudad de México. La fiesta del siglo los sorprendió divorciados de su ciudad, de su estado. Antes de un año, los regiomontanos les cobrarían
con creces, con cólera, la factura de ese desprecio.
Cada crónica tiene su valor y deja su residuo. Entre todas, reviven y dejan constancia de
un día histórico, de un momento en la vida de
la ciudad.
Dos omisiones claman por su enmienda en
una segunda edición. ¿Dónde está la crónica
prometida de Carlos Monsiváis? Dos cronistas
reseñan su paso fantasmal por la celebración.
Pero nada más.
Hay, en fin, muchas fotos: sin título y sin
identificación de rumbos, de personajes. Cuando pasen los años, los muchos años, harán falta esos derroteros.
Hay que leer Monterrey 400. Crónica de un día:
20 de septiembre de 1996. Reflexionarlo y debatirlo. Verlo no como el obituario de una época
que concluyó, sino como el punto de partida
de un nuevo siglo.
Un siglo en marcha que reclama nuestra lealtad mínima a la memoria de los forjadores de
Monterrey.
Reiteremos la convocatoria de Raúl Rangel
Frías hace 50 años: al hablar de los fundadores, decía: "Sigamos fieles con ellos, en el espíritu perpetuando más que su nombre la ley por
la cual lo consiguieron, la de consumir el afán
en una empresa que no habrían de ver sus ojos
y con la cual también los nuestros están alucinados: la pura y luminosa eternidad de una ciudad perfecta".

lamparones de rezago en sus servicios, en su
transporte.
Así llegamos a los 400 años de la fundación
de Monterrey, el 20 de septiembre de 1996. Hoy
tenemos en la mano el producto de un encargo de la Universidad Autónoma de Nuevo León
a varias docenas de cronistas, literatos y fotógrafos.
El resultado de ese esfuerzo colectivo y a la
vez totalmente subjetivo es un volumen pulcro,
de lujo, sumamente ilustrado y fácilmente legible.
Reconocemos la creatividad de los enfoques
que utilizan sus autores, aunque no siempre estemos de acuerdo con sus conclusiones. O en
algunos casos con la mezquindad de su óptica.
Uno de los cronistas huéspedes, Fernando
del Moral, hace la descripción más rica y matizada de la extensa y plural comunidad.
El historiador más consumado de Nuevo
León, el profesor Israel Cavazos, da testimonio
de su rigurosa lealtad del cronista a su visión.
El hombre henchido de historia y de historias,
sólo describe las ceremonias y el banquete en
los que estuvo presente.
José Luis Esquive!, maestro de periodistas,
descubre una veta que proliferará su riqueza a
los historiadores, a los politólogos.

53

�Colaboradores
~ A ~.Poeta, ensayista, promotora cultural. Recibió
el Premio Xavier Villaurrutia en
1984. Autora de Entreacto, La vioúmciadel otoño, La libertad inútily
El mar hasta tu puerta, entre otros.

A~ A~ ~

-

Estudió
antropología en la UANL y la
maestría, en esta misma disciplina, en el Colegio de Michoacán.
Autor de Músicos y música popular en Monterrey (1900-1940).

fwM.J,. J.J. ~ (La Ascención, Aramberri, N. L., 1952).
Poeta, ensayista, editor, maestro
universitario. Director de Publicaciones de la UANL. Autor de
La huella del relámpago, entre
otros.

~~
(Monterrey,
1942). Crítico de cine. Estudió
economía y letras en el ITESM.
Maestro de posgrado en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UANL. Director
de Programación y Conservación de Acervo de la Cine teca de
Nuevo León.

F ~ F~ ~

(Monterrey, 1966-1996). Estudió letras
en la UANL. Murió sin haber publicado nada. Dejó un puñado
de traducciones y textos inéditos.

f-1~ ~ (China, N. L.,
1971). Periodista y promotor cultural. Egresadó de la Facultad de
Ciencias de la Comunicación de
la UANL. Laboró como reportero en El Porvenir y El Norte.

f-l4i" ~
(Guadalajara, 1934). Escritor, diplomático. Fue rector de la Universidad
Autónoma de Querétaro. Obtuvo el Premio Nacional de Poesía
de Aguascalientes en 1976 por
su libro Cuando el placer termine.

V~

~ ~ 1 (Monte1Tey,
1961). Ensayista. Hizo estudios
de letras en la UANL, la Universidad de Málaga, el Colegio de
México y Harvard University. Es
coordinadora del Colegio de Letras en la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL.

Joti. #-1~ f ~ (Tandil, Ar-

UNAM. Recientemente publicó
una antología de Carlos Pellicer:
Era mi corazón piedra de río.

f-/CA~• J&gt;,.Jú.1.,.

(Monterrey,
1935). Estudió filosofía en la
UNL. Fue jefe de Extensión
Universitaria y director de Armas
y Letras. Es maestro de tiempo
completo en la Facultad de
Filosofía y Letras de la UNAM.

J~ W. R,,I&amp;. Catedrático de
la George Washington University. Autor de El estilo de Alfonso Reyes y Repertorio biobibliográfico de
Alfonso Reyes, entre otros.

J.,, V~

WJk ~

(Tampico, Tams.,
1938). Periodista. Estudió derecho en la UNL. Dirigió El Diario
de Monterrey, en donde es columnista. Autor del libro Cosas nuestras.

f-1~ M ~(Monterrey,

Poeta. Autora de Pérdida, Dama
infiel al sue1io, Epigramfsticos y El
corazón más secreto, con el que obtuvo el Premio Internacional de
Poesía Jaime Sabines.

gentina, 1942). Sociólogo. Dirige la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Filosofía
y Letras de la UANL.
(Cuba, 1943). Poeta y narrador. Autor de los poemarios De la ciudad y sus héroes,
Con mucha piel de gente, El polvo
de los caminos, Diálogo de uno y El
rasguño en la piedra.

1942). Filósofo, escritor. Fue profesor-investigador de la UAM.
Autor de Humanismo y Reforma.
Ensayos sobre Erasmo y Lutero
( 1987), Ensayos en literatura mexicana (1991), Estudios islámicos
( 199 2), Cartas y otras lecturas
(1992), El otro lado (1996), Referencias (1996) y Pensar y situar
( 1996), entre otros.

l):~ M ~(Cunduacán,
Tab., 1943). Poeta y ensayista.
Estudió letras hispánicas en la

54

M~M~V~

J~ J~ V ~ (Tecate,
B. C. N., 1959). Poeta, traductor
y crítico literario. Recientemente publicó: Los fantasmas de la
pasión (ensayo), Bíblica (poesía)
y En una estación del metro. Antología de la poesía breve de Ezra Pound.
~ ~(Monterrey,
1960). Poeta. Ha publicado los
poemarios A la hora de nuestra
hora, Del coleccionista y Allá afuera.

�0D el objeto de reconocer, impulsar, estimular y promover a los universitarios distinguidos en los campos de la enseñanza, la investigación, la producción
y/o la difusión del arte en esta casa de estudios, la Universidad Autónoma de Nuevo León convoca al

Pll 10 XtA~ ARTES UANL 1998
BASES:

PUBLICACIÓN DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEÓN

l. Podrá~cualquierpersooa, grupo o dependencia que baya desarrollado actividades de5tacadas
en el campo de las 8l1ls y tenga, o baya terúdo, una relación mínima de tres años
con la UniversidadAutónoma de Nuevo León.
2. Los participante.5 serán evaluados según su aportación a la enseñanza, la investigación, la producción
y/ o la difusión del arte en la Universidad.
3. Para inscnbirse como aspirante a este premio, los interesados deberán llenar la solicitud oficial,
incluyendo cwriculum vitae y los documentos que avalen la información proporcionada.
Las solicitudes estarán a disposición de los interesados en la Secretaría General, ubicada en el quinto piso
de la Torre de la Rectoria de la Universidad (Ciudad Universitaria, SanNicolás de los aaw.ai
4.Los aspirante.5 podrán registrarse personalmente o a 1ravés de terceros, con la acepacioo por escrito
del participante. Si el candidato fuese un grupo o una dependenc@?
podrá ser registrado por un representante oficial o por cualquier miemtro del mismo.
5. Los aspirante.5 se inscnbiran en alguna (o algunas) de las siguiente.5 áreas:

Artes visuales, en las siguiente.5 vertiente.5: a) artesplásticas (pintura, escultura, arquitectura, cerámica,
arte urbano, arte industrial); b) artes gráficas (grabado, dibujo, ilustración, diseñ((gráfiro); e) artes textiles
(batik, estampado, gobelino, tapete); d) artes escenográficas (escenografía, iluminación, \9Jal'ioa..;_ _
e'prtRscamarográficas (cine,fotografia, video).
Artes auditivas (música y canto): composición, dirección, ejecución, iutapetación, etc.
Artes corporales (teatro y dall7.a): actuación, dirección, coreografia, etc.
Artes literarias: poesía, narrativa, ensayo, dramaturgia
6.Encadaunadelasáreasserá otorgadounpremiode$35,000.00(IREINTAYCINCOMILPESOS)
en efectivo y ~loma El premio se otorgará a una sola persona, grupo o dependenciapor área
(Fn el caso de~ grupos o dependencias, éstos deberán especificar en su docmnentación la manera en que se
distnbuira el IOODto del premio en caso de verse favorecidos con el mismo).

7. L a s ~ serán evaluadas por comités de especialistas en las áreas respectivas, integradas exprofeso
por la Oxnisién Académica del Consejo Onivemitario, quien se apoyará para el propósito
en la Secretaria de Extensién y Cultura
_ ___ 8~premio podrá decJararse desiem enuna o varias áreas, si la Comisión Académica del H. Consejo
l.Jniv~, apoyámJse en la evaluación de los comités, así lo determina
9, Uls nsiliado'!I ~ darán a cooocerpúblicamente en el mes de septiembre de 1998, y los premi&lt;l, serán entregados
pocd Rector_ddl lJnM,sidad en la sesión solemne del H. Consejo Universitario que se realiza en ese mes.

•
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REPORTES DE INVESTIGACIÓ~
ARTICULOS DE INVESTIGACION
ENTREVISTAS
,
NOVEDADES CIENTIFICAS
LIBROS
CONVOCATORIAS

BIBU01ECA MAGNA UNMRSITARIA "RAÚL RANGEl FRÍAS" 5º PISO
lEL (018) 329 4112 FAX. (018) 329 4126
E-mal: ciencia@av.dsi.uanl.mx

10. ios aspirante.5 deberán inscnbirse y llenar la solicitud correspondiente, acompañándola de toda la documentación
comprobatoria, en la Secretaría General de la Universidad, de las 8:00 a las 15:00 horas, entre el 30 de marzo y el
30 de junio del 998.
11. El fallo será inapelable.
12. Olalquier aspecto no contemplado por la presente convocatoria será resuelto por la ComisiónAcadémica del
H. Consejo Universitario.

San Nicolás de los Garza, Nuevo León, marzo de l 9'J8.

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Herrera, Óscar Efrén, Redacción</text>
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        <name>Alfonso Reyes</name>
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                    <text>A

R

A

s

�Contenido
Somos una hoja en blanco/ Alfonso Rangel Guerra, 3
De Wittgenstein y Derrida:
gramática y deconstrucción / Miguel de Hollanda, 6
La luna y el pergamino. Notas sobre dos poemas
de García Larca/ Luis Xavier López Farjeat, 11
El amoroso comercio. La teoría del va/,or
en la obra de SorJuana/ Rodrigo Garza Arreola, 1
He dicho /,o que quería decir. Conversación con el poeta
jorge Cantú de la Garza/ José Garza, 17
Cosecha y viento/ Tomás Segovia, 21
Tres poemas/ Denitsa Báncheva, 22
Jardín de niños/ Margarita Ríos Farjat, 23
Libro del abandono (Trébol
de gatos negros)/ Graciela España, 24

Rector; Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secre1ario General: Dr. Luis J. Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Salazar
Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávila

A
L

E

A

M

R
T

R

A

De existencia y esencia irregulares /Rosaura Barahona, 27
Dos momentos deJorge Cantú de la Garza / Héctor Alvarado, 30
Todos los poetas son santos e irán al cielo/ Genaro Huacal, 32

s
S

r11i1ta de la 11i11r 1idad 11li10I a de 11110 110 1

Directora: Mtra. Carmen Alardln
Secretario de redacción: Óscar Efraín Herrera
Diseño: Francisco Barragán Codina, Rodolfo Leal Herrera
Tipogrqfla y formación: Francisco Javier Galván C.

ociológica Encuentros/ José María Infante, 35

iat.oria

matrb

Consejo editorial: Arq. Mario Armendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dávila,
Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. José María Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Humberto Salazar, Lic. Ricardo Villarreal Arrambide.
Oficinas: Dirección de Publicaciones de la UANL. Biblioteca Magna Universitaria Raúl Rangel Frias, Av. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte.
Monterrey, Nuevo León. C.P. 64440 / Teléfono: 329 41 11, Fax: 329 41 26 / Publicación Bimestral / Precio del ejemplar: $ 20.00
Impresa en Minuteman Press~/ Registros en trámite / Jlrmav y /,etra.1· no responde por originales
y colaboraciones no solicitados. Todos los artículos finnados son responsabilidad de su autor.

La pareja/ Homero Garza, 40

Anaximandro no tiene peras/ Hugo Padilla, 37

�-q

Somos una hoja en blanco
edagógica

Arte y juego /Ricardo Martínez, 43

Alfonso Rangel Guerra

•
~T~
ine,
televisión
y otros
espejismos

Variedades, tandas y música/ Alfonso Ayala Duarte, 47
úsica Somos humanos y nos llaman regiomontanos. Para una crítica
del rock en Monterrey/ Ángel Sánchez Borges, 49

Fílmico y feliz fin de año
Roberto Escamilla, 52

Estimular el arte en Monterrey. Una aproximación
a lo artístico en crisis/ Enrique Ruiz Acosta, 61

rtes
plásticas

istoria
matria

Tres extranjeros destacan en el periodismo local/ Erasmo Torres López, 65

~ ibros

Todos queremos/ Catalina Martínez, 67
Tragafuegos: el ámbito de la palabra y el fuego/ Juan Velasco, 68
Educación y economía/ Sergio de la Rosa, 72
Las imágenes perdidas de Eustasio Montoya / Roberto Villarreal, 75

Contraportada/ Libertad González, 77
Colaboradores, 80
Portada: Christopher Tribble, Miiyii, 30 x 30 x 30 cms, 1997.

Ilustr~ciones interiores: Fotografías de la exposición Mantras, esculturas de Christopher Tribble, y fotografías de Jorge
Can tu de la Garza por Erick Estrada.
Contraportada: Retrato anónimo de fray Servando Teresa de Mier / Fotografía de Francisco Barragán Codina.

tuados en el cuerpo del poema, vemos que el
título es seguido de una exclamación y la primera línea es una afirmación dirigida a los lectores: "¿Lo ven? No es tan difícil escribir". Es
posible que se refiera al título mismo del poema como demostración de eso que no es difícil
hacer: escribir. Porque los siguientes seis versos, o las siguientes seis líneas nos dicen: "Hace
un momento la hoja estaba en blanco;/ digamos, para afirmarlo bien,/ que se quejaba de
su blancura./ Era, por lo tanto, inocente, además./ Pero el primer verso" - y aquí terminan
las primeras seis líneas para exclamar de nue-

LA VIDA ES TRÁNSITO Y I.A POESÍA PERMANENCIA. COMO
toda obra de creación, la escritura literaria tiende a ftjarse en un punto del tiempo y de la vida
para desde ahí dar testimonio de lo que transcurre y al final perece. Es posible que todo poeta,
conscientemente o no, sepa desde el principio
de sus balbuceos poéticos y a lo largo de su obra,
que ésta, es decir lo que logra plasmar en y con
las palabras, lleva esa intención profunda de
convertirse en expresión perenne de lo fugaz y

perecedero.
Jorge Cantú de la Garza tuvo sin duda ese
vislumbre de lo eterno que se revela en la palabra poética. No es el afán de trascender. No, al
menos, en ese sentido en el que se significaría
una intención de alcanzar o intentar alcanzar
la condición superior que logra rebasar a los
otros, sino precisamente en el más auténtico,
sin duda, en el que el poeta se tutea en cierta
manera con el misterio, el de la vida y el de las
palabras, para en esta posición lograr convertirse en aquél que puede expresar el mundo
de los demás. Pues todo hacer poético no es finalmente sino el impulso y la intención de revelar o mostrar algo de ese misterio.
El poeta Jorge Can tú de la Garza nos dejó
un poema en el que se muestra a sí mismo y
también muestra el hacer poético. Como buen
poeta, tenía la virtud de identificar lo propio
con el fenómeno general de la poesía. Este poema de Jorge Can tú, en el que da una visión de
la poesía y también de sí mismo, se titula "Da
da ito khun". No intentamos identificar el extraño título (¿será acaso un balbuceo?), y ya si-

vo: "ah".

El tono entre explicativo y didáctico de esta
breve introducción es propio para lo que sigue
en el poema. Lo primero que se nos dice es
que con el primer verso la página perdió su
blancura (algo que ya había ,1.firmado en las
primeras seis líneas), pero para decirnos esto
utiliza ya el lenguaje poético, pues una metáfora será la que nos explique lo ocurrido. Así pues
el primer verso al destruir la blancura de la página lo que hizo fue -y éste es el primer verso
de la segunda estrofa, llamémosla así- que "le
arrebató de manera suave, aunque firme, la
bandera del alba, que esgrimía. ¡Bravo!" Esa
blancura de la página se ostentaba como una
"bandera del alba". Pero continuamos leyendo
y al avanzar en el poema advertimos que esa
metáfora es sólo una forma de aproximación a
algo más importante, es decir, a una afirmación
directamente referida a algo esencial para el
hacer poético: después de la exclamación "¡Bra-

3

�que le permite decir al poeta que ese mirador
de la poesía es "donde todo se transforma en
poesía". Éste es, finalmente, el gran propósito
del singular hacer del poeta: transformar la vida
en poesía.
Y puesto en el mirador de la poesía, que es
el mirador de la vida, el poeta se asoma al vasto
campo de la Historia, y en éste, escoge Nínive,
una ciudad desaparecida, en cierto modo aje-

referencia a las palabras pero también a la Historia, al pasado, al tiempo y a la destrucción. Dicho todo esto, el poema está por concluir y el
poeta nos da su propia apreciación de la tarea
realizada, para terminar con tres versos y una
última exclamación: "¿Lo ven? No es tan difícil
escribir/ (el de arriba es un endecasílabo) / si
somos una hoja en blanco; recuerden:/ Ah".

na a la realidad, aunque pertenece a ella. ¿Cómo convertir en poesía a una ciudad que fue y

Con esta exclamación termina el poema. En
este final se recoge la tercera afirmación sobre

ya no es? Ésta es la siguiente etapa del poema:
intentar con palabras una construcción acorde con las características y la significación de

la poesía: no es tan difícil escribir si somos una
página en blanco; es decir, si vivimos la vida y
somos capaces de capturar y retener lo que ella

aquella gran ciudad. El primer intento es fallido. El poeta se percata que lo dicho no es lo
más adecuado para erigir la ciudad con pala-

nos otorga.
¿Qué mejor testimonio que este poema de
Jorge Cantú de la Garza para confirmar la in-

vo!", el poeta da por cumplido un requisito necesario para hacer poesía, y dice: ''Ya perdida
la inocencia subamos, pues/ al mirador de la
poesía,/ es decir, donde todo se transforma en
poesía".

bras. Entonces concluye y nos deja la segunda
afirmación sobre la poesía (la primera fue sobre la necesaria pérdida de la inocencia): "Nada
de falsedades, pues en poesía, tarde/ o tempra-

tención testimonial y expresiva de su poesía?
Todo está dicho desde la condición misma de

no, todo se descubre". Éste es el gran problema de la poesía: no condesciende con la false-

Aquí nos detenemos para hacer tres observaciones: la primera es que para hacer poesía

dad o la mentira. Entre otras razones, porque
su permanencia en el tiempo debe hacerla ca-

se requiere haber perdido la inocencia. Dicho
en otras palabras, se requiere haber vivido para
hacer poesía. Pues ésta sólo se hace desde la vida misma, esto es, desde el vivir la vida, lo que

paz de expresar la vida como ésta es, de modo
que sus afirmaciones y testimonios puedan transitar válidamente a través de las épocas, so pena
de revelarse inevitablemente como algo falso y
consecuentemente sin valor.
El segundo intento lo conduce el poeta hacia algo más "lírico". Hecha una introducción
que nos transporta del pasado hasta el presen-

ble condición, capaz de elevar hacia niveles superiores el ámbito de lo poético, sin perder la
cotidiana expresión de la existencia, caracterizó a la poesía de Jorge Cantú de la Garza.
Podríamos terminar estas palabras escritas

implica eso que dice el poema: perder la inocencia. La segunda afirmación se refiere a la fusión que el poeta hace de la vida humana -la
del poeta mismo que está haciendo el poema,
y la del lector al que se dirige esta "lección" de

te, queda un terceto en el que el elemento fundamental lo constituyen las palabras; no las del
poema sino aquellas que en su momento se pronunciaron por los habitantes de Nínive: "De las

poesía- y de la página en blanco que ha perdido la inocencia. La pérdida de la blancura
en la página es al mismo tiempo la vida vivida.

Al acabar el poema, Jorge Can tú de la Garza
dirá que somos una página en blanco. Y la tercera afirmación es referente a la condición impuesta a la poesía; ésta se sitúa en una posición
superior que le otorga la característica de ser
mirador. Es el "mirador de la poesía". Y este
mirador de la poesía, por su condición que
abarca todo lo que está bajo ella: la vida, es lo

ruinas de la ciudad antigua/ se desprenden ecos, sílabas perdidas/ en el cataclismo del pasado.// Esto
ya suena mejor", dice el poeta y añade la circunstancia humana y al mismo tiempo amorosa: "Hoy una pareja susurra donde al lado/ proba-

le arrebató de manera suave, aunque firme,
la bandera del alba, que esgrimía. ¡Bravo!
Ya perdida la inocencia subamos, pues,
al mirador de la poesía,
es decir, donde todo se transforma en poesía.
Disponible está la Historia, y ahí Nínive,
prestigiado emporio de la civilización.
Podemos decir: ahí está Ninive,
joya del desierto, flor perenne
yacente en los recovecos de la antigüedad.

siguientes nueve versos, que de nuevo hacen

No. Esto es horrible y además
casi nada sabemos, antropológicamente hablando,
de tal ciudad y sus vínculos comerciales.
Nada de falsedades, pues en poesía, tarde
o temprano, todo se descubre.
Intentemos algo un poco más lírico:
Donde estaba el palacio real de Nínive
hoy venden bisutería a los turistas.
De las ruinas de la ciudad antigua
se desprenden ecos, sílabas perdidas
en el cataclismo del pasado.

la existencia y sin embargo montado en la altura que otorga el mirador de la poesía. Esta do-

Esto ya suena mejor, continuemos:
Hoy una pareja susurra donde al lado
probabl.e de una fuente un efebo
donó sus rizos a la reina.
La Historia va y 11iene,
aquí algo misterioso, un poco ambiguo:
lo que ya hernos 11i11ido yace
entre las ruinas; y estas palabras
pasto serán de visitantes
en los años jJOr venir
como hoy estos murmullos
que desjmciamos /Jorque el guía
anuncia el fin de la excursión.

en su homenaje con un poema breve de apenas dos versos, en el que expresa su tránsito
vital:
Nada he sido sino un espejo
Un espejo que viaja.

DA DA !TO KJ-llJN

Puede ser que el final no esté muy bien,
pero tomando en cuenta que sólo es un ejemplo
podemos considerar que cumple válidamente
la función que aquí se le encomienda.

Ah

¿Lo ven? No es tan dificil escribir.
Hace un momento la hoja eslaba en blanco;
digamos, para afirmarlo bien,
que se quejaba de su blancura.
Era, por lo tanto, inocente, además.
Pero el primer verso

¿Lo ven? No es tan dificil escribir
(el de arriba es un endecasílabo)
si somos una hoja en blanco; recuerden:
Ah

ble de una fuente un efebo/ donó sus rizos a la reina".
Esta presencia del amor hace cobrar vida a la
imagen de la ciudad perdida y da pie para los

4

ah

5

�De Wittgenstein y Derrida:
gramática y deconstrucción
Miguel de Hollanda

Quien no comprende por qué hablamos de estas
cosas, debe sentir todo esto como juegos vacíos.
Ludwig Wittgenstein, Gramática filosófica

•

Sólo un pensar dialógico, a escala planetaria,
superador de las categorías eurocéntricas e inclusor de las mejores manifestaciones de las filosofías no occidentales, podrá ir reabriendo
la posibilidad, para Occidente, de reconstruir las
vías conducentes a una genuina nueva metafísica, que vaya más allá de un mero maquillaje
palabrero, disfrazado de renovación "radical".

¿Quizá no sabía lo que hacía? ¿Quizá no era consciente de ello? ¿No era quizá por entero el autor
de lo que se escribía entonces?
Jacques Derrida, La diseminación

I

II

LA ESTRUCTURA YCONFIGURACIÓN METAFÍSICA DEL HUmano es un dato irrecusable para el autor del
presente material; de igual manera acontece
con la realidad última de todo lo existente. Implicadas quedan aquí muchas tesis que derivan
lógicamente de estas dos posiciones.
No obstante lo anterior, también se le hace
presente la inviabilidad e inconsecuencia de las
líneas prevalecientes en la filosofía occidental contemporánea. En este texto simplemente se trata de acumular elementos que conduzcan a
poner de manifiesto dichas inviabilidades e inconsecuencias, tomando como referencia a dos
de los principales exponentes de la quebrantada ratio occidentalis, autodefinida como "poscristiana", "posmetafísica", y en sus momentos más
nebulosos como "poshistórica".
La filosofía occidental surgida de las formas
más radicales de racionalismo ha derivado en
este ya largo crepúsculo de inmanentismo pragmatista y, paradójicamente, de irracionalismos
desestructurantes y aniquiladores del ser humano. El "pensamiento débil" y "distorsionante"
ha devenido finalmente anémico y esquizoide.

Como se sabe, el pensar de Jacques Derrida en
buena parte ha consistido en radicalizar determinadas tesis presentes en el origen de la línea
llamada estructuralistaen el ámbito de las humanidades y de la filosofía; radicalización que a
su vez ha sido el sello &lt;listín tivo del llamado giro
postestructuralista en esta última disciplina.
Algunas de estas tesis -presentes ya en autores como Roman Jakobson y Claude LeviStrauss- son: la naturaleza arbitraria del signo
lingüístico, el carácter relacional de las totalidades estructurales y la noción de diferamcia, que
en Derrida adquiere connotaciones muy particulares y es desarrollada extensamente.'
Esta última idea derivará en un rechazo de
la metafísica de la presencia, del fonologocentrismo
y del carácter subordinado de la escritura. Los
privilegios del habla son fuertemente erosionados en la época actual ante el desbordamiento
1

Ver en particular, al respecto, Márgenes de la filosofia, Ediciones Cátedra, Madrid, 1989, pp. 37-63.

6

del lenguaje. Si todo es lenguaje, su pretendida traducción transparente del ser queda interdicta, y si la escritura subsume en nuestra época el lenguaje fonético, sobredeterminándolo
y racodificándolo, 2 el ser se convierte así en borradura o tachadura (idea esta última que remonta a Heidegger), produciéndose así un extrañamiento respecto del ser, del habla y del
propio lenguaje.
El derridadaísmo, como se le ha llamado en
alguna ocasión, que pareciera bien distante del
pensamiento anglosajón, no está sin embargo
en total desconexión, ni en intenciones ni en
algunos resultados, con la línea de pensamiento del Wittgenstein de las Investigaciones jiJosóficas, ni aun con el de la Gramática filosófica,~ el
Cuaderno azul y el llamado Cuaderno amarillo. 4
En ambos pensadores se ve a la metafísica
como imposible al partir ésta de premisas equivocadas. En último análisis, el pathosmetafísico
obedecería a una aprehensión errónea de la naturaleza de la realidad -y de las posibilidades reales de dicha aprehensión, lo que nos remitiría
finalmente a Kant-y a la subyacen te creencia
de que las frases o las palabras de suyo implican
imágenes mentales que les habrían de conferir
significado. Para ambos pensadores no existen
esencias aprehensibles a través de expresiones
lingüísticas bien formuladas. Uno quiere deconstruir la metafísica (a través de la inversión de
dominio de duplas conceptuales establecidas);
el otro pretende convertir al análisis filosófico
en terapia del "mal metafísico", que al menos

desde Kant estaría ya plenamente caracterizado. El francés es más barroco, mientras que el
austriaco quiso ser primero axiomático (en el
Tractatus), luego aforístico, y terminó en una
especie de monólogo introspectivo solipsistoide
al que es difícil encontrarle antecedentes en la
historia del pensamiento.

No olvidemos que existen en ciencia lenguajes algorítmicos, simbólicos, carentes por entero de referente foné-

2

tico.
~ Esta última obra, de acuerdo a especialistas como Rush
Rhees, constituye el necesario eslabón entre las Observaciones filosóficas y las lnllestigacionesfilosóficas, y paralela al Cuaderno azul, ver la versión castellana de Gramática filosófica,
edición bilingüe, UNAM, México, 1992, vol. I, pp. 969.
4 Citado y objeto de algunos análisis en Morris Lazarowitz
y Al ice Ambrose, Necesidad y filosofia, primera edición en
espa,iol, UNAM, México, 1985, I vol., pp. 341.

III
Los filósofos profesionales -salvo excepciones
muy contadas- han pretendido imaginar a

7

�ambos pensadores como fiwsofos convencional.es,
como simples eslabones adscritos a alguna tradición filosófica determinada; algunos se han
confundido, y han querido verlos dentro de
bloques o cohortes, indistinguiéndolos de aquellos que, ciertamente, han formado parte de su
respectivo entorno, al modo como se pensaba
de Sócrates que era un sofista, ya que "andaban juntos". Ello ha incidido -no poco- en
un perder de vista su específica andadura y singulares planteamientos. Extraer ciertas consecuencias implícitas en algunas de sus tesis involucraría verdaderos cambios de perspectiva en
filosofía. De ambos pensadores se podría decir
que más bien se han pretendido ocupar (Derrida hasta nuestros días) de temas herederos de la
filosofía occidental moderna, a cuya deconstrucción y disolución -por distintas vías ciertamente-ambos han contribuido. Si a todo esto añadimos su inocultable carácter iconoclasta,
será más fácil entender por qué los núcleos duros de la filosofía, pertenecientes a distintas tradiciones, prefieren desentenderse de ellos, ignorando o, en ocasiones, tergiversando sus afirmaciones.
Wiugenstein pretende, en sus últimas obras,
que los filósofos malinterpretan la naturaleza
de su Lema, ya que, por un lado, las afirmaciones filosóficas no son empíricas y, por otro, tampoco son enunciados del tipo que admite valores de verdad. No se trata de afirmaciones
sintéticas a jJriori, en terminología kantiana. La
filosofía estaría saturada de confusiones que la
oscurecen, en ese sentido. Desde hace ya poco
más de dos siglos se busca que los conslructos
filosóficos consistan en proposiciones que, a la
vez que estuviesen dotadas de contenido fáctico, tuviesen la necesidad lógica de una t.autología. Se habría salvado así la filosofía en el siglo XVIII de una segura extinción ante la promisoria expectativa de obtener informaciones
significativas sobre las cosas, de carácter no empírico. Serían verdades necesarias producto de
"investigaciones conceptuales".

Sin embargo, de acuerdo a Wittgenstein, tal
expectativa no ha sido alcanzada. W. trata de
superar los equívocos impuestos por la naturaleza del lenguaje; sería dicha naturaleza la que,
por un lado,juslamente estaría impidiendo el
logro de la expectativa mencionada y, por otro,
resultaría ser la fuente de los problemas filosóficos. Ya en el Cuaderno azul había llegado a conceptuar la filosofía como "una lucha contra la
fascinación que ejercen sobre nosotros las formas de expresión".''
Es precisamente dicha referencia al lenguaje lo que genera -de acuerdo a sus seguidores- el cambio drástico en la concepción de
lo que es la actividad filosófica y su futura dirección en Occidente; él mismo prevee proféticamente la objeción que habría de formulársele: "¿Por qué ha de llamarse 'filosofía' lo que
hacemos aquí? ¿Por qué habría de considerarse [usted] como el único heredero legítimo de
las diferentes actividades que tuvieron este
nombre en otros Liempos?n¡¡

gambre wittgensteniana8 estiman que se trataría
de la elucidación de enigmas vacíos de contenido, al atribuir erróneamente las filosofías
anteriores una esencia a la temporalidad y
considerar por tanto, que habría una adecuada
expresión abstracta adecuada de la misma. No,
de lo que ahora se trataría es de un esclarecimiento preciso de la gramática del tiempo, partiendo de la base de que la temporalidad sólo
la podemos observar (o experienciar) en el devenir de sucesos y acontecimientos.
En la propuesta de Derrida, paralelamente,
encontramos un mundo conmovido hasta los
cimientos en sus valores de signo, de habla y
de escritura, dando por supuesto que algunas
instancias teóricas -lingüística, fonología y la
propia "gramatología" (entendida esta última
como ciencia de la escritura)- los habrían
reconfigurado y transformado. Además se señalan situaciones de hecho o acontecimientos
-entre los cuales los de carácter tecnológico
ciertamente no serían los menores- que conducirían a los mismos replanteamientos.

IV

Asimismo, y derivado de lo anterior, al ser
visto hoy todo como 1.enguaje (desde esta perspectiva, se entiende)-al quedar este último "desatado" por no tener ya límites- es que se hallaría

Derrida, por su parle, atribuye a la escritura
-en el sentido ampliado que le otorga en De.
la grarnatologia-, 7 el expresar más claramente
que el habla la naturaleza relacional de la significación, toda vez que su ordenación secuencial tempo-espacial que le resulta inherente lo
posibilita. Si recordamos la sugerencia wittgensLeniana de que el espacio-tiempo es constitutivo
de la identidad de objetos y sucesos, se vislumbran algunas similitudes respecto a la propuesta
derrideana. Por ejemplo, en el caso de las reflexiones de Agustín de Hipona sobre la naturaleza del tiempo, los filósofos lingüísticos de rai~. Ludwig Wittgenstein, Los wadm1os awl )' marrón, Editorial Ternos, colección Estructura y función, Madrid, 1976,

p. 56.
,; Ídem, p. 96.
7

Edil. Siglo XXI Argentina, Buenos Aires, 1971, vol. 1,
pp. 399.

8

ma fonocéntrico (por ejemplo en las notaciones cien tíficas modernas), estaría rebasando a
su vez al lenguaje, comprendiéndolo a éste en
su noción, invirtiendo la relación de subordinación que se diera en la época de la metafísica fonologocéntrica (para Derrida, la época de
la metafísica sin más). En estas inversiones de
jararquías conceptuales viene a consistir en buena parte la "deconstrucción", ciertamente. Esto
es -como se afirma en De la gramatologia- la
escritura deja de ser "el significante del significante", concepto que correspondió a toda una
época de la historia del mundo, que ha producido incluso la idea de "mundo" y de su origen,
estatuyendo así diferencias binarias básicas en
el saber occidental, como mundano y no-mundano, idealidad y realidad, trascendente e inmanente, etcétera.
La escritura fonética habría sido así el ámbito de la gran aventura metafísica, científico-técnica y económica de Occidente, pero en su
nueva situación ya no surgiría más, por todo lo
anterior, de un lagos, sino que antes bien estaría po·niendo en entredicho, "desconstruyendo"
todas las significaciones en él fincadas.
Quizá sea por ello que Derrida habla con
insistencia del ser como borradura o tachadura, ya que al encontrarse desbordado el ser por
el lenguaje, y este último, a su vez por la escritura, el ser, al momento de "ser escrito" automáticamente estaría borrándose.

amenazado en su propia vida, dando de esta
suerte fin a toda una época histórico-metafísica, de hecho fin a la época de la metafisica de
Occidente.
En congruencia con esta línea, ya no habría
más lugar para ese "excedente", ese plus de significación que parecía desbordar, rebasar, colmar el lenguaje; esto es, el ser (de la metafísica
occidental) no sería ya más significado por el
lenguaje, el cual jugó todos estos siglos el papel
de significante del-ser. Significado y significante
vendrían entonces ahora a ser lo mismo.
En adición a este serie de ideas, se visualiza
que la escritura, al ir abandonando el paradig-

V

Deconstruir el sentido de una época del devenir
de Occidente: tal es la necesidad filosófica que
se le presenta a Derrida. Habría, de acuerdo a
sus planteamientos iniciales, "ciencias" no dentr
minadas por las preguntas de una fenomenología trascendental o una ontología fundamental; éstas serían la lingüística y el psicoanálisis.
De acuerdo a su proyecto de origen, estos
saberes pondrían de manifiesto la quiebra de
la unidad de sentido del ser. Pensamiento "trans-

de Friedrich Waismann, Los principios de la filosofia
lingüística, Instituto de Investigaciones Filosóficas, UNAM,

R Ver,

México, 1970, vol. 1, p. 466.

9

�gresor", devenido últimamente espectral, la producción derrideana ciertamente señala en dirección de un desplazamiento metafísico y
apunta hacia una des-sedimentación del logocentrismo y de la metafísica de la presencia, al
estimar esta última como el efecto de dominación de una forma lingüística.
El ser tachado de Heidegger y Derrida sería, de acuerdo al pensador francés, "la última
escritura de una época"Y "Bajo sus trazos seborra, quedando legible, la presencia de un significado trascendental. Se borra permaneciendo legible, se destruye ofreciéndose como la
idea misma de signo. En tanto de-limita la ontología, la metafísica de la presencia y el logocentrismo, esta última escritura~ también la
primera escritura."IO (Desde luego el 'ser' con
que se encuentra Derrida es un 'ser' muy disminuido ya por sucesivos vaciamientos de significado que desde el siglo XIY, y más desde Descartes y Kant, no han hecho sino aniquilarlo
progresivamente; la noción de esse de Tomás
de Aquino y su escuela, como ha expuesto
Mauricio Beauchot, está a salvo de esos avatares.)
Así, la "difenencia" siendo más originaria
que el ser-de acuerdo a Derrida-, no adviene
como "fundamento", "basamento", o cosa por
el estilo, sino antes bien escapa al sistema óntico-ontológico logocéntrico que precisamente actúa como borradura o tachadura de la
difc1~ncia. La época de la diferr.encia estaría más
allá de lo que hasta hoy se ha entendido por
filosofia; "pensamiento" al connotar cierta neutralidad conviene mejor a un nuevo historial
epistémico. 11

logías y diferencias respecto a Derrida, podemos afirmar que, evoluciona en su pensamiento, de un análisis formal a un análisis del
lenguaje ordinario, pero siempre considerando la filosofía como una actividad, más allá de
toda teoría y explicación doctrinales, así respondan éstas a un logicismo reduccionista, o a
planteamientos de formato tradicional. Su propuesta implica operar un movimiento de retroceso desde los problemas filosóficos hacia los
datos que los constituyen. En el fondo no es sino el intento de ejecutar, hasta las últimas consecuencias, el proyecto kantiano de la dialéctica
trascendental: cuestionar los términos en que
han sido formulados los problemas metafísicos.
Ya en Zettelhabía afirmado que el problema
con la metafísica es que borra la diferencia
entre cuestiones de hecho y cuestiones conceptuales. De lo que se trata entonces es de revelar
las reglas gramaticales ocultas que propicianjustamente esta indistinción y, por ende, de evidenciar la irresolubilidad de las cuestiones
metafísicas al no serles aplicables las nociones
de 'falso' y 'verdadero'.
Ambos pensadores, como hemos visto, pretenden socavar las bases de lo que ha sido has- .
ta ahora el pensar occidental y ayudan a ver
inconsistencias y limitaciones. En todo caso,
cualquier planteamiento que se pretenda
"refundacional" no puede, por elemental ubicación a "la altura de los tiempos", como gustaba
de decir Ortega, ignorar estas obras, o eludirlas a través de artilugios conceptuales que primero tergiversan sus planteamientos, y después
"refutan" lo nunca en ellas afirmado.
El verdadero filósofo, en todo caso, "debe
estar al acecho, a fin de denunciarlas, de las
maniobras de un ilusionista, los 'escamoteos'

'' Ver, De la gramatología, edición citada, p. 432.
10

En cuanto a Wittgenstein, y más allá de ana-

Íbid.

11

De su copiosa producción destacamos las últimas obras
del pensador francés de origen hebreo nacido en Argelia: Políticas de la amistad (próxima edición en espaiiol),
force de la loi (994), Résistances de la j1sychoanalyse (1996),
Monolinguisrne de l'autre ( 1996), y ya publicada en castellano: Espectros de Marx (1995) y Mal de archivo (1997), ambas e n Editorial Trotta, de Madrid.

de un prestidigitador del concepto o los juegos de manos de un teórico nominalista de la
retórica". 12
12

10

Espectros de Marx, edición citada, p. 143.

•

La luna y el pergamino
Notas sobre dos poemas de García Lorca
Luis Xavier López Farjeat

A la memoria de Larca y a la morena d.e luna llena

•

revelación espontánea del mundo desde una
caótica acumulación de imágenes. U na poética
que oscila entre la mentira y la identidad; una
brújula poética encendida entre el sueño y la
vigilia.
Una de las imágenes más frecuentes en la
poesía de García Lorca es la de la luna. La luna,
astro que crece y decrece, aparece y desaparece, se oculta y se asoma; astro lejano de cien
mil correspondencias simbólicas.
La luna rige los ritmos
de la naturaleza:
aguas, lluvias, fecundidad y vegetación. Es el astro
de las dos caras,
luz que refleja
al sol. Es el señor de las mujeres, del amor
y la fecundidad. Cada una
de sus fases
tiene un significado: la luna nueva es la armonía; el
cuarto creciente es
el amor; la luna llena es la culminación
del amor; el cuarto
menguante simboliza la
pasión.
Los poemas de Lorca recrean múltiples imágenes con fi-

Tengo una poesía de abrirse
las venas, una poesía evadida
ya de la realidad como una
emoción donde se refleja
todo mi amor por las cosas y
mi guasa por las cosas. Amor
de morir y burla de morir.
Lorca

Los POEMAS SIRVEN PARA EVOCAR IMÁGEnes que son una expresión dinámica de la vida misma.
Imágenes que nacen con el
lenguaje y que cobran una
fuerza lírica, un sentimiento
inesperado y un espacio
ininterrumpido que resuelve la imagen-lenguaje en
claridad y misterio. Se trata
de una imagen que acompaña un vocablo, de un vocablo que presenta una imagen sin límite. La imagen no
se detiene jamás en un vocablo. El poema une vocablos,
frases, estrofas, en una estructura cuya raíz y origen es una
impresión y una vivencia que
admite imágenes variadas.
Lorca era un poeta especialmente dotado para evocar paisajes
humanos y expresiones terrestres;
símbolos y metáforas que anuncian una

11

�guras lingüísticas muy sencillas. Tal vez por eso
sea un magnífico poeta. Las "Canciones de luna"
y el "Romance de la luna, luna" están compuestos por un claro rejuego entre las palabras y las
imágenes. En ambos poemas las imágenes sobre
la luna sobrepasan -e incluso llegan a abolirlas fronteras entre lo real y lo irreal. Es una lectura que adormece la mente y nos abandona
en la infinita espera de la pura y simple sensación: la luna en el cielo, el olor a naranja, un limoncito, la luna llena, la luna bajo la faz de una
rosa, cuatro lunas -una llena y morena-, un
niño mirando la luna, un cristal, el mar que
bate, el aire, el penetrante olor de las ramas de
pino verde.
Parece que las "Canciones de luna" re-crean
la actividad diaria de la luna. La luna asoma, la
luna muere y resucita en primavera; mientras
la tarde canta, la luna llora; la luna se clava en
el mar y, cuando oscurece, el cielo flota sobre
el aire (solamente ella pasea en la estancia de
la noche). Se trata de una re-visión del quehacer cotidiano de un astro, es decir, re-construimos una fantasía desde el comportamiento y la
morfología del reflejo pasivo de la luna. Ahí
está, naciendo y muriendo cada noche y cada
día.

esté muerto o no, es algo que no sabemos y
que no necesitamos saber. Estamos ante un poema maravilloso que sugiere múltiples imágenes.
Larca nos presenta la luna con un blancor almidonado y con senos de estaño; está huyendo
de los gitanos. Los gitanos lloran dentro de la
fragua que, al final del poema, nos recuerda
una doble imagen: un niño con los ojos cerrados y el aire velando la luna. El poema también
inicia con una doble imagen: el niño y la luna;
más aún, el romance de la "luna, luna" y el niño
que la "mira mira".
La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
("Romance de la luna, luna")
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
("Romance de la luna, luna")

Cuando sale la luna
se pierden las campanas
y aparecen las sendas impenetrables
("La luna asoma")

En estos dos poemas se construyen una serie
de figuras que entablan un intercambio entre
la luna real y una luna re-creada. Lorca es un
amante de la noche y un enamorado de la luna.
Comparto con él este afecto y admiro esa conjunción de frases poéticas que se unen, en sus
lectores, a interminables grupos de imágenes
poéticas que se resisten ante su ser ficticio y
penetran, necia y victoriosamente, en un espacio y un tiempo tan reales como los de nuestra
vida. Me pregunto si esa luna nueva, esa luna
poética, es la de Asquerosa, la de Madrid, la de
Granada o la de Nueva York. Tal vez ninguna.
Tal vez la "morena de luna llena" que hemos
compartido lector y poeta. Eso es todo.

La luna está muerta, muerta;
pero resucita en primavera
("Dos lunas de tarde")
"Romance de la luna, luna" es un poema que
intenta abrirse un espacio intermedio entre el
ensueño y la vigilia. La primera imagen re-produce un horizonte silencioso: un niño mirando
la luna; un niño que tiene los ojos cerrados; la
luna que lleva un niño de la mano. Si el niño
duerme o no, si ha cerrado los ojillos porque

12

•

El amoroso comercio
La teoría del valor en la obra de Sor Juana
Rodrigo Garza Arreola

MI DESCUBRIMIENTO DE UNA TEORÍA DEL VALOR DENtro de la obra de Sor Juana fue un accidente
feliz en el curso de una investigación sobre crecimiento económico; sin embargo, no fue hasta la conclusión de mi trabajo
que pude reconocer lo profundo y trascendente de mi ha-

•

Juana, revelándose con su nitidez musical y con
su transparencia lógica, en el más estricto sentido del término.
Siempre había reconocido en Sor Juana la
noción de un equilibrio preciso entre la forma y el fondo; en
el cual habría sido agotada toda
posibilidad de sustitución entre
los elementos del discurso poético hasta llegar al punto en
que sólo es posible realizar una
sustitución adicional, ya sea sintáctica o paradigmática, a costa de reducir la eficacia del poema como un todo. Si aunamos
a este proceso de optimización
poética el conjunto de restricciones métricas y de rima, podemos entender por qué parte
del asombro ante la obra de
SorJuana es contemplar cómo,
pese a la constricción formal
que impone la estética del barroco novohispano, el pensamiento fluye con claridad y con
un estricto orden lógico de
premisas, medios y conclusiones.
En sus poemas encontramos lemas, teoremas y corolarios con sus respectivas demostraciones al more geometrico. Debe ser reconocido
como una aportación de Sor Juana el procedimiento de contrapunto entre la solución de un
dilema lógico con la solución del poema como
objeto estético; así encontramos ejemplos de
sonetos en que los cuartetos representan

llazgo.
Al buscar un epígrafe adecuado para el texto de mi investigación recordé unos versos de SorJuana en los que me
parecía encontrar la intuición
de la ley de la demanda; no
obstante, no podía precisar en
qué parte de su obra se encontraban tales versos; mi única
pista en ese momento fue que
no se trataban de versos endecasílabos, lo cual me dejaba
con tan sólo los romances, las
décimas, las endechas, redondillas, quintillas, liras, silvas,
además de sus obras corales,
villancicos, loas y autos sacramentales, así como sus dos comedias.
Al concluir mi trabajo de investigación, la
disciplina mental a la que había estado sometido en el estudio de las ecuaciones de Hamilton
para la comprensión del comportamiento de
una economía en la que crecen sus activos a
tasas constantes e iguales a las tasas de crecimiento de sus flujos, me facilitó adentrarme en
la complejidad y barroquismo de la obra de Sor

13

�premisas de un silogismo cuya solución

mentación sobre las fuentes del crecimiento

Pierdo con su compañía;
pues siendo el trato uno mesmo,
pasa ella los contrabandos,

se desborda en los tercetos.
Abrumado ante el universo que se
me develaba comencé a sospechar que
era yo quien me proyectaba en la obra

económico; en la Respuesta a Sor Fi/,otea de la Cruz
podemos leer:

y yo los indultos debo.

de Sor Juana e imponía a ella los esquemas de razonamiento que el estu-

Es verdad que esto digo de la parte práctica en
las que la tienen, por que claro está que mientras se mueve la pluma descansa el compás y
mientras se toca el arpa sosiega el órgano et sic
de caeteris; porque como es menester mucho uso
corporal para adquirir hábito, nunca le puede
tener perfecto quien se reparte en varios eje_rcicios; pero en lo formal y especulativo sucede al
contrario, y quisiera yo persuadir a todos con
mi experiencia a que no sólo no estorban pero
se ayudan dando luz y abriendo camino, las
unas para las otras, por variaciones y ocultos
engarces -que para esta cadena universal les
puso la sabiduría de su Autor-, de manera que
parece se corresponden y están unidas con admirable trabazón y concierto.

En fin, yo muero callando,

dio de las metamáticas y la economía
había sembrado en mí. En ese mo-

y ella juzga que en mi pecho
le debe a mi confianza
los obsequios de mi miedo.

mento decidí revisar las obras de otros
autores comparables a ella, como Si-

La poetisa nos expone aquí una situación

güenza y Góngora, Calderón de la Barca, Luis de Góngora, Lope de Vega y
Quevedo; descubriendo en ellos, sin
mucha sorpresa, la abundancia de seudorrazonamien tos basados más en la
semejanza fonética de los términos que
en auténticos silogismos.
El orden de magnitud de mi descubrimiento fue aumentando conforme avanzaba mi acercamiento a la obra deJuana Inés. En un primer
momento me alarmó la alta frecuencia en que
aparecen imágenes relacionadas con términos
contables, financieros y de producción -nociones como beneficio, pérdida, rendimiento

de desequilibrio en una relación amorosa, en
donde las tasas de cambio de lo que ingresa y
de lo que egresa conducen al agotamiento del
activo. Este enfoque más completo del valor
contrasta fuertemente con el sostenido por
muchos intelectuales contemporáneos que
Este cuarteto nos muestra que Sor Juana
comprendía que todo tiene un precio, como
afirman los economistas, pero además nos enseña que ella entendía la relación entre deseos
y precio. Este hecho entra en conflicto con el
punto de vista sostenido por algunos historiadores del pensamiento económico como Mark
Blaug, quien alega que antes de Adam Smith,
si bien existían teorías utilitaristas del valor, éstas no eran marginalistas, y al no poder relacio-

y riesgo son comunes a lo largo de toda su obra;
hasta donde he podido averiguar este hecho
no ha sido enfatizado por los filólogos-. En
un segundo momento, reconocí que estas imá-

nar la utilidad marginal con el precio no constituyen una teoría económica propiamente
dicha.
La noción de conceptos marginales, es decir, de tasas de cambio o derivadas, existe en la
obra de Sor Juana de manera explícita; como
muestra me permito citar los versos finales de
un romance (el número 10, de acuerdo con el

genes no son sólo retórica, sino que constituyen una teoría coherente del valor. Finalmente,
en un tercer momento, reconocí que esta teoría del valor es asombrosamente moderna, en
especial por su tratamiento del riesgo.
La cita que buscaba en un principio la encontré entre sus romances ("Con que, en sentidos afectos,/ prelude al dolor de una ausen-

orden de sus Obras compktas editadas por Alfonso Méndez Plancarte), de los cuales extraje
el título del presente texto:

cia") y ella nos revela la universalidad de la ley
de la demanda:

mantienen una teoría del valor trabajo.
En una investigación que se encuentra en
proceso argumento, a través de una revisión
exhaustiva de sus obras, que Sor Juana tenía
una teoría del valor basado tanto en costos
como en preferencias, asimismo, su tratamien-

se mueve la pluma descansa el compás ... ") que
al depender de un factor limitativo, el tiempo,

to de la incertidumbre y el riesgo sorprenden
por su actualidad ("le debe a mi confianza/ los

exhibe rendimientos decrecientes a escala; sin
embargo, en actividades como "lo formal y es-

obsequios de mi miedo"), llegando a reconocer entre la conducta del amante del riesgo y

peculativo", al basarse en factores no rivales permite alcanzar rendimientos crecientes a esca-

la del adverso al riesgo, así como su relación

la, y en esa medida no sólo no compite sino
colabora la diversificación de tareas. Este prin-

En este pasaje encontramos el concepto de
costo como costo de oportunidad (" ...mientras

con el rendimiento.
Debe destacarse que su aplicación de esta
teoría del valor no se limita a problemas mone-

cipio expuesto por SorJuana es el que me permitió leer su obra de manera simultánea con
el progreso de mi investigación, tarea que me
hubiera resultado imposible sin contar con la

tarios o financieros como la usura; es aplicada,
asimismo, al análisis de problemas tan complejos como el amor, los celos, la esperanza, las relaciones humanas, así como a problemas teológicos como la ponderación de las finezas de
Cristo. Su teoría del valor es consistente con lo
que podríamos llamar su teoría política, expues-

capacidad instalada por la disciplina intelectual.
El origen de las ideas económicas y políticas
de la Décima Musa no pueden encontrarse en
sus modelos literarios del siglo de oro español,
donde si bien se presentan comentarios morales sobre los males del dinero, no podemos decir que cuenten con un sistema de ideas cohe-

ta por Teseo en el primer acto de su comedia

Amor es más Laberinto.
Mira la muerte, que esquiva
huye porque la deseo;

Pérdida de mi caudal
es su amoroso comercio,

que aun la muerte, si es buscada,
se quiere subir de precio.

pues lo que me cuesta más,
me lo paga a menosprecio.

14

rentes sobre el valor.
Su origen quizá pueda encontrarse en los
escritos de los escolásticos españoles de los si-

Como defensa ante aquellos que la acusaban de haber distraído su atención de la teología por las artes liberales, Juana Inés expone
un argumento en las mismas líneas de mi argu-

glos XVI y XVII, entre ellos Francisco Suárez

15

�He dicho lo que quería decir
CONVERSACIÓN CON EL POETA j ORGE CANTÚ DE LA

GARZA*

José Garza

•
amplios siUones y frente a un compacto modular que
sutilmente dejaba escuchar una grabación de jazz, y
una monumental pantalla de tekvisión en la que él
veía infinidad de películas por cab/,e.
Y ahí estaba el poeta, vestido con una sudadera y
un pantalón azules. Tan diferente y tan igual. Su espíritu era el mismo, pero su cuerpo era otro: su rostro
y su abdomen estaban infla,mados por complicaciones respiratorias y tanto tratamiento. Pero el brillo de
sus ojos y su cínica sonrisa característica revelaban
una personalidad que no podía ocultarse...
-Aquí estamos, Jorge, para conversar sobre tu
nuevo libro y tus 60 años de edad...
-Muy bien. Siéntate -invita Jorge al momento en que se colocaba en sus fosas nasales
un par de mangueritas con oxígeno--. Esta cosa
me ayuda a respirar mejor, pero en el momento
en que llegaste me las quité porque dije: no
vaya a asustarse este hombre.
-¿QuéteprovocaPoesía 1966-1996?, elquerecoj1ila tu poesía de esos años.
-Sorpresa. Porque hijole, mano, cómo ha
pasado tanto tiempo y uno sólo puede pensar
que lo que comenzó como un verdadero pasatiempo terminó por convertirse en pasión, en
vida misma concentrada en un libro. Y fijate,
qué curioso, porque si bien tengo libros publicados (De vida irregular y Ajuste provisiona◊ en
realidad poca gente los conoce, por eso qué
bueno que Alfonso Reyes Martínez me invitó a
reunir estos materiales,junto con mi reciente
producción denominada La noche por delante.
-¿Satisfecho con tu obra literaria?
-Estoy satisfecho porque he dicho lo que

joRGE LlNTÚ DE LA GAiu.A NO i'VE LO QUE TERMINÓ SltrJ-

(1548-1612), Luis de Malina (1535-1601) yJuan
de Lugo (1583-1660), quienes alrededor de la
Universidad de Salamanca polemizaron con los
principales humanistas de la Europa convulsionada por la Reforma. Las ideas políticas de
estos pensadores fueron el fundamento legal
para la independencia de las colonias españolas en América. F. A. Von Hayek, considerado

vio Paz acerca de Sor Juana. Paz ve en Juana
Inés a la víctima de un plan predeterminado
por la mente perversa de clérigos envidiosos
que la hicieron caer en las trampas de la fe;
para ~l, su destino se encontraba prefigurado
en el arquetipo de Faetón, el Ícaro; SorJuana,
según la poeta, fue víctima de su mayor pasión,
la soberbia. Me parece que si bien ésta es una
visión poética válida del destino d&lt;:l hombre;
resulta exageradamente simple y olvida que la
existencia es anterior a la esencia. Una revisión
de su poema Primero sueño bajo esta perspectiva
podría arrojar nueva luz sobre el asunto.
La noción de equilibrio entre el fondo y la
forma que revela la lectura de la poesía de nuestra Décima Musa es la que le ayuda a entender
el equilibrio en el comercio amoroso y le permite revelarnos la dualidad que entraña toda relación de intercambio. Es una lástima que se
encuentre perdido el manuscrito del tratado
de Sor Juana titulado El equilibrio moral. Direcciones prácticas mora/,es en la segura probabilidad de
las acciones humanas; sin embargo, a través de
estos hallazgos en su poesía es posible vislumbrar en parte lo que su título nos promete.

actualmente como uno de los pilares del liberalismo contemporáneo, en su discurso de
aceptación del Premio Nobel de economía en
Estocolmo en 1974, reconocía en estos autores
españoles los antecedentes legítimos de su pensamiento económico.
SorJuana vivió su amoroso comercio ponderando riesgos y estimando beneficios en una compleja relación de intercambio con la Marquesa
de la Laguna, con el padre Antonio Núñez de
Miranda, con Manuel Fernández de Santa Cruz,
con don Francisco de Aguiar y Seijas, con sus
hermanas del convento de San Jerónimo, con
su amigo don Carlos de Sigüenza y Góngora,
etcétera. Esta visión moderna del riesgo que
presenta la poetisa, como contingencia que
nuestra conducta electiva asume, contrasta con
la visión determinista que ha presentado Octa-

do. De lo contrario se habría colgado. Jorge Cantú de
la Garza no fue un cuerpo enfermo. No fue una persona común y corriente. No: fue un poeta. De hecho
durante muchos años tuvo diecinueve años, propenso a la disidencia y al escándalo: ejerció el desdén
hasta la indiferencia. Pero la suya fue una rareza
que brindó a la gente de bien, un prisma perfecto en
qué mirarse y seguir siendo, felizmente, personas comunes y corrientes. Jorge Cantú de la Garza dejó este
mundo en Monterrey, el domingo 4 de enero de 1998
a la edad de 60 años, provocando en la comunidad
literaria una ingrata tristeza que encuentra consuelo
en la feliz memoria que guarda entrevistas como la
sostenida hace exactamente un año, con motivo de
su útimo libro: Poesía 1966-1996.
He dicho lo que quería decir

Tarde húmeda y fría para conocer los secretos deJorge. Tarde de lluvia y de niebla que cubría densamente las entrañas de la Jalda del Cerro de la Silla, donde
Jorge vivía en Bosques de la Pastora. Tan laberíntico
resultaba llegar al departamento de jorge que un joven asistente de nombre Samuel esperó al re/Jortero en
un punto común para servir de guía.
Luego subir esa pequeña escalera a la que está
adaptando un sillón que eléctricamente sube y baja,
lo que permitía a Jorge des¡,lazarse con menor dificultad. Después de la puerta blanca: una sala amplia y fresca. Y detrás de una pared, Cantú de la
Garza apareció sentado en una mecedora, entre dos
• Conversación efectuada a principios de 1997.

16

17

�quería decir. Y no he podido decirlo de otra
manera. Ahora tengo la inquietud de dedicarme las próximas semanas o meses a reunir todo
mi trabajo en prosa, excepto mis artículos. Reunir el trabajo narrativo, con mis cuentos y mis
dos novelas nunca terminadas: una sobre Monterrey y mi condición de autoexiliado -acuérdate que viví dos décadas fuera de esta ciudad-, y la otra sobre un personaje que tiene
un don que lo hace poderoso, pero para mal, y
sobre la corrupción.
También me gustaría hacer un libro de poesía totalmente orgánico, que abarcara una sola
faceta de mi sentimiento y de mi inteligencia:
la eternidad, la muerte, el amor: una sola faceta y profundizar en la misma. Por lo pronto no
considero haber puesto punto final a mi trabajo literario, particularmente el poético. De hecho estoy escribiendo nuevos poemas que aparecerán en alguna revista o en un nuevo libro.

-¡Hermosa la elegía a tu abuela!-se le expresa
aJorge al momento en el que fue abierto su libro para
leer precisamente un fragmento del poema:
Duerme ahora que lo deseas, descansa,
hazte pequeña, niña mía, minimízate
y deja que las más sabias sustancias
de la tierra te transformen.
-Este poema-recordóJorge-, surgió en
circunstancias muy especiales para mí: estando en la ciudad de México, me hablaron para
informarme que mamá grande había muerto.
Pero no podía llegar a tiempo a Monterrey para
el sepelio. Entonces me senté y rápidamente
escribí el poema en la máquina. Inmediatamente hablé con Alfonso Reyes Martínez y le pedí
que lo copiara. Luego le pedí un favor que nunca olvidaré: se fue al panteón donde estaban
enterrando a mi abuela para leer mi poema. Y
así ocurrió.

Poesía narrativa y cotidiana
No hay nada de lo que pueda arrepentirme

La poesía de Cantú de la Garza es una poesía sencilla y narrativa que puede apreciarse desde una primera lectura. No es una poesía coloquial pero tampoco palabra exacta. Es una poesía elocuente porque
Cantú de la Garza descubría inteligentemente el alma
en cada verso, revelando el corazón de un hombre raro-¿ qué poeta no lo es?-, pero con situaciones comunes y corrientes. La poesía de Cantú de la Garza
tiene un pleno sentido autobiográfico.
-Efectivamente -reconoce Jorge-, mi
poesía es muy narrativa y bastante descriptiva.
Es una poesía que asume fragmentos de la realidad cotidiana de la manera más sencilla posible, y con cierta fortuna: gente no iniciada en
la poesía me dice que mis poemas son muy accesibles.

El calor de los recuerdos necesitaba de un refresco. Y
un poco de café. También un poco de mayor comodidad y confianza.jorge se quitó las largas y delgadas
mangueritas que le ayudaban a respirar y encendió·
un cigarrillo mentolado junto con una confesión
amarga:
-Bueno, sí: la poesía de pronto surge de lo
trágico, como cuando estaba en un proceso de
cambio en mi vida puesto que durante mucho
tiempo había bebido. En verdad que tuve que
reaprender a hacer muchas cosas que antes sólo
hacía con unos tres o dieciocho tragos en la
barriga. Pero no se trata de una actitud puritana o de desprecio del alcohol, sino que simplemente no podía ya seguir bebiendo y necesitaba
rehacer mi vida.
-¿Las condiciones difíciles en las que te encuentras complican el proceso creativo?
-En algún momento pensé que, estando
enfermo, me iba a acobardar mucho. Pero no
ha ocurrido. Estoy muy bien, con buen estado

-El proceso creativo tuyo, jorge, ¿surge de la contemplación y el silencio, o requiere del drama y lo trági,co?
-De ambas facetas puede surgir la fuente
para un poema, como el caso de la muerte de
mi madre y de mi abuela ...

de ánimo y no tengo pensamientos negativos.
También me trato de rodear de cosas agradables y cómodas: ¡soy muy comodino! Estoy leyendo lo suficiente, particularmente a este
brasileño Rubem Fonseca, y veo mucho cine
en la televisión por Sky. Estoy de buen humor,
pero lo que no resisto es el dolor físico.
-En tu poema ''De vida irregular" cantas:

que si bien las ausencias las superaba con lecturas,
películas y hasta pintando paisajes y autorretratos,
el dolor de la soledad crecía cuando Jorge estaba imposibilitado para escribir porque sus condiciones físicas se lo impidían.
-¿Por qué no dictas tus obras,Jorge?
-No puedo. Hay una intimidad entre el escritor y el papel en blanco que lo impiden. Quizá pueda acostumbrarme a dictar pero jamás
he hecho un trabajo creativo dictándolo.
-¿Extrañas acaso tus dictados burocráticos en
la vicepresidencia del Consejo para la Cultura de
Nuevo León?
-No. No extraño el trabajo burocrático. No
sé cuándo regrese a la oficina, pero desde aquí
estoy al pendiente. De hecho Alejandra Rangel
(presidenta del Consejo) me ha encargado la
organización de un ciclo de cineastas que ya
estoy preparando con Arturo Ripstein, Jorge
Fons, Felipe Casals y Jorge Humberto Hermosillo.

Durante muchos años tuvimos diecinueve años.
Propensos a la disidencia y el escándalo
ejercimos el desdén hasta la indiferencia.

¿Hay algo en tu vida, Jorge, de lo que puedas
arrepentirte?
-Sólo de lo no vivido, quizá por timidez.
No hay nada de lo que pueda arrepentirme por
indebido, aunque por supuesto algunas veces
no he hecho las cosas indebidas, cosas de las
que finalmente uno saca un aprendizaje. Estoy
muy tranquilo, tengo mis cuentas en paz. No
hay rencores ni grandes pecados que espiar. ¿O
seré muy cínico?

Del poder y el periodismo cultural

No a los dictados, ni burocráticos

Jorge fue de los pocos de su generación de escritores
que nunca se cobij"ó con la fama de las revistas de los
cincuenta y sesenta como Kátharsis, Apolodionis y
Salamandra. Y es que después de dos décadas fuera
de Monterrey, Jorge emprendió a partir de 1980 una
carrera de promoción que ha establecido precedentes,

El teléfono sonaba regularmente durante la conversación: amigos que hablaban ajorge para preguntar
por su salud, aunque pocos son quienes lo visitaban;
y tanto que necesitaba de la "chorcha" inteligente por-

18
19

�ciones. Pero ahora que lo dices, considero importante haber incluido en Desde el Cerro de la
Silla un capítulo al respecto, puesto que las secciones culturales diarias han tenido sus auges y
sus declives: han habido secciones culturales
muy competitivas, otras muy creativas y otras
muy pacíficas y rutinarias.
En estos momentos leo mayormente El Norte y El Financiero, por lo que me doy cuenta de
la necesidad de que las secciones culturales fueran realmente secciones culturales y no solamente informativas, en las que, por ejemplo,
las entrevistas como ésta aparezcan con el estilo del entrevistador: su pensamiento, sus emociones y su estilo, que no todo quede en lo
informativo, en "el dijo" o "el indicó"; creo que
en las entrevistas el autor también cuenta. Y eso
es lo que me gustaría leer en las secciones culturales de los periódicos de Monterrey.

como lo fue fundar el desaparecido suplemento cultural "Aquí vamos", en el periódico El Porvenir, y el
Centro de Escritores de Nuevo León, además de desempeñarse como director del extinto Consejo Estatal
para la Cultura y las Artes, y de 1995 hasta su muerte
en la vicepresidencia del Consejo para la Cultura de
Nuevo León.
-¿ Te obsesiona, Jorge, estar al mando del poder
cultural?
-Para nada. Nunca he tenido obsesiones
de control. Nunca he tenido una ambición del
poder, no realmente. ¿Cuándo estuve en el
mando cultural? Jamás. La vocación por la promoción surge espontáneamente, desde la época estudiantil.
-¿Platícanos cómo surgió el suplemento cultural ''Aquí vamos" del periódico El Porvenir?
-La idea surgió un buen día y se la propuse
a Jesús Can tú, director de El Porvenir, consiguiendo inmediatamente su aprobación, sorprendido porque Chuy ha sido muy dado a darle
largas a las cosas. Entonces invité a Alfonso Reyes
Martínez a la dirección artística del suplemento semanal de 16 páginas tabloide. Y comenzamos a trabajar, relacionados con los jóvenes de
la época, posteriores obviamente a los de nuestra generación.
-¿ Quiénes eran los jóvenes escritores de principios de los ochenta?
-Humberto Salazar, Horado Salazar, Héctor Alvarado, Margarito Cuéllar, José Jaime
Ruiz, Gabriel Contreras, y todos ellos que convivían también con personajes como Miguel Covarrubias y Rosaura Barahona. Pero una cosa:
nunca fui un maestro de los muchachos, más
bien cuate.
-En el estudio sobre el periodismo cultural que
publicas en el volumen Desde el Cerro de la Silla
omites la presencia de las secciones culturales diarias
de los periódicos. ¿Tienes algo en contra de estas páginas periodísticas ?
-El periodismo cultural, desde mi visión,
obedece a los suplementos culturales y no necesariamente a la información sobre acontecimientos culturales que es lo que hacen las sec-

Una tarea no penitente ni costosa

De Jorge también puede aplaudirse su trabajo publicitario· en los estudios Churubusco, y su participación en la televisión cultural en los canales 4 y 11 de
la ciudad de México, así como en l,os canales regiomontanos 8 y 28. De hecho durante 1991 dirigió el
canal del gobierno de Nuevo León.
-Dirigir el Canal 28 fue una experiencia
difícil. Al principio todo fue muy entusiasmado, pero las dificultades económicas no dejaron hacer nada y todo resultó muy frustrado,
la verdad.
Pero las frustraciones quedaron en el pasado. Los
últimos meses de su vida Jorge estuvo armado de entusiasmo, de un entusiasmo tan desbordante que alcanzaba hasta para pensar en lo inevitable.
-Claro que pienso en lo inevitable. Pienso
en la muerte como parte de la vida. Todos morimos, pero no tengo porque dramatizarlo,
quizá sólo en mi poesía. Pero queda mucho
tiempo por delante, en el que la escritura se
vuelve más demandante y exigente, una tarea
impuesta pero no penitente ni costosa.

20

Cosecha y viento
Tomás Segovia

•

Venía de yacer entre cosechas
Gravemente aromado en el halago
De su amoroso vaho
Y un hondo viento mate
Revuelto en su gran cielo
Que hasta manoseándome la cara
Con sus blandos dedazos
Seguía absorto en su hosca lejanía
Agitaba los árboles en un delirio suyo
Y corría en mi torno trágicamente solo
Sin dejarse impregnar en su demencia
Del más leve perfume de mis cálidas mieses
Diciéndome a empellones
Que estaba aún abierto en su mortal peligro
El horizonte en torno de mi muelle cobijo
Y en medio del torrente ensordecidq
Vuelto de espaldas siempre
Supe que esa obstinada ausencia de mirada
Era el salvaje abrigo de mi tibia cosecha.

21

�Tres poemas

Jardín de niños

Denitsa Báncheva

Margarita Ríos Farjat

Versión del francés de Reynol Pérez Vázquez

•
SOMBRA

Duermo
Mi sombra vaga
por las calles desiertas
segura de alcanzar el infinito:
no se vislumbran sus confines ¿dónde se hallan entonces?
Preciso ir a buscarla.

SEPARACIÓN

La soledad y la noche
partiendo a un mismo tiempo
se separan de mí.
De una y otra parte
resulta inútil la nostalgia.

Dos

SENTIMIENTOS

En mí dos sentimientos se encontraron
y saludaron quitándose el sombrero.
En vano
las ventanas vuelcan a mis pies
los restos de lo real
ninguna lucha más
dije cuanto pude
y estoy ahora en el seno del vacío.
En la noche el ruido del día se hace oír:
mañana el principio recomienza.

22

•

Se estira
la caída de sus nombres vueltos tarde
tarde he descubierto mis ojos
cerrados tirados sobre el suelo
Suelo de las cruces camposanto de los sueños
suelo testimonio de los juegos y los niños muertos
Lo extrañaría me extrañaría de haberlos tenido
de haberlos tendido entre los columpios de mis flores que apagaban
Nunca cedí al vuelo de alcanzarlos en el pozo hipnotizado
pretendí que jugaba a ires y venires con el viento
y lanzaba las monedas hacia el aire
monedas inocentes al dolor del mediodía
pedazos de sol cayendo sin mostrar la cara
cayéndome a la cara una verdad ennegrecida
Al otro lado del columpio al otro lado del latido
que los acerca todavía como si fuera insuficiente la asechanza
subterránea
estaban ustedes y sus brazos como más pozos abiertos
Y ya volando del columpio a otro designio
mirando en su mirada todo cráter corromperse
me consumió en el aire la necesidad de regresar el viento
y evitar la caída en el disfrazado epicentro del infierno

23

�Libro del abandono
(Trébol de gatos negros)*
Graciela España

•

Capítulo tres

EL AGUA BENDITA AMANECIÓ ENLAMADA. LE SOBRECOgió la impotencia: sabe que ya no encontrará
consuelo en la religión que le inculcó la madre. Ahora sí está realmente sola.
Y en su casa, con la puerta y las ventanas que
dan al patio tapiadas para evitar que entren las
malas vibras de los vecinos, se descubre culpable e indefensa.
Piensa que le terne a la vida, a la gente, al
demonio y a Dios. Que no debió meterse con
fuerzas desconocidas ni mucho menos restarles importancia.
Sabe que ella está cambiando, que un peligroso río de corrientes encontradas la mantiene al borde del suicidio y que no tiene calma
para la reflexión, corno antes, porque los demás no dejan de hablarle, de gritar.
Recuerda que Irrna, la anciana bruja que le
recomendaron dos de sus amigas cuando descubrió a Mario besándose con la mujer de la
farmacia, la metió en esto. Sin querer, se lo concedía, pero definitivamente fue la anciana la
que le provocó el ansia de saber aún más de lo
que ya sabía.
Pero aún no está lista para recordar el dolor
que le produjo sentirse traicionada. También
recuerda que era casi imposible convencer a
las amigas de que: "simplemente borro a Mario
de mi mapa, de la noche a la mañana ya no me
importa, porque ya no hay nada qué hacer. Para
mí es corno si estuviera muerto".
*Fragmento de novela que la autora prepara con el apoyo
de una beca del Centro de Escritores de Nuevo León.

24

Tampoco está lista para aceptar que lo sigue amando aunque jamás lo perdone y menos para recordar que hace un año su madre
le rogó que dejara de ayudarlo, que él bastante
la había lastimado, que no tenía necesidad de
meterse en problemas y menos en el de quitarle brujerías.
Su madre. Cómo empezaba a dolerle también su madre.
Ei?

Fue con la anciana por llenar un poco del tiempo que tenía libre sin Mario. Para dejar de reprocharse porque no estaba haciendo nada
para retenerlo y, más para darle gusto a sus amigas, contándoles los pormenores de la visita en
la próxima reunión, que por dárselo ella.
_
-Estás muerta rn(jita, ya te quitaron la pareja.
¿Has notado que no rindes igual en el trabajo? Que no descansas, que batallas para concentrarte. No te interesa lo que está sucediendo
a tu alrededor, ¿verdad? Pero no te apures, ya
van a dejar de molestarte, ya se lo llevaron. Le
hicieron un "trabajito", mi'jita. Pero ya te dije,
no te apures o ¿quieres que vuelva? Yo, Irma, te
puedo ayudar con estas velas rojas.
-Oiga, yo nunca había visto velas de ésas.
-¿Pues en dónde has vivido, reina?
-No me refería al color, quise decir, velas
de una pareja abrazándose, besándose.
-Ya sé a que te referías, y están haciendo el
amor, m(jita, ha-cien-do-el-a-mor, que no te dé
pena, qué no ves que están desnudos ...
Mira, "michula", con que yo prenda una veli-

ta de ésas y tú me traigas un calzón de él con
semen y te pongas unas cuantas gotitas de este
perfume... de una vez te lo voy a regalar, en el
cuello, en los senos y en el vello púbico. ¡Listo
mi'jita! El fulanito no se te vuelve a ir. Volverá
a comer de tus piernas, como al principio.
¿Cuándo me traes los mil quinientos pesos
que cobro por hacer ese trabajo? No'más que
me los traigas lo comienzo. Pero no te tardes
mucho rni'ja, que la otra es más lista que tú, ya
tiene mucho de haberlo empezado.
-No, gracias, señora. Si se quiere ir, que se
vaya.
-M(jita, no seas tonta. A ti qué te importa
lo que quiera él. Aquí lo que interesa es lo que
quieras tú. Anda, ve por el dinero, te espero
hoy hasta las ocho.
-Pero...
-Si no alcanzas a llegar, ven mañana. Sin
cita, no importa.

-Le hicieron un trabajito ... es más lista que
tú, tiene ayuda.

Decidió ir a que le leyeran el vaso.
Quería saber cuál era el "trabajito" que tenía Mario, y quién se lo estaba haciendo, porque una cosa era que ella ya no lo quisiera y
otra que lo estuvieran fregando.
Además no dejaba de recriminarse el no
haber pagado por la vela roja. Y el perfume, si
se lo había regalado, ¿por qué no se lo puso
cuando Mario fue a terminar de empacar sus
cosas? Total, él nunca se hubiera enterado. ¿Y
qué tal si todo hubiera vuelto a ser como antes,
y ellos otra vez tan felices, tan contentos?
Aunque pensándolo mejor, qué bueno que
se fue, ella no lo perdonaría y su padre siempre le dijo que el hubiera no existe.
¡Por qué tan recelosa! ¡Por qué tan digna,
tan estúpida!
No, ninguna estúpida, qué flojera, que no
estuviera por gusto, sino por engaño, por embrujo.
Sí, jría a ver a Rebeca, para que le leyera el
vaso y le dijera qué pasaba con su vida.
Tiembla sentada en el sillón de la sala mientras enciende otro cigarro. Sería fascinante ver
a Rebeca, ahora, y leer su pensamiento mientras descifra señales en el agua del vaso.

Pasó parte de la mañana repasando la primera
vez que lo vio como a un extraño. Se había levantado porjugo de naranja como siempre: descalza, desnuda; sintiendo el aire fresco de la
mañana. Al sonreírle sintió vergüenza de su
desnudez y se apresuró a buscar en las gavetas
de la ropería la olvidada bata verde que tant? le
gustaba. Él no dijo nada y ella volvió a sentirse
desnuda ante aquel desconocido. Entonces se
calzó con las también antes ignoradas pantuflas y se fue rumbo a la cocina un poco más segura aunque igual de desconcertada.
Algo había cambiado en el transcurrir de la
noche al día. En esa época, nunca supo cómo
Mario se había vuelto un extraño para ella, ni
por qué la casa se le había vuelto un infierno.
Ahora cree que lo sabe.
Jimena se toma el quinto café de la mañana
y enciende otro cigarro. Siguen los recuerdos y
la locura atropellándose por ganar terreno.
Acaba de aprender a recordar.
Aparecen de nuevo las palabras de Irrna, lá
anciana, enganchándole aquella mañana.

-Tu nombre esjimena,Jirnena Rojas.
-Te dejaron mierda humana en la puerta
principal de tu casa. ¿Quién es Mario? Ah, sí,
tu expareja. Te lo quitaron.
Si no había comentado con nadie lo del excreme_nto, era verdad que leía el vaso. No eran
mentiras.
-¿Levantaste tú la porquería que te dejaron en la puerta? No me vayas a decir que la
tocaste. ¿Qué no se roció agua bendita?
-Nnnno.
-Menos mal que no la tocaste porque ese
mal era para ti. ¿Tienes agua bendita? Debes

25

�La prendes y rezas tres Padres Nuestros, tres
Aves Marías y un Credo. Te quedas cuidándola
y no te vayas a dormir porque lo desgracias más.
Te vas a proteger quince días tomando té
de manzanilla al acostarte. Haces quince ayunos, de medio ajo, y también quince baños de
manzanilla, todos los días.
-¿Y qué hago con el alfiler de cabeza roja?
-¡Te lo entierras, te lo entierras!
¿Cómo que qué haces con él? Es para que
escribas los nombres en las velas. ¿Lo ibas a hacer con un lápiz o qué?
-Perdón, es que no entendía para qué era
el alfiler.
-Pero ya entendiste. Vas a ver como vuelve
en cuanto termines de encender todas las velas.
-No quiero obligarlo a que vuelva, sólo
quiero ayudarlo, que no le sigan borrando la
memoria.
-Y yo no te estoy diciendo que con las velas
lo amarres, no vas a hacer nada de eso, simplemente estarás impidiendo que le sigan haciendo la cochinada. Que cuando dejen de borrarle
la memoria, volverá, eso es todo.
-Ah.
-A ver, ahora para ti, cómprate en el mercado un ajo macho. Hay que protegerte porque te traen ganas. Y cinco polvos de San Martín
Caballero, muy buenos para quitar la salazón
de encima.
Me traes todo mañana y te dejo lista, no podrán seguir haciéndote daño.
-Gracias. ¿Cuánto le debo?
-Lo que quieras poner en esa copa.
-¿La que tiene agua?
-Sí, en ésa.

tener agua bendita, siempre. Le están borrando la memoria, ¿no le notaste algo, como que
no era él?
-Sí, antes de que se fuera.
-Bueno, a él ya se lo cargó la chingada. Al
rato lo avientan, ya que esté idiota. Ni modo,
se dejó. Ahora hay que hacer algo por ti.
-Pero yo no quiero que se lo lleve la chingada ...
-¡Ay si serás pendeja!
-¡Por favor! No quiero que le hagan nada.
-Bueno. Quítale la chingadera, tú sabes. Pero no vayas a creer que no te puede pasar nada.
Me caes bien, yo te ayudo, pero tienes que
cumplir al pie de la letra con todo lo que te diga, sin ninguna falla. Y sobre todo, avísame. No
se te vaya a ocurrir empezar a quitarlo sin decirme, necesito protegerte los nueve días que
tardes en quitar el trabajo.
-Sí, seguro.
-Seguro qué, muchacha.
-Que claro que sí, que yo hago todo lo que
usted me diga.
-Bueno. Vas al Mercado Juárez y compras
nueve velas de cebo, blancas, un alfiler de cabeza roja, un plato blanco, azúcar morena y una
caja de cerillos de madera.
Comienzas a partir de un viernes para que
termines en sábado. A las velas les escribes el
nombre de él de abajo hacia arriba y el tuyo
alrededor de la vela, envolviendo su nombre.
-Pero mi nombre es corto, no voy a poder.
-Niña, cuantas veces sea necesario lo repites, hasta que se termine la vela, el de él también. Después, en el plato blanco pones un
poco del azúcar morena que compraste y haces rodar la vela sobre ella, para que se le pegue. ¿Te quedó claro?
-Sí.
-Bueno. Pones la vela en un cuarto en donde no se pueda apagar. Se tiene que acabar en
el primer intento, si no, no funciona. Además,
calculas que la vela no se consuma antes del
amanecer.

Y siguió acordándose.
Hizo casi todo. Excepto avisarle y el ayuno
de medio ajo. Bueno, aunque tampoco se dio
los baños, ni se tomó el té. Total, ¿qué tanto
podría pasarle?

26

esto sea cierto ... pero tampoco que sea falso.
Sólo cada uno de nosotros conoce sus fantasmas, sabe cuándo lo persiguen y si son anestesiables o no. Quizás, como todos, tú eras más
desinhibido cuando bebías pero la lucidez, el
humor, la capacidad crítica, la causticidad y la
precisión de la palabra nunca estuvieron lejos
de ti, hubiera de por medio alcohol o sobriedad absoluta.
Siempre ejerciste una especie de fascinación
o encantamiento sobre mí. Veías más allá de lo
que yo captaba y una imagen, el giro de una
voz o la prolongación de una palabra te daban
pistas que desembocaban casi siempre en lugares insospechados para mí pero previsibles para
ti. Era, por supuesto, tu intuición pero también
tu inteligencia, tu cultura y esa inagotable energía que siempre rebasó lo que estabas haciendo en ese momento.
Tras el encuentro en Artes Plásticas siguió
otro en el departamento de Andrés Huerta, una
tarde que conservo llena de risas. Había una
especie de competencia tácita entre los asistentes para demostrar su agilidad mental, al grado
que costaba trabajo seguir el hilo de las bromas, de las citas textuales, de los comentarios
ácidos y de las críticas. Yo, que venía de un mundo mucho más tradicional y totalmente distinto, empecé a adentrarme en éste de poetas medio locos que poco a poco iría haciendo mío y
en él me encontraría con una libertad que intuía
pero -hasta entonces- creía inexistente.
No mucho tiempo después, te fuiste de la
ciudad. Sabíamos de ti sólo por los amigos comunes. Un día llegó una participación de boda

De existencia y esencia
irregulares
Rosaura Barahona
FUE EN 1966, SOBRE LA CALLE WASHINGTON, AFUERA

de la entonces Escuela de Artes Plásticas de la
UNL (aún no tenía la A), cuando te vi por primera vez. Estabas sentado en un carro estacionado frente a la Escuela. Me llamó la atención
tu perfil. Pregunté quién eras. '1orge Cantú",
dijo Roberto. "Qué bello; se parece al retrato
de Lord Byron que hay en mi libro de literatura", añadí. Un momento después nos presentaron. Yo iniciaba mi noviazgo con Roberto y
sospecho que no te caí bien pero, la verdad,
nunca te lo pregunté. Entonces bebías y aunque esa tarde no habías bebido mucho, traías
tus copas encima y me hiciste víctima de tu corrosivo sentido del humor.
Quien te conoció sobrio, conoció a otroJorge. No mejor ni peor, sólo diferente. Como dijo
alguna vez una poeta amiga nuestra: uAl dejar
de beber anestesió a sus fantasmas o, por lo menos, la agitación que le provocaban cuando lo
perseguían". Yo no me atrevo a asegurar que

27

�Alfonso &amp;;·es Martínez., jorge Cantú y Erick Estrada en la Alameda Central de la ciudad de México

ces ya no estabas al lado de Lucy. Nos contaste
de Jorgito (a quien deberé aprender a llamar
Jorge) todas las cosas que un padre orgulloso y
feliz cuenta sobre su hijo y nos hablaste con el
entusiasmo que siempre te llenó, de todo lo
que hacías en ese momento por el cine mexicano, que no pasaba por su mejor momento pero
intentaba revivir.
Roberto y yo regresamos a Monterrey; seguimos en contacto contigo esporádicamente pero
como en el caso de César, de Miguel, de Andrés, de Chuy, de Horado, de Poncho, de Armando, de Gerardo o de Guillermo, la amistad
está siempre ahí, aunque no nos sigamos paso
a paso la existencia.
El reencuentro contigo vendría cuando decidiste volver a esta ciudad en la que está, según decías: "El Cerro más hermoso del mundo". Ese Cerro de la Silla en una de cuyas
laderas está la última de las casas que habitaste: un departamento lleno de luz, con un paisaje bello pero un tanto extraño para Monterrey porque desde ahí no se ve el Cerro. Cuando

que decía más o menos así: "Lucy Bonilla yJorge Can tú se casaron en Veracruz, a la orilla del
mar, el día más hermoso del verano". Es la más
linda que he leído en mi vida.
Ese mismo verano regresaste con Lucy a
Monterrey y pasamos una tarde comiendo pastel con nieve, platicando y leyendo Rayuela, uno
de cuyos capítulos tenía asombrada a tu excepcional mujer (luego nos asombraría a todos los
demás) . Lucy leyó lentamente el texto: "Apenas él le amalaba el noema ..." Después nos pusimos a analizar cómo Cortázar había jugado,
armado, desarmado y rearmado las palabras para que el cerebro del lector hiciera las conexiones y supiera con precisión lo que él quería
decir, sin necesidad de utilizar una sola palabra de las que tradicionalmente se usan para
esos menesteres. Nunca dejamos de admirar ese
texto y cada vez que lo repito, revivo el encuentro en la casita de la colonia Roma.
Ustedes se fueron por su lado y nosotros por
el nuestro pero al regresar al país, te encontramos de nuevo en elDFyen Procinemex. Enton-

28

permitía conseguir lo inconseguible. Las aventuras del Aquí vamos y del Centro de Escritores;
todos los libros que gracias a tu visión se escribieron y se escribirán. Las cenas entre amigos.
Las obras que me pediste que presentara. El
ciclo de "Nuestros escritores". Los programas
de tele. La obsesión por el perfeccionismo. Tu
admiración por el talento fuera de quien fuera. Las confidencias compartidas, en especial
una, la más dolorosa.
¿Cómo agradecerte lo suficiente, el poema
dedicado y la paráfrasis del cortazariano "Queremos tanto a Glenda", para defender alguno
de mis excesos y que debo encontrar para
releerte ahora, ante tu silencio nuevo? ¿Cómo
agradecerte el sentido del humor crítico y
autocrítico que nos provocó tantas risas, tantas
carcajadas? ¿Cómo, tu famoso mal genio, que
a míjamás me pareció tan malo quizás porque
después de un rato de repelar, terminabas por
ver las cosas de otra manera? ¿Y los abrazos y
los besos fraternales que extrañaré siempre?
¿Cómo, tu vanidad que te conservó todo el tiem-

volviste, ya no bebías. Por una parte, me dio
gusto saberlo; por otra, lo sentí un poco. Me
hubiera gustado mucho platicar contigo, largo
y tendido, al calor de unos tequilas o de alguno de esos líquidos que abren un poco más el
espíritu, por lo menos a ratos.
¿Qué decir de estos últimos años?
Que me asombró la fuerza con la que emprendías tus planes. El esbozo general siempre
me parecía de locura y terminaba por desalentarte. "En Monterrey no se puede hacer eso",
te decía pero pronto aprendí, gracias a ti, que
en Monterrey se puede hacer lo que queramos,
si sabemos qué queremos y cómo conseguirlo.
¿Qué tanto puedo agradecerte, Jorge? ¡Sería una lista tan larga! Ante todo, tu cariño generoso y total. Tu poesía madura, bella y
descarnada. La congruencia que estableciste
entre tu palabra y tu vida. Las máscaras hechas
a un lado sin gestos melodramáticos. La intolerancia ante la falsedad y ante los falsos. La causticidad nunca perdida a pesar de todos los
pesares. Esa terquedad no negociable que te

El pintar Armando López., Jarge Cantú y el poeta Andrir Huerta, en 1991

29

�po bello? ¿Cómo, tu dignidad que nunca hiciste a un lado? ¿Cómo, el comentario insuperable que me regalaste cuando te avisé que una
hija se casaba? ¿Cómo, tu estoicismo para
aguantar mis incont.ables anécdotas de abuela ... mientras compartías mi alegría, no sin un
poco de envidia? ¿Cómo agradecerte los libros
prestados, las opiniones pedidas, los discos escuchados juntos, los amigos compartidos, los
talentos descubiertos, los reclamos no hechos?
Puedo agradecer muchas cosas pero, ante
todo, doy gracias inagotables por la fidelidad a
tu vida irregular, de la que los demás aprendimos tanto cuando la entretejiste en tu poesía:
eco de tu voz tan norteña como universal, tan
cotidiana como excepcional, tan querida como
extrañada...
Jorge Cantú en su programa Pasos, del Canal 28
Monterrey, enero de 1998

encona en señalar los defectos, los pecados y
las ingratitudes del terruño.
Claro, dependiendo de qué aspecto decida
asumir el escritor-aunque en verdad lo deciden las fuaciones, las historias afectivas, los sin-

Dos momentos de Jorge
Cantú de·la Garza

sabores o los logros- es como la ciudad o el
pueblo lo van a tratar a su vez.

Héctor Alvarado

AJorge Cantú de la Garza le había tocado
muchas veces la desmemoria de este Monterrey de mis montañas, le había tocado el ninguneo y la pacata moralidad de funcionarios y
colegas. Desde luego que no ha sido un proceso gratuito, todo el que conoce a Jorge Cantú

Luces de la ciudad*

1A RELACIÓN ENTRE UN ESCRITOR Y SU LUGAR DE NACImien to está casi siempre llena de claroscuros.
La conciencia crítica va determinando qué
tan justos o injustos somos al juzgar nuestro me-

sabe que no es una perita en dulce ni es de los
que melifluos se ganan los salones en que recibe doña burguesía a sus celebrados y soportados artistas.

dio, de manera que, o bien se trata de lograr
un equilibrio, un rasero imparcial, o de plano

No es monedita de oro pero tiene corazón
de poeta, alma de poeta, mente de poeta. Como en todos lados, hay cien ciudadanos que
utilizan sus pedestres talentos para "relacionarse" y salir con las palmas, mientras el temperamento explosivo, la inflexible promesa, el no
dar concesiones de unos pocos, los ponen al
borde de ser suprimidos de los Anales de la
Ciudad.

se tiende a los extremos. Se identifica uno profundamente con su tierra, al punto de volverse su más inspirado promotor haciéndola tema y marco de sus escritos y reflexiones, o se
*Este escrito pertenece a los días en que Jorge Can tú de
la Garza iba a recibir el Premio a las Artes 1997 en Artes
Literarias de manos del rector de la UANL.

30

En su ejercicio periodístico frecuentó la entrevista. Aquí en una conversación con el actor Héctor Suárez

He trabajado con Jorge, hemos sido amigos
y he aprendido de sus agudas críticas. Conozco su energía, su carácter afable y su carácter

Los que quieren a Jorge lo quieren profundamente. Es de los hombres que a través del
tiempo o la separación geográfica siguen estando presentes en el corazón de sus amigos. Es
de los que nunca olvidan los viajes, las comi-

de los mil demonios. Sé de sus fobias y sus filias,
que la ciudad y los escritores y los medios de
Monterrey le deben a Jorge Cantú de la Garza
algunos de los cambios más significativos que
en materia de promoción cultural ha habido
en los últimos tres lustros, y para rematar, en

das, las bromas, las tristezas y las risas que ha
compartido con quienes ha permitido el brillo
de su amistad.

su trabajo poético se encuentra tal vez la voz
mayor de la poesía de Nuevo León.
Hace pocos meses recibió la Medalla al Mérito Cívico. Hoy recibe el Premio a las Artes otor-

sidad y se guardan la envidia, el reconocimiento a su inteligencia y valor como escritor, y le
atizan en público lo que ellos mezquinamente
reconocen en privado.

gado por la UANL. Algo es algo para desamarrar navajas entre la ciudad y este hombre que

De su trabajo como poeta da cuenta su libro Poesía (1966-1996). Verlo crear sus poemas

puede ser querido o malquerido pero no indiferente a los que lo conocen. Algo importante es
que las instituciones comiencen a reconocer el
valor de sus artistas y sus promotores. Mucho~

a partir de una visión, de una lectura, de un
periodo difícil de melancolía es una prueba de
su profunda sensibilidad y congruencia con la
vida y la literatura.

dirán que no se los ha m erecido. Allá ellos y su
conciencia.

Si no fuera porJorge Can tú la ciudad sería
otra. La literatura no estaría despuntando como

Los que lo desquieren, lo hacen con inten-

31

�idolatraba los viejos iconos del cine mexicano,
norteamericano y europeo, las danzoneras tradicionales del puerto, la lujuria de colores de

hoy lo sentimos. La promoción cultural no tendría el rango de profesión apasionada y creativa
que merece. En suma, nosotros no seríamos los
mismos.
Con medallas puede llenarse el pecho de
Jorge Cantú de la Garza, tal vez él las acepte
como reconocimiento de su labor, pero lo que
no se puede llenar es el espacio que tiene para
crecer y crear y estar sediento de conocer y conocerse él mismo.

Tlacotalpan, las lluvias sobre el La$º de
Pátzcuaro y los chamucos de Ocumicho. De
todo ello podía hablar con la certeza y el ánimo de un griego en el ágora.
Nada de medias tintas. Igual se fascinaba con
las neblinas de Turner que tronaba contra una
traducción errónea de Pessoa. Con idéntico furor acometía las melifluas autocomplacencias
de los escritores jóvenes que los excesos de rigor que mataban la frescura. Igual quería a sus
amigos que urdía historias contra sus enemigos, y todo ello con el talento propio de quien

Hablar con Jorge
Jorge Can tú de la Garza era la persona menos
aburrida del mundo. Su charla abarcaba cualquier cosa porque su mirada era profundamente activa y poética (en el más hermoso, crítico y
ácido de los sentidos).
Siempre estaba listo, siempre algo le bullía
en la mente o le venía a la memoria para explicar y explicarse el mundo interno y externo.
Entonces platicaba de ello, le revisaba las aristas, lo desprendía de moralidades y con una
pasión casi bayroniana lo defendía o aplastaba
sin cuartel.
Escucharlo narrar sus cuitas alrededor del
mundo era delicioso. Detalles, minucias, evocaciones y meandros daban color a esas experiencias que no por personales dejaban de tocarnos con cierta complicidad propia del
presente.
De Isela Vega a Gonzalo ídem, de Ray Bradbury a María Rojo, deJoao Bosco ajan Garbarek, de Andrea Palma a Marlene Dietrich, de
Gorostiza a Eliot,Jorge siempre tenía algo que
revalorar para dotarlos de una lectura nueva.
En la vida de Jorge Can tú hubo muchas vidas. En lo esencial, en lo más pesonal era como
un niño. Era contradictorio y complementario:
le gustaba lo nuevo y lo tradicional. No podía
aparecer una tecnología, un aparato, alguna
ultramoderna actualización de los enseres tradicionales que él no viera como su potencial
próxima conquista, pero al mismo tiempo

al hablar ya está pasando a la historia.
Nos dejó plática para rato el inquietísimo
Jorge Cantú. Sólo descansa su cuerpo, su voz
se quedó por estos lares.

Todos los poetas son santos
e irán al cielo*
Genaro Huacal
Que otros se jacten de las páginas que
[han escrito;
a mí me enorgullecen las que he leído.
No habré sido filólogo,
no habré inquirido las declinaciones,
[los modos,
la laboriosa mutación de las letras ( ... )
pero a lo largo de mis años he profesado
la pasión del lenguaje.
(... )
Jorge Luis Borges, Un kctor
POCAS ACTMDADES ENALTECEN EL ESPÍRITU HUMANO

como la literatura y, más aún, la creación literaria. Nuevo León ha sido pródigo en este rubro
y escojo entre la pléyade regia al poeta Jorge
Can tú de la Garza.
* Texto leído en la Casa de la Cutura dentro del ciclo
"Autores de Nuevo León", el 4 de diciembre de 1997.

32

¿Por qué?, porque deviene de la estirpe y el
solar de Alfonso Reyes, hasta nuestros días, como uno de los más férreos eslabones de la cadena de artistas cumbre nuevoleoneses.

enmarcaron para colgar en su casa, como si
fuera un título que los acredita como seres humanos que no han sido "personas comunes y
corrientes". Lo exhiben como texto de identidad.

Jorge el inquietudes,Jorge el proyectos,Jorge el propuestas, Jorge el gestiones, Jorge el
realidades, Jorge el poeta, Jorge el narrador,
Jorge el traductor,Jorge,Jorge,Jorge.
Si la literatura y, más aún, la creación literaria celebra al espíritu humano, la poesía es la
suma de todos los colores. No es color, es arcoiris. A la máxima expresión que podemos aspirar como humanos, es a la poética. A ese toque

El 15 de diciembre de 1996 terminó de imprimirse el libro que reúne toda la poesía de la
que es capaz Jorge Can tú de la Garza: Poesía
1966-1996. ¿Cuántos poemas habrá excluido?
Sólo Jorge lo sabe. Todo libro es una antología
y como tal éste es la antología de antología de
Can tú de la Garza. "Treinta años" se dice en centésimas de segundo, pero representan tres décadas de vivir la poesía, de sufrir los poemas y
de las pequeñas celebraciones que nos regala
de vez en cuando esa magia menor.
Este libro tardó treinta años en escribirse y
se lee de un tirón, en un rato. Tanto tiempo para vivir y qué rápido se nos lee. Porque este libro ciertamente es la biografía del autor, la memoria de su pluma, las huellas indelebles de su
tinta (Lucerna), la entrevista concedida así mismo. Lo que salta a la vista al cerrarlo es queJorge Can tú de la Garza ha sido siempre el mismo.
La calidad de su verso inicia a gran altura y termina más arriba. Nos recuerda a aquel corredor de maratón cuya táctica es sencilla: "Empiezo fuerte, a mitad de la carrera acelero, al final
aprieto más".

divino que nos incendia a solas y: "¡Oh inteligencia, soledad en llamas!"
Sabido es que los mejores pasajes de una
obra literaria son calificados de poéticos o como
poesía. A la manera de Karajan quien comparaba a las mejores piezas musicales con el Huapango de Moncayo, decimos y escuchamos decir: "Esto es un poema".
Jorge Can tú de la Garza es uno de esos seres
afortunados que tienen el don y lo cultivan. Desde cero, "a golpes de uñas en la pared", esculpen, palabra a palabra, su poesía, ese ente tan
escurridizo.
Si veinte años no es nada, no son nada,
¿cuánto será treinta años de ejercicio poético?
Por supuesto que tras esas décadas subyace un
tiempo que no se incluye, pero sirvió como patio de armas donde este domador de palabras
aprendió los rudimentos hasta alcanzar la maestría en el oficio.

Este poeta nos ha brindado una lección de
rigor a lo largo y ancho de su ejercicio literario
y, sobre todo, de sabiduría. Domina pleno el
oficio y está consciente de sus posesiones. Incluso se da el lujo de algunas exquisiteces, como
la diéresis que orla uno de sus poemas.
Es difícil mantener un control de calidad como el de Cantú de la Garza. Cuando abundan
poemarios con textos redundantes y de relleno,
este autor nos da cátedra.

Porque Jorge publica cuando ya es un escritor indiscutible, en posesión plena del oficio.
Libros que son clásicos para nuestra literatura.
Con poemas como "De vida irregular", con que
abre su obra, primerísima piedra de su edificio
poético es, sin duda, un clásico de clásicos.
En fecha reciente el periódico Vida Universitaria le publicó una selección de su trabajo y fui
testigo de cómo una pareja de maestros, Zoila y
Édgar, se emocionaron al leerelo haciéndolo
suyo a grado tal, que, sin conocer a Jorge ni su
obra, encargaron una ampliación del texto, lo

Si los libros ofrecen regularmente su ascendencia, la obra de este regiomontano no sigue
el camino de nadie, busca lo que todos buscaron. En esta biografía poética no se presumen
lecturas ni corrientes, como alguna vez dijera
Rosaura Barahona: "Es un alarde de oficio".

33

�ociológica

ha podido alcanzar una igualdad convincente:
los reclamos por las carencias o por las limitaciones son cada vez más frecuentes y sólo un
absurdo de la política estadounidense puede
mantener la motivación social elevada.
El otro, jefe de la institución más autoritaria de la cultura occidental, se erigía en maestro de la democracia y daba lecciones de cómo
debe organizarse una sociedad en ese sentido.
Pero las lecciones de su discurso no cubrieron
sólo los aspectos de organización social, sino
también la ética de las costumbres y los valores. Y en este punto el discurso también es obsoleto, ya que se rehusa a admitir las nuevas
formas de la existencia humana, ya sea en el

Encuentros
Jorge Cantú, la pintora Esther González, Andrés Huerta y la /Jintora SaskiaJuárez

El alarde inicia con una aparente sencillez.
El lenguaje coloquial más que notorio es notable. Sólo quienes saben, comprenden la dificultad para conseguirlo. Esa aparente sencillez, esa
manera cruda de decir las cosas, directas, francas, son la divisa de esta excelente poesía.
Equilibrar fondo y forma, contenido y continente, de manera que el texto conserve el hálito de su creación, Jorge lo consigue malabareando la poesía de escritura gramatical con
poesía de la experiencia.
El punto más importante que sostiene la sencillez aparente a través del coloquialismo es el
predominio del sustantivo sobre sus modificadores y, más aún, de sus calificadores.
El adjetivo está desterrado, los sustantivos reinan a la intemperie. Con Octavio Paz: "Reposan a la sombra de sus nombres".
Otra cualidad jorgeana es la voz poética que
tras la lectura se nos queda retumbando. Ese
tonó tan suyo que podríamos reconocer sin la

firma, desprendido de la escritura nos acompaña.
La sensualidad que borda y desborda texto
a texto, la feria de los sentidos aun ante lo irremediable. Esos remates irónicos y valientes son
el sello de la casa. Es bueno guarecerse de vez
en cuando bajo esta poesía y acompasar estos
textos que las llamas perdonaron.
Jorge Can tú cumple todos sus retos y de ellos
sale triunfante, no le basta vencer a la blancura, se regodea en el breve espacio que le brinda el aforismo. Las formas brevísimas cultiva
certero y natural. Si Borges ambicionaba ser
una abstracción de su nombre y que algún verso suyo perdurara más allá que su autor,Jorge
Cantú es verdaderamente afortunado porque
tiene, no digamos varios versos, sino varios poemas que enaltecen no sólo al espíritu humano,
sino a la poesía mexicana y la universal. Un
buen poema pertenece al mundo, no les asombre.

34

EL MES DE ENERO NOS PRESENTÓ UN ACONTECIMIENTO
QUE fue muy celebrado por la prensa como trascendentemente histórico: de allí se derivarían
cambios en la estructura mundial. Me refiero a
la reunión entre Fidel Castro y Karol Wojtyla.
Fue el encuentro de dos personas que presentan un discurso que en el mundo actual, mínimamente, puede calificarse de obsoleto. Uno,
defendiendo un sistema socioeconómico que
aunque pueda pervivir como fantasía imaginaria, no tiene viabilidad práctica: si un modelo
social debe recurrir al encarcelamiento de quienes discrepan porque no tiene otra manera de
convencerlos de su valor es porque vale muy
poco. U na sociedad ordenada e igualitaria económicamente donde todas las necesidades estén satisfechas es el gran ideal de los seres human os desde el comienzo mismo de la
humanidad. Pero, más allá de las dificultades
prácticas, el modelo teórico no puede superar
su propia contradicción lógica, la del estado de
quietud que necesita para poder pervivir. En la
vida real, por otro lado, el sistema cubano no

plano sexual, ya en el social. El rechazo y la condena a la homosexualidad, la marginación de
la mujer en los puestos de mando de su corporación -y su pretendida justificación doctrinaria en nombre de una maternidad natural
como vocación-, la represión de toda disidencia y la reivindicación de las posturas más añejas en materia religiosa fueron los temas dominan tes de su discurso. Más grave aún fue el
intento de revalorar la conquista española de
América como una obra de caridad cristiana y
como un modelo de proceso civilizatorio.
Si en algo coincidieron fue en la condena
de los modos de organización que asumen los
procesos económicos mundiales actuales conocidos vulgarmente como neoliberales. Sin duda,
la exacerbación de las tendencias individualistas
y por ello egoístas del mundo occidental con-

35

�ducen a una sociedad más agresiva, más violenta y por ello más inhumana, pero no es reivindicando sistemas fracasados o utopías incumplidas como hallaremos una solución al estado
actual dt· cosas. El .catolicismo tiene dos mil
años de fracaso, insistiendo en que el amor solidario entre los seres humanos solucionará las
dificultades de la vida social. La verdadera salida a las dificultades actuales sólo podrá provenir de procesos que avancen sobre lo existente
y no que impliquen un retroceso a lo que la
humanidad ha logrado, bien o mal.
Generalmente, los científicos sociales somos
más que cautelosos a la hora de predecir &lt;!COntecimientos futuros o señalar adónde irán las
cosas; sin embargo, en este caso sí podemos
hacer algunas predicciones. En primer lugar,
es evidente que el sistema actual cubano está
condenado a desaparecer y el problema, por
el contrario, no es que desaparezca sino por
qué todavía no ha desaparecido: hay factores
externos, como el bloqueo económico estadounidense, o internos, como la estructura de control autoritario, que contribuyen a mantener
la situación, pero ninguno de los dos es suficientemente poderoso como para poder justificar el equilibrio actual por mucho tiempo. Por
otro lado, el catolicismo no podrá seguir marginando a la mujer y reivindicando una religiosidad medieval por un periodo prolongado;
también aquí el asunto no es explicar qué va a
cambiar sino por qué todavía no ha cambiado.
Como en el caso del sistema cubano, es la estructura autoritaria de la Iglesia católica lo que
parcialmente explica por qué no se han dado
los cambios, pero esa misma estructura autoritaria desaparecerá, inevitablemente, en el proceso de la transformación.
Más allá de lo que la prensa dijo de manera
más o menos sensacionalista, se trató del encuentro de los representantes máximos de dos
discursos obsoletos que buscan pervivir a contracorriente de la historia.

36

Aprende inglés
en tus horas libres
En el Centro de
Auto-Aprendizaje de Idiomas
(CAADI) puedes encontrar libros
de texto de cada una de las
habilidades requeridas para
aprender este idioma. El CAADI
también cuenta con diccionarios,
videos, audiocasetes, discos
compactos, paquetes de software,
material de apoyo para el
examen TOEFL; y además hay
asesores que te pueden ayudar
en cualquier duda que tengas. El
curso consta de cuatro niveles:
básico, intermedio, intermedio
superior y avanzado. La duración
de cada nivel es de seis meses. Es
necesario cubrir un mínimo de
seis horas a la semana durante el
semestre para acreditar un nivel.
El horario es flexible.
No hay fecha límite o periodo de
inscripciones y el costo es de
$150.00 por semestre. Este curso
pueden tomarlo jóvenes y
adultos (no es requisito ser
estudiante de la UANL). Pueden
solicitar información en los
teléfonos 329 40 20,
ext. 5980 y 329 40 80,
ext. 5424.

china
peculatrix
Anaximandro, presocrático, milesio -originario de Mileto-, alumno de Tales, presocrático, milesio, no creía lo mismo que este último, a saber, que el agua es el origen de todas
las cosas. Anaximandro floreció cerca del año
560 antes de nuestra era. Se dicen muchas cosas de él. Se afirma que introdujo el uso del
gnomon -aparato que utiliza las sombras producidas por la luz solar para diversas mediciones- en Grecia, que propuso un modelo de
mundo que delimitaba el agua de la tierra, que
construyó una esfera para representar el cielo,
que descubrió la oblicuidad del zodiaco, y más.
Los comentaristas le atribuyen la idea de que
la Tierra no necesita estar sostenida por cosa
alguna: ¿por qué habría de caer más hacia una
dirección que hacia otra?
La Tierra no necesitaba de asientos ni sostenes y, además, supuestamente su forma era la
de un cilindro o fragmento de columna achaparrado en una relación de 1 a 3. Las referencias
a este asunto se encuentran en el pseudo-Plutarco, en Aristóteles y en Hipólito. Estos autores atribuyen aún otras cosas interesantes aAnaximandro: que los hombres viven en una de las
superficies planas del cilindro (de la otra sólo
dicen que está del lado opuesto, antitheton); que
la Tierra está fija, sin nada que la sostenga, porque está a similar distancia de todas las cosas;
que está ftja por necesidad; que aquello que
ocupa el centro no tiene por qué ir hacia arriba, hacia abajo o hacia los lados. Es importan te
destacar que Anaximandro rompió con la primitiva idea de que la Tierra debe estar soportada por algo. Esta vieja idea, que también se
encuentra en el pensamiento de Oriente, proviene de una extrapolación de la caída de los

Anaximanclro no tiene peras*
"Los PRESOCRÁticos son los principiantes de la filosofía que
tientan irresistiblemente a los principiantes en
filosofía, empezando por los profesores". Werner Jaeger, por su parte, consideró que su largo trabajo sobre la filosofía presocrática lo había "obligado a verla como una parte del genio
griego". En las palabras de Caos se percibe una
clara intención de picar cresta con dardos dirigidos a colegas; en las de Jaeger, una ingenua
franqueza que, en rigor, peca de parquedad:
no de la historia del genio griego se trata, sino
del genio que dio origen a la cultura occidental. Los presocráticos son principiantes, sí; en
el sentido de que pusieron las primeras piedras
en un camino que aún se sigue haciendo, aunque, por cierto, puedan caber sobradas dudas,
y no menos temores, sobre su destino final.
ALGUNA VEZ ESCRIBIÓ JOSÉ CAOS:

*A partir de esta entrega el maestro Hugo Padilla, exc~
laborador y exdirector de A11nas y Letras (1963-1964)
alimentará esta nueva sección, "Machina Speculatrix",con textos de divulgación filosófica. Eventualmente,
estas páginas incluirán escritos del campo disciplinar
de otros autores.

37

�olvidar, no obstante, que en las
referencias clásicas también hay
alusión a esferas;
no sólo a circunferencias que luego degeneran en
figuras anulares y
en cámaras para
llanta: toros de revolución, en es- .
tricto lenguaje
matemático.
La idea de esferas en torno a
la Tierra es mucho más atractiva
que la de los anillos. Hay varias razones en su
favor. Es la que más plenamente se compadece
con la postulación de la Tierra como centro de
todo. Es la única genéticamente compatible con
su descendencia de esferas en las cosmografías
posteriores de Eudoxio, de Callipo, y del propio Aristóteles -para quien "el número total
de esferas (es) de cincuenta y cinco"-. Y en
torno a todo esto, la forma de tambor bongocero de la Tierra y las esferas circunscritas para
explicar el cosmos, no vale la pena comentar,
como lo hizo un estudioso hace no mucho tiempo: "naturalmente, esto no es cierto". No las
hipótesis antiguas, sino el comentario moderno, debe dejar que aflore una leve sonrisa compasiva. El mérito, por supuesto, no estriba en
la verdad, sino en el arrojo audaz, descomedido.
Más lejos llegó Anaximandro cuando se
apartó de la idea de su maestro Tales en relación con el origen de las cosas. Bien que no
creyera que el agua fuese el principio de todo:
pudo haber pensado que lo era el fuego o el
aire, como otros presocráticos lo hicieron. Pero
no, dijo que el origen de todo es el ápeiron. Anaximandro, se dice, escribió varios libros; pero

cuerpos, experiencia cotidiana
y permanente.
En Anaximandro, la idea de
los círculos que
forman las tapas
de su cilindro
puede provenir
de otra extrapolación, esta vez
de la experiencia
del horizonte visual. Es probable: se compadece con el modo
de pensar de
unos hombres,
los presocráticos milesios, que por primera vez
intentan dar cuenta de las cosas sin recurrir a
mitologías fantásticas.
Se nota la necesidad de un complemento a
la idea de la Tierra ingrávida. La Tierra no cae
hacia lado alguno porque ocupa el centro de
todo; está a similar distancia de todo, homoian
pánton (Hipólito). ¿Y qué es pánton? Lo demás
observable: los objetos no terrestres, las cosas
del cielo. La Tierra es el centro del universo,
pero no de un universo mitológico, sino del
universo físico y concreto, asunto de nuestras
experiencias y percepciones. El complemento
aparece en forma de circunferencias y esferas
( ton cíclon kai ton sj1hairon). Los doxógrafos se
dejan hipnotizar por la idea de las circunferencias a las cuales comparan, desnaturalizando su
concepto, con anillos y cubos de rueda de carreta que poseen orificios por donde los cuerpos celestes se asoman y soplan su luminosidad.
Y aun una estimadísima filóloga e~ nuestro siglo se dejó decir que la mejor manera de pensar esto es imaginar el tubo de un neumático
de automóvil plagado de válvulas para el aire.
Se discute si Anaximandro consideró la existencia de un sólo anillo o de varios. No hay que

38

sucede que sólo sabemos de sus ideas por referencias de terceros, y hay un único y pequeño
fragmento que parece provenir directamente
de él. En este fragmento aparece la palabra aludida: ápeiron. La prirnera letra translitera la letra alfa griega en su función privativa, que puede entenderse como un no; el significado de
las letras que siguen aún lo reconocemos en
palabras como: pericardio, pericarpio', pericráneo, perífrasis, perihelio, perímetro, y muchas
más. Se trata de un término, una delimitación,
una envoltura, una cáscara; en fin, algo que precisa y determina, algo que señala contornos y
alrededores. Es discutible que en el tiempo de
Anaximandro esta palabra, con su alfa privati·va, pudiera haber significado infinito, como
quieren Aristóteles y otros comentaristas muchos años después; y aún en nuestro siglo, el
propioJaeger. Existe otra corriente de opinión
que la interpreta como referida a algo indeterminado, algo que carece de contorno, de delimitación, de precisión en todos los sentidos:
"un no sé qué", del cual puede decirse poco,
como no sea que de ese algo brotó todo y hacia
ese algo todo vuelve; que no muere (athanaton),
que es indestructible.
Quizá cien años más tarde, en Zenón, por
ejemplo, ya sea claro el significado de la palabra en su acepción de infinito, en número o en
tamaño. Pero no en el tiempo de Anaximandro.
Por esta causa ha habido, y hay, disputa y desacuerdo. Kirk y Raven lo vierten al inglés como
"the indefinite", lo cual es mucho mejor que "lo
infinito". Burnet dice que es "a boundless something", que tampoco está mal. YWalter Kranz,
en alemán, se protege por partida doble, dice
que es "das Grenzenlos-Unbestimmbare", lo ilimitado (no lo infinito: Unendliche) e indeterminable. Esta última calificación parece ser jugosa:
señala una vertiente no explotada. No es que
eso, el ápeiron, tenga propiedades, cualidades o
determinaciones que el hombre pueda desconocer de manera circunstancial e histórica. No;
se trata de algo indeterminable (no indetermi-

nado) por principio. Es una fortaleza ontológica a la cual ningún asedio epistemológico
podrá rendir. Algo parecido al nóumeno de Kan t.
Teofrasto atribuye a Anaximandro el _h aber
pensado en un número infinito (no, infinito
no; es mejor: indefinido) de universos. Y, otra
vez, la controversia se suscita. ¿Son estos múltiples universos sucesivos o coexistentes? Zeller
piensa lo primero; Burnet, lo segundo. Aparece Cornford como árbitro y otorga la razón a
Zeller con el argumento de que no hay nada
en la naturaleza que sugiera lo segundo. Pero
este argumento es peregrino: ¿acaso hay algo
en la naturaleza que provoque la idea ilimitado-indeterminable (Kranz) acerca del ápeiron. Anaximandro, como hemos señalado, parece utilizar las extrapolaciones, mas no siempre en el
mismo sentido. A veces da la impresión de que
las usa como garrocha, para saltar más alto. Y
después de todo puede ser que no haya contradicción alguna en pensar en múltiples universos sucesivos y también coexistentes.
No hay contradicción. En el modelo de universo mayormente aceptado, hoy por hoy, se
parte de un big-bang, al cual puede sobrevenir
un big-crunch, al cual es factible que suceda otro
big-bang, y otra vez .. . ¿El eterno retorno de
Nietzsche? Múltiples universos sucesivos. Además, en la interpretación de la teoría cuántica
propuesta por Hugh Everett, en 1957, el nuestro, que pensamos como único, no es más que
un ejemplar aislado dentro de la ilimitada variedad de universos que existen. Se trataría,
pues, de múltiples universos coexistentes, cada
uno empeñado en una loca carrera cíclica y
sucesiva de nacimiento y muerte. ¿Qué hayantes de cada big-bangy después de cada big-crunch
en cada universo de esta multiplicidad? No es
algo conocido; parece incognoscible. Parece indeterminable.
Pensar en que Anaximandro se anticipó a
todo esto, ¿no será atreverse a demasiado, no
será algo así como andarle pidiendo peras al
ápeiron?

39

�(y sus consecuencias), el divorcio o la disminución de parejas con intenciones procreativas.
Es más dificil crear nuevas fuentes de empleo
que ocuparse en ofrecer buenas expectativas
de contraer segunda.so terceras nupcias a personas que fracasan en sus intentos de vida marital. Es más importante el producto interno bruto que la calidad de vida emocional de los habitan tes de un país.
Del amplio espectro de las relaciones humanas, la más compleja y conflictiva es la relación
de pareja. Los filósofos han descrito la convivencia entre hombre y mujer como una guerra
secreta, laberíntica, incesante. En la actualidad
sabemos que tal guerra no es tan secreta y sí
más sórdida de lo que sospechaban algunos
pensadores. La vida conyugal -legalizada o libremente elegida- se apoya en un terreno
minado y transcurre en un espacio privilegiado para la expresión del más amplio y variado
repertorio de conductas.Jackson y Lederer en
1968 clasificaron a los matrimonios en cuatro
categorías que van del mejor al peor: 1. Estables

tención
flotante

La pareja
CUANDO LE PREGUNTARON A FREUD ACERCA DE CUÁLES eran las características de un

individuo normal, contestó simplemente: "que sepa amar y
trabajar". Esta respuesta tan breve parece una
ocurrencia oportuna a una pregunta ociosa,
pero cuando se analiza con cierto detenimiento, sólo se puede concluir que es absolutamente cierta. ¿Por qué? Porque ni los psicóticos, ni
los sociópatas, ni los pacientes con síndromes
cerebrales orgánicos, ni los neuróticos graves,
ni las personas con severos trastornos del carácter aman y trabajan en forma simultánea y
satisfactoria. Los seres humanos que aman sin
atormentarse y trabajan con provecho han tenido que superar muchos obstáculos previos y .
sobre todo han sabido hacer dos elecciones
fundamentales: han encontrado un buen cónyuge y desempeñan una estimulante actividad
laboral. Las fallas en la elección de una buena
pareja y un buen trabajo tienen un costo que
se paga tarde o temprano con una elevada cuota
de sufrimiento emocional.
Las investigaciones sobre el amor y el traba-

40

jo no han corrido con igual suerte. Recuerdo
un congreso mundial de psiquiatría en el que
un psiquiatra ruso informaba que en su país las
neurosis se trataban con un cambio de trabajo.
Cuando alguien le preguntó qué pasaba si después del cambio de actividad la neurosis persistía; el colega contestó: "entonces se le cambia a
otro trabajo hasta que la neurosis desaparezca". La pregunta se impone: ¿acaso al paciente
neurótico con una mala elección de objeto amoroso le bastará con un cambio de pareja para
aliviar su neurosis? Cualquiera que sea la respuesta, lo cierto es que las relaciones afectivas
no reciben la misma atención que el trabajo en
todos los países del mundo. Mientras al trabajo
se le destina en todas las administraciones públicas una Secretaría del Trabajo, una Ley Federal del Trabajo y unaJunta de Conciliación y
Arbitraje con una complicada estructura burocrática, el amor y su ámbito esencial de expresión -la relación de pareja-, está perdido entre el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), el
Consejo Nacional de Población (Conapo) y los
juzgados de lo familiar. La atención gubernamental al amor y al trabajo es notoriamente desigual. En el área de la Psicología ocurre otro
tanto, existe una especialidad en Psicología Laboral y una carrera en Desarrollo Organizacional. Hay departamentos de orientación vocacional en las escuelas y de recursos humanos y relaciones industriales en las empresas. No existen
por supuesto departamentos equivalentes dedicados al más vago tema de la vida amorosa y el
bienestar emocional de las personas que trabajan. Son más importantes las huelgas, la desocupación o la falta de empleo, que el desamor

ya clásica acerca del contrato matrimonial y la
terapia de pareja. Sager encontró que los novios se acercan al matrimonio con un conjunto
de expectativas que esperan ver realizadas al casarse. Estas expectativas son más o menos secretas, más o menos conscientes y habitualmente no son verbalizadas durante el noviazgo. Cada
cónyuge se casa teniendo un contrato matrimonial en su cabeza que puede ser congruente, complementario o conflictivo respecto del
contrato del otro cónyuge. La técnica de Sager
consiste en la elaboración de un contrato único para dirimir las áreas conflictivas. Las parejas pueden hallarse en transición, en consolidación y en disolución. Cada cónyuge tiene un
perfil de conducta que entra en relación con
un tipo conyugal complementario. Los siete per-

y satisfactorios, 2. lnestabl,es y satisfactorios, 3. lnestab/,es e insatisfactorios y 4. Establ,es e insatisfactorios.

J

Consideran que todos los matrimonios pasan
en algún momento de su evolución por algunas de estas categorías que incluyen subcategorías que van desde las parejas que se comportan como "gemelos celestiales" hasta "la pareja
horrible" y "los depredadores paranoides". La
tipología matrimonial es muy extensa; el doctor Peter A. Martín ha encontrado, en su dilatada práctica profesional con parejas, los siguientes tipos: Esposa enamorada-marido frío,

files son: el cónyuge ip;ualitario, romántico, parental, infantil, racional, camarada y paraleÚJ.
Los cónyuges con alguno de estos perfiles interactúan de acuerdo a ciertas necesidades in trapsíquicas y biológicas, en las siguientes áreas
(potencialmente conflictivas): 1. Independencia/dependencia, 2. Actividad/ pasividad, 3. Intimidad/distanciamiento, 4. Poder, 5. Dominio/
sumisión, 6. Miedo a la soledad y al abandono,
7. Grado de angustia, 8. Mecanismos de defensa, 9. Identidad sexual, 10. Respuesta sexual al
compañero, 11. Amor a sí mismo y al com pañero y 12. Estilo cognitivo. Los conflictos en estas
y_otras áreas se hallan en tres niveles de con cien-

Marido en busca de una madre, Matrimonio de dos
parásitos y Matrimonio paranoide, cada uno con
una peculiar interacción psicopatológica que
requiere de estrategias e intervenciones terapéuticas especiales en cada caso. Algunos tipos
semejantes han sido descritos por otros autores con nombres más descriptivos y sarcásticos.
Sin pretender agotar el tema de la clasificación de parejas quiero repasar los perfiles de
conducta descritos por Clifford Sager en su obra

41

�el tratamiento del alcoholismo, la esquizofrenia,
los trastornos narcisistas y los desórdenes de la
alimentación, entre otras.
Lo mismo que el trabajo, el amor en_la pareja es un factor de indiscutible valor en la salud mental y emocional de los seres humanos.
La pareja constituye la diada parental en el sistema familiar y su evolución está adscrita a las
etapas del ciclo vital de la familia. La familia a
su vez está sujeta a los cambios de la vida social
y es por eso mismo una institución viva, cambiante y siempre en crisis. El matrimonio "por
amor" procede del siglo XVIII. Desde entonces ha experimentado muchos cambios aunque
su configuración diádica esencial se mantiene
idéntica a pesar de los intentos por cambiarla
(matrimonios colectivos, abiertos, etcétera).
Existen muchos problemas de la pareja susceptibles de modificación por medio de la técnica
terapéutica adecuada. En la actualidad los psiquiatras y los psicólogos clínicos buscan entrenarse en esta técnica lo mismo que en terapia
de familia y de grupo. Sin embargo, cabe señalar que la demanda de la terapia es más baja de
lo que pudiera llegar a ser si existiera una información más amplia acerca de este recurso
terapéutico. Los miembros de una pareja soportan mucho sufrimiento emocional antes de
optar por el divorcio. Se ha invocado para explicar esto el sacrificio altruista aconsejado por
la religión, la tradición cultural, la educación,
el masoquismo de la mujer, etcétera. Lo cierto
es que la pareja llega a consulta porque el psicólogo que atiende a uno o varios de los hijos
recomienda el tratamiento de ambos padres o
de todo el grupo familiar. Otra razón puede
ser la extendida convicción de que la ropa sucia se lava en casa, aunque me inclino a creer
en la falta de información sobre este tema que
debería de proporcionarse a las parejas desde
la época del noviazgo. Ojalá esta colaboración
contribuya un poco a orientar al lector en tan
complejo como apasionante asunto.

cia: l. Consciente y expresado, 2. Consciente pero no
expresado y 3. No consciente oinconsciente. Sager propone a la pareja una revisión de sus respectivos
contratos individuales hasta llegar a la elaboración de un contrato común que elimine las discrepancias que afectan la convivencia mutua.
La terapia de pareja es una modalidad terapéutica peculiar que se encuentra a medio camino entre la psicoterapia individual y la terapia de familia. Sus precursores más conocidos
son el consejo conyugal (Marriage Counseling) y
la terapia psicoanalítica aplicada a cada uno de
los cónyuges. A estos abordajes terapéuticos de
la pareja siguieron combinaciones múltiples conocidas con el nombre de psicoterapia diádica
consecutiva, terapia concurrente, terapia simultánea, terapia conjunta (con uno o dos terapeutas) y la terapia de grupo de parejas. Cada una
de estas modalidades tiene sus indicaciones y
contraindicaciones lo mismo que sus ventajas y
desventajas. En la actualidad predomina la terapia conjunta, esto es, con los dos miembros
de la pareja en la misma sesión y con un solo terapeuta.
Durante un tiempo se dijo que el consejo
conyugal era una técnica en busca de una teoría. En las últimas dos décadas la terapia de
pareja ha progresado y acumulado una gran
experiencia empírica orientada en cinco principales orientaciones teóricas; psicodinámica,
comunicacional, conductual, estructural-estratégica y sistémica. Han surgido también modelos emergentes que amplían la atención de los
conflictos conyugales. Han aparecido nuevos
problemas específicos como los tratamientos de
parejas de lesbianas y homosexuales, el sida y la
relación de pareja, asistencia a las víctimas de
la violencia conyugal, parejas en unión libre,
parejas vueltas a casar, divorcio dificil, celos y
relaciones extramaritales, etcétera. Finalmente existe una corriente que alienta el manejo
de pacientes psiquiátricos a través del tratamiento de la pareja; así tenemos terapia marital estratégica para la depresión, terapia marital en

42

edagógica

do. Cuando la ansiedad por ejecutar las operaciones del juego con precisión y maestría se
vuelve obsesiva, el juego pierde su carácter propiamen te lúdico. Sin embargo, el juego también implica cierto esfuerzo y tensión: un juego en el que siempre ganamos o en el que es
fácil lograr la meta deja de ser divertido y deja,
por lo tanto, de ser juego.
En cambio arte, en su sentido original, es la
capacidad para ejecutar correctamente -y aún
más: con maestría- una determinada labor
que no es puramente intelectual, sino también,
y principalmente, motora; lo cual implica preparación, ejercitación, constancia. Por otra parte, arte, en el sentido de bello arte, se refiere a la
producción de obras sensibles que intentan impactar sobre la sensibilidad de los espectadores para repercutir, finalmente, en su espíritu.
El arte busca una trascendencia en el otro; peculiaridad que el juego, que es una actividad
más egoísta, no tiene.
Ahora bien, que el arte y el juego sean dos
cosas diferentes no significa que no estén en
relación y
que esa relación no pueda, en ocasiones, ser sumamente estrecha. La relación entre el
juego y el arte puede ser
enfocada des-

Arte y juego
Ricardo Martínez
Para Lilian Montesinos

EVIDENTEMENTE EL ARTE Y EL JUEGO NO SON LA MIS-

ma cosa. De serlo, los términos arte y juego aparecerían como sinónimos en los diccionarios y
podríamos utilizarlos indistintamente. Podríamos, en un enunciado, sustituir uno por otro
sin que se alterara el significado de lo expresado (igual que podemos reemplazar celebración
por fiesta o peatón por transeúnte). Pero esto es
claro que no ocurre. Si decimos, por ejemplo,
que saltar la cuerda es un arte, estamos diciendo
una cosa muy distinta que cuando expresamos
que saltar la cuerda es un juego. Y no podemos
cambiar el título de la novela de Dostoyevski,
El jugador, por El artista; ni llamar a la novela
de Joyce Retrato del jugador adolescente, o The
crying art a la película The crying game, sin alterar totalmente el significado de dichos títulos.
Eljuego, como tal, siempre tiene un elemento de relajación, de despreocupación, de agra-

43

�drían llevarse a cabo. Sin embargo, cuando estas manifestaciones artísticas se unen con finalidades mágicas, religiosas o de prestigio, su ejecución puede asumir un tono más serio, una
formalidad que las aleja del juego.
Con base en lo anterior, me parece además
que el arte, conforme está más cerca de lo popular, está también más relacionado con el juego, con lo que cualquiera puede hacer, con respuestas ingeniosas y con ideas ocurrentes, con
una actitud propiamente lúdica. Mientras que
a medida que el arte se vuelve labor de especialistas y académicos, se convierte en una actividad solemne que no cualquiera puede comprender y, mucho menos, apreciar; en algo que
requiere estudio y preparación para poderlo
disfrutar y, por consiguiente, en algo que es visto
por el común de la gente como cuestión aburrida propia de eruditos. Los cuales, por su parte, propician en ocasiones esta situación en forma consciente y voluntaria para sentirse parte
de un círculo selecto y superior al resto de los
mortales.
Por otro lado, hay artistas que hablan de lo
mucho que disfrutan y se divierten con su labor;
pero los hay también que asumen su trabajo

de dos puntos de vista: desde la producci~n de
la obrá-de arte y desde el disfrute de la misma:
el artista puede concebir su labor como un juego y el espectador puede enfrentar la obra que
el artista le propone con una actitud lúdica. Que
el espectador enfrente el arte con esta actitud
de disposición al juego, depende en gran medida de la manera como él haya accedido al
campo del arte y, en consecuencia, esta cuestión tiene relación con la forma como se asuma
la enseñanza del arte en las escuelas y cursos
que tienen por objetivo dicha enseñanza.
En lo que sigue trataré de abordar, pues, la
problemática de la relación entre el juego y el
arte en dos áreas: el área de la producción artística y el área de la enseñanza que busca sensibilizar al alumno ante el fenómeno artístico.

Arte y juego en la producción artística

Hay manifestaciones artísticas en las que la actitud lúdica parece estar más arraigada. Tal es
el caso, por ejemplo, de la danza y de la música, sobre todo cuando éstas se ejecutan como
entretenimiento o como manifestación popular que forma parte de alguna festividad colectiva: el ambiente de un carnaval, por ejemplo,
es un ambiente lúdico, en el cual lo que se busca es puramente la diversión, el desahogo de
las tensiones cotidianas, la posibilidad de realizar acciones que en situación normal no po-

44

artístico con una actitud que es más bien de
angustia, y que se sienten víctimas de una fatalidad que no afecta a los demás, de una sensibilidad extrema que los hace propensos al sufrimiento, por lo que se ven a sí mismos como
marcados por un trágico destino. Tal es el caso,
por ejemplo, de los artistas románticos.
Esta misma diferencia en la actitud de los
artistas la podemos apreciar observando sus
creaciones; hay obras de Paul Klee y de Henri
Matisse que parecen una propuesta de juego
hacia el espectador, por el aparente trazo infantil en las pinturas del primero, y por la confección a base de papel recortado y ftjado con
pegamento o tachuelas en algunas de las realizaciones del segundo. Asimismo, gran parte de
las esculturas de Alexander Calder pueden describirse perfectamente como juguetes confeccionados con materiales comunes e, incluso, de
desecho.
Una actitud lúdica se advierte también en
la obra de Miguel Covarrubias y de Abel Quezada, si bien aquí se trata de un juego más adulto, orientado hacia la crítica social, el sarcasmo
y la sátira.
Pero, por otra parte, hay pinturas, sobre todo
en el campo del expresionismo, que difícilmente podrían calificarse como producto de un juego o como manifestación de una disposición
lúdica por parte de sus autores. La obra dé Edvard Munch y gran parte de la de Frida Kahlo
expresan la angustia y el sufrimiento de sus realizadores, quienes buscan y encuentran en el
arte una forma de desahogo de los males y dolores que los aquejan, y así lo manifiesta su producción. La pintura del ecuatoriano Oswaldo
Guayasamín expone la injusticia y el dolor humano, las penurias que padece la gente de los
pueblos latinoamericanos; y basta contemplar
sus cuadros para darse uno cuenta de que no
es un artista que considere divertida dicha temática, ni piense que su labor de denuncia sea un
juego.
En conclusión, el juego puede estar o no relacionado con el arte y, de estar relacionado,

puede estarlo en mayor o menor medida; y todo
lo anterior depende de muy diversos factores:
el tipo de arte de que se trate, la proximidad o
lejanía que tenga con respecto a las manifestaciones populares, la actitud vital de su productor y su filiación y concepción estéticas.

Arte y juego en la enseñanza del arte

Los juegos estimulan la inteligencia y permiten el desarrollo de habilidades y capacidades
físicas, mentales y emocionales. Las artes exigen, para su ejecución, el desarrollo de destrezas y aptitudes, además de una percepción alerta para mirar lo que escapa a la mirada ordinaria y captar lo que el común de la gente no
capta; son también, para el espectador, un reto
al intelecto y a la emotividad, provocando reacciones de adhesión o de rechazo, pero raras
veces de indiferencia.
Todo lo anterior conduce a que los temas
relacionados con el arte sean particularmente
propicios para ser impartidos utilizando una
didáctica abierta a la aceptación deljuego como
medio de transmisión de conocimientos y de
una actitud positiva hacia el objeto de estudio,
en este caso: el arte.
En el bachillerato que se imparte en la Universidad Autónoma de Nuevo León, en el tercer curso del área de Artes y Humanidades
-curso que tiene como finalidad acercar a los
alumnos a algunas de las manifestaciones artís-

45

�cipación de los diferentes sonidos armonizados
en un ritmo único, pero formado por varias cadencias.
Creo que este tipo de actividades lúdicas con
los elementos que son propios de una de las
artes, logra que los alumnos se sientan motivados y en buena disposición para realizar aprendizajes significativos con respecto a dicho arte,
es decir: aprendizajes en los que la nueva información se integre de manera estructurada
con respecto a los conocimientos que el alumno ya posee y sea además una información hacia la que el alumno manifieste un gusto o inclinación afectiva adecuada.
Me parece también que, al igual que estas
actividades, que se sugieren al profesor en la
unidad de música, podrían los maestros idear
o diseñar otras semejantes en las áreas de las
artes plásticas y de las artes escénicas para conseguir que el curso logre efectivamente sucometido de atraer la atención de los alumnos
hacia las manifestaciones artísticas, ya sea corno
espectadores o, incluso (¿por qué no?) como
futuros productores.

ticas-, me parece que
la unidad que más se
aproxima al empleo
de una didáctica del
juego es la unidad dedicada al tema de la
música.
Lo anterior aclarando que ése nunca fue
el propósito explícito
ni de nuestro asesor ni
de los profesores que
integramos el comité
de Artes y Humanidades, ya que el término jamás se mencionó, ni
durante la planeación ni durante la redacción
de los temas o la elaboración de las actividades
que componen dicha unidad. Tuvimos, eso sí,
el objetivo de presentar todos los temas (no sólo
el de música, sino también los de pintura, danza y teatro) de una manera accesible y atractiva
para el alumno, poniendo énfasis en las cuestiones prácticas. Pero mientras que en las artes
visuales y escénicas la práctica se orienta hacia
la consideración del alumno como espectador
(asistencia a exposiciones pictóricas y a representaciones teatrales y dancísticas), en el caso
de la música, sin omitir el aspecto mencionado, las actividades se dirigen, al menos en algunos ejercicios, hacia el manejo o producción
de sonidos, es decir: del componente propio
de este arte.
Se pone en práctica, por ejemplo, un 'Juego" que consiste en grabar sonidos del origen
que sean (puerta que rechina, agua que corre,
celofán estrujado) y en identificar los sonidos
grabados por los compañeros. Se manejan también las posibilidades que tiene el alumno de
producir ritmos con objetos que él haya descubierto que emiten sonidos al manipularlos de
una determinada manera, o con instrumentos
musicales rudimentarios que él mismo haya fabricado, para luego integrarse un equipo de
cuatro o cinco personas en el que se produzca
una "pieza musical" más compleja, con la parti-

46

el telón, cuando lo había; la orquesta tocaba
una "obertura" y se presentaba una cantante,
con un bolero y otras piezas; continuaba un
grupo de bailarines, con danzas populares o
regionales; seguía un cantante de tangos y terminaba la tanda. La siguiente función podía
incluir un sketch cómico. Las partes no tenían
relación entre sí. Se podía presentar una cantante, bailarinas, un cantante de ranchero, de
tangos, de boleros, un dueto, algunos cómicos,
un mago. La orquesta era de rigor. Las tandas
se dieron principalmente en teatros de carpa,
aunque también se realizaron en teatros establecidos, diferenciándose de otras representaciones en que eran algo groseras, subidas de
color, con bromas de doble sentido. Con todo,
ellas solían incluir artistas de gran calidad, identificados con los públicos más populares.~
La presentación de tandas creció marcadamente en Monterrey a partir de los años diez.
Desde muy temprano en esta década su abundancia condujo a discusiones sobre el terna
entre los políticos municipales, pues nunca faltó algún portavoz de la moral más conservadora que se quejara de los espectáculos que, en
su percepción, representaban verdaderas
inmoralidades, "especialmente para las familias
cuya buena fe es sorprendida creyendo asistir
a centros de decencia" .4 Los acuerdos del Ayuntamiento fueron, por un lado, recomendaciones de vigilancias mayores y sanciones a las carpas en que se representaban las tandas y, por
otro, con el propósito de obtener algún control sobre el asunto, la exigencia a los actores
de registrarse en un padrón oficial."
De cualquier forma las primeras décadas del

Variedades, tandas y música
DE MANERA SEMEJANTE A LO QUE OCURRÍA EN 1.A CAPI-

tal del país, el teatro regiomontano de las dos
primeras décadas de nuestro siglo incluyó comedia, ópera, opereta y zarzuela. En Monterrey estos géneros fueron difundidos a través
de los hermanos Álvarez Quintero, de Benito
Pérez Galdós, Manuel Linares Rivas, Jacinto
Benavente, Gregorio Martínez Sierra y Miguel
Echegaray. En la opereta, de los más conocidos eran Franz Lehar, Leo Fall yJohann Strauss,
con obras como Molinos de viento, El gato montés
y Marina. En ópera se recuerda a Aída, Rigol,etto,
El barbero de Sevilla, Trovador, Tosca, Carmen,
Madame Butterfly. 1 En esa época, asimismo, existió en la localidad un importante teatro de aficionados.2
Pero al lado de los espectáculos de ópera y
zarzuela se desarrolló también un amplio mercado de tandas y variedades populares. A esto
estuvo asociado el crecimiento de la población
trabajadora, la accesibilidad económica de este
tipo de diversión y su contenido popular. La
composición de la tanda era sencilla: se abría

47

�presente siglo sorprendieron a Monterrey orname_n tado con numerosas carpas en sus espacios públicos.
Hubo teatro de carpa en casi todas las plazas de la ciudad: en la de La República, en la
de El Golfo, sobre la Calzada Madero, a la altura de las calles deJuárez, Emilio Carranza, Zuazua, al lado del Mercado del Norte y en la plaza Díaz Mirón. Empresarios relevantes fueron:
Paulino Ramírez (Juárez), Adolfo y Antonio Rodríguez ( Cuauthémoc, Mexicana, Progreso),
Samuel Gutiérrez, Lorenzo Treviño y Compañía, señor Zen ten o (Zenteno), señor Landeros
(Landeros), señores Rafael Silva y Miguel de la
Colina, Alberto R. Fernandi (en la Estación de
El Golfo), y otros.li
El mejor momento de la representación cómica popular en las carpas de la ciudad se observó en los años treinta. Entonces las tandas
representaban el mejor entretenimiento para
los grupos de menores recursos económicos,
pero también para muchos otros tandófilos del
resto de la población. Se trataba de espectáculos cortos que reunían a varios artistas de diferentes géneros. Enraizado en la capital de la
república desde el siglo pasado,7 este tipo de
espectáculo se popularizó en Monterrey hasta
principios del nuestro y, a pesar de las discusiones que su presencia despertó entre políticos y
civiles, acabó por afincarse en nuestros espacios.
Quien mejor capitalizó las circunstancias
para desarrollar estas funciones fue la compañía de los hermanos Rodríguez. Como ellos
eran propietarios de la mayoría de los teatros
de Monterrey, y además tenían una experiencia considerable en el ramo del espectáculo, su
éxito resultó enorme. El teatro que sirvió de
escenario a las más populares funciones de los
años treinta fue el Lírico, ubicado sobre la Calzada Madero. En este foro se reunían las más
bellas tiples y actrices de la época, acompañadas de los actores cómicos de moda y los mejores filarmónicos. En cada función el público

Somos humanos y nos llaman
regiomontanos. Para una
crítica del rock en Monterrey

Hace sesenta años ¡la empresa Rodríguez
había podido realizar en el norte de la ciudad
lo que no se había hecho en el centro! El Lírico era, entonces, el principal teatro de tanda
en Monterrey. 8
Pero el cine ya se preparaba desde el nacimiento de la primera producción sonora mexicana, Santa (1931), para empezar a sustituir el
teatro de revista con cintas como Cielito lindo
(1936) y Allá en el rancho grande (1936). Los
elencos del teatro se pasaron al cinematógrafo
y los sound traks habituaron a los públicos a
escuchar las invisibles orquestas (léase: música
grabada) que poco a poco acentuaron su presencia en el teatro de comedia.

Ángel Sánchez Borges
HACE POCO MÁS DE DIEZ AÑOS COMENZÓ EN MÉXICO

el negocio del rock tal y como lo conocemos

hoy. Las compañías de discos transnacionales
se interesan por una camada de músicos, específicamente capitalinos, que conformaron el
primer catálogo de rock comercial, no existente desde finales de los años cincuenta. La diferencia entre aquellos Teen Tops o Locos del
Ritmo y la generación de los ochenta, por llamarle de algún modo, es que los primeros basaban sus éxitos en el traslado al español de la
balada en inglés, de ya probado éxito. En cambio los de los ochenta le apostaban a una identidad propia que, sin embargo, para validarse
culturalmente, tuvo que recurrir al "mexicanismo" como carta de presentación: Caifanes, Maldita Vecindad, Café Tacuba.
La referencia nacionalista les aseguraba no
ser descartados por los medios, que al rock le
seguían viendo como una música esencialmente desprovista de calidad creativa. Para involucrar a estos músicos en el catálogo de la música
juvenil, éstos debían de comparecer ante el
gran jurado de la "recreación" musical. La etiqueta de "rock en español", y todavía más
específicamente "rock nacional", se convirtió
en una cantaleta para que las compañías, que
ya previamente habían analizado el potencial
de este mercado, le dieran cabida al rock, léase, invirtieran en él.
Pero ¿qué es lo que llevó a darle cabida al
rock en México, como un negocio en ciernes?
Diez años después, ese negocio está dando rerultados porque se ha consagrado en un escaparate a nivel latinoamericano. Las etiquetas y
los nombres crearon un mercado perfectamente delimitado, el eje es México y Argentina, las
coordinadas de expansión abarcan las capita-

Notas
1

Andrés Monternayor Hernández, Historia de Monterrey,

Asociación de Editores y Libreros de Monterrey, A. C.,
México, 1971. Ver también:]. P. Salda11a, Monterrey de 1920

a 1930. Con la tónica del elemento de salud, Monterrey, s/e,

1967, p. 28.
2

llenaba el teatro, respondiendo puntualmente
a sus anuncios y programas.
La atracción de las funciones por tandas realizadas en el Lírico fue tal que, en marzo de
1936, los empresarios, trabajadores y músicos
de otros teatros se quejaron ante las autoridades. La respuesta del Ayuntamiento fue favorable a la Compañía Rodríguez. En 1937 el Teatro Lírico celebró un año de funciones ininterrumpidas. En la oportunidad tocó festejar el
aniversario a la Compañía de Atracciones Cabrera, con Pepe Campillo. La compañía representaba a autores españoles con zarzuelas y revistas. Los espectáculos incluían tandas con
prestidigitadores, cómicos, bailarinas y otros
artistas, acompañados de la mejor "música en
boga". Al lado de Emilio Cabrera actuaban Carmen Cabrera, Alfonso Iglesias, El Chato Rugema, Carmen Godoy, Herminia Álvarez. En la
coreografia: Anita Cabrera y Pepe Campillo.

48

Ver una lista de los actores amateurs de la época en

Monternayor, 1971,

&lt;&gt;/J-

cit., p. 334.

Celso Garza Guajardo, Tello Mantecón en la cultura P&lt;&gt;/JUlar, AGENL, Cuadernos del Archivo núm. 52, Monterrey,

~

N. L., 1990, pp. 39-40.
4

Actas de Protocolos del Ayuntamiento de Monterrey, Acta 19/
25 de marzo de 1913.
'' lbíd, 29 de marzo de 1927, p. 16. En marzo de 1927 el
comisionado de espectáculos propuso al Ayuntamiento
de Monterrey que con objeto de evitar que algunas
personas de "conducta dudosa" actuaran corno artistas
en los cines y carpas de la ciudad se les informase que
para ejercer esa ocupación deberían pasar a registrarse al
Departamento de Espectáculos en la Secretaría del Ayuntamiento.
"lbíd, Acta 10/ 8 de marzo de 1927, pp. 9-11.
7 Luis Reyes de la Maza, El teatro en México en la época de

Juárez (1868-1872), Imprenta Universitaria, México, 1961,
p. 20. Luis Reyes considera que el antecedente de las famosas funciones del teatro El Principal, de la ciudad de
México, fue el sistema de tandas, con comedia, canto y
baile, implantado por Chale Ayeardo, hacia los aiios sesenta del siglo pasado.
8
El Porvenir, Monterrey, N. L., 7 de enero de 1937.

49

�llenaban los recintos en donde se presentaban
estas bandas, creían que estaban viviendo su
propio movimiento subterráneo, más acá de la
barra televisiva. Pero sus artistas soñaban con la
televisión continental, por eso la cantaleta del
rock nacional; nunca se había visto un movimiento musicaljuvenil refiriéndose a sí mismo,
tan patéticamente, con un concepto tan obvio.
El nacionalismo fue y sigue siendo en el rock

les latinas del continente, la perspectiva la da
el Music Telivision Latino con sede en Miami,
y los involucrados son dos o tres compañías discográficas, firmas internacionales que consolidan en los márgenes continentales el título de
Rock en tu Idioma, aunque, por ejemplo, cosa
que veremos en otra ocasión, no toman en
cuenta el amplio movimiento independiente
que existe en España.
Pero hagamos un poco de memoria. La camada de rock capitalino de los ochenta surgió
de un medio musical o, como es de llamarse,
"escena local" en el D. F., que se había generado gracias a los públicos que desde los años
setenta, "a.fterAvándaro", habían trasladado el
rock hacia las sombras de los espacios urbanos,
recovecos cu1tura1es, antros y "hayos,, , para consumir la música de su predilección sin tener
que preocuparse por la industria del disco.
En última instancia, a ciertos músicos de más
trayectoria, esto no le suponía desventaja, como
al Three Souls in my Mind, que como quiera
publicaba álbumes, de pobre producción, pero
ahí estaban los círculos de pasta surcados. A
los nuevos músicos si les suponía una desventaja, porque una generación similar a la suya, en
España y en Argentina, había recibido la atención de las compañías disqueras de sus países,
y ya estaba llevando su música más allá de los
límites geográficos de origen: Soda Stereo o-Mecano, por ejemplo. Entonces para el rockero
mexicano de los años ochenta, la compañía discográfica es ya una meta por alcanzar, a fin de
cuentas, sólo a través de éstas era posible una
producción musical acorde con el sonido de la
época. No se podían conformar con producciones indenpendientes carentes de calidad sonora, no podían trascender su propio país excepto siendo promocionados por sus casas
disqueras.
A las casas disqueras les gustó la idea, porque estas bandas tenían mucha legitimidad
entre los escuchas de una escena que bien o
mal era autosuficiente. Los públicos capitalinos

mexicano un lastre, y por consecuencia el regionalismo también, porque lo único que evidencia es que no hay la suficiente capacidad para ser consecuentes con los conceptos que verdaderamente animan a un músico a crear, y que
en la mayoría de los casos están definitivamente más allá de una supuesta identidad a priori.
Diez años después, el vínculo músico-casa
disquera se convirtió de una aspiración a una
regla. El rock mexicano contemporáneo se consolidó sólo gracias a este vínculo. De haber surgido de un "medio" musical sustentado en el
público defeño, se separó de éste para crecer a
través de los "media". Los públicos de los "media" son más numerosos, no están relacionados directamente con el "medio" musical del
artista y eso expande la música y le es una ventaja enorme, se diversifica el tipo de escucha y
crecen los posibles consumidores, y claro, para
la industria, la lógica de mercado es el ambiente adecuado para validar una manifestación
cultural.
El catálogo de opciones musicales en México estuvo limitado a la generación de los ochenta por diez años. La escena local capitalina se
transformó, cada nuevo grupo que surgía aspiraba a entrar al "media". La relación con su medio también se transformó, el público ya no sentía estar en un ámbito propio, suyo por ser una
relación artista-espectador, autogestionada, viva
por ser retroalimentada en ese binomio básico
de comunicación. El espectador sólo tiene desde entonces que sintonizar la televisión para
encontrar la música de su preferencia, ya no
tiene que ir a buscarlo al medio común.

50

Cuando el músico ya no necesita ser valida-

gerde Polygram que los llevó a formar parte de

do por el público de su medio a través del binomio básico de relación artista-espectador, ya no
necesita de un público de origen. En última
instancia es el público situado después, el público de llegada, el que interesa, por eso el "media" se convierte en regla. Y este mediar es el

un plan para un nuevo catálogo de música para
la compañía, luego EMI les ofreció más y los
firmó. Esta banda ha tocado más en vivo y se
ha dado a conocer antes de un disco. Sin embargo, son dos bandas que en Monterrey nunca convocaron a nadie excepto a sus amigos y
que ahora se refieren a la nueva escena regiomontana, como obra suya.
A raíz de la llegada de estos dos grupos al
"media", en Monterrey los jóvenes músicos, ciertos promotores a su alrededor y uno que otro
periodista han desatado una algarabía acerca
de la importancia de nuestro rock, ya no sólo
para el contexto nacional sino latinoamericano. En una ciudad en la que no hay espacios
donde se toque rock original, no hay ni ha habido una escena en donde los públicos estén
interesados por música creativa, nueva. Porque
en Monterrey lo que el público pide, cuando
va a escuchar rock, es que le toquen "Hotel California" o "Another Brick in the Wall". Esta es
una ciudad regida por el "público de llegada",
con bandas hechas para el "público de llegada", exceptuando a El Gran Silencio, que quizás sería el único que convoca a sus propios seguidores, numerosos aun antes de contratarse
para EMI.
En la siguiente entrega me referiré en particular a cada una de las bandas regiomontanas
que están apareciendo como parte de este movimiento inexistente. A fin de cuentas sus productos musicales hablan más de ellos. Lo que
hay que recalcar es que a diez años de rock nacional comercializable nuestra música en catálogo transnacional no ha dado aún músicos que
se sostengan por sus propias creaciones y que
no tengan que fundarse en el más fácil parámetro artístico mediático, el que le da calidad
a la música sólo por las copias de disco vendidas, porque entonces ¿para qué queremos rock
o rap si tenemos a Mercurio?

que provee al público de llegada los bienes culturales que se le solicitan, el público de llegada
ya no necesita salir a buscar, lo que él quiera le
es ofertado. El rock mexicano, que se conformó con una lista de cinco o seis artistas surgidos del "n:iedio", diez años después sólo necesita del "media". Así ha sucedido con el rock
regiomontano, "Avanzada Regia", le llaman a
un movimiento inexistente.
Los músicos que componen este "movimiento" surgieron en la ciudad justamente cuando
la aspiración al "media" se apoderó de la mayoría de los músicos jóvenes en el país, a finales
de los años ochenta, quisieron ser rockeros después de Soda Stereo. De esa aspiración en Monterrey se generaron bandas mediocres a niveles insospechados: Acarnienses, La Última de
Lucas, Alebrijes, Mamíferos Habituales. El común denominador de estos jóvenes músicos ha
sido que nunca lidiaron con públicos, es decir,
en Monterrey no hubo públicos, excepto muy
minoritarios, que estuvieran interesados en su
música. Surgieron de la moda de hacer "rock
en tu idioma", la mayor parte de las veces usaron la divisa para imitar y no como mínimamente el rock capitalino lo hizo, para darse identidad. Sin público ¿quién valora?
Control Machete, el grupo con tanto éxito
que ni ellos se lo imaginaban, en realidad lo
gestó uno de los miembros de La Última de
Lucas, que le presentó un proyecto al encargado del management en la disquera Polygram, su
amigo y exbajista de Los Acarnienses. Control
Machete tenía asegurado hacer su disco mucho antes de que dieran presentaciones en vivo.
Otro caso es el de Plastilina Mosh, formados
por un exacarniense también amigo del mana-

51

�mínima y estricta de dos soldados rusos, uno

de sometimiento y angustia existencial recorre
la película de Thaddeus O'Sullivan, incluso
cuando en el desconcierto de la noche final, la
esperanza se derrumba, una vez más, cíclica,
en la muerte.

profesional y otro demasiado ingenuo, cautivos de un anciano, cuyo hijo está en poder del
'
ine,
televisión
y otros
espejismos

UNAM y, en ocasiones, en la televisión por cable. Hay que estar atentos. La cinefilia exige
devoción.

Cuarto Festival Cinematográfico de Otoño

Ocho títulos integraron este encuentro. De entre ellos destacó de manera muy especial Rompiendo las olas, absorbente film del singularísimo
cineasta Lars Von Trier.

Fílmico y feliz fin de año
Dos muchachas enamoradas. El encuentro con el
amor y la adolescencia, casi una misma época,
de dos jovencitas ubicadas en confines sociales
y de raza opuestos. En principio, el esquema
funciona: la chica blanca es pobre, fea y vive
con su madre, de abierta tosquedad masculina; y la chica de color, muy atractiva y sutil, se
enfrenta, en un hogar lleno de comodidades,
en especial gastronómicas, a una madre divorciada de alta posición intelectual y económica.
Las desventuras y enredos sentimentales de las
dos, sugerentes en la primera mitad del film se
convierten en clisé cómico al mediar la última
parte, por obra y gracia de la directora, María
Maggenti. La Maggenti, lesbiana ella misma, así
lo señala en los créditos, se mete gozosa con el
material hasta estropearlo.

Los ÚLTIMOS DÍAS DEL AÑO LLEGARON y CON ELLOS
dos grandes festivales fílmicos: el festival de
verano de la UNAM, llamado aquí -porrazones de temporada- Festival Cinematográfico
de Otoño; y la edición número treinta de la ya
tradicional Muestra Internacional de Cine de
la Cineteca Nacional, presentada casi a la par y
con los mismos títulos de la ciudad de México.
Los estrenos comerciales también se precipitaron hasta rematar los primeros días de enero de 1998, con una de esas raras confluencias
entre la taquilla y el auténtico entretenimiento
vía un trasatlántico tan vivo como el día de su
viaje inaugural. Aunque la mayoría de las películas reseñadas ya no se encuentran exhibiéndose en los cines, adquieren, casi de inmediato, muchas de ellas, una nueva presencia en los
circuitos de los videoclubes; parada obligatoria -por lo menos una vez por semana- de
todo buen aficionado al cine. Este tránsito, incluso, empieza a ser recorrido -ya sucede en
el De Efe-, por materiales estrenados en exclusiva en los festivales de la Cineteca y de la

El prisionero de las montañas. Una obra impresionante. El choque cultural y religioso entre
dos etnias distintas separadas desde muchos siglos atrás, enfrentadas en la guerra de Chechenia. Choque visualizado a través de la historia

52

ejército de ocupación. Sergei Bodrov, su director, actualiza de manera impecable a León
Tolstoi, mostrando, casi a través de los ojos de
una niña, un escenario desolado, no sólo en
términos del paisaje, sino en resonancias humanas. Las referencias en torno al bestial e inútil conflicto es, para el espectador, conmovedora.

Elisa. Salvo la presencia de Vanessa Paradis y el
tendido de la trama, Elisase queda en el marco
de la acción, a pesar de estar dirigida por Jean
Becker. Quizá sea ésta la película _más endeble
por prometedora del Cuarto Festival de Otoño. Aun con la ayuda de Gerard Depardieu.

Las afinidades electivas. La elección de los hermanos Taviani es desconcertante: trasladar al
cine, a la imagen en movimiento, a los seres
animados de la pantalla, las lúcidas y exquisitas
especulaciones literarias y científicas de Goethe
en su ya inmortal texto. Los juegos de la razón
y la lógica aderezados con los sentimientos individuales que conducen a la química de las
correspondencias personales, choca con el lenguaje y la puesta en escena de los cineastas, pocos afectos, hasta donde lo revela su filmografía,
a las construcciones de carácter ideológico.
La afinidad entre la literatura y el encuadre,
entre el sabio alemán y los realizadores italianos, ahora trabajando en lengua francesa, no
va más allá de una recreación tan fidelísi~a y
correcta como ausente de poesía.

La belleza de las cosas. Bo Widerberg, creador de
la célebre Elvira Madigan, ofreció con La belleza
de las cosas una de las mejores películas del festival. Envolvente en su ajustada narración, la
historia se centra en el despertar sexual y anímico de un jovencito gracias a la cercanía afectiva, pero sobre todo erótica, de su nueva maestra en el naciente ciclo escolar. La guerra, la
segunda guerra mundial, en la Suecia neutral
del cuarenta y tres, y el crecimiento individual
marcan el compás de las referendas familiares
y personales del muchacho: su familia, la figura del padre, la de la madre, la de su hermano
mayor, atrapado más tarde en un submarino
hundido; y el entorno doméstico de la amante.
Sórdido menáge a trois: la mujer, el alumno y el
esposo, un agente viajero de deslumbrante patetismo. Mientras, la vida continúa su camino.
Al final del periodo, se descubren las campa-

Nada personal. Un film del año ochenta y cinco,
duro y seco, sobre el problema religioso y político de Irlanda del Norte en la década de los
setenta, cuya fuerza disminuye por la renovada
atención del reciente cine internacional hacia
el mismo conflicto. Sin concesiones y evitando
la demagogia y el sentimentalismo, Nada personal expone con crudeza las delicadas y peligrosas imbricaciones existentes entre las actitudes
personales y la violencia en una lucha sin cuar,
tel de siglos de intolerancia común, donde nadie, católico o protestante, mujer o niño, combatiente o civil, podía escapar. Esa atmósfera

53

�ñeras y el verdadero rostro del amor, en el deterioro espiritual de la pareja.
Un espectáculo provocador: minucioso y
tierno, fuerte y sensible.

El hombre más deseado. Por culpa de su infidelidad, un mesero y fotógrafo amateur se queda
sin hogar. En busca de refugio se acerca a un
conocido, y éste lo introduce en su mundo homosexual. Ahí se convertirá en el hombre más
deseado.
Comedia alemana sin pretensiones, cuyo
atractivo inicial se desmorona conforme el film
va asumiendo en serio su original planteamiento humorístico. Acostumbrados a la mirada satírica de Doris Dorrie, El hombre más deseado, película alemana, no va más allá de ser una dulce
comedia bobalicona. No más rosa ni menos que
otras de la misma especie.

vulsiva puesta en escena. Ritmo sin descanso
que sólo se rompe en los pasos entre una parte
y otra de la historia, con la presentación de unos
impecables encuadres estáticos que hacen más
irreal la llamada realidad. Rompiendo las olas,
un barroco espiritual en erupción constante a
través de la visión subyugante de Lars von Trier.

XXX Muestra Internacional de Cine
Tras casi treinta años de proyectarse en una única sesión anual de veintitantas películas, la
Muestra Internacional de la Cineteca Nacional, .
ahora dependiente de Conaculta, llegará a la
nación en tres eventos al año de catorce o quince films cada uno. El primero de ellos, la actual
trigésima muestra, se ofreció en Monterrey después de su proyección en México, D. F., y de
ahí continuó -y continúa- hacia toda la república en un esfuerzo de difusión artística
extraordinario. Ya era tiempo de hacer nacional a la Cineteca.
Gran festival con las enormes figuras de Manoel de Oliveira, Peter Greenaway, Woody Allen,
Atom Egoyan, Theo Angelopoulos y la revelación de Pal Sletaune, ya conocido en cortometraje por el pasado Ciclo de Cine Noruego.

Rompiendo las olas. Del creador de la originalísima antropa, el film más impactante del encuentro. Tan impactante como su incesante respirar donde la cámara cinematográfica está siempre en constante movimiento contagiada por
la mirada desorbitada del personaje.
Bess es una mujer sin equilibrio. Sólo el encuentro con el rudo Jan le dará una medida a
su desvaída condición humana. Medida que se
romperá para los suyos cuando el marido sufra
un terrible accidente que lo lleve a la parálisis
total. Su amor, bestial y sagrado a la vez, requerirá de nuevas formas de entrega. Acentos que
para una mujer que conversa con Dios, no son
ciertamente desusados. Sin embargo, la Iglesia
y el angustian te círculo familiar que le rodean
en su ruda tierra escocesa le terminarán negando hasta la sepultura cristiana. Por eso, sólo
ellos escucharán al final las campanas a la muerte de Bess.
El personaje central, insólito gracias a la interpretación de la actriz principal, transpirajunto a nosotros en función de una nerviosa y con-

Kansas City. Del creador de las extraordinarias
El Ejecutivo y Vidas cruzadas un film menor, mucho menor, donde la nostalgia priva sobre la
rigurosa mirada de Robert Altman. Una mira-

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da donde la exactitud de la construcción gramatical privilegió las dos obras antes mencionadas, como ejemplos ilustres de la narración
cinematográfica.
La acción se ubica. en la década de los trein. ta en una mítica Kansas City. Una ciudad donde la corrupción y el gangsterismo imperan, a
la par que la música de un naciente jazz. Altman
juega con la historia propuesta -una joven
telefonista secuestra a la esposa de un consejero del presidente Roosevelt- casi, casi, como
· pretexto para encontrarnos con las figuras de
muchos de los personajes más tarde convertidos en leyendas de la música norteamericana:
Charlie Parker, por ejemplo.
De grata lectura, Kansas City, aúna a una estupenda recreación de la época posterior a la
depresión, aunque sus maleantes en ocasiones
parecen de caricatura, una estupenda pista sonora. Kansas City es más para escucharse, que
para verse.

ma Aleandro, los posibles nubarrones melodramáticos se deshacen en amable romanticismo.
Sol de otoño es tan lineal como su enredo.
Raúl (Luppi) finge ser judío y responde a un
anuncio sentimental clasificado de Clara (Norma), novia durante 18 años de un médico casado y en camino, ahora, a una tercera edad demasiado solitaria. Las vidas se irán poco a poco
ajustando según el amor las cambie, así como
las diversas perspectivas emocionales de un Buenos Aires de todos los días, para terminar encontrándose.
Eduardo Mignona, director de esta película
argentina, encontró, para fortuna del espectador, el tono justo. Ni demasiado complaciente,
ni demasiado entusiasta.

Las manos fuertes. Ni thriller, ni film político, por
desgracia. Las manos fuertes, película italiana
coescrita y dirigida por Franco Bernini, describe las relaciones entre una psicoanalista, cuya
hermana perdió su vida en un atentado colectivo, y un paciente, ubicado de manera confusa entre periodista, agente secreto o terrorista.
Los sucesivos encuentros clínicos irán produ~
ciendo de manera progresiva en Claudia una
extraña fascinación por la violencia.
¿Necesidad de encontrar al asesino de su
hermana? ¿Atracción indiscriminada por lo
oculto? ¿Caída en un culto que condujo a Italia a una paranoia nacional al inicio de la década de los noventa? ¿Reflexión cinematográfica
sobre un país sujeto a las venalidades de la corrupción? ¿Mera película de acción?
Ni thriller, ni film político a la italiana, por
desgracia. Faltó voluntad y verdadera vocación
de denuncia. Había tela, mucha tela, donde explotar.

La flor de mi secreto. Otra sorpresa. Un Almodóvar
sin estridencias, ni de guión, ni de colorido; a
pesar de los detalles de la anécdota, con tonos
demasiado cercanos a la novela rosa.
Amanda Gris, seudónimo literario de la heroína almodovariana, es una novelista entregada al amor. Amor más soñado que sentido,
empañado por la reciente muerte de su hijo.
Diversas situaciones, en particular el encuentro con el director editorial de un gran periódico, la llevan de nueva cuenta hacia la recuperación espiritual. Soledad y esperanza encarnados
en el estupendo talento de Marisa Paredes.
Por fortuna, no faltan los detalles carpetovetónicos. Sin ellos Almodóvar no sería Almodóvar, ni la película un film, antes que na', español.

Jerusalem. Una saga a la antigua manera del cine

Sol de otoño. El amor después de los cincuenta,
en una película donde, gracias a la interpretación de la pareja central: Federico Luppi y Nor-

sueco -el cine de Jan Troell de los setentadedicada a la emigración, por razones religio-

55

�Mismo ambiente, mismos sujetos de Eating
out, el extraordinario corto de Sletaune visto
en el pasado Festival de Cine Noruego.

los demás parientes, en especial la tía. En la casa hay una habitación cerrada, una habitación
llena de misterio, como los jadeos que se escuchan por la noche. En el día hay que asistir al
colegio, un colegio religioso, y aguantar todas
las monsergas del aprendizaje escolar. Estamos
en la España franquista, en la década de los sesenta. Pero eso importa muy poco en este film.
Armendáriz mira la infancia como suele ocurrir en todos los lugares: un periodo dificil, agridulce, del que es raro acordarse, pero que marca para el resto de los días.
Secretos del corazón, los miedos y obsesiones
del crecer en una película atenta y respetuosa
a la mirada encantada, y a la vez desoladora, de
la niñez.

sas, de una pequeña comunidad haciajerusalem. La pequeña aldea, a finales del siglo pasado, es creyente y fiel a los dictados de su Pastor.
El arraigo evangélico se verá alterado por la llegada de un nuevo conductor de almas que les
pedirá el mayor de los sacrificios para honrar
al Señor: dejar su entorno para dirigirse al Medio Oriente a esperar la llegada del Mesías.
El film, de casi tres horas de duración, describe de manera muy minuciosa todo el tránsito
humano hasta su llegada e instalación en el
puerto de Jaffa en Palestina. Ahí el protagonista, Ingmar, se desposará con una de las mujeres del grupo, Gertrud, para emprender la vuelta a casa. En el largo periplo filmico desfilarán
tanto las buenas intenciones de estas sencillas
gentes como la intolerancia comunal, en un
enorme fresco social donde resuenan por anticipado notas premonitorias de movimientos
próximos de iluminados por el ya cercano cambio de milenio.
Para muchos espectadoresjerusakmfue una
experiencia aleccionadora. Para otros, un callejón sin salida para Bille Agust tras el fracaso
de La casa de los espíritus.

gran lirismo y comicidad, los cuatro personajes
establecen entre ellos un diálogo de una pureza y resonancia únicas. Las reflexiones de Oliveira no sólo sobre el mundo y sobre la edad,
cada vez más pesada conforme se avanza en la
existencia, sino también sobre el ejercicio del
oficio cinematográfico en este universo de comunicación instantánea, van desfilando a lo largo del film, sostenidas en una estructura visual
y narrativa simple y lineal con la exactitud prístina del objeto de arte más elaborado. Un elegante y placentero recorrido de palabras, frases y miradas en el contacto múltiple de sus infinitas dimensiones.

Viaje al principio del mundo. Una experiencia
deslumbrante. Un paseo en automóvil, un simple paseo en automóvil, hacia un pequeño·poblado portugués, sirve de marco al testimonio
vital, directo y sencillo de uno de los creadores
más sensibles y completos de este final de siglo: Manoel de Oliveira. Más de noventa años
de pasión artística, encarnados en la presencia
de otro grande del cine: Marcello Mastroianni,
en su último trabajo actoral.
Cuatro personajes viajan. Tres actores, uno
de ellos francés, pero de origen portugués, y el
propio director de cine, Manoel en la figura de
Mastroianni. El pretexto: encontrar a una tía
del intérprete francés, hermana de su padre,
muerto ya en el exilio. Desde el inicio hasta la
conversación final con la tía, por cierto de un

Secretos del corazón. Film español del cineasta vasco Montxo Armendáriz. Visión sensible y cálida de un periodo demasiado reclamado por el
cine, pero raras veces descrito con honesta solidaridad: la infancia.
Javi es un niño de ocho años. Vive con su
hermano mayor en el departamento familiar
en provincia. El padre no existe. Sí la madre y

56

¿Quién diablos esJuliette?La selección mexicana
para la Muestra es una película cuyo desenfado y desparpajo inicial atraen, en particular visto contra una endeble cinematografia siempre
seria y trascendente. Después, a media proyección, ni Yuliette, o Juliette, ni sus conocidos cubanos entrevistados a lo largo de la cinta, menos Fabiola en Manhattan, sostienen el largo,
ahora sí, videoclip.
En apariencia, la casualidad es la madre de
Juliette, el film. La realización de un video en
Cuba descubrió las singulares coincidencias anímicas y de modelado entre una modelo michoacana, Fabiola, y una desenfadada chica cubana, J uliette. Las dos ignoran el paradero de sus
padres y gracias a un filmico Se val,e soñar; esta
película, lo encuentran. Carlos Marcovich rumia la idea durante tres años y nos la ofrece como mosaico en la pantalla grande, a la manera
de ¿Quién diablos era Charl,es Foster Kane?
Una Cuba empobrecida, arruinada, desvencijada por el bloqueo y la intransigencia de la
ya eterna dictadura castrista, sirven de fondo a
las veleidades emocionales de la encuesta. La
salvan, en última instancia, la gracia y humorismo de los cubanos entrevistados siempre atentos, ¡chico!, a la esperanza y al escepticismo.

El cartero entra sin llamar. Roy, personaje de este
primer largometraje del cineasta noruego Pal
Sletaune, no solamente lee parte de la correspondencia por entregar, sino que un buen volumen de ella la tira en basureros dispuestos a
lo largo de su circuito postal. Además, copia la
llave del departamento de uno de sus suscriptores para meterse y espiar. Esa intromisión lo
llevará a relaciones inesperadas con una chica
tan mediocre y poca cosa como él.
El mundo de ambos, y de los personajes grisáceos girando alrededor de ellos, es Oslo, la
capital de Noruega. Pero no la Oslo contemporánea de amable tarjeta turística, sino una üslo
sórdida y sucia, habitada por cientos de microseres marginados merodeando entre la soledad
y el desempleo, la mugre y el alcoholismo. No
hay esperanza en el retrato de Sletaune. Si acaso el espectador empieza a sentir simpatía por
alguno de ellos, pronto esa ternura acabará en
repulsión. Repulsión porque quizá él, instalado en el territorio oscuro y protegido de las
butacas, sea también uno de ellos. Sorpresa y
asombro por un film minimalista exento, aun
en el vestuario y en los objetos que decoran los
escenarios expuestos, de piedad.

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�Western. La vuelta al mundo en un círculo, en
un círculo de quince kilómetros en el Finisterre
bretón. Vuelta emprendida y rehecha por dos
outsiders franceses: un joven catalán y un inmigrante ruso. Dosjóvenes sin fortuna, pero afortunados, a la caza de aventuras, más bien sentimentales, en un contexto de pequeños pueblos
no exentos de xenofobia.
En el límite de la Francia continental un retrato amable y simpático de sus gentes, incluyendo a sus habitantes de origen africano, muy
diferente al ofrecido por el cine tradicional de
este país, en una curiosa, curiosísima, elemental road movie de a pie.

Todos dicen que te amo. Para los amantes incondicionales de la comedia musical, Todos dicen
que te amo es un film delicioso. Para los amantes
de la comedia musical y amantes incondicionales, a la vez, de Woody Allen, Todos dicen que
te amo es para amarse con locura, a pesar de los
siempre omnipresentes fantasmas galopantes
del director neoyorquino.
Sin cine musical-Evita es quizá el último y
fracasado intento de un género ahora minorjtario y en camino del mausoleo- y en pleno
posmodernismo cultural, el film de Allen tal vez
sea el epitafio que merezca cantarse y bailarse
a la par que los intérpretes. Mientras se recuerda a Porter y Kern, a Minnelli y Donen, y se
danza hasta las estrellas gracias a los efectos de
computadora, es dable halagarse con los recovecos de la familia norteamericana de hoy. De
la familia, of course, de la isla de hoy y de los al-

El libro de cabecera. Un artificio subyugante producto de una de las mentes creativas más poderosas de la imaginería contemporánea: Peter
Greenaway.
Tres niveles configuran el film. El de la anécdota, donde las relaciones entre el poder y la
sexualidad enmarcan la historia ascendente de
destrucción· de Nagiko, de niña hasta los trece
libros finales de su obra, pintados sobre su piel
y la de otros hombres. El de la forma narrativa,
sujeta a una construcción heterodoxa muy distinta a las convenciones del moderno cine de
ficción comercial, donde imágenes en recuadro
despliegan las historias en tiempos y situadones distintas. Y el de las relaciones entre la literatura y el hombre, donde la palabra y los textos escritos -o sublimados-sobre los cuerpos
soportes adquieren una categoría espiritual
trascendente ajena por completa a las dimensiones limítrofes de la página impresa.
También Greenaway abre las fronteras entre la literatura y el cine, textos e imágenes como disparadores de la razón, y entre el cine y
la estética. El film como espacio plástico haciéndose y reflejándose entre el encuadre y la sensualidad voyeurista.
El libro de cabecera: el erotismo como pincel
del gozo.

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pio jurista, en la imagen seca y definitiva de Ian
Holm, atado hasta la muerte a un cadáver viviente: su hija Zoe.
¡De lo mejor de la muestra!

bores del siglo XXI: Manhattan. Como los
Grouchos del film, miles de Woodies seguimos
girando.

Dulce porvenir. El pueblo, cerrado y hermético,
contra Mitchell Stephens, autopropuesto abogado defensor. El caso: daños por reclamar en
un lamentable accidente. El accidente: la caída y hundimiento del camión escolar de la aldea en un lago congelado. Autobús conducido
por quien más adoraba a los niños: una pobre
e indefensa flautista de Hamelin. Lugar: al norte de Vancouver, en pleno y riguroso invierno.
El realismo sorprende. Atom Egoyan, creador de Partes habladas y Exótica, encuentros desconcertantes entre el cine y el video, ha dirigido en una desolada y bella pantalla ancha,
alternando entre tiempos distintos de la acción,
un film magnético. No tanto por los escenarios,
cada vez más significativos conforme el drama
se interna en sí mismo, sino por las emociones
humanas en conflicto. Emociones no sólo de
los lugareños, unidos como nunca frente al enemigo externo, en voz de la única sobreviviente
del accidente: una joven paralítica, sino también por la personalidad derrumbada del pro-

La mirada de Ulises. ¡Un cierre extraordinario!
A, director de cine de origen griego, en plena celebridad, regresa de Estados Unidos a Atenas, tras 35 años de ausencia, a presentar su última película. El pretexto no es exhibir su film,
sino encontrar una mirada perdida, una inocencia perdida, la suya, en el trabajo, en apariencia extraviado, de los pioneros del cine balcánico.
La excusa funcionará. Harvey Keitel, sorprenden te una vez más, descenderá hasta
encontrar el pasado y el presente, en un mundo donde la infancia se conjuga con un comunismo en extinción. Una enorme estatua de Lenin viaja en pedazos, destrozada, sobre una
barca hacia el olvido, mientras en la orilla los
campesinos se santiguan a su paso.
En una Sarajevo en ruinas, A localiza al curador de la Cineteca. El curador, figura fascinante al cuidado de viejas películas en medio
de las ruinas, es un coleccionista de miradas

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��dos, es la tradición del arte antiguo, sobre todo
el realismo figurativo (retratos, paisajes, bodegones, etcétera) de las pinturas al óleo, expresando con esto rechazo y disgusto con el desarrollo contemporáneo del arte.
Esta compleja realidad, construida a partir
de múltiples enfoques y de distintos acercamientos a la práctica artística (producción-distribución-consumo), transcurre en un escenario nunca inmóvil, plagado de impulsos y de
movimientos, de luchas internas por una hege-

Monterrey, la actividad artística es reciente, dispersa, incipiente y lo que es peor, aún adolece
de herramientas para ser sancionada u orientada a través de ensayos, curadurías, críticas o
reseñas (salvo las elucubraciones de Mario Herrera y otras escasas aportaciones impresas), por
lo que aún no se da un movimiento propio de
la ciudad, fuerte, decidido, que exprese un perfil local.
Hay, además, una cuarta categoría de artistas, que conviene mencionar por separado, ya

monía imposible.
En nuestra ciudad, efervescente escenario
de actividades desde los setenta, coexisten múltiples formatos y protagonistas que impulsan
las actividades artísticas. Para ilustrar lo anterior, veamos algunas situaciones.
En primera instancia, hay gran cantidad de
artistas eventuales (de fin de semana, por ejemplo), que se dedican a producir obras influidos por el impresionismo o que exploran el expresionismo lírico, en un momento en el que
ambas formas artísticas han sido explotadas hasta la saciedad desde la primera mitad del siglo
hasta nuestros días. Estas soluciones son muy
recurrentes y atractivas, por la libertad que ofrecen para el trazo, pero son también las que llevan con más frecuencia a los lugares comunes.
En segundo lugar estarían los pintores llamados profesionales, de tiempo completo, quienes se rigen por los criterios y los vaivenes del
mercado del arte, realizando obras que se identifican con escuelas y corrientes artísticas como
el abstraccionismo, el surrealismo (o el neomexicanismo), el expresionismo abstracto, el neofigurativismo, y otros modernismos tardíos. Para ellos, la obra de arte se hace con materiales
duraderos y con una alta dosis de habilidad técnica / tecnológica. En su mayoría opinan que
la obra no se puede ni se debe explicar. Los
hay triunfadores en el mercado y resentidos por
no ser promovidos
Por último están los pocos artistas, realmente
muy pocos, que trabajan al margen de lo institucional, elaborando trabajos más del orden con-

que se distinguen por ser invitados o avecindados, la mayoría de ellos de éxito nacional y
extranjero, quienes decidieron venirse a vivir a
Monterrey por las oportunidades económicas
que ofrece este ambiente, sobre todo a nivel
de coleccionistas, con lo cual la competencia
es cerrada. Es importante este movimiento de
artistas inmigrantes (sobre todo latinoamericanos), ya que resultan ser una influencia y un
estímulo para los grupos que se están formando en la localidad.
Por otro lado, también en el terreno de la
difusión y distribución de la obra de arte se
presenta el fenómeno de la competencia y de
la pugna.
Hay un abismo enorme entre las pretensiones de algunas galerías del barrio antiguo o de
la del Valle, y las verdaderas posibilidades que
ofrecen los promotores del arte a nivel privado: Ramis Barquet y Arte Actual Mexicano.
Mientras que las primeras son más bien un conjunto de buenas intenciones, sazonados con un
deseo de tener un ambiente sofisticado, más la
fantasía de algún día ser un dealer de renombre, las segundas son una realidad impactante,
con vínculos internacionales, sólidamente establecidas, que desdeñan lo que no les es útil, y
que compiten o se asocian con los museos locales para determinar la calidad de sus exhibiciones. El contraste es enorme.
En el terreno de la educación, el fenómeno
es interesante. Los artistas prefieren buscar su
desarrollo en talleres privados, en reuniones

ceptual o de lo denominado no convencional,
empleando espacios poco usuales (la calle, casas particulares, prácticamente cualquier sitio) ,
muchas veces produciendo instalaciones, intervenciones, acciones o performances, sin finalidad
comercial. Son difíciles de localizar y se in teresan esencialmente por cuestionar el quehacer
artístico y por descubrir variantes, más que por
encontrar un público cautivo o un mercado definido.
En fin, tanta actividad podría resultar insensata para nuestra ciudad. Si viésemos los regis-

productores de la localidad, podríamos pensar
que Monterrey es un enorme semillero de artistas, admirablemente extenso y prolijo.
Pero al observar de cerca lo que se produce, nos daríamos cuenta que de todos ellos son
pocos los que podrían ser capaces de sostenerse por sus propios pies en foros nacionales e
internacionales (Guadalajara, el D. F. o Nueva
York, por mencionar tres), que son los que consolidan la institución que llamamos arte. De hecho, pocos de ellos se abocan a salir.
Es decir, mucho ruido y pocas nueces. En

tros de las asociaciones de artistas, pintores o

62

63

��ese idioma, pues iba dirigido a la numerosa colonia estadounidense que laboraba en los ferrocarriles. Sus oficinas y talleres estuvieron en
la esquina de Padre Mier y Zaragoza, hoy oficinas de Gentor. El periódico desapareció en
1911.

grange suspende Flores y Frutos "el dos de enero
de 1881" y publica La Revista, "que comenzó a
salir poco después" (Héctor González, Siglo y
medio de cultura nuevoloenesa, Monterrey, 1946,
p. 209).
A punto de cumplir 32 años -había nacido en Francia el 11 de febrero de 1849- surge
el primero de febrero de 1881 LaR.evista, semanario independiente. Durante seis meses conserva esa periodicidad semanal y el primero de
agosto de 1881, Lagrange decide publicarlo
diariamente. "Con excepción a los siguientes
de los días festivos."
Nunca antes había tenido Monterrey una
publicación diaria; lo común era, desde 1826
en que surgió el primer periódico, que su aparición fuera semanal. Lagrange tiene el mérito
de iniciar el diarismo regiomontano. La Revista, "diario independiente de política, artes, oficios, ciencias, literatura, telegramas, noticias y
anuncios", perduró hasta abril de 1886.

~ibros
Ricardo Arenales

Un colombiano, Ricardo Arenales, destaca también en el periodismo de Monterrey pues en
1919 fundó El Porvenir. Los intereses políticos
de entonces convirtieron a Arenales en su "Director-Propietario", según se lee bajo su título.
El primer número apareció el 31 de enero
de 1919 y por ocurrencia de Arenales está marcado con el número 1001 "para darle una antigüedad que no tenía", dice Fernando Vallejo.
Hoy sí la tiene y es, además, el de mayor permanencia en Nuevo León. Acertadamente ha
dicho García Naranjo: "Arenales no supo darle
estabilidad ni a su propio nombre". Así, a dos
meses del surgimiento de ElPorvenirse habían
ya agotado los fondos para sostener la publicación; se le debía el pago al impresor, don Jesús
Cantú, quien tomó en sus manos la dirección
de "El Periódico de la Frontera". Gracias a él El
Porvenir logró perdurar.
Como Ricardo Arenales se conoció en Monterrey al poeta colombiano Porfirio Barba Jacob, cuyo verdadero nombre era el de Miguel
Ángel Osario y había nacido en Antioquía, Colombia, en 1883.
Honda huella dejó en Monterrey Ricardo
Arenales. Federico Cantú esculpió en roca su
pronunciado perfil cuyo monolito se conserva
frente a la entrada principal de la Pinacoteca
del Estado.

Joseph A. Robertson

Otro extranjero, el coroneljoseph A. Robertson, de origen norteamericano, coadyuvaría al
desarrollo de la prensa local al fundar The Monterey Newsen abril de 1892. Robertson había llegado a la ciudad trabajando para la empresa
constructora del ferrocarril de Monterrey al
Golfo.
En el periodismo local sobresale como un
innovador en lo tecnológico y en el enfoque
de lo periodístico. Fue el primero en usar linotipo y en recibir los servicios de la AP (Associated Press), y transformó el periodismo "al
dar preferencia a la información sobre el artículo", organizando un cuerpo de reporteros
"para cumplir sus servicios de información local", (Héctor González, Siglo y medio de cultura
nuevoleonesa, Monterrey, 1946, p. 100-102).
Su nombre en inglés ( The Monterey News)
obedece a que también su contenido estaba en

66

el teatro y todo aquello que después se convierte en pura nostalgia.
A través de la mirada del escritor recorremos la ciudad de México de los años sesenta;
sus monumentos históricos, la Columna de la
Independencia, el Caballito, el lago de Chapultepec, el cine Latino, la colonia Cuauhtémoc.
Todos lugares comunes al joven escritor aún
sin libro publicado. Nos muestra, además, sus
objetos personales -arcaicos- como una máquina de escribir marca Olivetti, sus plumas
estherbrook, su tocadiscos.
Gustavo Sainz nos recrea, en un verdadero
alarde narrativo, a épocas históricas distintas:
la guerra cristera; la vida cultural y artística de
los años veinte, Lupe Marín, Diego Rivera y sus
guerras maritales; nos transporta a la época prehispánica y sus rituales en la novela del personaje D. H. Lawrence.
Es capaz de provocarnos emociones intensas con los pedazos de novelas que lee el joven
escritor, como la historia del niño tuberculoso,
que huérfano de padre, vive con la madre, una
mujer que se cree joven y no le permite que le
diga mamá. De cómo el niño descubre un día
una caja de zapatos con fotos de su padre y de
cómo la malvada mujer intenta arrebatar ese
maravilloso tesoro a su hijo.
Esta novela asume también una función didáctica; ya que el autor nos muestra las diferentes maneras en que se puede describir un paisaje; hace alusión a técnicas narrativas; cuándo
se utiliza un presente histórico o real, o un pretérito, y cómo es el uso del habla cotidiana en
ciertos tipos de personajes.

Todos queremos
Catalina Martínez
Gustavo Sainz
Quiero escribir pero me sale espuma

Plaza y Janés
México, 1997.
GUSTAVO SAINZ EN SU NOVELA MÁS RECIENTE, QUIEIW

escribir pero me sale espuma, retoma por tercera
vez el tema de la juventud y sus obsesiones (la
primera fue allá por 1965 en Gazapo y la segunda en 1987 con Muchacho en llamas).
El título de esta novela -la número 15viene de una línea de un soneto de César Vallejo
y el tema central son las dificultades que tiene
que pasar el joven escritor para terminar una
novela que fue becada por el Centro de Escritores, misma que no ha podido concluir debido a que su principal quehacer es vivir su cotidianeidad de sucesos reales como pueden ser
los preparativos de una boda apresurada, los
amigos locos, las amigas disponibles, el trabajo
mal pagado, las fiestas, los paseos, los malentendidos, las mentiras, las películas, la sinfónica,

67

�ramos que siga insistiendo en expresar la simul-

La forma narrativa de esta novela se basa en
el hecho de que un escritor de 57 años empieza
a recordar cuando tenía 20 años y quería ser
escritor. Hace un recorrido por los lugares de
su juventud acompañando a ese yo de 20 años.
Al pasar el tiempo, el escritor de 57 años recuerda nuevamente al joven de 20 años y se da cuenta que ya lo acompaña el otro yo de 57.
Quiero escribir pero me sale espuma es la novela
que cuestiona el quehacer narrativo del autor
y su compromiso social, si existe. Escribir o no
escribir es el dilema fundamental:

taneidad del mundo a través de su maravillosa
narrativa.

Tragafuegos: el ámbito
de la palabra y el fuego
Juan Velasco

FUE BORGES EL QUE EN ALGÚN LUGAR DE SU INGENTE

grada transformación.
La transformación une los cuatro bloques
del libro. Cuatro bloques que se articulan en
dos ejes simbólicos que invitan al lector a recorrer nuevos espacios, paisajes no visitados y cambiantes. Los símbolos de esta obra se mueven
en ese intercambio de ámbitos que se vuelven
equívocos, que recuperan nuevamente su espacio supuestamente compartido, y luego se
vuelven a transformar. Analizaré los dos ejes
semióticos en los que la obra poética se entrelaza: la naranja y la luna, por un lado, y la utopía para armar y esa luz que me abraza, por el

obra dijo que cada palabra es una formulación

otro.

Graciela Salazar Reyna

Tragafuegos
Edición de autor
Monterrey, 1997.

... Escribir era dejar de ser para entregarse a las
palabras, unas palabras que, en el mejor de los
casos, podrían ser leídas por alguien, cuya
certidumbre sería, para empezar, la propia
inexistencia de uno, la desaparición de quien
escribía... (pág. 145.)

La cuestión -insistió Alicia- es si se puede hacer
que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes. La cuestión -zanjó Zanco Panco- es saber
quién es el que manda ... , eso es todo.
Lewis Carroll, Alicia a través del espejo*

Esta novela demuestra la capacidad de reflexión y madurez de Gustavo Sainz, que insiste
en escribir y describir situaciones cotidianas
que, sin embargo, revelan significaciones universales como el amor, el desamor, la solidaridad con los amigos, con el mundo y con la existencia de nosotros mismos.
A través de los años, Gustavo Sainz sigue innovando el lenguaje narrativo, su capacidad para abstraer de la realidad situaciones con las
que juega -como un niño jugaría con un
caleidoscopio- para narrarlos hasta el infinito, nos demuestra que su afán de entregarse a las

La cuestión

del Universo.
Unas veces el poeta construye mundos aislados a base de imágenes arrasadas y huérfanas;
otras, este universo se estructura a base de leyes
que marcan la existencia de mundos paralelos
y en las que símbolos llevan el peso fundamental de la acción dramática. Para este segundo
proyecto de universo pertenece la poesía de Graciela Salazar Reyna.
Si en el barroco se expresa esta realidad por
el espíritu de la contradicción, o por la violenta contraposición de fuerzas opuestas, en el estilo sencillo y elegante de Tragafuegos, la máxi-

palabras sigue vigente; y como él mismo menciona, "... toda historia es imposible de ser contada ... lo que conocemos son versiones, pero estamos imposibilitados de conocer la verdad".
Bueno, estas versiones de novelas juveniles
podrán ser reales o ficticias, pero en última instancia eso es intrascendente, ya que como Foucault menciona, tratar de amarrar la obra a la
figura del autor, es someter el discurso narrativo a la realidad social dominante.
Nosotros agradecemos a Gustavo Sainz su
compromiso personal con la literatura y espe-

* Este pasaje famoso ilustra la posición de Carrol dentro
del debate nominalista. Es de sobra conocida la opinión
del autor sobre la libertad del creador para asignar libremente el significado de la palabra usada en un contexto
de libertad o irreverencia. La voz poética de la obra pre- sen te ejemplifica tal postura dntro del mundo literario al
asociar el texto poético en su totalidad y la labor de la
escritora con la presencia e imagen del "tragafuegos".

68

ma representación de este universo poético la
encontramos, no en el contraste, sino en el súbito estado de los desdoblamientos y las articulaciones. Así, la estructura augura un próximo
de~enlace, pero éste se desliza y se escapa, y se
desdoble en nuevos signos y símbolos, en olas
que construyen en un incesante vaivén la voz
de este mar poético sobre el que se erige el signo favorable de la sabiduría, la fuerza, y la sa-

C/i,.AGAFUEGOS

Grocielo Solazar Reyno
el espacio de la palabra busca la fusión de ambos, y en el esculpir de su poesía la voz femenina de la experiencia social se une a la voz del
espíritu.
Los poemas "Nelson" (dedicado a Mandela),
"Tragafuegos" y "Minósculos" plantean tal cuestión, parten de su particular concepto social de
la disidencia, y aplicando ese doble baremo, ese
doble criterio, percibimos la interrupción de
lo cotidiano por una batalla social que se gana.
El mejor ejemplo lo representa la palabra
"minósculo", elaboración de la fusión de "minúsculo" y "ósculo" (beso). "Pequeñísimos besos", sí, pero muy especiales. "Dolientes/ perseguidos/ revolucionarios/ besos de azúcar/ y
de chocolate ( ... ) besos y más besos/ besos repulsivos/ oportunistas/ diplomáticos/ besos
gringos ( ... ) besos caros y blancos/ baratos y
rojos/ partidarios y abstencionistas/ opresores
y desgraciados/ mundialmente besos".
"Utopía para armar" es celebración de una
victoria, coronación de un domingo, "pasa todo
y queda todo", y más tarde, la suplantación de
las calles y también su derrota. La utopía es tam-

Utopías para armar

Partimos de esta afirmación, contrastada y reafirmada repetidamente en este siglo por la poesía moderna: que la labor disidente y descomunal del poeta es encontrar el sentido ocultó de
la realidad, sus leyes y sus reconfiguraciones, incluso cuando este esfuerzo, por sobrehumano,
esté condenado al castigo de Sísifo. La cuestión
que preocupa a Alicia y a Zanco Panco ataca el
doble filo de ese sentido culto: la naturaleza social de la experiencia y la naturaleza individual
de la palabra poética. Respecto del primero,
que el Estado no perdona a sus disidentes es
una verdad que ha tomado tal carta de naturaleza que está tan imbricada en nuestra cultura,
e incluso en nuestra prácica vital cotidiana, que
ni siquiera nos tomamos la molestia de pensar
en ella o airearla, pero aun más penosa es la
carga cuando el poeta vive la doble disidencia:

69

�gancia de lo nutrido con las interminables ca-

bién doloroso signo o, mejor dicho, se construye sobre dolor personal que se traspasa a las calles y en las que ambas se perfuman (como la
niña frente al espejo) de "el sueño que se comió
ayer".

ricias del sol.
En esta sección ("Un racimo de naranjas")
el remordimiento no es soledad, se evapora el
jugo de sombras del "claro de luna", se abre un
horizonte hacia un destino superior camino de
la unión con el amado, en él, se borran la duda
y el amor secreto.
En estas dos secciones, las centrales del li-

Naranja y lunaria
Las acciones de la calle tienen su correlato recíproco en el mundo del sueño. Y mientras se
dan estos preliminares, dos mundos han quedado intactos en el libro: el mundo de la naranja y el de la luna. Estos mundos se han visto antes y se verán a lo largo de toda la obra.
Empezaré con la tercera sección del libro
de poemas y la defineré como "Lunaria". El tema de la luna ha sido retomado por las diversas artes y desde diferentes perspectivas, y la historia de su conquista es no menos fabulosa que
su leyenda y recreaciones. De estas últimas, sin
embargo, mi favorita es Lunario sentimental
(1909) de Leopoldo Lugones. Pero estos poemas que hoy leemos no son "Lunario", la voz
de estos versos responden a una figura muy diferente, mucho más íntima y femenina, Lunaria: "A veces más/ la luna es del sol/ lo que yo
de ti/ (enorme distancia)".
La figura de la luna es la voz femenina: está
"en el verbo lunar", en el precipicio de la noche, en "cada beso", duerme "oculta entre las
rayas" de la camisa del amado, y derrama sobre
el conjunto de escenas poéticas una fuerte belleza plástica en la que también se dan cita la
reafirmación de su origen entroncando con el
linaje de las diosas, el hado trágico (que la envuelve en una nube heroica) , y el amor.
La luna cobra vida femenina y en ésta se revelan las modificaciones operadas sobre el tema, de tal manera que adquiere una nueva dimensión, dándole a los poemitas de esta sección
el carácter de una auténtica reconstrucción dramática, potenciada por la simbología, metáforas y los recursos estilísticos. La naranja: es la
contrafigura de la luna, y efectivamente nos
brinda la hermosura, la redonda y sobria ele-

bro, la luna se vuelve naranja, lo pálido y frío
opta por una nueva voz femenina en la que se
encarna lo nutrido, no por el cielo lejano, sino
por la madre tierra. Pero estas voces no se contradicen, ni se mienten ambas realidades, una
y otra tienen algo muy significativo en común:
la luz. Entroncadas en lo femenino, en la naranja y la luna se produce el encuentro entre tierra y cielo, entre la palidez y el color, y ambas
desembocan en la última sección del libro,
optan por la fusión de aquello que las crea: la
luz.

La luz-que nos crea

Una península hecha de lunas y naranjas, esferas limpias hechas de luz, de sol y de transparencias nocturnas. Todo nos conduce sin obstáculos hasta la sección final del poemario,
donde la luz ("esta luz que me abraza"), se convierte en febril lugar de encuentros, y donde la
voz de la poetisa revela la mayor tensión de la
obra. Tensión, animada no tanto por los descritos cambios, como por la grandiosa red de
asociaciones que crea con el resto del
poemario: ahora la utopía ya es luz, y los besos
florecen mientras los amantes "humedecen la
luna con sus dedos", y "ahora incendias mis calles/ toda la ciudad con tu sola mirada/ y estallas de nuevo en mi naranja/ rayando con luceros vespertinos/ el aire/ desertor de la calma".
En el último grupo de poemas el lector ya
no tiene que perseguir al fantasma de una deseada e inexistente liberación total, el deseo se
consuma, el cuadro de símbolos se cierra:

70

Esta luz que me abraza
derrama en tu boca los deseos
hora tras hora de madrugada
mientras urdimos a saltar la luna
para llevarnos de un sorbo
juntos
la miel que humedece nuestras piernas.

se desvelan en los espacios sagrados y ambiguos
de la palabra, en el complejo entrelazado de
sus iconos y, por fin, es una historia de amor.
No es una voz poética ejemplifican te y vacía de
intensidad, sino signo trágico, con sus dudas y
vacilaciones, y la redención final de la pasión
por el cielo y la tierra, la luz, la utopía y la luna.
El deseo, principio y origen de todas nuestras pasiones, une los dos cuerpos centrales del
poemario ("Un racimo de naranjas" y "Claros
de luna"), pero también el primero y el cuarto
de los poemarios. Es un viaje de transformación que va de "La utopía" a la luz, de los frutos del cielo (la luna), a los frutos de la tierra
(la naranja). Los cuatro elementos están unidos en la tramoya del deseo, del fuego y de la
palabra, y en este rico y complejo haz de relaciones y dominios, cobra sentido el título y la imagen final del libro: el tragafuegos.
Volvemos por tanto al problema de los ámbitos, al ámbito del poeta, a la labor disidente y
descomunal del poeta, a ese tragar el fuego doloroso que ha de devolverse con la palabra, en
forma de luz, en forma de deseo y de utopía.
Así recupera esta poetisa el sentido oculto
de la realidad, sus leyes y sus reconfiguraciones,
la naturaleza social de la experiencia y la naturaleza individual de la palabra poética: nada
perece en esta labor sino que se purifica, la palabra nace en el ámbito virgen del fuego. Quisiera terminar acudiendo a la breve cita con la
que comencé este comentario: En el mundo
de Alicia a través del espejo, lo que se interpone
entre ella y el espacio de la liberación final, es
una luna dura y fría en la que se refleja su imagen y que ella llama "espejo". Cuando éste se
traspasa, la frontera entre la realidad y el sueño, entre la utopía y la luz, se quiebra en añicos llegando a revelar, al final del proceso, a
una Alicia muy diferente, a una mujer transformada por la experiencia del despertar.
Ésta es "transformación sagrada" cuanto que
la lectura de este libro de poemas requiere despojarse de las características propias para con-

¿Qué ha pasado? La voz poética de las transformaciones, ha ocupado finalmente un ámbito que es el suyo: el símbolo de la luz que une,
en el máximo horizonte de lo esencial; la utopía social con lo humano, el fuego con la vida,
la esfera de la tierra y del cielo. El título del libro sugiere la imagen de la poetisa en su estado
final de transformación: el tragafuegos, tras haberse sumergido en otros motivos conceptuales, es la estilización poética de la experiencia.
Quisiera aventurarme más allá: la superación
del desengaño, del cansancio o de la represión
social se construyen en el deseo (hecho "luz
que me abraza"), y construye a la poeta y a su
necesidad de poesía; la eleva por encima de una
realidad mezquina, para convertise en tragafuegos.

El ámbito virgen del tragafuegos
Sorprenden en estos poemas las virtudes clásicas de la poetisa: la tensión creadora, su poderoso sentido visual en la reconstrucción de ese
difícil equilibrio en el que se desenvuelve nuestra realidad, y la fulminante manera con la que
se introduce la tensión social sin afectar posiciones didácticas. Es curioso cómo al lograr esto,
los motivos líricos e ideológicos cobran una mayor prestancia y vigor en el entramado formal
de la obra. Así, no nos sorprende la capacidad
para fundir armónicamente la alegría y la tristeza, la risa y el llanto, y la capacidad para dar
un paso más en la búsqueda de ese momento
que nos acerca, aun más, a la revelación.
Tragafuegoses una obra de espacios aparentemente incompatibles, de transformaciones que

71

�dos y serios sobre la inversión en capital humano en el México de hoy día. Y advierten "los
dilemas más complicados que enfrenta el país
son precisamente los relacionados con el crecimiento económico, la pobreza y la distribu-

vertirse en "lo otro": Utopía, naranja, luna, luz;
y finalmente, "tragafuegos".
La voz poética de Graciela nos lleva por una
experiencia de ámbitos que se traspasan y que
se reconcilian y se cuestionan interminablemente hasta abandonarse a su fusión final. Imagen final que la convoca y lo dice todo: Tragafuegos. ¿Cuál es el espacio, el ámbito final del
tragafuegos?: el espacio de la utopía, el espacio del cielo y de la tierra, el dominio de la tiniebla y de la luz, fundidos en la experienci de la
expresión poética, el amor y el deseo. De este
no menos peligroso camino la poetisa que hoy
presentamos emerge poderosa, llena de luz, generosa en su dolorosa boca, de palabra y de

ción del ingreso".
Una de las hipótesis centrales que dan cuerpo a las diez intervenciones que se presentan
en el libro estriba en señalar que un gasto substancial realizado por un agente económico se
debe de considerar dentro de la definición de
inversión de capital, es decir en la capacidad
productiva de la persona.
Capital humano, crecimiento, pobreza: problemática mexicana es producto del esfuerzo realiza
do por la Facultad de Economía de la UANL
en el Tercer Encuentro Internacional que lleva el mismo título del libro, efectuado en no-

fuego.

viembre de 1996.
En dicho encuentro, participaron once expositores, todos prestigiados investigadores y
académicos de diferentes centros de investiga-

Educación y economía
Sergio de la Rosa

ción nacional y extranjeros.
Los trabajos abordan tópicos diversos:
Jorge N. Valero yJosé Alfredo Tijerina, ambos investigadores de tiempo exclusivo de la
Facultad de Economía de la UANL, tratan_ el
problema de la edad y efecto de cohorte en la
inmigración al área metropolitana de Monte-

José Alfredo Tijerina yJor_ge Meléndez, editores

Capital humano, crecimiento, pobreza: problemática mexicana
Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, México, 1997.

EL TEMA GENERAL QUE ES ABORDADO EN ESTA EDICIÓN
consiste en dilucidar los factores que subyacen
en la estrecha relación que hay entre educa-

rrey, 1990-1996.
Señalan que es de suma importancia conocer las diferencias de calidad a través del tiempo de los inmigrantes al área metropolitana de
Monterrey (AMM), ya que existen algunos planteamientos que advierten que en ciertos periodos la inmigración puede ser dañina a las ganancias de los residentes.
Los investigadores concluyen, mediante estimaciones de las ecuaciones de ingreso en el
efecto de cohorte para muestras de 1990 y 1996,
que no hay diferencias significativas en los salarios al llegar de los inmigrantes que arribaron antes de 1985 y los no inmigrantes. Añaden que los inmigrantes que llegaron entre

ción y economía.
De manera específica trata los problemas del
impacto de la educación en el mercado laboral y la importancia del capital humano en el
crecimiento económico en países en vías de desarrollo, como el nuestro.
El texto pone el acento en la necesidad de
analizar y evaluar la importancia que tiene la
inversión en educación como una estrategia de
la más alta prioridad para que la sociedad mexicana se sitúe en la senda del crecimiento económico.
Sus propios autores establecen que es evidente la necesidad de realizar estudios profun-

72

70 por ciento en las tasas de participación femenina en el mercado laboral en el AMM. Señala que las mujeres económicamente activas
de esta zona tienden a concentrarse más en
ocupaciones de oficinistas y técnicos (maes-

1985 y 1990 ganan al arribar aproximadamente once por ciento más en promedio que los
que llegaron antes de 1985.
Rocío del Carmen Canudas González, investigadora del Instituto Regional de la Universidad de Coahuila, aborda el tema del capital humano y el crecimiento de la productividad en
el sector industrial mexicano entre 1970 y 1988.
El trabajo presenta un modelo econométrico que permite medir la importancia del capital humano en la productividad del sector industrial. Mide el capital humano mediante una
serie de variables como escolaridad promedio,
esperanza de vida al nacer y tasa de alfabetismo.
Concluye que, aunque existe un fuerte problema de multicolinealidad en las variables, en su
conjunto las variables explican el crecimiento
de la productividad en diez por ciento de sig-

tras).
Concluye que las mujeres perciben salarios
menores a los hombres y conforme aumenta el
grado de escolaridad la brecha salarial crece
entre mujeres y hombres. Advierte que del análisis de las determinantes laborales, el diferencial salarial por ocupación entre sexos, no obedece a la existencia de discriminación contra
la mujer sino a otras variables que tienen que
ver con la experiencia laboral y con las horas
trabajadas.
Eduardo Zepeda, de la Univesidad Autónoma de Coahila y Ranjeeta Ghiara, de California State University, San Marcos, abordan la temática de la dispersión salarial y capital humano
en México, 1987-1993.
Señalan que en nuestro país r.o ha escapado a la tendencia creciente de dispersión en
los ingresos, tal y como se manifesta en los países en vías de desarrollo. Argumentan que la
perspectiva del capital humano es un enfoque
adecuado para explicar la determinación de in-

nificancia.
Emilio Barriga Delgado, quien es profesor
e investigador de tiempo completo de la Universidad de Guanajuato, trata el tema del crecimiento económico y el gobierno. Presenta dos
modelos de análisis donde verifica si el gasto
público en el caso mexicano ejerece una influencia negativa o positiva en el resto de la economía. Concluye que el gasto aplicado en capital así como el gasto aplicado en educación
generan una externalidad positiva.
Hace dos recomendaciones que se desprenden de sus resultados: que el gasto público en
capital y el de educación deben de incrementarse con el fin de alcanzar el óptimo social.
Mientras que el gasto público corriente, al generar una externalidad negativa, debe de ser

gresos en el periodo más in tenso de la reforma
estructural instrumentada en México desde los
años ochentas.
Una de las principales conclusiones encontradas en este trabajo estriba en advertir que
bajo ciertas formas funcionales, la tasa de rendimiento de la educación en México es semejante a la encontrada en otros países en desarrollo, inclusive en su estructura por sexo.
Consideran que la incorporación de variables de control referentes a sexo, tamaño, sector, región y ocupación resultan estadísticamente reveladoras para explicar los ingresos al

reducido.
Fransisco Valdez Moreno, investigador de
tiempo completo del Centro de Investigaciones
Económicas de la Facultad de Economía de la
UANL, analiza las condiciones laborales para
los hombres y mujeres en el AMM: la discrimi-

trabajo.
José A. Pagan y Gilberto Cárdenas, asistente
de profesor y profesor, respectivamente, del Departamento de Economía y Finanzas de la Es-

nación salarial por sexo.
El trabajo toma como punto de partida el
incremento, reportado desde 1970, en más de

73

�rales han mejorado sólo para los mejor educa-

cuela de Administración de Empresas de PanAmerican University, Texas, analizan los cambios salariales en los méxico-americanos entre

dos de 1983 a 1993.
Ignacio Llamas Huitrón, profesor-investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa, trata las políticas de descentralización de la educación tecnológica y la
puesta en marcha del modelo de educación basada en normas de competencia, como instru-

1986-1992.
Ponen de relieve que la recesión de los años
1990-91 y las modificaciones en las leyes de inmigración en Estados Unidos afectaron la estructura de mercado en ese país, a la vez que
son factores explicativos de la dismunición de
los ingresos reales y el desplazamiento proporcional de los empleos observados por los méxico-americanos la decada reciente.
El estudio concluye que en 1986, las muje-

mento para aliviar la pobreza.
Concluye que la instrumentación de estas
reformas requiere de un largo periodo de maduración y que todavía representa una incógnita díficil de predecir como estrategia para el
desarrollo y crecimiento.
Teresa Bracho del Centro de Investigación
y Docencia Económica aborda el tema de la exclusión de la educación básica. Decisiones fa-

res experimentaron más segregación ocupacional que los hombres méxico-americanos y que
esta segregación disminuyó en el periodo 19861992. No obstante, los ingresos relativos a los
hombres disminuyeron más que el de las muje-

miliares sobre escolarización.
Este estudio advierte que la decisión sobre
ingresar o permanecer en el sistema educativo
básico es una determinación familiar y no individual. Propone, por lo tanto, que el análisis
de la exclusión de la educación básica tiene como unidad fundamental la organización familiar, como el espacio privilegiado en la toma de
decisiones educativas y no el nivel individual
como tradicionalmente se realiza.
Finalmente, William S.Comanory Liad Phillips, profesores del Departamento de Economía de la Universidad de California, Santa Bárbara, analizan el efecto de la estructura familiar
en la delincuencia juvenil. Este trabajo cuestiona las discusiones sobre la delincuencia juvenil
que se centran en el ingreso familiar.
Los autores sugieren que las políticas tendientes a incentivar económicamente a los hijos con padres ausentes tienen poca significancía en el problema de la delincuencia juvenil.
Concluyen que el factor más crítico que afecta
la probabilidad de que el joven varón enfrentará o no el sistema judicial norteamericano es
la presencia de su padre en el hogar.

res entre 1986 y 1992.
Jorge Meléndez Barrón, director de la Facultad de Economía de la UANL, aborda el tema
de la demanda de educación y la estructura salarial: evidencia del efecto de la "habilidad para
enfrentar el desequilibrio" en el AMM.
El estudio señala que la demanda de trabajo
altamente calificado es un fenómeno que obedece a un entorno de "desequilibrio" prevaleciente en el mercado laboral desde los años
ochenta, lo cual ha elevado la importancia que
tiene para las empresas el poder contar contrabajadores altamente educados en los puestos
relacionados con la organización de los procesos productivos.
Dos factores subyacen en esta afirmación:
1) Se han creado nuevos esquemas de producción que utilizan intensivamente los medios
tecnológicos y las formas de organización modernas como la calidad total y la reingeniería.
2) Las aperturas de nuevos y grandes mercados
que ha traído consigo la reforma de la economía mexicana, con políticas orientadas hacia
el fortalecimiento del libre mercado.
Argumenta que, ante el incremento de la
desigualdad de ingresos, las condiciones labo-

Las imágenes perdidas
de Eustasio Montoya
Roberto Villarreal
Fernando del Moral
El rescate de un camarógrafo: las imágenes perdidas
de Eustasio Mont&lt;Yya
Universidad Autónoma de Nuevo León
México, 1997.

TUVE EL GUSTO DE CONOCER PERSONALMENTE A fERnando del Moral hace cinco años, cuando vino
a nuestra ciudad para otro evento, y nuestra
conversación inició precisamente por el intercambio de datos sobre el cine primitivo en color hecho en México y la triste realidad de que
algunas películas ya lo hubieran perdido.
Mi referencia anterior sobre su obra era el
capítulo dedicado a "La infraestructura y la preservación del material ffimico en México", que
aparece en el volumen dedicado a nuestro país
de la colección Hojas de cine que recuperaba
parcialmente la historia del cine en Latinoa-

sino en otros países es altísima, más aún si se
toma en cuenta que al principio el cine era considerado como un juguete de diversión y lo que
exhibía, sin importancia. Luego está el hecho
del problema químico en la película que se
utilizaba por entonces condenada desde su
fabricación al futuro deterioro.
De ahí que se comprenda el entusiasmo y el
reto que significa el descubrimiento de material cinematográfico a principios de siglo, pero
igualmente la decepción al imaginarnos a otras
personas anteriores o contemporáneos de Eustasio Montoya que con sus cámaras atraparon
otros momentos que ahora servirán para explicar, conocer o recordar al exacto pasado.
Montoya era un "documentalista Jwe lance',
como lo llama Fernando del Moral, que aprovechó su cámara para tomar lo que consideraba importante y "vendible", una alternativa de
ganarse la vida según se puede intuir en sus
cartas de oferta del material en sus manos, que
afortunadamente pudo rescatarse paradójicamente muchos años después de que estaba

mérica.
Posteriormente sus trabajos en la revista Nitrato de plata alrededor del tema, y ahora el libro que se está poniendo a su consideración,
denotan la afortunada pasión y el espléndido
aporte de monumental labor por la cual vive y
al que se entrega Fernando.
Quiero hacer énfasis en el concepto, que en
lo particular me parece importantísimo y oportuno, de "arqueología cinematográfica" y que
maneja el autor al inicio del libro. Nos indica
que "es algo que se ocupa del pasado del cine y
de quienes lo hicieron, en la perspectiva actual
de una práctica que también considera lo que
en un futuro será objeto de conservación y estudio".

Las cifras que nos maneja sobre el número
de películas perdidas no solamente en México
~exto leído en la presentación del libro en noviembre
de 1997, en la Capilla Alfonsina.

74

75

�muerto sin haberlo podido colocar en manos

contrado ni en el acervo de Televisa o ni en el

Contraportada

oficiales, que era su principal interés.
Además de servir como testimonio de un

de la Filmoteca.
Hay películas aparentemente "perdidas"

Libertad González

tiempo, se pudo conocer un hecho histórico

como No niego mi pasado, que contempla la trilo-

que no estaba consignado. Ése es un gran valor

gía de Alberto Gout, con Ninón Sevilla, que ha

agregado para lo que en sí mismo ya tiene importancia. El libro nos narra con minucia el

sido constantemente consignada por la crítica

proceso de rescate, restauración y recupera-

trable y de la cual hay una copia espléndida en

ción. Lo aplaudimos y celebramos.

las bodegas de Pecime, que alguna vez pude

de peso, del Distrito Federal, como inencon-

lectura no sólo deleitable sino indispensable. Hace
más de tres siglos y medio Francis Bacon dijo que
algunos libros deben paladearse, otros tragarse, y
otros más masticarse y digerirse. El Pequeño tratado
es, como los buenos vinos, un producto hecho para
aspirarse con lentitud; en un descuido, la lectura
atenta podría transmitimos algo de esas virtudes o
valores a los que todos aspiramos.

André Comte-Sponville
Pequeño tratado de las grandes virtudes
Editorial Andrés Bello
Santiago de Chile, 1997.

exhibir en esta ciudad. Lo mismo sucede con

Pero quiero retornar a la segunda parte de

Guillermo Zambrano
Historia de México. Conversaciones
con don Eugenio del Huyo
Edición privada. Impresión y Diseño
México, 1997

la primera versión de Quinto patio, de Sevilla.

la definición de "arqueología cinematográfica"
donde se habla de lo que en un futuro será ob-

Luego están las copias únicas del material

jeto de conservación y estudio, que a mi pare-

independiente o filmadas en material reversi-

cer es la mayor lección y punto de reflexión al

ble, donde la falta de negativos evita su repro-

cual nos invita esta importante obra.

ducción adecuada. Si se pierde ese original ya

En una época de cambios rápidos y cortísima
memoria, el cine se ha convertido en infinito

es irrepetible el hecho.
¿Qué se debe preservar? Todo, porque de

universo para consumidores. Tanto la sala de
cine como la televisión tienen una oferta vastísima que los ha tornado en "contadores de

alguna manera, aunque sea basura o joya, termina reflejando un momento, una tendencia,
una mentalidad.
No obstante, recordando los problemas por

cuentos" o Scherezadas modernas que pueden
soportar más de mil y una noches.
Por esta sucesión de imágenes y datos nue-

los cuales pasó Eustasio Montoya para jamás

vos (o no tan nuevos, sino revolcados por la
posmodernidad), fácilmente se olvida al pasa-

ra, se está constantemente corriendo el riesgo

poder colocar su material a quien le interesaque la acción se repita.
Por eso, la existencia de personas como Fer-

do y el ayer va teniendo menos importancia. Y
esto es mayor si hablamos del cine mexicano.

nando del Moral y sus colaboradores, que se

Si se quiere un ejemplo del pasado tenemos
la reciente recuperación incompleta de La

han dedicado a la búsqueda y recuperación de
un pasado fílmico, serán cada vez más impor-

mada en 1937, de la cual se encontraron algu-

tantes para que este siglo de imágenes no se
pierda en el torbellino de consumo y tecnolo-

nos rollos de sonido sin imagen, de imagen sin
sonido, o correctos, y de ahí que se tiene sola-

gía.
Igualmente, la difusión de estos trabajos, co-

mente una idea de lo que fue la película.

mo lo hace la Secretaría de Extensión y Cultu-

mancha de sangre de Adolfo Best Maugard, fil-

De manera más reciente me ha tocado ver

ra de la UANL, y la lectura, por parte de uste-

copias sin color de El supermacho, de Alejandro
Galindo (1958) , o ya de deterioradísimas como

des, público interesado en la manifestación

Mujercitas, de José Díaz Morales (1972), por no

conciencia hacia la recuperacón y alternativa
posible de conocer al pasado sin tener que

diversa de la cultura, permite la apertura de

mencionar más casos de ese cine que se volvió

llegar a restaurarlo.

todo cromático a partir de 1967.
En una plática con el desaparecido director
Alfredo B. Crevenna me contó que del extranjero le habían pedido una copia de Muchachas
de uniforme, que filmó en 1950, sin haberla en-

76

"YA NO

HAY VALORES", CL\MAN ALGUNOS RASGÁNDOSE l.AS

vestiduras, acaso para demostrar que ellos si
conservan algunos de sus valores a los que aluden.
Pero si se les pregunta en qué consisten los sobredichos valores, lo más común es que salgan por la
tangente. Este best-sellerescrito en 1995 por un profesor de filosofía de la Universidad de París puede
llenar este vacío conceptual, ofreciendo al quejumbroso un reducido pero sintético catálogo de virtudes que van desde la cortesía (una especie de "virtud
de etiqueta") hasta el amor, pasando por la prudencia, !ajusticia, la gratitud, la tolerancia, la dulzura y
demás atributos p~sitivos del hombre. Comte-Sponville escribió este libro bajo supuestos de lo más encomiables: el primero, que la virtud se puede enseñar; el segundo, que si bien la enseñanza más propia
es por medio del ejemplo, algo puede lograrse vía
los libros, que en este caso hacen las veces de vara
para medir, al indicamos la distancia que media
entre nosotros y lo alcanzable. Dado que son las virtudes algo así como las potencias específicas de lo
humano, este volumen es una especie de compendio de aquello que nos hace mejores. Es pues una

AUNQUE LOS ÚLTIMOS AÑOS EMPIEZAN A VESTIR LA HISTORIA

patria del color de la verdad, y a replantear (y clarificar, de ser necesario) muchos de los pasajes canónicos consagrados por décadas de enseñanza acortonada, todavía persisten en los libros de texto los suficientes "subterfugios y malsanos desvaríos" para
justificar las palabras de Guillermo Zambrano: "Necesitamos una historia cristalina, documentada en
fuentes bibliográficas irrestrictas; pero más que nada, pulsada en la experiencia y el compromiso del
trabajo personal". Esta opinión llevó a la familia
Zambrano a buscar el apoyo y la experiencia de
Eugenio del Hoyo Cabrera (1914-1989), uno de los
más minuciosos reconstructores de nuestro pasado
(autor de, entre muchos otros volúmenes, una monumental Historia del Nuevo Reino de León (15771723)). A principios de los ochenta, ya jubilado de
sus labores docentes en el Tecnológico, don Eugenio

77

�sión humilde pero exitosa de encerrar en un compendio anual lo mejor del saber comprendido bajo
el vago aunque generoso epíteto de "humanidades".
Por espacio de tres décadas el anuario engordó los
anaqueles de las bibliotecas universitarias, hasta que
los embates de la crearon a suspender su aspiración.
Pero su ausencia no podía, no debía durar más: Humanitas, reconocibles a leguas por su formato austero y su generosa anchura se había convertido en
uno de los sellos de excelencia de nuestra alma mater.
Felizmente, y todavía bajo la guía feliz del doctor
Fernández del Valle, Humanitas ha vuelto a la carga
en una envoltura un poco distinta pero todavía abarcante. El anuario del Centro de Estudios Humanísticos, en su renacimiento, conserva su disposición
general de cuatro secciones dedicadas a exponer
trabajos de investigación en filosofia, letras, ciencias
sociales e historia (dirigidas, respectivamente, por
el doctor Ricardo Miguel Flores, la doctora Alma
Silvia Rodríguez, el licenciado Ricardo Villarreal y
el profesor Israel Cavazos), más una sección final
que comprende comentarios y reseñas. La publicación abandona, al menos en su número reinaugural,
la tradición de separar a los autores locales de los
foráneos. Treinta y siete años después de su nacimiento, Humanitas renace como una herramienta
más en el camino de los universitarios hacia la excelencia.

visitó a los Zambrano por espacio de año y medio, y
ahí relató para ellos, con su estilo apasionado y personal, una versión muy particular y acuciosa de la
historia nacional. Guillermo Zambrano registró en
cinta aquellas conversaciones, y quince años después
las convirtió en un volumen magnífico tanto por el
cuidado de la edición (a cargo de Diana González)
como por el formato, que incluye en la portada un
grabado en metal de don Eugenio. Quien siga el
recuento que hace este historiador jerezano de los
pasajes más importantes de nuestro pasado no sólo
saldrá enriquecido, sino también maravillado. Ojalá
que el libro encuentre una pronta y cuidada salida
en alguna edición que esté al alcance de los jóvenes
que tan ayunos parecen estar hoy día de modelos y
saberes.

Centro de Estudios Humanísticos de la UANL
Humanitas
Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, 1997.

Linda W. Wagner-Martin
Silvia Plath
Circe
Barcelona, 1997.

DE POCO VALIERON LOS OPTIMISTAS VERSOS QUE LE DIERON
la bienvenida a la casona en la que había vivido W.
B. Yeats, en el 123 de Fitzroy Road. El 10 de febrero
de 1963, cerca de medianoche, el profesor Trevor
Thomas recibió la visita de su vecina del piso superior, quien le pidió unos sellos de correo. A la mañana siguiente la mujer yacía en su cocina, asfixiada
con gas. Tenía apenas 31 años, y con su prematura
muerte, Silvia Plath cortó una carrera de éxitos que
su espíritu perfeccionista no pudo valorar. Nacida
en Boston en 1932, Plath tuvo una formación muy
completa y acometió la escritura como su vía al éxito;
empujada por una madre dominante, tomó a la vida
como un único reto: ser mejor en todo. La reveladora biografía de Linda W. Wagner-Martin, basada

UNO DE LOS TESOROS DISPONrBLES A LOS ACADÉMICOS EN

sus exploraciones de los acervos de la Universidad
Autónoma de Nuevo León es el anuario Humanitas,
fundado en el ya remoto año de 1960 por el doctor
Agustín Basave Fernández del Valle bajo la preten-

78

tanto en las esclarecedoras Cartas a mi madre como
en la poesía de Plath, en sus diarios y en el testimonio de quienes conocieron a la poeta, describe el
tormento interior de una mujer que se sentía
incapaz de cumplir a cabalidad su doble papel de
escritora y madre, una personalidad depresiva que
podía disfrutar del éxito pero que se hundía en el
abismo frente al más pequeño contratiempo. Casada
con el escritor inglés Ted Hughes, Plath pasó sus
últimos años en Londres, sola con sus hijos y con su
obra. Cuando se quitó la vida, acababa de publicar
su única novela, La campana de cristal. La biografía
de Wagner-Martin, como lo han hecho muchos
lectores de Plath, busca en la vida y los textos de la
poeta las razones que pudieran haberla empujado
a rendirse.

de Ángela es un relato crudo y a la vez luminoso de
una infancia marcada por la pobreza y las enfermedades aparejadas a ella. Narrado en primera persona y con una voz directa rara vez escuchada en el
mercado norteamericano, el libro tiene la maestría
de una novela, y no pierde en dramatismo porque
se trate de un relato autobiográfico. De hecho, la
historia de cómo se escribió el volumen -relatada
en una edición de Selecciones-tiene también su halo
de interés. McCourt, nacido en Estados Unidos pero
criado en la Irlanda de sus antepasados por un padre alcohólico, salió del infierno a fuerza de agallas
y estudió literatura en la Universidad de Nueva York.
Ahí condujo a miles de estudiantes por los vericuetos
de la creación literaria, y fue hasta el final de su carrera académica cuando, empujado por sus propios
alumnos, empezó a reconstruir su infancia con una
maestría que le fue reconocida de manera explosiva:
Las cenizas de Ángela, ganó cuatro premios en un solo
año, entre ellos el Pulitzery el Nacional Critics Choice Award. Extraña combinación de Los olvidados,
Harnbrey Agostino, el libro-catarsis de Frank McCourt
se une con plenos derechos al catálogo de las obras
que podrían definirse como epopeyas del indoblegable espíritu humano.

Frank McCourt
Las cenizas d.e Ángela
Editorial Norma
Santafé de Bogotá, 1997.

A TODOS LES GUSTAN LAS HISTORIAS DE INFORTUNIO, A
condición de que tengan un final feliz. Las cenizas

79

�Colaboradores
H~ fil,¡~

(Monterrey,
1957). Escritor, editor y promotor
cultural. Estudió letras en la
UANL. Director de la Casa de la
Cultura de Nuevo León.

Aq..... A~ ~ -

Investigador de la música norestense. Estudió antropología en la UANL y
la maestría, en esta misma disciplina, en el Colegio de Michoacán.

~~~ (México,D.F.,
1942). Escritora. Estudió lengua y
literatura moderna por el ITESM.
Es editorialista de El Nvrte. Autora
de Abecedario para niñas solitarias.

R~ E,u,.,,.:,ll,.

(Monterrey,
1942). Crítico de cine. Estudió
economía y letras en el ITESM.
Maestro en la Facultad de Ciencias
de la Comunicación (UANL).

~~ (Monterrey).Narradora. Estudió letras en la Universidad Regiomontana. Fundó la
revista San Quintín 106. Autora del
libro de relatos Asedio.

ff..,.,,,. ~ (Monterrey, 1935).
Escritor, psicoanalista. Estudió
medicina en la UNL. Presidente
de la Sociedad Analítica de Grupo
de Monterrey, A. C.

Jo,,t~ (Monterrey, 1971 ). Periodista. Autor del libro de entrevistas y crónicas Tierra de cabritos.
Es director de Vida Universitaria.

R~

a~ (México, D. F.

1968). Estudió economía. Colaboró en El Borrego del ITESM. Tiene
en proceso de publicación su poemario Prueba d.e autor.

~

4~

(Monterrey,
1961 ). Ensayista. Hizo estudios de
letras en la UANL, la Universidad
de Málaga, el Colegio de México
y Harvard University.

~ H~ (Sihochac, Camp.,
1957). Poeta y crítico literario. Autor de Pompeyanos, Noctambularioy
Bahía de la mala pelea, entre otros.

Jo,,t H~ ~ (Tandil, Argentina, 1942). Sociólogo. Dirige la
División de Estudios de Posgrado
de la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL.

W.. ~ ~ FMjut

Ensayista. Coautor del ensayo que
obtuvo el primer lugar del Premio
Nacional de Ensayo Raúl Rangel
Frías en 1997.

~/;..,. H ~

(Monterrey).
Maestra universitaria. Estudió psicología de la UANL. Actualmente
cursa la maestría en letras españolas en la UANL.

R~ H ~

(Monterrey,
1949). Estudió letras. Trabaja en
el Comité de Artes y Humanidades
de la Coordinación de Preparatorias de la UANL.

H4i4' P~

(México, D. F.,
1930). Estudió filosofía en la UNL.
Es maestro de tiempo completo en
la Facultad de Filosofía y Letras de
la UNAM.

~ P""t (Agualeguas, N. L.,
1959). Narrador, dramaturgo y
traductor. Estudió periodismo en
la UANL. Autor de Meuca.

Aq...,,. ~ ~ (Monterrey, 1928). Escritor, crítico literario y educador. Estudió literatura
en la Universidad de París. En dos
ocasiones ha sido secretario de
Educación en Nuevo León.
~ ~ ~ (San
Luis Potosí, 1916-Monterrey,
1991). Periodista, crítico de arte,
dibujante y maestro, entre otras
disciplinas que frecuentó.

80

Retrato desconocido de fray Servando Teresa de Mier*

H ~ ~ F~

(Monterrey, 1973). Poeta. Becaria del
Centro de Escritores de Nuevo
León. Autora del poemario Si las
horas llegaran para quedarse.

~

J.c ~ ~ (Monterrey,
1956). Periodista, investigador. Estudió sociología en la UANL. Colabora en el diario El Porvenir.

~ ~ A&lt;Mt,.. Creador y
teórico de artes plásticas. Es beneficiario del Programa de Fomento a Proyectos y coinversiones
Culturales del Fonca.

~~~.

(Monterrey,
1971). Periodista, poeta, músico.
Estudió filosofía en la UANL. Es
reportero del Canal 28 de televisión.

T..J4 ~~

(España, 1927).
Poeta. Vivió en México hasta 1988.
Estudió filosofía y letras españolas
en la UNAM. Autor de Anagnórisis,
Terceto y Trizadero, entre otros.

J~ VdMeo. Escritor. Maestro del
Departamento de Español y Portugués de la Universidad de Kansas de Estados Unidos.

~V ~ Crítico de cine,
promotor cultural. Colabora en el
diario El Norte. Coautor del libro
Las extrañas mexicanas del celuloide.

~ T~ (Houston,
Texas, 1970). Escultor. Ha expuesto desde 1994 en museos de Estados Unidos y México. Recientemente expuso en la Biblioteca
Magna Raúl Rangel Frías.

~

T~

Alfonso Reyes Aurrecoechea

Este magnífico retrato del Padre Mier es una interesante pintura anónima del siglo XIX.
Muy bien conservada, muestra no obstante, un tenue decoloramiento del morado y el rosa
de la piel en el rostro.
Se sabe que el cuadro perteneció al señor O.José María del Río, diputado constituyente
durante la época del presidenteJuárez. Fue adquirido por el Departamento de Acción Social de la Universidad de Nuevo León, en cuya oficina se conserva gracias a las gestiones hechas por los señores Edmundo O'Gorman y Justino Fernández.
Aparece el doctor Mier ataviado con la indumentaria de obispo: sotana negra, esclavina
y solideo morados, cuello y corbata blancos que usaba seguramente en su calidad de seglar.
Aunque no se tiene noticia cierta de que el ilustre dominico tuviese la jerarquía de obispo,
sabemos que en algunos escritos acostumbraba firmar: Servando, Arzobispo de Baltimore.
Por ello creemos que el color morado con que solía vestirse explica su deseo de ser considerado como tal dignidad.
El historiador Vito Alessio Robles dice: "En todas partes se hacía notable el Padre Mier,
cuya edad frisaba en el medio siglo, con sus rubias y entrecanas guedejas, su color blanco y
sus penetrantes ojos pardos, que lleno de vivacidad y de inquietud recorría todos los lugares
de la isla prodigando bendiciones. Se cubría de los rayos solares con un amplio paraguas
verde, usaba solideo, levita, pantalones, medias de seda, guantes y zapatos, todos de color
morado; en una de sus manos refulgía enorme tumbagón de oro con un gran topacio de color encendido, y en su pecho, una gran cruz pendiente de una gruesa cadena de oro".
La descripción del rostro corresponde a la que conocemos y que se encuentra consignada
en el segundo proceso que se le siguió, cuyo original está en poder de la Universidad de
Puebla: "color blanco rubio, ojos pardos, pelo rubio y cejas un poco negras".
No sabemos en punto fúo en qué época de su vida fue ejecutado este interesante cuadro. Se puede afirmar que data del a110 de 1823 en que fuera electo diputado al segundo
Congreso Constituyente por el estado de Nuevo León, en vista de que hasta entonces pudo
disfrutar de una vida menos agitada que le permitiese posar para el pintor, pues conocida es
la zamarreada marea que conmovió su existencia. De ser cierta la afirmación anterior tenemos
que el Padre Mier contaba a esa fecha sesenta aiios de edad, aunque parece representar
menos. Sin embargo, el propio Mier en alguno de los relatos de su famosa Af1ología, refiere:
"Luego me preguntó el alcaide por mi edad, y respondiéndole era de cuarenta años: Muy
bien cuidado ha estado, me dijo. De México salí de treinta y dos a11os, aunque apenas representaba veinticinco. A los cuarenta representaba treinta y dos".
El pintor recuerda la exquisita suavidad y finura de empaste que es aún característica de
los pintores de principios del siglo XIX, con vag·as reminiscencias de Cabrera y el pintor
espaúol Ximeno y Planes, que fue director de la Academia de San Carlos hasta el año de
1825, en que murió.

~ (Saltillo,

Coah., 1945). Historiador. Estudió
derecho en la UNL. Colabora en
diversas publicaciones. Miembro
de la Sociedad Nuevoleonesa de
Historia, Geografía y Estadística.

*El maestro Reyes Aurrecoechea publicó este artículo en el número correspondiente a agosto de 1946
de ArnuL1y I.P-lrm. Se reproduce ahora como un comentario a la pintura que aparece en la contraportada.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>A

R

A

s

�Contenido
FONDO
UNIVERSITARIO

El estridentismo (1921-1927): una irreverencia poética/ Luis Mario Schneider, 3
Carlos Pl'llú:e1; al amjmro de su proj1io cue1j10 / José Javier Villarreal, 6
Ernst Saemisch / Conrado Tostado, 10
Verdad y tolerancia/Agustín Basave
Fernández del Valle, 15
VrJ1gas Llosa frente al pelotón /José Garza, 19
Dos fwemas /Humberto Martínez, 21
Pam Eduardo Milán / Washington Benavides, 22
Poemas / Alfonso Reyes Martínez, 23
Luna de piNlra / Margarita Cuéllar, 24
El silbato cansado/ Mario Anteo, 27

Rector; Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis J. Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Salazar
Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávila

Directora: Mtra. Carmen Alardfn
Secretario de redacción: Óscar Efraín Herrera
Diseño: Francisco Barragán Codina, Rodolfo Leal Herrera
Tipografía y formación: Francisco Javier Galván C.

Consejo editorial: Arq. Mario Armendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dávila.
Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. José María Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas
Lic. Alfonso Rangel Guerra. Lic. Humberto Salazar, Lic. Ricardo Villarreal Arrambide.
'
Oficinas: Dirección de Pu~licaciones de la UA_NL. Biblioteca Magna Universitaria Raúl Rangel Frías. Av. Alfonso Reyes núm . 4ooo Nte.
Monterrey. Nuevo Leon, C.P. 64440 / Telefono: 329 41 11. Fax: 329 41 26 / Publicación Bimestral / Precio del ejemplar: $ 20.00
Impresa en Mmuteman Pr~ss~/ Registros en trámite/ Arma.,· y l,e1ra.1· no responde por originales
Ycolaboraciones no sohc1tados. Todos los artículos fínnados son responsabilidad
de su autor.
l

Lój;ez Vrdarde o la persistencia
rfr la palabra/ Armando Joel Dávila, 30
Las 11w.riposas no siempre son libres
Ramiro Garza, 31
Sonoridad de Hiaro/ Minerva Margarita Villarreal, 32
D!io hágase y la fú1labra fue con Huidobro / Graciela Salazar, 33

ociológica El reencantamiento del mundo/ José María Infante, 35

tención
flotante

Melancolía y reclusión/ Homero Garza, 37
Rutas de la depresión/ José Castillo, 40

�'sica

Música Jolklórica / Alfonso Ayala Duarte, 44

El estridentismo (1921-1927):
una irreverencia poética
Luis Mario Schneider

ine,
televisión
y otros
Grita antes de entrar /Roberto Escamilla, 46
espejismos

rtes
plásticas

XX aniversario del Museo
ríe Monterrey/ Hernando Garza, 50

ibros

El autor y su obra/ Óscar Efraín Herrera, 52
De mentirillas y sueños incumjJlidos /Jaqueline Zúñiga, 54
El ojJerador y otros relatos/ Hugo Valdés, 55
Ventriloquía inalámbrica / Pedro de Isla, 56

Contraportada / Libertad González y Horacio Salazar, 58
El arcabuz/ Óscar Efraín Herrera, 58
Colaboradores, 62

LA RADIO,

....... ,M'IIIO

11~•-,,._

-

..... 111&amp; ........

Portada:Jua11 Carlos Merla, Sin título, óleo sobre tela, 140 x 175 cm, 19% / Fotografía de Francisco Barragán Codina.
Ilustraciones interiores: Vi1ietas de Juan Carlos Merla.
Contraportada: Vitral de Roberto Montenegro, Aula Magna de la UANL / Fotografía de Francisco Barragán Codina.

EL ESTRIDENT!Sl\10 ES L\ APORTACIÓN MEXICANA A L\
varlO'uardia
internacional. No fue una escuela,
t,
fue un rno\~miento que convocó a un puñado
de jóvenes y a la vez despertó en otros tantos
una conciencia de cambio cultural que rompía
con el lugar común del modernismo rubendariano.
Vivió y se nutrió del gesto provocador, del
desenfado, del atrevimiento y de la impertinencia, quizás porque era la única manera de luchar contra el tradicionalismo de la época y a
la vez imponer una nueva estética que reflejara
al hombre contemporáneo sus preocupaciones
y sus desesperaciones.
Fue un movimiento híbrido porque se aprovech&lt;Í de las escuelas europeas, todo lo que sirviera para narrar y cantar los primeros vértigos
del siglo que se iniciaba y al mismo tiempo inscribirse en esa ética que ponía en crisis palabras,
conceptos y acciones que se debatirían despiadadamente en la primera guerra mundial.
Al igual que el futurismo italiano fundado
por Marinetti y de donde proviene la mayor asimilación del estridentismo, le interesó al movimiento mexicano el hombre que iba a ser, el
que estaría inscrito en el ritmo de un siglo que
se definiría por la tecnología, en parte por la
en~jenación, aunque alabaran la velocidad, el
ruido, en definitiva las estridencias.
Del unanimismo, concebido por el francés
Jules Romains, tomaron lo multitudinario, la
marcha y la cadencia de las ciudades modernas,
de los seres inmersos en lo que más tarde sellama1ia la selva de asfalto.

•

Del dadaísmo de Tristán Tzara adoptarnn
el juego puro, la destitución de la santificación
del arte; inventar pero con la inocencia, la
candidez y la gratuidad de las imaginaciones
infantiles.
Del creacionismo de Vicente Huidobro captaron la idea del poeta rival e igual a Dios, en
cuanto que el arte es una invención idéntica al
proceso divino de creación del universo.
En fin, el estridentismo se parece al ultraísmo español por lo que este último tiene también de imitación, de síntesis de las anteriores.
Muchas más escuelas generan al estridentismo. También algunos nombres. El más fun-

3

�damental, Walt Whitman, por lo que en su poe-

lla con anarquía y desparpajo sobre la teoría,

sía el hombre moderno se reconoce en el tumulto de la vida y de los sentidos.

los elementos y los resultados que deben constituir una estética de vanguardia.

Dos mexicanos: José Juan Tablada, por lo
que tuvo de snob, de inconformista, de humor
y especialmente por reconocer los valores de
la juventud; Ramón López Velarde, por sus

El llamado de MaplesArce encuentra pronta
repercusión. A él se van uniendo Arqueles Vela,
Germán List Arzubide, Luis Quintanilla -que
siempre firmó sus textos "Kin Taniya"-, Salva-

experimentaciones y sus atrevimientos de un
lenguaje que para su tiempo rayaba en la extravagancia.
La historia del estridentismo fue breve por-

dor Gallardo, Miguel Aguillón Guzmán, Francisco Orozco Muñoz, Salvador Novo y Humberto Rivas, dentro de lo literario. Ramón Alva de
la Canal, Leopoldo Méndez, Fermín Revueltas,

que toda la vanguardia fue fugaz; lo efímero
define al vanguardismo, que por otro lado no
desvirtúa sus hallazgos ni sus resultados.
Nace el estridentismo a finales de diciembre
de 1921 con la hoja volante Actual No. 1 redactada y firmada por Manuel Maples Arce, la cual

Diego Rivera, Roberto Montenegro, Germán
Cueto, Jean Charlot, Guillermo Ruiz, Javier
Guerrero y Máximo Pacheco, entre los plásticos. También algunos músicos: Manuel M. Pon-

incluye al final un "Directorio de vanguardia"
extraído de las revistas de las vanguardias europeas y latinoamericanas.

de difusión, además de los tres números que
salieron de la revista Actual, publicaron lrra-

Era un llamado a los intelectuales mexicanos
a constituir una sociedad artística para testimoniar la transformación del mundo. Este primer

meros. Cuando el movimiento se traslada a la

ce y Silvestre Revueltas.
El estridentismo tuvo sus propios órganos

diador, de la que aparecieron también tres nú-

manifiesto dice que "la estrategia que convenía
era la de la acción rápida y la subversión total".
Había que "echarse a la calle y torcerle el cuello
al doctor González Martínez". Actual No. J lleva
como subtítulo "Hc~a de vanguardia. Comprimido Estridentista de Manuel Maples Arce"; lo
constituye un prólogo, catorce puntos y una fotografía en primer plano del autor.

ciudad deJalapa, estado de Veracruz, que pasó
a llamarse estridentópolis, en 1925, nace Horizontes, la más fundamental de las publicaciones
periódicas, que alcanzó diez números.
Contaban con la simpatía de cierto sector
periodístico, fundamentalmente con el semanario El Universal Ilustrado, dirigido por el joven
crítico y cineasta Carlos Noriega Hope.
Como era de rigor en las vangurdias, tuvieron manifiestos.

Quin tanilla; y El /Jentagrarna eléctrico (1925) de
Salvador Gallardo.
Cinco años duró el estridentismo, de 1922 a

El prólogo consta de una fórmula alrededor
de la palabra Éxito, en el cual el espíritu iconoclasta se manifiesta no sólo contra el sentimiento patriótico, sino también contra lo religioso

En la ciudad de México salió el ya citado Actual No. l; el segundo en Puebla, en 1923; el ter-

1927. Su desintegración está íntimamente ligada a la historia del gobierno del general Heri-

cero en Zacatecas, en 1925; y el último en Ciudad Victoria, en 1926.

con sloganscomo "Muera el cura Hidalgo", "Abajo San Rafael", "San Lázaro". Dentro del mismo

El movimiento dejó una valiosa obra literaria
en los cinco años que duró el estridentismo.

berto Jara, en el estado de Veracruz, donde Maples Arce se desempeñó como su secretario de
Gobierno, llevando consigo a los principales

contexto, la significación de la vida moderna
se sugiere con la palabra Esquina, al igual que
la ironía de la frase "Se prohibe f,jar anuncios"
que se dirige a un orden jerárquico citadino,
puesto que Actual se f,ja en los muros de la
ciudad de México.

Las principales son: Andamios interiores ( 1922),
Urbe-super poema bolchevique en cinco cantos- ( 1924) y Poemas interdictos ( 1927), de Manuel Maples Arce; &amp;quina (1923), El viajero en
el vértice (1926) y El movimiento estridentista
( 1926), de Germán List Arzubide; La señorita
Etcétera (1922) y El café de nadie (1926), de Arqueles Vela; Avión (1923) y Radio-poema ina-

Después de este prólogo el manifiesto contiene catorce puntos que Maples Arce desarro-

4

bo todavía algunos que persistieron enmantener una actitud vanguardista, en cambio otros

lámbrico en trece mensajes- (1924), de Luis

trataron de volver el estridentismo a una dirección más social, más revolucionaria en cuanto
a contenidos ideológicos.
El estridentismo ahora es historia, pero de
la verdadera, la que indica y ejemplifica la necesidad de una perenne renovación.
Fue un movimiento dejuventud, de ruptura,
combatieron lo establecido, se ensañaron con
instituciones como Salvador Díaz Mirón y Victoriano Salado Álvarez. De estas actitudes sólo
queda el recuerdo, lo que menos importa del
estridentismo, porque lo latente es haber cambiado, alterado o modificado la cultura nacional. El haber dado forma a un lenguaje que a

animadores del movimiento.
Ahí editaron gran parte de sus libros, también obras de otros escritores como la célebre
Los de abajo de Mariano Azuela. Hicieron exposicicmes, conciertos, planearon construcciones
de servicio público, como el conocido Estadio
Deportivo.
A partir del derrocamiento de Jara, cada integrante del grupo toma rumbos distintos. Hu-

partir de él se volvió irreversible.

5

�Carlos Pellicer, al amparo
de su propio cuerpo
José Javier Villarreal

INCORPORARSE A Ll. ÓRBITA POÉTICA

•

de Carlos Pellicer es sucumbir, despeñarse en el mineral destello de la
resolana, ser cómplice del rapto prome teico, dejar
que el paisaje se
vaya imponiendo, abultando en
su propia densidad, en la sustan-

en vuelo. La realidad obedece al
dictado y dirección del verbo;
el verbo potencia la expresión poética y por ella es.
La religiosidad de Pellicer alborota, mezcla y
afina los sentidos en
el éxtasis que e l
asombro prefigura.
El poe ta otorga así
el testimonio de la
realidad al celebrarla: "el artista romántico cel ebra la
Naturaleza, mas esta
celebración no es sólo

cia física que lo
con tiene. La visión se trueca en
objeto por las textu-

un canto a la Belleza primigenia, sino también al
sacrificio aniquilador que se
cierne sobre los hombres". (Rafael

ras del pliegue. No
hay espacio en blanco,
no hay lugar para la ausencia. El silencio desaparece
ante la expectación por lo prometido.
Promesa que siempre habrá de cumplirse en
la pulsión ritual por ofrendar lo evocado, visto
e imaginado en los laberintos digestivos del ha-

Argullol, La atracción del abismo, Plaza y
Janés, Barcelona, 1987.) La configuración prehispánica, la representación heterogénea de ese
inapresable árbol de vida que se metamorfosea

cer: "Mi voluntad de ser no tiene cielo". (Carlos
Pellicer, Antowgía poética, Fondo de Cultura Económica, México, 1984.) Barroca la espesura, romántico el testimonio, modernista la lección,
moderno el acabado.
El simbolismo escudriña la realidad externa
desde la matemática de los sentidos. En ese "desarreglo", sugerido ya por San Juan, encontramos la bombilla, la intensa luz que purga y
corona la terrible necesidad del amante, del ser

en monstruo, en terrible deidad, tiene su explicación en el incesante ciclo orgánico de lo vegetal. El sacrificio derrama la "inmensa desnudez
de sangre" que, paradójicamente, incubará y
abrigará el fruto, el embrión de lo porvenir. El
abigarramiento, la descomposición, la desmesura generatriz de las culturas precolombinas
asienta su didáctico estupor ante el reino vegetal de lo inagotable, en esa cosmovisión donde la forma sobre la forma que, al afirmarse, ,

6

Yentre soberbias y lujurias canto

niega a la anterior, acaba por configurar lo
nunca antes visto al otorgarle corporeidad al
mundo nocturno de lo dionisiaco que jamás ter-

sabiendo que del roble soy astilla
y del desorden el bestial encanto.

mina de definirse en su vastedad, en la mutabilidad de la corrupción generadora, en lo inabarcable de la selva desatada por Pellicer, que canta
y ante la cual sucumbe, en la "Segunda inten-

La poesía es oposición: vigilia en el sueño,
sueño vigilante. Arquitectura, solidez lingüística
que en su arbitrario designio acentúa la ausencia, subraya el área y volumen de lo faltan te .
Sin embargo, su sonoridad vigoriza las posibili-

ción" de los Esquemas para una oda tropical. Texto
que rompe.con la naturaleza apolínea que su
paisajística, hasta aquí, había presentado. El caimán, la ceiba, el antílope y la orquídea; la mirada recorriendo las protuberancias, los olores,
sabores de una floresta envolvente, tentacular,

dades múltiples de la sugerencia, asienta el concierto que su decir arenga y establece. Pellicer
lo reconoce y, golosamente, agradece la herencia concedida. Los parnasianos invitan en el ri-

rugidora y bondadosa con los misterios de la
luz. Selva hirsuta, armonía de la desarmonía,

gor heroico, en la contundente sonoridad que
la línea apunta y conforma; va más allá, intima

testimonio que lleva y clava en la confusión de
lo agreste. La mirada, otra vez, pero ahora oyendo el incesante vértigo del canto, la polifonía
hecha maleza trepadora recorriendo el esque-

en la seducción clásica, saborea los placeres y
aprende a degustarlos. Vuelve, expulsa una inte-

leto sensorial del hombre.
En este rito germinal, nucleico, la voz da fe

celebrado; lo sustantivo es la forma, la mirada,
el acercamiento que establece su particular te-

de lo otorgado. La exclamación pelliceriana no
tiene que ver tanto con el accionar del demiur-

situra:

rioridad que se realiza en la fusión vitalista con
el afuera. Nada se canta que antes no se haya

Aunque vengas mañana
en tu ausencia de hoy perdí algún reino.

go, sino con el arrobamiento del hechizado.
Pellicer, a través de un instrumental sensorialista, subraya y corrobora la materia por él cantada. Su quehacer es un sic, un nótese, un ¿có-

Pellicer, al nombrar la realidad, la dignifica,
la aísla de su ser en el mundo al extrañarla dentro de ese objeto estético -al decir de Emilio

mo dijo? ante la rutinaria inmediatez que opaca
y nulifica las posibilidades del estar vigilante
que, ya en sí, inaugura y obedece el estadio de

Adolfo Westphalen- que conocemos como
poema; transfigurándola así en un mundo inagotable que apunta al infinito rapto del mis-

una gozosa resistencia:

terio.
La glotonería del poeta no se detiene ante
nada. La imagen es una parte, la observación

y en medio del trabajo y la fatiga,
estoy cantando yo, y está sonando
de mis atados pies el grave hierro

es otra; la diástole, arrastrando su presencia en
la liviandad donde los sonidos vocálicos débiles

nos dice Garcilaso con energía, con el vigor de

agudizan el trino de las rimas, tanto internas como externas, es otra. El sorpresivo ingenio del

aquél que no claudica y en un acto de fuerza
encarna la oposición, la defensa de una individualidad que es en sí misma un no, un estar en
firme ante la trompa del sometimiento. El canto

símil, la vertical comparación, la astucia para
pintar el paisaje en sonoro movimiento es, indudablemente, otra parte. Partes, eslabones que
la melodía hermana y fusiona a través de géne-

es posesión, y posición ante el mundo. El poeta
soporta la maquinaria piramidal del poder, se

ros tan elementales como la canción y la oda
que, en la vocalización del autor, son territorios

planta en medio del camino y rechaza la bisutería que intenta doblegarlo:

7

�de preferencia cósmica en períilada exaltación.

en el agreste fluir de las corrientes desatadas.

El soneto, en su maleable gravedad, encierra
el ansia de un mayor y depurado vuelo:

El poeta, al igual que Lope, nos dispara con el
frutal granel de su desmesura. La naturaleza se

cubre, revelando así una conciencia que encuentra su asidero en la católica concepción
universalista del mundo, delineada por la oración de carácter individual.
Dos explosiones convulsionan y trazan el

va conjuntando en la aceptación de la diversidad que la integra; sin embargo, a diferencia
de Lope, Pellicer personifica al paisaje liberándolo así de su papel estrictamente escenográ-

Cuando tenga en mi voz el agua clara
de ser con los demás como conmigo

Pellicer trabaja y rebasa la paleta cromática
del modernismo. El candor playero de Justo
Sierra, el arquitectónico ojo de Manuel José
Othón, la maleza lingüística de Salvador Díaz

quehacer lírico del autor: el modernismo hispanoamericano y su lógica consecuencia: las van-

guardias iberoamericanas de parentesco euro-

fico para revelarlo como entidad dialogal del
hablante. Las potencias convocadas por el poeta
se desprenden y nutren en la receptividad oracular de la mirada:

Mirón, la tiránica cortesía de Alfonso Reyes y
el puntillismo a ultranza de Ramón López Ve-

peo de las primeras dos décadas del siglo XX.
En esta vorágine por nombrar, en esta selva
abierta, donde el universo descansa en la corporeidad del lenguaje, Pellicer afina los trazos
y pinceladas que habrán de contener y confi-

He pasado la vicia con los ojos

larde. Los lienzos trastocan el ambiente, lo vuelven íntimo, personal.

gurar sus requiebros líricos y sus apasionadas
odas de natural procedencia clásica, neocl,faica.

en las manos y el habla en paladeo
de color y volumen y floreo

La latitud alcanzada, tanto por el cromatismo de injerencia visual como por la estentórea de carácter declamatorio, a la que llegó el
modernismo, ya sea por vía de la gracia o del

El acto de fe tiene su fiesta en la imagen que
plasma la mayúscula realidad. El acertijo de lo
moderno establece ya sus derroteros, su cartografía en los elementos evocados por el poeta.
La conjunción se realiza. Por un lado, la necesidad futuristamente whitmaniana por inventariar lo propiamente moderno: teléfonos, aeroplanos, automóviles, hidroaviones; por otro, la
presencia de una naturaleza órfica, clásicamente hedonista; protagónica-garcilasiana-, mas

Tres sentidos, inmensos puentes que la luminosidad de la imagen otorga en la gratitud
de la ofrenda; reliquia que se ofrece en la suma
equilibrada que el ritmo acompaña y encarna.
El paisaje pelliceriano se define como activa
coartada para sostener y establecer el diálogo;
un diálogo que rezuma en el detalle magnificado por el ojo emocional, sentimental, adere-

sía como en religión, de regreso a los orígenes,
a la iglesia pobre de las catacumbas como a la

no bucólica. Su centro descansará en la gozosa
rogativa franciscana, en la confirmación que

zado con la sonoridad del milimétrico compás
que el oído exige. El paisaje deviene en ser, en

en la celebración pelliceriana. Paz, en su ensayo
"Poesía y modernidad", nos recuerda lo dicho

castigo, marcaron la grafía emocional del autor.
Por otra parte, lo "autóctono" como posibilidad
de rescate y definición cultural -atendiendo
a la preocupación martiana y dariana del peligro imperialista impulsado por el expansionismo norteamericano- califican buena parte de
su producción lírica. Dos polos demarcan el
campo acciona! de nuestros autores iberoame-

subraya el milagro en su hallazgo cotidiano.
La religiosidad domina el domo de la construcción; es la construcción misma. Pellicer es
vulnerado por un sentimiento de reconciliación, de .armonía. No hay cabida para el ruido;
el desasosiego, con todas sus huestes, se convierte en fuerza generadora, guía y vitaliza el corpus sensorial que, en el festejo del paisaje, en-

entidad que configura y alarga el redoble celebratorio propuesto por Othón y que potencia
lo "fieramente humano" -al decir de don
Luis- al monumentalizarlo.

por Yaléry: "el poema es el desarrollo de una
exclamación". (Octavio Paz, La otra voz, Seix

ricanos entre 1880 y 1940: la estilización del
mundo precolombino y la añoranza de la urbe

Barral, Barcelona, 1990.) Esta exclamación, al
prolongarse, crea un estado lírico que irrumpe
categóricamente en la realidad al remarcar en
ésta su categoría estética como única vía de
aproximación, de armónica fusión por parte
del poeta. He aquí uno de los sustratos medulares de la religiosidad "franciscana" de Pellicer.
Al igual que Mário de Andrade, Pellicer reco-

cosmopolita. Atahualpa por un lado y el spleen
parisino por el otro. El primitivismo elitista de

ge lo característico, lo propiamente "folklórico"
para armar su canto expansivo. Los enlistados,
la profusión, el todo, refrenado desde la avidez
de lo íntimo, otorga forma y ritmo, soporte

Contemporáneos publicó su Antología de la poesía mexicana moderna y el estridentismo hizo lo

constitutivo a esta poética que al describir des-

po después, al descubrirle su única cara.

de tocios los jardines en manojos.

Lejos, pero estrictamente contemporáneo,
se halla el autor con respecto a la acusan te religiosidad deJorge de Lima, de la reflexión centelleante de Murilo Mendes, de la se.n sualidad de

cuentra su propia configuración:

Adalgisa Nery; poca afinidad presenta con poetas como Alfredo R. Placencia, en el pasado, o

Y un goce primitivo, una alegría

Manuel Ponce, en lo porvenir. El tono en Pellicer es conciliatorio, y en la ecuación arriesga la
minuciosa y global conjugación. Luciana Stegagno, con respecto a Murilo Mendes, escribe:
"El programa actual de 'restaurar la poesía en
Cristo' es un programa estético, además de ético: programa de despojamiento, tanto en poe-

de Paraíso abierto se sucede.
Algo de Dios al mundo escalofría.

La enumeración imp~:me sus rasgos distintivos, las huellas dactilares de una zona sagrada
que exige su pronta e indispensable presencia

8

poesía inspirada por un auténtico deseo de efusión lírica y de intervención en lo real."* (Murilo Mendes, Melhores Poemas, Global, Sao Paulo,
1994.) Este deseo de acuciante e inacabable alborada copando los plurales rincones de la realidad encuentra un campo propicio de cultivo

la Revista de Antropofagia y el cosmopolitismo
de Oswald de Andrade. Chi-Chen-Itzá, Palenque, Uxmal; París, Nueva York y el Renacimiento italiano. Y de Italia, de las ruinas del Coliseo,
el futurismo marcando el paso a uno de los
contingentes protagónicos de la modernidad.

propio desde Italia. La moneda había sido lanzada, la sorpresa vendría después, mucho tiem-

* Traducción de José Javier Villarreal.

9

�Ernst Saemisch: crear y creer
Conrado Tostado

•

Ll. OBRA DE ERNST SAEMISCH PODRÍA VERSE COMO UN

recinto acústico recorrido por dos ondas opuestas: la armonía y el ritmo. Por un lado, el vapor
huidizo y volátil de los colores, por el otro, la
áspera energía de las líneas.
Sucesivamente aisló y conjugó esos dos principios, comunes a la música y a la pintura. Exprimió a las formas sus últimos ritmos y armonías
(recordemos que el verbo alemán ausdrúcken
además de "expresar" significa "exprimir") y
con ellos reconstruyó una música primitiva: la
música de los orígenes mágicos de la naturaleza.
Vio en el ritmo el origen espiritual de las
figuras y en la armonía, su origen sensual.

de estaño me recuerdan Tabacaria de Pessoa:

Son corolas de flores disecadas

"¡Come chocolates, muchacha!/ ¡Come chocolates!/ ¡Mira que no hay metafísica en el mundo
como los chocolates!/ ¡Mira que todas las religiones enseñan menos que la confitería!"

Aunque realizados en pastel y tinta, el tratamiento de esos árboles me recuerda al grabado
en madera, tan frecuentado por los primeros
expresionistas.
En 1956, entre los pinos y los chopos aparecen las primeras cimas.
En cierto modo, ha ampliado sus imágenes,

En esa obra Saemisch mostró un aspecto verídico de los Alpes: son cartulina rasgada.
Ese mismo año comenzó dos series paralelas
de dibujos. Su obra se pobló de reflejos y cristales de roca. Ya no son visiones de las cimas, sino
desde ellas. Comprimió aún más la apariencia

el pino se muda en cima y el chopo en avalancha. La cima conserva el ritmo puro e intenso
del pino y su vocación edificante. Sólo gana delicadeza: sus irradiaciones rítmicas se condensan

sensible y, bajo esa presión, los últimos ritmos
y armonías se liberaron y se disociaron, a lama-

en el cuerpo del alpe, una masa frágil que llena
el dibujo. Su trazo se vuelve una incisión tré-

nera de los metales de una aleación al aumentar
el grado de temperatura. Como gases, cada uno

mula.

La sierra eléctrica se transforma en violín

propendió a llenar todo el espacio y a modelarlo según su imagen.
Al condensarse, la masa vibrátil del alpe explotó en cristales de roca. La percepción rítmica

Por su lado, el chopo se fortalece, su sensua-

creó un espacio abstracto. El trazo se endureció
y afiló: es una arista. Como un buril, la línea
levanta viruta de centímetros cúbicos. Su armonía cromática sólo es luz difractada, perdida en-

lidad y doblegamiento se convierten en avalancha. La armonía tímida y volátil arrasa ahora a
los troncos y ramajes que la sujetaban. Los re-

En 1955 comenzó a dibujar pinos y chopos

El trazo de los pinos es rudo y seco. El sonido
de la línea es el de una sierra eléctrica. La imagen surge de la frotación, como la llama de un
fósforo.

bio, son aprehensiones de realidades plausibles.

La tensión de esos pinos recuerda los grabados prehistóricos: el crayón de Saemisch rasga
el papel como la punta de sílex la laja de esquisto. Su línea es un rayo y un crayón, una iluminación y un gesto.
Saemisch vio en los troncos y en las hojas de
los pinos las revelaciones y las transfiguraciones
de un ritmo primitivo, en cuyos movimientos
aparecen y se esfuman las figuras de la creación.

Son sensibles, más aun, sensuales. Sus ramas
tienen una gracia quebradiza, como de relámpagos en un estanque de plantas. Las horquillas
atrapan una fronda de reflejos de tonos pastel.
De ello proviene la armonía, concilian la rosa
soprano con el amarillo barítono. Son los herederos, en cierto modo, del sensualismo clásico
mediterráneo.
Se doblegan a fuerzas ajenas a ellos, cambian
con las estaciones, el viento los mece, crepitan

Reunió sus trazos con unción y energía

en el incendio. Sin embargo, son intangibles:
son árboles reflejados en el agua. Como en

Los pinos son como hojas de helecho disecadas
en las páginas de un libro. Los chopos, en cam-

muchos dibujos orientales, la ilusión de las
masas es dada por la sobreposición de manchas
translúcidas.

10

tre los cristales y sometida a ellos.
Es Nueva York encerrada en el núcleo de

flejos se transfiguran en agua que corre y los
tonos estivales del follaje adquieren la dureza
azul y blanca del invierno.
En esa serie de cimas hay una cegadora mezcla de rigor y alegría, por decirlo así, de una
gracia que recuerda los cantos y danzas jasídicos. Al parecer, Saemisch logró en ella la visión de los orígenes rítmicos y armónicos de la
naturaleza, buscados con impaciencia en las se-

una amatista. Los prismas son rascacielos; sus
destellos, luces de neón.
Por su lado, la avalancha llegó al pie del declive y alcanzó en las cuencas una densidad y
una voluptuosidad sorprendentes. Son los charcos primitivos donde Oparin imaginó la síntesis
de las primeras proteínas.
Nubes de colores untuosos que desbordan
de albercas abandonadas y deambulan, indeci-

ries de árboles. Es como si la frotación de su
y Saemisch mirara a través de él.
Las cimas son un hielo frágil, las avalanchas,

sas y morosas, en un silencio fluvial.
Quizá, como planetas demasiado densos, las
manchas graviten en torno a un centro más de-

orgasmos. En ambas hay estremecimiento, son
iluminaciones religiosas a la vez, plásticas: el rit-

seado que real. Sólo una línea, negra y quebradiza, atraviesa el espacio armónico del color:

mo mágico se hizo visible.
Saemisch marcó una de esas obras, quizá la

es una rama de cerezo caída en un estanque.
En estas dos series de los cristales de roca, la
visión eclipsó la vista. Si bien la obra de Saemisch es un puente colgante entre el espíritu y

trazo hubiera pulido la superficie de un vidrio

más cansen tida por la gracia. Usó en ella un
procedimiento atípico: el collage. El sobrecogimiento ante la visión le devolvió a Saemisch su
alma de niño, esos cielos y glaciares de papel

los sentidos, su orilla espiritual, a diferencia de
otros pintores expresionistas, no es subjetiva y

11

�abstracta; no es el acantilado de un yo inescru-

Más que atrapados en un crist~I, los techos

table sino el extracto de la magia de las formas
visibles. Aun en estas dos series, las más abstractas de su obra, adivinamos el charco y el cuarzo.
A fines de 1956, Saemisch comenzó un pe-

de Sommerhausen parecen lanzados en una carrera circular: ronda, volantín. Al desfilar, nos

riodo de descompresión y conjugación. Ese invierno, en el poblado de Sommerhausen, reali-

de acuarelas y tintas en las que apenas se reconoce al pintor de las series anteriores. La ener-

zó una serie de acuarelas y pasteles con el tema
de los tejados de la aldea.
Es, sin duda, la serie más feliz de su obra.
Los techos parecen vistos a través de un trozo

gía del trazo cedió ante las pinceladas largas y
líquidas, aplicadas en una cadencia melancólica. Predominó una pesada línea horizontal y
se esfumó la sutil armonía de los colores: los

de hielo. ~u trazo resulta frágil y, sin embargo,
edificante. Si en las cimas aún buscaba depurar

tonos del lodo anegaron su obra.
El desfallecimiento que siguió a los techos

armonía y ritmo, en esta serie, en cambio, quiso
alearlos. En las cimas se estremeció ante la
visión, en los tejados, se alegró de ver. Danzó
con ellos.

de Sommerhausen resulta enigmático. Nada lo
anunciaba, ni en su pintura ni en su actitud

hacen un guiño circense.
En la primavera de 1957 realizó una serie

moral.
Su tropiezo puede descorazonar, pero nos
revela una de sus mejores cualidades: es un alpinista del espíritu. Las iluminaciones no lo secuestraron: volvió a la planicie y hasta el último
momento quiso ver en los colores del lodo una

De lo alto de su ventana, Saemisch miró los
tejados de la aldea y pudo decir a esa colectividad apinada los ritmos y las armonías que la
unen a la naturaleza, a los Alpes y a los pinos, a
los cristales y al agua, a los reflejos y a los chopos.
Saemisch dejó de ser un artista solitario: halló

dignidad igual a la del hielo y los azules.

el lazo moral, tangible y trascendente, que lo
une a la colectividad.

Saemisch dejó de pintar durante seis años

Entre 1955 y 1957, a pesar del contrapunto sensual, la espiritualidad y el trazo dominaron su
obra. La sima marcada con papel de estaii.o constituye, por decirlo así, su centro de gravitación:
los chopos, las avalanchas y los reflejos fueron
los planetas. Inversamente, en su obra realizada
en México entre 1963 y 1984, prevalece la búsqueda sensual y cromática.
En una serie comenzada en Tierra Caliente,
Guerrero, los reflejos del agua se volvieron rostros de mujer y la rama de cerezo en el estanque
una culebra.
Los rostros de esas mujeres se asemejan a
las pajas adivinatorias chinas que se arrojan sobre una mesa: un puñado de líneas dispersas y
descompasadas. Con los párpados cerrados,
sueñan sueños de lujuria en pleno mediodía.
Son rocas sensitivas. Los traspasa la armonía roja de una tierra calcinada por el sol. Los acecha

12

una serpiente solar, amarilla, socarrona y cómica.
Más tarde en los paisajes de Valle de Bravo,
pin tados de 1969 a 1975, Saemisch soltó las ama-

Algunos pájaros, densos e incendiarios, se
emanciparon del paisaje. Se abren paso, como
zeppelines, a través de esa celosía de ritmos de
Oceanía y África. Caen sobre el lomo de lasco-

rras de su obra anterior y preparó la deflagración cromática que habría de abrasar la obra
de los últimos años de su vida.
Arrojó una punzante red de líneas sobre el

linas como flores en llamas. Con esos pájaros,
la armonía cromática de Saemisch despierta de
su voluptuosidad de alberca abandonada. Se
vuelve carnal y devoradora, como una flor insec-

paisaje. Una red que ocupa un plano puramente rítmico entre el ojo y las colinas. Es el cuchillo

tívora.
Sin embargo, los diques sólo se rompen defi-

de tasajo y la serpentina del carnaval. Al distraer
del tema la energía de su trazo y concentrarla

nitivamente en la serie La pesca maravillosa, iniciada en 1975. Su tema es un lago desasosegado,
crecido por ríos de brasas, agitado por remoli-

en esas líneas, Saemisch dejó desosadas las colinas: son un listón que tiende a alisarse. Es cierto
que los volcanes mansos de Valle de Bravo y su
quieto lago carecen del ritmo de los Alpes. Por

nos de lava verde, estremecido por desplomes
de montañas. Al principio, una línea tenue, las
colinas, dibuja aún sus contornos; más tarde,

su parte, Saemisch renunció a buscar en ellos
la energía rítmica de su obra: la extrajo de sí
mismo y la lanzó sobre las colinas. ¿Con desesperación? Esos trazos son auténticamente abstrac-

su oleaje llena todo el espacio de la obra.
Más que la represa de Valle de Bravo, el lago
de Saemisch recuerda el "océano primigenio"
de Oparin: las descargas de una atmósfera car-

tos, expresiones de un yo separado de un objeto
exterior.

gada de electricidad sobre las sustancias densas
de la vida, la sensualidad derrotó a la espiritua-

13

�lidad. Las corrientes arrastran a los Alpes y a

la naturaleza nos retiene en la prisión de sus

los cristales de roca: son icebergs y témpanos. Se
cuartean y al fin naufragan: son jícaras de chal-

figuras: su "espíritu" se disimula en la jungla,
así sea deslumbrante.
¿Son rejas rotas? ¿Se refiere Saemisch al

chihuites volcadas. La voluntad de línea recae
en el pez. Es una flecha disparada en medio de
una armonía en brasas.

Verdad y tolerancia
Agustín Basave Femández del Valle

•

obstáculo que impedía la fusión de la armonía
y el ritmo y al fin fue librado en esa serie?
¿Es una alegoría del destino de su obra?
Quizás en esa maleza incendiaria en la que culmina su vida, Saemisch haya visto la selva que

Saemisch vuelve serenamente en sí

¿CUÁL ES LA ESENCIA DE LA VERDAD? 0RDINARIAmen te se entiende por verdad lo real. Decimos,

Desde la propia intimidad inagotable, percibimos el llamado de una verdad infinila &lt;]Ue nos

por ejemplo, que "fulano" es un verdadero amigo, indicando que se trata de un amigo real,

trasciende y que funda la realidad ele las verdades finitas.

rotos

auténtico. La definición tradicional de la verdad: ventas est adaquatio rei et intellectus, o mejor

Podemos decir libremente la verdad o men-

Ernst Saemisch fue un paseante solitario. Oyó

aún: veritas est adaquatio intellectus ad rem (la
verdad es la adecuación del conocimiento con
la cosa), entraña un sentido de conformidad.

oculta y destruye las ciudades mayas.
Se aparta de las visiones del lago y gana la orilla.
Su regreso dio lugar a una serie de acuarelas y
tintas ejecutadas a la manera japonesa. Muestran, en una sutil perspectiva curvilínea, el lago
de Valle de Bravo, apacible, y al parecer distante. La calma que se desprende de ellas y la adop-

Una selva de luces que crece entre los cristales

ción de un estilo tan ajeno a las preocupaciones
de su pintura reciente, sugieren que la inten-

en la naturaleza una música mágica, hecha de
armonías y ritmos puros. En su pintura fue un

ción de esas tintas y acuarelas proviene más de
una actitud moral que de una búsqueda plástica. Tras los cataclismos de La pesca maravillosa,
Saemisch buscó amparo en la pintura.
Tal vez esas luces semejantes a fuegos de
artificio, al caer, dibujen barrotes. En este caso

hombre moral, atento a la rectitud del trazo y a
la irresistible dispersión de los colores. Vivió en
una montaña y un lago. Guardó el espíritu de
esos lugares en sus dibujos, como un extracto
en un frasco de vidrio.

14

tir, porque nos auloposeemos, por&lt;]ue disponemos de nosotros mismos. Somos responsables
de la verdad en cuanto develamiento y en cuanto comunicación. El amor es inseparable de la
verdad: la esclarece y la posibilita. Estamos lla-

Lo contrario de la verdad -lo falso- es la
falta de concordancia del enunciado con la
cosa.
El hombre no podría vivir si no tuviera la
convicción de que sus facultades cognoscitivas
lo llevan a la verdad. Sería imposible obrar o
abstenerse. Es en el juicio, en la complexión
predicativa, explícita o no, donde la verdad como tal puede ser verificada. La evidencia-pro-

mados - todos, sin excepción- a dar testimonio de la verdad. Abrirse a la verdad y abrirse
en la verdad para los otros es cumplir la ley de
nuestro propio ser. Tenemos la certeza de que
somos hombres para algo más que para dar con
nuestros huesos en una tumba. Condenados como estamos a la muerte, debemos apresurarnos, con inquebrantable voluntad y sin descan-

piedad de una verdad cualificada- no es la verdad misma. La verdad, como adecuación lógica,

so, a dar nuestro mensaje-grande o pequeño,
pero siempre auténtico-antes de pasar a aquel

implica la revelación y el descubrimiento del
ser mismo en su patencia.
Realidad = a verdad. Esta equivalencia lleva
implícita la afirmación de una verdad no creada

estadio en donde tenemos la certeza -los creyentes- de que sobran los mensajes porque
todo está a la vista, en su más prístina patencia.
Pero todo develamiento, todo mensaje debe es-

por la mente humana. La verdad, como eterna
que es, nos preexiste y nos trasciende. En una
forma intuitiva, San Agustín ve la verdad absoluta (Dios) en toda verdad. Nuestra inteligencia

tar al servicio del amor que abraza y excede a
la verdad. Otra cosa sería exhibicionismo o
escándalo. El hombre es un ser dialógico; la
verdad tiene también, en consecuencia, un ca-

ve una verdad, la misma e inmutable para todos.
Esa verdad o es Dios o es inexplicable sin Dios.
Ninguna verdad, ninguna bondad, ninguna
belleza habría sin la existencia de un Dios que
no se confunde con lo creado, con lo participado y lo mudable. La verdad de la que nosotros
y las cosas participamos no proviene ni de nosotros, ni de las cosas. El origen de las verdades
inmutables, necesarias y universales, es Dios.

rácter dialógico, social. Florece con el coloquio
de los espíritus libres. Cada hombre tiene la
posibilidad de enriquecer su propio campo visual con el de los otros. Cada hombre capta,
sostiene y transmite la verdad de manera personal. Y todo ello sin mengua del carácter universalmente válido y supratemporal de la
verdad.

15

�fortalece en la vida y en la muerte. Siempre que conozcamos la
verdad, amemos la verdad, enseñemos la verdad, defendamos
la verdad -si verdaderamente
lo hacemos-, estaremos dispuestos a morir por la verdad.
Entonces, y sólo entonces, viviremos en Dios y Dios vivirá en
nosotros. No cabe mejor vida y
mejor muerte.
En el intercambio de las ideas
surge el encuentro, el diálogo.
Y en el diálogo tiene que haber
tolerancia. Hablo de tolerancia
hacia la persona que dialoga
conmigo, nunca hacia la falsedad o a la mentira. Podemos y
debemos ser tolerantes con la
persona que dialoga con nosotros, aunque nos manifieste, en
ese diálogo, un error. Pero ser
tolerantes con las personas no
puede significar tolerar o estar
de acuerdo con sus errores.
¿Por qué debemos ser tolerantes? Porque .
todos tenemos una igualdad esencial de naturaleza, de origen y de destino, sin mengua de
las desigualdades accidentales.
Ninguna persona es poseedora de la verdad
absoluta. Todos podemos cometer errores. No
somos infalibles. Muchas ideas pueden precisarse más, afinarse mejor, corregirse a la luz de
la verdad. La evidencia es el criterio supremo
de la certeza. No se puede convivir con los otros
sin respetar sus diversidades y las nuestras. La
rigidez, la impaciencia y el choque son claras
manifestaciones de la intolerancia. La flexibilidad, la paciencia y la comprensión hacia los
semejantes -iguales por naturaleza- constituyen el rostro de la tolerancia. Todos los seres
humanos tenemos las mismas debilidades y las
mismas aspiraciones a la felicidad. Hay una actitud positiva con relación a los otros que saca

Si yo fuese la verdad, no la buscaría. Y la
. busco porque estoy hecho para la verdad. Como
buscadores de la verdad pura, los filósofos no
son súbditos de nada excepto de esa verdad que
se sondea para hundirse en ella. Amor a la verdad que libera de ataduras terrestres y que dota
al espíritu del señorío y de la dignidad que le
corresponde.
¿Qué es la fidelidad a la verdad? Podríamos
definirla como la voluntaria, vital y completa
devoción de una persona a la verdad. Ese significativo testimonio reviste un alto valor ético.
La fidelidad a la verdad incluye la solidaridad
con las otras personas o, mejor aún, con una
comunidad de prójimos. La verdad que verdaderamente buscamos los amantes de la sabiduría es eterna, no tiene comienzo ni fin, no conoce el nacimiento ni la muerte. Esa verdad cura
nuestras culpas, nos salva de la perdición, nos

16

de la no vioú,,,ncia la fuerza para sufrir la injusticia
y el mal, antes que causarlos a los demás.
Quien no se acepta a sí mismo hasta el fondo, quien se desaprueba a sí mismo y carece de
paciencia y de indulgencia con su yo limitado,
finito, resulta intolerante consigo mismo. El intoleran te consigo mismo es el que no sabe perdonarse ni volver a comenzar por el principio.
"Si no nos auto-perdonamos, no podremos tampoco perdonar a los demás", apuntan con razón
Bernard Haring y Valentino Salvoldi. Aceptar
al otro, caminando con él, no significa permanecer indiferente ante los eventuales errores.
La verdadera marcha dialógica entraña reflexión y corrección de errores. Las situaciones
de rechazo, de marginación, de exclusión o de
anulación del otro son formas de intolerancia.
El respeto recíproco entre los seres humanos, dentro de un mundo fragmentado, sólo
puede darse en el pluralismo democrático. Pero
pluralismo no significa, en absoluto, anarquía
de ideas y comunidad sin estructuras. "El pluralismo es sano -advierten Bernard Haring y Valen tino Salvoldi- si las opiniones de otras personas y de otros grupos se toman en serio y si

(ninguno) trata de sofocar a los otros con acciones o presiones. El pluralismo presupone una
cultura en la cual cada grupo quiera "aprender
a olvidar lo que se sabe", en lo cual todos tenemos hambre de conocernos mejor a nosotros
mismos y a los demás, de tal modo que, mediante el esfuerzo común, se pueda llegar a un
conocimiento más profundo y más amplio de
la verdad. (B. Haring y V. Salvolcli, Toleranr.ia.
Para una ética de solidaridad y paz, Santa Fe de
Bogotá, Colombia, 1945.)
Si no tenemos respeto por la dignidad y por
la conciencia de toda persona, ¿cómo podríamos edificar una cultura auténticamente pluralista? Los que pretendan tener el monopolio
de la verdad y sienten amenazada su seguridad,
nunca podrían emprender, en convivencia, una
búsqueda valiente y sincera de la verdad.
Todo ser humano establece vínculos consigo
mismo, con los otros, con la historia, con el universo y con Dios. Tocio ser humano desea amar
y quiere que lo amen. Todo ser humano tiene
en mayor o menor grado una autoestima. A nadie le gusta que le maltraten en su autoestima.
Consiguientemente, no debiéramos hacer a no-

�solros lo que no quisiéramos que a nosotros se

es importante porque existe. Nada hay más valioso, en el universo visible, que la persona hu-

nos hiciese. La regla de oro de la convivencia,
que es también regla de oro del diálogo, del
diálogo humano, se ha formulado de modo lapidario: "Trata al otro como quisieras que te
trataran a ti". ¿Cuál es el fundamento de esta

mana. ¿Cómo no ser tolerantes si queremos te-

Vargas Llosa frente al pelotón
José Garza

ner fidelidad a la persona humana que somos
nosotros y que son los otros?
A la venganza sólo se le desarma -si no se
quiere caer en la espiral de la violencia- con

norma primordial de convivencia? Si no hay un

yo sin autoestima-por baja que sea- tampoco
hay un tú privado de autoestima. Es legítimo

el perdón . El conflicto es negativo. La aceptación de todos es positiva. Aceptación tolerante

MA///0 VAi/GAS LWSA, l:N

amarse rectamente a sí mismo, y es imperativo
amar a los demás como se ama uno a sí mismo.

en la diversidad de opiniones, de convicciones,
de religiones ... La tolerancia requiere fortaleza

La Charitas constituye, en última instancia, el

para saber aguantar. La fidelidad de la persona
en la tolerancia no implica la ciega aceptación

visita a varias ciudades de México,
fue puesto frente a un pelotón de entrevistadores que /,e disfJararon las mismas preguntas: ¿todavía existe la
dictadura fJerfecta en México, como lo
dijo hace años?, ¿regresará a lapolítica?, ¿qué se siente ya '!1º ser peruano?, etcétera. Promocionó su nueva
novela, Los cuadernos de don Rigoberto, ofreció conferencias y, desde
luego, respondió a las citadas preguntas.

fundamento, el apoyo, la raíz de la convivencia,
del diálogo y de la tolerancia.

de sus errores, de sus límites. Simplemente se
trata de hacer la verdad en el amor. Y ahí donde

La persona humana tiene la clignid~d de ser
un fin -esto lo advirtió, muy claramente,

hay amor está el Supremo Amor.
De no ser por la tolerancia no se ciarían las

Kant-, y nunca debe emplearse como medio,
como instrumento. La persona es hetero-re-

reciprocidades de culturas y de religiones. La
tolerancia nos lleva a la solidaridad porque el
hombre eslá recomendado al hombre, porque

su /U~(.'J/Nff

lación -relación con otro-, relación con el
mundo, relación con la sociedad. El cuerpo es
relación con el entorno, con el ambiente. Estos

todos somos realmente responsables ele todos.

tipos de hetero-relación, estudiados fenomenológicamente por Schelder, son abordados por

La República del Orbe que delineó Francisco
de Vitoria constituye una auténtica comunidad

-En México hay una evolución

Heidegger en su Analítica existencial. Ser perso-

mundial -anles que toda sociedad particular
de naciones- en la cual es reconocida la dirrnib
dad de cada una de las personas con sus derechos fundamentales, y en la cual cada nación

cios que se abren a la oposición,
elecciones mucho más genuinas

na es estar en relación con el mundo, más aun,
es ser-en-el-mundo. Ser en el mundo salvando
la dignidad del ser humano. En esta preocupación de salvar la dignidad del ser humano, centra su atención la Escuela de Francfort. La relación interhumana sólo se justifica cuando hay
tolerancia, esto es, cuando hay respeto por el

comprende que su bien público nacional desemboca en el bien público internacional. De
la solidaridad grupal se pasa a la fraternidad
universal. Una fraternidad permeacla de tolerancia y de paz.

otro como persona igual que yo. La tolerancia
favorece la posibilidad común de realizarse en
la libertad.

El diálogo entre las culturas no puede empezar cuando una de las partes absolutiza su
cultura como ideología idoláLrica. El diálogo
entre las culturas es "concierto armonioso de
mil voces", es desafío a las tendencias etnocentristas e idolátricas.

La persona es valor en sí, relación interhumana, relación de donación, teotropismo.
¿Por qué debemos ser tolerantes con los
otros? Porque son personas soberanas, libres y
teofánicas. La fidelidad a este valor de cada persona no la debemos perder ni siquiera ante la
persona que nos ha traicionado. La persona es
el primero entre todos los valores humanos. Por

Hay, en cada encuentro genuino, un descubrimiento de verdad y belleza. Porque todo ser
humano es una cosmovisión única, incanjeable,
irrepetible; porque todo ser humano nos puede
mostrar un fragmento de verdad y una chispa
de belleza.

ese simple hecho de existir la persona es importante. No resulta importante por la riqueza
que tiene o por el poder que ostenta, sino que

•

hacia la democracia; hay ya espa-

y una disminuida capacidad de
manipulación del PRI.
-No volveré a la política como
candidato pero seguiré opinando
sobre política, particularmente
mientras haya una dictadura en
mi país.
-Sigo siendo peruano aunque
pedí al gobierno de España que
me reconociera la doble nacioo una indignación, eso no es un valor artístico.
La verdadera revolución está en llegar a la perfección : construir una obra maestra en la lite-

nalidad.

Sin embargo, el diálogo se concentra en un aspecto
poco abordado de su nueva obra: la referencia al arte.
Para el personaje de Vargas Llosa, don Rigoberto, su
ansiada mujer, Lucrecia, se convierte en una marquesita de Watteau, una ninfa de Tiziano, una virgen
de Murillo o una prostituta de Tolouse Lautrec.
-La revolución artística no está en el gesto

ratura, en la pintura o en la música; ésa es la
verdadera revolución.
-En Los cuadernos de don Rigoberto se ex-

playa en tomo al erotismo tomando como punto de
partida pinturas, obras literarias y piezas musica/,es.
De hecho creó lo que he llamado "un museo imaginario", la ''gran pinacoteca del universo". ¿El arte es la

ni en el provocar una curiosidad o una sorpresa

18

19

�mejor de las referencias de la existencia y de la
condición humana?
-El arte es una dimensión fundamental de
las civilizaciones. El arte nos permite enriquecer
todas las experiencias de la vida humana, entre éstas el amor. ¿Qué es lo que hacen don Rigoberto y doña Lucrecia en mi novela? Ellos
utilizan todas las manifestaciones del arte, pero
principalmente la pintura, porque es lo que más
les gusta, como una fuente de imágenes para
construir esa especie de teatro que es para ellos
la vida amorosa. Para mis personajes la vida
amorosa no es satisfacer un deseo o un instinto,
es una creación en el sentido artístico de la palabra: el establecimiento de unas formas para sublimar el amor con imaginación y fantasía.
-En un artículo de su autoría, publicado en El
País (domingo 21 de sej&gt;tiembre de 1997), titulado
"Caca de e/,efante ': explica cómo ya no existen criterios
objetivos que permitan calificar o descalificar una obra
de arte que, como las que observó en la pasada Bienal
de Venecia, carecen de ideas y de originalidad, además
de que el sistema artístico está manipulado, afirma,
por mafias de ga/,eristas. ¿Ocurre lo mismo con la literatura?
-En ese artículo me refería a lo que es la impostura de esa supuesta vanguardia que irrumpe con ciertas formas y que se presenta como
revolucionaria y renovadora. Pero no es nada

provocar una curiosidad, o una sorpresa, o una
indignación, eso no es un valor artístico. Es verdad que algunas obras provocaron todo eso porque rompieron un status quo, enfrentaron un
conformismo y hasta fueron rechazadas y combatidas, sin embargo, hoy prácticamente nada
es rechazado, todo es aceptado de antemano,
todo parece que es legítimo, lo cual es un camino peligrosísimo hacia la desaparición de los
valores. Creo por eso muy importante la necesidad de una crítica que sea capaz de establecer
fronteras.

-¿ Cómo separar la originalidad y el ta/,ento de
la ramplonería y el fraude?
-Con valores claros. Lo que ocurre es que
la presencia de factores puramente comerciales
ha llegado a controlar la vida del arte. Pero en
la literatura no ocurre eso todavía, afortunadamente. Todavía en la literatura hay unos valores
que permiten claramente diferenciar lo que es
una obra genuina. Se podrá decir, por ejemplo,
que Stephen King es un buen artesano pero
ningún crítico afirmaría que es un gran creador.
Este deslinde, que todavía puede hacerse en la
literatura, en el arte es casi imposible.

-¿La literatura supone, exige, la ¡,erfección?
-La literatura y todos los géneos artísticos
procuran la búsqueda de la perfección y la búsqueda de la obra maestra. La obligación de todo
escritor es escribir la obra maestra. Si un escritor
es modesto en sus ambiciones y en sus horizontes difícilmente logrará una obra maestra que
rompa los límites de lo humano y que permita
al autor hacer lo que sólo hacen los dioses: alcanzar la perfección. Puede parecer una locura
vanidosa pero está en Picasso, en Faulkner, que
trascendieron los límites de la condición humana.

de eso sino más bien una forma muy flagrante
de conformismo, una rutina que fue novedosa
hace 50 años pero que hoy en día ha dejado
por completo de ser realmente una visión de
lo nuevo. Están equivocados quienes creen que
el arte es ese gesto llamativo (como pintar sobre
caca de elefante, como lo hizo un artista inglés),
que puede ser muy bien aprovechado por la
publicidad para presentar la obra como rupturista, como algo que en realidad es una renuncia a la auténtica creatividad. La verdadera creatividad está en llegar a la perfección: construir
una obra maestra en la literatura, o la pintura,
o la música; ésa es la verdadera revolución. La
revolución artística no está en el gesto ni en el

-¿ Qué obra lo tiene más cerca de esa ambición?
-Es muy difícil. Todas las obras han sido
una aventura diferente. Algunas obras me han
costado más trabajo que otras, pero todas forman parte de esa gran aventura que es la vocación de escribir.

20

Dos poemas
Humberto Martínez

•
A ]01ge Can tú de la Garza en su sesenta rmiversario

I

II

Cambiar muchas veces de piel
debe s~ber sin duda un hombre
a quien otros soles su alma han quemado.
Las cigarras no pasan por esa época.
Y aun así cuántas casas habitadas
con el olvido de que somos marinos.
Y aun así cuántas anclas desperdiciadas
en ese mar que sólo calla tierra adentro
o mar adentro.
El silencio no atraviesa la costa,
estalla, anuncia que el lugar no queda,
no prospera en el sigiloso ambiente.
Y aun así un sepulcro permanece,
una roca brilla en el desvanecido río,
el que impide augurar el suceso
del grato sabor del whisky en el ocaso
o la impresionante voz del khan, Alí.
¿Cómo prever lo inverosímil, y el milagro
inmemorial que al mismo ocaso sostiene,

Llegar de nuevo al fondo del estanque
piedra arr~jada por el ni110
cubo que el anciano suelta
en la noria.
Refugio de inquietos recuerdos.
Viaje de regreso, de humilde sed.
Para saciar en cualquier arroyo
lejos de las tramposas esperanzas.
Piedras que viven más que el agua
aunque los cubos, que no las cogen,
las maltraten.
Son ancilas de nuestros pudores,
nuestros inaceptables reproches,
miedos, extravíos, experiencias.
Imposibles tardíamente reconocidos,
pero de nuestras más claras visiones
también, los asientos de luz, aunque sólo
por la ventana, aunque sólo de paso.

el alegre e iluminante Qawwali,
el raro y tardío regalo del viaje
insospechado a Islamabad?
Mas de tarde, o de madrugada, despertamos
repentinamente a la íntima
música del agua, de las palabras,
de sentirnos pasajeros, mudables,
caminantes y desechables,
como esas agostadas cáscaras de sierpes
en el desierto de su caudal.

21

�Para Eduardo Milán

Poemas

Washington Benavides

Alfonso Reyes Martínez

•

•
Sobre la contratapa de su libro
más reciente
Alegrial
una fotografía del poeta Eduardo Milán
subraya el trabajo de los años.
(Fotografía de Manuel Ferro).
El rostro semi-sonriente de Milán
-nacido por Rivera en el 52y sin los lentes que ordenaran sus miradas,
con el cabello totalmente blanco,
blancos la barba y el bigote
(no la florida barba de Carlomagno)
lo expone a la cruda luz del mundo.
No es aquel Eduardo de las fotografías
del 72;
lentes de gruesos aros,
la sonrisa entre amarga y socarrona.
Sueño reiterado de las muchachas
de su pueblo.
Aunque ese mismo muchacho apuesto
"con la procesión por dentro" sostenía
una dura batalla, que -parecíainacabable:
José, su padre, "la gran frente", estaba
preso
por tupamaro. También lo estaba
su esposa,
también Elena, hermana del poeta.
y su marido.
Eduardo estaba solo.
Combatido
"La procesión va por dentro"
por sus reflexiones.

(¿Debía estar, él también, en bartolina,
fotografiado y prontuariado como
subversivo,
la bota sobre su cuello?)
Eduardo tirado
por cuatro caballos fuertes, se deshacía
pensando y repensando su quehacer.
¿Llevar
a cabo un acto tipo bonzo en Saigón,
un acto kamikaze?

Alegrial
libro que ensambla en su intrigante
título
la Alegría del nacimiento de Alejandro;
de la familia (casi) recuperada, y su Queste
personal?
¿Su cruzada personal para la reconquista
del santo Grial?
Tal vez, Eduardo. Pero los sarracenos,
los beduinos
de azules pieles, los moros finos y tenaces,
a los que enfrentas desde tu infancia,
son las palabras.
"Temibles como banderas de los
ejércitos."
Las fieros enemigos, esas
amazonas, reinas de la Utopía,
y por lo tanto, invencibles.
Milán Damilano.

Bajo la luz del mediodía
por el camino de Auvers

Tarde sobre las calles
de piedra

La iglesia resplandece
entre los árboles y casas
vuelan las aves permanece la tierra
siento tus señales tus trazos
la fuerza en tu desolación
y tu hermosa locura me conmueve
Nada puedo decir decirme
ni llorar siquiera
al ver el desamparo
que ahora inunda mis ojos:
era la soledad tan amarga entonces
y el cuarto -mortaja de tu cuerpotan apagado y triste
con los muros heridos por tus sueños
¿Qué amabas dime por fin van Gogh?
¿Qué oscuro designio
presidió las estancias de tu vida?
Ici repose van Gogh
llenas las manos de óleos y de tierra
llenos los lienzos con tu vida
solos están los trigales de Auvers
y en medio tu voz que grita
el alfabeto de sus formas
para quebrar el silencio
en este rincón de Francia.

Los muros devuelven
los ecos del estruendo
de guerras y de júbilos
En los recodos de la tarde
brumosa y soñolienta
los reinos embrujados
las sombras medievales
las tabernas generosas:
los vinos y las viandas
las palabras y los sueños
Todo se organiza inusitado
se envuelve en el suspiro
de la entraña mineral:
cicatriz de las horas
en que el amor y el secreto
descorren los visillos de la imaginación.
Brugge, octubre de 1997

Auvers -sur- Oise, octubre de 1997

22

23

�Luna de piedra*
Margarita Cuéllar

•

La luna brillaba tan fuerte, que parecía
un sol visto a través de un filtro oscuro.
Rubem Fonseca, El cobrador

No

ACOSTUMBRO A APLillARME DE NADIE, MENOS DE

desconocidos, pero este día la luna brilla con
tal intensidad que una fuerza extraña me hace

No soy un hombre que ande en busca de
aventuras. El trabajo como administrador de
la Oficina Local de Correos absorbe todo mi
tiempo. Mi capacidad creativa se limita a buscar
mecanismos de control para abatir el ausentismo y los retardos de mis empleados; negociar
con autoridades estatales para conseguir unidades nuevas de reparto y disfrutar mis vacaciones anuales.

detener el auto. El viento golpea con furia mi
rostro. Una hilera de álamos que mueven sus
ramas a la orilla del río advierten en su golpeteo: "sigue tu camino, este boleto no te pertenece". Pero ya dije, la luna semeja un huevo partido por la mitad, su brillo es como el fondo de
los ojos del mismísimo demonio.

Los fines de semana los paso con Bárbara.
Ella mata con sus qjos de venado y su figura de
estampa renacentista los kilos de aburrimiento
que el tiempo acumula sobre mi calvicie de 46
años. A veces vamos al cine. Bárbara gusta de

Los hombres parecen no advertirme; uno
de ellos sostiene una lámpara mientras otro da
ligeros golpes a la batería de su automóvil con
unas pinzas, ~justa cables, maldice.
-Les pasaré corriente - advierto. Los tipos

nueva trova cubana, yo soy fanático del jazz y
los boleros.

se encogen de hombros. Los autos pasan por
la avenida como estrellas rodantes haciendo

Entramos a las primeras calles de Olinalá,
en las faldas de un cerro que parece no tener

más perceptible el chillido del viento. Al tercer
intento el auto enciende.

fin. Nadie da señales de percibir nuestra llegada. Tres mujeres con sendos vasos de whisky
charlan animadamente sentadas sobre un sofá
de terciopelo azul. Una nube de humo cubre
la entrada y envuelve los rostros, deformándolos. La penumbra da la impresión de que las
chicas -han cruzado sus altas piernas- tuvieran sólo un pedazo de cabeza, les faltara un
ojo o la nariz.

las cintas de terror, yo prefiero la intimidad del
cineclub. Oímos música: Bárbara disfruta la

-Celebramos un negocio -dice el más alto.
Su bigote se mueve como cola de ratón. Su compañero asiente con la cabeza.
-Vamos a Olinalá. Dan una fiesta en un
club privado.
-Diversión, amigo, es la clave de la vida. Si
quieres pasar un buen rato lo único que tienes
que hacer es seguirnos.

La música eleva su sonido metálico y se mez-

Titubeo un instante, pero la luna es un diamante brillando desde la basura de la madrugada.

cla con la niebla: imposible ver u oír con claridad. Uno de los hombres me dice:
-Es autoservicio. Estar aquí te da derecho
a alcohol y sexo. Aprovecha ahora o calla para
siempre.

* Texto que da título al libro que obtuvo el Premio Nacional de Cuento convocado por el Ayuntamiento de Campeche en 1997.

Las escenas no son nada que no exista en
otras fiestas. Aunque no acostumbro este tipo

24

de diversiones no me resultan extraíias. Más
bien me parecen frívolas, decadentes, no desde
el punto ele vista moral sino porque plantean
una perspectiva falsa de la existencia.
Alguien pone una copa en mi mano. Antes
de dirigirme a otras habitaciones, aturdido por
el humo y la música, miro de reojo a las chicas
del sofá; llevan escotes y sonríen como si el mun-

deshacerme de una vez por todas de esta atmúsfera, pero veo por el tragaluz un claro de luna
tan endiabladamente resplandeciente que doy
un sorbo lento y largo a la copa y avanzo, avanzo
entre pasillos, laberintos y escaleras de caracol.
En todas partes se advierte m,ts o menos lo mismo: hombres en edad de calvicie y papada; cuarentonas entregadas al placer ele varios pares ele
manos·' nii'ias de 18 aiios en egemido interminable sobre un par de piernas robustas y peludas.
En la última habitación, inadvertible casi,

do les perteneciera. Fuman y beben con la convicción de que el alcohol y el tabaco rejuvenecen el cuerpo y mueven los resortes ocultos del
corazón.

una pareja de enanos me detiene. La mt!jercita
viste una curiosa tanga Ooreada. El hombrecillo,
totalmente desnudo, da saltos ligeros y mueve
pies y cabeza al compás de la música. La luz no

En el centro de la siguiente pieza un cincuent(m de panza y nalgas prominentes baila con
un jovencito rnbio.
-Hola, soy bisexual; puedes decirme Madono -masculla sin soltar la cintura del chico.
Suena un ritmo afro y Madono mueve sus
descomunales nalgas de manera frenética. Al

es intensa pero puedo ver el tatuaje n~o de su
espalda: un barco sin tripulantes y una rosa de
los vientos. El tatuaje se extiende en forma ele
mar hacia sus nalgas y desaparece en su negro
y diminuto canal.

fondo dos chicas se intercalan caricias y más
alht un hombre corpulento succiona un pene

Las paredes están tapizadas con árboles. La
figura de un Batman de más de dos metros
contempla la acción desde el techo, orgulloso
de su verde intenso, del negro de su capa y del
azul cobalto de su rostro. A un lado de la pintura

enn~jecido, morado, a punto de explotar en
chispas luminosas.
Los cuadros son reiterativos, como extraídos
de una cinta porno de la peor calidad. Quiero

25

�hay nombres, firmas, símbolos, signos. La mujer

gas. El enano enciende el televisor y conecta la

me extiende un marcador rojo y escribo mi
nombre. El enano llena mi copa de vino. Me

videocasetera. En la pantalla dos hombres revisan un automóvil a la orilla de la carretera. Un

mira con aire de complicidad y estupidez. Entra
Madono.

auto se detiene. Se advierte la presencia del

El silbato cansado
Mario Anteo

•

viento en el movimiento de los álamos hacia el
fondo del río. La iluminación es difusa. Apenas

-¿No has visto mi foto en los periódicos?
-dice mientras me extiende unas hojas en
forma de acordeón.

se advierte el brillo de una lámpara de mano.
El hombre del bigotillo extrae un gato hidráulico de la cajuela, con él golpea una y otra vez

-Es mi obra más reciente. Soy el escritor
bisexual más importante del momento en todo
Olinalá. Mi primer libro, Que el mar abra sus puer-

la cabeza del recién llegado. Un cuerpo cae sobre los matorrales y es arrastrado hacia un arroyo cercano. Los hombres parecen discutir sobre

tas /Jara que entren los pájaros, fue un éxito editorial. Espero correr la misma suerte con Estampas
religi,osas en bodegón de manzanas.

el destino del cadáver. Regresan el bulto inerte
a la cajuela. La escena se desvanece en cámara
lenta con el paisaje de un auto en llamas; gigan-

-Tu presencia resulta altamente vomitable,
marrano, ¿por qué no regresas por donde apareciste, eh, panza de tinaco? -grita el enano-,
debes cargar por lo menos una tonelada de
mierda en la panza. Practica algún deporte en
vez de puñetearte con la poesía.

tescas lenguas de fuego atravesando el silencio
de la noche.
Quiero abandonar la habitación de los enanos, pero la ventana deja entrar la silueta de
una nube plateada que se desliza sobre la figura
de la luna desde la cima de Olinalá.

Sale Madono moviendo la flacidez de sus na!-

~J t~éi :1p oJ oc.oí o )1
, _______~!1

dre Mier. Entendía por Jualoco. Dicen que su
holgado uniforme, incluyendo el silbato y lacélebre gorra que le tapaba las orejas, se lo entre-

frenaban de inmediato para divertirse. Intentaban sobornarlo yJualoco se indignaba y hasta
amenazaba con encerrarlos en la cárcel. Enseguida sacaba del bolsillo su talonario de multas

gó la corporación en un remedio de ceremonia

y anotaba los datos del automovilista, sordo a

hacía un lustro. En cuanto a sus talonarios de
multas, auténticos ·a todas luces, fueron un
obsequio de las municipalidades, excepto Villa
de García, que se abstuvo de la costumbre de
ayudar aJualoco, en la medida de lo posible, a
cumplir su fantasía de ser un agente de tránsito.

las súplicas del infractor que gozaba de lo lindo
y que en casa mostraría orgullosamente la papeleta.
Medio Monterrey lo recuerda. Alguna vez
la Cruz Roja solicitó sus servicios para custodiar
una peregrinación a la Villa de Guadalupe y

Cuando los conductores abusaban de la
velocidad, Jualoco se aproximaba peligrosamente entre los autos y alzando el brazo con la
mano extendida, serio y erguido como una tabla, silbaba a todo pulmón. Los transgresores

Prepa 1 ablandó tensiones políticas, aprovechándolo en los mítines. El Día del Trabajo
desfilaba con la corporación, lo mismo que cualquier agente, y todo mundo lo aplaudía mientras, elegante y marcial, caminaba en línea con

SE LE VEÍA A DIARIO EN EL CRUCERO DE]UÁREZ Y PA-

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~

Política y sociedad
Libros de arte

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Letras y humanidades

Diccionarios

Papelería

26

@"

~

Enciclopedias

Novedades

27

�los suyos. Vivía en la terminal de autobuses, en

Aquel 24 de julio desalojó el autobús con

tembeleque silba tazo de Cantú. Enseguida una

el asiento posterior de un Anáhuac de primera
clase que le facilitaron a cambio de sus servicios.

suma renuencia. Ceboso y despeinado, se dirigió a su crucero, sin responder chanzas ni manosear la gorra. Hay razones para suponer que
entonces tenía miedo. Un obsesivo parpadeo

lluvia repentina que enloquece al semáforo, y
Chaigrer. Gente, claxons, más gente, dos patrullas, ojos de pescado en las ventanas de los

Sólo un problema aquejaba a Jualoco: el
Chaigrer. A diario se le veía por el centro,

más, tarde la ambulancia que viene por el

arrastrando una gigantesca plataforma de
madera, adornada con viejas escobas enhiestas

mientras se volvía aquí y allá y los autos zum-

camiones sitiados. Hecho una sopa, desplu-

baban a su lado, delataba la incomodidad. En

en las esquinas, al frente un par de rehiletes

las calles ya no se encontraba como pez en el

tricolores, y en la retaguardia, salvajemente cla-

agua y ahora descubría que los autos podían
lastimarlo.

mado, Can tú busca a J ualoco para que lo ayude
a capotear el caos. Se vuelve aquí y allá sin encontrarlo, mientras un carterista huye a toda

veteada, una pata de venado. Obvio que el Chaigrer era otra monedita del folclor, y en cuanto
a sabor latino, nadie lo superaba en los cambios
de embrague, especialmente la "tercera", cuando a punto de arrancar al frente del armatoste,
con la boca fruncida pujaba una nota aguda y
echaba a correr tirando de un mecate su lanchón de roles.
He aquí el par de regiomontanos, discutiendo un mediodía de agosto, en Juárez y Padre
Mier.Jualoco quiere multar al Chaigrer por rebasar a setenta kilómetros por hora. Jualoco
muestra la serena actitud de quien no se impresiona fácilmente, y el Chaigrer dice que en Mon-

carrera de una señora que se dcsgaíta pidiendo

El oficial Can tú era el coreógrafo del crucero

auxilio. Mar de hojalata mc~ada, vendedores,

de Padre Mier y Juárez. Cuando se aburría de
"morder", se distraía con Jualoco, encandilán-

boleros, secretarias asomadas a la ventana de
un banco.

dolo con futuros galones, medallas, ascensos.
Pero esta vezJualoco le pidió permiso para subir

¡Qué rayos le sucedía! Fue una sensación
completamente desconocida, una incomodi-

a la acera y manejar el semáforo. Can tú le respondió que "mañana" y, notando el rostro preo-

dad que sin embargo reconoció placentera al
fondo. Era agradable ese cn!jido en su cerebro,
como desperezarse al alba. Sintió resquebra-

cupado de Jualoco, le prometió un ascenso a
capitán, "hasta tendrás patrulla", lo animó. Sin
responder, Jualoco dio media vuelta y detuvo
al primer conductor que encontró.
A las diez apareció el Chaigrer, desgreñado y
sudoroso, arrastrando su armatoste y compla-

terrey el tiempo es oro y que necesita llegar a
tiempo a su trabajo. Claro que Jualoco no se

ciendo a la gente que lo animaba para que ejecutara su famosa "vuelta bandida". AJualoco lo indignaba la falta de respeto, ¡frente a sus narices,
ignorándolo soberanamente, el Chaigrer monta-

intimida, y estiran y aflojan, girando en la órbita
compartida.
La verdad es que la constante lucha en el
Chaigrer desgastó aJualoco, quien comenzó a
perder su estilo latino. Se le caía el silbato de la
boca y ya no ofrecía la escena de sacarse lago-

ba su espectáculo! Riendo a su lado y aprobando el circo, Can tú no parecía ofendido. El Chai-

rra, rascarse la cabeza y encasquetarse de nuevo
la gorra hasta las orejas. Los rugientes motores
comenzaron a fastidiarlo. Claro que él no comprendió la causa del malestar, por qué despertaba por las mañanas sin la urgencia de salir de
inmediato a los caminos. Legañoso se asomaba
a una ventana del autobús donde vivía, y divisaba la garita a la salida de la terminal, y volvía

quiso multarlo por no utilizar mofle, pero la concurrencia, incluso Can tú, salieron en defensa del
Chaigrer, yJualoco se retiró enojado.
Se recargó en un poste de luz, y con la gorra
en la mano pasó el antebrazo por la frente bañada en sudor. Detrás de sus párpados, en la
oscuridad del cerebro, hubo fogonazos y cacareos, su cabeza estaba por estallar. Fue a la escali-

a recostarse y se dormía, hasta que el sol lo despertaba, y haciendo acopio de energías, recordando sus deberes, se uniformaba y salía al trabajo, pero ya sin las ansias del vicio y disgustado
del hormiguero humano.

nata de Sears y se sentó en un escalón. Descubrió entonces el morboso placer de inmovilizarse, el cuello, los brazos, las piernas, todo su
cuerpo de piedra. ¡Al cuerno con los autos! A
través de un cristal vio al Chaigrer que solazaba

grer asía una palanca de embrague fantasma y
rugía cual poderoso motor. Jualoco se hartó y_

28

jarse un muro en su cabeza, desplomarse una
montaña allende sus adentros. Luego entró la
luz en su memoria como una descarga eléctrica,
pujando se reacomodaron sus recuerdos, y entonces, ojos azorados y la boca abierta, descubrió _que incluso él tuvo infancia.

a sus admiradores convirtiendo en "patín del
diablo" su balsón rodante.

Fue así como clareó en su mente la imagen
de una madre puta y pervertida, y no intentó
borrarla, más bien se entregó a la nostalgia,
pues jamás había disfrutado nostalgia alguna.
Sintiendo el oleaje de su respiración, despejando la herrumbre de su cabeza, fue desvelando
su cordura sin mover un dedo.

Luego, para esfumar al Chaigrer, se volvió a
la calle Juárez, donde se cocinaba el embotellamiento del mediodía. Ya no existía el Chaigrer pues ya no lo veía. A lo lejos, vanidosa y
pulcra, la torre de la iglesia del Roble se lavaba
las manos, indiferente al escándalo de autos varados a pleno sol. Mientras tanto, por primera
vez a J ua\oco le dolió la cabeza; una álgida pul-

Dejó el escalón y se fue al río. ¡Qué atraco!
Le habían robado su nombre pero ahora lo recordaba. Se llamaba Juan Garza Martínez y no
era ningún payaso. No quería ser un héroe ni

sión en sus sienes lo fue embotando, apagando.
Muchos habían visto ovnis en el Cerro de la Silla, nadie aJualoco cansado o haciéndose el remolón en su trabajo. Ahora bastaba escucharlo,
cuando alguien le pedía alguna dirección, para
advertir la mengua de su poder.
Entonces comenzó el verdadero circo vial.
Tumbado en su escalón, Jualoco no movería
un dedo durante la cadena de fatales sucesos
que, lo mismo que una bola de nieve rodando

le interesaba aliviar el tráfico. ¡Tanto loco de
prisa rumbo a ningún lado! Que se las arreglaran sin él. Se desnudó junto al lecho del río, hizo un lío con el uniforme e iba a arrojarlo al
agua, pero entonces ¿qué sería de él sin su trabajo en el crucero? Se vio desalojado de su casa
en la terminal de autobuses, mendigando por
las calles. Fue así que, atrapado en la realidad,
con soberana lucidez descubrió la crueldad de

cuesta abajo, devinieron cual comedia imposible. Un auto distraído embiste al Chaigrer que
va a dar con su delirio a la acera. Gritos y el

los hombres. Bienvenido.

29

�Las mariposas
no siempre son libres
Ramiro Garza

cismo. Es la aldea provinciana, el seminario, la vocación sacerdotal frustrada y el descubrimiento intenso de la poesía. Lucha de la carne y de su conciencia
sensual, que no lo abandonará jamás. Itinerario de
un espíritu que se debate entre la santidad y el pecado. Oscilación que se manifiesta en sus textos, y
que se resolvería de manera sumamente afortunada
en imágenes y metáforas de singular factura. López
Velarde es el arranque de una poesía distinta, más
hacia adentro, que rompe los esquemas de lo declamatorio, de la imagen preciosista afrancesada y que
plantea, a pesar de los acontecimientos sociales, una
aventura poética personal, lejos de influencias en
boga a principios de siglo. El poema titulado "Mi
prima Águeda" marca el camino de una nueva estética en que no solamente cuenta la estructura, el
ritmo, el verso libre del poema en sí, sino la aplicación maliciosa de los sentidos en todas direcciones. Por un lado lo auditivo, cuando nos describe el
vestido de Águeda; el visual, en la descripción del
rostro, "ojos verdes, mejillas rubicundas" y el táctil
cuando dice que "le causaba calosfríos ignotos". Además de presentarnos la imagen como un cuadro
impresionista en los cuatro últimos versos del
poema:

López Velarde
o la persistencia
de la palabra
Armando Joel Dávila
I

EN LA DIMENSIÓN DE LA MEMORIA SE EMBRIAGAN LAS
palabras a fuerza de repetirse. López Velarde es "la
raíz venenosa que germina a veces con razón y otras
por intuición. Recordamos con ecos intermitentes
y circulares sus ritmos y sus·encabalgamientos sorpresivos de.palabras, los extraños giros que magnetizan los opuestos del idioma, que lo retuercen con
el síntoma clarísimo de encontrar su sentido exacto.
Su pasión por las palabras lo llevó a indagar en su
interior, ese mundo de oscuridades, de dudas y de
miedos por el que muy pocos se aventuran, porque
el viaje se sabe doloroso y dificil. Y su conocimiento
se torna como la tragedia de· Edipo al investigar su
pasado. De su aventura inicial de la provincia, en
que se van dibujando nítidamente sus obsesiones
por las mujeres, desde la fantasmal Fuensanta, identificada con la limpieza espiritual de su natal Jerez,
a la Margarita Quíjano de la capital. Trayecto que lo
aqueja y lo atrae, porque su búsqueda del amor se
confunde con la muerte y se sustenta en el catoli-

Águeda era
(luto, pupilas verdes y mejillas
rubicundas) un cesto policromo
de manzanas y uvas
en el ébano de un armario añoso.

II
La aparición en la colección Entre voces, patrocinada
por el Fondo de Cultura Económica, de la poesía
de López Velarde en la voz de Guillermo Sheridan,
suscita un acercamiento a su obra. Es una interpretación antisolemne y más bien conversacional que

30

No FUE UN HOMBRE, FUE UNA ÉPOCA. No FUE UN MÚSICO,
fue un manantial. Agustín Lara no pretendió la
inmortalidad, la inmortalidad lo atrapó entre
caprichos, ambiciones, amores y noches de ronda
que se volvían melodías de naturalidad arrolladora.
Sus manos - "alas quebradas crucificadas bajo
tus pies"- tocaron lo mismo la piel enamorada de
la mtuer en turno que centenares de canciones que
no se sabían populares, sólo eran emocionadas quejas de amor.
No fue un hombre, fue un estilo. Desde niño retó a la vida, desafió reglas de comportamiento, creó
para sí mismo audacias agresivas o deliran temen te
cursis, pero de efectos inmediatos en la multitud.
En las letras de más de setecientas canciones está
una bizarra autobiografia que comienza con "Imposible" y acaba con "Te vendes". Su vitalidad musical
estremeció pianolas, pianos, tríos, orquestas, coros
y hasta sinfónicas.
Como nació con "alma de pirata" no lo arredraron las batallas en alta mar o en baja tierra. Desde
los ríncones sombríos y alcohólicos de un burdel
hasta el escenario casi litúrgico de Bellas Artes, Lara
nunca perdió la compostura.
Genial y geniudo. Simpático y patético. Pa1isino
yjarocho. Elegante y vulgar. En suma: la contradicción, la paradoja, el símbolo. Quien presuma de
haber escapado de sus tonadas es pretencioso o frustrado, o ... sordo.
Lara fue para mí de pronto una frustración, una
rabia. En cierta ocasión logré colarme a los Estudios
Churubusco, en México, persiguiendo a Pedro Vargas para grabarle una entrevista y enviarla a la XEH,
en Monterrey. Cuando entré a la sala de maquillaje
estaba el tenor y, a un lado suyo, Agustín.
Creyendo hacer la entrevista del año a los dos
populares artistas, saludé a don Pedro y le pregunté
a Lara: "Maestro, ¿me concede una entrevista para
mi programa? Agustín hizo una mueca de desprecio
y me soltó unas frases más agrias que su cara: "Ni lo
piense usted. Le doy una entrevista y luego la llenan
de anuncios de jabón en la radio ... Por favor, no
me quite el tiempo".
Pedro Vargas, apenado, le reclamó: "Compadre,
no seas méndigo, este muchacho viene desde Mon-

nos otorga un tono de mesura y de registros graves.
Coincide de alguna manera con el concepto que
López Velarde proponía en su estética, en "La derrota de la palabra" y en "La suave patria". Por eso
la selección de los textos efectuada nos presenta la
idea de un López Velarde inmediato, aprehensible
y sopesado por el tiempo. También revalorado, menos nacionalista y más íntimo. Las tres prosas poéticas que aparecen en el disco compacto descubren a
los no iniciados la faceta de un López Velarde más
directo, ocupado de las cosas cotidianas, pero no
por eso menos profundas y capitales, de sus m¡\s caras intuiciones. Los textos: "Mi pecado", "Noviembre" y "El bailarín" ponen de manifiesto a un López
Velarde prosista de primera línea en lengua española, no tan conocido entre la mayoría de los lectores. Hay en su obra otros textos que habría que
considerar como antologables para documentar y
develar algunos de los poemas herméticos y no degustados por sus implicaciones autobiográficas.
Sheridan ha publicado dos libros en los últimos
años donde escudriña con ojo invasor e hipotético
cada uno de los aspectos de la vida del poeta zacatecano. Bucea con avidez en las zonas oscuras de su
vida y nos hace partícipes de su emoción y de sus
hallazgos. Señala detalles, supuestos, entrevistas
reales, documentadas y define con pasión cuáles
eran los resortes que guiaban el quehacer y la conciencia del poeta. Escuchar en su voz esta colección
de poemas adquiere un doble valor: la mesura de
su voz y el conocimiento cabal de la obra del poeta.

31

�Suma general de una bohemia trasnochada y decadente, su vida osciló entre la semioscuridad de su
espíritu distinto y la luz de su máscara popular.
Las mariposas no siempre son libres, pero la que
él amo profunda y únicamente dicen que ronda cada año para posarse sobre su tumba, en donde sus
manos ya no podrán atraparla jamás.

Sonoridad de Hierro
Minerva Margarita Villarreal
1992, JUNTO A LOS POETAS ESPAÑOLES ANTONIO
Colinas y Antonio Carvajal, vino a México José Hierro (Madrid, 1922), uno de los poetas más interesantes que ha dado España, y cuyos primeros libros se
sitúan en lo que se conoce como el segundo momento literario de la posguerra.
Vinieron como parte de los eventos que festejaban el quinto centenario del descubrimiento, que,
en su momento, tantas críticas desató. Creo que en
los terrenos del arte se borran las fronteras, pues
como bien esc1ibió Emily Dickinson: los Hijos de la
Fama que nunca mueren y tan rara vez nacen, son
difícil de asirlos fuera de su particular contexto vital. Y da un enorme placer contar entre nosotros
con escritores que siempre, como buenos labradores
del alma, siembran algo en uno. Ésas son las consecuencias positivas de la conmemoración de un hecho así. El español es el lenguaje felizmente heredado que nos hermana.
José Hierro, con el resto de los poetas, leyó en
un auditorio de la Universidad Iberoamericana. Los
presentó el escritor Hugo Gola, a quien debemos la
hermosa revista Poética1 y las ediciones, igual de impecables, de grandes poetas. Algo que no dejó de
impresionarme de la lectura de Hierro fue la claridad de su voz. Destacó la sonoridad que penetraba
como un cauce en nuestros oídos, para cimbramos.
Pocos poetas tienen la virtud de ser buenos lectores
en público de sus propios trabajos. José Hierro se
equipara a los poetas de la antigüedad, que nacieron
para cantar sus escritos, alejados del ruido del trajín
editorial que hoy nos acompaña y que no deja de
opacar la comunicación oral que debe ser también
la poesía.
Y Hierro no solamente es claro a la hora de leer
su propia obra. Escribe José Olivio Jiménez, uno de
EN

terrey, no le puedes hacer este desaire". Agustín Lara
me vio de arriba a abajo y, levantándose del sillón
de maquillaje, se fue sin decir palabra.
"Discúlpelo, discúlpelo, joven ... mi compadre
anda de malas ... " Después de esta aclaración, Pedro
Vargas me concedió una inolvidable entrevista que
aún conservo.
Meses después me crucé con él en los pasillos de
la XEW y me atreví a detenerlo para decirle: "Maestro, aunquf no me haya concedido la entrevista, reciba saludos del público de Monterrey". Su reacción
fue tan inesperada como su berrinche anterior. Se
deshizo en elogios para la gente regia, recordó que
había venido a cantar para la XET varias veces y terminó diciendo: "No es de caballeros lo que hice con
usted aquel día, pero hubiera hecho usted la peor
de sus entrevistas con el mejor de mis enojos. Le
ruego me disculpe".
No había nada de que disculparse. En 1953 era
yo un chamaco entrometido y nada más. Cuando lo
saludé por última vez, en un camerino del cabaret
Capri, me dijo sonriente: "Búsquerr~e otro día para
su entrevista. Si no nos encontramos pronto pregunte lo que quiera a mis canciones. Ellas saben más
que yo de lo que quiere el publico".
No lo volví a ver jamás, pero a veces sigo su consejo y me convenzo de que Lara nunca agotará su
capacidad de responder. Con sus manos en el teclado, el cigarro en la boca y su gesto de arrabalero soñador y elegante, cualquier pregunta que la emoción intente hacer encuentra una respuesta en sus
canciones.

32

Nos esperaban en la iglesia. "Mujer te doy". Bajamos
las gradas del altar. El armonio sonaba.
Yun violín que rizaba su melodía empalagosa.
Y el mar estaba allí. Olvidado y apetecido
tanto tiempo. Allí estaba. Azul y prodigioso.
Y ella y yo solos, con harapos de sol y de humedad.
"¿Dónde, dónde la noche aquella, la de ayer.. .?",
preguntábamos
al subir a la casa, abrir la puerta, oír al niiio que salía
con su poco de sombra con estrellas,
su agua de luces navegantes,
sus cerezas de fuego. Y yo puse mis labios
una vez más en la mejilla de ella. Besé hondamente.
Los gusanos labraron tercamente su piel. Al retirarme
lo vi. Qué importa, corazón. La música encendida,
y nosotros girando. No: inmóviles. El dliz de una flor
gris que giraba en torno vertiginosa.
Dónde la noche, dónde el mar azul, las hojas de la lluvia.
Los ni11os -quiénes son, que hace un instan te
no estaban-, los ni11os aplaudieron, muertos de risa:
"Qué ridículos, papá, mamá". "A la cama", les dije
con ira y pena. Silencio. Yo besé
la frente de ella, los ojos con arrugas
cada vez más profundas. Dónde la noche aquella,
en qué lugar del universo se halla. "Has sido duro
con los ni11os". Abrí la habitación de los peque,-1os,
volaron pétalos de lluvia. Ellos estaban afeitfodose.
Ellas salían con sus trajes de novia. Se marcharon
los niiios -¿por qué digo los ni11os?- con su amor,
con sus noches de estrellas, con sus mares azules,
con sus remordimientos, con sus cuchillos de buscar
pureza
bajo la carne. Dónde, dónde la noche aquella,
dónde el mar... Qué ridículo todo: este momento
detenido,
este disco que gira y gira en el silencio,

los más distinguidos estudiosos de la poesía española e hispanoamericana, que además, en Hierro
"podemos testimoniar la apreciable virtud de su estilo expositivo, en busca siempre de la mayor exactitud
en sus formulaciones: su pulcro didactismo, en una
palabra".* Y este gesto de claridad, al parecer, inherente a su persona, lo llevó a denominar su propia
poética, a dividirla en reportajes y alucinaciones. Así,
José Hierro es el puente entre su generación, donde
podemos ubic~r también a Bias de Otero y Gabriel
Celaya, y la generación poética del 70 en España
conocida como: los novísimos. Pues incorpora una
serie de elementos a la poesía que caracterizarán la
literatura de e~ta más reciente promoción.
Por la poesía de José Hierro atraviesa la manifiesta alegría del llamado compromiso de la poesía
social, después la melancolía que arraiga en las profundidades del ser, hasta llegar a "un despliegue de
tensiones reflexivas y críticas" que serán características de los novísimos, como el cul turalismo y el pensamiento metapoético. Sin embargo, hay un rasgo
de su poética, el trabajar en pos del instante eterno,
que lo acerca a uno de los más grandes poetas españoles de este siglo, a Luis Rosales, quien nos dictó
la cotidianeidad del amor en los momentos en que
pareciera que éste escapa, adentrándonos en esa magia viva que es el fruto de la luz que hiere. Introduciré un poema de José Hierro que ilustra este presente inagotable:
Ac:1•:LERANllO

Aquí, en este momento, termina todo,
se detiene la vida. Han florecido luces amarillas
a nuestros pies, no sé si estrellas. Silenciosa
cae la lluvia sobre el amor, sobre el remordimiento.
Nos besamos en carne viva. Bendita lluvia
en la noche,jadeando en la hierba,
trayendo en hilos aroma de las nubes,
poniendo en nuestra carne su dentadura fresca.
Y el mar sonaba. Tal vez fuera su espectro.
Porque eran miles de kilómetros
los que nos separaban de las olas.
Y lo peor: miles de días pasados y futuros nos separaban.
Descendían en la sombra de las escaleras.
Dios sabe a dónde conducían. Qué más daba. "Ya es hora
-dije yo-, ya es hora de volver a tu casa".
Ya es hora. En el portal, "Espera", me dijo. Regresó
vestida de otro modo, con flores en el pelo.

consumida su música ...

Dijo hágase y la palabra
fue con Huidobro
Graciela Solazar
SIEMPRE VALDRÁ LA PENA UN VIAJE EN PARACAÍDAS CON

Vicente Huidobro. Para descubrimos de nuevo,
bastará ir desde el todo celestial a las profundidades
del océano, y nadar en las alturas o sobrevolar los
astros junto a los peces.
Altazores de Huidobro lo que el universo es de
algún todopoderoso; así como la palabra, es de aquél
que nombrará a toda costa porque desea nombrar.
Cuando nace Altazor -depositario de su propia

*José Hierro, Antología poética. Selección y prólogo de José
OlivioJiménez. Madrid, Alianza Ed., 1990.

33

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Una consecuencia -también inesperada,
supongo- fue la elaboración de un vasto cam-

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po de expresiones e interpretaciones que debían ser, en el lenguaje angloestadounidense,
"políticamente correctas". Esto llegó a constituir una especie de pesadilla para los políticos,
porque cualquier expresión de descripción de
la realidad que supusiera alguna forma de discriminación era tachada de no neutral. Así, se

facultad creadora-, desplaza irrel!lediablemente al
autor que le dio vida, con la seguridad y autosuficiencia de quien se sabe elegido para siempre: "Nací
a los treinta y tres años, el día de la muerte de Cristo".
De ahí en adelante el timonel de la aventura es
Altazor, de quien oímos ''Y ahora mi paracaídas cae
de sueño en sueño por los espacios de la muerte".
·En el descenso aprende de boca del creador los secretos del origen, y asume su poder para crear. "De
cada gota del sudor de mi frente hice nacer astros,
que os dejo la tarea de bautizar como a botellas de
vino".
Altazor es heredero e instrumento de creación,
hijo y amante de la poesía que alegorizada en la
"Virgen sin mancha de tinta humana", lo acompaña
en su paracaídas. Se reconoce hombre, poeta y mago
capaz de cambiar con una palara el rumbo de la
eternidad, "en un parasubidas maravilloso"; ya no
cae, asciende.
No obstan te la creación cobrará siempre su cuota
de dolor y aquí no importan los motivos ni la intensidad, sino que abruptamente "Hemos saltado del
vientre de nuestra madre o del borde de una estrella
y vamos cayendo"; tampoco importa mucho a dónde, pero sí ese doler constante que espera dar a luz:
"Soy trágico como los versos que punzan en las sienes
y no pueden salir".

La alternancia de altibajos muestra un creador a
ratos imperativo y sentencioso: "Señor Dios si tú existes es a mí a quien lo debes", asimismo desquebrajado ·por el dolor que según él es lo único eterno:
"Nostalgia de ser barro y piedra o Dios/ Vértigo de
la nada cayendo de sombra en sombra/ Inutilidad
de los esfuerzos fragilidad del sueño".
En un intento de definir poesía, Huidobro señaló
que la precisión de ella no consiste en denominar
las cosas sino en no alejarse del alba. Desde luego,
cada quien interpretará la suya dependiendo de
cómo y a qué hora le amanezca; para otros quizá no
llegue, aun cuando "Hay vocablos que tienen fuego
de rayos/ Y que incendian donde caen". ¿Tendrá
esto que ver con el castigo a Prometeo?
Los siete cantos de Altazor nos llevan irremisiblemente al Génesis más antiguo que conocemos.
Esta relación coincide con el genio recóndito que
Huidobro dijo existe en las palabras, ese pasado mágico que el poeta descubre al volver siempre a la
fuente. Y la advertencia para los lectores que se
acerquen a ella, es que también alcanzarán de ese
Fiat Lux que permanece clavado en la lengua del
poeta. No habrá límites.

llegó al extremo de no poder decir que los orien-

El reencantamiento del mundo

tales (coreanos, camboyanos y vietnamitas)
mostraban mejores promedios de calificación

UNOS DE LOS PADRES FUNDADORES DE LA SOCIOLOGÍA,

en ciencias exactas porque ello suponía una dis-

Max Weber, propuso el desencantamiento del mun-

criminación. Al revés, tambi~n, no podía conde-

do, como una operación absolutamente necesaria para esa ciencia, en un momento en que las

narse una cierta práctica: si la mayoría de los
árabes residentes en Francia maltratan a sus mu-

ciencias sociales estaban sujetas al poder imperante y con dificultades para separarse de mitos

jeres más que los demás, debe justificárseles o

y leyendas. En suma, era una sociología ligada

deciendo a los dictámenes de su cultura y sus
valores; mucho menos debe de identificárselos

dejar que continúen así porque ellos están obe-

a intereses específicos de grupos selectos, más
a imponer que a explicar. Se trataba, entonces,

como grupo en cualquier discurso, de manera
que debemos de hablar de ellos en términos

de desligar a la sociología de ese lastre de seres

de expresiones vagas o generales, lo cual hace

sobrenaturales que no la dejaban avanzar. La

anodino o inoperante el contenido de lo dicho.

operación era importante porque intentaba dar
claridad a la construcción del conocimiento so-

En los últimos años, algunos sociólogos han
estado proponiendo un reencantarniento del mun-

cial, al mismo tiempo que otorgar credibilidad
cosas que hacemos los seres humanos, concluyó

do, como una necesidad de eliminar la creencia
en una neutralidad ficticia. Se trata, ahora, no
de reintroducir los viejos fantasmas, sino de afir-

en un acto totalmente diferente y quizás hasta

mar progresivamente un papel activo de las

opuesto a las intenciones de Weber: una sociología aparentemente inocente, "científica", sin

ciencias sociales en la construcción de un mun-

destinada a justificar que a actuar, más dispuesta

al resultado. El desenlace, como muchas de las

do más humano y, por lo tanto, mejor que éste.
El pensamiento políticamente correcto que
ha invadido el quehacer intelectual estadouni-

valores que proponer o defender, sin compromisos con ningún acto humano.

34

35

�tención
flotante

dense, que en su momento fue un progreso sig-

tico, inmutable. Se trata ahora de aportar con

nificativo para la eliminación de diferencias que

lo poco que conocemos a un mundo que será

supusieran ventajas o privilegios para ciertos

cambiante y dinámico, donde la mejoría de hoy

grupos, ha quedado en algunos momentos atra-

será sólo el recuerdo del mañana.

pado en la contradicción de un relativismo que

Una de las cosas que las ciencias sociales

hace desvanecer la idea de valores preminentes

arrastran es la referencia a los clásicos -Platón

o superiores, dejando en ocasiones la idea de

y Aristóteles no son las peores- para intentar

· que todo es similar, que todo da igual.

explicar el mundo y actuar en consecuencia.

Debemos iniciar un profundo debate sobre

El mundo social sería una interminable repe-

la verdadera vocación de la ciencias sociales: no

tición de la vieja y primitiva escena, sin que el

pueden ser sólo una forma de descripción del

progreso de la sociología pudiese aportar algo

mundo, sino también una reflexión sobre lo

de manera especial. Los científicos sociales re-

que la sociedad es y ha llegado a ser como resul-

cibimos aquí las burlas de los colegas de otros

tado de las propias acciones humanas.

campos, que no alcanzan a comprender por

Es preciso una propuesta de transformación

qué es preciso comenzar con Platón cuando se

en función de mundos deseables y posibles que,

quiere decir algo del mundo actual.

también, sin duda, responderán a valores, pero

Debemos repensar la ciencia social con esta

que serán el fruto del esfuerzo deliberado y con-

nueva perspectiva: qué aportes podemos hacer

cien te de quienes están dispuestos a llevar a

y hacia dónde podemos sensatamente orientar-

cabo tales actos. La contribución de las ciencias

nos. En una época cuando algunas personas

sociales será ahora la de proporcionar panora-

tienen la sensación de haber perdido el rumbo,

mas de mundos posibles realistas, no utópicos.

los aportes de los científicos sociales deberían

Las utopías tenían dos defectos: que partían del

ser cruciales para ayudar, si es posible, a que

desconocimiento o de una visión idealizada del

los seres humanos puedan tomar conciencia de
sus posibilidades reales.

mundo real y que proponían un mundo está-

36

criterios empleados en su clasificación. Así como en
el teatro dos máscaras de rasgos opuestos representan a la tragedia y la comedia, en la historia de las
enfermedades afectivas la melancolía y la manía ocupan los extremos de un amplio espectro ele tonalidades afectivas donde las múltiples variantes de la depresión, la tristeza, la alegría, el júbilo, la exaltación
y la euforia quedarían incluidas junto a muchas otras
manifestaciones psicopatológicas de los afectos, el
humor y el estado de ánimo. El trastorno maniacodepresivo (con sus variedades clínicas descritas en
el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos rnentales DSM-JV), que cubre estados de falta de interés
y placer hasta el estado de ánimo "anonnal y persisten temen te elevado, expansivo o irritable", representa la expresión clínica emblemática del círculo
total de la vida afectiva (ciclotimia), aunque no siempre se presenta en la modalidad clínica mixta y bipolar (locura circular o de doble forma). Con mayor
frecuencia se observa la forma unipolar con intensidad, frecuencia y duración variable para cada paciente. Estos trastornos parecen tener un carácter
familiar (afectan a varios miembros de una misma
familia en diferentes generaciones), corresponden
a una alteración bioquímica de los neurotransmisores cerebr.ales y frecuentemente ponen en riesgo
la vida de quienes los padecen. Pueden presentarse
una sola vez o tener un carácter recurrente y en
cuanto a su intensidad pueden ir de la hipomanía a
la hipermanía, y de la depresión leve a la media o
profunda. El pronóstico depende del patrón predominante en su evolución particular, de su duración
episódica y de la intensidad sintomática. La tipología
clínica es la resultante de una combinación de estas
variables. En el trastorno depresivo mayor el riesgo
suicida es elevado. Veamos un caso.
Hace tres meses me llamó de un estado vecino
un exalumno -psicólogo clínico- pidiéndome
una consulta urgente. Por el tono de su voz advertí

Melancolía y reclusión
¿CUÁNDO SE DEBE INTERNAR A UN PACIENTE PSIQUIÁTRICO?

La respuesta parece muy simple: cuando amenaza
quitarse la vida o cuando amenaza la vida de los demás. En el primer caso (ideación suicida) están los
pacientes depresivos; en el segundo caso (ideación
delirante homicida) está una amplia gama de pacientes esquizoparanoides. Actualmente muchos de
e'stos pacientes viven con sus familias y asisten a su
trabajo gncias a los psicofármacos que toman bajo
control médico, sin embargo, a veces los dejan de
tomar o los toman en dosis insuficientes y el riesgo
suicida u homicida se conviérte en una urgencia psiquiátrica que exige la hospitalización del enfermo.
Internar o no internar es el dilema del que depende
una o más vidas humanas. La decisión oportuna evita
complicaciones innecesarias al paciente y muchas
calamidades a la familia y al propio psiquiatra. En
este artículo cumpliré la promesa de tratar el tema
de los desórdenes afectivos, pero hablaré también
de una experiencia reciente de supervisión de un
caso de suicidio consumado y finalmente daré a conocer la valiosa opinión de un célebre filósofo francés y un renombrado escritor norteamericano (ambos pacientes psiquiátricos) acerca de su propia
experiencia de hospitalización.
Los trastornos de la afectividad han recibido
diferentes nombres de acuerdo con la época y los

37

�que se hallaba profundamente consternado y pronto
supe la razón: se le había suicidado un paciente.
Era un caso de depresión mayor y se culpaba de no
haberlo hospitalizado oportunamente confiando en
la acción benéfica de la medicación antidepresiva
prescrita previamente por un médico internista. El
paciente era un sujeto soltero de 40 años, que vivía
solo porque había perdido recientemente a su madre, homosexual, con logros considerables en su vida laboral y parecía haber desarrollado una consistente alianza terapéutica que culminó fatalmente.
La preocupación del psicólogo había alcanzado su
máxima expresión cuando un hermano del paciente
suicida -también aquejado por una depresión severa- le pidió ser atendido por él, sabiendo de la
buena relación que había establecido con su hermano muerto. Abrumado por esta solicitud de tratamiento refirió al paciente (hermano) con un psiquiatra. El grave sentimiento de culpa y fracaso
habían paralizado momentáneamente al joven
colega, me consultaba para aliviar su malestar psíquico y para pedirme literatura relacionada con el
tema del suicidio y la prevención de los intentos
suicidas.
En sucesivos encuentros le fui proporcionando
los títulos que tenía a mi alcance sobre la ciencia

38

que estudia esta desconcertante conducta humana:
la suicidología; y lo que a él le importaba particularmente: la detección, prevención y profilaxis de los
intentos de suicidio. Sobre la marcha recordé dos
títulos a los que me referiré con más amplitud en
este artículo. Uno es El por11enir es largo (Ediciones
Destino, colección Ancora y Delfín, Vol. 691, 1992),
autobiografía de Louis Althusser, en la que relata
sus accesos maníacos depresivos y el lamentable episodio en el que dio muerte a su adorada esposa Helene. El otro título es Esa visible oscuridad. Memoria
dela locura (Grijalbo, 1992), de William Styron, que
debiera de ser leído por todos los psicólogos y psiquiatras. Es el privilegiado testimonio de un gran
escritor aquejado por un severo episodio depresivo
mayor lindante con el suicidio. La nómina de escritores suicidas es larga; recordemos algunos nombres:
Gerard de Nerval, Virginia Woolf, Henry de Montherlant, Cesare Pavese, Sylvia Plath,Jack London,
Vladimir Mayakovsky, Ernest Heming1-vay, Hart
Crane y tantos, tantos más. Desgraciadamente no
dejaron un testimoio vivencia( introspectivo como
Althusser y Styron que estuvieron hospitalizados y
escribieron sobre su enfermedad mental.
Con el advenimiento de los nuevos fármacos
antipsicóticos y antidepresivos se produjo la tercera
revolución psiquiátrica que redujo casi a cero la internación de pacientes en hospitales psiquiátricos y
acabó con la carcelaria institución manicomial, largamente estigmatizada en todas las épocas de su existencia. En la actualidad el asilo se ha convertido en
comunidad terapéutica, hospital de día, hospital de
noche, club de expacientes y otras modalidades asistenciales. No obstante, el prejuicio social a la internación persiste y los cuadros clínicos de algunos pacientes se agravan y complican cuando se pospone
su hospitalización. Por esta razón, deseo transcribir
la opinión de los dos célebres escritores que padecieron sendos episodios de depresión mayor.
El famoso filósofo marxista y estructuralista francés Louis Althusser, cuyos libros eran literalmente
devorados en los años setenta y tristemente célebre
por haber estrangulado a su mujer, padeció hasta
su muerte de múltiples episodios mixtos de manía y
depresión. Durante los episodios depresivos pedía
ser hospitalizado porque esta acción era suficiente
"para tranquilizarme casi de inmediato", nos dice; y
agrega: "... como si la protección maternal del hospital, el aislamiento y lo 'todopoderoso' de la depresión fueran suficientes para colmar tanto mi deseo
de no ser abandonado contra mi voluntad, como

mi deseo de ser protegido de todo. Felices depresiones si me es lícito decirlo, que me ponían al abrigo
de todo exterior y me lanzaban a la infinita seguridad de n~ tener que luchar más ni siquiera contra
mi deseo". Estas depresiones eran breves y se continuaban al salir del hospital con episodios hipomaniacos durante los cuales escribía mucho y recuperaba el tiempo perdido y otras veces eran seguidas
por reacciones maniacas violentas y peligrosas. Las
reflexiones _de Althusser en torno a la hospitalización
incluyen ideas acerca de la regresión resignada del
paciente en las manos de bondadosas enfermeras
maternales y otras observaciones interesantes que
compartía &lt;:on su psicoanalista acerca de los medicamentos, la ganancia secundaria de la enfermedad y
todos los pesares que "cesaban como por milagro
con la hospitalización" (p. 189).
William Styron escribió Esa visible oscuridad. Memoria de la locura para una conferencia que dictó en
un simposium sobre desórdenes afectivos organizado por el departamento de psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins
en Baltimore en 1989. Posteriormente amplió y profundizó el tema de la conferencia para una revista,
y finalmente extendió este artículo hasta convertirlo
en un volumen breve de sólo 136 páginas. El libro
relata la terrible odisea por la que hubo de pasar el
autor antes, durante y después de haberle sido diagnosticado un episodio depresivo mayor que paralizó
su brillante actividad literaria. La publicación de este

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libro tiene el propósito de ayudar a los millones de
enfermos deprimidos que desconocen la naturaleza
de su enfermedad. Entre ellos a muchos que ignoran
-lo mismo que sus médicos- su propia depresión,
especialmente en los comienzos de esta multiforme
enfermedad. Ahora bien, ¿qué nos dice Styron acerca de la hospitalización? Veamos: "muchos psiquiatras, que lisa y llanamente no parecen capaces de
entender la índole y la intensidad de la angustia que
soportan sus pacientes, mantienen su obstinada
lealtad a los fármacos en la creencia de que antes o
después los medicamentos harán su efecto" y de este
modo postergan la internación de los enfermos. En
el caso particular de Styron: "... el hospital fue mi
salvación, y no deja de ser paradójico que en aquel
lugar austero, con sus puertas cerradas y enrejadas
y sus desolados pasillos verdes -las ambulancias
ululando día y noche diez pisos más abajo- encontrara el reposo, la mitigación de la tempestad en mi
cerebro, que había sido incapaz de encontrar en
mi tranquila casa de campo".
Styron describe cómo se fueron alejando de él
los pensamientos suicidas que antes, en su casa, lo
asediaban incesantemente. Más adelante observa:
"...el hospital también ofrece el suave trauma, el u-auma singularmente gratificante, de la súbita estabilización: una salida de los demasiados familiares
contornos del hogar donde todo es ansiedad y
desacuerdo, para pasar a una cautividad metódica y
benigna donde la única obligación que uno tiene
es la de ponerse bien". Y para que no quede una
sola duda de los beneficios de1ivados de la hospitalización, concluye el capítulo séptimo con estas
palabras: "Para mí los verdaderos médicos fueron
la reclusión y el tiempo" (p. 109).

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39

�Rutas de la depresión

expresión clínica de este trastorno puede manifestarse como un solo padecimiento (depresión unipolar), o como parte de una entidad conocida como
desorden bipolar (anteriormente denominado
trastorno maniaco-depresivo), caracterizado por
episodios de excesiva actividad psicológica y motora,
que se alternan con profundos estados de tristeza.
Entre los múltiples diagnósticos que la medicina
ha otorgado a Vincent Van Gogh se encuentra el
desorden bipolar. Recientemente se ha especulado
que este artista, incomprendido en su época, pudo
haber experimentado durante su vida episodios de
intensa producción pictórica que se alternaban con
periodos de escasa o nula actividad creadora.

José Castillo
Yo traía mucho vuelo ... pero
me cortaron las alas..

Los DESÓRDENES DEPRESIVOS NO CONOCEN FRONTERAS,
mucho menos personalidades literarias o genios del
arte. Uno de los grandes de la literatura,Juan Rulfo,
por medio de las palabras arriba mencionadas, expresaba de manera resumida a sus amigos la incapacidad que experimentaba su pluma para continuar
con su obra literaria. Algunos intelectuales comentan que una nube de trastorno depresivo cr.ónico
cubría la figura del narrador.
La depresión es uno de los desórdenes psiquiátricos que con mayor frecuencia acontecen a nivel
mundial y que va en aumento año con año. Pertenece al grupo de los trastornos bipolar y distímico,
al de las depresiones estacionales y la depresión atípica. En naciones industrializadas, el costo anual de
esta enfermedad ha ascendido de 16 mil millones
de dólares, en 1980, a 43 mil millones de dólares,
en 1994.
Una gran cantidad de pacientes deprimidos no
es diagnosticada. Se calcula que únicamente una
quinta parte de quienes sufren esta alteración recibe
ayuda médica, y de ellos sólo 50 por ciento cumplen
con su tratamiento, por lo que los de la mitad restante con frecuencia presentan recaídas o "depresiones
resistentes a tratamiento". En otras palabras, nueve
de cada diez personas con desórdenes depresivos
se quedan sin atención especializada.
Las repercusiones sociales y económicas de este
padecimiento son enormes y alarmantes: pérdidas
de empleo, serios problemas familiares, dificultades
en la vida académica y alta incidencia de suicidio.
Además, a diferencia de otras enfermedades que
parecen ser "poseedoras de nobleza o abolengo",
como los padecimientos cardiovasculares, por ejemplo, la depresión pertenece a la "casta" de los desórdenes estigmatizantes. Esto quizá se deba a la tradición cultural que desde la antigüedad veía a los
pacientes mentales como portadores de algún mal
sobrenatural.
Definamos ahora qué se conoce como depresión:
es un desorden emocional en el que se presenta un
estado de tristeza que incapacita a la persona para
llevar a cabo sus actividades cotidianas y que le puede
ocasionar la pérdida de interés o placer en éstas. La

Las tres teorías de su origen
Es importante aclarar que al decir desorden depresivo probablemente me refiera a un conjunto de alteraciones emocionales, por lo que se sugiere que se
trata de un trastorno que agrupa a muchos subtipos
de depresión, lo cual denota una característica de
heterogeneidad.
La causa o etiología de la depresión no está claramente definida. Actualmente sólo se han propuesto
teorías de su origen: la genética, la biológica y la
psicosocial. Ninguna de estas teorías explica por sí
misma lo que inicia el trastorno, por tanto se considera que la combinación de algunos factores de las
tres teorías provocan la aparición de la depresión.
Teoría genética. A partir de observaciones relacionadas con el hecho de que algunos padecimientos
acontecen en un mismo grupo de familias, los científicos han diseñado instrumentos de evaluación de
riesgo hereditario. Han encontrado que existe una
evidencia para señalar que ciertos grupos de población presentan predisposición genética para desarrollar desórdenes aféctivos. Por ejemplo, se ha encontrado que un hijo de una persona que padezca
desorden bipolar tiene aproximadamente 27 por
ciento de probalidades de desarrollar el mismo trastorno. Si ambos padres tienen el mismo trastorno
bipolar la posibilidades aumentan de 50 a 75 por
ciento. También se ha descubierto que los episodios
de depresión ocurren con una frecuencia mayor de
una a tres veces en familiares de primer grado de
personas que han sufrido de este padecimiento, en
comparación con la población en general.
Como señalé anteriormente, la predisposición
genética no implica que el factor hereditario sea el

40

dico de los desórdenes afectivos-. Estas sustancias son
conocidas como antidepresivos. Su acción provoca
que los neurotransmisores implicados en la depresión permanezcan más tiempo en el espacio sináptico a fin de que su efecto modulador del estado de
ánimo sea más prolongado, o bien, actúan como
reguladores de las neuronas.
Teoríaspsicosociales. Éstas postulan la presencia de
experiencias desfavorables o negativas del medio
ambiente como factores precipitantes de estados depresivos y que algunos factores de la personalidad
pueden predisponer el desarrollo del transtorno.
Quienes tienen mucha dependencia hacia algo o
alguien, los perfeccionistas y detallistas, así como
quienes poseen una personalidad histérica, son propensos a sufrir este padecimiento.
Las teorías psicosociales actuales son la psicoanalítica, la congnitiva, la interpersonal y la conductual.
La primera propone que la presencia de un odio
reprimido o inconsciente que se revierte hacia la
misma persona es lo que produce los subsecuentes
síntomas depresivos. La cognitiva establece que estos
pacientes han elaborado patrones negativos de conducta devaluando sistemáticamente su autoestima
y suprimiendo la esperanza de un mejor mañana.
La interpersonal sugiere que se desarrolla la depresión como consecuencia de alteraciones en el modo
de relacionarse con personas significativas (familiares, amistades, compañeros de trabajo). La conductual expone que a lo largo de su vida el paciente ha
adquirido patrones de aprendizaje que le han provocado la aparición de modelos de pesimismo, desesperanza y poca productividad social y laboral, que
se expresan en la manera de relacionarse consigo
mismo y con los demás.

único determinante de la aparición de un estado
depresivo.
Teoría biológica. En el cerebro existen sustancias
químicas que actúan como mediadores de las respuestas emocionales y del afecto. El hecho de estar
leyendo estas líneas implica un complejo fenómeno
neurobioquímico y fisiológico por medio del cual
millones de neuronas del área visual de la corteza
cerebral trabajan de manera sincrónica para recibir,
a través de sustancias conocidas como neurotransmisores (NTS), el impulso visual a la región encargada de sintetizar y codificar el mensaje escrito y
que a su vez sea reconocido por las regiones cerebrales responsables de la memoria, para provocar
posteriormente un determinado tipo de respuesta
emocional. Los NTS actúan como "combustibles"
-por así llamarlos- para que los procesos neuroconductuales sean realizados. Las neuronas "fabrican" NTS específicos que son almacenados dentro
de vesículas o cápsulas especiales en las células cerebrales, y posterionnen te son enviadas hacia otra neurona. El espacio entre dos células se llama "espacio
sináptico", y es a través de éste que los NTS son transportados de una neurona a otra.
Existen evidencias, basadas en investigaciones de
laboratorio, que han identificado la participación
de tres neurotransmisores en la producción de desórdenes afectivos: la norepinefrina (NA), la dopamina (DA) y la serotonina (SA). Estos tres NTS se
han encontrado alterados en grupos de pacientes
que desarrollan depresión. Otros estudios han demostrado ciertas anormalidades estructurales en el
cerebro también en personas deprimidas.
En relación a los NTS, se han sintetizado fármacos que muestran eficacia para el tratamiento mé-

Un camino sinuoso

Todo mundo ha tenido algún estado de depresión
transitoria por unos cuantos días a causa de un evento estresante. Pero cuando se presenta un estado
de ánimo triste la mayor parte del día, disminuye la
satisfacción en casi todas las actividades cotidianas,
hay pérdida o ganancia de peso corporal mayor de
cinco por ciento en un mes, se altera el horario del
sueño, hay lentitud de las actividades motoras, fatiga,
falta de esperanza, culpa excesiva, dificultad para
concentrarse o para pensar, y pensamientos recurrentes sobre la muerte o ideas de quitarse la vida,
entonces estamos hablando de una depresión ma-

41

�yor. Habría que diferenciar este padecimiento del
desorden distímico, el cual se manifiesta durante
por lo menos dos años.
Es importante señalar aquí que ocho por ciento
de la población adulta ha experimentado, a lo largo
de su vida, alg·ún episodio ele desorden afectivo. Los
factores que predisponen esta aparición son el desempleo, vivir en zonas urbanas y la herencia, con
historia de eventos traumatizan tes, bajo soporte social, estreso_res intensos (pérdida del trabajo, fallecimiento del un ser querido). Por lo general, las
personas de sexo femenino desarrollan con más frecuencia estados de depresión.
Un episodio depresivo puede presentar varias
formas de evolución: a) remisión total (desapa1ición
de los síntomas luego de un tratamiento médico);
b) persistencia de alg1.111os síntomas residuales, los
cuales ocurren pese a la implementación de un tratamiento adecuado; e) en los pacientes con trastorno
disúmico y que además sufren depresión les sucede
lo que se llama "depresión doble", en cuyo caso el
riesgo de que ocurran síntomas residuales es mayor;
d) en ocasiones, personas con un cuadro inicial de
manía presentan luego episodios depresivos; e) en
otros cuyo desorden es depresivo con el tiempo pueden desarrollar episodios de manía.
En situaciones de episodios de depresión leve,
sin la presencia de síntomas neurovegetativos (pérdida o aumento de peso, insomnio, alteraciones de
la función sexual, dificultad para concentrarse, len-

titud psicomotora), el paciente tiene la alternativa
de ser evaluado y tratado por un profesional en el
área de psicoterapia. Si la depresión es moderada o
severa, presentando síntomas neurovegetativos, el
paciente debe ser valorado por un médico psiquiatra, dado que se requiere en estos casos del uso de
medicamentos; el complemento de psicoterapia
puede ser brindado por el mismo médico.
La psicoterapia de desórdenes afectivos es una
de las áreas de mayor avance en la psiquiatría contemporánea. Con ella se busca aliviar los síntomas,
restaurar el nivel previo de funcionamiento social y
ocupacional del paciente, y prevenir la recurrencia
del transtorno depresivo. Hay psicoterapias con métodos de tratamiento no farmacológico: la terapia
psicoanalítica, la cognitiva, la interpersonal y la
conducwal.
La primera psicoterapia que surgió como tratamiento de la depresión fue el psicoanálisis, el cual
intenta un alivio de los síntomas y un cambio en la
personalidad que padece el paciente. Dentro de sus
propósitos se encuentra la identificación de elementos inconscientes que repercuten en el individuo, mediante el uso de la asociación libre y del
análisis de los sue11os.
La terapia cognitiva sugiere que el paciente tiene
errores en el procesamiento de los pensamientos.
La persona expresa patrones negativos de pensamiento mediante la ejecución de automatismos
mentales. Un ejemplo puede ser el tener frernen-

temente sentimientos de culpa, inferioridad, desesperación, pensar en eventos desfavorables, lo cual
produce un deterioro de la memoria y del proceso
de aprendizaje. Con la terapia cognitiva se busca
modificar estos pensamientos automáticos y los patrones depresivos del pensamiento con el uso de
técnicas de aprendizaje por medio de las cuales el
paciente aprenda a identificar esos modelos de
pensamiento distorsionados. Posteriormente se le
orienta pa~a que reemplace estos procesamientos
con interpretaciones más lógicas y adecuadas a la
realidad.
Por su parte, la terapia conductual está basada
en modelos de aprendizaje de nuevas formas de actuar en la persona y propone alternativas para aprender estilos de vida más productivos y optimistas que
pennitan superar el estado depresivo. Se utilizan técnicas para la programación de actividades diarias,
controlar los estímulos y reforzar las conductas positivas, así como para adquirir patrones de habilidades
sociales.
La terapia interpersonal postula un modelo en
el cual los patrones inadecuados de relaciones interpersonales producen -y en algunos casos tienden a hacer crónicos-los síntomas de la depresión.
Mediante esta terapia se intenta modificar la forma
en la que el paciente se relaciona con las personas
significativas en su vida: familiares, amistades, compañeros de trabajo.
La persona deprimida es un paciente con múltiples sistemas emocionales que interactúan simultá. neamente. Es un individuo con recuerdos de experiencias del pasado y con un inconsciente poseedor
de experiencias agradables y negativas, es también
un ser humano con procesos cognitivos y conductuales que por así decirlo le han programado determinados patrones automáticos de pensamientos y
actitudes inadecuadas. Pero también es un ser que
continuamente se relaciona con el otro. Y ciertamente esta relación, debido a la depresión, puede
estar alterada por modelos de comunicación o afecto inadecuados.
Algunos investigadores han propuesto que tal vez
el tratamiento psicoterapéutico ideal para el paciente deprimido sea aquel que identifique aspectos
negativos, ya sean inconscientes, cognitivos, conductuales o interpersonales, y posteriormente le ofrezca
un modelo integral de psicoterapia conjuntando las
diversas modalidades de terapia.
En la práctica cotidiana esto ocurre de manera
diferente. El paciente acude con determinado profe-

sionista de la salud, quien le brindará el t.rat,tmiento
para el cual se ha especializado y en el que se considera capacitado.
Habría que señalar, finalmente, que el suicidio
es un aspecto importante para considerar en poblaciones de pacientes deprimidos. Entre 15 y 25 por
ciento de las personas con depresión intentan quitarse la vida. Este fenómeno ocurre frecuentemente
una vez que la recuperación de los síntomas depresivos se alcanza. Se ha encontrado también una elevada incidencia de suicidio en el periodo inmediato
a la alta de la hospitalización. Sobre la posible relación entre el consumo de antidepresivos y la aparición de ideas suicidas se han hecho estudios, sin
embargo, hasta el momento no se ha presentado
evidencia clara al respecto. En cambio, se ha observado que las personas con alguna creencia religiosa
tienen menor incidencia de suicidio. La logoterapia
-que utiliza recursos psicológicos y espirituales del
paciente- sugiere que es útil se cuestione cuáles
son los propósitos de vida de la persona deprimida
para el futuro, así como cuál es el propósito de su
existencia. Víctor Frank.l, fundador de esta terapia,
afirma que "quien encuentra un porqué vivir forzosamente encontrará el cómo llevar a cabo ese porqué".
También es necesario mencionar que hay evidencias cienúficas que apoyan la idea de que a mayor
frecuencia de ejercicio aeróbico la incidencia de estados de depresión disminuye. Otras investigaciones
indican que el ejercicio es.efectivo como complemento de tratamiento en casos leves o moderados
de este trastorno. Dos son las hipótesis que sostienen
lo benéfico del ejercicio, las cuales señalan que el
organismo hipotéticamente es un generador de
bienestar emocional por sí mismo.

43

�El término de música tradicional, por su parte,
suele considerarse como incluyente de las músicas
folklórica y étnica. En esta perspectiva la música
tradicional es de dos tipos:]) Jolk, en las•ciudades
y lugares con un desarrollo urbano y una tradición musical a veces llamada "de arte" o "clásica"
y 2) étnica, en las áreas rurales, sin tradición literaria, no diferente de las músicas cultivadas pero
más simple técnicamente, no profesionalizada y
no escrita.

industrialización del siglo XIX hasta alcanzar
características acordes con los gustos e intereses
de las clases medias de la época. Su característica
básica es que se trata de piezas cortas, comprensibles y hasta ejecutables por la mayoría de las
poblaciones, pues su apreciación no requiere
grandes conocimientos de la teoría y las técnicas
musicales. En un principio el repertorio popular
incluyó algunas óperas cómicas, música para baile
y música suave. En el siglo XIX este repertorio se
intersectaba con la música de concierto, teatro y
doméstica, no pudiéndose diferenciar precisamente, inclusive, de la música llevada a las ciudades desde las áreas rurales. Inicialmente la hoja
impresa fue su principal vía de difusión, pero pos- .
teriormente, con la invención del fonógrafo, el
disco pasó a ser su principal portavoz. En la actualidad el concepto se refiere a la música consumida
por grandes públicos, generalmente heterogéneos, a través de discos, cintas, los medios de comunicación, conciertos y bailes masivos.
De acuerdo con las distinciones vigentes, la
principal diferencia entre la música popular y la
Jolk es que ésta última depende para su reproducción de la tradición oral. El International Folk
Music Council, fundado eh 1947, en su congreso
de 1947 definió el concepto de Jolk music de la
siguiente manera: "Folk music is the product of a
musical tradition that has been evolved through
the process of oral transmitission. The factors that
slope the tradition are: (i) continuity that links
the present with the past; (ii) variation wich spring
from the creative impulse of the individual or the
group; and (iii) selection by the community wich
determine the form or forms in the music sur. ".
vives

Música folklórica
EXISTE UNA CONFUSIÓN ENTRE LOS TERMINOS DE MÚSICA

popular, música tradicional y música folklórica.
Por ejemplo, suele hablarse de música popular
tradicional, o usarse indistintamente "tradicional"
o "folklórico" para referirse a un mismo tipo de
música.
De alguna manera la música popular es tan
vieja como los músicos trashumantes y las canciones para audiciones públicas. No obstante, la
primera revolución industrial, la creciente urbanización y los cambios en las formas de vida, que
trajeron aparejados, condujeron a un aumento
de los conciertos, compositores, teatros, conservatorios, escuelas de música para obreros y, por tanto, a una popularización de la música nunca antes vista. A esto también estuvo asociado el baile.
En los primeros años del siglo XIX se abrieron
en las principales ciudades de Europa grandes salones en los que se combinaba el baile con la bebida en un entretenimiento vespertino.
El término de música popular, pues, se refiere
a un fenómeno urbano, y es empleado desde fines
del siglo pasado en Estados Unidos y desde los
primeros años del siglo XX en Europa. El concepto incluye la música que se desarrolló con la

44

Aprende inglés
en tus horas libres
En el Centro de
Auto-Aprendizaje de Idiomas
(CAADI) puedes encontrar libros
de texto de cada una de las
habilidades requeridas para
aprender este idioma. El CAADI
también cuenta con diccionarios,
videos, audiocasetes, discos
compactos, paquetes de software,
material de apoyo para el
examen TO EFL; y además hay
asesores que te pueden ayudar
en cualquier duda que tengas. El
curso consta de cuatro niveles:
básico, intermedio, intermedio
superior y avanzado. La duración
de cada nivel es de seis meses. Es
necesario cubrir un mínimo de
seis horas a la semana durante el
semestre para acreditar un nivel.
El horario es flexible.

En realidad no existen diferencias esenciales
entre la música tradicional y la música para concierto de las ciudades, pues en la música tradicional también hay músicos profesionales especializados. Asimismo, en algunas músicas tradicionales
existen elementos mucho más complejos que en
las músicas serias actuales. Un ejemplo es el ritmo
de la música tradicional senegalesa, que exhibe
más complejidades que muchas piezas clásicas.
Por otro lado, el concepto de música tradicional
que enfatiza la transmisión oral no considera otros
factores tales como la omnipresencia de la grabadora, las políticas gubernamentales, el hecho de
que los músicos tradicionales han aprendido a
escribir sus músicas, y otros aspectos socioculturales asociados a las modernas comunicaciones.
A pesar de esto, se continúan sei'íalando dos
características comunes de la música tradicional:
1) su aceptación en grandes segmentos de las
sociedades en que existe, y 2) su presencia y permanencia a través de la tradición oral.
Distinguir conceptualmente la música tradicional de la popular puede ser útil. De esa manera,
la primera incluye piezas sedimentadas, recreadas
y asimiladas por la tradición, mientras la segunda
incluye el cuerpo de piezas producidas para los
mercados; ambas son aceptadas por amplios grupos de las sociedades que las producen y recrean,
y ambas pueden ser escritas o registradas de alguna forma. No olvidemos, sin embargo, que se trata
de conceptos que, como tales, sólo expresan una
parte de la realidad. Tal vez ni exista una música
folklórica, tal y como ha sido definida, y ese
concepto clave del campo musicológico sólo sea
herencia de los tiempos en que "lo folklórico" se
oponía a "lo culto".

No hay fecha límite o periodo de
inscripciones y el costo es de
$I 50.00 por semestre. Este curso
pueden tomarlo jóvenes y
adultos (no es requisito ser
estudiante de la UANL). Pueden
solicitar información en los
teléfonos 329 40 20,
ext. 5980 y 329 40 80,
ext. 5424.

45

�canas de antaño: el cine se ve mejor en el cine. Yo
acotaría, "todavía" se ve mejor en el cine. El futuro
en el mundo tecnológico del enu·etenimiento es inimaginable con la televisión de alta definición y la ya
visible simbiosis del video y la informática.
Para colmo, cosa que ignoran muchos coleccionistas de cine en video doméstico, el videocasete es
perecedero. Si no se cuidan con am01~ los VHS se
esfuman. ¿Cómo se cuidan? Aparte de mantenerlos
en lugares alejados del polvo y de la humedad, y
por supuesto de los campos magnéticos, corriéndolos, por lo menos, una vez al año. Así y Lodo, aun
envueltos con el mayor de los cariños los videos cumplen en unos cuantos años el sino de su destino:
ruido magnético fueron y en ruido magnético se
convertirán. Llore o no el propietario.
Los sesenta fueron la m~jor época de exhibición
del cine de arte en Estados Unidos. Emre la inconformidad personal y política de la mayoría de los
jóvenes, y las protestas )' bailes de una generación
desencantada, corrieron un cine europeo y un norteamericano propio, extraordinarios, en particular
el cine independiente, tanto en los cines especializados como en los cineclubes de las universidades.
México en la misma década tampoco curtía malas
vaquetas. La exhibición era tan amplia como en el
vecino y renovado país. A la par que el material u·adicional, se presentaban, de manera normal en las salas comerciales del país, producciones de la mayoría
de los países europeos y hasta, en muchas ocasiones,
películas realizadas detrás de la llamada, y hoy olvidada, Cortina de Hierro. A la orden del día en las
carteleras de México entero, incluyendo las de Monterrey, se proyectaban tanto los rollos convencionales de Hollywood como las obras rutilantes de las
nuevas olas del viejo continente. Cada semana en
esta ciudad se estrenaba la película francesa del momento, mientras se anunciaba para la siguiente semana, en inolvidables programas dobles, lo mejen~
y también lo más divertido, de los cines italiano e
inglés de aquellos, no tan dorados, años.
Por razones que sería largo explicar aquí esa
edad de la inocencia se terminó a mitad de la siguiente década. Los convenios entre México y las
industrias del cine de Europa se rompieron. Las producciones no norteamericanas desaparecieron de
las pantallas; y si después llegaron, en medidas ridículas por desgracia, fueron porque las distribuían
en el territorio nacional compañías estadounidenses. Compañías que, con el neoliberalismo de los
noventa y la complicidad de muchos organismos nacionales, terminaron por adueñarse ele casi cien por

.

ine,
televisión
y otros
..
espeJlSffiOS
del libro en el siglo XV, ha sido el exponente de
mayor impacto en estas maneras alternativas de ver
una película. El videocasete ha puesto al alcance del
público el universo sin límites que cualquier biblioteca abre a un lector entusiasta. El cine del pasado
se integra al cine del presente, como se suman y explotan en una colección de libros las palabras de
un autor de la antigüedad con uno contemporáneo.
Antes los espectadores convencionales estaban condenados a ver de forma exclusiva las producciones
comerciales del presente. Ahora, con la videograbadora, el espacio de la hisoria del cine, la del primer
cine y la de los años recientes, por lo menos en los
países del primer mundo, está listo para recorrer
así se tengan los casetes en la mano.
Sin embargo, con la actual tecnología, la presentación de las imágenes, bien lo hemos observado,
no es igual entre el formato original y su reducción
en video. Del rectángulo maravilloso de las salas cinematográficas a la pequeña pantalla media un abismo; un abismo, por desgracia, enorme. Por lo pronto, así corren los primeros segundos de cualquier
película en videocasete, el ortodoxo ritual de la contemplación cinematográfica, en donde tanto vale
el inicial oscurecerse de la sala, como los primeros,
y fascinantes parpadeos del encuadre, se altera de
inmediato. En el cine, los personajes de luz se apoderan de las miradas anónimas tan pronto aparecen
en el encuadre, así la trama y los escenarios estén
sostenidos por alfileres; en el televisor, los ires y devenires del argumento se empalman en el cristal del
aparato, con el reflejo del entorno cotidiano, dimensión del cual, por regla general, se desea escapar. El
viaje imaginario del cine, en el territorio de la ficción, pierde en la televisión familiar gran parte de
su poder primario de fascinación. Pero entre no ver
una película, candidata a no estrenarse nunca en
las pantallas comerciales, y verla en video, a pesar
de esta limitación de origen, no hay discusión
posible.

Grita antes de entrar
Wooov Au.EN DEJÓ A
un lado el saxofón y expresó su desaliento ante la
casi nula, o nula, exhibición de películas extranjeras
en Nueva York. Antes, en los sesenta, señaló, casi a
la vuelta de cada esquina, en los cines de barrio o
de arte y ensayo, se encontraba un filrnde Bergman,
o de Fellini, Antonioni o Buñuel. Hoy la devoradora
producción de cintas de las grandes corporaciones
internacionales norteamericanas, con sede financiera en la mismísima metrópoli, ocupan el grueso de
las carteleras, no sólo en el centro de entretenimiento mundial, sino en el planeta entero.
Aun así las posibilidades de encontrarse en Nueva York con un cine diferente son enormes gracias
a las nuevas formas del consumo cinematográfico.
Los filmes de poca o escasa comercialización pueden
aparecer tanto en las cadenas por satélite de televisión de paga como en los videoclubes, lo mismo en
el material de venta que en el material para alquilar.
Si a eso se le añaden las proyecciones del buen cine
de los museos de arte de Manhattan, la cinefilia de
los aficionados neoyorquinos está salvada. Una cinefilia que -bien lo saben muchos- cuando pica, pica. Y tan pronto la infección prende, ¡prende!
El videocasete, la revolución más grande en el
mundo de la cultura visual después de la aparición
EL ClAMOR FUE UNÁNIME. HAsTA

46

Existen ya aceptables proyecciones de televisión
en pantalla grande. Muchas salas, incluso de exhibición comercial diaria, funcionan con estos sistemas. Pero hasta ahora la señal electrónica deja fuera
mucha información visual, en la composición gráfica
y en la definición de la imagen. En la mayoría de las
ocasiones, hasta el estado actual de la tecnología de
los copiados en video, los encuadres entre el material original y las copias no se corresponden con
exactitud. La débil nitidez de la señal, además, con
un número de líneas mucho menor que las de la
imagen fotográfica, provoca un contorno borroso
que estropea la claridad gráfica de la producción
fílmica. Muchos espectadores, habituados durante
años a este lío-ero fuera de foco en la televisión coº
mercial, ni siquiera
lo distinguen en las salas normales, pero está ahí, a toda luz, en el videocasete.
La tecnología láser ha resuelto algunos de estos
problemas, incluso el de la estabilidad del fotograma, bailando en la pantalla del televisor, debido al
rastreo de las señales electrónicas en VHS; pero el
costo de los vicleodiscos, y ele los próximos DVD, ya
con tecnoloofa
dio'ital,
y su localización, los hace de
b
O
dificil acceso para la mayoría de los amantes del cine.
Como decía una vieja publicidad en las salas mexi-

47

�ciento del tiempo de exhibición de las pantallas mexicanas. A punto de entrar en el siguiente milenio,
ese estado de cosas no sólo ha prosperado, sino que
se ha consolidado, en México y en el mundo entero,
tan pronto un país abre sus fronteras fiscales. De
ahí la omnívora influencia internacional de la industria fílmica norteamericana en la mayoría de los
territorios.
Estos últimos meses, a pesar de los esfuerzos del
gobierno fr¡mcés por difundir el cine de su país en
un agradable tourpor las salas de primera categoría,
la cartelera se ha visto inundada de películas norteamericanas incapaces de traspasar los límites del llamado cine de sensaciones. Un cine epidérmico, en
donde el público grita desde antes de sentarse en la
butaca -como lo sugieren los exhibidores por el
título en español de Scream-, condicionado por los
mecanismos de promoción comercial que posicionan las películas en la mente y el ánimo del público
masivo a partir de la filmación del esperanzado blocl&lt;bus/e1: De Screarn a Mirnic, de Avión fmsidencial a El
com,j,lol, alaridos estridentes, rotos únicamente por
la gracia de una boda, La boda de rni mejor amigo, y el
desparpajo trasero de unos desempleados ingleses
en la deliciosa Todo o nada. En medio de los estruendos del cine de t/Jrillery de los regodeos casi viscerales
del cine de terro1~ el anhelo, milenarista al fin, de
hacer contactos de primera clase, aunque sean vir-

tuales, con las galaxias más y más lejanas, en un
Contacto, más y más lacrimeante que E. T.

Grita antes de morir... o de entrar al cine
De egolatría técnica: Contracara
Un thrillerde]ohn Woo en el universo desmesurado
de las posibilidades dermatológicas de la ciencia ficción. Intrigas palaciegas en la figura de dos grandes
actores del último cine norteamericano industrial:
John Travolta y Nicolas Cage. Un esfuerzo de cine
de acción tan deslumbrante como inútil.

En recuerdo de los viejos tiempos: La boda de mi
mqoramigo
Por fin, sin explosiones ni efectos de computadora,
una comedia de P. J. Hogan al viejo estilo. Al viejo
estilo de un cine elegante y, obviamente, decadente,
pero muy agradable. Enredos van y enredos vienen,
con la presencia deJulia Roberts que, como Travolta
y Cage, ha ganado presencia con el asentamiento y
desarrollo de su sensibilidad.

De americano orgulloso: Avión
presidencial

Seguimos con los actores. Sin Harrison Ford, esta historia, tan fascinante para Bill Clinton como una
nueva guerra en el golfo Pérsico,
sería mera coreografía. A la habilidad de Wolfgang Peterse n se suma
la vitalidad del personaje central,
vía el estupendo trab~jo del intérprete.

De mexicanos al grito del cine
de Hollywood realizado
por mexicanos: Mimic

Con el dominio de las viejas técnicas del cine de horror, Guillermo
del Toro, haciendo a un lado la autocomplacencia de Cronos, ha enderezado una narración eficaz,

48

donde el maquillaje y la animación de las figuras
pasan a segundo término, para dar paso a una historia tan dinámica y sugerente, por su malevolencia,
como el híbrido en acción.

tan boba y ñoña como muchas producciones baratas
de los cincuenta del llamado espíritu juvenil.

Por el cine en mayúsculas: Los Ángeles al desnudo
De espiritistas galácticos a punto de llorar: Contacto

Exacta y con la libertad del cine posmoderno en
cuanto al sexo y al erotismo. Una historia de Curtis
Hanson que recuerda al lacerante cine negro al recrear inmisericorde los colores y desvaríos de la corrupción. Las componendas, asunto eterno, de los
que están o desean jugar en los reclusorios del pode1:

Perfección llevada al extremo. En el guión, en la
producción, en las ambientaciones, en la lógica narrativa, en la vuelta de las tuercas dramáticas. ¡Sí!,
dice Robert Zemeckis vía Jodie Foster. ¡Sí existen
los extraterrestres!, pero están adentro de nuestro
corazón. Un corazón viajando por el cosmos, gracias
a la fe en las películas espaciales.

Todo o nada
Sin estridencias y con la regularidad asfixiante del
desempleo. Todo o nada recrea con gracia y mucho
humor los azares y desventuras de un grupo sin trabajo en busca de algún ingreso. Segura, certera, sin
gritos, ni escándalos, el filrn de Pe ter Cattaneo nos
mete de cabeza en los sueños y uibulaciones de estos
hombres, hasta involucrarnos por completo para llegar a pedirles, al final, a gritos: ¡fuera sombreros!

De agentes de la CIA ahora con licencia para
enloquecer: El complot

Parece b~oma, cruel paradoja del cine norteamericano: grandes actores, grandes directores, grandes
presupuestos, grandes guionistas; a la caza, sin
excepción, de las historias más desenfocadas en términos humanos, para sobresalir en una taquilla y
en una sociedad acosada, ya sin remedio, por el
desequilibrio.

Puro cine norteamericano de digestión inmediata, con excepción de los dos ejemplos anteriores.
Si no es por el video, o por los videos proyectados
en pantalla grande en los cineclubes de la ciudad,
estaríamos condenados a la inopia fílmica. A un
desierto: Monterrey, otro desierto: el buen cine; en
una ciudad con más salas de cine, periódicos, televisoras y estaciones de radio que muchas ciudades del
primer mundo.
Por fortuna, llega la Navidad. Y con ella, el Festival de Otoño y la Muestra.
A respirar por unos días.

Porque se las sabe todas: Scream

Wes Craven se las sabe todas. Y nos ha puesto a sufrir,
cada vez que se le antoja, en la calle Elm. Pero de
ahí a disfrutar Scream hay muchos escalones. Una
cosa es descifrar los acertijos dirigidos a los fans del
cine de terror, y otra caer en la trama r1,, nna oelícula

49

���De mentirillas y sueños
incumplidos

está siempre ahí en esa frágil apariencia, etérea

ya es más el asedio de los espías políticos que el

presencia que siempre es dispuesta. Como diciendo en el cine, en fotografías, en sus casuales

Jaqueline Zúñiga

de los siempre dispuestos amantes.
En Con M de Marilyn, la diosa muestra su lado

y ensayadas poses y en los chismes que genera,
que no es capaz de oponer resistencia. La única,

las leyendas vivientes rompen con cuestiones
de género y se insertan en la especie: tenerla,

perdido y se hermana con las miserias de un
hombre cuya capacidad de triunfo es estorbada,
precisamente, por su principal característica:
está conformado de sueño. Será capaz, sin embargo, de la realización del más caro: poseerá
a Marilyn y será testigo de varios secretos, el
último de ellos será la frustración de otro de

es ser ella.
Pero Ramírez Heredia nos cuenta mucho

sus sueños: ser héroe. Es el destinatario de las
últimas palabras de la diosa, que emprenderá

más que esto. Nos da el marco político del México que les tocó vivir a estos person~jes con sabrosos comentarios y privados chismes, no sólo

el camino a completar su leyenda.
Pero como toda buena novela, ésta tiene su
plato fuerte, que pasa inadvertido precisamente

de la vida nacional, sino de las travesuras de
ese otro mito llamado CIA, las chapuzas del otro
llamado mafia y las relaciones de los hermanos
Kennedy con la actriz, además de esa entrevista

por evidente. Para ahorrarnos las torpezas de
una mala academia y una peor muerte de las

la más grande de todas, porque es la que más
se asemeja al "tómame, si me quieres soy tuya".
Y todos, hasta las mujeres, la quieren, porque

Rafael Ramírez Heredia
Con M de Marilyn
Alfaguara
México, 1997..

No HAY CHULO SIN SUEÑOS NI VAMPIRESA QUE NO TERmine desencantada, diría Rafael Ramírez Heredia. Incluso los tarzanes más arrastrados por la
vorágine de sus poderes, que nunca alcanzan a
sus quereres y la mujer en la que encarnan todas
las posibilidades del deseo, están signados por
la tremenda capacidad malograda de la inconstancia y el consuelo imaginario de uno y la enajenación de las ilusiones propias para hacerse
cargo de su persona hecha mito en vida de la
otra, sacralizada pero extranjera para siempre

secreta y poco sabida entre el Che Guevara y el
presidente de Estados Unidos ... En fin, hay
investigación bajo la ficción, lo que amplía el
ámbito de lecturas y gustos de principio, para
llevarnos hábilmente, con tocias las mañas del

de sí misma.
Si alguna figura es deudora del cine, y sobre
todo del mexicano de "la época de oro", es esta
pareja depositaria de la relación amorosa don-

oficio, a que leamos la historia de algunos ele
sus desvelos. Leída como historia policiaca,José
Baños, narcotraficante en pequeño, es un Sam

de uno recrea una ancestral figura materna, con
sus venganzas y chantajes, y la otra acepta la fatalidad del juicio ajeno para ser diosa a través
del camino de la perversión, reivindicada por

Spade que no se miente, que le da una vuelta
de tuerca más al cinismo porque si del amor es
incapaz, eso no quiere decir que no crea en él
sin agotamiento alguno, porque para eso tiene
sus sueños-película, los que él hace en la recrea-

la búsqueda del amor.
José Baños ha crecido suplantando la realización de sus deseos por películas imaginarias
(¿hay de otras?) donde él es el protagonista

ción de un recuerdo que no permite el extravío
de su memoria: cuando su madre lo llevaba a

(¿quién no se ha soñado protagonista de su
propia película, de su propia novela, de su propia canción?) que resuelve heroicamente los
problemas que nunca tienen solución en su vida real. Ha escalado ya cierta altura: está casado
con una vamf1 del cine nacional que es regenteada por un productor cacique. Pero como
todo buen soñador, las alturas lo llaman, quiere
a la diosa: sueña con Marilyn, la top de tops. La
noticia de la próxima visita a México de la sexsimbol lo hace fraguar un plan de encuentro
con la que, como carne viva de la sensualidad,

las alumbradoras oscuridades que le permitían
soñar con una vida imposible pero mejor.
La Monroe, ya en decadencia, será lo que
ya sabemos que fue: ese talento casi innato para
seguir las indicaciones de directores de cine,
escritores, beisbolistas, presidentes, en su carrera para ser amada, no por uno ni dos ... sino
por todo el mundo. Esta ambición, este aceptar
el sueño de la totalidad irrealizable, la acerca a
Pepe Baños en las vicisitudes de un viaje que
es, también, una huida hacia adelante; cuando

54

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~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

tante que cruza a lo largo del libro: el afán de
presentarnos el revés ele las relaciones humanas. En adelante, Gallegos nos obligará a mirar
con cuidado el revés sombrío de todo envés cot.idiano; cada quien tiene un pasado, un historial
económico y emocional. Y puesto que ningún
secreto, ninguna vida privada parece oponerle
resistencia, destaca su naturalidad fabulatoria

ganas de leer, sólo diremos que el gran protagonista que se crea y se recrea en este texto es el
lenguaje. Mezcla hábil de monólogo interiot~
vistas exteriores desde el "adentro" de José Baños, narrador omniscente (sólo a veces) y complicados ires y venires sobre y en el tiempo que

para construir personajes e itinerancias.
Escritor cuyo poderoso aliento imanta al lec-

coinciden en el habla del que sueña para consolarse de su propia vida, son la materia que organiza y equilibra escritura con literatura. Alabada

tor a las primeras palabras, Romualdo Gallegos
nos enseña que se puede sentir nostalgia hasta
de la violencia. Esto será palpable en trabajos
donde las distintas voces narradoras evocan des-

sea esta voluntad de estilo, pues.

de un presente más próspero la vida de antaño
("Cuasimodo contra 13" y "Noche de asalto").

El operador y otros relatos

Muchos de sus cuentos, además de partir de la
anécdota nostálgica, sincera y llana, se detienen
en la crítica de algunas realidades institucionales como el Congreso ("La dama del sombrero
amarillo"), el Seguro So~ial ("El escote de la
señorita Leny"), el sindicato magisterial ("Gato
negro") y aun el matrimonio ("¿Quién envenenó a Nicolás Doria?" y "Noches desiguales").

Hugo Valdés Manríquez
Romualdo Gallegos
El oj&gt;eradar y otros relatos
Ayuntamiento de General Escobedo
General Escobedo, N. L., 1997.

"El operador" conjunta con fortuna el texto
confesional y la crítica de una inquietante realidad contemporánea: el espionaje telefónico.
Valiéndose de una vertiginosa frase corta, Romualdo Gallegos rescata una maliciosa oralidad, la de Cacho, que narra a placer en cuanto

CAPACES DE CONVOCAR DIVERSAS COMO RICAS ORALI-

dades (sus personajes se pintan, se autoconstruyen con su verbalización cortés o truculenta),
los cuentos de Romualdo Gallegos nos muestran una particular visión de la ciudad de Monterrey y de ciertos sórdidos laberintos. Acaso
su lúcida desesperanza se origina en esa cons-

que, como viejo lector, ha tenido un trato cerca-

55

�no con la palabra escrita. El mundo inmediato,

dora Ingrid Llaguno en "La dama del sombrero

conocido por nosotros, se nos derrumba de
pronto ante la historia reveladora del operador.
Según la concepción de Romualdo, en un vistazo a las bambalinas de la realidad aparente, ve-

amarillo" y el adolescente voluntarioso de "Cuasimodo contra 13", pasando por la venal seño-

al muñeco y al autor por medio de su muñeco,
pues dice lo que el ventrílocuo decidió que nos

mos cómo el que espfa, el que vive en la sombra,
tiene a veces mayor poder que aquellos que lo
manipulan de modo manifiesto.
Esa voz confesional que registra el pasado

rita Leny y la mitómana Minerva de "Sirenas
de niebla", hasta el desquiciado fotógrafo Nicolás Doria y la prostituta giganta ele "Balada de
Mil ton", con su improbable como seductora historia sobre el legendario futbolista brasileño
Mil ton Carlos), el lector no podrá sino plegarse

lejano de su dueño sin empacho ni vergüenza,
tal como lo conocimos en "Cuasimodo contra

al encantamiento procaz de los diversos narradores nómadas en que se desdobla Romualdo

debía de decir, que pronuncia las palabras que
el ventrílocuo desea que pronuncie. En palabras del muñeco, que son las del autor, él mismo
lo explica "si no nos manipularan, usted no estaría entrevistándome", "mi vicia proviene de ese
complicado y amoral proceso ele creación".
El muñeco habla, el ventrílocuo escucha a
su muüeco hablar. Y así, desde la sombra, da

13" (el cuento donde el expósito aguzado se
convierte en un emprendedor monomaniaco

Gallegos para hurgar en los rincones de una
ciudad cada vez menos secreta.

rienda suelta a sus palabras camufl~jcándolas
en el mu11eco cuando dice: "es verdad que yo
hablo por mí mismo", y luego remata: "debo

que, barrenando con lentitud, acaba por apropiarse del patrimonio de una familia hospita-

corresponder a mi mismidad una vez construido, tengo mi dinámica y Sampcrio se encuentra

laria), o en "Noches de asalto", observará en
"Gato negro" una importante transformación.
Así, el final del cuento gana inesperadamente
otra dimensión: el narrador se presenta ante el

obligado a fungir como cancerbero ele lo que
él y los Hombres de Overol han elaborado". Él
sabe que, final y justamente, todo ese mar de
palabras, de ideas y de sensaciones se le atribuirán al ventrílocuo.

Ventriloquía inalámbrica
Pedro de Isla

lector como el rapsoda de sus amigos y compañeros, no los del mundo brillante de la política
y las finanzas, sino de ese conglomerado modesto que integra el magisterio.

Guillermo Samperio

Ventriloquia inalámbrica
Océano
México, 1996.

Pero éste que nos parecía el poeta de la tribu
se vuelve en "Sirenas de niebla" un ladrón lite-

NUNCA ME HE SENTIDO PARTICULARMENTE ORGULLOSO

rario, un mercenario del trabajo ajeno que termina narrando él mismo, para su provecho, las
historias tanto como la experiencia personal de
Sara Múzquiz. El rapsoda traidor puede dar
cuenta de Caty (una cotidiana sirena moderna
que acarrea la desgracia de un hombre pero

de mi voz, no estoy dotado para el canto y prefiero escribir que hablar, acaso porque así tengo
oportunidad de corregir mis errores, de camuflajear mis metidas de pata y de dejar que se
cuele entre líneas lo que espero algunos de los
lectores descubran, entre más pronto mejor.
Por eso me llamó la atención el título de este

que al cabo recibe su venganza) y Minerva (una
vampiresa mitómana), una vez que, abusando

libro: Ventriloquía inalámbrica. Jugar a ser ventrílocuo, a crear y recrear por medio de otras voces

de su puesto como lector-censor de la editorial
Molinos de Viento, desaliente la carrera literaria

que a final de cuentas son las de uno, a utilizar
a veces cuerpos distintos, los que uno desearía

de Sara y la precipite al suicidio.
Precisamente en "Sirenas de niebla" será po-

haber tenido, a los que uno hubiera deseado
conocer; trabajar bajo un texto base hecho al

sible advertir la mano hábil y diestra de un
escritor que traza, y hace evidente para el lector, la narración inmediata, sin artificios, y aquella otra cuya intención es aparecer, gracias a

propio gusto; en fin,jugar a crear un mini estado en donde uno tiene el poder de hacer y deshacer a su antojo. Un mini estado en donde
uno es la alfa y la omega.

cierto distanciamiento irónico, más elaborada,
más estrictamente "literaria".

Crear un personaje esjugar a la ventriloquía,
crear un cuento es armar el espacio en el que
se moverá el muñeco creado, el muñeco mane-

Ante un libro donde las más de las veces nadie es lo que dice o aparenta ser (desde la estafa-

56

Así, a través del muñeco, Guillermo Samperio nos habla del proceso de la creación: cono-

jado por el maestro ventrílocuo. En el caso de
la ventriloquía inalámbrica se va más lejos aún,
se busca alcanzar un grado de perfección que
sólo el ventrílocuo y sus ayudantes puedan distinguirlos a simple vista.

cemos a los hombres de overol que trah~jan
para hacer de cada muñeco, de cada personaje,
una obra maestra. El Hombre del Overol Blanco, con su capacidad de mirar en lo oscuro, los
disloques y sinsentidos ataviados de normalidad; el del Overol Violeta y sus viajes hacia el
amor; el del Overol Verde Limón y su colección
de estados de ánimo y deseos extravagantes.
Además habría que hablar de los hombres del
Overol Rojo, Azul Eléctrico, Gris Metálico, Azul
Marino y Amarillo, sin olvidar, por supuesto, a
los Hombres Captadores del Exterior.
¿Cuál es el fin de este largo sueño transcurrido en la vigilia? Creo que el muüeco y Guillermo Samperio lo resumen perfectamente: "No-

Aun así, todos los muñecos llevan la marca
del autor, pertenecen a una Casa encargada de
producirlos, tienen el talento de sus creadores,
el talento que alcanzan los maestros ventrílocuos, tales como los de las casas Garmendia,
Hernández o Cortázar, por nombrar solamente
algunas.
En el libro de Guillermo Samperio, Ventriloquía inalámbrica, entramos en ese mundo, en
el del muñeco de ventrílocuo que nos sumerge
en el espacio de ficción de un taller de ventriloquía, y de ahí nos lleva·hacia otro espacio, no
menos ficticio: el de la creación, el de la recreación y el de la vida independiente que han de
tomar las propias creaciones.
Para lograr su objetivo, Guillermo Samperio
se vale de sí mismo y de sus muñecos, de tal
modo que se convierte en el ventrílocuo. En
un juego de preguntas y respuestas, conocemos

sotros les quitamos algo para que después se
vean a sí mismos, no les abrimos los ojos, sino
que les permitimos hacerlos girar 180 grados,
para que vean hacia el interior", y así es, las confesiones del muñeco, las pocas palabras del ventrílocuo y el recuerdo de su dama-ciudad nos
lo confirman.

57

�Contraportada

RAMIRO GARZA

nos-que apareció en inglés en 1994. En los nueve
ensayos que lo componen, Popper documenta el
valor de la racionalidad humana tal y como la defendió en obras previas, y critica con agudeza dos de
los lamentables extremos a que han llegado los
pensadores en el ocaso del siglo XX: por un lado, la
casi deificación del pensamiento científico, sobre
todo del más especializado, que se ha traducido en
un renacimiento del principio de autoridad; por el
otro, el escepticismo filosófico nacido de la moda
relativista, que lleva a menospreciar a la ciencia y a
la razón como meros productos histórico-culturales.
Popper advierte que ambas actitudes carecen de
fondo real y son más bien reflejos de una moda intelectual decadente y mezquina, moda que identifica
como nacida de un mito: la idea ele que es preciso
un marco común de supuestos básicos para desarrollar una discusión racional o fructífera. El filósofo
rebate esta idea, se declara heterodoxo, y lanza la
siguiente declaración: "la ortodoxia es la muerte del
conocimiento, pues el aumento del conocimiento
depende por entero de la existencia del desacuerdo". El mito del marco común es una valiosa aportación al arsenal que necesitan los científicos finiseculares para enfrentar la marea desdeñosa ele los
"estudios culturales".

Libertad González y Horacio Salazar H.
Ramiro Garza

La radio, jiresenle yfuturo. El impacto social y /Jersonal de
este rnedio adrmrable
Edamex
México, 1996.

PRODUCTO DE LA EXPERIENCIA Y EL QUEHACER COTIDIANO
tras los micrófonos es este libro que deberla ser leído
por cualquiera que se dedique a la comunicación.
Dice un conocido refrán que más sabe el diablo por
viejo que por diablo, y tiene razón, pero acaso vald1ia
añadir que si el diablo sabe por viejo, también sabe
por diablo. Ramiro Garza no sólo domina su materia por haberla practicado largo tiempo, sino también porque es un excelente comunicador, vale decir, un transmisor claro de lo que ha aprendido en
sus largos años de labor radiofónica. Cuando todavía
no se ponían de moda las escuelas de comunicólogos
ni se difundían los ahora archisobados modelos de
comunicación, el programador, el locutor o el animador contaban únicamente con el respeto hacia
su oficio y hacia la audiencia; es desde ahí, desde la
experiencia directa de donde nace este volumen que
busca servir de orientación y guía para quienes realizan algunas de las distintas tareas del mundo de la
radio. Aunque no es un libro de corte académico ni
tiene la pretensión de serlo bien pudiera servir como
libro de texto por cuanto repasa tópicos como la
importancia de llegar a un público, el manejo del
tiempo en la programación, el uso del micrófono y
la secuencia radiofónica, entre otros. El libro está
bien documentado, por lo cual es además una historia viva de la radio en México y de la gente que ha

El

LA RADIO,
PRESEN,E. Y FUTURO
El impacto social y personal
de este medio adJnirable

contribuido a su desarrollo en este país. Escrito con
un estilo sencillo y ameno, también resulta de interés
para el público en general. Es pues una excelente
introducción a un medio más disfrutado que conocido.

Karl Popper

El mito del marco cornún. En defensa de la ciencia y la
racionalidad
Paidós
Barcelona, 1997.
FALLECIDO EN 1994, KARL RAIMUND POPPER HA SIDO sin
duda uno de los más importantes filósofos de la

tura de Nuevo León, y que tuvo un monto de 75 mil
pesos y diploma de reconocimiento. Los organizadores convocaron al concurso con el propósito de
alentar los trabajos de reflexión filosófica sobre la
cultura en México y como un homenaje al humanista regiomontano Raúl Rangel Frías.
En su primera edición, este concurso tuvo como
ganadores a los investigadores de la Universidad Panamericana Héctor Zagal Arreguín y Luis Xavier López Farjeat, autores del ensayo Dos aproximaciones esti-

arcabuz

WA FIN DE AÑO DECIMOS QUE ÉSTE HA SIDO EL AÑO MÁS
corto y se empiezan a hacer las evaluaciones. Pero
sucede que, como en el beisbol, este año no se acaba
hasta que se acaba, y todavía en diciembre se
presentaron interesantes sucesos. Uno de ellos fue
el Premio Nacional de Ensayo Raúl Rangel Frías,
que organizaron conjuntamente la Universidad
Autónoma de Nuevo León y el Consejo para la Cu!-

ticas a la id.entidad nacional. Una filosofía de la cultura

58

......•.· ......•
•••

...

ciencia del presente siglo, y un defensor ardiente
del inmenso valor de la racionalidad humana. En
este volumen, Popper ratifica su fe en la razón humana y en su potencial para llevarnos a comprender
-y tal vez a mejorar- el mundo. El libro en sí tiene
su historia: hace once años, el Instituto Hoover creó
en su anfitriona, la Universidad de Stanford, los
Archivos Karl Popper. Entre los papeles ahí reunidos
figuraba este libro concebido inicialmente a mediados de los setenta y dejado a un lado por mil razones.
En 1992 finalmente hubo los fondos para retomar
el proyecto, y tocó a Mark Notturno concretarlo en
un libro -el primer fruto de los archivos popperia-

María Águeda Méndez y otros

Catálogo d~ textos marginados novohis/Jn.nos. In r¡ uisición:
siglo XVII.
El Colegio de México, Archivo General de la Nación
y Fondo Nacional para la Cultura y las Artes
México, 1997.
LA HISTORIA DE MÉXICO TIENE UN AMPLIO CATÁLOGO DE
villanos, y en la lista de los favoritos aparece siem-

desde el barroco y el surrealismo. Durante la ceremonia
de premiación, ocurrida el 11 de diciembre, ambos

sea obligación, pero si se ·preparan actividades en
las que se analice su labor intelectual, sería una buena manera de felicitarlos y reconocerlos.

ensayistas destacaron la importancia de este concurso.

PARA PROMOVER LA OBRA DE LA POETA lsABEL FRAIRE,
EN 1998 SE CUMPLIRÁ EL CENTENARIO DEL NATALICIO DE
Daniel Cosío Villegas, economista, historiador y fundador del Fondo de Cultura Económica; también
se cumplirá el 70 aniversario de los novelistas Carlos
Fuentes y Jorge Ibargüengoitia, el del poeta y promotor cultural Raúl Renán y el del crítico literario
regiomontano.Alfonso Rangel Guerra. No es que

LA

maestra Carmen Alardín impartió una plática en la
Casa de la Cultura de Nuevo León a jóvenes y a radioescuchas de una estación de radio local. Alardín,
además de exponer las características de la poesía
de Fraire, hizo participar a los asistentes, de manera
singular, motivándolos a leer una serie de poemas y
a relacionarlos con la vida cotidiana.

59

��Colaboradores
H~ A+:Uo (Monterrey,

1955).
Narrador, maestro universitario.
Estudió letras en la UANL. Autor
ele El reino en celo y Las trampas del

jardín.

A~ A~ ~

-Investi-

f - l ~ ~ (Monterrey, 1935).
Escritor, psicoanalista. Estudió
medicina en la UNL. Presidente
de la Sociedad Analítica de Gmpo
de Monterrey, A. C.

f-1~ Q"-o/- (China, N. L.,

gador de la música norestense.
Estudió antropología en la UANL
. y la maestría, en esta misma disciplina, en el Colegio de Michoacán.

1963). Periodista, crítico de teatro
y artes plásticas. Fue reportero de
las secciones culturales de El Porvenir y El Norte.

~~,F~Jd

J ~ ~(Monterrey, 1971). Periodista. Autor deI libro de entrevistas y crónicas Tierra de cabritos.
Es director de Vida Universita,ia.

l"Jh. (Guadalajara, 1923). Filósofo. Presidente de la Sociedad Mexicana de F~losofía. Director del
Centro de Est~dios Humanísticos
de la UANL.

bó, Uruguay, 1930). Poeta y ensayista. Tiene una vasta obra poética:

~ ~(Monterrey, 1930).
Escritor, periodista, poeta. Autor
de Solar poniente, El futuro de la radio y La radio actual. Dirige la estación radial Horizonte IZ.

Los restos del rnarnut, H okusai, Fontefrida, Murciélagos y Finisterre, entre

~ Q ~ (Monterrey,

V / ~ reM-.t..A. (Tacuarem-

otros.

J~ ~ (Monterrey, 1960).
Psiquiatra. Estudió medicina en la
UANL y la maestría en Harvard
University. Ha publicado artículos
de investigación en Arnerican]our-

nal of Psychiatry.

1961). Ensayista. Hizo estudios de
letras en la UANL, la Universidad
de Málaga, el Colegio de México
y Harvard University.

Ó-teM ~ f-llMl,V. (Monterrey,
1962). Periodista y poeta. Autor de
La ganancia y la pérdida y Carnina
hacia mis huesos.

H~

~ (Ciudad del

Maíz, S. L. P., 1956). Poeta, narrador. Estudió periodismo en la
UANL. Autor de Árbol de lluvia.

Antología personal 1983-1993.

Aw..J.. J.d ~ (La Aseención, Aramberri, N. L., 1952).
Poeta, editor, maestro universitarío. Autor de La huella del relárnfmgo. Director de Publicaciones de
la UANL.

~ (Monterrey,
1942). Crítico de cine. Estudió
economía y letras en el ITESM.
Maestro en la Facultad de Ciencias
de la Comunicación (UANL).

R~

A~

R~ H~ (Monterrey, 1943). Poeta, editor. Dirigió
las revistas Sal.amandra y Cáthedra.
Autor de los poemaiios Naufragio
de la voz y Osrn,10 territorio.

f-1~

~

tina, 1942). Sociólogo. Dirige la
División de Estudios de Posgrado
de la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL.

PtAo

Ji. f,¿ (Monterrey, 1966).
Narrador. Fundador de la revista
San Quintín 106 y becario del Centro de Escritores de Nuevo León.

f-1~ H~ (Monterrey,
1942). Escritor, filósofo. Estudió
filosofía en la UNAM. Autor de
Humanismo y Reforma, Pensar y
situar y Estudios islámicos, entre
otros títulos.

62

15 de lebrero 1998

f-1~ (Mon-

terrey, 1957). Escritor, periodista.
Es director editorial ele El Diario
de Monll'rrey. Autor de El ombligo rif

¡Espérala!

Edijw.
~ H~ ~ (Argentina,
1931). Escritor, investigador y crítico literario. Doctor en letras por
la UNAM. Estudioso de la poesía
mexicana contemporánea.

.. '

~ T~ (Distrito Federal,
1957). Curador de arte, y editor
en la editorial Aldus. Ha publicado poesía, crítica de arte y de literatura en las principales revistas
del país.

f-14i" VJ.1.4 H ~ (Monterrey, 1963). Narrador, ensayista.
Autor de The Monterrey News y El
cri111,en de la calle de Aramberri.

J~ H~ f ~ (Tandil, Argen-

aniversario

~ (Monterrey,
1954). Poeta, maestra universitaria. Estudió letras en la UANL.
Autora del libro Tragafuegos.

Q~

J~ Ju4A4 V ~

(Tecate,
B.C.N., 1959). Poeta, crítico literarío. Autor de Mar del Norte, La
procesión, Portuaria y Los fantasmas
de /.a pasión.

H~,.H~V~
(Montemorelos, N. L., 1957). Poeta. Estudió sociología en la UANL.
Autora de Darna infiel al sueño y El

corazón más secreto.

J1.1c,cl: .., Z.;;.~y. (Monterrey,
1978). Narradora. Estudia filosofia
en la UANL. Autora del libro
¿Quién dijo eso?

•

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�rem •
c1ona
nsayo
"RA t RANGEL FRÍAS"

,

Premios
universitarios/!

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~

EL

SEJO PA

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UtTURA DE NUEV

EON

Publicaciones Recientes

' • Se complacen en anunciar que el jurado, compuesto por Adolfo Castañón,
Abelardo Villegas y María Teresa Miaja de la Peña determinó como ganador
del certamen al ensayo:
----__.,.,_
,.._, •.

.

•

"Dos aproximaciones estéticas a la identidad nacional. Una filosofía de la cultura
desde el barroco y el surrealismo" de Héctor Zagal Arreguín y Luis Xavier López
, 1 Farjeat.
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." • 1/c 1 1111 .•.f
'' • Asimismo el jurado recomendó otorgar las siguientes menciones honoríficas:
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I a ..... • •.-.- .

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"La utopía cultural de Vasconcelos" de José Jaime Vieyra García
"¿ Variaciones apócrifas de la Nación?" de Denis Ramírez Losada
"Impecable y diamantina" de José Manuel Valenzuela Arce

.

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L1

Colección
Perfiles
Universitarios

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                </elementTextContainer>
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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1997, Nueva Época, No 9, Noviembre-Diciembre </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Herrera, Óscar Efrén, Redacción</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Agustín Basave</name>
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        <name>López Velarde</name>
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                    <text>A

R

A

s

�Contenido
FONDO
UNIVERSITARIO
Simpatías)' (contadas) diferencias / Fernando Curie!, 3
Lenguaje periodístico: otra forma dt&gt; nmció11 / Rosaura Barahona. 8
El rastro de una obsesión. Conversación con Arturo Rivera
Minerva Margarita Villarreal, 11

El mundo salvado por los idiotas / Giampicro Bucci, 19
Dos poetas rusos / Tatiana Bubnova, 21
Dos poemas / Paul Eluard, 23
Anoche, madre / Ofelia Pérez Sepúlveda, 24
La dama de oro / Jesús de León, 25
Ar¡uí en el Museo Van Gogh / Blanca Laura U. ele Rocha, 28

Andrea Palma, la inujerdel /mnlo (1904-19~7)
Genaro Saúl Reyes, 30

En el último fango, nos 11e11i111os / Leticia Herrera. 34
Miroslava / Yuri Vladimir Delgado Santos, 35

Rector: Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Salazar

Vuelve a mí, aventurera / Sabina Bautista, 36
¡A falta de héroes... un divo para lleva,; ¡1orfr/1111r.1 l'a1. Flme,.

Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dá\~la

ociológica

Politirn racional / José María Infante, 39

1111 111 le l a 11ir e r s l d1 d 11t11oma de 111 11 IH I

Directora: Mtra. Carmen AJardín
Secretario de redacción: Óscar Efraín Herrera
Diseño: Francisco Barragán Codina, Silvia Oyervides Marroquín
Tipografia y formación: Francisco Javier Galván C.
Corrección: Sinia Bolaños Hinojosa

Las leyes en las l.etms / José de J. Salinas. 41

Consejo editoriat Arq. Mario Armendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dávila,
Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro.José María Infante, Lic.Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Humberto Salazar, Lic. Ricardo Villarreal Arrambide.
Oficinas: Dirección de Publicaciones de la UAl\'L. Biblioteca Central Magna Universitaria, Av. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte.
Monterrey, Nuevo León, C. P. 64440 / Teléfono: 329 41 11 Ext. 6561 / Publicación bimestral / Precio del ejemplar$ 20.00
Impresa en MinuLeman Press• / Registros en trámite / Armas y Letras no responde por originales
)' colaboraciones no solicitados. Todos los artículos firmados son responsabilidad de su autor.

tención
flotante

La familia Panero / Homero Garza, 45

'.)7

�Simpatías y (contadas)
diferencias

Humanismo universitario/ Agustín Basave Fernández del Valle, 47
edagógica

Femando Curiel

Cuarenta r11ios dl'l rork ami rol!

•

Alfonso Ayala Duarte, 49

úsica

La mnción ronzo i11strwnenlo Pduralivo
Lourdes Palacios, 52
Uno
ALLÁ POR EL

ine ,
televisión
y otros
espejismos

fiarse, sobre todo a partir del momento en que Itaca

62,

-la patria, el tornaviaje- se apuntala en un horizonte antes, aunque azaroso y cruel, abierto. El cincuentón Reyes.

APENAS ATERRIZADO EN L.\ SUREÑA Y

Un nuevo escenario político: la /eleuisió11 / Roberto Escamilla, 55

pedregosa C. U., leí mi primer "Reyes". Los dos to-

Una mirada al espejo [Mirada de 1m~jcr, fenómeno mass media] / Sergio de la Rosa, 60

mos -sello Porrúa- de Simpatías y diferencias. Ex-

¿Qué elegir esta vez?

periencia, presente la tengo hoy, que en nada desen-

Recordé lecturas y circunstancias, recordé corres-

De Hospital Civil a Universitario

tonó con el hallazgo, si n o cada 24 horas - aunque

pondencias. A la postre se impuso la experiencia

llegó a ocurrir-, sí sabatino, de las muestras - rioplatenses, andinas, caribeñas, mexicanas- del así

cencia). Allá en el 62 sólo advertí la rica, pletórica

is to ria

llamado "Boom". Salvo en un aspecto, favorable a

fachada cultural del edificio. Ahora, además, con

matria

Alfonso Reyes, tres años atrás finado. Frente al

claridad, la voz íntima llamado a dos orillas.

Armando Hugo Ortiz, 63

original (aunque no así, lo confieso, la original ino-

"Boom", a qué negarlo, el que suscribe adoptaba

Permitidme compartir con ustedes, amigas, ami-

una cierta tensión: la del deber cultural; estar al día.

gos, esta nueva zambullida.

Por el con trario, a mi trasiego por Simpatías y dife-

rencias, lo movió la irrespomabilidad: el nado libre.
Ties /Hoble111as del arte regio111011/a110 / Enric¡ue
rtes
plásticas Ruiz Acosta, 66

Una dama de la pintura /Hilario Salazar, 70

Han discurrido siete lustros. De los prodigios de la
NNL,• sólo uno de ellos,Juan Carlos Onetti, au·apó
mi interés crítico (hablo del totalizan te, del exhaus-

Simpatías y diferencias se cuenta entre los diez tomos

tivo). Mientras que, por el contrario, Reyes y los su-

de sus obras completas que Reyes alcanzó a preparar

yos - los ateneístas- acabaron por fuarme el paraje

(cuestión aparte es la relativa a si tal empresa no lo

desde el que, sin acabar de explorarlo, me muevo a

sepultó prematuramente). De ahí las puntillosas precisiones del au tor.

voluntad -diacrónica o sincrónicamente-

Co11 M di' MarilJn / Alejandra Rangel, 71
Ritos, lamentos y sonrisas/ Migu el Co\'arrubias, 72
ibros

Disposiciones y mal!'ria/es / Pedro Se1nno, 74
¿A dónde vas Mambrú, que más 1ialgas? /Roberto Malctonado Espejo. 76

Tres

en la

literatura mexicana del siglo XX (esa que empieza

La de 1956, viene a ser la tercera edición de las

a fluir alrededor de un cadáver histórico: el de Maximiliano).

cin co series que conforman Simpatías y diferencias.

Cuestión, lo admito, de afinidades con lo suyo

mos (mi biblioteca posee, cortesía de Fernando Tola,
los tres primeros: 1921, 1923); en tanto que la segun-

La primera edición, madrileña, consta de cinco to-

de transferencia y fantasía.

Eslrella de cinco pu nlas / Margarito Cu éllar, 77

da, la de Porrúa, editada y prologada por Antonio
Castro Leal, sólo ele dos (1946). En esta segunda

Co11traportada / Libertad González, 79

Dos

edición, Reyes, ya e ncapillado, mete mano al pasado

El arcabuz /Óscar Efraín Herrera, 79
Colaboradores, 83

Portada: Arturo Ri\'t'ra. /-:/ mlit'n, 1993. últ'o ,obrt' maclt'1";.t . 101 x fW rm

ducen en "páginas adicionales"; las segundas alimen-

mucho había dado yo remate a un experiemento,
quizá feliz: obligar a Alfonso Reyes a autobiogra-

Además, sin pensarlo dos veces-tal m i conj etura-

tan, aquí y allá, algunos libros posteriores a 1921.
Reyes añade un puñado de "apéndices".

Fotograffa dt- Marco Antonio Pacht'co.

Ilustraciones interiores: Obra gráfica clt' Nunik Saurtt (p. 9, . Aclriana S. ílort, (p. W ). Altjanclra Dttkt (p. 26). Emilio Saicl (p. 40), )barra (p. fi7. fiH);
pimura.,clt'AnuroRh·tra (pp. 13, 14. li).
Contraportada: Fotogratia cltl Hospital Ci\'il: J ulio Tmm.

con "adiciones" y "supresiones". Las primeras se tra¿De qué Reyes hablar hoy, en Monterrey? No hacía

Desde e l punto de vista temporal, Simpatías y

* Nueva Novela Latinoamericana

diferencias - título o tan citable en el mundillo lite-

3

�rario como "Mejor mejora mejoral'' en el de los veteranos cabezadolientes- tiende un arco entre 1910

COLECCION DE ESCRITORES MEXICANOS

y 1935. En una apunta un Alfonso Reyes de 21 años,
inminente autor de Cuestiones estéticas; en la otra,
un Alfonso de 46 años, consumado humanista. Al
primero, el destino le reservaba París, Madrid, París
revisitado, Buenos Aires, Brasil; al segundo, el fin
de esa actividad, la diplomacia, que abordada en
1914, perdida acto seguido y recobrada en 1920, le
había permitido, sin perder de vista a los cerros de
la Silla y del Ajusco, distraer su sed de símbolos y
territorios.

ALFONSO REYES

SIMPATIAS Y
DIFERENCIAS
TOMO I

Edi,i6',, ,,6/op

dt
ANTONIO CASTRO LEAL

Cuatro

esto, a qué negarlo, nos pasó con nuestras ciudades,
a las que, sin conocerlas, amarlas, escudriñarlas, las
queremos eriales de cemento, de vidrio o de vías

Siete

Numerosas páginas atrás adverú que en esta mi más
reciente lectura de Simpatías y diferencias se me impone, más que su riquísima fachada cultural -la
tierra y los lenguajes, lo humano y lo divino-, la
autobiografía que lo sostiene y, conjeturo, torna perdurable. Bajo el sabelotodo está un Alfonso Reyes

obturadas).
Con los datos físicos y humanos aportados por
los dos Herbertson, es posible realizar infinitas combinaciones (aunque no hasta el punto, aclara Reyes,
de deducir el ritmo de la poesía dariana a la simicidad de Nicaragua, que bien me conozco). El análisis
·se ensancharía, comprendiendo las migraciones de

presa de las fuerzas del destino, las que fatigan a
Ulises y a Simbad, a Robinson Crusoe.
Yno me refiero, en exclusiva, a la famosa -para
muchos excesiva- Carta a dos amigos, escrita por
un hombre al que la suerte sonreía sin rebozo, anda-

los pueblos y de los pájaros e,. incluso, ciertas "ideas
mercantiles". Un estudio semejante puede impulsar
vocaciones mezcla de poética y práctica, las dos alas
de la vida. La geografía como el lugar -y el espec-

da "más de la mitad del camino". París, Francia recobrados. 1925. ¿Por qué excesiva misiva? Porque
Reyes salta sobre su propia vida -y faltaban Buenos
Aires y Brasil y/o las desarboladuras de la edad y el
amor- para orquestar sus honras fúnebres, el mapa
de su escritura posmortem (mejor dicho, de todos y
cada uno de sus papeles). ¿Por qué Reyes no consulta, antes, a sus elegidos albaceas, la encomienda?
¿Por qué, descuido inconcebible en Reyes, que escri-

táculo-- de "los afanes del mundo".

Sí, de los apremios por ganarse el pan en tierra exu·anjera -padre, madre, hijo-, pero, asimismo, de
insaciabilidad alfonsina por símbolos y territorios,
da abrumadora fe Simpatías y diferencias.

fi

El propio Reyes reconstrufe los orígenes. Madrid, 1917: a la salida de El Sol, periódico en el que
José Ortega y Gasset "hacía de eminencia gris", al
mexicano se le confía la página que los jueves dedicábase a la geografía. Amplia es su concepción de
la página. Escúchese:

EDITORIAL PORR UA., S. A.
41'. IEP. ,UGBNTINA N•. ,,

MEXlCO, tfO

Seis

De las series restantes, la segunda y la tercera participan con mayor vigor de la savia primigenia. La tercera recoge casi en su totalidad las críticas cinematográficas de Reyes, alias Fósforo, alias compartido en
su momento con Marún Luis Guzmán; otro síntoma

be con los ojos puestos en sus amigos, en párrafo
alguno sitúa lo hasta entonces por él publicado en
el clima de la literatura mexicana en general y generacional en particular? El de esta carta, que se

de la inclinación de los ateneístas por las artes plásticas (el ateneísmo, no se olvide, congregó también

engolosina en las variantes de Simpatías y diferencias
- ¿cinco series, siete series, subproductos?-, es un
Reyes con el que no simpatizo, difiero. No sé si es
mío o ajeno el comentario de que una de las causas
que decidieron a Enrique Díez-Canedo y a Genaro
Estrada, los unilaterales albaceas, a abordar, antes
que el testador, la barca de Caronte, fue la de rehuir

a pintores y escultores, baste la mención de Diego
Rivera, Saturnino Herrán, Ángel Zárraga, Mon-

Cuanto acontece en el tiempo es Historia,
}' cuanro acontece en el espacio, Geografía.

1918, 1919. Tal la incompleta primera serie de SimLa primera colaboración aparece el 6 de diciem-

patías y diferencias. Japón, el teatro de la guerra europea, la Guinea española, Prusia, Dinamarca.. .
No me propongo, desde luego, sustituir la aventura del lector, deteniéndome en cada paraje (sustitución que algunos críticos mudan franca suplantación, suplantación del autor y del lector). Únicamente llamo la atención sobre un jueves: aquel en
que apareció "La musa de la geografía", entusiasta
comentario de Reyes a La geografia humana de A. J.
Herbertson y F. D. Herbertson, traducida al español
por Palau Vera. El comentarista celebra una distinta
pedagogía de la geografía que relaciona los datos
físicos con las realidades humanas; que divide el planeta en unas cuantas regiones características; que
clasifica la labor del hombre en unos cuantos tipos;
y que otorga lo suyo a "las formas bajas de la vida".
Porque resulta que a la humanidad superior el dato
geográfico le es ajeno, no ve la tierra que pisa (nota:

bre de 1917, )' Reyes la dedica al comentario de un
poema medieval sobre Roncesvalles que acababa de
descubrir Ramón Menéndez Pida! (nota: sobre la
geografía de Ronces\'alles también escribirá una
cinematográfica página Marún Luis Guzmán). Esta
colaboración bautismal, sin embargo, no se recoge
en Simpatías)' diferencias, sino en Entre libros.
Pero sigo con las pistas que nos aporta Reyes. Si
lo suyo era la geografía humana, para subsanar su
ignorancia en lo que toca a la geografia física, asocia
a su página semanal a un geógrafo español de posterior larga fama: Juan Martín Cereceda.

Cinco
El viaje, categoría física y metafísica que entonces
impulsaba la vida de Reyes, se u·aslada a El Sol. 1917,

4

tenegro).
Las series cuatro y cinco jalonan una historia
comparada de las literaturas de las dos orillas atlánticas. Esto a través de figuras como Azorín,José Ortega y Gasset,Jorge Manrique,Juan RamónJiménez,
Ramón del Valle Inclán, Rubén Darío,Jorge Isaacs,

tan autoritaria carga.
Insisto: no es éste el tipo de autobiografia al que
refiérome. No. Hablo de la que fluye natural, subrep-

José de Armas, Gómez de la Serna, Alfonso Junco
(otro nuevoleonés), Antonio Mediz-Bolio, Ermilo

ticia o evidente, entre los intersticios de la multánime erudición (Egipto, Servia, Pompeya, la conciencia insular inglesa, la epopeya de Jerusalén,
etcétera, etcétera, etcétera). Hablo, sí, de la manera

Abreu Gómez,José Vasconcelos, Paul Groussac,Jesús T. Acevedo. La quinta serie incluye, lo subrayo,
el discurso de despedida que Reyes, en su primer
regreso a México, brinda en la cafetería de El Globo
al exsecretario de Educación Pública del gabinete
de Obregón, señor licenciado don José Vasconcelos;
y Carta a dos amigos (uno en España, Enrique DíezCanedo, y otro en México, Genaro Estrada).
Las páginas adicionales añadidas a partir de 1946
reflejan la movediza estructura de las cinco series:

en que Reyes, al tiempo que registra aquel Madrid
que empolla una segunda república, dialoga con
sus coateneístas, grata compañía despojada por las
circunstancias (los Hados) .

geografía física, geografía humana. Una figura sobresale: el paisano fray Servando Teresa de Mier.

5

�Diez

Eso proponen -salvo la Carta a dos amigos- una
por una, y en su conjunto, las cinco se1ies de Simpa-

¿Y el diálogo con los coateneístas, de parte de al-

tías y diferencias.

guien que en su fuero interno escribía "bajo las mi-

Concluyo con tres pasajes, entre cientos (cientos,
dije). Los útulos son míos.

radas ardientes de sus amigos"? Aquí, el caudal se
hace torrente. Reyes lo mismo recuerda la Sociedad
de Alumnos de la Escuela Nacional Preparatmia,

Epitafio de M. Sá11chez Mármol

de la que recorta los rostros de Luis M.acGrégor
Cevallos, Antonio Astiazarán y Simón Anduaga (para
nosotros desconocidos, pero para la memoria dolida

Siguió a Iglesias en su desastre (1876), como algunos

del autor personajes de la talla de Valle Inclán o

alarmas políticas, y vino la solidificación del régimen

Guzmán); que reclama a Apollinaire el no colocar
a Diego Rivera junto a Picasso y Juan Gtis.

muchos años. Un día lo despertaron del sueño; sintió

Muchas, numerosas son las páginas -mensajes,

vagamente que lo trasladaban a otra sala más silen-

otros literatos. Y cuando pasó la época fluida ele las
porfiriano, se durmió en la curul de diputado por

botellas de náufrago, buenas nuevas- dedicadas a ·

ciosa, a otra silla más holgada y más muelle: es que lo

esta orilla atlántica. Muchas, numerosas. La Antolo-

habían hecho senador. Siguió durmiendo. Cuando
d~spertó de nuevo estaba muerto.

gía del Centenario; la visita -comedia de equivocaciones-

de Rubén Darío a México; adioses a

Consejo a las plumas bis01ias

Vasconcelos (del gabinete obregonista) y a Acevedo
(de la vida). Baste decir que el índice de nombres

La lengua ha de crearla el asunto. Sólo una cosa hay

de la edición por la que flaneo a mi sabor parece

superior a los dioses, y es la necesidad: el perfil que
afecte a la piedra ha de obedecer a las leyes del equilibrio.

lista de presentes del Ateneo de la Juventud. No
Ocho

vaya que escritor pobre calentado por el brasero lo
había sido los primeros años madrileños).

Aquel Madrid. Cuando Reyes recuerda a las Musas
menores: la del café, la del tabaco, la del ajedrez y

únicamente de la A (Acevedo) a la V (Vasconcelos).
Amén de ellos: Antonio Caso, Luis Castillo Ledón,

De poder a poder

Alfonso Cravioto, etcétera, hasta sumar una treintena. Amén de las abundantes alusiones y revistas y

la de la conversación; obvio es que tiene en mente a

Nueve

las tertulias de la Botellería del Pombo, del Fornos,
del Regina, del Gijón. (La Puerta del Sol y sus alre-

Por el contrario, directas, plenas, son las estampas y·

dedores, la Calle de Alcalá, Recoletos.) Cuando

crónicas: del estreno en el Ateneo de Madrid, el 25

Reyes cita el temor de Chesterton de que un tiempo

de marzo de 1918, de una inepta Fedra de Miguel

llegue en el que se concedan categoría históricajurídica a los reinos vegetal y mineral (nota: esto ya

de Unamuno; de la Sagrada Cripta del Pombo, bun-

kerde Gómez de la Serna en la calle de Carretas; del
Rastro, ese "mercado de baratijas donde caen, como
en remolino, todos los desechos" de Madrid; de la
tertulia del Café Regina; de la Residencia de Estudiantes, en unas afueras de Madrid que ahora son
centro; de las visitaciones de Chesterton, Welles,
Einstein; de la Glorieta Rubén Darío; del "ventanillo
de Toledo", etcétera, etcétera.

ocurrió), aprovecha la ocasión para citar, también,
los bancos de cantera de la Castellana. Cuando Reyes cita al Archivo de Indias cita, antes, aquel incendio de las Salesas que arrojó las cenizas hasta el barrio de Salamanca (último puerto, postinerísimo,
del periplo madrileño de Reyes iniciado en fúnebres
posadas). El estudio de Juan Ramón Jiménez lo
aprovecha Reyes para fijar al poeta al anochecer, en
La Castellana, antes de ratonear en la Librería del

El que por buenas o malas razones, busque al
Reyes diario, real, corpóreo, antiestatuario, de los

Caballero de Grecia, llamada "los Alemancitos". El

años decisivos, los de Madrid entre 1914 y 1924 (el

análisis sobre las relaciones España/México, lo

violento, esperpéntico, breve retorno no cuenta),

adereza Reyes con el de las casas madrileñas que ya
no tienen chimenea pero, tampoco, calefacción;

puede encontrarlo, si sabe investigar, si sabe leer,
en Simpatías y (escasas) diferencias. Créanme.

obras específicas: Savia Moderna, Revista Azul, Revista

Alfonso Cravioto, en nombre del Ateneo, fue hasta

Moderna, La Nao, Ensayos y Fantasías, La Chiquill.a,
La Cultura de /.as Humanidades y paro de recontar.
¿Alfonso Reyes descastado, apátrida, y mal amigo? ¿Alguien que "se afrenta de la tortilla de harina"?
Vil "infundio".
Ganas d e "incordiar".

Veracruz a llevarle nuestro saludo,* y pudo ácompañarle en su vi.:1:je de Jalapa al puerto. En el mismo
coche viajaba cierto sacerdote aficionado a las cosas
literarias. No pudiendo resistir la atracción del dios,
rogó a Craviolo que lo presentara con Darío, de modo
que pudiera charlar con él a lo largo del viaje.
Hízose. El sacerdote tuvo que rehusar la "copita"
que Rubén Darío le convidara; se sentó a su lado y
empezó la charla literaria. De un poeta en otro, y desde

Once

el Río Bravo hasta el Cabo de Hornos, hubieron de
dar alguna vez en Julio Flórez. Como Dar(o hiciera

Desde el punto de vista retórico Simpatías y diferen-

una muequecilla dudosa, dijo el buen sacerdote:

cias reclama para sí los aciertos y que el propio Reyes
atribuye a un libro de A. Dobson: A Bookman's Budget. Trátase de libros hechos con las astillas del taller
de un escritor: notas, libros de recortes, ensayos
breves, cuadros del museo privado. Trátase, en suma,
de un nuevo-quizá por antiguo-género literario,
el "más cercano al trato mismo del autor, o más bien
a los mejores aspectos de su trato".

-Sí, ya lo sé; a usted no le convence Flórez, porque
Flórez no es de su escuela ...
Y, a boca llega, con toda la inconsciencia de un

niño a quien han enseñado a repetir una palabrota,
Darío le interrumpe, enfrentándosele:
-Yo no tengo "escuela", no sea usted pendejo.

ocasión que, además, le permite elogiar el brasero,
inventado "para la mesa de los escritores pobres" (y

• A Rubén Darío

6

7

�Después oímos, en serio, la prosa. Leer en voz

El lenguaje periodístico:
otra forma de creación

alta nos permite descubrir los cacaraqueos agazapados en los rincones de las palabras, listos para saltar en cuanto hagamos una mala combinació n. No
son sólo las cacofonías evidentes y fácilmente distinguibles, sino por ejemplo, el fonema k en las sílabas
ca, co, cu, en las palabras con qu; o _bien, las bilabiales
sonoras que terminan por barbarear un texto o por
empantanar otro .
Si la prosa de Borges es impecable se debe, enu·e otras cosas, a que su ceguera lo obligó a dictarla,
de manera que para saber si un texto estaba bien
escrito o no, debía escucharlo en la voz de su madre,

Rosaura Barahona

AL ESTUDlAR LAS FUNCIONES DEL LENGUAJE NOS ENCON·
tramos el lenguaje informativo separado del creativo. Curiosamente, todo lo que se mueve dentro
del ámbito de la literatura, sin importar su calidad,
se cataloga como lenguaje creativo, mientras al lenguaje no-literario se le niega su veta creativa aun
antes de conocer la calidad del mismo.
Con tales criterios, un mal poeta es más creativo
que un buen periodista, lo cual no sólo es absurdo

•

bras: Paz, Neruda, Canetti, Sartre, Beauvoir, Hemingway, Faulkner, Fuentes, Rulfo, Arreola, Onetti,
Cortázar, Borges, Woolf, Stein, Castellanos, Sender,
Aleixandre, D'Annunzio ... han hablado de su relación con el lenguaje como estudiosos, como escrito-

de algún amigo o de su secretaria y las imperfecciones fonéticas (que no siempre saltan a la vista),
sí saltaban al oído.
Esto, que es un ejercicio casi elemental a la hora
de escribir para un periódico, es ignorado por muchos escritores y aprendices de, que se preocupan

res y/ o como lectores y han mostrado un enorme
respeto por su misterio que nos enseña tanto sobre
el mundo y sobre nosotros mismos.
Entre todas las polémicas acerca del lenguaje hay
una que ha sido constante: si el periodismo puede
o no ser considerado un género literario por su alto
grado de creatividad (cuando está bien escrito).
¿Por qué debemos reflexionar un poco acerca

sino insostenible.
¿En qué consiste la creatividad de que se puede
hacer gala a través de lenguaje? De muchas cosas
que parten siempre del trabajo que realiza el escritor

de la creatividad o falta de ella en el lenguaje periodístico? Primero, porque basta leer algunos textos
periodísticos para reconocer que quien los escribió
está muy lejos de percibir el lenguaje como un mero
instrumento de información o análisis. A menudo
el autor le saca jugo al lenguaje y a través de imágenes, metáforas o analogías nos hace evocar con
claridad lo que desea. ¿No es ésa una característica
de la literatura?
Quien escribe, sabe que escribir bien no es sencillo. No sólo debemos conocer el lenguaje a fondo,

frente a las palabras.
Escribir bien implica, ante todo mucha "talacha"
lingüística, es decir, acercarse a las palabras, conocerlas para ver de qué están hechas; tocarlas para
distinguir su textura; escucharlas para saber con cuáles armonizan y con cuáles desentonan; desbaratarlas para descubrir sus entrañas e intentar re-crearlas
cambiando algo aquí o algo allá de manera que el
vocablo sea el mismo y, sin embargo, sea otro; sacudirlas con cuidado para que no se empolven; orearlas e incluso fumigarlas cuando se han encanijado
en alguno de nuestros rincones para disfrazarse de
lugares comunes y sacarnos la lengua; pulirlas para
que brillen como figuras de cristal de plomo: bellas,
frágiles, tentadoras y costosas; enamorarlas para ver
si logramos seducirlas porque están tan asediadas
que se vuelven elusivas como bagres norieros; conquistarlas para que vengan a nosotros y nos permitan
lucirlas en medio de un texto: orgullosas, altivas, inquietantes. Pero, sobre todo, prometerles que jamás
intentaremos hacerlas nuestras porque ésa es aspiración y sueño de necios.
Siempre he pensado que alguien debería reunir
los textos que los escritores han dedicado a las pala-

sino mantenernos lo más actualizados posibl~ en
cuanto a su evolución, a sus cambios de forma, a sus
modas, a sus giros, a sus posibilidades de juego, a la
desaparición momentánea o definitiva de algunas
de sus palabras, al surgimiento de otras, a los préstamos justificados o injustificados, a los barbarismos
que dejan o dejarán de serlo, a los cambios de significado, a los nuevos dichos y a las nuevas expresiones...
Escribir literatura es (o debería ser, mejor dicho)
indudablemente, acceder al nivel más alto que puede alcanzar el lenguaje en cuanto a fuerza, a expresividad y a forma. Sin embargo, no todos los autores
publicados o aplaudidos lo logran. Algunos provo-

8

por revolucionar un lenguaje y un arte cuyo abe a
menudo ignoran.
Leer los textos periodísticos de Novo, Reyes, Leduc, Alvarado y Uslar Pietri, por ejemplo, puede probar que son mucho más creativos que los de algunos
de sus coetáneos novelistas o poetas. Pero, claro, probarlo "científicamente" implica elaborar una tesis
de maestría en lingüística o letras. (Si a alguien le

can dolores de cabeza con su sintaxis ininteligible,
que está muy lejos de ser un recurso escritura! barroco, como a veces se pretende y que no es sino incapa-

interesa, adelante.)
Ei periodismo actual debe dejar de verse como
el pato feo o el hermano menor de la escritura. No

cidad o ignorancia.
Escribir textos periodísticos no implica sólo sentarse y vomitar información. Implica seleccionar y
limitar el tema, detenninar el enfoque que se le dará,

es una cuestión de géneros; más bien, es una cuestión de autores. La diferencia entre un buen periodista y un mal escritor puede ser la misma que en-

conocer el espacio del que se dispone para que el
texto no lo exceda, pensar en el público al que se va
a dirigir, escribir el texto y después trabajar con, con-

u·e un buen literato y otro malo.
Que la mayor parte de la prosa periodística sea
efímera no implica que toda lo sea. Que la literatura
debería ser siempre una manifestación artística,
tampoco garantiza que todo lo que se publica como
tal, lo es.
Escribir bien es mucho más que poner unas palabras tras otras y convencer a alguien para que las
edite. Escribir está muy vinculado a ser. Por eso Sócrates insisúa: "Habla para saber quién eres". Ahora

tra, de, desde, en, entre, hasta, hacia, para, por y
sobre él.
Ahí, frente al texto inicial, empieza la verdadera
tarea escritura!: claridad, concisión y precisión son
las normas por alcanzar. Ya lo sabemos. ¿Pero cómo
las logramos?
Cada quien tiene su manera de matar pulgas.
Algunos luchamos contra los qués. Procuramos dejar uno solo por oración porque los relativos son

podría añadir: "Habla o escribe ... " Ser creativo no
tiene que ver nada más con los géneros que se practican; tiene mucho más que ver con quién practica
los géneros. Y en este mundo lleno de facilidades
para publicar, conviene recordarlo.

tan peligrosos que nos van llevando de la mano sin
sentir y si empezamos por describir el tronco del
árbol, terminamos enredados en las ramas cuando
menos acordamos.

9

�El rastro de una obsesión
Conversación con Arturo Rivera*
Minerva Margarita Villarreal

1945) ES UNO
de nuestros más grandes pintores contemporáneos, y no
por lo que diga el mercado del arte, ni la prensa, sino por
"la paga común del corazón más secreto". Sus "veedores",
como él ha llamado al espectador cautivo, fueron quienes
decidieron en 1994 que el Premio Marco de ese año le correspondía. Su público, anónimamente, eligió su cuadro
La última cena sobre la obra premiada en ese momento.
Para sus cautivos el premio era suyo. Y como sucede con la
gloria terrena, lo fue sin serlo. Éste es un dato histórico que
habla de la potencialidad y la fuerza expresiva de su arte.
Quien sigue la pintura de Arturo Rivera se expone.
Sus trazos no juegan, filtran J depuran la corriente subterránea donde las almas, secretamente, se encuentran.
Toda materia guarda y dispone un fulgor sólo para
quien verdaderamente esté dispuesto a encontrary a salvaguardar el hallazgo. Arturo Rivera es un maldito y es un
iniciado, es un renacentista y es un deconstructor, es oscuro
y honinico, es él_y el que lo está mirando, porque su dolor
quedó prensado, como la sangre de imaginmias operaciones
quiní,gicas, en sus cuadros. De ahí que la revelación se
produzca milagrosa y doliente, en quien comulga con sus
imágenes.
Éxtasis J algo más, para citar a Heidegger, el veedor de
Arturo Rivera tiene que someterse a la grandeza, que, en
este caso, es rigurosa y tiránica. Y es así, porque es una
grandeza viva, es u na presencia la quema na de sus cuadros, la que regresa dentro del espectador para no abandonarlo 1111 nea. Entonces, ahora si, al ve,; tenemos que dejar
que se acerque lo que estamos mirando, tenemos que ser-enu na-apertura J aceptar los riesgos del abismo que
internamente rasga el pincel de Rivera al revelarnos.
SlN LUGAR A DUDAS, ARTURO RfvERA

(MÉXICO,

•

-¿Para ti, lo irreal, existe?
-Depende qué quiera decir irreal. Vamos a partir de lo tangible y de lo intangible. Si tú te refieres
a lo irreal como lo intangible obviamente que creo.
Porque no puede darse lo tangible si no existe lo intangible. El mismo arte es ese acto, es pasar de lo

intangible hacia lo tangible. ¿A eso te refieres cuando dices irreal?
Todo lo irreal en última instancia llega a lo subjetivo. Es subjetivo. Vamos a hablar de la realidad. La
realidad es distinta para todos. El ejemplo que siempre pienso es un látigo. Un látigo es muy diferente
para un hacendado que para un esclavo. Son dos
realidades distintas. Ahora, si con irreal te refieres a
la palabra magia, a la palabra no-cartesiana, a lo nológico, también obviamente que lo creo y no solamente lo creo sino lo defiendo. Estamos en un mundo en que todo es medido, hasta las cuestiones irreales, como tú las quieres llamar, se tienen que medir
por medio de la parapsicología. Quieren medir a
alguien que mueve un vaso, a alguien que cura algo.
Obviamente que lo irreal existe porque existe lo real.

- ¿Cómo se manifiesta lo irreal cuando tú estás
trabajando? ¿Qué es para ti el acto de la creación?
-Cuando tú estás concentrado realmente. No
es que te visiten las musas, cuando estás concentrado ... Yo parto de un núcleo: una cara, un cuerpo, si
tú estás ya en un estado que no sé cómo llamarle,
empiezan a aparecer formas que tú no estás pidiendo. Es como un dictado, como un dueto, como el
escritor que está tras un personaje, de repente el
personaje toma su palabra, e inclusive, se le va al escritor, empieza a hablar por sí mismo. Eso es lo intangible, esa es su función. La creación no sé hasta qué
punto sea nuestra. Obviamente que es nuestra porque es nuestro mundo lo que estamos manifestando.

*La autora de esta entre\'ista agradece a Angélica Tijerina el
haberle puesto hora )' lugar a la misma, así como a Xa11er López
de Arriaga, director del Marco, por todas las facilidades brindadas
)' por su cálida y generosa atención. La com·ersación se dio el 15
de julio de 1997, en el café central del museo.

11

�Pero está eso que es lo que no sabes por qué lo pusiste. Y cuando me preguntan que qué quiere decir
esto o aquello desde el punto de vista simbólico,
bueno, pues cada objeto tiene un símbolo: la concha, etcétera, a cualquier cosa le puedes buscar un
símbolo, pero yo no lo puse deliberadamente para
captar un símbolo. Hay veces en que sí he utilizado
deliberadamente el símbolo como en La última cena;
me refiero a la sangre y al pan, que ya son símbolos
universales.

-En tu obra, esa suma de disecciones/disyunciones,
parece proponer un seguimiento de los enigmas del cuerpo
y de los enigmas de la carne...
-La carne es un m:sterio. El cuerpo es todo un
milagro.
-Hay pintores que exploran la carnalidad, y siento que
tú exploras el cuerpo en tanto cuerpo...
-¿No te referirás al género desnundo y al género
encuerado? Son géneros distintos. El desnudo es la
dignificación del cuerpo femenino o masculino. Pero
aun desnudo, torturado psíquica o físicamente, ese
no es un desnudo, es un encuerado, es vergonzante,
en ese sentido el cuerpo no es carnal. También pienso
que hay una carnalidad enferma, tal vez sea una
carnalidad necrofilica. Más que desnudos, yo más
bien pinto encuerados. La misma Eva puede ser un
cuerpo muy bello si tú quieres, puede haber carnalidad, pero el acto que está sucediendo allí es más bien
una vergüenza de su cuerpo. Sí, ya había pensado
desde hace mucho esta diferencia de géneros.

Ahora, yo creo que el acto de creación es una especie como de locura, mas yo defiendo esto en un sentido contrario a una conferencia que escuché ayer. El
conferencista decía que Kafka era igual de enfermo
que Hitle1~ hablando de la felicidad. Creo que no
puedes comparar la obsesión en el arte con la obsesión por el poder. Son cosas distintas, adversas quizá.
Y, en última instancia, todo artista, todo aquel que se
manifiesta es un enfermo. Pero también, ¿qué es enfermedad? Si tú no escribieras, si no hicieras poesía,
no te enfermarías, te mueres, te volverías loca, porque
somos locos; entonces, la forma de sacar la locura,
como en una olla express, es esa fuga que es el arte

-Entonces, ¿tú haces encuerados?
-Es lo que más me llama la atención. El cuerpo
desnudo ante los ojos. Haz de cuenta la PGR, ¿no?
Es muy distinto que te desnudes en frente de tu hombre cuando haces el amor, a que te desnuden en la
PGR, para dejarte encuerado, ¿me entiendes?

para poder estar más o menos dentro de este mundo.
Porque te dan también ciertas leyes para la convivencia, cosa que es una ·utopía. Yno creo en ninguna de
las leyes clásicas, ni siquiera en la de no matarás. Matar
es una acción derivada de una pulsión que el hombre
trae de origen, lo mismo que la construcción. Es viable la posibilidad de matar a alguien, ¿no?, y justifi-

-¿Yes un poco lo que tú haces?
-No es un poco lo que hago. Hay veces que sí. Hay
veces en que me da por la carnalidad también como
en El adolescente. Depende de lo que tú quieras hacer.
Ahora, tampoco es pensado lo que tú quieres hacer.
Hay una línea. Mira, yo trabajo con una línea conductora. Antiguamente, cuando joven, hacía un cuadro, y de repente otro, y otro. Pero cuando empecé
Historia del ojo, el hilo conductor fue el ojo, podía
ser cualquier cosa, pero yo tenía un hilo conductor
que era el ojo, que era el protagonista de todo esto.
Y a partir de eso traté de seguir un hilo conductor.
Lo que el hilo conductor en esta ocasión iba a ser la
Biblia terminó con el título un poco alterado de Blake: Matrimonio del cielo y del infierntl, por la polarización, que es lo que yo soy. Es lo que tú me preguntas

cable además. También el suicidio, del cual no se puede hablar. En cada salida a la calle tienes que guardar
ciertas órdenes de conducta, ciertas leyes para convivir. Somos seres, no dioses. En tu ámbito rigen tus leyes, tu espacio. Es lo que tú haces. 1 Lo otro lo exhibes,
y que te digan que está imposible de ver o que se
identifiquen, ya es otra cuestión. La exhibición en sí
ya es exponerte, por eso se llama exposición. Te expones tú. Y el que tiene el don de saber leer la obra
pictórica, siendo éste un lenguaje visual, ése sabe
quién eres tú. Es lo mismo que en la poesía. Si tú
realmente tienes una introspección y de ahí sales para
hacer tu poesía, saben qtúén eres. Te estás exponiendo, estás sacando todo de aquí.

' La exposición Bodm ti,l citlo y el infimw de Arturo Rivera se presenta
en Marco (Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey) dejunio a
finales de octubre de l!J97.

1 Suhrar.1dn clt' Mint'1Y.1 M. \'illarrt"al.

12

y empezamos otra vez la entrevista: ¿Crees en lo
irreal? Por supuesto que creo en lo irreal, el que

ces una introspección, que puede ser dolorosa a veces, dependiendo de las características genéticas y
circunstanciales con las que venimos creciendo y re-

cree en lo real tiene que creer en lo irreal, a fuerzas.

pitiendo, es la forma en que tú puedes ser original.
Porque tú eres único. Todos somos únicos en esta
tierra. Todos somos_ distintos. Ahora, hay cofradías.

-Tu libro basado en la exposición Historia del ojo,
¿no tiene que ver con el libro del mismo título de Bataille?
-No tiene nada
que ver con Bataille.
Ahí se equivocó Verónica Volkow cuando yo
la invité a la presentación. No había leído a
Bataille. Ella lo que hizo fue ajustar las imágenes del libro a una
idea de Bataille. Y nos
pelearnos. Duramos como cinco años sin hablarnos. Porque yo en
el periódico dije, Verónica Volkow entendió
todo al revés. No se trata de eso. Yo agarré el
nombre de Bataille y lo
puse en esto que es una
historia del ojo. Verónica no es veedora, es
una gente muy inteligente y es poeta, y como poeta no necesariamente tiene que ser
veedora. Son dones. No
todo pintor necesita saber de ballet o de música, o que esto le inquiete. Esos son dones que tenemos o no tenemos.

Que estemos dentro de
la oscuridad algu-nos,
que estén dentro de la
tierra otros, eso es otro
problema. Pe-ro aun
así no es lo mis-mo
Baudelaire
que
Rimbaud o que Mallarmé, y los tres pertenecen a la oscuridad.
No es lo mismo.
- ¿Cómo pasa por ti la
intensidad, o siempre está
allí?

- Convivo con la intensidad. Razón por la
que tal ve7 viva menos.

- ¿Cómo menos?
-Sí, por la intensidad.
Yo ahorita ya no tomo
alcohol. Lo que dicen
Alcohólicos Anónimos
-que no me curé allí,
más bien de allí me
tiré ...
- ¿Cómo te tiraste?

-Para suicidarme, me tiré porque ya no aguantaba.
Seis días y seis noches de nada más que estar oyendo
puros problemas ajenos y corno de locura que nada
tenían que ver conmigo, viendo gente que moría y
en delirium tremens.

- ¿Tú crees que ese ojo que te lú:va a plasmar lo que plas-

mas mira lo que tú de otra manera no miras?
- Sí y no. Yo siempre he dicho que todos somos originales en este mundo, todos. Ésta es la peor época
del arte y la mejor porque vivimos en un reto para
construir la pintura. Los jóvenes buscan.la originalidad de los ojos para afuera, sin saber que la originalidad se encuentra dentro de ellos mismos. Es
como ser quien eres tú.' Si tú sabes quién eres, si ha1

Además, en AA pasas de una dependencia a otra
dependencia. Dejé el alcohol porque quería pintar,
nada más, porque el alcohol me lo impedía. Si
dentro de los conceptos de Alcohólicos Anónimos
soy alcohólico, pues soy alcohólico. ¿A qué viene
esto?

El suhrardclo es de Miner\'a M. \'illarreal.

13

�muchas más cosas. Miguel Ángel decía que
le dieran cien años más. Le dan cien años

existir la forma porque ésta se manifiesta por medio

El primer museo que existe realmente público es el

del color o de la composición; la manifiesta Mondrian

más y pide doscientos, porque es inacabable.

a base de líneas, y no solamente eso, sino que Duchamp ya se deshace de todo con sus conceptos del
arte no-retiniano. Sus ready-mades fueron mal enten-

Louvre después de la revolución francesa. Entonces,
ahora el mecenas es un coleccionista, pero te presta

-De esa época, del Renacimiento, ¿qué /Jintores
son los que más te airan,?
-El Renacimiento es todo fascinante, todo.
Desde los principios, podríamos decir, desde
el siglo XIII con Giotto y Cimabue, pero realmente lo que más me interesa a mí del Renacimiento es el Quattrorento: Masaccio, Piero
della Francesca, Leonardo, Ghirlandaio, Miguel Ángel y Rafael, por poner algunos ejemplos. '.\-te interesa todo lo del Renacimiento,
no solamente la pintura, porque éste es el
principio de la época moderna, de la individualidad y del humanismo.
-¿No se te hace que hay una especie de vuelta?
-No. Hay una revisión. No puede haber una
vuelta. Eso es imposible. Si tú ves de frente la
historia del hombre es un círculo, pero si la
ves de perfil es una espiral. No puedes regresar al tiempo. Si tú copias a los román ticos, si
copias a los realistas, ya no es una cosa actual, dejas de estar en tu tiempo. Puedes
coincidir...

-Por la intensidad...
-Ah, por la intensidad. Entonces toda mi vida necesito vivir intensamente. Como te digo, a lo mejor
duro menos. Yo tengo cincuenta y dos años y me
siento muy bien ahorita. Pero poco a poco he tenido
que dejar cosas. Ya no fumo desde hace ocho años.
Me tengo que medir para muchas cosas. Nada más
fumo esto (se refiere a un puro). Si te pones a pensar del otro lado dices: debo controlar un poco mis
impulsos de intensidad porque quiero vivir más para
poder decir lo que tengo que decir. Dicen que después de los cuarenta años tienes que dar un giro de
ciento ochenta grados, y ver de lejos los Campos Elíseos\ morada donde enterraban a la gente. Yo tengo
cincuenta y dos años y estoy más cerca de lo otro, de
la muerte. Pero lo u·emendo es que sabes más. Ésa es
la injusticia. Tienes más experiencia en tu oficio, tienes más conocimiento, tienes más sabiduría, tienes

-Sí, pero una cosa que defienden los románticos, que es
la atracción del abismo, está en tu obra, manifestándose
desde lo interno, ¿podríamos hablar aquí de abismos
in tenores?
-Claro, porque una de las características del romanticismo es manifestar el grito del alma, en ese sentido
no es un movimiento, ahora, que hubo un movimiento llamado Romántico que se basó en la exaltación
de la personalidad; igual hubo un movimiento realista, pero eso no quiere decir que ya no puedas pintar
realista. Ahora, yo no soy realista, porque realistas como
Courbet y Millet y todos ellos integraban un movimiento ideológico, además de pictórico; todos ellos
pertenecieron a la Comuna. Pintaron a los campesinos. Ybueno, yo me pongo a pensar, ¿ése es el realismo? El realismo es pintar a todos. El impresionismo
continúa con el realismo. El arte se fue atomizando.
La forma tenía ya una validez secundaria en el caso
del posimpresionismo. Después se apostó más por la
expresión pura del color o la composición. Deja de

1
De an1rrdo con la mi1&lt;&gt;logía, lugar dc.-licioso donde, según los gen1ilr,, ibdn a ¡,arar la, alma, dr los que mrrecían r,1e pn:mio. Manín
Alomn, l:nrirl11p,du1 d,I id11111w, 1nmn 1, p. 885.

14

la obra para el museo porque además se cotiza más.
Olvídate que quieran que aparezca su nombre,
ponen "Colección particular", se cotiza más la obra.

didos por la escuela neoyorkina. Sus conceptos de lo
no-retiniano los procesan retinianamente.

Entonces se mezclan las dos cosas, estamos en una
época absoluta y total de libertad arústica. En el
pasado el mecenas es el que te pide. Por ejemplo, a

Duchamp se deshace de la pintura y se queda en
el concepto. Muy mal entendido Duchamp, totalmente mal entendido. ¿Qué sucede, por ejemplo,
en el caso mío, en el caso de una generación determinada? Bueno, tiene que venir un gran conoci-

Miguel Ángel le pedían un Baca que es pagano, le
daban temas paganos, pues los hacía, según lo que
le pagaran; si querían un tema religioso, se los hacía.
Bueno, en ese sentido estamos igual ahorita, claro

miento de la historia, a través del revisionismo. Hay
que leer a los críticos del siglo pasado. Hay muchas
cosas interesantes. En poesía debe ya existir un

que no te imponen ya temas y ésa es la desgracia.
Deberían de imponer un tema, y ahí se ve quién es

revisionismo. Porque la poesía también cayó en la

pintor y quién no es pintor.

vanguardia. Después de eso, John Cage llegó en la
música al silencio. Y ahorita yo creo que está buscando otra vez la forma donde poner su contenido.
¿Quién revisa ahorita de la vanguardia?

-Bueno, aJer, dentro del acto al que asististe ron motivo
de la exposición-donativo, sí se propone u 11 tema, ¿110?
-El del Paradiso, pero ¿qué es el Pamdiso? Según el
expositor, el paraíso es la felicidad. Se contradijo
mucho. Dice: somos expulsados del paraíso, tenemos que conocer el infierno y el purgatorio para
llegar otra vez al paraíso. Entonces, él le da la vuelta
a la tuerca y dice: el paraíso es la felicidad, y Kafka
es un enfermo igual que Hitler. Entonces, el paraíso
no existe. El paraíso es el encontrarte a ti, tú vives
en el paraíso siempre y cuando te estés manifestando. Constantemente puedes estar en el paraíso porque el paraíso no es la felicidad, es el manifestarte.
Para manifestarte necesitas haber pasado por los
infiernos, si no, no puedes conocerte. De ahí, después sí puedes surgir para decirnos qué son los infiernos. Como el ejemplo de Dante Alighieri, a quien
corren de Florencia porque decían que tenía pactos
con el diablo porque escribió el Infierno. Entonces
Dante le pidió a un amigo: oye defiéndeme, yo estoy
diciendo qué es el infierno, el purgatorio y el cielo,
pero aquí en esta vida. Me entiendes, yo no sé lo
otro. Porque los puritanos lo acusaban de tener pactos con el infierno. Ésa es para mí la felicidad. Ahora,
el tema Paradiso, ¿cómo lo voy a hacer? No sé.
El hombre de hoy está totalmente seco de espíritu porque el mercado ha hecho exactamente una
especie de paraíso para introducirte en una realidad
flotante. Totalmente, te estoy hablando de una generalidad. Llegan de su trabajo, prenden la televisión
y están viviendo las aventuras del que se ligó a una

- Bueno, ¿qué es /,a vanguardia ahorita?
-La vanguardia... Llamémosle escuela como a la
escuela romántica. La palabra en sí, tomándola literalmente sería "lo último". En ese sentido todo arte
actual en cualquier época es vanguardia. Pero lo que
actualmente se llama "la vanguardia" es un cadáver
que hiede y lo inyectan con suero para hacemos
creer que está convaleciente pero que aún vive, como si fuera un líder sindical o un dictador bananero.
Las vanguardias pioneras acaban en los treinta
con Picasso, Miró, Giacometti y todos ellos. De ahí
viene el realismo mágico de los holandeses que el
mercado hace a un lado porque las vanguardias ya
se estaban vendiendo. Es el siglo del mercado, un
siglo verdaderamente muy especial dentro de la
historia del arte. Los mercados crean las escuelas.
En el caso de México, el neomexicanismo fue creado
por un mercado.

-Pero, ¿cómo pensar a los Médicis, cómo pensar en aquel
momento, lo que sucedía en Florencia era muy parecido?
-Sí, éramos muy parecidos,:' es lo que yo digo también.
O sea, actualmente existe otra clase de mecenazgos
que son los coleccionistas, lo que pasa es que en
aquellos mecenazgos la obra se quedaba con ellos.
·, Subrapdo de Miner\'a M. Villarrtal.

15

�chava por carita o del que mata setenta gentes de
un golpe. Lo está viviendo y él no vive, él vive una
realidad flotante totalmente. En la mañana le dan
su desayuno y se mete a una cápsula que es el carro.
Son cápsulas. Ya tienen aire, ya tienen sonidos
especiales. Todo maravilloso. Se bajan para meterse

el ochenta y uno tuve mucho éxito, muchísimo éxito
económico. En el ochenta y cinco me tiré. ¿Por qué?,
porque al final ya estaba pactando con eso. Joven
yo, el dinero y el dueño de la galería pidiéndote lo
mismo de siempre. Entonces yo ya no pude. Yo estuve en la oscuridad durante muchos años, por
fortuna.

a otra cápsula que es su trabajo. Salen de esa cápsula

no pueden seguir, y ya cuando los acaban es como

otro término. Son aspectos que no tienen la impor-

usarlos. Se acaba el zapato y lo tiran. No puedo decir

tancia que tenían para ti a los veinte años, y en este

nombres pero hay muchísimos ejemplos. Ahora,

caso, también está la experiencia. Después de haber

cuando interviene el factor dinero es cuando inter-

vivido tú un éxito relativo, y un dinero también muy

viene el factor más mafioso. Yo estoy seguro que en

relativo, después de una crisis así tú te das cuenta

la poesía hay mafias pero aquí hasta acuchillado

que la pintura está para otra cosa. La pintura se trata

puedes acabar. Y si no te acribillan simple y sencilla-

de una entrega absoluta y total. Yése es el quehacer,

y se meten a otra minicápsula y al rato se meten a

mente te tapan y punto y aunque en la poesía te ta-

¿no es fantástico? Que eso lo puedas vender y \'Í\'Ír

otra cápsula que es su casa con la televisión.

pen, puedes salir, pero aquí hay cuestiones económicas muy fuertes. Y más que la pintura en sí es cara

de él, bueno, ya es una segunda parte muy importante también y buena.

y es cara porque los norteamericanos están impo-

Ahora, ¿cuándo yo rny a ser famoso y cuándo yo

niendo un criterio determinado de valor. Si el mexi-

voy a tener dinero?, no sé, ni me interesa realmeme.

-Yo padezco la vida, en el buen sentido de la pala-

cano está sobrevalorado, supongámoslo así, él no está

Yo, ahorita, con que cumpla las necesidades diarias

bra, puedo decir, sufro la vida. La vida es caminar y

- ¿Y la oscuridad te llevó a la luz?

sobrevaluado, está locamente sobrevaluado. Si un

de mi vida dentro de mi infraestructura, no más con

aventurarte. En el camino puedes encontrar la muer-

-La oscuridad da a la luz. En eso que hablamos de

eso. Me da gusto que la gente me felicite , cualquiera.

te. En un momento dado, tú tienes que tomar una

lo irreal y lo real, la oscuridad es la luz, o puede ser
a la inversa también.

Tamayo te cuesta en una subasta dos y medio millones
de dólares ya

-¿ Y para no repetirte?
-No, no, no. Para aprender a pintar. Yo dibttjaba.

-¿ Y cómo vive Arturo Rivera esa realidad flotante, la
pad.ece o no?

Es la primera fase que consumí. Yo me hubiera
quedado allí.

decisión determinada. Entonces, yo me enconu-é
muy, muy angustiado, con problemas. Así dejé la
aventura por un tiempo, saliéndome a la rivera del

- ¿Qué era estar en la oscuridad?

río para llegar a ver las cosas de otro modo.

-Se puede tomar de dos formas. Estar en la oscuridad es estar perdido al principio, porque no ves na-

-¿Cómo?

da, pero también, estar en la oscuridad es acostum-

-La vida es un río. Hay gente que he visto, que es-

brarte a ella, que se te abran las pupilas y empezar

Meda gusto,

muerto, un

pero no es

Jasper Johns,
un Lichtens-

lo más im-

tein, una de

Lo más

portante.

esas porque- ·

importante

rías nortea-

es exponer-

mericanas de

te y que esos

la escuela de

que pueden

Nueva York te

ver, porque

cuesta diez y

también es

las que yo me llevaba hace diez años y nos acompa-

siete millones

un don, me

ñábamos, ahorita las ves y se quedaron hace diez

entiendes,

tudió conmigo en San Carlos, y la veo y como que

primero a tientas. Ya después te acostumbras a ella

después de que salieron de San Carlos ya no quisie-

y llegas a ver, y en la oscuridad cuando llegas a ver

ron seguir nadando, se salieron. Otras gentes con

ves a lo lejos un punto. Y eso es lo que es eterno.

-¿Ahí está la eternidad?

de dólares. El

años. Se salieron a la rivera a descansar. Ya no pudie-

-La eternidad en cuanto a tu quehacer. En cuanto

peligro de los

es como la

ron. Les faltó aliento, les faltó espíritu, les faltó valor.

dices, esto es inacabable. Yo ahorita me pongo a pen-

norteameri-

música, es el

canos es que

melómano

se les va a

el que real-

todos los que están de la rivera para atrás. Los en-

caer el nume-

tienden perfectamente. Pueden ser los líderes de

-¿Es una tragedia, no?

rito. Yahorita lo están sosteniendo económicamente,

mente sabe
si una nota está bien o mal, o si el intérprete es exce-

los de au-ás. Pero el que vive nada hasta el final. Sale

-Una tragedia, claro. Pero también sin esa tragedia

porque, ¿qué va a hacer una coleccionista que com-

lente o pésimo. Para esos veedores es para los que

no podríamos vivir, porque el sentido de la vida es
la muerte, la muerte...

pró cincoJasperJohns, dos Lichtenstein, todo el arte
neoyorkino?

ahí se cierra el cuadro. Porque el cuadro tú no lo

Ya nada más se quedan viendo a los que van pasando

sar en todo lo que quiero pintar y no lo voy a poder
pintar.

y les van diciendo adiós. Y se llevan obviamente con

del 1ío para descansar, luego sigue adelante. En ese
andar de la existencia te puedes encontrar remansos

pinto, realmente existen. Ahí se cierra el círculo,

muy bellos, ¿no?, los cuales también son muy hipno-

puedes pintar y decir: "¡Está fantástico!", y

tizantes porque te puedes quedar en las ga1Tas de
ese remanso tibio.

-Yo creo que sí. Pero también me apasiona lo eró-

-¿Hablando del momento del artista, a ti cuándo te Uegó
el ruándo?

tico. Todo eso está mezclado: Eros-Tánatos.

-Te conté anteriormente que tuve un problema

cuadro conmue-va, no tanto para ser aceptado, sino
para conmover.

- ¿Por eso te apasiona la muerte como tema?

- ¿Como qué sen'a para ti un remanso?

encerrarlo en tu cuarto. Tú tienes que exponerlo,
tú tienes que exponerte. Lo importante es que el

Es mucho más peligroso el acto pictórico como

de una crisis muy, muy fuerte en el ochenta y cinco,

-El repetirte. Hay un remanso en la pintura que te

arte que el acto poético. Porque el acto poético no

una crisis de lenguaje, se puede decir. A partir de

ofrece reconocimiento y dinero, etcétera, etcétera,

es vendible. Casi nadie lee poesía. El escritor puede

ese momento, después de que me recuperé, el fac-

y es donde uno se puede quedar.

desarrollar en el tiempo las posibilidades de su

tor fama, y todas esas cosas, pasaron a otro término.

-¿ Cuál sería la diferencia entre el acto de ver y el acto de
contemplar?

poesía. Sin embargo en la pintura la desgracia que

No estoy diciendo que no me gustaría, que no me

-Hay quienes sólo tienen ojos para no tropezarse

ha sucedido últimamente es que se agarran a chavos

gusta, ¿me entiendes?, sino que pasan a otro térmi-

de 23, 24 años con talento y por su misma inmadurez

no, es como el sexo también, con la edad, pasa a

y para caminar, pero no saben ver o mirar exactamente.

- ¿Tú partas con eso?
Jamás en la vida. Yo cuando llegué de Alemania en

16

17

�-Lo que pasa es que como tú tienes un trabajo sobre
Tiresias, para mí Tiresias, ciego, era más que un veedor:
-Claro. Es maravilloso Tiresias. Lo que pasa es que
para el pintor en general y en mi caso particular, el
primer lenguaje que aprendí directamente, inmediatamente, fue el visual. Yo soy un voyeurista. Yo
no podía hablar a los tres años, me llevaron a un
doctor, no hablaba, todo lo señalaba. Eramos muchos he1manos, entonces me daban lo que señalaba.
Hasta parece mentira pero ciertas presencias filosóficas las he tenido por el ojo. Tú me puedes decir,
¿cómo? No te puedo decir cómo. Pero es real. Yo
nací con un lenguaje, con un don que es el lenguaje
visual. Ahí está el error de la crítica. Porque primeramente, se ha vuelto como juez, y luego, todos los
críticos que conozco no saben ver. Son una especie
como de Raquel Tibol que se dedican a estudiar y
más bien son archivos. Lo que no entra dentro de
su archivo queda fuera, no saben qué hacer porque
no saben ver.
Haz de cuenta que yo me dedicara a oír música
y ni siquiera tuviera oído. Entonces a base de lecturas, a base de investigaciones, a base de muchas
henamientas ... Bueno, pues, más o menos me ubico.
Supón a un compositor actual que vuelve a la forma.
l\'o sabr~an ubicarlo. Porque todavía no está archivado ese tipo de cosas. Se va a archivar porque el
mal historiador es un archivo, ¿no?
l.Jna de las cosas que digo es que este arte tan
efímero que representan todos estos ismos es lo primero que debe desaparecer en el siglo veintiuno,
que vuelva otra vez el arte en sí. Y que no haya la necesidad de estar cambiando. Tratan de ser personales y caen en todo lo contrario: "la impersonalidad" de un ismo. En esto no puede haber moda.
Simple y sencillamente el artista debe expresar su
momento. Si un artista está viviendo su momento y
tiene las capacidades para, denu·o del área a que se
dedique, ya sea poesía, ya sea pintura, lo que sea,
tiene que ser un artista actual, y puede ser entendido
o no por la gente. Dicen que el artista se adelanta.
Es mentira, la gente, la sociedad es la que está au·asada. El artista es el que vive su momento. ~o puede
adelantarse porque no puede vislumbrar el futuro
jamás, pues eso está regido por circunstancias inimaginables. Eso sí, hay que tener intuición, nada más.
Pero no puedes predecir el futuro.

-Siendo como eres, diciendo lo que dices, )' extema11do
las impresio11es que tienes del mundo)' del quehacn )' de
todo, ¿110 vives peleado con la gente?
-Totalmente. Nomás que es parte de ... Yo soy un
hombre de guerra. Yo soy aries. Soy aries aries. Entonces a mí me cae muy bien pelearme de repente
porque así la adrenalina sube y me dan ganas de
vivir más. Cuando estoy triste tengo que inventarme
un pleito. Nietzsche decía, la soledad no es el hecho
de que estés solo, la soledad es que no te entiendan.
Ydentro del arte no solamente está la soledad sino
las envidias. Pueden entenderte, pero ¡carajo! Cuando yo me tiré y dijeron que no me levantaba, ¡puta!
Todos aplaudieron, estaban felices. Me saludaban
todos, hasta besos me daban, cómo sigues, y cosas
así, ¿no? Ycuando vieron que me levanté, soy el más
odiado ahorita.
-A ve,; platícame, ¿quiénes te daban besos?
-~o puedo decir nombres. Todos, me admiraban:
"Ay, Arturo, qué buen dibujante eres, síguele,
síguele".

El mundo salvado
por los idiotas
Giampiero Bucci

What cares these roarers for the name of the King?
"/1¡¡, TPIII/Jl'S/, /,

•

uno verdades generales y menos aún en materia de
política que para él tan sólo es uno de los hilos de la
infinita u·ama de las relaciones humanas, y no el

I

más importante. En todo caso, ahora tendré que seguir este hilo. Ypara hacerlo, resumiré brevemente

HAY ESCRITORES PARA QUIENES EL MUNDO ES UN FENÓMENO

moral, y su belleza la forma de una verdad escondida

Typhoon. Que Conrad me perdone. Naturalmente a
los que no lo han leído o no lo recuerdan (pero es-

u olvidada. Escriben más por la urgencia que por el
placer de hacerlo, y así el lector siente que en su de-

to sería raro), sólo puedo decirles: búsquenlo, léanlo. Los que conocen a Conrad saben por qué lo digo,
los que no lo conocen, comprenderán.

seo de ver y de saber se insinúa la ansiedad de una
revelación. La luz que yace al fondo de esos cuentos
siempre es excesiva, y anulando la jerarquía de las

Aquí está: el vapor Na11 Sha11 zarpa hacia China
con un modesto cargamento y doscientos coolies chinos en la estiba, cada una con "su tesoro de dólares ...
amontonados con paciencia, custodiados con esmero, atesorados con ferocidad". Al mando está el capi-

cosas hace perder aun el sentido de su valor; así,

-Pero tírate otra vez...
-?\o, pero todos creían que yo estaba jodido,
porque psicológicamente tuve un problema gravísimo, imagínate, recuperarte de una tirada en que
te quelias morir y no te mueres. Entonces estaban.
felices todos. Todos me querían, todos me ayudaban.
Todos.

por ejemplo, en la historia de Hamlet las ambiciones
de Fortinbras hacia el reino de Dinamarca parecen
caprichos de niño. Entonces la única manera de acercarse a estas historias, protegiendo el placer de la
por el autor, pasando a un lado del abismo sin verlo.
Hay un autor, hay un cuento con quien me tomé
esta libertad. Ha sido como ver un cuadro conocido

- ¿Tienes hijos?
-Sí.

y descubrir que ciertos pormenores, observados de
cierta manera, formaban una figura no notada an-

- ¿Cuántos tienes?
-Dos. Uno de veinticuau·o años y una de once.

tes. Es un juego que los psicólogos, y los lectores,
conocen muy bien y que nos hace abrir los libros
periódicamente, con la seguridad de encontrarlos
siempre nuevos.

-¿Qué dijeron tus hijos cuando te tiraste?
-Yo creo que ni se enteraron. La primera no había
nacido. Yo me tiré en el ochenta y cinco.

El escritor es Conrad, el cuento es T_)phoon. En
su interior se encuentran todas las obsesiones de su
creador: el mar, el Oriente, el barco, hombres que

-El segundo no había nacido...
-La segunda, porque el primero es hombre. El
primero yo creo que ni se enteró, estaba por ahí, en
los Estados Unidos.

tán Mac Wirr, un hombre que el destino quiso
marino, sin darle la dramática dignidad del oficio.
Perdonado, tal vez "por desprecio" por los océanos,
Mac Wirr ronda los puertos en bombín y paraguas,
como un Charlot triste, envuelto en la bondadosa
ironía de su joven segundoJukes. Alrededor de ellos
la tripulación que sube y baja de todos los barcos de
Conrad: caras descritas con minucia, y que inmediatamente nos revelan un carácter.

lectura, es la de seguir las pistas menos frecuentadas

Y sobre este puñado de hombres se desata una
tormenta que no es una manifestación de la indiferencia de la naturaleza, sino una agresión personal
que transforma, a un grupo estructurado, en un enjambre enloquecido de átomos humanos. Así, mientras el barco se convierte "una creatura viva arrojada

navegan para encontrarse o perderse a sí mismos. Y
también una meditación sobre la política, tal vez
hasta una sugerencia sobre la manera en que los
hombres podrían convivir. Pero difícil de oír, como
una frase pronunciada en medio de una tempestad.
Ahora, ¿por qué no la escuché antes? ¿Acaso la
navegación no es una metáfora social antigua como

a la ira de la multitud", entre los chinos se desata
por el dinero una riña que es la continuación en el
interior del barco del caos que lo rodea. A este punto
cada quien se enfrenta consigo mismo, y se revela
por lo que es: el tercer oficial, un personaje que parece salido de Dostoievski, pierde el control, el fogo-

Platón? Claro que sí, pero de Conrad no se espera

nero Routse abandona a un griterío culpabilizador,

18

19

�Dos poetas rusos

y Jukes se afe1n a la figura de su capitán. Y hace
bien, porque Mac Wirr, casi incapaz de vislumbrar
el peligro, no solamente no pierde la calma sino
que, con sublime pedantería, lo envía a parar la ui-

Versiones de Tatiana Bubnova

fulca enu·e los chinos, porque una riña en su barco
"no es buena". Y cuando por casualidadjukes lo lo-

•

gra, inesperado se da el milagro: al acabarse el jaleo
también la tempestad se acaba, como si enu·e los
dos eventos hubiera una misteriosa relación.
Alcanzado el primer puerto, además, Mac Wirr
ejerce su especial versión de la justicia distributi\'a,
repartiendo el dinero entre los chinos. La moraleja
es obra de Jukes, quien escribe a un amigo que su

Joseph Brodsky (1940-1996)

comandante "para ser un tonto se ha portado muy
bien".

SóLO LA CENIZA SABE LO QUE ES QUEDAR TOTALMENTE QUEMADA.

Como una señora acostumbrada a manejar joyas
sin cuidado, el arte puede tocar, como de pasada,
argumentos que a los filósofos cuestan largas meditaciones. En Typhoon esto se da cuando menos u·es
veces. Y, puesto que estamos en los mares de China,
es de filosofía china que aquí se trata. En medio de
la tormenta los que intentan no rendirse al encanto
de la muerte, buscan al comandante, al centro. Aho-

Ahora el lector se preguntará si estoy pidiendo a
Conrad una clase de filosofía china. No, y ni siquiera

ra este centro se parece al vacío-lleno del taoísmo:

sé si conocía el argumento. Sólo estoy notando que

"Treinta rayos se encuentran en el eje/ Su utilidad

él también, como todos, tanto en China como aquí,

para el carruaje está donde ellos no están". Y: "La

se interrogaba sobre argumentos tan enormes como

mayoría de los hombres posee demasiado./ A mí,
en cambio, me falta algo./ Mi mente es la de un

el Centro y la Causa. Y digo que tiene algo inquie-.

tonto, es su simplicidad". Sí, a Mac Wirr le sientan

tra fe en la racionalidad del mando: en medio de la

bien estas páginas del Tao Te Ching, el libro de Lao

tempestad, en el centro del barco tal vez esté un

Tze, antiguo como las montañas. Pero aquí muerde

idiota. Que busquemos el centro, si es que no pode-

el veneno de Conrad: a diferencia del sabio taoísta

mos hacer menos de hacerlo. Pero puede que lo

tan te que decir sobre nuestras sufridas éticas, y nues-

'
Mac Wirr es un auténtico tonto, y su acción no es el

encontremos vacío, u ocupado por un tonto perdo-

wei, que actúa y logra sin intención, sino una

nado por las olas, puesto que el mar hace y deshace

ciega mecánica impotente. Podría abandonar el

lo que quiere. Nuestra acción puede ser totalmente
extraña al curso de los acontecimientos, como en

w11

mando, y daría lo mismo. Sin embargo su actitud,
más allá de su intención, brinda a los hombres la

una parodia de la ética de la convicción, o virilmente
consciente de sus propios límites, como en la ética

oportunidad de no dejarse morir. Además, precisamente su orden más paradójica, la de parar la riña,

de la responsabilidad. En todo caso será inútil, porque la decisión final será asunto del mar.

parece premiada por el mar, que concede un gigantesco coup de theatre apagando casi al mismo tiempo
la tormenta. Un caso de "sincronicidad", como C.

Vamos a darle tiempo ajukes, esperemos el momento en que cruce la línea de la sombra. Y mien-

G. Jung define aquellos eventos, contemporáneos y
no relacionados, que sin embargo percibimos como

tras, busquemos la moraleja que él, perdido tras su
sueño de orden, no puede ver. Vamos a leerlo así

ligados entre sí. El l Ching, ou·a vez cliinese stuff, y

este cuento: sólo podemos esperar que las olas no

además optimista, porque enseña a convivir con el
misterio, y a prevenirlo. Pero Conrad resalta más la
i1 onía que la clemencia del destino.

se muevan, porque los idiotas no salvarán el mundo.
Tal vez, sin embargo, el mundo decidirá salvarse por
medio de un idiota.

20

Pero diré también, mirando miope al futuro:
no todo es llevado por el viento; y el radio del escobazo
no alcanza barrer con todo lo que en el patio queda tirado.
Perduraremos como una colilla de cigarro bajo el zapato,
como un escupitajo en la sombra, bajo el banco,
en un rincón jamás visitado por el sol.
Quedaremos fundidos con la suciedad, contando los días,
como sedimento, en forma de estrato cultural.
Al ensuciar su herramienta, el arqueólogo abrirá las fauces
para regurgitar de asco. Pero su descubrimiento sonará
por el mundo entero, como una pasión enterrada,
como una versión de las pirámides, pero al revés.
"¡Carroña!" -dirá, abrazándose la barriga,
pero estará más lejos de nosotros que la tierra de las aves,
porque la carroña quiere decir libertad de las partículas,
libertad del todo: apoteosis de la desintegración.

NACÍ Y CRECÍ EN LAS MARISMAS DEL BÁLTICO, FRENTE

a las grises olas, que de dos en dos vienen siempre.
De ahí todas las rimas, de ahí la voz tan mustia,
que cual húmedo cabello ehtre las olas ondula,
si es que ondula. Apoyado en el brazo, el caracol del oído
distinguir en ellas no logra ningún ruido
que no sea lienzo al viento, aplauso, golpe de postigo,
una tetera hirviendo o, a lo más, de gaviota el grito.
En esta llana región, de lo falso el corazón preservo,
pues no hay donde esconderse, y la vista alcanza más lejos.
Sólo para el sonido el espacio es estorbo:
la falta de un eco no extrañará al ojo.

21

�Anna Ajmatova (1889-1966)
¿QUE NO

ME SOMETA A TI?

¡Tu HAS VUELTO

Dos poemas

LOCO!

Paul Eluard

La sola voluntad de Dios me puede someter.
No quiero convulsiones ni dolor,
un marido me es verdugo, su casa, una cárcel.
Es que, entiende ... Había llegado por mí misma ...
Fue diciembre, y aullaban los vientos,
en tu prisión había tanta luz,
mientras que afuera, me esperaban las tinieblas.
Así un pájaro en el vendaval de invierno
se estrella contra el transparente vidrio,
la sangre mancha el plumaje blanco.
Ahora estoy feliz, llena de paz,
adiós, mi dócil, siempre te amaré
por haber acogido en tu casa a la peregrina.

[ Versiones de Francisco Magaña}

Poema xxv de El amor la poesía
Me separo de ti
Pero el amor me sigue todavía
Y cuando tiendo los brazos
Vuelve el dolor y se hace más amargo
Y bebo todo el desierto
Por separarme de mí

Sr TODOS

LOS QUE ME HAN PEDIDO AYUDA EN ESTE MUNDO:

todos los privados de voz, todos los locos, todas
las mujeres abandonadas,
todos los lisiados, los presidiarios, los suicidas,
me enviaran cada quien de su parte
un solo centavo,
yo sería "la más rica de Europa",
como solía bromear un difunto amigo.
No me han mandado sus centavos.
en cambio compartieron conmigo su fuerza,
y me he hecho la más fuerte en el mundo,
tan fuerte que incluso ni ESTO puede conmigo.

Hasta perderse de vista en los sentidos de mi cuerpo
Todos los árboles todas sus ramas todas sus hojas
La hierba en la falda del peñasco y las capas amontonadas
A lo lejos la mar que baña tu ojo
En las imágenes de un día después de otro
Los vicios tan imperfectos como las virtudes
La transparencia de los paseantes en las calles del azar
Y los paseantes suspirando por sus búsquedas obstinadas
Tus ideas fijas en el corazón de plomo de tus labios vírgenes
Los vicios tan imperfectos como las virtudes
La semejanza de las miradas en libertad con los ojos que conquistas
La confusión de los cuerpos del cansancio de los ardores
La imitación de palabras de gestos de ideas
Los vicios tan imperfectos como las virtudes
El amor es el hombre inacabado

22

23

�Anoche, madre

La mujer de oro

Ofelia Pérez Sepúlveda

Jesús de León

•
Para Ninfa Sepúi11eda dR Pérez

Anoche, madre,
hace apenas unas horas.
Sin estar tu voz ni tu mirada,
una brisa de abril tocándome los dedos
en la tarde en que Dios parece amarnos.
Anoche, mamá,
al pasar de largo de tu cuarto
anoche, de noche, con noche primitiva,
tu alma en el cometa que corre por el cielo
y viene a detenerse entre mis manos.
Sólo mt~jer,
sin haber nacido de tu carne,
de tus cuarenta y dos,
sin haber cobrado un diente tuyo,
sin haber ni un abrazo.
Anoche, Abi, en otro insomnio
más grande que el tuyo y más pequeño
que el amor que cabe entre mis sueños.
No sé por qué miré la foto que llevo en la cartera
en donde tocas la guitarra y eres la princesa de mis cuentos
y me dormí abrazada de tu voz
y me ol\'idé de la ciudad y sus demonios
y me sentí tocada por el mar, dentro del mar, bajo tu sombra.

•
probarse el nuevo modelo. Y no faltó alguna, puta
de profesión, que nos ofreciera el espectáculo com-

cobrizo y lacio que le llegaba a la cintura. Una risa
clara, c1istalina. Pero su principal orgullo era que
poseía las piernas más bellas de toda la región y un
andar fogoso. Como una hoguera erguida y ondulante. Ésa era Aurelia, la mttjer de oro:
Aquí siempre había una interrupción por parte
de mis tías: "¡Vieja cuzca! -exclamaban-, no era
nada recatada. En vez de cubrirse las piernas como
todo el mundo, le encantaba presumirlas". Lo más
escandaloso era que invitaba a los hombres a jugar
baraja en su casa y cuando se le acababa el dinero,
decía: "¡Apuesto esta pierna!" Luego ofrecía la otra
y, al final, lo de en medio. "¡Qué lista-se pitorreaban

pleto. Nuestras tías se encargaban de completar
aquel involuntario curso intensivo de educación se-

las tías-. Con los feos nunca perdía; pero qué tal si
le tocaba con un guapo: siempre se dejaba ganar".

xual. Con sus edificantes críticas a la moral del
rumbo, hacían que nuestra imaginación de "lindos
angelito~ recién bajados del cielo" se convirtiera casi
en un video pomo u·es equis.

Así era todo. Aurelia ganaba o perdía según su
deseo. Yse cuenta que quedaba tan radiante que el
aura de su felicidad resplandecía como una antorcha; como si, haciendo honor a su nombre, su cuer-

Mis tías contaban esta anécdota siempre con un
terrible tono de envidia y un constante relamerse

po b1illara como el oro. "Miren -decían las mujeres
oscuras de envidia, ocultas tras las ventanas- , ahí

los labios (no precisamente los superiores), cuando

está el aura de Aurelia". Y se hundían todavía más
en su mediocre oscuridad.

UN NIÑO NO TIENE SEXO PARA LOS ADULTOS. REsULTA l! ' A

ironía que, en la adolescencia, nuestros mayores tengan tantos problemas para explicarnos asuntos relacionados con la sexualidad, cuando en la infancia
hablaban de eso con el mayor desparpajo y la más
abierta naturalidad, seguros de que nosotros, como
"criaturas inocentes", no entenderíamos nada.
Pero ahí estábamos siempre, mi hermano y yo
buscando la más insignificante oportunidad para ver
desnudas a las clientas de nuestra madre, que era
modista, a la hora que se cambiaban de ropa para

se suponía que debían estar rezando el rosario y
escuchaban a los varones que, jugando a la baraja,
decían: "doy", "paso", "apuesto"...

Aquella mujer, según mis tías, no tuvo el castigo
que merecía. Ningún hombre la hizo infeliz. No murió en un pleito de cantina. Ni supo de los trabajos

"¡Indecentes! -murmuraba la tía más vieja-,
éstos son capaces de apostarla a una, perderla y no
tener ganas de recuperarla". Intervenía otra: "¿Y qué
tal cuando te cambian por un caballo?" "Oye, y a
propósito, ¿cómo fue aquello? Lo de la lépera degenerada que jugaba con los hombres y terminaba

de esposo, hijos y casa (el peor castigo que puede
recibir una mujer). Parecía de oro. Nadie hubiera
imaginado que fuera tan frágil.
"¿Y es cierto que la mató sin querer su criada?",
dijo una de mis tías. La cuestión es que al principio
Aurelia tenía una nana que la había cuidado desde
niña y la trataba como si fuera una reina. Bañarla era

apostándose ella misma". "Jesús, Ma1ía yJosé!", se
persignaban las tías.
Según los varones, aquella lépera degenerada
estaba buenísima y, a diferencia de sus 1mtjeres, ellos
sí acostumbraban desc1ibirla en lugar de simplemente calificarla. Muy blanca, pero chapeada. ::--:o muy
alta, pero Benita de carnes. De piel suave y brillante.
Ojos aceitunados, que chispeaban de aleg1ía. Pelo

todo un ritual. El agua quebrantada. Arroparla al salir.
Ypasar las horas peinándola hasta que llegara la hora
del juego de cartas. Nadie sabía lo mucho que el aura
de Aurelia dependía de los cuidados de la nana.
Un día murió aquella amorosa sirvienta y Aurelia,
desconsolada, aceptó una sugerencia que le hizo la

25
24

�~

.-

'

ginar: perdió. Al poco rato, el

·r::.-

.f~:

Aquí en el Museo Van Gogh

fuereño salió de la casa de Aurelia, ensilló su caballo y se fue

-

al trote, tranquilo. No se veía

.
J
/

cansado. En cambio, Aurelia se

Blanca Laura U. de Rocha

levantó de la cama chisporro-

•

teando de júbilo y sofocadísima por el esfuerzo. Llamó a
la criada: "¡Mi b?,o, Estaurófila!" Era tanto su resplandor
que parecía arder.
Estaurófila se levantó atarantada y con los ojos tan llenos de lagañas que apenas los
podía abrir. Cuando pudo ver
semejante relumbrón pensó
que su señora se estaba quemando y que por eso exigía

Personajes: ÉL: Edad indefinida
ELLA: Mttjer joven
L~ f.lUX~ V l&gt;f\HUIOIU f_\ n :~/)f us \~U\ m C\ .11cv-:o m .Hite. En las par,dfs hay /Jintums colgadas J algunas l'Sc11lt11ms
rolorndas sobre /Jrdestales. Deberá tener dos p11e1 tas. Al lado
drlfrho la dr entrada. la dt la 1u¡111erda 1•a hac10 otra sala. .-\I
abrir rl telón s, rmuha 11110 mlÍsira smurlás1rn. Él cruza rl
rsrmano. la o abnr la ¡mnta. Es Ella quien llama. Al inl(/arse
rl diálogo la 1111ísira irá dismin11Jmdo.

agua. Salió al patio dando u·opezones. Agarró la cubeta más
grande que encontró y la llenó con el agua serenada de la

ELLA (le extiende una tmjeta.) .-Gracias, buenas
tardes. ¿Está él? El señor Ylanuel.

sácatelas, que se la echó de
golpe.
"¡Estúpida, así ardo yo! ¡Soy
muy apasionada!, alcanzó a
decir Aurelia, antes de caer al
suelo, sin sentido. Y no sirvieron los remedios contra la gri-

anciana antes de morir. Tomó a la sobrina nieta para
su servicio. Pobrecita de Aurelia, nunca lo hubiera

dijera que el único remedio contra el enfiiamiento

hecho. Aquella sobrina nieta era una verdadera
cabra del monte. Atrabancada, inexperta, insegura.

era ir en busca del fuereño. ¿Se dan cuenta? Encima,
la burla.

Ni para cuándo cumpliera con las obligaciones de
la anciana.

Aurelia se apagó lentamente, como se apaga el
sol u·as la sierra. "Oigan, a propósito -dijo casi al

~lientras le duró el luto, Aurelia permaneció
tranquila; pero al final la tentación por la baraja

terminar una de mis úas-, ¿le apagaron la lumbre
a los frijoles?" Luego llamó a gritos a la criada: "Es-

pudo más. Yésa fue su perdición: "¡Ándele para que
se le quite!", decían las tías.

taurófilaaaaaa, se queman los frijoles". Luego agregó: "Dios mío, cuándo aprenderá esta mttjer qué es
lo que debe y lo que no debe apagar".

Aquella noche lo había apostado todo frente a
un fuereño tan alto y fornido, que a cualquiera le
hubiera dado miedo meterse con él a la cama, me-

Según mis úas, cada vez es más difícil conseguir
buena servidumbre. Uno siempre termina siendo
víctima de sus criados.

nos a la mtüer de oro. Además, aquélla era la primera vez que se enamoraba. Y pues ya se han de ima-

y. .. (Se dirige hacia fa otm sala.)

ÉL.- ¿Miedo? ¿De qué?

Ella.- ¿Tardará mucho? Porque .. .

ELLA.- Xo lo sé. Quizá sea un presentimiento.
Sabe, suelo tener presentimientos y. .. siento algo

Él.- Xo lo creo. La cita es a las siete. ,;~o? (lee
fa tmjeta. ) Aquí lo dice.

extraño. Algo exu·año en el ambiente que no puedo
explicar pero...

ELLA.-Sí, una hora poco común, ¿no lo cree?
ÉL.- Bueno, depende, Manuel. .. ¿cómo le diría?, suele... En fin, me disculpa, pero yo tengo que

alarmarse ... ¿le inquieta que sea esto un museo? Xo

hacer... una llamada ... es decir... debo arreglar \'arias
cosas que ...

puedo pensar que ésta sea la primera vez que visita
uno. Estoy seguro que ...

ELLA.- Claro, por mí no se preocupe al cabo

ELLA.- Desde luego que no, es más, suelo ir a

no estaré sola ( 11e a su ahededor, camina deteniéndose

todas las inauguraciones y en mis ratos libres, es lo
que más disfruto, contemplar el arte.

pa. Ni los calditos de pollo, las
cataplasmas, el té de limón con
miel, ni los escapularios. i faltó el maldoso que

la nueva que hay en la sala dos; está por inaugurarse

ELL\..- Xo sé por qué, le rny a ser muy sincera...
es que tengo miedo.

ÉL.- No en este momento pero ...

"¡Aquí está el agua, señora!" Y

ÉL-Se nota. Xo tiene qué decirlo. Yo que usted
disfrutaría admirando toda la obra especialmente

ELLA.- Sí, eso haré, solamente que ... ¡oiga!
ÉL (Sin ab,irla puerta.).- Diga.

ÉL.- Pase, hágame el favor de pasar.

cisterna. Regresó corriendo:

ELLA.- Es cieno. La verdad, es raro, me inquieta, estoy algo ner\'iosa.

PI/

ÉL.- Realmente señorita ... :--;o creo que deba

afg11110 de los rnadros) , en un museo ele arte ¡hay

tanto qué ver!

ÉL.- Lo ve, ¿entonces?

ÉL.- Entonces la dejo.

ELLA.- Sí, es cierto pero hoy en particular...
(vea su alrededor) estas figuras, estas caras... ¡no me
deje!, por favor. Tal vez será mejor que regrese otro
día a una hora en que haya público.

ELLA.- Espere ... ¿tiene idea de por qué me citó
aquí? La exposición cierra a las cinco treinta, ¿no es
\'erdad?
ÉL-Sí, a las cinco u-einta.

ÉL.- Está usted muy nerviosa. Dice estar familiarizada con el arte, con exposiciones y sin embargo

ELLA.- Y dígame, ¿cómo es el señor ~lanuel,
es el director o ... ?

le asusta quedarse sola y es únicamente por un mo-

ÉL.- Pues .. .

mento. Recuerde que al recibirla le dije que tenía

ELLA.- Es que me parece tan raro. Yo nunca

que hacer una llamada y otras cosas importantes y...

había oído hablar de él y... p1imero fue la llamada ...
ÉL.- Luego la ta1jeta.

ELLA.- ¡Qué mal de mi parte! Debe disculparme ... insisto, percibo algo en el ambiente (de nuevo

ELLA- ¿Cómo lo sabe?

recorre /.as paredes). ¡Definitivamente me voy! No puedo permanecer ni un momento más aquí. Siento
asfixia. Está tan encerrado ...

ÉL.- Bueno ... pues ... aquí la tengo. (Muestra fa
trnjeta. ) Csted misma me la dio.

26

27

�ELLA.- No, esto no puede pasarme a mí. ¡Por

Por favor, ábrame, todo lo que usted dice me parece
muy bien, interesantísimo, desde luego que sí, el

piedad ayúdeme a salir!
ÉL.- ¿Para qué? ¿Qué puede necesitar que no
lo tenga aquí?
ELLA.-¿Que qué puedo necesitar? ... Todo, absolutamente todo. ¡Quiero vivir, me asfixio! Ya se lo

parecido entre ese ... ese señor y usted es extraordinario, lo felicito, se sentirá muy orgulloso, lo comprendo ... pero debo salir... Por piedad, mire usted,
afuera... me esperan ...

dUe, ya le supliqué.
ÉL.- ¡Aquí hay vida! Desgraciadamente pocos
lo entienden. A través de ellos, de todas las épocas,
Renoir, Monet, Van Gogh, Rivera, Siqueiros ... todos

ÉL.- Nadie, nadie la espera. Conozco todo acer:..
ca de usted. Hace tiempo que la sigo.
ELLA.- ¿Me sigue? ¿No dUo que no salía .. .?
ÉL.- Cierto, es una forma de decir. La he visto
y la sigo, sí, en espíritu, en el pensamiento, con el

juntos viven. Aquí platican, hacen recuerdos. Es
interesantísimo cuando intercambian sus ideas, sus
conocimientos. Algunos llevan una vida ¡tan larga!
¡Han visto tanto! Son todos admirables; cada quien
con sus propias técnicas, sus predilecciones, los que

corazón. Ahora lo comprende, estoy enamorado de
usted.
ELLA.- ¡Dios mío! ¡Esta pesadilla! ¡Quiero despertar! ¡Me ahogo, auxilio! (Llora desesperadamente.)
ÉL.- ¡Mi amada! No llores, no lo sorportaría,

prefieren los tonos oscuros discuten con los que
gustan de los claros, de los brillantes, no se ponen
de acuerdo y es que son tan diferentes. Como le di-

soy demasiado sensible. (La abraza, !.e seca las lágrimas.
La quiere besm; ella se defiende, forcejea. Va perdiendo
fuerza hasta quedar exhausta, luego inerte. Con suavidad
la conduce hasta quedarfrente a otro cuadro de una silueta

go, esto resulta sumamente interesante.
ELLA ( Con pavor.).- ¡Usted está loco!

ÉL.- ¿Encerrado?
ELLA.- Sí, no lo soporto. Si me quedara un rato
más me sentiría morir.

ÉL.- Es inútil. No trate de abrir. La puerta se
cerró justo detrás de usted y a menos que llegue
Manuel... lo cual no creo que...
·

ÉL (Ríe.).- Pero si todo lo que usted ve aquí, vive. Tiene vida. Aun más que su vida y mi vida, ¿lo
entiende?

ELLA.- ¡Cómo! (Tratad.e abrir.) ¡No se abre,
Dios mío!

femenina.) Ahora tendrás cara. (Acaricia el cuadro.)
Tendrás vida igual que yo. (La luz va disrnuyendo mientras él sigue hablando hasta quedar todo en oscuro.) Aquí
estaremos los dos, vivos, viviendo así para siempre.
Se escucha música fuerte y cae el...

ÉL ( Con una expresión indefinida.).- ¿Loco? Tal
vez, quizá... ¡Mas no! Usted no lo ha entendido, soy
uno de ellos. (Seriala un cuadro y lentamente camina
hasta llegar a él. Se coloca a su lado. Es exactamente igual
a la figura del cuadro.) ¿Lo ve?
ELLA ( Con susto y desesperación.).- Estoy soñando. Dígam--- que estoy soñando. (A punto de llorar.)

TELÓN.

ÉL.- Se lo dije. Debemos esperar pacientemente a que aparezca, ¿por qué tanta prisa?

ELLA.- No, no entiendo nada, no sé lo que me
quiere decir. Debo irme, le suplico le diga al señor
Manuel que yo ...

ELLA (Con histerismo.). -¡Ábrame! Usted debe
poder abrir, no es lógico que ... (Con desesperación
golpea y trata de abrir la puerta.)

ÉL-Espere, no debe precipitarse. Tal vez ... tal
vez él quiera ofrecerle algo muy bueno. Usted ...
solicitaba trabajo, ¿no?

ÉL.- Es totalmente inútil, solamente por fuera,
ya se lo he dicho, por dentro no abre. Cuestión de
seguridad. Únicamente él tiene la llave y...

ELLA.- Sí, efectivamente yo... hice solicitudes
en va1ias agencias y... pero, ¿es que usted está enterado de mi solicitud?

ELLA.- ¿Y si no llega? Usted, ¿cómo va a salir
de aquí? (Desesperada.) Al terminar sus labores, porque supongo que trabaja aquí. Tiene que salir.
ÉL.- ¿Yo, salir?, yo no salgo.

ÉL.- Bueno, me imaginé ... sí, lo pensé, puesto
que la citó aquí a una hora en que ya no hay nadie.
Tenía que ser un asunto particular. El museo cierra
a las...

ELLA.- ¿No sale? Y .. ¿su familia, su casa?
ÉL.-¿Mi casa?, ésta. ¿Mi familia?, ellos. (Ve todas
las obras, se va acercando a cada una y las acaricia de
manera extraña.)

ELLA.- Cinco treinta, ya me lo dUo (se pone más
nerviosa) y como el señor Manuel no llega pues ...
(se mrn111i11a hacia la salida.)

28

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29

�Esa es la anécdota, y la misma Andrea ya la había
contado; en lo que se equi\'Ocó Diana fue al referir la
anécdota a la filmación de La mujer del puerto, en 1933,
pues el nombre fue adoptado al debutar en teatro como
Finita, en 1927.
Este debut fue totalmente incidental; alguien tendría
que suplir a la dama joven, y la diseñadora de sombreros,
que se pasaba el tiempo \'Íendo los ensayos, se ofreció para tal suplencia: se las ingenió para aprenderse el libreto
en un día y debutar por la noche. Así, sin que el público
lo supiera, debutó Andrea Palma, y sobre esas primeras
apariciones escribió Rafael Bermúdez: "En muchos años,
muchísimos, jamás hemos ,'isto en la escena una artista

Andrea Palma, la mujer
del puerto ( 1904-1987)

que prometa tanto y que, casi sin anuncio, sin saberse real-

que sus tías Dolores del Río y Andrea Palma contaban;

mente quién es, ha hecho brotar una ovación tan grande".

esta anécdota refería que cuando Dolores y Andrea eran

Carlos de Nájera, por su parte, escribió: "Pocas \'eces

niñas sus madres se lamentaban porque sus hijas les

hemos recibido una impresión tan extraña como al \'era

habían salido "tan feas, tan prietitas ", y Dolores cerraba

Andrea Palma, el talento unido al temperamento, esa

la anécdota diciendo a Andrea: ''Fijate ahora cómo nos
vengamos de ellas".

amalgama tan difícil de encontrar hacen de ella la intér-

En efecto, la venganza por aquellos calificativos fue

Estos mismos elogios se encontrarán una y otra \'ez

muy grande, pues las feítas tan prietitas llegaron a conver-

cuando sale a la luz La mujer del puerto, su primera experiencia cinematográfica.

tirse en prototipo de la belleza. Hacer un repaso de las
figuras femeninas de nuestro cine nos llevará siempre a

Genaro Saúl Reyes
Du::z

en una entrevista Diana Bracho reproduce una anécdota

AÑOS DE AUSENCIA DE ANDREA PALMA CONFIRMAN UNA

verdad absoluta: fue la primera diva del cine mexicano.
El término primera puede entenderse en dos sentidos:
la primera que aparece y la mejor. Ambos sentidos le
pertenecen aAndrea Palma. En un cine que apenas lleva
dos años hablando, ella inaugura plenamente el divismo

y el star SJS/em mexicanos en 1933, vía la película La mujer
del puerto.
No fue esta película su debut en la escena; algunos
años antes había hecho su aparición como Finita en una
pieza teatral dirigida por Alfredo Gómez de la Vega. Según
propias palabras de Andrea, sucedió en 1927.
En su edición del 22 de mayo de 1939, la revista El

Uniuersal Ilustrado le dedica dos artículos bajo el título
común de "In,presiones sobre Andrea Palma"; en ellos,
tanto Rafael Bermúdez como Carlos de Nájera se refieren
a Andrea como una realidad en los escenarios, no como
una promesa. Carlos de Nájera señala textualmente que
"Andrea Palma no es una esperanza, es una realidad magnífica, avasalladora"; iY aún faltan casi cuatro años para
fil mar La nmj" del pu"to!
Desde un principio se identificó a Andrea Palma con
la elegancia, con el glamour, pero no siempre fue bella;

30

prete ideal que hemos esperado con ansia".

El cine no la apro\'echó cuando se iniciaba; Rafael

unos cuantos nombres claves, entre ellos: María Félix, la

Bermúdez refiere la grabación de la \'OZ de Andrea en un

belleza agresiva, totalizadora; Columba Domínguez, la

disco, cuando apenas se intentaba sonorizar nuestro cine.

belleza mexicana ideal; Dolores del Río, la mexicana aris-

No deja de calificar esto como un capricho de una chiqui-

tócrata; y Andrea Palma, la elegancia absoluta, el misterio,
lo etéreo.

lla; su imagen fue captada en una película, un juego, ~otro
capricho de chiquita?; pero ese juego sí fue fundamental,

La elegancia de Andrea fue definida perfectamente
por Diana Bracho cuando dice: "No envidio, sino admiro,

pues cuando Arcady Boytler lo vio la seleccionó para interpretar a Rosario en La mujer dtl puerto.

y trato de ubicar en su contexto, la elegancia que dio en el

Tal parece que a estas alturas Andrea Palma había

cine mi úa Andrea, una elegancia interior que no depen-

vuelto a ser Guadalupe Bracho: instalada en Hollywood

día del vestido que llevaba puesto, ni de la cara que ponía,
ni del modo de fumar. Andrea Palma es todo un caso".

con un negocio de sombreros, había sido seleccionada

El cine y los sombreros fueron moldeando esa expresi-

sombreros. El tiempo debe apro\'echarse y, además de con-

vidad, ese interior que le permitía transformar la figura

feccionar sombreros para Dietrich, Andrea procura apren-

en un abrir y cerrar de ojos. ¿Qué tienen que ver los som-

der todo lo que en los estudios cinematográficos es posi-

breros en esto? Que por un sombrero Andrea Palma se

ble, por lo que cuando Arcady Boytler la solicita para su

metió a los ensayos teatrales cuando aµn no era actriz, y

Rosario, luego de ver la película casera en la que aparece

por un sombrero se convirtió en mujer de todas las con-

haciendo dengues, surge el momento preciso para el in-

fianzas de Marlene Dietrich. Los sombreros fueron, por

greso de la di\'a: exige un adelanto de mil pesos y el viaje

tan to, la causa de que Guadalupe Bracho dejara de ser tal

de Hollp\'Ood a México; ella misma dirige su maquillaje;

y pasara a ser Andrea Palma. En una entrevista por televisión, transmitida con motivo de la muerte de Andrea

Emma Rolclán diseña el ,·estuario para la película, pero
los \'estidos que le vemos aAndrea son los que va sufrieron

Palma, Diana Bracho relató cómo surgió ese nombre artís-

los ajustes que a ella se le ocurrió hacer; exige un espejo

tico. Refiere Diana que uno de los nombres que le gusta-

en el estudio para estar pendiente de su trabajo escénico

ban a su tía era Andrea, por ello su sombrerería se llamaba

}'Checar sus ángulos; un sueldo de ocho mil pesos, contra

así; y cuando tuvo que buscar un nombre artístico para

los qumientos de su coprotagonista Domingo Soler, y la

presentar La mujer del puerto adoptó Andrea, y Palma por
una de sus clientes más elegantes.

más absoluta autodirección al entrar en escena. A partir

En noviembre de 1933 se inició la filmación de La

mujer del puerto; es el arranque real de la carrera de dos
figuras: Andrea Palma y Arcady Boytler; este último,
soviético recién a\'ecindado en México, aún no lograba el
éxito hasta que llegó esa película.

por Marlene Dietrich para el diseño y confección de sus

Desde el momento en que Palma hace la película empezaron las críticas relacionadas con su imitación de
Marlene Dietrich. El hecho de que Andrea Palma haya
tenido un con tacto personal con Dietrich de alguna forma
la influyó en su manera de actuar, pero de ningún modo
puede decirse que haya sido una calca absoluta. Existen
fotografías de 1930 en las que se aprecian ya perfectamente delimitados los rasgos faciales de Andrea y no
corresponden del todo a la expresividad de Marlene, a
quien conoció después.
Conviene detenerse una líneas en este asunto. Toda
comparación entre Andrea Palma y Marlene Dietrich debe
llevamos a apreciar sus diferencias, y así se cae en la cuenta
de que las semejanzas son mínimas, simple fachada, pues
la personalidad proyectada en escena no tiene punto de
comparación. Por principio de cuentas, hay una diferencia

de ahí se gesta la imagen de una auténtica di\'a y el nacimiento de la estrella Andrea Palma.

radical: la alemana es rubia, mientras que la mexicana es
morena; Dietrich responde a un tipo hombruno a partir

31

�por la pasión en él despertada. En cambio, Rosario pro-

por todos y en constante lucha por defender su honor,

La película nos dará ahora un ambiente prostibulario

vocará el silencio de todos cuando pase porque nadie sabe

hasta que éste es pisoteado por su amado. Se cierra esta

excelentemente logrado, permítaseme la autocita y repetir

parte con una secuencia bien lograda en la que Rosario

lo que sobre este aspecto anoté en otro ensayo sobre An-

negro y será ella la que se deje arrastrar, en vez de que

va a dar sepultura a su padre en medio de un canal, y se

drea Palma, hace varios años: "Desde Santa, la prostituta

otros se arrastren por ella.

abre la siguiente con una larguísima introducción a partir

ha sido marcada por el sino de la explotación económica

de la llegada de un barco a Veracruz.

y sentimental que le hace el padrote; además, será una

de dónde salió, ni quién es; se enfundará totalmente de

Esto es lo que plantea posibles contradicciones en el
desarrollo argumental de la muj,r d,l JmPTlo por lo que es

Esta introducción de la siguiente fase tiene como

prostituta que constantemente se refugiará en sus sueños

tiempo de anotar algunos aspectos para su análisis. Es una

objetivo primordial presentarnos al personaje masculino,

película compuesta por dos películas, ello se explica por-

Alberto (Domingo Soler), así como el ambiente prostibu-

para recordar la familia que dejó atrás y pensar en la que,
'si Dios quiere', va a formar para olvidarse del mundo en

que su argumento se realizó con la adaptación de dos

lario en el que se desarrollará la película restante. Además

que \'ive y volver a tener la gracia de Dios".

cuentos: uno de León Tolstoi y el otro de Guy de Maupassant (El puerto). El ensamblaje total se hace a partir de

cumple una función más importante: nos hace dejar atrás
a Rosario, la imagen que de ella teníamos, para que poda-

misorio futuro. En la mujer d~l puerto no existe esto. Para

la figura de Andrea Palma.

mos captar luego a la que nos habían prometido al iniciar
el filme.

Rosario no hay pasado ni futuro, no hay padrote y no hay
amor. Su trabajo es eso, un trabajo, y no se detendrá para

clave. Quienes han visto el filme recordarán que los cré-

Algunos aspectos manchan un poco esta parte de la

ditos son ofrecidos luego de la imagen de Andrea Palma

película, por ejemplo lo moroso de las tomas durante el

ver a los hombres, pues ha visto tantos que para ella todas
las caras son iguales

Desde el inicio de la película se anuncia el persona:ie

primera parte de la película no usará esta imagen. Esta

Son pocas las películas que han logrado ofrecer la
imagen de una prostituta que disfruta su oficio. Cuando

etapa del filme corresponde a la presentación del perso-

plena luz del día, con el sol más esplendoroso que hubo.

Rosario entra al prostíbulo puede apreciarse perfecta-

naje y explicación de su origen; un tanto para entender
el personaje de la segunda parte, pero tampoco es del
todo necesario, pues ésta, como cortometraje, tiene su
propio mérito.
Existen muchos elementos de valor en esta primera
etapa. Éstos se refieren a los planteamientos estéticos que
Arcady Boytler se hace en la búsqueda de escenas insólitas,
aún, para el naciente cine mexicano sonoro. Así logra
captar un paisaje que, sabemos ahora, fue descubierto
por Serguei M. Eisenstein, y que en los cuarenta fue popularizado por Ellndio Fernández y Gabriel Figueroa. Puede
pensarse aquí en los diferentes planos que se logran en el
trigal, al principio de la película, así como la secuencia
en la que es conducido el ataúd del padre de la protagonista.
En lo que se refiere al trabajo de interiores de esta
primera fase, si bien en determinados momentos se da

devoradora de hombres, dominante, la mujer deseada por

una indefinición entre teatro y cine, esto no le perjudica

todos a quien se verá de lejos porque no se le llega al pre-

del todo porque a partir de esa indefinición genérica el

cio tan fácilmente, además de que acercársele significará

ambiente de la \'ecindad se transforma y el espectador

aniquilamiento. En otras palabras, el carácter de Marlene

tiene la oportunidad de ver hechos y recibir comentarios

Dietrich es más cercano a la imagen que mucho después
dará María Félix.

sobre los hechos, como si fuese el esquema de la tragedia

Con todo y que en la mirada de Andrea es semejante

su padre y su novio, además del farmacéutico y el dueño

clásica, pues la acción argumental se centra en Rosario,

a la de Dietrich, en la mujer del puerto no ofrece mayor

de la funeraria, un poco alejados del foco de la acción,

semejanza con la Lola Lola de El ángel awl, que para
muchos es el modelo de Andrea.

pero junto a ellos, acercándose a la cámara cuando hablan

Si Marlene llama la atención por su carácter dominante y hombruno, Andrea lo hace por su feminidad y

los personajes, están las "viejas chismosas de la vecindad",

para el espectador. y alejándose cuando debemos ver a
y su función, dicho sin apasionamiento de ninguna clase,

misterio. Lola Lola asombra por despertar todos los ins-

es la estricta función del coro de la tragedia griega.

tintos por medio de sus canciones, su bailar, sus piernas

Con todo ello, la primera parte de la película es un
melodrama pleno; veremos ahí a la muchacha deseada

al aire; todo eso que hará al profesor dejarse arrastrar

32

viaje de los marineros, y el que dos o tres escenas del desembarco, que se supone nocturno, se hayan filmado a

en su escena clásica: vestida de negro y fumando. La

del cual va a llamar la atención como la mujer fatal,

Su destino será soportar su trabajo y esperar el pro-

Vemos primero a los marineros en el barco, luego rum-

mente la naturalidad de quienes fungen como prostitutas;

bo a la zona de prostíbulos, de pronto aparece la figura

en este sentido, la mujer del puerto se constituirá en un

de Andrea Palma; presentación perfectamente diseñada

ejemplar único de lo que es una auténtica película de
putas, en toda la extensión de la palabra.

para capturar en un solo plano la atención del espectador.
Andrea Palma vestida de negro hasta los pies, con una
mantilla también negra, entre coqueta y suplicante pide

Que Andrea Palma es el elemento básico de esta
película queda demostrado al \'er la segunda \'ersión,

un cigarro a un marinero que pasa; una vez que lo encien-

donde María Antonieta Pons desgracia totalmente el

de sonríe, se recarga y cruza los brazos, mientras Lina

personaje al interpretar a una Rosario rubia y rumbera

Boytler canta "vendo placer/ a los hombres que ,~enen

alejada de lo que era la esencia del personaje; además, al

del mar/ y se van al amanecer/ para qué yo he de amar".

ponerse a contar su vida desde el principio rompe con el
misterio que caracterizaba ese mundo, y no permite ir

MistÚio, sensualidad y compasión se aúnan, y la
extraña voz de Lina Boytler, interpretando la letra de
Ricardo López Méndez, y música de Manuel Esperón,

llegando poco a poco hasta el elemento "maldito" de la

crean la escena irrepetible del cine mexicano, clásica por
excelencia.

teado ante nosotros al mismo tiempo que ante los perso-

Si bien en la primera parte todo está dispuesto para

como para los personajes descubrir cómo, luego de haber

tomar el rostro de Andrea Palma desde todos los ángulos

pasado la noche juntos, la prostituta Rosario y el marinero

posibles, en esta segunda parte la imagen arriba descrita

Alberto son hermanos. Con todo lo risible que para mu-

se queda latente a lo largo de todo el filme; se logra hacer
sentir su presencia, aun cuando no está a cuadro.

chos resulta este momento, en cuanto sucede la acción se

película: el incesto que en la primera versión se ve plannajes, por lo que resulta tan impactante para el espectador

Aunque se supone que el personaje es el mismo de la

precipita para lograr el momento catártico a través del
suicidio de ella (nada puede comentarse de la tercera

segunda parte, lo \'emos diametralmente opuesto. Rosario
era una muchacha pobre, alegre, pendiente de su padre

Patricia Reyes Espíndola, pues no se ha exhibido por acá).

versión, dirigida por Arturo Ripstein y protagonizada por

enfermo, ilusionada por su amado y luchando siempre

A 64 años de distancia, la mujer del puerto sigue siendo

por defender su "honradez-. Al morir el padre y ser bur-

una de esas raras joyas que justifican el interés por el cine

lada por su novio, Rosario desaparece hasta que la encontramos como la mujer del puerto, pero ya es otro lugar,

mexicano, y diez años después de su muerte, Andrea
Palma continúa siendo un icono irrepetible en nuestra
cinematografia.

otro mundo; son otros estados de ánimo. Rosario es ahora
una mujer \'estida de negro, venida de-no-sé-dónde, que
aun para las mismas prostitutas resulta enigmática. En
pocas palabras, es diferente.

33

�espacio críptico de
los no plazos, de las
no historias, de la
falta de referentes a
los cuales anclar el
Y vendría, claro, la

pasión que deviene

Nada quedará de historia, salvo el recuerdo,].; imagen,

costumbre, necesi-

la mantequilla, el cortauñas, los gestos adoloridos del pla-

dad, dulzura, sueño

cer de Paul, su búsqueda tardía de la intensidad y nuestra

de permanencia. La

íntima certeza de haber disfrutado al perverso Brando, a

búsqueda de quedar-

la sexual María Schneider. Así tuviera que pagar caro el

se e n el otro, para

precio de ese recuerdo colectivo, en su olvido permanen-

siempre, de vencer,

te, en la imposi bilidad, para ella, de cumplir con ningún
otro rol, de encarnar otra historia.

con Eros, a Tánatos.
Justo a destiempo, para que el amor no pudiera ser más que e l origen
del fin. Porque, perturbado de origen, el amor tendría
que matar a alguien o ihorirse. Para redimir en la sangre
derramada, la transgresión de la norma.

Leticia Herrera
HAY COSAS EN LA VIDA TAN BUENAS, PERO TAN BUENAS, QUE SUS

efectos nos alcanzan hasta la tumba, y más allá, en la

la vida. Sin proponérselo, el camino es el mismo que su
talento artístico y su extraordinaria belleza le van ofreciendo facilidad y halagos para la mujer (entiéndase por

Y en una perfecta imagen de occidente, la muerte
preferirá llevarse al viejo, al arrogante, al pervertidor, que
a la figura grácil que representa la esperanza, el futuro: la
Schneider.

miedo y sus retenes.

En el último tango,
nos venimos

el impulso sexual a sus últimas consecuencias, así sea
derretirse de placer, de amor, sólo puede conducir a la
muerte, la suya.

mujer bella), frialdad y cinismo para la artista (entiéndase
por artista la practicante). El estrellato, próximo, es una
amalgama de ambos elementos, pero en su cenit, el desmembramiento, la caída, lo será para la mujer que es la
practicante que es la artista. La búsqueda de sí misma, su
orfandad, no importa. Como una fotografía o un cuadro
de Durero, la belleza quedará sólida y libre sobre una
firme base con su propia argucia de movimiento y vida.
La del celuloide, no la de ella, la de la encantada y afanosa

Miroslava. La de la imperecedera talentosa joven que en
su reto trata de lazar todo el conjunto de vítores, alcances
y furias por las que se desgañita el público mexicano en

O sea, que aunque Marlon-Paul haya muerto, ha

su cine de oro. Compite y pierde. No con ella, sino con su

poseído a María:Jeanne para siempre en la pantalla, en el

magia. La belleza física platica por ella, actúa por ella,

recuerdo, y en alguna ocasión que nosotros rememoramos

ama por ella; es una magia la perfección de su rostro, el

o pronunciamos frases cochinas, mien tras hacemos el
amor, aunque no sea con Marlon Brando.

sentir suave, amoroso que despiden sus ojos, los labios
exquisitamente carnosos, el busto, la redondez ignota y

No sin antes dejar, como huella permanente para

turbia, senos deliciosamente turgentes, como turgente el

nosotros, los expectantes quinceañeros de en tonces, la

cuerpo, la cintura, las caderas y las piernas; un paraíso de
nudos suaves y ricos, blancos para perderse en una lim-

posible, la obligada erogenización del cuerpo entero.

esencia del hueso, corrompido mas nunca olvidado de
sus ardores y excesos terrenales.

La veracidad de las formas del p lacer, más allá de las
fantasías pornográficas que se alimentan de falos eternos
y mujeres ninfómanas.

Hoy por eso, en poniendo a prueba la memoria, me
asalta el gusto y el regusto, de recordar escenas de aquellas

Miroslava

pidez visual, que a su vez es la misma profundidad que
busca el tacto en la sensación expectante y carnal que

Yuri Vladimir Delgado Santos

emana de un cuerpo perfecto, lechoso, curvilíneo, amado.

Norman Mailer, en la edición del guión hecho libro

El vestido que la esconde platica con el espectador, la

que marcaran mis tiernos años de ardiente regocijo sexual
y mejores mañas cotidianas.

de El último tango, da prioridad al_aspecto escatológico de

Su RO~íRO COMO DE YESO, LOS DEDOS DE FILIGRANA, LA FIRMEZA

la relación Paul:Jeanne, aludiendo al narcisismo de

marmolínea en el cuerpo todo de la hija de la familia

De mujeres, me dijeron, que había que hablar ahora,

Marlon Brando, quien habría defecado, sobre el especta-·

Stern Becka, exiliados checoslovacos poco antes

de divas, me dijo Carmen. Y puse mi afán prosaico a tejar

dor, su postura ideológica particular. Quien se habría

de la guerra, traía al mundo de la cinematogra-

chupado, de golpe, no sólo a la Schneider y sus pechos
rebosantes, sino al mismo Bertolucci y su propuesta de
filme erótico.

fía mexicana como bajo una extraña casualidad del destino a una mujer cuya pa-

algo sobre María Schneider y El último tango en Paris.
Si hay modos de que las cosas salgan bien, pienso que
el rol de María en El último tango es la coronación de un
buen destino. Jeanne, joven, hermosa, sexual más que

deambularía en un interno buscarse

sensual, descobijada de prej uicios, ni brillante ni loca,
anda por el mundo parisino sin mayores contratiempos

los requiebres, vaivenes de lo humano, no sólo como de-

claro que la apoyara a lo largo de

seables, sino como perseguibles. Así se batan de estiércol

su adolescencia, la belleza e n-

y se erijan a partir de eyecciones nada ascépticas.

cantada que poseía Miros-

El encuentro con Paul, perdido, oscuro, animal sexual
derrotado, descreído y romántico, tortuoso, veleidoso,

lava Stern subsiste por sí,

lo escatológico no es más que un ingrediente, uno más,
de la posible gama de opciones.

busca sus propios canales
que ni la misma mujer lo-

Pero Schneider, que encarna el papel adecuado en el
momento adecuado de su vida, cuando la piel es tersa y

gra contener, ¡ en un torrente de irradiación la

sexuada, tiene asimismo la ventaja de ofrecernos el lado

ganadora de un concurso
de belleza es identificada

del impulso, en la supremacía del cuerpo sobre las beate-

ácido de la juventud, su falta de asideros, su necesidad de
viaje constante.

como la futura gran diva

rías mal compuestas por los hombres, para robarle a Eros
su divina esencia.

Por eso, aunque primero exija, demande definiciones,

del cine mexicano. El acoso, la intemperancia y la

Tendría que deambular, pues, la Schneider, al garete
por París, hasta toparse con la encarnación del hombre
que había de abrirle los ojos, el cuerpo todo, a una nueva
sensualidad basada en el arrebato, en la incondicionalidad

pasados y apellidos, a la larga terminará por irse, de la
nada pasional, a la nada del futuro incierto.

Ysería el amor, y el deseo, y la posesión sin cortapisas,
oral, anal, normal, regocijado de sí, suave, flexible, en el

Terminará por asfixiarla la certeza sádica de que llevar

34

se recuesta en un poste de luz, la estrella,
prostituta o hija de familia, renace en
un talento que ella no controla, cuyo
suave movimiento de labios deseatima la destreza artística y deja
que la belleza hable su mo-

a sí misma. Sola, sin cobijo firme ni

Porque en el terreno de la pasión, del juego amoroso,

adorablemen te viril, que seduciría a cualquiera, es inevitable, deseable, amable.

una emanación sin fin que en cuanto se para y

sión por los hombres y las mujeres

Podría ser esa lectura, podría, si no dejara de lado el
aspecto, verosímil, de los absurdos miedos, las angustias,

que las carencias de su juventud, siempre salvables.

descubre. Y ella palpita, no la actriz, sino la presencia,

osadía de realizar tal objetivo le costará todo, hasta

nólogo: Miroslava ausente
-pero Miroslava no lo sabe-. El celuloide la está fabricando; extrañamente, su
primera muerte -ficticia, apareció en la pantalla en Ensayo de
un crimen- para aquellos que les
hubiera gustado verla en carne
propia, con la utopía del cachondeo en un instante real, ya no.

,--

\

..,

Fans, ci ne y Miroslava se
e n cuentran demasiado
lejos y añorantes para
descubrir la presencia e n carnada, el
prototipo que va

/
35

�quedando en la plasmación de la imagen, tanto así que el

"que pasea airosa" en México ... en ese lugar donde al-

ensayo de un crimen es ella misma para dejar la belleza

guien te robó el corazón de verdad y le puso una cadena.

viva sobre la pantalla. Y permanece perenne cual un gran

Ya no basta un popurrí para \fajar.

sado. Los noventa, década exhaustiva, exhausta. Pa-reciera
que no hay nada qué encontrar. :'-lada qué buscar. Y sin

monumento sin constructor, divino, donde el espectador

No puedo ser rumbera, soy demasiado \~eja. Las rum-

embargo, nos caracteriza la búsqueda. Del desencanto por

queda como el mirón extasiado, sin poder decir cosa al-

beras ahora se quitan el sostén y se llaman topless. :,.;adie

el hoy, surge la añoranza por los sesenta, los setenta. La

guna ni poder lamentar recuerdo alguno. Olvidada la ac-

les manda flores ¡y ni siquiera bailan bien! Se nace diva.

cultura absorbe a la contracultura. Es una moda. Los
medios comierten en un show a los sesenta y ahora sí ¡aquí

triz, sin precisar la mujer, sólo un mar de belleza se desdo-

tienen asu Che-comercial pa' que se entretengan un rato!,

bla en una extraña sensación de amantes entre la película

el líder de los sesenta transformado en camiseta de pro-

IV. Escucho rumores de rumbera

y lo real, la sólida efigie es una radiante punta entre una

moción, en modelo Beneton ...

serie de puyas que va tejiendo el cine para acabar con

Arrebatar a la historia la figura del Che y enlatarla co-

La insípida Edith quiere ser tú, !\inón, cuando lo que

nuestro corazón y ceder rendidos ante dioses indefensos.

mo muchos otros productos para aplacar el hambre que

más hace falta no son clases de actuación sino sabor en

provoca el tremendo hueco, el espacio deshabitado en el

las venas, el gusto por encuerarse, por seducir, por ser

alma de los habitantes de la urbe del siglo XX, equivale a

mala en la pantalla y fuera de ella con mucho estilo.

Vuelve a mí, aventurera

la frivolización del héroe. El héroe fugitivo de los sesenta,

Crecí, Ninón, y tenemos cibersexo, realidad virtual e

\'erdugo del sistema, en su transformación kafkiana a

internet, pero hace falta alguien capaz de robar el alma

Sabina Bautista

héroe-plastimarx de los noventa, alegre producto genera

sin dar un beso, mirar con iluminación especial en el

divisas secuestrado para y por el sistema, ¿ironía, devenir

rostro, \~vir para no hacer el amor en el cine oscuro, por-

l. Abro el baúl

natural o muérete de risa? Mientras tanto, seguiré siendo

que todo se da afuera. Fumo, busqué a mi hombre porque

hippie de fin de semana y yuppiede entresemana, quita el

estoy liberada y ya nadie se füa si soy decente. A veinte
SALEN LOS OLANE.~ ROJOS Y ENCRESPADOS QUE USÉ PARA BAILAR,

años me doy cuenta. Papá tenía razón, eso sólo pasa en

en el festival del día de las madres, el "Negrito sandía".

las películas.

estrés jugar un rato, imaginar que todo es coherente, los
efectos secundarios de la doble personalidad, ¡a'i te los
encargo!, que se esperen en el armario de los disfraces

Me quito los pantalones y trato de seguir el ritmo con

de nuestra sociedad secular, capitalista, cristiana, global,

otras palabras: "Pero que bonito y sabroso bailan el mambo las mexicanas, / mueven la cintura y los hombros

¿qué bonito, no?

V. Vuelve a mí, aventurera

Al Subcomandante ¡no me lo toquen, señores!,

igualito que las cubanas".

tampoco ustedes señoras aunque se mueran de ganas, no

Ninón con Andrea Palma. Ninón en la misma historia, }'
-Yo de grande quiero ser cabaretera.

a veces hasta con los mismos vestidos, ¡qué importa, ella

-Ni se te ocurra.

es diosa adorada! Recupero sus ojos. Soy niña y quiero

-¿Por qué no?

ser cabaretera.

me lo frivolicen en su proceso de mitificación, de divinificación, que no es lo mismo ser un di\~no que ser un
divo-profano... ¿o sí?
Remendar a mi divo Frankenstein de los noventa resul-

-Porque "esas mujeres" no son decentes.

ta un tremendo lujo en tiempos finiseculares: un poco de
a limen ta sus horas con recuerdos y fotos, hablándole con
Mi padre apaga el televisor y los ojos de Ninón Sevilla

afecto a la "nueva estrella". Rosa Carmina tuvo la misma

no terminan de decirme adiós. ¿Por qué no puedo ser

suerte con Thalía y la Manterola. Ahora para ser diva sólo

cabaretera? Ninón baila en un salón muy bonito, todos

basta tener un buen cirujano.

los hombres la admiran, por eso le mandan flores y aun-

La tristeza me embarga, ¿ya nadie entonces volverá a

que se pelee con su novio, éste siempre vuelve. Ella posee
una magia excepcional y en un popurrí de canciones es

ponerse grandes olanes en las nalgas, ni fruteros en la
cabeza? Olvido a la Romo, es un insulto.

capaz de viajar por todo el mundo y cuando regresa su

Ninón se va de mi vida dejando su estela de humo y

hombre la perdona y ella baila y baila, y todo es bueno.

mambo. Desaparece su fuerza como presidenta de un club

Las palabras de mi padre resuenan a ritmo de mambo

feminista en el que no cree, se detienen los ojos que bai-

"no está bien que una mujer fume, ni que vaya a centros

loteaban al son del son; que cantaban jibarito y cuando

nocturnos, n' 1ue busque a los hombres, pero tú estás

no bailaban con la orquesta, se enamoraban de hombres

muy niña para saber de esas cosas. Anda, ve a jugar".

casados o se ponían en alto, con tacones y medias de seda.
Ninón toda ojos.

Donjuan, un mucho de sexsJmbol, algo narciso.otro tanto

¡A falta de héroes... un divo
par&lt;!_!levar, por favorl

de héroe de historieta, cierto aire "oculto" para que no se
mundanice demasiado y no pierda su falso brillo de
"inalcanzable", suicidio social o una "afortunada" muerte

Paz Flores

prematura que lo mitifique provocada por la Moira o
como resultado natural de su personalidad histérica, un

:--:o HAY Dl\ºOS. Sól.O Dl:--1O~... DINOSAL'RIO!'&gt; EN BIANC.&lt;) }'

culto al cuerpo espartano -a veces llevado al extremo-

negro... Valentino, Clark Gable, ¿qué sé yo? Sí, de acuerdo,

(recordemos la leyenda popular de la bella María Callas,

ellos sí eran divos. Hoy el exceso limita. El deseo atro-

que cuenta su tremenda hazaña de comer camita con

pellado de los mass 111ediaaturde. Divos prefabricados para

triquina para dar cobijo a una linda solitaria en su pan cita

~ Dl\'O\?

..

lle\·ar, para que te estés quieta un rato, divos por tele, por

y así, compartiendo el pan de cada día, adelgazar y retener

cartel, divos para conducir por la vía rápida, en montaña

el millonario amor de Onassis). Y es que merodeando

rusa, con licencia provisional, me mareo, no me sueltes,

entre la historia y la histeria de los divos, está la invención

prometo no desmayarme, Chico :\1igraña.

popular, ese fantasma chocarrero, fenómeno colectivo hoy
en amorosa interrelación con los medios.

Hoy con la escasez de líderes, de verdaderos galanes

II. Prendo el televisor
III. Hablo frente al espejo
Ninón es muy vieja y aparece en la telenovela de las siete
haciendo un pequeño papel interpretándose a sí misma:

Hermosa Ninón, mala actriz, excelente bailarina, la mejor

es una rumbera en el ocaso, vive en una vecindad y

rumbera. Vas de la pista al cine y te conviertes en diosa

36

El resplandor del monstruo ilumina al divo, lo aleja

de leyenda popular, con la sed por el héroe legendario,
la chamana del siglo XX fabrica divos televisirns. La época

del vulgo y a la vez lo embeleza. Hay algo de víctima en

de los semidioses ya pasó.

esta figura social, en este hijo putativo de los medios: "¡po-

En el carrusel acelerado de las imágenes nadie alcanza

bre Luis Miguel tan solito!", "tan abandonada la Marilyn

a cumplir con los ingredientes del fenómeno divo del pa-

:\1onroe!, además dicen que tenía seis dedos en un pie".

37

�ocio lógica
nales. ¿Pueden combinarse las creencias individuales
y por consiguiente egoístas para producir un resultado colectivamente conveniente? La teoría clásica
de la democracia ha apelado al criterio de mayoría
para zanjar las diferencias, en la creencia de que lo
La fábula popular los considera superhombres, las reglas

conveniente para la mayoría es lo correcto. Independientemente del juicio de la historia, que muestra
la infinidad de veces en que las mayorías han estado
equivocadas, no hemos encontrado un criterio mejor que el de "la mitad más uno" para resolver la
cuestión.

roe recuerda que algún día podría "hacer su aparición

de la moral comunes en ellos no se aplican , y el vulgo

triunfal el Hombre Nuevo". Yaunque es dificil creer que

más mocho todo les disculpa, "¡al fin, seres de otro mun-

la revolución del pasado efectivamente salve al pobre o al

do!" A María Félix hasta en virgen la com~erten, ya no
digamos en santa. "¡Santa Lady Di, tan humana y tan amiga

indio del desamparo, un aventurero legendario de los
noventa como el Sub es de esos pocos que todavía "se juegan el pellejo por sus ideas", cumple ·1a función de res-

de la Madre Teresa de Calcuta, si eran casi hermanas!"...
La creación de leyendas es parte de la catarsis de la masa,
de los intentos de sublimar la psicosis social, es saludable,

catarnos de las entrañas a ese extraño "ser utópico" que

quita el estrés y es cien por ciento natural... pero, por las

de 'la ciudad de la aflicción' todavía alguien cree que "el

mismas razones, es comerciable, enlatable y explotable

hombre que tiene ideas es fuerte, pero el que tiene ideales,
invencible".

todos llevamos dentro, es intuir que en las ajenas calles

(disculpe· el able) y como se capitaliza fácilmente, los medios pueden llevar el fenómeno al extremo de la zombi-

El ingrediente heroico tan ausente de los noventa h¡i.

ficación dándote gato por liebre, y ya te meten a un Enri-

sido pervertido por la moda, trasformándolo en ella mis-

que Iglesias hasta por las narices y el muchachito es así

ma: aretes, morral, look-hippiteca, camiseta-che, de héroe

como de plastiquito barato, barato. Aldape, previa inter-

a modelo Benetton-genera divisas ¿y el Che en su tumba?,

vención periodóntica, hubiera sido materia dispuesta pero

¡muy bien, gracias! ¿La figura del Subcomandante resistirá
los estragos de la hidra comercial de dos cabezas? No sé.

ésa es flor de otro jardín temático, pues le sobraban dientes al muchacho. Mauricio Garcés era la farsa del divo en

Uno de los fines de su discurso está cumplido. La llamada

los sesenta, la burla al galán, la otra juventud burguesa ya

de atención está en pie. El Sub es algo más que El Zorro o

pasada en años y heredera de los valores de una gene-

Robin Hood de los noventa, es un idealista entre miles

ración de los cincuenta de peinado alto, terlenca y pull-

de zombies desencantados, y eso también se entiende, no

overque contrastaba con los jóvenes rebeldes del 68... graciosa antítesis ... como todo niño-televisivo de los sesenta
me críe con Señorita Cometa, Ultramán, El Santo y en mi
caso muy panicular me enamoré de Mauricio Garcés, confieso que mi primera película porno fue Modisto de señoras
y aún quedan reminiscencias eróticas en mi inconsciente

lo critico, es parte de nuestra conciencia histórica, del
devenir natural de los hechos.

freudiano que afectan mi comportamiento sexual actual,
¡qué chafita!, dirán, pero lo tengo que aceptar.

evolución. Es una figura auténtica y natural en un proceso
social, frente a la figura hueca, postiza y prefabricada de

En realidad no puedo admirar a un divo, cuando to-

un divo-monstruo exaltado en exceso por la fantasmagoría

davía hay quien me recuerde al héroe. Fuera de todo dis-

de los medios masivos... y que al final sólo deja una vacante,
un hueco, una sed intensa...

La figura del héroe la observo escindida de toda
ideología. Un insólito aventurero en los noventa equivale
a un motor para la brújula perdida del juego de los pesos
y los contrapesos que impulsan el cambio y, por ende, la

curso político, de todo intento fallido de cualquier sistema,
llámese socialista, revolucionario o contracultura!, el hé-

38

Política racional
LA IDEA DE POLÍTICA RACIONAL HA SIDO DISCUTIDA POR LOS
teóricos de las ciencias sociales de los últimos tiempos, con diferentes resultados, lo cual a menudo
muestra que la misma idea de una discusión racional
para la política racional es ya una contrariedad.
¿Qué debemos entender por política racional?
Se ha definido como la consistencia interna de los
deseos y creencias que conducen a una acción. Sin
embargo, esta definición no está exenta de contradicciones: por un lado, la acción misma es la que
no debería tener contradicciones, ya que la posibilidad de que nuestros deseos y creencias sean contradictorios entre sí y en relación con las acciones es
no sólo admisible, sino la experiencia cotidiana. Por
otro lado, siendo los deseos y las creencias, en principio, cosas que portan los agentes sociales, ¿cómo
se combinan estos deseos para una acción que es,
por definición, colectiva? Topamos aquí con un problema que no sólo tiene importancia teórica sino
implicaciones de acción específicas en toda actividad
política: ¿cómo deben ser las decisiones que protejan
o atiendan las necesidades del conjunto de la sociedad, si las estrategias se basan en la suma de los deseos individuales?

una forma de condicionar la libertad para decidir,
pero puede haber otras intenciones más "honestas".

El problema es, sobre todo, si la política puede
ser racional cuando los individuos somos irracio-

Me parece que debemos ver en ello, también, la idea
de obligar a respetar a las minorías y a exigir la

Pero aun los criterios sobre las mayoiias han sido
a veces restringidos: no es sino hasta hace relativamente muy poco tiempo que casi todas las llamadas
democracias occidentales han aceptado la participación universal: la mayoría estuvo restringida a la
opinión de los que tenían bienes, a los hombres (por
la eliminación del sufragio femenino), a los educados, etcétera. Estas restriccionés han quedado reducidas en las democracias modernas a sólo dos: a una
combinación de nacimiento con residencia y a la
edad. Sin embargo, las tentaciones de imponer otras
res-tricciones aparecen de manera permanente: una
de las más frecuentes es la de condicionar las posteriores tomas de decisión exigiendo ciertos porcentajes a los futuros cuerpos colectivos. Hay quienes
han querido ver en esto un sistema de desconfianza
en las generaciones futuras, ya que se trataría de
negarles a los demás una capacidad que se estima
no se poseerá cuando llegue el momento.
Sin embargo, me parece que las intenciones no
siempre han pasado por la desconfianza: es cierto
que las trabas a lc:t toma de decisiones futuras son

39

�eyes en

las
obras, que abarcan distintos siglos, percibirás algo de la historia
constitucional de Inglaterra)' Estados Unidos, su lucha por la
justicia, y la enorme influencia -poco estudiada hasta ahoradel derecho como factor civilizado,:

El caso de la avalancha

búsqueda de consenso. Si una disposición debe recibir una mayoría de dos tercios de votos totales para

aun cuando en su momento significaran un avance,
ya no son suficientes.

ser efectiva, por ejemplo, ello asegurará que participen la mayor cantidad de los individuos y grupos

¿Cómo conseguir motivación similar para lOdos
los que forman parte de una sociedad de terminada
en relación con los procesos políticos? Pareciera que
la gente en las democracias occidentales no presta
mucha atención a la política sino cuando se siente

en la decisión, lo que proporciona ciertas garantías
de negociaciones en pro de consenso. El exigir unanimidad puede ser un resguardo de que las minorías, por más insignificante que pueda ser su papel,
deberán ser escuchadas. Pero en un grupo que real-

Mark Twain

imaginariamente comprometida en el curso de los
acontecimientos. Esto llevaría a un principio perverso: sólo votan o se acercan a la política los que imaginan que pueden cambiar las cosas, mientras que los
satisfechos o los impotentemente alienados se quedan en su casa el día de las elecciones. Aun cuando
debe matizarse, el apartamiento de grandes sectores
de la población en los procesos políticos modernos
estaría supeditado a este principio.
¿Cómo conseguir información similar para todos

mente es representativo de las necesidades de lapoblación, debe esperarse que haya pluralidad de expresiones. Sólo en un régimen autoritario se muestra
coherencia absoluta en los cuerpos deliberativos.
El principio de la unanimidad, por lo tanto,
puede ser contrario a la "esencia" de la democracia,
pero en determinados casos es la única garantía que
pueden tener las minorías de que sus derechos serán
respetados.

los que participan? Aun suponiendo honestidad,
imparcialidad y tratamiento adecuado por parte de
los medios a los problemas comunes, los porcentajes
de lectura de periódicos y de quienes televén noticieros es muy baja. Es un problema de Estado superar

Todo esto nos lleva a la cuestión de cómo prever
la resolución de los problemas de corto y largo plazo:
mientras que los de corto plazo obligan a los colectivos a reaccionar de manera impulsiva, los de largo
plazo obligan a la lOma de decisiones sobre la base
de expectativas imaginarias basadas en la sensatez y
la premeditación.

el analfabetismo funcional de los ciudadanos; un
régimen que aspire a una auténtica democracia debería tomar medidas en esa dirección. Todo Estado
moderno debe procurar, a través de sus gobernantes,
la información necesaria y adecuada y el acceso a
ella sin restricciones.

Una política racionalmente democrática debería
facilitar que a largo plazo se consiguiera la igualdad
que permite una participación sin discriminación
de condiciones: la igualación de sexo u otros factores
no son suficientes, ya que esos factores "externos",

40

..

En esta sección aparecerán traducciones al castellano de narrativa
)' poesía de autores ingleses)' norteamericanos, seleccionados por
su calidad literaria pero también por contar con un común
denominador: el derecho, fundamentalmente el angloamericano
o Common Law, no como elemento incidental o de atmósfera,
sino como tema central. La sección incluirá también documentos
históricos de Inglaterra y Estados Unidos con trascendencia
j11rídica.
El Common Law, a diferencia de los demás sistemas jurídicos de Occidente, ha sabido conservar hasta nuestros días sus
elementos esenciales como en la Edad Media: l. El principio de
the rule of law (supremacía de la l,ey), hallazgo o invención de
los barones redactores de la Magna Carta en 1215, conw límite
al absolutismo real; 2. La obligatoriedad de los precedentes judiciales; 3. La intervención de jurados para determinar los hechos
importantes en un caso; )' 4. Los medios procesales adecuados
para reparar Cttalquier agravio jurídico.
Los anteriores principios, eficaces instrumentos contra la arbitrariedad de los gobiernos )' verdaderos promotores de la paz St&gt;rial, aunados a la creación de tribunales compuestos por jueces
honestos e ilustrados y a la dignificación de la profesión de abt&gt;gado, explican s11 longeµidad.
Al igual que el idioina inglés, el Common Law, a pesar de
rns prof1111das raíces históricas, ha demostrado estar preparado
para eoolurionar, para seguir nauegando con éxito las aguas de
los tiempos por agitadas que estén, corrigiendo nimbos mediante
audaces golpes de timón y sacando de tempestades a m na11e
social.
Los textos en esta sección serán testimonio de las características
anteriores de este sistema jurídico, reflejarán en consecuencia sus
mejores 11alores pero también los ¡,rejuicios )' contradicciones de
las sociedades angloamericanas.
La idea es ofrecerte, /,ector, una 11isión no teórica o muerta,
sino 11ítal y 1'11 acción del derecho angloamericano por medio de
s11 literatura y documentos históricos fundamentales. En estas

Muv ALTAS y ESCARPADAS SON LAS MONTAÑAS Ql!E RODEAN
los valles de Carson, Eagle y Washoe; tan altas y escarpadas que en la primavera, cuando la nieve se
derrite rápido y la tibia superficie de la tierra por la
humedad se reblandece, comienzan las terribles
avalanchas.
El lector no tiene idea de lo que es una avalancha
a menos que haya vivido en una región así, y visto
cómo una ladera completa de la montaña se dem1mba una bella mañana y no se detiene sino hasta abajo
en el valle, dejando en la cara de la montaña una
cicatriz descomunal que mantendrá el suceso fresco
en su memoria todos los años que viva en un radio
de setenta millas del lugar.
El general Buncombe fue despachado al territorio de Nevada, como nuevo fiscal de los Estados
Unidos, dentro de la nómina de funcionarios federales. Él también se consideraba abogado litigante, y
anhelaba una oportunidad para demostrarlo, en parte por la pura satisfacción de serlo y en parte por lo
raquítico de su sueldo, aun para el territorio (lo cual
ya es mucho decir) . Ahora, los habitantes viejos de
un territorio nuevo miran al resto del mundo con
indulgencia, mientras no se metan en sus asuntos,
de lo contrario los paran en seco y los ponen en su
sitio, esto último a veces mediante una tomadura
de pelo.

41

�dores sin comer. ¿No me puede dar algo de beber,
general? Pero aquí estoy ahora y quiero demandar;
¿está claro?

retenía su posesión y
rehusaba abandonar el
inmueble, alegando que
ocupaba su propia choza
y que no perturbaba a nadie; decía que su choza
seguía sobre la misma tierra y el mismo rancho en
que siempre había estado, y que le agradaría ,·er
que alguien in ten tara
hacerlo abandonar lo
suyo.

Tal vez nunca antes en el mundo se sintió alguien
tan conmovido como el general. Le dijo que jamás
había sabido de una conducta tan arbitraria como
la de Morgan. También le dijo que no había necesi-

J

"Y cuando le recordé", dijo Hyde llorando,
"que estaba encima de mi

crueldad de preguntarme por qué entopces no
me había quedado en él
y defendido su posesión

Y el problema estaba en que una de esas temidas

y odiadas avalanchas había sacudido y deslizado el
rancho de Morgan -con sus cercas, chozas, ganado,
establos y todo lo demás- exactamente arriba del
suyo, cubriendo todo vestigio de su propiedad con
una capa de tierra y lodo de hasta treinta y ocho
pies de profundidad aproximadamente. Morgan

dido regresar a la ciudad; he vagado por los alrede-

42

do; golpeó la mesa, agiló sus códigos, gritó, rugió,
rio a carcajadas, leyó pasajes completos de sus libros,
citó a todos los pensadores, declamó poesía, hizo
uso de sarcasmos y estadísticas, del melodrama y de
la blasfemia, acudió a la historia, apeló a la compasión, y terminó con un gran grito de guerra pro libertad de expresión, libertad de prensa, libertad de
educación, la majestuosa águila cal\'a norteamericana y los principios de justicia eterna! [Aplausos.]
Cuando el general se sentó, lo hizo con la seguridad de que los testimonios con\'incentes, sus.buenos
alegatos y los rosu-os persuadidos y llenos de admiración alrededor, indicaban que el caso Margan estaba
liquidado. El exgobernador Roop apoyó pensati\'O
su cabeza en su mano durante unos instantes, mienu·as el público esperaba su decisión. Después se puso
de pie y permaneció firme, con su cabeza inclinada
y de nueYo pensativa. Luego comenzó a caminar con

do. Hyde secó sus lágrimas y se fue.
A las dos de la tarde el tribunal de arbitraje de
Roop abrió sesiones con Roop entronizado, enmedio de sus alguaciles, testigos y espectadores, su
rostro con una solemnidad tan impresionante que
algunos de sus cómplices comenzaron a dudar si
había comprendido que después de todo no se trataba más que de una broma. l'na calma sobrenatural
preYalecía, provocada por el mismo árbitro que al

nieve, piedras, pacas de forraje y enormes nubes de
polvo! ¡Árboles completos dando tumbos en el aire,
rocas del tamaño de una casa dando brincos como
de mil pies y estallando en millones de fragmentos,
vacas cayendo con sus adentros hacia afuera y su
cabeza asomando con la cola entre los dientes! Y en
medio del pandemónium y destrucción todavía ese
maldito Morgan en su trinchera preguntándome por
qué no me había quedado y defendido mi posesión.
¡Las leyes me amparen! Sólo me bastó un vistazo, general, para abandonar de tres brincos el sitio.
"Pero lo que más me irrita es que ese Margan
permanezca allí y no quiera moverse del rancho argumentando que es suyo, que lo piensa conservar,
¡y que ahora le gusta más que antes! He estado tan
alterado durante los últimos dos días que no he po-

Por fin el general, con el regocijo visible en su
rosu·o, se puso de pie y realizó un esfuerzo apasiona-

antes había tenido la sospecha de que los habitantes
de ese territorio eran tontos, ahora la confirmaba.
Pero también le dijo no se preocupe, estése tranquilo, reúna a sus testigos, puesto que la victoria era
tan segura como si el conflicto estuviera ya termina-

al verlo aproximarse!
¿Por qué no me quedé a
defender lo mío? ¡Estúpido lunático, por Dios!
Cuando escuché la barahúnda y miré hacia el cerro
era como si el mundo entero se e'stuviera partiendo
y hubiera derrumbado ese pedazo de montaña;
¡troncos y árboles, relámpagos y truenos, hielo y

preocuparse siquiera en amarrar su caballo corrió
a su presencia. Parecía muy excitado. Le dijo al general que deseaba que lo representara en una demanda y que estaba dispuesto a pagarle quinientos
dólares si triunfaba, y a continuación con ademanes
violentos y palabras profanas le expuso su queja. Le
dijo que como era por todos conocido duran te años
había sido un próspero agricullor (o ranchero como
ahora dicen) en el Distrito de Washoe, propietario
de un rancho situado al borde del valle, y que Tom
Morgan poseía un rancho en la montaña justo encima del suyo.

dad de ir ajuicio, Margan no tenía ni la sombra de
un derecho para permanecer donde estaba, nadie
en el mundo encontraría razones para defenderlo,
ningún abogado tomaría su caso }' ningún juez lo
escucharía. Hyde le dijo que en eso precisamente
se equivocaba, todo mundo en el pueblo apoyaba a
Morgan, y Hal Brayton, un abogado muy listo, ya
había aceptado el caso, y como las cortes estaban
de Yacaciones iba a someterse a un árbiu·o; el exgobernador Roop había sido ya designado para tal cargo)' el juicio comenzaría esa tarde en punto de las
dos en un gran salón cerca del hotel.
El general estaba sorprendido. Le dijo que si

rancho y por tan to violaba mis derechos de propiedad, tuvo la perversa

Una mañana Dick Hyde cabalgó furioso hasta la
casa del general Buncombe en Carson City y sin

de ellos habían sido citados por el demandado Margan, con su testimonio favorecían invariablemente
al actor Hyde y ponían en evidencia la absurda
pretensión de un hombre de poseer la propiedad
de otro sólo porque su rancho se había deslizado
encima. Los abogados de ~forgan pronunciaron después sus alegatos, pero fueron tan débiles que en
nada favorecieron la causa de Morgan.

'

J

pasos deliberadamente grandes, su barbilla en su
mano, ante la expectación de la gente. Por fin retornó a su trono, se sentó, y con solemnidad dijo:
"Señores, reconozco la enorme responsabilidad
que pesa en mí el día de hoy. Ésle no es un caso ordinario, por el contrario resulla claro que se trata
del más grave y complicado que hombre alguno haya

menor ruido con seYeridad ordenaba:
"¡Orden en la Corte!"
Y los alguaciles prontamente le hacían eco. El
general con dificultad se abrió paso a u·a,·és de la
multitlld de espectadores, con sus brazos cargados
de libros y códigos, mientras escuchaba al juez ordenar:

tenido jamás que resol\'er. Señores he escuchado con
aLención las declaraciones de los tesúgos y reconozco
su abrumador peso en favor del demandante Hyde.
He escuchado con gran interés los alegatos de los
abogados, y aquí especialmente deseo destacar la lógica magistral e irrefutable del caballero distinguido
que representa al demandante. Sin embargo, señores,
debemos vigilar la forma en que demos cabida al mero testimonio de los hombres, a su talento argumenta-

"¡Paso al fiscal de los Estados L'nidos!"
Era el primer reconocimiento a su alta dignidad
jam,ís hecho, y prod1uo una sacudida de orgullo en
todo su organismo.

ti\'O y a las ideas humanas de equidad, para influir en
nosotros en asunlos tan importantes como éste.
"Señores, no sería con-ecto que nosotros, gusanos al fin , interfiriésemos en los designios del Cielo,

Los testigos fueron llamados: legisladores, funcionarios de gobierno, rancheros, mineros, indios,
chinos, negros. A pesar de que tres cuartas partes

43

�porque no tengo duda que el Cielo, en su inescrutable sabiduría, ha considerado conveniente reubicar

norteamericano, publicadas originalmente en periódicos de Nueva York y San Francisco, y escritas cuan-

el rancho del demandado por algún propósito. Y si
el Cielo ha decidido favorecer al demandado Margan de esta singular y maravillosa forma nosotros
-simples criaturas- debemos someternos; si el Cielo, inconforme con la posición del rancho de Margan sobre el costado de la montaña, ha preferido

do, huyendo de la guerra civil, se fue a vivir con su
hermano, recién designado secretario del territorio
de Nevada.
The Innounts Abroad, aparecido en 1869, y Roughi11g it, en 1872, hechas con el gran sentido de humor que será característica de Twain, le dieron enorme prestigio transformándolo de un desconocido

moverlo a una posición más destacada y ventajosa
para su propietario, no sería prudente que nosotros,
insectos como somos, cuestionáramos la legalidad
del acto o inquiriésemos sus razones.

tención
flotante

escritor en una figura nacional.
Este relato muestra la trascendencia que el dere-

poetas Panero, quienes se reunieron posteri01mente
(1994) para filmar una continuación de El desmcanto, titulada Los aiios pasan bajo la dirección de
Ricardo Franco.
Cuando fui invitado a participar como comentarista de una película de tema psiquiátrico en un ciclo
de cine en Marco, escogí El desencanto y me di a la ta-

cho y los tribunales tenían en los nuevos territorios
de la unión americana. Dice Twain: "El general Buncombe fue despachado al tenitorio de Nevada, como nuevo fiscal de los Estados Unidos, denu·o de la

"No, el Cielo creó los ranchos y es su derecho reubicarlos, experimentar con ellos, moverlos a su antojo. Nuestro deber es acatar sus designios sin protesta.
Advierto a ustedes que esto que ha sucedido es algo
contra lo cual los brazos, mentes o bocas sacrílegas
de los hombres no deben interferir. Caballeros es el
veredicto de esta corte que el demandante, Richard
Hyde, ha sido privado de su rancho por mandato de
Dios. ¡Y esta decisión no admite apelación!"
Buncombe furioso tomó su cargamento de libros

nómina de funcionarios federales". La frase es significativa. Como parte de la infraestructura de colonización -&lt;le civilización propiamente- el gobierno
federal proporcionaba a los nuevos territorios abiertos una de sus más importantes infraestructuras: el
derecho y los funcionarios a cargo de su vigilancia y
aplicación, es decir el aparato requerido para normar la vida social.

y con precipitación salió del tribunal, declarando a
Roop un idiota inspirado y loco iluminado; pero esa
noche con total buena fe regresó con Roop a protestar su extravagante decisión, y a implorarle que me-

En el fingido juicio, ocurrido supuestamente antes de 1872 en el primitivo y violento oeste norteamericano, es apreciable la formalidad, el rigor judicial,
la oratoria forense y el procedimiento oral úpicos

ditara por media hora para ver si no habría alguna
forma de modificar su resolución. Roop condescendiente se puso de pie y comenzó a caminar, y caminó
durante dos horas y media, y al fin su rostro se iluminó y le dijo a Buncombe que había caído en la
cuenta de que el rancho subterráneo al nuevo rancho de Margan seguía perteneciendo a Hyde, que
su derecho de propiedad al subsuelo seguía tan vá-

del Common Law. También es visible el espectáculo
público -en su doble acepción- constituido por
el juicio: el público observando con espectación, pero además participando como testigo (normalmente
lo hará como jurado). Allí estaba ya la recíproca
influencia. El derecho normando la conducta ciudadana, y los ciudadanos participando en su aplicación.
El relato de Twain es valioso por su calidad literaria pero además como testimonio de su época.
En él, como en otras narraciones suyas, sale triunfante la astucia ranchera frente a la pedantez citadina.

lido como siempre, por tanto era su opinión que
Hyde estaba autorizado para escarbar y...
El general, hombre impaciente e irascible, no
quiso escuchar el final de esto. Dos meses después
la sospecha de que había sido objeto de una broma
comenzó, como otro Túnel Hoosac, 1 a horadar la
sólida coraza de su entendimiento.

Mark Twain fue el nom de plume de Samuel Langhorne Clemens (1835-1910), nacido en Florida,
Missouri.

Comentario

Estimado lector, agradeceré tus comentarios:
bms@mail.giga.com

La presente narración de Mark Twain aparece, sin
útulo, como capítulo XXXIV de su libro Roughing
it, compilación de crónicas de viaje por el oeste

rea de conocer algo sobre la vida y la obra de esta extraña familia de poetas que se dedicaban a desmitificar públicamente al padre y aparecían ellos mismos
arrancándose la piel del alma frente a las cám~as en
un insólito acto público de autoanálisis psicofamiliar.
Antes de analizar con más detalle la película,

La familia Panero
UNA ENORME, GRATÍSIMA SORPRESA, HA SIDO PARA MÍ EL

quiero dar a los lectores alguna infonnación acerca
de la obra literaria de los personajes. El padre, Leopoldo Panero, pertenece a la generación de 1935,

descubrimiento de una familia de poetas españoles
contemporáneos. Me refiero a los Panero. Yo tenía
un vago recuerdo de algunos poemas del padre, Leopoldo Pa_nero (1909-1962), leído en alguna antología ya olvidada de poesía hispanoamericana, pero
de los hijos Juan Luis Panero ( 1942) , autor de siete
importantes libros de poesía, y de Leopoldo María
Panero ( 1948), poeta y prosista de primera línea,

que siguió a la generación del 27 (García Larca, AIberti, Cernuda, Diego, Prados, Aleixandre, Guillén,
etcétera). En la generación del 35 también destacan
Luis Rosales y Luis Felipe Vivanco. La poesía de Leopoldo Panero nos dice Dámaso Alonso: "... en toda
la poesía de hoy no hay ninguna que hable así, tan
directamente al alma, como la suya. Poesía honda,
varonil, que puede asomarse al temblor de la pura
belleza... En Leopoldo Panero tenemos la poesía de
mayor ternura humana que ha producido la litera-

no tenía ninguna referencia.
Los conocí por accidente en una película española de 1975, titulada El desencanto que pasaba por el
canal 22 de la ciudad de México. En esta cinta documental en la que actúan la viuda y los hijos del poeta
franquista Leopoldo Panero, se desarrolla un drama
familiar del alcohol, drogas y homosexualidad de
lo más interesante. Yo lamenté no haber podido grabar este documental la primera vez que lo vi y para
mi sorpresa me enteré -&lt;los semanas más tarde-

tura española moderna ... " ( Obras completas, vol. IV,
Gredas, 1975, p. 839). Yo agregaría que es una poesía
inscrita en la tradición de Garcilaso de la Vega, limpia, profunda, sencilla y casi perfecta en su belleza
formal. De ella podrían aprender mucho los jóvenes
poetas de la posmodernidad que han querido regresar a los moldes clásicos de expresión poética.
Su libro más famoso es Escrito a cada instante. Su obra

que había sido incluida en un ciclo de Cine Iberoamericano en el canal 28 de esta ciudad. Pude ver y
grabar la película en esta segunda ocasión con una
excelente introducción de Roberto Escamilla, en la

completa fue publicada en 1963, un año después
de su muerte.
Su hijo mayor.Juan Luis Panero, ha viajado por
todo el mundo. En sus peregrinaciones ha estado

cual proporcionó una valiosa información acerca
de la !ilmografia del director, el cineasta español
.Jaime ChávaITi, y también sobre la familia de los

44

45

��verdadero progreso técnico y con un profundo sentido social de nuesu·o pauimonio intelectual y moral. El nuevo humanismo universitario -¡esperémoslo así!-, humanizará las estructuras sociales,
vivificándolas y restaurándolas en la plenitud de su
eficacia humana. Sólo así dejará de hablarse de la
alienación producida por la técnica y del mundo
manipulado de la sociedad posindustrial.

guitarristas rústicos, negros emancipados y cantantes
de blues. El rock y el jazz son los hijos no deseados

Aprende inglés
en tus has libres
En el Centro de Auto-Aprendizaje de
Idiomas (CAADI) puedes encontrar
libros de texto de cada una de las
habilidades requeridas para
aprender este idioma. El CAADI
también cuenta con diccionarios,
videos, audiocasetes, discos
compactos, paquetes de software,
material de apoyo para el examen
TOEFL; y además hay asesores que te
pueden ayudar en cualquier duda
que tengas. El curso consta de cuatro
niveles: básico, intermedio,
intermedio superior y avanzado. La
duración de cada nivel es de seis
meses. Es necesario cubrir un
mínimo de seis horas a la semana
durante el semestre para acreditar
un nivel. El horario es flexible.

clara de la persona y de valores que exigen realización. El pensamiento técnico es servil; la cultura es
señorial. Con ella y por ella, el hombre se libera de
las necesidades para buscar los valores. Más allá del
simple vivir (primmn vivere) está el afán de vivir bien.
El nuevo humanismo requiere una nueva actitud
de los docentes universitarios ante el mundo actual.
Ante todo, deben ser educadores, no simples instructores. Deberán transmitir no sólo una ciencia y una
técnica sino, además, y de manera primordial, una
concepción del mundo y de la vida. Se trata de enseñar a vivir esa concepción. Luis Vives hablaba de

No hay fecha límite o periodo de
inscripciones y el costo es de
$150.00 por semestre. Este curso
pueden tomarlo jóvenes y adultos
(no es requisito ser estudiante de la
UANL). Pueden solicitar información
en los teléfonos 329 40 20,
ext. 5980 y 329 40 80, ext. 5424.

la universidad como una "reunión de hombres sabios, al par que buenos, dispuestos a hacer semejantes a ellos a los que ahí acudan para aprender".
El doble mensaje de lo científico y de lo vital es inescindible. Hemos descuidado el cultivo de la vocación
docente y educadora. El nuevo humanismo universitario pide la creación de una auténtica mística educativa, el espíritu de colaboración científica y docente, la formación de hombres enteros ávidos de

48

de las artes norteamericanas. Odiados y amados al
mismo tiempo, desde su nacimiento han sido sospechosos por el origen de su cuna y las cosas a las que
se les ha asociado, como el consumo de drogas y la
rebelión juvenil. Por otro lado, una de las diferencias
entre jazz y rock es que el primero fue, desde su origen, música para gente madura, mientras que el rock
encontró su público entre los adolescentes que todavía en la posguerra carecían de una identidad propia.
El rock ha sido la vía principal en la conformación
de la cul-tura juvenil actual.

Cuarenta años del rock and roll
HACE UNAS SEMANAS EL CONSEJO PARA 1A CULTURA DE

Nuevo León seleccionó dos proyectos de entre veinticinco que le presentaron artistas para la producción de un disco. Los dos proyectos escogidos, de
un ensamble de jazz y de un grupo de rock, recibirán
un apoyo económico para hacer una producción
en disco compacto.

El origen del rock está en el blues. Del encuentro del country blues, importado por los inmigrantes
rurales, y la música que se tocaba en las ciudades:
jazz, vaudeville, etcétera, nació el blues urbano. La
producción original de este tipo de blues apareció
durante los años treinta en las principales ciudades
norteamericanas, especialmente en Chicago. Los lu-

El acontecimiento es significativo porque los proyectos ganadores concursaron con otros de diversa
índole y calidad. La selección no debió de ser fácil.

gares precisos de su nacimiento fueron los ghettos,
burdeles, locales públicos, y fiestas y reuniones noc-

Es demostrativo que el jurado propusiera dos más,
de entre los proyectos presentados, para buscar la

turnas de apartamentos particulares. Posteriormente
'
la segunda guerra mundial y la explosión migratoria

manera de apoyarlos por considerarlos de importancia relevante. Éstos fueron: uno de material inédito
de Leonor La China Flores y otro de música de Ar-

de esa época enmarcaron una nueva síntesis de diferentes estilos musicales que tomó el nombre de
rhythm and blues. Diez años antes de que apareciera
el rock, hacia 1947, el término rhythm and blues incluía bandas de swing negras, pequeños grupos de
jazz, tríos de bar, cantantes de blues, pianistas de boogie-woogie, guitarristas rústicos y grupos vocales.

mando Villarreal, importantes compositores nuevoleoneses de la primera mitad de nuestro siglo. El jazz
Yel rock han ganado un lugar en la sensibilidad regiomontana. Los jóvenes se sacuden el peso de lo viejo.
Aunque no debe olvidarse que el jazz es tan añoso

Cuando el rhythm and blues llegó a la radio y
fue tocado y grabado también por músicos blancos,
cuando salió de los ghettoso de la comunidad, nació
el rock and roll. Primero llamado race music o sepia music, poco después se abandonarían esas designaciones para usar las dos palabras más repetidas

como La China Flores y el maestro Villarreal, ni que
el rock acaba de cumplir cuarenta años en la ciudad.
El rock 'n roll participa de algunas similitudes
con el jazz, pero es diferente. Las raíces de los primeros jazzistas y rockanroleros se encuentran en

49

�artistas que inundaron con la nueva música los

en los temas del rhythm and blues: rock and roll,
asociadas tanto al movimiento de la música como a
una connotación referida al amor sexual ampliamente comprendida entre los apasionados del
blues.
Los productores de discos, al observar la aceptación de los nuevos estilos, empezaron a distribuir
versiones discográficas de los éxitos negros, pero con

espacios regiomontanos, de la última parte de los
cincuenta y todos los años sesenta, tuvieron la pecu-

Durante los años ochenta, el escenario mundial del rock exhibió una
subrayada orientación a la produc-

liaridad de tocar coversde piezas de éxito en Estados
Unidos y Europa. Fueron tiempos de "Ranchito",
"Quiero a esa mttjer", "Creída", con Los Rockets;

ción de videos, en gran parte debido
al ensanchamiento de la comunicación por satélite. Esto u·ajo al rock

"Muévanse todos", con Vianey Valdez; "Fue en un

nuevas y enormes posibilidades de
difusión }' reproducción inmediata
en todo el mundo. En esta década la
actitud prepotente y abusiva de lapolicía y otras auto1idades frente a los
grupos y fanáticos del rock también

café" con Polo y los Apson, y docenas más. Otra característica del periodo fue que por lo general las
piezas hablaban de amores imposibles o historias

músicos blancos. Estos covers llevaron elementos del
country and western y la música popular al rock,

románticas almibaradas. El rock que se dio primero
en la ciudad careció de la carga rebelde que tuvo
originalmente. Se u·ataba de un rock ya maquillado

facilitando su transición a los públicos blancos. Fueron los tiempos en que éstos, aún renuentes a aceptar la música negra, hicieron posible el primer gran
éxito del rock and rol!: "Rock around the dock"

cambió. El resurgimiento de la
música rock en español, que actual-

"de origen", y traducido por las buenas conciencias
locales. La nueva manera de tocar, no obstante, o

( 1955), de Bill Haley y sus Cometas.
Para fines de la década de los cincuenta en Monterrey ya se oían piezas del nuevo ritmo. Los jóvenes
se entusiasmaban con las noticias de las actuaciones
del primer gran ídolo rockanrolero, Elvis Presley, y

mente observamos en Monterrey, se
inicia en estas fechas. Ahora los grupos rockeros de la zona meu·opolitana de Monterrey suman más de
cien. Son tantos y variados que mienu·as muchos de ellos se pueden clasi-

aun más, lo que decían las letras, y los sonidos y
acordes de las guitarras eléctricas, abrieron brecha
instalándose en la sensibilidad de la juventud.
A la muerte del twist y el surf, comprobada por
la música de Jimmy Hendrix, se siguió una época
oscura en la escena rockera regia. El escenario del
rock en los últimos años sesenta y los setenta estuvo

sus películas que llegaban a la región, por ejemplo,
Melodía siniestra, que se presentó en el Cine Juárez
durante 1958. Pero a los adultos no les gustaba tanto.

impregnado por la rebelión juvenil. Los Rolling
Stones y los Who, en Inglaterra; los MC5, Bob Dylan,

Las insinuaciones sexuales de Presley no eran precisamente de su agrado. A muchos de los actuales cincuentones también les tocó ver en Monterrey la cinta

Simon y Garfunkel, los Byrds, en Estados Unidos,
serían junto con Greateful Death,Jeferson Airplane,
Fugs, The Doors y Country Joe and the Fish, entre
otros, fueron los más representativos exponentes de
entonces. El Monterrey de esa época se abstuvo de

&amp;ck around the clock.
El primer grupo de rock en la ciudad fue el de
Los Rockets, formado en 1957, al tiempo que en la
capital del país actuaban Los Teen Tops, Los Locos
del Ritmo y los Blackjeans. Los Rockets entraron a
la escena musical de una
manera sorprendente. Primero tocaron en kermeses
y revistas musicales, pero su
consagración fue en la
entonces naciente televisión local, donde tuvieron
su propio programa y presentaron artistas como Las
Hermanitas Jiménez, César Costa, Manolo Muñoz,
Mayté y Pily Caos, Enrique
Guzmán, Johnny Laboriel
y otros. Los Rockets también actuaron en el programa juvenil Muévanse
todos. Los Rockets y otros

traducir el movimiento. El rock en español calló.

Los grupos y bandas, como La Tribu, Quo Vadis,

ficar en géneros que van desde el rock tradicional
de los sesenta hasta el heavy metal, el rap y el heep
hop, otros no caben en las categorías en uso.
Los más conocidos grupos regios, sin embargo,
son reproducciones de sus actuales colegas extran-

Zoológico Mágico, y otros más, cantaron la época
en inglés en los sitios de moda: salones sociales,
tertu-lias y algún patio o sala universitaria, donde se
reu-nían los jóvenes a escuchar música, algunos bien
afinados con un buen toque, otros pocos en pleno

jeros, especialmente de los popularizados por Estados Unidos; otros son respuestas a la moda sincrética

viaje ácido.
En esta época el rock redescubre sus antecedentes en el blues y asimila todos los componentes de
la cultura subterránea, útiles a sus exploraciones y

propuesta por el grupo mexicano Café Tacuba; pocos son originales y de calidad musical comprobable.
La puerta de entrada del rock a nuesu·as casas
ha sido principalmente la televisión: El clan del
martillito y Muévanse todos, de la televisión local durante los sesenta; el canal MTV por cable, durante

experimentaciones. El rock psicodélico estuvo asociado al consumo de psicotrópicos, dando pie a las
autoridades locales para reprobar las reuniones
rockeras. En 1971, las noticias de un gran concierto
de rock celebrado en Avándaro, Estado de México,
en las que se enfatizaban los "desórdenes" cometidos
durante el acontecimiento, contribuyeron a crear
un clima de animadversión hacia el rock en todo el
país. Al mismo tiempo, la instalación de las primeras

los últimos años. A partir de los sesenta, la música
popular, en general, y el rock, en particular, se ha
difundido en la región, principalmente, a través de
grabaciones y de la televisión comercial. En especial, mediante esta última el proceso se ha desarrollado considerablemente. Algunos músicos jóvenes,
incluso, están agradecidos por esta circunstancia, y
hablan con satisfacción de una cultura MTV. Esto
muestra cierta vulnerabilidad en muchos de ellos ...
¿Y qué?, cada quien está donde quiere ... Sí, pero
también donde se puede.

discotecas y el desarrollo de la música disco, reproducida p1incipalmente a través de cintas, empujaron
a los músicos y fanáticos del rock hacia otros espacios. El rock en México, en general, y en Monterrey,
en particular, entraron a un periodo de estancamiento. Los Reno fue uno de los últimos grupos baladistas
importantes de esta época del rock regio; sus integrantes intentaron una segunda época hacia 1975,
tiempo en que ya se gestaba la onda grupera.

50

La actual calidad de gran parte de la música popular de los jóvenes no es sólo resultado de acciones individuales, sino también de la atención que las escuelas de música y autoridades oficiales en materia de

51

�artes le han puesto durante las décadas pasadas.
Desde principios del siglo ha existido en Monterrey
un cierto afán academicista que ha alejado la música
de concierto o "seria" de las formas populares. Es casi increíble, por ejemplo, que las escuelas de música
de mayor prestigio en la ciudad no incluyan en sus
programas, ya no digamos rock, sino siquiera una
asignatura importante acerca de la música popular.
Las autoridades municipales y estatales, por su parte,
desde hace algunos años han apoyado a los jóvenes
rockeros organizando festivales y concursos de bandas. Esto puede parecer circunstancial, especialmente en el caso de acontecimientos organizados por
partidos políticos. Por suerte, para los amantes de la
música, el Consejo para la Cultura de Nuevo León,
al ser un organismo con participación de la sociedad
civil, representa, en el apoyo que da al rock (y al jazz)

conducen a reflexionar sobre la educación en gene-

pensar quizá que la vibración de las cuerdas vocales

ral, sus fines, sus medios y sus objetivos. Particularmente, en el caso de la educación musical, acerca

tiene el poder de penetrar a lo más sensible de un
oído que metafóricamente podríamos juzgar loca-

de sus problemas y, sobre todo, de sus posibles respuestas.

lizado en el alma y en la inteligencia.

En este contexto afirmamos que la canción es
un valioso instrumento educativo porque es una de

realización de una serie de juegos y cantos de gran
valor estimulativo, que constituyen una verdadera

El niño encuentra en la actividad musical un espacio
de expresión donde fluyen sus manifestaciones más

las formas más humanas de transmisión cultural y
una gran aliada en la formación integral del niño.

iniciación musical. Tienen además enorme valor por
lo que representan emocionalmente como plimer
contacto humano, como abrazo amoroso, como
primer lenguaje, como factor de comunicación

La canción y el desarrollo auditivo

preverbal, código que puede ser reproducido antes
que cualquier otro.

genuinas produciéndole gran placer y gozo, simultáneamente afianza aspectos positivos de su personalidad, como la confianza en sí mismo, su amoestima
y su relación con los demás.
Como consecuencia de esa experiencia se ele\'a
el gusto del niño y se desarrolla en él un criterio estético, vol\'iéndolo exigente y no fácilmente manipulable a manifestaciones culturales de poco valor
artístico.

cho contacto se da inicialmente con la madre y más
adelante con sus pares (ou·os niños de su edad) y
con todos y cada uno de sus maestros formales e
informales.

Falta ver la respuesta de los músicos, pero por lo
pronto ¡Que viva el rock!

Sabemos que el oído musical no es privilegio
innato de unos cuantos, el oído es esa posibilidad
biológica que todos tenemos al nacer, sin embargo,
sabemos también que es necesario fomentarlo y cultivarlo a temprana edad, de lo contrario se pierde.
Ef oído musical es resultado de un medio propicio
y rico en estímulos auditivos, donde la voz y el canto
tienen un papel fundamental.

La canción como
instrumento educativo
Lourdes Palacios
Ll CANCIÓN ES UN VEHÍCULO DE TRANSMISIÓN DE VALORES
culturales y al mismo tiempo un elemento que favorece la formación del individuo porque potencializa
sus capacidades.

La voz es el lazo humano que se establece entre
la madre y el niño o entre el alumno y el maesu·o,
un lazo insustituible que no logra un aparato electrónico y a veces ni siquiera un instrumento acústico.
La voz, y más precisamente el canto, es lo que conduce a un verdadero desarrollo auditivo; es el canto
el que realmente interioriza la música, con lo que

Concebida la educación en un sentido amplio, y
no únicamente como instrucción, es decir, como
proceso social por medio del cual el ser humano se
convierte en un ser capaz de en tender y transformar
su realidad; y como proceso de humanización, que
husca desarrollar ampliamente todas las posibilidades, consideramos a la canción un poderoso instrumento educativo.
Por más diversas que sean las concepciones sobre
educación, todas coinciden en que el proceso educa-

52

La canción y la educación musical

d) Es un factor importante de cohesión social

Actualmente, la educación musical es concebida como una gran aliada en la formación integral del niño, y no sólo como una disciplina encaminada a la

La música, por su naturaleza, posee un enorme efec-

to integrador de grandes beneficios en el proceso
socializador del niño. Éste adquiere una conciencia

instrucción de la música.
La influencia decisiva de la educación musical
en áreas específicas del desarrollo humano puede

de grupo y de trabajo en equipo, aprende que su
participación es importante y que forma parte de
un todo en donde todos cuentan, por lo que se
empeña en hacer su mejor esfuerzo.

significarse en los puntos que desglosaremos a
continuación:

La música es orden y sucesión, al participar en
ella el niño aprende a tolerar, a esperar su turno,
sabe que si lo respeta el placer es grande porque no

a) Potencia)' estimula /,as facultades inte/,ectuales
El desarrollo de la inteligencia depende de la conciencia de las experiencias sensoriales y está en relación directa a la cantidad y calidad de la actividad
sensorial. Asimismo se le reconoce a la actividad corporal una influencia directa en el desarrollo neuro-

hay mayor satisfacción que la que se logra con la
unión de todos los esfuerzos, para realizar un objetivo común.
Para lograr los objetivos de una educación integral, donde el individuo desarrolla todas sus potenciales, la forma como debe ser planteada la educación musical es aquélla que se basa en la vivencia

psicológico del niño al existir una estrecha y profunda relación entre psique y movimiento. En este
sentido, la música es una rica fuente de estímulos
auditivos, táctiles, visuales, motores, etcétera, que

podemos afirmar que es a través del canto como el
ser humano hace suyo e l lenguaje musical.

impactan y estimulan la actividad mental.

De lo anterior puede deducirse que hay un oído
para la superficie y un oído más profundo, posiblemente más inteligente. Esas fibras auditivas sensibles

b) Repercute en el desarrollo físico

y profundas las toca y alimenta la voz humana. ¿Será
ese abrazo humano el que logra la musicalización?
Sí el oído es tan sólo una ventana, ¿dónde entonces se produce el toque, la transformación? ¿Será
ese tiempo humano dedicado al otro el que logra
una reacción, un efecto, una revelación? Podemos

tivo tiene como finalidad transmitir y recrear los valores de un grupo social de una generación a otra y,
de manera más específica, favorecer el desarrollo
de cada individuo. Es así como los valores expresados, en relación a la utilidad de la canción, nos

e) Emiquece el mundo emocional

El instinto y la tradición llevan a la madre a la

Entendemos que el ser humano nace con un bagaje
genético correspondiente a la especie que representa mera posibilidad de desarrollo y es justamente
la educación, a través del contacto con "el ou·o", lo
que le va a permitir convertirse en ser humano. Di-

de Monterrey, un giro cualitativo a la política cultural en esta materia.

dad de discriminación, especialmente la sensibilidad
auditiva.

como primera fuente de conocimiento y aprendizaje, aquella que parte de lo sensible para llegar a
lo intelectual, la que se dirige al desarrollo de la
personalidad del niño de una forma global y donde
los intereses y necesidades del niño son considerados
como primordiales.
En la educación musical la canción es la actividad
central, alrededor de ella se desarrollan todas las

La actividad musical en todas sus expresiones: canto,
movimiento, ejecución insu·umental, etcétera, favorece el desarrollo físico, ya que ayuda a mejorar la
postura, organiza, da orden y segulidad a los movimientos corporales, influye en el mejor desarrollo
de la coordinación y conu·ol mou·iz. Adicionalmente

demás actividades.
El solo hecho de cantar pone en juego una serie
de procesos físicos y mentales, que la maestraJuliette

agudiza y afina los sentidos aumentando su capaci-

Alvin observa de la siguiente manera:

53

�Los procesos mentales necesarios para el canto son
similares a los requeridos por la ejecución de un instrumento musical. Pero la emisión de una voz infantil
es un acto natural y espontáneo que no exige el mismo
enfoque razonado y lógico que el manipuleo de un
instrumento. No obstante, al cantar el niño cobra cada
vez más conciencia de su instrumento natural, del proceso de respiración, de la entonación y articulación,
de la memoria de sonidos y palabras. Todo ello exige
la misma atención y el mismo esfuerzo mental que
cualquier otra actividad musical. El acto de cantar requiere un uso lógico del aparato respiratorio y vocal
controlado por la mente. Un niño cuya respiración es
defectuosa, o cuya articulación es pobre, puede cobrar

sión cultural. Encierra un cuantioso acervo, rasgos
distinivos muy definidos, reflejo claro y genuino del
sentir de un grupo, de una comunidad, nos habla
de un modo de ser y de vivir. Su simple interpretación deja en el que lo hace una cantidad enorme
de contenidos.

ine,
televisión
y otros
espejismos

En nuestra propia existencia pedagógica, la
canción que el niño acepta naturalmente es aquella
que ha pasado la prueba del tiempo. No sólo la canción tradicional sino aquella que universalmente nos
pertenece, la canción bien hecha, coherente, con
frases bien desarrolladas, basadas en f01mas literarias
bien sustentadas, es una canción que fluye de principio a fin con una lógica seductora.

El mismo periodismo, antes noticioso en gran
medida, y hasta cierto punto objetivo, ha orientado
su espacio más hacia el sensacionalismo visual y el
entretenimiento como resultado de esta influencia
competitiva de los colores y sonidos electrónicos,
colocando en segundo término la reflexión explicativa e interpretativa de los hechos.
Terreno abierto: el espacio pagado de la imagen
electrónica. Lleno de esperanzas, enorme y prome-

conciencia del proceso físico de llenar sus pulmones
y abrir su pecho, de los movimientos de los labios y de
la lengua necesarios para pronunciar ciertas palabras.

Conclusión

Puede sentir las vibraciones de sus cuerdas vocales al
tocar su garganta. Puede además advertir una buena
postura corporal cuando está de pie y canta. 1

La canción y la preservación social

Si estamos de acuerdo en que educación no es sólo
instrucción, sino además transmisión de cultura, y
por lo tanto continuación, prolongación de una

tual, la educación debe preocuparse por propiciar
el desarrollo integral del hombre.

sociedad y la forma de mantenerla viva, la canción
en este sentido atesora un rico acervo en su estruc-

Si la educación está en crisis, es tan sólo un reflejo
de la sociedad en crisis. Pero evidentemente es un
instrumento de avance y transformación que puede

tura musical, su carácter, sus formas literarias, y por
lo tanto constituye un elemento educativo de un
valor infinito.

impulsar cambios. Finalmente, queremos señalar
que por las características antes expresadas, la canción es un recurso expresivo profundamente humano, en consecuencia, es un excelente aliado en el
camino hacia una educación más humanizada.

El canto ha acompañado al hombre en toda su
historia, ha sido expresión de todas sus manifestaciones anímicas, desde las más tiernas y nobles hasta
las más crudas y desgarradoras, desde las más eufóricas y festivas, hasta las más tristes y desoladoras. La
canción tiene tantas formas de expresión como posibilidades anímicas tiene el ser humano. Ha sido

Desde esta perspectiva, se hace necesario fomentar eljuego y el canto materno infantil. La educación
musical debe formar parte importante de los programas generales de educación básica, a través de gru-

compañera en sus faenas, sus fiestas, sus ritos,
etcétera. La canción es un producto cultural que
forma parte de los valores que al transmitirse reafirman la identidad del grupo social al que se pertenece.
La canción es, pues, una expresión cultural muy
intensa, es una forma noble y humana de transmi1

Por lo anterior, podemos resumir que la canción es
un instrumento para la educación musical; pero en
una visión general, es un elemento de la educación
en su acepción más amplia, en la medida en que
ésta es preservadora de la cultura. La educación se
ha orientado desde hace mucho tiempo a objetivos
prácticos olvidando con ello el desarrollo del individuo en todas sus capacidades. En el momento ac-

.)uliettt" Ahin, Músim /1(/m rl nilio disminuido, Rt'cnrdi, 1978, p 64.

54

tedor para los partidos en juego el pasado mes de
julio, animados por la iniciativa presidencial de unas
elecciones libres, las primeras en la historia moderna
de México. Campo magnificado en su respuesta po-

Un nuevo escenario
político: la televisión
DESDE PRINCIPIOS DE

1997 LA TELEVISIÓN SE

tencial por los ataques, en plena campaña de Ernesto Zedillo, presidente de la república, ante las audacias publicitarias de la oposición, a quienes acusó
de demagogos por utilizar las técnicas de los anuncios para vender en vez de papitas, cervezas y refrescos, según señaló, la solución inmediata a los problemas nacionales.

CONVIRTIÓ,

en sus tiempos publicitarios, en el nuevo escenario
público de la política mexicana. Las tradicionales concentraci~nes masivas de las plazas y avenidas cedieron
su valor propagandístico y de militancia, como en la
mayoría de los países del primer mundo, a las señales
audiovisuales de la pequeña pantalla doméstica. Un
nuevo término, común en la mercadotecnia y en las
relaciones públicas, entró por la puerta grande en el
quehacer eleccionario: la imagen.
Gracias al valor de la imagen, y no ya por el valor
de uso de las propias mercancías, el hombre actual

pos corporales y grupos musicales que recuperen
los valores de su entorno. Ambos constituyen vías

ha conformado, condicionado por sus mecanismos
internos de percepción y conocimiento, su visión e
identificación con el mundo que le rodea. En esa
visión contemporánea conviven no sólo los detergentes y los refrescos embotellados, las cervezas y
los deportes; sino las figuras ampliadas, las llamativas

factibles de fomento a la educación musical, sobre
todo porque no requieren de un equipamiento costoso y pueden aprovechar al máximo la dotación

de la actualidad del entorno social; y las no tan relevantes, colocadas ante el encuadre de las cámaras
debido a algún hecho inusitado, puestas a la conside-

instrumental tradicional de cada región, que al mismo tiempo preserva, integra y desarrolla una cultura
propia.

ración e influencia de los televidentes de manera
atractiva por los hacedores de imágenes.

El cine y el video mexicanos al ataque

Los anuncios del PAN fueron deslumbrantes. Efectivas minipelículas producidas con grandes alardes
creativos, donde el ciudadano medio del país encontró la horma visual de sus inquietudes ciudadanas.
Gritos de "¡PAN, PAN, PAN!", entonados por un pueblo cabizbajo y triste, harto de comer generosas porciones de nada. Harto de palabras y politiquerías,
en medio del hacinamiento de una ciudad perdida.
Harto de comprar, sin suerte, billetes de lotería para
modificar el destino familiar: los niños y los ancianos,
en busca de la eterna limosna. Sus autores: cineastas
yvideoastas nacionales a la altura de los mejores del

55

�mundo. Realizadores de gran ingenio, aplicando
todas sus innovaciones visuales al único campo dejado para su ejercicio profesional después de la desaparición del cine mexicano como indusuia: la publicidad.
En ou·a línea, y tendiendo un puente directo con
los televidentes, el PRD aplicó el contraste ideológico y la sencillez cromática para invitar a los votantes
a subirse al gran autobús de la renovación: el autobús
amarillo del PRD. Claro, directo y contundente, el
diseño publicitario de los anuncios enlazó con eficacia a la comunidad insatisfecha con la posible
respuesta a sus problemas. El PRI, acorralado por
el pasado, optó en su propaganda por vender un
producto: México, amparado en la tradicional confusión entre el emblema de su logotipo y los colores
nacionales. Una producción impecable, también llevada a cabo por los nuevos talentos que destacan en
el video y el cine publicitario mexicanos actuales.

La correcta institucionalidad del mensaje y la -por
así llamarla- "publicitada publicidad" de las
situaciones presentadas en los spotsde1 PRI, cargada
de artificialidad, no logró trascender, como ocurrió
con los comerciales del PAN y el PRD, la manufactura repetitiva de gran parte de la publicidad expuesta y fabricada para el mercado nacional. Las
propuestas específicas del PRI, en las acciones visualizadas, ·se volvieron tan poco convincentes, como
el estilo de los discursos antaño tradicionales del
gobierno en el poder, ya en tránsito de desaparecer
desde este p1imero de septiembre. ¿Y qué de los productos?

Es decir, pasado el manejo inicial de la imagen, si
ésta ha sido, por supuesto, exitosa. La sonrisa y la
prestancia amable y actual de Cuauhtémoc Cárdenas

variables, no necesariamente verbales, asumen un

ya hacia el final de su campaña televisiva, deberá
ocupar y borrar la imagen previa de un hombre
hosco y reservado, cuando se instale en la guberna-

de confianza que fructificará después para el
elegido, en el momento de marcar una posición es-

tura del Distrito Federal, por lo menos en lo que se
refiere a sus negociaciones en público. Esto no significa que Cárdenas sea, en p1ivado, de mal carácter.
Sin embargo, su imagen, hasta hace unos meses, acusaba tales características ante la mayoría de los telespectadores nacionales.
Implacables, los electores de la capital eligieron
a Cárdenas como la opción diferente y prometedora
para su futuro. La trascendencia de esta postura es
tan significativa para la próxima historia de México,
que todavía no podemos aquilatarla en su total magnitud. Un cambio, el cambio pedido por el PAN en
sus anuncios para toda el país, empezó ya. Ysin la ca1.ásu·ofe internacional que pronosticaban demasiados
observadores en el interior de la república. ¿Qué ocurrió en términos de imagen con los otros dos candidatos principales al gobierno capitalino?
Antes de tiempo, sus verdaderas personalidades
saltaron sobre el tapete electrónico. Uno, por colérico, y otro, por desfasado ante el contexto contemporáneo de la realidad política. En el caso primero,
el de Castillo Peraza, la correspondencia imagen pública e imagen real, se tornó delirante. Sus habili- ·
dades individuales, su fina inteligencia y su aguda
erudición, aun en el análisis teórico de la influencia
de los medios de comunicación, se precipitaron en
el vacío. Yeso sin que la prensa vertiera sus humores
sobre Ja vida privada del panista. En cuanto al

No es necesario, aunque después esta técnica
puede conducir a errores garrafales, que el diseño
de la imagen coincida con las características reales
del producto, aun en la promoción de candidatos
políticos. Será deseable que ambas imágenes: la ideal

candidato del PRI, desde aquel remoto destape
presidencial, quedó fuera, fuera de toda jugada. Y
menos en estos tiempos de cambio.

y la real coincidieran; pero pueden ajustarse, tanto
en sus rasgos positivos como en los rasgos negativos,
para su difusión externa, por lo menos durante el
tiempo que dura el lanzamiento. En este caso de un

¿Y en Nuevo León? ¿En verdad se pudo?

producto demasiado particular: una figura pública
a la caza de votos.

La mejor comunicación, por lo menos la más directa, es, sin lugar a duda, la interpersonal. La eficacia
de toda comunicación política depende en gran me-

En todo político habita un actor. La diferencia
enu·e unos y otros es que el actor asume una identidad que después cancela al término de la representación. En el caso del político, la representación,

dida del encuentro entre un candidato, y sus propuestas, y sus posibles electores. El trato individual,
así sea en una reunión masiva, permite articular un
diálogo entre el político y su público, donde diversas

la legítima, debe empezar después de la actuación.

56

Canales llegó al parecer tarde a la lluvia medial.
La campaña del PRI se abrió p1imero, desde febrero,
con una serie de comerciales cuya corrección publicitaria impidió que levantaran vuelo. Comerciales
atentos a un texto positivo, enmarcados en situaciones y referencias familiares personales, y con cierres
vistosos, tratando de separar a González Parás de su
partido por razones a la vista de todos. Spotspor completo tradicionales, nada distintos a los empleados
para anunciar pastas dentríficas o jabones, a pesar
del uso del primer plano corno enlace óptimo enu-e el aspirante y su público.

papel importante. La mirada, la postura, la fuerza
empleada en el discurso, permiten tender un puente

pecífica a la hora del sufragio. Ese trato, cara a cara,
por desgracia, se va limitando confonne la sociedad
progresa y se multiplica.
Nuevo León, en particular Monterrey, eslá anclado en este camino de desarrollo económico, aun
en estos años de crisis. Cada día los vínculos del ciudadano con su ciudad se van reduciendo a la casi
exclusiva lectura de un periódico, con toda la carga

Canales llegó después con toda la carga de la
nueva creatividad publicitaria, anotada desde la
redacción de las frases utilizadas por el candidato
hasta la inclinaciones y movimientos de la cámara,

ideológica que esto pueda ocasionar. Esta lectura
pasajera se afirma o se rechaza en el transcurso del
día al confrontarla con las emisiones de radio y, muy
en especial, con la televisión noticiosa.

tan en boga ahora gracias a los videoclips. Las situaciones expuestas también iban directamente al

Nadie se sienta a verTV. La televisión se mira como un objeto más, demasiado familiar y cotidiano,

grano, como los mensajes de la campaña nacional
del mismo partido comentados con anterioridad.
El grito de Canales, por otro lado, invitaba a participar en el proceso a un sector olvidado por el partido oficial: los jóvenes. Yalgo muy importante, ese
grito se sostenía en un lenguaje audiovisual propio
de esa generación intermedia, no de la generación
de los publicistas. Todd prefirió igualar su imagen
con la de un equipo deportivo, el de los Tigres, con
todos los riesgos que esto conllevaba. Además recu-

del hábitat particular. La TV cumple con su función
mercantil al mostrar día con día una galería de productos, próximos y futuros, denu·o de la otra galería
de sueños de su programación: telenovelas, concursos y series, cada vez más espectaculares y sangrientas. Esa u-ansferencia inmediata de ilusiones, al día,
opera con gran penetración e identificación vicaria
en una clase social en particular: la clase media.
Para una gran mayoría de votantes en este estrato
social en particular, la presencia o ausencia de un
candidato se mueve, casi en exclusiva, entre las pá-

n-ió a una forma de enlace muy adecuada a su fuerza
y magnetismo personales al anunciarse, en vivo,
arriba de los puentes peatonales.
González Parás no modificó su línea visual. Los

ginas de un periódico y sus aspiraciones, pagadas o
no, en la televisión. El candidato se conoce por su
imagen, no por su persona. Su proyecto político se
sabe por intermedio de los slogans, entre más cortos

promocionales siguieron hasta el fin la tónica primera, asentada ahora en calles y parques, para terminar
dialogando con su padre y su hijo sobre un futuro
distante de corrección gubernamental. Hombre discreto y reservado, empeñó su personalidad y compromisos en busca de una legitimidad auténtica. Legitimidad que nunca alcanzó, por lo tímido de su
adocenada campaña televisiva, a los seres del otro

y directos mejot~ no por los programas y proposiciones de gobierno. El candidato se ve, cara a cara, por
medio de las composiciones fotográficas en el papel
impreso o gracias a los encuadres en primer plano
de la TV. Canales, González Parás, Todd, Flores y
los demás aspirantes fueron seguidos, día a día, por
sus posibles simpatizantes en este largo año político
por medio de una interpósita presencia: la imagen,
y no por contactos personales con los mismos. Imagen clave englosada en esos pequeños fragmentos
de consumo existencial llamados comerciales. Contacto monitoreado por medio de una serie de encuestas de dudosa prospectiva enderezadas por
todos los medios y hacia todos los rumbos.

lado de la pantalla. Muy distinto fue, en este sentido
de indagación electrónica, el desempeño de Canales. Spots triunfadores, con llamadas directas de atención a los telespectadores, en particular aquella de
la generación de empleos, que dinamizaron de manerajuvenil su también se1ia, reservada y pragmática
presencia. Canales llegó tarde a la imagen, pero vio
y u-iunfó. Ylo hizo aprovechando toda la fluidez que

57

�el video permite en la actualidad para la realización
de comerciales con respuestas inmediatas al sentir
de la población. Tan inmediata era la respuesta que
se dio el !tuo de mostrar, a dos días de su cierre de
campaña, un refrescante documental con todo el
ingenio electrónico de la posmodernidad. El despliegue de una imagen cambiante y en movimiento

el Señor Frío y La Hiedra Venenosa, en una aventura
con un ritmo trepidante, que no se detiene en nin-

Poder absoluto

gún momento, salvo en el final, para descanso del
público. Otra vez juntos el Dúo Dinámico, con la
vuelta del 'Joven maravilla" satanizado y eliminado
en las versiones anteriores por sus singulares inclinaciones personales.

Brillante inicio. Sugerentes implicaciones políticas,
en una historia que se derrumba sin remedio después de su primera parte. Ni película sobre los excesos del poder, y bien que se prestaba para ello, ni
sobre la conupción en las altas esferas gubernamentales. Un mediano thriller con un final para salir al
paso. Inviértanse las situaciones. Piénsese en ou·a
pareja dinámica y en otro país: por ejemplo Córdoba
Montoya y su exjefe, para advertir la gama de posibilidades de este film.

hizo al producto (Canales) más accesible de lo que
parecía, en términos gráficos, al principio de la
campaña.

Hombres de negro

El resultado en las urnas, ahora sí real y no luminoso, fue impactante. La clase media y los jóvenes
le dieron el gran espaldarazo a Canales. Parte del
éxito se lo debe a la imagen. Y, claro, a ou·a serie de
variables de innegable fuerza, en particular la nece-

Amable fantasía para un tipo de espectador que
debe parecerse mucho -en lo anímico, no en lo fi-

sidad de un cambio al que la población aspiraba
después de la desorbitada administración de Sócrates Rizzo. Otra variable inmediata, y muy importan te

conjunta de Tommy Leejones y Will Smith adorna

sico- a los seres de otras galaxias que persiguen
sin desmayo los hombres de negro. La presencia

Máxima velocidad 2

un poco esta sátira que no encaja en un género que
requiere, antes que nada, del manejo absoluto e
incondicional de la fascinación.

por su nefasta proximidad, dos días antes del 6 de
julio, fue el triste y vergonzoso affaire de la Facultad

Mi ánimo y mi cmiosidad por ver la supuesta secuencia de acción más cara en la historia del cine,
ya no dio para tanto. Recordé el autobús de Máxima
velocidad 1 y agradecí en mi interior -no siempre
refulgente- mi decisión. Adiós, verano, verano u·asnacional, adiós.

de Comunicación de la Universidad. Reu·ato microscópico de una corrupción enfermiza nadando todavía en el pasado.
Imagen real e imagen ideal. Imagen real e imagen audiovisual. Ecuación simbólica en tránsito de
resolverse para Canales desde el próximo mes de
noviembre.

Dos llamadas de atención

El cine de verano

El verano llegó y con él se precipitaron la mayoría
de los grandes esu·enos hollywoodenses de este año.
Películas de consumo inmediato producidas para
satisfacer en gran medida la demanda por un cine
de sensaciones. Cine olvidable que se esfuma con
gran rapidez, tan pronto el espectador sale de lasala cinematográfica y se enfrenta al fuerte sol de la
tarde, quizá aguanten en video y en un día inútil.

Volcán

Partes privadas

La más disparatada histmia de la temporada. Rellena
de tremendismo e ingenuidad. La historia de un
aprendiz de volcán en un territorio: Los 'Ángeles,
donde la falta de lógica es demencial. La tímida lava
se comporta con tanta cortesía para con sus víctimas
que provoca pena.

Por irreverente y refrescante. Por grosera y chafa.
Por meternos -nunca una acción verbal mejor empleada- en los entresijos de un popular locutor
norteamericano, respirando sus humores y su
virulencia en un medio de comunicación que se
encuentra a miles de años luz de nuestra radio. Una
radio que ha despegado en el comentario crítico
de los acontecimientos, pero que no ha descendido
en el ambiente legítimo y feroz, político y alburero,
de las carpas y el teatro de revista mexicanos. No
apta para censores, que parecen estar proliferando,
aquí mismo, como hongos. Dios, el buen Dios, no
el malévolo, nos apiade.

Hércules
Una agradable recreación de la leyenda del hijo de
Zeus y Hera, tamizada en su violencia para exhibirse
ante toda la familia. Las referencias modernas divierten, como agrada el perfeccionado uso de las últimas
técnicas del cine de animación.

El mundo perdido
La vuelta al ParqueJurásico, en una aventura donde
la perfección de los efectos visuales realizados por
Animatronics se anula tan pronto pasa la novedad
en la pantalla. Película previsible que se salva por
una sola secuencia: la del autobús que está a punto
de caer al vacío. Un momento donde refulge el genio narrativo de Spielberg en todo su esplendor.

Cilantro y perejil
Batman y Robín

Una agradable sorpresa realizada por el cantor de
la clase media mexicana después de la crisis, Rafael
Montero, cuyas películas, con temática cercana a

Regreso a las tiras cómicas con el estilo y la sintonía
de una ópera rock. Deslumbrantes personajes, como

58

59

�Cilantro )' perejil, vegetación sin respuesta económica
desde hacía mucho tiempo.
El éxito de Cilantro y perejil radica, sin escapar de
las constantes del realizador, en el análisis desenfadado de las relaciones de pareja, donde los protagonistas y sus seres cercanos se expresan y reaccionan
como lo haría cualquier espectador nacional. En
una época donde el cine mexicano ha muerto, los
mexicanos han encontrado una película que sabe a
ellos, aun navegando contra los comentarios de
Germán Dehesa. Sin pretensiones y con las interpretaciones de una pareja de actores que recuerda
mucho a los actores de la edad dorada de la comedia
norteamericana, Cita ntro y perejil vale la pena Yerse.

promovido debates y encuestas para analizar los contenidos de la telenovela. Esc1itores y ciudadanos de
la localidad manifestaron su opinión abriendo la
polémica hacia el papel que juegan las telenovelas
en la formación de valores, así como la censura y la
libertad en los medios.

Mirada de mujer es una obra y un espacio digno
de exploración y de investigación por parte de la
sociología y de los medios de comunicación. Un hecho social, sin precedente en la historia reciente de
la televisión, que requiere de una apreciación más
profunda para que su contextualización y su desarrollo sean apropiados. Las primeras interrogantes
que habría que considerar son ¿a qué circunstancias
obedece el impacto de la telenovela?, ¿a qué paradigmas culturales corresponde?
Aunque la telenovela fue originalmente escrita
para reflejar algunos cambios desencadenados en
la sociedad colombiana, país en el que por cierto
fue todo un éxito televisiYo, hoy podemos sostener
que los contenidos discursivos, las imágenes que
consm1ye y la ambientación que realizan los principales personajes se ajustan, en gran medida, a países
como el nuestro, que atraviesan por una transición
en rubros como la política y la sociedad. Se vive una
apertura que ha trastocado los modelos tradicionales
con que se comprendía el funcionamiento de la familia, la sociedad y los medios. Es el caso particular
de la temática que aborda Mirada de mujer; la cual
pone al descubierto las complejidades del comportamiento humano en la transición de una familia de
clase alta tradicional a otra abierta, o mejor dicho,
entre la transición de una conciencia cerrada a otra
abierta y tolerante que busca ajustarse a las transformaciones de la vida actual.
En Mirada de mujerse observan de manera precisa
las circunstancias que se tienen que afrontar en esta
etapa de la vida en la estructura familiar y en donde
la mujer juega un papel protagónico, así como el
fortalecimiento de una nueva estructura de valores
en los que el respeto, la tolerancia y la comprensión
a las opiniones encontradas son fundamentales en
los cambios profundos de los actores sociales que
componen la familia. En este sentido, Mirada de mujer es una muestra de un tipo de famlia que lucha
con un pasado (tradicionalista, cerrado, autoritario)
para darle forma a su visión de futuro, para abrir
paso y concretar sus expectativas.

Una mirada al espejo
(Mirada de mujer, fenómeno
massmedia)
Sergio de la Rosa
L.\ TELE;-..:O\'ELA

MIIWH l&gt;f ,\ll'/J:/1, ESCRITA POR jl\lENA y

Bernardo Romero, ocupó un importante sector de
la audiencia a un mes de haber salido al aire. Su
productor, Epigmenio !barra, afirmó que la telenovela alcanzó hasta 28 puntos del ratingen sus primeras cuatro semanas de u·ansrrtisión, lo que representa
unos 30 millones de televidentes. Ou·as cifras, como
las del diario El Norte, indicaron que 47 por ciento
de la población de Monterrey y su área metropolitana ,·cían la telenovela. Mirada de mujer ha sido altamente controvertida, desde los puntos de vista social, ideológico y comunicativo, por algunos grupos
sociales de Nuevo León, quienes han criticado la
manera cómo han sido abordados algunos asuntos
llamados difíciles: la desintegración familiar, la
sexualidad, el aborto, la infidelidad y el di\'Orcio.
La Confederación Nacional de Consejos de Instituciones de la República Mexicana, con sede en la
entidad, se pronunció por la suspensión de la transmisión al considerar que atenta conu·a las "buenas
costumbres" de la familia mexicana. A esta protesta
se adhirieron la Cnión ~eoleonesa de Padres de
Familia )' algunas agrupaciones de ciudadanos de
clases media alta y alta. Ciertos medios de comunicación (como El Norte y Reforma), por su lado, han

60

Por otro lado, la telenovela refleja el propósito
de hacer un nuern tipo de tele\'isión caracterizada
por una marcada competencia ideológica de las
imágenes y los mensajes, o para decirlo en los términos de su productor: reflejo de la soberanía cada
\'ez más creciente del auditorio.

porque la transporta a situaciones sociales que no
conocía y le resultan interesantes.
Posturas en torno a la telenovela

La Confederación ~acional de Consejos de Institu-

El tema cenu·al es adentrarse en situaciones cotidianas que se le presentan a una mttjer de clase alta

ciones envió el u·es de septiembre una carta a la cadena de televisión para manifestar su desacuerdo y
rechazo a la telenovela, al considerar que atenta contra la moral y las buenas costumbres de la familia
mexicana. El organismo aseguró que la telenovela
justifica la infidelidad ,. la aplicación de la ley ckl

que fue abandonada por su marido. La separación
trae en .\.1aría Inés, el personaje central, una serie
de conflictos y trastornos internos que supera con
el paso del tiempo, una ,·ez que ha fo1:jado su propio

~jo por ojo y diente por diente dentro de la familia.
La carta, apoyada por la Cnión :\eoleonesa de Padres de Familia, subrayó que el pueblo está adormecido y con este tipo de programas se hace al mexica-

redescubrimiento, que se reinventa a sí misma.
A tra\'és del comportamiento de este personaje

no más inepto, más confonnista, y se le da el mensaje
de que es mejor pecar que trabajar.
Juan Ignacio Durán Reza, presidente del organismo, dijo que "lo que ha molestado es el hecho de
que promueve la desunión familiar y habla de una

Argumento y personajes

,·emos el nuevo papel de la familia en una sociedad
abierta, así como nuevas normas y \'alores que habrán ele consolidarse entre los integrantes de la estructura familiar en esta etapa.
Después de 27 años de casados, Ignacio San
~1illán (esposo ele 60 años de edad) decide separarse
de María Inés (esposa de 50 años de edad) para ,~vir
con su amante Daniela (jm·en de 30 años de edad).
:'vlaría Inés poco a poco se recupera de su situación

madre que \'Í\'e en amasiato con otra persona. ~o
se considera que promueve las virtudes y los valores
de los que tanto estamos hablando y que deben ser
exaltados". El director de esta confederación, José
Luis Mastretta, argumentó que es necesario que exista la moral, porque una baja en ésta implica un aumento de la Yiolencia.
Por su parte, el psiquiatra José Castillo señaló
que el tema de los valores corre el riesgo de convertirse en "la chica de moda", pero identifica esos \'a-

al estabrecer una amistad con Alejandro Salas (jo\'en
pe1iodista que se enamora ele ella y que le muestra
otros "mundos": el mundo de lo "público"). La separación del matrimonio define las posturas de los
demás personajes y los in\'olucra en concepciones
duales de la vida, que los hace fluctuar entre lo viejo
y lo nuevo, entre lo justo y lo injusto, entre la mora-

lores con la desunión familiar, con las patologías de
los personajes y con la infidelidad. En tanto que el

lidad y lo inmoral.
Ignacio no quiere saber nada de .\.laría Inés, vi\'e
con Daniela, pero no está del todo con su joven pareja, y se ha propuesto estar atento a los problemas
de sus hijos. Es autoritario, perfeccionista y obsesivo,

consideran que ésta presenta la realidad y niegan
que sea inmoral y que el tema central sea la infidelidad. Algunos intelectuales han comentado el tema:
Rosaura Barahona expresó que era falso que la telenovela fuera inmoral y explicó que la polémica desatada fue porque se rompió con el prototipo de la
mujer u·adicional y esto "les pica el hígado a los machistas y ahí incluyo a mujeres machistas que han
educado a sus hijos para que sean hombres machistas también". Las reacciones de la ciudadanía fueron
inmediatas. Según El Narte, 89 por ciento de los es-

productor y los plincipales actores de la telenovela

hecho en la competencia profesional. La protagonista, por su parte, al principio se deprime, posteriormente se recupera y establece una relación con el
periodista. María Inés quiere y no quiere afrontar
la responsabilidad de la ruptura yye normal que su
cxmarido la siga manteniendo. Es un personaje formado en una familia tradicional que de pronto se
ve envuelta en situaciones dificiles para mantener
la unidad familiar. Acepta la compañía de Alejandro

pectadores de la telenovela protestaron contra la
Confederación; 97 por ciento dijo que le gustaba
Mirada de mujer; 69 por ciento aseguró conocer a

61

�un hombre que tiene relación extramarital y 89 por
ciento conoce a una joven que ha quedado embarazada siendo soltera.

fisica. De hecho, no existen escenas en esta telenovela que reflejen ou-o tipo de realidades como la
ei:cplotación y la pobreza, por ejemplo, más que en
los diálogos de los personajes.

Reflexiones

7. La virtud de la telenovela es que las problemáticas de las familias tradicionales de la clase alta
se ventilan de una manera directa, sin censuras, ha-

1. Hay que subrayar que se impulsen en la televisión

comercial nuevos conceptos de la cultura de masas,
con argumentos realistas y propositivos, y que se use
el género de la telenovela, uno de los más vistos y
de mayor alcance y penetración entre los televidentes. Esta propuesta televisiva puso al descubierto
la existencia de una audiencia más participativa y

ciendo público temas que se mantenían en la intimidad, en lo privado, ocultos, como la infidelidad,
el aborto, los romances, los amantes, la homosexualidad y la desintegración familiar.

dispuesta a defender lo que considera correcto: la
llamada soberanía de la audiencia.
2. La telenovela rompe con estereotipos y mode-

sajes e imágenes alcanzan mediante la televisión una
cantidad extraordinaria de personas. Masifica sus
contenidos y críticas, que de ser precisas las tenden-

los de una cultura televisiva, vistos desde una perspectiva diferente: la mujer y personajes de carne y
hueso, no superhéroes. No es una telenovela en la
que se diriman posiciones entre buenos y malos.

cias registradas hablamos de que dicha telenovela
ha enconu·ado en nuestra ciudad un gran eco, más
allá del promedio nacional. Este puede ser el indicio
de un gran choque cultural que se avecina entre el
tradicionalismo y lo nuevo.

istoria
matria

8. El impacto de la te~enovela adquiere mayor
dimensión culturalmente hablando porque sus men-

3. Sin embargo, Mirada de mujer tampoco rompe
con los cánones del orden establecido. Es por un
lado realidad y por otro ideología.

9. Es ahí donde se puede explicar la postura asumida por la Confederación Nacional de Consejos
de Instituciones, el cual en última instancia ve amenazada la permanencia de la estructura familiar tradicional de las clases altas.

4. Pone al descubierto las trabas y vicisitudes en
que se desarrolla la familia en algunos sectores de
las clases media alta y alta de la sociedad mexicana.

La funcionalidad del binomio hospital-escuela
determinó el avance de la enseñanza médica en
Nuevo León. La primera cátedra de medicina que
el gobierno intentó establecer en 1829, a cargo del
doctor Pascual Costanza, fracasó en gran medida
porque la Iglesia se negó a facilitar el uso del Hospital del Rosario, el único disponible entonces, para
las indispensables prácticas de clínica. El rechazo
no quedó allí, pues según el doctor José Eleuterio

De Hospital Civil
a Universitario
El logro final de una investigación orientada a crear
el_ hospital-escuela-&lt;&gt; sea Hospital Universitarioes obra de un conjunto de voluntades que a su derre-

en los espacios de opinión por parte de otro tipo de
posturas más abiertas y flexibles que se identifican
con la búsqueda de la protagonista María Inés.

dor congregó el que había de ser el esforzado paladín que diera impulso a la obra iniciada un siglo antes, Ángel Martínez Villarreal.

11. Para los seguidores de la telenovela la reali-

de autos, con la servidumbre y con la ropa fina que
usan a diario, entre otros elementos. Para estos úl-

dad de María Inés no es su propia realidad, sino un
sueño, lo que quisiéramos que fuera nuestra reali-

timos segmentos de la sociedad, la telenovela presen-

dad. En este sentido, la trama y las motivaciones de
los personajes son para nosotros meras representaciones ideológicas, de distracción por un rato mientras aparece otra telenovela que aborde temas más
fuertes y difíciles que nos llamen la atención.
12. Pese a ello ojalá hubiera más Miradas de mujer,
más miradas de María Inés.

ta una gama amplia de contenidos ideológicos.
Muestra, en general, cómo hay que resolver situaciones en la familia.
5. Hablamos entonces de que las temáticas de la
telenovela están más ligadas a sectores de la clase
alta de la sociedad y que no necesariamente refleja
las problemáticas del conjunto de las familias mexicanas, las cuales se abren camino en ou-os espacios
y en ou-os insu-umentos de los llamados 111ass media,
como la radio.
6. Las problemáticas de las familias de clases
media baja y baja son de ou·o tipo y naturaleza, más
ligadas al desempleo, la seguridad y la violencia

do que trajeran otro médico y se formalizara el estudio de la medicina, cosa que los canónigos creían
que predisponía al materialismo, redttjo el sueldo
del médico del Hospital".1
Durante veinte años, de 1833 a 1853, Gonzalitos
impartió diversos cursos de farmacia, partos y medicina en su domicilio, de manera particular. Fue lo
que se llamó periodo de "Enseñanza médica latente'?
En 1853 Gonzalitos buscó establecer un curso
de Ciencias Médicas más acorde con los de la Escuela

Armando Hugo Ortiz

l O. Es cierto que las posturas u·adicionalistas de
estos segmentos de la población se han visto rebasadas

Es ahí en donde adquiere importancia y significación el realismo del cual hablan el productor y
los principales actores de la telenovela. Pocas familias, por ejemplo, se identificarían en la vida real
con la casa enorme y los lttjos de la residencia de los
San Millán, con la posesión de una buena cantidad

González Gonzalitos "el cabildo eclesiástico, temien-

de Medicina de México, pero se frustró el intento
cuando la Iglesia cerró, por falta de fondos, el Hospital de Nuestra Señora del Rosario. No había sitio
para impartir la clínica.
Con la clausura del hospital religioso, Gonzalitos
se convenció de que antes que una escuela de medicina era indispensable un hospital, por ello se enfocó
a conseguir recursos económicos para construir el

Enrique C. Livas

EL HOSPITAL UNIVERSITARIO DR.jOSÉ ELEUTERIO GoNZÁlez se define como "una dependencia de la Universidad de Nuevo León, organizada como Departamento Clínico de la Facultad de Medicina de la
citada institución". 1 Esta normatividad legal tiene
una trascendencia enorme en la enseñanza médica
y la asistencia hospitala1ü en la entidad.
Hacerla posible requirió un esfuerzo de varias
generaciones de médicos, la mayoría egresados de
nuestra Facultad y desde diversas trincheras como
alumnos, catedráticos y políticos. Ésta es una panorámica de dicho esfuerzo.

Hospital Civil, que abrió sus puertas en mayo de 1860.
Meses antes, en octubre de 1859, se había inaugurado
la Escuela de Medicina, anexa al Colegio Civil.

2

.José Eleuterio González, Los midiros y las mft'Tmeras m Montm·¡,y,

JNN/, edición de Francisco Guerra, Londres, 1969.

'José Maria Lozano, R,srña histórira d, la instnurión ¡,úbira m Nuroo
Lnín d,sd, sus origmrs hasta I 891. 5"rrión Emula de Medirina, 1895.

1

Decreto 105 de la LIII Legislatura de Nuern León, Ley Orgánica
del Hospital Uni,·ersitario. 1955.

62

63

�Gracias a que Gonzalitos fue el fundador de la
Escuela y el Hospital, ambos funcionaron de manera

la creación de la Universidad de Nuevo León en
ese mismo año. El nombramiento de Ángel Marúnez
Villarreal como segundo rector, en 1934, aunada a
situaciones políticas nacionales y locales, generó la
turbulencia estudiantil que culminó con la clausura
de la joven máxima casa de estudios.
El doctor Guajardo falleció en 1938, cuando apenas empezaba a u·abajar en forma parcial el nuevo
Hospital Civil, a cargo de la beneficiencia pública.

coordinada, sin necesidad de ordenamiento jurídico. Además dejó estipulado que su herencia se
repartiera por igual entre ambos planteles.
Esta concordia funcionó hasta el primer tercio
de nuestro siglo y de acuerdo con el doctor Ángel
Marúnez Villarreal "el rendimiento educativo del
Hospital satisfacía un mínimo de requisitos indispensables para la formación de los buenos médicos".-1

Por desgracia también iniciaron los problemas para
maestros y alumnos, que además del distancia-

Al principiar la década de los veinte de este siglo
la Facultad promovió la modernización de la medicina en el estado. Uno de sus grandes impulsores
fue el doctor Eusebio Guajardo, que como director
de la Facultad de Medicina viajó a Bruselas, Bélgica,
en 1921, y después a Estados Unidos y otros países a
diferentes cursos y congresos médicos.

miento geográfico resintieron el humano, pues los
directivos del Hospital empezaron a obstaculizar la
enseñanza. La queja más frecuente era que ponían
muchas trabas a maestros y a alumnos para las indispensables prácticas clínicas en el Hospital.
El doctor Ángel Marúnez Villarreal asumió la
dirección de la Facultad en 1943. Gracias a sus gestiones se modificó en agosto de ese año la Ley de
Beneficiencia Pública. En concreto obtuvo que:
l. Los jefes de servicio y personal médico del
Hospital fueran a la vez catedráticos correspondientes de la Facultad.

Dichas experiencias le sirvieron para redactar,
en 1928, una iniciativa que remitió al gobernador
Aarón Sáenz, en la que propuso, entre otras cosas,
la edificación de varias escuelas en una misma área
geográfica (de medicina, de fannacia, de enfermeras
y de parteras), así como un hospital general que,
además de su función neta, "se destine para la práctica de las escuelas mencionadas en el Artículo
tercero"_:, De manera provisional se proponía el Anti-

2. Los nombramientos se ortorgaran por !ajunta
de Beneficiencia y el Consejo Universita1io, bajo el
procedimiento de concurso-oposición.

guo Hospital González, pues del actual no exisúa ni
su posible ubicación. Con esta idea de hospital-es-

Estas ideas las plasmó en la lúcida ponencia que
presentó en el Primer Congreso Nacional de Facul-.
tades de Medicina, efectuado como promoción suya
en Monterrey, en junio de 1944. Dicha exposición
se publicó después en el folleto En defensa del Hospital-escuela y /,as f,eyes que lo hacen factibl,e.

cuela, según el doctor Rodrigo Barragán, "se estaba
proponiendo hace más de 60 años lo que ahora llamamos un Área de Ciencias Biomédicas".ti
La propuesta del doctor Guajardo quedó archivada, pues Aarón Sáenz se integró al gabinete de
Pascual Ortiz Rubio, pero la semilla del hospital- escuela fructificó años más tarde, gracias a quien era
secretario de la Facultad en 1928, el doctor Ángel
Martínez Villarreal, con un brillante desempeño
como alumno de ella.

Su propuesta era la creación del hospital-escuela
con organización departamental donde aquél
estuviera subordinado a ésta, idea resumida en su
frase: "Todo servicio de asistencia en el Hospital debe hacerse en función de la enseñanza".
La administración del Hospital quedaría a cargo
de la Facultad de Medicina, o de la Universidad en

Mientras tanto, el hospital que requería la ciudad
-el actual Hospital Universitario- se empezó a

caso de que existiera, como en Nuevo León. En con-

construir en 1933, pero el nuevo plantel y la reestructuración de la enseñanza médica se postergaron con

secuencia, el director de la Escuela debía serlo también del Hospital, y los catedráticos de ella, responsables de los departamentos y servicios del centro
médico.

'. l-:11 tiffm.111 drl Ho.1pital l-:.1mrla .\' lm lryrs q11r lo harrn Jarliblr, doctor
Angel Martínez Villarreal, UniYersidad de Nuevo León , 1944.
·, Prorecto de Ley del Instituto de Ciencias Médicas, doctor
Eusebio Guajardo. Archirn Histórico de la Facultad de Medicina.
1928.
" Texto del doctor Rodrigo Barragán. Facultad de Medicina,
UANL. octubre de 1992.

Marúnez Villarreal afirmó ante el Congreso de
Facultades que en Nuevo León, al menos, ya estaba
resuelto el procedimiento para nominar el personal
médico del nosocomio, sin embargo, no fue así. El

64

doctor Francisco L. Rocha, director del Hospital
Civil, y los miembros de !ajunta de Beneficiencia

conoció a Marúnez Villarreal y su idea del hospitalescuela, así como su lamentable y prematura muerte.
Apoyado en dicha propuesta, Morones Prieto
acordó el 28 de mayo de 1952 -como gobernador-que el estado cediera el Hospital Civil a la Universidad de Nuevo León para que, a u·avés de la
Facultad de Medicina, lo adminisu·ara en bien de la
enseñanza y asistencia médica. En ese mismo acuerdo se estipuló que el director de la Facultad asumiera
automáticamente el mando del Hospital, desde entonces Universitario. El Hospital se entregó en sesión solemne a la Facultad hace 45 años, el dos de
junio de 1952, y tres años más tarde, en 1955, se
promulgó el decreto de la Ley Orgánica del Hospital Universitario.
Así se garantizó en forma jurídica el binomio

Pública se opusieron tajantemente, lo que desencadenó una huega estudiantil y la renuncia en masa
de los docentes en apoyo de laJunta Directiva de la
Facultad. La polarización se agudizó al secundar el
paro toda la Universidad.
El gobierno, si bien no aprobó ceder el Hospital
a la Facultad, ordenó cumplir con la disposición de
nombrar por común acuerdo a los jefes de departamentos. Esto se considera el inicio de la obligada
coordinación entre la Facultad de Medicina y el hoy
Hospital Universitario.
Francisco Vela González, médico que sustituyó a
Francisco L. Rocha en la dirección, en 1944, emprendió esta reorganización. Martínez Villarreal
falleció al año siguiente, sin ver cristalizado su proyecto, que se llevaría a cabo siete años después.
El doctor Ignacio Morones Prieto asumió la gubernatura en 1949. Cursó estudios en la Escuela de

hospital-escuela, propósito original del doctor José
Eleuterio González y que retomaron los alumnos
de la institución por él fundada, con brillantes
defensores como Eusebio Guajardo y Ángel Marú-

Medicina de San Luis Potosí y años más tarde fue su
director. Cuando se desarrolló el Primer Congreso
de Escuelas de Medicina en 1944, Morones era rector de la Universidad de ese estado, por lo tanto

nez Villarreal.

65

�puede ser artista, en tanto que se aboque a desarrollar un discurso y en tanto que se pueda colocar

en la obra de arte, y se contribuye a la idea del productor como un ente poseído por fuerzas de origen
desconocido e inexplicable, que ha sabido librar la
batalla necesaria para plasmar sus intenciones. ;\o
hay quien ponga orden en este desorden. Pero, ¿se
requerirá poner orden?. ¿un orden racional?, ¿uno
estandarizado?, ¿o será necesario este desorden para
obtener la pluralidad y la diversidad?
Es difícil contestar esta cuestión. Pongamos, por
ejemplo, que hay un aspirante a artista. Para empezar, tiene que definir herramientas, utensilios, técni-

en los centros de difusión. Esto quiere decir que no
necesita pasar por una educación formal.
La mayoría de los artistas (en ciernes o maduros)
no creen en las escuelas o facultades universitarias,

rtes
plásticas

básicamente por dos razones: uno, los planes de estudio tienden a esclerotizarse, a inmovilizarse frente
a una realidad profesional que está continuamente
cambiando. Y dos, los planes de estudio tienden a
proporcionar enfoques enciclopédicos del conociganancias y empleos; además de que carga con una
muy buena dosis de estereotipos que van desde la
vida disipada o bohemia (es decir, inútil y romántica)
hasta la connotación peyorativa homosexual. "El arte
contemporáneo no sirve para nada", dirían algunos
comerciantes y ou·os tantos obreros, a lo que sólo
nos faltaría agregar que, aunque no todo el arte es
así, sí es cierto que tanto va el cántaro al agua, que
los mismos protagonistas acaban por ser como se
les ve.

Tres problemas
del arte regiomontano

Pero a pesar de esta carga, de este enfoque negativo, el arte (y las actividades artísticas) están en un
momento de transición importante en nuestra ciudad, que vale la pena revisar. Todo lo que se podía

Enrique Ruiz Acosta

decir del arte en un pueblo bicicletero, como lo es
Monterrey, está dando paso a nuevos parámetros y

CUANDO QUEREMOS ABORDAR L\ CUESTIÓN DE CÓMO SE

produce el arte contemporáneo, hay tres problemáticas importantes que resultan ineludibles: la

a nuevas identidades, en la medida en que nuestra

proyección conceptual y técnica del artista; su originalidad; y el contexto de origen e influencia de esas
actividades artísticas.

ciudad se ha venido convirtiendo en una urbe cosmopolita, plagada de eventos y de instituciones que
se interesan en promover una versión actualizada y

¿Qué quiere decir esto? La respuesta a esta pregunta puede parecer arriesgada, pero es posible que
en estas tres áreas radiquen las diferentes evaluaciones de la artisticidad (critica del arte, concursos,
exposiciones, etcétera) de aquello que hoy por hoy
se cataloga como lo valioso o representativo de un
lugar.

primermundista de la cultura "culta", esa que ocurre
en espacios europeos o norteamericanos.
Por eso, también damos por un hecho el aceptar
que existe una gran institución que se llama "arte",
cuyo fin es el de formular, sancionar y legitimar discursos visuales que son consumidos por élites
nacionales y trasnacionales. ¿Élites?, sí, puesto que
el arte es un sistema de comunicación que en cualquier sitio de este mundo se considera de uso exclu-

Para abordar estas cuestiones, no trataremos de
establecer fórmulas o recetas, sino que trataremos
de mencionar una serie de nociones acerca de lo
que define el acontecer del arte hoy, considerándolas más como campos de acción no definitivos ni
terminados, sino dinámicos y cambiantes.
De antemano reconocemos que en Monterrey
(especialmente en Monterrey) lo artístico visual es
una profesión devaluada socialmente, "no producti-

sivo de pequeños grupos, y a veces sólo de grupos
privilegiados. El arte no se consume masivamente.
Así pues, Monterrey está transcurriendo de lo
tradicional a lo moderno y a lo posmoderno. Ése es

va", con lo cual se cuestiona su capacidad de generar

66

cas, procedimientos, temas y con textos median te los
cuales sus propuestas puedan ser consideradas válidas. Como artista, debe dejarse impregnar por los
hechos y por las corrientes del pensamiento actual.
Para ello, recmi-e a su intuición y a las posibilidades
que su propio medio le ofrece, con lo cual intentará
formular obras y conceptos plenos de significado,
que tengan una configuración especial, original.

miento institucionalizado (historias, sociologías,
an u·opologías, estéticas, semióticas, etcétera) que
son muy útiles para formar investigadores de las
ciencias sociales pero no productores.
¿Qué es lo que sucede entonces? Sucede que los
artistas se forman bajo hábitos de aprendizaje dispersos, no formales, en reuniones de iguales, acudiendo
a la observación directa en talleres y exposiciones,
o acudiendo al comentario de los protagonistas (galeristas, curadores, críticos, etcétera), o a cursos y seminarios de su interés
particular, todo lo que en conjunto representa un contacto directo con los eventos
de la práctica profesional de las artes
visuales, una realidad que no se define en
el aula _sino en su quehacer social. Esta
dinámica, y esta compleja realidad que
exige atender la disparidad y la diversidad
de oportunidades de colocarse en el escenario de lo artístico, es lo que nos permite
observar que los artistas se forman como
tales a pesar de que pasan por una universidad.
No hay, por lo tanto, homogeneidad en
las definiciones conceptuales o técnicas de
las propuestas, ni tampoco una vinculación
estrecha entre la formalidad de un discurso
verbal y un discurso visual. Es decir, no podemos imaginarnos la realización de un
congreso de artistas donde se establezca un
lenguaje común que permita el diálogo, tal
y como sucede en otros campos de conocimiento. Antes al contrario, prevalecen las

el escenario. Pero ¿cuáles son las problemáticas?
Una de las características más claras que definen
lo artístico es la heterogeneidad de quienes lo ejer-

formulaciones escuetas, las explicaciones
cantinflescas, o la recurrencia a los lugares

cen profesionalmente. Prácticamente cualquiera

supuesto contenido que se ha "depositado"

comunes, con lo cual se evita confrontar el

67

�pero es distinta", decimos). Pero lo que sí detestamos
son las malas copias o los refritos.

Sin embargo, la principal queja es el comportamiento prepotente, arbitrario, cínico, de quienes
"promueven" el arte, lo que los obliga a doblegar
sus intenciones en función de un arte complaciente
con el comprador.

La crítica más común a los artistas es la de que no
son originales. Ya sea porque se "inspiran" en cierta
corriente, o porque se "identifican" con otro artista,
o ya sea porque se "roban" ideas, el caso es que lo ar-

Esta forma de ver el arte, esta "institución del
arte", es muy regiomontana y no tiene una contraparte (o varias contrapartes) que estimulen la producción arústica como una exploración del conocimiento y como un lenguaje global occidental, aquel
que ~e está renovando y legitimando continuamente. Aquel que constituye la Teoría del Arte.
El arte dice, el arte manda, el arte es. La parte

ústico no sucede como una secuencia de desplantes
de originalidad, sino como una continuidad de influencias intelectuales y formales, que se institucionalizan a partir de una se1ie de pugnas por el dominio
local del mercado y de la representatividad de una

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zona geográfica (¿qué artista dice qué, en dónde?).
Así, decimos que hay un arte oaxaqueño, o hay

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un arte brasileño, porque son un conjunto de inten-

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comercial es la parte más desarrollada regionalmente. La parte intelectual es la otra, pero no tiene

tos de configuración artística que reúnen una serie
de preocupaciones similares, más o menos estructuradas con un sentido regional.

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muchos exponentes locales. Ambos aspectos no son
necesariamente coincidentes, ni complementarios,
ya que el basto mercado local por el momento sólo
demanda obras que sean símiles, clones y reciclados,
que se interpretan como una versión local reflt:jo
de una realidad global.

Los vasos comunicantes existen como una respuesta a las múltiples influencias culturales o a la
proliferación de revistas y catálogos, que permiten
visualizar nuevas soluciones a los trabajos propios,
aunque claro, habría que cuestionarse también
cuánto puede durar un artista que simplemente se
dedica a copiar ideas de otro contexto y a presen-

Explorar el arte es reconocer sus capacidades y
limitaciones como un lenguaje y como una serie de
discursos amplios, diversos, contundentes. Para ver
el arte que se festeja en los foros internacionales,
nuestra ciudad cuenta con espacios como el :\1arco
y el Museo de Monterrey.

tarlas como novedades en su contexto. ¿Cuánto
puede durar en un esu·icto ambiente que se dedica
precisamente a legitimar y a descalificar lo arústico
con base en el saber de un foro globalizador? No

Gracias a estas y a otras injerencias, la oportunidad de ser artista en nuestra ciudad es hoy superior a las oportunidades que había en los sesenta;
pero hay mucho trabajo pendiente: aún hace falta
ver nuestra cultura como una totalidad, y aún hace
falta saber qué está pasando con el arte, más allá de

mucho. Tarde o temprano cae quien tiene que caer.
l\o es tan fácil como simplemente copiar.
Ahora bien, esto nos lleva al tercer aspecto que

Si se impusiera un orden, una secuencia o una
estructura en el modo de hacer el arte, ¿aún así, se
podrían obtener distintos resultados?, ¿las posibilidades de combinación entre herramientas, utensi-

de selección de opciones, de uso de recursos tecnológicos y cienúficos, de referencias culturales y filosóficas, lo cual nunca se hace partiendo de cero.
Hablar de lo original en el arte es hablar de una
búsqueda agotadora y no fructífera.
Frente a los cientos y cientos de acumulados años
de arte occidental, actualmente nada es considerado
original y todo es considerado como una re-lectura

lios, técnicas, procedimientos, temas y contextos se
pueden plantear como condiciones de exploración
personal, sin que necesiten ser confrontados más
que a través de la obra hecha?, ¿o debe el artista especificar su configuración para ser el primero en
legitimar la obra?
Los artistas más destacados por el contexto europeo de este siglo sugieren que se haga así.
El problema de la originalidad (el segundo de

afortunada de esta desafortunada acumulación histórica que llamamos arte.
Al igual que sucede con el cine, que es el medio
arústico preferido por las masas, valoramos las variaciones sobre un mismo tema, y saludamos los énfasis
de ciertos aspectos, y no nos cuestionamos demasiado si existe un cine nuevo ("se parece mucho a ... ,

los problemas enumerados al principio de este texto) se presenta como un problema de construcción,

68

mencionábamos al inicio del arúculo: ¿existe un arte
regiomontano?, ¿cómo es nuestra ciudad?, ¿cómo
son sus artistas?

la sagrada circunferencia de esta metrópolis (San
Pedro, San Nicolás, Guadalupe y Santa Catarina).
El arte es una lucha entre el individuo y las instituciones. Una lucha que a veces es una pugna que
se decide por poder, y otras veces es un diálogo que
acaba en un café. Como artista, se aprende mucho.
Se busca descubrir, revelar, evaluar. Es un proceso
espinoso, reflexivo, selectivo, azaroso, informal. En

Los artistas locales no se manifiestan aguenidos,
disiden tes o impugnadores, sino que son convencionales. Buscan ser aceptados, integrados y comercializados. Ideológicamente Monterrey no produce
artistas de confrontación sino de filtración. Quien
tiene más habilidades o más contactos es quien se
cuela a los espacios de exhibición o de consagración.
La inquietud crítica que en ocasiones manifiestan los artistas tiene su origen en el hecho de que
con frecuencia son excluidos de las políticas y de

el fondo todo artista debe ser más fuerte que cualquiera de los modelos que lo quieren definir. Un
artista no necesita la calificación ni la descalificación.
Pero sí necesita dinero. Y eso es Monterrey. ¿Será
Villa Amadeus la habitación del artista? ¿Será el Corredor del Arte el camino por seguir?

las estrategias comerciales de los galeristas locales,
quienes, por su parte, sólo hacen lo que es correcto
para su negocio: diseñan su mercado. Cualquier
regiomontano les da la razón.

69

��Con m de mujer que es cuerpo, sensualidad, belleza y
deseo. El objeto sexual convertido en disputa política, en

correr por los pasillos, rodar por el desnivel de la pantalla

jimo, en el centro de esa honrada medianía que quiere

a la primera fila de asientos. Para entonces, la película, como

mos lo que presentíamos. Respeto a la rima (con una

gozar sin hacer malabarismos con el caletre que la natura-

banquete presidencial, en relación de poder. Thrillerpoli-

el sueño, había terminado pero José Baños seguía vivo,

leza o su dios tuvo a bien otorgarle. Horacio pretende, ni

ciaco cargado de intrigas y traiciones, grupos de la mafia

continuaba su historia cargada de negociaciones y aven-

excepción), respeto a la métrica (se trata de endecasílabos), respeto al tema del amor (carnal}. Y transgresión

más ni menos, que sus lectores y sus amigos perciban un

y el poder norteamericano que vigilan los movimientos

turas, marcada por el dolor y la ausencia, una \~da con el

de la fiera seriedad con que habitualmente el autor de En

de la actriz, sus diálogos y anotaciones, sus amistades. ¿Qué

recuerdo de "una señora ausente, de secretos inconclusos
y de una soledad sin fronteras".

mundo doliente pero calado por el amor -aunque éste
repte a duras penas.

el nombre de Eva acomete las vicisitudes del encuentro amoroso. Aprovecha además la oportunidad para brindarnos
una postal desde su ca11ejón, plazuela o condominio: "Una

sabe ella del nuevo plan de invasión a Cuba? ¿Mangosta?
"¿Cuál era la verdadera razón de su viaje a México en esos

Si hojeamos Ritual de anímales, vamos hacia un bestiario

Rafael ha hecho posible el vivir y sentir un mundo

que nunca fue concebido como tal. ¿Por qué? Porque a

momentos en que los agentes de varios bandos ahí se da-

que se encontraba lejano y distante de nosotros. Marilyn,

vecina púdica o impía,/ Espantada del coito de los gacos,/

Horacio los bichos de la lista anterior se le fueron atra\'e-

ban cita?" Son preguntas. Entonces la muerte. ¿Se suicidó

el personaje, se perpetúa en el altar de la portada y en la

Con muy mala intención y alevosía/ Les arrojó una tina

sando a lo largo de una década. O quizás se le plantaron

luz de las velas que encienden el viaje de los sueños)' ·1as

de agua fría./ Pero tuvo tan mala puntería/ Que el agua

la estrella o fue víctima de un complot? Todo parece indicar que fue víctima, víctima del complot de una sociedad

a la altura del cuarto piso en que él, Horado, aletea du-

no cayó donde debía. // No sé si fue por púdica o impía/

sombras de la imaginación.

rante el día y descansa por las noches. Otros tocarían a su

Pero falló el tinazo de agua fría.// Los mininos reaccionan

donde la mujer y su cuerpo se someten al poder y a los

puerta. No lo sabemos a ciencia cierta, porque el poeta

con gran brío./ Al presentir aquel chisguete frío/ De un

intereses de los hombres.

cargado de tristezas se refugia en el mutismo. ¿Cuándo?

salto despejaron el baldío." En otro momento, Salazar Or-

Cuando se le pega la gana, nomás faltaba ... La discreción

tiz hubiera cubierto a esa vecina con vestidmas de dama
de alto copete y casi seguramente hubiera acentuado la

El escritor recrea para sí mismo a Marilyn, la disfruta,

Ritos, lamentos y sonrisas

la conoce al igual que José Baños y al hacerlo nos transmite
su goce, el goce de las formas, de las metáforas del mito,

Miguel Covarrubias

un mito que es tragedia y a su vez símbolo.
"La rubia de ojos inmensos cruza las piernas sin medias dejando ver los muslos blancos, mordibles, soñables,

Horacio Salazar Ortiz
Ritual de animales
Colegio Mexicano, A. C.
Reynosa, Tamp., 1997.

a la mano, a la distancia de la mirada.José Baños la miraba
desde lo blanco de la risa hasta la profundidad del escote,
la caída de los pechos, la impactante largueza de los dedos

-que nunca pareció hacer huesos viejos entre los poetas
de aquí y de allá- acompaña a Salazar Ortiz con suma

filiación proletaria de los pequeños felinos. Pero ahora

frecuencia. Para comprobarlo, les pido que lo observen

no lo hace así porque descubrió las bondades de la In-

sentado a la mesa de un café, o en su casa donde no escasea

ternacional del humor. Miremos cuánta contorsión, cuán-

ni el whiskJ ni el ron, o caminando por las calles de Mon-

tos apuros sufren por el apareamiento los pobres seres

terrey. Entonces a todos nos será palpable y e\1dente cómo
la mejor y más asidua compañía del escritor es la soledad

animados. Esta vez les tocó a los gatos presentir el baño
de agua fría. Antes, en la vida y en la literatura de Horado

o la añoranza. De pronto, una sacudida a causa de la rabia,

Salazar Ortiz, los humanos habrán sabido -o no habrán

de las manos, la suavidad de la piel, la profundidad del

Rnl'.il. m ; .i .\ '/,\UU,S NOS CONDL' C:E INEXORAIILEMENTE A OTRO

la impotencia. Al final, una risotada. Horacio acaba de

sabido-salvar el pellejo de quién sabe cuántas húmedas

cabello de algodón dorado, toda era revisada, pero en es-

ritual cercano. Nos establecemos pues en esa repetición

descubrir en él-sí, en él mismo-, un humor sardónico,

embestidas. Con su balde de agua fría en la mano, ya

pecial los ojos, buscaba ahí el verdadero valor de las pala-

que siempre es un misterio ya sabido y una comunión

agrio, contagioso.

bras, las razones de esa amabilidad desconcertante, en

que se repite. Nuestro encuentro o reencuentro con la

En realidad han pasado más de quince años. Fiel a su

ese mirar los ojos: los mensajes necesarios para ensamblar

poesía de Horacio Salazar Ortiz es, qué duda cabe, la

sino poético y vital, Horacio Salazar Ortiz permite el

cío quien los espante a grito pelado. Ahora simplemente
-¿ventajas de la edad más que madura?- anota en su

los códi~os e iniciar la transformación, el amarre, las líneas

reiteración de los dolores y temores más ancestrales. "No

meneo y la distracción al tiempo que publica Por las horas

libreta los detalles más corrosivos por divertidos, más

conducentes y así la bellísima mujer se convierta en algu-

puedo remediarlo. Soy un hombre / enfermo de tristeza·

nos de los materiales que José sabe moldear, porque está

milenaria" -así se autorretrata Horacio en Colección de

desiertas. Hablo de "La muchacha del Correo". Como no
es la primera vez que lo hago, pido permiso primero. Si

condescendientes por elementales.
A "El perro enano" -refrendo de los gatos anteriores,

consciente que los buenos oficios no se ganan con el arre-

poemas. Además, nuestro poeta es -habrá que machacar-

se me concede, continúo e incluso vuelvo a repetirla. Aquí

confirmación de la geométrica muchacha del Correo-

bato, sino con la paciencia del alfarero que tacto-tacto va
transformando el mismo material en otro mismo a su vez

lo de nuevo- el enemigo más jurado y confeso de las

está: "Vi pasar a una muchacha/ por la calle del Correo,/

novelerías vanguardistas o finiseculares.

con las nalgas tan redondas/ y la raya tan en medio,/ que

le vaticino mil elogios. Tiene lo necesario para divertir a
aquellos que no le exigen a la poesía, en todo momento,

diferente."~

Pero entremos en materia. El arca de Horacio no tiene

pueden los moralistas quedarse tranquilos. No será Hora-

altas cuotas de sangre, sudor y lágrimas. Tiene por otra

Rafael Ramírez Heredia ha sido este alfarero que sabe
moldear, que conoce el oficio y que poco a poco va trans-

las dimensiones del arca de Noé. A eso se debe que allí

parecía la obra/ maestra de un ingeniero". En otro momento Horacio y un servidor han confrontado sus ideas

sólo encontremos gatos, golondrinas, arañas, perros,

al respecto. No las repetiré. Pero sí me animaré dicién-

formando la figura de Marilyn, su visita a México, su nos-

cigarras, mariposas, tortugas, delfines, buitres, grullas,

doles que el poeta en esa ocasión avanzó yardas y más

talgia, hasta convertirla en algo muy próximo, cercano a

cuervos, colibríes, palomas, hienas, milanos y lechuzas.

yardas. Se oh~dó de las horas desiertas, de las disertaciones

por qué. Consta de cuatro cuartetos de versos alejandrinos
-salvo por una excepción que no lo es en realidad: en la

nosotros.

Son bestias mayores y menores -bestias de tierra, agua y

melancólicas, de las mujeres cargadas de antídotos con-

imprenta "se comieron" una palabra trisílaba... Predomina

Última escena, parece decirnos: la actriz agonizante

aire- las que se le aparecen al poeta de Tlalchapa en

tra el donjuanismo, de las vírgenes "de grandes senos rebo-

la rima consonante. Lo que quiero decir con esto es que

munnura: "tengo mucho sueño, Pepe, y se quedó callada,

medio de su atroz melancolía o en el eje de un horizonte

santes" -útiles para hacerlo soñar y le\1tar como le suce-

el can de Horado es una bestia hecha para la felicidad de

sin responder a las demandas, a las preguntas, a las voces

visual cargado de reflexiones pesarosas. Horacio Salazar

diera antes a Breton. Ydigo avance donde encuentro hu-

la memoria, para que sus andanzas vayan de boca en boca

de amor que no tuvieron respuesta". Es el gran final, el

Ortiz, genio y figura ... ¿hasta la hartura? Yo me inclinaría
por situarlo en una región poética perfectamente acotada:

mor. Humor grueso y eco -ciertamente. Con el Horacio
de "La Muchacha del Correo" le decimos hasta luego a la

por parques, boliches y cantinas. ¿Puede uno imaginar

que no queremos. Inmersos en la contemplación, tumbados e inmóviles en los asientos comprobamos que ha terminado, que el cabello dorado no volverá a vivir. Se pren-

sentimientos inmediatos y expresión directa, intensos aires
primitivos y pulidos ademanes sintácticos.

libidinosidad para enseguida darle la más cordial bienvenida
a la abstracción, a la geometría, a la raya precisa, a la

que sin piedad lo ha estereotipado: "el mejor amigo del

den las luces para asegurarnos que estamos dentro de la

Y que nadie se confunda: las metáforas utilizadas por

sala, aparece la mano de doñaArnalia que permite al niño

este escritor no requieren de un decodificador importado

mayúscula hazaña de ese profesional de la exactitud con
que se toparon Horado y su casual muchacha.

hombre"? Pero para que ustedes sepan de qué estoy hablando, me permito presentarles a "El perro enano":

Toca el turno de nue\'o a Ritual de animales. En el
primero de sus textos, "Los gatos hostigados", encontra-

"Había un perro enano en la corte canina/ Que detrás

desde añejas universidades europeas. Su trabajo más bien
quiso y quiere establecerse en la zona de servicio al pró' /bid, ¡,. 1:1:1.

72

parte, y de sobra, elementos para ingresar al club de los
bestiarios como socio de plenos derechos. Vean ustedes

mejor destino para unas letras que han gozado con los
inútiles afanes de una bestezuela encasillada en el papel

de la perra también formaba fila/ Y que por especiosas

73

�razones de estatura/ Olisqueaba a la perra mirando a las

dos: la historia de Mauricio Guardiola, que va dejándose

novela. Es ahí donde adquiere fuerza, sentido, dirección.

país. De ahí, la ~da de Mauricio Guardiola va extendiendo

alturas.// El perro ejercitaba su magro pensamiento... /

actuar frente a todos los otros personajes, que sí inciden

Lo cual no quiere decir que las experiencias que va te-

sus redes al centro, a los teatros de burlesque, a Ciudad

Aduciendo recursos para el procedimiento/ Toda vez que

en la vida del país, que sí tienen proyectos e ideas: hombres

niendo a lo largo de la novela no le sirvan. Es precisamente

Satélite, a recorrerla de arriba a abajo en taxi, de regreso

para la función definitiva/ La perra susodicha quedaba
muy arriba.// El perro enano urdía raras combinaciones/

de acción. La paradoja es que el único que de verdad tie-

por todas aquellas cosas que ha ido pasando, que ha ido

ne una vida propia es aquel que no hace nada para afir-

viviendo él como materia dispuesta y sin mayores pre-

a Xochimilco, hasta cerrar en la venerable colonia Roma.
Hay una sola acción que Mauricio hace, casi sin sa-

Para estar al nivel de los competidores./ Agitaba la cola

marla. Los que afirman su ,~da no lo hacen desde un im-

guntas, ganas o intenciones, que en ese momento se con-

con fingido alborozo/ Entre las fieras fauces de los perros

pulso interior, sino desde una posición a final de cuentas

vierten, ya no él sino ellas, en materia dispuesta para una

berlo, casi inconscientemente, y es la de hundir a su padre. En ese sentido, la relación del padre con el hijo va a

rijosos.// Por causas ya olvidadas me distraje aquel día,/

mucho más acomodaticia. Todos los personajes "activos"

iniciación. Como si re,1rara.

ser una de las marcas de la novela. Quiero regresar a las

Por lo que nunca supe en qué terminaría/ La empresa

triunfan porque se amoldan y adaptan a los vicios y mani-

Como ya dije, Mauricio Guardiola no buscó ser du-

oposiciones entre los personajes, pero ahora ya no vistas

de aquel perro de menguada estatura/ Que estuvo enamorado de una perra de altura".

pulaciones del exterior: extorsiones, corrupción, ideas ele

rante esos primeros 28 años de su vida particularmente

como representaciones y consecuencias del país, sino

nada. Se dejó llevar por las cosas que le fueron pasando,

como articulaciones psicológicas y representaciones vi-

Escribir sobre el empecinamiento amoroso de gatos

lo que es y debe ser la nación mexicana, prejuicios inválidos de las clases medias ele este país, fantochadas con

sin hacerse muchas preguntas, sólo ~endo. Los demás

tales. Las diferencias entre padre e hijo empiezan desde

ele azotea y perros de baja estatura le ha acarreado, sin

retoques de proyectos artísticos. Los que no se amoldan

las descripciones físicas, que hacen de Jesús Guarcliola

eluda, un grato instante al poeta Salazar Ortiz. Yla sonrisa

fracasan, como su madre o como el tío Roberto.

eran los que aparentemente estaban activos, hacían cosas,
crecían, decidían, construían. Los otros representaban la

La vida de Mauricio parece que no va a ningún lacio,

"fuerza" de este país. Por eso su padre es arquitecto, y tie-

y sin embargo es la única que de verdad va asimilando sus

al hijo gordo y, en ese sentido, difuso. Sin embargo, hacia
el exterior la aparente claridad de Jesús Guardiola es falsa.

experiencias yviviendo a partir ele ellas. El hecho ele que

ne ideas y sabe bien lo que es y lo que no es lo mexicano,
y lo articula en edificaciones representativas. en edificantes

Sus excursiones amorosas son sólo la manifestación ele

no tenga ningún proyecto es en primera instancia conse-

representaciones. Claro que también, precisamente por-

un yo que no se contiene a sí mismo, y que en esa exten-

cuencia de la conformación ele sus padres: un arquitecto

que sabe muy hien qué es lo mexicano, llega al éxito por

sión tampoco se encuentra.

cuyos planes se reducen al éxito, y una madre que hace

los vericuetos de la sumisión, las influencias y el engaño,

A su vez, los paseos que su hijo va haciendo en su

del fumar la mayor de sus iniciativas personales. Sin embargo, el hecho de que todos estos personajes estén perfec-

tanto en sus amores como en sus relaciones de trabajo.

crecimiento son muy distintos. Incluso, en la única historia

Sus logros, desde los ligues que hace cuando Mauricio es

de amor importante que el padre tiene, el que de verdad

tamente entramados en lo que podemos llamar el proyecto ele nación, hace que la inapetencia de Mauricio sea,

un niño y él es joven (queme recordaron a los personajes

la vive en toda su intensidad, desde su experiencia como

femeninos de Juan García Ponce, de suéter de tortuga y

niño, es Mauricio. El centro de esta diferencia está en la

cineclubes), hasta su proyecto magno de reconstruir Xochimilco, están basados en la artimaña y la labia.

observación y el respeto por el otro. Mauricio Yive como
compañero silencioso de la amante del padre. Así recorre
su novela: es siempre un observador compasivo. Sus ex-

sin fin de sus lectores.

Disposiciones y materiales
Pedro Serrano
Juan Villoro

Matnia dis/mPsfa
Alfaguara
México, 1997.

más que un producto familiar, un resultado nacional: su
"término disperso", para usar el título de un poema de
René Char, cercano al sentido ele la ,~da de Mauricio Guar-

1\kn-:uu IJN'L'l:Sn llF.JL1AN VII.LORO E~IPIEi'.A CON l 1N TE~IRLOR \'

diola, es en realidad resultado ele la falta de posibilidades

Frente al nombre del padre está la sensibilidad fracasada del tío, ahora lumpen en el Distrito Federal. Este

termina con otro. De 1957 a 1985 nos cuenta la vida de

de hacer un proyecto real en este país.

un hombre guapo y con límites físicos muy claros, frente

observador de esa historia de amor, pero también como

personaje llena un espacio mágico de la novela. También

periencias no son nunca buscadas pero sí vividas en su

Mauricio Guarcliola y ele su familia, amigos y conocidos.
En el 1emblor de 1957 se cayó el Ángel. En el de 1985 se

En este sentido, no es una novela iniciática, como dice

lo llena Rita, la única amante amada por el padre. ¿Por

totalidad. Si no tiene un proyecto de ~da, si se va dejando

la solapa del libro. Que se inicie en 1957 y termine en

qué Juan Vi lloro no hizo más de estos personajes? Creo

llevar a la deriva, es porque en ningún momento está

cayeron muchas cosas más. Yse abrió otro tipo de espacios.

1985 no quiere decir que lo que Juan Villoro nos cuenta

que porque no quería dejar el hilo de esas vidas sin vida

"queriendo ser": simplemente está siendo. Sus actos de

A pesar de que la novela no deja nunca de pisar el terreno

sea un Bildungsroman. Es más bien la narración de al-

ele todos aquellos a quienes Mauricio observa. Y por una

frío del realismo (aquí no pasan magias ni llega una Paca

guien que apenas se mueve y se ha dedicado toda su vida

razón estratégica también: si los hace funcionar más, parti-

voluntad, como confesarle a la madre lo engaños del padre, o salvarle la vida al tío Roberto, son actos no predeter-

ni aparecen otros ángeles), sí tiene una tensión alegórica

a observar: a observar, de niño, las correrías amorosas de

cipar más, Mauricio dejaría de ser el observador de esas

que liga las historias ele sus personajes a la historia sim-

su padre; a observar, de adolescente la ~da pegajosa de
su amigo Pancho; a querer observar los años sin vida de

vicias mediocres y encontraría sentido. Por eso desaparece
a Rita y arrincona al tío. Pero eso no deja de hacer que,

se queda pasmado. Tiene que pasar, eso sí, un segundo

plen una función parecida a la que Salman Rushdie le
ac\judica a la fecha de nacimiento del personaje principal

Verónica; a observar los usos y costumbres de Clarita

en la novela, frente a los personajes aparentemente activos

temblor para que reconozca que el mapa de su vida tiene

Rendón, una solterona erudita. Sólo hay un momento de

y triunfadores haya esta serie de personajes laterales que

sentido, un sentido sobre el que no ha querido ejercer

ele s11 noYela Los hijos dP la mpdianoclu, que nace a la misma

la novela en el que Mauricio es observante: es decir, partí-

son mucho más interesantes, y cuyas vidas, aunque pier-

presión pero al que su personalidad ha ido imprimiendo

hora en que nace la república de la India. Mauricio viene
al mundo cuando se cae el Ángel y empieza una vida de

cipe a la vez que observador. Este episodio est~ contado

dan el sentido, aunque ellos salgan derrotados, tienen
más realidad. Es mucho más fuerte el final del tío Roberto,

bólica de este país. En ese sentido, estas dos fechas cum-

provocados por él. Hijo de ese acontecimiento, \'llelve a
nacer, ya él solo, con el temblor de 1985, y a recoger entonces todos los cascajos y retazos que fueron armando su
,·ida.
Frente a esto, la mayoría ele los otros personajes principales son prorecciones de 11111rhas de las formas en que

poniéndole azúcar a las hormigas para que se alimenten,

Materia dispuesta, y el título del capítulo). Es quizás el capítulo más intenso, en el que el ritmo del lenguaje se pega
a las anécdotas que cuenta, y que tiene una estructura

que el de su padre, muerto en el lujo ele sus triunfos. Y

preocupa mayormente: el sentido de ésta está ya configu-

por eso, el encuentro amoroso con Verónica sucede al
final.

aquellos que, desde el principio, quisieron saber hacia

cerrada, como de cuento, donde el personaje principal
no es Mauricio, cazador furtivo de la vida, sino el tío Ro-

La novela está construida como un mapa que surge
ele los extremos de la ciuclacl, Terminal Progreso, allá por

dónde iban. La diferencia, finalmente, entre una Termi-

berto, un real cazador frustrado.

Xochimilco. Es una zona límite y a la yez un sitio difuso.

dero de una "materia dispuesta".

los inclilicluos ele este país reaccionan o se coluden con el

Aparte de esa experiencia verdaderamente iniciática,

Es también un oximoron: la terminal del progreso, o un

Estado mexicano. En ese sentido la nm·ela se di\'icle en

Mauricio empieza su vida, e¡1 realidad, al terminar la

progreso en estado terminal: de nuevo, alegoría de este

74

un determinado carácter. Al final de la novela se levanta,
en un sitio que no conoce, y sale a la calle. Juan Villoro
no nos dice qué va a hacer de su vida. Pero eso ya no le

en un capítulo que se llama "El materialista fantasma"
(nótese el juego de sentidos entre el título de la novela,

obserYaciones )' descalabros nunca realmente buscados o

minados que surgen de una constitución al mismo tiempo
informe y afirmativa. Mauricio está viendo, pero nunca

rado, y con una profundidad mucho mayor que la de

nal Progreso y la dispersión del término. El valor verda-

75

�Pero también es cierto que cada sujeto carga en el

¿A dónde vas Mambrú,
que más valgas?

El testimonio de los veteranos de guerra, cual gato de

Roberto Maldonado Espejo
Rafael Humberto Moreno-Durán
Mambrú
Alfaguara
Madrid, 1997.

Cheshire, le señala que no importa el rumbo pero sí cami-

una cosita de nada que puede crecer si lo encuentra cuan-

nar lo suficiente para encontrarse con alguna de tantas

do se espulga las arrugas del alma. En la situación límite

preocupados. Por eso da gusto leer la prosa de MorenoDurán, trabajada y pulcra al punto de estar ausente él

realidades, con suerte la buscada, a medias construida y a

de la guerra, lo que sale antes que las balas son los demonios desprovistos de su freno, demonios en su acepción

es hechura del mismo poder contra el cual lucha, porque

original, daimons como diría, quizás, Homero: emisarios

no importa cómo nos morimos los simples mortales, pero

para no desmerecer las posiciones, tomas de partido y
relativas verdades a las que llega el lector, quien se sentirá

insurrectos de los dioses donde el sujeto tiene la oportu-

un héroe no debe morir más que a causa de su heroicidad,

menos contaminado con la posible militancia extratextual

nidad del valor y la voluntad dependiendo, si se puede

si los hechos no facturan con la vida entonces su valor no

que el autor lleve consigo. Este acto de humildad, por

decir así, de su ca·ntidad de individualidad. Esto es, su

completo artístico, es también garante de la verosimilitud

que la venganza homosexual no figure dentro de las tragedias amorosas. La pasión sigue siendo sucia.

l~IPROI\Alll.E CIEGO ESCRllltc'&gt; LA PRl~IER.\ ESTf:TtCA 0E L\

mente, pareciera que la guerra la están ganando los des-

medias encontrada. Estos testigos le enseñan que e l héroe

lo fue tanto. En este lado del mundo aún se acostumbra

L1N

pervalorados. Esta frase es ignorada ahora conveniente-

último pliegue de su cuerpo un granito de poder, a veces

mismo en todo tiempo y no por faltarle responsiva, sino

capacidad para derrotar al poder bajo sus propias reglas

del texto. Será el hijo del teniente Vinasco el que dé a los

y robar un poco para sí. Un sobreviviente despiernado

veteranos la voz de la primera persona; él mismo cita sus

hallará el misterio en las extremidades femeninas orienta-

guerra. Según los entendidos, ahí arranca la literatura

Es posible ... y hasta común establecer una historia

motivos y aunque sean las referencias y, algunas veces, el

les y desarrollará su vocación erótica y poética; un manco

occidental y la maldita, la obscena, la cabrona guerra ad-

universal con base en la crónica de las guerras. A tal

nombre de quienes hablan, la longitud de las frases, la

utilizará su perdida mano para hacer trampa en el póker

quiere su \'alor metafórico, se convierte en el modelo, la

historia no le faltaría mucho ele lo que se ha hecho en

verbalización y la manufactura ele las metáforas cantan

y se dará cuenta de que su destino no es el amor, sino

con el mismo tenor, logrando parrafadas completas dignas

norma, de la derrota y la ganancia; hasta la tos}' la ira se

este mundo donde }'ª casi sin amargura se reconoce que

desearlo; uri periodista chapucero recuperará su tenden-

nombran como ataques. Muchos siglos después un ge-

la violencia es parte de la condición humana. Cosas de

de antologarse en la mejor de las poesías, y no diré cuáles

cia frívola ... pero en general, y como lo redactó García

nial toscano demostraría que el lugar común de la guerra

neoliberalismo, quizás. Si lo importante es el poder eco-

para no restarle placer a ese encuentro que se potencia

Márquez, los veteranos regresaron no sólo con las ilusiones

entre el bien y el mal puede generar monumentos inimi-

nómico entonces la última y más fácil instancia de la polí-

en la intimidad de la lectura.

rotas, sino a seguirse rompiendo la madre peor que antes

tables y que se puede reescribir la Biblia, siempre y cuando

tica es la guerra y nos la visten de puta para que nos nazca

de irse. ¿Qué guerra, ahora, se hace con valores nobles y

en la empresa vaya una motivación íntima y poderosa,

el deseo prohibido, se nos vende empaquetadita y con

por brindarme la posibilidad de un viejo y abortado

comunes? Todo guerrero en estas fechas es mercenario y

por ejemplo un amor, por platónico, frustrado.

moño, con efectos especiales y un hollywoodense heroís-

anhelo; me basta con acudir a alguna guerra, sobrevivir y

los peores son los que no van a la guerra con contrato en

Es posible leer Mambní bajo estas paternidades y no

contarle la experiencia para aparecer construyendo mú-

mo de alto aprecio donde pasemos a la historia como divi-

dólares, sino con un costal de deseos y otro costal de mañas

por un acto de prestidigitación mental ni por las referen-

sica con mi prosodia, como hizo con los veteranos co-

sa de los valores que no dieron el ancho a la hora de nego-

para no realizarlos, para dejarlos al azar de las balas, no

cias textuales, sino por el mérito muy propio de hacer de

lombianos de Corea. A otros, muchos otros quizás, les

ciar. Mambrú se va a la guerra y a Daniel Santos le faltó

pocas veces de los compañeros de armas.

un infierno una divina Iliaday una comediada Troya narra-

recomendaría hacerse soldados porque eso les dará,

cantar para quién salvaba su derecho, su patria y su fe.

La puesta en claro de la situación política de América

Afortunadamente Mambrú, la novela, navega con éxito la

estadísticamente hablando, mayores oportunidades de

das durante una odisea transatlántica.

Latina y Estados Unidos no tiene cabida en una presenta-

encontrar el tono que en muchas e infames cuartillas no

dirección contraria.

ción para no pecar de choteo y estar citando a Perogrullo

han logrado.

Un hijo ele héroe que por el mismo motivo quedó
huérfano, preso en la investigación de un pedacito de la

En estos países, donde las guerras, incluidas las revo-

analizando por qué los huevos suben constantemente de

historia de su país que le heredó ese destino incómodo y

luciones, no sólo cuentan con la anuencia del imperio,

precio. Al h~jo del teniente Vinasco lo ocuparon otras cosas

ajeno, repite el valeroso viaje de su progenitor en otras

sino• con la elaboración de su estrategia, crédito para

aparentemente más concretas: la intervención colom-

circunstancias: acompañando a un presidente nacional

armamento, asesores militares y toda la cosa, la palabra

biana en la guerra de Corea y el incumplimiento infame

al que no le cupo la mierda en los intestinos.

sagrada patria se preña de discordia: para el poderoso es

a los veteranos. Lo ocupó también el origen que dio signo

y resultante a su propia vida. Ojalá y en Mambní haya

Por último, debo darle las gracias a Moreno-Durán

Estrella de cinco puntas
Margarito Cuéllar

Al final descubre lo que ya sabía: las mentiras engen-

el coto de explotación, para nosotros, la mayoría, es el lu-

dran \'erdades por obra y gracia del poder. Y es el mismo

gar de las querencias. Ylo paradójico es que la mayoría es

honduras más alumbradoras que la ceguera de este lec-

poder el que descara su falacia: no existe un solo Dios

la que opta por una escalera de ilusiones embroncándose

tor, que también por sus propias guerras, no haya vis-

Colección de poesía (cinco títulos)

verdadero, ni una verdad universal ni una sola patria y

con su propio imaginario a través de lo que el poderoso

lumbrado.

Fondo Estatal para la Cultura

hasta el amor admite múltiplos y números primos; coexis-

dice que es "bueno". Así, un batallón colombiano parte a

Thomas Mann dijo que los soldados y los artistas

ten muchas verdades contradictorias, los sujetos siempre

Corea a "ayudar" a los gringos y tanto quien los manda

comulgan en la disciplina. Esta hipérbole de la guerra

quieren vivir como y donde no viven en su cotidiana lucha

como los soldados fingen hacerlo por la patria, en acuerdo

sirve para refe rirme a la que Moreno-Durán libró con las

de llegar a ser diosesotes o diosecillos sin cometer la here-

cómplice.

palabras. El esfuerzo no pudo ser poco: establecer varias

y las Artes de Nuevo León
Monterrey, 1997.

B AJO EL MANTO PROTEC.'TOR DE ESTA FIF.5TA DE CAJAS DE RES&lt;&gt;-

jía de ser dioses. Aunque algunos, los héroes, terminan
inmolados.

Las voces de los veteranos van dando cuenta de sus

poéticas siempre en boca de otros adjudicándoles su

nancia me permito hacer un breve comentario acerca de

motivos para apostar la vida a cambio de liberar, cada

propio y sonoro amor. En la frase thomasmaniana es para-

la colección de poesía del Fondo Estatal para la Cultura y

En la búsqueda de su origen, más seminal que for-

quien, su íntima Troya y sus múltiples Helenas reco-

dójico que la palabra guerra cuadre más por el lado de

las Artes de Nuevo León que comprende hasta ahora cinco

mativo, el hijo del teniente Vinasco va tomando partido.

rriendo, círculo a círculo, el infierno. Ciertamente el ene-

los artistas que por el de los soldados. Para Thomas Mann,

títulos: El miedo a los ánge!Rs de Jesús Mercado, Con cicatri-

O mejor aún: como ha tomado partido elige una ocupa-

migo manifiesto es temible, pero no tan brutal y descar-

un hombre de los tiempos de guerra )' CU}'O hermano

ces pero a salvo de Lucía Yépez, Camino hacia mis huesos de

ción que devele la causa de su pérdida en ese tramo de la

nado como el enemigo que cada uno trae adentro, porque

militaba e n el ejército del Führer, el "arte .. hecho al vapor

Óscar Efraín Herrera, Cuartos privados de Ofelia Pérez

historia de Colombia que no por singular es la misma,

allá, en el "culo del mundo", aflorarán las miserias que ya·

del hedonismo e n los momentos de ganas merecía la

Sepúlveda y El muso de Elizabeth Hernández. ¿Qué co-

eterna historia. Ysabe bien que la amplitud de su trabajo

eran insolubles en Colombia. Nireo de Sima, en este caso,

declaración beligerante, y con esta frase fusiló a los faltos

rriente alterna impulsa hoy a los poetas? ¿Para qué abordar

es a causa de sus afanes por ganarle espacio a un poder

cargó sus tres naves con guerreros que eran todos los

de perseverancia y a sus monumentos vacíos a egos su-

el barco ebrio de la poesía? ¿Qué blancos busca la flecha

que nos arrastra y de,·ora disfrazado con moralinas.

enemigos entre sí.

76

77

�alada del poema? ¿Qué ruta de navegación se nos ofrece

en sus textos. Por ejemplo, Mercado Aguilar señala: "A

Contraportada

a quienes intentamos seguir las huellas de los poetas? Paz

veces me parece que todo esto no ocurre/ que el viento y

dice que escribe movido por impulsos contrarios: para

el tránsito de las personas nunca/ sucedieron / pero

Libertad González y Horado Salazar H.

penetrar en sí mismo y para huir, por amor )' venganza,

pasan:/ el metro como un gusano herido a media noche/

hacia la l'ida, "para detener el instante y para echarlo a

la ciudad como una mancha que no quiere limpiarse".

rnlar ... para vivir y para sobrel'il'ir". Vayamos, entonces,

Poesía del dolor y la desmesura, de zozobras y sueños, de

tras la pista de estas cinco voces de la poesía regiornontana.

rutas paralelas, del recuerdo al corazón, de la evocación
al miedo, de la soledad al goce del encuentro.

Camino haría 111is huesos, de Óscar Efraín Herrera, es
en principio un ejercicio de madurez literaria. l'na l'OZ

En Cicat,ires prro a salvo, de Lucía Yépez, se habla de

que se construye desde el andamiaje de la paciencia, la

un camino andado. :--.:os lleva de entrada a un difícil trán-

observación, la reflexión en apariencia espontánea pero

sito y de alguna manera a la meta, a la que llega con rasgu-

buscada con lupa o con ansias de cazador. Reflejo de la

ños, quemaduras, heridas leves o profundas, pero se llega.

ciudad y sus míseros brazos, sean éstos calles o ríos en los

Tres elementos se imponen en este volumen: el amor. Dios

que no hay corriente líquida sino voces, "palabras tartamu-

y la muerte. El amor sería, como primer elemento, el rego-

das que tropiezan/ con pedazos del tiempo". Hay en.esta

cijo, la luz, el día que no acaba aunque sea de noche. Lu-

obra un principio de identidad, no por nuestra menos

juria y campos minados recorren los cuerpos que se abren

unil'ersal: silbidos de fábricas, humos anecdóticos, rostros

paso en estas páginas. La idea de Dios aparece como un

sudorosos y un sol que se desangra en las montañas. Hay

reclamo, una especie de reto y confrontación. Hay en Lu-

poemas que rel'elan un camino fortificado, corno "Noche

cía Yépez noches de serpientes y cuchillos. Voz sin hipo-

de perros", "Zona ele trabajo", "La sangre de la rosa" y "El

cresías, descarnada, pero viva.

escribe un diario donde dice su verdad. Iris Cabezudo
Expósito murió vagando por las calles en el año de 1985.
Tuvieron que pasar 60 años para que alguien quisiera realmente escuchar su verdad. Los autores de este volumen
han querido rescatar del olvido este caso para convertirse
en los interlocutores que Iris merecía. El libro incluye
una vasta documentación conformada por textos perio-

EXTRAVIADA

dísticos de la época, transcripciones de las distintas declaraciones que se dieron durante el juicio, peritajes, páginas
del diario de Iris y observaciones del psiquiatra, entre
otros. Capurro y Nin toman como punto de partida a
Jacques Lacan en su texto La psicosis paranoica en sus rfla-

rion!'s con la pn-sonalidad, así como Alarguniff 011 l'Aimre de
Lacan (caso de mttjer paranoica) de Jean Allouch y, con
los procedimientos de la investigación de detectives, se
lanzan a reconstruir la historia de Iris y a desenredar la
madeja tejida entre el "tirano doméstico" (el padre) y la
"pareja psicológica" (la madre y la h\ja). Este libro es de
interés no sólo para psicoanalistas sino también para aquel
que guste de conocer la complejidad del humano.

Elizabeth Hernández en El 111usorevierte el ideal de la

carro del rencor", por la hondura del canto, cubierto por
una funda de aparente coloquialismo, por su capacidad

poesía escrita por hombres y le da a sus textos un tono

de síntesis ysu negación a la enumeración ya la parrafada.

que busca dejar asentada su condición de mujer. Destellos

Herrera ya nos había ofrecido La ganancia y la pérdida. Su

de luz que se van hilando en las páginas para hacer del

1·oz está propensa al ascenso poético, a la cosecha de frutos

amor el ropaje de uso diario, y de la comunión y la duda,

a l'eces desolados en franca comunión con la vida.

el vestido para ofrecerse a la noche y al día como ofrenda

Raquel Capurro y Diego Nin

John Darnton

Extraviada
Editorial Edelp
Buenos Aires, 1997.

Planeta

Neandertal
México, 1997.

Ofelia Pérez Sepúlveda es una de las l'Oces más revela-

a los dioses. Cantos en transición, búsqueda de plenitudes

doras de una poesía en construcción en el norte de Mé-

existenciales, parajes íntimos, añoranzas y, sobre todo,

xico. Lo demostró en Doménico y De todos los santos: herejes.

CORRÍA EL AÑO llE

Su poesí;1 está muy distante de las l'OCes femeninas de su

edificaciones de esperanza.
He tenido la suerte de asistir al nacimiento de los auto-

l'icleo pasó algo que conmovió a toda la ciudad: en medio

que es la novela-de-Estejanía-pero-del-jet-set, Michael Crichton

región. Brota del carnufl~je de los espejos, la caída del

res hoy configuran este oficio de tinieblas y vasta luz. Con

de un altercado familiar, una joven de 20 años mata a su

ha sentado en años recientes la pauta de cómo esrribir

agua y la plenitud sensorial. Un poema como "Andrómina

Jesús Mercado compartí los inicios en la celebración de

padre por medio de cuatro balazos; luego de dos años de

la yegua y el 1·erano en la cabeza" es un verdadero home-

la palabra a fines de los setenta, en el taller literario Tinta

juicio la joven parricida es exonerada y puesta en libertad.

naje a la ciudad, a la vez que un airado reclamo. Textos

Joven, cuando los traicioneros veinte años nos aconseja-

El caso se reabre 20 años después cuando la misma mucha-

como "Del juego del espejo" plantean posibilidades disím-

ban vivir de prisa y devorar lecturas. Con Lucía Yépez

cha, ahora una 1mtjer de 42 años, acude a un psiquiatra

bolas: el yo lírico se va diseminando hasta ser su propia

compartí puntos de vista en un taller de San Nicolás. No

para denunciar la persecución de que es objeto por parte

sombra, su 1·oz, su eco, su presencia misma. Los otros son

le amedrentaban las opiniones de los más jóvenes y seguió

ele su madre y como resultado obtiene que la juzguen pa-

uno. Cuartos JJ1ivadoses hasta ahora el trabajo más elevado

adelante. Con Elizabeth Hernández he transitado los últi-

ranoica y la recluyan en una institución mental; ahí, ella

novelas-científicas-pero-hechas-para-adaptarsP-al-rinP, coino lo
evidencian Parquejurásico y su cinemática secuela El mundo
perdido, pero también Sol naciente y Congo. Según todos los
indicios, el éxito de Crichton sirvió de acicate para la aparición de novelas como Neandertal, cuya edición en español
aparece con un cráneo troquelado en la portada y una leyenda de "bestseller mundial" reafirmada por una cinta:

de Ofelia Pérez, el menos intrincado, el más fluido y musi-

mos ocho años por los caminos de la amistad. He visto su

cal. Estamos ante una l'OZ que se alza desde la soledad y la

prisa por poetizar, como veo ahora su paciencia para en-

desmemoria, se revela al espejo, se nutre de la infancia,

contrar el verso adecuado en el poema que tiende a la

de s11 entorno íntimo ajeno a la mera confesión y la piel

depuración. A Óscar Efraín Herrera lo conozco desde sus

cid camaleón para ren:larnos la naturaleza de la poesía.

pininos en los talleres hasta el crecimiento de su poesía,

Jesús Mercado Aguilar muestra en Miedo a los ángeles

al grado de los reconocimientos nacionales. Veo con sor-

11na 1·isión muy particular del sentido erótico de la existen-

presa que de los textos anteriores de Ofelia Pérez poco

cia. Hay una mística del amor y el deseo que comprende

queda, o más bien, mucho queda: la búsqueda incansable

11n territorio que va más allá de las pieles: el amor mismo.

por hacerse oír, la lucidez a toda prueba, la preparación

Su entorno lírico se nutre ele esperas, como cuando dice:

intelectual. He visto cómo su obra adquiere un vuelo inusi-

"Espero tu llegada/ como el que espera la lluvia/ y sabo-

tado, merecido. A todos ellos les pido continuar, como

reo/ cada gota de piel que"ª cayendo''. Tal \'ez una cons-

aconsejaba Breton, forzando "las puertas del misterio y

1ante ele los poetas que hoy nos reúnen sea su preocupa-

avanzar decididamente por territorio desconocido a pesar

ción, en mayor o menor grado, por patentizar la ciudad

de todas las prohibiciones".

78

1935 Y EN

A,í

UNO DE LOS H()(;ARES DE MONTE-

EL ARCABUZ

COMO EL RECll'.N FALLECIDO

HARow

ROIII\INS DEFINIÓ LO

nezuela y, desde luego, de México (de la capital, de Nuevo
León y de diversas regiones del país). La sede del encuentro fue el auditorio del Museo de Historia Mexicana, en
Monterrey.
El encuentro se caracterizó por reunir en torno a un
tema a escritores de diversas latitudes, edades, especialidades literarias y preferencias políticas. Con todo y diferencias, hubo muchas coincidencias en las ponencias, en
especial posturas y ángulos de análisis acerca de los asuntos
que abordaron en las mesas. La situación nacional, los
rumbos de la literatura, los medios de comunicación, la
problemática editorial, entre otros, fueron los temas particulares que trataron.

DH. 18 ..\l. 20 DE 'iEPTIE~IIIRE PA'iADO SE tlF.~..\RROI.I.\RON 1-·\S ACTl1·idades del Segundo Encuentro Internacional de Escritores, organizado por el Consejo para la Cultura de Nuevo
León y auspiciado por instituciones públicas, pri\'adas y
las principales unh·ersidades de la entidad. En esta ocasión
los más de 80 escritores participantes enfocaron sus reflexiones acerca del tema central del encuentro: "La literatura en el cambio de milenio ...
Estu\'ieron presentes autores de Argentina, Brasil,
Colombia, Cuba, Chile, Estados Unidos, Puerto Rico, Ve-

79

�MILENIO

suspenso de Crichton ni la prosa poética de Mary Stewart
ni la erudición deliciosa de Noah Gordon. La novela apenas funciona como paliativo del tedio aeroportuario, y el

El actnto tn política y mi/ cosas más

lector interesado hará bien en buscar campos más fértiles

Guumt&lt;&gt; • 0UACA

2!.WhijfLift!i

La vida después del diluvio

para ejercer su curiosidad.

Fernando Savater

El valor de educar
Instituto de Estudios Educativos
y Sindicales de América
México, 1997.

'11.11 "I

SILVA-HERZOC:
Salinas
me ganó; fue más astuto y malioso •
, SINAlOA: 1glesla-narco, una 'relación Inevitable'

J ,. •.1

EL GREMIO MA(;!STERIAL HA TENlllO MAL-'. PRENSA EN LOS ÚLTIMOS

LA IISTIIIA 1E US CIIVAS • CÍMD AIUÍ A SIUS

años, en buena parte debido a su implicación en asuntos
sindicales; lo anterior quizás pueda alejar a más de tres

"más ele 18 semanas en las listas de bestsellers ". Pero esto
no basta para construir una buena novela. Utilizando conocimientos científicos bastante sólidos ( ¡incluso trae una
bibliografía al final!), el autor procura tejer una trama de
misterio y aventura alrededor de la peregrina idea de que
los neandertales, esos antepasados del hombre cuyo papel

lectores de la serie "Diez para los maestros" avalada por

dóciles y blandengues incapaces de valerse en el mundo

política y mil cosas más" empezó a circular nacionalmente

un instituto nacido del Sindicato Nacional de Trabajadores

real. "Los maestros deben siempre recordar, aunque lo

a principios de septiembre para competir en un mercado

de la Educación (SNTE). Este librito de Savater, segundo

olviden los demás, que las escuelas sirven para formar gen-

cuyos protagonistas más sonados son Procl'so, Época, Este

de la serie, es una verdadera reivindicación para los

te sensata, no santos", advierte el autor. También trata en

mentores. Escrito con el humor desenfadado que

apretada pero deliciosa s_íntesis asuntos como la construc-

caracteriza al filósofo español, El valor de ed11carsigue, en

ción de la libertad personal, la falaz amenaza de la desapa-

el mejor sentido de la palabra, la tradición practicada hace

rición de las humanidades de los currículos escolares. El

algunas décadas por sir Bertrand Russell, tradición que

valor di' l'durardebe ser leído por todo aquel que tenga interés en el proceso educativo, es decir, por todos. Savater
garantiza una lectura franca, amena, filosa y llena de miga.

País, Viceversa y otras publicaciones políticas con algo de
contenido cultural para "balancear el contenido". Con
diseño moderno e impresión impecable, Mi/mio semanal
aspira a convertirse, en palabras de su editor en jefe, Francisco Martín Moreno, en ingrediente imprescindible ele

se caracteriza por explicar con llaneza lo profundo, sin

en efecto ha generado numerosas polémicas en el ámbito

caer en la tentación de usar la jerga pedante con que

científico, no desarrollaron lenguaje pero sí medios alternos de.comunicación. Pero, igual que ocurre con algunos pasajes de Crichton, Darnton dibuja científicos de

la conversación nacional. La revista combina el reportaje
profundo, largo, con la nota breve y hasta con la rnicronota

algunos ocultan su ignorancia. Savater utiliza como base_

que apenas aporta una pincelada a un contenido franca-

una sugestiva frase de Montaigne ("El niño no es una

mente variado que en algunos momentos es tan provoca-

botella que hay que llenar, sino un fuego que es preciso

caricatura, más bien acartonados, y sus aventuras difícilmente conservan la atención del lector. El argumento mezcla ele manera poco verosímil raciones de conspiracionismo, espiritualismo y manías personales en un volumen
que poco merece el calificativo de la contratapa que lo
bautiza como "la novela de aventuras más esperada del

de notas se ve acompañado de cartones políticos debidos

cación democrática y universalista que se aleje de los fantasmones y las verdades a medias para crear ciudadanos

México, 1997.

cio (algunos de los "Chamucos"). En sus primeros ocho

tífico, pero es un novelista mediano, que no logra ni el

Entre los participantes estuvieron Luis Britto, Gonzalo
Celorio, Rafael Ramírez Heredia, Ignacio Solares, Eugenio
Aguirre, Mempo Giardinelli, Elvia García Ardalani, Guillermo Vida] Ortiz, Bernardo Ruiz, Néstor Lugones, Leonardo da Jandra, Marcelino Tabajara Rúas, Oiga Nolla,
Gerardo Cornejo, Patricia Vega, David Martín del Campo,
Daniel Sacla, Federico Campbell, Beatriz Espejo, Raúl Renán, Ernesto Lumbreras, Christopher Domínguez Michael, Raquel Huerta Nava, Leticia Herrera, Rosa Beltrán,
Rafael Hurnberto Moreno-Durán, Eusebio Ruvalcaba, Poli
Délano, Ricardo Esquer, Eduardo Parra, Magolo Cárdenas, Francisco Gómez Hinojosa y Alejandro Aura.

80

a la pluma de moneros como Helguera, Hernández y Patri-

libres. Como buen filósofo, Savater aprovecha la ocasión

números, la revista trató temas como los momentos clave

para tejer argumentos valiosos acerca del rol de la familia

del Zedillismo, el escándalo· del Caso Confia, los moviPRECl·.lllllA lll-, L1NA PRO\'OCATl\'A CAMPAÑA ( "EMPIECE 1.-'. SE~IANA

mientos del gabinete, los impactos del narcotráfico y la

y de las actitudes hipócritas que quisieran crear educandos

con huevos"), esta nueva revista que ofrece "El acento en

,folencia en la vida cotidiana. Un golpe periodístico de

Ll CooRDINACIÓN NACIONAL DE DESCENTRALIZACIÓN Y DEL FONdo Nacional .para la Cultura y las Artes lanzaron la convocatoria para el Segundo Concurso de Proyectos Culturales
Fronterizos de Capacitación, dirigido a compañías y grupos, así como a los artistas independientes, investigadores
y promotores culturales que tengan su sede o residencia
en los estados de las fronteras norte o sur. Se podrán inscribir proyectos en las siguientes áreas: artes escénicas, artes
visuales, letras, museografía, museología, música y promoción cultural. Los interesados deberán ofrecer proyectos
individuales o colectivos que estimulen la capacitación y
el desarrollo de promotores culturales. En todos los casos
deberán tener la modalidad de cursos o talleres. Los

proyectos podrán tener una cobertura regional, estatal o
municipal, buscando un real beneficio para su comunidad. Si los proyectos son presentados por personas o grupos independientes, se sugiere que la propuesta sea avalada por una institución cultural de reconocido prestigio
dentro del estado, mediante la firma del titular. Los instructores de los cursos de capacitación deberán tener reconocimiento a nivel nacional. Se otorgarán apoyos económicos que \'arían de 10 a 50 mil pesos cada uno. La rece1&gt;ción de solicitudes queda abierta hasta el 14 de nm~embre
de 1997. Para mayores informes y características de la
forma de presentar la solicitud, comunicarse a la Coordinación Nacional de Descentralización, avenida Revolu-

ción núm. 1877, piso 9, San Ángel, C. P., 01000, México,
D. F., teléfono 490 98 83.

y la televisión, para burlarse de la "efebolatría" occidental

año". Darnton puede ser riguroso en su manejo de lo cien-

dor como el lema de campaña, si no es que más. El surtido

Miln1io snnannl
Revista de El Diario de Monterrl')'

encender") para defender con firmeza y claridad una edu-

E1. PROGRAMA DE FOMENTO A PROYECTOS Y Co1NVERSIONES CuL-

turales, del Fondo Nacional para la Cultura y la; Artes,
también abrió su convocatoria para el periodo 1997-1998,
en los rubros de fomento y coinversión de proyectos de
artes visuales, danza, letras, medios audiovisuales, música,
teatro, interdisciplina y estudios culturales. En todos los
casos los estímulos económicos no rebasarán la cantidad
de 150 mil pesos. Los solicitantes.deben plantear proyectos
orientados a la investigación, producción, formación y

81

�Colaboradores

primera fueron las declaraciones de Marc Perron, quien
tras declarar a la revista que la corrupción imperante en
México rebasó sus expectativas, perdió su cartera como
embajador canadiense. Milenio semana~ que sigue en parte
modelos como los establecidos por George, \Vired y otras
revistas dirigidas al Jll/JfJiepostmoderno, atemperados un

4 ~ A~

Imestigador. Licenciado en antropología por la l'A:\'L.

tanto por la ácida política a la mexicana y un cierto tonillo

~ ~ ('.\lonterrn. 1912).
Escritor. rrítirn ele cine. EstucÚó econo-

Ot,L- p¿,,,,, - ~"4

(:'llonterr('I',

1!)70). Poeta. E,tnclió ktras en la l '.-\:\'L.

irónico de fondo, todavía debe demostrar que puede

t'stuclió la mat',tÍ'Ía en esta misma

mía ) letras en el ITES:'11. Am1ah11en1e

Autora de lo, lih10, ek poesía /)0111,;J11111

subsistir en un país cuya crisis ha cedidó sólo en lo global

disciplina (;'n el Colegio ele \lichoacán.

imparte clases en el posgrado ele Cien-

{ 199:ll. /)1'111,/11,

cias ele la Comunicación (L\'\L).
..

C:11(1//11, Jm1•11d11, ( 1\l'l7l.

pero sin llegar al bolsillo; país de poca tradición de lectura

/111 \/1111111:

hm·¡n { 1\)9:i) 1

que quizás vea con cierto recelo esta nueva oferta edito-

Af tt .... ~~ Fw.1 ú, JJ. VJb
(G11adalajara. 1923). Educador. filósofo.

rial diseminada desde la ciudad de México pero urdida

PAj f~ (\lomerre\'. N. L) Escritora.

A~ z... r

Doctor en derecho: filo,ofia. Dirigió la

Estudió letras en el ITES~I y la maestría.

en parte desde Monterrey.

Facultad ele Filosofía: l:t'tra, dt' la l ':\'L.

en la 111isma disciplina. en la L\:\'L. Fut'

un11n,it.11 i.1 1 promotora cnl111ral.
. \u tora del libro de n1cntns /J,,,,t,, /11 ¡w11-

~~ ~ ( \l~xico, D. F..
1912). Escritora. maestra 1111i1·ersi1aria.

de

111aestra ele ambas in,titucione,;..-\utora

Jorge G. Castañeda

Es ecli1orialis1a del diario U ,\'111/r. Autora

HMl,tMJ ( ; ~ ( \lon1e1re1. 19:1:,).
Escritor. psicoanalista. Estudió 111eclicina

~ ~ (Ensenada. B. C.:\' ..

Analítica de Grupo ele ~!0111e1-re1·.. \. C.

~
J,,,~~~ (\lon1crre1. 19,",G).
Sociólogo. periodista. analista político.
Es111clicí ,ociología ('11 la l'.-\'.\L. ! la siclo
ar1iruli,1a ele 1·,11 io, p('t iúdicm locale,.

ción en la l 'nin:rsidad Regiomontana.

~ ~ (\lonterre:·· 1%1 ).

~~~Ae.4 (\k.-\llen.Tn:as.

E, t'ditora de la rt'\'ista .'ion (¿11inlín /06.

Ensayista. maestra 11ni,ersi1aria. I lizo t'S-

193'.l). Creaclrn 1 1eúrico de artes pl,itica,.
Actualmenrt' e, becario del Progra111.i ele
Fomento a Prmt·nos I Coi111er,io11&lt;

en la l':\'L. Prc::sidente ele la Socit'"elad

Alfaguara

11111bm { 1\)%). E, p1 t',idenia del Con,cjo

para la Cultu1~1 el&lt;- '-:uno l.(·ún.

rn/lum bgh (1997).

de A/w,.,,rfan" /10111 ni1ia.1 .111/itari11.1 ( 199-1) .

La vida en rojo. Una biografía del Che Gue1.1ara
1968). :--:arradora. Estudió comun ica-

Méxirn, 1997.
;E.\ PO~ll\1.1-. l\l()(;RAFIAR A L'N ICONO:' PEOR: ;¡,:~ POSIIII.E 1110-

sangre fría tras una derrota clara ante el ~jército boliviano.

grafiar a un personaje asociado a las causas re\'olucionarias

La figura emblemática del Che, que ha apai-ecido y

-

/.11

E,n itrn ,l. mantr .1

-

111dios de letras en la l'A:\'L. la t ·ni,ersidacl ele \!álaga. el Colegio ele \léxico ,
Harvard l·ni1·ersi11·.

cuya imagen sigue representando para muchos la Revolu-

desaparecido siguiendo los 1"aivenes de la moda política,

,·n t'I Instituto de ln\'estigaciones Filoló-

ción inconclusa? Esta tarea, francamente atrevida, fue la

resucitó claramente en los últimos meses, al cumplirse 30

gica, de la t ·:--:.\\1. Publica traducciones

que se echó a cuestas el filósofo e historiador Jorge G.

años desde su muerte, y culminó con una ceremonia de

en \·aria'i 1-c,·ista~.

Castañeda, autor de esta documentada y detallada bio-

despedida en Cuba y, cómo no, con duras críticas que

grafía de Ernesto Guevara de la Serna. Acometió la empre-

enderezaron algunos dt". sus allegados contra la biografía

sa con encomiable brío, entrando a saco en documenta-

de Castañeda, a la que no bajaron de irrespetuosa o

Filosofo r_Letras de la

ción nunca antes explotada que hurgó en bibliotecas y

malintencionada. Pero seguramente al paso de los años,

mente publiní A¡:-nm. l.a1 irlm1 j}l)/ítim.1

arrhi1·os de Estados Unidos, Inglaterra y Rusia, leyendo

y conforme la memoria del guerrillero se haga más

r/lÍ11m1 (

toda la documentación existente y, sobre todo. entre,;stan-

nebulosa (acrecentando así los tintes de leyenda), crecerá

do en persona o por teléfono a más de ochenta personas

el valor objetivo de la cuidada biografía escri ta por el

rnyas ,·idas coincidieron en algún momento con la del

politólogo mexicano.

0

T ~ &amp;.e,.~. Trnductora. Trabaja

H~

~~:VW, ~ ( Roma. l!alia. 19Jl ).
!':nsaiista. Catedrático de la Facultad ele

L1ANL.

Reciente-

~
(:'llonterrey. 1960) .
Poeta y periodista. Estudió sociología t'n
la l 'A:\'L. Autora ele l'11Ko j1or 1,,,,. ( 198,i ).
C:anlo df/ águi/11 ( l 98:i). l'omw1 /Hna 1/111111"
( 1993) y Camrol rlr hrm1 ( 199:'&gt;).

J.,¡, f-1~ ( ~

1997) .

(Tandil. Argentina.

1942). Sociólogo. Dirige la División ele

H~~ (;\lonterrey. 1940).

Estudios de Posgrado de la Facultad de

Poeta. ,· ns,nista. traductor. Es director de

Filosofía y Letras ele la l1.-\NL

la 1T1·is1a /),,,/indr y catt'elrático de la Fa-

célebre Che Guevara. El resultado es un documento de

rnltacl el&lt;' Filmotia ,. Letras. Recibió el

J~ J,,,

lectura más o menos fácil y más o menos polémica que

l'rl'mio a la,.\rtt's l 1.. \:\'Len 1989.

:-s'arrador. dramaturgo. promotor rnltu-

Úó,,. (Saltillo. Coah .. 193:3).

ral. Autor de Afurm hay 1111 mu wlo d, ¡;a/11.1

busca describir más que explicar la figura del médico ar-

H~

gentino convenido en mártir por su trágica ~jecución a

~ (Ciuclacl del /llaíz.

S.L.P.. 19:i(i). Poeta. narrador. editor. Au-

( 1987) y 1'11111rla drl /lío ¡,or 11010/m.1 111i111w,

o llajol'i mirnr(l988). entre otros.

,

Culturale, del FO:\'C. \.

H~

~

(El Salitrt·. Edo. de

~léxico. 19'.\0). Escritor a111odidana. rnlu11111is1a eclitot ial cid periódiro .\'mwr/11dr.1. Editor ele /.11 C11rr/11 del C:olt'p;io

de Bachilleres de la t·:-IA~I.

fl~~H

(~lonterre,. 1957).

Escritor,· periodista. Es director editorial ele¡.;¡ l&gt;i11r/l) dr i\lo11lrn'f)'- Autor de O
0111/Jli¡:-11 r/r fd1jm ( 1991 ).

J.,¿J,,,J ~

(tllonterrev. l!l-17).

Abogado. traductor. Estudió derecho en
la UANL Ha colaborado en la rel'ista

/)p1/i11rif. Tradujo cuentos de Ambroise
Bierce.

tor de la antología A/(01j11 d, juwla.1: del

dios culturales se revisarán propuestas de investigaciones
académicas formales en los ámbitos del arte y la cultura.
Mayores informes en el Programa de Fomento a Proyectos
y Coinversiones Culturales, teléfonos 605 54 39 y 605 61
80, de la ciudad de México.

promoción de actividades artísticas y culturales, en un plazo máximo de doce meses. En el área de artes visuales se
podrfo presentar proyectos relacionados con aspectos de
producción y mont~je, así como difusión de obra previameme creada. En danza se considerarán proyectos de producción coreográfica, promoción e investigación. En letras las propuestas podrán ser para publicación de textos
literarios, series, colecciones, antologías o diccionarios.
En medios audiovisuales aceptarán solicitudes para producción y promoción de proyectos relacionados con el
cine, l'ideo, tele,·isión, radio y multimedia. En música se
e\'aluarán propuestas ele grabación o giras, encuentros,
festil'ales. En teatro se dará apoyo a puestas en escena, in1·cstigación teatral ydesarrollo de cursos y talleres. En estu-

Vl'l:W /)F. 1·0&lt;:ES F.~ EL NOMBRE DE L.\ REVISTA LITERARIA QUE DIRIGEN

Sonia Silva Rosas, Armando Alanís Pulido, Hernando
Garza y Gabriela Covarrubias. En su primera entrega, esta
publicación define su perfil: está especializada en poesía
y artes plásticas. Es de esperarse, que con la constancia y
entusiasmo de este grupo, el proyecto se consolide como
una alternativa para los creadores en estas disciplinas, y
desde luego para los lectores. / áscar Efraín Herrera

82

~~

l'nsmo. Íilm/ rlr lum.

f-1J).~ 6,,.,,¡.

(Chihua-

hua. 1951) . Poeta y fotógrafo. Esmdió

f~~ (~léxico. D. F.. 19,12).

matemáticas en la l'A..'\L. Autor de fil/)/

E,rritor. en,a, ista. Premio Xal'ier \'illau-

r,

1111

/'llrhi/111 ( 1985).

rrutia ( 1980) por ; u e mayo-reportaje

Ondli. 0/110 y mlrnlado in/iirlunio. Es elirec1&lt;&gt;r del lns1iw10 ele lm estigaciones
Filológicas ele la l ' N.-\~I.

v4"¾ v~...~ lld~• ~ .
( \lont(·1-r,·1·. 1%9). P,wta. guionista.
nítiro li1erario. b.111cliú letras

A ~ H~ O"'¼

(Monterrey.
19-17) . Narrador e h1st0riaclor. Encar-

gado del Archil'O Histórico de la Facultad
de '.\leclicina de la l 1ANL.

~

P~. ~laestra de música.

la

i111es1igadora. Estudió en la Escuela Na-

l'.\'sL. :\11101 ele S1•111/J/a11~0 ,f¡,f \ ,1d1r fori

cional ele '.\lúsica de la l':S:.-\i\l l'en la l 1ni-

( 1992).

1nsidacl de Brasilia.

t'll

83

Drama1urga. Incursiona en la literatura
infantil. Autora de Smiarr1 llal11ml. ·¡¡,alm

injrmtil ( 1991) }' '/i1do fS mi .rnnio ( l 997) .

t-1:..t-w~ t-1~~~ V~~-u,.l
(;\fontemorelos, N. L., 1957). Poeta. Catedrática de la Facultad de Filosofía )'
Letras de la UANL En 1994 obtuvo el
Premio Internacional de Poesía.Jaime Sabines, con su libro El rom:Óll más sPCr,to.
Ha recibido también los premios de poesía de la re\'ista l'/11ral, 1986, y el Alfonso
de Monterrer, 1990.

�Universidad Autónoma de Nuevo León
Secretaría de Extensión y Cultura

~

ARTES

MUSICALES
U . .A.N.L.

FECHA:
27 DE NOVIEMBRE DE 1997
HORA:
19:00 HRS.
LUGAR:
AUDITORIO DE FACPYA
lNFORMES: 329-4119 v 329-4125

CONCURSO INTRA~UNIVERSITARIO

RONDALLAS

Premios
universitarios/)

FESTIVAL DE LA CANCION

Colección
Perfiles
Universitarios

Martes 11 y miércoles 12 de noviembre de 1997
en el Teatro Universitario - Unidad Mederos a las 19:00 hrs.

Miércoles 19 de noviembre de 1997
en el Teatro Universitario - Unidad Mederos a las 19:00 hrs.

·-·-- .
Cuadernos de
la Biblioteca

��</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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        <name>Arte regiomontano</name>
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        <name>Fernando Curiel</name>
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        <name>Genaro Saúl Reyes</name>
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        <name>Homero Garza</name>
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                    <text>A

R

A

s

�Contenido

".'

FONDO
UNIVERSITARIO

)........____

Un momento en la vida de Alfonso Reyes / Antonio Alatorre, 3
Los libros de Pedro Garfias / Juan Manuel Gómez, 11
Gato dentro / William S. Burroughs, 14
Pessoa y los maestros zen / Humberto Martínez, 18
La mesa del escribano / Eduardo Langagne, 20
Adiós al siglo XX / Eugenio Montejo, 21
Viuda que vuela en las postrimerías del pecho de su amado / Minerva
Margarita Villarreal, 23
La venta del alma / Marco Antonio Campos, 25

otos

Pastor de soledades / Rosaura Barahona, 28
Pedro contra Pedro / Margarito Cuéllar, 29
Imagen de Pedro Garfias / Alfonso Reyes Martínez, 31
Asido de sus garfios / Miguel Covarrubias, 32
Pedro Garfias: recuerdos y reflexiones / Hilda Moreno, 33

Rector: Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Hu.mberto Salazar
Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávila

ociológica

fl!ÍIII

Seguir siendo pobres / José María Infante, 35

11 11 II Í llflilH 1111 111 1 11 ttlll 1111

Directora: Mtra. Carmen Alardín
Secretario de redacción: Óscar Efraín Herrera
Diseño: Francisco Barragán Codina, Silvia Oyervides Marroquín
Tipografia y formación: Francisco Javier Galván C.
Corrección: Sinia Bolaños Hinojosa

tenciÓn
flotante La vida emocional / Homero Garza, 37

- ··-·--··
... ----...··-·-' ·-

Consejo editorial: Arq. Mario Armendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dávila,
Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. José Maria Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alionso Rangel Guerra, Lic. Hu.mberto Salazar, Lic. Ricardo Villarreal Arrambide.
Ofiánas: Dirección de Publicaciones de la UANL. Biblioteca Central Magna Universitaria, Av. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte.
Monterrey, Nuevo León, C. P. 64440 / Teléfono; 329 41 11 Ext. 6561 / Publicación bimestral / Precio del ejemplar$ 20.00
Impresa en Minuteman Press• / Registros en trámite / ATmllS y Letras no responde por originales
y colaboraciones no solicitados. Todos los artículos firmados son responsabilidad de su autor.

úsica

Música impresa, 1830-1930 / Alfonso Ayala Duarte, 40

~'...~..

~~

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-'-º:.:~2;~~~-'
______
___
__ ~·... _...
,.,..,

�CINETECA
NACIONAL

...
,,

~

ine,
televisión
y otros
espejismos

Por primera vez
el Foro Internacional de la Cineteca / Roberto Escamilla, 43

[y una poesía suya inédita]

17 Foro
lnternoclonol

Antonio Alatorre

Algunas ideas sobre el origen del arte contemporáneo
Enrique Ruiz Acosta, 49

rtes
plásticas

Literatura dramática y geográfica:
caso Nuevo León / Hernando Garza, 52

~ eatro

istoria
matria

"y ibros

Un momento en la vida
de Alfonso Reyes*

Monterrey: culturas fabriles / Javier Rojas Sandoval, 56

De los Reyes, sólo Reyes / Irela Garza, 61
El placer del vampiro/ Libertad González. 62
Desde la penumbra/ Héctor Alvarado, 63
Viaje al corazón de la memoria/ Reynol Pérez Vázquez, 64

Contraportada / Libertad González, 67
El arcabuz / Óscar Efraín Herrera, 67
Colaboradores, 71

Portada: Manipulación electrónica de imagen sobre un dibujo de Armando López.
Viñetas interiores: Basia Batorska, Kenji Yoshida y fotografías de Erick Estrada Bellman.
Contraportada: Fragmento del mural de Guillermo Ceniceros en el Teatro Universitario.

•

"EL COLEGIO DE MÉXICO FUE, EN MÁS DE UN SENTIDO, LA
culminación de la vida de Alfonso Reyes. Es como
si su formación, en México y fuera de México, y sus
tareas de escritor y de hombre de estudio, y su actuación pública, aquí y en Europa y en América del
Sur, y el arte exquisito con que sabía cultivar las relaciones humanas, y su preocupación siempre alerta
a los problemas del mundo, hubieran sido un adiestramiento para esta obra de sus años maduros: la
fundación y dirección del Colegio". Estas palabras
mías, escritas en 1970,1 me siguen pareciendo tan
valederas, que con ellas comienzo la presentación
de la poesía de don Alfonso que aquí se publica: en
los 26 primeros versos de esta poesía, don Alfonso
habla de sí mismo; en los otros 38, de su querido
Colegio de México.
"Claro que el nombre de Alfonso Reyes no es el
único que hay que ligar con la creación del Cole-

• Este articulo fue publicado por primera vez en La Gaceta del
FCE, núm. 220 (abril de 1989), número especial para celebrar
el centenario de Alfonso Reyes; se reprodujo en Voces para un
retrato: ensayo sobre Alfonso Reyes, edición de V. Arciniegas,
FCE, México, 1990, pp.11-24. La versión que hizo pública fue
corregida por el autor.
1 A. Alatorre, "Alfonso Reyes y El Colegio de México", Diálogos,
marzo-abril de 1970. Quien se interese por mis recuerdos de
don Alfonso puede ver también "Alfonso Reyes: pequeña
crónica desmitificante", Diálogos, julio-agosto de 1974, y
"Alfonso Reyes a dos voces", Sábado, suplemento de Uno más
Uno, 13 de agosto de 1983 (la otra "voz" es de Jaime García
Terrés). Don Alfonso está asimismo presente en estos dos
trabajos míos: "En torno al concepto de literatura nacional",
Diálogos, marzo-abril de 1988, y "Crítica literaria tradicional
y crítica neo-académica'.', Revista de la Universidad de México,
diciembre de 1981 (=Memoria de El Colegio Nacional, 1981, pp.
169-189), reimpresos en mis Ensayos sobre crítica literaria, México, 1993, pp. 160-169 y 54-77, respectivamente.

3

gio", escribí también en 1970, para hablar inmediatamente de Daniel Cosío Villegas, "ese acumulador
de energía". Cosío tuvo un papel de primera importancia no sólo en la fundación del Colegio, sino también en su ampliación y en su funcionamiento. A don
Alfonso, gracias a sus viejas conexiones con Pedro
Henríquez Ureña y Amado Alonso, pero en medida
igual a Cosío, gran sentido práctico y a su eficacia,
se debió el establecimiento del Centro de Filología
(ahora Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios), bajo la dirección de Rairnundo Lida, el año
de 1947. En 1948, cuando se iniciaron los cursos de
este nuevo Centro, Cosío hizo algo que don Alfonso
nunca hubiera hecho: tres o cuatro veces nos reunió
a los becarios de esa primera generación (1948-1950)
para preguntamos, uno a uno, qué nos estaba pareciendo la carrera creada por Raimundo Lida. Cosío
era el secretario y el Jactotum del Colegio. En 1948
acababa de dejar la dirección del Fondo de Cultura
Económica en manos de Arnaldo Orfila, y planeaba
dejar también sus tareas de secretario del Colegio
para entregarse de lleno a su urgente vocación de
historiador del México moderno; pero, antes de hacerlo, quería estar seguro de que las cosas marchaban bien en el Colegio. El Centro de Historia
iba sobre ruedas: la segunda generación de estudiantes (entre ellos el michoacano Luis González y
González, el guatemalteco Ernesto Chinchilla Aguilar, el colombiano Germán Posada y el peruano Luis
Felipe Muro Arias) estaba a punto de terminar sus
estudios. El otro Centro, que era el de Filosofía,
estaba constituido por José Gaos y sus disápulos
(entre ellos la sonorense Olga Quiroz Martínez, el
peruano Augusto Salazar Bondy y el brasileño Pero
Adjucto-Botelho), y tengo la impresión de que ni

�Juan Rejano y Henrique González Casanova, los
colaboradores de ese homenaje estaban claramente
relacionados con el Colegio o con el Fondo de Cultura Económica, o con uno y otro: José Moreno Villa,
Raimundo Lida, Eugenio Írnaz, Max Aub, Joaquín
Díez-Canedo, Francisco Giner de los Ríos, José Luis
Martínez, Alí Churnacero, Leopoldo Zea, Mariano
Picón-Salas (este último, según creo, estaba ya en
México cuando el gorila Pérez Jirnénez derrocó a
Rómulo Gallegos, y por eso no podía regresar a Venezuela). Entre los colaboradores hay cuatro estudiantes de Filología: el peruano Javier Sologuren,
el argentino Roy Bartholornew y los jaliscienses
Jorge Hernández Campos y Antonio Alatorre. No
sería mala idea reeditar esos textos de homenaje,
porque dan una excelente idea de lo que era Alfonso
Reyes a los 60 años. Nuestras voces parecen instrumentos de una orquesta que ejecuta, con variedad
de timbres,3 una pequeña sinfonía. Sinfonía que,
por cierto, tuvo su ejecución en vivo en la Capilla
Alfonsina la noche de ese 17 de mayo. Don Alfonso
estaba feliz. Unos días después, los colaboradores
del homenaje recibimos, impresas en el mismo papel Chemalín de la plaquette, y compuestas en los
mismos tipos Fairfield, siete hermosas décimas de
agradecimiento, parodia de las célebres de Segismundo, en que nos llama "amigos", "cofrades",
"poetas", "sabios, filósofos, suma/ de las más pre-

don Alfonso ni Cosía intervenían en él para nada,
salvo para atender al sueldo de Gaos y a las becas
de los estudiantes.
Me he detenido en estos detalles para explicar
la·génesis de la poesía de don Alfonso que aquí
publico. A fines de 1948 dejó Cosío el cargo de secretario del Colegio y me lo endilgó a mí, becario de
primer año de Filología, poniéndome en una situación extraña frente a los demás becarios (los de Historia y de Filosofía, pero sobre todo los de Filología).
Claro que mis funciones iban a ser bastante modestas: imposible que se me hubiera pedido hacer
lo que Cosía había estado haciendo. De todos modos, a don Alfonso no le hizo gracia tal "endilgamiento", pues, bien visto, ¿a quién sino a él le tocaba
nombrar nuevo secretario? De esto, sin embargo,
no me di cuenta sino más tarde, cuando ocurrió el
incidente que motivó mi "renuncia irrevocable" .2
El 31 de agosto de 1949, fecha de la poesía de don
Alfonso, él acababa de llegar a Monterrey, donde
le esperaban diez o doce días de festejos -sobre
todo un doctorado honoris causa por la Universidad
de Nuevo León- de manera que yo había quedado
como "autoridad máxima" en el Colegio.
Unos meses antes, el 17 de mayo, don Alfonso
había cumplido 60 años, acontecimiento que se celebró, entre otras cosas, con la impresión de una bonita
plaquette en que unos cuantos amigos suyos (menos
de dos docenas, pues la cosa fue muy improvisada)
cantarnos, casi todos en verso, sus merecidos loores.
Fuera de Julio Torri, Rodolfo Usigli, Agustín Yáñez,

2

3

Hablo de esta renuncia en el segundo de los artículos citados
en la nota 1. Para mí siempre fue claro que don Alfonso "hizo
teatro" al llamarme la atención por haber autorizado un gasto
"excesivo" (la compra de un cartón de 24 rollos de papel de
excusado); su llamado de atención fue la manera que inventó
para hacerme dejar un cargo que me venía muy ancho. Por
algo se me quedó grabado lo que dijo al leer (en presencia
mía) la carta de renuncia; "Hace muy bien, Antonio: Dios no
lo llama por aquí". Aprovecho el momento para hacer una
corrección. En ese artículo digo que fui secretario"de diciembre de 1948 a comienzos de 1949", y no es verdad; mi renuncia
se sitúa probablemente en septiembre de 1949. (Los lectores
de autobiografías y memorias deben enseñarse a practicar la
virtud de la desconfianza.) Creo que mi error tiene una explicación muy simple; el haber sido secretario del Colegio durante unos diez meses no influyó en mí para nada, no significó
nada. Lo que significa -¡y cómo!- era el estímulo intelectual
de Raimundo Lida. A mí me divirtíó la "ceremonia" de mi
renuncia, y estoy seguro de que a don Alfonso también.

4

Predomina, naturalmente, el tono festivo, como cuando Paco
Giner declara, en versos de "quadema vía", que la fama de
Don Juan de Alfonso Reyes es tan grande como su fama de Alfonso el Sabio (" ... e conosció el amor / de otras letras e donnas
de variado sabor, / ca de unas e de otras es muy grant catador"), o como cuando Max Aub, en su movida "Zarzuela",
hace que las Tres Gracias, en figura de tres castizas chulaponas,
requiebren a don Alfonso; "Gordo, gordito, gordezuelo ... ", y
que don Alfonso les corresponda con besos. En el extremo
opuesto está Agustín Yáñez, que, consciente de sus limitaciones, se explica; "En vano he buscado el tono de amable
ligereza para salir con algo en la fiesta de Alfonso Reyes ... Me
compensa pensar que mi torpeza para el baile de jácara pueda
hoy atribuirse a que desde siempre Alfonso Reyes me inspira
sólo devoción", etc. El alma de este homenaje fue Joaquín DíezCanedo. De él es la "Inscripción para el pastel de sesenta velas"
(" ... a ver, Alfonso, si soplas / y las apagas"), como también la
"Inscripción para las botellas que se envían". Fue él quien me
encargó el solemne dístico latino que parece, adéspoto, bajo el
colofón (mejor dicho, bajo la comba ornamental del colofón,
formada por cinco querubines, los cinco con la cara de Alfonso
Reyes, capaz de hacer, de memoria, fieles retratos suyos en
cuestión de segundos).

No cabe duda de que don Alfonso era, en 1949,
un hombre feliz. Gozaba de excelente salud. Todavía no comenzaba la alarmante, aunque espaciada,
serie de infartos. Era querido de todo el mundo. Las
obligaciones que le imponía su calidad de miembro
del Colegio Nacional eran para él motivo de gozo,
pues lo llevaban a sumergirse en los estudios helénicos, conmovedor sueño de su vida (digo "conmovedor" porque don Alfonso no sabía griego, ni
estuvo nunca en Grecia). ¡Y hay que ver la cadena
de libros que dio a la imprenta en los diez años que
van de 1949 a su muerte! Su única obligación
"seria", de orden práctico, era la presidencia del
Colegio de México; pero el Colegio de México era
un grupo humano muy pequeño, y tan entusiasta,
tan entregado al estudio, que no había necesidad
de gobernarlo, de hacerle obedecer reglamentos.
El aparato administrativo era muy rudimentario.
Más que presidente o recto~ don Alfonso era un
afable y amable paterfamilias.
Podría pensarse que lo que movió su mano y su
pluma el 31 de agosto de 1949 fue la preocupación
por haber dejado el Colegio en mis muy inexpertas
manos. Pero esto no es muy creíble. La verdadera
"razón de ser" de sus versos consta en el texto mismo: don Alfonso despertó muy de madrugada; comprendió que no iba a poder dormir más; descorrió
la cortina de su cuarto y se quedó contemplando
esa silueta del Cerro de la Silla tan familiar desde

ciosas galas", y sobre todo, "juventud que así me
halaga": la admiración y el cariño de los jóvenes
era lo que más feliz haóa a donAlfonso. 4 No resisto
la tentación de copiar la primera de esas décimas:
Saber, amigos, pretendo,
ya que me premiáis así,
¿qué mérito halláis en mí
porque voy envejeciendo?
Mas si envejecí, ya entiendo
el premio que he merecido:
bastante causa he tenido,
amigos, vuestro favor,
pues el mérito mayor
del viejo es haber vivido.
(Las décimas, intituladas "Alfonso Reyes a sus
amigos", llevan al final la fecha "18 /V/ 49", o sea
que se escribieron el día que siguió a esa noche
festiva.)
' De esto doy testimonio al final del tercero de los artículos
citados en la nota 1. Menciono allí un ensayo de Tomás Segovia,
"Goethe, don Alfonso y los jóvenes" (Cuadernos Americanos,
1954), con el cual estuve siempre de acuerdo, y hago un comentario que repito aquí; "El movimiento, más que de los jóvenes
hacia don Alfonso, era de él hacia nosotros. Puedo dar otro
paso, y decir que los jóvenes hicimos lo que nos tocaba hacer;
corresponder tranquilamente a ese hombre que se acercaba a
nosotros, con la mano tendida y la sonrisa en los labios. Don
Alfonso se dio a querer, y lo quisimos".

5

�Súbase usted a la torre
y repique sus campanas,
óigalas el santo llano
y congregue a las mesnadas (e).
No me vengan los filólogos
con funestas coartadas (f),
y rodéenme al chileno,
que a un huésped no desaira.
Conviden a los amigos,
no olviden a Picón-Salas,
a Gaos, Millares Cario,
Orfila, Silvio Zavala (g).
Que la eficaz María Elena
les ponga en limpio la plana.
Que Juan no vuelva al volcán:
déjelo para mañana.
Que el cojitranco Martínez
vuele, y que le nazcan alas.
Guarde las puertas José,
guarde los libros Susana.
Corra con su bicicleta
Juanito, y lleve las cartas (h).
Haga solitarios Roy
y monólogos Posada.
Que descanse haciendo adobes
Adib, persona sensata (i),
y que todos por igual
me entreguen las cuentas claras.
Antonio, donde esto hicieres,
desde aquí te ofrezco en mandas,
como a imagen milagrera,
milenta miles de gracias (j).

muchos años antes para sus amigos y lectores de
todo el mundo por el dibujo que él hizo, y que
ahora, por primera vez en no sé cuánto tiempo, le
era dado volver a ver a pocos kilómetros de su ventana, recortándose, tan nítida, contra las primeras
luces del amanecer; estuvo así unos minutos (y no
es arriesgado imaginar sus pensamientos y sus
sentimientos; imposible, desde luego, que no se
haya acordado de su infancia); en seguida vio el
reloj: faltarían dos horas, cuando menos, para el
desayuno en compañía. Y entonces, en bata y pantuflas, se sentó, empuñó su pluma de punto muy
fino, tomó una hoja de papel y escribió:5
Era, Antonio, un "tren-botijo",
como dicen en España,
el que me trajo hasta este
Monterrey de las montañas:
a cada curva, un chillido;
cada pueblo, otra parada.
Más eran las alegrías
que el calor que me esperaba,
pues ya se acercan las lluvias
y algún fresquecillo exhalan.
La ciudad de mis recuerdos
toda ella es una alhaja;
los amigos me rodean
y me fusilan las cámaras.
Traje insomnio en mis maletas,
escribo de madrugada,
y ya el Cerro de la Silla
coquetea con el alba.
Cuando el sol tome los trastes
y desenvaine su espada,
veré a Lida y a Villegas
y a los demás camaradas;
telegrafiaré a Cosía
-que sepa de su posada-;
fijaré mis "actos públicos"
y trazaré mi programa (a).
Esto me lleva a pensar
en lo que allá me dejaba:
cuídenme mucho el Colegio (b),
las conferencias de Latchmann (e),
las nóminas y los pagos (d),
y hagan cuanto haga falta.
5

Alfonso Reyes
Monterrey, 31 de agosto de 1949.

La carta de don Alfonso me llegó seguramente
al Colegio la mañana del 6 de septiembre (que fue
martes), y sentí que era "obligación" contestarla, si
no por los mesmos consonantes, sí por la mesma
asonancia, y rápidamente además, para que la respuesta alcanzara a llegarle a Monterrey. No creo que
don Alfonso haya conservado mi respuesta en su
archivo; pero yo, junto con su carta, guardé el borrador, que publico aquí sin más intención que la
de "redondear" el episodio:

Las letras entre paréntesis remiten a las anotaciones finales.

impreso con todo esmero (o),
ya está listo (esta mañana
me trajeron los primeros
ejemplares); sólo aguarda
tu venida a la región
más transparente dell'aria (p)
para volar a las manos
de quienes las Musas aman.Hace solitarios Roy,
pero los hace en la cama
(motivo: una indigestión
de taquitos y enchiladas);
Posada con sus monólogos
tiene a más de uno sobre ascuas;
Adib, de veras sensato,
no medita más coartadas.y no te fastidio más
con esta prosa prosaica,
que es justo que en Monterrey,
reina del Norte y sultana,
no te molesten mosquitos
ni te ensordezcan moscardas.
Adiós, pues, hasta comienzos
de la próxima semana.

Alfonso, todo el Colegio
como sobre ruedas marcha.
Puedes estar bien tranquilo:
todo está en orden y en calma.
No flojean los filólogos,
pues Lida volvió esta mañana,
y estamos ya preparados
para las charlas de Latcham
(no está de más decirte
que nuestro chileno rabia
cuando alguien, inadvertido,
convierte su nombre en Latchmann) (k);
ayer mismo se mandaron
cincuenta o más correogramas
con que don Luis Santullano
al público convidaba;
y don "Mercurio" Martínez,
que del asunto se encarga,
dio caduceo a sus manos
y a sus calcañares alas(/).Seducida, a lo que yo
creo, por Silvio Zavala,
ayer me pidió permiso
de ir a Monterrey Susana.
Había en su voz tal acento,
y en sus ojos tales lágrimas,
que no pude ser diamante
y el permiso le otorgaba.
"Pero el Colegio -dirásqueda sin bibliotecaria!"
No, porque va a sustituirla
Luis Felipe Muro Arias (m).
Además, nuestras tareas
están un tanto menguadas,
pues a Monterrey se han ido
casi todas nuestras cátedras
para ser testigos de esa
fiesta que te hace tu patria:
¿Qué se fizo José Luis?
¿Qué se fizo Picón-Salas?
¿Y Chevalier, el del Ifal?
¿Y el "señor doctor" Miranda?
Tiende la mirada en tomo,
y a tu lado los hallabas (n). Reservaba una noticia
para dar fin a mi carta:
el bello libro de Octavio,

Antonio Alatorre
México, 6 de septiembre de 1949.

Anotaciones

a) Obsérvese cómo, primero que el "programa" del
día, lo que ocupa el pensamiento de don Alfonso
es su próxima charla con los "camaradas", a la hora
del desayuno. En ese viaje por tren a Monterrey lo
acompañó una pequeña caravana de ami~os, entre los cuales estaban Raimundo Lida y uno de los
becarios de Filología, Carlos Villegas, nacido en
Monterrey. Raimundo Lida, llegado de Buenos
Aires dos años antes, había estado ya, con ojos y
oídos muy abiertos, en Guadalajara, en Guanajuato,
en Puebla, en Oaxaca, en Jalapa (para platicar con
Gabriela Mistral) y en otros lugares, y aprovechó
esa oportunidad para ver cómo era Monterrey. Pero
no se quedó a presenciar todos los "actos públicos"
que menciona don Alfonso, sino que regresó pronto
a México (como luego se verá). Lo relativo a Cosío
Villegas me resulta incomprensible: don Alfonso

Libertad bajo palabra,

6

7

�siendo ya director del Centro de Filología, no pocas
veces viví yo la angustia de que algún distinguido
visitante, invitado a dar conferencia(s), se encontrara con el desaire de una sala vacía. Y, en verdad,
la capacidad de "arrastre" de Latcham era una incógnita. Se comprende que, puestas sus antenas
hacia el Colegio, "dejado" en esos días por él, el primer pensamiento de don Alfonso hayan sido esas
conferencias. Las cuales, por cierto, según recuerdo,
tuvieron un público razonable. Lo que no recuerdo
es sobre qué fueron. (Tiempo después, Ricardo
Latcham me mandó desde Chile una Antología de
cuentistas hispanoamericanos en la cual se destacaba una joya: el "Monólogo de Isabel viendo llover
en Macondo", por un tal Gabriel García Márquez.
Esto habla muy a favor de Latcham: fue quizá el primer crítico que, fuera del círculo de amigos bogotanos, percibió el fenómeno García Márquez.)
d) Esto de "las nóminas y los pagos" es ya un
exceso de don Alfonso. Por lo visto, su preocupación por las conferencias de Latcham tenía necesidad de compañeras, y la primera que se le presentó
(ya que era día 31, fin de quincena) fue la "preocupación" por la nómina; ¿estaría ya en el banco?, ¿no
se le habría olvidado eso a Alatorre? No creo que
haya sido una preocupación real. Bien visto, el único
tema "importante" de la epístola es el de las conferencias de Latcham.

se propone telegrafiarle (¿adónde?) para "saber su
posada". No sé qué hacía don Daniel en esos días.
(Reflexión marginal: las conversaciones telefónicas
"de larga distancia" son fenómeno relativamente reciente; en 1949 no se usaban sino para casos graves.)
b) La mención de Lida, Villegas y Cosío, gente
del Colegio, marca la dirección del discurso para
todo el resto de la epístola. El me de "lo que allá me
dejaba" y de "cuídenme el Colegio" es un recurso
retórico llamado "dativo ético"; pero, en este caso,
la retórica está muy trabada con la vida; don Alfonso quería entrañablemente a su Colegio.
c) Entre los personajes que por estos años primitivos dieron conferencias públicas en el Colegio,
recuerdo en especial a Amado Alonso, a Dámaso
Alonso, a María Rosa Lida, a Marce! Bataillon, a
Américo Castro, a Femand Braudel y a Amold J.
Toynbee. Don Alfonso se refiere aquí a unas conferencias de Ricardo Latcham, chileno, figura ciertamente menor, pero a quien (como se lee adelante)
no había que "desairar": iba a dar esas conferencias
por invitación del Colegio. En años posteriores,

e) El santo llano es don Luis Santullano, uno de
los españoles del exilio acogidos por la Casa de España en México y a la sazón "oficial mayor" del Colegio. Era un anciano bajito, de modales finísimos,
que continuaba en México su carrera de modesto
hombre de letras. Todo el mundo lo quería. Tengo
para mí que ese puesto de "oficial mayor" no era
sino una ficción jurídica. Don Luis no tenía gran cosa
que hacer en el Colegio, pero tampoco había para él
otro apoyo económico. La distinción que hace don
Alfonso entre las funciones del secretario (repicar
campanas) y las del oficial mayor (congregar las
mesnadas) significa seguramente que mi tarea era
ver que se mandaran las invitaciones para las conferencias, y que las invitaciones deberían ir firmadas
por don Luis Santullano, que era el funcionario más
venerable del Colegio. El plural del verso"cuídenme
mucho el Colegio" nos abarca a don Luis y a mí.
f) Debe haber sido bastante reciente un incidente
extraño, del cual no supe sino lo que don Alfonso

8

y Raimundo Lida tuvieron a bien contarme. Los
"filólogos" no sólo seguíamos los cursos de cada
semestre, sino que a lo largo del año ayudábamos a la confección de la Nueva Revista de Filología
Hispánica, por ejemplo corrigiendo pruebas de imprenta. Ahora bien, parece que dos compañeros
míos, en lugar de ver en eso una parte muy valiosa de la formación del filólogo, no sólo se sintieron víctimas de "explotación" (puesto que era
un trabajo extra y no pagado), sino que pensaron
en entablar algún tipo de "pleito" (¿ante la Junta
de Conciliación y Arbitraje?). No creo que haya
sido nada serio (y, desde luego, los autores de la
"funesta coartada" no sufrieron sanción alguna);
pero a don Alfonso lo mortificaba la menor ruptura
de la paz y de la armonía.
g) Es curioso ver cómo la lista de "amigos" a quienes habría que invitar a las conferencias está hecha
de los nombres más obvios: Mariano Picón-Salas,
José Gaos, Agustín Millares Cario y Silvio Zavala
eran gente de casa; Amaldo Orfila estaba en relación
particularmente estrecha con Raimundo Lida. (Lida
tiene un papel muy importante en la historia del
Fondo de Cultura Económica.)
h) En estos versos menciona don Alfonso, por
puro gusto, a las seis personas que formaban, con
don Luis Santullano y conmigo, el personal administrativo del Colegio. l. "La eficaz María Elena" era
en esos tiempos la mujer de Amaldo Orfila; estuvo
sólo unos meses en el Colegio, poniendo en orden
los papeles de la contabilidad. 2. "Juan" es JuanArellano, encargado en esos tiempos de todas las funciones secretariales del Colegio (taquigrafía, mecanografía, confección de nóminas, etc.) y, además,

secretario particular de don Alfonso. Un lunes,
semanas antes, Juan Arellano se nos había presentado en muletas, con una pierna enyesada: era alpinista amateur, y el domingo anterior había sufrido
un percance en el Popocatépetl (de ahí la alusión al
"volcán"). Juan Arellano, gran persona, se jubiló
hacia 1987, después de trabajar unos cuarenta años
en el Colegio. 3. El"cojitranco Martínez", o sea don
Luis Martínez, llamado por todos "el señor Martínez", no era propiamente cojitranco; caminaba con
dificultad porque sus ancianos pies eran un cúmulo
de callos y juanetes que asomaban, cubiertos por
los calcetines, entre los agujeros que él hacía en sus
alpargatas. Nadie que haya "vivido" el Colegio de
esos años puede olvidar al bueno del señor Martínez que, con su andar lento y dificultoso, llevaba
a nuestra mesa, a media mañana, un reconfortante
café de olla, con canela, preparado en su estufita
de petróleo (él era el conserje, y tenía su vivienda
en el Colegio). 4. "José" -no recuerdo su apellido-era mozo de la casa, encargado de la limpieza, de las composturas eléctricas e hidráulicas, etc. Era hombre fornido, con algo de
"guarura". 5. "Susana" es Susana Uribe, la
bibliotecaria por antonomasia durante largos años; lo de "guardar los libros" no carece
de segunda intención: Susana era una guardiana demasiado celosa; se decía que era enemiga de mover de sus estantes los libros, porque los lectores los estropeaban. 6. "Juanito",
finalmente, es Juan Segura, el mozo de fuera
de casa, el recadero, el mandadero, otra gran
persona (que, por cierto, sigue trabajando en
el Colegio).

9

�i) De los veintitantos becarios que había en el
Colegio, don Alfonso dedica un recuerdo a tres: Roy
Bartholomew, Germán Posada y Víctor Adib. ¿Por
qué sólo a ellos? ¿Por qué no a Javier Sologuren, a
Ernesto Mejía Sánchez, a Jorge Hemández Campos,
a Ricardo Garibay, a Luis González? Yo creo que,
por su manera de ser, su humor, sus manías, etc.,
los tres mencionados por don Alfonso tenían, para
él, algo de especialmente "pintoresco". En todo
caso, esas juguetonas alusiones muestran hasta qué
punto el Colegio era una familia. Tomando pie en
el título Locos, enanos, negros y niños palaciegos en la
España de las Austrias (1563-1700), libro de don Pepe
Moreno Villa -uno de los primerísimos que publicó
La Casa de España en México (1939)-, el travieso
Joaquín Díez-Canedo dijo que "Locos, enanos, negros y niños palaciegos" era buen encabezado para
la lista de estudiantes del Colegio (y, de don Alfonso
para abajo, todos aplaudimos su chiste). Víctor
Adib, uno de los raros becarios nacidos en el Distrito Federal, hizo en 1949 un trabajo que Raimundo
Lida encontró digno de ser publicado en la Nueva
Revista de Filología; terminó sus estudios, pero prefirió seguir una carrera de funcionario en la OEA.
Germán Posada, después de una larguísima odisea,
reside en su nativa Colombia; aunque hizo estudios
de Historia, sus aficiones era más bien literarias.
Roy Bartholomew sigue activo en Buenos Aires. Él
fue quien preparó -no muy bien, por cierto- el
manuscrito de las Siete noches de Borges que el Fondo de Cultura Económica publicó en 1980.
j) La rara palabra milenta procede evidentemente
de una letrilla de Góngora ("Por qué llora la Isabelitica?"): "Ya en paharitos no tato, / que se los come
la gata; / ni en cualtos, aunque de pata / milenta
vomite el gato".

trativo, que ocuparía el puesto de secretario en
tiempos mucho más complicados que los míos. Siguió en el Centro de Estudios Históricos hasta su
muerte, en 1988.
n) Raimundo Lida, que formaba parte de la
caravana que acompañó a don Alfonso a Monterrey,
regresó antes de la colación del doctorado honoris
causa. En cambio, una segunda caravana -formada
a lo menos por Silvio Zavala, Susana Uribe, Mariano Picón-Salas, José Luis Martínez, José Miranda
y Franc;ois Chevelier "el del IFAL" (Instituto
Francés de la América Latina)- hizo viaje para
asistir a esa solemne ceremonia, que a todas luces
llenaba de satisfacción a don Alfonso. "Los amigos
me rodean / y me fusilan las cámaras", dice él con
evidente complacencia. Si algún investigador
quiere adentrarse en este episodio, deberá consultar
los periódicos de Monterrey a partir del 31 de agosto, y también, supongo yo, el Diario de don Alfonso.
(Estoy seguro de saber por qué entrecomillé "señor
doctor" en la mención de José Miranda. Don Alfonso, que solía aleccionarme con su experiencia
de la vida, me dijo un día más o menos esto: "Vea
usted qué sanguíneos son los españoles: Miranda
se me ha quejado porque gana lo mismo que Javier
Malagón, siendo que él tiene título de doctor, mientras que Malagón, allá en Madrid, no era sino miembro del Cuerpo de Archiveros y Bibliotecarios... ")
o) El colofón de la primera edición de Libertad
bajo palabra dice: "Este libro se acabó de imprimir
el día 18 de agosto de 1949... La edición consta de
1,100 ejemplares y estuvo al cuidado de Francisco
Giner de los Ríos y Joaquín Díez-Canedo". El pie
editorial, "Tezontle", se estampó en no pocos libros
distribuidos por el Fondo de Cultura Económica,
impresos en "su" imprenta (la Gráfica Panamericana), pero costeados por el Colegio de México. En
agosto de 1949 ya había aprobado don Alfonso el
subsidio para dos libros que yo le propuse: Varia
invención, de Juan José Arreola, y Fenomenología de
lo poético, de Arturo Rivas Sáinz, que se publicaron
con el mismo pie editorial y el mismo elegante
formato que el de Octavio Paz, el de Arreola en
noviembre y el de Rivas dos meses después.
p) Este italianismo, forzado por la asonancia, le
hizo gracia a don Alfonso. No recuerdo que me
haya hecho ningún otro comentario.

k) Don Alfonso creía que el apellido de "nuestro
chileno" era Latchmann, como lo llama en su carta.
Así lo llamé yo un día hablando con él, y él me corrigió con cierto malhumor; por lo visto era un error
frecuente, que lo tenía fastidiado. Así, pues, me
pareció oportuno hacérselo notar a don Alfonso.
l) Este "Mercurio" es el señor Martínez de quien
hablo en la anotación h. No sé quién fue más cruel
con él, si don Alfonso al llamarlo "cojitranco", o yo

al hiperbolizar la idea de "que le nazcan alas".
m) Ya mencioné a Luis Muro, estudiante de Historia, hombre cuerdo y dotado de talento adminis-

10

Los libros de Pedro Garfias
Juan Manuel Gómez

•
Hombre, he ahí tu para- . . - - - - - - - - - - - : - - - - - - - - : - - 7 1
/i
caídas maravilloso como el
vértigo. Poeta, he ahí tu
paracaídas, maravilloso
como el imán del abismo.
PEDRO GARFIAS
Vicente Huidobro, Altazor

l. Caer
LA IMAGEN DE PEDRO GARFIAS

DE SOLEDAD Y
OTROS PESARES

Roe! lo mira, le pone unos
zapatos y un traje que no le
quedan, y le abre un hoyo en
la tierra para que Pedro Garfias siga cayendo...
II. Brevísima e incompleta

semblanza de los libros
del poeta que cae

que más me impresiona es la
,.
de su caída. Su tremendo
,¡ La historia de la literatura
caer hasta el fondo desconsigna que en julio de 1918
haciéndose en hilachos coVicente Huidobro pasó por
mo un muñeco de trapo que
Madrid y precipitó la prorebota contra las paredes de
mulgación de esa impetuosa
un pozo sin fin. Para mí es
aventura juvenil que fue el
inevitable pensar en Altazor i
ultraísmo. La energía de Hui(1931), poema de Vicente
dobro, su elocuencia y la moHuidobro.
,. : demidad de su creacionismo
MONTEl&amp;EY. MEX.
Altazor es un ángel sus•~ deslumbraron a Pedro Gar19 ◄ 8.
t
pendido en una caída interfias y a muchos otros. Para el
minable, es la desolación abotoño de ese mismo año se
soluta y un nudo terrible en
publicaba el primer Manila garganta, es el peso exisfiesto Ultraísta en la Prensa de
tencial que sin embargo se sublima.
Madrid. Este mismo manifiesto se publicó también
Garfias en cambio cae brutalmente, con toda la
en la revista Cervantes y en la revista Grecia (núm.
contundencia y vulgaridad de la materia. Escupe,
XI, año 11, Sevilla) el 15 de marzo de 1919.
se atraganta las flemas y los mocos, se agarra de lo
En ese entonces Pedro Garfias era un joven esque puede y lo rompe y se lo lleva consigo. No hay
tudiante de derecho en Madrid, al cual sus padres
nada suspendido, Garfias cae y cae vertiginosamantenían desde la provincia. Tenía inclinaciones
mente. Con su ojo ido, blanco y enorme, con la piel
literarias y se reunía sistemáticamente en el café Code la cara -costra de sama- hecha jirones igual
lonial con un grupo de jóvenes igualmente seduque la ropa. Andrajoso, alcoholizado, Pedro Garfias
cidos por la literatura. Las reuniones eran presididas
apesta y cae mientras sale el sol. Entra con un golpe
por Rafael Cansinos Asséns, quien tradujera del
seco y cae y lo traspasa y manotea y sigue cayendo
árabe Las mil y una noches para la editorial Aguilar.
incontrolable hasta estrellarse entero sobre el conPedro Garfias era de los ultraístas más entucreto de la ciudad de Monterrey y, ahí, Santiago
siastas aun cuando se separara tajantemente del

11

�varroTomás.
En Junio de ese año se publicó en Barcelona su
libro Héroes del sur (Editorial Nuestro Pueblo, con

grupo en 1923 e incluso, como la mayoría de sus
compañeros, renegara de él. A partir del año de su
separación aparecerán esporádicamente comentarios y poemas suyos, de los que hizo durante el
ultraísmo pero corregidos, mismos que se recogen
en su primer libro El ala del sur (Sevilla, 1926). Ésta
es, según sus propias palabras, "la crisis literaria"
de su vida, ya que no será hasta 1936, con la guerra civil española, que volverá a escribir. Él mismo
lo confesaría: "la guerra me volvió a la poesía".
Fue excluido de las dos célebres antologías de
Gerardo Diego (1932 y 1934) y de la Antología de la
poesía española e hispanoamericana (1882-1932), hecha
por Federico de Onís en 1934.
Tal vez por eso no es considerado, a partir de
entonces, en ninguna antología ni en ningún estudio crítico en tomo a la Generación del 27, a pesar
de su participación, con el poema "Romance de la
soledad", en el homenaje a Góngora, que marca dicha generación.
El 17 de agosto de 1937 Garfias es relevado de
sus labores militares por falta de salud y no muy
buena visibilidad. En ese entonces había publicado
Poesías de la guerra, que en abril de 1938 ganara el
Premio Nacional de Literatura, Sección de Poesía,
ex aequo con Emilio Prados, siendo jurados Antonio Machado, Joaquín Díez-Canedo y Tomás Na-

dibujos de Antonio Martínez de León). Esto sería
lo último que el ejército republicano haría por él.
El primero de abril de 1939 el general Francisco
Franco haría la siguiente declaración mediante un
parte de guerra: "En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra
ha terminado".
Durante abril y mayo de 1939 realizará una residencia forzosa en Eaton Hastings, Inglaterra, en
donde compondrá el poema Primavera en Eaton Hastings (poema bucólico con intermedios de llanto), uno
de los más altos momentos en la poesía del exilio.
El martes 13 de junio de 1939 arribaría a la
ciudad de Veracruz el Sinaia, buque francés de 16
mil toneladas, cargado con mil 600 pasajeros españoles - Pedro Garfias entre ellos-, después de
haber salido del puerto de Soto en el mediodía
francés del 20 de mayo.
Vivió primero en la ciudad de México, en el Hotel Lumba, luego en un apartamento en el núm. 7
de ia calle Edison, al lado de José Cobos, Joaquín
Díez-Canedo, Ernesto Benítez y León Felipe. Frecuentaba El Centro Andaluz de la calle de Bolívar,
El Hórreo, la cantina El Gallo de Oro y el cabaret
Gitanerías. Era jugador de dominó, entendido en
toros y flamenco, además de conversador erudito.
Pedro Garfias se la pasó deambulando por toda
la república. Puebla, Veracruz, Mérida, Campeche,
Guanajuato, Guadalajara, Torreón y Chihuahua.
En 1941 se publicó Pedro Garfias, poesías de la
guerra española con un prólogo de Juan Rejano. Ésta
es su primera publicación en México. También se
editó Primavera en Eaton Hastings (a cargo de Francisco Ginger de los Ríos) en el núm. 3 de la colección
Tezontle del Fondo de Cultura Económica.
En mayo de 1943 se editó un folleto político de
Pedro Garfias: Elegía a la presa de Dnieprostroi. Alfonso Reyes relata que Francisco M. Zertuche quiso
hacer un homenaje a García Lorca, para lo que invitó a Garfias a Monterrey. Después de eso Garfias
se trasladó a esa ciudad, donde radicó durante
cinco años.

PEDRO GARFIAS

VIEJOS Y NUEVOS POEMAS

Pr61090

d• .,\J~ REJAN0

IDICIONES INTBNACIONN.ES
MlXICO, D, f.

ltlt

En 1944 Garfias intervino en la formación de las
revistas Armas y Letras, Universidad y Hora Universi-

12

DESOLEDAD
Y OTROS PESARES
Pedro Gartias

. taria. Colaboró en El Tiempo. Durante sus recitales

mil ejemplares, una antología que reimprime la
publicada en 1970 por Alejandro Filiesterre en su
colección poética de Ecuador 0"0'0". Esta selección,
hecha por Juan Rejano, quien también la prologa,
incluye en la edición de 1985 un prólogo de Arturo
Souto en el que se hace una semblanza sobre la vida
y obra del poeta. Este libro es probablemente el
único que se puede conseguir con facilidad, ya que
fue reeditado por el Consejo Nacional para la
Cultura y las Artes en 1990 corno el número 19 de
la Tercera Serie de la colección Lecturas Mexicanas.

-según testimonio de Raúl Rangel Frías-: "Su voz
sonaba ronca, quebrada, pero de una dulzura infinita. Tenía el don de hablar en poesía y fue calmando a aquel auditorio, de modo que se hizo un silencio impresionante. Siguió diciendo sus poemas,
todos de memoria, sin papeles". Participó también
en las charlas radiofónicas junto con el doctor
Daniel Mir en El Consultorio del Aire.
Publicaría también De soledad y otros pesares
(Monterrey, 1948), que reúne El ala del sur, Ritmos
cóncavos, Romances y canciones y Motivos del mar;
Viejos y nuevos poemas (D.F., 1951), y Río de aguas
amargas (Guadalajara, 1953).
En 1962 aparece la segunda edición de Primavera
en Eaton Hastings, por iniciativa de Carlos Fernández del Real y de El Colegio de México, con
ilustraciones de Arturo Souto, Vicente Rojo, Alberto

111. Epílogo
Desde que en 1918 Pedro Garfias se entregó a la
poesía comenzó a caer. Relacionar las publicaciones
que hubo a partir de ese momento es enumerar las
paradas durante el vacío vertical. Sin duda fue en
México, una vez perdida completamente la tierra
española, que Pedro Garfias se deshizo del paracaídas y comenzó una caída violenta. Se fue perdiendo
poco a poco en la ausencia absoluta de España;
sobresale ahora en la brutalidad de su deterioro de
entre el perfecto prado inglés de Eaton Hastings,
cubierto por la interminable primavera española
de un poema con intermedios de llanto.

Gironella y Antonio Rodríguez.
El 9 de agosto de 1967 muere Pedro Garfias, en
Monterrey, en la miseria absoluta.
En 1971 en España se publicó una antología suya
por la editorial madrileña Helios, corno el número
5 de la colección Saco Roto, bajo el título De soledad
y otros pesares (igual que su libro de 1948 prologado
por Margery Resnik).
En 1985 la UNAM publicó, con un tiraje de dos

13

�Gato dentro
William S. Burroughs
[Traducción de José Férez Kuri]

•
Quería ser mi gato

Mi relación con mis gatos

Símbolo
fa GATO BLANCO SIMBOLIZA LA LUNA PLATEADA METIÉNdose en los rincones y limpiando el cielo para el
día que viene. El gato blanco es "el que limpia" o
"el animal que se limpia", descrito por la palabra
sáncrita Margaras, que quiere decir "el cazador que
sigue la pista; el investigador, el sin huella". El gato
blanco es el cazador y el que mata, su ruta iluminada por la luna plateada. En total oscuridad, lugares y seres escondidos se revelan en esa luz suave
o inexorable. No puedes sacudirte tu gato porque
tu gato blanco eres tú. No te puedes ocultar de tu
gato blanco porque tu gato blanco se oculta contigo.

Releyendo estas notas

RELEYENDO ESTAS NOTAS QUE SÓLO FUERON UN DIARIO DEL
año en la Casa de Piedra, estoy totalmente alarmado. A menudo, mirando hacia mi vida pasada,
exclamo: "Dios mío, ¿quién es éste?". Visto desde
aquí parezco como la más repugnante caricatura
de alguien que para empezar es demasiado horrible: ... con muecas, satisfecho, calloso ... " ... su culo
mordido por un perro". "Dejando que uno se sienta
ligeramente culpable ...", " ... Como un muchacho
árabe que sabe ha sido malvado ...", " .. .Voz cortada

AGOSTO 9, 1984. JUEVES. MI RELACIÓN CON MIS GATOS ME
ha salvado de una mortal, persistente ignorancia.
Cuando un gato de granero encuentra un patrón
humano que lo elevará a gato casero, tiende a exagerar de la única manera que sabe: ronroneando y
boqueando y frotando y rodando sobre su espalda
para llamar la atención sobre sí. Esto lo encuentro
ahora muy conmovedor y me pregunto cómo alguna vez me resultó molesto. Todas las relaciones se
consolidan en el intercambio, y cada servicio tiene
su precio. Cuando el gato está seguro de su posición, como ahora Ruski, se vuelve menos demostrativo, cual debe ser.

Una iniciación

de vieja marica inglesa..." "Estoy buscando un buen
hogar para Smoky".

No ME ACUERDO EXACTAMENTE CUÁNDO ENTRÓ RusKI POR
primera vez a la casa. Me recuerdo sentado en una
silla cerca de la chimenea con la puerta del frente
abierta cuando me vio desde cincuenta pies y corrió
hacia mí, dando esos breves chillidos tan especiales
que nunca escuché en otro gato, y brincó en mi regazo, boqueando y ronroneando y poniendo sus
pequeñas patas en mi cara, diciéndome que quería
ser mi gato.
Pero no lo escuché.

rueda sobre su costado, tentativo, no muy seguro.
Lo alzo y me siento en la orilla del porche. Hay un
claro momento en que me reconoce y comienza a
chillar, a ronronear y a hocicar. En ese momento
por fin sé que él es mi gato, y decido llevarlo
conmigo cuando deje la Casa de Piedra.

una pistola. La visión me llenó de consuelo y de
una resolución férrea de prevenir este ultraje del
gran poder. Necesitamos un milagro. De los detalles
se encarga Joe.
Joe coloca una caja de gato sobre la mesa de la
sala de reuniones. Suavemente saca un gato blanco.
Los miembros de la junta gotean bajo la mesa, gritando, "¡El gato blanco! ¡El gato blanco!"

UNA INICIACIÓN NAZI PARA LOS ALTOS RANGOS DE LA SS
era arrancar el ojo de un gato mascota después de
haberlo alimentado y mimado por un mes. Este
ejercicio estaba diseñado para eliminar todo rastro
de venenosa piedad y moldear a un perfecto
Übermensch. Involucra un postulado mágico muy
sólido: el practicante adquiere condición superhumana al realizar algún acto atroz, asqueroso, subhumano. En Marruecos, hombres de magia obtienen
poder al comerse su propio excremento.
¿Pero sacarle los ojos a Ruski? Apilar sobornos
hasta el cielo radiactivo, ¿de qué le sirve a un hombre? Yo no podría ocupar un cuerpo capaz de sacarle los ojos a Ruski. ¿Entonces quién se adueñó del
mundo entero? Yo no. Cualquier oferta que incluya
intercambio de valores cualitativos como el amor
animal por ventaja cuantitativa no es sólo tan deshonrosa y errónea como sólo el hombre puede, sino
también idiota. Porque tú no obtienes nada. Has
vendido tu tú.
"Bueno, ¿cómo te arrebata un cuerpo joven, hermoso y pelirrojo?" Sí, él siempre encontrará un mamón como Fausto que vende su alma por una amarra. Si quieres sexo adolescente, tienes que pagarlo
con miedo, vergüenza, confusión adolescente. Para
disfrutar algo tienes que estar allí. No puedes simplemente pasar al postre, queridito.

Recuerdos

RECUERDO EN TÁNGER AUN GATO BLANCO EN EL 4 DE LA
calle Larachi, primer gato en entrar a la casa... desapareció. Y a un hermoso gato blanco sobre un muro
de lodo rojo al atardecer, mirando sobre Marraquech. Y a un gato blanco en Alger, del otro lado
del río de Nueva Orléans. Recuerdo un leve, triste
miiaauuu durante el crepúsculo. El gato estaba muy
enfermo, echado bajo la mesa de la cocina. Murió
durante la noche.
En la mañana siguiente, al desayunar (¿estaban
los huevos hervidos a punto?), cuando puse mi pie
bajo la mesa, el gato estaba tieso y frío. Yle deletreé
a Joan, para no traumar a los niños. "El gato blanco
está M-U-E-R-T-o." Y Julie miró llanamente al gato
muerto y dijo: "Llévalo afuera, porque apesta."

Hay momentos cruciales
Gato mensajero

p ARA MI EL GATO BLANCO ES UN MENSAJERO QUE CONVOCA
a enfrentar el horror de la devastación termonuclear
como vista desde la sección de mascotas de Dillon's,
buscando a mis gatos por una casa en ruinas con

14

fuYMOMENTOS CRUCIALES EN CUALQUIER RELACIÓN, PUNtos de retorno. Me había alejado por diez días a Naropa. Durante mi ausencia, Bill Rich fue todos los
días a alimentar los gatos. Regresé. Es ya de tarde
en el porche trasero. Veo a Ruski y se retira. Luego

Puedo verlo correr

UN CHISTE DE SALÓN PARA LECTORESDELNEWYORKER. YA
no hace gracia ... gato corriente y flaco aventado a

15

�sobre un témpano. Vientos de treinta
millas por hora, treinta grados bajo
cero. Mira dentro de sus ojos, rasgados,
amarillos, feroces, enloquecidos, tristes
y sin esperanza. Recta final de un planeta condenado. Ella no puede mentirse, no puede sacar ningún harapo
patético de autoglorificación verbal
acerca de sí misma. Está allí, sobre este
témpano con su cría. Mueve su bulto
de quinientas libras para ofrecer una
teta. Hay un crío con el escombro rasgado por uno de los machos adultos.
probablemente no saldrá de ésta. Todos tienen que nadar a Dinamarca, a
mil quinientas millas de distancia. ¿Por
qué? Las focas no saben por qué. Tienen que llegar
a Dinamarca. Todas tienen que llegar a Dinamarca.

la basura. Al gato blanco de la ciudad de México le
pegué en la cara con un libro. Puedo verlo correr a
través del cuarto a esconderse bajo un sillón hueco
y barato. Puedo oír las orejas del gato zumbando
por el golpe. Literalmente me hería a mí mismo sin
saberlo.

Extrañamente humanos

sión. Ningún otro animal haría la conexión. El perro
es el único animal que se cree con todos los
derechos.

estaba impresionado por su clase en aquel entonces
y no sabía nada de gatos. Hoy me levantaría de mi
silla y diría: "Perdóneme, vejestorio, si me retiro,
pero estoy ante una bestia enorme, apestosa y sucia".

Por accidente
La vil práctica inglesa
POR ACCIDENTE PATEÉ A FLETCH, QUE ESTABA DURMIENDO

a la entrada de mi cuarto. Comenzó a correr. Lo
cargué de regreso y lo puse en la cama y pronto
estaba ronroneando y durmiendo sobre su espalda.
Su cara es algo entre murciélago, gato y mono ... la
cima de su cabeza de un negro suave y reluciente,
las orejas velludas como de murciélago. La cara con
su hocico negro y largo, labios expresivos, como
de mono triste. Fácil imaginarse un gato murciélago, sus alas de cuero reluciente, dientecitos
afilados, brillantes ojos verdes. Todo su ser irradia
una dulzura pura, salvaje, que revolotea en los
bosques, con grititos melodiosos, con algún recado
críptico. Hay también un aura de condena y tristeza
acerca de esta criatura confiable. Ha sido abandonado muchas veces a través de los siglos, dejado
morir en fríos callejones urbanos, en lotes baldíos
en los calientes mediodías -pedacerías de vasijas,
ortigas, desgastados muros de adobe-. Ha pedido
ayuda a gritos muchas veces en vano.

VOY A USAR ESTA OPORTUNIDAD PARA DENUNCIAR Y MAL-

decir la vil práctica inglesa de montar con perros
de caza. Para que los borrachos cazadores puedan
ver a una hermosa y delicada zorra hecha pedazos
por sus perros apestosos. Animados por este espectáculo brutal, regresan a la hacienda a ponerse más
briagos de lo que están, no mejor que sus bestias
sucias, lambisconas, come mierda, carroñeras,
mata-niños.

Advertencia
ADVERTENCIA A TODAS LAS PAREJAS JÓVENES QUE ESPERAN

Luego, el sueño en el que un niño me mostraba
su dedo sangrando y yo indignado quería saber
quién lo había hecho. El niño me atrajo a un cuarto
oscuro y me apuntó con el dedo sangrante y yo
desperté llorando: "¡No! ¡No! ¡No!"

ALGUIEN DIJO QUE LOS GATOS SON LOS ANIMALES MÁS ALE-

jados del modelo humano. Depende de a qué clase
de humanos te refieras, y por supuesto a qué gatos.
En ciertas ocasiones encuentro a los gatos extrañamente humanos.
En 1963, Ian Sommerville y yo recién nos habíamos mudado a la casa 4 calle Larachi en Tánger. ·
Varios gatos se reunieron ante la puerta abierta,
avanzando y retrocediendo escurridizamente temerosos de acercarse demasiado. Un gato blanco se
acerca poco a poco. Extiendo mi mano. El gato arquea su espalda, moviéndose hacia delante y hacia
atrás, ronroneando bajo mi mano como lo han hecho los gatos desde que el primero fue domesticado.
Los otros gatos gruñen y se quejan en protesta:
"¡El del frente es lame culos!"

Autobiografía
PIENSO QUE NADIE PUEDE ESCRJBIR UNA AUTOBIOGRAFIA

completamente honesta. Estoy seguro de que nadie
soportaría leerla: Mi pasado fue un río maligno.

Puntos de encaje
fa CONTACTO ANIMAL PUEDE ALTERAR LO QUE CASTANEDA
llama "Puntos de encaje". Como el amor materno.
Ha sido baboseado por Hollywood. Andy Hardy
se arrodilla ante la cama de su madre. ¿Qué hay de
malo en eso? Un niño americano decente rezando
por su madre. ¿Qué hay de malo en eso?
"Yo te diré qué hay de malo en eso, B. J. Es mierda. Es un mojón sentimental y muerto que destruye
la verdad oculta."

Odiador de gatos
UN INGLÉS DE LAS CLASES ALTAS, ODIADOR DE GATOS ME

confío que había entrenado a un perro para romperle la espalda a un gato de una sacudida. Y recuerdo
que alcanzó a ver un gato en una fiesta y gruñó a
través de los amarillos dientes de caballo que salían
de su boca, ''bestia pequeña, apestosa y sucia". Yo

He aquí una madre foca de capucha con su cría

16

un bendito evento: desháganse de ese perro doméstico.
"¡Qué! ¿Nuestro Peluso dañar a un niño? ¡Pero
eso es ridículo!"
Que tu hijo viva lo suficiente para pensar en eso,
madrecita ... cuando
cariñosamente está
meciendo a su hijo
y babeando habla infantil, Peluso, en un
ataque de celos, se
abalanza sobre el bebé,
le muerde el cráneo y
lo mata.
Los perros son los
únicos animales aparte del hombre con conocimiento del bien y
el mal. Peluso sabe
qué le espera cuando,
quejándose, es arrastrado desde abajo de
la cama donde se agazapa. Se da perfectamente cuenta de la
medida de su intru-

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8
17

�Pessoa y los maestros zen
Humberto Martínez

•

de siglo, pensaba, sin saber, y sin pensar, como
Pero eso es algo, porque existir es saber y saber

maestro zen. Casi toda su poesía lo atestigua, pero
nada lo ilustra mejor que esa conversación entre el
maestro Caeiro y Álvaro de Campos:

es pensar y esto es el "horror paradójico de la vida",
la malla que colocamos alrededor de nuestro ser:
saber es matar, sea en la felicidad o en otra cosa.
No saber, sin embargo, es no existir.

Refiriéndome, una vez, al concepto directo de las
cosas, que caracteriza la sensibilidad de Caeiro, le cité,
con perversidad amiga, que Wordsworth designa a
un insensible del siguiente modo:
"A primrose by the river' s brim
A yellow primrose was to him,
And it was nothing more".
Y traduje (omitiendo la traducción exacta de
"primrose", pues no sé nombres de flores ni de
plantas): "Una flor a la orilla del río era para él una
flor amarilla, y no era nada más".
Mi maestro Caeiro rió. "Ese simple sabía lo que
decía: una flor amarilla no es realmente más que una
flor amarilla."
Pero, de pronto, pensó:
"Hay una diferencia", añadió. "Depende de si se
considera a la flor amarilla como una de las varias

Estar fuera de las flores es no captar su espíritu.
"La gente mundana mira las flores como si
estuvieran en un sueño", dijo el maestro Nansen,
cuando llamó la atención de un visitante hacia su

a Eugenio Montejo

jardín. Unos sueñan despiertos y no ven: los media el pensamiento; otros, no sueñan y "piensan
con los ojos y con los oídos". La actitud estética del
zen hacia los objetos de la naturaleza surge de la
vivencia personal: ser sincero hasta el límite, franco

SE CUENTA QUE MAHAKÁSYAPA (EL PRIMER PATRIARCA DEL

zen) sólo sonrió cuando Buda le mostró una flor.
Nadie más en la Asamblea comprendió. ¿Se reflejó
en el espejo de su propia alma la auténtica belleza
de la flor? La sonrisa, como en tantos pasajes de la
Divina Comedia de Dante, simboliza al entendimien-

hasta la médula, emplear de manera absoluta todo
el ser de uno con lo que es, siendo natural, "siendo
la totalidad del ser en la acción", dijo el maestro
Rinzai.
No sabernos ver, la mayoría, porque nos hemos

to que atraviesa mente y palabras. La posteridad,
con cierta reverencia y no sin fe, conservó en la leyenda ese mensaje: vivir la naturaleza, mirar las
cosas directamente; comprender, como Pessoa, con

dividido como sujetos contempladores de los
objetos y personas queridos y contemplados.
Vernos las flores como si soñáramos porque acaso
sabernos demasiado, y de otras cosas que no son
flores. El zen mira hacia la ausencia del ego-ismo,

los ojos y no con el pensamiento, que las cosas son
lo que son, reales. Todos tenemos dos vidas, desde
entonces: la que piensa y la que vive,
la verdadera ... en un sustrato neblinoso;
la falsa, la práctica, la útil... que culmina

intenta arrojar al yo y lo otro en un estanque lleno
de Vacuidad. Sólo así comprenderemos que, no

cuando nos meten entre cuatro tablas.

obstante, la tierra, el cielo y nuestro yo tienen una
misma raíz, que aunque seamos sólo como brisa
pasajera o arrastrados corno nubes a través de

Algo imposible de decir por el lenguaje sólo nos
lo revela el símbolo. También la metáfora del poeta
puede comunicar si, como para Pessoa, "todo es

flores amarillas, o como aquella flor amarilla
únicamente."
Y luego dijo:
"Lo que ese poeta inglés suyo quería decir es que
para semejante hombre esa flor amarilla era una
experiencia vulgar, o cosa conocida. Ahora bien, ahí
está la equivocación. Toda cosa que vemos, debemos
verla siempre por primera vez, porque realmente es
la primera vez que la vemos. Y entonces cada flor
amarilla es una nueva flor amarilla, aunque sea lo
que suele llamarse la misma flor de cada día. La persona no es ya la misma ni la flor tampoco. Incluso el
amarillo no puede ser ya el mismo. Es una pena que
la gente no tenga ojos para saberlo, porque entonces
seríamos todos felices".

nacimientos y muertes, hay algo que permanece, y
que el maestro Dogen lo indicó con una vívida
analogía personal:

símbolo y analogía". El símbolo es sin palabras, está
él mismo en la visión, que es directa; su transmisión
en un lenguaje, sólo indirecta. Buda debió captarlo
bajo el árbol Bodhi; Kashyapa, en aquella reunión,
recibió la enseñanza. El zen, la rama más oriental y
austera del budismo, quiso conservar en ese
episodio el germen de toda su filosofía (que no
tiene) como el grano de mostaza que contiene y no
puede contener al universo entero. Un inexplicable
sí y no, más allá de toda palabra que es
determinación: de todo pensar, y que sólo se
transmite de mente-corazón a mente-corazón, un
despertar al autoconocimiento, que supera lo que
es consciente, y vuelve a lo que no es consciente, a

El sonido de la lluvia una noche en mi retiro de ·
Fukakusa es lo único que todavía permanece en mi
memoria, incluso después de despertar.

la visión de nuestro propio ser. No hay nada fuera
a qué ir o unir, nunca ha habido separación de nada,
la creamos nosotros al existir: es sólo ilusión, sueño,
ignorancia. Dicho por el poeta:

El hombre zen es un simple, sólo que lo es
después de la iluminación.

¿No es éste el mismo sonido del plash de la rana
que despertó a Basho? El maestro Suzuki aclaró que
"la máxima preocupación del zen y su rasgo más
característico es el rechazo de toda mediación conceptual de cualquier clase que sea".
Femando Pessoa, en el Portugal de principios

somos cuentos contando cuentos, nada.

18

19

�La mesa del escribano

Adiós al siglo XX*

Eduardo Langagne

Eugenio Montejo

•
"No soy un escritor,
soy un escritorio",
habría trazado Pessoa
con un íntimo ritmo marítimo
en el papel amarillento como un mapa
sobre la mesa hostil
donde escribía
las cartas comerciales
de su supervivencia.

aparentes y vagos.
YCaeiro. el maestro,
habría reflexionado:
"no soy auténtico.
soy idéntico",
en su afán de diluirse
en la naturaleza
mientras Fernando abría los sobres
mercantiles
y preparaba respuestas lógicas, triviales.

Y Álvaro de Campos habría pensado:

"no soy una persona,
soy un personaje",
mientras Fernando escribía
en su escritorio múltiple
las voces más expresivas del convulso Siglo.

Pero en la mesa comercial del escribano,
mientras un barco de carga sorteando
la tormenta
traía su salario
para el oporto y la tinta,
aparecían más nombres de hombres
verdaderos
"No soy este instante", habría escrito
Pessoa,
"soy el tiempo".

"No soy un viaje,
soy un viajero",
habría dicho Ricardo Reis
cuando marchábase al Brasil
con su Fernando Pessoa en el corazón
para perderse
en un continente de rostros misteriosos,

•
Adiós al siglo XX

Lisboa
a Alvaro Mutis

a OctavioPaz

Cruzo la ·calle Marx, la calle Freud;
ando por una orilla de este siglo,
despacio, insomne, caviloso,
espía ad honorem de algún reino gótico,
recogiendo vocales caídas, pequeños
guijarros
tatuados de rumor infinito.
La línea de Mondrian frente a mis ojos
va cortando la noche en sombras rectas
ahora que ya no cabe más soledad
en las paredes de vidrio.
Cruzo la calle Mao, la calle Stalin;
miro el instante donde muere un milenio
y otro despunta su terrestre dominio.
Mi siglo vertical y lleno de teorías ...
Mi siglo con sus guerras, sus posguerras
y su tambor de Hitler allá lejos,
entre sangre y abismo.
Prosigo entre las piedras de los viejos
suburbios
por un trago, por un poco de jazz,
contemplando los dioses que duermen
disueltos
en el serrín de los bares,
mientras descifro sus nombres al paso
y sigo mi camino.

También de ti se irá Lisboa,
es decir ya se fue, ya va muy lejos,
con sus colinas de casas blancas,
los celajes de Ulises sobre sus piedras
y la niebla que va y viene entre sus barcos.
Lisboa se fue por esos rumbos del camino
por donde huyó la juventud,
sin que retengas la huella de un guijarro.
Hoy es memoria, ausencia, sueño,
pero palpaste su suelo antes de veda,
su viejo río era esa raya honda
que cruza la palma de tu mano.
y tal vez si te apresuras la divises,
puede encontrarse tras el muro de ti mismo
donde se expande el horizonte.
Es decir, has de esperarla a cada instante,
suele anunciarse de improviso ante los ojos,
Lisboa se oculta, retorna, va contigo:
hay un jirón de su crepúsculo en la sombra
de quien cruzó una vez sus calles
que lo va acompañando por el mundo
y se aleja con pasos desconocidos.

* Estos poemas forman parte del libro Adiós al siglo XX,
publicado por la Editorial Renacimiento, ~olección
Azul, Sevilla, 1997.

20

21

�Las sillas

Al fin de todo

Rodilla en tierra, las sillas de esta mesa
han resistido estoicas el acoso,
·
la munición copiosa de los días,
cada cual en su puesto.
A su lado fueron cayendo comensales,
tras el café se derramó el olvido,
encanecieron las fotografías.
Ya si algo queda de la vajilla es aerolito
en remotas nebulosas.

~ al

Rodilla en tierra aquí permanecieron,
siempre las mismas que hoy, a solas,
inalterables juegan a las cartas.
Charlan, aunque no se oigan, pero charlan,
ellas las sillas o ellos los ausentes
o tal vez algo ventrílocuo y lejano
que atribuimos al viento.
A veces vuelven cristales y abanicos
y sigue el tiempo cayendo gota a gota
en polvo y niebla y lluvia y hojarasca,
hasta que las recorre ese hondo hastío
que va del fin de siglo al fin de todo.

fin de todo, si algún fin existe,
no quedarán palabras, son inventos,
del hombre iluso que inventó la tierra;
ni tierra alguna, que fuese invento
del cosmos
tras expandirse los cúmulos del magma;
ni el vasto cosmos que inventó la nada
al trasmutarse en efímera materia·
' Dios,
ni la nada tampoco que fue invento de
ni el mismo Dios que es inven to del
tiempo ...
No quedará nada de nadie ni de
nada
sino el tiempo tras sí mismo dando vueltas·
'
el tiempo sólo, invento de un invento
que fue inventado también por otro '
invento,
que fue inventado también por otro
invento,
que fue ...

El molino
La poesía

Gira tus aspas, viejo molino,
muele sin tregua las horas de estos días,
aventando su cáscara.
Borra las letras del poema en que he mentido,
la palabra que no nació como una uña
de mi carne
y la guitarra negra de mi sombra
que nunca canta cuando viaja.
Muele este cuarto lleno de libros
'
pulveriza sus muros piedra por piedra
hasta que la ventana se eleva como
un pájaro
y sus alas volando me lleve.
No te quedes inmóvil a la orilla del mundo
entre mis ojos y el paisaje.

La poesía cruza la tierra sola,

apoya su voz en el dolor del mundo
y nada pide
-ni siquiera palabras.
Llega de lejos y sin hora, nunca
avisa;
tiene la llave de la puerta.
'Al entrar siempre se detiene a mirarnos.
Después abre su mano y nos entrega
una flor o un guijarro, algo secreto,
pero tan intenso que el corazón palpita
demasiado veloz. Ydespe~amos.

22

Viuda que vuela
en las postrimerías
del pecho de su amado
Minerva Margarita Villarreal

Se han ido. Mentira. El funeral es una
réplica,
una barca en el picado océano.

Se ha roto el hemisferio
y yo sigo en tus manos, ramificada
en el solsticio
donde tus líquidos se precipitan
hacia el aliento fértil de la hondura.
Quiero pensar que mis piernas están rotas,
que no es parálisis,
que en ti yazgo
por los travesaños de mi ruina
en las ondulaciones que la lumbre levanta
por el despeñamiento.
Háblame,
vuelve aunque estés dentro
de esta noche remota, en esa estrecha
cama de madera,
en esta calabaza que no termina de girar
en medio del jardín
cuando en lágrimas
tu espesura me espera.
Esta dolencia traspasa
las llagas del amor.
Quiero decir, bosques,
quiero decir, ojos,
quiero decir, la cuarteadura está echando
abajo estas paredes.
¿Me escuchas?
Ya todos están lejos.

¿De qué tamaño es la tristeza que me mira
cuando me observas?
Estás allí, en esa silla girante y taciturna.
¿Qué ansia te empuja cuando te escondes?
¿Qué color, qué cascabeles integran su
sonido febril, su mordedura glaciar?,
¿y ese animal que duerme mientras
acaricio el nacimiento de tu frente,
la mata oscura de tu cabello, la raíz
que beso cuando te alejas?
Porque he venido, viuda de ti,
a reclamarte,
a poner en entredicho la desdicha
de veinte años veinte cadáveres
reverberando
en la acera que crece a medida que
intentamos cruzar
como una lagartija nuestros cuerpos;
alli están ardiendo bajo la incandescencia.
He atravesado las puertas,
la tienda del circo, su roto trapecio,
la calistenia arrepentida
de esta contorsionista medusaria que

23

�soy
cuando yo misma, inhábil, desacreditada,
tejo y destejo
la orden de la impotencia.
Vuela viuda sobre el pecho arrepentido,
vuela en tus paños púrpuras,
en tu velo mojado
sobre el pálido párpado de la melancolía;
allí, en las comisuras secretas
eres
silencio y un pozo de cieno
donde alberga el amado.
Algo me dice que estoy equivocando
el número,
algo me dice: cuélgate, es tarde,
algo me dice:
alta la noche
y tus cabellos en mi almohada.
Veinte años pasan por el vaso de vino
en la garganta
llueven hojas
llueven pájaros
bosques cerrando puertas
porque nos amábamos.

Mi rostro está roto

Por esta estrecha cama
los corredores penetran
y con ellos la inclemencia del amor
penetra diestro
penetra hábil
penetra inmaculado
encandilado por tu voz
y celestial arroba hasta el oído.
En esta estrecha cama de madera
la crucifixión aglutina la multitud que
túyyo
hemos mutilado dentro
huesos dentro.
Oh pedazo de noche,
viento,
manos de herrero que calcinan.
Lo que no pudo ser

cerradura donde el amor escuece
su lienzo demorado
en aquel segundo piso innavegable,
tras el cristal crispado que tu miedo
envenena
en esa mordedura constante donde
te pudres de silencio.

Muerto el que fue está muerto el que es
aunque dentro lágrimas expande,
lúbricas,
resbalan en mí
el filo de sus castos marfiles,
pues alguna vez depositaste la ofrenda.

Una viuda es mutilación
y en sus alas vaticina lo eterno;
una viuda en las postrimerías de su amado
siempre es una súplica
y del ruego eleva su vuelo:
De aquí te estoy llorando: vuelve.

Llámame, vuelve
por la estrecha vereda
que acrecienta llamaradas en lo calmo
del mar,
en la locomoción de la quietud más
extrema,
en la radicalidad de mi mutismo,
en su ceguera baldía y hambrienta.
24

La venta del alma

triste de amargo
seco de
cielos incandescentes y caniculares.

Marco Antonio Campos

•
La venta del alma
ERA UNA PRESENCIA EXIGUA EN EL MEDIO CULTURAL PERO
él se creía qierecedor de la hiedra y el laurel. Pocos
lo toleraban y pocos también no dejaron de manifestárselo alguna vez por medio de la agresión de
acto, por el insulto verbal o el desafio a golpes.
Sus obras de teatro y sus libros de poesía demostraban cierta habilidad retórica pero carecían
de brío. Le fascinaban los ringorrangos verbales y
en muchas líneas de sus textos sonaban ecos y crecían luces de poetas y dramaturgos de excelencia y
de otros que no lo eran tanto, sobre todo de éstos.
Como crítico aprobaba apenas con Suficiente, siguiendo la escala de calificaciones universitaria, o
6, si la numérica. Nadie decía que era malo; nadie le
aproximó nunca un elogio entusiasta. Pese a ser buen
lector, carecía de ideas estéticas, o más bien, de todo
tipo de ideas. Con ligeras variantes repetía lo dicho
por sus maestros, quienes, por demás, lo soportaban por serles un panegirista útil. Su fanfarronería
intelectual lo hacía ver aún más mezquino.
Poco antes de su huida, desaparición o muerte,
publicó en un suplemento cultural de un periódico
de gran tiraje un ensayo titulado "La venta del alma". Era tan perspicaz y agudo que vi varias veces
el nombre del autor para confirmar que era él. En
el Rincón de la Lechuza, donde nos solíamos reunir
los amigos en los años ochenta, Vicente Quirarte
comentó que quizá se lo había dictado el diablo;
Francisco Hemández, sin oropeles, dijo: "Si quiso
vendérsela, no se la aceptó ni dada"; Rubén Bonifaz
Nuño urdió una máxima implacable: "El diablo sólo elige almas selectas".
En el ensayo se analizaban diversos Faustos (el
de Marlowe, el de Goethe, el de Mann, el de Bulgakov) y textos creativos sobre el crematístico tema.

Eliminando difícilmente mi aversión y esperando oír las baladronadas habituales o el parloteo
vano o las hablillas biliosas contra los colegas, telefoneé a su casa para felicitarlo. Todo lo opuesto: lo
oí triste, sin una luz de una ilusión. Se iba a vivir al
sur de Estados Unidos. Eso era su intención o proyecto. Te invito a cenar de despedida, le dije menos
lastimado que con lástima.
Quizá fui el último en verlo.
Entre coñac y coñac (no iba yo a medir gastos
esa noche) me contó que desde la primera vez que
leyó en la adolescencia el libro de Goethe lo hechizó
una idea fija: qué le pediría al diablo si tuviera que
venderle el alma. No pasó de ser un juego o un sueño
de un adolescente pobre y abatido.
Hacía unos meses leyó unos ensayos sobre la
figura de Don Juan (acaso en textos de Camus, de
Maeztu o de Torri), y reparó en dos aspectos: los

25

�Por un momento me desconcerté, pero poco a
poco empezó a invadirme una gran tristeza, y lloré,
lloré compadeciéndome del diablo.

sucesivos y distintos Don Juanes y los rasgos propios del modelo.
Entre eso y el ensayo, me dije, mediaba un hilo
tenue.
Mientras con aire sombrío me comentaba de su
paso triste por la faz de la tierra (usó esta desdichada
imagen común) me asaltó una certeza angustiosa
y terrible: "Le vendió el alma al diablo". Al octavo
coñac, casi cayéndose, me lo insinuó. Al décimo, lo
obligué a confesármelo. Llorando, con lágrimas sucias, se abrió de capa diciéndome que su gran sueño
era ser célebre en vida, amado por las mujeres y tener riquezas. Me deprimió más, no por la venta de
su alma, sino por lo burdo, obvio y exacto de sus
pretenciones.
Al doceavo coñac le pregunté:
-¿Y qué pasó entonces?
En ese instante se levantó, y tambaleándose,
yéndose casi de bruces, salió del restorán.

Gulliver revisitado
Argentino, pero hijo y nieto de italianos, Antonio
Picone Figueroa, alias Figueroita, o don Antonio
para los respetuosos de la dirección, era, desde hacía veinticinco años, jefe del departamento de Sumas y Restas. Conocía al detalle puntas y aristas
de su trabajo, y era tan eficaz, o lo parecía, que cada
nuevo director lo confirmaba en el puesto para el
que fue elegido quizás desde el mundo de las ideas.
Don Antonio aunaba a su eficacia y a su memoria
prodigiosa para datos irrelevantes tres rasgos claves
en política: no aspiraba a ascensos, su abyección
no era incómoda al superior inmediato y era extranjero. Los directores sabían que era un bicho pero
reconocían su utilidad bicho-burocrática. Había
pasado una docena de directores en el cuarto de siglo y él parecía más clavado que nunca en su escri~
torio, ante su satisfacción perversa y el odio (desde
luego justificado) de los compañeros de oficina.
Don Antonio tenía un hobby que conocían pocos: la
historia. Su memoria kilométrica le permitía repetir
nombres y fechas y batallas sin dar a luz una sola .
idea personal y no creer que eso fuese falta de inteligencia o discernimiento.
Pero lo más distintivo de don Antonio era un
padecimiento o una asombrosa capacidad de transformación personal: cuando estaba tras el escritorio
y ordenaba a sus ayudantes o recibía a una persona del público sin influencias, su cuerpo parecía
ensancharse y crecer, y algunas veces, pese a su calva reluciente, llegó a alcanzar la estatura de un gigante o la corpulencia de un ogro; cuando estaba con
un igual en la escala burocrática medía sus exactos
1.61 metros; pero al entrar a la oficina del director
o al arribo, anunciado o no, del subsecretario, se empequeñecía de tal modo que sus jefes tenían que
buscarlo debajo de las sillas o el escritorio.
Cuando salía a la calle, don Antonio ya era como
una mancha de aceite en el pavimento o un rótulo
desvaído.

26

Die Kleinste Fabel

su oficio a la de Job, reunía textos, los disponía cronológicamente y procedía su copia, fotocopia, anotación y memoria en el procesador de palabras. Desde
la redacción de las primeras líneas en el cuaderno
escolar y en la revistita de iniciación, hasta la última
página escrita, casi siempre inconclusa, OC lograba
descifrar a su modo, con lupa o sin ella, toda grafía
o signo. Una vez recopilado y hecho todo esto, OC
escribía un prólogo entusiasta y elemental -que
él consideraba científico--, pies de página vagamente precisos y notas de un tenor como: Jorge Manrique, poeta español del siglo XV; Febo, sobrenombre de Apolo; tramontar, se aplica al sol en el ocaso.
Entonces OC se disfrazaba de sepulturero, y por
obra y gracia de su trabajo, el autor importante quedaba sepultado bajo un increíble alud de artículos,
notas, cuentos, ensayos, crónicas, que él cuidó de
no recoger de guisa que críticos y ensayistas empezaron a fundamentar que la obra no, efectivamente
no, no tenía la excelencia de la que tanto se había
alardeado.
Enton&lt;::es, OC, sonriente, volvía a convertirse en
buitre para buscar a un autor importante que estuviese a punto de morir.

Obras Completas (así lo llamaremos por ahora) era
de esa suerte de eruditos que se abocan al estudio
temporal pero apasionado de un autor, y desde entonces y por ese tiempo todo lo relacionado con el
autor es casi la vida de él mismo.
Todo escritor importante tenía horror de morir,
menos por la duda metafísica de si habría otra vida
o no, que por la seguridad de que Obras Completas
caería con pico y garra implacables sobre aquellos
textos que él, por inexperiencia, vanidad o mero
compromiso, publicó en los más amarillentos periódicos escolares o de provincia, o sobre los manuscritos que él creyó, sobrio o borracho, haber quemado,
o no encontró. Obras Completas parecía ver todo
desde el cielo universitario con mirada milimétrica:
primero situaba el lugar exacto del texto, luego se
precipitaba sobre él, lo recogía con el pico, y lo llevaba hasta su escritorio henchido de papeles, algunos útiles.
A partir de ese momento OC (lo llamaremos así
para ahorrar espacio) cambiaba la figura de buitre
por la de hormiga. Con paciencia, equivalente en

Librería Universitaria
Ciudad Universitaria/ teléfono: 376 70 85 / Zaragoza 116, sur / teléfono: 342 16 36

Libros de texto

Ciencias

Letras y humanidades

o Política y sociedad :: Diccionarios e Enciclopedias

Libros de arte

Papelería

27

Novedades

�inolvidable, que se transformaba

callada... mientras palpitaba a su oído
el corazón del mundo".
Treinta años de ausencia son muchos
años. Pero Pedro Garfias nunca ha

cuando conversaba o recitaba algunos
versos.
Agradecerle que nos haya
enseñado que las palabras no
pertenecen sólo a determinadas áreas de la lengua. Si
cernir es -engañosamen-

otos

te- un verbo de cocina o
de albañilería, cuando el
poeta canta cómo "un álamo cernía el sol/ y lo esHasta entonces los poemas que conocía eran los que
mis compañeros de colegio, pulcros y uniformados, recitaban en las asambleas de los lunes. "Mamá, soy Paquito",
"Por qué me quité del vicio" y los alusivos a la bandera,
al héroe en tumo, al maestro o a la madre me hicieron
creer que detestaba la poesía. La incomodidad que me
provocaba escucharlos frente a un micrófono nunca bien
ajustado, era corno la que sentía cuando caminaba sobre
azúcar.
Después descubriría algo importante: lo que detestaba eran las declamaciones artificiales, acartonadas y
prefabricadas que me provocaban pena ajena. Nunca entendí cómo los que habían hecho el ridículo delante de
todo el colegio eran felicitados efusivarnente por la directora y los maestros y, encima, puestos de ejemplo ante el

Pastor de soledades
Rosaura Barahona
Si

LOS SERES HUMANOS ESCRIBIÍ,RAMOS UN EX

voro CADA

estado ausente ni para esta ciudad,
ni para nosotros. Sus poemas
han sido publicados, leídos,
analizados y recordados por
sus amigos, por los estudiosos
y por quienes han aprendido
de él. Por fortuna, también han sido descu-

VEZ

que somos tocados por la obra de un artista, no habría
sitio en donde cupiera todo lo escrito. La plasticidad de
un pintor, de un dibujante o de un fotógrafo que nos descubre la belleza en donde nosotros veíamos sólo cotidia-

resto de nosotros que anhelábamos muchas cosas pero
nunca ser como ellos.
Un día mi papá llegó a la casa con tres cajas llenas de .
ejemplares de un mismo libro: De soledad y otros pesares,

neidad; las imágenes de un cineasta que nos ilumina con
sus sueños de luz; la gracia de quienes con su danza trascienden el rigor del movimiento; una música o una voz
que traslada el espíritu a ámbitos insospechados; la ductilidad de la materia sometida a los mandatos del arquitecto o del escultor; la palabra del poeta que nos re-enseña
a ver el mundo (¿o será que nos enseña a re-verlo?), todo
eso nos construye con diminutos ladrillos invisibles que
van transformando nuestra mirada, nuestro tacto, nuestra voz, nuestro juicio y nuestras luces internas.
En México como en el mundo, debemos agradecer a
muchos poetas sus palabras; en Monterrey a unos cuantos. Entre ellos está Pedro Garfias, a quienes algunos descubrimos cuando en el laberinto de la Librería Cosmos
nos dijeron en un apenas perceptible susurro: "Ese señor
canoso y despeinado es un poeta". Eso fue antes de que
su figura de vagaroso andar, mezcla de fantasma y

28

biertos por las nuevas
generaciones. A
muchos, jóvenes o
no, nos han acompañado siempre

aliento", sabernos que el lenguaje es como el teclado de un
piano que, según quien lo pulse, podrá tomar las formas
más excelsas o más vulgares.
Quiero agradecer su fidelidad al alcohol convertido en ritual para
evocar, invocar, cantar, gritar, escuchar,
recuperar, descubrir y enfrentar todo lo
evocable, invocable, cantable, gritable,
escuchable, recuperable, descubrible o

que ha sido necesario; no fallan
cuando el piso se
tambalea, cuando el

o-,, _. .. k \~"'

enfrentable. Ese alcohol que le impidió
subir las escalinatas del Aula Magna
-recuerda mi querida Aída-, en lo
que quizás fue el último de sus homenajes en vida. Ese
alcohol que lo concilió con sus fantasmas, a los que, al
menos parcialmente, pudo dominar. Ese alcohol que le

y aunque al pasar el tiempo pudo claudicar sin traicionar
a nadie, prefirió seguir "llevando mis campos en mis ojos.
(... ) Si me quedase inmóvil, como esta buena encina/

de tantos cambios de domicilio, deporte familiar por
excelencia.

vendrían vuestros pájaros a anidar en mi frente,/ vendrían vuestras aguas a morder mis raices / y aún seguiría

Por eso este agosto de 1997 en que se cumplen 30
años de su ausencia, quiero agradecer a Pedro Garfias
su recia personalidad y su desaliñada presencia, con las
que nos enseñó -entre otras cosas-, que la libertad
cuenta y que la apariencia no lo es todo, ni siquiera en
una ciudad tan rígida como ésta.

viendo con su blancura intacta/ quién sabe si dormida,
la España que he perdido". Por eso le doy gracias por su
congruencia vital.
Pedro Garfias fue maestro de varios poetas jóvenes
sin jamás haberles dado una clase. La mejor enseñanza

techo se nos viene encima, cuando las lágrimas no brotan por más
esfuerzo que hagamos o
cuando brotan a destiempo, pero sobre
todo, cuando no
podernos cantar (o no sabernos cómo hacerlo) y dejamos
que el poeta cante por nosotros:
"Por el aroma roto de un recuerdo,/ como por un
incienso mutilado, /brotas de la memoria en que me pierdo,/ cristal de luz, metal acongojado." Aquí, entre no-

permitió sobrevivir en lo que él llamó su Segunda Patria,
a la que sin duda quiso tanto como ella lo quiso a él,
pero cuyo amoroso cobijo no fue suficiente para hacerle

de Pedro Garfias. Cuando le preguntarnos por qué tantos,
nos dijo que era una manera de ayudar a un hombre sin
dañar su dignidad. Papá regaló varios a sus amigos pero
se quedó con una caja llena de ellos. Muchos años después, cuando Garfias estaba ya muy grave y hospitalizado, buscamos los ejemplares para dárselos a don
Alfredo Gracia y con su venta sacar algo de dinero. Nunca los encontramos. Se debieron haber extraviado en uno

Agradecerle sus largas mañanas y sus eternas tardes,
sentado en un escritorio de la Cosmos, corno gigantesco
imán cuyo círculo de atracción nadie podía eludir.
Agradecerle su mirada dura, penetrante e

enigma, fuera parte del paisaje de lo que entonces era el
centro de la ciudad y, por supuesto, antes de que yo
supiera qué era un poeta.

polvoreaba en su nuca/
suave y pálido corno un

sotros, en esta tierra en la que unos amigos enterraron
su cuerpo, sigue y seguirá el espíritu de Garfias "sobre
sus montes, pastor de sus soledades; aquí sus ojos fieros
clavados/como arpones en el aire y aquí la cayada de
sus versos, apuntalando la tarde".
Desde esta casa que fue su segunda casa, agrade-

olvidar su primera tierra, a la que nunca volvió.
La herida de España lo acompañó siempre en su exilio

cemos su existencia, su presencia, su espíritu imbatible
y su voz porque -entre otras cosas- nuestra ciudad,
nuestros montes, nuestras soledades, nuestro espíritu,
nosotros, no seríamos los mismos sin ellos.

Pedro contra Pedro

es el ejemplo, bien lo sabemos desde siglos ha y él fue
ejemplo inconfundible, sabiduría cotidiana, borrachera

Margarita Cuéllar

de palabras precisas que nos obligan a ir más allá de los
renglones en que se ordenan. Agradezcámosle, pues, su
Es LA

magisterio involuntario, su ejemplo inadmitido, su soledad jamás llenada, "su soledad perfecta, su soledad

TARDE DEL

9

DE AGOSTO DE

1997.

PEDRO GARF!AS SE

despierta por la tarde. No sabe dónde está. Poco a poco

29

�su mente, todavia embotada por el alcohol, se desaletarga. La luz del sol entra quejumbrosa pero hiriente al
segundo piso de una vieja casa de la calle Zuazua. El
Palacio de Gobierno sigue ahí, custodiado apenas por
grupos inconformes que apoyan sus protestas con gritos
y mantas. Algunos han trasladado a la Explanada de los
Héroes su domicilio temporal. Se cubren de los manotazos del sol con lonas, cartones y tablas.
Pedro toma conciencia del tiempo, coge una pluma
y garabatea en una servilleta: "Recién muerto". Después,
continúa con letra casi ilegible, como si dibujara
pequeños trozos de dolor: "Me gustarla/ que fuese tarde
y oscura / la tarde de mi agonía". No queda satisfecho.

Detienen su mirada en la figura del viejo león que recita
en voz apenas entendible unos versos. Esos versos parecen salir de una caverna oscura. Hablan de campos de
batalla, de carabineros y de la muerte; hablan de otras
tierras y de otros tiempos. Los dos hombres se han
sentado en silencio junto al rapsoda antiguo y escuchan

Apenas ha terminado de leer el poeta Reyes Martínez,
entra en un profundo silencio. Por un rato beben sin hablar. Pedro ha levantado la cabeza, poco a poco recupera

enredada en el sueño y el dolor. Escuché a aquel hombre
de rostro aceitunado y camisa blanca, holgada, que desplazaba su cuerpo a tropiezos y su mirada penetrante,

su lucidez; sigue bebiendo. El pintor Guillermo Ceniceros
Je extiende un dibujo en el que Pedro aparece con la mirada extraviada, parece un áclope; hay arrugas en su

en silencio algo así como: "Y los burgueses temblando /
tras de los muros de piedra,/ ante los cristos oscuros /
pidiendo guardias civiles, / guardias de asalto, más guar-

frente, luce despeinado. A su espalda un hombre que camina hacia el infinito le da la espalda al rostro del poeta.
Rostro fiero, desamparado, desolado, amargo como el rio
de sus aguas transcurridas en la ciudad, a intervalos,

luminosa. Llevaba en su corazón -ya para siempre perdida-, la España de sus días. Habitante de un mundo
construido en el amor y la guerra, en la luz y el canto,
había en él una mezcla de ternura y pasión que desbordaba en ráfagas de recuerdos y silencios. Ya entonado
por el frágil equilibrio del alcohol, naáan de todo su ser

dias,/ para que guarden su cuerpo,/ para que guarden
su casa". Recarga un momento la cabeza sobre la mesa
sin reparar en la presencia del poeta Alfonso Reyes Mar-

desde los años cuarenta.
Los tres amigos salen del Lontananza, suben al auto

tínez y el pintor Guillermo Ceniceros. Reyes Martínez
empieza a leer para nadie:

Rompe la servilleta y la arroja a un rincón. Sale por una
caguama al depósito de la esquina. Cuántos depósitos y
cantinas. Es como si despertara de un sueño de treinta
años y la ciudad se hubiera transformado. Han de ser

de Reyes Martínez y enfilan rumbo al panteón de
Dolores. A la entrada un hombre demacrado y sin pelo,
Andrés Montes de Oca, les indica un lugar tumbas adentro. Hacia allá se dirigen sin cuestionar nada. Pedro, el
más cansado de todos, va siempre atrás, con las manos
en los bolsillos, algo les reclama a los muertos; nada de
Jo que dice se le entiende, pues apenas sus palabras son
arrojadas por su boca el viento se encarga de dispersarlas.
Alrededor de la tumba de Pedro Garfias se han

.. .los tranquilos remansos del alba,
la hoguera de un sol claro y amarillo

los años que pesan sobre su humanidad que le hacen
ver las cosas que no existen. Toma directo de la botella

como un grito de justicia.

[... ]

de sólo un sorbo casi la mitad del líquido. Se limpia las
barbas blancas con la mano izquierda. Toma una libreta
en la que hay dibujos hechos en las cantinas durante los
últimos días, nombres y teléfonos de personas como
Ernesto Rangel Domene, Raúl Rangel Frías, Santiago
Roe), Alfredo Gracia Vicente. Utilizará esos números

... pelo largo y barba abundante,
como un Whitrnan deambulando

mas, repasando escenas vividas, descubriendo a Góngora,
a Lorca, a Machado, a Hemández...
México le dio su amparo junto a tantos españoles desterrados, que no volverian -lo sabemos- a pisar la tierra en que nacieron. Y él, agradecido, nada pidió para sí.
Desde su soledad, con esa pura verdad que tenía, entregó
su palabra a los hombres. Aquí nacieron Río de aguas amar-

colocado parsimoniosamente Andrés Huerta, con sus
lentes oscuros y su impecable blancura, Alfredo Gracia

pero las aceras nocturnas de Manhattan;
emboscado cazador de metáforas

gas, De soledad y otros pesares, Primavera en Eaton Hastings,
y muchos poemas más publicados en revistas y suplementos culturales. También sus crónicas taurinas que escribió en Monterrey y algún cuento en Romance, que

Vicente, tembloroso y sonriente, Erasmo Torres López;
también se han dado cita jóvenes que mitifican a Garfias.
Hay una ofrenda floral junto a la lápida y sobre el mármol
portadas de libros, fotografías de Pedro, antologías poé-

entre los árboles del sueño,

cuando el río de aguas amargas de su existencia se
acerque a su caudal. En la libreta hay también trozos de

los versos que Je daban razón a su andar errante por la
tierra. "De mi garganta fluye / un río de voces nuevas. /
Hay en cada latido / de mi sien, un poema./ Y ha brotado
hojas verdes/ mi voz, ardida y seca." Y siguió, noche
adentro, desde aquel bar del insomnio, centro de su presencia, con una memoria privilegiada, diciendo sus poe-

de un alto sueño de poeta.

poemas sin títulos, versos de ocasión. Intenta de nuevo
reconciliarse con la palabra: "La palabra se rebela. / Si

dirigió Juan Rejano.
Vivió en Monterrey, Veracruz, a donde primero llegó,
Guadalajara y Torreón. Vivió y trabajó: "Yo hago poemas,
ése es mi trabajo", se le oía decir.
En una ocasión tuve oportunidad de visitar el Pabellón Mexicano en Sevilla (1992), y al finalizar la visita, en
un espacio cerrado y a oscuras, escuché con sorpresa y
una emoción que llegó a las lágrimas, el final de aquel
poema que escribiera a bordo del Sinaia, "Entre España
y México": "Y tú, México libre, pueblo abierto/ al ágil
viento y a la luz del alba,/ indios de clara estirpe, campesinos/ con tierras, con simientes y con máquinas; / proletarios gigantes de anchas manos / que forjan el destino
de la Patria;/ pueblo libre de México: como en otro tiempo por la mar salada/ te va un rio español de sangre
roja,/ de generosa sangre desbordada./ Pero eres tú esta
vez quien nos conquistas, / y para siempre, ¡oh vieja y

ticas y una pequeña bolsa de tierra de España. Pedro y
sus dos amigos observan la escena. Por la cabeza de Alfonso Reyes Martínez pasan trozos de un poema de Juan
Rejano en el que llama a Garfias algo así como "mago de

no la cuidas se escapa,/ porque tiene su querencia./ [...]
An-tes de dormirte todo / hazte el dormido y espera; /
pero cuando llegue, cuídala,/ acomódala en su tienda,/
que sienta calor y frío,/ que se ajuste, que se avenga,/
que respire, que se quede. / Y verás, si es que se queda,/
cómo suena la palabra/ cuando suena".
Garfias da un último trago a la caguama. Arroja la

los naipes liricos" y "matemático jubilado antes de nacer
a las altas ecuaciones que se enlazan con el álgebra poética". Un joven veinteañero lee los primeros versos de un
poema de Humberto Salazar: "Pedro hecho de piedra y
barbas/ Garfias las palabras de tus poemas-garfios,/ ganchos que arrancan el corazón entero/ del verbo que tem-

libreta al piso y baja con dificultad las escaleras. El
cansado y torpe león se balancea al bajar, parece que va
a caer pero conserva el equilibrio. Ya en la calle el viento
de la casi noche arropa su cabello largo y descuidado
que se ha abierto camino hacia sus barbas. Como una
piedra, la mole humana alcanza Aramberri, cruza el Mercado Juárez. Le parece extraño que ahora parezca un

...

blando se te entrega./ Pedro Pedrusco Padre".
Pedro Garfias, el "desafiador de los más altos fuegos",
insiste Juan Rejano, se da media vuelta y regresa al dibujo
de Guillermo Ceniceros.

edificio de departamentos, un condominio más. Ya no
percibe el olor a hierbas, a fruta fresca y a pescado. Serán
los años, piensa, mientras cruza la avenida Juárez. A unos
pasos, todavía por Aramberri, está el bar Lontananza.
Garfias no lleva un centavo en su bolsillo pero se arregla

nueva España!"
Había en aquel recinto visitantes de algunos países
de América. Yo vi brotar las lágrimas y escuché sus aplausos y también como ellos lloré con aquellas palabras
rescatadas para siempre, de aquel hombre que tanto las
amó. Afuera ardía el sol de Sevilla y el río Guadalquivir.
El 9 de agosto, en el Monterrey de hace ya 30 años,
murió. Ya tenía el pelo largo, cano, y la barba le brotaba

Imagen de Pedro Garfias
Alfonso Reyes Martínez

con el mesero para que le siga abriendo cerveza tras
cerveza. Entran dos hombres de aspecto taciturno, traen

AúN RECUERDO AQUELLA VEZ. MANOTEABA AL AIRE CON ADEMÁN
nervioso estremeciendo su cuerpo. Solo y su copa en una
mesa del Reforma. Hablaba con una voz cavernosa

libros en la mano, libretas de dibújo y buscan a alguien.

30

31

�11

celebrados y extensos poemas -"Elegía a Pedro Gar-

Otro momento de dolores mayores lo vivimos en un ta-

fias"- después de acompañarlo hasta su sepultura. Un
retrato del poeta, realizado por Gerardo Cantú, adorna

ller-habitación de la calle de Martín de Zavala. En ese

la gran sala de una biblioteca universitaria. Yhasta donde

sitio-segundo piso con escalera que dividía la vivienda

puede saberse, ambos artistas continúan leyendo De
soledad y otros pesares, autobiografía lograda a base de

del escenario pictórico-- nos reuníamos un grupo heterogéneo y al mismo tiempo afín. Los anfitriones: Esther

poemas de vanguardia y tradición: a base de dolor y de
abandono.

González y Guillermo Ceniceros. Durante la semana allí
trabajaba y enseñaba Guillermo. El lugar "se lo heredó"

Aunque tratándose de Garfias, quizá fuera mejor olvidarnos de la palabra autobiografía. Si esto es así, podríamos

otro pintor, protagonista central de la brevísima historia
que hoy contaremos. Pues bien, era fin de semana y nos

adoptar entonces el término autobiopoesía. O mejor: biopoesía a secas.

encontrábamos en el estudio las alumnas del dueño de
la casa, los pintores amigos, los escritores amigos y algunos amigos de las alumnas amigas, etcétera. La noche
era una noche excepcional porque allí tendríamos a Pedro
Garfias de cuerpo entero (es un decir).

Pedro Garfias: recuerdos
y reflexiones

Vinieron enseguida por el poeta y se lo llevaron a la

.,

casa de no sé qué señores de la gran sociedad. Pero re-

'€:

gresó porque -fue muy insistente- "yo quería estar con

V)

.,

(!)

e

al

!l.

Hilda Moreno

mis pintores y mis poetas". Todo rodaba a las mil maravillas. Ni las bebidas ni los bocadillos ni la charla parecían

CoN EL ALMA A LA INTEMPERIE, A LA DESTEMPLANZA DE UN TIEMPO

tener fin. De pronto, Gerardo Cantú dice: "Don Pedro,

y una distancia que crecen porque son inevitables, llega

con descuido. Lo vi como un Whitman deambulando por

Pero no pasaría mucho tiempo sin que supiéramos cómo

yo no me imaginaba que a usted las cuestiones políticas

el poeta Pedro Garfias al exilio. De eso hace más de medio

las aceras nocturnas de Manhattan. Desde entonces
recuerdo aquellas líneas que con tanta verdad lo retratan.

podría llegar a ser el último compañero de una humani-

le importaran tanto. Pensé que sólo le preocupaba la poe-

siglo. Lázaro Cárdenas abrió las puertas del país a unos

dad derrumbada, el último puente que mediaba entre el

"Y volveré a sentarme sobre esa misma piedra/ y como

dolor humano y el descanso merecido y concluso. Otra

sía". Se encrespó. Y sobrevoló su voz -altísima- la tormenta que él mismo alimentaba. A nuestros pies rodaron

hombres que llegaron a enriquecer y diversificar nuestro
ambiente cultural.

el agua inmóvil seguiré hablando solo,/ conmigo y con
el cielo ..."

lo vino a clarificar la encomiable habilidad de otro poeta.

vertiente del significado que una piel así podía tener, nos

Asido de sus garfios

una España en cadenas, unos soldados mutilados, unos
camaradas hundidos en las mazmorras de la dictadura,

Se trata de aquel joven mesero y aprendiz de cocina que

unos sueños despedazados. Palabra muy amarga era la

-en El Fresno, bebedero de barrio sito aún en la calle de.
5 de Mayo y Venustiano Carranza (o casi}- se servía

suya: despojada de lirismos azules, nos arrojaba al suelo

con la cuchara grande oyendo al bardo de indudable es-

"Una ráfaga de emoción recorrió a la gente arremolinada en el muelle de Veracruz cuando ancló el Sinaia,
barco que trajo a México a los primeros refugiados españoles víctimas de un episodio trágico de la historia de su
patria. El primer barco, y después llegaron otros barcos,

porque comprendíamos cuánta frivolidad se escudaba
tras nuestras frases de júbilo ignorante.

tampa literaria: larga melena, palabra y acento difíciles

La truenos y rayos iban en aumento. Gerardo le dijo

otros y otros. Su carga: hombres y mujeres de la España
ensangrentada marcados por sufrimientos y privaciones.

pero al mismo tiempo entrañables, dulzura y generosidad y bravura y vehemencia. Garfias decía a Machado, a

alguna cosa para serenarlo pero él arremetió con mayor

Su carga: cultura y esperanza: inteligencia, resignación,

fuerza. Ya no era posible, aquello no podía saldarlo cual-

nostalgia. Destinos humanos." 1 Era el 13 de junio de 1939.

I

García Lorca y al propio poeta que cargaba sobre la cur-

quier gesto o cualquier palabra. "O se va usted, o me voy

Los compatriotas, dispersos, fueron poco a poco bus-

vatura de su espalda desde la primera luz del día hasta
la final raya oscura de la noche, siempre.

yo", tronó. Pero el pintor, con toda tranquilidad, le res-

cándose, restableciendo la comunicación interrumpida.

VEO A PEDRO GARFIAS EN LA QUE PUOO SER LA ÚLTIMA FOlO-

ponde: "Ni se va usted ni me voy yo". Para entonces ya

grafía que se le tomó en vida. Y lo veo entonces frente a

Se lo topó en cualquier calle de Monterrey, se ofreció

se nos había agotado la capacidad para imaginar en qué

En su horizonte había una perspectiva: México había
logrado la estabilidad política y se encontraba en una

mí, a la altura del segundo piso, en aquel tapanco de la
antepenúltima Librería Cosmos, la que estuvo a un lado

a llevarlo a donde quisiera, acabó la charla poética de
ese día en su departamento de los Condominios Constitu-

o en dónde terminaría aquel toma y daca inesperado. Gerardo se puso de pie y caminó hasta encontrarse -cara

fase de desarrollo cultural. La aportación del exilio resultó
inestimable. La cultura mexicana, en la segunda mitad

del actual Banco de Comercio (calle de Padre Mier entre
Escobedo y Parás).

ción. Pero lo interesante, lo sorprendente, fue lo que pasó
tras las paredes del habitáculo del joven Huerta. Andrés,

a cara- con el poeta imbuido de santa ira. Luego, un

de este siglo, no se explicaría sin tomar en cuenta el papel

movimiento audaz. El joven artista le otorgó al poeta un

de los españoles que emigraron de la guerra civil.

El de Garfias era un cuerpo en ruinas. Las piernas

con paciencia, con interesado afecto, con el don de unas

ósculo de paz: la natural entrega de un hijo que admira

trémulas, la mirada más y más indescifrable, la voz llena

y quiere al padre porque es bueno y es grande.

de palabras mutiladas (de cascajo su sonido), las manos

manos que parecieran haberse configurado para el alivio
de los dolores, le aseó sus miembros castigados, torpes y

Durante los años posteriores, Monterrey vivió un proceso de intenso desarrollo cultural. La Escuela de Verano

dislocadas. Pero aún había fuerza en él. Una fuerza que

ardorosos. Mitigó los efectos de esa enemiga constante y

no provenía -ciertamente- de su cabellera dispersa,

Pedro el Doliente tuvo por ese día el consuelo y la esperanza que se le habían vuelto tan avaras.

Miguel Covarrubias

de nuestra universidad, bajo la dirección del maestro
Francisco M. Zertuche, se inició en 1946, con su cátedra
III

expuesta en todos los tonos e ideologías: historiadores,
literatos, filósofos; entre otros los poetas españoles Juan

Estaba, además, la psoriasis. Un mal del cual yo no

Pasaron los años. El autor de Primavera en Eaton Hastings

Rejano, León Felipe y Pedro Garfias. Llegó a provincia

sospechaba entonces, ni remotamente, su peligrosidad.

muere en 1967 y Andrés Huerta escribe uno de sus más

lo más avanzado del pensamiento europeo y de México.

afectada por blanquecinas rondanas diminutas.

32

33

�La Universidad-era una fiesta de cultura, fue una época

dad viva que trasmina en su poesía, y que muchas veces,

inolvidable que a todos nos enriqueció.
Sobre los muros de la opresión surgen brotes de rebel-

pensé, era el soporte de su prodigiosa memoria. No se
crea, sin embargo, que llevaba una vida solitaria, no, él

día, palabras de denuncia, llamados de auxilio a la frater-

tenía relación estrecha con los ríos, los mares y los árboles.

nidad de los pueblos y de los hombres, los que hablan,
son los poetas y, entre ellos, el andaluz Pedro Garfias,

La poesía dicha en voz alta por Pedro Garfias emocionaba a todo tipo de público. La potencia de su voz parecía

quien vivió y permanece entre nosotros.

estar en los poemas largos, en los cuales algunas palabras

La poesía es, lo sabemos, un registro de lo más signi-

se repetían para dar efectos rítmicos: "Se lamenta y se

ficativo en la experiencia humana, por ello Garfias solía

lamenta atado a la noche el viento" .2 El tono de su voz

decir: "El poeta no tiene más instrumento que el idioma
y la historia personal es la única pluma para escribir poe-

subía y bajaba en mansos oleajes, o bien, cobraba resonancia en las erres que pronunciaba con gran sonoridad.

sía". Su historia es triste, su poesía está llena de tiempo,

Amigo de la noche, supo exprimir a las madrugadas

de lejanía y nostalgia; de dolores y angustias; de soledad

su encanto, y al filo de los días era cuando mejor se ex-

y desamparo.

presaba. Arrebatado por la embriaguez del alcohol, era

Garfias vino a residir en Monterrey y fue secretario

su palabra más diáfana. De sus andares nocturnos existen

del Departamento de Acción Social Universitaria, invita-

muchas anécdotas, unas reales, otras poéticamente ima-

do por el entonces rector Raúl Rangel Frías. Colaboró en

ginadas. Decía el maestro Rangel Frías que caminaba por

la revista Armas y Letras; se encargaba de la antología

las calles aledañas a la Plaza Zaragoza cuando encontró

poética y los juicios correspondientes.

ocio lógica
de morir que un niño blanco, ese porcentaje es en
el momento actual de 3%, lo cual es uno más de los
signos de que la pobreza tiene prejuicios étnicos. En
cifras globales, el quintil más alto de la población, o
sea el 20% superior económicamente, recibe en Estados Unidos de América 44.2% de la riqueza nacional, mientras que el quintil más bajo recibe 4.4%;
para Japón, las cifras respectivas son 31.6% y 10.9%,
quizás el país con la repartición más equitativa de
la riqueza en todo el mundo. Para la India, un país
densamente poblado y con un elevado índice de cre-

a un hombre encorvado, más bien de bruces, sobre una

De pronto, la poesía ya no estaba únicamente en los

banca y creyó reconocerlo. Se acercó a ver quién era y

libros, estaba viva en la voz del poeta andaluz. Para mi

resultó ser su amigo Pedro Garfias. Lo levantó y fueron

generación la lectura de Garfias fue un ejercicio obligado.
No había joven que no supiera fragmentos o poemas en-

a una cantina donde lo metió bajo una llave de agua para
que reviviera.

teros de memoria. Nos hacía llorar, nos ponía tristes, todos
éramos un poco exiliados, todos fuimos un poco Garfias.
tbamos de la juventud al infinito.

Animados por su cordialidad, acudíamos a las reuniones de su casa, en un segundo piso de la calle Zaragoza. De Margarita, su esposa, recuerdo una sonrisa franca

El Aula Magna, los jardines de Arte, A.C., y la plaza

y el habitual perfume intenso y agradable. Con o sin

del Colegio Civil son algunos de los lugares encantados
de esa época, los espacios que habrían de llenarse con su
poesía oral.

invitación siempre asistíamos los mismos: María de Jesús
de la Fuente, Gloria Villarreal, Luis Rivera, Alfredo
González Treviño, Alfonso Reyes Aurrecoechea, Francisco Zertuche, y desde luego Juventino y yo.

Lo primero que recuerdo de la poesía de Garfias son
dos libros ahora amarillentos: De soledad y otros pesares,
1948, y Río de aguas amargas, 1953. Pero a esta evocación

enfermo y siempre con apremios económicos, acudía a

inicial y decisiva se superponen sin transición mis más

sus amigos en busca de ayuda. Gloria Rodríguez reali-

Pedro Garfias padeció la vida más que vivirla. Ya

antiguos recuerdos de la persona que me revelaba una de

zaba colectas para aliviar en parte las urgencias del poeta.

las voces más importantes de la poesía española del medio

Como a ella no le gustaba hablar de sí misma, estos actos

siglo. Juventino y yo solíamos reunimos con él en el Ancira, en aquellas conversaciones con motivos literarios, co-

siguieron un discreto camino. Garfias le escribió unas lí-

mo solía llamarlas. Era un erudito y un gran conversador.

tan culta, tan sensible, / tan delil::adamente dibujada, /
tan cerca, e igual que la otra, / tan lejana" .3

neas: "Y tú, Gloria también / Tan dulce y tan humana, /

En una ocasión, Juventino le preguntó por León Felipe,
a quien había conocido en México con Pepe Al varado, y
ése fue el pretexto para que se adentrara en un interesante

Su muerte me acosó como un remordimiento inexplicable.

repaso en la vida del poeta de yalladolid. Recordaba con

La voz de Gloria Rodríguez se repetía involuntariamente

verdadera devoción a Antonio Machado. No decía de

en mi memoria. "Hilda, Pedro acaba de morir." Nos hici-

memoria fragmentos de "Soledades" y su propio poema

mos una promesa: difundir su poesía, ¿la hemos cumplido?

El poeta muere en Monterrey el 9 de agosto de 1967.

"Epitafio a Antonio Machado". Compartimos una experiencia: el sabor de la reflexión en el espejo. En los libros

Notas:

ahora amarillentos, con toda su humildad y su apertura,

1

Mariana Frenk Westheirn, en A México, homenaje de Cataluña a Mhico,
1991, p. 25.
1
Pedro Garfias, De soledad y otros pesares, Universidad de Nuevo León,
Monterrey, 1948.

corrigió las erratas de imprenta para escribir las cálidas
dedicatorias que atesoro con gratitud y nostalgia.
La soledad en Garfias no es una metáfora, es una reali-

3

34

Pedro Garfias, Poesía completa, Ediciones La Posada, 1989, p. 419.

Seguir siendo pobres

cimiento demográfico en años anteriores, las cifras
son 41.3% y 8.1%. Entre nosotros, en 1992, 20% de la
población ubicada en el sector más rico concentraba
más de la mitad de la riqueza nacional (53% ), mien-

DESDE LA DÉCADA PASADA, ALGUNOS PAÍSES DEL LLAMADO

mundo desarrollado comenzaron a mostrar signos
claros del aumento de las desigualdades económicas
y, en especial, del aumento de personas en los niveles más bajos de ingreso. La tendencia había sido
una baja constante en la concentración de la riqueza desde 1929 hasta 1970, año en qué se revirtió el
rumbo con la aclaración de que el periodo que va
de 1945 a 1970 fue el momento en que las sociedades de mayor desarrollo alcanzaron, junto con
su mayor expansión, la máxima distribución de la
riqueza interna.
En 1992, el número de personas consideradas
pobres en Estados Unidos de América llegó a más
de treinta y siete millones de habitantes, la cifra más
alta de la historia en números absolutos y proporcio-

tras que 20% ubicado en el sector más bajo apenas
recibía la vigésima parte de la riqueza nacional (alrededor de 5% ).
Si tomamos en cuenta el indicador elaborado por
el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), 10.7% de los mexicanos se encuentra
en situación de pobreza, la que es predominante en
las áreas rurales (esto porque se tienen en cuenta
cifras globales, lo que oculta las formas de pobreza
de las ciudades). En general-y éste es un problema
epistemológico y académico-, los guarismos sobre
riqueza y pobreza parten de una visión global que
no puede percibir o marcar las diferencias. Esto es
válido tanto para orientaciones más o menos economicistas como para análisis sociológicos o políticos.
Hablar de pobreza será, además, un tema de aseveraciones relativas: hay siempre un grado de subjetividad, dado que la pobreza dependerá de las consideraciones de abundancia y escasez que una cultura
formule y, por otro lado, de evaluaciones más o menos objetivos: para Estados Unidos, el índice de po-

nalmente la más alta desde 1962.
El resultado de ello fue el ascenso de Clinton al
gobierno de su país, elegido principalmente por todos aquellos que sentían un deterioro en sus niveles
de vida. Ello no ha provocado una mejoría de las
condiciones existentes en el país vecino: un reciente
informe dice que uno de cada cinco niños vive en
una familia pobre y si hace diecisiete años los niños
negros o chicanos tenían 2% más de probabilidades

35

�tención
flotante
1
demográfica: el reparto de bienes entre más aspirantes implica automáticamente una porción menor
para cada uno. Las justificaciones de "güelfos" y
"humanistas" a la tendencia a buscar la mayor cantidad de hijos no ha conseguido mejorar en nada la
situación.
Entre los años 1950 y 1975 estuvo de moda en
todas las universidades estadounidenses debatir
sobre las condiciones de los países pobres y sobre
la mejor forma de sacarlos de su condición. Se produjeron muchas teorías, pero el fenómeno
permanece y se ha agravado; quizá el punto estaba

breza está marcado porque una familia de cuatro
personas reciba menos de 12 mil 674 dólares al año,
cifra qué entre nosotros abarcaría mucho más "de la
mitad de la población.
¿Cuáles son las situaciones que favorecen o eliminan las condiciones generales de pobreza? Algunos
pensadores son escépticos y creen que las condiciones actuales son peores que las de todas las épocas
anteriores. Basan su razonamiento en que en ésas,
al crecer la economía de una sociedad, aumentaban
también los empleos, el ahorro, el consumo y los ingresos personales y así la pobreza desaparecía o se
menguaba, pero que ahora estamos en un proceso
en el que el crecimiento de la economía no produce esos beneficios.
Otros piensan que primero hay que enriquecerse para poder disfrutar de la riqueza luego; intentan
así decir que debemos reproducir el proceso del siglo XIX en Europa, donde la acumulación derivada
de los procesos imperiales generó una acumulación
de riqueza que permitió las supuestas distribuciones de este siglo.
Otros creen que las condiciones se autocorregirán; alegan alguna razón mágica o de complacencia
voluntaria. Entre los partidarios de esta tendencia
están quienes piensan que los seres humanos somos
buenos por naturaleza y nos compadeceremos de
quienes sufren privaciones. Curiosamente, muchos
de los seguidores de Popper se encuentran en este
lugar, cuando Popper fue-contradictoriamenteescéptico sobre leyes históricas y explicaciones
psicologistas, y partidario de un individualismo
metodológico para entender por qué las sociedades
devienen en lo que son.
Una de las cosas que contribuye a aumentar el

en que se trató siempre de una visión etnocéntrica,
de ricos que trataban, con conciencia pecaminosa,
de salvar al mundo de los pobres.
En muchas de las explicaciones se mezclan
causas y consecuencias, sin poder discriminar clara~
mente qué produce esta condición y qué la mantiene.
Me parece que debemos descartar las teorías que
sólo tengan en cuenta dos o tres variables y construir
sobre la idea de que la pobreza y la riqueza son fenómenos complejos que abarcan a seres humanos
integralmente y, por ello, la pobreza comprende elementos económicos, psicosociales, culturales y políticos. Sólo personas con escasa inteligencia pueden
pensar que es un problema de educación o de
valores.
Es necesario propiciar un debate general, donde
intervengan todos los individuos de todas las sociedades, tanto ricas corno pobres, con vocación desmitificadora, dispuestos a revisar tanto las teorías
como las prácticas y a replantear todo lo que hasta
ahora se ha hecho, pero la humanidad no puede
entrar al siglo XXI con promesas ni con el deprimente espectáculo que ofrece la desigualdad entre
seres humanos definidos como iguales.

estado general de pobreza de un grupo es la presión

36

disposición: abatimiento, aborrecimiento, abyección, aceptación, actitud, admiración, adoración,
alegría, amargura, ambición, amor, animosidad,
ansiedad, añoranza, aprensión, arrepentimiento,
arrogancia, asombro, audacia, autocornpasión, autocornplacencia, avaricia, aversión, benevolencia,
burla, cautela, celos, cinismo, cólera, compasión, confianza, curiosidad, deleite, depresión, desaliento,
desconcierto, desesperación, desilusión, desprecio,
devoción, dicha, disgusto, elación, embeleso, embriaguez, emulación, engaño, enojo, entusiasmo,
envidia, equilibrio, esperanza, estimación, exasperación, hostilidad, humildad, humillación, incertidumbre, indignación, ira, irrisión, irritabilidad,
júbilo, lujuria, masoquismo, menosprecio, miedo,
misericordia, nostalgia, odio, pavor, pena, pesimismo, petulancia, presunción, pusilanimidad, querulancia, rabia, remordimiento, rencor, repulsión,
resentimiento, sadismo, sarcasmo, sentimientos de
extrañeza, soledad, temor, timidez, ultraje, vanagloria, venganza, vergüenza, violencia, zozobra.
Esta lista puede aumentarse o reducirse de
acuerdo con ciertos criterios. Los estudiosos del terna han elaborado sus propias clasificaciones y han
propuesto otras listas, pero todos están de acuerdo
en que no se pueden aplicar generalizaciones simplistas a todos estos estados mentales. El hombre
comparte muchas emociones con los animales. Es
posible detectar respuestas emocionales específicas
en el feto y en el recién nacido. Hay expresiones
emocionales idénticas en individuos de diferentes
culturas. Por eso se habla de tres emociones primarias: miedo, ira y amor, de las cuales derivan las
demás, o de siete emociones básicas: miedo, ira,
amor, tristeza, disgusto, sorpresa y vergüenza que
son la matriz de las demás emociones. Hay erno-

La vida emocional

J

Es UN LUGAR COMÚN DECIR QUE VIVIMOS INMERSOS EN LAS
turbulentas aguas de la vida emocional. Aunque
la palabra emoción significa movimiento y hace alusión a una fuerza que nos sacude y estremece, que
nos mueve, en realidad las emociones constituyen
un grupo muy variado de experiencias o estados
mentales que con frecuencia se confup._d en con las
sensaciones, los sentimientos, los afectos y las pasiones. Sin olvidar que también damos ese nombre a
un cierto tono vital y a algunos impulsos, deseos,
estados de ánimo, niveles de humor, rasgos del carácter y variedades del temperamento. Las emociones son estados mentales complejos que incluyen
una reacción psicofisiológica (muscular, visceral o
neurovegetativa), una expresión subjetiva (afecto,
tensión, placer o displacer) y una preparación para
la acción (ataque, fuga o fusión). Este patrón de respuesta de los seres vivos-incluidos, por supuesto,
los animales- ante ciertos estímulos, no es el
denominador común de todas las emociones.
Para que el lector se sitúe en el tema y confirme
por sí mismo lo que venimos diciendo, le presentamos la siguiente lista de reacciones emocionales
que de ninguna manera agota el material a nuestra

37

�ciones de poca duración como el asombro y otros
que se incorporan al perfil permanente del carácter
como la timidez. Se ha dicho que la ira es un odio
agudo y el odio una ira crónica. En diferentes
culturas y religiones se hace referencia a emociones
buenas y malas, nobles e innobles. Los estoicos las
consideraban como perturbaciones innecesarias del
ánimo, contrarias a la serenidad y opuestas a la razón. Uno de los objetivos de la educación consistía
en cultivar emociones positivas como la alegría y
el placer, se recomendaba experimentarlas con
moderación y procurando anular las bajas pasiones.
Durante mucho tiempo las emociones fueron juzgadas como fenómenos irracionales sin una lógica
propia o como reacciones carentes de intencionalidad y sin relación con un objeto. Esta forma de
considerar las emociones ha ido cambiando a tal
grado que el libro más vendido en España los últimos diez meses se llama, paradójicamente, La inteligencia emocional Gavier Vergara Editor, 1997) y su
autor Daniel Goleman -filósofo, encargado de la
sección científica de The New York Times- no sale
de su asombro ante el inesperado éxito de su obra.
El libro está muy bien escrito, contiene información
actualizada sobre las últimas informaciones neurofisiológicas sobre las emociones y trae ejemplos
sencillos para apoyar las tesis del autor. El libro se
propone ayudar a la gente a comprender que lo importante en la vida no es tener un coeficiente intelectual elevado sino la capacidad para emplear adecuadamente nuestras emociones. Para esto utiliza
el concepto de inteligencia emocional y sus aplicaciones en el trabajo, la familia y la vida social. El
libro tiene los ingredientes del éxito editorial: es
ameno, incluye muchos ejemplos prácticos y está
escrito con un estilo ágil y accesible para toda clase
de lectores.
Otro libro de aparición reciente, escrito por 01berth Hansberg y publicado por el Fondo de Cultura Económica, se llama La diversidad de las emociones
(1996). La autora es doctora en filosofía, investigadora del Instituto de Investigaciones Filosóficas y
profesora de la Facultad de Filosofía y Letras de la
UNAM. La obra está escrita con pulcritud y rigor.
Aunque se trata de una investigación sobre el miedo, la esperanza, el orgullo, el enojo, el resentimiento y la indignación desde una perspectiva filosófica

38

el miedo y la esperanza, en las que, por ejemplo: S
tiene la esperanza de que p, si y sólo si S no está seguro de que p" (p. 15). La autora reconoce que las
emociones no forman una "familia", ni se pueden
clasificar con un criterio que satisfaga todas las
exigencias. Sin embargo considera que son estados
mentales que "tienen entre sí un parecido de familia ... pero se trata de una familia ... para la que son
esenciales actitudes proposicionales como las
creencias y los deseos" (p. 22) y ésta sería una condición que intervendría en todas las emociones.
Para terminar debo decir que el tema de las emociones interesa a la etología, la psiquiatría (psicología, psicoanálisis, medicina psicosomática), la
neurofisiología, la antropología y las bellas artes
entre otras disciplinas. A ellas debemos agregar las
importantes aportaciones que nos está proporcionando la investigación filosófica en esta modalidad
llamada filosofía analítica y también filosofía de la
mente. Deseo recordar finalmente otros dos libros
del Fondo de Cultura Económica relacionados con
que podría confundir al lector no iniciado, en
realidad su lectura es muy accesible porque está
escrito con una gran precisión y claridad.
En la introducción la autora hace una exposición
general del tema. Enfatiza la dificultad de formular
una teoría general de las emociones porque algunas
están referidas a sensaciones y reacciones fisiológicas y otras a estados cognoscitivos, actitudes evaluativas o deseos. Algunas son más racionales, otras
están ligadas al placer o al dolor, otras más están
vinculadas a circunstancias inmediatas o al pasado
y algunas, finalmente, corresponden a acciones
intencionales.
Olberth Hansberg propone hablar de emociones
como un término unificador de varios conceptos.
Repasa varias clasificaciones de las cuales quiero
destacar dos. Una es la que separa las emociones
que miran hacia adelante (forward-looking) como el
temor y la esperanza, de las que miran hacia atrás
(backward-looking) como el orgullo, el resentimiento,
la indignación y la alegría. La otra distinción (Gordon, 1987) divide a las emociones en fácticas y epistémicas. Las fácticas son "como el enojo, el orgullo,
la indignación y la alegría, en las que, por ejemplo:
S está enojado de que p, si y sólo si es verdad que p,
y S sabe que p; epistémicas son las emociones como

el tema: Tratado de las pasiones y Teoría de los
sentimientos, escritos por el recientemente fallecido
filósofo español Carlos Gurméndez. En el segundo
título -prologado por Juan David García Bacaescribe en el párrafo final: " ...el hombre es un complejo que se compone de una serie de complejos.
Así, las sensaciones constituyen un mundo por sí
mismas, el sensible o sensitivo; las pulsiones, que
no pueden exitir sin las sensaciones, expresan las
necesidades corporales; las pasiones, que son los
objetivos de las pulsiones, pueden destruimos o
hacemos; las emociones, tempestad~s pasajeras del
cuerpo, y los sentimientos, nuestros verdaderos
estados interiores, que se expresan en el amor como
totalidad. Ahora bien, sensaciones, pulsiones, pasiones, emociones, sentimientos y amor son realidades distintas de una única realidad: el hombre.
Es decir, lo que está dentro de él, lo que siente. El
hombre es una pluralidad unitaria sintiente".
En una próxima colaboración abordaré el tema
de los trastornos afectivos y del estado de ánimo.

Concurso Nacional
de Dramaturgia
UANL
Con el propósito de estimular la producción del teatro esenio en ~éxlco.
la u · ersldod Autónoma de Nuevo León convoca o los escntores residentes
en :ivpaís a participar en el Concurso Nacio":al ~e Dramaturgia UANL
1997. de acuerdo con las siguientes

BASES
Podrán participar los escritores nacionales O extranjeros que tengan un mínimo de 5 ai'los de residir en el país.
las personas interesadas deberán enviar una o varias obras de teatro inéditas, con forma y temas libres.
los trabajos podrán ser de creación individual o colectiva.
los participantes deberán enviar un original y tres copias, a doble espacio, con una extensión mínima de 70
cuartillas y máxima de 100.
los trabajos deberán firmarse con seudónimo e incluir, en sobre cerrado adjunto, el nombre, teléfono Y
domicilio del autor.
á n el Departamento de Difusión Cultural de la Universidad Autónoma de Nuevo león,
b · se ~ect1"b"
los
. ir ¡u
•"neto a la puerta 13 e p 66451 Cd Universitaria, San Nicolás de los Garza, Nuevo león.
Estatrd~10 a¡~
Univers1 ano,
, ••
, ·
la recepción de los trabajos estará abierta a partir de la publicación de la presente convocatoria y cierra el
10 de octubre de 1997 a las 13:00 horas.

\ ;, El jurado estará compuesto por personas de reconocida trayectoria y especializadas en la materia.
;~,i.:.,'E! concederá un ;:,remio único e indivisible de S 20,000.00 (veinte
' m1·1 pesos M/N)·
.
alquier aspecto no especificado en la presente convocatoria será resuelto por los organizadores.

(11)

Para mayores informes
comunicarse a los
Tel1. (1) 331-03-31 y 332-09-96

39

��de repertorios. En septiembre de 1992, la Dirección
de Artes Musicales, oficina adscrita a la Subsecretaría de Cultura de Nuevo León, inició el proyecto
de la formación del Centro de Información Musical del Estado. En este caso, el proyecto no prosperó
más allá de un par de años, cayendo posteriormente
en el olvido. El 21 de mayo de 1993, por su parte, la
Universidad Regiomontana anunció la formación
de un acervo especial de partituras de finales del siglo pasado y principios del presente. El proyecto
inició con un repertorio donado a la Dirección de
Bellas Artes de esa universidad por la familia Hunter. Este fondo está compuesto por piezas internacionales, latinoamericanas, mexicanas y algunas de
autores de la región. Se trata de un acervo importante, pero que está constituido por piezas que fueron
reunidas en la ciudad de México, casi exclusivamente durante la década de los treinta.
La música trata de recuerdos. Las viejas canciones populares son como las fotografías, pues nos
permiten recordar objetos, personas y circunstancias. Las más viejas canciones que se conocen, hayan sido acompañadas con música o no, estuvieron
enraizadas en, y expresan, las circunstancias históricas que les vieron nacer, por lo que su análisis
nos permite recrear el pasado. En el caso del México
antiguo, por ejemplo, el estudio de las crónicas y
cantares náhuatl han permitido la reconstrucción
del pasado prehispánico, tal y como los mismos indígenas lo percibían.
En Monterrey, la canción popular ha circulado
con profusión desde el nacimiento de la categoría.
Los músicos y ejecutantes amateurs la han reproducido sin medida. Por otro lado, las casas de música
que se establecieron en la ciudad, desde recién iniciado el siglo, distribuyeron miles de ejemplares. La
ciudad, sin embargo, no cuenta con un archivo público especializado en la música popular que circuló
en la región durante la mejor época de la hoja de
música impresa. Pese a la importancia que tendría
para la historia del arte, la lírica popular, la sensibilidad social y la cultura popular en general (y del
diseño gráfico, pues en algunos casos incluyeron
verdaderas bellezas en sus portadas), esta circunstancia permanece representando un grave vaóo en
la documentación histórica de Monterrey y toda la
región noreste de México.

como de los archivos de coleccionistas particulares.
Ha sido una práctica común que los ensambles
musicales, una vez que terminan su vida activa, no
cuiden sus archivos, los desbaraten e, incluso, los
destruyan. Ése fue el caso del archivo de la Orquesta
del Casino Monterrey, fundada en la década de los
veinte. Cuando ésta terminó sus actividades, en los
años setenta, el archivo y atriles pasaron a las manos
de uno de sus secretarios y a las de otros músicos.
Lo mismo ha sucedido con otras orquestas y
archivos particulares de significativa importancia.
En la ciudad existen otros archivos particulares,
algunos de ellos con un abundante número de piezas de música impresa y manuscrita. Estos registros
son custodiados celosamente por sus herederos y
por lo regular son de difícil acceso. También hay
otros archivos, más pequeños, que tampoco están
al alcance del público. Una excepción es el archivo
del grupo Tayer, formado por músicos e investigadores, que hace unas semanas ofrecieron al público
interesado el acceso a sus colecciones.
Las autoridades oficiales y las universidades
han tomado parte en la conservación de este tipo

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42

ine,
televisión
y otros
espejismos
Secretos y mentiras
Una comedia excepcional de Mike Leigh. La vida
cotidiana de una familia de clase baja británica,
donde un secreto se convierte en la clave de la felicidad doméstica. Oaro, después de pasar el amargo

Por primera vez
el Foro Internacional
de la Cineteca

trago del racismo.
Sostenida por una serie de singulares atmósferas
domésticas, de la cual sobresale por su pericia y manejo histriónico una comida en el patio de la casa
de Maurice, Secretos y mentiras refleja en sus diversos niveles de cotidianeidad los azares y desventuras de una sociedad inmersa en una mediocridad
dorada por el éxito. Éxito polarizado por el asentamiento definitivo de la inmigración, tal y como lo

T RAS DIECISIETE AÑOS DE AUSENCIA LLEGÓ A M ONTERREY

refleja Hortense, la chica de color.
La actuación de Brenda Blethyn como Cynthia,
la madre de Roxanne, es única. Su fragilidad emocional y su escasa visión atemperan tanto al personaje
central como el tono de voz aguda y exasperante.
Secretos y mentiras o el reflejo de una Inglaterra olvidada desde la desaparición del joven e iracundo
cine inglés de la década de los sesenta.

el Foro Internacional de la Cineteca, un festival
cinematográfico creado por la Cineteca Nacional,
en junio de 1980, para proyectar películas con las
nuevas tendencias y corrientes de la narrativa
fílmica contemporánea.
Junto con la Muestra Internacional de Cinematografía, presentada de manera anual en la ciudad
de México, evento que ofrece lo mejor del cine internacional galardonado en los diversos festivales
del mundo, el Foro exhibe siempre, y dentro de las
instalaciones de la misma Cineteca, un material que
por su propia naturaleza es más difícil que el de la
Muestra en contenido y formato. En esta edición, el
Foro llegó casi de manera simultánea a Guadalajara
y Monterrey, respondiendo a las demandas planteadas desde hace muchos años por los cinéfilos.
Trece películas, producidas la mayoría de ellas
entre 1995 y 1996, abrieron nuevas aristas del cine
ante un público, al parecer, condenado a la receta
única de las películas comerciales de entretenimiento
de la industria transnacional norteamericana.

Por si no te vuelvo a ver
Un grupo de internos en un asilo geriátrico se lanza
a cumplir la última voluntad de una antigua compañera desaparecida. Deseo que los lleva a escapar
de la clínica y terminar convertidos en un alegre
conjunto musical.
Opera prima del cineasta mexicano Juan Pablo
Vtllaseñor, Por si no te vuelvo a ver se convierte en
una comedia superficial al quedar exenta de cualquier llamada de atención sobre los problemas y

43

�connotaciones de la llamada tercera edad. El enredo
base de la acción se pierde en medio de una serie
de clichés, que se refieren tanto al tradicional cine

CINETECA
NACIONAL

mexicano para familias como a la música popular
nacional.
A pesar de eso la dirección de Juan Pablo Villaseñor imprime un trazo ágil al.film. Trazo sostenido,
desgraciadamente, en medio de una escenografía
sumamente elemental y con una galería de personajes bocetados en su mínima expresión.

El productor de cadáveres

Moebius

Un escenario cerrado y la exclusiva confrontación

Un espectáculo deslumbrante. Deslumbrante por
su producción: 45 alumnos de la Universidad del
Cine de Argentina, en un proyecto conjunto de primer largometraje de ese centro de estudios. Deslumbrante por su historia: un tren del metro de
Buenos Aires comportándose en sus 200 kilómetros
de recorrido como una cinta de Moebius. Deslumbrante por sus implicaciones metafísicas, borgianas
y cortazarianas; y por su acabada expresión visual.
Firmada por el maestro coordinador del curso
avanzado, Gustavo Mosquera, Moebius narra, basada en la novela de Deutsch, la búsqueda del Tren 86

verbal entre un asesino convicto y su psiquiatra,
marcan el contexto dramático de uno de los filmes
más importantes del Foro.
Dirigida por Romuald Karmakar, El productor
de cadáveres recrea de manera rigurosa el testimonio del primer asesino en serie de la historia moderna de Occidente: Fritz Haarmann, acusado de haber
matado a 24 jóvenes homosexuales en la Alemania
de los años veinte. El texto, las líneas auténticas recogidas por el profesor Emst Schultze, vía la mano
de un joven secretario, testigo del enfrentamiento.
La cámara viaja del doctor al paciente, del paciente al doctor, con intercortes a la mirada del taquígrafo. No hay ninguna referencia visual al pasado,
ninguna imagen que derrame una gota de sangre
o denuncie un violento aplastamiento de huesos.
Sólo el eco de las palabras de Haarmann en la mente
de los espectadores. El eco de una locura bestial
compartida por la complicidad animal del espectador gracias a la extraordinaria interpretación de

La suma de nosotros
La anécdota es convencional en extremo: los azares
de una madre solitaria por asegurar el futuro emocional de su hija; salvo que la madre es el padre y
que la hija es hijo, y gay. No maricón, sino un muchacho gay, sano, atlético y orgulloso de su vida
amorosa.
Con el esquema anterior la diversión no se hace
esperar. La suma de nosotros, película australiana dirigida en colaboración entre Geoff Burton y Kevin
Dowling, transcurre como una típica comedia del
cine norteamericano de los años ingenuos. En este
tenor romántico, las relaciones homosexuales y familiares se convierten en gags casi involuntarios.
Por ejemplo, las intromisiones cariñosas del padre,

desaparecido en los laberintos del subterráneo bonaerense. Las indagaciones del topólogo investigador conducirán al encuentro con el maestro de
maestros de la topología; y con el mismo tren, suspendido, y a toda velocidad a la vez, en el infinito.
Arruinan el film unos textos bien intencionados
y presuntuosos que declaman lo que en literatura
fantástica siempre se advierte por medio de la
transpiración del lector.

George Gotz.

17 Foro
Internacional

preocupado por el éxito, y por el sida, en los affaires
de su hijo.

México, mayo 1997

El film revela, con sus constantes apartados dirigidos al espectador, el origen teatral de la trama.
Se salva, en el alud de optimismo y felicidad que

ro, resultado acumulado de los fondos de su pensión. Su objetivo vital: encontrar a su padre y a su
madre -ambos lo tiraron a la basura cuando era
niñ&lt;r--para integrar de nuevo a la familia. Algunos
inconvenientes de la aventura: Bernie es un retrasado mental y acusa rasgos de enorme violencia.
A partir de ahí se precipita la locura de Bemie, al
compás de un padre arruinado, y ahora teporocho,
y una madre histérica y aristócrata. Con certeros hachazos se van limando las asperezas para tener por
fin una familia reunida alrededor de Bernie, no importa la sangre ajena, no filial, derramada.

está siempre a punto de estropear la película, una
antigua relación lesbiana de cuarenta años de la
abuela de Jeff y madre de Harry, hijo y padre respectivamente, observado por los cineastas en agradables y nostálgicos jlashbacks en blanco y negro.

Bernie
A golpe de hachazos, otra opera prima fue escrita y

Film estridente y exagerado que seduce por su
dulce anarquismo, matizado por las observaciones
de una joven drogadicta amiga del ágil loco, interpretada por Claude Perron.

dirigida por su singular intérprete Albert Dupontel.
Bemie Noel, de 30 años, abandona el orfanato
donde ha estado viviendo desde los 18 años, con
una maleta cargada con una enorme suma de dine-

44

Microcosmos
Hola, ¿estás sola?

Microcosmos o la gente de la hierba. Un día en la
vida de una llanura francesa. Pero no a la altura de
los ojos de cualquier observador humano, sino
dentro de la hierba, abajo, muy abajo de nuestra

El clima moral de la España actual en una road movie
que va hacia Madrid y después sale de Madrid
hasta la España del Mediterráneo.
La tercera opera prima del Foro, dirigida por la
cineasta !ciar Bollaín, con un guión compartido con

mirada.
Tres años de rodaje, seis meses de edición, casi
cincuenta horas de película filmada, para ofrecernos el transcurrir ordinario de hormigas, escarabajos, ciempiés, arañas y moluscos envueltos en el
tráfago de la superviviencia. Casi sin texto, el film
se convierte en un exquisito testimonial visual y sonoro sobre un mundo ignorado que yace literalmente bajo nuestros pies.
Una sola secuencia: la de la tormenta, se convierte en un documento de una fuerza más impresionante aun que todos los efectos especiales de las
últimas películas de desastre y catástrofes realizadas en Hollywood en los últimos años.

Julio Medem, el creador de la telúrica Vacas.
Dos jovencitas de veinte años de la nueva
España son las heroínas de esta aventura navegando entre comedia y viaje de iniciación personal.
En el camino van primero a la búsqueda de la madre de una de ellas y después a la caza de un verano,
para terminar otra vez en el viaje, en un demorado
plano final sobre un tren que se aleja sin detenerse.
Las discretas observaciones de la directora, las
relaciones abiertas de Nina y Trine, las protagonistas, hacia el público, más de dos agradables personajes adicionales: el ruso y Pepe, no cubren el
cometido total de un film que se queda siempre en
la superficie y rumbo a los acontecimientos.

45

�Kolya

Kids

Un film encantador al amparo de emociones a flor
de piel. Fábula doble de las relaciones humanas,
entre un hombre mayor y un niño, entre un músico
checo y un infante ruso de cinco años; y de las relaciones sociales, en los últimos días del socialismo
checoslovaco.
Frantisek Louka es un artista cincuentón condenado a acompañar entierros, gracias a una indiscreción burocrática. También restaura lápidas
para ayudarse económicamente. El país vive una
especie de sopor en compañía de las tropas soviéticas que van y vienen como sombras errantes por
todo el territorio.
Un matrimonio arreglado con una rusa le permite comprarse el cochecito que necesita para resolver sus apuros, pero le trae también a Kolya.
Narrada con gentileza, Kolya describe con suavidad, a través de la personalidad del personaje
central, el ritmo de vida de una nación ocupada
espiritualmente.
El encuentro de dos seres humanos abre una
enorme gama de sentimientos en el film sin que el
director Jan Sverak caiga en la ñoñería, hasta que
el comunismo se derrumba como sistema político
y ocurre la liberación.

La adolescencia de un grupo de muchachos y
muchachas entre los trece y los diecisiete años en
la gran ciudad, anotada sin amagos puritanos por
otro adolescente, y llevada a la pantalla de manera
solidaria por el fotógrafo Larry Clark, en la última
opera prima del Foro.
Las primeras relaciones sexuales observadas sin
estridencias y recriminaciones morales. El sida,
como enemigo del fin de siglo, que cae errático sobre algunas chicas y no sobre otras, gracias a la ayuda de los portadores, entre ellas el personaje clave
del film, Telly, cuya obsesión, al igual que sus compañeras, es la desfloración cotidiana como tránsito
existencial.
Narrada a tono con el deambular diario del grupo tribal, atenta a un lenguaje soez y desmitificador, Kids es la película de niños, de los niños de
afuera, en la calle, en los países del primer mundo,
en el cierre de los noventa.

Espíritu de cristal
El encuentro de dos seres en Glasgow, un exaltado
conductor de autobuses urbanos, y una exiliada ni-

lavia en 1981. De una familia, de dos familias, de
una etnia, de varias etnias, de un pueblo o toda
una cultura, a ritmo de farsa y música de viento.
Farsa trepidante, casi surrealista; música incesante
clavada en la sangre desde los primeros fotogramas
hasta el final de Había una vez un país o Underground.
Palma de Oro en Cannes a una gran obra del
maestro del cine Emir Kusturica. La historia contemporánea de un país desde la resistencia antifascista hasta el final de un régimen artificial, pasando
por la guerra fría, el estalinismo y el culto a Tito,
sentido y visto por un grupo escondido en un sótano por razones, primero, de supervivencia, y después, comerciales. Visualizado entre material documental y recreación artística, a la manera de Forrest
Gump, entre película de ficción donde se rueda otra
película de ficción, en un rodaje dentro de un rodaje,
en un mundo gigantesco bajo tierra que enlaza con
una red de túneles subterráneos todas las grandes
ciudades de Europa, incluida Berlín. Un mundo
imaginario, el de la representación, dentro de un
mundo real enterrado, dentro de otro mundo, el
de la superficie, como panorama desmesurado de
una época y de una sociedad entera. Si no que de
la civilización, con todas sus miserias y virtudes
políticas y humanas.
Sin soltar al espectador un instante, con las imágenes y con los sonidos sucediéndose unos atrás

caragüense, marca el camino de la primera parte
de Espíritu de cristal o La canción de Carla, último
film del gran cineasta inglés Kenneth Loach.
Una sombra distante empaña la relación amorosa: el recuerdo de Antonio, un joven sandinista
torturado por los Contras. Estamos en la época de
la Nicaragua libre asediada desde el exterior por
sus enemigos políticos. Mientras no se salga de Escocia, el guerrillero y América Latina permanecen
muy lejos. El viaje de George y Carla al Nuevo
Mundo cambia todo, incluso el destino de la segunda parte de la película.
A diferencia de Tierra y libertad, la obra anterior
de Loach, exhibida en la pasada Muestra, la visita
a Centroamérica abre un compás distinto a la narración. George se convierte de actor protagónico
en testigo. Observa, mira, pero no se compromete
en términos políticos. Carla encuentra un nuevo
destino. El trabajador escocés regresa, sin desesperanza, a su brumoso continente y a su modesto
vivir. Su tiempo con Carla ha terminado. La
separación es la otra posibilidad de una pareja.

Había una vez un país
De abril de 1941, primer bombardeo de la Alemania
nazi a Belgrado, hasta la desintegración de Yugos-

46

47

�de otros, Kusturica ha armado el gran fresco de una
sociedad que terminó aniquilándose entre sí, con
el arma más hiriente que un creador excepcional
pueda ofrecer: el humor desorbitado. Única redención indagatoria, única posibilidad para entender
su sentido interno, respirando encerrados dentro
de la locura continua a la manera de una inacabable
y agotadora tarantela italiana.
Había una vez un país no fue sólo la mejor película
del Foro, sino el final apoteósico de un programa
ahora imprescindible para estar más o menos en
sintonía con el mundo fílmico internacional, el que
se mueve fuera de los grandes mecanismos del entretenimiento hollywoodense, en donde las recetas
nos conducen por estos días a mundos perdidos y
volcanes emergiendo aun en el centro mismo de
Los Ángeles.

rtes
plásticas

nal a pesar de su aparente morosidad; y Kristin
Lavransdatter, una trágica historia de amor que data
el siglo XIv, historia que conduce directamente a
aquel "amor loco" descubierto por los surrealistas
ya en los márgenes de este milenio.
El retrato de un verano y los cambios que produce en la vida de un adolescente es el tema de
Que me corten el cuello si no es verdad, atractiva y dolorosa película de Marius Holst. Una comedia comercial que me imagino pronto será descubierta
por Hollywood para realizar el acostumbrado remake que copia lo mejor del cine europeo, es ¡Qué
viene la cigueña!, film de Eva Isaksen, primera película proyectada del festival. También se exhibió un
melodrama célebre del cine noruego, de la década
de los cuarenta, titulado La muerte es una cariciaI
que embona muy bien con nuestro cine lacrimoso
y lloriqueante de esa misma época.
De los cortometrajes se proyectaron varios
trabajos excelentes. En particular La soledad del fondo
y Desencarrilamiento; el primero, un luminoso ejemplo de soledad humana dirigida por Joachim Solum
y Thomas Lien; el otro, un estudio exquisito de la
conducta humana en el breve intervalo entre una
estación y otra del metro, de la realizadora Unni
Straume, la directora de Un sueño, film que toca las
fronteras de un mundo ya desaparecido de las
pantallas de hoy: el mundo del Ingmar Bergman.
Una festival fuera de serie, para una cartelera
adocenada y previsible.

Cine noruego

Una de las-mejores maneras de conocer un país es
a través de sus producciones cinematográficas. Por
desgracia, para muchos países, la falta de relaciones
fílmicas comerciales, o el no vivir en la metrópoli,
como es el caso de México, cuando se presentan
festivales dedicados a una industria en particular,
impide ese contacto espiritual.
Por fortuna la Cineteca Nacional y otras instituciones estatales inician en firme su tarea de descentralización cultural. Gracias a este nuevo interés
oficial de abrir la cultura a la república entera, llega
a Monterrey un excelente muestrario de un cine
tan lejano a nosotros como el territorio de Laponia.
Cine noruego, realizado, salvo una curiosidad
arqueológica, entre 1994 y 1995, acompañado de
un buen número de cortometrajes, vehículo ideal
de formación profesional para los aspirantes a
cineastas.
Un film ya se conoáa, la espléndida Cero grados
Kelvin de Hans Petter Moland. Lo demás fue
realmente una sorpresa por el alto grado de calidad
de sus producciones, tanto en la parte técnica como
en la artística.
Tres películas sobresalieron del conjunto: la
excepcional Un sueño de Unni Straume, sobre la
obra clásica de Strindberg; Eggs, exigente puesta
en escena de Bent Hamer, provocadora hasta el fi-

48

con la pintura: uno, evitaba la "interpretación" del
pintor, presentándose como un instrumento que
capta la realidad tal como el ojo la ve (la supuesta
objetividad); y dos, la foto es puesta al alcance de
mucha gente en poco tiempo, satisfaciendo necesidades que iban desde el retrato (émulo del óleo)
hasta la fotografía de lo cotidiano y lo banal.
El surgimiento de la fotografía como medio de
representación es quizá la razón más importante
del desplazamiento de los artistas de su sitio privilegiado. Pero no la única. También la modernidad
y sus placeres racionales son un factor determinante, al ser cuestionados todos los saberes acumulados hasta esas fechas. Y los creadores encontraron
un nuevo sentido en su quehacer cuestionando la
trayectoria del arte realista, los dogmas de la representación academicista y la relación, a veces demasiado estrecha, entre el arte y el poder político y
económico.
Frente a la fotografía y la revolución industrial,
los artistas y los aspirantes a serlo tomarán diferentes posturas: muchos explorarán la nueva profesión, haciéndose excelentes fotógrafos, situación
que puede ser palpada en el texto Diálogos con la fotografia editado por la Gustavo Gili; otros tantos se
emplearán en la naciente oferta de trabajo entre la
industria y el comercio, primero como ilustradores
y después como diseñadores de objetos y de propaganda, destacando la visión de la Bauhaus como
configuradora de la nueva profesión (al respecto,
un texto claridoso sobre la nueva profesión es presentado en Introducción a una teoría de los diseños de
Juan Acha, editorial Trillas); y por último, habrá
artistas que plantearán un nuevo papel para su
quehacer: el cuestionamiento de la función del arte,
la identificación de su esencia y el planteamiento
de sus límites.

Algunas ideas sobre el origen
del arte contemporáneo*
Enrique Ruiz Acosta
EL ARTE DE ESTE SIGLO (y EL DE SIEMPRE) ESTÁ IMBRICADO
en los cambios sociales. Así, para entender el arte
contemporáneo de hoy es necesario remitimos a la
revolución industrial, conjunto de cambios ocurridos durante el siglo pasado y que proporcionaron una nueva forma de ver el mundo, dando
origen a la modernidad.
Uno de los instrumentos más interesantes creados por el hombre, la cámara fotográfica, se desarrolla y populariza rápidamente durante esta época,
sumándose a la visión incipientemente tecnologizada de las naciones europeas, creando una conciencia visual distinta, diferente a lo que un pintor
podía hacer con el óleo, que ciertamente, como modo de representación, gozaba hasta ese momento
de gran prestigio. Sin embargo, el nuevo instrumento (la cámara) tenía dos ventajas al competir
* Esta colaboración es producto del apoyo que el autor
recibió del Programa de Fomento a Proyectos y
Coinversiones Culturales del Fondo Nacional para la
Cultura y las Artes.

49

�Paulatinamente, a lo largo de todo el presente
siglo, el arte se convertirá en un proceso de desintegración (de construcción) formal y conceptual. En
el contexto de la revolución industrial, el arte es
parte de una revolución cultural, científica y tecnológica que implica cuestionar constantemente las
estructuras que se gestan. Se transforma todo, porque todo se cuestiona. Este siglo no es de fe o de
dogmas, sino de revisiones del conocimiento.
Asi pues, los artistas, vivos agentes de los movimientos de la cultura, comprenden que el quehacer
ha cambiado. Su tarea como representadores de la
realidad queda atrás. Se cuestiona la realidad de la
pintura (no sólo "el realismo") y se dedican a transformarla, descomponerla, desmenuzarla. Los constructivistas rusos darán la pauta para que nazca la
pintura abstracta, la idea más pura manifestada en
torno a los elementos reales de la pintura (El último
cuadro, de Tarabukin, editorial Gustavo Gili). Un
poco antes, los impresionistas habían cuestionado
la apariencia de la realidad en la pintura académica;
los cubistas, la perspectiva única; los futuristas, la
inmovilidad de lo representado. Cezanne es el gran
detonador de estas inquietudes.

el quehacer nace de una reflexión, de asumir una
postura, de explicar y teorizar mínimamente sobre
su actividad, de proponer nuevas lecturas de la realidad artística, de forzar al máximo las condiciones
materiales y conceptuales del arte. Al mismo tiempo que las ciencias dan brincos cuánticos, el arte se
vuelve un espacio sólo para especialistas, quienes
comparten y disfrutan de la marcha acelerada, del .
orden subvertido y del reordenamiento del mundo
visual, producto de la reflexión de sus protagonistas.
En este terreno, los más interesantes y radicales
fueron los dadaístas. Este heterógeno grupo convirtió su propuesta en una denuncia descarnada y provocativa del vacío que estaba provocando la primera
guerra económica de los países europeos llamada
mundial. Su oposición a los burgueses, su discurso
contra la ambición y el poder, sus objetos encontrados (ready-made), hacían mofa de los repetidos
intentos de mercantilizar el arte.
Dadá era un movimiento distinto. Reasumiendo
lo medular de los expresionistas, declararon que
hacer arte no era pintar, sino combatir, demostrar
que había errores, equívocos en lo social y en lo
político. Su función no claudicaba ni cedía a las presiones. Buscaba irritar y lo conseguía. Al hacerlo,
lograban cimbrar los fundamentos del arte. Pero

Dentro de este torrente de revoluciones visuales,
que caracterizan al arte del siglo XX, destaca el hecho, sostenido por la mayoría de los artistas, de que

50

su propia fuerza era peligrosa y autodestructiva.
Al finalizar la guerra, una parte de ellos dejó de actuar, retirándose mientras que otra parte se integró
al sistema que antes combatía, cobijándose bajo una
postura menos pendenciera como lo fue el surrealismo.
El espíritu de Dadá se durmió por treinta años.
Una segunda guerra mundial reacomodó los intereses eronómicos del mundo contemporáneo. Tanto
comunistas como capitalistas tejieron los sueños en
los que la humanidad se acomodaba. La discusión
sobre las ventajas de cada sistema, y la pasión con
que se discutía, fue pasando de un tono distante a
una abierta declaración de amenaza. El mundo miraba con temor cuando la guerra fría, en su clímax,
gastaba pesadas bromas de holocaustos finales.
En el mundo occidental, los cincuenta son un
parteaguas con su canto persuasivo y su apología
de la modernidad (autos, lavadoras, condominios,
cine de entretenimiento, el radio, y el nacimiento
de la TY, futuros prometidos que llegaban cada día
más rápido), dio paso a los sesenta, crisol en el que
se fraguaron múltiples crisis mundiales en torno
al ejercicio del poder. Es en este contexto, en medio
de la naciente posmodernidad, donde el arte pasa
de la pintura a la no pintura, de lo objetual a lo
conceptual. Dadá renace en distintas direcciones.
El pop art (popular art) de los cincuenta y sesenta
reconstruye socarronamente la presencia de los
medios masivos y hace un recuento de los clichés
visuales que se inducen en la publicidad, parafraseando y parodiando su iconografia. La trayectoria
de rupturas había llegado a un punto importante:
la pintura no es pintura, sino una referencia simbólica, un discurso construido, una reflexión cultural
y social. Pero el op art (optical art) nos remite de
nuevo a la esencia de la pintura. Una vez más, ¿qué
hay que hacer?
Los artistas de los sesenta someten la materia y
los soportes a una serie de propuestas de renovación, como las láminas múltiples, los objetos ensamblados a las telas, los objetos tridimensionales pintados; hasta que deciden abandonar la pared y la
pintura.
En un afán de búsqueda, se inicia la lucha por
separarse de lo pictórico para explorar los objetos,
las situaciones, las ideas, la postura, la actitud, en
contra de las tradicionales maneras de repre-

sentación. Entre menos ilusión realista o pictórica,
más reflexión y más dimensión de lo humano.
Surgen las definiciones: el arte objeto, los happe-

nings, las acciones, el fluxus, el mínima[ art, las ambientaciones, el arte conceptual, el performance, el
land art, earth art, el arte pobre, el video arte y las
instalaciones. Pero entonces, ¿qué es el arte?
El arte es para los artistas, y para los que gustan
de conocerlo y comprenderlo, un proceso de descubrimiento permanente. Toda forma artística es una
manifestación de inteligencia y es un conocimiento
especializado que requiere de un bagaje amplio de
elementos de interpretación.
Una vez perdido el hecho pictórico, el artista
explora la idea y la actividad creadora como fin del
arte. La estética entendida como el estudio de lo
bello y lo armonioso se desentiende de estas dos
categorías y explora el resto de las opciones (grotesco, feo, etc.), pero en un segundo plano.
Lo que le interesa al artista es el sí mismo, la
calle y lo cotidiano, la verdad relativa, la noción de
las cosas, la construcción del pensamiento, lo simbólico y lo significativo como parte de la cultura,
el inconsciente colectivo, lo designado, lo connotado, lo codificado, lo decodificado.
A fin de cuentas, el arte es un medio de expresión que ha desarrollado sus parámetros, que tiene
su propia consistencia y sus sitios de manifestación.
No existe una receta única, ni una sola forma de
construirse, sino que es siempre un modo de hacer
visible algo que piensa el autor. Se busca darle una
nueva configuración a algo que ya lo tenía pero que
estaba ahogado en su propio contexto: desde piedras hasta piezas hechas específicamente para una
instalación, pasando por múltiples objetos
intermedios.
La necesidad de incorporar más sentidos a la
percepción del arte se ve satisfecha en el arte contemporáneo: los sonidos, los elementos de la naturaleza, los fluidos corporales, los olores, etc.
Contra la superficialidad de la cultura desechable, el arte es un intento de renombrar y de ubicar la vida como la verdadera experiencia. En el
arte contemporáneo el mejor discurso es muy probable que lo tenga el propio artista.

51

�eatro
mación que identifica a un pueblo, que busca en
las raíces históricas el espíritu que la conforma y al
mismo tiempo la proyección hacia su futuro.
Las explicaciones a las numerosas interrogantes
que se formula el individuo, en relación con su existencia y con el mundo que lo rodea, son planteadas
de manera directa o indirecta, enmarcadas en una
visión estética, y la dramaturgia es ejemplo de ello.
Cuando el texto es llevado a escena, es cuando
realmente vive y aquí se da una muestra evidente
de la permanencia, el rescate, el cuestionamiento o
la reelaboración de una colectividad sobre su presente, pasado o futuro.
Aclaro que la dramaturgia, como acto de creación, no está obligada a recrear estas manifestaciones de una manera específica, pero de una u
otra forma, se halla latente el conflicto de la existencia del ser humano y la reflexión sobre sí mismo.
Cada región tiene una forma particular de expresarse, y en Nuevo León en los últimos 15 años, una
serie de autores dramáticos han incursionado en
una línea de rescate. Me permito observar que estos
dramaturgos no tienen la intención de usar el
rescate como recurso demagógico.
La incursión se ha hecho en una variedad de
trabajos desde el drama y melodrama hasta la experimentación, con espectáculos híbridos de estos
géneros, en una visión al pasado reciente o al lejano
y el entorno presente. Estos textos guardan un hilo
unitario de remontarse a la historia y hurgar en ella,
de reencuentro, evocación, nostalgia, confrontación, ¿acaso en busca del tiempo perdido?, para
desmenuzar, explicar, entender, desentrañar o con
otros diferentes motivos.
En el rescate de las costumbres y lo que conlleva
el peculiar estilo del lenguaje, los mitos y las

Literatura dramática y
geográfica: caso Nuevo León
Hernando Garza
"Yo SÓLO SOY MEMORIA Y LA MEMORIA QUE DE MI SE
tenga", dice Elena Garro en su novela Los recuerdos
del porvenir, publicada hace 33 años. En este sentido,
la búsqueda del pasado por el hombre, el hurgar
en la memoria, infiltrarse en los recovecos de un
pueblo y su historia, cubiertos del polvo del olvido,
pereza o indiferencia, ha sido una constante obsesión a lo largo de la historia de la humanidad para
responderse una serie de interrogantes sobre su presente, y más que todo, si ese presente se encuentra
incierto y vulnerado como en este fin de milenio.
La identidad de una comunidad se expresa a

través de modos, costumbres, tradiciones, rituales
y las características de estas ocupaciones son expresadas por medio de la cultura que engloba diversos
factores que le dan un rostro, desde el lenguaje hasta los mitos y leyendas que responden y corresponden a una forma de ser de un grupo de individuos,
por lo que en su devenir social interaccionan afines
en una continua retroalimentación en la reafirmación de lo que son como tales.
A través de los siglos, el arte ha sido un ejemplo
de la transformación y la búsqueda de esta transfor-

52

creencias, en el reflejo de una situación real, aún
vigente, encontramos a De acá de este lado, del desaparecido Guillermo Alanís, cuyo trabajo expresa,
con base en un futuro soñado, las posibilidades de
vivir si un miembro de la familia regresara cargado
de miles de dólares depués de haber trabajado en
Estados Unidos, el acariciado y anhelado paraíso.
En esta obra, que en 1983 obtuvo el primer lugar
del Concurso Nacional de Dramaturgia del Programa Cultural de las Fronteras y fue montada en 1984,
el autor maneja la problemática de la migración, el
cambio psicológico de los personajes cuando los
deseados dólares se convierten en centro de odios
y envidias dentro de la misma familia, parteaguas
de pasiones escondidas como un incesto. Este texto
fue llevado al cine recientemente.
Otro trabajo del mismo dramaturgo es la farsa
Luto, flores y tamales, donde remarca el folclorismo
regional para recrearse en el lenguaje coloquial y
las costumbres, y retrata de manera irónica la atmósfera de las cercanías entre la muerte y la fiesta,
a la manera mexicana.
En La mala leche, Alanís se sumerge en el universo de los dimes y diretes de vecinos de otra comunidad rural para exponer la idiosincracia con el
tono de "pueblo chico, infierno grande". Ambas
obras están insertadas en defectos y virtudes que
se combinan con creencias y mitos en un rico mosaico de entremeses de enredos.
Estos dos últimos trabajos han sido llevados a
escena por Nena Delgado, la actriz cómica más
popular en Nuevo León en los últimos 15 años, bajo

la dirección de Enrique Fernández. Cabe hacer
mención que tanto Delgado como Femández han
llevado a cabo en sus comedias norestenses una
importante difusión de la idiosincracia regional.
Aunque no es originario de Nuevo León, Hugo
Argüelles ofrece con Los amores criminales de las vampiras Morales una deliciosa farsa ambientada en
Monterrey en la primera mitad del presente siglo.
Con su acostumbrado humor negro, este importante dramaturgo recrea el conservadurismo regiomontano en las vidas frustradas y desgraciadas de
dos hermanas, entorno amurallado por férreas
creencias, una visión espartana de la existencia. Por
cierto, el "qué dirán", que marca los destinos y sus
consecuencias trágicas, es una obsesión que comparte con otros autores nuevoleoneses.
En cuanto a personajes históricos, la dramaturga
Sabina Berman expuso en Herejía una visión del
proceso efectuado por la inquisición al portugués
Luis de Carvajal y de la Cueva y a su familia, por
sus orígenes judío-sefarditas, todo enmarcado en
una denuncia del asesinato de estos personajes.
Carvajal y de la Cueva, que llevó a cabo la segunda fundación de la ciudad en 1582, la llamada
Villa de San Luis, es un personaje interesante por
las condiciones políticas e históricas que le tocaron
vivir y de las que fue víctima, precisamente cuando
se efectuaba la tercera y definitiva fundación por
Diego de Montemayor. Berman recoge aquí una
página negra del pasado colonial mexicano, además de formar parte de las raíces primigenias de
Nuevo León. Este texto fue llevado a la escena por
el grupo Universiteatro de la Escuela
de Teatro de la Facultad de Filosoña
y Letras de la UANL a mediados de
la década pasada, y participó en la
Muestra Nacional de Teatro de 1986.
En el mismo aspecto histórico,
pero unido a los mitos, Gabriel Contreras ofreció con Niño y bandido una
conjunción atemporal de dos personajes: el Niño Fidencio, iniciador de
la "religión" fidencista en Espinazo,
Nuevo León, y Agapito Treviño Caballo Blanco, el Robin Hood norestense, en una trama de persecución
de ambos. La identidad, el folclorismo y en la que se hace una denuncia

53

�de la influencia cultural norteamericana,
además de perfilar el mito del tesoro del
bandido.
La puesta en escena, dirigida por Jorge
Vargas con actores invitados y estudiantes
del Centro de Estudios Artísticos Alfonso
Reyes (CEDARf), representó a Nuevo León
en la IX Muestra Nacional de Teatro de 1991,
en Aguascalientes.
Con Todos morim•os en 1909, dirigida
también por Vargas y actuada por el _g rupo
de actores y alumnos del CEDARf, Contreras vuelve a la carga con otra obsesión de
los autores locales: las inundaciones que en
Monterrey se han llevado barrios, casas y han
cobrado centenares de vidas humanas a lo
largo de su historia; en este caso, la de 1909,
,., quizá una de las más devastadoras del presente siglo. El montaje de esta obra también representó a Nuevo León en una Muestra Nacional
de Teatro, a principios de los noventa.
Con el tema de la inundación, pero englobado en una denuncia social, Contreras y
Virgilio Leos, también dramaturgo, actor y
director teatral, escribieron Festival a mi propio beneficio, una sátira en la que se mostró
la politización y manipulación que hicieron
líderes de colonias y partidos políticos de la
tragedia de centenares de personas que perdieron hogares y familias ante los estragos
provocados por el huracán Gilberto en 1988. El montaje se escenificó al año siguiente en un espacio teatral y en algunos barrios marginados.
Otro autor es Hemán Galindo, tal vez el más
prolífico de la dramaturgia local contemporánea,
con premios estatales y nacionales, además de director de teatro, que también ha incursionado en la
temática regional con Todo queda en familia, montada
por la Escuela de Artes Escénicas de la UANL y dirigida por Enrique Fernández.
En la obra muestra un ambiente urbano que deja
al descubierto enredos, pasiones y deseos de parejas
heterosexuales y homosexuales, en una celebración
navideña a la norteña, que constituye una revisión
de la problemática familiar con sus celos, odios y
los retuécanos de venganzas realizadas y por hacer.
Con Ansia de duraznos, ubicada en un entorno
urbano norestense de la primera mitad del siglo XX,

y con la que el autor obtuvo el primer lugar del Concurso Nacional de Dramaturgia de la UANLen 1989,
ofrece verdaderamente una pasión homosexual para hacer un retrato de familias conservadoras con
señoritas de edad y un rehilete de frustraciones y
amarguras con pecados guardados en el baúl de
los sueños perdidos.
En Las bestias escondidas, Galindo vuelve a tomar
el paisaje desértico de una ranchería para ubicar el
drama pasional entre una joven culta y pedante y
un hosco ranchero en una amalgama de secretos y
odios bajo la luz de la luna. El texto ganó el primer
lugar del certamen antes mencionado, y en 1991
fue puesto en escena por Sergio García.
Este volver al entorno ha sido preocupación de
Rubén González Garza, maestro de varias generaciones de actores y directores escénicos en Nuevo
León, aparte de director de amplia trayectoria con

54

reconocimiento nacional. Con Residencial Los Pinos
muestra la devastación de una inundación en un
barrio de posesionarlos llamado Los Pinos, basado
en un hecho real en la colonia del mismo nombre.
Posteriormente, con la tragedia La casa de las cruces de gis, obra ganadora del primer lugar del Concurso Nacional de Dramaturgia de la UANL, en la
edición de 1993, y también fue llevada a los escenarios por el grupo Universiteatro en la primera mitad
de los noventa, González Garza presenta en un ambiente urbano la decadencia moral de una familia
de tradiciones espartanas en una mezcla de locura,
secretos de familia y crímenes del alma.
Corno ya se ha dicho, los personajes históricos
llevados al teatro se han convertido en una constante; un ejemplo más es la obra de Virgilio Leos:
Gonzalitos, en la que abordó la vida del médico y
filántropo jalisciense José Eleuterio González, avecindado en Monterrey en el siglo pasado e iniciador
y promotor de la hoy Facultad de Medicina de la
UANL, el Hospital Universitario y obras obras.
Además de reflejar la filantropía del personaje,
Leos presenta el sombrío dolor que el hombre llevó
a cuestas por la traición de su mujer. El texto ganó
en 1988 el primer lugar del Concurso de Teatro
Histórico, convocado por el Programa Cultural de
las Fronteras y el INBA. El montaje se llevó a cabo
en 1990 bajo la dirección del mismo Leos.
El submundo de poblaciones marginales y la
violencia, las pandillas y sus condiciones, y la violación de una joven fueron llevadas al teatro en
Pesadilla en suerte, por Andrés Montes de Oca, en la
cual refleja los universos donde la corrupción policial y la muerte son filos normales de la existencia.
Por cierto, este trabajo obtuvo el primer lugar del
Concurso Nacional de Dramaturgia de la UANL

olvidada en la dramaturgia local, más que nada ~n
tomo a la muerte y su misterio con mitos norestenses, en un ambiente rural, se encuentran en la
obra Aullidos, trabajo del también narrador y traductor del búlgaro Reynol Pérez, con la que ganó
el primer lugar del Concurso de Teatro convocado
por el Comité Estatal del PRI, en 1987.
El autor Juan Martín Rosas, actor y director escénico, ha ingresado en la nómina de la dramaturgia
regional con El foso, una desbordada farsa con ricos
personajes y situaciones en el estilo más desquiciante y desenfadado para tratar la imaginería popular y los efectos del "mal puesto". El propio Rosas
se encargó de llevar esta obra a la escena dentro de
una Muestra Estatal de Teatro celebrada en 1994.
Para terminar con este breve esbozo, incluyo a
la desaparecida narradora Irma Sabina Sepúlveda,
cuyos textos como Hay sombras que secan nopaleras,
entre otros, han sido adaptados al teatro en varias
ocasiones. Profunda conocedora del ambiente rural, de sus creencias y mitos, a la manera de Juan
Rulfo, del que fue alumna, además de Juan José
Arreola, recoge y profundiza como pocos en este
mundo casi ya desaparecido del noreste, con tonos
poéticos y trágicos.
A autores como Sepúlveda, que por cierto dio
voz al norteño en la literatura nacional con su libro
de cuentos Agua de las verdes matas, deben ser sacados de la indiferencia en que se encuentran para
sacudimos de esta incertidumbre milenarista. Así
corno otros, Sepúlveda fue una guerrera solitaria de
las letras cuando el desierto no estaba sólo en el paisaje sino también en las mentes de muchos que no
apostaban, y todavía no apuestan, por la literatura
dramática regional. Esta hora ha llegado, han sido
décadas de olvido.
Ésta es una visión particular acerca de los motivos y las obsesiones de la dramaturgia nuevoleonesa contemporánea, y su respuesta al entorno
del que se nutre cada segundo y cada día; una preocupación directa o indirecta por parte de los autores
que existe, persiste y crece, que se confronta y avanza. Será para la retroalimentación, la ridiculización
de la propia identidad o la urgente necesidad de
dejar constancia de lo que se vive y lo vivido, sea

en 1994.
Irrna Guadalupe Olivares, una de las escasas
dramaturgas de la escena nuevoleonesa, también
ha mostrado en algunas de sus obras el folclorismo
y las costumbres regionales, con las comedias Cu-

pido hizo casa en Bravo, Tacos de trompo de Toña la ronca
y Dispuesta a todo en tomos rurales y urbanos con
personajes y enredos al por mayor, las dos últimas
fueron llevadas a los escenarios por Nena Delgado.
Así como la comedia expresa y refleja la idiosincracia regional, la reflexión no ha quedado del todo

cual sea, la intención ahí está.

55

�industrial. El primer grupo de
casas se construyó en 1903.2 Al
igual que la colonia Asarco, los
nombres de las calles de la
Acero se refieren a regiones y
pueblos mineros: Agujita, Fresnillo, Nueva Rosita, Los Azules. Las calles de un sector del
fraccionamiento Buenos Aires, también de la Fundidora,
llevan los nombres de los departamentos de la planta: HornosAltos, Rinconada, Herreros,
Molino Cuarenta, Avenida La
Maestranza, Avenida Siderúrgica, Aceración, Electricistas,
Mecánicos, Estructuras, Laminación. La Fundición Núm. 2
(Peñoles) construyó también una pequeña colonia,
al parecer para sus empleados, bautizada con el
mismo nombre de la planta. Ya no figura en los
planos de la ciudad. En la colonia María Luisa (sector habitacional no propiamente obrero) al pie del
cerro del Obispado, se localiza una calle con la
nomenclatura de Peñoles; lo que tal vez se deba a
que por allí vivió un grupo de empleados de la refinadora.
Por lo que se refiere a La Vidriera,3 en 1944 se
registró un plano con las especificaciones de un
fraccionamiento ubicado entre las calles de Sendero
Norte, el camino a San Nicolás y la calle de Juan
SánchezAzcona. Tenía 306 lotes con terrenos de 20
por 10 y 20 por 15 metros cuadrados de área; distribuidos en 13 manzanas, una escuela y un jardín, los
cuales totalizaban 99 mil 730 metros cuadrados de
superficie. En la actualidad la nomenclatura de sus
calles lleva los nombres de las fábricas del grupo
vidriero: Cristalería, Vidrios y Cristales, Vidrio Plano, Fama y Vidriera. Por el mismo rumbo se localizan las colonias Vidriera y Residencial Vidriera. La
planta original de la Vidriera se encuentra rodeada
por las colonias Terminal, Treviño, Obrerista, Asarco y Primero de Mayo. Algunas calles de esta última
llevan los nombres de Segunda Vidriera, Tercera Vi-

istoria
matria
ñoles, Fundidora Monterrey; Cervecería Cuauhtémoc, Vidriera Monterrey, Ladrillera Monterrey,
Cigarrera La Moderna, Cementos Mexicanos, Industrial Monterrey, entre otras.
La cultura fabril arranca desde la consolidación
de la industria como forma predominante de modo
de vida; desde donde se generan usos, costumbres,
tradiciones y formas de hacer y pensar sobre los
más diversos campos: mitologías, liderazgos empresariales y gerenciales, formas de organización
sindical y laboral, tecnologías industriales -máquinas y herramientas-y productos. Prácticas de
religiosidad vinculadas con el trabajo fabril (las
peregrinaciones guadalupanas obreras son una de
ellas). Instituciones educativas con el sello de los
valores del trabajo disciplinado, en las que se privilegian el conocimiento tecnológico y utilitario.
Actividades de difusión artísticas y culturales,·
producción literaria, prácticas sociales y deportivas.
La cultura fabril tiene una doble expresión
espacial: la interior y la exterior de la fábrica industrial. La primera tiene que ver con lo que se hace
dentro de la planta. La segunda es la cultura fabril
en sentido amplio; que se refiere a la importancia
de la fábrica industrial en la configuración de modos de vida del entorno comunitario -cercano y
lejano- cuyas tradiciones se forman bajo el influjo,
directo o indirecto, de la actividad fabril. Al mismo
tiempo, los valores generados en la fábrica se desbordan y se difunden por el resto del conjunto social. La Cervecería Cuauhtémoc popularizó el consumo de la cerveza y el lema "Trabajo y ahorro".
La Fundidora Monterrey generalizó el uso del acero
en la industria de la construcción y acuñó la fórmula: "Previsión y seguridad".

Monterrey: culturas fabriles*
Javier Rojas Sandoval
MONTERREY ARRIBÓ A SUS 400 AÑOS DE FUNDACIÓN COMO

producto y síntesis de la civilización industrial,
simbolizada en su urbanidad fabril y en el quehacer
cotidiano de sus plantas industriales; en la conformación de comunidades humanas que han creado
y recreado formas de convivencia y comunicación
social particulares, con las cuales se identifican no
pocos regiomontanos, quienes han diseñado sus
proyectos de vida a partir del trabajo fabril, que incluye valores sobre la vida y el trabajo, la familia,
los oficios y las profesiones. La cultura fabril es,
como se dice, un modo de vida a partir de la fábrica
industrial. Es herencia histórica de las fábricas
pioneras de la industrialización de Monterrey, de
la primera y segunda generaciones:1 Asarco, Pe-

* El presente trabajo es parte de una investigación sobre el mismo
tema realizado por encargo del Consejo para la Cultura de
Nuevo León.
1
Se denominan fábricas pioneras de la primera generación a
las plantas industriales fundadas hasta la primera década del
siglo XX, y fábricas pioneras de la segunda generación a las
plantas industriales instaladas entre las décadas de los años
veinte y treinta, cuando se produjo lo que se llama la segunda
industrialización de Monterrey.

En el campo urbano, expresiones de la cultura
fabril son las colonias Acero, Asarco, Cementos,

56

Cuauhtémoc, Fabriles, Obrera, Ladrillera, Vidriera.
Los nombres de algunas de sus calles y avenidas
aluden a los departamentos de las mismas fábricas,
como el caso Fundidora. La Fundición Núm. 3,
Gran Fundición Nacional Mexicana (posteriormente Asarco), constituida en 1890, dio lugar a la
fundación de los centros habitacionales: uno destinado al personal de confianza y otro para los trabajadores, la colonia obrera Asarco, construida en
terrenos aledaños a la planta. En 1951 contaba con
106 casas habitación. Incluía un campo deportivo.
La nomenclatura de sus calles informa del origen
de sus moradores o bien de la empresa, dado que
Asarco tenía intereses y plantas en Coahuila y otros
estados. Los nombres de las calles aluden a pueblos y minerales: Charcas, San Luis Potosí; Rosita,
Santa Eulalia, Santa Bárbara, Mina, Parral, Iguana
(Mina localizada en Nuevo León).
La colonia Acero fue la primera que se fundó
bajo los auspicios de la Compañía Fundidora de
Fierro y Acero de Monterrey S.A., con 120 casas
habitación. Según don Manuel González Caballero,
cronista de la Fundidora, la colonia estaba dividida
en cuatro manzanas. La séptima, la sexta, la quinta
y la cuarta. El orden correspondía a la jerarquía de
quienes la habitaban: jefes, oficiales y obreros calificados. El objetivo de la ubicación de la colonia
era tener lo más cerca posible a los técnicos y obreros, para realizar los trabajos necesarios en la planta

Manuel González, La Fundidora en el tiempo, Gobierno del
Estado de Nuevo León, 1989, pp. 120 y ss.
3 Archivo General del Estado de Nuevo León (AGENL), Sección
Mapoteca de Monterrey, 1944.
2

57

�driera y Cuarta Vidriera. Hacia el noreste de la ciudad se localizan dos colonias que se identifican con
el grupo del vidrio: Ampliación del Vidrio y Ampliación del Vidrio Oriente. En la colonia del Vidrio, sus
calles llevan el nombre de empresarios vinculados
a la industria regiomontana: Andrés G. Sada, J. F.
Brittingham, así como los nombres de fábricas del
mismo conglomerado: Crisa, Vimosa y Troqueles.
La Cervecería Cuauhtémoc construyó una colonia con el nombre de Cuauhtémoc,4 localizada
en San Nicolás de los Garza. La nomenclatura de
sus calles no hace referencia a la planta, con excepción de una de las avenidas principales que lleva
el nombre de una de las fábricas del grupo cervecero: Titán (Cartón Titán). Un bloque de calles tiene
nombres de piedras preciosas: jade, granate, esmeralda, diamante, circonio, amatista, aguamarina,
malaquita, ópalo, rubí, topacio y zafiro. Otro bloque
lleva nombres de flores: flor de lis, espliego, dalia,
crisantema, bugambilia, amapola, gladiola, heliotropo, iris, jazmín y lirio. El tercer bloque fue bautizado con nombres de aves: gaviota, flamingo,
faisán, dominico y colibrí, canario, bengalí, alondra,
golondrina, halcón, jilguero, mirlo, papagayo, petirrojo, pingüino, quetzal, ruiseñor y tucán.
Casi a las puertas de la Ladrillera Monterrey se
localiza una pequeña colonia con las calles: Molino,
Principal, Berel y Ladrillera.
En el municipio de Santiago, en El Cercado,
donde se localiza la fábrica textil El Porvenir, también se repite el hecho. Según informa el cronista
de Santiago, Juan Alanís Tamez, existen calles con
el nombre de algunos de los empresarios fundadores: Manuel G. Rivero y Manuel Rivero Gajá. Otra
calle lleva el nombre de Leonardo Pineda W., organizador de la sección dos del sindicto textil. La calle
que antes se llamaba Comonfort fue cambiada para
ponerle el nombre de Eutimio Silva Garza, quien
trabajó como obrero en la fábrica en 1936 y fue secretario de conflictos del sindicato. El líder cetemista Manuel Tamez también tiene su calle.
La herencia cultural de las fábricas pioneras de
la industrialización de Monterrey se expresa también en el campo museográfico. Utilizando parte
de las instalaciones antiguas, dos fábricas: la Cer~ La construcción de la colonia Cuauhtémoc se inició el año de

1957. Rodrigo Mendirichaga, Monterrey en el desarrollo,
Monterrey, N. L., 1975, edición del autor, p. 125.

vecería Cuauhtémoc y la Vidriera Monterrey, han
construido museos abiertos a la comunidad.
El Museo de Monterrey, fundado por la Cervecería Cuauhtémoc, fue instalado en una sección del
edificio antiguo de la fábrica que funcionó como
parte de la planta fabril hasta 1930, luego se destinó
para almacén y oficinas. A partir de 1977 se decidió
utilizarlo para fines museográficos. Con tal propósito se remodeló el edificio, conservando las características distintivas de la construcción. Desde
la fecha de su fundación el Museo de Monterrey
viene presentando exposiciones pictóricas de los
más famosos artistas plásticos nacionales e internacionales, al mismo tiempo que se promueve la
presentación de diversos eventos artísticos y educativos. El segundo caso es el Museo del Vidrio,
constituido por la Vidriera Monterrey, inició sus
actividades en diciembre de 1991. Funciona en el
antiguo edificio de las oficinas generales de esa
empresa. Con 750 metros cuadrados de superficie,
la construcción del museo es de muros de ladrillo
rojo (originalmente de la antigua Ladrillera Monterrey), con interiores de mampostería y madera de
pino americano. El edificio está considerado por el
Instituto Nacional de Antropología e Historia como
"monumento nacional de arquitectura industrial".
Diseñado para preservar, conservar y difundir el
patrimonio nacional del vidrio, para lo cual sus
directivos se han dedicado a la tarea de rescatar la .
historia del vidrio en México.5
Otro aspecto de la cultura fabril son las instituciones eductivas, algunas, con los nombres de las
empresas o de los empresarios fundadores: escuelas
Cuauhtémoc, Eugenio Garza Sada, Adolfo Prieto,
entre otras; el Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey, centros culturales, recreativos y asistenciales: Centro Cultural Alfa, Nova,
Cuauhtémoc y Famosa. La fundación de la Facultad
de Ciencias Químicas recibió el apoyo de la Asarco.
Construcciones fabriles cuyos edificios forman
parte del paisaje urbano; edificios que al igual que
las iglesias, y otros inmuebles públicos ,constituyen
el patrimonio cultural arquitectónico de la sociedad
regiomontana, como el edificio de la Cervecería
Cuauhtémoc y el de los altos hornos de la Fundidora Monterrey.
5

Manual de voluntarios del Museo del Vidrio, Monterrey, N. L.,
1995.

58

¿Cómo ha pensado la sociedad regiomontana
la cultura fabril?
Cuando la Fundidora Monterrey cumplió cincuenta años, un cronista escribió:

Nuevo León a partir del siglo XIX, al instalarse los
primeros centros fabriles, se genera la educación basada en las prácticas del trabajo; vale decir la cultura
generada según el modelo de disciplina del trabajo
fabril.
A partir de ese esquema conceptual Alfonso Reyes bautiza a Monterrey con la feliz fórmula literaria de: "Honesta fábrica de virtudes públicas". Con
lo cual destaca la importancia simbólica de la fábrica en la conformación de la identidad cultural
de los regiomontanos de los años cuarenta. Asimismo los define como héroes en mangas de camisa y
paladines con blusas de obreros.
En el mismo escrito Alfonso Reyes alude a dos
productos: acero y cerveza, que serían los prototipos simbólicos de la cultura fabril e industrial
regiomontana. Aunque no las menciona por su
nombre es claro que en su mente estaban la Cervecería Cuauhtémoc y la Fundidora Monterrey, las
que evoca en las siguientes frases: "¡Finura y resi~tencia como el acero famoso de nuestras fundiciones! ¡Levedad y frescura como en la bebida de
nuestras cervecerías famosas!"
El maestro Raúl Rangel Frías también contribuyó a conceptualizar la cultura fabril industrial
regiomontana En Teorema de Nuevo León,9 además
de realizar una explicación teórica sobre la industrialización regional, basada en el importante papel
desempeñado por los inmigrantes europeos y norteamericanos, inversionistas de las plantas fabriles

Los templos de Monterrey son sus fábricas. En sus
torres metálicas y en sus fundiciones tiene sus más
nobles monumentos. Hay ciudades y regiones que
son famosas por las huellas de sus arcos, catacumbas, mausoleos, estatuas, castillos y templos que en
ellas dejaron sus civilizaciones pretéritas. M~nterrey, al contrario casi no tiene monu~entos históricos de qué enorgullecerse: le faltan rumas arque':
lógicas, los castillos medievales, templos del renaamiento, y poco le queda del mexicano barroco del
siglo XVIII. En cambio Monterrey se ufana con
razón, de poseer algunos de los más bellos monumentos -sí, artísticos- de nuestra época: las ~andes fábricas que rasgan las nubes con sus chimeneas humeantes; las torres de acero de los altos
hornos; las pirámides monumentales de ~us ~!antas
eléctricas, y la maravilla de su maquinaria, tan
perfecta, tan amiga del hombre...6

El mismo Alfonso Reyes no escapó al influjo de
la cultura fabril; en mucho contribuyó a definir el
perfil cultural regiomontano basado en la herencia
de las fábricas industriales. De manera temprana,
cuando las fábricas pioneras de la industrialización
es-taban en proceso de consolidación, Alfonso Reyes
piensa en Monterrey como ciudad fábrica:,~n ~amanee de Monterrey7 (1911), la define como fabnca
de la frontera~' y hace alusión a los pitos de las fraguas y los silbos de la industria, para significar los
símbolos fabriles.
En Los regiomontanosª (1943), expone otras ideas
con las cuales amplía el concepto de la cultura
fabril industrial. En este escrito se advierte la

9 Raúl Rangel Frías,

preocupación de Reyes por explicar la imag~n
de Nuevo León y los regiomontanos, mas
identificados, nacionalmente, con las actividades económicas que con el campo de los
libros y las letras. y no porque no hubiera escritores de valía -aclara Reyes- sino porque la
creación económica fue tan portentosa que opacó la creación literaria. Destaca luego cómo en
6

Cosas nuestras, Fondo Editorial Nuevo León,

Monterrey, N. L., 1971, p . 72.

El Porvenir, Monterrey, N. L., 5 de mayo de 19~. , .

Tomado de Raúl Rangel Frias, Antología h1storica,
Gobierno del Estado de Nuevo León, Secretarla de
Educación y Cultura, Monterrey, N. L., 1989, PP· 19-20.
8 Ibid., pp. 45-43.

7

59

�pioneras, formula conceptos que le dan soporte
teórico a la idea de la cultura fabril industrial. Con-

Monterrey. Se editó a lo largo de 32 años, de 1937 a
1969. La publicación nació bajo la dirección de Manuel L. Barragán. Inició con un ti raje de 20 mil ejemplares, con el subtítulo de "Almanaque anual para
el taller y el hogar mexicanos". En el primer número
se incluyeron escritos sobre consejos prácticos para

ceptúa la industria no sólo como una actividad económica, sino también como "una forma cultural".
En Teoría de Monterrey, 10 Rangel Frías profundiza
sus conceptos sobre las fábricas y su influencia en la
vida urbana de la capital regia. Luego de hacer una
síntesis de la historia regional, expone la forma en
que las instalaciones industriales localizadas al norte
de la avenida Madero van configurando la ciudad
fábrica: "Hacia el norte-dice- se observan instala-

las comisiones de seguridad; accidentes de trabajo
y sus causas. A lo largo de sus 32 años el anuario
dedicó su atención a temas relacionados con mitología y religión, dogmas y cultos; costumbres, ética

~ibros

ciones industriales, entre una tupida y sinuosa red
de viviendas obreras; vías férreas a cuya orilla se acomodan las fábricas, como si fuesen otro río; y esa an-

y moral de individuos y colectividades, leyes y gobiernos; lengua, sus orígenes, su evolución; monumentos y obras arquitectónicas; literatura universal y mexicana; música y ciencias.

Siguiendo la estela de Espagne, el buque en el que Reyes

churosa ribera que es la avenida Francisco l. Madero,

Pasionaria, revista sindical mensual, órgano

se embarca por primera vez a la aventura diplomática,

donde la población obrera pone con sus yompas
azules la nota alegre y optimista del nuevo tiempo".

oficial de la Sección 67 del Sindicato Industrial de
Trabajadores Minero Metalúrgicos y Similares de
la República Mexicana. Se publicó en la década de
los treinta. El título alude al sobrenombre de Dolo-

el autor intenta recrear todas aquellas ideas que pudieron

Desde el interior de las fábricas también se genera cultura entendida como producción espiritual.
En la extinta Fundidora Monterrey se realizaba una
labor editorial muy importante. A lo largo de sus
más de ochenta años de actividad, la gerencia y el
sindicato de la empresa acerera produjeron diversas
publicaciones, unas de larga duración y otras de
vida efímera.

Colectividad, órgano de la Sociedad Recreativa
Acero, editada por empleados y obreros de la Compañía Fundidora Monterrey. La dirigió el profesor
Simón Sa1azar Mora (1931-1933). El directorio decía
que publicaban "poesía y prosas regionales". Apareció del 30 de octubre de 1926 a octubre de 1931.11

Sobre ello escribe a su buen amigo Pedro Hemríquez Ure-

Francisco Valdés Treviño

ña: "Nunca creí que la bajeza y la vaciedad humana llegaran a tanto. Temo, casi, por la salud de mi espíritu. ¡Ay

La Cervecería Cuauhtémoc también cuenta con
una larga tradición editorial, en especial la revista
Trabajo y Ahorro editada por la cooperativa Sociedad

Alfonso Reyes, diplomático

Pedro, no podría yo pintar con colores bastante vivos el

Universidad Autónoma de Nuevo León

género de hombres que escriben a máquina junto a mí!
Nunca creí que a tanto se pudiera llegar; es lo peor que

En una conclusión preliminar puede decirse que
la propuesta del concepto de culturas fabriles está
orientada a la búsqueda de nuevos -o reno-

tivos, consejos sobre ahorro, reseñas de libros, noticias internacionales, nacionales y locales.
Previsión y Seguridad, anuario de la Fundidora

vados- enfoques teóricos y metodológicos que
posibiliten análisis más ricos y creativos, con el objeto de superar esquemas de interpretación rígidos
y unidimensionales.

10

Raúl Rangel Frías, Ttstimonios, Universidad de Nuevo León,
Monterrey, N. L., 1961, p. 15.
11
Las publicaciones --i:!xcepto HPasionaria"- se localizan en el
Archivo Histórico de la Fundidora Monterrey, Monterrey, N. L.

12

60

por el autor y no precisamente agradable.

Irela Garza

Villarreal, quien fuera el primer subsecretario de
la Sociedad Cuauhtémoc y Famosa.

C., Antonio Cerda, Eusebio Garza. Temas: depor-

nario fue otra, mucho menos romántica que la recreada

la Legación en París, resultaron una ofensiva experiencia.

rro es la publicación interna más antigua de México,
luego de Revista de Revistas, editada actualmente
por Excélsior. 12 Su primer director fue Rafael R.

fesor José G. García Estrada, Juan B. Estrada, Federico
B. Uriarte, profesora Raquel Cantú Leal, Ema Strozzi,
Fernando Urquijo, Jacinto Moreno Aguirre, Guillermo Cavazos, Jesús M. Tamez, Ramón Cárdenas

No obstante, la realidad que esperaba al nuevo funcio-

De los Reyes, sólo Reyes

vista que ha cumplido con el objetivo de comunicar
a la comunidad fabril Cuauhtémoc. El primer número se editó el 4 de junio de 1921. De acuerdo con
la Comisión Calificadora de Publicaciones, de la
Secretaría de Gobernación, la revista Trabajo y Aho-

manario obrero-cooperativista que llevó el lema de
"Servicio, protección y cultura". También tuvo como
director al profesor Simón Salazar Mora (1931-1933 ).
Contó con el siguiente grupo de colaboradores: pro-

pasear por la imaginación de don Alfonso al dejar su país.

res lbarruri, dirigente comunista española. Estuvo
dirigida por Antonio García Moreno. Los artículos
publicados hacían referencia a la defensa de la
república española y a la condena del franquismo,
el fascismo italiano y el nazismo alemán.

Cuauhtémoc y Famosa. El mes de junio de 1996.
sus editores celebraron 75 años de publicar la re-

Cypsa (Consumo y Previsión Social Acero), se-

Reyes. El más allá

Sus primeras funciones, como segundo secretario de

Monterrey, México, 1997.

he visto en mi vida; ¡qué vaciedad! ¡Qué estupidez! ¡Qué
solapado odio a la inteligencia y a espíritu! ¡Qué ánimo
de venganza contra la superioridad nativa! ¡Qué suble-

EscRrrA CON UN DEJO DE AÑORANZA, CON OER'TO SABOR A RECUER·

dos y como un inevitable tributo a la persona, esta obra

vación del lodo y de la mierda en cada palabra y ademán!

pretende dar al Reyes diplomático la misma dimensión

¡Qué vidas sin objeto! ¡Qué asco! ¡Qué vergüenza y que

que la figura del Reyes escritor ha logrado. Las andanzas

dolor tan irremediable ante tales aberraciones de la espe-

de don Alfonso por Francia, España, Argentina y Brasil
se narran, con una respetable distancia, permeadas por

cie!" Identificar en estas líneas al hombre de pulcra escritura es un entretenido ejercicio, aunque para él estrechar

la admiración y la clara simpatía que este multifacético

lazos entre países no lo fue tanto.
El cambio permanente de lugar de residencia se tra-

personaje inspiran en el autor.
Ciertamente, el aqui elevado a "héroe de las letras y

duáa en depresiones que paulatinamente eran supera-

la diplomacia", debido a su altura intelectual y a su am-

das, un poco por el refugio que las letras y las funciones

plitud de intereses, estableció una pauta en creación Y

de sus cargos representaban, otro poco por las nuevas

en la crítica literaria; pero, cabe preguntarse, qué hay de

amistades.
Sin embargo, su opinión sobre la diplomacia y la política poco progresó: "Todo está en todo y no sé en dónde

los asuntos diplomáticos.
A todo amante de la prolífica obra de Alfonso Reyes
lo asaltan, después de la lectura de este texto, dos aspec-

acaba lo privado y empieza lo público. Yo creo que un

tos vertebrales que habría que comentar. Por una parte

diplomático no tiene vida privada; no debe tenerla: tanto
porque sus actos trascienden todos a su representación

surge la inquietud sobre lo que, en términos prácticos, la
diplomacia podría representar para un espíritu huma-

oficial, como porque debe procurar aprovechar en bien

nista y, por otra, habría que cuestionarse lo que para el

del nombre de su país y del éxito de su misión cuanto de

escritor significa el Servicio Exterior Mexicano.

bueno le acontezca en lo privado.( ... ) Apenas empiezo

Trabajo y ahorro, revista informativa de la Sociedad Cuauhtémoc y Famosa, año 71, núm. 3,121, 23 de abril de 1993.

61

�El placer del vampiro
Libertad González
José Javier Villarreal

Los fantasmas de la pasión
Editorial Aldus
México, 1997.

Pacheco y José -Luis Rivas. Con la sola revisión de esta

En esta misma linea de desconfianza hacia lo quepa-

nómina de poetas podemos ver las latitudes por las que

rece y en uno de sus más arriesgados momentos críticos,
José Javier atreve, como diria Villaurrutia, un análisis de

navega su pasión critica.
Como antesala para cada acercamiento, José Javier

los poemas de Gerardo Deniz. Entre el abigarramiento

no dialoga mucho con los especialistas sino con la obra

de los versos y el desconcierto que producen los innume-

en cuestión y con la literatura misma. Asi, en cada ensayo

rables personajes y las insólitas referencias culturales de

encontramos múltiples referencias y alusiones a sus temas de cabecera: la poesía de tradición oral, la literatura

Deniz, nuestro ensayista parte a la caza de fantasmas que,
en este caso, pertenecen al mundo de la rutina doméstica
y la vida diaria. Asi no nos sorprende que se diga que la
lirica de Deniz "apela a la cotidianeidad, a la vida en

latina, la literatura medieval o renacentista. En sus ·pala"SE ME OCURRE QUE TODO POEMA ES UN CUELLO DISPUESTO y

anhelante que espera los agudos y dulces colmillos de
un lector; entonces los lectores somos una suerte de espe-

bras se adivinan las huellas de la cátedra. El profesor apoya
al ensayista, quien, por otro lado, a veces se ve traicionado

minúsculas, a la sobremesa, al fin de semana" .
Decía al principio que José Javier se busca y se en-

por el poeta. No de otro modo podemos interpretar el

rados vampiros que buscamos succionar hasta la última

tono lírico con que aborda la poesia de Sor Juana; sin

gota que la obra ofrece." Con estas palabras, José Javier
Villarreal, todavia con sangre en los labios, nos confiesa

embargo, la prosa de estos ensayos cuenta también con

cuentra en la poesía de los otros, de tal modo que no es
casual la elección de tal o cual poeta. Es cierto que existe

otros registros. Delicioso y regocijante resulta su breve

la motivación del gusto, del placer, pero también la de la

el feliz despropósito de su propósito. ¿Cómo abarcar, atra-

acercamiento a Gutiérrez N ájera; su escritura, la de Javier,

identificación. Asi se comprende en el estudio de la obra

pai; poseer una obra que de entrada sabemos infinita?

de Francisco Cervantes, en la cual la filiación con la poesía
en lengua portuguesa es obligada. El poeta-ensayista, también admirador de esta tradición, se vuelve aquí traductor.
La pasión transfigurada en dolor en Alí Chumacero,

Con esta rendición temprana, pero al fin rendición, José

se libera contagiada de la aparente frivolidad y el decidido encanto de la "duquesita Job". Otras veces nos topa-

ahora a aprender a exhibir lo que hago, a demostrarlo.

Javier nos da cuenta de una entrega que no por precavida

mos con un tono reflexivo en el que se entremezclan jui-

Eso es la política y por eso abomino de ella".

es menos gustosa. Javier se acerca solo, desarmado, dis-

cios, apuntes, citas y minuciosas pesquisas. Lo que José

puesto a lo que venga, confiando más en la libertad aza-

Javier dice de Julio Torri bien podría aplicarse a su prosa
en el sentido de que combina un tono intelectual con un

habita en la obra de José Emilio Pacheco, y el ondulante

discurso lírico.
La escritura no admite trancas, y dueño de ese dere-

deseo del mar en la poesía de José Luis Rivas son los
motivos que el ensayista detecta como piedras de toque

ca en parte la diversidad del volumen. Análisis de largo

de estos autores. Con ellos, y con los citados anteriormente,
José Javier intenta tejer como las ninfas de la tercera églo-

Reyes. El nuestro

rosa del instinto que en la seguridad de marcos teóricos
y, sin decir "agua va", se coloca frente a los fantasmas de

la preocupación por la ciudad y la colectividad que la

Afirma el autor: "Las letras no le pueden formular recla-

la pasión o, por qué no decirlo, a la pasión de sus fantas-

mo alguno a la diplomacia. Esta última no fue obstáculo

mas. Como Saulo de Tarso después del camino a Damasco, Javier nos ofrece en este libro el personal testimonio
de la revelación.

cho, el poeta-ensayista se mueve con soltura, lo que explialiento, como los dedicados a López Velarde y Gerardo

ga de Garcilaso el fino y complejo tramado de una parte

Como todo poeta lector de poetas, Javier hace una

Deniz, contrastan con los apuntes breves sobre Novo o
Ramón Xirau. No hay uniformidad pero si unidad. El

representativa de la poesía de nuestros días. Aquí no se
trata del amor idealizado de personajes mitológicos, sino

centro del huracán se encuentra en el análisis ya citado

para aquella, digalo si no la vasta obra literaria que produjo durante su estancia en el extranjero". Ante este panorama se abre la posibilidad de reformularse la doble
función del servicio diplomático.

lectura interesada, y no puede ser de otro modo cuando
se es juez y parte. Pero lo que se pierde en "distancia crí-

sobre Velarde, que presta su título a la colección completa.

de don Alfonso con México. De ser asi, el destino le ofrece

tica" se gana en empatía. El poeta se busca y se encuentra
en la poesía de otros. Por eso sabe dónde buscar.

del tapiz que se borda a oscuras y de cara a la pasión.
Si en efecto todo poema es un cuello dispuesto y anhe-

José Javier revisa el conocido apelativo de "provinciano"

lante que espera los agudos colmillos del lector, entonces

la opción de alejarse del pais que le arrebato al padre.

El poeta desdoblado en crítico parte de la necesidad

que suele adjudicársele al de Zacatecas y traza el itinera-

podemos afirmar que José Javier ha dado la mordida justo

Después de todo un escritor como Reyes, paradójica-

de aclararse, de saber para si mismo. ¿Cuál es el lugar de

rio que va desde sus primeros poemas y La sangre devota

en la yugular y, como buen vampiro, sabemos que volverá

mente, pudo ser más mexicano fuera de México.

la poesía? ¿Qué razón yace detrás de la voluntad de expre-

(1916) hasta Zozobra (1919) y El son del corazón (1919-1921:

por nuevas víctimas. Así sea.

Es curioso, pero la numerosa producción literaria del

sión o del silencio? ¿Cuál es la repercusión social de un

1932). Sin falsos pudores desmenuza la compleja relación

autor en sus años al Servicio Exterior México detona la

poema? Javier se pregunta y le pregunta a T. S. Eliot, a

entre lo sagrado y lo profano, el arquetipo femenino que

probalidad de que, guardadas las debidas proporciones,
la diplomacia para Reyes llegara a representar lo que el

Saint John Perse, a Edgar Allan Poe; busca en otras latitudes -Egipto, Grecia, Roma-, indaga en distintos ofi-

asusta y atrae y cómo en una suerte de prestidigitación

Desde la penumbra

el conflicto se revela mediante la poesía. La tensión en-

Héctor Alvarado

convento para Sor Juana.

ciantes -los trovadores franceses y alemanes de épocas

tre culpa y placer atraviesa toda su obra como un péndulo

lejanas-. Javier sabe que la poesía es la misma, una sola

que va del león a la virgen. El erotismo se transmuta en

Alejandra Rangel

mático se circunscribe a los datos en su afán de rescatar a

ayer y ahora. Asi pues, ¿cómo se contestaron ellos?

escritura y la escritura se despliega como un cuerpo listo

Desde la penumbra

un ilustre personaje; se enfoca, como es su propósito, al
caballero y no a aquel "grupo de escritores", imagen con

Con este ensayo inaugural, el poeta devenido ensayista vuelve la mirada hacia la poesía mexicana y, mediante

para ser tomado.
José Javier asiste al ritual pero no se fía de las voces

Ediciones Castillo
Monterrey, México, 1996.

la que la figura de Alfonso Reyes fue referida -pero

una oncena de autores, los fantasmas toman cuerpo, ros-

de la apariencia.Asi, contra todos los pronósticos, al leer

difícilmente agotada- por Octavio Paz. No obstante,

tro y cicatrices. Su selección obedece a tres momentos: la

a Novo, por ejemplo, no se queda con el exhibicionista,

EN EL C0NOERTO DE LA NARRATIVA DE MONTERREY, EL LIBRO DE

todo parece indicar que para Valdés Treviño no existen
otros Reyes, sólo Reyes.

Nueva España, con Sor Juana; la transición estética que

el desafiante o el criticón sino que, guiado por el tacto,

Alejandra Rangel desconcierta. Es decir, sale del acuerdo

va del siglo XIX al XX con Manuel Gutiérrez Nájera, Julio

identifica al Novo cuyo profesor no lo quiere y cuyos

general. Y esto es asi por varias razones que intentaré

Torri y Ramón López Velarde, y la poesia mexicana contemporánea con Salvador Novo, Alí Chumacero, Ramón

compañeros no desean jugar con él; es decir, el Novo de

Espejo (1933) y, todavía más, el de Nuevo amor (1933-1948),

señalar.
Alejandra es, junto a Patricia Laurent Kullick y Dulce

Xirau, Gerardo Deniz, Francisco Cervantes, José Emilio

o mejor dicho, el del desamor.

Maria González -otras dos discordantes cuentistas nor-

Habría que apuntar si de alguna manera la trágica
muerte de Bernardo Reyes afectó la entrañable relación

Texto de carácter informativo, Alfonso Reyes, diplo-

62

63

�teñas-, una autora que busca establecer vínculos profundos con el lector, un pacto ficcional que se aleje de la
crónica desmañada, el acceso cotidiano, la azarosa aventura minimalista de los escritores de las grandes ciudades
que tienen la descomposición afectiva, la nota roja, el drama urbano, la política o la neurosis como centro de sus
preocupaciones.
Aunque testigo y habitante de una ciudad llamada
Monterrey, con características y peculiariades de toda
laya, la autora nunca hace mención de ella. Cuando desarrolla sus cuentos en espacios urbanos refleja una ciudad
indefinida, falta de nombre, mero paisaje escenográfico
para echar a andar sus tramas y refugiar a sus personajes.
Las historias de este libro son todas direccionales al
plano fantástico, o acaso subyace en casi todas el espíritu
del otro lado de la buena conciencia. Los cuentos de Desde
la penumbra son cuentos inventados por completo -sin
importar que pertenezcan a la biografía personal de la autora-, de modo que a medida que transcurre la acción
el lector anda el camino a Damasco del escritor al urdir
sus personajes.

En los cuentos de Alejandra Rangel, a la manera de
la narrativa gótica y el relato policiaco, los objetos cobran
significados tales que se convierten en personajes. Ejemplos: el antiguo vaso de ámbar que sellará el destino de
un hombre haciéndolo su esclavo, en "El anticuario"; el
portafolios que obsesiona paulatinamente a una mujer al
punto de robarlo porque en su interior imagina que existe
su propia historia, en el cuento titulado "Encuentro"; una
cámara fotográfica que va llenando la vida de la protagonista de imágenes nuevas y perfectas, en "Luz en el cuerpo"; la pantalla de una computadora a través de la cual
un desconocido seduce a una mujer hasta lograr una cita
que podría ser mortal, en "El hombre de la gabardina".
En los cuentos de Alejandra Rangel hay un manejo
permanente de las relaciones de pareja sujetas al proceso
de alejamiento, una especie de presente desde el que hombre y mujeres recuerdan otros tiempos irrecuperables pero
que a la vez fueron de mezquinidad e incomprensión, y
todos ellos llevan dentro de sí la lógica del suicida que
está en la cornisa dispuesto a arrojarse por una razón
que le parece definitiva pero fútil.

Dentro de esta suerte de red creativa, Alejandra
Rangel busca dotar a sus entes de una capacidad de fascinarse con la muerte, analizarla, rozarla, buscarle el lado,

El viaje que la autora marca a sus personajes es escabroso y lleva siempre al desamparo más inasible. Cargan
con la necesidad de la muerte y aun así tienen nostalgia

como se diría en buen mexicano. No es nuevo, ciertamente, que un escritor elija el tema de la muerte, que es
junto al amor uno de los grandes temas del arte, pero en
el caso de la autora que nos congrega tal vez opere el
proceso contrario: ella parece ser elegida por el tema.

de la vida que está en otro lugar al que ellos jamás tendrán acceso.
Dominados por un destino fatal, los personajes apenas boquean de vez en cuando, resistiendo el ahogo. De
vez en cuando tienen un atisbo de esperanza que pronto
desaparece bajo el peso de la vigilia.

Desde el comienzo de la escritura, sin querer, secretamente ya los personajes y la trama la llevan a discutir

Los personajes de Alejandra Rangel esperan el paso
de los días Desde la penumbra.

sobre la muerte, sus posibilidades y sus imposibilidades.
No llegan a ser cuentos de tesis, pero es una constante
en Alejandra Rangel el que se aborde la muerte, y no poco influye en este fenómeno el que ella misma, en suplano personal, como practicante y maestra de los vericuetos
de la filosofía, y ahí como la ven tan aparentemente frágil,
sea una obsesionada mujer que busca quién sabe qué explicación del mundo que la libere de su proporcional responsabilidad del caos de la existencia.

He seguido muy de cerca el desarrollo creativo de

la madrugada, en la resolana que custodia el oculto deseo,
águilas, vencejos, pelícanos, pájaros de ignominia que
atraviesan el cielo, rondando en las horas de la angustia.
En estos textos, la poeta navega y duerme con el sueño
corto y angustioso de los condenados. Las metáforas
continúan al asalto pero de ellas se desprende la ardorosa

este libro y si hay algo que deba consignar es que ha
sido escrito con extremo rigor, además de que fue
forjándose bajo el signo más opuesto a la complacencia:
la duda.
Si Minerva ha perdido el favor de algunos colegas
suyos por su ironía y profundo sentido crítico, sepan
éstos que con la misma dureza ha dirigido estas armas
contra sí misma. Por otra parte, así como ha considerado
oportunas varias de mis observaciones, del mismo modo

cordura de la vigilia; se sueña en círculo, se vuela en
círculo, se ama en círculo... El sueño es abrir los ojos al
delirio. Minerva nos está hablando de este día: "24 de
junio, la sombra más larga del día y la ruina
propagándose".

ha defendido con vehemencia sus premisas de
experimentación.
En Dama infiel al sueño -uno de sus más importantes

En estos poemas asistimos al viaje de la sangre a
través de las estaciones, estaciones que dibujan los colores
de un itinerario: "Navegando en el otoño, en la galera
que flota en la inmensidad del cielo". Y en ese viaje los
paisajes surgen y se desvanecen para luego resurgir y de
nuevo esfumarse: "las montañas imperan a una distancia
de millones de años/ donde hubo un manar de agua
clara / hoy se filtra la luz sobre la hierba".
Minerva no sólo navega por sus mares interiores, crea
su propia ínsula y pareciera musitar lo que apunta Helena Paz: "la cubro con mis olas". En esta ínsula acerca y

poemarios-, Minerva Margarita consiguió un excelente
dominio del poema narrativo con sus textos
"Jaculatoria", "Horacio Klein ha muerto" y "Colt 45".
Sin embargo, en El corazón más secreto no explota estos
aciertos. En lugar de repetir la eficacia del poema de
metáfora escasa pero contundente, la historia rotunda
pero sin efectismo, explora una narrativa del poema que
fluye con los embates del inconsciente. No es la linealidad
literal y una ampulosa descripción; las imágenes,
aparentemente deshilvanadas, se unen a otras y éstas a
su vez a otras, las cuales finalmente conforman una
imagen que, aunque hecha de fragmentos, resulta única
e incontestable.
¿A dónde conduce ese caudal de palabras que no cesa
nunca y se refleja en sus propios espejos sin detenerse
en el hallazgo de la mera historia? El engaño de un paisaje
y una anécdota pareciera atisbarse en los primeros versos,

dice Minerva Margarita Villarreal en su poema "Entrar
al sueño". Y precisamente en una noche de junio, el día
de San Juan para ser más exactos, nos disponemos a
presentar su poemario El corazón más secreto.

cada momento también nos hiciera emerger para
contemplar el paisaje de sus riberas: imágenes
atropelladas, sin orden aparente, con la lógica del

¿Qué corazón no guarda secretos? En los poemas que
conforman este libro, Minerva Margarita nos lleva por
el océano aprisionado en la sangre que mueve nuestros

"Esa noche los demonios llegaron/ y con ellos/ te
ahogaste en el alcohol./ Llevaba días la guerra en los
altos de Chiapas. /Y un poeta, en tiempos de tormenta,
puede morir en paz.Nadie preguntará./Pasará noches

desleznable. "Mareas, magmas interiores, aguas que no
paran y llueven días llorando", apunta el poema ...

cuerpos: una navegación por los socavones de la memo-

"Mareas que devuelven los rostros al rostro, magma que

Editorial Aldus
México, 1996.
"JUNIO RUEDA CON SU BOLA DE FUEGO INCENDIANDO LA NOCHE",

64

de este rojizo puño alojado en nuestro pecho. ¿No está
allí Historia del corazón de Aleixandre?

Por su diafanidad y tono certero destaca en el aparato
"Insular" el poema "Adiós a Joaquín Vázquez Aguilar";
en él, la poeta asiste al reposo de la metáfora abigarrada:

El corazón más secreto

realidad que parece envuelta en neblina y que indefine
el transcurso tanto del tiempo como de los espacios en
que ocurre la acción.

Jacob y su paso por una ciudad de inclemente geografía.
El mar, como un corazón líquido, late sobre los recuerdos,
sobre la ausencia y la pérdida de los amantes: en Haifa,
en Monterrey, en Montemorelos, en la hora desierta de

de la memoria.
En "Mareas", la poeta nos arrastra por un río
impetuoso que pareciera ahogarnos a cada instante y a

Minerva Margarita Villarreal

rios, atmósferas desvaídas, todos ellos recursos de una

Por este corazón de secretos navega también Barba

pero así como la sangre no se detiene a entibiar los
recodos de una arteria, los poemas de Minerva siguen
de largo pues mientras avanzan exhuman los despojos

Reynol Pérez Vázquez

Para dar el efecto de diversidad en los cuentos, Alejandra Rangel utiliza distintos planos temporales, deli-

adelanta y retrasa las horas", reitera. En su playa final,
los recuerdos son vomitados como los tesoros ocultos
largamente en el vientre de un viejo galeón: "lluvias y
mares que no han de cesar".

separa a los amantes, crea mares y océanos para hacer
bogar en ellos a sus poetas más amados: Octavio Paz,
Robert L. Jones, Joaquín Vázquez Aguilar, Leopoldo
María Panero. En Octavio Paz, la soledad del triunfo; en
Panero, revelación de la locura; en Jones y Vázquez
Aguila~ la lamentación.
El mar y sus paisajes están por todas partes, el agua
es memoria que fluye, que nunca deja de arrastrarse y
de abrir nuevas márgenes: "crece contra corriente el
trópico de los sentidos, la franja del vergel invadiendo
el desierto".

Viaje al corazón de la memoria

Debido a esta carga contradictoria que la hace estar
siempre del lado de la vida pensando en la muerte, la
autora muestra en sus personajes dolor pero también resignación. Todos ellos buscan activamente morir ya sea
terminando con su vida o permitiendo -y en ocasiones
orillando a- que otros terminen con la propia.

ria, por ocultos parajes marinos donde dormitan los
monstruos que albergan pasiones y resentimientos. Y por
más paradójico que parezca, este corazón secreto es una
confesión, una generosa exposición de motivos del Yo.
¿No hay acaso palabra más peligrosa y símbolo más
manido en la poesía que el término corazón? La poeta lo
sabe y se arriesga a erigir su propia iconografía poética

recuerdo que sólo retiene lo hermoso y desecha lo

en vela su cadáver./Después, levantarán su estatua. /
Apenas ayer me enteré, han pasado semanas./ Que estas
palabras abracen tu sueño".

65

�En sus indagaciones poéticas donde el discurso jamás
se detiene, Minerva encalla de súbito en sus propios
esteros: "No puedo. No puedo ser una buena madre/ni

Minerva ha declarado: "Me habría gustado ser agente
de ventas". Porque como todos los que somos víctimas
del hechizo de la palabra lo sabemos, en Monterrey ser

posar para la fotografía de la familia feliz ... No puedo
dejar de acariciar/ la pasta de los libros mientras mis hijos

poeta es un oficio casi deleznable. Invertir horas y más
horas en un libro de poemas pareciera ser un
desgarramiento inútil. Para describir el valor de la
función de un poeta en Monterrey citaré a nuestro
querido Chéjov que en Las tres hermanas pone en boca de
Masha las siguientes palabras: "Saber tres idiomas, en

pelean/ en el patio ... Sé que debería estar mimándolos a
ellos".
Sin perder la brújula, la autora conduce su caudal de
memoria hasta el remolino donde late el corazón y allí
nos deja en nuestra calidad de lectores a la corriente de
un texto que nos lleva de la perplejidad al embotamiento,
de la lucidez a la visceralidad; todo un confluir de paisajes
y metáforas, una auténtica creciente que nadie es capaz
de detener: nos hallamos por fin en las entrañas del
"corazón más secreto", el corazón que Thomas invocó.

Contraportada

extrañaba al esposo distante, al Ricardo que está detrás
de muchos de sus poemas, y se angustiaba por ese pequeño desconocido llamado Gabriel. Las cartas pertenecen

Libertad González

al periodo que va de 1950 a 1967, tiempo en el que la autora escribió desde Comitán, Madrid, Madison, Colorado
y la ciudad de México. Ella depositó esta correspondencia
en manos de Raúl Ortiz y Ortiz, quien con la autorización
de Ricardo Guerra y Gabriel Guerra Castellanos, cedió
el material a Juan Antonio Ascencio para su edición. Este
volumen es una larga epístola del desamor, es a un tiem-

esta ciudad, constituye un lujo superfluo. Ni siquiera es
lujo, sino una especie de apéndice inútil, algo así como
tener un sexto dedo".

po, una espera, una impaciencia y una resignación; una
carta tras otra dan cuenta del debate que la autora sostuvo

Sin embargo, la poesía ha escogido ya su receptáculo
y es difícil huír de su implacable mandato. Minerva
Margarita sabe que la lucha habrá de continuar pues su
voz se lo exige. Nada más contundente que lo que expresa
la joven poeta búlgara Denitsa Báncheva en su poema

Minerva termina por desbocarse y en la indescriptible
gama de imágenes que pueblan "La paga común del
corazón más secreto" asistimos al trastocamiento de la

consigo misma y también dan fe de cómo la escritura
fue el lugar de batallas -sí, en el desierto-, el espacio
en que la poeta se reconoce y se reinventa, a veces de
una manera bastante dura y exigente. Honesta, explícita,

Cvtae a Ricardo
•- M ~ltíl008

incluso demasiado íntima en ocasiones, Rosario escribe
estas cartas a Ricardo acaso sin saber que en ellas dejó el
testimonio de esa dolorosa intuición de escritora que la

"Mi voz": "Nació conmigo y siempre se hace oír/sin
dejarme en paz/ ni aun cuando se vuelve silencio./
¿Cómo alejarla?/ En derredor/ todo con mi voz habla".

mitología: desesperada, Eurídice busca a Orfeo en las
antesalas del Hades; con su hilo, Teseo espera inmóvil

llevó a decir -decirse- que para él, en efecto, poseía
no eres tú .....

en la entrada del laberinto a que Ariadna vuelva con las
sangrientas nuevas; Perseo vigila desde su cubil y la
Medusa rehuye el encuentro con sus ojos; Egeo navega
hacia Sunion; Ulises aguarda en Troya el retorno de
Penélope... Y todo ese larguísimo viaje que reventará
acantilados y arrasará con playas irá a detenerse,
humildemente, en un insólito vaso de leche que es el
desayuno diario del amante.

Aprende inglés
en tus horas libres

Rosario Castellanos
Cartas a Ricardo, pról. Elena Poniatowska
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes

Ma. Isabel Terán Elizondo

Los recursos de la persuasión

México, 1996.

En el Centro de Auto-Aprendizaje de
Idiomas (CAADI) puedes encontrar

En resumen, ante este experimento poético nos
preguntamos ¿hallazgo o despropósito? El acierto mayor
de este texto es el manejo del lenguaje y los juegos
verbales que la autora se permite. Advertimos que los
recursos del monólogo son infinitos y que tras la
yuxtaposición de imágenes se halla un innegable oficio
en la labor poética. No en balde el libro fue reconocido
con el Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines, en
1994.

libros de texto de cada una de las
habilidades requeridas para aprender
este idioma. El CAADI también cuenta
con diccionarios, videos, audiocasetes,

discos compactos, parquetes de software,
material de apoyo para el examen TOEFL;
y además hay asesores que te
pueden ayudar en cualquier duda que tengas.
El curso consta de cuatro niveles: básico,
intermedio, intermedio superior y avanzado.
La duración de cada nivel es de seis meses. Es
necesario cubrir un mínimo de seis horas a la
semana durante el semestre para acreditar un
nivel. El horario es flexible.
No hay fecha límite o periodo de inscripciones
y el costo es de $ 150.00 por semestre. Este
curso pueden tomarlo jóvenes y adultos (no es
requisito ser estudiante de la UANL). Pueden
solicitar información en los teléfonos
329 40 20, ext. 5980 y 329 40 80, ext. 5424.

Lo que en lo personal puedo reprochar a Minerva
Margarita Villarreal es su embelesamiento con las
imágenes poéticas, su afán de estampar en cada verso la
metáfora inolvidable, no dejar que en su mar naveguen
los sustantivos sin el lastre de los adjetivos. Una buena
metáfora alcanza para colmar el vacío de tres versos
subsecuentes; y cuando el propósito es conducir la poesía
a través de los territorios de la narrativa, el texto
abigarrado lesiona la fluidez.
Como afirmo en un principio, El corazón más secreto
fue construido con rigor, un rigor ausente del todo en un
buen número de nuestros poetas, quienes aún siguen
creyendo que la poesía es la unión de palabras bellas y
metáforas precisas.

66

El Colegio de Michoacán /
Universidad Autónoma de Zacatecas
Zamora, Michoacán, 1997.

fa ITINERARIO SENTIMENTAL QUE PUEDE RECORRERSE LEYENDO

Trayectoria del polvo, De la vigilia estéril o Lívida luz, entre
otros títulos, nos permite dibujar el perfil de una poeta
triste, solitaria, sola; retrato que, según el decir de aquellos que la conocieron, contrasta mucho con su personalidad extrovertida y dicharachera, o con la imagen de

Poco A POCO VA CREGENDO EL NÚMERO DE ESTUDIOS, INVESTIgaciones y trabajos de documentación que se realizan
acerca de la literatura novohispana. Hace apenas unos
años Blanca López de Mariscal publicó una edición crítica

la maestra respetable o la funcionaria cumplida que también era. Ahora se publican estas cartas que como valiosa
documentación vienen a completar el cuadro de una Ro-

sobre La portentosa vida de la muerte, de fray Joaquín de
Bolaños, y ahora se da a conocer este trabajo de Terán
Elizondo que amplía y profundiza en el conocimiento

sario de carne y hueso, una Rosario que en privada

bemos reconocer el esfuerzo y compromiso de aquellos
'

EL ARCABUZ.
.

que en estos primeros números contribuyeron con columnas de temas especializados para que la revista fuera
un foro de expresión a las distintas disciplinas culturales.

CON UN VAGÓN DE SIETE NÚMEROS ANDAMOS YA EN EL TREN DE

nuestro primer aniversario. Annas y Letras se ha mante-

José María Infante, Roberto Escamilla, Alfonso Ayala, Li-

nido y enriquecido en este tiempo gracias a los lectores

bertad González, Horacio Salazar y Homero Garza son

y colaboradores que no sólo nos han otorgado su con-

algunos de los que nos han acompañado en todo el tra-

fianza, sino también sus comentarios, críticas, considera-

yecto. Hemos logrado brincar la meta del primer año con

ciones y, sobre todo, sus mejores textos. Entramos al

la ayuda de otros intelectuales y artistas, algunos de ellos

segundo año con el deseo de continuar y obtener más

ajenos a la geografía nuevoleonesa. Han contribuido fre-

lectores, que son nuestros principales colaboradores. De-

cuentemente con la revista Rosaura Barahora, Ramiro

67

�~
:PERS\U\$1€) ·

mismo espacio pero en otro tiempo no tuvieron la fortuna
de tener un contexto más propicio para la creación de su

~~/laslf.Pi;,r,a
~

. ' 1tac.ió,t

obra. Es así que el género autobiográfico (cartas, diarios,

'-mino
.1"""'
)

memorias) se vuelve un material importantísimo para
saber de cerca las circunstancias que las autoras tuvieron
que enfrentar en su familia, en la sociedad o con ellas

,

mismas para persistir en la tarea de la escritura. A veces
con una conciencia clara del ejercicio de esta tarea, a veces
sólo como una necesidad de expresión o como signo de
escape, rebeldía y autoafirmación, las autoras dejaron
constancia de cómo vieron su mundo. Este volumen es
una recopilación de estudios y aproximaciones críticas
sobre autoras como Delmira Agustini, Isabel de Guevara,
Gabriela Mistral, Mercedes Formica y Guadalupe Marín.
Visto en detalle, el libro reúne dos tipos de análisis: una
serie de ensayos en los que se aborda la obra propiamente

;,A'Y"
'f
~
AltUl,t
.,

autobiográfica y otra dedicada al estudio de la producción poética o narrativa que de alguna manera posee ese
discurso autorrepresentativo. En la mayoría de los casos
los autores se valen de las herramientas críticas de la teo-

de esta obra. Su análisis se basa en la edición de 1792,

(parte cuarta) y a la identificación de distintas tradiciones,

cuyo ejemplar se encuentra depositado en la biblioteca

tanto ideológicas como literarias, presentes en la obra

de El Colegio de Michoacán, donde la autora realizó sus

(capítulo final). De evidente corte académico, este trabajo

estudios de maestría. Es curioso que dos investigadoras

representa un aporte valioso al conocimiento todavía insuficiente de la literatura novohispana.

de la localidad (Terán Elizondo estudió letras en la UANL
y López de Mariscal trabajó en la maestría de dicha institución y actualmente labora en el Instituto Tecnológico
de Monterrey) se hayan interesado cada una por su parte
en la misma obra novohispana. Bien por fray Joaquín de

Magdalena Maiz y Luis H. Peña (Coords.)

Bolaños. Su obra es una singular historia de la muerte
construida según el modelo de una biografía conven-

Modalidades de representación
del sujeto auto/bio/gráfico femenino

cional: origen, árbol genealógico, infancia, mayoría de

Facultad de Filosofía y Letras, UANL

edad (con lo que esto implica, es decii; matrimonio, aven-

San Nicolás de los Garza, N. L., 1997.

decir que uno de sus propósitos es el de actualizar el
ideal bolivariano de Latinoamérica unida. Como dice el

ría feminista, con lo cual, de paso, se ofrece una perspectiva actual del debate teórico y académico en este ámbito. Aunque los especialistas son de diversa extracción
(Anita M. Hart, Salvador Oropesa, Edward Friedman y

editorial de este número que celebra el primer aniversario, se han empezado a dar los primeros pasos para el
cumplimiento de ese objetivo: "estamos conscientes de
que sólo hemos iniciado la construcción de una propuesta
cultural para esa Casa Grande latinoamericana que soña-

Concha Alborg, entre otros), habría que decir que casi
todos ellos radican y laboran en Estados Unidos, lo cual
habla por sí solo del interés que en "el otro lado" se está

ron Bolívar, San Martín y tantos otros notables personajes

generando por la literatura latinoamericana.

de nuestro continente". Para su director, Mario Rey, y
para su equipo de trabajo, es importante propiciar el diálogo e intercambio cultural entre nuestros países, tan
acos-tumbrados como estamos a estar más pendientes

La casa grande
Revista cultural, 1997 (mayo/septiembre), núms. 4 y 5

Nos LLEGÓ A LA REDACOÓN UNA NUEVA ENTREGA DE ESTA PUBLI·

de lo que sucede en Estados Unidos o Europa olvidando
la reflexión acerca de nosotros mismos. Entre las colaboraciones de este número, que en buena parte está dedicado a México, se encuentra un artículo de Octavio Paz,
quien escribe sobre los veinte años de Vuelta; también se

cación colombiana que cada vez nos es más familiar en
México. Para aquellos que todavía no la conocen hay que

incluyen dos ensayos para reconocer la labor de Edmundo Valadés. En la sección de poesía participan cuatro

de publicar exclusivamente textos literarios narrativos.

Nacional para la Cultura y las Artes. Participarán aproxi-

Bogotá, Colombia.

turas, etc.), vejez y muerte. Terán Elizondo ofrece distintas posibilidades de lectura, de ahí que organice su
estudio en cinco partes: en la primera, hace una lectura

COMO PRODUCTO DEL BOOM QUE EN LAS ÚLTIMAS DtCADAS HA

tradicional de la obra a manera de ubicación general; en

representado la literatura escrita por mujeres en Lati-

la segunda y tercera partes realiza propiamente el análisis

noamérica, se ha despertado a la par un interés por

del texto para luego pasar al conocimiento del contexto

conoce¡; valorar y ubicar la labor de escritoras que en el

Garza, Humberto Martínez, Genaro Huacal, Reynol

mente, los diferentes número de la revista, entre ellos,

Recientemente obtuvieron el apoyo del Fondo Nacional

madamente 60 escritores, procedentes de Venezuela, Co-

Pérez, Vicente Quirarte, Miguel Covarrubias y Héctor

Francisco Barragán, Femando Villalvazo, Basia Batorska,

para la Cultura y las Artes en el rubro de publicaciones

lombia, Cuba, Chile, Argentina, Canadá, Francia, Estados

Alvarado. Yen menos ocasiones, pero igualmente signifi-

Geroca, Roberto Maldonado Espejo, Andrés Arteaga,

independientes.

cativas, nos han acompañado Gabriel Zaid, Eduardo Lan-

Javier Orozco y Erick Estrada Bellman.

gagne, Dionicio Morales, Femando Curie!, Adolfo Cas-

Unidos y México. La sede será el auditorio del Museo de
Historia Mexicana.

EsrE 18 DE SEPTIEMBRE SE INAUGURARÁ AQul EN MONTERREY EL

tañón, Felipe Garrido, Alejandra Rangel, Jorge Cantú de

0rRA REVISTA QUE LLEGÓ A SU PRIMER ANIVERSARIO ES SAN

Segundo Encuentro Intemcional de Escritores, organi-

EN ESTE VERANO SE PREMIARON A LOS GANADORES DEL CONCURSO

la Garza, Ricardo Yáñez, Francisco Hemández, Raúl

Quintín 106, que poducen de forma independiente los

zado por el Consejo para la Cultura de Nuevo León con

de Literatura Joven Universitaria 1997, que organizó la

Renán, Ernesto Lumbreras, Enrique Ruiz y muchos más.

escritores Graciela España, Sabina Bautista y Pedro de

el apoyo de diversas instituciones, entre ellas la Univer-

UANL para estimular y fomentar la creación literaria

También hemos contado con la colaboración de pintores,

Isla. Con una frecuencia bimestral los "presos" llegaron

sidad Autónoma de Nuevo León, la UNAM, el Consejo

entre su alumnado. Hubo más de cien participantes, lo

dibujantes y fotógrafos, que han ilustrado, total o parcial-

también al número siete cumpliendo con su propósito

69
68

�Colaboradores

poetas mexicanas; Coral Bracho, Eisa Cross, Gloria Gervi ts y Miriam Moscona. Además se reproduce el discurso
de Augusto Monterroso al recibir el Premio de Literatura
Latinoamericana Juan Rulfo, 1996. De particular interés
resulta el ensayo sobre la femineidad y mestizaje en el
Caribe de Jacques Gilard y la inclusión de textos de Gastón Miron, Yves Prefontaine y Louis Hamelin, escritores
del Canadá francés. Enhorabuena y larga vida.

A,.t.,, ..~(Autlán, Jal., 1922).
Estudió letras en la UNAM y filología en el Colegio de México, donde dirigió la Nueva Revista de
Filología Hispánica. Autor de Los 1001

años de la lengua española.
Literatura joven universitaria (1995-1996)

H~ ~ (Monterrey, 1957).

Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, 1997.

Estudió letras en la UANL. Obtuvo
el Premio Nacional a la Primera Novela Juan Rulfo en 1996. Dirige la
Casa de la Cultura de Nuevo León
y la revista Correo Chuan.

CUATRO CREAOONES DE OTROS TANTOS AlJIORES FORMAN EL CON-

tenido de este volumen que incluye los textos ganadores

Subsecretario de Cultura en Santa
Catarina.

~6,u.,,,:L~ (Monterrey, 1942).
Cineasta, crítico de cine, maestro
universitario, promotor cultural.
Dirige el proyecto de la Cineteca de
Nuevo León.

H«~..J.• QMj'- (China,

N. L.,

1963). Periodista, poeta, dramaturgo. Durante doce años laboró como reportero y crítico teatral en el
diario El Norte.

Aq...,,.~ ~ Investigador.

de los dos certámenes de Literatura Joven que organizó
la Universidad Autónoma de Nuevo León. José Ignacio
Valdez (en narrativa) y Ofelia Pérez Sepúlveda (en poesía) fueron los premiados en 1995, y Mario Huipe Estrada
y Katia Irina !barra Guerrero (en narrativa y poesía,
respectivamente) fueron reconocidos en 1996. Ahora
bien, ¿qué están escribiendo los universitarios? Quizá no
sea casual el hecho de que los dos cuentos que aquí se
incluyen tienen como punto de referencia a Monterrey.

cargo de las mujeres. De Ofelia Pérez Sepúlveda, de quien
ya conoáamos Doménico y De todos los santos herejes, encontramos tres poemas en los que se advierte una sensualidad a veces explícita, a veces soterrada, pero que siempre inunda su escritura. Nos topamos de frente, una vez
más, con el tópico de la ciudad que, ya como espacio
literaturizado, no dice mucho o dice todo a un corazón
sufriente. En consonancia con los poemas de Sepúlveda,

La ciudad parece ya requerir de escritores que cuenten
su historia, que consignen sus calles, plazas y sus habitantes. El tema de la ciudad aparece en los relatos de
Valdez y Huipe Estrada, con lo cual podemos decir que
estos dos jóvenes narradores se unen a la cuentística y
novelística que comienza a tomar forma en Monterrey
con autores como Mario Anteo, Hugo Valdés, Eduardo
Parra y Joaquín Hurtado. Estilos diferentes que de cualquier modo apuntan hacia la configuración de un espacio
narrativo particular. La poesía en este volumen está a

aunque con un lenguaje más declarativo, Katia Irina
!barra Guerrero se explaya en las ondulaciones del deseo.
Con el empleo de largos versos, a veces de dura confección, !barra Guerrero parece recrearse en el juego de las
asociaciones. No se diga más.

Estudió antropología en la UANL
y la maestría en esta misma disciplina en el Colegio de Michoacán.
Publicará próximamente un libro
sobre la historia de la música popular en Monterrey.

rencista, maestra universitaria,
editorialista de El Norte. Autora de
Por qué no Fer/os o Cardo y Abecedario

para niñas solitarias.

l,JJ~ S.&amp;.,.,.~ (San Luis, Missouri, 1914). Autor de novelas experimentales que evocan un mundo pesadillesco. En 1995 públicó su
más reciente libro, Mi educación: un
libro de sueños. Falleció en este año.

H~ A..t. •• ~ (México,
D. F., 1949). Escritor, editor, traductor, promotor cultural. Autor de
libros de poesía, cuento y novela.
Recientemente fue publicada su

Poesía reunida.

que habla del interés por esta disciplina, pero lo más rele-

dos mil al tercero. De estos seis jóvenes escritores, cuatro

vante fue la calidad de los trabajos, los cuales demos-

ya son nombres conocidos en el medio literario regio-

traron que hay mucho talento en desarrollo. Jaqueline

montano por su participación de talleres de creación, co-

Zúñiga Silva, Antonio Jesús Ramos Revillas y José Renato

mo por participar en algunas publicaciones. Curiosa-

Tinajero Mallozi, obtuvieron los lugares primero, segun-

mente, Elías Cario y Carlos Manuel asisten al taller que

do y tercero, respectivamente, en el área de cuento; Elías

coordina Dulce María González; en tanto que Jaqueline

Cario Salazar Garáa, Carlos Manuel Torres Guerrero y

Zúñiga ya tiene un libro publicado y recientemente obtu-

César Eduardo Alejandro Uribe, fueron los tres ganado-

vo la beca del Centro de Escritores de Nuevo León.

res en el área de poesía. En cada categoría se entregaron
cinco mil pesos al primer lugar, tres mil al segundo y

Óscar Efraín Herrera

70

1-t~ c....._."':•• (Monterrey,
1940). Poeta, crítico literario, traductor. Director de la revista Deslinde. En este año reunió sus ensayos
en el libro Papelería en trámite.
~ (Ciudad del
Maíz, S. L. P., 1956). Poeta, promotor cultural. Estudió periodismo en
la UANL. Realizó la antología
Alforja de poetas (en tres tomos).

1-t~

.,....,,..~(Monterrey, 1935). Escritor, psicoanalista. Es presidente
de la Sociedad Analítica de Grupo
de Monterrey, A. C. Dirigió en los
cincuenta la revista Kátharsis.

'°""'

QMj'- (San Nicolás de los
Garza, N. L.). Es maestra en la
Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL. Tiene una columna de crítica literaria en El Norte.

J~ 1-t-......J. Q~

Crítico
literario, periodista. Es editor en el
periódico El Economista. Prepara un
ensayo acerca de la obra de Pedro
Garfias.

ij..,..,c~

1-t~ (Monterrey,
1942). Filósofo, escritor. Profesor-investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana. Autor de libros de filosofía, crítica literaria y
prosa poética.

fl.;U¡l-t_,..(Santiago, N. L., 1924).
Periodista, promotora cultural.
Estudió letras en la UANL. Dirigió
en los cincuenta un suplemento cultural en El Porvenir.

~•,.;• 1-t~ (Caracas, Ven.,
1938). Poeta, crítico literario. Uno
de los autores capitales de la poesía
latinoamericana. Publicó en 1988 la
antología Alfabeto del mundo.

~

P~ (Agualeguas, N. L.,
1959). Narrador, dramaturgo, traductor. Estudió periodismo en la
UANL y en la Universidad de Sofía,
Bulgaria.

~ ~ 1-t~(Monterrey,
1943). Poeta, editor, maestro universitario. Estudió arquitectura en la
UANL. Autor de Arenas de olvido
(1994) y de Naufragio de la voz (1996),
entre otros libros.

J~ ~ ~~l (León, Gua.,

~~(Monterrey, 1961).
Crítica literaria, maestra universitaria. Coordinadora del Colegio
de letras en la UANL. Candidata al
doctorado en el Colegio de México.

1943). Historiador, maestro universitario. Estudió historia en la
UANL. Fue presidente de la Oficina
de Investigación y Difusión del
Movimiento Obrero en Monterrey.

J.,i 1-t.w f ~

(Tandil, Argentina, 1942). Estudió psicología social en la Universidad Nacional de
Córdoba. Dirige la División de Estudios de Posgrado de la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL.

~
A~ (McAllen,
Texas, 1953). Creador y teórico de
artes plásticas. Maestro en la Facultad de Artes Visuales de la UANL.
Becario del Fondo Nacional para la
Cultura y las Artes.

EJ.1 •J. ~f""

,-,~,. 1-t~ V.U.iMUL

(México, D. F.,
1952). Poeta, traductor, promotor
cultural. Obtuvo en 1980 el premio
internacional Casa de las Américas
y en 1995 el Premio Nacional de
Poesía de Aguascalientes.

71

t~

(Montemorelos, N. L., 1957). Poeta.
Entre otras distinciones ha obtenido
el Premio Nacional de Poesía Alfonso Reyes (Monterrey, 1990) y el Premio Internacional Jaime Sabines
(Chiapas, 1994)

�Colección
Nuesrra Historia

Universitarias

DIRECCION DE
PUBLICACIONES
C OLECCIONES
E DITORIALES

1, Podrán participar todos los escritores mexicanos, o extranjeros avecindados en el país, así como ·
los mexicanos residentes en otros países.
.
2. Los interesados enviarán un ensayo o grupo de ensayos inédito, en espa_ñol, que se insaiban
en el campo de la filosofía de la cultura mexicana, o sobre autores y obras que en esta vertiente
Intelectual se han producido.
'
3. Los trabajos deberán tener una extensión mínima de 100 y máxima de 250 cuartillas a doble
espacio.
4. Los participantes enviarán sus trabajos en original y tres copias, firmados con seudónimo y en
sobre aparte la_plica de Identificación, a la siguiente dirección: Consejo para la CUitura df Nuevo
León, José Benttez 604, Col. Obispado, CP 64"010, ~ Nuevo León, México.

5. El plazo para la recepción de los trabajos vence el día viernes 26 de septiembre de 1.997.
6. El jurado calificador de los ensayos estará integrado por especialistas con amplio recQnOdmiento
en el género y sus nombres serán dados a conocer Junto con el fallo que emitan. Su decisión será
inapelable.
7. El resultado de este certamen se dará a conocer dwante la primera qLincena del mes de noviembre,
com18'1ic:ándose directamente a quien resulte ~ así como mediante la publicación del resuftado
por distintos medios de difusión. La entrega del premio se hará en los primeros días de diciembre.

8. Las instituciones convocantes se reservan el derecho de publicación del trabajo ganador hasta
por un año des~és de la en~a del premio, así como la publicación de algun fragmento del
mismo en la reviSta Annas y Letras.
9. Se otorgará un premio único e indivisible por la cantidad de $75,000.00 y diploma de
reconocimiento.

U A N L

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>A

R

M

A

FERNANDO CURIEL RAMIRO GARZA
ERNESTO LUMBRERAS • HUMBERTO
MARTINEZ • DIONICIO MORALES •
VICENTE QUIRARTE • ALFONSO
RANGEL GUERRA • ENRIQUE RUIZ •
ENTREVISTAS CON : GABRIEL FIGUEROA, JULIO GALAN Y GUILLERMO
SAMPERIO.

6

s

I

Nueva época / Pre.lo: $ 20.00

I

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�Contenido

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Jaspers y Heidegger: una amistad perdida / Humberto Martínez, 3
Las nubes y la épica mexicana. Conversación con Gabriel Figueroa / Gabriel Contreras, 7
Los cien años de Carlos Pellicer / Vicente Quirarte, 11
Carlos Pellicer: un reto a la muerte / Ramiro Garza, 14
Brochazos para un retrato de grupo / Fernando Curiel, 17
Julio Galán sin disfraz/ José Garza, 21
Los partidos políticos / Agustín Basave Fernández del Valle, 24
Dos poemas / Ernesto Lumbreras, 31
Luz para la noche / Alfonso Reyes Martínez, 32
El dilema de Telémaco / Louise Glück, 33
Travesía del muro / óscar Efraín Herrera, 34
La otra voz del ventrílocuo / Edmundo Derbez García, 35
El cuaderno / Andrés Montes de Oca Leal / 37

Letanía por Carlos Pellicer / Dionicio Morales, 39
Carlos Pellicer / Alfonso Rangel Guerra, 41
La semilla de los frutos / Rubén González Garza, 43
A Pedro Almodóvar / Ofelia Pérez Sepúlveda, 44

Rector: Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Salazar
Director de Publicacionts: Lic. Armando Joel Dávila

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Directora: Mira. Carmen Alardin
Secretario de redacción: óscar Efrafn Herrera
Diseño: Francisco Barragán Codina, Silvia Oyervides Marroqufn
Tipografta y formación: Francisco Javier Galván C.
Omsejo editorial: Arq. Mario Arrnendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lle Armando Joel Dávila,
Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Miro. José Maria Infante, Lle Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Humberto Salazar, Lic. Ricardo Vtllarreal Arrambide.

tenciÓn
flotante

Comportamientos políticos y democracia / José María Infante, 45

Actualidad de los sueños / Homero Garza, 47

Oficinas: Dirección de Publicaciones de la UANL. Biblioteca Central Magna Universitaria, Av. Alfonso Keyes núm. 4000 Nte.

Monterrey, Nuevo León, C. P. 64440 / Teléfono: 329 4111 Ext 6561 / Publicación bimestral / Precio del ejemplar$ 20.00
Impresa en Grafo Print Editores, S. A. / Registros en trámite / Annlls y l.ttrll5 no responde por originales
y colaboraciones no solicitados. Todos los artfculos firmados son responsabilidad de su autor.

úsica

Pollea, redova y chotis en Nuevo León
Alfonso Ayala Duarte, 50

�ine,
televisión
Y otros
Los Óscares / Roberto Escamilla, 54
espejismos

Jaspers y Heidegger:
una amistad perdida
Humberto Martínez

5oBRE GUSfOS, SE HA DICHO, NO HAY QUE DISCU1DL BNru

rtes
plásticas

El urbano panorama del arte / Enrique Ruiz, 57

spacio
., a empu¡ones
.
/ Horaao
. sa1azar, 60
. t ua eomputacion
vir
1

ibros

Contraportada / Libertad González, 74

La huida y el encuentro/ Eduardo Antonio Parra, 65
La ronda de los libros/ Humberto Salazar, 66
Fin y utopía/ Francisco Ruiz, 68
Una metáfora del tamaño del mundo / Alfonso Rangel Guerra, 70
Periodismo noticioso en diez lecciones / Diana González, 71

El poeta

en sotierra
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...

AWlpat.-.trz

El arcabuz, 74
Colaboradores, 78

Portada: Fotografías de Javier Orozco.
Vuietas interiores: Serie Flores, de Basia Batorska.
Contraportada: Orquesta Sinfimica de la UANL.

•

pensar que gran parte de las amargas desilusiones
que suhen los jóvenes se deben al hecho de fincar
sus lazos amistosos únicamente en esos mutuos
intereses intelectuales sin que haya ese fondo que
da lugar a la armonía, que descubre afinidades
mayores en el carácter, el temperamento, la forma
de ser.
Pero cuando se trata de creadores originales en
el campo del conocimiento filosófico, con dificultad
pueden hacerse a un lado las mismas ideas que se
van creando o constituyendo a la par de sus vidas;
producciones de sentido en las que el mismo pensador como ser humano está involucrado; creencias,
verdades, que tienden muchas veces a petrificarse
y volverse decisivas en cuanto a la elección o rechazo incluso de amistades íntimas. ¿Puede haber
amistad sin que haya creencias compartidas de por
medio? ¿Cómo podrfa aceptarse al otro, con su idea
propia y original, su individualidad, sin que implique negar algo de la nuestra?
En el caso de dos grandes creadores de pensamiento en este siglo, Karl Jaspers y Martin Heidegger, la lectura e interpretación que hicieron de
Nietzsche fue la que, al parecer, impidió que ambos lograsen una amistad más profunda. El primero
dijo que Nietzsche habla sido "el último de los grandes filósofos"; para el segundo fue tal vez la influencia más decisiva que determinó el rumbo de su
pensar.
Cuando acabó la Segunda Guerra Mundial, y
se inició un juicio a Heidegger por su participación
en el nacional-socialismo, se le pidió a Jaspers su
opinión. El mismo Heidegger apeló en esos momentos a "la amistad". Por una carta nos enteramos
de que Jaspers había elogiado el comprometedor
discurso del rectorado de Heidegger en 1933 (al
frente de la Universidad de Friburgo), pero el

artistas es posible la amistad, si se reconoce al otro
haciendo algo único, que nadie puede hac:er de esa
manera, y cuyo valor puede estar más allA de los
cánones temporales de una estética. Pero entre
pensadores, en cambio, aparece la cuestión de la
verdad. Y aquí el antiguo dicho presiona: Etsi Plato

meus amicus est, tamen veritatem ducem sequor.
(Aunque Platón es mi amigo, tomaré la verdad como guía.) En otras palabras, ¿qué es más importante: la verdad o la amistad? Una verdad convertida en dogma, en absoluto, bien sabemos que puede ser lo más exigente. Recordemos tan sólo aquello
de que habría que dejar hasta la familia, tomar su
cruz y seguir a alguien. Para estos tiempos, no obstante, resultaría anacrónico tratar de imponer una
verdad en esos términos. El mundo del perspectivismo moderno, secularizado, nos ha enseftado que
no hay verdades, sólo interpretaciones. Aunque todavía muchos mueren por ellas, las verdades absolutas las debemos considerar sólo como normas de
conducta para mantener las creencias y valores que
le dan sentido a la vida, que justifican nuestra existencia. Sin éstos, difícilmente enfrentariamos la
vida, e intervienen sin duda en las relaciones amistosas; para muchos, y más ahora, hasta en el amor.
¿Bastan para una verdadera amistad los mutuos
intereses intelectuales? Cuando en sus primeros
escritos autobiográficos Nietzsche menciona su
amistad con Erwin Rohde, descubre que una
amistad debe poseer un fondo ético-filosófico que
se encuentra cuando se tocan elementos más
profundos y vitales. Nietzsche y Rohde estaban
alejados en el campo científico y estaban en
desacuerdo sobre una gran cantidad de cosas y, sin
embargo, hicieron una buena amistad, al menos durante su épocá de juventud. Nietzsche llega a

3

�mismo Jaspers nunca fue partidario del régimen y,
casado con una judía, se le prohibió, desde 1937,
enseñar. Jaspers reconoció en aquella ocasión, dentro de un balance muy razonable de los hechos, que
debido al tipo de personalidad de Heidegger (fuerte, dogmática) no se le debería dejar que siguiera
con sus cursos. A Heidegger se le retiró de su cátedra sin ninguna jubilación de por medio. Pero fue
el mismo Jaspers quien, un poco después, contribuyó a la reintegración de los derechos de Heidegger
como profesor retirado. Para ese entonces (19451949) en que se desarrolló el juicio, la comunicación
entre Heidegger y Jaspers no existía, se había suspendido desde 1936. Las causas fueron más bien
desacuerdos filosóficos. Algo de lo que cada uno
pensó en verdad acerca del otro podemos leerlo en
las 155 cartas (y otras no enviadas) que se cruzaron
en vida y cuya traducción francesa acaba de publicar Éditions Gallimard.1

A pesar de los avatares políticos y de las discrepancias en la manera de buscar la verdad, Jaspers,
a diferencia de su colega, supo distinguir y reconocer lo que representaba la capacidad intelectual de
Heidegger y su originalidad en el pensamiento
filosófico. "El señor profesor Heidegger", escribió
Jaspers al rector de la Universidad de Friburgo en
1949, "es reconocido en el mundo entero, gracias a
sus producciones filosóficas, como uno de los filósofos más importantes de la época actual. No hay
nadie en Alemania que le sea superior. Su manera
de filosofar casi secreta, en contacto con las cuestiones más profundas y que no es más que indirectamente perceptible en sus escritos, hace quizás de
él, hoy, en el mundo filosóficamente pobre, una
figura única en su género". Juicios como éste acerca
de Jaspers no se encuentran en Heidegger, y las cartas ahora publicadas revelan más bien una desestimación del filosofar de Jaspers que se inició con la
lectura que hizo de Nietzsche.
El 16 de mayo de 1936, Heidegger le comenta a Jaspers que
había recibido por esos días un
folleto adjunto con la autobiografía recientemente descubierta del joven Nietzsche, la cual
desearía enviársela para que
pudiera utilizarla en la obra que
sobre Nietzsche estaba escribiendo. "Con ocasión de una sesión en Weimar", dice Heidegger, "había podido ver esta
autobiografía que se acababa de
descubrir; bajo el impacto de
una impresión inmediata hice la
proposición de publicar en seguida el texto para mostrar a la
juventud actual un ejemplo de
la manera en que un muchacho
de diecinueve años ve su vida."
Jaspers le contesta que "el ma-

l. Martín Heidegger, Correspondance avec

Karl faspm (1920-1963), texte établi
par Walter Biemel et Hans Saner suivi
de Co"espondance avec Elisabeth Blochman (1918-1969), traduit par OaudeNicolas Grimbert et Pascal David,
~ditions Gallimard, 1996, 480 pp.

4

nuscrito de Nietzsche, que me hubiera
gustado recibir de vuestras manos, me
ha sido enviado hace algunos días de
Weimar. Lo he mostrado y comentado
en seguida a los estudiantes de mi seminario". YJaspers agrega: "Este saber precoz que anticipa ya todo lo que está en
cuestión, y esta nobleza y seriedad con
la que se dirige a todo son sorprendentes. Si, así debe ser el estudiante alemán". Sin embargo, esta carta de respuesta de Jaspers nunca fue enviada.
Después de fa guerra incluso Heidegger
le menciona a su hijo Hermann que no
había recibido nunca respuesta a su carta
del 16 de mayo de 1936. El hecho de que
Jaspers no haya enviado la carta invita
a suposiciones. En Alemania Hitler recababa todo el poder, y en 1934, bajo su
presidencia, se había celebrado en Weimar solemnemente el noventa aniversario del nacimiento de Nietzsche.
Heidegger y Jaspers se frecuentaban
y leían amistosamente desde 1920, y se
acercaban en sus intereses intelectuales
(un poco más tarde, no con mucho conocimiento todavía, la fama los unirá en la
llamada corriente existencialista). Ambos leían los mismos autores. En la misma carta no enviada de Jaspers se decía al principio:
"Su actitud hacia la filosofía de nuestra época es
también la mía; los autores que estimáis -Nietzsche, Holderlin-nos acercan". Algo más importante había, entre tanto, ocurrido. Sincero o no, cuan~o
Heidegger conoce el libro de Jaspers sobre Nietzsche, no lo aceptará, aunque diga al principio lo contrario (lo cual lo hace parecer hipócrita. Sus críticas
no se las da a conocer a Jaspers). Pero intriga que si
Jaspers no lo sabía (¿intuición?) fuese él quien en
ese entonces interrumpiese, sin más, la comunicación (tampoco contestará ni de recibido cuando más
tarde Heidegger le envía su ensayo sobre Platón y
la doctrina de la verdad). El desacuerdo en las ideas,
que no se dicen, era ya patente. Oigamos a Jaspers
desde las anotaciones que hizo al margen del ejemplar de esa obra sobre Platón: "trata a Platón como
un hombre de 'doctrinas' -exactamente como
Zeller-, tonalidad por completo contraria a Pla-

tón. Nada de dialéctica -nada de movimiento en
la comprensión de lo real, -una especie de fantasma -nada- reemplaza la trascendencia-existencia. -Platón falsamente caracterizado. ¡Afirmaciones generales un poco ridículas!"
Oigamos a Heidegger sobre Jaspers, quien sí tuvo conocimiento de su Nietzsche:2 "Extraordinaria
la manera en que hacéis un libro después de otro.
En Roma, donde di la conferencia que aquí le adjunto sobre Holderlin, se comentó que trabajabais
en un libro sobre Nietzsche.3 En febrero de este año
[1936] había anunciado para el próximo invierno
2. Berlin et Leipzig, 1936; una magnifica traducción al español
la hizo Emilio Estiú, en 1963, para Editorial Sudamericana de
Buenos Aires.
3. En carta anterior de julio de 1935 ya Heidegger le deda que
se le habia reportado de su trabajo en un libro sobre Nietzsche,
a lo que agregaba: "asi que me puedo alegrar de saber hasta
qué punto persiste la corriente que, en vos también, fluye hacia la gran obra".

5

�r:.~

3. que "relativiza" visiones decisivas de Nietzsche,
que no son opiniones de un individuo, sino necesidades de la metafísica occidental, y pretende que el
mismo Nietzsche no las ha verdaderamente admitido más que bajo reservas, probablemente como
cifras;
4. que relaciona todo con un subjetivismo existencial con los colores de la teologia cristiana y así ni
prepara una de-cisión, ni reconoce qué de-cisión es
el mismo Nietzsche en la historia de la verdad del
Ser.

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~,i

Para Heidegger, la razón principal de que Jaspers falle en su estudio sobre Nietzsche es que él
considera a la filosofía en general como imposible.
Es fundamentalmente una "ilusión" para los fines
de esclarecimiento moral de la personalidad humana. "Puesto que Jaspers no toma más en serio el saber filosófico en su fondo más íntimo, no hay cuestión de verdad. La filosofía deviene la psicología
moralizante de la existencia de los seres humanos."
Yesta actitud, según Heidegger, no puede más que
impedir la entrada a la filosofía de Nietzsche. Otras
distancias separarán a Heidegger de Jaspers, a
quien considera psicologizante 0aspers era médico
psiquiatra de profesión, pero enseñó filosofía durante muchos años en Heidelberg, cuya universidad le concedió, en su setenta aniversario, el título
de doctor honoris causa en filosofía). "Los aspectos
concretos", dice Heidegger, "de la actividad psicologizante deberian ser sobrepasados; filosofar debe
consistir en buscar esta abstracción que puede, por
su forma, mover la realidad más profunda".
Heidegger rechazó lo que posteriormente se
convertirla en la etiqueta de "existencialista", ya
que su Sein und Zeit no"debía comprenderse como
filoso/fa de la existencia''. Su tema central no había
sido nunca tratado antes, ni por I&lt;ierkegaard, ni
por Nietzsche y, según él, Jaspers pasaba completamente de lado. No es sino hasta el 2 de junio de
1949 cuando Jaspers vuelve a escribir a Heidegger,
después de dar sus opiniones al comité que fo juzgaba. La amistad, entre el derrumbe de las así creídas comunes convicciones de pensamiento, su diferente manera de filosofar, y las cirrunstancias históricas, no continuó en lo sucesivo sino como una
breve y sobria relación, con la prudente distancia,
hasta la muerte de Jaspers en 1969.

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un curso sobre la Voluntad de poder' de Nietzsche;
éste debía ser el primero. Ahora que vuestro libro
ya está [publicado], yo no tengo necesidad de hacer
esta experiencia, pues mi intención era justamente
la que vos decís clara y simplemente en vuestro
prefacio: mostrar que es tiempo de pasar de la lectura de Nietzsche al trabajo. Ahora yo puedo recomendar vuestro libro, que es accesible a los estudiantes. Ypara este invierno yo eligiria otro curso".
Sin embargo (¿leyó entonces realmente el libro?),
contrario a eso, Heidegger consagra un curso sobre
Nietzsche durante ese semestre de invierno de
1936-37 y trabajará en los años subsiguientes en una
interpretación de Nietzsche tal y como lo habla proyectado, la cual culminará con su publicación hasta
después de la guerra. En esta obra (Nietzsche I,
Pfullingen, 1961; trad. francesa de Klossowski, Gallimard, 1971) se encuentran las críticas que hará
Heidegger de la obra de Jaspers:
Los defectos fundamentales del libro de K. Jaspers
sobre Nietzsche:
l. Que, sobre todo, él escriba un libro tal;
2. que no ve cada graduación historial (en lugar de
una simple evolución histórica) que hay en la obra
de Niettsche, y escarba sin disrernimiento lo mismo
en los escritos de juventud que en aquellos del periodo tardío para usar pasajes que coloca de cabo a
cabo;

4. El titulo con el que por ese entonces se hablan publicado algunos de los escritos póstumos de Nietzsche.

6

Las nubes y la épica mexicana
CONVERSACIÓN CON GABRIEL FIGUEROA*

Gabriel Contreras

EL DE MAYOR RESPETO, EL MÁS CONTUND~ EL MÁS ASOM-

•

sonido, y sólo consiguieron arruinarla ... Yo estoy
seguro que con la pura imagen hubiera bastado,
pero quisieron ganarle tiempo al tiempo y salieron
perdiendo.
-¿Qué pasó después con Paul Strand?
-&amp;a fue la única .película que fotografió en
México -indica el amigo inseparable de Luis Buñuel-. Hasta ahí llegó, y no volvimos a saber de

broso yfirme de los cinefotógrafos mexicanos. El primero
que, en los terrenos de la pantalla de plata, le otorgó, le
impuso un carácter único a nuestro cielo, nuestros cerros,
nuestro pueblo, nuestras nubes.
Artista apasionado y, al mismo tiempo, minucioso,
exigente. Gabriel Figueroa constituye, en sí mismo, una
pieza fundamental para la historia del cine mexicano.
Resulta prácticamente imposible pensar a nuestro cine
sin el aporte de este hombre modesto y silencioso, pulcro,
elegante, genial y discreto.
A Gabriel Figueroa se le encuentra rodeado de libros
de técnica fotográfica, pintura, guiones, textos de crítica,
y siempre dispuesto a compartir, amablemente, una taz.a
de cafe.
Para verlo, para platicar con él, hay que estar en Coyoacán, en esos dominios que alguna vez fueron los de
Figueroa y sus amigos: Pedro Armendáriz, María Félix,
Emilio El Indio Fernández, Diego Rivera, Frida Kahlo.
Para arrancar con la conversación, le preguntamos
por la participación del fotógrafo Paul Strand en los
primeros momentos del cine mexicano sonoro.
-Paul Strand era muy bueno, pero su participación en nuestro cine fue realmente muy pequeña.
Cuando Paul Strand vino a México, yo toda:vfa no
entraba alos asuntos del cine. Recuerdo que llegó
al puerto de Alvarado, en Veracruz. Estaba contratado para fotografiar la película Redes. Sin embargo,
en términos históricos, nuestro cine vivía un momento difícil. La novedad del sonido estaba encima
de nosotros, y por tanto, el proyecto Redes (concebida inicialmente como cine mudo) naufragaba ...
Total, quisieron salvar la película aplicándole

él
-¿Cómo influyen sobre sus puntos de vista artísticos los escritores Salvador Novo, Celestino Gorostiza
y Xavier Villaurrutia?
-Me tocó encabezar la formación de una compañia en el año de 1939. Por esos días, el trabajo cinematográfico era realmente escaso... Armamos un
plan para la empresa Films Mundiales. Teníamos
con nosotros capital !!el Palacio de Hierro, Teléfonos
de México y algunos bancQS ... Nosotros pasamos
a invertir nuestro trabajo, los ricos arriesgaban su
dinero ... Muy pronto nos llamaron de otra comparua más fuerte y nos ofrecieron mejores condiciones
de trabajo. Aceptamos de inmediato. Hicimos una
película con Arturo de Córdova, un melodrama que
funcionó en un dos por tres. Luego decidimos lanzar a Julio Bracho, sacarlo del ámbito teatral y meterlo al negocio del cine. Otra vez nos fue muy
bien... El respaldo artístico con el que contábamos
no daba lugar a riesgos: teníamos un equipo que
revisaba los argumentos, los aprobaba o los rechazaba. Luego, ese mismo equipo corregía los diálogos y arreglaba todo lo que estuviera mal escrito.
Eran tres los escritores: Salvador Novo, Celestino
Gorostiza y Xavier Villaurrutia. Nada más.
-¿Cómo dio comienzo su mancuerna con El Indio
Fernández?
-Llegó a México Dolores del Río y quisimos

• Esta conversación tuvo lugar en la casa del artista en Coyoacán,
en octubre de 1996.

7

�que la dirigiera Julio Bracho.
Pero ocurrió que él estaba
muy ocupado en una filmación con María Félix y nos
mandó _con un joven llamado
Emilio Fernández. Ese joven
· sólo había dirigido un par de
cosas baratas. No tenía una
trayectoria respetable ni mucho menos... Pero no teníamos de otra y lo contratamos ... Cuando faltaba un dia
para comenzar la filmación,
Dolores del Río me dijo: "Gaby, me gustaría mucho que
usted buscara el modo de
conseguir una visión fotográ~ca mexicana" ...
Yyo le contesté: "Eso es lo
que estoy tratando de hacer y
voy a comenzar precisamente
en esta pelfcula".
Para dar con esa nueva visión fotográfica, comencé a
estudiar la obra de José Guadalupe Posada, el más admirable de nuestros grabadores
populares; también me detuve a revisar el tra?ajo de Leopoldo Méndez. Ypor supuesto, me sumergí en el mundo
plástico de José Clemente
Orozco ... Cuando la pelfcula
quedó terminada, el mismo
Orozco me dijo que existía un
claro parentesco entre su trabajo artfstico y el mío. Es más,
me señaló que, en algunos aspectos, mi perspectiva era
más exacta que la suya.
-Los críticos europeos no
tardaron en apostar por su trabajo y de El Indio Fernández.
-A la segunda película
que hicimos con Dolores del
Río, María Candelaria, ganamos en Cannes, Francia, el

premio a la mejor dirección
y la mejor fotografía. Muy
pronto se harían famosos
"los cielos de Figueroa" ... Y
poco después de eso, nos
corrieron a todos, a El Indio,
a Julio Bracho, a Pedro Armendáriz y a mí, de la compañía donde trabajábamos.
La verdad, fue como si de
pronto nos hubiéramos quedado huérfanos... Salimos a
la calle a buscar trabajo. Entonces llegó a nuestras manos un libreto fabuloso, basado en una obra de John
Steinbeck: La perla. Naturalmente, con ese guión y con
ese equipo, no podíamos
hacer más que una gran película, la mejor que se ha
hecho en la historia del cine
en blanco y negro en México ... Nos tardamos doce semanas en filmar La perla. Y
todo gracias a que nos corrieron de Films Mundiales.
A partir de ese momento,
pudimos comenzar a trabajar en grande y cobrando
bien.
-Allá en el rancho grande fue el primer gran hit internacional del cine mexicano.
Usted se hizo cargo de la fotografia.
-Ese proyecto se hizo en
1936. Yo estaba becado para
estudiar en Hollywood. Tenía que presentarme ante
Gregg Toland para convertirme en su disdpulo. Así
ocurrió. Yo regresaba siempre que me era posible a Hollywood para verlo trabajar... Se estableció un nexo
de trabajo bastante bueno, y

J~ -

de pronto me tocó ser operador de cámara en un
trabajo de Femando de Fuentes: Vámonos con
Pancho Villa ... El proyecto que venía enseguida era
Allá en el rancho grande.Ahí yo ya no sería operador,
sino fotógrafo en el sentido estricto de la palabra.
La película fue protagonizada por Tito Guízar y nos
fue de maravilla en Europa. La película costó algo
así como 65 mil pesos, y recuperó alrededor de 80
millones, un verdadero dineral. De ahí, todos salimos convertidos en estrellas.
-Poco después usted se incorporó al cine norteamericano.
-Un día llegó aquí un señor que se apellidaba
Cooper. Él me dijo que quería hacer cine en México
y que quería verme trabajar. Él se puso a ver que El
Indio me decía "quiero esto y esto, pero pon la cámara donde tú quieras"... Total que Cooper me
explicó el asunto: Toland tenía que fotografiar El
fugitivo, una novela de Graham Greene, bajo la dirección de John Ford. Pero no se había podido, entonces habían pensado en mi ... Yo, al lado de John
Ford, el mejor director del mundo. No lo podía
creer... Cooper me contrató y John Ford se comportó exactamente igual que El Indio Femández.
Me dio libertad para que yo organizara la composición de cada toma.
-¿Cómo surgen sus cielos, lqs cielos que lo hicieron
famoso como fotógrafo?
-La cinematografía es, ante todo, iluminación.
Y si algo sabía hacer yo, eso es manejar las luces...
Tocó que, en un libro de Leonardo, me encontré
con un punto de vista muy curioso. Decía Leonardo
que para retratar el paisaje, había que tomar muy
en cuenta el color de la atmósfera. Yyo pensé ¿cuál
color? Pero claro que sí, el color de la atmósfera
existe. Así que me puse a buscarlo a través de los
filtros y sus mezclas. Me puse a oponer filtros hasta
que llegué a unos infrarrojos muy pesados, y me
di cuenta de que con ellos las nubes se realzaban
mucho. Así nacieron los "cielos de Figueroa" ...
Gracias a ese libro, a esa búsqueda, a esos filtros,
he podido ganar veintiún premios internacionales
hasta el momento.
-El Indio razonaba como un soldado sobre el set
-Él me necesitaba y yo lo necesitaba a él. Conmigo siempre se llevó muy bien. El Indio Fernández
tenía muy mal alcohol; cuando llegaba a la tercera

copa, sacaba la pistola, por eso yo siempre me iba
a la segunda.Además, ese hombre era un mentiroso
total. Fabricaba unas mentiras maravillosas ... Aunque llegó el momento del declive; el momento en
que El Indio comenzó a repetirse sobre la pantalla.
Entonces yo me retiré y no volví a trabajar con él.
Nunca.
-Muy poca gente en el mundo conocía la verdadera
identidad de Bruno Traven. Usted era uno de ellos.
-Femando de Fuentes me mandó a conseguir
los derechos de unas obras de Traven. Acudí a una
prima mía y ella me comunicó con el misterioso
escritor. Después, ella se convirtió en su traductora
y su representante ... Traven vivía en Acapulco:
tenía una casa de 30 mil metros cuadrados. No vivía
solo. Vivía acompañado de 30 gatos ... Cuando sintió que su secreto estaba a punto de ser revelado
por Luis Spota, vino a esconderse aquí a mi casa...
Traven era alemán y había sido perseguido en los
días de la república de Weimar. Quisieron matarlo
y no pudieron. Escapó con un cadáver atado a una
de sus muñecas. Traven sufrió mucho. Se pasó tres
meses en mi casa. Se quedaba en el piso de arriba y
a veces me invitaba a tomar una copa.
-¿Qué imagen conserva de Luis Buñuel?
-Buñuel había hecho dos películas en México
cuando nos conocimos. Dos películas malísimas:
Gran casino y El gran calavera. Esos trabajos los hizo
por hambre; realmente no le interesaban. A Buñuel
se lo trajeron de Hollywood. Aquí le nació la idea
de filmar Los olvidados. Me contrató e hicimos una
gran amistad ... Aunque debo decir que, en las películas de Luis Buñuel yo no tuve nunca nada que
ver. Ese hombre ensayaba las escenas completitas.
De manera que, antes de filmai; ya las tenía íntegras
en la cabeza. Buñuel ensayaba paso por paso, tenía
todo medido con reloj. Con él no había falla posible... Además, era un director que salía muy barato,
porque así como corrían las escenas, así quedaban.
-¿A Buñuel no le interesaba el virtuosismo fotográfico de Figueroa?
-A Buñuel sólo le interesaba Buñuel. .. Al final
de una película de Luis Buñuel, tú sólo puedes acordarte de Luis Buñuel.

Selle fotogréllca: Andtél ~eega

8

9

�Los cien años de Carlos Pellicer
Vicente Quirarte

•
DESDE MUY JOVEN,

llicer no es autobiográfica. f:l está en ella, pero la
deja lucir en su pureza, sustantiva y vegetal, acuática y profunda. Mir~ asir y cantar constituyen en
él un triple ejercicio donde pareciera que todo nace
con la fuerza y la naturalidad con que prosperan
los verdes casi negros de Tabasco. Oscilante entre
lo apolíneo y lo dionisiaco; criatura sensual y eléctrica; animal de sobrecargas espirituales, Pellicer
escribió una poesía que sentimos tan necesaria como el agua y el sol. La vastedad de su obra tiene la
anchura generosa del Usumacinta y el Grijalva, esas
dos grandes arterias que nutren a su primera tierra.
Nacido a la vida literaria en los albores de las
vanguardias, cuando la locura de los hombres se
recuperaba de un enfrentamiento global sin precedentes, y la poesia se planteaba como un arte autónomo de la realidad, Pellicer no creyó en los ismos
que modificaban la manera.de leer y traducir. Confiado exclusivamente en su instinto, en su oído educado en los grandes maestros del Siglo de Oro, supo
adecuar las palabras a las cosas, las cosas a las palabras. Lo hizo con tal maestría, que sus poemas parecen fruto de la improvisación, cuando escribir con
claridad es el oficio más alto al que puede aspirar
un hombre de palabra. Severo autocritico, él se encargó de reflexionar sobre el enfrentamiento del
poeta con sus herramientas de trabajo:

CARLO; PELUCER TUVO CONOENOA

de que su tarea consistía en dar cuenta del mundo
con sed de eternidad y afán omnívoro. Como representante de la Federación de Estudiantes Mexicanos
ante sus colegas de Colombia, cuando nuestra América intentaba de nuevo ser una patria común, desde el aeroplano Pellicer contempló el mundo y éste
se le entregó con sus ondulaciones y verduras; sus
nubes, en rebaños hiperbólicos; el aire, como supremo orquestador, maestro de dibujo que exige el concierto de todos los sentidos. El terceto inicial de su
obra debe habérsele revelado entonces en su verdad
rotunda:
En medio de la dicha de mi vida
deténgome a decir que el mundo es bueno
por la divina sangre de la herida.
En otro poeta que no fuera Pellicer, semejante
optimismo sonaria falso o pretencioso. Si sus palabras se han impreso en nuestra piel, nuestro corazón y nuestra memoria, es por la fidelidad que su
autor supo mantener entre el hombre que vive y el
poeta que crea. Tristezas y amarguras las tuvo, porque la felicidad no hace gran poesia; la prematura
muerte de su hermano Ernesto y la derrota del vasconcelismo fueron aletazos del ángel negro que le
sirvieron para ir al encuentro de la luz, para buscar
la plenitud en nuestro desamparo. Devoto de la hermana pobreza, militante del más auténtico espiritu
franciscano, Pellicer nunca usó de la palabra ociosamente. Acaso por ello, aun en los poemas de cir. cunstancia, siempre encontramos el hallazgo o el
deslumbramiento. La poesía de Pellicer es una exhaustiva búsqueda del yo-nosotros, del ser adánico
que nombra las cosas como si con él y su asombro
fueran creadas. Paradójicamente, la poesía de Pe-

Estoy escribiendo y las palabras
se me quedan mirando
como si me preguntaran
que por qué las escribo,
que por qué no las invento.
En una ocasión, el joven Rubén Bonifaz Nuño
se acercó al admirado Carlos Pellicer para mostrarle
unos sonetos. ~ maestro los leyó y dijo que estaban

10

Retrato de car1os Pellicer por Diego Rivera

11

�bien construidos. Bonifaz escribió nuevos sonetos
y los volvió a mostrar a Pellicer. Su respuesta era la
misma: insistía en la correcta arquitectura del soneto, en el rigor obstinado con el cual el joven poeta
realizaba su oficio. Por fin, un dia, el maestro Pellicer leyó un nuevo soneto de Bonifaz, lo releyó, y
poniendo más gravedad en la voz de suyo pot~nte,
exclamó: "Maestro, este soneto se hizo solo".
Menciono la anécdota anterior porque ejemplifica la idea que Pellicer tuvo y defendió de la poesia:
un arte exigente
donde la voluntad
de decir debe fun.
dirse con la voluntad de hacer. Como el resto de la
generación con la
cual convivió en el
tiempo y el espacio, la de los Contemporáneos, Pellicer fue el hombre consciente de
su cuerpo. Sabia
que el poeta es
Narciso enfrentado al espejo q~e
puede vencer su
vanidad efimera
sólo si le responde
con una belleza
superior al reflejo
engañoso.
De su álbum
fotográfico, elijo
aquella imagen
que lo representa a
sus 74 años de edad, sumergido en las aguas lustrales del rio Usumacinta. Hay otras imágenes suyas que mueven a la admiración o despiertan las
conjeturas. La del joven anciano que recibe las
aguas de un nuevo bautismo, sintetiza la tarea que
se propuso: ser uno con el mundo y compartirlo
con el prójimo a través de las palabras suyas que
este año, especialmente, resonarán de otra manera.
A lo largo y a lo ancho de su patria, es recordado

12

Carlos Pellicer. Su patria, a la cual su siempre joven
amigo que lo antecedió en la partida aplicara el
epiteto más justo y complejo: suave patria, transparente y enigmática, inagotable y milagrosa. Carlos Pellicer comprendió el sentido de esa nueva forma de cantar el paisaje, desde el instante en que
escribió al frente de Colores en el mar y otros poemas:
"A la memoria de mi amigo Ramón López Velarde,
joven poeta insigne, muerto hace tres lunas en la
gracia de Cristo".
Nunca está de
más alzar a la mitad del foro el
nombre de Ramón López Velarde. Menos en
Aguascalientes,
donde se forjó
una parte fundamental de su carácter. Entre otras
muchas celebraciones, La suave
Patria celebra el
centenario del
natalicio de Carlos Pellicer con la
edición -sobria,
artesanal y elegante- de los Esquemas para una
•
oda tropical, el
- poema que mejor
lo representa,
porque en él se
unen todos los
.M
elementos de su
t,
personal orquesta para concertar
su voz más caracteristica. Prefirieron la primera
intención, porque se trata de un poema poblado
de ojos de jaguM, de húmedos jades, de lianas que
mezclan sus profundos aromas con la tierra. Sin
embargo, Pellicer sabia, al igual que sus compañeros de generación, que un poema no se termina
sino se interrumpe, de acuerdo con la lección de
Paul Valéry. Los primeros esquemas datan de 1935,
cuando la poesia de Pellicer y sus contemporáneos

-

--

se halla en su etapa de joven madurez: es la época
de Nostalgia de la muerte de Xavier Villaurrutia; los
tiempos cuando José Gorostiza roba minutos a sus
deberes para forjar las estrofas de Muerte sin fin.
Los.Esquemas-im su primera intención-están dedicados a Jorge Cuesta, circunstancia que no debe
pasar inadvertida. El autor de Canto a un dios mineral escribió, a modo de poética, una frase definitoria: "El paisaje no es un estado del alma sino un
sistema de coordenadas." En principio, la fórmula
no parecerla aplicable a Pellicer, que se caracteriza
por su exuberancia y espontaneidad. Sin embargo,
la existencia de una segunda intención para el poema, 38 años más tarde, relaciona a Pellicer con las
búsquedas que los Contemporáneos realizaron con
el poema extenso: no una suma de instantes poéticos breves, como queria Edgar Allan Poe, sino la
arquitectura interior que, a manera de una sinfonia,
desarrolla un tema rector a lo largo de varios movimientos. En la "Segunda intención" hallamos a
un Pellicer cuya sabiduria se refleja en la forma
misma, sobre todo en aquellas partes del poema
próximas al aforismo o la sentencia. En su redescubrimiento del paisaje mexicano en particulM, y del
paisaje interior en general, Pellicer consumó lo que
José Vasconcelos anunciaba en el prólogo a Piedra
de sacrificios: ".. .la religión del paisaje; la devoción
de la belleza exterior, limpia y grandiosa, sin interpretaciones y sin deformaciones; como lenguaje
directo de la gracia divina". Arquitecto cuidad~
de sus emociones, Pellicer supo llevar a la práctica
la "Retórica del paisaje" que se impuso en Hora de
junio:
El aire es siempre exacto
en su tiempo tonal; sabe escultura
porque un pintor en tan vastos andamios
puede fraguar los delirantes cadmios
y acompasar geométricas figuras.
Y asi como Vasconcelos profetizó la trascendencia futura de este hombre local y universal, tabasqueño y ciudadano del mundo, el propio Pellicer adivinó lo que ocurriria un siglo después de su
natalicio, cuando hemos venido "del Sur, del Este
y del Oeste,/ del Norte avión" a conversar con él y
a decirle lo joven que nos vuelven sus primeros cien
años de existencia.

13

�Carlos Pellicer: un reto a la muerte
Ramiro Garza

•
CONOCER A PELUCER NO FUE UNA

rea de los admiradores del momento, abriéndome paso no sé
cómo, en la zozobra de quienes exigirían el autógrafo, la foto, la entrevista, el saludo...
El jueves del arribo, por la
tarde, lo fui a buscar en los dos
únicos hoteles donde podía estar hospedado. No llevaba más
pretensión que conocerlo, darle
la bienvenida a nuestra tierra
a nombre de los oyentes de mis
programas, a quienes avisé del
acontecimiento.
Cuando pregunté por él, el
encargado de la recepción del
Ancira, azqueando la ceja profesionalmente, me dijo: "Carlos
qué?" "Pellice~ señor, Pellicer,
viene de México, es poeta, va a
leer su poesía... " "Mire, muchacho, está en el cuarto 312
(creo que ése era) pero, no se
debe molestar a nadie, háblele
por teléfono primero... "
Traté de hacerlo, pero no
contestó nadie. ¡Seguro ya lo habían arrebatado los
literatos de la ciudad, llevándoselo a tertulia improvisada, con gran rabia de mi parte! Pero ...
Subí, llegué al tercer piso. Toqué la puerta. Nada.
Silencio, ese silencio de los pasillos alfombrados
de hotel, silencio cómplice de aburrimientos, cansancios y, a veces, de esperanzas furtivas.
Volví a tocar. Oí una voz, ronca, penetrante y
decidida: ''Espere un momento". Esperé. De pronto,
se entreabre la puerta y un hombre solo, sencillo,

aventura sorprendente, fue
una experiencia irrepetible. Su
nombre recorría las páginas
culturales de los periódicos de
Mixico y la sonoridad de su
poesía era comentada, en la década de los cincuenta, con entusiasmo creciente.
El Monterrey de entonces
era un pueblo grande, con inquietudes culturales embrionarias, con una juventud que
comenzaba a dudar de la tradición intocable de estudiar algo para quedar bien con la familia. Una juventud que empezaba a sentir vientos de libertad fomentando a escondidas
el ansia de sentirse algo más
que un empleado o que un
profesionista honorable. Esa
juventud que padecíamos o
disfrutábamos nos dio la pauta
para encontramos con el escritor tabasqueño.
Por una nota en el periódico nos enteramos que
Carlos Pellicer vendría a Monterrey a leer su poesía
en el Tecnológico. Invitado por no sabemos quién,
llegaría un jueves, leería sus poemas el viernes por
la tarde.
La curiosidad de mis 18 años era incontenible:
yo escribía versos, yo leía poemas en XEH, yo había
conseguido dos de sus libros... Yo tenía que conocer
a Carlos Pellicei a pesar de multitudes intelectuales
agrupadas para aclamarlo, contra el viento y lama-

14

de mirada penetrante,
calva luciente y aspecto dominante, me dijo:
"¿Qué se ofrece, señor?" "Es que yo venía
a buscar al maestro
Carlos Pellicer..."
"Inútil, señor, ya no
busque más", respon- '.11:
dió severo.
La sangre se me fue
a los talones. ¿Qué hacer? En ese instante en
que te leen en los ojos
lo que no puedes ocultar, agregó estas palabras: "Le digo, no busque más, yo soy". Abusando de mi desconcierto, de mi ingenuo
pasmo provinciano,
sonrió y comentó claramente: "Pase, pase ...
llega a tiempo de ayudarme, necesito un
gran favor".
Entré a su habitación pensando rápidamente
que ésa era la oportunidad para entablar conversación con él, resolviéndole quizá una urgencia.
¿Tendría que ir al Tecnológico? ¿Quizá necesitaba
dinero, quizá se sentía mal?
"Mire, joven, me urge que me saque de un apuro
inmediatamente, ahora mismo, en este instante."
Su voz reflejaba apuro, angustia.
"Maestro -le dije-, usted ordena. ¿En qué
puedo servir?"
Pellicer me miró fijamente, alzó su rostro impresionante y disparó una frase lapidaria: "Lléveme a
comprar calcetines. Se me olvidaron en la casa".
Se me agolpó la realidad en el cerebro: nada de
multitudes persiguiéndolo, nada de reporteros acosándolo, nada de admiradores desesperados exigiéndole autógrafos. Carlos Pellicer, en Monterrey,
era un hombre solo, sencillo, cordial, agobiado por
una angustia cotidiana que no sabía cómo resolver:
dónde conseguir calcetines.
Lo llevé a la calle Morelos, compró calcetines y

dos camisas. Me preguntó si no se enojaría el público si leia sin corbata, porque no la usaba nunca y
no sabia hacer el nudo a "ese trapo ocioso". Le respondf que en el Tec quizá verían mal a los asistentes
en camisa, pero a él no. Él podia hacer lo que le viniera en gana.
Al dia siguiente, por la tarde, el recital. Éramos
cinco asistentes: don Alfredo Gracia, don Pedro Reyes Velázquez, otras dos personas y yo. Carlos Pellicer entró en el salón saludando con una caravana
respetuosa, como si fuéramos parte de la multitud
que todos esperábamos que acudiera y dijo: "No
se preocupen, estamos los necesarios".
Leyó durante cuarenta y cinco minutos, emocionado, con esa ronca voz que nunca lo abandonó,
con ese acento tropical y mundano, con viva energía
deslumbrante en los poemas descriptivos y con entrega casi mística en los religiosos, amorosos e íntimos.
Casi al finalizar la lectura, habían llegado varias
personas más, algunas encargadas de atenderlo du-

15

�mónico y genial en su entorno creativo y amoroso.
Gabriel Zaid comentó acertadamente en uno de
sus ensayos sobre poesía: "En resumen, después
de medio siglo de presentaciones públicas (19201972), a los setenta y cinco años de edad, en plena
gloria, ni uno solo de sus libros se había reeditado,
ni uno solo se había editado normalmente, no había
ninguno en las librerías y sólo un centenar de personas los tenía todos, no por las vías normales, sino
por cortesía del autor''.
Carlos Pellicer sigue siendo un reto a la muerte.
Ahora que festejamos el centenario de su nacimiento, parece que se multiplica su capacidad de vivir,
parece cumplirse no se sabe si la profecía o el maleficio de que un buen poeta nace cuando muere y
al morir renace
en un cosmos de evocaciones' lec,
turas y evaluaciones de su obra.
Por ahí anda quizá, probablemente esté aquí, al
lado de nosotros, recordando ese primer Monterrey
que lo recibió con cinco asistentes a su recital o riendo de buena gana de sus propias ocurrencias, con
ese humor sutil y abierto que lograba convertir
nuestro asombro en confianza y nuestra admiración
en cercanía dichosamente humana.
Aún resuena en nuestro recuerdo aquel breve
poema XX de Hexágonos que leyera con voz entrecortada por la emoción:
rante su estancia en Monterrey y otras, quizá movidas por la curiosidad que despertaba su voz estentórea, impresionante y cordial al mismo tiempo.
Me dio sus datos. Dirección, teléfono en México.
Los anoté en la última página blanca de Recinto, libro que le presté esa tarde para leer ciertos poemas. Nació así, entre nosotros, una amistad que duró muchos años, fomentada por encuentros y charlas diversas, en su casa de Las Lomas -Sierra Nevada-, o en casa de algunos amigos mutuos.
En otra ocasión regresó a Monterrey, pero ya los
admiradores y los compromisos interfirieron nuestra charla prometida. En su recital, centenares de
jóvenes y personalidades de la ciudad aplaudieron
de pie a ese hombre de apariencia dura y de alma
suave, a ese inventor de poemas continentales y
.de poemas profundamente religiosos.
Lo vimos en México varias veces más, lleno de
amor por la vida y por sus museos, aparentemente
desordenado y caótico en su vida externa, pero ar-

Divina juventud, corona de oro,
ventana al Paraíso.
Te poseo total. (La muerte no figura
en el reparto íntimo.)
Oíd lo que cantan las musas:
enciende la noche, no ha muerto el destino.
No, querido Carlos Pellicer, poeta: no ha muerto
el destino. Porque ahora, a den años de que apareciste sobre la tierra, sigues retando a la muerte con
la vitalidad de tu poesía que en un futuro se editará
adé'cuadamente, que algún día se evaluará con
acierto.
Porque bien lo escribiste en una de tus páginas,
premonitorias e inolvidables:
Cuando la muerte venga a visitarme
mi ropa solamente encontrará.

16

Brochazos para un retrato de grupo
Femando Curiel

•
Primero

anatomía interior, a Porfirio Díaz); en el quinto caso
-el de las artes plásticas-, esgrimen al unísono
la prédica y el ejemplo.

UNA RISTRA DE ASUNI'a,-NO SÓLO EL LITERARIO- FATIGó

la -llamémosla así- agenda del Ateneo de la
Juventud; aquella revuelta cultural, estudiada en
su mínima expresión, que encabezaron los filósofos
Antonio Caso y José Vasconcelos, el arquitecto Jesús
T. Acevedo, el scholar Pedro Henríquez Ureña y el
polígrafo Alfonso Cravioto.
¿Qué ristra de asuntos?
a) El Modernismo.
b) El Positivismo.
c) El Porfiriato.
d) La Pintura Académica.
e) Otros.

Tercero
En 1906, año del Manifiesto del Partido Liberal Mexicano y de las grandes huelgas obreras, los futuros
atenefstas se congregan alrededor de una revista
propia: Savia Moderna. Se iba a llamar el impreso,
con razón, Savia Nueva, pero se antepuso la lealtad
a sus benefactores que no paradigmas modernistas.
Amplfsimo es el espectro plástico de Savia. Me refie- .
ro a su portadista: Diego Rivera. Me refiero a la
inclusión en el directorio, además de a redactores
(33), a artistas (24) y a fotógrafos (3). Me refiero a la
organización, muestra de un activismo cultural que
hoy llamaríamos ciudadano, de una exposición de
nueva ·pintura y escultura. Me refiero, por último
-pero no finalmente- a los ecos que dicha exposición tuvo en las páginas de la revista metida a dealer.

Segundo

Si, en el primer caso, se elige la colaboración camino
a la independencia (luego de habitar las páginas
de las dos revistas modernas, y de llamar a la suya
Savia Moderna, el nuevo grupo intelectual se declara
en 1907 posmodernista); si, en el segundo, la confrontación se torna inevitable herejía (los atenefstas
harán que, en años de Victoriano Huerta pero, también, de Venustiano Carranza, retornen al campus
universitario algunas de las figuras expulsadas por
el positivismo a la mexicana: la tradición clásica, la
filosofía, la metafísica); si, en el tercero, el pugnaz
ejercicio de las armas de la crítica se alza equivalente al de la crítica de las armas (estudiosos como
los dominicanos Pedro y Max Henríquez Ureña,
Alfonso Reyes, Martín Luis Guzmán y Vasconcelos
juzgan al ateneísmo capítulo del movimiento que
termina por derrumbar de la silla, ya parte de su

Cuarto
La exposición de marras se inaugura el 7 de abril
de 1906 en un local ubicado en el centro de la dudad
de México (calle de Santa Clara número 20 y 21,

hoy calle Tacuba). Patrocinadores no oficiales: el
señor licenciado don José Algara y el señor ingeniero don Gabriel Oropeza. Curador: Gerardo Murillo (inminente Dr. Atl recién desestibado del viejo
continente). Orador: José Juan Tablada. Primeros
visitantes ilustres: señor licenciado don Justo Sierra,
secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes;

17

�Patria y el Guzmán de El águila y la serpiente. Crea-

1

ii

segundo de a bordo, el también señor licenciado
don Ezequiel A. Chávez.
Lista (incompleta) de expositores: Joaquín Oausell, Germán Gedovius, Gonzalo Argüelles Bringas,
Diego Rivera, Jorge Enciso, Francisco de la Torre,
Alberto y Antonio Garduño. ¿Y Saturnino Herrán,
Roberto Montenegro y Ángel Zárraga, colaboradores los tres de Savia Moderna? Quizá. Pero
habría que averiguarlo.

las bellas esperanzas encarnadas en los pintores
recientes, exclamo: ¡Oh tierra!, hay aquí algunos
hombres más que te aman, y al mirarte, en su
corazón se transfiguran, has hecho nacer botones
en los que el dia de la eclosión, brillarán triunfalmente, transformados por tu voluntad, que así lo
has querido al crear al artista, tus propios jugos y
tus más bellos colores. Concédeme el llegar a leer
con claridad en las páginas vivas de los videntes,
donde se hallan traspuestos tus secretos y revelados
tus himnos: concédeme, ¡oh Madre misteriosa!, que
cada vez se hagan más penetrantes, más puros, más
ardientes mis sentidos, para admirarte en tus enigmas, gozar en tus dones y can~ bellamente, y con
tu voz, tus alabanzas.

Quinto
No puedo menos que transcribir las siguientes
palabras de Ricardo Gómez Robelo, uno de los más
completos críticos de la exposición de pintura organizada por Savia Moderna:

Sexto

El de Gómez Robelo es un programa artístico que
cumplirían a cabalidad no sólo Diego Rivera y el
malogrado Saturnino Herrán sino, también, el Reyes de VtSión de Anáhuac, el López Velarde de Suave

Al salir de la sala, una grata emoción me llena, reúno
mis impresiones, pienso en que a una nueva revista
han acudido deseos nobles, que cada dia se agrupan
y relacionan más los artistas nuestros, y recordando

18

Roger Fry escribió a Vanessa sobre la sugerencia que
le habla hecho Oive de que pintara un retrato "histórico" del grupo(...) sin embargo, Roger desechó
pronto la idea. Fue Vanessa la que más adelante
pintó "el viejo Bloomsbury", es decir, a los amigos
iniciales reunidos en el Oub de los Recuerdos y sentados en circulo en un salón. No terminó el cuadro.
Muestra las figuras de los amigos en posturas reconocibles, pero los rostros han quedado en blanco.
Mucho después, cuando tres de los amigos habían
muerto, pintó el posterior Oub de los Recuerdos,
en cuyas filas se enamtraba la generación más joven.

dores, los cinco, de dimensión universal: corazones
transfigurados por mirar a la tierra, su tierra. Los
jugos, los colores de México. Del mismo tenor es el
llamado de·Jesús T. Acevedo a una arquitectura
vernácula, enraizada en la virreinal. Y la "mirada"
colonial que practican, con agudeza, dos ateneístas
de dificil encasillamiento: Julio Torri y Genaro
Estrada.
.A la luz de esta inclinación de los ateneistas a
las cuestiones plásticas, ¿sorprende que dos de
ellos, los antecitados Reyes de Monterre}' y Guzmán de Chihuahua, se cuenten en la lista de los
primeros críticos de cine en lengua española?
No.
Lo que ~rprende es que, pese a Rivera, Herrán,
Zárraga y el Argüelles Bringas pintor, no obstante
Enciso y Montenegro, carezcamos de un retrato de
grupo (de grupo, no individual, como el que Rivera
hace a Guzmán en 1915). Un retrato, lectora, lector,
equiparable al que Julio Ruelas dedicó a la pandilla
bohemia de Revista Moderna; al que José Gutiérrez
Solana dedicó a "la tertulia del Café de Pombo" (el
de Gómez de la Serna, en la calle Carretas); al que
nuestro compartido Roberto Femández de Balbuena ofrendó, en ''Mesa de café", a Pedro Salinas, Federico García Lorca, Ramón Gómez de la Serna,
Jorge Guillén y Luis Rosales. Etcétera, etcétera,
etcétera, etcétera.
Esto es lo sorprendente.

Ojo:
Los miembros fallecidos estaban representados por
sus retratos en la pared que habla detrás del grupo
sentado; eran Lytton, Roger y Vuginia. Vanessa finalizó este cuadro en la década de 1940.

Octavo

¿Puede consolarnos el reiterado fracaso de la pintora Vanessa Bell para pintar a su grupo? En modo
alguno. A nueve años del primer centenario de
Savia Moderna (2006), plataforma de lanzamiento
de algunos de nuestros más grandes pintores (Rivera, Herrán, Montenegro, Oausell, Zárraga), se impone la necesidad imperiosa de reparar una falta
sfgnica tan atribuible a los atenefstas como a nosotros, su desmemoriada posteridad.
Talentos pictóricos, nos sobran.
Anticipo procedimientos, técnicas y antecedentes.
a) Me gusta la idea de Vanessa Bell: vivos y
muertos. Sólo que en el retrato de grupo del ateneísmo, el lugar de los "muertos" lo ocuparán los reconocidos maestros: Manuel Gutiérrez Nájera, Justo
Sierra, Manuel José Othón, Gabino Barreda, R-:-dó ...
b) ¿Retrato? Debí decit desde el principio, retratos, En plural, no en singular. Porque el número
de integrantes -&lt;así un centenar-, y lo dilat;:ido
de la revuelta, de Savia al sueño presidencial de José
Vasconcelos, obliga al trazado no de uno sino de
varios momentos históricos de la camada ateneísta.
El porfirismo terminal, las Fiestas del Centenario,
noviembre de 1910, los Tratados de Ciudad Juárez,
la tentativa maderista, la Decena Trágica, el constitucionalismo, la Convención de Aguascalientes, el

Séptimo
Doy con un caso similar. Similar al del Ateneo en
muchos casos. Hablo del muy londinense grupo
de Bloomsbury, tan innovador en pensamiento y
letras y artes plásticas como nuestros ateneístas; tan
de escritores y pintores como el Ateneo de la
Juventud. Vtrginia Woolf y Lytton Stradtery, sf, pero
asimismo los_"plásticos" Roger Fry y Vanessa Bell.
Hasta el periodo -las primeras tres décadas del
siglo XX- es el mismo.
Resulta que los Bloomsbury tampoco se autorretrataron como grupo. En efecto, uno de los biógrafos de la pandilla que puso en jaque la moralidad victoriana, León Edel, fija la cuestión:

19

�Último

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~
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11

:1
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carrancismo, Agua Prieta, obregonismo, la campaña presidencial de 1928-29. Qué tiempos.
c) El, los pintores mejor dicho, no podrán soslayar ciertos lugares -el Casino de Santa María, la
biblioteca de Antonio Caso, el despacho del "arqui"
Acevedo- y, en su omnisciencia, a la ciudad de
México (la todavía armoniosa,
centro y ensanche; que "mapea" el ingeniero Jesús Galindo
y Villa). ¿Y también las ciudades del exilio? Quizás.·san
Antonio, Nueva York, Madrid,
París.
d) Se antoja la mezcla de géneros: pintura, fotografía, fotomontaje.
e) También: retratos fijos y
en movimiento (sin excluir el
videoclip, tras el que andaban los
del Pombo, los cubistas, el Reyes de La cena, los surrealistas,
los narhol).
f) Una alumna mía, Rosa
·Spada, lleva muy avanzada la
investigación fotográfica.
g) Etcétera.

20

Lista mínima de posantes (o
primera fila): Antonio Caso,
Jesús T. Acevedo, Pedro Henríquez Ureña, Luis Castillo Ledón, Alfonso Cravioto, Alfonso Reyes, Rubén Valenti, Ricardo Gómez Robelo, José Vasconcelos, Isidro Fabela, Roberto Argüelles Bringas, Eduardo
Colín, Nemesio García Naranjo (otro regiomontano), Rafael
López, Manuel de la Parra,
Abel C. Salazar, Emilio Valenzuela (el hijo de don Jesús),
Gonzalo Argüelles Bringas,
Jorge Enciso, los dos Garduños, Saturnino Herrán, Diego
Rivera, Martín Luis Guzmán
Ángel .2árraga, Julio Torri, Ma~
riano Silva y Aceves.
Auguro larga fama al retratista-retratistas del
Ateneo de la Juventud.

Julio Galán sin disfraz
José Garza

•

Mayo, 1997.

"Aquí es", dicen pequeñas letras en la puerta. Un retrato
de revista del cantante Miguel Bosé, en la parte superior de la pared, y los fragmentos, en el suelo, de lo que
fue un objeto de porcelana, aparecen como evidencias de
gustos y preferencias, y confirman que efectivamente ahi
inicia lo que del otro lado de la puerta estll: el mundo
personal de Julio Galán (Múzquiz, Coah., 1959), el pintor
más internacional de los artistas jóvenes mexicanos.
Consuelo, la trabajadora doméstica, permite el acceso
a lo que es una verdadera instalación: una sala decorada
con muebles y tapetes antiguos, algunos con aires
orientales, así como infinidad de objetos que pasaron por
las manos de Galán y fueron convertidos en arte, como
el monumental espejo en el que pintó un autorretrato
con spray negro; también destacan los animales disecados: cabezas de coyotes, un impresionante perro pastor alemán colocado en el centro de la sala y un ventanal
desde donde puede contemplarse todo Monterrey: Galán
vive en Chipinque, al sur de la ciudad.

Julio Galán aparece entonces sin disfraz, como acostumbra hacerlo en público y en sus encuentros c.on la
prensa. Disfraces que corresponden al vestuario de sus
personajes pictóricos, generalmente. Y es que Julio hace
de la moda y de él mismo un objeto artístico. De la moda
hace arte, "pero del arte no hago moda, eh".
ti mismo es icono del arte contemporáneo. Pero para
esta ocasión, Julio se muestra desenfadado, como un
chamaquillo quinceañero, con pantalón de mezclilla
holgado, una playera y una cachucha negra con la letra
G al centro, y descalzo.
-Hfjole, qué pena, pero acabo de llegar del mercado, fui con Sofía (su hermana), y estoy hecho un
vagabundo. Bueno, ni modo.
Galán se disculpa, entra y sale apresurado, contesta
llamadas y recibe gente. Son las nueve de la noche. Julio
es un noctámbulo, la mayoría de sus actividades las realiza por las noches.
-Mi hermana Sofía dice que estoy loco. Yquién

21

�sabe -comenta sonriendo--. Lo que pasa es que
soy muy inquieto. Fíjate lo que acaba de ocurrirme,
no sé qué voy a hacer. Estando en el supermercado,
viendo los tomates y los pepinos, y no me preguntes
por qué, me surgió la idea de organizar un desfile
de modas. Entonces le dije a Sofía: "Vamos a una
agencia de modelos". Yquedamos en que llegarían
aquí a la casa a las doce de la noche. ¿Qué voy a
hacer? No tengo la ropa preparada.
Galán tiene una faceta de diseñador. Al igual que
hace en algunos de sus cuadros, realiza collages usando

agenciándome el cien por ciento, pero no soy mercenario ni promotor ni art dealerni nada. Tengo que
concentrarme en pintar. De hecho mucha gente me
buscaba para comprar mi obra directamente, pensando en que conseguirían mi obra un poco más
barata, pero yo no me dedico a vender, ¿me entiendes? Un buen dealer siempre será necesario para
permitir al artista hacer su trabajo. Annina, en cambio, en lugar de favorecerme me perjudicaba, porque por su carácter todo el mundo la evita. Ya nadie
quiere comprarle, se cierra puertas creando una situación que obliga a los coleccionistas o museos a
que vengan directamente conmigo para tratar esos
asuntos.

creación, es lo que fundamenta mi trabajo como
pintor.

-¿Cbmo llega Julio Galán a la tela en blanco?
-Igual que llego cada día a la vida. Desconozco
lo que voy a hacer cada mañana, pero lo que haga
lo haré con esfuerzo. Así en la pintura.

-Sorprende el que hayas desarrollado una capaddad
para verbalizar tu discurso plástico, a lo que antes te
negabas.
-Bueno, estoy destinado a cumplir con lo que
se me dio: pintar, y cultivar mi espíritu para después de morir estar con Dios. Yo, la verdad, no encajo en este mundo. No disfruto de verdad estar aquí,
tampoco disfruto pintar pero fue lo que se me dio,
aunque al final de cada cuadro surge en mí una satisfacción. Igual cada ex?.&gt;5ición digo: qué logro.
Pero todo es un gran batallar, un gran laberinto en
el que caminas por pasillos y encuentras obstáculos:
asf veo los cuadros cuando está la tela en blanco,
pero me salva la certeza de que llegaré al final del
laberinto, aunque no sepa cómo. Y eso es lo interesante: no saber cómo salir del laberinto, medio
perderme en mi mente, medio confundirme y no
saber de qué forma y cómo resolveré el problema
pictórico.

sacos de Armani o Gaultier con mangas de Yamamoto o
Comme des Gar'°ns, con los cuales logra, según los expertos en moda, sorprendentes y delirantes prendas,
mismas que tiene proyectado exhibir en un desfile este
año.

Pero Galán tiene un lugar en el arte contemporlmeo
como pintor, y como tal recientemente expuso en Nueva
York, del 16 de abril al 16 de mayo, en la galería que

Llego ala tela igual que llego cada día
a la vida. Desconozco lo que voy a hacer cada mañana, pero lo que haga lo
haré con esfuerzo. Así en la pintura.

-Por cierto, de la galerista Annina Nosei se han
formulado infinidad de leyendas. Se dice, por ejemplo,
que al desapareddo pintor Jean Michael Basquiat lo
encerraba drogado para que elaborara sus desgarradores
cuadros fundamentados en el graffiti. Pero igualmente
se aplaude su capaddad para descubrir talentos y proyectarlos. A ti, Julio, ¿los galeristas o los museos te han
presionado?
-No. Me respetan mucho porque todos saben
que a la primera me largo.

-Me parece que recibes presiones de tu mundo particular, familiar. Recordarlo te provoca coraje y te humedece las pupilas. ¿Consideras que existe morbosidad de
parte de los espectadores al mirar tu obra, por descubrir
qué existe detrbs de cada cuadro?

-¿En qué condiciones emigraste a Nueva York en
1984, luego de vivir en Monterrey desde que tenías diez
años?

tienen el estadounidense Robert Müler y el regiomontano
Ramis Barquet en la calle Madison 57. Para esta exposición, compuesta de 15 óleos y una treintena de objetos
y esculturas, se editó un catálogo que lleva un análisis
de Carlos Monsiváis. La exposición confirmó el inter'es
que su obra despierta, desde la década pasada, en los
prindpales centros de arte, como el neoyorkino y el europeo. Una obra que narra la condición homosexual a
través de autorretratos, paisajes y naturalezas muertas;
una obra pictórica que va de lo inocente a lo perverso,
que se mueve entre lo figurativo y lo expresionista. Una
obra c.on profundo sentido posmoderno: amalgama, collage galanesc.o de historias, emociones y materiales.

-Cuando terminé la preparatoria decidí dedicarme a la pintura, pero mi familia me exigió que
cursara una carrera (arquitectura), lo cual finalmente me ayudó a forjar una disciplina para vivir
de la pintura como cualquier profesionista vive de
su profesión. Al principio no conté con el apoyo de
mi familia, ni económico ni moralmente, nada.
Entonces decidí viajar a Nueva York, por la fama
de centro de arte. Al estar allá descubrí algo que
me decepcionó: cada seis meses surge una moda
artística, lo cual me aterró en cuanto a perder mi
identidad, si seguía esas modas. Seguí firme con
mis ideas, con mi identidad, aunque sí me afectó la
ciudad misma: su violencia, su agresividad, su soledad en medio de la inmensidad.

-Lo importante de la exposición es que los cua-

dros los elaboré con una libertad infinita de pensamiento y de inconsciencia. Siempre pinto bajo un
estado de embrujo, de mucho riesgo, procurando
el elemento sorpresa. Por eso siempre el resultado
es satisfactorio para mí. La sorpresa, lo misterioso
y lo desconocido, lo imprevisto en el proceso de

-¿Por eso produjiste cuadros tan célebres como "Me
quiero morir", reflejo de soledad y nostalgia?
-Claro. Estando solo en Nueva York, sin dinero, sin apoyo de la familia, pensé en regresar a Mon-

22

-No sé, soy una droga. Lo cierto es que no me
impongo. No fuerzo a nadie a que le entre. Yo sólo
me desnudo en el cuadro; en cada cuadro enseño
lo más íntimo, aunque no todo lo que está en mis
obras soy yo, está disfrazado. Creo que hay mucha
valentía y riesgo, y creo que eso llama la atención.

terrey, pero seguí luchando; probé mis posibilidades, unos dicen que con mucha suerte y con mucha rapidez.

-Desde tu primera estancia en Nueva York, en los
ochenta, tu obra despertó el interés de galeristas neuyorkinos y posteriormente de franceses y holandeses. Críticos
y coleccionistas, así como artistas famosos, entre ellos
Andy Warhol, te elogiaron, y museos importantes adquirieron tu obra,·como el Witte de Rotterdam y el
Stedelijk de Amsterdam. Aquí en México tu obra era
promovida por Guillermo Sepúlveda y en Estados Unidos
por Annina Nosei, pero ahora la comerciali:zación de tu
pintura en el exterior está a cargo de Robert Miller y el
regiomontano Ramis Barquet. En este sentido, ¿los dealers son un mal necesario?

-Pero el disfraz no es la mentira.
-Vivo disfrazado desde chiquito.

A estas horas de la conversación, y de la noche, la ca-sa
de Julio Galán está ocupada por sus amigos y/ami-liares,
se involucran en la charla. Observamos fotografias de
su obra reciente y videos de las constantes visitas del
pintor a Nueva York. El artista recuerda lo del desfile de
moda y anima a todos a improvisar la sala de su casa
como una pasarela...

-Yo podría vender más cuadros que ellos,

23

�Los partidos políticos
Agustín Basave Femández del Valle

•
QuIBN BUSCA EL PODER POR EL PODER

es un insensato o un extraviado.
El poder, necesario de suyo, se
ejerce para bien de un pueblo.
Yal hablar'de pueblo quiero indicar una comunidad integrada
con todas las clases sociales sin
excluir a ninguna. No vale la pena luchar por una democracia
-hueca de fermento espiritual- que beneficia a unos
cuantos. Cuando privan las premisas técnicas sobre los valores
humanos, lá convivencia se desajusta, se deshumaniza, se desfleca, puede haber un espejismo
de bienestar colectivo, pero
jamás un auténtico y renovado
orden sodopolítico que realiza
la justicia, la seguridad, el bien
común. Sin esos tres valores del
derecho no puede haber paz ni
orden duradero. No andamos
en pos de un orden estático, fijo
en la historia. Queremos un itinerario hacia la
justicia viviente y conviviente con la libertad. Una
libertad de todos y para todos que depare una existencia digna y una participación en los beneficios
de la cultura y de los bienes terrenales.
Hay quienes confunden el servido a México con
el servicio al sindicato, a la empresa o al partido
político. Es posible que el servicio al sindicato, a la
. empresa o al partido político coincida con el interés
íntegro de los mexicanos; en este caso ese interés
sirve a México y coincide con el bien que es de todos, porque todos pueden aprovecharse de él. Cabe

advertir que una ideología radical, extremista,
intolerante, es incapaz de concebir el bien integral
de México y de servir a todos los mexicanos. Las
ideologías extremistas conducen al totalitarismo de
Estado, de raza o de clase social. Sólo el pueblo puede impedir un totalitarismo franco o solapado, si
se decide verdaderamente a participar en la reforma
sociopolítica, en la opinión pública y, en la forma
indirecta, en las decisiones del poder. El hombre
del pueblo quiere vivir en libertad y con dignidad.
Al hablar de dignidad incluyo, por supuesto, la suficiencia económtca, aunque no me limito a ella.

24

La reforma sociopolitica que desea el pueblo mexicano se ha quedado, hasta ahora, en balbuceo de
café, en sueño de cantina, en conversación de compadres o en critica que no cuaja en participación dvica y política. Se deja para el futuro, un futuro que
nunca se concreta, el despliegue de la indispensable acción para reconstruir un orden justo en
nuestro saqueado México.
Los partidos politicos oposicionistas, sus grupos
de presión, y la opinión pública son piezas indispensables ~orno lo es el orden jurídico--- en la
contención del poder. No todas ellas contribuyen
en igual forma a conseguir resultados benéficos,
valiosos y a corto plazo. Pero hay un factor que colabora, en cierto modo, con la extralimitación del
poder: la deserción dvica. Los grandes grupos de
la ciudadanía que se abstienen de formar opinión
pública, de integrarse en partidos politicos oposicionistas o en grupos de presión son culpables, en
gran medida, de la situación política actual. No todo es cuestión de las lacras personales de los dirigentes, del presidencialismo o del régimen unipersonal, como lo han querido hacer creer algunos politólogos, entre ellos Daniel Cosío Vtllegas, quien
omitió, en su estudio sobre El sistema político mexicano, la deserción cívica de la mayoría del pueblo
mexical).o como pieza esencial del sistema. Este
lúcido politólogo opera sobre un supuesto implícito, cuando habla del estilo personal de gobem~
de la rectitud un tanto torcida, del terco apego a
los puestos del mando, por vanidad o para obtener
granjerías; se omite explícitamente el elemento,
patente a nuestro juicio, de la deserción cívica de
la mayor parte de nuestro pueblo, que permite edificar, sobre ella, el presidencialismo y el estilo personal de gobernar.
Cuando el inconfesable apetito de poder o de
lucro comanda la polftica, tropezamos con el régimen faccioso. Resulta claro que para el sistema
de facción lo que cuenta no es el bien público temporal sino la satisfacción de la pasión personal por
el podei por el dinero, por el nepotismo o por la
vendetta. En lugar de bienestar colectivo surge la
prepotencia de un grupo. En vez de los requerimientos de la sociedad política plena, las parcialidades de los "mandamases" en tumo. Las consecuencias no se dejan esperar: autocracia, deshonestidad,
poder cautivo, espíritu inquisitorial... La ebriedad

del poder corre pareja con la ignorancia o la postergación del bien público temporal. Los facciosos
piensan que ellos, y sólo ellos, son los detentadores
de la verdad absoluta. Los facciosos se erigen en
"guaruras" del "concepto racional y exacto del universo y de la vida". Los puestos públicos sirven
como botín que acrecienta patrimonios privados.
La administración de justicia se convierte en mascarada. La mendacidad, la manipulación, la opresión
instrumentan la tiranía politica. La autodeterminación dvica y política queda brutalmente aplastada en los medios masivos de comunicación, aunque se permitan ciertas libertades que no toquen el
centro mismo de la simulación democrática.
Yo no diría que el gobierno mexicano sea el
único responsable de la deserción de la ciudadanía
en México. Todos somos responsables. Los valores
colectivos se atesoran con el concurso de todos los
ciudadanos y no solamente de los políticos.
A mí personalmente no me interesan las etiquetas de izquierdas y de derechas, liberales y conservadores, revolucionarios y reaccionarios. Me interesa la seguridad y la ventaja de la nación entera
y no de una facción banderiza.
Los intereses de un partido no pueden estar endtr..a de los intereses de México. Ycuando los intereses de un partido coinciden con los intereses de México, entonces, y sólo entonces, ese partido adquiere
respetabilidad mientras se mantenga en esa posición. Los mismos miembros de un partido político
debieran preguntarse qué es lo que daña o beneficia a México, antes de preguntarse qué es lo que
daña o beneficia al PRI, al PAN, al PDM, al PRO, al
PT o a cualquier otro partido. Porque antes de ser
miembro de un partido se es miembro de una nación, de un pueblo. Y a una nación no se le puede
contemplar con el ojo derecho tapándose el ojo izquierdo, o con el ojo izquierdo, tapándose el ojo
derecho. Ala nación, a nuestra nación, hay que verla de frente, limpiamente, con mirada de integración y de comprensión. A la patria la queremos
inmaculada, hospitalaria, amparadora, amorosa. La
unidad nacional sólo cobra vigor desde las raíces
del amor patrio.
La misión intransferible de México no puede ser
asumida por la misión de un partido político, por
inspirado que se sienta. La representación política
auténtica es el único medio que dispone el Estado

25

�11

para reconciliarse con su
pueblo. Es preciso dar una
fórmula genuina a la sociedad invertebrada para
convertirla en
nación con
destino. De
otra suerte privará la mendacidad, la comedia política, el
fraude electoral y las falsas
leyes que no
merecen el
más mínimo
respeto porque dan la espalda a la realidad y pisotean los derechos humanos. Seamos lógicos: cuando
no priva el bien público temporal es que reina un
instrumento de opresión -que puede estar revestido de una apariencia democrática-, maquiavélico, oprobioso e insalubre.
Hoy, a varias décadas de distancia, el "partido"
de los abstencionistas sigue siendo el "partido de
la inmensa mayoría de nuestro pueblo". Y los partidos de oposición se siguen quejando de las maquinaciones sobre los resultados electorales, de la falsificación del sufragio.
No quiero limitarme a hablar de la democracia
como una fría técnica numérica, fácilmente tergiversable, encaminada a computar quién tiene derecho a la titularidad del poder. Quiero referirme a la
vocación democrática del hombre -tan adormecida en el mexicano- que es realización práctica
de los postulados éticos de la coparticipación, de
la corresponsabilidad y de la ayuda recíproca. Su. pone el reconocimiento -no falta en la Constitución de 1917-y la protección de los derechos, que
frecuentemente pisotea la polida, de la persona humana. Quiero referirme, también, al esfuerzo-que

no hemos hecho- por llevar a su plenitud el ser
dialógico del
hombre.
¿Acaso la "democracia dirigida" sirve
como instrume~to para la
cabal realización personal? La democracia sin más
hace del ser
humano -y
no del Estado-la base y
el fin de la estructura política. Pide la
adhesión de
Fotog,afla de Javier Orozco
seres libres y
erige la persuasión en método. Permite subsistir la
variedad de opiniones políticas y prolu"be la bárbara
mutilación de los sectores sociológicos disidentes.
Ni el gobierno ni los partidos políticos electoreros
se han preocupado en serio por enseñar al pueblo
el sentido fundamental de la democracia como capacidad humana de servicio a la comunidad. Se
trata de una cátedra diaria -con palabras y con
obras-para que en ese servicio a la comunidad se
forje el destino personal de cada mexicano. Se trata
de hablar menos de los fraudes -reales o supuestos- en las urnas electorales y de dedicarse
más a instaurar en la empresa, en la escuela, en el
hogar un orden de justicia con libertad. Con protestas por los fraudes electorales no se logra institucionalizar la participación de los diversos sectores
del pueblo.
Nunca he perdido mi confianza en la democracia como vocación del hombre, como forma de
vida y como sistema de gobierno. En 1963 salió a
luz pública la primera edición de mi Teoría de la
democracia -fundamentos de filosofia democrática-.
Han pasado más-de dos décadas y sigo con la con-

26

vicción de que las ideas sustentadas en esa obra no
han perdido su vigencia. En el capítulo IX de ese
libro estudié el tema de la "Educación para la democracia en riesgo". Decía entonces -y sigo creyéndolo ahora- que la democracia no ~gnora las diferencias naturales entre los hombres ni las puede
suprimir. Procura evitar, eso sí, la extinción de la
democracia misma. La democracia no es un régimen de masas ni de capitales anónimos. Es un
sistema popular y humano que practica la justicia
y -en el mejor de los casos- la caridad. Supone
crítica, autocrítica, coloquio civilizado en constante
vilo. No Íiquida a los enemigos de los otros
partidos. Transforma los complejos de enemistad
en oposición y compañerismo. La arriesgada e incierta empresa de la democracia mexicana requiere
hombres maduros, "ilustrados", valientes, que no
se arredren ante los peligros y ante la alta y temeraria empresa de practicar la libertad, la igualdad
y la fraternidad para construir la civilización del
amor. La fuerza constructiva dependerá, claro está,
del grado de educación para la democracia que
posea el pueblo mexicano. La comunidad democrática en México es una comunidad en peligro por
la deserción dvica. Tenemos que hacer camino para
los buenos, para los mejores. A ello contribuyo, por
mi parte, como maestro universitario y como
filósofo.
Porque hay libertad de asociación en un régimen
democrático, con las corrientes de opinión ciudadana, hay partidos políticos. Suprímase la libertad
de asociación y la pluralidad de opiniones ciudadanas y se habrán suprimido los partidos políticos.
Un partido político no sirve tan sólo para representar una corriente de opinión política de un
pueblo, sino también -y acaso más- para confrontar, valorizar, censurar y equilibrar la conducta
-sobre todo si es partido de "oposición"- de los
titulares de los órganos estatales. Mayorías y minorías ciudadanas intervienen, en uso de la libertad
de expresión, en la vida pública. No se trata,
solamente, de entidades que seleccionan candidatos, sino de "laboratorios políticos" -si se me permite la expresión- donde se formulan directrices
de un gobierno, que eventualmente pueden llegar
a tener vigencia si se triunfa en las elecciones.
El "partido único" -propio de autocracia- es

la negación de la democracia. El "partido en el poder" confunde el partido con el gobierno. Es legítimo llegar al poder desde cualquier partido político que haya obtenido mayoría de sufragios, pero
una vez que los gobernantes han llegado al poder
serán gobernantes -en buena tesis- para todo el
pueblo y no tan sólo para los miembros de su partido. En México se ha olvidado esta verdad política
fundamental.
Todo partido político es una asociación política,
pero no toda asociación política es un partido. El
partido politico es una asociación que sustenta un
conjunto de principios ideológicos para resolver los
problemas nacionales y realizar, de acuerdo con su
ideario, el bien común. Asociación política permanente, vinculada a la vida misma y al bienestar del
pueblo, que no debiera estar centrada en el exclusivo propósito de obtener el triunfo electoral de sus
candidatos. En México, por desgrada, la gran mayoría de los partidos politicos son partidos electoreros.
Todo ciudadano mexicano puede asociarse "para tomar parte en los asuntos políticos del país"
(artículo noveno de la Constitución Política Mexicana). Pero una cosa es la posibilidad -mero derecho- de asociarse y otra cosa sería la obligación
de asociarse en un partido político para tomar parte
en los asuntos políticos del país. En el mundo en
que vivimos las discrepancias son tan radicales que
los discrepantes sólo por la violencia podrían
aceptar públicamente, nunca íntimamente, la
doctrina de los que mandan. Existimos muchos
millones de mexicanos que no estamos afiliados a
partido politico alguno, porque ninguno de ellos
nos satisface del todo y porque preferimos cumplir
nuestros deberes dvicos en forma personal, de
acuerdo con los dictados de nuestra conciencia. Hay
fanáticos de todo tipo que quisieran reducirnos a
una facción política. Respeto a quienes de buena fe
comparten los idearios politicos determinados de
los diversos partidos, pero exijo el mismo respeto
para quienes no estamos convencidos y no deseamos afiliamos a un partido político. Lo que no justificaría es la deserción dvica de los ciudadanos, la
abstención del deber de votar y cumplir con los
deberes dvicos.
Hoy, como ayer y como siempre, los mexicanos

27

�podemos colocar el bien objetivo de México por
encima de nuestras aspiraciones egoístas, o situar
nuestras aspiraciones egoístas por encima del bien
objetivo de México. Más que luchar por obtener un
diputado federal, un gobernador o un presidente
municipal, yo propondría que luchásemos cons. tante y permanentemente por el bien común _de
México. Más que frutos inmediatos, deberíamos
buscar resultados de concordia nacional, de justicia
en un Estado social de derecho. Cuando el ciudadano medio de México se decida a enseñar al polftico
que el poder público noes ocasión de satisfacer apetitos sectarios o personales, habrá empezado a ejercer su ciudadanía integral. Cuando el polftico sepa
dominar la seductora concupiscencia del poder se
ltabrá cónvertido en un verdadero servidor público.
El indecoroso asalto de las posiciones del Estado
por parte de los técnicos del poder o de la rapiña, y
el abandono de la dimensión polftica del hombre
por parte del ciudadano, constituyen el más grave
escollo del estancamiento -por no decir retroceso- del sistema político mexicano. Algún día llegaremos-asf lo esperamos-a tener instituciones
de control directo sobre el ejercido del poder polftico. Alguna vez el referéndum, la revocación, la
designación de representantes y la actividad de la
opinión pública dotarán de conciencia y de voz a
la comunidad polftica mexicana.
¿Cuáles son las ideas directrices que pueden
propiciar la transformación radical de México? Ante todo, es preciso respetár la opinión pública, plegarse al cambio total de métodos en el manejo de
la cosa pública cuando asf lo requiere el pueblo.
Pero, ¿qué quiere el pueblo? El pueblo aspira al bien
de México que es el bien de todos y cada uno de
los mexicanos. Las orientaciones y los principios
de una persona o de un partido político.
El enriquecimiento en los puestos públicos es
una vergüenza nado~. Nuestro conformismo le
llevó a decir alguna vez a José Vasconcelos: "El
pueblo mexicano, la más resignada casta de cuantas
habitan la tierra". Me pregunto si no será hora de
disponemos a la organización de nuestra vida política y social, con la indeclinable voluntad de construir un conjunto organizado de condiciones comunitarias para que todos y cada uno de nosotros podamos vivir en paz, en solidaridad, en concordia,
en libertad y en justicia. La transformación radical

28

de la política mexicana traerá, como consecuencia,
la transformación radical de México. Pero esta
transformación requiere una energía sin desmayos,
una constancia que supere los desalientos pasajeros,
una voluntad impostergable de organizar servicios
más urgentes en beneficio del pueblo.
La polftica no puede seguir a la deriva. Necesitamos una orientación filosófica en la política mexicana. Para que nuestros políticos no caigan, desde
un principio, víctimas de la hidra del empirismo, deben tener una decorosa base filosófica, o consultar
-si carecen de esa base- a filósofos de la política. La soberbia que no reconoce límites, es la ruina
de los políticos y de las naciones.
La mayoría de nuestros partidos políticos pretenden poseer la verdad ·en exclusiva. No importa
que no usen esta frase "quien no se afilia a su partido no ha llegado a la verdad política". Es preciso
que el filósofo de la política advierta al pueblo sobre
esa dogmatización y tiranía de la mayoría de los
partidos políticos mexicanos, en nombre
una
verdad de la cual nadie los ha nombrado depositarios. Es natural que el intelectual moleste a los
malos políticos. Es la razón que piensa y analiza
los objetivos polfticos, frente a la fuerza inescrupulosa que se apodera del poder para enriquecerse y
para satisfacer apetitos de dominación. La política,
en·buena tesis, no puede pretender constituirse en
su propia razón. La politica por la política carece
de sentido. Mézclense todos los ingredientes que
activan la política: emoción y razón, prestigio y
hono~ lealtad y odio, agresión y deber, recta conciencia y propio interés, búsqueda de seguridad y
ventaja material; y en cualquier caso encontraremos
el bien público temporal como fin legitimador de
la actividad política. El miembro de un partido
político, el partisano, debe servir al bien común antes que al bien de su partido y de sus afanes protag'ónicos. El bien común de México es el conjunto
organizado de las condiciones sociales gracias al
cual los mexicanos pueden cumplir su destino natural y espiritual.
La lucha para el rescate de México tendrá que
ser larga y dificil. Son tantos los años en que viene
minándose el orden moral de la sociedad mexicana
que apenas si nos damos cuenta de ese encallecimiento ético. Los simulacros democráticos se practican desde hace tanto tiempo, que resulta difícil,

de

para la gran masa, salir de la confusión mental.
Quisiera ver líderes carismáticos que convencieran
a un pueblo decepcionado, semiparalizado, escéptico en alguna medida. Si me ocupo de México, de
su vocación, de su estilo, es porqu~ le quiero más
desde que le veo postrado en su crisis, quieto sobre
la inmóvil superficie de aguas que nunca debieran
estancarse. Y a veces me pregunto, también, si hemos perdido nuestro destino. Simplemente hemos
perdido el tono político, la intrepidez ciudadana.
En política siempre se enfrentará el socratismo
contra el cesarismo. Yo no pido que César se transforme en Sócrates, sería una quimera. Exijo, tan
sólo, el respeto y el debido aprovechamiento de las
lecciones socráticas. Es necesario que el filósofo hable, denuncie, ironice a los nuevos sofistas. Es preciso que se muestre al pueblo, que la fuerza que
ostenta el ambicioso de pode~ no es justa ni necesaria, que tan sólo sirve para asegurar sus intereses
propios. México necesita nuevos políticos, es cierto.
Pero no es menos cierto que necesita también nuevos filósofos que busquen fórmulas de
convivencia más humanas y más inteligentes, justicia identificada ~on la verdad,
sabias advertencias
-producto de la reflexión filosóficapara el verdadero estadista que sobreponga el bien común
a los intereses dinásticos o personales. Se
ha definido el partido
político como una
agrupación permanente organizada de
ciudadanos, que mediante la conquista legal del poder, se propone realizar, en la
dirección del Estado
un determinado programa político social.
En el partido de opinión
se permite diferir,

sustentar opiniones independientes; dentro de la
estructura partidista. En el partido intolerante se
impone férreamente su doctrina, no solamente a
sus afiliados, sino a la masa en general. Exigen
adhesión total y a veces afiliación forzosa. En la
politología actual más reciente -pienso en Pier
Luigi Zampetti, Fichbach y en varios otros colegas
ilustres--, los partidos políticos se hallan en descrédito. ¿Por qué? Porque llegan al dominio casi
total del gobierno, imponiendo sus puntos de vista
en forma que ha permitido decir a Fichbach que el
gobierno constituido por los prohombres del partido es de antemano un comité ejecutivo del parlamento, que ofrecen el peligro de utilizar ese mismo
poder en su exclusivo provecho y en el de sus
miembros. El electorado vota por los partidos que
menos le disgustan y no por los que más le agradan; porque no halla la agrupación que responda
fntegramente a sus aspiraciones. La actividad permanente de los partidos en vida dvica, concentra
la atención en tomo de los actos electorales, disper-

29

�sándola de otros asuntos de mayor importancia.
No es posible que el interés inmediato de los próximos comicios oriente la política en detrimento del
bien común. Los partidos políticos se encuentran
desarticulados por los juegos de sus corrientes internas, frecuentemente incomprensibles para los
propios electores. Vaya esta bandad~ de interrogaciones: ¿a quiénes representan las personalidades
de las distintas corrientes que determinan el surgir
y desaparecer de los gobiernos?, ¿no está el poder
en realidad en las manos de los dirigentes de los
partidos, que no son designados por los electores?,
¿son los gobiernos emanaciones del parlamento o
de los partidos?, ¿acaso no existe un distanciamiento entre electores y elegidos por una parte y los partidos por la otra? Por eso se piensa que en el futuro próximo habrá una democracia participativa que
superará el régimen de la democracia representativa. En vez de representantes habrá exponentes
del pueblo. No administrarán el poder en nombre
del pueblo-sistema representativo-, tampoco por
el-pueblo -ajeno al ejercicio del poder-, sino que
actuarán de común acuerdo con el pueblo, como
verdaderos exponentes de los grupos sociales.
Dejemos las conjeturas y pronósticos de autorizados politólogos para el próximo futuro, y vayamos de lleno al momento actual. Los partidos políticos representan corrientes de opinión de la ciudadanía sobre la situación política de una nación. Confrontan, valorizan y censuran el comportamiento
de los titulares de los órganos estatales. Si los partidos son "de oposición", deben servir como controles del gobierno en turno, como altavoz de las minorías ciudadanas que intervienen en el ámbito público. En una vida democrática sana, los partidos
no son gallos de pelea en un palenque político, sino
factores de estructuración del poder, órganos de la
libertad de expresión eidética, entes de selección
de candidatos. Los partidos seleccionan y el pueblo
elige. Pero esta selección no debe ser oligárquica,
cupular, sino enraizada profundamente en bases
populares.
Los partidos políticos canalizan y simplifican
la opinión diversa que requiere representación en
el gobierno. Podemos hablar de instrumentos esenciales para la estructuración y funcionamiento del
Estado democrático. Trátese de fuerzas sociales con

orientación política, que apuntan a la conquista del
poder, por vía electoral y de manera legal. Prescindir de los partidos políticos en los grandes Estados
contemporáneos equivaldría a prescindir de la representación. Contra el riesgo de que los partidos
políticos bien organizados manipulen la opinión
pública, sólo cabe precaverse con una buena educación democrática. Respecto a la opinión pública,
los partidos políticos ocupan una situación muy
peculiar: son forjadores (porque forman opinión
mediante propaganda y estructuras ideológicas
prefabricadas) y representantes (porque canalizan
y simplifican opiniones).
Invito a un examen de conciencia: ¿han cumplido los partidos polfticos su verdadera misión?, ¿se
cuenta con el consenso del pueblo para la estructuración del poder? ¿Cuál es verdaderamente el fin
que se persigue: el bien del partido y de sus jerarcas
y manipuladores, o el bien común del Estado mexicano?
Se requieren manos jóvenes para el rescate de
México. Hombres que al existir aquí y ahora sufran
por la inautenticidad y suplantación de la genuina
vida política; gentes que tengan la pasión y el dolor de México en su finitud y temporalidad. Hace
algunos años, don Miguel de Unamuno, apretándole la falta de conciencia que en el mundo existe,
se armó de todas sus armas, tomó su adarga, empuñó su lanza y, en camino de glorioso alucinando,
salió al rescate del sepulcro de Don Quijote...
Nuestro mundo y nuestro siglo no le siguieron, por
cobardes y anodinos. No faltaron pretextos inicuos
para ocultar su miedo y su miseria.
Para ir al rescate de México, con verdadera conciencia de su bien común, tenemos que ponernos
en marcha sin temor a las pedradas de la turba demagógica, sin detener el paso, ni acallar el grito.
Sólo los apasionados llevan a cabo obras verdaderamente duraderas y fecundas. Ojalá que todavía
existan ciudadanos que les estalle el corazón por
una imposible hazaña, por una bendita locura, con
los ojos fijos al canto de la estrella.
Concluyo mi meditación invitándoles a enamorarse de este México emotivo y trágico, de su
vocación y de su estilo, de sus raíces pluriculturales
y de su alto destino histórico. ¡Qué así sea!

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Dos poemas
Ernesto Lumbreras

•
Nocturno para un
recolector de luciérnagas

Los muertos
Los amores o el oro
queman su corazón
cuando oyen nacer el agua.
No diré pobres
porque la oración en su jardín
es siempre una boda de niños.

Para Yarka Bodis Suckel

¿En qué orfandad dispersas, noche, tus semillas?¿Qué recolector de insectos hunde
la nariz en el barro, peregrino de tus constelaciones, acólito de los ojos de tus sapos?
¿Quién, tras reconocer tus iluminaciones,
infunde la aparición de hormigas, ahí donde mi oración guarda un aguacero?
¿Cómo desprende tu lágrima sin plantación de hisopos, atenta a los perdigones
en la grupa del ciervo? ¿A qué cisma de
bemol torna, tu enjambre de luciérnagas,
noche, para reprochanne el oxígeno de
una luz enterrada? ¿Oyes en mi oído una
conversación de ánimas recriminándose la
aparición de una hen-adura? ¿De todos nosotros, quién dispone la lengua para redimir tu oscuridad sobre un bosque recién
llovido?

Hablan de las ilusiones
que una miga de pan
guarda para su cielo.
Abandonarlos me es difícil.
Cuando la noche
prolongue su camino de sal
en mi lengua,
tendré para su vasto sueño
un león en el mar.

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�Luz para la noche

El dilema de Telémaco

Alfonso Reyes Martínez

Louise Glück

•

•

A Rosalinda

Tus ojos que me anunciaron siempre
la inminencia de la primavera
-luz para la noche en que nos dejashoy se van entre los tubos del dolor
Otras arenas despertarán a los páramos
y tu voz estará para el desamparo
Llenaste con tu vida los sitios del amor
bajo tu sombra espesa sombra del silencio
arde ya tu pasión inalterable
y tu palabra corno un ángel quieto
que nos apartara de la desolación
Rosa del incendio será tu pensamiento
no más decirte
ahora nos toca enmudecer frente a los días
y hundir nuestras débiles presencias
para abrir un camino hacia tu Dios.

Monterrey, enero 31 de 1997.

_Nunca puedo decidir qué escribir
en la tumba de mis padres.
Yo sé lo que él quiere: él quiere
bienamados, que ciertamente lo son,
especialmente él, si contamos todas las mujeres.
Pero esto deja a mi madre afuera, en el frío.
Ella me dice que es lo que menos le importa,
pero que preferiría ser representada
por sus propios méritos. Parece poco delicado
recordarles que uno no honra a los muertos
perpetuando sus vanidades, sus proyecciones
de sí mismos. Mi propio gusto me dicta ser acuciosa
sin pretensiones; son mis padres, consecuentemente
los veo juntos, unas veces inclinándose
a ser marido y mujer, otras a ser fuerzas opuestas.

Traducción de Jorge Cantú de la Garza.

32

33

�Travesía del muro

La otra voz del ventrílocuo

,

Osear Efraín Herrera

Edmundo Derbez García

•

•

I

No SE HA TRASPASADO NI EL MANTO DE

Una línea en el muro, un cabello
del aire entre la piedra,
una pizca de polvo abre camino
con su velamen de horas; se detiene
cada mañana en el espejo.
Una línea o dos o muchas más se peinan
pero no son reflejadas fielmente.
Son ríos subterráneos, tercos hilos
tejidos con el vaho del cansancio,
herrumbre de los días.
Estas primeras grietas en el muro
conocen el relámpago y la lluvia,
penetran el umbral de la mirada
y llaman al bullicio pirotécnico
del juego de la luz en el espejo.
II

En el rostro del muro hay un estuario
donde concurren ojos y cisuras,
aguas que amasan otras grietas,
fuente de líneas que se enredan
entre las ramas secas del cabello.
Una, dos, .muchas, más cada mañana
se abren camino con su firme espuma
las briosas lanzas de las canas.

34

las bambalinas de un taller, ni se en. cuentran muñecos de madera sin
piernas sobre un sofá, ni hombres
de overoles de colores; pero hacia el
fondo de la estancia a media luz, un
hombre que, como el ventrílocuo,
crea utilizando otros a quienes inventa la voz, escritor que forma realidades del vacío, lo mismo que el
trapecista, el tragaespadas o el equilibrista.
Esa estirpe que surge de manera
fantástica en un escenario iluminado para luego desaparecer hacia algún lugar desconocido, forma parte
del proceso de conformación de
Guillermo Samperio como narrador
de una literatura que no sabe cómo
llamarla, si fantástica, extraña, absurda o experimental.
· En los ambientes de su padre en
la AW, conoció por igual a cómicos
y a vedettes, oyó cantar en vivo "al
aire" a Los Panchos, y vio a Pedro
Infante durante el rodaje de alguna
de sus películas.
Todos ellos de algún modo se
entrelazan en la misma persona de Samperio por
. el "don de sacar realidades desde lo ficticio, lo improbable, lo hipotético, lo falaz".
Sus ojos de abatidos párpados, fijados hacia un
punto indeterminado, delatan el viraje a ese pasado
cuando el pequeño Guillermo percibía esa "sensación de lo evanescente, del ensueño, de la nada"
cuando escuchaba una canción de su padre, músico
y compositor del trío tamaulipeco de los Hermanos

Samperio. La canción que había escuchado ensayar
hasta dormido en su casa, de pronto parecía venir
de la nada, aquello resultaba mágico.
"Después eso lo corroboré un poco en el sentido
filosófico o estéticamente en el sentido de que la
pieza original artística, no tiene un sustento real
previo a su aparición, entonces, es un objeto único
que está en el tiempo suspendido", explica el
escritor.

35

�Pero en aquel chico no se dio el gusto por la
música porque su padre no poseía cualidades didácticas y en lugar de inclinarlo por algún instrumento, lo alejó de ellos.
En cambio generó en el alumno de primaria inclinaciones fantásticas, oscuras, densas y deformes
a través de otro tipo de didáctica, la del horror dándole clases de cuestiones insólitas y extraordinarias
de las que era muy aficionado.
A los relatos del hombre que se comía más navajas en menos tiempo, el individuo de barbas más
largas o mujeres de dos cabezas, se sumó la lectura
de textos clásicos que en extractos publicaba la
famosa Enciclopedia de la juventud y El tesoro de los
niños que compró su padre.
Después a un médico dipsómano le robó la llíada
y otros libros, de tal forma que todas aquellas irrealidades, fueron poco a poco habitando dentro de
él, sin saber cómo y dónde derivaría su creatividad.
Esa parte de su infancia en la cual le gustaba
manuscribir las letras de canciones, pero sin acompañamiento, se quedó finalmente.
"Eso me lleva a la parte narrativa, meterme con
las puras palabras sin la partitura o con la partitura
implícita", refiere Samperio.
Ahora entiende que en aquella sensación de ensueño, de esos espacios donde se fundía el ocio y
la nada, de esas clases de récords Guines extraños
iban temas literarios del futuro, que se funden cuando empieza a escribir sus primeros cuentos fantásticos.
Fantasmagoría que desbordó en Ventriloquia
inalámbrica en la que Samperio periodista entrevista
en un mundo onírico a un muñeco de un taller de
ventriloquia para hacer un viaje por el amor,-los
sueños y la muerte.
A través de esta literatura Samperio busca sondeos de una realidad apabullante por muy dolorosos o crueles que pudieran parecer.
"A veces creo que este tipo de literatura llega
más profundamente o más a fondo en las cuestiones
humanas que un relato realista, esta otra literatura
que es urbana, se mete en los vericuetos de la existencia más radical distante de lo cotidiano."
"Sabemos·que las verdades no están adornadas,
toda verdad es severa por su contundencia, incluso
las verdades de signo vital como vivir con dos ideas

36

propias y salir con ellas al encuentro con la multiplicidad."
Este encuentro es lo que más sugiere frente a
una enseñanza rígida en México, acostumbramos
a oír junto a Los Jaguares a Félix Mendelssohn, visitar las diversas corrientes o disciplinas de la música, las letras, incluso las ciencias.
Para Samperio atravesamos ya por una crisis
de creatividad al quedamos sin instrumentos de
expresividad en las llamadas artes modernas, entre las que está toda la literatura her~dada desde
Virginia Woolf, James Joyce hasta Mario Vargas
Llosa, Juan Carlos Onetti o Carlos Fuentes.
"Se agotó la veta y hemos tenido que hurgar en
otros sitios, en mi caso ha sido en la pintura, en el
cine y enla música, he tratado de traducir a literatura música de Bill Mertens o sensaciones o propuestas de pintores actuales de lo extraño o terrífico".
Con la literatura fantástica deja que haya una
función entre los territorios del lector y el escritor,
en una época de productos semidigeridos demasiado metidos en el terreno de quien lee.
"Entonces creo tres cosas: hay que tener un respeto al lector a como uno lo pueda entender, yo en
principio pienso que no voy a toparme con un lector tonto, y que no le voy a decir lo que él puede
suponer o sugerir".
Pareciera que la ciudad quiere un detenimiento
del pensar de la sociedad, pues la filosofía que
ayuda a los múltiples procesos de esta acción, se
halla expulsada.
"Y eso es muy grave porque empieza a generar
almas muertas, ¿que quiere decir?, ausencia de sentimientos, una persona que toma un arma y dispara
contra tres sin ninguna estimación de por medio.
''El pensamiento es el sentido común, es saber
quiénes somos, en dónde estamos y para qué estamos, y eso está perdido."
Después de recoger sus testimonios, Samperio
salió, con sus libros envueltos en una bolsa de plástico, a andar con su paso encorvado por la calle
Zaragoza. Cual cantante o lanzapuñales, ilusionista
o contorsionista se sumergió en la nada.
A fin de cuentas, pensaría, "la antigua ruta que
nos ha traído hasta el filo del siglo XXI no será modificada, como no ha sido modificada.
"Ergo estamos perdidos."

El cuaderno
Andrés Montes de Oca Leal

•
A Ana Maribel Ríos Farjat

A Isaías no le gustó lo que escribía, arrancó la
hoja y cerró el cuaderno, miró hacia atrás, sintió el
viento marino y recordó las palabras del agüelo Pablo: "Mira Isafas, en este cuaderno puedes escribir
todo lo que sientes, lo que piensas, inclusive lo que
serás un dfa. Isafas movió la cabeza y dijo: "Ah que
agüelo tan güey, si yo lo que quiero es a Ana Ma-

lsA1As TENIA UN CUADERNO, SE LO REGALO SU AGÜELO
Pablo. Isaías lo cargaba de mala gana; era el feo del
pueblo: regordete, pelo de cepillo y para colmo con
lentes de "profe normalista".
lsaías se preguntaba cuándo tendría una novia

que fuera güera, ojos de color, sencilla y con frenos
plateados. Bueno, Isaías más bien se preguntaba
si algún día Ana Maribel sería su novia.
Iba enojado Isaías, abrió el cuaderno y empezó
a escribir lo que veía: la ventana antigua de la casa
de Cleotilde, el perro corriente de don Tomás, la
oficina de correos, los cuatro árboles que plantó el
alcalde en honor de cada uno de sus hijos, los cometas multicolores que techaban el cielo, los jarros
de barro recién horneados, el hilillo de agua que
pasaba por el acotamiento de la calle.

ribel". Regresó su mirada al inicio de la calle, abrió
el cuaderno y escribió:
La ventana rojiza de Cleotide me mira.

El perro zarco de don Tomás quiere orinarme.
En la oficina de correos no hay carta para mí.
Zigzagueo entre los cuatro árboles del poniente
llamados Hugo José, María José, Antonio José y
[Ana José.
Cometas multicolores techan el cielo del pueblo.
Cien jarros de barro se hornean al sol naranja.

37

�Un hilillo de agua recorre mi espalda y el fondo
[de la calle.
Las palabras del agüelo Pablo volvieron a taladrar los oídos de lsaías: "lsaías, en este cuaderno
puedes poner todo lo que tú eres, lo que no tienes,
lo que más quieres, en letras todo será tuyo. ¿Oíste,
Isaías? Todo lo que quieras será tuyo".
lsaías caminó hacia donde inicia la calle, miró
de reojo, abrió el cuaderno y escribió:
AnaMaribel
Tu sonrisa es rojiza
como la ventana de la casa de Oeotilde,
llena de claveles.
Sólo el perro zan:o de Tomás me acompaña
por los barrotes que custodian
la oficina de correos.
Chicoteo mi soledad en cada uno de los
cuatro encinos que adornan la calle.
Te amo y estás tan alto
como los cometas que techan el pueblo.
Para decirte lo que siento,
no son suficientes los cien jarros de café
que se hornean al capricho del sol;
como hilillo de agua llegaré a tu puerta
y lanzaré una carta por la hendidura
de plata.

el capricho del sol. Ojalá pudiera tomar un cometa
y adornar mejor el jarro. ¿Sabes agüelo?, tenías razón, lo que no tengo, si lo escribo lo tengo, soy como
el hilillo de agua que pasa sobre la banqueta.
''Viéndolo bien, el agüelo no está tan güey." La
cara de lsafas se iluminó de alegría, recorrió nuevamente la calle, abrió el cuaderno y escribió:
Tarde de cometas

"Ah que agüelo tan güey, yo lo que quiero es a
Ana Maribel". Repitió lsaías, volvió a recorrer la
cuadra, cambió de hoja y siguió escribiendo:

para Ana Maribel

Cien jarros se hornean al sol.
Cuatro encinos protegen mi andar.
Tu sonrisa rojiza clavel
se entrelaza en una carta.
El perro zarco de Tomás será
el mensajero;
seguirá la ruta del hilillo de agua
ignorando la estación de correos.
El agüelo palmeará mi espalda
y tú te fundirás con un abrazo
ami cuerpo.

Querido agüelo:
El cuaderno que me regalaste me hace compañía; el perro zarco de Tomás me mira incrédulo; estoy frente a la fachada de la casa de
Oeotilde; en los claveles que adornan la ventana distingo la sonrisa rojiza de Ana Maribel.
Le escribiré una carta y la dejaré en la oficina
de correos, que aunque está a media cuadra
de su casa, más elegante se verá la carta con el
sello postal en la orilla del sobre.
Esperé a que nadie me viera y robé dos claveles
-protegido por los cuatro encinos del poniente-los coloqué en un jarro de café recién horneado por

"Agüelo, agüelo-gritó Isaías-, agüelo, agüelo". Isaías corrió, Isaías se transformó en calle, en
la calle donde vive Ana Maribel.

38

co; que vestia, como tú, con humildad y usaba sombrero,
huaraches y paliacate en la garganta allá en su ciudad
natal de Vtllafea -quise decir Vtllahermosa.
Señor, reza por este hombre que un di.a recibió completamente desnudo a un periodista norteamericano en
el Museo de Tabasco y al notar su sobresalto Pellicer le
dijo: ahorita vengo, voy a ponerme algo y el periodista
respiró tranquilo, cuál no seria su sorpresa cuando regresó el poeta todavfa como tú lo trajiste al mundo -con
sesenta años más- con unos anteojos diciéndole: ahora
si estoy a sus órdenes.
Señor, acoge a este hombre que en un acto de frivolidad y para no enseí\arel poco pelo que tenia se rasuraba
todos los d(as la pelona; perdona a Pellicer que cuando
impartl.a una conferencia sobre Salvador Diaz Mirón
empezaba diciendo con cierta pausa teatral y con una
voz de trueno, para espantar al poco auditorio que tenia:
el poeta mató a tres; perdona a este hombre a quien su
madre encerraba en el tinaoo de agua en su vivienda de
la calle de Correo Mayor para que no lo tocaran los balazos de la Revolución.
Señm; ten misericordia de Carlos que llegaba a los
programas del famoso-quién sabe por qué- cine Teresa en donde costaba tres pesos la entrada para ver dos
peliculones; ten misericordia de este poeta que confesaba,
no sé si en un acto de humildad o de cinismo, que él habla viajado por todo el mundo con el dinero del sufrido
pueblo mexicano; perdona al poeta Pellicer quien en un
acto de generosidad por ayudar a los demás, emulándote,
se quitaba hasta la ropa.
Señor, perdona a quien escribió más de cuatrocientos
sonetos y en un válido arranque de soberbia decia que
"diez o doce de ellos para ser del país no están tan mal";
ten misericordia de Carlos Pellicer que se robó todo el
paisaje de América y lo escondió en su corazón y en el
regocijo de sus sentidos; perdona a quien presumía de
sus versos desnudos y sin zapatos pero con corbatas
elegantes.
Señor, perdona a quien en un arranque americanista

Letanía por Carlos Pelllcer
Dionicio Morales
SEÑOR, PERDONA A ESTE HOMBRE QUE EN SU C0RAZÓN LLEVA SU

propia luz aunque haya pecado de incontinencia poética,
de su prodigiosa alegria de viv~ de su necio -¡perdón!-y auténtico cristianismo; perdona a este poeta que
tuvo la osadia de hermanarse con el sol, de haber nacid,o
en una tierra que es pura agua arriba y abajo, de armar
hasta la saciedad a los desheredados.
Señor, perdona a este hombre que tenia una mara1
villosa voz impostada porque, dicen, se habla tragado a
un hombre; que en su cabeza tenia pájaros y entre sus
piernas un jaguar, que recorrió a pie los lugares por donde
anduvo San Francisco de Asl.s.
Señor, perdona a este poeta que alcanzó con altura
varios registros poéticos, que cristalizó en los sueños de
Bolívar su andariega manera de vi~ porque era pobre,
tan pobre que nunca tuvo para comprar un automóvil y
se subia al camionc:ito que pasaba por la calle de Reforma
cerca de Sierra Nevada, donde vivia, para llegar al centro
de la ciudad de México.
Señor, ten misericordia de Carlos ya que cada año
rehada tu Nacimiento en el garage de su casa en el que
conjuntaba todas las artes y que era visitado de diciembre
a enero por miles de personas; que era aficionado a los
toros -perdón, a las corridas de toros-, y no pagaba la
entrada porque su hermano era el juez de la Plaza Méxi-

39

�llamó al sol de Paris sol de chimenea, bibliotecario y sacristán; perdona a quien le dijo a José Vasconcelos que
U'evaba en la cara un jardfn de lujuria; ten miserirordia
de este pobre poeta que en Italia trabajó de mesero y vMa
de las propinas que recibla; sé misericordioso ron Carlos
Pellicer que ronstrufa puentes movedizos y colocaba el
mar a la izquierda porque se habla cargado mucho a la
derecha.
Señor, perdona a este hombre que cuando nos invitaba a comer en su casa sólo nos ofreda pescado con momo
y pozol bien ftfo; perdónalo porque durante veinte años
dio clases en la Secundaria Núm. 4, pagando as( su cuota
de humildad, porque para quedarse a vivir en Europa le
daba sablazos a todo mundo; porque un dia conoció en
Paris a su admirado André Gide, con quien su rostro
guardaba un cierto parecido, en una cola para entrar a
un cine y no se atrevió a saludarlo.
Señor, perdónalo porque acompañando a Vasconcelos
en su viaje por Europa viajaban por ferrocarril en tercera,
ya que no habla cuarta; compadécete de este hombre que
como buen mexicano fue edfpico al amar más que nadie
a su madre, doña Deifilia -que quiere decir hija de
Dios- Cámara de Pellicer.
Señor, compadece a Carlos Pellicer que al final de su
vida decidió aceptar su candidatura para senador por
Tabasco para ayudar a sus paisanos más necesitados y
no pudo hacerlo porque la muerte lo sorprendió a sus
ochenta años -digo "sorprendió" porque él sabia que
iba a ser etem~; rompadécete de este poeta a quien
todavfa le duele "no por mexicano sino sólo porhombre"
la calda de Tenochtitlán.
Señor, reza por el poeta sobreviviente de los simulacros de ley fuga a que lo sometieron cuando estuvo
encerrado en la cárcel de Tacubaya, y por este hombre
que viajó a España a solidarizarse con los republicanos
en una de las guerras civiles más cruentas de nuestro

40

siglo en hispanoamérica; reza por él aunque te haya
robado un poco de luz en sus poemas para, como tú,
repartirla entre los humanos; señor, perdona sus ochenta
años que vivió reconstruyendo un mundo -el tuy~
que muchos de tus hijos hablan olvidado; perdona su
encantadora desfachatez con que seduda al más pintado,
su sentido del humor a flor de piel, su generosidad al no
negarle a nadie un vaso de agua.
Señor, compadécete de su falsa humildad a la hora
de restarle méritos a sus poemas, y de su sigilosa soberbia
cuando de exaltar nuestra inigualable cultura prehispánica se trataba; ten misericordia de este _hombre que
desde muy joven se apropió del mar en Campeche y nos
lo regaló como un elemento de su gran poesla.
Señor, perdona al poeta fiel que no sucumbió a los
sutiles coqueteos de la prosa -le prosa-, y su permanencia en éste y en el otro mundo -que para él existe-la ganó gracias a la poesla que, como escribió Martin Heidegger, es la instauración del ser por la palabra; perdona
a quien levantó de nuevo el imperio de los olmecas en el
pan¡ue-museo de La Venta, en Tabasco, con una museografta que asombró al mundo, y que un funcionario de
cuyo nombre no quiero acordarme -porque mancharía
la memoria del maestro- destruyó de un manotazo.
Señor, ten piedad de Carlos que ya habla muerto una
vez cuando un malnacido mandó que le robaran de una
pared de su casa los cuadros de José Maria Velasco que
coleccionaba para que no salieran del pafs; ten piedad
de este hombre-poeta, poeta-hombre, para quien Morelos
era "una espada en el jardfn", Juárez "el presidente vitalicio", Mart( "intimo sol, abanderado", Bolfvar "prfncipe
de los más altos sueños" y Cuauhtémoc "la flecha que
ha herido los ojos del sol y ha seguido volando en el
cielo".
Señor, ten piedad de este hombre que gritó a los cuatro vientos no pertenecer a la famosa generación de Contemporáneos porque no tenia casi nada en común con
los demás escritores que forman parte de ella; ten piedad
de Carlos Pellicer que desde antes de que naciera su voz
estaba ya prevista; ten piedad del poeta que un dla, molesto con las declaraciones reaccionarias de Jorge Luis
Borges le respetó que no sólo era ciego de la vista sino
también del alma.
Señor, ten piedad, compadécete y reza por él; perdona
a Carlos Pellicer que hace cien años nació de una mirada
luminosa tuya, y hace veinte años que regresó en una
lágrima tuya a su mundo original-el para(so- después
de haber vivido en este otro mundo -el infiem~ que
él colaboró a hacer, como dice Gabriel Zaid, más habitable con sus actitudes y su obra poética que nos hacen ser
mejores por dentro.
Amén.

l

Carlos Pelllcer
Alfonso Rangel Guerra
TABASQUEÑO DE NAClMIENTO Y UNIVERSAL POR LA DIMENSION

finalmente, testimonio del espfritu y en ese sentido, la
de Carlos Pellicer es reveladora de toda la carga vital
que llevó consigo en su tránsito poético.
En 1925, con 28 años de edad, Carlos Pellicer enfrentó
la maravilla del arte arquitectónico y la pintura italianos.
Fue, romo en el clásico encuentro con Italia de los hombres del norte, el descubrimiento de la belleza desbordada y también contenida, y del sentido que la estética
puede imprimir a la vida. Ante la obra de Leonardo exclama su perfección y dice: "'Yo tiemblo ante él, ligeramente romo el viento junto a las encinas más altas".
Esta expresión podrfa guiarnos para entender la posición
que adapta Pellicer ante la creación artística y, al mismo
tiempo, ante la capacidad humana para traducir el mundo en belleza. El temblor ante la grandeza de la creatividad es la respuesta del alma enfrentada a la sublime
expresión de la forma. La misma expresión de temblor,
como del aire "ante las más altas encinas", la utilizará
para referirse al Dante.
En 1926 recorrió Grecia y el Medio Oriente. Muy cerca
estuvo, en estas rutas mediterráneas, de José Vasconcelos,

de su poesfa, Carlos Pellicer ocupa un destacado lugar
en las letras mexicanas contemporáneas. Viajero infatigable, enriqueció su palabra con el paisaje y las imágenes del Viejo Continente, Asia y América. Fue, sin lugar
a dudas, un testigo certero de su tiempo y al correr de
los años detuvo su mirada, su sensibilidad y su poesfa
en la realidad americana. El pensamiento de Bolfvar
cobró vida en sus inquietudes por el destino de nuestros
pueblos, y su expresión poética fue la elevación de su
voz para denunciar injusticias, tender vfas de comprensión y revelación, al mismo tiempo que se prodigó
en bien de las mejores causas por la dignidad del hombre.
Muy tempranamente abandonó su Tabasoonatal para
radicarse en la ciudad de México. Pero la imagen primera
del mundo, la del color y la forma, estaba ya impresa en
su mente y en el corazón. Consigo transportó el paisaje
natal y lo mantuvo vivo y palpitante en la vivencia personal del mundo. Pero no seria correcto limitar la visión
de su poesfa a esas presencias cromáticas y al trópico
que le dio "las manos llenas de color". La poesía es,

41

�habla dejado en Jalapa. Estaba ya cargado de años, pero
erguido y con la breve elevación que daba a su rostro. Si
recuerdo bien, ya era senador. Seguia siendo un conversador infatigable y seguramente el poeta vivo que llevaba consigo lo hada llevar con soltura el peso de la
poesla, esa condición peculiar del hacedor de palabras
que se aligera y se eleva, paradójicamente, con esa carga
peculiar.
&amp;as son, solamente, imágenes dispersas de un mexicano que enriqueció la literatura nacional y el ámbito
de nuestra poesia. Ennumerar su vasta obra exigiría más
tiempo del que ahora disponemos. Quede, en este centenario que celebra la memoria del poeta, la belleza y la
trascendencia de su verso:

ese otro mexicano distinguido que también supo vivir
apasionadamente la inteligencia. De esos recorridos por
lugares lejanos dejó poemas suaves plenos de destellos.
Constantinopla quedó presa en un "Nocturno" y de sus
mezquitas gigantescas dice en el poema que "un ojo de
ámbar brilla sobre todas ellas", y
La ciudad perfumada de café,

se embarca en el Bósforo
rumbo a los libros y el quinqué
familiar de los dias de oro.
Pocos recuerdan que la vida de Carlos Pellicer estuvo
a punto de ser cegada por la brutalidad en los tiempos
vasconcelistas. "Hace muchos años -cuenta José Alvarado-, allá por los treinta, Pellicer estuvo preso por pret~xtos pqÍiticos. Sus delitos hablan sido ser amigo y secuaz de José Vasconcelos y haber condenado el asesinato
de Germán del Campo. Fue llevado a una celda miserable y oscura y en las madrugadas lo sacaban a los caminos solitarios para hacerle simulacros de fusilamiento
o fingir la aplicación de la Ley Fuga. ID poeta permaneda
sereno, entero. El jefe de los guardianes, homicida
violento, lloró una vez de rabia, de asombro, acaso de
arrepentimiento. Pellicer lo ha olvidado." Seguramente
le impuso un cerco a la memoria para olvidar estos sucesos desagradables.
Una vez vino Carlos Pellicer a Monterrey. Seguramente estuvo otras veces en la ciudad, pero yo lo vi en
esa ocasión y escuché sus conferencias sobre arte egipcio,
que impartió en la Escuela de Verano de la Universidad.
Esto fue en la Escuela Taller de Artes Plásticas, en el viejo
edificio que antes habla sido la Escuela Femenil "Pablo
Livas" por la calle de Washington, ya derruido. Esa noche
el poeta, siempre dispuesto a la conversación, quiso
pasear por Monterrey, y en horas silenciosas de la media
noche, en aquella tranquila ciudad de los años cincuenta,
caminamos y paseamos con él desde aquel viejo edificio
de Washington y Zaragoza, hasta la Plaza de la Putisima.
Durante todo el recorrido fue recordando anécdotas y
contando sucesos de la vida mexicana. En la plaza y frente al templo, ocupamos una banca y quienes estábamos
con él, lo veiamos recortar su figura contra la majestuosa
forma de la construcción, como grandiosa parábola que
se erigia contra el cielo claro de esa noche de verano. Yel
poeta hablaba y hablaba, con esa voz estentórea que lo
caracterizó siempre, de perfecta dicción y algo dramática,
que imponía un carácter peculiar a todo lo conversado o
narrado por él. Otras veces lo vi, la última en la ciudad
de Vtllahermosa, en su estado natal, donde colaboraba
para el establecimiento de un museo semejante al que

Nuestras vidas son los rios;
nuestras muertes son el ·mar.
En los rios nunca hay perlas,
sólo en el mar.

Aprende inglés
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Idiomas (CMDI) puedes encontrar
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No hay fecha limite o periodo de
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requisito ser estudiante de la UANL).
Pueden solicitar información en los
teléfonos: 329 40 20, ext. 5980 y
329 40 80, ext. 5424.

42

La semilla de los frutos

Mario Gámez Álvarez, Cota Sada, Beatriz 7.ertuche, César Treviño Boesch, Carlos Cirilo, Eugenio Armendáriz,
Amalia Garza, Helenita Barjau, Lilia Martinez Serna,
Federico Lozano, y muchos más que escapan a mi memoria.
Yo vi el estreno de Doña Rosita la soltera o el lenguaje
dt las flores en el gran teatro Florida, que para tal ocasión
estaba engalanado con guirnaldas y a las primeras damas
que llegaron al teatro les obsequiaron una rosa roja.
"Cuando se abre la mañana/ roja como sangre está,/
el rodo no la toca,/ porque se teme quemar./ Abierta en
el mediodfa/ es dura como el coral,/ el sol se asoma a
los vidrios/ para verla relumbrar.
Gracias Elisamaria por haberme descubierto a
Lorca, porque estando ya integrado el núcleo en
1950, accediste a
mi petición para
que escenificaras

Rubén González Garza
UN DlA EN QUE LA VIEJA Slll.VIENrA DE MI CASA BARRIA LAS HOJAS

de los árboles que se hablan acumulado en el patio, me
preguntó:"¿Yese viento, dónde estaba antes?Y este movimiento teatral, ¿dónde estaba?, ¿quién lo motivó?" Quizá los jóvenes y aun los que ya no lo son tanto encuentren
en este breve articulo la respuesta.
En el año de 1948, Elisamaria Ortiz de González Garza montó con todo lujo y propiedad Doña Rosita la soltera
de_Federico Garcia Lorca, en una época en que el poeta
granadino era
más conocido
por el público
regiomontano
por su Romancero gitano que
por su obra dramática; a pesar
de que Margarita Xirgu en 1936,
en su gira por
México y América del S~ visitó
Monterrey y estrenó en el Teatro Obrero (un
jacalón de madera que estaba
por la avenida
Madero) La casa
de Bernarda Alba
y, sin duda, esceni ficó también

La zapatera prodigiosa. También
por darme la
oportunidad, primero de enseñarme a actuar, y luego de ser tu asistente en casi todas
tus producciones
durante nueve
años. Fue así como aprendí a dirigir. Me diste la
libertad de elegir
la obra que marcaria mi debut
como director. Yo
estaba terco en poner teatro mexicano y lo hice con Las
COSllS simples de Héctor Mendoza. Fue en 1957 y actuaban
entre otros: Blanca Torres, Geranio Maldonado, Carlos
H. Garda, Titina Ancira; todos alumnos tuyos y que ahora, a su vez, han seguido esparciendo la semilla que tú
sembraste.
Gracias a ti, por darnos a conocer el valor del sonido
y el sentido de la palabra, el valor del silencio entre palabra y palabra, la transición contenida en la emoción;
los puntos, las comas, dejar la voz en alto en los puntos
suspensivos y todo eso con naturalidad (pero no de la
vida, sino del arte), del teatro y de la poesia que también
y tan bien enseñaste.

Doña Rosita.
Xirgu recibió

aqui la noticia de
la muerte de Garcia Lorca. IDisamaria confesaba no haber
visto nunca a la Xirgu, y por lo tanto desconocer la obra
antes mencionada.
"Mi hermano Raúl me trajo esta obra de México para
que la leyera", afirmó Elisamaria. "Me apasionó y la
monté. Fue entonces cuando se me ocurrió fundar el Núcleo de Arte Teatral de Monterrey; entiéndase núcleo, no
como agrupación sino como semilla de los frutos, como
célula, como parte central y primordial del teatro en la
entidad."
Yasí empezó Elisamaría, llamando a los aficionados
que antes actuaban en las salas adyacentes a las
parroquias; entre ellos se encontraban Jovita Alanís,

43

�cana, quiero aretes blancos, un traje de torero y unas luces

A Pedro Almodóvar

en la frente, quiero un grito, un Sagrado Corazón y una
saeta, quiero el mar de los que parten, el mar de los que
lloran, quiero ser tan cursi como la Maura en mitad de
las escenas, quiero preguntar y no respuestas, quiero a
la Candela a mi derecha, quiero llorar, matar de amor,
morir amando, quiero un ataque de nervios en la noche
de las noches, del infierno de Almodóvar.
Quiero llorar y no morir cantando.
Sin más por agregar y vuelta en frío, pedir si·me permite su fortuna, pedir y ya agradezco sus favores, pedir
entrar al cielo y regresarme, pedir clavar la carne del
amante y brindar con el espejo que en el techo, repite mi
silueta, la reprende; pedir si me permite, la palabra, y
ofrendarme ya sumisa a sus pasiones. Pedir quiere la
carne, no la sombra, de la mujer que llora sus tristezas,
pedir quiera la carne, no la otra, masa anónima de rabia
alegoria, pedir quiere la carne, no la efigie, que incólume
se muestra a los deseos, la ley es justa: divide y se reparte,
en rostros de mujer que Pedro traza.
Pedir quiere la carne, pedir y bendecir al esperpento
que al borde de los nervios se acercara -lenta como
anciana que lee las noticias, lúbrica la actriz de cine en la
bañera-, y nada que en el cuadro no aparezca derecho
tiene a consignar que sigo firme en seguir hasta el infierno
a la que canta en el teatro de la vida y las mentiras. Teatro,
lo tuyo es puro teatro, si infeliz como soy me doy mi

Ofelia Pérez Sepúlveda
pASIÓN DE SANGRE: UN CAPOTE ROJO SOBRE EL PISO, UN ROSTRO

de mujer en el espejo, una gota de amor histérico en la
cama, una lágrima de semen cayendo en el rostro de Victoria. Quiero un cielo negro, un cielo goteando por sus
belfos, quiero un cielo que sepa a lván, a amante descastado, a madres que se alejan, a madres que amamantan, a madres y rosarios. Quiero un cielo negro, un cielo
falso para colgar de él la ropa que he mudado, quiero
una actriz que baje desde el cielo, y otra que interprete el
desaliento, quiero a Chabela cantando en el Olympia,
quiero una voz, un tequila y una historia para toda la
vida miserable que he cargado.
Que un taxista me lleve al infierno chabacano y meridiano de Almodóv~ que detenga los aviones,que me
encierren por doler como esta herida, que me abran el
costado y me tiendan en la playa. Más piernas abiertas,
más close-up al rostro de Miguel, más ruido de tiempo,
de amot de tacones lejanos y de España Por Dios, un taxista que me lleve al infierno, a esta ruin nostalgia de
amar el melodrama. Por Dios, que un teléfono vuele por
los cielos, que él regrese y se pudra de esperanza, que
vengan y me exploten la memoria, que muerda el animal por las heridas la sangre y el verano que me parten.
Quiero el mar para mi sola, el mar y una playa ameri-

sangre.

Librería Universitaria
Ciudad Universitaria / teléfono: 376 70 85 / Zaragoza 116, sur / teléfono: 342 16 36

Libros de texto Ciencias ~ Letras y humanidades
e-, Política y sociedad J Diccionarios ~ Enciclopedias
Libros de arte 0-- Papelería ~ Novedades

44

ociológica
comprende diversas formas de organización del
Estado-incluyendo tipos de gobierno-, distintas
posiciones referentes a las relaciones entre individuo y sociedad, valores ideológicos y concepciones
del mundo y, por último, pero no por eso menos
importante, actitudes y comportamientos individuales.
Sin duda que en la construcción de las modernas
democracias ha jugado un papel central la reafirmación de la individualidad y la correspondiente
ratificación de los derechos que hacen del individuo
un agente protegido. Por esta línea de acción, el
énfasis fue puesto en las leyes que afirmaban la protección del ciudadano, tal como se desprende de
los procesos derivados de la independencia americana y la revolución francesa. Pero esos procesos
no dieron automáticamente una democracia irrestricta y se necesitaron muchos años de luchas de
todo tipo para que todos los sectores tuvieran cabida en el sistema; que lo digan si no las sufragistas
y las absurdas persecusiones a que fueron sometidas (que prueban que la racionalidad no es la virtud
más común de los seres humanos).
La afirmación de la independencia individual
y de las leyes que la protegen llevaron a un Estado
de derecho donde la ley, como expresión de las necesidades y la voluntad común, debe estar por encima de todo interés sectorial o personal, pero ello
no hace a la democracia de un forma automática·,
en todo caso, conduce a formas de asertividad, pero
no a la democracia, porque la asertividad es una
reafirmación de la individualidad y por ello puede
conducir a formas pervertidas de egoísmo, elemento opuesto al espíritu democrático, si es que lo
hay. Curiosamente, estudios hechos sobre la asertividad en México-ese sentimiento y a la vez com-

Comportamientos políticos
y democracia
El DEBATE PÚBLICO SOBRE LA DEMOCRAQA Y SUS FORMAS

se ha incrementado en los últimos tiempos, como
si de la. claridad u oscuridad de las ideas dependiera el resultado fundamental, un sistema político
aceptable y aceptado por todos sus participantes.
Hay quienes piensan que debemos empezar
analizando las ideas de Aristóteles-quien, por otra
parte, era un decepcionado y feroz crítico de la democracia-, como si de lo dicho por El Estagirita
podría surgir la solución correcta a las dificultades
del presente. :f:ste es un planteamiento del problema totalmente equivocado, equivalente a pensar
que los análisis de los problemas actuales de una
teoría del movimiento en física deberían empezar
por un estudio de la obra aristotélica. Lo grave es
que así como muchos de nosotros no aceptamos
esta segunda actitud, estamos dispuestos a conceder todo el valor a la primera.
La democracia moderna, tal como se ha desarrollado en los sistemas monárquicos o republicanos de los Estado-naciones desde el siglo XVIlI
en el ámbito geográfico del llamado mundo occidental, es una compleja estructura institucional que

45

�teorías hacia este
aspecto, expresado
de varias maneras,
como la universalidad e igualdad
del sufragio, el reconocimiento de
las minorías y demás, todos en
esencia concurrentes al mismo
objetivo: reconocer
a los demás como
seres humanos,
con todo su componente de juicio
asertórico y de contradictoriedad. En
ese sentido, aunque sean económicamente válidas,
son antidemocráticas las políticas
de medios de comunicación masivos que excluyen
a todo aquello que
' no se vende" o"no
tiene una audiencia comercialmente sustentable; es
que, en realidad, neoliberalismo económico y democracia no son muy compatibles.
Por ello, son sospechosas también ciertas campañas de defensa de los valores que se han dado
en los últimos tiempos, ya que suele haber por
detrás de ellas la reafirmación de los propios valores
o sentimientos como negación de los demás, como
exclusión de los otros, como eliminación de lo disímil, como expulsión de lo extraño. No es por casualidad que nazismo y antidemocracia son coincidentes.
De todas maneras, los sentimientos humanos
no se desarrollan porque sí y no es tarea de los científicos sociales decirles a los demás cómo tienen que
actuar: si tendremos o no las actitudes para la implantación de una democracia auténtica es una respuesta de todos.

piejo actitudinal de reafirmación personal o, más
simplemente, de "no dejarse"-, muestran que
nuestra concepción de lo defendible o digno de ser
afirmado como valor personal es diferente entre
nosotros de la forma en que se manifiesta en otros
países: lo que para un estadounidense es asertividad para nosotros puede ser una groseria. Para ponerlo con ejemplos, reclamar a una persona que respete la fila en una ventanilla de trámites burocráticos, comportamiento asertivo que puede ser mal
visto o tomado como agresivo en muchas ocasiones
entre nosotros.
Quizá el más importante de los comportamientos favorables a la democracia está asentado en la
actitud de reconocimiento del otro. Esto es lo que
anticipó Rousseau en la fórmula je est un autre (yo
es un otro) como uno de los fundamentos de la democracia. Los teóricos actuales de la democracia
han reorientado sus análisis y sus correspondientes

46

tenc1on
flotante
1

/

juguetonamente a Fliess: "¿Crees que en esta casa
podrá leerse algún dia una placa de mármol que
diga asf?: Aquf, el 24 de julio de 1895 se le reveló al
doctor Sigmund Freud el enigma de los sueños".
Se referia al minucioso análisis del conocido "Sueño
de la inyección de lrma" y agregaba en seguida:
"Por el momento me parecen escasas las perspectivas de que ello ocurra". No obstante, su libro La
interpretación de los sueños es una de las obras más
extraordinarias con lo que fue celebrado el nacimiento del siglo veinte. El futuro Nobel de literatura Henri Bergson escribfa en 1901: "Explorar el
inconsciente, trabajar en el subsuelo del espfritu con
métodos especialmente apropiados, tal será la tarea
principal de la psicología en el siglo que se inicia".
Recientemente el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y Alianza Editorial se dieron a la
tarea de publicar en una breve y bella coedición el
libro Los sueños de Sigmund Freud con un cuadro
en homenaje a Magritte, de Gelsen Gas, en la portada. Asimismo, Ediciones Era ha puesto en las librerias Sobre la naturaleza de los sueños de Hugo Hiriart. Tal acontecimiento invita a un breve repaso
de tan interesante tema.
El librito Los sueños de Freud es la edición íntegra
de la primera parte de La interpretadón de los sueños
de 1899 (el editor alemán le puso la fecha de 1900),
en la traducción que Luis López-Ballesteros y de
Torres hizo por encargo de José Ortega y Gasset en
1923. El volumen contiene lo esencial de las aportaciones de Freud sobre el tema. Para Freud los sueños no eran "vana espuma" o los sonidos que al
azar unos dedos arrancan a las teclas de un piano.
No, los sueños tienen un sentido y un significado
para el sujeto que los sueña, son expresiones de impulsos, sentimientos y deseos inconscientes a través
del lenguaje de imágenes que entretejen una histo-

Actualidad de los sueños
EL OORMIR ES UN ESTAOO FISIOLóGICO dcuco, QUE ALtema con la vigilia, al que entregamos la tercera
parte de nuestras vidas. Es un ritual recurrente, habitualmente nocturno, relacionado con una compleja actividad cerebral aún no bien conocida. Sus
funciones reparadoras son de primordial importancia para la salud y el bienestar del organismo.
La ciencia que lo estudia es la somnología clfnica
que agrupa varias especialidades médicas. Los trastornos del dormir se estudian en los laboratorios
de sueños. Ahora bien, el sueño es la actividad men~
tal que se presenta en las diferentes fases del dormir; en particular en la fase MOR (movimientos
oculares rápidos), aunque no exclusivamente. Sin
embargo, no es de la neurofisiología del dormir y
el soñar a lo que voy a referirme, sino a la naturaleza
e interpretación de los sueños en dos títulos recientes.
A finales del siglo pasado, el análisis de los sueños tuvo un momento culminante durante el autoanálisis de Sigmund Freud. El entonces oscuro y
solitario neurólogo vienés tenía sólo un interlocutor, el doctor Whilhelm Fliess, otorrinolaringólogo
residente en Berlín. En la carta 137, fechada el 12
de julio de 1900 en Bellevue, Freud le preguntaba

47

�ria sorprendente para el soñante. Freud encontró
que los sueños eran semejantes a un palimpsesto
en el que se puede leer un texto escondido y borroso
por debajo del texto superficial. Los sueños tienen
un contenido manifiesto y un contenido latente, derivan
de acontecimientos intrascendentes de la vigilia
(que llamó restos diurnos), y expresan una realiución
o cumplimiento de deseos del durmiente. Tales deseos
prohibidos -irreconocibles por la concienciaburlan la acción de la censura y aparecen disfra-

formación onírica le dan a los sueños esa atmósfera
de irrealidad extravagante y absurda.
El trabajo interpretativo consiste en pedirle al
soñante que asocie con las diferentes partes del sueño las ocurrencias que vengan a su mente. El análisis del sueño conducirá a un desenmascaramiento
de los impulsos, sentimiento y deseos reprimidos
en la vigilia e inaceptables para el yo, entrelazados
más tarde en la confusa y caprichosa trama del
sueño.

zados con algunas deformaciones en la pantalla del
sueño.
Entre las ideas latentes y el contenido manifiesto
hay un arduo trabajo de elaboración que utiliza la
condensacibn para reunir varios elementos en uno
solo, el desplazamiento que cambia de énfasis y el
lugar de las representaciones y la simboliz.ación que
se vale de representaciones oblicuas o figuradas para expresar ciertas ideas. Estos mecanismos de de-

El lector de este pequeño volumen verá satisfecha su curiosidad de mayor información sobre el
tema en La interpretacibn de los sueños de Freud en
sus frecuentes ediciones populares, aunque la más
recomendable es la de Amorrortu. Este libro no ha
sido superado ni por las ediciones posteriores de
Freud ni por los escritos de sus discipulos sobre el
tema. Freud pagó caro su descubrimiento. Actualmente circulan muchos libros dedicados a analizar

48

los famosos sueños soñados
por Freud y que él mismo no
pudo analizar cabalmente.
Con estos antecedentes
resulta muy estimulante la
aparición de un libro escrito
por alguien que no es médico, ni psiquiatra ni neurólogo como Hugo Hiriart
que, siendo "sólo escritor",
se atrevió a escribir un libro
titulado Sobre la naturaleza de
los sueños, publicado por
Ediciones Era. El autor es un
escritor original, de gran
inventiva, que gusta replantearse los grandes temas de
una manera absolutamente
personal, sin recurrir a tecnicismos o teorías que paralizan la autorreflexión. Lo
recordamos desde su columna semanal ''Balumba"
(1978) en sábado/unomásuno,
por algunos de sus libros y ~ través de su reciente
reaparición en la sección "Confrontaciones" de La
Jornada Semanal (Nueva época). En estas colaboraciones periódicas ha expresado su punto de vista
personal sobre fobias, reacciones de pánico, enamoramiento y muchos otros asuntos interesantes con
un enfoque novedoso y atractivo.
Pues bien, el libro de Hiriart Sobre la naturaleza
de los sueños recuerda en su estructura a sus artículos
semanales. Está dividido en muchos apartados,
numerados del 1 al 65. Todos son breves (como los
artículos semanales) excepto el último que consiste
en un largo ejercicio de asociación libre o escritura
automática que recuerda a textos surrealistas de
Breton, Vtllaurrutia, Usigli y Paz, de gran valor literario. Es un documento estilístico y psicológico digno de ser analizado como una pieza independiente
del resto del libro.
El autor nos advierte coloquialmente en el
prólogo: " ...(este) libro no presupone ningún conocimiento ni habilidad peculia~ sólo haber soñado
y sentir curiosidad y ganas de entender qué hacemos cuando soñamos (... ) Yo mismo que lo escribí

no soy especiahsta ni experto en nada ni sé más
que tú de nada(... ) No contiene bibliografía porque
me cuidé de no leer ningún libro sobre el tema para
no desviarme de mis propias reflexiones". Pide ser
leído por un lector "activo y razonador'' que ejerza
la critica y la discusión pues "difícilmente puede
decir qué entiende el que acepta pasiva y resignadamente lo que está leyendo".
De lo anterior lo único que no es cierto es que el
autor no sepa más que el lector acerca de nada. Hiriart es un escritor que sabe·mucho acerca de muchas cosas. Es un filósofo al que no le estorba su
erudición y sabe escribir de una manera sabrosa,
sencilla y clara. El libro contiene aportaciones valiosas sobre el sueño y la creación literaria, las pesadillas, la construcción de los sueños, el despertar,
la técnica para desmontar un sueño y muchos otros
temas afines. No es éste el lugar para extenderme
en la aceptación o rechazo de las tesis de Hugo,
sólo deseo declarar mi interés y simpatía por la
amenidad de sus textos y la nítida exposición de
sus reflexiones e invitar a los lectores a compartir
esta grata experiencia.

49

�Polka, redova y chotis
en Nuevo León
EN EL NORFSJ'E DE MÉXICO FS FRECUENTE ENCONTRARJUN-

tos tres géneros musicales muy enraizados en el
gusto popular: la pollea, la redova y el chotis, categorías bien conocidas en la zona por los amantes
de la tradición. Estos géneros son parte de las danzas románticas del siglo pasado. Al lado del vals,
la mazurka, la polonesa, Ja marcha y la contradanza, forman un repertorio de piezas que fueron el
equivalente instrumental de la canción del romanticismo. El romanticismo musical que invadió
todos los ámbitos de la vida social en México les
trajo desde la Europa central, y pronto fueron apropiados por los públicos nacionales, especialmente
los del norte del país, donde han sido recreados,
tocados y bailados hasta la saciedad en cada uno
de sus rincones, alegrando y dando brillo a un importante lado del carácter regional.
Los más sobresalientes compositores de Nuevo
León de la vuelta del siglo compusieron, junto a
sus mazurkas y valses, varias polleas y chotis que
serian tocadas por todo el estado y el norte de México1. Ya pesar de que los años veinte inundaron la
región con un sinnúmero de fox-trots, blues, danzones, tangos y otros géneros llegados principal-

mente de Estados Unidos, las viejas polleas y chotis
permanecieron en los repertorios de las orquestas
de la ciudad y la región.
Actores significativos para la continuación y
difusión 'de estos géneros han sido, por un lado, el
grupo Los Montañeses del Álamo, y por otro, Antonio Tanguma. Ambas "instituciones" iniciaron
sus carreras hacia el final de los años 30. Tanto los
primeros como el segundo llevarían la música
norteña, aunque con diferentes dotaciones instrumentales, allende las fronteras de la región. De ellos,
sin embargo, Antonio Tanguma ha tenido una mayor relevancia en la conservación y difusión de la
pollea, redova y chotis norteños. Ello, tal vez debido
a la pureza de sus composiciones que al carecer de
letra se identifican más con aquellas piezas instru-

mentales de fines del siglo pasado y principios del
presente. Por otro lado, Los Montañeses sólo incluirían el acordeón durante un breve periodo hacia
1958.
La música conocida actualmente como norteña,
no ha tenido la misma importancia desde su llegada
al norte de México. El análisis de la prensa de principios de siglo y la crónica referida a las fechas no
revela alusiones a ella como típica de la región. En
comparación a otros géneros como el vals, la marcha y la mazurka, la pollea no fue cultivada significativamente por los principales compositores nuevoleoneses de la vuelta del siglo. De hecho, todavía
al inicio de la década de los cuarenta la música norteña con acordeón no era tan apreciada en Mónterrey ni en la ciudad de México. El mismo Tanguma menciona que en 1938, año de su arribo a Monterrey, procedente de China, Nuevo León, el acordeón no era popular en la ciudad, y mucho menos
en la capital del país.2
Antes de 1940, en Monterrey no había conjuntos
regionales con acordeón. Los años treinta pertenecieron a algunas pocas pero importantes orquestas al estilo big band norteamericano: las
orquestas del Casino Monterrey, la de José Sandoval, y la de Isaac Flores. En 1941 Juan Guerrero
fundó la Embajadores. Por otra parte, estas orquestas fueron herederas de una legión de pequeños

ensambles que durante la completa década de los
años veinte y parte de la siguiente, se dedicaron a
expresarse en la ciudad y la región a través de los
nuevos géneros del jazz: fox-trot, blues, one-step y
otros.
Al lado de las orquestas formales y otros ensambles de cuerdas, en la ciudad también hubo algunas
agrupaciones musicales de carácer informal que
podían incluir bajosexto, violín, flauta y contrabajo.
Otros grupos musicales de este tipo, que se dedicaban a tocar en ferias, bailes "de a 10 centavos", y
otros sitios populares, también eran pequeños, por
lo general de tres o cuatro elementos, comúnmente
un violín, una batería, un bajo y un saxofón o trompeta. Los repertorios de estas agrupaciones estaban
compuestos de piezas de moda: foxes, vals, cancán,
danzones, y toda pieza bailable de la época, incluidas las polleas, pero estas últimas no como géneros principales ni exclusivos.
El modelo de música y ensambles actualmente
considerados como típicos del noreste mexicano
sólo fueron estimados como tales hasta la década
de los cuarenta. En estas fechas, el principal exponente de los géneros norteños fue Antonio Tanguma, quien empezó su carrera durante los años
treinta. Antes de él no hubo artistas sobresalientes
o ampliamente reconocidos como exponentes de
la música norteña. Los ensambles que durante las

51

�primeras cuatro décadas de nuestro siglo amenizaron los espacios del entretenimiento regional
cargaban, primero, la herencia de los géneros del
siglo pasado europeo con repertorios de marchas,
gavotas, mazurkas, valses, danzas y contradanzas
y, después, formas asociadas al jazz, principalmente
el fox trot y el blues, y aunque también actualizaban
la polka, la redova y el chotis, éstos sólo posteriormente tomarían el lugar principal en los repertorios
regionales. Otros géneros importantes durante la
época fueron el danzón y el tango.
Entre los años treinta y cuarenta, en otras zonas
del estado, especialmente en la zona de
Montemorelos, General
T~rán, Allende y Santiago, también hubo
grupos que actualizaban música tradicional
popular, con dotaciones
de contrabajo, bajosexto, flauta y/ o clarinete, y violín, pero aún
sin incluir el acordeón.3
Existen varias suposiciones acerca de los
orígenes de la popularización de los géneros
norteños como estereotipos a nivel nacional e internacional. Hay
quien considera que el
uso del acordeón y el
bajosexto en la interpretación de polkas
tiene su cuna en las
cantinas de General
Terán;4 alguien sugiere
que el gusto por los géneros norteños se apoya en
los inmigrantes europeos contratados por las industrias cervecera, metalúrgica y ferrocarrilera,
fundadas a la vuelta del siglo en Monterrey, o en
las costumbres y orígenes sefarditas de los primeros
pobladores de la ciudad:5 y alguien más sugiere que
el gusto por estos géneros creció con la circulación
de los mismos y el uso del acordeón desde el vecino
estado de Texas, que entre sus colonizadores europeos incluye, importantes grupos de alemanes.'

Estas estimaciones se refieren a capítulos particulares de la construcción de nuestra identidad musical popular. Por otro lado, en la bibliografía para
la historia regional, no existe nada que resuma el
asunto.
Lo que es un hecho es que durante las primeras
cuatro décadas de nuestro siglo los géneros actualmente conocidos como regionales: la polka, redova
y el chotis, aún no eran significativamente relevantes en la producción y circulación musical de lazona. Yotro tanto se puede decir de los conjuntos regionales con acordeón y bajosexto.
La importancia
concedida a unos y
otros es un producto reciente, enmarcado en el proceso
de la conformación
de la cultura nacional posrevolucionaria. Durante
los años veinte y
treinta se inicia y
consolida en México el proceso de
institucionalización
de la actual identi.dad nacional, en el
que participarían
los músicos del
país, tanto en el ámbito de la música de
concierto, como en
los de la música popular. A partir de
los años treinta, en
este proceso también fue notoria la
participación de la radiodifusión que, precisamente, inicia sus operaciones en Monterrey durante
los tempranos años veinte, y experimenta un desarrollo acelerado a partir de 1930. Poco después
el cine tomaría un lugar preponderante en la conformación de nuestra identidad musical, y finalmente la naciente televisión también demandaría
su parte en la construcción social de la cultura nacional y sus particularidades regionales.
A semejanza de otras regiones con sus propias

52

tradiciones musicales, como la península de Yucatán, el bajfo, las zonas indígenas, etc., el noreste mexicano debió construir sus propios estereotipos indagando en viejas tradiciones musicales llegadas
desde Europa durante el siglo pasado. Es cierto que
la región incluye tradiciones aún más añejas, de
viejos sones y reminiscencias de centros de riqueza
colonial. Pero el caso es que en la conformación de
las identidades regionales, realizada durante los
años treinta y cuarenta, fueron la polka, la redova
y el chotis, con dotación de acordeón de botones y
bajosexto, los que fueron escogidos de entre el repertorio musical regional; sobresalieron, se popularizaron en Texas, primero y, a partir de los años
cincuenta, en el resto de México.
En suma, puede decirse de manera provisional,
o como estimaciones preliminares para un trabajo
por hacer, que:
l. La institucionalización de la música actualmente conocida como regional es parte de la construcción del estereotipo popular norteño mexicano,
con sombrero, pistola y de gusto por la polka, redova y chotis. Este proceso se localiza en la conformación de la cultura nacional contemporánea, iniciada en México en los años veinte y treinta y, particularmente, de la construcción de las actuales identidades regionales del pafs.
2. En el noreste mexicano este proceso se inició
a principios de siglo, a través de un intenso intercambio musical con el estado norteamericano de
Texas, enmarcada, a su vez, por constantes movimientos migratorios e intercambios culturales. Principalmente, entre estos últimos, la producción y circulación de discos para fonógrafo.
3. Los antecedentes de la "institucionalización"
de la música norteña se localizan en grupos "folklóricos", como el Cuarteto Carta Blanca, auspiciado por la Cervecería Cuauhtémoc, o el Grupo del
Recuerdo, que tocaba en "La hora de la música antigua", de la temprana XEFB regiomontana. Ambos grupos interpretaban música popular tradicional mexicana, pero aún sin acordeón.
4. El origen y desarrollo de los grupos regionales
norteños coincide con el desgaste de los géneros
del jazz que inundaron la región a partir de la década de los veinte y se mantuvieron hastala década
de los cuarenta.
5. En la construcción del estereotipo norteño

participaron fundamentalmente los músicos y el
público regional amante de la música, con sus herencias musicales; pero también los medios de comunicación, especialmente el teatro, la radio y el
cine, con la popularización de personajes como don
Matfas, del grupo excéntrico musical Los Codos, a
partir de los años cuarenta y El Piporro, a partir de
los cincuenta.
6. Los gobiernos estatales de la zona fronteriza
contribuyeron a la conformación del estereotipo
norteño, con la contratación regular de artistas de
los géneros en sus campañas polfticas, reuniones y
promociones turísticas.
7. Las instituciones locales de carácter educativo
también participaron en este proceso al incluir la
cátedra de folklore en sus programas.
8. La adopción y continua práctica de los géneros y ensambles en cuestión, en el noreste mexicano y Texas, han estado asociados a la construcción
y reproducción social de las identidades populares
en la zona, donde los compositores, instrumentistas
y públicos, les han conducido a un desarrollo sostenido y, durante las dos últimas décadas, en un vigoroso intercambio musical entre Texas, California y
Nuevo León, a eventuales innovaciones asociadas
al jazz y el rock.
Now:
l . Véase: Manuel Neira BarragAn. Ocho composiúms dt Nuevo
Ltbn, Universidad Autónoma de Nuevo León, Departamento de Difusi6n, Monteney, N. L, 19'16.
2. Celso Garza Guajardo, Entmlislll "1 señor Antonio Tanguma,
Monteney, Nuevo León, apto 14 de 1988, cinta en el Archivo del Cenbode Estudios Hi8l6ricos de Nuevo León, Universidad Autónoma de Nuevo León.
3. Véase: JuanAlanfs Tamez, Lo, Monr.iitsa dtI Alamo, Centro
de Información de Historia Regional. Universidad Autónoma de Nuevo León, 1993.
4. Filiberto Medina Montelongoy GuadalupeQuezada Molina,
"Nuevo León y su m6sica de acordeón•, en Thldicionts y costwlrffls de Nwr,o Ltbn, Gobierno del Estado de Nuevo León,
Monterrey, 1955, pp. 93-95.
5. Radico Th:havsld, • Apuntes sobre la m6sic:a porfiriana", en
~ revista mexicana de cultura, Fundación Cultural
AlfONOReyesAwrecoec:hea,A C., Monterrey, N. L, 1991,
pp. 6.3-66.
6. Ra61 Martfne7., mmunicaci6n personal. Monterrey. N. L., mayo 15 de 1996. (E &amp;efior Martfnez fue aonista del muncipio
de Zuazua. Nuevo León, y ha investigado lla!l0l de la música
popular en el estado).

53

�óscares pasará a la historia del cine como un ejem-

.

1ne,
televisión
y otros ·
espejismos
se están sucediendo en la producción del actual cine
narrativo. Un pianista esquizofrénico, un buen pianista en la pantalla, y malo en la realidad, según lo
vimos también ese mágico lunes (ahora, por fortuna, al inicio de las vacaciones y no de regreso al
trabajo), le siguió sin dejar de hablar.
Los cinéfilos adoraron /erry Maguire, amor y
desfw. Tom Cruise se quedó sin el codiciado trofeo,
más alentador aún por su historia de desarrollo
personal, y no por la infame película, que la del
músico australiano. El film es detestable, pero querámoslo o no, responde a la historia colectiva de
estos tiempos de crisis, en donde la literatura de
"superación personal" o de los llamados "valores"
es más apetecible o mercadeable (término espantoso) que la sicalíptica o·pornográfica. Que el cine
refleja las presiones ideológicas de su época es más
que evidente en esta historia de alguien que triunfa
sólo por su entusiasmo individual, olvidando por
completo el contexto social donde pone en práctica
sus virtudes de emprendedor. Ya habíamos soportado el boleto ficticio del idiota que llega hasta accionista deApple en Forrest Gump, como para seguir
soñando, en la sala oscura o junto a la videocasetera, en el poder exclusivo de la fuerza de voluntad para rebasar los obstáculos que una situación económica, producto de los movimientos de
sus capas dirigentes, impone a sus víctimas.
El paciente inglés se convirtió en la película del
año. Una historia amorosa realizada con impecable
esmero y regodeo escénico, en donde todo es armonioso y bello, desde la construcción literaria de
la historia hasta la recreación fotográfica, nítidamente británica. Sólo faltó una cosa: la chispa de
la pareja central. Se aburren ellos aunque suden,
nos aburrimos nosotros. El film ganador de nueve

Los Óscares
MARzo Y ABRIL SE ABREN AL ESPECTADOR CINEMATOGRÁ·

fico, no con la posibilidad de las vacaciones de semana santa, sino con el rito y ceremonia anual de
los Óscares.
Hasta hace unos años, la entrega de las estatuillas significaba el anuncio de los estrenos por venir
en la cartelera del verano. Hoy, con la llegada al
país de la distribución transnacional de películas,
esto significa conocerlas antes de la adjudicación
de los premios. Si en Estados Unidos los óscares
son apetecibles por los ingresos adicionales que reciben las películas seleccionadas, en México la derrama precede y sigue a las películas ganadoras por
el enorme despliegue de promoción y publicidad
de la industria internacional del entretenimiento
planetario y de sus representantes regionales.
En esta ocasión Jerry Maguire y Larry Flint se
enfrentaban, en nombre de Hollywood, al cine realizado en inglés en el mundo entero y, por supuesto,
debajo del mundo: Australia. Los triunfadores de
la noche, soberbia en términos televisivos, en especial por el número introductorio de Billy Cristal,
fueron los ingleses con un paciente rodado en un
gran número de países, señal de los cambios que

54

importantes de un pasado vuelto a levantar en el
armado de una representación visual, como es el
caso de las graves broncas entre el sector conservador norteamericano y Larry Flint.
Milos Forman, cineasta de larga y brillante carrera, ha realizado con Larry Flint: el nombre del
escllndalo una brillante película sobre los problemas
que enfrentó el célebre creador de la revista Hustler contra una gran parte de la opinión pública en
Estados Unidos, en la década de los setenta. Lo que
destaca en el film, aparte de la legendaria maestría
de Forman, es la forma en que el cineasta separó el
asunto de la pornografía, y de la importancia que
ésta tenia en la vida privada y publicística del editor, del tema central del film: la libertad individual.
Muchos espectadores, y muchos críticos, para sorpresa nuestra, confundieron una cosa con otra, tachando a Larry Flint, la película, de pornográfica.
El respeto al derecho ajeno, palabras que aquí
son única y exclusivamente del silabario patriótico,
es tan importante, o más, en Estados Unidos, que
la moral pública y las llamadas "buenas costumbres".
En otros territorios, impresos o en movimiento, hay que andar con cuidado. Lo que Larry Flint,
-por cierto, muy bien llevado por Woody Harrelson-, hiciera para aderezar sus días y el de

plo de que la corrección técnica, sin química interior, es mero artificio. Si se recuentan, por ejemplo,
las miradas entre los dos personajes de Lo que queda
del dia en aquella escena intima y sutil, de la entrega
del libro prestado, escena de quemante fuego, se
comprende el enorme abismo helado en el que se
encuentra ubicada esta película.
Claroscuro, film de Scott Hicks, es una obra muy
distinta, excepcional en muchos aspectos, en particular por la actuación de ese gran actor europeo
Armin Mueller-Sthal, y claro, por el juego artístico
de su figura principal. El film describe con respeto
y prudencia las relaciones entre padres e hijos, que
por amor, amor filial, pueden terminar en desastre
completo, como en el caso de David Helfgott. La
historia es veniadera, tan verdadera como la del
paciente inglés, y sin embargo, según la prensa internacional, falsa en muchos de los datos de su recreación. Curioso, las dos películas triunfadoras de
los óscares plantearon de nueva cuenta el problema
de las relaciones que deben existir entre la realidad
y la ficción filmica, en una cinta en apariencia biográfica. El paciente, más distante aun de su contraparte histórica que el desmesurado pianista, recordó que el cine tiene otros caminos, no necesariamente objetivos, para insistir en las señales más

55

�muchos norteamericanos, es responsabilidad de
ellos mismos mientras no se lesione la ética comunitaria de la tolerancia mutua.
Fargo como era de esperarse, película independiente en el seno de una industria monolítica, sólo
recibió un premio a través del trabajo de su espléndida actriz. Secretos y mentiras, otro gran film
internacional en lengua inglesa, quizá mejor que
los retratos del paciente y del pianista, también
quedó fuera.
Películas de estreno por perseguir, en cine o en
video, si no se han visto Los hijos de la calle: soberbia.
en todos los
sentidos, e
inspirada,
e9 serio, sin
estridencias,
en un hecho
real.

No la de Luke Skywalker y La guerra de las galaxias, sino la de Emilio Azcárraga y la televisión
de los, como él los llamaba en público, "jodidos".
El momento de su desaparición es crucial. Más
que por la competencia de TV Azteca, que parece
tomat; por desgracia, el mismo camino electrónico
que su competidor, por el estado espiritual de la
nación. Por primera vez, México, en especial el
Distrito Federalr parece concientizarse y estar decidido a que la democracia se convierta en realidad,
por lo menos en el conteo de votos. En ~sa dimensión, una forma de hacer televisión, que el Estado
auspició y
fortal.eció
desdesunacimiento,
está condenadaadesaparecer.
Si el periodismo
nacional
retoma de
nueva cuenta el periodismo crítico, apagado desde la
década del
surgimiento
del denominado "milagro mexicano", es dable esperar,
no ala vuelta inmediata de los canales, sino en un plazo más largo, una
tel.evisión diferente. Una televisión que sin dejar
de ser diversión, no eluda el choque con la realidad
del país, sea la que sea, dando cabida en su información y entretenimiento a todas las corrientes de
pensamiento y cultura que integran la visión, aquí
y ahora, de los mexicanos en el tránsito de una
nación hacia un legítimo siglo XXI.
Ocurrió en España y con los españoles. ¡Joder!,
que no ocurra en.México.

Sobreviviendo a Picasso: un
equipo de
cineastas
excepcionales desmenuzadeuna
manera fidelísima los
amoríos de
uno de los
artistas más
repulsivos,
en términos
humanos, y
geniales de
este siglo. El
secreto de las focas: John Saytes, el creador de Estrella
solitaria en un descenso fascinante, y afectivo, en
los confines del mito. En busca de Ricardo lll: Al
Pacino en un largo y deleitable viaje verbal hacia
la noche escénica en la puesta en escena de un
eterno clásico. El amor tiene dos caras: una comedia
como las de antes, simplemente divertida. Selena,
subtitulada en español: recorrido discreto y honesto sobre uno de los pocos personajes fronterizos
que han trascendido la inocencia popular. Una saga
que deberá terminar.

56

rtes
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p l á s ti eas
Ciertamente hay muchos aspirantes a artistas
(a ser considerados como tales). Hay igualmente
un mercado para el arte que es un privilegio en
comparación con otras manifestaciones. Hay importantes concursos locales, nacionales e internacionales que se concatenan con el mercado. Hay
conferencias y seminarios de criticos e historiadores... Habrá quienes piensen que esto es suficiente,
pero quizás no lo sea asf.
La práctica profesional de las artes plásticas y
visuales en nuestro contexto parece estar caracterizado más por un impulsivo y loco amor por el
éxito que por una actitud reflexiva que entienda lo
artfstico co.mo un complejo campo de conocimientos, construido culturalmente.
Nos guste o no, la presencia de las instituciones
de arte locales ha trafdo y ha incrustado la noción
de lo artfstico que abandona la representación de
lo regional (paisajes, personajes, hechos, etc.), para
dar paso al modo en que habremos de acercanos a
los procesos de evaluación internacionales del arte,
generadores de paradigmas fundamentalmente
basados en la historia europea y en su dispersión y
evolución occidental.
A partir de esto, debemos entender que el arte
contemporáneo no se legitima sólo por la técnica
con la que se representa o la habilidad y destreza
con la que trabaja, sino que se define en función de
cómo entendemos su proceso histórico de descomposición sintáctica, semántica y pragmática.
Este pesado y complejo sistema que valora, reconoce y determina lo artístico internacionalmente,
se manifiesta en dos grandes campos entrelazados:
la competencia por los diversos mercados globales
que se encuentran en manos de los especialistas (críticos, marchands, galeristas, curadores, publicistas,
administradores públicos, coleccionistas, etc.), por

El urbano panorama del arte
Enrique Ruiz
EN UNA OUDAD COMO LA NUFSTRA, QUE ENFOCA TODO SU

esfuerzo por construir una cultura del trabajo, que
pondera la ocupación afanosa sobre el descanso, y
que entiende el tiempo libre como el encuentro con
lo masivo (cine, tv, futbol, etc.), resulta dificil encontrar el lugar de lo artístico plástico, no materialmente, ya que los espacios existen (galerías, museos, salas de exhibición), sino como una actividad
crítica, racional y socialmente configurada.
Su dimensión se opaca por tres circunstancias:
la poca promoción de foros para la discusión; el
atractivo del mercado del arte con sus persuasores
y la mistificación del productor como "el artista".
Es muy interesante observar cómo ha crecido
en el área metropolitana el número de individuos
que se dedican parcial o totalmente a las artes plásticas, desde diferentes plataformas. En esto, con toda seguridad, mucho tienen que ver las instituciones promotoras que desde los setenta han surgido,
como el Museo de Monterrey o como Marco, que
se han preocupado por impulsar las artes profesionales y la vinculación de nuestro contexto con los
parámetros del quehacer artístico del primer
mundo.

57

�Es importante el trabajo que las instituciones están realizando, porque se han avocado a la tarea de facilitar información y
formación que sirven tanto para el público
interesado en ver el arte como para los
artistas en ciernes. Pero el trabajo del artista
llega más lejos de lo que las instituciones
intentan circunscribir. A ese respecto, aún hay
mucho que esperar de los artistas regiomontanos.

Asumir el arte como la vida
En el arte se dan las contradicciones mismas

de lo social. La lectura del arte nos sitúa en
posiciones que son una revelación de los estados de conciencia, de las múltiples construcciones de la realidad, de las diversas sensibilidades. Nos encontramos ahí con la parte
brillante de nuestro pensamiento, lúcido y
congruente, pero también nos enfrentamos
con la parte oscura, la negada, la oculta.
Cada artista busca configurar un espacio
para dejar la marca, la huella, la idea de lo
que le concierne. Por ello, una sociedad plural contiene espacios de toda índole par~
observar las configuraciones de sus individuos.
Nuestro ambiente genera artes visuales
como antes no lo hada. Este contexto ha cambiado radicalmente en los últimos 25 años.
Sus expresiones van desde la recreación y el
placer estético convencional, hasta la manifestación politicocultural de los no integrados,-pasando por las expresiones autobiográficas,
la tecnologización del arte y la búsqueda de alternativas.
El campo de acción es la ciudad misma, el centro
y la periferia, la ostentación y la limitación, el patio
casero y el patio industrial, el pavimento y el lote
baldío, el horario de trabajo y el desempleo, el auto
privado y el transporte público, etc.
El artista regiomontano trae la semilla de la
muerte entre ceja y ceja, la de su propia muerte cultural. ¿De qué puede hablar el artista regiomontano
si no es del vado que le produce esta cultura que
nos caracteriza? No es posible encubrir la calle de-

una parte; y por la otra, los discursos teóricos y
sociopolíticos que elaboran los artistas y estudiosos
del arte para configurar, legitimar y ponderar los
diferentes sentidos cognoscitivos y semánticos del
q-qehacer.
&amp;e es el tamaño de la tarea que se presenta a
los aspirantes a artistas. En esta dirección, hacen
falta en nuestro contexto una serie de acercamientos
teóricos, de discusiones abiertas y talleres conceptuales, de seminarios y de publicaciones que permitan abordar estas problemáticas. Los artistas están
obligados a pesar de la intuición romántica a la profesionalización moderna y posmoderna.

58

sordenada con coloridas composiciones y suaves
tonalidades.
La aventura de ser artista gira en tomo al poder,
a los prejuicios sociales, a lo que se entiende como
status, al oportunismo, a la pose y las descalificaciones gratuitas, todo para saber quiénes están marginados y quiénes detentan un poder.
Al artista regiomontano no lo mueve la tradición, porque no la hay (ésta es una ciudad que crece
con el siglo). Lo mueve profundamente la noción
de mercado y de dinero. Ello le obliga a ser un ente
aislado y no agremiado. Desea treparse, ser oportuno, autopromocionándose, pregonando éxitos y
aciertos, sin un contexto histórico que lo legitime.
Ante este denso panorama, ante la mistificación
de la actividad artística (es una profesión devaluada, no productiva, ociosa, bohemia, dicen...), y ante
la profusión de artistas y centros de
difusión, hace falta multiplicar los
foros de discusión y reflexión que permitan acuñar y compactar los conceptos que dan sentido al arte. La falta
de lecturas y nuestro analfabetismo
visual son los principales obstáculos.
Al igual que lo hacen los escritores en sus talleres literarios, el artista
de lo visual debe someterse a una critica profunda, apoyado por sus iguales, para pasar de lo pictórico-emocional-intuitivo a lo conceptual-discursivo, en busca de la construcción de
esa "ciencia del individuo" quemenciona Barthes, lugar donde se articularán los diversos códigos y saberes
del ser humano.
Hay indicadores que nos obligan
a ver en otras direcciones: no son sólo
los museos de Monterrey los que nos
estimulan, sino también el proceso de
integración que desarrollamos con relación en la actualidad cultural, así como también la movilidad del concepto de identidad nacional en el marco
de la identidad internacional. Indicadores son también la afluencia de
artistas (cubanos, por ejemplo, pero
no exclusivamente) que vienen a vivir
en nuestras regiones, atraídos por los

coleccionistas locales y por la promoción de las galenas privadas, que colocan los puentes a los otros
escenarios, los del primer mundo, para realizar viajes de ida y vuelta.
En un escenario futuro, quizás en menos de
veinte años, Monterrey y sus conurbados habrán
de convertirse en uno de los centros más importantes de producción artística en Latinoamérica, gracias a las importantes colecciones de arte de algunos
de sus habitantes, pero también a causa de las oportunidades y el perfil que aquí se están gestando.
Pero al margen del éxito hay que prepararnos
para delimitar y generar medios propios, con definiciones e historia propia.

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59

�spacio .
virtual
Por último, examinemos la cadena "en esta empresa cuenta más el trabajo fastuoso que el efectivo", que también contiene exactamente las mismas letras. Como en los casos previos, cada letra
es un dato, y tenemos subcadenas que también son
datos, y la cadena entera es otro dato. Pero ahora
la cadena se ha convertido en información que en
efecto podemos usar: es fácil basamos en lo declarado para definir nuestra estrategia dentro de la
empresa en cuestión, y así ganar poder.
¿Qué diferencia hay entre las tres cadenas mencionadas? En los tres casos hay letras (las mismas)
y agrupaciones de letras. Sin embargo, la segunda
añade, respecto a la primera, un elemento de organizadón: las subcadenas forman palabras con significado individual (aunque no colectivo). En la ter- .
cera hay, respecto de la segunda, un nuevo nivel
de orden que se convierte en un segundo elemento,
esta vez de pertinencia. Digamos entonces que la
información está compuesta por datos organizados
y pertinentes.
La entronización del World Wide Web (la Telaraña Mundial, afectuosamente llamada el Web por
los amigos) como el rostro gráfico de esa inmensa
red llamada Internet, significó, para muchos, laposibilidad de acceder a cantidades inmensas de información (y por lo tanto de poder). Los primeros exploradores del Web pensaron que, cual nueva Canaán, les aportarla, ya que no leche y miel, sí al
menos información a manos llenas. Por supuesto,
lo mismo pensaron todos los que, de manera explosiva, se incorporaron a la Red, sea como clientes
(buscadores de la sobredicha información) o como
oferentes. Pero al Web le pasó lo mismo que a los
destinos turísticos de moda: se llenó de chatarra, y
su carga de datos creció con más rapidez que su
carga informativa.

Computación a empujones
No SE NECESITA CONOCER MUCHA LÓGICA PARA ATAR LOS
siguientes dos cabos:·vivimos en la Era de la Información (ya casi hasta amerita las mayúsculas), e informadón es poder. Aunque los cabos no necesariamente son ciertos, tendemos a considerarlos asf, y
el nudo resultante es que todos, de una manera u
otra, buscamos más y más información como una
vía de acceso a un mayor poder. En nuestro camino
hacia la influencia, nos convertimos en recolectores
de información.
Pero es preciso distinguir muy bien lo que son
simples datos de lo que es injimnación. Los primeros,
por si solos, tienen un valor relativamente
Pensemos, por ejemplo, en la siguiente cadena de
letras: "áte nstea mjepars cneeua 1mse taqfer baooso
ustaf uvee le ctio". Cada letra es un dato, y la cadena
en sí es otro dato, pero su aportación hacia el acrecentamiento de nuestro poder es francamente inexistente. Imaginemos ahora la siguiente cadena, hecha con las mismas letras: "cuenta que empresa esta
fastuoso más en efectivo trabajo el el". Como en el
primer ejemplo, en este caso las letras individuales
son datos, y también lo son las subcadenas y la cadena completa. El mensaje total tiene algo de sentido, pero no es del todo útil.

escaso.

60

Imaginemos a un explorador típico de Internet
que, desde su casa, busca ávido las delicias de la
información en el Web. Primero tiene que conectarse a la Red, y lo más probable es que lo haga con
un módem de no demasiada agilidad (por ejemplo,
uno que opere a 14.4 kilobits por segundo). Ya insertado en la malla, el usuario empieza a hacer click
aquí y allá en busca de su preciada información,
.pero descubre pronto que ésta se halla cubierta por
una densa capa de anuncios, que está flanqueada
por resmas de datos inútiles o irrelevantes, y que
pasan las horas sin que la dichosa búsqueda resulte
demasiado fructífera. Encuentra algunas ligas
(links) prometedoras, y descubre que están rotas:
nadie responde a la llamada. Halla dos o tres sitios
"interactivos" de los que no logra extraer ninguna
interactividad. No es extraño pues que este usuario
esté más cerca de la frustración que del baconiano
poder logrado merced a la información (una columna de PC Week Online comentaba a principios
de año la ironía de que, en medio de un mar de
información, los usuarios estuvieran muriéndose
de "sed").
Lo que nuestro explorador hipotético descubrió
es que Internet es una red más llena de datos que
de información, pero como él busca información,
sigue c~sando el botón de su mouse con repetidos
cliclcs que lo llevan de un sitio a otro sin mayor éxito.
Entonces, el usuario descubre los buscadores,
los webbots, los indices: Yahoo!, Altavista, Lycos,
InfoSeek y demás mecanismos le guiñan un ojo virtual. ¿Estará ahí la respuesta? El explorador teclea
en el campo adecuado un par de palabras clave (kqwords) que le ayuden a encontrar la información
deseada. ¿Qué ocurre? Lycos le informa que encontró 158,375 páginas con los términos buscados. Algunos clicks, los primeros, producen buenos resultados en forma de piezas potencialmente aprovechables; otros, la inmensa mayoría, se traducen en
fiascos rotundos. Yademás el usuario, si quiere reducir los márgenes de búsqueda, tiene que empezar
a meterse en el terreno del álgebra booleana (!).
Usando su visualizador o bn:Twser, nuestro explorador está aplicando-acaso sin saberlo-- la denominada temología "del estirón", a la que en nombre
del esnobismo llamaremos tecnología pull. En palabras simples, el explorador usa su programa para
revisar sumarios de diversos sitios, luego elige más

o menos al azar sitios que considere aprovechables
y, vía un poderoso click, "estira" hacia su computadora los datos que, por su organización y relevancia, pueden significarle información. No es gratuito
que un cibernauta se sienta frustrado, si está obligado a sacar la información "a tirones" cuando tenia la idea de que llegaría con suma facilidad a sus
manos ávidas de poder.
Por supuesto, en cuanto alguien pensó en la metáfora de la tecnología pull, surgió en su mente la
idea complementaria: la de una tecnología push, "de
empujones". Yel procedimiento que se ha ido afinando en el curso de los últimos dos años no tiene
ninguna complicación: el explorador establece un
juego de condiciones acerca de lo que desea recibir,
y estas condiciones, este perfil, delimita la actuación
de un agente determinado (un emisor, por analogía
con la radiodifusión) para que, en el momento
adecuado, se "empuje" hacia la computadora del
explorador un paquete de datos definidos por el
perfil.
Siguiendo la tónica habitual del Web, donde los
estándares únicos brillan por su ausencia, esta tecnología ha recibido otros nombres. Por ejemplo, por
volver a la analogía con la radiodifusión (broadcasting), se le llama webcasting o netcasting, con énfasis
en el hecho de que, al elegir el usuario lo que desea
recibir, se trata no de una emisión punto-multipunto como en la radio y la televisión, sino de una
emisión punto-punto, como en una llamada entre
teléfonos celulares. Una designación alterna es la
de "tecnología de canales", en la que se define a
una fuente de datos como un "canal" y la elabora-

61

�ción del perfil de condiciones equivale a elegir qué
"canales" recibir. Hay otros nombres, pero los más
comunes son los de tecnología push, tecnología de
canales y webcasting; y en todos los casos se utiliza
la metáfora de los "canales" que, se supone, pueden
ser "programados" por el receptor.
Como cada novedad, la tecnologíapush ha tenido su cuota de epígonos y detractores. Como
ejemplo de los primeros, David Lidsky escribió el
siguiente encomio en PC Magazine: "En el Web, usted puede personalizar lo que se le entrega y decidir
cuándo y cómo desea verlo. El contenido también
utiliza hiperligas que le conducen de regreso al
Web, y los objetos que puede recibir son mucho
más variados, incluyen textos, datos, aplicaciones
Java y hasta programas". O bien están las palabras
de Lynn Dougherty, editor del Electronic Information Report, quien simplifica el asunto señalando
que con la tecnología push, "usted le dice a la fuente
de noticias qué es lo que desea, y ésta pone- en su
escritorio todo lo que afecte a su negocio". Gina
Imperato dice, en Fast Company, que ninguna "persona de negocios seria" tiene tiempo para navegar
miles de sitios a fin de encontrar "el puñado cuyo
contenido realmente importa".
Todavía más laudatoria es la imagen que presenta J. D. Lasica en el American Journalism Review,
donde riza el rizo aplicando a la metáfora otra metáfora, en este caso la clásica de Alvin Toffler; la
tecnología push, dice Lasica, es "la Tercera Ola" de
la comunicación de noticias en la Red. Esto amerita
una breve digresión; según Lasica, la Primera Ola
estuvo formada por las fuentes noticiosas que instalaron bancos de datos con su propia información y
la ofrecieron a los usuarios mediante programas
privados de búsqueda o bien adscritos a los esquemas de los grandes servicios en línea (CompuServe,
America Online, Prodigy...). En esta primera etapa
se apeló tanto al esquema pull (el usuario se conecta,
elige y "estira" lo que quiere) como al push (el medio
"empuja" hacia el usuario un paquete de noticias
según un perfil predeterminado). La Segunda Ola
habría llegado hace un par de años, con la explosión
del Web, cuando todas las publicaciones noticiosas
de importancia se lanzaron en estampida para establecer su presencia en la Red con versiones electrónicas de sus contenidos; esto implicó conceder más

relevancia al modelo pull, pues el Web se convirtió
en un sitio por explorar más que en una oferta definida de datos. Llega así la Tercera Ola, con esta
tecnología que ofrece a los exploradores de la Red
paquetes predigeridos: ahórrate la búsqueda y disfruta; nosotros la hacemos por ti. La balanza se
inclina hoy hacia el esquema push.
Pero incluso los defensores de la tecnología de
emisión punto-punto aceptan sus límites. Vin Crosbie, consultor de nuevos medios en Massachusetts,
admite que la tecnología push "es valiosa si usted
sabe lo que quiere, no tiene mucho tiempo y quiere
recibir algo de manera regular". En otras palabras,
la tecnología es una solución para el nicho específico de personas que dependen de la llegada oportuna de información para realizar su trabajo. Así,
un vendedor de refacciones puede enterarse con
suma rapidez del comportamiento de sus competidores, un observador de los mercados financieros
puede seguir las tendencias casi en tiempo real, un
periodista dispone de una especie de "agencia" especializada que le transmite información ya filtrada
sobre el tópico de su especialidad.
La tecnología push, resume Crosbie su opinión,
no reemplazará al periódico matutino que se lee
tornando café ni al noticiero de televisión que se
observa a media mañana: carece de la profundidad
del primero y del impacto visual del segundo. "Pero
es un valioso suplemento personalizado para su
dieta de noticias".
Por supuesto que también abundan las opiniones adversas, que en general enfatizan el riesgo de
que las aplicaciones push simplemente multipliquen los datos disponibles en la Red generando un
inmenso lote de mensajes inútiles que abarrotarán
los buzones electrónicos y crearán embotellamientos en el Web. Alguna columna menciona con un
dejo de ironía la posibilidad de que buena parte
del ancho de banda de la Red se ocupe transmitiendo a millones de puntos las grafiquitas necesarias para que la gente vea su horóscopo.
John Dvorak, siempre corrosivo, critica tres puntos de la tecnología push: lo engañoso de las metáforas, lo superficial de los datos obtenidos y la
redundancia de los mismos. Si el concepto es popular, dice, se debe a que suena mejor la noción de
que los datos son "empujados" hacia el receptor

62

que la idea de que esos mismos datos le son introducidos a fuerza en el gaznate. Por lo demás, añade,
es altamente probable que gracias al auge de la
tecnología push un usuario sofisticado reciba los
mismos datos o informes muchas veces. Para colmo, dichos datos no son precisamente lo que sellamaría información privilegiada; la tecnología push,
dice Dvorak, "le ofrece la misma información vieja
_que de cualquier modo obtendría. Yesto nos lleva
a lo que ha sido el verdadero sueño de la tecnología
push desde el principio: el mítico periódico personalizado: Es una idea que se soñó hace tanto tiempo
que sus orígenes se han perdido. Es como la computadora basada en un lápiz, la computadora parlante, la televisión plana del tamaño de un muro y otras
tecnologías que simplemente no pueden realizarse
con el actual estado del arte".
Otros comentaristas no han dejado de notar que
la popularidad de conceptos como el que nos ocupa
se debe, en buena parte, a que la Red todavía no
privilegia el costo real de una tecnología dada: no
se ha llegado al punto en que la saturación obligue
a optimizar los recursos, y por eso puede extenderse la idea de un servicio "a la carta'!, personalizado,
sin importar el hecho de que el modelo sea menos
eficiente que el modelo pull; este último, coinciden
todos, es más económico en la medida en que la
entrega del material se hace estrictamente "sobre
pedido" (sin embargo, omiten convenientemente
el hecho de que pedir un material significa tener
identificada su ubicación en el Web, lo que nos devuelve al problema original).
La vastedad y amplitud de Internet ha permitido la proliferación de esquemas push. Uno de
los más populares es el promovido por Point Cast
(www.pointcast.com), que revolucionó el mercado de los screen savers con su carátula de noticiero
gratuito-pero-repleto-de-anuncios. Sin embargo
existen numerosos esquemas distintos: Air Media
Live emite sus paquetes a la manera convencional,
usando difusión a través del éter, con equipo especializado; Mercury Mail (www.merc.com) envía los
datos vía correo electrónico, pero lo que "empuja"
al usuario so~ páginas en formato HTML, de modo que podda decirse que lleva las páginas Web
hasta el cliente. Otros esquemas colocan en la pantalla un pequeño ticker noticioso con resúmenes y

ligas hacia la Red (tal es el caso del Head Liner
promovido por Lanacom [www.lanacom.com]) y,
en fin, abundan tanto las promesas que quizás
valdría más examinar periódicamente la revista
electrónica Channel Site (www.channelsite.com),
donde se cubren ampliamente todas las tecnologías push. El interesado quizás quiera explorar la
Red en busca de datos acerca de las siguientes
tecnologías: Downtown, de In Cornmon (www.incommon.com); Back Web, de Back Web Technologies (www.backweb.com); Castanet, de Marimba
(www.marimba.com); Intermind Cornmunicator,
de la empresa homónima (www.intermind.com);
Digital Bindery (www.bindery.com); After- Dark
Online, de Berkeley Systems (www.afterdark.com);
My Way '(www.myway.com); Starwave Direct, de
Starwave (www.starwave.com). La instalación y
prueba de todas estas aproximaciones al modelo
push es tan instructiva como... frustrante, porque
resulta evidente que la oferta de información real
es limitada. El usuario, por más finamente que
seleccione los "canales", sólo dispone, hasta ahora,
de información realmente valiosa en segmentos
muy especificos.
Lo anterior se debe, por supuesto, a que la tecno1ogía push está realmente en pañales. Debe
recordarse que Point Cast, el producto más "veterano" de la nueva camada, lanzó su versión estable
del receptor apenas en mayo de 1996. Para que este
modelo se convierta en algo verdaderamente útil
para la inmensa mayoría de los usuarios de Internet, se requiere de un proceso evolutivo en el que
se cumplan varios requisitos.
El primero es que se facilite considerablemente
el acceso a fuentes cada vez más variadas. La gente,
dice Paul Pinella, director de Gestión de Productos
Empresariales en la firma Individual, sí quiere estar
actualizada, pero quiere estarlo sin batallar y en un
ratito: no más de diez minutos. Esto implica que
los modelos push deben ofrecer configuraciones
fáciles aunque poderosas y versátiles si en verdad
quieren llegar al gran mercado.
Un segundo requisito es que la intrusión sea calibrada, lo cual contradice la esencia del modelo:
se trata de que una información vital pueda, literalmente, interrumpir lo que esté haciendo el cliente. Pero una irrupción demasiado brusca o agresiva

63

�era de los agentes inteligentes, las tecnologías push
no serán la panacea; serán más bien el equivalente
de un perro perdiguero, capaz de dirigir nuestra
atención hacia potenciales minas de información;
su valor estribará en la capacidad de poner a nuestro alcance datos de gran frescura. El segundo
punto es que nuestra mente no funciona a partir
de operadores booleanos o de filtros; la mente creativa es capaz de tomar dos datos de aspecto irrelevante para integrarlos en un producto o idea de
gran valor. Como señala Bob Walker, ejecutivo
informático de Hewlett-Packard, cuando uno busca
información en la red, en el fondo no se sabe cómo
se hallará lo que se necesita. La percepción profunda de las cosas va más allá de las palabras clave o
de los perfiles de búsqueda.

disuadirá a casi cualquier cliente potencial, asi que
los promotores de la tecnología tendrán que hallar
maneras eficaces de llamar la atención sin por ello
ser latosos.
En tercer lugar, los modelos push deberán moverse hacia la creación de auténticos "agentes inteligentes", programas altamente configurables que
sean capaces de recorrer por su cuenta el Web, de
analizar los contenidos de las páginas y de "recobrar" para el usuario aquello que en verdad le signifique valor. Porque gran parte de la información
aprovechable de la Red no está en los servidores
de los proveedores de datos, sino en los de instituciones académicas o en las páginas personales
de gente interesada e interesante.
Conviene, por último, resaltar dos puntos. El
primero es que, incluso imaginándonos en plena

oncurso Nacional
de Dramaturgia
UANL
on el propósito de estimular la producción del teatro escrito en México,
Universidad Autónoma de Nuevo León convoca a los escritores residentes
n el país a participar en el Concurso Nacional de Dramaturgia UANL
J.997, de acuerdo con las siguientes

BASES
as personas interesadas deberán enviar una o varias obras de teatro inéditas, con
orma y temas libres.
os trabajos podrán ser de creación individual o colectiva .
os participantes deberán enviar un original y tres copias, a doble espacio, con una
&gt;&lt;tensi ón mínima de 70 cuartillas y máxima de 100.
os trabajos deberán firmarse eón seudónimo e incluir, en sobre cer rado adjunto,
1 nombre, teléfono y domicilio del autor.
os trabajos se recibirán en el Departamento de Difusión Cultural de la Universidad
utónoma de Nuevo León, Estadio Universitario, junto a la puerta 13, C.P. 66451 ,
d . Universitari a, San Nicolás de los Garza, Nuevo León .
recepción de los trabaj os estará abierta a partir de la publicación de la presente
nvocatoria y cierra el 10 de octubre de 1997 a las 13:00 horas.
jurado estará compuesto por personas de reconocida trayectoria y especializadas
la materia.
oncederá un premio único e indivisible de $ 20,000.00 (veinte mil pesos M/N).

•
64

con su fuerte originalidad, con su impulso vital, aeando
dentro de las letras nacionales una dimensión nueva, más
rica, más densa, más profunda,
En Monterrey, desde mediados de siglo, primero
aisladamente y después en forma más abundante, narradoras, ensayistas, poetas e investigadoras han hecho suyo
el campo de las letras; y si bien todas estas creadoras
trabajan en la búsqueda de un desarrollo artístico personal, propio, su labor de creación redunda siempre en el
enriquecimiento de la literatura regional, y por ende,
nacional y universal.
Dentro de este panorama, donde la mujer es parte
esencial del quehacer Iitérario regiomontano, aparece el
libro Dtsdt la penumbra, de Alejandra Rangel, colección
de relatos en los que el punto de vista que uno esperaría
femenino, va amoldándose, confundiéndose con el del
lector hasta perder el género sexual y quedar, como creo
que debe sucederle a cualquier obra literaria, sencillamente como una perspectiva literaria, filosófica, de lo
que es el mundo y los seres humanos que lo habitamos.
V1Sión nada tranquilizadora la de Alejandra Rangel,
pues al internarse en los laberintos más profundos de la
condición humana, nos entrega una serie de textos en
donde la vida cotidiana de hombres y mujeres se ve ensombrecida por la presencia siempre latente de la tragedia.
La vida oprime, parece decimos la escritora, y no
porque durante ella nos acechen peligros o tristezas; sino
porque la misma situación del hombre al estar parado
sobre el mundo es opresora. Existir implica en si ya una
pesadez que nos predispone a la desdicha. Vivir cansa, y
no importa qué tan plenamente se haya transitado por
la vida. Por eso es necesario buscar una salida, preparar
la huida, guardar debajo de la manga esa opción límite
que nos permita burlar la condición que se nos impuso
al llegar a este mundo, opción que en los personajes de
Alejandra Rangel se centra en la posibilidad del viaje, ya
sea éste a un lugar indefinido, fuera de nosotros mismos,
estableciendo un regreso o tomando una ruta sin retorno.
H~ salir de la cárcel del tiempo que esclaviza, abolir

La huida y el encuentro
Eduardo Antonio Parra
Alejandra Rangel
Desde la penumbra
Ediciones Castillo
Monterrey, México, 1996,
CRtncos y COMENTARJSTAS DE DIFERENTES LENGUAS y LA1TIVDES

odrán participar los escritores nacionales o extranjeros que tengan un m ínimo de
al'\os de residir en el país.

~~

ibros

Para mayores Informes

comunicara• a loa
Tela. (8) 332-03-31 y 332-09-96

han escrito acerca de que, en los últimos años, la mujer
creadora ha jugado un papel preponderante en la literatura contemporánea. Semblanzas, estudios, antologfas,
reconocimientos que van desde galardones en juegos
florales hasta el prestigiado Premio NobeL además de ·1a
cada vez mayor producción femenina que aparece en
periódicos, revistas y libros, hacen patente que el lugar
ocupado por las mujeres en las letras universales ha dejado de ser eventual e irrelevante como lo era en décadas
no tan lejanas, para convertirse en protagónico e indiscutible.
Yen este juego de las letras y de los sexos México no
es la excepción. En nuestro país, escritoras y poetas han
ido conquistando con la calidad de sus obras posiciones
literarias que después de la gigantesca sor Juana Inés de
la Cruz habian quedado durante tres siglos como terreno
exclusivo de los varones. No es de lamentarse que esto
esté sucediendo: la literatura escrita por mujeres ha revolucionado el arte y la cultura con su aliento de renovación,

65

�en que por causas ajenas a su voluntad logra salirse de sí
mismo, se produce en él una metamorfosis: se convierte
en el que no es. Se trata de un viaje desde la inmovilidad,
un viaje interior, de la imaginación, que parece liberarlo
de su carga existencial mientras dura. Pero al terminar, o
sea cuando se dan cuenta los secuestradores de que se
equivocaron y lo dejan en libertad, el viaje termina y el
personaje regresa a su estado original. Es libre, pero de
nuevo se encuentra preso en su propia existencia, por lo
tanto, sólo le queda anhelar la muerte como viaje definitivo, estable, interminable.
Otra opción que Alejandra Rangel nos presenta como
ruta de huida es la fantasía. En "El anticuario!' la realidad
logra cuartearse gracias a la presencia de un objeto
mágico, un vaso de ámbar que"captura", por asi decirlo,
espiritus. Como en ''El zahír" de Borges, el vaso; más
que inolvidable, se convierte en una obsesión para el
personaje que desea poseerlo y acaba poseído por él.
Tras leer este texto, es evidente que la muerte, el viaje,
el sueño, el anhelo de no ser y todas las soluciones que la
autora nos habla venido presentando en los textos anteriores son sólo los prolegómenos, los elementos por
medio de los cuales se pretende huir de la realidad; es
decir, entrar en la irrealidad; es decir, entrar en la fantasía.
Pero aquí es la fantasia la que irrumpe en la realidad,
trastocándola, volteándola al revés como si Alejandra
Rangel, al invertirlo, quisiera cerrar el circulo que se verua
perfilando desde el principio.
Las huidas se suceden, pero al llegar al último texto,
"Luz en el cuerpo", nos topamos con la historia de otro
encuentro inesperado. En esta ocasión, como si la autora
hubiera escrito este relato ex profeso para cerrar su colección, se trata de un encuentro que, aunque transforma,
no fractura la realidad, no es un detonante hacia el escape. Aquí no hay ansias de huida, no hay anhelo de
muerte, no hay necesidad de viaje para abandonar la
cotidianidad, la realidad opresora.
En "Luz en el cuerpo" Alejandra Rangel parece revalorar las cosas para afirmar que la salvación puede hallarse eh un encuentro afortunado que nos haga mirar
"m!s allá", que sólo es necesario un toque de arte para
que suceda lo maravilloso, que si bien la existencia es
una condena, que si la vida es una tragedia continua,
aún hay una pizca de esperanza escondida en algún lado,
como nos dice de su personaje al final del relato, al final
del libro: Ahora miraba más allá. Ahora le sobraban
imágenes, imágenes para dibujar los sueños, para
navegar siempre más hondo ..."

la realidad o simplemente fracturarla para dejar entrar
esa irrealidad que preferimos llamar fantasia, sumergirse
en los simbolos, o anhelar la muerte de una forma
tranquila y llana, son algunas de las decisiones que toman
los personajes de Desde la penumbra para poder transitar
por el camino que les fue dado a manera de existencia
Asi, Makinze, en el relato titulado "Noche de insomnio", quien sufre de un cáncer incurable, asegura a su
médico que está cansado de la vida y "tal vez prefiera
morir'', en una invitación tácita para que se le practique
la eutanasia. Los personajes del texto que da titulo al horo
emprenden un viaje largamente anhelado y que de
pronto ya no tiene retorno pon¡ue han pasado la frontera
de la vida, es decir, han entrado a la eternidad que anula
el tiempo y los convierte, como diria Quevedo, en protagonistas de un "amor constante mAs allá de la muerte".
En "Más allá del rostro" los personajes giran en torno a
un simbolotambién mortuorio-la calavera-. Simbolo
que cobra más importancia conforme avanza el relato y
hacia el cual la actitud de la pareja es ambivalente, de
atracción y repulsión, pero que transforma el texto en
un diálogo con resonancias fúnebres en el que la narrativa
se desvanece, se adelgaza hasta casi convertirse en las
acotaciones de un texto dramático, dejándonos a solas
con los personajes y su tragedia oculta.
Estos tres primeros relatos, escritos de una manera
oblicua en la que la autora parace quererocultar la venladera fatalidad que envuelve a sus personajes, son una
muestra de la ineludible miseria humana y, por lo tanto,
una invitación a no ser: en los tres textos existe un fondo
de enfermedad, de infelicidad, de recuerdos dolorosos;
y en los tres la solución es la muerte, ya sea por eutanasia,
por accidente o por suicidio.
La imposibilidad de ser con los otros es otro de los temas
abordados por la narrativa de Alejandra Rangel. En los
relatos "Encuentro", "La estética de Isabel", "El hombre
de la gabardina", "Con el brillo del sol en las vidrieras",
una procesión de soledades hace su aparición, los~
najes están condenados a ella de antemano, y esta condena parece determinante al darnos cuenta de que, al intentar huir de ella, sólo encuentran más soledad en la
compañía de otras personas. Buscan el encuentro amoroso, erótico, pero no como se busca la felicidad en el ser
amado, sino con la desesperación de quien desea hallar
una ruta para fugarse de si mismo.
"Viaje en la oscuridad" es uno de los textos en donde
se resumen las directrices que rigen casi la totalidad del
libro; Aquí aparece otra vez el viaje, pero se trata de un
viaje forzado: un hombre es victima de un secuestro al
ser confundido con un empresario y padece un largo encierro custodiado por sus captores. Durante ese tiempo

66

La ronda de los libros

Agustin, Manuel Puig, José Donoso, Carmen Balcells,
Harold Pinter, Claude Simon, Patricia Highsmith.
Palabras de Manuel Puig a Leñero: "Hay que hacerse
a un lado de las estrellas. Es imposible ser amigo de los
famosos".

Humberto Salazar
Vicente Leñero
Lotería. Retratos de compinchts
Joaquín Mortiz
México, 1995.

Juan José Arreola
G~ERO: SEMBLANZA LITERARIA. CAUFICACION PREUMINAR:

Obras

excelente. Dieciocho retratos literarios con su buena miga
de anécdotas, alguno que otro chisme (o difusión desinteresada de información), juicio ponderado sobre obras
y personas del mundillo literario mexicano.
Al dibujar a sus modelos (en vivo o en efigie), Leñero
se dibuja también a si mismo, porque los autores incluidos están ahi por su relación presente, pasada, amistosa,
literaria o virtual con el autor de Los periodistas.
El autor da cátedra de modestia y de buen humor
consigo mismo cuando cuenta lo del premio Biblioteca
Breve a su novela Los albañiles: "Desde luego no entendi
en ese momento la pequeña confabulación editorial que
estaba detrás de todo aquello. [...] Ingenuo de mi, hinchado por la vanidad de un supuesto talento que se lo mereáa todo, yo tardé muchos años en reparar en todos aquellos intringulis del bendito premio. Más que la calidad
de Los albañiles -que tampoco es tan mala novela como
ha creído siempre mi estimado Carballo- fue el tesón
de Joaquín Diez Canedo lo que hizo recaer el Biblioteca
Breve de 1963 en mi obra. Y me atrevo a pensar que si el
premio no se lo dieron a Mario Benedetti por Gracias por
el fuego fue porque el mercado editorial de México resultaba más atractivo para Carlos Barral que el de Uruguay..."
Los textos refieren la forma como conoció a los escritores semblanteados, la manera como evolucionó esa
amistad y alguna anécdota sobre momentos cruciales o
críticos, en los que, como dice la voz popular, "se conoce
verdaderamente a los amigos".
No se trata, ni remotamente, de las semblanzas laudatorias, fingidas, mentirosas, que esconden los verdaderos sentimientos en un lirismo pomposo cuya retórica
conocemos. Leñero no dora la pUdora ni tantito, tan asi
que autores" de renombre" como Garcia Márquez y José
Donoso se ven reducidos a la dimensión de su propia,
falible, humanidad. (Aunque tampoco se solaza en acumular trivia en contra de estas figuras.)
He aquí los retratados: Juan José Arreola, Elias Nandino, Rodolfo Usigli, Joaquín Diez Canedo, Ignacio Retes,
Julio Scherer, María Elvira Bermúdez, Ricardo Garibay,
Luis de Tavira, José Emilio Pacheco, José Estrada, José

nerra Firme, Fondo de Cultura Económica
México, 1995.
PRF.CISOYOl'ORnJNO,INMEJ()RABLEHOMENAJEALAOBRADEJuan
José Arreola, es la reunión selectiva de una buena parte
de sus textos en Obras, editada en la colección Tierra Firme por el Fondo de Cultura Económica, en formato perdurable (hard awer, cosido, en pulquérrima edición) y
memorable, antología preparada y prologada por el critico argentino Saúl Yurkiévich.
Como la obra en si de este confabulador no es muy
extensa, esta maciza antologia de más de setecientas
páginas se acerca felizmente a la totalidad que entresaca,
de manera que en un solo volumen (herramienta de trabajo pesado) podemos sentir que asimos la propuesta
verbal de este disdpulo de Kafka, Borges y Papini.
Las obras que reúne son las celebérrimas Varia invención (1949), úmfabulario (1952), Bestiario (1959), Laferia
(su única novela, de 1963, Premio Villaurrutia) y Palíndroma (1971), además de unos cuantos ensayos sobre
Montaigne, el Fondo de Cultura Económica, Agustín
Lara, la mujer y el espiritu, y un sabroso diálogo con su
paisano Antonio Alatorre antes publicado en el Boletín
Editorial del Colegio de México. Y por si fuera poco un buen
número de sus traducciones("Aproximaciones") ya clásicas de poemas en prosa de Jules Renard, Paul Oaudel,
Henri Michaux y otros, asi como la serie "El grupo de
los Apóstoles", del mismo poeta católico francés ya mencionado.
El prólogo de Yurkiévich, abundante (43 páginas),
estiloso (en la vena del antologado) y conceptuoso, disecta y expone el "procedimiento ideológico" de Arreola:
su religiosidad, su concepto del bien y el mal, su idea de
la mujer, sus antecedentes y filiaciones, sus maquinaciones retóricas y lo que llama su escepticismo irónico y
cristiano.
Yurkiévich: "Obra de artifice, la prosa breve de Arreola está troquelada hasta resultar definitiva. Arreola estiliza como un clásico, con sintaxis clara y rigurosa, casi
lapidaria. Compuesta de periodos segura, sabiamente
articulados, busca equilibrar los pesos y establece la más

67

�armónica distribución de las partes. Prosa elegante, como
la de Borges, su patrono literario, eurítmica y eufónica,
tiende al estilo alto, a una cierta prosopopeya... "
El orden de los materiales en el volumen no reproduce el cronológico de su publicación, sino otro construido
por el antólogo, con base en consideraciones literarias.
Sólo se echa de menos una noticia, aunque fuera breve,
de carácter bibliográfico, que pusiera en relación lo seleccionado con la obra total y diera una mínima referencia
de la procedencia y primera publicación de los materiales
incluidos.

Fin y utopía
Francisco Ruiz Solís
élite de los analistas simbólicos que tendrán a su cargo
el control y la gestión de la economia global de alta temologia y un creciente número de trabajadores permanentemente desplazados. Proceso irreversible del inicio de
la tercera gran revolución industrial. La restructuración
de millones de puestos de trabajo en los complejos industriales implicará la necesidad politica y social de redefinir las oportunidades y responsabilidades de los desplazados en su comunidad.
Los planteamientos utópicos de sociedades altamente beneficiadas por la tecnologia, generados con el inicio
del capitalismo a finales del siglo pasado, vuelven a tener
vigencia después del culto a la eficiencia y la gestión de
los tecnócratas, cuya historia se va dibujando desde la
primera revolución industrial. La primera etapa de la
sustitución del trabajo humano, por la fuerza de las máquinas, implicó su combinación con el carbón para producir vapor. Entre 1860 y la Primera Guerra Mundial, el
petróleo y la electricidad se empezaron a utilizar como
fuerzas energéticas alternativas, que sustituyeron a las
anteriores para hacer funcionar a los motores. A la tercera
revolución industrial que se genera después de la Segunda Guerra Mundial, corresponden el desarrollo y operación de los robots controlados numéricamente, los ordenadores y los software. Las nuevas máquinas pensantes
realizan funciones conceptuales de gestión y administrativas; coordinan el flujo de producción, desde la extracción de las materias primas hasta el marketing y la distribución de servidos y productos acabados. El problema
que se plantea Rifkin es si los mayores niveles de producción, alcanzados en esta tercera revolución, tendrán como consecuencia mayores beneficios y más trabajo para toda la población y si el desarrollo tecnológico, al sustituir al ser humano, le liberará de por vida dándole más
capacidad para disfrutar de su tiempo libre y del ocio.
Dos perspectivas que implican visiones del futuro dife-

Jen;my Rifkin

El fin del trabajo. Nuevas tecnologías contra puestos de trabajo:
el nacimiento de una nueva era
Paidós
México, 1996.
LA REFLEXIÓN SOBRE LOS F1NFS INICIA CON LA OVILIZACIÓN. EL
fin del mundo ha sido un tema central en el cristianismo
desde su aparición. La idea de un punto final en la historia aparece en la filosofía política del siglo XIX bajo las
formas: fin del Estado, fin del capitalismo y de la civilización. Pero el fin sólo tiene sentido si va precedido de un
nuevo principio. Es aquí donde adquiere valor la utopia.
En las últimas dos décadas la reflexión sobre las sociedades en el próximo siglo se ha vuelto un tema común
entre los cientificos sociales, economistas y politólogos.
Elfin del trabajo de Jeremy Rifkin se inscribe en la tradición
anglosajona del análisis de las tendencias del desarrollo
tecnológico y sus efectos en la vida de la población empleada en todos los sectores de la economia. Ampliamente documentado con información económica de las
industrias y la situación laboral de los trabajadores de
los países desarrollados, el libro ofrece una perspectiva
de las tendencias creadoras y salvajemente destructoras
de la tercera revolución industrial que está en marcha y
que dará lugar a una nueva era donde el trabajo humano
perderá sus sentido económico y productivo para adquirir un valor social.
El análisis inicia con una exposición sobre los rasgos
de este proceso de transición. La era posmercado es una
fase de la historia humana caracterizada por la decadencia permanente e inevitable de lo que se entiende por
trabajo. El desarrollo tecnológico que está sustituyendo
gradualmente a los seres humanos en los sectores económicos, acabará polarizando al mundo en dos fuerzas: la

68

rentes. La visión de los empresarios y los economistas,
por un lado, y la visión de los criticos y pensadores utópicos norteamericanos, por el otro.
En la exploración de las consecuencias que ha tenido
el desarrollo tecnológico en Estados Unidos, el autor rastrea la historia laboral de los trabajadores de ~lor, el sector étnico más afectado por la transición, desde la mecanización de los campos de algodón en la década de los
cuarenta, que ocasionó un desplazamiento estimado en
cinco millones de trabajadores agricolas hada el norte,
hasta los actuales procesos de reingenieria que afectan
a cientos de miles que pasan a vivir en la miseria.
En cuanto a la tecnologia en la industria, el autor repasa las formas de organización de la producción en Japón y Norteamérica. De la masificación de los productos
pasa al análisis de la producción racionalizada, que se
caracteriza por la ingenieria simultánea y la mejora continua en los procesos productivos.
El capitulo que trata de la tecnologia en el campo es
particularmente sugerente. Historia de la tecnologia agricola. Evolución de la mecanización de la agricultura hasta
la revolución mecánica, biológica y quimica. La robótica
y el control por medio de ordenadores (clima, plagas,
riego, cosechas). Según sus estimaciones el proceso de
transformación de la agricultura llevará tan sólo 20 años.
Las granjas moleculares y la ingenieria genética implican
la creación de animales y plantas en laboratorio, muchos
de ellos nuevos y en espera de ser registrados para su
aprovechamiento.
En el sector secundario, el proceso gradual de sustitución del trabajo humano está siendo experimentado en
las industrias del acero, del hule, ia minerfa y la quimica.
En el sector servicios, la reingenieria afecta a las empresas
de ordenadores, teléfonos, seguros, bancos, restaurantes
y oficinas en general, particularmente en los paises
desarrollados. Las profesiones, la educación, el arte, la
literatura y el cine están tambi~n en un proceso de definición. Los espacios para el despliegue de las actividades pasan a ser secundarios o se eliminan.
Los costos sociales de la tercera revolución industrial
en Estados Unidos, Japón y otros países industrializados,
implican la pérdida del poder adquisitivo de los obreros,
el declive de la clase media, la concentración de la
riqueza en una élite económica, que representa el 0.5%
de la población total, y en un grupo de trabajadores del
sector de la información; el crecimiento de la pobreza,
particularmente entre los grupos étnicos minoritarios y
\ un recorte en los gastos sociales y de salud. Las consecuencias fisicas se presentan como estrés crónico, fatiga
fisica y alta presión arterial. Los procesos de reingenieria
tienen como resultado también un significativo aumento
de los homicidios en los centros de trabajo y suicidios a

causa del desempleo.
Con base en un estudio de Merva y Fowles realizado en Estados Unidos, Rifkin destaca la correlación entre los crimenes violentos y el desempleo. Esta correlación es lo que creará en el futuro una polaridad espacial
entre territorios sin ley y comunidades amuralladas en
todos los países.
En la última parte del libro, el autor realiza una serie
de proposiciones para consolidar una economia social
en lo que denomina la era del posmercado. Destaca en
este aspecto la reingenierfa de la semana laboral, que
implica la reducción a 30 horas de la jornada de trabajo,
con el fin de hacer frente al desempleo. El escenario de
la tercera revolución industrial implicará una reorganización de la vida social y de las sedes del poder. Mientras
las empresas multinacionales se fortalecen politicamente,
el Estado-nación se debilita. Frente a esta relación entre
mercado y sector público, la única alternativa de equilibrio es un tercer sector constituido por organizaciones
sociales y de voluntarios (ONGS), estructurados por la
población para la prestación de servicios y la lucha y defensa de causas comunes. Este tercer sector es el único
que puede encabezar la reconstrucción de las comunidades locales para reafirmar los lazos de solidaridad y
el legado democrático. La nueva relación entre los tres
sectores representará la creación de un nuevo contrato
social para el próximo siglo.
La transición a una economia social, más allá de los
intereses del mercado, dependerá del papel del tercer
sector que tendrá que trabajar en coaliciones y movimientos, en el terreno electoral, con el fin de lograr transferir todas las ganancias posibles de la productividad al
nuevo espacio de convivencia. La magnitud de los recursos necesarios para la consolidación de esta esfera de
intercambio social, implica recurrir a la disminución de
la semana laboral, la sustitución de la actual burocracia
que trabaja en la asistencia social ( en Estados Unidos),
recortes en los gastos de defensa, disminución de subsidios innecesarios a las empresas transnacionales, la
creación y aplicación del impuesto al valor añadido para
gravar los productos y servicios de tecnologia de punta.
Ante la pérdida de capacidad de gestión y administración del Estado-nación y el fortalecimiento de las empresas multinacionales a nivel global, la transferencia de
los recursos productivos al tercer s.ector es la única salida
viable para consolidar la economia social y conservar
las formas politicas de convivencia.
La disyuntiva es que la civilización está en riesgo y,
sin embargo, el fin del trabajo puede representar el principio de una transformación social que marque el renacimiento del espiritu del hombre.

69

�Una metáfora del tamaño del
mundo

representada por el que actuó.
Pero el proceso es más complejo, pues si el muñeco
es hecho por el ventrflocuo, éste sustenta su trabajo en
diversos especialistas que en esta historia son los llamados Hombres de Overol, asignándoseles, según sus
funciones o áreas de trabajo, diferentes colores. Por ejemplo, el Hombre de Overol Blanco transita por los sueños
y en esos ámbitos recoge elementos para todo aquello
que el ventrflocuo pondrá en el ejercicio de la función
del muñeco; el de Guinda se ocupa de recoger la realidad
y a veces reúne #similitudes obvias" aunque en otras ocasiones lo que integra este colaborador son cosas dispares
que pudieran chocar con lo real. Pero estos colaboradores
nada más aportan elementos y es el ventrflocuo el que
los integra y el que ordena las concordancias. Así hay
también el Hombre del Overol Verde Seco y el Hombre
del Overol Amarillo. &amp;te, por ejemplo, va al bar para
exceder lo cotidiano, o sea, en cierta forma para ir más
allá de lo real. Asf pues todo el trabajo de estos especialistas es lo que hace posible que el ventrflocuo haga
su trabajo y que el muñeco diga en un momento dado:
"Que yo hablo por mf mismo", por eso se habla de Ventriloqufa Inalámbrica, pues el muñeco añade como lógica
contundente, en la respuesta que le da al entrevistador:
"Recuerde que debo corresponder a mi mismidad una
vez construido, que tengo mi dinámica y que Samperio
se encuentra obligado a fungir como cancerbero de lo
que él y los hombres de overol han elaborado, lo cual me
hace sentir orgulloso, pues tengo asignado un equipo
que me cuida, me conduce, me retoca, me alimenta; me
da una filiación sexual, opiniones, carácter; en fin, me
hace sentir un ser humano respetable y respetuoso,
soberbio y parlanchino". Cualquier semejanza con la
condición humana no seria pura coincidencia. Por eso,
el muñeco podrfa adoptar en un momento dado la posición del ventrflocuo si la ficción se llevara a su último
extremo.
Pero en este parlamento del muñeco hay una parte
final que hay que añadir, pues dice: "Entre otras cu.riosidades, soy un criminal..." Cuando se continúe la entrevista, el que la lleva pregunta obviamente sobre esta criminalidad. Entre las muchas actividades que realiza el
muñeco, se encuentra ésta: "Ubicamos a un soñador,
estudiamos sus movimientos; sin que se dé cuenta, lo
vamos cercando y en el instante donde su utopia surge
con mayor nitidez y es como un cuerpo que caminara
delante de él, saltamos sobre ella, la maniatamos y huimos prestos y veloces". El muñeco roba utopías. ¿Y qué
les pasa a los que son despojados de ellas?: se transforman en nihilistas y se les distorsiona el mundo pues se
convierten en una "memoria errática" que inventa tiempos verbales; hablan en pospresente, del pluscua-mim-

Alfonso Rangel Guerra
Guillermo Samperio
Ventriloquía inalámbrica
Alfaguara
México,1996.

AL VER EL rtnn.o DE ESTE UBRO NO PUDE EVITAR PRF.CUNTARME

si habrfa también "Ventriloquta alámbrica". Pero ya
iniciada la lectura esta pregunta impuesta por la lógica
pierde sentido, porque nos adentramos en una expresión
literaria inusual capaz de permitirnos ver y actwu; en
una representación ficticia pero inevitablemente válida,
los procesosde la creación y de la interpretación del mundo yde la vida.
En efecto, éste es un libro terrible, porque saca a la
luz las entrañas de lo ignorado y de lo inexplicable, para
mostramos cómo es o cómo puede ser el proceso del arte
y al mismo tiempo el proceso de la realidad misma. El
ventrflocuo es el autoi; pero al paso de la lectura también
Jo es el lector. Y al mismo tiempo, se da la circunstancia
de convivencia en un mismo plano real o ficticio, pues
esto ya no importa, del actor y sus personajes, o todavía,
en otras palabras, del ventrflocuo y sus muñecos. Esta
complejidad va imponiendo rasgos y condiciones de
actuación, de modo que no podemos evitar pensar que
pudiera ser el caso de que los muñecos o uno cualquiera,
que puede ser el entrevistado en este libro, sea a su vez
el ventrflocuo, pues la clave de todo el misterio que transita en estas páginas es que el ventrflocuo, que es Guillermo Samperio, es visto como tal por el "otroH que hace
la entrevista -y que también es Guillermo Samperioal muñeco que ostenta la visión de la vida y el ejercicio
de la inteligencia. Y aqut radica, finalmente el carácter
de "inalámbrica" que se da a esta ventriloquia pues, romo
dice el muñeco, nos confiesa su condición humana. Este
juego de espejos revela finalmente que la imagen reflejada puede convertirse en lo real y a la inversa, aquello
que se reflejó pasa a ser la imagen del espejo.
Cada autor o cada escrito¡; genera asf su propia organización mental para dar vida a sus personajes y al mundo en que se mueven. Cuando el entrevistador pregunta
al muñeco si rigurosamente surgió de la nada, el entrevistado responde que "si o no", pues si bien surge de la
irrealidad, su condición radica en ser parte o propiedad
de los espectadores, situación que, bien pensada, es similar a la del actor que actúa ante el público, pues son los
espectadores los que están dado vida a esa condición

70

perfecto, en futuro de pospretéritoH. Seña prolijo intentar
reconstruir aqut todos los derroteros en los que transitan
el ventrflocuo, sus auxiliares en overol de colores y sus
muñecos.
Todo es una vfa de representación huidiza, a veces
esquemática y a veces profunda, cargada di: sentido o
cargada de misterio, todo moviéndose en esta formidable
metáfora de la vida, el conocimiento, la cultura y la individualidad. Metáfora múltiple que se está desdoblando
continuamente y que juega el juego de lo irrepetible y lo
fugaz. Los varios capttulos del libro se dedican, seis a la
entrevista del muñeco, otros varios a Los Hombres de
Overol de Colores y tres al tema titulado ''Del Ventrflocuo
y su Dama". Estos son territorios de la poesfa en los que
la imagen de la mujer predomina, como presencia categórica de lo eterno femenino. Un ejemplo: "El manto pirata
de la noche ha cafdo sobre las azoteas y los patios. Sobre
los jardines y las calles de la Ciudad Violeta y Sepia. En
el cielo del Oriente de los sentimientos vibran tres calaveras de luna llena y debajo flota su letrero. En esta ciudad diversa, el viento es ahora de melancolfa milenaria,
viento alucinante. Lo mismo se arrima denso a las paredes, mueve apenas las hojas de los árboles magentas, que
acaricia en rumor silencioso el cabello rojizo de Dama
Imaginaria de Labios Dorados. En ella otras mujeres
encuentran espejo, formas de amar, maneras del desconcierto, y ellas le ponen su edad y sus dudas. Tiende hacia
ojos castaños y labios gruesos; su pelo se aclara o se oscurece en ciertas épocas. Sólo ocasionalmente es muy delgada y su llanto ha permitido que la Fuente prosiga su
monólogo de aguas de la Memoria". Pasajes como éste
enriquecen al libro en estos tres capftulos donde la dama
impone su presencia, pasajes en los que el lector hace
suyas las expresiones que el ventrflocuo dicta o añade y
de alguna manera sabemos que es él pero a la vez ninguno de sus muñecos.
Si esto es la vida, donde el hacedor y sus criaturas
conviven, se confunden, el lector empieza a preguntarse
si no hay parentesco con el Golem o con Frankenstein y
no es necesario que pasen nuevas páginas para que en
un capitulo intermedio, titulado precisamente "Los personajes predilectos del ventrflocuoH se haga mención a
todos estos fenómenos de la creación imposible. Aqut
podria añadirse al jugador de ajedrez de Borges; éste
dispone capacidad para que su mano mueva la pieza,
para después preguntar ¿qué mano es la que mueve la
del jugador?
En los anexos de este libro, el escritor queda ubicado
junto a saltimbanquis, ilusionistas, titiriteros, actrices y
otros oficiantes y adoradores del ventrflocuo, la alucinación y el pretexto. En efecto, la literatura es representación como lo es la actividad de cualqui~ra de estos

seres y ella participa de vida e ilusión, de luz y sombra,
de alegria y tristeza, de belleza y fealdad, como si estos
juegos de dualidad fueran estableciendo el signo y su
opuesto en cualquiera de los pasos de la vida.
Al final, como en toda función que se respeta, el capitulo de "La FiestaH está a cargo de toda la compañia,
es decii; de todos los integrantes de la Casa Samperio,
pues esta concepción colectiva le otorga el autor a cada
escritor. Por eso habla de la Casa Cortázar, de la Casa
Landolfi, de la Casa Garmendia, de la Casa Boll y tantos
otros escritores que han conformado el mundo literario
y en buena medida son los sostenedores de la interpretación del mundo real.
Samperio ha alcanzado con este libro, a la vez que
una maestrfa en la creación literaria, la expresión de una
sabidurfa que está detrás de cualquier sentido que se imponga las cosas y por ende al significado de ellas y de su
contexto. Este libro abre la puerta a Guillermo Samperio
para penetrar con paso firme entre los escritores mexicanos más significativos de este fin de siglo. Al fin de cuentas, todo es ficción y ésta, contenida en Ventriloquía Inalámbrica, paradójicamente es la que acaba por darle sustento a la realidad.

Periodismo noticioso
en diez lecciones*
Diana González
José Luis Esquive] Hernández
Periodismo noticioso en diez lecciones
Universidad Autónoma de Nuevo León

Monterrey, México,1997.

0 ~ DE FINALIZAR LA LECl'URA DE PERIODISMO NOTICIOSO
en diez ltcciones, tres factores se mantuvieron persistentemente en mi conciencia, como sfmbolo del espíritu que
permea este libro y, evidentemente, como el sello indubitable del carácter de su autor: experiencia, conocimiento y pasión.
Tres factores indispensables que toda obra con objetivos didácticos debiera contener y que, resulta lastimoso reconocerlo, no son fáciles de encontrar en los
textos dirigidos a estudiantes, no importa su nivel o la
materia de que se trate.
En el libro que hoy nos entrega el maestro Esquive!
Hemández, dichas caracterfsticas están dadas, además,
"Texto leido en la presentación del libro en la Capilla Alfonsina.

71

�de manera armómica y equilibrada, a lo largo y ancho
de la obra.
La experiencia de más de veinte años del autor, en el
amplio campo periodístico, se ha bifurcado en dos senderos complementarios: la práctica como maestro de periodismo y fotografta en las aulas universitatjas.
El resultado es un libro que, a pesar de su afán meramente introductorio al ejercicio del periodismo reporteril,
enlaza ambos nive•es de experiencia de su autor y tiende
puentes entre las necesidades del oficio y las exigencias
de la clase, para señalar rumbos, especificar directrices y
encaminar cariñosamente a los jóvenes estudiantes de la
materia.
En cuanto al conocimiento y dominio del tema, resultan evidentes la precisión en los conceptos, la abundancia
de definiciones, la claridad en la diferenciación de funciones y tipologias, asi como el hecho mismo de recopilar,
ordenar y presentar todo este bagaje en forma oportuna
y actualizada.
Y es que Periodismo noticioso en diez lecciones constituye
también una adecuada respuesta ante la deficiencia que
en el mercado editorial nacional padecen los consumidores de este tipo de publicaciones.
Dicha aridez se ha suplido casi siempre en las aulas,
con reproducciones de ediciones norteamericanas o españolas (en los mejores casos, cuando no con simples fotocopias de éstas) que, si bien son puntos insoslayables de
referencia, no cumplirán nunca con una de las cualidades
fundamentales de la noticia misma: valiosa e insustitwl&gt;le
proximidad.·
Enmarcados en el amplio contexto universal de su
historia, el periodismo y su materia prima, las noticias,
encuentran aqui un análisis y exposición paulatinas que
no sólo ubican al lector, sino también le procuran herramientas técnicas fácilmente aplicables al campo profesional, gracias a los ejercicios y prácticas con que concluye
cada lección.
De lo general a lo particular, el libro brinda numerosas
definiciones, ejemplos, e incluso anécdotas que no sólo
agilizan su lectura, sino también la hacen altamente disfrutable, lo que con seguridad agradecerán sus destinatarios.
Los temas clasificados en diez lecciones, cada una dividida a su vez en diversos subtemas, tienen un desarrollo lógico y una perspectiva panorámica que no demerita
en profur.-1;,::fad.
Así, desde el concepto general de periodismo, hasta
la clasificación y explicación etimológica del término
noticia, o las recomendaciones fundamentales de redacción, el maestro Esquive) va permeando su libro con una
visión amorosa gracias a la evidente pasión con que ha
vivido y disfrutado su oficio.

Su clasificación de los diversos géneros periodísticos
o bien de los elementos fundamentales de la nota, por
mencionar dos temas escogidos al~ no sólo obedecen
a un afán de pulcritud académica, sino también a un
compromiso personal con los valores éticos que, enfatiza
el autor cada que le resulta oportuno, deben acompañar
el ejercicio de la profesión.
De hecho, dedica todo un apartado al desarrollo del
tema, para exponer con sencillez anecdótica, la axiología
del periodismo noticioso que se resuelve en la tirada:
veracidad, exactitud y objetividad.
Consciente de la materia movediza y frágil que
representa la realidad misma como objeto de descripción
e información, las advertencias éticas hechas por el autor
no sólo están respaldadas por alusiones directas y precisas sobre las condiciones que los diversos elementos y
factores imponen a esa misma realidad (trátese de factores personales, sociales, laborales, etc.), sino también por
técnicas concretas y sencillas cuya práctica capacitará al
reportero en el ejercicio correcto y oportuno de su condición como espectador y transmisor.
En el eje espacio-temporal de la obra, el maestro Esquive} Hernández se desliza del presente y sus condiciones técnicas al futuro y sus circunstancias imaginadas por aquellos visionarios cuyos sueños están hoy tan
cerca de convertirse en realidades (cuando no lo son ya).
Con un tono sincero e incluso simpático, el autor cumple plenamente con lo anunciado en el apartado inicial
HRazón de ser este libro", pues Periodismo noticioso en diez
lecciones es realmente una charla amena, efusiva y ·amigable, que ilustra e inspira, informa y forma al estudiante,
y aun se muestra abierta y oportuna al interés de cual•
quier otro lectoi:
Quizá· lo único reprochable es que sólo nos da una
"probadita" del análisis que también ejerce sobre la interacción medios masivos-sociedad. Pero en todo caso,
más que un reproche, tendremos que instar al profesor
Esquive} para que responda al llamado que la compleja
realidad de la comunicación actual demanda, con una
obra exclusiva de estudio y reflexión que profundice en
la vertiente ensayistica y arroje la luz tan necesaria para
la mejor comprensión de este fenómeno actual.
Autores tan calificados como el maestro Esquive) Hernández no sólo están intelectualmente capacitados para
contestar esta llamada urgente, sino también moralmente
preparados para solventar esta necesidad social, dadas
sw¡ habilidades desarrolladas en la práctica, su abundante actitud de orientador en este ámbito, que de una u
otra forma a todos nos inquieta y nos afecta.
Ojalá que estos breves comentarios tengan la fuena
del impulso para generar una nueva cosecha, y que la
próxima obra sea tan excelente como ésta. Felicidades.

72

Contraportada

ha tenido con Octavio Paz a lo largo de 15 años. El que
se trate de un poeta prolffico, de un ensayista, un hombre
de ideas, y, sobre todo, de un autor de palabra polémica
hace que sea diffcil encontrar algo que distinga a esta serie de entrevistas de las muchas que ha dado el escritor.
Sin embargo, a veces es un detalle, una observación hecha
al vuelo, lo que marca la diferencia: una mirada, una sonrisa, unas manos nerviosas. Si no es para devolvemos al
hombre, dialogar con el escritor sólo seña una repetición
de los que podemos leer en sus hbros. Asf pues, aparte
de repasar los tópicos obligados en su obra Oa polftica,
el surrealismo, la literatura hispanoamericana, la ~ ,
la historia de México, etc.), Peralta consigue captar el.
hombre que está en y detrás de la escritura. Amanera de
muestra leamos la descripción que hace el periodista del
momento en que Paz se encontraba en la antesala al Premio Nobel: "El rito empezó a las 4:30 de la tarde. Una
tarde oscur.a, invernal, sueca. Mozart, Strauss, Beethoven
fueron conjurados al evento, ·y la Orquesta Filarmónica
de Estocolmo los inlelpreló a la perfección. Cada pieza
anunciaba un premiado. En cada instante, las manos de
Paz acariciaban sus labios, se arreglaba el pelo. Y, a veces,
sus manos jugaban con sus propios dedos. Era como el
nii'io de Mixcoac que silba entre dientes, el mismo niño
que inventa alas y echa a volar profedasH.

Libertad González

Braulio Peralta
El poeta en su tierra. Diálogos con Octavio Paz
Grijalbo
México, 1996.

"LA lJI1LJDAD DE LA POESIA a&gt;NSISTE EN RECORDAJlNOS LA suprema utilidad de las cosas inútiles". "La poesfa es el

antidoto de la técnica y del mercado. A esto se reduce lo
que podria ser, en nuestro tiempo y en el que llega, la
función de la poesia. ¿Nada más? Nada menos•. Declaraciones recogidas al calor de la emoción del volátil
momento, charlas reposad~ en las que se degusta él sabor del oporto y de las palabras, lo mismo que expresiones enfáticas o argumentaciones elaboradas para responder a preguntas incómodas o insidiosas son los ricos matices de estos diálogos que el periodista Braulio Peralta

Miguel Covarrubias
Papderfa tn trlmrite
F.diciones Castillo / Facultad de Ftlosofta y Letras, UANL
Mon~ N. L, 1997.
DENTRO DE LA RAOfA DE PUBUCACIONES QUE EL POETA RECIOmontano ha tenido en los últimos años (El traidor, Junto a
una taza de ca.fo) recibimos ahora este volumen que reúne (

EL _ARCABUZ:•
"~ i &lt;.
,-- ,:..~~ .:ti...1:.::..::: -::--·.: _:;, ., .. , •
'

-

,.,.

. . . . .- v . . . , ...,. - - ~ - - .,

~~

lAs ACT1VIOADES QUE SE REALIZAN EN MAYO PARA

.,,.,_,.. 4"•

.-

--

•• -

1

A0EMAs DE SER UN CXL0 DE C0NFEltENOAS Y Ml5AS REDONDAS 8'KA

,.,:

analizar la obra de Reyes, este Festival AHonsino fue aprovechado también mmo mara, para brindar homenajes a universitarios y aeadores artfsticos, presentar novedades editoriales y hat'B'unaepasode la obra poéticadealgunosesaitores
nuevoleoneses. Se hicieron tres homenajes: aJOllé Ángel Rendón,
humanista, ~liotecario, editor y promolor literario; al cardiól~
goWntor'Jl¡erina. pklneroenlatinoaméricaen cirugfa vascular
-a quien la UANL le publiá&gt; en este atio sus memoria&amp;-; y al
pintor Efrén Ord6ftez.

CX&gt;NMliMOIWl EL

natalicio deAHonso Reyes tuvieron en este atio un carácter distinto. En principio, la organización estuvo a cargo de la Seaetalfa
de Extensión y Cultura de la UANLen colaboración am el Consejo para la Cultura de Nuevo León. Se oírecieron actividades
que abarcaron distintas disciplinas: literatura, historia, artes
plásticas, filosolfa, cine. Desde luego, buena parte de los eventos
estuvieron dedicados a abordar la obra del autor de V"i,ibn de
An.thuoc. Una de las particularidades del Festival.Alfonsino l'R/
fue la utilizadón de distintos espacios, no sólo de la Universidad,
sino también de museos y c:entros culturales de la entidad.

CRtncos IJTElwtlOS v l!SCtlTOIU!S, DE MClfflRREY v DE mms smos
del pafs, participaron en una serie de mesas redondas y actos

73

�tatar que un libro es bueno o malo en los casos más raros.
Pues un libro es tan raramente lo uno como lo otro, y la
mayoría de las veces, ambas cosas a la vez. (. .. ) Tiene
sentido escribir sobre un libro si con su ejemplo se puede
demostrar algo, o si el crítico siente crecer en su interior
una erupción temperamental frente a él". Digamos de
momento que Papelería en trámite no nos deja indiferentes.

el material ensayístico producto de tres décadas de trabajo. En una compilación realizada por el propio autor,
reconocemos Papelería (1970), Olavide o Sade (1975) y
Nueva papelería (1978), tres títulos que comprenden a su
vez las primeras tres partes del libro y que, salvo algún
cambio de orden, se presentan tal y como fueron publicados de manera original; la última sección, que presta
su nombre a la colección completa, recoge su trabajo más
reciente y está dedicado a la literatura en Nuevo León.
Así pues, se trata de una especie de summa en la que
identificamos los lugares literarios que al poeta le gusta
frecuentar: desde los franceses Jean Genet, Breton, Sartre
y Barthes, hasta Reyes, Borges, Paz y Garcia Márquez,
haciendo escalas en Cervantes, Rojas, Laforet y Sender,
o de plano singulares excursiones a Benn, Canetti y Edward Albee, sin dejar de lado el paso familiar por José
Alvarado, Alfredo Gracia Vicente y Humberto Salazar,
entre otros. El poeta ensayista se mueve con soltura entre lo diverso y acomete con la misma naturalidad la
reflexión, la crítica y el apunte sobre poesía, traducción,
ensayo o narrativa. Covarrubias comparte sus lecturas y
nos deja la mejor parte. Para valorar este libro tal vez
convenga tomar las palabras de Robert Musil incluidas
en uno de los epígrafes de este volumen: "Es útil cons-

Benjamín Prado
Raro
Plaza &amp;t Janés
México, 1996.

LUEGO DE TRES VOLÚMENES DE POESIA, BENJAMÍN PRADO IN-

cursiona por primera vez-y con suerte-en la narrativa.
Su obra fue reconocida con el Premio de Novela "El sitio"
de Bilbao. Si pensamos en Prado como ejemplo de la joven narrativa española habría que tomar nota del gusto
por una escritura aparentemente poco ambiciosa en la
que se respira soltura y espontaneidad. El relato parece
fluir de manera natural y sin complicaciones. Raro es de

en los que se abordó la obra de Alfonso Reyes, nacido en esta
ciudad el 17 de mayo de 1889. Entre otros, estuvieron como ponentes Femando Curie!, Vicente Quirarte, Christopher Domfnguez Michael, Alfonso Rangel Guerra, Margarito Cuéllar, Luis
Mario Schneider, James Willis Robb, Antonio Alatorre, Adolfo
Castañón, Herón Pérez y Genaro Saúl Reyes.

voleoneses, a cargo de actores de renombre. El público tuvo la
oportunidad de escuchar en las voces de Ana Silvia Garza, Blanca Guerra, Nuria Bages, Minerva Mena Peña, Daniel Giménez
Cacho y Jorge Segura, poemas de Jorge Cantú de la Garza, Miguel Covarrubias, Gloria Collado, Carmen Alardín, Horado
Salazar Ortiz y Ernesto Rangel Domene, asi como cuentos de
lrma Sabina Sepúlveda.

UNO DE LOS EVENTOS QUE DESPERTARON MAYOR INTERts FIJE EL DE LA

presentación del libro Alfonso Reyes, diplomático, de Francisco
Valdés Treviño, editado por la UANL, en el que se abordan aspectos de esa parte de la vida del escritor que representó a
México en Francia, España, Argentina y Brasil. Otra novedad
del festival fue la inclusión, al final de algunas conferencias o
mesas redondas, de lecturas de obra de algunos escritores nue-

LLEGARON ALGUNAS CONVOCATORIAS PARA LOS PREMIOS LITERARIOS DEL

Instituto Nacional de Bellas Artes. Los más próximos son el de
Ensayo Literario José Revueltas, el de Obra de Teatro y el de
Novela José Rubén Romero. Para el primero los concursantes
deberán enviar antes del 20 de junio un ensayo inédito sobre
temas literarios, de teoría o acerca de escritores latinoame-

74

ese tipo de historias en las que no se sale del ámbito personalísimo del narrador. Tiene el ritmo de una canción y la
plasticidad de una película. Bob Dylan y Wim Wenders
como parte de una mitología privada en la que también
caben Diane Keaton, Matt Dillon y Nirvana. Las referencias cinematográficas y musicales moldean actitudes,
sensaciones y pensamientos como una suerte de eco, respaldo o salida a una existencia que al medirse frente a
los demás o frente al entorno sale más o menos librada.
El chiste amargo o la ironía a la Wo&lt;)dy Allen compiten
con la frase entrañable y la voz de emoción contenida y,
sin embargo, evidente. La escritura de Pardo es como
una melodía suave pero efectiva en la que el lector no
puede más que simpatizar con un narrador que dice cosas como "era una de esas mujeres por las que vale la
pena mentirse a sí mismo" o "todas las canciones tenninan por ser tristes, por ser la banda sonora de algo que
has perdido". Sería demasiado fácil colocar el mote de
literatura light a esta novela, pero con eso no se diría nada.
Más bien, si hubiera que encontrarle algún símil con lo
que se ha escrito en México habría que pensar en la agilidad de las novelas de José Agustín. En cualquier caso,
conviene recibir el viento fresco, que no raro, de la narración de Prado.

n:

El banquete de Platón

programas singulares que apelan a toda suerte de
intereses; tal es el caso de "El banquete de Platón",
programa semanal que emite Radio Red y en el que Ikram
Antaki, dama de lenguaje florido y conocimiento
enciclopédico, ofrece al público radioescucha reflexiones
sobre tópicos tan variados como la historia, la religión,
la filosoffa, la ciencia. El programa ha tenido tanto éxito
en forma de llamadas y solicitudes de repetición de
algunos temas, que finalmente llamó la atención del
Grupo Editorial Planeta y se tradujo en la impresión de
cinco pequeños volúmenes temáticos que compendian
lo mejor del programa radial. En el volumen dedicado a
la ciencia, Antaki presenta un ramillete de diez ensayos
sobre temas muy variados: desde el racismo y la elusiva
naturaleza humana hasta los mitos de la creación y los
orfgenes de las matemáticas. Los textos de Antaki,
claramente influidos por la formación filosófica de la
autora, no ofrecen concesiones al lector, sino que lo
introducen de manera directa en la reflexión profunda.
Aunque no tiene la amenidad de un Carl Sagan ni la

Ikram Antaki
En el banquete de Platón (Ciencia)
Joaquín Mortiz
México, 1997.

DEBEMOS A LA QUDAD DE Mfilaco LA RECUPERAQÓN DEL VALOR

de la radio. Los embotellamientos de tráfico y el hecho
de que los capitalinos pasan horas y horas al volante han
traído consigo la bendición inesperada de una enonne
masa de gente interesada en la radio. Y ello ha producido

ricanos, al Centro Cultural Gómez Palacio (Lisboa y Londres,
Col. Campestre, CP 35080, Gómez Palacio, Dgo.). ~os trabajos
deberán tener una extensión minima de 35 y máxima de 150
cuartillas.
Los interesados en el Premio Nacional Obra de Teatro
deberán enviar una obra inédita que no haya sido representada,
que tenga un alcance minimo de 50 ~utos d~ representación
efectiva. Deberán remitirse los traba¡os al Instituto de Cultura
de Baja California (Av. Obregón 1209, CP 21100, Mexicali, Baja
California), a más tardar el 27 de junio.
En cuanto al Premio Nacional de Novela José Rubén
Romero, deberán enviar una novela inédita con una extensión
de entre 80 y 300 cuartillas al Instituto Michoacano.(~orelos
Norte 385, CP 58000, Morelia, Mich.) antes del 25 de Julio.

En los tres casos habrá un premio de 75 mil pesos para el
ganador. Los participantes deberán presentar sus trabajos por
triplicado, firmados con seudónimo y, en sobre aparte, su plica
de identificación.

DE PUEBLA LLEGA LA CONVOCATORIA PARA EL CONCURSO LATl-

noamericano de Cuento Edmundo Valadés, en el cual podrán
participar los escritores que envíen un cuento, con una extensión
de entre cinco y quince cuartillas, por cuadriplicado, firmado
con seudónimo, a la Casa de la Cultura de Puebla (5 Oriente
núm. 5, Apartado Postal 255, Puebla, Pue., CP 72000). La fecha
limite de recepción de trabajos es el 20 de agosto.

75

�especialización de un Stephen Jay Gould, Antaki hace
una labor de sfntesis que la califica fácilmente como una
buena divulgadora cientifica. El volumen es una
excelente invitación a profundizar en algunos de los
temas que, por su proximidad a las más relevantes
cuestiones filosóficas, sin duda deberian formar parte de
la reflexión habitual de toda persona curi~ También
logra despertar el interés por conocer lo que la autora
escribe sobre los otros asuntos, de modo que se antoja
salir a la búsqueda de los volúmenes restantes.

Colaboradores
A~ ~- Investigador. Licen-

L..:,.,~- Naáó en 1943 y vive en

ciado en antropología por la UANL,
estudió la maestría en esta misma
disciplina en el Colegio de Michoacán.

~ J . ~ P~ (León, Gto.,

Vermont, Estados Unidos. Es autora de
siete libros de poesfa. En 1993 ganó el
Premio Pulitzer por su libro The wild iris.

1964). Narrador, editor, coordinador de
talleres. Estudió letras en la UANL. Es
vocal del Consejo para la Cultura de
Nuevo León, becario del FONCA y
autor del libro Los límitts dt la noche
(1996).

~ (!..,~ (Monterrey, 1959).
Escritoi; periodista. Estudió psicologfa
en la UANL. Ha publicado los libros de
entrevistas Estoy en la acera de los que vemos y Sigue mirando el fuego.

Carlos Garcia Gual
Mitos, viajes y héroes
Taurus
Madrid, 1996.

LA RICA Ml10LOGIA GRIEGA HA SIDO DURANTE MUCHO TIEMPO
una fuente -al parecer inagotable- de abastecimiento
e inspiración para historiadores, poetas, psicoanalistas,
etc. que retoman sus dioses, héroes y motivos como
puntos de referencia. Baste recordar a un Borges en su
extraordinaria recreación del mito del ,minotauro y su
soledad en el laberinto. Desde Homero y Hesiodo hasta
T. S. Eliot, por no citar a los poetas barrocos españoles o
a Claude Lévi-Strauss, han sido cautivados por el encanto
y misterio de los mitos griegos. Como académico de
pimer nivel y gran conocedor de la tradición grecolatina,
Carlos García Gual presenta en este libro, publicado por
primera vez en 1981, cinco estudios en los que hace un
seguimiento pormenorizado de distintos héroes y
asuntos. A manera de introducción, el autor hace una
serie de precisiones en tomo a la relación entre mito y
literatura para luego dedicar un primer ensayo al Más
Allá en la literatura griega; los cuatro ensayos restantes

se centran en el estudio de una figura especifica y el
rastreo y revisión de la documentación existente. Así
pues, conocemos de cerca la aventura de Jasón, cuya
historia no concluye con la esperada conquista de la
princesa y el reino prometido sino con la imposibilidad
de recuperar el trono y el encuentro con Medea, cuyo
trágico amor es materia de otra historia. También el autor
nos habla de la figura del ciego vidente Trresias y de cómo
el mito de este héroe tradicional ha sufrido cierta
decadencia en sus distintas reinterpretaciones. Además
sabemos de la resonancia histórica de los mitos a partir
del estudio de Penteo y de un caso de contaminación
mitológica entre la tradición céltica y grecorromana
mediante el estudio de Orfeo. Este volumen, según nos
dice el autor, pretende ser una invitación a la relectura
de estos viejos relatos. Garcfa Gual resulta modesto en
este propósito pues Mitos, viajes y héroes es mucho más
que una invitación.

calidad de los contenidos, del diseffo y cuidado editorial, a esta
revista hay que reconocerla por su persistencia, su periodicidad
y por darle oportunidad de expresarse a buen número de
esaitores que l'StMI en proceso de aprendizaje, aunque algunos
de ellos no son propiamente jóvenes. Grajógrafos tiene un consejo
editorial formado porJesús de León, Jaime Aneota, Luis Alberto
Valdez, Erasmo Torres López y Gerardo Ortega; y le da cabida
a textos de Guillermo Berrones, Jesús Llanes, Magdalena
Martfnez. Juan Manuel Carre1'o, Rafael Teniente, Arturo Dávila
González, Griselda Cruz, Zaira Espinosa y Emir Guerrero
Cllávez. entre otros. Esta publicaáón recibió en la última edición
de Finanáarte un apoyo económico que seguramente permitirá
al patroánador mantenerla en forma independiente, además
de mejorar o faálitarle el plOC'eSO de producción.

JuAREz CONVOCA A LOS
Premios de Literatura José Fuentes Mares, para obra publicada,
en las modalidades de letras mexicanas y letras chicanas. En el
primer caso, se premiará un libro de poesfa que haya sido pu·
blicado entre febrero de 1995 y agosto de 1997. Quedan excluidas las reediáones, reimpresiones y antologfas. El ganador
obtendrá 22 mil pesos y medalla. Los interesados deberán enviar
cinco ejemplares al comité organizador: Av. López Mateos núm.
20, Ciudad Juárez, Chihuahua. Apartado Postal 1594-D.
LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE CIUDAD

l&gt;EsDE FINALES DEL AÑO PASADO ORCULA EN MoNmulEY UNA PEQUE(ÍjA

revista de literatura:Grafognefos, que dirige y patrocina José Francisco Carda Luis. Hasta mayo han aparecido seis números de
esta publicación que contiene textos de poetas, narradores y
dibujantes que se iniáan en esas disciplinas. Más allá de la

óscar Efrain Hmera

76

ftt,.,_..J. &amp;wJ (México, D.F., 1942).
Escritor, ensayista. Obtuvo el Premio
Xavier Vtllaurrutia 1980 por su ensayoreportaje Onetti. Obra y calculado infortunio. Actualmente dirige el Centro de
Estudios Filológicos de la UNAM.

EJ..,...,¿~ ~

(Monterrey,
1965). Periodista, historiador. Es repor•
tero de Vuia Universitaria. Reáentemente
ingresó a la Soáedad Nuevoleonesa de
Historia, Geografía y Estadistica.

~ &amp;e,.,..:/4 (Monterrey, 1942).
Cineasta, critico de cine. Es maestro de
posgrado en la Facultad de Ciencias de
la Comunicación de la UANL.

~ ~ (Monterrey, 1961). Periodista y editora. Estudió letras en la
UANL. Fue reportera del diario El Norte,
en el cual mantiene una columna de cri•
tica cinematográfica.

~ ~ (Monterrey, 1961).
Hizo estudios de letras en la UANL, la

Universidad de Málaga, el Colegio de
México (donde es candidata al doctorado) y Harvard University.

~,."""1

~
~ (Monterrey,
1937). Dramaturgo y director teatral.
Maestro de muchas generaciones de
actores en Nuevo León.

Ó#M ~ HlllM~ (Monterrey,
1962). Poeta, periodista. Editor de la
Dirección de Publicaciones de la UANL.
Becario del FONCA.

J . - ~ ~ (Tandil, Argentina,

(Guadalajara, 1923). Es presidente de la
Soáedad Mexicana de Filosofía y director del Centro de Estudios Humanisti•
cos de la UANL.

1942). Estudió psicología social en la
Universidad Nacional de Córdoba. Desde hace veinte mos es protesor de soáologfa en la UANL, donde es titular de la
División de Estudios de Posgrado de Filosofía y Letras.

H~ 4MJ4' (Monterrey, 1935).

&amp;,.,.t. t . . t ~(Guadalajara, 1966).

Escritoi; psicoanalista. Es presidente de
la Soáedad Analltica de Grupo de Monterrey, A. C. Dirigió en los cincuenta la
revista Kátharsis.

Poeta, critico literario. Obtuvo el Premio
Nacional de Poesía Aguascalientes 1992
por su libro Espuela para demorar el viaje.
Actualmente es becario del FONCA.

J.,¡~ (Monterrey, 1971). Perio-

.A.+.A4 H-i,,. /.l Ou. L,.J (Necaxa,

dista. Ha colaborado en los diarios El
Nacional, El Porvenir, El Norte y La Jornada. Autor de Tierra de cabritos (1995).

Edo. de México, 1964). Coordinador de
talleres literarios. Colabora en la Dirección de Difusión Cultural de la UANL.

~~
(Monterrey, 1930). Escritor, conductor de radio y televisión.
Creador de innumerables programas ra•
diofónicos de orientación cultural, en•
tre ellos uno de divulgación de poesfa
castellana en la década de los cincuenta.

(Villahermosa, Tab.).
Poeta, critico literario. Fue secretario
particular de Carlos Pellicer. Publicó
una antologfa de sus poemas: Retrato a
lápiz (1996), y un libro de ensayo Las
estaciones rotas (1996).

~~ f,,u.J.~ IJ. V-'°'

77

o~ Pltft s.¡.:~ (Monterrey,
1970). Estudió letras en la UANL. Ha
publicado Doménico (1993), De todos los
santos herejes (1995) y Cuartos privados
(1997).

V ~ Q ~ (México, D. F., 1954).
Poeta, ensayista, editor. Recientemente
ha publicado Peces de aire altísimo (1993),
Viajes alrededor de la alcoba (1993), El amor
qut destTuyt lo que inventa (1995 ).

A~ ~ ~ (Monterrey,
1928). Ensayista, educador, exrector de
la UNL, miembro de la Junta de Gobierno de la UANL. Es titular de la Secretaría de Educación en Nuevo León. Autor
de La cuarta presencia (1995) y Monólogo
de la ciudad (1996).

Aq..... ~ "'1~ (Monterrey,
1943). Poeta, editor. Estudió arquitectura en la UANL. Autor de Arenas de olvido (1994)yde Naufragio de la ooz (1996),
entre otros libros.

~ ~ (McAllen, Texas, 1953).
Creador y teórico de artes plásticas. Es
maestro en la Facultad de Artes V1Suales
dela UANL.
f,,_,.~4U ~ s.t.,. (Puebla, 1957).
Sociólogo, investigador. Es editor de la
Dirección de Publicaciones de la UANL.

~~ (Monterrey, 1957). Periodista, escritor. Director de Procesos
de El Diario de Monterrey. Autor de En
nombre de la fe y El ombligo de Edipo.
(Monterrey, 1959).
Poeta, aitico literario, editor, promotor
cultural. Es titular de la Secretaria de Extensión y Cultura de la UANL.

�Universidad Autónoma de Nuevo León
., ica y Eléctrica

Facultad de In

•

Certame Nacional
m~ o

pu&amp;:==-ca:i::~•

J\yuntamienf.o de Monterrey, el Conslúo Nao1onal pa.ra la CUltura y
las Artes, y la Universidad Autónoma de Nuevo León convocan al IX
Certamen Naotonal Alfonso Reyes.

BASES

#

DUCACI

ILORES,

res mexicanos residentes en M ~ o
en .
.

presentarse en espatlol.

d1rectamente en las
enes lo heu7an g

,000.00 (cuarenta m1l
o del Jurado cal1tlmenc1ones bonoo o libro de.ens8'Yos
tes temas: literatura
temporánea, tuosofia
, e historia. regional
máximo de 150
U1n&amp; a doble

r metodologías par
común, enfocadas
iscusión y

perior, valores, actitude
las ingenierías.

.~t '348~~
fll'ID,&amp;l'sua

e los valores y acti
de ingeniería, si
la sociedad.

L&amp;se. ,.,
los s

~

v:l«lJ).átf ll

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61),

oy
con

d o , , y~
- ..
6n d$ ~
la pre$en~
odñciu..ve

-s ~ de 1Q97. lr6 se

~ esta.l'á

or1g1J)ales.

~gra,dO ~on.aa,,dt rebonocida

~ mt.electual. Bus no~~~ oportuna-

$11l)t.e.

,,,,.,,

~

10.EJ. fallo. del jllrad.o O&amp;Unoador se d&amp;Ñ irJocer el viernes 5 de
diclambre. Un notarlo abrirá úmoameme los sobres que contengan
las ident1noao1ones del gan&amp;dor '1 da los acreedores de las menciones honorfftcas y destrulri los sobres restantes.

R. Avuntamltnto de

Man....,

U.Las !nstU.ualones orga.ntzadoras notiftcarán de lm1'11'ia&gt; el fallo
al triunfador, a las personas d1stingu.1das con men
honoriflcas y a los medios de comun1cac16n. Igualmente ltlf9~11'án la
fecha en que se efectuará. la ceremonia de entrega d e l ~ -

�DIRECCION DE
PUBLICAOONES

C OLECCIONES
E DITORIALES

U A N L

Cuadernos de
la Biblioteca

•

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1997, Nueva Época, No 6, Mayo-Junio </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Alardín, Carmen, 1933-2014, Directora</text>
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                <text>Herrera, Óscar Efrén, Redacción</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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Marzo / abril de 1997

5

Nueva 6poca / Precio: S 20.00

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Contenido

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I

FOHOO ~

El pasado presente / Óscar Eduardo Martínez, 3
Reflexiones acerca la guerra México-Estados Unidos [1846-1848]
Victor Niemeyer, 10

Saskia en Icamole / Francisco Sánchez, 16
Mirruñas/ Humberto Salazar, 21
Canciones anónimas griegas / Cayetano Cantú, 23
La sed en lo oscuro / Raúl Renán, 25
En la calzada de José Luis / Genaro Huacal, 26
Ciudad de nadie/ Gabriela Riveros, 27
Hambre / Alberto Dalla!, 33

Rector: Ot Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Salazar
Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávila

A
L

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E

M
T

A
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A

otos

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S

Racismo y nacionalismo en nuestros días
José María Infante, 44

ltlll l l

Los cañones de El Potrero / Xorge Manuel González, 37
Vuelo en la oscuridad / Alejandra Rangel, 38
Xorge Manuel González / Rosaura Barahona, 38
La vida es una canción / Genaro Saúl Reyes Calderón, 40
Paras que sigas doliendo siempre / Dulce María González, 42
La entraña viva / Jaqueline Zúñiga, 42
Cuba, el viaje infinito / Javier Serna, 42

ociológica

j 1 11 lllltrSÍ j¡j 1tli111 1 j i 1 1111 l li 1

Directora: Mtra. Carmen Alardín
Secretario de redacción: óscar Efrain Herrera
Diseño: Silvia R. Oyervides Marroquín, Francisco Barragán Codina
1ipografia y formación: Francisco Javier Galván C.
Cansejo editorial: Arq. Mario Arrnendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dávila,
Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. José María Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Humberto Salazar, Lic. Ricardo Vtllarreal Arrambide.

tenciÓn
flotante

El amor en tres sonetos / Homero Garza, 46

Oficinas: Dirección de Publicaciones de la UANL. Biblioteca Central Magna Universitaria, Av. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte.
Monterrey, Nuevo León, C. P. 64440 / Teléfono: 329 41 11 Ext. 6561 / Publicación bimestral / Precio del ejemplar$ 20.00
Impresa en Grafo Print Editores, S. A. / Registros en trámite / Armas y Letras no responde por originales
y colaboraciones no solicitados. Todos los art!cuJos firmados son responsabilidad de su autor.

úsica. Canción y publicidad JAlfonso Ayala Duarte, 49

-

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illD!,Oa!DIAJ t..,,• •

WJ,o

�ine,
televisión
y otros
espejismos

El pasado presente
XXIX Muestra Internacional de Cine

Óscar Eduardo Martínez

Roberto Escamilla, 52

•
rtes
plásticas Aprender del tiempo/ Gabriel Contreras, 60

spacio
virtual

Merlín on line / Horacio Salazai; 62

Jorge Cantú de la Garza y la restauración de la memoria
Héctor Alvarado, 66

Poesía.
JJle!HtN.¡

ibros

La política: laberinto y escape/ Francisco Ruiz Solís, 68
La ruta de Becerra/ Óscar Efraín Herrera 69
La frontera de cristal, un frágil mosaico social

Jotp C';illtii de la Cana

I

Graciela Gutiérrez Garza, 70
Cuentos platicados, de Julio César Méndez
Lidia Rodríguez Alfano, 72

Contraportada / Libertad González, 73
El arcabuz, 73
Colaboradores, 77

Portada: Diseño de Silvia Oyervides y Francisco Barragán Codina.
Contraportada: Centro de Información de Historia Regional de la UANL, Hacienda San Pedro.
Fotografía: Francisco Barragán.
Viñetas en páginas interiores de Geroca.
Fotografías de Xorge Gonzálcz: Roberto Maldonado Espejo.

•

urbanas. Sin embargo, el legado histórico de la ciudad no sólo está compuesto
por las huellas físicas
de su pasado. Monterrey ha adquirido
una conciencia anticipada -una ciudad
que se construye
mentalmente a sí
misma, siguiendo la
constante utópica de
Garay1 desde el siglo
XVI- que parece estar en proceso de
confirmar un ambicioso ideal universalista para el siglo XXI.
Como hermana sobreviviente de todas
aquellas poblaciones
coloniales del norte
de México -las que
se asentaron para
luego desaparecersu historia acumulada de cuatro siglos
le ha heredado un
anhelo insatisfecho,
distinto y único: una búsqueda perenne de mutación. Quizá cuando los valores estables de su

Después de haberse
celebrado ·el cuarto
centenario de la fundación de Monterrey,
se hace imprescindible reflexionar sobre
su historia urbana,
encubierta a simple
vista en el tejido del
Monterrey actual. El
habitante de la ciudad contemporánea
no tiene a su alcance
el memorial arquitectónico que ha conformado la evolución de
Monterrey. El semblante urbano, compuesto por los intentos frustrados y los
logros coloniales, la
súbita afluencia comercial del siglo XIX
y el avasallador auge
industrial, había experimentado, de manera ineludible, la sobreposición de ideales urbanos distintos
y la consecuente destrucción o perjuicio del sitio y de la ciudad construida. Parajes boscosos, huertos frutales, edificios,
parques, plazas públicas y cauces naturales de agua
han desaparecido para dar cabida a un progreso
que, hasta hace pocos años, se había aplicado sin
un sentido de prospectiva.
Monterrey ha conocido los oscuros rincones
de la inconsciencia, la improvisación y la estupidez

1. Francisco de Garay fue gobernador de Jamaica y compañero

de Cristóbal Colón. Intentó, sin éxito, poblar el noreste de
México desde 1519 anticipándose al asentamiento mismo al
nombrar su Ayuntamiento -sin haber pisado tierra- desde
Jamaica.

3

�la avenida Juárez. De igual manera, se dibujó el
camino que formaría la calle de Padre Mier, la cual,
con el crecimiento de la población al poniente, iba
a encontrarse también con la calle Real. Todas estas
arterias eran casi paralelas entre sí al cruzar el valle
y fueron referidas como calles "Reales" o "Principales" en algunos documentos antiguos. La plaza
deslindaba, igualmente, el arranque de otras calles
hacia el oriente; algunas de las más antiguas eran
las que corrían a los costados de la Catedral. Me
refiero a las calles de Allende y Ocampo. Desde allí
se comunicaba la ciudad con otras poblaciones como Cadereyta y Guadalupe, siempre partiendo de
aquella célula urbana o plaza de armas. En el otro
sentido -el eje norte-sur- los callejones y pasos
se formaron, como era común en los asentamientos
coloniales, por muy diversos motivos: para ir al río,
para cruzar un puente, para dirigirse a algún edificio o lugar conocido y, por supuesto, para encontrarse con alguna de las arterias y caminos principales de la población. Aunque éstos eran de menor
extensión, con el tiempo, al crecer la ciudad hacia
el norte, adquirieron mayor"importancia y se prolongaron más allá de la calle de 5 de Mayo, vertiente
del Santa Lucía. Las calles de Diego de Montemayor, Escobedo, Dr. Coss y Mina son sólo algunos
ejemplo de lo que fueron los viejos callejones de la
población.
El crecimiento de la ciudad hacia otros rumbos,
incluyendo el paraje que fuera semiabandonado al
norte de los ojos de agua, fue demarcado por los
intentos urbanísticos de los obispos Rafael José Verger (1722-1790) y Andrés Ambrosio de Llanos y
Valdés (1725-1799). El primero -segundo obispo
de Linares- construyó el Palacio del Obispado y
la capilla del Roble para promover, entre otros motivos, nuevos núcleos de crecimiento de la ciudad
y desprenderla de su encierro urbano entre los ríos.
Esto mismo motivó algunas edificaciones hacia el
poniente y también para el norte de los ojos de agua.
Llanos y Valdés,2por su parte, formuló un plan mucho más sofisticado e inició la construcción de

arquitectura coincidan con sus ideales urbanos,
Monterrey cesará de transformarse tan dramáticamente. Una parte de la conciencia común la forman los antecedentes históricos de su arquitectura
y trazo urbano. O quizá debiera decir, de los elementos documentales y físicos que nos permiten
evidenciar su pasado urbano, aun cuando muchos
de ellos no existen ya, otros han sido transformados
y algunos más nunca fueron edificados o concluidos. Es en este contexto donde debemos reconocer
que se halla plasmada la razón auténtica del enclave de Monterrey: un sitio ideal para proyectar
una utopía, entre cerros y montañas imponentes.

Un generador urbano: la plaza de armas
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El núcleo originario del esquema urbano actual aún
forma parte de los paseos de la ciudad. La vieja
plaza de armas, vuelta a trazar por Diego Rodríguez hacia 1612, confirmó la permanencia española
desde entonces y guarda consigo memorias de los
distintos momentos vividos por la ciudad. Alonso
de León, el cronista revelador del siglo XVII, nos
obsequió el relato impactante de la inundación que
devoró textualmente al incipiente conjunto de casas
en el año de 1611. Como alternativa lógica, ese
suceso obligó a los pobladores a buscar un sitio más
seguro para su reubicación. Así se decidió el trazo
de la plaza de armas que, al paso del tiempo, se
convertiría en la Plaza Zaragoza.
Ese núcleo se estableció como ordenador y
direccionador del puñado de viviendas que apenas
dibujaban un conjunto urbano. Durante siglos, la
plaza de armas fue el único elemento rector de la
estructura urbana de la ciudad mientras sus edificios más importantes como la parroquia, el convento franciscano y las casas reales -luchaban por
permanecer en pie. En cierta forma, desde el punto
de vista estrictamente urbano, la plaza fue en sí el
asentamiento.

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quema urbano riguroso; mas bien, e1 asemanuemu
de la ciudad, apoyado en las leyes de poblaciones
nuevas de Felipe II, se amoldó simplemente a la
vida del valle. La misma plaza propició que se sucitara un reordenamiento de viejos caminos, calles
y propiedades que fueron llevadas a converger
entonces en aquella célula urbana. Después de todo,
ahí palpitaba la vida administrativa de la región.
Desde la plaza irradiaron las primeras calles del
asentamiento primitivo. El camino del Saltillo o" calle Real", serpenteaba su ingreso al valle siguiendo
el río Santa Catarina. Ese camino, más viejo que la
población misma, se convertiría en la calle Hidalgo
después de la Independencia y, aún hoy, arriba a la
plaza desde su límite poniente. También en la plaza
nacía el acceso al ojo de agua, fuente de subsistencia
del asentamiento. Este acceso trazaba un sendero
que llegaba hasta los límites del arroyo Santa Lucía.
De esa manera se formó "la calle que va al ojo de
agua" que hoy conocemos como calle Zaragoza.

Si bien es verdad que la vocación inicial de
aquel núcleo se postulaba como un espacio cerrado,
la inconveniencia constructiva de los primeros años
y las innumerables calamidades que asolaron a la
población, no parecen haber permitido tal resultado. Tampoco podríamos decir que, en aquel momento, a Monterrey se le exigió someterse a un es-

El orden resultante y el orden planificado

La primera solución urbana que se elaboró en Man-

4

terrey fue lógica y sencilla. El casco de la población,
formado por la plaza y sus alrededores inmediatos,
se había instalado entre los dos ríos -el Santa Catarina y el Santa Lucía-, donde prácticamente quedaría recluido durante doscientos años. La posición
de ese enclave le otorgó a Monterrey una logística
anticipada de desarrollo urbano por medio de la
cual, simplemente, fue agregando calles paralelas
en el sentido oriente-poniente hasta llegar a las fronteras de los dos ríos. Esto es, entre las calles de 15
de Mayo, al norte, y la avenida Constitución al sur.
Las edificaciones, por lo tanto, se extendieron hacia el poniente y, más tarde, a espaldas de la Catedral. En realidad, no sería sino hasta el siglo XIX
cuando esta superficie quedaría totalmente
construida.
La ciudad ha heredado quiebres y ajustes
urbanos que se remontan a viejos caminos que servían para cruzar el valle. Ninguno de aquellos caminos era más importante que la calle Real, distribuidora de las rutas de acceso a la población.
Desde el siglo XVII, la avenida Morelos se desprendía del arribo a la ciudad para trazar su propio
derrotero. Aún hoy podemos observar la divergencia entre las calles Hidalgo y Morelos a la altura de

2. Andrés Ambrosio de Llanos y Valdés fue el tercer obispo de
Linares con sede en Monterrey. Sus conflictos con el virrey
Revillagigedo y el gobernador Herrera y Leyva provocaron
la suspensión de las obras monumentales de la Catedral, un
hospital y un convento al norte de la ciudad en el año de

1797.

5

�del gobernador Herrera y Leyva3- estableció las
dimensiones de las manzanas al norte de la calle
de Washington, además de su rumbo y orientación.
Es ésta la razón por la que algunas avenidas del
viejo centro de Monterrey deben de ajustar su curso
-al llegar a la calle Aramberri- obligando al tráfico vehicular a desviarse media cuadra para seguir
rumbo al norte.
Allí coinciden
los dos conceptos urbanos que
conllevaron a la
maduración de
la ciudad del siglo XIX: la ciudad colonial de
trazos resultantes, adaptada a
las cualidades
concéntricas de
su propio sistema y la ciudad
planificada e
impuesta a un
código urbano a
priz:icipios del
siglo XIX. Encima de esos esquemas
se
adaptaría la
ubicación de
muchos de los
viejos barrios y
"repuebles" de
Monterrey. La
ciudad, haciendo uso de las
edificaciones inconclusas o las que se hallaban en
proceso de construcción, diseminó su esquema
urbano hacia distintos rumbos. Primeramente,
coincidiendo con la propuesta colonial, se formaron

nuevos edificios al norte de los ojos de agua -alejados del enclave primitivo-y elaborando una cuidadosa estrategia para hilar un nuevo orden urbano. El obispo preveía que el nuevo asentamiento
crecería hacia el sur, hasta unirse con la vieja población, teniendo como centro y símbolo de aquel proyecto una nueva catedral para Monterrey. Esa catedral, como sabemos, nunca se
concluyó. Precisamente, "en
un bello campo
que está al norte
de esta ciudad"
se hallan las huellas de aquel sitio,
señalado ahora
por las calles de
Juárez y Tapia.
Restos de los muros de la inconclusa catedral
forman parte de
la llamada Ciudadela, sitio heroico que fue bastión defensivo
durante las batallas con Estados
Unidos, y que actualmente guarda una colección
bibliográfica de
la Universidad
Autónoma de
Nuevo León. Las
obras inconclusas de una catedral, un hospital, un convento y la
iglesia del Roble, dispersas al norte del viejo asentamiento, bien pudieron parecer un espejismo irónico del futuro, todavía incierto, de Monterrey a
fines del siglo XVIII.
Aun cuando aquellos intentos fueron frustrados por distintos acontecimientos, definieron el
desarrollo urbano de Monterrey durante el siglo
XIX. Justamente el plano de la ciudad que elaboró
el arquitecto Juan Crouset en 1798 -por encargo

3. Simón Herrera y Leyva fue gobernador del Nuevo Reino de
León en 1795. Su postura obligó al obispo Llanos y Valdés a
detener las obras al norte de la ciudad. Herrera y Leyva
construyó dos presas sobre el Santa Lucía donde la gente
paseaba en góndolas por la actual calle de 15 de Mayo, hoy
paseo Santa Lucía.

6

gen cosmopolita pero imprecisa. La comprensión
del pasado, aun cuando parece interpretarse sólo
como parte de un gran proyecto de dignificación e
identidad de Monterrey, ha permitido que algunos
valores de la ciudad vieja se hayan ido recuperando. Es la conciencia común de la ciudad que apenas
hemos comenzado a escuchar, la conciencia activa
que existe, únicamente, en el presente.

nuevas plazas públicas al norte de la ciudad para
motivar un crecimiento comunitario. Alrededor de
esas plazas se agruparon los proyectos dispersos
en la zona así como nuevas viviendas, comercios,
otras iglesias y mercados. Recordemos los antiguos
barrios del Roble, del Colegio Civil y de las Capuchinas, por citar sólo algunos. Podríamos decir que
la sencillez urbanística de la ciudad poseía una
forma preanunciada de crecimiento que, ciertamente, se fue haciendo realidad. Los trabajos urbanos de Isidoro Epstein4 en 1865 y de Francisco
Leonide¡; Mier, más tarde, lograron conjuntar
aquella dispersión. La masa urbana terminó por fusionarse totalmente para consolidar un solo enjambre de calles, edificios y espacios públicos.
Al llegar la esperada modernidad a fines del
siglo XIX y, más tarde la "gran industria", la vieja
ciudad inició una transformación más. Los tranvías,
el teléfono, el telégrafo, la luz eléctrica, así como
los ferrocarriles hubieron de encontrar instalaciones
adecuadas en donde operar eficientemente. Algunos caminos fueron convertidos en amplias e imponentes avenidas que parecían delimitar el antiguo
espacio urbano de Monterrey. La avenida Unión o
Calzada Madero, al norte de la ciudad, y la avenida
Progreso o Pino Suárez, hacia el poniente, ambas
promovidas por el general Bemárdo Reyes, guardan entre sus fronteras una esperada pero tardía
confirmación: los orígenes virtuales de Monterrey
como ciudad. Esas obras parecen definir el momento urbano en que la población hace evidente la existencia de una nueva conciencia. Dentro de sus límites se localiza la historia arquitectónica de la ciudad
preindustrial. Más tarde -ya en el siglo XX- los
conceptos y necesidades generados por la industria y el progreso contemporáneos sustituirían
precisamente una gran parte de aquella ciudad antigua. La dolorosa sobreposición de ideales dio comienzo a un viaje derrochador -sin retomo aparente- que ha sacrificado espacios y edificios intentando ajustar el curso de Monterrey hacia una ima-

En busca de una arquitectura

En perfecta sincronía con el desarrollo urbano de
Monterrey, la historia arquitectónica de la ciudad
mostró siempre una tendencia que parecía contraponerse a su propia realidad incipiente: construir
y reconstruir en un ciclo de acción infatigable. Sus
primeras edificaciones cargaban entre sus muros
la intención por establecerse sin tregua. Primero,
como una arquitectura transitoria, de uso temporal, quizá en algún sitio determinado, luego en otro,
para después ensayar fórmulas que le permitieron,
finalmente, una confortable durabilidad. Esa experiencia fue sumamente difícil considerando el inmenso e inseguro territorio del noreste de México.
La lucha por permanecer en el sitio conquistado
generó, inicialmente, una arquitectura de respuesta,
comprometida con la supervivencia y el valor del
enclave urbanizado, esencia de la conquista. Aquella arquitectura se caracterizó por el uso de materiales y formas de construir muy elementales. Un
modelo efímero que, sin embargo, fue obligado a
prolongar su vida útil hasta conseguir transformarlo en habitaciones de mayor consistencia.
La ciudad antigua se edificó de estructuras palizadas de muros de adobe y, más tarde, de cortes
de piedra de sillar. En el paisaje urbano de Monterrey fueron apareciendo distintos ensayos estructurales utilizando la riqueza material de los alrededores. La cubierta de paja o "jacal" con estructuras
de troncos, por ejemplo, se incendiaba con facilidad
y obviamente requería de un mantenimiento constante. Por otra parte, la de "morillos" con tablero"
de madera no sellaba correctamente y permitía las
filtraciones de aire y la sorpresiva lluvia. Por último,
la cubierta de vigas labradas en forma rectangular,
con tablero de madera, terrado inerte y, sobre éste,
una mezcla de hormigón, debió perfeccionarse por

4. Isidoro Epstein fue el primer ingeniero de la ciudad. Él puso
nomenclatura oficial a las calles en placas de mármol. Realizó
un plano para unificar los distintos "repuebles" que había al
norte y sur de la ciudad en 1865. Francisco Leonides Mier
continuó con la misma labor hacia 1867 y, finalmente,
consolidó el plano esbozado por Epstein.

7

�años hasta conseguir la eficiencia deseada. El sistema constructivo que hubo de satisfacer a Monterrey no fue logrado totalmente sino hasta el siglo
XIX. Sin embargo, aún podríamos recoger la historia de las primeras edificaciones de la ciudad a través de los testimonios que nos ofrece la arquitectura vernácula del noreste. Ahí descubriremos las casas de palizadas en algún pequeño poblado, los muros de adobe, las cubiertas de troncos o vigas de
madera, así como los paredones de sillar. Todo ese
memorial es un producto embrionario de la arquitectura primitiva que se levantó, primeramente, en
Monterrey.
El orden social y económico de la ciudad fue
certificado también por su arquitectura, es decir,
por su presencia física y su ubicación dentro del
sistema urbano. La plaza mayor o plaza de armas
testificó los intentos constructivos de la parroquia
y las casas reales, ambas instaladas al oriente y poruente de la plaza, respectivamente, desde el siglo
XVII. En esos mismos sitios florecieron las edificaciones de la actual Catedral y del viejo Palacio Municipal, utilizado actualmente como Museo Metropolitano. Es irrefutable que en estos dos edificios
se hallan resumidos casi tres siglos de la historia
constructiva de la ciudad. Lo rudimentario de las
construcciones propició que las expresiones estéticas en la arquitectura de Monterrey fueran apareciendo más bien en aquellos edificios importantes
de la ciudad. Existen evidencias de ornamentación,
desde el mismo siglo XVII, en las casas reales, el
desaparecido convento franciscano y la parroquia.
Sin embargo, aquella expresión fue siempre moderada. Las descripciones de almenas, cornisas, caídas
de agua, columnas y, por supuesto, el decorado de
los frontispicios y retablos de los edificios religiosos,
nos remiten a un ideal estético que buscó afanosamente identidad e integración con el resto de la
Nueva España. Según parece, los elementos que
formaron la arquitectura antigua de la ciudad fueron los mismos que se presintieron desde el momento de su fundación: Monterrey, como concepto
de ciudad, se amoldó al territorio y, por lo mismo,
sus productos de arquitectura se estimularon por
una constante importación de formas y técnicas, al
mismo tiempo que vio nacer su anhelo por confirmar una identidad propia.

A mediados del siglo XIX, la arquitectura de
la ciudad poseía características muy singulares. Las
casonas de sillar y cubiertas de terrado reinaron
sobre otros sistemas constructivos por su comprobada eficiencia hasta entrado el siglo XX. Más tarde
fueron sustituidas por otras alternativas como el
ladrillo y la losa aligerada. Algunas piedras de sillar
fueron extraídas hace cientos de años del subsuelo
de Monterrey y reutilizadas una y otra vez, tal y
como puede inferirse de diversos documentos antiguos del Ayuntamiento: una herencia secreta guardada en los viejos paredones de la ciudad que nos
revela la existencia de una historia íntima y perseverante en aquellas edificaciones. La ciudad blancosa
de muros largos y rectos se transformó con la llegada de maestros europeos a mediados del siglo anterior. Éstos incorporaron técnicas y diseños más sofisticados. Las fachadas, antes desnudas de ornamento, fueron revestidas con materiales como cantera y mármol, o zarpeadas con elaboradas texturas. En esa época, Monterrey abrió sus puertas a
una arquitectura más razonada y consciente que
llevaba consigo una definitiva intención estética.
Sin embargo, la primera vertiente estilística que formó parte de la conciencia urbana de la ciudad no
se cultivó sino hasta finales del siglo XIX: el porfirismo. Monterrey se entregó plenamente al movimiento nacionalista, el cual coincidía también con
el espíritu importador de la idiosincrasia regiomontana. De esa forma, la ciudad se sumó con entusiasmo a los ideales de la arquitectura inspirada en París. Los aires franceses se manifestaron físicamente
en cenefas, frisos, decorados de cantera y yesería.
Igualmente, aparecieron los diseños modernistas
de lámparas, puertas, herrería, vitrales, así como
remates y copones que ornamentaban los edificios.
La súbita rapidez de los cambios de la época incorporó también la sensualidad del art nouveau y las
vertientes de la arquitectura industrial. Edificios
como el Palacio de Gobierno, el Banco Mercantil o
Banorte y la Cervecería Cuauhtémoc forman parte
de los logros arquitectónicos de aquellos años que
aún podemos disfrutar en la ciudad.
El auge industrial que acompañó al porfirismo
regiomontano y que consolidó el desarrollo de la
ciudad fue más allá de cualquier previsión: Monterrey había generado un nuevo ideal urbano y, éste,

8

la comunidad y su identidad hubo de reafirmarse
o intercambiarse por otra más actualizada. Así nació el concepto de la gran plaza que transformaría
definitivamente el semblante de Monterrey en la
década de los ochenta. No obstante, algunas obras
y anhelos del pasado aún palpitan en el Monterrey
contemporáneo y se conjugan entre-con las obras
de la arquitectura actual. Los viejos palacios, el paseo de Santa Lucía, la Catedral, el Barrio Antiguo,
una vieja estación de ferrocarriles, el Obispado, las
caso-nas de sillar y una gran parte del trazo urbano
testi-fican una herencia sin la cual el asentamiento
no habría subsistido. También sobrevive el afán importador que siempre encuentra por igual eco y
confrontación. Asimismo, asoma su rostro una
identidad cada vez más fortalecida que permite
echar una mirada simultánea tanto al pasado urbano como al futuro de la ciudad. La conciencia de
Monterrey se ha reconocido a sí misma a través de
los valores permanentes de su arquitectura y urbanismo. La ciudad del siempre ansiado futuro, de la
utopía en movimiento posee una conciencia activa.
Ésta no depende de una fabricación instantánea
como tampoco es inmóvil; convive plenamente en
todos los elementos, físicos o de pensamiento común, que componen su cotidianeidad y los cuales,
seguramente, continuarán transformándose hacia

comenzó a requerir espacios y edificios que, entonces, le parecieron insuficientes y obsoletos. De
esta manera, la ciudad del pasado inició su última
y más dolorosa transformación para dar nacimiento
al Monterrey actual. Fue una transformación acordada. Así, como ejecutando un plan escrupulosamente diseñado, el concept0 de una ciudad nueva
se ubicó sobre la antigua hasta suplantarla casi por
completo. La añeja insatisfacción urbana de siglos,
finalmente, encontró su justificación. Borrar el pasado no fue una meta de supervivencia sino de afinidad con una imagen inmadura de progreso. De
esa manera, se dio inicio a una sustitución de valores que, en aquel momento, se consideraron imprescindibles para la futura metrópoli. En muy pocos
años Monterrey vivió una metamorfosis que la ha
lle-vado desde el caos urbano hasta el reencuentro
parcial con su estabilidad de ciudad, la ciudad posindustrial. Monterrey, como sucede con las poblaciones que crecieron rápidamente en el siglo XX,
ensayó su progreso en el tejido urbano antiguo y
su arquitectura. Un ensayo que, en algunos casos,
se pensó transitorio pero que resultó impactante
para su propia conciencia urbana. El reencuentro
de los últimos años y la revalorización del pasado
urbano de Monterrey no sucedería sino hasta que
los restos del antiguo asentamiento-abandonados
al deterioro o desuso- fueron siendo expuestos a

el siglo XXI.

9

�Reflexiones acerca de la guerra
México-Estados Unidos [1846-1848]*
Victor Niemeyer

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Aunque por una parte me siento muy complacido
y honrado al estar con ustedes con motivo de los
cuatrocientos años de la fundación de Monterrey,
por otra parte, me siento menos cómodo al estar
aquí con motivo de los 150 años de la invasión norteamericana a México.

pales de mi investigación son tres: los dos tomos
titulados The Mexican War por Justin Smith; Ori-

gins of the WarwithMexico: The Polk-Stockto11 Intrigue
por Glenn W. Price y Recuerdos de la invasión
norteamericana por José María Roa Bárcena. También
quiero destacar la ayuda del teniente coronel Carter
Hilsabeck, norteamericano jubilado, quien por
quince años desempeñó el cargo de ayudante del
ingeniero Fernando García Roel, ilustre rector del
ITESM, quien ha hecho un estudio de la Batalla de
Buena Vista.

Ahora bien, permítanme tratar la guerra en sólo dos aspectos: sus orígenes y el conflicto en el norte. Basta decir que para esta charla las bases princi-

* Ponencia presentada por el historiador en la mesa
redonda A siglo y llll'dio de In invasión americana, el 13 de
septiembre de 1996, en el auditorio del Museo de
Historia Mexicana, dentro del programa de actividades
"Monterrey 400 en la UANL".

Respecto a los orígenes de la guerra, es necesario recordar que los primeros 25 años de independencia de la república mexicana fueron de turbulencia, golpes militares, incertidumbre, la lucha de fe-

10

adquisición de California, bello y rico territorio mexicano que varios exploradores y visitantes norteamericanos describieron como "un paraíso". Polk
lo quería porque temía que Inglaterra o Francia, ya
involucradas en aventuras imperialistas en el área
del Pacífico, privaran a Estados Unidos de esa tierra. En esa época la idea de extender el territorio
nacional al poniente hasta el Pacífico y al sur, hasta
el río Bravo, excitó a muchos norteamericanos. Entre ellos, el presidente Polk no fue excepción. Es la
época en la historia norteamericana que se denomina Manifest Destiny (destino manifiesto) y muchos
historiadores de mi país han calificado la adquisición de California como consecuencia lógica del
movimiento hacia occidente. En realidad no fue así
y hay que entender los diferentes esfuerzos del presidente Polk para obtener California. Primero trató
de comprarlo, pero México rehusó venderlo. Después, trató de fomentar una revolución en California que fracasó. Al fin, provocó una guerra contra
México disputando el estado de Texas cuando en
realidad sus miras estaban puestas en California.
En palabras del historiador Glenn Price, Polk fue
"un estratégico desmañado cuyas maniobras habían fracasado. Su último recurso fue empezar la
guerra enviando tropas norteamericanas a poblados mexicanos y tener fuerzas navales en el Pacífico
listas para ocupar California en cuanto reaccionara
el gobierno mexicano".
Ahora es necesario relatar los incidentes que
iniciaron las hostilidades, porque hasta noviembre
de 1845 reinaba la tranquilidad. En 1843 México y
Estados Unidos habían hecho un acuerdo sobre las
demandas de ciudadanos contra el gobierno de México en el sentido de que éste pagaría 4.5 millones
(US) en treinta exhibiciones trimestrales. En realidad, Estados Unidos era más benévolo que los franceses quienes habían bombardeado San Juan de
Ulúa en 1839 para cobrar su deuda. México había
pagado solamente tres cuotas a Estados Unidos antes de suspender el pago. A causa de los disturbios
que agobiaron al país, México estuvo casi en la quiebra. No hubo fondos para pagar la deuda.
Esto, en palabras del historiador Samuel Eliot
Morrison, dio al presidente Polk su "oportunidad".
Él encomendó a un representante, John Slidell, que
ofreciera a México un arreglo:Estados Unidos asumiría el pago de las demandas no cubiertas a

deralistas contra centralistas y de líderes corruptos
que antepusieron sus propios intereses al del bienestar de la patria. En el campo de las relaciones internacionales, México buscaba su lugar entre la familia de las naciones, una tarea difícil a causa de
su proximidad con Estados Unidos, una nación
vigorosa, joven, en plena marcha al océano Pacífico
pero todavía permitiendo la institución nefanda de
la esclavitud, un tema de discusión que dominaba
la política de ese periodo. Aunque hubo desacuerdo
respecto a los límites entre los dos países y las demandas d~ ciudadanos norteamericanos contra el
gobierno de México por daños a propiedades, el
problema más importante y grave, sin duda, fue el
de Texas.
No es necesario recapitular las causas de la rebelión de los colonos anglosajones de Texas contra
la autoridad mexicana que resultó en la separación
de esa provincia y el establecimiento de la independencia de Texas. Lo que nos incumbe es saber que
Texas fue una prenda entre los esclavistas que querían hacer de la república un estado más de Estados
Unidos con esclavos, y los que estaban opuestos a
la anexión y la extensión de la esclavitud. Además,
los esclavistas temieron que Gran Bretaña se apoderara de Texas y diera la libertad a los esclavos. Aunque la pérdida de Texas fue un hecho muy desagradable, salvo una tentativa llevada a cabo contra San
Antonio en 1842, México nunca trató de recuperar
la antigua provincia. Por su parte, Estados Unidos
hizo varios intentos ·de comprar Texas a México y
cada uno fue considerado como un insulto. Aunque
de ninguna manera México quería una provincia
libre y soberana, tampoco quería que Estados Unidos se apoderara de Texas. Por lo tanto, anexar Texas a la unión norteamericana llevaría a la guerra.
El presidente John Tyler, presionado por los
esclavistas sureños, persuadió a ambas camaras del
Congreso norteamericano para que aprobaran un
acuerdo (joint resolution) el 28 de febrero de 1845,
con el que Texas se anexaba a la unión norteamericana. Poco después de que entrara a la presidencia, en marzo del mismo año, el ganador de las
elecciones de 1844, el demócrata James K. Polk,
México protestó por la anexión de Texas y rompió
relaciones con Estados Unidos.
Ahora nos toca contemplar las intenciones del
presidente Polk. Lo más importante para él fue la

11

�ciudadanos norteamericanos a cambio de que México reconociera el río Bravo como frontera. Además, Polk ofreció cinco millones por Nuevo México
y una cantidad "no limitada" por California. Fue
una oferta "práctica", pero el presidente José Herrera rehusó recibir a Slidell. A fines del año 1845, el
general Mariano Paredes encabezó un golpe-de Estado que derrocó al gobierno de Herrera. Ahora,
México estaba en manos de una fracción militar
ansiosa de empezar una lucha con Estados Unidos.
No tuvieron que esperar mucho tiempo. El 13 de
enero de 1846, Polk ordenó al general Sachary Taylor y a sus
tropas,
acampadas
desde julio
de 1845 en la
margen izquierda del
río Nueces,
que cruzaran
el río y ocuparan territorio mexicano. Fue un
acto de clara
agresión.
Aunque
el ministro
de Relacio-

a México a la guerra con el propósito de obtener
California, puesto que México no la vendería, acto
por el cual Glenn Price ha calificado a Polk como
"presidente sin escrúpulos y agresivamente expansionista". En el Congreso, el joven diputado Abraham Lincoln habló persuasivamente en contra de
una declaración de guerra a México. Por otra parte,
podemos citar a Mariano Otero, senador de Jalisco,
quien en 1847 escribió un folleto en el que dijo que
"las fuerzas norteamericanas no avanzaron al Río
Grande hasta que la guerra se hizo inevitable ... el
golpe militar de San Luis Potosí resultó en un
gobierno
(de Mariano
Paredes)
empeñado
en resistir
todo acuerdo con Estados Unidos".
Ya que
he dado a
conocer los
orígenes de
la guerra,
voy a relatar
algo sobre la
campaña
del ejército
norteamericano en el norte. Las batallas de Palo
Alto (8 de mayo) y Resaca de la Palma (9 de mayo),
ambas libradas cerca de lo que ahora es la ciudad
de Brownsville, fueron victorias para las fuerzas
norteamericanas y dieron como resultado una gran
ola de popularidad en pro del general Taylor. Casi
de inmediato fue postulado como candidato del
partido Whig a la presidencia en las elecciones de
1848. Aunque sus oficiales encontraron defectos en
su comportamiento militar (lento, sin pericia, no
muy profesional, desaprovechó información disponible), había ganado los primeros dos encuentros
de la guerra y, como dicen en mi país, "nada te eleva
como el éxito". Durante su estancia en México, Taylor siempre fue blanco de críticas del Partido Demócrata (incluyendo al presidente Polk) y de elogios del Partido Whig. Basta decir que a raíz de la
Batalla de Buena Vista, la postulación de Taylor

nes Exteriores informó a Slidell, el 12 de marzo, que
su país consideraba la anexión de Texas como una
causa justa de guerra que seguramente estallaría si
Estados Unidos continuaba su invasión del territorio mexicano, con esta advertencia sostuvo la dignidad de México indicando a la vez su buena voluntad para discutir la cuestión de la anexión de Texas.
Sin embargo, Polk no estuvo dispuesto a considerar
una alternativa a la guerra. El arroz ya se había cocido. Ocurrió una escaramuza entre las fuerzas
opuestas el 25 de abril en la orilla izquierda del río
Bravo, y cuando Polk recibió estas noticias, envió
un mensaje de guerra al Congreso el 11 de mayo
de 1846, aseverando que "la sangre norteamericana
había sido derramada en suelo norteamericano".
En realidad fue una justificación sin base porque la
evidencia abrumadora indica que Polk utilizaba la
disputa sobre Texas como un pretexto para atraer

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para la presidencia era inevitable. Así fue y salió
electo en 1848. Entonces, si no hubiera sido por la
guerra con México, este hombre bucólico, brusco y
peludo, pero de gran coraje, nunca habría llegado
a la presidencia.
Ahora quisiera relatar algo de los dos ejércitos,
sus soldados y oficiales. Al principio de la guerra
no hubo más de 7,200 soldados del ejército norteamericano y ello, gracias al Congreso que había
votado pocos fondos en años de paz; estaban mal
equipados con rifles y cañones anticuados y municiones en mal estado. Recibieron un jornal bajo y
sufrieron una disciplina rigurosa. Muchos voluntarios se alistaron en 1846, pero hubo desconfianza
por parte de los regulares hacia éstos a quienes les
faltaba disciplina militar. Se habían alistado pa-ra
combatir al enemigo y si no lo hubiere pelearían
entre ellos mismos, aunque no con armas. Al terminar su periodo de alistamiento (3, 6 o 12 meses),
era frecuente que se salieran del ejército. En el campamento, a lo largo del río Bravo, las tropas tuvieron que adaptarse a un área muy distinta a la que
estaban acostumbrados. Hubo días abrumados de
calor, lluvias torrenciales, lodo y después polvo, sin
tiendas de campaña. Se quejaron de los alacranes,

tarántulas, pulgas, víboras, mosquitos y ciempiés
que abundaban. Un soldado escribió: "Anoche las
hormigas trataron de llevarme mientras dormía".·
Por lo general, los oficiales del ejército norteamericano desempeñaron sus cargos bien y aespués
muchos se distinguieron durante la guerra más
sangrienta del siglo XIX: la guerra civil. Sin embargo, algunos obtuvieron sus comisiones por medio de palancas políticas y algunos para poder
postularse para el Congreso. ¡Y aun hubo un general de brigada voluntario que quiso hacer la campaña a Monterrey por calesa!
Por otra parte, los soldados mexicanos también
carecían de buen equipo y armas modernas. Por lo
general, los oficiales del ejército mexicano no estaban tan bien entrenados como los norteamericanos.
Aunque los combatintes de Palo Alto y Resaca de
la Palma, bajo el mando del general Mariano Arista,
huyeron en pánico para cruzar al otro lado del Bravo, volvieron a agruparse en Linares; después de
esas batallas los soldados mexicanos se distinguieron por su valor y resistencia. Con frecuencia exhaustos, sin alimento y con sed después de lá
marcha forzada, lucharon "como tigres", en palabras de un oficial norteamericano. En realidad,

13

�es digno de todo encomio que México, a pesar de
tantos obstáculos para hacer la guerra, en periodo
de intrigas y pronunciamientos, falta de confianza
en los líderes políticos, casi continuamente en un
estado de bancarrota, pudiera mantener un ejército
de campaña. Ambos ejércitos sufrieron mucha
deserción. Durante la batalla de Buena Vista se dice
que alrededor de 1,800 soldados norteamericanos
huyeron del campo de batalla; los desertores mexicanos fueron más de ese número. Probablemente
la potencia de fuego de la artillería norteamericana
fue el factor más importante en las victorias de este
ejército.

feroz la lucha por tres días, a veces de casa en casa,
pero al fin capituló Arnpudia, aunque nunca se rindieron los defensores de la Ciudadela. Por los términos del armisticio, el licenciado Santiago Roe), en
su libro titulado Nuevo León, apuntes históricos, la
califica como "capitulaci(,~ honros.i y no rendición
incondicional". Las tropas mexicanas se retiraron
de la ciudad con pleno derecho de luchar otra vez,
y los norteamericanos podrían ocupar Monterrey
"solamente para propósitos de hospital y abastecimiento". Aunque criti~ado por haber otorgado a
los mexicanos términos tan liberales, Taylor se

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Puesto que no estoy enterado de la estrategia
militar de la guerra, voy a limitar el resto de mis
observaciones a incidentes del conflicto en el norte.
El general Taylor, al darse cuenta que el pueblo
exigía acción y que lo culpaban de inactividad, decidió ocupar Monterrey y Saltillo. Fue su propia
decisión. Tomando la ruta por Cerralvo, Taylor y
sus tropas llegaron el 18 de septiembre a Monterrey,
que fue defendida por el general Pedro Arnpudia
y unos 8,000 soldados. Además del fuerte El Soldado, el Obispado, la Tenería y la Ciudadela, la
ciudad fue fortificada con reductos y trincheras. Fue

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defendió aseverando que le faltaron parque y comestible, que era peligroso atacar a un enemigo de
calidad probada, protegido en casas de piedra, con
bastantes armas de fuego y parque. Parece que tuvo
razón. El 25 de septiembre las tropas mexicanas
evacuaron la Ciudadela. Monterrey había sido lugar de una verdadera lucha.
No sé por cuánto tiempo se quedaron las tropas norteamericanas en Monterrey y cuál fue su
comportamiento, pero espero que se hayan comportado bien durante su estancia entre los nuevoleoneses. No habían abandonado Nuevo León,

14

cuando el general John Wool dio la orden de amnistía el 26 de febrero de 1848, más de tres semanas
después de firmar el Tratado de Guadalupe-Hidalgo para la protección de los ciudadanos y sus
propiedades. Esto nos indica que él procuró que
su ejército diera trato bondadoso a los nuevoleo-

canos, a mi parecer, se debió al hecho de que no
llegaron al campo de batalla en condiciones para
luchar. Llegaron agotados y entraron en la lucha
casi de inmediato. Si hubieran descansado y se hubieran preparado para el combate, el resultado de
esta batalla hubiera sido diferente.
En conclusión, opino que la guerra con México
fue un error. Fue innecesaria. Aunque México había
rehusado vender parte alguna de su territorio, es
muy probable que las provincias que ahora comprenden los estados de California, Arizona y Nuevo México, con pocos habitantes y con vínculos
muy tenues con el centro tan lejano, no hubieran
podido resistir el avance de civiles norteamericanos
y que tarde o temprano se habrían separado del
país. En este caso, dudo que hubiera sido un conflicto. Se habrían separado paáficamente.
Hace 150 años, los valientes soldados de México y Estados Unidos lucharon y murieron en este
recinto. Siento la presencia de sus espíritus esta noche, en este salón, a medida que reconocernos su
heroica lucha. Aunque las heridas de México que
resultaron de esta guerra ya han cerrado, quedan
las cicatrices: la pérdida de casi la mitad del territorio mexicano; en el pensamiento nacional, la desconfianza hacia Estados Unidos y un temor perdurable al fuerte vecino del norte. En 1948, el presidente Harry Truman, en una ceremonia ante el monumento a los Niños Héroes en Chapultepec, devolvió
banderas militares mexicanas capturadas durante
el conflicto. Fue un gesto noble y amable, pero las
cicatrices están en la conciencia de nuestros pueblos todavía. Como humilde ciudadano norteamericano lo siento, pero no puedo hacer nada sino seguir tratando a los mexicanos como mis hermanos,
con respeto para ellos y su cultura. Nunca olvidaré
la respuesta de Manuel Amaya, diputado de
Monterrey en el Congreso Constituyente de Querétaro de 1916-1917, cuando durante una de las sesiones preliminares fue tildado de "porfirista y enemigo de la Revolución". Dijo don Manuel: "Agua
pasada no mueve molino". Y así es, amigos.
Trabajemos juntos para lograr una mejo~-comprensión entre nuestros dos pueblos, así como una amistad y buena vecindad que perduren a través de los
años.

neses.
Febrero de 1847 fue el mes de la lucha más violenta del conflicto en el norte. Desde Monterrey,
Taylor partió para Saltillo. Hubo muchos rumores
de que Santa Anna se estaba acercando para librar
una batal_la grande que arrojaría a los gringos de
México. Él sabía que era absolutamente necesario
para su futuro político y para el honor del país obtener una victoria contra el enemigo, y determinó lanzar su ejército contra Taylor, acampado cerca de Saltillo. CreY,endo que el ejército de Taylor estaba reducido en número por deserciones y que los voluntarios no podrían resistir un ataque furioso, Santa
Anna, el hombre extraordinario en la historia de
México, animó a su ejército informándoles del botín
y gloria que les esperaba y empezó la marcha desde
San Luis Potosí a Saltillo. Al llegar el 22 de febrero,
los soldados mexicanos estaban exhaustos después
de una marcha forzada tan larga. La lucha empezó
en el área de Buena Vista, al sur de la ciudad de
Saltillo. Afortunadamente para los norteamericanos, ellos habían llegado primero; Taylor escogió
el campo de batalla más ventajoso. Ambos ejércitos
lucharon furiosamente y, al anochecer, los soldados
mexicanos habían predominado por muchos sectores del campo de batalla. El 23, los dos ejércitos continuaron la lucha con un ímpetu terrible. Artillería
contra tropas, lanceros contra artillería, ataque y
contraataque, ad infinitum. Al fin llegó, gracias a
Dios, la noche. Los dos ejércitos estaban agotados,
sin deseo de renovar la contienda al día siguiente.
Oficial tras oficial aseguró a Taylor que las tropas
bajo su mando no podrían continuar la lucha, y si
lo intentaban, resultaría en una derrota. En el campo mexicano, la situación era igual. Para Santa
Anna fue imposible continuar y esa noche ordenó
la retirada de su ejército. De acuerdo con lo dicho
"no porque se muera un chivo, se acaba el corral",
se dio prisa para regresar a México y enfrentarse a
la invasión de Veracruz. Por lo tanto, ganó Taylor
la batalla de Buena Vista por falta de contrincante.
El factor más importante en la derrota de los mexi-

15

�Saskia en Icamole
Francisco Sánchez

•

11'-4-

2

biertos y, en fin, casas con ventanas estrechas y
puertas de una madera a menudo labrada por la
mano conjunta del hombre y del tiempo.

Suele salir Saskia sola en sus jornadas de pintura
al aire libre. Sube a su camioneta y parte hacia no
importa qué punto de la rosa de los vientos, siempre
que sea fuera de la enorme urbe en donde ella vive
con el poeta Andrés Huerta, su marido. Sin miedo,
sale a cualesquiera parajes del desierto, del monte

Deja el pueblo y sale hacia el monte.-El sol ya
espejea en cimas y cortes en ladera de las que el
poeta Manuel José Othón llamó montañas épicas:

Sus arrugas de piedra, sus picachos
donde el hierro incrustóse en rojas vetas
y plantó el jaramago sus penachos,
aparecen cual hachas formidables ...

o de la sierra. Sabe, con Fran~ois Toussaint, otro
poeta, que "el cuchillo que nos aguarda no está en
la curva oscura del camino, sino en el centro de la
gran ciudad iluminada". Ella tiene confianza en la
gente del campo, gente de verdades elementales
con la que no le resulta difícil identificarse.
Saskia se siente segura en el monte.
Sin embargo, una vez en el monte la asaltaron.
Aunque no necesariamente la esencia, dicho
asalto es la anécdota de este relato: su pretexto.
Iremos a él, no de inmediato, pues no hay prisa,
sino paso a paso, para que el cuento avance -y
nosotros en su lectura- con el mismo espíritu de,
por ejemplo, ese personaje de Pío Baroja que sale
de su c;:asa, sin objeto, sin saber por qué, con chaqueta al hombro, al amanecer, cuando los gallos lanzan
al aire su cacareo estridente como un grito de guerra
y las alondras levantan el vuelo sobre los sembrados. Así, con esa calma descriptiva, como conviene
a nuestro tema, burlaremos por un rato al stress
enajenador.

4
Arrugas de piedra, sí, y picos que estallan en profusión sobre las diversas cumbres serranas y que
en efecto parecen hachas o puñales o saetas o lanzas
o sables o mitras o emes o sillas de montar. Mientras
conduce, Saskia absorbe con la mirada ese espectáculo de oros sobre los desnudos y altos roquedales y su alma se nutre.
Llega una hora después a las afueras del
caserío de Icamole y se detiene ante un cerro rojizo,
veteado de grises, que destaca en una vaguada de
blancuras como de sal o cal. La elevación, no muy
alta, de forma limpiamente cónica aunque un tanto
deprimida, aparece como un elemento insólito en
aquel paisaje de arideces. Como fondo, e·l alargado
cuerpo azulgrís de sierras lejanas.
Saskia se detiene y empieza a disponer todo
lo necesario para el ejercicio de su labor. Lo primero,
naturalmente, es elegir, a partir del juego de la luz
sobre el objetivo, el ángulo: lo que en cine sería el
encuadre. Advierte que hay humedad en el ambiente y que las partículas de agua que flotan con la
brisa producen una fina pantalla que, con las titilaciones de la refulgencia, aligeran la pesada estructura de la mole pétrea. A causa de esa humedad
ambiental, se han modificado sutilmente los colores
de la vegetación enana que crece en las laderas del
cerro. Observado todo lo anterior, la pintora ya despliega el caballete en el sitio preciso, coloca sobre
él un fino papel de algodón hecho a mano (es francés, de la marca Arches, o tal vez italiano, de la firma

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3

1
Saskia Juárez tiene un mirar de águila: sus ojos se
clavan en los paisajes y atrapan su luz, su trazo, su
tono, su color y su peso. Ella es una cazadora de
imágenes: tira su red sobre los distintos motivos
que la realidad le pone enfrente y al primer lance
los apresa para encerrarlos luego en esa jaula de
fieras que es la memoria. Es su don. Saskia Juárez
colecciona representaciones de línea y tinte que van
saturando su espacio mental hasta que se desbordan. Entonces hay que ofrendarlas.

Las imágenes que Saskia Juárez recibe las
devuelve transfiguradas en arte. Ella es pintora. Ésa
es su destreza, ésa es su generosidad. Sus cuadros
permiten el acceso no a un simple almacén de vistas, sino a algo aún más importante: a un territorio
dominado por la más genuina de las emociones estéticas, aquella que por obra de talento logra atrapar
el alma de las cosas que reproduce. Atrás de las
apariencias siempre hay un misterio.

16

Así, igualmente serena·ante realidades peligrosas,
Saskia sale antes que el sol salga y deja atrás esa
colmena urbana donde sin cesar la ambición trabaja. Me refiero a la ciudad de Monterrey. Sale Saskia de ella en busca de ámbitos naturales más primitivos, menos contaminados, que le brindarán temas para su obra y en donde encontrará -lo sabe
por experiencia- esas rarezas de nuestros días que
son el alimento espiritual y la paz interior.
Llega primero a Villa de Garáa y recorre sus
arterias movida por el solo impulso de la contemplación de unas casas que ella ha dibujado y pintado muchas veces: casas largas y de una sola planta
en las que predomina la severidad de la línea recta,
casas de altas paredes heridas por canalones descu-

Fabriano) y traza la silueta con un lápiz de grafito.
Luego humedece toda la superficie del papel con
una esponja empapada en agua.

17

�5

bre un chaparral de verde más luminoso que el del
olivo predominante del contorno. Sask.ia siente por
un momento la tentación de incluir este nuevo elemento, calibra la posibilidad y luego la desecha.
En cambio añade en primer término, del lado derecho, un grupo de yucas que no está en el modelo.
Este ingrediente balanceará el conjunto, sin que importe la alteración de la realidad, dado que el propósito de la pintora es el de crear un cuadro y no el

El agua. De la misma manera que este elemento
primordial, tanto en las paredes de arcilla, piedra
o mineral de las altas montañas corno en las de los
más profundos barrancos o intrincadas cañadas, se
las ingenia para, a través de infinitos escurrimientos, infiltraciones o simple dispersión, crear murales
o frescos (de extraña y abstracta belleza), así despliega también sus
poderes para animar
el modesto papel de
algodón con las formas y colores que
aventura la mano armada de pincel. Es
precisamente el agua,
la todopoderosa
agua, el diluyente
básico de los múltiples pigmentos colorantes que se utilizan en la técnica de la
acuarela. No es ésta,
corno se pudiera pensar, un género chico
de la pintura, sino un
apasionante y delicado procedimiento
plástico que antepone lo sutil a lo obvio
y la gracia a la gravedad. Su principal
cualidad es la transparencia.

7

la mujer mientras alarga, hacia sus asaltantes, la
mano con el botín.

Sask.ia ha oído los pasos y no les ha dado importancia. Por entre los breñales surgen un hombre viejo
y dos jóvenes. Usan sombrero de palma y calzan
huaraches. Parecen campesinos. Ella les da las buenas tardes pero ellos se le plantan enfrente sin devolverle el saludo. El de más edad, que debe ser el
líder, de un morral saca una pistola.

-Eso poco será mucho para nosotros.
Al acercarse a recoger las cosas, el hombre viejo se fija en el cuadro y en su cara se refleja por un
segundo un gesto de admiración. La acuarela al
parecer lo ha atrapado. Se detiene y, dejando de
lado lo que iba a hacer, da dos o tres pasos para
acercarse al cuadro y verlo mejor. Parece
hipnotizado. Se queda observando la
pintura durante un
rato largo mientras
Saskia y los dos jóvenes lo miran a él,
la primera con azoro
y los últimos sin
reflejar ninguna
emoción. Por fin parece reaccionar y, retomando sus pasos,
se dirige hasta encararse con la mujer.
Saskia le extiende
los objetos antes pedidos, pero el viejo
parece haber perdido su interés por
ellos.

6

de copiar fotográficamente.
Ahora se añaden las sombras, con colores distintos y de más tenua intensidad, al mismo tiempo
que los trazos van siendo cada vez más finos y bien
definidos, utilizándose para ello pinceles que van
del número ocho al número uno. La obra casi está
terminada y hay que actuar con rapidez puesto que
la luz está cambiando de un modo sustancial. Sobre
color ya seco, Sask.ia añade algunos efectos con pincel también seco.

De arriba para abajo, con un pincel doce de pelo de
sable, Sask.ia comienza con una capa de azul cobalto
diluido para plasmar el cielo, dejando en blanco
los espacios de las nubes. Luego viene el bloque
pardo rojizo de la montaña, perfilada como un
triángulo, ya que la pintora, en las capas primarias
de color, prefiere generalizar las formas planteando
elementos casi cubistas.
Una parvada de palomas torcazas se para so-

18

-¡Quédese con
eso! -ordena él.
Ella lo mira interrogante.
-Me late que
mejor nos vamos a ir
quedando con la
pintura esa -casi
susurra el viejo mientras señala con el mentón la
acuarela.
-¡No!

Saskia se lleva la mano con el pincel al pecho
y deja escapar una exclamación de sorpresa y susto.
-No se espante que no le vamos a hacer daño.
-¿Qué es lo que quieren?
-Ahí por de mientras el reloj y la cadena y el
anillito.
Saskia empieza a despojarse de lo que se le
pide.

8

-¡No!
La negativa le ha salido a Saskia del fondo del
alma.

-Ya después veremos que trae en el mueble
-añade el viejo, señalando la camioneta.
- Sólo traigo un poco de dinero -responde

-¿Cómo de que no? ¿Pa qué se hace la remolona? Como que le va saliendo mejor el arreglo que

19

�le propongo, mujer, ¡hágase cargo!
-Mire, para que me entienda, señor, un cuadro es como un hijo ... y no quiero perder un hijo.
-Los hijos, todos los hijos, pues, hasta estos
dos míos que usted ve aquí enfrente, nacen pa irse
pa otro lado, lejos de uno. No hay modo de evitarlo
y está bien que así sea.
-Lo que no entiendo es para qué quiere usted
un cuadro.
-No, mujer, yo no quiero cualquier pintura,
yo quiero ésa, porque ya como que me di cuenta
de que usted tiene poderes ...
-No se crea, señor, yo sólo ...
Él no la deja terminar.
-Usted es santita, viene sola al monte, no tiene
miedo y luego sabe ver lo que yo nunca, en mis
muchos años bien caminados, fui capaz de ver: que
el cerro está cargado porque adentro tiene una fuerza ... un, ¿cómo Je diré?, un espíritu.
-¿Usted vio eso en mi cuadro?
-Vi, sí, pude ver... Y déjeme que le diga que
ya cavilé y estuve pensando que los santos de la
iglesia, por milagreros que sean, se acaban ... Se acaban, sí, porque son gente ... Y el cerro dura más,
hasta el día del juicio, porque es piedra ... Y la piedra dura.
-Para serle franca, me temo que mi acuarela
no puede hacer milagros ni creo que tenga otros
poderes ...
-Yo creo que sí. .. Ahorita vamos de paso pero,
oiga bien lo que le voy a decir, cuando regresemos
al rancho, allá por Concepción del Oro, yo le juro,
san tita, que vamos a colgar esa pintura en un lugar
harto principal, a un ladito del Sagrado Corazón
de Jesús y más arriba que san Martín de Porres y
hasta que san Martín Caballero.
-¿Sabe qué? ¡No se lo robe!
-¿Que no qué?
-Mejor se lo regalo.
-Bueno, santita, así hasta nos dispensa el
pecado.
-Se me ocurre una condición.
-Usted dirá, santita.

-Quesque pal norte ... pero ahí Dios dirá.
Y se van sin volver la mirada.

9
Saskia ve al trío alejarse y luego ve que el sol del
día también acabará pronto por irse. En una hora
más, según prevé, el cielo estará lleno de bermellones y de anaranjados. Cree adivinar el juego de colores y sombras que tendrá el cerro en el ocaso. Se
entusiasma ante la perspectiva de una nueva obra.
Calcula que aún tiene tiempo de comer y beber
cualquier cosa antes de que llegue el momento de
ponerse otra vez a trabajar y de pasar la esponja
sobre la hoja inmaculada de papel de algodón.
Mientras come junto a la camioneta, estudia
las disyuntivas del cuadro que está por empezar.
El cerro se ha vuelto pesado, pues con el fuerte calor
de la tarde la humedad ambiente ha desaparecido.
Usará otro tono y unos colores un poco más duros.
En estos momentos en que aun poniente el sol abrasa, Saskia está recordando algo que afirmaba Alfonso Reyes, un poeta originario de estos desérticos
parajes: "No conocí sombra, sino resolana".
Y piensa también ahora, sin darse pausas, como si obedeciera a una mecánica de los sueños, en
la posibilidad de un cuadro suyo colocado entre
santos milagrosos y desea creer, ya desde este momento, que ahí estará mejor que en cualquier museo
o galería. Y sonríe.

Noviembre, 1996.

El viejo va hacia el tablero y despega la acuare-

20

Humberto Salazar

•

-¿Hacia dónde van?

Saskia toma ahora un pincel grueso. Se encamina hacia el caballete. El milagro de la creación
está por volver a empezar.

-Que, para colgarlo, antes le ponga marco.
-Si no se puede de cedro, aunque sea de ocote.
-Aunque sea -repite ella.

Mirruñas

la. La enrolla con sumo cuidado, luego la ata con
un mecate de lechuguilla y la guarda en el morral,
junto con la pistola. Los dos muchachos, que están
a la expectativa, no han dicho ni dicen una solapalabra. Se limitan a seguir a su progenitor cuando
éste emprende la retirada. Antes, a modo de despedida, el hombre se permite todavía una explicación:
-Nos tenemos que ir, santita, que el camino
es largo.

No es que seamos tan frágiles. Es sólo que
la muerte se yergue majestuosa y pisotea
sistemáticamente todo lo que sobre la hierba esplende.

Me molesta en los demás precisamente lo
que más me disgusta de mi persona. Me
sirven como fiel espejo en que abomino de
nú. Como el niño que se cree el ombligo
del mundo, así yo. Todo lo tabulo protagóricamente desde mi traumática. Qué aburrimiento.

o
¿Qué sería de nosotros si no hubiera mujeres en el mundo? Seríamos sin duda menos
infelices. O mejor dicho: no sabríamos siquiera lo que es ser feliz o infeliz.

o
En los velorios y en los cambios de sexenio
se conoce verdaderamente a los amigos. En
la vida cachetona y regalada, y en el inicio
de las administraciones todo es falsedad:
el afecto y la amistad fluyen como presupuesto libre de auditorías, como el "amor
chiquito, acabado de nacer".

o
Supongo que habré leído unos dos mil
libros, de muchos de los cuales ya olvidé
todo. Pero no los leí para recordarlos o almacenar su saber; leerlos fue la ganancia.
La literatura, como dijo el poeta, es una de
las formas más altas de la felicidad. Leer
gran literatura, descubrir una filosofía o un
argumento nuevo, encontrarse con el autor
preciso en el momento preciso de uno, es
una de las grandes maravillas que nos
ofrece la vida. Leer nunca es una desgracia.
Casi todo es nobleza en los libros y en la
literatura. Los toma uno y los deja cuando
quiere. No protestan. No guardan rencor.
No se sienten abandonados. Dan todo sin
pedir nada. ¿El paraíso como biblioteca?
A lo mejor no es para tanto.

o
La neurosis es repetir a lo tonto. Actitudes,
comportamientos, teatralizaciones (dentro
y fuera), racionalizaciones y verborrea. Sin
ver la maraña de hilos moviendo extremidades y logos. Sin ver la manipulación que
ejerce, soberano, su majestad El Pasado.
Ese Pasado que es como una losa d e
granito sobre el presente, ese pasado que
nos encuerda como relojes, que nos pone
a dar vueltas en tomo de la Noria, de la
Novia.

o

o

21

�Alfredo Zitarrosa no debió morir. Pero
murió. Y se llevó consigo todo ese pasado
luminoso, toda esa mañana clara y
vaporosa llena de utopías y programas de
justicia, toda esa poesía y esa vasta
desolación juveniles. Hasta la capacidad de
uno para emocionarse con un punto de
vista particular se llevó. Y en el dolido
hueco nos quedó este eclecticismo, esta
indiferencia que se dice prudencia, esta
ecuanimidad que no dice su verdadero
nombre.

o

Grandes Escritores) es tan grande como el
abismo que hay entre ellos y la simplísima
felicidad. Quieren ser la gran cosa porque
son (o se sienten) una pequeña cosa.
Quisieran ser gigantes porque son (se
sienten) enanos.

El riesgo del aforismo es la moraleja, el
tono sentencioso, la pretensión estilística.
Superado este espejismo, puede salir o no.
Como el poema, todo aforismo es una
dádiva.

No es que seamos tan frágiles. Es sólo que
la sangre se riega tan fácil como si no
importara. Es sólo que al metemos a la
ducha el piso se tiñe de rojo y entonces
comprendemos.

*

Versiones de Cayetano Cantú

•

o

o

Hay escritores que desean con toda el alma
convertirse en Grandes Escritores. En el
ínter que lo consiguen ya traen adelantada
la soberbia. Ya se portan como si fueran el
que dibujan sus anhelos. La distancia entre su estatura real y la deseada (de

Canciones anónimas griegas

El cantor y la monja
Un joven se puso a cantar en medio del mar,
despertó doce fortalezas y tres conventos,
despertó a una religiosa en su claustro.
"Adiós mi cruz -dijo ella-, buen viaje, adiós
mis hábitos, vayan a la montaña sagrada,
y tú, libro de rezos, ve al Santo Sepulcro.
Me voy a casar, tomaré un joven,
me caso con un cantor que es capitán."

La joven

Librería Universitaria

Una niña de doce años, jactándose, dijo:
"Sol, ¿eres en verdad más fuerte que yo?,
marchitas a las pobres y locas hierbas,
pero yo marchito a los griegos,
a los bellos jóvenes griegos".

Ciudad Universitaria / teléfono: 376 70 85 / Zaragoza 116, sur / teléfono: 342 16 36

Libros de texto ?= Ciencias := 7 Letras y humanidades
r'.

Política y sociedad
Libros de arte

Diccionarios

r=_

Enciclopedias

Papelería ~ Novedades

* El origen de estas canciones populares anónimas se remonta~ periodo bizantino. Fueron fuent_e de inspiraci~n
de los poetas románticos (versiones de los siglos XVII y XIX). Esta es una muestra de la Ant~log1a de poetas griegos del siglo XIX que realizó el traductor Cayetano Cantú gracias a una beca del Fondo Nacional para la Cultura
y las Artes.

22

23

�El manzano

La sed en lo oscuro

Pequeño manzano que junto al precipicio te yergues
lleno de frutos,
quiero tus manzanas, pero temo al precipicio.
"Si temes al precipicio, ven por la vereda,
que te cubrirán de besos mis manzanas.
Las manzanas serán para tu madre
y los besos para ti."

Raúl Renán

•

El amor

Estoy seguro que el misterio está a la vista
y también estoy seguro que no lo traigo
eritre los ojos
sellados por mi frente virgen aún.

Fui a un país de Oriente para encontrar a un árabe
a fin de preguntarle cómo se atrapa el amor.
"Se atrapa por los ojos -dijo-, baja luego a los labios,
de los labios se arraiga en el corazón, y de allí no sale".

Siempre me lleno de lo oscuro
dondequiera que entro a buscar
lo que otros atrapan con los dedos
índice y pulgar.

lJn barco
El barco que viene de Xios
con dos pequeños barcos
se detiene en Rodas y se pone a calcular:
¿_ a cuánto venderán los besos en Occidente
y a cuánto en Oriente?
Los de las casadas valen cuatro ducados en Venecia,
los de las solteras, catorce
y los de la doncella que se consume de amor,
mil, valen mil.

24

Salgo de un vitral al que hago añicos
expulsado por los colores.
Regreso a mí, a mi cuerpo,
sin el zumo de la naranja
servida en el ayuno de la misa terrestre.
El invitado que llegó después de mí
lo bebió con un chasquido
final de elevación.
Seguirá mi sed en lo oscuro
negado al misterio.

25

�Ciudad de nadie

En la calzada de José Luis

Gabriela Riveras

Genaro Huacal

•

•
La máquina de la tía Lucha
Todo hombre está sujeto por botones. Las mujeres los desprenden de
la ropa que no sirve. Botones que
antaño sostuvieron crucialmente a
los abuelos, ciñen a sus nietos en la
vida, sosteniéndolos ante la adversidad. La cremallera es sólo un artificio que no supera el tránsito a través
de los ojales. En mi casa preferimos
los de hueso, son las joyas familiares
heredadas desde siempre. Dependemos del poder de los botones, de
la vespertina habilidad de las abuelas que ya depura mi hija.

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...J

Era tanto el descuido en que se vivía antiguamente en este reino, que no había casa con
cimiento, ni dejaban de fabricar cerca del agua.
Fue la misericordia de Dios tan grande, que
cuando menos daño pudo recibir la gente, envió
tanta agua, el mes de septiembre de año de
treinta y seis, que parece se abrieron las cataratas del cielo y rompieron las fuentes del
abismo de las sierras, según las bocas por ellas
reventaban.

en ella y tu dolor de piernas. Tu cabello se ha convertido en un atole de lodo y guijarros que no te
permite respirar.
Te cobijo, escucho fa maraña de susurros y pensamientos que hilas desde la zanja mientras toda
esta lluvia cae sobre mi piel y refresca este cuerpo
curtido por puentes, pasos a desnivel y tuberías de
drenaje. Soy el espacj.o en el que_se asienta esta ciudad, una gran mujer, una creatura tatuada por los
millones de individuos que han habitado en las
superficies y los rincones de mi cuerpo. Y tú, sin
darte cuenta, has resbalado y caído en una pequeña
herida que cicatrizará pronto, sin ti o contigo dentro.

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El último tren
A esta hora navegan los trenes sobre
durmientes de carne y hueso. Tocan
fondo los silbatos en lo profundo del
sueño. Entran y salen veloces sin
callar el traqueteo. Noche de silbidos
para el insomnio, para los ojos volteados hacia adentro. Afuera el
espacio dimensiona, cualquiera
puede caminar toda la noche sin andarla toda. La gente que no duerme
piensa, crea a oscuras los sonidos
de la noche. Así se inventaron los
trenes, para los rieles sujetados por
insomnes. La luz vuelve todo a su
sitio. Los durmientes desvelados se
marchan al trabajo. Ocupan sus lugares los trozos de madera. Entonces
pasa el último tren o el primero, según el caso.
26

Alonso de León, 1649.

La lluvia cae, inunda la ciudad con su voz eterna y
suave, cuchichea entre losas y se filtra hasta corroer
sus entrañas. Suelta una carcajada mientras azota

El lodo de la zanja se mueve en un vaivén
espeso, obediente al ritmo de la lluvia. Permaneces
inmóvil, sumisa a la voluntad del agua que ha
examinado todo tu cuerpo y se adhiere a él. Agua

los techos de lámina. Las mujeres murmuran letanías para mantener de pie sus tejabanes, para que
sus hijos y las gallinas no sean arrastrados por la
corriente. El agua i_nvade la ciudad, la contempla,
la abarca, la estruja. Se interna para lavar su con-

en tus ojos, piedras bajo la lengua. Intentas convencerte de que alguien vendrá por ti, de que no te
queda otra opción que la paciencia. Tus quejidos
se diluyen con el fragor que produce la lluvia al
estrellarse contra mi cuerpo. Intentas moverte, pero

ciencia. Empapa todos los barrios. Se esparce sobre
el pavimento, se estanca en charcos donde la luna
asoma su rostro cacarizo. Las luces de arbotantes y
cuartos iluminados se dilatan tras un velo de gotas

un dolor intenso te invade. Cierras los párpados.
Inhalas agua, lloras agua mientras ese cielo violeta
respira agitado arriba de nosotras. La lluvia se absorbe en mis poros y corre por mis venas. Te adhie-

filosas que descienden, en silencio. Millones de
moléculas indecisas se acumulan para formar una
gota; ésta corre en busca de su destino, se desliza,
se desintegra, se reúne con otras gotas, vuelve a

res a mis entrañas como quiste, como un parásito
sediento que pide misericordia. Las paredes de la

correr, cae desde una cornisa, se fuga por una alcantarílla, se filtra por los muros, perece cristalizada

zanja se desgajan y vas quedando cubierta...

sobre un pétalo. Algunos peatones deambulan con
la mirada fija en el vacío, agachan la cabeza para

La lluvia ha obligado a todos a entrar a sus casas. Sólo se escucha el agua y el paso de los autos

que el agua no les lave la mirada. Son siluetas vagas,

distantes allanando mi piel. Tu lucha contra el sue-

sin memoria, que se pierden al caer la tarde oscura.
Ya ha pasado mucho tiempo... dos o tres minutos, una noche o miles de años, no sé ... No sé

ño alarga la noche, no debes dormirte: ojos abiertos,
párpados rígidos, pesados ... Tus voces internas se
funden con las siluetas que danzan alrededor de la
zanja; huele a soledad y herrumbre.

cómo caíste en esa zanja, pero ya es mucha el agua

27

�son monumentos erguidos en memoria a los dos
años de ocupación estadounidense. Logotipos y
slogans arrasan con tendajos y cerros; se yerguen

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iluminados para desplazar los antiguos comercios
y transformar la ciudad.

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una calavera colgada del cuello a la que golpea
rítmicamente con los dedos mientras te mira y
susurra una melodía extraña.

Crees que todo es un sueño, una polifonía de
voces que se entrelazan en tu conciencia mientras
agonizas. No es así. Es tu vuelta al origen, tu rein-

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deforme: pies gigantes, torso mediano y cabeza
pequeña. Contemplas su cabellera volando alrededor de la luna que brilla tras él. Oiga, ¿no me
escucha? No contesta. El indio ladea su cabeza; trae

Un sabor amargo se impregna en tu paladar.
Intentas escupir las piedras, pero ya no tienes
fuerza; sólo un dolor que te contrae el cuerpo. Ya
no me mire. Váyase. No te salen las palabras, sólo
gemidos huraños que no coinciden con el recuerdo
que llevas de tu voz. No corresponden a esa voz
tuya, siempre igual, que hace las veces de
conciencia.

corporación al polvo. Te internas en mi memoria y
por eso ahora mismo distingues una voz masculina:
Alberto del Canto, primer fundador de esta ciudad

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que hoy descansa sobre mi piel, erguida sobre tierras pardas por las que arrastran los pies los hombres qué lo acompañan.
Cae la tarde y, quizá por primera vez, un hombre europeo contempla el juego de colores y luces
que avanza hacia la Huasteca para depositar la no-

Una sombra se acerca a la zanja. Contemplas
el rostro morado de un hombre que se asoma. ¿Qué
hace ahí? Si no se mueve, se ahogará. Sáqueme, no
me regañe. Ni crea usté que es tan fácil, ya ve
nosotros, los ahogados del huracán Gilberto, somos
un chorro ... ellos fueron los que me avisaron que
usté estaba aquí... A ver, deme la mano. No ... mejor
llame a alguien ... No le digo, y pos, ¿no soy alguien?
allá usté... Señor...

briera o brotara la Sierra Madre. Y tú, hoy vives o
sueñas ese proceso que te convierte en testigo de
todos los tiempos que conforman este espacio.
Escuchas los disparos, gritos, caballos ... 20 de
septiembre de 1846. Mes de lluvias. Se inicia un
ataque a la Ciudadela. Escuchas los asaltos en la
tenería al oriente de la ciudad, los ataques a los
fortines del Diablo, del Hospital y de la Libertad.
Las voces revolotean sobre la zanja y caen hasta
estrellarse con tu cuerpo. Escuchas a los soldados
que se dirigen al puente de la Purísima ... Por el
poniente de la ciudad, frente al Obispado, asaltan
el Fortín de la Federación. Dos mujeres proclaman
libertad: María Josefa Zozaya infunde ánimo a los
combatientes desde una azotea, cura las heridas,
abastece a los soldados de municiones. María de
Jesús Dosamantes se presenta vestida de capitán y

Abres los ojos, el hombre no está. Te acurrucas
en el fondo para aguantar el frío, como si mi vientre
pudiera protegerte. La lluvia persevera, resquebraja
los gritos de las ambulancias. Los ruidos se deforman y se estrellan con el agua. Unos hombres pasan
corriendo. Entra una luz intensa y te deslumbra.
Escuchas disparos, gritos, caballos ...
Te estás incorporando a mí, porque tus oídos
recargados a la tierra alcanzan a percibir mis recuerdos. El pasado de esta ciudad descansa bajo
mi piel, cada regiomontano sepultado en los cementerios se incorpora a la historia de todo lo que ha
vivido este pueblo, desde antes de ser planicie o
ciudad, desde antes de que el mar de Tetis la cu-

armada, se le encomienda que recorra todas las
líneas de defensa.
En medio de ese bullicio de lenguas y disparos
alcanzas a comprender por qué hoy, un siglo y
medio después, desfilan franquicias por la ciudad.
Hamburguesas, clubes de video, bancos y hoteles

28

El indio ya no está.
Escuchas otra voz: don Luis Carvajal y de la
Cueva, segundo fundador de esta ciudad. Deambulan cien piratas moribundos a quienes Carvajal
derrotó en la desembocadura del Pánuco. Felipe II
hace una mueca mientras aprueba el proyecto que
don Luis expone. Surge el Nuevo Reyno de León
con aquellas cien familias de judíos conversos.
Don Luis: la sangre de los tuyos recorre nuestros ríos subterráneos, ciento veintiún miembros
de tu familia son despojados y torturados por la
Inquisición.

che sobre el valle. Ha pasado el ritual de la fundación y Alberto, cansado, se sienta a orillas de los
ojos de agua. Contempla el cielo violeta, la forma
de las nubes que pasan homenajeando la primera
fundación de Monterrey, las montañas oscuras ...
Recarga los codos sobre las rodillas e inhala profundamente; cierra los párpados y recuerda aquella
patria lejana: Portugal. Qué distinto huele esta
tierra, qué distinto soy a aquel adolescente que un
día emigró al Nuevo Continente y que hoy suspira
sobre el suelo de esta villa recién fundada. Qué
distinto soy también allá, en la villa de Saltillo,
cuando Juana Porcallo anda por ahí, con sus ojos
negros y su voz altiva, con su cuerpo esbelto, caminando del brazo de Diego de Montemayor, su
esposo.
Tus dedos arrugados rascan las paredes. Tragas
agua; las pulgas arrastran sus patas largas por tus
brazos. Te pesan las pestañas y la frente. A lo lejos
ves una sombra. Arqueas las cejas para saber si aún
tienes los ojos abiertos ... Formas parte de la noche.
Comienzas a vislumbrar siluetas en el aire; cierras
otra vez los párpados, los abres y es igual. Contemplas cómo marchan las figurillas que tu mente
recrea en el vacío volcando su deseo de reproducir
realidades.
Distingues un rostro rayado, un par de ojos
que te contemplan en medio de los tatuajes. Es un
indio; lo escuchas pasearse alrededor de la zanja.
Se asoma a ratos, te mira lastimosamente. Se sienta
y le cuelgan los pies hacia donde tú estás. Lo ves

29

�guardo la imagen de esa muerte, el eco de su voz.
Desde aquella noche Monterrey ha procurado

Don Luis fundó por segunda vez esta ciudad
de nadie,
ni tuya, ni mía, ni de él.
Pocos años después quedó deshabitada de
nuevo.

lanzar fuego y voces. Las chimeneas que surgieron tres siglos más tarde son una manifestación
ge-nética, una herencia predestinada de la que

septiembre de mil quinientos y noventa y seis ...
Mes de lluvias. Doce familias atestiguan, un
conjunto de visionarios que auguran una gran
ciudad metropolitana, intuyen una estupenda
ficción totalmente ajena al aislamiento de los ojos

Has perdido la noción del tiempo ... Los gritos
de algún moribundo retumban en tus oídos. Tienes
una pierna dormida, sientes alfileres desfilar por

no se tiene conciencia y, por lo mismo, no se
puede escapar. La industria moderna es
monumento a este hombre que perece en la

de agua y a esos cuarenta primeros habitantes acosados por indios chichimecas. Doce familias, doce
tribus, son suficientes.

ella. La noche es una,
una sola.
Luis Carvajal, El
Mozo, perece en la
hoguera, este sobrino
del conquistador con
aires de profeta que
se hizo llamar Joseph
Lumbroso. Escuchas
sus gritos. Las cenizas cubren los llanos,
los restos del hombre
calcinado se elevan
mientras la sierra reproduce el eco de su
voz. El resplandor de
la hoguera se asoma
a tu zanja y delínea
en sus paredes el
suplicio del moribundo: rostro enjuto,
ojos suplicantes,
carne desgarrada por
el fuego, corroída por
el ardor y las torturas.

hoguera.
Meses antes
de la muerte de El
Mozo llega el tercer fundador a
estas tierras, el
hombre traicionado. Diego: todavía llevas contigo
el recuerdo de los
ojos negros de
Juana Porcallo, la
imagen de su
cuerpo inerte y su
piel helada. Llevas
contigo ese coraje
de haberte convertido en homicida.
Saliste de Saltillo
cargando la humillación y el remord i mi en to y hoy
vienes a depositarlos junto a los
Ojos de Santa
Lucía, entierras tu
pena en la fundación definitiva de
esta ciudad. En el
nombre de Dios
Todopoderoso... Yo, Diego de Montemayor, en
nombre de su Majestad Real el Rey Don Felipe
Nuestro Señor, hago fundación de ciudad me-

w

Escuchas un
alarido profundo, un
relámpago que quiebra el espacio en pedazos y lo maldice eternamente. Restos de ceniza
se introducen a la zanja. Se acercan las pisadas. Pasan dos hombres con sus atuendos de Inquisición,
una cruz roja sobre el pecho. Quieres quitar el lodo de tus pestañas, pero tu brazo no responde. Ya
no hay suelo ni oscuridad que te sean ajenas.
Luis El Mozo sigue gritando con esa voz ronca
deformada a fuerza de tantos tormentos, por el ardor del fuego lento, porque sus pies se tornan
ceniza mientras su corazón late y se desangra. Yo

tropolitana junto a un monte grande y ojos de
agua que llaman Santa Lucía ... y se ha de intitular
e intitule la Ciudad Metropolitana de Nuestra
Señora de Monterrey... y en fe y testimonio de
verdad lo otorgué y fundé en el Valle de Extremadura, Ojos de Santa Lucía, jurisdicción del
Nuevo Reyno de León, en veinte días del mes de

30

Parpadeas, es lo único que todavía puedes
hacer. El agua diluye sustancias de colores y se
interna en tus oídos, fría y viscosa.
No es la primera tormenta que inunda la
ciudad ni eres tú la única víctima. Quince años
después de fundada por tercera vez, la ciudad fue
arrasada por los Ojos de Santa Lucía. Las familias
tuvieron que trasladarse hacia el sur de éstos; allí
trazaron la Plaza

Diego:
la
frustración que te
ócasionaron tus
dos fracasos amorosos es suficiente
para hacer enraizar esta ciudad.
Yo misma la siento en mi cuerpo,
percibo la fuerza
de las doce familias primeras, y
sobre todo, siento
la intensidad de

Zaragoza y comenzaron a cons-

tu pena.
Al terminar
las faenas, mientras el cielo de
Monterrey se viste de violeta y las
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montañas irradian una luz clara,
tú te alejas del bullicio y te paras
junto al río Santa
Catarina. Derramas una sola lágrima espesa en la
que concentras tu
dolor, tu soledad,
tu impotencia. Primero, allá en España, te· uniste
en matrimonio con Inés Rodríguez. Inés, la de los
ojos grandes, cejas oscuras ... Después acá, te uniste
en segun-das nupcias con Juana Porcallo, mujer
mucho más joven que tú y que habría de traicionarte con quien ahora es tu yerno: Alberto del
Canto, esposo de tu hija Estefanía y primer funda-

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truir en sus alrededores. Un siglo
más tarde llovió
durante más de
cuarenta días, Antonia Teresa, la
tlaxcalteca, llevó
la imagen de la
Virgen hasta la
orilla del río Santa
Catarina. Allí, la
Virgen alargó sus
brazos para detener las lluvias.
Contemplas
tu infancia, recuerdas los insomnios en los
que descubriste
armarios con criaturas inmensas y
deformes. Las paredes de esta zanja se asemejan a
esos rostros. Las

pulgas acarician
tu rostro; escalofríos te sacuden y un látigo recorre tu cuerpo. De
niña veías la oscuridad, pero siempre a distancia.
Ahora, la hueles, te acaricia con sus dedos finos ...
te estremece y se interna en ti.
Ha dejado de llover. Los auto-móviles pasan a
lo lejos, rascan el pavimento como si un montón
de cristales se arrastrasen por las calles. Agualodo.
Arenalengua. Pasa alguien. Pasa.
Surge una idea que te acosa. Ayer a las 4:30 hrs.,

dor de esta ciudad de nadie,
ni tuya, ni mía, ni de él.

31

�dejó de existir la Srita ... Sientes los latidos del corazón
en tus sienes recargadas sobre el lodo; a la edad de
21 mios. Habiendo vivido siempre en el seno de la Santa
Iglesia Católica, Apostólica y Romana ... Crees que
estallarás, pero la muerte no siempre es sencilla ...

confortada s11 alma con los Santos Sacramentos. Sus
hijos... No quieres morir ahora; preferirías morir
anciana y ser llevada a cuestas después de un largo
ritual, de una serie de cantos, pétalos y oraciones.
Leer tu esquela en los periódicos y descubrir en
ella a tu descendencia ... hijos políticos, hermanos,
hermanas, nietos y demás familiares lo participan a usted
con profundo dolor. Prefieres una muerte en la
superficie y no bajo mi piel. Antes de morir anhelarías ver el rostro de alguien que te observe profundamente, que lea en tus pupilas todo lo que no
pudiste expresar en vida y que se diluya en ellas
para siempre ... y le ruegan eleve a Dios Nuestro Señor
las oraciones que su piedad le dicte por el eterno descanso

de su alma.
Intentarás gritar por última vez pero nadie
tendrá oídos para ti. Porque todos corren de un lado
a otro para no perder tiempo, para alcanzar el verde
del semáforo, para no llegar tarde, para no mojarse.
Caminas entre las hileras de abarrotes de un
supermercado, todo está apretado y gris, ¿tenías
cinco años? Abres los ojos y estás bajo tu cama; resortes y palos se extienden a tu derecha e izquierda.
Ruedas por las escaleras. Se acerca tu madre y te
carga. Ya no llore... mi niña, no pasó nada ... Abres
la puerta de aquel baño verde; intentas lavarte las
manos en un lavabo que no alcanzas. Buscas un
tesoro tras el espejo y en su lugar descubres una
araña intentando construir su tela.
Unos señores excavan frente a tu casa, arreglan
una tubería. Sales a despedir a tu padre; te balanceas en una de sus piernas. No te yayas papito ...
Hay un hombre sin camisa dentro del agua helada.
¿Pero cómo se mete ahí papi, si hace tanto frío?

El agua se interna en tu cabeza y garganta. Tu
cuerpo responde; intentas escupir y toser. Manoteas
un poco, pero vuelves a quedar inmóvil. Te resulta
imposible respirar: agua, piedras, basura. Manoteas ... Repasas un serie de imágenes que no te
permiten resignarte a escoger una posición cómoda
para la muerte, para no prolongarla.
Tus pupilas perciben la luz del día que comienza. Ya no sientes piernas ni brazos. Contienes la
respiración por un instante prolongado en el que
sólo escuchas tus últimos latidos y el movimiento

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del agua. Ves cómo se cierra el túnel despacio ... con
una opresión en el pecho ... en la espalda ... en los
ojos... en la cabeza ... se cierra ...
Antes de que ese túnel termine de cerrarse,
distinguirás a través del agua, unos ojos que te
observan profundamente, un rostro que lee en tus ·
pupilas todo lo que no pudiste expresar en vida y
se diluye en ellas. Así verás cumplido tu último
deseo ... Sin embargo, te extrañarás al identificar en
ese rostro los rasgos de tu abuela muerta ...
los tatuajes y la cabellera del indio aquel...
la mirada lasciva de don Alberto...

Y sólo entonces sabrás por qué esta ciudad no
te pertenece ni a ti, ni a mí, ni a ellos, y por qué esta
ciudad que creímos nuestra, es una ciudad de
nadie.

32

•

grietas, amarilla y lánguida; se desliza hacia la
zanja. Escarabajos y cucarachas asoman sus cabezas.

Por último, justo antes de morir, descubrirás
en ese rostro, la cara de una mujer... de esa mujer
tatuada e inmensa que custodia este paraje de
voces, tiempos y espacios, y que finalmente soy yo
misma.

Llega la madrugada y una claridad grisácea
se interna por el centro de esta ciudad que perma-

Alberto Dallal

los escombros y una laguna de inmundicias, aún
puede distinguirse tu frente, ya sin ojos, sin boca.
La noche se aleja con sus enaguas de lluvia
muerta. El agua que cubrió la ciudad ahora se
arrastra silenciosa, se interna por alcantarillas y

las marcas que dejó la Inquisición en don Luis...
la lágrima espesa de don D:ego.

Los restos de la lluvia extienden su manto
sobre tu cuerpo. El agua se interna a tus oídos.
Doblas la nuca para respirar. Orines, lodo. Silencio.
Bajo la película de agua tus ojos imploran. Concentras toda tu ansiedad en los párpados, los abres
y cierras. Miras al cielo.

Hambre

neceen silencio. La neblina deambula por las calles.
Las líneas blancas y naranja de los letreros destellan
un brillo sigiloso. Disculpe las molestias, estamos
trabajando. Ahí, al fondo de la zanja, en medio de

una vez que se había cerado, se habían ido las acomodadoras y los técnicos habían recibido su paga.
De todas formas, duante estos días no tiene mucho
que decirme. Yo ando en busca de algunas canciones que se adapten a mi manera de moverme
en el escenario, algo que el público aclame como
novedoso, interesante. El pianista me ha sugerido

Babeas. Dormido te pareces a tu hermana Virginia,
aquella que no deja de ensalzar tus dotes _d_e macho bien plantado, el hombrecito de la fam1ha, ese
en el que las mujeres pueden y deben apoya~se.
Pero no me sirves. Yo sigo pensando aun dormida.
A veces me despierta una idea en la cabeza y te
contemplo, como ahora, a mi lado, en una cama
exageradamente grande y ostentosa. Más tarde te
diré que tengo una idea luminosa, inesperada, para
la letra de una canción. Una tonada, también. Pero

dos o tres baladas, canciones con letras picosas que
hablen de las flores y los insectos y las situaciones
engorrosas en las que un hombre y una mujer
pueden caer en el momento más sublime de su
amor, a la mitad del día o de la noche, en el teatro o
la recámara, en la calle o en el parque. Puede ser

ahora, tú, desparpajado, desparramado, pareces un
cuerpo inerme, un muerto, alguien por el que las
pasiones, las emociones transitan sin tomar el cau~e
adecuado: algo que las haga valiosas, expenmentables; un imp1.ilso que las deposite en el cuerpo
de otra persona y fecunden y cundan y otorguen
beligerancia y creatividad. Es muy temprano para
platicar porque ayer llegamos muy tarde del teatro,

una situación ridícula, artificial, pero tú no ayudas
en todo esto. No das soluciones. Por el contrario,
tus ideas resultan muy imprácticas (cuando las
emites); podría pensarlas la más pequeñita de tus
hermanas, aquella que sí es precoz e inquieta, la

33

�que realmente me admira. Pienso que algún día
querrá estar subida en el escenario, tomando parte
en el show, apoyándome y yo apoyándola, tal vez
enfrascadas en una conversación con música llena
de claves y de misterios que muy pocos espectadores pueden percibir cuando alguna de nosotras
nos metemos en ellas, cantamos, bailamos, nos
movemos de un lado a otro, expresam'os lo inex-

nariz y boca sensualotas, en disposición para los
más excitantes manejos y vericuetos del fogoso

aparece en sueños y que no es sino la figura disfrazada de tus perseguidoras, tu madre y yo.

amor, ese amor mitad inventado que tú tienes en
gran valía y que le dio nuevo giro a tu existencia.

Pasa el sereno. Como el sonido del vendedor

cuando la noche ha sido agitada, el público se
entusiasmó hasta terminado todo el engaño, toda
la magia, espectadores asustados que tienen que

de camotes calientes, el silbato del sereno me parece
la tonada más triste de la existencia. Me recuerda
mi niñez, mi abandono, mi terrible nostalgia por

volver a sus casas a dar explicaciones y cenar poco
a poco a la luz de las lámparas que tienen algo de
brujas mironas, mientras las respectivas esposas

lo desonocido, aquello que no percibía sino como
una alegría fingida que a la manera de una muñeca
de trapo podía aparecérseme en el futuro, con

tratan de adivinar dónde estuvieron, qué hicieron,
miraron mujeres porque las mujeres sabemos que
debe existir otra mujer en el destino de cada uno

nombre de mujer o de hombre, con un poco de dinero para comer al fin una sopa bien caliente, un
guisado que me diera fuerzas para seguir viviendo
y esperar a que muriera mi madre para tomar el
tren, anlmal ululante, la determinación de ser libre,

de los hombres, cuando ellos han decidido, o nosotras hemos decidido, que el equilibro no alcanza o

Ojos entre negro y violeta, bigote también negro,
muy tupido, signo de vitalidad evidente, casi un
concepto de quienes, como tú, pululan por la calle,
al acecho de esa mujer fuerte, repetición clara de

presable o lanzamos por el espacio una serie de

una madre con alfa vigorosa que aduce los pormenores del destino, los sufrimientos de la especie y
del género pero que en realidad gracias a sus enor-

claves que en la música, en los movimientos del
cuerpo y en las palabras muchos sólo sienten algo
que no pueden explicarse. Lo más notable es que
yo te escogí porque percibí en ti una serie de elementos semejantes. No dudé que, a fuerza de innoble maña de trabajar lo menos posible, eras digno
vástago de tu madre, doña Carmen, la fuerte de la
familia, habilidosa mujer que te convierte en niño
de brazos con una facilidad pasmosa, como si jamás
hubieses salido del seno materno, de ese hogar mexicano que nuestros poetas adornan con sus metá-

mes dotes de pitonisa forja el destino de las gentes
que la rodean. Tú te parapetas detrás de tus bigotes
de la misma manera que tu madre crea una línea
maginot con sus deberes morales, con sus principios de familia decente, con sus guisos y sus habilidades para el bordado y el almidonado de las
camisas. Debo confesarte que yo soy igualmente
fuerte. Las dos lo sabemos y por ello ninguna quiere
conocer a la otra. Tu madre guarda la esperanza de
que el cansancio me haga flaquear y yo te mande
con cajas destempladas a su casa. Las sonrisas de
tus hermanas me convencen de que piensan lo mismo. Pero no cuentan con mi ingenio, con la larga
procesión de reflexiones que me he hecho ante circunstancias semejantes. Con las cargas emocionales
que puedo fingir delante de ti. No podría yo cederle
el terreno a tu madre y aunque me cansara de ti
ten la plena seguridad de que intentaría un acosó
mayor para tu familia antes de proclamar la llegada
de una nueva etapa amorosa en mi existencia.
Pecho como ropero, velludo, acinturado como tus

foras, de ese ámbito de la irrealidad que nosotras,
en las tonadas, en nuestras canciones más pegajosas
parecemos boicotear, atacar, aun implícitamente,
sin decirlo, dando por sentado que gente como tú,
hombres como tú, no tienen más remedio que vivir
una vida doble, a la vez presumidos fortachones y
criaturas que carecen de la fortaleza indispensable
para sentirse adultos en la corriente de la vida, en
ese consuetudinario río de sensaciones, de experiencias y de palabras que se origina por la mañana
y va sucumbiendo a lo largo del día hasta desembocar en un triste espectáculo que se llama rutina,
brevedad de la existencia, la otra cara de la moneda,

antepasados españoles y pierna larga, negación de
los antecedentes medio indígenas de tu madre. La

las organizadas huestes del Teatro Principal o del
Tívoli. Cuando en el escenario exclamamos "pero
dámelo, dámelo" no estamos pensando en algo
concreto, no obstante que ustedes, musculosos vástagos de la gran madre mexicana, le pongan todo

mujer no puede sino sentirse satisfecha con el
portento de hombre que Dios le dio por hijo aunque
resulte consciente de las limitaciones propias del
personaje, tu manera de pulular por la existencia,
cómo entreabres en este momento los ojos, babeas
un poco más, mueves una pierna y doblas la rodilla,
quieres seguir durmiendo a toda costa, no quieres

tipo de signos y de señales a un cúmulo de frases
engañosas que nosotros nos aprendemos de memoria, que repetimos sin ton ni son, que desparramamos con una música que ha quedado prendida
en nuestros cerebros para ser repetida hasta la
saciedad, hasta que aplauda el público, hasta que
termine la temporada, hasta que la muerte nos
separe.

que nadie te importune en ese pleno paraíso en el
que te sumes cuando duermes, tal vez lleno de
soldaditos de plomo o de canicas ágata de colores,
tal vez pensando en el conejito que viste en el
campo, cuando fuimos a La Viga o tal vez a la
expectativa de ese verdadero monstruo terrible que
a la manera de un muñeco o de un muerto se te

Di en el clavo. Ningún señor resulta tan amoroso como tú, con tu rostro moreno y tu pelo negro,

34

el ciclo no se cumple si en la intimidad del cuarto,
cuando hacemos el amor, aparecen esos otros ojos
en su cerebro, la imagen de esa otra que se ha quedado en otro cuarto, en otro reino, en un ámbito
distinto, engañoso, que lo convence de sus capacidades excepcionales cuando en realidad la vida es
lo que está enfrente, lo que tiene uno al alcance de

de venir a la capital y vencer todos los obstáculos.
O tal vez ser la misma niña enclenque, sin dientes
y llena de miedos y observadora de todas esas
enormes paredes que se le van poniendo enfrente,
pero en otro lugar lejos del lodo, con la mano contraída, resguardando la única moneda que habrán

la mano, esos cuerpos y esos objetos que va uno
superponiendo, uno sobre el otro, disfrazándolo,
metiéndoselo en la boca, pensando que aun dormido, esa moneda, tuya, cabalmente tuya, la recupero
y por unos instantes la superpongo sobre tu cuerpo
para explicarme mejor qué sucede, a dónde vamos,
como cuando escribimos y ponernos el acento sobre
una letra en particular, no sobre otra distinta, porque de ser otra estaremos construyendo una distorsión, sosteniendo un imposible ridículo. Sí, te
va bien este instante. Ahora me saco la moneda de
la boca, la limpio con el camisón, la contemplo
como si fuese la primera moneda que llega a mis
manos, la escondo bajo la almohada, vuelves a
suspirar, mueves la pierna, te acomodas de lado,
desnudo, y yo me siento cansada y digo más tarde
debo despertarte para que comencemos otra vez el
jueguito este, engañoso, desproporcionado. Antes
de la función tengo que hacer cuentas con la taquillera, ver cuánto dinero repartirá, cuánto guar-

de entregarme y que será mi salvación porque sé
que una moneda es la salvación de todo el mundo
cuando la ofreces a la vendedora en el mercado,
objeto que te abre las puertas de todas las acciones
habidas y por haber, pequeño objeto que mi madre
escondía celosamente en una bolsita que se colgaba
en el pecho como si yo no hubiera notado nada y
con la esperanza de que yo no supiera el valor
tremendo de una moneda, ese sabor amargo de
color negro que percibía cuando me la metía en la
boca para esconderla, como si mi paladar hubiese
sido el pecho de mi madre, como si no supiera que
era la llave que abría las puertas y que todo el
mundo andaba buscando afanosamente. Tú no
sabes nada de esto y cuando pones tus pantalones
sobre la silla caen las monedas y la vieja costumbre
de recogerlas y metérmelas en mi boca se agudiza
con un placer inesperado, aunque yo sé que esas
monedas provienen de los fondos que yo te doy
para tus gastos pero que como casi todas las cosas
que compartimos yo te entrego para robarlas en

daré, qué otros secretos voy a guardar en mi lecho,
como las monedas de mi madre, cuánto de observaciones echa una por la borda, cuánto se pierde
en el vacío, quedo sola cuando duermes, cuando

ese juego ridículo que tú no conoces y que me hace,
como ahora, regresar a la niñez: estoy sola, robo la
moneda de la bolsita, me voy a un rincón y mi
madre suspira en la cama, tú te mueves y cambias

te defino a tal grado que percibo el día que saldrás
por esa puerta, apuesto, limpio, pero solo, carente
de los secretos revelados, el valor que te hace falta,

de posición, te pones boca abajo y yo debo chupar
la moneda y caminas por el cuarto porque si te
despiertas no voy a poder explicarte mi insomnio,

que te he dado y que te he obligado a compartir en
este momento conmigo.

35

�9o. Certamen Nacional
u
CONVOCATORIA

El Consejo para la Cultura de Nuevo León, con la colaboración del R.
.Ayuntamiento de Monterrey, el Consajo Nacional para la Cultura y
las Artes, y la Universidad Autónoma de Nuevo León convocan al IX
Certamen Nacional Alfonso Reyes.

Irma, por su sonrisa y su mirada y su palabra since-

BASES

ra, parecía estar rodeada de ángeles.
Fue premiada en varias ocasiones por algunos estados de la república. Sin embargo, el más importante de

1. Podrán participar escritores mexicanos residentes en M el extr&amp;Itjero, el trabajo deberá presentarse en espa.ftol.

los premios fue la beca del Centro Nacional de Escritores,
bello momento en que aprendió muchísimo del escritor

a. No lo podrán hacer aquellos que Iabo~tn directamente en las
tuo1ones orgánizadoras del concurso ni. quienes lo hayan g
en anual1dades anteriores.

del campo mexicano, Juan Rulfo. En esa época, su pluma
delineó un universo literario cargado de recuerdos del

:S. El premio único e 1ndiV1s1ble consta de$ 40,000.00 (cuarenta mil
pesos 00/lOO' m.n.). Los trabajos que a juicio del jurado callf1cador presenten mérlt.os suflcientes obtendrán menciones honorffl.cas.

t. Los participantes deberán enV1ar un ens&amp;¡yo o libro de ensS¡yos
inédito escrito en espa.ftol, sobre los stgUleptes temas: literatura

mexicana., li_teratura hispanoamerica.na contemporánea, filosofía
en México, cultura oontemporá,nea en M:~co. e historia regional
(noreste de México).
8. Los 'trabajos deberán tener un minimo def60 y un máximo de 150
cuartmas en original y tres coplas, escrit&amp;S a máquina a doble
espacio, en hojas tama.fl.o carta, por una -sola
6. Los ansa.vos serán d1rig1dos al IX Cert.Mnen
Ens~o Alfonso
Reyes, Consajo para la Cultura de Nuevo León, J ~ Benitez 604,
Col. Obispado C.P 64010, Tela. (8) 348 4"382 y, 348 392.

'

rI_,Consejo para la
Cultura de Nuevo León

~
para la

monio de dramaturgia y en bibliotecas privadas se
encuentran esos manuscritos ... Obra breve pero original, en la que el proceso creador deja ver imaginación,
creatividad y luz.
Las voces de la tierra hacen su aparición: tranquilas
y añosas anacuas, mexquites viejos, la cantina de Chito,

Los cañones de El Potrero

moscas verdes que zumbaban como jicotes, enfrentito el
mezcal, cerquita lajas grises del arroyo, tía Remedios vieja
sudona chonguda, grangenos, cerro azul y felpudo.

Xorge Manuel González

Personajes bien caracterizados en sus virtudes o en
sus pecados. Historias sin complejidad, plenas de hu-

y fino. Nació Irma Sabina Sepúlveda en un rincón hecho
de cielos infinitos cargados de estrellas¡ un pueblo neolo-

mor.
ángeles están en Nuevo León.

la fecha de publicación de la presente com,ooafur!a. y concluye el
Viernes l 2 de septiembre de 1997. No se devolverán orig1nales.

nés de llanos, de riquezas, y también de gente noble y de
héroes: El Potrero, jurisdicción de Villaldama. Emigró a
la capital del estado y para fortuna de muchos, entre los

percatamos del estilo inconfundible de Irma Sabina.

9.El Jurado ca.11flcador estará. integrado por personas de ,,reconocida

que me encuentro, fue ejemplar maestra. Dedicada a la-

También observamos que el plan de esta narradora era

tr~ectoria intelectual. Sus nombres se darán a. conocer oportunamente.

bores de oficina, su tenacidad, su inteligencia muy pronto
la llevaron a la docencia en nuestra alma mater. No sólo

hacerse cargo no sólo del campo sino de la ciudad. La
expresión, la forma se vuelve todavía más rápida¡ fluye

10.El fallo del jUrado ca.llflcador se dará a conocer el viernes 5 de
diciembre. Un notario abrirá. únlca.mente los sobres que contengan
las identificaciones del ganador y de los acreedores de las menciones honorU1cas y destruirá. los sobres restantes.

en la universidad, también en grupos de amigos, en con-

velozmente: "Mientras Martín se metía al socavón, yo

ferencias y pláticas y, en especial, por medio de su obra
literaria, inolvidable maestra.

agarré por otro lado. Me fui por una veredita y llegué a

Fuimos vecinos y tuve la gran oportunidad de conoU.Las instituciones organizadoras notificarán de inmediat.o el fallo
a.I triunfador, a las personas distinguidas con menotoneg, honorífi-

cerla y recibir sus enseñanzas y consejos. Recibí Agua de
las verdes matas y lo leí con mucho interés, tal vez eso me

buena narración, que fluya por medio de acciones, están
presentes. Los personales se encuentran aun mejor deli-

8. La. recepción de las obras participantes queda abierta a. pa.rt1r

~

Consejo Nacional
Cultura y las Artes

Primero fue Agua de las verdes matas, después Los
cañones de Pancho Villa y El agiotista. Asimismo dejó testi-

Nota de la redacción: En diciembre de 1996, el maestro y escritor
Xorge Manuel González nos entregó para su publicación el
que sería su último artículo. Lo acompañamos, como póstumo
homenaje, con una serie de textos en los que amigos suyos nos
ofrecen las facetas que el coordinador de talleres y poeta
generosamente nos legó. QEPB.

Su sonrisa era la que nace de un espíritu entusiasta, firme

'1. Los concursantes deberán firmar sus h-abaJos con seudónimo y
proporcionar su 1dentiftcación en un sobre a.qfUnto oeIT&amp;d.o con
los sigulentes datos: nombre, dirección y te~ono.

,~,

terruño, universo literario armado con un lenguaje, el
de Nuevo León, sencillo y directo, expresivo y realista.

cas y a los medios de comunicación. Igualmente Informarán la
fecha en que se efectuará. la ceremonia de entrega del premio.
R. Ayuntamiento de MontenY¡

36

Irma Sabina Sepúlveda y todos sus personajes y
Tan pronto cae en las manos Los cañones de ... nos

una cueva tapada con peñascos". Los principios de una

neados que en la obra anterior. Además las historias con-

sirvió como acicate para seguir leyendo y posteriormente

tinúan siendo sencillas y económicas: las palabras ade-

estudiar letras españolas.

cuadas en los lugares adecuados. Esto atrapa al lector.

37

�Las descripciones son breves y muy económicas.

pasar tu bonhomía, lo gentil como esencia de lo humano.

En E/ agwtista nos encontramos con signos que nos
hablan de lo urbano: "Trabajaba como empleado, alto
empleado por cierto, de una importante cadena de

¿Cuántas cosas planeábamos hacer? Los viajes a Bizancio,
la tierra de la palabra donde se abrían las murallas y se
miraban a sí mismos los hombres.

tiendas distribuidoras de ultramarinos que se extendían
a lo largo de toda la república." O bien " ... célebre criminalista que se hallaba al frente de los asuntos policiacos

Siempre deseaste ser el viajero sin rumbo "con el
oscuro presentimiento de vagabundear solo". Tal vez

luznante sintaxis
o subrayaba, con

puedas hacer valer la sentencia de tu poema: "Ahora no
te entiendes ni te entiendo/ Lázaro vuélvete a tu tumba".

ojo agudísimo, la
confusión de significados provocada no por una

que aquejaban diariamente a la gran ci1:1dad". Da
muestras de seguir ironizando la sociedad, mas nunca
con amargura pues el humor siempre estaba en Sepúlveda. Nuevamente aseguro: Irma Sabina se encuentra
en Monterrey, en nuestro estado.

"Gracias por tus palabras" fue lo último que te escuché decir, aquella noche, en la presentación del libro de
cuentos cuando dejamos pendientes los personajes e historias. ¿Por qué te fuiste sin avisar? Te reclamé al conocer
tu muerte. ¿Por qué escoger el silencio sin decir adiós?
No tuve tiempo, hubiera sido tu respuesta. ¿Cómo querías que lo hiciera?
Me han dicho que tu rostro es de luz y que las palabras te acompañan por el camino que conduce a la región
de los muertos. ¿Llevas provisiones? ¿Te acordaste de
tus libros?

Xorge Manuel González
Rosaura Barahona
La soledad es el código secreto de una cofradía universal. Los portadores de ese sello imborrable somos cómplices: nos une la imposibilidad de articular el dolor que
nos vuelve extranjeros en nuestra propia piel. Los solí- .
tarios nos reconocemos fácilmente. Algo en la mirada

Vuelo en la oscuridad

del otro, un matiz imperceptible de su voz o el gesto involuntario de una mano nos dice que ese alguien comparte
con nosotros la soledad del mar y del desierto, de las
planicies y las montañas, de la nieye y la oscuridad.

Alejand ra Rangel
In memoriam Xorge Manuel González

Xorge Manuel era solitario y era un solitario. El
mundo siempre fue una circunstancia no hecha a su medida. Es verdad: el mundo no está hecho a la medida de

Te fuiste una mañana sin temperatura, el sol no existía y
el viento gélido petrificaba el semblant~. Viene la memoria de los días, de lo que nunca termina o al menos de lo
que creíamos permanente.

nadie. Pero los no-solitarios ceden ante las formas del
tablero y los rigores de la pieza que les tocó encarnar
(Borges dixit), de manera que optan por eludir conflictos
y eso les permite enfundarse en el respectivo modelo que
el orden tenía preparado para ellos.

Era tu color aceituna de tono gris lo que producía
un vacío, la preocupación de tu huida, el ya no encontrarte.

Los solitarios estamos vacunados contra los pseudosolitarios, que a veces pueden engañar: tienen la apariencia requerida pero en cuanto se les rasca un poquitín
dejan ver de inmediato el verdadero material del que
están hechos. Los solitarios entienden -Xorge Manuel

Te miré dentro de aquella caja con la cabeza sobre
la almohada, reconocí la sonrisa modesta como tu camisa
a rayas. El cuerpo seguía siendo el tuyo, mostraba ese
caminar pausado con el que subías las escaleras de la
biblioteca, el proyecto bajo el brazo, los poemas.

de manera especial- la vacuidad de su lenguaje. Por
eso a veces, entre una copa y otra, leía un párrafo de

Tu ~píritu latía, a través del cristal, como si acabaras
de dormir, palpitabas con esa amabilidad que dejaba tras-

quienes tienen la envidiable certeza de ser escritores

38

natos en proceso de canoniza-

diferencia de
muchos que
insisten en
llamar se
maestros,

ción y desmenuzaba su espe-

Xorgc Manuel sa bía,
gozaba al
aprender y
contagiaba
su entusias-

ambigüedad intencional sino

mo por el
lenguaje,
por la literatura, por las
palabras
desgranadas en ver-

por una prosa
mal hilvanada.
Entonces reía
con esa risa contagiosa, malsana
y perversa, que
sólo tienen quienes usan el humor inteligente
como instrumento para desenmascarar. Y
no decía más

sos que a
menudo leía
en voz alta
para sacudir,
remover,
sintetizar,
cuestionar,
gritar, jugar,
memorizar,
revisar, re-

porque no era
necesario: todo
estaba dicho;
todo lo pulverizable, pulverizado.
Pero fueron, sin duda
alguna, muchas

pensar.
Su ausencia nos
acompañará
hasta
la
muerte. Pero
desde aquí,
le agradezco
todo lo que fue (defectos incluidos) y le doy gracias por

más las veces
que se detenía
con fervor ante un verso perfecto o frente a un texto que
lo paralizaba porque había logrado expresar en unos
cuantos renglones lo que a otros nos hubiera tomado
horas enteras decir.
Xorge Manuel era diferente, como todos los solitarios. Raro para los estándares externos al caos. De ahí
la búsqueda desesperada y desesperanzada de opciones
que le permitieran serlo sin necesidad de justificarse a
cada paso. Carga onerosa: por un lado, el silencio obligado para no herir a quienes quería y estaban incapacitados para entender. Ese silencio lo rompía solamente

las horas pasadas en una pequeña sala, comiendo,
bebiendo, charlando, riendo, descubriendo, viboreando,
recordando. Doy gracias, también, por los libros y los
secretos compartidos, por los regalados, por los prestados, por los intercambiados, por los olvidados descuidada o voluntariamente en manos del otro; doy gracias
por las dedicatorias, por las palabras nunca escatimadas

ante los cofrades o durante los ritos a los que se accedía
por medio de la verdad. Por otro lado, el convertirse en

gala durante tantos años. Doy gracias, igualmente, por
sus ausencias largas que me hicieron extrañarlo tanto y

paradigma cuando nunca se lo propuso. La admiración

que ahora entiendo, de alguna manera terminaron por
servirme como ensayos para esta última.

cuando fueron imprescindibles; por los ojos sonrientes
y omnividentes, por su prudencia y su mesura; doy
gracias por su generosidad y su bondad de las que hizo

de sus discípulos brotaba desde el principio porque a

39

�La vida es una canción

debe tener / tal vez en una nube / en cada trino del rui-

poner, empezamos a canturrear y concluimos, como
siempre, cómo a través de la literatura, la filosofía, la so-

A pesar de identificamos en nuestro gusto por au-

señor / en el dulce rumor de la nieve al caer / la
encontraré para entregarte mi amor".

tores comunes (Truman Capote, Carson McCullers, Juan

Si durante veintiún años nuestras pláticas sabatinas

mos conocido tantas posturas ante la vida, y tantas expli-

Benet, etc.), hubo otro punto en común: nuestra vía de

terminaban canturreando "Mi amor", también durante

caciones, pero que nosotros, melodramáticos por excelen-

acceso al mundo a través de Rocío Dúrcal, Marisol, Via-

veintiún años me reclamaba cómo era posible que te-

cia, continuábamos explicándonos el mundo a partir de

ney Valdez, y todos los rocanroleros mexicanos y españo-

niendo tantos discos sesenteros no tuviese las "Palabras

las canciones, mientras más cursis, más profundas; y se-

les de los sesenta, y entre ellos apareció un fetiche para
ambos: Karina.

de amor" de Las Robín, que era la otra canción que desde

guimos canturreando. Primero Las Robín, luego, por su-

los quince años forjaría su melodramático vivir.

puesto, Karina, y muchos etcéteras. De pronto ya no

los que fue mi maestro: fonética y fonología, semántica
y filología.

Genaro Saúl Reyes Calderón
Septiembre de 1975. Vivo mis primeros días como alumno de la Facultad de Filosofía y Letras, a donde llegué
después de leer en el periódico que se iniciaba un plan
de estudios nuevo que ofrecía seis especialidades de letras (españolas, inglesas, francesas, italianas, alemanas
y clásicas). Iluso, me inscribí en letras clásicas y ya estando adentro me entero que tal carrera no existía; sólo había
sido nota para conferencia de prensa, pero nunca se pondrían en marcha. La única carrera que existía era letras
españolas. Ya adentro me dije ¡ni modo, hay que seguir
adelante!
El único contacto con las letras clásicas era la clase
de latín, porque literatura grecolatina estuvo muy accidentada: cinco maestros en sólo dos meses, prácticamente
cada dos semanas cambiábamos maestro, hasta que llegó
Xorge González, ya en noviembre, cuando sólo quedaba

El

Podíamos pasamos las tardes comentando, discutiendo sobre la fonética, la semántica, el estructuralismo,

do-

éramos un

mingo 5 de

dueto, ya era

la hermenéutica y todo lo demás, pero siempre terminábamos "canturreando" (palabra muy xorgiana) alguna

enero se me
ocurrió cami-

se nos había

canción de Karina. Y es precisamente en Karina donde

nar, Xorge di-

integrado

ría "pulular",

doña Irene,

por entre los

su mamá, y

Tras su muerte, por todos lados he escuchado y leído
que Xorge fue una persona que vivió intensamente, que

puestos de los

salí de allí

bajos

del

con el com-

apostó a la vida y la vivió con pasión. Es cierto, todas

puente San
Luisito. De

promiso de

era un hombre cargado de amor, y esto nadie lo dijo, o
no se atrevió a decirlo.

Xorge nos dejó sorprendidos con su saber, su decir y su
"enseñar". Propuso acudir los sábados por la tarde para

La filosofía de la vida de Xorge no nació a partir de
todos los libros que leyó (y vaya que leyó libros, de todo
tipo, de todas las áreas). Su filosofía nació en Karina, y
en una canción que para él fue motor y guía:

reponer el tiempo perdido, pero como mis compañeros
(más de treinta) eran en su mayoría maestros normalistas
muy celosos de la posición del alumno, argumentaron
que era antipedagógico impartir clases en el tiempo libre
del alumno y no acudieron. Fui el único en acudir a la
cita, así que Xorge y yo nos trasladamos al café Lisboa,
iniciamos así una costumbre que se extendió por veintiún
años.
Cuando el café Lisboa se convirtió en cantina, trasladamos nuestras charlas sabatinas al café hundido; luego
fueron a dar a La Cabaña y finalmente al Galaxia.
Pronto encontramos puntos de identidad. Bisoño
intelectual como yo era, quedé gratamente sorprendido
de tantas cosas que sabía este jovencísimo maestro (yo
tenía veintiún años y él apenas veintitrés). Yo estaba emocionado con un libro que había leído cuando todavía estudiaba la carrera de derecho: Contra la interpretación de
Susan Sontag. A partir de toda la emoción que demostraba al hablar de este libro, Xorge me guió por otros autores,
por otros mundos, así me acerqué a Roland Barthes, Mi-

Ahora, cuando algunos alumnos me reclaman mi
formación estructuralista, señalo al culpable, pues la teoría literaria y la lingüística las conocí por Xorge, tanto en
nuestras pláticas sabatinas como en los otros cursos en

en-

cuentro

un

discografía

puesto de audiocintas pira-

de Manuel

tas y entre de-

Pomián,
pues como

cenas de ellos
distingo uno

ya había cerrado su ci-

que
dice
"Hermanas

profundidad mayor del mar / mi amor es claro / y es
más claro que el firmamento en su fulgor / y en este.
mundo nada puede jamás cambiar mi amor".

Robin"; mi
reacción in-

clo de búsqueda del
amor adolescente, ya
podía pasar

mediata fue
de burla, pues

¿Cuántos sábados lo escuché cantar esa canción a
lo largo de veintiún años? Hagan cuentas. Ésa era una
de sus canciones. Ésa era también una de sus razones de

el dueto no se
llamaba Her-

existir. Ese "amor tan fuerte, más fuerte que el sol radiante

manas Robín,

en su brillar" es lo que lo llevó a vivir su vida intensamen-

sino Las Ro-

mana

te; ese amor que lo llevó a tantas y tantas líneas poéticas

bin; mecáni-

guiente Xor-

a otra etapa.
No pude
entregarle la
cinta.Ala sesi-

tratando de encontrar una palabra de amor suficiente

camente lo to-

para encuadrar la fuerza del amor que cargaba para dar,
porque también desde sus quince años escuchó otra can-

mé y lo pagué.

ge falleció; le
había ayu-

Corrí a la Clí-

dado a ce-

ción que lo marcó; así como se apoderó de la letra de Ka-

nica Oca a ver

rrar su ciclo.

a Xorge y sin

Yo ... nosé ...

más preám-

Realmente

bulos le dije:

no sé aún

"Deben existir palabras de amor / que tengan lo que sien-

"Ya tengo la

qué

to / que digan la verdad de mi corazon / mas yo no en-

canción que

con las tar-

cuentro alguna / la busco en una estrella fugaz / en el

buscas desde

des del sá-

sol, en el mar / en las flores de abril / inútil es / no hay

hace treinta

bado, ni qué

nada digno de ti / Mas tiene que existir / la voy a en-

años". Como

hacer para

contrar / no importa cuánto tarde / alguna melodía la

es lógico su-

tomar otra

de amor", y buscó y buscó la palabra que dijese lo que
sentía; estaba seguro de que, como decían Las Robín,

todos los cstructuralismos y posestructuralismos habidos
y por haber.

localizarle
ahora toda la

pronto

"Mi amor es fuerte / y es más fuerte que el sol radiante en su brillar / mi amor es más profundo / que la

rina, también se apoderó de Las Robín y sus "Palabras

chcl Foucault, Jacques Derrida, Greimas, Lévi-Strauss, y

un trío, pues

se encuentra gran parte de la filosofía de la vida que
Xorge adoptó.

esas frases que aparecieron en los periódicos son ciertas,
pero les falta un detalle: Xorge vivió intensamente porque

un mes para terminar el semestre. Desde el primer día

ciología, la antropología y todas las demás logías había-

\

I

hacer

vez la vida.

40

41

�Para que sigas
doliendo siempre

La entraña viva

abandonado para entregarse a la chispa, a la intuición, a

raque sigas doliendo". Quédate adentro Xorge.

Jaqueline Zúñiga

la libertad. Él decía: "Mucho nos hemos preguntado si el
destino existe, pero tal vez no todos creemos que sí".
Intento establecer la diferencia entre lo primero que

"Doy un salto metafísico y me doy cuenta que estoy
capacitado para emocionarme, para tener afectos, para
establecer relaciones no virtuales sino humanas". ¡Pu-

se revela en mi cabeza y lo primero que recuerdo: ese

blica Otra vez la vida!, cuánto pendiente, cuánto por delante, cuánto aquí: "Ay qué dolor", se burlaba, cuánto
amor. Formas de amistad con admiración mansa y sumi-

Dulce María González
A Xorge
1
1

Ni siquiera fuiste tú quien abrió la puerta. Entré por
voluntad y ahí estaban los sábados del taller en el antiguo
edificio de Difusión Cultural de la UDEM, en Pino Suárez; las fugas al café hundido, porque al trabajar los textos
la atmósfera era importante (en ocasiones hasta comíamos enchiladas). Después fue la Escuela de Teatro y al
terminar La Cabaña, donde aprendí a tomar cerveza con
tequila, donde empecé a dudarlo todo y conoá a los fabianos intelectuales, fríos (salvajes, dirías después), y supe
que no había que parecerse a ellos.
"Es nuestra oportunidad -decías-, estamos vivos." Yaunque te opusiste rotundo me fui contigo al Galaxia. Conocí a tus amigos y te conocí el otro rostro. Eso
me dejaste: Javier, Rosi, el teatro; la agudeza y el cinismo
de un poeta inteligente en extremo, sensible en extremo
y quizá por eso te pusiste gordo (más que antes).
Ya lo sé, Jorge, es importante el cuerpo. Usarlo aunque se te acabe. Consumirte las horas, comértelas porque
no se puede estar escribiendo siempre, decías. Vivir y
escribir. Echarte el clavado que te sitúa al filo y de pronto,
un buen día, pagar el precio.
¿Cómo atraparte ahora para que te quedes, para que
sigas doliendo?

Era la nostalgia de la fe, el dolor de una inocencia lejana.
Su vida no se dejó sintetizar a la extrema bondad que escondía su casi indiferencia. Como si uno, al ser atendido
por él en cualquier conversación que se convertía fácilmente en cátedra por su sapiencia, fuera el inoportuno,
inhábil confidente en la búsqueda de una palabra que,
por fin, lo uniera a su deseo. Nos enseñaba con una paciencia oriental lo que con movimientos oleosos sus gestos desdecían: todo lo que se aprende para ignorar tanto,
para perder el asombro y volvernos impíos. Sin presunción alguna parecía decimos "como me ves te verás". A
uno le tocaba el ¿para qué? Nunca nadie vivió tanto la
desesperanza. Y es que siempre faltaba algo en nosotros,
quizá mucho, para acompañarlo aunque fuera a la simple
complicidad. Ninguno llegamos a tocar nunca la fibra
más interna que en él vivía siempre tensa; como si sólo
existiera para el momento en que el arco se quebrara.
Era un hombre fatalmente extranjero de sí mismo. En
esa persona el tiempo perdía su condición de línea y
adquiría la densidad de una juntura, de un acople a dos
mundos oscilantes entre la aceptación y la apuesta. La
escena: un mundillo underground, cáliz p¡1ra una pasión
habitada por la soledad. Se hizo mito para muchos de
nosotros, jugadores de palabras; su ruleta era rusa: los
momios excedían a su persona y aun en ese mundo tan
cercano y lejano a la literatura Xorge construyó su hondura posible. Abandonó el secreto alguna vez pero nunca
la distancia, aun ahí no renunció a su calidad de testigo

Textos al alimón en la mesa de la cantina. Poemas
en las servilletas, tan efímeros como la noche o las bromas
con Melo, el sandwich que te llevaba cada noche "porque
Jorge no se alimenta bien, así como lo ves de panzón no
come nada".
Quien hubiera dicho que te iba a querer tanto cuando no eras sino el profesor de estilística, el coordinador
del taller, el maestro de vida a mitad del Galaxia. Quien
hubiera podido advertirme que no te tenía para siempre,
que no eras inmortal, que el riesgo que decías lo decías
en serio y no ibas a estar ahí para cuando se me ofreciera.
Tenías razón, la vida es oportunid~d de los que estamos. Tronamos la vida de golpe porque no sirve preservarla con una muerte en vida. Y escribir. Qué precio
tan alto para tocar el centro del amor, la claridad, la escritura. No te equivocaste, Jorge, lo sé; pero fuiste tan breve
que no dejo de extrañarte.
Y venir a hablar de ti en este tono. Decir estas palabras que te hubieran hecho reír porque son cursis (y
además esconden una falta de respeto). No. Nada de esto
te hubiera gustado y sin embargo también puedo pensar
tu otra parte, la que no se habla pero nos pertenece. Como
un secreto nos pertecene el otro Jorge, la otra Dulce que
se acabó contigo.

y en las entregas más brutales y destructivas del alma,
continuó la búsqueda de alguna palabra para seguir
muriendo, quizá indolentemente Otra vez la vida.

Cuba, el viaje infinito
Javier Serna
El ojo izquierdo ahora está cerrado, aquel rasgón diminuto debajo del aplanado párpado amarillo, estirado hacia la gran frente por la pequeña ceja triangulada, el que
acompañado de unos labios finos, entreabiertos al punto
del chasquido en mueca de sonrisa, significaba el agudo
ingenio de la ironía, la cínica respuesta de la gran seriedad, la máscara de la dureza del genio, un genio

42

ojo. Lo hago así por ésta, mi convulsión, por esta obsesión
de las palabras, por las letras, por el lenguaje y por lo
que significan, la última vez que estuvo abierto para mí

sión entusiasta ... dulzura y embriaguez de una megalomanía que se admira a sí misma en el otro. Y ahora, maestro, dónde acudir, dónde confiar; es hora de ser, en mí,
de rendir gracias.

fue con un destello luminoso de reclamo y de soma, fue
en el tercer piso, en el cuarto 309, en la cama dos. Está
cerrado, pero lo reconozco ahora en la misma mirada de
- desconcierto que asoma entre las rendijas de los dedos
pequeños de la madre en el cementerio.

En nuestros días más que la ausencia o la muerte
de Dios, se proclama el fin del hombre. Has cumplido
con lo determinado: entropía. Ahora un universo mucho

El reencuentro, luego del rito de paso del año viejo,
nos había dado confianza de victoria... Me preguntó por
Dulce, por Coral, Lupito y Ofelia; pidió sangre de
Yolanda, Sandra y César; aceptó de Rosa Magdalena la
esencia de aromas para la armonía; recordamos a Jesús
Mario; me dio un recado escrito en un papelito arrugado... la diminuta letra. Pensé en Avital, el maestro de

más amplio, luminoso, gordo como tú. No logro decidir
cómo alertarte sobre la diferencia que fue esperar la
muerte, tuya, en el pensamiento, y el decreto de una
muerte real.
La muerte no es nada, la muerte no es; es la ausencia
de una presencia, esta ausencia es tu ausencia. "Entonces
es esto ... cae la tarde o sube la tierra según la teoría de
moda", escuchaba lejano en el ensayo mientras en el
recuerdo seguía contemplando aquel ojo izquierdo ahora
cerrado en la memoria. Podemos quedarnos donde
estamos, aquí adentro.

mima y cábala: "Cada vez menos movimiento, cada vez
más expresión, hasta que llegue lo inmóvil total". Ya
estás, nunca más claro comprendo, aquí en tu cuerpo,
como tantas cosas aprendidas de ti. Inmovilidad total,
significado total, el sentido.
Monterrey pueblo, cuántas pérdidas te hemos hecho
en el camino. "¿Cuándo van a Cuba?, quiero ir con Universiteatro; Carlos me recomienda La Habana y un psiquiatra, ye quiero ir a Holguín y al arte. Necesito hablar
con María de los Ángeles y Carlín."
Vamos a las romerías de mayo, vámonos a Cuba
ya, ¡levántate! "Quiero dar una conferencia sobre mi vida
en la literatura y mi tiempo en la facultad ... me tocó la
época de 1968 a 1973, era una época conflictiva, llena de
sorpresas pero llena de magia ... algo nos estaba planteando la sociedad para que nosotros la tomáramos en
cuenta".

"Nadie va a arrastramos, sólo esperar", recitaba un
parlamento Homero, ¡esperar!, pero nadie se levanta
después de la muerte. Aunque queda 1a anécdota de
Lidia, la mujer grande de la otra capilla que le llevó una
tacita de café hasta su féretro, porque no podía levantarse
ya.
Lidia se acercó a preguntar: "¿En esta capilla es
difunto o difunta?", porque una voz de hombre me chistó
y me pidió un café". Adelante, llévaselo.
Si no hay explicación para él, quiere decir que
tampoco la habrá para nosotros. Todo será después como
el infinito viaje a Cuba, todo queda infinito. Adiós. Hasta
el encuentro. Hasta el instante de la soledad. Hasta el
paso que da sentido. Será para mí como hace un mes lo
fue para ti.

Me inspiró a Lezama, a Paradiso y su visión con énfasis en los elementos: aire, agua, fuego, tierra, los tiempos en el colegio de letras. Me recordó la sentencia al hablar de un mismo nombre, al hablar de un mismo hom-

Hasta mañana, como diría en la infinita Cuba
Arencibia.

bre ... "no te equivoques Jean Luc", el juego, el azar, la
chanza, lo profundo, ori-shá: Cuba... el viaje infinito.
"Definitivamente Xorge es con X... en el griego
significa campesino y yo siempre he pensado que soy de
la tierra", decía en su última entrevista, la única en lar-

Rosa/inda Robledo Charles
Maestra universitaria,
diputada, amiga y funcionaria
ejemplar.
Con orgullo y pesar la despedimos
los universitarios de ésta
que fue su casa de estudios.

gos años de trapeo de calles y búsqueda en cantinas...
donde aseguró dejaba sus únicos, sus últimos amigos;
yo sé que sí, allí, al Galaxia alguna vez regresó un amigo
para una despedida telegráfica, sin compromiso, con miedo atrás. "Hay que sacártelo". Dulce respondió: "No, pa-

43

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ociológ-ica

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mente en la historia humana y cuál es el objetivo o
fin al que apuntan.

Racismo y nacionalismo
en nuestros días
Hace un par de meses, las ideas de un profesor
universitario español sobre personalidad y cultura
sobresaltaron al mundo académico y político del
llamado viejo continente. En resumen, sostiene la
existencia de diferencias cualitativas absolutas entre distintos grupos humanos, diferencias en sus
rasgos psicológicos o psicosociales, según las cuales
los "negros" (cualquier cosa que eso quiera significar) son infantiloides y cobardes, amén de inferiores, y los miembros de raza amarilla (sin determinar tampoco a quienes está aludiendo) poseerían
una personalidad caracterizada por la inestabilidad
emocional, el desequilibrio, el miedo, la cobardía,
la seguridad infundada, el orgullo vacío de contenido y la carencia de sentimientos nobles, entre
otros. Por cierto, atribuye a los ''blancos" (también
inmerecidamente) una inteligencia superior y cualidades sobresalientes para la producción científica
y artística.
Consideradas en sí mismas, las ideas no resisten el menor análisis lógico, ya que llevan a un sinnúmero de contradicciones, ambigüedades y
aporías. Lo que me interesa aquí es reflexionar sobre
el porqué este tipo de ideas aparecen recurrente-

44

Muchas sociedades de tradición oral, o sea sociedades que aún no acceden a la escritura, suelen
designarse a sí mismas como "los seres humanos"
o seres superiores, utilizando para los otros grupos
términos despectivos o denigrantes. En nuestra
tradición occidental hay innumerables resabios de
esta costumbre, de los cuales basten tres como ejemplo: la caracterización de los nativos de lo que posteriormente se conocerá como América por parte
de los primeros viajeros europeos que dieron noticias de sus aventuras y que crearon una ideología
de justificación de la explotación que se conserva
hasta ahora -recordar Chiapas-; la exaltación que
hizo el nacional-socialismo hitleriano de las supuestas virtudes de la "raza aria" y la consiguiente
desacreditación de quienes no pertenecemos a ella;
y, por último, un libro por fortuna no traducido,
publicado hace un poco más de dos años por dos
científicos sociales estadunidenses -uno de ellos
profesor de Harvard-, en el que se desarrollan
tesis del tipo la inteligencia es heredada, los "negros" y los "chicanos" son innatamente inferiores
a los "blancos" y otras similares.
No me referiré a dos problemas claves: la definición misma de inteligencia o rasgos de personalidad y los instrumentos que se utilizan para
medirlos, la mayoría de los cuales no cumplen los
requisitos técnicos necesarios para ser válidos; en
otras palabras, se actúa como cuando se intenta
medir temperatura -suponiendo que sabemos
claramente qué es- utilizando un termómetro de
hule o cosa parecida. La mayoría de quienes usan
estos instrumentos, a menudo construidos por ellos
mismos, no parecen tener conciencia de la tarea
cuidadosa que ello implica y de las prevenciones

. .o

~¡~~-~.
por tomar en cuanto a su uso. Pero el tema, importante, no explica por qué hay quienes, universitarios
incluso -como acabo de mencionarlo-, recurren
a este complejo técnico para justificar su posición
teórico-ideológica.
Porque hay en juego varios aspectos: el problema de las relaciones con el otro, la presencia de
las formas de narcisismo colectivo vigentes en todas
las formas directas o metafóricas de nazismo y la
manifestación clara de un pensamiento rígido y
adialéctico.
El otro, omnipresente, ha sido siempre una
fuente de angustia para todos los seres humanos,
de todas las edades y todas las culturas. Nos constituimos en seres humanos, precisamente, gracias
a esa presencia, pero no dejamos de sentirla más o
menos amenazante según nos haya ido en la vida,
en un proceso que nuestra madre y nuestra socialización primaria modulan de manera determinante. Porque, como también se ha dicho de manera más bella en forma poética, somos como nos
vemos en los demás y somos como los demás nos
ven. Y lo que no hemos podido abandonar es que
sintamos --orwellianamente- que algunos somos
menos que otros; que imaginemos una diferencia
radical con los que sentimos muy extraños.
El etnocentrismo tampoco es un invento nuevo
y pensadores lúcidos e inteligentes sucumbieron a
él en ocasiones: piénsese, por ejemplo, en toda la
idea de superioridad de los europeos sobre los pueblos colonizados en los casi quinientos años que se
mantuvo la dominación. La idea de que el propio

grupo es superior ha causado demasiado daño a la
humanidad y el propio Marx, hasta poco tiempo
para muchos paladín de la igualdad humana, sucumbió a esa ideología europea de discriminar a
los pueblos ubicados en lo que luego se llamaría
"tercermundismo".
En el plano individual, un pensamiento así es
un pensamiento alienado y, por ello, rígido y adialéctico. Es alienado, porque no toma conciencia de
la necesidad del otro para constituirse, precisamente, como ser consciente. Es rígido, porque adopta
formas de prejuicio irreductibles a la razón y a la
lógica. Y es adialéctico porque es uniforme y unidireccional: no puede tolerar oposiciones ni permite
la crítica en ningún sentido.
Lo más destacable es que estas ideas, aun cuando han sido descartadas en el ámbito de la ciencia.
reaparecen bajo formas oficialmente aprobadas de
ideología en movimientos políticos: muchos de los
grupos que hoy adoptan una virulenta defensa de
sus identidades locales o regionales sostienen ideas
paralelas a las mencionadas, donde afirman hasta
grados superlativos la propia suficiencia o la propia
innecesariedad del otro: es el drama de los \·asco-.
del ETA, de los serbios de la exYugoeslavia, de lo-.
estadunidenses que buscan endurecer las leve.,
discriminatorias contra los inmigrantes y, en fin
de todos los que buscan en el espacio que consideran propio, la eliminación de todo lo extraño,
lo extranjero. Esperemos que estos atisbos de una
nueva Edad Media sean sólo un resplandor efímero.

45

�tencion
flotante
1

/

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

El amor en tres sonetos
huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;

¿Qué es el amor? Freud recomendaba hacer esta
pregunta a los poetas para saber cuál es la naturaleza de esa fuerza misteriosa que atrae a los seres
humanos, los transforma o los trastorna, los une
luego de una elección llena de incógnitas y-secundariamente, en la pareja heterosexual- asegura la
perpetuación de la vida a través de un ciego mecanismo de la especie. La poesía ha sido el vehículo
natural para expresar el sentimiento amoroso; pero,
¿pueden realmente los poetas explicar qué cosa es
el amor? Si la respuesta es afirmativa se impone
entonces una búsqueda de los poemas en que los
poetas hablan del amor, pero no sólo de las obras
que hablan acerca del amante y sus tribulaciones
frente a la amada inaccesible, sino de aquellos poemas en que el poeta reflexiona sobre esa oscura materia que llamamos amor.
En la poesía lírica de la lengua española existen
tres sonetos escritos por tres grandes poetas que
representan hermosas síntesis de lo que constituye
la compleja y desconcertante experiencia amorosa.
En ellos intentan -cada uno por separado- la descripción, la definición y la evolución del sentimiento amoroso. El primer soneto es de Lope de Vega
(1562-1635):

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño:
esto es amor: quien lo probó lo sabe.
Este poema de Lope, imitado por Quevedo con
otro que dice "osar, temer, amar y aborrecerse", se
parece mucho a otro del mismo Lope sobre el tema
de la ausencia, donde describe igualmente el desasosiego, la impaciencia y una serie de afectos contradictorios que acompaña al enamoramiento, "ir
y quedarse y con quedar partirse / partir sin alma
e ir con alma ajena ...", "hablar entre las mudas soledades ... " En todos estos versos Lope describe las
manifestaciones clínicas del estado amoroso, semejantes a un ataque -flechazo envenenado- que
desencadena una suerte de intoxicación o locura
transitoria que se expresa a través de una reacción
confusional aguda donde juicio y razón están ausentes. La descripción corresponde, por su puesto,
a la primera fase del proceso amoroso que Ortega
y Gasset denomina encantamiento. El enamorado
adquiere --escribe- "una apariencia de sonám-

46

bulo, de lunático, de encantado". (Estudios
sobre el amor.)
Francisco de Quevedo (1580-1645) escribió muchos sonetos sobre el tema amoroso.
El más conocido y estudiado es "Amor constante más allá de la muerte", quizá el más
hermoso poema escrito en castellano que concluye con los famosos endecasílabos "serán
ceniza, mas tendrá sentido; / polvo serán,
mas polvo enamorado". Igualmente famosos
son otros endecasílabos que inspiraron a Neruda, a Alberti y a Miguel Hemández, entre
otros poetas contemporáneos. Veamos algunos: "hay en mi córazón furias y penas", "la
gente esquivo y me es horror el día", "micorazón es reino del espanto", "Yo, ausente
venzo en penas el infierno". En todos ellos
predominan el afecto doloroso y el grito
desgarrado del amante que sufre por ausencia, desamor, desdenes o no correspondencia
del objeto amado, que exacerban su lamentación amorosa. Pero el soneto que intenta una
definición del amor es el siguiente:
Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y ro se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado;

Francisco de Quevedo

fuego helado", para expresar el carácter contradictorio e incomunicable de la experiencia amorosa,
que más adelante intenta definir con otra paradoja:
amar es "un amar solamente ser amado". La síntesis
resultante de la unión de los contrarios reaparecerá
más tarde en los sonetos amorosos de la poeta mexicana sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695). Nuestra décima musa escribió, entre otros versos memorables de tema amoroso, los siguientes:

es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde, con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado;
es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero parasismo;
enfermedad que crece si es curada.

"al que ingrato me deja busco amante,
al que amante me sigue dejo ingrata."

Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!

''bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo"

Aunque recuerda a Lope que describe el enamoramiento como la primera y a veces única etapa
del amor, Quevedo pretende ir más allá al intentar
la definición de un sentimiento indefinible o expresar con palabras una vivencia inefable; por eso recurre a los pares antitéticos "es hielo abrasado~ es

"por quien no me apetece ingrato, lloro
al que me llora tierno no apetezco"
En todos ellos describe el oposicionismo pertinaz, los contrasentidos y contrastes que se suscitan
en las actitudes ambivalentes de los enamorados.

47

�Sin embargo, el soneto que deseo transcribir completo es el que dedica a un celoso, donde enumera
las etapas por las que pasa el amor:

¿Qué razón hay de que dolor te cueste,
pues no te engañó Amor, Alcino mío,
sino que llegó el término preciso?

Amor empieza por desasosiego,
solicitud, ardores y desvelos;
crece con riesgos, lances y recelos,
susténtase de llantos y de ruego.

Los estudiosos de 1a obra de sor Juana consideran su poesía amorosa como un verdadero "tratado de amor", incluyendo sus dos famosas obras de
teatro Los empefios de una casa y Amor es más laberinto.
¿Cómo acumuló tanta sabiduría sobre el tema? La
respuesta sigue siendo un misterio.
En cuanto al soneto que nos ocupa está claro
que se trata de un amor frustrado en sus comienzos.

Doctrínanle tibiezas y despego,
conserva el ser entre engañosos velos,
hasta que con agravios o con celos
apaga con sus lágrimas su fuego.

Los celos, cuando no han llegado a extremos de
posesión y control excesivos, son un buen ingrediente del amor, pero cuando sobrepasan ciertos
límites se vuelven intolerables. Neruda hablaba
de un "amor que puede ser eterno / y puede ser
fugaz", y esto último es lo
que pasó con el amor de
Celia y Alcino; los celos de
éste y las lágrimas de
aquélla apagaron el fuego
de un amor tan impetuoso
como breve.
Lope de Vega, en La Dorotea (acto IV, escena I), hace
decir a dos de sus personajes:
Fernando. -Porgue
amar y hacer versos todo es
uno; que los mejores poetas
que ha tenido el mundo al
amor se los debe.
Felipa. -Eso es cierto;
y que ningún hombre amó
que, bien o mal, nos los hiciese.
Y es verdad, todos los
poetas y muchos enamorados escriben versos de

Su principio, su medio y fin, es éste;
pues ¿por qué, Alcino, siente el desvío
de Celia que otro tiempo bien te quiso?

amor, unos espléndidos y
memorables y otros cursis y
deplorables. Pero, ¿han podido los poetas decirnos qué
cosa es el amor? El lector
tiene la palabra.

dedicada al refresco Eva por su autor, el maestro
Julián Martínez.2 Otros ejemplares de este tipo de
composición de la época son un fox-trot y un
&lt;lanzón que dos compositores, de apellidos Jiménez
y Aznor, respectivamente, dedicaron a la Sociedad
Terpsícore.
Estas piezas eran editadas y/ o distribuidas
regularmente por las casas comerciales de música
en la ciudad. Con la aparición de la radio en Nuevo
León semejante práctica no cayó en desuso, y
aunque la nueva industria no asimiló el género de
manera inmediata, éste se siguió reproduciendo y
distribuyendo en su forma tradicional de hojas de
música impresa y, en algunos casos, como discos
para fonógrafo y rollos para pianola. Por su parte,

Canción y publicidad
[1900 - 1940]

Dos de los más viejos comJ?ositores nuevoleoneses
de quienes tenemos noticias precisas: José Mauro
Garza, de Cadereyta (1870-1914), y Alfredo M.
Garza, de Sabinas Hidalgo (1877-1928), dirigieron
su abundante producción de valses, marchas, polkas, mazurkas, etc., a diversos sujetos, entre los que
sobresalen las mujeres, personajes importantes,
políticos relevantes y acontecimientos especiales.
En todas esas piezas los títulos expresan
admiración, amor, tristeza y alegría; pero también
aparecen títulos dedicados a empresas industriosas.
Por ejemplo, Alfredo M. Garza dedicó una de sus

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canciones a una cantina de Sabinas Hidalgo, y otra
a la Compañía Cervecera de Sabinas, S. A. 1 Esta
costumbre de dedicar piezas musicales a industrias
y establecimientos comerciales se mantuvo y creció
durante los años diez y veinte de nuestro siglo.
Otros ejemplos: durante la velada organizada
el viernes 29 de julio de 1921 por los propietarios
del Teatro Salón Variedades Progreso, se presentó,
acompañando la función de cine mudo, la orquesta
del maestro Alberto Barrón que estrenó en la
ocasión el &lt;lanzón En el agua está el secreto, pieza

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Sor Juana Inés de la Cruz

48

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49

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�durante la segunda y tercera décadas del siglo. Ello
estuvo asociado al auge comercial e industrial de
la ciudad. La producción de manufacturas y su
circulación tuvo un peso en la producción de la
música popular. Estas canciones poseían un
carácter comercial, fueron el origen del posterior
uso de la música en la publicidad. Sin embargo,
fue una regla el que estuvieran dedicadas a los
representantes de las industrias o comercios en
cuestión, con afecto, aprecio y, lo más importante,
de una manera personal. Entre estas piezas y
aquellas dedicadas a la belleza femenina, o a algún
militar destacado, sujetos de las canciones de los
géneros románticos-populares previos, existe una
importante intersección.
Y si bien las ediciones de piezas para piano, y
para piano y voz, que las casas editoras de música
venían haciendo desde tiempos pasados les
representaba algún beneficio económico, éste no era
tan significativo como lo sería, posteriormente, la
distribución de discos y la transmisión de
publicidad radiofónica. Se trataba de una
continuación de la tradición romántica de dedicar
canciones a las personas amadas y admiradas.

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los grupos musicales de la ciudad les actualizaban
de manera habitual. Durante los primeros meses
de 1926 la orquesta Bon-Ton Jazz ejecutaba con éxito
el &lt;lanzón El Porvenir, dedicado al periódico del
mismo nombre por el autor de la música, Raúl
Garza, y el de la letra, Manuel Neira,3 y para marzo
del mismo año ya se ofrecía la pieza en forma de
rollo para pianola y disco para fonógrafo en la Casa
Wagner &amp; Levien Succ., en la Mexico Music Co., y
otros repertorios musicales del país.4
En 1925 la sucursal local de la Casa Wagner,
importante establecimiento comercial y promotor
de la música en la ciudad y la región, tuvo su propia
pieza: un "fox-trot-jazz" llamado Calle Morelos, 88
y 90, Monterrey, dedicado por su autor, Armando
Villarreal, al señor Juan Schwarz, gerente de la
firma. Poco después, en 1929, Rosendo Díaz y
Manuel Neira, autores de la música y letra, respectivamente, dedicaron ¿Por qué sufrir?, un fox-trot,
al Tónico Ferruginoso, producto del laboratorio
químico farmacéutico La Oriental. Los ejemplos
pueden multiplicarse.

parecer para dar paso al "jingle", o comercial, brevísimo epígono de aquel género que aún antes del
desarrollo comercial de la radio ya recomendaba
refrescos, cervezas, cigarros y otros productos de
la industria norteña.

Con el establecimiento en Monterrey de la radio en los años veinte, y su posterior desarrollo en
los treinta, la música en general, y la música
publicitaria en particular, fueron empleadas por los
empresarios de la nueva industria. Primero bajo un
ca_rácter "aculturizador" y después bajo la consigna
de la comercialización de la radiodifusión, la música popular experimentó importantes cambios. La
demanda de canciones publicitarias tuvo un rápido
desarrollo y su presencia creció continuamente.
Pero su prosperidad fue breve. El desarrollo de la
radio tomó el rumbo de la comercialización del
tiempo de publicidad y las piezas publicitarias no
cupieron en su programación, debiendo &lt;lesa-

e

Notas:

l. Manuel Neira Barragán, "Compositores nuevoleoneses", en Humanitas, anuario del Centro de Estudios
Históricos, UANL, Monterrey, N. L., 1969, pp. 483484.
2. El Porvenir, Monterrey, N. L., 29 de julio de 1921.
3. El Porvenir, Monterrey, N. L., 9 de febrero de 1926.
4. El Porvenir, Monterrey, N. L., 12 de marzo de 1926.

ERTAMENDE
LITERATURA JOVEN
UNIVERSITARIA

Con el propósito de impulsar la producción literaria en los géneros de poesía y cuento entre los estudiantes
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, el Departamento de Difusión Cultural convoca al Certamen
de Literatura Joven Universitaria 1997, de acuerdo con las siguientes

BASES
► Podrán participar los estudiantes regulares (no pasantes) de todas las escuelas de la UANL, incluidas las

incorporadas.
► Los trabajos deberán ser de creación individual.
► Los interesados enviarán un original y tres copias, a doble espacio, firmadas con un seudónimo e incluir, en sobre

cerrado adjunto, los datos de identificación del autor (nombre, domicilio, teléfono), así como copia de la credencial
vigente.
► Los trabajos se recibirán en el Departamento de Difusión Cultural de la Universidad Autónoma de Nuevo León,

Estadio Universitario,junto a la puerta 13, C.P. 66451, Cd. Universitaria, San Nicolás de los Garza, Nuevo León.
► En el género de cuento los trabajos deberán tener un mínimo cuatro y un máximo de seis cuartillas.
► En poesía deberán enviar tres poemas ó cinco cuartillas, máximo.
► El jurado estará -integrado por personas especializadas en la materia; sus nombres serán dados a conocer con

oportunidad.
► La recepción de los trabajos será a partir de la publicación de la presente convocatoria y cierra el 30 de mayo

de 1997 a las 15:00 horas.
► Premios: primer lugar: $ 5,000; segundo lugar $ 3,000; y tercer lugar $ 2,000, en cada uno de los géneros.
► Cualquier aspecto no especificado por la presente convocatoria será resuelto por los organizadores.

►

Este tipo de piezas musicales dedicadas a
industrias y comercios mantuvieron su presencia

50

Para mayores informes
comunicarse a los
teléfonos 332-03-31 y 332-

51

DIFUSION

CULTURAL

�los conductores de los taxis en bicicletas que pueblan la actual Saigón, antigua posesión francesa,
después reducto de la terquedad imperialista. De
la reflexión social, en una mezcolanza de imágenes
de la vida cotidiana en el inicio del film, a su conversión en un thriller de mala manufactura, desde su
mitad hasta la parte final; Triciclo cede, a pesar de
su llamativa envoltura -León de Oro en Venecia
en 1995-, a previsibles convencionalismos.

'
ine,
televisión
y otros
espejismos

Comenzando de nuevo
Un primer film escrito y dirigido por Lee David
Zlotoff repleto de buenas intenciones y con una
lluvia de valores "positivos", esos valores refulgentes en la actual mediocridad anímica.
Una chica con un pasado que la condena intenta iniciar una nueva vida en el nowhere estadounidense. La sociedad comunal le cae encima y termina
por pagar, a pesar de su bondad, el pecado primero.
Todos los fantasmas de la pequeña sociedad anglosajona, incluyendo los resabios de Vietnam, terminan por aparecer en esta producción, ganadora del
premio del público de Sundance en el festival del
mismo nombre en 1996. A tal público, en ~l noventa
y seis, tal película.

Estrella solitaria

XXIX Muestra Internacional
de Cine
La muestra llegó, mostró y venció. De una presentación en la ciudad de México de 21 películas, la
muestra se exhibió en nuestra ciudad con 15 títulos
'
la más completa del país después del Distrito Federal. La respuesta de los asistentes fue entusiasta.
Jóvenes aficionados se dieron cita para testimoniar
que sí existe público para el buen cine en Monterrey.
El futuro es esperanzador.

zonte, la violencia y la sinrazón se apoderan de los
protagonistas -o comparsas- de tan singular y
ridículo drama, con la fuerza de un grupo de actores, de segunda o tercera línea en el mundo de
los espectáculos de películas para la televisión,
extraordinarios. En especial, la policía del pueblo,
interpretada por Frances McDormand, cargando
con su elemental filosofía de la vida, acomodaticia,
pero nada tonta ni perezosa, un pesado embarazo.
Una película excepcional de los autores de
Educando a Arizona y Barton Fink.

Fargo: secuestro voluntario
Un falso secuestro. Un marido dispuesto a sacrificar
a su esposa, de manera temporal, para conseguir
un rescate de su opulento suegro, por parte de unos
supuestos secuestradores, conduce a una narración
delirante donde el humor y la comedia negra campean sobre un universo a punto de congelación.
Joel Coen, firmando la película, realizada como
siempre en colaboración con Ethan Cohen, su compañero de cine y hermano, lleva a cabo una de las
aventuras más siniestras y divertidas del cine contemporáneo. En un deslumbrante y blanco hori-

John Sayles, auténtica estrella solitaria del cine norteamericano, ha creado una obra de enormes resonancias. Por lo menos para los espectadores del
norte de México, recreando, con maestría firme, el
mundo entre fronteras, de allá de aquel lado, en el
límite de la línea divisoria entre nuestro territorio
y el vecino país del norte.
El descubrimiento de unos restos humanos
desencadena una serie de historias entrecruzadas
que nos hablan de la tradicional violencia racista
imperante desde siempre en la zona. La habilidad
en el desarrollo simultáneo de tales narraciones, en
el guión y en la realización, y el tono acuciante de
la pista musical otorgan un clima nervioso sumamente atractivo a una película que no suelta prenda
sino hasta el final, ·a pesar de sus repeticiones últimas, presidida por actuaciones cuya parquedad
es gratificante. La maestría dramática de Sayles es
también reconfortante en estos tiempos de cólera
visual; tiempos también, por desgracia, de renovada intolerancia espiritual en los países del primer
mundo.

El insolente
Como todos los últimos films franceses de meticulosa recreación histórica, deslumbrante en su reconstrucción. Como no todos los últimos films franceses, pobre en su concepción.
Pierre Beaumarchais es un dramaturgo de menor fortuna, a pesar del éxito de su trabajo en El
barbero de Sevilla. En el drama inédito escrito como
Sacha Guitry y puesto en la escena fílmica por
Edouard Molinaro, antiguo creador de comedias,
el personaje se maneja entre la frivolidad y la lucidez intelectual. Frente a los excesos de la monarquía
y con problemas con la autoridad, Beaumarchais
deviene espía. La complejidad de la situación real
termina en El insolente en mero recurso histriónico,
carente de la dimensión de un autor que con sus
locuras y excesos verbales anunció la llegada de la
inminente revolución francesa.
Sin atractivo entre las mujeres y con una sonrisa aparente de tonto, el Beaumarchais interpretado
por Fabrice Luchini, quedará como ejemplar testimonio artístico de que palabra mata rostro.

Triciclo
Las expectativas de TranAnh Hung, realizador vietnamita de la delicada y suave El perfume de la papaya verde, su anterior película, fueron demasiado
lejos. El film no es ni ladrón de triciclos, ni mucho
menos ladrón o ladrones de bicicletas, verdadero
título de la obra clásica del neorrealismo italiano.
La acción es muy sencilla, por lo menos en la
primera parte de la película: la vida y miserias de

52

Belleza robada
Una hermosa chica, tan hermosa que fotografiada
desde todos los ángulos llega a cansar con su fotogenia al espectador, es todavía virgen. Un veraneo

53

�Edipo alcalde

en una villa italiana en compañía de su madre y de
algunos jóvenes de su edad, al lado de un grupo
de artistas e intelectuales en el que puede estar su
padre desconocido, será el escenario de su entrada
al mundo de lo sexual.
Mínima trama, sugerentes caminos narrativos
a la espera de un cineasta con especial delicadeza
gráfica y anecdótica en la visión y tratamiento de
estos universos sensuales. Como el Bertolucci de
El conformista o el Bertolucci de El último tango en
París, siempre bellas y renovadas en cada contemplación.
Para tristeza nuestra, la óptica del célebre autor
queda fuera, como ha ~stado ausente en las últimas
producciones de su reciente filmografía.

Jorge Alí Triana, conocido por los espectadores por
su Tiempo de morir, insiste con Gabriel García Márquez, junto con otros guionistas, para llevar a cabo
una adaptación latinoamericana, en la violenta
América Latina actual, del Edipo rey de Sófocles.
El resultado es muy disparejo a pesar de la correcta hechura de la película. La demencial situación por la que atraviesa Colombia no obedece a
designios del destino, sino es resultado de enormes
intereses, económicos y de grupo, jugando a la par
con la tradicional irracionalidad de un continente,
acostumbrado por siglos a dar por naturales los enredos más demenciales y las cosas más disparatadas. Entre el montaje realista de un clásico y el
desmontaje mágico de la sinrazón, Edipo alcalde
pierde vigencia creativa.

Tierra y libertad
La muerte de un antiguo combatiente inglés de las
Brigadas Internacionales pone en acción una serie
de jlashbacks, a propósito de la lectura de sus cartas
por parte de su nieta, donde se recrea uno de los
eventos más trágicos y dolorosos de la historia contemporánea de la humanidad: la guerra de España.
Kenneth Loach, extraordinario cineasta inglés
con honda vocación de hombre de izquierda, regresa al pasado para volver a ubicar la enorme traición
de que fueron víctimas no sólo un pueblo entero,
sino miles de voluntarios extranjeros en la última
cruzada contra el fascismo. Y la ubicación se lleva
a cabo a través de una reflexión individual, sencilla
y sin compromisos políticos, en la figura de un quijote británico y sus compañeros de filas. Con gran
apego a los hechos y siguiendo las peripecias de
una pequeña unidad militar, con más fe en el futuro que armamento, Loach describe el ambiente
de desorden e incertidumbre de las milicias populares frente a un enemigo que no se ve más que fugazmente en el campo de batalla, pero que se siente
siempre presente, con el peso de su aplastante y
enfermiza brutalidad. Una hermosa lección cinematográfica hoy cuando el fascismo resurge acompañado del brazo de la posmodernidad.

Wallace, Gromit y sus amigos
Una vez más, después de la muestra pasada, los
seres de plastilina creados, fotograma por fotograma, por los estudios de animación Aardman. Tan
divertidos y ocurrentes como en la primera colección, esta vez ampliados con una serie de anuncios
deliciosos sobre aparatos eléctricos, donde las observaciones de los serios animales entrevistados
provocan un deleite corrosivo en el público a cargo
del consumismo obligado del mundo.
La pieza maestra es Un esquilado apurado de
Nick Park. El taciturno Wallace y su fiel compañero
el perro Gromit, enfrentados a una siniestra red de
esquiladores de ovejas, en un cortometraje de animación de escasos treinta minutos, repleto de

54

ingenio y de buen humor. Una delicia para todos,
grandes y ... chicos.

Historia de Lisboa
En una discreta ciudad envejecida, un sonidista
busca a un director de cine. En ese tránsito se encuentra con un deslumbrante grupo musical portugués: Madredeus.
El grupo musical ambientará el viaje externo,
y a la vez interno, de un personaje tacih.t:-:10 y melancólico. A la par, el descenso del propio espectador hacia el centro interior de su existencia, en una
reflexión en imágenes sobre el hombre y su tránsito
terreno, a cargo de uno de los escasos ensayistas
del cine mundial, Wim Wenders.
La disquisición no sólo es vital. El vehículo de
indagación: el cine, también es interrogado, en una
experiencia cinematográfica que se sucede, a cien
años de su nacimiento, en tiempo presente. Mientras el.film se desarrolla ante los ojos de los testigos
en la sala con la aleatoriedad vaga e inútil de los
momentos cotidianos. Historia de Lisboa no es una
película, es un estado de ánimo compartido, vía
un encuadre en movimiento que desaparece y se
olvida en el proceso de inmersión.
Pocas veces en el cine ocurre tal enlace, tal afinidad. Imagen y realidad, realidad e imagen. ¿Cuál
es la verdadera realidad visible? El blanco y negro
de la vieja cámara de manivela o el color de la sintonía emocional, mientras aparece en cuadro uno de
los grandes mitos vivientes del arte del.film: Manoel
de Oliveira. Sin lugar a duda, una de las experiencias más sugerentes de la muestra.

del recinto, tres de ellos, desde el cuidador y anfitrión de la pareja, seductor por naturaleza, hasta
un par de sirvientes, lectores inveterados del Tarot,
participan de la atmósfera del lugar. El convento,
depósito de sabiduría, situado entre las tinieblas
de la luz y la oscuridad de lo abierto, se convertirá
en discreto escenario amoroso al aparecer en el
reducido panorama una bella y pura archivista
como auxiliar en las tareas paleográficas del estudioso norteamericano.
La confrontación de El convento es eterna: el
bien contra el mal, en un lugar donde tales enfrentamientos han estado presentes desde que se convirtió en un lugar de asilo religioso en épocas muy
re-motas. El tempo moroso y el estilo casi místico de
la dirección trascienden las sutiles indicaciones del
argumento para profundizar en un tema olvi-dado
de antigua y universal raigambre. El convento es
un espectáculo magnético y a la vez divertido. El
viaje a un bosque cercano al convento, donde emergen los abismos infernales, confiere un tono fatal a
las sospechas compartidas de los cuatro viajeros
involucrados en esta singular alegoría.
Tono que se resuelve de una manera fársica.
El final ocurre junto al mar con un testigo que nos
cuenta a nosotros, los espectadores, lo que vemos
en la pantalla. La lógica llama a la reconciliación
de la pareja, frente a las acechanzas del mefistofélico
cuidador del convento, y al hundimiento de la bella
bibliotecaria. Pero el narrador, un pescador, es dado
a la mentira y no hay por qué confiar en lo que
cuenta.

El convento
Un entorno severo, unos seres desusados, un conflicto tan antiguo como el mundo, enmarcan el universo del segundo film visto en Monterrey de uno
de los grandes innovadores del cine contemporáneo: Manoel de Oliveira.
Un investigador literario llega con su atractiva
esposa al convento portugués de la Arrabida. El
motivo de su visita: descubrir el supuesto origen
español de William Shakespeare. Los guardianes

A los ochenta y seis años de edad, Oliveira habla de la nostalgia de Dios y de los misterios trascendentales del ser de una manera visual y narrativa sorprendente, mi~terios casi enterrados en el

55

�film de primera línea que desafía muchos conven-

tráfago de un fin de siglo que espera, ansioso, a
sus milenaristas.

cionalismos y produce, al igual que la jerga de sus
habitantes, un mundo tan afectuoso y regocijante
para las nuevas generaciones como distante ante
los ojos de los cinéfilos tranquilos. Un mundo en
ambos extremos, cosa curiosa, nada devastador. Para una generación fue El hombre del brazo de oro. Para
otra, la comedia La vida en el abismo.

La vida en el abismo
Las peripecias diarias de un grupo de jóvenes de
condición social baja, hundidos, o a flote, o en plena
superficie luminosa, por la droga.
Danny Boyle, director de Tumba al ras de la tierra, película con gran número de devotos, ha dirigido un film de una fuerza gráfica y realismo sorprendentes. Un realismo que nada tiene que ver
con el ortodoxo realis_m o cinematográfico, ni tampoco con la fuerza compositiva del expresionismo,
a pesar de que sus imágenes y sonidos navegan en
ambos sentidos. Sin
embargo,
enel entorno de esas
dos directrices, ha
elaborado
un documento lleno de simpatía
y
buena fe
sobre una
condición
social y humana cada
vez extendida con mayor fuerza en la faz de la tierra.
En la segunda parte de la película, la historia
de ese grupo de amigos se hace en apariencia más
domesticable, cuando en verdad se toma más insegura. En la primera parte, en el mundo de la heroína
y de las drogas baratas, las cosas sin sentido tienen
sentido. En la segunda parte, muy distinta en forma
y estilo a la primera, la ortodoxia de las normas
ciudadanas se hace tan irrespirable como la vida
sin alicientes artificiales. A pesar de eso, los que logran soportar la vacuidad ordenada se salva, para
hundirse en la cotidianeidad.
A pesar de su sobrevaloración entre un público
juvenil cada vez más extendido, Trainspotting es un

Tesis
Deliciosa opera prima del chileno Alejandro Amenábar excepto por su engreimiento en las fórmulas
del thriller que domina tan bien.
La anécdota es en apariencia simple. Una estudiante de
comunicación en
la Facultad de
Ciencias
de la Información en
Madrid
descubre,
por ca7
sualidad,
un circuito de
producción del
llamado
"cine snuff', la última moda del cine sanguinolento
en el que la sangre y los crímenes que se cometen
delante de la cámara son reales. La estudiante es
Ana Torrent que despierta en el aficionado al cine
español grandes simpatías.
La eficacia del novel director, por otra parte
lleno de buen humor en la caracterización de sus
personajes principales, se transforma, no en megalomanía, pero sí en cinemanía; y da al traste, con
sus constantes vueltas de tuerca, la resolución y desenlace de una película hasta cerca de su culminación, firme y segura en su desarrollo. Amenábar,
seguro, producirá pronto nuevas sorpresas.

56

Obsesión de una mujer

Sostiene Pereira

Discreta película china de Shuqin Huang sobre los
problemas de una mujer enfrentada a su vocación
de artista, en una sociedad cerrada.
La pintora Pan Yuliang, interpretada por la
hermosísima estrella oriental Gong Li, tendrá que
soportar a lo largo de su carrera artística múltiples
problemas, tanto en el seno de su familia como en
medio de su círculo profesional.
La obsesión de crear, la obsesión de ser ella
misma, la
sostendrá a
lo largo de su
existencia,
frente, no sólo a las viejas
formas de
dominio
masculino
de la estructura china
tradicional,
sino a los
nuevos esquemas de
convivencia
colectiva
producto de
la revolución
comunista.
El trazo
de la película
es seguro,
sin caer jamás en los
excesos de lo
que podría
haberse convertido con facilidad en un melodrama común. La
elegancia en las imágenes y el ritmo asentado de la
trama coinciden con el trabajo visual de una mujer
que estuvo cerca, en su época de estudiante en París, del surgimiento de los grandes movimientos
pictóricos de principios de siglo.

Una película entrañable dirigida por Roberto Faenza, cineasta italiano con cierta preferencia sobre materiales de origen literario.
La novela de Antonio Tabucchi narra la historia
de un viejo periodista, el doctor Pereira, redactor
de una intrascendente página cultural de un diario
lisboetano, en el momento del nacimiento de la
república española y del fascismo portugués.
Pereira, interpretado con donaire por Marcello
Mastroianni
en una de
sus últimas
actuaciones,
especializado
en literatura
francesa, está
en el otoño
desu mediocre rutina
cuando la
cercanía con
un joven militante de izquierda lo
lleva a descubrir el otro
lado de la sociedad. El
mundo anterior, el de sus
recuerdos y
excentricidades personales, saltará
en pedazos
cuando Pereira no sostenga sino se pronuncie por la libertad, en una toma
de conciencia ya hacia el final de sus días, a propósito de la redacción de una última nota necrológica.
Sin prisa y dando el tiempo necesario para que
los hechos se vayan asentando paso a paso, en el
transcurrir de la diaria monotonía, Faenza va haciendo partícipe al espectador del pulso de Pereira.
La muerte del joven colaborador a manos de la

57

�Notas breves (películas de estreno por perseguir,

policía política lo llevará, de manera jubilosa, al
inicio de una existencia plena ya en el límite de su

si no se han visto)

vida.
Un film centrado en torno a un hombre que
magnifica, aun en las miserias del doctor Pereira y
en la sensiblería de la puesta en escena, la presencia
viva de uno de los más grandes actores de este siglo:
Marcello Mastroianni.

Somos guerreros. Un film devastador. Las relaciones
internas de una familia neozelandesa de origen
maorí, similares a los enlaces emocionales de tantas
familias de clase media de la sociedad contemporánea.
La violencia y la enajención en un clima brutal
y sórdido, observada con ejemplar objetividad y
sin misericordia por Lee Tamahori. La vida en grupo frente a la vida doméstica cuando las tensiones
llegan a un límite mortal. El regreso a los orígenes
cuando se han perdido las propias coordenadas
culturales. Una visión imprescindible, aunque
dolorosa.
¡ Eso que tú haces! Discreta y simple, la primera
peiícula dirigida por Tom Hanks remite al espectador a la inocencia de los felices sesenta. Posible
inocencia, no comprobada, pero bien recibida. Recreada con enorme fidelidad y actuada con sencillez. Vale la pena. Fuimos ingenuos y a lo mejor
muchos lo somos todavía.
Extraños placeres. Título extraño en español para la obra del canadiense David Cronenb~rg Crash.
En realidad debiera llamarse Placeres ordinarios, en
un mundo donde la simbiosis persona-automóvil
es cada vez más intensa. De los accidentes y las
prótesis al sexo, nos dice el director, hay un simple
paso; y los lisiados de Crash lo dan, anticipándonos
las próximas degradaciones espirituales, o elevaciones, no se sabe, del siglo por terminar. (Véase con
seguro para el automóvil, si es que se posee uno.)
Evita. ¡Un musical fascinante! Poco importa si
está cercana o lejana la figura histórica de Eva
Duarte de Perón.
Con un ritmo fuera de serie, con actuaciones
espléndidas, en particuar de Madonna, y con la
presencia de un Banderas exacto al tono colectivo
de cada época caracterizada, la película de Alan
Parker es una espléndida aventura visual y sonora.
Desde Amor sin barreras, y eruptando miles, bueno,
cientos de videoclips vistos en la pequeña, pero ya
no tan idiota pantalla, aparentes sucesores del género por excelencia de Hollywood, no nos emocionábamos tanto.
Evita es otro gran momento del cine musical.
No hay que perdérselo.

Ciao, Marcello
Frase de cariño, frase de amigo. Titular de muchas
columnas periodísticas el día de la triste noticia de
su muerte en el último mes del año pasado.
El noventa y seis se fue y con él Marcello, el
único Marcello del cine. Siempre dejando asomar
su presencia personal y su enorme dimensión humana tras cada personaje interpretado, criaturas
que quedaron desde entonces inscritas en la memoria colectiva de los millones de espectadores del
cine internacional.
Para una generación Marcello Mastroianni fue
la imagen individual de todas las proyecciones solitarias y anónimas en la oscuridad de una sala. Desde el periodista de La dolce vita hasta el cineasta
fellinesco de Ocho y medio, desde el amante de La
noche hasta el homosexual de Un día especial.
Crecimos con él. Con su mirada inmensamente
triste y cariñosa a la vez. Respiramos de manera
vicaria sus aventuras y tratamos de corresponder
el modesto y desvaído entorno amoroso de cada
quien, con el que emanaba de su existencia luminosa en el marco de la pantalla cinematográfica. Para
unos más real y afectiva que el mostraqo ante sus
ojos, cuando las luces encendidas de los 0nes reflejaban el hondo abismo del transcurrir cotidiano.
Siendo viejos, se hizo viejo, y nos acompañó
hasta el día de su muerte. Por fortuna no nos deja
solos. A diferencia del resto de la especie humana,
él vivirá el sueño de los inmortales en cada proyección de sus películas. No descansa en paz, Marcello
está aquí, en video o en celuloide. O sea, en su verdadero espíritu.

58

ñerismo y la de la política, donde cayó el gran héroe
Michael Collins, bien armado por Liam Neeson. La
historia patria, y matria, como debe contarse. Sin
sendas de gloria. Véase, pero mejor escúchese.
Romeo+ Julieta. La cámara va y viene en Verona
Beach. Los actores y actrices, bonitos y feas, se pelean con la pista musical. En el ajo: México City,
trasfondo escenográfico de las urbes de la centuria
próxima. En medio de tanta imagen kitsch, la suma
(+) de una sola presencia: el texto de William Shakespeare. Todo clásico sobrevive, en cualquier época, a injurias, modificaciones o subtítuos. Por eso
se es clásico.

Eva Perón. Frente a Evita, Eva Perón. Centrada
sobre la relación entre el dictador elegido por el
pueblo, Juan Domingo Perón, y la "pasionaria y
arrabalera", como la calificaba la oposición, Evita,
el film no desmerece a pesar de su final lacrimógeno,
gracias a la impecable interpretación de Esther
Goris.
La caracterización de Víctor Laplace, como
Perón, ayuda. No tanto el estilo del realizador, Juan
Carlos Desanzo, que en aras de un mayor dramatismo elude el material documental, que lo necesita
por lo menos para los no argentinos. Sí, para aquellos que no nacimos con esa condición anímica tan
especial.
(Nota especial para el lector: entre Evita y Eva
Perón la verdadera historia se encuentra un libro
extraordinario: Santa Evita de Tomás Eloy Martínez.
Su lectura es imprescindible, tan imprescindible,
si se quiere entender, en verdad, la magia de una
diminuta, aun muerta y bien embalsamada, puta,
como ella misma gustaba de nombrarse.)
El precio de la libertad. Nunca la violencia fue
mejor recibida. ¡Atención, en las salas cinematográficas! La lucha por la libertad de un pueblo
en una narración impactante. Irlanda, tosca y gratificante, en sus dimensiones reales. La del compa-

Televisión y otros espejismos

De cine, mucho; de televisión, nada. Tantas películas, muestra y todo, no dieron chance a prender
el aparato. Nada personal contra el televisor, conste.
Y de prensa, otros espejismos, hablaremos después, mientras nos hacemos a la idea de que la página policiaca en nuestro país ha pasado del interior
de los periódicos a ubicarse en la primera página.
Y todavía falta contar lo más importante: la verdad.

59

�seguro
que,

de

no cabe du-

entre

da, pero no

mejor conoz-

son

cas al retra-

que instru-

tado, mejor

mentos, yel

vas a trabajar

ojo es algo

con él.

más pesado,

se liga, para siempre, a la foto fija. Específicamente

-La fotografía estuvo desde siempre en tu familia, no era
cosa nueva.
S e

al retrato.

ejerció una

zada, con
malos re-

Desde entonces hasta hoy, sus trabajos han sido

especie de

sultados; en

vistos, en muestras individuales o de grupo, en

redescubri-

tanto que

Estados Unidos, Japón, México, Francia y, en estos
momentos, en España, en una colectiva de jóvenes

miento de lo

otra no muy

cotidiano.

nueva

Algo, por
cierto,

puede responderbastante bien ...

rtes
plásticas
matografía (Universidad de Nueva York). Pero se
establece con joven madurez en el momento en que

fotógrafos mexicanos.

Aprender del tiempo
Juan Rodrigo Llaguno, fotógrafo.

(Entrevista con Juan Rodrigo Llaguno)

-¿ Cómo se incorporó tu familia a tu mirada fotográfica?
-Al acercarme a mi familia descubrí un mun-

Juan Rodrigo Llaguno nació en Fontainbleu, Fran-

do que había estado conmigo desde siempre y que,
tal vez, no me había detenido a observar... Comencé ·

cia, y sin embargo es regiomontano.
Figura, ciertamente, entre los más contun-

a intuir una riqueza visual digna de exploración...

dentes autores de la nueva fotografía en México.

Todo esto me lleva ahora a pensar en Félix Nadar,

Atento a una línea de trabajo sólida y austera,

un fotógrafo francés del siglo XIX. Nadar estaba

rable ... Se
puede usar
una cámara
muy avan-

trabajo ini-

te

c i a 1 ...

Lo importante es el

Cuando yo

fotógrafo, el

comencé, quise acercarme a realidades muy lejanas
a mi vida, como los seguidores del Niño Fidencio

ojo del fotógrafo.

- ¿Cuáles son, a tu parecer, los más grandes
avances de la fotografía mexicana en estos años?

o la gente que se pasea los domingos en la Alameda
de Monterrey. Y después de eso vine a enfrentarme

-En términos de apoyo las cosas han ido
bastante bien. Vaya, se abrió el Centro de la Imagen

con esto, que es mi realidad más íntima, mi sangre,
mi familia ...

Llaguno procura una composición elemental y, al
mismo tiempo, rigurosa y despojada de todo artificio o despliegue tecnológico.

-¿Te acuerdas de cuando te tomabas fotos siendo
pequeño?

Le preocupa fundamentalmente el descubri-

estudio para una foto tamaño pasaporte, por ejem-

miento, la exploración del otro. Es un buscador in-

plo. Era maravilloso tener contacto con aquel traba-

cansable de la luz que designa a los personajes anó-

jo estrictamente utilitario. Ahora lo pienso desde
lejos y creo que eso es, precisamente, la fotografía

en la ciudad de México. Se ha revitalizado la Bienal
de Fotografía. Se insiste en el camino de Fotoseptiembre, en el Encuentro de Fotógrafos Lati-

-Me acuerdo que mi madre me llevaba al

nimos de la ciudad, esos que suelen perderse entre
la masa.

más

conside-

opuesto a mi

Gabriel Contreras

más

noamericanos. Existe, pienso, una especie de auge
para los fotógrafos mexicanos en estos días.

- ¿Qué ocurre en estos momentos con nuestro
fotoperiodismo?
-Sigue siendo muy importante. Sobre todo

pura. En esas fotografías de estudio no hay altera-

porque los que lo ejercen han pasado a involucrarse

Pero Llaguno también se ha concedido el acer-

ción posible, no hay argucias técnicas, no hay lu-

con "su objeto". Vemos, ahora, fotos de carácter ín-

carse a su propia intimidad, rescatando a su familia

gar para el glamour ... Todo consiste, en esos casos,

timo. Creo que las cosas van por ese camino ...

de una especie de largo y discreto eclipse, para darle

en conseguir una imagen fiel, en la c::ue tú apareces
tal y como eres, y nada más.

un lugar en su mundo fotográfico.

Nuestra fotografía, en general, se vuelve cada
día más fuerte. Contamos con gente como Graciela

- ¿Te preocupan, te inquietan los adelantos de la
fotografía digital?

La carrera de Juan Rodrigo Llaguno surge en
un medio que supo condenarlo al tormento y los
placeres del ejercio profesional de la mirada. Arran-

Iturbide, Gerardo Suter, que influyen grandemente
sobre tod.o en nosotros, pero después de ellos viene

-Todos los avances tecnológicos, en fotogra-

ca, en términos formales, con su diplomado en cine-

empujando una generación que promete mucho
más.

fía, tardan un par de décadas en ser plenamente
asimilados. Los aparatos son importantes, de eso

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construir. En las novelas de Lady Stewart vemos
cómo Merlín -identificado como hijo bastardo de
Ambrosius- se convierte en un ávido universitario
(en el sentido de que busca el saber hasta debajo
de las piedras: "No hay nada en este mundo que
yo no esté dispuesto a ver o a aprender", dirá en
un pasaje a su criado) y, en nombre del Poder, se
mantiene alejado de las mujeres lo bastante para,
ingenuo pese a su astucia, cumplir cabalmente su
visión de una derrota final a manos de una mujer.
Ni Disney, ni Mark Twain, ni cierto viejo programa televisivo donde el héroe era Sir Galahad
habían logrado lo que sí pudo hacer la destreza
narrativa de Lady Stewart: transformar a Merlín
de simple telón de fondo en un personaje humano
y lleno de misterios. De modo que la "materia de
Bretaña", como se denomina entre los anglohablantes a la temática relacionada con el mito artúrico, se ha convertido con los años en uno de los
temas recurrentes en mis lecturas. Han llegado así
a mis manos algunos de los textos fundamentales;
no los editados por Siruela, cuyo precio generalmente suele disuadirme incluso por encima del
interés literario, pero sí al menos algunos documentos de Alianza o Editora Nacional. En particular, la casualidad puso a mi alcance la Historia de
los reyes de Bretaña (Historia regum Brittaniae), de
Geoffrey de Monmouth, donde aparecen por primera vez completas las profecías de Merlín ante el
rey Vortigem.
Pero la curiosidad es un hábito insaciable. Es
como una comezón: entre más se rasque uno, más
crece. Como Borges, he fatigado los anaqueles de
las librerías de viejo buscando material artúrico, he
buscado en librerías convencionales, en bibliotecas,
en librerías privadas, y por lo general descubro que

Merlín on-line
Como cada pocos años, estoy en plena relectura de
las novelas artúricas escritas por 'Lady Mary Stewart (Inglaterra, 1923). Esta dama, habiéndose
enterado de que por alguna razón biológica le estaban vedadas las delicias convencionales de la
maternidad, optó por darle vuelo a la pluma y, entre 1970 y 1983, escribió cuatro novelas que describen vívidamente la vida de Merlín, el magoingeniero que según la tradición sirvió al linaje de
Arturo: La cueva de cristal, Las colinas huecas, El último
encantamiento y El día perverso; de las primeras dos
hay edición en español, en Grijalbo, pero las restantes sólo existen -hasta ahora- en inglés.
Con la fascinación de costumbre, acabo de
releer en la primera de estas novelas el pasaje en el
que el joven Merlín, acosado por el rey Vortigern,
pronostica la muerte de éste y la unificación de
todas las Bretañas primero bajo Aurelius Ambrosius, después bajo Uther Pendragon y finalmente
bajo Arturo. El Merlín retratado por Lady Stewart,
muy distinto del anciano barbado que aparece en
la película de Walt Disney, La espada en la piedra, es
un joven imberbe que, poseídc del hálito de un dios,
utiliza la Visión para profetizar, y la ingeniería para

62

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~

el material escasea o simplemente no existe, al menos en estas latitudes. ¿Dónde encontrar, por ejemplo, las primeras menciones sobre Arturo? ¿Dónde
hallar los pasajes del De excidio Brittaniae en los que
Gildas describe una victoria en el Monte Badon que
la tradición posterior atribuiría al rey Arturo?
¿Quién tiene el texto de los Annales Cambriae (h.
540), donde se enumeran doce batallas ganadas por
Arturo? ¿Y la Gesta Regum Anglorum, donde William de Malmesbury dibuja sobre el escudo de
Arturo una imagen de la Virgen? Nunca pude hallar los textos de Nennius, Wace o Layamon. La
frustración crecía.
Pero llegó el momento, hace un par de años,
en que traspuse el umbral de Internet, y después
de los inevitables escarceos inquisitoriales acerca
de temas obvios (computación, periodismo, ciencia,
etc.), inevitablemente escribí en la caja de los search
engines las palabras "Merlin" y "Arthur".
Fue como un "ábrete, sésamo". Redescubrí que
para los anglohablantes el mito artúrico es incluso
más poderoso que la tradición del Quijote entre los
hispanohablantes. Después de todo, pensé, es más
fácil identificarse con un rey caballero que con un
hidalgo loco. El caso es que Internet me reveló no
solamente una docena de clubes dedicados exclusivamente a documentarse acerca de Arturo, Merlín, Lanzarote y demás protagonistas; encontré
también un vasto repositorio de documentos de
soporte, entre los cuales se hallaba una porción

importante de los documentos base del mito artúrico.
Fue aquella una de mis primeras incursiones
en el mundo de las bibliotecas digitales. Con el
tiempo descubrí que, por ejemplo, existen docenas
de sitios que tienen entre su acervo una misma
versión de El arte de la guerra, de Sun Tzu; .o que
para leer las novelas fantásticas de Edgar Rice Burroughs basta con buscar en los índices del Proyecto Gutenberg (que también tiene el clásico de
Sun Tzu. Puede buscar en http://cdrom.com/pub/gutenberg/). O bien que las obras de Hipócrates y
muchos clásicos griegos y latinos están fácilmente
accesibles, en inglés, por supuesto, en el archivo
electrónico del Tecnológico de Massachusetts
(http://classics.mit.edu).
Como bibliófilo irredento, sigo prefiriendo el
libro como objeto físico, sensual, pero no puedo
negar la conveniencia de tener; a través de una pantalla de computadora, cientos o miles de volúmenes
cuya existencia de otro modo jamás podré siquiera
imaginar. Por eso me resulta atrayente una profecía
de Michael Lesk, autor de un libro en prensa que
se llamará Practica[ Digital Libraries: Books, Bytes and
Bucks. Según Lesk, para el año 2000 "la mitad del
material accesado en las bibliotecas más importantes será digital", y hacia el 2010, "la mitad de
los materiales de biblioteca estará disponible en
formatos digitales".
Una institución pionera en este sentido es la

63

�pueden verse los progresos en la página Web de la
biblioteca, en http://www.bnf.fr).
"En todo el mundo -señala el texto que Lesk
publicó en la edición de marzo de Scientific American (también consultable por la vía digital en http:/
/www.sciam.com)-, las bibliotecas han iniciado la
hercúlea tarea de crear fieles copias digitales de los
libros, imágenes y grabaciones que conservan el
esfuerzo intelectual de la humanidad". Este esfuerzo, agrega, pondrá a disposición de todos una masa
de información que hará parecer pequeño el universo de la Internet actual. En otras palabras, nos
encaminamos hacia algo parecido a la Biblioteca
de Babel, y dentro de unas décadas casi cualquier
estudiante podrá "abrir'' en su computadora casera
el saber acumulado de toda la humanidad.
Esto, nos dice Lesk, ofrece tres ventajas primarias. Una, evita el deterioro de los bienes intelectuales frágiles sin por ello cerrar el acceso de los
eruditos a esa riqueza. Dos, mejora la disponibilidad de los materiales, ofreciéndolos simultáneamente a muchos lectores y acabando con los
proble-mas de recolocación en anaqueles. Tres, las
copias electrónicas ocupan unos cuantos milímetros
de espacio en un disco magnético, y no metros y
metros de espacio..

Bibliotheque Nationale de France, nacida de la
fusión, en enero de 1994, de la nueva Bibliotheque
de France (creada específicamente para el proyecto
de una gran biblioteca francesa) y de la Bibliotheque
Nationale, formada en el siglo XVII y con un envidiable repositorio que excede los 37 millones de
objetos, entre ellos más de 10 millones de libros,
revistas y periódicos. Al describir este proyecto no
es posible dejar de sentir un inevitable estado de
sana envidia: antes de que el siglo termine, la BNF
se mudará a sus nuevas instalaciones al oriente de
París, junto al Sena, en cuatro enormes edificios que
constituyen el complejo de Tolbiac. La biblioteca
dispondrá de 3 mil 600 sitios para lectores y más
de 320 kilómetros de anaqueles, de modo que podrá
alojar hasta 22 millones de libros. Pero el plato
fuerte serán cientos de estaciones de trabajo que
darán acceso al texto completo de 110 mil volúmenes y a más: un reporte de progreso presentado
en 1995 por Daniel Renoult, director de Coordinación y Planeación del proyecto, indicaba que el
objetivo del mismo era digitalizar durante 1997 un
total de 100 mil libros, 300 mil imágenes y 3 mil
grabaciones antiguas que totalizan mil horas de
sonido (puede consultarse el texto del reporte en
http://www.dl.ulis.ac.jp/-ISDL95/; también

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64

Un ejemplo de la primera ventaja es el vaso
del único manuscrito medieval del Beowulf, propiedad de la Biblioteca Británica. El objeto sólo era
accesible a un número limitado de eruditos, hasta
que Kevin Kieman, un académico de la Universidad de Kentucky lo sometió a un análisis con tres
tipos distintos de iluminación y lo instaló en el
ciberespacio. Ahora los interesados de todo el mundo pueden consultar la obra incluso con más detalle
que si fueran a Londres, y discutir entre ellos las
interpretaciones (el trabajo de Kiernan puede
consultarse en http://portico.bl.uk/access/beowulf/
electronic-beo-wulf.html).
Los principales obstáculos a la digitalización
del saber contenido en las bibliotecas de todo el
mundo son dos: la ausencia de estándares y el costo.
En cuanto a lo primero, algunas instituciones están
digitalizando su acervo mediante el simple análisis
(scanning) de las páginas; esto tiene la ventaja de
conservar, por ejemplo, las notas al margen y demás
elementos visuales, pero a cambio "infla" desproporcionadamente el tamaño de los documentos
electrónicos resultantes. Por ejemplo, un mapa
digitalizado para que tenga buena resolución se
convierte en un archivo de 125 megabytes. La BNF
está usando una resolución intermedia y según sus
estadísticas, están obteniendo archivos de 24 megabytes para alojar libros de 300 páginas. En cambio,
iniciativas como el ya citado Proyecto Gutenberg y
otros repositorios de lo que se denomina texto
elec.trónico (e-text) no digitalizan las páginas, sino
el texto, lo que produce archivos considerablemente
más pequeños, aunque sin imágenes. Este formato
permite, por ejemplo, disponer varios centenares
de libros en un solo CD-ROM.
Por lo que se refiere al problema del costo, parece más complejo. Por una parte está el costo de
digitalizar el material (que puede implicar el scanning, la captura mediante reconocimiento óptico de
caracteres, OCR, o mediante simple tecleo) y por
otra el costo de la infraestructura: se necesitarán
máquinas rápidas y costosas instaladas en una red
mucho más veloz que la actual Internet (como el
Interespacio postulado por Bruce Schatz en http://
interspace.grainger.uiuc.edu/america21.html)
para hacer realidad este sueño. También debe añadirse a lo anterior el costo de los derechos de autor
y de las gestiones jurídicas.

"Los esfuerzos de conversión tomarán décadas
y costarán miles de millones de dólares -vaticina
Lesk-. Pero así como ahora escuchamos fugas de
Bach tocadas al piano tanto como en el harpsicordio, así como leemos las tragedias de Shakespeare en papel o las recitamos en voz alta, así como
vemos a Charlie Chaplin en cintas de video y en el
cine, con el tiempo usaremos computadoras en red
para disfrutar, con más sencillez, accesibilidad y
gentileza, los tesoros de la creatividad humana".
Así sea. Pero mientras llega ese día, los lectores
consuetudinarios pueden irse preparando mentalmente, aprovechando los repositorios electrónicos ya existentes y las capacidades actuales de
Internet. He aquí pues un pequeño muestrario de
lo que está por venir. Puede buscarse mucha información teórica sobre el asunto en la Iniciativa de
Bibliotecas Digitales, auspiciada por la Universidad
de Illinois en Urbana-Champaign (http://dli.grainger.uiuc.edu/). La NASA tiene un sitio con
algo de información tecnológica en http://
dlt.gsfc.na-sa.gov. Algunos acervos universitarios
están en http://www.mc.van-derbilt.edu/adl y en
http://odyssey.lib.duke.edu/scriptorium.html.
Una amable bibliotecaria creó una valiosa lista de
recursos en http://www.servtech.com/public/
mvail/-electronic. Los lectores de francés hallarán
obras en este idioma en la Association des Bibliophiles Universels (http://cedric.cnam.fr/ABU). Y,
por supuesto, no podían faltar recursos en español,
aunque no son tan abundantes como uno quisiera.
Entre los valiosos destacan el Proyecto Cervantes,
en http:/1158.122.3.3/servicio.html, y Cervantes
2001 (http://www.csdl.tamu.edu/cervantes).
También vale la pena acercarse al servidor medieval y renacentista ubicado en http://www.uv.es/
-lemir/.
Las bibliotecas digitales, aunque incipientes,
pueden considerarse ya un recurso valiosísimo lo
mismo para el académico que para el lector diletante. Gracias a ellas tengo ahora, por ejemplo,
textos electrónicos de las principales sagas artúricas, así como ensayos, poemas, traducciones,
imágenes y más chucherías relacionadas con el rey
Arturo y con su sabio mentor, Merlín. Pero antes
de entrarle a los textos digitales, por supuesto, debo
proseguir con mi rito de relectura, así que, amable
lector, con permiso ...

65

�de obligarme a leer para una reseña, puedo decirles que,
aunque mal hecha, disfruté la tarea: leí la poesía de Jorge
Cantú de la Garza sin rigor pero con placer, hice lo que
debíamos hacer todos de vez en cuando.

en la vida y sus artefactos, y no obstante vivir con la canción de la muerte en el oído.

Creo que este volumen que comprende tres libros y
tres décadas de trabajo poético es, principalmente y para

alguna de estas líneas que dan cuenta puntual de la vida
del poeta, de los márgenes en los que se ha movido, de
las campañas alcohólicas con beneficios y pérdidas, de

El poder de observación, la lucidez, la brillante brevedad de casi todos los poemas del libro se mueven por

utilizar palabras del propio autor, una restauración, una
recuperación de la memoria que Jorge Cantú ha venido
guardando hasta hoy. Cuando ustedes tengan esta reunión en sus manos, creo que coincidirán en que cada poe. ma parece escrito en un día particular, un día que en su

ibros
La primera es casi siempre azarosa, circunstancial,
y produce un placer inmediato; el lector se queda con lo
más imaginativo y prevalece la impresión de que se ha
entendido el sustrato más inteligente del autor y su obra.
En la segunda se emprende un abordaje cuidadoso,
íntimo, que atrapa el sustrato de la razón y el de la sensación creándose una complicidad inevitable tanto para ver
los afectos como los defectos de la obra, pero también
del autor.
Si hablamos de obras literarias y de lectores avisados, la lectura se da conjuntamente. Por deformación o
gimnasia, casi nunca podemos separar la distracción, el
simple goce, de un análisis -aunque sea elementalde lo leído.
La lectura que debe hacerse para reseñar un libro
corresponde a este último tipo. Y sin embargo no pude
cumplir con mi deber, el libro de Jorge Cantú no me lo
permitió, no se dejó esculcar, diseccionar, meter tijera o
hacerle cosquillas por la sencilla razón de que, apenas
encontraba una constante temática, un tono común, una
idea del propio quehacer poético que pudiera señalarse
para interpretar su obra, y ya apareáan nuevas temáticas,
tonos o ideas que se sumaban a las anteriores y hacían
que el ojo se centrara en la variedad y la profundidad,
con lo cual la concentración se iba al cuerno para dar
paso a una lectura diferente que una y otra vez obligaba
a olvidarse de los recursos y las herramientas y los
detalles técnicos para centrarse en el poema, en los versos
y la vida de ese "espejo que viaja", como se declara el
autor con un mucho de acierto.

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..,.,..,....,,.

Jorge Cantú de la Garza y la
restauración de la memoria
Héctor Alvarado
Jorge Cantú de la Garza

Poesía (1966-1996)
Colección Señal del tiempo. Editorial Iconos
Monterrey, México, 1996.

Al leer, todos tenemos cuando menos dos intenciones.
La distracción o la comprensión.

66

la máscara de un yo poético que de tan personal se hace
transparente y muestra con sutileza e ironía las preferencias, los placeres, los sueños del que es y no el autor.
Jorge Cantú utiliza la cultura popular, el refrán, la
música vernácula como el bolero y el danzón -tan caro
a su faceta de veracruzano norestense-, la cita culta y
las formas latinas y medievales -oda, himno, canción,
elegía, cantiga- para conformar una obra que lo instala
como un poeta cosmopolita que igual busca el filón de
José Alfredo Jirnénez como el de Marguerite Yourcenar,
que cita a Baudelaire igual que a Filomena Equis, que
juega con San Juan de la Cruz y las sensuales imágenes
de Agustín Lara, y todo ello diferenciado pero armónico
en un todo que es la obra, la apuesta de un verdadero
poeta.
En el autor pesa no sólo la virtud de su eficacia, su
multiplicidad de recursos y su poder para traducir sus
experiencias hasta hacerlas universales, sino también la
enseñanza que nos transmite como lector. Pessoa,
Kavafis, Cernuda, Eliot, cuatro naciones, cuatro lenguas
y una misma mirada, la de Jorge, que los ha visto e

momento fue único y que el poeta impronta para siempre. Mañana habrá otro poema, o habrá el vacío, o habrá
la vida; pero lo escrito hoy queda corno el resumen del
mundo.
Cuando uno trata de recuperar el pasado, en realidad sabe que una parte se perdió y hay que reconstruirla,
inventarla, darle brillo y luz. A este afán de reconstrucción, de dar claridad hasta encontrar las palabras,
obedece su herencia verdadera, acaso la única que valdrá
y se reconocerá a través de los años.
El libro de Jorge Cantú de la Garza es un mapa para
conocerlo, un mapa poético en el que se pueden identificar los puntos cardinales que desde mi punto de vista
son y han sido las preocupaciones y los motivos del poeta.
Al norte el hombre en busca de Dios; al sur el hombre
que lo niega pero lo siente crecer corno un cáncer. Al este,
el poeta que lee, reflexiona, disfruta, juega con los conceptos y se acerca a la palabra en aparente despreocupación; al oeste el poeta indignado por la sucesión de
los días, el que se debate. entre la búsqueda del amor
único y la pasión que lo aleja de ese amor, el poeta que
cae al pozo negro y se ve de frente con el miedo, la duda,
las lÍmitaciones del lenguaje para comunicar sus visiones,
el poeta y el hombre insatisfechos, ácidos.
En los poemas de Jorge Cantú siempre está presente
la dicotomía de la llegada y la partitura a un tiempo. No
es posible una sin la otra, no se puede estar vivo sin ir

incorporado a su vida y que sin poder evitar incorpora
también a la de quienes lo leen.
La fascinación que opera la lectura sobre el autor es
capaz de transmitirse sin necesidad de citas o párrafos o
glosas. En los poemas del libro hay un par de homenajes,
algunas alusiones y dos o tres versos que el autor pide
prestados. Sólo eso. Y sin embargo, la presencia de esas
voces que han seducido al autor nos invita a leer de otra
manera.
De los tres libros que componen el volumen, De vida
irregular y Ajuste provisional ya habían sido publicados
en forma de libro, y es el último, La noche por delante, el

estando muerto, inevitable que amar sea la cara-oculta
del desamor y el abandono, el sutil adiós que oculta la
primera mirada.

Y es que este libro, como todo libro de calidad, no

Los poemas de Jorge Cantú, dependiendo de su extensión y su tono, tienen una guillotina que cercena rá-

sólo tiene distintas posibilidades de lectura, sino que en
sí mismo las propone. Acompañamos a Jorge Cantú en

pida y limpiamente, o una bomba de tiempo que nos espera al volver la página. No hay término medio, hasta

las vicisitudes de la búsqueda de un estilo que paradójicamente ya ha encontrado, y por ello disfrutamos
más, porque somos testigos de la evolución, del gradual
avance del poeta, sus lecturas, sus fobias y filias.
De modo entonces que, como no hice bien mi tarea,
como me fui por otros caminos menos tortuosos que el

los poemas familiares, hasta los recuerdos infantiles y el
paisaje múltiple que aborda el libro poseen una carga de
juicios que se someten al lector.
Podría decirse que en el poeta hay una herida
metafísica y otra terrenal. Algo corno tener la compulsión
a la vida, la perfecta certidumbre de los sentidos puestos

que ve las prensas por primera vez. En él, Jorge Cantú
llega a su momento más alto, y no sólo porque la factura
de los poemas sea la más segura y eficaz, sino porque
domina y dice y grita y se descontrola y se arriesga y se
asume que su único medio para recuperar esa sed de
memoria es la poesía.
Acaso sin querer, los libros del autor forman una
trilogía. ¿Qué es lo que busca? ¿Calidad, ternura, lucidez,
¡usticia, verdad? A saber. Lo que sí sé es que la búsqueda
vale la pena porque cada poema es un reto para escribirse
a sí mismo y eso, esa fibra interna que lucha por mante-

67

�nerse y dar de sí, es lo que hace que un poeta lo sea y que

nos, la guerra y la paz, el cambio político visto en sus

nosotros tengamos la suerte de leer su obra.
En Jorge Cantú de la Garza las imposibilidades son

dos perspectivas, la reforma y la revolución, así como la
llorhf:rto llohhio:
rl ttló.&lt;nfo y la polilil~,

,,~ .,
.....,..___,....,....

el motivo del poema, pero también de la vida. La imposibilidad de capturar el momento, de no hallar nunca

W ..._., S.affflá

el mismo paisaje, la misma ciudad, el mismo amoi; el
mismo ser el mismo al pasar el dia. Cada poema está

A1.v.,po RU1Z Aei:tu

relación entre la política y la cultura a partir de una

*

reflexión sobre el papel de los intelectuales en la sociedad;

la ceiba en llamas

su compromiso o no con el cambio político, en la medida
en que enfrentan un doble problema: la reflexión sobre
el mundo y sobre sí mismos frente a los acontecimientos.
En la última parte del libro Santillán, y Bobbio,

visto como si ya hubiera sido escrito ayer' y no perteneciera al poeta, hay un enrarecimiento, una atmósfera que

sugieren una vía de escape al laberinto, con dos ensayos

cubre las palabras, que las extrae de la página y las pone,

sobre los ideales y la historia: tradición y herencia del
liberalismo y ciencia, poder y libertad. En éstos Bobbio

como en Kavafis, en otro tiempo.
Termino citando el poema "Restauración de la memoria":

sugiere una alternativa frente a las transformaciones del
mundo moderno y los desarrollos y consecuencias de la
ternologia, la recuperación del iluminismo, el ascenso

Una raza de hormigas medra
en la memoria; rompe paisajes
y palabras; mutila noches
de felicidad, escasas;
hace añicos los sueños; borra
caras, nombres; transforma
en vida vulgar
los hoteles de una hora.
Así es la historia, lo que se sabe
de sí: fotografías
de momentos cupulares en que uno
está pero no se reconoce; borracheras
que no terminaron, vaguedad
de olores en los trajes
usados aquella temporada
de aeropuertos.

de la razón. Los trazos de est~ recuperación se sintetizan

La política: laberinto y escape
Francisco Ruiz Solís
Femández Santillán, José. Comp.

los "temas recurrentes" que atraviesan la historia del

La ceiba en llamas es un recorrido por la ruta de José
Carlos Becerra, ese poeta tabasqueño que murió en un
accidente automovilistico en una carretera italiana en
1970 y que conmocionó al medio intelectual de su tiempo.
Es un libro que comparte a los lectores los pasos de este
escritor desde su natal Villahermosa hasta su fatal
desenlace en el camino a Brindisi.
Ruiz Abreu acierta al unir la vida a la obra de Becerra, nos presenta un libro interesante en el que contextualiza el proceso creador con el ambiente y los sucesos que vivía el poeta. Quizá algunos hubieran preferido
que disminuyera la biografía y aumentara la critica. El
retrato que presenta el autor es el de un ser humano con

pensamiento político, para establecer categorias y fijar
en conceptos los fenómenos que entran a formar parte

un talento que todos le admiraban y le reconodan desde
muy temprano; este retrato incluye el ambiente de los

del universo político en el mundo moderno.

sesenta y las manías y debilidades del tabasqueño. Para

en la confianza en la razón para hacer frente a la resurrección de los viejos y nuevos mitos, la aspiración a
emplear el conocimiento para orientar a la sociedad y
sacarla de la indiferencia, y la orientación consciente del
progreso de la humanidad con proyectos espedficos para

Norberto Bobbio: el filósofo y la política

no aceptar ciegamente la fuerza del destino. Se trata

Fondo de Cultura Económica
México, 1996. 516 pp.

entonces de la recuperación de un tema que atraviesa la
historia y se vuelve a fijar en el presente: el valor moral
en sus múltiples formas, la libertad, la tolerancia, la

El antologador nos presenta un trabajo de sistematización
de un conjunto de ensayos que representan una síntesis
del pensamiento filosófico y político de Norberto Bobbio
en los últimos 25 años. Un esfuerzo arduo y difícil para
hacer coexistir en un sola obra una variedad de prob_le-

A menudo las hormigas dejan,
de un rostro, los ojos, o del mar
un rincón de playa, de cartón.
Parece que se recuerda lo que en realidad
imaginamos: lo que falta de esa cara,
los bañistas de Copacabana y, a través
de las piernas de un muchacho,
El· Pao de Azúcar, su evidencia.

mas y aspectos teóricos de alcance y profundidad diferente en la filosofía y la ciencia política.

La obra se presenta con un estudio preliminar donde
San~lán desarrolla un ensayo biográfico sobre la trayectoria académica y política de Bobbio y una síntesis de las
reflexiones y las propuestas teóricas contenidas en el
libro.
El laberinto ensayístico y temático inicia con el análisis de la filosofía política como construcción y recons-

¿Qué galería de mutilaciones las hormigas
han empezado a formar en sus cavernas?
Con aquellas piezas y las nuestras,
¿se tomarla alguien el trabajo
de juntar los fragmentos de la urna
para mirarse, fantasma de si mismo?
¿Y para qué?
¿Y qué importa?

trucción de los razonamientos en tomo a los problemas
del poder, las teorías de las formas de gobierno y el
Estado en los"clásicos", Marx, Weber y Kelsen. Filosofía
política vista como teorización sobre un modelo ideal de

igualdad y la justicia.
· En Norberto Bobbio: el filosofo y la política se conjugan
con rigor la reflexión analítica y el método histórico en

la realización del libro Ruiz Abreu se entrevistó con
familiares y amigos del poeta, consultó documentos y
recorrió en automóvil la misma ruta que Becerra siguió.

La ruta de Becerra

De los diversos testimonios que presenta el biógrafo,

Óscar Efraín Herrera

uno de la China Mendoza es de los más ilustrativos: "Era
un iluminado, el novio de todas las mujeres... No es fácil

Alvaro Ruiz Abreu

hacerse a la idea de que ese hombre burlón, amoroso,
que corría en la oficina para coquetear con las chicas,

La ceiba en llamas
Ediciones Cal y Arena
México, 1996.

fuera el autor de una poesía mística, filosófica, interminable".
A lo largo del libro nos encontramos anécdotas,
revelaciones y cuadros del momento histórico que nos

Estado, como búsqueda del fundamento último del poder, como una forma del espíritu, como un discurso crítico. De allí pasa al análisis de los temas clásicos, y a la
vez contemporáneos, de la filosofía y la teoría política,
como las relaciones entre ética y política y el derecho y
la justicia.
Los ensayos que siguen son contribuciones a una
teoría general de la política. En ellos se analizan la democracia, las relaciones internacionales, los derechos huma-

68

Ante el monumento de la obra poética de José Carlos

ayudan a comprender al poeta, como llamaban a Becerra

Becerra y las circunstancias de su vida y, en mayor
medida, de su muerte, se han colocado poemas, comen-

sus amigos cuando era un joven que vivía en la ciudad
de México. Es tanto el interés que despierta la vida del

tarios, anécdotas, tesis universitarias y unos pocos ensayos. Ahora el investigador literario Alvaro Ruiz Abreu

escritor que los juicios de su obra son aspectos propios
de la biografía. Quizá esto debió haber cuidado más Ruiz

nos presenta un proyecto más ambicioso: un largo ensayo

Abreu, no permitir que la biografía le ganara al ensayo,
aunque tal vez ésa fue su intención.

biográfico o, si se quiere, la biografía de un poeta al que

Finalmente el autor argumenta la causa de la muerte

no puede separársele de su obra.

69

�del poeta, quien pensaba llegar a Brindisi para de ahí

plementando en nuevas apariciones, sin que por esto se

embarcarse a Grecia. RuizAbreu menciona que en el sitio

La mayoría de los cuentos son presentados desde

media, un México que se pierde en un áclico espiral sin
fondo.

del accidente murió también Virgilio y pone en duda que

afecte la integridad de las historias como unidades
independientes.

la perspectiva de un narrador omnisciente. Variaciones

la causa de la tragedia haya sido el supuesto exceso de

Así podemos ver cómo la frontera representa the

Así cada cuento de la novela tiene vida propia, vale

a esto se dan en "La apuesta" donde hay un narrador

velocidad que se dijo entonces. Aunque José Carlos Be-

border line, un mosaico donde convergen distintas clases

como unidad independiente y cada uno nos va dando

contrapuntístico en segunda persona porque se dan dos

cerra, según varios testimonios, era mal conductor, la ca-

sociales, distintos anhelos, distintos modos de depen-

luz sobre una compleja relación entre dos vecinos: México

visiones de la realidad que al final se juntan en la muerte.

rretera no era peligrosa. Quizá el poeta eligió el sitio de

dencia y un mismo sueño que invariablemente deviene

y Estados Unidos. La novela nos lleva a situarnos en la

"La raya del olvido" se narra en primera persona, ésta

su muerte, quizá fue el cansancio, quizá fue su impericia
al volante, lo que ocasionó la desgracia. Por lo pronto te-

en pesadilla. La frontera de nopal, el muro de tortilla, el

amplia gama de situaciones que convergen alrededor de

es una persona comprometida con la realidad del país.

muro de acero, todas las distintas aseveraciones para un

una frontera tan asimétrica como la México-americana

Este cuento refleja dolor, la herida de la frontera y pre-

nemos ya la obra y una digna biografía de este sobresa-

punto tan neurálgico entre los dos países. Incluso podría

(la única frontera física del mundo entre un país desarro-

senta pues un narrador protagónico. La obra tiene un

liente poeta que a sus 34 años dejó de ser un joven de
indiscutible talento para convertirse en un mito de la literatura mexicana.

hablarse de una frontera móvil, una frontera que se

llado y uno en desarrollo) y nos presenta una serie de
personajes tan disímbolos como el campesino espalda

acento épico que se deriva en parte de la insistencia del

mueve al sur por la fuerte influencia económica, política
y comercial de Estados Unidos hacia México y se mueve

mojada, la familia americana puritana en la época de
Reagan, la sirvienta mexicana empleada en casa de una

desde el siglo pasado a nuestros días (incluida la reciente

al norte por la profunda influencia cultural de México

crisis) víctima de las insuficiencias propias del vecino
· poderoso del norte y también del capitalismo autóctono.

en Estados Unidos (incluso ya se habla del imperialismo

gringa, el chef que da clases de cocina mexicana en
Estados Unidos, el estudiante mexicano en ese país que

La frontera de cristal,
un frágil mosaico social

se descubre homosexual, la joven trabajadora de la
maquila, el joven clasemediero venido a menos improvisado como limpiavidrios en Nueva York y, como constante en todas las historias, representando el poder y la

Graciela Gutiérrez Garza
Carlos Fuentes

La frontera de cristal
Alfaguara
México, 1996

La frontera de cristal muestra la constante actualización
de tópicos de Carlos Fuentes (después de 40 años de promentos y personajes actuales tanto para México como
para Estados Unidos. Así aunque el tema de la vecindad

cromosórnico de México). En una entrevista en relación
a este libro, Fuentes señala que mientras en los veinte la

La obra además está llena de intertextos como fragmentos
de canciones, recetas, refranes mexicanos, refranes tra-

frontera cultural de los escritores americanos estaban en
París, hoy se encuentran en la frontera sur, en la frontera

ducidos al inglés, es decir recursos narrativos que señalan
interrelaciones culturales mutuas.

con México. Ningún lugar, afirma, es más excitante para
un escritor, ahí los dramas brotan, ahí se ve reflejada la

riqueza, el empresario Leonardo Barroso. A través de este
personaje se expone lo complejo de esta relación bilateral entre los dos países; Leonardo Barroso es el actual

pojo". Sin embargo es el patetismo el elemento más acentuado aunque en diferentes formas: en el monólogo de

pesar de tener un vecino débil le terne, lo trata de repeler
sin reconocer su dependencia económica de mano de

Artemio Cruz de la frontera, expresión de la oligarquía
mexicana, el empresario zar de su territorio que crea em-

"La raya del olvido", en la crónica del Río Grande, río
Bravo, etc.

obra barata. Ahí también se refleja la injusta, desigual y
corrupta sociedad mexicana.

pleos, contrabandea mercancía, posee empresas,
maquiladoras, periódicos, burdeles, bares, cabildea por
la aprobación de los "servicios profesionales" de trabaja-

Aunque la novela es actual (escrita incluso en un

Así la "realidad" que nos presenta Fuentes acerca
de la relación entre México y Estados Unidos a través
de estos cuentos se ve permeada por la ambigüedad. No

Los asuntos que trata la obra son ternas comunes a
la literatura (el amor, la soledad, las relaciones familiares);
sin embargo son tratados bajo la óptica de la situación

entre ambos países ha sido tocado por muchos autores,
Fuentes en esta obra lo aborda desde una perspectiva

texto en esa lucha, en esa dificultad del vivir mexicano

El tono dominante del libro es patético pero no falta
la nota cómica, corno sucede en buena parte de "El des-

dores mexicanos, "redime" a la mujer mexicana a través
de las maquiladoras, etc.

ducción literaria). El escritor presenta una obra con ele-

(ciudad de México, Cuernavaca).

lucha por la exclusión, la paranoia de una nación que a

año electoral en Estados Unidos), aborda un tema
controvertido en nuestros días y abundan las referencias
a temas modernos (el éxito de Como agua para chocolate,
el TLC, los servicios profesionales, la paranoia americana
hacia los latinos, etc.) la obra nos da una perspectiva

es coincidencia que desde el título se haga referencia a

histórica de las relaciones México-Estados Unidos. El

división irónica como la de una pecera, como dos comunidades en aislamiento donde sus habitantes se miran

una frontera de cristal, una división frágil y que permite
la "convivencia" pero a su vez limita. La frontera es una

fronteriza contemporánea, la resolución del amor de

cuento "Río Grande, río Bravo" incluye abundantes ínter-textos acerca de la historia entre ambas naciones.

nes entre los dos países a través de los personajes de sus
historias, nos muestra una relación bilateral ambigua lle-

pareja a través de la suspensión abrupta de la relación
("La apuesta") o del "espejismo" ("La frontera de cris-

Incluso el libro se ubica en un contexto histórico que va
más allá de cuatro siglos, pues se remonta a los primeros

tal"), la búsqueda del calor humano obstaculizada por

intentos por colonizar esta región. Sin embargo corno

na de matices y cornisas, la cual evoluciona constan-

los prejuicios ("Las amigas·"), el reconocimiento de la

frontera y por extensión, corno problema binacional surge

la personalidad cultural como la religión, la muerte, la

temente. A pesar del reconocimiento de situaciones ac-

desde hace más de 150 años, cuando fueron los nortea-

horizontalidad o verticalidad de sus estructuras políticas,

tuales (cantantes y personajes actuales, el TLC), el texto
plantea una relación entre ambos países muy dinámica

soledad del individuo y los mecanismos íntimos para
aliviar la condición de olvidado ("La raya del olvido").

mericanos los que nos eligieron como vecinos. En el resto

y hasta su respectiva capacidad de derroche y ahorro" 2•

Así los personajes van y vienen en secuencias intensas

de las historias, sin perder la perspectiva, se nos presen-

y difícil de retratar en un momento determinado.

que abarcan un variado repertorio temático: el amor ho-

tan diferentes fases de la historia reciente (últimos 20

El lector del libro se acerca a diferentes facetas del cristal
de la frontera entre México y Estados Unidos, pero eso

Resulta interesante el hecho que La frontera de cristal

mosexual, el amor heterosexual, y sus diversos rostros,

af.::J) entre ambos países. Por ejemplo, en el cuento "La

se encuentre clasificada en la sección de cuentos del autor;
pues desde la portada, este libro se anuncia como "una

la perplejidad del mexicano en Estados Unidos, la soledad del desarraigo, la explotación y la miseria de los

pena" nos encontrarnos una clara alusión al boom petrolero del sexenio de López Portillo. En esta misma historia

novela en nueve cuentos", o de nueve cuentos que en

trabajadores, y encima de todo esto: las difíciles relaciones

Fuentes nos presenta una muy irónica perspectiva de una

conjunto forman una noveJa. Como estrategia para

de ambos pueblos, subrayando la angustiosa lucha de

otorgarle al conjunto la condición de novela -más allá

los mexicanos. Nueve cuentos, nueve situaciones comu-

familia "típica" de los ochenta o la era de Reagan en
Estados Unidos.

de la cohesión que da el tema de los asuntos fronterizos-, en estos nueve relatos se entrecruzan algunos

nes vividas en la zona fronteriza o bien en ciudades don-

La novela no deja fuera los efectos de la más reciente

de se aglomeran mexicanos (Los Ángeles, Chicago) o que

crisis económica en México; pues nos presenta un México

pcrso-najcs; de una pieza a otra, los destinos se van com-

son visitadas permanentemente por los "gringos"

de miseria, crisis, especulación, decadencia de la clase

profunda y amplia. El autor, al adentrarse en las relacio-

70

constantemente unos a otros, pero no pueden trasponer
las fronteras ilusorias pero sólidas 1• Corno el mismo
Fuentes afirma "las dos culturas coexisten, pero se
cuestionan y se critican, en asuntos tan definitivos para

sólo lo lleva a enfrentar lo complejo y ambiguo de la relación entre ambos países.

Notas:

Cárdenas, Noé, "Minimalia, El laberinto de Azogue", en Ne-

xos, febrero, 1996, pp. 83-85.
2 Fuentes, Carlos. E' ·spejo enterrado, Fondo de Cultura Económica, Tierra Firme, 1992, p. 377.

71

�te de México, estructuran sus ideas y exponen sus expe-

Contraportada

de Julio César Méndez

riencias. Además, la fluidez del relato se apoya en el
sentido del humor con el que se retratan los caracteres:

Libertad González

Lidia Rodríguez Alfano

el inge-nioso mecánico que todo lo improvisa, el mal

Julio César Méndez

cazador que se empeña en disimular sus fracasos, el
anciano que se arrepiente por su exceso de honestidad

Cuentos platicados

en el pasado, etc. El humor se toma negro en "No hay

Libros de la Mancuspia
Monterrey, México, 1996.

como un baño caliente", donde Méndez pone en paralelo
dos planos narrativos, uno constituido por las respuestas

Miguel Ángel Sánchez de Armas

de una enfermera a las propuestas sexuales del médico,
y el otro, por el monólogo interior de una paralítica muda
que se quema en la tina por falta de atención.

Coccdlnado&lt;•

Cuentos platicados,

Los cuentos platicados de Julio César Méndez cumplen
con dos requisitos indispensables para que un cuento
sea bueno: prenden la atención del lector llevándolo sin
trabas al desenlace, y al mis1110 tiempo ofrecen una significación más profunda que un simple relato. Este volumen publicado dentro de la serie de Libros de la Mancuspia · está constituido por diez cuentos que se leen de un
solo tirón, pues además de ser cortos son historias platicadas por los personajes mismos, sin intervención del
narrador omnisciente, que cede su voz a los personajes
para que sean ellos quienes relaten directamente sus
recuerdos y acciones.

"profesionalización", el reportero centraba su creativo
quehacer en la caza de la noticia y no en la aburrida
espera de la declaración. La relación de la pesquisa y sus
bemoles era parte de lo que el lector disfrutaba cada mañana; nunca como entonces el periodismo estuvo tan cerca de la literatura y de la labor detectivesca. Los detalles
de cómo se consiguió la información, sin la pretendida
objetividad del dato frío, llenaban planas de jugosos
relatos en los que también contaba el hombre que estaba

Ornar Raúl Martfnez

detrás de la letra impresa. Con la intención de recuperar
la sal y pimienta de la labor reporteril se recogen en este
volumen diez testimonios de otros tantos sucesos en los
que el común denominador es la narración con pelos y

Al "platicar" sus historias los personajes narradores
-un mecánico, un vendedor de verduras, un bracero,
por nombrar sólo algunos de ellos-se limitan a exponer
los "hechos" y dejan al lector la tarea de identificar, en
las diversas anécdotas, las actitudes y reacciones típicas
de los grupos sociales a los que pertenecen. La ilusión
de realidad hace olvidar al lector que se trata de una construcción literaria. Pero precisamente este recurso le sirve
a Julio César Méndez para reflejar una realidad social
sin hacer abiertamente una denuncia; por ejemplo, en
"Culebra de agua", el retrato de tipos sociológicos más
o menos conocidos permite a Méndez contraponer la
distinta perspectiva de dos grupos sociales ante un mismo hecho, la inundación causada por el huracán Gilberto ••. En este cuento aparecen, por un lado, las voces de
quienes habitan en las márgenes del río y ven con impo-

La historia, que comprende la mayoría de las veces
dos planos temporales -el del presente en que se expone
la anécdota, y el de los recuerdos que la conforman- se
ambienta por lo general en medios semirrurales o en las
áreas marginadas de la ciudad. Son experiencias vividas
en ámbitos familiares, sea el trayecto de un autobús o un
mercado de verduras, y que se narran en situaciones específicas: desde la cárcel -donde se hallan los personajes
por problemas de violencia-, en una cantina, etc. De
acuerdo con el medio al que corresponden las historias,
y dado que la mayor parte de los narradores son hombres, el tema de la sexualidad es una constante y se ofrece
una imagen de la mujer como mero objeto del deseo, aunque en algunos de los cuentos la atracción física es contenida por la fidelidad al amigo o por el reconocimiento
de las distancias sociales -&lt;:orno es el caso de un albañil

tencia cómo las aguas arrastran sus pertenencias y, en
paralelo, los comentarios de quienes, con ayuda de binoculares, disfrutan del extraordinario espectáculo y planean aprovechar la situación para asegurar sus ganancias. El valor literario de Cuentos platicados radica en
tres elementos principales:
1) la capacidad del autor para disimular su intención
estética, pues la exposición de un relato sin la intervención de un narrador omnisciente deja en el lector la impresión de que las historias se construyen a sí mismas;
2) la naturalidad conseguida en el relato, que ase-gura
su verosimilitud y sirve a Julio César Méndez como un
recurso de gran efectividad para revalorar la cotidianeidad y el habla del noreste de México, al introducirlos
como en la Literatura; y 3) el mensaje sociológico que

que prefiere rehusar las insinuaciones de su patrona-.
Gracias a la autonomía del relato, los cuentos de
Méndez aparentan ser en verdad simples transcripciones
del habla oral. En ellos se imitan a la perfección las conversaciones de los hablantes de esta zona del país: se incluyen norteñismos (.posesionarías en lugar de paracaidistas y enea..., en lugar de en casa de..., etc.); y se respeta

trasciende la anécdota para presentar una realidad sin
juicios personales del autor.

la forma en que los personajes, todos habitantes del nores-

recomendamos su lectura y pedimos a su autor que siga
escribiendo para deleitamos con su creación literaria.

· La Mancuspia es una organización independiente de escritores que se
han dado a la tarea de editar y publicar textos literarios producidos en
Nuevo León..

• El huracán llamado Gilberto desbordó, en 1988, el cauce del río
Santa Catarina que cruza Monterrey y que usualmente está seco, por
lo que hay muchas personas que viven en sus márgenes.

Atendiendo a este triple valor estético del libro,

72

señales de los entresijos de la labor periodística. El fraude
y la intriga política son el punto medular de varias de
las crónicas que aquí se publican, como es el caso que
relata Miguel Ángel Ramírez sobre la acreditación de
"cachirules" en el futbol mexicano, o la crónica de Alicia

TESTIMONIOS PIRIODISTICOS

Ortiz que aborda la relación entre el grupo empresarial
de los "trescientos" y el Pacto de solidaridad económica.
El accidente aéreo en el que murieron varios reporteros,
la migración hacia Estados Unidos, la guerra en el golfo
Pérsico, la lucha en la selva chiapaneca, son otros de los
temas tratados en este volumen que nos hace ver que la
tarea de reportero todavía tiene mucho qué ofrecer en
México.

Miguel Ángel Sánchez de Armas
y Ornar Raúl Martínez (Coords.)

De reporteros. Testimonios periodísticos
Universidad Regiomontana
Fundación Manuel Buendía
Monterrey, México, 1996.

Susanna Tamaro

Animamundi
Atlántida
Madrid, 1997.

Quien haya estado en una reunión de reporteros sabrá
que no hay mejor tema de conversación que el relato animado de historias que no se publican al día siguiente

Hace apenas dos meses reseñábamos en estas mismas
páginas la novela que lanzó a esta autora a las cimas de

pero que son el corazón del oficio: la búsqueda de información. Parece lejano el tiempo ya, en que ir en pos
de la noticia era una tarea disfrutable y de igual importancia que la escritura de la nota; antes que hablar de

la popularidad -&lt;:orno dicen los publicistas-, y ya tenemos ahora una nueva publicación. No cabe duda que

EL ARCABUZ

CoNnNúA LA GESTAOÓN Y ALUMBRAMJENTO DE NUEVAS COLECOONES

editoriales en el noreste de México. Cuadernos del Topo es el
nombre del proyecto editorial con el que el Ayuntamiento de
General Escobedo, Nuevo León, se inicia en el campo de las
publicaciones literarias. Con el apoyo de Financiarte este
municipio patrocinó cinco títulos: El operador y otros relates de
Romualdo Gallegos, El sol sea con nosotros de Ramón López
Castro (ambos de narrativa), Mujeres en el campo afinales del siglo
XX de Verónika Sieglin, Caballo blanco de Femando Garza Quirós
y Para leer a Nietzsche de Héctor Noriega (estos tres de ensayo).
La edición de estos libros estuvo al cuidado de la Coordinación
Nacional de Descentralización, y del narrador Hugo Valdés,
quien además fue el promotor de la colección.

D ENTRO DE SUS ACTIVIDADES HAOA LA COMUNIDAD, LA SECRETARIA DE

Extensión y Cultura de la UANL organizó un ciclo de presentaciones de libros. Se seleccionaron cuatro de las más interesantes
novedades literarias. Una sala del Museo Metropolitano de
Monterrey fue el escenario en donde los autores y el público se
encontraron para dialogar acerca del proceso creador. Ventriloquía inalámbrica de Guillermo $amperio, La ceiba en llamas de
Álvaro Ruiz Abreu, Poesía reunida de Francisco Hemández y la
revista Fractal, que dirige Ilán Semo, fueron los títulos incluidos
en esta serie de eventos.

73

�recursos que le funcionaron antes, como es el caso de la
carta póstuma que luego permitirá ajustar cuentas con
el amigo muerto (recuérdese el diario de la abuela que

SusannaTamaro
l,1 ""'"" 11ov,la J, lt1 aulora d,1 bt1l-&gt;tlltr 1n,mJ1nl

DoNo~ EL CORAZÓN TE lilVE

es encontrado por la nieta en la novela anterior) y también
cierto tono didáctico en el empleo de frases que sirven
como máximas para la vida. Más allá del gusto que se

•

an1ma
mundj

tenga o no por el estilo de Tamaro, es claro que en su
más reciente novela, la autora hace demasiadas concesiones e incurre en la autocita y repetición.

objetivos: "l) Promover el estudio interdisciplinario de
la familia, las mujeres y sus procesos de interacción. 2)
Analizar los procesos de interacción entre la familia, las
estructuras políticas y económicas; y 3) Incorporar el análisis del espacio familiar en el contexto de la modernización sociocultural". A juzgar por estos propósitos
queda claro que la promoción y la investigación son los
ejes sobre los que se rige el Centro. En este primer número, el boletín presenta un análisis sobre el incremento
de la población femenina en el ámbito de la educación
superior; según Eloísa Heredia, la feminización de la
matrícula es un hecho para el caso de Nuevo León y sus
diferentes instituciones educativas. El resto del contenido
lo comprenden una pequeña nota histórica sobre la enseñanza laica femenina en el siglo XIX, una reseña y una
sección informativa de consulta electrónica sobre el tema
de la educación y la mujer. No sabemos si cada número
del boletín será, como en el presente caso, monotemático

novelo
AllUIIU

lejos como la mexicana: adecuadamente manipulados,
los dedos pueden lo mismo indicar un insulto que un
ungimiento político; basta para ello erguir el dedo medio
o el índice, según sea el caso. En su primera novela, El
dedo de oro, Guillermo Sheridan utiliza a placer estas y
otras implicaciones de la gesticulación digital para crear

o si es simple coincidencia. En cualquier caso, lo importante es que poco a poco los estudios sobre la mujer van

el dinero hace milagros editoriales, pues son muchos los
libros que editados en lengua extranjera salen simultáneamente en español, como es el caso de esta novela
que empieza a circular en México al mismo tiempo que
en Italia. Luego de la efervescencia que causó Donde el
corazón te lleve, los estantes de las librerías muestran ahora la obra más reciente de Tamaro y, sin duda, se espera
que sea otro éxito de ventas. Aunque no sabemos el destino comercial que este libro vaya a tener, lo que si se
puede decir es que la autora continúa con el mismo estilo
directo y emotivo de su narración anterior, pero no consigue los mismos resultados; en esta ocasión, el centro del
relato lo ocupa un joven con aspiraciones de escritor, cuya
vida cambia cuando conoce el abrigo que representa la
amistad y la alegría y sufrimiento que trae consigo el
amor. En apariencia esta anécdota resulta ideal para
provocar la simpatia del lector, sin embargo la figura del
protagonista luce un tanto inverosímil debido a su excesivo sentimentalismo. La autora insiste en el empleo de

dejando de ser privativos de drculos cerrados y se van
abriendo paso en las instituciones educativas del estado.
Al margen, y sólo como dato curioso, acaso inadvertidamente el diseño de la publicación reitera uno de los
lugares comunes más socorridos en tomo a la mujer:

una narración que, a medio camino entre la obra de ciencia ficción, Ja novela política y la parodia, traza un regocijante cuadro del México del año 2029. Llevando al
extremo las manías más deleznables de los mexicanos,
el autor dibuja un pais empequeñecido pero sin deudas

aquel que la identifica con el color rosa.

(empequeñeció precisamente porque saldó su "~roga"
con territorio), lleno de estructuras burocráticas de nombres inverosímiles y manejado a su arbitrio por la venerable y abominable figura del Líder Nato de Hombres,
Hugo Atenor Fierro Ferráez. Este émulo del no menos
venerable y abominable Fidel Velázquez ha ganado su
capacidad de influir en los hombres gracias a un fetiche,
precisamente el dedo de oro que da titulo a la novela.
Conservando este adminículo en salva sea la parte, el
protervo líder maneja un pais sin historia y sin futuro,
domina una ciudad escindida verticalmente y desfoga
su cibernética sexualidad en una ninfa lagrimeante de

Cefam (boletín del Centro de Estudios de la Familia y la
Mujer).
Universidad de Monterrey
Monterrey, 1996.
Como parte de las actividades del recién fundado Centro
de Estudios de la Familia y de la Mujer, apareció el primer
número de Cefam, órgano difusor del centro que agrupa
a docentes e investigadoras de la UDEM. La publicación,
a manera de tríptico (un poco difícil de manejo para la
lectura, por cierto) incluye en su editorial los siguientes

YA EMPEZó AORCULAR LA CONVOCAlORIA DEL PRcx;RAMA DE FOMENTO
a Proyectos y Coinversiones Culturales 1997 del Fondo Nacional
para la Cultura y las Artes. Mediante este programa se apoyan
proyectos culturales que se orienten a la investigación, producción, formación y promoción de las diversas disciplinas de la
actividad artística y cultural, y a proyectos de coinversiones
culturales que ya cuenten con apoyos de otras fuentes.
De acuerdo a la convocatoria, el programa apoyará a individuos, grupos artísticos, microempresas culturales o asociaciones que se inscriban en las áreas de artes visuales, danza,
letras, medios audiovisuales, música, teatro, interdisciplina y
estudios culturales.
La comisión dictaminadora seguirá los criterios de valor
artistico del proyecto, impacto social y cultural, claridad en los

objetivos, precisión en las metas, originalidad, innovación,
viabilidad del proyecto y presupuesto congruente con objetivos
y metas, entre otros. El monto del apoyo podrá ser hasta de 150
mil pesos. Para informes y solicitar el formato de inscripción
pueden comunicarse a los teléfonos 605 54 39 y 605 61 80, del
Distrito Federal.

Et CENTRO DE EscRITORES DE NUEVO LEÓN LLEGA A SU DtCIMO
aniversario. Para la anualidad 1997-1998 ofrece cuatro becas para
desarrollar proyectos en los géneros de poesia, narrativa, ensayo
y teatro, y una beca más para un proyecto de un género que pudiera no ser estrictamente literario: guión, testimonio, biografia,
periodismo, etc. Las becas consistirán en el apoyo de dos mil

74

Guillermo Sheridan

El dedo de oro
Alfaguara
México, 1996
Dicen los antropólogos que la mano, o más precisamente
su capacidad prensil debida al uso de los dedos, es en
buena medida lo que hizo al hombre. Pero pocas naciones
han llevado el manejo de estos apéndices digitales tan

y PARA ESOS RAROS ARnSTAS QUE SE OCUPAN DE LOS MENORES, EL Consejo
Nacional para la Cultura y las Artes, a través de la Dirección
General de Publicaciones convoca a una serie de concursos que
tienen que ver con la elaboración de libros infantiles y juveniles, tanto en su contenido como en su presentación.
Son cinco convocatorias: VII Catálogo de Ilustradores de
Publicaciones Infantiles y Juveniles; VI Premio F!LIJ de Cuento
para Niños; III Premio FILIJ de Dramaturgia "El Mejor Teatro
para Niños"; IX Concurso Nacional del Cartel "Con Nuestro
Ingenio Invitemos a Leer"; y II Premio Internacional del Libro
Ilustrado Infantil y Juvenil.
En estos certámenes podrán participar creadores de las artes
plásticas y de literatura, asi como empresas editoriales. Cada
convocatoria tiene sus propias bases y premios. Por ejemplo, el

pesos mensuales durante diez meses. Puede solicitar mayores
informes al 374 12 26, de Monterrey, N. L.

POR SU PARTE, EL FONDO NACIONAL PARA LA CULTURA Y LAS ARTES
abrió su convocatoria de Becas para Jóvenes Creadores, en la
que puedan participar los artistas menores de 35 años. El
organismo otorgará estimulos de cuatro mil pesos mensuales
durante un año para el periodo octubre de 1997-septiembre de
1998. También fue abierta la convocatoria de las Becas a
Ejecutantes. Mayores informes en el teléfono 605 61 61, de la
ciudad de México.

75

�Colaboradores

brevísima cintura. Pero no todo es alegría: el anciano está
cada vez más hundido en los recuerdos, y durante una
sesión amorosa queda en estado cataléptico, vivo pero
insensible a todo. Aquí empieza Sheridan a desplegar
una trama irreverente, ágil, coprofilica, humorística,
lépera, cínica y desenfadada que será de muy difícil
traducción a lenguajes menos polisémicos que el mexicano de fines de siglo. Para desdicha del lector, siempre
cabrá la posibilidad de que muchos elementos de la novela, delineados específicamente como absurdos, se conviertan en trágica realidad antes de llegar siquiera al
umbral del próximo siglo.

C Ol'f lt [1\l'fZ1\
(TRUST)

A~ A~ Investigador. Licen-

-----------

ciado en antropología por la UANL. Ha
publicado artículos acerca de la historia
de la música popular en diversos periódicos y revistas.

1 •
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Francis Fukuyama
Confianza, tr. Dorotea Plaking
Atlántida
Madrid, 1996.

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J,
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1

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1

revolución democrática, es decir, con que las bendiciones
de la libertad y la igualdad no hayan llegado a toda la
gente. Más bien, la insatisfacción surge precisamente
donde la democracia ha triunfado de manera más completa; es una insatisfacción con la libertad y la igualdad.
Asf, aquellos que siguen insatisfechos siempre tendrán
el potencial para reiniciar la historia". En 1995, Fukuyama
llevó su análisis sobre las estructuras sociales un paso
más allá, al explorar en su libro Confianza el relevante

Hace ocho años, el nombre de Francis Fukuyama apareció en la palestra de las grandes discusiones cuando
publicó en The National Interest un ensayo titulado "¿El
fin de la historia?", en el que argumentaba que el creciente
consenso en favor de la democracia liberal como sistema
de gobierno podría tal vez interpretarse como "el punto
terminal de la evolución ideológica de la humanidad",
esto es, como el fin de la historia, entendida ésta no como
una sucesión de eventos sino -al estilo hegelian~ como un proceso único, evolutivo y coherente hacia una
organización final que dejará satisfechas las necesidades
más amplias y profundas de los hombres. Convertido
aquel ensayo en un libro que se publicó en 1992, Fukuyama llegó a una conclusión tan polémica como el texto
original: "Ningún régimen -ningún 'sistema socioeconómico'- es capaz de satisfacer a todos los hombres
en todos los lugares. Aquí se incluye a la democracia liberal. Esto no tiene qué ver con la incompletitud de la

papel que esta virtud, extendida socialmente, tiene para
fundamentar una sólida estructura económica. Según
este discutido filósofo, la confianza social constituye desde ya uno de los pilares sobre los que se asienta la capacidad económica para competir en un mundo cada vez
más homogéneo. El argumento de fondo es que el liberalismo económico (el libre mercado) es a la economía lo
que la democracia liberal es a la política, y que tanto aquél
como esta última (la democracia liberal) son facetas que
expresan o reflejan la estructura del capital colectivo del
que dispone una sociedad. El nuevo análisis de Fukuyama, seguramente tan discutido como el anterior, sin
duda apuntalará a este escritor como uno de los analistas
más profundos y polémicos de fines del siglo XX.

VI Premio FILIJ de Cuento para Niños otorgará doce mil pesos
al autor seleccionado. Los participantes deberán enviar un
cuento inédito con una extensión de entre dos y cuatro cuartillas,
original y tres copias, antes del 13 de junio de 1997. Puede obtener mayor información si marca los teléfonos 605 85 89 y 605
65 65, de la ciudad de México.

más una cantidad adicional, que no exceda de mil 500 dólares,
para gastos específicos de la investigación.
Los solicitantes deben hacer propuestas de investigación
en una o más de las siguiente áreas: música, teatro, literatura,
artes visuales, danza y medios que se manifiesten en la cultura
popular o tradicional del sur de Texas y del noreste de México.
Los interesados en estas becas deberán enviar la descripción
del tema de su investigación, de la metodología general y una
lista de requerimientos especiales. La fecha limite de recepción
de solicitudes es el 25 de abril de 1997. Para mayores informes
comunfquese al Centro Cultural Guadalupe, 1300 Guadalupe
Street, San Antonio, Texas, 78207-5519, teléfono 271 31 51, fax
271 34 80, e-mail: guadart@aol.com.

EL CENTRO CULTIJRAL GUADALUPE, CON SEDE EN SAN ANroNIO, 'fExAs,

anunció su programa de Becas en Humanidades Rockefeller que
ofrece estímulos económicos a personas que se interesen en
investigar '1a expresión cultural de la región fronteriza". De
acuerdo a la convocatoria, se seleccionarán hasta cuatro proyectos de investigación; a cada uno le otorgarán diez mil dólares

76

H~ Al,¡~ ~ (Monterrey,
1957). Escritor y editor. Estudió letras en
la UANL. Es coordinador del Centro de
Escritores y de la Casa de la Cultura de
Nuevo León.

R~ ~ Escritora. Autora
de los libros de relatos Por qué no Ferlos
o Cardo (1984) y Abecedario para niñas solitarias (1994). Es editorialista del periódico El Norte.

~,etM-o CM.u

(Reynosa, Tamps.).
Se especializó en griego moderno en la
Universidad de Atenas. En 1979 la editorial Diógenes le publicó su traducción
de la poesia completa de Constantino
Cavafis.
~ ~ (Monterrey, 1959).

Narrador, dramaturgo, periodista. Autor de los libros de crónicas y entrevistas
Estoy en la calle de los que vemos (1987) y
Sigue mirando el fuego (1992).

A~ T)¿J,W

(México, D. F., 1936).
Na-rrador y dramaturgo. Autor de El
árbol de turqueza, premio Xavier
Villaurrutia, 1982. Es director de la
revista Universidad de la UNAM.
~ (Monterrey, 1942).
Cineasta, guionista. Ha colaborado con
crítica cinematográfica en las principales
publicaciones de Monterrey en las últimas tres décadas.

R~

Ho...,t-io 4M¡"'-

(Monterrey, 1935).
Psiquiatra y poeta. Actualmente es
presidente de la Sociedad Analítica de
Grupo de Monterrey, A.C.
~ H;I.W. G-,Jh¡ (Monterrey,
1958). Escritora, maestra universitaria.
Estudió letras en la UANL. Autora de
Gestus (crítica teatral), Crepúsculos de la
ciudad (crónicas) y Ojos de Santa (poesia).

a-A,

~
(Monterrey, 1961).
Es candidata al doctorado en el Colegio
de México. Es maestra en la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL.

~ H~

a-A,

(Monterrey,
1952-1997). Escritor, maestro universitario, coordinador de talleres literarios.
Estudió letras en la UANL. Publicó el
poemario Otra vez la vida.
~~~Profesora e
investigadora del ITESM. Actual-mente
cursa la maestría en letras espa-ñolas en
laUANL.

Ó~ ~ H~

(Monterrey,
1962). Periodista, poeta. Ha publicado
notas y reseñas y diversos periódicos y
revistas. Fue incluido en la antologfa
Júvenes creadores (1995).

poesía.
~~

R'r1 (Monterrey, 1954).
Maestro universitario. Coordinador del
Colegio de Letras en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
~ R~ (Monterrey, 1973).
Na-rradora. Estudió letras españolas en
el ITESM. En 1994 apareció su libro de
relatos Tiempos de arcilla.

~ R ~ Al.y- Escritora y
maestra universitaria. Coautora de los
libros De mujeres y otros cuentos (1989) y
Metodologías y análisis aplicados al habla
de Monterrey (1996).
~ (Puebla, Pue.,
1957). Sociólogo, ensayista, maestro universitario. Coautor del libro Desde el Ce-

f ~ R~

rro de la Silla. Artes y Letras de Nuevo León
(1992).

4t.f-MO

H~ (Sihochac, Camp.,
1957). Poeta, periodista cultural, critico
literario. Es secretario de redacción del
periódico Vida Universitaria.
J~ H~ ~ (Tandil, Argentina,
1942). Sociólogo e investigador. Titular
de la división de estudios de posgrado
en la Facultad de Filosofia y Letras.

Ó-1tM EJ.wvik H ~ (Monterrey,
1948). Restaurador, ensayista e investigador. Hizo la restauración del antiguo
Palacio Municipal de Monterrey (1979)
y del Museo del Vidrio (1991).

V~ N ~

(Houston, Texas,
1919). Historiador, diplomático. Ha sido
maestro en Texas A &amp; I College, la Universidad de Puerto Rico y la Universidad Católica de Chile.

A~ ~

Escritora, maestra
universitaria, funcionaria pública. Autora del libro de relatos Desde la penumbra
(1996). Es presidenta del Consejo para
la Cultura de Nuevo León .

~d RtM,f. (Mérida, Yuc.,

1928).
Escritor y editor. Tiene una amplia trayectoria como coordinador de talleres
literarios. Es subdirector del Periódico de

77

~ (Monterrey, 1957).
Periodista, escritor. Publicó en 1991 el
libro de literatura cientifica El ombligo
de Edipo. Director editorial del periódico
El Diario de Monterrey.

H~

H ~ ~ (Monterrey, 1959).
Escritor, editor y ensayista. Estudió sociología en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Autor de libros de poesia y critica literaria. Es Secretario de Extensión y Cultura de la UANL.

~ (Acuña, Coah.,
1939). Como narrador es Premio Comala 1988 por la novela Postales de los
años de esplendor. Como critico de cine
es autor de El crimen en el cine, Todo Buñuel, Hermosillo: pasión por la libertad, y

f~

Crónica antisolemne del cine mexicano.

~ Director y actor teatral.
Es titular de la Escuela de Teatro de la
Facultad de Filosofia y Letras de la
UANL.

J~

~ (San Luis Potosi,
S. L. P., 1978). Narradora. Estudia letras
en la UANL. Ha publicado en Papeles
de la mancuspia y San Quintín 106. Autora
del libro ¿Quién dijo eso? (1996).

J~-r-et;...,_

�Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de ln_geni0áa Mecánica y Eléctrica
Con el objeto de reconocer, impulsar, estimular y divulgar a los universitarios distinguidos
en los campos de la enseñanza, la investigación, la producción y/o la difusión del arte en
esta casa de estudios, la Universidad Autónoma de Nuevo León convoca al

~

PREMIO A LAS ARTES UANL,
de acuerdo con las siguientes

DUCACI

Bases:
1. Podrá participar cualquier persona, grupo o dependencia que haya desarrollado actividades destacadas en el campo de
las artes, y tenga, o haya tenido, una relación mínima de tres años con la Universidad Autónoma de Nuevo
León.
2. Los participantes serán evaluados según su aportación a la enseñanza, la investigación, la producción y / o la difusión
del arte en la Universidad.
3. Para inscribirse como aspirante a este premio, los interesados deberán llenar la solicitud oficial, incluyendo curriculum
vitae y los documentos que avalen la información proporcionada. Las solicitudes estarán a disposición de los interesados
en la Secretaría General, ubicada en el quinto piso de la Torre de la Rectoría de la Universidad (Ciudad Universitaria, San
Nicolás de los Garza).
4. Los aspirantes podrán registrarse personalmente o a través de terceros, con la aceptación por escrito del participante. Si
el candidato fuese un grupo o una dependencia, podrá ser registrado por un representante oficial o por cualquier miembro
del mismo.
5. Los aspirantes se inscribirán en alguna (o algunas) de las siguientes áreas:
Artes visuales, en las siguientes vertientes: Artes plásticas (pintura, escultura, arquitectura, cerámica, arte urbano,
arte industrial); Artesgráficas (grabado, dibujo, ilustración, diseño gráfico); Artes textiles (batik, estampado, gobelino,
tapete); Artes escenográficas (escenografía, iluminación, vestuario); Artes camarográficas (cine, fotografía, video).
Artes auditivas (música y canto): Composición, dirección, ejecución, interpretación, etc.
Artes corporales (teatro y danza): Actuación, dirección, coreografía, etc.
Artes literarias: Poesía, narrativa, ensayo, dramaturgia.
6. En cada una de las áreas será otorgado un premio de $30,000.00 (TRE!NfAMIL PESOS 00/ 100 MONEDA NACIONAL)
en efectivo y diploma. El premio se otorgará a una sola persona, grupo o dependencia por área. Otra cantidad igual será
entregada al departamento o entidad académica de la dependencia universitaria en la que desarrolle sus actividades el
artista reconocido. (En el caso de los grupos o dependencias, éstos deberán especificar en su propuesta la manera en que
se distribuirá el monto del premio en caso de verse favorecidos con el mismo.)
7. Las propuestas serán evaluadas por comités de especialistas en las áreas respectivas, integradas ex profeso por la Comisión
Académica del Consejo Universitario, quien se apoyará para el propósito en la Secretaria de Extensión y Cultura.
8. El premio podrá declararse desierto en una o varías áreas si la Comisión Académica del H. Consejo Universitario,
apoyándose en la evaluación de los comités, así lo determina. El fallo será inapelable.
9. Los resultados se darán a conocer públicamente en el mes de septiembre de 1997 y los premios serán entregados por el
Rector de la Universidad en la sesión solemne del H. Consejo Universitario que se realiza en este mes.
10. Los aspirantes deberán inscribirse y llenar la solicitud correspondiente, acompañándola de toda la documentación
comprobatoria, en la Secretaría General de la Universidad, de las 8:00 a las I 5:00 horas, entre el I 2 de febrero y el 30 de
mayo de 1997.
I I. Cualquier aspecto no contemplado por la presente convocatoria será resuelto por la institución organizadora.
Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Rector
San Nicolás de los Garza, N. L, febrero de 1997.

78

Dr. Luis J. Galán Wong
Secretario General

r metodologías par id
común, enfocadas

Profund'
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El e~(ll
ingenie

discusión y
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LORES,

perior, valores, actitudes

a las ingenierías.

los valores y actitudes
de ingeniería
tamla socieda

�Concurso Nacional
de Dramaturgia
UANL
n el propósito de estimular la producció17 del teatro escrito en México,
Universidad Autónoma de Nuevo León convoca a los escritores residentes
n el país a participar en el Concurso Nacional de Dramaturgia UANL
1997, de acuerdo con las siguientes

Colección
Lettas Universitaria~

BASES
odrán participar los escritores nacionales o extranjeros que tengan un mínimo de
años de residir en el país.
as personas interesadas deberán enviar una o varias obras de teatro inéditas, con
orma y temas libres.
os trabajos podrán ser de creación individual o colectiva.
J-os participantes deberán enviar un original y tres copias, a doble espacio, con una
:f:!xtensión mínima de 70 cuartillas y máxima de 100.
os trabajos deberán firmarse con seudónimo e incluir, en sobre cerrado adjunto,
1nombre, teléfono y domicilio del autor.
~os trabajos se recibirán en el Departamento de Difusión Cultural de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, Estadio Universitario, junto a la puerta 13, C.P. 66451,
d. Universitaria, San Nicolás de los Garza, Nuevo León.

Colección
Ciencía Universitaria
Cuadernos de
la Biblioteca

Colección
Ciencia Universitaria

recepción de los trabajos estará abierta a partir de la publicación de la presente
nvocatoria y cierra el 1O de octubre de 1997 a las 13:00 horas.
1jurado estará compuesto por personas de reconocida trayectoria y especializadas
e"\ la materia.

!~

ncederá un premio único e indivisible de$ 20,000.00 (veinte mil pesos M/N) .

•

Para mayores informes
comunicarse a los
Tels. (8) 332-03-31 y 332-09-96

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>A
revisla

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s

de la univers i dad aulónoma de nuevo león

Enero/ febrero de 1997

4

Nueva época/ Precio:$ 20 . 00

�Contenido

FONDO UNIY&amp;WTMIQ

Raúl Rangel Frías: un humanismo a la altura de los tiempos / Hugo Padilla, 3
El hombre del siglo para Monterrey: Roosevelt / Juan Alberto Cedillo, 15
Aforismática / Humberto Martínez, 19
Catorce versos dicen que es soneto / Francisco Hemández, 22
Tías / Carlos Patiño, 23
Poema/ Jaime Garza, 25
Escrito sobre el vaho / Sergio Cordero, 26
Eme / Mario Anteo, 27
Reina / Juan Velasco, 29

Enero del 67 / Rosaura Barahona, 31
Xorge Manuel González / Graciela
Salazar Reyna, 33
,J\,J
Carta a Andrés Huerta sobre Pedro Garfias / ., '
Alfonso Rangel Guerra, 33
Inspiración / Roberto Villarreal Sepúlveda, 36
Vertov: el cine total / Femando
del Moral González, 37
Gerardo Cantú: talento, sensibilidad, congruencia /
Samuel Flores Longoria, 38

Rector: Dt Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis Galán Wong
Secretario de Extensi6n y Cultura: Lic. Humberto Salazar
Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávila

111i1t1 la la 11i1111iltl 11111111 la 11111 l ala

o ciológica Olimpiadas intemporales / José María Infante, 40

Directora: Mtra. Carmen Alardín
Secretario de redacci6n: ÓSCar Efraín Herrera
Disef!o: Francisco Barragán Codina, Silvia R Oyervides Marroquín
Tipograf(a y fennaci6n: Francisco Javier Galván C.
Consejo editorial: Arq. Mario Annendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dávila,
Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. José María Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Humberto Salazar, Lic. Ricardo Vtllarreal Arrambide.
Oficinas: Dirección de Publicaciones de la UANL. Biblioteca Central Magna Universitaria, Av. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte.
Monterrey, Nuevo León, C. P. 64440 / Teléfono: 329 4111 Ext. 6561 / Publicación bimestral / Precio del ejemplar$ 20.00
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y colaboraciones no solicitados. Todos los artículos
, firmados son responsabilidad de su autor.

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tencion Amor, literatura y psicoanálisis / Homero Garza, 42_
flotante

1

•

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televisi6n
y otros
espejismos

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Un cine sobrenatural / Roberto Escamilla, 45

Rangel Frías: un humanismo
a la altura de los tiempos*
Rugo Padilla

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XVII Muestra Nacional de Teatro / Reynol Pérez, 51

l. Introducción

rtes
plásticas

ibros

El universo de las falsificaciones/ Eduardo Rubio Elosúa, 54

Lexicón, un buen intento / Genaro Huacal, 55
Estación de un itinerario intelectual / Adolfo Castañón, 60
Posmodernidad y educación / Eloísa Heredia, 61

Contraportada / Libertad González, 63
El arcabuz, 63
Colaboradores, 67

Portada: "Homenaje a Luis Buñuel". Manipulación electrónica de imágenes por Silvia Oyervides y Francisco Barragán Codina.
Contraportada: Relieve de Federico Cantú en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Fotografías de la nevada del 67 en Monterrey por Alberto Florez.

•

fa JUEVES 3 DE NOVIEMBRE DE 1994, EN LA CAPILLA
Alfonsina de la ciudad de México fue presentado
el libro Escritos,1 de Raúl Rangel Frías. Tuve, entonces, la fortuna de participar en la presentación. En
esa ocasión me referí a los textos de mayor densidad
teórica para mostrar la polaridad emoción-razón
o, si se quiere, la dualidad pascaliana espíritu de
fineza-espíritu de geometría, en el pensamiento de
Rangel Frías. Expuse, entonces, mi convencimiento
de que todo espíritu fino tiene algo de geométrico,
y al revés. Para sustanciar el aserto en el primer
sentido, aludí a la gran consideración que Rangel
tenía por la ciencia y la tecnología.
Diez años antes, en 1984, ya había adelantado
la idea. Con motivo de un homenaje que se le rindió
en el Centro Neoleonés, en la ciudad de México,
expresé, en relación con la apreciación rangeliana
por la ciencia y la tecnología, lo que ahora es casi el
título del presente trabajo: "El humanismo de
Rangel Frías es un humanismo a la altura de los
tiempos".2 Quiero, ahora, explorar un poco más este
asunto.
Ofrezco tres justificaciones -si es que alcanzan
a serlo- de mi elección temática:
a) Intento hacer presente a un Rangel distinto,

ajeno al que solemos imaginar cuando lo destacamos como devoto del lenguaje, de la literatura, de
la figura de Reyes, de la pintura, de la historia y de
las ideas sobre la historia...
b) Pretendo acentuar la geometricidad de su
pensamiento frente a hechos que espíritus de menos reciedumbre esquivarían diciendo simplemente: ¡Qué horror! Me refiero a ciertas consecuencias
de la realidad tecnológica abierta por el hombre.
c) Me interesa ocuparme de esto, como profesor que he sido -y por más de 30 años, que ya
basta- de filosoña de la ciencia, con algunas incursiones en el campo de la reflexión filosófica sobre
la tecnología.
Al comentar el pensamiento de Rangel, me
ocupo de esbozar ciertos apuntamientos conceptuales de otros autores. Esto obedece al propósito de
establecer un marco de referencia necesario a una
mejor comprensión de las posturas y enfoques rangelianos. Es decir, al fin de facilitar la lectura de
unos textos que en ocasiones presentan una gran
densidad y sinteticidad en las ideas.

2. Textos y lecturas
Dos son los textos que voy a comenta4 ninguno de
los cuales está incluido en el libro primeramente
mencionado, Escritos:
1) "Significación de la técnica",3 en adelante

• El 15 de marzo de 1996 tuvo lugar un foro de reflexión sobre
el pensamiento de Raúl Rangel Frías; se llevó a cabo en el auditorio del Museo de Historia Mexicana, en Monterrey. El presente trabajo es un desarrollo de las notas que, en la ocasión
señalada, sirvieron de base para mi participación.
l. Rangel Frías, Raúl. Escritos. Selección, prólogo y notas de
Hurnberto Salazar; semblanza del autor por Samuel Flores
Longoria; La Biblioteca de Nuevo León; Monterrey, N. L.,
Gobierno del Estado de Nuevo León, 1994.
2. Padilla, Hugo. "Rangel Frías, humanista", en: Nueva Salamandra; Monterrey; N. L., núm. 19-20 mayo-agosto de 1993, p. 46.

ST.
2) "Diálogo de la técnica",4 en adelante DT.

3. En Rangel Frías, Raúl. Testimonios. Monterrey, N. L., Universidad de Nuevo León, 1961, pp. 107-115.
4. En Rangel Frías, Raúl. Secuencia de Reyes -Las palabras-:
Contribución al Homenaje Nacional a Alfonso Reyes. Monterrey,
N. L., SEP, Nuevo León, 1982, pp. 68-87.

3

�sino también en Ferrater, Rangel se siente seguro:
la tecnología (o la técnica) es un coto válido para
las incursiones filosóficas. Otra circunstancia lo
apoya: al pensamiento filosófico en alemán no le
aconteció lo mismo que al de lengua inglesa.
Para 1945, hacía tiempo que la lengua alemana
había otorgado status filosófico a la materia tecnológica (o técnica). Aquí estamos aventurando que
Rangel hizo lectura del trabajo de Ortega y de la
entrada correspondiente en el diccionario de Ferrater. Estas lecturas, sin embargo, sólo son suposiciones; hipótesis viables, pero no estrictamente
fundadas. En cambio, Rangel sí conocía, según
referencia explícita, las ideas de un pensador alemán: Spengler. Spengler es el autor, entre otras
obras, de un opúsculo dedicado a la filosofía de la
tecnología (o la técnica): Der Mensch und die Technik.
Este breve trabajo de Spengler fue traducido al español desde la década de los treinta. De cómo Rangel pondera las ideas de Spengler, nos ocuparemos
más adelante. Por ahora baste con señalar que Rangel las conocía, y bien.

El primero, "Significación de la técnica", originalmente fue publicado en el número 5 de Universidad, con fecha de diciembre de 1945. La fecha
misma es importante por varias razones. Destacaré
dos de ellas.
Primero, se trata de un trabajo que, al igual
que el otro que luego comentaré, bien puede inscribirse en el rubro de filosofía de la tecnología (o
de la técnica). El origen de esta línea de reflexión
filosófica en Rangel quizá pudo haber arrancado
de alguna lectura que hiciera del texto clásico de
Ortega y Gasset, "Meditación de la técnica'',5 publicado 6 años antes. Rangel no menciona a Ortega
en estos trabajos, pero hay algo indicativo en el
hecho de que los títulos que les puso manifiesten
una gran proximidad al elegido por el español. Por
otra parte, para la fecha de 1945, también tenía ya
cuatro años en circulación el diccionario filosófico
de Ferrater Mora,6 el cual desarrolla la entrada
"Técnica" en más de media página impresa, aunque
con escasas referencias bibliográficas, ninguna de
ellas en lengua inglesa. No se trata de un defecto
en el trabajo de Ferrater, sino de algo más significativo. En los diccionarios filosóficos en lengua
inglesa de ese tiempo, ni siquiera aparecían las entradas correspondientes a este tema. No se otorgaba
reconocimiento de validez filosófica al tema de la
tecnología (o la técnica). Esta circunstancia se conservará por bastantes años más; no será sino después de la década de los sesenta que los diccionarios y enciclopedias en inglés empiecen a conceder
rango filosófico a dicho tema. Ante esto, Carl
Mitcham expresa: "The simple fact is that Spanishlanguage philosophical discourse has recognized
for much longer than English-language philosophical discourse the philosophical significance of
technology". 7 Y Rangel en 1945, en Monterrey,
andaba también de adelantado con respecto al
pensamiento filosófico en inglés, aunque con toda

Rangel también había leído a un autor inglés:
Sir James George Frazer. Pero la obra de Frazer no
es filosófica, sino que se ubica en el ámbito de la
antroposociología. De cómo pondera Rangel las
ideas de Frazer, también nos ocuparemos más adelante. Las referencias que hemos hecho a"textos y
lecturas destacan un primer sentido de la importancia que tiene la ubicación temporal del primer
trabajo de Rangel. Ahora intentaremos destacar un
segundo sentido. Pero esto merece consideración
aparte.

Motivado por un hecho mayúsculo, que no quiere
mencionar por su nombre,8 Rangel explora algunas
de las vetas de la filosofía de la tecnología (o la técnica). El 6 de agosto de 1945, apenas 4 meses antes
de la publicación del primer artículo, un avión militar de los Estados Unidos, apodado Enola Gay, había
arrojado una bomba, llamada Little Boy, sobre la

ciudad japonesa Hiroshima.9 Esta bomba fue el
primer artefacto bélico creado por el hombre con
base en la física atómica y la tecnología nuclear. Una
segunda bomba se arrojó poco después sobre la ciudad de Nagasaki. Como nación beligerante, el Japón se rindió. Pero una nube de asombro y de temor
empezó a recorrer los cielos del planeta.
Frente a estos sucesos, mucha gente hizo aspavientos, reales o fingidos, como manifestación de
un espíritu de fineza conmovido por el horror. Rangel también apreciaba la magnitud de los hechos,
también se sentía conmovido, pero eligió instalarse
en un mirador teorizante y geométrico; más allá
de la circunstancialidad de los acontecimientos,
había algo mayormente atractivo: la incitación a
incidir en "la significación de la técnica como factor histórico y cultural" .10 Esta incitación puede tra-

8. "Ciertos hechos recientes, que por ser excesivamente notorios
nos ahorran la necesidad de nombrarlos", dice sr, op. cit., p.
107.

9. Las grandes batallas del siglo veinte. México, D. F., UTEHA,
1982, vol. 11, p. 1662s.
10. ST, op. cit., p. 107.

3. Hiroshima, el temor

seguridad sin saberlo. Apoyado no sólo en Ortega,

5. Originalmente, en: Ensimismamiento y alteraci6n. Buenos Aires,
Espasa-Calpe, 1939.
6. Ferrater Mora, José. Diccionario de filosofía. México, D. F., Edi
torial Atlanta, 1941.
7. Mitcham, CarL editor. PhilosophyofTechnology in Spanish Speaking Countries. Philosophy and Technology, vol. 10; Dordrecht,
The Netherlands: I&lt;luwer Academic Publishers, 1993. Introducción, xxv.

4

Raúl Rongel Fríos y Alfonso Reyes

ducirse en una pregunta: ¿cuáles son las propiedades, las características, las notas privativas de la
tecnología (o la técnica) y cuál su repercusión en el
seno social? Rangel señala una, certeramente esencial: la eficacia. En verdad, sin eficacia la tecnología
(o la técnica) desaparece, pierde su sentido. Al encontrar esta respuesta, Rangel ensarta su flecha en
un blanco fundamental. Y se trata de una flecha
que viene desde el origen de las primitivas comunidades humanas.
Si somos cínicos, podemos establecer valoraciones comparativas como la siguiente: una bomba,
llamémosleA, es mejor que otra bomba, llamémosle
B, si al explotar la bomba A libera mayor energía
que la bomba B. El enunciado anterior, basado puramcmte en el criterio de la eficacia, no es aún lo
suficientemente crudo. Puede ser expresado en
otros enunciados más extremosos: a) un artefacto
explosivo, llamémosle A, es mejor que otro artefacto
explosivo, llamémosle B, si el artefacto A tiene mayor capacidad destructiva que el artefacto B (se

5

�mento, esta mortandad se reflejó sobre conciencias
que habían perdido su capacidad de reacción: la
gente se había acostumbrado a los ataques con
bombas convencionales, aun a aquellos monstruosamente masivos como el que se efectuó sobre
Tokio. Los artefactos nucleares acabaron con este
achatamiento de la sensibilidad por una doble vía:
la una, por eficacia en el acceso a un nuevo tipo de
energía;14 la otra, por la facilidad operacional, "el
sencillo ademán", de que habla Rangel Frías: el solitario bombardero Enola Gay y su pequeña tripulación.
Los bombardeos con armas nucleares abrieron
las puertas hacía ámbitos nunca antes sospechados. Y esto "origina un sentimiento de temor y admiración",15 dice Rangel. Temor y admiración: estos
conceptos son mencionados en relación con el holocausto nuclear, pero también son inmediatamente
conectados con las características del pensamiento
mágico. En este tránsito Rangel nos revela otra de
sus fuentes documentales: Frazer y su famoso
estudio, La rama dorada. 16 Veamos esto.

esconde ahora que se trata de una bomba, pero se
mide la eficiencia por el poder de destrucción); b)
una bomba, llamémosle A, es mejor que otra
bomba, llamémosle B, si la bomba A es capaz de
matar a mayor cantidad de gente que la bomba B
(ahora ya no se oculta nada). Y aún se puede llegar
a mayor grado de precisión, añadiendo indicadores
más finos. Sólo unos ejemplos: "liberar mayor energía por unidad de tiempo"; ''matar a mayor cantidad de gente a menor costo", "liberar mayor energía con el menor requerimiento operacional", etc.
No hay duda: frecuentemente la alusión al solo criterio de eficacia conduce a extremos desagradables.
Pero, ¿por qué hemos desmenuzado el asunto de
la eficacia hasta este punto? Porque intentamos dar
contenido a una, aparentemente simple, afirmación
de Rangel: en la reacción frente a la tecnología se
"adivina un riesgo en el que las posibilidades de
causar la muerte sean tan accesibles y fáciles de
ejecutar, como el sencillo ademán de empujar un
resorte" .11 En el origen de las primitivas comunidades humanas se empezó a utilizar un artefacto que
empleaba fuerza de resorte para impulsar un proyectil: el arco y la flecha. Este artefacto, este objeto
técnico, tenía que cumplir también con la función
de la eficacia o resultaba inútil. Y, al igual que los
dispositivos de destrucción modernos, conllevaba
su riesgo. Por eso, Rangel asienta con justicia: "Un
arco y una flecha representan tanto riesgo para la
vida primitiva, como la bomba atómica para nuestra apretada humanidad" .12 La apreciación de una
eficacia proporcional en función del tiempo es
adecuada.
Pero antes, Rangel aludió a "un sencillo ademán" y esto no es sino una forma retórica de referirse a la facilidad operacional, la cual puede también ejemplificarse en los sucesos bélicos de 1945.
En marzo de ese año, la ciudad de Tokio sufrió un
feroz ataque aéreo que causó más muertos que
cualquiera de los ataques con las bombas atómicas
sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki.13 Este
hecho no tiene una presencia destacada en la memoria histórica, casi no se le recuerda. En su mo-

4. Rangel y Frazer
En la obra de Frazer hay algunas referencias al pensamiento mágico y mítico en su eventual relación
con la ciencia y la técnica. Y esta eventual relación
es tomada por Rangel como punto de arranque para
otra línea de reflexión. Los conceptos de temor y
admiración, suscitados por las explosiones nucleares, constituyen un puente sobre el que Rangel

14. Des~e el mismomesde agosto de 1945 estaba preparado
un m~orme sobre el desarrollo de la bomba atómica que,
para fines de divulgación, incluía toda la información cientí~ca pertinente y revelable, entonces, al público. Este traba¡o está ahora traducido al español: Smyth, Henry D. La
energía atómica para fines militares. Traducción: Rafael Molina Pulgar; Cultura Universitaria, núm. 59; Serie Ciencia¡ México, D.F., Universidad Autónoma Metropolitana, 1995.
15. ST, op. cit., p. 107.
16. El trabajo original se publicó en 2 vols., en 1890; la edición
monumental fue publicada en 12 vols., durante el lapso
1907-1914. El autor publicó una edición abreviada en 1922·
la traducción española se basa en esta edición: Frazer, S~
~ames ~rge. La rama dorada. Magia y religión. Versión espanola: Elizabeth y Tadeo l. Campuzano¡ Sección Obras de
de Sociología; México-Buenos Aires, Fondo de Cultura Económi_ca, la. _ed., 1944; 2a. ed. revisada, 1951. Aquí utilizamos
la qumta re1Illpres1ón de la segunda edición revisada, 1965.
En adelante: RD.

11. Ibidem.
12. Ibid., p. 114.
13. Williams, Trevor. Historia de la tecnología. México, D. F., Siglo
XXI, 1988. Vol. 5, p. 557.

6

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dones negativas, la magia, para Frazer, juega un
papel con alto desempeño en el desarrollo de las
sociedades. En especial, Frazer pondera su relación
con la ciencia: "Aunque podemos justamente rechazar las pretensiones extravagantes de los magos y
condenar las supercherías con que engañaron a la
humanidad, la institución original de esta clase de
hombres, tomándola en su conjunto, ha producido
un bien incalculable para los humanos. Ellos fueron
los predecesores directos, no sólo de nuestros médicos y cirujanos, sino de nuestros investigadores
y descubridores en cada una de las ramas de la
ciencia natural" .21 Esta apreciación de la relación
magia-ciencia es, por lo menos, extremosa, y por
lo más, infundada y falsa. Aun podemos encontrar
más de estas controvertibles ideas de Frazer:
"Cuando recordamos que en otro sentido la magia
ha despejado el camino de la ciencia, fuerza es admitir que si la magia ha hecho mucho daño, también ha sido la fuente de mucho bien y que, si es
hija del error, ha sido la madre de la libertad y de la
verdad" .22 Esto parece demasiado. Rangel lo piensa
así, sin importar que en otros lugares Frazer lo
intente matizar: "Es difícil que los lectores de esta
obra necesiten recordar que el supuesto orden
mágico difiere extensamente del que forma la base
de la ciencia".23 Estas precisiones sólo son burladeros por dónde escapar en el caso de que las posturas fundamentales susciten oposición por su contenido de dislates.
Frente a todo este panorama de especulación,
Rangel parece decir: tengamos cuidado de este
Frazer. Lo dice de una manera política, deferente y
elegante: "en la magnífica, por lo demás, obra de
Frazer"24 dice, como de paso, Rangel. El guiño de
discrepancia se encuentra en la expresión "por lo
demás". Porque, ¿qué es "lo demás"? Lo demás son
las interesantísimas narraciones de creencias, costumbres, hábitos, prácticas y usos de magias y mitos
en diversos pueblos y grupo_s étnicos y con distinta
ubicación histórica. Sólo eso: no una teoría sustentable de la relación magia-ciencia.
Rangel se aparta de Frazer por el desmesurado
valor que éste concede a la magia y al mito como

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transita hacia Frazer. Es posible esto en virtud de
que esa misma pareja conceptual se encuentra también en el pensamiento mítico y mágico estudiado
por el autor inglés.
Los conceptos señalados andan en una y otra
parte del trabajo de Frazer. En algún momento se
expresa: "De todas las fuentes de peligro ninguna
es más temida por el salvaje que la magia y la brujería" .17 Y también aquí y allá aparecen alusiones a
la ciencia y la técnica. En Frazer, las relaciones entre mito-magia, por un lado, y ciencia-técnica, por
el otro, son -por decirlo de alguna manera-polivalentes. Su apreciación de estos asuntos no es unidimensional o monótona; incluso, en ocasiones, llega a presentar ciertos matices de contradicción. Es
necesario ver esto con mayor detalle para poder
entender una deferente insinuación de desacuerdo
y una franca manifestación de disentimiento con
Frazer, que aparecen en el primer artículo de Rangel.
La magia es algo de carácter puramente práctico: "La magia es siempre un arte, nunca una ciencia",18 afirma Frazer; pero añade que quizá algún
día un estudioso pudiera lograr abstraer los principios generales imbuidos en las prácticas mágicas
y, así, se lograra "discernir la ciencia espuria tras el
arte bastardo" 19 o el "pseudo arte" de su "pseudo
ciencia" .20 A pesar de estas clarísimas caracteriza17.
18.
19.
20.

21.
22.
23.
24.

RD, op. cit., p. 235s.
Ibid., p. 34.
Ibidem.
Ibid., p. 44.

7

Ibid., p. 89.
Ibid., p. 74.
lbid., p. 797.
ST, op. cit., p. 108.

�promotores de un camino que finalmene desemboca en la ciencia y la técnica modernas. No es de
esa manera, afirma Rangel. Cualquiera que pudiera
ser la relación entre tales quehaceres, de amistad o
adversidad, de duelo o de colaboración, una cosa
es cierta: "esto no implica la sucesión de un idéntico
proceso mental que vaya de la magia a la t~cnica
por perfeccionamiento y progreso".25 Esta afirmación es categórica y fundamental. Permite aceptar
coincidencias o similitudes, pero no un condicionamiento genético que ligue y emparente ambos
fenómenos.
Un sustrato común a magia y técnica, por ejemplo, estriba en la intención de que algo suceda o no
suceda. El brujo baila para que empiece a llover o
para que deje de llover, según el caso. El tecnólogo
levanta un peralte en las curvas de las carreteras
para que los automóviles se conserven sobre la cinta
asfáltica y no se vean empujados por la fuerza centrífuga. Las intenciones se asemejan, pero su fundamento es radicalmente diferente: el tecnólogo se
basa en las razones de la mecánica; el brujo, en
creencias surgidas de la irracionalidad.
En algunos mitos, eventualmente, puede darse
una relación de prefiguración con respecto a la técnica, esto es cierto. En señalar este tipo de relación,
Rangel concede razón a Frazer. De manera atinada
'
Rangel habla del mito de Prometeo como una anticipación del dominio técnico del fuego y, aun podría decirse, de la energía en general. Este ejemplo,
al que Rangel alude para otorgar méritos a Frazer,
ni siquiera es de éste,26 aunque sea válido. Por otra
parte, tampoco es necesario que esta relación anticipativa aparezca sólo ligada a los mitos. Puede
aparecer en cualquier ejercicio de la fantasía; se encuentra en La nueva Atlántida, de Francis Bacon, o
en la obra literaria de Veme. En cualquier caso, la
relación de prefiguración no constituye un vínculo
genético, sino una simple antelación imaginativa,
como bien lo aprecia Rangel Frías. La imaginación
es un componente esencial a las creaciones técnicas:
"Fallaría de intento una teoría de la técnica que
prescindiese del proceso imaginativo de la conciencia humana" .27 Ahora, Rangel ya no se refiere sólo
25. Ibídem.
26. No encontramos incluida la palabra "Prometeo" en el índice
analítico de la edición de la RO que consultamos.
21. sr.op. cit., p. 109.

al mito, sino que habla en general. Esto parece correcto, y constituye una invitación a ahondar en el
asunto.

S. Rangel y Spengler
La alusión a la ciencia y la técnica en Frazer, obliga

a Rangel a efectuar un nuevo tránsito. Dentro del
propósito general de la actividad científica de ampliar el conocimiento, se ubican los fines más
precisos de encontrar leyes y estructurar teorías.
Con un rompimiento radical frente a la tradición
histórica, la ciencia contemporánea empezó a
encontrar sus condiciones de posibilidad a fines del
siglo XV, y las desarrolló, principalmente, durante
las centurias XVI y XVII. Los nombres de Bruno,
Copérnico, Kepler, Bacon, Galileo, Descartes, Newton, entre otros, destacan en este amanecer de la
modernidad. Pero, ¿será igualmente posible el
desarrollo de la ciencia en todos los campos? Históricamente, Spinoza intentó una ética, more geometrico demonstrata, que a pesar de su pretensión no
logró alcanzar rango científico. Un poco más tarde,
Kant se quejaba de que la metafísica careciera de la
solidez que caracteriza a la geometría de Euclides.
Más recientemente, Dilthey intentó sentar las bases
para las ciencias del espíritu. Y, en la actu~lidad, se
establece la distinción, cortés y amable, y para propósitos académicos, entre "ciencias duras" y "ciencias blandas" simplemente para disimular el hecho
de que las "ciencias blandas" no son ciencias. Y
nuestro Alfonso Reyes, en alguna ocasión y frente
a una observación impertinente, respondió con
sequedad: "La historia no es ciencia". Rangel parece
compartir la opinión de Reyes.
¿Es posible la historia como ciencia? Mucho
se discute al respecto. 28 En todo caso, y con respecto
a la historia, ha habido quienes proponen leyes de
diverso tipo como si poseyeran certidumbre de
~encia. Rangel alude a uno de ellos, al principio
sm querer dar su nombre, con alusión sesgada como lo hizo también la primera vez que mencionó
el bombardeo nuclear sobre Hiroshima. Ahora dice:
28. ~lo como ilustración, cfr.: "Are Historical Explanations
Different?" y "On the Epistemology of the Inexact Sciences"
en: Rescher, Nicholas. Scientific Explanation. New York,
Free Press, 1970, pp. 147-208.

Th;

8

entre los hombres, aquellos vocados para el saber
son "hombres nacidos para el mando" y los vocados para el hacer son ''hombres nacidos para la obediencia".32
Ylo que pasa entre los hombres, pasa asimismo
entre las naciones por ellos habitadas. Ergo: hay
naciones destinadas al mando y naciones condenadas a la obediencia. Entre las primeras, se encuentran todas las naciones de raza blanca, los pueblos
nórdicos; los "wikingos", llega a decir Spengler. Por
la otra parte, las naciones condenadas a la obediencia están conformadas por los pueblos de color;
y, para colmo, añade en una nota a pie de página:
"Comprendo entre los 'hombres de color' a los habitantes de Rusia y de una parte de la Europa meridional y oriental".33 El racismo que aqueja a Spengler, lo obliga a pegar maromas conceptuales increíbles. Por ejemplo, frente a hazañas de descomunal
e irrebatible mérito, como el descubrimiento del
Nuevo Mundo y la primera circunnavegación austral de África, realizadas por Colón y Vasco de Gama, empresas que parecen más propias de los
"hombres del mando" que de los ''hombres de la
obediencia", Spengler emplea sus trucos y prestidigitaciones y empieza por llamarlas "expediciones
wikingas". Y¿por qué wikingas? Otra vez, a pie de
página lo explica: "Pues los que emigraron de
España, Portugal y Francia fueron seguramente, en
su mayor parte, descendientes de los conquistadores de las invasiones bárbaras".34 Spengler es un
descarado: ahora resulta que los hipotéticos genes
de Childericos, Rodericos y Recaredos, sobrevivientes en la sopa racial que conformó a los pueblos
del sureste de Europa,35 son los únicos que justifican
la magnitud de estas empresas.
Rangel tiene razón: los vicios de Spengler se
expanden a lo largo de una extensa escala y culminan en el más feo de todos: su racismo. En su momento, fue un osadía señalar al pensamiento de
Spengler como algo lacrado por vicios. Rangel lo
hizo, sin importar que alguien lo entendiera.

"Hay alguien que ha tratado de obtener leyes de
desenlaces históricos por catástrofe, apoyando tal
razón en las últimas consecuencias del pensamiento
técnico" .29 Luego, lo menciona sólo por el apellido:
Spengler, como lo hemos señalado antes. Su nombre completo: Oswald Spengler (1880-1936). Nos
ocuparemos en algunos aspectos de las ideas de
este autor, pues según las estimaciones rangelianas,
Spengler padeáa de serios y feos vicios.
El libro más conocido y famoso de Spengler es
La decadencia de Ocddente, publicado originalmente
en alemán, en cuatro tomos, entre 1918 y 1922; esta
obra fue vertida al español, en cinco tomos, en 1934.
Otro libro que hemos mencionado ya, Der Mensch
und die Technik, apareció en su idioma original en
1931, y fue publicada su traducción española al año
siguiente. Rangel pudo haber leído ambas obras.
Quizá de la primera toma el ejemplo de la conquista
de México, para criticar los mecanismos simplistas
con que algunos filósofos de la historia, como
Spengler, atacan los problemas, bajo su creencia de
que hay una ley (o leyes) que regula los sucesos:
"una ley inercial propia de la historia",30 dice
Rangel. Tan partidario de enaltecer la libertad y la
creatividad del hombre, esta perspectiva condenatoria a futuros ineludibles, predichos por ley, quizá
a Rangel le pareáa una forma degradada y laica
de cualquier teoría de la predestinación, o una presencia inaceptable de la fatalidad. Yla consideraba
un vicio de pensamiento.
Pero encontraba en Spengler otro vicio, aún
peor; su racismo. Para entender esta calificación,
merecida y sobradamente ganada por Spengler,
vamos a comentar algunas de las tesis contenidas
en El hombre y la técnica,31 el segundo de los libros
mencionados antes.
Para Spengler, el ojo y la mano pueden funcionar como metáforas corporales del saber y el hacer
humanos. La técnica (o la tecnología) es una empresa bizqueante: conjuga un saber con un hacer en el
saber-hacer binomial que le es propio. En este binomio, empero, es más importante el término del saber que su pareja operativa. Así acontece también

32.
33.
34.
35.

29. ST, op. cit., p. 108.
30. /bid., p. 109.
31. Spengler, Oswald. El hombre y la técnica. Traducción del alemán: Manuel G. Llorente; Buenos Aires, Ediciones Modernas, s/ f. En adelante: HT.

9

HT, op. cit., p. 85.
/bid., p. 134.
Ibid., p. 115.
Cfr. Bosch-Gimpera, Pedro. El poblamiento y la formación de
los pueblos de España. México, D.F., Universidad Nacional
Autónoma de México, 1995.

�ridículos como el común de nuestros nuevos filósofos se imaginan" .39 Leibniz tenía en gran estima
todo intento de reflexión sobre asuntos metafísicos:
¿dualismo o monismo en el fondo de la realidad?
No en balde, a través de Wolff, se convirtió en uno
de los maderos de la cruz metafísica de Kant. No
obstante, también contribuyó con lo suyo al arranque de la modernidad. No siempre se tuvo éxito,
pero hubo aportaciones decisivas. Descartes fracasó
en su mecánica de vórtices, pero tuvo éxito con su
nueva geometría; Leibniz se estancó en su metafísica dogmática, pero abrió un postigo a la modernidad con sus aportaciones al cálculo infinitesimal;
la mecánica de Galileo, aunque de validez restringida, ya había sacado un pie del pantano de los
errores. Algo totalmente nuevo empezaba a despuntar. Al mismo tiempo, algo había llegado a su
término: "la ciencia de naturaleza filosófica", como
dice Rangel, que venía desde los tiempos viejos.
El hacer que se funda en el nuevo tipo de conocimiento, ya no es un hacer técnico. El hacer moderno, basado en la ciencia, tiene otro nombre: tecnología.
En el segundo de los trabajos de Rangel sobre
estos temas hay consistencia en la terminología.
Predominan las referencias a la tecnología. Y si de
modo ocasional vuelve a emplearse el término "técnica", ello parece obedecer ahora sólo a un prurito
de evadir repeticiones. El cambio terminológico es
importante por lo que antes señalamos: implica
también un cambio conceptual. Y este cambio es
de radical importancia. Incluso en el tiempo en que
Rangel escribió su segundo trabajo -veinte o veinticinco años después de la aparición comercial de
la televisión, según uno de los participantes en el

hay ciencia en sentido estricto. Los historicistas pretenden encubrir este hecho cuando justifican casi
cualquier cosa llamándola la ciencia de su tiempo". No hay tal: la física de Aristóteles no es la
ciencia de su tiempo". Simplemente no es ciencia;
es un error, y sobre los errores no puede fundarse
ninguna técnica. Precisamente por errónea, la física
11

11

Nevada del 9 de enero de 1967 en Monfelley

6. Más de veinte años después: precisión
terminológica

la experiencia común y la práctica (tipo de conocimiento requerido en la elaboración del arco y la
flecha primitivos, mencionados en el primer trabajo), b) conocimientos científicos sancionados por
experimentación rigurosa (tipo de conocimientos
requerido en la elaboración del arma nuclear, aludida por Rangel también en el primer trabajo). De
esta suerte, en 1945, el término técnica"le sirve a
Rangel para cobijar los dos casos. Pero estaba muy
consciente de que, con respecto al saber, los artefactos son de dos tipos distintos. Por ello, para diferenciar el segundo tipo, al cual pertenece el artefacto nuclear, Rangel emplea locuciones como 11recursos técnicos fundados en los conocimientos científicos"36 o "técnica científica"37• Pero la ciencia sólo
empieza a ser posible a partir de la modernidad.
En el viejo periodo de la historia occidental que
empieza en Grecia con los filósofos presocráticos y
culmina en los albores del Renacimiento, no hay
"técnica científica" en sentido estricto. No puede
haberla, porque en el ámbito del conocimiento de
la naturaleza, salvo escasas excepciones-el principio de Arquímides, y algunos casos más- tampoco

Ahora vamos a intentar desarrollar algunas consideraciones sobre el segundo trabajo de Rangel:
"Diálogo de la técnica". Al hacerlo, será posible poner de manifiesto algunas cosas interesantes. Entre ellas, conviene destacar dos: a) la pervivencia
de sus lecturas de Frazer y de Spengler, aunque ya
no vuelva a mencionar por su nombre a estos autores, y b) la maduración terminológica y conceptual
en tomo al binomio saber-hacer en la modernidad.
Empezaremos por esto último.
En el primer trabajo, Rangel únicamente empleó la palaba técnica"; ni siquiera una sola vez
usó el término tecnología Esto es sintomático:
por una parte, revela la influencia de Spengler y
de Ortega -en el caso de que fuera correcta la suposición de la lectura de este último, mencionada antes-, aun en aspectos lingüísticos y terminológicos. Pero esto no es inocuo, tiene una repercusión
importante en el nivel conceptual. La creatividad
del hombre se ve representada en los objetos que
elabora, en los artefactos. Pero el saber que está
detrás del proceso mismo de elaboración puede ser
de dos tipos: a) conocimientos sancionados sólo por

11

11

11

11

•

de Aristóteles no dio lugar a ningún desarrollo técnico. Una apreciación justa de la empresa aristotélica sería verla como un intento de hacer ciencia,
sólo como eso, pero no como un logro. La física de
Aristóteles pertenece a la historia de los fracasos,
no a la de los éxitos. Y lo mismo acontece con otros
muchos intentos: la mecánica de los vórtices, de
Descartes, la teoría del flogisto, y más.
De todo esto se percata Rangel y lo establece
con claridad: "La Ciencia de naturaleza filosófica
llegó hasta los griegos y se quedó en la Edad Media; lo que ahora denominamos con esa palabra es
una técnica científica preparada en laboratorios industriales y adherida más que nunca al experimento a base de máquinas".38
Podemos glosar el fondo del asunto de la siguiente manera: no la técnica, en general, sino algo
más preciso, la tecnología, el hacer fundado en el
saber científico en sentido estricto, sólo empieza a
ser históricamente posible una vez que termina la
Edad Media (¿1453?). Sigue siendo factible elaborar
artefactos técnicos, pero un nuevo tipo de objetos
artificiales, hechuras humanas basadas en conocimientos cada vez más sólidos y confiables, aparece y progresivamente empieza a crecer hasta llegar a constituir una presencia avasalladora en nuestros días. Es la tecnología y su condición de posibilidad: la ciencia, este tipo de conocimiento que, en
sentido estricto, empieza a despuntar sobre los

diálogo posterior a la conferencia de Rangel- ni
siquiera todos los investigadores en el ámbito internacional sobre filosofía de la tecnología lo habían
percibido por entero.

escenarios de los siglos XVI y XVII. Antes mencioné
algunos nombres de ilustres actores que se desempeñaron sobre estos escenarios. El listado no era
exhaustivo, pero una omisión -quizá dos, si recordamos a Pascal- debe subsanarse: la de Leibniz.
Importante por variadísimos conceptos, Leibniz
conservaba un cierto espíritu de reticencia frente a
sus contemporáneos abjuradores del pasado. Dice
Leibniz, en relación con los filósofos precedentes:
"No están ellos tan alejados de la verdad ni son tan

39. Leibniz, Gottfried Wilhelm. Discurso de Metafisica. Traducción del francés, prólogo y notas de Alfonso Castaño Piñán;
Buenos Aires, Aguilar, 1955, p. 34.

36. ST, op. cit., p. 110.
37. !bid., p. 113.

10

38. lbid., p. 111.

11

�7. Más de veinte años después: la tecnología como liberación

atendida al término de la exposición del conferenciante.

El segundo de los trabajos fue originalmente una
conferencia impartida, con seguridad, a un grupo
de ingenieros: "El supuesto, como lo es efectivo en
este caso a todos ustedes, de haber sido educados,
preparados y estar ejerciendo una actividad dentro
de la dimensión tecnológica del mundo",40 les dice
Rangel a sus oyentes.
Como uno de los pivotes temáticos, "nos enfrentamos al problema de la tecnología y de la cultura
humanas",41 asienta Rangel. Los dos conceptos que
aquí se destacan constituyen también el nombre de
una de las revistas internacionales más especializadas sobre estos temas: Technology and Culture. 42
No hay base alguna para suponer que Rangel
tuviera conocimiento de esta publicación. Sus ideas
y su manera de incidir sobre estos asuntos son por
completo originales. Rangel podía tener oyentes,
alumnos, admiradores, pero no tenía en Monterrey
pares con quienes, en rigor de paridad, pudiera
dialogar. En este sentido, necesariamente fue un
solitario. Este último aspecto ya ha sido destacado:
"Me sorprendió siempre la heroicidad con la que
Raúl Rangel Frías mantuvo su actitud de presencia
en una ciudad que muchas veces no lo comprendió" .43 Para ciertas cosas del quehacer intelectual,
Rangel Frías pareció encarnar lo que expresa el
poeta:

Para poner en marcha su plática, Rangel recordó algunas de las líneas narrativas empleadas
por Huxley en Un mundo feliz. A diferencia de otras
interpretaciones, no ve en Huxley solamente la
posibilidad de un futuro sombrío regido por la
tecnología, sino su caricatura; en efecto: cuando se
destierra casi toda la gama de los valores alcanzados en el empeño cultural del hombre, y sólo
queda privando el de la eficiencia, el resultado es
una caricatura, "una deforrnación". 44 Al ampliar la
validez de esta observación, quizá pudiera aventurarse que el efecto caricaturesco se produciría en
todo caso en que uno solo de los valores quedara
entronizado, con cercenamiento de todos los demás. Así, la lección que, tornando sólo como pretexto a Huxley, parece querer establecer Rangel, es la
siguiente: la eficiencia implícita en los propósitos
tecnológicos es un valor que pierde su sentido cuando se le aísla del resto de los valores; por el contrario, lo acrecienta al tener "en cuenta la totalidad
del ser humano y no exclusivamente la eficacia de
los resultados, ni la acumulación del poder económico o social".45 El pretexto huxleyano y las consideraciones amplias y generales, no impiden, antes
lo contrario, que Rangel baje a niveles de la~ concreciones reales, especialmente por lo que concierne a
la realidad nacional. Pero como esto se conecta con
otros aspectos interesantes de destacar, puede
intentar hacerse todo ello en bloque.

porque para andar conmigo
me basta mi pensamiento.

Dos citas mostrarán tres cosas. Las citas: a) ''Para México que es un país tradicionalmente desorganizado sobre la base de una tradición de esclavitud y de trabajo servil (... ) la tecnología es una
liberación";46 b) "La tecnología representa uno de
los pasos esenciales de un progreso y una actitud
de liberación, no solamente material sino también
éticamente insustituible corno ineludible de todos
los mexicanos" .47 Las tres cosas que estas citas
muestran: 1) Rangel no ha olvidado su lectura de
Spengler, y le sigue siendo polarrnente opositor:
Spengler concibe a la tecnología corno un instru-

Corno contrapeso, cuando era posible, ofrecía
y participaba en diálogos. En la ocasión de la conferencia ofrecida a los ingenieros, bajo alusión a la
manera platónica, invitó a sostener una participación dialógica. Y, en su medida, la invitación fue

40. DT, op. cit., pp. 69s.
41. lbid., p. 70. Los subrayados son de RRF.
42. Technology and Culture. Chicago. The University of Chicago
Press; quarterly, 1959.
43. Garza Guajardo, Celso. Ensayo de una Vida. Conversaciones
con Alfonso Rangel Guerra. Monterrey, N .L., Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de NuP.vo León, 1996,
p. 78.

mento de dominación de los pueblos "blancos" sobre los otros pueblos; Rangel, como un instrumento
de liberación de los otros pueblos: están en los lados
opuestos de un mismo mostrador; 2) Rangel no ha
olvidado su lectura de Frazer; la cita b muestra un
fuerte parentesco con este aserto: "La esperanza de
progreso, tanto moral e intelectual como material,
en el futuro está condicionada por la suerte de la
ciencia" .48 Y, finalmente, 3) la preocupación que
muestra Rangel, no sólo por los determinantes generales de la relación entre tecnología y cultura, sino
por su impacto en la realidad concreta del país. Este
último asunto se enriquece particularmente en la
participación dialógica a la que Rangel invitó desde
el principio de su plática.

8. Colofón

48. RD, op. cit., p. 797.

49. DT, op. cit., p. 79.

La tecnología envía mensajes bivalentes; por una
parte, constituye una fuente de recursos de los
cuales se beneficia el hombre; por la otra, "ha llegado a cumbres completamente inesperadas y a una
capacidad de producir consecuencias en el orden
social y sicológico para lo cual no estamos del todo
prevenidos".49 La eficiencia de la tecnología también puede derivar hacia fines funestos; de ello fue
consciente Rangel y en varias oportunidades tocó
las cuestiones éticas; pero no cejó en su empeño
fundamental, geométrico y racionalista, de entender con máxima claridad estos asuntos. No cedió
desde el primer momento; desde su primer artículo
en 1945, año en el que, de manera brutal, el hombre
mostró que había logrado dominar el corazón de
la materia.

44. DT, op. cit., p. 71.
45. Ibid., p. 76.
46. lbid., p. 72.
47. lbid., p. 73.

12

13

�El hombre del siglo para
Monterrey: Roosevelt
Juan Alberto Cedillo

•
Roosevelt y Ávila Camacho en Monterrey

trial de Monterrey tenemos que hacer un repaso
de la situación en la que se encontraba nuestro país
en el preludio de la Segunda Guerra Mundial.
El conflicto armado en Europa provocó diversos problemas para la economía mexicana; uno de
los principales fue la escasez de productos manufacturados que México le compraba a Estados Unidos, debido a que ese gobierno restringió las exportaciones de diversos productos y materias primas.
Además, el gobierno de EU temía que diversos
materiales estratégicos para la guerra fueran triangulados por empresas que se los podían vender a
los alemanes y japoneses. Para evitar esa situación
el gobierno de Roosevelt creó el War Production
Board (WPB), que se encargó de vigilar que las
pocas ventas al exterior no fueran a parar a las
empresas que tenían algún contacto con los países
que formaban el Eje: Alemania, Japón, Italia y
España.
Para tal efecto se formaron las famosas listas
negras, en donde estaban incluidas todas las empresas a las que el WPB no autorizaba la venta de
ningún producto norteamericano. De esta manera,

EL DESARROLLO INDUSTRIAL DE LA OUDAD DE MONTERREY
está relacionado con una de las figuras más importantes de la historia mundial: Franklin Delano
Roosevelt, quien por cierto muy probablemente
será declarado por un comité internacional "el
hombre del Siglo XX", candidatura que han apoyado diversas personalidades, entre ellas el escritor
Carlos Fuentes.
El expresidente norteamericano reúne méritos
suficientes para ese nombramiento, como su papel
para derrotar al fascismo en la Segunda Guerra
Mundial. Pero su contribución para conformar el
poder industrial de los Estados Unidos con su
programa conocido como el New Deal reviste hoy
en día una importancia fundamental, para confrontar a un modelo económico que funciona únicamente para beneficiar a los pequeños grupos de
especuladores que controlan las finanzas internacionales y que sólo crean riqueza virtual, a costa
de desalentar la riqueza real sacrificando a los
sectores productivos de la economía.
Para entender la dimensión de la contribución
de Franklin Delano Roosevelt al desarrollo indus-

15

�el War Production Board creó un gran cuello de
botella, ya que las materias primas, manufacturas
y refacciones fluían a cuentagotas por el gran burocratismo que representaba investigar que las importaciones no fueran a parar a alguna empresa incluida en las listas negras. En Monterrey, por ejemplo, fueron inscritas varias empresas, entre las que
destaca la firma alemana Casa Holk.
Dos fueron los rubros en donde la economía
mexicana sufrió la falta de productos y servicios.
El primero consistió en la escasez de llantas tanto
nuevas como usadas. La falta de neumáticos afectó
a grandes sectores de la economía. El problema
llegó al extremo de que fue tratado directamente
por el gobierno federal con su contraparte de los
Estados Unidos para que se pudiera surtir al mercado mexicano, aunque fuera con llantas usadas.
Empresas que estaban naciendo en Monterrey,
como Transportes del Norte, pudieron sobrevivir
gracias al mercado negro de llantas que se formó
en Cuemavaca, Morelos.

rador de la empresa, dejando a gran parte de
Monterrey y a las industrias en una situación sumamente crítica.
El problema era tan grave que el director de la
planta, viendo la magnitud del desastre que había
provocado y asumiendo la misma responsabilidad
del capitán de un barco que se hunde, se suicidó.
La difícil situación para la industria regiomontana se presentaba de la siguente manera: en
medio del conflicto armado era imposible conseguir turbogeneradores en Europa o Japón, y los
Estados Unidos no los producían en ese momento
porque la industria estaba dedicada sólo a producir
material estratégi~o para la guerra.
Tal desastre amenazaba también con cancelar
los proyectos de los empresarios regiomontanos
para sustituir los productos que ya no se podían
importar, como el acero, por lo que estaba en riesgo
el nacimiento de una de las principales empresas
de México: Hojalata y Lámina (Hylsa).
El problema fue planteado directamente al
Presidente de la República, Manuel Ávila Carnacho,
quien sabiéndose impotente ante tal situación consiguió que 15 directivos de las principales industrias regiomontanas se entrevistaran con el presidente Franklin Delano Roosevelt en el campo militar durante su visita a Nuevo León el 20 de abril
de 1943.

El otro grave problema que sufrió la industria
nacional fueron los permanentes cortes de energía
eléctrica. Debido a la falta de refacciones, era imposible mantener un suministro de energía las 24
horas y los cortes de electricidad duraban buena
parte del día, y estos constantes "apagones" limitaron el desarrollo de la industria.
Por si fuera poco, en Nuevo León esa situación
se agravó debido a que la principal planta de energía que surtía a la industria regiomontana sufrió la
descompostura de su principal generador a comienzos de los años cuarenta.
Este suceso fue recientemente documentado
por Gustavo Obregón, director de la Planta de energía eléctrica Pegui, quien narró en un foro organizado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE)
los siguientes hechos.

Gracias a la intervención directa del presidente
Roosevelt se consiguió que la empresa Dupon
transfiriera dos turbogeneradores que tenía en bodega para que los principales industriales regiomontanos crearan la única empresa privada de
energía eléctrica independiente de la CFE hasta
nuestros días: la Planta "Pegui".
De esta manera fue como empresas de Vitro,
Cemex, Cervecería Cuauhtémoc, Troqueles y Esmaltes, y otras tuvieron su propia planta de energía
que les permitió desarrollarse. Por ejemplo, el
anuncio de la construcción de Hylsa se realizó a
escasos días de que el presidente Roosevelt autorizó
la maquinaria para la nueva planta de electricidad
regiomontana.

La principal empresa que surtía energía eléctrica a las empresas regiomontanas era de origen
canadiense, Montreal Power, y acostumbrada a tener mayores ganancias de las que obtenía en Monterrey solicitó a la Comisión Reguladora la autorización para aumentar sus tarifas.

El mismo director de la Planta Pegui, Gustavo
Obregón, asegura que el desarrollo industrial regiomontano se hubiera pospuesto por lo menos una
década sin la autorización de Roosevelt para tener
los turbogeneradores en México.

Tal petición fue negada y la empresa llevó a
cabo una política de reducir costos posponiendo el
mantenimiento de sus principales plantas. Esa
situación provocó que "tronara" el principal gene-

16

Roosevelt y Avila Camacho en el Palacio de Gobierno, en Monterrey

sado el uno por ciento en promedio durante el periodo señalado. Y en cambio el país ha sufrido un
proceso de desindustrialización, proceso que se
agudizó en 1995 cuando quebraron más de 10 mil
empresas, lo que significó la pérdida de casi el 7
por ciento del PIB.
Peor aún, el principal daño que ha causado ese
"modelo" ha sido el crecimiento de la pobreza, que
en los últimos dos años comenzó a alcanzar a las
clases medias, y como consecuencia se ha perdido
la movilidad social para las mayorías, por lo que
miles de familias mexicanas tienen canceladas las
esperanzas de superarse.
En contraste, hasta antes del sexenio de Miguel
de la Madrid, la tendencia de la pobreza era de retroceso. El crecimiento del PIB fue en promedio del
6 por ciento en los últimos cuarenta años y la inflación prácticamente no existía.
Las políticas que permitieron esa estabilidad

Sin embargo, la ayuda del presidente de EU
hubiese sido insuficiente sin la influencia de sus
políticas económicas, que sacaron a los Estados Unidos de la recesión y conformaron el poder industrial de esa nación, y que en México permitieron
nacer a las principales empresas de hoy en día.
Esa política contrasta radicalmente con los
"dogmas" que privan actualmente en la economía.
Por ejemplo, durante los últimos 15 años que se
ha aplicado el mal llamado modelo neoliberal la
principal prioridad de la política económica ha sido
"controlar la inflación" y mantener "finanzas públicas sanas".
Sin embargo, durante ese periodo, los precios
han crecido hasta 150 por ciento, y cuando se ha
logrado "controlar" la inflación ha sido a costa de
frenar el crecimiento de la economía.
El crecimiento de la riqueza nacional expresada en el Producto Interno Bruto (PIB) no ha reba-

17

�los portafolios de sus empresas será en los próximos
años muy diferente de la que existe actualmente.
Incluso desde ahora tenemos ya el ejemplo de
cómo uno de los principales holdings estuvo a punto
de "quebrar" uno de sus sectores, debido a que su
director general se ocupó más en los "negocios
financieros" y desatendió el sector industrial, por
lo que tuvo que ser removido de la dirección general.
Por otra parte, existe un fuerte proceso que podría incrementar la amenaza que se cierne sobre
grandes sectores de la industria regiomontana: la
revolución de los materiales. Actualmente se gesta
de manera acelerada un proceso similar al que hemos vivido con las computadoras, y en menos de
una década, plásticos, superplásticos, gels, aire
comprimido, metales con memoria, aceros especializados, etcétera, comenzarán a desplazar a los
materiales tradicionales como el vidrio, cemento y
acero, de la construcción, fabricación de autos,
envases, etc. En este momento esa revolución está
en la fase de registro de patentes en todos los países industrializados, principalmente en Japón,
Alemania y en Estados Unidos.
Este proceso se puede convertir en una amenaza para el poderío industrial de Monterrey debido a que nuestras principales empresas carecen
de los centros de investigación y desarrollo que nos
permitan participar en la nueva "revolución tecnológica".

y crecimiento están ejemplificados en cómo concebía la política monetaria Eduardo Suárez, secretario
de Hacienda en los sexenios de Lázaro Cárdenas y
Ávila Camacho: "Si por falta de dinero acumulado
mediante el ahorro, aparece el desempleo y los recursos naturales no pueden ser explotados, es
legítimo y conveniente crear dinero por medio de
la prensa de imprimir, aun a riesgo de alterar el nivel de precios, porque la calamidad mayor que
puede aquejar a una sociedad es el desprecio de
sus recursos humanos y el empobrecimiento general que le acompaña". Huelga decir que Miguel
Mancera, actual Gobernador del Banco de México,
se rige por todo lo contrario.
Otro ejemplo que refuta la necesidad de "finanzas sanas" lo da Marriner Eccles, presidente de
la Junta de la Reserva Federal (Banco Central) en
el periodo de Roosevelt, quien sale a la defensa del
déficit fiscal señalando que: es una "forma necesaria
y compensatoria de la inversión, la cual daba vida
a una economía que estaba operando por debajo
de su plena capacidad".
Bajo esas políticas tan despreciadas actualmente es como nacieron las principales empresas
en México y Estados Unidos. Lo anterior es de suma
importancia porque la principal amenaza a la industria regiomontana no proviene de la competencia global, sino de un conjunto de ideas que se
les ha vendido a los empresarios y que se les presentan como el único modelo económico correcto
en los tiempos actuales.
Además, el neoliberalismo ha dado paso a otra
moda: la sociedad postindustrial y cada vez más
empresarios en México creen que la economía de
servicios puede sobrevivir sin una fuerte base industrial. Esa fue la política que se llevó a cabo durante la época de los presidentes Ronald Reagan y
George Bush en Estados Unidos, y su principal
resultado fue la agudización de las contradicciones
sociales, es decir, sólo hizo más ricos a los ricos y
más pobres a los marginados.
Esa política comienza a ganar terreno en nuestra ciudad debido a que las nuevas generaciones
de directivos que recientemente tomaron el control de los grandes corporativos los encontraron con
un nuevo rubro: el financiero, sector que produce
"ganancias" más rápido que la industria, por lo que
ahora los ejecutivos señalan que la composición de

En este aniversario de los 400 años de nuestra
ciudad es un buen momento para reflexionar sobre
el pasado reciente del desarrollo regiomontano y
debatir sobre cuáles son las directrices que se tendrían que llevar a cabo para mantenerla como polo
industrial. En esta reflexión habrá que tomar en
cuenta las experiencias de nuestros padres y abuelos sobre cómo construyeron el desarrollo de Monterrey, porque sin duda nos proporcionan mejores
ejemplos que las "modas académicas" de las universidades estadounidenses para construir un futuro más promisorio.
Por el contrario, de continuar por el sendero
que nos marcan tales "modas", seguirá el deterioro
de las clases medias y en el horizonte de este camino
sólo se vislumbra una sociedad aún más polarizada
entre una gran mayoría marginada y una pequeña
élite que vive en la opulencia.

18

Aforismática
Humberto Martínez

•
¿(óMO CONCORDAR NUFSfROS AFECTOS CON TODO LO QUE
arrastran,_con todo lo que implican?

o
Qué importante es lo físico, es decir, la atracción
física: para algo basta; para lo demás nunca ha sido

Todo cambio da igual; a la larga todo se empareja.
Ni bien ni mal, simples movimientos de olas en el
vivo mar.

o
Pessoa es el gran poeta metafísico.

o

suficiente.

o

Aunque sean particularidades, cosas de la circunstancia, si se las ve como encamaciones de lo que
las trasciende y engloba, como portavoces de una
providencia personal, ellas se vuelven llenas de un
profundo sentido y utilidad cuando se las sabe
interrogar. No hay nada banal; lo hacemos o lo
vemos banal.

Las preguntas esenciales de la vida, de la existencia,
siempre están presentes, aunque constantemente
tratemos de ocultarlas. Pero la Verdad, los Fundamentos, no toleran encamarse por mucho tiempo
ni resisten la atención directa.

o

o

Abordar el camino y no salirse de él. ¿Cuántas
vueltas más debemos soportar?

El ojo es el que mira; las cosas son.

o

o

Si tuviéramos un tiempo preciso, definido; pero
igual si no lo tenemos actuamos en consecuencia.
¿Quién puede dejar de actuar? ¿Acaso no es nuestro
actuar el que va precisando y definiendo nuestro
tiempo?

Si no hay detrás la pregunta, el verdadero sentimiento metafísico no se muestra. Sin embargo, él
es el único que importa, lo único perdurable.

o

o

¿Cómo podemos actuar de otra manera que no sea
transformar nuestra situación en una realidad que
nos despierte siempre la esperanza, que nos transfigure la vida, así sea en el inmediato y cotidiano
sentido, hacia una forma y lejanía ideal?

¿Hay callejones sin salida? ¿Hay respuestas al final de caminos a las que sabia y mañosamente les
sacamos la vuelta?

o

o

¿Qué es lo que cuenta en fin de cuentas?
No todo es para todos.

o

o
19

�Nada comprenderemos realmente si antes no nos
ateizamos, si no nos convierte la gran Duda.

La escritura oblicua presupone la hermenéutica.
Pero, ¿no lo presupone toda escritura, todo rostro?

o

La vida puede recompensarnos con el juego, la
variedad y la eterna desmemoria. Sólo el olvido nos
mantiene.

Somos lo que podemos medir; somos los que
podemos medir: ¿porque tenemos un pie en cada
orilla?

o

o

Lo sagrado sólo se entenderá de nuevo después de
nihilizarse.

El sentido está siempre detrás; nunca a flor de piel,
como algunos sentimientos.

o

o

El cambio procede siempre del sujeto; el sujeto debe
aprender a sujetarse.

¿Por qué es importante el sentido? Sóio para el
hombre.

No lo creemos, y sin embargo su esen&lt;;ia es irse. La
permanencia es de los muertos.

Cuánto trabajo cuesta perseverar en algunos
propósitos: nos falta la fe que mueve las montañas,
la transformación que todo lo transforma.

o

o

o

o

El movimiento se ve ilusorio cuando el yo está
estacionado, clavado a lo eterno.

La vida misma es en sí peligro; la existencia es un
riesgo. Más profundamente ambas son una pérdida.

Para nosotros el Dios nace por lo que nos falta. Así
debe ser: si viviera moriría.

La visión, la auténtica y verdadera visión, sólo
ocurre cuando somos anfibios, mitad y mitad. Ser
o estar de un lado es la tranquila oscuridad. De
este lado es ciega; del otro, luminosa.

o

o

Toda conmoción proviene del interior. Creer que
las cosas nos alteran es el engaño.

Felizmente el sentido carece de sentido en lo Vacío:
sólo la vida tiene sentido, pero un falso sentido.

o

o

El Silencio es el centro, lo inmóvil.

o
Todo acaba por perecer, pero imperecederamente.

o

o

o
La vida juega de este lado y del otro. Pero su Existencia sólo está del otro.

o
No es lo mismo ver aquí que allá; en realidad no es
lo mismo ver parado aquí que desde allá. Sólo
nosotros vemos y no hay nada que ver.

o
Hay un regalo en el traspasar fronteras.

La suprema paradoja: vivir cuando se está muerto.

o

Diciembre de 1996.

o

Lo que nos mata es la vida, el movimiento. Por eso
la vida es muerte.

¿Cuál es nuestra ventaja al existir?

o

o

Véase la otra perspectiva: "Vivir significa: rechazar
continuamente de sí mismo algo que quiere morir;
vivir significa: ser cruel e implacable contra todo
lo que en nosostros se vuelve débil y viejo. Por consiguiente, vivir significa: ¿carecer de piedad con el
que muere, el desdichado, el anciano? ¿Ser siempre
asesino? Y sin embargo el viejo Moisés dijo: "No
debes matar" (Nietzsche, La ciencia jovial, 26). Pero
en voz de Tiberio, quien a tantos abrevió la vida, el
mismo Nietzsche dice: "La vida es una larga
muerte".

Cuestionamos desde aquí; el más allá carece de toda
duda.

o
Nada nos mata: nacimos muertos.

o
Sólo viviendo ignoramos que eso no es la Vida. Sí,
pero es también sólo viviendo que sabemos que
eso no es la Vida.

Librería Universitaria
Ciudad Universitaria/ teléfono: 376 70 85 / Zaragoza 116, sur/ teléfono: 34216 36

o

o

La existencia misma procura el engaño: es el
tiempo, y la situación.

Vivimos cuando nos detenemos; morimos cuando
nos movemos.

o

o

Se nace junto con la mentira.

Lectura oblicua: ¿existe ahora?
Escritura oblicua: es necesaria.

o

Libros de texto D Ciencias D Letras y humanidades
D Política y sociedad D Diccionarios D Enciclopedias
Libros de arte D Papelería D Novedades

o
20

21

�Catorce versos dicen que es soneto

Tías

Francisco Hemández

Carlos Patiño

•

•

Crece la quemazón cuando me llamas.
Crece también el lago pensamiento
Y en él nada la estatua del sediento
y mi lengua perfila lentas flamas.

Las tías tienen la deliciosa costumbre
de amar a sus sobrinos por encima de todas las cosas/
traen en s.us manos prodigios repetidos
cada vez que aparecen/
y su amor está hecho de un material
mil veces más resistente que el de los
amantes.

Abandonarme a ese bullir de piernas,
la boca rellenar con sangre blanca,
la boca en pulpa que se desbarranca,
los ojos ríos donde van linternas.
Quiero el amor, no la erección distante.
Quitar lo rumoroso desgastado
para llegar al centro, voz cantante.

Pueden tolerar cualquier agravio
y no dudarían en caminar sobre el fuego
si eso divierte a sus sobrinos/
poseen los brazos más extensos que existen
para rodear sus cuerpos
por lejos que se encuentren/
por pequeños quesean/
y

Quiero ser labios, flujo, piel bramante.
Morir si es necesario enajenado
Y en plena oscuridad nacer violante.

extrañas ternuras penden de sus sonrisas
cuando extraen de lugares insólitos
casi siempre a mansalva
esas fotografías.
Yo también tengo tías.

22

23

�Laura, Negra, Ninina, Margarita,
eran como un enjambre de risa y parloteo.
Me llevaban flameando por calles escondidas,
me sellaban la boca para que no dijera/
pero siempre decía/
mientras ellas/ pegadas a las puertas/
blandía_n puños de felpa
que jamás descargaron.
El tiempo fue podando
risas, charla y paseos.
Tomaron sus caminos.
Pasa que hasta las tías pueden
envejecer
Y alguna ya no está para mostrar las fotos/ pero
las tías fueron creadas
para amar a sus sobrinos sobre todas las cosas
Y eso es algo que ningún accidente del universo
puede impedir.
Por allí andarán su risa y parloteo
por allí los caminos y los besos
andarán inmutables
porque las tías
son seres casi mágicos

Poema
Jaime Garza

•

¡Ay! Descarnada sensación de muerte y vida
tristeza y alegría en manera desmedida, desbordada,
contingencia pálida y sombría, desesperanza y esperanza,
barco de papel que busca su sentido
en los atentos ojos mágicos de un niño.
Fotografías, recuerdos,
fantasmas adheridos al alma
como rémoras marinas.
Pasión por todos a ciegas construida y destruida,
ojos del amor,
tu carta y el lápiz labial
que no acepta abandonar su huella roja y fría
y ese papel que guardas para siempre
como el tesoro más invaluable y grande
en tu sola, única y particular subasta de soledades
hasta donde quieres desafiar de frente
la inevitable resolución de lo previsto.

capaces de demostrarte que este mundo
es un sitio
en el que vale la pena estar presente.

24

•

25

�Escrito sobre el vaho

Eme

Sergio Cordero

•

•

No en este diálogo
a la orilla del fuego,
no en los aullidos distantes
tras la nieve;
ella está siempre más allá.
¿Cómo distinguirla a través
del cristal empañado?
Esas desinencias imposibles
que delínea en el vaho
¿son adiós o bienvenida?
No importa.
Sobre el rastro,
como perros de presa,
seguiremos.

MarioAnteo

•
EME LEYÓ LA NOVELA DONDE UN MONTAÑ~S DE OJOS
verdes y barba vikinga se dedicaba a proteger a su
familia del ataque de una tropa de boy-scouts que,
enloquecidos por la soledad de las montañas, insistían en violar a su mujei y así uno a uno fue enviado
a la otredad por el valiente barbón.
Ahora Eme caminaba por la calle Cuauhtémoc,
rumbo al centro. Eran las siete de la tarde, la hora
justa en que los automóviles al unísono encendían
sus claxons. Al llegar al Hospital de Zona y ver una
quejumbrosa ambulancia que envarada por el tráfico no podía entrar al estacionamiento de urgencias, lo asaltó la duda de si le vendría bien una barba
como la del güero de la novela.
No es que le exigiera a Monterrey un drama
como el leído; le bastaba una humilde anécdota que
vitaminizara la rutina. ¡Cuánto anhelaba Eme una
aventura que reventara la almeja de sus días regiomontanos! ¿Cómo reanimar su novela de puntos
muertos y redundancias redundantes? Le faltaba
crescendo, sustancia, estructura. Sus días se redudan a impartir por las mañanas clases de inglés
a un grupo de niños tarados, y a una caminata vespertina aderezada por el cine más cercano o una
lectura en la plaza. Así las cosas, ¿dónde encontrar
un hilo de vida con principio, nudo y desenlace?
En la novela el barbón aparecia cortando leña
a la entrada de su cabaña. Luego llegaban los boyscouts con la excusa de pedir agua y daba inicio el
conflicto. La obra culminaba cuando el único sobreviviente de los inquietos chamacos, emperrado en
encuerar a la mujer del barbón, también era despachado a la Otra Acera vía un escopetazo. Un sonoro
beso marcaba el punto final.
Por el contrario, la existencia de Eme pasaba
lejos de las experiencias vitales; lo más emocionante

26

27

de su vida había sido un paseo en moto en el estacionamiento de un supermercado, subir a la montaña rusa de Plaza Sésamo y remar en el parque La
Pastora. De seguir inmóvil en su perspectiva unidimensional, ningún editor se interesaría por su
biografía.
Aunque sin gran arrojo, alguna vez intentó la
aventura amorosa, la desempolvante pasión con
ruido y furia, rayos y centellas, romeo y julieta. Pero, sabrá dios por qué, las muchachas lo confundieron siempre con un buzón; metían cartas en su boca
y él detestaba el sabor del papel.
Al pasar por la hipotecaria Zeta, vio a una señora aullando tras un carterista que huía a toda carrera, y aunque seguramente allí palpitaba un novelón de posguerra, Eme lo descartó de inmediato,
pues nunca había perseguido carteristas; tenía un
miedo enfermizo a que herraran su cabeza o le
clavaran un picahielo en el intestino. Había pues
que desaburrirse en otro sitio más espiritual.
Se detuvo ante la estatua del padre Mier. ¿Hasta qué punto los historiadores adornaron la realidad
del fraile? Eme recordaba la tarea escolar sobre el
astuto, patriota, intrépido regiomontano, quien incluso después de muerto continuaría sus andanzas,
unos dicen que en calidad de momia en Argentina,
otros que, en las mismas resecas circunstancias, convertido en el platillo fuerte de un circo de Bruselas.
Sí, se dijo Eme, he aquí el remedio a la lluvia
de cenizas que aplana los días y engarza las horas
en un monótono collar: hay que despistar al cronista, correr el rumor de una vida intensa y, aunque
nuestro paso por la tierra haya sido más aburrido
que el cocodrilo del zoológico, dejemos a la posteridad el recuerdo de una vida tipo Hemingway.
Al dar vuelta en la esquina encontró un perro

�sin sentido y se dijo: "El sí entenderá mi vacío, la
náusea de la nada en plena caída absurda". Miró
fijamente al animal en busca de una respuesta,
alguna canina señal de solidaridad. Lengua de fuera, el perro no reaccionó al estímulo, por lo que Eme
debió guiñarle un ojo para acentuar la comunicación. A partir de entonces se desbordaron los
acontecimientos: el prudente animal echó a correr,
evitando al tío que a todas luces era uno de esos
mañosos que lo asediaban con la excusa de la soledad.
Apesadumbrado, Eme recurrió al vicio de
imaginar que una cámara de video, caminando a
su lado, lo remitía a una película donde él representaba a un hombre solitario, peludo y autosuficiente, recorriendo las calles de Nueva York en
busca del mejor sitio para colocar una bomba
tumba-imperios que ocultaba bajo la gabardina.
Pero pronto se aburrió y apagó la cámara. Era
mejor la realidad con sus cables pelones, sus negros
hilos. Al menos no se cansaba tanto, pues en verdad
era una labor titánica eso de tensar al máximo su
imaginación, cuando por las noches, con los ojos
cerrados en la cama, se alucinaba en el papel protagónico de un cuento medieval, con torneos de
caballería y toda la cosa. De inmediato se extenuaba
la pantalla de su mente, donde a duras penas corrían las maravillosas escenas, y en vez de un final
apoteósico arribaba el insomnio y el dolor de cabeza.
Por eso prefirió mezclarse a la muchedumbre
de Juárez entre Padre Mier y Morelos. Si tan sólo la
gente enfilara en una misma dirección, entonces él
levantaría los pies con las rodillas dobladas, y cerrando los ojos benditamente bogaría en el sentido
de las circunstancias.
En la prometedora zona de la plaza Morelos
encontró un grupo de holgazanes arremolinados
frente a un escaparate donde un televisor transmitía
la final del mundial de futbol. Serios, respetuosos
del ángulo de visión del prójimo, habían interrumpido sus aburridas novelas para participar de la
emoción de los goles. Eme imaginó que se presentaba: "Soy Eme, ¿cómo la están pasando, cuates?
Cien pesos a que gana Brasil. ¡Qué buena onda es
el compañerismo! ¿Alguien quiere un cigarro?
¿Nadie? ¡Contesten, idiotas! ¡Quién vive!"

Por supuesto, fue a Sanborns a hojear las revistas, y sí, derramó una lágrima ante una portada
alpina donde un rubio de suéter abullonado, recostado en la nieve frente a una cabaña tirolesa,
sonreía a la lente, cigarro en mano, cabellera despreocupada, los pies cobijados por una libidinosa
sueca.
Molesto por el dinero del rubio contado delante de los pobres, Eme se aventuró con una secretaria
bancaria que, labios enchapotados, pestañas de
vaca y aretes plomadas, hojeaba a su lado la Cosmopolitan del mes. Pensó en sonreír y pedirle la
hora, pero desgraciadamente quien llevaba reloj era
él, y ella no parecía interesada en decirle: "Amorcito, ¿qué hora es?" Así que mejor compró unos
cigarros y salió con la discreción del Hombre Invisible.
En un restaurán se detuvo como todos los días
a tomar su taza de café en una de las mesas al aire
libre. Lo más sobresaliente fue: 1.- Una baldosa del
piso estaba suelta. 2.- El muchacho de la mesa vecina lucía una mancha de tomate en el cuello de la
camisa. 3.-Un ''bolerito" sin clientes masticaba chicle frente a una zapatería. 4.- La cinta de un zapato
del mesero estaba por desanudarse. 5.- Eme pagó
con un billete de veinte pesos.
En una palabra, le faltaba "ángel" para colarse
en una experiencia de sustancioso mensaje y ritmo
ascencional. Ansiaba ser el protagonista de una
novela cargada de condition humaine, rica en sicología y rock and roll. Mas ¿cómo alcanzar un clúnax,
la subida de su vida, viviendo en el llano de Monterrey?

Reina
Juan Velasco

•
que requieren estos casos. No me dejé ver interesado por ella, sólo ligeramente curioso. Tampoco
me moví de mi posición -bastante segura, cómoda
y desde la que podía observar todo lo que pasaba a
mi alrededor-. Me limité a esperar a que se sucedieran los acontecimientos, a que poco a poco se
apercibiera de mi presencia --quizás ella observaría
también mis rasgos, sopesaría mis cualidades, todo
lo que yo podría aportar a una posible relación.
Me sorprendió una oscuridad rotunda, repentina. Durante ese lapso de tiempo sin luz todo se
había borrado de la vida y pensé en ese enigma del
que tanto hablaban mis compañeros. No podía s~r
esto desde luego. Ellos hablaban de un gran destino, una misión a la que habíamos sido llamados, y
luego una clave: cuando llegara el momento sabríamos lo que teníamos que hacer y entenderíamos
la razón última de nuestra existencia. Pero yo no
les creía demasiado. Bien mirado me parecían una
panda de snobs con aires místicos y que en el fondo
no eran muy diferentes de los demás. La oscuridad se hizo intermitente y con un relámpago la luz
me hizo verla de nuevo. Ahora se
desplazaba a lo largo del vagón de
pasajeros, como para desentumecerse, y me miraba con ojos cálidos
y acogedores. No pude menos que
sonrojarme. Descubrí en mí síntomas que nunca antes había experimentado: agitación, enormes ganas
de volar, y una mezcla de osadía y
excitación que resultaba paradójica
en mí, de temperamento apacible y
perezoso.
Una idea me sacudió tan repentinamente como antes lo había

Nadie podía vemos. Aunque ahora
la pasión era tan intensa
que la prudencia desbordaba.

K. Kavafis
APENAS EL REVISOR SE HABIA IDO CUANDO APAREOÓ ELLA.

Es decir, la percibí allí por primera vez, acurrucada
en el extremo inferior de la ventanilla. Había sido
un largo viaje -ya nos acercábamos casi al tramo
final-, y aunque en principio cualquier presencia
me resultaba extraña y peligrosa me sentí tentado
a acercarme pues parecía entregada a una pena
muy grande o a una especie de sufrimiento que la
trascendía. Por esto y por el extraño amaneramiento
que percibí desde el momento en que empecé a distinguir mejor sus rasgos -y el vagón de tren era lo
suficientemente amplio como para exigirme un esfuerzo en ese sentido-, no dudé en llamarla (apenas sentí que llegaría a ser mía) "mi reina".
Por supuesto mi acercamiento fue todo lo sutil

La verdad es que no había sido convocado por
el numen. Así pues, lo de siempre: regresó a casa,
preparó una quesadillas con tocino que comió de
pie en la cocina, luego se sentó en el excusado y
aprovechó para quitarse los pantalones. Al salir del
baño recordó que desde ayer no se había cepillado
los dientes; mañana lo haría, ahora no tenía ganas
de nada. Se dejó caer en el sofá y, tomando de la
mesita la novela en turno (Orlando, de Virginia
Woolf), ingirió la diaria aspirina de los mundos vedados, sin advertir que a sus pies una valiente hormiga se disponía a internarse en el misterioso mundo de bajo el sofá.

28

29

�hecho la oscuridad del túnel. Calculé rápidamente
el número de pasajeros: sólo cuatro. Cuántas estaciones hasta el final del trayecto: cuatro. Y cuántos
túneles: sólo uno. Calculé rápidamente las posibilidades de acercarme a ella aprovechando la oscuridad del siguiente túnel situado justo tres paradas
después, es deci¼ entre la tercera y la última parada;
asimismo calibré las posibilidades de riesgo si no
se producía la bajada de ninguno de los pasajeros.
No me pareció que fuéramos a correr peligros innecesarios. A mi lado una niña pequeña se agarraba
con precaución a la mano de su mamá mirando con
ojos ariscos a mi amada. Frente a ellos un hombre
gordo y rojizo, con bigote, leía el periódico, y al lado de éste estaba un anciano algo despeinado que
no paraba de hablar a la señora todo el tiempo
mientras ella asentía, una y otra vez, con cara fastidiada. Mi plan era arriesgado. Acercarme a ella,
abordarla en la oscuridad del túnel sabiendo que
no se resistiría, y al sentir su cuerpo caliente y suave
junto al mío, declararle en un susurro inaudible mis
sentimientos.

su presencia a los demás y no se diera cuenta del
peligro que corríamos.
Mi disgusto y mi alarma empezaron a desvanecerse cundo al llegar a la tercera parada la niña y
la madre se levantaron del asiento, y el hombre gordo de bigote, con la cara enrojecida, empezó amoverse como si realmente se fuera. Sin embargo éste
último no se bajó, se acercó a la zona de la ventanilla
-allí donde mi amada ahora relajada, sabiendo lo
que yo haría, me esperaba, tomaba el sol con los
ojos cerrados- y se acomodó mejor para seguir
leyendo el periódico. Me asustó ese movimiento.
Desconfiaba de que los hombres se acercaran, ya
que cualquier presencia extraña, en sí misma, era
peligrosa. Y sin embargo, al mirarla a ella de nuevo
se me contagió la calma de sus ojos, la calma de
sus ojos acogedores, y el rihno silencioso de su cuerpo grande y suave que se abría invitándome ahora,
disimulando apenas su deseo ante la mirada despreocupada del hombre gordo, que de nuevo volvía
al diario.

En la segunda parada nadie hizo el más mínimo movimiento, aunque continuaba la mirada
arisca de la niña, y algunos comentarios en voz baja
por parte de la madre provocaron que los pasajeros
dirigieran sus ojos a mí, y luego a mi amada. El
hombre del periódico balbuceó algo sobre el "estado de las cosas", y luego habló de política, y luego,
al mirarnos, de que habría que matarlos porque son
peligrosos.

Tuve poco tiempo para pensarlo, me lancé sabiendo que al final de mi camino estaba ella, y que
mi peregrinaje solitario había acabado aquí, en un
estúpido vagón de suburbano rodeado de fotos en
tinieblas y desperdicios de otros pasajeros. Todo se
volvió negro. Supe entonces que este era el túnel, y
en ese instante mi cuerpo y el suyo se encontraron
como si toda la vida hubieran sido uno. Su cuerpo
era aterciopelado y abierto, y al introducirme, supe
que aquella oscuridad nos protegería eternamente
y que éste sería el placer supremo de mi vida y el
pago precioso que se me brindaba al final de mi
existencia. Intuí el final del túnel -apenas una claridad mínima que se nos venía encima como un
rayo-, y me separé. Me fui a un extremo de la ventanilla mientras ella sonreía casi agotada, prometiéndome con su mirada muchos hijos que propagarían la especie, que no me olvidarían nunca y
que harían lo mismo que yo hasta el infinito, cuando un golpe seco y duro la machacó allí mismo contra la ventanilla. Apenas mi reina pudo mover sus
antenitas mientras el gordo con bigote sonreía con
el diario en la mano.

Me sentí asustado, lo reconozco, aunque no
sólo era por mí, también por mi amada que parecía
-ante estos comentarios- que adoptaba una actitud desafiante y se movía como si quisiera imponer

"Te pillé", dijo. Y antes de llegar a la cuarta
parada me fui, desplegué mis alas de zángano, y
crucé el espacio abierto hacia allí donde me sorprendiera la muerte.

En la primera parada bajó el anciano, saludando con grandes aspavientos y alejándose con un
caminar presuroso. Sabía que sólo tenía dos oportunidades más (tan sólo dos paradas) para que aquel
vagón quedara sólo para nosostros dos, pero al mismo tiempo me pareció maravilloso que fuera este
extraño recinto el que enmarcara el encuentro de
nuestras vidas. Mi amada, aún silenciosa pero bastante excitada a juzgar por sus ojos, parecía que
podía leer mis pensamientos. Una mirada mía, tan
llena de amor como de esperanza, le hizo bajar los
ojos, aún tímida y dubitativa, pero a la expectativa
de todos mis movimientos.

30

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Enero del 67

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Rosaura Barohona
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EN MI CASA DE SOLTERA ERA MUY COMÚN ESCUCHAR EN LA

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madrugada O muy, muy temprano por la mañana, la voz
de mi mamá llena de entusiasmo invitándonos a levantamos para ver algo único. Quienes le hacíamos caso,
nos topábamos con un amanecer impresionante, con un
lucero que parecía recién estrenado o con unas nubes,
un Cerro de la Silla y unas montañas de belleza insólita.
Mamá, un poco por costumbre y un mucho por la
edad, se levantaba siempre antes del amanecer. A sus
seis hijos nos tranquilizaban sus pasos leves y amortiguados mientras recorrían el pequeño jardín o nos indicaban en qué maceta estaba cortando las hojas secas Y
dando de beber a las plantas.
Si hacía frío, sabíamos que no tardaría en entrar a
la recámara para cerciorarse de que estábamos arropados;
si calor, para revisar que el ventilador disminuyera los
rigores del clima. Su excepcional calidez y su facilidad
para expresar el cariño a los demás: hijos, amigos, ~onocidos y desconocidos, eran claves en su personalidad.
Quizá por eso descontaba los problemas de incomunicación como pamplinas e inventos de desocupados.
Haber vivido de niña la Revolución Mexicana le
dejó enseñanzas esenciales. Aprendió que lo importante
no es lo material. Su familia lo perdió todo porque el pa-

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dre había sido porfirista pero se mantuvieron unidos y
razonablemente felices a pesar de los pesares. Quizá de
ahí surgió la frase que la hizo famosa entre nosotros: "Ya
que estamos aquí, vamos a divertimos", la que esgrimía
cada vez que algo resultaba decepcionante o caótico.
No creyó nunca en los castigos como una forma de
educación porque partía de que todo mundo es inteligente y comprende si se le explican las cosas con suficiente
claridad.
La disciplina le parecía algo úil pero sólo en ciertas
ocasiones. Nunca nos levantaba para ir al colegio. Preguntaba quién quería ir y si alguien decidía quedarse en
la casa, respetaba su decisión. Sólo que no valía bajar las
calificaciones a fin de mes.
Las decisiones eran algo muy importante. Cada
quien tomaba las suyas después de que ella o papá nos
explicaban lo que las alternativas ofrecían, pero una vez
tomadas, se respetaban y debíamos hacemos responsables de las consecuencias.
A menudo, mamá nos encaramaba al carro en el
que mi papá, ingeniero civil, haóa sus recorridos por pre-

31

�visto en las películas y en las tiras cómicas. Todos nos
empapamos los zapatos y la ropa porque nadie tenía los
adecuados para la nieve. El ausentismo en los trabajos y

Carta a Andrés Huerta
sobre Pedro Garfias

en las escuelas fue el más alto en la historia de la ciudad.
Aunque se pudiera llegar, nadie quería pasarse el día
entre cuatro paredes y perderse la nevada. Había que
tocar la nieve, armar una guerrita con los vecinos y los
hermanos, hundirse en ella, acariciarla, escudriñarla,
guardarla en la memoria para siempre. Sólo así podríamos contar a los entonces inimaginados hijos, en un día
muy lejano, cómo fue ese enero en el que la Naturaleza

Alfonso Rangel Guerra
EN EL VERANO

se distrajo y desorientada, vino a descargar toneladas de
copos en un valle árido y seco en donde al invierno siempre lo espanta el sol que insiste en deslizarse por las
montañas todo el año.
Hoy, los hijos se saben la nevada al revés y al derecho, como si la hubieran vivido. Mi nieto aún no la entiende, pero de todos modos, en enero del 97 habrá escuchado esa historia por primera vez, junto con la de su
bisabuela, dulcísima y regordeta iconoclasta, amante de

91

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1985

RECIBf EN MADRID -DONDE PASt DOS

Sr. Andrés Huerta,
Praga4336
Las Torres
Monterrey, N.L.

la libertad.
Una y otra son imborrables en mi vida.

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DE

años sirviendo a la Embajada de México como ministro de
Asuntos Culturales- una carta de Andrés Huerta. En ella
me invitaba a participar en el homenaje que se preparaba a
Pedro Garfias en Monterrey y escribí las líneas que siguen a
continuación. Han pasado muchos años desde entonces y ya
olvidé la fecha en que se realizó ese homenaje, pero supe que
fue en "La Fonda de Andrés" y mi carta fue leída en esa ocasión
por don Alfredo Gracia Vicente, fallecido el año pasado. Ahora,
en el año en que se cumplirán treinta de la muerte del poeta,
pensé que esta carta a Andrés Huerta podría publicarse, de
nuevo como homenaje a Pedro Garfias, quien dejó aMonterrey
su poesía y una tumba visitada por españoles y mexicanos.

Xorge Manuel González

Estimado Andrés:

Graciela Solazar Reyna

Su carta del 18 de julio me llegó hace unos días. En ella
me informa del acto de homenaje dedicado a Pedro Car-

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sas o carreteras. A veces lo acompañábamos una semana
entera de pueblo en pueblo, sin que ninguno pudiera

Creo que en el fondo, a mi papá le fascinaba la
libertad de su mujer, libertad que, por supuesto, compartía y con la que terminaron por inocularnos a varios
de los hijos. Gracias a eso, algunos hemos logrado sobrevivir en una cultura que, para nosotros, a menudo resulta
más rígida que sus montañas.

quejarse de las incomodidades o de los alimentos porque
esas eran las reglas del juego. Por supuesto, durante todo
ese tiempo nos hacíamos la pinta para horror de mi papá,
formado en la disciplina castrense. Sus reclamos eran
anulados por su esposa con una sonrisa enorme y un

Por eso, cuando en enero del 67, la voz de mamá

"Ay, mira, ni tú te lo crees... aprenden más descubriendo
todo esto que en un salón aburrido en donde les enseñan

nos despertó llena de alegría y de asombro, ninguno saltó
de la cama. No era novedad. Tuvo que venir a movemos

lo mismo que nos enseñaban a ti y a mí hace más de
treinta años y, como por fortuna salieron a ti, en cuanto
lleguen se pondrán al día, ¿verdad, niños?" Los seis,
conteniendo la risa, respondíamos que sí.

y a decimos, con el rostro iluminado, que todo estaba
blanco: había nevado.
Fue un día excepcional. Creo que todos hicimos los
monos de nieve que, con envidia y curiosidad, habíamos

32

fias y amablemente me invita a participar. Desde esta
distancia, sólo puedo hacerlo con unas pocas líneas, ani-

Xorgito

madas por el propósito de colaborar, así sea modestamente, en el testimonio de reconocimiento al poeta de
España y Monterrey.
Un poeta como lo fue Pedro Garfias, pasa por la

Este lunes, 13 de enero,
la impotencia derribó mis ganas
de correr
violentó para joder obligándonos
a presenaar
cómo arbitrario detienes la conjugación
de vivir.

vida y detrás de sí deja sólo unos cuantos versos, y las
muchas o pocas anécdotas sobre su existencia, en las que
finalmente se recoge su retrato, o parte de él, son más
bien un intento de recuerdo colectivo, armado a trozos
por quienes de una o de otra manera cruzamos su camino. Así pues, Pedro Garfias fue un poeta oral en mitad
del siglo XX. Hay poetas con biografía, pero hay otros,
corno éste de Andalucía, Castilla y Monterrey, cuya presencia acabará sosteniéndose sólo en su palabra poética.
Sin embargo, nos engañaríamos si redujéramos así

Cuartocreciente

la herencia que nos dejó Garfias, la herencia que dejó a
Monterrey y a su tiempo. Pues ocurre que sus versos, o

No estrenabas ni concluías vendavales
anidaron en tu calidez nerviosa
olas que llenan casi en secreto la luna.

para decirlo más exactamente, su poesía, posee en el
fondo todos esos valores que son tan caros a los hombres
para erigir y desenvolver una colectividad: valores morales, políticos, sociales y estéticos. Sin embargo, Pedro

33

�Este poeta del exilio surge así de una amalgama de
circunstancia y existencia. Si muchos dejan para los años
encendidos de la juventud el quehacer poético, para luego abandonarlo o simplemente mantener una reiterada

memoria de Pedro Garfias. Puede sei; como ya quedó
dicho, que el tiempo desdibuje su figura y quede sólo su
poesía. Quizá, también, así lo hubiera querido él, como

expresión del tiempo ido, el caso de Pedro Garfias es distinto. Es el hombre adulto en cuyo resto de vida, sometida
después de la tragedia al lento desperdicio de los días
entre alcohol y soledad, rescatará de este naufragio exis-

hombre discreto y tímido que fue. Pero si recordamos
bien, su timidez y discreción no fueron obstáculo para
escuchar, en su propia voz, su poesía sostenida en su
increíble memoria. Nos queda, ahora, la tarea de difun-

tencial -como de un escenario sumergido eh la obscuridad se libera el espacio iluminado por un haz concentrado de luz- su elemental oficio de poeta. A esto se li-

dirla y recordarla, de hacer posible· su conocimiento a

mitó la vida de Pedro Garfias desde su llegada a México

en su carta informarle lo que en España se hace ahora
para el conocimiento de Pedro Garfias. Después del libro
de Andrés·Sánchez Pascual, Pedro Garfias, vida y obra,

en 1939, hasta su muerte en Monterrey en 1967. Del fondo
de la vida fue sacando su poesía, con esa alquimia misteriosa que transforma la vivencia en palabras. Lo dijo él
en un breve poema:

Que fiero dolor despacio...
Fue, cuando me lo arrancaba,
como si me despegase
la piel del alma.
Dibujo de Pedro Garfios por Alfonso Reyes Aurrecoechea

En efecto, la poesía es espejo del alma, y en la de
Pedro Garfias nos asomamos a su rostro interior. Aquel
poeta de voz quebrada y mirar extraviado no conoció la

Garfias no era un moralista, ni un político, ni un pedagogo; tampoco fue promotor de nada. ¿Qué fue, en el
fondo, Pedro Garfias, y qué lo hace merecedor de este
reconocimiento público?

maldad ni el dolo, y en su poesía se revela su condición
moral. No es poca cosa vivir la destrucción y poder mantener intactas, sin rencor, la generosidad y la bondad.
Este hombre bueno fue igualmente solidario con los demás hombres, pues aunque vivió la mayor parte de su
exilio en soledad, o sólo rodeado de unos pocos amigos,
nos legó una poesía comprometida con los principios
primordiales de la convivencia, el respeto a las vidas de

El hombre que fue fedro Garfias tuvo en su juventud impulso de poeta. Fue, como muchos de su edad,
animador de una revista literaria y convivió con escritores en los drculos de la época. Participó incluso en uno
de los movimientos poéticos del momento, el "ultraísmo". Cuando llega la Guerra Civil, eso había quedado

los otros y la defensa de los valores fundamentales de la
existencia. Con su poesía nos dejó también el testimonio
de su tiempo, y aquí valdría precisar: no sólo del tiempo

atrás y después la contienda lo arrasó todo. Como una
paradoja del destino, o quizá como un vuelco natural de
la vida, la tragedia hizo brotar de nuevo al poeta dormi-

español y universal, sino de su tiempo mexicano y particularmente de su tiempo de Monterrey. Pero además de
todo esto, que es como un mensaje hacia todos los vientos

do, pero ahora con una voz dolida, esencial, dolorosamente universal. La vida impuso a Garfias una tragedia
que llevó consigo el resto de sus días: la patria primero

La obra de Francisco Moreno Gómez, a que se refiere la parte

Todo esto nos compromete con el recuerdo y la

final de la carta, se publicó en 1989: Pedro Garfias, Poesía
completa, Ediciones La Posada, Colección Violeta, Ayuntamiento de Córdoba, 496 páginas. Esta edición ofrece en un
prólogo de 57 páginas, un estudio sobre la vida y obra del poeta,
56 fotografías de Pedro Garfias, sus amigos y contemporáneos
y 381 páginas en las que se recoge su poesía.
Sin embargo, es necesario incluir en la obra de Francisco
Moreno Gómez, sin duda el mejor conocedor ahora de la vida
y obra del poeta de Salamanca y Monterrey, dos obras fundamentales -y monumentales- sobre Pedro Garfias: sus Poesías completas, donde se recogen 525 poemas, precedidos por
un texto introductorio del mismo Francisco Moreno Gómez
(Editorial Alpuerto, S. A., Madrid, 1996, 651 páginas). Para
la realización de esta obra colaboraron los ayuntamientos de
Osuna y Ecija (Sevilla); Cabra y Pozoblanco (Córdoba); Villafranca de Córdoba; La Carolina (Jaen) y la Exma. Diputación
Provincial de Córdoba.
La segunda obra de Francisco Gómez Moreno, también
aparecida en 1996, es Pedro Garfias, poeta de la
vanguardia, de la guerra y del exilio, publicada por la Exma.
Diputación de Córdoba, 806 páginas y 95 fotografías,
incluyendo recortes periodísticos y programas de recitales y de
actos de homenaje. Con estas dos obras de Francisco Moreno
Gómez se cumple la deuda que se tenía con el poeta olvidado o
desconocido por muchos. En otra ocasión nos ocuparemos de
comentar estas ediciones, con la extensión que se merecen. _

las nuevas generaciones.
· Quizás me he extendido demasiado. Me pide usted

pubficado en 1980, la revista Litoral, continuadora de
aquella que hiciera en Málaga ManuelAltolaguirre, dedicó un número a Garfias, con varios trabajos sobre su obra
y una amplia antología. Más recientemente, Radio Nacional de España emitió el año pasado un programa de una
hora, con lectura de poemas de Pedro Garfias y las voces
de algunos de sus contemporáneos y compañeros de los
años de la Guerra Civil. Finalmente, Francisco Moreno,
de Córdoba, prepara un amplio trabajo sobre la vida y la
obra de Pedro Garfias, que seguramente aportará una
mejor integración de los datos biográficos, más un estudio de su poesía.
Va un saludo para usted y todos los amigos de Mon-

[ARG]

terrey. El homenaje a Pedro Garfias congregará, sin duda,
a quienes en su tiempo convivieron con él, a quienes
aman su poesía y a quienes desean conocerla. Entre todos,
se mantendrá la llama viva del poeta.
Cordialmente,
Alfonso Rangel Guerra
Pedro Muguruza 5, 9 O,
28036 Madrid, España
7 de agosto de 1985.

'-.

del trasegar humano, Pedro Garfias nos regaló la poesía
misma, sin más. Leer sus poemas nos ofrece la posibi-

dividida y después perdida. La circunstancia, esa trama

,_I

lidad de acercamos a una de las expresiones más altas
de la poesía castellana del medio siglo. Y por último, gas-

en la que se hace y deshace el vivir, empujó a Pedro Garfias a la orilla del exilio. De esta tragedia y esta circunstancia emergió el poeta, no aquél de la perdida juventud,

tadas y agotadas las fuentes de la creación, y derrotado
el organismo en el que vivía el poeta, Pedro Garfias nos

sino otro; más austero, ajeno a toda desmesura, conteni-

dejó su muerte. No fue, seguramente, un hecho fortuito

do, sin otro apoyo que la pura forma de la palabra poética, alimentada con el dolor cotidiano de la vida rota.

su fallecimiento en Monterrey, pues en su largo peregrinar por tierras mexicanas, tomó el rumbo final hacia

Sin embargo, la poesía de Pedro Garfias no es la expresión

la ciudad en la que vivió los primeros años del exilio,

conmovida por el sentimiento y la emoción, pues entre
éstos y aquella media justamente el acto creador, el que
convierte la vida en poesía.

como si hubiera deseado llegar a puerto; es de~ a la

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tierra en la que encontró amistad y refugio, distante y
ajena la patria perdida.

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Dibujo de Pedro Garfios por Gerardo Contú.

35

�Inspiración

sus canciones, las escribe, las registra, las explota y vive

Roberto Villarreal Sepúlveda

de ellas, de su "inspireichon". Después de un número
musical en donde se comprueba que es cierto, porque el

revolución rusa de 1917. Al definir su posición y hablar
por sus compañeros, Vertov puntualizaba, en 1929: "Nosotros consideramos simplemente que lo esencial, en el
cine, es fijar los documentos y los hechos, fijar la vida y
los acontecimientos históricos".
Cineasta innovadoi; teórico, poeta, agitador, editor,
propagandista y pilar indispensable de un cine documental auténtico que respondiera a las necesidades políticas,
económicas y sociales del momento histórico en que se
hallaba inserto, Vertov fue también un inventor y un imaginativo ariete del cine experimental, todo lo cual fue
demasiado para las mentes cuadradas de los burócratas
del partido que llegaron a humillarlo, bloquearlo, desanimarlo, desmovilizado y que buscaron sofocar un espí-

vecino canta lo mismo nada más que en segunda voz,
EN EL DIRECTORIO AKTfSTICO MEXICANO PUBLICADO EN

Tm Tan se interrumpe y le dice lastimero a la autoridad:

1954

"Hágame justicia, señor juez, mi inspiración es lo único
que tengo... que no se roben mi inspiración..."

por la ANDA, para promover a sus agremiados, se encuentran los siguientes datos: "Cómico y excéntnco musical, conocido en el mundo artístico como 'Tm Tan', nació
en México, Distrito Federal, el 19 de septiembre de 1915.
Su estatura es de 1.73 m, pesa 69 kilos, tiene el 'Cabello
castaño claro, y los ojos verdes". Posteriormente, se informa que debutó en Ciudad Juárez en 1943 con la compañía
de Paco Miller, y que recorrió toda la República Mexicana,
con excepción de "la blanca Mérida".

Vertov: el cine total
Fernando del Moral González

ritu flameante que a ellos, gente mediocre, dejaba como
bola de chivos lampareados, incapaces de darse cuenta
que estaban ante un hombre del presente y del futuro.

¿ALGUNA INSTITUOÓN DEL PAlS, DE LAS QUE TIENEN ENTRE SUS

Otros datos subrayan que en realidad nació en
Ciudad Juárez, pero siempre se coincide en la fecha; sin
embargo, hay fuentes que dicen que vio la primera luz
en Progreso, Yucatán, pero que poco después sus padres
fueron a radicar a Juárez. Otro dato importante es la línea

atribuciones la difusión de la cultura cinematográfica,
se acordó de los cien años del nacimiento de Denis Kaufman (Bialystok, Polonia, 12 de enero de 1896 / Moscú, 12
de febrero de 1954), un valedor mejor conocido como

En vísperas del siglo XXI, pero tomando como referencia el año 1960, cuando el uso de cámaras y grabadoras
portátiles impulsaron la corriente documentalista carac-

Dziga Vertov?
Pues no, porque ¿quién fue ese tal Vertov, dirán los

que expresa en su primera película estelar (El hijo desobediente, Humberto Martínez Landero, 1945): "Yo también
soy rico, de los ricos de Chihuahua". Los datos que corresponden a su físico son de ese año, pero sí puede asegurarse que debutó con Paco Miller, ya que Marcelo
Chávez, su compañero en escena de toda la vida, era el
director del mencionado grupo artístico.

gunda (1948-1954) donde imperan las parodias de personajes clásicos o el desarrollo de seres fáunicos, para
entrar en la madurez (luego decadencia debida a los años

Las inexactitudes se repiten con el dato de que su
debut cinematográfico ocurrió en 1944, sin tomarse en
cuenta que ya había salido el año anterior con una intervención corta y musical dentro de la película Hotel de verano (René Cardona), hecho que es histórico, real y comprobable, además de que, por esa época, cuando funcionaba un número cómico en las carpas, inmediatamente
era aprovechado por el medio más efectivo: el cine.
Tm Tan entra con frescura, con novedad, con simpatía. El pachuco, individuo común fronterizo, encontró
un representante en su persona. Al no respetar las con-

venciones de solemnidad, y procediendo además del
chiste verbal a las situaciones visuales, Tm Tan llamó la

Tampoco como Tsekub Baloyán en las cuatro cintas
donde fue el compañero del "Chanoc", incluyendo Jos
homenajes que la nueva hornada de directores le rindió

se venían desarrollando, conjuntamente a los de una incipiente apertura temática sobre la(s) realidad(es) nacional(es) y su historia en la entonces Unión Soviética:
los cineastas, o se plegaban a la línea señalada por el mero
mero y hadan a un lado sus ideas "exóticas" de la euforia
revolucionaria, o les iban a hacer cansada su labor y sus

Tm Tan nos legó su honestidad y picardía. Ahora se

reír solamente por medio del ingenio de la palabra. Los

le exalta aunque solamente sea por medio del lugar común del pachuco que cierta corriente de jóvenes confun-

ojos grandes y expresivos, las muecas de una boca con
gruesos labios poblados por el bigote bien recortado,
aunándole su capacidad de audacia y erotismo porque
"las carnalas" eran besadas con atrevimiento, hizo que a

de como identidad y rebeldía, sin comprender el fenómeno que representó. Se le repite constantemente por
medio del video y hasta se escuchan sus canciones en

los treinta años de edad, Tm Tan mezclara su comicidad
con el rol de galán.

compact disc.
Nos atrapa por algo que difícilmente puede explicarse en un texto, pero que quedó plasmado en una se-

Pero no se quedó en el estereotipo, se fue transformando y adaptando con el tiempo en sus diversas etapas
frente a las cámaras. Desde la inicial (1945-48) con el
pachuco, músico, poeta, loco, niño perdido, hasta la se-

cuencia de Reportaje (Emilio Femández, 1953), cuando
llega a la delegación ante el juez Carlos López Moctezuma, quejándose de un vecino (Marcelo) quien escucha

36

sean muertos-vivientes, para la sonrisa forzada con la
foto con el licenciado? -No, cómo crees, pero ¿cqmo dices que se llama? ¿Dziga qué...?
A ellos ni falta les hace saberlo: desde el ungido en
el puesto por dedazo del Señor hasta el último de sus
talacheros, se parecen o son como la burocracia stalinista
que frenó las libertades de lenguaje cinematográfico que

en el patetismo del globero que muere por hidrofobia en
Seis días para morir (Emilio Gómez Muriel, 1966).

atención de un público acostumbrado a que lo hicieran

funcionarios despistados, los programadores al vapor,
los investigadores (bueno, es un decir) comodines, los
milusos cinematográficos prestos a rendirle honores a la
última llamarada de petate hollywoodense, cualquier
película de moda que los apantalle o a mitos fílmicos,

Y los excesos) jamás perdió la dignidad, ni siquiera
cuando fue seleccionado brillantemente por el productor
Fernando de Fuentes para darle vida nuevamente al
campeón del pobrediablismo mexicano, o sea, Pito Pérez
0uan Bustillo Oro, 1956).

(como fue el caso de El quelite, Jorge Fons, 1969 0 Los
cacos, José Estrada, 1971). Y, forzando la admiración, hasta

terizada como el cine directo, el auge posterior de las comunicaciones y las aportaciones tecnológicas que han
posibilitado la utilización, cada vez mayor, de las
microcámaras de video y la circulación abierta de
imágenes generadas por multitud de individuos y grupos
sociales a nivel mundial, podemos decir que, en cierta
forma, una parte de todo eso lo anticipó Vertov en sus
manifiestos y la teoría del cine-ojo (Kino-glaz), que en los
años veinte tenía una fuerte carga visionaria, pero cuyas
hipótesis empezó a practicar de inmediato en la medida
de sus alcances, entre las fronteras de Europa oriental y
Alaska, frente al estrecho de Bering, en el vasto territorio
de la URSS: la sexta parte del mundo, nomás. En 1925,
Vertov antici-paba: "En un futuro próximo el hombre
podrá transmitir simultáneamente por radio, para el
mundo entero, los hechos visibles y sonoros grabados
por una radio-cámara".
A grandes rasgos, la praxis de Vertov con las imágenes en movimiento empieza en 1918 al trabajar en el
primer noticiero cinematográfico de actualidades del es-

proyectos: la aprobación, el financiamiento, la promoción

tado soviético, el kinonedelia. Su experiencia en los frentes

y el reconocimiento sólo serían para quienes se adecuaran
a un cine hecho a la medida del régimen y sus tomillos.
Dziga Vertov, como otros representantes de la van-

de combate lo lleva a realizar Historia de la guerra civil en
1922, y entre ese año y 1925 desarrolla su serie Cine verdad
(Kinopravda); luego en 1926 La sexta parte del mundo, en
1928 El undécimo año y en 1929 El hombre de la cámara (su

guardia del cine ruso y soviético, que va de los años veinte a los treinta, compartió con Serguei Eisenstein, Alexander Medvedkin y otros compas de su brillante generación, la senda tortuosa de la cizaña burocrática y desdeñó,

película más conocida a nivel internacional). Entusiasmo,
en 1930, es su primera obra en el cine sonoro, por la cual
Charles Chaplin le envía felicitaciones y le dice: "Considero Entusiasmo como una de las sinfonías más emo-

para citar a Borges, "las burdas seducciones del Comité";
aunque Vertov luchó e hizo logros importantes encaminados a lo que podría considerarse cine total, entendiendo

cionantes que haya oído jamás". Tres cantos sobre Len in,
en 1934, marca su apogeo como cineasta cuyo desarrollo

al cine como una totalidad integrada a un determinado
tipo de sociedad, que era la sociedad emergente tras la

creativo, desde entonces, fue obstaculizado por el

37

�Partido-Aplanadora y sus secuaces.
Luego vendrían los tiempos de guerra por la invasión nazi a partir de 1941 y, después de la contienda, trabajos fílmicos modestos. Vertov murió de cáncer en 1954
y se fue a la tumba sin haber podido hacer ninguna obra
mayor, al nivel de su talento e imaginación, en los veinte

para siempre. Es decir, caballero trashumante de la vida

años anteriores. Hoy, quienes lo impidieron están, desde
hace rato, en el basurero de la historia; pero, por lo que
hizo en el cine, Vertov es y será un ilutninado y un revolucionario; un pionero de la vanguardia en la comunicación

cente, mas no ingenua) y lápiz y pincel siempre a punto
para captar el instante preciso, el paisaje, el devenir humano, rostros amargos, tristes, alegres o indiferentes, la

homenaje oficial que en ocasiones -afirmaba- se daba
por conveniencia o compromiso y, sobre todo, no antes

y el pincel, después de acrecentar y perfeccionar sus es-

de que se hiciera justicia a los artistas en sus tareas y en

tudios en la ciudad de México -megalópolis obligada
de la política, la ciencia y la cultura-, estuvo presto para
recorrer el mundo. Y lo hizo con mente abierta, mirada
escrutadora, sencillez y curiosidad infantil (pura e ino-

sus inveteradas demandas. No hubo más remedio que
archivar el expediente.
Y allí quedó hasta que otra autoridad se topó con él
y sin decírselo, lo propuso nuevamente para recibir tal
distinción. ¡Se le otorgó, aun sin su conocimiento! Nunca
se hubiera hecho. Gerardo rechazó públicamente el homenaje a través de la prensa y otros medios de comunicación. No obstante, una placa colocada en el patio central

mujer y la sonrisa siempre alentadora de los niños. ¿Y
después? Marinés, su hermosa, culta y profundamente
humana y humanista esposa cubana. Sus hijos. Sus

y alguien por quien aquí levantamos nuestra copa, sea
de cálido mezcal o de vodka helado, para brindar a su
memoria diciéndole: ¡Adelante Vertov!
¿Epílogo?

del Palacio de Gobierno perpetúa en bronce, junto con el
de otros recipiendarios, el nombre del artista. Homenaje
rechazado, ciertamente, pero indiscutiblemente justo.
Este es y siempre ha sido Gerardo Cantú Guzmán.
El inolvidable "Chato" Cantú, que siempre ha arremetido, palabra y pincel en ristre, contra los falsos promo-

nietos. Y Monterrey. Y México. Ciudades referenciales
de su deambular planetario.
Gerardo Cantú Guzmán -¿se precisa subrayar?es un artista plástico en plena madurez. Talentoso. Sen-

x) Premio "No habrá más penas ni olvido" al Departamento de Programación de la Cineteca Nacional,
por su esforzada, incansable y exhaustiva labor de difu-

sible. Sencillo, con la sencillez que otorga la grandeza. Y

tores y mecenas, oficiales o privados, de una sofisticada

de una manera especial, congruente.
Un día, un grupo de sus amigos allegados, quisimos
rendir tributo a su talento artístico y a su grandeza de
alma. Condensamos su curriculum vitae. Recolectamos

sión de la obra Vertov, que en los últimos 14 años hizo
sólo una exhibición de La sexta parte del mundo, debido a
una iniciativa externa, en 1989. (La copia nueva, en 35
mm, fue donada a México por el Comité de Cinematografía de la Unión Soviética, en 1982, y permanece olvidada en las bóvedas de la institución.)

Gerardo Cantú: talento,
sensibilidad, congruencia

y) Premio "Al cabo que ni quería" al Departamento
de Exhibición de la Filmoteca de la UNAM, por la surrealista inclusión de El hombre de la cámara, casi una (foto) copia gris que deja qué desear por su calidad de ima-

Samuel Flores Longoria
jSiEMPRE EL MISMO! Y NO PORQUE EL CORRER DE LA VIDA SE HAYA

gen, en el ciclo 1996 Año de André Breton, y en el ciclo

subcultura para élites diletantes; desde luego, esto último
en su sentido peyorativo.
Este es y siempre ha sido Gerardo Cantú Guzmán:
un artista auténtico. De indiscutible talento, reconocido
por fortuna dentro y fuera de nuestras fronteras. De gran
sensibilidad. Comprometido con el arte y con su tiempo.
Y congruente con sus principios, que el tiempo ha reafir-

firmas (tarea fácil tratándose de él). Y le comunicamos
que lo queríamos proponer para que el gobierno de Nuevo León le otorgara su máxima presea: la Medalla al
Mérito Cívico en el terreno de las artes plásticas. Su
decisión fue inflexible, firme y congruente con su manera
de ser y de pensar. Agradecía a sus amigos la deferencia,
pero rechazaba el honor. No estaba de acuerdo con el

mado. Pero siempre, en el terreno del arte y la creación.
Genuino. Verdadero. Puro. Intemporal.

detenido en un instante preciso de su existencia. En el

Cien años de Cine.

lejano ayer. En su añorado Taller de Artes Plásticás de
una universidad que aún sin autonomía formal respiraba
el placer de los cuatro vientos en libertad. Tampoco en
los viejos aunque siempre actuales placeres cognoscitivos
Y estéticos de La Esmeralda, bajo el amparo de los grandes maestros de la plástica mexicana. Ni siquiera en su
largo aunque apresurado deambular por el mundo y luego el reencuentro con México, con los grandes muralistas
Diego Rivera, José Oemente Orozco, David Alfaro Si-

z) Premio ''Donde las dan las toman" a las iniciativas
que surjan en cualquier ciudad de México, para presentar
en algún futuro no remoto una retrospectiva de las películas de Vertov (preservadas y disponibles -en el Gosfilmofond de Rusia). Si en Monterrey, por ejemplo, ya
trajeron a Gorbachov a echarse el rollo, ¿por qué no traer
ahora los rollos de Vertov?

queiros, Rufino Tamayo y otros muchos, jóvenes y viejos.
Estilos van y escuelas vienen. El arte y la calidad permanecen.

Bibliografía:
1) Para los que quieran echarse un clavado a los textos de Vertov se
recomiendan; El cint dt Dziga Vertov de George Sadoul, Ediciones
Era, México, lm; El cine ojode Dziga Vertov, Editorial Fundamentos,
~~d, 1973; Artículos, proyectos y diarios dt trabajo de Dziga Vertov,
Edicones de la Flor, BuenosAires, 1974; y Dziga Vertov. Memorias dt
un cineasta bolchevú¡ut, Editorial Labor, Barcelona, 1974.
2) Arqueología Cinematográfica, A.C. (Apartado postal 76-062, México,
D.F. 04201) distribuye información sobre los textos teóricos de Vertov
a personas interesadas que la soliciten, sin costo.
'

Oan,, este deambular por el hemisferio y por todos
los puntos cardinales del arte, tuvo que dejar su impronta.
Madurez. Perfeccionamiento de las técnicas. Inmersión
en la pluralidad de estilos y de escuelas. Reafirmación
de su visión estética y amorosa de un México que jamás

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se ha escabullido de su mente o se le ha diluido entre sus
pinceles.

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Un día salió Gerardo de su tierra natal, Nueva Rosita, en el vecino estado de Coahuila, para aposentarse en
Monterrey, su otro terruño de adopción. Aquí abrevó conocimientos, cultivó amistades, se armó regiomontano

38

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39

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�o ciológic·a
eso-. Nuevamente, no tengo nada en contra de
que las personas ganen dinero: lo que me parece
aberrante es que se haga mezclando valores de otro
tipo. Es decir que si organizáramos las olimpiadas
como un gran certamen donde, sobre la base de
demostrar dominio de habilidades corporales,
algunos individuos fuesen recompensados económicamente por ello, seríamos más honestos. Otro
punto es entrar en ese juego sucio de periodistas y
medios de comunicación de la defensa de honores
nacionales y otro más grave todavía es que de las
rentas generales -vale decir, de nuestros impuestos- se destinen recursos a empresas de beneficio
particular. Otro también es hablar del mito de la
capacidad de organización de los directivos del
deporte mexicano, cosa que tampoco es objeto de
este trabajo.

Olimpiadas intemporales
Los ANTIGUOS IDEALES GRIEGOS DE COMBINAR LA SALUD
corporal y espiritual renacen con las celebraciones
olímpicas en un ritual cada vez más sometido a las
leyes del consumo mercantilista y menos al espíritu
originario de hermandad y solidaridad entre los
pueblos: no puede haber mucho amor cuando se
trata de superar y derrotar al otro a como dé lugar.
Como ya ha pasado un cierto tiempo desde las
últimas olimpiadas, celebradas -¡oh, casualidades!- por tercera vez en una ciudad del país del
norte, podemos presentar con cierta mesura un
problema que, expuesto en el momento de su acaecer, siempre despierta pasiones; por ello, es preferible analizarlo y discutirlo ahora, distante de las
competencias deportivas y de las fracturas que
suele acarrear.

Pero de todas maneras, no es a ello a lo que
me quería referir de manera central en este artículo:

El deporte, en la segunda mitad del siglo XX,
se ha convertido, en primer lugar, en un inmenso
sistema de circulación de consumo, donde obtienen
beneficios económicos todo tipo de personas: desde
los propios deportistas hasta los periodistas, pasando por las empresas de televisión, las compañías
vinculadas al turismo y los estucheros -que aun
cuando sean "primermundistas" no dejan de ser

40

me parece que debemos meditar un poco en las expresiones de justificación o condena al papel que
los atletas mexicanos, como supuestos defensores
de la nacionalidad o de "la raza", deben asumir y a
las relaciones entre educación (o ideales o sistemas
educativos), cultura y deportes "de alto rendimiento".
En principio, creo que el deporte debe estar
obligado al placer y al juego, en otras palabras, a
esa parte de la personalidad asociada con lo infantil
que todos debemos sanamente mantener: la vida
de sacrificios impuesta por la realidad se sobrelleva
difícilmente si no es matizada por la pausa y la
expansión, por el placer de organizar la realidad
en relación al mero juego, por el solo interés de divertirse, por el placer de la alegría. Como ya lo dije,
si a esto le ponemos un objetivo de ganancia
económica, todo se trastoca; pero se trastoca aún
más si hacemos de los niños, jugadores por naturaleza, atletas disciplinados por el trabajo que ya no
es juego sino necesidad económica disfrazada. Todo
el deporte mundial ha sido corrompido por la
"necesidad" de ganancias de dinero y este breve
artículo es un llamado -que seguramente será desoído- a repens¡u en ello.
Los medios de comunicación hicieron un gran
escándalo por el "fracaso mexicano" en las olimpiadas; me parece que no se trata de tal cosa, pero
me gu:;taría plantear otra dimensión: el posible
éxito y sus precondiciones y consecuencias. Alcanzar el perfeccionamiento en las habilidades corporales supone un ejercicio metódico desde edades
muy tempranas lo cual exige a sus cultivadores un
abandono de las actividades infantiles y de los

placeres a esa edad de la vida por exigencias brutalmente impuestas. Los testimonios de los superatletas nos muestran un mundo de férrea disciplina,
de exigencias rayanas en la tortura, de entrenadores
de corte nazi o "schreberiano". Parece, según los
mismos relatos, que es muy difícil llegar a ser
campeón si no se sacrifica desde niño todo lo que
es gozable y mi pregunta principal a todo esto es
¿vale la pena? La educación de los niños mexicanos,
en general, ha sido muy permisiva; querer generar
campeones mundiales de un día para otro supone
invertir de manera absoluta los fundamentos de esa
educación; en otras palabras, allí donde hemos sido
condescendientes, debemos imponer rigor; allí
donde nos preocupaba evitar sacrificios inútiles,
debemos implantar sufrimientos y dolores; allí
donde se buscaba la participación fraternal, pretendemos implantar una competencia eliminadora del
otro en todos los aspectos. Los valores educativos,
entonces, están en el centro de las exigencias olímpicas.
Debemos repensar qué queremos; me atrevo
a sugerir que deberíamos quitarle a las olimpiadas
el connotativo de representaciones nacionales junto
con el canto de los himnos nacionales y la presentación de las banderas nacionales, dado que el
interés de casi todos los deportistas es ganar dinero.
Pero, en segundo lugar y no por ello menos importante, repensar social y culturalmente los valores
educativos y las exigencias que debemos plantear
a nuestros niños: si se trata de ganar vida y no
medallas, no creo que debamos ni siquiera avergonzarnos por el "débil" papel de los atletas nacionales.

41

�1

De esta manera podrían explicarse una enorme cantidad de variantes vinculares y combinaciones de las relaciones amorosas, según predominen uno u otro de los cuatro factores en un amplio espectro de intensidades y en sus múltiples
posibilidades combinatorias.

/

tencion
flotant·e

Estos dos libros resultan ser sorprendentemente complementarios y su lectura conjunta es
muy recomendable. Sin embargo, cubren campos
distintos. Paz repasa la historia y la prehistoria del
amor, lo estudia en los filósofos y poetas más
importantes de la antigüedad y contemporáneos.
La vastedad de los temas tratados por el Nobel mexicano es infinita. Lo cual, por supuesto, en la fascinante prosa poética de Paz no es una dificultad sino
una seductora invitación a la lectura y a la meditación. La cercanía con Freud de esta obra de Paz
parece derivarse de un ensayo anterior, Un más allá
erótico: Sade, donde nuestro máximo poeta y ensayista cita ampliamente la obra del padre del psicoanálisis. Con su muy peculiar estilo y sin emplear la
oscura conceptualización y el áspero lenguaje del
psicoanálisis escribe: "El fuego original y primordial, la sexualidad, levanta la llama roja del erotismo y ésta, a su vez sostiene y alza otra llama, azul
y trémula: la del amor. Erotismo y amor; la llama
doble de la vida". El ameno y erudito libro de Paz
está integrado por nueve lúcidos ensayos, fuerte-

las épocas, constituyen la temática del drama, la
tragedia y la comedia en el teatro. En cuanto a la
narrativa -relato, cuento y novela- las historias
de amor son el material con el que trabaja el creador
literario. Para confirmarlo bastaría una rápida revisión de los títulos más recientes de novelas y libros de relatos, sin incluir los nombres y contenido
de telenovelas y canciones populares. Sin embargo,
seguimos careciendo de un buen tratado científico
del escurridizo tema del amor.

Amor, literatura y psicoanálisis
SE PREGUNTA MONTAIGNE EN sus ENSAYOS: ,,¿Qut HA
hecho la sexualidad a los hombres -ella, tan natural, tan necesaria y tan plena de sentido-, para que
no nos atrevamos a hablar de ella sino con vergüenza y para que se la excluya de las conversaciones y de las reflexiones serias?" Tendrían que
venir las investigaciones de Krafft Ebing, Havelock
Ellis y Sigmund Freud a finales del siglo XIX y
principios del siglo XX para que el tema tabú de la
sexualidad se transformara en un objeto de reflexión científica. Algo semejante ha ocurrido con
los afectos-emociones, sentimientos, deseos y pasiones-, que no han adquirido todavía el rango
de materia digna de estudio científico. El tema del
amoi por ejemplo, parece poco serio para la ciencia
y se ha dejado su tratamiento en manos de poetas,
dramatwgos y novelistas. Algunos filósofos lo han
estudiado arriesgando su prestigio de pensadores
profundos y rigurosos. En la poesía amorosa, romántica y erótica, y en las historias de amor es
donde el sentimiento amoroso se instala plenamente como pez en el agua. Los conflictos y enredos
de la rica varidad de posibles e imposibles relaciones amorosas, imaginadas por los autores de todas

Las razones de esta carencia son múltiples y
van desde la aparente frivolidad del asunto hasta
la difícil confirmación objetiva de los componentes
genéticos, bioquímicos (la famosa "química") y
físicos que están involucrados en la experiencia
amorosa. Por lo que respecta al psicoanálisis, sabemos que no existe una teoría cabal de los afectos
que satisfaga plenamente las exigencias de los investigadores de la psique humana, ya que Freud
privilegió su teoría de instintos, pulsiones, libido y
agresión sobre una teoría de los afectos; considerados éstos como epifenómenos o derivados instintivos. De esta manera Freud pretendía explicar
una fenomenología clínica más amplia, profunda
y diversa en el campo de las neurosis y las perversiones. No obstante, sus aportaciones sobre la sexualidad, el amor de transferencia y la elección de
objeto amoroso son muy valiosas.
Recientemente, en la presentación de su libro
Te amo (Gedisa) en Madrid, el sociólogo italiano
Francesco Alberoni se quejaba de que existen en el
mundo miles de clínicas de consulta externa que
tratan a parejas en conflicto y que no existe una
"teoría del amor". En su última obra este autor continúa una línea de investigación expuesta en sus
anteriores libros sobre el erotismo, la amistad y el

amor. Sus aportaciones al fenómeno del enamoramiento como un "estado naciente" son dignas de
ser incluidas en un seminario sobre el tema.
Afortunadamente la falta de estudios especializados no es absoluta; dos autores muy conocidos,
Octavio Paz, poeta, y Otto Kemberg, psicoanalista,
han llegado por diferentes caminos a formulaciones
más o menos parecidas a las que Freud arribó hace
muchos años. Trataré de explicarlo. Freud concibió
la energía motora de la psique humana, a partir de
una fuente instintiva de la que derivan pulsiones
que a su vez se transforman en afecto; Octavio Paz
en su libro La llama doble (Seix Barral, Biblioteca
Breve, México, 1994) y Otto Kemberg en su obra
Relaciones amorosas, normalidad y patología (Paidós,
Psicología profunda, México, 1995) parecen seguir
el esquema freudiano que, reducido a su mínima
expresión, podría representarse de la siguiente
manera:
Freud

Kemberg

l. Instinto (sexual)

l. Excitación sexual

Octavio Paz
l. Sexualidad (fuego)

2. Pulsiones (libido)

2. Deseo erótico

2. Erotismo (llama roja)

3. Afecto (amor)

3. Amor

3. Amor (llama azul)

4. Relaciones objetales 4. Relaciones de pareja 4. Amante y amada

42

Sigmmd Freud

43

�mente relacionados entre sí y cuya suma forma un
gran texto de apretada urdimbre temática y estilística. Una verdadera obra maestra comparable a
El laberinto de la soledad, El arco y la lira y Sor Juana
Inés de la Cruz. Las trampas de la fe, del mismo autor.
Por su parte, Otto Kernberg se sitúa en la perspectiva psicoanalítica y particularmente en la teoría
de las relaciones objetales. Revisa la literatura más
reciente sobre la sexualidad, la id~ntidad genérica
nuclear, la identidad de rol genérico y la elección
de objeto dominante. Otros temas tratados por el
actual presidente de la Asociación Psicoanalítica
Internacional, que estuvo recientemente en nuestra
ciudad, son: la excitación sexual, el deseo erótico y
el amor sexual maduro.

grupal y el convencionalismo" donde hace agudas
observaciones en torno a las diferencias entre el cine
convencional y las películas eróticas y pornográficas. El último capítulo está dedicado a "la
pareja y el grupo" donde pasa revista a las formas
más variadas de parejas en el mundo contemporáneo.
Con estos dos libros escritos por dos destacados autores latinoamericanos, imprescindibles en
el acervo personal de todo lector culto, se llena una
gran parte del vaáo editorial sobre el vasto tema
del amor y su indisoluble relación con el erotismo
y la sexualidad.

Kernberg dedica varios capítulos a los temas
del amor y la agresión en su relación con el complejo de Edipo y los efectos de los conflictos de la
infancia tanto en la elección como en la relación
adulta de la pareja. Revisa una interesante psicopatología narcisista neurótica y muestra su interferencia en el desarrollo de relaciones amorosas
maduras. Presenta varios casos clínicos. En este
terreno explora también el territorio de la patología
masoquista severa y de su contraparte en la caracteropatía narcisista; escribe: "La explotación egocéntrica de una mujer por parte de su esposo desconsiderado, por ejemplo, puede sugerir una patología narcisista en él y victimización en la esposa.
Pero la exploración de las interacciones conscientes
e inconscientes revela que ella lo provoca inconscientemente y proyecta sobre él su propio superyó
sádico". Esta afirmación la ilustra también con
viñetas clínicas.
En esta obra Kernberg dedica un amplio espacio a las funciones del superyó. Propone que ambos miembros de la pareja construyen un sistema
superyoico propio, aparte del superyó de cada uno
de ellos. Si el superyó de ambos es maduro la relación se fortalece y el amor se incrementa; si no lo
es, el vínculo se erosiona y se desintegra. La idealización de la persona amada es el resultado de la
proyección de partes del ideal del yo enamorado.
El autor repasa lo que ocurre en el amor romántico
el amor correspondido, el amor maduro y describ;
también la influencia del superyó en la pareja de
rasgos inmaduros e infantiles. Finalmente el Dr.
Kemberg incursiona en "La lactancia, la dinámica

espacio ajeno por completo al melodrama tradicional, a finales de la década de los cuarenta, es
muy afortunado. La asepsia del panorama no impide, sin embargo, que Profundo carmesí se precipite
en graves problemas.
Primero, por el guión, al recurrir más a las explicaciones verbales que a la connotación visual
para ofrecer al espectador las claves de la trama. El
monólogo inicial de Nicolás Estrella en la soledad
de su habitación es, en ese sentido, lamentable. La
posible fuerza delirante o sarcástica del amor loco
entre Coral y Nicolás se derrumba porque jamás
se deja sentir.
Segundo, por la falta de sutileza en el trazo
escénico de Arturo Ripstein, cineasta acostumbrado
a mover la cámara con tanto empeño que hace
demasiado notorios los movimientos de la misma
desde antes de que se lleven a cabo. La película es
una auténtica representación, en el peor sentido de
la palabra, ante el staff de producción... y ante el
público. Hay escenas donde se advierte un desequilibrio mayúsculo entre su principio y su final
que anula el ritmo que intenta alcanzar el film. A
esa impericia se le suma una iluminación a destajo,
tan visible como todo lo anterior; paradójicamente
en un campo donde el último cine nacional ha
demostrado logros excepcionales.
Tercero, carentes de rigor dramático y abandonados al poder exclusivo de su potencial histriónico, Daniel Giménez Cacho y Regina Orozco batallan para hacer despegar sus personajes, no obstante la deslumbrante presencia, para esta narración en particular, de Regina Orozco. No hay en
ningún momento, por desgracia, altura suficiente
para liarlos in extremis y caer como testigos en la
siniestra fascinación de estos originales aunque

Un cine sobrenatural
EN UNA INDUSTRIA MUERTA, EL CINE MEXICANO,

imestral.

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s Centro

n

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44

.

1ne,
televisión
y otros
..
espeJlSffiOS

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ico: pdeislo@moil.gigo.com

inexistente al grado de casi no poder reunir el número de películas mínimas para completar la muestra anual de cine de Guadalajara, surgieron a finales de 1996 dos apariciones: Profundo carmesí y
Sobrenatural, que provocaron un gran impacto en
taquilla, para bien o para mal.
¿Hemos perdido el contacto con el buen cine
de reciente factura en estas tierras alejadas de la
exhibición internacional? ¿O los jurados de algunos
festivales extranjeros empiezan a padecer de miopía? Profundo carmesí, precedida por una avalancha
publicitaria sin igual, amparada en varios premios
obtenidos en festivales europeos, es una película
bastante mala, salvo en el aspecto del diseño artístico, lo cual ya no es un detalle novedoso en el tres
o cuatro veces novísimo cine mexicano.
La recreación escenográfica es excelente. Desde
hace unos años el cine mexicano ha ganado una
enorme habilidad en este campo de la producción
cinematográfica, que le ha permitido a las películas
realizadas en los últimos años de la agonía moverse
en un entorno adecuado y creíble. La ubicación de
la singular relación verídica de Raymond Fernández y Martha Beck en el territorio nacional, en un

45

�comodinos criminales seriales, a pesar de la espléndida caracterización de la pareja. Después de lo anterior, trascender hacia otros confines significativos
en Profundo carmesí, volcaría estas líneas hacia mera
especulación. Habría que regresar al film original,
al thriller sobre los Amantes sanguinarios (1969), en
la única película de Leonard Kastle -por cierto no
mencionada en los créditos-, par~ levantar el vuelo.

Sobrenatural es la otra aparición. Deslumbrante
como un videoclip manufacturado en láser, la
película de Daniel Gruner es un artificio encima
de un viejo artificio: el género de terror.
El primer artificio es el técnico. Jamás se había
visto en el actual cine mexicano de ficción, no en la
televisión o en el cine publicitario, tanto barroquismo audiovisual. Desde la posición y angulación de la cámara hasta la iluminación retorcida
y antinatural cada uno de los planos del film se
transforma, vía su perfección, en un mini universo
fotográfico y aural. Universos que se disparan solos, lejos, muy lejos, de las escenas de las que son
vehículo. Pericia evidentemente sobrenatural en el
contexto lumínico y sonoro del poco llamativo cine
nacional.

El segundo artificio es la historia, que se
deshace desde el principio, al fin relato de terror,
en su penumbra. El misterio de Sobrenatural podrá
reservarse para el cierre de la narración, pero si no
encaja su revelación con la lectura previa de las
imágenes, debilita por completo la construcción
entera de la película. Aun las historias más irracionales del género se sostienen y admiran hasta el
último grito, porque crean y hacen visible su propia
lógica, así sea ésta demencial para el cinéfilo.
Prendido el misterio entre alfileres en casi todo
Sobrenatural, y poco o nada observable, se antoja,
ya en el remate, decepcionante, por lo menos para
el aficionado al género.
Librado de estos excesos, de cámara y de
trama, y con la firmeza del éxito económico en su
opera prima, Daniel Gruner podrá dedicarse más a
contar que a demostrar que conoce de técnica de
cine y/ o video.

Los vuele.os del cine mexicano
Presentada hace unas semanas, después de dos
años de haberse realizado, una película mexicana
sorprende y cautiva: Los vuelcos del corazón de Mitl
Valdez.
Aquí coinciden aparato y texto. Mitl Valdez,
autor ya de un film sobre la obra de un escritor mexicano, Juan Rulfo, muchas veces filmado y grabado en video pero nunca realmente visualizado,
se acerca al universo y mirada de otro mexicano
excepcional: José Revueltas. La acción sucede en la
década de los cuarenta y el despliegue escenográfico y de diseño de producción opera al servicio
de la historia. Una historia en varios tiempos en
donde alternan presente y pasado. El pasado del
escritor, su pasado ideológico, su misterio, oculto
hasta el final, en directa confrontación con sus sentimientos. Todo teniendo como trasfondo una
ciudad de México tan sugerente en la pantalla como
el cine mexicano melodramático, en verdad, y
lastimero, de esa época.
El trabajo del director es firme. Estamos con el
personaje y estamos en su mundo. El manejo de
las acciones es discreto y seguro. La imagen no interfiere ni grita su presencia, está allí sólo para

correcto, una serie de decisiones que ocurren aquí
y ahora frente al espectador, en el presente inmediato del tiempo cinematográfico. Las actuaciones
son precisas, aun María Rojo. Arturo Beristáin está
espléndido.
Cine en apariencia sin grandes vuelcos en imagen y sonido, pero incursionando en nuestro
pasado. El pasado de un país al que debemos llegar
en este verano que parece será de próxima cólera.

Cine de arte
Dos complejos de salas de arte se inauguraron en
los últimos meses del año pasado en la ciudad de
México. En sus funciones, un poco más caras que
el cine normal, se ofrecen café y bebidas. Creo que
vale la pena. Perseguir las películas de estas salas
en Monterrey es una tarea azarosa. Si acaso se
entera de ellas el aficionado por los desangelados
resúmenes de la prensa diaria, verlas obliga a viajar
a uno de los polos de la ciudad, ya que sólo se ofrecen en dos cines en territorios opuestos y en horarios muy específicos, por lo general a las siete o
diez de la noche.

Memorias de Antonia
Donde el corazón te lleve

Otra octogenaria, muy diferente a la heroína anterior, comparte sus recuerdos con el público el último día de su vida. Desde su llegada, ya cuarentona, a su pueblo natal, del que salió a comienzos
de la Segunda Guerra Mundial, hasta su muerte,
Antonia es la lucidez y entereza mismas.
Contada con la simpleza y gracia de un cuento
nórdico -recordar El festín de Babette-, a Antonia
la moral tradicional le importa un reverendo cacahuate. Y sin tapujos, entre una cultura popular festiva y poco ceremoniosa, salvo el sacerdote del
lugar que oculta en el confesionario sus apetecibles

Segundo film italiano sobre una obra literaria de
éxito. Primero fue El cartero, sobre la novelita de
Skármeta, y después esta película de Cristina
Comecini sobre las confidencias de Susana Tamaro.
Pronto vendrá de Roberto Faenza Sostiene Pereira
del escrito de Antonio Tabucchi, con Marceno Mastroianni.
Una abuela le platica a su nieta, a través del
testimonio de unas cartas, muchas cosas que no dijo
jamás. Entre el viento, que es fuerte en medio de la
casa de la anciana, y el pasado, se derrama un pasado infiel y un valle de lágrimas. Lo único relevante
-obviamente ante la dureza pétrea de quien esto
escribe y lo mediocre del argumento-fue la figura
de Vtma Lisi, todavía bella sin importar los años
transcurridos desde su esplendor en la década de
los sesenta.

preferencias sexuales, Antonia deja libre la elección
maternal de su hija y también sus posteriores inclinaciones lesbiánicas. No hay condena, sólo gozosa aceptación de la vida en su familia y en la comunidad.
En una galería de seres excepcionales, entre un
filósofo y una niña genio, Marleen Gorris, escritora
y directora de esta bella película, ha creado un documento fuera de serie, sin gritos ni estridencias.

testimoniar, en el momento justo y con el encuadre

46

47

�Monterrey, tan joven en sus cuatrocientos años,
se ganó a pulso, con gritos y alharacas, una marca
que es patrimonio de las grandes y nobles ciudades:
la antigüedad. Y eso sin que los ingleses llegaran a
sancionarla. La vida sigue al cine o el cine, como
anota García Riera, es mejor que la vida.

Festival de verano
Hasta hace dos años la ciudad imperial contaba con
sólo dos grandes festivales de cine: el Foro Internacional de la Cineteca celebrado cada marzo, y la
tradicional Muestra Internacional de Cinematografía, realizada entre noviembre y diciembre.
Corno el ayuno parecía demasiado largo para los
aficionados al buen cine entre la primavera y el
otoño, la Universidad de México decidió salir al
rescate y creó el Festival Cinematográfico de Verano. El otoño pasado se presentó en Monterrey el
festival de estrenos completo que incluye material
filmado entre 1994 y 1995, gracias al apoyo del Consejo para la Cultura de Nuevo León.
El festival abrió con Rubor, peücula china de
Li Shao Hong, reflexión sobre la situación de la
mujer en la sociedad china de los cincuenta a través
de la relación de dos exprostitutas rehabilitadas.
Continuó con una comedia sensacional de Doris Dorrie: Nadie me quiere, encuentros de comunicación amorosa entre dos solitarios personajes,
una mujer y un homosexual, en busca del hombre
ideal. Y dejó para el tercer día, un film extraordinario, La ceremonia, del veterano Claude Chabrol.
Un simple acto doméstico: la contratación de
una ama de llaves, transformará la plácida armonía
de un hogar burgués en enfrentamiento ideológico.
Desde los conflictos de caracteres hasta el choque
social, con la aparición de una inquietante aliada
en la figura de una administradora de correos, La
ceremonia va subiendo en tono y agresividad hasta
llegar al límite de la inconsciencia, sentida esta
última por las dos mujeres, a pesar de su violencia,
como absoluta normalidad. En otra línea distinta
Acostándose con perros, primer largometraje de Wally
White, ofreció de manera divertida y sin ningún
complejo de culpa los vericuetos de los romances
gay en el paraíso vacacional de los homosexuales

En Memorias de Antonia la posición feminista
alcanza una dimensión sensible exacta, producto
del devenir existencial de su fresco y entrañable
personaje.

El inglés que subió una colina...
pero bajó de una montaña, divirtiendo a los espectadores, es un relato galés de Christopher Monger,
lleno de encanto.
La anécdota es muy graciosa y tiene enormes
resonancias. ¿Cómo la "montaña", orgullo de Ffynnon Garw, es una simple colina por obra y gracia
de dos cartógrafos ingleses? ¿Tan sólo porque le
faltan menos de veinte pies para alcanzar el estándar requerido?
La peücula habla de un esfuerzo solidario, de
un orgullo nacionalista, que se expresa en la voluntad de construir entre todos los habitantes del
pueblo la altura requerida por la geografía, y sostenerla hasta el último día de rodaje del film. Una
fábula social amenizada tanto por la actitud parsimoniosa de Hugh Grant, tan gentil en la figura de
Anson, y la de su contraparte científico, como por
la legión de aldeanos, desde el propietario de la
taberna hasta el cura del lugar, incurablemente colérico.

48

En un estilo muy suyo anunció que le apuraría
para que su inauguración coincidiera con el final
de periodo. Si no, otro iba a bailar con la quinceañera. Con todo respeto, ojalá que el honor del baile
le toque al "Benjas". Por el gusto del cine, no por la
política.

neoyorquinos.
Flirt, quinta peücula del festival, fue admirada
y a la vez rechazada. Una sola historia, con iguales
situaciones, estructura y diálogos, en tres lugares
y tres épocas distintas, aunque cercanas en el tiempo. Ejercicio riguroso de Hal Hartley, el más godardiano de los cineastas posrnodemos. De Portugal
llegó la segunda película que vernos en esa cinematografía por estos lares: La comedia de Dios, de Joao
César Monteiro, comedia con un ritmo lento y
preciso, demasiado especial para el ritmo
acostumbrado por el cine comercial, sobre el
propietario de una nevería que mantiene un delicado hobby con un redomado y escrupuloso espíritu coleccionista.
El penúltimo film fue otra película china, esta
vez de Hong Kong, titulada Ángeles caídos, de Wong
Kar-Wai. Un estilo visual acerado sobre el submundo criminal de una ciudad encerrada en sus
ümites con personajes solitarios llevados hasta el
último extremo. Más atractiva por sus imágenes
encajonadas que por su perspectiva existencial.
El III Festival Cinematográfico de Verano
concluyó con una sorpresa excepcional. El último
film de Michelangelo Antonioni, el cineasta legendario, Más allá de las nubes, dirigida a sus ochenta y
tres años con el apoyo del cineasta alemán Wim
Wenders. El mismo terna, el mismo estilo de los
sesenta. La incomunicación de la pareja en cuatro
historias de desencuentros amorosos, acotada por
la descripción elegante y elocuente de Antonioni.
Wenders enlazó las historias, que remiten a los
grandes momentos de la filmografía del maestro
italiano, por medio de un monólogo omnisciente
en voz en off sobre las reflexiones del cineasta y la
obra fílmica, no del todo afortunado. Un festín para
los ojos y el espíritu, a pesar de que la película tiene
sus altibajos en el diferente peso de cada uno de
los relatos.

Blitzkrieg
Cuatro días, sólo cuatro días se necesitaron para
que Televisa y Televisión Azteca se enredaran en
una guerra relámpago a la caza de los presupuestos
publicitarios de las grandes compañías nacionales.
Todo comenzó con los ratings que TV Azteca
publicó sobre su participación en el mercado de la
ciudad de México. Televisa, 0fendida por su reducción en el control mental del país, enderezó el domingo 27 de octubre un programa especial llamado
la "Conexión Azteca", en el que señalaba los nexos
que unían a la naciente empresa televisiva de Salinas Pliego con el apellido tabú del sexenio: Salinas.
Por más de hora y media Ricardo Rocha, vocero del sistema Azcárraga, demostró, alarmado, las
conexiones que, trato injusto, había realizado el
régimen anterior para darle a los Salinas, los Salinas de Salinas y Rocha y Elektra, el control de un
negocio para el cual no estaban calificados, por no
tener ninguna experiencia.
Lo ridículo del caso, para los televidentes, que
todavía se encuentran al margen de las grandes
decisiones nacionales, es .:¡ue Televisa olvidó, durante la transmisión del programa, su tradicional
política monopólica, que la hizo dueña de todas
las señales de video por tierra y satélite nacionales,
en complicidad con las autoridades de Comunicación, para vetar, en su sacrosanto dominio, la
presencia de un competidor.
Tan evidente era esto, que el mismo lunes el
propio zar de Televisa, don Emilio Azcárraga, el
antiguo zar ideológico del país, concluyó apresurado con un breve comunicado su guerra relámpago, porque amenazaba degenerar en una guerra
no tan florida corno la que practicaban, por razones
espirituales, los aztecas.
La respuesta periodística de TV Azteca no se
hizo esperar. Una semana después, el lunes 4 de

La Cineteca
En la reunión última del Consejo para la Cultura
de Nuevo León, Benjamín Clariond, gobernador
del estado, anunció el apoyo económico en 1997
para la construcción de un viejo sueño: la Cineteca
de Nuevo León.

49

�noviembre, en esta blietzkrieg televisiva, en un desplegado de dos páginas en los diarios más importantes del país, la empresa de los nuevos Salinas
desmintió, uno por uno, los puntos señalados por
la ofensiva Rocha-Azcárraga.
La guerra no fue más lejos. Algo está cambiando para los televidentes, condicionados noche a
noche en los canales de antes a una programación
insulsa e idiota. Hoy, entre Los Simpson y lo que
pasa en Televisa, la elección, por inteligente y sensata, no se hace esperar. Homero, obviamente, es
mejor que cualquier figura real de la competencia.

un icono religioso, el televisor está con los mexicanos no sólo en los momentos clave de su respirar
diario, sino también en medio de la intimidad.
En Guadalajara la mayoría de los televidentes
cuenta entre los 4 y los 12 años de edad, pero en el
área metropolitana de la ciudad de México y en
Monterrey la mayoría de los telespectadores se
encuentra entre los 19 y los 29 años de edad. De
ese público, ¡oh sorpresa!, el 16 por ciento tiene por
lo menos estudios de licenciatura.
en un escenario pequeño lesiona la composición
escénica y anula la atmósfera; sin embargo, aumen-

Hacia los jóvenes

En todo México, únicamente el 5.1 por ciento
de los televidentes no tiene estudios. La televisión
se extiende cada vez más como una forma básica
de entretenimiento e información para una pobla-

La guerra de desplegados de las televisoras partió
de un estudio realizado por el Instituto Brasileño

ción, hasta cierto punto, ahora lo sabemos, educada.
Ese es el territorio fértil de la publicidad y de las
telenovelas.

un mayor número de público disfrutar de las obras
asistentes a la muestra.

de Opinión Pública y Estadística (IBOPE). En su
análisis titulado "Establishment Survey Nacional
96" una serie de parámetros poblacionales sobre la
nación mexicana permitió generar una singular
información sobre el uso de la televisión en nuestro
país.
Los datos sociodemográficos del IBOPE son,
en principio, de utilidad especial para las industrias
publicitaria y televisiva. Pero también proporcionan señales significativas sobre un instrumento
indispensable para sobrevivir, en todos los sentidos,
en el mundo moderno que nos rodea.

tar la cifra de representaciones habría permitido a

En este sentido, la obra que reunió a un escaso
grupo de privilegidos fue Cuarteto de H. Müller,
bajo la dirección de Ludwik Margules. De origen
polaco, Margules se encuentra entre los más inge-

Habría que implementar en las escuelas de
educación media y superior cursos para enseñar a
leer la televisión, antes de que la invasión electrónica, con el cable y la nueva televisión satelital,
ocupen la mayoría del espacio espiritual de los
mexicanos del futuro.

Todo personal

niosos directores teatrales de México y su trayectoria abarca puestas memorables.

XVII Muestra Nacional
de Teatro

Precedida por una aureola de éxito, la obra en
cuestión consiguió una larga fila de aspirantes a
espectadores en el Teatro Calderón. Propósito inútil. Con excepción de un séquito de burócratas y
teatris tas involucrados, Cuarteto pasó por la muestra tan inalcanzable como el sol; por tanto, habrá
que esperar mejor ocasión para constatar el vigor
estético de este montaje.
En cuanto a la apertura de esta XVII Muestra
Nacional de Teatro, la inauguración mantuvo un
soporífero tono oficialista que se extendió más de
lo permisible. El comienzo de la fiesta teatral no
alcanzó en absoluto la atmósfera de años anteriores,

MONTERREY VIVIÓ DEL 1 AL 9 DE NOVIEMBRE ESTA FIESTA

del teatro nacional en su edición XVII. Numerosos

Supervivencia válida para la satisfacción de
necesidades de consumo inmediato, pero también
como reflejo de la visión, hacia el interior de la familia y hacia el exterior, de una sociedad en un
momento determinado, visión no necesariamente
orientada hacia la perfección comunitaria. La
guerra de las televisoras no fue sólo un estallido
de carácter económico, fue el primer enfrenta-

Los detalles de tan singular hecho llegaron hasta
el diario The New York Times: "Heroína de telenovela
rechaza el guión y el argumento se hace espeso".
Parece increíble. Antes eran los crímenes y la
corrupción la clave de nuestra vida periodística en

comentarios circularon respecto al nivel de calidad
de las obras participantes y se ha especulado acerca
del futuro de este evento, además de cuestionar sus
verdaderos beneficios en relación con el gran público.

el extranjero. Hoy es la posición personal de una
actriz en el horizonte dramático de una telenovela.
El Times dice: "Es un caso de la vida -real- que
imita a una telenovela que -a su vez- imita a la
vida real".

No es posible expresar una opinión imparcial
-o por lo menos coherente- si no se ha visto la
totalidad de los montajes participantes, situación
poco probable debido a las limitantes que se impu-

Camila de los Reyes era, según Ana Colchero,
en el libreto, el retrato de la mujer mexicana. Una

miento en la lucha por el control ideológico de las
capas medias y bajas de México.

mujer mexicana no miente y menos con algo tan
delicado como la paternidad de su hijo. De ahí su
salida personal de Nada personal.

Un detalle importante: en las 27 ciudades más
pobladas de México viven 36 millones de habitantes, de los cuales 35 son considerados "televidentes" según el reporte, distribuidos en 7 millones y
pico de hogares.
De éstos, en el 57 por ciento, la televisión ocupa
el lugar central de la recámara principal. En el 29
por ciento, el aparato se encuentra en otra recá-

Nada personal, la primera telenovela contem-

espacios. Este inconveniente podría haberse salvado con sólo aumentar el número de funciones.

poránea sobre la realidad contemporánea en manos
de una mujer de ficción "valiente, decidida, honesta
y un tanto salvaje", al decir de la actriz. La teleno-

evento de esta magnitud, el hecho de presentar
obras en espacios reducidos encarna una grave defi-

vela asumida en serio en un país dor.de todo, incluyendo la vida, es una telenovela constante.

mara, y en el resto se localiza en la cocina. Como

50

pese a la numerosa presencia de miembros de la
comunidad teatral nuevoleonesa y nacional.

sieron en la programación de los eventos.
El cupo limitado para asistir a las representaciones resultó en esta XVII Muestra una verdadera condenación. Al parecer el teatro de cámara
se impuso sobre las obras que exigen amplios

El Lazarillo de Tormes
Abrió la muestra El Lazarillo de Tormes, adaptación
de un texto de ÓScar Liera sobre este clásico de la

Si se considera el volumen de asistencia a un

picaresca española. Dirigida por el experimentado
Sergio García y con el desempeño del grupo del
CTAI (Centro Teatral de Arte Infantil), la obra no

ciencia cuando los trabajos programados apenas
suman las dos funciones. Resulta evidente que
ubicar en un teatro amplio un montaje ensayado

alcanza a despegar. La principal falla radica en la
irregularidad del tono en un texto donde predomi-

51

�nan anécdotas largamente descriptivas, estupendas
en su concepción narrativa, pero en las que escasean
las imágenes teatrales.
La experiencia de García logra una estructura
atractiva que combina el cambio de actores en las
distintas aventuras que corre El Lazarillo y a cuyo
envilecimiento asistimos. Una dirección que conoce
los recursos del teatro logra sacar partido de la espontaneidad de un reparto con escasa trayectoria
escénica; gracias a ello conforma una labor actoral
fresca que sin embargo no consigue transmitir la
ironía y amargura de los personajes ni condensar
la sordidez y desesperanza que se perciben en el
texto.

El Lazarillo de Tormes representa un teatro
didáctico, no en la acepción peyorativa del término,
y es preciso valorarlo, pues en este aspecto el
montaje cumple con su cometido. Los jóvenes
actores del CTAI -dentro de sus posibilidades e
independientemente de las deficiencias-han acercado su trabajo a jóvenes como ellos brindándoles
la oportunidad de un primer contacto con el teatro.
La selección de El Lazarillo de Tormes como obra
participante en la XVII Muestra Nacional de Teatro
provocó cierta incomodidad en integrantes de
nuestra comunidad teatral. Si este montaje, con
"todos los defectos del didactismo", ha conseguido
colocarse en este evento nacional, habría que cuestionar sobre sus causas a quienes en esta ciudad
están dedicados al teatro profesional.

Los niños de sal
Si El Lazarillo no recibió la total aprobación de la
crítica, la obra de Hernán Galindo corrió con mejor
suerte en la muestra. El montaje correspondió a El
tercer grupo de Jalisco y contó con la dirección de
Moisés Orozco.
Galindo debutó en 1988 con la comedia Todo
queda enfamilia y a partir de esa fecha ha producido

y la irrelevancia de la anécdota y explora con acierto
las posibilidades de la obra de estructura abierta.
Con una atmósfera onírica apoyada en recursos casi
cinematográficos recurre a diálogos poéticos en un
juego destinado a combinar intensamente la realidad con el recuerdo y la añoranza.
Los niños de sal constituye la obra más consistente de la producción dramática de Hemán Galindo. La puesta que el grupo jalisciense ha traído
a la XVII Muestra Nacional de Teatro se deriva del
reconocimiento que ha alcanzado la pieza en cuestión, ya que en 1994 obtuvo el Premio Nacional de
Teatro.

En Los niños de sal el autor se aleja de la
superficialidad en el tratamiento de los personajes

52

ción de Moisés Orozco ha logrado proyectar el
entrañable afecto que une a estos niños de sal que,
al igual que en el mito de la mujer de Lot, Raúl
reencuentra al volver sus ojos al pasado.

Conclusiones
Si el futuro de la muestra no es muy claro será preciso esperar a que se haga la luz sobre el panorama.
La crisis creativa que atraviesa el teatro mexicano
tiende a agravarse por las dificultades económicas
para armar producciones. Este hecho ha alcanzado
incluso al teatro comercial en la ciudad de México.
Una de las pocas alternativas consiste en el apoyo
de las instituciones gubernamentales. Desafortunadamente, ésta también posee sus inconvenientes.
En su extensa historia el teatro ha vivido largas
épocas de inmovilidad y oscurantismo. Como diría
Rodolfo Usigli en su obra Vacaciones:"El teatro consume mucha leña humana". Será preciso entonces
continuar trabajando para que ese fuego se avive;
pese a que con ello acabe consumiéndonos.

El montaje de Moisés Orozco se apega al texto
y pese a la correcta recreación de la atmósfera incurre en obviedades que evitan el lucimiento de
algunas imágenes y en ocasiones atentan contra la
concepción poética de los diálogos.
El error más grave y obvio de la puesta es el
acento costeño que el director marcó a los actores.
De entrada éste representa una interpretación absolutamente errónea de los códigos del teatro poético.
El acento tiñe de realismo un texto que no se encuentra en esta categoría y en consecuencia lo encaja en el teatro de retrato.
Si bien es cierto que Galindo roza el lugar común en ciertos momentos de la obra, el montaje
consigue acentuar estos defectos al crear imágenes
poéticas literales que en sí mismas se anulan. Los
apoyos visuales resultan innecesarios y no agregan
nada al discurso. El colmo es el final de la obra con
un toque sentimentaloide que el texto no posee: un
grupo de niños retoza en una playa, imagen que
intenta reforzar una situación expuesta a lo largo

un regular número de obras. Los primeros textos
de este dramaturgo regiomontano se sostienen en
el arquetipo y se avocan a contar una historia sin
pretensiones de innovación en la estructura o en el
planteamiento de las situaciones.

de la historia.
Pese a estas fallas, Orozco consigue armar con
corrección la estructura de la obra. Existen violaciones en los complicados cambios de tiempo y
espacio, pero finalmente los retazos consiguen
integrar el pasado de un hombre que vuelve irremediablemente al puerto de origen para reconstruir
una vida atada al pasado por el negro hilo de la
culpa.
El trabajo actoral alcanza momentos destacados aunque el discurso poético se adelanta a su
desempeño en algunas escenas. Marco Antonio
Orozco (Raúl) lleva el papel principal; Yosi Lugo
(Marina) y Marco ~tonio Pérez (Jonás) son convincentes y proyectan la labor interior de sus personajes.
Los apoyos escénicos en ocasiones rebasan las
exigencias de la atmósfera poética y alcanzan un
barroquismo gratuito como los adornos excesivos
de un pastel barato.
En Los niños de sal, Hernán Galindo explora el
poder de la amistad en la infancia y la pérdida irrecuperable de la inocencia. En este sentido la direc-

1
53

�rtes
plásticas
de poseer obras de un artista famoso, pensando que
por ello él gozará por ende del mismo prestigio.
En la medida en que haya quien pague fuertes
sumas de dinero por algo que pueda ser imitado a
un costo mucho más bajo, habrá terreno fértil para
que aparezcan las falsificaciones. Nadie se tomará
la molestia de falsificar algo cuyo valor de mercado
sea igual o menor al costo de producción o bien
falsificar obras de pintores desconocidos que por
lo mismo no tienen valor comercial.
Mucha gente piensa que una obra falsa nunca
podrá igualar al original y que por lo mismo es
relativamente fácil detectar cuando una pieza es
copia. Esta idea no puede ser más errónea. Es uno
de tantos mitos que se crean en tomo al arte. Los
que nunca han pintado se imaginan que lo que da
valor a las obras es la dificultad técnica para representar la realidad. Muchas piezas falsas son tan
buenas o mejores que los originales y hasta los más
connotados expertos del mundo han sido víctimas
de los falsificadores. Muchas de estas piezas han
estado expuestas en los principales museos y colecciones privadas del mundo por siglos, sin que nadie
siquiera sospechara de su falsedad.

El universo
de las falsificaciones
Eduardo Rubio Elosúa
A DIFERENCIA DE LA MAYOR1A DE LAS COSAS QUE SE

compran y se venden, en el arte no existe ninguna
relación entre el costo de producción y el precio de
venta. Tampoco existe una relación entre el precio
de una misma obra en diferentes momentos de su
historia. Una pintura que a finales del siglo pasado
se podía comprar por doscientos dólares, cien años
después se vende por millones de dólares. Asimismo obras por las que se pagaban cantidades muy
importantes en otras épocas, ahora no valen ni una
pequeña fracción de lo que se pagó entonces por
ellas. El tema de los precios ha sido un motivo de
curiosidad permanente y, cuando las obras alcanzan precios muy altos, la tentación de ganar dinero
fácil haciendo copias de obras a la manera de... se
vuelve irresistible para muchas personas.
El tema de las falsificaciones ha sido siempre
un tema nebuloso. Hay muy pocos casos que queden perfectamente claros. Este mundo está en
relación con la parte material y no la parte espiritual
de la obra de arte. Tiene su origen en el deseo de
ganar dinero fácil; en la posibilidad de explotar la
ignorancia del comprador unida al deseo de éste

Solamente en Estados Unidos entre 1904 y1914
se registró en aduana el ingreso de nueve mil quinientas obras originales de Rembrandt, que se integraron a las colecciones públicas y privadas más
prestigiadas de entonces. El número de obras reconocidas mundialmente como originales de Rembrandt ha ido cambiando con el tiempo; en 1913
Hofstede de Groot reconocía como originales novecientas ochenta y ocho telas; en 1923 W. R. Valentiner, otro experto en la obra de Rembrandt, recortó
la lista dejando como originales solamente setecientas; en 1935, Bredius realiza su propia investigación y reduce a seiscientas ochenta el número de

54

En el ámbito de las atribuciones también se da
el fenómeno opuesto, es decir, obras que se pensaba
que eran copias y que por ello estuvieron relegadas
a las bodegas de los museos, se reivindican gracias
a los resultados de análisis de laboratorio. Un caso
importante se dio con una Madona de Rafael. Siempre se creyó que la que estaba colgada en la Galería
de los Oficios en Florencia era original y la que
estaba en la National Gallery de Londres era la copia, por lo que ésta siempre estuvo relegada en las
bodegas del museo. Hace unos años se emprendieron estudios de laboratorio de ambas piezas y
se encontró que la de Londres correspondía plenamente a la manera en que Rafael utilizaba los materiales, particularmente la de hacer sus pinturas
en base a aceite de nuez. Este equívoco y muchos
más, de tantos expertos y por tantos años, demuestra cómo no se puede confiar sólo en el ''buen ojo"
y la experiencia del "experto". Se conocen muchos
casos de obras que por estar mal atribuidas o por
no estar firmadas se suponía que eran de artistas
de un nivel más bajo hasta que en una limpieza
apareció la firma y se descubrió que la obra era
original de un gran maestro.
En los ejemplos anteriores toqué un concepto
clave: la atribución. Una pintura de época que no
tiene firma, como es el caso de la mayoría de ellas
desde el siglo XIV hasta el siglo XVII, necesariamente tiene que ser atribuida a un autor y ante la
incertidumbre, ¿qué mejor para el vendedor que
atribuirla a algún maestro que esté más cotizado
en el mercado? Si la obra parece un Rubens, ¿por
qué atribuirla a uno de sus discípulos menos famoso y por ende menos caro? Esto es por supuesto un
fraude.
En la mayoría de los casos la venta de obras
de arte se realiza por medio de una subasta pública
o de una galería. Si la obra es llevada al galerista o
al subastador por alguien que no sea autoridad en
arte, supongamos que es llevada por alguien que
la heredó de su bisabuelo, es muy posible que le
hagan creer que la pieza es una obra de procedencia
desconocida que puede ser de tal siglo pero que
como había tantos artistas es muy difícil precisar
quién la pintó y, por lo mismo, su precio debe de
ser bastante bajo. Generalmente, si la mano de
algún maestro es muy evidente o la obra viene ya
con una atribución, lo que normalmente sucede es

originales; en 1968 Gerson reconoce como originales solamente quinientas; en 1990 el doctor Joshua Bruyn, quien está a cargo del Rembrandt Research Project, que depende de la Stitching Foundation, publica el corpus de la obra de Rembrandt
y reconoce como originales solamente trescientas
cincuenta obras. Esto nos muestra con claridad
cómo una atribución basada solamente en el "buen
ojo" y la experiencia de un experto puede estar
equivocada aunque la obra haya estado colgada en
un museo importante y haya sido reproducida en
monografíé'!,s o enciclopedias de arte de gran circulación. ¿Cuántos no nos hemos emocionado frente
a obras falsas creyendo que son originales? Es muy
posible, igualmente, que existan obras originales
de Rembrandt de mediana calidad y que actualmente sean atribuidas a otros artistas de su época.
No obstante, hay que decir que muchas de las copias de Rembrandt salieron de su taller y fueron
realizadas por sus discípulos. En otras se reconoce
en partes la mano del maestro pero la mayor parte
del cuadro se atribuye a algún discípulo. Se conocen
obras que habiendo sido realizadas enteramente
por un alumno llevan la fuma original de Rembrandt y suponen los expertos que en más de una
ocasión el maestro pudo haber firmado estas obras
para que sus estudiantes pudieran vender a un
mejor precio sus trabajos. No hay que olvidar que
tanto Rembrandt como Rubens fueron comerciantes en arte. De Rubens se conoce que él mismo
ordenaba a los que trabajaban en su taller realizar
copias de sus cuadros que después él vendía como
originales. Hay documentos escritos por él mismo
en donde propone trueques a cambio de obras,
algunas pintadas totalmente por él, otras hechas
en su taller, y otras en las que él no metió mano. Se
sabe que Rubens en su taller aceptaba encargos para
realizar copias de obras de otros artistas.
El caso de las obras de Corot es también escandaloso, pues se tienen reconocidas como originales
de él cuatrocientas obras y hay más de cuatro mil
colgadas en museos de Estados Unidos. Respecto
a las tablas de los primitivos flamencos se tienen
registradas como originales cerca de cuatro mil
quinientas obras, y únicamente sesenta de ellas han
podido ser atribuidas a un autor, las demás se reconocen sólo como de época. Esta lista podría ser
recortada si se aplicaran criterios más rigurosos.

55

�que le hacen creer que no es completamente original sino que es "del círculo de ..." o "del taller de...";
"a la manera de ..." o "after..." Pero si la obra fue
adquirida por algún marchand, éste tratará de hacerla pasar por algo mucho más valioso para que
resulte un gran negocio. Este tipo de acciones son
cotidianas tanto en las galerías como en .las más
prestigiadas casas de subastas del mundo tanto
para la pintura antigua como para la pintura
moderna, no así para la obra contemporánea.
Hablo de pintura moderna refiriéndome a obras
que fueron supuestamente pintadas
antes de 1960 y cuyos autores ya murieron. En las obras
de reciente factura
hay más controles y
en la inmensa mayoría de los casos el
artista está vivo y
puede determinar
si la obra la pintó él
o no. Ninguna de
las casas de subasta
se hace responsable
por la autenticidad
de obras que hayan
sido pintadas antes
de 1870.
En estos tiempos el mercado es
tan activo y las piezas cambian tan
rápido no sólo de país, sino de continente, que es
casi imposible seguirles la huella. Una obra que fue
puesta en venta en una subasta en Montpellier,
Francia, aparece seis meses después en Londres,
un año después en Nueva York o en Tokio, y así
sucesivamente. Generalmente las obras viajarán a
los sitios en donde se puedan vender por un mejor
precio. La velocidad a la que se mueven las obras
es un factor determinante de las malas atribuciones,
pues no existen en el mundo tantos especialistas

capaces de dictaminar autenticidades serias a ese
ritmo. Las atribuciones realizadas por gente seria
pueden requerir en ocasiones años de estudio estilístico, histórico y de laboratorio confrontando las
obras en proceso de estudio con otras ya probadas
del mismo autor.
La inmensa mayoría de los llamados expertos
extienden certificados de autenticidad con sólo ver
la obra un minuto, confiando en su buen ojo, su

Los amantes de Pablo Picasso

experiencia y en
quien le facilita la
obra un minuto. Los
certificados de autenticidad son solamente atribuciones.
Quien extiende un
certificado emite
una opinión personal de acuerdo a su
experiencia y a su
calidad moral. Yo no
quisiera pensar que
no existen expertos o
historiadores del arte honestos, sin embargo, la historia nos
demuestra que los
más grandes expertos e historiadores
del arte, así como los
más importantes galeristas internacionales, no han resistido a la tentación de
ganar fuertes sumas
de dinero por realizar atribuciones que
en el fondo son sólo

mentirillas piadosas.
Incluso este tipo de fraude es muy difícil de
probar y por lo general queda impune al decirse
como pretexto que ellos actuaron de buena fe y que
fueron igualmente víctimas de otra persona. Lo más
que llega a suceder es que demostrado el fraude,
los tribunales exijan la retribución del dinero al afectado. Las leyes por lo general otorgan mucho terreno de acción en este sentido a los involucrados en
el negocio de las obras de arte. Sólo cuando se des-

56

la tentación de seguir explotando la mina de oro y
son muy pocos los riesgos. Por supuesto que ningún familiar del difunto va a reconocer que son
ellos, los familiares, los que falsifican la obra de su
padre o de su abuelo, y tratarán de darle a su negocio un halo de legitimidad y seriedad, pues de lo
contrario se les acabaría. Esto sucede a diario desde
Picasso hasta Carlos Mérida.
Cuando la obra de arte es adquirida por un
coleccionista
privado generalmente ésta
va directamente a los
muros de su
casa y no pasa
por ningún
análisis posterior hasta que
la pieza es donada o es solicitada por algún museo
para exhibirse. Cuando esto sucede, si
nadie siembra
la duda sobre
su autenticidad, la obra se
acredita como
buena por haber sido expuesta en un
museo. El número de obras
que son soliciAIAonelra!o de Rembrandt tadas para exposición en los museos es muy reducido respecto
al número de obras que se venden, por lo que la
probabilidad de que se descubra el fraude es baja.
De cualquier manera esto sería la excepción. La
mayoría de los coleccionistas han caído en la trampa, al igual que la mayoría de los curadores de los
grandes museos del mundo. Además de la atribución fraudulenta que se da principalmente con
las obras antiguas y de calidad, existen muchas
otras maneras de falsificar obras, por ejemplo la

cubre una banda de traficantes o de falsificadores
y que los sorprenden in Jraganti, los mandan a prisión. ¿Quién iba a dudar de la palabra escrita de
Bemard Berenson, de Lionello Venturi o de Sir Kenneth Clark? Aun en el supuesto de que se llevara a
la corte un caso de errónea atribución, ¿quién sería
capaz de contradecir al más grande experto en la
materia? En estos casos sólo la opinión de otro experto con la misma o mayor autoridad pudiera
hacerlo.
Hay que
señalar que el
fenómeno de
los certificados
d e autenticidad es reciente
y que fue determinado en
gran parte por
compradores
ignorantes que
buscan amparar su inversión en un papel como si esto fuese prueba
incuestionable.
Falsificar un
certificado es
aún más fácil
que falsificar
una obra y, de
suyo, los casos
más flagrantes
de falsificación
han sido los
que practican
los familiares
de los artistas difuntos. ¿Quién dudaría de la palabra de la viuda que acompañó al artista toda una
vida? Sin embargo las viudas, los hijos y los nietos
han encontrado una manera de hacer negocio fácil
explotando la posibilidad de extender certificados
de obras "póstumas", argumentando que éstas fueron encontradas en el taller del artista. ¿Quién puede dudar de su palabra?¿Quién puede tener mayor
autoridad para extender un certificado de autenticidad que la propia familia del artista? Es muy fuerte

57

�como pintarle ropa a los desnudos o cambiarle la
fisonomía a un rostro deben de considerarse falsificaciones. Un grabado que sea reproducido incluso
a partir de la placa original pero sin consentimiento
de su autor es también un falso. Y así dentro de
este universo encontramos múltiples posibilidades
y sería muy difícil en tan poco espacio analizar
todas ellas.
La historia de las falsificaciones es tan larga
como la historia del gusto por coleccionar y este
gusto va cambiando con el tiempo por lo que los
falsificadores tienen que estar muy alertas al gusto
del momento si quieren que sus piezas encuentren
comprador a precios altos.
Lo que me invita a la reflexión no es si una
obra es falsa o no, sino cómo cambia nuestra percepción y nuestra valoración de una obra por el hecho
de haber sido o no realizada por la mano de alguien
reconocido. La obra de arte pierde todo su significado como mensaje y se convierte en un objeto mágico
que contiene toda la energía y la genialidad del gran
maestro. Si la obra no es original del gran artista
entonces no tiene ninguna magia y ninguna energía. ¿En qué cambia el mensaje de la obra el que
haya sido realizada por uno u otro? ¿Qué es lo que
me emociona de una obra, lo que me quiere decir o
el que haya sido realizada por tal artista? ¿Por qué
cambia mi actitud frente a una pieza que me ha
emocionado profundamente por el solo hecho de
que yo descubra que no fue pintada por quien yo
suponía? ¿Podría distinguir un original de una
buena copia? ¿Por qué estoy dispuesto a pagar cien
veces más por una obra original que por una excelente copia?
Me gustaría poder profundizar más en este
punto, pues se relaciona tanto con las obras originales como con las obras falsas. Nosotros estamos dispuestos a pagar por la ilusión y no por el objeto.
Mientras nos hagan creer que la obra es de alguien
importante nos emocionamos y nos detenemos a
observarla aunque la obra en realidad no lo sea. Si
alguien nos muestra su colección de obras de grandes maestros, éste se convierte en sujeto de admiración y de envidia, pero bastaría con que nos enterásemos que sus obras son falsas para que perdiera
nuestra admiración y respeto y posiblemente nos
inspirase lástima. Mientras... las obras permanecen
allí, inmutables.

copia burda y la copia con variaciones, esto es, obras
recientes pintadas a la manera de Chagall o de
Matisse que hacen pasar por originales de éstos.
Este es un fenómeno común en el que curiosamente
no es que el pintor quiera engañar a nadie, sino el
que vende la obra quien, sabiendo que se trata de
una copia, la vende como si fuera original, incluso
mostrando papeles de expertos que la acreditan
como tal. En la mayoría de los casos que se han
estudiado resulta que el falsificador es un arte dealer
o un marchand establecido, y que los propios
productores no tenían noticia de que sus cuadros
se estuviesen vendiendo como originales. Tal fue
el caso de Alceo Dossena o el de Réal Lessard, quienes siendo excelentes artesanos fueron engañados;
el primero por el anticuario Fasoli y el segundo por
Fernand Legros, ambos marchands sin escrúpulos
con clientelas de muy alto nivel.
Desde luego que también existen los casos de
quienes falsifican obras con todo conocimiento de
causa y con toda la intención de engañar a los más
afamados expertos, como fue el caso de Han Van
Meegeren, quien falsificó a la mayoría de los maestros flamencos del siglo XVIl, principalmente a
Johan..'les Vermeer; o el de Elmyr de Hory, quien
pintó maravillosas obras de Picasso, Renoir, Matisse, Modigliani y otros.
Aunque parezca increíble se han dado casos
en que obras falsas han sido presentadas a los artistas buscando que reconozcan que se les olvidó firmar la obra o simplemente que extienda de su puño
y letra una certificación de que él es el autor. Kees
Van Dongen no sólo reconoció ser él el autor, sino
que se acordaba claramente de la modelo y de por
qué no le firmó la obra. En realidad el cuadro había
sido pintado por un joven en California, utilizando
como modelo a una amiga, cuarenta años después.
Van Dongen escribió al reverso del cuadro: "Esta
obra fue pintada por mí el año de 1910". Se sabe
que experiencias similares les sucedieron a Picasso,
Cézanne y Matisse.
Cabe mencionar que no sólo es en base a malas atribuciones, a certificados de autenticidad dudosos o a copias como se presentan los falsos. Una
pintura dañada que haya sido restaurada en áreas
importantes ya no es una obra original. Una pintura
que sea firmada por otra persona que no sea su
autor; una pintura que haya sufrido alteraciones,

58

ibros
Sin embargo el espíritu de la palabras migrantes y
tornadizas desaparece en el Lexicón del noreste de México
de Ricardo Elizondo; en este libro las palabras no evolucionan. Inquieta su quietud.
El trabajo ofrece como rasgo principal que el lenguaje norestense es extremoso como el clima: "autorizado
o disidente", rural o citadino, neologista o arcaico, centrífugo o centrípeto. De tal forma, posee voces que se
van muriendo con los abuelos en el campo y giros lanzados a la calle por jóvenes que en materia de neologismos
son inagotables.
El lenguaje norestense, podemos adelantar, pierde
su tipicidad por muerte ñatural y va gestándose el nuevo
lenguaje norestense que será típico en el siglo XXI.
Agoniza en el espacio rural y renace en la calle citadina.
Ese es el paisaje que nos muestra Elizondo en el

Lexicón, un buen intento
Genaro Huacal
Ricardo Elizondo Elizondo

Lexicón del noreste de México
Fondo de Cultura Económica
México, 1996.

recorrido alfabético por nuestra patria chica lingüística.
Es notoria la cantidad de palabras, muy nuestras, que
no fueron incluidas, y es obvio las tantas que están de
sobra por ser de uso general en otras entidades y, más

Llls palilbras pQSlln ltntamentt frente a mi baloon.
uCanáón deotoñow,J06é Luis Perales

aún, en todo el país.
El lector se queda con mal sabor de boca por la falta

EL LENGUAJE NORESTENSE DEMUESIRA EN si MISMO, DESI mismo

de rigor en ambos sentidos y la facilidad con que se incurrió en ello. Sin embargo, en tiempos en que el lenguaje
visual le gana al texto, el Lexicón del noreste de México

y por sf mismo su autarquía, imposible de atrapar su

lexis en un lexicón. Basta llegar de un estado a otro, en
esta región, para sentimos mágicamente en otro país, con
su clima, geografía, gastronomía y modos de hablar

provoca que el lenguaje oral tome el lugar que le corresponde.
Nos hace reflexionar en el ejercicio lingüístico de
todos los días, agudiza nuestros sentidos para captarlo,
dilucidarlo, saborearlo. Este libro es un buen principio,

peculiares.
Difícilmente podría hablarse de un lenguaje norestense si sabemos que Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas son entidades únicas y particulares. Nuevo León

no del todo afortunado, que da pie a inminentes trabajos

es, en muchísimos aspectos, Monterrey y viceversa. He

que si se cultivan con el rigor necesario e insoslayable

aquí que a la sombra del Cerro de la Silla nos amalga-

estarán a la altura del tema.
Los facilismos sexuales incluidos echan a perder las

mamos gente de varios estados con preponderancia de
los vecinos, atraídos por el estudio y el trabajo.
Agregaremos las entidades que a su vez se acercan
como círculos concéntricos formados al caer una piedra

buenas intenciones del autor; el primer indicio que nos
pone en alerta, hasta concluir en un abusivo registro de
terminajos que más que asustar a las buenas conciencias,
provocan pena ajena en las malas por la ingenuidad que

en el agua. Esto demuestra que el noreste es un crisol
lingüístico que se nutre de aquí y allá, con las palabras

destellan.

trashumantes que se cobijan en su estancia.

59

�buscar no tanto una Ética para náufragos -para decirlo
con la voz de José Antonio Marina- como trazar una
carta de la ética, sus navegaciones y naufragios.
En El ethos, destino del hombre el lector advierte una
reflexión sobre la condición humana como una condición
ética, inspirada por un lado en un conocimiento de la filosofía griega clásica (Platón, Aristóteles, los presocráticos) y por el otro en un saber critico o de la crisis que se
bifurca por un lado en un manejo de los discursos modernos encarnados en Nietzsche, Heidegger y Freud y por
el otro en una inquietud consciente sobre la propia histórica circunstancia. La condición sobre la condición humana como condición ética, del mundo como mundo en
emergencia, se plantea como una discusión ineludible.
Ineludible porque se deriva y remite a aquellos discursos
fundadores y contra los cuales se coteja constantemente
el discurso de los valores. Ineludible porque se da como
una discusión urgida por el saber de la crisis o sobre la
crisis tanto como por la experiencia humana e histórica.
Urgida o avivada; se diría que el enfrentamiento entre
universalismo y relativismo se resuelve aquí en la inflexión de uno en otro como una chispa que surge al frotar
dos pedernales. Este radicalismo filosófico tiene un valor
doble al damos a leer los textos clásicos a la luz ~ al
calor- del mundo histórico e intelectual circundante y
de situar, por otro lado, para nosotros cuestiones que nos
desviven -por ejemplo el suicidio y la pena de muerte-a la luz de una filosofía moral de estirpe humanística y
no, como es más habitual hoy, de linaje lógico. Tal acercamiento no sería posible si Ethos, el destino del hombre -al
igual que la obra toda de la autora-no estuviese animado por una pasión intelectual, un amor a las ideas que
sabe expresarse con aquella claridad que sabe hacer sentir
al lector desarmado que es posible adentrarse sin lágrimas en ciertos grandes textos de la filosofía antigua y
moderna. El ethos, destino del hombre es título, ya se dijo,
que se antoja apropiado para cubrir la obra de toda la
autora. El libro aquí reseñado se divide en dos grandes
partes que a su vez se dividen en otras dos. Dos partes;
digamos una sobre el ser del valor y otra sobre las condiciones del ethos.
Al lector le hubiese gustado que hubiese en el libro
(y lo hay en la obra de Juliana González) una meditación
más amplia sobre la libertad, una biografía del daimón
responsable. Ese es justamente el asunto del ensayo que
arranca la segunda parte de "El ethos ante la vida y la
muerte", el texto a mi parecer más original y palpitante
de este libro que sabe enlazar firmamento y tierra firme.
No me parece inoportuno llamar la atención sobre
la imagen que ilustra la portada del libro. Reproduce un
fragmento rupestre de la cueva La Pintada en México,
en Baja California Sur. La imagen no sólo habla de que

Estación de un itinerario
intelectual
Adolfo Castañón
Juliana González
El ethos, destino del hombre
FCE/ Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM
México, 1996, 164 pp.
donde vtrti por mi dichosa historia
quien mt!s leyere en ella,
que es dula libertad lo menos de ella
• A la Libertad", Lope de Vega

UN LIBRO DE FILOSOF1A ESCRITO POR UNA MUJER NO ES ENllL SICLO

que corre a su fin -y que para algunos ya terminó- algo del todo inusitado. Su autora podría llamarse Hannah
Arendt, Simone de Beauvoir, Catherine Clément, Iris
Murdoch, María Antonieta Macciocchi o, entre nosotros,
Victoria Campos, Victoria Combalía, Olbeth Hansberg o
Juliana González, la autora del libro que hoy presentamos
aquí, en un día bisiesto o bisextil. El ethos, destino del hombre es la más reciente estación escrita de un itinerario
intelectual ya considerable y que podemos decir marcado
no sólo por Jfueas de argumentación y preocupaciones
congruentes sino también por un estilo, una actitud reflexiva que no excluye ni rigor ni pasión ni aun cierta impetuosa elegancia. La más reciente estación escrita, pues
Juliana González no ha descartado por dedicarse a la
contemplativa esa vita activa del saber que sostiene a la
Universidad y que consiste en dar cursos y seminarios,
dirigir tesis, organizar congresos y simposios, editar
libros propios y ajenos y afanarse en fin en ese gobierno
de la nave académica que ha sido, primero, la secretaria
general de la Facultad de Filosofía y Letras y luego desde
1990 a la fecha la dirección de la misma. Vita contemplativa y vita activa que le han permitido reflexionar y
tener la experiencia de contrastar lo que Juan Nuño llamó
"el doble problema del estatus de los valores (qué son) y
del valor de los valores (cómo medirlos)". El ethos, destino
del hombre, un título que abre a tal punto horizontes que
el lector se arriesga a preguntar si no convendría como
leyenda emblemática para cubrir toda la obra de la más
conspicua disdpula del impecable Eduardo Nicol. ¿No
son los avatares de la vocación ética y valorativa del ser
humano uno de los hilos conductores de El malestar en la
moral. Freud y la crisis de la ética (1986), Ética y Libertad
(1989), El héroe en el alma. Tres ensayos sobre Nietzsche (1993),
fibra óptica, hilo conductor de esta pensadora resuelta a

60

hubo en México, en tiempos muy antiguos, hombres adictos a mirar y pintar las paredes de la caverna. Alude acaso
a otro hecho inquietante: igual que se dio en aquella edad
una paleopolítica y un arte y seguramente una moral y
un ethos, se da hoy también, en los inicios de esta nueva
edad de piedra-como la ha llamado el filósofo alemán
Peter Sloterdijk-, un arte y una reflexión ética que dependen tanto del canon humanista tradicional como del
discurso que brota de la intemperie. El ethos, destino del
hombre puede leerse así como un mensaje singular que
nos permite desencadenar el diálogo en nosotros mismos
entre el pasado yel porvenil; lo universal y lo relativo.
Una lección de convivencia que merece gratitud y algo
más: relectura.

Posmodernidad y educación
Eloísa Heredia
Alicia de Alba (comp.)
Posmodernidad y educación
Col. Problemas educativos de México. CESU-UNAM
México, 1995

UNO DE LOS ASPECTOS QUE HA SIDO POCO TRABAJADO EN EL

campo de la educación, en nuestro país, han sido las posibles conexiones entre la construcción social del campo
posmodemo y la pedagogía, incluyendo en ella las reflexiones sobre la institución escolar, la construcción del
sujeto y la construcción del conocimiento.
Este volumen reúne ocho ensayos, todos escritos al
final de la década pasada o a inicios de los años noventa,
en los cuales se aborda desde los diversos espacios contextuales y de significaciones de los autores, los distintos
matices que esta fecunda relación puede llegar a construii:
Catedráticos de la Universidad Nacional de Autónoma de México, investigadores del Instituto Politécnico
Nacional, así como otros expertos reconocidos por su
trabajo fecundo en el tema como Adriana Puiggrós, Henry Giroux y Peter McLaren presentan las distintas
aportaciones que se reúnen en este trabajo, proporcionándole al lector un sinnúmero de problematizaciones a
partir de las cuales inevitablemente el lector puede
reflexionar sobre su propia práctica y contexto.
En el primero de estos ensayos, "Horizonte posmodemo y configuración social", Rosa Nidia Buenfil Burgos
hace una revisión y deslinde de las distintas interpretaciones sobre el escurridizo carácter de la posmodernidad en los autores que en conjunto han aportado a

través de sus propias de-construcciones, el tejido complejo que anuncia el fin de los metarrelatos.
AsíLyotard (1988), tacan (1983), Castoriadis (1975),
Derrida (1986), Rotry (1989) Foucault (1982), Kuhn (1983),
y Mouffe (1987), entre otros autores clásicos son estudiados desde las propias construcciones que sobre la posmodernidad realizan o bien en su propio discurso que construyen cada cual en sus propios espacios conceptuales.
Realidades relativas, liquidación de la universalidad,
cuestionamiento de la racionalidad central de la historia,
erosión de los planteamientos del pensamiento moderno,
constituyen, entre otros, los señalamientos a donde
apuntan estas posibilidades de enunciación cuya mira
es la utopía de la emancipación.
Como parte del análisis que Buenfil Burgos realiza,
la racionalidad comunicativa habermasiana merece un
lugar central al deslindar su tesis acerca de la escasa
posibilidad emancipatoria que ella posee, al proponer
un nuevo centro permanente.
Dos son los trabajos que el volumen presenta de
Henry Giroux, en "La pedagogía de frontera en la era
del posmodernismo", dibuja los contornos de la posmodernidad en una construcción que incluye la crítica a los
supuestos o bases de la sociedad moderna.
Para Giroux, el discurso y la cultura signada por el
posmodernismo hacen una implacable crítica a los
supuestos tradicionales de la sociedad moderna: sus
nociones de progreso, orden y linealidad en la historia;
el predominio de la cultura occidental junto con el proyecto político liberal que encierra y del que se exclúye
"a todos aquellos que han sido considerados como
subordinados y/ o sujetos a relaciones de opresión debido
a su color, clase, etnia, raza, o capital cultural y social"(70).
Se dibujan, al mismo tiempo, los signos del posmodernismo en los que los referentes no son ya unívocos ni
centrales, donde se acude a nuevas cadenas de significaciones e imágenes vertiginosamente generadas por los
sistemas de comunicación, a tal punto que "se oscurece
la diferencia entre realidad e imagen"(71). El posmodernismo de la resistencia que plantea el autor, propone entre
otros elementos, no un sujeto unificado y racional como
lo ha entendido el modelo de sociedad moderna, sino
uno contradictorio y multiestratificado en quien la posibilidad de la autorrelación y la acción se den en el conocimiento de sus propios límites: históricos, estructurales e
ideológicos.
Al dibujar estos contornos, el autor estructura las
bases de la pedagogía crítica ("pedagogía de frontera o
de la resistencia") en la que se subraya la búsqueda de
un sujeto crítico y se cuestionan las bases de dominación que crean inequidades.
El aprendizaje, desde este plano, se encuentra di-

61

�mensionado a los distintos parámetros de lugar, identidad, historia y poder.

tor puede construir una panorámica integradora del desarrollo conceptual en este campo.

La pedagogía de la resistencia de Giroux encuentra
una alternativa en la construcción de significados para

Otro de los enriquecedores trabajos que integran
este texto, es "Posmodernidad y educación. Implicacio-

el sujeto a partir de la textualidad y reinterpretación de
códigos que retoma del trabajo de Scholes (1985). Con-

nes epistémicas y conceptuales en los discursos educativos" de Alicia de Alba; este trabajo constituye al
mismo tiempo un ensayo en el que se realiza una crítica
al discurso posmoderno en el campo de la educación y a

tramemoria, multiplicidad de posibilidades no unívocas
de aprendizaje y comprensión de los propios límites de
los maestros se integran inextricablemente en la propuesta pedagógica de Giroux.
En el segundo de los trabajos que aquí se p'resentan
de este mismo autor, "El posmodernismo y el discurso
de la crítica educativa" (1989) se presentan los elementos
de la crítica posmodernista de la sociedad moderna, ya
mencionados, sin embargo, en este trabajo, realiza inicialmente una exploración de las bases teóricas del significado del posmodernismo y en un segundo momento,
"las diversas transformaciones discursivas y estructurales que caracterizan la que puede ser llamada la cultura posmodernista del capitalismo tardío"(231), en las
que se ha plasmado la condición posmoderna. En su primer análisis subraya la perspectiva de Lyotard en relación
a las cambiantes condiciones que permean la organización social y trastocan viejos hábitos y prácticas sociales.
Junto con este análisis, también se incorpora la noción
de reemplazo de nacionalismos por el multinacionalismo
de las corporaciones "y el surgimiento de poderes económicos fuera de las relaciones occidentales industrializadas"(238) de Aronowitz (1988).*

la teoría social sin compromiso y plantea los señalamientos para un "posmodernismo del contacto cultural".
En el centro de su crítica coloca la miopía del posmodernismo, ante "su imposibilidad de superar su popio

de construcciones subjetivas que posibilitan la construcción de la identidad.
Por otra parte, el trabajo de Adriana Puiggrós presenta un análisis crítico respecto a la construcción de la

rales que explican la aparición de la posmodernidad, que
se relacionan directamente con "los cambios en la redistribución global del poder político y la legitimación cultural. La destotalización y la descentralización del poder
en Occidente, las transformaciones en las fuerzas de

En los otros ensayos que forman parte de este texto,
concretamente en los dos de Peter McLaren, se pueden
encontrar otros análisis cercanos al posmodernismo crítico de Giroux, al plantear los rasgos de la pedagogía
crítica. En esta línea, para McLaren la pedagogía radical
adquiere sus principales rasgos de emancipación y posibilidad, por lo cual lleva su análisis al trabajo de Freire.

producción y las nuevas formas de crítica cultural"(238).

Finalmente, el trabajo "La escuela en el debate de

Finalmente, se presentan los elementos que para Giroux en el posmodernismo representan una posibilidad

la modernidad -posmodernidad" de Angel Díaz Barriga, también se integra en este volumen ofreciendo un

de emancipación al incorporar posibilidades de reflexión
y crítica, al dar significado a voces múltiples aprehendiendo al mismo tiempo las particularidades de sus contextos, al evadir y rechazar narraciones maestras; al recu-

sucede después de la tormenta, después de la caída,

Libertad González

después del dolor, el tiempo de la reconstrucción, del
sosiego y la fe. Houston es una larga pregunta, un grito,
una agonía, pero también una aceptación. Sorprende en

¾ ♦•
!~~,--

·

N

1

--

w.,,;.,, !fa,,,,.,,

este volumen la manera en que la autora maneja una serie
de términos no muy comunes al discurso poético, como
todo lo relacionado con el lenguaje técnico médico y que,
no obstante su "frialdad", o quizá por ello, da la medida
exacta de lo que se quiere expresar: la enfermedad en
toda su crudeza. El poema tiene como telón de fondo un

ilfl~4

..

·

~
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fI¡ . OUSTON .J
'

origen y pertenencia cultural: la cultura occidental" (150).
Entre los rasgos del posmodernismo del contacto
cultural plantea su conflictividad (las partes intentan
someter y dominar al otro) en el terreno cultural y en ésta centra tanto su capacidad de producción de significados como en su elaboración de productos culturales y

posmodernidad y su aplicabilidad para los países de
América Latina, así como los elementos ideológicos
presentes en los discursos educativos en los distintos contextos; constituye un instrumento conceptual de categorización y agrupamiento del que se sirve para describir
los rasgos sobresalientes en las distintas economías y
contextos culturales de estos países.

Un aspecto que no fue descuidado por Giroux en
este trabajo es la interpretación acerca de las bases cultu-

Contraportada

,....... . . . . , --

J~

escenario conformado por calles, paredes de hospital, una
ventana a través de la cual no se ve nada más que el
dolor. Houston: una ciudad, una esperanza, una herida
punzante, un recuerdo, un poema.

PtlC~,U

:i

Ethel Krauze

Houston
Diana
México, 1996.
LA ESCRITIJRA COMO SUPERVIVENOA, LA PALABRA COMO ARMA

contra la realidad inhabitable, y como espacio de reconciliación, son las primeras impresiones que deja la lectura
de este volumen que concentra en un solo poema la bipolaridad de la existencia humana. Con una adecuada dosificación de lirismo y narratividad, la autora da cuenta
de la única y verdadera tragedia del amor: la separación
definitiva de los amantes. Diestra en el manejo del ritmo
y la temporalidad, Krauze presenta en la primera de las
dos partes que componen el poema, una serie de imá-

Jorge Volpi

El temperamento melancólico
Nueva imagen
México,1996.

genes cada vez más fuertes, cada vez más rápidas, una
especie de tobogán que arrastra al lector, quien, desprevenido, no sabe cuándo y dónde se va a detener. Hay
una primera culminación a la que sobreviene, como

VOLPI, ANUNCIADO COMO UNO DE LOS EXPOS!lDRES DE LA

llamada generación del Crack, en la cual se incluyen nom-

análisis de la institución escolar desde la perspectiva moderna a fin de explorar algunos de los sentidos que se
asignan a ella y la manera "como el proceso histórico ha
deformado y cancelado a los mismos" (214). Todo ello

perar las formas de lo Otro y dar una fundamentación

con el ánimo de estructurar más que una crítica a este
proceso, las posibilidades de que la escuela pueda abandonar prácticas alienantes.

para comprenderlo, al desterritorializar el discurso, y al
revalorar el valor de lo cotidiano como fuente de acción,
entre otras de las posibilidades que este discursocondición proporcionan.

Tras la diversidad de planteamientos y construcciones, el lector puede encontrar un rasgo común, una

Los análisis de Giroux y de Buenfil Burgos comprenden las visiones teóricas y críticas con las que el lec-

tendencia liberadora, un ánimo de emancipación que la
reflexión cultural del posmodernismo y sus implicaciones en educación pueden llegar a generar.

• "Posmodemism and Politics". 5-0cial text, 18, 1987-1988.

62

EN DIOEMBRE SE DIO EL DICTAMEN DEL CERTAMEN DE BECAS DE
Investigación Alfredo Gracia Vicente, al que convocó la
Secretaría de Extensión y Cultura de la UANL. El jurado
compuesto por Roberto Escarnilla, Nicolás Duarte y Silvia
Zapata, eligió los proyectos de los jóvenes universitarios
César Manjarrez Arriaga, Luis Alberto Valdés Rodríguez y
Abe! Garza Martínez. Los tres estudiantes regulares de la
Universidad y para el desarrollo de sus proyectos recibirán
un apoyo económico de dos mil pesos mensuales durante
tres meses.

EL ARCABUZ .
CONCLUYÓ 1996 CON EL BUEN SABOR DE LA PROUFERAOÓN DE OBRAS
literarias y empezó 1997 con la pena por la pérdida de Xorge
Manuel González, poeta, maestro y amigo de los escritores
de esta ciudad. Impartía la cátedra de la generosidad y le
gustaba ayudar a los jóvenes. Fue más generoso con los demás que con su persona y las enfermedades lo oprimieron
hasta este 13 de enero.

63

�tudio de Francisco Javier Martínez dedicado al caso
ISSSTELEÓN en la prensa regiomontana, entre otros.
Como es común en este tipo de revista, se incluyen las
normas para la entrega de originales, en las cuales se nota
un exagerado puntillismo. No se apunta la frecuencia
con la que se publicará pero mientras aparece el segundo
número reciba un saludo esta recién nacida.

bres como los de Eloy Urroz, Ignacio Padilla y Ricardo
Chávez Castañeda, publica su quinto libro de narrativa.
Cine, literatura y psicología son las coordenadas a través
de las cuales el autor entreteje su historia. Se trata aquí
de un proyecto de entrada ambicioso que busca concatenar los tiempos de la narración con los de la realización
cinematográfica: a medida que se avanza en la filn)ación
de una película, se va contando una historia y a la vez se
va desarrollando la vida. Los personajes-actores-personas recurren a sus propias vivencias y frustraci9nes para
responder a los requerimientos de un guión que no ha
sido escrito pero que promete ser la obra máxima de Car!
Gustav Gruber, un director alemán que en el ocaso de su
vida decide experimentar con el potencial psicológico
de los actores. A la manera de un dios todopoderoso y
manipulador, Gruber juega con los elegidos. Aunque el
planteamiento inicial resulta atractivo, la novela decae
en momentos porque resulta muy forzado sostener el
perfil de los personajes; no hay tal profundidad psicológica, más bien se trata de personajes planos que no
logran convencer. Los distintos recursos narrativos que
Volpi utiliza, por ejemplo las fichas biográficas de cada
personaje, se vuelven monótonas y a veces gratuitas. Incluso el título le queda grande a la novela. Pese a lo anterior, hay que destacar dos méritos: el autor logra mantener la intriga y, con ello, captura la atención del lector,
lo cual es mucho decir tratándose de una novela de casi
trescientas páginas.

Como un espacio para la publicación de trabajos pertenecientes a las áreas de humanidades y ciencias sociales,

el Tecnológico de Monterrey cuenta con una nueva publicación; se trata de una revista de corte académico, dirigida, por lo tanto, a maestros, investigadores y estudiantes. Cuenta con un consejo editorial integrado por profesores de dicha institución, así como maestros de la
UNAM, El Colegio de México, La Universidad de las
Cruces, Nuevo México y la Universidad de Indiana. La
revista presenta cinco secciones: tres de ellas dedicadas
a trabajos de investigación en las áreas de literatura,
lingüística y ciencias sociales; una sección llamada
"Desde el campus" en la que se da cabida a entrevistas o
discursos de las distintas personalidades que visitan el
ITESM, y una última sección para reseñas de libros. En
este primer número se reúnen trabajos de distinta índole,
por ejemplo, para el caso de estudios de literatura, aparece el trabajo de Luis Felipe Alvarado en torno a la obra
de Roa Bastos o el estudio de Eduardo Parrilla Sotomayor
sobre Umberto Eco; también se publica una entrevista
con Carlos Fuentes y la transcripción de una conferencia
dictada por Cecilia Soto en una de sus visitas a esta
institución educativa; en el rubro de lingüística se incluye,
por mencionar uno, el trabajo de Caro! Carpenter sobre
el "spanglish" (por cierto, es un texto publicado en inglés); en relación a las ciencias sociales se publica el es-

fa YA TRAOIOONAL CoNCURSO NAOONAL DE DRAMATIJRGIA DE LA

LAs BASFS DE LA CONVOCATORIA PARA EL PREMIO A LA ARru DE LA

UANL en esta edición tendrá un premio de 15 mil pesos.
Todavía tienen tiempo los dramaturgos de concursar. Se
recibirán trabajos participantes hasta el 31 de enero. Los
interesados deberán enviar un original y tres copias de una
o varias obras de teatro inéditas, que tengan una extensión
de entre 70 y 100 cuartillas, al Departamento de Difusión
Cultural de la UANL, Estadio Universitario, junto a la puerta
13, Ciudad Universitaria, San Nicolás de los Garza, Nuevo
León. Los trabajos deberán estar firmados con seudónimo y
en sobre aparte poner su ficha de identificación.

UANL en su nueva edición tienen un punto que aclara la
confusión que para algunos existía respecto al reconocimiento. Este es que puede participar cualquier persona,
grupo o dependencia que haya desarrollado actividades
destacadas en el campo de las artes y "tenga, o haya tenido,
una relación mínima de tres años con la Universidad Autónoma de Nuevo León". De esta forma se amplía considerablemente el número de los posibles candidatos al premio, lo cual lo hará más competido y seguramente contribuirá a elevar el prestigio que ya ha ganado desde que fue
instituido.

Revista de humanidades, núm. 1
ITESM
Monterrey,1996.

64

estructura simple en la que una abuela, mediante una
carta, intenta dejar la única herencia que puede darle a
su nieta: enseñanzas a partir del relato de su vida. Muy
en el estilo de Robert James Waller en Los puentes de Madison, la nieta descubre, poco a poco, el hilo que entreteje
su vida de muchacha con la de su madre y su abuela. Es
una novela en la que abundan referencias universales
en tomo a la mujer: la rígida conducta paterna, la casi
nula elección de marido, la incomunicación e imposibilidad de expresarse dentro del matrimonio, el encuentro
con el amor y la obligada clandestinidad, la equívoca
asimilación del dolor, el fracaso en la maternidad, la
incomprensión entre madre e hija, la sensación de inutilidad y sinsentido, etc., son algunos de los temas que se
tocan de una manera íntima y sincera. Asimismo la escritura es utilizada como el único y quizás último canal posible de comunicación; es a través de ella como la abuela
logra recuperarse a sí misma y posibilita que la nieta encuentre su orig~n y su centro. De ahí que la novela tenga
cierta lección positiva de la vida y, como bien lo explicita
el título, alienta a seguir sin reparos los rumbos del corazón.

Susanna Tamaro
Donde el corazón te lleve. Tr. Eleonor Gorga.
Atlántida/ Océano
México, 1996.

Ricardo Elizondo Elizondo
Lexicón del noreste del México
ITESM/Fondo de Cultura Económica
México, 1996.
"PERO¿QU~ PASA SI MI SER O MI COMUNIDAD -SI NO TOTALMENTE,

C ADA VEZ SORPRENDE MENOS ENCONTRAR EL NOMBRE DE UNA

sí algunas partes, y partes trascendentes- no son reflejadas por diccionario alguno? ¿Qué acaso mis palabras
no existen, o debo pensar que alguien las condenó a la
ilegalidad, a una existencia espuria y fementida?, y si así
fue, ¿por qué?", estas preguntas son algunas de las que
Ricardo Elizondo se hace y a las cuales responde con la
elaboración de este diccionario que recupera el habla viva

mujer entre los autores de los diez libros más vendidos;
en esta ocasión corresponde el tumo a Susanna Tamaro,
autora italiana que en los últimos meses se mantuvo en
el primer lugar de ventas en Monterrey. Es claro que tamaño éxito editorial tuvo como apoyo la exhibición de
la película con el mismo título en las salas regiomontanas.
Donde el corazón te lleve es una novela de prosa llana y de

EN BOSTON, MASSAORJSETf&amp; CONVOCAN AL CONCURSO LITERARIO

EL GRUPO EorroRIAL Vm coNVOCA A su PREMIO WTERNAOONAL
de Novela de Ciencia Ficción y Fantasía, que tendrá un
premio único de 50 mil y la publicación de la obra.
Los organizadores recibirán los trabajos participantes
haste el 28 de febrero de 1997. Podrán participar novelas
inéditas, escritas en español, que tengan una extensión
mínima de 120 cuartillas. Deberán remitirse firmadas con
seudónimo, en tres tantos, engargoladas, con el título y el
seudónimo escritos claramente en la portada de cada una
de las copias. Las novelas deberán enviarse a Camino a Sta.
Teresa 1040, noveno piso, colonia Jardines de la Montaña,
C.P. 14210, México D.F.

"Vellocino de oro", que organiza el Versal Editorial Group.
Podrán participar escritores de cualquier nacionalidad, con
obras originales e inéditas escritas en español, en los géneros
de poesía, novela, cuento, biografía, ensayo y teatro. Deberán
enviar sus trabajos por duplicado, firmados con el nombre
del autor o con seudónimo, al domicilio del grupo editorial:
304 Newbury Street, Suite 272, Boston, Ma. 02115, Estados
Unidos.
Según la convocatoria habrá tres premios por cada
modalidad literaria de diez mil dólares para el primer lugar,
cinco mil para el segundo y dos mil para el tercero.

65

�Colaboradores

de los estados de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas.
Regionalismos que todo norestense que se precie de serlo
ha dicho u oído y que por razones extralingüísticas no
encontramos en los diccionarios canónicos, palabras que
tal vez tengan un significado literal olvidado y que en la
región ha sido sustituido por un uso específico, términos
arcaicos para unos pero para otros de vigencia plena, así
como mexicanismos que han tomado giros singulares,
son parte de las voces que integran este volumen. Aquí
encontramos vocablos como chiflazón, carrascalpso, güi-

J.,.,.t_,..

~~
(México, D.F.,
1942). Escritora. Ha sido maestra en el

Pero no siempre; algunas decenas de fotógrafos han dedicado gran parte de su vida a documentar con talento

lo, charchino o expresiones como "pata bandola" y
"tilingo-lingo". La única fuente utilizada fue el habla
misma, pues según dice el autor, nunca se recurrió a fuentes documentales para la recopilación del material. En
cada entrada Elizondo hace un cotejo con el Diccionario

excepcional la plasticidad de la vida animal, y el volumen
Celebración a la vida. Testimonios de un compromiso, coeditado por Cementos Mexicanos y la ambientalista Agrupación Sierra Madre, es una verdadera galería de homenajes a una vida que no todos podemos ver. Para elabo-

básico del español en México, el Diccionario de mejicanismos
y el Diccionario de la Real Academia Española, como fuentes

rarlo, sus productores no escatimaron imágenes, y se fueron a los archivos de publicaciones tan augustas como
National Geographic para rescatar verdaderamente lo

principales, para saber si determinada voz ha sido registrada y, de ser así, comparar su uso. Aparte de servir
como texto de consulta, el trabajo de Elizondo viene a

mejor de lo mejor; lograron así conjuntar las mejores fotos
de artistas de la lente como Frans Lanting, Mitsuaki Iwago, James Brandenburg, Thomas D. Mangelsen y el autor
del estudio introductorio, Patricio Robles Gil. Pocas veces
se ha preparado un libro tan hermoso, en el que se concentran imágenes de elefantes, delfines, leones, gacelas
y más, todos ellos en plena acción y contra un fondo de

enriquecer la no muy abundante investigación lexicográfica realizada en México y a documentar una zona
que cada vez es más frecuentada por los lingüistas.

Patricio Robles Gil

plasticidad a veces increíble. El ojo profesional de los fotógrafos captó en plenitud muchos momentos dramáticos,

Celebración a la vida. Testimonios de un compromiso
CEMEX / Agrupación Sierra Madre
México, 1996.

como el instante en que un págalo (una especie de halcón
meridional) rapta frente a sus padres a un pequeño pingüino. Lo único de lamentar es que esta edición, impresa
en Japón con toda la calidad alcanzable editorialmente,
es limitada y no comercializable; vale la pena desear que

Los ANIMALES, COMPAÑEROS DEL HOMBRE COMO INQUILINOS DEL
planeta Tierra, son mucho más que una categoría biológica definible como fauna: son también protagonistas de
una lucha cotidiana por la supervivencia y, en el marco
majestuoso de la naturaleza, verdaderos objetos de arte

los productores, tanto CEMEX como la Agrupación Sierra Madre, sigan en este caso la ruta de los tres libros
producidos antes por ellos mismos y ofrezcan al mundo
una edición rústica disfrutable por todos.

cuya calidad visual casi siempre escapa al ojo del hombre.

ITESM y coordinadora del suplemento
cultural Aqu( vamos, del periódico El
Porvenir. Actualmente es editorialista
del matutino El Norte.

AJ.JI-.a.,t,.;;.,. (México, D.F., 1952).
Escrito¡; ensayista, crítico literario, traductoi; editor. Es gerente editorial del
Fondo de Cultura Económica y forma
parte del consejo de la revista Vuelta. Es
autor de Arbitrario de literatura mexicana
(1994), entre otras obras.

J..,.,,,. A. (!,JJ,:JJ,. (México, D.F., 1954).
Hizo estudios de historia en la UANL.
Ha sido corresponsal de las revistas Ex-

pansión y Mundo ejecutivo, y coordinador
de la sección económica de El Porvenir;
realizó una investigación sobre México
durante la Segunda Guerra Mundial en
los Archivos Nacionales de Washington.
~ c..J,,.. (Guadalajara, 1961).
Poeta, narrador y crítico literario. Estudió letras en la UANL. Ha sido becario
del INBA, en el área de poesía, y del
Centro de Escritores de Nuevo León, en
narrativa. Recientemente publicó el
poemario Oscura lucidez.

pasado se publicó su antología poética de Atanas Dalchev.

LA ACilVlDAD EDl10RlAL EN NUEVO UÓN SIGUE CREOENDO. EMpezaron a circular los primeros tres títulos de poesía de la
colección literaria Señal del tiempo: Cómo borrar tu imagen
de Andrés Huerta, Naufragio de la voz de Alfonso Reyes Martínez y Poesía (1966-1996) de Jorge Cantú de la Garza. La
presentación de estos libros se realizó el 23 de enero en la
Fonda de Andrés. La colección es dirigida por Reyes Martínez, quien anunció la publicación próxima de otros títulos.
[OEH)

DESDE AQul FELICITAMOS A NUESTRO COLABORADOR DE LA SECCIÓN

de teatro, Reynol Pérez, quien obtuvo una de las becas de
traducción literaria que otorga el Fondo Nacional para la
Cultura y las Artes. Como ya lo hemos comentado en este
mismo espacio, Pérez es traductor del búlgaro y el año

66

cantante, poeta. Fue alumno de la
SOGEM. Ha publicado en diversas revistas literarias. Está por aparecer su
primer libro de poesía.

~ ~ (Monterrey, 1961).
Candidata al doctorado en Letras Hispánicas por el Colegio de México. Es
maestra en la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL.
~ H~. Catedrática de la
Universidad de Monterrey y de la Universidad Pedagógica Nacional.

Fv...e:.u• Hc.t~"", (San Andrés
Tuxtla, Ver., 1946). Poeta. En 1994 obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia. La
UNAM publicó el año pasado en un volumen su Poesfa reunida.

H...:.. ~ H:.,..¡.,,. (Monterrey,
1955). Escritor. Estudió letras en la
UANL. Fue becario del Centro de Escritores de Nuevo León y del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de
Nuevo León. Es autor de la novela histórica El reino en celo.

a~ H~ (Sihochac, Camp.,
1957). Poeta, periodista cultural, crítico

~ &amp;r,,.,,..~ (Monterrey, 1942).
Cineasta, guionista, crítico de cine y
maestro universitario. Es profesor de
posgrado en la Facultad de Ciencias de
la Comunicación (UANL).

s,..,...,L f'-4 ~ (Monterrey,
Los organizadores especifican que los trabajos deberán
tener una extensión de entre 30 y 80 cuartillas, en el caso de
poesía; entre 150 y 300, en el de novela; de 50 a 200 cuartillas,
en cuento; entre 50 y 200, en biografía; de 100 a 200, en
ensayo; y en teatro se pide que la obra tenga una duración
aproximada de 30 minutos a dos horas.

J~ ~ (Monterrey, 1954). Actor,

1934). Colaboró en el semanario Vida

universitaria. Fue jefe de Extensión Universitaria y del Departamento de Prensa
de la UANL. Es vicepresidente de la
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística.

H~

aMj'- (Monterrey, 1935).

Psiquiatra. Dirigió la revista literaria
Kátharsis, en los años cincuenta. Actualmente es presidente de la Sociedad
Analítica de Grupo de Monterrey, A.C.

literario. Fue becario del Centro de Escritores de Nuevo León. Es autor de tres
libros de poemas, entre ellos Noctambu-

lario (1996).

J.- H,11,M ~ (Tandil, Argentina,
1942). Sociólogo. Titular de la división
de estudios de posgrado en la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL.

.,...,.~ 1-t~ (Monterrey, 1942).
Filósofo, escritor. Es profesor- investigador de tiempo completo en la UAM.
Cultiva el aforismo y la prosa poética.

fc.tf4A.,.I.• /.J. 1-t~ a-..,,t«1
(Torreón, Coah., 1950). Director de Medios Audiovisuales. Sus textos sobre
cine han sido publicados por la UNAM,
la SEP y la UAM-Xochimilco. Ha

67

colaborado en las revistas El acordeón,
de la UPN, y Nitrato de plata, y en el diario Úl Jornada.

H~ P~ (Monterrey, 1935).
Escritor, ensayista, catedrático en la
UNAM. Licenciado en filosofía por la
UNL, donde dirigió el Departamento de
Extensión Universitaria (1%1-1964). Es
autor del libro de poemas Los d{as des-

habitados.

a..,l., PA:.Ñ (Buenos Aires, Argentina). Poeta, dramaturgo, periodista. En
1990 obtuvo el premio Casa de las Amé-

ricas de poesía, en Cuba; participó en el
V Encuentro de Poetas del Mundo
Latino, en Guadalajara.

~

P"'J

(Agualeguas, N.L., 1959).
Dramaturgo, narrador, traductor.
Estudió periodismo en la UANL y en la
Universidad de Sofía (Bulgaria). Recientemente obtuvo la beca de traducción
literaria del Fondo Nacional para la
Cultura y las Artes.

fJ4 ,.,.¿,. ~ EJ.,.:,.. (Monterrey,
1956). Historiador del arte, maestro en

técnica pictóricas contemporáneas,
crítico, curador de exposiciones. Trabaja
en forma independiente.
~~~(Monterrey,
1955). Escritora, maestra universitaria.
Estudió letras españolas en la UANL.
Coordinadora del taller literario de la
Preparatoria 8.

~ '1~. Crítico de cine, promotor cultural. Dirigió el departamento
de Difusión Cultural de la UDEM. Colabora en el periódico El Norte. Co-autor
del libro Las extrañas mexicanas del
celuloide.

JtiMt. 'l«IMu. Escritor. Es maestro del
Departamento de Español y Portugués
de la Universidad de Kansas, Estados
Unidos. Hizo la edición del libro Cartones de Madrid de Alfonso Reyes {Hiperión, España, 1988).

�l..',;

,•

....

,

Con el objeto de reconocer, impulsar, estimular y divulgar a los universitarios distinguidos
en los campos de la enseñanza, la i,nvestigación, la producción y/o la difusión del arte en
esta casa de estudios, la Universidad Autónoma de Nuevo León convoca al

PREMIO A LAS ARTES UANL,
de acuerdo con las siguientes
Bases:
1. Podrá participar cualquier persona, grupo o dependencia que haya desarrollado actividades destacadas en el campo de
las artes, y tenga, o haya tenido, una relación mínima de tres años con la Universidad Autónoma de Nuevo
León.
2. Los participantes serán evaluados según su aportación a la enseñanza, la investigación, la producción y / o la difusión
del arte en la Universidad.
3. Para inscribirse como aspirante a este premio, los interesados deberán llenar la solicitud oficial, incluyendo curriculum
vitae y los documentos que avalen la información proporcionada. Las solicitudes estarán a disposición de los interesados
en la Secretaria General, ubicada en el quinto piso de la Torre de la Rectoría de la Universidad (Ciudad Universitaria, San
Nicolás de los Garza).
4. Los aspirantes podrán registrarse personalmente o a través de terceros, con la aceptación por escrito del participante. Si
el candidato fuese un grupo o una dependencia, podrá ser registrado por un representante oficial o por cualquier miembro
del mismo.
5. Los aspirantes se inscribirán en alguna (o algunas) de las siguientes áreas:
Artes visuales, en las siguientes vertientes: Artes plásticas (pintura, escultura, arquitectura, cerámica, arte urbano,
arte industrial); Artesgráficas (grabado, dibujo, ilustración, diseño gráfico); Artes textiles (batik, estampado, gobelino,
tapete); Artes escenográficas (escenografía, iluminación, vestuario); Artes camarográficas (cine, fotografía, video).
Artes auditivas (música y canto): Composición, dirección, ejecución, interpretación, etc.
Artes corporales (teatro y danza): Actuación, dirección, coreografía, etc.
Artes literarias: Poesía, narrativa, ensayo, dramaturgia.
6. En cada una de las áreas será otorgado un premio de $30,000.00 (TREINTA MIL PESOS 00/ l 00 MONEDA NACIONAL)
en efectivo y diploma. El premio se otorgará a una sola persona, grupo o dependencia por área. Otra cantidad igual será
entregada al departamento o entidad académica de la dependencia universitaria en la que desarrolle sus actividades el
artista reconocido. (En el caso de los grupos o dependencias, éstos deberán especificar en su propuesta la manera en que
se distribuirá el monto del premio en caso de verse favorecidos con el mismo.)
7. Las propuestas serán evaluadas por comités de especialistas en las áreas respectivas, integradas ex profesopor la Comisión
Académica del Consejo Universitario, quien se apoyará para el propósito en la Secretaría de Extensión y Cultura.
8. El premio podrá declararse desierto en una o varias áreas si la Comisión Académica del H. Consejo Universitario,
apoyándose en la evaluación de los comités, así lo determina. El fallo será inapelable.
9. Los resultados se darán a conocer públicamente en el mes de septiembre de 1997 y los premios serán entregados por el
Rector de la Universidad en la sesión solemne del H. Consejo Universitario que se realiza en este mes.
10. Los aspirantes deberán inscribirse y llenar la solicitud correspondiente, acompañándola de toda la documentación
comprobatoria, en la Secretaria General de la Universidad, de las 8:00 a las 15:00 horas, entre el 12 de febrero y el 30 de
mayo de 1997.
11. Cualquier aspecto no contemplado por la presente convocatoria será resuelto por la institución organizadora.
Dr. Reyes S. Tamez Guerra

Dr. Luis). Galán Wong
Secretario General

Rector

San Nicolá.1 de los Garza, N. L, febrero de 1997.

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1997, Nueva Época, No 4, Enero-Febrero </text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Hugo Padilla</name>
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        <name>Jaime Garza</name>
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        <name>José María Infante Homero Garza</name>
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        <name>Samuel Flores Longoria</name>
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        <name>Sergio Cordero</name>
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                    <text>A

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�Contenido

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La Edad de Oro de la devastación:
El Apocalipsis en la literatura mexicana contemporánea:
el Cristóbal nonato de Carlos Fuentes / Adolfo Castañón, 3
Las voces de la tierra / Felipe Garrido, 9
Los acantilados irlandeses de Moher / Wallace Stevens, 13
La rosa hace del sueño / Ricardo Yáñez, 14
Con la venia de Renato Leduc / Margarito Cuéllar, 15
En el tren con un perro que vivió una triste infancia / Gabriel Contreras, 16
Los territorios del cuerpo [fragmento] /Dulce María González, 19

Jorge Ibargüengoitia / Fidel Chávez, 21
Imágenes de Jorge en la vida de las cosas / Agustín García Gil, 21
Poeta de las nubes / Guillermo Berrones, 22
El arte adivinatorio de Roberto Maldonado Espejo / Dolores Hernández, 23

Rector: Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Salazar
Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávila

ciológica

edagógica

Dilemas navideños/ José María Infante, 25

Acerca de la planeación del proceso de enseñanza-aprendizaje / Angélica Vences, 27

111 i 1 l 1 1 1 11 11i1111il1I 11111111 1 1 11111 1161

Directora: Mtra. Carmen Alardín
Secretario de redacción: Óscar Efraín Herrera
Diseño: Francisco Barragán Codina, Silvia Oyervides Marroquín
Tipografía y formación: Francisco Javier Galván C.

tención
flotante

Consejo editorial: Arq. Mario Armendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dávila,
Lic. Roberto Escamilla Molina, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. José María Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Humberto Salazar, Lic. Ricardo Vtllarreal Arrambide.

El malestar en la institución psicoanalítica / Homero Garza, 30

Oficinas: Dirección de Publicaciones de la UANL. Biblioteca Central Magna Universitaria, Av. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte.
Monterrey, Nuevo León, C. P. 64440 / Teléfono: 329 4111 Ext. 6561 / Publicación bimestral / Precio del ejemplar$ 20.00
Impresa en Grafo Print Editores, S. A. / Registros en trámite / Armas y Letras no responde por originales
y colaboraciones no solicitados. Todos los artículos firmados son responsabilidad de su autor.

istoria
matria

La pastorela norteña / Jorge A. Segura Gómez, 33

�úsica

La Edad de Oro
de la devastación

Música Krabada versus música viva / Alfonso Ayala Duarte, 37
Debussy, el único / Jorge Rangel Guerra, 39

ine,
televisión
y otros
espejismos

EL APOCALIPSIS EN LA LITERATURA MEXICANA CONTEMPORÁNEA:

Cine de sensaciones/ Roberto Escamilla, 42
Radioscopio / Ramiro Garza, 46

EL CRISTÓBAL NONATO DE CARLOS FUENTES

Adolfo Castañón

•

eatro Todas las esquinas de la noche: La dama boba, de Elena Garro / Reynol Pérez, 49

EL APOCALIPSIS está de moda", dice la estudiosa y
crítica literaria norteamericana Lois Parkinson
Zamora al iniciar su estudio Writing the Apocalypse,
centrado en tomo a las visiones históricas y míticas
de autores norte y sudamericanos como Thomas
Pynchon, John Barth, Walker Percy, Julio Cortázar,
Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes. De entonces a la fecha, esa moda se ha recrudecido, el
presente se radicaliza y manifiesta en cada momento las raíces y líneas latentes que en otras épocas
perduraban encubiertas o soslayadas durante años.
O tal vez el advenimiento de la aldea global, la
abolición de las provincias y el cambio de condición
que trae para todas las periferias el nuevo orden
inaugura una edad apocalíptica, es decir de transparencia y revelación instantánea del horror, de las
pequeñas y grandes destrucciones que representan
ensayos parciales pero logrados de la destrucción
total -d. Waco, Texas. En México, país abierto a
una profunda transición y expuesto a las leyes de
un cambio del cual la mayoría de las veces sólo somos espectadores, existe una tradición apocalíptica,
milenaria y mesiánica en la cual convergen nuestras
diversas raíces. Aunque la imaginación de la destrucción parece cristalizar y exponer una figura en
los años más recientes, nuestra historia parece ser
una historia de destrucciones y desastres culturales
hasta el punto que podría ser recapitulada, para
recordar a Femando Benítez, en un Libro de los desastres. Los hechos de nuestra historia han sido muchas veces los hechos de la destrucción de la memoria, y nuestros lugares históricos, los sitios huecos
de nuestra ausencia de memoria, son muchas veces

escritores ninguna época como ésta ha sido tan destructiva, y podemos compartir la triste arrogancia
de haber vivido la edad de oro" de la devastación,
la época de la destrucción de todas las cosas como dice
el desmedido pero exacto título de la novela de Hugo Hiriart. Es el momento más oscuro de los "quinientos años que lleva la noche de caer sobre México", haciendo eco al José Emilio Pacheco de Fin

lugares del olvido. Sin embargo, de creer a nuestros

porque Colón encama el principio del Fin, el ama-

JI

rtes
plásticas

Retrato de Monterrey / David Torrez, 53

spacio
virtual

ibros

El éxito asfixiante/ Horado Salazar, 55

Equívocos de la modernidad/ Ricardo Miguel Flores, 60
La epistemología: un proyecto necesario/ Leticia Alonso Salinas, 62
La vida como un cuento/ Marco Antonio Cárdenas Nava, 63
El Evangelio, las mujeres y sus hijos, según Martha Cerda/ Luisa Campuzano, 64

Contraportada / Libertad González, 66
El Arcabuz, 66
Colaboradores, 71

Portada: Fotografía de Erick Estrada Bellman.
Viñetas interiores: Serie: Sierras de Basia Bitorska.
Contraportada: José Eleuterio González, atendiendo a unu enfen11a, óleo de N. Giovannetti, 1890 (I. Cavazos , Diccronario Biográfico de
Nuevo León). Fotografía: Julio Tovar.

JI

de siglo.
El tema del Apocalipsis parece surgir periódicamente acompañando las grandes transformaciones en la vida del hombre. En su origen mismo,
el pensamiento profético sobre el final del mundo
y su nuevo comienzo se da al parecer como una
reacción a los primeros efectos de la Revolución
Urbana y la idea del exterminio se asocia naturalmente a Babel o Roma. Tópico inevitablemente
cíclico, a cada final de siglo o milenio, corresponde
un fin de mundo. En la cultura mexicana el pensamiento tiene múltiples raíces y vertientes: la idea
del final del ciclo es uno de los rasgos constitutivos
substanciales en la idea misma del Tiempo Mexicano y de su orden, como parecen sugerirlo la leyenda de los cinco soles o la idea de la consumación
periódica del fuego viejo y del fuego nuevo. Sobre
este trasfondo resulta comprensible la idea de la
traición de los dioses, subrayada por Octavio Paz
al explicar cómo la conquista fue no sólo un hecho
externo e histórico sino también y más aún un
hecho interno y mítico. El descubrimiento mismo
de América tanto como las dos conquistas de que
es objeto -la católica y la protestante-- están revestidas de una aura mesiánica y milenaria, ya sea

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�necer del Séptimo Día o porque América representa
en lo geográfico esa tabula rasa que en lo moral permite el diálogo directo y sin intermediarios litúrgicos o institucionales entre el alma y Dios. Esas
sombras mesiánicas y milenarias seguirán recorriendo la historia americana y, si bien se frustró la
canonización de Cristóbal Colón durante el IV Cen. tenario, rescatada literariamente por Alejo Carpentier en El arpa y la sombra, América ha conservado en su historia y su cultura esa aura fundacional que le viene de sus diversas raíces mesiánicas
y milenaristas, y que comprenden tanto a las rebeliones indígenas durante la Colonia como a los movimientos de emancipación e Independencia, para
no hablar de los procesos hechos a los judíos portugueses en el siglo XVII en Nueva España o de los
sermones barrocos de agustinos y dominicos del
XVIII -estudiados por David Brading- donde a
la sombra de una síntesis de lo indígena y de lo
hispánico prospera una visión apocalíptica - de final, metamorfosis y recomienzo- que luego podrá
identificarse sin dificultad con la ideología criolla
estudiada por el mismo Brading. Sobre el trasfondo
de estas poderosas raíces históricas se dibuja hoy
como nunca en la literatura mexicana contemporánea un conjunto de afabulaciones, ficciones y manifestaciones imaginarias tan rico y diverso que abarca en su espectro todos los géneros y traza una línea
de fuerza que condensa y acusa el clima y la orientación tanto de la historia pública explícita como de
la intrahistoria, un conjunto no revelador de influencias sino de un terreno común, es decir la geografía de algunos de los sentimientos y mentalidades del México de hoy. Esta disposición visionaria que empieza a generarse desde mediados de
los años setenta hasta madurar plenamente en
nuestros días se da primero, como era de esperarse,
en la poesía, por ejemplo en las obras de José Emilio
Pacheco, Eduardo Lizalde y Jaime Reyes. En el caso
de Pacheco, el Apocalipsis es menos un instante
fulgurante y liberador que una Edad, una época:
menos una idea que una realidad cotidiana y una
costumbre tanto más abominable cuanto más se
. naturaliza. El Apocalipsis de Pacheco -autor ecofreak- corrompe la ciudad, el aire y el agua y parece
paralizarnos en la certeza de que es imposible hacer
nada, cambiar de sitio, incluso cambiar de conver-

Las profecías_de Eduardo Lizalde y Jaime Reyes comparten una inspiración iracunda y vehemente. Aquí -a diferencia del Eclesiastés- el que
añade conocimiento no añade dolor; añade rencor,
sagrada cólera. En el caso de Lizalde se trata de
una visión puntual de la destrucción de la ciudad
que es arrasada y por ello mismo purificada. Si el
Apocalipsis de Pacheco parece algo trágicamente
padecido, el de Lizalde se da como un momento
catártico, un final de la historia vehemente y definitivamente deseado, anhelado por una voz que
no puede tolerar más la mezquindad, la basura y
la corrupción y que entonces se dedica a armar con
minucia coreográfica ese Apocalipsis que nos liberará de seguir acomodándonos tibiamente en las
ascuas de una historia mediocre. El título del filósofo español Rafael Argullos, El fin del mundo como
obra de arte, parece ser el rótulo que mejor conviene
a las sentencias y versículos de Lizalde. Tanto en él

calíptica que no pasa por la metamorfosis íntima y
donde el Angst de la solución final afecta al sujeto
sin transformarlo, corno se llega a hacer en el caso
de Jaime Reyes, cuya revelación es desencadenada
por el destierro que significa el final del amor, la
ruptura que es exilio, éxodo, abismo y pérdida del
sentido de la historia personal y, luego, de la social. La incendiada tensión de Reyes se vacía en un
paisaje imaginario de colores explosivos y volcánicos y de dibujo irregular. Pero, al igual que en
Pacheco y en Lizalde, el perdurable paisaje de la
devastación se enuncia en un presente eterno. Yéste
sería precisamente otro de los rasgos de esta poesía
y aun de ésta prosa mexicana de fin de siglo: la
forma en que en ellas se radicaliza y abisma el presente que parece devorar con su fuego toda memoria pero también toda posibilidad de distancia,
de reflexión. Al don de la ubicuidad de la metáfora
y de la imagen corresponde el don de perpetuidad
de unas conjugaciones que emplean un presente
intensivo y que siempre está sucediendo, un gerundio en cascada -uno de los modos verbales preferidos de, por ejemplo, Carlos Fuentes- donde el
sujeto se borra y se transforma así en un adverbio
de ese verbo central que conjuga buena parte de la
literatura mexicana contemporánea: destruir.
El presente abrasador de ese verbo es el espacio
en que se da el Fin del Mundo, que se identifica espontánea y naturalmente con el fin de la ciudad. A
la sensación vertiginosa, a la náusea que produce
lo ilimitado de la ciudad corresponde en lo literario
la necesidad de imaginar un perímetro, de dibujar
un límite que sólo puede ser el Fin. Ese límite será
al mismo tiempo la última frontera posible de la
vida comunitaria porque, como dice Carlos Monsiváis en su estremecedora "Profecía en el Quinto
Centenario del Apocalipsis": "la pesadilla más
atroz es la que nos excluye definitivamente", y el
Apocalipsis más terrible es la Ausencia de Apocalipsis, mientras que la última palabra de la justicia
es la que impone la renuncia a "esa revancha suprema de los justos" que es el Juicio Final, pues el
final no podrá ser más terrible que cualquiera de
los momentos previos a él, por ejemplo éste.
La literatura narrativa asume de diversas formas el escatológico tema de la Revelación en la historia y de la historia. Si los poetas sostienen la visión

sación, como sanamente recomendaría Joyce, ya

como en Pacheco asistiremos a una visión apo-

exaltada del profeta sostenido en vilo por el

que precisamente es un proceso absoluto que todo
lo ocupa. Esta idea visionaria de Pacheco se da paralelamente a la de la destrucción de una ciudad que
parece medrar en un crecimiento incorregible, canceroso y a la de la destrucción fatal, irreversible, de
la naturaleza. De hecho será el ecocidio, el deterioro
ecológico el que confiera un carácter irreversible,
apocalíptico al mundo visto y lamentado por José
Emilio Pacheco en Miro la tierra.

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enunciado del fin del mundo, recordándolo pero
también inventándolo y provocándolo con sus palabras, los narradores presentan una visión uniforme en otro sentido y de la narrativa mexicana contemporánea se desprende aristotélicamente una
unidad de lugar y de paisaje que no deja de suscitar
la reflexión. Por ejemplo, se encontrará como un
rasgo recurrente en esta tabla periódica de los narradores mexicanos de fin de siglo, la identificación
sistemática del Fin del Mundo con el Fin de Nuestro
Mundo, es decir la asociación espontánea de la
Caída del Firmamento con la Caída del Sistema
Político Mexicano y con el colapso de la ciudad .
Este fin de la historia se localiza y representa en
México en las narraciones de Carlos Fuentes, en
particular y para efectos de este examen en Cristóbal
nonato, aunque la imaginación del último día sea
una idea reelaborada por Fuentes a lo largo de toda
su obra. Otros escritores mexicanos que han ensayado aproximaciones narrativas al final apocalíptico son Jorge Aguilar Mora en Si muero lejos de ti,
Homero Aridjis en Gran teatro del fin del mundo, El
último Adán y La leyenda de los soles, Hugo Hiriart
en La destrucción de todas las cosas, Pablo Soler en
Legión, Femando Curie! en Manuscrito halladoen un
portafolios, Manuel Capetillo en su trilogía El final
de los tiempos, Luis Casas Velasco en Death Show,
Gerardo Deniz en Alebrijes, Vicente Leñero en Una
gota de agua, para no hablar de los ejercicios visionarios de Antonio Velasco Piña en La mujer dormida
debe dar a luz -best seller esotérico; 200 mil ejemplares- y Regina o la representación de la persona
del profeta corno en El bautista de Javier Sicilia o en
Calles como incendios de José Joaquín Blanco.
(No sobra decir que esta vasta literatura de ficción tiene pocos correlatos objetivos entre los que
vale la pena rescatar los estudios publicados sobre
la ciudad de México por Peter Ward, Claude Bataillon y Louis Panabiere.)
Final de la historia, es decir anhelo no formalmente expresado de un nuevo principio. Si al descoyuntamiento de que son objeto los cuerpos en el
Apocalipsis corresponde en lo social un desmembramiento de los actores e interlocutores sociales,
sabremos reconocer en esta literatura uno de los
pocos espacios imaginarios y culturales públicos
que sobreviven a la fragmentación e insularización
que, con diverso signo, parece ser el fantasma solip-

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�1992, ayer en los idus de mayo de 1995 ya no nos
encontraríamos ante el ocaso de ese sistema sino
en los albores de una nueva formación social y política que sólo los demonios de la inercia y los guardianes del derecho consuetudinario no nos permitirían reconocer. Pero veamos más de cerca esa nación imaginaria descrita en el Cristóbal de Fuentes,
pues tal vez a contraluz de su lectura podremos
adivinar mejor las formas del México nonato. En
esa época imaginaria, la República Mexicana ya se
ha desmembrado y ha aparecido por lo menos un
nuevo estado, "Mexamérica, independiente de México y de los Estados Unidos". Se trata de un vasto
territorio que se ha emancipado espontáneamente
de ambos países y donde "ya nadie le hace el menor
caso a los gobiernos de México y de Washington",
una "especie de corredor polaco entre México y los
Estados Unidos de Norteamérica que supuestamente se declaró independiente de ambos países
aunque en realidad servía a los intereses de ambos". Por otra parte casi todos los territorios de la
Costa del Pacífico han zozobrado en un enigmático
e inquietante silencio: nadie puede explicar por qué
ya "no se habla de estas tierras, a quién le pertenecían, por qué no había explicaciones, por qué era la
República Mexicana una especie de espectro de su
antigua Cornucopia". Al parecer, se ha constituido
una nueva federación en la Cuenca del Pacífico:
llamada precisamente Pacífica. Por otra parte, "Los
desmembramientos(...), de jure, se disfrazaron de
condominios, fideicomisos, usufructos limitados y
cesiones temporales, cediendo Yucatán al Club
Med, creando el Chitacam Trusteeship para las Cinco
Hermanas (las cinco grandes compañías y grupos industriales), sancionando la existencia de Mexamérica y haciéndose guajes respecto a lo que ocurría
en Veracruz y en el Pacífico al norte de Ixtapa". Esa
"angosta nación, esquelética y decapitada", este
país donde "lo único que interesa es la legitimación
simbólica del poder" ve reflejado su presente y su
porvenir en su ciudad capital "incendiada, arrasada, invadida, víctima de guerras y de ocupaciones,
pestes y hambrunas" hasta el punto de que "la
imagen de la ciudad y el destino de esta Babilonia
de la Basura es el desperdicio( ... ) es su destino".
La ciudad, esa "tribu accidental", no es más que
una ciudad de desocupados, un espacio donde sólo
se da "la desocupación generalizada", y en cuyas

sista y narcisista que recorre y dispersa a la literatura mexicana contemporánea.
El presagio del fin, su imaginación y narración
representan, si no una constante absoluta, sí un motivo familiar y recurrente en la obra de Carlos Fuentes. Lois Parkinson Zamora ha estudiado esta imaginación del fin de la historia en Terra nostra, una
de las novelas decisivas en la obra de Fuentes ya
que en ella desembocan y se resuelven, se dan cita
catártica y profética muchos de los temas y asuntos
manejados por él tanto hasta esa fecha como ulteriormente. Así pues Terra nostra no sólo encama una
profecía sobre la historia sino que resulta en sí misma una obra profética, anunciadora de los movimientos próximos y futuros de su itinerario narrativo. Diez años después, Carlos Fuentes recapitularía sus visiones proféticas sobre México en Cristóbal nonato, ese monumental carnaval narrativo que
es como una nueva visita a La región nunca (ya nunca) más transparente y un espacio narrativo donde
el espectáculo del fin se da y se reitera con una virulencia y una agudeza inusuales, verdaderamente
proféticas y visionarias en la medida en que se logra
hacer de las historias fingidas por la ficción, un solo,
un Gran Transparente, un vidrio verbal capaz de
fundir y hermanar figuras, personajes, movimientos y condiciones profundos de la historia. No será
extraño entonces que se trate de una novela alentada por el impulso de una simpatía universal,
puesta en vilo por un risueño buen humor donde
a veces el Apocalipsis cobra el carácter de una conflagración florida, de un espectáculo tragicómico
de lo innombrable, teatro absurdo de lo inconcluso,
burlado fin del mundo, vuelto enunciable y memorable en virtud de una imaginación que va haciendo
la crónica divertida y diversa de los finales mexicanos al mismo tiempo que restablece entre el lector y los personajes de la novela lazos solidarios y
de simpatía, complicidades irónicas y humorísticas
promiscuidades, El Teatro de Oklahoma de Kafka
reencarnado en México ...
Por otra parte, una de las intuiciones centrales
de Cristóbal nonato es la que alcanza a enunciar una
simetría entre el Fin del Mundo y el fin de nuestro
mundo, entre el Apocalipsis y el Ocaso del sistema
político mexicano. Pero cabe apuntar antes de proseguir que si este Juicio Final de la historia aparece
en la novela como algo que ya sucedió antes de

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diez mil marcos, y se pagaba por meter la cabeza
unos segundos en un tanque de oxígeno".
En otro orden de ideas, en Cristóbal nonato al
canibalismo ciudadano corresponde el "ecocidio
del Anáhuac", tal vez porque, como dice Pacheco,
"Toda ciudad se funda en la violencia y en el crimen de hermano contra hermano". Ese crimen
alcanzará a imponer deformaciones anatómicas en
el México de Cristóbal nonato donde la muerte de la
tierra alcanza tal grado que ya nadie puede andar
descalzo y produce "esa costra protectora de caucho humano que les ha venido saliendo a los niños
citadinos", "huaraches de nacimiento". Si la tierra
está muerta, qué se podría esperar de la vía pública,
ya no digamos de la vida pública, sino la extinción
de los espacios comunitarios, la caída de la vía pública en una oscura condición "porque ya todo lo
compartido era feo, calles, parques, edificios, transportes, comercios, cines". Es la fealdad que ha impuesto a este país "la riqueza y la arrogancia", la
vergüenza de su pobreza que nos hace "sentimos
incómodos con nuestro pasado pero mucho más
con nuestro presente". Por supuesto, el lenguaje no
sabría escapar de esta descomposición. Sobre el
territorio fragmentado es lógico que la lengua sufra
esa misma dispersión, que la lengua quede reducida a jergas y que con la disolución de esa Babel
horizontal que es la ciudad de México se asista también a la explosión de idiomas, idiolectos, jergas y
códigos más o menos privados. Desde las jergas
personales y hasta cierto punto prestigiosas como
el II gabachototacho" de la señora de los umbrales,
Ada Chin, y de sus variedades como el "totacho"
hasta el "econotacho", el slang "ánglatl" y todas las
lenguas débiles y retrasadas de "la clase media o
de las barriadas" pasando, claro, por la "jerga particular" desarrollada por la civilización {ambulante)
de los radios de Banda Ciudadana y por la elocuencia adiposa y culterana, aduladora y melosa de los
políticos que enuncian en privado una cosa y en
público lo contrario y cuyo prototipo es el inolvidable Homero Fagoaga, o por el lenguaje de los
concursos inventado por Federico Robles Chacón
-hijo de un hijo de la religión más transparentepara gobernar a México -"país de hombres tristes
y de niños alegres"- a punta de cantinfladas. En
esta economía del lenguaje gobernada por el espíritu apocalíptico de Babel e iluminada por el fuego

calles los locos y los ancianos, evacuados de los
asilos y de las clínicas, deambulan entre "fogatas
de papel moneda devaluado y largas filas de gente
amolada, formada ante la nada esperando nada de
la nada". La "ciudad de la muerte", la "ciudad del
chisme" y del rumor está rodeada de ascépticos y
gigantescos centros comerciales, como el titánico
"Tex-Coco-Mex-Mall, dividido en cuatro secciones
en cruz(... ) donde se ha concentrado, sobre el fondo
del antiguo lago de Texcoco, todo el lujo, todo el
consumo elegante, la oportunidad de ir de compras
sin hacer colas ..." Pero los lagos (están) muertos,
los canales convertidos en sepulturas industriales,
los ríos tatemados. Un país vacío y vaciado de su
territorio, en cuya capital "todo es falso, todo es
preparado (y)-nada de lo que ustedes ven está sucediendo realmente" y donde el Sr. Presidente "preside un gobierno en el que nada de lo que se dice,
se hace, se hizo o se hará", "puras fachadas", "reparte tierras que no existen", "inaugura monumentos efímeros", "rinde homenaje a héroes inexistentes". A ese país que casi ya no existe corresponderá entonces una ciudad desocupada y una cultura absimal de corrupción, despojo y ansiedad
crematística. Por eso hasta los desastres que la
aquejan tienen que reflejar las profundas contradicciones que enturbian su historia. Por ejemplo,
incluso el temblor de 1985 "fue un terremoto a la
mexicana, clasista, racista, xenófobo". Nación quevedesca, "dos veces todo y dos veces nada", pues
a ninguna como a ella le tocó "tanto de nada y nada
de tanto", "república de tinieblas", república caníbal cuyas instituciones y cuyos hijos se devoran
entre sí y a sí mismos, "carubales de su propia patria", mexicófagos, proletófagos. Un país significativamente habitado por seres que "necesitaban
a alguien a quien humillar todos los días" y donde
las familias decentes y sagradas "acariciaban la idea
de que todos los pobres fueran corridos de México
y toda la gente de medio pelo encarcelada" y donde
la violencia se ha convertido en una religión. Por
todo ello, podrá exclamarse hablando de la Capital "Oh, México, hija preferida del Apocalipsis". La
hija mimada del juicio, "esa cárcel de montañas
circulares parece hecha para mantener a la 'basura
prisionera' ". Su aire es "Mierda machacada, Gas
carbónico, Polvo metálico". Carlos Monsiváis dirá
en su profecía que en ella "un litro de agua costaba

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�de un Pentecostés solidario que desciende sobre los
huérfanos y los parias, la palabra debe nacer "de
una colaboración colectiva (pero) secreta" y buscar
lo nuevo será buscar lo secreto a través del sexo de
las contradicciones que es la lengua. La lengua, ese
timón del alma personal y del alma nacional, la
lengua promiscua y porosa, sucia como una jerga
o intacta en su velo, la lengua que tal vez ya ha
vendido su alma al diablo, la que nos hace exclamar
"carajo, que nos lleve el diablo pero que nos lleve
en español" será la creadora del clímax narrativo
de Cristóbal nonato, que es la Operación Acaba con
Aca, la gran fiesta del Apocalipsis Acapulqueño o
Acapulcalipsis que hará llover mierda y veneno y
lanzará legiones de coyotes rabiosos e inteligentes
sobre la perla del Pací- fico para abolir la promiscuidad e iniciar el
principio del fin, es decir la extinción del México falso, ese México
concupiscente y superficial que se presenta en
esta y en otras novelas
como el verdugo del
México profundo, para
invocar la expresión
acuñada por Guillermo
Bonfil. Sin embargo,
hay que decir que Carlos Fuentes no cae en la
simplificación,un artis-

la movilización de los choferes de trailers y de todos
los innumerables parias y desocupados de México
se revelará también como otro "Apocalipsis trunco", corno una escena más del "teatro de lo inconcluso". El final de Cristóbal nonato no puede ser más
significativo: ya que la novela concluye con el nacimiento de Cristóbal nonato, es decir el nacimiento
del lenguaje y la escritura de lo apocalíptico desemboca así y se resuelve así en la lectura. Con este final, Carlos Fuentes parece sugerir que la historia
sólo puede ser recomenzada y redimida a través
de la creación de un lenguaje, que el reconocimiento
y la descripción del Caos y del paisaje ·apocalíptico
sólo son un rodeo honestamente realista para buscar y/ o inventar un (¿nuevo?) espacio público. Pero, después de la tabula rasa de las visiones
apocalípticas ese rodeo desemboca en la
creación de un nuevo
orden: el de la obra de
arte. De ahí que, para
concluir con una alusión a El naranjo, aunque Apolo sea sacrificado por las siete putas en una parodia erótica del Apocalipsis,
ese mismo Apolo tiene
que resucitar y ser el
autor de unas narraciones que deben su
poder al clasicismo y la perfección con que están
resueltas.

ta del lenguaje no cede fácilmente a los espejismos
del falso pensamiento que le propone al espíritu el
lenguaje mismo, y deja muy claro que a final de
cuentas elAcapulcalipsis es otra representación, un
escenario más, inventado por la Guerrilla de los
Four Jodiditos que parecen haberse instruido en El
libro de Manuel de Julio Cortázar y subsidiado por
el Estado mismo, para pavor y confusión de los
profetas impacientes que no están dispuestos a
resistir completa y hasta el final toda la función del
Gran Teatro del Fin del Mundo que diría Aridjis.
A su vez, el otro Apocalipsis expuesto en la
novela, la insurrección y represión violenta de la
revolución guadalupana promovida por el Ayatola
Matamoros con las banderas de la fe católica y con

Carlos Fuentes, al igual que otros escritores
mexicanos como José Emilio Pacheco, Homero
Aridjis, Hugo Hiriart, Salvador Elizondo, Juan García Ponce o Sergio Pitol, expone en sus narraciones
esa órbita que lleva a reconocer al escritor que la
honestidad ante el paisaje y la historia social y personal no puede ser concebida sin una honestidad
simétrica ante los problemas del lenguaje y de la
obra de arte. El camino del escritor corre sobre el
filo de la navaja pues el desequilibrio en cualquiera
de los dos sentidos lleva muy pronto al crimen y
sólo puede hacer perder el rostro, los rostros.

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Las voces de la tierra
Felipe Garrido

•
con la marcha desolada de los cuatro hombres que
cruzan el Llano en "Nos han dado la tierra". Partieron en busca de un lugar donde fundar nuevos
pueblos y reanudar la vida.
Uno de esos grupos, formado por unas cuantas
familias, llevó consigo la imagen del Señor de Amula, el milagroso Cristo que desde mucho tiempo
antes se veneraba en el pueblo. Un día, después de
muchos de marcha, allí donde se cruzan los caminos de Amula a Jiquilpan y de Tuzcacuexco a Sayula, los hombres y las mujeres se detuvieron a descansar y colocaron la imagen a la sombra de un
mezquite. La mañana siguiente, cuando quisieron
reanudar la marcha, no pudieron mover el Cristo.
Entonces decidieron quedarse en ese sitio y fundaron el pueblo de San Gabriel. Al Cristo le levantaron
una iglesia de madera y tejas. Según la tradición,
aunque el templo que se ve ahora es resultado de
varias reconstrucciones, debajo del altar se conserva
el tronco del mezquite, del árbol fundador.
Al parecer, primero se fundó el pueblo y luego
surgió la Hacienda de San Gabriel, que más tarde
se llamó de Nuestra Señora de Guadalupe del Salto
del Agua. Los indios jiquilpenses de aquel tiempo,
nos dicen las crónicas, pronto comenzaron a tener
conflictos con esta hacienda, por cuestión de linderos "entre el peñasco del picacho, el cerro del Coma!
y hasta cerca de las juntas de los ríos", y acabaron
por remontarse.
San Gabriel, por supuesto, es el mismo San Gabriel donde posiblemente nació Juan Rulfo. El mismo que tan hermosamente describe este escritor
en los párrafos iniciales de "En la madrugada":

PALABRAS PARA OLVIDAR son, en principio, todas las
que el ho_m bre pronuncia. Y sin embargo, la experiencia nos dice que las palabras sobreviven a las
ciudades. Más que la piedra, más que el bronce,
más que el ladrillo y el concreto y el trazo caprichoso con que, a pesar de los urbanistas, crecen las
ciudades, resiste el paso de las noches y los días
esa momentánea vibración del aire que es la palabra.
Tenochtitlan vive para nosotros en las palabras
alucinadas de Bernal y de Cortés. La ciudad de Fernández de Lizardi, la de Gutiérrez Nájera, la de
Gamboa y López Velarde, la de Fuentes y Del Paso
están situadas todas igualmente a nuestro alcance;
podemos recorrerlas; podemos avecindamos en
ellas. Estas ciudades de palabras, metáforas de un
espacio inaccesible, se superponen, transparentes,
en una cuarta dimensión. La narrativa es un género
urbano. La ciudad es una metáfora de la novela.
No voy a referirme ahora, sin embargo, a una
gran ciudad, sino a una población mucho más pequeña y a sus espacios aledaños; algunos incluso
dudarían en llamarla ciudad.
Nuestra historia da principio a finales del siglo
XVI. Sabemos de ella gracias a un libro notable y
poco conocido, publicado hace veinte años y titulado San Gabriel y su historia a través del tiempo. En esta obra, Enrique Trujillo González recoge una serie
de documentos que nos dan las voces de la tierra,
el trasfondo histórico de las historias de Juan Rulfo.
UN GRAN TEMBLOR, en 1574, y después la "pestilencia
grande" del año siguiente, y la gran erupción del
Volcán de Colima, en 1576, acabaron con el pueblo
de Amula. Los supervivientes se dispersaron; en
pequeños grupos emprendieron un éxodo que
podemos evocar con los peregrinos de "Talpa" o

San Gabriel sale de la niebla húmedo de rocío. Las
nubes de la noche durmieron sobre el pueblo
buscando el calor de la gente. Ahora está por salir

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�Esta es la tierra
de donde surgen las
historias de Rulfo.
Ese cerro del Comal,
si tomamos en cuenta el espacio que
describen las crónicas de la región,
¿no nos hace pensar
de inmediato en la
Comala de Pedro
Páramo? Como nos
remiten a los nombres de sus personajes los que salpican
esos mismos documentos: Lucas, Sedano, Juan, Tanilo,
Abundio, Pinzón,
Pedro Zamora, Petronilo Flores.
Esos conflictos
por las tierras y por
el ganado, esos viejos rencores que se
resuelven brutalmente en "¡Diles
que no me maten!"
o en Pedro Páramo,
son a fin de cuentas
trasuntos de los pleitos antiguos que recogen las crónicas.
Por ejemplo, los que
repetidamente provocó don José María Manzano al despojar de sus
tierras lo mismo a particulares que a comunidades
indígenas, y que nos encaminan no sólo a la historia
de Pedro Páramo, sino a la de don Lupe Terreros,
el dueño de la Puerta de Piedra, asesinado por
Juvencio Nava en "¡Diles que no me maten!":

el sol y la niebla se levanta despacio, enrollando su
sábana, dejando hebras blancas encima de los tejados. Un vapor gris, apenas visible, sube de los árboles y de la tierra mojada atraído por las nubes;
pero se desvanece en seguida. Y detrás de él aparece
el humo negro de las cocinas, oloroso a encino quemado, cubriendo el cielo de cenizas.
Allá lejos los cerros están todavía en sombras.
Una golondrina cruzó las calles y luego sonó el
primer toque del alba.
Las luces se apagaron. Entonces una mancha
como de tierra envolvió al pueblo, que siguió roncando un poco más, adormecido en el calor del amanecer.

José María Manzano-dicen las crónicas-, nacido
de familia pobre en los alrededores de Telcampana,
pasó la mayor parte de su vida en Zapotlán el Grande donde, a base de tenacidad contra lo adverso
logró superar su medio ambiente dejando atrás ol~
vidados días de privaciones.

10

sea "El Llano en llamas", donde aparecen personajes ampliamente conocidos, como Pedro Zamora
y Petronilo Flores. (Entre paréntesis y antes de olvidarlo: los ranchos de El Jazmín aparecen en "El Llano en llamas": "Mientras en las faldas del volcán
se estaban quemando los ranchos del Jazmín, otros
bajábamos de repente sobre los destacamentos".)

Contrajo nupcias con la hija de un ameritado
general juarista y con ello tuvo opción de adquirir
a precio irrisorio grandes terrenos puestos en venta
por la denominada Ley de Manos Muertas[ ... ] instaurada por Juárez: entre los que compró contáronse
los del rancho del Jazmín, lugar que convirtió en
flatnantísima y próspera Hacienda.
Con desmedida ambición logró extender su
propiedad a costa de los vecinos, comprando algunas veces, y otras, las más, empleando argucias de
mala ley para despojar a los legítimos dueños bajo
amenazas o cohecho. Una de sus presuntas víctimas
fue don Jacinto Cortina, rico hacendado residente
en Sayula.

Tal parece que [Pedro Zamora] estaba en
connivencia con Francisco Villa, porque sus ataques
eran muy parecidos[ ...] Anduvieron tras este rebelde infinidad de fuerzas federales[ ...], pero el único
jefe que pudo hacerle innumerables bajas fue el entonces coronel Agustín Olachea, y también el teniente coronel Petronilo Flores.

En otra ocasión, sin previo aviso, de El Jazmín
[Manzano] ordenó que su ganado invadiera terrenos de Telcampana y a sus mozos, protegidos por
gente armada, los puso a abrir vallados y a levantar
mojoneras divisorias en donde a él se le antojaba.

Las gavillas de bandoleros asolaron la región
de San Gabriel desde 1911. En diciembre de 1912,
treinta y ocho hombres atacaron la Hacienda de San
Buenaventura, asalto que aparece mencionado explícitamente en "El Llano en llamas". La situación
empeoró a partir de febrero de 1913, cuando Victoriano Huerta asumió la presidencia de la república.
El 15 de septiembre de ese mismo año, Pedro Zamora tomó a sangre y fuego San Gabriel, en la que se
recuerda como la más triste de sus sangrientas hazañas. El 3 de mayo siguiente, 1914, los carrancistas
recuperaron el poblado.
En toda la región, la situación fue caótica hasta
el fin de la guerra cristera, en 1929. Durante todos
esos años se mantuvieron en lucha los agraristas, o
sea el Gobierno, que promovían una reforma agraria tan nefasta para los pequeños propietarios como
para los peones acasillados, más las gavillas, a veces
de revolucionarios y en otras de simples bandoleros, más los cristeros. En esas circunstancias, los
grandes terratenientes tuvieron fácilmente la ocasión de manipular a unos y otros. Con el pretexto
de defender a veces la religión y siempre sus propiedades, los oligarcas supieron sacar ventaja. Rulfo
lo muestra, con su sabia economía, hacia el final de
Pedro Páramo, cuando el cacique logra que uno de
sus hombres de confianza, Damasio, el Ti/cuate,
tome el mando de los supuestos revolucionarios
-finalmente, después de hacerse villista, carrancista, obregonista, Damasio se sumará a las tropas
del padre Rentería, que se ha levantado en armas y
anda de cristero.
Yvette Jirnénez de Báez ha llegado a ver en la

Los métodos de Manzano, según vemos, son
los mismos de Pedro Páramo. Un día, José María
Manzano y Jacinto Cortina se encuentran con sus
hombres, frente a frente. El segundo plantea la
disputa como un asunto personal, del que deben
quedar fuera los peones porque "tanto sus hombres
como los míos tienen mujer e hijos a quienes
hacerles falta, y no está bien que por un capricho
de usted tengan que sacrificar sus vidas". En esa
ocasión, finalmente ambos se retiran. Pero poco
después, en una fiesta, un hombre intentó asesinar
a traición a don Jacinto. Aunque Cortina salvó la
vida, en la reyerta hubo dos muertos y varios
heridos. Se dijo que el autor intelectual del atentado
era Manzano, pero nunca pudo esclarecerse si eso
fue verdad. Es posible que, en "¡Diles que no me
maten!", Rulfo haya sintetizado los múltiples atropellos de José María Manzano en la historia de los
dos compadres, pero allí no haya duda: el hijo de
don Lupe sabe que el asesino fue Juvencio y llegado
el tiempo cobra venganza. Como Pedro Páramo no
cuenta con esa certeza, prefiere aniquilar a todos
quienes asistieron a las bodas de Vtlmayo, donde
fue asesinado su padre.
En uno y otro caso, detrás de esas historias están los despojos de tierras y la orfandad en que las
luchas y las venganzas van dejando a las familias.
TAL VEZ EL CUENTO más estrechamente vinculado con
la historia regional de San Gabriel y sus alrededores

11

�Los acantilados irlandeses
de Moher

feria que brota en torno a la muerte de Susana San
Juan un eco de la feria anual del Señor de Amula,
celebrada, aunque la imagen no volvió allí, a partir
del renacimiento del juego, durante la revolución
de independencia, cuando muchos, españoles sobre
todo, se refugiaron en ese lugar, que permaneció a
salvo de los estragos provocados por aquella contienda.

Wallace Stevens

•

El sentido liberador de la muerte de Susana -dice
la autora- se revela un 8 de diciembre. Antes[ ... ]
asocié la fecha con el sentido de pureza del personaje
-implícito en su nombre- y con el hecho de que
al pueblo de San Gabriel[ ... ] el 8 de diciembre de
1934 [... ] se le cambia el nombre al de Ciudad Venustiano Carranza. Simbólicamente sugiere la
muerte del pueblo. En la novela, el sentido trascendente de la muerte de Susana San Juan se marca
en la escritura con los signos renovadores (el repique
de campanas "al alba"; la fiesta popular; el sentido
de infinito y fecundidad en el ícono dinámico de su
cuerpo circular, en posición fetal, como si se hundiera en la noche). Todo parece indicar que la muerte-vida de Susana conjura los signos de la desaparición del pueblo que está, como ella, llamado a
resucitar.

¿Quién es mi padre en este mundo, en esta casa,
en la base del espíritu?
El padre de mi padre, el padre de su padre, susombras como vientos
vuelven a la progenitura antes de pensar, antes de hablar,
a la cabeza del pasado.
Ellos van a las cumbres de Moher, surgen de la niebla,
encima de lo real,

(También entre paréntesis digamos, para la
tranquilidad de la gente de bien, que San Gabriel
recuperó ya su nombre.)

surgen del presente, tiempo y espacio, encima
de la hierba verde y húmeda.

¿CóMo ENTRÓ }UAN RuLFo en el conocimiento de este
trasfondo histórico que ahora podemos fácilmente
conocer gracias a la curiosidad de Enrique Trujillo
González?
Cierta tarde en que Juan Rulfo y yo estábamos
escondidos detr.á s de una columna en el Instituto
Nacional Indigenista, durante la presentación de
un libro, alguien se acercó para preguntar, una vez
más, por qué ya no publicaba. Juan lo vio sin
mirarlo y le dijo que sus historias se las contaba un
tío suyo que ya había muerto y, por lo tanto, ya no
podía contarle nada. Creo que Rulfo, a su manera,
dijo la verdad. Le dijo que eran historias, que eran
voces de su tierra. Que le habían llegado vueltas
murmullos, desde los tíos y los abuelos, desde antes de los abuelos.
Por otra parte, es casi seguro que Rulfo leyó
por su cuenta muchos de esos documentos que después recogió Trujillo González. Pues todos sabemos

que Rulfo fue un lector incansable de las crónicas
antiguas; en especial las de Jalisco -Tello, Frejes,
Mota y Escobar, Mota Padilla-. Le gustaban por
su estilo, que él calificó de sencillo, fresco y espontáneo; porque veía en ellas la forma más valiosa de
nuestra literatura antigua; porque "de ahí arranca
lo que hoy se llama lo real maravilloso"; porque
esos hombres "sólo iban al registro de lo que estaba
sucediendo y lo hacían en un lenguaje que se ha
perdido en América".
Juan Rulfo solía jactarse de pocas cosas. Una
de ellas era haber leído "casi todas las crónicas de
los frailes y de los viajeros, los epistolarios, las relaciones de la Nueva España". Muchas veces me dijo

Esto no es un paisaje, lleno de sonambulismos
de poesía
y de mar. Esto es mi padre, o, quizás,

es como él era,
un parecido, uno de la raza de los padres: tierra
y mar y aire.

Versión de Julio Hubard

que le habría gustado dirigir una gran colección
de cronistas. Es una lástima que nadie haya sabido
darle la oportunidad de hacerlo.

12

13

�La rosa hace del sueño
Ricardo Yáñez

•

Con la venia
de Renato Leduc
Margarito Cuéllar

•

La rosa hace del sueño un espejo de agua
con círculos concéntricos de palabras doradas,
la rosa se reúne en su estatura, frágil frescor
para siempre estatuido, aun cuando, como se ve, perecedero.
Es flor y es sólo aroma desvaído en su irse
en la corriente lenta que la distrae del cielo
en que el cabo, las hojas, se afirman, sin saberlo.
Es desazón y es serenidad, es un reposo intenso en abandono.
Algún venado anoche vino
a de su porvenir beber, algún tigrillo
quiso olfatear un algo de su vuelo.
Pero sólo es la piedra en que me siento la que sabe su música.
Tiempo parecería que le falta para vivir su vida, que le sobra;
tiempo parecería que le sobra para vivir su ausencia del rosal,
que, como buena madre, no le busca.
· es una rosa sólo, sola, que soledad abierta se procura.
Tiende a quedarse en mí pero se aleja abajo el río.

Seguramente la devaluación también afecta al tiempo. No
alcanza el tiempo. Tal vez sea tiempo de decirle al tiempo
que se ponga al corriente con el tiempo. ¿Será que con el
tiempo el tiempo adelgaza, de tiempo enferma y anda como
fuera de tiempo? ¿Esta obsesión por llegar siempre a tiempo
incluye el pase sin retorno a otro tiempo? Es tiempo de
entender: a la orilla del tiempo el tiempo nos contempla como
esclavos del tiempo, como hijos de un tiempo que matamos
cuando joven nos vio pasar el tiempo. Libre de toda culpa
sabe el tiempo: si a tiempo vives a tiempo te despides de tu
tiempo. En años, en cansancio, en malestares se traduce el
tiempo. En tiempo compartido el tiempo mide al tiempo.
Frente al tiempo el hombre es un juguete de arena, un reloj
sin tiempo, un corredor que nunca llega a tiempo, ni siquiera
para ver la máscara del tiempo, expuesta a los disturbios de
este tiempo.

14

15

�En el tren con un perro
que vivió una triste infancia
Gabriel Contreras

ese perro flaco y tiñoso.
Me pregunta por qué tengo los ojos así.
Yo qué voy a responderle: la verdad, solamente
la verdad y nada más que la verdad ...
Con tanto polvo que se la pasa parallá y paracá
en este maldito pueblo arenoso, es natural que los
tenga colorados ...
ÜfRA VEZ SE SUBIÓ AL TREN

•

perras.

Solo y sin su chorizo querido, el perro creció
hasta alcanzar una estatura modesta, que vino a
ser diezmada por ese horrible mal que ahora lo caracteriza.
¿Cómo fue que enfermaste de tiña?
Me responde con un gemido avergonzado y
una lágrima sucia.

¿Para qué sirve el polvo? Me pregunta. Procuro
inventarle una explicación. Me quito el sombrero
y lo sacudo. Suspiro. Alzo los ojos al azul infinito.
Aviento el cigarro. Digo algo inesperado y él se ríe
con malicia. O sea que no me cree.

Aquí acaba el camino y aquí comienza. Porque
la ruta es redonda.
En el tren tenemos al menos un sol vigilante.
Es el mismo sol que sigue a los niños poetas. Ese
sol que casi casi atraviesa las paredes de sillar de
Doctor Arroyo y Mina.

Por años me la he pasado a la vuelta y vuelta
buscándole el lado bueno a esta tierra. Ahora estoy
seguro de que no lo tiene.

Por las ventanas del tren se asoman los mezquites a puños.

Ni esperanzas de que aquí crezca una planta
de verdad. A no ser que mezquites... Si algo se puede señalar, es el puro cerrerío tendido, pelón, amarillento, listo para alzarse en ventolera al menor pretexto.

Con sus ramas, tratan de robar aretes, pulseras,
relojes, cualquier cosa de cierto valor.
¿Y qué más tenemos en este pueblo que nadie
ve con buenos ojos?

El perro me está contando su infancia.
Triste, pero no por eso menos ridícula.
Lo que me dice es que él jugaba con un chorizo
que se encontró a orillas del río Pilón.

Primera cosa espeluznante.
Cuando digo eso, inmediatamente se hace de

Ruido.
Como estoy asustado por las sombras que se
están metiendo por las ventanas, me olvido de su
pregunta y me reduzco a temblar con lujo de de-

noche.
Primera cosa espeluznante...
HISTORIA DE UN BANDIDO CUBIERTO DE
LUMBRE Y HORMIGAS NEGRAS
Que uno que fue bandido recorre pueblo y
medio cuando todo es un dormir y todo es un ronquerío ...
¿Sería un fuereño, un extremeño, un panameño ese bandido?
No se puede saber, porque el-que lo ha visto

talles.
El perro también comenzó a temblar.
No somos nosotros. Es la tierra la que está
temblando .
Es como si fuéramos a morir juntos, pero no
me importa.
Entonces me acuerdo de cuando era yo chico
y m~ vistieron de blanco y me llevaron a la pila

ha caído fulminado.
¿Sería un zombie, una momia, un murciélago?

bautismal.
Espuma blanca y gorda, vaporcitos de piernas
de pollo, un poco de mole en cada plato, olores a
cilantro y yerba\mena ...
Y luego la vida cristiana, que no me ha servido
de mucho y ha venido a acabar en esto: en la posibilidad de ser aplastado por un derrumbe a bordo
de este maldito tren.
Yno.
No nos morimos porque este animalote una
vez más no se descarriló.
¿Quién cuenta una historia? Dice el perro.

Tampoco eso se sabe.
Pero ha de ser un jovencito tierno y medio lurias, porque cuando pasa pasa cantando ...
Yo soy el muchacho alegre
Que me amanezco cantando
Con mi botella de vino
Y mi baraja jugando...
Los que lo han visto sin verlo, pueden testiguar
que ni botas trae, porque camina sin tocar el suelo
y con las patas a raiz.
Además, no trae ropa porque tiene todo el
cuerpo cubierto de lumbre y hormigas negras.
Si así es como es, entonces pudiera ser un án-

¿Como de qué?
El que diga yo, a contar lo que ya todo el mundo sabe.
Mira -le digo-, aquí nomás estamos nosotros. Así que o cuentas tú o cuento yo.
Cuentas tú, dice el perro, y luego yo.

gel.
¿Un muerto, será?
Ahora viene mi historia, dice el perro.

El consuelo de checarnos los unos a los otros.
Allá va Aniceto, dice Eulalia. Ese Aniceto.
Desde ayer anda bien tomado.
Allá va Eulalia, dice Aniceto. Ese Eulalia. Qué
curioso se ve cuando no toma.

Al principio el chorizo era rojo y fragante. Después comenzó a toser y se fue poniendo verde. Acabó negro.

Macizo, azul el tren en el que estamos trepados.
Brilloso como si fuera nuevo.

¿Qué quiere decir eso? Le pregunto.
Quiere decir que se pudrió.

Hace como cinco años que suena como si se
fuera a partir en dos y nada que se desbarata.
Un tren es cosa segura, que no se anda con tonteras ni caprichos ni mujeradas.

Entre el perro y el chorizo había una especie
de fraternal complicidad. Amor quizás.
Cuando el chorizo se puso negro, estaba a punto de fallecer víctima de enfisema pulmonar.
¿Fumaba mucho? Pregunto.

Ahí vamos los dos adentro de su panza.
El perro me pregunta qué tanto fierro tiene un
tren, de dónde sale ese fierro, de un árbol, del mar,
de la baba de un gusano, de dónde ...
Ruido.

El perro, compungido, me indica que ese era
su único vicio, además del alcohol, la baraja y las

16

17

�HISTORIA DE UN POZO QUE SE APARECE
Y ARMA UN DESGARRIATE
Sale un pozo y sale nada más de noche entre
la casa de los Cortés y la iglesia de Santa Úrsula.
Asusta a los corazones débiles.
Parecerá una tontera, pero no lo es.
En las noches sale el pozo y ahí se está, callado
entre la casa y la iglesia. Como que está pensando.
Y en el momento justo, hace de las suyas.
El año pasado se armó un desgarriate por ese
pozo.
Hasta se mandaron traer unos ingenieros del
otro lado para que lo investigaran.
Ahí vienen, ahí vienen.
Yo, que soy un perro valiente y aventado, les
ladré para hacerme respetar.
Cuando llegaron los gringos, era medianoche.
Que lo ven aparecerse.
Ah chingado, dijeron en inglés.
Mira qué cosas hay en este lado de la frontera
y nosotros tan ignorantes, dijeron también en
inglés.
Los dos se asomaron al mentado pozo, ¿y qué
vieron?
Profundidad.
¿Y más allá?
Más profundidad.
¿Y todavía más allá?
Todavía más profundidad.
Feo el caso.

Volvieron a venir los gringos para ajusticiar a
la víbora fantasma. Rezaron. Alzaron crucifijos. Bailaron con frenesí, y metieron un hilito en el pozo.
Al final del hilito había un anzuelo y un flotador.
Los gringos se durmieron a esperar.
En la mañana, la víbora salió del pozo y escupió el anzuelo. Se rió de los gringos y les mentoteó
la madre.
Los gringos le aventaron botellazos (era lo que
tenían a la mano). La víbora esquivó dichos proyectiles y se paró. Su estatura proyectaba una sombra
aterradora.
Cuando la víbora dejó el pozo libre, del pozo
salió un payaso haciendo gracejadas, y un malabarista, y un lanzador de cuchillos, y una mujer
barbuda y la banda de un circo ... Todos en caravana,
dispuestos a ofrecer un gran espectáculo.
Ah chingado, dijeron los gringos en español.
Y escaparon.
La víbora y los integrantes del circo se dispersaron por el pueblo. Se mezclaron, poco a poco, con
la gente ... Y de ahí, de esa revoltura, nacimos todos
los que hoy en día habitamos este maldito pueblo
arenoso...
¿Sabes una cosa perrito?
¿Qué cosa?
Tengo la sensación de que no te creo nada.
¿Nada es nada? Pregunto él, mientras sus ojos
emiten una lágrima cuyo destino se antoja efímero.
¿Nada es nada? Insiste.

Agarraron el termómetro de esos con los que
se mide el calor de las vacas por atrás, y con un hilito lo echaron hasta muy adentro del pozo.

Yo qué voy a responderle: la verdad, solamente
la verdad y nada más que la verdad ...
¿Para qué sirve el polvo? Me pregunta. Esta
vez me quedo callado. Saco un cigarro y me lo meto
en la boca.

Lo único que supieron decir es que quién les
iba a pagar ·el termómetro.
Llegó el día siguiente y nadie se los pagó, como
hasta la fecha nadie se los ha pagado.

¿Para qué sirve?
Silencio.
Silencio.

Pero lo importante no es el termómetro con el
que se mide el calor de las vacas por atrás. Lo importante es el pozo.

El perro, ese perro flaco me mira por última
vez, me dice adiós con la mano y salta del tren... Lo
veo rodar entre los peñascos cuando me asomo por
la ventana ...

Siguió apareciéndose igual que al principio.
A veces yo me orinaba en él, pero ni se daba
por aludido. Era un pozo insensible.

Con tanto polvo que se la pasa parallá y paracá
en este maldito pueblo arenoso, es natural que
tenga yo los ojos colorados...

Hasta que un 14 de enero de 1922, un día martes por cierto, que sale algo todavía peor: una víbora.

Otra vez se subió al tren un maldito perro
tiñoso.

Esa víbora aparecida nació del fondo del pozo
aparecido.

18

Los territorios del cuerpo
[fragmento]
Dulce María González

-Asf ESTARÁ DE PIE -dijo Mónica y se miró

•

a los ojos que repetían sus ojos hasta lograr
el círculo de sí misma en el espejo. Quedó
atrapada en ese mundo de Mónica mirándose.
Había sido necesario alejarse de la gente, renunciar por unos días a Román, su
calidez que era un cobijo de lana, un caldo
humeante a mitad del invierno. También
el odio que recibía de él era alimento, de
alguna manera necesario y por eso pasaba
tantas horas sumergida en discusiones sin
otra utilidad que el coraje. Ambos sabían
en el fondo esta urgencia y entonces atacaban con pasión, con la furia de saberse
animales golpeados, arrinconados a puntapiés en un bar donde la cerveza no fuera
un lujo y el engaño se pudiera construir, la
seguridad inventada de estar al borde.
Entonces regresaron los árboles.
Era esa época de soledad y la llanta del
carro había explotado pero el contratiempo
develó su rostro de augurio. La imposibilidad de seguir adelante la arrojó al sendero de tierra que une la gran avenida con
la universidad. Debía continuar a pie y en
esto también ayudó la cartera de mano vacía. De otro modo hubiera tomado un taxi
a la salida del edificio donde recién concluía el ensayo.
Caminaba con lentitud, maldecía pero
algo absoluto y familiar le provocó un

19

vuelco. Cierta presencia al penetrar los
orificios de la nariz. Recordó aquello que
jamás hubiera dudado en la niñez. Tampoco ahora existía la menor extrañeza de
lo que entendía sin pensar. Estaba recordando con el cuerpo y su cuerpo había
aprendido desde siempre que la tierra suda
en los árboles. Quizá por el aroma tan conocido y a la vez olvidado la rapidez de la
tarde se detuvo, la ciudad se detuvo, el
mundo todo se detuvo y fue ella, mujer de
sudores entre sudores de árbol, pedazo de
carne, bondadosa y abierta a ciertos olores
merecidos, de tal suerte concretos casi los
tocaba cuando el cansancio no había arruinado las tardes y el mundo llegaba sin
aviso por los caminos del olfato.
Ahora, ante el instante de su mirada
mirándose, Mónica entiende con los ojos
y el pecho y la nariz esas palabras perdidas
en el tejido sin forma del libreto.
-Así estará de pie -repite en voz alta
y sabe que toda ella se ha dilatado hacia la
frase. Sabe que comprende algo más en el
sonido de esas letras pronunciadas, algo
que no puede pensar y sin embargo flota
en el círculo cerrado de sus ojos frente a
sus ojos frente a sus ojos.
Así estaré de pie, se dice dentro y queda sola frenta a ella, estremecida por un
rayo de muerte.

�realidad cotidiana.
Las numerosas enemistades que este escritor
mexicano se ganó se hicieron a pulso. El tono irónicocrítico de Jorge Jo condujo a obtener muchos galardones
de esta naturaleza por la simple tarea de acercarse a la
vida con humor.
Hoy, cuando creemos que vamos a pasos
agigantados hacia una democracia, es muy importante
retomar la obra de este incomprendido sujeto que
emprendió el viaje sin retorno en un avionazo, en el
aeropuerto de Barajas, en Madrid.
Querido Jorge: aunque tus enemigos no te hayan
comprendido y te hayan juzgado como amargoso,
debemos darte las gracias por recordamos que la vida
hay que tomarla así para reímos de ella. A fin de cuentas,
tú no tienes la culpa de quienes te leyeron y criticaron a
la ligera hayan confundido la gimnasia con la magnesia.
Si la literatura nos sirve de algo debemos aceptar
que tu fórmula es el mejor remedio a las enfermedades
sociales, políticas, económicas, que no sólo padecemos
sino que también arrastramos desde hace un buen
número de años. Tu fórmula nos descubre el lado oscuro
del corazón donde el humor genera risa, sonrisa o
carcajada. ¡Gran alimento para el espíritu! No está demás
recordar en este espacio la nota que le dirigiste a un: lector en tu artículo "Memorias de bibliómano":

Jorge lbargüengoitia
Fidel Chávez
No CABE DUDA QUE APRENDER a reímos de nosotros mismos
es una cualidad que no todos podemos lograr porque
arrastramos una serie de convencionalismos y complejos
que nos llevan en retrospectiva a la llegada de los
españoles o a las veleidades de la Malinche, todavía con

Nota. Un lector me habla por teléfono para decirme que
no se escribe "Cha", como lo hice en mi artículo del viernes
30, sino "Sha". Contesto lo siguiente. En el Diccionario de

la Academia no aparece ninguna de las dos formas -&lt;ie
"sexualidad" brinca a "sí", y "cha" es "cada uno de los

la enorme interrogante de nuestro origen.
Precisamente ahora, cuando nos quejamos de todo
y vemos al mundo patas arriba, es muy saludable
recordar y releer la obra de Jorge Ibargüengoitia quien,

tres componentes del cha cha cha"-. En el Pequeño
Larousse Ilustrado (español), que es un diccionario lleno
de defectos pero más sensato que el de la Academia,
aparece en las dos formas: Cha y Sha son el soberano de

bajo el ejercicio de la escritura, no sólo aprendió a
entender la importancia de las pequeñas cosas que nos
rodean o nos suceden, sino algo más importante en la
vida de cualquier sujeto pensante: aprendió a reírse de

Persia. Es decii; que cada quien escribe este monosílabo
como le da la gana, sin pecai:

sí mismo.
Para a leer a Ibargüengoitia y comprender su
sentido del humor hay que entrar en las cavernas de lo

Imágenes de Jorge
en la vida de las cosas

ácido y lo amargo, pero no como una forma destructiva
sino como una manera de construir nuestra folklórica y
pintoresca realidad mexicana.
Detrás de cada uno de los textos de Ibargüengoitia:

Busco IMÁGENES para hablar de Jorge Rangel Guerra. En

novela, teatro o artículos, está nuestro retrato -ése al
que tenemos miedo-, siempre invitándonos al festín de
la hilaridad. Aprender a reímos de nosostros mismos nos
ayuda a ver la vida de otra manera, desmitificando los
grandes e intocables mitos que nos envuelven en nuestra

posada en el cerro. Jorge fue 18 años director de ese
museo. De hecho fue su primer director.
La imagen primera es otra, sin embargo. Es necesario asistir a la casa paterna, tan bien descrita por
Alfonso Rangel, su hermano, en el libro de entrevistas

la noche, el Museo del Obispado es una criatura celeste,

21

�las aristas de la vida hasta palpar las llagas de la pasión.

con Celso Garza Guajardo (esa casa más tarde funcionaría
como Pinacoteca y como extensión de la prepa de Colegio
Civil). Ahí, en Colegio Civil 466, entre las calles de 5 y 15

y le arrancó al hippismo la libertad del amor. Profano de
la noche recorrió congales y barrios bajos de ésta y otras
ciudades. Encontró en la caricatura y el retrato de cantina

de Mayo, encontramos la imagen de un niño, Jorge, que
pinta con gises de colores y la mirada llena de asombro,
sobre el cemento del patio. Tiene 5 años y despierta admi-

El arte adivinatorio de
Roberto Maldonado Espejo
Dolores Hernández

la sobrevivencia. Florecieron los tonos en sus manos y se
reencontró con el misterio que su abuelo le enseñara. En
los matices y la textura de sus lienzos se revela el mito.
Está allí como los cúmulos cristobaleños o los celajes
mortecinos. En la grisura invernal y hasta en la negrura
amenazante de los chubascos. Vapores del mar que

ración y afecto en propios y extraños. Sentimientos
permanentes hacia él, a partir de ese entonces.
¿Qué admiramos en Jorge? Admiramos su talento
(dibuja, pinta, toca el piano, canta), su inteligencia, su
interés siempre renovado por la literatura y el arte (sus
pasiones: la pintura figurativa de los grandes maestros
europeos, las óperas, las sinfonías, los conciertos, las
novelas españolas, Góngora, García Lorca, las películas
viejas, más un etcétera inmenso).

.
no se ha sentido en la incomodidad de tener que estarse quietecito para la sesión
fotográfica. La verdad, conozco a muchos -me cuento
entre ellos-, que le sacan la vuelta a las cámaras. Sin
embargo, existen también los que no pierden la oportuni-

Qui~N, MÁS DE UNA VEZ,

emigran cargados de fantasías. Y Sergio, el poeta de l~s
nubes, se arroba en sus pinceles para traemos la esenoa

dad y siempre se "aparecen" en el preciso momento del
"flashazo", aunque no tengan nada que ver con el motivo

de las transfiguraciones. Rostros de párpados caídos, de
miradas ocultas. Ninfas multíparas del colorido que si-

de la toma.
Mientras a unos les gusta posar y a otros no, quien

lencian la obscenidad para dar paso al objeto erótico.

juega el papel más importante es el fotógrafo, el artista
creador, el que decide, justo cuando debe, aprehender

Sergio es un hombre noble ajeno a la mezquindad y ª. la
codicia absolutoria de los artistas de cartelera. Es un pmtor que cree en sí mismo. Crece desde adentro y se encuentra en ese ejercicio permamente de búsqueda y
aprendizaje. Su obra está ahí, brillando con luz propia.

Jorge y yo tenemos en común un amigo siempre
triste. Jorge me dice: "Cómo puede deprimirse con tantas
películas por ver, tanta música por escuchar, tantos libros
por leer. Y están los amigos, el café... " ¿Entienden lo que
quiero decir de Jorge? Si es verdad que todos los niños
ven el mundo con ojos de poeta, Jorge aún hoy conserva
esa mirada de asombro y gratitud.

Poeta de las nubes

¿Qué queremos en Jorge? Su generosidad, su falta
de envidia, su buena memoria, su excelente carácter, su
cultura. Fluyen las imágenes. En una aparece Jorge
mirando el pedazo de cielo que se extiende de la Sierra
Madre al Cerro de la Silla.

Guillermo Berrones

su objetivo.
Una buena fotografía no se da por azar. El artista
casi adivina cuándo está listo el modelo, cualquiera que
sea. Un ejemplo muy evidente de quien practica este "arte

Estética que no es estática a la espera de la posteridad. Y

adivinatorio" para crear es Roberto Maldonado Espejo.

para placer nuestro, orgullosamente regia.

ETERNAMENTE NIÑO. Seductor. Heredero de los oficios de
su abuelo paterno, un hacendado venido a menos. Guarda celosamente un martillo que ha pasado por generaciones en su familia como alegoría de la tenacidad y el
esfuerzo permanente. Busca, encuentra y aprende en una

Imágenes en secuencia cuentan las historias del
Taller de Artes Plásticas, de la Facultad de Filosofía y
Letras, de Arte, A.C., de Extensión Universitaria, del
Instituto de la Cultura de Nuevo León, del Museo del
Obispado y de la Escuela Superior de Música y Danza.
En la vida de todas esas instituciones está Jorge muy
ubicado (como coordinador, subdirector o director; como
maestro).

espiral constante que enriquece su obra. La fantasía de
las nubes la lleva a cuestas. El abuelo le mostró la magia
de los cuerpos escondidos entre ellas. La vida emergiendo de la vivencia. De la abstracción a lo figurativo. Hasta
en la iconoplastia de las paredes sudadas del hogar tomó
sentido la forma. Sergio Villarreal nació en el centro del
Monterrey de 1948. En esta ciudad que hoy se festeja dejó

Una imagen reciente muestra a Jorge (sin prisas, en
dominio de una vida rica en cultura), paseando con uno
de sus pequeños nietos (al fondo asoma Monterrey, en
hombros de sus 400 años). Es una imagen clara, a colores,
donde destaca la sonrisa de Jorge.

correr la perversión inofensiva de su infancia escondiéndose entre cajas de madera vadas hasta provocar la angustia de su madre. Desde las sombras de su refugio se
extasiaba oyendo los gritos de sus buscadores y grabando
en instantáneas la expresividad de sus rostros. Muy

En octubre de 19%, colocó este ex voto en las páginas de
Annas y Letras, como señal del don recibido en la amistad de
Jorge Rangel Guerra. AGUST1N GARdA G1t.

pronto desgastó lápices reproduciendo el entorno de su
niñez. Acrecentó el orgullo de su madre con aquellas primicias de su plástica y encontró en su padre el rigor de
la crítica. Se hizo el artista. Antes cumplió con el deseo
de sus padres en una escuela comercial. Los escritorios
aplastaban sus sueños. Volvió al placer de dibujar y
pintar. Montó un pequeño taller de diseño gráfico que le
daba para vivir mejor que con su trabajo inicial. Después
atendió al llamado de su sensibilidad para buscarle al
mundo sus parábolas; acarició con la yema de sus dedos

22

23

�La niña que miraba con curiosidad y cierto arrobo
la desnudez de una bailarina de tercera categoría en el
otrora Teatro Blanquita, es una de las primeras fotografías
que le conod a Roberto. La revista Coloquio la publicó
bajo el título de "Historia interminable".

ociológica

Roberto nunca se imagina qué acogida tendrán sus
fotografías, él sólo vive el momento de Ja creación. El
efecto que le produce su trabajo viene después, cuando

área menor que la ciudad de Nueva York con un
producto per capita de 14,000 dólares) apoyar a sus
padres; los promotores de la ley pensaban en el
futuro -ya que las culturas dominantes en Singapur tienen tradiciones familiares de solidaridad
muy arraigadas- pero la gran sorpresa es que empezaron a generarse una gran cantidad de juicios.
¿Por qué? Porque el capitalismo salvaje exige, bajo
la norma de "Ahorra más, sin pensar en los demás",
que se deje de lado toda consideración hacia las
necesidades del resto de las personas, cuando lo
que está en juego es la propia acumulación. La familia japonesa del proceso de desarrollo económico
pasó por una experiencia similar: se redujo al
mínimo, dado que la familia extensa, con un gran
número de parientes y allegados, obliga a una
redistribución del ingreso que es inconciliable con
la función de acumulación; algo parecido, aunque
con características propias, ocurre en nuestro país.
Después de dos años de duda, la fiscalía de
Wuppertal (en Alemania) decidió abrir procesos
penales contra 1,860 médicos. La causa: haber inflado precios de instrumental de cirugía cardiaca y
provocar a la seguridad social alemana daños por,
cuando menos, 21 millones de dólares; los médicos
no recibían grandes sumas, pero sí compensaciones
en especie como viajes a reuniones y congresos para
toda la familia o aparatos para investigación. Algún
médico alemán -que como en casi todo el mundo,
suele ser una de las profesiones mejor pagadasllegó a recibir más de trescientos mil dólares en
soborno que las empresas contabilizaban como
"gastos para investigación". ¿Por qué? Porque
cuanto más dinero pueda recibirse, mejor; la regla
podría ser algo así como "Recibe más sin mirar
atrás".
Lo que quiero subrayar es que, independien-

su obra es mostrada al público. Alguna vez le oí decir:
"El arte para ser gozado debe tener la compañía de un
espectador."
Una ruta adecuada, para que el artista tenga más
cercanía con la gente, la constituyen las exposiciones. Y
Roberto lo sabe. Hace unos meses inauguró una muestra,
de las tantas que ha montado, en un espacio cultural de
Monterrey. En esa ocasión expuso una serie de retratos
no tan urbanísticos como muchos de los que ha tomado.
Esta vez la selección estuvo conformada por paisajes,
espacios y objetos de un pequeño pueblo del norte del
país: Santa Bárbara, Chihuahua, para ser más exactos.
Roberto nos trajo hasta Monterrey la indiferencia de unos
rostros endurecidos por el trabajo de la minería; esos
hombres cuya existencia se va consumiendo por la antra-

imestral.

cosis -enfermedad que padecen casi todos los que
trabajan, por tiempo prolongado, en las minas-parecían
decimos con sus ojos, más de lo que sus enmudecidos
labios nunca profirieron. Calles desiertas y bardas derruidas haciendo juego con la vegetación cactácea que se podía apreciar en pequeños llanos y sobre escarpados
montículos. Un perro interrogante, en medio de la calle,
casi reclamando el hogar que abandonó, quedó atrapado
en la lobreguez de la húmeda noche.

Finalmente scapó ...

•

S:: suscrlp

Y el contraste no se hizo esperar: unas fotografías
confesando rostros desolados y ambientes solitarios, a
la par de otras con calles ribeteadas de anuncios comerciales, cables cruzados y recintos religiosos, aunque con
un dejo, todavía, de zona suburbana. Pero había una que
sobresalía entre todas: la pequeña estación del tren, con
ese aspecto tan encantador que tienen las construcciones

itras Centro

4460

cuando al paso de los años conservan su fachada original. La constante de casi todas estas fotografías era el
juego de claroscuros que el artista les imprimió.
Quizá la virtud de quien realmente hace arte estriba
en la sensibilidad para encontrar el balance perfecto entre el fondo y la forma de la creación. Éste es el caso de
Roberto.

24

Dilemas navideños
¿Qu! TIENEN EN COMÚN la enfermedad de las "vacas
locas", la nueva ley familiar en Singapur, los médicos alemanes y la fiesta de la Navidad que se celebra en estas fechas? Que son todos ejemplos de
lo que algunos llaman neoliberalismo y que no es
más que la reviviscencia del capitalismo en su versión más "salvaje" .
Las "vacas locas" aparecieron en el Reino Unido en marzo de este año, aun cuando hay indicios
de brotes anteriores; todavía hay dudas sobre las
formas de acción y transmisión del mal (aunque
está correctamente identificado, así como su contrapartida en los seres humanos), pero sí hay coincidencia en que su repentino incremento se debe a
la voracidad de los ganaderos que bajo un lema
del tipo "Gana cada vez más sin que importe lo
demás", daban a las vacas alimentos "sintéticos"
que les producían la enfermedad. ¿Por qué? Porque
en el mercado capitalista es necesario ganar cada
vez más y más dinero, sin prever las consecuencias
de esos logros.
En junio de este año, las autoridades de Singapur aprobaron una "Ley de ayuda de padres"
que exige a los ciudadanos de esta pequeña república (tres millones de habitantes agrupados en un

25

�de ganar dinero sin ninguna otra consideración. Los
sindicatos, allí donde todavía tienen fuerza, han
quedado atrapados en la insaciable voluntad de
poder de sus cúpulas dirigentes, que sólo han encontrado en la corrupción el límite de sus posibilidades. La religión no supone ya ninguna traba a
la codicia de los seres humanos, ya porque casi
nadie cree en ella, ya porque sus mismos principios
han quedado desfasados; el catolicismo sólo puede
oponer al capitalismo "salvaje" una visión de la
solidaridad más propia de las zonas campesinas,
pero no apta para los ciudadanos urbanos e industrializados.
Se trata, sin duda, de una nueva moral; como

temente del juicio moral que pueda hacerse -y que
no quiero presentar, justamente, como una cuestión
moral aunque en sí lo sea-, es probable que los
participantes se vean sorprendidos y tengan escasa
conciencia moral del hecho, algo así como "No he
hecho nada tan malo", ya que pareciera que casi
todas las personas hacen hoy en día más o menos
lo mismo. De hecho, la corrupción, en una gran
cantidad de variaciones, se ha extendido por todo
el mundo, pero ello sería objeto de todo un trabajo
de análisis especial.
En el mundo occidental (aunque también hay
signos de ello en otros ámbitos, como Japón, por
ejemplo), las festividades navideñas se presentan

edagógica
Asimismo, hay que tomar en cuenta que en
todo proceso de enseñanza-aprendizaje formalizado intervienen variables económicas, sociales, políticas y culturales; del maestro y del alumno.
Como aspectos relacionados con el maestro
están: el manejo del conocimiento que se pretende
enseñar, así como el dominio de estrategias que
aceleren la apropiación del objeto de estudio por
parte del sujeto que aprende.
Me gustaría en este momento hacer un paréntesis para señalar que precisamente una de las inquietudes de los maestros comprometidos con la educación ha sido el contribuir a esa apropiación planificando su tarea como facilitador del aprendizaje.
También cabe señalar que hay quienes atribuyen
el éxito de los procesos de enseñanza-aprendizaje
al solo hecho de tener un dominio del campo disciplinario dejando fuera todo el aspecto psicopedagógico y didáctico; por otro lado, algunos se olvidan
del análisis de las disciplinas y atribuyen el logro
de los objetivos al conocimiento y manejo de la
psicopedagogía y la· didáctica. Tanto una postura
como la otra tienen de hecho sus implicaciones en
la práctica docente. Un"equilibrio" entre estos dos
aspectos económicos, sociales e institucionales ya
señalados, nos remite a un trabajo conducente a
procesos de enseñanza-aprendizaje mejores, más
enriquecedores y si se quiere decir de mayor cali-

Acerca de la planeación
del proceso de
enseñanza-aprendizaje
Angélica Vences

como un inmenso intercambio de obsequios donde
lo importante es mostrar que se tiene y se puede
gastar dinero, donde el posible espíritu cristiano
-cualquier cosa que esto sea- se ve reducido a la
compra-venta. Lo que importa es la movilización
de las fuerzas del mercado y no los símbolos con
los que una fiesta puede mostrarse. Pero al mismo
tiempo, las Navidades son, para muchos, la oportunidad de mostrar el interés por los demás en
alguna forma de solidaridad.
Si el capitalismo "salvaje" del siglo XIX tuvo
como dos de sus principales moderadores la lucha
de los sindicatos y la ideología de sumisión acaparada por la religión, estamos asistiendo a la desaparición de ellos, y el sistema legal tampoco suele
ser un freno a las ambiciones de la gente que, embebida en el espíritu de la época, no hace más que
seguir la consigna fundamental de los tiempos: la

científicos sociales, me parece que no nos compete
señalar si es mejor o peor que la vieja, pero sí
advertir el hecho e indicar sobre las consecuencias
de una u otra decisión, cuya opción tampoco es de
nuestra competencia.
Si queremos continuar con esta nueva forma
de vida, los seres humanos debemos resolver el
dilema de aceptar que la ganancia individual, en
cualquiera. de sus modalidades, es el único motor
de la acción humana o crear ideologías efectivas
que puedan dar satisfacción a los desposeídos, a
los marginados y a quienes quedan excluidos del
reparto de la riqueza que, por otra parte, son cada
vez más. O hacer lo más sensato: olvidar los cantos
de sirena de quienes piensan que el modelo
económico actual nos proporcionará el mejor de los
mundos y reorientar sus objetivos.

LA PLANEAOóN DE y para los procesos de enseñanzaaprendizaje es sin duda una de las tareas más importantes que el docente universitario ha de realizar
en cumplimiento de su compromiso y función. De
ahí que puntualizar algunas ideas acerca de esta
actividad pueda resultar de interés para la comunidad académica. Partiré señalando algunas consideraciones importantes en el ejercicio de la docencia.
Es fundamental que el docente que al enfrentarse a una tarea de planeación didáctica tenga claro
de entrada, cuál es la concepción de aprendizaje
que fundamentará su acción; particularmente, la
consideración de que el aprendizaje es un proceso
individual que supone la transformación de los
conocimientos que se poseen en otros cualitativamente distintos y que serán sustento de nuevas
adquisiciones. Esta explicitación no es nada sencilla, puesto que no sólo se trata de concordar con alguna postura teórica de aprendizaje sino de actuar

dad.
La planeación didáctica le implica al maestro,
además de la formulación de los planteamientos
anteriores, elaborar anticipadamente y por escrito
un plan que oriente y conduzca al proceso. Los
principales componentes de la planeación didáctica
son cuatro: objetivos, contenidos, actividades o experiencias de aprendizaje y evaluación. Hay quienes proponen también contemplar un aparato en

en consecuencia.

26

27

�el que se exponga la presentación del curso o del
programa, aspecto que permite la contextualización
de éste, tanto para el maestro como para el alumno.
Los objetivos. Son elementos de gran importancia. Han sido considerados como la única parte
del programa con carácter imperativo. Cada uno
de los cursos o asignaturas que conforman el plan
de estudios tienen una razón de ser, su importancia
está dada por el papel que juegan con respecto al
perfil profesional, de ahí que en función de esto, se
plantee con la mayor claridad posible el objetivo a
alcanzar pensando en el tipo de aprendizajes, habilidades y destrezas que se pretenden desarrollar.
Esto es, hay que dejar claro de entrada qué se va a
aprender y a qué nivel. De los objetivos obtendremos indicadores tanto para la selección del contenido temático como para la evaluación.
Una vez planteados el o los objetivos del curso,
el maestro tiene una tarea realmente exhaustiva: la
selección del contenido.
La selección del contenido no es la elaboración
de un listado de temas y subtemas para el desarrollo del curso, sino la realización de todo un trabajo intelectual en tomo al objeto de estudio de la
disciplina (objeto de formación), a fin de hacer
recortes y seleccionar de la misma, los aspectos más
significativos y de mayor importancia para el proceso. Esto nos lleva a la elaboración de una estructura que ha sido llamada estructura conceptual.1
Su construcción permite la determinación de conceptos o ideas básicas, algunos conceptos conectados, principios, teorías y hechos específicos (ejemplificaciones, aplicaciones o fechas) que permiten
la comprensión del contenido, así como el establecimiento de relaciones con conocimientos afines o
de algunas asignaturas que se cursan paralelamente.

l. De secuencia: aquí señala el aspecto metodológico en el abordaje, así podemos decidir: ir de
lo simple a lo complejo; del todo a las partes o viceversa o basándose en los criterios metodológicos
que el propio contenido, en ocasiones, proporciona.
2. De profundidad: hay que considerar que el
o los conceptos han de ser trabajados con cierto
nivel de abstracción, precisión y complejidad. En
este momento es de fundamental importancia tener
clara la forma en que se dan los aprendizajes (niveles y procesos), de ahí que podamos decir que hay
que tener presente la idea del aprendizaje como una
estructura en espiral acumulativa.
3. De horizontalidad: este principio implica
incorporar conceptos conectados que ayuden a clarificar la idea central y mantener relación con contenidos enseñados simultáneamente.

La selección de actividades de aprendizaje. Estas
son las formas y medios sistematizados para lograr
el desarrollo del aprendizaje en un grupo, en
función, definitivamente, de un objetivo.
Para seleccionar las actividades de aprendizaje
hay que tomar en cuenta al grupo; su madurez, preparación, nivel y tamaño; los objetivos y el conocimiento que se tienen de las actividades. Posteriormente, han de organizarse de manera tal que
se permita un aprendizaje continuo, creativo y significativo. Esto supone que el docente sea consciente
de que se trata de generar aprendizajes y, por lo
tanto, debe saber cómo se dan los mismos.2 Eusse
Zuluaga3 señala algunos principios para su organización: de continuidad, de secuencia y de integración; así como tres momentos: de apertura, de
desarrollo y de cierre o culminación. Curiosamente,
a pesar de que esta fase es la que más tiene que ver
con la práctica educativa concreta, no se formaliza
en los programas de los cursos y, al parecer, es la
menos reflexionada y sistematizada. De ahí que el
maestro coordine el proceso un tanto improvisadamente y se tienda a quehaceres rutinarios.
El último aspecto de la planeación didáctica
son los criterios e instrumentos para la evaluación. Se
puede definir a la evaluación como un proceso integral, sistemático, gradual y continuo que valora
los cambios producidos en la conducta del educando, pero no sólo eso, sino también la eficacia de
las técnicas empleadas, la calidad del curriculum y
todo cuanto converge en la realización del hecho

Ya que se ha seleccionado el contenido debe
estructurarse de manera que pueda ser asimilado
por el alumno y por lo tanto hay que tomar como
referente los conocimientos que el alumno posee.
Esto nos lleva no sólo a la organización lógica del
contenido sino también al planteamiento de recomendaciones de carácter operativo para su abordaje.
Para el ordenamiento del contenido, así como
para su tratamiento, Eduardo Remedi propone algunos principios:

28

De lo que sí estamos seguros, sin intentar ser
novedosos, es que la consideración de los procesos
de aprendizaje de los alumnos ha sido un aspecto
completamente olvidado por los docentes, por lo
que creemos que atacar el problema en este sentido
puede puede ser una excelente opción para mejorar
los sistemas de formación en las instituciones
educativas.
Por otra parte, conviene señalar que si bien la
planeación previa al trabajo en el salón de clases
puede hacerse pensando en un grupo de aprendizaje homogéneo, la realidad exige al docente las
competencias suficientes para realizar ajustes sobre
la marcha y tomar las mejores decisiones en situaciones problemáticas, atendiendo circunstancias
específicas del proceso.
Con todo esto no se deja de lado, en ningún
momento, la necesidad imperiosa de solucionar
toda una serie de problemas de índole económico
y administrativo en el área de planeación educativa
de las instituciones, a nivel macro. Sin embargo,
como participantes del hecho educativo a nivel
micro, algo tenemos que hacer y esto puede ser un
buen inicio.

educativo.4 De esta manera la evaluación deja de
ser la sm:iple aplicación de pruebas y se convierte
en parte importante del proceso de enseñanza
aprendizaje. La evaluación puede ser Diagnóstica
si se realiza antes de iniciar el proceso de enseñanza
aprendizaje; se sugiere, inclusive, que antes de
elaborar el programa a fin de damos cuenta de cuáles son las bases de las que debemos partir en cuanto a las características de entrada de los alumnos.
Para realizarla se puede recurrir a pruebas, exámenes orales, test e inclusive a los resultados obtenidos en cursos anteriores.
Formativa: se realiza durante todo el proceso y
reviste de gran importancia desde el punto de vista
pedagógico ya que redunda en beneficios para los
alumnos y para el maestro, puesto que proporciona
elementos para la retroalimentación. Asimismo
permite apreciar el avance del proceso, controlar
fallas y juzgar sistemáticamente los resultados
parciales de la enseñanza.
Sumaria: se hace al final de un determinado
periodo de trabajo y proporciona la información
sobre el cumplimiento de los objetivos. En este tipo
de evaluación sí se otorga una calificación aunque
ésta, por sí misma, carezca de sentido; de ahí que
sea necesario contextualizada dentro del proceso
y darle un significado educativo.
Son susceptibles de evaluación: conocimientos,
habilidades, destrezas, actitudes, intereses, apreciaciones del alumno, pero también métodos, actitudes, preparación y hasta la forma de evaluar del
docente.
Si bien se presenta una propuesta para mejorar
el proceso de enseñanza-aprendizaje, nada de lo
que aquí se dice está acabado y por lo tanto está
sujeto a observaciones y críticas que contribuyan a
su perfeccionamiento.

Notas:
l. Remedí, Vicente E. La construcción de la estructura metodológica
2. Para ahondar en este punto véase Quesada C., Rodo. "Por
qué formar profesores en estrategias de aprendizaje?", revista
Perfiles educativos, núm. 39, enero, febrero, marzo. México,
1988, pp. 28-35. Rojas F. y Gilda &amp; Quesada C., Rocío. "El
aprendiz: Polo olvidado en el proceso de enseñanza-aprendizaje", revista Perfiles educativos, núm. 55-56, enero-junio,
México, 1982, pp. 54-60.
3. Eusse z., Ofelia. "La instrumentación didáctica del trabajo
en el aula", revista Perfiles educativos, núm. 19, México, 1983,
pp. 3-17.
4. Fermín, Manuel. La evaluación, los exámenes y las calificaciones,
Ed. Kapeluz, Biblioteca de cultura pedagógica, Buenos Aires.

29

�1

a analizar la crisis del psicoanálisis; los autores son
miembros destacados de la Asociación Psicoanalítica Argentina, desde miembros fundadores hasta
psicoanalistas jóvenes. Las conclusiones van desde
los que piensan que la crisis es el resultado de una
resistencia social a los descubrimientos de Freud,
hasta los que consideran que el psicoanálisis clásico
es obsoleto, pasando por los que afirman que cada
analista debe analizar su ambivalencia personal
frente al padre de esta disciplina. Revisemos algunas de sus conclusiones:

,,

tenc1on
flotante
el riesgo de petrificarse; si se abre demasiado a muchas corrientes, puede desembocar en el caos.
A lo largo de su existencia, casi centenaria, el
psicoanálisis ha oscilado entre la rígida ortodoxia
freudiana y la Babel de escuelas psicoanalíticas que
hablan lenguas extrañas entre sí. Por esta y otras
muchas razones el psicoanálisis ha recibido críticas
múltiples prediciendo su próxima extinción. Títulos
de libros como La agonía del psicoanálisis de J. J.
López Ibor o Réquiem para el psicoanálisis de Edgar
A. Levenson y otros semejantes lo confirman a lo
largo de la accidentada trayectoria de esta controvertida disciplina. Las críticas han sido tanto internas como externas pero han predominado las externas. Las internas han desembocado en rupturas
como las de Adle~ Jung, Steckel, etc.; y las externas
han consolidado la institución; por ejemplo, ortodoxos versus frommianos, carusianos, lacanianos,
etc. Tradicionalmente las críticas incidían en aspectos teóricos y no amenazaban la estructura de la
organización. Recientemente la crisis económica,
entre otros factores, ha alejado a los pacientes de
los consultorios psicoanalíticos y a los candidatos
a psicoanalistas de los institutos de enseñanza. Esta
crisis pudo percibirse en algunos trabajos del último congreso latinoamericano celebrado en Monterrey a principios de agosto. En este evento científico circularon dos publicaciones, una de Argentina (La plaga de Tebas, Año 1, Núm. 1, 1996) y otra
de Mónterrey (Sdentia poetica, Año 2, vol. 1, Núm.
2, 1996) que publica el Departamento de Psiquiatría
del Hospital Universitario, donde aparece un largo
ensayo de César Garza Guerrero, "La crisis del
psicoanálisis". Las conclusiones a las que llegan ambas publicaciones son dignas de algunas consideraciones. Empecemos por la revista argentina.
Se trata de un número monográfico dedicado

El malestar en la institución
psicoanalítica
DICE LE.SZEI&lt; KoLAKOWSI&lt;I, en su conocido ensayo "El

sentido de la tradición" (Diálogos, sept.-oct. de
1971), que las sociedades albergan en su seno dos
clases de miembros: los conservadores y los
revolucionarios; si predominan los primeros la
institución se anquilosará y no podrá avanzar, si
predominan los segundos la institución puede
acelerarse y escindirse hasta su desintegración.
Conclusión: las sociedades necesitan a moderados
y revolucionarios en proporción equilibrada para
no estancarse y progresar a un buen ritmo.
La quinta conferencia de la Asociación Psicoanalítica Internacional de analistas en formación,
celebrada en Buenos Aires en junio de 1991, estuvo
dedicada a las dificultades de integración de las
diferentes perspectivas teóricas y clínicas en la
formación de los psicoanalistas. La reunión se llevó
a cabo bajo el sugerente título "Entre la petrificación
y el caos", y en ella participaron analistas representativos de países muy diferentes en cuanto a idioma
y tradición cultural. Los resultados no fueron muy
halagadores. Con el título de la conferencia se aludía al grave problema que afecta al psicoanálisis
desde hace tiempo: si se cierra a nuevas ideas, corre

30

l. La crisis actual corresponde al retomo de
lo reprimido.
2. Estaba en la naturaleza del psicoanálisis
despertar una oposición porque ''hería los
prejuicios de la humanidad culta en algunos puntos muy sensibles".
3. La sociedad no tolera que se descorra el velo de la amnesia infantil que lo enfrentaría
con el tabú del incesto, el parricidio y la castración. Infringir el tabú acarrea una insoportable herida narcisista.
4. La crisis del psicoanálisis se inscribe en
otra más amplia: la crisis del pensamiento
actual.
S. Bajo la afirmación "Freud ha muerto" los
psicoanalistas ocultan su crimen y hacen a
Freud responsable de su propia muerte.
6. Hay una resistencia entre analistas a la fir.

me convicción en la existencia del inconsciente. Más que una crisis de pacientes habría que pensar en una crisis de los psicoanalistas.
7._ Los intentos por adaptar el psicoanálisis a
los ideales de una cultura "instantánea" ha
adulterado la esencia del mismo.
8. Colocado el psicoanálisis entre la filosofía
y la medicina no se ha beneficiado de ninguna de las dos. La filosofía lo ha vuelto
confuso y la neurociencia no lo ve con buenos ojos.
9. El psicoanálisis está siendo arrasado por el
devenir científico que trae consigo nuevas
soluciones para las neurosis.
10. En una sociedad devota de la velocidad, el
desarrollo de tratamientos alternativos más
rápidos, baratos y eficaces ha desplazado
al psicoanálisis.
El trabajo de César Garza Guerrero es más profundo y extenso, se apoya en 150 fichas bibliográficas y plantea dos ideas centrales:
A. La crisis actual del psicoanálisis ny es ni

como ciencia ni como disciplina ~fesional.
B. La crisis es fundamentalmente organizacional y educacional.
A lo largo del ensayo describe muchas pecu-

�liaridades de los centros donde se enseña psicoanálisis y pone al descubierto el ambiente que rodea
a los candidatos y sus maestros. Enumeraré algunas
conclusiones parciales de su texto:

percataron de la fuerte tradición dramática náhuatl
establecida en las ceremonias rituales (danzas, cantos y discursos) que eran celebradas en honor Y
como ofrenda a sus dioses. Con la inclusión de estos
elementos, los frailes establecieron formas didácticas basadas en la escenificación con el firme propósito de propagar su doctrina evangelizadora. Los
jesuitas fueron los principales impulsores de los
coloquios, representaciones que son una de las
vertientes que originaron las expresiones pasto-

dose y sobreidealizando a los psicoanalistas
didácticos y pierden el objetivo de su entrenamiento.
8. La institución psicoanalítica ha venido operando como una franquicia semejante a
McDonald'so Kentucky Fried Chicken, elaborando el mismo producto final: un analista-tipo en países tan distintos como Canadá
o Brasil.
9. Las sociedades analíticas necesitan aceptar
la muerte de Freud y abandonar "la era
apostólica del psicoanálisis", porque "una
ciencia que duda de olvidarse de sus fundadores es una ciencia perdida (Alfred North
Whitehead)".

l. Los psicoanalistas hablan como Cantinflas:
"cualquiera se siente con la libertad de hablar de lo que se le venga en gana sin temor
a que haga (sic) el ridículo".
2. Las sociedades psicoanalíticas funcionan
como sectas religiosas donde se practica la
transmisión de un dogma que debe ser
aprendido y repetido por los fieles seguidores de la doctrina.
3. Los institutos tradicionales de psicoanálisis
y psicoterapia funcionan como centros de
estudio de tiempo parcial, desvinculados
de la Secretaría de Educación Pública y de
los institutos de enseñanza superior, "en
una parroquial marginación de los apoyos
públicos, económicos, informáticos, interdisciplinarios" y de investigación de reconocidas instituciones públicas.
4. La sumisión a este sistema tradicional de
enseñanza sólo produce profesionistas mediocres, incapacitados para cuestionarse sobre sí mismos y sobre la institución que los
gradúa de psicoanalistas.
S. La crisis del psicoanálisis es interna y "resulta de la tensión dinámica entre las angustias epistemofóbicas frente al reto de estudiar,
cuestionar, investigar, producir y generar
conocimientos por un lado y la inercia del
anquilosamiento acomodaticio en la mera
transmisión religiosa e indisputable de sus
creencias y rituales pseudoeducacionales,
por el otro".

10. La forma en que los psicoanalistas enfrentan el sustrato irracional de sus "dependencias e idealizaciones colectivas", y den solución a sus crisis de identidad "será decisiva
para el progreso del psicoanálisis o para
un estancamiento y deterioro".
Esta apresurada síntesis enumerativa no les
hace justicia a los trabajos revisados, especialmente
al laborioso y valiente ensayo de César Garza Guerrero. Los interesados deben leerlo y, ¿por qué no?,
proponerlo como tema de un grupo de discusión
para someterlo a un minucioso escrutinio. El debate no está agotado. Es muy saludable el análisis
institucional de la organización psicoanalítica en
todas sus áreas. Como dice Kolakowski en el texto
citado al principio: "Una sociedad en que la tradición se convierte en culto, se condena a sí misma al
estancamiento; una sociedad que quiere vivir de la
rebelión contra la tradición se condena al aniquilamiento. Es por esto que las sociedades no sólo
producen el espíritu conservador, sino también el
revolucionario; ambos son necesarios pero sólo
pueden coexistir en el conflicto, jamás en una
síntesis". El psicoanálisis debe abandonar su aislamiento autocomplaciente y triunfalista. La ingenua
visión mesiánica de que todas las enfermedades
psiquiátricas son psicógenas y se curan con el psicoanálisis ha quedado atrás. El psicoanálisis tiene
muchos desafíos científicos que enfrentar y estamos
seguros de que un brillante porvenir le aguarda
más allá de la petrificación y el caos.

6. El futuro del psicoanálisis como ciencia y
profesión no puede ser otro que el de evolucionar y transformarse. "La sobrevida de
nuestros institutos y sociedades psicoanalíticas tradicionales así como su organización
local e internacional, con sus características
homogámicas y sincréticas actuales es lo
que está en tela de juicio."
7. La baja producción de trabajos científicos
es el resultado de esta enseñanza esterilizante. Los candidatos terminan sometién-

32

istoria
matria

releras.
Ligada a su origen religioso, la pastorela
es la recreación de las peripecias que enfrentan los
pastores para llegar a la adoración del Niño-Dios
que ha nacido en Belén, anunciación comunicada
por el arcángel Gabriel. En el camino tienen que
luchar con los demonios, que representando a los
siete pecados capitales, les imponen todo tipo de
trampas, obstáculos y tentaciones para hacerlos
desistir de su encomienda. El arcángel Miguel libra
una intensa batalla con el Diablo para finalmente
triunfar sobre él y despejar el camino a los que van
a adorar al Redentor. Se trata de una confrontación
entre el bien y el mal de la que se desprenden ciertas
lecciones de carácter moral.
A través del tiempo -como toda manifestación popular- las pastorelas adoptan variantes en las que se aprecian cambios y adaptaciones
que las van integrando paulatinamente a nuestra
identidad cultural. Además de las pastorelas de las
iglesias, muchas de las cuales siguen conservando
su contenido eminentemente religioso y un
lenguaje culto, surgen las pastorelas tradicionales
representadas en las zonas rurales; se caracterizan
por un lenguaje rudo, propio de los pastores -o
rancheros y campesinos en la actualidad-; están
impregnadas de cierto humorismo involuntario y
son ingenuas, pero a la vez picarescas, cargadas de
ironía, comicidad y sexualidad que en el mayor de
los casos se da espontáneamente. Es importante señalar la paradoja que se presenta en estas representaciones: impregnadas de elementos paganos, es
aquí donde se manifiesta una devoción auténticamente sincera. En los últimos años la crítica social
y política también se ha incluido en la trama como

La pastorela norteña
Jorge A. Segura Gómez
Los dioses, mitos y prácticas rituales simbolizan los
principales valores y relaciones sociales; todas esas
creencias y prácticas contribuyen a integrar la sociedad,
le proporcionan coltesi6n, fomentan la solidaridad Y
mantienen la continuidad.
Marshall D. Shalins

un punto de partida histórico de
nuestra tradición pastorelera, podemos asentar que
este género nació como una forma de diseminación
de la doctrina cristiana que rápidamente se convirtió en una auténtica manifestación de teatro popu-

EsTABLECIENDO

lar.
Las órdenes religiosas llegadas al Nuevo Mundo, además de sus conocimientos de carácter religioso, habían asimilado toda una cultura teatral que
en España se estaba generando y de la cual parte
importante de ese acervo era de carácter clerical,
manifestada por medio de autos, misterios Y
coloquios, escritos por Juan de Encina, Gutierre de
Cetina, González de Eslava, Cervantes, Lope, Valdivieso, etc., así como un buen número de autoría

una muestra más de la sabiduría popular.
En la zona noreste es donde menos se desarrolló este tipo de manifestaciones escénicas, ya que

anónima, que iban a conformar lo que la historia
llamaría el Siglo de Oro. Al llegar a las Indias se

33

�Las tradiciones en general y la pastorela en
particular constituyen la respuesta y el intento de
grupos marginados -en su mayoría de origen rural- para recuperar sus lazos de identidad, hacer
referencia a los orígenes, demostrar su resistencia
hacia lo impuesto y presentar una reacción frente a
lo urbano, como en el caso de las pastorelas debarrio que se efectúan en Monterrey y Torreón y las
que se representan en ejidos y pueblos del noreste,
en las cuales lo religioso sigue manteniéndose como
lo primordial, lo que trae consigo una actitud de
respeto y reverencia que pervive a través de los
villancicos, letanías y adoración al Niño, principalmente. Este tipo de tradiciones identifica a grupos procedentes de diferentes partes de la república
que han emigrado de sus lugares de origen para
asentarse en los grandes centros urbanos trayendo
consigo el legado que sus ancestros les heredaron.
Textos pastoreleros como los encontrados en Doctor Arroyo, Ganavite, El Peñuelo, Galeana, Montemorelos, Allende, Linares, barrios y comunidades
urbanas de Nuevo León; Miquihuana, Tamaulipas;
Vanegas, Cedral y Charcas, San Luis Potosí; Parras
de la Fuente, San Pedro de las Colonias, Paila, La
Flor de Jimulco y Torreón, Coahuila; Mapimí,
Ceballos, Tlahualilo, Lerdo, Gómez Palacio y
Sapioriz, Durmgo, cuyos manuscritos o libros se
encuentran en poder de familias que los han recibido como herencia de parte de sus antepasados y
cuya representación -en donde llega a realizarse-está a cargo de la misma comunidad, son manifestaciones de la tradición que sin duda alguna cuentan con elementos suficientes para ser merecedoras,
no sólo de la atención de espectadores efúneros,
sino de estudios serios que las reconozcan y difundan.
Textos vivos, con toda una tradición a cuestas,
que tienen como objetivo tácito el preservar nuestra
identidad, sobre todo cuando el individuo se traslada a las grandes urbes, en donde su pasado y sus
costumbres son diluidas por un sinnúmero de
propuestas nuevas, las más, provenientes del país
del norte, que nada tienen en común con nuestra
idiosincrasia pero que con la colaboración totalmente interesada de los medios masivos han ido
suplantando sistemáticamente usos, hábitos y
costumbres, creando necesidades innecesarias, sobre todo en nuestro contexto casi fronterizo en

cuando los conquistadores llegaron a estas tierras,
los misioneros responsables de catequizar a los aborígenes contaban con otros medios didácticos para
dicha empresa; no dudo que trajeran consigo algunos autos sacramentales o coloquios sobre santos
y sucesos bíblicos, pero en la conquista de estos
territorios, el teatro ya no fue un arma tan poderosa
como lo fue en Mesoamérica. De aquí se desprende
que la pastorela no tenga un fuerte arraigo en las
comunidades norteñas, sino que, debido a los numerosos grupos que se han asentado desde finales
del siglo XIX en los centros urbanos provenientes
del centro y sur de nuestro país, estas representaciones se han integrado como parte de las festividades navideñas, sobre todo en las celebraciones
que llevan a cabo los grupos marginados, tanto en
la zona urbana como en el medio rural.
En estos tiempos es necesario revalorar la función que la pastorela tradicional tiene, sobre todo
la que aún pervive y que es representada en su
forma primitiva dentro de nuestro contexto norteño; es fundamental que estas dramatizaciones
sigan conservando sus peculiaridades ajustadas a
las formas tradicionales. Es en nuestras comunidades, que aún mantienen sus manifestaciones
ancestrales, donde es imperioso convocar a un análisis introspectivo y retrospectivo para una reafirmación de nuestros valores, conductas, intereses
y costumbres.
Hacia el interior de las comunidades urbanas,
conformadas por conglomerados humanos que
provienen de pueblos, rancherías y ejidos, la pastorela proporciona a determinados grupos sociales
una unidad en torno a su representación, aun cuando cada congregación participe de manera diferente
según su forma de entender y expresar su fervor.
Por lo que se refiere a la pastorela generada en
nuestro contexto urbano, esta conlleva en sí propósitos muy claros que difieren de acuerdo con los
intereses de los distintos grupos o compañías que
las llevan a escena. Dicho propósito se inserta
primeramente en el texto (motivos, situaciones,
vocabulario, tema, etc.), después en las actitudes
de los actores y en la modificación de los personajes
y finalmente en los propios elementos escenográficos y de vestuario; los espacios y tiempos
también son factores determinantes para estas
adaptaciones pastoreleras.

34

objetivo de evangelizar.
2) El factor religioso de los valores tradicionales
del catolicismo se mantiene presente en los parlamentos de los personajes de pastorela sean urbanos
o rurales, sean conservadores o frívolos. El mensaje
sigue siendo el mismo: el bien triunfa sobre el mal,
sin importar el enfoque que se le dé.
3) En la zona rural es donde la pastorela conserva sus formas más auténticas en cuanto a estructura, religiosidad, atmósfera, rito y solemnidad, lo
cual le quita atractivo para las nuevas generaciones
y la conduce a una casi segura extinción.
4) La pastorela constituye un factor de
comunión y unificación cultural entre los diferentes
grupos marginados que conviven en las zonas
urbanas, fortaleciendo su interrelación, cuando
menos temporalmente, dándoles un punto de apoyo social y moral frente a las adversidades que
sufren en su vida cotidiana, llevándolos festivamente a su pasado común.
5) En el mosaico social urbano, las pastorelas
reciben diferentes tratamientos, estableciendo cada
grupo representativo su propio código y sus propios canales de recepción, dando como resultado
el surgimiento de una rica variedad de estas manifestaciones escénicas.
6) Aun cuando la estructura y el tema están

donde se está más expuesto a ceder ante la embestida de nuevas formas de comunicación recreativas
y culturales, en apariencia más atractivas que las
auténticamente nuestras.
En la pastorela -género definido por algunos
autores como chico- nos encontramos con más
elementos sujetos a análisis que los que pudieran
apreciarse en una pieza dramática formal, ya que
al tratarse de una manifestación netamente popular, está conformada por una serie de características
propias.
EL ESTUDIO DE LAS PASTORELAS en las regiones del
noreste de México nos lleva a plantear problemas
no sólo inherentes a las mismas, sino que es necesario indagar aspectos sociológicos, económicos,
políticos, culturales y religiosos sobre los que se
sustentan las tradiciones y que de ninguna manera
pueden ser ignorados al abordar un trabajo de esta
mdole, cuyo cimiento está sostenido por una diversidad de hipótesis que en su momento pueden ser
demostradas o desechadas.
1) Cuando los misioneros llegaron a México
existía ya un teatro con características propias, utilizado exclusivamente en sus manifestaciones rituales, lo cual facilitó la comprensión de los mensajes que por este medio se transmitieron, con el

35

�preestablecidos tradicionalmente, los textos y las
representaciones correspondientes a las áreas
rurales son sernióticamente diferentes a los textos
y tradiciones manejados en las comunidades urbanas.
7) La pastorela urbana tiene diferentes enfoques sociales que oscilan desde el religioso hasta el
alburero, cada una con sus respectivos objetivos.
8) La pastorela es parte de todo un conjunto
festivo navideño, nunca va aislada; es secuencia o
consecuencia de otras manifestaciones de la tradición.
9) El texto original ya no se representa en su
forma completa, aun en las zonas rurales más tradicionales.
10) La pastorela tradicional, aun cuando cuenta
con una estructura escénica definida, no se rige por
una técnica teatral.
EL NORESTE ES UNA REGIÓN tradicionalmente
olvidada por los estudiosos de la tradición; se sigue
manteniendo la idea de "bárbaros del norté, sin
ningún pasado digno de ser investigado, se sigue

pensando que la cercanía con Norteamérica trae
consigo la enajenación por todo lo anglosajón, entre lo que van también las tradiciones.
Después de detenerme en ejidos, ranchos,
colonias, ciudades laguneras y de Nuevo León con
la perspectiva de indagar sobre la cultura popular,
me he dado cuenta de la existencia de formas tradicionales que han permanecido escondidas dándoseles un uso muy particular por quienes las poseen para, de esta manera, fortalecer su interrelación, no sólo entre los miembros de una determinada comunidad sino también con su pasado
común. De ahí que no se divulguen tan fácilmente,
quizá por el carácter norteño de ser aferrados y
tercos, pero también precavidos y celosos de lo que
queremos y necesitamos, y vaya que las tradiciones
son un soporte para sobrellevar esta vida de clima
extremoso, de montes pelones y matas entecas, de
selva de asfalto, pero también de mucho amor,
mucho trabajo y muchas esperanzas.

Jacona, Michoacán

-------·----------------------

.....

---------....-·- --------

36

·-----

---···---.

autoriciades no les fue favorable; aunque los espacios públicos de la ciudad se llenaron de fonógrafos
y "coinolas", y otros artefactos "autofónicos", las
décadas de los veinte, treinta, cuarenta y cincuenta
fueron décadas de música viva. El público melómano estaba acostumbrado a disfrutar la música
"en vivo".
Todavía en los sesenta y los setenta, con sus
grupos de rock que usaron moogs, Arps, y otros
sintetizadores monofónicos, no conocían los actuales "secuenciadores", grabadoras digitales que
pueden incluir decenas de instrumentos, y que una
vez grabados pueden hacer tocar automáticamente
a los sintetizadores.
Es sólo a partir de la década actual en que los
aparatos secuenciadores proliferan en Monterrey.
Actualmente se pueden observar en la ciudad
"grupos" musicales en los que sólo toca el pianista;
el gutarrista, el bajista ... y hasta un saxofón solo,
acompañado de una de estas máquinas. El colmo
será cuando el "director" del grupo aparezca en
escena, se presente y, después de despedirse del
público, encienda su grabadora.
Varios temas giran alrededor de estos hechos.
Dos de relevancia son el laboral y el estético.
El uso de los secuenciadores es útil a los compositores, pues permiten escuchar las composiciones antes de ser ejecutadas, o en diversas instrumentaciones, dinámicas, etc. Los compositores,
asimismo, pueden decidir incluir grabaciones y
sonidos generados en sintetizador en las interpretaciones de sus obras. Los secuenciadores son,
pues, parte del instrumental musical de que dispone el músico.
Pero una cosa es usar estos recursos para hacer
música, y otra es usarlos para reproducirla como
algo cotidiano. Esto es lo que pasa en los casos arri-

Música grabada
, .
.
versus mus1ca viva
ÚLTIMAMENTE, EN EL ÁMBITO regiomontano de la
música, se han usado muchísimos aparatos electrónicos que de una u otra manera han suplantado
a los instrumentistas. Desde los años cincuenta, en
Europa y Estados Unidos, se dieron los primeros
pasos para la fabricación de los modernos sintetizadores y demás aparatos que han conducido a
una verdadera saturación, a nivel mundial, de versátiles instrumentos que algunas personas han
usado para sustituir a los músicos. Monterrey no
ha sido la excepción. Por ser una ciudad importante, industrial y comercial, generadora de "cultura", con una gran tradición musical, ella ha representado un conveniente mercado para este tipo de
equipo.
Por supuesto que desde la aparición del fonógrafo y, poco después, la radio, el desarrollo de la
"vitrola" y el vitáfono, los músicos reaccionaron a
esta presencia tecnológica. El primer sindicato de
filarmónicos de Monterrey fue fundado en 1910; el
segundo en 1923. Estas asociaciones fueron respuestas a las condiciones que el ejercicio de la
música, como oficio, tenía la ciudad. Entonces los
músicos protestaron. Y aunque la respuesta de las

37

�ba citados, cuando un músico graba a la orquesta
completa, minus él, con todas las ventajas que implican las grabadoras (grabar instrumento por
instrumento, paso por paso, a velocidades lentas,
borrando y editando... ), y luego, cómodamente, se
hace acompañar por su "secuencia".
Esta manera de tocar no es nueva en
Monterrey. En junio 9 de 1924, El Porvenir anuncia
"el próximo concierto de radio" organizado para
Monterrey por la Casa Wagner and Levien Sucs.
de la ciudad. La transmisión se haría el siguiente
miércoles en punto de las 8:30 horas por la difusora
de radio C.Y.O., establecida por el ingeniero de
Tárnava Jr. El programa incluiría:
1. Gaviota de Amor, por Carlos del Castillo: piano, Armando López; violín primero, Juan
Montemayor; violín segundo, David Ríos;
viola y violencelo, José M. Sosa.
2. Hula Lau, fox-trot ejecutado por el "Monterrey jazz band". Ejecutantes: José Barrera,
Guadalupe Torres, José Domínguez, Miguel Castilla, Rafael Suárez, Pomposo Caballero, Daniel Flores y José de la Cruz.
3. La casita, canción mexicana, José Moriche.
Reproducida por el fonógrafo Sonora.
4. Triste recuerdo. Poesía recitada por la señorita Elisa Ortiz.
5. Mariposa acariciadora, pieza de salón. Berthelmy. Armando López, piano; José M. Sosa, violín.
6. Morena mía, canción colombiana de Armando Villarreal, cantada por el señor ÓScar
Decanini; piano: Manuel G. González.
7. Norma Talmadge, fox-trot de Juan Montemayor Escamilla, reproducida por el piano
automático Gulbransen, modelo 1924, con
acompañamiento de batería por el señor
Carlos Treviño.

Debussy, el único

terrey hacen de los secuenciadores y computadoras.
La producción musical pasa a través de sus equipos
como lo hacen los bosquejos del pintor y el escultor.
Aquí los secuenciadores son parte del instrumental técnico del artista.
Si se considera que el concepto de sensibilidad
es parte fundamental de la estética, ésta puede, y
debe abordar, los fenómenos de la cultura popular,
incluida la música. Durante el siglo pasado, la
sensibilidad de los regiomontanos fue conformada
en considerable medida por la práctica de los
ensambles de tipo militar que tocaban en casi toda
ocasión importante; el desarrollo de las comunicaciones durante los principios del siglo trajeron
los géneros de moda en el mundo: fox-trot, blues,
charleston ... La radio y el disco fueron vías importantes para cambiar la sensibilidad auditiva de
los públicos mayoritarios; los cubanos nos trajeron
el &lt;lanzón y el bolero; los años cincuenta debilitaron
los viejos géneros al hacernos llegar el rock and rol/.
Toda esta enorme cantidad de música fue acompañada de otras similares cantidades de innovaciones en el instrumental musical, especialmente
en lo que se refiere a diseño y electrónica. En las
últimas décadas aparecieron las baterías eléctricas,
sintetizadores polifónicos, todo tipo de instrumentos musicales capaces de comunicarse digitalmente, etc. Las aplicaciones populares del desarrollo tecnológico musical, sin embargo, se han cerrado sobre sí mismas: "la increíble" ejecución del
"Disklavier", "el piano que toca solo" leyendo discos compactos, no deja de recordarnos la rudimentaria pianola y sus rollos de papel. Por otro
lado, los músicos locales que hacen uso de secuenciadores, con objeto de tocar solos con acompañamientos secuenciados, no hacen sino recordarnos
al señor Carlos Treviño, que en 1924 tocó la batería
acompañándose con una pianola.

Jorge Rangel Guerra
CUANDO SE HABLA DE LA OBRA para la escena lírica de
Claude A. Debussy, se piensa inmediatamente en
su ópera Pelléas et Mélisande y se deja un poco de
lado el otro aspecto de su obra: La demoiselle Elue,
L'enfant prodigue, Le martyre de Saint Sébastien, así
como la ópera inconclusa Rodrigue et Chimene y la
recientemente descubierta, La chute de la Maison

Usher.
No mencionaremos en este escrito la serie de
canciones con textos de distintos poetas que forman
un grupo cuya sola creación hubiera bastado para
cimentar la fama de cualquier autor. El impulso que
Debussy dio a la música, tanto la pianística, la instrumental y la orquestal, así como a la vocal, no
tiene paralelo en la historia de la música francesa .
Debussy llena con su presencia toda la segunda
mitad del siglo XIX y una buena parte del XX.
Según Jean Barra qué, un estudio profundo de
la obra debussysta demuestra la posibilidad de
existencia en sí, mantenida por el desarrollo lineal
y continuo de uno de los parámetros musicales. Y
agrega que "en la música clásica, la orquestación
está a menudo destinada a vestir la polifonía; en
Debussy, la orquestación es en sí misma polifonía" .
Tratándose de Pelléas, uno se sorprende al
comprobar que Debussy haya podido hacer una
obra maestra sobre un texto tan endeble. Maurice
Maeterlinck, el poeta belga de El pájaro azul, Monna
Vanna, Arianna y Barba Azul, La vida de las abejas, La
muerte y de tantas otras, escribió muchas piezas que
tuvieron éxito en su tiempo. Actualmente sólo El
pájaro azul sobrevive.
Cuando Debussy, después de leerla, vio la
pieza de Maeterlinck, se sintió entusiasmado con
el tema tan vago e irreal. Solicitó permiso al escritor,
quien aceptó de inmediato, autorizando al músico
a hacer todos los cambios y cortes que juzgara convenientes. Debussy inmediatamente puso manos
a la obra e inició la creación de esta ópera que iba a
revolucionar la escena mundial.

(El Porvenir, junio 9 de 1924, p.4.)
Pero lo que en 1924 aparece como algo curioso
y extraordinario es actualmente cosa de todos los
días en los espacios tradicionalmente ocupados por
los músicos. Esto representa una cuestión de
carácter laboral.

Para el papel de Mélisande se había pensado
originalmente en Mme. Georgette Leblanc Maeterlinck, esposa del poeta. Esta señora pertenecía a
aquella estirpe de divas cuyos más elevados

La dimensión estética del asunto se observa
en el uso que algunos compositores serios de Mon-

38

39

�camente apostrofó a Debussy y dijo que había
destrozado su obra y que él se consideraba vejado,
insultado y ofendido en grado sumo. Movió cielo
y tierra para hacer que fracasara el estreno de la
ópera.
No hacía falta que se tomara tantas molestias.
La creación de Debussy era tan audaz, novedosa,
alejada de lo tradicional, que el mismo público se
encargó de silbada, patearla y abuchearla. Solamente la sangre fría del director hizo que se pudiera
llegar al final de la función. El escándalo del estreno
fue terrible.
Una
vez
más el "cultísimo
público parisiense" se equivocó,
como cuando
juzgaron Carmen
de Bizet, La traviata de Verdi y
tantas otras que
luego resultaron
ser verdaderas
obras maestras.
Sin embargo, la
ópera se impuso
al poco tiempo, y
en pocos años
llegó a las cien
representaciones.
Nadie se acordaría de Maeterlinck si no fuera
porque Debussy
tuvo el dudoso
gusto de escoger
su pieza teatral
para crear su obra maestra.
Otro dato curioso es que a las autoridades encargadas de velar por la moral del público, les
pareció que la obra exhalaba un tufillo infernal y
pecaminoso. Aquello de que el pequeño Yniold, hijo
de Golaud, a quien su padre sostiene sobre sus
hombros para que el niño pudiera espiar por la
ventana y le dijera qué es lo que hacían los
protagonistas, fue considerado repugnante y lesivo
para las buenas costumbres y se llegó al extremo
de prohibir a los alumnos del Conservatorio que

ejemplos fueron Sarah Bemhardt, Eleonora Duse,
Francesca Bertini, Lyda Borelli, la Gys, la Menichelli, etc. Mujeres que encarnaban el ideal de
belleza fin de siglo, mujeres que estaban eternamente "en pose" luciendo la tersura de su piel, lo
hirsuto de su cabellera, lo abismal de sus ojos, lo
sensual de su boca, la languidez de sus actitudes,
sus perfiles hieráticos de esfinge en los qµe casi
siempre la línea del cuello dibujaba una parábola
desde la barbilla hasta la clavícula.
A este tipo de mujer semidiosa pertenecía la
señora Leblanc y cuando se enteraron, tanto ella
como su esposo,
de que el papel
de la protagonista iba a ser interpretado por una
americana de
origen escocés,
protegida del director de orquesta Messager, llamada Mary Garden, que se había
vuelto célebre de
repente por haber encamado el
papel titular de
la ópera Louise
de Charpentier
de la Ópera Comique (obra que
Debussy detestaba profundamente), la: indignación de la pareja belga no tuvo límites: ¡Osar suplantar a la divina Georgette
Leblanc por una desconocida, muy bella, por cierto,
pero de origen escocés-americano era francamente
ir demasiado lejos!
El literato belga tronaba desde su solio de poeta
laureado e incluso llegó a demandar a Debussy,
pero no tuvo éxito porque la carta en la que concedía permiso al músico era muy amplia y lo dejaba
en libertad de hacer todos los cambios que quisiera.
Incluso pensó retarlo a duelo.
Después de que se presentó la obra, públi-

40

la lengua gala que desde Lully (aunque de origen
italiano), Rameau, Couperin, Glück (de origen alemán), Meyerbeer (judío alemán) y, posteriormente,
Berlioz, Fauré, Massenet, Gounod, Chausson, Duparc y Ravel, allanaron el camino para reivindicar
la bella lengua de Racine y de Moliere.
Por lo que respecta a L'enfant prodigue, cantata
que le valió a Debussy obtener el premio de Roma,
descubrimos en ella -dentro de una forma todavía
tradicionalista en la que se encuentran arias, dúos
y un trío de la más exquisita factura-que no se ha
desprendido todavía de la influencia massenetiana
pero que ya se dirige al encuentro
de un compositor
de muy altos vuelos. Desgraciadamente esta obra
tan bella no se presen ta con la frecuencia que merece.
En cuanto a

asistieran a las representaciones de Pelléas.
Al fin y al cabo, la obra triunfó gracias al genio
de Debussy, y no precisamente a causa del libreto
que es un summum de arbitrariedades e incongruencias tan absurdas que las envidiaría el más
desenfrenado Ionesco, como la escena en que Mélisande, sentada en el borde de la fuente, juega
peligrosamente con el anillo que le regaló su marido
Golaud, el cual se cae dentro de la fuente, y en lugar
de buscarlo ahí, ella y Pelléas van a buscarlo a unas
cuevas y, claro, no lo encuentran. Dos cortes que
imprimió Debussy a la obra la hicieron todavía más
confusa e incongruente de
lo que ya era.
En el estreno,
Mélisande, que
es una criatura
vaga e irreal
llena de miedo,
dice: Je ne suis

pas heureuse ici
(no soy feliz
aquí), y alguien del público gritó:
"Nosotros
tampoco", con
lo que se desató una estruendosa carcajada general.

Le martyre de Saint
Sébastien-música
incidental para el
auto sacramental
d' annunzianoDebussy escribió
una música suntuosa y colorida
que
envuelve
magníficamente el
desenfrenado y
bellísimo art nouveau de la obra
teatral.
Con esta pieza cierra Debussy su aportación
para la escena, aunque recientemente se descubrió
La chute de la Maison Usher, basada en un cuento de
Edgar Allan Poe. La demoiselle Elue es una obra
temprana basada en un poema también art nouveau
de Dante Gabriel Rosetti para dos voces femenin as
y coro de mujeres. Es otra que merece también
presentarse con mayor frecuencia.

Pelléas et
Mélisande vino
a demostrar al
mundo que el
espíritu francés es totalmente distinto del espíritu germánico
encamado en Wagner. La expresión del idioma
francés en el tratamiento debussysta se transforma
en una serie de susurros, bisbiseos y sernimelodías
frágiles que contrastan con la marcialidad, robustez
y dinámica del idioma alemán, cuya belleza, tanto
Wagner como los liederistas anteriores y posteriores
a él, supieron utilizar maravillosamente.
Debussy, después de haber padecido durante
algún tiempo la influencia del titán germánico, se
libera de ella y encuentra las raíces profundas de

41

�Otras sensaciones
Mayor alegría proporciona Terence Stamp de drag
queen en Priscilla, reina del desierto, para quienes lo

ine,
televisión
y otros
espejismos·
'

conocieron hace muchos años de soberbio ángel
extérminador en Teorema.
Stephan Elliot ha escrito y dirigido esta agradable película que narra las vicisitudes de un trío
de travestis que recorren el enorme desierto australiano para encontrarse con ellos mismos.
· Sorprende la frescura de la puesta en escena.
Y también la visión exuberante y gozosa de una
forma de.vivir demasiado singular. El film atrapa
de inmediato al público que comparte desenfados
y locuras de una manera amable, en donde campea
con la mayor tolerancia el respeto del cineasta hacia
sus personajes centrales.
El cine australiano con sus innovadores planteamientos, desde su aparición -hace ya muchos
años, en el panorama cinematográfico mundial-,
abre con Priscilla nuevos caminos. Aun repetidos
por el cine hollywoodense, éstos no pierden en
ningún momento su originalidad. Igual, cuando la
historia es, al parecer, tan convencional y cursi como
La boda de Muriel, de P. J. Hogan, convertida por
obra y gracia del cine down under en una comedia
virulenta y subversiva.
Los nerds están de plácemes. Una jovencita
robusta y tosca, ajena a los lineamientos convencionales de las chicas atractivas de la pantalla, deshace
sin romperlos, por medio del sarcasmo y el humor
negro, los fonnatos del matrimonio. Derrumbe
edulcorado con música del grupo Abba, tan
azucarado como las pretensiones cínicas y ágiles, a
la vez, de Muriel.

Cine de sensaciones
EPID~RMICAS, st. Funcionales, también. Nulas artísticamente, por supuesto. Ya desde la llegada de
Tornado se avecinaba este tipo de cine de catástrofe
que con El d(a de la independenda ha llegado a su
éxtasis comercial.
La historia del film, dirigido con extrema habilidad por el cineasta alemán Roland Emerich,
cautiva por su tremendismo, gracias a la majestad
espléndida de los efectos especiales. El argumento
es muy simple, otra vez la llegada de los extraterrestres, pero esta vez, a diferencia de la trayectoria
pacifista del anterior cine de ciencia-ficción, no
vienen en son de paz, sino dispuestos a conquistar
el mundo.
Las grandes ciudades son posesionadas por
inmensas naves interplanetarias cuyos tripulantes,
semejantes a la especie desarrollada por Alíen, no
admiten ninguna negociación. Estados Unidos es
el país clave en el plan de ataque, y gracias a las
miniaturas y a los trucos de la cibernética, vemos
volar, literalmente, todas las fuentes de la actual
civilización trasnacional. Desde la Casa Blanca hasta la ciudad de Los Ángeles, con todo y su industria de cine.

congruencias que lo llevan a recibir uno de los
primeros tratamientos psiquiátricos de que se tenga
noticia. Acompañarlo en este largo proceso, siendo
todavía el rey, escatología incluida, ilumina la
función del gobernante cuando éste es absoluto.
La recreación de la época y la descripción minuciosa de los ceremoniales de palacio, nos hablan
sobremanera de los excesos a los que puede llegar
el uso del poder. ¿Es permisible la locura en un
gobernante? ¿O es la locura condición sublime de
gobierno?
La respuesta no es un mero ejercicio literario.
México padeció en el sexenio pasado los arrebatos
físicos y emocionales de un monarca dispuesto a
sacrificar el bien común en aras de un sueño imperial. El sueño se ha desmoronado estrepitosamente,
el bienestar es ahora sólo de unos cuantos.
El tratamiento atemperó a Jorge III. ¿Será

Los escándalos del poder
tificados con la trepidante forma de narrar del
realizador, especialista en este género cinematográfico, aceptan de buena gana los chantajes
emocionales de la narración, hasta que se dan
cuenta que la manipulación llega a un extremo
inconcebible en el alegórico final feliz de la película.
La salvación de la humanidad ocurre precisamente
un cuatro de julio, fecha que será, de ese momento
en adelante, según reza el film, el renacer del
hombre. Good heavens!

Los espectadores no norteamericanos, iden-

42

Admirable en verdad la actuación de Nigel Hawthorne en el papel de Jorge m en Los escándalos del
rey Jorge. Un tirano a punto de enloquecer, en medio
de luchas políticas internas por sucederlo, encabezadas por su propio hijo, y la pérdida de las
colonias inglesas en América del Norte.
El retrato del rey que hace Nicholas Hytner,
director del film basado en la obra teatral de Alan
Bennett, es excepcional. Más, sus desvaríos e in-

43

�posible una medida semejante para los siguientes
sucesores, si es que continúan, del emperador
Moctezuma?
Locura y gobierno, dos extremos de la misma
cuerda.

cine, cautivó a los contados espectadores reunidos.
De la misma manera se ubicaron con ternura y
escepticismo las imágenes iniciales de un cine
mexicano. Cine todavía, cien años después, a la caza
de su público.

Se estrenó en nuestra ciudad Dulces compañías
de óscar Blancarte. El film se exhibió en la ciudad

De semanas y muestras
Una semana de cine español trajo a Monterrey siete
películas de lo más reciente de la producción
realizada en el cine ibérico. Un cine disparado en
calidad técnica y temas.
De las obras presentadas sobresalieron: Entre
rojas, opera prima de Azucena Rodríguez; Justino,
un asesino de la tercera edad, opera prima también
de la pareja de La Cuadrilla, Santiago Aguilar y
Luis Guridi; Sevillanas, un preciso tour de force dancístico de Carlos Saura dedicado al arte del flamenco; y unfilm minimalista cautivador por su delicada
factura, El porqué de las cosas, de Ventura Pons.
En este último film la aventura de las relaciones
humanas en la sociedad contemporánea es descrita
a través de quince historias de brevísima duración,
que navegando entre la ironía y el buen humor,
conforman dos historias adicionales sobre la voluntad y la duda situadas en los extremos del film,
una al inicio y otra en el cierre de la película. La
sugerencia visual y dramática de la puesta en
escena, casual en su artificio y visualizada en apariencia casi sin esfuerzo al pasar frente a la cámara
cinematográfica, recuerdan mucho los apuntes al
vuelo del cuaderno de notas de un escritor.

Cien años de cine en México

de México con enorme entusiasmo. La soledad
citadina y los afanes del quehacer amoroso en el
marco de una historia, insólita en nuestro cine, de
asesinos en serie, le auguraban un recibimiento
adecuado en la cartelera local. Después de dos
semanas de naufragio, desapareció. Proyectado casi
sin publicidad, el cine mexicano de calidad sigue
condenado al exterminio, por lo menos en
provincia.

Cine y ciudad
El vacío hizo mella también en un festival h1mico
dedicado a conmemorar los cuatrocientos años de
la fundación de la ciudad de Monterrey. La breve,
brevísima, historia del cine regiomontano pasó
inadvertida entre el tronar de pitos y cohetes de
una celebración más parecida a un quinceaños de
rosada chica pueblerina, que a un festejo extraordinario. En el cine desfilaron las calles y rumbos
de la ciudad sirviendo de fondo a historias reales y
de ficción desde la década de los setenta. Una
sorpresa del festival fue revivir los años dolorosos
de enfrentamiento colectivo entre las dos ciudades
que duermen todavía dentro de Monterrey, la que,
enronquecida, vitorea su crecimiento, y la de los
inmigrantes sin pan, en el casi inédito documental
canadiense Tierra y libertad.

En un viernes lluvioso y algo frío como, según se
registró, fue el marco de la primera exhibición del

Los videos de Colosio

cinematógrafo el 28 de diciembre de 1895 en París,
se exhibieron las primeras cintas presentadas en
México por los agentes viajeros de la Casa Lumiére
y las primeras películas rodadas en nuestro país.
Aunque, por razones técnicas, no pudieron
contemplarse a la misma velocidad a la que se
filmaron en su época, la emoción de ver en pantalla
grande las escenas ya familiares del nacimiento del

La aparición de las cámaras de formato pequeño
de videograbación en el mundo contemporáneo de
las imágenes múltiples, abrió un panorama deslumbrante de registro gráfico universal. La dimensión
privada de la vida doméstica se hizo colectiva y
pasó a exponerse en las redes de la televisión comercial. Primero, con los videos de incidentes

44

chuscos; después, con la captura de aquellos hechos
noticiosos que ocurrían sin la presencia oportuna
de los reporteros de televisión.
El video de formato pequeño (de media pulgada u ocho milímetros) ha transformado el mundo
cotidiano del hombre posmodemo. No solamente
se puede guardar lo más relevante de la programación diaria, también se captan, en vivo y a todo
color, los azares familiares. Hay incluso videoastas
aficionados del primer mundo que conservan para
su estudio o entretenimiento los laberintos de sus
prácticas sexuales en testimonios a salto de mata
entre perversión y antropología.
En México, donde los medios de información
audiovisual acostumbran por lo general eludir la
realidad política y social de la nación en aras de
una diversión provocadora del consumo masivo
de productos chatarra, la historia -la historia del
presente inmediato- se está escribiendo con estas
cámaras luminosas. Tarde o temprano, hechos que
antaño parecerían reservados al anonimato o a la
crónica policiaca sospechosa, pasan a proyectarse
no sólo en circuitos marginales de videoclubes sino,
a veces, con propósitos espectaculares o de especulación, en canales de emisión nacional.
Sin mediación de las autoridades a cargo del
control de la información, en ocasiones algunos
hechos conflictivos de la reciente historia nacional,
en particular sucesos del acontecer político, han
emergido de la oscuridad de su videograbación
para exponerse a la luz parpadeante de los hogares.
La implacable objetividad de la fotografía y el realismo innegable de las acciones en la reproducción
magnética superan muchas veces las propias deficiencias que el evento impone, por su propia naturaleza, a los camarógrafos amateurs.
Tomados por sorpresa o tratando de esconder
sus instrumentos de la vigilancia palaciega o cortesana, los cronistas del presente han generado
secuencias gráficas que sorprenden hasta a los
mismos actores involucrados. En la contemplación
repetida de tales hechos, la cercanía siempre constante de la inmediatez electrónica, magnifica la
mirada del testigo. Aún editados con alevosía y
ventaja por una de las partes en litigio, los videos
de situaciones escabrosas hablan de una forma que
otros medios de comunicación no pueden enfrentar.

El video de Aguas Blancas, Guerrero, es un ejemplo
elocuente.
El asesinato de Colosio es un acontecimiento
sin paralelo en la historia del México del fin de siglo.
Un video, un primer y único video, para la fi&lt;,calía
del caso, cubrió durante dos años hasta el detalle
menos dramático del trágico atentado. Una y otra
vez con demora e infinita exactitud el complot, ya
para entonces complot, fue diseminado ante millones de mexicanos en las pequeñas pantallas esparcidas por toda la república y el extranjero. Nadie
suponía para el magnicidio de Lomas Taurinas una
cobertura televisiva total, sea de aficionados o de
profesionales. En los últimos días de agosto la
certidumbre de ese solitario video se vino al suelo.
Una mano de mujer se agita desesperada, un
grito advierte sin éxito al candidato del PRI del
peligro inminente. La trama escenificada, observada ahora desde otro ángulo visual, libera hasta
la imaginación menos calenturienta. Fuera ya varias
de las figuras centrales del reparto asesino y ante
la duda de si MarioAburto es o no es Mario Aburto,
los televidentes enmudecen, una vez más, ante la
complejidad del elaborado y siniestro artificio
político.
¡Pero aún hay más videos! Resulta, según los
diputados del Congreso, que los videos son varios,
incluso realizados por las cadenas de televisión
francesa y canadiense. La historia actual se transforma en telenovela, y la telenovela, como Nada
personal, se vuelve testimonio histórico.
Realidad o ficción, ficción y realidad, límites
imprecisos en un país donde solamente una persona puede hablar sin tapujos y no es el Presidente.
María Félix lo demostró en su "Conversación". La
única que le seguía en esa línea de conducta, terminó convertida en saltamontes demencial en

XETU-Remix.
"La sonrisa es la distancia más corta entre dos
corazones", dice el slogan del programa de Gloria
Trevi. En México, la distancia más larga hacia la
realidad será muchos videos del mismo evento.
Rashomon, el clásico film de Kurosawa, código
desde ahora de los mexicanos.
Los videos de Colosio, nuevo giro de aquellas
viudas que la sabiduría popular bautizó en su
momento con tanto tino.

45

�Radioscopio

alrededores humanos y financieros.
Caso concreto en Monterrey: Stereo Classic.
Nació hace 20 años completamente clásica. Nadie
pudo aprovechar su audiencia que, limitada normalmente, era un manantial de oyentes de alto poder adquisitivo. Años después, Stereo Classic dejó
sólo dos horas de música clásica: de 10 a 12 de la
noche, eliminándolas al poco tiempo. Desde 1992,
Stereo Classic es una estación más de "clásicos modernos", es decir, de artistas que todo mundo toca
y cuya mezcla estrictamente norteamericana y
orillada a lo juvenil, le impide ofrecer catálogos
populares franceses o alemanes, o cuando menos
italianos ... Debe pensarse que la ineptitud de quienes definen su programación, los obliga a entregar
al auditorio cada día más y más "música reciente"
para "estar en competencia". ¿Competencia con
quiénes? Con emisoras de más calidad o con estaciones más "a la moda".
La palabra "clásico" les queda grande, pero
muy grande al 95% de los cantantes que escuchamos. ¡Lástima! Lo que fuera una inquietud
valiente y valiosa de don Francisco A. González, se
transformó al paso de los años en una frecuencia
más de "competitividad y marketing". Se oye bien,
pero culturalmente, es desastroso y triste, aunque
favorezca una facturación.

Radio comercial y radio culta
en Monterrey:
¿" Adorables enemigas" o víctimas del
marketing? ¡Vaya teatro del aire!

Ramiro Garza
CUANDO SE HABLA DE CULTURA en los medios radiofónicos comerciales fácilmente se descubren reacciones inmediatas: a) Desinterés total; b) Rechazo
inmediato; c) Ignorancia sistemática; d) Simpatía
piadosa e inoperante.
Hay un apartado especial en la radio para la
cultura: las emisoras que, subsidiadas por el gobierno o las universidades se dedican a la"difusión
cultural" a lo largo y ancho del espacio electrónico.
De acuerdo con estadísticas recientes, hay 1,220
emisoras comerciales-ya sea concesiones o permisionadas- y 135 culturales. Desde luego, como
estamos en México, hay que agregar una frase inevitable: "¡Más lo que se acumule esta semana!" Porque las concesiones brotan en ráfaga y-nadie sabe,
nadie supo- las autorizaciones también.
Revisemos factores:
a) Desinterés total. El concesionario de perfil
comercial, tiene a la cultura como hija incómoda:
"No da audiencia, es cosa del gobierno y nadie la
patrocina". Ante esta perspectiva, sobran los comentarios.

De todas las estaciones privadas de Monterrey,
creemos que Stereo Classic fue la última avanzada
y ahora es el ataúd vistoso de la palabra cultura,
palabra que tanto defendió en sus primeros años.
¿Culpa de quién?, podrán preguntarse. ¡De nadie!,
puede responderse. Es el medio, es la competencia,
los ratings, en fin ... ¡Aún hay más! Espérense unas
semanas y... ¡ya escucharán!
No podemos hablar de fracaso. Hablemos
mejor de ineptitud. Hay ineptitud en las frecuencias comerciales para abordar la cultura. No porque
sus dirigentes sean incultos, sino porque no están
preparados para interpretar, apreciar, promover,
ampliar, subrayar y sacar provecho de una audiencia que sí existe, pero que se califica como "minoritaria", "selectiva" y "no capaz de ser útil para fines
comerciales".

b) Rechazo inmediato. En una estación que no
tiene subsidios del gobierno ... ¿para qué hacer cultura? Esta es la actitud promedio del radiodifusor.
"La cultura la haces cuando te comprometen por
ley. Además, nadie la entiende ni agradece."
c) Ignorancia sistemática. Los concesionarios, los
gerentes y demás directores de ventas de la radio
comercial, ignoran lo que es cultura y si la aprecian
-hay muy honrosas excepciones-, nunca pueden
vencer el entorno de rechazo que la cultura acarrea.
"Se queda lo culto en radio para minorías y si acaso
horarios muy especiales y lejanos."
d) SimpaUa piadosa e inoperante. Es la que
abrigan determinados dueños de emisoras cuya
conciencia está viva y aún escucha el reclamo de la
comunidad. Pero resulta inoperante este e:;fuerzo
ante la avasalladora urgencia mercantil de sus

¡Señores! Es la misma audiencia que compra
en Monterrey y en todo México millones de nuevos
pesos en mfü,ica clásica, ópera y música instrumental. Es la misma gente que se gasta muy buen dinero

46

para ver espectáculos de calidad
cuando se los ofrecen. Lo que sucede
es que la radio no
sabe aprovechar la
inquietud de todo
ese auditorio. Y menos sabe multiplicar su número para
beneficio de todos:
estación, anunciante, artistas, auditorio.
Lo que en el
fondo sucede es
que radio y cultura
son, efectivamente
"adorables enemigas" en nuestro agitado Monterrey. No
se pueden ver y se
saludan. No se entienden y tienen
que convivir, por
circunstancias superiores: el gobierno que sugiere, invita o presiona en sus tiempos
oficiales, a recordar la cultura y que también tiene
en el aire su sistema cultural en dos frecuencias de

descubre e integra a nivel popular, esa cultura elemental que sensibiliza, orienta y entusiasma a
grandes grupos de jóvenes o adultos, para desarrollar gustos populares por música de mediana y
gran altura y que formará oyentes sensibles y
evolucionados.
La radio nuestra sólo aborda uno de esos
sectores musicales: el elitista, especializado, conocedor y a ratos hasta críptico de Radio Nuevo León,
en FM. Era hasta hace poco la torre de marfil, el
laberinto sagrado, el sancta sanctorum de ciertos
gustos clásicos. Alguien se dio cuenta -o bien
recapacitaron a tiempo-y de tres meses a la fecha,
hay más apertura a la sencillez y menos presunción
de conocimientos únicos. Algunos programas
hablados, de comentarios y entrevistas, están
resultando muy interesantes. ¡Enhorabuena!
¿Cuántos oyentes habrá que sigan un tipo de
programación cerrada y superespecializada? Pocos,
muy pocos. Quizá los conocedores, los snobs y los
que confunden la cultura con la presunción

radio.
Detengámonos a reflexionar sobre lo que en
nuestro ambiente se considera por "cultura musical" y cómo se le maneja. ¿Es la exhibición híbrida
y presuntuosa de música culta o la adecuada
promoción del gusto por abordar en todos los
ángulos y gradualmente la buena música?
Cultura musical no negamos que exista en
ciertas áreas sociales de nuestro ámbito y de México
entero. Pero, lo que es lamentable, es que por años
se abandone la tarea de ampliarla, fomentarla,
multiplicarla o ahondarla entre la población promedio y sobre todo en Monterrey.
Ubicamos tres clases de cultura musical: 1) La
que se exhibe con pretensiones de "gran altura y
conocimiento" en ciertos círculos elitistas; 2) La
general, que flota eventualmente en conciertos,
programas y películas; y 3) La que aún no se

47

�egocéntrica. Pero ... ¡Son los menos! Y no caigamos
en el sofisma de que "muchísima gente en Monterrey ya es culta, no son unos cuantos, por ello
hay que ofrecer cada día obras más significativas,
profundas y originales ..."
Decimos sofisma, porque con esa proposición
se desvirtúa el servicio primario de la labor de una
emisora cultural: sensibilizar, orientar y p·enetrar
cada día más en mayor número de oyentes, para
que su función sea de comunicación masiva, sin
menoscabar la calidad progresiva en programación
Y en ideas. Es fácil caer en la tentación de sublimarse, elevarse y depurarse hasta llegar a las
esencias puras. ¿Y el pueblo qué? ¿No se quedará
en Babia? ¿O sólo se diseña una emisora cultural
de gobierno para los "selectos", los "conocedores"
o diletantes?
No hay salidas: urge despertar y motivar la
cultura, más que presumirla con desplantes. La radio es ante todo penetración a nivel popular, lo que
no excluye una posibilidad cultural. "Adorables
enemigas" resultan pues la radio comercial-cuyos
fines son obvios, y lícitos-y la radio cultural, cuyos
fines no siempre son de impacto mayoritario. Aclaremos: nos preocupa lo popular auténtico, no lo
populista político ni lo populachero comercializado. Hay productos culturales de gran penetración que crean conciencia general. ¡Esos son los
importantes! Yhay que antologarlos para una programación.
Podría ser justo mantener siempre en una estación comercial la apertura inteligente para factores culturales entretenidos y atractivos. y también, sostener y promover en una radio subsidiada
horarios dominantes de apreciación musical, d;
sensibilización al diálogo inteligente, a la orientación vital.

de la noche. ¡Una serie fuera de serie!
¿Y qué decir de "Joyas musicales" de la Relojería Suiza, en XEH a las diez de la noche, programa
que promovió y anunció Ernesto Hinojosa Subeldía
durante más de diez años?
Aquellos eran otros tiempos ... ahora los tiempos han cambiado... -se dirá. ¡Pues mejor todavía!
En estos años, cuando la juventud está abierta a
nuevas corrientes musicales y cuando ~l rock, el
pop y la New Age tocan las fronteras de lo universal, puede lograrse un gran movimiento cultural
de buena música en Monterrey. Cuestión de horarios, talento y promoción.

multitudinario; convertir el foro en una plaza de
toros donde el pueblo-comparsa"devora" a los actores. Con un poco más de 20 actores, la directora
construye un pueblo que no sólo mira-nos mirasino que es el personaje central de este montaje. Si
Elena Garro introduce al pueblo como un coro griego que interviene eventualmente en los diálogos
de los personajes, Coral Aguirre lo transforma en
un ente sensible y a cuya evolución dramática asistimos.
Pese al apego al texto que realiza Aguirre, sortea airosamente una de las mayores dificultades de
la obra dramática de Elena Garro: el diálogo poético. La pieza abunda en metáforas deslumbrantes
que en boca de un actor poco diestro están condenadas a convertirse en una odiosa recitación. En la
concepción de su montaje, la directora maneja la
sugerencia y el ludismo como herramientas capaces
de neutralizar este inconveniente, logrando con ello
que el lenguaje poético se transforme en una contundente hecho escénico.
En este sentido, la mayor responsabilidad recae
en el personaje de "Lupe" (la dama boba garriana),
figura femenina que no resulta aventurado comparar con la memorable "Isabel Moneada" de Los
recuerdos del porvenir por la profundidad de su
perfil; labor aún más difícil si se toma en cuenta
que el teatro no dispone de las posibilidades de la
narrativa.
Yérika Lourdes Zarnbrano no interpreta, "vive" el personaje de "Lupe" y su desempeño es de
una naturalidad y frescura que el público agradece.
Es preciso recalcar que la actuación de Zambrano
cautiva no sólo por los diálogos poéticos de su papel, sino porque pone todo su cuerpo al servicio de
su personaje: sus manos, sus miradas, la forma en

Pero habría que realizarlo todo con una lógica
acústica, con una tarea de sensibilización gradual,
no con extremismos especializados que marginan
a millares de oyentes.
Es el mejor momento para todos: emisoras de
radio, anunciantes, artistas y auditorio. Dejando a
un lado extremismos y blanduras, la radiodifusión
cultural debe integrarse, combinando los factores
apropiados: buenas ideas, buen sonido, una buena
promoción y el amor inteligente hacia la difusión
adecuada de los grandes valores de la música y la
palabra que el pueblo acepta gustoso cuando los
descubre.
Una amistad fecunda entre lo comercial y lo
cultural ... ¡Será de gran beneficio para todos! Aquí
y en cualquier lugar en donde haya radio que
quiera cultivar los valores humanos.

Todas las esquinas
de la noche
La dama boba, de Elena Garro
EN PLENA AVALANCHA de festejos de Monterrey 400,
Elena Garro, una de las voces más originales de la
literatura mexicana, ha recibido en nuestra ciudad
un homenaje más: la puesta en escena de su obra

La dama boba.
La Escuela de Artes Escénicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de su
Taller de Teatro, tuvo a su cargo la producción de
este montaje y la dirección correspondió a Coral
Aguirre.
La directora argentina, radicana en México
desde hace siete años, consigue una puesta pulcra
en la que el mayor acierto es la recreación de la
atmósfera poética de esta compleja pieza de Garro.
Como es costumbre en los montajes de Artes Escénicas, esta vez no figuran en los papeles principales
los maestros de esta escuela, por tanto, Coral Aguirre ha manejado un reparto con una trayectoria
menor pero con gran oficio obtiene actuaciones de
notable frescura.
Uno de los peligros de La dama boba, y en el
que han incurrido algunos directores, es el montaje

Aún recordamos en la década de los cincuentaI
aquellas series de programas de sensibilidad
abierta, pero dinámica, en pleno corazón de la radio comercial: "La primavera canta", en XEFB, a
las nueve de la noche, audición dirigida por doña
Cesárea Mendoza de González. Con valores localesI
se promovió el buen canto. De ahí surgieron gente
como Gabriel Gutiérrez, Franco Iglesias y media
docena más de grandes voces femeninas, y la XET,
su competencia, tenía "Apreciación musical" que
escribía y dirigía Clemente Uribe Ugarte a las diez

48

49

�que se acomoda
la cabellera, el
vuelo de su falda
sugieren más de
lo que sus labios
pronuncian. En
este caso, las
cualidades-natas
de la actriz han
sido bien encauzadas por la dirección.

La dama boba
representa, junto
con Felipe Ángeles, una de las
obras de Garro
con una estruc- .
tura tradicional:
se haJia dividida
en tres actos y su
línea dramática
sigue en estricto
orden un desarrollo, un nudo y
un desenlace.

Hernán Galindo, Sandra
Félix y José Antonio Cordero.
También
Coral Aguirre
entra en esta
clasificación y
no es ninguna
casualidad que
una directora
argentina ("para colmo argentina", dirían algunos) nos presente una lectura tan precisa
y cercana del
universo garriano. Poco
después de su
llegada a nuestro país, Aguirre descubrió

·_..,___°" "'· -

. _-..~ f\..:.:~.- ,:- '
-

Sin embargo, es también uno de los textos de Garro
con una punzante crítica social que lanza una
mirada burlona a las políticas de promoción cultural de un gobierno patológicamente centralista.
La pieza es también un homenaje al teatro del
Siglo de Oro, concretamente a Lope de Vega. Elena
fue desde pequeña una fiel lectora de los autores
clásicos españoles y a partir de estas lecturas inició
una obra que habría de renovar la dramaturgia
nacional.

Los recuerdos del
porvenir y se

convirtió, irremisiblemente, en una seguidora de
la obra de Garro.
Como parte de la poética de su puesta, la directora añade elementos que para un lector de los
textos de Elena no pueden pasar inadvertidos. Enriquece su montaje al incorporar la memoria de la
autora en unos ojos que contemplan en un tiempo
suspendido a los personajes que actúan en La dama
boba. Las niñas que aparecen en escena y con su
irrupción congelan la acción de la obra son Leli y
Eva, personajes de La semana de colores.

Merced a su complejidad, del teatro de la Garro
se ha dicho de todo: irrepresentable, narrativo, poético (imposibe de llevar a escena, de acuerdo con
los directores realistas), teatro para leer, alegoría
sin cualidades escénicas, diálogos poéticos, etc. La
realidad es que los textos dramáticos de esta autora
no aceptan las "puestas facilitas", las de "pongo
una sala y listo", de ahí que los realizadores escénicos las pasen por alto. Afortunadamente estas pie-

Tomar corno préstamo el título de la obra de
un clásico como Lope de Vega podría resultar una
afrenta o un despropósito, mas no para una escritora con el talento de la Garro. A partir de la "Finea"
de Lope de Vega surge "Lupe", figura que encama
las cualidades, enigmas y contradicciones del alma
femenina: "Ahí está Lupe, mirando cómo se le resbalan las horas entre las manos" y esta actitud de

zas han caído en manos de directores creativos como Jodorowski y Mendoza; y entre los de la nueva
generación Eduardo Ruiz Saviñón, Alberto Huerta,

"embobamiento" no significa que Lupe sea alguien
de pocos alcances. Lupe calla porque "nunca le
preguntan su parecer" y por ello no permite que el

50

el alcalde de Tepan, donde se le pide que enseñe a
leer a sus habitantes. El equív_oco no puede aclararse pues el alcalde, que desconoce el teatro, se
empeña en creer que Franéisco es un maestro.
A través de este personaje, Elena Garro expone
su crítica a un gobierno insensible a las necesidades
de las zonas rurales: "México es ciudad, se cree muy
principal y nó le importa lo que sucede en sus alrededores." A32 años de haber sido escrita, la problemática que se menciona en esta obra continµa
vigente.
En Tepan, Francisco conoce a ~upe, que es la
hija de Avelino Juárez, y no es capaz de sustrarse
al misterio y encanto que emanan de esta joven.
Para Francisco, esta mujer que desconoce el
abecedario: representa una presencia inaprehensible que lo contempla desde todas las esquinas de
la p.oche; Lupe es la mujer múltiple que satisface al
hombre, no desde el ideal romántico, sino como
complemento la soledad irremediable que sin ella
experimenta. Y en el montaje de CoralAguirre esta
Lupe no es sólo las hermosas palabras de Garro; el
acertado ritmo que consigue la obra, además de la
sutil -nunca barroca- atmósfera poética hacen
absolutamente creíble a,esta mujer que se desplaza
en escena y con ello imposibilita la inmovilidad que
la palabra poética puede tener en el foro.
Torturado por la contradicción, Francisco enseña a leer a Lupe, al pueblo entero y aunque con
ello les abre las puertas de otro mundo, también
les arrebata su inocencia: "Aquí en Tepan, cuando
decimos las palabras, las nombramos, y usted nada
más las dice."
La dirección logra que los pueblos de Coapa y
Tepan, aun cuando son representados por los
mismos actores, prbyecten una faz distinta. No son
la masa informe sentada en Is gradas sino espíritus
señalados por destinos distintos. Pese a que algunas
intervenciones de personajes secundarios sean
vaciladas y estén superadas por la palabra poética
de Garro, su desempeño conjunto resulta acertado.
Sandra Balderas (Tara o Finea) posee dominio

hombre -único privilegiado para emitir juiciosla conozca:"¡No me doy a conocer, porque no debo
de darme, pero soy como soy!" De ahí que el silencio de Lupe sea de perpetuo signo de inconformi- ·
dad: "Al varón le gusta que a Lupe no le guste nada."·
Elena Garro toma en su Dama boba un factor
fundamental en el teatro clásico: el juego de equívocos. Éste queda establecido a partir de la escenografía misma. La dramaturga, a partir de una falsa
ana1ogía, confronta a dos pequeños pueblos-Coapa y Tepan- que representan, pese al mismo carácter localista de sus habitantes, astucia e inocencia, ambos atributos heredados de las antiguas
culturas mexicanas.
La acción transcurre en las plazas de Coapa y
Tepan, las dos son idénticas, salvo que la iglesia de
Tepan tiene dos torres. El diseño de la escenografía,
realizado por Coral Aguirre, prescinde de estos
elementos y lo soluciona por medio de un funcional
escenario giratorio. Escasos elementos configuran
el espacio escénico: un farol, las gradas y una fuente.
Gracias a ello, la directora borra toda alusión geográfica y anula el detestable pintoresquismo en el
que suelen caer las obras que se sitúan en ambientes
rurales.
Un grupo de actores de la ciudad de México
llega al pueblo de Coapa para presentar La dama
boba de Lope de Vega como parte de una "gira rural". Los habitantes son forzados a asistir a la representación por Don Salvador, el alcalde. Los actores
inician sus diálogos pero la obra tiene que ser
suspendida ante la desaparición de Francisco, actor que representa al Maestro. A poco de comenzar la acción, un hombre (Avelino Juárez, alcalde
Tepan), en actitu~ hosca y esquiva, se había colocado cerca del prescenio a mirar con atención la
escena representada.
Al desaparecer Francisco, el recelo invade a la
compañía teatral y se pone de manifiesto el prejuicio de los citadinos contra los habitantes del pueblo:
"Todos me lo dijeron: criatura, ¿qué vas a hacer en
esos andurriales y entre la indiada?" Pese a la disposición del alcalde por buscar al desaparecido, el
recelo persiste: "El pobre vino a esta gira rural por
patriotismo", " ... estos indios no hacen ruido ... son
sombras con machetes."
Por su parte, Francisco ha sido secuestrado por

de la escena aunque en ocasiones suene metálica;
Ana Rocío Esparza se desenvuelve muy bien como
Lucha y Celia. Luigi Bazán tiene un papel difícil
pues le tocan complejas réplicas con Yérika Lourdes
Zambrano. Como personaje de teatro clásico se acomoda perfectamente por su acento español y esta

51

�característica, que podría resultar un démerito, le
permite lucir como un sujeto atemporal e inadaptado.
Además de la actuación de Zambrano, quien
consigue un excelente nivel interpretativo es Miguel Ángel Flores (Avelino Juárez, alcalde de Tepan). Por medio de sus parlamentos ha de transmitir el sentir de un pueblo y las alegorías que sus
diálogos describen son convincentes.
Las deficiencias actorales no menoscaban la
puesta, ya que el trabajo luce por la pulcra unidad
de su atmósfera donde cada detalle se suma al todo
sin divorciar el fondo de la forma.
El arreglo musical de Jorge Mata a la canción
Caminos de Guanajuato con su tono melancólico se
acomoda a la atmósfera, especialmente porque Garro incluye estrofas de esta composición en la obra.
La iluminación de Rogelio Villarreal cumple
una función importante en los cambios de tiempo
e imprime una delicada melancolía que, pese a los
juegos de humor, desprende el texto.
Un elemento de la puesta que es preciso destacar es la sutileza del dibujo general de los personajes. No vemos "indiecitos hablando bonito", tampoco indios ladinos y aunque la autora no pretenda
tal cosa, existe la tentación del pintoresquismo y
los estereotipos folklorizantes.
Desde El gran deschave del argentino Sergio de
Ceceo, la Escuela de Artes Escénicas nos debía un
montaje donde todos los elementos coincidieran para ofrecer una puesta con dignidad. En aquella ocasión Rogelio Villarreal tuvo a su cargo la dirección
de la obra y las actuaciones de Raúl Morantes, Alfonso Alvarado y Mayela Navarrete, los tres con
amplio dominio de la escena, reforzaron el trabajo
de Villarreal.

legio del conocimiento ha perdido también la
paradójica sabiduría que confiere la inocencia: "Cae
una gran melancolía sobre las gentes y el cielo olvidado de Tepan".

La dama boba, de Elena Garro. Producción:

Esparza (María o Nice), Luigi G. Bazán (Francisco
o Maestro), José Alberto Urrutia Ouan o Director
de Teatro), José Espinoza (don Salvador, alcalde de
Coapa), Gerardo Carrillo (Melesio, ayudante del
Alcalde), Jorge Alvarado Oilote 1), Pedro Pina!
Oilote 2), Dubelza Moreno (Mujer del pueblo de
Coapa; habitantes de Coapa (Eugenia Zarazúa,
Orquídea Fox, Ana Torres, Karla Borges, Isabel
Ramírez, María de Jesús Morúa, Martha García,
Samantha García, Miguel Ángel Garza, Marcelo
Mendoza, Darwin O. Gutiérrez; Miguel Ángel
Flores (Avelino Juárez, alcalde de Tepan), Roberto
Jesús González (Antonio, hermano de Avelino y
ayudante del Alcalde), Ana Torres Ouana, mujer
del Alcalde de Tepan), Yérika Lourdes Zambrano
(Lupe, hija del Alcalde de Tepan), Norma Escalante
(Rosario, amiga de Lupe), Marcelo Mendoza
(Narciso, muchacho de Tepan); mujeres de Tepan
(Eugenia Zarazúa, Orquídea Fox, Ana Rocío
Esparza, lvonne Moreno, Samantha García,
Dubelza Moreno); jovencitas de Tepan (Martha
García, María de Jesús Morúa, Karla Borges, Isabel
Ramírez); hombres de Tepan (Pedro Pina!, Gerardo
Carrillo, JorgeAlvarado, Miguel Ángel Garza, Darwin O. Gutiérrez, José Alberto Urrutia, Elena y Eva
Garro, y Laura y Marisol Maciel Santos).
Arreglo musical a la canción Caminos de
Guanajuato, de José Alfredo Jirnénez: Jorge Mata.
Diseño de escenografía: Coral Aguirre.
Realización de escenografía: Luigi G. Bazán,
Juan José Medina, Demetrio Garza y Salomé Cantú.
Diseño de iluminación: Rogelio Villarreal.
Luminotecnia: Cristóbal Cavazos.

Nos resta esperar 9ue la Escuela de Artes Escénicas amplíe el número de sus producciones o, por
lo menos, que no menoscabe su calidad, pues dispone de un magnífico espacio como lo es el Teatro
Universitario.
Finalmente, el montaje de Coral Aguirre ha
ofrecido un espectáculo que como tal ha disfrutado
el espectador y para el conocedor, una realización
cuya inteligencia y sensibilidad éste agradece.
Como acotación final para su obra, Elena Garro
dibuja en unas frases que parecen muy poco teatrales, el destino de un pueblo que al alcanzar el privi-

Asistentes de dirección: Norma Escalante,
Liliana Montemayor.
Jefe de escena: Alejandro Escutia.
Coordinador de ingeniería teatral del Teatro
Universitario: Osvaldo Mandujano.

52

rtes
plásticas

Escuela de Artes Escénicas de la UANL. Taller de
Teatro de la Escuela de Artes Escénicas. Dirección:
Coral Aguirre. Reparto: Sandra Balderas (Tara o
Finea), lvonne Moreno (Lucha o Celia), Ana Rocío

aunque se tienen noticias de que el primer fotógrafo
llegó a la ciudad en 1842.2
Antes del paso del primer daguerrotipista por
el Valle de Extremadura no había posibilidades de
tener una imagen que no tuviese un origen oral,
asegura el escritor Ricardo Elizondo: "Por tres siglos, el registro del noreste de México ... estuvo confinado en la palabra, en crónicas, censos, informes".3

Retrato de Monterrey

Por lo anterior es que resulta difícil justificar
la ausencia en la retrospectiva de marras de las

David Torrez
S1 UNA IMAGEN VALE MAs que mil palabras, imagínese
el potencial que representan 400 fotografías sobre
una ciudad con cuatro siglos de historia, como
Monterrey.
Tal parece ser el reto lanzado por el Museo de
Arte Contemporáneo, Marco, a sus visitantes al
exhibir la exposición colectiva Monterrey en 400

fotografías.
Se trata de una retrospectiva que concentra el
primer esfuerzo por rescatar, preservar y difundir
la fotografía y su desarrollo en la capital de Nuevo
León, y cómo la ciudad ha sido captada desde la
perspectiva de propios y fuereños.
La responsabilidad de tal empresa se otorgó a
Roberto Ortiz-fotógrafo que hace su debut por la
puerta grande como curador-, quien contó con la
colaboración de Xavier Moyssén Lechuga para
"enfocar'' el retrato de la ciudad que se presenta.
Monterrey en 400 fotografías abarca un lapso que
va de 1855 -tres retratos de autor anónimo- a
1996-una pieza de Juan José Cerón porque las de
Aristeo Jirnénez están mal fechadas-. La muestra
cubre 141 años, es decir, inicia 16 años después del
nacimiento oficial de la fotografía en Europa1

AmoBrehme

Cmo dt las Mitras, ca. 1956
Plata sobre gelatina
50.8 X 39.J cm

Cortesía MARCO

53

��una ventana al MS-DOS y corro un programa ping
para rastrear la ruta de mis señales. Ahí leo que los
paquetes de datos enviados por mi computadora
cruzan con rapidez la frontera y se mueven con
igual rapidez por los grandes anillos troncales de
Internet. Sin embargo, en algún lugar de la costa
oeste de Estados Unidos, el paso de los datos
avanza a ritmo de tortuga: me he topado con un
embotellamiento en la proverbial supercarretera de
la información.
Por supuesto que las demoras tienen mucho
de subjetivo. Hace un año, cuando mis conexiones
a Internet pasaban por un módem MultiTech de
19,200 bits por segundo, estaba tan acostumbrado
a las esperas que siempre tenía a la mano un libro
o una revista para disipar el tedio. Pero ahora estoy
enlazado a la Red con una maravilla producto de
LanCity e InterCable: mi máquina se conecta a las
computadoras de InterCable a inverosímiles 10
megabits por segundo, unas 500 veces más rápido
que antes, y de ahí el enlace al anillo troncal de
Sprint se hace a 2 megabits por segundo, que sigue
siendo una velocidad 100 veces superior a la que
obtenía con el módem de 19,200.
De nada me vale. Hasta ahora, una consecuencia de esta mejoría tecnológica ha sido un
desarrollo (una hipertrofia, me diría mi pareja) de la
impaciencia. Qué se le va a hacer, reflexiono mientras tamborileo sobre el escritorio y mientras sigo
esperando el acceso a ZDU: después de conocer el
paraíso, ¿quién desea volver a la lentitud del mundo ordinario? Pero llega el momento en que la
espera ha dejado de ser subjetivamente larga para
convertirse en objetivamente excesiva. ¿Qué
diablos está pasando aqm? Porque no es ZDU el
único sitio donde encuentro dificultades. El buscador Lycos, de la Universidad Carnegie-Mellon, está
igual de lento, y lo mismo puedo decir de Yahoo!,
del Pathfinder, de MSNBC, de SportsZone y otros
sitios favoritos dentro del World Wide Web. ¿No
se suponía que con mi módem de cable podría
navegar raudo y veloz por los carriles de la dichosa
supercarretera? ¿Qué está pasando con este nuevo
medio que promete (o prometía) acceso remoto al
vasto repertorio del saber humano? ¿Se está
ahogando el Web bajo el peso de su propio crecimiento? ¿Tenían razón los profetas que, hace apenas unos meses, hablaban ya del colapso de Inter-

56

net, de un colapso causado por la incorporación
casi repentina de millones de usuarios hambrientos
de información?
Para rizar el rizo, busco la información a estas
preguntas... en la misma Red. Claro que hago las
conexiones en horas de poco acceso, y gracias a ello
puedo encontrar rápidamente algunos recursos. No
hay un juicio concluyente, y pronto identifico tres
bandos. Están los devoradores, usuarios que, corno
yo, tienen recursos sobrados y exigen a Internet un
desempeño muy superior al integrado en su diseño;
están también los pragmático$, que casi con cinismo
señalan que todo es cuestión de cuánto estén dispuestos a pagar los usuarios de la Red más grande
del mundo. Por último, los ingenieros me tranquilizan aclarando que el problema existe, pero no es
precisamente corno lo denuncian los devoradores
o los pragmático$.
El caso es que a ciertas horas, ni siquiera el
módem de cable garantiza ya un acceso tan fluido
corno el de, digamos, hace año y medio. Esto evidencia que grandes cantidades de gente siguen incorporándose a las filas de quienes aprovechan
Internet para tender hacia el mundo sus mentes inquisitivas en busca de lo curioso, lo nuevo, lo gracioso, lo perverso o simplemente lo gratuito. En todo caso, las demoras dejan de ser un heraldo del
colapso, pues la información ha servido, como de
costumbre, para conjurar los fantasmas y reducir
los conflictos a su verdadero tamaño.
¿En dónde reside el problema? Hay un lado
humano y un lado técnico o, mejor dicho, hay un
problema técnico causado por una peculiaridad
humana. Lo que ocurre, dicho en términos simples,
es que la información sobre sitios nuevos circula
con gran rapidez, y se traduce en oleadas de curiosos que de pronto quieren acceder a esos sitios nuevos al mismo tiempo. Jack Rickard, editor de la venerable revista Boardwatch, lo describe de manera
muy gráfica:
Esto es análogo a un restaurante McDonald's que
de pronto enfrenta a 30 mil clientes en un día partialiar. Puede haber de hecho cierta congestión en
las carreteras que conducen al estacionamiento, pero
realmente no hay ningún problema en las carreteras.
Yel propietario del McDonald's no se queja: vendió

los 30 mil clientes, allá afuera ciertamente hace

Incluso en estos momentos, en que la Red de Redes
está en su "infancia" como herramienta humana,
se trata de una estructura muy difícil de imaginar;
es un rompecabezas de 10 millones de computadoras que cubre todo el mundo y cuyas piezas son
enlaces locales, enlaces largos, enrutadores (distribuidores de datos) y servidores, todos ellos actuando como el medio por el que circula información bajo el control de idiomas especiales llamados
protocolos.
La Red empieza en la computadora del usuario, misma que se incorpora a la malla mediante
un aparato de acceso, que en la mayoría de los casos
es un módem (modulador/ demodulador) cuya
función es convertir los unos y ceros transmitidos
por la computadora en una señal comprensible para
las líneas telefónicas, ya que los enlaces locales se
hacen casi todos sobre líneas telefónicas de voz.
Estos enlaces pueden realizarse a velocidades que
van desde 2,400 bits por segundo (bps) en el caso
de módems prehistóricos, hasta los 28,800 bps que
son el estándar actual.
En algunas partes el acceso se ejecuta a través
de adaptadores digitales, de modo que no es necesario transformar la señal de la computadora. Estos
enlaces vía servicio de Red Digital Integrada -RDI

hambre.

En opinión de Rickard y de muchos otros expertos, el problema de Internet no es, todavía un problema de ancho de banda (capacidad simultánea per
cápita) ni de capacidad global. Es un problema de
acceso local y de servidores, es decir, de los millones
de máquinas que se conectan a Internet para servir
su información, y que o bien carecen de la capacidad para atender en un momento dado una demanda masiva, o bien están conectados a Internet a través de un canal insuficientemente ancho. No todos
los proveedores de información pueden tener máquinas corno la computadora Alpha en la que la
corporación Digital Equipment corre el buscador
Alta Vista: una máquina con cuatro procesadores
en paralelo, algo así corno cuatro cerebros trabajando juntos, y con muchos gigabytes de memoria,
a fin de poder atender las millones de solicitudes
de información que procesa diariamente. No todos
pueden tener, corno PointCast, la capacidad de
recibir a 27 millones de "clientes" diarios para servirles 70-80 rnegabytes de información.
Un breve vistazo a la estructura de Internet
puede ayudar a comprender mejor el problema.

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10DAS sus hamburguesas. Pero si usted es uno de

57

�en México, ISDN en países sajones-pueden mejorar
la velocidad de acceso hasta 128,000 bps, o 128 kilobits por segundo (kbps). Existen contados casos
de acceso vía módem de cable, para los cuales el
enlace alcanza hasta 30 megabits por segundo
(Mbps), y en el horizonte hay tecnologías más sofisticadas que prometen velocidades de acceso a la
Red también muy elevadas.
Como fuere, el módem o su equivalente conectan la computadora del usuario con un proveedor de
acceso (ISP, en inglés), el cual se enlaza mediante
líneas privadas con una entidad más grande, uno
de los denominados proveedores de acceso en red (NSP,
en inglés). Según su capacidad económica, un ISP
se puede conectar a su NSP con líneas de capacidad
muy diversa; un ejemplo típico es el de un enlace
Tl, con una capacidad global de 1.544 Mbps. Los
proveedores más grandes pueden usar varias líneas
T1 para ampliar su capacidad, y algunos incluso
tienen líneas T3 (equivalentes a 30 líneas Tl, es
decir, 44.736 Mbps).
Los ISPs, en todo caso, son el puente entre los
usuarios finales y los NSPs, que son administradores de lo que se denomina anillos troncales (backbones ). Estos NSPs disponen de sus propias redes
locales y nacionales, y lo habitual es que trabajen
con líneas T1 para distancias cortas o tramos de
escaso tráfico, pero que incrementen su capacidad
para trayectos largos o para zonas de mucha densidad. Por ejemplo, MCI Communications actualizó
en enero de este año su anillo troncal hasta una
capacidad llamada OC-3 (155 Mbps), y a fines de
octubre tenía ya en pruebas un segmento corriendo
al nivel OC-192, para increíbles 10 gigabits por
segundo. Por decirlo en palabras más accesibles,
una capacidad de este tipo permitiría a MCI transmitir simultáneamente por esa línea mil 600 canales
de video de alta calidad.
¿Cómo circula la información por estos "tubos" o"carreteras"? Por diseño, porque así se concibió en sus no tan lejanos orígenes, Internet es una
red basada en lo que se denomina conmutación de
paquetes. Esto significa que toda información enviada por la Red se convierte en segmentos a los
cuales se agregan etiquetas de identificación y datos
acerca del destino final. Y todos estos paquetes,
millones de millones de ellos, son movidos por la
red siguiendo los dictados de aparatos llamados

enrutadores (routers). Estos tienen sobre síla pesada
carga de dirigir el tráfico, moviendo los paquetes
hacia su destino por la vía más rápida, que no
necesariamente es la más corta. Un paquete de mi
solicitud de acceso a ZDU pudo haber pasado por
un enrutador de Australia o de Zaire.
En el fondo, los enrutadores "hablan" el idioma de Internet, compuesto por dos "dialectos" llamados TCP e 1P, siglas que aluden respectivamente
al protocolo de control de transmisión y al protocolo de
Internet. Dicho de manera simple, el primero fragmenta la información en paquetes en el punto de
origen y la reensambla correctamente en el punto
de destino; el segundo se asegura de que el tren de
paquetes llegue a la dirección correcta. Estos dos
protocolos sirven de base a otros más específicos,
usados por los programas concretos como Eudora
o el Netscape Navigator para mover datos por la Red.
Toda la infraestructura anterior tiene un solo
objetivo: permitir que los usuarios (alrededor de
50 millones en todo el mundo) usen sus computadoras para enlazarse con otras computadoras: los
servidores. Al tocar a la puerta de WU, en realidad
yo y otros miles de telestudiantes procurábamos el
acceso a una computadora específica en la que se
concentran las lecciones del instructor y los mensajes de todos. Como es de suponer, los sitios más
populares de la Red reciben miles y hasta millones
de estas solicitudes en un día, y los servidores tienen que contar con capacidad para atender esas
solicitudes so pena de que, desde remotos rincones,
miles de usuarios tamborileen con los dedos sobre
la mesa llenos de frustración.
¿Dónde está pues el problema de rapidez de
la Red? ¿En el extremo de los usuarios, en los ISPs,
en los NSPs, en los protocolos de comunicación o
en los servidores? La verdad, un poco en todos. Por
ejemplo, a pesar de que hay tecnologías de acceso
verdaderamente rápidas, la mayor parte de los
usuarios ingresa a la supercarretera a baja velocidad. DataQuest, una empresa de análisis de mercados, descubrió que en Estados Unidos sólo un 9
por ciento de los módems son de nivel 28.8 kbps;
casi la mitad del total (un 45.6 por ciento) son módems de 14.4 kbps, y 39 de cada 100 se comunican
a 2.4 kbps ;o menos! Es obvio decir que conexiones
así de lentas no tienen la menor posibilidad de, por
ejemplo, usar la Red para ver un video.

58

Un problema serio está al nivel de los ISPs, ya
que muchos de ellos venden más capacidad de la
que tienen. Por usar la metáfora vial, ofrecen una
autopista y en realidad entregan una carretera rural: en estos casos, un usuario con un módem de
28.8 kbps puede enlazarse a Internet a velocidades
reales muy inferiores.
Los NSPs realmente no constituyen un problema, pues si bien el crecimiento de la Red ha sido
explosivo, la adopción de nuevas tecnologías también ha sido veloz (el ya citado caso de MCI es un
b~en ejemplo de ello). Por lo demás, antes había
sólo unos pocos anillos troncales, y hoy existen decenas, de modo que se ha crecido en ancho debanda y en capacidad total.
Según los.expertos, los protocolos de Internet
todavía son adecuados para las necesidades reales
de la gente, pero cuando estas necesidades se hagan
más sofisticadas, cuando los enlaces locales sean
de gran capacidad, cuando toda la red opere a velocidad suficiente para que el usuario ordinario vea
televisión en su PC, tal vez será preciso emigrar a
un esquema de transmisión más eficiente.
El resto del problema reside al nivel de los
servidores, de los cuales hay ya más de 10 millones
y que en su mayoría tienen capacidades de respuesta bajas. Los sitios más populares tienen que actualizar continuamente su equipo hasta el nivel de
garantizar millones de transacciones diarias, y ciertamente son la parte menos preparada para enfrentar los retos que plantean las futuras demandas de
información en Internet.
En suma, los enlaces locales y los servidores
conforman la parte medular del problema de velocidad en la Red. Las nuevas aplicaciones en el lenguaje Java que ya empiezan a surgir como hongos después de aguaéero, los servicios multimedia, el video
y otros contenidos de alta densidad empujarán con
mucha rapidez la demanda hacia extremos elevados. Esto podrá ser satisfecho por las futuras encarnaciones de Internet, siempre y cuando se logren
esquemas económicamente viables para justificar
las inversiones en equipo que todo esto necesitará.
O, por decirlo en términos más -ejem-prosaicos, a
ver qué hace ZDU para mejorar su capacidad de

USES
Pwn pa,mcrpax los tsclllTOXtS llaaDll4Ús OUOOl
Qut 1tnqan un anma,o 3t 5 años 3t Rtsrant en el pafs.

· l.as ~kSOnllS lnTtltesaollS dditw t!JW WIII OV41U11$
ol,m dt TMTJW JnédlTIIS,(OII ~ f Ttmd bms.

Los ~ka)Os 'f'OORán 5$ 3l ruaCIÓl11mmuzl o
Los pa1mcipan:rts 3eiltMI! títVIAA llll ~~ 1ms
cop1as,a ~u espaao,COII llllll mensrón amuara «70

au11mllas y máxima at IOO.

Los imaJOS 3lWn plU!IIIMt con seuoonu,,o ellld.w,,
sok1tt cew3o a31unro,el nomm,reUfono y &amp;ionabo oel
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1A ill«pCl6á ~ los 11UQlll}OS eslall4 dltkTII II JllllTlll
puWtcactón oe 14 puserrt. tOllJOOITORlll 1tllW t! 31
tneRb ~ 1996 a las 16:00 HJ!s.

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7

·, .

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Paita a,apu ~ COOl!OJIClll!St ,l; ti ·
y 332-0,-96.

respuesta, pues de otro modo las filas de los desertores podrían hacer fracasar el proyecto.

59

�una desjerarquización de la filosfía tal, que hoy día, el
&lt;lema de nuestro tiempo&gt; habría de ser precisamente una

crítica de la razón univocante, o si se quiere, univocista.

Varios de estos materiales muy bien pudieran constituir la base de una obra de más amplio aliento, que
fuera algo así como una Crítica de la razón moderna, tarea
que nos parece sólo puede efectuar un pensador que,
como Martfnez, esté ubicado de antemano, fuera de las

En parte es lo que han intentado realizar algunas
de las mentes más lúcidas de este siglo que ya culmina,
como Theodor Haecker, Ferdinand Ebner, Erich

estrechas coordenadas unidimensionales y unilaterales
del pensar de la modernidad; nuestro autor, además,

Przywara, y el propio Romano Guardini, pensadores que
en nuestra lengua han sido estudiados primeramente y
sobre todo por Alfonso López Quintás, autor este último

ibros.

felizmente, tampoco está uncido al carro-por ahora aparentemente victorioso- de los Vattimo (a quien le formula ceñidas críticas), Lyotard, Rorty, Baudrillard,

que ha venido proponiendo una metodología de lo suprasensible y una estética de la creatividad muy cercanas a lo

Derrida &amp; co.
Es increíble que en tiempos en los que ya se ha
publicado una Crítica de la Razón Artificial en segunda
edición por el M.I.T. (autor: Hubert Dreyfus}, haya

mejor del pensar dialógico básicamente hebreo y centroeuropeo, que se manifestara en las décadas centrales de
c~lección de textos de filosofía contemporánea apareados en diversos contextos y circunstancias entre 1987 y
1994.
. A la vez resulta todo un acierto de la UAM el publicarlo dentro de su colección "Cultura universitaria"
y sólo es de lamentarse que, como en el caso de la UNAM'
su rica y multivariada producción circule en forma ta~
estrecha y circunscrita.
Humberto Martínez González, quien es licenciado
~n fil~sofía por la UNAM, es actualmente profesormvestigador en el Departamento de Humanidades de la
UAM-Azcapotzako donde colabora desde su fundaciónfrecuenta además -y con maestría no exenta de erudi~
ción, como evidencian sus escritos- los territorios de la
literatura, la lingüística, la historia, y en particular, el de

HUMat•m M ~

PENSAR Y SITUAR

las religiones comparadas, de acuerdo a la información
del propio texto.
Son diecisiete trabajos ("una ponencia, ensayos y
notas sobre libros") agrupados en cuatro grand es apartados - segun' s u a fm1·da d temática- las propuestas de

---

nuestro autor, de quien ya conocíamos Cartas y otras lecturas (Gobierno
del Estado de Nuevo León, Monterre¼
.

..

1:92), y ~me~, dentro de la Filosofía, cultiva con espec1~l predilección la renacentista, la contemporánea, la
onental y, temáticamente, la Hermenéutica y la Filosofía
de la Religión.

Equívocos de la modernidad

Kant y Swedenborg, Nietzsche y Schleiermacher,
Hanna Arendt y Kolakowski, Gadamer y R'1coeur,

Ricardo Miguel Flores

Wittgenstein y Heideggei; Vattimo y Habermas, son algunos de los autores, a la vez, "repensados" y sometidos a
severo eseru tin10
· , "desd e Ia h erramienta hermenéutica"

Humberto Martínez
Pensar y situar

y desde "una posición que va contra los principios modernos", ya que de acuerdo al autor, el pensar moderno

Universidad Autónoma Metropolitana
Cultura Universitaria, núm. 64
México, 1996.
DENTRO DE LA ESCASA producción -en cantidad,

"se mueve entre antagonismos particularistas y mera~
mente relativos" (prólogo).

y es que, en efecto, el pensar de la modernidad, cada

y sobre

vez más ha estado siendo víctima de sus propios equívocos; lo paradójico es que dicho pensar se ha caracterizado precisamente por pretender operar con cate-

todo en calidad- filosófica nacional, constituye un verdadero "garbanzo de a libra" el sobrio y meditado libro
de Humberto Martínez (Monterrey, 1942) Pensar y situar,

la presente centuria (Ebner, Buber, Rosenzweig). Pero
lamentablemente son voces apenas audibles enmedio de

quienes sigan "atorados" en Hans Reichenbach o Rudolf
Carnap ...

la algarabía y de la cháchara interminable del pensar

Pensar y situar ofrece, por otra parte, abundante in-

objetivista prevaleciente.

formación e indicaciones bibliográficas de Wittgenstein,

La superación del pensar nacionalista y objetivista
debe realizarse más por vía de elevación a un plano de

Heidegger, y toda la corriente hermenéutica, desde
Schleiermacher hasta Paul Ricoeur, así como la relativa

realidades eminentes por valiosas que a través de un retraimiento hacia el ámbito puramente individual de la
subjetividad, a nuestro entender. El autor de Pensar y

al Islam. A propósito de esto último, hay que afirmar sin
ambages que en lengua española no tenemos ninguna
verdadera Historia de la Filosofía, con carácter universal, todas son parciales y eurocentristas, desde Abag-

situar señala en esta línea de sentido que es precisamente
en el estudio de lo simbólico y lo místico "donde más se

nano hasta Windelband. La única -y muy honrosaexcepción a este respecto es la de la Enciclopédie de la
Pléiade, dirigida por Brice Parain e lvon Belaval y publi-

muestra este error de incomprensión o prejuicio al querer
intentar asimilar a un orden, el racional, algo que lo rebasa" (prólogo, p. 6). Más adelante agrega: "El tiempo,
creemos, puede llegar a estar maduro para ... tratar de

cada -con algunas supresiones- hace años por la editorial Siglo XXI. Encontramos ahí desarrolladas las
prefilosofías de Egipto y Mesopotamia, las filosofías de
India y China, así como el pensamiento bizantino, judío
e islámico, al lado del pensar occidental.
Necesitarnos Historias de la Filosofía que expongan
a Sohorowardi junto a Ricardo de San Víctor; a Madhu-

deslindar órdenes de conocimiento distintos, sin menoscabo de sus respectivas aplicaciones, de su propio rigor
y valor: la razón, a un nivel; la intelección pura, supraracional, por otro". A pesar de lo divergente de las terminologías, son inocultables las afinidades.
Humberto Martínez se muestra abierto y receptivo

sudana Saraswati junto a Maquiavelo, a Mullii Sadrii alShijriizi' al lado de Spinoza y Leibniz y a Chang Tung-

a formas y manifestaciones filosóficas poco usuales en
los medios académicos y en los cenáculos filosóficos convencionales. Quienes vivan atenidos a los rígidos esquemas del pensar racionalista, no podrán entender que en
el texto aquí reseñado aparezcan yuxtapuestos pensadores y nociones provenientes tanto de Oriente como de
Occidente, como elementos conceptuales que derivan de
formas esotéricas de filosofía y de diversas religiones. Así,

suen confrontado con Max Scheler. La propuesta de Pensar y situar va justamente en esa línea.
Muchas riquezas más contiene este valioso libro cuya sola enunciación desbordaría los acotados límites de
una reseña. Vayan estas sumarias indicaciones para invitar a todos los estudiosos de estos temas a acercarse a la
obra que aquí se comenta; indicaciones que en ningún
caso eximen de su lectura completa y concentrada.

desfilan por la presente obra, junto a los autores más arriba citados, otros que, como René Guénon, Frithjof
Schuon, Gilbert Durand y Henry Corbin, han optado por

Humberto Martínez también es autor de Palabras
de Martín Lutero (1984), Humanismo y Reforma. Ensayos
sobre Erasmo y Lutero (1987), Estudios islámicos (1992) y
El otro lado (1996). La ulterior producción que nos pre-

salirse, a fin de encontrar elementos que, procedentes de
otras tradiciones, contribuyan a iluminar el proceso filosófico occidental, que pareciera inmerso en una situación
de impasse, que quizá sólo a través de un verdadero diá-

sente habrá, sin duda alguna, de ser muy sugerente y
llena de sorpresas y aportaciones muy atendibles.

logo planetario, pueda por fin superar el limitado marco
del eurocentrismo.

gorías univocistas, y un efecto colateral ha sido producir

60

61

�La epistemología:
un proyecto necesario

bel", donde todos los lenguajes psicológicos conviven

vación del psicoanálisis freudiano; este es un punto que

integran Cuandofui mortal. Javier Marías, autor madrileño

sin interrelacionarse de manera organizada. También es

los autores dejan sólidamente argumentado, utilizando

conocido por novelas como El hombre sentimental y Ma-

el mejor camino para que el estudiante supere el reto de
ubicarse él mismo ante el vasto panorama de las psi-

los elementos epistemológicos propuestos desde el inicio,

ñana en la batalla piensa en

por lo que, sirve a la vez para probar la necesidad de

Gallegos 1995, presenta ahora este volumen que reúne

cologías, evitando caer en los fracasos de integración tales

este texto y de otros semejantes. Pero sobre todo, sirve

doce cuentos que andaban dispersos en revistas y suple-

como el atomismo, la confusión y eclecticismo, que los
autores ejemplifican con casos fácilmente observables en
nuestro medio.

para confirmar la necesidad del debate epistemológico

mentos.

en el campo formativo del psicólogo, porque es un ejem-

En este libro misceláneo se exploran anécdotas que

plo claro de cómo las nomenclaturas son engañosas y de

van desde el médico nocturno que visita a sus pacientes

La epistemología, como herramienta imprescindible

que las afinidades superficiales entre teorías son cau-

femeninas casadas hasta la aniquilación de dos parejas

para encontrar una alternativa más riguros~ ante estas

santes de una confusión que redunda en una práctica

amorosas a causa de la nacionalidad. O bien historias

integraciones conceptuales fallidas, se debe ocupar en

cuyos resultados pueden ser incluso opuestos a los

sobre cómo pueden irrumpir elementos de otra vida que

primer término de clarificar el papel que juegan en cada

buscados concientemente por el psicólogo.
En cuanto al ejercicio de la interdisciplinariedad,

vivimos sin saberlo en nuestra vida actual o las causas

teoría los elementos básicos para la construcción del
conocimiento: sujeto, objeto y tipo de relación entre ellos.

Noriega M~ndez y Gutiérrez Milán proponen un modo

quien está obligado a proteger. También se cuenta una

Con este propósito, Noriega Méndez y Gutiérrez Milán

que denominan relativista, al que definen como "la forma

inusitada y sutil historia de amor en la que la edad y el

se encargan de definirlos diferenciando en cada uno de

de r~lación entre profesionales y disciplinas que han

físico no tienen relevancia, así como el relato de un do-

ellos los niveles empírico, teórico y epistemológico en

establecido con claridad el alcance de sus respectivos

mingo veraniego en la playa en la que todos o ninguno

que pueden ser abordados. A pesar de estar expuestas

campos, que han nombrado sus objetos de estudio y

pueden haber atestiguado un asesinato.

en un estilo bastante conciso, estas diferenciaciones re-

observables particulares". Casi de más está decir que en

Para satisfacción de nuestra curiosidad conocemos

facultad de validar como científica casi cualquier explicación derivada de los fenómenos así observados, aun

sultan sumamente didácticas debido a que son ilustradas

dicha definición se enuncia un ideal muy lejano de una

las historias que se narran una aspirante a actriz de

de tal manera sencilla y efectiva. Es así como podemos

realidad donde la práctica de la psicología en nuestra

películas pornográficas y su compañero de reparto, o con

en los casos en que la definición del objeto de investigación fuera insuficiente o poco clara.

leer que el objeto empírico puede ser una muela dolorosa,

comunidad está regida, en su mayor parte, por un prag-

cierta morbosidad podemos presenciar el caso del es-

mientras que el objeto de la teoría es una construcción

matismo obtuso en el cual conceptos y técnicas sirven

critor que necesita experimentar el dolor para poder plas-

discursiva y el objeto epistémico tiene una sustancia

para satisfacer principalmente las necesidades del psicó-

marlo en sus novelas.

Leticia Alonso Salinas
Noriega Méndez, José Antonio y Claudia Gutiérrez

Introducción a la epistemología para psicólogos
Plaza y Valdés
México, 1995.

A PARTIR DE QUE LA psicología se deslinda de sus orígenes
en el seno de la filosofía, adoptando el método científico
en su búsqueda de reconocimiento como una área, por
derecho propio, del sabei se ha convertido en terreno
propicio para la proliferación cada vez mayor de modos
distintos de explicar los fenómenos subjetivos. "La psicología es cualquier cosa que usted quiera que sea", citaba
ya en los setenta Néstor Braunstein, para aludir al hecho
de que la aplicación del método experimental tenía la

Dada la vigencia de esta situación, la formación
actual del psicólogo se vuelve un asunto problemático,
ya que ante la evidencia de que no existe la psicología
científica como sistema conceptual unitario, cuando se
trata de entender o de hacer algo relacionado con ella, se
debe enfrentar un abanico complejo y contrastante de
opciones teóricas cuyo valor no es posible ni aconsejable
discernir utilizando sólo la intuición. La importancia de
una elección adecuada estriba en el hecho de que con
ella se define, conciente o inconcientemente, una posición
epistemológica que -de manera tal vez más evidente
en la psicología-tiene que ver finalmente con el concepto del hombre que se derivará en un tipo particular de
práctica profesional.
En la Introducción a la epistemología para psicólogos,
se manifiesta la preocupación que los autores, maestros

por la cuales un guardaespaldas tendrá que eliminar a

lógico-formal que funciona como variable algebraica cu-

logo, quien ve en su práctica poco más que una forma

Entre todos estos relatos destaca el que le da título

yo significado se determina según los contenidos de la
teoría estudiada.

de sobrevivencia. La crisis económica del país, con una

al libro, el cual nos habla sobre la existencia de un fan-

duración de ya varias décadas, tal vez sea una razón para

tasma que explora los hechos de su vida (infancia, adole-

Respecto al tipo de relación entre el sujeto y el objeto,
los autores establecen que tanto en el nivel teórico como

explicar el aparente destierro que ha tenido el debate epistemológico -que fue tan importante hace veinte años-

scencia y edad adulta) y llega a comprender las causas
de su muerte. La figura del fantasma es un tema recurren-

en el epistemológico la acción cognoscitiva que se juega

en las carreras de humanidades. Se sabe que han sido

te en la obra de Javier Marías, corno lo ha demostrado en

puede constituirse como una dominación que puede ser
la del sujeto sobre el objeto o viceversa; pero también

las áreas relacionadas con la tecnología y con la produc-

sus colecciones de artículos Literatura y fantasma y Vida

ción de bienes las más desarrolladas, en detrimento del

del fantasma o como se muestra en este relato y en " No

existe una tercera posibilidad: la de una relación igua-

interés por la reflexión acerca del sentido del quehacer

más amores", otro de los textos incluidos en esta colec-

litaria en donde "ambos sean activos y, a la vez, objeto
de transformación por la acción del otro".

profesional. En este contexto resulta más apreciable la

ción.

aparición de este libro que parece nadar contracorriente,

El fantasma en su obra no es un ser sobrenatural,

Desde estas diferenciaciones, los autores pueden

al incluir a la reflexión epistemológica corno una exi-

un aparecido o un ser de ultratumba, sino un personaje

incluir, por ejemplo, la aportación de Anna Freud entre

gencia ética y cuyos planteamientos esperarnos levanten

que como narrador visualiza los instantes y analiza los

los cases de dominación del objeto (0-&gt; S) al proponer

algún eco entre quienes asuman una posición de "psi-

como finalidad de la cura el hecho de que S, significante

cólogos en formación".

detalles de su vida que no fue capaz de percibir cuando
fue mortal. El relato se vuelve íntimo: " ... y es que ahora

del yo / síntoma, pueda llegar a tomar la posición de O,

universitarios, tienen respecto de la carencia de nociones

identificándose con la figura del analista y las partes
sanas del yo; en otras palabras, su concepción presenta a

epistemológicas mínimas que los estudiantes puedan
usar como para tomar concientemente una postura a favor de una u otra corriente. Por ello, en su libro ofrecen

S como elemento pasivo y receptivo tal como lo hace el
conductismo en todas sus variantes desde el modelo

una estructura conceptual básica que puede funcionar

no sólo recuerdo lo que vi y oí y supe cuando fui mortal,
sino que lo recuerdo completo, es decir, incluyendo lo

La vida como un cuento

que entonces no veía ni sabía ni oía ni estaba a mi alcance,

Marco Antonio Cárdenas Nava

pero me afectaba a mí o a quienes me importaban y acaso
me configuraban" (pág. 86).

pavloviano ER, hasta la terapia racional de Ellis. Por otro

como marco para plantearse estos problemas de manera
más clara y sistemática.

lado, el psicoanálisis freudiano se ubicaría en la tercera
alternativa, ya que, a diferencia de las anteriores el papel

La realización de dicho análisis epistemológico, se-

del terapueta no es el de un O activo dominante, sino

gún nos aclaran, no es volver al campo de la pura espe-

que su figura está vaáa en principio y funciona como el

culación filosófica, sino más bien es poner a prueba la

espacio desde el cual S construirá un discurso propio.

cientificidad de las teorías para evitar seguir condenados

Consecuentemente, el annafreudismo se puede entender

a ser actores en la "repetición gremial del mito de Ba-

Otro de los relatos que más llaman la atención es el

Julián Marías

Cuando fui mortal

titulado "Sangre de lanza", en el que se conjugan la rea-

Alfaguara
Madrid, 1996.

lización de un asesinato que no es lo que parece y una
extraña historia de amor. Aquí Marías muestra su talento
como autor de cuentos policiacos al recrear la atmósfera

LA VIDA COMO UN CUENTO o el cuento como la vida, tal es la

típica del género y el insoslayable final sorpresivo. Hay

premisa que podemos encontrar en los relatos que

un juego con el lector, quien debe tener todos sus sentidos

más como una variante conductista que como una deri-

62

m,:ganador del premio Rómulo

63

�en estado de alerta para descubrir que la obviedad de u~
asesinato puede ser la pista para ponerlo en duda. En este
cuento hay una reflexión implícita sobre el acto de matar
y las situaciones inimaginables que ese hecho puede traer
consigo. No hay duda de que el lector queda sorprendido.
En la variedad de los textos de este volumen se nota
que el autor rompe los esquemas tradicionales del cuento,
en particular en lo que se refiere a la construcción, de modo que a veces lo que parece ser el final puede ·ser el principio, y viceversa.
Más allá de los distintos tipos de narraciones siempre encontramos a personajes entrañables y tan humanos
(así se trate de fantasmas) que se hallan en situaciones
que bien puede vivir usted, yo, cualquiera.
Sus cuentos son un reflejo de la vida con todos los
claroscuros que la impregnan (amistad, odio, amor, asesinato, masoquismo, etc.) y en los que a menudo irrumpe
el azar, el destino, lo imprevisible y quizás inevitable. O
mejor dicho, todo aquello que es consustancial y natural
en el ser humano, pues a fin de cuentas, como lo comprobamos en estos relatos, qué es nuestra vida, sino un cuento.

El Evangelio, las mujeres y sus
hijos, según Martha Cerda*
Luisa Campuzano

la defensa de los derechos de los escritores -como presidenta del P.E.N. Club de Guadalajara-, y a la

fuerzo por dejar descendencia.
Un título irónico es "La última campanada", en el

formación de nuevos autores -como directora de la Escuela de Escritores Sogem de la propia ciudad.

cual se refiere desde la voz de su protagonista masculino,
el fin de las relaciones sexuales emprendidas una década

Y es un placer, porque la lectura de estos textos, que
me sugiriera, enviando hace meses este libro a La Ha-

atrás por dos sexagenarios, un cura párroco y una beata

narrativa de primera magnitud, como "Niña sin nombre", así como a "Cumpleaños" y "Cada que llueve me
acuerdo de Lety".
Dentro de lo puramente fantástico, y en ocasiones
fantasmagórico, cabría detenerse en "Presagios del pasado", un cuento espectacular que juega con lo real y lo

q~e durante años fi:e angelito o Virgen María, y sólo
cuando la edad le impidió desempeñar estos papeles,
accedió a los deseos de su eterno cortejante, ya próximo

virtual en el espacio de las relaciones familiares; en
"María Elena", extrañamente rulfiano, y en la pequeña
y deliciosa joyita que es "Amenazaba tormenta", el cual

a una irremisible impotencia.
Pero dejando a un lado este aspecto paratextual, el
de los meros títulos, adentrémonos algo más en los cuentos. Y para ello, comencemos por estos con que la autora
reescribe algunas páginas de las Sagradas Escrituras, de
modo tal que podríamos subtitular a dos de ellos, para-

gracias al delirio prodístico que me ha contagiado la autora, me atrevería a subtitular, valiéndome de Chesterton,
"El hombre que fue nube".

fraseando a José Saramago, "El Génesis según Martha
Cerda" -me refiero a "Las mamás, los pastores y los hermeneutas" y a "Realidad virtual"- y a un tercero, que

algunos memorablemente dramáticos, de su ciudad natal, Guadalajara.

bana, nuestro querido amigo y colega el maestro Carlos
Arredondo, se convirtió, no más hojearlo, en_una incitante
aventura que demandaba de mi condición de lectora
mucho más que una simple decodificación, sino que, por
el contrario, y co'mo dice muy bien el maestro Carlos, en
su simple nota de presentación, exigía una colaboración,
una puesta en máxima alerta de la inteligencia, de la memoria, de la capacidad para captar el humor, la ironía, el
sentido lúdico, en fin, todos los grados de intertextualidad y dialogismo con que se bordan estos relatos en
una trama cultural tan bien urdida, tan rica en alusiones
y ecos, como en contradicciones y disonancias.
El mero enunciado de algunos títulos comenzando
por el oximorónico, inesperado y desafiante Las mamds,
los pastores y los hermeneutas, que sirve para nombrar el
libro, ya es de por sí de la mayor elocuencia connotativa,

narra la transmutación de un representante del personaje
de Cristo en el propio Cristo, en la escenificación de la
Pasión del Señor en Iztapalapa, "La Pasión según el
Chato Aguirre". El último cuento de esta temática tan
poco frecuentada por mujeres, sería algo así como el

ya que no informativa, pues no sólo conducen al lector
más allá del texto, de lo que explícitamente se dice en él,
como es el caso, por ejemplo, de "El elogio del padrastro",
que si bien paródicamente nos lleva a Vargas Llosa, no

Leonardo", ya que en él se mezclan el discurso bíblico
con el discurso plástico, las voces de los Apóstoles y la
de Jesús con la de Leonardo, y el tiempo de la acción con

madura y no se atreve a tomar el último tren; sino que
también juegan con el léxico, desemantizando palabras
triviales, banalizadas, como "Inventario", para darles un
nuevo sentido, en el relato que da cuenta de la existencia

Las mamás, los pastores y los hermeneutas
Ediciones Castillo
Monterrey, México,1996.

PARA Mt UN HONOR

Adán es incapaz de pecar y muere sin hacer el mejor es-

tiene nada qué ver con él, sino que nos sitúa en un contexto bien distinto, pues es la historia de una mujer que

Martha Cerda

Es

la literatura escrita por mujeres, que también se dedica a

de un gato inventado, imaginado (imaginario, bestiario,
inventario}.

y al mismo tiempo un placer

comentar para ustedes las impresiones que me ha producido la lectura del conjunto de veinte relatos, diecisiete
breves -y hasta muy breves- y tres extensos y densos
-como novel~s condensadas-, que constituyen el volumen de cuentos de Martha Cerda Las mamds, los pastores
y los hermeneutas, que Ediciones Castillo publicara el año
pasado en su colección "Más allá".

Esto lo encontramos también en el título de otro
cuento que forma parte de un subconjunto del mayor
interés desde el punto de vista temático: aquel que
agrupa cuatro relatos de tema bíblico: dos relativos al
Antiguo Testamento y dos al Nuevo, materia, dicho sea
de paso, a la que si bien alude el título general del libro,
no tiene mucho qué ver con las mujeres, ni como mamás

Es un honor, porque verme vinculada, aunque sea

-ellas, lo dice el cuento así titulado, nada tuvieron qué

circunstancialmente, con esta presentación, al nombre de
Martha Cerda, lo constituye en grado sumo, ya que se
trata no sólo de una autora de obra reconocida en un
medio tan rico en excelentes narradoras como el de México, que desde tiempos de Sor Juana ha podido vana-

hacer en la Creación-, ni como pastores, pues entre los
católicos no podemos ejercer el sacerdocio; ni, por supuesto, como hermeneutas. Este cuento a cuyo título me
ando refiriendo es "Realidad virtual", que podría leerse
tanto en el sentido indicado literalmente por el título, y
concebir un destino "otro" para Adán y Eva (que es como
aquí se llama su coinquilina, ya que no pareja en el
Paraíso}, y también como "Realidad virtuosa", pues

gloriarse de contar con voces femeninas de primera magnitud en el ámbito de nuestra lengua; sino porque esta
escritora tapatía es igualmente una activa promotora de

64

Por último, quisiera referirme a los textos que más
directamente, como lo hiciera en su vigorosa novela Y
apenas era miércoles, se relacionan con la vida y los hechos,

En "22 de abril", la autora vuelve sobre la catástrofe
sufrida por la ciudad a causa de la desidia y el afán de
lucro de gobernantes y funcionarios. Este texto, como la
novela arriba mencionada, son de la estirpe moral y ciudadana, y de la urgencia política de los testimonios documentales o periodísticos de Elena Poniatowska, como
La noche de Tlatelolco, Nada, nadie y Las voces del temblor.

"making off' de "La última cena", o "El Evangelio según

Este tema se retoma como pretexto para la escritura de
un apócrifo de la más cuidadosa factura: ''Los dos abriles
(1786-1992)", en el que la explosión de gas hace salir a la
superficie un documento relativo a la peste que asolara
la ciudad dos siglos antes y, posiblemente -estamos en
el terreno resbaladizo del terror-, a quien lo protagonizara, redactara y anotara, doscientos años después: una
suerte de demonio actuante en la ciudad.
Por otra parte, relativo también a Guadalajara, pero
referido a su ámbito intelectual, a su "petite mafia", aunque dirigido también hacia otras dimensiones más com-

el de la narración pictórica, todo sabiamente organizado,
focalizado hasta el más significativo detalle, por un narrador que sólo necesita treinta líneas para comunicarnos
este intenso juego de espacios, tiempos, personajes, voces,
lenguajes, perspectivas ...
Otro núcleo temático importante es el que se relaciona con la condición femenina, el cual se desarrolla a
través de textos como "La otra cara de la moneda", en el
que se insinúa la posibilidad de una retirada, de un

plejas de la personalidad, "Farsa en un acto" reconstruye
un ambiente enfermizo, hostil, desagradable, en el que
los personajes pugnan por desplazarse, para acabar

abandono del espacio público; esa nueva tentación, más
fuerte que las que debió resistir San Antonio, que tenemos
que aprender a rechazar y vencer las mujeres, que una

aniquilándose unos a otros.
Y así acabarnos con este pequeño recorrido por un
libro complejo, disparado hacia muchas direcciones, lleno
tanto de llamadas de alerta como de invitaciones a la

vez supimos ocuparlo y que luchamos diariamente por
defenderlo, pero que a veces, ¿por qué no?, nos cansamos
y soñamos con la tranquilidad -¿alguien dijo tran-

ironía y el humor, con la seguridad de que apenas hemos

quilidad?- del dulce -¿alguien dijo dulce?- hogar,
"Casi intacta", "El escarabajo rojo" --excelente, pero muy
difícil de comentar en tan poco tiempo-, "El elogio del

podido apuntar algunos de sus múltiples aciertos, pero
con la certeza de haberlos incitado a su lectura y, con

padrastro" y "Deliberadamente", se inscriben igualmente
en esta línea con la que tocan otros textos mucho más in-

ella, a conocer mejor a una excelente narradora latinoamericana.

sertados en un ámbito en el que Martha Cerda también
se mueve con mucho talento: el de lo fantástico, alcan-

* Texto leído por Luisa Carnpuzano en la presentación que se

zado en un toque final, inesperado, súbito. Me refiero a
textos de una intensidad ética y de una excelencia

hizo del libro de Martha Cerda en el mes de agosto en Monterrey.

65

�la posibilidad de la existencia de una geometría cifrada)

Contraportada

y presenta a un personaje que, siguiendo la pista de otro,
encuentra un parentesco insospechado, el que conforman
aquellos que a la manera casi ritual en que se tiñen las

Libertad González

telas en Marruecos, son tatuados por la tinta rojo-sangre
del amor erótico. La sensualidad del lenguaje posibilita
el tránsito de la realidad al deseo, la confusión entre el
sueño y la vigilia, y mantiene a lo largo de toda la novela
la sensación de estar en una atmósfera exótica y a la vez
familiar. No se diga más. Luego de las ciento sesenta y
cinco páginas que conforman la novela, uno se queda,
como reza el título de otro de los libros de Ruy Sánchez,
con la literatura en el cuerpo.

NC
INT
DEN

AL
.

La enciclopedia de Monterrey. Tres vols.
El Diario de Monterrey
Alberto Ruy Sánchez

Grijalbo
Monterrey, N. L., México, 1996.

En los labios del agua
Alfaguara
México, 1996.

UNA VEZ APAGADOS

Participantes
Argentina: César Aira, Mempo Giardinelli
Noe Jitrik.
'
Brasil: Sergio Santana.
Chile: Poli Délano
Colombia: Rafael Humberto M~reno-Durán.
Cuba: Eduardo Heras León
Francisco López Sacha. '
Ecuador.: Miguel Donoso Pareja.
Espana: Gonzalo Santoja.
Gua,te.mala: Rodrigo Rey Rosa.
Mexico: Francisco Hinojosa
Hemán Lara Zavala
'
Rafael Ramírez Hered'ia
Anto?io Sarabia, Ignacio soiares.
Puerto Rico: Ana Lydia Vega, Olga Nolla.
Venezuela: Ednodio Quintero.

los fuegos del cuatricentenario de

Monterrey podemos ver con más claridad los saldos del
festejo. Fuera ya de toda parafernalia, uno de los aportes

SER TOCADO POR EL DIOS del deseo; someterse a la dependencia del oleaje del mar obedeciendo a antiguos pero
siempre renovados ritmos. Buscar el agua original que
humedece todo lo que toca y nunca acaba de saciar al sediento, al embrujado, al sonámbulo. Muerde mis labios/ y

que llegaron para quedarse fue la publicación de esta
enciclopedia. En un esfuerzo promovido por el periódico
El Diario, un grupo de colaboradores participaron en la
tarea de documentar y analizar aspectos de la historia
pasada y reciente de la ciudad, así como los problemas y
fenómenos sociales y culturales que explican la con-

quédate en ellos/ como/ los nombres del aire/ en los labios del
agua, dice un poema amoroso que cantan en Mogador,
ciudad-mujer que nuevamente es el escenario de la
novela más reciente de Alberto Ruy Sánchez. Como hizo

formación de esta metrópoli y que permiten anunciar su
desarrollo en el futuro. Asuntos típicos como el comercio,
la banca y la industria alternan en tres volúmenes con

en Los nombres del aire (1987), el autor retoma aquí el tema
del deseo pero ahora desde una perspectiva masculina;
de hecho, hay un diálogo entre ambos textos y un juego

temas menos frecuentados como los medios, el problema
del agua, la cultura y los deportes. En conjunto se trata
de reseñas o repasos generales; sin embargo no es sólo
una recopilación porque en algunos casos hay información nueva, datos desconocidos así como análisis de ma-

de referencias cruzadas, como si un libro fuera espejo
del otro y los dos reflejaran al hombre o mujer que no vive sino para ser su deseo. En los labios del agua tiene una
trama con ciertos resabios borgianos (unos manuscritos,

Y narradores de Nuevo León.

Diciembre 6, 19-.30hrs. MARCO

OIFUSION
CULTURAL.
U N A M

UANL HAY INTERts en las letras ni duda cabe, más
de 80 estudiantes universitarios se inscribieron en el Certamen
de Literatura Joven Universitaria 1996 en los géneros de cuento
y poesía.

EL ARCABUZ

DE QUE EN LA

DENTRO DE LAS ACTIVIDADES que las diversas instituciones realizaron para celebrar el cuarto centenario de la fundación de
Monterrey destaca la contribución que hizo la Universidad
Autónoma de Nuevo León a la conmemoración. Se organizaron
mesas redondas, conciertos musicales, certámenes literarios y
se publicaron varios libros. Sobresalió el programa "Crónica de
un día: imágenes y textos" que contó con la participación de escritores, periodistas, pintores y fotógrafos de reconocido prestigio quienes aportaron sus trabajos artísticos que serán reunidos
en un libro.

A PRINOPIOS DE OCTUBRE fue publicada la convocatoria del Sistema
Nacional de Creadores de Arte. En ésta se detallan las condiciones para que puedan solicitar el ingreso y estímulo económico
los artistas de las disciplinas de letras, artes visuales, coreografía,
teatro, composición musical, arquitectura y dirección de medios
audiovisuales. Hay que destacar que el SNCA otorga su apoyo
a los artistas seleccionados durante tres años seguidos.

67

�terialcs no trabajados anteriormente. Entre algunos de
los colaboradores se encuentran Israel Cavazos, Rodrigo
Mendirichaga, José Reyna Arjona, Horacio Salazar,
Meynardo Vázquez y Osear Eduardo Martínez. A menos
de dos meses de su publicación tanto la edición rústica
como la de lujo se han agotado; según anuncia el propio
periódico, ya está lista una primera reimpresión. Dadas
las dimensiones del trabajo, es claro que la Enciclopedia
deja temas sin tratar o que algunos de los sí incluidos
necesitan de mayor profundización, pero la primera semilla ya dio sus frutos.

por la UANL y el ITESM y en el que participaron maestros y estudiantes de ambas instituciones. El volumen
se abre con el relato pormenorizado del proce&lt;,o de
investigación en el que las autoras relatan cómo llegaron
a establecer la muestra que hizo un corpus total de 600
entrevistas de una hora promedio de grabación. Aunque
esta es la primera publicación formal de resultado.,, el
corpus ya había sido utilizado para ponencias y te'&gt;i'&gt; y
deja un amplio margen para futuras aplicacionc~. Entre
los estudios presentados está, por ejemplo, el trabajo de
Irene Gartz quien trata el tema de la coherencia y
cohesión en el discurso del diferentes socioestratos del
habla regiomontana o el estudio que Mari cela Rodríguez
Loredo y Aracely Sauceda Pérez realizan sobre las
metáforas coloquiales. El enfoque de los diversos trabajos
es sociolingüístico, lo cual supone, como dicen las
autoras, una relación entre las distintas formas de habla
y la caracterización socioeconómica de los hablantes.
Habrá que leer con detenimiento cada uno de los trabajos
para valorar su aportación particular; por lo pronto
podemos decir que este volumen muestra que es posible
ejercer la investigación en el terreno aparentemente árido
de la academia regiomontana.

"Polibio de Arcadia"

El pueblo que no quería crecer
Océano
México, 1996.

Dora Esthela Rodríguez Flores y Lydia Rodríguez Allano

Lenguaje y sociedad. Metodologías y análisis aplicados al habla
de Monterrey

DENUNOADO COMO ENEMIGO de Roma por un adversario
político, el estadista aqueo Polibio de Megalópolis (c. 200120 a. de C.) tuvo que pasar 17 años observando al imperio que dominaba al mundo. La experiencia trocó su
aborrecimiento en admiración, y legó a la posteridad
obras tan monumentales como una Historia de la que nos
llegaron cinco de cuarenta tomos, una Vida de Filepómenes,

Trillas
México, 1996.
DESPUéi DE ONCE AÑOS DE TRABAJO por fin aparecieron
algunos de los resultados de la investigación sobre el
habla de Monterrey, trabajo apoyado en diversas etapas

LA COIKOÓN EDITORIAL LIBROS de la Mancuspia creció con dos
nuevos títulos: Escritura de lo que ya no es nada, de Malena
Múzquiz, y Postales/ Las estaciones de Marcia, de Luis Javier Alvarado. Por estas fechas estará en circulación el número 30 de
la publicación literaria Papeles de la Mancuspia con el cual dirán
adiós a sus lectores.
EN LA REOENTE FERIA Wl'ERNACIONAL DEL LIBRO que organizó el
ITESM aparecieron dos novedades de autores nuevoleonesas
-y curiosamente no tuvieron difusión-: Lexicón del noreste de
México, diccionario de Ricardo Elizondo, publicado por el Fondo
de Cultura Económica, y Desde la penumbra, relatos de Alejandra
Rangel, publicado por Ediciones Castillo.

Eduardo Antonio Parra

cronista de su tiempo es el pragmatismo político con el
que describe la historia de Roma: nada de mitos, nada
de leyenda, nada de consejas: sólo actos políticos con sus
consecuencias, una historia formativa en el mejor sentido
del término. De ahí que Polibio pueda insertarse en la
terna de los más grandes historiadores de la Grecia
clásica, junto a Herodoto y a Tucfdides. Ahora, Océano
vende la idea de que a su redacción llegó un manuscrito
firmado por Polibio de Arcadia, y que en el documento,
el autor retrata los años que "vivió" en México. Y la
aproximación sí recuerda al Polibio original: la exposición
es práctica y claridosa; sin concesiones, y usando un
lenguaje depurado y clásico, el desconocido autor
enjuicia a un pueblo que, debemos pensar, le recuerda a
su otro pueblo. Así como el Polibio de hace 22 siglos
escribió para sus coterráneos, vencidos por Roma, el
"Polibio" actual se dirige a los mexicanos para decirles,
en su cara, cuáles son las causas de la derrota de México.
Con o sin autor, El pueblo que no quería crecer es una
excelente llamada a la reflexión apasionada pero fría de
nuestra realidad y nuestras posibilidades.

Era
México, 1996.

Los límites de la noche

LA NOCHE y LA OUDAD. No es necesario pensar mucho para
percibir lo que esta combinación puede traer consigo: el
placer, el asalto, el asesinato, todo ese mundo que no po
no ser reconocido deja de estar ahí. El rostro oculto de
una ciudad que Parra dibuja sin embellecerlo, sino
mostrándolo tal cual es. Nueve cuadros independientes
nos hablan de situaciones que, más allá de la nota roja,
profundizan en las orillas de la existencia humana.
¿Hasta dónde el abuso, el hartazgo, el miedo y la obsesión
retratan más certeramente al hombre? El autor parece
decimos que es ahí, en las situaciones límite, donde se
expresa de manera más directa la auténtica naturaleza
humana. Parra, nacido en León en 1965, aprovechó
claramente su paso por la redacción de un perir-iico,
donde experimentó de manera directa ese lado
uro
de la vida que sólo los reporteros de secciones policiacas
aprenden a palpar, una faceta sombría, vertiginosa, en
la que confluyen la ignorancia, los vicios y la violencia
para llevar los escenarios a situaciones extremas. Parra
entreteje con habilidad la melodía monocorde de la nota
roja y la transforma en relatos vívidos en los que, pese al
crimen y a la sangre, se palpa el fondo de humanidad
que no reseñan las páginas de los diarios. Los límites de la
noche, primer libro de un autor que ya se ha probado
antes en el género del cuento, ofrece al lector una crónica
tridimensional de esas personalidades que, refugiadas
en cuartos de hotel, automóviles, bares y callejones, sólo
parecen vivir al amparo de la oscuridad.

ºª PERIODISTA José Luis Esquive! acaba de salir:

ESTA ÚLTIMA EDITORIALPUBLICó también el libro de poemas Ojos de
Santa, de Dulce María González, en el cual la autora hace un
homenaje a Monterrey.

UN NUEVO LIBRO

LA POETA ]EANNETTE CLARIOND obtuvo el Premio Nacional de
Poesía "Efraín Huerta", que en este año tuvo su sede en la ciudad de Guanajm.to, con el libro Newaráriame, recuerdos en lengua tarahumara.

trabajo en el que se abordan los antecedentes del periodismo
actual, las escuelas, la crisis de la prensa contemporánea y las
características del periodismo que se hace en otros países.

EL GRUPO ABRAZOTAMBI~ ingresó al campo editorial. Con el apoyo
de Financiarte empezó a publicar una serie de cuadernos literarios en los que la constante es la homosexualidad.

68

la Guerra de Numancia y extractos llamados Excerpta
antiqua, entre ·otros. La característica central de este

Crónica de la prensa, publicado por la Facultad de Ciencias de la
Comunicación de la UANL. De la imprenta al Internet/ Apuntes
sobre las principales etapas period(sticas son los subtítulos de este

UN GRUPO DE MONEROS nuevoleoneses, con el apoyo del programa
de Culturas Populares, ha iniciado la publicación de la revista
Psi-comics 3: déjate llevar, en la cual participan Polo Jasso, Amura,
Sergio Flores y Hugo Malacara, entre otros.

69

�1
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Colaboradores

L~ \JNIVEKSID~D ~\JTONOM~ DE N\JEVO LEON
INVITA A UNIVERSIDADES E INSTITUCIONES AL FESTIVA L

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ARTES

MUSICALES
U.A.N.L.

VA..LORes

A~

U T)ÍVERSÍCARfOS

44.._llc,.. ~ (Ciudad Victoria,
1958). Profesor normalista. Cronista,
narrador: Es autor de Semáforo en rojo
(crónicas) y del estudio testimonial
Ingratos ojos míos, sobre El Palomo y El
Gorrión.

PRemros
1 er. Lugar
2do. Lugar
3er. Lugar

$ 15,000.00
$ 10,000.00
$ 3,000.00

BASES
1. Participarán 5 Temas por Universidad o Institución.

3. El tema será libre, quedando a criterio
del autor su género y ritmo.
4. Cada canción no deberá exceder de 4 minutos.

5. La composición deberá ser inédita.

RE~rsrcos

2 • Oficio dirigido a la Dirección General de Artes Musicales
autorizando la participación de las personas seleccionadas '
en su Universidad o Institución.
Especificando: nombre completo, matrícula, carrera y semestre que cursa.

2. Las inscripciones se abrirán a partir de la publicación
de la presente convocatoria y cerrará
el jueves 20 de noviembre a las 17 :00 hrs.

3 . Copia por ambos lados de la credencial vigente
de su Universjdad o Institución, del autor, intérprete y músicos.

3. Las eliminatorias se realizarán el día
25 y 26 en el Aula Magna y
el día 27 en el Teatro Universitario.
La Gran Final será en el Gimnasio Nuevo León
el día 28 a las 18:00 hrs.

,o

4. El jurado calificará lo siguiente:
- Tema
- Interpretación
- Arreglo Musical
- Ejecución Musical
- Presencia escénica

SECRETARIA DE EXTENSION Y CULTURA

g
"'

f'4t ~ (Guadalajara, 1943).

Escritor de muchos registros: poeta,
narrador, ensayista, crítico, traductor. Es
además editor de libros y gerente editorial en el Fondo de Cultura Económica. Recientemente publicó su voluminoso Arbitrario de literatura mexicana
(1994).

Narrador, traductor, editor de libros.
Fue titular de literatura en el INBA y
funcionario del Fondo de Cultura Económica.

~ ~ (Monterrey, 1959).
Escritor que cultiva todos los géneros y
algunos más. Estudió psicología en la
UANL. Ha publicado libros de entrevistas, narrativa y teatro. Conduce programas culturales en radio y TY.

f,,f~ &lt;!J1M (Ciudad del Maíz,
S.L.P., 1956). Poeta, editor. Su obra ha
merecido premios nacionales de poesía
en Zacatecas y Campeche. En 1995 la
UANL le otorgó el Premio a las Artes
en literatura.

f.Jd f!IM't (Sabinas, Coah., 1945)
w

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°'
o
o
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k~ f""4 (Monterrey,
1952). Doctoren Humanidades. Actualmente es profesor en el ITESM-Campus
Monterrey.

~ ~.t-;;.,_ (México, D.F., 1952).

Profesor en la UANL. Actualmente cursa la maestría en Letras Españolas en
esta institución.

1. Las eliminatorias se llevarán a cabo en tres días,
donde se seleccionarán 15 temas
que participarán en la Gran Final.

1. Letra de la canción escrita a máquina y firmada por el autor (es).

~~

~ ~ (;;l. Crítico literario,

,.,MU A~ &amp;tJA..... N~,..

EltmtT)ACORíAS

~ Ew,,..;/1¿. (Monterrey, 1942).
Escritor, crítico de cine, maestro universitario. Estudió economía y letras en
el Tecnológico de Monterrey. Actualmente imparte clases en el posgrado de
Ciencias de la Comunicación (UANL).

~""f'1"f'•Crítica literaria de
nacionalidad argentina. Especialista en
la obra de Alejo Carpentier. Actualmente dirige la Casa de las Américas,
en La Habana, Cuba.

W,.,.

2 . Los autores, intérpretes y músicos,
deberán ser estudiantes regulares de la Universidad
o Institución que represente.

Al momento de la inscripción, deberá entregarse
la siguiente papelería y acudir el interesado (s)
a la Dirección General de Artes Musicales
en la Biblioteca Magna : Av. Alfonso Reyes No. 4000 Nte.
Tel. (8) 329-4125

A~.

Investigador. Licenciado en antropología por la UANL,
estudió la maestría en esta misma
disciplina en el Colegio de Michoacán.

Escritor. Estudió la licenciatura y la
maestría en letras en el ITESM. Actualmente es maestro de tiempo completo
en esta institución y maestro invitado
enla UANL.

guionista de cine y televisión. Estudió
letras en el ITESM. Actualmente es investigador en la Capilla Alfonsina de la
UANL.

H~

a~

~

a~.

(Monterrey, 1935).
Escritor, psicoanalista. Estudió medicina
en la UNL. Dirigió la revista literaria
regiomontana Katharsis, en los años cincuenta.

(Monterrey, 1930).
Poeta, autor de varios libros en este
género. Ha trabajado muchos años en
la radio y como publicista. Es autor también de libros sobre la radio en México.

l).la kM4

a~

(Monterrey,
1958). Narradora, poeta y crítica teatral.
Estudió letras en la UANL. Coordina
talleres de lectura y creación literaria.

~ ~ (Monterrey, 1961).
Hizo estudios de letras en la UANL, la
Universidad de Málaga, el Colegio de
México (donde es candidata al doctorado) y Harvard University.

~

fflll~

(Ciudad Victoria,
1955). Promotora cultural y coordinadora de talleres literarios. Estudió
letras en la UANL. Es maestra en la
Facultad de Filosofía y Letras.

!j,;

o

71

J.,L k-.w. ~ (Tandil, Argentina,
1942). Estudió psicología social en la
Universidad Nacional de Córdoba. Desde hace veinte años es profesor de sociología en la UANL, donde es titular
de la división de estudios de posgrado
de Filosofía y Letras.

~ P"',, (Agualeguas, N.L., 1959).
Narrador, dramaturgo, traductor. Estudió periodismo en la UANL, y siguió
estudios de esa misma especialidad en
la Universidad de Sofía (Bulgaria).

J~ ~ a,.,...,_. En la UNL estudió
odontología y ocupó diversos cargos
directivos, el último de ellos Jefe del
Departamento de Extensión Universitaria). Cantante de ópera, pintor, especialista en Góngora, fue también director del Museo del Obispado.

~ (Monterrey, 1957).
Hizo estudios de ingeniería eléctrica en
la UANL. Periodista, escritor. Ha publicado En nombre de la fe (relato histórico) y El ombligo de Edipo (ensayo sobre ciencia); coautor de La Enciclopedia
de Monterrey (1996). Es director de procesos en El Diario de Monterrey.

H~

J~ A. ~ (Gómez Palacio, Dgo.,
1951). Licenciado en educación artística
por el INBA, maestro en estudios
étnicos por el Colegio de Michoacán.
Durante más de 25 años ha estado
ligado al teatro, como actor, director y
promotor cultural.

~ T...,,.(Reynosa, Tamps., 1960).
Licenciado en periodismo por la UANL.
Se ha desempeñado como reportero cultural en diferentes periódicos de Monterrey. Curador y crítico de arte.

, ~ Va,, (Guadalajara, 1948).
Poeta. Ha publicado Ni lo quedigo (1985),
Dejar de ser (1994), Prosaísmos (1995) y
Antes del habla (1995). Es Coordinador
de talleres de creatividad en varias
ciudades del país.

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'Av. Insurgentes 427Lt,-Coflnas de San Jerónimo

....

C.P. 64630
Tels. 348-30 70

Revista bimestral de cultura
Nueva Epoca

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Felipe Garrido</name>
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        <name>Jorge Ibargüengoitia</name>
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        <name>La pastorela norteña</name>
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                    <text>A

R

M

A

osé Maria InfanW
e/octubre

10 :

s e.oo

�Contenido

FONDO

tJNlVUSJTA~

Apuntes de un provinciano/ Gabriel Zaid, 3
Surrealismo personal/ Abraham Nuncio, 6
Del feminismo al poscolonialismo en la novelística de
Sara Sefchovich / Carlos Arredondo, 9
Arquitectura misional del noreste/ Antonio Tamez Tejeda, 11
Palabras contra el olvido/ Graciela Solazar, 15
Francisco Sarabia piensa en Antonia di Filippo mientras el Conquistador
del cielo cae en las aguas del río Potomac / Vicente Quirarte, 19

Un montón de gatos están armando pelea en algún punto
de mis intestinos/ Jorge Cantú de la Garza, 21
Comparsa para un beso / José Rafaella, 22
Cara/sol (fragmentos) / Carmen Alardín, 20

Un genio del mal (llamado Orson Welles) / Miguel Covarrubias, 25

Rector: Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario General: Dr. Luis Galán Wong
Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Solazar
Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávlla

Abrevar en lo breve/ Genaro Huacal. 26
Yo quiero que los Simpson me adopten / Leticia Herrera, 27
Antonin Artaud: literatura de la violencia/ María Belmonte, 28
Frontispicio/ Guillermo Samperio, 29
Luces altas/ Pedro de Isla, 31

11r i s l 1 11 11 11í 11rsidH

11111111

11

11111

1111

Directora: Mtra. Carmen Alardín
Secretario de redacción: Óscar Efraín Herrera
Diseño: Francisco Barragán Codina, Silvia Oyervldes Marroquín
Tipografía y formación: Francisco Javier Galván C.
Consejo editoriat Arq. .Mario Armendárlz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Armando Joel Dóvlla,
Lic. Roberto Escamllla Molino, Profr. Celso Garza Guajardo, Mtro. José María Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas,
Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Humberto Solazar, Lic. Ricardo Vlllarreal Arramblde.
Oficinas: Dirección de Publicaciones de lo UANL. Biblioteca Central Magno Universitario, Av. Alfonso Reyes núm. 4CXXl Nte.
Monterrey, Nuevo León, C. P. 64440 / Teléfono: 329 41 11 Ext. 6561 / Publicación bimestral/ Precio del ejemplar$ 15.00
impreso en Grafo Print Editores, S. A. / Registros en trómite / Armas y Letras no responde por orlglnoles
y colaboraciones no solicitados. Todos los artículos firmados son responsobllldod de su autor.

Tiempo y celebraciones/ José María Infante, 34
In memoriam / César Reza, 35

'~ U
a

tención
flotante

Las identidades reveladas/ Homero Garza, 38

�"ti~::;;•

Médicos e hlstorlad0tes en Nuevo León/ Armando Huga Ortic 40

Apuntes de un provinciano
Gabriel Zaid

ine,

(

televisi6n
y otros
espejismos

Cien años de cine en México / Roberto Escamilla, 42

Bandas militares y música en Nuevo León / Alfonso Ayala Duarte, 48

1
•""º

V
~

spac10

Brevísimo repaso de la nueva dromalurg/a / Reynal Pérez, 50

Burocracia e informática / Horacio Solazar, 54

virtual

La trampa del tiempo/ Manuel Alvar, 58
Volkow sobre Toledo/ Humberto Martínez, 60
El mundo de Sofía/ José Roberto Mendirichaga, 61
La prensas gemebundas / Horacio Solazar, 62
Para el florero y el jarrón/ Geno ro Saúl Reyes, 64

1. La cumbre prometida

conversación a través de los mares, a diferencia
de México, que habla sólo con Dios, en las altas
cumbres.
Pero la nueva tribu tuvo que subir al centro del
mundo indígena para dominarlo. Muy pronto, sin
embargo, en 1531, el mundo indígena recuperó el
centro sagrado, aunque no por las armas, sino por
un nuevo diálogo hacia lo alto, cuando la Virgen
de Guadalupe le pidió al indio Juan Diego un templo, que hasta hoy sigue siendo una meca religiosa.
No hay ventajas naturales ni razones económicas para explicar que tantos millones de personas hayan subido a México. La verdadera explicación está en las religiones tradicionales y en la
nueva religión del progreso, que también pide
ascenso y transfiguración. La ciudad de México
sigue siendo, como en sus orígenes, la cumbre
prometida del poder y la gloria.

Contraportada/ Libertad González, 66
El Arcabuz. 66
Colaboradores. 71

Portada: Fernando Villalvazo. Sin título, acrílico sobre tela, 1996.
Viñetas interiores: Fernando Villalvazo.
Contraportada: Vitral de Roberto Montenegro en lo Escuelo Álvoro Obregón. Fotografía: Julio Tovor.

En 1325, una tribu pobre pero ambiciosa llegó a los
lagos del valle de México. Venía del norte, había
recorrido miles de kilómetros y fue mal recibida, pero
su larga peregrinación culminó en el centro del
mundo revelado por Huitzilopochtli:
Desde aquí, conquistaremos a todos los que
nos rodean; aquí estará por siempre Tenochtitlan
-dice un poema náhuatl.
Y así fue: el imperio azteca se extendió por dos
siglos, hasta que una tribu de conquistadores pobres
pero ambiciosos subió del océano Atlántico. Lo
normal hubiera sido que colonizara la costa. En un
mapa del continente americano, se puede observar que casi todo desemboca en el Atlántico, que
la población se concentra junto al mar: recién desembarcada o lista para embarcarse a Europa.
Predominan las ciudades que son puertos de

3

�2. Valle de los milagros

contemplar las batallas, Juzgar a los generales,
echarle un buen vistazo a Elena, decidir finalmente
quién tenía razón. Pero, en México, este p lacer
olímpico es mayor porque la gente desconfía. Todo
es leído con malicia, como si las noticias mismas
fueran la continuación de la Guerra de Troya por
otros medios. Todo lo que está a la vista se considera
engañoso, y debe ser superado para alcanzar la
estrella que nadie ha visto. Más allá, en el séptimo
cielo de la malicia, se revelan los misterios del
universo: el aleph Invisible, conjetural, que todo lo
abarca y todo lo explica.

artísticas, literarias, confluyen en la ciudad de
México, como al centro del verdadero ser, fuera
del cual no se es o se es mucho menos.
México siempre ha sido una capital cortesana,
y esto deja un sello en los capitalinos. Por ejemplo:
• El aseo y el buen vestir, que tienen que ver
con tradiciones indígenas, pero también con las
necesidades prácticas de convivir en una muchedumbre espesa y distinguirse en el tumulto.
• La buena presentación y las credenciales
necesarias para desenvolverse entre desconocidos
se éonvierten en algo más sutil: máscaras adecuadas de la personalidad y la conducta.
• La cortesía y la cortesanía parecen manifestarse en· otros rasgos: la voz baja, el exceso de
diminutivos, el sentimiento de que las formas
imperativas pueden parecer una agresión. En la
mesa, en vez del categórico: "Pásamela sal", se
prefiere el dubitativo: ·¿Me permites la sal?" En una
tienda, en vez del imperativo: "Dígame, ¿cuánto
cuesta?", se prefiere el suplicante: "Perdone,
¿cuánto cuesta?"
Esto desmiente la caricatura del mexicano
pronto a sacar la pistola, pero la confirma de otra
manera. Cuando se sabe que en cualquier incidente puede estallar la violencia, la extrema cortesía es una buena precaución.

Subí a la ciudad de México en autobús, por los
vericuetos montañosos que desembocan en la
gran planicie, después de veinte horas incómodas,
como un joven peregrino que llega a un santuario,
esperando milagros, y el primero fue la lluvia.
En Monterrey, casi nunca llovía, y menos aún
en el verano. Pero el valle de México daba señales
de tener tratos especiales con Dios. Todos los días,
como a las cuatro de la tarde, los cielos se nublaban
y gesticulaban y gritaban, descargando la lluvia,
pero se apaciguaban, y, después de las cinco,
desplegaban el arco iris de la reconciliación.
Era el año de gracia de 1953. Hal!&gt;ía ido como
estudiante, en las vacaciones de verano, a hacer
prácticas profesionales en una fábrica de llantas
de automóvil. También la industria moderna me
pareció una revelación. Treinta años después,
cuando se publicaron unas cartas de Juan Rulfo, y
descubrí que habíamos trabajado en el mismo lugar
al mismo tiempo (él en ventas y yo en ingeniería
industrial), me sorprendió su descripción sombría de
la fábrica. Cruzábamos la misma puerta, pero no
entrábamos al mismo lugar.
Al salir de la fábrica, ya había pasado la lluvia,
y me iba con otro estudiante de Monterrey al centro
de la ciudad. a los otros milagros: las exposiciones,
el teatro, los conciertos, las conferencias. las librerías,
los cafés. el simple deambular, como provincianos
dispuestos a maravillarse.
Alguna vez, después de observar, como todos
los turistas, cuántos centímetros llevaba de hundimiento el Palacio de Bellas Artes, entramos para
escuchar una conferencia del pintor Diego Rivera,
que declaraba su menosprecio del edificio, con
humor negro:
-En este Palacio de Bellas Artes, que tanto
tarda en hundirse...

5. La provincia escondida
Los provincianos se quejan del centralismo de la
capital, con razón, olvidando que está a cargo de
provincianos llegados a la ciudad de México. Casi
la mitad de la población nació en otras ciudades,
y entre los nativos predominan los de primera generación, que todavía se sienten vinculados a otras
ciudades.
Esta doble pertenencia es tan importante, que
algunos que no la tienen llegan a sentir que les falta
algo, como si la ciudad de México, a diferencia de
las otras, no pudiera vivirse como un lugar de origen.
Muchos capitalinos piensan volver a su ·patria
chica·, o cuando menos retirarse a una ciudad más
tranquila, menos contaminada. Pero hay algo en
los estímulos mentales de la capital, en su intensidad, en su variedad, que nos vuelve adictos. Todos
. tenemos amigos que se marcharon a reconstruir el
paraíso perdido en una ciudad de provincia y que,
unos años después, llegan de vuelta.
La otra solución es tener algo provinciano en
México. Hay barrios de la ciudad que, en cierta
forma, reconstruyen la provincia perdida, como una
forma de equilibrio. Y yo mismo, hace algunos años,
sentí que recuperaba algo de mis orígenes, cuando
logré tener mi casa y mis oficinas a una distancia
que se recorre a pie. Tener el privilegio de ir a comer
a la casa me hizo sentirme provinciano otra vez.
En las noches, paseando por el barrio de mi
mujer, con el pretexto de escoltar al perro, siento
que vivimos en otra ciudad. Mi mujer es amiga de
algunos eucaliptos, que se animan mucho cuando
los saluda, y hasta han vuelto a crecer, desde que
se sienten acompañados. Y yo me siento en la
provincia y en la capital de los milagros.

4. Luz y tinta
Cuando llegué a vivir a la ciudad de México en
1958, caminaba muchísimo. El aire era tan limpio
que todo parecía estar más cerca de lo que
estaba. Alguna cúpula remota, alguna fachada
que parecía insinuarse al fin de una larga calle me
llevaban más allá de mis fuerzas, a descubrir, a
veces, que ni la cúpula ni la fachada tenían importancia, sino aquella luz prometedora de revelaciones inminentes, aquella luz del valle de México
pintada por José María Velasco, como un m irador
de la eternidad sobre el inmenso valle. Y yo no sabía
si se me doblaban las rodillas de cansancio o de
veneración.
Ahora esa luz liega a través de una mancha
de tinta suspendida en el aire, y la ciudad se ha
vuelto inabarcable. El único mirador que parece
abarcarlo todo es la lectura de los periódicos, pero
no como paisaje de Velasco, sino como el paisaje
a tinta indescifrable de una mancha de Rorschach
o los residuos de una taza de café.
En todo el mundo, leer el periódico sirve para
refugiarse en la ilusión de un mirador que todo lo
contempla. Podemos escapar de la Guerra de
Troya, remontarnos a discutirla con los dioses,

3. Capital cortesana
Poca gente sabe que la famosa "Epístola moral a
Fabio" fue escrita para un amigo ambicioso que
hizo carrera en México:
Fabio, las esperanzas cortesanas
prisiones son do el ambicioso muere
y donde al más astuto salen canas.

Cuatrocientos años después, tantos millones de
ambiciosos hemos llegado a la ciudad de México,
que es una de las mayores del mundo. Ambiciones
políticas, económicas, sociales, profesionales,

4

5

�Surrealismo personal
Abraham Nuncio

•
Contrabando ideológico

Temprana filiación

André Breton creó la Oficina de Investigaciones
Surrealistas cuyo órgano era La Révolution Surrealiste. Si en los años sesenta me pareció consonante, en los ochenta la interpreté como lo que
seguramente debió ser: un vestigio dadá. ¿Investigación y automatismo psíquico?: sin duda una
humorada que yo convertí en prívate Joke.

Es la primavera de 1982. El calor pronto la vuelve
verano que se extiende hasta el otoño. En Monterrey sólo hay dos climas: el verano, que dura seis
meses, y la burguesía, que dura todo el año.
En no demasiados lugares de una zona de
Monterrey donde hay colonias pobres y de clase
media se podía ver un póster de propaganda
política donde aparecen dos figuras: la de un niño
(Gabriel, de tres años), que parece estar muy
atento a la fingida escritura a máquina realizada
por un individuo de barba, y éste mismo. Hay
además el conocido símbolo ostentado por todos
-o casi todos- los partidos comunistas que en el
mundo fueron. Y luego un par de leyendas: abraham nuncio es candidato a diputado por el primer
distrito federal. El domingo 4 de Julio vota por el
círculo rojo de la hoz y el martillo, reza la primera.
La del encabezado, en letras más grandes, dice:
Queremos Cambiar la Vida.
Quizá alguien pudo advertir el contrabando
ideológico. En la campaña desplegada por el
comunista en cuestión se introducía un desideratum
de linaje surrealísta. Cambiar la vida es una frase
de Rimbaud recogida por los surrealistas. Implícitamente fue·1a divisa de la generación que intentó
llevar a cabo ese cambio cien años después en las
calles de numerosas ciudades de los tres mundos.
En ese intento resonaban las consignas de los
surrealistas de este siglo: La revolución ante todo y
siempre.
Otro contrabando (venial). Excluida la posibilidad de realizar investigaciones dentro del Partido
Comunista sobre la clase obrera, protagonista en
gran medida de las luchas sociales de los años
setenta, decidí con un grupo de compañeros fun. dar una asociación civil que las hiciera practicables.
Se llamó Oficina de Investigación y Difusión del
Movimiento Obrero (OIDMO). En su nombre quise
imprimir una reminiscencia de mis lecturas surrealistas de los años sesenta. El núcleo acaudillado por

De la unión libre dadaísmo-surrealismo
En 1982 aparecieron publicados El grupo Monterrey
y Recetas para nada. Lo surrealista de El grupo
Monterrey-en versión anti- no estaba en el libro
mismo, sino en otro libro: ¿Por qué Monterrey?
donde su autor, el columnista Federico Arreola,
confundía a la ciudad con el grupo de empresarios
que la domina, inventaba el anti-grupo Monterrey
(Mario Cerutti, Alex Saragoza, Menno Vellinga y
Abraham Nuncio) y me daba difusión gratuita. Las
páginas de ¿Por qué Monterrey? hormiguean
Abraham Nuncio en el más inmerecido de los
homenajes. Por último, la gran joya de la diadema:
después de varios años de haber desaparecido de
los estantes El grupo Monterrey, en algunos todavía
se pueden hallar ejemplares de ¿Por qué
Monterrey? En rigor de exégesis, no se sabría decir
con quién está Dios: si con el surrealista-comunista
o con el surrealista a son insu.
Recetas para nada contiene inversiones,
otredades, segundos pisos y ciertas salidas secretas
de la realidad como para considerarlo-creo- hijo
de la unión libre dadaísmo-surrealismo. El eiercicio
en ambos ismos vino a terminar en textos como ése
y otros: Las ramas idiotas, un cuento de 1970,
crónicas varias (Felipe Ehrenberg fue el protagonista
en las Galerías Tate de Londres de una que
recuerdo con absoluto placer y yo el proponente
del biunívoco art contextual que nadie asumió
como la cruzada que debió ser), una conferencia
(El amor') ambientada con rock isabelino en la
librería Cosmos bajo la égida generosa de don

6

en el corazón de los adultos radica en el nombre,
la figura, los ojos, la cabellera, los hábitos y biografía
-secretos incluidos- del ser amado. Si es talada
o se seca, la sustitución no es fácil (acaso imposible). Lo maravilloso es que germine una nueva
semilla y crezca vigorosa otra planta radicada en
suelo distinto. Más maravilloso aún: que se renueve
y amanezca lozana cada día .

Alfredo Gracia, que no deja de andar con y entre
nosotros, y un pequeño libro titulado Fábulas del
poder. En la figura del unicornio, mi bestia fraterna,
siento jurisprudencia en una de ellas sobre el
surgimiento del movimiento surrealista.
Pero antes que los textos fue la vida.

El viaje y su doble

Sin que mi madre me inscribiera y sin saberlo yo
mismo, desde niño pertenecí al surrealismo. El
pequeño mundo de Tezcoco era propicio a la afiliación.
Ver al demonio en la figura de un gato negro
o de un feroz verraco era tan real como despertar
a la animalidad que subyace al erotismo observando con pasmo el apareamiento de burros y
caballos. Cri cri y el pato Donald existían, pero su
fuerza de atracción se desvanecía sorprendentemente cuando mi hermana la mayor se sacaba
el vestido y aparecía en su espléndida desnudez o
cuando la chica que lavaba los platos realizaba
con mayor placer su trabajo dejándome jugar bajo
su enagua.
El sexo: olor y diversas calidades de humedad,
imán irresistible. El amor: aroma, cuidado y entrega
en torno a un rostro. El de la madre Verónica era
uno de luna. Amor instantáneo e incondicional.
Se lo entregué clandestinamente en la capilla
mientras ella rezaba y yo hacía como que rezaba.
Era querer resolver la intriga de la manera en que
las monjas se desplazaban, pues sus medias negras
y el ruido de sus rosarios de madera bajo el hábito
las hacían a mis ojos seres de distinta naturaleza;
pero era, sobre todo, querer que terminara el rezo
para recibir de su mano robusta y perfumada los
incanjeables pedazos de hostia que se revenían al
contacto con mi paladar. "Hay que renovar el
amor". Con esa frase de Rimbaud terminaba mi
conferencia sobre el tema. Menuda, de rostro
delicado y manos moldeadas por agua clara, la
madre Florencia sustituyó un día a la madre Verónica. Llanto incontenible y la firme decisión de
no volver jamás a la escuela. Al día siguiente estaba
yo rezando junto a la madre Florencia rendido de
amor. Al fin y al cabo, en los mandamientos no está
escrito: "No desearás a la mujer de tu Dios", Y el
prójimo para los niños no existe. Existen el papá, la
mamá, los hermanos, los amigos, las niñas feas, los
muchachos que quieren pegarle a uno; existe la
niña que desean tener de novia o la monjita a la
que entregan amor y fervor. El amor había cambiado de nombre y de forma; su fondo era el mismo.
Privilegio de la niñez. La planta selectiva que crece

El travestismo tuvo su origen en los carnavales.
Como imaginado por Fellini, el que danzaba por
las calles del antiguo reino de Nezahualcóyotl, bajo
el nombre de huehuenches, era impresionante.
Cubierto el rostro con una máscara de cartón-piedra (sus rasgos de muñecos adultos los volví a ver
muchos años después una noche delirante en los
alrededores de Tel Aviv), el grupo se adueñaba del
pueblo. Hombres disfrazados de mujeres, mujeres
disfrazadas de hombres en ropas citadinas contemporáneas: los hombres de traje oscuro; las
mujeres en vestidos de colores ululantes y con unas
medias parecidas a las de los toreros danzaban sin
fatiga en una atmósfera onírica. La conseja sobre
los huehuenches era tajante: se llevaban a los niños.
Falso. Los niños iban tras ellos fascinados como
ratones por las notas del flautista de Hamelin. Uno
de esos niños fui yo. Los huehuenches me habían
descubierto el viaje como el doble de la imaginación. Yendo tras ellos me imaginaba el Cerrito
de los Melones, de donde procedían, semejante a
un suburbio de Jauja.
Viajes fueron las lecturas de cuentos de hadas,
las de Salgari y Veme, Mark Twain y Cervantes, viajes
los libros de simbolistas, surrealist.as y beatniks; los
de Jack Kerouac y Julio Cortázar. Viajes los viajes a
lugares imaginados o sagrados. Viajes a los paraísos
o avernos artificiales (no había necesidad de
moverse de su carrujo para ir a cualquier parte,
como decía Carlos Monsiváis), mitad aprendiz de
hippie y mitad crítico del hippismo. De una lectura
de Salgari, el nombre de Japón se convirtió en la
decisión de ir a conocer Japón. Sin reservaciones,
boletos ni guías turísticas; en suma, sin saber dónde
quedaba a pesar de haber estudiado de memoria
la Geografía Universal, Raúl mi amigo, que tenía
catorce años, y yo, que tenía doce, salimos con un
peso en la bolsa hacia Acapulco. De allí partían
los barcos rumbo al Japón, según lo habíamos averiguado. Lo único que nos impidió llegar a nuestro
destino, estando ya en el puerto, fue el Océano
Pacífico.
"El viaje es una actitud", me decía Julio Cor-

7

�Conservo las cubiertas en piel de una agenda
que me fueron obsequiadas por el grupo de
guerrilleros a los que logré entrevistar en el penal
de Topo Chico. Les pedí que grabaran en la primera
de forros un verso de Martí hermanado al surrealismo: Yo duermo con los ojos/ abiertos, y de
día/ y noche siempre sueño. El verso me afirmaba
en mi doble militancia, sobre todo cuando se me
extravió la agenda. La ocasión más sorprendente
fue cuando la dejé abandonada en un taxi'en la
ciudad de México. Al año abordé el mismo taxi y
el conductor, que me reconoció, me la devolvió
enseguida . La había traído consigo durante todo
este tiempo para cuando encontrara a su dueño.
Las líneas que he escrito me fueron sugeridas
por la lectura de un texto sobre el surrealismo y el
significado de este movimiento al cumplirse el
primer centenario del natalicio de André Breton, su
guía más reconocido.

tózar a bordo de su deux chevaux. Sabía que sus
palabras eran un bólsamo, pero un bálsamo fingido.
Yo me dirigía a Saint-Tropez para de allí, en azaroso
recorrido por la costa mediterránea, llegar algún
día hacia Génova y después remontar la península
a Roma. Tampoco había en esta ocasión reservaciones ni boletos y la geografía, salvo las di. gresiones y escalas a que obligaba el meqio
denominado auto-stop (cuando dije aventóndebí
haber sonado totalmente provinciano), ya la irían
aprendiendo las suelas de mis zapatos. Roma me
regresó momentáneamente a mi niñez. Estoy sentado en el plinto de una de las colosales columnas
de la catedral de San Pedro. El recinto, que es como una estación intermedia entre la Patria Celestial y la tierra, y mi cansancio me acercan a un
estado casi místico. Una monja se acerca y se sienta a mi lado. Percibo el aroma de las madres Verónica y Florencia y mi mano, como ave que reconoce la mano de su dueño, se posa en una de las
suyas. Los dos nos sonrojamos, pero ninguno se
movió de su lugar. Volví a mi estado casi místico y
ella se sumergió en sus muy probables conjeturas.
El viaje a Europa fue semejante a la culmlnaclón de una época. Atrás, con sus heridas y su
Olimplada quedaba 1968; atrás también la ilusión
de ese nuevo territorio que los asistentes al concierto
de Woodstock quisimos inaugurar. El hippismo ya
era absorbido por el stablishment y pronto escucharía su réquiem de boca de John Lennon: "The
dream is over" .

El lugar geométrico
Para mí el compromiso social se había iniciado en
las páginas de los periódicos. El confinamiento en
la VI Zona Militar (vivía entonces en Saltillo) por emitir
en público críticas contra el régimen de Díaz Ordaz,
que había to!'Tiado por asalto la Ciudad Universitaria
de México, pronto lo tornó en necesidad de militancia política. Una militancia que no renunciaría
al viaje, como aquellos días de encierro. Aparte la
angustia por la angustia de mi familia ante mi virtual secuestro, lo que más me atormentaba era no
tener conmigo esa portentosa novela producto de
la sicodelia sobria que es Paradiso de José Lezama
Lima. Había leído casi una cuarta parte y me sentía
como me sentí años atrás en Acapulco: con el
Océano Pacífico de por medio entre el lugar al que
había llegado y el país que deseaba conocer.
Surrealismo y política se encontrarían en lo que
André Breton llamó • el lugar geométrico", allí donde
se reúnen "el curso aparentemente autónomo de
nuestra vida espiritual y el curso aparentemente
autónomo del mundo exterior· .

¿___J

8

Del feminismo al
poscolonialismo en la
novelística de Sara Sefchovich
Carlos Arredondo

•
A cuatro décadas de iniciados los movimientos por
la igualdad de las mujeres en América Latina, la
obra narrativa de Sara Sefchovich se alza como una
síntesis de algunas de las inquietudes y vivencias
más sustantivas que ha observado la autora a través
de su amplio y sólido conocimiento de la vida social y literaria de México.
Dos novelas (Demasiado amor, 1990, Premio
Agustín Yáñez; y La señora de los sueños, l ~93) han
bastado para desplegar una serie de experiencias
ya asumidas desde principios de los ochenta
cuando Sara Sefchovich decía: "Las mujeres que
escriben sin dejar desbordar su pasión, se quedan
en las lamentaciones y la depresión". 1
Quizá a eso se deba que la perspectiva de
ambas novelas sea la del espacio de lo femenino,
en donde el cuerpo parece ser el interrogante
psico-ontológico fundamental y a cuyo abandono
se deba esa especie de epifanía liberadora a la
que son enfrentados los personajes.
Cabe destacar que tanto en Demasiado amor
como en La señora de los sueños se trata de
cuerpos fragmentados por la heterogeneidad en
el primer caso y por la discontinuidad heterogénea,
en el otro.
De tal forma que las voces narrativas que privilegia Sara Sefchovich son de naturaleza contraria
a la ·tradición" que representa al poder, y que
desde el margen o la alternancia se re-escriban las
historias, las actitudes, los mundos posibles. Es decir:
que el discurso ya hecho se vaya enriqueciendo
con alternativas antes proscritas por la oficialidad
masculina. Así, esta nueva narrativa se separa de
la tradición y anuncia la posibilidad de ·otra voz·
que invita al diálogo entre el personaje y el lector o
al encuentro de nuevas posibilidades entre los
personajes.

Este palimpsesto (aunque reconocible en
escritores como Cervantes, Joyce, Borges, etcétera,
etc.) por el que opta Sara Sefchovich, parece ser
una de las alternativas literarias más recurrentes en
escritores como Inés Arredondo, Brianda Domecq,
Martha Cerda y algunas otras escritoras mexicanas
de hoy, quienes han preterido este tipo de voz, que
el tan sobado ·estado incestuoso· de la temática
tradicional.
En este ensamblaje de escrituras y de voces,
Sara Setchovich ofrece una serie de juegos de
intercambio entre lo público y lo privado. El torrente
épico que la lleva a recorrer el país con sus comidas,
paisajes y colores y la vida -como barco a la
deriva- de la protagonista de Demasiado amor;
o los diálogos que cada uno de los miembros de la
familia Fernández tiene con la psicóloga y las
experiencias vividas por la protagonista a través de
las lecturas que realiza en La señora de los sueños.
Son mujeres que viven en un estado · como si",
como si de esta forma pudieran probarse lo que
son y lo que no son. Como si el cuerpo de las mujeres
fuera ese ·no lugar· por el que se entrecruzan las
ideologías culturales para apresarlo a través de la
marginación o volverlo invisible.
Sin embargo, es en este estado de · como_si"
en que la personaje de Demasiado amor inicia la
escritura de una serie de cartas que la irán descubriendo; y simétricamente Ana Fernández -en La
señora de los sueños- a través de la lectura se irá
encontrando a sí misma.
Asumir el cuerpo como "lugar de paso·
permite a las personajes abandonarse a sus más
hondos deseos, condición que privilegia sólo a los
deseos y que permite a los sujetos escapar de la
tiranía dicotómica deseo-temor de la economía
psicoanalítica tradicional.

9

�cuando Sefchovich decía sobre la obra de Beatriz
Novoro: • ...nadie espera a nadie en este mundo y
en estos tiempos y, sin embargo ... falta soledad". 4
Así la sentencia borgiana anuncio la actualidad de eso "soledad acompañado" en que viven
la mujer de Demasiado amor y Ano Fernández, o
lo vez que fortalece la tematización de la misma.
Sin embargo, el "trabajo feminista" que se
ejerce desde la locura, en ambos personajes,
parece llevarlas o vislumbrar las posibilidades
políticas que podría tener el erotismo. Y aunque esto
está presente en los dos novelas, puede verse con
más claridad en La señora de los sueños en donde
la sublimación de los deseos y la desaparición de
las inhibiciones reavivan los encuentros amorosos
de la pareja.
La señora Fernández, uno vez que ha ido
aumentando su conciencia de presa ("Yo, lo mujer
perfecta, la reina de su hogar, la feliz esposa de su
marido, la orgullosa madre de sus hijos, la buena
hija de sus podres, la gentil cuñada de sus cuñadas,
la amable. vecina de sus vecinas, la cumplida
ciudadana, la habitante virtuosa de este país, lleno
de deberes, tapizada de obligaciones, cumpliendo
todo a tiempo, de buena manera y con buena
cara",5 de repente se ve en la posibilidad de "vivir"
una serie de tentaciones: "me he imaginado a mí
misma en grandes romances y en arrebatos
místicos, en lo entrega revolucionaria y en el fuego
de la poesía. Me imaginé el placer y no sólo viví
todas las pasiones sino también la diversidad de sus
matices".6
Ana Fernández se cuido muy bien -diríamosde las depresiones y la frustración de la que
hablaba Sara Sefchovich. Hace del "trabajo feminista" o "activismo erótico" una suerte de discurso
poscolonial o través del cual rescata de la
invisibilidad social al personaje femenino y con ello
sacude también de lo enajenación burguesa al
hombre latinoamericano.

Nos brinca de nuevo la voz de Sara Sefchovich
cuando señala: "En la escritura de las mujeres los
temas siempre presentes son el hogar y los hijos, el
matrimonio y los amantes, el cuerpo y el sexo, la
vejez, la religión, la culpa, el miedo y el deseo
erótico. Emociones que parecían privadas,
individuales, desconectadas de lo que se considera
'la realidad' y que son las que nutren en lo fundamental a los seres humanos" .2
Destaca también el hecho de que en la trama
de las dos novelas la autora relaciona la lectoescritura con la sinrazón, para con ello encontrarse.
Atmósferas que sugieren una especie de carnaval
bajtiniano con tintes paródicos y rituales. En
Demasiado amor a través de la ingenuidad del
personaje y su atmósfera simbólica del final de la
historia; y en La señora de los sueños en la aventura
"vivida" por Ana Fernández con Gandhi. Sí, un
carnaval donde Sara Sefchovich ha podido constatar aquello aseveración de Borges: "A la realidad
le gustan los simetrías y los leves anacronismos· ,3

Notas
1. Mariano Morales (comp.). Por la literatura.

Mujeres y escritura en México, p. 68.
2. /bid., p. 67
3. Jorge Luis Borges. Obras completas, p. 526.
4. Mariano Morales (comp.). Op. cit., p. 70
5. Soro Sefchovich. La señora de los sueños, p. 9.

6. /bid.. p. 29.

10

Arquitectura misional
del noreste
Antonio Tamez Tejerla

La conquista y pacificación
del México prehispánico se
debió fundamentalmente
a dos acontecimientos: a
la alianza tlaxcalteca con
los que "montan unos como venados sin cuernos" y
a los frailes misioneros. La
alianza propició la caída
de Tenochtitlan, en tanto
que la tarea pacificadora
que remendara los abusos
del conquistador, corrió a
cargo de los franciscanos,
primero, y de agustinos,
dominicos y jesuitas después.
La acción conquistadora fue rápida y efectiva,
extendiéndose por la costa
del Golfo y dominando la
región de la Huasteca en
época tan temprana
como 1528, mediante la
fuerza de las armas y todo
género de tropelías. La
conquista y pacificación
norteña en aridoamérica representó mayores
problemas, declarándosele como tierra de guerra
viva ante la resistencia de las tribus del semidesierto;
tal estado de cosas motivó que "los presidios y los
poblados defensivos llegaron a ser base de la
estrategia militar española en el Gran Chichimeca·.
Toles asuntos se reflejan en el propósito de los
edificios de aquellos tiempos. Los presidios por una
parte y las misiones por la otra, que reunidos en un
mano a mano, abrigaron a las acciones impulsoras
de la labor colonizadora de mediados del siglo XVII,
amén de formar parte de la estrategia territorial de
la Corona española ante otras potencias europeas
que apetecían los territorios localizados allende el
Río Bravo o Grande del Norte.
La factura de los primeros edificios fue pobre:

•

11

adobe, piedra o latas para
sus muros y palma para las
cubiertas. Conforme se gana permanencia y se logran
recursos, se hacen mejoras
materiales o bien nuevos
edificios. Hasta nuestros
días, han llegado algunos
en mayor o menor grado de
conservación y con las alteraciones y agregados que
les fueron incorporados en
el transcurrir del tiempo; no
obstante, permanecen
ciertas estructuras que conservan las líneas de su forma
arquitectónica de origen, o
escasamente modificadas,
permitiéndonos entrar en
diálogo con la obra de
aquellos frailes-arquitectos.
Tal diálogo con nuestra
arquitectura misional, se
inicia cuando nos plantamos frente a la misión de
San Bernardo en villa de
Guerrero, Coahuila. Edificio
robusto, de planta en cruz latina a uno nove
desplantada en dirección poniente-oriente en
relación al nártex y el ábside. Lo estructuro consiste
en uno inmejorable obra de sillería, en la que se
encuentran incorporados unos contrafuertes de
generosas proporciones, en espera de recibir el
empuje de uno bóveda o cañón corrido que nunca
se construyó, yo que desde finales del siglo XVIII, el
padre Morfi dijo que ero " ...un hermoso templo que
pudiera lucir en cualquier otra población. Es todo
de piedra, de sillería y de bóveda, estando yo en
el cornisamiento y próximo a concluirse·, y continúo
diciendo: • ... pero por su improporción al lugar y lo
que se debe gastar paro acabarle, no hoy esperanza de que sucedo .. : En efecto, la misión nunca
se concluyó, pero eso no obsto para dejar de

�admirar esa imponente estructura robusta y omnipresente en la llanura norteña junto al Río Grande,
en Coahuila.

ábside poligonal de medio octágono. El espacioso
atrio se conecto con lo nove central o través de un
acceso a medio punto, austero, rústico y sin adorno
alguno. El alzado principal se remota mediante un
frontón terminado por una moldura configurado
por uno extendido voluta doble, convergente al
centro. enfatizando lo proporción geométrica de
lo fachada. El campanario se resuelve mediante
espadaña de tres orcos, el del centro desplazado
por encimo de los laterales, y se ubica sobre lo
fachada principal a paño del muro inferior y cargada al lodo derecho de lo misma, y provoco un
fuerte equilibrio y armonía, no obstante la asimetría
que presenta. En el atrio, la barda perimetral conservo también muestras de lo que fue su viacrucis
exterior, adquiriendo el edificio una estupenda
perspectiva cuando se le observa a contrapendiente de la colina en que se ubica.
En Candela encontramos al edificio instalado
de frente a la plaza de este pueblo construido
fundamentalmente con adobe. El edificio consiste
en una estructura de perfil paralelepípedo cuya
cubierta ha sido totalmente reconstruida. Su planta
se compone de tres naves separadas entre sí
mediante dos arcadas que soportan a la viguería.
A la derecha del acceso principal se advierte un
local cuyo desplante actúa como basamento de
la torre campanario, estructura que rompe con la
simetría y gravedad de la fisonomía exterior del
edificio, carente de adornos y amoldurados. La
torre se desplanta sobre la cubierta de la planta
del edificio. Configurada por una planta octagonal, construida con sillar y desarrollada verticalmente a dos cuerpos superpuestos, más esbelto el

Nuestro diálogo continúa con la misión en San
Carlos de Vallecillo, Nuevo León. Esta es más tardía,
data de la fundación del Real a fines del siglo XVIII
y muestra una arquitectura austera, rodeada en tres
de sus costados por un amplio atrio con piso de
laja y barda perimetral de l .60 metros de altura y
sobre la cual permanecen las estaciones labradas
en sillar de su viacrucis exterior. Edificio bravo por
sus fisonomías y proporciones, en donde su acceso
mayor presenta la única muestra de adorno mediante un sencillísimo labrado en las jambas, que
sin remate superior, se prolongan por sobre un arco
de medio punto del acceso, puerta a dos hojas. La
nave cuenta únicamente con dos ventanillas de
reducidas proporciones, en tanto que la sacristía
cuento con una, que por el exterior se encuentro
austeramente labrada en sillar. Nave y sacristía
disponen de sendos accesos desde el atrio lateral,
consistentes codo uno en un orco de medio punto
cuyos archivoltas lucen un sencillo labrado en sillar.
La estructura toda manifiesta su formo rectilíneo,
paralelepípedo, sin más adorno que el estuco de
areno y col mamposteado sobre lo piedra laja.
Y continuamos en el territorio presidido por el
Pico de lo Candela, el Cañón de Boca de Leones,
lo Mesa de Cartujanos y la Sierra de la Iguana.
La misión de Nuestro Señora de los Dolores, en
Lampazos, cumple este año su tricentenario. La
estructura se desplanta en una suave colina. El
edificio es de planta basilical a tres naves, sin
crucero, oreadas de medio punto entre las naves y

12

En oposición de la fisiografía de Güemes y
Victoria, de los framboyanes y la barreta, nos
trasladamos ahora al semidesierto del sur de
Coahuila, para llegar a la Hacienda de Hornos,
cerca de Viesca. Hornos es un pueblecito que nos
recuerda a lcamole por lo polvoso, los adobes y el
sol.
En Hornos encontramos un estupendo edificio
que difiere de los anteriores en cuanto a disposición
y proporciones de su planta y orden espacial que
estatuye al todo arquitectónico de la estructura. El
edificio se desarrolla a partir de una planta en cruz
latina y en donde el crucero se encuentra rematado por una cúpula de excelente proporción, de
manera que tal cúpula, planta con crucero y espacio interior, nos hacen percibir al lugar como la
versión rústica de la arquitectura mexicana de la
Contrarreforma; asunto que contrastamos afirmativamente al enterarnos de que fue fundado por
misioneros de la Compañía de Jesús en 1749.
Cargado a la derecha de su alzado principal, se
desarrolla el campanario constituido por una torre
cuadrangular a doble cuerpo y de buena proporción al cual se accede por una estrechísima
escalera interior terraplenada con huellas de mezquite sin pulir. El edificio fue construido con adobe
para muros y enjarrado con mortero del mismo material acabado a la cal. Nuevamente atrio perimetral bordeado.
Los edificios que reseñamos tienen características en común, que vale la pena comentar.
Todos fueron construidos con materiales regionales:
piedra en Vallecillo; sillar en Villaldama y en
Güemes; adobe en Hornos. Tienen en común sucoro alto, instalado sobre el acceso mayor y cubriendo
todo el cloro de la nave central, resuelto a la manera de tapanco. Igualmente coinciden en sus
cubiertas planas, de terrado, que por su interior se
soporta en estupendas viguerías de austeros
labrados que son recibidas por ménsulas trabajadas
a pecho de paloma, con excepción de San Bernardo que aparentemente recibiría bóveda de
cañón. Ninguna, a excepción de Hornos, tiene
cúpula. La espadaña es también un común denominador, salvo Candela y Villaldama, sin embargo, sus torres campanario son posteriores al resto
de la estructura. Hornos tampoco tiene espadaña.
En algún momento estuvieron rodeados por un
espacioso atrio. Todos por igual presentan esa
fisionomía sencilla, grave y austera de la arquitectura norestense, conduciendo nuestras Ideas y
conclusión hacia que la vena de lo nuestro permanece, es atemporal, y que si bien el marco contextual es distinto, representa a su vez, culturalmente
y conforme a la visión del presente, un punto de
partida para nuevas experiencias arquitectónicas.

segundo, que es continuación en forma y figura del
primero, y en donde la línea de superposición entre ambos se acusa mediante un amoldurado que
boraeo perimerro1mente a la torre. En sí, un edTflcto
característico del noreste cuyo atractivo radica en
su sencillez y austeridad formal, que se conjuga con
10 gravedad del Pico de la Candela que permanece como centinela inmemorial de la región.
En Vlllaldama se encuentra la misión de
Guadalupe. Ahí catequizó fray Margil de Jesús o
fines del siglo XVIII. En su costado izquierdo se
encuentra el edificio que, inicialmente y bajo otras
características fisonómicos y constructivas, fue el
hospicio fundado por fray Margil. La misión se
desplanta sobre un podio perimetral en donde
encontramos localizado un atrio pequeño al frente,
y uno más amplio al costado derecho del edificio,
en el cual continúa ofreciéndose doctrina y catecismo para la chiquillería del pueblo; desde ambos atrios se accede a la única nave del templo.
Lo estructura se desarrolla bajo un perfil rectilíneo,
planto de cruz latina a una nave, que al lado
derecho recibió la estructura de su torre campanario, al lado izquierdo se ubica un local que en
otro tiempo se comunicó con el hospicio, todo lo
cual motiva una fachada principal rectangular en
la que rítmicamente se hallan cuatro pilastras que
articulan la composición del alzado. El basamento
de la torre alcanza al nivel de la cubierta plana de
la nave, poro dé ahí desplantar al campanario
propiamente dicho. Este se compone de una
arcada resuelta mediante planta en octágono de
un solo cuerpo, cuya fisonomía se acusa por el plinto
que apoya a la arcada y por el amoldurado que
destaca la transición hacia la cúpula en forma de
copa invertida, al igual que en Candela.
Hacia el sur-sureste, siguiendo la falda de la
Sierra Madre, llegamos a la planicie costera de
Tamaulipas; ahí también encontramos la arquitectura de aquellos misioneros de los siglos XVII y
XVIII. En Güemes, cerca de Victoria, se encuentra
un magnífico edificio que ha sido fielmente restaurado. Es una estructura de planta a una nave,
sobria en su interior, y en el exterior rodeada por el
atrio, alzados graves y austeros, fachada principal
sin adornos, acentuada únicamente por el acceso
a medio punto que presenta sólo las molduras de
las impostas sobre las que descansa el arco. En el
alzado principal, y a partir del nivel de la cubierta,
se desplanta ascendentemente el campanario
resuelto mediante espadaña de tres vanos
apañada con el muro inferior que lo soporta, sin
mediar plinto ni moldura alguna. El vano central se
desarrolla verticalmente por encima de los vanos
inferiores, todo lo cual acusa la verticalidad del
frontispicio y orden simétrico de la fachada.

13

�Palabras contra el olvido
Graciela Salazar

•
Alonso de León y Juan Bautista Chapa

Valga pues el marco del cuarto centenario de
la ciudad de Monterrey, que nos remonta simbólicamente a la creación por lo de cuatro veces cien
o cien veces los cuatro vientos en año bisiesto, para
retomar desde un enfoque literario la obra escrita
de quienes con su testimonio encienden pistas de
una cultura que no acabamos de conocer, no obstante corran por nuestras venas, ánimos delatores
de su presencia.
Las crónicas de Alonso de León (l 608-166 l) y
Juan Bautista Chapa (1627-1695) no son la recuperación amorosa de un posado para ellos entrañable
como sucede en los Comentarios Reates del mestizo Garcilaso de lo Vega, cuando escribe de su Perú
conauistado, o como con Alonso de Ercilla y Zúñiga
quien aun en su condición criolla recrea en la
Araucana lo conquista de Chile, sellándola con su
admiración por los vencidos, o como sucediera con
Las Cosas, Cabezo de Vaca u otros cronistas ·conquistados· por los nativos del Nuevo Mundo.
De León y Bautista Chopa tienen -en cambio- lo particularidad de haber cronicado el acontecer en lo que fuera el Nuevo Reino de León, cuyos
dominios durante sus primeros años circunscribían
a nuestra ciudad de Monterrey. Alonso confiesa
ponerse a escribir, primero por curiosidad y en consideración o no haber •quien dé rozón verdadera
de los sucesos, poblaciones, géneros y otras cosos"
del reino; · hallándolas confusas, dudosas y con tan
poca certidumbre· resuelve dejarlas, hasta que un
amigo de México según nos hace saber-pero no
ociara quién-, le solicita la relación de antecedentes y datos relativos a estas tierras y de cuanto
con ellas se relacione, incluyendo sus naturales.
Es precisamente a partir del argumento anterior, donde nos parece descubrir uno de los más
cloros indicadores del propósito literario en la
relación del cronista, quien en el intento de resguardar su dicho de los despiadados críticos, busca
protección: por un lado consigue mayor credibilidad ante sus futuros lectores a los que se dirige
mediante un "Proemio al curioso y benévolo lec-

La humanidad en distintas épocas se ha vinculado
con sus orígenes y la historia de los mismos a través
de la poesía ; baste remitirnos a las expresiones
literarias de los pueblos más antiguos, paganos y
profanos, o endemoniadamente bárbaros; textos
que después de rodar entre las ávidas bocas del
tiempo, atraparon la memoria para fortuna de
quienes hoy después de siglos podemos leerla .
En esa vieja batalla de las palabras escritas
contra el olvido. con la posibilidad de explicarnos
el estar aquí. vigorizar nuestra esencia pese a
globalizac iones postmodernas que diluyen el ser,
para pescarnos de la raíz y degustar el sabor que
la nutre y sus aromas está viva la literatura, especialmente la poesía . Joseph Brodsky al respecto señala que las palabras constituyen el sentido de la
evolución humana y el único medio que tenemos
para asegurarnos moralmente".
Los nuevoleoneses, mexicanos de América y
el mundo - parafraseando a Rafael Garza Cantú-, buscamos rastros de procedencia mas significativos, menos puros quizá, pero cabales y nuestros. Aunque bastante se ha discutido la conquista
y las subsecuentes colonizaciones, quedan lagunas
acerca de hechos y personajes inexplorados; o
muchos de éstos los ganó la tierra de la desilusión
que citó a lguna vez Raúl Rongel Frías, y otros tal
vez con ilusión, pero sorprendidos por lo muerte a
mitad del comino ni siquiera pudieron elegir.
En fin, lo cierto es que llegaron, poblaron y procrearon. Según versan distintas fuentes documentales, tuvieron aquellos señores hijos naturales reconocidos en la mayoría de los cosos sólo a ntes de
morir, pero quién sabe cuántos no; así que nada
de pureza, algo de criollismo y sí mucho qué contar
aún del mestizaje, posible desde luego con la
participación de nuestros salvajes antecesores.
Poseídos o no violentamente y a qué grado, tampoco lo sabremos; pero lo más común en tales circunstancias son las violaciones en todos los sentidos.

15

�tor·, amplia dedicatoria que implica de antemano
más de uno, muchos lectores; luego hace mención
de un amigo con el que adquiere el compromiso
de enviar dicha relación, lo cual le permite contar
desde el principio, con indicios verídicos que proporcionan verosimilitud a su obra literaria.
Su justificación de acceder a la petición del
· amigo, nos hace sospechar más bien en un pretexto, un recurso del que se sirve para interesar en
mayor grado a quienes leerán sus escritos. Nos llama
la atención cómo después de haber desistido en
su empeño de relatar ---0duciendo que le será difícil
cumplir con el encargo debido a la "ignorancia"
que había al respecto--, acepta luego "hacerlo
sin excusa; poniéndola en estilo y con la verdad
que a semejantes personas se debe", dice refiriéndose al misterioso amigo, y digo misterioso,
porque fuera de lo que aparece en la cita anterior
sólo añade en su proemio, que dicho señor es curioso y le tiene obligaciones. Arriesgándonos a
colegir que se trata del mismo excondiscípulo suyo,
a quien dedica la relación y discursos, donde se
lee: "Al muy ilustre Sr. Dr. D. Juan de Mañosca, inquisidor del Santo Tribunal de la Nueva España",
tendríamos en contra el contenido del propio texto.
Encontramos en la dedicatoria lo que nos
parece un argumento sólido para suponer que
hubo la Intención del autor de "proteger· sus
escritos, sugirie,::ido un personaje importante que
solicita su relato. Inicia la dedicatoria de la siguiente
manera: "Costumbre es, ilustre señor, de los que
escriben, aunque sea poco, dedicarlo a personas
grandes; para que con su amparo tengan lustre las
obras y defensas contra los maldicientes·. Observemos que cualquier semejanza con lo sucedido a
otros escritores desde Homero, por su obra cargada
de indicios históricos, será pura coincidencia; sigue
Alonso su dedicatoria, aludiendo a la importancia
de Mañosca: "no hallé sujeto más a propósito que
es el de Vm.; eligiéndole para mi mecenas·. Por lo
que vemos aquí, le ofrece sus escritos fruto de su
"flaco ingenio" y continúa: "Bien entiendo no tiene
caudal mi suficiencia para salir del amparo de Vm.;
por lo cual le suplico los admita". La dedicatoria
de Alonso evidencia llevar consigo una rogativa de
aceptación más que un mero formulismo; en el resto
de ella no aparece ninguna señal de ser la respuesta a un pedido que le hubiera hecho tal señor.
Insiste casi al final de ésta: "si las grandes e importantes ocupaciones dan lugar, pase los ojos por
ellas; haciéndoles la protección que espero de Vm."
Es claro que a De León lo mueven motivos
muy distintos a las ordenanzas ratificadas por Felipe
11 de España en 1573 para los españoles expedicionarios en América, que obligaban asentar en

16

un libro cuanto se viera, encontrase y aconteciese
en tierras por poblar; podemos asegurar que el rigor
histórico en estas relaciones pasa a un segundo
término, en tanto cobran más valor literariamente
hablando. Esto no significa de ningún modo que el
elemento histórico esté ausente, mas al leer su
dedicatoria, proemio, y remitirnos al texto, notamos
una preponderante preocupación por la estética
en el discurso. Concluye Alonso su proemio así: "El
fin de este trabajo sea dar gracias a Dios, autor de
todo; que con eso quedaré bien pagado y
satisfecho; avisándome de sus defectos, que tendré
por graciosa recompensa; no dando oído a las
murmuraciones de los malévolos envidiosos·.
Algo similar hace Juan Bautista Chapa en sus
crónicas dedicadas "Al Pío Lector·; su recurso es
ocultarse en el anonimato, circunstancia que luego
rastrea el maestro Israel Cavazos, para darnos
cuenta de que el cronista sucesor de Alonso de
León era Juan Bautista Chapa, a quien evidentemente igual que a su antecesor, le preocupaba
sobremanera la crítica, podemos constatarlo con
sus propias palabras: "Bien reconozco cuánto trabajo y peligro es escribir historias en estos tiempos,
por la incredulidad de algunos y por la censura de
otros, que se precian de reprobar desvelos ajenos.
Pero aun . bien que los que leyeren estos malos
rasgos, aunque, cuales otros zoilos, los reprueben,
no me podrán señalar con el dedo, porque soy
autor incógnito. Y, faltándoles el conocimiento de
mi persona, no tendrán blanco en qué asestar el
tiro, como lo hizo el dichoso Zoilo, reprendiendo los
escritos del Príncipe de los Poetas, Homero·.

Primera expresión literaria en Monterrey
Podemos decir que la primera gran manifestación
literaria no sólo en Monterrey y el antiguo Reino de
León sino en el continente americano, es la crónica:
mezcla de realidad y ficción, de juicio imparcial e
impresión profunda por los muchos casos que
conocemos. Hay quien ha considerado este género, el primer germen de nuestra novela, y ciertamente puede concebirse como documento testimonial en su carácter de historia novelada o
como creación literaria surgida ante la personal
contemplación de los hechos; por lo tanto resulta
explicable nuestra aceptación de lo que nos informa el testigo presencial y relator de una crónica,
sin embargo, sabemos que ante un acontecimiento
habrá tantos testigos como sensibilidades y vivencias lo narren.
Si por un momento cupiera la duda de valorar
la crónica de los conquistadores y colonizadores

que tuvieron que ejercer el oficio obligados
por las circunstancias,
y otros tan explícitos
como Fray Ramón Pané, al decir que "vio y
escuchó, más que nada , relatos que son
pura fantasía".
Corroboramos el
valor literario de estas
crónicas publicadas
en Nuevo León, gracias al interés del maestro Israel Cavazos;
documentos que representan una buena
oportunidad para buscar identidades y recobrar un poco de
memoria . Ha llamos
información, pero
también el placer de
la lectura que de seguro ambos cronistas
pretendieron transmitir
a sus lectores, mediante un discurso bien estructurado, muestra incuestiona ble de un
verdadero cuidado y
dominio del lenguaje,
asimismo la preocupación estética ya referida, especialmente
en el caso de Alonso
de León, quien evidencia una cultura
amplia, conocimiento
de retórica y estilo.
El providencialismo que permea el
ánimo de la época está presente casi en toda la
obra, éste propicia una gran cantidad de alusiones
fantásticas; la prosa es sugerente y fluida, con
imágenes, metáforas y juicios personales que
refuerzan su intencionalidad creadora; De León
describe con tal efectividad, que nos traslada al
escenario del cual relata. Algunas de estas características se perciben en el siguiente trozo de su
discurso tercero del capítulo VII. donde trata de la
inundación de 1636: • Mejoró Dios los tiempos y dio
su rocío la tierra, con que no ha faltado hasta ahora;
que quien provee a la más mínima hormiga, es
fuerza lo haga a tanta gente, por su mucha

como arte literario, debido a los múltiples prejuicios que se derivan
del ambiente, sería entendible; pues existen,
aunque suene melodramático, buenos y
malos cronistas; hay
quienes desde la práctica del periodismo
cuentan con la habilidad de cronicar artísticamente, pero no sucede con frecuencia,
lo sabemos. Cuando se
da, resulta lo que Martín Vivaldi define como
el pincel del pintor que
interpreta, a veces con
un simple adjetivo o
una intención determinada y oportuna;
hechos y autor conviven en la crónica en
indisoluble simbiosis.
Otros autores sugieren
que quien escribe una
crónica ha de hacerlo
con ilusión para recoger las emociones de
las cosas, cubrir con
mirada intensa y amor
infinito; en pocas palabras degu~at hacer y
decir como nadie lo
hizo. Aquí entra la ficciona lización y si se
quiere ser moderados,
la subjetividad del
cronista.
En la obra de Alonso de León y Juan Bautista Chapa, así como en lo escrito por la mayoría
de los cronistas de la conquista y colonización
española, sería difícil precisar la distancia que media entre narración histórica y alucinac1ó , pues si
partimos de que en diversas ocasiones nuestros
cronistas respaldan sus juicios tomando como
verdadero cuanto han leído, por ejemplo en lo que
se refiere a la Historia de las Indias Occidentales,
de la que en su momento Berna! Díaz mostró
disgusto por inexactitudes de López de Gómara,
quien por no haber estado nunca en América, se
vio precisado a escribir sus historias con informaciones de trasmano; fueron muchos los cronistas

TE.

17

�Fuentes:

bondad". Más adelante en el mismo capítulo relata: • Duró hasta los principios de cuarenta y ocho,
que purificó Dios los aires; quitando Dios este tósigo
que por sus juicios secretos traían, quedando la
tierra con algún resuello". Quien se asome a estas
crónicas se dará cuenta del propósito del autor
para estructurar su narración con suspenso episódico, con ello se consigue amenidad e interés en
la lectura; corta y continúa donde considera pertinente y favorable al lector, como cuando cierra
su último discurso: ·otros muchos casos pudiera
contar, que por no cansar al lector, los omito·.
En Juan Bautis.t a Chapa están presentes rasgos
similares a los mencionados aunque para mi gusto
en menor grado, mas a cambio, deja otra muestra
de su creatividad y lirismo en tres estrofas que
aparecen en el capítulo XXXIX de su relación,
escritos durante una de las jornadas a Texas, en un
intento de cronicar en forma versificada: se
intercalan versos de siete y once, a veces de doce
sílabas; predomina en ellos un tono romántico. Es
casi un hecho que pertenezcan como sugiere
también el maestro Cavazos, al mismo autor, que
prefirió no ser identificado; esta canción, pues así
la refiere Bautista Chapa, ha sido publicada en
distintas ocasiones; transcribo aquí un fragmento
de la segunda estrofa: "¡Oh, francesas hermosas/
que pisábais de estos prados frescas rosas/ y con
manos de nieve/ tocábais blanco lirio en campo
breve·( .. .).
Por todo lo dicho considero inherente el elemento fantástico o de ficción en este conjunto de
textos, pues al momento de ser escritos no había
quien impusiera el modo, es ahi donde se diferenciarán las expresiones de los cronistas; la ocasión
los favorecía no sólo para historiar sino para ser
creadores de ficción, sin contar que estaba de por
medio el deseo de maravillar al superior fuese quien
fuera y de paso a los que pudiesen en Europa leer
sus narraciones épicas. Igual sería conveniente
revisar con esto, si se cumplen las ideas aristotélicas
de que la poesía o creación literaria en general, es
más verdad que la historia; o como el mismo Alfonso
Reyes sugirió con otras palabras, que la historia
encuentra forma escrita a través de la poesía.

Alonso, Martín. Ciencia del lenguaje y arte del estilo. Obras
de consulto; España: Aguilar, 10º edición, 1971.
Chopo, Juan Bautista. Historia del Nuevo Reino de León,
de 1650 a 1690. Estudio preliminar y notos de Israel Covozos
Garzo; Monterrey- México: Gobierno del Estado de Nuevo
León, 1990.
Garzo Cantú, Rafael. Algunos apuntes acerca de las letras

Francisco Sarabia
piensa en Antonia di Filippo mientras
el Conq.uistador del cielo cae en las aguas
del río Potomac
Vicente Quirarte

y la cultura de Nuevo León. en la centuria de 181 Oa 191 O.
Biblioteca Básica del Noreste. México: Conaculto/
Gobierno de Nuevo León, facsimilar. 1995.
Gutiérrez Nájera, Manuel. Crónicas y artículos sobre teatro
(1881-1882). Obras IV. Introducción, notas e índices de
Yolanda Boche Cortés; México: UNAM, 1984.
León, Cap. Alonso de, Juan Bautista Chapa y Fernando
Sánchez de Zamora. Historia de Nuevo León, con noticias

sobre Coahuila, Tamaulipas, Texas y Nuevo México, escrita
en el siglo XVII. Estudio preliminar y notas de Israel Covazos
Garza; Monterrey-México: Ayuntamiento de Monterrey, 4º
edición, 1980.
Martín Vivaldi, Gonzalo. Géneros periodísticos; reportaje,
crónica, artículo. México: Prisma, s/f.
Pacheco. José Emilio. ·inventario". Proceso 1005 (Febrero
5, 1996).
Rongel Frías, Raúl. Escritos. Selección, prólogo y notas de
Humberto Solazar: La Biblioteca de Nuevo León;
Monterrey-México: Gobierno del Estado, 1994.
Reyes, Alfonso. La historia ante la poesía. Obras completas,
tomoXIII; México: FCE, 1983.
Vega , El inca Garcilaso de lo. Comentarios Reales,
volumen 1. Clásicos Americanos 6. Introducción y notos
de Ma. Dolores Bravo Arriogo; México: SEP/ UNAM, 1982.

Descubrimiento y Conquista de América. Navegantes,
conquistadores, misioneros y poetas; una antología general. Clásicos Americanos 14. Prólogo, selección y notas de
Margarita Peña; México: SEP/ UNAM, 1982.

• Palabras contra el olvido fue leído por lo out ora en el
Encuentro Internacional de Escritores. Monterrey 96, celebrado en mayo de este año.

18

Partitura en el agua,
aire para la escritura de los pájaros,
un concilio de truenos
reverbera en el cruce de caminos.
Esta hoja en blanco,
a la espera del golpe de la tinta,
aguarda una incisión, el signo
que rescate tus ojos
de la sed del olvido.
(La voz de la matraca
se mantiene en el eco de su nombre.)
Celebremos el desfile triunfal,
el paso bajo ~I arco,
penetración del héroe
en el cuerpo femenino de la ciudad,
pero hablemos también del ignorado inicio;
dejemos lugar en los anales
para ese ser, inicialmente oscuro,
que sueña lo que fragua,
que fragua lo que sueña.
Este metal se hunde
con más profundidad que tu mirada,
pero quiere ser ella.
Este punto metálico penetra
el papel y su origen.
Este metal te toca y te trastoca:
hará de tus sábanas banderas
pero nunca de paz.
Porque si no llegas nunca, ya has llegado:
la victoria comienza
en la declaración de guerra.

19

�V

11

Rasga esta hoja la piel de mis falanges.
Rasga esta hoja tu mirada, gris como la lluvia
que una niña guarda en su frasco de perfume
en un pueblo fantasma.
La poesía es apostar las cartas a lo incierto,
· elevar un avión, vencer al aire
y observar a la muerte cara a cara
y comprender la vida gota a gota
en el rotundo azul de las alturas.

111

Toco la puerta de la primavera,
como si mi mano
fuera prolongación de su textura
y la hiciera de nuevo.
Me quedo en ese umbral para decirle
que salga a recibirte,
para que aprenda a ser en tus pupilas.

Qué bueno fue
haber mirado
ese mechón que cae sobre tus ojos
mientras afuera
estalla el corazón de las jacarandas.
Qué bueno hubiera sido
volver a mirarte, decírtelo
con un lenguaje
igualmente nacido de mi boca.
Qué bueno es
saberme por ti más vivo
mientras el avión
intenta un aterrizaje de emergencia
y tu rostro sea
la última imagen que me lleve.

IV

Traje para ti este álbum de imágenes
que no hubiera nacido
si no fueras en mí este libro de horas
encrespadas y fuertes por tu aura.
"Qué milagro", dijiste,
como si no supieras
la inmensa verdad de tus palabras.
Te traje la niebla tendida en la testuz
de los venados de Leesburgh
que velaron tu infancia;
te traje la cola de una ardilla
que escalaba un árbol
plantado por unos niños en memoria
de su padre, vecino del cielo para siempre;
te traje la pobreza de Alabama,
la sonrisa cortés de los vencidos,
la carcajada negra de una muchacha
que me servía cerveza mientras gozaba
el sonido espinoso y áspero de la palabra México.
Y te traje también mi voz transfigurada,
tu presencia cada vez más necesaria,
.pero eso no viene en la maleta.
Encuéntralo en mis ojos.

20

e-______::=&gt;
___

Un montón de gatos
están armando pelea
en algún punto de mis intestinos
Jorge Cantú de la Garza

Ya es imposible continuar escribiendo como si nada estuviera sucediendo
en algún recoveco inconveniente de mis intestinos.
Un montón de gatos están ahí armando una pelea.
Yo trato de mantener la compostura pero hasta los caballos
llevan un ritmo bastante irregular que nos hace parar y arrancar,
parar y arrancar, de tal manera que apenas está uno hilando un pensamiento
negro viene el cambio y uno ni completa la frase.
Al señor pasajero ni parece importarle lo que está sucediendo
a pesar de que varias veces le he sugerido que tome sus precauciones.
Él ríe y me mira por encima de los anteojos que nunca le han servido del todo.
"Aquí dice que va a haber guerra", dice, "así que para qué preocuparse".
Pero el periódico no dice "guerra", dice "fiesta", bien que lo leo
de reojo, aunque no me atrevo a contradecirlo.
"Uno se pued~ salvar también de la guerra·, me atrevo a replicar.
Pero el dice simplemente "no", y se vuelve a enfrascar
en su imaginativa lectura. Ese monosílabo me ha dado carácter
y azoto a los caballos un poco más fuerte para que entiendan
que no se puede ser tan indeciso, que molestan a la gente,
que no se puede pensar en paz. Ellos se calman pero una fuerte racha
de viento azota a los sicomoros y una rama me golpea la cara.
Ni sé qué son los sicomoros pero en una noche como ésta deben ser
oscuros y crueles. Ah ... los sicomoros. Es una buena palabra para cuando
uno no entiende nada.
El señor pasajero dice que se ha pasado la vida pensando
y que nunca ha cambiado nada. Yo le creo porque también pienso
mucho pero no consigo, como él dice, "dejar la mente en blanco".
De cuando en cuando, muy a lo lejos, se pueden ver algunas luces,
aunque parece no haber duda de que el camino aún será largo.
Los gatos, que son un montón pero que tienen una sola piel,
se han ido calmando poco a poco. Menos mal
porque tengo que poner mucha atención en el camino .
"Para qué", dice el señor pasajero como si adivinara mis pensamientos.
Y tiene razón, como siempre.
Cuando el camino se acabe y los caballos no sepan qué hacer,
de lo que sí estoy seguro es de que ni el señor pasajero
ni yo estaremos para ser testigos de su desconcierto.

21

�Comparsa para un beso
José Rafaella

De golpe diciembre se nos vino,
del frío salimos a socorrer corazones
mientras alguien nos previene:
entre la oscuridad y la llovizna
los villanos asaltan: arrancan a los niños
sus besos de leche,
roban a las mujeres el beso de sus pechos
y a los hombres, como animales de néctar,
les suturan los labios, al fin, besos inertes.
La metrópoli, fresca, arropada en abandono,
estrena un tren que se arrastra
por las venas de la tierra:
pita, gime, ladra, se traga la luz, vomita negritud,
chirrian sus patas y extiende sus brazos
para desposar al incrédulo que lanza besos al aire.

Besos, lujuria, carne y gritos:
la noche es el alimento del beso,
su fruta, jarabe que lo nutre.
Besar, entonces, es morir y reencarnar en llama,
vencer la roca apretujada por siglos,
exhibirse ardiente para los ojos del mundo.
Aquí estamos, besando la tierra,
el suelo que cobijará nuestros pecados;
saludamos al niño y al anciano,
al policía, del que los periódicos dicen
que hay que tenerle cuidado;
saludamos sus parques y el humo de sus fábricas,
sus anchas calles, sus bancos, sus televisores,
a su gobernante que pasa, hace señas,
saluda con sombrero ajeno, también dicen.

Besos, besos, besos.
El beso rueda, anda de calle en calle,
en prostíbulos, en conv'3ntos, en iglesias,
en la mqno del Gobernador, en la peste del muerto,
en sus dolientes; el beso huele, sube a camiones,
pedalea bicicletas, se desliza en patineta,
inicia el orgasmo en las banquetas, en los postes,
en las sábanas.
El beso no se da, tal vez se escribe, se esculpe,
vacía su látex en la carne: árbol en el cutis.
A la ciudad las gaviotas del recuerdo se ciñen,
en ellas los hombres comen, se fortalecen,
en la arena de sus lenguas las tortugas aovan,
una naturaleza prohibida brota
mientras la carne se teje en borbotones de lava.

22

Un beso es la vida, o la muerte,
la risa lanzada como un harakiri
desde la piel de Mishima.
Un beso es el sol contra la tierra,
es el puñetazo de mil guerras mundiales,
es, en su chasquido, un abrazo de océanos,
una ballena y un submarino reinventando el coito.
Un beso es lo que esta ciudad no tiene.
De golpe la nostalgia nos tumba,
dormimos a la espera de un beso,
que no está, que no existe.

23

�Caralsol
[fragmentos]
Carmen Alardín

•

•

Prenderé fuego al principio
que formó mis huesos.
Afilaré la luz en tu espalda sin mancha,
calcárea luz,
pesada forma insomne,
contraria a tu principio de manzana.
Descenderé al abismo de tus ojos,
donde ni el mar ni el llanto tocan fondo,
donde relame el tiempo sus heridas.
Seré vida perpetua en tus papeles.
Serás resurrección en mi recinto,
a través de mis poros oteando al caracol.

angustiante. Pero estábamos hablando del otro
Orson, es decir, de Orson Escamilla. La euforia de
este cinéfilo había obrado como si de un mal
contagioso se tratara. Perseguíamos en la cartelera
cinematográfico de los periódicos cuanta
información fuera posible. Pero Orson siempre sabía
más y mejor que todos los demás, aunque
estuviéramos reunidos en torno a una meso de
cantina, aunque bajáramos de los pestilentes
transportes públicos para escudriñar con delectación todos y cada una de las vitrinas del Rodríguez, del Monterrey, del Encanto, del Araceli, del
Florida, del Palacio, del Rex, del Elizondo ...
Llegó a Monterrey Sombras del mal (Touch of
Evil, 1957), y con él se afirmó la enajenación total,
el delirante pacto de ir a todas. ¿A todas? Sí, a todas
las funciones. En cuantas ocasiones fuero programada esta cinta, allí estaríamos nosotros. La sala
era lo de menos, el horario era lo de menos, el
acompañamiento --ingenuo o presuntuoso- era
lo de menos. Lo importante era estar allí, mirando
una y otra vez el duelo de los policías: uno esbelto,
el otro obeso; uno mexicano, el otro yanqui; uno
limpio, el otro corrupto; uno recién casado, el otro
crápula; uno defensor de los mundos posibles, el
otro asumiéndose como un enorme cadáver hundido en el fango para escarmiento inútil de los
genios malignos. Pero empecemos por el principio.
Había que llegar siempre a tiempo. Estar en el
preciso lugar de los hechos, es decir, cuando la frontera entre México y Estados Unidos no es sino una
panorámica absoluta, prodigiosa metáfora, pienso
ahora, de la insalvable unidad heteróclita de ese
mundo parchado de aberraciones y de abigarradas plegarias a favor de la paz y el orden que
custodian -sí, cómo no-, las mejores policías del
mundo. Se trata, pues, del inicio de la película. y
no hay que perdérselo. Porque esa cámara, insisto,
es única: pone al mundo de cabeza y, simultáneamente, lo endereza --distrayéndonos, volviendo invisibles todas las úlceras y contrahechuras del
mundo.

No intentes
evadir los arrecifes de la locura
ni ganar la batalla a las criaturas
que circundan tu espacio.

Ya llegarán las aves a tu boca
con el anzuelo de los dioses.
Ya encontrarás la isla y las palabras
del hechicero pez de las promesas,
y entonces tu riqueza será el agua.
Tu carencia también.

•

•

La estrella se cambió por una hoja
tirada en el jardín.
El jardinero en la mañana
casi perdió la vista al verla.
¿Qué fragmentos extraños
deja caer la noche?
Noche que anda buscando pistas
por si logra encontrar esa mañana
que se cuajó en tus ojos.

El caracol regresa siempre
a la playa del crimen
para atisbar el barco que se perdió
en los huecos de la equivocación.
El barco que de pronto
regresará para ofrecerte
lo que algún día te negó.

Fragmentos del libro Coro/so/ que lo autora realizo gracias
o uno beco del Fondo Estatal poro lo Culturo y los Artes.

24

Un genio del mal
(llamado Orson Welles)
Miguel Covarrubias
Compasivamente veo
Hinchadas las venas de la frente, reveladoras
De cómo fatiga ser malvado.
Bertolt Brecht

El genio de Orson Welles me orrebotó lo modorro y
la complacencia hoce yo muchos años. Eran los
tiempos preparatorionos, oún adolescentes. Por allí,
entre los corredores del antiguo Colegio Civil, se
ogitobo Roberto Escomillo, al que nos propusimos
divulgarlo como Roberto Orson Escomillo. Este Orson
amobo el Aula Magna, los ruidosos aparatos portátiles de cine y la filmografía de su opulento tocayo: exniño prodigio, enfant terrible de la tecnificado
sociedad norteamericano, nacido para aterrorizarla con una voz, un pensamiento y una imaginación que parecían no tener antecedentes.
Por ese entonces Welles había creado ya una
de las más impresionantes columnas del cine
moderno: El ciudadano Kane (Citizen Kane, 1940).
En éste su figura llenó, sin duda, la pantalla que su
otro yo, el director Welles, había llevado hasta los
bordes de un abismo artístico y conceptual insostenibles-si ocaso no hubiera asomado por allí ese
poliédrico talento, esa sensibilidad profunda y

25

�Pero el mundo malvado es también violento.
El policía norteamericano, interpretado por el
imponente Orson Welles, pone en marcha su
maquinaria eficacísima y atrapa ipso facto al culpa ble. El policía mexicano, inusitadamente
soportado por el muy anglosajón Charlton Heston,
duda, y en la duda ... suspende su luna de miel.
Janet Leigh, heroína de Mujercitas, de El· gran
Houdini y otros films semejantes, avala, siendo
víctima y rehén, tanto las sinrazones de la
corrupción criminal y policiaca como el sex appeal
-ciertamente ascéptico- que le demanda su
caracterización: joven de innegables pómulos
hollywoodenses que desposa al insobornable
policía mexicano de tez blanca
¡Alto! No quiero contar la historia de Welles, no
quiero ejercer una crítica cinematográfica mostrenca. Sólo quiero dejar constancia de mi perenne
deslumbramiento por ese mundo construido a base
de imágenes suntuosas y punzantes. Y quiero decir
además que la notable presencia del execrable
policía encuentra su correlato específico en la no
m.enos portentosa presencia de la diva Marlene
Dietrich: su voz, su mirada, su belleza. Femme fata/e que oculta sus siempre elogiadas extremidades
inferiores, emitirá algunas frases lacónicas para
decirnos quién había sido ese fascinante personaje,
ese guardián del orden protegido por la sombra
del mal durante tanto tiempo.
La maestría de Orson Welles afirmada en su
Touch of Evil, más la cinefilia de Orson Escamilla,
son ingredientes que se mezclan en mi memoria.
Con ellos pudo elaborarse una constancia del
esplendor del arte contemporáneo. Aquí y ahora
la comparto.

Abrevar en lo breve
Genaro Huacal
La lectura que siempre desemboca por caminos
insospechados me condujo alguna vez hasta el
concepto mínimo de la literatura. No pude avanzar
más, el resplandor de su deslumbramiento me
aniquiló. Ya he cumplido, holgadamente, la primera
década del milagro.
El cuento más breve del mundo cuenta su
universo con sólo siete bíblicos palabras. Suena
prolijo el apellido del autor: Monterroso. He aquí al
causante directo de mis desvelos de noche y día.
No hay mejor desvelada que amanecer leyendo y
continuar a plena luz del sol.
La obra de Augusto Monterroso, publicado

Yo quiero que los Simpson
me adopten
Leticia Herrera
hace ya tiempo o cuentagotas (una gotera es más
constante), crece y se agiganta con el tiempo.
Cado vez se lee mejor, en cuanto los lectores
amplían sus herramientas. Leerlo y releerlo es cosa
de todos los días. Andar o la caza de nuevas entrevistos, de testimonios que amplíen su visión personal sobre el fenómeno literario más brevísimo, es
un deporte personal.
Eso fue sólo un buen principio, tras él llegó lo
pléyade; Arrecia fue la siguiente estación literal,
enseguida los demás se sucedieron vertiginosos.
Avilés Fabila y Felipe Garrido son los cultivadores de
exc_elencia de publicación más reciente. Avilés me
acaba de obsequiar todos sus cuentos brevísimos
bajo una misma sombro de asombro. El de Garrido
aún no me lo acabo. Los cuentos brevísimos son
infinitos.
La lectura devino en escritura, la corrigenda
marcó la pauta. Cierta noche desierta en que las
libaciones de un sixno desmayaba, surgió ante mis
ojos, pequeño y esmirriado, el primer ente
monterrosiano-huocaleano. Monterrosiano, porque
no niego los textos que lo impulsaron a este mundo
de tinta y papel, en el que lo oscuro brilla más que
la página en blanco.
De tanto corregir no amaneció más temprano,
sabineonamente se hizo la luz dentro del ojo. Así
fue. De tanto corregir y corregir se me estaba
acabando el texto. El sacapuntas ya no tenía más

26

problemas del otro, el pleito filial; pero paralelas, la
capacidad de imaginar, de volar, de soñar, de
amar.
La personalidad de cada uno, perfectamente
delineada, satisface los marcos de valores a los que
me adscribo. Desde la derechura de la madre,
rectora del deber ser con ciertas indispensables
concesiones, al potarrajoda de Homero, bruto, niño
grande, caprichoso, egoísta, ingenuo a morir y
amoroso comoquiera, más sensible que el moco
mismo: insensato, mordaz, capaz de cualquier
chuecura que no contravenga las normas elementales de subsistencia de la especie, pero siempre el
más vulnerable de su círculo de amigos y compañeros de trabajo.
La picardía e indefensión de Bart, que nunca
llega al cinismo, porque a fin de cuentas es sólo un
niño que llora, que se siente cuando lo desplazan,
cuando lo maltratan, aunque se sueñe gangster o
el más malo de la fila.
Lisa la sensata, la sensible, la dispuesto al
sacrificio por su amada famil ia pero en sana
rivalidad fraterna, con su potencial de inteligencia
y pasión hacia la vida.
El candor, la inocencia, el chupete-Maggie.
Y hasta el abuelo, tozudo, cínico y aparentemente interesado, pero que encuadra a la familia, que nos da el tinte perfecto de lo que veremos, la conformación del clan, a lo que va mi
asunto.
Porque la combinación de los elementos del
programa, incluidos los personajes secundarios, nos
da la sensación hacia el interior del espacio físico y
emocional de los Simpson, del nido completo, oh
bendito completo nido por mí añorado, y que me
hace poner lágrimas a l borde del o jo en los
previsibles escenas de chantaje, situaciones límite
siempre teñidas de gracia, porque el sufrimiento no
es r:iunca para tanto ni destructor mientras se esté
junto, dentro del nido.
Así se trate del desliz afectivo de Homero con
alguna exótica mujer, sus sueños ilusos porque
nunca ilustres; los afanes permanentes de Marge
de superarse, de realizarse más allá del ámbito
casero, sus arrebatos pasionales; el carácter
compacto del grupo familiar me complace, me
colma como quién sabe a cuántos más.
Adoradora del nido protector, resguardador
del bienestar familiar a ultranza, y si eso se hace
con humor, mejor que mejor, porque cómo le
tenemos miedo a la cursilería.
Yo quiero a los Simpson porque son amarillos,
porque no son hipócritas, porque viven sus
emociones a flor de piel, sin elaboraciones mentales, y así se mantienen en un estado de salud, de
pleito envidiable para cualquiera como yo, con

punta que sacar ni lápiz. El primer texto breve de
mi autoría fue porque así lo quiso Dios, posteriormente, él se mantuvo al margen observándome.
Echándome su bendición cada vez que me atrevía.
Lo demás es lo de menos. la escritura breve
fue.creciendo dentro de mí como un cáncer. Libros
y más libros han pasado ante mis ojos. Ahora encuentro textos brevísimos hasta en las novelas más
largas. No sé qué tengo en los ojos.
El texto breve es un golpe del que ya no te
recuperas, mortal por necesidad. No podemos
hacer más que ejercitarnos en el género para no
ver crecer la yerba en derredor. Compartirlo con
otros lectores, escritores, es disfrutarlo, trasplantarlo,
injertarlo, regarlo, venerarlo. Una forma de vida que
nos hace más felices.

No es lo mismo ser ladino por necesidad, habiéndose tornado de tal naturaleza a guamazo
limpio, que reconocerse en otros y aprender que
esa actitud vital cuasi existencial nos hace apurar
con más prontitud y garganta abierta el trago de
amargas verdades: a) no ser un genio; b) no ser el
más listo de la Compañía ; c) no ser el mejor padre;
d) no ser el mejor compañero; e) no ser, en fin, el
mejor individuo sobre la tierra.
Por eso, quizá , descubrir en la televisión la serie
de los Simpson ha representado, en mi vida, el desliz
hacia la tolerancia, un hito en mi versión de las
cosas. El reconocimiento de que las veleidades
antes descritas no conducen a lo felicidad ni lo
compran con su retórica. La flexibilidad entró por
la ventana, y salió como melodiosas notas del sax
de Lisa, apaciguadoras, tiernas, el blues de la
reconciliación con lo familia, con la vida.
Beberse los capítulos de la familia amarilla es
catártico, es lúdico, es lúcido, es reconocerse en la
vulnerabilidad y en la ausencia de arrogancia. Una
poca o mucha estupidez -a qué negar- todos la
poseemos, aunque cómo cuesta aceptarlo.
Homero, Marge, Bart, Lisa, Maggie, me hocen
sentir como en casa. Las problemáticas no pueden
ser más cotidianas: la envidia entre los individuos
como entre las naciones, el egoísmo de cada cual
por el intento de conquista de su individualidad,
los celos, la a veces indiferencia frente a los

27

�sionado de lo sobrenatural. Su vida y obra fueron
un solo movimiento, un combate radical de ideas.
En México, en 1936, declaró: • ...En suma, para el
surrealismo se trataba de descender hasta el marxismo, pero hubiera sido hermoso ver al marxismo
tratando de elevarse hasta el surrealismo·.
Su opinión sobre la droga no es la búsqueda
de estados alucinógenos, experiencias novedosas
o momentos evasivos. No. Artaud busca en las
drogas, el opio y el láudano, un estado de normalidad, un espacio de paz que él no tenía.
Expresarse a través de sus escritos le abre a
Artaud las puertas de la radicalidad, le descubre
la perspectiva literaria de la violencia. No hay
vacilación en él. Su palabra escrita es; la utiliza
como arma para acabar con una sociedad que
siente que le acosa, no quiere transgredir, quiere
destruir para que renazca un hombre nuevo, un
mundo libre.
Para Artaud la angustia es su carne, es su
cuerpo; lo conmueve y lo consume; no es un estrato
para vislumbrar o tocar la claridad del espíritu; su
angustia lo toma en su infancia, se lo apropia; desde
entonces sabe que es parte de una sociedad que
le agrede, que vulnera voluntades, una sociedad
que dirige seña\es de locura, invierte el código. • Me
acuerdo haberme preguntado siempre desde la
edad de ocho años, e incluso antes, quién era yo,
qué era y para qué vivir( ...), haberme preguntado
lo que era eso de ser y de vivir, lo que era verse
respirar y haber querido respirarme a fin de probar
el hecho de vivir y de ver si me convenía y en qué
me convenía. Me preguntaba por qué estaba allí
(... ) en qué puede consistir ese yo que se siente y
que se llama ser, ser un ser porque tengo un
cuerpo.·
Artaud propone una ética, un mundo que no
conozca hipocresías. Mucho se habla de la locura
de este poeta, ¿pero era locura? No. Era una rebeldía, una movilización de la palabra, cuyos ecos,
mejor decir alaridos, aún escuchamos muchas de
las veces con incomodidad.
El autor inquieta, nadie es Indiferente ante sus
escritos, la lectura de ellos nos abre la fantasía para
disfrutar imágenes: un poeta maldito, loco, que
hablo y profetiza de los seres humanos en cafés y
tabernas de Saint-Germain-des-Prés, un hombre de
rostro imponente y acusadora mirada, un gesto
amplio de grandilocuente expresión. Su lado grotesco reafirma la idea romántica y negra del poeta
o artista. La tragedia como sino, Artaud no buscó
todo esto.

afanes racionalizadores. Los quiero porque son tan
imperfectamente humanos pero tan largamente
idealistas, que son el sueño perdido, pedido a gritos
por nuestras sociedades descompuestas, disueltas
en el discurso hueco, vacío de la Inteligencia sin
sentido y sin otra meta que la soledad.
No sé qué haría yo con los Simpson, pero me
imagino que como el abuelo, como las herm.anas
de Marge-hlenas tiernas-, querría ser adoptada
en ese gran seno familiar con todo y comida
chatarra, latas de cerveza y enajenación televisiva,
con todo y las caricaturas espantosamente violentas -la vida, tal cual, o hobbesianamente, el
hombre, lobo del Hombre-, con todo y barrigas
antiestéticas, con todo y sueños guajiros.
Porque los Simpson mantienen como sueño,
para mí, el futuro en sus pequeños engendros, por
eso los quiero, porque ni los grandes ni los chicos
dejan de soñar, de enamorarse, de emprender
proyectos, de crear, de procrear, de amar, de
atacar la vida con garra limpia, y después de todo
¿qué no se trata de eso la vida?

Antonin Artaud:
literatura de la violencia
María Belmonte
El 4 de septiembre próximo Antonin Artaud cumpliría
100 años. Su literatura cobra existencia paralela a
su nacimiento; la lectura de cartas, declaraciones,
poemas, ensayos y otros textos se antoja de una
total contradicción si se desconoce su historia.
Leerlo es caminar en múltiple andadura de su vida
y sus ideas; se observa a un hombre que se sumerge
y emerge de las tinieblas a la luz y viceversa con
absoluta impunidad y plena conciencia.
En la obra que conocemos de Antonin Artaud
se da la correspondencia. Su historia guía, brinda
pautas que con radicalidad escriben los cambios,
las épocas y las rupturas de este poeta y actor.
En sus textos la anécdota sirve de puntuación:
corta y puntualiza su tiempo surrealista, su experiencia actoral en el teatro Alfred Jarry y el descubrimiento del teatro oriental, su viaje a México, los
años finales de vida y como gran colofón, su larga
temporada de internamiento en clínicas y hospitales psiquiátricos.
Artaud probó, tocó los límites del cielo y la
tierra, poseído en extremo por lo euforia y las
• angustias colosales· como solía decir en sus cartas.
Pasaba días y noches en interpretaciones personales de lo místico hasta llegar al rechazo opa-

28

�Frontispicio

Luces altas

Guillermo Samperio

Pedro de Isla

•

•

a la memoria de Abigael Bohórquez,
quien nos educó a varios chilangos

El significado primitivo de ·tachada" proviene de
aquella época sombría en que las hadas empezaron a vestir fachosas, debido a la crisis de credibilidad que se fue cirniendo en su entorno. Años
después, cuando todavía quedaba un poquito de
fe, a quien tenía una hada en fachas se le empezó
a llamar desfachatado. Y esta gente que aún creía
tuvo que andar pegada a las paredes húmedas y
limosas, embozadas tras su propia sombra, sin faz,
pero con el clic de la esperanza.
En lo que a mí se refiere, no he podido evitar la
facha. De ahí que mi fachada favorita sea la fachada, lo cual, en apariencia, no muestra nada. Pero
quien elige la fachada corre el peligro de no encontrarse. Luego, las hadas se fueron desvaneciendo, una tras otra, fach, fach, sin indulgencia ni
duelos ni lágrimas. Es más, el desfachatado que se
atrevía a defender a su malhada, por monstruosa
y sucia que fuera, era llevado a la guillotina, o a la
quemazón, o a la matancina. Así, poco a poco, se
fue desdibujando la varita y lo mágico que implicaba, fach, fach, en especie de contramagia. Pasaron a ser leyenda y luego puros cuentos.
Las cosas longevas e inasibles terminan como
es debido: por desaparecer algún día. Y no puede
ser de otra fQrma que así, fach, fach, de pronto, en
cualquier instante, por una grieta que detona y
caen hacia el vacío. Yo soy de los sobrevivientes
de la instauración de la desfachatez y las fachadas.
Debido a ello, mi apariencia tiene la picaresca de
los mares y la pesadumbre de los túneles secretos
del altiplano, o del sitio hermético donde las confluencias de caminos recrudecen la fachada.
Suelo platicar del tiempo en que domestiqué
una jirafa enana, Jirapony la llamó mi hija Malvarina;
al animal le gustaban los niños, los cuidaba con
delicadeza, pero solía robarles los dulces, aunque
fueran picosos. Jirapony dejaba que los niños
dibujaran manchas negras sobre su piel amarilla;
de ese tamaño era su generosidad. Sin embargo,
a veces llego yo a los lugares encerrado en mí; mi
cara larga es un paraguas negro sin desplegar. En

30

ocasiones, mi frontispicio es una ojival ventana alta
de vitrales anaranjados, verdes y azules, como si
fuera un árbol de mandarinas en el horizonte.
Debido a lo anterior, mi mujer dice que soy un
verdadero fachatado y desfachatado al mismo
tiempo. La cuestión más delicada fue (en el instante
en que desapareció la última varita mágica con
estrella de paspartú) que dentro de las fachadas
se tuvieron que levantar nuevas fachadas, si bien
discretas y bofas. Entre unas y otras nos la fuimos
pasando, entre fachas y fetichismos. Al final, cada
quien tenía su cuarto, su toalla, su espejo, su plancha, su dominó, sus pelotas de esponja, sus soldados
de plomo, su jabón y su estropajo, pero cada quien
hacía como que nada de eso pasaba, ataviado
de sus fachas. Entonces, advino la fachada de la
fachada de la fachada, cuestión típica de nosotros
los mexicane,s que mandamos fusilar a nuestros
duendes, como al Sombrerón, ser mágico de piel
verde, bigote zapatista, sombrero de ala volandera,
a quien le gustaba deshilar las trenzas de las
muchachas dormidas. O como al Señor del Río, el
cual se robaba a los muchachos que jugaban a la
orilla de un remanso del río. Se los llevaba al fondo
del agua, a sus habitaciones de fango; allí los adiestraba para que fueran duendes traviesos de color
azul y cabello de juncos.
Las familias afectadas no hacían gran alharaca, pues un día, o más bien una noche, el niño
regresaba a los dominios de la familia a cuidar a
las gallinas y a los borregos, enfrentándose al zorro
y a los animales lobeznos de la media noche.
Ganaban más que perdían. Cuando los duendes
mexicanos fueron pasados por la fiesta de las balas,
nada más perdimos y levantamos otra fachada.
Por mi parte, andando por los pasillos de la
farándula literaria, política y burocrática, con esta
fachada ambigua, que a unos les disgusta y a otros
les agrada y a los más les tiene sin cuidado, tan
entretenidos en armar el frontispicio del frontispicio
de su fachada. Quizás por ello no tengo una
fachada favorita, o tengo dos, o tres; o ninguna,
en especial cuando salgo de la regadera.

Faltando poco para llegar al semáforo, la luz verde
comienza .a parpadear, piso el pedal del acelerador para atravesar Insurgentes antes de que los
coches detenidos a mi izquierda lo impidan. Al llegar
al crucero los focos rojos del que va adelante me
hacen frenar bruscamente. El muy animal se detuvo. Pudo pasarse fácilmente con la luz amarilla pero
no se atrevió. y yo con tanta prisa.
Coloco las manos en el volante. La cubierta
de vinilo se humedece con el sudor de mis man_os,
se vuelve resbalosa. Veo el esmalte rojo de las unas
e imagino que en cualquier momento se va a derretir. Prendo el estéreo Y coloco el cassette de todos
los días.

se muerden las uñas Y se las comen, comen una
torta, aceleran, frenan Y le mientan la madre ~I de
adelante porque no se pasó cuando el samaforo
ccmbió de verde a amarillo Y comienza la caravana de lentos camellos mecánicos Y beduinos en
jeans Y gorra o en traje Y corbata, sólo que ahora
en sentido contrario.
El muchacho que siempre está en esta esquina
limpiando vidrios se acerca al carro. Antes de ~ue
lo toque hago funcionar el limpiabrisas: no quiero
que se acerque, no quiero que me vea Yreconozca
a la mujer que tres veces a la semana pasa a las
diez y luego regresa a las dos. Me estoy volviendo
paranoica.

... no marques las horas, porque voy a
enloquecer...
.

...nos queda esta noche, para vivir nuestro
amor. ..

Veo el reloj del tablero. Los numentos se mantienen inmóviles, los dos puntos entre el nueve Y el
cincuenta y cuatro parpadean con un ritmo que
me hace sentir cómo se me pasa el tiempo, segundo a segundo. Apenas seis minutos para. llegar
al estacionamiento. Seis minutos Y yo detenida en
un estúpido semáforo porque el imbécil_ de_ adelante no se atrevió a cruzar en amarillo. Seis minutos
Y todavía hay que salir de este congestionamiento
y llegar hasta Perisur.
El semáforo sigue en rojo. Parece que los autos nunca terminarán de pasar. Blancos, azules,
rojos, amarillos, grandes, pequeños, viejos, n~evos,
una moto, despintados, sin una defensa, camiones,
patrullas, otra moto, de redilas, deportivos, n:1aterialistas, más Y más que llevan a una, dos, cinco,
seis, veinte, cincuenta personas sentadas, parad_as
o hechas bola que sudan, empujan, roban el aire
o la cartera, manosean a una señora, a un hombre,
a una muchacha, a quien se pueda, a quie~ se
deje, oyen música, leen un periódico, una .revista,
su horóscopo, trotan, escupen, huelen a tierra, a
durazno podrido, a IMECAS, a la miseria que c~ntan piden una ayuda, toman jugo de zanahoria,
se i'es hace tarde para llegar a la oficina, a la
fábrica, a la escuela, a la casa, se pintan, se besan,

No, ni una noche ni nuestro amor. Un simple
contacto que se ha vuelto rutina, igual que en casa,
con días y horario estricto. Ha desaparecido la adrenalina que invadía todo mi cuerpo: que encendía
mis luces altas, como diría él, cuando llegaba al
estacionamiento, bajaba del coche, dejando prendidos los faros para dirigirme hacia el centro comercial, dándole tiempo a que apareciera, se acercara y saliéramos rumbo a cualquiera de los hoteles
0 moteles cercanos o alguno de los departamentos
de sus amigos; variando el lugar, tratando de disimular la rutina desde que salgo de casa hasta la
una treinta, exacto, porque si no llego a tiempo
sabe que no iré hasta la próxima cita. Además su
dinero está en juego: dos veces a la semana, de
dos treinta a cuatro, va con una secretaria durante
su hora de comida.
En la noche sólo se dedica a estudiar. Estudiante de letras que no me ha escrito nada, para
no comprometerse, dice. Para no perder su empleo,
digo. Al terminar debo regresar a casa para .recibir
a mi hijo y a mi siempre esposo para comer mientras
suspiro por mi hija que ya no puede venir a comer
a casa porque su trabajo le queda muy lejos. Espero
que algún día me escriba un poema muy romántico
0 una novela donde todo suceda en un castillo

31

�francés, y lo deje en mi bolsa paro enseñárselo a
mi marido cuando no lo soporte, nos peleemos y le
diga que se vaya con sus amigas porque yo ya me
conseguí uno que me hace sentir querido y hasta
me escribe poemas, o novelos de amores imposibles, o lo que seo, porque nos entendemos o pesar
de hablar muy poco porque poco es el tiempo que
tenemos.
.. .me recuerda, mi irremediable dolor. ..
No, no me escribe nunca, nodo, tampoco hablo mucho; su trabajo es otIO y paro eso le pago,
las palabras dichas o escritos están fuera de un
contrato que ahora se ha reducido simplemente o
hacerme sentir e ilusionarme al contacto con uno
piel diferente de la que duerme a mi lado, que me
acompaño en lo caso durante lo noche cuando
su trabajo, sus úlceras, sus viajes o sus amigos se lo
permiten.
Ahora viene el de los flores, me ofrece un pequeño romo con seis claveles oscuros y marchitos
pero rociados con aguo para disimular su mol estado. Le hago una seña negativo, insiste, tengo que
voltear hacia otro lodo paro no ver su cara. Todo
un profesional de lo mentira: pide, casi suplica que
le compre aunque seo uno solo porque no ha
podido vender ni una en todo el día. Me niego.
Hoce una grosería y se retiro. Muevo el retrovisor y
observo cómo utilizo lo mismo estrategia con el de
atrás. El señor que conduce le compro uno flor. Bien
por el mentiroso, va uno o uno.
Empujo el botón del encendedor del coche y
soco un cigarro de lo cajetilla. Observo de nuevo
por el retrovisor al señor que compró lo flor. Va solo
en uno camioneta grande. Pago la flor, sube el
vidrio de lo ventano, lo pone en el asiento y se
mueve lo corbato. Es ridículo: casi siempre que un
hombre troto de acomodarse lo corbato termina
dejándolo peor que al principio aunque se vean
en un espejo. No parece un hombre mayor, más
bien debe ser un joven ejecutivo; tal vez recién
casado; tal vez un buen esposo; tal vez puedo ser
en poco tiempo un buen amonte.
El botón del encendedor salto y yo con él. Lo
soco, se siente el color que sale de él, lo acerco y
me fijo en los circuitos rojos que están listos poro
prender el cigarro; entonces recuerdo a mi estudiante de letras, esperándome en el enorme estacionamiento de Perisur, con su cigarro listo para hacerme saltar y prender mis círculos rojos. Me olvido
del joven de la camioneta.
... detén el tiempo en tus manos...
.
Enciendo las luces del coche, previniendo que
se me olviden como ya ha sucedido otras veces y
he perdido tiempo esperando que aparezca entre
los carros estacionados cerca de lo entrada de

32

ITAM me regresa a la realidad del amante pagado,
irónicamente, con el dinero de mi esposo. Un amante baroto, si lo comparo con lo que le cuesta a cualquier hombre llevar a sus amigas a comer en Mazurca, el Restaurante del Lago o a bailar en Le
Domme. Yo le regalo su corbata de seda Gucci, le
pago una semana en Valle de Bravo y a veces le
doy dinero paro que se divierta con sus amigos
escritores y coman en El Charco de la Rana o se
tomen un Appleton en La Ópera o El Bar-Bar.
Es fastidioso, nunca se pone las corbatas ni me
dice·si va a esos lugares que le sugiero o lo que hace en Valle de Bravo; solamente sonríe y guardo mi
regalo o el dinero mientras se pone la camisa de
franela roja ysus jea ns descoloridos y apretados que
resaltan esas piernas que me atropan, exprimen
toda mi angustia, mis problemas y me hacen desearlo hasta lo siguiente cita. El, en cambio, se pone
a hablar sobre la pérdida de identidad en las grandes ciudades, del individualismo imperante en lo
sociedad actual y masculla algo sobre las luces de
mi corro y de mi pecho mientras me besa. Al final
pregunta la hora y me avienta o la comida en cosa,
a la placa que se le cayó de lo camioneta, a los
contactos para conseguirle un trabajo mejor o mi
hija, al tráfico y al imbécil de adelante que no se
pudo cruzar en amarillo.

Tal vez si fuera como el vendedor de flores y
fingiera quererme o darme por mi lado poro sentirme importante; entonces sería más fácil, pero
también sería una mentira igual al cariño de mi
esposo, mi amor filial, el cabello rubio teñido, la
realización como madre abnegada y bien casado
o mis senos firmes de cirugía.
.. .para que nunca se vaya de mí...
El semáforo cambia o verde y los primeros coches avanzan mientras el muchacho de los flores
me observo, sonríe ligeramente y camina rumbo al
camellón. Yo también sonno, recuerdo los faros, los
apago, volteo hacia la derecha y oprimo el acelerador hasta alcanzar al último coche de lo filo tras
el siguiente semáforo, ahora ya sobre Insurgentes.
Tres minutos, los árboles oscurecen el pavimento y
a quienes vamos sobre lo avenido.
Me tranquilizo, ya no tengo prisa. Cuatro, veinte
o cincuenta minutos, es lo mismo: los dos puntos
seguirán parpadeando al mismo ritmo, con él o con
otro muchacho que vivo de los desgracias de los
otros, como los que escriben horóscopos, publican
libros motivaclonales, leen los cortas, la palmo de
la mano y los restos del café. Mejor busco o quien
me haga encender de nuevo las luces, que me
platique y me escriba un poema, uno novela de
amor o lo que se.o.

Librería Universitaria
Ciudad Universitaria / teléfono: 376 70 85 / Zaragoza 116, sur / teléfono: 342 16 36

Liverpool. Acomodo de nuevo el retrovisor en su
posición original poro cuando cambie el semáforo.
Sigue en rojo. Cuatro minutos. Bojo el espejo de lo
visera para arreglarme el pelo. Me acerco más y
veo las arrugas que ya no puedo ocultar con el maquillaje. La hija recién graduada de maestría en el

Libros de texto o Ciencias O Letras y humanidades
o Política y sociedad o Diccionarios O Enciclopedias
Libros de arte o Papelería 0 Novedades
33

�ociológica
y tiempo son dos dimensiones socialmente ligadas
(también ocurre así en el mundo físico, pero de eso
no nos ocuparemos aqu~. La diferencia entre lo profano y lo sagrado. entre lo permitido y lo prohibido
se forma por esta oposición de cambios. de un
estado a otro.
Aristóteles había señalado que el tiempo era
movimiento o tenía que estor relacionado con él.
De manera que el tiempo tiene que ver con los
cambios que ocurren entre dos espacios que son o
tendrán que ser tiempo. ¿Cuál es ese espacio? El
que media entre dos celebraciones o entre dos fiestas: todos los calendarios de todas las culturas
morcan la división del tiempo mediante fiestas. El
punto es que en algunos casos los cambios se buscan como recurrencia, es decir, que la celebración
es una recordación de lo que ya se vivió y que se
pretende que retorne al presente. Esto creará diferencias, ya que en algunos pueblos existe la conciencia de esta imposibilidad, la del retorno del
tiempo.
Pero todo tiempo que media entre los tiempos
de lo sagrado, el tiempo profano, será un tiempo,
en principio, no regular que habrá que regularizar.
Y como la fiesta es ruptura, la regularización puede
ser _una contradicción irresoluble, yo que se trata
de romper con la permanencia de lo profano. del
tiempo no percibido, introduciendo una irregularidad. rompiendo la regularidad por una irregularidad. Por eso la fiesta o la celebración deberán
morcar esa diferencia mediante transformaciones
de todo tipo: los disfraces. el cambio de roles, la
transformación en el sexo opuesto. En los ritos de
pasaje la transformación y lo transformado son la
propia sustancia: de no iniciado a iniciado (como
en los bautizos}, de soltero a casado, de vivo a
muerto. Es justamente en estos últimos ritos. donde
siempre aparece la posibilidad de dominar una realidad por su opuesta: la muerte material, concreta.
presente, por medio del pasaje (Y ta transformación)
a una (otra) vida, que es espiritual, intangible,
eterna.
Lo religioso morca, pues, todas las cronologías

Tiempo y celebraciones
Lo realidad, o lo que tomamos por tal, es un proceso
continuo de cambios y un fluir de acontecimientos.
Ese proceso de cambios, representado por oposiciones en lo real, es lo que permite morcar el poso
del tiempo: por eso en el mundo antiguo podía imaginarse lo eternidad como el proceso de no cambio, como lo permanente. El mito fundente de nuestro tradición religioso así lo señalo, al morcar que
existía lo eternidad (personificado por Dios), quien
en un momento comienzo o hacer distinciones: lo
tierra y el cielo, lo luz y los tinieblas, los aguas y el espacio que los separo. Y tenemos aquí, como muy
bien lo señalo Edmund Leoch en su Replanteamiento de la antropología (Barcelona: Seix Barral). los elementos básicos de cualquier concepción del tiempo: lo aparición de los contrarios, los
cambios, lo repetición (o el origen de lo cíclico), lo
presencio del imaginario religioso.
Lo ideo de los contrarios es necesario poro registrar el cambio, ya que si todo permaneciera igual
no habría posibilidades de establecer la diferencio.
Por eso lo Biblia reconoce el cambio como el origen
de los tiempos y del mundo. Pero no sólo en la llamada tradición occidental es así; también en otras
culturas el origen del mundo implicará una división
de oposiciones fundamentales. el sexo, los alimentos. fenómenos naturales -como la aparición
del sol o la lluvia- o ·atrapables· -como el fuego-, marcarán el comienzo. El orden sólo es posible
porque diferenciamos las cosas. de donde espacio

34

6
ó

lnmemoriam
César Reza

porque se trata de poner orden simbólico en una
realidad que es intangible y que no puede ser
percibida si no es por fenómenos ajenos a ella; el
hecho de que la UNESCO no haya podido imponer
la idea de un calendario universal más racional no
hace más que ratificar lo que está en juego: una
concepción del mundo que cala en lo más hondo
de nuestras Inseguridades colectivas.
A esto irracional debemos agregar el encantamiento de los números, tampoco fácilmente explicable, sobre todo cuando se trata de lo que podríamos denominar ·10 magia del doble cero·: los
centenarios son una muestra de este siempre
frustrado intento de atrapar el tiempo haciéndolo
recurrente. La diferencia de tiempos es entonces
un proceso simbólico que, sujeto a sus propias reglas, se opone a otras formas de imponer un orden
que se pretenda más racional. El significado de un
tiempo que pasó y no se recuperará vuelve en una
celebración que impone el ritmo, el recurso cíclico
para evitar perdernos en el infinito.
Pero si los seres humanos pretendiéramos
construir un mundo racional no haríamos más que
tratar de recuperar ese viejo y persistente mito del
paraíso perdido, lo cual no sería más que otro
manifestación de lo irracional.

El pasado 18 de junio murió en Cambridge, Massachusetts, EUA, uno de los pensadores más influyentes de nuestro siglo: el filósofo norteamericano
Thomas S. Kuhn.
En 1962 Kuhn publica La estructura de las
revoluciones científicos, obra que provocaría un
cisma profundo en el seno de la filosofía de la
ciencia dominante hasta entonces; e introduciría
cambios también fundamentales en la sociología
e historia de las ciencias, con lo que Kuhn se convirtió en una figura de primer orden en estos campos.
En la historia de las ciencias se había abierto
paso trabajosamente una perspectiva debida al
historiador ruso-francés Alexandre Koyré, quien señalaba que en la explicación del cambio de ideas.
en las ciencias, había que atender preferentemente al concurso de factores internos a las ciencias
mismas, antes que a aspectos de orden externo,
tales como la Influencia de las condiciones sociales
y/o económicas en las que se desarrolla la actividad de los científicos. Con esto, se pone contra los
historiadores ·externalistas· de las ciencias, quienes.

35

�1

J

como el historiador marxista John D. Berna!, interpretan el cambio científico como originado por la
presión que el contexto socioeconómico ejerce sobre la actividad científica. 1 Koyré se manifiesta
como un "internalista". Este ámbito (la historia internalista de las.ciencias), se encontraba dominado
por los positivistas, quienes interpretaban el desarrollo de las ciencias como producido por la acumulación de los resultados de la investigación
científica. Para estos historiadores era fundamental hacer ver la autonomía de la actividad científica, constructiva y en progreso continuo, respecto
a las diversas perspectivas filosóficas (metafísicas)
incrustadas en el contexto cultural que rodea a las
ciencias. Koyré se opone también a ellos postulando que las ciencias no constituyen empresas de
conocimiento independientes de las ideas filosóficas2 y que el desarrollo científico (la aparición
de nuevas teorías) se produce como resultado de
la aparición de nuevos enfoques y puntos de vista
filosóficos que modifican en primera instancia la

"visión del mundo" sustentada por los científicos.
Thomas S. Kuhn fue el historiador de las ciencias
que más reconoció en su propia obra el acierto de
la afirmación de Koyré sobre la vinculación cienciafilosofía ya mencionada, pero señaló que en tal
vinculación actúan también factores que, en la
perspectiva de Koyré, pertenecerían más bien al
contexto (externo) de la actividad científica. En La
estructura de las revoluciones científicas Kuhn introduce dos nociones fundamentales y correlativas:
paradigma y comunidad científica. Un paradigma
es, en una de sus acepciones, la matriz teórico-metodológica (constituido por teorías científicos,
consmovisiones, estilos de trabajo, etc.), que una
comunidad de científicos asume en su interpretación de los hechos y que, en tal sentido, oriento
su actividad de investigación. Una comunidad
científica, por su parte, es el conjunto de científicos
que defienden un paradigma. En la obra mencionada, Kuhn defiende la idea de que la adopción
de nuevos paradigmas científicos, necesaria para

36

,
\

el nacimiento de teorías alternativas a las que
dominan en una etapa determinada del trabajo
científico, está vinculada más al surgimiento de
nuevas generaciones de investigadores que
adoptan una interpretación del mundo distinto a
la favorita de sus antecesores (la cual se ha incubado en los márgenes del paradigma vigente y es
cultivado por científicos ·extranjeros" con respecto
a la comunidad científica defensora de este paradigma), que al triunfo de la nuevo interpretación
del mundo en un proceso de argumentación crítica
y racional.
Esta idea, con lo cual se Introducen modificaciones fun&lt;;iamentales en el enfoque propuesto por
Koyré para el seguimiento del desarrollo histórico
de los ideas científicos, conllevó cambios igualmente Importantes dentro de lo filosofía de la
ciencia.
La filosofía de lo ciencia cultivada en el siglo
XX asimiló tardíamente los implicaciones filosóficas
de lo gran revolución científica de principios de
siglo. Es recién hasta la década de los cincuenta
que empiezan o obtener reconocimiento los puntos
de vista de Korl Popper, el más agudo crítico del
neopositivismo (empirista, lnductivista y verificacionista) en este terreno. Popper establece, con
gran agudeza lógica, la Imposibilidad de dar
cuento del progreso científico en términos de los
criterios sustentados por el neopositivismo. Específicamente hoce ver que la aceptación de uno
ley científica no es asunto de verificación a través
de lo acumulación de hechos confirmatorios de lo
mismo, dado que ninguna cantidad de hechos singulares, por grande que sea, puede nunca presentarse lógicamente como evidencio en favor de un
enunciado universal como el que caracteriza o una
ley auténtico. Pero dado que, osimétricomente,
bosta un solo hecho singular contrario o un enunciado universal poro declarar la falsedad de este
enunciado, Popper Interpreto lo aceptación de
uno ley como resultado de que esta ley ha resistido
sistemáticamente todo esfuerzo de búsqueda de
hechos contrarios (falsadores, dlsconfirmatorios) a
ello. Si esto es así, entonces de aquí surge un ethos
poro la ciencia: un signo de honestidad científico
(en rigor: de cientificidad) consistirá en que el
científico debe formular sus enunciados (sus hipótesis, sus teorías: sus ideos) de modo tal que sean
expuestas o un examen público, intersubjetiva,
normado por lo decisión de hacer valer rigurosamente los dictados de la lógica. En esto consiste
lo objetividad de la empresa científica, que constituye su marca distintiva.
Este punto de visto, conocido como racionalismo crítico, es inmediatamente controvertido

por las ideas de Kuhn: la ciencia no es una empresa
de lo que quepa dar cuenta en términos de estricto
racionalidad: los razones que llevan a un científico
o adoptar un determinado paradigma pueden
perfectamente ser muy poco razonables si se las
juzga sólo a la luz de la lógica, pues ahí entran
frecuentemente en juego cuestiones tales como el
cultivo del prestigio personal, el seguimiento a la
autoridad reconocida, el transitar por camino seguro. Difícilmente, Indica Kuhn, puede interpretarse la
actividad efectiva de los científicos como la
formulación de ideas propuestas a la revisión crítica
y falsadora de los demás y como recibiendo del
mejor modo las opiniones ajenas cuando éstas son
desfavorables a los puntos de vista propios. Más aún
lo que caracteriza a una ciencia madura, en opinión de Kuhn, es la constitución de paradigmas tan
fuertemente asociados a la actividad de una comunidad científica que no son puestos en entredicho nunca por los miembros de esa comunidad.
Ideas como estas abrieron nuevos cauces
tanto a la historia como a la filosofía de las ciencias,
de modo tal que no sería posible entender la situación que actualmente priva en estos disciplinas sin
tomar en consideración los aportaciones de este
gran pensador.
Entre las obras de Kuhn publicadas en español
se encuentran, además de lo arriba mencionada,
La tensión esencial, La revolución copernicana y
La teoría del cuerpo negro y la discontinuidad
cuántica.

Notas:
1. En una Interpretación como ésta la aparición de, pongamos por caso, la física newtonlana es lnentendlble
si no se toman en consideración las necesidades del
contexto. Así, la búsqueda de una expllcaclón física
al problema del tiro parabólico estaría originada no
primariamente por necesidades del desarrollo de la
teoría física misma, sino por urgencias de la balística
militar.
2. Para el positivismo la filosofía es extraclentíflca y la
ciencia extrafllosóflca (Incluso antlfllosóflca). Para Koyré esto no es así: la filosofía se constituye como generación de ·perspectivas de conocimiento· íntimamente vinculadas al trabajo científica. Es por ello que
en la Interpretación tanto de la aparición como de la
Importancia de las teorías científicas hay que atender
a la forma en que éstas se vinculan con el sustrato
filosófico en que se dan. Así, la astronomla copernlcana no habría surgido y no habría tenido el Impacto
que tuvo si no hubiese estado ligada, como lo estuvo,
a la modificación de la visión del mundo en que los
seres humanos se pensaban a sí mismos como Instalados en el centro del universo.

37

�revelaciones o escribieron libros acerca de su
análisis con Freud. Sin embargo, los casos clínicos
ocultos bajo un pseudónimo han pasado a la historia del psicoanálisis como un ejemplo del gran
talento interpretativo de Freud e ilustran en la
práctica el desarrollo de su complejo sistema teórico. Constituyen un material de obligada lectura
en los seminarios clínicos de los institutos donde se
forman los candidatos a psicoanalistas. En la
actualidad todos los casos han sido identificados y
existe una abundante bibliografía en torno a ellos.
Sabemos, por ejemplo, que la famosa histérico
Anno O., se llamó en realidad Bertho Poppenheim,
quien tendría después un relevante papel como
feminista y pionero del trabajo social en Austria.
Sobre ella existe uno historio novelado de Lucy Freemon: The Story of Anna O. The Woman Who Led
Freud to Psychoanalisis, con uno introducción de
Karl A. Menninger.
Elisabeth ven R., fue uno aristócrata húngaro.
lrmo, es Anna Luchteim, hijo del profesor de hebreo
de Freud, Samuel Hommerschlog. Doro se llamó Ido
Bouer y ero hermana del líder socialista Otto Bouer,
quien fue sepultado con honores en Francia bojo
la presidencia de León Blum. Fue atendida muchos
años después de Freud por el Dr. Félix Deutsch. Se
sabe que su neurosis la acompañó toda la vida,
hizo infelices a su marido e hijo y murió de cáncer
de colon.
Herbert Grof, director de la ópera metropolitana de Nueva York (1936-1960), es el pequeño
Juanito ("little Hans"). Relataba que su podre, Max
Graf, amigo de Freud y colaborador en la atención
de su fobia infantil, tenía entre sus amigos y asociados a personalidades como Brahms, Bruckner,
Einstein, Mohler (su padrino), Kokoschka, Richard
Strauss, Schoenberg y Alban Berg. Supo que él ero
el famoso coso Juanito por unas notos que encontró
en el despacho de su padre. Aunque identificó
lugares y temas de su historia clínico, no recordaba
nada de su tratamiento psicoanalítico. Admiraba
profundamente a Freud. Murió a los 69 años, de
cáncer, en Genevo, Suizo. Juanito se sentía orgulloso de haber sido el niño "atendido" por Freud.
Dora tenía conocimiento de su celebridad en el
ambiente psicoanalítico y así se lo hizo saber a F.
Deutsch.
"El hombre de las ratas" se llamó Ernest Lehrs y
murió en la Primera Guerra Mundial. "El hombre de
los lobos", Sergué"f Constontinovitch Pankejepp, fue
un aristócrata ruso que llevó dos largos tratamientos
con Freud. El primero tuvo tonto éxito, que al regresar o Rusia, lo madre del paciente celebró uno miso
en honor de Freud. Después vino la Revolución Rusa,
lo Primera Guerra Mundial, lo ruino económico de
la familia y Sergué"f se casó y estableció su residencio

tención
flotante

Las identidades reveladas
Por razones éticas la identidad de los enfermos se
oculta con la letra inicial de un nombre propio o
con un nombre ficticio. En las historias clínicas médicas poco o nada importa el nombre y se acostumbra escribir por ejemplo "P., masculino, de 38 años... "
En psiquiatría y especialmente en psicoanálisis se
emplea un seudónimo y se distorsionan algunos datos no relevantes de la historia personal del paciente. En ocasiones los casos se hacen famosos por un
alias como "El hombre de los lobos" o "El hombre
de las ratas" de Freud, que alude a los contenidos
de los síntomas de estos enfermos.
En la clínica psicoanalítica existe una serie de
nominaciones célebres tales como Anna O., precursora del descubrimiento de la transferencia; Elisabeth ven R., que obligó a Freud a cambiar su técnica de hipnosis y sugestión a una de mayor neutralidad y silencio; Dora, que permitirá con su resistencia
al tratamiento, descubrir plenamente la transferencia; Juanito, el primer niño al que se le aplicó
con la intermediación de su padre, la técnica psicoanalítica y así otros muchos conocidos por sus
verdaderos nombres como Oiga Hónig (nombre de
soltera de la madre de Juanito), Heinrich Gomperz,
Gustav Mahler, Emma Eckstein, Bruno Goetz, Marie
Bonaparte, Sabina Spielrein, Hilda Doolittle, Abraham Kardiner, Smiley Blanton, Joseph Wortis y un larguísimo etcétera. Músicos, filósofos, poetas, psicoanalistas y psiquiatras que de algún modo hicieron

38

... -·-- ·- ---.

exhaustiva sobre la tesis doctoral de Lacan. Este
esfuerzo, de por sí loable, adquiere una inusitada
importancia por lo revelación de lo identidad de
• Aimée•. Resulto que la psicótica paranoica
• Aimée• (Amada), de Lacan, es la madre del conocido y respetado psicoanalista francés Didler
Anzieu, famoso por sus trabajos sobre la creatividad
artística, quien a su vez se psicoanalizó con Lacan
en su primer análisis personal.
Por esta razón el libro es doblemente interesante. De un lado, contiene el laborioso y erudito
trabajo de investigación de Allouch sobre la tesis
de Lacan y de otro lado está el posfacio de Anzieu
con las cartas que, a partir del 21 de febrero de
1989, ambos intercambiaron. El contenido suscita
muchas reflexiones en torno al discurso académico
de los psicoanalistas y lo que los pacientes, o los
familiares de los pacientes pueden decir de los analistas. Un solo ejemplo: mientras Lacan, que entonces no era psicoanalista, escribe que las relaciones
de Aimée ·con el médico no están exentas de un
erotismo imaginativo vagamente erotomanlaco·,
la paciente ·repitió varias veces que Lacan le
parecía demasiado seductor y demasiado payaso
como para tenerle confianza·. Lo que no evitó que
Lacan, al recordar o Marguerite Anzieu en 1970
dijera: • A mi paciente la llamé Aimée. Ero verdaderamente conmovedora·.

en Viena. Fue trotado después por la psicoanalista
Ruth Mack Brunswick quien escribió Suplemento a
la historia de una neurosis infantil de Freud, y Muriel
Gordiner, quien redactó el informe La vida del
hombre de los Jobos años después. El propio
paciente documentó su coso con dos largos escritos, La memoria del hombre de los lobos y Mis
recuerdos de Sigmund Freud, de inapreciable valor
histórico y clínico.
En los últimos meses empezó a circular en
español un libro de Jean Allouch titulado Marguerite. Lacan la llamaba Aimée, con un posfacio de
Didier Anzieu, de la editorial SITESA, publicado por
la escuela lacaniana de psicoanálisis con el apoyo
del Consejo Nacional paro la Cultura y las Artes.
Este largo ensayo de 800 páginas se inscribe
en la listo de casos célebres que venimos comentando, pero con características muy peculiares. El
libro de Allouch es el producto de dos años de
intenso trabajo de seminarios sobre la famosa tesis
de doctorado en medicina de Jacques Lacan de
1932, mejor conocido como ·e1 caso Aimée", publicada en México por la editorial Siglo XXI, en traducción de Antonio Alatorre bajo el título De la psicosis
paranoica en sus relaciones con la personalidad,
la cual llevo varios ediciones a partir de 1976.
La aportación de Jean Allouch consiste en la
presentación de los resultados de una investigación

39

�como primer médico de Monterrey al religioso fray
Antonio de la Vera y Gálvez, llegado en 1783, que
trabajó en el primer hospital de Monterrey, el de
Nuestra Señora del Rosario, abierto en 1794.
El doctor González menciona sitios, personajes
y sucesos trascendentes de la medicina regiomontana: médicos, hospitales, escuelas, epidemias,
casos clínicos interesantes, disposiciones jurídicas en
una palabra, toda la capacidad de historiad.orenfocada a su profesión. En otros escritos aporta rica
información sobre los orígenes del antiguo Hospital
Civil, construido en 1860 gracias a su entusiasmo y
esfuerzo.
En apariencia, Gonzalitos no manejó el expediente del médico italiano Pascual Costanza, quien
llegó a esta ciudad para abrir la primera cátedra
de medicina en 1828. Sus referencias sobre este personaje están apoyadas en la oralidad. No hace ningún comentario sobre el plan de enseñanza que
proponía el facultativo europeo.
El expediente de Constanza sí lo usan después
historiadores del siglo XX, como Eugenio del Hoyo,
Santiago Roel y David Alberto Cossío. Estos abordan
el tema de la medicina local a grandes rasgos, como uno de los apartados de la magna historia de
Nuevo León.

istoria
rnatria

Médicos e historiadores en
Nuevo León

A principios de este siglo, Atanasio Carrillo
publicó la Historia de la fiebre amarilla de 1899, a
instancias del gobernador Bernardo Reyes. En
propiedad, este libro fue en su tiempo un informe
admlnistrativo, que con el tiempo se ha convertido
en un testimonio histórico.
Ya en 1944, Eduardo Aguirre Pequeño, en Datos
para la Escuela de Medicina de Monterrey, utiliza
como referencia el informe de enseñanza médica
del doctor José María Lozano, quien, como ya se
mencionó, se apoyó en el manuscrito inédito de
Gonzalitos.
Ocho años después, en 1952, Vicente Reyes
Aurrecoechea publica dentro del semanario Vida
Universitaria la "Historia de la Facultad de Medicina· , donde aborda situaciones posteriores a José
Eleuterio González, como la clausura temporal de
la escuela, de 1896 a 1912. También sobre los orígenes del actual Hospital Universitario Arnulfo Treviño había escrito un texto, incluido en el álbum de
aniversario de la fundación de Monterrey en 1945.
Como éste, es posible que haya más textos
breves publicados en periódicos y revistas de diversas épocas. En concreto, hubo un escritor que
por muchos años publicó una columna periodística
titulada "Desde mi ventana·, cuando estuvo internado en el antiguo Hospital Civil, que se derribó en
1948.

Armando Hugo Ortiz
El programa Historia de la medicina en Nuevo León
inició en la Facultad de Medicina de la UANL en
1988. Uno de sus objetivos fue recopilar los antecedentes bibliográficos del tema, es decir, la obra escrita de quienes investigaron y publicaron sobre el
pasado de la medicina de Nuevo León.
El rescate arrojó estos resultados. Por supuesto,
el historiador por antonomasia de Nuevo León, José
Eleuterio González, abordó el tema en su libro Los
médicos y las enfermedades en Monterrey. Lo
terminó de escribir en 1881 y permaneció inédito
por muchos años, pero su información fue utilizada
por José María Lozano para su informe sobre la
enseñanza médica en el estado, dentro de la Memoria de Instrucción Pública en Nuevo León, bajo
el gobierno de Bernardo Reyes en 1892. El mismo
doctor Lozano enfatiza que su texto es, en su mayor
parte, transcripción del original escrito por el apreciado Benemérito, fallecido cuatro años antes, en
1888.
Gonzalitos se basa en testimonios escritos de
primera mano de los archivos locales, en su abundante archivo personal y en la participación directa en muchos de los sucesos, desde su arribo a la
ciudad en 1833. La pesquisa se remonta hasta los
antecedentes del Nuevo Reino de León; ubica

En la década de los sesenta aparecen nuevos
estudios sobre la medicina colonial. Tomás Men-

40

dirichaga, en 1961, presenta en Humanitas el
trabajo "Médicos y hospitales en el Nuevo Reino
de León", en el cual remonta la presencia de
galenos desde 1626, mucho antes del arribo de
Vera y Gálvez. Sus fuentes fueron fundamentalmente documentos del archivo municipal y de
la Catedral.
También en Humanitas, en 1975, Israel Cavazos
retoma la investigación de Mendirichaga y ahonda
sobre la presencia de otros facultativos con el
artículo "Cirujanos en Nuevo León en el siglo XVIII".
Pam su trabajo se vale del archivo municipal de
Monterrey en el ramo de causas criminales.
En 1968 el doctor Francisco Guerra publica el
manuscrito inédito de José Eleuterio González, Los
médicos y las enfermedades en Monterrey, que
localizó en un museo de historia médica en Londres.
El doctor Guerra hace un análisis del contexto de
la obra, y aborda algunos temas novedosos, como
la anarquía que privó en el ejercicio de la medicina
local (Y nacional) durante la primera mitad del siglo
XIX.
En años recientes el médico e historiador Hernán Salinas Cantú, catedrático de la Facultad de
Medicina de la UANL, ha publicado artículos, biografías y monografías sobre el tema. Es autor de los
libros La medicina en Nuevo León en el siglo XIX
Biografía de Pascual Costanza, Sombras sobre la
ciudad: epidemias &lt;;Je viruela y cólera en el siglo
XIX Donde el dolor se apaga (monografía del Hospital del Rosario), y Visión histórica del Hospital Universitario.
En este repaso panorámico vemos que sobre
el tema de la medicina han trabajado historiadores
en sí, e historiadores-médicos. No tenemos noticia
de que actualmente haya facultativos haciendo
alguna investigación sobre el pasado de la
medicina regional. Sería benéfica su participación,
no tanto porque los historiadores no puedan hacerlo, sino para valorar con rigor científico las potenciales aportaciones que Monterrey, en sus 400 años
de existencia, ha dado a la ciencia médica.
Todavía existen muchos archivos por explorar,
de muestra están las tesis manuscritas de los primeros exámenes profesionales de la Facultad de
Medicina desde 1857 hasta 1896. Hay títulos como
"¿La linfa vacuna! puede ser un medio para la
propagación de la sífilis?" (Daría F. Serna, 20 de julio
de 1877). Quizás algunos de estos trabajos sean lo
que en el argot estudiantil llaman ·textos fusilados·,
transcripciones literales de los libros de consulta, o
puede ser que constituyan investigaciones serias
con resultados positivos concretos. Son los profesionales de la medicina quienes podrán emitir opiniones más calificadas sobre sus colegas antecesores.

En este espacio el Archivo Histórico de la Facultad de Medicina invita a los médicos a que,
aprovechando la euforia por el cuarto centenario
de la ciudad, se adentren en el maravilloso universo
de los papeles viejos.
Sala Histórico de lo Facultad de Medicina, teléfono
329 41 92, fax: 333 69 86. Emoll: arortiz@ccr.dsl.uonl.mx

!

Quienes compartimos con
César Gutiérrez González
(1959-1996) sus inquietudes
por hacer de esta vida un
ejercicio de reflexión y alegría
lamentamos su pronta partida.

41

�'
ine,
televisión
y otros
espejismos

apertura de sus fronteras a las inversiones internacionales, en particular inglesas y norteamericanas. La atención de las clases privilegiadas por
el boom económico, sin embargo, estaban dirigidas
hacia otra parte, hacia otro país: Francia, horizonte
de luz y novedades. De Francia venían las costumbres de la élite, la moda, los movimientos artísticos y los espectáculos. El otro México, entretenía
su miseria con el teatro de revista, los toros y las fiestas populares.
Según anotan los contados historiadores del

Cien años de cine en México
La ceremonia se inició, según informa la prensa, con
un preámbulo musical: Eugenia León interpretando
las canciones populares inmortalizadas por el cine
nacional. Se celebraba la XXXVIII entrega de Arieles
a lo mejor del cine mexicano realizado en 1995.
Cien años antes, en el mismo mes de julio, pero en
1896, los representantes de la Casa Lumiére llegaban a México a promover el "cinematógrafo",
la innovación más reciente de la deslumbrante
tecnología francesa.
Quince películas compitiendo por el Ariel.
Quince de veintitantas películas producidas por una
industria fílmica en agonía. Sólo el esfuerzo personal
de los cineastas y el riesgo de algunas instituciones,
públicas y privadas, sostiene una actividad cultural
que en la década de los cuarenta llegó a enloquecer a América Latina. Sin público y sin salas de
exhibición permanentes el futuro del cine mexicano
se contempla demasiado incierto. Mientras, miles
de cinéfilos llenan, noche a noche, los cines que
presentan lo más reciente del cine norteamericano
de la actual temporada veraniega.

El principio
Reinaba en el país la "Pax porfiriana". México vivía
un auge comercial inusitado como resultado de la

42

cine mexicano, los representantes de los Hermanos
Lumiére, creadores de ese aparato "sencillo,
práctico y fácil de transportar" llamado "cinematógrafo" , Gabriel Vayre y Claude Ferdinand Bernard, hicieron la primera presentación pública del
prodigio el 6 de agosto al Presidente de la República y su familia en el Castillo de Chapultepec. La
sesión se prolongó hasta bien entrada la noche. El
éxito privado de las imágenes en movimiento se
contagió a la prensa en una función especial ofrecida el viernes de la siguiente semana. Dos días después·. el domingo 16 de agosto de 1896, el cine se
abrió al público.
El éxito fue inmediato. El pequeño salón del
"Cinematógrafo Lumiére", instalado en la actual
calle· Madero,
reventó casi en
sus nueve funciones d iarias,
una cada med ia hora. El programa incluía los
9 randes c lásicos
del primer cine
en una aventura
por minuto en
cada título. Desfilaron, entre varios, La llegada
del tren. El desayuno del bebé,
La demolic ión
de un muro y El
regador regado.
Nuestros primigenios espec tadores reaccionaron con igual
sorpresa, desconcierto y emoción que el mundo entero desde
aquel sábado histórico del 28 de diciembre de 1895,
fecha de su nacimiento.
Antes de finalizar agosto, los operadores franceses, siguiendo la costumbre de la Casa Lumiére,
enfocaron su cámara hacia el territorio huésped y
muy en particular hacia la figu ra venerable del longevo dictador. Las "vistas· ofrecieron a los mexicanos, un testimonio animado de sus calles y de su
gobernante que hicieron más ameno el programa
cinematográfico del entresuelo de la Droguería Plateros. El cine, despreciado por las clases altas en
otras sociedades de la época, aunque favorecido
por reyes y generales con propósitos propagandísticos, se ubicó desde aquel fin de semana en el
primer cuadro de la ciudad de México. Aquí no
terminó, como en Francia, Inglaterra y otras na-

ciones desarrolladas, entre barracas y puestos de
feria. En 1897, lejos ya Vayre y Bernard, varios avispados mexicanos se dieron a la tarea de filmar y
exhibir a lo largo de la casi centenaria nación las
"vistas· de su propio país.

Adiós a la paz
En 1898 surgió el cine mexicano a l fotografiar
Enrique Toscano una representación de Don Juan
Tenorio; Enrique Rosas lo siguió, y ya para la primera
década del naciente siglo se habían producido las
primeras películas mexicanas. La comedia y las recreaciones históricas fueron los géneros favorecidos. Se acercaban
los g ran1
des festejos de
la Independencia, pero ante
1
el primer cona•
to de guerra civil e l vistoso
ejército de esa
opereta se desmoronó al igual
que el ánimo
del Dictador. En
1910 la guerra
revolucionaria
y la lucha política se instalaban en México.
La revolución cambió el
rumbo del cine
mexicano. Los
c ineastas debutantes movieron sus cámaras para testimoniar con la mayor
objetividad los desplazamientos armados de los
diversos caudillos en conflicto. El cine, en salas
apropiadas y con una adecuada infraestructura de
distribución, llevó al gran público a los campos de
batalla de una feroz lucha fratricida que levantó
demasiado polvo sin modificar un ápice la
desigualdad reinante. El cine documental de la
revolución mostró, quizá por única vez en la historia
del cine mexicano, el verdadero rostro de un país
convulsionado. Medio amainadas las aguas, y en
la rutina cotidiana de los golpes y traiciones militares,
apareció a finales de la década de los veinte el
cine nacional de ficción.
El c ine norteamericano era en ese momento
el gran favorito del respetable. El cine francés había
casi desaparecido de las pantallas y el cine italiano,

.

43

11

�el de las divas y el de las grandes reconstrucciones
históricas, ocupaba su lugar. En 1917, La Luz, primer
film de argumento realizado a la usanza italiana,
atrajo la atención de los espectadores y críticos,
inclusive del presidente Carranza que asistió a su
exhibición. En 1918, apareció la primera versión de
un mito a partir de entonces siempre renovado en
la temática fílmica: Santa. En 1919, surge la qbra
maestra de la edad de oro del cine silente mexicano: La banda del automóvil gris, de Enrique
Rosas, basada en hechos reales y dirigida a la manera de las entonces populares películas de episodios.
Entre tiples metidas a estrellas y productoras, y
políticos deseosos de utilizar el cine para vender su
imagen, llegó el sonido. El nacionalismo definía el
camino a seguir en la educación y la cultura, mientras los sonorenses encabezados por Plutarco Elías
Calles se aposentaban en el Palacio Nacional para
fundar las instituciones clave del México contemporáneo. En 1928, ya corriendo con locura en los
Estados Unidos la primera película con sonido, es
asesinado, ya reelecto, Obregón.

La edad de oro
La llamada "Epoca de oro" del cine mexicano se
ubica en dos tiempos y en dos décadas. En los
cuarenta emerge una gran industria fíimica con
todos los elementos tradicionales del cine clásico
de los Estados. Unidos: un sistema de estudios
fílmicos, un complejo de estrellas cinematográficas
con enorme atractivo entre el público, creador de
auténticos personajes populares, y un manejo de
ciertos géneros comerciales siguiendo las reglas
tradicionales de la narrativa de Hollywood. La
entrada del vecino del norte al segundo conflicto
bélico mundial favorece aún más la situación. El
cine mexicano es un imán de creatividad: escritores, guionistas, directores de fotografía, realizadores debutantes de enorme talento, diseñan vehículos adecuados para la disparada popularidad
de las películas y de los intérpretes. El melodrama y
las comedias rancheras siguen siendo los tipos de
películas preferidos. El gran año de la primera parte
de esta época de oro es 1943. La calidad en la
producción extiende el dominio de influencia de
las películas nacionales, no sólo hacia América
Latina sino hasta Europa. Al presentarse después de
la guerra el cine de Emilio Fernández, nace para el
espectador internacional un estilo muy definido de
visualizar el paisaje.

Una década prodigiosa
Más fuerte que el deber y Santa, en una segunda
versión ya sonora, abren un tiempo fundamental
para la consolidación del cine mexicano como industria. Los esfuerzos artesanales por alcanzar un
medio de expresión se corresponden con los roces
del crecimiento de un país en expansión. Un país
lleno de contradicciones que Fernando de Fuentes
retrató con maestría. Desde El compadre Mendoza
hasta La familia Dressel, los nuevos perfiles del
mexicano se reflejan con agudeza y sin conmiseración. A la vez, Arcady Boytler en el laboratorio
emocional de La mujer del puerto después de
haber dirigido la primera película de charros, y el
esfuerzo de un cine indigenista en la Secretaría de
Educación Pública, otorgan el toque distinto a una
imagen fotográfica que empieza a acentuar
características muy singulares. El mexicano descubre su rostro en el cine. El nuevo Presidente de
México confirma esa identidad y la lleva a grandeza moral en 1938.
Los tiempos no son fáciles, pero el entusiasmo
por hacer cine supera las dificultades. En 1936 la
crisis invade el medio, pero un nuevo género, la
comedia ranchera, lo revitaliza. El éxito de Allá en
el rancho grande es enorme en términos mercantiles, pero amenazador en perspectiva. El patrón y
la hacienda porfiristas vuelven por sus fueros, pero
ahora idealizados.

Terminada la guerra se inician los problemas.
La industria se encierra e impide la llegada de
nuevos directores. Los líos sindicales se agudizan al
enfrentarse actores y técnicos por el control de la
producción fílmica. El nuevo régimen reparte los
territorios de filmación y reafirma su dominio de la
industria cinematográfica, mientras México entra
de lleno en lo que se denomina el milagro econó-

44

mico. El desarrollo cambia el viejo perfil agrícola
de la nación y lo orienta hacia lo urbano. Surgen el
cine costumbrista del arrabal y el cine de cabaret.
La ciudad, la ciudad de México, impone su fisonomía y su problemática al ocio de la nación entera.
La edad de oro continúa, sólo que ahora la calidad
se deja para el final.
El tiempo comercial entra de lleno en la década de los cincuenta. La explotación cinematográfica olvida el aliento anterior y se centra de manera predominante en un cine de géneros dirigido
hacía un estricto consumo popular. Mientras en
Europa y el mundo aparece el cine de autor en
México debutan los enmáscarados y los luchadores.
No obstante Buñuel da comienzo en estos años a
una carrera muy personal con los mismos técnicos
y con los mismos actores. En 1955 la televisión se
convierte en una amenaza para el empobrecido
cine nacional. Los desnudos, las superproducciones
en color y la pantalla ancha le dan la pelea dando
paso a la primera gran crisis del cine mexicano. El
número de películas y las utilidades descienden .
La mediocridad se apodero de la otrora creativa industria. La fórmula del "churro", la película
barata hecha al vapor para exhibirse de inmediato,
se convierte en el recurso más utilizado por los productores que exprimen a la gallina de los huevos
de oro paro seguir enriqueciéndose con el apoyo
y la benevolencia de un estado en pleno periodo
expansionista. Sólo quedan como producción normal las películas de episodios, el recién nacido
periodo ·western" mexicano y los filmes de horror.
Para salvar al cine nacional el estado toma en sus
manos en 1960 el control de la exhibición. Desde
1940, a pesar del auge de la edad de oro, en calidad y cantidad, el cine nacional ocupaba únicamente el 20% del tiempo en pantalla.

El estancamiento
Frente a la crisis, un nuevo cine. La década de los
sesenta, si bien marca el hundimiento total del cine
mexicano industrial, anuncio ya un nuevo cine. Un
nuevo cine que inspirado en las lecciones de la
nueva ola francesa inicia sus operaciones sobre el
p9pel y el cine-club. Operaciones generadoras de
un actitud crítica distinta hacia el fenómeno cinematográfico, formadoras de maestros y estudiosos
del cine a través de las páginas impresas y de las
exhibiciones fuera de los circuitos comerciales; e
impulsoras de una serie de vocaciones autorales
por medio de las escuelas cinematográficas y de
la producción independiente.
La actividad en los estudios casi se paraliza. La

situación es tan grave que los sindicatos, para conservar las fuentes de trabajo, tienen que promover
la realización de películas. Ya existía a fines de los
sesenta un modesto cine independiente, pero éste
se afirma de manera sustancial al lanzarse los
primeros concursos de cine experimental. Aunque
Alcoriza ya ha debutado, es en estos encuentros
donde surgen las figuras del cine mexicano
moderno. Al ambiente de alternativa generado por
el grupo "Nuevo cine·, por el CUEC y por los cineastas fuera de la industria, en formatos normales
y reducidos, se le suma la aparición de los festivales
fílmicos a raíz de la Reseña de Acapulco para
mostrar a los aficionados y cinéfilos el cine internacional de prestigio.
A pesar del estancamiento el número de películas independientes sobrepasa en esta década,
en términos proporcionales y de calidad, lo que
queda del ya extinto cine mexicano oficial. Aún así,
los productores privados financiados por el Estado
intentan recuperar con algunas películas prestigiosas el espacio perdido. Llega 1968, parteaguas
en la historia de México. La realidad, alejada de la
temática del cine mexicano desde 1940, irrumpe
en los escenarios.

Avance y retroceso
Si bien el gobierno mexicano había estado siempre
en estrecho contacto con la industria cinematográfica a través de influencias d irectas e indirectas,
. es en la década de los setenta cuando esta
relación llega a extremos inusitados. Por un lado,
en la primera parte del periodo, el cine es apoyado
hasta alcanzar uno de sus mejores momentos de
su historia; por otro, en la segunda mitad, es condenado al exterminio. Para colmo, los autores de tales
maniobras eran hermanos del presidente en turno,
y hermanos con peso.
El primer funcionario, ejecutivo ya de la industria fílmica, aprovechó las estructuras establecidas
para darle a la realización de películas un desarrollo
sin precedentes en número de los títulos producidos
y calidad de los mismos. A pesar de que los mecanismos seguían siendo iguales, estos se manejaron
de tal modo que en pocos años el cine mexicano
gozó de un periodo de renovación extraordinario.
Las figuras más importantes del cine joven y del cine
independiente fueron auspiciados por empresas
protegidas por el estado en proyectos que aspiraban a la excelencia.
Por si esto fuera poco, y sin dejar que desapareciera del todo la producción privada, cada
película filmada recibía un trato diferencial en

45

�el Estado, por esos
fechas, su antiguo
poder propagandístico, y la televisión, con su inmediatez satelitor.
se convierte en el
vehículo ideal para mediar con los
familias mexicanos en el entorno
de su hogar. Curiosamente el monopolio rector de la
televisión mexicano ingreso en 1978
en el negocio cine moto gráfico
poro llevar a cabo
uno serie de films
deleznables aunque exitosos.
Si no fuera
por los logros del
cine universitario y
del cine no industrial que no dejan
de filmar, exhibiendo su material
en circuitos marginales, y de films
que se salvaron
del sabotaje oficial, lo década de los setenta finalizaría en desastre,
igual que el país cuando se revelo dos años más
tarde la artificialidad de un último y relampagueante boom petrolero.

promoción y difusión, herramientas casi desconocidas después del
final de la edad
de oro. Las semanas de estrenos
del nuevo cine
mexicano proyecta ron las nuevas
películas no sólo a
nivel nacional sino
también en otras
nociones. En verdad, parecía haber nacido el nuevo cine mexicano
y el cine mexicano de autor. La sintonía entre películas y publico se
acentuó aun más
gracias a una
elecc1on de te mas y personaJes
que se ubicaban
de manera perfecta en el entorno de lo clase
media que disfrutaba, en ese entonces. de uno de
los ultimes momentos del desarrollo economice.
En 1975 se fundan nuevas empresas cinemotograficas atentos o la torea de concretar un cine
de calidad. abierto, ahora s1, a la problemot1ca social. En ese mismo año el presidente decreto la
expulsion de los productores privados y les niega
los creditos oficiales. El Estado se quedo como único
productor de películas. En 1976. poco antes de terminar su mandato. y en medio de un clima de incertidumbre política desusada, ocurre la primera devoluocion en más de veinte años de progreso material. El milagro del crecimiento parece llegar a su
fin. Seña del deterioro es lo aparición de un subgénero intimo y degradante: las películas de ficheros.
Por el contrario el segundo funcionario desmantela, poso a poso, codo una de las instancias
anteriores y pone toda lo carne en el asador urdiendo una serie de películas dirigidos por famosos
realizadores internacionales que terminan en fracasos estrepitosos. Para colmo, y como recuerdo
simbólico de su mandato, se incendia, por exclusivo
descuido personal, lo Cineteco Nocional armada
en el sexenio anterior. Además, el cine pierde poro

La aldea global
En 198 l Hollywood vuelve o dominar el mundo. Tras
la crisis de lo década de los sesenta, exploto otra
edad de oro con la nueva generación de autoresproductores norteamericanos. Yo para esa época
se ha dejado de ir al cine por el cine, se va al cine
a ver una película especial, muy especial. Y esa
película es el Blockbuster, rellena de efectos
especiales, del cual se sobe desde antes de producirse gracias a la prensa especializada y a los
videoclips. Las grandes salas de cine empiezan a
desaparecer y son sustituidas por multi-cinemas. No
obstante, ya no es necesario ir al cine para gozar
las películas del año. El video las lleva a casa. Y si
no existen todavía en video está el cable y los satélites. La aldea soñada por McLuhan se convierte

46

la calidad cinematográfica que pese a las restricciones económicas actuales continúa su tarea de
ayuda a los cineastas con talento. El auge de este
nuevo cine motivó que México regresara, después
de muchos años de ausencia, a ser invitado a los
festivales cinematográficos más respetados del
mundo.
La crisis, ahora permanente en la década de
los noventa, ha causado estragos en ese nuevo ritmo de trabajo. Las privatizaciones del último presidente también, al dejar al cine mexicano sin salas
de exhibición en abierta competencia contra el
único cine que desde los ochenta ocupa las pantallas mexicanas: el cine norteamericano. ¡Qué paradoja! -refirió Alberto Bojórquez en la ceremonia
del Ariel-, cuando por primera vez se exhibió cine
en México fue extranjero y ahora, un siglo más tarde,
las salas están invadidas con material de otras naciones, especialmente de Estados Unidos. ¿Cómo
sobrevivirá el cine mexicano ahora con menos películas filmadas cada año y con menos lugares para
proyectarlo?
La lección viene de los treinta. Cuando los temas son genuinos y verdaderos, hay interés. El interés llegó en este caso del tres veces nuevo cine mexicano, primero del exterior, y poco a poco las películas se han ido filtrando en los rígidos circuitos de
programación de los multicinemas, y en el público.
Todavía los festivales se presentan ante auditorios
semivacíos, pero con algo de ruido para cada film
antes del estreno, el público debe por lo menos asomarse. Aunque muchos deciden esperar, con gran
.desesperación de los realizadores, para verlas
después en video. La tarea se ve más difícil si se recuerda que la tendencia del entretenimiento mundial se dirige en este final del milenio hacia las minisalas de recreación doméstica con los enlaces de
TV digital pagada ofreciendo las películas de las
salas comerciales antes de que se estrenen. Eso sin
contar la cantidad de películas viejas y casi nuevas
que se proyectan por la televisión convencional sujetas a lo que se conoce como la democracia del
control remoto.
El cine regresa a sus orígenes. De la sala pequeña al espectáculo público de la Edad de Oro
para volver a la sala pequeña. Treinta y tres espectadores disfrutaron de la primera función de cine
aquel frío sábado de 1895. Hoy las nuevas salas de
videocine en la ciudad de México tienen menos
de cincuenta butacas. Han pasado cien años del
cine en México.

en realidad, pero como aldea norteamericana.
Una fórmula gubernamental de austeridad y
neoliberalismo llega al poder en México ya entrada
lo década de los ochenta. La austeridad se aplica
hasta 1988, y el neoliberalismo contamina hasta
1994. El cine mexicano, poquitero y provinciano, se
sumerge en una crisis, ahora sí, sin salida. Los films
de los productores privados, si es que se hacen en
film y no en video, se reporten entre comedias seudoeróticas y películas de narcotraficantes y cobritowesterns. El cine mexicano comercial reduce su
merc.a do conforme aumenta la alfabetidad de sus
contados públicos potenciales. Los cines propiedad
del gobierno se abandonan al quedar obsoletos
ante las nuevas tecnologías de proyección y sonido.
En ese contexto surge en 1983 IMCINE, un organismo
oficial que con una fórmula de coproducción se
da a la tarea de auspiciar un nuevo -ahora dos
veces- cine mexicano de calidad. Los resultados
son sorprendentes. El cine mexicano de aliento
renace casi de las cenizas.
Los resultados están a la visto del lector. Aunque
el mecanismo tardó varios años en despegar de
manera apropiado al aglutinar en su seno todas
las tareas asociadas a la producción de films,
incluyendo no sólo su promoción y difusión sino también la formación de cineastas, IMCINE logró cambiar el panorama cinematográfico mexicano en
menos de dos sexenio$, El trabajo oficial, no exento
de burocracia y politiquerías, disparó también la
formación de compañías privadas y consorcios
cooperativos dando salida, de manera a veces demasiado irregular, y con grandes sacrificios individuales por parte de los cineastas, a una imagen
distinta en la pantalla, una imagen que ya nada
tenía que ver con el cine comercial prostituido y
decadente de las últimas décadas. Incluso tal cambio provocó de alguna manera que las mismas
compañías comerciales tuvieran que reorientar sus
programas de trabajo.
En 1986 se celebró el 111 Concurso de Cine Experimental. Al igual que en la década de los sesenta
los nombres surgidos del festival se convirtieron en
figuras clave de lo que se llamó, ya con ironía, el
nuevo, nuevo, nuevo, cine mexicano. La Universidad de Guadalajara se dio a la tarea de organizar
una muestra anual en donde se exhibe lo más
relevante del cine mexicano producido el año anterior. El festival pasó de ser un encuentro marginal
a convertirse en un evento de primera línea internacional, al cual asisten promotores y críticos de otros
países interesados en difundir y promover el nuevo
cine nacional. Una película, Rojo amanecer, de
producción independiente, logró abrir el cerco de
censura que existía sobre temas sensibles para el
Estado. En 1988 se creó un fondo de fomento para

47

�lidad importante, o el cumpleaños del gobernador,
eran también festejados con las "músicas· militares.
Esto, sin detallar el hecho de que los fines del siglo
pasado y principios del actual fueron la "época de
oro· de las "serenatas" de las bandas militares en
las plazas públicas de Monterrey. En esta época
las serenatas fueron muy comunes y concurridas
pues en ocasiones se ofrecían durante toda la semana. En ellas las bandas tocaban lo mejor de sus
repertorios mientras el público escuchaba e interactuaba alrededor de las plazas.
Para estos años ya había en Monterrey una
actividad artística y musical asociada al teatro y la
zarzuela. 2 Durantetoda la segunda mitad del siglo
pasado el teatro El Progreso (1857-1896) concentró
la vida artística de Monterrey, en la que la música
se expresó en conciertos o como complemento del
teatro. Las orquestas, sin embargo, acompañaban
a las compañías en sus giras, y los músicos locales
sólo eran contratados en ocasiones para reforzar
los ensambles.
Por otro lado, las orquestas de Monterrey de
fines del siglo pasado y principios del actual no eran
ensambles grandes para concierto. Estos eran, por
lo general, dados por las bandas militares. Aun en
ocasiones tan relevantes, como en el caso del baile
hecho con motivo de la visita a Monterrey por el
presidente Porfirio Díaz en 1898, uno de los más
lujosos realizados en la ciudad del fin del siglo pasado, no hubo orquesta que festejara el acontecimiento; la parte musical fue presentada por una
·estudiantina" de señoritas. En la ocasión, la recepción musical al Presidente fue dada por una
banda militar. 3
La incidencia que el ejército tuvo sobre la
sensibilidad musical popular la realizó a través de
las bandas pertenecientes a los diversos batallones
Y regimientos en los municipios del Estado. Entonces
se contrataban maestros músicos para que reclutaran, como soldados, a los jóvenes que desearan
aprender o tocar algún instrumento. Estos muchachos se contrataban por espacio de uno o varios

Bandas militares y música
en Nuevo León
Durante el periodo del gobierno de don Santiago
Vidaurri (1855-1864) la vida política regional se
enmarcó en el proceso de la configuración del Estado nacional moderno. En este proceso las guerras
civiles Y la importancia del ejército fueron un efecto
de la dificultad de imponer o, en su caso, resistir un
orden global que subordinara los intereses regionales: ... "el poder militar, en estas décadas, resultaba un componente vertebral de la hegemonía
política regional" ... 1
La importancia dada a los ejércitos se vio expresada en·1a re1evancia que adquirieron las bandas militares en las décadas subsiguientes. Para fines
del siglo pasado y principios del actual, la banda
militar, con sus peculiares secciones de alientos,
metales y percusiones, era el modelo de ensamble
para concierto en el noreste de México. Las bandas
militares no sólo servían a elevar la moral y sentimientos patrióticos de los ejércitos, pues no había
acontecimiento oficial o particular de im~,ortancia
que no fuese solemnizado por ensambles de este
tipo. En Monterrey, las fiestas oficiales de rigor de
los días 2 de abril, 5 de mayo, 15 y 16 de septiembre,
Y otros, siempre eran acompañados, por disposición
del Ayuntamiento y el jefe de la zona militar, por las
músicas militares en la ciudad. Otros actos, como
los realizados durante la visita de alguna persona-

48

años durante los cuales se comprometían o estudiar
música y a tocar donde y cuando lo dispusieran las
autoridades militares.
Desde mediados del siglo pasado hubo numerosas bandas militares en Nuevo León. En el Archivo General del Estado tenemos constancias de
que, cuando menos, desde 1850 las cuestiones relacionadas con las bandas en los municipios se dirimían y gestionaban a través del gobernador del
Estado. Durante la segunda mitad del siglo pasado
hubo bandas en Pesquería Grande, en Monterrey,
en Villa de García, en Cadereyta, en villa de Santiago, en Cerralvo. 4 Y debieron existir otras bandas
que no incluyeron papelería en las oficinas del gobierno estc;ital, o que simplemente se perdió.
Las bandas municipales funcionaban como
partes del ejército. Los reclutas de las bandas eran
con frecuencia.jóvenes con algún interés musical.
Por su parte, los maestros debían cumplir con enseñarles desde los rudimentos de la música hasta
cuestiones mayores de técnica y teoría. Los mentores debieron entrenar o las bandas; pero debían
entrenar también a las cornetas para la artillería y
a los clarines para la caballería, además de responsabilizarse del entrenamiento en tambor.5
En ocasiones, aun menores de edad, los estudiantes requerían de la aprobación de sus padres
paro celebrar el contrato con "los empresarios· de
las bandas. Eventualmente los jóvenes desertaban.
Pero también hubo casos en que alcanzaron puestos relevante en las bandas municipales y de la
capital del estado. Tal es el caso de Rosendo y Pomposo Caballero, jóvenes contratados con la banda
de la Villa de Cerralvo en 1898, con la aprobación
de sus padres, por espacio de tres años. 6 Estos
jóvenes serían, al pasar de los años, director y
subdirector, respectivamente, de la primera Banda
del Estado, formada en 1919. Rosendo Caballero
sería, asimismo, el primer secretario general de la
Unión de Filarmónicos de Monterrey, fundada en
1923; Pomposo sería también parte del movimiento
jazzístico de Monterrey en los años 20.
Para fines del siglo pasado y las primeras
décadas de éste, en varias cabeceras municipales
de Nuevo León se expresó el ideal de tener una
banda municipal propia. Por ejemplo, en junio de
1898 se anuncia que en Lampazos varios particulares reunieron 691 pesos para la compra de instrumentos de la banda que recientemente se había
formado en la localidad. 7 En el mismo año se
Informa que entre varios vecinos de la villa de Cerralvo cooperaron con cantidades que van de 1
hasta 50 pesos, reuniendo 444.5 pesos para la
adquisición de los instrumentos necesarios para
formar una banda de música.8
Entre la juventud nuevoleonesa tc.,Tibién se

expresaba el gusto por el estilo musical de las
bandas. El 22 de octubre de 1905 dio su primera
audición la Banda Infantil de la villa de Salinas Victoria.9
Hacia el fin del siglo pasado y principios del
presente, en todo el Estado había músicos capaces
y con experiencia. Esta circunstancia fue aprovechada por las autoridades militares para reclutar
personal para sus bandas. Pero debe agregarse,
también, que esta circunstancia, herencia de las
prácticas musicales del siglo pasado, sería parte
fundamental de la nueva escena musical de este
siglo en el que las orquestas de jazz de los años
veinte, las grandes bandas y orquestas para bailes
de los treinta y cuarenta, el surgimiento de los primeros ensayos de orquestas sinfónicas de los años
veinte, treinta y cuarenta, exigió y ofreció sitio a
aquellos músicos que tuviesen una preparación en
instrumentos propios de banda militar.

Notas
1. Cerrutti, Mario. Economía de guerra y poder regional

ene/siglo XIX. A.G.E.N.L., Monterrey, 1983, p. 27.

2. Saldaña, J.P: Estampas antiguas de Monterrey.
Monterrey, 1981, pp 159-162

3. Pérez Maldonado, Carlos. El Casino de Monterrey.
Bosquejo histórico de la sociedad regiomontno. C.P.D.
Monterrey, 1950, pp 61-65.
4. A.G.E.N.L. Expediente: Banda del Estado, 1841-1942.
5. A.G.E.N.L. /bid. 20 de abril de 1852.
6. A.G.E.N.L. /bid. 24 de febrero de 1900.
7. "Instrumental para una banda de música: La Voz de

Nuevo León. Sábado 4 de Junio de 1898. Núm. 468, p.

3.
8. "Instrumental para una banda de música: Lo Voz de

Nuevo León. Sábado 23 de Julio de 1898. Núm. 475, p.

3.
9. Lo Voz de Nuevo León. Octubre 28 de 1905. Núm. 899.

49

�muy brillante pues ha formado a varias generaciones de excelentes actores. En los últimos años
reemprendló, con suma dignidad, su oficio de dramaturgo.
En su magnífico ensayo sobre lbargüengoitia
-Los pasos de Jorge-, Vicente Leñero apunta que
el conflicto entre Salvador Novo y Rodolfo Usigli
provocó una escisión en las tendencias de la producción dramática. Los nuevos valores de la dramaturgia nocional, Emilio Carballido y Sergio Magaña, se acogieron a lo generosidad de Novo. Uslgli
renegó entonces de sus antiguos alumnos y únicamente salvó a Luisa Josefina.
Con su obra Rosalba y los llaveros, Emilio Carballido elaboró un admirable retrato de la vida en
provincia y recreó su atmósfera atestada de prejuicios. Magaña construyó o su vez una auténtica
radiografía de las clases populares de su tiempo
con Los signos del zodiaco. Ambas obras se
convirtieron en un paradigma, lo cual, inevitablemente, produjo numerosos textos epigonales.
Ante el éxito obtenido, ellos mismos se dedicaron a
repetir lo fórmula. Con el paso del tiempo la falto
de textos capaces de cambiar el orden establecido
provocó que esta fórmula derivara en el teatro de
retrato que tanto daño ha causado o nuestra dramaturgia. Aun ahora, ·01 vendaval de la Nueva Dramaturgia" no ha logrado extirpar esta influencia.
Quienes se formaron fuera de estas influencias
Y emprendieron una búsqueda distinta no alcanzaron resultados fructíferos, pese a la calidad y buen
nivel de sus obras. Y si obtuvieron el éxito, éste fue
momentáneo.

Brevísimo repaso de la
nueva dramaturgia
Antecedentes: Rodolfo Usigli y la generación de los años cincuenta
Con todo y haber renovado el teatro mexicano,
Rodolfo Usigli paralizó por largo tiempo el desarrollo
de la dramaturgia nacional. Su preceptiva dramática era sumamente estricta y cualquier desvío de
las reglas de la poética aristotélica significaba para
él una deficiencia. Sus alumnos más fieles -Luisa
Josefina Hernández y Jorge lbargüengoitia-tomaron, pese a. las restricciones del maestro, su propio
camino.
El autor guanajuatense corrió con muy poca
suerte, pues sus obras quedaron registradas en el
teatro de su tiempo -inmerecidamente- como
textos fallidos. Por su parte, Luisa Josefina, en un
curso que dio en Monterrey en mayo del año pasado, declaró: · Fuera de la corrección de algunas
frases, puntos y comas en nuestras obras, Usigli no
nos enseñó a escribir. Aprendimos más de él como
persona que como maestro·.
Héctor Mendoza, uno más de los alumnos
sobresalientes de Usigli, alcanzó un rotundo éxito
con Las cosas simples. Poco después se desentendió de la escritura para dedicarse a la dirección
y a la docencia. Su labor en este campo ha sido

El teatro de vanguardia
El teatro de vanguardia comienza a tomar fuerza
a principios de los años sesenta con la nueva
generación de actores surgidos del CUT y de la escuela de Bellas Artes. En este contexto y sirviéndose
de paisajes mexicanos, Elena Garro revolucionó

50

es un hecho digno de admiración. Su gran vitalidad
lo ha mantenido durante más de 40 años en continua actividad. Sus obras son continuamente representadas no sólo en México, sino en América Latina
e incluso en Europa. Con más de 70 títulos teatrales
en su haber, ha incursionado en el cine como guionista y su oficio se extiende a la novela, el cuento Y
la literatura infantil. Durante los últimos años su teatro
ha abandonado las viejas fórmulas y ha producido
textos de experimentación: Orinoco, y más
recientemente Escrito en el cuerpo de la noche.
Otro ejemplo en este sentido es Antonio González
Caballero, quien obtuviera un enorme éxito en los
años cincuenta y sesenta con sus obras El medio
pelo, Una pura y dos con sal y Señoritas a disgusto.
Estas, que no han resistido el transcurso del tiempo,
se oponen a la frescura y evidente tono innovador
de sus últimos títulos: Viaje al centro del ombligo y
Las devoradoras de un ardiente helado.
Hugo Argüelles irrumpió en la dramaturgia
nocional con uno visión socarrona y desenfadada
e imprimió, con influencias muy bien asimilados, la
estética del humor negro a un solemne teatro
mexicano. La zoofilia, una de las grandes obsesiones
de Argüelles, es otra de sus contribuciones y se
encuentra presente en 19 mayoría de sus títulos.
Independientemente de su gran habilidad como
maestro de composición dramático, nuestro dramaturgo ha renunciado a nuevas búsquedas y lo
repetición de uno bien probado fórmula ha hecho
de su obro un interminable acto de autocomplacencia. Sin embargo, sus aportaciones a la dramaturgia mexicana son un hecho consumado.
Luisa Josefino Hernández, que ya no es una
entusiasta de los talleres, tuvo a su cuidado desde
su cátedra en la Facultad de Filosofía y Letras de la
UNAM, o jóvenes que vinieron a integrarse al paisaje
de nuestro dramaturgia. Con excepción de sus
textos breves representados en su mayoría por
estudiantes, las obras importantes de Luisa Josefina
no han tenido el número de representaciones que
merecen. Y es precisamente porque resultan más
complejas; son más difíciles de montar que las de
Carbollido y con títulos menos tentadores que las
de Argüelles. Devota admiradora de O' Neill, ha
experimentado con los géneros y acude con menor
frecuencia al arquetipo. Ha abordado la tragedia
como pocos autores nacionales. Los huéspedes
reales es una impecable muestra de su conocimiento del género.
La generación intermedia surgió en su mayoría
de los talleres de estos maestros. Comprende un
reducido número de autores entre los que se pueden citar, sin dejar de incurrir en omisiones, a Juan
Tovor, Vicente Leñero, Norma Román Calvo, Óscar

nuestra dramaturgia, pero el carácter innovador de
sus textos, aunado a la complejidad de su realización escénica, la colocaron fuera de las preferencias de los directores. Héctor Mendoza y Alejandro Jodorowski fueron la gran excepción, quienes realizaron montajes de las obras de Garro recreando con acierto el profundo sentido poético
de sus atmósferas.
La ausencia del · estallido" en los textos de
Elena Garro (fue el mismo problema de lbargüengoitia) dio como resultado que la crítica y los
mismos dramaturgos clasificaran su teatro como
·narrativo· . Nada más. erróneo. Cercanos ambos
autores a la visión de Chéjov, quien abordaba el
conflicto a nivel interno hasta derivar en la transformación aparentemente imperceptible de sus
personajes, Garro e lbargüengoitia han debido
esperar a que los años confirmaran el justo valor
de sus textos.
Maruxa Vilalta, Héctor Azar, Carlos Solórzano,
entre otros , se inscriben también en el movimiento
vanguardista . El gran peso de dramaturgos
europeos como Beckett, Camus, lonesco, etc., dejó
de lado las propuestas de los autores teatrales
mexicanos, quienes se dedica ron a reproducir
modelos que, pese a sus aciertos, no recibieron la
aprobac ión total de público y crítica. Muchas de
estas obras lucen hoy totalmente envejecidas.
El teatro de retrato, hay que decirlo, salió
indemne de esta ráfaga vanguardista: los c onflictos
de la clase media ambientados rigurosamente en
salas, cocinas, vecindades y patios de orc os siguieron reinando con toda su impunidad en la escena
nac ional.

Los maestros
Emilio Carballido, Luisa Josefina Hernández Y Hugo
Argüelles se convirtieron en los maestros y tutores
de las nuevas generaciones de dramaturgos mexicanos. El valor y la trascendencia de su torea son
indiscutibles, ya que aporte de la creación de su
propia obra, se han dedicado a transmitir sus experiencias y conocimientos a los numerosos alumnos
que han posado por sus talleres. Desafortunadamente, las preferencias estéticas de cada uno de
ellos también fueron incubadas en sus alumnos. Esto
provocó, para complacencia de los citados maestros y desgracia de la dramaturgia nacional, la aparición de incontables textos epigonales que prácticamente viciaron y, peor aún, paralizaron las posibilidades de experimentación y crecimiento de la
producción dramática.
El caso de Emilio Carballido en nuestro teatro

51

�Villegas, Carlos Olmos, Wilebaldo López, Tomás
Espinosa, Hugo Hiriart, Jesús González Dávila. La labor de algunos de ellos impulsaría más tarde el
fenómeno conocido como Nueva Dramaturgia.

La Nueva Dramaturgia
Así se ha dado en llamar a la producción dramática
en México a partir de los ochenta. El fenómeno
incluye las diferentes generaciones de autores que
han aparecido desde esas fechas hasta llegar a
los dramaturgos más jóvenes. Este grupo, relativamente numeroso en comparación con los que le
anteceden, además de escribir con regularidad ha
llevado sus textos a escena con inusitada frecuencia.
La nueva dramaturgia consiste no en la aparición de nuevos temas, sino en la renovación de
los antiguos. Se recrean en el texto los nuevos conflictos que vive la sociedad mexicana actual y son
la crudeza y el exacerbado realismo con que se
abordan, lo que define el perfil de dicha dramaturgia. Por supuesto que en este panorama de
truculento realismo no tiene cabida el teatro poético por la equivocada idea de inmovilidad que se
tiene de la poesía transformada en palabra dramática.
Es preciso consignar que además de la ya citada labor de los maestros de la generación intermedia, son dos los dramaturgos cuyos talleres han
formado a muchos de los nuevos autores de la
nueva dramaturgia: Vicente Leñero y Jesús
González Dávila.
Los inicios de Leñero en la literatura se remontan al cuento y la novela, alternados ambos con el
ejercicio del periodismo. Por considerarlo más vivo
y arriesgado Leñero incursiona en el teatro. Su
carrera en este género le ha acarreado grandes
logros pero también sonados fracasos. Y estos resultados nacen de su convicción por experimentar y
buscar nuevos caminos en la dramaturgia. No ha
querido repetir las fórmulas que tanta forna darían
a sus maestros.
En González Dávila la sordidez de la vida
cotidiana y las situaciones límite a las que se enfrentan sus personajes constituyen el leitmotiv de
su producción dramática. De hecho, este rasgo ha
sido una de las constantes que, inevitablemente,
ha hecho suya la nueva dramaturgia.
Una de las principales características de la
estética de esta producción es el culto al lenguaje
coloquial, a cuyo servicio se encuentra el diálogo.
Las palabras altisonantes saturan los textos, recurso
efectista que busca hacer reaccionar al público.

Evidentemente este recurso posee un valor propio;
sin embargo, su peor defecto es que los personajes
"dicen· cosas horribles pero no las "hacen". A fin
de cuentas, este carácter discursivo evita que los
textos se separen del teatro verbal que los precede.
Este movimiento ha constituido un gran paso
en el desarrollo de la anquilosada dramaturgia
mexicana -sin contar brillantes excepciones-,
pero su estética adolece de deficiencias que
deben consignarse. En primer lugar, existen pocas
innovaciones en cuestión de estructura y muy a menudo los textos se ajustan a las exigencias de la
unidad aristotélica. Los espacios son unívocos y sólo
se les maquilla pues ahora se recurre a casas abandonadas, el típico departamento sucio y sórdido,
habitaciones oscuras y descuidadas, mobiliario
desportillado y envejecido; todo lo cual, merced a
su obviedad, termina por restar valor al discurso.
Los tres actos reglamentarios han sido reducidos a dos o se sustituyen por cuadros o escenas.
Los apagones para desplazar el tiempo y la acción
son intermitentes y resultan un verdadero fastidio
para el espectador al momento de la representación escénica.

planteó diferentes alternativas estéticas en sus
obras. Poseía además una de las características del
nuevo dramaturgo que no sólo se entrega al trabajo
literario sino que participa activamente en el
fenómeno teatral por medio de la dirección, la actuación o cualquiera de las distintas disciplinas que
integran el teatro.
Durante largo tiempo México padeció una crisis de producción de textos dramáticos. Actualmente abundan los dramaturgos pero escasean los
montajes. La falta de propuestas interesantes se
suma a la pobreza creativa y la falta de imaginación de la nueva generación de directores. Independientemente de causas más profundas de este
fenómeno; la crisis política que atraviesa el país se
ha extendido a todas las esferas de la vida nacional
y el paisaje no hace más que acomodarse a esta
realidad.
En un foro que abordaba el problema de la
escasez de montajes experimentales y que se
realizó en fecha reciente, Luis Mario Moneada, uno
de los dramaturgos más jóvenes de México, expresó

la necesidad de enriquecer visualmente el teatro
con las posibilidades que ofrecen el cine y los multimedia. Con todo, habría que ir más allá y analizar
las causas de la crisis creativa que atraviesa nuestro
teatro y que en Nuevo León, especialmente, ya ha
tocado fondo.
La nueva dramaturgia reúne, como se mencionó con anterioridad, a distintas generaciones de
autores teatrales que aparecieron en el panorama
nacional a partir de la década de los ochenta. A
continuación se consigna, por orden de aparición
y con las inevitables omisiones, a quienes han
formado parte de este movimiento: Alejandro
Licona, Óscar Liera, Víctor Hugo Rascón Banda,
Gerardo Velázquez, Teresa Valenzuela, Reynaldo
Carballido, Tomás Urtusástegui, Guillermo Alanís,
Sabina Berman, Arturo Castillo Alva, Esthela Leñero,
Antonio Serrano. Hugo Salcedo, Gabriel Bárcenas.
María Elena Aura, Jaime Chabaud, Luis Mario
Moneada, Gonzálo Valdés Medellín, Hernán
Galindo, Alberto Castillo, Ángel Norzagaray, Enrique
Mijares y un largo etcétera.

Existe un "miedo al vacío" en la obra de estructura abierta. La estructura cerrada asegura la solidez del espacio y el tiempo escénicos, el aquí y el
ahora de los personajes. En todo caso, la estructura
cerrada qu'3 debiera corresponder a la propuesta
del texto, se convierte en una mera convención.
El dramaturgo prefiere la seguridad de la estructura cerrada y rechaza las infinitas posibilidades
de la estructura abierta, pues cualquier error en la
alternancia de tiempo y espacio pondría de manifiesto su incapacidad para jugar con ellos y la pobreza de sus recursos escénicos en la resolución de
escenas que presenten alguna dificultad .
Otra de las graves limitantes que la nueva
dfamaturgia ha heredado de sus maestros es la
obsesión por los géneros. La aplicación estricta de
éstos reduce las posibilidades de experimentación
y pone un ·corsé" al tono del texto, sus situaciones
y personajes en obvio detrimento de la totalidad
de la obra.
Por otra parte, los montajes que buscan atenuar el peso del teatro verbal con la finalidad de
aplicar los nuevos cánones estéticos de un teatro
más visual, marcan el definitivo divorcio entre texto
y representación, ya que, en todo caso, tendría que
ser el texto el que propusiera la experimentación.
Pese a todos estos inconvenientes, en la nueva
dramaturgia se han dado significativos avances.
Óscar Liera, desaparecido prematuramente, fue
uno de los primeros en impulsar este movimiento.
Introdujo diversas innovaciones en estructura y

52

53

�spacio
virtual
tiene, al igual que muchos otros programas oficiales,
uno dosis considerable de buenos intenciones. Pero
yo sobemos de qué está empedrado el camino al
sitio donde uno debe lasciate ogni speranza, y dado que de ésto todavía queda uno poco, posemos
al análisis del PDI.
Indiscutiblemente, su análisis introductorio es
correcto: lo informático, hija de lo convergencia
tecnológico entre los disciplinas computacionales
Y los telecomunicaciones, tiene un carácter estratégico para cualquier país que quiero tener un futuro. El PDI establece esto importancia equiparando
lo informático con lo imprenta y lo revolución industrial, desarrollos tecnológicos de importancia
histórica innegable. Rezo el texto: • Así como lo
imprenta amplió los capacidades de comunicación de ideas, y la revolución industrial amplió
los capacidades motrices del ser humano, ahora
lo informático recoge ambos efectos y los multiplico
en formo dramático·.

Burocracia e informática
Cuando repetimos que un camello es un corcel de
correros diseñado por un comité, ofendemos al
camello, cuyos jorobas son uno excelente solución
evolutivo o los extremosos condiciones del desierto,
pero también expresamos uno ancestral -y seguramente justificado- desconfianza hacia los comités como generadores de esquemas. Huelgo decir
que lo desconfianza en cuestión crece de manero
radical cuando el o los comités implicados forman
porte de uno burocracia, y si se troto de uno burocracia gubernamental, lo desconfianza se mudo
en escepticismo. El último poso, consistente en
transformar el escepticismo en franco incredulidad,
se produc.e cuando el producto de lo burocracia
gubernamental es oigo que se asocie o los palabras
·pion·, ·programo· o "desarrollo".
Así los cosos, no es de extrañarse que lo aparición de un documento llamado "Programo de Desarrollo Informático·, asociado o un esquema sin
dudo más abarcador llamado "Pion Nocional de
Desarrollo 1995-2000· fuero recibido por el autor de
estos líneos con apenas uno cierto dosis de curiosidad morboso: quería saber qué clase de programo ero capaz de generar nuestro inefable burocracia mexicano. Los siguientes son algunos de mis
conclusiones y reflexiones en relación o este documento Y o lo que en él se propone, y por supuesto
me encantaría discutirlas vía correo electrónico (mi
dirección es hsalazar@intercable.net).
El Programa de Desarrollo Informático (PDI)

Uno supondría, ante una introducción así de
contundente, que se definiría una estructuro programático y de acción acorde o los dimensiones
que se le declaran a la informática, pero el resto
del documento francamente no está a la altura del
preámbulo. Seguramente se debe, al menos en
porte, a que el PDI fue preparado por una burocracia gubernamental, misma que nos declaro un
puro sangre y nos ofrece un camello. Es cosa sabido
que los burocracias generan más burocracias, y
que ocultan su inacción detrás de un muro de
papel, debajo de un techo de programas repletos
de jerga progresista. La burocracia mexicana no
podía producir otro coso, en el terreno de la
informático, que el POI.
Seguramente no les faltó información. El documento enumera uno largo lista de eminencias que
va desde otros comités hasta los ajonjolíes de todos
nuestros moles, los ·miembros del Honorable Congreso de lo Unión•. Pero lo información no podía
traducirse sino en un Programa que, desde luego,
se convirtió por este hecho en Lo Importante. Tal es

54

el programa se define como "de observancia obligatoria para las dependencias y entidades de la
Administración Pública Federal". Hablando en plato, el programo pone este asunto estratégico en
manos de la burocracia. Y ya se sabe cuál es el
efecto de las entidades burocráticos sobre los
programas y proyectos que se les encomiendan. El
periodista Jorge Vlllegas comentó en fecha
reciente, con singular tino, que ·crear una instancia
burocrática mato cualquier actividad que se
pretenda fomentar·: ahí está, por ejemplo, el coso
de la caminata olímpico, otrora especialidad de
los mexicanos. Y ahí está también lo opinión del
geofísico Cinna Lomnitz, quien asiento que si en
otros tiempos lo Universidad Real y Pontificia de
México se convirtió, según definición de Justo Sierra, en una ·parlante casa de estudio" (por no decir
que en mucho ruido y pocos nueces), a la UNAM
de hoy la están motando lentamente tres factores:
burocratización, corrupción y tedio. Si la burocracia
nacional toma en sus monos el desarrollo Informático mexicano, ya podemos organizarle un responso.
Un segundo problema es que, de los seis objetivos declarados en el PDI, en realidad sólo debieran
competer al gobierno federal dos: lo promoción
general de la informática en todos sus aspectos, y
la defi~onliundtca e institucional) de un marco
de referencia. Tod~ lo demás tendría que dejarse
al
rcado, pero bpjo un juego de reglas claros y
de bvio aliento;/ desarrollo informático. Los demás objetivos son, a lo sumo, ilusiones, y por lo
meno aparecen como redundantes.
¿O
rJlQ.S-lormar recursos humanos? No necesariamente, so peno de ahogarnos, como ha
ocurrido en los últimos sexenios, en un mar de abogados y administradores de empresas que no encuentran trabajo. Si lo labor de estímulo se hace
correctamente, el mercado crecerá y con ello las
necesidades, que sin dudo hallarán eco en espíritus
emprendedores que sólo deberán ser regulados por
el marco de referencia antes citado. Convertir o
esto en un objetivo básico del PDI es cerrar los ojos
a lo triste realidad actual; tenemos 442 ·posgrados
de excelencia" (registrados en el padrón del Conacyt), pero todo lo que estos programas pueden darnos es unos 400 doctores al año. Otra vez en palabras de Cinna Lomnitz, ·carecemos del poder
básico de educar o nuestros propios ciudadanos.
Con 400 doctores anuales no vamos a detener lo
marea de ignorancia que proviene del crecimiento
vegetativo de la población".
En cuanto a la posibilidad de hacer investigación o ciencia informático, seguramente existe,
pero francamente llegamos muy tarde y muy
pobres. Igual que en los Juegos Olímpicos, no

la única interpretación posible cuando se lee que
los dichos comités y eminencias ·contribuyeron a
la conformación de un programa fundamental
para el progreso de México·. Nótese que se define
como importante no el resultado, no las acciones,
sino el programa mismo. Amén.
Pero vayamos al programo. En palabras
simples, tiene seis objetivos generales: ( l) fomentar
un uso mayor y mejor de los recursos informáticos;
(2) preparar más y mejor gente en estos disciplinas;
(3) alentar lo investigación científico y tecnológico
er:i informática; (4) desarrollar lo Industrio
informático mexicana; (5) desarrollar lo instalación
de redes, y (5) crear un marco jurídico y de coordinación adecuado para el desarrollo informático.
En sus aportados de diagnóstico, el documento trazo un cuadro desolador (Y real): el sector
privado compra siete de cado l O computadoras,
pero lo hacen sobre todo los grandes corporaciones, porque las pequeños y medianos empresas
simplemente no tienen recursos y por ello se quedan
coda vez más rezagadas; el sector público, que
compro el 30"/4 restante, lo hace sobre todo a nivel
federal, en los paro estatales y secretarías de Estado.
Apenas un 15% de los recursos informáticos gubernamentales son adquiridos por los gobiernos estatales y municipales (que además hacen malas compras), Tenemos en México, según el POI, 2 computadoras por coda l 00 habitantes, y apenas un
3% de las viviendas disponen de una computadora;
en países desarrollados, hay más de 15 computadoras por cada l 00 ciudadanos, y lo densidad
por hogar es de por lo menos un 30%. (El dato más
reciente aportado por Computer lntelligence
lnfoCorp. nos dice que en Estados Unidos la
penetración es ya de un 38.5% de los hogares.)
Tenemos, pues, pocas computadoras; tenemos
también poca gente manejándolas. Hoy mucho
interés por aprender estas disciplinas, pero los
programas de estudio son muy dispares, y el nivel
de investigación es muy bojo; no tenemos ni 500
investigadores en informática, y de ellos apenas 33
están en el Sistema Nacional de Investigadores.
Aunque somos un país relativamente pobre, más
pobre es el tamaño de nuestro mercado informático, que si bien abarco un 30% del total latinoamericano, apenas llega al 0.8% del mercado global. Y así continúa el rosario de quejas.
Sin ir demasiado a fondo, me parece que el
PDI tiene por lo menos tres problemas serios. El
primero es que asume al gobierno como ejecutor
necesario del programa, a través de los denominados Proyectos Informáticos Nacionales y Proyectos Informáticos Regionales, amén de lo Comisión de Seguimiento (¡otro!) creada para vigilar que
el programa se cumpla (porque debe saberse que

55

�podemos dejar a la buena voluntad, a los arrestos,
lo que debería ser resultado de una sólida infraestructura social. Tal vez debiéramos más bien estudiar
perfectamente el panorama para usar inteligentemente lo que existe y para así ahorrarnos la
comisión de errores. Lo mismo se puede comentar
sobre la posibilidad de desarrollar la industria
informática nacional: no tenemos nada qué hacer
en este terreno. El documento lamenta que la industria mexicana se
haya limitado a ser
distribuidora de
equipo y programas
extranjeros, comp si
esto tuviera algo de
negativo; lo malo
estriba en el exceso
de distribuidores
para tan escasa cultura, tan estrecho
mercado y ton amplios márgenes de
ganancia. Acaso
deberíamos imitar a
la India, que se concentró desde los
años 70 en la maquila de software
con muy buenos
resultados (no tenr
drá una gran cultura
informática nacional, pero al menos
recibe jugosos ingresos por el trabajo
de sus programadores). Conviene
que recordemos a
este respecto las
palabras del gurú
empresarial Peter
Drucker: "Los innovadores más exitosos son los imitadores creativos, los
Número Dos". Y ya
Japón nos enseñó que no tiene nada de malo
copiar, si se hace bajo el esquema de la ingeniería
inversa, esto es, copiar para aprender.
No le toca al gobierno construir la infraestructura de redes de datos; sólo establecer el esquema
bajo el cual éstas deberán operar. La instalación
física tendrá que seguir la misma ruta que estamos
viendo en los sistemas telefónicos de larga distancia: una vez abierto el camino a la competencia,

hasta Telmex está bajando los precios. En cambio,
si el gobierno tuviera que tender redes de fibra
óptica, la única probabilidad creíble es la de que
transmitir o recibir datos sería carísimo (tendríamos
que pagar por la red y por la burocracia).
Como tercer problema, el POI repite un esquema muy practicado por las burocracias: juzgar todo
por criterios numéricos, cuantitativos. A juzgar por
el diagnóstico y los programas particulares, necesitaríamos millones de
computadoras, miles
de especialistas, redes
repletas de tráfico de
datos y otras lindezas
de este jaez para incorporarnos a la cultura informática global. Pamplinas. Más que cantidad, necesitamos calidad; tal vez no necesitemos un Silicon Valley
o miles de científicos
informáticos; nos bastaría con tener una industria buena (aunque sea de distribución,
capacitación y soporte) y una estructura
buena.
Curiosamente, la
burocracia insiste en
sus criterios cuantitativos, precisamente en
un campo en el que lo
cualitativo desempeña un papel fundamental. Esto me recuerda una anécdota relatada por Nick Negroponte en Ser digital:
cuando entró a una
corporación con su
computadora portátil,
se le pidió declarara su
valor. Replicó que de
uno a dos millones de
dólares, y la empleada, luego de mirarlo con cara
de incomprensión, anotó 2 mil dólares: era incapaz
de entender que una computadora vale no por el
bulto en sí, sino por la información que contiene.
Lo fundamental en todo este asunto es precisamente lo recién anotado: la información. Pero
debe quedar bien claro que información no es lo
mismo que datos acumulados. Información es la
integración de datos en un esquema que tenga

/

56

sentido. Y la integración se logra sobre un sustrato
de referencia. En su Obra abierta, Umberto Eco
remarca que "la cantidad de información de un
mensaje dado está delimitada por una serie de
ideas que yo puedo tener acerca de la fiabilidad
de una fuente: si a un agente inmobiliario que me
vende una casa le pregunto si es muy húmeda y él
me contesta 'No', obtengo una escasa información
y quedo igualmente inseguro sobre la naturaleza
real del hecho. Pero si el mismo agente me responde 'Sí', contra cualquier expectativa mía y contra su propio interés, entonces recibo una buena
cantidad de información y paso a saber verdaderamente algo más sobre el asunto que me interesa·.
Para aplicarlo a nuestro tema, el acercamiento
cuantitativo de la burocracia sólo tendría sentido si
tuviéramos ya una cultura informática bien establecida. La información gana valor en el contexto adecuado, y es este contexto el que nos falta: imaginemos que de repente una fundación nos regalara 90 millones de computadoras, una para cada
mexicano. ¿Quedarían resueltos nuestros problemas? No de inmediato, porque no dejaríamos de
ser un país con apenas un 5.6% de alfabetismo
informático. Pero ciertamente necesitamos muchas
computadoras, porque ellas son, necesariamente,
la base para erradicar este analfabetismo. Y es esta
base, este cimiento, el que debe promover el
gobierno; la burocracia federal debería buscar
mecanismos para llevar computadoras a todos los
rincones del país (no a unos cuantos bolsillos, por
cierto), y todo esto sin interferir. Esto es lo que
necesitamos, y lo necesitamos más que un montón
de programas y comisiones; esto es lo que tendremos que hacer -con o sin la ayuda del gobierno- si
queremos participar con unos cuantos acordes en
el concierto de la informática mundial; tenemos
que ir, como país, más allá de las tibias miras del
POI; tenemos que usarlo como marco para crecer
y para emplear con inteligencia y talento las
capacidades de igualación y apalancamiento que
ofrece el universo informático.
El POI nos deja la triste impresión de que nuestra
burocracia quiere seguir el llamado Placebo de
Peter: ·un gramo de imagen vale lo que un kilo de
desempeño". Como país, necesitamos suscribir más
bien la Ley de Booker: ·un gramo de aplicación
vale más que una tonelada de abstracción•. ¿Qué
nos espera entonces? La pelota no está, no debe
estar, en la cancha del gobierno; está en la
sociedad civil, en el sector privado. Aceptemos que
si Santayana y Carlos Fuentes tenían razón y debemos aprender del pasado, también es cierta la
admonición de Alvin Toffler: si no cambiamos el futuro, tal vez nos veamos obligados a soportarlo.

Con
V

•

lame

regi
cente,

57

�ibros
y examen del estado de las cosas", algo así como
prueba, pues originariamente había venido de las
catas en los metales. Pero hoy todo ha cambiado
mucho: por todas partes se ha impuesto ta terminología y el sentido que determinó Montaigne en
sus famosos Essais, pero sólo en 1884 nuestro léxico
oficial dio cabida a "escrito generalmente breve,
etc.·, que es lo que habitualmente entendemos por
tates tentativas. La tradición, digamos moderna,
procede del siglo XVIII inglés y adquirieron forma,
más o menos, definitiva en los Essays of Elia de
Charles Lamb, que empezaron a publicarse en
1820. Desde entonces ni ensayo es una obra
primeriza; ni ensayista, un principante, sino que el
ensayista cobró un alto prestigio literario, que entre
nosotros tardó en formularse como terminología
precisa. (DRAE ensayismo no llegó hasta 1939 y
ensayista hasta 1925. Díez Canedo, con admiración, llamó ensayistas a los escritores del 98.) Porque
en España se mantuvo una terminología mucho
más tradicional que en otras partes. Quevedo citó
y admiró al señor de la Montaña, pero el ensayo
para el gran poeta era un discurso, y discursos se
siguieron escribiendo, hermanos de las silvas de
varia lección, de las memorias, de los informes. La
palabra se fue introduciendo con heterogéneo
valor y en el siglo XIX encontramos ensayos históricos, literarios y críticos, sobre el catolicismo y el liberalismo, sobre libros raros y curiosos, sobre filosofía ...
Con to que ta enumeración se hizo et cuento de
nunca acabar. Hasta que en 1884 la palabra
descartó a todas tas demás en el Diccionario académico y aun se llegó a identificar ensayo con
poema en prosa, pero prevaleció el buen criterio:
"escrito, generalmente breve, sin el aparato ni
extensión que requiere un tratado completo sobre
la misma materia",
Tras este largo excurso entendemos muy bien
lo que Alfonso Rangel nos cuenta. Desde sus ensayos ha abierto una ventana al mundo para asomarse a la vida; por ello repetimos, una vez más, el viejo
aforismo de Terencio: homo sunt et nihil humano

La trampa del tiempo
Manuel Alvar
Alfonso Rangel Guerra
La cuarta presencia
Ediciones Castillo
Monterrey, México, 1995.
En la primera de estas aproximaciones al hecho
literario, Alfonso Rangel se plantea el valor de la
palabra ensayo, por cuanto ella dará cobijo al
contenido de su libro. He escrito en alguna ocasión
de la turbada historia del término porque hoy todos
hablamos de ensayo y difícilmente hay coherencia
en cuanto acertamos a decir. Porque, y resulta
sorprendente, la palabra es muy reciente en español. En el siglo XVIII era ta "impresión, reconocimiento

58

alieno a me puto. Cualquier tema, si se trata con
dignidad y decoro, puede caber en un libro como
éste, pues tenía razón Montaigne, "cada hombre
lleva consigo la forma entera de la humana condición" . Rangel es un hombre liberal, y, a l encontrar
la heterogénea capacidad que tienen los ensayos,
se atiene a la forma del pensamiento que puede
abrir los caminos -libres- del hombre pensante.
Se me dirá que no es necesario un planteamiento
riguroso en la prese'ntación de tales escritos, pero
m1 postura no será tan relajada: leamos lo que
escribió Ortega con apariencia poco erudita, pero
pediría capacidad de entender. No hay citas a pie
de página, ni se vacían las gavetas de un fichero
sin mucho· discernimiento intelectual, pero el texto
está pensado, rigurosamente trabado en todas
partes, con una inmensa sabiduría soterrada o a
flor de piel, y, además, prodigiosamente bien
escrito. Hemos llegado a perfilar lo que hoy, y desde
este libro, podemos entender por ensayo. Y sin
deliberación, ni otra deliberación que la excelsitud
del autor, nos ha aparecido el nombre de Ortega.
Y Alfonso Rangel en algún momento discurre sobre
Alfonso Reyes: es la c ompañía que los dos grandes
hombres hubieran deseado. Porque amigos en
España, se admiraron y se c omplementaron. Creo
que es cierto: en el fondo, y en la forma, ambos
fueron moralistas. ¿Cómo no tener presentes las
palabras de Ortega cuando grabo para el Archivo
de la p alabra? Es bello el ensayo a propósito de la
Cartilla mora/de Alfonso Reyes porque está dentro
del espíritu generoso de don Alfonso - iCÓmo no!Y de los principios que hubiera seguido -y siguiódon José. Que Ortega medite sobre España, ¿sabemos todo c uánto le debemos?, es lógico. Pero las
palabras de Alfonso Reyes nos llenan de emoción ...
"el espíritu mexicano está en el color q ue el agua
latina, tal como ella llegó hasta nosotros, adquirió
aquí, en nuestra casa al correr durante tres siglos
lamiendo las arcillas rojas de nuestro suelo" . Y, sin
asomo de broma, diría : "quiero el latín para las
izquierdos" . Gran lección de humanismo y humanidad. Cuando tanta barbarie nos cerca, no está mal
recordar al vasco Ramón de Basterra contemplando el foro de Roma: viéndolo sintió que, gracias
a él, "bárbaro redente vivo". ¿Cuántos hombres
somos libres, y redimidos, gracias a la voluntad de
Roma. "
El libro de Alfonso Rangel es un buen libro de
ensayos porque nos hoce pensar en lo que nos es
propio y en lo que nos es ajeno. ¿No era eso lo que
hacía Alfonso Reyes en Madrid? ¿No es eso lo que
hemos aprendido de Ortega? Entonces las páginas
-blancos, bien impresas- nos van desgranando
angustias y pesares, que tal es la condición del
hombre en este asendereado siglo XX que ahora

termina. Entonces Kafka o Joyce nos son prójimos y
nada ajenos, porque supieron reflejar "lo enfermedad moral y social de su época", pero ¿no es
esto lo que el hombre Rangel Guerra experimenta
al sentir la caída de la lluvia sobre el corazón de
Verlaine o el sonido que movió a Vlodimir Nabokov?
Pero en el ensayista, si lo es de verdad, la
c ultura se manifiesta en los presencias inesperados.
Decimos árbol y lo asociamos o sentimientos o a
hombres que nos ensañaron a sentir: An tonio
Macha-do, Bias de Otero. Lo dice alguien que no
nació en estos pagos sino en el remoto -y belloMonterrey. Lo dice quien sabe todo esto por
ejercicio de voluntad y por espíritu de amor: libros y
exilio español. Qu ~ sólo así es posible acercarse a
lo que más neces1ia de nuestra comprensión. Página a página vamos descubriendo la mucha sabiduría de Rangel, que es la negación de la pedantería . Lo que tenemos en nuestro interior aflora si lo
estimulamos, pero no por ejercicio escolar, sino por
asimilación de nuestra propia sangre. Leo y leo. Mis
sorpresas no se agotan sino que se excitan, tantos
nombres nuestros (míos los de España y México, los
de Chile y la Argentina) gracias al prodigio de la
lengua común. Y gracias a muchísimos saberes
compartidos. No c reo ofender a Alfonso Rangel
Guerra si lo considero nuestro, como nuestro fue
hasta límites impensados, aquel paisano suyo al que
seguimos llamando don Anfonso Reyes.

. .:~

( ,,

. ::

i~~~~1.{~·

Armas r Letras felicita a su colaborador Héctor
Al varado. por la obtención del Premio Nacional a Primera Novela "Juan Rulfo" con su obra
Esa llaga, la memoria.

El equipo de esta revista se congratula también
por la beca del FONCA otorgada a su Secretario de redacción. el poeta Óscar Efraín Herrera.

59

�.

~-

al último aguafuerte de 1969. Xilografías, litografías,
punta seca, ruleta. La obra posterior de Toledo puede decirnos cómo salió de ese viaje. Volkow, aquí,
la poeta, en su propio viaje de interpretación, intenta avanzar a Toledo, pensándolo y sintiéndolo,
expresándolo tan bien, pero desde una barrera
natural, siempre con la conciencia ubicua. Hacer
e inteligir es más que hacer.
Es un texto de escritura pura que va más allá,
a mi manera de ver, del arte al que se impone: esa
porción gráfica de Toledo. Poesía, por momentos
música, prosa extraordinaria que no permite fisuras,
ahíta de imágenes, de metáforas, de trabajosa
complicidad, de domada perfección. Siempre la
claridad. Toledo pretexto. Me pregunto si éste lo
mereció, si comprendió este acto de amor irrepetible de Verónica Volkow, que trata de penetrarlo
todo, abarcarlo todo, cada resquicio, en busca del
sentido. Hay en lo dicho, con lo que se quiere decir,
una implacable lucidez.
La recreación por la escritura supera, exagera
el contenido de la gráfica. El texto no sólo amplía,
florece, abunda: contiene más que el contenido.
Desvela el otro lado de las cosas que Toledo ya
había tratado de poner en el otro lado, y las agota,
y las trae de nuevo aquí. El valor del texto se
independiza de la gráfica.
Difícil ver, con todo, el juego ·a rienda suelta·,
el humor o la risa en lo de Toledo, cosa que sólo se
adquiere de regreso, con la gracia, cuando uno se
instala en la iluminada simplicidad. Me parece más
seria complicación, que apunta, desde luego, que
denuncia, tal vez, pero aún en el terreno de la búsqueda psicológica personal que, precisamente,
encuentra en Verónica Volkow a su lectora, entre
todo lo anteriormente dicho, analista experta
también, y que, aquí, se consagra. Con un estudio
así podemos esperar más grandes arribos.

~

J

Volkow sobre Toledo
Humberto Martínez
Verónica Volkow
La mordedura de la risa. Un estudio sobre
la obra gráfica de Francisco Toledo
Editorial Aldus
México, 1995.
Este ensayo de Verónica Volkow se inscribe en esa
línea de críticos de arte que son a la vez artistas
creadores. Todo arte es creación, pero no lo contrario. Creación puede serlo casi todo, porque todo
es irrepetible y único. Siempre estamos creando. La
síntesis de partes creadas es original, agrega su
diferente visión. Yendo al extremo, la simple y pura
repetición no es tal, como lo demostrara Borges en
Pierre Menard. En cambio, propongo que no todo
puede ser arte. El crítico que de suyo es artista lo
sigue siendo cuando enfoca su mirada sobre otro
arte y lo valora. En este caso su arte se revela en el
uso especial del lenguaje que no intenta explicar,
sino comprel")der. Aparece esa forma personal que
es creadora y esa amalgama con un contenido
del que no puede separarse y que, pienso, ofrece
aquí el máximo arte: la comprensión de un sentido
que abre nuevas posibilidades, otros mundos.
Además de ser lenguaje, el decir, por sí mismo una
fiesta, existe lo dicho (y lo no dic;ho, por supuesto)
que ilumina y aumenta el horizonte de nuestra
comprensión. Esto también es una fiesta. Se requiere
conocimiento y madurez, técnica y experiencia. Se
da pocas veces. se da en el crítico artista.
En su estudio, Volkow va muy adentro, tanto o
más que Toledo, al parecer, traspasando ese límite
del que generalmente se vuelve sano y salvo con
dificultad, pero enriquecido. Esta obra gráfica de
Toledo es antigua, de sus primeros tiempos, la que
acaso lo marcará definitivamente, y que va de 1959

***
Verónica Volkow se inició, en 1979, con la
publicación de su primer libro de poemas: La Sibila
de Cumas (Taller Martín Pescador); vino luego Utora/
de tinta (UNAM, 1979); El inicio (Oaxaca, 1983);
Los caminos (1989), y últimamente otro poemario
sobre los Arcanos. Traductora, y con un Diario de
Sudáfrica (Siglo XXI), ha escrito crítica de arte y
literatura con regularidad. La mordedura de la risa
es una primera suma de su experiencia crítica.
La Editorial Aldus, de México, D.F.. por su parte,
convertida en una de las mejores casas editoriales
de nuestro país, publica esta obra en una excelente
edición dentro de su colección 'Las horas situadas·,
serie: Iluminaciones.

60

dónde viene y adónde va (fundamentos filosóficos).
También, de dónde viene el mundo (relaciones
ciencia-fe).
Llega una postal de México para Sofía . Es de
su padre. En ella dice que tiene muchos deseos de
regresar a casa. El es piloto aéreo. Junto a la postal
hay un sobre amarillo que contiene unas hojas
escritas a máquina y que son un curso de filosofía.
En este curso se habla de los mitos presocráticos y de los mitos nórdicos -Tor, Odín, Frey,
Freya, Heder y Balder-. También, se da cuenta de
Tales, Parménides. Heráclito, Anaxágoras, Demócrito (presocráticos griegos).
Sofía pide a su incógnito profesor conocerlo y
tomar café con él una de esas tardes. Finalmente
se conocen. Se llama Alberto Knox y le comenta
que es muy arriesgado llevarle los sobres personalmente, pero que lo hará a través de un mensajero.
En las siguientes lecciones, el profesor Knox
descubre a Sofía las maravillas del pensamiento
socrático, platónico y aristotélico, esto a través de
un video (la novísima forma de enseñar). Luego de
verlo, Sofía dice a su mamá: "He estado en Atenas".
Para sus quince años, Sofía invita a sus amigos
Marte, Anne Marie, Hege, Jorum, Jorgen ... Ríen,
juegan, se divierten. La novela describe todo lo que
pasa a un adolescente de esa edad. Y se liga el
relato con la filosofía cristiana (San Agustín, Santo
Tomás ... ).
Vienen luego el Renacimiento, la época barroca, Descartes, Spinoza, los empiristas ingleses
· (Loc ke, Hume, Berkeley... ), Kant, Hegel, Kierkegaard
(no podía faltar), Marx, Darwin, Freud, etc.
Muchos enigmas familiares y sociales se descubren a las protagonistas Hilde y Sofía, en su
contacto con la filosofía. Pero, sobre todo, muchos
enigmas intelectuales se develan, ante el conocimiento o la aproximación del ser en cuanto ser.
Se trata de una novela muy agradable a los
adolescentes, pero no menos apasionante para
todo aquel que busca la verdad, el bien y la belleza,
como valores absolutos que tienen alguna correspondencia en el mundo de lo real.
El libro es particularmente útil en bibliotecas
escolares y como texto de apoyo para los profesores de escuelas técnicas, preparatorias y profesionales.

El mundo de Sofía
José Roberto Mendirichaga
Jostein Goarder:
El mundo de Sofía. Novela sobre la historia de la
filosofía
Trad. K. Baggethun y A. Lorenzo. Ed. Patria-Siruela
México, 1995, 633 p.
El subtítulo de este libro de Jostein Goorder, noruego, es "Novela sobre la historio de la filosofía ", y se
trota de una ágil y singular obro que ha resultado
ser un best-seller en Europa y en el mundo.
Jostein Gaarder dirige El mundo d e Sofía a los
jóvenes de preparatoria, nivel en el que enseñó por
espacio de once años en Oslo. Es autor de otros
libros, como El diagnóstico (1986), Los chic os de
Sukhavati (1987), El p alacio de la rana (1988) y El
misterio del solitario (1990). Es Premio Europeo de
Literatura Juvenil por El misterio de Navidad (1 992).
Resulto sencilla la configuración de El mundo
de Sofía. Se trata de una joven preparatoria na que
se empieza a interesar en el tema - la filosofíagracias al correo que mantiene con un enigmático
profesor.
Para Sofía Amundsen va a haber varios enigmas. Quién sea Hilde Moller, una chica de la misma
edad a través de la cual llegan postales y cartas;
quién, el secreto profesor de filosofía, el que le
manda las lecciones a través de c orreo personal y
a quien conocerá finalmente.
El relato arranca con las primeras postales y
cartas que recibe del misterioso profesor, puestas
en el buzón del Camino del Trébol, junto a su casa,
muy cerca del bosque. En ellas se le pregunta de

Nota de la redacción:

En el poema "Tú estás en todo·, de Ernesto Rangel Domene,
publicado en el número anterior, pág. 17:
Donde dice: cubre de yerma sal la cementera
Debe decir: cubre de yerma sal la sementera

61

�principales: a la vanidad de muchos autores, que
desean convocar la atención general sobre sus
producciones, y a la falta de inteligencia con que
se diseñan los programas editoriales aquí y en
China. Tal es la tesis que sostiene el escritor Gabriel
Zaid (Monterrey, 1934) en su volumen Los demasiados libros, finalista del XXIV Certamen Anagrama
de Ensayo. Admitiendo que el argumento está en
franca contradicción con la aparición del texto,
Zaid aplica con precisión quirúrgica sus habilidades
Ingenieriles para calcular cuáles debieran ser los
tirajes adecuados para distintos tipos de libros, y qué
fórmulas debieran aplicar los editores y libreros a la
hora de decidir impresiones y reimpresiones.
Tradicionalmente se dice que el libro, existente
en varias encarnaciones desde los orígenes de la
escritura, nació a la humanidad a mediados del siglo XV, cuando el alemán Johann Gutenberg diseñó la fundición de tipos. El sociólogo canadiense
Marshall McLuhan declaró, en su introducción a La
Galaxia Gutenberg, que "la prensa de tipos móviles
creó un nuevo mundo circundante, por completo
inesperado; creó el público·. Pero dado que los
primeros volúmenes que salieron de las prensas de
Gutenberg y sus discípulos fueron grandes libros
eclesiásticos, tal vez tenga más razón la tesis de
Nicholas Negroponte, el director del Laboratorio de
Medios del MIT, para quien la "Invención• del libro
debe atribuirse más bien al impresor Aldo Manucio,
mucho menos conocido que Gutenberg.
Aldo Manucio, que trabajaba en Venecia,
empezó imprimiendo libros en folio y en cuarto,
como sus colegas impresores, pero en el amanecer
del siglo XVI imprimió una edición de Virgillo en
formato octavo: el primer verdadero libro "de
bolsillo" y por tanto un poderoso instrumento de divulgación del libro. El volumen incluía otra innovación de Aldo: el empleo de la tipografía que hoy
llamamos cursiva. Aquellos primeros libros pequeños
y en cursiva son llamados aldinos, y en poco tiempo
el emblema del impresor -un delfín enroscado en
un ancla-se difundió lo bastante como para ameritar imitaciones. O sea que junto al libro de bolsillo
nacieron las ediciones "piratas· .
De acuerdo con Luis Gregorich, "el éxito y la
rápida difusión de la imprenta demuestran que se
trataba de una necesidad social. En menos de
veinticinco años el invento de Gutenberg se propagó por toda Europa. Probablemente el número de
Incunables (los libros impresos desde la creación de
la Imprenta hasta 1500) exceda los veinte millones.
La imprenta había de llegar a América en 1530,
fecha en que arriba a México el impresor Lombardo
Giovanni Paoli, discípulo del sevillano Juan
Cromberger·. Zaid anota que si en 1450 se
Imprimieron alrededor de 100 títulos, hacia 1550 el

Las prensas gemebundas
Horacio Solazar
Gabriel Zaid
Los demasiados libros
Anagrama
Barcelona, 1996
Si lo herramienta es uno extensión de lo
mono, el libro es uno extensión de lo
imaginación.
Jorge Luis Borges

Nunca me fue posible desentrañar un misterio que
aparecía ocasionalmente en el televisor vespertino
de mi infancia. De vez en cuando, el enemigo de
Batman era un sujeto provisto de anteojos que
respondía al nombre de El Bibliófilo. Hasta donde
alcanzaba a ver, su principal delito era una desmedida afición por los libros, y hasta la fecha sigo
pensando que poner esta manía (por decirle de
algún modo) al mismo nivel que las perversidades
del Pingüino o el Guasón era un grave indicio de
cuán impopular era la lectura entre los televidentes
de los años 60. Eran aquellos los años de auge de
la ·caja idiota·, y en Estados Unidos la popularidad
del nuevo medio había sido tan marcada que de
1947 a 1960, el número de hogares provistos de televisor creció de 16 mil a 45 millones. Pero sin duda
los guionistas de Batman estaban mal informados:
en ese mismo lapso, las editoriales norteamericanas
habían elevado su oferta de títulos de 7 a 15 mil
libros. Y dado que los mercados crecen únicamente
donde hay clientela, sólo podemos suponer que,
contra el mensaje implícito de Batman, sí había
suficientes lectores.
A nivel mundial, en 1952 se publicaron casi 250
mil títulos, y los libros, más fértiles que los proverbiales
conejos, siguen creciendo a un ritmo cinco veces
superior al demográfico, de suerte que a la vuelta
del siglo tendremos la imponente cantidad de un
millón de títulos anuales, con tirajes que van desde
unos cuantos cientos en las ediciones privadas
hasta los 12 millones de copias de la novela The
Firm, escrita por John Grisham. Bajo cualquier
ángulo que se le mire, estamos hablando de muchos libros. La bibliografía universal albergará en el
año 2000 unos 52 millones de títulos, y sin duda
seguirá creciendo a paso veloz.
Si todos estos volúmenes fueran valiosas
aportaciones a la cultura universal, sería difícil
objetar su aparición, pero dado que la mayor parte
de ellos nunca se comentan, traducen o reeditan,
no queda otra conclusión que ésta: sobran muchos,
muchísimos libros, y esto se debe a dos razones

62

índice había crecido hasta 500 libros anuales,
número que tres siglos más tarde se había multiplicado por 100 y que, como se dijo líneas atrás,
llegará al millón de títulos anuales en el año 2000.
·¿Quién podrá detener la multiplicación de libros?
-se pregunta Zaid-. Por un momento, parecía que
iba a ser la televisión . Marshall McLuhan escribió
(¡escribió!) libros proféticos sobre el fin de los tiempos
librescos. Pero la explosión del libro lo dejó hablando
en el desierto·. A razón de un libro cada medio
minuto, las prensas del mundo gimen bajo el peso
de más y más volúmenes condenados a desesperar
al bibliófilo. "Decir: Yo sólo sé que no he leído nada,
después de leer miles de libros, no es un acto de
fingida modestia: es rigurosamente exacto, hasta
la primera decimal de cero por ciento · , asienta
Zald: la humanidad escribe mucho, mucho más de
lo que es capaz de leer.
De acuerdo con el análisis del autor, el problema global del libro no son los millones de pobres
que apenas saben leer y escribir, sino los millones
de universitarios que en vez de leer quieren ser
leídos, algo a lo que, por lo demás, los impulsa un
muy generalizado sistema de "inflación" curricular.
Hay que publicar a toda costa, y así, ¿quién tiene
tiempo para leer?
Zaid argumenta que si el libro puede ubicarse
junto a otros medios masivos como prensa, cine,
radio y televisión, un factor crucial lo distingue de
estos medios: su bajo precio. Periódicos, películas y
programas televisivos requieren audiencias de
centenares de miles para que su producción sea
rentable; en cambio, bastan unos cuantos miles e
incluso unos cuantos centenares para que resulte
redituable la edición de un libro. El ya citado Luis
Gregorich señaló: "es seguro que el libro, para
sobrevivir, deberá masificarse aún mucho más de
lo que permiten suponer las experiencias bastante
tímidas de los libros de bolsillo". La opinión de Zaid
es adversa a este juicio: son muy escasos los libros
que requieren una verdadera masificación, y los
tirajes pequeños son preferibles porque reducen el
despilfarro y garantizan una mayor diversidad.
"Hay una tradición llorona de la gente de libros
(autores y lectores, editores y libreros, bibliotecarios
y maestros). Una tendencia a quejarse hasta del
buen tiempo. Esto hace ver como desgracia lo que
es una bendición: la economía del libro, a diferencia de la economía del diario, el cine, la televisión,
es viable en pequeña escala". Y si la cultura es,
como la presenta Zaid, una conversación cuyo
centro está en ninguna parte, la uniformización
(que estaría representada por libros de tirajes
mayúsculos) sería más pérdida que ganancia. "Que
todo el mundo participe en una sola conversación

no la enriquece: la reduce·. La auténtica cultura
universal no es la aldea global de McLuhan, centrada en un micrófono, sino una multitud proteica
de aldeas, cada una de ellas centro del mundo.
En réplica a los argumentos socráticos de que
la conversación viva es preferible a la conversación
muerta implicada por los libros, Zaid arguye que la
letra muerta no es un mal de la letra, sino de la vida.
Abundan en toda charla, en todo sermón, en todo
discurso y en todo acto cotidiano largas parrafadas
de letra muerta, que no enriquece; pero esto no es
culpa del lenguaje. "La cultura es conversación.
Pero escribir, leer, editar, imprimir, distribuir, catalogar,
reseñar, pueden ser leña al fuego de esa conversación, formas de animarla. Hasta se pudiera decir
que publicar un libro es ponerlo en medio de una
conversación; que organizar una editorial, una
librería, una biblioteca, es organizar una conversación". Y existe una ventaja en comparar a la
cultura con una conversación: cuando se platica,
no se habla en general, sino con un interlocutor;
hacer cultura editando libros tiene que basarse en
una premisa clara: primero hay que determinar
· quiénes pueden decir algo de interés para quiénes; cómo, dónde, cuándo reunirlos" . No se necesitan millones de ejemplares de un libro: basta poner
unos cuantos miles en las manos adecuadas para
que se modifique el rumbo de la cultura.
Para los libreros y editores, el ensayo de Zaid
ofrece consejos y juicios de lo más pragmático.
Algunos libros llegan a venderse cuando son
novedad, pero tras la oleada inicial, es difícil que
haya venta de reposición: los demás ejemplares
van a parar a las bibliotecas de los amigos, a las
librerías de usado o a los registros bibliográficos.
Conviene a quienes estén en el difícil negocio de
vender lib ros el aprender de memoria esta
afirmación: "Fuera del lugar, del momento, en que
va a producirse el encuentro feliz con su lector, un
libro no vale ni el papel en que está impreso: es
basura dispersa por las calles, flotante en el mar"
Peor todavía: es un gasto no recuperado, una piedra atada al c uello, una equivocación que se
puede pagar con la ruina.
Zaid sugiere que los libreros se deshagan del
acervo muerto, de la masa inmóvil, y que busquen
opciones como la especialización, la oferta de
fondos editoriales completos, las ventas a consignación y otros esquemas. Si hay que apostar, debe
hacerse sobre lo colocable el primer año, o más
bien en los primeros meses, porque después de ello
todo es pérdida.
Aunque Los demasiados libros es claramente
obra de un ingeniero, es también obra de un escritor. Zaid comparte con Mortimer Adler la noción

63

�un libro dirigido a ·un amplio público lector", el que,
definitivamente, no puede ser imaginado a partir
de lo que uno lee, aunque sí un poco a partir de lo
que tiene en las manos, pues está más cuidada la
presentación que el contenido.
¿A quién está dirigido, entonces, este libro?
¿Quiénes forman ese ·amplio público lector"? Si el
libro lo integran sólo fichas de autores (nació en .. .,
murió en ... , escribió tal ...), convendría que todo
mundo lo tuviese en casa para cuando se requiriese
hacer una consulta, pero aun esta idea se frustra,
pues los autores no marcan los criterios que los
guiaron para seleccionar a los escritores cuya ficha
integrarían al volumen, ni explican la razón de la
ausencia de un género literario tan importante como es el dramático; así que si este libro consigna
"La literatura mexicana del siglo
tras su lectura,
bien podríamos interpretar que en este siglo no ha
aparecido un solo dramaturgo mexicano. ¿Que
aparecerá en el volumen dedicado al teatro? Tal
vez. pero aquí debe explicarse su ausencia, pues
el dramaturgo es también un escritor, un literato.
Resulta increíble. por ejemplo, que en este recuento
no se menciona el nombre de Emilio Carballido, ya
no como dramaturgo, sino como novelista (Las
visitaciones del diablo) o como cuentista (Lo cojo

de que leer un libro es mantener una especie de
conversación o, como quería Pedro Laín Entralgo,
·un silencioso coloquio del lector con el autor de lo
leído". Después de leer este pequeño pero sustancioso librito. el lector no sólo tiene una mejor idea
del universo del libro; también comparte con Zaid
aquella antigua conseja de que ante la abundancia, es mejor que de lo bueno haya poco. Palabras
que, por cierto, tenían que haber sido mejor dichas
por alguien más, mucho antes. En este caso, por
don Francisco de Quevedo y Villegas, quien escribió
aquello de que
Retirado en la paz de estos desiertos,
con pocos pero doctos libros juntos,
vivo en conversación con los difuntos
y escucho con mis ojos a los muertos.
Si no siempre entendidos, siempre abiertos.
o enmiendan. o fecundan mis asuntos.
y en músicos callados contrapuntos
al sueño de la vida hablan despiertos.

xx·,

Para el florero y el jarrón

Michael, sobre todo cuando ya existen libros de la
misma línea de trabajo (ficheros) aunque no de
iguales vuelos publicitarios ni burocráticos, como la
tradicional Historia de la literatura mexicana de Carlos Gonzólez Peña; Uteraturo mexicana, de María
del Carmen Millón; Breve historia del cuento
mexicano, de Luis Leal; Breve historia del teatro
mexicano, de Antonio Magaña Esquive!, entre otros,
pues, les guste o no la idea, en esa línea flcheril
están, con la salvedad de que éstos no son tan
ambiciosos, y asumen su carácter de ·breviarios
culturales·, y en menor espacio ofrecen mayor
Información. Igual podría decirse de otros textos
cuyo valor informativo aumenta ante la aparición
de éste, como sería el caso de la primera versión
del Diccionario de escritores mexicanos de Aurora
M. Oc ampo, o México en su novelo de John Brushwood, los que, en su reducclonlsmo, ofrecen más
utilidad que éste de Martínez y Domínguez.
En fin, quien tenga un librero amplio, un florero
y un jarrón, con este libro completa el adorno de
su sala. Los lectores de literatura mexicana seguiremos esperando el trabajo serio, profundo y justificado sobre ·La literatura mexicana del siglo
(con Inclusión de dramaturgos, por supuesto).

Arqueles Vela y Germán Llst Arzublde".
Lo único concreto que se ofrece sobre el tema
es que ·convocaban a una revoluclón poética que
exaltaba el maquinismo del mundo moderno, el
cosmopolltlsmo y una emoción personalísima·, y
que ·Los llbros representativos del movimiento(, .. )
han sido recogidos, con Introducción por Luis Mario
Schnelder en El estrldenttsmo. México. 1921-192'1",
y no aparece, por ningún lado, el titulo de esos libros
representativos; no quedan consignados ni Urbe,
ni Andamios Interiores (de Maples Arce ambos), ni
El café de nadie, ni La señorita etcétera (de
Arqueles Vela), ni Avión (Kyn Tanlya), ni siquiera El
movimiento estrldentlsta de Llst Arzublde.
Visto esto, qué tanto puede servirle a un estudiante, si lo consultará y se quedará en las mismas;
no es, por tanto, el estudiante, ese ·amplio público
lector·.
Entonces, ¿qué pasa con este libro?
Mientras se avanza en su lectura se va creando
una sensación de desaliento, y de no ser porque
aparece un ·areve repaso a las letras contemporáneas de México (1955-1993)", cualquiera se
preguntaría cuál es la aportación real de este trabajo de José Luis Martínez y Chrlstopher Domínguez

xx·

vacío).

Genaro Saúl Reyes

Así se llega a otra objeción: ¿cómo se explican
las ausencias?. ¿a partir de qué línea se decidió
qué autores merecían un párrafo y cuáles un capítulo completo?
Octavio Paz es un gran escritor, es innegable;
pero ¿por qué dedicarle un capítulo íntegro en un
libro que es en sí un fichero? Si ya las ausencias
saltan a la vista. resulta injusto quitar espacio para
integrar más fichas.
Otros puntos incomprensibles. ¿Cuáles fueron
las líneas para ·etiquetar"? Algunos capítulos son
titulados temáticamente; otros parecen cargar a
cuestas el primer título que pasó por la mente.
Veamos. l. Del Modernismo a la nueva literatura; 11.
Los ateneístas; 111. El impacto de la Revolución; IV.
Ensayistas y críticos; V. El Colonialismo; VI. Tres
poetas; VII. Figuras aisladas; VIII. La literatura de
vanguardia; etcétera.
¿Qué me indican por su título capítulos como
"Ensayistas y críticos· o ·Figuras aisladas"? Nado.
Sólo se aprecia una lista de nombres que habría
que integrar en un punto común.
Quedamos en que el libro es un fichero, y como
tal puede resultar muy valioso para los estudiantes,
quienes se convertirían así en ese ·amplio público
lector· que se refiere en la presentación. Se toma
al azar una ficha, y se descubre que no tiene los
datos mínimos para conocer el tema; verbigracia,
página 57, "El estridentismo: Manuel Maples Arce.

José Luis Martínez y Christopher Domínguez Michael

La litertura mexicana del siglo XX
CONACULTA
México, 1995.
Con el objetivo claramente definido de difundir ·a
través de libros de carácter histórico y monográfico
diseñados para un amplio público lector. el acontecer cultural y artístico del país a lo largo del presente siglo". el Consejo Nacional para la Cultura y
las Artes ofrec¡e la colección Cultura Contemporánea de México, y en ella el volumen La literatura
mexicana del siglo XX, firmado por José Luis Martínez
y Christopher Domínguez Michael.
En lujosa presentación y con una envidiable
colección de fotografías de muchos escritores
mexicanos del presente siglo, La literatura mexicana
del siglo XX invita a una inmediata lectura, la que
también de manera inmediata es cubierta, quedando la sensación de que al título le faltó algo,
alguna palabra que refleje la idea de lo que el libro
ofrece: "breviario de literatura..:, ·prontuario de
literatura...·, ·fichero de literatura ... ·; porque anunciar directamente ·La literatura mexicana del siglo
le queda muy grande.
Hablemos claro.
En el texto de presentación se indica que es

xx·

64

Q\iint

clo■es:
intín 106 8 Col. Mitras Centro
Monterrey, N.L C.P.64460
Correo electrónico: pdeislaOmoil.giga.com
Fax: (8) 344-76-85

65

�respuesta en el volumen preparado por Fabrizio
Mejía Madrid y Julio Patán Tobío, mexicanos casi
treintañeros, quienes junto con once autores más
ofrecen un mosaico descriptivo de la realidad
sexual de México en la era del sida y el Internet.
Más que un análisis o estudio, Entre las sábanas es
un muestrario compuesto por testimonios de experiencias personales, reseñas de tours por bares y
prostíbulos capitalinos, una conversación grabada,
los resultados de una encuesta y la relación
detallada de puntos de reunión, tiendas, costos y
servicios. Todo ello con el fin de ilustrar cómo la
sociedad mexicana se ha vuelto más permisiva en
el terreno sexual. En esta relación de placeres
públicos y privados nos enteramos, por ejemplo, de
que los jóvenes de los sesenta, hoy adultos, hablan
del condón pero no lo usan; también de que las
mexicanas expresan su sexualidad abiertamente y
de que las prácticas masturbatorias encuentran
distintas alternativas en el espacio virtual. Otra
información interesante y acaso sorpresivo es que
en relación a la permisividad sexual, los simpatizantes del PRI son menos tolerantes que los panistas
y los perredlstas, la práctica del sexo oral es más
aceptada en Guadalajara que en la ciudad de
México o Monterrey y, de acuerdo con las tasas
por millón de habitantes, Veracruz es la ciudad que
presenta un índice más alto de infectados de sida .
Sin pretender demasiado, este libro misceláneo
resulta ameno, informativo y representa una buena
opción de lectura. Aparte de los coordinadores del
volumen, también participan José Carlos Castañeda, Roberto Pliego, Néstor L. Ojeda, Jaime Ramírez Garrido, Mónica Bernal Bejarle, Raúl Jardón,

Contraportada
Libertad González
Fabrizio Mejía Madrid y Julio Patán Tobío (coords.)

Entre las sábanas
Cal y Arena
México, 1996.

¿Qué sabemos de la sexualidad de los mexicanos?
¿Se han dado cambios en las últimas décadas o
seguimos con las mismas ataduras y tabúes?
¿Cuáles son los gustos de alcoba de los jóvenes y
no tan jóvenes? ¿Tienen las mujeres algo nuevo qué
decir sobre el particular? ¿Cuál es la oferta y quiénes son los demandantes de la extendida industria
sexual de los noventa? Preguntas como éstas hallan

eso, de Jacqueline Zúñigo; y La ventana de los deseos,

de Héctor Alvarado, quien, por cierto, fue el ganador en
este año del premio nacional a Primera Novela 'Juan
Rulfo", con sede en Tlaxcala. Vaya desde aquí un reconocimiento o la labor de estos escritores que desde hace
poco más de dos años mantienen su publicación literaria
en formo Independiente y ahora, con el apoyo de una
beca del Fonca y aportaciones propias, Iniciaron su editorial que seguirá publicando a otros autores en próximas
fechas.

ABUNDANTE fue la producción editorial en este verano
regiomontano. Iniciativas particulares, Institucionales y
comerciales coincidieron en lo publicación de uno cantidad importante de libros de literatura e historio, principalmente, así como revistos y otros formas Impresos de
difusión cultural.
Sobresalió lo aportación que hicieron los escritores
que realizan Papeles de lo moncuspio, quienes añadieron
o su publicación mensual la empresa de uno colección
literario que bautizaron como Libros de lo moncuspio, y
que hasta el momento han hecho circular seis títulos:
Háblame en lo lengua de Jo ausencia, de Ana Kulllck
Lockner; Crepúsculos de lo ciudad, de Dulce María
González; Cuentos platicados, de Julio César Méndez; El
topógrafo y lo tarántula, de Patricio Laurent; Quién dijo

DENTRO DE LAS actividades conmemorativas por el cuarto
centenario de la fundación de Monterrey se hicieron una
serle de publicaciones de contenido histórico y testimonial. Monterrey, espejo nuestro de cada día (crónlcas),colectlvo; Los festejos de Monterrey en 1946, de Celso
Garza Guajardo, colectivo; Fundidora diez años después,
de Sandra Arenal.

66

Julián Andrade Jardí, Ricardo Cayuela Gally,
Eduardo Vázquez Martín, Ricardo de la Peña y
Rosario Toledo.

nuevo · gurú" de la Era Digital y la mente maestra
detrás de la noción de multimedia. Durante más
de una década, Negroponte y su equipo de 300
nerds computacionales han estado detrás de una
cantidad enorme de innovaciones que han ayudado a definir el perfil del presente y están demarcando el rumbo del futuro. Parte de las reflexiones
filosóficas y sociales de Negroponte son vertidas
cada mes en la tercera de forros de Wired, una de
las más abiertas y singulares revistas aparecidas en
los últimos t iempos, y Ser digital, la versión
latinoamericana de Being Digital (Knopf, 1995), es
una compilación corregida y aumentada de sus
primeras 18 columnas. Definido como una auténtica Declaració n de Independencia de la Revolución Digital, e l volumen presenta al lector en una
prosa simple pero aguda los vericuetos de la nueva
jerga asociada a l m undo electrónico y en línea. Su
metáfora es el g radual reémplazo del átomo por
el bit, esto es, de la información contenida en
objetos físicos por la información en sí, y Negroponte
describe buena parte de los adminículos que
ayudarán a convertir en realidad sus innovadoras
ideas. Aunque, fiel a los tiempos, el autor advierte
que Ser digital sin duda estará obsoleto e n el momento de aparecer, su capacidad de anticipación
es tal que la afirmación se antoja como una modestia innecesaria. Entre los agradecimientos, Negroponte incluye a Mike Schrag, un corrector de 16
años que depuró el libro de errores. Lástima que la
versión de Océano-Atlántida no haya tenido un
Schrag a su servicio: el nombre m ismo de este corrector se reprod uce con erratas, y el volumen luce
salpicado (por no decir atiborrado) de ellas. La

Nicholas Negroponte

Ser digital
Trad. Dorotea Plócking
Océano Atlántida, México, 1996.
En un rincón del Laboratorio de Medios del célebre
Tecnológico de Massachusetts hay un c:oset c on
a ire acondicionado: ahí reposa HQ, una a rcaica
computadora que, a los diez años, sigue trabajando
con la regularidad de un reloj. El cl oset y HQ
constituyen la oficina de Nicholas Negroponte, el

han hecho autores nuevoleoneses a nivel nocional. La
paga común del corazón mássecreto(CNCA/ Puentellbre
Ediciones), de Minerva Margarita Villarreal; Noctambulario
(UAM, Margen de Poesía), de Genaro Huacal; Noche de
fundaciones (CNCA, Los cincuenta), de José Javier
Villarreol; y Atanás Dolchev: Antología Poético (UAM,

Omo LIBRO que se suma a lo misma celebración es

Monterrey: entre montañas y acero, de Jorge Pedrozo

Salinos, publicado por la empresa Villocero, en el que se
hace uno reseño histórico del desarrollo de la ciudad y
detallo los principales acontecimientos sucedidos en los
últimos cien años.

Molinos de viento), versión directa del búlgaro de Reynol
Pérez Vázquez. El primero, publicado en Juárez, Chihuahua, contiene parte del volumen con el que lo autora
ganó el premio nocional de poesía "Jaime Sobines· en
1994. Noctambulario, tercer libro de Genaro Huacal, está
formado en su mayor porte por textos que el autor escribió
durante su paso por el Centro de Escritores de Nuevo León.
El de José Javier Villarreol es un conjunto de poemas largos que, con excepción de dos, el poeta yo los ha Incluido
en sus libros anteriores, pero ahora adquieren uno nueva
dimensión de lectura al estar reunidos en un mismo
volumen. Lo selección y traducción al español de parte

TAMBIÉN ALus1vo al cuarto centenario de lo ciudad, lo editorial Castillo reeditó El reino en celo, novelo histórico de
Mario Anteo, en lo que aborda lo fundación de Monterrey
por Diego de Montemayor. El libro ha despertado un
interés poco común paro los textos literarios y ya se ha
colocado entre uno de los más vendidos en la temporada.

S1EN LASE01C10NES antes comentadas predominó la narrativa,
lo poesía estuvo presente en los últimas publicaciones que

67

�España, Pedro de Isla y David Gonzólez. Su particularidad es que estó dedicada de manera exclusiva
al género narrativo, lo cual ya Implica una novedad
en las letras locales. Entre los argumentos que
justifican tal ·especialización" estó, según se declara en el editorial de la casa, el que ·nuestros amigos poetas cuentan con suficientes espacios para
publicar su trabajo·. Resulta singular el comentarlo,
porque hace una década nadie se atrevería a
afirmar algo semejante, lo cual, Independientemente de que sea cierto o no, dice mucho del
desarrollo de la vida literaria de los últimos años en
Monterrey. Los responsables se declaran abiertos a
recibir colaboraciones de cuento, crónica, relato
o fragmento de novela terminada. En este primer
número participan con relatos y cuentos David
Toscana, Patricia Laurent, Ramón López Castro, Gabriela Rlveros y la ya mencionada Sabina Bautista.
Los tres últimos colaboran con textos reconocidos
en certámenes literarios, un bastante adecuado
indicio de la · calidad" a la que aspira explícitamente la publicación. La portada la ilustra Sergio
Cuéllar, y las páginas Interiores Incluyen portadas
de libros (la mayoría de autores locales) y algunas
ilustraciones. Además tiene una sección dedicada
a la difusión de convocatorias. Como publicación,
la revista luce bien, salvo mínimas erratas. San
Quintín 106 promete; sea pues bienvenida.

traducción también deja mucho qué desear.
Seguramente la edición espa-ñola, que publicó
Ediciones Bcon el título El mundo digital, está mucho
mejor cuidada. Con todo, el lector atento sabrá
pasar encima de este incon-veniente y extraer del
libro la asombrosa imagen de un mundo fascinante,
que es precisamente aquel en que vivimos.

San Quintín 106
Revista de narrativa
Publicación bimestral
Monterrey, julio-agosto, 1996.
Salió el primer número de la revista San Quintín 106,
publicación del taller del mismo nombre. El equipo
de trabajo lo conforman Sabina Bautista, Graciela

de la obra de Dalchev es una contribución de Reynol
Pérez para conocer a un autor lejano y desconocido en
estas tierras.

Armendóriz Velózquez.
Desde 1986, por acuerdo de la mencionada Junta
Directiva, se entrega anualmente el reconocimiento a
quienes hayan contribuido con su labor al desarrollo de
las artes visuales, ya sea a través de la docencia, la Investigación crítica, la producción o la difusión de las mismas.
La facultad, con esta distinción, promueve y difunde con
ejemplos las capacidades estéticas y humanísticas de los
nuevoleoneses arraigados en nuestro espacio común y
que son transformadores del mundo a través de su íntima
expresión.

Los DESTACADOS PINTORES Rodolfo Ríos, Jorge Rangel Guerra y
Antonio Pruneda obtuvieron el Reconocimiento Anual
1996 que les otorgó la Junta Directiva de la Facultad de
Artes Visuales, por su constancia en el ejercicio del arte,
su lealtad a nuestra comunidad universitaria y a la sociedad en general, y por contribuir desinteresadamente con
su trabajo y ejemplo en la promoción de la cultura. Los
tres creadores fueron alumnos fundadores del Taller de
Artes Plóstlcas de la Universidad de Nuevo León en 1948
cuando abrió su curso la maestra catalana Carmen Cortés. La distinción la recibieron el pasado 19 de junio en
una ceremonia que presidieron el rector de la UANL, Dr.
Reyes Tamez Guerra, y el director de la facultad, Arq. Mario

Convocatorias

EN su SEGUNDA rn1c16N, la Bienal Regional de Arte Joven,
convocada por el Consejo para la Cultura de Nuevo León,
tendró cinco categorías: pintura, original sobre papel,

68

y periódicos de la época, Bradu reconstruye las
huellas de una estadía que duró casi cuatro meses.
Ceñida a la cronología, detalla y pone en contexto
las distintas actividades, encuentros y viajes de
Breton. También ofrece un punto de vista y lanza
algunas Ideas explicativas sobre la ambigua
recepción que tuvo el poeta por parte de escritores,
amigos y enemigos, militantes del Partido Comunista Mexicano. En esta cuenta de los días y las
noches, la investigadora recrea y data la presencia
de Breton en Monterrey, Morelia, Pátzcuaro y otras
ciudades mexicanas. La exhaustividad de la
investigación no asfixia la prosa clara y fluida de la
autora, quien alcanza a dar vida al arte, la política
y la literatura del México de fines de los años 30.
Aunque e l libro va dirigido a los estudiosos-amigos
del poeta, Bradu tiende vasos comunicantes para
un público más amplio .

Fabienne Bradu

Breton en Méx;co
Vuelta
México, 1996.

Amnistía Internacional

Durante este año se han efectuado en distintas
partes del mundo congresos, certámenes, publicaciones y homenajes con motivo del primer centenario del nacimiento de André Breton. Una de estas
publicaciones es el nuevo libro de Fabienne Bradu,
quien investiga y sigue los pasos ahora no perdidos
de André Breton por México. Los mitos que giran
en torno a la visita que en 1938 hizo el padre del
surrealismo son de sobra conocidos: vino a ver a
Trotsky, conoció a Diego Rivera y definió a México
como país surrealista. Hasta ahí sólo los especialistas
pueden agregar algo más. Tal vez no sea casual
que se hable tanto y se sepa tan poco de su paso
por estas tierras. A partir de la información en revistas

informe 1996
Editorial Amnistía Internacional
Madrid, 1996.

Una relación detallada de los innumerables asuntos
que durante 1995 recibieron la atención de Amnistío
Internacional. la denuncia de casos de violación y
atropello de los derechos humanos y el reporte del
trabajo realizado por esta organización en todo el
mundo es el contenido del informe que recientemente apareció en su edición en español. El volumen aclara que la omisión de un lugar no quiere
decir que no se hayan cometido violaciones a los

literario. La fecha límite de recepción de los trabajos es el
4 de octubre próximo. Los beneficiarios recit;,lrón durante
un año $3,650.00 mensuales. Informes en el teléfono 91 (5)
605 55 07.

obra tridimensional. obra gráfica y fotografía. Para cada
una de las óreas habrá un premio económico dé 15 mil
pesos para el ganador. Los participantes podrón Inscribir
hasta tres obras antes del 15 de octubre. Las inscripciones
estón abiertas en la Casa de la Cultura de Nuevo León
(Av.Colón 400, oriente, centro de Monterrey), en donde
se montará la exposición de las obras seleccionadas por
el jurado. Se esperan trabajos de Coahula, San Luis Potosí,
Tamaulipas y Zacatecas, además de los nuevoleoneses.
Para más Información comunicarse ol 91 (8) 348 43 82.

Et PRes11G1ADo Premio Nacional de Poesía de Aguasealientes
celebra su 30 aniversario y por ello preparo una edición
especial con los libros ganadores en sus tres décadas. En
cuanto al concurso de 1997. los organizadores otorgarán
150 mil pesos o quien resulte ganador. Los interesados en
participar deberón enviar sus trabajos o la Cosa de lo
Culturo de Aguoscolientes (Venustlono Carranza Núm.
101 . C.P. 20000, Aguascolientes, Ags.) un libro de poemas
Inédito, con temo y forma libres, que tenga uno extensión
de entre 60 y 130 cuartillos. Lo fecha límite de recepción
es el 8 de noviembre de 1996.

EN Esre AÑO El CNCA otorgará hasta 12 becas de Traducción
Literaria, poro ello el Fonco y lo Dirección General de
Publicaciones expidieron la convocatoria correspondiente, en lo que se establece que los Interesados deberón presentar uno solo propuesto en algunos de los géneros de poesía, novelo, cuento, dramaturgia y ensayo

69

�Colaboradores

derechos humanos en tal lugar, y que las páginas
dedicadas a un país no son indicadores del grado
de preocupación que Amnistía Internacional tiene
sobre la situación en dicho país. En todo caso,
conviene detenerse en el breve resumen que abre
la parte dedicada a México, donde se asienta la
siguiente lacónica declaración: ·se detuvo a decenas de personas que Amnistía Internacional
consideró presos de conciencia. Los activistas de
derechos humanos fueron objeto de amenazas de
muerte y agresiones. Se observó un uso generalizado de la tortura por parte de agentes encargados de hacer cumplir la ley. Al menos dos personas
'desaparecieron' y siguió sin conocerse el paradero
de los centenares de ' desaparecidos' en años
anteriores. Decenas de personas fueron víctimas de
ejecución extrajudicial; entre ellas había activistas
campesinos miembros de la oposición". Es importante destacar que en lo relativo a la intimidación
y amenazas que sufrieron los defensores de los
derechos humanos en este país se menciona para
el caso de Nuevo León a una integrante de la
organización Ciudadanos en Apoyo a los Derechos
Humanos, del municipio de Guadalupe. El informe
contiene mapas y fotografías, así como ocho
apéndices que incluyen, entre otras cosas, los
estatutos de Al, la actualización sobre la abolición
de la pena de muerte y una selección de tratados
internacionales y regionales de derechos humanos.

Silvia y Vedia (coord.)
Credibilidad política. Globalización, sociedad y
medios masivos
Fundación Manuel Buendía-UNAM
México, 1996.
Una constancia de la pérdida de credibilidad en
el gobierno mexicano y en la política partidista, del

creciente escepticismo de la sociedad y de las
estrategias que han emprendido el sistema y los
partidos para recuperar esa credibilidad son los
focos de interés de este volumen colectivo. Aquí
se publican seis trabajos que forman parte de los
resultados de la investigación "La construcción de
credibilidad", que se lleva a cabo en la Facultad
de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad
Nacional Autónoma de México. Según se afirma
en la introducción, después de la crisis que se
manifestó a fines de 1994 y de los distintos cambios
en el discurso político derivados de la globalización,
las cosas se han complicado a tal punto que la
construcción de credibilidad política no es un
fenómeno que pueda analizarse desde una sola
perspectiva: su estudio exige una multiplicidad de
enfoques que permitan visualizar el problema de
una manera integral. En este esquema, los artículos
tocan asuntos como el papel de los medios masivos
en la construcción de credibilidad, los efectos de
la globalización, el comportamiento político
femenino y la identidad nacional como uno de los
factores de construcción de credibilidad . Los
investigadores que participan en el volumen son,
además de la coordinadora, Gina Zabludovsky,
Delia Crovi Druetta, Fernando Martín Juez, Gabriel
García Acosta, Yolanda M. Correa, Angélica Cuéllar
Vázquez, Guillermina Baena Paz y Sergio Montero
Olivares. El libro es netamente académico, sin que
resulte oscuro para los no especialistas; de ahí que
pueda ser de utilidad para estudiantes, políticos y
cualquiera que desee profundizar un poco más en
la incomprensible realidad política mexicana.

Carmen Alardín (1933). Poeta. Recibió el Premio ·xavier
Villaurrutia"en 1984 yla Medalla al Mérito Cívico de Nuevo
León en la rama de literatura, en 1989. Es becaria del
Fondo Estatal para la Cultura y las Artes y directora de
Armas y Letras.

Centro de Escritores de Nuevo León. En 1991 obtuvo el
Premio Latinoamericano de Cuento en Pueblo.

Humberto Martínez (Monterrey. 1942). Filósofo y crítico
literario. Es profesor-investigador del departamento de
Humanidades de lo UAM-Azcopotzolco.

Manuel Alvar. Escritor, crítico literario. Es miembro de la
Real Academia de lo Lengua Española.

José Roberto Mendirichaga. Maestro universitario y
periodista. Actualmente es director de Humanidades de
la UDEM.

Carlos Arredondo (Monterrey, 1950). Maestro e
investigador de tiempo completo en el posgrado de
Filosofía y Letras en la UANL.

Abraham Nuncio (Texcoco. Edo. de México, 1941).
Investigador y catedrático universitario.

Alfonso Ayala . Investigador. Estudió antropología en la
UANL y la maestría en historia en el Colegio de Michoocán.

Reynol Pérez (Aguoleguos, 1959). Narrador y dramaturgo.
Estudió ciencias de lo comunicación en la UANL y lengua
y literatura búlgaro en la Universidad Kliment Ojridki de
Sofía, Bulgaria.

María Belmonte (Reynosa. 1955). Poeta y promotora cultural. Es autora de los libros Acerco de lo iguana y Visión
de la bestia.

Vicente Quirarte (México, D. F., 1954). Poeta, narrador y
crítico literario. Es director de Publicaciones de lo UNAM.

Jorge Cantú de la Garza (Monterrey, 1937). Poeta y
narrador. Fundó el Centro de Escritores de Nuevo León.
Actualmente es vicepresidente del Consejo para la
Cultura de Nuevo León.

José Rafaella (Arriago, Chiapas. 1959). Poeta y periodista.
Estudió ciencias de lo comunicación en lo UANL. Es autor
del poemorio Rondo del cisne y sus fieras.

Miguel Covarrubias (Monterrey, 1940). Poeta. ensayista y
traductor. Es director de lo revisto Deslinde y catedrático ·
de la Facultad de Filosofía y Letras de lo UANL. Recibió el
Premio o las Artes UANL en 1989.

César Reza. Licenciado en letras por lo UANL. Actualmente
importe clases en la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL.

Roberto Escamllla (Monterrey, 1942). Crítico de cine.
Estudió letras en el ITESM. Es profesor de posgrado en lo
Facultad de Ciencias de lo Comunicación de la UANL.

Genaro Saúl Reyes. Crítico literario y de cine. Coordinador
del Colegio de letras en la UANL.
Graciela Solazar (Monterrey). Poeta y maestra universitaria. Estudio letras en la UANL.

Homero Garza (Monterrey, 1935). Escritor. psicoanalista.
Estudio medicina en la UNL. En los años cincuenta dirigió
la revista regiomontana Kótharsis.

Horacio Solazar (Monterrey. 1957). Periodista, escritor. Director de Procesos en El Diario de Monterrey.

Libertad González (Monterrey. 1961 ). Maestra en letras
por la UANL; candidata al doctorado por el Colegio de
México. Es profesora en la UANL.

Guillermo Samperlo (México, D.F.. 1948). Narrador, promotor cultural. Recibió el premio Caso de las Américos en
197 7 por el libro Miedo ambiente y el premio nocional de
Periodismo Literario en 1988. Ha sido director de literatura
del INBA; actualmente es jefe de difusión de los Libros del
Rincón, en lo SEP.

Leticla S. Herrera (Monterrey, 1960). Poeta y periodista.
Estudió sociología en la UANL. Es editora en El Diario de
Monterrey.
Genero Huacal (Sihochac. Campeche, 1957). Poeta.
crítico literario y periodista.

Antonio Tamez TeJeda. Estudio arquitectura en la UANL;
fue director de lo División de Posgrado de lo Facultad de
Arquitectura. Ha recibido el premio o lo investigación de
Cemex-CNIC 1991, y el de docencia del Colegio de
Arquitectos de Nuevo León. en 1993.

José Maria Infante (Tandil. Argentina. 1942). Sociólogo. Titular de la División de Posgrado de Filosofía y Letras en la
UANL.

Gabriel Zald (Monterrey, 1934). Poeta, ensayista y
traductor. Estudio ingeniería en el ITESM .

Pedro de Isla (Monterrey, 1966). Narrador. Fue becario del

70

71

�Orquesta·Sinfónica·de la UANt
Temporada de otoño 1996
Félix Carraaco, director
L van Beethoven: Ol»rfura Leonora núm. -' (14')
A. Bruckner: Sintonla núm. 4 en MI NftOl mayor, ~ ( 6 0 ' )
Jovler Cendejas, pianista

Félix CarrCIICO, director
F. J. Haydn: $lntonla núm. 83 en tol menor La GallllJa ~,
. .
¿
S. Rachmanlnov: concl9rto p&lt;:lffJ plano y orq. rii1m. J"(a~, op. 30 (AO')jl.
Edllon Quintana, plano

• _,
Félix Carrasco, director
~ 1..1
• _
José Rolón: Tlvf danza, Indígenas mexlca¡ ~~')lffQuéstql ,
s. Rachmonlnov: COnclcHto~ra plano y o . num. sol mfiÍtpr, {p, 40
J. Slbelius: Sinfonía núm. 2 en Re~mayor, ºP, 43

ten
J~')/,.,, ·½

F'Ux Carrasco, director
A"
/
,,.
Ra(lf Herrera, plano
.,{""~ . / . . , /
F. Uszt: La·Male~ G. 121 (15'.), ~
,
Totentanz'G. 126(!6')
/
H. Bertloz:1Slnfonía Fantástica, op 14'(52') (arpd}

t.uls Herrera de ICLFuente, dlr!ctor
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L Herrera de kl Fuenté: Battet Fronteras
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P. t. Chalkovsky:·Sintonía núm. 4 en MI meno!,

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SalvadOr Nelra, ptar(o
• 1 I ,,,~
fefflandO Avtta, director
f ,
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L van IMthoven: tas criaturas ae.Prometeo, óp. (6')
W;.A. Mozart: COnqlerto para IÍQTJP torq. n
_,o. 7 VS95 (30')
J. trahms: Slnfonfa no. 4 en Af ,rféoor, op. 98 (~')

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l.aszlo Frater; vl61on9ello .1
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Claudlo Tanlt, 'director 1
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H. Berlloz: Mcircha húngara d(La condenatl6n di

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1996, Nueva Época, No 2, Septiembre-Octubre </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Alardín, Carmen, 1933-2014, Directora</text>
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                <text>Herrera, Óscar Efrén, Redacción</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Carmen Alardín</name>
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        <name>César Reza</name>
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        <name>Gabriel Zaid</name>
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        <name>Genaro Huacal</name>
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        <name>Jorge Cantú de la Garza</name>
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        <name>José Rafaella</name>
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        <name>Miguel Covarrubias</name>
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        <name>Novela de Sara Sefchovich</name>
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        <name>Surrealismo personal</name>
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        <name>Vicente Quirarte</name>
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                    <text>A

R

A

S

�Contenido
f

FONDO UNIVERSITARI(

Presentación, 3

La cultura literaria en Nuevo León J Alfonso Rangel Guerra, 4
El acta de fundación de Monterrey J Israel Cavazos Garza, 11
Huellas J Raúl Rangel Frías, 15
Nocturno J Guillermo Meléndez, 16
Tú estas en todo J Ernesto Rangel Domene, 17
Dos poemas J Armando Joel Dávila, 18
Jugadas J H_oracio Solazar Ortiz, 19
El presagio de una diva J José Garza, 20

Ex votos
Un homenaje hecho con las uñas / Rosaura Barahona, 23
Pinceles y letras: José Luis Calzada / Arnulfo Vigil, 24
Luis Barragán/ Silvia Mijares, 24
Joaquín Sabina: Un ciprés
Rector: Dr. Reyes S. Tamez Guerra

en el cementerio / Margarita Cuéllar, 26

Secretario General: Dr. Luis Galán Wong

Álvaro Gómez Leal/ Héctor Alvarado, 26

Secretario de Extensión y Cultura: Lic. Humberto Solazar
Director de Publicaciones: Lic. Armando Joel Dávila

Fernando Villalvazo / Armando Alanís Pulido, 28
Genaro Salinas Quirogá, ejemplo universitario/ Celso Garza Guajardo, 28

A

A

M

Don Alfredo Gracia Vicente (1910- 1996) / Humberto Solazar, 29

s

A

El escritor/ Hugo Valdés, 31

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E
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T

R

1111111il1I 11li 1 111

A
lt

S

Desde la penumbra/ Alejandra Rangel, 35

11 111 1161

Directora: Mtra. Carmen Alardín
Redacción: Francisco Ruiz Solís, Óscar Efraín Herrera
Diseño: Francisco Barragán Codina, Silvia Oyervldes Marroquín
Tipografía y formación: Francisco Javier Galván C.
Consejo editoriat Arq. Mario Armendáriz Velázquez, Profr. Israel Cavazos Garza, Lic. Roberto Escamilla Molino, Profr. Celso Garza
Guajardo, Mtro. José María Infante, Lic. Jorge Pedraza Salinas, Lic. Alfonso Rangel Guerra, Lic. Ricardo Villarreal Arrambide.

Sociológi.ca
Las (e)lecciones de España/ José María Infante, 38

Pedagógica
Profesores universitarios y procesos de formación J María del Refugio Garrido, 40

Ilustración de portada y fotografías interiores: Francisco Barragán Codina.
Oficinas: Dirección de Publicaciones de lo UANL. Biblioteca Central Magno Universitario, Av. Alfonso Reyes núm. 4000 Nte. / Monterrey, Nuevo León,
C. P. 64440 /Teléfono: 329 40 90 Ex!. 6561 //ubílcoción bimestral/ Precio del ejemplar$ 15.00 / Registros en trámite/ Armas y Letras no responde por

Hi.stori.a matri.a
La ciudad y su archivo/ Meynardo Vázquez, 41

originales y colaboraciones no solicitados. Todos los artículos firmados son responsabilidad de su autor.

FONDO UN•~E~ f , 11 (

�Artes plásticas
El Taller de Artes Plásticas/ Armando López, 43

Cine, televisión y otros espejismos
Los primeros cien años/ Roberto Escamilla, 45

Armas y Letras,
un aula sin muros

Orquesta Sinfónica de Monterrey/ Alfonso Ayala Duarte, 49

La máquina de cantar
Encuentro Internacional de Escritores: Monterrey 96
·óscar Efraín Herrera, 52

Espacio virtual
El peligroso señuelo de la lectura no lineal (o cómo no quedarse pegado
a la telaraña mundial)/ Horacio Solazar, 53
La araña en la red/ Horacio Solazar, 56

Libros
A la caza de evidencias/ Libertad González, 57

En la pregunta va la respuesta/ Catalina Martínez, 58
No sé por qué todos mis poemas son uno solo / Miguel Covarrubias, 59

Contraportada/ Libertad González, 60
Colaboradores, 64

EL uc10R TIENE EN sus MANos la primera entrega de Armas y Letras, revista de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, que en este año de 1996 nace G una nueva época, como
prueba de nuestros empeños por estar a la altura de las expectativas y necesidades
de la sociedad nuevoleonesa y mexicana en este umbral del nuevo siglo.
Su nombre no es mera recreación nostálgica, ni deseo de cobijarnos bajo la clara
sombra del humanismo de antaño. Es deseo de continuidad, sí, pues nuestra casa de
estudios es dueña de Una tradición cultural de más de seis décadas, pero es también
compromiso de búsqueda de un nuevo humanismo acorde a los tiempos presurosos
que nos toca vivir.
Armas y Letras será la revista de la Universidad Autónoma de Nuevo león, es decir, la revista de sus profesores y estudiantes, de sus empleados y egresados. Pero
también, en tanto la universidad es cifra de universalidad, dará cabida en sus páginas
a las ideas, creaciones, inquisiciones y sueños de la intelectualidad regional, mexicana y de todos los rumbos asequibles a su equipo. En sus páginas, por ahora de papel,
circularán libremente la filosofía y la poesía, la historia y la sociología, el psicoanálisis y
las nuevas tecnologías de la información, el cuento y la pedagogía, el teatro y la
música, la reseña de libros y revistas, el aforismo y la entrevista, la crónica y el reportaje,
la viñeta y la ontología, la hermenéutica y·la fotografía.
La apertura de la revista no se refiere solamente a temas y disciplinas. También en
lo editorial, Armas y Letras buscará siempre ser representativa y publicará, sin sectarismos ni exclusivismos de ningún tipo, la producción intelectual y creativa de todos los
grupos y todas las generaciones. Es decir que su vocación permanente será reflejar la
pluralidad ideológica, social, estética y cronológica de la comunidad en que se gesta,
y la de aquella, mucho más vasta y poliédrica, a la cual va dirigida.
Su creación obedece a la convicción profunda de que la cultura y las tareas de
extensión universitaria son tan importantes como las actividades de docencia e
investigación. Y por el reconocimiento de que la cultura y la crítica, el debate de las
ideas y la reflexión serán las herramientas principales del universitario del futuro, invitado
permanente al aula sin muros que será esta revista.

Reyes S. Tamez Guerra,
rector

3

�La cultura literaria
en Nuevo León
Alfonso Rangel Guerra

•

Tres son, al menos, las acepciones que puede tener
el concepto de "cultura literaria":
a) El conjunto de conocimientos, habilidades y
destrezas que posee un escritor para llevar a término
la creación de una obra literaria de cualquier
género; b) El conjunto de conocimientos, capacidad de valoración y análisis que posee un lector, o
un grupo de lectores, para acercarse a las obras
literarias, identificar sus autores y reconocer las
características, ubicación y pertenencia a un
determinado tiempo, corriente o estilo de dichos
autores y obras; c) El conjunto de obras, autores y
lectores que integran, en un tiempo y un lugar
determinados, la literatura y su crítica en una
comunidad, más los conocimientos, acervo cultural y capacidad de juicio para identificar y valorar
la literatura de todos los tiempos, lenguas y lugares,
y para distinguir e identificar las circunstancias
históricas, sociales y culturales que la han hecho
posible, la han impulsado o reprimido.
Como es fácil observar, una acepción no
excluye necesariamente a las otras, y de hecho la
última contiene a las dos anteriores. En el primer caso hemos situado a los propios literatos; en el
segundo a los lectores, incluyendo aquí a los críticos en cualquiera de los niveles en los que ejerzan
su función de análisis y juicio; en el último nos
situamos a nivel de una comunidad y consideramos
lo que ésta posee, incluidos autores y lectores, más
el conocimiento acumulado y colectivo de la
literatura, sea ésta la local, la nacional y la universal. En este sentido, nos ocuparemos aquí de la
cultura literaria de Nuevo León. Pero antes de entrar en materia, será necesario hacer algunas pre~isiones, así sean breves, sobre las dos primeras
acepciones del término "cultura literaria", pues todo lo correspondiente a la tercera intentaremos verlo en el proceso mismo de acercamiento al caso
de Nuevo León.

4

Al referirnos a los autores y escritores importa
precisar que los conocimientos y habilidades que
posean, es posible que se reduzcan al desarrollo de
su propio oficio, es decir, que un escritor para serlo
no necesariamente debe conocer con amplitud la
literatura de su tiempo, o de todos los tiempos, ni la
crítica y la historia literarias, aunque estos casos
extremos pueden presentarse aisladamente y quizá no sean muy representativos. En todo caso, este
tipo de escritores por lo general asumen una actitud de rechazo de todo lo que no es su propio trabajo en un momento determinado de su vida, después de haber tenido acceso al conocimiento e his-·
historia de la literatura. En cambio, el extremo
opuesto sí es más frecuente y tiende a generalizarse en la medida en que los escritores, o futuros escritores, pasan por las aulas de las facultades de
letras o de humanidades, o son por vocación natural lectores ávidos que adquieren el conocimiento
de la literatura en un ininterrumpido proceso de
lecturas. También puede ser que el escritor practique la función de la crítica en sus diferentes niveles
y aun en otros procesos de juicio que corresponden
propiamente al ámbito de la cultura y de la historia
del pensamiento. Cuando esto ocurre el escritor
cumple a un mismo tiempo la función creadora y la
función crítica, que también puede ser creadora .
En cuanto a los lectores, importa precisar su
condición de ser los destinatarios de las obras escritas por los autores y ostentan además la particularidad de ser quienes, en última instancia, otorgan a
la literatura su valor y presencia en una determinada sociedad. La ausencia de lectores implica el
vacío ante la creación literaria, pues ésta sólo es
posible en la medida en que tiene a quien dirigirse.
Cada lector posee su propio ámbito de conociconocimiento de la literatura y en cada uno podría
identificarse el perfil de su cultura literaria, y la suma de todos podría ser el de la cultura literaria de

�amplia información sobre la historia de nuestras letras. La primera es Algunos apuntes acerca de la
cultura y las letras de Nuevo León en la centuria de
1810 a 1910, de Rafael Garza Cantú, publicada en
ese último año y reeditada en 1995, y Siglo y medio
de cultura nuevoleonesa, de Héctor González,
aparecida en 1946 y reeditada el año de 1993. Si
bien estas dos obras llevan la intención de se r
estudios sobre la cultura general de Nuevo León,
ambas tienen la característica de identificar la
producción de la obra literaria como manifestación
primordial de la cultura en el Estado, y por ello
aportan una amplia información sobre la historia
literaria de Nuevo León. Otras obras, continuadoras
de las dos anteriores, o complementarias, y algunas
refiriéndose a otros aspectos y expresiones de la
cultura, al margen de las letras, ofrecen los datos
necesarios para integrar la historia de nuestra
literatura. Superado el problema de la información,
procede el de la valoración y alcance de esta
producción literaria nuevoleonesa. Puede afirmarse,
haciendo salvedad de figuras de reconocida presenci_
a nacional, como Fray Servando Teresa de Mier
y Alfonso Reyes, para citar solamente dos nombres
importantes, a so biendas de que hay otros que
sobresalen por méritos propios, que los autores y las
obras de la literatura de Nuevo León en general no
han logrado ir más allá de las fronteras locales. Esto,
en sí mismo, no implica necesariamente la ausencia de valor en esas obras, pero justo es decir que la
regla general conduce a afirmar que una obra 16cal tiene más representatividad y dimensión dentro del propio Estado.en la medida en que logra trascender nuestras fronteras y pasa a ocupar un lugar en la literatura nacional. Este fenómeno, presente
en muy pocas obras de nuestra literatura, ha empezado a modificarse a partir aproximadamente de
la última década, de modo que hoy puede afirmarse con certeza que algunas expresiones de la literatura nuevoleonesa empiezan a cobrar valor y reconocimiento a nivel nacional, particularmente en la
poesía, la novela y la crítica literaria. De estos tres
géneros, si como uno de ellos puede denominarse
a la crítica literaria, el de la novela es el que manifiesta ahora con mayor fuerza esta capacidad de
superación, produciéndose el doble fenómeno de
enriquecerse, a un mismo tiempo, la cantidad y calidad de la narrativa nuevoleonesa. Esta circunstancia merece un análisis más profundo, pues obedece
sin duda a causas de orden local, inherentes no sólo
a la educación literaria sino también a otros factores de carácter cultural que inciden sobre la crea-

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una sociedad. En esta inmensa posibilidad de
diversidades se sustenta finalmente el nivel de toda la sociedad para conocer y valorar la literatura.
Y como en el género de "lectores" se incluye por
igual al que sólo lee y en todo caso exterioriza entre sus amigos la impresión que le causó la lectura
de una determinada obra, hasta el que escribe y
publica una críti.ca formal y sistemática de la obra
leída, será necesario tomar en cuenta esta gran diversidad de niveles al momento de acercarnos a
las características propias del lector.
La cultura literaria referida a una sociedad, en
este caso Nuevo León, nos lleva en su análisis, por
necesidad, a distinguir los diferentes aspectos que
puedan integrarla, a fin de establecer en cada uno
de ellos la condición imperante.

1. La creación literaria
Está todavía por escribirse una historia de la literatura de Nuevo León.Sin embargo.contamos con dos
obras fundamentales en las que podemos obtener

6

ción novelesca. En todo caso, el paso de una literatura local a una literatura nacional merece algunas
consideraciones y un análisis cuidadoso de lo que
se implica en ese paso. Apuntemos por ahora solamente que no se trata, de ninguna manera, de
abandonar los asuntos o temas locales para poder
acceder al ámbito nacional, sino más bien de elevar la creación misma, problema relacionado obviamente con la forma y la estructura de la obra, y con
el lenguaje que la construye. Es pues un problema
de concepción y desarrollo de un proyecto literario,
ejecutado respondiendo a las exigencias impuestas por la misma creación. Puede esperarse que en
los próximos años se enriquecerá este proceso de
superación, de modo que las letras nuevoleonesas
adquieran un mayor reconocimiento en el ámbito
nacional, y en la medida en que se vaya cumpliendo este proceso, las mismas obras aportarán los
elementos de juicio para valorar su condición superior.

de habitantes y sólo dos instituciones de educación
superior. Medio siglo después, con una población en
el área conurbada que pasa de los tres y medio
millones de habitantes y con más de diez casas de
estudios superiores, no ha multiplicado el número de
sus librerías proporcionalmente a este crecimiento y
apenas cuenta quizá con el triple de aquellas de
los años cuarenta, o tal vez un poco más, pero sin
que eso garantice que a esta ciudad llegan los libros
representativos de las letras y la cultura hispanoamericana y universal, y muy escasamente libros
de España, Argentina y otros países productores de
libros, como Colombia, Venezuela y Chile (aunque
hubo un tiempo en que sí llegaba este tipo de libros, con un servicio de librería de primera calidad).
Si el nivel de lectura de una sociedad es indicador de su cultura literaria, debemos concluir que
ésta no alcanza en nuestra entidad los niveles requeridos para poder afirmar su existencia. Sin embargo, esto corresponde a la población en general,
pero no es el caso de los grupos universitarios de

2. Los lectores y la crítica literaria

También puede ser que el escritor
practique la función de la crítica en
sus diferentes niveles y aun en otros
procesos de juicio que corresponden
propiamente al ámbito de la cultura
y de la historia del pensamiento.

México es un país de poca lectura, y Nuevo León no
escapa a la condición nacional. La cultura literaria
de una comunidad depende en buena medida,
aunque no exclusivamente, de los lectores activos
con que cuenta. En ellos se sostiene la literatura
existente y el desenvolvimiento de la futura. La
ausencia de lectores significa ignorancia literaria,
desinterés por las letras y por la cultura, distanciamiento de la sociedad de una de las expresiones más auténticas de la condición humana, como
es la literatura. ¿Cuántos lectores activos tiene Nuevo
León? Es difícil saberlo, pero algunos indicadores
podrá n acercanos al problema. Las librerías de
Monterrey (no tiene caso referirse a las de los
municipios, inexistentes o muy limitadas), son pocas
y de éstas, un número muy menor ofrece ediciones
y libros que responden verdaderamente al rango y
nivel de la auténtica literatura o el estudio de las
humanidades. En los años cuarenta había tres librerías: la "General", del profesor Antonio Moreno;
la "Moderna", establecida por don Antonio L.
Rodríguez y la "Cosmos", de don Justo Elourduy y
don Alfredo Gracia, mencionándolas por orden de
aparición en el tiempo. Otras más, que ofrecían libros y servicios de papelería, más unas pocas de
carácter popular por el tipo y costo de las ediciones
en venta, completaban quizá la decena. Pero
entonces la ciudad tenía menos de medio millón

letras, ni de esa porción de la población, formada
mayormente por clase media y alta, que tradicionalmente ha integrado el sector culto o letrado
de la comunidad. Todos ellos, evidentemente, son
minoría y también son los clientes habitules de las
pocas librerías de la localidad. En suma, la cultura
literaria conformada por los lectores de una comunidad se reduce a las minorías ya mencionadas, con
la consiguiente limitación a nivel general de la
ciudad, y si el planteamiento se lleva a nivel estatal
la conclusión resultaría evidentemente más pobre.
Por lo que toca a la crítica literaria, es necesario hacer algunas consideraciones. Los escritores, los
autores literarios asumen, aún sin proponérselo, el
papel de ser representantes de la sociedad de la
que forman parte. Esta posición no implica otra función que no sea la de cumplir con su trabajo de creación. Se trata, en consecuencia, de una representatividad en la medida en que una obra literaria
expresa o manifiesta lo propio de una comunidad.
Es un fenómeno que no se limita a la literatura, pues

7

�en general los artistas de una sociedad hablan por
ésta. o, más bien, la sociedad habla a través de las
obras de sus artistas, en este caso poetas, novelistas, ensayistas o dramaturgos. En este proceso no se
implica ni el consentimiento de la sociedad ni mucho menos una actitud especial de parte del autor
hacia ella. Se trata, sencillamente, del cumplimiento ·de una circunstancia mediante la cual las obras
de arte y sus autores dan testimonio del nivel cultural de esa comunidad. Dicho de otra manera, los
autores y escritores muestran, al menos en lo tocante a su obra y su trabajo, el nivel de la cultura literaria de una sociedad. Lo mismo ocurre en el campo
de la crítica literaria, pues ésta es ejercida sólo por
unos pocos, ni siquiera la mayoría o una parte representativa de los lectores sino una franca minoría,
y hasta podría afirmarse sin temor a
equivocarnos que
la practica un número menor que el
de los creadores de
literatura, salvo que
éstos se apliquen
también a ejercer
la crítica. Muy pocos son los que escriben crítica literaria: los colaboradores regulares o
esporádicos de los
periódicos, los profesores e investigadores universitarios
en sus clases o en las revistas literarias, cuando las
hay, y algunos más. Esta minoría, como en el caso
de los autores· y escritores, es igualmente representativa de una sociedad al mostrar lo que ésta es
capaz de captar, conocer, valorar y enjuiciar de la
literatura, sea la propia, la nacional o la mundial. Es
decir, la c rítica literaria que ejerce una sociedad es
también muestra del perfil de su cultura literaria. Una
sociedad carente de crítica difícilmente puede
identificarse como poseedora de una alta cultura
literaria, pues la ausencia de esta expresión es testimonio de la ausencia de la cultura literaria.
Por otra parte, y como la cultura literaria es por
necesidad manifestación de la cultura general, la
falta de crítica literaria vendría a ser en buena
medida manifestación, hasta cierto punto, de la
carencia de esa cultura . Es obvio que al hablar aquí
de la crítica literaria nos estamos refiriendo a sus más

altos niveles, esto es, al juicio crítico, propiamente
dicho, así como a los métodos tradicionales de la
crítica literaria, particularmente los de la crítica histórica y la crítica psicológica, o aun de la estilística y
de la llamada ciencia de la literatura, donde se
suelen aplicar conjuntamente dichos métodos. En
consecuencia, estamos dejando fu era la crítica
literaria que se reduce a exponer la mera impresión
provocada por la obra, pues la alta crítica, como
afirma Alfonso Reyes, puede alcanzar los niveles
mismos de la creación y se convierte en una de las
formas del mantenimiento y transmisión de la cultura. Valorar una obra en su contexto histórico, identificar la circunstancia de su surgimiento en relación
con otras manifestaciones culturales y artísticas,
revelar su sentido en el complejo contexto cultural
de la época, hace
de esta crítica literaria una forma de
ver y mostrar la cultura en un momento
de su historia.
La crítica literaria, por otra parte,
debe enfocar su interés en la creación
de la propia comunidad, es decir, en la
obra de los autores
y escritores emergentes de esa sociedad. Cuando esto ocurre, se cumple
íntegramente el proceso de creación, recepción, conocimiento,
valoración y crítica de esa obra. De otra forma, los
autores y escritores se convierten en unos perfectos
des-conocidos en su propia localidad, lo que
s:gnifica necesariamente que la ignorancia de la
sociedad sobre lo que hacen sus creadores, divorcia
a estos de aquélla y a la inversa. Esto puede traer
como consecuencia que los autores y escritores
opten por abandonar la ciudad y buscar sitios más
sensibles a la creación literaria, concretamente en
nuestro país la ciudad de México. Pero esto, con ser
grave, no es lo único que puede ocurrir, pues el
efecto general que provoca la ignorancia y el
desinterés por la obra de sus mismos autores, a la
larga traerá como consecuencia que esto se
traduzca en un empobrecimiento de la capacidad
de creación local, bien porque los escritores se van,
o bien porque además los que permanecen no

8

tienen alicientes o estímulos para continuar su
trabajo en condiciones difíciles. Una sociedad que
no reconoce a sus artistas, sean de letras, pintura o
música, para citar sólo las artes más ampliamente
presentes en una sociedad, carece finalmente de
identidad y no posee la capacidad para enjuiciarse
a sí misma en el ámbito de la cultura.
En Nuevo León falta, desde nuestro punto de
vista, avanzar más en esta capacidad para enjuiciar y valorar la obra local. Ya hemos dicho en otra
ocasión que esta falta de capacidad podría explicar por qué en Nuevo León no se ha logrado dar el
paso para poder ingresar con mayor certeza al
ámbito de la _cultura. Este problema rebasa el de la
cultura literaria, pues se refiere al universo mayor de
la cultura, pero es evidente su estrecha relación con
los problemas que aquí vienen exponiéndose.

o Albert Camus. Lo mismo ocurrió en su momento
con el teatro del absurdo en los años sesenta y las
obr~s de lonesco o Becket. Sin embargo, no fue el
caso de otros autores, cumbres de la literatura
mundial, como Marce! Proust, James Joyce, Virginia
Woolf o Franz Kafka, cuya lectura quizá se retrasó
por varios años, pero esto pasó probablemente
porque las obras de esos autores llegaron tarde a
las librerías de la ciudad. No se implica en este
problema la capacidad de leer las obras extranjeras en su propia lengua, pues en nada se disminuye
el conocimiento de un autor, es decir de su obra, en
traducción al español. Hay quienes, con un purismo
excedido, desprecian que la literatura en otras
lenguas se lea en traducciones, pero olvidan que
toda la cultura occidental ha sido posible gracias al
trabajo de traducción que durante siglos ha acercado a los lectores la escritura de todas las lenguas
y épocas. Sin la traducción no hubiera sido posible
el Cristianismo, para mencionar sólo un caso extremo, pues siempre han sido contados los que en
Europa y América, a lo largo de veinte siglos, han tenido acceso a las lenguas originales de los Apóstoles,
que obviamente no fueron ni griego ni latín. Es también el caso de Aristóteles y la filosofía griega, que
debieron pasar por la lengua árabe para llegar a
Europa en la Edad Media, después de siglos en los
que se perdió contacto con las fuentes de la cultura
occidental. Por estos y muchos otros ejemplos presentes en la historia occidental, no debemos tener
reparo en aceptar la traducción como un medio
de acercamiento a la literatura de otras lenguas y
culturas.

3. El conocimiento de la literatura mundial
Un elemento más habíamos apuntado al principio
de estas notas, al integrar el sentido de la cultura
literaria aplicado a una comunidad, y es el que se
refiere al conocimiento, acervo cultural y capacidad de juicio para identificar y valorar la literatura
de todos los tiempos, lenguas y lugares, y su contexto histórico. Esto se relaciona con todo lo anteriormente expuesto y aún puede ser que haya lectores o estudiosos de literaturas de otras lenguas y
épocas diversas, y poco informados de lo que
sucede en la propia ciudad. En un repaso histórico,
así sea apresurado sobre las condiciones imperantes en Monterrey en relación a este tipo de cultura
literaria en los últimos decenios, encontraríamos
datos interesantes. Por ejemplo, que un movimiento como el existencialismo, en literatura y filosofía,
era del conocimiento de la ciudad, o más exactamente, de algunos sectores cultos de la ciudad,
grupos minoritarios obviamente, desde sus propios
años de surgimiento en Europa, o con muy pocos
años de desfasamiento frente a lo que ocurría en
aquellos países en la época de la postguerra, pues
ya a finales de los cuarenta y principios de los
cincuenta, Monterrey poseía una información y un
acercamiento a las obras representativas de ese
movimiento. En el caso de la filosofía existencialista,
podría recordarse un curso, entre los preparatorios
que llevaron en 1950 a la creación inmediata posterior de la Facultad de Filosofía y Letras. Y en el caso
de la literatura, podrían recordarse particularmente las obras de Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir

•••
¿Puede obtenerse una conclusión de todo lo anteriormente expuesto? En primer lugar, será necesario separar las consideraciones hechas, de modo
que pueda identificarse lo propio de cada uno de
los aspectos tratados . En segundo lugar, será
necesario recordar que en este tipo de problemas
debe tenerse presente la condición minoritaria de
los diversos sectores que participan en estos procesos culturales y aun los explican o identifican.Sin embargo, en la medida en que nos desplazamos de los
autores, escritores y críticos, para avanzar hacia el
contexto general de la sociedad e identificar aquí
la existencia de lectores, estudiosos y conocedores
de la literatura, el ámbito se amplifica y las minorías
en unos y otros casos son numéricamente diferentes.

9

�El problema radica entonces en poder saber, a
partir de la afirmación de que todos los involucrados en la conformación de una cultura literaria son
minoría en relación o la sociedad todo, si uno sociedad determinado, en este coso la de nuestro
ciudad, posee escritores, es decir poetas, novelistas,
cuentistas, ensayistas y dramaturgos, en cantidad y
calidad suficientes, si así puede decirse, para afirmar
que en el momento actual y en lo tocante a este
aspecto creador, ostenta un nivel significativo de
cultura literaria. Ante una pregunta como ésta
podríamos responder afirmativamente, pero
aclarando que esta situación es apenas un fenómeno de años muy recientes; esto significa que se
necesita madurar y adquirir una condición más sólida y consistente en los procesos de creación, lo que
podría lograrse o partir de una política cultural
desarrollada por todas las instancias involucradas en
dichos procesos, enfocada a impulsar y vigorizar la
vocación literaria. Pues puede ocurrir que en el futuro.si faltan estos estímulos,se empobrezca o disminuya lo que ahora parece ser una línea ascendente
y prometedora
En segundo lugar estaría el problema de los
lectores. A partir de la aceptación de que en este
punto es necesario ampliar las condiciones ahora
existentes, merecería destacarse que un proceso
continuo como la educación, comprendiéndose en
esto todos los niveles, puede ser capaz de impulsar
la disposición e inclinación o la lectura de una
comunidad Las deficiencias locales en este aspecto
son notorios y muestran uno situación proveniente
del propio desarrollo histonco de nuestro sociedad.

es mucho más largo el camino por andar. Por otra
parte, esta situación es la más vulnerable de una
comunidad en proceso de transformación, y la
superación pudiera alcanzarse con mayor facilidad
en la medida en que se vigoriza la creación literaria
misma. Todo esto implica además un contexto positivo en la disponibilidad de los elementos que en
una sociedad hacen posible impulsar la cultura
literaria. Nos referimos al trabajo editorial, la existencia de revistas literarias, los estudios de letras, cursos
y tantos otros esfuerzos que son igualmente manifestación del nivel cultural de una sociedad. A mayor
disponibilidad de estos recursos,más rápida y segura
puede ser a transformación esperada.
Y finalmente, la cultura literaria como conocimiento de la literatura mundial, y la posesión de un
acervo cultural que haga posible el conocimiento y
evaluación de la literatura en general, depende en
buena medida de los mismos lectores, de los servicios libreros de la ciudad y del mantenimiento y
expansión de los estudios de letras y de humanidades como parte de los procesos educativos de
una sociedad que quizá no ha terminado de aplicar
sus fuerzas a su propio crecimiento y a su desarrollo
económico y material. En suma, un proceso complejo en el que la misma sociedad debe encontrar
los medios para cumplir satisfactoriamente sus
propias necesidades, pues el crecimiento, entendido en un sentido más amplio que el de la mera
condición demográfica, de la producción y de la
economía, debe entenderlo la misma sociedad en
el más alto de la educación y la cultura. Cuando
una sociedad llega a identificar sus condiciones de

Una sociedad que no reconoce a sus artistas, sean de letras, pintura o música,
para citar sólo las artes más ampliamente presentes en una sociedad, carece finalmente de identidad y no posee la capacidad para enjuiciarse a sí
misma en el ámbito de la cultura.
Lo existencia de mas lectores en un lugar y momento
determinados hace posible afirmar que estamos
ante uno sociedad más culta, indudablemente,
porque la lectura es el sustento de la integración de
lo palabro escrita al conocimiento y desenvolvimiento de esa sociedad, ya que la palabra escrita,
y el libro, siguen siendo sustanciales en el mantenimiento, transmisión y desarrollo de la cultura.
En cuanto a la critica referido al ámbito de los
letras, nuestro culturo literario ostento necesidades
potentes de expansión y mejoramiento, particularmente enfocado o lo creación local.Aquí quizá

desarrollo en este sentido cultural y cobro conciencia de sus propios requerimientos en este
proceso, entonces puede decirse que entra con
poso propio en el desenvolvimiento de todas sus
partes y en el enriquecimiento de sus condiciones
de desarrollo, en los que puede ir implícita su
integración en los diversos órdenes de la cultura.

Abril de 1994-marzo de 1996.

10

El acta de fundación
de Monterrey
Israel Cavazos Garza

•
-~V.:-., ~\_•

11• n, ~~

T.ffl'IIONIO

~

para Imprimirla y ponerla así fuera de todo peligro
de extravío, Incendio o cualquiera otro detrimento
que podía causarle el tiempo ... (ed. 1861, p. 1).

DELAS CONóTANCIA6.RELATIY.A.S

La autoridad municipal "mandó luego sacar copia
fiel" y, el 23 de abril de ese año, la remitió a la
Secretaría de Gobierno para su impresión

A L,\ FHiO&lt;ClO:i

• l

DI LA GIVDAD DI MOIT!Ur,
CAPITAL DEL 'FSl'ADO

DE NUBV0-1IOJ I OOAHUILA.

a fin de que, conservándose varios ejemplares
impresos, se evite que, perdido una vez el único que
posee la ciudad, por cualquier incidente imprevisto
se carezca del justo título con que están amparados los derechos de esta municipalidad (/bid., p, 3).

l't'IUt4R Pót 1\1\1'0..tfCIO~ 011, IXV.C, IL OOUl'tL
11\« DU. l:&amp;1'.LDO ClCD.AU.UO J:UD.AOO YIDA.t:l.&amp;L

~

El acta no fue impresa. Lo impidieron entonces
·azarosas circunstancias· -las de la resolución de
Ayutla. Fue hasta el mes de mayo de 1861 cuando
. se participó al Ayuntamiento que le serían remitidos
"ejemplares suficientes". Efectivamente, la edición
apareció bajo el título de Testimonio/ de las
constancias relativas/ a la fundación/ de la Ciudad de Monterrey,/ Capital del Estado de NuevoLeón y Coahuila./ Publícase por disposición del Exmo.
Sr. Gobema-/ dor del Estado ciudadano Santiago
Vidaurri./ Monterrey./ Imprenta del Gobierno,/ a
cargo de Viviano Flores,/ 1861. 37 p., 21 cms.
Pero el instrumento publicado "único que posee
la ciudad", ¿era el original? De la misma edición se
desprende claramente que no. La copia testimoniada expedida por el Ayuntamiento el 21 de
abril de 1856 y firmada por su alcalde Manuel M. de
llano y por los doce regidores y los dos síndicos y
por Serapio Cirilos, oficial primero en ausencia del
titular de la Secretaría, fue tomada de

MONTEREY.
JUPRF.l&lt;"rA DEL OOBIF.R~O,
• CilOO 01 Vmuo Fi.oua.

Muy pocas son las ciudades mexicanas que fueron creadas con un acta de fundación. Monterrey
es una de éstas. Su fundador, Diego de Montemayor, hizo que el escribano Diego Díaz de Berlanga
redactara un documento en el cual constara el suceso. Su texto ha llegado hasta nuestros días y, más
allá de su contenido histórico, constituye una pieza
-la primera en nuestro medio- de notable valor
jurídico y literario.
Pero, deplorablemente, el documento original
no se conserva. De ello se lamentan los historiadores locales desde hace más de medio siglo. Ha sido
publicado en numerosas ocasiones, pero en ninguna
tomándolo del primitivo sino de testimonios o copias
posteriores. El gobierno de Nuevo León dispuso en
1856 que el Ayuntamiento sacara copia del acta

una copia compulsada por el Sr. Capitán D. Francisco Bruno Barrera, Alcalde más antiguo, y Gobernador político que fue de esta antigua Provincia del
Nuevo Reyno de León, el día 8 de enero de mil ochocientos diecinueve y con otra autorizada por el Sr. D.

11

�Juan José Martínez, Alcalde tercero y Juez de primera instancia.con fecha veintiséis de noviembre de mil
ochocientos veinticinco ... (p. 37).

Una y otra eran conservadas, como allí mismo se
expresa, en la Secretaría del Ayuntamiento
en un libro forrado de terciopelo encarnado, ·con
cinco chapetas de cada lado y dos broches todo
de plata (!bid).

Para cumplir con la orden del Gobierno, el Ayuntamiento la certificaba de las dos copias mencionadas, entonces relativamente recientes, y no de
la original de 1596, de donde -de haber existido- _
se hubiera tomado.
De la misma edición de 1861 se desprende que
la copia de 1825, el Alcalde Juan José Martínez la
había hecho sacar de la de 8 de enero de 1819 (p.
36) y que esta última de 1819 el Alcalde Barrera
tampoco la había copiado del original del siglo XVI,
sino de otra más o menos reciente en su tiempo,
autorizada por el Alcalde Bernardo Ussel y
Guimbarda (p. 34). Lamentablemente no se da en
ésta la fecha de su certificación (/bid) pero se puede situar en cualquiera de los años en que ocupó
este cargo.
Ussel y Guimbarda ¿la había certificado
tomándola del original del día de la fundación? No.
Sacó el testimonio "de otro antes dado por el escribano de Cabildo don José Fernández Fajardo",
fechado en Monterrey en 2 de abril de 1739. (p. 33).
En las primeras líneas de su certificación (ed. 1861, p .
5) Fernández Fajardo expresa:
en atención a tenerme mandado el Sr. D. José Antonio Fernández de Jáuregui Urrutia, Gobernador y
Capitán General de este dicho Reyno que busque
en el Archivo de mi cargo ...

Pero en ningún momento habla de haber encontrado el original de 1596. Claramente asienta que

Expediente l, del Ramo Civil, en un cuaderno de 31
fojas que contenía registros de minas, mercedes de
solares y "otros asuntos que no se pueden leer por
estar muy maltratados". Así dice la primera nota del
Inventario antiguo del Archivo. Cuando en la década de 1960 los expedientes dejaron de estar en
legajos para ser encuadernados en volumen, los
registros de minas y demás se desglosaron para
formar expedientes individuales, agregados al Vol. l.
El expediente del procurador pasó a las Actas de
Cabildo, por ser a donde correspondía. Su título
antiguo es: Dilixencias sobre la terminación de
términos de Monte Rey. De éstas hay el original, en 6
folios y una copia simple, trunca en 4 y, agregados
dos fragmentos de testimonios del acta de fundación; uno, del autorizado por Pedro Velada en
1625 (a que nos referiremos más adelante) en una
foja, y otro, sin fecha, también en una foja y que antes constituía el Exp. 4, del Legajo l.
Estas Dilixencias... están certificadas por Juan de
Ábrego, Secretario de Gobernación, Justicia y Guerra y, como en el caso de la de Ussel y Guimbarda,
fue también omitida la fecha (p. 33). Pero ésta se
puede situar entre el 15 de febrero de 1638, fecha
de la petición del procurador y el 7 de marzo del
mismo año en la que concluyó la fijación de los
límites (p. 19).
La edición 1861 del acta incluye el texto de la
petición que el 8 de marzo de 1627 hizo el capitán
Rodrigo de Aldana ante el teniente de gobernador,
licenciado Juan López, para que mandase darle un
tanto de la fundación de la ciudad (p . 24). El escribano Juan de Ábrego expresa que, con orden
del teniente de gobernador y con anuencia del
procurador Juan Fernández, "hice buscar y busqué ...
y saqué un traslado". Pero Ábrego tampoco halló
el texto de 1596. Encontró el acta de Cabildo de 4
de abril de 1625, en la cual se lee que los capitulares

Es muy importante señalar que Juan de Ábrego
al copiarla el 8 de noviembre de 1627 expresó:
"concuerda con el original" (p. 33) pero está claro que la tomó del original autorizado por Pedro
Velada de 4 de abril de 1625 y de quien en la edición
de 1861 no aparece el nombre porque al terminar
el texto de la fundación (p. 33) tras el nombre de
Diego de Montemayor aparece el de Juan López,
(teniente de gobernador en 1625) advirtiéndose que
al imprimirse fueron omitidas varias líneas con las
firmas restantes. Del testimonio de Pedro Velada
existe -ya lo dijimos- un fragmento. Es indudable
que él sí haya tenido a la vista el original de 1596,
del cual no se vuelve a hablar en documento alguno
a partir de la reunión de Cabildo de 1625.
Como puede verse, la edición de 1861 constituye la demostración más clara de la inexistencia
del texto original de la fundación. Después de esa
impresión, el acta ha sido publicada en múltiples
ocasiones, pero nunca tomándose del original sino
del valioso folleto del 61 .
Ya el historiador José Eleuterio González al
transcribirla en su obra: Colección de noticias y
documentos para la historia del Estado de Nuevo-

León..., Tip. de Antonio Mier, Monterrey, 1867, dice:
"He aquí la carta de fundación tal y como se halla
[no dice qué original] en los Archivos del Ayuntamiento y corre impresa en un cuaderno publicado
en 1861" (p. 8).
En su libro: Nuevo León. Apuntes históricos,
Monterrey, 1938, tomo primero, en el capítulo IX,
Santiago Roel, al citar el acta dice:
Un libro "forrado de terciopelo encarnado con cinco chapetas de cada lado y dos broches todos de
plata· , contenía copia del acta de fundación de
Monterrey y todavía en 1853 (sic por 56) estaba en la
Secretaría del Ayuntamiento de dicha ciudad. "Ya no
se encue-ntra ahí, ni se sabe cuándo desapareció".
(p. 26, nota l ).

En 1939, al año siguiente de la primera edición del
libro de Roel, el Lic. Gen aro Salinas Quiroga, secretario del Ayuntamiento de Monterrey, certificó que en
el Archivo Municipal "existe un testimonio de las
constancias relativas a la fundación ... (se refiere, no
hay duda, a la edición 1861 ). El 15 de julio de ese
año, el Registrador Público de la Propiedad, Lic.Fran-

dixeron que por cuanto el Gobernador Diego de
Montemayor hizo asiento y fundación de esta dicha
ciudad el cual está en un libro viejo y que con el
tiempo y maltratamiento está en muchas partes roto
y defectuoso y que si no es con mucha dificultad no
se puede leer, y que si se acabase de gastar y romper
resultaría grande daño a esta República .. . acordaron y mandaron que se traslade y saque un tanto ...
autorizado en manera que haga fe y se ponga en el
libro de Cabildo .. . (pp. 25-26).

en un libro antiguo del Cabildo ... que se halla cuasi
descuadernado, y muy maltratado, y en muchas
partes roto (p . 6)

halló una petición del capitán Bias de la Garza,
procurador general, de 15 de febrero de 1638, para
reconocer los límites de la ciudad y sobre ciertas
cuentas de propios. Este documento se conserva en
nuestros días en el Archivo Municipal de Monterrey.
Estuvo hasta hace algunos años en el Legajo l,

e inmediatamente después viene el texto del acta
de fundación certificado por el escribano Pedro
Velada.

12

13

�cisco Rodríguez A., recibió esa copia certificada para su inscripción, la cual hizo bajo el Núm. 536, fol.
113, volumen 116, de la Sección de la Propiedad.
¿Por qué el secretario del Ayuntamiento hizo
asentar en el Registro Público el texto impreso de
1861 y no el original de 1596? Simplemente porque
la ciudad no tenía el texto de 1596 pero ni los testimonios de 1819 y 1825 del libro "forrado en terciopelo", que ya en 1938 lamenta el historiador Roel no
estar ahí ni saberse cuándo desapareció.
En 1946, en ocasión del 350 aniversario de la
ciudad, el publicista Ángel de Fuentes imprimió en
un pliego suelto y por una sola cara el acta de fundación. El texto, que no aparece en letra de molde
sino manuscrito, da la impresión de ser tomado del .
original de 1596, porque lo calzan las firmas de Montemayor y Díaz de Berlanga. Para la generalidad fue
en 1946 (y desafortunadamente para muchos sigue
siéndolo ahora) un facsímil de la del siglo XVI. Pero
no se trata más que de una concepción artística
absolutamente alejada de la realidad. El señor Fuentes no tuvo el cuidado de imitar la letra ni la ortografía
de aquel tiempo; ni siquiera, al menos, el de calcar
las firmas originales, de las cuales hay en el Archivo
suficientes ejemplos, dibujando otras que en nada
se asemejan a las de los personajes fundadores.
Un solo historiador asienta, erróneamente, haber
visto el acta de original, lo cual es absolutamente
imposible. En su obra Historia del Nuevo Reyno de
León, 2a. ed., Monterrey, 1979, Eugenio del Hoyo, en
la p. 174, nota l, asegura: "El original de este importante documento ... se conserva en el Archivo Municipal de Monterrey, Actas de Cabildo, Leg. l , Exp.
l , donde lo hemos consultado".
En la nota de este autor, confiable pero no
infalible, al fin humano, advertimos un grave error. O
la vio en las Actas de Cabildo, o en el Legajo l, Exp.
l (del Ramo Civil) porque son dos secciones distintas de Archivo. Ya explicamos que los expedientes
del Ramo Civil estuvieron en legajos y que ahora se
hallan en volúmenes empastados. No pudo verla en
las Actas de Cabildo porque cuando él investigó la
colección de Actas sólo empezaba en 1688. Ni pudo verla original en Legajo l, Exp. l porque en esta
clasificación se hallaban las Dilixencias... de límites
de la ciudad, de 1638, en las que existen los dos
fragmentos del acta, uno de 1625 y otro de 1638 a
los que ya hemos aludido y que no son del original
sino testimonios de esos años. Estos fueron los que
Eugenio del Hoyo vio (Y que yo mismo, como encargado del Archivo le mostré) y que a él, lamentablemente se le escapó calificar de original.

14

Huellas
Por otra parte en la bibliografía en su misma obra,
p. 531, y poniendo a" Montemayor, Diego de "como
autor, vuelve a citar el acta de fundación (ahora sin
decir que es original) y esta vez ya no en la misma
clasificación sino en otra distinta: "Leg l, Exp. 4" y registrando en el párrafo final de la página el "Acta
de la traza de la ciudad ..." con la clasificación de
"Leg. l , Exp. l" que dio antes para lo que él llama
original del acta y que no es otra cosa que el o los
fragmentos de las Dilixencias... de 1638. En el Exp. 4
citado por él, estuvo, ya lo dijimos, uno de los
fragmentos del acta incorporado después a las
Dílixencias... Eugenio del Hoyo sabía perfectamente de la inexistencia del original, muchas veces lo
comentamos, y sabía perfectamente también que
de haberlo encontrado hubiera hecho el hallazgo
de su vida.
De lo hasta aquí expuesto se concluye:
l. Que siendo constante que al ser fundada la
ciudad se cuidó de "dar noticia al virrey". Esto se
hizo "por cartas" y aunque no se expresa, es
presumible que se halla enviado también copia del
acta. El emisario fue interceptado y hubo de hacerse "nuevo despacho" (Alonso de León, Historia... ,ed.
1985, p. 61 ). Hay, por lo mismo, la posibilidad de que
alg1Jn día sea encontrada en el Archivo General de
la Nación o bien en el de Indias, de Sevilla, (en los
cuales nosotros la hemos buscado mucho) a donde también pudo haber sido remitida ésta u otra
copia, y
2. Que el texto del acta que certificó el Ayuntamiento de 1625 estaba "en muchas partes roto y
defectuoso" y que al no volverse a hablar de ese
original (aunque tampoco se dice que lo era) no
consta que se halla perdido y lo más probable es
que, dado su estado, se consumió.

Raúl Rangel Frías

No ha elegido mi corazón la palabra bien situada,
ha de llegar como una extraña
y desprenderá el lazo de sus cabellos
las huellas de sus pasos quedarán en uno
dorado, racimo del que penden los recuerdos;
otros seres hermosos, enamorados jóvenes
reconocerán el sitio,
la morada paterna,
juntarán, enlazarán manos y cuerpos,
volverán al mismo sitio a soñar
y a escalar los muros de la ciudad.

Ciudad de Nuestra Señora de Monterrey
Marzo de 1996

15

�Nocturno

Tú estás en todo

Guillermo Meléndez

Ernesto Rangel Domene

El cenicero, el borrador y una luciérnaga
me encarnan sus oficios
ahora que el viento del otoño no recoge hojarascas
y puedo sobrevolar confiado
sin levitaciones que debo pagar con abstinencia
sin el final mugroso -la cloacadonde acaban gran parte de mis aterrizajes.

Con antifaz y un laúd de yeso,
como arlequín que escapó de una baraja rota,
bailo sobre una alfombra de brasas.
Aunque escucho fados de añorar contagioso
la amnesia me domina y ya no sé
por quién lloré hace rato cuando Amalia Rodrigues
elogiaba las paredes de una casa portuguesa.

Esta noche formo una trinidad intermitente
ajena a mi control dogmático
-si la música calla pierdo brillo,
un trago de cerveza ilumina mi pecho
y así soy recipiente de los cuatro elementos
con aguas alteradas por espigas prodigiosas
y tierra de simulacro de excursión en las patas.

La ceniza que acumulan mis labios
no son residuos de tabaco,
son palabras que dije y me dijeron
en cruzamientos auspiciados por Eros,
son anécdotas que mi madre contaba
para hacerme pasar como niño prodigio
cuando bebía café con sus comadres.

Estoy en el estanque de las divagaciones
-la llovizna y mi aliento opacan la ventana
y c rean el marco ideal para filmar
a Greta Garbo con la uña escribiendo
el nombre de su amante mientras él
disfrazado de Cleopatra recorre Copacabana
del brazo de un exuberante mulato.

Antes de que acabe el hechizo
y el espíritu vuelva a husmear entre ollas sucias,
como loro de Lesbos con Agnes Balta canto
-T0 treno fevgi stis okte-y al concluir el disco,
agitando los élitros aplaudo y digo
-Bravo, señorita, su voz tiene la gracia
de una doncella adiestrada por Safo.

16

11

En cada gota del salobre llanto
va una canción de espumas y amargura,
pero también el sol y la ternura
de este ferviente amor con que te canto.

El árbol del amor deshoja y tala
y entrega al hacha su festín de sombras,
olvida el nombre con que infiel me nombras
y el suave aroma que su pecho exhala.

Gracias te doy por toda tu hermosura
por tantos años de quererte tanto,
por las horas de acíbar y dulzura
por tu alegría y luz que son mi manto.

Y la raíz arranca en primavera
para que no la bese el agua mansa
y nunca augure el césped la esperanza
cubre de YE:rma sal la cementera.

Si estás en todo y por ti vivo y muero
si todo en ti gané y lo perdí
si eres ayer y todo lo que espero,

Haz una pira y prendan mis despojos
en un atardecer de roja brisa
las llamas inclementes de tus ojos,

si todo lo que soy por ti lo fui
y a pesar de tu olvido yo te quiero
no quiero ahora nada ser sin ti.

y con la lluvia de tu alegre risa
apaga pronto los carbúnclos rojos
y que disperse el viento mi ceniza.

17

�Dos poemas
Armando Joel Dávila

Jugadas
Horacio Salazar Ortiz

11

Mira la confluencia eterna
del instante que ofrece
calidez pasiones desatadas

Tramo vivo y breve
recorre mi palabra.
Pido al bosque
con ojo de águila
el oro dulce
que baña los encinos.

Mañana que se desnuda
como talle de mujer danzando
Sólo el instante cuenta
refulge entre verdes y violetas:
es la pasión que salva
la boca que enamora.

Soy adivinación presagio
ensueño que salva
y se marea soñando
los esteros paisaje de niebla
que saturan el vigor.

Es cifra punto de partida
del sueño de otras vidas
que convergen con memoria atónita
en este múltiple latir encarcelado.

Deseo del tiempo
es la carne hermosa
que resplandece intacta
en el amanecer de un siglo
que incendia y hace florecer
la magia los ritos
que convierten la conciencia
en un aleph de inapelables ecos.

18

No me fÚe del todo mal al hacer mis jugadas.
Tuve lo uno y lo otro; la mañana y la tarde.
Pude a veces sentir angustia ante el destino de una mujer,
Y esto mismo constituyó mi mejor prueba de amor.
De las noches en vilo no tengo nada qué decir.
Las heridas sólo se sienten después de cierto tiempo.
Tal vez la tarde y la mañana sean la misma cosa.
No me afanaré tratando de hallarle la punta a la madeja.
El rocío y la piedra entonan la misma canción.
Un lecho de rosas podría ser el mayor de los tormentos.
Quiero llegar al final sin dejar de hacer mis jugadas.
¿Quieres jugarme tu apuesta en esta mañana de abril?

•
19

�El presagio de una diva
Conversación con la soprano Yvonne Garza

José Garza

Decir que Yvonne Garza
es una diva resulta,
efectivamente, una exageración. Las diosas son
tales en el tiempo. Y el
tiempo de esta soprano
regiomontana es el del
inicio: cuando los sueños
no permiten dormir pero
los pies deben permanecer sobre el suelo;
cuando los halagos son
peligrosos pero no tanto
cuando, como ella, son
aceptados con humildad y el compromiso de
llegar a convertirse en
una de esas figuras femeninas ausentes en la
ópera contemporánea:
una diva.
La voz de Yvonne
Garza está reflejado en
su rostro: limpio Y.brillante,
signos que le han valido
premios como el Palm
Beach de Florida y el
Nacional de Canto del
INBA.
Y eso que la vida
apenas empieza, aunque Yvonne Garza comenzó con los triunfos por
delante, no obstante que fue retrasado el inicio de
ésta, su carrera de ofrecer agudos formidables. Ya
lo comprenderán ...

•

adelante. Pero estoy empezando, porque la de
cantante es una carrera
que requiere madur ez
física, mental y musical."

¿En qué momento ocurrió ese primer contacto
con el canto operístico?
Desde chiquita me
ha gustado la música. Los
estudios los inicié a los
quince años de edad,
alrededor de 1983, en la
Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey. Pero realmente ingresé a este mundo por
azares del destino: por
seguir a unas amigas que
estudiaban ahí clases de
danza clásica y de piano.
Y yo decía: "Yo también
quiero, al cabo que por
las tardes no hago nada". Entonces me inscribí
en las clases de canto,
pero en realidad no tenía
ni idea de lo que era el
canto operístico.
En la escuela estuve
más de cuatro años, tiempo suficiente para enamorarme de la música, aunque en la familia me
decían: "Piénsalo bien, cómo sabes si realmente
tienes el talento, mejor piensa en otra carrera". Y
nada, que Yvonne se va a estudiar Letras Españolas, quedando dentro de las artes y las humanidades. Estudié pues en la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL, pero nunca me he desarrollado en lo

"Pues sí, estoy comenzando mi carrera. Los reconocimientos y los premios creo que son parte del
trabajo duro y una especie de estímulo para salir

20

de mi carrera. De la Facultad salí directo a Estados
Unidos p ara estudiar música, apoyada por el
entonces rector, Gregorio Fa rías.

comento esto porque en una de las funciones de
Ópera Metropolitana en el Teatro José Calderón,
Salvatore Sabe/la, hombre conocedor del arte,
aplaudía tu trabajo pero decía que deberías emigrar
al extranjero para perfeccionarte y seguir los pasos
de un Rosendo Flores. ¿Esa sería tu oportunidad
esperada?
Cualquier cantante de ópera en el mundo tiene que moverse. En lo personal, estoy participando
en audiciones en México y Estados Unidos. Y estoy
buscando oportunidades como parte de un proceso
natural de c ualquier artista que mira por su crecimiento.
No esto_y pensando en una carrera exclusivamente local, no. Creo que si ya he tenido la fortuna de lograr cierto reconocimiento en el extranjero, pues es un signo de esa posibilidad de trabajar
fuera del país.

¿Entonces Yvonne Garza no nace con el don del
canto?
Pienso que algo de nacimiento debo tener. En
mi familia no hay artistas, sino científicos: mi mamá
es química, mi hermano es físico-matemático, mi otro
hermano estudió administración y mi papá es contador. Todos están en las ciencias, nadie enfocado
a las artes excepto mi abuela y sus hermanas, quienes tocab an el violín y el piano, y cantaban. Entonces por ah[ ha de venir la herencia.
¿Existen en Monterrey las condiciones para
desarrollar inquietudes por el arte lírico?
Depende. En estos momentos creo que hemos
estado haciendo una labor de reiniciar una cultura
operística en Monterrey, que existió antes, en los
cinc uenta y sesenta.
La ópera es un espectáculo bastante caro. Y
aun que diversos sectores regiomontanos tienen
posibilid ades de financiarlo, no hay mucho interés.
No sé por qué ocurre esto, quizá porque somos más
industriales que artistas.
El caso es que yo empecé mi desarrollo aquí,
pero al estudiar en el extranjero observé una diferencia enorme, tanto que encontré mayores oportunidades para desarrollar mi talento, técnicamente hablando. Y no porque no haya maestros en
Monterrey, sino porque el ambiente, en el extranjero, resulta más estimulante.
Además, en México todo está centralizado en
la capital del país, mientras que en Estados Unidos
las circunstancias son otras. En lo particular realicé
mi licenciatura en música en Atlanta y la maestría
en Carolina del Norte."

Mencionamos a Rosendo Flores, un brillante bajo que
no ha sido profeta en su tierra, como lo ha hecho
Yvonne Garza, ¿no lo crees así?
Pues en parte sí. He tenido mucha actividad aquí
y siento que me han reconocido. Ahora, una voz de
soprano quizá sea más accesible que una voz de
bajo, pero Rosendo Flores tiene una calidad internacional de voz. Yo también tengo mis miras, igual
que él, pero bueno, soy lenta pero segura.
Salvatore Sabe/la me comentaba que los cantantes de la localidad registran falta de perfeccionamiento en la dicción, en el conocimiento de
idiomas y en la falta de relación con otras artes para lograr una interpretación más completa.
Estudiando en el extranjero, uno tiene un sistema
de trabajo muy diferente y mucho más exigente.
Creo que no es necesario el conocimiento total de
una determinada lengua para cantar, pero sí debemos dominar la fonética y la dicción. Creo que sí
nos falta un poco más de exigencia, pero quienes
estamos en Ópera Metropolitana tenemos estudios
de idiomas y casi siempre buscamos ayuda extra
con asesores. Creo que estamos creciendo, aunque
claro, sería excelente que tuviéramos el dinero para
ofrecer un taller de verano, por ejemplo, en el que
ofreciéramos clases de canto, cuyo costo nos permitiera recabar el dinero para formar una pequeña
academia entre nosotros, en la que invitemos a maestros para que nos impartan clases a nosotros, los
cantantes profesionales...

La compañía Ópera Metropolitana ¿qué representa
en este intento por reiniciar una tradición?
Muchísimo. El grupo de cantantes es netamente
regiomontano: somos de aquí y hacemos las cosas
con bajo presupuesto. Erick Steinmann, quien promueve mucho al grupo, con una gran iniciativa y
muchas ganas, siempre busca posibilidades para
hacer los proyectos hasta sin dinero. Pienso que al
ser todos nosotros muy jóvenes tenemos la
oportunidad, y las posibilidades, a nuestro favor.
Pero ¿cómo aprovechar esa oportunidad esperada? Por ejemplo, cómo visualizar tu futuro. Y

Yvonne, ¿por qué una voz como la tuya no la ofreces,

21

�mejor, a las masas?
Para mí cantar es la vida . Y el día que deje de
cantar como quiera seguiré en el arte. En el canto
popular, obviamente, hay más facilidades. Yo me
dediqué cuatro años, mientras estaba en la Facultad
de Filosofía, a cantar con un grupo local, que trabajaba en peñas y bodas. iY el dinero era muy fácil!
Pero la satisfacción de cantar ópera no es la misma
que al cantar música popular.

terpretar ópera, cuando tienes un dominio técnico
tienes una libertad artística. Ya lo decía uno de mis
maestros: "llegar a dominar la técnica es lo que va
a liberar tu alma para expresarte sin ningún
impedimento".
Pavarotti, Domingo, Carreras: ¿y las mujeres? ¿Existe
una ausencia de figuras femeninas en la ópera
contemporánea?
En estos momentos vivimos una etapa de tenores, sí. Pero hubo grandes épocas, como con La
Malibrán (María Felicia García) y otras célebres divas. Pero ahorita también existen mujeres reconocidas, en la ópera actual, como Teres Tratas o Kiri T.
Kanawa .
Creo que los tenores están de moda porque han
tenido maneras de proyección más a nivel popular.
Plácido Domingo, por ejemplo, interpreta también
canciones mexicanas, argentinas, además cuenta
con una personalidad encantadora que le permite tener una imagen fuera de lo que es la ópera.

¿Cuál es la diferencia? Disfrutar la música es cuestión de sensibilidad, sensaciones, emociones, no de
élites...
Cuando uno llega a conocer algo bien,lo ama.
Si no lo conoces, tu impresión será poco profunda.
Yo siento que no hay que tenerle miedo a la ópera
porque conociéndola un poquito no hay manera
de que no te guste. Pero en realidad' es que no tenemos una cultura musical que nos permita comprender el arte operístico.
Dime qué tan cierto es que los gorditos tenemos más
posibilidades de desarrollar una voz operística, ¿se
trata de un cliché?
Científicamente hablando no tiene absolutamente nada que ver la gordura con el canto. Pero
el que tengas una buena salud, sí. Y es que el canto
operístico exige mucho mental y físicamente. Porque
el ritmo de trabajo es muy intenso. Creo que por eso
la gente se pregunta: ¿por qué tantos cantantes son
así de gordos? Bueno, primero porque somos
amantes de lo bueno, y de los placeres, obviamente.
Antes se pensaba que un cuerpo voluminoso era
signo de que se tenía buena voz. Pero no es así.
Ahora, anatómicamente hablando, la voz y su sonido están supeditados a la dimensión de la tráquea,
y a las formas del rostro, pero nada implica que una
persona delgada no pueda cantar: sólo los débiles
no pueden cantar. El canto implica un buen control
de la respiración y mucha energía: ¡Pero bueno fuera que bajáramos de peso cantando!

La conversación con Yvonne Garza concluye.
Las preguntas se agotaron, pero la falta de talento
para continuar con el diálogo se resuelve con la
invitación a la soprano a posar para la cámara.
Sólo queda también la invitación a uno de sus
recitales para confirmar, o rechazar, el presagio de
una diva, de esas que también se fueron, con Lucillo Sabe/la, a nivel regional.

¿Cómo cuidas tu voz?
No soy tan enfermiza. Pero antes de cada función trato de no tomar cafeína porque me acelero
de más, tampoco fumar ni comer mucha grasa
porque eso te produce flema, y tomar mucha agua
para lubricar la garganta. Lo cierto es que para estar
en escena tienes que estar muy bien físicamente,
porque todo malestar afecta la voz.
El canto operístico requiere técnica, es imprescindible. Sin técnica no hay manera de in-

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con mucha. mayor precisión, el mérito enorme de
un grupo talentoso que se entregó a la aventura y a
la tarea de filmar y terminar (quiero subrayar esto
último) un testimonio que sirviera de memoria para
los que vinieran después.
Hubo mucha gente involucrada en el proceso:
Alvarito, cuyas fotografías han documentado no sólo
gran parte de la vida universitaria sino regiomontana; Poncho Reyes Martínez, que no c ejó en
ningún momento -ni aun cuando se quedaron sin
un centavo y las cosas se pusieron todas en contra- para que se cumpliera el objetivo: César lsassi,
quien consiguió grabadoras de carrete-en aquella
época eran unos aparatos enormes y no muy comunes-, cintas e incluso un lugar en dónde g rabar (en
el que no pudieron permanecer mucho tiempo); el
Gallo Leyva (q .e .p.d .), quien escr ibió un texto
desgarrador en unos cuantos días; Julián, que lo leyó
y releyó cuantas veces fue necesario porque el
proyector magnético sobre el que se grababa, no
daba para mucho, aun con la ayuda generosa y
desinteresada de Pedro y del Sr. Gil. La sala de grabación tenía acústica de recámara que daba a la
calle, a una cuadra de Zaragoza porque eso era; el
micrófono antiguo e imperfecto deformaba la voz
y, .. no oca baría nunca, si lo cuento todo .
El equipo humano que compensaba con entusiasmo lo limitado de los recursos, podía trabajar
sólo a las horm en que todos coincidían, que eran
pocas y casi siempre de madrugada. O los domingos. Muchas cosas se improvisaron. Se buscaban
imágenes dramáticas pero sólo había una cámara
y una lamparita con la que no se podía ni siquiera
soñar en iluminar un área profesionalmente. Quienes vimos filmar el documental, a menudo preguntábamos a su director para qué quería tal o cual
imagen. Él respondía que no sabía a bien pero que
la quería. Cuando vimos el film terminado, entendimos quizás-junto con él- que el arte siempre

Un homenaje
hecho con las uñas
Rosaura Barahona
Homenaje a Durón siempre ha tenido un significado especial para mí. El primer día en que Roberto
Escamilla (con quien me casé hace 28 años) me invito a salir, pasó por mí y me explicó que acababa
de morir Manuel Durón, aquel pintor que me había
presentado unas semanas antes, frente al cine Rex.
Quería saludar a su familia y estar en el velorio y en
el entierro . Lo acompañé y conocí a la familia de
Manuel, su casa, su barrio y a algunos de los seres
que de una u otra forma deambulan aún en los cuadros que nos dejó y cuya fuerza no podemos eludir,
Ese día y los subsiguientes conocí a muchos
amigos de Roberto que después serían también
míos. Varios de ellos participaron en la elaboración
de un documental que, consideraron, sería un
debido homenaje al talento y a la bondad de un
hombre muerto injusta y prematuramente.
En ese entonces yo no sabía nada de cine.Aun
así, cuando se logró el permiso y un presupuesto del
Sindicato de Trabajadores de la UNL (entonces no
era autónoma) para usar una cámara de 16 mm de
rollos de 100 pies, comprar material y cubrir los gastos
básicos, intuí que aquello sería un documental mucho más casero que profesional. No me equivoqué.
Años después, cuando me tocó participar en la
filmación de documentales profesionales, entendí

23

�Vemos sus caminos cotidianos, sus rincones familiares,
algunos rostros amigos, la tonalidad lumínica que
muchos pasamos de largo pero que Durón supo
capturar en sus cuadros un poco con la esperanza
de entender mejor el mundo y un mucho para que
los ciegos lo pudiéramos ver.
Por cuestiones no muy difíciles de adivinar, el
presupuesto para la post-producción del documental, se suspendió. No hubo manera de obtener un
centavo más para rentar una moviola (esencial para editar una película de 16 mm), menos para comprar el pegamento profesional necesario para unir
los cortes del montaje, ni para tirar la copia final.
Pensar en correcciones de laboratorio eran sueños
de opio.
El espacio no da para contar todos los esfuerzos
y las aventuras de quienes decidieron acabar la película a como diera lugar. Se consiguieron discos prestados para musicalizarla, se instalaron en un salón
de Artes Plásticas sin pedir permiso y ahí terminaron
con las uñas (literalmente) Homenaje a Durón.
En esa querida casona pasé varios domingos
viendo cómo Roberto contaba a contra luz y a ojo
de buen cubero, los fotogramas para más o menos
calcular dónde debía cortar. Quien sepa un poquito sobre edición sabe lo que esto significa. Los cortes
los realizó con una hoja Gillette,con la que respaba
el último fotograma de una parte y el primera de la
que montaría. Después los pegaba también manualmente. Una vez terminado este proceso, se sacó una
copia en un laboratorio local, se le añadió sonido
magnético sobre el que se grabó, con todos los problemas ya mencionados, y así se exhibió por primera vez en el Taller de Artes Plásticas, en 1966. Años
después se envió la copia a Estados Unidos, de donde regresó ya con sonido óptico y con los títulos iniciales.
El documental está firmado por "Roberto Orson",
nc,rnbre que extraña a muchos. Ése era el seudónimo
de Roberto Escamilla como crítico de cine y colaborador de Apolodionis, "Orson" fue su apodo durante años (aún lo es para algunos de sus amigos)
en base a dos cosas: su interés constante por el cine, y sus entonces, 102 kilos de peso aunados a un
puro inseparable.
Yo no puedo juzgar el documental. Hay muchas
cosas personales involucradas en él como para tener una visión objetiva del mismo. No sólo veo sus
imágenes; evoco muchas otras a partir de las que
aparecen en la pantalla. Siento, sin embargo, que
nos acerca a Durón y a su obra y que, además, ha
resistido con mucha dignidad el paso del tiempo.

tendrá mucho de irracional.
En esa época Roberto fumaba mucho.Tras desbaratar un rostro de arcilla frente a la cámara, se lavó las manos y descubrió que se había cortado levemente. Alguien le echó alcohol en las manos; en
ese momento se le ocurrió encender un cigarro que
traía en la boca. Golpeó el cerillo contra la cajita
pero -por fortuna- el cerillo no encendió. Alvarito
le gritó que no lo intentara de nuevo; le hizo ver ql:Je
si el cerillo no hubiera fallado, las manos le estarían
ardiendo. "Y tú filmándolas", le dijo Roberto, "porque
si hubieras dejado pasar esa oportunidad, te mato".
El documental recorre de algún modo los sitios
clave en los que se movía Durón y rescata las imágenes y los tonos de su mundo. Vemos la calle Zaragoza, esa calle cuya desaparición (un atentado
para toda una generación) dio lugar a una enorme plaza que a nosotros no nos dice muc~o aunque,
sin duda alguna, se los dirá a otras generaciones.

Manuel Durón. en el Toller de Artes Plásticos

24

reclama estabilidad en los dos mundos a los que
pertenece. Y al momento de fraguar su síntesis, sus
opuestos no se extienden: se entienden. En Calzada
se logra el milagro de la sincronía en perpetuo movimiento. No es fácil. No es difícil. Es.
Son claras sus fuentes, por un lado: Gabriel García Márquez,Juan Rulfo,Elena Garro,Jaime Sabines,
Efraín Huerta; por otro: Fermín Revueltas, Doré, El
Greco, Rufino Tamayo. Ambos lados coinciden e inciden en un epicentro: el interés manifiesto por las
tesituras nacionales o, mejor, nacionalistas. José Luis
Calzada es un pintor que tiene los ojos puestos en
nuestro territorio pero de una manera nueva: no le
interesan la~ b lznagas ni los condoches, sí las cantinas como templos del alucine, hoteles de paso que
mitigan las concupiscencias,sandías, vendedores de
camotes, canastas de pan de muerto, bicicletas balonas, bolsos de piel, y una larga lista de mandado.
En la obra de José Luis Calzada hay una gran dosis
de magia muy real.
En un contexto de internacionalismo propietario, de mercado mundial, de transacciones multilaterales, que obligan a las sociedades a cambiar
de faz,la obra de Calzada huele a casa propia . No
podría ser de otra manera en alguien que -como
Calzada- cruza airadamente los mapas de las
concordias sin persiana, de los graznidos con moño, del amor sin pasta dental.

Grabado de José Luis Calzado

Pinceles y letras:
José Luis Calzada
Arnulfo Vigil

Luis Barragán

Como pintor, José Luis Calzada vive en un mundo literario y no porque sea miembro del club de la biblioteca de Babel, sino porque sus cuadros están
permeados de versos, epígrafes, cuentos, pasajes de
novelas, evidentes en cada trazo, en sus líneas y en
las figuras que acrisola al compás de las iridlscenclas argentadas.
Letras y pintura: equivalencias de una vocación
sin colesterol. Ambos flancos no enhebran frescos
instantáneos sino popelinas, es decir: trincheras de
un espejismo. Fraternidad. Escoriaciones benignas en
el manto violeta de una pasión enlatada. Colores y
letras. Los primeros construyen un arcoiris que no necesariamente responde a las condiciones del poliureta no; las segundas, aseguran parcelas atiborradas de árboles verbales. Sí, cuadros y poemas:
correspondencia íntima de una estética pública.
José Luis Calzada no sólo es el pintor de las
cantinas y las habitaciones en penumbras que han
oteado o, más bien, sellado -marcas y hervorespresencias invisibles, también es un un anfibio que

Silvia Mijares
Los ediñcios que no hablan ni cantan
no merecen sino desdén.
Poul Voléry

Barro,madera,muros interminables,espejos de agua,
rendijas en las paredes, contrastes al claroscuro,
espacios abiertos, formas, colores singulares: rememoran bugambilias, cala bazas, mangos, naranjas,
uvas, tierra y cielo. Todo esto refleja raigambre, admiración por la naturaleza que cristaliza en sorpresas
arquitectónicas.
En sus obras se reúnen sus propias necesidades
estéticas, así como una visión de la vivienda popular de líneas sencillas, bardas, fuentes y vegetación,
que le imprimen fuerza y originalidad conducién-

25

�dolo a la búsqueda de la identidad mexicana a
través de formas y espacios donde se amalgaman
la cultura prehispánica y la española, la tradición y
la modernidad.
La devoción por lo sagrado, por el misterio y lo
religioso de nuestro pueblo cáptanlo severos muros,
escalinatas huidizas y sigilosas, nichos, vigas en los
altos techos. Espacios que se convierten en caja de
resonancia: sonidos producidos por susurros de las
fuentes de agua, y por la marimba de madera de
sus cielos. Así también los efectos diferentes de la luz
que se dibuja en los solitarios muros mientras transcurre el día. Estos indelebles signos son parte del rico
lenguaje espacial y plástico del gran artista mexicano.

año dos mil."
La frivolidad tiene un lugar en el corazón y las
letras de Sabina. Las baladas son el género más
favorecido, aunque también le hace al corrido y de
vez en cuando se desplaza al ritmo de un rock
meloso. "No habrá revolución/ se acabó la guerra
fría/ se suicidó la ideología."
Sabina o el malabar de los sitios comunes. No
hay magia que valga: parece triste, pero no: lo ha
detenido el aroma de la calle, la madrugada de
algún bar, algún cuarto de hotel. Es un "malabarista errante/ de las plazuelas", un señor de los vagones
y los trenes, de las trovas menores y las adicciones.
"Ya no te tengo miedo, nena/ pero no puedo seguirte en tu viaje/ ¿con qué ley condenarte/ si somos
juez y parte/ todos de tus andanzas?"
El azar, siempre el azar en el tiempo de sus canciones río. Porque Sabina no se anda con estrofitas,
apenas si el estribillo le es necesario. Es más: "Sólo
cumplo años/ los años bisiestos/ que acaban en
dos." Sabina o el amor corrosivo, el que consuela
chicas tristes, gusta del whisky con soda y el sexo sin
boda. Juglar, coyote urbano, rapsoda posmoderno
de la rima intelectual: "Por el bulevar de los sueños
rotos/ pasan de largo los terremotos/ y hay un tequila por cada duda./ Cuando Agustín se sienta al
piano/ Diego Rivera, lápiz en mano,/ dibuja a Frida
Kahlo desnuda."
La voz de rayo de luna llena de Joaquín Sabina
llena los resquicios del ruido.

Joaquín Sabina:
un ciprés en el cementerio
Margarita Cuéllar

Algunas palabras afines a este cantor, desde el
bulevar de los sueños rotos y un siglo que fenece:
marginal, triste es el mundo, libertad, solidaridad,
construcción de nuevas ilusiones, pacifista, callejero, trovador, caos, poesía de laboratorio, bares, taxis, cabaret.
"Y si quieres también/ puedo ser tu trapecio y tu
red/ tu adiós y tu ven/ tu manta y tu frío/ tu resaca,
tu lunes, tu hastío/ O tal vez ese viento/ que te
arranca del aburrimiento/ y te deja abrazada a una
duda/ en mitad de la calle y desnuda".
Su voz no es precisamente estética, aunque
tiene un timbre tequilero y nocturnal. Igual Agustín
Lora, Alex Lora, Arturo Meza, Fernando Delgadillo,
Cuco Sánchez no tinen una voz privilegiada que
digamos.
Parece extraído de la piedra de la amargura,
pero no, es un desaliñado cuarentón. Un letrista tal
vez más vital que Víctor Manuel y Joan Manuel Serrat, que Silvia Rodríguez y Pablo Milanés. Un poco
ronco como Alfredo Zitarrosa. Pacifista y trasnochado, avanza vela encendida en mano junto a los
miles que han tomado la calle por lo de la Guerra
del Golfo Pérsico. ¿Latinoamericanista? ¿Tejedor de
ilusiones? Sus canciones hablan del olor a colonia
barata, del miedo a los aeropuertos y de las noticias de los diarios. "Que creció el agujero de ozono/
que el hombre de hoy/ es hermano del mono/ del

Álvaro Gómez Leal
Héctor Alvarado
Si hay una tarea más difícil que ganarse la vida, tal
vez 3ea ésta prepararse para la muerte. Estar ahí, vivo y con los ojos puestos en el otro lado inconocible.
Algunos recurren a una larga resignación: para
morir he nacido. Otros le sacan la vuelta a la conciencia de la muerte: hacen como que no la ven, le
escurren el bulto-compermisito, compermisito que
llevo prisa- hasta que de plano ya se van al más
allá. Y están los que se sientan frente a la muerte y le
hablan de tú a tú. Este último es el caso del doctor
Álvaro Gómez Leal.
Afecto al tequila, al dominó, al cigarrillo y la
literatura, el doctor Gómez Leal es hasta ahora un
desconocido, pero su talento como narrador - más
específicamente como cuentista- merece más

26

páginas antológicas y reseñísticas que las dedicadas
a muchos de los narradores más publicitados,
alaharaquientos y soberbios de Nuevo León.
Aquejado de un enfisema pulmonar progresivo,
que a la postre lo mataría, Gómez Leal se retiró de
su trabajo como practicante y tuvo más tiempo para escribir El arte de morir. Los catorce cuentos del
doctor Álvaro Gómez Leal (El Colegio Nacional,
introd. y notas de Ruy Pérez Tamayo, México, 1989,
137 pp.).
En sus propias palabras el doctor explica: "Este
libro contiene 14 cuentos. Decidí que fuera ese
número, porque algunos autores dicen que en la
literatura fantásica simboliza el infinito. Si uno es
capaz de escribir 14 cuentos, es capaz de escribir
un número infinito de ellos (y si es así, ¿para qué
escribir más?). Para hacer la labor más interesante,
me impuse tres condiciones: a) que fueran lo más
cortos posibles; b) que en todos ellos apareciera un
médic o; c) que todos ellos incluyeran la muerte de
una persona. Las razones de esta conducta son: a)
la pereza, b) antes fui médico; c) he visto morir a
muc ha gente."
El mapa que se traza el escritor, la ruta que ha
de seguir, se cumple cabalmente. La galería de
personajes que aparecen en las páginas de los
c uentos son Lord Byron, el médico indígena Xepitac,
su similar griego Epicleo, nuestro bienquerido Gonzalitos y algunas tías y amigos como Canaria, Avelina, Lucinda y don Ismael.
Claridad, precisión, economía, malicia, tensión:
he aquí los elementos que hacen al cuento "clásico",
y todos ellos confluyen en los cuentos de este libro
tan sabroso como inconseguible en Monterrey,
Teniendo en su cabecera autores como Borges,
Cortázar, Vargas Llosa, García Márquez y Bioy
Casares, el doctor Gómez Leal se hace de un
manejo excelente de la lengua y una chispa para
la ironía y el juego que lo convierten, a pesar de su
obra tan breve, en un escritor muy importante para
la historia de la literatura de nuestro estado, y alguno de sus cuentos bien podría estar en cualquier
antología del cuento mexicano.
Para terminar, una pequeña muestra de su
actitud ante la vida y el lenguaje:
"Mi querido Ruy: Esta carta obedece a tres
circunstancias que aparentemente no están ligadas
entre sí: a) es día de asueto; b) hace mucho frío y
llueve; c) un rinovirus afecta mis vías respiratorias.
Quizá alguien podría argüir que el frío y los rinovirus
posiblemente estén ligados. Se equivoca, porque los
rinovirus, como es bien sabido, se contraen por con-

tacto con los rinocerontes, y éstos son propios de
países tropicales". (Carta a Ruy Pérez Tamayo, 5-281 ),

AGL nació en Tampico en 1926 y murió en
Monterrey en 1987. Vivió en esta ciudad
desde el año de 1956, cuando llegó a
trabajar como profesor de la Facultad de
Medicina de la Universidad de Nuevo León,
hasta 1985, cuando se jubiló menos por
voluntad propia que forzado por su afección
pulmonar progresiva. El doctor GL había
estado escribiendo sus cuentos con lentitud,
pero la cercanía de la muerte lo llevó a
concluir su proyecto.

27

�Fernando Villalvazo
Armando Alanís Pulido
Mi primer encuentro con Villalvazo fue el desafortunado y fallido intento de formar una banda de
rock. Tras el lamentable suceso (que creo que no
fue muy importante para ninguno de los dos), nos
dimos cuenta de que teníamos algunas afinidades:
Baudelaire, las películas del Santo, el buen rock
hecho en Barcelona.
Pero eso pasaría a segundo término; era el encuentro de dos soledades que basan su discurso
crítico fundamentalmente en el cinismo y el antirromántico. Decidimos entonces gritarle a la sociedad regiomontana a nuestra manera: performances en lecturas, Land art, y lo último, que decidimos titular Diálogos de la bard9: poemas y
dibujos en bardas de la ciudad. Todo esto alternado con el trabajo individual de cada uno (aunque
en mi caso Villalvazo ha ilustrado mis primeros tres
libros de poemas). Sirva esto como introducción para
hablar sobre el pintor.
En él la soledad se muestra no como una circunstancia especial sino como valor en lo contingente, imagen de lo cotidiano y lo adverso: el hombre desolado, el color de las lamentaciones.
Pero Fernando Villalvazo (Monterrey, 1973) se ha
olvidado de que el arte es una revelación, un fondo,
no sólo la individualidad. El arte es más: síndrome de
las sociedades, punta universal del movimiento. Así,
sus pinturas carecen de este elemento histórico-social que nos aterriza, "nos hace descender a la
conciencia". Arte aislado: sectarismo suicida.
No obstante hay algo en su pintura. Quizá, un
hueco, el último que nos redime pues el hombre tiene un sueño recurrente: hay una mejor esperanza,
dejo mis cargas, mis culpas, abandonadas en
costales en el desierto. En Villalvazo el acontecimiento trágico es individual, íntima experiencia,
incompartida; sus lienzos son grandes espacios de
aridez, esa aridez que pide y exige soledad,· no hay
nadie solo estoy" -escribe Cuitláhuac Quiroga.
Villalvazo es ante todo una promesa en la joven
pintura regiomontana, una voz que tiene algo qué
mostrar, un ejemplo de oficio, determinación disciplinada y rigor plástico, y que al mismo tiempo se
divierte: calosfríos y cinismo, burla entre uno y uno
mismo, entre el espejo y uno.¿ Y este ángel qué significado tiene?, alguien le preguntaría al mirar uno
de sus cuadros. "No es un ángel. soy yo con alas ..."
Ése es Villalvazo.

Genaro Salinas Quiroga,
ejemplo universitario

Don Alfredo Gracia Vicente

Celso Garza Guajardo

Humberto Solazar

Está con nosotros. Nunca ha estado alejado de la
universidad y acude de inmediato a todo llamado
que se le hace. Nació en esta ciudad de Monterey
un 11 de julio de 1911, Está por cumplir los 85 años
de edad y es el decano de la Universidad Autónoma
de Nuevo León.
Se formó en el Colegio Civil de 1923 a 1928. Estudió para abogado en la Universidad Nacional y
desde 1934 empezó a desempeñarse como maestro de la Escuela de Leyes y del Colegio Civil de la
Universidad de Nuevo León.
Su labor fue ininterrumpida en la docencia universitaria. Autor de textos educativos, ensayista e
investigador de nuestra cultura e historia regional.
Biógrafo y cultivador del recuerdo a sus maestros y
amigos. Ejemplo del amor hacia la universidad, de
la buen conducta en la sociedad y en la función
pública.
Se inició con la primera generación que vio surgir
a la Universidad de Nuevo León en 1933. Entregándose completamente a dicho empeño.
Forjador desde entonces de generaciones
universitarias... las ha visto llegar y las ha visto partir...
y él continuando en sus cátedras. Siendo además
director, rector, diputado local, gobernador interino,
juez y magistrado a través de las décadas.
Amanecer diario en la cátedra y escrito tras escrito en periódicos, revistas y libros. Sorteador de todas las crisis, su memoria contiene una expriencia
válida, donde la sencillez en el trato y la altura de
miras, conducen a la sabiduría.
Su paso por la Universidad Autónoma de Nuevo
León es una herencia viva de altos ideales forjados
en la cátedra, expresados en discursos y en textos.
El ejemplo sigue vivo y está con nosotros.
Repasar la vida del maestro Genaro Salinas
Quiroga es repasar la trayectoria de la universidad
y cómo ésta ha sabido salir adelante aun de los tropiezos y malquerencias.
Una de las buenas rutas para ese recorrido
universitario es la vida de don Genaro Salinas Quiroga. Su ser y su quehacer por la universidad.
85 años es un buen comienzo para el inicio de
una cátedra de ética en el Colegio Civil.

28

[191 O - 1996]

Como para recordarnos que estamos hechos del
material de los sueños, que sólo vinimos a soñar a
esta tierra, el inicio de la primavera nos trajo una tristeza absoluta,que cayó como plomada en el meritito centro del alma: la muerte de don Alfredo Gracia
Vicente.
Ochenta y cinco años tenía la moneda que,
como dijo el poeta,sólo él había de gastar. De ellos,
casi cincuenta pasó don Alfredo en este Monterrey
de las montañas que, además de su tiempo inclemente algo ha de tener porque supo atrapar el
corazón de este españolito (como lo llamaba Alfonso Reyes).
Librero amante de los libros, promotor cultural,
crítico literario y de artes plásticas, maestro universitario, charlista entretenido y prolijo, ángel de la
guarda del poeta salmantino que vivió y murió entre nosotros, eterno consejero literario de escritores
incipientes, eso y más fue este señor entrañable que
encarnó entre nosotros los valores más altos de
España.
No fue don Alfredo un intelectual, en el sentido
estricto de la palabra, es decir, alguien instalado en
la reflexión teorético o el concepto general que se
eleva por encima de lo real. Como su paisano Unamuno, más que intelectual fue un sentimental. Su

acercamiento a la literatura y otras artes era el de
un enamorado que circunnavega su objeto, lo baña
de miradas y anhelos y finalmente se instala
discretamente a un lado para escuchar el latido del
objeto amado y poner el propio al compás. No entraba en las obras ni en los libros con orden de cateo,
ni se interesaba en emitir juicios finales o condenatorios.
Imposibilitado para hablar de los defectos ajenos, ejemplo de cortesía y benedicencia, buscaba
siempre lo positivo de las obras y acontecimientos;
una de sus frases favoritas era la del clásico: "No hay
libro, por malo que sea, que no tenga algo bueno."
Mucho le debe a la visión y seguimiento de don
Alfredo la generación de pintores que se formaron
en el Taller de Artes Plásticas de la Universidad. En su
palabra iluminadora y generosa encontraron casi
todos ellos la interpretación cordial y al mismo tiempo precisa, el reconocimiento de talentos y virtudes
prácticamente en su misma gestación. Lo mismo
puede decirse de la generación de escritores que
se dio a conocer en los años sesenta en la revista
Apolodionis, que encontraron siempre en él un apoyo para todas sus empresas juveniles.
Pero no sólo ellos. Muchos que vinieron y vinimos
después acudimos al señor Gracia, sabedores de su
paciencia y vocación pedagógica. ¿Quién que escribe en Monterrey no guarda entre sus libros uno
con prólogo de don Alfredo?
Y más allá del gremio artístico, lo que fue sin
. duda más importante, su palabra y su emoción por
la cultura y el arte dejó sentir su influjo entre cientos,
quizá miles de jóvenes universitarios, que acudieron
a su cátedra matutina, en la ecuela donde hasta
hace muy poco fue maestro y bibliotecario, donde
fue siempre bien recibido como la cultura er persona, no en la forma acumulativa, ahorrativa, de la
erudición, sino en la fórmula más clásica, de la
cultura como civilización, como concordia, como
conversación e intercambio de impresiones y
opiniones.
Por su labor en beneficio de la sociedad regiomontana don Alfredo vivirá por muchos años más
en el recuerdo de esta ciudad, en la que este franciscano de la cultura fatigó medio siglo de su existencia enseñándonos que la vida no es sólo trajinar
o acumulación de bienes, enseñándonos a escuchar las enseñanzas de Mairena, de García Lorca,
de Góngora y Quevedo, y lo que es más importante
aún, enseñándonos a valorar con justicia la obra de
nuestros propios pintores y poetas.

29

�El escritor*
Hugo Valdés

•
Mariana lo buscó en el café para enterarlo de una
noticia que es·pabiló al ambiente intelectual. Entre
los estudiantes de letras y los aspirantes a literatos
no se habló ese dío de otra cosa . Se había descubierto una bodega, clausurada durante dos décadas, en cuyas estanterías había miles de libros que
en su momento nunca llegaron a distribuirse. Publicada en el periódico, una fotografía de la bodega
en semipenumbras, rasgada por la luz solar, daba la
más desconsoladora imagen del talento burlado, del
tiempo de un escritor tirado al albañal.
Si aquel hallazgo hubiera sucedido por lo menos
un lustro después de la fecha en que fue editado el
último libro de la colección Autores noveles, el escándalo les habría revuelto el estómago a los responsables. Pero habían pasado ya veinte años.A él
incluso le produjo menos cólera que nostalgia. De
joven pensaba que una vez instalado en la vejez, el
ardor y la pasión irían ganando fuerza hasta tener
una vida autónoma, ajena por completo a él; pero
por lo visto se equivocaba. Jamás creyó que extrañaría a quienes antaño detestó tanto. Tal vez el
tiempo había ablandado su corazón y capitulado
su odio hacia los rivales que las circunstancias le
depararon.
Quien entonces confiaba un original a los editores responsa bles de la colección Autores noveles
lo hacía sin cálculo y con mucha esperanza. Lamayor parte de sus colegas perdió así una obra. Algunos pudieron rehacerse luego de caer en la cuenta
de que su libro no era reseñado en las revistas importantes, y al ver que corría un destino incierto al
ser donado a decenas de bibliotecas desiertas.
Rolando Guerra y Garza.hasta hace varios años
un autor desconocido que no necesitó del reconocimiento para poder vivir, y gracias a cuya esplé ndida y única novela se le tenía como al
Lampedusa del Norte, había publicado en Autores
noveles un libro de cuentos que jamás antes men-

c ionó a los periodistas. Al otro día un funcionario
oportunista del Consejo de Cultura declaró a los
medios que a juzgar por los logotipos oficiales que
aparecían en la contraportada y páginas interiores el libro pertenecía sin discusión al Estado, y que
debería cotizarse muy bien puesto que cada
volumen era una pieza digna del más riguroso
bibliófilo. Ante el problema de decidir a dónde iría
a parar el dinero de las ventas sin despertar la suspicacia de la legión intelectual, de por sí ya bastante
molesta con un episodio tan insultante para el
trabajo credor, se propuso integrar un comité con
personas acreditadas en tales menesteres.
El esc ritor fue invitado. Dijo que sólo podría
pertenecer a él si el comité lo presidía el propio
Rolando Guerra y Garza. El Consejo de Cultura consideró con calma aquella condicionante, y acordó
por unanimidad que el destino del libro debía ser
también decidido por el hombre que lo escribió. El
célebre autor fue localizado tres días después en
una comunidad huachichil de la región sur merced
a las pesquisas de uno de sus discípulos más adelantados. Ajeno a las noticias, se manifestó asombrado por el descubrimiento de la bodega. Le re:::ultaba muy difícil imaginar cómo una cantidad así
de libros le fue escamoteada a los lectores. Según
sus palabras, era como emparedar fetos en un
convento para sobornar la conciencia. Se alegraba
de que viesen ahora la luz, aunque tenía reservas
por el suyo; lo hubiese querido olvidar allí para
siempre.sin rencor.como a un muerto más en la fosa.
A poco de llegar Rolando llamó al escritor a
casa de Mariana. Además de su notoria liberalidad
verbal, tenía un vigilante sentido del humor incapaz
de plegarse aun ante aquellas situaciones que
exig ían un mínimo de tacto. La relación entre su
amigo y Mariana no sería entonces la excepción.
-¿Cómo estás, hijo de tu pinc he madre? Ya
supe que traes a la Mariana de tu amasia.

31

�-¿De dónde la conoces tú?
-Pos fue mi alumna, güey, y un compañero de
ella me lo contó toditito. ¡Qué ratón tan dulce y tierno para un gato tan longevo y mañoso como túl
El escritor lo atajó entrando directando en materia. A Rolando no se le escapó su tono evasivo y,
por una vaga prudencia, prefirió dejar las chungas
para cuando se vieran personalmente. Después de
intercambiar una serie de inútiles generalidades, le
dijo:

muchos contertulios redundaban en apreciaciones
estéticas a propósito del espíritu vanguardista de los
muros aéreos que convocaba en torno de sí aquel
pobre marco. Había altavoces por todos lados, y si
el interior no le resultaba a alguno tan fresco cuando
era ya bien entrado el verano, estaban para su solaz
las mesas del patio.
Escogieron una mesa de la jurisdicción de Luisito,
uno de los mejores meseros que había conocido. Su
colosal corpulencia; cercana a los ciento veinte kilos, no llegaba a entorpecer su ágil andadura. Tenía
la voz ronca y cantaba a voz en cuello en sus trayectos del bar a las mesas si la pieza era una de sus
favoritas; por bromear, el escritor solía rogarle que
no cantara cuando hubiese nuevos parroquianos en
la peña.

-Oye, cabrón, ¿por qué no vamos a cenar?
Llévate a tu amasia, digo, a Mariana, y así platicamos largo y tendido.
El escritor sugirió una peña musical del rumbo
poniente. Le dio la dirección y se despidió de Rolando pidiéndole que fuese puntual.
Como tantas casas en el centro, la peña era de
paredes de sillar y techos altos descansados sobre
una robusta viguería. Las divisiones originales del ala
. oeste fueron tiradas para formar una sola gran pieza
desde cuyo extremo podía apreciarse la breve
tarima donde se presentaban los cantantes. Resto
de la antigua construcción, el marco de una puerta
fue dejado en pie justo en el centro; ya borrachos,

Lo saludó con un apretón de mano, como era
costumbre desde que empezaron a tratarse, y le
presentó a su acompañante. Luisito le comentó que
todos allí lo extrañaban, y aplaudía que fuera una
muchacha tan guapa la responsable de haberlo
bajado del cerro ése donde vivía como un animal
solitario para tenerlo otra vez entre sus amigos.
Mariana se encantó con él. Les tomó lci orden y

32

regresó casi de inmediato llevando en su bandeja
un par de bebidas. Preguntó si querían ya cenar, y al
escuchar que lo harían más tarde, junto con el invitado que esperaban, se retiró a sus labores.
Lo vieron pasar al cabo de un rato con una gruesa de velas en la mano. La dejó sobre una de las
mesas adosadas al muro poniente para tomar un
cirio y encenderlo; luego lo alzó con pulso firme. De
pronto la luz amorilló el sillar en un suave y prolongado fogonazo, y una vez que encajó el cirio en
el candelero la pared pareció hundirse como si fuese un lienzo. Fija, consumiéndose en su apacible siseo, a ojos vistas la vela sólo generaba un resplandor
congelado, incapaz de iluminar por completo
aquella concavidad ilusoria a juzgar por los grandes granos de sombra que, en torno a la luz, tejían
una aureola de orlas dentadas.
Mientras escuchaban a uno de los cantantes
vieron llegar a Rolando. Al reconocerlos los saludó
con un tímido ademán rápido. Caminó desmañadamente hasta ellos tropezándose ·con las mesas;
daba siempre la impresión de haber despertado
apenas y entrado al mundo sin espabilarse un poco.
El escritor se incorporó y ambos se dieron un abrazo.
Al desprenderse de él Rolando pasó a Mariana; con
la diestra la tomó suavemente del brazo izquierdo,
la aproximó a su rostro y le detonó un beso en la
mejilla.
Luisito se acercó de nuevo. Ordenaron de cenar
y más bebidas. Rolando elogió el evidente buen
comer del mesero.
-Pero cómo has de sufrir a la hora de evacuar.
-Ni se crea que mucho, señor.
Mariana lanzó una carcajada y se dispuso a
observar a Rolando y las consecuentes reacciones
que provocaba en su pareja. Aquél advirtió su
actividad y, para entrar en calor, cargó contra ella:
-¿Por qué te pones así el dedo en la sien, eh?
Hasta parece que estás señalando a una mensa.
No se carcajeó esta vez, pero sonrió con gozo y
retiró su mano para despositarla cerca del vaso.
- Ya sin bromas, maestro. Usted no es ...
-¡Vives con un viejo lángaro como éste y sabrá
Dios además cuántas cosas haces con él, y no eres
capaz todavía de hablarme de tú!
-Está bien. Los veo como discípula y lectora de
los dos, y los hallo tan distintos. Él - volteó a ver al
escritor con neutralidad.sin ningún énfasis afectivopor ejemplo, es bien formal y lleva una vida metódica, y - titubeó para estrenarse en el tuteo-... tú,
pues, la verdad es que no eres como los escritores
que salen en los libros. Hablas muy natural, sin dar un

discurso cada vez que abres la boca.
-¡Ah, cabrón! Sinceramente no sabía que yo
fuera así.
Rolando intentó definirse en los términos que ya
tantas veces había empleado durante sus entrevistas. El que fuera por varias décadas un modesto empleado en una casa de bienes raíces se
percibía sin misterio, como un tipo llano, y el más
sorprendido por la popularidad que había ganado
su novela. Si bien abrevó desde sus mocedades en
la narrativa barroca latinoamericana tanto como
en el sureño William Faulkner -ese buen gringo
barroco-, al escribir no se había propuesto imitar a
sus modelos ni,según decían sus críticos,germinar el
desierto con una literatura sensual que evocaba la
profusión de una selva lo mismo que la de un altar
dieciochesco. En realidad, escribió así Los hijos de la
biznaga sin pensarlo mucho, sin plantearse tales o
cuales efectos a partir de la estructura y por completo ajeno a la intención de hacerle guiños a los
lectores avezados.
-En bien pocas palabras -dijo Rolando antes
de empinar la botella de Bohemia-, salió como es
porque yo traía entonces muchas chingaderas
adentro.
El libro de relatos era otro contar. Todo ese barullo de ver qué debía hacerse con él lo rebasaba. Lo
último que se le antojaba en la vida era pararse
frente a un público y escuchar el elogio de varios
lambiscones sobre las virtudes estilísticas de un libro
que prácticamente nunca existió. Ahora que las
·circunstancias lo habían hecho gustar de la fama,
esperaba por supuesto que lo sobrevivieran las
palabras de las que se había valido para escribir Los
hijos de la biznaga, pero no ésas que malgastó en el
mentado librito. Le parecía artificial y estéril, prescindible, un trabajo propio para un escritor que supiera más acerca de las palabras que de los hechos,
al contrario de su vocación más próxima a los hechos
que a las palabras. Había además uno o dos muertos
por cuento, en razón de que al redactarlos se engolosinó escabechándose a cuanto personaje le resultara menos grato, sin entonces considerar que
matar un personaje era igual de complejo que matar
a un hombre.
-Pero, Rolando -intervino, solemne, el escritor-,
tú debes saber que la grandeza del artista no radica
en lo que haya expresado. El creador engrandece
a ojos de los demás por la tragedia de no poder
expresar el edén que su sensibilidad le ha permitido
vislumbrar.
- ¡Ah, qué pelado tan bueno para hilvanar ma-

33

�madas!
El escritor trató incluso de convencerlo de presentar el libro allí mismo, informalmente, sin esa
parafernalia oficial de sentarse muy tiesos y serios
tras una larga mesa cubierta con un mantel verde a
la espera de su turno una vez que el maestro de
ceremonias, algún pretencioso patán protagónico,
terminara de granjearse a las autoridades desgranando enfáticamente sus nombres.
Después de cenar Rolando los enteró de que
volvería por la mañana con sus huachichiles. Les
despejó el azoro explicándoles que sólo había

venido a la ciudad para nombrar al escritor como
su representante. Se desentendía en lo futuro de la
suerte que corriera aquel libro, aunque prefería la
ausencia de cualquier oropel a la hora de presentarlo. Descontando el porcentaje con el que se
quedaban los libreros, el resto íntegro de la venta
debía constituir un fondo para aumentar las becas
del Centro de Escritores. Luego ya no volvió a mencionar más el asunto.

Desde la penumbra
Alejandra Rangel

•

* Fragmento de una novela en preparación

No puedo escucharte. El Buick está tendido sobre el
camino con los cristales rotos y las puertas destrozadas. No alcanzo a ver tu cuerpo, distingo
pedazos de tu blusa entre los matorrales. Ahora es
posible recorrer de una sola mirada todo el valle, Es
extraño, puedo doblar las imágenes e invertirlas, ver
a mi alrededor sin moverme, sospecho que llegará
a ser intolerable. Hay voces junto a nosotros y algunos
carros se han detenido a la orilla de la carretera.
Nos han puesto una sábana blanca, tan blanca que
sirve de luz entre los árboles.

'l

El cielo limpísimo y una noche oscura acompañaban aquel valle. Te besé y fue el vacío. Escuchaba voces y había olvidado lo que significaba
medir el tiempo, Igual estaba a un lado de los restos del automóvil como junto a la ambulancia, o
alrededor de tu cuerpo. Podía ir y venir por el campo,
seguir los pasos de los curiosos apostados a poca
distancia de las sábanas blancas. "Vamos, despierta, ya has dormido mucho. La noche está hermosa
y tenemos que seguir el viaje."
Toda esta gente rodeándote mientras esperas
recostada, inmóvil. No me gusta verte con esa palidez en el rostro. Quiero escuchar tu voz para a pagar
la del tumulto. Me acerco a tu boca, la recorro, como
solíamos hacerlo juntos. A través de los árboles unas
líneas oblicuas apenas dejan traspasar la luz de la
luna que parece llegar de lejos, y tú tan silenciosa, y
yo una sombra que te mira como queriéndose
escapar de sí misma. Me asusta tu mirada fija. Te dejo
un segundo, veo un río caudaloso, encuentro tu cuerpo flotando en la superficie. Parecías la repetición
de aquella tarde cuando adormilada por la
anestesia, se adentraban las pinzas del metal entre
tus piernas, hasta extraer un líquido acuoso que se
desparramaba entre muslos y piernas. "Casi llegamos. Disfrutarás de los días de campo, un chapuzón te quitará el sueño y volverás a ser la misma.
Podrás acompañarme más allá de esas montañas."
Una ambulancia nos sobrepasa cegándonos.
Las luces rojas y azules se reflejan en los cerros. Desde la oscuridad te abrazo, tú preguntas.
-¿Qué pasa?
-Nada, duérmete.
Mientras, alguien vigila y recoge un cuerpo entre los arbustos, hay gritos, confusión . Algo sucede
allá enfrente. Asombrado contemplo el Buic k verde
hecho pedazos. Las frases se van y regresan sin tocar
esa transparencia que rodea nuestro viaje. M~ dejo
llevar por las palabras, y las sombras pronuncian un

La noche aparecía en cada rincón de la carretera.
Un golpeteo de cristales nos obliga a abrir las
ventanas del Buick verde ya descontinuado. No te
quejabas del frío a pesar de tu ropa ligera.hablabas
de un viaje sin término del cual no se pudiera
regresar. Seguir la ruta que teníamos delante y que
frente a nosotros se iba extendiendo. La prisa y mi
pie presionando el acelerador atento a tus palabras,
queriendo traspasar el camino, tocar aquello que ni
tú ni yo alcanzábamos a vislumbrar.
A ratos dormías y yo recordaba la playa sobre
la misma línea, igual de lejana, sólo que las ondulaciones de la arena la tornaban cálida. Deben
ser las tres de la mañana. Al verte allí dormida,
tranquila, pareces otra y no aquella mujer de ojos
vacíos y noches ausentes. Me miro acercándome
en un abrazo prolongado bañados por el sudor frío
de tu cuerpo.
El viaje continúa , reconozco la ruta de la que
hablamos tantas veces entre sorbos de café y ese
atlas que apenas podías cargar con tus manos
pequeñas. Ni de recién casados habíamos logrado
acercarnos al mar, acariciar sus crestas . Era una
promesa, ¿recuerdas?

34

35

�carretera, yo continúo quieto. Quisiera que estuvieses despierta y no me atrevo a interrumpir tu sueño.
Vuelvo sobre los restos del carro. Quiero tomar
mi cuerpo pero en la oscuridad es casi imposible
reconocerlo. Las manos no obedecen órdenes ni
movimientos. Mi conciencia se despliega y alcanza a estar en todas partes. Los enfermeros tratan de
levantarte, tu mano escapa.Veo colgar tu brazo. Me
acerco. Lo reconozco por el anillo de. matrimonio
que llevas en el dedo.

sentido oculto.
Los sonidos están allí, expandiéndose y formando un eco entre las montañas. Se repiten a intervalos, más que ecos son las notas de las palomas
aleteando en aquella plaza donde nos conocimos.
Tú caminabas de prisa y una sola mirada bastó para
entendernos. Te alcancé, caminamos juntos un rato
hasta que cansados nos sentamos en una de las
bancas. Me fasciné con tus ojos redondos, la proximidad de los labios gruesos. En mi cabeza de
ingeniero no cabían tus ideas, pero poco a poco
me dejé arrastrar por las conversaciones en la librería
donde el olor a café y las maravillas en los libros
obligaban a las discusiones acaloradas y a las visitas
de amigos. Me gustaba verte con los anteojos a
mitad del rostro y el libro sobre la mesa.
He regresado a casa varias vec,es. Nadie responde. La recámara sigue con la cama en desorden como la madrugada en que salimos en el
Buick verde. Entro al guardarropa y no puedo
cambiar mi camisa ni usar el traje, todo es tan
estático, excepto yo.

El olor a tierra mojada y hierba fresca circunda el
ambiente. Miro el cielo pero no hay respuestas.
Ella comienza a despertar.
-¿Dónde estamos?
-Acabamos de pasar Valle Seco.
-¿Cuánto falta para llegar al mar?
-Mira, ves esos cerros -y con la mano en alto
señala el camino-. Pasándolos, empezaremos a
verlo.
Sin decir más, se inclina sobre el asiento y vuelve a dormirse. Ella solía analizarlo todo, quizá su
trab&lt;;ijo en la librería más importante del centro y su
contacto con profesores y estudiantes le ayudaba.
Pero los insomnios nocturnos comenzaban a dejar
huella, había perdido el humor, los deseos de

Dentro del automóvil hay calma. Sigues dormida. Tu
cuerpo descansa sobre el mío, delgado, muy ligero.
Las luces vibran alumbrando cada trozo de la

Librería Universitaria
Ciudad Universitaria / teléfono: 376 70 85 / Zaragoza 116, sur / teléfono: 342 16 36

Libros de texto D Ciencias D Letras y humanidades
D Política y sociedad D Diccionarios D Enciclopedias
Libros de arte D Papelería D Novedades
36

explicarte el color del mar, lo caliente de la arena.
No respondes. ¿Te acuerdas cuando me acompañabas a mis clases de física y discutíamos sobre
la gran explosión y el principio de la vida? Luego
nos casamos, había que buscar trabajo, entonces,
me olvidé de la Universidad. Te juro que jamás me
habría avergonzado. Ahora sí esperaremos un hijo.
Acabarán tus pesadillas, los gritos de la noche; en el
mar las cosas serán diferentes.
Ella en esa semivigilia procura no escucharlo. No
era la primera vez que se detenía en las mismas
imágenes. La camilla dentro de aquel cuarto de
paredes enjutas y apagadas donde alguien misteriosamente traspasaba el interior de su vientre. Un
metal duro e inflexible penetraba hasta obtener ese
líquido acuoso y las voces, miles de voces que
llamaban a las sombras. Una, otra vez se extendía y
taladraban con su ruido. Era un coro de gritos y
murmullos que acogían la voz persistente sin palabras ni gestos. Después los sudores escurriendo como
ácido sobre la piel descarnada. Luego, "la brisa del
mar lo arreglará todo".

comunicarse. Habían decidido ir a la playa, tomarse
unas vacaciones.
Anoche lo soñé de nuevo. Cuántas veces me
dijiste lo mismo para acallar las viejas voces, las
prohibiciones familiares, esa limitación absurda de
las relaciones entre nosotros. Había mañanas que
prefería no levantarse de la cama, el cuarto permanecía oscuro y los restos del desayuno quedaban sobre la mesa. Le resultaba imposible desprenderse de las imágenes recién soñadas.
El viaje continúa, todo se ensancha como si fueran líneas cruzadas en el cielo. La ciudad debe estar muy próxima. Desde la penumbra todo se
aproxima,se acerca. El tiempo ha dejado de contar
para nosotros.
El ruido del viento nos lleva frente al mar. Trato
de evitar lo helado de tus huesos. No ha quedado
nadie en la orilla de la carretera. Un silencio oscuro
recorre las montañas. Grito tu nombre y el valle lo
regresa . Me veo junto a ti. Procuro tomarte de las
manos, convencerte que muy pronto volveremos a
estar en medio del parque. Llegaremos a la casa.
Nos besaremos una y otra vez hasta agotarnos.
Regresarás a la librería, a tus libros.
Sigo esperándote pero no despiertas, trato de

37

�vo conocer el comportamiento electoral desde una
perspectiva científica, ya fuese para proporcionar
una visión completa del comportamiento político
de los ciudadanos en las democracias, ya para
proporcionar a los dirigentes de los partidos políticos
una comprensión más profunda de .sus virtudes y
debilidades, de quiénes y por qué respaldaban sus
propuestas o de cuáles eran los sectores de población reacios a sus programas. Esto último tendrá un
efecto, a mi manera de ver, desvastador sobre las
posibilidades de la democracia electoral como modo de elegir a los gobernantes más capaces, ya
que se tratará en lo sucesivo de presentarse de forma
de ganar votos.sin importar mucho de dónde vienen.
El resultado de esto se traduce en varios procesos
de envilecimiento de los mecanismos electorales:
tomar o asumir compromisos con grupos de diferente
composición ideológica que luego pretenderán
imponer sus condiciones y atarán al futuro gobierno;
la demagogia sin ostracismo, o sea la posibilidad de
prometer -a sabiendas o no- cualquier cosa de
difícil cumplimiento con el objetivo de obtener el
apoyo de las masas sin sufrir las consecuencias o
sanciones por ello; la manipulación de 'imagen' por
los medios masivos, cónfesión explícita, por otra parte,
de la admisión de factores no racionales en la
decisión del voto.
Como suele ocurrir cuando se han celebrado
elecciones en los últimos tiempos, empresas y organizaciones de todo tipo dan a conocer los resultados de sus sondeos, esa "ciencia" sin sabio, como
fuera tan maravillosamente definida por Pierre
Bourdieu. Y como también suele ocurrir -y España
no podía ser la excepción-, los sondeos se aproximan de manera más o menos exitosa a los resultados finales, lo que da como saldo una andanada
de críticas a los "sociólogos" que no fueron capaces de atinar. Más allá de las consideraciones que
siguen, me parece que hay un juego algo perverso

Las [e]lecciones de España
España ha tenido elecciones generales en fecha
reciente y, como todo proceso social, proporciona
una oportunidad para reflexionar y por ello aprender
-que no otra cosa es eso que llamamos experiencia.
Pueden comentarse o analizarse variados aspectos a partir de ese proceso electoral: lo que
algunos han llamado el retorno o fortalecimiento de
la derecha (cualquier cosa que esto quiera decir),
el desgaste de un partido en el poder, el liderazgo
personal sostenido de quien fuera presidente de
España por más de una década, las consecuencias
de un discurso político relativamente irracional que
no prevé la posibilidad de alternativas desfavorables y otros más. Sin embargo, por el interés creciente
que tiene aún entre nosotros y por las naturales
razones de espacio, me concentraré en las encuestas o sondeos prelectorales y sus pretensiones de
anticipar los resultados definitivos.
Desarrolladas hace ya mucho tiempo, las estadísticas aplicadas a indagar sobre preferencias
electorales cobran fuerza en los Estados Unidos de
América a la salida de la segunda guerra mundial y
años después se extienden a Europa y a otros países
como una forma de conocer anticipadamente los
resultados. Aquí debemos hacer la primera serie de
precisiones: los estudios originales tenían por objeti-

38

en ello: sin tener mucha
confianza en los científicos
sociales y tampoco en las
mismas ciencias sociales,
se busca a aquellos para
que certifiquen "científicamente" lo que no puede ser certificado y luego
reprocha n de falta de
competencia a quienes
no les satisfacieron sus intereses (porque esos estudios suelen hacerse según la petición del cliente,
con poca posibilidad de
los científicos sociales de
determinar a veces hasta
las mismas preguntas).
Algunas precisiones.
Primero: los resultados no
pueden ser puntualmente predichos. No se pueden
detallar aquí los procedimientos técnicos de uso de
las estadísticas, pero debe recordarse que éstas
pueden predecir siempre sobre márgenes de error
que pueden minimizarse a costa de altos gastos,
pero nunca eliminarse por completo (de paso.debo
condenar aquí la práctica inveterada e incorrecta
de no señalar estos márgenes de error en casi todas
las publicaciones, sean locales, nacionales o internacionales).Segundo: las urgencias de los clientes
no permiten análisis profundos sobre el sentido más
penetrante y vivo de las posibles adhesiones, así
como de las diferencias de las preferencias electorales en virtud de las inserciones de clase o de otros
grupos. Tercero: siempre me he preguntado (y aún
no encuentro las respuestas), ¿qué obsesión o
complejo lleva a empresas, especialmente las editoras de periódicos o poseedoras de canales televisivos, a pretender publicar compulsivamente
resultados anticipados? Desde que tengo contacto
con los estudios de opinión, siempre he creído que
los propios interesados, sean candidatos o partidos
políticos, tienen poca necesidad de dar a conocer
resultados: si saben que van "perdiendo" sería poco·
elegante declarar que van perdiendo y si, por el
contrario, van "ganando", es indiferente que seconozca o no la situación real.
En el caso de España, en concreto, tenemos que
hubo varias encuestas, realizadas por los medios de
difusión de manera directa o por encargo a las
grandes transnacionales y además, estudios hechos
por los propios partidos y por organismos especiales,

como el Ministerio de Interior
(equivalente a nuestra Secretaría de Gobernación).Según los datos trascendidos,
fueron un sociólogo adscripto
a Interior-José María Astorkia,
a quien algunos llaman El Brujo-y Julián Santamaría, ex director del CIS (Centro de Investigaciones Sociales, una prestigiosa institución académica
española), asesor de Felipe
González y su partido, quienes
estuvieron más cerca de los
resultados finales, casi con
exactitud. Y las declaraciones
de éstos dos sociólogos son
muy reveladoras; ambos coinciden en que los fallos de las
empresas de encuestas no
pueden ser atinados porque: l) son realizados por
gente que no domina ni la teoría ni el análisis de los
comportamientos políticos; 2) se utilizan instrumentos
que tienden a abaratar los costos al máximo, perdiendo o dejando de lado datos fundamentales; 3)
se trabaja con la presión del cliente en cuanto al
tiempo de entrega de resultados, lo que suele incrementar las fuentes de error en todo el proceso:
tratándose de una serie de técnicas encadenadas,
el resultado final depende a veces de un eslabón al
que no se le brindó la atención debida. Habría un
cuarto aspecto, de orden técnico, que no puedo
desarrollar aquí: el tratamiento de las ausencias de
respuesta o duda y su ubicación, lo cual también
requiere de análisis expertos.
Entre las enseñanzas más significativas de todo
esto, está la creencia en las encuestas mismas:
mientras que Felipe González tenía, como ya lo dije,
sus propios estudios, el candidato que finalmente
triunfó por el número de votos, creyó en los datos
proporcionados por los medios y dijo cosas de las
cuales ahora debe arrepentirse.
En síntesis, las encuestas de opinión sobre
preferencias electorales tienen su valor limitado, de
acuerdo con la calidad de su realización técnica, y
sólo científicos sociales con experiencia pueden
garantizar mejores resultados.

39

�•

Profesores universitarios
y procesos de formación
un componente esencial en la vida académica de
una universidad es la formación continua de sus
profesores, proceso que a lo largo del tiempo ha sido
considerado desde diversas perspectivas. En unas,
la formación queda bajo la iniciativa Y responsabilidad de los maestros, y en otras, la propia
institución asume el compromiso de ofrecer a sus
docentes la posibilidad de formarse en aspectos que
comprenden desde la actualización académica en
las áreas de conocimiento en las que los profesores
se desempeñan en la enseñanza, hasta los procesos
de formación técnica pedagógica Y el desarrollo
de la reflexión y evaluación de las características
reales de las prácticas de enseñanza-aprendizaje
en las que son protagonistas.
En-este marco se da una comprensible improvisación de los procesos, al tiempo que se intenta
seguir una línea de formación que en el mejor de
los casos se construye tratando de tomar en cuenta
las necesidades de los profesores, quienes ante un
ejercicio docente tan poco ~conocido Y sí muy
criticado, se preguntan" ¿cómo hacer para que mis
alumnos aprendan?" Está presente, pese a todo, el
deseo de orientar y facilitar el aprendizaje del alumno y la propia práctica de enseñanza.
Más allá de la pretensión de innovaciones que

tratan de ignorar las historias personales e institucionales en la enseñanza, o del intento de crear
consenso respecto a pautas que orienten los
procesos en el aula, es fundamental rec?nocer el
sentir y el pensar de los maestros, es decir, sus percepciones, ideas, creencias y conceptos sobre la
práctica educativa; esto permitiría acercar lo_s
propósitos y tareas de los responsables de organizar los diferentes eventos de formación al trabajo
de 10s formadores y al de los propios docentes, Y
daría la posibilidad de dar una mayor continuidad
a los procesos de aprendizaje de todos ellos.
El tema es complejo, ya que a la problemática
y al reto que implica modificar y mejorar las prácticas
de enseñanza, se incorporan otras variables tanto
internas como externas al profesor, tales como sus
expectativas, sus motivaciones para ser docente, el
salario que recibe, el reconocimiento que logra, la
forma como es evaluado, así como los criterios Y
finalidades de tal evaluación. Ante todo esto se
requiere considerar las necesidades sentidas por los
docentes en cuanto a su formación, y una auténtica
disposición a acompañarlos en su proceso. Por ú~timo, es importante reconocer que al lado de actitudes de desdén hacia los procesos de formación Y
de las preocupaciones y empeños por innovar
rápidamente, se encuentran maestros realmente
motivados a ser mejores, con necesidades tan esenciales respecto a su práctica y con una clara conc iencia de que en los caminos de la práctica educativa y de la formación de profesores no vale esperar recetas, sino reinventar cotidianamente con
base en una serie de elementos proporcionados por
los cursos o por los programas a ellos dirigidos, Y sobre todo por la reflexión en torno al propio ejercicio
de la enseñanza.

40

•
chas acostumbradas; al final de estos escritos se
hace constar su concordancia con el original, del
cual se dice queda en el archivo.
Una de las noticias sobre el estado físico del
archivo en esos primeros años, se localiza en
septiembre 7 de 1665, cuando el cabildo de la
ciudad toma las cuentas de los propios del año anterior, lo que en palabras actuales significaría
revisar los egresos e ingresos de 1664; se informa que
se han gastado cinco pesos en una caja que se
compró, para en qué tener los papeles del archivo,
respecto a que no la había. Aún mayor información
en ese sentido, se encuentra a la muerte del
gobernador Juan de Echeverría, ocurrida en diciembre de 1682, pues desde ese momento el Ayuntamiento de la ciudad tomará el mando en el Nuevo
Reino de León. El 13 de enero del siguiente año (1683)
los regidores Nicolás Ochoa de Elejalde y Miguel de
la Garza Falcón, proceden a solicitar y inquirir los
papeles que pertenecen al archivo de esta ciudad,
ya que de algunos de estos papeles ha habido
pedimento de partes para sacar testimonio... y
agregan: es de nuestro cargo el saber en cuyo poder yacen los papeles del archivo de esta ciudad
que tuvo en su casa el dicho gobernador. Por orden de los regidores citados, Isidro de Escobar exhibe un legajo con documentos que dice parecen
ser autuados en tiempo de los gobernadores
antecedentes del dicho difunto y que los autuados
en su tiempo se los había llevado cuando salió de
este reino.
Es probable que este inventario de archivo se
practicase cada vez que un gobernador asumía la
dirección del nuevo reino; en esta ocasión queda
claro que por mandato del cabildo de la ciudad se
realizó la descripción de los documentos, consignándose el siguiente contenido:

La ciudad y su archivo
El Archivo de Monterrey ha venido nutriendo su
acervo a lo largo de cuatro siglos de existencia de
la ciudad, cabecera del otrora Nuevo Reino de León.
Sus fondos documentales atesoran información
abundante sobre diversos asuntos a través de los
cuales uno puede asomarse a la vida cotidiana de
la sociedad reinera a partir del siglo XVII, e indagar
aspectos que se relacionan con la edificación de la
ciudad y sus festividades, estragos que causaron las
epidemias tanto a naturales como a españoles, o
sobre la constante y desigual guerra entre conquistadores y aborígenes, en fin, escuchar aquellas voces olvidadas de esta ciudad, a las que aún hoy se
opta por restarles atención. Este repositorio documental está esperando revelar nuevas pistas de la
ciudad y sus habitantes, sólo faltan, como dice el
maestro Israel Cavazos, los operarios dispuestos.
Evidencias de la conformación del archivo de
la ciudad se encuentran consignadas en cuatro
documentos que datan de junio del año 1643,
hallándose al frente del gobierno Martín de Zavala .
Los papeles en cuestión notifican resoluciones del
funcionario donde exige a los vecinos que construyan y habiten sus viviendas en esta capital, so
pena de negarles títulos de repúblicas si no lo hacen;
también ordena que se presenten a esta ciudad, a
hacer alarde con sus ternos de guerra en las fe-

Primeramente, un litigio de indios entre el capitán

41

�Tomás Garza y el capitán Diego de Villarreal, en diez
y ocho fojas.
Un cuaderno de cuatro fojas sobre los Cabildos de
esta ciudad y Villa de Cadereyta.
Un litigio de indios, entre el capitán Joseph de Ayala
y el alférez Bernabé González en cincuenta y nueve
fojas,.
Un cuaderno de diligencias sobre los oficios de
regidores y otros de República en diez y ocho fojas.

Los encargados de acatar la orden pusieron
dichos documentos en caja de tres llaves, conocida también como caja de la marca o Real Caja
Marca, debido a que en ella se guardaba el sello
para la plata y los caudales de la ciudad, y en efecto
sólo podía ser abierta con tres llaves, las cuales
estaban en poder de los capitulares: el alcalde
ordinario de primer voto, regidor de primer voto y el
alférez mayor; buena pregunta saber dónde
quedaría la caja hecha ex profeso par~ estos
papeles.
Hasta aquí no existe ninguna referencia del acta
de fundación de la ciudad y hay que apuntar que
estos documentos consignaban hechos de los
gobiernos anteriores a 1683, es decir, desde
Montemayor hasta la fecha arriba referida.
Se dice por otra parte que el gobernador Juan
de Echeverría, en su breve estancia al frente de este reino (apenas poco más de un año), tuvo serias
discrepancias con el cabildo de la ciudad -en
torno a lo cual declara Isidro Escobar, que el referido gobernante sustrajo el archivo autuado durante
su gestión, al abandonar estas tierras.
En la siguiente entrega daremos cuenta de los
diferendos del difunto gobernador, así como de
noticias relativas al extravío del acta de fundación
de Monterrey en 1694.

Una visita de don Nicolás de Ascárraga en veinte fojas.
Un testamento y codicilo de don Martín de Zavala en
doce folios.
Un litigio de los mineros de la Villa de Cerralvo en
ochenta fojas.
Unas diligencias sobre la mina San Isidro en 10 fojas.
Autos de visita que hizo Juan de Zavala en treinta y
seis fojas.
Testamento de Gregario de Castro en cuatro fojas.
Un pedimento de Mónica Rodríguez en dos fojas.
Treinta y seis fojas sueltas de diferentes negocios.

Fuente:
Unos autos de visita de don Domingo de Pruneda en
ocho fojas.

Actas del Ayuntamiento de Monterrey. Vol. 7, 1596-1690.
Monterrey, 1994. pp 161-164, 296-97, 407-11.

Un denuncio de una mina del capitán Tomás García
en dos fojas.
Una causa contra Lorenzo de León en nueve fojas.
Otras seis fojas sueltas.
Un tanto de testamento de Mónica Rodríguez en siete
fojas.
Dos peticiones sueltas, un título de protector de
Cristóbal García.
Un pleito entre Diego de Longoria y Diego de Salís.
Un cuaderno de medidas de doña María de Orduña
en veinte y ocho fojas.
Un cuaderno de reales cédulas en treinta y siete fojas.
Visita que hizo don Pedro de Cajigal en diez fojas.

42

la Universidad de Nuevo León ciertamente cumplió
con su misión visionaria. Con su visión de explorar y
acreditar los quehaceres nobles del hombre al abrir
el Taller de Artes Plásticas.
Era un taller, conste. No podía aspirar a facultad o a escuela. Por modestia de sus fundadores.
Por no reunir los requisitos para las licenciaturas o los
doctorados.
Era un taller, sobre todo, por la vocación rebelde
e inconformista de sus pioneros. Se creaba un espacio para cultivar las artes, no una academia para
imponer una escuela o un corsé apretado al pintor,
al escultor, al ceramista, al gráfico.
El TAP sería una casa abierta a todas las corrientes, a todos los vientos. No había examen de
conciencia para ser profesor, no había requisito
académico previo para ser alumno.
Era un banquete perenne de trabajo y disfrute
de las expresiones artísticas. Era el ágora por siempre
enfrascada en el debate y en la confrontación dialéctica de las corrientes culturales.
Acercarse al TAP como alumno, como maestro
y hasta como gaviota coctelera era fórmula segura
para empaparse de entusiasmos creativos y postur':::ls intransigentes. Al calor de una revolución caribeña, de un movimiento estudiantil, de una querella entre autoridades y estudiantes, surgían el cartel
y el happening, el manifiesto díscolo y la colecta
escuálida.
En el TAP todo conducía hacia el arte. Hasta los
hijos de don Alfonso de la Rosa- quien era nuestro
intendente, nuestro cómplice, nuestro c rítico más
feroz-, hasta sus hijos acabaron siendo artistas, a
fuerza de hornear sus travesuras escultóricas en los
hornos del taller.
La creación del TAP no se dio en un vacío universitario, como engendro intelectual de unos cuantos. Correspondió a un momento radiante de enamoramiento con la cultura y el arte. Surgieron así el

El Taller de Artes Plásticas
Cómo disfrutamos la popularidad del arte en este
tiempo. Abundan las galerías, hay una nueva y
nutrida generación de artistas. Hay instancias formales de enseñanza del arte, públicas y privadas.
La obra artística se cotiza y se vende bien. Hay
reconocimiento y respeto públicos para quien asume esta actividad como profesión o como ocupación permanente.
Ni siquiera podemos evaluar si tanto auge es
algo positivo. Seguramente hay más diletantes que
profesionales de la pintura. Quizá no todos los espacios se llenan con verdadero arte. Vaya, aceptamos que el arte pierde batallas cotidianas ante la
frivolidad y la decoración de interiores.
Es cierto el auge y son ciertos los puntos positivos y negativos. Pero, al final de cuentas, importa que
el arte participe, esté presente en la rutina cotidiana de nuestra comunidad.
No siempre fue así, debemos confesar!o. Tiempos hubo en los que el artista tenía que pedir disculpas por dedicarse al "ocio". No había justificación para una vida consagrada al arte. Se era profesor, médico o abogado.Y en la clandestinidad de
un estudio perdido, en los fines de semana en la
montaña, se extraían del morral las acuarelas y el
pincel para liberar el espíritu y la vocación.
En ese contexto de marginalidad y devaluación,

43

�Taller de Artes Plásticas, la Escuela de Teatro, la de
Danza y, por supuesto, la fecunda y brillante Escuela de Verano.
Eran tiempos de inocencia intelectual y
tolerancia social hacia los arrebatos culturales de
los universitarios. Las empresas se dedicaban a
producir y crecer; aún no descubrían el valor de la
c111tura como instrumento de relaciones públicas. En
el gobierno, había becas y patrocinio pero ho un
compromiso social por promover las expresiones del
espíritu.
Cambiaron los tiempos, cambió la universidad,
se transformó la ciudad. Llegaron tiempos de estructuras y definiciones. En la universidad ya no hubo espacio para un taller sin estructura ni grados.
El TAP desapareció entre la protesta turbulenta
de sus últimos maestros y amigos. A cambio surgió la
Facultad de Artes Visuales, una opción formal y
graduada para la enseñanza del arte.
En buena hora la Universidad organizó estas
actividades para conmemorar los 45 años de la
fundación del Taller de Artes Plásticas. Podemos así
dar rienda suelta a la nostalgia y saldar nuestras
cuentas de gratitud con el TAP.
Aquí están los maestros y los alumnos del Taller.
Todos lo recordamos con afecto y gratitud.Ahí están
nuestras raíces, en ninguna forma negadas o anuladas por su desaparición.
Pero no queremos vivir con los ojos en el pasado.
Vivimos el momento y nos sumamos a la corriente
vigorosa que fluye por los nuevos vasos comunicantes de la cultura regiomontana.
Nos queda del TAP la inconformidad y la

intransigencia. Seguimos rechazando la mediatización mercantil de la obra artística. Pero aplaudimos cada espacio privado o público que se abre
para exhibir y mercadear.
Reclamamos con los artistas de hoy las oportunidades para añadir el insumo artístico en la obra
pública, en las plazas, en los rincones de una ciudad que vemos fría y pragmática hasta el absurdo.
Somos artistas de hoy. Ufanos de nuestras raíces
en el Taller de Artes Plásticas; inquietos con la inquietud de una universidad y de una comunidad
que han aceptado el compromiso con la cultura y
su divulgación masiva.
No queremos ser los viejitos del TAP porque el
arte no tiene edad y sus premisas calan en la
eternidad, no en el catálogo de las modas efímeras.
Comprometemos nuestra ofrenda de reconocimiento en los 45 años del Taller de Artes Plásticas.
Así lo dicta el sentido de la gratitud. Sus maestros y
alumnos quisiéramos expresar esta gratitud donando obras nuestras para lo que pudiera ser el Museo
de Ciencias y Artes de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, en el antiguo edificio del Colegio Civil.
-Proclamamos la vigencia de sus ideales y
asimilamos el espíritu de libertad que nos empapó
en sus corredores.
Somos artistas con raíces en el pasado luminoso
del taller. Pero también somos artistas de cara al futuro.*

* Palabras pronunciadas en el evento referido, &lt;;fe
conmemoración por los 45 años de fundación del Taller
de Artes Plásticas de la UNL.

44

•

c1ne
embargo, los titubeantes encuadres de las primeras películas no llegaron más allá de una visión de
carácter individual. Al parecer, al llamado Mago de
Menlo Park no le interesaba, por razones de carácter comercial, exhibirlos en pantalla grande.
Auguste y Louis Lumiére, empresarios también,
dieron con la clave técnica que posibilitó en definitiva el nacimiento del cine: el mecanismo de
arrastre intermitente. Un artilugio construido dentro
de una pequeña caja, ligera, sencilla, y fácil de
transportar, que sirvió al mismo tiempo de cámara,
laboratorio y proyector. El éxito fue instantáneo. La
perfección de La salida de los obreros de la fábrica
y La llegada del tren todavía sorprende, en su
proyección en 35 mm, por su precisión y justeza visual. El invento de los ingenieros deslumbró esa misma noche del 28 de diciembre a un mago e ilusionista que se encontraba sentado entre los primeros
treinta y tres espectadores: Georges Méliés. A él le
debemos lanzar el primer cine de gozoso realismo
hacia los infinitos dominios de la fantasía.
Entre 1896 y 191 O este cine primigenio se encaminó por senderos distintos al actual. Su forma de
contar se parecía más a la puesta en escena de un
número en un teatro de variedades que al territorio
exacto de la novela del siglo diecinueve. El espectador tenía frente a sí un universo plano y fragmentado que requería de constantes apoyos informativos para ser comprendido en su integridad. La
duración de las producciones debutantes tampoco ayudaba. Aunque diez o dos minutos servían para ilustrar un viaje a la luna, muchos espacios imaginativos se quedaban sin celuloide, hasta que el
público poco a poco descubrió sus posibilidades como espectador; y el cine, el potencial de un medio
como arte, lenguaje y, sobre todo, industria. Desde
entonces el cine cuenta historias. Y las seguirá
contando aunque se transformen, ya en este final
de siglo y el milenio próximo, por la magia de la elec-

CINE: LOS PRIMEROS CIEN AÑOS
Las celebraciones de los primeros cien años del cine pasaron totalmente inadvertidas, por lo menos
en los Estados Unidos, donde todavía existe la disputa
sobre el verdadero origen de esta forma de
entretenimiento, espectáculo, industria, que muchos
han denominado el arte del siglo veinte. En México
la prensa cumplió con los honores de rigor el
mismísimo día de los Santos Inocentes: 28 de
diciembre de 1995, llenando columnas con
cronologías, hechos curiosos, fotografías de antiguos
aparatos, etc. En la Cineteca Nacional se proyectó
un documental que recogió las primeras imágenes
fílmicas de los hermanos Lumiére aparecidas por la
noche de aquel frío sábado en el sótano del Grand
Café de París. En Monterrey el Canal 28 produjo una
pequeña serie de tres programas exhibiendo el cine
realizado antes del nacimiento del cine y el cine
posterior al inaugural, desaparecido allá por 1910
cuando el gran público se orientó, en definitiva,
hacia un cine narrativo, un cine de ficción, olvidando su forma de presentación original.
La controversia de su llegada se ha aclarado
un poco. En principio, la captura y reproducción de
las imágenes en movimiento era asunto de
científicos. La carrera por convertir la mirada fotográfica de la realidad en vistas animadas la ganó
Tomás Alva Edison, de manera todavía muy torpe,
antes del "Cinematógrafo", al atar su recién descubierto Kinetógrafo al ya popular fonógrafo. Sin

45

�diencia para un film que el tono humorístico de
Radford, justo es reconocerlo, hizo muy atractivo.

trónica y la computación, los instrumentos de su
consumo. Soñar es el infinito entorno espiritual del
ser humano. Y el cine ha sido desde aquel hermoso
diciembre de 1895, su equivalénte material.

KIESLOWSKI
EL FENÓMENO DE EL CARTERO

Elegante cineasta de ideas, Krzysztof Kieslowski,murió,
después de haber conocido la fama y el éxito
internacionales con su trilogía Tres colores, el pasado
mes de marzo de este año. Desaparecen con él una
forma muy especial de hacer cine y la concepción
de un universo anímico desangelado.
Formalmente, su maestría alcanzó niveles
excepcionales. Azul y varios episodios de la serie
Decálogo lo demuestran. De su firme ojo emergían,
aun en las instancias más sencillas y cotidianas de
la vida, sorprendentes imágenes que rayaban en
una perfección desoladora. Tal actitud anclaba en
una mirada desnuda sobre el pragmatismo e imperfección de sus personajes, siempre a la caza, casi
sin darse cuenta, de las grades interrogantes existenciales, el amor y la muerte por ejemplo.
~a realización del Decálogo y la presencia
constante de Krzysztof Piesiewicz, guionista y
abogado, marcó el tono pesimista de sus films posteriores. En ese marco se sucedían las situaciones más
sorprendentes, entre ellas la doble vida de Verónica.
El final de la trilogía, con sus enlaces atados en Rojo,
dejó al descubierto los poderosos hilos de una trama
por encima de la narración y de la vida, que encaminaba a los protagonistas de cada una de las historias hacia horizontes en apariencia desconocidos.
Solamente el entusiasmo humanista del autor en ese
tránsito animaba la presencia del espectador.
Kieslowski: un raro caso de cine de autor, de cine
de arte, perseguido por el gran público.

Precedida por una enorme fama llegó a Monterrey
el célebre film de Mlchael Rodford, El cartero. Antes
de su presentación se conocían ya en la ciudad los
estragos románticos y artísticos provocados por el
film entre los públicos sofisticados de Europa y, en
particular, de los Estados Unidos, donde había
disparado incluso la publicación de una edición discográfica especial con los mejores actores del momento leyendo lo más selecto de Pablo Neruda vertido al inglés.
¿Es en realidad tan importante el film francoitaliano? ¿O se despertó, en otro nivel, pero de nueva
cuenta, un fenómeno similar al de Forrest Gump,
donde los menos favorecidos alcanzaban las bondades de la fortuna, aquí poética, a pesar de sus
limitaciones naturales?
El cartero es una adaptación libre de Ardiente
paciencia del escritor chileno Antonio Skármeta.
Reeditada como El cartero de Neruda, la novela
alcanzó un enorme éxito y fue llevada por su autor
al teatro y al cine, antes de conocer esta nueva
versión fílmica. Eludiendo resonancias políticas y
geográficas la década de los setenta y la Isla Negra se trasladan al Sur de Italia, cerca de Nápoles, y
a los años cincuenta, por coincidir con el exilio del
poeta en Europa. El joven cartero inventado por
Skármeta se transforma en un maduro Mario Ruépolo, de la mano de un excelente actor, Massimo
Troisi, también coguionista del film.
El film es blandengue y sentimental. El final
absurdo y apresurado. Lo salvan la estupenda recreación escenográfica y la magnífica actuación
de casi todos sus personajes; con excepción, en
determinados momentos -cuando no está cargado de maquillaje- del gran Philippe Noiret. Sin
Massimo Troisi, por otro lado, hubiese sido muy difícil
creer en el hombre del pueblo y en su talento natural para crear metáforas.
¿Por qué el fervor del público inteligente? La llamada a la solidaridad humana, algo tan necesario
para la supervivencia personal como el respirar,
olvidada ya como enlace vital en el cine posmoderno, despertó antiguas resonancias en el espectador medio. De ahí la cómplice ternura de la au-

XXVIII MUESTRA DE CINE
La Muestra Internacional de Cine, el evento cinematográfico anual más importante en México.llegó
a Monterrey durante las últimas tres semanas de
marzo, programada en conjunto por la Cineteca Nacional y el Consejo para la Cultura de Nuevo León.
Se estrenaron diecinueve películas. Quince de
la Muestra de México y cuatro seleccionadas especialmente. Dos de la muestra de Cine Español y
una aclamada por su novedad en las columnas
críticas especializadas. De estas diecinueve películas,
catorce obtuvieron premios internacionales y las
demás fueron recibidas con grandes elogios, como

46

El bebé de Macan, aclamada en el Distrito Federal como la película más impactante de la XXVIII
Muestra . Los films exhibidos en Monterrey representaron lo mejor de la producción mundial de
1994 y 1995, aunque se incluyó material de 1991, el
insólito Delicatessen, y de 1993, la originalísima Smoking/No Smoking, que no habían sido proyectados
en nuestro país. Entre las películas aparecieron ocho
Operas Primas. Cinematografías tan singulares como
Cambodia e Irán se conocieron por primera vez.
La Muestra abrió con tres -¿o cuatro?- films
franceses. Bertrand Tavernier disectó la juventud
francesa actual sometida a la dictadura del dinero
y de la culturo audiovisual en La carnada (1994).
Otros dictados, más violentos y sin salida, presidieron
una película extraordinaria: El odio (1995)
de Mathieu Kassovitz.
Un regreso, ahora
amable, a sus antiguas preocupaciones narrativas, dieron
oportunidad a Alain
Resnais para jugar
entre el tiempo y el
azar en un film doble
y sencillo a la vez,
Smoking/No smoking
(1993), partiendo de
una simple decisión:
fumar o no fumar.
El cine español
presentó dos artistas
de su industria: la
película comprometida con su tiempo,
La Antártida (1995)
de Manuel Huerga, todavía muy insegura en su trazo
y profundidad; y una comedia ligera: Los peores
años de nuestra vida (1994), de Emilio Martínez
Lázaro, tremendamente sencilla y divertida. Delicatessen (1991 ), de Jean Pierre Jeunet y More Caro,
fue el plato distinto de la Muestra confirmando su
etiqueta del film más original del cine francés en los
últimos años. Amateur (1994), de Harl Hartley, brilló
por su agresiva sencillez: cotidianeidad godardiana
entre un gángster arrepentido, una ex-monja
dedicada a la literatura pornográfica, y una ex-actriz
porno. La colección inglesa Aardman de cortometrajes de animación con figuras de plastilina (19861993), mostró historias diminutas tan fascinantes
como Los pantalones equivocados en la figura de

un pingüino delincuente, y dio a conocer una versión,
en la tradición del mejor "gag ", de cómo se
extinguieron los dinosaurios.
Un film franco-camboyano, La gente del arrozal
(1994), de Rithy Panh, trazó la difícil realidad de un
pueblo enraizado en sus mitos agrícolas; otro mexicano, Un beso a esta tierra ( 1995), de Daniel Goldberg, habló de siete octogenarios, inmigrantes
judíos en México desde la década de los veinte, con
sencillez y discreción; y uno colombiano, La estrategia del caracol (1993), de Sergio Cabrera, volvió
a plantear el drama de los desprotegidos en
América Latina, pero a través de un regocijante tono
fársico. El premiado documental El abuelo Cheno y
otras historias (1995), de Juan Carlos Rulfo, desgajó
los recuerdos rulfianos
en un territorio que
pertenece ya, desde
Pedro Páramo, a la
literatura universal.
El globo blanco
(1995), de Jofor Panahi, en una hora y
veinticinco minutos,
acompañó las peripecias de una niña
para conseguir, en el
mismo tiempo de proyección, un pez dorado y celebrar de
manera apropiada el
año nuevo en Irán. Un
suceso trágico de la
Segunda Guerra Mundial regresó en el film
de Austria: Dónde no
hay compasión hay
cobardía (1994), de Andreas Gruber, al escenificar
la Cacería de liebres de Muhlviertel, y poner en
entredicho la naturaleza, en apariencia equilibrada,
de la sociedad civil en tiempos de locura social. La
Opera Prima de ·una joven cineasta tunecina,
Moufida Tlatli, se deslizó por los recovecos de la
sociedad musulmana en su trato hacia las mujeres
en Los silencios del Palacio (1994), dominación secular y religiosa inalterable a pesar de los procesos
revolucionarios. Tom Tykwwer, director alemán,
ahondó más la herida de la represión femenina en
María mortal (1993), espeluznante universo de un ser
de percepción única sometida a las dictaduras
compartidas de su padre y de su esposo, en un
documento visual de renovado expresionismo.

47

�La reacción de Televisa no se ha hecho esperar.
La crestomatía debe pagarse. Si se utiliza un fragmento visual se infringe la Ley de Derechos de Autor,
suponen los abogados de Chapultepec y San Angel. La ley, según se sabe, permite utilizar clips
menores a un minuto de duración, siempre y cuando
aparezca la leyenda de "Crestomatía". Curiosa
reacción del consorcio ante las primeras voces que
disienten de un estilo casi sagrado hasta que alguien
le entró a ventanear.
El programa es inocuo, pero ya es un primer
paso.

La Muestra cerró al inicio de la Semana Mayor
con tres films de diferente contexto. La guerra de los
Balcones en Antes de la lluvia (1994), de Milchos
Manchevski, la intolerancia de los hombres en
tiempos de guerra y las terribles consecuencias de
sus decisiones; la Borgoña francesa en 1650, en un
teatro de Macon en El bebé de Macon (1993), un
feroz y deslumbrante auto sacramental evoc.ando
los rituales de la fertilidad y las atrocidades de la
superstición a la manera de Peter Greenaway; y la
oscuridad de las salas de cine, a través de la búsqueda de un recuerdo filmográfico en el variopinto
mundo del melodrama latinoamericano en Cine de
lágrimas (1995), filme brasileño de Nelsoo Pereira Dos
Santos.
Diecinueve películas. Un gran festival. Una buena
asistencia. Muchos jóvenes, para fortuna de las
reseñas por venir, entre los clásicos "nabitués" de la
Muestra: los cinéfilos apasionados, los críticos y no
tan críticos.los devotos de la imagen, y uno que otro
desbalagado inoculado para siempre, Deo gratias,
con el virus del buen cine.

proyecto. También les dio a conocer la propuesta
de la empresa Ópera de Monterrey, A. C., que
consistía en lo siguiente: si la orquesta se formaba
en el corto plazo y con personal competente, la
empresa proporcionaría un director proveniente de
Nueva York a principios de agosto. En la misma fecha quedó acordada la siguiente junta, para el
jueves 16 del mismo mes, ocasión que sería dedicada a ensayo de la recién formada orquesta. Así,
a las 2:30 de la tarde, en el lugar y fecha citados, se
realizó el primer ensayo de la Orquesta Sinfónica de
Monterrey. Asistieron once violines, tres violas, cuatro
violoncelos, tres contrabajos, dos flautas, tres clarinetes, un oboe, dos fagotes (sustituidos éstos por dos
saxofones tenores), cinco trompetas, un corno, tres
trombones, una tuba (sin instrumento) y percusiones;
en total eran 43 elementos bajo la dirección de
David C. García. Se ensayó El trovador de Giuseppe
Verdi.
En el segundo ensayo, efectuado el 23 de julio,
a pesar de algunos músicos ausentes, se continuó
con el trabajo iniciado; David C. García dirigió la
ópera El trovador. A este ensayo asistió Daniel Duno,
director general de Ópera de Monterrey A. C., para
anunciar la llegada del maestro Antón Guadagno,
quien tomaría la batuta hacia los finales del mes, y
haría los preparativos para que la Sinfónica se presentara durante la siguiente temporada de ópera
en Monterrey.
El 30 de julio, el siguiente ensayo se hizo en el
mismo lugar, estando ausentes algunos elementos,
entre ellos quien había estado fungiendo como director: David C. García, así que por indicaciones del
profesor Manuel Flores, Isaac Flores dirigió la orquesta.
En la siguiente reunión se dio inicio a los ensayos
con el maestro Guadagno. Se continuó con El trovador, y en posteriores reuniones se agregó el primer
acto de la ópera Baile de máscaras de Verdi. Durante todo agosto y parte de septiembre debieron

OTROS ESPEJISMOS: EL PSEUDO-EVENTO
Daniel Boorstin, intelectual de prestigio académico
y uno de los primeros estudiosos de la imagen, habló hace ya algunos años del "pseudo-evento". El
término propuesto por él llamaba la atención sobre
aquellos hechos del mundo real que la prensa
transforma y magnifica hasta hacer creer al público
lector que son los asuntos más importantes de una
comunidad, referidos, obviamente, de una manera
muy especial. El pseudo-evento descrito por la .
prensa es más dramático que el evento auténtico,
es fácil de difundir, organiza el mundo de forma más
simple, desorganizando el hecho real, y se convierte en materia de conversación para cualquier persona y grupo estimulando a su vez otros pseudoeventos, ya que las expectativas se exageran· y
cualquier exageración entra de lleno, ahora sí, en la
categoría de verdad.
¡Qué suena el río, es cierto, pero no al grado de
volverse tormenta! Y si suena es porque hay algo de
cierto, pero no para convertirse en clave de los
asuntos de uno o varios periódicos, y de toda una
región, hasta que la organización u organizaciones
de comunicación cumplen sus objetivos señalados:
vender más ejemplares, hacer caer a un funcionario, o revelar un lado de la luna y no el otro.
¿Teoría de la comunicación? Sí y no. Entre la
Universidad versus la Prensa regiomontana y la
correspondencia del Abogado Polo del Real,
aireada en Internet, hemos vivido en un pantano de
pseudo-eventos.
¿Libertad de prensa? ¿O la prensa en libertad?

TELEVISIÓN: VENTANEANDO
Si alguna actividad crítica falta en nuestro país es la
c rítica de televisión. Salvo algunos articulistas en la
prensa periódica, ésta es prácticamente inexistente dentro de los mismos medios electrónicos, dada
la forma casi monopólica que la industria ha asumido desde sus orígenes. De ahí la sorpresa de
"Ventaneando", emisión diaria, y muy popular, de
Televisión Azteca.
El programa es tan banal como los de su
competencia.A pesar de enfocarse sobre el género
de la telenovel&lt;J, donde ellos mismos producen dos
o tres series, las baterías de Patty Chapoy se dirigen,
casi en exclusiva, hacia los dominios dramáticos de
Televisa. La actividad sería muy meritoria si tomase
un rumbo de reflexión y orientación por referirse a
una de las actividades que mayor influencia cultural
tiene en la nación. El tono de chisme de "Ventaneando" desluce cualquier referencia inquisitiva,
pero el hecho de realizarse ya, por primera vez en
México, entre un canal y otro, sienta un ejemplo sin
precedetes que bien podría extenderse hacia otras
áFeas comunicativas, la prensa en particular, para
romper la complicidad de una ley de silencio mutuo
entre periódicos, anuladora de toda crítica medial
que no sea la atemperada de las cartas a la redacción.

48

La Orquesta Sinfónica
de Monterrey
Por iniciativa del profesor Manuel Flores Varela, entonces Oficial Mayor del estado de Nuevo León,el 4
de marzo de 1959 varios maestros de música se
reunieron en el comedor del Club de Leones de la
Colonia Vista Hermosa de Monterrey. El propósito del
profesor Flores era exponer la idea de la creación
de una asociación civil cuyo objetivo fuera mejorar
el ambiente musical de la ciudad y el estado;
impulsar a los músicos locales; mejorar los usos
pedagógicos musicales en uso y, finalmente, organizar una orquesta que con el tiempo se convirtiera
en la Orquesta Sinfónica de Monterrey. 1
En una segunda reunión estas ideas fueron tomando forma, y para la tercera cita se llegó al acuerdo de que lo posible era formar una orquesta grande de música seria. La cuarta reunión se realizó,
como la anterior, en la Escuela de Música, ubicada
en la esquina de Emilio Carranza y 15 de Mayo. Ahí,
el siguiente 9 de julio, el profesor Manuel Flores reiteró el compromiso acordado en la junta previa e informó sobre el avance de algunas gestiones al
respecto: ya había tenido pláticas con el Gobernador del Estado, licenciado Raúl Rangel Frías, con
el rector de la Universidad, arquitecto Joaquín A.
Mora, y con el Secretario de Educación, Jaime Torres Bodet, quienes recibieron con entusiasmo el

49

�ensayarse todas las obras programadas para la
séptima temporda de Ópera Monterrey, A. C. Se
presentarían Monon Lescout de Giacomo Puccini;
Baile de máscaras y El trovador de Giuseppe Verdi;
El barbero de Sevilla de Gioacchino Rossini; El
murciélago de Johann Strauss y Lo sonámbulo de
Vincenzo Bellini. 2
Finalmente, el 29 de septiembre de 1959 dio
inicio la temporada con la ópera Monon Lescout y
la primera presentación de la Orquesta Sinfónica de
Monterrey, acompañando a un elenco de calidad
internacional. A las 8:45 de la noche, en el escenario del teatro Florida y ante una sala completamente llena, el profesor Manuel Flores se dirigió al público
enfatizando la importancia del evento. Enseguida
el maestro Armando Villarreal dirigió la orquesta
interpretando el Himno Nacional, acompañado por
las voces de toda la compañía. La obra que se
presentó en la inauguración fue Monon Lescout, y
de principio a fin la temporada resultó un gran éxito,
con un reconocimiento especial para el maestro
Antón Guadagno por la preparción del programa.
La crónica publicada en el periódico local El
Porvenir, refiriendo el evento, expresaba: "La
Sinfónica de Monterrey llevó a cabo su cometido,
no a la misma altura que en años anteriores por elementos profesionales (debe entenderse con experiencia permanente en Sinfónicas y traídos de la capital del país), debemos decir, en honor a la verdad,
que fue mejor, que sonó mejor la Orquesta que como
sonara en las seis temporadas anteriores". 3
"La Orquesta Sinfónica de Monterrey ha demostrado lo que vale y puede en obras de compositores
diversos, cuyas partituras, unas veces por su complejidad temática, otras veces por su agilidad y sentimiento, han sido verdaderas pruebas de fuego, no
solamente para una orquesta sinfónica que en este
año (de 1959) ha iniciado sus actividades, sino
(incluso) para aquellas que llevan buen número de
años de actuación" .4
En sus siguientes años de vida, la Orquesta
Sinfónica de Monterrey no careció de problemas
qué afrontar y resolver. En lo económico, por ejemplo,
el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento de Monterrey otorgaron un subsidio para su mantenimiento.
Sin embargo, algunos músicos prefirieron volver a sus
anteriores fuentes de trabajo. Con todo,la Sinfónica
siguió sus ensayos y presentaciones. El 2 de febrero
de 1960 la orquesta fue presentada por primera vez
en el Teatro María Tereza Montoya y, bajo la dirección
del maestro Guadagno, como Orquesta Sinfónica
de la Universidad, pero aún con el patrocinio de los

uadalupe
am1rez
antos
~

gobiernos estatal y municipal, y el auspicio de la
Universidad.5 Otro relevante concierto de la Sinfónica de la Universidad en ésta, su primera época,
fue el realizado en mayo de 1960 como parte de los
actos con que se celebró el aniversario del natalicio de don Alfonso Reyes. En esa ocasión, dirigida
también por el maestro Antón Guadagno. 6
Finalmente, en 1962 la Orquesta Sinfónica de
Monterrey quedó bajo la dirección titular de los
maestros regiomontanos David C. García e Isaac
Flores, y pasó a depender completamente de la
Universidad de Nuevo León, tal y como consta en el
Informe de los labores desarrollados en lo Universidad
de Nuevo León de 1961 o 1966, marcándose, con
este hecho, un parteaguas en el desarrollo musical

de la ciudad.
Notas:
1.

2.

A.C.
3. El Porvenir, septiembre 30 de 1959. Monterrey, N. L.
4. El Porvenir, octubre 6 de 1959. Monterrey. N. L.
5. Vida Universitaria. Seminario informativo y cultural de la
Universidad de Nuevo León. Año Vlll,núm. 463. Monterrey, N. L.,
febrero 3 de 1960, p. 1.
6. Vida Universitaria. Semanario informativo y cultural de la
Universidad de Nuevo León. Año X, núm. 479. Monterrey, N. L..
mayo 27 de 1960.

(1922 - 1989 )
Exposición Homenaje

24 de Mayo

al 9 de Agosto
(Biblioteca Central Magna Universitaria)

12 de Agosto
al 12 de Septiembre
(Teatro Universitario)

50

La Información acerca de los inicios de la Sinfónica de
Monterrey fue obtenida de los reportes y actas realizados por
Rogelio l. García. Marzo-agosto de 1959. Archivo de Franco
Herrera.
Programa de mano de la VII Temporada de Ópera Monterrey,

51

�la

.
maqu1na

•

ac10

,

rito Cuéllar, Alejandra Rangel, Patricia Laurent, lrma
Salinas Rocha, Dulce Maria González, Héctor
Alvarado, Daniel Baruck y Ofelia Pérez Sepúlveda,
por citar a algunos.
Convocado y organizado por el Consejo para
la Cultura de Nuevo León, y apoyado por los escritores que viven en la entidad, este encuentro se
caracterizó por la diversidad de las ponencias
presentadas: nostalgia de la ciudad que cambió sin
avisar; propuestas de lo que debería haber en la
metrópoli; hallazgos del viajero en la urbe que lo cobija; y hasta visión de la ciudad virtual en el mundo
de la informática.
Las actividades de este encuentro de escritores rebasaron las fronteras de las mesas de trabajo y
se extendieron por distintos lugares del centro de.la
ciudad donde se podian observar pequeños grupos
reunidos en torno a un reconocido autor.
Además de los objetivos inmediatos del encuentro, también se presentaron situaciones que
deberían señalarse, como el conocimiento del escritor en persona que facilita la posible empatía
hacia su obra, lo que se traduce en una difusión
indirecta de los libros de estos autores y, finalmente,
en un acto de fomento del hábito de la lectura.
Paralelamente al programa del encuentro se
montó una exposición de libros en la que se ofrecieron títulos de editoriales que difícilmente pueden
conseguirse en las librerías de la localidad. Editoriales pequeñas como Los domésticos, de Baja California Norte, y Verdehalago, tuvieron la oportunidad de
mostrar sus ediciones. En la era de la informática y
las telecomunicaciones estas editoriales nos presentaron libros en cajas de cerillos, en bolsas de
cacahuate, en latas, en formatos pequeñísimos, con
lo que nos recordaron que todavía los jóvenes
autores tienen que recurrir a la creatividad para
sacar adelante sus publicaciones a bajo costo.

Encuentro Internacional de
Escritores: Monterrey 96
Los encuentros de escritores son actividades que
hacen posible que los creadores literarios se acerquen a sus lectores y a sus colegas más allá del margen de la escritura. El intercambio de ideas y de opiniones en torno a lo que ocurre en las letras es en
primera instancia el objetivo de este tipo de eventos,
pero no el único.
Abordar la ciudad actual desde la perspectiva
de los poetas, narradores y ensayistas contemporáneos fue el propósito del Primer Encuentro
Internacional de Escritores: Monterrey 96 que se
desarrolló los dios 24, 25 y 26 de mayo en el auditorio del Tribunal Superior de Justicia y que congregó
a más de cien creadores de diez países.
Por tres días la ciudad real o imaginaria de los
escritores participantes fue el personaje que sirvió
de punto de partida para el análisis, y en su caso la
crónica, de lo que ocurre en la literatura actual o lo
que debería suceder. Jóvenes y maduros personajes, algunos de ellos de talla internacional,como Salvador Garmendia, Jorge Enrique Adoum, Tabajara
Ruas, Rafael Ramírez Heredia, Eduardo Langagne,
Aiejandro Aura, Francisco Cervantes, Hernán Lora
Zavala, Felipe Garrido, Juan Villoro, Gonzalo Celorio,
Mempo Giardinelli y Vicente Quirarte, entre otros,
estuvieron al lado de más de 40 de nuestros escritores regiomontanos: Alfonso Rangel Guerra, Marga-

52

ron en el CERN permitía a los interesados, que en
efecto eran casi todos académicos, muchos de ellos
laborando para el sector militar, aprovechar para
sus fines profesionales y personales un concepto viejo
pero muy útil: la noción de hipertexto. A diferencia
de un texto normal que consiste en una serie de oraclones encadenadas linealmente, un hipertexto es
un conjunto organizado de textos enlazados por
"ligas· (links); cuando el lector de un hipertexto sigue
una de estas ligas -con un simple click de su ratón
de computadora- el sistema lo traslada de inmediato a otro documento vinculado al primero por la
liga. Como un ejemplo concreto, agregar al párrafo
actual una liga de hipertexto permitiría al lector hacer un click en la palabra hipertexto de varias líneas
atrás y pasar así a otro documento donde se indicaría que la idea de hipertexto fue ventilada inicialmente por Vannevar Bush en 1945.
Con todo y sus capacidades, el Web inicial
seguía siendo un recurso esotérico y especializado.
Fue hasta febrero de 1993, no hace ni 40 meses,
cuando More Andreessen y Eric Bina empezaron a
difundir el programa Mosaic, que desarrollaron en el
Centro Nacional de Aplicaciones de Supercómputo,
en la Universidad de lllinois en Urbana-Champagne.
Mosaic era el primer programa que convertía al Web
en una realidad fácil de comprender para el usuario
medio de computadoras; de la noche a la mañana
los enormes recursos disponibles en Internet estuvieron al alcance de las masas. Ahí comenzó la revolución; en poco más de tres años, Internet y sobre
todo el Web crecieron con más rapidez que los
proverbiales conejos, de suerte que el medio millón
de computadoras se multiplicó con gran rapidez, a
tal modo que de acuerdo con Douglas Rushkoff,
autor del libro Media Virus, la red "es un nuevo
territorio en constante crecimiento, y está creciendo
con más rapidez que nuestra capacidad para

El peligroso señuelo
de la lectura no lineal
(o cómo no quedarse pegado
a la telaraña mundial]
Hace escasos cinco años, en mayo de 1991, Tim
Berners-Lee y Robert Cailliau presentaron en el Centre Europeén pour la Recherche Nucléalre (CERN)
una herramienta que habían estado elaborando
durante un par de años. La herramienta en cuestión
no era un objeto físico, sino una trama de especificaciones o parámetros, un "idioma" que permitiría
a los físicos del CERN y muchas otras instituciones
del mundo entablar una comunicación ágil y simple usando las redes de cómputo existentes. Así
nació, montada sobre la infraestructura física de
lnternet,el sistema denominado la Telaraña Mundial
(el World Wide Web), o más familiarmente, el Web.
Por esas fechas (recuérdese que estamos hablando de hace apenas cinco años), Internet era
ya una red internacional de buen tamaño; con su
medio millón de computadoras enlazadas, era un
monstruo comparado con las cuatro máquinas que
la conformaron inicialmente, en 1969 (hace apenas
25 años). Pero con todo y esto seguía siendo una
entidad casi desconocida para la inmensa mayoría de la gente. Internet era sobre todo un recurso
académico.
El sistema que Berners-Lee y Cailliau presenta-

53

�problema: todos tienen acceso paritario a los recursos de lnternet, pero también tienen capacidad
para incorporar a la Red su propia información. El
resultado es una ausencia de garantías acerca de
la calidad de la información disponible.Aquí es donde muchos ven una gigantesca oportunidad de
hacer negocios en la Red.
Pero existen otros problemas de más largo alcance asociados a la tendencia de Incorporación
gradual del mundo a una red de cómputo cada
vez más poderosa y amigable, problemas relacionados con el modo específico en que esta conectividad modificará los patrones sociales existentes.
No muchos se han sentado a cavilar sobre estos
riesgos, pero entre esos pocos está Robert Sclobe,
director ejecutivo del Instituto Loka.
Sclobe es de la opinión de que la evolución de
la Red tendría que darse siguiendo una serie de
rumbos derivados del consenso, y a partir de una
reflexión colectiva acerca de lo que queremos de
esta tecnología. Seguir hollando la ruta actual, de
crecimiento relativamente desordenado, significaría ser víctimas de lo que el tecnólogo Langdon Winner llama sonambulismo tecnológico, es decir, la
proclividad a seguir las rutas posibles en vez de las
socialmente deseables.
Los problemas que Sclobe avizora tienen qué
ver con la sociabilidad humana, el poder, la alienación y otros puntos realmente importantes. En su
opinión, el Web -y en general Internet- implic_
a
riesgos como los siguientes: invasión de la vida cotidiana (la gente pasa más tiempo conectada que
pensando, y se implica en un bombardeo informativo que acelera su vida y la invade cada vez más, al
punto de llevar el trabajo a sitios antes destinados al
ocio o a la vida personal), desaparición de las redes tradicionales de interacción social (cuando el
mercado electrónico sea una realidad, ¿quién irá
de compras?), homogeneización en comunidades
sectorizadas pero alienadas (es fácil integrar en la
Red grupos unidos por intereses comunes y al mismo
tiempo olvidar las comunidades reales). "En el ciberespacio", apunta Sclobe, · 1as personas se están 'sorteando' para formar pequeños enclaves de personas que piensan igual. De modo que la diversidad
-aunque sólo se trate de una diversidad en líneaes apenas equivalente a la que se obtiene cuando
se habla ante el espejo" .
La alienación de la conectividad puede también llevarnos a una erosión más profunda de la vida
moral, pues los enlaces electrónicos tienen un ethos
más relajado; a un deterioro de la vida política

documentarlo o civilizarlo" .
Debe aclararse que Internet es mucho más que
el Web. Este último es, como se dijo, un ·idioma" de
recuperación de datos. Internet es una inmensa
malla de computadoras, y en esa malla se hablan
otros "idiomas· : Telnet, FTP, e-mail, Archie, Gopher...
De toda esa red, las herramientas del Web, y en partic::ular los visualizadores empleados para buscar
información, permiten recuperar la información disponible en el mismo "idioma", con la ventaja adicional de que las nuevas versiones de esos programas tienen capacidades lingüísticas muy superiores a los programas pioneros. La encarnación más
reciente del Navigator diseñado por Netscape Communications, por ejemplo, puede "hablar" en los
lengujes del Web pero además en e-mail, FTP, USENET
y Gopher, de modo que permite acceder a una porción considerable de los recursos disponibles en
Internet.
Llegamos así a la situación actual, en la que millones de computadoras están enlazadas a Internet,
muchas de ellas "hablando" exclusivamente en el
lenguaje del Web (lenguaje que, por cierto, se denomina HTTP, protocolo de transferencia de hipertexto),
y entre 50 y 80 millones de personas se sientan por
horas ante sus computadoras explorando la inmensidad de recursos disponibles en Internet o en el Web.
Más allá de la exageración y de este explosivo
crecimiento inicial que se verá frenado un tanto por
problemas como la estructura física de la propia red,
el Web parece destinado a transformar la naturaleza de las comunicaciones humanas, de las relaciones interpersonales, de las sociedades y por tanto
de nuestras civilizaciones. En parte ello se debe al
enorme poder de apalancamiento que confiere el
Web a toda persona con una computadora, un modem (para conectarse) y una línea telefónica; una
persona así puede llegar a tener tanta influencia en
el sistema global como la que tendría toda una organización. La Red es, en buena medida, el Gran
Igualador.
Esto implica un doble problema. El primero es la
falta de organización, derivada de la naturaleza
igualitaria de Internet, pero que también resulta un
instrumento de poder. "Internet", a punta en su libro
el ya citado Douglas Rushkoff, "es inherentemente
amenzadora para cualquiera que ocupe una posición de poder porque nadie -al menos hasta ahora- puede regular el tremendo flujo de información· .
Miles de programadores están trabajando para
poner algo de orden en la anarquía de la Red. Esta
misma falta de organización produce el segundo

54

�millones de ventanas fascinantes que pueden
hallarse en Internet. Debe comprenderse, sin embargo, que la Red es tan dinámica como una
auténtica telaraña: los enlaces aparecen y desaparecen con mucha rapidez, páginas van y viene
en un santiamén, y las exigencias de producción de
un medio impreso imponen siempre un rezago temporal que tal vez inhabilite las ligas.
En todo caso, el lector curioso y tecnologizado
tal vez quiera seguir las sugerencias de esta columna
para asomarse,con un poco de guía,a varios rincones deslumbrantes de la Madre de Todas las Redes.
Abundan los recursos de sabiduría oriental, y una
muestra clara es la página establecida por Confucius Publishing Co. ltd., una firma de Hong Kong. Como sugiere el nombre, la página ofrece paisajes escogidos de las Analectas de Confucio, y lo hace en
inglés, español, portugués, francés y dos variantes de
chino. "Con sabiduría - reza uno de los pasajes-,
no hay engaño; con benevolencia, no hay preocupación; con valor, no hay temor". La página está en
http: //www.galaxylink.eom.hk/ -confucius/ .
El holandés Arno Wouters ha prestado un servicio
excelente a los buscadores de material filosófico en
la Red. Aunque este material c iertamenta abunda,
él ha reunido una dosis generosa de apuntadores
en su propia página, situada en la dirección http:/ /
www.phil.ruu.nl/ philosophy-sites.html.
Una muestra de buen periodismo y de buenas
aportaciones al pulso social siempre está representado en los ganadores del Premio Pulitzer. Todavía
están frescos los nombres de los ganadores en la
edición 1996, que el curioso puede consultar en http:/
/ www.pulltzer.org/.
Aunque México es un país predominantemente
católico, no cabe duda que otras denominaciones
han hecho y hacen en él un trabajo muy encomiable. Prueba de ello es el Intercambio Cultural Maya,
una entidad de apoyo a proyectos comunitarios en
la península de Yucatán, cuyos objetivos y principios
pueden leerse en http://www.prairienet.org/ maya/
mayal .html.
Dado que Internet es una herramienta de globalización, ¿qué le parecería aprender japonés
usando la Red? Necesitará algunos programas de
soporte (fáciles de adquirir) pero sobre todo necesitará apuntar su visualizador a la página del tutor
de japonés, situada en http: //www.missourl.edu/
-c563382.

(¿cómo podría haber jurisdicciones territoriales en
un espacio virtual?), y a una recategorización de
los ciudadanos (los sin acceso frente a los conectados) .
El seductor señuelo de la lectura no lineal, el
poderoso atractivo del Web, tienen pues algunos
riesgos potenciales que sería preciso discutir
abiertamente. Pero las ventajas que ofrece a comunidades antes limitadas, a individuos encerrados en
sus propios confines, son tantas que sin duda nos
esperan varios años de crecimiento descontrolado.
Y es que muy probablemente los visionarlos de Sun
Microsystems y Novel! tenían razón: el nuevo paradigma es la Red.

La araña en la red
La gigantesca red electrónica conocida como Internet podría convertirse en la herramienta educativa más poderosa que ha conocido la humanidad,
pues a un costo relativamente bajo pone al servicio
del usuario una cantidad increíble de información,
todavía un tanto desordenada pero cada vez más
sometida a raya por el ingenio de quienes buscan
hacer negocio con este poderoso medio de comunicación.
En Internet un buscador paciente puede hallar
desde lo más sórdido hasta lo más sublime, pasando por lo frívolo, lo fascinante, lo estúpido, lo barroco,
lo indecente y lo divertido. Una araña curiosa puede
pasarse las noches en claro pulsando los hilos de la
Red y encontrando en ella más maravillas que las
experimentadas por la Alicia de Lewis Carroll o el
Aladino de Las mil y una noches.
¿Qué se puede hallar, por ejemplo? Desde esta
columna, a manera de araña exploradora, ofreceremos al lector un panorama de algunas de las

56

en espacios y contextos que no rompan con las convenciones del género? Paco Ignacio Taibo II diría que no,
pero Del Poso prefiere no averiguarlo y ateniéndose o algo
seguro ambienta su novela en lo ciudad de Son Francisco.
Sí.quizá hubiera sido demasiado forzado ubicar una trama
como ésta en los inmediaciones del Distrto Federal, por
ejemplo, donde resultaría bastante azaroso, por no decir
inverosímil -no sólo en términos literarios-, el tratamiento
policiaco que puede recibir un crimen o un secuestro.
De cualquier modo, para que no quede duda, Del
Paso se ocupa de proporcionar todas las referencias imaginables para saldar la cuenta en la recreación de la atmósfera. Así tenemos, acaso en exceso, la descripción casi
cartográfica de la zona en cuestión (Greenwich Street,
Columbus Avenue, Jones Street. Nob Hill, Van Ness Avenue,
Castroville, etc.); el mismo acucioso detalle para los usos y
maneras de los personajes, quienes beben Chateau Lafleur
Petrus 82, vermouth Nolly Pratts, bourbon Jim Beam o ginebra Beefeoters, manejan desde un simple Corvette coupé
hasta un BMW 850 o un Daimler Majestic de colección y
comen en el Fleur de Lys o en el Masa's.
Si bien Del Paso cede en el espacio busca su
compensación en el diseño del personaje. Dove Sorensen
o David Sorensen Armendáriz tiene raíces mexicanas; de
ojos verdes, pelo rubio y de podre danés, posee por vía
materno ascendencia veracruzana, así que uno de los
rasgos que lo definen es el problema que tiene con su
identidad nacional visible a todas luces en su ·cabello de
vikingo y barba de conquistador español". Mundano y
acostumbrado a la bueno vida -con indocumentados
de servidumbre- echa de menos, sin embargo, el
sentimiento de arraigo que ve en los demás, de ahí que
se apropie del espacio mediante la vinculación afectiva
que brindo el lenguaje: la Quebrada (en recuerdo de
Acapulco) será. por ejemplo. el nombre que dé o un
peñasco frente al cual se abre una hondonada en la costa
de California, y que el personaje escogerá para ocultar el
cadáver. Su identidad dividida se ve también en sus
preferencias amorosas: una gringo rica por esposa y una
amante mexicano.
El narrador (en tercera persona) se solidariza con el
asesino. Las acciones entonces no estarán guiados por
las laboriosas investigaciones de un astuto detective sino

A la caza de evidencias
Libertad González
Fernando del Paso
Linda 67. Historia de un crimen
Plaza &amp; Janés
México. 1995.

David Sorensen. esposo infiel, mato a su mujer para obtener mediante un secuestro fingido quince millones de
dólares que pagará el adinerado y desconfiado suegro.
Con esto anécdota inicial, Fernando del Poso construye
lo que es su primero incursión en la novela de misterio policiaco, el llamado thriller. hasta ahora no muy frecuentado
por autores mexicanos. Poseedor de uno ambición de largos alcances yo demostrado por sus trabajos anteriores,
recuérdese si no el despliegue lingüístico emprendido en
José Trigo, lo búsqueda riesgoso de conseguir la novelo
total en Palinuro de México y el interés por penetrar en los
singulares recovecos de la vida privado de personajes
históricos en Noticias del Imperio, el autor busco ahora
apropiarse de un género diferente. En un somero balance
de los tres títulos mencionados saltan o lo visto algunos
constantes: el foco de atención se centro en uno o dos
personajes, el escenario es México y las novelas hacen
uno minuciosa radiografío de los ritos sociales y de los
valores culturales del espacio que retratan.
En Linda 67, Del Paso conservo estos rasgos de
confección novelística con una salvedad: el cambio de
lugar. Aunque aparentemente se trota de un rasgo exterior. en este caso, conviene tomar en cuento los
implicaciones. ¿Será cierto que la novelo de corte polic iaco, al igual que lo de ciencia ficción.sólo pueden darse

57

�a partir de los cálculos y elucubraciones de Sorensen. Es
fácil leer en los planes que hace el personaje para llevar
a cabo el crimen, las preguntas que Del Paso se tuvo que
hacer y responder para estructurar la novela. "La cuestión
era, ahora, saber cuándo y cóm? la iba a matar. Cómo,
desde luego, sin que nadie supiera nunca quién la había
matado. Porque formas de matar a alguien, hay mil" (p.
109).
Indagar el móvil de un crimen es la tarea que más
satisface la curiosidad del detective o del lector; en esta
novela no existe la oportunidad porque desde el principio se sabe que obtener dinero es la principal motivación
(la mejor entre todas, diría Hércules Poirot), pese a ello no
hay demasiada insistencia en el asunto. Esto quizás
obedece a la humanización que se hace del asesino a
partir de sus propias reflexiones, las cuales permiten conocer la manera en que se ve a sí mismo y cómo fue que
llegó a ver como posibilidad real el deseo de deshacerse
de su mujer. El inventario es más o menos común: el hombre
que echa de menos a la dulce joven que un día conoció
y que ahora es una desinteresada e infiel esposa, el amor
que pareció esfumarse luego de un deslumbramiento
inicial, la necesidad de tener todo el tiempo y las condiciones para estar con la amante, el afán de venganza
ante el suegro que nunca lo vio más que como el arribista
que siempre ha sido y que ahora obliga a la hija a divorciarse so pena de ser desheredada. En suma, todas estas
circunstancias, suficientes cada una para entender la
situación del personaje, no convierte a Sorensen en una
víctima pero sí matizan la naturaleza (no la excesiva
ambición sino la continuidad de una vida regalada que
sin dinero sería impensable).
El lector familiarizado con el género sabe que si bien
el azar es un ingrediente aprovechable para la ejecución
exitosa de un crimen, es absolutamente fundamental a la
hora de resolverlo; por supuesto que este hecho no escapa al ojo vigilante del escritor, que en parte cimenta el
suspenso en una inversión del esquema: presenta primero el hecho consumado, relata las causas que lo propiciaron y el mecanismo del asesinato en sí, y sólo deja como
elemento de incertidumbre el destino final de Sorensen. El
lector sigue el relato preguntándose a cada paso si hubo
algún olvido, una omisión; el suspenso lo mantine la duda
de si en última instancia intervendrá o no la casualidad y
de ser así ¿a favor de quién? No es trivial que el narrador
diga a propósito del diario hipotético del protagonista:
"La vida está llena de coincidencias asombrosas que pasan inadvertidas salvo cuando necesitamos de ellas con
desesperación. Pueden, entonces, llegar o no llegar. Si
llegan, las reconocemos de inmediato y son ellas las que
nos empujan a la acción" (p. 105).
Con juicios provisionales e hipótesis intercambiables
el lector se encuentra cautivo porque a pesar de que las
cosas se complican (la carta de un anónimo testigo que
quiere sacar ventaja, la posibilidad no tan remota de que
Linda no haya muerto, la ineficacia en la coartada prevista), Sorensen sabe salir del paso; con esa confianza

que va dando la narración, el escritor puede incluir todos
los obstáculos y juegos que quiera para lograr que el lector muerda el anzuelo del crimen perfecto porque sabe
que la identificación de éste con el asesino ya está
totalmente lograda. No interesa si se consigue o no el
dinero, lo que el lector desea es que aquél no sea
descubierto.¿ Y si finalmente así fuera?
El hilo del relato se va estirando poco a poco sin el
recurso de las anticipaciones, hecho que sería demasiado fácil introducir en la reconstrucción retrospectiva de
los hechos. En presente, el lector vive junto con el personaje, el desenvolvimiento dosificado de los sucesos, comparte sus temores e incertidumbres y sufre sus equivocaciones. La experiencio del escritor se nota en la certera trabazón de causas y efectos y en el uso discreto del factor
sorpresa. Del Paso no deja cabos sueltos, todo tiene un
por qué y para qué; si ese es uno de los requisitos de toda
buena novela, en las de asunto policiaco se vuelve el
desafío técnico más difícil de vencer. En este caso puede
decirse que el autor ha salido bien librado.
Tan acostumbrados como estamos a las historias policiacas en el cine y la televisión y al manejo abusivo de
estereotipos que se hace en estos medios, resulta gratificante constatar que la literatura, con recursos más rudimentarios, tiene todavía mucho que ofrecer para quienes prefieren seguir el rastro de su propia imaginación.
Linda 67 es la evidencia.

En la pregunta va la respuesta
Catalina Martínez
Gustavo Sóinz
La m.;chacha que tenía la culpa de todo
Ediciones Castillo
Monterrey, 1995

La muchacha que tenía la culpa de todo, novela más
reciente de Gustavo Sáinz, es por analogía una novela
inquisitiva: preguntas, preguntas y ni una sola respuesta.
Las hay de todos tipos: introspectivas, aleccionadoras,
poéticas, descriptivo-narrativas y esas preguntas inevitables donde el autor demuestra su omnipotencia verbal.
De Gustavo Sáinz conocemos, mediante más de diez
títulos (traducidos algunos de ellos al inglés, francés, italiano.etc.), su facilidad en el manejo de personajes, diálogos,
monólogos, situaciones diversas en un mismo plano verbal, como puede verse en Obsesivos días circulares, 1969.
Así también sabemos de su gusto por las breves sentencias
filosófico-morales propias y ajenas que va desparramando
a través del texto. El uso de sinónimos y del lenguaje
coloquial arrastrado a extremos cuasi-lumpen y su bella
narrativa erótica (Compadre Lobo, 1977).

58

Pocos sabíamos de su extraña terquedad en inventar nuevas y eficaces técnicas narrativas; según el propio
autor la estructura de esta novela no fue una idea reciente. En una libreta de notas él encontró un viejo apunte
suyo en el que planeaba realizar algún día una historia a
base de preguntas. La muchacha que tenía la culpa de
todo es el resultado fehaciente de ese proyecto. Esta es
una novela anticlimática. Su principio y fin son arbitrarios.
Es casi cíclica. Cuando uno empieza a leerla y continúa
hasta el final. el sentimiento que deja no es lo bastante
comprensible para poder explicarlo. Trataré. De manera
paulatina e inadvertida, esta novela nos lleva a cuestionar nuestra existencia cotidiana a través de las preguntas
que, entre benévolas y feroces, el personaje masculino le
hace de manera directa a la heroína del relato (cito sin
seguir la secuencia):

No sé por qué
todos mis poemas son uno solo

¿Qué te queda de ti misma?
¿Siempre dices más de lo que quieres decir?
¿No estarás muerta?
¿No puedes confiar en nadie?
¿No sabes quién eres?
¿Pensabas en escapar?
¿Tienes todavía miedo?
¿Te lastimaron demasiado?
¿Y dijiste que sí?
¿No era mejor decir que no?

Miguel Covarrubias
Leticia S. Herrera
Caracol de tierra
Castillo Ediciones
Monterrey, 1995

Leticia S. Herrera emite una "Letanía" en Poemas para //orar(l 993): ·no sé por qué/ todos mis poemas son uno solo".
Ese libro, por cierto, abarca una década de su vagabundeo poético, es decir, incluye una selección de Pago
por ver (1984), otra de Canto del águila (1985) y la amplia porción que le da nombre al libro íntegro. Pues bien.si
pudiéramos considerar a esos dos iniciales cuadernos
(expurgados por la autora de sus días literarios) como fintas
más o menos bien dibujadas y no como golpes poéticos
demoledores, el resto, la parte que acude al gimoteo vendría a ser, sin duda alguna, esa cadena de poemas que
· son uno solo". Pero Leticia ¿de qué se asombra o por
qué asciende hasta la nube donde - según ella- le habla
la Virgen? Que no nos distraiga, que no derrote nuestra
decisión crítica con algo así como "voy a inundar los mares
con mi llanto·. Porque no es cierto. Herrera-o Solazar Herrera- ideó una triple entente temática: humor, erotismo,
cotidianidad. Y como su triple alianza es más eficaz que
la inventada para conjurar la segunda guerra mundial.
cada elemento se apoya en los demás o todo se mezcla,
y a eso se debe, quizás, que todos los textos de Poemas
paro llorar se parezcan a su dueña. Estribillo: ·todos mis
poemas son uno solo". Sí, pero a condición de que aceptemos la trilogía ya expresada en su calidad de sustancias
sólidas que se disuelven en un caldero que hierve gracias
a la soledad, el sufrimiento y la pasión.
A continuación, le pondremos remaches a la idea de
la unicidad.
Veamos.primero.el humor. En Poemas para llorar, éste
puede aliarse al erotismo y la sexualidad: ·si no puedes

De esa manera, a lo largo de la narración Gustavo
Sáinz nos introduce a una atmósfera maloliente, oscura,
represiva, en ese interminable interrogatorio que se puede dividir en una dicotomía fundamental: racional o
irracional, discreto o indiscreto, religioso o blasfemo, moral
o inmoral. impotente u omnipotente.
La omnipotencia de las preguntas que posibilitan una
íntima complicidad entre los dos, explica la empatía que
se da entre la mujer torturada y el interrogador. Es obvio
que el que pregunta no tiene el poder, ya que se ve obligado a un acercamiento espiritual y conciliador, con preguntas como:
¿Recuerdas que allí donde estuviste yo también
estuve?
(,Recuerdas que allí donde lloraste yo también he
llorado?
¿Recuerdas que allí donde creíste morir yo también
creí morir, s1 es que no morimos deveras? (p. 24)
La muchacha que tenía la culpa de todo es una
novela en donde la protagonista real somos todos las
mujeres, sometidas a interrogatorios similares en nuestra
cotidiana vida; ese submundo en donde se anidan los
temores y miedos arcaicos de la naturaleza humana.
Esta novela viene a enriquecer la ya extensa narrativa de Sáinz y confirma una vez más su afán experimentador, su gusto por el reto técnico y la madurez de un
escritor que todavía sabe mantener la frescura del
lenguaje.

59

�con el enemigo / subéteIe· ("Epigrama 111•); · en el
zarandeo del amor / las ubicaciones geográficas / poco
tienen qué ver // cualquier punto / acoge / recoge /
escoge / se encoge // todo según la escuela / con que
se coge• ("Conclusión"). O bien, el humor no es otra cosa
que torcerle el cuello al shakesperano lugar común: ·cero n~ ser/ esa es la cuestión• ("La verdadera cuestión•); o
torcérselo a la vulgar imagen de la cotidianidad, a lo frase hecha, al dialecto juvenil: la calle juega a las serpientes y escaleras / batallo para seguirle la corriente / es que
yo no juego / no tengo ganas y además / por qué ando
tan sola ✓ si soy bien buena onda" ("Cotidianidades").
Ahora le toca el turno al erotismo expresado, digamos, en serio: · me siento henchida / tus manos me han tocado / y los botones de mis breves pechos / reventaron la
noche/ la serena expresión de mi rostro· (" Momento"). En
·sueño anónimo· LSH advierte: "sólo tus labios / hundidos
en mi sexo/ tu cabello húmedo / mis piernas derrotadas·.
En Caracol de tierra (1996) hallaremos lo mismo, lo ya
apreciado por los lectores en la primera poesía de Leticia Herrera. Sin embargo, para su autora, lo melancólico
incrementado hará de este libro compuesto de 37 textos
un volumen diferente -aunque sólo en un tercio. Para
nosotros, en cambio, este Caracol es la confirmación y la
rúbrica de Leticla como poeta del erotismo muy exaltado y de una sexualidad como surgida del trópico. Tigresa
de la miel o amazona sin carcaj, solitaria y solidaria, eleva
fuerte su canto y repite "el amor y el amor/ y el amor hasta poder decir carajo cuánto lo / amo con un beso en la
boca y otro en el sexo/ que lánguido descansa pegajosos
pegados / unidos amados ya de una vez por todas·.
¿Y el humor que nos concilia con el mundo y el prójimo y la ternura y la estulticia? Véanse, de nuevo, a la
gracia y al erotismo prodigándose caricias, como si estos
poemínimos fueran hermanos de los que escribiera en otro
tiempo Efraín Huerta: "de ver dan ganas· ("Erotismo· );
·cuando el cuerpo se cansa/ la hormona descansa· ("Epigrama IV"); ·toma todo / decía la perinola / yo le creí/ y
luego nada/ qu~ todos me ponen· ("Naderías V"), y la
combinación-otra vez- de lenguaje popular, cotidiano
Ysabio: "el que anda a lo loco / camina poco· ("Mínima");
· a pares y nones vamos a jugar / el que quede solo ése
perderá"(" Principio de realidad"). Otra vez el estribillo: "mis
poemas son uno solo· .
Es cierto. Leticia Herrera sufre porque está sola o porque está mal acompañada. O está bien acompañada
pero... fíjense, lo bueno ya no dura como antes. Por eso,
en calidad de mientras, ella recoge · 01 girasol y al caracol
de tierra / huraños camaradas·. Y por eso, aquí, sobre el
suelo que trepida con incómoda frecuencia, una flor persigue con destreza la luz y un caracol maniata espumas y
sueños de mujer.

60

LA ISLA
DEL DíA DE ANTES

LIJMENll'ATRIA

Contraportada
Libertad González

Enrique Floresc ano (coord.)

Mlchael Crichton

Mitos mexicanos

El mundo perdido, Ir. Carlos Milla Solé

Aguilor

Emecé Editores
México, 1996.

México. 1996.
Umberto Eco

La isla del día de antes
tr. Helena Lozano Mlralles. Lumen/ Patria
México, 1995.

Ya salió en español la novela más reciente de este teórico de la semiótica metido a novelista. Y de los buenos.
Como en ocasiones anteriores, Eco arma su historia a partir
de un personaje central que en este caso es Roberto de
la Grive, un muchacho piamontés que llega como náufrago a una nave desierta. Estamos en el verano de 1643
Yen los mares del Sur. El lector conocerá por la vía epistolar
el pasado del joven (arrebatos amorosos, duelos) y
participará del proceso gradual del aprendizaje q ue
Roberto vivirá como un verdadero rito de iniciación. Gracias a la Investigación exhaustiva a que Eco nos tiene ac ostumbrados, entraremos en contacto, lo mismo que el protagonista, con el mundo de la nueva ciencia, cuyo sostén
está tejido por una red de intrigas. espionaje y códigos de
Estado. A través de reflexiones progresivas. Roberto
acabará por desentrañar un misterio del tipo de los
empleados por Eco en sus dos primeras novelas, El nombre
de la rosa Y El péndulo de Foucault. Como resultado de
esa aventura no buscada, el personaje, nunca más inocente, saldrá completamente transformado.

Más de veinte autores participan en este libro misceláneo que reúne otros tantos puntos de vista sobre los mitos, antiguos y modernos, que nutren el imaginario cultural de los mexicanos. ¿Cuáles son los espejos en los que se
mira y reconoce la colectividad? ¿De qué modo conjura
los anhelos, prejuicios, fantasías, temores, cultos y carencias un pueblo habituado a la ficción de la realidad? A
manera de comparecencia, historiadores, analistas sociales. periodistas, narradores, poetas y críticos indagan
sobre esas preguntas que el hombre promedio no se hace,
pero que vive a diario en sus conversaciones, en sus aficiones, en sus entretenimientos y en convivencia familiar.
El volumen ilustra y analiza los mitos que pueblan nuestro
entorno, desde el tapado y el narcotraficante hasta el
macho, el vulcanizador, el indigenista, las secretarias, el
charro cantor y el licenciado, pasando por los mitos
sacramentales de la virgen de Guadalupe y la Revolución
Mexicana. Fernando Escalente, Margo Glantz, Carlos
Montemayor, Arnaldo Córdova, el infaltable Carlos
Monsiváis, Gilberto Guevara Niebla, José Joaquín Blanco,
Federico Campbell. Juan Villoro, Hugo Hiriart, Cristina
Pacheco, Jaime López y Raúl Trejo Delarbre son algunos
de los colaboradores de este abanico de ensayos. La
riqueza de los temas. la diversidad de acercamientos y la
buena escritura hacen de esta complicación de Enrique
Florescano una lectura atractiva, tanto para el lego como
para el especia lista.

Con un título que rinde homenaje a la novela homónima
de sir Arthur Conan Doyle, el prolífico Crichton vuelve a la
carga con una secuela a su obra más exitosa hasta la
fecha, El Parque Jurósico, para poner nuevamente a los
dinosaurios en el centro de la acción. Seis años después
de los sucesos narrados en la primera novela, un ambicioso paleontólogo convence a l matemático Ion Malcolm
de buscar dinosaurios en una isla situada frente a Costa
Rica. Ahí empiezan los problemas, pues los reptiles parecen dispuestos a defender su territorio de la invasión humana. La presencia de un par de niños que se incorporan
a los personajes como polizones evidencia que la novela
fue escrita por Crlchton con la correspondiente película
en mente. El autor se ha convertido, gracias al éxito de
Congo, Sol naciente y Acoso sexual, en uno de los más
cotizados escritores de los noventa, pues el ritmo que
impone a sus narraciones tiene más de guión cinematográfico que de verdadera novela. Es digno de mención
el modo en que Crichton incorpora en El mundo perdido
una buena dosis de divulgación científica. algo que se le
dio bien desde la novela anterior.

61

�Alan Brinkley
Historia de Estados Unidos, tr, Pilar Mascaró Sacristán

McGraw-Hill
México, 1996.
Una de las disciplinas más practicadas en el país de las
barras y las estrellas es la de la historia, aunque no son
muy comunes los historiadores que alcanzan renombre
internacional; saltan a la memoria los nombres de los
hermanos Will y Ariel Durant, autores de una monumental
historia de la civilización que se ha convertido en un
clásico, o el desaparecido l. F. Stone, que del periodismo
saltó a la historia con tal éxito que produjo una verdadera
obra maestra en su biografía de Sócrates. A este selecto
puñado se unieron hace poco cuatro autores para elaborar el volumen American History: A Survey. Uno de ellos,
Alan Brinkley, profesor de la Universidad de Columbia,
publicó después a título individual una atractiva Historia
de Estados Unidos. El libro, que parte de la América precolombiana y no tiene final, pues concluye reflexionando
sobre el futuro del país "biografiado", no es ni mucho menos un mero compendio de la obra colectiva, sino más
bien una narración ágil, variada, personal, de una historia
que sólo a últimas fechas se ha revelado en su complejidad. Con respecto a otros autores del tipo, la obra de
Brinkley destaca por su disposición a aceptar que grupos
minoritarios como los inmigrantes, los homosexuales, las
mujeres y los intelectuales han tenido un papel fundamental en el desarrollo de la historia norteamericana; cubre
también temas de actualidad, como el gradual envejecimiento del país, las preocupaciones ecológicas, el
impacto del SIDA y otros. El libro tiene un formato accesible
al lector medio, sin hundirse en academicismos, pero no
por ello pierde el rigor. Puede servir perfectamente como
una introducción a la historia de un país fascinante o como
una obra de referencia.

Kathryn Skidmore Blair

Luis Becerra lonco

Margarita Cuéllar

A la sombra del ángel, tr. Leonor Tejada

Felicidad de México, ed. facsimilar de la de 1666

Árbol de luces

Alianza Editorial
México, 1996.

Introducción, versión y notas de José Roberto Mendirichaga
Edición privada
Monterrey, México, 1995

Facultad de Filosofía y Letras / Centro de Información
de Historia Regional de lo UANL
Monterrey, México, 1996.

Valiosa edición facsimilar del clásico guadalupano de Luis
Becerra lonco publicado en 1666: Origen milagroso del
Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe o Felicidad
de México, en una bella presentación que incluye cuatro aguafuertes originales del grabador Metías de Arteaga y Alfa ro.Se trata de una edición personal, de circulación
privada, de quien escribió la introducción y las notas, así
como la versión en español moderno: José Roberto Mendirichaga, jefe del Departamento de Humanidades de la
Universidad de Monterrey.
El texto moderno está incluido en las páginas 97-120
(con todo y notas), más una ·tabla cronológica de los
principales testimonios históricos guadalupanos", basada
casi en su totalidad en el libro clásico de Ernesto de la
Torre Billar y Ramiro Navarro de Anda. En la introducción,
Mendirichaga contextualiza a grandes rasgos el tema,
ocupándose del culto guadalupano en la Nueva España, su papel en la conformación del nacionalismo criollo
y las disputas entre aparicionistas y antiaparicionistas.
Enseguida entrega, brevemente, datos básicos del autor
y la obra, para finalmente ofrecer una "Apreciación valorativa de la edición".

En este libro se recogen materiales que el autor publicó
como introducción a los tres volúmenes de su antología
Monterrey, alforja de poetas, aparecida entre 1989 y 1994,
si bien esos trabajos han sido ampliados y puestos al día
en cuanto a la información allí contenida. El libro lleva
como subtítulo: "Notas para ilustrar el optimismo de la
poesía en Nuevo León". Su valÓr principal radica en el
hecho de que es uno de los primeros trabajos que, con
esta extensión, se ocupan de pensar en serio sobre la
poesía nuevoleonesa, desde los primeros indicios allá por
el siglo XVII hasta las más recientes promociones, de los
poetas nacidos en los años setenta. No se trata propiamente de un ensayo crítico o un estudio histórico de tipo
académico, sino más bien de una especie de crónica de
asunto literario, o recuento de los autores más significativos
en este ámbito de las letras nuevoleonesas.

Hasta hace pocos años, era relativamente desconocida
la existencia de María Antonieta Rivas Mercado, una
enigmática personalidad necesaria para comprender el
desarrollo cultural de México de los años veinte. Sólo se
sabía de ella su amor por José Vasconcelos y su trágico
final ante el altar mayor de la catedral de Nótre-Dame.
Pero en años recientes, la bibliografía sobre ella se ha visto enriquecida, primero, con la publicación, por parte de
la Universidad Veracruzana, de 87 cartas de amor y otros
papeles, obra que reveló por mano propia las angustias
de esta mujer singular, y después con el detallado retrato
biográfico que de ella hizo Fabienne Bradu en su libro
Antonieta (1991 ). A estas aportaciones se suma ahora el
libro de Blair, una nueva biografía, novelada, en la que se
relatan las pasiones y andanzas de esta audaz promotora del teatro, las artes plásticas y la literatura (fue mecenas
de los Contemporáneos). La aportación de Blair, fruto de
veinte años de trabajo, tiene como marca distintiva la
relación familiar: la autora está casada con el único hijo
de Antonieta, y gracias a ello tuvo acceso a documentos
e historias hasta ahora inaccesibles al lector mexicano.
Poco a poco se reconstruye así esta época fundamental
que sirvió de cimiento a lo que sería el México contemporáneo.

62

63

�Colaboradores
ó sca r Efraín Herrera (Monterrey, 1962). Poeta, redactor y editor

Armando Alanís (Monterrey, 1969). Poeta. Estudió informática en
la UANL.

de la Dirección de Publicaciones de la UANL.

Héctor Alvarado (Monterrey, 1957).Escritor. Estudió letras en la UANL.
Director de la Casa de la Cultura.

José María Infante (Tandil, Argentina, 1942). Sociólogo. Titular de
la División de Posgrado de Filosofía y Letras en la UANL.

Alfonso Ayala Investigador. Estudió antropología en la UANL y la

Armando López (Monterrey. 1937). Pintor. Maestro y coordinador

maestría en historia en el Colegio de Michoacán.

del Taller de Artes Plásticas en la UANL.

Rosaura Barahona (Cd. de México, 1942). Escritora, profesora
universitaria, editorialista de_El Norte. Estudió letras en el Tecnológico de Monterrey.

Catalina Martínez. Hizo estudios de letras y psicología en la UANL.
Guillermo Meléndez (Galeana, 1947). Poeta, autor de varios libros.
Estudió derecho en la UANL.

Israel Cavazos Garza (Guadalupe, 1923). Historiador. actual cro-

Silvia Mijares (Chihuahua, 1941 ). Maestro universitaria, escritora.

nista de Monterrey. En 1995 recibió el Premio Nacional de Ciencias

Estudió filosofía y odontología en la UNL.

y Artes.

Ernesto Rangel Domene (Monterrey, 1936). Poeta, abogado.

Miguel Covarrubias (Monterrey, 1940). Poet a, ensayista, traductor.

Estudió literatura en La Sorbona de París.

Maestro en el posgrado de Filosofía y Letras, UANL. Premio a las
Artes 1989.

Raúl Rangel Frías (Monterrey, 1913-1993). Autor de una veintena
de libros de ensayo, historia, narrativa. Fundador de Armas y Letras,

Margarito Cuéllar (Cd. del Maíz. 1956). Escritor. Estudió periodismo

rector de la UNL, gobernador del estado y organizador de lá

en la UANL. Premio a las Artes en literatura. 1995.

cultura durante varias décadas.

Armando Joel Dávila (La Ascención, Aramberri. 1952). Poeta.

Alejandra Rangel (Monterrey, 1947). Licenciada en filosofía,

profesor universitario. Estudió letras en la UANL. Director de Publi-

profesora en la UANL. Actual presidenta del Consejo para la

caciones de la misma universidad.

Cultura de Nuevo León.

Roberto Escamilla (M_onterrey, 1942). Cineasta, crítico.Estudió letras
en el Tecnológico. Actualmente es profesor en el posgrado de
Ciencias de la Comunicación UANL.

Horacio Solazar (Monterrey, 1957). Periodista, escritor. Hizo estudios
en la Facultad de Ingeniería Mecánica (UANL). Director de
Procesos en El Diario de Monterrey.

José Garza (Monterrey, 1971 ). Reportero de la sección cultural de
El Norte. estudió periodismo en la UANL.

Horacio Solazar Ortiz (Tlalchapa, Gro .. 1933). Escritor. Estudió
derecho en la UANL, donde fue profesor tres décadas. Premio a
las Artes 1990 en literatura.

Celso Garza Guajardo (Sabinas Hidalgo, Nuevo León, 1943).
Historiador y promotor cultural. Director de Difusión Cultural de la

Humberto Solazar (Monterrey, 1959). Escritor. editor. Estudió

UANL.

sociología en la UANL. Premio a las Artes 1995 en litertura.

María del Refug io Garrido. Estudió psicología en la UANL. Coordina

Hugo Valdés (Monterrey, 1963). Novelista. Estudió letras en la

el Colegio de Pedagogía en la Facultad de Filosofía y Letras UANL.

Universidad Regiomontana. En 1993 obtuvo el Premio de Nacional
de Ensayo Alfonso Reyes.

Alfonso Rangel Guerra (Monterrey, 1928). Ensayista, crítico literario.
Ex rector de la UNL.Secretario de Educación en el estado. y miem-

Meynardo Vázquez (Santo Domingo,S. L. P., 1954). Historiador. Inves-

bro de la Junta de Gobierno de la UANL.

tigador en el Centro de Información de Historia Regional (UANL).

Libertad González (Monterrey, 1961 ). Maestra en letras por la UANL;

Arnulfo Vigll (Montemorelos, 1956). Poeta, periodista cultural, di-

candidata al doctorado por el Colegio de México. Es profesora

rector de la revista Oficio. Estudió filosofía en la Universidad

en la UANL y el Tecnológico.

Regiomontana.

64

En nuestra contraportada: Biblioteca Magna Universitaria, fotografía de Francisco Barragán Codina.

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                    <text>UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
JULIO - DICIEMBRE DE 1977

�ARMAS Y LETRAS(Julia-Di.ciembre/1977

��'

•

BIBLIOTECA CCMl'aAL
A. H.,_

u.

REVISTA DE LA UN!VERSIDAD DE NtJEVO LEON

Rector
DR. LUIS E. TODD

Secretario General
DR. AMADOR FLORES ARECHIGA.

Departamento de Difusión

Director
LIC. JUAN ROBERTO ZAVALA

Jefe de la ·Sección Editorial
RECTOR GONZALEZ Y GONZALEZ

Numero corres·pondiente a Julio-Dicitmbre de 1977.

Toda correspondencia debe dirigirse a "ARMAS Y LETRAS·.. Depto.
-de Difusión Univers.i dad Autónoma de Nuevo León Torre de la Rectorta. Noveno Piso Monterrey, Nuevo León, México.

�REVISTA DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

Julio-Diciembre de

1m

SUMARIO
RELACION ENTRE IDENTIDAD SEXUAL Y ACTITUD HETERO U
HOMOSEXUAL POSTERIOR.

Dr. José Rubén Hinojosa.

Página 11

USOS EXPERIMENTALES Y CLINICOS DE LA HIPNOSIS.
Lewis R. WaJberg, M.O.
'l&gt;ágina 23

1A CHIVA EMISARIA EN UNA FAMILIA. SU MANEJO
PSIOOLOGICO.
Rou Dorin, y José Luis Gond.Jei Ch.
Página 43
MANEJO PSICOLOGJCO DEL PACIENTE INCURABLE.
Dr. Fldel de la Gana.
LA PSICOTERAPIA Y EL PSICOTERAPEUTA.
Dr. Ricardo Dfaz Conty.

Página 63

Página 75

LAS REACCIONES EMOCIONALES DEL NIOO A LAS EN,
F'ERMEDADES, LAS HOSPITALIZACIONES.
H. Nágera, M. D.
Página 85

LA CEREMONIA "POTLATCH" DE LOS INDIOS ATHABASKAN DE
Al.ASKA
Estudio Et/opaicoanaJJüco.
L. Bryce Boyer, M.O., Ruth M. &amp;,jlr, 1Ph. D. y Arthur S. Hippler, Ph.1 O.
Página 105

J

�CONSEJO DIRECTIVO DE LA WCll-:OAD DE PSIQUIATRIA
DE

MU~TEHREY, A .C.

PRESIDENTE.• Dr. José Luis Saucedo R.
VICE-PRESIDE:'\TE.· Dr. Manuel Muñoz.

.
SECRETARIO.- Dr. Homero

-

A .. Garza,

TESORERO.- Dr. J. Luis Alvarez,G .
BIBLIOGRAFQ.. Dr. Alfonso Moreno R.
ler. VOCAL .. Dr. Roberto Polendo.

2do. VOCAL.• Dr. Tehodoro Brossig.
3er. VOCAL.- Dr. Vfctor M . Berlanga .

·5

�PRESENTACl&amp;N

La ~ t r i a be ido

an

en el mundo ~ • meclo de

mejorar lal reJaclonel del individuo con sm sem,jaotel y con si mismo.
Ha superado 1aa confusiones con poeicicnel m'8ica1 y la c:barlatanena.
La Psiquiatr1a es ahora una ciencia que se estudia cada dla mAs por
lol univeraitarios, y de 1aa casas de estudios sUperiores .,..o cada
vez mayor nómero de pro(esiooales de la Psiquiatna.
Loa peiquiatru que ejercen en Monterrey · ae han unido en una
sociedad -La Sociedad de Psiqulatrta de Monterrey- •Ycontinuamente
preaentan Importantes trabajos en sus sesiones. Estos estudloa sirven
de intercambio de conocimientol ea cuanto a la investigación de uno o
vuiOI temu.
ARMAS Y LETRAS se ha acercado a ello&amp; y gracias a la intervención
del actual Presidente de la Sociedad, doctor José Luia Saucedo ltubi, se
1011'6 una recopllaclón de alguno8 de loa prtncipalel estudlol presen-

!adol en el seno de ese organismo.
Se ofrecen en el presente n\\rnero semestral de la más alta
publicación de la Univenidad Autoooma de Nuevo León los trabajol de
los doctores que han sido conferenciantes huéspedes en 101 últ.lmoa
meses:
El doctor Fidel de la Gana con el "Manejo ~ del Pacleote
Incurable"; un grupo de m6diC01 psiquiatras 8ryce Boyer-, Ruth M.
Boyer y Artbur S. Hippler no1 presentan un estudio sobre la ' 'Ceremooia
Potlatcb de un grupo de indioe de Aluka; loe doctores Rosa Dorin&amp; y
JOM Luil Gonú.lez D01 tratan sobre "La Oliva Emisaria ~ una
l'amllia".
Del doctor Ja. Rubén Hinojosa es el estudio IObre la ''relact(m entre
Identidad Sexual y Actitud Helero u H ~ Poaterior''; De Lewia .
7

�Walber&amp; es el estudio de los UIOI ExperimentalesJ

~ de la
Ripnoais". Por su parte, el doctor. Ricardo lliaz Cooty babia de la
Pmcoterapia y el Psicoterapeuta.
Finalmente el doctor H. N'8era, cubano gran anuco de les
peiquiatras de Monterrey y una personalidad en el mundo, nos da a
ainocer su investigación sobre "Las Reacciones Emocionales del N"'¡Ao
a las Enfermedades y la Hospitalización".
Es pues. este, un nwnero bistc1rico dentro de las ediciones de la
revista ARMAS Y LETRAS y creemos que los lectores estarán de

acuerdo con nosotros.
H~tor González y González
Jefe de la Seicción Editori.al

9

�RELACION ENTRE IDENTIDAD
SEXUAL _y ACTITUD HETERO U
IIOMISEXUAL POSTERIOR

DR. JOSE RUBEN HINOJOSA

�La naturaleza ha dividido biológicamente al ser humano en dos sexos :

varones y hembras. Sin embargo es de sobra conocido-que es1a dívisiólt
no-es tajante ni completa. En el hombre, observamos rasgos físicos ó
caracteristicas fisiológicas consideradas como femeninas. asl como en
la mujer persisten aquellos rasgos tanto flsicos como psícológicos
considerados por nuestra cultura fOmo masculinos.

Estas dos tendencias se· encuentran distribulda~ en muy dh·e ~
gradiB en los seres humanos. podríamos representarla por medio de la
siguiente figura.

Mucalbao ~

l~--____,J
1

donde observamos que no exístiria una persona puramente masculina· u
otra exclusivamente femenina, sino que una mezcla de ambas. en
grados _muy diversos se encuentre presente en la naturaleza humana.i
Esta doble tendencia del ser humano es conocida desde la antigiiedad1
la mitologfa séiiaiiqueTiresias.vió ·copular a
serpient~. mató a l;
hembra. y fue castigado por los dioses que lo convirtieron en mujer,
después expresó que las mujeres gozan diez veces más que los varones
en el acto sexual y de nuevo los dioses se enfadaron y lo transformaron
de nuevo en hombre.
El tema de la mujer que desea ser hombre. adopta ~ctitudes
.masculinas, actúa roles varoniles y cuya mayor ilusión es abandonar su

dos

13

�cuerpo de mujer y transformarse en hombre, ó por el contrario el d' por lo 111nto, la confianza confirmada Ol' qm' la igualdad interna y la
hombre que siente _su_ cuerpo c~mo_ una cárcel donde anida una al':11\°ntinuid.~d coinciden en la igualdad y la _(·ontinuidad del significado que
fememna y su max1ma asp1rac1ón es c:omper con su estructtda adquirido para los otros. como se C\"ldencfa en la promesa tangible
anatómica con::-iderada como un estorbo para adquirir la conformacióife una ·•Carrera".
femenina. meta de sus tendencias y sueños largamente acariciados 1Por lo que podemos deducir que la identidad sexual se refiere en este
sido objeto de mito,-, leyendas y cuentos desde la más remota a ntidoalapercepciónbásicadeserhombreomujeryamanifestaruna··
'tigiiedad como el señalado más arriba sobre Tiresias. como ejemplo nciucta orientada según el sexo y normalmente integrada y aceptada
e~te pr~blen.1a podriamos..citar la excelente y bella novela de Virgil)1tteriormente sin conflicto y reconocida como ~al la pe~c~pción del º'.r~
\\ olff titulada "Orlando , una novela que traspasa los límites d~de los otros para que de este modo lo que sentimos se1. lo que somo~~•
espacio y del tiempo y nos relata la historia deJ jo\'en Orlando descritaa imagen de nosotros que transmitimos a quienes nos rodean sean
eomo muy bello y quien después dt&gt; haber tenido todas las experienci·rmónicamente una y la ffi\sma cosa que el concepto que se han for- .
que los hombres pueden tener·en las artes marciales y en el trabajo, .ado los demás de nosotros mismos.
amor. el pres tigio. el poder, etc., después de haber participado co
¿Cómo llega el niño a darse cuenta de lo que es?
¿cómo llega a ;
Embajador de Inglaterra su patria, en Turquía, cae en un sue nocerse la niña como tal '? Esta experiencia de reconocimiPntu qui• paprofundo durante siete días, al término de los cuales, se ha converti 't! St!11cilla , requiere un producto y complicado _prl)('f'SO psicológiC\l que,
en mujer. -pudiendo conocer al mismo tiempo tanto los sentimient a más allá de la percepción y conocimiento (k las difereneia, mor-.
masculinos como los femeninos, este ir y venir entre las dos tendenc· ológicas de los órganos sexuales y de las teorias infantiles construidas
~e· sucede una y otra vez. Un comentario psicoanalitico sobre est r los pequeños participantes para explicarse estas diferencias que los
,novela cuya autora terminó trágicamente en su suicidio, puede mpactan y .sorprenden pero que avivan la curiosidad sexual infantil.
leida en el bellisimo y profundo ensayo póstumo titulado: 'Tl)e drive
ando en el curso del tratamiento de un niño, las entrevistas recaen
become both sexes" de Laucrence S. Kubie.
obre el conocimiento de las desigualdades entrt&gt; los sexos. los niños por
Deseo confesarles que a medida que iba pensando en el tema se o general sel\alan como distinción relevante las. características
hacia cada vez más dificil, al principio pensé exponerles el caso de xuales secuQdarias y las disparidades sobre el tipo de ropa. la forma d~
inarse la manera de caminar o comer, o bien reiteran algunos;
lpac1ente homosexual y a partir de ahl fundamentar como antig
'lesione.~pslquicas ocurridas en la infanda se fueron est ructurando en s spectos de la conducta : No juegan-como los niños. sus juguetes no son'
desarro!loe\'olutivo para determinar la conducta homosexual que ac uales, las niftas orinan sentadas, los niños' de pie. etc .. pero la
ayor parte de las veces entienden que hay una diferencia fundamental
pi la t&gt;dad adulta y como esta conducta homosexual que a su
~presentaba una defensa frente a angustias psicóticas altamen
su propio cuerpo con respecto al cuerpo del sexo contrario, este·
desorgan1zantes de la personalidad ; sin embargo, me par~e que
ntendimiento se ha originado en la observación de un hermanito
ueoo cuando es bañado o cambiado ·de ~ñales por la madn•.
este, ~olo lt-s daré un asp&lt;'&lt;'to parcial de un fenómeno qur c-s mucbo rn
en
algunas ocasiones al ·ser sorpn·ndida " rasua lnwntl' .. por
ampho y que afei: ta tanto a hombrt•s como a mujeres.
1::1 término identidad ha sído definido por Erik Erikson como: ·· 11111'10 mwntras se ba-na. o por la obsrrvación de ammak,- domrst1ros.
·n fin . las situaciones que puooc• fadlitar este aprmd11aJt' :-011 muJinte¡¿ración que tiene ahora lugar en forma de identidad del ego,
'ml.l&lt;'ho más que la suma de las ident1finH:1ones d(' la infanda. E!! 'ples Y todas ellas pro\'OCan euriosid.ides. íantasia,- y dt-s1•os erolicos Pri
experiencia acumulada de la capacidad del &lt;'go para integrar die os nii'los basados en ese impulso universal como es PI :-exual
11dentificaciones con las vicisitudes de la libido. con las aptit
Ya que tocamos este punto tan importante como el de los impulsos,
d&lt;•sarrolladas a partir de nuestras dotes, y con l~s oportunidades que mocion~. {antaslas. des~. sent,imientos qul· trat'n l·nmo corolario,
ofrt'Ct'n m los paJ)&lt;'les socialf'S. El S&lt;'ntimi,·ntn dt&gt; la id1•ntidad del et11 ciertas necesidades y 'por consiguiente la ~tisfacrión de las mismas,

'

.

14

�\

variablemente ser ambos sexos con la ineludible consecuencia que
podemos preguntamos cuál será el influjo que tengan para la adquisicit tllta,mos siempre tratando en cada momento y en cada acto a la vez
de ese sentimiento de mismidad y de continuidad como un ser únia afinnar y negar nuestra Identidad sexual.
En otra parte de su artkulo asevera que d impulso· de ser amhos
indivisible y de la experiencia intima de saberse hombre o mujer y 1
actuar en consecuencia.
sexos puede conducir a prob!511as matrimoniales por la hostilidad ~ ·
A mi modo de ver "cualquier acto de coqducta humana interviene ,rustración hacia ~l compañero sexual. por la~ demandas irrt·l·o11
ciliables del ·impulso. El impulso de no ser ningún sexo lo con.~id,•ra
su génesis los impulsos instintivos que desde el interior de n
c0rganismo tienen su representación psíquica en las profundas regi.. como una variable que produce depresirm. terror, sentimientos ck
irrealidad y despersonalizacifm. estos individuos fluct !an entre ser
del incoosciente, de nuestro psiquismo y desde ahi debido a la fuerr
·ascenden(e que poseen y por azares que no me~cionaré aqul po~que
ambos sexos o ninguno y son muy diféciles de tra:,-jcon cualquier·
procedimiento psÍquiátrico, psocoterapéutico
psicoanalftico~·
sc;&gt;n la materia del presente trabajo, establecen relaciones con
'porque
las
intransigentes
dem
andas
del
inconsciente
SOll
representaciones de objeto preconscientes, ast como los verbales P1f
,inobtenibles.
de este modo tener acceso a la parte consciente de nuestra p!

o

sonaJidad. También en la conducta influyen todos aquellos objetos,
el mundo exterior proporciona a la persona para la satisfacción des
necesidades y al mismo tiempo le sirven como modelos primarios!
identificación, en medio de todo esto se encuentra la instancia pslqit
que denominamos "Yo'' y que con todas sus funciones es
_encargada de establecer las relaciones y
armoniza
,las tanto de las pulsiones que provienen del inconscielt

•, Estas demandas iñconc ilia!&gt;les ~tán presentes en aquellos ta•
,sos palológic.'08 que ae han dado en lla mar· transexual~ o sea aquel101¡
hombres que siempre se sintieron mujeres y actuaron como tales o bien
el caso de las mujeres que siempr&lt;' --e sienten y actuaron como hom-

~r~.
Lo~ tra stornos de· la conducta sexual de estos pacientes viene desde

pcquef\os'vm~has_vec«:_S pasan des.3~rcibidos ~~-1~ p adres quienes_
del preconsciente lo que llamamos "Super Yo'· y el mundo externo.
les dan importancia a los signos fe-meninos &lt;¡u~ los niños prescnlan ~
'.través de la relación del Yo con sus objetos primarios de identificaciál
a lo más los consideran como algo natui·al en el desarrollo y suponen que
, que sufre ciertas modificaciones que se basan en las caractertsticaso ~sado un tiempo se les desaparecerán. '
objeto con el cual se identifica, por eso los procesos de incorporaci•
Como ejemplo de la conducta desviada de los hijos y la respuesta de
introyección e identificación así como los de proyección son básiC(il b padres, les relatare,el caso siguiente : Hace aproximada mente d iez
la formación de la personalidad de la identidad.
ános \!urante d-,-ttata-~ iento de una joven madre, me (comentó que la
Un concepto básico de carácter biológico para la comprensión de
. conducta del segundo -de 'sus hijos que entonces tenia .r anos leJ
,.
!'problema es el de la bisexualidad que debe ser atribuido en la his
preocupaba porque tenia algún tiempo en -que sus juegos consis tfan en
del movimiento psicdanalttico a Wilhem Fiss y se anuncia como que
vestirse de mujer. usar sus zapatos, contonearse al caminar y usar
el curso de la evolución exisitió en el ser humano una disposición
adornos femeninos, esta conducta al principioJe parecla graciosa pero~
bisexual que con el tiempo evolucionó modificándose
le comenzó a preoct;par a la madre aunque no le daba importancia . El,
capacidad unisexual dejando atrás algunos rasgos del sexo atro
- niño no estuvo en tratamiento, solo la madre, la que mejoró de los
en lo que Freud no estuvo de acuerdo fue en el hecho de que Fiss to
problemas que presentaba, durante el curso de la psicoterapia que durÓ\
el_concepto de repre~ión y sexualizándolo afirmara que el
dos años aproximadamente, vimos como el niño se había identificado
dominante reprimla al otro.
con ella por el temor que le ca~aba por ser una mujer dominante y
Kubie acepta que existe un impulso a ser ambos sexos y afirma f
fácilmente irritable. Frente a un ma•rido también dominante pero la
artícu!o mencionado más a rnba : "Que a través de nuestrá vida
más de las veces ausente por motivo de trabajo. Con esto no quierGen los niveles conscientes, preconsc ientes e inconscientes, en dis ·
decir que únicamente el carácter dominante de la madre ha~a
proporciones 6 énfasis, el objetivo del ser humano parece casi

~-"º

--

1i

lti

�provocado la orienta ción sexual femeniua en el nifio, pues deben habt
obrado otros fa ct ores en la adquisición de la identidad sexual. Pero,
tra\'és de este tipo de identificación con el objeto considerado co1111
agresor ,
se logra inconscientemente el control del obje to 'I ~
disminución del temor.
El niño tendía más a jugar solo porque cuando lo hacía con s u her,
mano mayor y los amigos se burlaban de éi'uamánd~lo marica.
Hace PO&lt;'O tu,·e la oport unida~ de volver a ver a la madre con este nim.
que regresó para algunas sesiones de psicoterapia para tratar 511J
rrlariones con.sus h~jos. sentía lt'ner más problemas con el hijo maya
Y &lt;:asi sobre su relac•ón con él versaron las entrevistas, al preguntam
sobre el segundo de sus hijos, me relata un incidente con la costurera
_que le estaba hacien~o un vestido a su única hija que nació hace d&lt;I
mios, juuto a la costurera estaba su hijo que ahora tiene 14 añ~
diSl' Utiendo
acaloradanwnll'
sobre
el
modo - de
hacer
el n.'slido.
hasta que la t'Osturera se C&gt;nojó con ~
pal'irnte,
esta lt&gt; dió mas atención a la discu~ión y al
plt•ito que a la conducta de !-U hijo que C'ausó la disputa
al inquirir . un po&lt;'o más sohre este tipq de comporta
miento del num. la madre• relata qut&gt; rnJho su hijo ··se
tnter~a " en la ruña, cosa que no ha&lt;:en d resto de sus herman&lt;'
Ja haña, la pt'ina. la uüda y desea estar siempre prc-sente cuando lt
compran ropa en las tiendas; estos cuidados y atenciones prodigadou l
la peque"3 hermanita sei'lala n una conduela extrai\a en un nifto normal '
y mut&gt;Stra una profunda orientación !-e:rnal femenina en sus pautas de
,·11mport.1m1t•nt'.1· La m adrt&gt; st• sorpn.•11dió l' U,llld-o le adverU que dicho
proceder de par te de su hijo. a hor a adolescentl:, no era norma l y seria
&lt;'llll\"t&gt;n~~!e hacer una evaluación diagnóstica.
Al pr111r1pio rni pn&gt;posición fu~ tom;1cla· t·on ·n.·&lt;:&lt;&gt;lo pues la ma dre no
, ,111s1d,~r:1l&gt;,:i ,111ura 111,IIE&gt;s las l'&lt;&gt;~t11ml&gt;rcs d&lt;&gt; su hijo y e l paclrt• nwnos
11' pori:tn&lt;'W le cfaha
1&gt;,,, lllt':'C'":, tlt~put&gt;s Y a µro pos110 rit· u na observación que le hiel! en el
"t'nt 1ch1 d t· qtw solo &lt;kl 111¡0 mayor ha bl;it,;i (•n tanto q ui· lo&lt;los los dcmas
p,•m1am~•1¡i11 r n la ~ornhra . ,•sto t•ra dd&gt;irlo a r¡ut• los prüblt•mas de
d1,,·1ph11.1 d\'I h1j11 n1a~or l'r:, lo q1 1t• 111:is lt• pn•1)(·up,iba, no as1 la c·on·
d u\"f .l 1,•11w111na d,• su i-t•~untlo 111 111 1"11 l'I 1·uar guarda una relac ión muv
n•1c.tna ~ .ti q u,· c-011,td&lt;'ra normal
·
Le ha ~tt \'t•r ,·orno las ;tt·titudes ele l'll;1 l'Oll l'('Spet·to a sus dos hr;c.
. ~11ayol'f'S son muy dis tintas y dice : " lal_yez no
111

sea !lormal que yo le

pregunte a mi hijo, (Se referfa al segundo ) que cómo me veo ~estida
cuando voy a salir a una fiesta?" a 1joven le agrada mucho esta aétitud
de la madre_y de los cuidados matj rna les que dá a su pequeña her~~ll?
1
Y lo s~~fc1to que se muestra con la madr e, obtiene mucha1r
gratificaciones secundarias que lo qu~ hacen es reforuir y afirmár su
carácter femenino .. La madre aceptó hacer una evaluación psico_lóg¿ca
- -...,,
de1 Joven basada más en la autoridad del médico que en su propia
convicción.
- Deseo aclarar que no todos los niikls que muesttan esta conducta·
permanecerán femeninos durante toda su vida. algunos adquieren una
orientación masculina en su sexualidad, pero si es muy conveniente
~alca; q~e muchos de ellos que han tenido su primera infancia una
identificación fuertemente femenina tienen el riesgo que en la edad
adulta lleguen a ser fetichistas, transvertistas, transexuales u
homosexuales; por esto es muv conveniente insistir en el estudio
'tc-mprano de e;tos ~torn~ pa;; prevenir traslQ.CllQS di: la -~r~
sonalidad en la edad adulta.

en

Green R ., seflala para los nil\os afeminados las caracteristicas
s iguientes : Desde muy temprana edad 2--4 años, tienden a usar prendas
femeninas. prefiere a las niflas COdlO compafle~as de juego, es
rechazado por los nil\os, prefiere juguetea de nitla. evita los juegos
bruscos y toma el papel femenino en los juegos y fantaslas. Se identifica más con lo femenino, desean ser mujeres para a rreg.lai=se y
1díyer1irse co mo ellas y a pt&gt;sar de todo lo anterior, los padres muestran
una grave ne gación de la realidad y piensan que la conducta de su hijo
normal y graciosa.

ies

Green R., afirma : "No tengo una explicación simple de lo que causa
la feminidad del niño" .

Las variables que para el autor antes citado,
feminización en el niilo son:

intervienen en la

l.- Indiferencia de los padres a la conducta femenina del niilo en los
primeros ar.os.

12..· Forneñto parental de la conducta femenina a los primeros atlos.
J.. Veshdo rPpetidamc-nte de mujer por una mujer.
,i .· Sobreptotección maternal.
,
'5,- Exces.iva atención maternal y el conducto flsico resultante es una
pérdida de la separació; :.~dividuarión del~ ni~ de su madre _·· •
6.- Ausencia de un adulto que funcione corno modelo de identificació1i
:durante los primeros anos de.¡echazo paternal del nioo.
19

�f7.-La belleza flsica del nifto Induce aJ adulto a tratarlo como nlfta.
8.- Falta de compefteros de juego durante elpertodo de socialización del

nfflo.
11.· Dominación materna en una familia donde el padre no tiene poder.
10.- Ansiedad de castración.
Lo mismo se puede decir de la masculinización ~ la muJe:. aunque
esto socialmente es más aceptad? debido a la competividad en el
sistema social eo que vivimos.
Estas niflu se reconocen porque en sus juegos adoptan el mi de niflos
.y su conducta J)06ee intereses masculinos.
· Muchas de estas nfflas se hacen íemeninas durante la adolescencia,
pero algunas de ellas permanecen Identificadas con lo masculino.
,Cuando llegan a la adultez los ni~ a~eminados tien~ '!1á? problemas
-~ i,ntidad sexual.
Es muy importante analizar en los ni6o6 el rol que adoptan en sus
jueg0&amp; 'I fantasias pues a través de ellos podernos detectar esta orientación femenina de su actividad sexual, si juegan a las escuelitas son
las maestras, les atraen juegos con muf\f'Cas donde se identifican con
ella y la visten y peinan, rehuyen jugar con hombres pues temen
- - - - -- ~
.
r
-ser lastimados. por eso buscan la comparua de las niñas, este temor al
dolor flsico y a ser lastimado se encuentra frecuentemeñte en esta clase
de niftos. Algunas v ~ tncc; padt'e-'- confunden esta tendencia que tiene·
el' ~
a reunine y jugar con nif'las durante la época de la latencia lit
bjjscar la compa&amp;a de ellas dw-ante la temprana adolescencia c~o,
\á'Ul forma heterosexual de conducta sin percibir que realmente se trata
una i-eiacl6n encausada heterosexualmente sino de una actividad
~ue muestra una ldentlficación femenina con sus amigas de grupo.,
· E . H. Erlcksoo estudió un grupo de 150 niflos y de 150 niñas de diei,
'once y doce aftos, los entrevistó tres veces en el lapso de dos años, les
proporcio.nó juguetes comunes y les sugirió que Imaginaran que la mesa
era un estudio de cine. los juguetes los actores y ellos directores de cine.
Su tarea conslstfa en preparar una ~na ernocionante de una pe)Jcula
im41ginaria y después relatar el argumento.

. . _ ..,,

-

-

-

..

---

...

..

--

•

-

--

..

orgarw 111l nisi\'o l'il l 'Í hombre y uno receptivo e mter10r en la mujer.
Estos probh•mas dr identidad sexu~I que aparecen en la irúanci":
éomo una l"Ulminadón de lo.,; nmflktos causados por impulsos ins,tintivos que en ~I lrayt'&lt;'to de la satisfacción de las necesid~des que.
provocan. van a encontrar objetQS satisfactorios para el sexo
1
correspondiente; los objetos se prestan como modelos de identificación
y hay todo un interjuego entre esas necesidades provinentes de los
,impulsos y los objetos con representaciones pslquicas en todos los
niveles tanto inconscientes. pre-conscientes o conscientes.

~

BIBLIOGRAFIA
Lorence Kubies the drives
. to the come

sexes.
.

('orrespondencia con Freud Wilhem Fiss
Ericlt Erickson Infancia y soledad cap. VII

•de

Erickson obse~ó. y es lo que deseo subrayar ll.quf. que la distribucioo
del espacio donde se desarrollaba la escena. adquirfa una significaciórv
muy importante. "Las niñas destacaban en el espacio interior y l~,J!.Í!i~
el exterior". Parece ser que la diferencia de la organización lúdica está
de aigún mod~ -co~r;la~i~~da c&lt;;n ·,a~ diferenci~s anató~icas: un•
20
:ll

�USOS EXPERIMENTALES Y
CLINICOS DE LA HIPNOSIS

IJwis R: Woler(, ■~ t.

�Nace un nii\o sin dolor. Carii\osamente. despreocupadamente. una
adre hipnotizada observa el milagro de la vida que emerge. Un
mbre reposa sobre la mesa de operaciones.
platicando
preocupadamen~e con los cirujanos mientras ellos reparan una
·a que lo incapacita, sin usar anestésico alguno. Una victima de
~ia deambula aturdida en la sección de emergencia de un hospital
· üco. Bastan unas cuantas palabras de un interno experto en la
ión de hipnosis y la victima se encuentra de nuevo en condiciones
reanudar su existencia amenazada. Abotagada, infeliz, desesperada
el esfueru, inútil de guardar una dieta, aún,con la ayuda de drogas
ibidoras del apetito, una joven obesa es· ayudada a seguir un
en reductivo con lodo éxito. Una fobia hacia los ratones persiste
nazrnente en una ama de casa a pesar de anos de tratamiento
ÍqUatrico. En un solo trance se da cuenta de·que su fobia se debe a
mores de su nil\ez y a malinterpretaciones.
Resultado: se libera~ su penoso terror. Baldado por su ebriedad, y
atando de apoyarse· sobre pajas, un alcohólico se refugia en
!amientos hipnóticos que le producen asco con solo ver una bebida o
r en ella. Un adolescente con un horror al dentista que data de su
6et sufre la desmoronadón de su dentadura En un solo trance su
emor desaparece y sus dientes se pueden curar con confort y
ridad. .
Estos son los sorprendentes relato.e; ;icerca de la hipnosis que han
Plrecido recientemente en la prensa Los relatos aunque algo
amatizados son verdaderos. Los hechos cienW'icos aunque menos
•ffláticos son aún más intcresantei;. Desgraciadamente el interés
lo mágico es lo que da color a afaunos de los relat~ periodisticos
•tiende a exagerar los verdaderos poderes de la hipnosis.
~Ollli&lt;Wrenae algunos de los sigulentfll relat01 : 11 un famoso
con una fobia paralizante a \'olar, vuela cómodamente en
Plflla de su hipnotizador a un punto distante para nunca

m,~

25

�quejarst' dt• t&gt;se temor. 21 una mujer impulsada a un_intento de
por un amante infiel e indiscriptlblemente desesperada. fác:i
aprl'nde a extinguir la llama de su pasión en solo dos sesiones de t
:J1 una actriz de mucho renombrt~ que re pentinamente se
paralizada p&lt;'r el terror de aparect•r en escena la noche del cst
hipnotizada y por sugestión post-hipnótica da una de las más m
actual'l\lnes de su vida. 4) una mujer que pesa trescientas li
reduce a proporcionales de silfida sin drogas· y cori muy
comodidad. 5 l un hombre Impotente tras una serie de sesiones
•ticas expresa con júbilo que está pensando en al9uilarae como
Aunque hoy en dia, aparecen artlculos en la prensa atesti
"milagros" de la hiJ&gt;!lOSiS. Una mezcla de sensacionalismo
balanceada solo parcialmente por unos cuantos hechos y por las
culos de autores responsables que han aparecido en un número
de revistas de renombre.
No es de extraiulrse que la mayor parte de la gente, que
todo no está en posición de valorar los relatos y los am_.mciol
periódicos y revistas. tengan la idea que con hipnosis se puede
lo imposible. Esto sucede, sobre todo. cuando los _arttculos
-la labor de los médicos. Por ejemplo, si alguien leyera esta

al participar en. y al publicar m;ultados de experimentos pobremente•
l'tlllrebidos. al lomar parte en intentos terapéuticos in~enua mt&gt;nl&lt;'
organizados. y al ofrecer formuladonl•s teórk as que violan los más
tltmentales preceplO!- de la psicologla diná mka . En el polo opuesto de
l'SIOI merolicos están los escépticos. incluyendo entre ellos a algun~
p&amp;iquialras y otros médicos que no solaml'nte desvaloran las poten•
dales de la hipnosis, sino que tienden a desacreditarla. Los más
'9Ciferadores de estos "Santo Tomases" son los que además de _que
IUIIC8 ban practicado ellos mismos la hipnosis, ni siquiera han sidJ
IIStip de una inducción. Hay algunos psicoterapeutas. tan en
Cluzados en sus propios métodos pasivos que al encontrarse con una
variante activa se les hace inaceptable. Algunos todavía están bajo la
ldancia Freudiana de principios de siglo, malinterpretando l&amp;s
llipnalis como un ineludible slmbolo de infamia. ~ay quien considera 1~
bipnalis como una resucitación arcaica de un método esotérico y 1~
clnifu:an en la categorla con sagrlas. Finalmente están los terapeutas
tp debido a sus problemas interiores tie,ien una personalida&lt;t
IDlalmente inadecuados para la técnica y cuyos esfuerzos con hipnosi!I
no tienen ningún resultado. La habilidad en lograr hipnosis. y en guiu
el trance hacia las metas terapéuticas son esenciales para tener éxito.
en un articulo "El Dolor de un Cancer Incurable Disminuido pcr Depués de todo un bisturi es solamente tan útil como el cirujano que lo
nosis" percibiMa una idea errónea de las vit:tudes de la bi
IUía· 'Debido a que la hipnosis no tiene efectos sec~arios perjudic'
En mi propia experiencia hr encont rado qu(' la hipnosis es una ayuda
la única práctica de ayudar a un paciente con cáncer incur
incalculable en mi trabajo. t ·n ejemplo de los factores inic ia les de
Ahora bien. la Hipnosis puede ayudar a algunos pacientes. pero quejas de una serie de pacient t•s qur 111&lt;.' han consultado. y l'll quienes he
la mente no es la única manera práctica de ayuda r al paciente usado la hipnosis. son los s iguientc•s :
cáncer incurable" . La hipnosis no puede curar todas las ~ "No puedo dejar de fumar y mi doctor me dice que tengo que hacerlo".
r ápidamente. como se da a entender en algunos de los relatos.
"He intentado todo lo posible para pt'rder pt•so y nada ·me da
cierto que algunas fobias se deben a un simple acondicionamiento. resultado".
-incidente traumático y que al r evivirlo ya sea con o sin la ayuda
"Mi matrimonio se está desmoronando porque so~· impotente··.
hipnosis puede ser de valor terapéutico. sin embargo no es el caso "Xo puedo estudiar y cuando trato de hacerlo mi mt&gt;nte se \"UeJve e n
mayorla de los terrores altamente organizados y ramificado&amp; Y blanco.en cuanto veo los papeles del exam en" .
·requieren un tratamiento prolongado para aliviarse o curarse.
"Los aviones me asustan. sin e mbargo por mi trabajo ten!):o que volaT'
Los atributos sensacionales que se dan a la hipnosis son fabric
lodo el tiempo" .
lta n ;:'llo por los escritores y reporteros. Algunas veces prof ·
"Soyeompletamente frígida y nunca he tenido un orgasnw ·· .
as-.gu:-a:, que ~c pu" de hacer Jo imposible. Un número de p11.-i;i1
"Me siento deprimida y desesperada. Rezo todas la:; llC.ll.'ht•:- porque,
la hipnosis a uto-nombra dos.
des~raciadame nt e a~·u&lt;lal nnamanezc:a. Deseo que a la ma ñana siguiente me muE'ra. l'or 26 a ñoN
desacreditarlo al sobrt' dramat izar l'I pron•so exagc•ra mlo su:- ,irt ht• llk·h:ido contra e~tt&gt; deseo y no lo he podido vencer"'.

�"Padezco un insomnio terrible".
"Me doy cuenta de qUl' bebo demasiado".
A algunos de los doctores estas quejas les parecerán triviales.
efectivamente en el enorme catálogo de los males que padecen
tiumanos es cierto que ocupan un puesto de poca categoría. Sin,
bargo, para quien los padece son tan irritantes como una basuritaai
cornea que no logran quitarse y que fastidia en su existencia.
El hombre con el problema de fumar, por ejemplo. estaba en
estado de desesperación. Advertido por su médico que era 1
dispensable que dejara el tabaco. habla recorrido todos los remei
usuales. Se racionó. permitiéndose solamente un cigarro por ~
Pero luego no podía dejar de ver al reloj y se le hacia que no iba a~
esperar para recibir su recompensa. Tom? inútilmente todas
1
pastillas anunciadas para romper el hábito de fumar. Le pidi6 a
es~ que le escondiera los cigarros, y al darse cuenta que ella
habla tirado salió corriendo a la farmacia por una nueva provi~
Mascó chicles y se entretenfa con una pitillera vacfa. Todll
medidas fallaron. No tan solo se sintió derrotado, sino que ead
•oprimido con el pensamiento de que la lógica y el sentido commi
eran suficientes para detenerlo aun cuando su médico le
vertido que de no hacerlo resultar1a con una seria-afección

,J

ha~¡

· La selora pasada de peso también estaba en un estadt
desesperación. Ella también habla recurrido a todas las
por sus amigas y por sus doctores. La abwldante lit
acerca de como perder peso exitosamente la hablan lanzado con
entusiasmo de un régimen dietético a otra. Dieta de plátanos,
protelnas, dieta de arroz, nada le servia. Lo que le faltaba
habilidad de perservar a pesar del dolor y del vacio que senua
estómaao. Un retiro en una granja de leche por dos semanas le
para~ seis libras, mismas qU(' recobró con intereses en d1e1

conoddas

El hombre con el desorden sexual estaba convencido que
volverla a lograr cumplir con sus responsabilidadade:; matrim
Hacia énfasis en esto como si el sexo fuera más que un placer,
actuación.
Cada intento lo dejaba traumado, averg
1d e s i l ~ CGIISigo mismo, y con remordimiento de concic
haber (niatrado a SlJ compaftera .
El estudiante que no podla concentrarse habla procurado todo 11
sus coletas le augerlan, desde bemedrina hasta un cuno de 1

28

r:\pida. llabit'ndo :,;ido un estudiante distinguirlo t&gt;n hi~h school. habla
hajado a ser de los más atrasados en college. No \'ela antt• si más que el
fra1·aso ~· la l'OllS(Tipdón.
Sólo una ¡wrsona l'On claustrofobia puedt• apret·iar el ll·rror del
hombre que no podía ,·olar debido a su terrible ansit-dad.
Para
:aumentar su desazón. él trataba de arguir con sus coll•gas sobre las
. ventajas de viajar por tres. pero ellos lo refutaban con dardos hirientes
diciéndole que lo que tenía era miedo. Tras tres ;1ñm, de terapia
profunda concentrada. su personalidad se habla beneficiado. pero
todavía no había podido subirse a un aYión.
La señora que padecía frigidez no la pasaba nwjor. t::ntusiasmada
dt'St'Osa al comienzo de su matrimonio. poco a p0t·o experimentó una
dismunición de sensación . El sexo se había convt'rtido para ella en una
aburrición. su ginecólogo no encontró ninguna ('ausa orgáni('a para
justificar el empobrecimiento de ia sensación. Lo qUl' la lle\','I a bu.~,·ar
la lerapia era el darse 1·Ut'nta de qut• al evadir a su esposo era posiblt
¡que él se descarriara.
l 'na deprt&gt;sión masi\'a que no n•spondla más que temporalmente a lo~
mediC'amentos antidepn•si\"os y a los tratamientos l'léctricos.
. motivaron a la pacientt• nwlancólica a consultarme. Una débil sonrisa

l

disimulaba la profunda desesperación que amenazaba a lle\'arla al_
suicidio.
El l'ontar borregos y un sin fin d(• n&gt;&lt;.·t•tas para promn\'er l'I sut•ño
tuvit&gt;ron poc:·o impat·to en mi pacit&gt;ntt• l'O0 insomnio. !labia tt•nido t•I
buen tino de usar las dro¡!as indul·toras del sut•ño en un nwdm ch- su
\'ida.
El hombrl' con t&gt;I deseo de martinis triples estaba a punto d1· l'Oll·
vertirse en un bebt•dor S('&lt;.·reto. 1'l'nla bastante sentido l'Omún para
darse C'uenta d1• que estaba emplt•ando la tx-bida 1•11 lu¡!ar de un
lranquiliz:ador y dt&gt; que tenla que han•r otra c·osa para 1•11t•111blor dt• su:,:
manos y sus tt•nsiorws. qut• no fu1•ra ahogarlas 1•11 ak-ohol
Esto no qurere df'Cir que todos los padt•ntcs respondieron dt• l,1 misma
manera a los tratamit&gt;ntos hipnóticos Ocurrieron fracasos 1·omo son
l"Ualquiera otra forma di' lt•rapiil y un 1·apltulo l'0 t'~tl' libro t'l-ta
dt&gt;diC'ado a 1•ste tópico. La 1·11111plt'jid,1d dt• la nwntt• humana t•s tan
~rancie, sus deft&gt;nsas 1·11ntra lit salud fn&gt;&lt;.·ut•ntenwnh' son tan.
elaboradas. que aún t'( má~ 1•x¡x•rto prat·til·,11111• put&gt;dt• t•m•1111trar~1· rnn
CB!IO!i qlll' st• resisten lt-rl'anwnh·. Su habiliihtd se n •ra rt'l,1da p¡ir.1

i,

�derrotar al enemigo que durante años ha desafiado toda corr~ión.Puede descubrir que lo que se necesita son otros medios de tratamiento o
que estos se sumen a la hipnosis_
La hipnosis no es una arma que pueda destruir todos los sintomas psicológicos y flsicos. No es el instrumento ll)etletrante ims
digno de confianza para hacer una disección y cortar camino al
psicoanálisis. No es una manera of~cial de forzar a la gente a una buena
adaptación y a aceptar más constructivos tanto filosóficos
como espirituales. ¿Qué ·\'alor posee entonces?
¿Tiene verdaden
validez en medicina? ¿Cl!á]es son sus limitaciones?.
Después de una investigación exhaustiva tanto la Asociación BriUnica como la Asociación Médica Americana han end~do la hipnosis,
apropiadamente utilizada. como un tratamiento efectivo dentro de 111
limitaciones que circumcriben cualquier buena técnica médica.
Deipu61 de todo. hasta la penicilina tiene poco o ningún valor en infecciones virales. La insulina es de gran beneficio en el tratamiento dt
la diabetes, pero no tiene ninguna utilidad en otros trastorDOI
metabólicos. Y la hipnosis puede apuntarse un triunfo en ciertos tipos dt
problemas y ser de poca o ninguna utilidad en otros.
USOS EXPERIMENTALES DE LA HIPNOSIS
Vamos a considerar algunas situadones especificas en las cuales 11
hipnosis se puede utilizar_ Primero la hipnosis es útil como 11111
herramienta en la inwsti~acion con t'it'rtos aspectos del com•
port.tm1t•nto humano
l'ara ilustrar t•~tt• punto dt•scribiré un experimento quf' yo disPflé para \'f'r si los slntnmas psit-osomátiros podrlafl
st•r producidos por ('onfliC'los t·reados t•n hipnosis. Una hipótesis t•n
psiquiatria t•s que lllUl'hos santomas fiskos son t•I produl'to dt• t·onfliclct
i¡lt·onscientes que operan al margt•n dt•I conocimit&gt;nt~&gt;- Podf'mos ,·tt t,
mente t·omo una rn:-ta an•:t sin ilu111 in;it·ió11 suhrt• la &lt;!Ul' dirijim«11ut•~tra pequt&gt;ña luz de batt&gt;na~ o Sl'a 11ut•stra ¡il(•11cior1- La alenl'IÓII
han• disp11111hll' éll indi\'iduo un:, zona limitada de matl•rial pslquicc
sobrt&gt; t•I t·ual se pul•de aít'f.•tar t'II una hora t•spt•t·1fil·a. l,¡1 arl'a sobre 11
t·ual st• ptll'de dirtRir la luz es limitada . porqut· hay \'astos 11id1os ett
·1·an·l•lad11i: por h;irrcras dt&gt; ' rt•prt•sión . J-:stus dt•ptit;itos contienen aclit uclt•s. memoria~ y dt-seos l'Sl'ondid()!; qut• Ji:l'ncran conflictos. ll'D
smm·s y ansll'cladl'S. frec:uM1tt&gt;me11t1• ;ich\'ando t•I sish•ma neniolt'
et•ntral y dt•scomponiendo el (unt·ionami&lt;•nto de algunos tejido.'I )
or~¡11ws Sr la t•st1m11lación continúa por l'it•t·to tit•mpo. el resultack
lmal ,., un &lt;ll'~¡uilihnu psirnl~it·o.
.111

un th•surdt.&gt;n psil'OSOmAtk'I&gt;

Nunca hemos podido probar esta hipótesis con precisión. pero la
t&gt;Videncia es muy (uerte a favor de que sea verdadera. En el ex•
perimento qut:,.eito. se. querta saber si se podrta crear un conflicto ar•
tificialml'nte a través de hipnosis. probando la hipnosis y aprendiendo
cómo se desarrollan y se sostienen los stntomas psicosomáticos.
Selt'Ccioné un grupo de sujetos voluntarios cada uno capaz de llegar a
un estado de trance lo suficientemente profundo para que al despertar
tuvietá amnesia acerca de las sugestiones que se le dieron . En otras
palabras las sugestiones a pt&gt;sar de ejercer una influencia sobre el
sujeto estarlan disponibles a la luz de la atención _ Si se daban dos
sugestiones contradictorias las dos emocionalmente cargadas. él estaría
entonces a la merced de impulsos diametralmente opu&lt;&gt;stos que. st:
esperaba, provocarían un conflicto. Podríamos entonces estudiar el
efecto. observando si el conflicto inducido en el sujeto persistía al estar
otra vez consciente.
A tocios los sujetos se les dio las siguientes
sugestiones mientras estaban en estado de hipnosis : Cuando despiertes
not.arás a tu lado una mesa sobre la que hay una tablilla de chocolate,
,tendrás un deseo tan intenso de comn este c·hocolate que no podrás
resistirlo. Sin embargo no querrás comerlo porque estaría mal hecho d€
tu parle puesto que no le pertl'net·e. Tt•ndrás un deseo incontrolable de
' l'Umer el choi:olate y una necesidad inl'ontrolablt• de n•sistir la tentar1ón . Ahora pues. ;.Qu&lt;&gt; hat·t·mos t•n t•ste l'aso~. En pnmcr lugar
t-stimulamos en t•I sujl'lo uno d1• sus impulsos más fundanwntalt•s . la
nt'l.'t'sidad de l'omer. dt&gt; trn&lt;&gt;r una sal isfal·t·ion oral En st•¡wndu lugar
,..,1111,ulamns una pr&lt;1hihición fundam1•ntal moral 1-:n mwstra l'Ultura .
1111 t·onfhl'to t•ntn· un uu pulso fundanwntal y una prol11h1r11m 111ur:il t•~

muy t•omún . Esta es en efl'l'to. la base de mucha de nuestra
J)l-l&lt;'upa t olug1a
:\qui t•stá!l al~unos clt· los rp,;11ltaclos oht1•n1dos ron 111t, ,-u¡t•to~
voluntarios 1-:1 primero. un jm·&lt;•n ('$tudiante dt• nwci11·111;1 , al
despt.•rtar
ast•l(uró
qui.'
no
st•
acordaba
qt1t'
hah1a
pasado cuando t•stu,·o t·n el trancl'.
St' qurJó dt• st·ntrr fnu
Sus hni1.os estaban chinitos ~ su l'ara t•stah.1 pálida '.\l.111111,·11 su t·abna
,t., frc•ntt• n111•ntras st· rt•mnlirwaba t·n su silla t 'uand,, ~•• I,• pn•gunto ~,
qui·rta d1ol'&lt;1latl' t•mpnoa ll•mblar Entnnt·•·~ t•111p,•10 .1 ~11d.1r frw l'ur
hn le su~erl que nera el chocolate. la vista dt•I l'Ual lt• pn1,·ot·ó mas
att'l'sos d1• tf'mhlnrt•s St• paró p;ir:t ir al bailo. 1wr11 1w pud,, ir ,·olapsaml1,s1• t•n su silla . Pt•nsé qm· st•na mt•Jor niln-r a l11pnu111arl11 }
' 11~t•ru h• ((Ut')'a no tendrra t•I clt•sro dt•I d1ot"11latr. ¡1t•n1 ,, ,,¡ t,, ,lt'Sl'ah.1

:n

�t•staria pt'rft'l.'to que se lo comiera. En otras palabras removía I'!
l'Ollfli&lt;'to.
1-:1 sujeto recobró su equilibrio fisiológico casi in1m•diatamt't1ll'. Lo que había pasado aquí era que había producido tm
1conflicto que el sujeto no podía solucio~ar. El respondió con tensioo
y ansiedad que a su vez inundó su sistema nervioso excitándolo y
desorganizando su equilibrio fisiológico. ¿Por qué este hombre mostnl
este tipo de reacción?. Al in\"estigar su historia se descubrió que varias
veces al año padecía lo que sus médicos diagnosticaban como "Influenza Afebri"" con muchos de los síntomas que manifestó en el experimento. Podríamos presumir que esas enfermedades eran verdadt•ranwnte psicológicas. provocadas por un conflirto semejante al
(fllt' habíamos producido artificialmente. Y que como sus recursoi
l)&lt;'rsonales no lo capacitaban para resolver su conflicto fácilmrnll '
't&gt;staba bajo la influencia de un estire y afloje psicológico.

: Ai segundo sujeto se le dio la misma sugerencia bajo hipnosis pero 8
tn•spondió de otra man&lt;&gt;ra. Al levantar sus ojos pan•ria estar mu)
tranquilo. Inmediatamente cambió la conn-rsal'ión al tt•ma de an
filriones y sus invitados en una fiesta. "Cuando va uno de visita ... dijo,
··el anfitrión siempre espera que uno partidpe de todos los alimentl!
que él ofrece··. y con esto se volvió hacia donde estaba el chocolate, k
quitó la envoltura y lo empezó a comer con satisfacción. Cuando SI
1
había comido tres cuartas partes dt• la tablilla se rnlvió hada mi y 11K
· dijo ¿Qué tiene este chocolate?. Sabe amargo. 1:-:stá horrible. Pusod
dulce sobre la mesa. se levantó de su silla. íue al baño y volvió el est6
mago. Entonces rnlvióa su silla con equinimidad aparentemente no muy
pt•rturbado. Lo que esw hombre aparentenwnt&lt;&gt; hizo para resolver el
yonflil'to fué satisfacer c•n partt&gt; su !lp&lt;'tito y t•n partt• satisfal·t•r b
_p¡,ohibición moral . 1-:1 habla comido una partt&gt; 1-h-l chocolate y luego SI
habla liberado del crimen rnmitándolo. El vómito íue el stntoni:
~omatico gastrointestinal qu&lt;&gt; el dt'Sarrolló para resolver su rnnflicto
En su historia personal. se• \"ió que l'on frecueneia sufrta dise~
sia. -Se alimentaba d&lt;&gt; Tums- Aparenll•mente su t&gt;Stómago era rl 11
,zano a tra\'k del cual expt'rinwntaba y trataba cualquit•r conflicto.

1

-

1-:1 lt•n·er sujeto tenia una p&lt;'rsonalidad pskópata. &lt;'Uya historia anh
~llClal me era muy &lt;·ononda 1:-:ra unjov1•n. buc•no p;1r.a nada, cuy4 1
1
rt'&lt;'orr1dos dt- alcohólic-o y jugadnr c-ran la ~ran prt~►l'UJ&gt;.H·ión dr si
1.,milia. una familia lllU) conodda ~ muy l'OllSeJ"\'adora. Esta aceplaG
\Jllt' el psicópata tiene altils y bajas en su condt&gt;ncia. generalmente k
1

que le impc&gt;rta ~ In !"mediata satisfacción de sus impulsos sin imporla~le las consecue1w111s. Yo prodigo, debido a esto. que a él no le perturbaria el conflicto, si es que llegara a establecer uno. En cambio quf
se volverla desafiantt&gt;. Cuando salió del trance. empezó a reírse cor
gusto. Tomó el chocolate, le rompió la envoltura. la hizo bola v la
aventó a la pared. Luego se comió el chocolate con todo deleite
mirándome furtivamente mientras lo hacia. Esta era una mane;a
característica de resolver su conílicto, desafiando ta autoridad )
gratificando sus impulsos.
Finalmente describiré otro caso más en el que se ,·ió una reacción
extraña . Se trataba de un paciente alcohólico que periódicamente
~ntaba entumecimiento y pérdida d; sensación en su mano derecha

,una condición conocida por historia anastéstica de guante. Cuando salió
de la hipnosis aparenteme,ite no hubo respuesta ni en su comlportamiento ni en su conversación. Platicó despreocupadamente y sin
mostrar ninguna indisposición emocional. Por fin le pregunté si no
.quería el chocolate. Me respondió ¿Qué chocolate? "Pues el chocolate
1
que está a tu lado. le respondt. El volteó a ver la mesa con
despreocupación y dijo "Yo no veo ningún chocolate". Levanté la
tablilla de chocolate en mi mano. El podia ver mi mano. mas no el
chocolate: dejé caer el chocolate y dijo: 'Dios mío, oí caer algo, pero
no lo veo"
Habla presentado una "alucinación negativa" hacia el
chacolate. es decir. lo habla eliminado de su esíera de percepción.
~Por qué manifestó esta reacción? . Para evitar el conflicto. Los
h!5t~icos muy caracterlslicamente responden a un conflicto aparentado
que los factores que lo estimulen no existen. y para ello frecuentemente
entorpecen sus sentidos. Los sin tomas histéricos de no sentir. de no ver.
de no otr, de no oler, son una defensa contra las percepciones que si las
reconocieran les producirtan ansiedad. Al no ver el chocolate. este
hombre, temporalmente evitaba el problema. aullque le C'ostara una
~rdida de funrión total.
La hipnosis . por lo tanto, pul•de algunas veces ser útil al demostrar
eómo funciona diariamente la mente humana. La principal utilidad de
la hipnoi-is. sin embargo es su uso en el tratamiento.

APUC' ACIOJ\ES MEDICAS
importante: dt• la hipnosis es,el abatimiento de las tensiqnes.
~,t s1~nifil·ado dr tensión es bien conocido por todo médiro. La ten"sión
twne una influem'ia pl'rjudicial en &lt;&gt;l individuo. tanto fisiramente como
.f)Sit·oló¡licamente. La manera como funciona la hipnosis para reducir ta
. 11,_1 uso

3.1

�¡tensión es doble. Primero. su sola ind_ucción puetl&lt;' it•1wr una influt•ncia
¡Profundamente relajante, en el sujeto. Los músculos se afloj:m. la
· respiración se profundiza y se regulariza. las pul!-al'i1m&lt;'S disminuyen,
los procesos somáticos aparentemente se aquietan. l!:n segundo lugar,
las sugestiones de que el sujeto deliberadamente adquiere el hábito de
l'ontrolar sus tensiones, refuerzan la relajación espontánea del estado
ipnótico. Y ya que las tensiones exageran tanto los sintomas
i rgánicos como los funcionales, su reducción permite que la persona
movilice fuerzas que abatan los síntomas y que pongan en operación
&lt;'lementos que ayuden a producir una cura.
l!n experimento con un grupo de pacientes con úlcera crónica. A la
1
mitad de los pacientes se les suprimieron todos los medicamentos y se
!1os dio en cambio tratamiento hipnótico dirigido hacia el control de la
lt&gt;nsión y del relajamiento. La otra mitad continuó con su tratamiento
fédico tradicional. Tras un periodo de varios meses se revisaron los
fc&gt;SUltados. Los pacientes que recibieron tratamientos hipnótiCGI
~abfan mejorado mucho más que los que hablan seguido el régimen de
piedicamentos y dieta. Esto no es tan sorprendente como parece, ya
Fue sabemos que las úlceras gástricas frecuentemente son provocadas
¡y mantenidas por factores emocionales que producen tensiones.
' Lo que es cierto en cuanto a las úlceras gástricas también se puede
~plicar a otros mal(&gt;!; fis¡cos. Parece razonable presumir
el bueD
1
funcionamiento de cualquier órgano del cuerpo puede ser interrumpidÓ

que

por un desequilibrio glandular o por una indebida estimulaciál ner·
,_viosa. romo ocurre en estados de tensión prolongada. Cualquier
klebilidad en un sistema or.gánico aparecerá bajo esta presión. Y con el
-iempo puede resultar una patologta orgánica . No hay ejemplo m4s
dramátiro que el de ciertas enfermedades crónicas de la piel. Hace ya
unos años yo platicaba con un médico de Londres acerca de sus ex·
pt&gt;riffidas con los llamados casos incurables de enfe~edades de 11
piel. El había tratado a !"ás de 100 pacientes con desórdenes crónicos
que habían persistido por mis de diez años, a pesar de un diagnóstico'/
un tratamiento hecho por un-experto. La única terapia que administr6
· &lt;"nn~i~lla en !-U¡!erenriai. d&lt;' rt&gt;lajamicnto bajo hipnosis. La mayoría de
· lo~ ,·asns se curaron y permanecieron curados en los siguientes a~.
l..a mtlut&gt;ncia tremenda que t'jerct&gt; la tensión en todos lo&amp; órganos del
,·111·r¡ll• :-t' put'de demostrar tanto experimentalmente com~
dm1carnentl'. De ¡!ran importancia es_l'~-efl'ct~ perjudicial_ que tiene~

lension ,•n d prol'eso d1' l'\'l'llpt'r:wion 1•n 111:ilt•s ag11d1'1S y l'rónicos. Uno
dt'be tener 111 impresión qm· In hipnosis t's un l'l'lllt'dio específico para la
11•,1.~íon. Huy muchas m1Hwr:1s 1•11 qm' Sl' pu,'lk l'ontrolar la tensión, ·por
l'jt•mplo, con tranquilizant1•s. por m&lt;'dio d&lt;' psicoterapia. o por la
¡cenl'illa presencia tranquilizadora de un médico l'ompasi\'o. Pero la
~ipnosis. es uno d&lt;' los más efet•tivos para ayudar a una persona que
padece un stress extremo. La relajal'ión a través de hipnosis. puede por
lo tanto ejercer un efecto lwnefico t-n l'Ualquier padecimiento ya sea
tnédil'O. ortopédico o neurologicn. El alcance de este efecto depende del
~rarlo en que la tensión rsté causando t'I padei:imiento.
En mi libro de casos. p,1cientes con los siguientes diagoósticos
ck&gt;finitivamt'nte se beneficiaron con la hipnosis: Colon. irritable.
espasmo del pilero. estreñimiento. colitis mocosa. irritación gástrica
tgastritis crónica l úlcera p&lt;&gt;ptica. agruras. hipo, slndrome de dumping,
~ angina, astenia física generalizada lastenia neuro-eirculatoria 1.
ritmo cardiaco extraordinariam&lt;'nte rápido 1taquil'ardia paroxysmal 1.
Hipertensión fluctuante. impotencia. frigidez. incomodidad urinaria.
:!llliciones nocturnas. dificultades menstruales. reacciones alergicas.
urticaria. neurodermitis. psoriasis. eczema, asma, .migana, artríticos.
.
GeUralgias, dolores musculares. insomnio, tartamudez. el hábito de
morderse las ums. tics, depresiones reactivas, obesidad, fatiga
itesmayos debidos a una baja concentración de azúcar en la sangre.
(hipoglicemia l y dolor intractable. La lista no parece impresionante,
pero se debe suponer que la hipnosis o fue el único o cuando menos el
principal instrumento terapéutico. En c asi todos los casos algún
tratamiento médico o psicológico se coordinó para utilizarse junto con
la hipnosis, funcionando t&gt;Sta como un medio de reducir la tensión en
l:omocatal~ pera laatécñic~ -psicolerapeÜÜéas . .
El alivio hipnóticode ia tens.ión como tera!)éutico es beneficioso en
IIIRtmos problemas emocionalt&gt;s. sobre todo si no hay un fondo muy
fli1tológico. es decir, cuando los factores psicodinám1l'os pro\!icant&lt;'s
1111 requieren un tratamiento extensivo. En c~te último C"aso. puede st&gt;r
6encial la psicoterapia, la hipnosis se utilizará como instrumento
l'xplorativo o de esfuerzo. y C"omo tal puede ser muy valiosa Estu se
~rá más adelante.

USOS t&gt;E REHABII.JTACION
La fripnosis t.?mbién es muy útil en el c.tmpo de la rehahtlitación . t.,;¡'
~ecto de la hipnosis aqul principalmente el de aumentar la mofaadón .
35

�para l'jercitar un miembro quE' ha sido inmobilizado por una férula o por
'En la mal nutrición que acompaña a padecimientos orgánicos y psicólogos
de varios tipos. un estímuÍo hipnótico para mejorar el apetito puede
provocar una mejoría dramática. Por otro lado en la obesidad la
.,comida es un_sostén para aliviar las te~ione$ y . para suministrar
gratificaciones que faltan en la ·vida del individuo. T~les individuos casi
se ahogan con sus kilos excesivos mina.ndo su salud, perjudicando su
~pariencia
Y reduciendo sus oportu~idades de vivir una vida larga. El
1
apelár al sentido común y a la fuerza de voluntad nada más sirven para
deprimir más a la persona y ser motivo de que pierda su respeto propio,•
lo eual la llevará a buscar consuelo en más alimento con una voracidad
;que sobrepasa su razón. En aproximadaménte el 50 por ciento de las
personas obesas. la hipnosis puede motivarlas a seguir un régimen y a
tontrolar sus tensiones que pre\"iamente compensaba comiendo
demasiado. En el 50 por ciento restantes. el comer demasiado, es
producido por algún desorden profundo de la personalidad y se
!necesitan procedimientos psicoterapéuticos más intensivos.
·
De la misma manera se puede ('()ntrolar el hábito de fumar o aún

;eliminarlo. En los casos de cáncer del pulmón y en los que hay una
amenaza al sistema respiratorio. superior en enfisema ,
en enfermedades de Beurger o de Raynaud. es imperativo dejar de fumar.
pero muchas veces la víctima se adhiere a su hábil.O destructor con una
'tenacidad tremenda. Parece estár indefenso ante la urgencia de chupar
un cigarro y de llenar sus pulmones con nubes de tabaco quemado. La
1
~ensión es un amo formidable, y el fumador habitual está indefenso bajo
•el chicote de la urgencia de fumar para sentir alivio de su angustia. A
,cierto número ~fumadores: no a todos. se les puede ayudar a que dejen
¡el hábito por medio de la hipnosis y la auto-hipnosis. Las ·sugestiones
parecen distraer sus tensiones y los capacita para funcionar sin_.
lnecesidad del tabaco. El alivio flsico que el individuo experimenta en
1
poco tiempo y la satisfacción de la conquista le levanta el ánimo v le
ayuda a deshacerse de su compulsión hacia el cigarro.
Este
¡procediminto no es tan fácil como parece. En muchos casos en que el ~
, fumar ha servido de válvula de escape para tensiones nerviosas. se
m'&lt;'esilará una psicoterapia suplementaria para tratar los factol'l'S
t•mociona lt•s que no salen a note.
• La hipnosis en rehabilitación tiene tamhi~n otros usos, sir\'e parn
n&gt;&lt;lul'ir rl st rrss y la sobrt&gt;acti\'idad en padf'&lt;'imientos cardiacos. para
fadlitar una reducción en casos de desórdt&gt;n~ espáticos dd hnbla,
3ti

artritis, para obtenE-r el sueño esencial en casos de insomnio, y para
inspirar el deseo de \'ivir en enfermedades crónicas dl'bilitantes, que en
aJ&amp;unoscasos puede ser Jo wlico que los haga seguir \ri\'iendo.

'uso

CONTROL DEL DOLOR
de hipnosis para controlar el dolor en cirugía. odontologta,

obstetricia, y varias enfermedades dolorosas se ha popularizado en los
últimos ai\os y es importante aclarar su valor y sus limitaciones.
Al promover la relajación y elevar el umbral dél dolor a través de la\ •
sugerencia la hipnosis se ha empleado como una gran ayuda e~
anestesia. Pero solamente como una ayuda. No es un sustituto de la
anestesia qulmica. Los casos dramáticos de los cuales lee uno en la

p,ensa en que se ha practicado cirugfa mayor bajo hipnosis como único
anestésico son excepcionales. Estas son personas en quienes se
producen los más profundos trances sonambollsticos, y que comprenden
solo un 10 por ciento de la población. la mayorfa requieren anestesia
quunica para cualquier procedimiento quirúrgico, o dental. La hipnosis sin embargo controla la excitación y la tensión puede disminuir las
cantidades de anestesia qufmica que se requiere, por lo tanto reduce la
toxemia y al shock postoperatorio. Cuando el individuo es sensible a, o
intolerable a una anestesia quúnica que dep~m~ la_respiración y baja ·el
nivel de oXlgeoo en la sangre, el uso de hipnosis reduce el -ri~go. "in
1
mtervenciones de corazón y de pulmón- la unión de la hip~osis y la
•nestesia qufmica es particularmente indicada.
El uso de hipnosis en odontologfa se ha extendido en 106 últ irnos aoos.
Aqui también la hipnosis no es un substituto de los anestésicos qulmicos
como la proca(na, pero sí es benéfica al producir relajación en una
1
Pl!l"IOna asustada, sobre todo si el temor
debe a un incidente
desafortunado en su niñez. También ayuda a las personas que sienten
,,, . se atragantan fácilmente a que cooperen mejor con el dentista .
IPuede permitir a un individuo intolerante a las dentaduras postizas a
~inar su incomodidad y le permite acostumbrarse a sus nuevas
,placu dentales.
Empleada con cuidado, y con las debidas
J)l'ecauciones, ayuda a controlar la costumbre de rechinar los die ntes.
La hipnosis tiene también utilidad en el control del dolor en gent-ral

se

;tanto en casoe funcionales como orgánicos,

permitiendo al individuo
«.traerse de su sufrimiento. Obviamente el uso de hipnosis debe st-r
Pl'acrito por un médico que ha hecho un diagnóstico cuidadoso y E'lll ·
pleando los procedimientos médicos y quirúrgicos es(•nciales. l::n
:$7

�:algunas condiciones, la medicina y la cirugía pueden remediar la ca111
¡orgánica que no sale a la superfice, pero no alivian el dolor que sint
éi;rios pr~itos en el ajuste psicológico: En estos casos la hiplltU
•inducida por un médico hábil puede aliviar el estado doloroso siempre1
euando su_uso coordinado·con la psicoterapia sea ind_!?do. Cuando baJ
.verdadero dolor orgánico como el de los padeci~entos n~urol~cos y fl
·del cáncer. un estado hipnótico profundo es esencial como medio de
-controlar el dolor. En unos cuantos sujetos que logran llegar a un tranct
muy profundo. la hipnosis puede ser más efectiva que la medicacioo. ,
Al mismo tiempo que se dan sugestiones para aliviar el dolor, se puedes
'hacer sugestiones para aliviar la tensión Y motivar al individuo a adoplil
!un punto de vista más,Íano y realista.
'
.
• •c.
En algunas condiciones de emergencia, tales co'mo quemadur11
extensas, la hipnosis se ha usado con gran beneficio, reduciendo k¡
del shock y del dolor, permitiendo asl al cirujano cambiar las·

'ba,aj~

bechQ de que siempre es necesaria o efectiva. A los pacientes se les

puede ayudar en la psicoterapia sin necesidad de recurrir a

la hipnosis.
Pero tiene valor como asociada sobre todo cuando haya una resistencia
que interfiera con el proceso terapéutico.
La experiencia nos ha demostrado_ que lo que produce una mejoría o
una curación en cualquier forma de psicoterapia no es su enfoque sobre
alguna promida teorética especial u operación técnica. Más bien la

dave es el grado del uso constructivo que el individuo hace de la
relación terapéutica. Esta relación es ayudada ocasionalmente por el
empleo de la hipnosis. Lo que hace en ciertos casos es iniciar en el
paciente un sentimiento de confianza y de fe en el terapeuta que coneucen al desarrollo (\e un cl!ma terapéutico. Este es el caso sobre todo
cuando las reservas de adaptación del individuo han sido hechas añicos
con el brote de ansiedades abrumadoras.
En la psicoterapia de corta duración, donde el objeti\·o es restaurar al
individuo a nivel óptimo de funcionamiento. más bien que efectuar un
cambio estructural en la organización de la personalidad. la hipnosis
sirve con frecuencia como un tratamiento de elección. Los pacientes
con slntomas que les son destructivos pueden volverse a equilibrar. Por
ejemplo, periódicamente aparecen en los periódicos arUculos acérca de
victimas de amnesia admitidas a las salas de emergencia de algun
hospital que son reintegradas con rapidez al recobrar su memoria y su

curaciones más fácilmente, motivando al paciente a beber lfquidil•
para reponer los que se perdieron, y ayudándolo a comer a pesar de 11.
nausea. Debido a la toxemia en quemaduras extensas, los anestésicu•
1qulmicos no son tan seguros como la analgesia hipnótica. La hipnosis
taml!iffl se ha empleado en cirugla plástica y ha ayudado al pacientea
convale&lt;.'.erconfortablemente. ·Al hacer un examen de los orüicios. cOllll
.en b ~ y proctoscopías, e! uso de la _hipnosis ha sido muy~USOS DE DlAGNOSTICOS
propia identidad por el uso de la hipnosis. No se hace un cambio de la
En casos de personas con sfntomas flsicos pero de origen psicológicGI,
estructura básica de su personalidad y encontrándose de nuevo bajo el
a veces se puede aprovechar la sugestión hipnótica pau aliviar 11 'impacto de un stress extremo o de u·n conflicto la persona puede
slntomas. Esto es muy util sobre todo si los slntomas parecen justiRe,
~brarse otra vez y le puede volver la amnesia. Sin embargo por t•I
intervención quirúrgica. Pues en caso de que la_causa del dDls momento el individuo es restaurado al grado de que pueda funcionar en
fuera de origen paicológico en vez de remediarse el mal con la operaciil sociedad. La amnesia es solo uno de los casos en que se puede mostrar
'los slntomas volverfan con más fuerza despuél. de la operación. 1
"lo benéfico de la terapia de corta duración. Al habilitar al individuo a
cambio con la sugestión bajo hipnosis si la condición es psicológica, 11 ,dominar sus síntomas se le permite vivir más cómodamente. pero es
sintomas desaparecerlan cuando menos temporalmente.
necesario, generalmente emplear alguna forma d e psicoterapia por
USOS PSJQUIATRJCOS
algún lapso de tiempo para que se consiga un cambio correctivo en su
Tal vez la aplicación máa amplia de la hipnosi,i sea en el campo de~ manera de pensar, y en los patrones emocionales y de conducta que
psiquiatrta. Aquf la hipnosis es útil en primer lugar por su habilidad~ Jll'Ovocan su desajuste. En casos seleccionados. la hipnosis puede hacer
1
producir relajación psicológica y de aliviar las tensiones producidls P'J 11116a expedito el proceso psicoterapéutico.
Es particularmente
al~nos estados agudos de angustia emocional. Pero además se ..a.
18P"OPiado para el paciente paralizado por la resistencia . Resistencia
jcomo t.m fin en si mismo sino en combinación con alguna forma
que toma forma de maniobras defensivas ya sean abiertas o escondidas.
psicoterapia. Fwlclona romo catalizador haciendo más expeditaS _
,Por lo general, el paciente no se da cuenta de tal resistencia. Por
~-aria~s técmca~ de psicoterapia. Sin embargo no debe uno dar

:una

39

-

�ejemplo, una resistencia' suti) es la negación de parte del paciente'·
que dentro de él están sucediendo cosas de las que no se da cuenta.
frecuencia está seguro de que sabe_todo acerca· de sus actitudes, perjuicios y conflictos. y resistirá 1~ implicación de que está bajo la it
fluencia de fuerzas sobre las que no"'°ene control y ni siquiera conoct
Si el paciente es un buen sujeto para la hipnosis, se le puede sugerí
. estando en trance que ha obrado por impulsos que no han sido &lt;iet,r.
' minados por su inconsciente. Esto tal vez le ayude a aceptar el hedl
ge que hay otros impulsos operando dentro de él. Se puede desarrollar.
también, una resistencia hacia las técnicas empleadas en k
psicoterapia o el psicoanálisis. Una persona puede trabarse en SI
asociaciones libres o puede olvidar los sueños que dan una valiosa claw
de sus temores internos y de
conflictos.
La interpretación de los sueños es una parte importante de la terapa
analítica pues es una manera de entender el subconsciente. A travi
del sueño la mente tal vez conceptualice sus problemas en estruct11r11
mejor que estando despierta . Si un profesional entrenado traduce est11
s ueños. podrá tal vez llevar al paciente a darse cuenta de algunos ilélii
conflictos inconscientes con los que está luchando. Una vez me {uéa ver
un paciente con slntomas de alcoholismo. ansiedad. dolor de espalda!
un endurecimiento &lt;:foloroso de!ª pierna derecha. Trabajamos en ·•
problema por un tiempo. pero me aseguraba no poder soi\ar. Sek
indujo en un trance hipnótico y se le sugirió que soñara esa noche y cp
si deseaba se olvidara del sueño. En su próxima visita el espasmo ~k
pierna era mas intenso y más doloroso que antes. Lo volvJ a hipnotizar)
le pedf que volviera a soñar lo mismo que habia soñado la noche de•
última visita. En el trance pa~la estar pasando una experiencil
emocionaLacompai\ada por movimientos bruscos de la pierna derec:ila
Al salir de la hipnosis se acordó de su sueño. Habla soi\adoqÚ~ llevaba1
su papá y a su mamá a mi consultorio en su carro, cuando sintió 11'
perdía el control. Por más que trataba de frenar fuertemente con su pi!
derecho hubo un accidente y murió su padre. El sueño paree la explicl
eJ espasmo de la pierna derecha, una ronsecuencia de "frenar" pan
detener Wla hostilidad asesina rontra su padre. 1-'u~ posible entonce
explorar la relación del paciente con su padre y hacerlo consciente d!
sus conflictos interiores y de sus defensas. La tensión. el espasmo, ytl
dolor en 1a pierna se resolvieron con rapidez.
Cuando se presentan trabas al _ejecutar la técnil·as de libre asociaCMI

sus

ta,r;bién es útil la hipnosis. Facilita la verbali~ci~. 'l d ~ r e áreas

ci;

&amp;ctividad que habitualml'nte están bajo control represivo.

Derivativas del subconscient_e ~ vuelve~. más •~~bles al sondeo y a1

1

eumen.
Hasta cierto grado la hipnosis es útil también para traetle al individuo
memorias olvidadas cuando esto es esencial en la t~rapia para~er
teg11ir un patrón de experiencias f?r_!llati~as Y.de acondicionamiento en
la niftez. De vez en cuando, estas memorias olvidadas o reprimidas,
IOII curativas por si solas. Sin embargo, una reintegración de ex·
periencias significativas en el pasado nos permite una revaluación de
actitudes neurótic_a s y ayu~a al pacien_.!e a enfocar su vida desde una
perspectiva nueva y constructiva. En ocasiones al recordar una ex
periencia traumática importante bajo hipnosis bastará para que
desaparezca un slntoma histérico.
Estas son solo unas cuantas de las ocasiones en que la hipnosis puede.
ser de valor en la psicoterapia. La hipnosis no siempr~ es ~til ~
necesaria . Solamente un terapeuta experto entrenado en hipnotismo v
p&amp;icotirapia puede evaluar si será útil o no en cada caso particular.
Por Jo tanto la hipnosis solo debe ser usada por un profesional competente y ético que reco~zca tanto sus virtud.es como sus limitaciones,
y que emplee la hipnosis nada más dentro de la estructura de un plan
tera~tico. En estas circunstancias la hipnosis es una herramienta
efectiva y en algunos casos indispensable.

40
41

�lA CHIVA EMISARIA EN UNA FAMILIA

Su manejo psicológico

Rosa D1ring yJesé Luis G1nzMez

43

�INTH()l)ll('C'ION
Gracias al manejo familiar la pareja ha tolerado el camino
terapéutico de la nii\a y ademá!\ la desconfiada Erika va a iniciar un
tratamiento.
Sueslra desrigidización en el quehacer terapéutico. aparece al echar
mano de técnicas " no ortodoxas" para cumplir las metas que nos
exigían las circunstancias agudas del conflicto en sus tres áreas: in:
dividuo (Jackeline), cuerpo tErika) y sociedad (familia ).
El trabajo se hizo en el curso de 8 meses en los que tuvimos 6 entrevistas familiares y 5 de la pareja, además de las 3 sesiones
semanales individuales a Jackie.
Creemos haber conseguido una integración familiar que parecerla
imposible sin el sacrificio de la nifla.
Al principio del tratamiento nos sentimos desconfiados de nuestra
posible acción terapéutica, nos involucramos emocionalmente con
lodos y poco a poco adquirimos confianza y optimismo en la integración
de esta familia.
También valoramos que esto fue posible porque Mario y Erika

,mantuvieron una excelente disposición y un auténtico deseo de cambio.
.básicamente porque el vinculo que los une es el amor y a- tiempo se
dieron cuenta de las fuerzas destru~!ivas aue los amenazah11
PRESENTACION DE JACKELINE :
Un angustiado señor me llama preocupado por su hija de 6 años,
"psicológicamente muy dañada". La madre de la niila es muy &lt;'nferma
Yél divorciado de ella, está casado nuevamente. Jackeline vive con la
nueva pareja desde hace 10 meses.

PRIMERA ENTREVISTA con Mario y Erika 128-Xl -i5l .
Hacen una linda pareja, él tiene 35 años y ella 25.
La familia de Mario consiste de una media hermana de 40 anos que no .
\'ivió con ellos y un hermano de 34 años. Los hermanos y el padn·
&lt;murió hace 5 atlos ) se llevaron muy bien, pero todGS ellos tuderon
dificultades con su madre.
La familia "de Erika está compuesta por madre -que fue abandonada
,cuando Erika tenla 12 ai'tos- y dos hermanas mayores : una soltera y
45

�les pirliú qút&gt; también se hiciera cargo de los varones que pronto
otra divorciada, con una hija. Las 4 mujeres viven en la misma cast
,·ini&lt;'ron a Yi,·ir con la nuern pareja y la niña.
Al casarse ron Mario. Erika tuvo problemas con su madre quien 111
~ anormal: cuando se
estaba de acuerdo pero esto lo han superado.
NO SIENTE NADA.
Mario de su primer matrimonio con Doris. tuvo 3 hijos: George de u ..
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se quejaba de sus hermanos. comle poeo. etc. Llegó a la casa olrl
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Mario no recuerda haber visto llorar a la niña. ni que hiciera
egirla,
berrinches, cree que controló ~flnteres hacia el año.
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NOTA: Lo que aparece en singular, la. persona está escrito por Rosa
pone a
Cuando Jackeline tenla 2 años y medio sus padres se separaron !
gándole
Mario no visitó a sus hijos por 8 meses.... Después empezó a sacarld
semanalmente y supo que Jackeline se quedaba siempre en casa C1JI
/finaU,a,,
,sirvientas. Cuando la niña tenla 4 años y medio Mario se casó con Erikl
tsa e my poco después Doris le dijo a Mario que ella no podla_ atender a b
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pequei\a y que se la llevara a vivir con él.
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La nueva pareja aceptó y encontró que la nii'la estaba muy enferma:
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no sabia comer. tenia chicles pegados al pelo. hablaba poco y siemp!!
limpiarse.
tenia excremento en los calzones.
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Trataron de educarla y darle cariño. la nina progresaba y Doris no
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visitaba nunca.

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la niña en rasa de la madre de F:rika. &lt;'On quien la niña simpa! izaba.
este viaJe la nueva pareja de&lt;:idió tener un hijo propio, hasta la fecha
lo han logrado. A su regreso drl viaj&lt;' encontraron a la niña en
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Al casarse con Mario. Erika tuvo problemas con su madre quien m
estaba de acuerdo pero esto lo han superado.
Mario de su primer matrimonio con Doris. tuvo 3 hijos : George de 11
años. Alexis de 7 y Jackeline de 6.
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después se arrepintió; los nueve meses se sintió enferma. El trabaje
de parto se prolongó 17 ~oras y la niña pesó 2.700 kg. al nacer .
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ciento de la niña y la lle\'aba de vacaciones al pueblo.
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berrinches. cree que controló ~ flnteres hacia el año.

llevl■ta de la IJal venldad d e Nae ve LM■
Afio 5/ Segunda Epoc a
Junio/ Dic iembre de 1962

Su

8 0

r í b as e

a

Núms . 3- 4

AlU4AS Y L.E TRAS/Publioaoi6n trimestral
de la Universidad de

Nuevo León
DIRl:CCI0N:

TORRE DE LA RECTORIA S• PISO
CIUDAD UNIVERSITARIA

N OTA : Lo que aparece en singular, la. persona está escrito por Rosa.

MONTERREY. N. L . , MEXICO

cuando Jackeline te nla 2 años y medio sus padres se separaron J
Mario no visitó a sus hijos por 8 meses.... Después empezó a sacar~
semanalmente y supo que J ackeline se quedaba siempre en casa ~
s irvientas. Cuando la niña tenla 4 aflos y medio Mario se casó con Erib
y poco después Doris le dijo a Mario que ella no podla atender a la
pequeña y que se la llevara a vi\'ir con él.
La nueva pare ja aceptó y encontró que la niña estaba muy enferma:
no sabia comer. tenia chicles pegados al pelo, ha blaba poco y siemprt
'tenia excremento en los calzones .
Trataron de educarla y da rle cariño. la niña progresaba y Doris no la
\'isitaba nunca.
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la niña en casa de la madre de F:rika. con quie n la niña simpatizaba. Eo
&lt;&gt;Ste viaJe la nueva pareja decidió tener un hijo propio. hasta la fecha no
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fu(•rte ~ituación regresiva d&lt;&gt; la que no pudieron sararla, perdiendo li
t&gt;Speranz.a de ayudarla : situación que se complico más porque Doril

Dlreoo 1ón ........................................ , ................ _...............................·-···...........
Ciudad

········--·····--·-·············-··················•··••······

Estado .....................................

Suaoripoión anual: En México. $ 20.00
En el extranjero $ .2.00 Dólares.
Aooap&amp;fio giro postal □ cheque O por la cantidad,de $ ..........................
por una auaoripoión de "Armas y Letráa" a pa.rtir del número .......... ..
aflo

.............

Firma..................................................................... ..
Fecha .............................................. de 19·

aceptó como terapeuta familiar, además dijo que todo seria más fáci1
porque Doris v i\'la en el extranjero. ~rika desconfiaba de todo lo
17

�otra divorciada. con una hija. Las 4 mujeres viven en la misma casa
Al casarse con Mario. F.rika tuvo problemas con su madre quien 111
estaba de acuerdo pero esto lo han superado.
Mario de su primer matrimonio con Doris, tuvo 3 hijos: George de U
años. Alexis de 7 y Jackeline de 6.
El último embarazo no fue deseado, la madre planeó abortar l
después se arrepintió; los nue,·e meses se sintió enferma. El traba)
de parlo se prolongó 17 horas y la niña pesó 2.700 kg. al nacer.
Doris continuó enfer"ma y tuvo diversas intervenciones quirúrgicas
por varios años. Una enfermera se ocupó de la niña los 3 primeni
meses y Mario visitaba a su esposa en los hospitales as! que casi 11
convivió con sus hijos.
Después llegó Otilia ·1antígua nana de Doris l que se ocupaba cien pr
ciento de la niña y la lle,·aba de vacaciones al pueblo.
Cuando Jackeline tenia 18 meses, Otilia dejó la casa y la niña camb~
se quejaba de sus hermanos. comfa p&lt;X' O, etc. Llegó a la casa oln
empleada que prefería abiertamente a los niños.
Mario no recuerda haber visto llorar a la niña. ni que hicien
berrinches, cree que controló ~fínteres hacia el ano.
NOTA: Lo que aparece

en singular,

TA RJETA POSTAL
POSTCARD
CARTE POSTALE

ta. persona está escrito por Rosa

CUand'l Jackeline tenla 2 af'los y medio sus padres se separaron!
Mario no visitó a sus hijos por 8 meses.... Después empezó a sacarkl
semanalrne.nte y supo que Jackeline se quedaba siempre en casa~
sirvientas. Cuando la niña tenla 4 años y medio Mario se casó con Erib
' y poco después Doris le dijo a Mario que ella no podla_ atender a b
pequeña y que se la llevara a vi,·ir con él.
La nueva pareja aceptó y encontró que la niña estaba muy enferma
no sabia comer. tenia chicles pegados al pelo. hablaba poco y siemptt
tenia excremento en los calzones.
Trataron de educarla y darle rnriño. la niña progresaba y Doris 114l~
visitaba nunca.
. .
. ndol
Hac-e 6 meses Erika y Mario salieron de v1aJe por un mes, de~
Ja niña en rasa de la madre de F.rika. con quien la niña simpatizaba. fJ
este v1aJe la nueva pareja decidió tener un hijo propio, hasta la fecha DI
lo han lc,grado. A su regreso del viaje encontraron a la niña en 11111
fut•rte situación regresiva de la qut• no pudieron sararla, perdiendo b
t"S¡&gt;eranz.a de ayudarla: situación qul' se ('(implico más porque L)lti
46

ll'l'- pidii, qm' tambien s(' hil'iera cargo de los varones que pronto
,·inieron a Yi,·ir con la nt1t'1·a pareja y la niña.
l'roblí'mas actualí's de Jackeline : Es una niña anormal : cuando se
rie no está contenta y cuando está triste no llora. NO SIENTE NADA.
Come m_al y despacio. es descuidada en todo, no aprende nada, se pelea
ron sus hermanos (que se adaptaron rápidamente al hogarl, ensucia
¡06 ralzones. se chupa los dedos y el ortodoncista dice que es una mala
paciente (en comparación con Alexisl . Temen que sea demasiado
larde parn curar a la niña. Me previenen, debo desronfiar de ella que
es seductora e inten'sada.
_
Al conocer a Jackeline me sorprende mucho: parece de 4 años. es
1v&gt;llisin1a_ muy_ inteligente y E:!_lseguida establecemos una buena

"ilJIAS T LBnAS"
Revista de 1a Ua~veraidad de Kuevo Le&amp;á.
Torre de la aector~a So. piso.
Ciudad Universitaria.
■oaterrey. X. L•• ■6xico.

Planteé a la pareja parental como estratt•gia teraptiutica: _Para la
niña 3 sesiones individuales por semana y una sesión mensual

J-'AMILIAR en coterapia con José Luis. Pedl también que
pospw¡ieran el tratamiento de ortodoncia de la niña.
Todo fue a~ptado y Mario dijo que me tenla confianza. habla investigado y sabia que
Luis analizaba a una amiga suya por lo que lo
aceptó como terapeuta familiar, ademas dijo que todo seria más fácii
porqll(' Doris vivla en el extranjero. 1-;rika desconfi~ba de todo lo

José

1,

�otra divorciada. con una hij~. Las 4 mujc-rcs viven en la misma caa
Al casarse rnn Mario. Erika tuvo problemas con su madre quien 111
estaba de acuerdo pero esto lo han superado.
Mario de su primer matrimonio con Doris. tuvo 3 hijos: George de 11
años. Alexis de 7 y Jackeline de 6.
El último embarazo no fue deseado, la madre planeó abortar y
después se arrepintió; los nue\·e meses se sintió enferma. El trabajo
de parto se prolongó 17 horas y la niña pesó 2.700 kg. al nacer.
Doris. continuó enferma y tuvo diversas intervenciones quirúrgias
por vanos años . Una enfermera se ocupó de la niña los 3 primeras
1.si1aba a su esnosa en los hospitales asf que casi •
'"'"""""' " .Al.Ai,i"-».

IHJ,\OS RWBIDO 1A PUBLl&lt;ACION ..
We have raceived the publication
Noua Avons recula Publication

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TITULO Y NUMERO.
TITLE ANO NUMBER
TITRE ET NUMERO

························-----·..

PAIS

Coun~t=ry::.----------Pays

pe,;,,

NOMBRE:

Neme
Nom
DJRECCION
Addreas
Adresae

ll'$ p1rlio qm• tambien se hiciPra cargo de los varones que pronto
\'imrron a \'i\'ir con la nue,·a pareja y 1:1 niña.
Prnbl&lt;'11llls actual&lt;'s de Jackeli:ie : 1':s una niña anormal: cuando se
rie no PStá contenta y ruando está triste no llora. NO SIENTE NADA.
Come mal y despacio. es descuidada en todo, no apn•nde nada, se pelea
con sus hPrmanos lque se adaptaron rápidamente al hogar). ensucia
lo&amp; calzones. se chupa los dedos y el ortodoncista dke que es una mala
paciente len comparación con Alexisl. Temen que sea demasiado
tarde para curar a la niña. Me pre,·ienen. debo desconfiar de ella que
es seductora e interesada.
Al conocer a Jackeline me sorprende mucho ; parece de 4 años. es
bellísima. muy inteligente y enseguida establecemos una buena
relación. En su primer dibujo hay 3 mujeres: la primera (Erika l muy
seria y con un brazo replegado. después una flor y aparece Doris con el
cuerpo amarillo. sonriente y extraña: toda su cara es \'PrdP, al final
hay una mujer infantil y sonrientP que me representa.
Paso a toda la familia al consultorio y les pregunté qué opinan de
Jackeline. Los varones. completamente de acuerdo con los padres la
acusan·y atacan. dicen que constantemente le pegan para corregirla.
pero m así aprende nada . TODO SERIA PERFECTO SI ELLA NO
ESTUVIERA. Pido a la niña que se acerque a cada uno y diga mirán:
dolo: "Ya no quiero que me pegues". al llegar a su padre se
a
llorar Ylo abraza. Señaló que Jackeline sí siente y que como pegándole
no han l't'Suelto nada, dejen de hacerlo.
Frente a su familia la nii\a hizo una marcada regresion. y al finalizar·
la sesión e$taba en su silla. hecha un ovillo. &lt;'Spantada, llorosa e in. capaz de hablar más.
En alguna entrevista habló con Jackeline acerca de su caca. de la
\'ttguenza que le daba viyirla como objetos peligroso.e; y retaliativos de
lasque tenia oue escapar. En el bafto le expliqué cómo debla limpiarse.

·······--------... -

-----------------------

PAJS

Couni;;;········-•······· ....................

··········•.....................................

Pays

•~----

no S3l)&amp;a comer, telllii CJIIC'rel&gt; pq;auu., arp&lt;-ov,
r--~., __
tPnia excremento en los calzones.
Trataron de educarla y darlP l'ariño. la niña progresaba y Doris nola
visitaba nunca.
HaC't' 6 meses Erika y M.a rio salieron de viaje por un mes. dejando•
la niña en &lt;'asa de la madre de F.rika. &lt;'On quien la niña simpa! iza.ha. F.I
t&gt;Ste v1aJe la nue\'a pareja decidió tener un hijo propio. hasta Ja rediant
lo han logrado A su regreso del viaje encontraron a la niña en una
íut•rte i;ituación regresi\'a d&lt;' la qut• no pudieron saC'arla, perdiendo la
esperanza de ayudarla : situación qut• se ('omplico más porque l)clrit
46

_Planteé a la pareja parental como estratl'gia terapéutica : para la
DiÑI ~ sesiones individuales por semana y una sesión ~ensual
•·AMILIAR en coterapia con José Luis. Pedl tambien que
pospw¡ieran el tratamiento de ortodoncia de la niña .
Todo fue a~ptado .Y Mario dijo que me tenla confianza, habla investigado Ysabia que José Luis analiia ba a una amiga suya por lo que Jo
lttptó como terapeuta familiar, además dijo que todo seria más fácíl
porqllt' Doris Vi\'la en el extranjero ~rika desconfi~ba de todo Jo
li

�otra divorciada. con una hija. Las -l mujeres viven en la misma casa
Al casarse &lt;·on Mario. Erika tuvo problemas con su madre quien 111
estaba de acuerdo pero esto lo han superado.
Mario de su primer matrimonio con Doris. tuvo 3 hijos: George dell
años. Alexis de 7 y Jackeline de 6.
El último embarazo no fue deseado, la madre planeó abortar !
después se arrepintió; los nueve meses se sintió enferma. El trabaje
de parto se prolongó 17 ~oras y la niña pesó 2.700 kg. al nacer.
Doris continuó enferma y tuvo diversas intervenciones quirúrgicas
por varios años. Una enfermera se ocupó de la niña los 3 prirnen1
meses y Mario visitaba a su esposa en los hospitales asl que casi 111
convivió con sus hijos.
Después llegó Otilia ·1antigua nana de Doris l que se ocupaba cien p11
ciento de la niña y la llevaba de vacaciones al put•blo.
Cuando Jackeline tenia 18 meses, Olilia dejó la casa y la niña carnbi6
se quejaba de sus hermanos. comla porn. etc . Llegó a la casa otra
empleada que prefería abiertamente a los niños.
Mario no recuerda hab&lt;.&gt;r visto llorar a la niña.
berrinches, cree que controló ~finteres hacia el año.
NOTA : Lo que aparece en singular, la. persona está escrito por Ro&amp;a.

Cuand,, Jackeline tenla 2 años y medio sus padres se separaron Y
Mario no visitó a sus hijos por 8 meses.... Después empezó a sacarlri
semanalmente y supo que Jackeline se quedaba siempre en casa~
flirvientas . Cuando la niña tenla 4 anos y medio Mario se casó con Erib
y poco después Doris le dijo a Mario que ella no podfa_ atender a 11
pequeña y que se la llevara a vi\·ir con él.
La nueva pareja aceptó y encontró que la niila estaba muy enferma:
no sabia comer. tenia chicles pegados al pelo. hablaba poco y siempl'f
tenia excremento en los calzones.
Trataron de educarla y darle rnriño, la niña progresaba y Doris !lllla
visitaba nunca.
HaC't' 6 meses Erika v Mario salieron de viaje por un mes, de~ndol
la nina en casa de la m~dre de F:rika. ron quien la niña simpatizaba. Ea
&lt;'$le v1aJe la nue\'a pareja decidió tener un hijo propio, hasta la ferha 111
lo han l05rado A su regreso d&lt;-1 viaj&lt;' encontraron a la nii\a en 11111
fut•rte situación regresiva d&lt;- la que no pudieron sacarla, perdiendo~
esperanza de ayudarla : situación qut• se rnmplico más porque ()Cn
46

11.'!, picM qm' tambien se hiciera cargo de los varones que pronto
,·inirron a ,·i,·ir con la 1111e\'a pareja y la niña.
Prnbl&lt;'mas actual(',; dE" Jack('line : Es una niña anormal : cuando se
ne no está contenta y ruando está triste no llora. NO SIENTE NADA.
Come mal" despacio. es descuidada en todo, no aprende nada, se pelea.
con sus he~manos (que se adaptaron rápidamente al hogar &gt;. ensucia
los calzones. se chupa los dedos y el ortodoncista dke que es una mala
paciente (en comparación con Alexis l. Temen que sea demasiado
tarde para curar a la niña. Me previenen. debo desconfiar de ella que

es seductora e inter&lt;.'s ada.
Al conocer a Jackeline me sorprende mucho: parece de 4 años. es
bellisima. muy inteligente y enseguida establecemos una buena
relación. En su primer dibujo hay 3 mujeres: la primera ( Erika ) muy
St&gt;na v con un brazo replegado. ·después una flor y aparece Doris con el
cue~ amarillo. sonriente y extraña ; toda su cara es "erc!E'. al final
ha:, una mujer infantil y sonriente que me representa.
Paso a toda la familia al consultorio y les pregunté qué opinan de
Jackeline. Los varones. completamente de acuerdo con los padres la
acusariy atacan. dicen que constantemente le pegan para corregirla.
pero ni así aprende nada. TODO SERIA PERFECTO SI ELLA N~
ESTUVIERA . Pido a la niña que se acerque a cada uno Y diga m!rándolo: "Ya no quiero que me pegues·•. al llegar a su padre se pone a
llorar y lo abraza. Seitaló que Jackeline aí sient~ y que como pegándole
no han resuelto nada, dejen de hacerlo.
.
Frente a su familia la niña hizo una marcada regresión. Y al finahzar·
la sesión estaba en su silla. hecha un ovillo, &lt;&gt;Spantada. llorosa e incapaz de hablar más.
En alguna entrevista habló con Jackeline acerca de su caca. de la
\'ergúenza que le daba viyirla como objetos peligrosos y retaliativos de
!mi que tenla aue escapar. En el baf\o le expliqué cómo .debia limpiarse.
Planteé a la pareja parental como estratt•gia teraptlutica : _para la
Difta 3 sesiones individuales por semana y una sesión mensual

~'AMILIAR en

coterapia con José Luis. Pedl también que
pospw¡ieran el tratamiento de ortodoncia de la niña .
Todo fue a~ptado y Mario dijo que me tenla confianza, habla in\'esligado y sabia que
Luis analiiaba a una amiga suya por lo que l?
aceptó como terapeuta familiar, además dijo que todo serta más fácil
l&gt;Ot&lt;¡ue Doris vivfa en el extranjero. ~rilta desconfi~ba de todo lo

José

l'i

�psicológico pero dijo que valla la pena intentarlo.
TRATAMIENTO INDIVIDUAL.- Durante el primer mes Jackelint
llegaba demasiado temprano a sus sesiones, dormla como un galo
sobre cualquier sillón, Erika la acompañaba, no hablaba entre si. Mil
adelante cootrittaron a ufla sefiorita que la lleva puntualmente. '
En el~consultorío Jackellne dibujaba casas solas o una niña sola.
Pintó a una-~adre enferma, que si besaba a sus hijos podla COD·
tagiar~ y a una sei\ora "con los brazos largos como vlboras". una niill
en un' edificio esperando a un muchacho como su papá, esa ni1a
d eseaba t¡ner buena.s nota; para que~~s. padres ~tuvieran contentos.._
PRIMERA SESION FAMILIAR 131-1-76&gt;
GEORG E de 11 a~ es muy serio, delgado y alto como su padre.
ALEXJS, ~e 7 años es un niño gr~nde y fuerte que tiene la narir
··aplastada" y su dicción es poco clara.
SesientanGeorge, Erilta, Mario y Al~ls. enseguida los terapeuta_
Jacke.line sola. entre dos sillas vaclas.
•
'

M~ em_pieza coq ~ rep~oche. ".J ackeline sólo vive.para venir a wr
11 Rosa, aparte de eso está más bien m~erta".
Cadlluno acuse a la niiMl: no le gusta lavarse el pelo, avienta su ropl
y º"tea ensuciaba 106 callones , perdJa su aparato de ortodoncia, etc.
Los hermanos parecen policfas que la vigilan constantemente pan
reportar a loa 8'ultos y especialmente a Erika.
José Lula drai;natfza: 'Por todo lo que nos cuentan. se deduce C,debemos r~ar a la nii\a para que ustedes, que están tan unidos puedll
vivir en paz ... "
No hay respuesta y José Luis se acerca a la nifla, la toca y dice: "VfJ
a jupr a su abogado defensor, ya que está en el "banquillo de 11
acusados" y desde ella les digo que SI SIENTO , sufro muchtsi1111J
casi siempre estoy triste, pero ~~c_ómo cambiar las cosas .. .'~
So hay respuesta. se multiplican las acusaciones: Erika tuvo qor
deJar de hablar a la niña por 3 semanas y ni asl pudieron sacarle 1111
~llm1ento. "La nifta esU descompuesta".
A 1)06teriori comprendimos que este castigo
era la primera sella) de los celos que la
madrastra tuvo por la relación que se estaba
iniciando entre Rosa y la nifta.
Er1ka protesta : "Doctor, usted es muy cruel. ¿Por qué dice que k
quert"mO!- fusilar? Eso no es verdad.

Mario continúa dando dl'tn!Jes y dice qué bien resulta todo cuando ella
t'Sta ausente, Y. hab~a dt• la posibilidad de 1~andar a la niña a un in1t•m.1do y nos dice Qllt' l:i iwrru t•:; t'd1wada, eariñosa y más l'Omprensiva
qut' Jackeline.

Los hijos están contentos y la niña volvió a presentar la misma actitud
de la vez anterior, l)oró pero todos señalaron que ··era mustia y se
picaba los ojos para sacar lágrimas".
Los convocamos a otra reunión familiar tres semanas después.
rONTRATRANSFERENCIA.- Desolación, impotencia y necesidad
d&lt;' acortar el tiempo entre las sesiones. Si en tres sesiones no hay
,·ílmbio importante en la psicodinámica de la familia . busca remos un
hogar sustituto para que temporalmente Jackeline no viva con la
familia, continúe su terapia y sólo encuentre a su familia. con nosotros.
rememos que ''la hagan reventar".

SEGUNDA SESION FAMILIAR 121-11-76)
Hoy se sientan Alexis. George, Mario, Erilta y Jackeline. Juego hay
juntos, frente a ~os. Jackeline se acerca a
Erika. "porque hoy no quiere tener la silla d~ acusados". AJexis se ·
burla de la niña que habla como bebé y no se le entiende. Rosa señala
que tampoco es fácil comprenderle a él.
W1 espacio Y los terapeutas

Erilta cuenta que ayer compró un helado para cada nino, pero
Jadteline no decfa si lo quena o no entonces Erib pidió a George que se
lomara el helado de su hermana y és~ lo presenció sin manifestar ni su
deseo por el helado, ni la rabia de que su hermano lo tomara.
J~ Luis dice que los nilios son mustios y que por tratar de conser\"ar
111 sitio en la famiJia, son capaces de anular a la niAa, siguen el patrón
que babia marcado Doris.
Jaekeline acaricia a Erik.a que la ignora y Rosa señala que en vez de
explicar a la _nil\a, como si fuera adulta : "Ya sé que tu mamá no te
hacia caso, pero puedes contar conmigo", la niña entendrria nwjor
que ella no es Doris si Erika contestara a sus lfmidos llama d~ de
afecto, como ahora que la ~ con las manos.
Alexis cuenta que en la noche Jackeline hace mucho ruido· chupando sus dedos Y como él no puede dormir le da cachetadas. pa ra que dt•Je
de succionarse. &lt;Mario IOlll'je).
Un let'IJ)etlta pregunta a 1od«l6 por ~ -ser-A que la nifta es
"chupadedoe"? Entre todol opinan y concluyen que tal vez asf recrea
fl J&gt;ecl,o de Doria. El padre hace un insigbt y explica que Doris nunca

-411

49

�ahml'ntó ni cargó a la hija y quC' tal vez por eso la nilla est•
nt'&lt;'es1tada de arecto que ellas.

ma

Mario prohibe a lo&amp; nitos volver a pegar a su hermana por esa raz&amp;iy
después dice : "adivinen quién está en México? Doris que llegó hlL!
~rn, sC'manas r no les ha teleíoneaclo ..
l.os niños se confunden. reprimen sus emociones y Alexis declara
..Llegando a casa la voy a llamar".
Cuentan que Doris siempre decfa a Jackeline. "No quiero saber nada

-Je niñas chismosas. arréglate como puPdas" y asf la niña fut
aprendiendo a no decir nada, todo era en vano.
Mario desea que la niña sienta aunque sabe que por él deberia tener
odio pues anteriormente no se habla ocupado de ella.
Seftalames que tampoco los niflos expresan su rabia y decepción hoy
que saben que Doris ha vuelto y no los busca ni les escribió por més di
seis meses.
CONTRATRANSFERENCIA.- Sentimos algo atenuadas las s&amp;
sariones de la vez anterior. Tal vez no sea necesario aislar a la nill.
Hemos trabajado con la culpa de todos, resaltamos las carencias
afectivas primarias de Jackeline, explicamos a Erika cómo acerarse
más eficazmente a la niña, Mario empieza a entender.
TRATAMIENTO INDIVIDUAL.- En los dibujos aparecen paisajes,
plantas y árboles. Empieza a utilizar materiales diversos, bact
collages y pide pinturas de agua.
TERCERA SESION FAMILIAR (6-III-76)
Alexis está muy molesto, interrumpe y llama loca a su hermana. Un
terapeuta le seftala que hoy es él quien parece loco. Han visto a SI
madre y bablan de que Doris tenla dos pen-os y después ya sólo tenla
uno. Erika y Jackeline se tocan y coquetean.
Señalamos que todos están más relajados pero evitan lo más 1»
portante: hablar del reencuentro con Doris.
El padre les comunica que Doris se ha casado nuevamente y los niftal
contienen sus emociones nuev.-mente y lo senalamos.
Alexis niega la posibilidad de que Doris pueda tener más hij05 y dice:
''Con dos mamás me voy a hacer bolas"... George dice: "Esla es la
única familia, aunque visitem05 a mamó". Jackeline parece poco
afectada.
Mario cuenta una conversación que t&gt;Seuchó dt• Alexis en la que tste
no pudo explicar quién era Erika. Se ~ntra el lema de la confusiÓII

·famibar~mocional de Alexis quien dice que tal vez Erika Y Mario
podrjn tener hijos, pero no Doris.
.
Erlb eslá iwnsativa. J ackeline se acerca tranqwlamente a los
Cllllro adultos y Alexis se enfurece con la hermana. Se le inte~ta su
¡n111ema de fidelidad y tra ición, él se molesta porque la n'.i\a lo
resullve mejor.
Mario pensativo dice: " Yo crela que Jackie , primera v~ _en
dlmilllltivo) era una interesada y ahora veo que tal vez es la que me)OI'
ae bl adaptado a la situación de divorcio, trata de tomar lo bueno que
MY
lados".
Alexia babia deau rantaslll . Undla mamá lo va a reclamara su lado.
- , Luil apliea: •-&amp;g1tramente mamá 106 quiere. pero a su ~tilo.
l"IIIIIO 11 • tralllra de slmi&gt;'ticos perros que se pueden regalar, V\Sltar 0
acariciar, pero que tamb,~n estorban. Hizo con ustedes lo mismo que
ca u perros. u es la forn,a r.omo ella los quiere. Pasó es~ raeses
sin wrlos pero cuando Alexis la llamó, ella 106 visitó". Mano ~ explica que hay un acuerdo del Juez. todos fueron consultados Y no van a
wlvercon Doris, deben hacer un esfuerzo pa ra vivir juntos meJor •
Mario quisira que Erika viniera sola a platicar con lm terapeutas de
ciertos problemas ... Proponemos una sesión a la pareja .
.
&lt;'ONTRATRANSFERENCIA.·
Los terapeutas empiezan a
tranquilizarse. especialmente con las intervenciones de Mario, ~

mtodae

esperanzas.
PRIMERA SESION DE LA PAREJA (22-lll-76l
El se es\á acercando a sus hijos • se
IÍ!Dten bie.n con Erika, sus negocios van mejorando Y dice que Ale~
liene 3 incógnitas : Duda que Doris se haya vuelto a casar y que sea fehz.
Además cree que Doris lo extraña muchlsi'l:no.
Mario se siente responsable de ésto porque hasta ahora él nunca había
hablado de Doris con Erika y con los nmos a 1~ vez, éJ también tenia

lltAn content06 y relajados.

miedo...
Se refiere a la locura de Doris, quién en Ha luna de miel ~
lllicidarse. constantemente se enfermaba, ~de el principio anduvo
mal su matrimonio con ella.
Erika teme a Doris porque en la fantasía_le puede quitar el afecto que
ella ha obtenido de los niños.
- Y hasta la obligarla a abortar. Ansiedad igual
a la deJackelinecon su caca .. Para Erika s'erian

�contenidos valiosos, mientras que para la
niña Ja reintroyección de objetos malos que la
devorarfa'n por dentro. La parej~ a~usl'.l a Doris .
de toda la locura, C0!,119 antes acusaban a Jackeliil~ .
Los centramos en la infertilidad y nos dicen que Erika no ha mem~uado espontáneamente desde hace 5 meses.
Un terapeuta dice que tal vez embarazada temerla un encuentro coa
Doris, como "la bruja mala".
- Erika y Jackeline tiene una identificación complementaria
de ansiedades. paranoides persecutorias.
Erika lo niega y cuenta un suefto. Va caminando con alguien que la
pre\·iene porque hay una mujer, a la que no se le ve la cara (verde_?J
que -viene hacia ella y la va a atacar. Otro sueño: "Hay u~~
malcriado que aprieta diferentes botones de un elevador y no la deJa ir•
donde ella tiene que ir" (em1'arazo?) Mario interviene y le pedimc»
que no la interprete.
Hay una dificultad : Mario por haber tenido un
corto tratamiento que ayudó a divorciarse de
Doris. crela tener Utulo ~ salud y de
conocimientos frente a Erilta.
El sugiere que ella deberfa analizarse y ~ponemos tres sesi~

y

mas a la.pareja que él piense por qué estuvo JO aoos casado con 1111
mujer tan enferma? Mario reconoce que en esa época él estuvo 11111·
bién muy erúermo.
Planean un viaje de cuatro dfas sin los nifios. Los apoyamos. Hablll
de su futuro hijo. Ella se reasegura pues siempre dudó que él estuviera
dispuesto a tenerlo.
'
Respecto a la familia de Erilta . se!lalamos que ella tiene mucho m61
que su madre y hermanas &lt;pareja, niftos prestados, mejor situacicll
económka. etc.).
Esto refuerza sus ansiedades persecutorias
F.lla niega una posible rivalidad y habla de los conílictos que tuvieroa
al pnncipio de su relación. Mario estaba al borde de la quiebra
t'C'Onómica, ella era secretaria en la compal\la de él y presenciabl
horroritada las manipulaciones de Doris.
St' interprf'taron sus dos sueños como ansiedades persecut.oriJS
subyacentes que las meneja colocándolas en Doris oen J.ickelir:ie:...
su cuerpo. más sabio que su mente. hace una amenorrea previniendo

a.~1un aborto provocado por sus angustias persecutorias.
CONTRATRANSFERENCIA.· Aumenta la confianza en el éxito del
manejo familiar. Mario, al ligar esta sesión con la próxima, indica la
mlroyección de los terapeutas, como figuras buenas.
TRATAMIENTO INDIVIDUAL.- Hay más paisajes, flores, árboles
frutales, una pareja de niños y cuando sus padres están ausentes se
deprime y pinta : "Una flor triste, otra marchit_ándose, piedras y
palos". El material gráfico ~e daba mientras jugábamos a la. escuela.
Ella siempre era la maestra "de las que no hablan y sólo . •ponen a l°'.6
niikl&amp; a ~abajar". Yo tenJa que ser mala alumna. reprobaba adrede,
para que mi madrastra se enojara. Poco a poco me fue alentando a jugar
fl rol de buena alumna.
SEGUNDA SESION DE LA PAREJA 129-111-761
Mario ha pensado ¿Por qué vivió 10 años con ~is? Se remite as~

madre que nunca les dio afecto ni comprensión, lo que su padre suplla
pues jugaba con ellos. los enseñó a quererse. viajaban juntos. etc. Su
madre tenia dos caras, la externa " de gran senora, casi períecta" y la
llllerna , siempre enferma, triste y alejada.
Cnn 'tristeza dice que cuando él tenla 12 al\os impidió a su madre
~u1r1darse ... Su madre hace poco le negó documentos urgentes para
salvar su negocio con la mis.ma frialdad con la que abandonó a su
primera hija cuando era niña.
Al fallar la reparación por el egofsmo de la madre
en su propia familia, él se sentla incapaz de
reparar la integración de sus hijos con Erika.
Su madN! y su abuela también fueron abandonadas por sus respectivos padres. Rosa dice: •· ¡De modo que ustedes son la primera pareja
que intentará conservar una hija en la familia?".
No saben qué quiere decir ésto y hay que recordarles su actitud fren~e.
a Jackie, la fantasfa de internarla y les hablamos de nuestra contratransferenr1a de sacarla de la familia u indusu adoptarla nosotros..
temporalme nte.
Mario se sorprende, Erika lo reafirma y él se angustia .. . Rt&gt;euerda

que ruando recibió a Jackie la madn· de :\fario h.' dijo qul' !'\O LA
AC'EPTARA. porque la nit\a arruinarla su nue\'a pareja .
conjuro de la bruja-madr&lt;'
l'n terapeuta señala la sem&lt;'janw entre su madre y su prunrra
t"Sl)oSa y

dice qur algunas arusaciont•s qul· !'\!ario ha&lt;·&lt;' a Ja('kl&lt;' son

�_desplazamientos de lo que hubiera reclamado a aquellas.
Mario se relaja. ya no tiene dudas acerca de su nueva integración
familiar. está satisfecho con s us 3 hijos y sabe que Erika le ha dado la
primera relación tranquila que ha tenido con una mujer. El crefa que
todas eran histéricas.
José Luis dice que la madre de Mario es como una "queena" de la
baraja y Mario dice : "es la mejor definición que he ofdo de rfü madre
quien como Doris. es una gran juga dora de pokar".
Hace 8 meses que Mario no ve a su madre y ahora cree que ya no tiene
nada que ver con ella.
Le sei\alamos que el hecho de manejar a su madre real. externa y
alejada, no quiere decir que no sigan operan~ en él sus mensajes in·
ternos en relación a la nifta, a quien él ha confundido con una jugadora
de pokar que " No siente, no expresa, etc".

Mario dice que Erika está muJ tensa pues él la ha ido retacando de
angustia con todo lo que ha vivido y P?r eso ella no menstrúa. El
domingo que está más descansada. tiene dolores en el vientre.
Decimos que es el dfa que más realiza su ,·acJo 1sin bebé &gt; y estar llena
,de hijos ajenos) . Un terapeuta le pregunta a Erika si le gustarla
analizarse y ella dice que lo pensará .... Mario dice que posteriormente
querria empezar un tratamie nto. Ella se relaja como diciendo: "Asf
cambia. sitúlohaces, yotambién".
Es un logro de la terapia que él renuncie a su
etiqueta de salud, que era defensa para no ver

su parte de victimario-filicida. Conscientemente
acusaba de insensibilidad a su madre perQ inconscientemente, identifica&amp;&gt; con ~Ha, queria
tambi~n eliminar a su hija.
TERCERA SESION DE LA PAREJA (6-IV-761
Hablan de su viaje a Acapulco, estuvieron relajados, fue •su vercl.1&lt;1Pra "luna de miel". Mario ha pensado en s u madre "quecna'' y
aj.!re¡?a que AJexis está muy triste porque hizo a Doris las 3 preguntas
arnrdadas y ella le contestó que,sf i-e l'Rsó, es f(•liz y a él lo quiere pero
~olo a " su manera". Como Ooris fue honesta rompió al niño su fant;1s1;1 . dep,.imil'ndnlo.
St• Ir preRunta a MARIO QI ·r, Sl~NTE el eon ésto y reconoce que se
1ra nquthló y ahora está más dt'sli~11do de Doris : hay alguien que
"rar~a ron ella " . aunque &lt;'11 &lt;-1 foncio ~ubt• que su felicidad es relativa)'

1emporal".
Temor subyacente también de que su buena
~elación con Erika se perturbe.
Hay una novedad : Erika quiere estudiar cuatro semanas en Alemania
y después continuar un viaje de paseo con Mario . Quiere nuestro apoyo,
saben que para ella será positivo pues estudia alemán. pero t!!men la
desintegración familiar.
José Luis la anima y Rosa no opina (teme una fuerte regresión de la
niña). Deciden que ella se irá por seis semanas y Mario las 2 últimas.
La madre de Erika vendrá a la casa con los nii'los.
Les pedimos que hablen de su futuro hijo. Erika se descarga hablan~o

de los temores de que su matrimonio marchara bien y de la segurida~ que
encontraba en los anovulatorios. Cuenta cómo fueron perseguidos por
Doris, de sus arranques y de las exigencias económicas que tenia, ante
lo cual Erika se sentla impotente.
Habla entusiasmada del futuro hijo de ambos. ahora que todo está
más tranquilo están preparados para ello y sabe que genuina!"ente
él por tantos problemas, no lo pudo desear antes.
El contesta que con la llegada de sus 3 hijos sintió que su nueva
relación era amenazada pero desde que están con los terapeutas ve que
todo empieza a arreglarse y él se tranquiliza al saber que Doris se ha
vuelto a casar.
Agrega que el nuevo bebé no tendrá para él la misma importancia que
para ella pero está seguro de que lo va a gozar y a querer, como no ha
podido hacerlo antes.
Se abren los canales que lmpedlan la
reparación en su nueva familia.
Mario sabe que un bebé despertará celos en todo&amp; pero pie nsa que asl
corno juntos han podido resolver tantos conflictos, también ese lo van a
supe,rar.
&amp;-ñalamos la fuerza que empieza a tener esta pareja y que hasta
ahora no se dio el embarazo porque han vivido con la invasión del
fantasma-Doris en casa, representada por Jackie.
Hablan entusiasmados de las sesiones de pareja y les decimos : --~o
somos magos, estamos satisfechos de lo modificado. de ~us cambios
~Ot&lt;'OS. 4)ero todo lo que hemos construido juntos es más bien un lindo
proyN.'tode una nUMa familia . falta cemento y cimientos" .
.-\1 final José Luis pregunta a Erika si ella le trajo un r~alo de

�"'
.-\capulco ~- ella sorprendida pregunta, como por ejemplo ¿qué cosa?
..Tal ,·ez una gotita de menstruación". dice José Luis.

Le interpreté que ella sabia que al romper la televisión del t~l~fono

151aba actuando lo que realmente habla vi\'ido pasivamente, refiriéntbleal
hecho de que su madre rompió la comunicación con ella.
~!ario St" ne pues en este viaje . sin necesidad de medicamentos ella

tu,·o una pe-queñlsima menstruación.
Jose Luis había pensado en lo psicosomático de
ella y suponiendo que iba mejorando, al bajar
las ansiedades paranoides ella empezarla a
abrir los canales que permitieran un embarazo.
Rosa le pide a Mario que en ausencia de Erika no lleve los hijos a su
cama. El dice que eso pensaba hacer pero con lo que se le expli~.
1
l frece hacer un gran esfuerzo para dormir solo.
Erika se va en 10 dfas y proponemos a Mario una sesión con sus tres
hijos solamente.
C01'TR.A TRA'."\SFERENCIA.- Antes parectan acua~elados en el
departamento, teniendo el contacto con el exterior que representaba
k\S peligros fantaseados y ahora empiezan a liberarse y a tener cierta
pm·acidad corno pareja. Los hijos son scouts y Jackie es "hadita"
aunque en el conflicto inconsciente, dudan si comprarle O no el
t.niforme 1se preguntan si es una hada bul.'na o malvada l.

(T.-\RT.-\ SESIO~ FAl\llLIAR 1SIN EHIKA \ , 2-IV-i6l
Todos añoran y recrean a Erika, le han escrito dos veces. La niftl
coquetea con papá y él comenta que cuando están solos ella es distante.
Ayer "d1a del niño" tuvieron la visita-sorpresa d(&gt; Doris que trajo 1
Alexis un camión, a George un juego de química y a Jackie u~ teléfone
que tenia una televisión que ella inmediatamente rompio.
Los tres chicos reportan SUl.'ños que les analizamos. Toda la sesidll
~in:i alrededor de 1-:rika. ruando la despidieron le cantaron y junte&amp;
lloraron abraz.adoi; La maestra de Jackie reporta que ésta no se intei;ara con otros niños y además en el recreo roba pedazos de sandwiches
1 su~ compañeros

CU'."\TRATH,\:'\SFERE:-,;nA.· !lay una fut!rte mll'gral'ión familiar.

~ loe; afectos se expresan nwjor. Erkia es PI vehículo de distribución del
cariño. La ausencia de Erika favorl'dó la unión del padre con sus h1jlli.
TRATA~11F.:'\TO 1:--;f)l\' Il)t ' AL · ,\ propósito del tE."léfono que Uoris
rt•~aló a .;ackie. pasamos un:1 s&lt;•sión jugando a que mamá llegaba a
"t1!alarll.' un teléfono pt&gt;ro C'lla t');laha dormida y no lo n•dbfa. Yu-OoriS
11 l. p,in1a
tan rno1ada qui· pateaba y rnmpfa propositivamente el
· ,•ll'fono

Continuaba elaborando y repitiendo la escena. A veces la niña dormida pateaba, arañaba y golpeaba vigorosamente a mamá-Doris-yo.
Qin la ruptura de la televisión la niña expresa el odio hacia su madre .
que al regalarle un medio de comunicación despertó en Jackie rabia al
C001prender que a través de un juguete no se puede reparar el rechazo
cotidiano. Lo puede hacer ahora porque su terapeuta suple las fun•
--- ·-clones que sustentan la renuncia de dos objetos : madre-buena. macre-mala.
CUARTA SESION DE LA PAREJA (~Vl-76&gt;

Se ven contentos pero tienen "decepciones de Jackie que dejarán
para el final". Hablan del viaje, de los reencuentros. de las cartas, de
cómo se ha integrado la familia alrededor de Erika, a quien dieron los
regalos que los niños hablan hecho• en la escuela para el día de l.as
madres.
Doris llamó de larga distancia el 10 de mayo y ninguno de los 3 hijos la
felicitó. Des~ fue el cumpleaftos de George y Doris, vengándose no
lo felicitó y el niflo se deprimió.
Mario también tuvo ese dilema, estando con su hermano en Francia
noquiso felicitar a su madre, vengándose de que ella ~ lo felicitó en su
último cumpleaoos. Además soñó que se despedfa de ella para siempre
yse veta desdoblado, riénd06e exteriormente, pero por dentro sufría Y
llaraba ante su presencia . Quisiera volver a verla pero sabe que le dirá:
queélseestádoblegandoy él tendrá tanta rabia que la podrla golpear.
Mario empieza a entender que Doria, su abuela y su madre son
llistéricaa porque no pudieron ser de otra forma .... Ahora que lo ve en su
propia hija .. .
Teme que Erika súbitamente también lo sea.
Erika dice que por primera vez en el _viaje !uvo una abundante
menstruación, sin medicamento. Comparamos ésto a un torrente (·uya,
llave estuvo cerrada y todos hacemos hipótesis de por qué se abrió la
~la,·e. Hipótesis de Mario. ..Yo mismo lo habia taponeadu. Tl'nia tanto,,
miedo de que Eri.k~ fuera histérica que cuando ella hablaba de embarazo yo me hacia lonto para que si no ocurrla, ella no se del..·t•p·
aonara. Ahora yo también quisiera a ese hijo nuestro".
Erika.- "Con Mario supe que estaba enamorada pero vivl tantos
57

�conflictos que mesentfa en un rfo cuyo caudal aumentaba poco a pocoy
yo no me decidf a nadar, ni a ahogarme, me quedé paralizada,
espantada y esperando".
José Luis.- "Jackie fue el tapón y el rechazo.que tu~iste frente a la
nii\a, _fue la evidencia sólo conforme la has acepta&amp;&gt; ya puedes
menstruar".
·
· -

y

Rosa.- "Otra parte del tapón eran los sueoos yfantasías acerca dela
bruja-Doris que po&lt;irfa robar y destruir a tus behés".
Erika dice que ha ido desmitüicando a Doris, ya no le tiene miedo.
Empieza un relato que posteriormente se entendió
como acusaciones celosas que la pareja hacfa por
el triunfo que la nifta ha logrado, aJ no hacer
una regresión tan grave como en la primer.a
ausencia de los padres.
El tiempo termina y Rosa hace una concesión permanenciendo 8Gla
con ellos que dicen que Jackie no tiene amigos, es grosera con 1111
hermana de Erika y además ya no quiere lavarse la cara, habla como
bebé, come mal, etc. Le pido a Erika que acompafle a Jacltie al baftD,
que 1~ ponga personalmente la crema en la cara les recuer&amp;l cómo el
.ai'lo pasado también la niña hizo una regresión mucho más severa.
Dicen que vinieron unos cientificos de Israel y dijeron que Jackie ya 11
betle remedio, ha sido daflada Irreversiblemente por no haber lidl
querida en sus primeros cinco años de su vida.
Ahora que es factible tener un hijo (Erika
ovula&gt; . la íantasla cobra vida: Jackie está
estropeada y será mejor hacer Wl8 nifla
nueva. Jackie como el afto pasado ha intuido •
la posible llegada de un hermanito e intenta ·
separar a la pareja.
Propongo otra sesión familiar que considero de emergencia para 11111
semana después.

y

C'ONTRATRANSFEREN.CIA.• Vemos otra vez que "la chiva
emisaria". depositaria de los aspectos inaceptables de todos lo5
miembroi: de una familia. que al proyect.irlos en ella mágicamente
creen liberarsr expulsándola y a la vez le proyectan aspectos buenOI
4ue empobrecen al yo de cada uno.

THATAMIENTO INDIVJ))UAL.· .En ausencia de la pareja Jackie
1~IU\'O 4 dlas rn la casa de su madre y en su sesión utilizó plastililll
58

blanca para hacer "una seflora de nieve"...

Al reencuentro con la
pareja parental usó diversos materiales para hacer ·•una niña asoleada
y sonriente".
QUINTA SESION FAMILIAR U6-Vl-76)
Acusan a Jacltie, Erika dice que la niña · no siente y que por no entusiasmarse al ir a una fiesta fue castigada sin asistir. Alexis la ha visto
desde una ventana y cuando juega a las Haditas no juega con las niñas,
se va directamente con la guia-adulta. Mario l_a acusa de no integrarse
a la familia.
Jackie está muy incómoda y regresiya .. ~ñalamos que esta sesión se
parece a la primera aunque seflalamos también los 1 ~ obtenidos en
los liltimos meses, pedimos a los padres gue dejen de conceptualizar con
la niAa y les hacemos ·ver que a menudo la niña es excluida de las ac- .
lividades famUiares.
Roa propone una tarea : La nifta debe pasar dos horas semanales
sola con la pareja. Erika dice que es demasiado tiempo y lo considera
artificial.

Mario dice que hay W\8 barrera entre él y su hija. Ella no siente. lJn
lerapeuta pregunta al otro: ''Qué ha sentido hoy aqui Jackie?". El
mlerapeuta detalla las diferentes expresiones de la niña. traduciendo
IIS afec:toa a lo largo de la sesión. El primer terapeuta dice a la pareja:
"Si ustedes la acusan de no saber comunicar, yo los acuso a ustedes de
ll&gt;saber entenderla, es claro que ella si siente". Rosa invita a Mario y
1111 bija a "jugar a decirse cosas sin hablar". Deben cerrar los ojos,
tomarse las manOI y transmitirse algo.
LGI dos ni11os se inquietan, mostrando celos y José Luis los invita,
ellCII le acercan 'J loman sus manos para vivir también la experiencia.
Padre e Hija se entregan entusiasmados al e~rcicio. y después cada
IIIIO verbaliza lo que quiso transmitir. Ambos emiten lo principal: "Yo
~quiero". Los terapeutas lo explicitan y ellos "tragan sus lágrimas"

ffllOCionados.
Mario dice que en la larea de relación con Jackie él prefiere que su
esposa queda excluida pues siente que le serla más fácil .
Rosa confiesa: "Yo también asl lo pensé pero temi plantearlo porque

no estoy segura de que Erika pueda ~olerar vuestro acerc-am iento".
Erika se defiende: "¿ Cómo voy a estar celosa? Ella es la hija y yo la
esposa,
El padre solicita que la próxima entrevista sea para la part&gt;.ia v la
59

�niña exclusivamente.
. ~NTRATRANSFERENC'IA.- Se confirma que los reproches que
,h1c1eron a Rosa sola estaba~n motivad~ por los celos de la pa~eja ante el
J._emor de que la terapeuta tenga todo el amor de Jackie. RescatamÓsdef
afecto y a la vez les devolvimos el amor de la ,....,..,
n;aft • ·La recuperac1•ón
· .w
ua ·
afecto vuelve a Wlir los vinculos que se van estrocturando
,ft
f ili
en es... nueva
am . a, lo que permite a Mario plantear el triángulo edfpico en la
próxima entrevista.
~RATAMIENTO INDIVIDUAL.- Dfas después Jackie me dice eetus1asmada ·· ''Sabes que papá Y yo ya nos queremos? Es fácil darse
cuenta. ahora nos miram?5 .. !106 re!mos Y nos tocamos".
lackeline abandonó los juegos anteriores para· entrar a una n~I
-eta~. Ya no quiere ser la madre de Rosa, decide ser la hija y ubic4 ta
acción en su cama. siempre es de 'l&lt;&gt;Che.
Jackie-hija. ll~piada Cocoli5:9, platicá' amablemente con su ma!M-¡
Rosa ~ lo que hizo en el dla ... Antes de dormirse pide un cuento y va
~1vamente de los 4 a los 8 atlos de edad. POR PRIMERA VEZ
JU~a con una muñeca, la viste, la peina Y la duerme. Después la
mu~a ~ a ser su hermana menor y por último desea que su padre
~ mclwdo en la escena.
.
· ·
~E~TA SESION DE LA PAREJA y JACKELINE &lt;l·Vl-76)
Man~ dice que ayer fueron todos al restaurant a la hora de la seslcln
de Jack1e y ésta no querla venir a su tratamiento.
Dice que la nifla ya no me quiere tanto,
tratando de provocarme.
Rosa dice: "r-.o me extra mi Y seguramente tendrá más re~istencia
ahora que sabe que \'OY a dejarla un mes.
Erika esta desconcertada. la Jackie le ha dicho que le duele la panza,
la garganta .o la cabeza
da nmec1·~m~~y
. . A veces la acues•nn
... o In
~
después la n11\a termina por decir que "no es cierto".
l ' n terapeuta le preg~nta a _la niña si hace ésto pata que los padres la
toq~cn Y_le hagan canños y Jack1e asienta. Le sugerimos que pida
cariño d1r~tamente, su padre le tiende las manos y la sube a 11111
p1&lt;&gt;rnas car•oosamente. Ambos ·se acarician, .,.,
~.. besan)' se miran
· . ,.,.•

p-uña mira a su madrastra, revisando si está celosa y después 1 1· ~
una mano.
e ie
Jarkit' mira a Erika y no a Rosa porque está in~,·tura lit• la primera :i quien siente ambivalente.

Está segura del afecto a R?58 y consciente
el fuerte vinculo con ella no es sino UI'\ puente
transitorio entre sus antiguos miedos y la

de que

entrega total a su nueva familia .
.
Erika dice que todo va mejor pero a vec~ se siente muy demandada,
.•

como si todos la estuvieran "jaloneando".

Además Alexis también ha

tenido dolores de estómago simulados.
Mario considera que en su casa los afectos están a flor de piel, todos
Doran fácilmente, sop sensibles a miradas y actitudes. George está
triste porque ve que Alexi1 ·hace pareja con Jac~ ~con Erika.
Un terapeuta seftala que es un buen ejemplo para entender lo que ha
sulrido la Jackie, exciuída sistemáticamente ¡x;r 5 af'los ....
•• •
. Explicamos que con'la~paración todos ellos, NO SOLO LA NI~A
hicieron una regresión y necesitan readapta~.
. - .
l(uio ~e .Q~~~ estuvo muy _tensa , durante 14 dlas pensó que
estaba embarazada -tuvo vómitos- y nuevamente sufrió una gran
decepción al menstruar. .
Seftalamos que no sólo Erilta está preocupada por su infertilidad.
Mario dice ·que las ~ van mucho m~jor:
(la niña asiente
profusamente desde las piernas de papá l. "Ya aceptamos que las cosas
no siempre van a ir bien y los logros no son definitivos. Aunque baya un
dia dificil, tenemos confianza en que el dia siguiente puede ser mejor.
Estamos contentos".
CONTRATRANSFERENCIA.· Pensamos que hasta ahora el trabajo
es exitoso, hemos logrado: n la redistribución de las ansiedades en
cada uno. 2l la concientización en Erika de las ansiedades persecutorias por las figuras femeninas, colocadas en Jackie. 3 l a batir el
"Ululo de salud" que tenla Mario, quien ha, tomado el rol de \'erdadero
jefe de familia .
Vimos que la situación alannante en que recibimos a la nifta era una
hábil defensa para sobrellevar ansiedades más graves y profundas
que podfan haberla llevado a una grave enfermedad.
Psicosomáticamente la ramilla. Inconscientemente, gira alrededor
del posible embarazo de la ausente Doris y de la presente Erika . Esto
es la demostración de la ambivalencia hacia el nuevo producto al que
podrian desplazar la compleja hostilidad familiar.
TRATAMlEl'\TO INDIVIDUAL.- Sigue jugando a ser mi hija y ella se
aproxima flsicamente a mi. manifestando necesidades l'~P''('tflca!hl

�"E$toy temblando de frlo, ya me dio hambye, quiero beber. etc.'
interpretadas como sus carencias reales sufridas cuando fue bebé.
QUINTA SESION DE LA PAREJA 03-Vl-76)

El afecto se ha rescatado entre todos ellos; están contentos con
J ackie que ha hecho grandes progresos. Irá a un campamento de 7 dfa&amp;
a la Convención Nacional de Haditas y los padres han empezado a
construir una habitación para ella.
Erika menstrúa regularmente... espera embarazarse. Hacemos una
smtesis de lo que hemos vivido con ellos, al recordar que hoy es la
última sesión y los declararemos habilitados para convivir.
Erika dice que ha pensado acerca de su tratamiento, José Luis le cae
bien y sabe que él la entiende y va a empezar su tratamiento individual
al regreso de nuestro viaje.
Tal.vez Mario más adelante también volverá a tratarse....
Los cuatro tenem06
por la separación y la pareja pide que
e\'entualmente . si Jo consideran necesario, puedan tener alguna sesiml
familiar. Estamos de acuerdo.

" MANEJO PSICOLOGICO DEL

PACIENTE INCURABL~ "

pena·

Dr." fidel de la Garza

�Trallajo presentlll ■rarte la i
Semana Psiquiátrid del Nerte

Monterrey, N. L: Deban de 1971

�' ' La &lt;'Xistencia humana cursa entre el na ci miento
}' la muerte, son sus limites naturales e irrevocables.

·

La existencia es como un haz luminoso recortado sobre
la nada. Este estar envuelto por la nada constituye la

· &lt;'xperiencia fundamental es a la que se llama angustia.
El hombre es un animal enfermo de muerte desde
el comienzo de su vida. y la meta de toda vida es la
111uerte".

, Ileñepard.

Es Importante mostrar como las diversas culturas vivencfan dentro
desi mismas la muerte, algunas con miedo otras con esperanza y otras
,mm con indiferencia. Entre las más antiguas ci~ciones se en•
lendla a la muerte como un paso a otra vida, como el atravesar un río,
subir WUl montal'ia o descender a un abismo, y se ve un deseo intenso de
loa vivos separa~ de los muertos, en actitudes tales como llevar junto
al cadáver alimentos, armas, sus utensilios de cocina e incluso en
OClllones a sus esposas. Losembalsamamientos.losdiálogos con los
muertos, su recordación periódica son todas estas formas directas o
indirectas de la resistencia de los vivos a abandonar el cuerpo o la
memoria de loa muertos.
Entre loa egipcios es donde la ceremonia del culto de los muertos
alcanz6 una dimensión más espectacular y notoria. Es evidente alll el
rechazo de la muerte como una experiencia últ¡ma. Los fenómenos
IIOllmortem y el culto a ellos dedicado, son una demostración ~ la
nec.idad de ten!r ~ los muertos como cuerpos en el seno de la
comunidad de los vivos. La justicia divina era un producto del remc-dt- los muertos y su inapelabilidad la hacia temible, en comparación con la justicia de los vivos.
Para los griegos el hombre es una cosa entre las otras del mundo, ni
la m'5 superior ni la m4.s inferior. Su destirfo es cualitativamente el de
las otras cosas o especies en el mundo y no se requerla elaborar para él
undt-stino propio luego de la muerte. PGí" ótro lado. debe re&lt;·ordarse la
ronl·epcicln de los griegos del mundo como un espacio cerrado. un
tii

�sistema geocéntrico concluso y perfecto. La vida posterior, en 11111
historia cerrada y cíclica. como era la concepción griega de la historia
(Berdiaev) quitaban a la mitologfa griega toda ~pos!ción a considerar
lo que sigue a la muert~ como un problema fun~mental del modo !ti
ios egipcios y los semitas d e l ~-º Oriente llegaron a verlo.
En cambio los hebreos inuy al principio terúan a la muerte como 1111
terminación real y concreta de la existencia, a la muerte no segUi
nada, ni parafso. ni infierno. La justicia, el jnfie~no o el _paralso •
recibía por laa obras hechas sobre la tierra.
Muy posteriormente cuando los Hebreos recibieron la influencia de
los Persas y de los Babilónicos, el problema de la muerte adquirió 111
nuevo matiz al incluir un juicio final, sin infierno, ni paralso, donde
se hacia el balance de los actos llevados durante la vida. Para b
cristianos este cambio con San Agustfn que sostiene que el hombre•
~mpone de cuerpo y alma, y por lo tanto se hallarla di\idido entre 111
~ r.einos y otorga al mundo un estilo independiente del· tot~I ~-11
-;;-a¡u--;.al~ y el que requiere una mansión cósmica particular. el
cosmos cristiano del cual la divina comedia da una guJa adecuada. El
esta misma linea Judeo Cristiana que coloca al hombre al margen dela
existencia natural con una trascendencia postmortem, la existencia
humana se enca~a de pronto con la ñecesldad de una reded
despu61 de la muerte, de ahJ es esto que se ha denominado el "sentidt
de la vida", que no es más que la contracara de la angustia frente a la
inevitable muerte. Por otra parte en Oriente la muerte sigue siendo•
paso mucho menos temido que entre los occidentales ya que la doctrina
'de Buda permite el pensar que en un futuro habr4 reencarnación; estas
reencarnaciones serian cada vez más perfectas hasta que la tarea
haya sido cumplida. a esto se le denomina "Rueda de la vida", lo!
·budistas fragmentan su existencia. en este nacer. vivir y renacer. Com·
prender en occidente la actitud que tienen los japoneses hat·ia la muer·
teen cuanto a la disposición dt• t-stos al suicidio, a nosotros nos parecerla«
brutal e incluso fuera de lugar el tomar tan grave acto por circunstancias
aparentemente sin importancia, romo ejemplo de esto tenemos las auto
inmolaciones en Vietnam del Sur. y vemos como claramentt• la cultura
d&lt;'ftnirla ese marco referencia l. de ahl que autores como León S
Pt-rrl di~a : " Que considera el complejo muerte como un resultado de
pn•s111n{'l; c-ultural('l, y de que t•n occidente a rafz del predominio de lai
irit•as .ludt'&lt;l-&lt;'nstianas la ansiedad ant&lt;' la muerte. la lenatofobia.
,;x

alcanza el nivel más alto en comparación con otras culturas
conocidas". Segtm su opinión este valor que da la cultura occidental a
la muerte no podrfa cambi,ar sin el cambio consecuente de los marcos
culturales, pareciera ser que para el occidental, incluir la muerte en la
vida como un fenómeno natural y llllimo serla todavfa un tabú, y
lflllye cómo el hombre enajenado de nuestra sociedad a_ctuaJ
amenazado por la muerte atómica con la explosión de los mun~. y
encerrado en este universo alineado y alineante, el hombre en el fondo
no prefiere ver su muerte ni hablar de ella, y por lo tanto no mencionarla a sus bl~, incapacitado de asumir la responsabilidad de ver
frente a frente su fin natural, trata·de escapar de ella en múltiples
formas. Más allá del temor a lo sexual está el temor a la muerte.
Rivers en sus estudios de los ·nativos de .l~ Islas Salomón. muestra
como estos tienen la palabra Mate, que significarla muerte Y creen que
pueden en alguna forma persistir largo tiempo y cambiar luego al
estado de Toa vida, el funeral en estas islas es con un ánimo festivo Y el
pesado de un estado al otro se ve como muy distinto al de la muerte
irremediable en nuestra cultyra occidental.. Es curioso mencionar la
lhnilitud que encuentran algunas tribus del Aftica entre el suefto y la
muerte, ellos denominan al suefto media muerte, y estos grupos
primjtivÓs refieren la muerte como si fuera un retorno hacia el seno de
la madre y la muerte es ~en¡ada.
Este ha sido un sumario y corto recorrido por algunas de las culturas
de nuestra historia.
•
Asl como a través de las culturas va cambiando la conciencia del
Yivenciar de la muerte, también a nivel de las etapas evolutivas del
hombre va cambiando su visiclo de lo que es esta.
__
_
·
Nagy, investigóen 378niflos divididos en gruposigualesen cuanto a sexo.
'diferentes religiones. escuelas y nivel social su actitud ante la:
muerte valiéndose dE'I material de juego. com~iciones Y dibujo dePSlos nii\06.

Reaumiendo aliunaa de sus observaci~es se puede decir que 106
nltios menores de s anos no reconocen la muerte corno un hecho
irreversible. es sentida como una partida o un sueño. no pueden ,
wparar la muerte flsica de la vida e identifican la muerte Yel sul.'oo, la
muerte y la ausencia, la muerte y la suspensión de acti\·iciades rtsicas
rumo un mismo fenómeno.
A loi. 6 aoos los nif'lo6 empiezan a captar la difere~ia entre la muerte

�y el sueño. uno como proceso temporal y el otro como definitivo, tienen
más conciencia de los· cambios físicos pero contln~an las fantasf\lS de
que la muerte va al cielo y juega y come golosinas y la distinción entre
vida y muerte no es completa, entre los 6 y los 9 años la ausencia del
sujeto y la separación es identificada con el cuerpo muerto y la muerte
es antromoñizada dándole las caractertsticas de un hombre que vive en
el cielo que puede ser un fantasma, un ángel o un demonio.
Kastenbaum en su trabajo ''Tiempo y Muerte" estudia en 260
adolescentes su visión del futuro y de la muerte. El joven vive up .ill·
tenso presente, ve en el futuro una probable y larga longevidad. El futuro
es visto como lejano y displacentero casi siempre y para el adolescente
la muerte es un futuro remoto que significa la falta de actividad, lo
vacío.
Freud en su trabajo " Nuestra Actitud Ante la Muerte" dice : "En el
fondo nadie cree en su propia muerte, en lo inconsciente todos estamos
convencidos de nuestra inmortalidad.
Jung. considera que la segunda mitad de la vida está dominada por
las actitudes del individuo frente a la muerte.
Feifel. objeta el hecho de que en la literatura psiquiátrica la muerte
sea interpretada como un fenómeno secundario en relación a la pérdida
del objeto amado. o del temor a la castración y éi le asigna un valor
prima rio. E ste autor se propuso la tarea de investigar Ju actitudes
fre nte a la muerte, partiendo del supuesto de que ello deberla arrojar
luz sobre la teorla de la person'1idad en general. Insiste como los
autores antes mencionados en que hay un escapismo en la cultura
01:cidental frente a este tema y que en general hay dos actitudes, la
más generalizada es la glorificación idealista de la muerte común
prerrequisito para la ,·erdadera ,·ida del hombre y segundo la menos
popularqllt'es la areptadón de lo inevitable. Este autor e;tudiógrupos
religiosos y no religiosos haciendo la salvedad de que tanto la persona
rrli~tosa l'omn la que no lo es. tonstituy~n ent idadt•s rn ria bles entre ·las
l'llalt•s alternan valor~ como la sociábHícfad. el srntimiento de pertenencia y la fe en una \'ida posterior. Y concluye que la persona
rrli¡¡1~a comparada l'On la no religiosa t&gt;stá más asustada por la
mut•rtt• Pt•ro salwmos qut' la l'rE'&lt;'nl'ia del delo no t&gt;s un antjdoto
sufiril'nh•nwnlt' pod~roso romo para apartar el&lt;' una ,·t•z por todas el
mi«lo pt•~on:il df' la muf'rtt&gt;.
1·:n la :111ria11Hlad 1•sta ,·i\·,•nria loma 111atit·1•s mu~ interl-santes pues

en nuestra cultura vemos un rechazo permanente y continuo a la
vivencia de envejecimiento, los jóvenes prefieren morir entre otras
íorm!ls sin dolor y sin ser demasiados viejos, dado que la vejez es una
etapa evolutiva de algo repentino, brusco, sin dolor y antes de que la
vejez nos impida nuestra capacidad productiva. observamos también
eomo los jóvenes rechazan el · contacto con los ancianos como
mecanismo defensivo. La necesidad de prolongarse en los hijos y en los
¡nietos es una ~ctitud de negación ante la muerte que refuerza la t~is de
Freud del deseo mágico de inmortalj1!.3d en t(?dos los hombres, por
ejemplo el poner nuestro nombre a ,1uestros hijos es una forma de
perpetuar "nuestra vida". En cambio el anciano está en una permanente lidia con el tiempo y con la muerte que siente cercana, todos
hemos visto a nuestros abuelos y a nuestros padres como al
lproximarseal final del ciclo vital empiezan a sentir la proximidad de la
muerte al irse quedando solos pues sus contemporáneos van falleciendo
y ven en la muerte de estos su propio fin. Esta presencia de la muerte
se traduce con írk-uencia en tendencia hipocondriacas y en un acer- .
carse al médico en actitud dependiente.
Al preguntarnos ¿Qué es lo que determina el que en un ~omento un
individuo tome una u otra actitud frente a la muerte?,
¿Iníluirá la
capacidad intelectual, la personalidad, la madurez yoica, influirá el
sexo. la edad, etc.?. En los párrafos anteriores en una forma suscinta
he mo.,trado la influencia de la cultura y del desarrollo evolutivo en que
se encuentra el hombre en el momento de este acontecer.
Con gruesas pinceladas describiré media docena de actitudes ante un
problema médico incurable.
: llna pacien~ femenina de 60 ai"tos. que sufrió de un tumor
seudomucinoide de ovario, que durante los últimos 15 años fue operada
en tres ocasiones, recuperándole siempre bien; en la cuarta intervención, ella de inmediato se percató que al salir de la operación no
habla sido estirpado su tumor pues todavia persistla el aumento de
volumen de su vientre; la actitud en la vida de esta mujer íué siempre
de gran valor, viuda muy joven pudo sacar adelante a todos sus hijos e
il'k'luso hacer un buen patrimonio para ellos y educarlos a tod~ ron
inteligencia. Pudo lograr una libertad económica y cultural. Al ~a·lir
'de la anestesia ella misma se percató de QUt' iha a morir y estaoo segura
que tenla un cáncer. exigiendo al médico le dijes(' la \'erdad y t-1 tiempo
probable de sobrevida para poder arreglar toda~ _s us l'osas. A pesar de
71

�que el médico le dijo que tendrla una sobrevida de largo plazo y que 111
problema tumoral había sido prácticamente resuelto, la pacieni,
dándose cuenta del temor del médico a enfrentar la realidad ante ella
empezó a hacer sus planes y a despedirse de,sus. lamiliares. Eal.l
paciente con tiempo man&lt;tó hacer su ata~ y arregló todos b
problemas f1meraJes de su sepelio.
_
Otra paciente mucho más joven, de 26 aftqs, que siendo tratada
largamente por el que habla, por una neurosis en un momento determinado se embaraza despu~1e una esterilidad de varios aftos. En el
cuarto mes de su embarazo·swesenta tumoración en el seno izqulerde
que ~s detecta_d o como un carcinoma de la marta ; se le interviene de
urgencia practicándole una mastectomfa, en una paciente cuyo
esquema corporal era muy importante y la amputación de la mama
suponla al terapeuta que serla sentida por la paciente como una 11'111
pérdida. Pandógicamente presentó una actitud de negación maniacl
Ydurante su internamiento en la sala de cáncer del h~pital se paseaba
eitre las enfermas preguntándoles a todas ellas qué tipo de· cáncer
tenlan. Enfrentó su problemática con serenidad y sin temor aparente,
toleró un buen número de radiaciones a pesar de estar embarazada y un
injerto sobre su IJW"8 izquierda. Se le vefa confiada sobre su futuro y
esperaba estar entre el porcentaje de sobrevidas de los enfermos coa
este tipo de tumor. Se documentó sobre el pronóstico de cáncer de
mama en mujeres embarazadas y sabiendo el mal pronóstico de su
problema incluso mantenla una actitud de aparente euforia.
Algunos autores han enfatizado que junto con el temor a la muerte se
presenta frecuentemente un deseo de morir. Un paciente al no aceptar
ser intervenido a tiempo pr4cticamente está poniendo fin a sus dJal,

alguien podria pensar que en esta actitud habrfa algo de autodestrucción
Para aquellos que duden de esta tesis presentar~ otros casos como el
del paciente que teniendo un problema cardiaco crclnico muy serio y
muy cerca ya de la muerte dcsobedec(a las normas de los médic01
acudiendo a otras salas a córner alimentos con sal, o el ejemplo de los
cirujanos infartados que desobedecen las relgas de abstinencia laboral
y que_ buscan rasi . conscientl'mcnte un nuevo infarto, o aquellOI
pal'ientes que se suicidan por problemas médicos crónicos.
In•
dudablemente qut&gt; en estos C850!, ya son más evidentes estos deseos de
autodl•strucrión que frecul'ntemente acompal\an a los pacientes con
problemas incurables.

En el manejo del paciente incurable ocurren &lt;·omo en toda situción
tl'rapéulica el paciente y el médico.
Ante Ja preguna: ¡,Se le debe dl'Cir la verdad a lodos los pacientes?
Mary Langer piensa que la indicación de decir la verdad sobre el
pronóstico es independiente del medio socio&lt;ultural y que dependeria
más del deseo del paciente de conocer la verdad o de n~arla cr~ deba
decírseles la verdad a todos los pacientes que deseen oirla, no es inrrecuente que los familiares o el propio médico se abroguen la
responsabilidad ajena de la existencia del paciente.
Recordemos
' ndo a Freud temlan decirle que padecla de cáncer Y que él irritado
:pondió que con que derecho se le ocultaba su propio padecer . Creo
que es un derecho de todo hom~ el conocer las_limitaciones que la
1enfermedad pondrá a su existencia. Algunos objetarán sin duda que
lhay pacientes que no quieren lsaber la verdad. pero los m~-i~os que han
tenido contacto con enfermos incurables saben que no es dif1c1I detectar
a aquellos que desean engalla~ a si mismos y _q ue no es que no sepa de
mi rata) padecimiento sino que consciente o inconscientemente
'escotomizan y niegan su muerte: Ejemplo de esto es la Sala de Cancerologla y el Servicio de Radio Terapia donde casi todos los pacientes
padecen de c,ncer y no es dificil detectar a aquellos pacientes q~e pese
a au inteligencia elevada, información m«iica. etc.. se niegan a
reconocer su enfermedad. O los casos en los que se ha hecho el
diagnóstico y el pronóstico por eminentes especialistas y entonces los
pacientes abandonan el tratamiento clentlfico por curas mágicas donde
se les asegura que su problema no es Incurable y que su pronó.st ico es
diferente.
La personalidad, los mecanismos defensivos. la capacidad intelectual ; la madurez yoica entre otros factores serán los determinantes de cada una de las actitudes que_los pacientes adoptan ante ~a

m~rte. Dependiendo dt" la forma en que se ha vivido asl St' envejt&gt;ccrá y
del mismo modo nos enírentaretnos al limite de la existencia. Pod&lt;-mos
predecir que loe enfermos se enfrentarán a esta contingencia en forma
si miliar a como actuaron ante otras situaciones en su vida.
Si partimos del principio de que todo hombre desde su nacim 1ento ~t.1
enfermo de muerte y que esto incluye a los médicos. El médico para
evaluar con ecuanimidad la situción de sus enfermos deberá estar
ronsciente de sus propios temores. En nuestras ohservat·ionl'S dt• los
servicios que manejan pacientes incurables hemos encontrado una
73

�actitud general de temor a decir la realidad cJfnica a sus enfermos y
abrigan entre otras fantaslas que el paciente podría suicidarse o
desertar del tratamiento. en ocasiones esta actitud ha tenido graves
,consecuencias para pacientes con lepra o cáncer que descuidan su
tratamiento al no conocer los riesgos de su problema.
Ha sido evid~nte la angustia en estos servicios ~uando los médicos han
fracasado para salvar a un paciente o este fallece en la sala, y ante esta
situación la actitud del personal puede ser de depresión, o de hostilidad
contra el enfermo o de culpabilidad.
Al sentir que su sentimiento omnipotente de dadores de la vida
fracasa se despiertan cuando menos dos sentimientos, la herida nar•
cisistaca por la ruptura de la defensn y en consecuencia la depresión. Y
por otra parte al reeditar en la muerte del paciente su propio miedo a
esta.

LA PSICOTERAPIA YEL
PSICOTERAPEUTA

Siguiendo la teorfa psicoanalftica del deseo mágico de inmortalidad
d~ todo hombre. los médicos chocarlan con la realidad de la finitud
de la \'ida.
Tc,do médico del&gt;E- preguntarse cuándo no dice la Yerdad a su paciente
si esto es debido a necesidades del propio enfermo. o a necesidades
neuróticas o tt&gt;morl.'l- de él mismo.

Dr. Ricardo Diaz Conty.

Es interesantt' el hallazgo de Feibel. de que 101&gt; pacientes moribundol
tienen gran intert~sen hablar de sus sentimientos sobre la muerte, pero
se sienten bloqut&gt;ados por la represión de .la; que los rodean, que
'SUpo'lt&gt;' l'ruel tratar el tema con ellos.
.1
No hay qut dudar que la muerte es un simbolo multiíacético deter•
minado por el desarrollo individual y el contexto cultural Iya descrito&gt;.
!\o debe ser \'isto l'omo un fenómeno puramente biológico sino como un
l'ompll'jo bilógico. sicol~iro y soc:iológico, con todas sus implicaciones
n1lturalt&gt;s.
En ~C'neral tres \'irtudes deben recomendarse en el .
Ira ta miento de estos f"nfermos : tacto. espontaneidad y elasticidad.
H1·l·ordc•nuis que la muc•rt&lt;' es sentida frec:uentc•mcnte como un
l~l}l'('t ro qui• nos llama y 9u&lt;' &lt;'n realidad solo nos espera .

i4

c,nferacia ,onurmla en el C1nd1minit
Acere con 1111tiYo de la I Semana
Psiquilrica del Norte Octun de 1971

�1

V A~AH· JO 12q AJ
~

i Ul'I Hl J12q

En los últimos veinticinco ailos, el campo terapéutico d~ la
Psiquiatría ha enriquecido los horizontes en forma considerable. Si to
enfocamos desde el punto de vista de los proct&gt;dimienl05 orgánicos,
IICOlltramOS una amplia gama de medicamentos que actuando sobre el
illema nervioso modifican la conducta patolclgica ya sea estimulando a
111 conductas depresivas, sea organizando el pensamiento psicótico o
uvizando los efectos de la angustia. Lo importante de todo ésto es
enfatizar que el psiquiatra moderno tiene a mano una serie de recursos

electivoa con los cuales ayudar a sus pacientes a combatir sus patrones
uionnales de conducta, acortando el tiempo de duración del proceso
patológico, reduciendo el costo del mismo y evitando el sufrimiento
lunano de ser internado en una clinica para alienados.
Los adelantos de la Bio-Quimica del Sistema Nervioso. han permitido
al neurdisióloCo arrancar fntimos-secl'etos a la ·célula nerviosa y a sus
funciones. Las nuevas técnicas de aparatos y sistemas se ofrecen al
1e1'Yicio del investigador y por ello conocemos un poco m'5 del complejo
y misterioso funcionamiento del cerebro y sus conexiones. Pero ésto

llllamente es el principio de una ciencia con potenciales formidables de
desarrollo. El mismo Freud en proyecto de una Psicologla para

N~ogos en el afio de 1895 expresó su confianza en que el estudio de la
llsioJogla del sistema nervioso aportaría descubrimintos trascen-

frlimoru o~ ~ oo sbsfanur.o
r.i1maZ ' si sb ovü h no3 1934
1fer 9~ ~duJ30 st1ot1 bb sah1siup¡zq

dentales para compreder la conducta humana.
Aubrey Lewis e~ "El Mundo en 11194" dice refuiéndose a los adelantos
Pliquijtricos de ·a quella ~ ..También seremos selectivos en el uso
de médicinas. La corriente actual de entusiasmo por medicinas
lenditadas como antidepresivas anUesqubofl'fflicas o defect05 para
reducir la tensión, probablemente habrá ~ido superada (probablemente
deipu&amp;deuna fase deaeveroeecepticismo), por una valuación sobria
de medicinas para cuya administración las indicaciones serán
reducidas y precisas. Su modo de aplkaeidn no sera ni oral ni por
inyecciones sub-cutáneas o intravenosas;
estudios recientes de
medicinas directamente aplicadas en los ventrículos del cerebro indican nuevas posibilidades de acción local concentrada.
Estoa c¿nceptos de Lewis, ~esor de Psiquiabia de la Universidad
dl' Londres de ninguna manera erofetizan la clausura definitiva de los
lll'ICedlmientos psicotera~ticol nacidos de la compre~ión
Plicodin6mica. Estos, por su parte, habrán sufrido una depuración
ata cienWica y por lo tanto su aplicación sera· mucho má!- t.'fE'&lt;.'tirn.
77

�Corno droe el mismo Lewis (pág. 295) "habrá cambioconspicUO&amp; ea
psicopatologia Y psicoterapia.
Las ambi~~des de la teona
~icoanalftica serán algo más claras, sus interpretaciones audacs
seran comprobadas por exeerimentos y sus detalles y conceptos estart•
m~ de acuerdo, por una parte con los descubrimientos de la psicololla
experimental Y comparativa, y, por otra con la neurofisiologia. Eittonces la profeda de Freud será realizada en parte·•.

La Psiquiatrta ocupará en el futuro un lugar significativo entre la
ciencias de la conducta hwnana. El número de casos se elevar, coa,
siderablemente en función de la evolución de las sociedades que, come
dice Halmos (pq. 65) "Al rechazar el relativismo cultural he insistido
en que Ja anormalidad no es algo que var(e segwt cada cultura, sino que
las cultur. varfan según el grado de anormalidad que alientan y
legitimizan". Y actualmen_te los grupos sociales tienden a estratificane
Y a comolidarse en sua pautas de conducta~bituales alentando y
legitimizaodo conductas anormales de Jndole aloplástica que eatm
encaminadas a destruir los intereses comunitarios.
Es por ello que conte~P!amos en las sociedades muy desarrolladas un
púmero mayor de alineación mental.
·
La demanda ~ especialistas en la coñducta humana será CGllsiderable en los próximos aoos, principalmente los psiquiatras ~ el
mlmero de padecimiento6 de índole emocional que sertn cada vei m■
frecuente;. Es evidente que la demanda s~rará a la oferta y el
problema podr6 ser resuelto si las técnicas pslcoterapéuticas se vuelvell
asequibles a su numero mayor de proíesionistas, que sin ser esped·
ficamente psiquiatras. estén honestamente equipados técnicamealt
para resolver algunos de los conflictos de la conducta. Estos podrán ser,
maestros. psicólo¡.-:os, trabajadores sociales y sociólogos y_médicos.
Actualmente el campo de la psicoterapia está en manos de kl
psiquiatras y de los psicoanalistas calificados. Por lo menos ésto es lo
que priva teóricamente; maestros y personas "diletantes de éstoS
conocimientoa, ejercen, no solamente psicoanálisis Silvestre" corno lo
podria calif-.car Freud sino una psicoterapia basada en ~
conocimiffitOS desastrosam1•nte aplicados )' en rt.-sultados, muchas
veces fatales. Y ésto en lo que se refiere a personas cuyo interés es
2&amp;enuino ~ra ayudar a otro ser humano. Pero al margen de estos intereses más o men06 honestos, surgen una pléyade de instituciones o
grupos que abiertamente son charlatanes de la psicologla y qae ac·
711

tuando psicopáticamente, utilizan el dolor humano para enriquecerse '
illcitamente.
El incremento de éstos terapeutas de la jungla y la proliferación de
instituciones o grupos que operan al margen ' del ·~s rudimentario
conocimiento de la psico!ogia se debe principalmenté a la escasa información que las gentes tienen sobre el tema, a la falta de preparación
de terapeutas y a la carencia de centros adecuados para la formaci&amp;i de
especialistas. ·
·
El manejo de los asuntos humanos con fines terapéuticos implica una
relación de dos personas de las éuales una, el terapeuta, debe estar
m'5 sana mentalmente que el paciente. La confiama terapéutica,
¡rimer eslabón de una larga serie de procesos babidos en la terapia,
esU cimentada en la seguridad que tiene el paciente de que el doctor.
psicólogo o consejero, le alivia de su dolor pslquico y le ayuda a resolver
;AE problemas. Debajo de este superficial razonamiento, se encuentra
un anhelo infantil de curación, un revestir a la figura del terapeuta de
omnipotencia mágica y la fantasla inconsciente de que el conjuro
maravilloso de sus palabras o de sus gestos, el paciente quede libre de
toda molestia. El paciente pondrá en juego todos sus recursos neuróticos para obligar a su terapeuta darle la tan ansiada curación médica.
Fácilmente se comprende que una persona no entrenada ni sabedora de
lo que ocurre en estos primeros pasos, caerá en el ~bil juego del ,
paciente y éstos, por principio es un mal comienzo del tratamiento.
Una ~en~ con una gran ~dencia de las figuras parentales me
estuvo insistiendo desde la primera entrevista que le dijera "algo" que
le curara de su angustia. Pocas sesiones después le hice ver, durante
una buena parte de la entrevista, la hostilidad inconsciente a su marido
que habla sido agravada por el nacimiento de su hijita. Al finalizar la
sesión y a manera de despido, la paciente me dijo; Doctor, usted
·nunca me dice nada, me deja sola con mis problemas.
Toda enfermedad mental, desde los trastornos del carácter hasta los
.yaves casos de psicosis, implican un estado regresh•o de la personalidad a niveles Infantiles del desarrollo. Supuestamente el terapeuta
deberá estar consciente de tal regresión y con su aclítud hará sentir el
propósito que anima al terapeuta el de rectificar estas pautas infantiles
de conducta. En todo proceso terapéutico el terapeuta también surre
Wla transitoria regresión e interpreta en términos comprensibles ei'
inconsciente de su enfermo. En teorla es fácil exponerlo, más diílcil es

�llevarlo a la prác~. Las rigideces del carácter del terapeuta le hacen
j~gar roles inadecuados a las demandas infantiles del enfermo. O bien se
·convierten en jueces severos de la conducta o caen en una tolerancia
indiscriminada ~e a la postredeso11anizan mucho más a la mente de I«.
pacientes. Esto es írecuerite en el tratamiento de los adolescentes en loe
que su oonducta plantea un desafio terapéutíco y una vigilancia COlllpicua de las propias emociones del terapeuta.
Otro aspecto que desearia enfati7.ar en la labor terapéutica, es aquel
que se refiere a las relaciones del terapéUta y el paciente.
Ya en
1911
en "Consejos al Médico en el TratamientG
Psicoanalftico".
Freud recomendaba a 1~ jóvenes analistas 11!.._necesidad de !;:vitar toda
relación extra-prúesional ya sea soci~, .!fectiva o de otro _tipo que•.
~uera el que~ establece en el consultorio. Sucede con frecuencia que loe
terapmtaa guiados por su inseguridad personal y por sus J)OCGI
logros profesionales, puederi sentirse ~~idos ante la ~resencia de
pacientes que gocen de prestigio polltico social o económico,
jrepresenta inconscientemente la madre generosa que le partici~ará de
su omnipotencia. El inexperto y novel terapeuta, puede ser seducido por
éste tipo de pacientes en_la forma de invitaciones y regalos,. sin dane
cuerita que lo que opera es una resistencia al tratamiento, una huida de
la tr~erenc:ia. Estas transgresiones a la regla, a la postre 1u
el terapeuta, pues perturban en forma definitva la mardll
venturosa del tratamiento.

»venes

pagan

La deuda de gratitud hacia Freud, por el descubrirnJento de 11
necesidad de estudiar la relacido entre m6dlco y paciente, tanto
respecto a la pute que le toca al paciente como al médico, ai¡ue
preva)eciendo.
Como sabemos Freud enseAó que todas nuestra
relaciones coa otras personas, incluyendo laa relaciones entre el
médico y el paciente, liguen la pauta de nuestras primeras ~Jacionea
con ot;as-Pff'SC)l\U. importantes de ~uestro contorno en la irtlancia Y la
niftel. Las ulteriores dificultades en las relaciones interpersonales, no

~ surgidas ~I c~lor del clima terapéutico sino otras independientes de la labor profesional, son repetiriones deformadas de
esas prta,eras relaciones de objeto. Se debe investi¡ar 'J compr=--

BOlamerite

!Para los fi:ws terapéuticos, en particular, las vicisitudes de las
\•xperienr,as dt&gt;I paciente con el médico, dado que ellas son transíeridll
del pasado f'II\O('ic,na) dd médico al presente de la relación con el ea-

fermo. Estas son las llamadas experiencias ·~contratransfcrencia".
yt.t': e: terapeuta la:. dcte~:c, debido .: GUe S:J
origen y su destino sufre los mismos procesos que cualquier otro síntoma neurótico.

'.NC\ sit&gt;o•v•-~ es pol,ibl~

Las experiencias de contratransíerencia, a _su yez, dado que pueden
surgir y estorbar el proceso psicoterapéutico, deben ser investigadas,
'COmprendidas, y si es posible, eliminadas, en términos de su trans-·
ferencia, tomando como punto de partida las experi~ncias de la
'temprana infancia del médico.
Es verdad que las pautas de nuestras posteriores relaciones interpersonales se constituyen al principio de nuestra vida, son repetidas
en nuestra vida ulterior, y pueden ser co~pl"tmdjdas a través de su
repetición con la gente en general y en particular a través de los
aspectos mutuos de la relacióa entre el médico y paciente.
Si ui cierto que el terapeuta tiene que evitar reacciones ante los datos
del paciente en términos de su propia vida, ésto significa que debe
tener suficientes fuentes de satisfacción y seguridad en su vida no
prolesional para rechazar la tentación de usar a sus pacientes para la
consecución de su satisfacción o'ieguridad personal. SI no ha conseguido obtener en la vida los logros personales que deseaba o
necesitaba, deberla darse cuenta de ello. Su actitud resr&gt;e&lt;:to a las
ruentes de insatialacc_ión.e ~elicidad-~ s~ ~da-~ entonces ser
examinada e integrada hasta el punto en que no impida su estabilidad
emotiva y su capacidad de concentrarse~bando aJ paciente. Esta
es una razón de extrema importaneii para hacer un paiconanálisia
l!!nMaJ y un requtalto del adieatramiento Pllf.!_tm psicoterapeuta.
• Por supuesto que la aí~ación de que el paciente no debe
·u na
fuente de satisfacción y seguridad para el psicoterapeuta no se refiere,
por supuesto, al trato directo, aspecto que ya se trató en párrafos
anteriores. En este inciso me refiero al peligro que el psicoterapeuta
insatisfecho puede utilizar en la rantasia los dat06 obtenidos del
paciente como una fuente sustituta de satisfacción.
Por ejemplo. un terapeuta que se siente frustrado en el área de sus
logros profesionales puede interferir en el manejo de un paciente que,
siendo joven y con gran capacidad de éxito, despertará íantasias en lt
mente del terapeuta. Este puede manejarlas de dos maneras. una
relativamente . es decir, impidiendo el progreso porque interíit·re con
la envidia del terapeuta. o en forma reparativa. lo que llevará al

ser

llll

RI

�terapeuta a una demanda excesiva de gra!i!icaciones inmoderadas.
Ambas actuaciones serán del todo incorrectas e interfieren
básicamente con los conflictos neuróticos que de éstos pueda tener fa
necesidad de prestigio del paciente.
Por estas razones la preparación del psicoterapeuta es un proceso
largo Y cuidadoso. El requisito principal que debe ser cumplido será el
análisis del propio terapeuta.
Sin esta condición no dudamos en
aseverar que una buena parte de sus genuinas intenciones para curar,
se verán interferidas por los problemas no resueltos, los cuales, de
manera inconsciente. interferirán en forma activa en la relación
personal del médico y el paciente.
La información teórica de aproximadamente tres años, que comprende programas de estudio en donde se revisarán los prin~ipalel
problemas psiquiátricos, la psi~ló~ ~inámica y la.~u¡&gt;;ervisión ~bl_ka
Je los casos a cargo de personal académicamente autorizado para eUo,
completa"n la formación profesional del psicoterapeuta.
Al comienzo de este trabajo mencioné las pei:5pectivas al futuro de 11
psiquiatrla y el desajuste entre la oferta de terapeutas y las demandas
,nacidas en los ~randes n?Cleoa de población. Esto implica la neéesidid

~e preparar no solamente a psiquiatras calificados que tengan a mano un
buen arsenal de recursos terapéuticos, sino también de poner al
alcance de psicólogos,trabajadons sociales y maeslro6, conocunientcl
de lndole psicodinámica que les permitan acercarse a la conflictiva
superficial de cierto&amp; casos. Un conocimiento que podriamos calificar
de "psicoterapia menor" y_qut&gt; comprendier! la terapia de consejo, 11
,terapia familiar. la terapia edUC!Btiva, tanto a.padres como a maestral,
b t1·rapia en dt&gt;Sajustea escolares y en las formas adecuadas para EltÍ
1
1po de terapeutas que en los af'los venideros harán falta.
1-:~ un hecho dt&gt; todos conocido que el psicólogo ha entrado a formar
partf' dnl per~onal de lai; escuelas primarias, su labor es encomiable
IIE':;dt&gt; lodos los puntos dt&gt; \'ista . pero a mi modo de ver las cosas, aúD
talt.t mucho por hacer en lo que se refiere al enfoque terapéutico que
&lt;&gt;stoi; psil·ólo~os poór111n hacer. Su trabajo se re&lt;tuce por Jo general, a
1.-sttfü:ar ~ cualificar los problrmas del niño, pero creo que su labelr
podría alcanzar nwtas más amhiciosas, si ell&lt;&gt;!i , los psicólo~os. tuvif'ran
1111;1 mejor r,repara&lt;'ión.

Lo

suc-(•dr a los m,ll'stros y trah.iJ,tclon•,_ soc.-ialt•s Su
('C!nll('tm1t•11111 cif' l.1 P&gt;-H'c&gt;&lt;lmámi1·;1 d1• la 1·1111&lt;h1et.i humana . 1•,_ aún pt~,r~
m,~11111

ysu;eu e ';!!lS';!!'\aMa!&gt; de esc~llu1 J!lliró~ogiras ~ orientación d_u ~-~,
Ne, j,)l""e~r,cfo hacer da la psico!cgln peicodinámi:a una ~~nac:ª• l)'e!''l si
deseo enfatizar que la estructura teórl~ ·del ~coanáhsis -aun con las
modificaciones surgidas en el curso de !~ años- ~nstituye el baluarte.

má (~e de 1~ psicología del Siglo XX. La concepción psicodinámica
bMlca de que gran parte de nues~ _comportamiento, neurótico_!&gt;

aonnal, está influido

\)Or procesos que s!-da~ inconscientemen~. en

·nuestra iñlerioridad, es un hecho comprobado. Aquí se aplic~ ~
Inflexible conctpcióq ~lista ~I compofia!niento hum,tno; ca&lt;!_a
ro;nportamiento que se produce tiene antecedente causal, si es que
podemos llegar a identificarlo. La concepción de que tiene que haber
una causa de nuestros act06, nos lleva al an~lisis del comportamiento.
La gente no es simplemente neurótica, normal o demente, sino que tal
vez, se dan unas reacciones con diferente significado, según su postura
ante los distintos hechos que la rodean. La labor del terapeuta en los
diferentes niveles de su actuación, tenderá necesariamente a encontrar las causas ocultas del comportamiento que llevan a
manifestaciones anormales de la conducta humana.
Finalmente quisiera terminar este articulo citando las palabras de
Freud del Prefacio para un libro de Osear Pfister. Y dice asi : .. Ahora
t,ien; la educación y la terapia guardan cierta relación reciproca. La
educación procura que determinadas disposiciones y tendl'ncias del
niflo no se conviertan en algo que pueda resultar pernicioso para el
individ'uo o para la sociedad. La terapia entra en acción cuando estas
disposiciones ya han desembocado en los sintomas. mórbidos ; pues la
otra solución posible. la de que las disposiciones estériles del niño no
conduzcan a las formaciones sustitutivas de los slntomas. sino a perversiones del carácter, es casi inat·cesible al tratamiento y por lo
,eneral tambi1n ae 11U11trae al tnfiujo del pedagoeo. La educación es una
profilaxia destinada a evitar ambas solufiones. tanto la nt&gt;urosis como
la perversión; la psicoterapi, pretende red~cir la más influible df
ambas efectuando una l'Specie de n'&lt;'ducac-ión" .
De todos conocida la influencia de Freud en la psiquiatrla conlt'mporanea . La dimensión ~icodinámica con la cual enfocó la conlluc:ta humana. ha sido el instrumento más efectivo, hasta la fecha.
para rornprender e interpretar la conflictiva de nuestros_pacienl~) t'll!1

1,1 jalón terapéutko más significativo f'n la terapia psiquiátrica dl•I
St~lo XX. Derivada de esta concepción dinámica de l.1 c-ondurta

1~

�humana. han surgido una serie de aplicaciones prácticas en otras
areas de la Cl)nducta, no siendo sus fines meramente teral)t'ulil'OS. As1
por ejempl.:,. al señalar Freud que la educación y el psicoanálisis vandt
ia mano. también está señalando la Tmportanl"ia que la psil·odinam1J
tiene en la formación psicológica del niño. Esta es un área que men'Cf
especial atención pues se deriva una actividad preventiva. l'na
psiqu1a1ra del futuro deberá tomar en cuenta estas ideas. pues como
1oda filost&gt;fia de la medicina es mejor prevenir que curar Finalmenlt
enfatizo la suposición de que en el futuro harán falta muchas personas
'que manejen asuntos de la conducta humana. la preparación y el ant
lisis personal de estas personas serán los objetivos principales de su l1rlmaciórl profesional. De otra manera es~remos expuestos a seguir®
templando pasi\'amentE' la rh.irlatanerfa. lo:- tl'ra¡x,utas de• la jungla)
las asoc1ariones psiroló¡;!iras basadas en la taumaturgia y en rl
":-oleri:-mP y qt!e impunt•nwnte men-antilizan l'I dolor humano

LAS REACCIONES EMOCIONALES

DEL NIÑO ALAS· ENFERMEDADES
YLA HOSPITALIZACION

H. Nagera M: D:

IH

-

�La reacciones emocionales a Ju enfermt,dades y las
_.talizaciones dependen del tipo y la canticlad de stress o tensión
,_;da por la enfermedad misma como un factor de realidad o por la
lllpitalización, al cual se atienden como otro factor de enorme inllmcia las fantasiaa conscientes e inconscientes que el nii\o elabora.
,ndedor de ambaa situacloñea.
.
.
Dresultado final es influenciado por muchas otras variables.
La edad del nmo por ejemplo; el balance interno de !lU nivel de
arrollo; la capacidad adaptati•• qUe 8 mismo poaee; su habilidad
pn mantenerse bajo razonable control los temores y ansiedades, la
balpitalización y los procedimientos médicos ; la actitud y reacciones
Mlicas; la actitud y reacciones de los padrea y la actitud y el ambiente
del bolpital y su personal que facilita o dificulta loa esfuerzos adop-

talivos del niflo.
llalllando en rasgos muy generales es conveniente separar el efecto
,dela tapitalización en si mlama, del efecto de la enfermedad y de las
inflDenclaa y repe,cusiooes sociales y familiares que ambos eventos
cjeran en l a ~ de la reacción del nlfto.
En..,...gos generales también se puede decir que para los niAo&amp;
- - ._dé cinco•"- el punto más vulnerable de la hospitalización lo
conatttuye la separación de la madre. La secuencia descrita por
llobstaon (1958), Bowlby (lMl&gt; y otrol de una fase de protesta.

IIIUida por una de desesperación y una tercera de aislamiento y ·
depresión~ mu fácilmente observable en niftos de esta edad que en
nin¡ón otro grupo.
Para los nif'los entre cinco y nueve o diez ai\OS el significado
paicológico y simbólico de la enfermedad y del tratamiento ocupa el
eacenario como la fuente de peligro en el lugar que la separación de los
padres ocupaba para los más pequei\oS.
De esa edad en adelante varios factores que discutiremos pueden
constituirse, aislados o combinados, en el punoo de máximo peligro. ·
En el niflO hospitalizado sus miedos, anticipaciones. fantaslas.
conceptos y distorciones alrededor de la enfermedad son importantes no
8í

�pequelw es parte de
sólo romo t·omitantes psicol~icos sino porque put•den influenciar
1
prlnngar l;i Pllf&lt;'rrn&lt;'daci , Blow. 19.'iR. p. :,!kll
Para dar un Pjempl;,
gráf1ro l'onsu1eren romo un niño !'Xcitado y ,1temorizado anlt•s de un
pnl&lt;·1•&lt;f1m1rn10 ol)('ratario ptwcle neces itar rr,ayorrs cantidades dr
,-1'fl;1t" 11,- ;11u&gt;strs 1co!-. rnn e l \·on:nitant l' p&lt;'ligro que Psto implica
l'ur "' ra pa r ll'.
la l'X¡&gt;&lt;'nen\·i;1 pr&lt;-sentl' den1111.•stra que la,hosp1tahzan,1nrs. especialme nte cuando no st· utilizan l'iertns cuidad.

p11t•d1•11 ¡&gt;rt'('IJlllar o r onducir a \·arios tipos dr prohlrmas t•rnil&lt;·ion;ilr,.
t•n ,111!11111,s niñ~ . a !-i romo a fectar su futuro dc-sarrollo l'm0&lt;·mnal 1
11t·r~11n.1 hdacl
·
f:ietort-s son responsahl!'s aqu1 inl'lu~endo la separanon dt•I
ho¡?ar ~ cit' 1,,~ padres &lt;especialmente en los niños menores de cinco
años '. operar iones : manipulaciones médicas dolorosas. traumáti{'()S
t esl)('(·1alrne nte s i son
repetidas y no se prepara al niño 1: enfcrm&lt;'dades crónicas de varios tipos : la inmovilización : el peligro de
mu~rte: la actitud del hospital en términos de reglas de visitación; la
actitud Y educación del personal hospitalario tmédicos . enfermeras.
etc l con respecto a las necesidades emocionaJes de nii"los de varias
\';m n~

roades :
la road del niño:
el estado del desarrollo que está
atravesando el niño en las varias áreas do la personalidad; los
rec~r:5os con que cuenta por ejemplo de parte de! yo como el grado de
habih_dad alcanzado en términos de comprender; las experiencias
anteriores en la vida del niño tincluyendo la vida en general y otros
contactos con médicos Y hospitales en particular); la relación madrehijo o '))adres-hijo : el estado general de salud emocional de la familia.
etc.
Esta lista aunque parece larga es en realidad breve y no cubre todo&amp;
los frentes. Sin embargo, indica la complejidad del tema que tratamos. Dadas las limitaciones de tiempo y espacio voy a enfatizar la
importancia de examinar todos estos problemas desde el punto de
vis ta de l nivel d e desarrollo que ha alcanzarlo nuesrro nii'lo pacie nte.
Como decla ,
la s eparac\óo rle los p.idrt'S que ocurre con la
hosp1·1a r1zac1ºón es una de las caus:is más nwnd onadas d e complicaciones posteriores.
Sin embargo,
esto depende
fundamentalmen~e de la edad del nii'lo y rlt'I ni\'d de su des arrollo
emocional.
El infante. hasta los rlos años de t&gt;dad ;1proximadamPnte sufre intensamente de lo que llamamo!- " an~ustia dt• st•pan1l'i ón". El niño

un sistema, d7 uns,unidad l&gt;il'lógic~, ~onstitl!ido

por él y. su madre.

A esta unidad biológica determinada g~né-

bcament~ se :1ñaden pronto lazos psicológicos intensos de naturaleza
primitiva a esta temprana edad. Es por esta razón qµe la separación
del niño de su madre en esta época produce una angustia biológica vital.
Esta angustia tiene a mi juicio valor de sobrevivencia y ha sido
determinada posiblem~nte a través de rnillones·de aftos de evolución
de la especie humana. Esta misma angustia de.separación
bien
visible en la mayoría de las especies animales. Entre los humanos es
probable que la super-estructura social y · cultural que hemos
desarrollado tienda a ocultar su importancia.
t. "angustia de separación" alcanza su pico m ~- en algún

es

momento entre los diez y los dieciocho meses, aunque continúa en
proporciones marcadas hasta alrededor de los dos a&amp;s y medio. ,
De ahí en adelante ee mucho menos mali¡na pero todavía afecta a 1~.
ni6os aunque en grados muy variables hasta la edad de cinco aoos
aproximadamente.
Sin embargo, entre los dos aftos y medio, a los cinco años el niño
•
•
comienza a adquirir la capacidad de tolerar separaciones de la madre por periodos limitados de tiempo y en situaciones controladas,
especialmente cuando ha sioo bien preparado
·mismas. Esto se
hace posible por avances en el yo y en las relaciones de objeto que le
permíten ahora aceptar por periodos lqnitados la fijura de un subs1
,litulo materno en la ausencia de la misma. Esto explica porque la

paralas

edad ideal de entrada en el kindergarten es generalmente entre los dos
arios y medio o tres y raramente antes.
Por la misma razón ,
tradicionalmente la época de empezar el colegio eque ocupa todo el dia &gt;
es alrededor de los cinco o seis aftos de edad.
Debemos tomar en cuenta también que un niño de tres o cuatro anos
que en condiciones normales ha adquir ido la capacidad de separarse de
la madre s in angustia y que acepta substitutos maternos. cuando está
'enrenno, tiene fiebre, dolor, ·miedo o está herido no se encuentra en
c:ondiciones normales. Como sabemos en tales situaciones la ~onducta
del niño es regresiva , regresando a niYeles de funcionamiento Y
necesidad más primitivOIS y apropiados para un ni6o máS pequei\o que

su edad presente.
Esto se debe a que los avances en el nivel de desarrollo del nino,
especialmente en el área del yo son inestables y tentativa s por periodos
119

�considerables de tiempo después que han sido alcanzad~. Toma pues
un cierto transcurso de tiempo para que se establezcan per.
manentemente y para que puedan resistir con éxito ciertos tipos dé
stresses.
Afortunadamente las hospitalizaciones necesarias hoy en dia soa
generalménte cortas.
Esto se lo agradecemos a los progresiv••
médicos y quirúrgicos, a los antibióticos, a la prevención de ciertas
enfermedades como la poliomieliti~, etc. En el pasado separaciones
de la madre prolongadas durante el primer afio de la vida resultaban en
ocasión en el temido cuadro de marasmo en que esencialmente el nifto
se morfa lentamente sin aparente razón. El Dr. Spitz &lt;1945) ( 1946) ha
demostrando convincentemente cómo ias separ~ooes de la madre bajo
ciertas condiciones resultan en los cuadros cltnicos que describiera
como hospitalismo y depresiones anacljücas, cuadros con las que todol
estamos familiatizados.

Aún más importante Anna Freud, Ptovence and Lipton y muchas
otros han demostrado también convincentemente que el nitlo (hasta iG1
18 meses de edad) cuando es privado de la presencia de la madre y dal
estimulo que la misma provee es un niño cuya maduración biológica se
retrasa considerablemente. Por ejemplo, no sostiene la cabeza a iGI
tres meees, no se sienta a los seis, el caminar y el lenguaje no aparecea
al momento adecuado. etc. También sabemos que si la separación se
prolonga indebidamente un daño irreversible ocurre en las funciones
congnitivas e intelectuales del infante. De hecho su coeficiente de
inteligencia seré siempre menor del pote.ncial que originalmente tenla.
La estimulación que la madre le provee al infante diariamente en el
desempeño de sus funciones ma~rnales activa procesos biológicos que
ltavorecen la deudritlzación, la rapidez con que la mielivización ~
en la·s vfas nerviosas y aumentan el-grado de ~ascularización de ciertas
áreas del cerebro. En otras palabras, se promueve la maduración del
sistema nervioso central de tal manera que en condiciones ideales el
grado de desarrollo alcanzado se aproxima notablemente al potencial
gen~ticoqueel nitlo ha he,:edado. Me he referido a estos problemas en
detalle en otra publicación a la cual se pueden referir los interesad«-.
He insistido en estos efectos de la separación de la madre del nillo
,...pequeno para recalcar que aparte de la influencia que la misma pueda
tener en el curso de la enfermedad presente. o del proceso quirúrgico, o
de las difku.ltades que pase t&gt;I manejo del nino en la sala, o las con·
90

¡ej;uer.cias GUC lu misma pueda tener para su ctP~Í'rollo emocion~I o
posiuies llt:Ulv&amp;is posterioré!S, hay otras repercusiones !?(} menl's !mportantes. El nii'io está pues en medio de un proc~_o de desarrollo que
ita un mínimo de condiciones para que continúen en su curso de
ideal. Situaciones que interfieren con estas condiciones tales
como las separaciones prolongadas y no planea~as pueden afectar ese
desarrollo de una manera perman~nte y negativa.
.
Es claro también que a partir del quinto ai\o de la_ vida, _ la.

::ra

hospitalización no constituye ~na interferencia con los procesos
descritos y la separación no es el factor de peligro, excepto en con•

diciones muy trawnéticas y desfavorables.
~odo lo descrito tiende a demostrar la interacción de procesos
biológicos y psicológicos que. movilizan, en ac:ción combinada Y tero·
pranamente en la vida, el desarrollo de los varios aspectos de ~a personalidad del nifio. Es esencial
la bospitali2ación de los ruños se
considere desde este punto de vista para que no constituya una interferencia con tales procesos, o que al menos, cuando inevitable, ésta
'sel de un cárActer mlnimo. Noten también que nos hemos estado
refiriendo al mismo tiempo al nivel y la calidad de las relacio?es objetables que el nil\o ha alcanzado a varias edades 'Y c~~ la
hospitalización pudiera interferir con estos avances. Un conocuruento
preciso de estos procesos del desarrollo del niilo es 1~ úni~ manera de
lantear inteligentemente una hospitalización, al.mismo tiempo &lt;1':1e se
miniJl\i7.ace O evitan las posibles repercusiones negativas que la m.sma

que

l:

pudiera tener. particularmente a e&amp;des tempranas.
·Por la misma razón es importante estar familiarizados con las
peculiaridades de 108 procesos mentales y los p1'ocesos del ~nsa~iento
en nil'to de varias edades. El nivel de eficiencia de func1onam1ento
lyoico varia de acuerdo con este último factor.
.
.
Por
ejemplo,
examinemos
la
capacidad
de
comprensión
que
llenen
los
1
niños con respecto a conceptos tales como la muerte y las en•
fennedades. Conceptos que están estrechamente vinculados en
nuestra mente con hospitales.
El concepto de la muerte es algo que se adquiere en etapas
progresivas durante la niñez. No es generalmente hasta los once a~os
de edad que el niño es capaz de comprender claramente todas las. 1~plicaciones y consecuencias de tal fenómeno. Quizá es por esa misma
razón que en la mente de) niño la muerte es una cosa terrible. porque es
91

�'vista como

~~ castigo,

una separación forzada de los 80:'CS que.idos,

externas sino que es un producto de la enfermedad misma.

Esto es

.1como un ex_ilio del cual uno no puede volver porque Dios u otl'tl
seres ~umanos poderosos lo impiden. Es visto como un rechazo,
11111

debido a las cualidades concretistas y animisticas de los procesos del
p11118IDiento ttpicos de los nif'los. Anna Freuo (1952) ha. óbservado
también que cuando la ansiedad deriva de las fantasías que acompaftan al dolor es mínima, los niños toleran el dolor mejor y lo olvidan

Exac~entelo mismo ocurre con el concepto de la enfermedad. La
tendencia generaJ es a interpretar
misma como un castigo ataq~~ ~dista por su mala conducta O por transgresior:e_º :
,prohib1~1ones de los padres, etc. Esta confusión persiste hasta los ocho

rápidamente.
Todo esto nos debe alertar a la necesidad de planear la
hospitalización cuidadosamente, a lo que nos referimos e.n unos

exclusión dado que la idea de que uno deja de existir no la pueden entender como decíamos hasta los once o los doce años.

la

41 los ~ez anos de edad.

IIICJOlentos.
Con frecuencia las reacciones negativas que resultan de enfermedades, procedimientos médicos y hospitalizaciones son el

Si a ~ esto le al\adimos que muchos ninos han sufrido la pá'dida
de familiares en el curso de hospitalizaciones o han oido historias de
distintos
tipos acerca de las cosas "tern' bles" que pasan en ¡os
.

'resultado de traumas.
Estos traumas pueden ser menores pero que se repiten y acaban
teniendo un efecto acumulativo, o es una situación traumátic._a masiva. ,
Con el ejercicio de cuidado las situaciones traumáticas o potencialrnen&amp;e trawnáticas pueden ser evitadas en buena medida. Pero esto requiere
~ preparación adecuada del niño y del adolescente por medio de su
formación que está de acuerdo con la edad y nivel de comprensión.
Una situación "traumática" es un estado psicológico en el cual el yo
pierde la capacidad de mantener control sobre la ansiedad que se
•l)()dera de él y de la situación que lo provoca. Como resultado. el yo es
~ado por la ansiedad y se paraliza, o regresa en su nivel de fun-

Pero inclusive entonces el grado de COOI·
P~ón aunque ha conducido a un entendimiento más reaUstico
continóa mezclado con fantasías del tipo a que nos hemos refen'do
Estos ti
.
.
enen un carácter u_ruversal en el inconsciente de todos kl
~res humanos e inclusive muchos adultos tienden, en algún nivel, a
interpretar su enfermedad como un castigo.

hospitales. comprenderemos la inusitada cantidad de fantaslas y
ansiedades que médicos, tratamientos y hospitales pueden provocar en
el muchacho. ·· A todo lo anterior hay que afladirle la tendencia al
pensami':"to concretista caracterfstica del nino. Esto hace que tienda
a tom~ literalmente las historias, ficticias o reales, que ha ofdo y que se
les aphque a si mismo sin las modificaciones o correcciones necesarias.
Producen asf de cuando en cuando distorciones realmente sor, prendentes. que con frecuencia explican los desórdenes de conducta
' que se pueden observar en el hospital y la ansiedad desmedida que en
ocasión se observa. En otras palabras, las enfermedades las
hospitalizaciones y la muerte siempre tienen un significado simbólico,
cualquiera que sea la realidad presente en la mente del nifto.
Lo mismo es ciert.o del papel que el dolor jue ga en todo esto. En
bue~ medida depende de la significación simbólica y psicológica que
adquie~ Yde las f~ntasfas que lo acompanan. Dada la íorma en que el
pensamiento del milo funciona el niño que sufre dolor &lt;por cualquier
razón qllt' St'a I es un niño que se cree y que se siente maltratado
pers~du. castigado y amenazado de muerte, como Anna Freud ~
señalado , 1952 1• Esta interpre tación de1 nif'lo es la norma universal
aún .en aquellos &lt;·asos en que &lt;•I dolor 110 resulta de manipulaciones
92

cionamiento.
Vamos a referimos ahora al tipo de reacción y manifestaciones
tlf.nicas que se observan más frecuentemente durante un periodo de
hospitalización. Tengamos en cuenta sin embargo que ~s ~mas

r.cciooes se observan en -~ón en el hogar cuando el ni6o está enJermo.
't.
También debemos tener en cuenta que a veces la reacción .a_parece

lan:Uamente durante el periodo de con~alesceocia.
Regresiones de la conducta y del funcionamiento, de varios tipoa
están a la cabeza de la lista. Incluyen por ejemplo la aparición de
síntomas tales como enuresis, encopresis o ambas. en niftos que y,:.
habían adquirido un buen control esfecite.r iano. Ya mencionamos . . .
:aquellas adquisiciones· del yo obtenldaa más· recientemente son 111
JXimeras en abandonarse. Por tanto ml4:.ntras mu cer~a~• ti
momento por ejemplo del entrenamiento esfintesiano a la apanc1ón ~
ia
erúermedad o la hospitalización, mayor· el riesgo de que el Me.
'
..
93

�abandone al menos por unos dfas o semanas la ·función que ya habla
adq.uirido. En casos más severos estos síntomas pueden perdurarpw
vanos años como evidencia de la seriedad del disturbio desencadenado
por la hospitalización. El tratamiento psiquiátrico es en este caso
imperativo dada las repercusiones negativas que estos ( y airas
sfntomas acompañantes) pueden tener en el futuro desarrollo de la
personalidad.
Otro ejemplo de regresión es el caso de niños que han aprendido 1
hablar recientemente, ya en sentencias y que abandonan esta funciál
retornando al lenguaje más infantil que hablan dejado atrás. Lo mismo
ocurre con la capacidad de caminar que abandonan si era de recieme
adquisición.
Uno de los factores contribuyentes a estas regresiones relacionado
con la hospitalización es la situación especial de pasividad e infantilismo en que se coloca a los pacientes, tanto nifloa como adultos,
en los hospitales. Se les viste, ~ les baña, se les alimenta se les dan
dietas especiales. se toma posesión de sus funciones evacu;doras, etc.
, En una palabra tomamos posesión del cuerpo del paciente.
Anna Freud C1952) ha seftalado como no es sólo los pacientes adula
que r~iente~ esto. al contrario, los niftos, incluyendo niftos pequm •
también resienten esta situación. Están acostumbrados 8 que sea la
madre quien manipula sus cuerpos y se encuentran de pronto con que
una persona extrafta toma posesión de estas funciones, que constituyen
una parte esencial de la interna relación que existe entre madres e
1
hijos. Esto no es bienvenido por los infantes que lo experiencian como
una interferencia masiva con la relación madre-hijo, hasta eJ punto
que tales intervenciones son resistidas activamente.
En el caso de niños mayores que han adquirido la habilidad de controlar personalmente las varias funciones de) cuerpo sucede Jo mismo.
F.stos son niños que se alimentan a sf mismos, se visten y bailan
solos, al mismo tiempo que ya atienden independientemente a SIII
~unciones -~e evacuación. La pérdida de los controles del yo que la
interferencia con estas !unciones representa tiende a provocarles una
marcada ansiedad. Actúa por lo tanto esta interferencia como una
seducción a regresar a niveles más infantiles de funcionamiento, 1111
hecho que consltituye una gran amenaza para el yo de aquéllOI
muchachos que ya han adquirido esaa funciones.
Por razones similares la desnudez a que son sometidos en exámenes

m«Sicos los niños ya en el periodo de latencia es una fuente de ansiedad
Jresentimiento. Estos niños ya han adquirido los sentimientos de
J1111or y verguenza del adulto ante la desnudez del cuerpo en presencia
• extraftos. No es necesario decir que todos estos sentimientos se
deben tomar en cuenta y respetar.
Olro6 tipos de regresiones observadas f~uentemente en niños
pequeftos e infantiles, es el retomo del hábito de:chuparse los dedos que•
Wún abandonado o la demanda por el biber(lh que ya hablan dejado
alrú.
Aumentos en la demanda de atención
comunes disolviéndose en •
16grimas y gritos cuando se les frustra, cosa que ya no habla sucedido
en meses. A veces la cosa se convierte en una pataleta de las tlpicas
para el segundo año de la vida. Sólo que ahora el niño es mucho mayor.
También se observa la producción de conductas altamente negativas,
llllltiles, agresivas y hasta destructivas.
Trastornos del sueno de varios tipos son comunes, tales como
clflCUltades en quedarse dormido: demandas por la presencia d~
adulta y más particularmente pesadillas que le despier~n
m~ asustado. El contenido de lu mismas está con frecuencia
relacionado con las experiencias hospitalarias.
Cambios rápidos de humor que
d ~ un t~o depresivo hasta uno
lle mÚCba excitación que se acompdan de "conductas majaderas"_.
Estas últimas.ocurren alrededor de la alimentación Y la dieta que se
convierte en una pesadilla para los padres y para el staff del hospit.l.
CuOI de diabetes juvenil son un ejemplo Upico sino notorio de las

son

~p¡i\ia

vam

ltificultades de este tipo.
Taquicardia, palpitaciones, hiperventilación, diarrea, et.e., son
extraordinariamente frecuentes en niftos que se mantinen ansiosos.
Reacciones de conversión histérica de vario&amp; tipos no son raras.
Tienden a afectar la musculatura extrakla a los órganos sensoriales.
Es interesante notar que algunos de los stntom~ genuinos de la en'.ennedad ~ ·posteriormente incorporados y uWJr.ados como ~odelos
• • mantener ciertas cooversiones blatéricaa. tales como e)e!Jlplo:
"'1litos, afonia. disturbios de la visión, de la marcha. etc. La mayorla
de estas conversiones histéricas son de corta duración (dias o a lo más
·••semanas&gt; . Tienden a desaparecer tan pronto como el nifto regana ·
111 equilibrio emocional y disminuye la sit~ción de tensión excesiva
ocasionada por la enfermedad.
95

�~asi~na_lmente se observan reacciones algo más alarmantes del tipo
de d1sOC1ac1ones de carácter reactivos, tales como amnesias O estadas
~udo-delirantes. Estos últimos son diffciles· de diferenciar con b
verdaderos delirios producidos por drogas, fiebres altas, etc.
._~s intervenci~nes quirúrgicas ~ienen siempre un impacto y
significado espec¡al en los niflos que depende en parte del nivel de
desarrollo psicológico que los mismos han alcanµdo. Alrededor delas
intervenciones quirúrgicas se tienden a activar; re-activar, organizar
Y racionalizar las fantasías universales de
atacados sometidos
~ubyugados o daf\ados ffsicamente o ·castrados. Como' Anna Freud
&lt;1~) remarca estas fantasías son parte del coi:atenido común y normal
de la mente de los niños de muchas edades. Asf por ejemplo en la fue
1
fálica-edipeca el ~iedo inconsciente de castraciór) es tipico. No es apresado directamente pero en forma simbólica como un miedo de cid)
corporal que tiende a concentrarse en ciertas partes y órganos. Es pcr
eso que en los niños entre tres y seis años desarrollan un inusitado in;terés cuando observan por ejemplo un cojo, aÍguien que ha perdido 111
brazo, una oreja o es ciego.
·
·
·

ser

Este interés se acompaña de ansiedad bien aparente y de múltiples
preguntas a los padres. Detrás de todo, lo cual aparece la pregunta,

,me puede esto pasar a mf?.
Una intervención quirorgica es por lo tanto un magnifico vehlculo
para tales fantasias. De abf que especial cuidado y preparación son
necesarios en el caso de niAos que deben sufrir una operación. De esta
mantta podemos evitar el dafto psicológico potencial de que SOII
capaces. Noten, que este da-flo no está casi nunca relacionado con 11
seriedad o gr~vedad de la operación sino con el significado simbólico de
las mismas Y con el tipo, intensidad y distorciones de las fantaslu
asociadas con las mismas.
Como ya seftalará reacciones muy similares a las que ocurren en la
casa puden ocurrir también en el hogar. Quizá menos frecuentemente
Y men«E intensas. dado que no se aftade la ansiedad y las com·
plicacicnes creadas por la _separación implfcita en la hospitalizacioa.
Además algunos niños. -incluyendo la.mayorfa de los nill~ menores de
cuatro o cinco años-, necesitan una cierta constancia perceptiva. Es
decir se ~organizan fácilmente en un ambiente perceptivo nuevo oen
11tra~ palabras cuando no están en el lugar con que tienen familiaridad
romo si§ bogares. En la ausencia de los padres esta reacción tiende a
ocurrir con más facilidad.

Es similarmente disruptivQ para el nifio el tener: que relácionarse
iúbitamente con pei:s~a~ ~añas y descohociclás.. Esta situación es
.
-·
agravada.por las funciones que estas personas desempeftan incluyendo
la adJ:runistración de inyecciones, medicinas, curas, etc.
Otro factor importante en todo esto es la realización de parte del
profesiolla.J.ista de que los niflo8 tienen un nivel de tolerancia par~
dolor ~ bajo
el adulto. Esto es cierto del dolor ffsico y de la
pena
?omo ade~ car~
·sufici~!_es ~
yok:os para meotener control cuando son coii{rootados con dolor,
llliedo, temldn; ansiedad, tienden a desorganizarse fácilmente en .
presencia de los mismos. Como consecuencia de·esa desorganización
'prociucen mal adaptativas,
negativistas,·
hostiles y hasta
destructivas.··
·

ei

que

p.,i~ca.

ere

_DebemOtl reali7.ar que al igual que una fiebre_alta es una adaptación
flSi~l~ l ~ prQCeSO infeccioso, también· el ni.fto produce adaptaciones pslcolqpcas al stress de la hospitali7.adflii y la enfermedad.
Por Jo tanto muchos de los slntomas que observamos deben ser considerados en buena medida como reactivos. Lo mismo es cierto de
las conductas negativistas y m~jaderfas que ocurren en Ju salas
pediitricas y que tanto irritan, en ocasión, al persooal .responsable por.
Íos Ídloa, m6dicoe ; enfennerÜIncluidos. · ·
·
Deüfque muchatolerancia y comprensión~ neceurias antes de
tratar de iluminar por varios D)edlas las condt.tctp indeseables."

Como en el caso de la fiebre, antes de elinunarla, se debe compreÍadei- ~ es el procéso lñíecct~a la cual le debe SU presencia, U(
también • necesario comprender lu fan~,
conflictos y anllledades que determinan loe sJntomas y conductas indeseables. Sólo
'-a( ~ ayudar lnt.eli~n~ente _al ni&amp;&gt; a controlar la amiedad
excesiva y • uWiur
mú valor ada~cional para responder
1 lai necesidades ¡rictku-de la enfermedad.
Debo ·ins.istir en que muchas de las reacciones descritas son
-~librioa psicológicol que generalmente tienen 1111 carácter
transltuio y que Uenden a desaparecer en el curso de unos dias o a lo
mú varias
Aunque ió anterior es cierto, probablemente de la
mayor1a de III caaoa, en un omaero limitado de casos el curso de Jos
ev• ea diferente. Como bien saben los Jlllquiatru infantiles y los
pediat...., no es raro p -toi .i:iedré. de nib ron serios dil&amp;urbios
emocJana1e1 de carécter permanente y larga ~ación, relacionen el

mediae•

semana.

96

W1

�'co~ienzo de los disturbios con una enfermedad o una hospitalizaci6n.
De ahl la importancia de utilizar medidas preventivas.
·
· ·e omprenderemos también que tales experiéncias en la nibez ~
frecuencia determinan las actitudes inconscientes del adulto hacia
enfermedades, los rodeos y los hospitales. Es claro ahora QUI! 11
somos negligentes con e) nifio DOS estamos complicando vida como
médieo!S &lt;al menos Ja vida ·de Jos colegas
tratan adultos): Se dice,
no
razón que i. calidad de las expenencias iniciales en el kindergarten tienen la capacidad de deltruir nuestro interés en escuela

la

que

sin

)a

ia

y el aprendizaje por el resto de la vida, si esta~'fueran negativas. De

la misma mnera, estas primeras éxperiencias con médicOI y
hospitales, determinan en cierta medida la : calj~ futura -de la
relación médico-paciente en muchos casos.
,
La ~ demuestra que muchos padres que son diflciles y
hasta -in'aciooa.lea cuando s~ nÍ6os necesitan hospitalización o Intervenciones quirúrgicas, sufrieron ellos mismos experiencias muy
negatívas CCIII la profesión médica y hospitales en su propia niftez.
Tales padres tienden a i n f l ~ negativamente y de manera in•
consciente la-actitud de sus niftos para los médicas y el hospital,. al
pasarles a los mismos sus propias ansiedades inconscientes.
' Tengan .- cuenta que el nffio. es partil del sistema social
conatituidD por la unidad familiar. · En ese sistema
1
las enfermedades, hospitalizaciones, etc., : crean una situacidn
dinámica nueva. que puede influenciar los resultados politivOI
negativamente. Laa enfermedades severas del nil'lo pueden crear
crisis muy reales &lt; por ejemplo en el manejo diario de la familia) J
crisis de naturaleza emocional. No sólo los padres son afectados sino
también loa hermanos, hermanas, abuelos, tlos, etc.
Las reaccione&amp; son naturalmente muy variadasy ·de&amp;m ser -•
tudiadu coo gran cuidado, puesto que intervenciones de variOI tipal
pudieran ser aconsejables. Baste decir que ocasionalmente la reacción
familiar a la enfermedad hospital puede tender a ignorar las
necesidades emocionales del miembro enfenno.
Prugh 11972\ and Richmond &lt;1958&gt; nos han llamado la atención a una
secuencia común en la reacción familiar ante enfermedades severas de
los hijos.
Ellos describen una preocupación realistica Inicial que es seguidl

n Una fase de nega~i~ e incredulidad que puede durar semanas 0

meses.

· _2} Una fase de temor y furstración, acompadado de sentimientos
depresivos, culpabilidad, cJe recriminaciones y de desacuerdos
ll)~tales, ~entras los padres tratan de desplazar "la culpa" de unos a
oln&gt;I,· al m~co. etc.
3) ,La. fue ~e adquisición de información y del planeamiento intelig~te, · inc.luyendo la necesida~ de vivir co~ un cierto grado de incerµdumbre.
.' ·
.
.

~ sigqientes factores pudieran ~ultar de utilidad cltnica cuando
ltatamos de evaluar~ riesgo envuelto en una hospitalización asl como
la ~ible severidad y duración de la reacción.
1) La edad y el nivel del desa.rroUo def nifto. Mientras más
peque6os
más problemáticos y mayores los riesgos.
1

2) Niftos identificados previamente como con problemas psiquiátricos
series constituyen un mayor riesgo.
3)

Tratan de determinar si el .~ftc? ~ adquirido o no la capacidad de

'.aepararse de la madre y de aceptar uu fiiura materna su~tituti~:
,Si este no es el caso, el riesgo es mayor y serla CÓnveniente permitirle a
la madre acompaftar al niño durante la hospibllización.
Es fácil concluir que todas aquAllaa laospitallzaciones O in•
lervenciones quinu-gicas que son de car6cter electivo debieron
posponerse basta que el niño adquiera
capacidad.
4) Es conveniente explorar en ~illOI generales si el niño tiene o no
habilidad para expresar verbalmente sus ansiedades, fantaslas y
misconcepciones asf como la habilidad de reaccionar expresivamente.
La capacidad de llorar o expresar verbalmente o de otras maneras
razonables au hostilidad y el hecho de que está bravo.
Mientras mayor e1 Ja facilidad del niño en este sentido mejor
protegido es~ para las experiencias que se avecinan.
, 5) Exploren en términoa generales como el nmo reacciona ante
lituacione1 nuevu espectelmente las que Uenden a provocar ansiedad.
Tengan en cuenta que las holpltallzaciones y manipulaciones médicas
pertenecen en este grupo de experiencias.

esta

As! noe podem01 hacer una idea general tle lo que podemos expresar,
al mismo tiempo que tomamos medidas especiales para proteger a·
aquéllos que tienden a reaccionar ex.ageradamente.
ll SI el nloo tiene que ser hospitalizado la capacidad de relacionarse

por;
93•

99

�con otros niños es importante. Bien die~ el refrán que la miseria gusta
de compaiifa. De todos modos, es a veces sorprendente la'cantidadde
soporte que los ni6os obtienen unos a otros.
7) Es importante determinar el balance en la ~ente del nifto entre 111
entendimiento realistico de la enfermedad . los procedim.ientc.
médicos oquirw¡icos «p. van a ser empleados·fo la hospitalización) y
las fantas~ y m i s ~ ~ con' ias miamaa. B11i
balanee" tlebe estar dellnitivarnente en favor de la concepcWI
reaUstica, al menos en aquéllos ni6os- que hah adquirido una ciérta
capacidad de comprender.
·
1

-T«:ngan en cuenta que como ya hemos visto la mayor parte del da6o,
es causado por \u fantasfas y mis concepclooes:y no por la realidad de
tl,a situación. En otras palabras, por la interpretación que el nifto le da a
la experiencia.
.
Para lograr un balance adecuado del tipo mencionado necesitamm
~ntar con la cooperación de los padres para trlinsmitir la informacicln
apropiada. Desgraciadamente, como ya h~os visto, no todos los
padres son capaces de llenar esta encomien~. El pediatra, el
cirujano Y si es necesario el psiquiatra infantil 14!ndrén que preparar al
muchacho.
Y ya para finalizar WI08 comentarios de náturaleza general que
pueden cW- una idea, del tipo de lntervencionea pncttcu que son
posibles.

' 1) La informacidn que el nifto necesita, inclwendo una descripción
adecuada de lo que debe esperar, tiene que ser dada a un n1vei'
apropiado para su edad. La informclón debe ser ver(dica aunque
comunicado en forma no traumática, ni alarmante. Si el procet0
Implica ~ esto ~ -ser es.¡,llcado incluyemo todo lo qoe se va 1
bacer para reducú'lo al
Üf
¡.-~tribuclda que'eJ do

mfnimo como

mismo puede hacer.

·-

·

Todo esto se dice más fácil que se hace, ~ que los niftos hasta
cierta edad son incapaces de distinguir claramente eotre el sufrimiento
causado por la enfermedad y el ocasionado por lo&amp; tfatamient.os que 11
uWiza!l en la curaciúi de la enfermedad.
La mayorfa de loe niftos interpretan las manipulaciones médicaa
como un c.stl¡o por trans¡resfones, desobediencias, etc. Este
elemento permanecer4 presente en algún graclo a pesar de la confrontación con la realidad. Menclonam0&amp; anteriormente, quienes se

100

de~ !!ivoly~ en~ proceso de ~ormar al ~ - ~ m:iportante en es~e
caso es realizar que estamos tratando de evit4rle al niño traumas.

Esto ~ logra Mndole tantas oportunidades co~o sea· posible para_que
se prepare para hacerle frente al miedo, la ans~d, las fantasfas y el
dolor que los distintos procedimientos puedeñ: provocar. Si esto se
puede acompaftar de una comprensión adecuada de parte del nifto
mejor todavía. Pero como hemos mencionado , :esto último, dadas las
varias limitaciones de los niños de distintas edades es sólo posible, en
la mayoria de los casos, de manera limitada.
2) La información debe ser impartida con suficiente anticipación
para darle tiempo al yo del nüiÓ a prepararse. Un periodo de seis u
ocho dias parece rar.onable. Durante este tieltlpo se deben contestar
!as preguntas que el ni6o haga con sensibilidad y sin engaftos o
ctistorciones.
·
3) Una visita previa de corta duración al hospital puede ser de valor
en muchos casos.
4) El establecimiento de horas de yis!tas liberales y generosas son
esenciales en bolpital~ pediátricos. En _caaos necesarios se ~
bicer arreglos para que la madre permanezca con eJ nüio permanentemente. Hoy en dfa esto es una pr6c~ corriente que desde
Juego debe mantenerle. En la •ca pre-antibl6tica el miedo a las infecciones era un obst.Aculo serio fil este sentido.
5) Es bnportate especialmente en el caso de ni/los pequeftos que se les
permita llevar aJgdn objeto de la casa. Uno o más juguetes por
ejemplo a aquéllCJs que todavia hacen uso de_un ob~ transicional
como una fragadita o un osito, también se ~ debe permitir que lo
lleven al hospital. El valor soportivo de estos varios objetos es
tremendo para el nifto. La ayuda que le ofrecen para mantener _control
sobre las emociones, el miedo y laa funciones del yo es incalculable
dado que constituyen un luolfmbolico de importancia coa el hogar y los
~dres.
de
.
6) Llamadas por teWfono 'para nifto&amp; algo mayorcitos pueden ser
gran
valor en que mantienen el contacto del nlfto con el bogar y los ·padres.
eontrarestan adema laa fantaafas incomcieotes de deserción y de
'abandonami«lto que tienden a popular la mente del nioo ho_spitalizado.
7) Es necesario que lu enfermeras "J. médicos tomen algún ti~po
•para explicarle al niflo los procedimientos a que loa van a someter y el
dolor que eato puede envolver.
101

�Naturalmente el niño debe en esta
de modo limitado .
edad de comprender aunque
.

sea

Con frecuencia • los m édicos Y enfermeras ulta
~nsando qu~ sólo consiguen alarmar ai .fJC
n lo que van a hacer
ruega a &lt;:ooperar Y se pone violento
nifio que entonces llora, ae
reacción ocurre con frecue .
. Desde luego que este tipo de
nc1a cuando se sigue el
. .
estoy aconsejando. Sin embargo
. .
Pl'ocedimiento que
aunqw inconveniente par 1 • a ~u J_wcio_esta preparación del niAo,
Wl trawna mucho mayor aEse ~::~1orusta, reduce el potencial para
·
_. ,1cularme t ·
con los procedimientos méd·
. n e importante en relacicln
.
· icos que ocasionan dol
para el un asalto a la int...,ridad c1s· d
oro que representa
· P
-e
1ca e su cuerpo
·
·
. or otro lado• en s1·tuac1ones
como ésta t
.·
existe una manera perfecta o ideal d
~~os_que aceptar que no
e maneJar estos obl
tanto, estamos hablando en términos d I
pr emas. Por lo
A uda
e mal menor.
Y a veces, cuando al mismo U
al niño se le permite que manipul l empo que se le explican las cosu
.
e a máscara que
.anestesia por ejemplo. En un intent
se~• usar para la
muchacho se
ed
o de capturar la inauguración del
pu

en comparar a la

astronautas
Los .
que usan los pilotos O •.
m1Smo se puede h
jeringuillas, el estetésc
acer en relación con laa

opo, etc.

8) En el caso de intervenciones
.
.
.
niftol de cualquier edad con truto!.uinlrgica~ en ruDo&amp; peqlfeftos o en

sejable que la madre este p. - t I Pllqw,tricoa seven. es •c.
.
• - • e a momento de la seda operativa Y que lo acompane b
CJón pre,
_,;:· asta el salón de
.
r-1m11armente, la madre debe esta
operaciones.
anestesia.
·
r presente cuando el nifto sale de 11
9) La restricciones de movimiento

el

reducir a lo absolutamente im
. •.
reposo en cama, se deben
el hogar. Este procedimient::-cmd1ble tanto en el hospital como en
descargar de ilusión que el ••- oquea uno de los mejores canales de
nluu posee Y en parti uJ
de
agresivas. Naturalmente q
.
e ar
lu tensiones
• ue en ocasuln esto es ·
·
ortopédicas qui..,\...,1·,..
éd"
inevitable por razones
• ·-a ....1 o m 1cas
Cuando ~ta limitación tiene que~ .
difícil es enfOl'Ulrla- .__ ·
r impuesta, ·Ytodos sabemos que
· 0 --=rvarse mas con f
•
cremento de la agresión en muchos de 1 . recuenc1~ un marcado In·
06
hostilidad v 'as mani·f-t .
rullos. Este incremento de 11
· ·
.... ac1ones agresi
período restrictivo sino
vas no solo coincide con el
que a \'eces continua un
, re.tricción. Formas benignas de expresión de
ª. vez terminada 11

este incremento soo WII

102

marcada intranquilidad, gran irritabi!idad, mucho negativismo, un
aumento en el uso de malas palabras y de expresiones y lenguaje
ofensivo.
10) Programas de recreación y actividades para niflos de diversas
edades son de gran ayuda. Estos programas deben estar a cargo de
personas entrenadas en las necesidades y psicologfa de los niftos.
Deben poseer habilidad para motivarlos y para ganarse su confianza.
Salas de juegos equipadas adecuadamente son esenciales. Las
mismas deben contener juguetes para niflos de distintas habilidades y
edades, incluyendo parafennalia médica de distintos tipos. La importancia de esto se hace potente si sabemos que los nillos utilizan el
juego como un vehículo para comprender y dom inar activa mente
muchas situciones que les provocan ansiedad. Todos ustedes habrán
observado como el niflo después de una visita algo traumática a un
médico, dentista, etc., adopta esos roles en relación con sus hermanos, amiguitos o sus mudec0&amp;. Este juego donde el les saca los
dientes o les dá las inyecciones a otros tiende a repetirse muchas veces,
hasta que el nifto adquiere control sobre la ansiedad que le provocó la
experiencia.
Este mecanismo de defensa es muy favorable y de gran a yuda para el
nil\o y lo denominamos ''tomar una experiencia pasiva en activa".
Naturalmente que ayuda enormemente si el personal es versado en
estol mecanismos infantiles y puede elicitarlos. facilitando asJ la
adapatación al bolpital y la resolución de muchas de las ansiedades del
muchacho.

Para niftoll mayores, programas educacionales son esenciales,
especialmente cuando van a requerir hospitalizaciones largas. Esto
ayuda al nifto a mantener su mente ocupada en cuoa poaitivos y constructivos y no en recriminaciones y fantasiaa destructivas.
11) Finalmente, algunos hospitales pediátricos estan experimentando
con reuniones semanales de los niftos y enfermeras, dirigidas por un
;trabajador aoclal o psiquiatra lnfantil. El ~ t o es tratar de ayudar1
a controlar la ansiedad provocada por la hospitaliiación.
las
manipulaciones médicas, etc. También tiene una función supositiva y
educativa de las enfermeras mejorado el clima de la relación entre_lo&amp;
niftoll y las mismas. Como bien dice la Dra. Poz.nanski ést.a tendencia
quiú se convierta en la regla del futuro. &lt;1972) .
103

�LA. CEREMONIA POTLATCH JJE LOS
INDIOS ATHABASKAN DÉ ALASKA

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FOLLOW-UP REPORT".

l. Bryce Bayer M: O:, Rutb M; Boyer PH D
y Arthur S: Hippler PH: D: .

�INTRODUCCION

Hollingshead y Redlich 0938) encontraron que gentes con diferentes
antecedentes socioeconómicos,
tienen variadas estructuras
dominantes de personalidad, expectaciones y modos de comunicación,
y que ellos buscaban y se beneficiaban con diferentes clases dé
illÍCoterapia. La investigación psiquiátrica transcultrual ha buscado
determinar la influencia de factores culturales como relacionados con
la etiologla y sintomatologia de desórdenes de personalidad y establecer
principios generales los cuales puedan ayudar a los terapeutas en sus
esfuerzos para mejor estudiar y tratar a la gente de diferentes antecedentes socioculturales. &lt;Boyer 1964, Devereux 1951; Goldston
lla; Kiev 1973; Opler 1959).
Sin embargo, ninguna familiaridad con los principales básicos de la
paiquiab1atra_nsculturaJpuede absolver al terapeuta de la obligación de
aprender acerca de los antecedentes cultur~les especlficos de su
paciente. Probablemente porque en los Estados Unidos hay mayor
cantidad de Negros Q!Je de cualquiera otra minorla étnica, la influencia
del medio ambiente y de su socialización con su psicoterapia, han
recibido mayor atención de parte de los investigadores americanos,
que la que se ha prestado a cualquier otro grupo. (Glicksberg 1956;
Hammer 1953; Hoffman 1955: l&lt;ardiner 1959; Meers 1970, 1972;
Meers and Gordon 1972; Ohrback and Saxe 1~; Ronher al al. 1959;
Sclare 1953; Yamamoto et al. 1972). Creciente atención psiquiátrica
lranscultural se ha venido dando también a- los INdios Americanos
(Boyer 1964; Devereux 1951, 1952; Leightony Kluckhohn 1947l.
En esta presentación se utiliza evidencia socio-estructural y de

IOCialiución en un estudio etnopalcoanaUtico del ritual mu importante
de los Alhabaskan de Alaska, su ceremonia "pot1atch", y los tabós con

In-

ella relacionados. En una comunicación anterior, sugerimos que
dios de Canadá y los Estados Unidos que hablan la lengua Athabaskan,
107

�comparten una penooalidad cultural y conflictos dominantes Inconscientes. Incluyendo los Navajos, estos Indios comprenden por
mucho la mayorfa de los nativos de Canadá y los Estados Unidos. ·La
información en la presente comunicación será _potencialmente útil
especialmente para los terapeutas que buscan ayudar a los Indioe de
lengua Atbabasbn, pero tambiffl para aq~os que trabajan con todos
los grupos iliteratos aborfgenee.

EXPOSICION PRELIMINAR

El pglcoterapeuta que es confrontado con pacientes que proceden de
sociocultural muy diferente al suyo propio, los
encóntrará diffciles de entender y tratar, aún cuando puedan tener
estrµcturas de car.á cter con rasgos que le sean familiares. Mientras
que un conocimiento de los principÍles generales de psiquiabía tramcultural aligerará 11.1 carga terapéutica, será especialmente ayudade

un medio ambiente

por eJ conocimiento de·.l as impl_icaciones psicológicas de la estructura
social de sus grupos de origen, asf como de sus experienciaa de
S;OCialiucioo. ·expectaciones y alusiones de comunicacioo.

se

Cuando tnta con pecientea que pocedeo de grupos iliteratos, •
especiálmente Importante que el terapeuta tenca conocimiento de 111

gran

foltJore, ceremonia y taba, porque
parte de su ed11Caeicla bÍ
~i® transmitida por medio de su tradición oral y expresiva, y lu
'veladas alusiones a lUS temu, con frecuencia contienen la esencia de lo
true quiel'ell comunicar.
Pslcot.erapeutas que han tratado a los Indios Athabaskan de Aluu,
flan sido ineficaces y se han descorazonado. La Uteratura antropolótiea
pertinente, deecribe la estructura social Alhabasltan y su folklore. Súl
embargo, no existen estudios sofistifados de socialización y la lradicicla
oral y expresiva no ha sido analizada psicoculturalmente.

ED un continuado proyecto de diecisiete alk&gt;s de duración, que 111
incluido la psicoterapia como un instrumento de investigación, entre lol
Athabaskan del Sudoeste, · se encontró que el conocimiento de tal
(epomenologia daba mayor efectividad a la psicoterapia.
Red·
pnamente, por medio de trahejo con esoa indios se Uegó a mar•
entendimieato de cierto&amp; desórdenes de car~ e hizo su tratamienlO
108

más eficaz, en terapia privada .
Recientemente . se están
rstableciendo clinicas. además del ··Alaska Psychiatric Institute'" en
.\nchorage. en varias áreas en donde la psicoterapia se está poniendo a l
alcance de los aborlgenes. incluyendo indios Athabaska n (Poulks
1972).

Aún cuando existe una extensa literatura antropológica relacionda
.con los Athabaskan de Alaska y Canadá, no se han hecho estudios
sofisticados de socialización: el análisis psicológico existente de su
tradición oral. de sus ritos y tabús es en general demasiado superficial
para ser usado por los terapeutas y no hay reportes detallados del
tratamiento de Athabaskans perturbados. En consecuenc-ia. poco hay
disponible para los psiquiatras y personal médico de las cllnicas. que
pueda ayudarles a entender la estructura del c-arác-ter. \'isión mundwl ~
necesidades de sus potendales pacientes Athabaskan. y a ha&lt;'l'r s u
trabajo clinico más fádl. mas interesante y más dica1.
La presente contribul·1ón consiste en un estudio etno-psícoanalit1co dt•
la l'eremonía de "potlatch ... de los Athabaskan de AJaska. ~ sus tabu.-;. I
, 11 asociaados con ella El análisis del ritual y las restricciones de l"Onducta con él aliadas. pro\'cerá a los pskoterapeutas la mformal'lon
~saria respecto a las expectal'iones. . estruc-tura dl• t·aral'ler ~
problemas interpresonales de esos Athabaskans. Su utilidad no st•r,i
limitada, ,sin embargo, a etn.opsiguiatras l'anadien.-;es o de Alaska:
Parece &lt;i"ue los Athabask;n; c~mparten atributos dominant~-s de
personalidad y visión mundial sin importar la estructura sonal del
• el =rlodo
de tiempo qul' hava
~rupo de ·IDd'1v1·duos.
r
• estado Sl'paradu dt·
olros grupos Athabaskan. 0 los efectos de aculturat·1on Hoyt•r. Ho~ l'r
1 Hippler 19731. Sabemos que esto es cierto por expenc-nna personal
·l'Oll 1 11 lo.&lt;; rh·1r1ca
· hu a . ¡, 1·pan .,. Mescalero Apal'hes de la H~l•n·ac1on
India del !\1&lt;'Sl'alero. Athabaskans qut' han sido sl•parados de lol- dt•
AlaskH ,. {•anadá por más de mil anos y qul' han sido dominados por
. ,1i111S 1I',o:,.tr
, 1964 i:!on•r
Hl6''- '
:! '
lt,lblanni!, . por ma, dt• r1en
.

Tanamas qut• 1-11•t•n t•n la playa clt•I Lago Jliamna ~ han sido fm•rt1·nw111t•
•
L' k1mol-, Indios Ha1da .v lus Tm~ht:-. un
mrlm•nt·1ados
por contacto con .-,s
..-Upo Athabaskans con una estructura social y a:-pt-ct~ expn-s1vos dt
t'Ultura más elaborados. aún t·uanclo rnmp¡trt&lt;'n rasg9s- fundamcntalc-s
dt• ¡lt'r-.onalidad , Krau,;e 11111.'i •. y han 1t·111dn tan 111timo t·ontacto rnn
blannis durante los ültunos dosdcntos atios. qut• ,u!&gt; .ipt'lhclo:- l-1111 ti)(h"
t'llt·,mdinavo:- (1 rusos 1lf1pplt•r . B11~1•r ~ Boy,·r:,, 1&gt; t r.-.:oo&lt;I 19:~; , ~

�13) los Altos Tananas que viven en el interior remoto de Alaska y han
sido poco influenciados por Eskinos, o indios que no hablan la lengua
Athabaskan: sus contactos significativos.con blancos empiezan apPnas
durante la II Guerra Mundial Ullen. 1867: Heinrich 1957; Hippler,
Boyer, Boyer N. D. a ; Mckennan 1959).
Brevemente. la ceremonia · ·potJach'' consiste en la distribución de
"regalos" después de la muerte de un adulto y es un medio importante
por el cual se puede obtener y mantener prestigio. La ceremooia se
lleva a cabo todavfa en muchos pueblos Athabaskans del lntericJr dt
Alaska &lt;Balikc 1963; Jenoess 1937; Mckenr.an 1969) y ffi considerada
por estos indios como la institución ritual de mayor significación. Elb
afirman que el propósito de ella es mitigar el dolor de la persona que da
la fiesta, el hombre "poth1ch".
,.. En esta aontribución, presentamos datos en primer lugar del Alto
Tanana, ya que nuestra información en lo que a ellos se refiere es mM
completa que la referente a 9!P, gru~ que· tienen o ha tenido la
ceremonia. Como es cierto para otros Athabaskans de Alaska, elb
están organizados en danes matrilineales que están divididos en
fratrfas. cada una de las cuales está dividida en un sistema dual &lt;dol
mitades&gt;. Se debe contraer matrimonio fuera de la matrillnea,
preferiblemente con tm primo cruzado.

La ceremonia ocurre usualmente cuando un hombre que esU
matrilinealmente emparentado con el muerto. organiza una fiesta,
algunos meses o ar.os después del entierro. Durante el ritual, B
affl&gt;twnbra distribuir regalos..eñtre los miembros importantes ctei
linaje de ra mitad opuesta a la de la persona muerta. Ya que _para loi
miembros de la matrilfnea es tabú tocar el cuerpo muerto de 111
pariente matrilineal, llaman a la gente de la mitad opuesta a la del
muerto, para preparar el cadáver para ser enterrado. Este servicio es
recompensado por la distribución de regalos de l:i ceremonia "potlach".
Los miembros de la matrilfnea del muerto, hacen regalos a otros
miembros de la mitad opuesta, además de hacerlos a aquellos que 10&amp;
asistieron la preparación del cuerpo. La distribución de regalos es
determinada por un programa que reconoce los nexos basados en aftnidad, consideraciones polfticas y esperanzas de recompensa futura.
Asl. regalos son otorgados a individuos importantes de pobladol
distantes que pueden estar emparentados aunque lejanamenle
J,'l;NC'IONES SOCIALES OEL "POTLACH"
Los h:jos de un hombr-e A. pertenl'Cen a la malrillnea de su esposa:
110

él no los "posee·· p('ro los l"rfa para la matrihnea de ella.

Si su
mi,trimonio fuera arreglado apropi:idamente,
A y su clan son
l'f('Ompensados a través de "poseE&gt;r " los hijos del hermano de su
esposa. el cual t'Stá casado con la hermana real o clasificatoria de A.
El y los otros hombres poderosos en lo.e- clanes cambiables actúan
dentro de un sistema de obligaciones reciprocas que lleva. a través del
uo juicioso de matrimonios arreglados. a mantener contratos impllcitos entre los clanes y un continuado cambio de regalos.
Los regalos donados en la ceremonia "potlach'', han sido siempre
aumerosos y caros ; los que se otorgaron en una ceremonia llevada a
aibo en el Alto Tanana, en 1971, fueron valuados en más de 10,000.00
pesos. El hombre ''poUach" que los distribuyó tuvo que pedir prestado
a miembros de su matrilfnea y que pagarles intereses usuararios:
estará endeudado por aflos.
A medida que un hombre envejece, desarrolla relaciones cada vez
más ramificadas a través de sus hijos que maduan. Al mismo tiempo el

intercambio de regalos afecta a un número creciente de personas que
\·iven en otras comunidades y que están relacionadas con él. ya sea
matrilinealmente o por afinidad. Se convierte en el recipiente de un
nmnero creciente-de regalos a través de otros "potlatchs", y habiendo
progresivamente más gente hacia la cual él está obligado a dar regalos
y más de quienes pedir prestado, su poder polftico. gradualmente
aumenta.
En su origen, intensas hostilidades existían entre estas pequeñas
aisladas bandas de gente mutuamente suspicai. Los informantes con
regularidad afirman que las relaciones que fueron permitidas por el
intercambio de regalos en las ceremonias de ..potlatch". reduJeron la
incidencia de feudos y guerras y proveyeron una base para relac1om'!estables y predecibles fuera del clan matrilineal. Además estl' rilo
provefa el incentivo para el amasamiento de bienes y una técnit·a para
su distribución en un medio flsico en el cual la acumulal'1ón de l':lpital
estarla de otra manera seriamente retardada. El intercambio d&lt;'
rtgalos también mantuvo un ni\'el generalizado de igualdad de la
riqueza y redujo la envidia interlamiliar. Los bienes dr capital. por
encima de aquellos necesitados para la subsistencia fueron l'Olt'&lt;'l:tth,
mayormente para ser usados para propósitos de influencia pnht rl·a ~ dt•
amistad. Asl. funcionalmente, la institución proveyó una an•ptahlr
distribución de capital y ofrecieron un incentivo para el ahorro A~ !!do
a mantener los nexos entre gn.apos y estableció y satisfizo obhi,!anont~
11!

�mutuas y expectac ·
·
e
. ·
w_n es reciprocas.
Finalmente. permitió sutiles
~presiones de agresión y podrla señalar desagrado o bieh deseos de
altanza .
Sµi embargo, aún instituciones que parecen autoevidentes en sus
~gnificados cuando se las interpreta a la manera del sentido común,
:fienen funciones adicionales en un nivel inconsciente o emocional.
fum·u,iws que pueden ser más importantes a los individuos que
1
aquella$ que están al descubierto. Sugerimos que una razón princi I
para la existencia y continuación de la ceremonia "potlatch",

ha:

encontrarst• _e n las provi~iones que hace para los individuos para ei¡prt-Sar ne&lt;.-es1dades emocionales y defenderse a sí mismos en contra de
'f,nsiedades. en una manera apoyada por un grupo.
Fl"NCIONES PSICOLOGIC'AS DE LA
CEREMONIA "POTLATCH

. -~su_m imos. seg'!! será discutido subsecuentemente. que los
prmc:1pales asuntos inconscientt•s que se reflejan en la ceremonia
"polhlch" atañen a conflictos rnn resp&lt;"&lt;: to al muerto. a sentimientos
ambivalentes hacia la l)('rsona qut•rida m11C'rt.i . y a arcaieas ideas
,H'erca de la fusión ron la imagen paternal .
Volvemos inkialmente a una breve vista gt&gt;neral de la p:;irndinamica
de los Athabaskans de Alaska. Para dt•lt'rminar los origt•nt•s de la
psicodinámica. presentamos brevemente en prinwr lérmino. nuestras
conC'lusiones concernientes a los efectos del ambit•nte en sus vidas. y
sus patrones de socialización.
PSIC'ODl~AMICA DI-: !.OS ATllAHASK\~.
Con poc:as excepcion&lt;~. el aborigen Athab.iskan de Al.iska \ ' l\'ió en
uno dt• los más ásperos ambientes que sohre J.1 tit•r rn su(i humanamt"tltt
habitahlt•s ; con temperaturas promedio en,,¡ invierno ,te, men1~ de ..
~s•&lt;·
, .50•
· d o d e fu~ntes seguras dt• proteinas y grasali.
.
• F I . eas1· pri~a
vivían t•n ...
"""U no
·
-,,. e s. a1s1a dos grupos matrilint&gt;ales de familia. de 10 a 15

pc_-rsnnas. ~randemente separadas unos dt• olro~ durantt• .-1 periodo dt•I
ano dt· rt"&lt;'Olt•lTión &lt;Ir l·om1cl·1, . .irrit•sg,111&lt;
• · ·
to a JUnlarse
·
l'Olllunalmt'nte
solameuh• tres o l'uatro ml'Ses durante t•l mvit•rno. \'Íviendo de comida
a lman•nada . Si demasiadas !(entes ,·h 1.111 ,•n la misma área por
dl'lnas 1ac1o lit•mpo. morir dt• harnbn• hubwra s ido 1m•v1tablt· Tal t·o11111
t•ra . t•l hamhrr t•ra t·mi(\mica y la inamnó11 pt·n6&lt;hca.
Sl )( "J,\I.JZA( 'll l \
:-;u,·~lr a~ ult-as ~olirt· los ong1•11t•~ rl1· l ;i ~1K·i;il11ac1011 dt• Jo,
,\thah;1!-ki111 ~ ,us 1•f1•t·l os 1•11 su psin1&lt;h11a1111c 1 lw,, ~ido print·ipalrm·nh•
11~·

derivados por inferencia. Hemos llegado a las conclusiones que siguen,
.considerando las implicaciones en los relatos de viejos informantes,
mediante un intensivo estudio de los tabús publicados, de las supers'ticiones y leyenda oral (Kluckhohn 1942) , y eso que hemos obtenido, y
•de los ricos archivos etnográficos de los 200 años pasa dos,
los
resultados de Rorschach y de las pruebas de Apercepción TemáU-ca que

.hemos administrado, y finalmente, nuestras observaciones de la
actual crianza del nioo. Hemos visitado conju$lhente los Tanainas y
Altos Tananas; Hippler ha estructurado la: vida hoga reña de los
Athabaskans que se han cambiado a Fairbanks y han pasado periodos
~ables de tiempo en cuando me~ diez poblados Athabaskans,
además de aquellos estudiados conjuntamente.
Creemos que, en sus ortgenes la m adre Atha:t,askan de Ala ska debe
haber sido directa en el trato con sus bebés; proporcionándoles el
cuidado ffsicamente adecuado cuando productos de subsistencia
estaban disponibles, pero la cual frecuentemente carecla de tibieza y
afecto. Relatos genealógicos sugieren que en épocas tan recientes
como las de tres generaciones atrás, del so al 80 por ciento de los niños
.mona antes de alcam.ar la edad de 2 aftos. Nosotros pemamos que los
tpadres abortgenea desarrollaban un mec¡mLsmo de defensa que les
pipedia involucrarse con sus hijos muy 'jóvenes, los cuales tenían
blntas probabilidades de morir, como ciertos Athabaskans del Sur.
sostienen que ellos hicieron.
Debido a que la interacción entre la madre y el pequeoo• es más
decisiva en relación con su temprano desarrollo psicológico y su
creciente capacidad para relaciones objetivas. que la que existe entre
el padre y el nifto -muy joven, ponemos mayor énfasis de aquí en
adelante en la psicologta de la madre.
Por razones que se darán más adelante, asumimos que la madre
aborigen fue un producto del patrón de crianza del niño. que le deJ ó
celos y hostilidad inconscientes hacia los pequei\06 e inconscientemente .
oralmente agresiva . Cuando nii\a , hasta cierto gr.a do. se con\'irtió en
una aislada emocionalmente que temla experimentar y expresar
primero hacia sus hermanos má.11 jóvenes. tanto la hostilidad como el
amor, componentes ambos de sus sentimientos ambh·alentes . c omo
adulto tenia la misma pléyade de sentimientos hacia s us hiJ~
Brevemente, fuerzas inconscientes y la áspera realidad dt&gt; la posible
muerte de un irúante por inanición, se combinaron para hare r!a fria .
,distante y no-nutriente.

�, Asl, tres factores crlticos vinieron juntos en el principio de la vida del
niño aborigen Athabaskan de AJaska, factores que tuvieron únplicaciones en todo su desarrollo psicultural: (1) El hecho de que el
hambre era real y endémica: (2) La muerte inevitable de los nillol
más jóvenes. y (3) El relativo alejamiento emocional de la madre.
Para el lactante. la experiencia del hambre resultante por 11111
'disminución en las existencias de comida del grupo, es al principio
,nenos inmediata que para los individuos más viejos. Sin embargo, 11
Ja leche de la madre es crónicamente escasa o alimenticiamente
deficiente como resultado de su desnutrición, el infante puede vene
afectado psicológicamente. Puede sentir un hambre ficticia y 11111
difusa ansiedad sin un claro conflicto mental, a través de su vida.
(Greenacre 1941 l.

Todos los niños pasan a través de una fase de desarrollo en la cual,
dividen la figura materna en objetos ¡nalos y buenos. Klein ( 1932. 1957)
y Lewir, l 1950) han escrito sobre los deseos simultáneos de los infantes,
de destruir oralmente el pecho-madre como objeto malo, temor de qw
el mismo objeto lo destruya a él, y su deseo de fundirse con el pechomadre como objeto bueno. ya sea comiéndolo o siendo comido por~ o
ella . El ego de la criatura viene a consistir en gran parte de la introyección de objetos significativos como él los ha percibido. (Freud
1923).

Los niftos que crecen en un ambiente en el cual el calor de los padrel,
particularmente el maternal es consistente,· ordinariamente IOII
capaces de corregir sus evaluaciones arcaicas de sus figuras mats•j
nas pudiendo uf.
eventualmente superar sus temores orala
primitivos. Como sabemos por nuestras prácticas cllnicas, ~aún entre
niños con antecedentes tan afortunados, periodos de stress ~ultan en
catexias regresi\'as de tales temores y proceso primario de pensamiento
Tal apoyo emocional consistente no es disponible al niflo Athabaskin
amablemente está rigurosamente limitada.
La temprana imagen
nt'f,!.ati\·a Qllt' t&gt;I ml'lo tiene de ella esté apoyada por la realidad
E~ niño Athabaskan crece sintiéndose inferior. inadecuado} malotn
:-u llllt•nor Los Tananas Altos. son los menos aculturados de lo&amp;
.-\thahaskans que hemos estudiado en Alaska y en el Sudoeste ~
protocolOl' dt• Rorschach rt·,·clan un númer~ sorprt•ndt•nt('mt•nte altodt
rt&gt;spucs!Jls que implican órf,!.anos internos enfe-mios ,1 deformes
C'rt't'mlti qut&gt; el dt-sarrollo &lt;1(• la propia e, alU,H'tón d1• maldad tit"llt
114

cuando menos dos ralees : ( 1l El niflo introyecta la madre mala y 2)
la actitud manifiesta de los padres hacia sus pequeños es de ridiculo Y
-adación. Es muy común olr a los adultos Athaba.,lcans decir a sus
hijos: "Tú no sirves" o " Tú no sabes nada".
Existe una adolescencia psicológica intensamente prolongada en los
p-upos de los Athabaskan de AJaska. A pesar de lo que se diga en
contrario, no se espera que la gente se comporte como adultos
moralmente respoMables hasta que llegan a ser abuelos, como regla ,
alrededor de los cuarenta años. La madre recibe aprobación tácita del
grupo para su comportamiento narcisista, el cual priva a sus pequeños
de la consistente presencia y tibieza que le son tan necesarias para el
wrrollo de un sentido básico de confianza y madurez psicológica.
tErikson t950l.
No sabemos hasta dónde esta situación existió
originalmente. Es actual. y probablemente fue encontrada en el
,pasado entre los Athabaskan. Chiricahua y Mescalero del Sur IBoyer
Boyer M. D. l y los Apaches Kiows (Freeman 1968) .
Tanto entre los grupos Apaches como entre los Athabas~an de
Alaska. la abuela materna bri·nda al niflo cuidados más .consistentes
.
los que le ofrece su madre. proveyéndolo ast. d~ una ~ntroyecc1ón
que .
que esto
efectiva
4 de ,. buena madre .. A pesar del apoyo ps1cológ1co
.
.
ue la continua presencia de los objetos
ofrec~ al mbi\o. sospechlaammosadr\ pueden tener un efecto psicológico
efectivos uena y ma
•
1
.
•
.
de
la
relativamente
buena
abuela
Y
a
dal\mo
La presencia
.
relativ~mente mala madre en el medio .ª~~ente del ~1~ pueden
tenimiento de la arcaica división ps1cológ1ca. el mño
sostener e1man
ecutor
puede continuar percibiendo a su madre solamente como un ~rs
. las buenas cualidades que ella tiene. La
y ser .incapaz de apreciar

i real de 106 buenos y malos objetos maternales pueden asl.
presenc a
de mantener ,. resoh e r la
estorbar el desarrollo de un ego que es capaz
·
d
ambivalencia hacia objetos lntegros. Puesto que los patrones b" ~
socialización tienden a perma necer conserva dores a pesar de cam 1os
de aculturación tBoyer. lfoyer y Hippie \!li3. Lubart 19701 suponemos
que el aborigen Athabaskan de Alaska. habla desarrollado ~r~onalidades muy par&lt;'ddas a las que obse n ·amos hov
. f'n día
. Tamb1en
.
a sumimos la ex istencia de una prolonttada adolest·enc1a ps1('ol~1ca
.
n .sus prosccucionei. narc1s1stas an l'S
1 1 1 que los pa dres pusiera
me u a e
h'. . ·1un cuando conscientcmt•nte &lt;'11~
que t•l bienestar de sus tJOS. •
·
bus&lt;·arán "hacf'f lo mejor"' por sus hijos

(jt~

11:&gt;

�Para devolver la interacción entr 18
niño
otam
e
madre -Y el lactante
'. n
os que otra característica de r ·
.
. mayor y
sam1ento es la fé en su Cantas. d
.
P oceso primario de pen.
irritable ya sea a causad ia a o~mpotencia . Cuando la madreesu
'
e su propia hambre
ul
..
1
s u criatura es
.su c pab1hdad lllll"lm,a
i
.
e iz, 0 por alguna razón el
• r-,fluenc1a de su fantasiada om .
. . ,
pequeño. baJO la intalioni.s se vuel
.
rupotenc1a infantil Y aplicando la ._
- ·- - •
ve temible. Más tarde des
i¡a
empezado a desarroll
. '
pués que su super ego 111
esfuerzos
de la m~ ta;:bién ~ sentirá culpable. Alln 111
-.. d6ti
pa
mitigar sus ansiedades ni_._
~ a J,camente dar por resultado
.
.,_
puesto que él observ
que ~ ex:J&gt;e!ímente temor y cu1p1,
1
compematoria de su m:dr: secuencia de Irritabilidad e indulgencia
A medid
' Ycree que él le ha causado dolor
a que el ego del ni1lo se desarrolla
.
fluenciado en mayor grado
Y su pensamiJito ea i.
observ
por un proceso secundario de
.
ará y se sentirá agradecido hacia
pensanuentoi
5
satisfacerlo. Sin emba
u ma~ por sus esfuenos pcr
O
lactltud 1- - - - - '
rg ' como el material Procedente iJustn
.......,.l.)Clente hacia su madre
• •
retendrú fuertes elem •Y m4s tarde hacia sus subsbt'ukl
en- confusos de enojo · u1
,p-ece Y más infantes aparecen él
. Y c pa. A medida que
ellos a causa del relativamente '
se ~tiré intemamente ceJoao de
mayor cwdado que ellos ...._
eslán siendo amamantados
El
rec1,._, cuaade
servaba la muerte de la m ·
ni&amp; aborigen inevit.ablemen&amp;e •
·
ayor parte de sus subsecue
nvales. experimentando asf situaciones
.
.
ntes hermlllOI
la re en su omnipotenc,·a 8a .
.
que intensificaban su culpa v
·
JO esas c1rcunst
·
'
omnipotencia eran más at
.
anc1as, los sentimientos de
erronzantes que gratif
ellos apoyaban su temor primitivo d
•~antes puesto que
matar.
e que su enoJO. per se, podla

wr

•

¡

El e noj0&lt;:elo que el infante senlfa cua d .
madrt&gt; para PI joven rival
.
ban o n s ualizaba el cuuiado desu
. sin em rgo \'enl
am orosos deseos oral .
.
·
a en conjunción ron
.
incorporat1,·os hacia
d
tambit\n interpretar la írust
'ón .
su ma re. Así él podla
rac1 que ex= .
ba
por la intensidad de estas
.
r nmenta • como castigo
.
emociones pos·r .
.
ev1clentt' durante el psicoanál' .
t i,,;as
Tal dinámica es
1s1s de algunos ne ó"
transfe rencia de relaciones c t'
ur ucos cuando t,
on 1ene elementos ruen
Yson bien conocidos en las pr.J.·- .
emente regresivoa
vu=c1ones de pacientes . ó
esta &lt;'onstelación de e~rien . .
ps1c t1cos. Dada
joven Athabaskan de Alaska 1~1as infantiles) de la temprana nit'\ez, el
tlt'gali\'o.~ o pos·t .
ega a tenf'r sentimientos intensos sean
s ivos.
Y ,·aloriza el
.
.
portamiento
El
control emocional de com·
I
.
ener nexos emocionales . relati\'amente poco
titó

&gt;S c·on otros, parecerla entonces deseable hasta cierto grado.
cuando tales relaciones estén acompañadas de sentimientos de
y vaclo. tina defensa que se desarrolla en l'Onlra de continuar
odio hada el ri\'al más joven es la formación de reacción.
frecuencia se espera de los hermanos mayor~ de los Athabaskan.
armente de las niftas, que cuiden a los infantes que han sido
por el bebé como el recipiente del cuidado maternal.
llllelDdo aprobación de sus padres, las niñas jóvenes reciben bien la
.-rtunidad de emular el rol de sus madres como cuidadoras de los
,-es. Además, son empujadas por deseos de negar su hostilidad
lacia el siguiente hermano más joven y por su empalia por el infante
llfluado, eJ que ahora sufre como ellas alguna vez sufrieron. El
aaltado neto es que los niflos mayores tienden hacia el exceso de
~ a los más jóvenes como una postura defensiva y adaptativa .
• esta manera los bebés en las familias de los Athabaskan crecen
•
estar claramente "bechadol a perder''. Debido a la entera
matelación de las circunltancias de la crianza del nifto. poseen muy
. _ controles internos:
sus superegos son sadisticamente

..-zados

¡ailtYG6 y sin embargo tienen &amp;erias lagunas.
FJ desarrollo de la formación de reacción, ayudó al joven en su
"-rzo de reprimir su enojo y sus delleOI orales 000 su con.siguiente
~ d e n su inruisciente. Pero la formación de reacción es sólo
•raras ocasiones una defensa que tiene mto ~ en varias ocasiones de
. _ Calla totalmente ya sea brevemente o por largos periodos.
~ sus efectos inhibitorios se pierden, hay un temible regreso de lo
Nprimido. No de&amp;contamos la posibilldád de que algunos jó\'enes
MlllbNkan desarrollen la capacidad de sublhnar, pero es nuestra
!l(ftSión que JlOC06 lo hacen hoy en dia. Asl el enojo. la ansiedad y
.. cmtn&gt;lel tnt.emos inadeculldol parecen cáractertsticos del grupo
' la ardlffoa
CJOGtienen
infciñnaJón relativa al enireaun¡ento aborigen de lbnpeza, y los padres de hoy probablemente
IIÜII Influenciados por su interp-etación de loa stánders de los blanl'OS.
cuando afirman que la educación de hAbilos de toilet deber1a empezar
1;'lmprano y ser estricta.
Sin embargo, tal comportamiento es
,- .ruente con lo que se sabe de los tiempos aborfgenes Por ejemplo
enun hogar del Tanana Alto, vimos a una madre soltera jo\'enc1t:i en
• interacciones con su bebé de clncO meses que estaba en una t;una
colgante.
Mientras el infante hacia gest011 despu~ de haber
defedldo, ella gritó: "ere&amp; un mal bebé. únicamente está~ tratando

~Micoa

poca

l '.7

�de disgustarme". mientras que su madre de edad media plácidamente
observaba su comportamiento apoyándola asl cuando menos
tácitamente.
Hemos tenido poca oportunidad de observar al entrenamiento de hábitos de toilet en la práctica en los pueblos debido a
una escasez de infantes de menos de cinco aoos, ya que hoy en dia las
chicas Athabaskan buscan casarse con blancos y-0 cambiarse a otro
lugar.
Nuestras observaciones, sin embargo, indican que mientras que los
padres puedan buscar hacer a sus hijos sentirse culpables porque
defequen, en la práctica el entrenamiento de hábitos de toilet fJ
altamente inconsciente y en algunos casos puede ser casi inexistente
Cuando los nitlos de escuela se ensucian, ellos y sus congéneres
aparentan estar poco preocupados. Sin embargo, el orinarse en 1111
lugar inapropiado de los terrenos de la escuela , puede traer una fuerte
desaprobación de sus condiscípulos.
Podemos inferir que el joven puede ser lncapaz de gratificar y con,
trolar a su madre a través de sus esfuerzos por mantenerse limpio y
que recibe poco apoyo real en esta área a través de esfuerzos para
crecer y dE"sarrollar controles internos. El no puede usar estos medio&amp;
para tibiar a su madre la cual él percibe que es fria. Inferimos que el
niño aborigen recibió un tratamiento similar.

Aun cuando tenemos poca información de observación relacionada
con el desarrollo edipaJ de los niftol de los Athabaskan de Alaska y
nuestras conclusiones son principalmente derivadas por inferencia,
paN'C'e que este periodo reforzó los problemas antes anotados.
Enlrt' los Tanaina, los cuales fueron fuertemente influenciados por
los Tin¡dit ~ los Haida. en el pasado el hermano de la madre se ha
reportado que sirvió efectivamente como el educador y disciplinador
de su sobrino en las técnicas de cacería de pesca y de folklore ya que
era un ,·ardo principal en el clan del muchacho. Estos roles apreciados.
por otra parte. estaban negados al propio padre del muchacho a
menos QUE' el padre tU\'iera una reputación por una habilidad poco usual
en la comunidad. suponemos debe haber pareado más débil a su hijo
que el hermano de su madre. Aftádase a ésto la situación en la cual lu
;1cti\'ldadt&gt;s se"&lt;ualci; di• los padres no podlan ser enteramente ~nd1da~ dt• ,~ miws. 1!:I rival ed1pal real del muchacho. su padre. era un
hornbr,· 1·ort,r1t•nlt'mt•n1r c·onsidt•rado tomo c·omparati\'amcnte débil~los dE"~ st&gt;xualrs del muchacho hac·ia su madre. incon~cientes cuanto
p1wd;111 habt&gt;r J);Jrt"&lt;.·1dn. a1iadit•r1111 una ,11nrnaz.1 psicológ1c·a más ;1 la
I IK

eual enfrentarse. Nuestras observaciones del comportamiento de los
adultos de hoy en ella confirma esta suposición.
_ _.
Los patrones ele :;ubsistencia del Alto Tanana. fueron mas t1~1cos
para los Athabaskan de Alaska. Entre ellos, mientras el padre cr1~ba
1 sus hijos para otra matrilfnea y el hermano de la madre correspond1a.
las pequei\as bandas que cazaban y pescaban, por cerca de ocho
meses del año, en la práctica no inclufan al tío materno. Durante los
~os periodos en que el padre estaba alejado del ca~po, cazando el
'caribou y los carneros, &lt;los renos no fueron disponibles para e_llos
'basta- hace treinta aflos más o menos ), era acompañado por h1Jos
bertales y mayores, los cuales eran suficientemente fuertes para
servicio corporal. Durante los cuatro meses cuando los indios
que ahora viven en Fish Lake. Highway Point y Caribou Springs,
estaban juntos en sus casas permanentes en Old Village. los hombres Y
muchachos mayores vivlan en la casa de los hombres. aparte de sus
madres. hermanas y hermanos menores, y cocinaban para sí mism~s.
informantes de Old Lake Fish dicen que los hombres también
acObtumbraban a hal'er su propia cocina mientras acampaban.
En el pasado. todos los Athabaskan de Alaska aislaban a las chicas
prepubertales durante meses. Eran colocadas_en chozas lejos del
campo~ ,·isitadas únicamente por mujeres las cuales l&lt;&gt;s Ue,a_b an su
comida. Hoy en dla las chicas prepubescentes son también aisladas
pero en una forma mucho menos &lt;'Slricta y por periodos más cortos.
Las muJeres que estaban menstruando o dando a luz eran también
separadas. de nuevo. más estríctamt•nte que hoy en dla Sin e~bargo.
la sangre de los genitalE"s femeninos continua siendo cons1d~•rada
~nenosa . Muchos tabús sólo pueden ser entendidos con el s1gmf1cado
de que las mujeres que sangran son peligrosas y degradadas Sin duda.
las chicas aisladas estaban aterrorizadas y solas en un medio ambiente
(!(' hecho hostil que estaba poblado por monstruos imaginar10s .
,

:.::e
ws

Podemo.s suponer que con su tendenda a juzgarse malas a ~I
mismas
también se culpaban de su ~angrado mt•11.,1rual
t.:I
tralami~nto que les daban. por mucho que se rac1onahni. sugiere qul'
t'ra n•:,;ultado en parl&lt;' el&lt;' rivalidad íeml'nina y clt· eelo, hau.i lt~-.
ht-rmano, más jón·nes. y hat'ia sm, madn•s. ~ parl'talmt&gt;nh· por la
hoc;11hdad de los \'a rones hacia la!. mujcrt'!-. hn,t1lidad la \'11,il ,.,1·g1111
ht'm1~ notado lenta sus rail'es &lt;•n SU!- primera,., n•lac11111t•!- con ,-11,-,
inadrE"s. 1-:1 qut' las mujerE'S tolt•rara11 tal lrata1111&lt;&gt;nto. y aun lo t·on
llidt-ran que fu&lt;'ra J~iro sUR1ere &lt;'l grado hasta el &lt;'Ual st• c·on 11!1

�;si~~raban a sf mismas ~alas y peligrosas. El que ras madres per.
m1heran que tal tratamiento fuera infligido a sus hijas habla d ·
ot d'
"ó d
eawi
. ra 1mens1 n e malestar emocional. Al mismo tiempo las chicas al
s_e~ tratadas de tal manera, mientras que pasaban por experiencias
f1s1_cas naturales e inevitables deben haberse sentido agraviadas.
Quizá uno de los motivos por el cual los hombres preferían cocinar para
sí ~ismos y ~ivir aparte, era el temor a los peligrosos y venenosos
atributos que imputaban a sus mujeres, las cuales concurrentemente
bien podían haber estado luchando por controlar su enojo hacia 1~
hombres.
Los niños más Jóvenes del Tanana Alto, estaban continuamente con'
sus ma~es. No habla manera en que pudieran h~bel- evitado percibir
en ocasiones, la excitación de sus padres durante relaciones sexuales.
Bajo tales circunstancias,
todos los niños pequeños se sienten
estimulados e interpretan las acciones y la exhibición de pasión de sus
padres en términos de sus propios niveles de comprensión, los cuales
están coloreados por preocupaciones agresivas orales y anales. Estas
preocupaciones habrían de ser amplificadas por la naturaleza de hecho
hostil. de las relaciones sexuales entre sus padres. Los jóvenes observadores también desean participar en las sensaciones de ambos
padres aún cuando temen el hacerlo. Tales eventos pueden contribuir a
problemas posteriores que se refieren a la propia imagen y la falta de
una clara identidad sexual.
Cuando el padre estaba ausente, la proximidad del pequeño a su
madre probablemente lo hacia sentir que perderla el control de sus
~ de imitar las acciones de su padre con ella y correría el riesgo de
ser obJeto de la pasión de ella. Si el nifto, en sus fantasías, no investía
con dientes· la vagina de su madre, espontáneamente, exposición
posterior de las leyendas wrbales que discutiremos más adelante.
refor1.arla su más temprana vista inconsciente de que.la madre. a la
que el ronsriente o inconscientemente percibla deseable, podrfa
destruirlo a él o a su pene.
La resolución exitosa de conflictos edipales depende de que el niño

haya triunfado satisfactoriamente sobre sus prt'OCUpaciom•s prt'·
('(iipalt•~ fo:ntr&lt;' los Aihabaskan de Alaska. 110 están adecuadamente
rt&gt;:-lwltos. Los protocoloo de Rorscharh. hasta ahora incompletamrnte
;1r1.1h7 :ldn:&lt; cll:' indi\·iduos clf' l&lt;&gt;das las t-daclt&gt;s y dt• ambos sexos de rish
l~ kt•, tlt&gt;mu, ran 1 11a gr.in confusión &lt;fr h•nnmenologi¡¡ oral y genital.
:--i•¡?u n .1111,·n ornw,
:--1· h1rn 1111lar.
los ard1i\'os sohre jóvenes y
1~(1

adultos t•stán cargados con reacciones las cuales indican muy fuertes
preocupaciones acerca de órganos internos e,úermos o malos. Las
actividades sexuales se presentan ligeramente veladas como peleas
sangrientas que . implican el canibalismo.
El grado de agresión
escasamente controlado que se puede encontrar en los protocolos y su
primitivismo general son notables. Seria dülcil atribu1r los problemas
psicológicos en los protocolos, a los efectos de la aculturación. La
gente de Fish Lake ha tenido un contacto significativo con los blancos
mucamente durante treinta y cinco años y los archivos de la gente de
edad media y de los más viejos no son materialmente diferentes de los

de los jóvenes.
LITERATURA ORAL
Nos volvemos brevemente a la literatura oral del Tana Alto. Nos
ocup¡¡mos aquJ únicamente de algunas de sus funciones psicológicas
(Bascom 1954; Boyer y' Boyer 1967; Dundes 1965: 177-liS). El
Folklore provee. apoyado en el grupo, un medio de expresión para las
urgencias sociales de los individuos en maneras que aliviarían la
ansiedad la cual hubiera sido experimentada en privado, en \'ez de
íantasias compartidas.
Los principales asuntos que son comunei. a miembros de un grupo.
están expresados en literatura oral va sea q~ hayan surgido dentro de

la sociedad o hayan sido aceptadas como un resultado de difusión.
r&amp;yer 1973). Para descubrir las preocupadorws inconscientes se
requirió la interpretación del material del folklore como si consistiera
en sueños individuales. (Freud 1900) .
liemos notado como un niño que percibe a su cuidadora ··cono fria··.
la parte a ella y a su introyecta materna. en madre "buen. , · ~ madre
"mala" . En un esfuerio por negar que percibe a su madre y a si
mismo como malos, proyecta a los introyect01, de sus madn·&lt; buenas y
mala sobre el universo y lo puebla con salvadores y figuras ~1 n1dosas.
Los slmbolos manifiestos que constituyen los demonios buenos v mall).',
de las fantasfas y pesadillas del niño. gradualml'nte incluyen ~ pueden
ser principalmente suplantados por figuras religiosas y de otro folklore
las cuales son provistas durante su socialización. Si el jo,•e11 l'S
reconfortado por su experiencia dr la niñeZ. su diíerenciac1611 1d -1•~0
será animada. y más fácilmt•nll' él va a poder st•r l'apaz de usar técnicas de defrnsa más maduras qut• el partimiento primitirn. pro)('('·
r1ón e introyc&lt;:ción en sus esfuerzos de adaptarse.
Para lrn; Athabaskans de Alaska, los dt•monios son omniprt&gt;st'ntes y
121

�muy real~. Todos los del Tanana Alto sin importar la edad Y grado de
aculturación. par~en estar convencidos de que el universo
poblado con una variedad de figuras atemorizantes.
Interpretaremos aquf IÍnicamente unos cuantos de los te
recurrentes~ ogros de su tradición verbal, la mayor parte de los
1parecen obVtos. Aquellos que están interesados en las historias como

e..~•

c=

~)~· refiéranse a Mckennan (1959) Y Hippler, Boyer Y Boyer &lt;N.D.

~n eJ panteón diabólico algunas figuras son va~as Y nebulosas Ysoo
peh_g rosas en forma misteriosa. Asumimos que ellas representan
ansiedad Yculpabilidad que liberadas flotan libremente Otras ti
dientes filosos Ydevoran humanos. Ellas hacen a la gente
· Jo que• elenen
ni6o
frustrado queria hacer a su madre Y a otros, Y ternfa que le hicieran a
él . Al~as ~ban niños qu~ son subordinados de hermanos rivales que
~n t~do éXJto. Y los aleJan para siempre. Los temas de muchas
~sto~as como la~ ejemplificadas por el Roven Tale Cycle, incluyen
amhesta confusión de preocupacio~es oral, anal Ygenital.
En algunas historias. mujeres aislan Y degradan a los hombres
algunos ~e los cuales, han sido heridos Y estAn sangrando. Est~
temas suglf'ren venganza de mujeres por el tratamiento al que fueron
sometidas
cuando menstruaban. un gran n úmero de historias
.
.
incluye
el ~b1erto ases'.~to ~e hombres por mujeres. o viceversa. reflejando
~tensa hostJ~d mtersexual tan manifiesta entre la gente joven de
Lake. La m1tologfa está repleta de vaginas abiertas dentadas las
ruales arrancan penes con los dientes. En un caso. la villana hace una
t·adena ron penes que ha arrancado con sus genitales dentados. Ella
solo~ ser \'encida introduciendo un tronco de cuatro pies de largo en
. su mordiente \'agina que ya habla astillado otros troncos. Otras
historias. también pintan en formas gráficas el uso de slmbolos fáhCOI
&lt;-orno armas en contra de mujeres reflejando asf la visión presente en
los protcx:olos de Rorschach Y en las conversaciones de lodos los d1as
entre hombres Y mujeres borrachos acerca de que los encuentm;
sexuales
son peli~rosos para cua 1quiera
•
de los participantes
.
.
y cons·
llluyen batal~s potencialmente mortales. Podrfamos discutir más dt
las expt&gt;rienc1as de socialización dl'I nioo qu&lt;' &lt;'r('(."&lt;' Y del ~dolesc&lt;'11lr ,,
O&lt;' sus refleJO-" en la tradición oral. pero hacerlo asi.ai\adirfa poco

a,;,

que ~ _s er pertinente a la prt•sente &lt;·omunicación. Tales ex
JX' n 'flCWS llenrlen a reforzar los conflictos de la orimera niñez. Al

,.,.,

mismo tiempo , la herencia cultural provela medios, para
creativamente, integrar a los valores y costumbres, asl como a
comportamientos institucionales los cuidados y ansiedades residuales,
como debe hacer cualquier sociedad permanente perdurable.
La
,ceremonia "potlatch" es una expresión interesante de esta creatividad
'y de la capacidad humana para integrar fuerzas emocionales
·11errorizantes al bien común.
LA CEREMONIA "POTLATCH"

11 ·'potlatch" era ordin~rlamente dado para parientes matrilineales Y
la ceremonia dada por un hijo para su madre era la más importante.
De hecho, era dada por el clan completo matrilineal para cualquiera de
u miembros. Aunque la ceremonia era llevada a cabo como una
abierta expresión de la importancia del hombre "potlatch". el obsequio de los regalos servia como pago por el cuidado del cuerpo del

muerto.
De acuerdo con Freud t 1913) , en la primitiva e infantil organización
emocional, la diferencia entre lo sagrado y lo no limpio es confusa. Y
los tabús constituyen prohibiciones en contra de hacer aquello que es
profundamente deseado. El deseo inconsciente de matar el pariente es
el 1énesis del temor de tocarlo. Podemos asumir que el tabú que
prohibla a sus miembros de la matrillnea tocar el cuerpo de la persona
muerta, conscientemente venerada, refleja sus inconscientes deseos
,asesino&amp; o sus deseos de profanar el cuerpo de alguna manera.
Creemos que ellos criaban retribución por medio del esplritu vejado del
buerto. El Tanana Alto, como todos los Athabasltan, expresan un
temor perdurable a los esplritus.
La dinámica es más clara en el caso del hijo que dá un "poUatch ..

para su madre. Asumimos que cualquiera que conduce el rito es ~n
10
substituto para el hijo. y que cualquiera que. h~ muerto ~ el •
consciente subordinado para la madre . Lo&amp;senhm1entos ambivalentes
del hijo hacia su madre están despla1.ados hacia otros m1&lt;'mbros de la
matrillnea. Ampliando el concepto de Kris 11952) de regresión en
servicio del ego. podemos decir que el uso regresivo del proceso
primario de la equación pars pro tolo es usado en el servicio del grupo
Si recordamos
el nifto del Tanana Alto desarrolló sentunientos
ambivalentes hacia su madre y sus hermanos, miembros de su
matriltnea. que temia que la omnipotencia de sus desN&gt;s 1~ hiciera
dafto. y la intemporalidad de deseos y e\'aluaciones inconsci&lt;•ntes.

que

�parece posible que esos deseos arcaicos generados a la vez culpa sob
la muerte del miembro de su clan por el cual sentía una ambivalenc~
afectiva, y ansiedad de talión de 1a retribución por medio de su esplri:
Se nos ofrece asl una clave no solamente acerca de las razones para~
:tabú en contra de tocar al pariente matrilineal muerto sino tambiéi
acerca de la necesidad_ de pagar a otros por preparar el' cadáver para
ser enterrado. Los panentes paternos eran considerados como gente de
fuera y demasiado aJejados de la persona muerta para temer la
mal~volencia de su espíritu,
la cual serla dirigida a sus seres·
queridos.
Al mismo tiempo, el sistema establecido de mutuas
obli~aciones mantenido con otra matrilfnea los habla obligado
8
realizar la tarea potencialmente peligrosa.
Debemos preguntarnos por qué un simple cambio de deberes para coa
los muertos no servia como una compensación adecuada. Una posible
razón es que el ofrecimiento del ''poUatch" era en si mismo una
l't!llfirmación de la solidaridad del clan en la faz de los mutuos deseos
inconscientes destructivos de sus miembros. El hombre "poUatch"
tenla . que endeudarse con los miembros de su clan. una acción que
penn1Ua a éstos compartir la expiación de su culpa. Si nos aventuramos a asumir que los bienes amasados por el grupo matrilineal
:simbólicamente eran representativos ambivalentes de la madre,
podemos postular que el tomar los regalos en el "poUatch" llevaba
consigo un ª'.gnificado inconsciente de tomar partes de la madre, y que
la presentación de ellos a otros. simbolizaba una negación, un arruinar
el haberlo hecho. Podemos aún más suponer que los r.egalos que era11
pasados a otros, r('presentaban cosas buenas que podfan ser eyectadas
o excretadas
Ht•mCls notado aspectos anteriores competitivos del "potlatch",
como también aquellos que eran dirigidos al engrandecimiento del
hombre ··potlatch".
L.a sociedad del Alto Tanana estaba
jcrárgicamente organi1.ada . y la diferencia hacia la autoridad, ya
fueran miembros de la propia matrillnea o el jefe, era fuertementl'~
inculcada . Sugerimos que elementos tanto de subordinación hacia la
autoridad como expre.iones aceptables de rivalidad entre hermanOI
t":slán implicadas.
Postulamos anteriornwntP que los muchachos del Alto Tanana,
originalmt•ntt• tenfan dtfll'Ultades en n•sol\'er problt•mas edip.¡les, por
varia~ razont&gt;s: no han tenido éxito en rt'Solver cunflit·los pre--edipales,
han s1&lt;io somt&gt;t idos repetida mente a co:-;l· enas prim.trias traumáticas, ~-

111n tenido periodos de proximidad con sus madres en situaciones
latimas, en ausencia de sus padres. Las respuestas del Rorschach y la'
tradición oral sugieren que existen problemas
inconscientes
relacionados con la propia imagen e identidad sexual. No encontramos
~ • - ~e abierta ho!]losexualidad en los adultos. -HÜbo muchos
Cl806 ele visitas compartidas a prostitutas y Don Juanismo, actividades
tJe podrían sugerir
necesidad de repetidamente probar su
IIIIICUlinidad.
Entre los Apaches,
que comparten toda la
tenomenologia antes mencionada, homosexualidad latente, creaba
flll'tes coofllctc&gt;s entre los hombres. CL. Boyer 1964). ~ posible que
lllmucbacbol del Tanana Alto sí se identificaron con sus.madres hasta
cierto grado. De ser ast, tendrfa por resultado el que ellos tomaran
• posición relativamente pasiva vis-a-vis
sus padres, actitud
'c,ie podrfa simbolizar receptividad sexual hacia ellos. Se dice que en
tiempos anteriores, los hombres han sido muy diferentes hacia sus
padres. La institución del jefe abeoJuto, fpoya esta idea. Hemos
llltado ya la presencia de gran rivalidad entre hermanos acompañada
de ansiedades relacionadas con ella.
A Iá luz de esta evidencia, podemos visualizar al hombre "Potlatch"
,orno diferente con las autoridades y subordinados del padre, y usando
lknicas astutas para la derogación de los hermanos subordinados.
LOS TABUS DEL "POTLATCH"
Un examen de io. tabi» asociados con la ceremonia del "potlatcb"
revela que ella sirve a funciones psicológicas más detalladas y sutiles.
Siauef1 loa taból como son presentadoe por Mckennan &lt;1959). Lol
ll!plos recibidoe en un "potlatcb" no pueden ser dados en otro.
Por los tres dlas que siguen inmediatamente al "poUatch". el hombre
"pot)atch" no puede acostarse y debe estar sentado constantemente con
sus rodillas dobladas hacia arriba delante de él, sosteniéndolas en esta
posición con las manos entrelazadas. No puede comer nada máS que
una clase especial de semilla de pasto.
Por los diez dtas que siguen al "potlatch" no debe nunca acostarse a
lo largo y debe mantener sus piernas dobladas debajo de él. Debe
mantener sus manos cerradas en un JjUfto. No podrá manejar el fuego
lin usar guantes. No podrá permitir a la&amp; mujeres que vean sus
dientes. No podrá cruzar agua.
1 Por 100, 90, 80, etc .. dlas siguientes al "potlatch"
no podrá comer
las cabezas de animales y deberá subsistir principalmente a base de
sopa y comer carne con moderación. Deberá chupar el agua a través

una

can

1

125

�de un tubo de hueso. No podrá cortar carne por miedo a ens&amp;ngf'entar
sus manos. No deberá escupir. Deberá esconder su excremento ,n un
árbol para prevenir que~ comido por los perros.
La función paicol4eiea de la ceremonia de "potlatch" fue establecida'
expllcitamente para permitir al hombre "potlatch'', completar el
proceso de duelo &lt;Freud 1917). Si el hombre "potlatch" actuaba de
acuerdo con todas las reg)aa asocíadu con el ritual, ~ sena "renacido
como un hombre nuevo" &lt;Mckennan 1959).

~osostros proponemos que como un Inocente reciln nacido, '1 iba 1
ser finalmente purpdo de sus urgencias inconscientes caniballstica:
la última de las cuales babia sido el restablecer Intimo contacto con el
muerto a través de incorporación. Además, el ritual le permitll
descargar impu)aoa hostiles hacia el muerto loe cuales habfan lido
parcialmente descarpdos por medio de proyectarlos a demonial '1
espúitus.
Los informantes de hoy son incapaces de dar razones coherentes pera_
los varios tabús. En au ausencia, •in embar¡o, nosotros podemar
postular algunos significados.
La prohibición en contra de ciar loe repb recibidos en un "poUatch'', c o m o ~ en otro, servia tanto a propósitos
como psicológicos. Con referencia a estos llltimos, respeto y hostilidad
proyectada, están implicados. El regalo era hecho en honor del
mllerto. El darlo a otra persona en otro. "potlatch" implicarla que el
recipiente inicial no Ío habla apreciado suficientemente para guardarlo
en ll)emoria de la primera ~rs.ona muerta, esto es; no lo tenia, a ~ o 1
eUá. ·en suficiente·· estima.
·

aocia•

: Et espfri,u de esa persona sena insultado por la seguna · dádiva Y
'podrla escoger eJ hacer dafto al recipiente.donador.
·

tres.

Por
días siguientes a la eeremorua, el homhn: ·"potlatcJI''.
estarla sentado con sus rodillás. hacia aniba ~lante. de 6 ·.Y ~
Ú'elazadas con
ma~. La ipmovilídad que debería de asumir
semeja la muerte: Antiguamente,el espbitu ~ muerto no ~ia o~
queqla deJar la vecindad del cuerpo ~sta-que su J&gt;l'.'(&gt;CeSO dé duelo Yel
de s~s parientes . hubiera sido completado y el esplritu. hubiera 'sido
apac~do por a l ~ da_oos que·habia ·s.ufrido cuando vi.via. La
i,mitación de la m~rte era sobrenatur¡¡lmen~e_prescrita. · .
Podemos -entend~ que ella simboliza el periodo de duelo. Nosostl'06
\'emoo también la proyección hacia fo sobrenatural de los
de
mUE'rte hacia la ~fSOrla que_ ha muerto. de parte del hombtt

;us

deseos

126

..;.,..latch" v de la gente a quien
. él represen taba
,...
. dl' acuerdo con la !~~!!S2!llir .
imbólicament~

• t'ra ras11~ad11
1-·1
Después
rlt• ~u
·

"111uerte" el espll:itu del mue,:to ~rladfinaltmentl'P~~ comp)eto de

e es e del Tanana
•
El, fl060StrOS creemos, stmbóhco
b " tlatch"
Alto, -"""'"
~
renacimiento, el que el hom re ~
.
que ha sido forzado a
. rala posición mtrauteriana
filialmente renuncia
di
1 · los tres as.
1
......ar solamente a conc wr
da más que ciertas
.,... •
él
pod1a comer na
Durante los tres dlas,
no
·to Esto puede ser
.
·
me estaba pr06Cn ·
llllllllas de pasto. El mgenr ca
-·
tra de las urgencias
referenda a defensas en con
entendido como otra
d' d
Nosostros podemos
. l
d f!' subor ma a .
caniballsticas hacia a ma r
.
. bolizan óvulos Y hermanos
IOlamente pregunta mos si las semillas s1m

rivales, en potencia .
ue cleterminan el subsecuente
A1011nos de los elementoe de los tabús hq''
reminiscentes de la
.b
"potlatc
aon
comportamiento del hom re
inf t
El hombre debla
.
.
tnatales del
an e .
aecuencia de a~1ones pos das debajo de él, al estar acostado. Ex·
mantener sus piernas.dobla
. es de cuna poco usuales como las que asumen
cepto por algunas pos1c1on
con las piernas esllradas
ciertos Ahbaskan del Sur. el infante no yacede cam1·nar El donador
do a apren r a
.
basta después de que ha comenz.a
és de un tubo de hueso Y
•
¡ agua a trav
"potlatch" debla chupar e
.
. ! lactante no tiene dientes por
aconder sus dientes de las mUJeres' e l _,. dientes el hombre
podia reve ar "'""'
•
alan~os meses.
Después que· ndo carne con moderación y subsistir
_....
"potlatch" deberla seguir~ del inf te _.,dualmente viene a
Ladieta
an • .-primordialmente de sopa.
miedo ensangrentar sus
8
incluir sólidos. No podia cortar carne~ las sociedades el pequefto
manos En esto, como en la mayor pa e peli0.-ntos sin riesgo para
·
d
instrumentos o.e· • considerado incapaz e usar rohib. clones pueden reflejar tanto un
l. A otro nivel todavla, tales p
i
.
del infante como su
. oral agresivas
reconocimiento de las urgenciaa .
t el hombre ''poUatch"
Fmalmen e,
de tarón
1
reaultante ansiedad
·
rda su entrenamiento de
debfa esconder su excrernent Y ésto nos recue.
limpieza como lo hace la prohib'1c1'óndeescupll'.
.
son indudablemente
•
d estas acc10nes
.
Mientras que muchas e
tar claramente en la dirección
sobredeterminadas, ~as pa~en ª:~refonar la idea del " potlatch"
de las preocupaciones infantiles y a
hecho la más temprana
· ·ento
De
·
d
como un periodo de renac1m1
. l'd des que son reminiscentes e
.
.
t·
·nuchas
cua
i a
.
b'óti
relación madre-hiJo iene '
.
dura la rase sim I ca
.
la existencia prenatal. A medida que el rui'lo ma

°

127

'

�es gradualmente suplantada r se
.
. . .
El d
po
paración e mdiVIduación (Ual.1eseo de estar en una situ .ón .
......_.
temente expresado como un deseo ac1 sm frustración es frecuen.
!rauterina E l
.
de volver a la existencia .
·
n e proceso pnmario de
·
111logrado ya sea ~ntrando en la madre pe~a~1ento, eso puede •
caso el restablecimiento del s c .
• .º mgtnéndola. En cualquier
es expresado en térmi ffs yn yt1um psicológico de la fase sim~
nos ico6 Asf uno pued ·
medio de juntar regalos
·
.
~ mgerir a la madre por
El tabll que hace que ~l~ : a r ~ mgerirl~ antes de ser renacido.
cerradas en un pufto es de natur; po~a~b mantenga 8°' m.a,a
cerradas eqw· al
eza similar. El tener· las,..,.,_
. .
v e a negar el d ~ , a
.
bic1ón, o, en esencia la f
-:--.- ~e. garrar! la eXIStencia de ameJ
•
onna oral mcorporativa Al .
tener la mano en un puilo traiciona l deseo
.
nuamo tiempo,
'se percibe frustrante como l a ~ e
de pegar a alguien que
•dientes niega impulsos d,e
re era. _una vez más, el esconder•
medio de mordidas o aún d~xpca~ba
- ,.necesidades orales o agresión por
ru 1smo La prohib• .
ensangrentar las manos niega ·a1 d
d.
.
ic1ón en contra de
eJ acto.
eseo e asesinar Y ser encontrado en
1968).

u-

En el contexto de nacimiento y vida
cruzar el agua puede
.
~tal, el tabú en contra de
ser eritend1do como un
.
entrar en el vientre donde en I f
a negación del deseo de re.
a antaafa uno .... ,..t..
satisfecho sin restricciones d
.
r-- estar totalmente
no debfa com
. e ~mportam,entcY.
"petlatcll"
.
er carne, sunbdhcamente
.
,
odto por rpedio del canibalismo.
. para no expresar su. amor Y

EJ·••

Las prohibiciones en contra de es
.
cuplr Y deJll{ excremento en el suelo
ma 5 · En las práct·
....
Alhabaskan. parte de los cadá
icas u.:: bntjerla de lol
!agentes que . ; . ~
veres o artlculos que los han tocado IOII
~ • ser usados para dal\a
•
•
gentes vivas pueden ser usada
r a 1os vivos. Partes de

son más IObredeterm. da

Uftas de los ded06 que han sidosc::ntra de ellos .. tales como cabellol.
expresión nasal heces orina n das, o excres1ones, ya sea saliva.
0
,inconsciente
exc·ttS.
ujo men5 lrual. En el pensamiento
,
iones son partes vi
d
hombre ..potlatch" debf
ns
el cuerpo. Eí
a esconder sus heces
,._...._,
que fueran comidas por los
.
en un cu uut para prevenir
valiosas En té .
perros. El milo visualiza sus heces como
·
rminos. de sus relacion
poder sobre ella si ella est"'
es &lt;'on su madre él tiene algua
·
• preocupada con su r ·
darle sus heces en los tér .
1mp1eza, a trav~ de
minos de ella rete '"ndol
· · •
es un IU2ar oara salvaguard 1
•
as. El escondrijo
beles noires para los A........~r k06 valores. Perros Y otros canin05 50ft
"'"'=s ans.

taie.

""=

Las mismas cualidades aterrorizantes que se proyectan a los caninos
proyectadas también a los monstruos imaginarios, muchos de los
males son a la vez peludos y humanoides, y pueblan el mundo del Alto
Tuana. Brutas, y los demonios son substitutos para ''malos" padres
1111n los cuales están proyectados los atributos indeseables de losfflOI. En el tabd se atribuye a 10&amp; perros el deseo de comer las heces
al hombre "potlatcb". Podem01 uumir que~ peligro que se implica
■el de la brujerla. Hemos visto que a un nivel picológico profundo, el
proceso de duelo del cual el ''potlatcb" es una parte, constituye una
.,.-esentaclón de 101 problemas del bebé en dejar la fase simbiótica
'CID su cenlinuidad psicol4lica con la madre. As( es la madre quien
. _ . fundirse con el hijo por medio de incorporación oral, comer la
1
•
parta vtva del cuerpo del beW, sus heces. El deseo de ser reunido con
ieDa es proyectado al perro.
El hombre ''potlatch", no podla comer la cabezas de animales.
Preliteratos en todas partes, conscientemente, y todos los demás,
como descubrimos a través de evidencia cllnica, inconlcientemente,
creen que comer el cerebro hace posible al que lo come el hacer suyos
•~dépensamiento y ciertas caractenaticas de CCfDportamiento
de la persona o animal cuyo cerebro ha ingerido. Podemoa suponer
que ai el hombre "potlatch" e.o su papel de nillo pequefto comiera las
cabezas de animales ~ asumiria algunos de sus rasgos antes de
que fuera suficientemente maduro para uaarloa en una manera adulta y
controlada. El podria llegar a ser indebidamente salvaje, desinhibido
en sus acciones. Debe hacerse notar que este mismo tabu se aplicaba
ltambi~ a loe muchachol adolescentes del ranana Alto. La adolescencia
es un periodo cuando los conflictos edipales y p~pales son
mividos. para ser reorganizados a un súvel de adulto.
Entre los tabdá del Tanana Alto estaba el alimentar a los perro con
cabezas de animal. En el tabú de excremenl06 del periodo del
"poUatch" los perros deblan ser privad06 de excremento del hombre
"potltatch''. Tal vez, tenem0&amp; aqui una clase de ecuación de las heces
fecale&amp; con las cabeza de animal, pero en cierta forma. con resullados
apuest05. Si el perro comiera las heces ~ podrta adquirir cualidades
indeseables del hombre "potlatch" y los deseos primitivos que se le
atribulan podrian estar menos controlados. Asl los perros y el hombre
"potlatch" fueron igualados. Esto parece confirmar atin más que el
perro era una proyecdón de las partes malas del doliente. · En los
funerales de Mescalero y Apaches Chiricahua. algunos individuos
•

1211

129

1 '

�subrepticiamente escupen co
.
mo una defensa en
peligroso del muerto, una práctica
. . contra del espfritu
de a lguno judíos e italianos del sur que es rem1ruscente de las accioáes
Mal de Ojo. El agente que pued • los cuales ~upen para impedir el
daiio es ~do para defend
e ser usado por el hechicero para hacer
erse en contra del deseo h .
proyectado al espíritu un ejem I d
.
ostil que ha sido
El hombre "potlatcll"
Po e magia reversible.
. .
no debía escupir El
ede .
escup1ta.JO como un agente que pued
.
pu
interpretar su
I.IDa defensa en contra de J
e ser usado para daiiarlo a él Ycomo
·
os supuestos malos d
mismo tiempo, la necesidad de tra
eseos del muerto. Al
. puede ser Visualizada como el des:,ar en vez de expectorar Ja saJJva
nuevo aqul el deseo de ser reun·d de guardarla o esconderla. De
espíritu del muerto.
J o con la madre es proyectado al
En el tabú de las heces fecales eJ e
un árbol.
El
.
.,
&gt;ccremento debía ser escondido ea
J)el1Sam1ento inconsciente
¡elementos que causan que él
.
· e1 árbol tiene varios
h
sea igualado con la m .1- s
.ª uecado para formar un escondri.
u.,.,r. u tronco, si ea
madre. Donde el tro
JO. puede representar el cuerpo de la
.
neo o una de sus ramas se r
'f•
•
semeJanza a las piernas sa1· nd
am1 ica, hay una
1e o de un cuerpo y 1
ramas es percibida como e1 área
.
a zona entre las dos
hojas. en eJ lenguaje· de I
vaginal. Asf de nuevo ramas llenas de
os suenos son alguna5
.
vello público Al mi511l ti
veces igualadas con el
/perro Y el ~ de ~ empo _las heces fecales están escondidas del
.
ser mcorporado por la madre
. .
~c1a traicionada por la substitución .
. es negado, siendo .,
de la madre. Entendido
é .
simbólica de las heces dentro
en t rmino de la ec
.ón
hombre " potlatch" como bebé bt'
uac, pars..e_ro toto, el
.
o iene la reunión con la madre. .
Finalmente, un último tabú. El hombre ..
"
que menstrúa no puede m
potlatch , como la mujer
•
anejar el fuego ·
un lado el porqué compart
&amp;u1 usar guantes. Dejando 1
en eJ status de ser r
preguntarnos por qué solamente este
. pe ,grosos, debemos
para ella por desafiar la proh 'b• ºdn tabd se aphca ambos. El castigo
te
i ,e,
era el de dedos t
es caso el fuego era igualado con la
i
ro os. Tal vez en
ceder a las urgencias de I
pas ón sexual Y el castigo por
a masturbación cuand ·
.
congreso sexual era la rotura de los dedo
o era privada del
culturas la mano ofensora del ladrón
s ofensores, como en algunas
Tal vez el labu también . bó. era cortada .
s1m hcamente
hºb
hombrt&gt; " potlatch"
Pod
pro , fa la masturbación aJ
·
emos e
·d
suplementaria. Si el anál' .
ons, erar aún otra posibilidad
is,s QU&lt;' precede es \'álido el hombre

''pOtlatch" era inconscientemente percibido como una criatura
pregenital, en un sentido, indeferenciado aún como hombre o mujer.
Podemos aftadir en este punto que no solamente el hombre " potlatch"
tema que chupar agua a través de un tubo de- hueso sino también la
muchacha pllber durante su aislamiento, ~l como la muchacha
Apache durante la ceremonia de su pubertad.
Podemos conjeturar que la función adicional de convertir el hombre
"potlatcb" en una criatura pregenital pudo haber sido para prevenir un
posible intento de gratificar deseos necrofilicos incestuosos los cuales
pudieran servir los propósitos de cJescargar deseos sadfsticos y-0 lograr
la fusión a través de una unión sexual.
Finalmente, su necesidad de cliupar el agua en la manera de la
muchacha pubescente puede constituir una exposición sumamente
disfrazada de que su imitación rituall.stica del bebé intrauterino durante
el periodo simbólico de duelo de hecho le procuró una unión temporal
con la madre subordinada.

CONCLUSIONES
Particulannente desde la II Guerra Mundial, los psiquiatras en los
F.atados Unidos han estado poniendo cada vei mayor atención a los
problemaa especiales que se encuentran en el tratamiento de variados
pupoa étnicos y socioeconómicos. El estudio de los efectos del medio
¡ambiente y de la aoclalizaclón sobre el desarrollo psicológico de los
negras, ba prcgresado más rápidamente que aquB de los nativos
americanos, y como resultado algunos psiquiatras se han comenzado
a sentir más seguros en su tratamiento de los ·ne,ros. El estudio et1nopsiquiAtrico de 10&amp; nativos americanos, indios y esquimales, se ha
retardado.
Los Indios de lengua Athabaska ·constituyen por mucho el mayor
número de nativos americanos. Incluyen muchos grupos en Alaska,
101 Navajos y las Tribus Apaches del Gnn Sudoeste y algunos grupos muy pequeflos en otras partes.
Los patrones de socialización de los Athabaskan son tales que mucha
hostilidad se desarrolla hacia miembros de la familia la cual debe ser
proyectada y descargada en contra de los extraflos,
de ..cocos"
culturales, brujas y esplritus para que el grupo pueda funcionar .
El precio personal pagado en intranquilidad es alto. Los hombr~ son
1menos seguroa que las mujeres en sus identidades persona les y sexuales.
pero la gran mayorfa de los Athabaskans son ansiOISOS y su.~picaces.
1

,:m
131

�tienen áreas inconsistentes de desarrollo de ego y SUJ)erelO.
Aparentemente los Athabaskan comparten rasgos de personalidad
dominante y conflictos sin importar el grado de aculturación al que
haya sido sometido el grupo o las diferencias de estructura social que
puedan encontrarse en grupos de individuos.

Una lit.atura etnopglquiátrica que se ocupa de los Navajos y
Apacbel, ha comenzado a formarse, pero nada em.te a ~ de i.
Athabasbn de Alaska ·que pueda ayudar al personal psiquiátrico que
recientemente se ha dedicado a tratarlos.
Mientras que la 11'111
mayona de los Athabaskan de hoy tienen cierto grado de imtnlcddn,
'ellos proyieoen de sociedades iliteratas. Mucha de su educaeh1n
tradicional ha consistido en escuchar la tradición oral y obsenar
rituales, y sus comunicaciones contienen alusiones a renomenoJaail
íolkloristica.
A causa de los rasgos de penooa}idad y lOI conflictos que computa
Jos Athabubn, la literatura elnopeiquiábica que se ocupa del anülls

etnopsicoanaltttco del folklore &lt;Boyer 1964 b, 1965, 1973; Boye, 111d
Boyer- 1967), y ritos de un grupo, ayudará a psiquiatras que tratan con
miembros de otroa grupos. Por supuesto será de la mayor utilidad
para aquellos pslqui•tru que tratan con el especifico grupo en cuestidn.
Este artfeulo constituye un análiala etnopsicoanaUtico del mú imponaote ritual existente de los Atbabaskans de Alaska, su ceremoall
del "potlatch " . El análisis rue becho poelble por medio de estudjc,g ele
antropolocja y psfconaUticos combinados de varios grupos que hablan
la ~ Athabaüan ; su estructura social y patrones de 80Cialización
la literatura pertinente fue
revisada. y un conjunto representativo de cada grupo fue examinado
por medio de tknku proyectivas.
fueron investlgadol en primer lugar,

Se encontró que las principales preocupaciooes inconscientes
,reflejadas en la ceremonia "potlatch" se relacionan con amor y odio
.ambivalentes hacia la persona muerta que pertenece a la matrillnea Y
sirve como ma~ subordinada. El ritual ayuda a la gente a defenderst

• cootn de impulsos hostiles hacia la penona muerta y su cadáv•. Y
la aalpa que emana de esos deseo8; también les ayuda a evitar cierll
--.iedad relacionada con deseos de fundirse con la imagen materna vil
el canibalismo y posiblemente por medio de relaciones sexuales coo el
ca&lt;Wver como un substituto para la madre durmiente.
La :nrormación tácita y abiertamente &lt;'xpuesta sobre los Athabasull
de AJaska. que se encontrará en este articulo debe hacer posible a lcll

.
aspeetos de relaciones transferenciales
1 tr el anticipar ciertos
a as,
d
te psicoterapia intensiva con ellos. Los
.. puedendesarrollarse uran de la
ibilidad de la aparición de
iátras deben ser alertados
pos odioquepuedenresultaren
timientos ambivalentes de intenso amor y
~ temores de
del desarrollo de profundos
Y
.iones abiertas,
. ias que pueden convertirse en
hloende!ICia, de la aparición de suspic: taciolles de confusión en su
tanca paranoia, y de diferentes ma l esho ..:...., A menos de ~ el
.
.
ndo enoa entre os m-.
~ d sexual, cua
m
nifestacienes de transferencia Y
fl'c,liátra esté bien enterado de las ma. . rizado con la cultura de estos
calificado para tratarlas, Que es~~:~: emplear muchos meses si no
i..Ga menos que esté prepa
ás
-•
. 'dual• p robablemente lograrla
. Y tratamiento .indivt
.
.m y
IIDI
enmenos
su
.
el u sar psicoterapia mtens1va con
leDdrfa
dificultades si evttara

...

NOTAS
se basó esta monografla fue provisto
t El trabajo de campo~ el cu:IMH DERMPH t6338--01-l ROS MSM.

a fondos por la Con~•ón

.
el Instituto de Investigaciones
Apoyo Institucional fue prowto por
.
'dad de Alaska, Y
.
de Gobierno de la Umvers1
,
.
Social Económicas Y .
. de A1aska proporcionó asistencia.
también el Instituto Psaqulábíco
Alaw será detallada en un
2 La socialización, de 105 Ath8baskan de

'

libro por editarse de L. Boyer.
er -BOyet' (1m&gt;.
1 Para referencias, veáse Hlppler, Boy '/
•-ches Mescaleros Y
r do que se refiere a 1os ne4 En un estudio no pub ica
los niftol que tienen contacto cons·
Ollricahuas, se ha encontrado que
tifi
con sus estilos cognitivos
as se iden ican
!ante con sus abuelas matern
llos de sus propias madres
y perceptuales mu bien que con aque

dos

tBoyer y Boyer N. D.L
por la necesidad de con·
5 Una forma en que los proble.~ aslc reaente era a través de un jefe
nejada ongina m
,
. .
troles externos era ma
d rt&gt;eradamente autor1tat1vo.
todo poderoso y un sistema de leyes e •
tHippler y Conn l9'72&gt;.
1 Nombres ficticios.

1:t ?
13.'1

��ESTA EDICION DE ARMAS Y LETRAS FUE IMPRESA
EN LOS TALLERES DEL DEPTO. DE DIF'USION. LA
PORTADA EN LA IMPRENTA UNIVERSITARIA. SE
CONCLUYO EL 30 DE ABRIL DE 1979. SE TIRARON
1 000 EJEMPLARES

�...

DEPARTAMENTO DE DIFUSION

�</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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/~J ~.)
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Jo,,,V\I\ {l,tA ÍJ

1

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~

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~

1

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
ENERO - JUNIO DE 1977

�ARMAS Y LETRAS/Enero• Junio/77

��■ l ■ LIOTECA

11__ _ _ _

CENTRAL

\

,.::U::,.•,::A.:,_;N~-: ..:L.=---~-•- -

~ylfflAS
Rector
DR. LUIS E. TODD

Secretarlo General
UC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión

Jete
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Sub .Jefe
HECrOR GONZALEZ Y GONZALEZ

Núm ero oorrespondieinte de Enero a Junio de 1971

T&lt;&gt;da corrMpond~la debe dlrt&amp;1rae a "ABHA8 Y LETRAS"(Der,to. ele
Olfualdn/Unlvenlda4 Autoooma ele N'Ul!'VO Le6n/TOJTe de .. lleetorfa,
Noveno Í'1110/MOJ1tene1, Nuno Le6n. M6mlo.
.

�PUBLICACION TRIMFSI'RAL DE LA
UNIVERSIDAD Atrl'ONOMA DE NUEVO LEON

ENERO A JUNIO DE 1977

SUMARIO
Presentaci611 ....... . .. .. . ... .. . • ... • . • ..

5

Mi Vocacidft Fik&gt;86fica, Dr. Jur. Dr. Phll Agustln Ba-

save Fernánde-% del Valle . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

9

Trazos Poéticos de Alfouo Reyu, Juanlta IdaHa

Garza Cavazos . . . . • . • . . . . . . • • • . . . . • . . . . . • • • • • 21

Poesia, Jorge de la Montafia . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . 41
m&amp; el mal como n el biew'.,
Franz Bouchaplea . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . • 49

Dml Jwn, " Hay Héroea

Autógrafo. de la B ~ Nacfortal . . . . . . . . . . • . . .

- - - - .. __ _

-- -

-

-

69

�PRESENTACION

5

�Se empiezan a vivir loa albores del afto de 1977 y 101
gobiernos del mundo ven una mejor penpecUva en la vida
eco~~lca _de IUS pa11es. La fnflactón se defiende, pero va en
retirada.
En Muico, el nuevo 1oblerno combina nuevaa dlrectricea
con las de su antecesor pero secutmoa aumidol tambl6n en
algo que puede llamarse un "bache cultural".
Ea en este aemeatre donde ae nota el retorno a la

auerra fria

entre las potencias mundiales y la bomba de neutrón viene a

aer el peor atentado el derecho de vida en la humanidad.
Bajo este ambiente aurge "Arma, y Letras" en III ecllct6n
extraordinaria correspondiente a 101 meaea de Enero a Junio
de 1977.

Impulsar la cultura y las ideas de nuealrol mejores pensadorea Hi como de quienes ee inJclan en ese escabrNo como
Incomprendido camino, ea un reto que obtiene pronta
respuesta en la Universidad Autónoma de Nuevo León.

1

'

7

�Es el doctor Agu,t1n Basa ve Fernéndez del Valle, uno de loa
filósofoa contemporáneo, de mayor reconocimiento, quien
abre la edición con una confesión: "Mi Vocación Filosófica".
Se ha e1erito tanto del Doctor en Jurisprudencia y Doctor
en Fllosolfa que sólo noa permitimoa remitir al lector a su

interesante aúllail.

MI VOCACION FILOSOFIC~
u

rus

EL QE8~tt9 QE LA EJ69§9FIA

Dr. 1ur. Dr. Phll A1u1tbt Ba1ave Ferndndes del Valle

Loe ~ - Poiticoa de Alfomo

89•

ºel mnieano

unlvenal" aon realiza&amp;. maptralmente por Juanfta Gana
Cavaioe, reccmUndono1 que tambl• como poeta, don
Alfonso fUe ¡rude.
Dice la Joven autora Gana Cavazoa que "en III poesfa &lt; de
Reyes) noe mue1tra IU car6cter Jovial, alpicado siempre de
bumorlamo. En ella encontramos a u.n tiempo loa motivos
popularea y cultoe, clúicoe y modernoe, penoaaJel y
unlvenai., dram,ticoa y bumonaticoa. Estas y otru
razones dan a 1\11 obras un gran valor literario y bumanfltico,
paralelamente."

Jorp de la Montana ea un joven universitario eetudlante de
Trabajo Social. SU poeafa en •tilo comenador, camplrua y
mfatica, Impacta en Ju fibras senalblea de qwen la lee.
De aú larp collcci4a, publicada en aran parte por el diario
"Unlnnldad", 6qano lnformaUYo de la Ualnnldad
Autónoma de Nuevo Lecln, aelecelMI,... "lncruelfbdón".

Fra111 Bouc.,._ • un viejo colaborador de Armu y
Letru. ~ l que IUlta de Uepr a lu PN&gt;fundidadel de
loa c1'alcOI D01 trae IU euayo IObre Ne peraonaJt de Doa
J111n, bailado • numen,a, obru.
8-:~lK-OI lleva por muchoa terrenoe plaadoa por Don

Juan. Aclallate.

.

Hfftor Goaúlea y o..ú1t1

8

9

�MI YOCACION FILOSOACA
Por el Derecho de la FilOIOfia

Voces discipulares y amigas, que no puedo desoir, me piden
que apunte, con los trazoe indispensables, el camino de mi
vocación filosófica.
Entiendo por vocación el modo integral de existencia que se
proyecta hacia la plenitud. Trétase de un sistema radical y
singulartaimo de preferencias y desdenea que emerae del
fondo insobornable. Descubrimos la vocación por un imperativo de autenticidad.
¿Cuándo descubri mi vocación? No lo 16. No podria fijar
una fecha. Sólo recuerdo que ml nlftez H vló surcada por
graves problemas que me hicieron perder, en buena parte,
esa infantil lnconsclencla de p,jaro y felicidad de nor. Mi
profesora de relilión me dijo, muy pronto, que mta padrea
tendrtan que morir y que yo tamb16n me morlria. El
panorama me horripilaba. ¿Quf sentido tenia la vida?. ¿Qu•
sentido tenla la muerte! Acudi a mi madre para formularle
pregunta,. Me tranqulllzaba , en parte, pensar que la muerte,
ml propia muerte, se encontraba aún muy distante. Mientras
tanto sentia una sed enorme de vida. un •"n de realizar
grandes e inconcretas hnaftaa. Ese intenso amor por la vida,
en todas sus dimensiones, aunado a un apetito de fundamentación, de claridad sobre el universo, me han acom1

t

11

�pallado siempre.
Mi primer maestro - y acaso el mis decisivo- fue mi padre.
Humanista, esteta y hombre de bien. Su profesión de
arquitecto, de profesor y de escritos, apenas si puede dar una
pálida idea de su vocación: "un esptritu enamorado de la
belleza, en comtante desvelo de apresarla dondequiera-que
pudiera intuirla o producirla" (A. Gómez Robledo). El me
imbuyó, desde nifto, el IUlto y el lnteria por las cosas del
espiritu. De ab1 arrancari, pur ulterior expeciflcación, mi
tarea vocacional. Se ocupó en tomarme lecciones, corregir mi
estilo, abrirme nuevos borlzontea, despertarme nobles
emociones... A veces me abrumaban sus exigencias Pero
siempre terminaba por comprender que deseaba para mf un
destino singular. De él aprencU a tener un gran respeto por la
fiJosofta 6cipllna suprema entre laa que especulan bajo la
sola luz de la razón natural- y por la Jurisprudencia, que tan
indispensable y alto papel repreatnta en la vida de convivencia. Una y otra vez me imtaba a tomar conciencia de
una iluatre tradición familiar de letrados.
En el bachillerato -caraado de materias filosóficas y
humanlaticaa- se despertó -mero balbuceo-, una incipiente
vocación fU0161lca qu, no lOll'6 adn perfilane y aclarane
por falta de verdaderos maestros. Jlecuerdo que lela, con
particular fnddón, el texto de "Introducción a la FUoaoffa"
de Aloya ldller y el texto de "Teorfa del Conocimiento" de
Johannee a.... Cuando hubo que decidir carrera, ln¡reaé,
sin vacilaciones, a la Facultad de Derecho y Cienclu
Sociales. Si hubiese existido, en aquel entoncea, la Facultad
de Filosofla y Letras, seguramente me habrfa matriculado
también en ella. De los cunos se,uldoe en la Facultad de
Derecho y Ciencias Sociales, me interesaron, aobre todo,
aquellos que tenfan mayor base fllosóflca : Introducción al
Estudio,del Derecho~Teoria General del Eatado, SoclolOlia,
Derecho Penal, Fllosofla del Derecho. La obra de Lula
Recados Siches, "Vida Humana, Sociedad y Derecho", me
hizo comprender que en el estudio (\el Hombre, de lo social y
de lo Jurtdico radicaba mi mayor entual11mo teor6tJco.
Mi camino a la filoaoffa pasa por el derecho. El ser Jurfdico

12
--.. -

. .......

_ ___ _

m~estra ubicado en el fino y autil mundo del e■pfrltu.
Nunca encontraremos el ser del derecho e~tre loa determinismos ciegos de la materia, porque su entidad pertenece
al mundo cultural-espiritual-histórico bajo el modo de ser de
una forma de vida social. Llegar a la filoso~la ~r el derecho,
presenta sus ventajas. No tan sólo por la d1Spos1ción lógica Y
la precisión mental que forjan las categorfas jurtdicaa, sino
también -y acaso més- por el "esprit finesae" que supone el
ejercicio del derecho. Otras profesiones podrin ejercene con
puro "espfritu de geometrla", pero no la de jurista. El
espfritu de finura, del que noe habla Blaa Paacal, prende,
-¡qué duda cabe! -en la trama autil de laa coaaa 1ingularea que
nos trae la experiencia cotidiana. Visión enteramente
necesaria para la filosoffa, pues el cultivador de ~na ciencia
particular que sólo se babit6a a los principios umversa!es al
modo de loa mateméticos, no advertid los hilos finos Y
enredados de la realidad. Filosoffa y derecho, en provechoea
simbiosis vital, se insertan en mi concreta vocación. Jacques
Maritain apunta la conveniencia de paaar por la disciplina de
una ciencia antes de llegar al campo de la fUOIOfla, para fr
subiendo de lo imperfecto a lo més perfecto. "Nótese b~en -nos
dice- que es més provechoso par~ la formación del filósofo
poseer a la perfección una sola ciencia, que conocer varia~
superficialmente y a través de obras de aegunda mano
(''Introducción a la Fllosoffa", Pig. 100, Ed. Club de Lectorea. Buenoa Airea) . Permftaaeme recordar que lllpel Mon- •
taigne y Francisco Bacon fueron abogadOI. Deacartea fue
Licenciado en Jurisprudencia, Leibniz fue Doctor en Derecho
y entre nosotros -para no ir méa lejos- José Vasconcelos Y
Antonio Caso pasaron por la carrera Jurfdlca antes de ~egar
a la ruosofia. Cuando Ingresé a la Academia Mexicana
correspondiente de la E1paftola, el Dr. Antonio Gómez
Robledo en su Dlacuno de Bienvenida, aeftalaba mi caso
-muy ge~erosamente, por cierto- como "una corroboración
más de lo bueno que es el haber llegado a la fUoaofla deapuél
de haber cunado las disciplinas Jurfdicas , que dejan hibitos
indelebles de claridad, precisión y orden, Y aunque no vuelva
uno a acordarse de ellas, preservan siempre de perdene en
metafisiqueos nebulosos o de naufra_gar _en el piélago del
coníusionismo. Pero no sólo por la bienhechora
~rmeabilidad de su filoaoffa por el esplritu jurfdico, sino
1e nos

13

�~irectamente y con rendimiento muy apreciable, ha contmuado Basave cultivando el derecho al par de la filosofía
e? entera c~nformidad con la tradición clásica y con ~
htSpanoamencana, segW1 la cual el filósofo no está en las
nubes, sino en la tierra, en la suya propia, ni deja de ser
ciudadano, antes por el contrario hace de la Repóblica uno de
los objetos preferentes de au especulación" ("La imagen del
hombre en Alfonso Reyes", Págs. 64-65, Universidad de
Nuevo León, 1964).
Antes de explicitar la decisiva influencia que en mi formación filosófica han representado los aftos de permanencia
,q ~•~d, qui~ referirme a mia maestros mexicanos. Ante ,
todo a José Vasconcelos. Conoci a Vaaconceios en mi época de
bachiller. Era un gran amigo de mi padre y muy pronto
empezó a interesarse en mi problema vocacional. No fue fácil
el trato co~ el Lic. Josl Vasconcelos. Sobre todo al principio
cuando le conocfa iJl1uficlentemente. Diaparaba audac~
afirmaciones, tajantemente, casi sin derecho a réplica . Poco
a poco me acostumbré a su tono pollmico, a sus monólogos de ,
solitario Y a su particular pedagogia. Le vi innumerables
veces en Monterrey, en México y en Madrid. Asistf a sus
conferencias Y cursillos. La correspondencia epistolar
también tendió sus hilos entre nosotros. Y la verdad es que
llegué a admirarle y a quererle entraftablemente. Reconozco
en él una paternidad espiritual m'8 genética que doctrinaria .
Me enseftó a pensar por cuenta propia, a encararme en carne
viva con la problemAtica filosófica.
Se dice que Vaaconcelos es el "maestro imposible", el
maestro que no ha podldo ser nuestro maestro porque no le
gust6 ser maestro. ¡Entend,monos! Vasconcelos no fue un
profesor de tipo académico porque le aburrla a muerte la
docencia profesional. Prefirió siempre ser filósofo en el
sentido platónico y por eao su magisterio se ejerció, sobre
todo, a traMa de su obra luminosa que aclara en ocasiones
-con sin igual luz- muchos pu·ntos obscuros. Maestro también
por la magnUica y valiente defensa de su raza ; por su
manera personal -fuertemente personal- de encararse con los
problemas fl1osóflcos; por las Inestimables sugerencias que
brinda Y por las violentas reacciones que suscita. Nunca
14 '

· olvidari que de Vasconcelos recibf el generoao eapaldaNIIG
para mi vocación filosófica. El fue quien me prologó, en 1950,
mi primer libro de rilosofia. En testimonio de viva gratitud
publiqué, ocho aftos después, una ext~nsa obra intitulada:
"José Vasconcelos" -el hombre y su s11tema-.
En diversas ocasiones asistf a cursillos y conferencias
impartidos por Samuel Ramos, Oswaldo Robles, Juan David
Garcia Bacca, Luis Recaséns Siches, José Gaos y Eduardo
Nicol. No puedo considerarme, sin embargo, como d11clpulo
de estos maestros. Con casi todos ellos me ha tocado participar en congresos internacionales de Filosofia y mantengo
relaciones cordiales de amistad y compafterismo. Les debo
importantes esUmulos y guardo un gran respeto por su
magisterio y por su obra escrita. Pero eso es todo.
Cuando crucé la frontera de Espafta, por Hendaya, llevaba
en mis manos las obra·s completas de Renato Descartes.En el
vagabundear de viajero solitario por diversos paises
europeos, habla asistido cuando sentia ganas, a cátedras de
distinguidos humanistas. Sabia que las cosas cambiarían
cuando llegara a Espai'la: Horarios, clases, problemas,
métodos ... En suma, iba a someterme a una disciplina
universitaria. En el fondo anhelaba esa nueva experiencia.
Presenta que el impacto de esa d.iacipllna iba
'a ser decisiva en mi vida. Fue preciso un continuo
dlAiogo con maeilroa y compafteros, para que mi vocación
filosófica se prefilase claramente. Asiatia dlriamente a la
Facultad de Derecho &lt;curaos del Doctorado) y a la• clue1
seleccionadas en ta Facultad de Filosofta y Letra, de la
Universidad Central de Madrid. Resulta
interesante
subrayar que en la misma Facultad de Derecho preíena laa
materias que pr esentaban una mayor textura íllosóflca :
Filosofla del Derecho, Derecho PoUtlco, PoUUca Social Y
Derecho del Trabajo, Curao Superior de Derecho Internacional... Loa seminarios • y los cursos de ambá1
Facultades me obligaron a manejar un riguroso instrumental
metodológico. Ante todo palpé ta necesidad de acudir a la•
fuentes y de manejar algunos idiomas Los maestros, que
hablan ganado sus cátedras por rigurosa oposición, no se
limitaban a tomar clases. sino que tmparttan conferencia• Y
15

�encauzaban Investigaciones. Para todos ellos guardo una
viva gratitud. No puedo ni quiero pasar por alto algunos
nombres: Alfonso García Valdecasas, José María Castiella,
Wenceslao González Oliveros, Juan Zaragiieta y Xavier
Zubiri. Me limitaré a apuntar la influencia de estos '&lt;los
últimos maestros -especfficamente filosófica- en mi formación. Quienes no conocen a don Juan Zaragiieta le admiran.
por su vasta información filosófica y por su · rigor
neoescolástico, pero se quejan de su esquematismo rígido y
de la sequedad en el discurso. Es preciso tratar al hombre
para constatar hasta qué punto están unidas, en su persona
filosofía y vida. No en balde su última y magna obra se
titula, precisamente ''Filosofía y Vida". De él adquirí
rumbos de escuela y hábitos de disciplina. No hay que confundir el tomismo amurallado de algunos otros profesores
mediocres con el necescolasticismo amplio y abierto del Dr.
Juan Zaragiieta Bengoechea. El caso de Xavier Zubiri está
más allá de la "socialización" de sus cursos y de sus escritos.
Habrfa que volver los ojos a Grecia para evocar su grandiosa
figura de filósofo vanguardista. Su magisterio ha enmendado
el rumbo de minorfas selectas que han marcado au Impronta
en círculos de creciente amplitud. Su interés vocacional por la
totalidad del universo le convierte en un "eapecialiata" de lo
universal en cuanto universalizable. Si 1e interesa por las
razones particulares -próximas-de cada sector de la realidad,
es porque anhelaba dar cuenta de los fundamentois, d&amp; las
últimas razones. Los conos privados de Zubiri -es~ fuera de
la Universidad desde 1948- no se limitan a expresiones
puramente dida\cticas; se trata de instrumentos de rigurosa
creación. De esa gigantesca labor zubtr1ana queda ahora -¡y
sólo Dios sabe cuándo se publicarán!. 20,000 folios inéditos. Se
dice que el maestro está consagrado, desde hace diez aftos, a
redactar, definitivamente, sus cunos, para ofrecérnoslos en
la letra impresa de los libros. No dudo, ni por un momento,
que la aparición de esta magna obra conatitufr1a un múimo
suceso en la historia de la fiJosoffa contemporánea. Pero
mucho me temo que la autocrftica, Ja hlpercr1tica que el autor
acostumbra ejercer sobre sus trabajos, retarde demasiado,
cuando no frustre, la publicación de los crusos. Loe que
dejamos Madrid, desde 1948, sólo podemos recurir a los
comentarios que salen de esa "especie de academia no ina-

1n:

16
._

____ __ -

. ._

titucionalizada" q!,le, al decir de Gómez A~boleya, cona,tituyen todos sus ávidos discfpulos. Cua~do v1v,f, en Madrid,
Xavier Zubiri sólo babia escrito un hbro: Naturaleza,
. toria,
· Di·os" • un libro que cuando se lee atentamente
H1s
a
-hablo por experiencia propia~ pued~ prov?Car un
"metanoia" . Está escrito en estilo nervioso, ~gil, limado,
conciso casi telegráfico. Es una prosa diamantma~fu~
de artificios, ejemplarmente rectlllnea: El eslabo
e~
lógico es impecable. El lenguaje llega, en la pluma de Zubiri,
a sus ultimidades expresivas. Su personalidad rectora noe
obliga, "ab initio", a entrar en el "ethos" filosófico. Se?timoe
el imperativo de restaurar la vida intelectual subordinando
jerárquicamente el saber de las ciencias _particular~s, más
allá de supositivación. Advertimos Ja luminosa inteligencia
que reviste la forma de las cosas. Y al vivir la ve~da~ damos a
luz la libertad. La teorfa de Zubiri sobre la religación o fun•
da mentalidad de la existencia -que no vo~ a exponer. ahoraes, a no dudarlo, una de las más preciadas Joyas de la fllos?ffa
de nuestro tiempo. Zubiri nos ofrece una nue~a noción ~ad~c~I
de la realidad con sus nuevas y distintas "rabones reahtatis ,
una metaffsica que abarca toda la trayectoria histórica del
hombre y sus múltiples conquistas y saberes. En 1963, el
correo me trajo un paquete que contenta el último libro de
Xa vier Zubiri, "Sobre la Esencia", con una cordial dedica torta
que mucho me honra. Este simple hecho, Po~ venir de quien
viene me produjo más alegria que el haber ingresado a tres
ilustr~s Academias. En Xavier Zubiri hem~ des~ubierto,
muchos de mis generación, una nueva luz filosófica Y un
nuevo estilo de filosofar. El nos ha lanzado, cob~ando conciencia de la realidad en la apasionante aventura mtelectual
del filosofar . El mag~o espectáculo del riguroso filoeofa~ en
cuanto tal, que es Zubiri, nos ha desvelado iJn m~o de ex~stir
v un tipo de quehacer vocacional. De ~f sé d~_1r que s1 no
imbiera ocurrido mi encuentro con Xav1er Zubm, tendrla un
esplritu completamente distinto del que tengo. Acaso .les haya
sucedido, eso mismo. a muchos otros . cultiv~d~res
hispanolocuentes de la íilosoíla . Y t~~ ese ámbito prodigioso
de la temática y problemática zub!flana, toda esa h!rencla
emocionada que no podemos ni queremos negar, nos lleva
-me lleva a m(. por lo menos- a hablar de nuestra deuda
con Zubiri.
17

�El 31 de julio de 1948 obtuve, en la Universidad Central de
Madrid, con la máxima calificación de sobresaliente, el grado
de "Doctor en Derecho". En la Facultad de Filosoffa y Letras
no tuve tiempo de adquirir la formación filosófica convencional. Me habfa casado y tenfa que volver a México para
fundar mi hogar. Pero Espafta me había dado ya una
disciplina y una formación filosófica básica. El resto era
cuestión de estudio y de meditación personal. El 2 de abril de
1963, una universidad mexicana -la Universidad de Yucatán"academizarfa ", "sit venia verbo", mi probada y definida
vocación filosófica, otorgándome el titulo de "Doctor en
Filosoffa, honoris causa". En la Universidad de Madrid, en Ja
Universidad Internacional Menéndez y Pelayo de Santander y
en la Universidad Hispanoamericana de Santa Marfa de Ja
Rábida habfa escuchado estimulantes cursos y conferencias,
en materia de Humanidades. Pero el pueblo espaftol me habfa
dado una viviente y más valiosa lección de dignidad humana,
de hidalgufa, de honor.... Prt&gt;nto aprendf a amar, entra na blemente, los valores del "homo hispanicus":
sobriedad, idealidad, personalismo. Me di cuenta que un
filósofo cabal no sólo concibe una filosoffa, sino que la encarna, la vive. Nunca más podrfa olvidarme de esa actitud
vital hispánica, de ese senequismo del que nos habla Angel
Ganivet en su "ldearium Espaftol": .. No te dejes vencer por
nada extrafto a tu espfrltu: piensa, en medio de loa accidentes
de la vida, que tienes dentro de ti una fuerza madre, al10
fuerte e indestructible, como un eje diamantino, alrededor del
cual giran los hechos mezquinos que forman la trama del
diario vivir: y sean cual fueren los sucesos que sobre ti
caigan, sean de los que llamamos prósperos, o de los que
llamamos adversos, o de los que parecen envilecernos con su
contacto, mantente de tal modo firme y erguido, que al menos
se pueda decir siempre de ti que eres un hombre",
, "ldearium Espaftol". Pág. 6, Librerfa General de Victoriano
Suárez &gt;.

circunstancia primoridal para filosofar ha sido Monterr~y.
Una circunstancia bien dificil, por cierto, para .una vocac!ó?,
filosófica . Pero no basta decir ''yo soy yo y mi c1rcunstanc1a
como lo dice Ortega. Habrfa que agregar: yo soy, debo s~r,
sef\or de mi circunstancia. Eso •Y no el naufragio en la ~Ircunstancia- es lo que específicamente humano, lo imperativamente ético.

ro

Cuando se Juzgue mi obra,·quiero que no se pierda de vista
mi circunstancia, mi hogar cristiano y tapatto, mi bella
ciudad natal, mi radicación definitiva en Monterrey. Porque
la obra escrita de un autor -y - la obra filosófica no es una
excepción- está entretejida con su trayectoria vital. Mi
lH

19

�TRAZOS POETICOS DE ALFONSO REYES
Juanita Idalia Garza Cavaio,

21

�Para expresar la definición penonal de un autor, •
necesario tranaportane antel hasta el fondo de sus obra,. Sin
embargo, la1 de Alfonso Reyea aon tan extenau que diffcilmente se podna llegar a una conclusión sobre su autor y
mucho menoa datacar de ellas un solo tema, sin sentir la
infiuencta de sus otras creaclonea.
La vida de don Alfonso fue prolifera como bumaniata,
literato, poeta, escritor teatral, etc., y ea un paradlama de lo
que un hombre puede y debe hacer por la cultura universal.

Aunque don Alfonso es" -gracias a su extensa labor- en un
pedestal, no ser, necesario que le bajemoa de abf para
comprender en ~l al hombre sincero, al amigo amable, al
gran erudito, al excelente embajador y a toc:101 esos personajes de la literatura que en •1 se encierran.
Su obra como literato es muy conocida y evaluada, pero
debemoa destacar que nunca deaiatió de la poeafa y por el
contrario, desde su m,a tierna edad se inclinó hacia este arte,
que desarrolló hasta su muerte.

23

�Un gr~n amigo suyo, don Antonio Alatorre, que fungfa como
secre~no en El Colegio de México cuando don Alfonso Reyes
era Director, comenta ~ue en cierta ocasión hizo éste un viaje
a Monterrey con el obJeto de recibir un Doctorado Honoris
Causa. Al l~egar a su ciudad natal, Reyes Je envió una larga
carta escrita e~ verso, con el fin de enterarse de los
problemas pendientes que hubiera en el Colegio.
Dice don Antonio: "Si algún dJa publico eate poema ~
acompaftarlo de un gran aparato de notas de pie de 'P'1ina,
para aclarar las alusiones que don AUonso , por cierto, no
hacia de muy buena leche".

Siempre Poseyó don Alfonso un liberalismo aglutinador, con
el q~e obtenía una extensa cultura abierta tanto a la tradición
clás1~a, como~ las manifestaciones modernistas que atrafan
a la Juventud intelectual del pafs.
Revivió a la poesía barroca, dando a la luz el libro
"Cuestiones Gongorinas" &lt;1927). En su poesfa noa muestra
su carácter jovial, salpicado siempre de humorismo. En elJa
enc~ntramos a un tiempo los motivos populares y cultos,
clás~cos y modernos. personales y univenales, dramáticos y
cómicos. Esta y otras razones dan a sus obras un gran valor
literario y humanlstico paralelamente.
Aunque se han hecho variados estudios sobre sus obras de
las ~ue se le han derivado ciertas tendencias, no hay' en
realidad una que verdaderamente lo defina, ya que ~I se intcres~ ba en muchos tópicos, frecuentemente de carácter
t•stáhco o filosófico. Tan destacada actuación ante estos
tem~~ se debla a su erudición y al extenso conocimiento que
dt•I 1d1oma poseía.
f:J Mexicano Universal -como se llama a don .AJfonso-, loaró
demostrar que hay fraternidad en todos los ,mbitos del
mundo ~ que nos hermanan la creatividad, laa Ideas, los
conoc1m1entos y. en gran parte. la comunicación.

Su posición-en pro del humanismo que debe existir entre
todas las razas es un gran ejemplo para el estudiantado actual que, imitándole, contribuir, a la paz y bienestar de la
comunidad mexicana en cualquier campo que se practique:
medicina, educación, alimentacióh, vivienda, etc.
Tratando de definir a Alfonso Reyes, don Antonio Alatorre
no lo describe como un "'sabio" en el sentido literal de la
palabra : "Fue un amateur: un hombre siempre ganoso de
saber; aficionado a la sabidurfa; no un shopól, sino un
philosophos, para decirlo en griego".
Un estudio ligero de sus obras teatrales "Ifiaenia Cruel" y
"Landrú", nos permite conocer una pequefta parte de la
personalidad y psicología de Reyes. Consigue manejar el
lenguaje de una manera sencilla y clara, dando a cada
palabra el significado preciso que necesita para definir cada
una de las ideas que expresa. Para dar la tesla psicol68lca de
estas obras se amerita un profundo y detallado análisis que
llevará a la verdadera intención que don Alfonso da a estas
publicaciones; como un incansable observador de la
naturaleza humana, encuentra confiictoa reales para revestir
con ellos a sus personajes ficticios, logrando darles una
dualidad de per1onalidade1.
Por una parte, encontramos a Ifi¡enia que padece de
disociación mental y que está en constante lucha con su
consciente y su subconsciente. En esta obra, Reyes impacta
por su suave y flexible manejo de las palabras al convertirlas
en poesía clásica y proyecta al mismo tiempo un toque personal y cultural. De esta manera, logra introducir al lector
dentro de la obra de tal forma que ya no lee, sino que vive y
siente los tormentos, los sufrimientos y las luchas de Ifigenia
con sus dos personalidades : la dulce buena hija y hermana Y
la cruel sacerdotisa, que al fin logrará triunfar, consiguiendo
la liberación de la esclavitud en que la tenlan los dioses.
"Landr~" también posee un personaje ambivalente, m,a
notable que en la obra anterior a causa de su condlcllffl tfmida
y apocada, que hace cambiar su comportamiento en la noche
al que observa durante el día . Al igual que lfigenla, tiene su

25

�consciente y su subcoDBCiente, pero a diferencia de ésta, no
hay lucha interna; en el dJa es llevado Por su consciente •
introvertido- y por las noches usa drogas que liberan a su
inconsciente ~onvirtiendo sus fantasfas en realidades- y se
deja guiar por éste con más frecuencia, provocándose un
problema a nivel patológico que le lleva a considerar el
asesinato como un placer corporal.
Estas dos obras son poseedoras de un profundo estudio
psicológico y como epilogo el triunfo completo conseguido Por aquellos personajes, pasando por alto los medios
que utilizó cada cual para alcanzar la liberación, porque para
obtener la libertad hay que luchar: "Se toma ora la pluma ora
la espada" afirma Garcilaso. Los dos buscaron y consiguieron su libertad, lo que no cualquiera puede afirmar
plenamente de sf mismo.
Nunca será mentira el afirmar que, como el general Bernardo Reyes nació para soldado, don Alfonso nació para
literato. Desde su niftez, dió verdaderas muestra, de talento y
capacidad para la poesfa, ya que desde loa once aftos empezó
a escribir, animado profusamente por su padre, el general
Reyes, quien fuera para el hijo poeta el "Cristo militar" y el
"mayor romántico mexicano", cuya muerte nunca dejó de
llorar.
La gran cantidad de libros de los más variados géneros que
legó a la humanidad son la mejor muestra de un genio que
pocas veces se ha visto en México. Su traducción -prosa
poética- es tan extensa que, salvo raras excepciones, es tarea
ardua estudiarla y analizarla fntegramente.

Sus armas siempre fueron las letras: fue uno de los fundadores más jóvenes del Ateneo de la Juventud en México.
"Yo comencé escribiendo versos, he seguido escribiendo
versos y me propongo continuar escribiéndolos hasta el fin;
sl'gún v.a la vida al paso del alma y sin volver loa ojos. Voy de
prisa. La noche me aguarda inquieta", escribió don Alfonso
en su libro "Huellas" demostrando aaf la urgencia que tenla
por cultivarse y escribir -siempre escribir-, no importando la
26

hora o el dia.

su conatante inve1tl¡ación literaria le hizo abarcar mucb01
géneros: como pensador, humanista, ensayista, literato,
erudito, psicólogo, historiador, critico, dlplométlco, pero
siempre y ante todo fue poeta, un poeta al que hombres éte la
talla de Luis G. Urblna y Amado Nervo han alabado y
reconocido su genio, no importando el estilo ya que, fuera
prosa o ensayo, todo .era poeaia pura. Tiene su poeafa una
descripción y narrativa que tranaporta a 101 hllaree por '1
explicados.
La cultura totalmente universal de Reyes lo convierte en un
poeta que canta a todas las bellezas del mundo, aunque tiene
cierta tendencia a las griegas. Las combinacionea J&gt;O'tlcaa
que utiliza aon manejadas acertadamente, de1de un breve
poema, basta los cantos bomérlcoe. Un buen ejemplo e1
"lfigenla Cruel".
Su completo conocimiento de la lengua espaftola le permitió
otorgar a la poeafa una forma totalmente subjetiva, d,ndole
brillo y forma humana e tnsun,nctole vida a las palabras; la
encaminó también hacia un nuevo u¡ulo, una nueva forma
de expresión, en la infinita bQaqueda de le»~ r~~
valorea de la naturaleza por medio de la ~bn ·

poesfa.
Se habla de cierta iníluencla sobre él de la poeala de
Góngora o de Mallarm~. pero la realidad es que todOI loe
poetas que estudió, influyeron en au obra ~tlca
Aunque se dedicó ·al servicio diplom,tlco, representando a
México en varios pafses de Europa y Am~rtca del Sur, la
literatura le siguió a donde iba. A Reyea le agrada deetacar
grandemente su amor hacia la naturaleza vegetal, a la
animal, a la humana. Su poeafa .. A un campealno" e1t6
realizada con pureza, sin artificios, cr,ada por un sentimiento
amoroso muy profundo, que habla dentro de Reye1.

�La esencia de la poesía era completamente conocida Por él
que se p~rmitió utilizarla en todas las formas de expresión deÍ
pensam1en!o Y del sentimiento que, aunados, dieron origen a
un _nuevo tapo de Poesía que aparece hermosa en todos los
estilos, ya sean contemPoráneos, antiguos ó modernos.
La naturaleza palpita en la poesía de Reyes, goza y es feliz
cuando el poeta ríe, y se apena y entristece si él llora. La
poesía alfonsina está saturada de los íntimos sentimientos
que vibran en el alma del poeta, vivencias que logra introducir hasta el alma del lector.
El vasto saber del lenguaje, las extenas culturas de los
pa(ses del mundo que estudió -especialmente Grecia-, y las
ex~riencias personales que tuvo don Alfonso , le permitieron
aphcar una nueva técnica a su poea(a sencilla y esPontánea.
Escribia el doctor Agust(n Basave: "Todaa las obras de
Alfonso Reyes dan la impr~sión de estar atadas indisolublemente a su alma".

De sus variados conocimientos, tuvo un margen especial el
estudio que hizo sobre los antiguos griegos a quienes det1icó
numerosas poesías. El minucioso análisis que hizo de los
poemas homéricos lo llevó a realizar un completo aprendizaje de ía llfada. Llega a ser tan erudito en esta materia,
que dice Eduardo Mufluzuri: "De pie, tocado con gorra vasca
y envuelto en su gabardina, asemeja ser un obilpo griego, de
esa su Grecia tan amada, de cuyo clasililmo religioso,
literario y pedagógico no hay en México otra autoridad que la
suya...
Importantes muestras de amistad tuvo con Amado Nervo,
cuyas obras editó y comentó. Muestra de ello ea una poeafa
enviada por Nervo a Reyes en respuesta a un ingenioso
romance que éste le babia enviado. Dice un fragmento:
Dios te guarde, Alfonso Reyes
a quien quitando el "es" 10l0,
puede sin mengua deelne:
¡Dios te guarde, Rey Alfonso!

Decfa Reyes que el hombre quiere innovar todo, desde si
mismo hasta el ambiente y aprovecha la poes(a como medio
para cambiar a la naturaleza del estado primitivo al
moderno, adornándolo de hermosos colores y bellas formas.

y Luis G. Urbina, al que distinguió con la publlcacl6n de

Aclara que el ser humano es un medio y no un r1n· y que este
medio -el hombre-, tiene la gran ventaja del ~er de la
elección, algo que ni siquera los ángeles tienen, demostrándolo plenamente en sus obras "Ifigenia Cruel" y "Landrú".

El soneto alfonsino destaca por una pureza y senc:illel del .
lenguaje, que no puede menos que llamar la atención. En
estos versos consigue dar un limpio consuelo y expresar su
hermandad a quien está inconsolable:

Una estrecha relación amistosa habfa también entre Reyes
"Recordación de Urbina".

A Enrique Gonz,lez Manfne1

Gracias al lenguaje el hombre se hizo, se configuró y se
co~stituyó, consiguiendo engrandecerse por sobre las demás
criaturas. A este respecto escribió don Alfonso: "Sólo a
través de la lengua tomamos posesión de nuestra parte del
mundo. En último análisis, el pueblo se vuelca y ae resume en
su lengua, donde hay la mención de todo su haber material y
la sus_tentación de todo su haber moral, en cosas, en ideas, en
c~oc1ones, en su respuesta ante la problemática de la
~x1stencla Y tu apreciación sobre todos los incidentes de la
Jornada humana. en su concepción de la vida y de la muerte" .
28

En esta soledad que ya comienza, .
la ruta desconozco toclavta:
todavfa me pierdo en tan lamenta
desolación y en la quietud tan frta.

Amanezco a cantar y i. aaspensa
canelón ae aboga como en a1°"48:
yo no tabla que el dolor dispensa
de llorar y cantar: no lo aabla.

�\

SI ayer me bacfan las palabras fiesta,
y el ruido de la gente compañia,
hoy pregunto slit voz, y no hay respuesta.
Enrique, pon tu mano con la mfa.
Tli dijiste: ..callar, la ley es ista.
¡ cu,nt• razón tu corazón tenfa 1

Igualmente, la respuesta que Gonz'1ez Martínez dio a
Reyes es un soneto lleno de dolor y llanto, de sonidos sordos,
de agonfa y muerte; todo ello expresado en un finfsimo verso
que teje las palabras a pesar de su dolor, con expresividad y

sencillez.

Aurque todas las obras de Alfonso Reyes encantan, es su
PoeSfa lo que máa nos llama la atención. Puede anteponerae el
Reyes poeta a todos los demás, y más at\n, puede decirse de él
que es un poeta-ensayista, poeta-prosista, poeta-crlüco, etc.,
~rque en todas sus obras predomina la pc,esfa. Reyes
siempre fue poeta.
Como confirmación a Jo anterior, dice Francisco Giaer de
los Rfoa: "Su poesta -lo aprecien asJ o no quienes antepanen a
ella dete~lnada o determinadas regiones de su escritura
total-• al¡o a,f como el centro f la ~sencla 11ltima de su obra.
Ea mu, al Alfonso Reyes no fµera, antes que cualquier otra cosa, poeta Yprecisamente el poeta Alfonso Reyes-, su obra no
tendrfa la calidad que tiene ni ofrecerla al lector que se
adentra por ella ese equilibrio, ese tono medido, esa gracia
Precha y fina que la caracterizan".
La emoción subjetiva de Alfonso Reyes es inagotable; el

Poeta es siempre innovador y atento a las cosas nuevas ; su
erudición y claridad de peniamiento le traen de vuelta cuando
vamos. Su poesfa espon~nea y sincera tiene dos causas de
estatura lntelectual: la poesfa popular y la tradicional.
El sello particular que contienen sus versos, las ricas expresiones e implicaciones que poseen, muestran en forma
abierta la personalidad de don Alfonso.

30

Su estudio sobre otros poetas fue profundo, como el que hizo
a Juan Ruiz de Alarcón y del que con mucha animación
escribió: "Es el primer mexicano universal, el primero que
sale de las fronteras, el primero que rompe las aduanas ...
Aparte de la natural poesfa clásica que le caracteriza, hace
un directo estudio de la mexicana. Inicia con la poesfa indfgena y llega basta la de fines del siglo XVIII, publicadas en
su libro "Letras de la Nueva Espafta". Este es un mapJfico y
bien logrado ensayo, adem,a de ser diferente a loe que otroe
realizaron por el uso que hizo en el de su gracia y humorismo
tan usuales.
Su póesfa ba sido estudiada y analizada profusamente, pero
no se ha llegado a un acuerdo final al respecto, ya que se le
trata de identificar con la de otros poetas y es aW donde
comienza el error. La poesfa alfonsina tiene una personalidad
propia, particularmente &amp;ulada por su autor y no permite la
intromisión de otras ideas que no sean lu penonales. De esta
manera, consigue dar el efecto deseado: exponer su pensamiento, realizar sus suefioa y sacar desde lo más profundo
de su ser los sentimientos más varladoa que lo pueblan.
Su estilo logra que el lector le aprecie m,s, ya que lo dirige
directamente hacia cierto punto, sin tratar de llenarlo en
detalles. La manera tan certera que utiliza para comentar loe
diversos temas que aborda, hace apreciar en 61 una arraigada
tendencia a universalizar la poesfa.
Lo primero que Reyes escribió fue poesia, d,ndole la expresión idiomática de cada pueblo; utilizó en sus venoa gran
parte de sus ideas psicológicas. Su profunda observación de
los fenómenos naturales en la conducta individual dieron
forma a otro tipo de poesfa que, sin aallne de las reglaa
establecidas, viene a ser un nuevo modo de humanismo.

Desde la publicación del primer libro. expuso su madurez,
extraordinaria cultura y profundoe conocimlentoa, aunadoe a
un excepcional estilo sencillo que contrasta con su erudición;
31

�provocó una ferviente admiración en las personas que lo
conocieron en Europa y Sudamérica por su gran calidad
humanfstica, destacando en aquellas culturas el nombre de
México.
Sin fijar una pauta, llena a su poesfa con diversos temas
logrando fundir lo popular y lo culto, Jo clásico y lo moderno,
lo personal y lo universal, los variados sentimientos de su
alma sencilla y compleja, lo dramático y lo cómico, etc.
Demuestra su amor a los clásicos por el mlmero tan grande
de poesías que a ellos dedicó. ~~te ea un fra&amp;mento de "A.G."
Asf, hermosa y ·a ltiva en tu liertno1ara
brotas ¡Oh nueva Ven.u Afrodl&amp;a !
Blanca, divina, vlr1inal y para,
de las aguas d~l mar que en aú •e agita.

Su canto a la vida resulta variado y en ocasiones diffcil de
entender, debido a la unidad que hace de los sueftos con las
realidades, corno en es~ fragmento de "Cathemertnon'':
Toda la vida se r~uelve en canto,
¿qu~ del dolor ni del placer cantoree,
parad el curso del eterno rfo
con 111 canciones,

'
Igualmente, da un velo miaterioao y aobrenatural
lleno de
leyendas a la poesfa dedicada a su patria, como puede observarse en estos fragmentos de "Ciudad Remota":
Entre espada, de crlltal
que tajan t• lua radloaa
¡de dónde tanto misterio,
M~xko, ciudad remota?

Vuelo de 11n 6gulla un dfa
qut t-n

!IUII

garras deaabrocba,

32

sobre el pei6n de la f6bula
las semillas de tu historia.

•

Se solaza en dar un si Y un no a su poesía, una c?,ns~nte
contradicción, como lo demuestra este fragmento de Vaivén
de Santa Teresa'' .
-Voladora y quieta luna,
garza de sl misma presa,
entre arabescos de hojas
va y no va, rueda y no rueda.

.
también su poesla una alegria Y luminosidad que
T•~~:n a la risa Y en ocasiones la convierte en llanto, como
conv1
lo hace en su poes'1a "Angeles" Yque dedicó a Jean Cocteau;
En tiempo de mis abuelos

los ángeles con Joroba
soUan contar an cuento,
sablan labrar, nblan
cocinar para el convento.
Se han olvidado de todo
ahora, con tanto Invento.

Aborda una muy variada cantidad de temas, ~ro : v riablemente utiliza un equilibrio clásico y jove~. a a v .
E:te es un fragmento de "El Poema de los Vientos .
Cuando en la tarde Febo se aprodma
al borde del abismo dt los cielos,
yo os he o(do: campeonts de la rima,
en un verso, cantar vuestros anhelos.

.
ue le embargan. suben desde lo mas
Las pasiones q
. do hasta sus manos e impulsándole
profundo de su ser. corrien
"
ct· ,, .
a escribir. Este es un fragmento de La Trage ia .
Nos miramos a loa ojos como dos luminarias
·Vana "luz en la sombra de la fatalidad!
~a,; almas ;oh tormentaa ! nacieron . solltarlaa

~• nos tstamos viendo detde la

■oledad .

�. E~ ~u ~fa , Reyes concede una parte muy importante y
s1gmf!cahva al amor porque, sin él, no toma la pluma. Tenla
experiencias p_ropias sobre las necesidades del ser humano y
tal como las v1vfa, las expresaba. Asf, dice en un fragmento
de "Esta Necesidad":
Esta necesidad de sacrUido
que me hace vivir como mlUiendo
me sableva de modo q■e 80 e■&amp;le_.o
C4Smo me tJeae. Amor a •• ■en-Ido.

Su PoeSfa también comprende innumerables metáforas y
f~rmas retóricas e incluso su erotiamo va adornado con
picardía y buen humor.
Aband~na la_~ante actitud que toma una falaa sabidurta y
~e permite utilizar la suya auténtica, provocando asf una
inesperada invención idiomática CGD UD lenguaje popular:

realidad; de la mentira a la verdad, del ayer al malana o al
presente, como en este fragmento de "Evocaciones en el
Crepúsculo" :
Yo me voy por mi eamlno,
cllltlvaado mil evoeacloaet,
y solando realldadet,
y alentando entre vlllonea.

Su gusto por la poesfa breve es UD modo penonal que llama
la atención. Claro ejemplo de ello es la poeafa que eacribió con
respecto a la "Divina Comedia" que inmortalil6 a Dante y de
la cual hizo Reyes UD pequefto poema titulado "Símbolo":
"Soy Beatrh y te apardo; Uep prnt.-"
y Dante el lamortal. boaeo y 1Ueate
a travú
lllfleno, 1■ fuesto
camino e.aapreaden. Ma1 el vldeate
no een , ..... de terror luaae:
Que lo llna Vlrllllo •e
y la vos 41e llea~ .. llace ~•ter

•l

la•••••

¡T1a&amp;e •e lla 411cllo la lente
que me voy a UTepentfr!
Y yo, tan alfosecuen&amp;e
¡ me lo he dejado decir!

Su identificación con Garcilaio, Gón,ora, Lope y baita
Bécquer, es completa. Sin olvidar su calidad de mexicano ■e
une a estos poetas de la edad de oro, confundiéndose con eilos
en su espiritualidad, temperamento, tiempo y lugar para
obtener una unidad indivisible en la poesfa . A pesar de esta
comunión espiritual, lamenta no haber vivido 8118 épocas
como lo expresa en "Lamentación Bucólica". Dice asf u~
framento :

La sencilla prosa P"tica que nació de Alfonao Reyes ea una
verdadera lección de humanismo, dedicada a este mundo
moderno, casi insensibilizado por loe problemu que padece.
Nos ha dejado una inestimable herencia en sus obras al
despertar -por medio de ellu-, a UD mundo muerto, cui
olvidado y del que podemOI obtener muchas experieaclu.

1

Taimado Intento volver
a las Edades de Oro.
y si no lo llego a hacer
sólo es porque el medio Ignoro
que para ello he menester.

~taneja con maei.trfa la temporalidad de tal forma que noe
tanto de la realidad al suefto como del suefto a la

envla .

3-l

Insufló con sus palabras nueva vida a loa fildlofoa anti¡u01
y lea proporcionó calor y

aentimientoe proploe en

1111

llbl'OI,

utilizándolos como modelos de enseftanza moral. Con mucha
razón expresaba don Miguel de Unamuno: "La inteligencia
de Alfonso Reyes es una parte de 1u bondad".
Como pocos escrltoree, don Alfonao Reyes tuvo siempre la
conciencia de poseer en su mano un Instrumento de aran
valor y responsabilidad para el hombre. Siempre fue duefto de
una completa •&amp;Wdad mental, finura eat6tica y protundidad
espiritual, que le llevaron por loa aenderoa. mu tortuOIOI
pero también por loa m,s roménUcOI que a pocoa poetas
concede la poesla.
35

�Su gra n huma nismo le hizo amante de todas las
generaciones. por que en él habfa intemporalidad. Esto se
refleja constantemente en sus obras pero se destaca más en
las poéticas.
La personalidad que expresa en sus poemas viene a ser
muy explícita, ya que don Alfonso siempre tuvo una actitud
abierta a todos ; en cada verso se leen los más variados
sentimientos que vivfa e incluso y sin que se cometa algún
error, se puede seguir su vida espiritual por medio de la
poesfa .
La exuberante naturaleza que le caracterizaba era una
gula constante hacia los temas universales y en especial los
clásicos. Romántico poeta descriptivo, don Alfonso repara en
que la poesfa es siempre más libre que la ciencia o la
erudición porque su obra -siempre universal , no se ajusta a
determinada época , consiguiendo desarrollar tanto los
sentimientos actuales como los anteriores y asimismo, sus
recuerdos o vaticinios.
Tanto t'n su poesfa como en su prosa, Reyes toma como
base una estricta disciplina de método y orden. lo cual puede
decirse también de todas sus actividades. como fueron: los
cargos diplomáticos. trabajos administrativos, históricos,
etc.
Una distinción muy especial en la obra de Alfonso Reyes
&lt;'sta e n s u lécnica -siempre culta-. que le permite expresarse
l'on un absoluto dominio propio, además de dar a conocer al
m ismo tiempo. la gran intel igencia de que era poseedor;
. huen ej&lt;'mplo de ello son las poesías epicúreas.
Pn•l'isamente es su poesta épica una clara muestra de los
t''&lt; ll'llsos conocimientos hom~ricos que tenla . Su traducción
dt&gt; L a Jlfada en vers o variado. es una rara pero hermosa
nu•zda d e la fluidez del castellano y la pureza del espai"\ol ;
tarnhi&lt;'n da una d ara idea de s u s apiencia p&lt;&gt;t\tica y del
maranlloso manejo que hact' i:lt•I lenguaje. ade mas df' q ut•
11111u·d1a t.1m cnl&lt;' se capta el profundo conocím irnto que tiene
dt• I t.- nia &lt;¡ut• ri t':..urrolla . con t•stos, l'rsos lo~ra nnf1t'ar t•se
mundo dt&gt;sapart•cic1o pa ra las nueva:.. ~en&lt;'rut·wnc:..

Todos los elementos extraftoa a nuestra cultura actual caen
bajo la pluma de Alfonso Reyes quien, con su sencillez y
erudición ya naturales en B, consigue darnoa la correcta
interpretación de esos fondos esenciales de lo humano,
motivo que da vida a los clásicos.
Otro poeta que tradujo en verso la Ilfada, aunque no
completa, fue Leopoldo Lugones y a peear de que III verso
pasó del endecasílabo al alejandrino -porque ~l mismo decfa :
"Nuestro alejandrino es el exámetro romanceado"-, dando
asl un toque personal a su poesla, la convierte a un tiempo en
homérica y lugoniana, no asf la de don Alfonso.
La universalidad de que siempre dio muestras don Alfonso,
era una pequefta parte de su extensa cultura. Sabia de la
necesidad que tenla México de escuchar y de que se
escuchara su voz en el mundo; es por esto que dijo en varias
ocasiones que "la única manera de ser provechosamente
nacional consiste en ser generosamente universal, pues
nunca la parte se entendió sin el todo". Esto hace real que la
poesfa alfonsina sea tan universal como la pintura de Diego
Rivera.
Siempre la palabra escrita es el reflejo de la palabra
hablada, pero en poeafa no siempre puede expresarse con
· pa\abra1 el sentimiento que se desea comunicar; esto •
precisamente el punto principal que hace diferente la poesla
de Alfonso Reyes a las demás, porque consigue encontrar las
palabras exactas para definir los sentimientos que quiere
expresar, lo poéticamente creado por sus sensaciones.
El encanto de su poesfa no está contenido en una métrica
popular, ni en consonancias _profundas qu~ relacionen al .poeta
con sus conocimientos propios y sus sentimientos peculiares.
Pasando esto por alto, la verdadera fascinación se encuentra
en sus evocaciones poéticas que tienen a un tiempo un dejo de
realidad y rantasta , de sueftos y verdades, de ideas y
palabras, de un extraordinario humorismo lleno de alegria
viva y musical, aunque no se puede afirmar que su ver1iflc1¡ción es fécil, porque esta dem01trado al minucioeo
examen que hace a cada una de sus palabras. Por esta razón

37

�se expresaba de Reyes el inmortal poeta español Federico
García Lorca: "Lo que más me impresiona de su poesía es el
señorfo sobre las palabras, el proceder como un señor o amo
de las palabras".
Puede afirmarse que es el amo de la Poesía porque en la
totalidad de sus obras los sentimientos expresados son de
poeta, tanto en sus ensayos, criticas, narraciones, cuestiones
filosóficas, históricas, etc. Las poesías alfonsinas se deslizan
suavemente por un tono clásico y a 1n vez romántico, pero no
permiten que el sentimiento provoque imperfecciones o
errores en su versificación.
La principal preocupación de Alfonso Reyes son el fondo y
la forma de la poesía, factores importantes para su integración. Aunque de forma clúica, esta poesfa es auténticamente mexicana y la prueba de fuego está en su
patriotismo incansable, a pesar de que vivió fuera del país
por prolongado tiemPo, profundizó aún m'8 su nacionalidad,
de lo cual dio innumerables demostraciones. Como dijera
Gabriel Méndez Plancarte de la poesía alfonsina: "Limpia y
decorosa, auténticamente helénica y genuinamente
mexicana".
En el oficio de escritor, no hay senderos que él no haya
recorrido, utilizando su amenidad, vastos recursos
humorísticos y extenso~ conocimientos, ayudado
sobremanera por la extensibilidad del idioma.
En cada inflexión de su !frica se perciben invariablemente
la vo1. del siglo de oro y la de la época moderna; elegancia y
agudeza, donaire e ironía, ternura y pasión. Aunque su poesfa
~ontiene rnuc~as ~strofas que recuerdan a Góngora, no
tienen la comphcac1ón que éste acostumbraba dar a su verso,
pero hay una marcada concentración en cada uno de ellos;
,·on esto y todo, cada poesfa alfonsina es como una muestra
d&lt;'I radiante y bello sol que nace en cada maf\ana.

Aunque lt&gt; tocó vivir entre tormentos y tormentas, Alfonso
Ht•ycs tuvo siempre el ideal de la serenidad. Da su poe1fa un
continuo eompás ) asl como hace prosa poética, también

escribe poeaia en prosa, como ejemplo de ello eai. "El
Descastado". Ast.mismo, hace una rara unión de locura y
prudencia en "El Peregrino".
Utilizaba con frecuencia la retórica en 1U1 poesfa1 y se
guiaba Por una lógica tradicional que no permitfa la influencia de ninguno de los filósofos de moda en la época;
Reyes fue un poeta clásico de formación, pero el gusto que
tenia por Grecia era, mú que de ella misma, por au idea de
que era la estructura del universo. Segón Max Aub "la poeafa
es nudo secreto que ata las palabras, si no misteriosamente,
por lo menos de tal manera que los demás dif1cilmente
alcancen el Por qué".
Reyes se permitfa leer lo culto y lo dificil en Ruiz de ~
y en Góngor:i, no para infiltrarlo concretamente en su

obra

poética, sino para crear independientemente una poesla pura,
y se proveyó a un tiempo de la literatura mexicana y la
barroca. Resulta verdaderamente incomprensible saw
cómo fue que Alfonso Reyes, coa todos 11.11 conocimieatoa,
logró expresarse eón una claridad y sencillez extraordinarias
dentro de la cultura mundial.
E~ sus poesf&amp;1 helénicas coloca audacia y junto a ellas una

suavidad y gracia atenleDNI su estilo ea una macla de
tersura y elegancia que hacen evocar una profunda madurez
de reflexión y estudio; hace conjugar lo humano y lo divino
sabiendo que "la literatura no conoce limites, tanto en aua
temas como en 1u expresión".
Hizo algunos retntOI pÑtico:; de sf mismo, como eJ de
"Conflicto", "Madre" , "El Peregrino", y a)¡unoa ver1a1 de
"Jornada en Sonetos". Sabia Reyes que el cadcter de una
obra de arte no e3lriba en el tema que dewarrolla el autor, sino
en la sensibilidad con que lo hace. Aaf. Max Aub lo definió:
"Alfon!o Reyes, poeta de todas las horas, al que qulú sólo le
faltaron las voces de la ignorancia".
Se contenta en Alfonso Reyes un humanlamo mialonal, en
un lñtento por reaolver la problem6tica del hombre y la crlala
ae ~ cultura, la tem,uca del humania!Do en el renacimiento,
39

�en el que se daba preferencia al sentir y obrar antes que al
saber. Rechaza la preocupación por el hombre tratando de
darle una internacionalidad y sobre todo, apreciaba
profundamente la fe y el amor a la patria; daba gran estfmulo
a sus compatriotas
para que buscaran un mejor
conocimiento de América, porque sabe que sólo habrá
responsabilidad donde haya un pleno conocimiento.
La armoniosa bifrontalidad culta y popular, a un tiempo
que su americanismo, son el más noble sentimiento carac•
terfstico de él. Un continuo movimiento dialéctico destaca en
sus softadoras poesfas y en ellas se hacen hallazgos sentimentales desconcertantes.
En el prólogo de sus "Memorias" dice: "El arte de la ex·preslón no me apai;ció como un oficio retórico, independiente
de la conducta, sino como un medio para realizar plenamente
el sentido humano".
La fina ísutileza del idioma destaca inmediatamente, lo
mismo que la inteligente perspicacia de que hace uso. Entrelaza con maestrfa lo objetivo con lo subjetivo, lo real y lo
imaginario. Cada poema se unifica por una multiplicidad de
tiempo, lugar, temperamento. modo, logrando asf una labor
pletórica de encuentros extraordinarios, lnlcidencias
amorosas, etc.
Conociendo lo más profundo de los secretos de la retórica,
usa en ocasiones los versos mutilados o evita el uso de la
sinalefa en todo un poema. El mismo Reyes conoce que "las
influencias de que la ciencia y la historia recibe la literatura
significa un ensanche, no una Jimitaclón de su tem,uca ... '"
Como un pequefto resumen de todo esto, es dable decir que
la poesta alfonsina logró la conquista de la libertad.

PQES1&amp;
Jorge de la montaña

�INCRUCIRXION
Probablemente
tendrfan que venir
uno, .cinco,
seis o m4s;
mU, dos mil:
no sé cu,ntos
cerdos m,s
se necesltarfan
para matar
mi poesfa.
Tendrfan
que venir
ejércitos
de ladronn y asnlnOI
con bombaa,
hachas,
garrotes
y tablones:
y con todo y eso
jam,a lo lo1rarfan.

Quisieron
crucificar tus manos,
tu cara y tu poderfo,
en el viejo balll
de los desvalidos,
pero t4:
Hermosa,.....,
Ola, amada mta,
43

�te escabullute
por los montea
y por los frfos :
brincaste cercas
y paredes
tan -'lo por jantar.
tu, manos a las mfas.
Te metiste
urgentemente
por las grieta, d6e0es
de mi lnsplractn.
Luchaste valientemente

contra la debilidad
de mi h11:
deja1te atr61
claveles y marfUes
y empalaado
tu lateU,eacla
aobrela■ma■a

venlste a Uberarme
de mi etclavltad;
recoaoclste
la virtud del dempe
ea1bala•. .•
y esc■rrlfÑe&amp;e
Por entre el
campameato m6gtco
del pabla
de mi pluma sordomuda
dejaste ll■tr
versos a craaaet.
Sallate libre
de los tropluos
y mordldae
de 101 mll aeclee
que te qulaleron deteaer.

mil veces neclot
y estlipldos adem,,.

cu,ndo pueden detener
el vuelo flrreo
de la poetfa .•.!
SJ todo lo que poc1,1a ver
y bHta lo que no pod41a ex,Ucar
con la, truncas palabrae
de loa mil leapajft de Nbel:
es poesfa:
111 flores y
los ,rbole1:
Jot llomlelda■ y
'los CID6algOI:
IOI polltlcOI y
la basara;
los arrleroe,
los leladores,
los estafadores, y
los eltlbadores:
el activista y
el ap,tlco:
el cobarde y
el revolwcleaarlo.
todas las Marfa1,
los FrancllcN,
los Gon1"ea, y
IOI Monterde;
todas 111 caacad11
loduale■

y

loa rfos.

Necios,
necios,
mil vece■ neclot.
Nunca se puede detener
el tiempo ni la bla&amp;orla:
ni tampoco el principio

Ned..,
Declol,

44

45

�tendré fin,
ni el fin se reabal6 Jam,s
en un principio.
Y el arte es ~sto:
Aire
y agua.
Vida
e Inspiración.
Dolor
y triufo.

Deseo,
pasión
y amor:

Aaf como lo laace

la cl¡arra,

preiando siempre
a la aoclae
con 111 canto
y ID lealtad.
Y pariendo

coao Jacl4na1a.
Haciendo
de la oscuridad
una eterna

Es vivir.
Y por sobre todas
las cosas
es refiexlón,
es crftlca, ea:
Libertad.

Oh, poea(a .
Mujer Libre,
valiente
y 1ln prejuicios.

l111.

Aaf la peeaia
taar, de las laces

de la nclae
■■

telar comnkarlo

y . . 1a••~ ..........
■n

eterno aol.

Para matar
la poesta

no bastan
bembas al garro&amp;el,
aancoe al exploaloaea:
hambres al mlaerla1:
sacerdotes, ■l damas

Tui Hgacea dntlcoe
lr(an tejiendo
e,telas
en la lierra,
en el cielo
y en la mar.

de la carita•.
Tendrlaa que matar
mil mundos.
Tenddaa qae evaporar
la existencia
de las pledr11
y de la1 aves.

Llorando
con el pueblo.
Rrlndando
sus alegr(ai.
Y tejltndo,
tejiendo,
tejiendo siempre:

46

sa libertad.

Tendrlan qae demoler
la eaperaau de lol llombret,

47

�en los hombres mfamos.
Tendrfan que acabar
con los terrones,
con los Ideales,
con los mercados, y
las peluquerfas.

OON JUAN

ª Hay Héroes en el u
Franz Boucbapies

Tendrfan que hacer
otros mil mundOI
Y con todo y eso:
hacerlo
jamés lo podrfan.
Por eso
reventando
trancas y bandera.,
candados y cordeles,
que quisieron tener
a mi boca gigantesca
y popular
entre las muletas
t&gt;ndebles
de silencio y senectud;
A ustedes,
muertos y soñadores ;
pasajeros de la explotación ;
a ustedes
os digo sinceramente
que sois

unos
mil vect's
y estúpidos ademb .

necio■•

necio■ ,

necios

CIIIO

en el bien 11

CLa Rochefoucauld &gt;

�Si busdis en la Literatura, un personaje m'8 univenal que
Don Juan, de seguro no lo descubriréis. No hay una figura
más atrayentes a los ojos de los poetas de todos loe tiempos,
clásicos. románticos y contemporáneos, que ese réprobo
audaz. surgiendo de las sombras de la leyenda y ocultándose
siempre. escalando los muros claustrales para gozar a una
bella religiosa y sorprendiendo a las vírgenes incautas en su
lecho señoria-1.
La trágica figura de Don Juan recuerda mucho a la de
Sat'11. Descubrtmoe en él, mucho de la &amp;nadeu, audacia ,
astucia del tentador infernal y esa rebeldta byroniana hacia
las leyes Humau• y Dlvlnu.
El pueblo. los poetas, los pensadot'ea y los mdslcoa, ae
apoderaron de ese semi-dios, seml-demoato por cuyu venas
C'orre sangre de lobo y de serpiente, lo dlvtnluron y Jé con•
ct•di&lt;•rnn un sitio entre los tnmortalH.
1.t--s deslumbraba porque simbolizaba para elloa•. Ja f\lerz9
avasalladora de la Naturaleza, incontenible, destructora de
las barreras que la moral impone. i¡noraote acaso de los
lf m ht&gt;s que e,dst~n entre t"I Bten y el Mal.

51

·

�• En "El Lobo Estepario" de Hermann Hesse, Harry Haller
se refugia en la soledad para acallar el imperioso llamado de
la carne.

Lucha por silenciar su rebledJa y sin emhsrgo, pugna por
romper todas las cadenas que lo sujetan.
Don Juan se ha liberado. Es el grito de la sensualidad y de
la embriaguez carnal. Es el lobo merodeador y voraz que no
trata de retener su demonfaco apetito.
Es pues Don Juan, el héroe para el que no existen murallas
infranqueablel lll doaceU.1 altivas y ea devoción aecreta que
nos mueve hacia~•. es sin dÜda al1una. que existe algo de ese
ser dionisiaco en nosotros mismos.
Con m,s razón que "Hamlet". Don Juan podría exclamar
triunfante:
.. ¡Fragilidad. tienes nombre de mujer! ".
En el grito de la carne victoriosa que en interminable orgia.
vuela de los brazos de una de sus victimas a los de otra.

R.bloeo af'8 del deleüe puajero, de la Ntisfacctón de loa
sentidOI que apenu da calor a las mujeres a quienes pierde.
Se burla de lomaaa¡rado, nada le detiene. NI el crimen, ni
el horror a los castigos Eternos o a la Muerte .
El es la Bestia que llevamos dentro. 6vida de carnales
deleites. que ruge en nuestro interior sus mal reprimidos
deseos.
Don Juan es un solitario. Es el lobo merodeador que a veces
toma la piel de oveja de la hipocrei;la para asegurar el golpe.
St&gt; sirnte superior a los drmás hombres porque ha roto todos
los vtm:ulos con la sociedad y con Dios a la que están sujetos
los d,m,s
Su victoria sobre el

SE'XO

opue~lo conflrmale esa

superioridad, es pues un ególatra. Otro Narciso ,·11) o solo
placer es saberse adorado y temido al mismo tiempo.
Mientras otros persiguen nobles ideales o esperan alcanzar la
Felicidad, él diría como Wilde:
"¡Nada de Felicidad! ¡Nada de Felicidad! ... ¡El Placer!. ..
¡Es preciso desear lo más tr,gico!.
Don Juan, sujeto a mil interpretaciones y comentarios, será
siempre un motivo Eterno, no moriré como han asegurado
algunos pobres escritorzuelos.
Fray Gabriel Téllez (Tirso de Molina&gt; de la Orden de la
Merced que lo creó, tenfa una a¡uda visión palcoldlica no sólo
cie su época sino de la Humanidad.
Pero sin embargo fue olvidado casi durante dos siglos y
llegó a convertirse en personaje de guiftol, no obstante haber
sido utlllzado por Moliere, por Goldoni y por Sbadwell en 1111
dramas , para resucitar más tarde triunfalmente bajo el genio
muaical de Mozart. Byron, Puacbkin, Dumas, Zorrilla, Baluc,
Bernard Shaw. Richard Stfauss y otros, imprimieron su sello
y su personalidad en él, posteriormente
El poeta prusiano Ernst Hoffmann, fue el primero que
analizó la figura de Don Juan convirtiéndolo en un esplrltu
insaciable, en po11iempre de un lrleal quim«ico, deaengaftado
no obstante de la rea lidad, y ast nos lo presenta :
"Don Juan se encontró al fin destruido por los placerH de la
,·lda real: y despreciando sobre lodo a los hombrH, debió
irritarse contra aquellos rantaamu de la voluptuotidad que
por tanto tiempo babia coa1lderado como el ble■ 1upremo y
qut lo habian engalado tan amargamente. Cada mujer que
violentaba, ya no era para un placer de I011tntldo1, sino un
insulto audaz a la aaturaleu humana y a su cr~ador••.

,1

Otros poetas alemanes lo eompararon con Fausto erró53

�neantente. Nikolau, Len~u y Christian Dietrieb Grabbe lo
ponen a la altura del sabio tudesco. En nuestros dJas Hans
Falla~a (Rudolf Ditzen) nos lo presenta en su novel~ "Der
Unge~1ebte Mano" (el hombre que no fue amado) como el
l!bert:~o fracasado Erich Mutzbach, pero Thomas Mann en su
hbro Las Con_fesiones de un Impostor", hace de Félix Krull
un Don Juan trmnfante, un pillo redomado que guarda mucha
~.emejanza con el "Gil _Bias de Santillana" de Lesage, el
Guzmán de Alfaracbe" de Mateo Alemán o ·e1""Jteinécte
Fuchs" &lt;El zorro Reinecke) de Goethe.
De todas ma~eras, a partir de Mozart, los alemanes ya no
podrán concebir a Don Juan sino en el drama musical como
podemos ver en la obra de Strauss. Aun, el escritor berlinés
Walter Benjamfn, nos dice del legendario seductor:

"En Don Juan. ese hijo predilecto del amor, se ha encarnado
f'Se _secreto que le· permite compaginar, de manera
fulr~una_nte, en todas sus aventuras, la decisión y su
asp1rac1ón mb dulce. Recobrar la esperanza en el éxtasis y
hact-r preceder la decisión a la solicitación. Esta forma
definitiva del placer, sólo puede expresarse por medio de la
músi&lt;"a. Don Juan necesita la mlislca como Incentivo del
am~r". Verdaderamente, podrfamos asegurar sin temor ·a
equivocarnos que el "Tannhauser" de Wagner, no es sino un
Don Juan germano que tiene mucho parentezco con el espaftol
hasta en el apellido. Pero Tannhauser es el libertino
arr(&gt;pentido y Don Juan no se arrepiente jamás.
E_nl~e los que _han to~ado el motivo de Don Juan de aquf
~a ra sus creac iones literarias. debemos de mencionar al
ins igne bardo hispano-germánico, Don Juan Eugenio Hart;,enhusch que descolló en las letras ibéricas al lado de
Bt&gt;l'quer. de Espronceda. d&lt;.' Zorrilla y de Nunez de Arce. El
dr:.i ma d~ Harlzenbusch. se llama. "Vida por Honra " y el
~•:otagoms ta c~ntral de la obra. es el famoso poeta, libertino y
1
, _1_ ma-pe1~denc1as, Don Juan de Tassis o de Tarsis, Conde de
1
\ 11.imediana, que osó poner sus ojos hasta en la Reina de
F,spaila , Y se atrevió a difamar su honra lndl1cutible. El Dr.
1 ( ; rcg91io Ma ranon ha ve~gado a sus victimas porque en su
iihro s ohr.., Don Juan. ha enlodado con verdadera sai'\a la
f1¡:ura histórica del Conde de Villamedíana prest&gt;ntándolo

como un in.feliz de lo más despreciable 'cuya virilidad estaba
en duda.
Algunos creen que este caballero, fue el auténtico modelo
en el que los escritores del siglo XVII se inspiraron para crear
la figura de Don Juan. Otros suponen que lo fue el libertino
conde Don Miguel de Mafiara, que también era sevillano.
Este, llevó una vida disoluta y repentinamente se volvió
piadoso y se entregó a la oración y a la penitencia. Murió
como un santo, venerado y admirado por todos.
Tenemos también al más audaz y temerario de todos los
conquistadores Donjuanezcos. Giacomo Casanova, Caballero
de Seingalt, aventurero veneciano de sorprendente destreza
en el arte del amor y de las relaciones humanas, pues se hizo
recibir y admirar por reyes y Emperadores y adorar por
millares de juveniles corazones femeninos. Vivió en la corte
de Federico 11 de Prusia y de Luis XV de Francia y ·tal va,
sirvió a ambol como espta y confidente. Sin embarp m~
corno un miserable y servil lacayo de un Prfncipe caprichoso,
a una edad muy avanzada en la que su única distracción fue la
de escribir sus voluminosas "Memorias" que jam4s se han
publicado Íntegras.
·
Don Ramón de Carnpoamor, poeta espaftol autor de
"Doloras y Humoradas" muy renombrado a finea del siglo
XIX, tomó el ''Don Juan" de Byron pintándolo viejo y
decadente e inicuo en un poema, en el que a lmltaclc)a del.
drama de Dumas "Li caida de un énaelº, una de 1ua anU,UU
amantes, ocupa su lugar en el infierno para asegurarle la
salvación eterna. Don Juan acepta cínicamente el sacrificio.
Hasta en la pintura ha infiuldo el penonaje de Don Juan.
Es notable el cuadro "La canción de la Champafta o el actor
De Andrade en el papel de Don Juan" del pintor alemán Max
Slevogt. En esta famosa pintura, Don Juan aparece con la
mano en alto en actitud desafiante.
Y esa es verdaderamente la disposición de Don Juan hacia

55

�las leyes Divinas y Humanas. Simboliza el desafío de la
audacia hacia el mundo que le rodea.
Nada resiste al vigoroso empuje del demoniaco burlador
todo cede a su paso.
_
'
. Desgraciadamente, en la realidad vemos parodiada la
figura del seductor de una manera tan pobre y tan
repugnante que no podemos menos que volver el rostro
asqueados.
Hemos idealizado a dicho personaje y nos suponemos un
tipo elegante, un hombre de mundo al que los demás hombres
admiran y las mujeres adoran como el Don Juan de Byron o el
Jobn Tanner de Bernard Shaw en su drama "Man and
Superman". En lugar de esto, nos encontramos con seres
malolientes que viven aólo para el. coito como los gatos en sus
correrfas nocturnas por loa tejados.
Don Juanetes de barrio que viven como bestias sin importarles alguna otra cou que hacer de las mujeres un instrumento de placer.
~I mito se ha hecho realidad, o si se quiere, es la realidad
misma la que ha formado el mito. No es ya el John Tanner de
Shaw. polemista y revolucionario, apóstol del impulso vital y
del _a mor Ubr~ Y ~nemigo del matrimonio y de loa escnipaloe .
sociales. preJuic10s y convencionalismos.
. Ya no es el dandy Dorian Gray, pervertido, creación del
irlandés Osear Wilde sino un obrero suelo y andrajoso que
apen_a s gana para comer y todo beneficio que obtiene, Jo
deis1.J1lfa~rs ~n akohol, en las drogas heróicas y en los centros

dt• proshtue16n.

Todo su pensamiento, sua_conversar iones, su proceder
c~tñn t&gt;ncauzados hacia la sexualidad desenfrenada .
l'&lt;:ro. ¡,por qué vamos a escandHlizarnos de ello? Todo esto
no viene más que a confirrnar·que
hay nada má1 poderoso

no

sobre la tierra que el impulso sexual y que no hay barrera
posible para detenerlo.
Don Juan, es después de Don Quijote, la máxima creación
literaria del Pensamiento espaftol, y ha alcanzado una
universalidad se~ejante a _ la del ilustre manchego
dispu~ndole 1u sitio )'111 categorfa como representante del
espíritu bisp4nico, -en las Letras dei mundo entero. ¿Por qué
ocultarlo? Don Juan es un revolucionario que arranca su
máscara a la bipocresfa mientras Don Quijote sostiene
ideales de los que todos han hecho mofa y sostienen solo por
apariencia.
Don Juan ha transitado por el mundo como el auda1
seductor de doncellas y matronas e invencible espadachfn,
terror de maridos y_ de amantes. Moli6f!._ Lord Byron,
Mozart, Dumas, P-u,cbklii y 1.orrtna, han utwzado la pntal
creación de Tirso de Molina &lt;Fray Gabriel Téllez), en sus
obras y le han dado su propia interpretación. Ahora
nuevamente ha sido refundido por un autor espaftol, Gonzalo
Torrente Balleater, en su notable novela "Don Juan", quien
intenta darnos una nueva visión del personaje Inmortal. En
ella, Don Juan no es el eterno burlador ni el buscador de la
mujer 1-1 como -AOI lo han JNtMDtado otrOI deltac:acltl
escrlt. . .. ?fo tam~ ef inlatllfeeho ,vtdo de NDIUlles
aventura, para mlti¡ar· sus carnales apetitos. Don Juan e&amp;
acicateado continuamente por un diab6llco compaftero hacia
el Mal, no obatante el empelane en acerc:1ne a la virtud .

ea

Don Juan, Intenta borrar su funelta leyenda, pero nta, •
m4s fuerte que él y se afirma má1 antes que extln,uirse. Don
Juan ea un hijo de las circun1tanclas, de la época y· del medio
que lo rodea y Uene que seguir su inevitable destino. marchando finalmente hacia au eterna condenación.
Don Juan es una fl1ura en las Letras Espaftolas. Bullestt'r
ha Intentado en vano redimir su figura, pero la leyenclu de
Don Juan es Indestructible. Don Juan es &lt;'l«'rno y trn H:dtó

57

J

�como el Judío Errante, por todas las épocas. Así se disfrace
de dandy británico como Bernard Shaw y se esc~nda tras el
nombre de John Tanner, o aparezca como el viajero incansable en Lord Byron o el impfo cfnico en Moliére Don
Juan será siempre Don Juan.
'
En el libro del ilustre novelista español. Torrente Ballester
Don. Jua~ aspira inclusive al amor puro, pero es empujado ~
la VIolac1ón y a la depravación. Del amor, Balleater nos da
una bellfsima interpretación con un poema en prosa con
escenario en el Parafso, digno de Milton.
La esencia se aparta de Don Juan clásico, del Don Juan que
ha sido considerado como el espfritu de rebelión ante las

normas establecidas. El rebelde que rompe las cadenas de la
hipocresfa, la imposición y los intereses creados. Don Juan es
el hombre superior que se enfrenta al mundo desafi6ndolo
con su audacia y su altivez . De todas maneras, es elogiable la
labor de Torrente Ballester, que lia querido alzarse hasta la
altura de Tirso y competir además en el pugilato de las Letras
con el insigne Don Miguel de Unamuno el reivindicador de
Don Quijote...
Me disgusta sin embargo que trate de alterarse la fiaura y
personalidad que tantos autores ya han fijado, para que
ahora, Ballester con su novela y Guillermo Figuereido con su
comedla traten de cambiarlo y darle otra interpretación.
Nos parece que Don Juan ha cafdo en la mediocridad. Aaf
como Don Quijote es el adalid de la Caballerfa Andante y del
Idealismo Universal, Don Juan es el Espfritu Dionisiaco del
impulso sexual. Por eso mismo, rompe las cadenas y las
barreras que la hipocres(a de una aoceidad corrompida pone
a su paso. Es como laa fuenaa de la Naturaleza, Incontenible.
Para Don Juan no hay elevadas murallas ni Doncellas
altivas. El. logra conquistarlas.
Dietrlch Grabbe, reunta en su drama "Don Juan y Fau.to",
las personalidades antagónic11 de ambol 1lmbol011,
pretendiendo superar a 1u1 compatriota• Mozart y Goethe en
un esfueno ln1enuto. Grabbe no poaela el Genio de au. an•

·,

58

tecesores. El autor que más ~ ha acercado al Don Juan
concebido por Tirso, ha sido Alejandro Dumas (padre) en su
formidable drama: "Don Juan de Maranna o la cafda de un
\ngel", en el cual, el úgel guardün del libertino seductor,
toma la forma femenina para salvarle y a cambio de su
salvación cede al Infierno, mil aftos de su Eternidad. Se ha
acusado a Dumas de plagiario por imitar a Schiller, a Balz.ac,
a Merimeé, pero al fecundo creador de "Los tres
mosqueteros" y de ºEl conde de Montecriatoº, no ea poeible
llamarlo asf, por hacer Üso de inocentes préstamos:

El - Don Juan de Duma,, • " admirablemente1
trazado. Es el vil seductor sin conciencia y sin escrúpulo y
aún despojado de sus elementos f anUaticos, el drama no
pierde nada.
Otro autor francél que inmortalizó el tema de Don Juan, flM
Guy de Maupasaant con su novela "Bel-Ami.. (El buen mozo).
Su protagonista es un Don Juan moderno. Bernard Shaw en
"Hombre y Super-Hombre" de tendencias Nietucbeanas,
hace de John Tanner &lt;Don Juan Tenorio), un nem6üco Don
Juan británico, un liberal de ideas avanzadas que se opone a
lo caduco y arcaico, ~ro tratando de eludir el matrimonio, se
ve preú • 1111 ndel:t.aa cloetrinu de Man y de Nlétucbe
npuatái • eata ••• hacen cJel Dali luü cJe Shaw, 1111
personaje aoberanamente aburrido.

Moiart con su ópera "Don GlovaMl", y Byron con 1u
poema "Don Juan", son loa verdadero. impulsores de l1
penonalldad del famoeo seductor, loa reeucitadores del mito
fijado por Tirso. Ea de lamentarse que el poema del lngl•
Byron, caiga durante su desarrollo, en el fastidio y el
aburrimiento, al bien el hermoso Idilio de Don Juan con la
bella grle1a Haydef, salva la obra.
Vfctor Sald-Armesto, en su Interesante libro "La leyenda de
Don Juan", busca las fuentes del mito y se remonta h11ta loe
tiempos del pa1ani1mo. Uno de ellos ea el mllmo Zeu1, quien
como ha dicho ya Prdlpero Mertmfe, ea el Don Juan de la
anu11tedad. Sald•Armeato pretende que el nombre de Tenorio
viene de los Tanolr01 portu1ueaea o de los primitivos dloaea
celto-aerm•nicos Thunaer-Thor-Donnert y yo me atrevo •
!'&gt;9

�suge_rir que también puede tener su origen en el poema
mt&gt;rl1e\'al alemán de Tannhauser cTanjóiser).

novio que aparece a la amante infiel yll nOi' lo presenta una
balada de Greaory Lewls en au novela famoaa "El Monje"

Lo~ &lt;'lrmento~ fantásticos del entierro a media noche y el
convidado de piedra que son incluidos en la leyenda son
aportados a ésta, ~ diversos mitos europeos como ver~mos
más adelante, Sa1d-Armesto nos dice que la invitación
~uerto como lo estipula "El burlador de Sevilla y el ~:~
v1dado de piedra" se encuentra ya en prlmltlvu leymdu
espa~olas como la del mozo que convida
cenar a una
calavera ~ue encue~tr• a su paso en el cementerio. El convite
1acrfie10 y auda1 ea cutipdo conlac:oncJenácWñ etérñi ---un frail&lt;' le salva.
- - -·
pera,

Lord Byron. en su lt•yenda po~tica "Osear de Alba", ullliza
una consl'ja similar Dos ht&gt;rmanos. Oacar y Alin, aman a la
misma mujer. Alán a~csina d traidón y en secreto al cor
pulento héroe britano y se casa con la prometida de éste.
Durantl' el banquete de bodé\s, aparece el espectro de Osear y
acusa póblkamt&gt;nte a su matádor Balzac nos presenta t•n su
cuento "El elixir de la larga vida". un Don Juan parricida e
implo . que roba a su padre agonizante. el secreto de la vidé\
eterna. su Don Juan Belvldero ha influido enormemente en
Dumas .

En el misterio medioeval y monacal de "Von Leontius" se
encuentra este episodio mencionado por el mismo a~tor
e~paftol. En el ''Macbeth" de Sbatespeare, Banquo es convidado al banquete con el que Macbeth celebra su coronación
&lt;'omo Rey de E~ia.

Esthrr Van Loo. en su libro " El vt•rdadcro Don Juan" (Don
Miguel dl- Maf\ara l, hace notoria la iníluencia que han tenido
la vida y las visiones aterradoras de Don Miguel, en los poetas
y novelistas que han tratado la leyenda d(' non Juan . El
francés Próspero Meri mée, fue uno de los primeros estritores
que mezcló la historia de Don :\ligue! y la leyenda de Don
Juan en su cuento "Las almas dd Purgatorio", en la cual Don
Juan asiste a sus propias exequias, motivo fundameñtal de .
su conversión y su Salvación. Dumas y Zorrilla lo han imitado
en sus respectivos dramas. Zorrilla ba utilizado el motivo del
héroe que asiste a su propio funeral en su leyenda poética,
''El capitán Montoya" . En su obra de teatro mil veces
aplaudida, "Don Juan Tenorio", nos pinta en la llltima y .
macabra escena, el diálogo entre la estatua del Comendador
y el infatigable libertino :

a

~in embar~o. Ba~~uo es asesinado por ord&lt;'n del Rey
nusmo. al salir de entrevistarse con fl. No obstante. esa
noche. el espectro ensangrentado de Banquo se pruenta en la
~·abe&lt;'t'ra de la mesa y preside la fúnebre cena augurando a
Macbcth, su calda y su muerte.
Thl•odor Fontante el noveltsta alem6n ami10 de Bismarct
narra una leyenda an6loga en su libro "Ef(I Briest" Do '
Pt&gt;dro el Cruel, Rey de Eaplfta. celebra una neata ~1.J
nO&lt;'ht' en honor del Marqu• deCalatrava. amante de la reina.
nurantt" t&gt;l mismo dfa, el Rey, arrebatado de celol, babia
hl'1·ho t•jrcutar al Marqués ~cretamente. Esa noche, en
lll\'lho de la alegria gent&gt;ral, aparece el fiel peno danés del
:\1arquk. llevando por los cabellos. la cabeza 1an1rienta de
, 11 a n111 y 0&lt;·11pa el sitial que le &lt;'Orretpondta al noblt'
ejecutado. mirandoacuaadoramente al Rey. cunde el ptnlco
entre los cirnautantea, que buyea aterrortaadol. Tambiá
Jleine. ha&lt;'t' asistir a su h~rOt" despu,s de muerto, a 111 bodu
de su amante y bailar con ~lla, que lt" habta invitado. en ,u
lúi,?ubN" romanct' "Don Ramiro". El motlYo del eapectro del
ti()

ESTATUA:.- Aprovéchale con tiento, (tocan a muerto)
porque el plazo va a expirar ...
y las campanas doblando
por tf están, y estén cavando.
la fosa en que te han de echar ...
(se oye a lo lejos el Oficio de Difuntos).
DON JUAN : - ¿Conque por mi doblan ?
ESTATUA:- Sf
DO~ JUAN: .- ¿ Y esos cantos Funerales~.

LA ESTATUA :.- Los Salmos l'l'nilenciaJe~
l il

�que están rezando por U.
&lt;se ve pasar por la izquierda, luz de hachones y rezan
dentro).
DON JUAN: - ¿Y aquel entierro que pasa?
ESTATUA:- Es el tuyo ...
DON JUAN:- ¡Muerto yo!
ESTATUA:.-Elcapitú te mató
a la puerta_de tu casa .
Este lúgubre diálogo me recuerda las palabras
preliminares que Heminway pone al principio de su novela
"¡,Por quién doblan las campanas?'':
" ... no preguntes por quién doblan,
están doblando por U... "
Existe una curiosa anécdota en la vida del compositor
alemán Johann Wolfgang Amadeus Mozart. autor de ''Don
· Giovanni", tan casual e increfble, que podria atribuirse a su
propio héroe.
Mozarl. que perten&lt;&gt;cía a la francmasonerla. creta en todas
las supersticiones difundidas en su época como los augurios y
presagios. Agobiado por la penuria en que vivfa, a pesar de su
gloria y su reconocido mérito. se encontraba enfermo y
agotado a consecuencia de su trabajo excesivo, y se vió
oblii;lado a marchar a -Praga con la misión de componer una
ó¡il•ra qu~ Sl' &lt;'~trenara durante la coronación del Emperador
de Austria y Alemania. Leopoldo 11 .
Al subir al &lt;'arrua,it' qut&gt; lo hab1a de conducir a su destino,
un desconocido de traje gris oscuro y de aire sombrlo le pidló
1•n.ratc.•cidaml'nt&lt;' una Misa ele Réqu.if'm para determinada
lt•l·ha Le adelantó una suma de dinero suplicándole qu• la
t.-rminara l·uanto ant&lt;'s.
i\lu, art st• t·~tn·111t•r11\ llon¡ut• &lt;-rc.·1a 1•n las tt'orlas de
Swt&gt;denborg sob¡e loe tsplritua que asediaban a los mortales
parn anurwiurh•:-. su próximo fin

li:l

Pensó que aquel acontecimiento le auguraba su propia
muerte y ya nunca más le abandonó esta idea. Creyó que era
una revelación de ultratumba y que la Misa aquella seria
cantada en sus propios funerales.
Se apresuró a terminar la Misa encargada pero su propia
enfermedad le impidió seguir trabajando y mu.rió finalmente
el 5 de diciembre de 1791. Su discfpulo Siissmayer tuvo que
terminarla para la fecha indicada, quien averiguó, que el
misterioso desconocida nada tenla de ultraterreno. Era un tal
Leitgeb, ayuda de cámara del Conde Walsegg quien deseaba
conmemorar el fallecimiento de su esposa muy querida con la
Misa aquella.
Osear Wilde ha utilizado también el motivo de Don Juan,
pero lo ha llamdo en su novela, Dorian Grey. En ella, también
lo sobrenatural acosa al depravado aristócrata . Dorian ha
pedido al arcano que sea ·su propio retrato el que enveiezca y
sufra todas las lacras y cambios que tenga su existencia. Su
petición ha sido escuchada en lo Desconocido, y mientras él
permanece perpetuamente joven, el cuadro se convierte en
una personificación del horror. Un reflejo de aquella alma
perversa. Cuando Dorian Grey , creyendo que el retrato influye sobre él, trata de destruirlo y se destruye a si mismo. No
podemos matar nuestro propio yo, sin quitarnos la vida.

El tema de Don Juan, pues, ha sido sujeto a todas las Interpretaciones, y siaue awi vi¡ente. Hasta ha sido parodidado
por el novelista y humorista espaftol Enrique Jardiel Poncela
en su libro "¿Pero hubo alguna vez, once mil virsenes?",
desacreditado por Guillermo Flguereido en su mediocre
comedia y mal interpretado por Torrente Ballesler en su
novela . Estos dos autores han dado demasiada importanda a
Lcporello. personaje muy secundario en el mito. TorrenteBallester ha pretendido convertirlo en otro Meftstófeles,
t-rróncaml'nte. Azorfn ha rrcn&lt;io un "Don Juan·• monacal y
los hermanos Machado un "Juan de Maflara" contrito y
c1rrepentido. Eduardo Marquina ha tomado también el terna
rlt• llon Juan en ''La monja 'J'.eodora " . La siniestra Teodor11,
esplrltu de venpn11, destruye al Nductor quien por la dulce
Malvlna. obtienl' su salvación. Esproneeda compu110 su

I

�''Estudiante de Salamanca'', cuyo Uon Félix de Montemar es
otro Don Juan. Finalmente el &amp;ulzo Max Frisch eacribi6 su
comedia "Don Juan o el Amor a la geometrla", durante la
cual, las mujeres no dejan a Don Juan, dedicarse a su ver-

dadera pasión.
Rem ln1acencia1 del acto de pre11nciar 111 pro_plo entierro, la1
encontram01 no hace mucho en wa cúénto de Cbejov, llamado
"Noche de pavor" , en la que el prota¡onista que también se
llama Juan Ctvan&gt;, después de aailtir a una sesión eapiriliata
en que le ban anunciado la proximidad de tu muerte, se encuenta en jnedto de su babltaci6n con un 1ta6d. El eapanto no
es para menos, pero el desenlace es cómico.

cómica y sacrílega. Su compafiero le reprocha su ,actitud pero
él no le dá importancia. En el lugar consabido, se presenta a
la hora de la cita un desconocido. Este resulta ser el conde,
quien esa tarde se ha quitado la vida abogándose en el canal.
El argentino Enrique Larreta nos ha dado su propia versión
de Don Juan, en su novela: "La Gloria de Don Ramiro".
He encontrado además un dato histórico en la vida de Don
Miguel de Mañara uno de los más renombrados Don Juanes
sevillanos de la Historia, mencionado por Esther \'e Loo. El
Incesto.

En dos cuentos de Dickens de tema navldefto, el héroe tiene
la visión de su propia muerte. En "El fabricante de ataúdes" 1

Don Miguel tentado por el demonio, a sabiendas de au acción, intentó seducir a una media hermana que iporaba su
cercano parentezco, ·pero al deeeubrirlo, lo nc-Nl6
horrorizada.
·

protagonista ha bebido demasiado en una fiesta de sus
vecinos . Cuando todos se burlan de él jura que a los únicos que
va a invitar en su fiesta de cumpleaftos es a los muertos que
han sido sus clientes por muchos ai\01. Los muertos, asisten a
la fiesta y en el máximo momento de terror, el fabricante de
ataúdes despierta en su lecho.

Nadie ianora tampoco, que Lord Bynn, el dolljullaeaco
poeta británico, y el atormentado fildao(o prusiano Friedricll
Nietzsche. mantuvieron relaciones sexuales con IUI propias
bf-rma1'8S.
~o son .pocos I• •rilares que han ir.tade el i,r.oblema del
incesto, ya para glcll'ificarlo, ya para coadeurlo.

Pulckin ha renovado el tema del convite del muerto. El

Enrique Heine, en uno de aus libros de leyendas, menciona
un cuento popular cuyas fuentes se remontan a una Par,oola
de Cristo, la del hombre rico que ha convidado a sus aml&amp;os a
un banquete y todos se niegan asistir con un pretexto pueril.
En el Evangello, el duefto de la casa encolerizado hace que su
criado convide a la cena a todos loa mendigos y pordioseros
de los caminos, pero en Reine, invita a todos loa demonios del
Infierno, los _cuales asisten al consabido banquete.
Leslie P. Hartley ha renovado esta leyenda en
au cuento "Tres o cüatro a ·cenar''. "En él, dol turistas
·británicos son invitados a cenar en Venecia i&gt;9r un misterioso
conde ttáliano al que desconocen. Cuando- vla)an por los
canales de Ve,iecia con destino al elegante restaurant donde
se van a reunir, ven flotando sobre las aguas del Adriático a
un cadáver. Desde la góngola, uno de los ingleses que ha
bebido demasiado convida a la cena al muerto de una manera
64

Richard W11ner hace al Mroe del "Anillo del Nibelwaao",
Siegfried, (ruto del amor lnc•tuoao de Siegmund y Sielltnde,
dos hermanos gemelos. Y Thom11 Mann el excelso novelista
alemán, tan wagneriano en muchas de sus manifestaciones
Jilerari11. imita al compositor germano en 1u1 novela• "El
elegido'' y ''Sangre de los Welaas". Tambi~n e~ la novela de
Giinlher Birkeníeld "Un cuarto en Berlin" el tema es el amor
.de Paul Schwaner par ■u fMrmaalta Lolehen.
En "La novia de Meulana", de Scblller, el motivo • el incestuoso amor de Don Manuel y Don César por 1u hermana
Beatriz que loa arrastra a la muerte.
E1te drama influyo mucho en el Don Juan de Dumas.
Hasta t&gt;l Vizconde de r.hatteaubriand. en S\1 novt&gt;la "Renr.
nos hahla del platónico amor del h6roe por su propia hermana
quien se refu,ia en un monasterio, mientras que ~l. eml11ra a
65

�América . En la novela "Confidencia Africana" de Roger
'.\lartin Du Gard el amor incestuoso de dos hermanos es el
motivo del libro.
En "Lucrezia Borgia ·• de Víctor Hugo, descubre que uno de
su~ amantes. es su mismo hijo. educado en secreto y lejos de
ella .
En el espíritu del hombre yacen, como ha dicho Freud, _e n
l':,lado latente, el santo. el criminal , el homosexual, el m l'estuoso. etc. Todos lo vicios y todas las virtudes de que es
capaz el complejo ser humano.
t ·na educación torcida o una infancia desdichada pueden
dl'snar el destino de un gran talento y conducirlo al fracaso y
al hundimiento moral.
S111 embargo. no puedo darle la razón al Dr. Marañon.
cuando en su libro sobre "Don Juan". asegura que el carácter
&lt;11• rlirho prrsonaje acusa homosexualidad y debilidad de
l·,1 ral'tc r por su inc:onstantia erótica que le impedla dedicarse
a una sola mujer y formar una familia corno cualquier hijo de
, l'l'ino.
Su n'lll'lion anti-burguesa. h• molesta a . dicho 111t' dit·o
p,1q11i;11ra -literato
.
l ' n•o c¡ut• Don .Juan pose1a una pujanza avasalladora digna
de mejor empresa.
.
.
.

Tampoco creo c·on lloffmann que Don Juan s1mbohza al
Hombre t-n constante busqueda de la mujer idt&gt;al.
· Donjuan.ilmo e1 un alarde de virilidad, la •~ualldad
mi!i:ma. la satisfacción de la carne y la atracción des&lt;'nfrenada por los amort'S 1h&lt;'it~ y lo prohibido.
Don Juan 1tmboliu el de1enfreno 11xual, 1in meta al¡una,
sin oposición ni ~istencia posible que ha minado la moral de
la:- grandes !I0ciedades de los puchlos cultos y los ha
arrastrado a la de&lt;-adencia.
HIHI.IO&lt;., HAFlA

· 1. :\ 1.r.)
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"EL ESTUDIANTE DE SALAMANCA Y OTROS
POEMAS" ESPRONCEDA
Colección AUSTRAL, Editorial ESPASA-CALPE, Barcelona
"CUENTOS" " LAS ALMAS DEL
PURGATORIO", PROSPERO MERIMEE
Colección AUSTRAL, Editorial ESPASA-CALPE, Barcelona
''CUENTOS" "DON !UAN", Ernesto T~oro Guillermo A.
Hoffmann
Colección AUSTRAL, Editorial ESPASA-CALPE, Barcelona
''DON JUAN" GONZALO TORRENTE BALLESTER
EDICIONES "DESTINO", Barcelona
"EL VERDADERO DON JUAN'' &lt;Don Miguel de Maftara"
ESTHER VAN LOO
Editorial AZTECA, S.A., México, D.F.
''DON JUAN EN EL DRAMA", Obras de Tirso de Molina ,
Goldoni, Dumas, PuschJdn, Zorrilla y Rostand, con Ud
estudio preliminar de Don Jacinto Grau. Editorial FUTURO,
Buenos Aires.
"DON JUAN Y FAUSTO"
CHRISTIAN DIETRICH
GRABBE
Tt-atro de !\iempre. Teatro de LA JOVEN ALEMANIA .
EDITORIAL AGUILAR, Madrid.
"HOMBRE Y SUPERHOMBRE" BERNARD SHAW

Editorial Sudamericana,
Buenos Airea.
,
"DON Jl'AN" LORD BYRON
OBRAS ESCOGIDAS con un Prólogo de Hipólito Taine
Librerfa y Editorial "EL ATE NEO", Colección, CLASICOS
INOLVIDABLES,, Bueaoe Aires.
"AMOR PLATONICO" WALTER BENJAMIN
Rt'v1sla "Hl 1MBOLD'T"', Editorial "ULTRAMAR". Hamburgo 36, Alemania

�''EL BUEN MOZO (Bel Ami)" GUYDE MAUPASSANT
Editorial Sopena Argentina , S.R .L., ESMERALDA 116.
Buenos Aires.
··EL RETRATO DE DORIAN GREY" OSCAR WILDE
Liberería Hachette, S.A. "CLASICOS i~ODERNos•·, Buenos
Aires.
··EL ELIXIR DE LA LARGA VIDA " (5 CUENTOS
fILOSOFICOSl. Honorato de Balzac
Liberería HACHETTE. S.A "CLASICOS Y MODERNOS".
Buenos Aires.
··LA MO!\JA TEODORA .. lCANTIGA SERRANA J. Eduardo
Marquina.
Bihlioteca Hispania . San Lorenzo. JO. Madrid .

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Ciu11~t ( 1913)
Ce&gt;ttslru.·lrur, (1'114)
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N•po/io,r ( 19Z 1)
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
JULIO - DICIEMBRE DE 1976

�ARMAS Y LETRAS/J·ulio - Diciernbre/76

�Portada de

RENE MAGRITTE

�r
Rector

DR. LUIS E. TODD

Secretarlo General
LIC.

~us

LOZANO DIAZ

Departamento de Düusión
Jefe
UC. JORGE PIDRAZA SALINAS

. Sub-Jefe
HECI'OR GONZALEZ Y GONZALEZ

eo..-pa■d.._ delle dlrtairw • MAIUIU Y LSTMlr/......, ..
IM,..._/Vnl"t!f'llldad .\utllnom. de Nur,·o LeN,'Torre ele la ...,...._
N••- 1'1ao/Mon~. Nu,,yo I.N'on, Mf'--.

Tada

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

JULIO A DICIEMBRE DE 1976

SUMARIO

Presetttación ..... . .. . . .... ... . .. . ... . . ..

5

Madre", Bertolt Bret:ht , Leticia M. Hernández
M. del C. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

9

"ÚJ

R,epallO a la Historia, Mil Qlltoli&lt;!'Nl.os Ab 1woe &lt;l1Ae
oa,6 el Imperio R.omano, Juanita Idalia Gal7.a

~v...

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27

'' La. ~ del Teatro Bpt00 • loe ""'- di
la •atJn! Oarrar", Patricia Ben.unen ele los Santol

41

BI Amor e,a la Obra ,Ir L1'il C6"!'1Mda, EUabeth Gó~ Ramírez . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . •

53

AWógraf08 de la Biblioü·&lt;X1 NOC'tOfltll . . . . . . . . . . . . . .

67

�PRESENTACION

�El tiempo. viejo amigo de 101 perlodl1ta1, ha Impactado
nuevamente en la edición trlme■tral de e■ta revista "Armas y
Letras", rar.ón por la cual 1e Integran 101 nómeros de loa dot
6ltlmos trimestres de 1911 para que surja e■ta edlcl6a extraordinaria que e-emprende los meses de JuUo a Diciembre
del citado año.
La calidad del material que se Incluye. empero, se ha Incrementado y los colaboradores en este n6mero son
unlver1ltarlo1 Inquietos -lógica actitad en la Javentucl
estudiosa de M~xlco-. amantes de la llteratura o de la
historia.
Se abre la edición con un trabajo bien documentado de
Letlcla M. Hern4ndez M. del C. sobre la obra "La Madre" de
Bertolt Brecht. El an,11111 est6 realizado en la segunda etapa
de la creación literaria de Brecht, precisamente en 111 obra1
conocidas como de tesla o dtd,ctlcaa.

i

�Por IU parte, Juanlta Idalia Garza CaVHOI nos trae una
remembranaa del nacimiento y lo que 1lpfflc6 el Imperio
Romano tle cuya calda se cumplen mil qulnlen&amp;ol alos en este

1911.

" LA MADRE

u

----------------------BERTOLT BREC.t:T.

Un trabaje Interesante, elaborado durante muchas bor••
tle lnve1tlgacl6n de la joven perlodlata qae 1e ha convertido ea
colaboradora asidua del m6:llmo órgano caltaral de la
Universidad Aut6noma de Nuevo León. ·
Otro an6Uall de Brecllt, nte de la unlvenltarla Patricia
Berumen de loe San&amp;ol, 1e lnclaye en esta edicl6n. N■estra
colaboradora describe la fuacloDaUdad del teatre fpleo ••
"LOI FaaUea de la Madre Carrar" y da 1u opln16n, dejando el
Interrogante sobre 11 el eapectador tendr6 la misma reaccNa.
Del amor ea la obra del e1palol Lula Cernada not habla
Ellzabetb a,me1 Ramlrea. "Cernada desprecia lo m61
caracteriatleG del mando bargui1: el matrimonio, la familia,
la 1ocle4ad; pero no te siente escluklo, 1610 1e acepta, a 1f
mismo, diferente. 8■ ponla est6 lle■a de seaauUdad
poitlca", dice en tu es ten.. arUc■Jo.
Flaalmeate, cerra•• esta e4Jcl6n extraonllaarla coa ••
repa. pan celeccloDlata1: IN a■t6tnf01 de la Biblioteca
Nacleaal, ,■e llem• estado p■IIUcando en IN n6mer• a ■terloret.
'
Aquf, en este n6mero extraordinario, •e 1lntetlaa parte de la
Inquietud ,-ltln de loa ■■IYenltarloa y j6veae1 de Pí■e.o
León, Mi1:lco.
H6dor Goadle1 y Gona61e1

8

Leticia M. Hernández M. del C.

�SUMARIO

Introducción
"La Madre"

Análisis
Conclusiones
Citas Bibliográficas
Bibliograffa .

�INTRODUCCION

Se distinguen tres periodos en la vida de creación literaria
de Bertolt Brecht: el primero comprenderla los primeros diez
años de su producción juvenil ; el segundo, las llamadas obras
de tesis o didácticas y el tercero. su periodo de rlenitud y
madurez .
La obra que interesa a nuestro estudio: "La Madre",
estarla comprendida dentro del segundo periodo,. y si bien no
está escrita como pieza didáctica, tiene todas las caracterlsticas de serlo; por lo tanto la tomaremos como tal.
Seria conveni&lt;'nte antes, hablar un poco sobre estas obras
que son importantes desde el momento en que Brecht nos
expone directamente sus ideas polfticas y sociales; no con el
deseo de convencernos. Lo que Brecht se propone es
mostrarnos la realidad a base de situaciones concretas que
nos llevan intencionadamente a situaciones generales .
Estas obras son abiertamente criticas revolucionarias; el
problema aqul no es de verosimilitúd sino de comunicación.
La escena se transforma en una das&lt;' de sodologla .
Brccht ha asimilado varias ideas a las que ria vuelta y trata
de &lt;'m·ontrarles la máxima expresión. tina de ellas la inserta
en la pil'7.n didál·tica de Radl'n Radcn ".F,I VU&lt;'lo d&lt;' f.indt :1

�~cr:h'' : " De modificar no sólo una ley de la tierra sino la ley
un ~m~ntal. De a~uerdo en que todo será modificado: el
~-un o ) la humanidad.· pero sobre todo el desorden de las
e ases. humanas : porque haJ dos clases de hombres ·
plota&lt;;1ón Y desconocimiento".
. ex.. Otra, die~~ ~~r boca de Pelagueia Vlasova, protagonista de
h La Ma~.~e : Nosotros decimos: el destino del hombre es el
ombre , con Jo que trata de decirnos que el hombre tendrá
qúc luchar por cambiarlo; pues el mundo está hecho P;ra él
Y luego. s~rá él el único capaz de transformarlo. No un sol~
hombre, smo muchos unidos bajo un mismo estandarte.
En euanto al contenido de estas piezas, también cabria
establecer una distinción entre las que tienen como finalidad
el_a~re~dizaje Y_ejercicio de los principios del pensall!i~
&lt;lial~ct1co-marx1sta : las que ilustran ese aprendizaje por
medio de parábolas de colorido exótico o histórico; y las que
&lt;'la~?rando un material histórico . tornan partido E'n Ja Jucha
pohl1('a .
A la primera pertenecen sobre todo . "L
.
.
.
Baden-Baden" , . " El
d'
.
·
a pieza didáctica de
.
que ice st y el que dice no -

Ambas ilus tran la ley fundamental del pensamiento que
Alcxan~er_l_lC'rwn. basándose en Hegel, Uamó "Algebra de Ja
n•voluc1ón . La palabra ''conformidad" s·g 'f'
¡ 1
&lt;' t d d 1• d' .
1 m 1ca aqu a
~ ra . a . e . •.n 1viduo en~ doctrina , por medio de un coro que,
, ya ha asimilado y entendido el sentido de la historia .

1

El estar conforme con su dia léctica no quiere decir sólo
comprencierla. s ino dejar volunta ria y activamente que el
pro&lt;'&lt;•s o !-&lt;' apoden• d&lt;' uno . renunciando a la voluntad propia y
~-º ni&lt;'! •~ndosc a la voluntad objetiva · de la historia :
:\lod1f1cando e l Mundo, modificaos a \'Osotros mismos
; .\handonao~'.. .
·

1

1

¡

.I'

l &gt;_'.· l.s&lt;·~ 11 1Hto ~r11po _so~. " La &lt;'XC&lt;.'p&lt;'ión y la regla " y "Los
11 01.iuos) lo~ ( un.i r 10:; . La prim era pretende conv&lt;'ncer al

&lt;'~P•'l'lndor d&lt;· la fata lidad d1• la luC'ha d&lt;' clasE&gt;/i, dt' tal manera

que el caso excepcioñal que se aparta de la Unea de conducta·
de todos, al final, cruelmente es interpretado y juzgado en el
sentido de una regla. Un rico expedicionista mata a uno de sus
gulas instintivamente, sin ninguna razón ; sólo porque crefa
que pretendía matarlo. A la hora de juzgarle, es absuelto,
como si Jo hubiera hecho en defensa propia porque habla que
tomar en. cueqta q~e .~OJPº ..~ . si.rvie~te, ten.J~ m?tivos para
querer midarfo, éab1a la posibilidad de que lo intentara.
En "Los Horacios y los Curiacios " , Brecht nos ensefta cómo
puede ganarse una guerra casi perdida con Ja astuta
estratagema de atraer a las fuerzas enemigas y desmem_- ·
brarlas . Lo más importante aquf es entender que un plan bien
razonado, es más eficaz que sólo la disposición de mucha
fuerza . Ante todo la razón.
· Otras dos obras de los primeros años treinta, que tratan de
las actividades ilegales del partido comunista, en su lucha
contra la clase dominante son " Toma de Medidas" y "La
Madre". No cabe duda de que Brecht en "Toma de medidas"
ha tomado partido, aun cuando se le critica -de falta de
realismo por su poca experiencia revolucionaria ; esta obra
contribuirá gra!'demente a agudizar la lucha de clases en
vtsperas del Nazismo.
Brecht presenta en esta obra la realidad de 1930. La dictadura del proletariado acentúa Ja lucha de clases apelando
ambos bandos a los métodos violentos. Plantea un problema:
el de la pena de muerte por motivos polfticos, que los mismos
comunistas han tratado de eludir con frecuencia .
Un joven agitador llevado por la ira y la compasión comete
una serie dt' errores que perjudican la causa de la revolución.
Sus tres acompañantes someten a juicio de un coro de control
que t-ncArnaria al partido su actividad ilegal. Y después de
s &lt;'r disC'utido se llega a la decisión de darle muerte por
razones ineludibles . Su ejecución escandaliza a la moral
·tradicional, porque el joven era considerado como el más
humano de e sos revolucionarios. Pero Brecht nos trata de
decir que no es suficiente la bondad subjetiva . es necesario
15

�que la bondad s~a eficaz. Sobre esta idea , hablará más tarde
B_recht. en var1~s de sus más importantes obras. En esta
pieza, el autor disculpa la medida adoptada con el lema . " El
que lucha por _e l comunismo. sólo co11serva una virtud · l~cha
por el comunismo".
'
En " La
. Ma d re " • a daptación de la famosa novela de Gorki
Brecht introduce un tema nuevo.
,
Hasta ahora habla habido una ruptura de los lazos
parc-ntesc?. De hoy en adelante el amor marcará 'con
de
1
ª, a~·ch~rornas brechtianas, desde Madre Carrar a la C::u:;~;
e e 1 1rculo de Tiza· •.

1

LA MADRE •

e

on estos antecedentes pas arc-mos al estudio de esta pieza
&lt;¡ul' es la Que nos interesa .
'

Como dijimos anteriormente, esta obra es una adaptación
de la novela homónima de Gorki. Se estrenó en Berlin en 1932,
poco antes de la toma del poder por los nazis.
t:s conveniente relatar a grosso modo primeramente el
contenido de esta pieza.
Pelagueia Vlasova, madre de un joven obrero
revolucionario, se encuentra en una miseria irremediable.
Con el miserable sueldo de su hijo no les alcanza ni para mal
comer. Sus e&lt;.'onomfas y su solicitud maternal no les presta
ninguna ayuda.
Al principio se siente inquieta por las compañlas y actividades revolucionarias de Pavel Vlasov. su hijo; pero
después. al darse cuenta de que la causa por la que luchaba
era la misma por la que ella sufrla a diario : la comida y el
dine ro. empieza a cambiar de actitud . Y si bien su primer
acto revolucionario : repartir volantes a los obreros de la
fábrica. no lo hizo convencida. sino por salvar a su hijo;
después se alienará al partido. transformándose completam('ntC'.
Los obreros comunis tas por medio de volantes incitan a una

lfi

17

�huelga a todos los trabajadores de las Fábricas Sujlinov, por
haberles dfsmin9ido los salarios arbitrariamente:.

Habria que desgarrarles el vientre. ¡Ojalá se les seque Y

S:

vuelvan estériles allf donde están! ¿Para qué van a regresa
Por medio de una dialéctica, los amigos de Pavel Vlasov
explican clara y objetivamente a Pelagueia Vlasova la
situación y relación entre el dueño de una fábrica y sus
trabajadores. Es entonces cuando la madre queda completamente convencida y se decide a participar activamente
a favor del partido.

~~~n. ~;e~ª ~f~~e~ªi!:

sus hijos? ¿A sem'ejantes madr:~?
v serán muertos por una m 1
J
habrán
asesinado son usted es., .. · 1

i

La obra termina cuando ' '.La Mate", ~:n~~~d~ii:s e~:~=
mote, lleva la bandera roJa enea ezan
trabajadores en huel~a en 1917.

En la manif,estación pacffica de los huelguistas el lo. c;te
Mayo, Pavel Vlasev es encarcelado, y s11 madre se ve en la
necesidad de escorlderse. lván Veso1chikov, compaiiero de
Pavel la lleva a casa de su hermano Nicolai , el maestro.
Ella ahl empieza una labor de instrucción con los vecinos .
El maestro que es apolltico se opone; pero sin darse cuenta su
ideologla va cambiando, y después con algunas reservas,
prácticamente está del otro lado. Les enseria a leer, pues
todos son analfabetos y necesitan para sus fines , instruirse.
F.n una ocasión en que el maestro les dice: "Saber no sirve
para nada . Lo único que sirve es la bondad". Pelagueia le
contesta : "Pues danos tu saber, si no lo necesitas". Y es que
ella sabe que la ignorancia es una de las trabas más grandes
"con las que se topan los oprimidos.
Después siguen una serie de disturbios campesinos y
huelgas de trabajadores agrlcolas. Su hijo es deportado a
Siberia y después de varios años regresa; pero al intentar
pasar la frontera es asesinado. La madre toma la noticia con
'tranquilidad . Estaba segura de que su hijo se habla conducido
bien y esto le dejaba una satisfacción. Ahora todo debe ser
razonado.
Más adelante en una discusión con unas mujeres contr¡1rias
responde un poco a lo anterior. "SI, soy una bolchevique.
¡Pero ustedes :,on unas asesinas , allj donde están! Ninglln
animal l'ntregarla sus cachorros como ustedes entregan a sus
hijos : sin S&lt;'nlido ni discernimiento para una mala causa.
18

11

�,,

'

Brecht se vale de esta obra para darnos a conocer varios
planteamientos. El primero y más importante es el de apoyar
al partido comunista, considerándolo el más adecuado a ~us
fines . Está precisamente dirigida a los obreros y para ellos
resulta tan familiar, porque sus problemas están reflejados
abiertamente. Lo que pretende primeramente el autor es
criticar la posición de muchos trabajadores oprimidos qu~
lamentan su situación pero nada hacen por remediarla.
Brecht es enemigo del conformismo.
La protagonista, Pelagueia Vlasova sufre una importante
transformación. Se encuentra al principio, en un estado de
conformismo. Su situación es lamentable, pero ni siquiera
piensa en la posibilidad de un cambio. Se reduce a condolerse
y a decir frases como: ¿Por qué tengo que comer yo también?.
Cuando decide repartir los volantes a los obreros lo hace sin
saber ni siquiera lo que dicen. pues no sabe leer, sólo por
proteger a su hijo. Hasta aquf sólo él le importa. Al enterarse
de que la propaganda incitaba a la huelga, se opone porque
considera que al no trabajar no habrá sueldo.
La dialéctica de Pavel Andrei. Antón. lván y Masha es la
que puede convencerla . Se podrla r&lt;'ducir - a esto: Los
21

�patronos utilizan su propiedad para explotar ; pues saben que
s on dut.•itos de las herramientas de los obreros. Si no utilizaran
&lt;-'sa propiedad para explotarla no tendría absolutamente
ningún valor para ellos. Sólo tendría valor en la medida en
que fuera la herramienta para los trabajadores. pero de todas
maneras los patro.nes d~penden de los obreros, porque
aunque sea su propiedad, sm ellos, todo se convertiría en un
montón de hierro. Y para terminar Andrei le expone: "Vea, si
t•I. Pan•! \.'lasov, va a ver al señor Sujlinov y le dice: Señor
Sujlinov. sin mí su fábrica es un montón de hierro viejo y por
1? ta.n to usted ~o puede rebajarme el salario a su antojo, el Sr.
SuJlmo,· se reirá y echará a Vlasov. Pero si todos los Vlasov
el&lt;' Tver. ochocientos Vlasov, van a verlo y le dicen lo mismo,
el señor Sujilinov no se reirá". 2
Al quedar convencida, sólo hay algo que la detiene. la
riolenc1a : "Si. lo creo, siempre que no cometan violencias.
Porqur, en ese caso, nunca nos pondríamos de acuerdo,
Pa,·rl. Tú sabes que yo creo que hay un Dios en el cielo. Tengo
horror a la violencia . La he conocido durante cuarenta años y
nada h&lt;' podido hacer contra ella . Pero cuando muera,
quisi&lt;'ra al menos no haber cometido jamás un acto violento". 3
\ eomo le habla sido prometido. la manifestación fue hecha
pae1f1camC'nte; sólo que la policía fue la que inició
pro&lt;.·t•dimientos violentos Y es aquí donde Brecht trata de
t•xpltt·ar que iniciada una vez. no se pueden amedrentar : pues
st•rta retroc&lt;'der. se debe contraatacar, s1 es que verrlad&lt;.•ramente se busca el cambio. Las transformaciones
soe1ales no pueden concebirst• &lt;'ll la práctica sin
dl'rramamiento de sangre. La lucha dt• clast•s en la historia
"-lt'lllprt• ha cngt•ndrado una r&lt;',:olurión .
'
Y ta111b1én de esto S&lt;.' comenn• Pt•lagu&lt;'ia \'lasova . al grado
d1• ;1n•ptar la muerte de su hijo, t·on una mt•spcrada
n ·s1gnano11 . p&lt;'ro que demuestra t•I c·ambio. Porqu&lt;' ahora ya
1111

lt• mh' r&lt;'sa su hijo. como t.il. sino como mit•mbro de una

11 1as ,1 oprimida. y si rl dt•sapétr~c·t•. qtlt'da t•I gran resto.
&lt;·uando Pan•I rt&gt;gresa de S1b1·ria . st• topa l'OII otr.i madre.

atenciones de su madre. Pero ella ya no pertenece a él; sino
al partido: "¡Las hojas las saca la madre del revolucionario
Pavel Vlasov, la revolúcionaria Pelagueia Vlasova ! ¿Se
preocupa ella por él? ¡ De ninguna manera! ¿Le sirve el
té? ¿Le prepara un baño? ¿Sacrifica un ternero? ¡De ninguna
manera! Huyendo de Siberia hacia Finlandia bajo los
helados embates del viento norte, las salvas de los gendarmes resonando aún en sus oidos, no encuentra sitio donde
reposar su cabeza, salvo una imprenta clandestina. ¡Y su
madre, en lugar de acariciarle el pelo, saca las hojas!". 4
Si se plantea esta situación a manera de disyuntiva, seria:
· Debe una madre renunciar a su hijo para luchar por una
~asa anónima? Brecht lo afirma tajantemente. Pelagueia
Vlasova no va a perder tiempo en consentir a su hijo, mientras el partido solicita su colaboración. Su convencimiento es
tan firme, que está dispuesta a todo. Además d~be
sacrificarse la vida de un individuo en interés de un bten
colectivo. El viraje religioso también es interesante en este
pt&gt;rsonaje.
Al principio Dios es para Pelagueia el único salvador, al que
hay que dirigirse con mucha fe para implorarle el pan de cada
dla. Dios juega aqul el papel de titiritero, todo está en sus
manos. Más tarde no. Cuando le preguntan qué queda de su
te. la Vlasova contesta que nada. Porque Dios representará
los sentimientos, y éstos no pueden caber ya ahora, será la
razón. la bandera . Nada podrá hacerse en la razón. Y es
cuando el destino del hombre ya no es Dios, sino el hombre
mismo.
La pieza &lt;'stá dividida en catorce capflulos, cada uno trae
un pequeño antecedente. que explica el contenido. Implican,
además, diferentes escenarios. Algunos como el 5, 8, 9, 13 y 14
l'Slán marcados con fechas . Otros como el 6 y el 8 están
rtivididos en varias escenas. pero que están muy conectadas
1.·nt re si.

\hora qut• llt•~a t•nft•rmo . &lt;'an-..ado clt• sufrir. nt•t·t•sita las
F.n cnsi todos ellos. encontramos la participación del coro.
23

�que tiene diferentes voces; pero .que podríamos unificar en
una sola: la voz de la revolución, del cambio.
Es muy importante su participación; porque es el punto de
apoyo de la dialéctica comunista. Los cantos nos dan explicaciones, razonamientos e incluso algunas soluciones.

CITAS BIBLIOGRAFICAS
1.-

Brecht, Bertolt.
Teatro Completo, tomo VIII ("La
Madre" y "Cabezas redondas y ca..
bezas puntiagudas"), Nueva visión. Buenos Aires, 1966, P. 75.

CONCLUSIONES

Cuando se presentó por primera vez "La Madre", los
espectadores se aburrieron a media representación, y la
critica trató duramente al autor. Criticaron la pieza de pueril,
y de chocante la honradez de los personajes.
Respetando la opinión de los crfticos de su tiempo, creemos,
por el contrario, que la obra es interesante y cumple perf el'larnente su papel como pieza didáctica Es más, no está
prt'sentada de manera fria y distante, como en "La pieza
didácti-;a de Baden Baden" o "Los Horacios y los Curiacios",
en las que llega a veces al extremo.
Es importante también, añadir que "La Madre" nos
presenta una situación } un personaje, que pueden muy bien
adaptarse a nuestros dlas. Y es que se plantean problemas
soda les que siempre han existido y existirán: la lucha de
clases, la explotación, la ignorancia .
Si lo que Bertolt Brecht se proponía a través de su teatro
didáctico y militante era provocar la acción, esta obra cumple
su cometido, porque al obrero se le presenta su realidad, y se
le dan armas. Si ellos no se atre\'en a actuar. su disculpa no
será ya la ignorancia , una de las cuestiones que Brecht más
se t&gt;nsañó en combatir.

24

2.- lbid, P. 30
3.- Ibid, P . 31
4.- Ibid, P. 60
BIBLIOGRAFIA
Arendt, Hanna.
Walter Benjamfn, Bertolt Brecbt,
Hermann Broch; Rosa Luxemburgo Ed.
Anagrama. Barceloná, 1971.
Brecht, Bertolt.
Teatro Completo, Tomo VIII &lt;"La Ma~re" y " Cabezas redondas y cabez.aa
puntiagudas"), Nueva Visión. Buenoe
-Air~,..1911.

Holthusen, Hans Egon. Ba:echt, Seix Barral. Barcelona, 1966.
Weideli, Walter.
Bertolt Brecht &lt;Col. Breviarios No.
209), Fondo de Cultura Económica,
México, 1973.

zs

�REPASO A LA HISTORIA
Mil Quinientos años hace que cayó el Imperio Romano
Juanita Idalia Garza Cavazos

�SUMARIO

Poderfo Guerrero
El Derecho su Principal Legado
Progresan Pueblos Conquistados
Arquitectura Bizantina

Florecen

La■

Artel

La Italia Actuar

�. En 1976 se cumplen mil quinientos aftos de la cafda del
Imperio Romano. A pesar de ese tiempo, los historiadores no
se han puesto de acuerdo respecto a la fecha exacta de lo que
Edward Gibbon, historiador inglés del siglo XVIII describió
como "la más grande y quizás la más terrible escena en la
historia de la humanidad".
Antiguamente, hacia el afto dos mil antes de la era crtatiana,
un pueblo de raza indoeuropea llamado Latinos que se
dedicaba al pastoreo y al cultivo de la tierra, se instalaron en
un valle situado al sur del Tiber, entre los Apeninos y el
Tirreno. llamado el Lacio. Sus disputas por tener las mejores
tierras los llevó a rivalizar entre si, formándose entonces dos
ligas : la Albana, situada sobre los montes Albanos y la de las
Siete Colinas. situada en la margen izquierda del rio Tiber.
·Después de una cruenta lucha, la liga de las Siete Colinas
logró vencer, unificándose nuevamente los Latinos.
Su gobierno era monárquico y sus últimos reyes fueron
31

�etruscos, debido a la invasión que éstos hicieron en el
territorio de los latinos desde la Galia Cisalpina hasta la
Campania. Aunque los reyes etruscos hicieron poderosa la
ciudad creando un gran ejército, su crueldad y abuso no
agradó a los romanos, quienes se les rebelaron y los arrojaron
de Roma, en el afio 509 antes de Cristo.
Tomada esta medida, fue establecida la república
aristocrática que era ejercida por dos asambleas: el Senado y
los Comicios Curiados, además de los magistrados llamados
cónsules, pretores, ediles curules, cuestores, censores, etc.
Para los casos de guerra se nombraba un dictador para
dirigir el ejército, quien duraba en el cargo seis meses.

los Penates. que preservaban despensas y alacenas. Los
romanos adoptaron a los dioses griegos, cambiándoles
solamente el nombre.
Su lengua era el latín. Cultivaban especialmente la
oratoria. factor importante para los debates en el Senado.
Entre los más notables oradores del Ir:nperio Rom_ano se
cuentan: Catón, Escipión el Africano, Julio César Y Cicerón.
Las mejNes muestras de originalidad romana son la
arquitectura y el urbanismo: Los teatros, anfiteatros, circos
para carreras de caballos, templos y -muy caracterfstic~s de
Roma- los arcos triunfales y las columnas conmemorativas.

Poderft Guerrero
La república se distinguió de entre los demás pueblos por su
poderfo guerrero, lo que les permitió expander sus Umites
para al fin apoderarse de todo el territorio; su interés Por
destacar en algo más que el arte de la guerra, los impulsó a
estudiar las artes de los pueblos conquistados. Con 101
etruscos se enseftaron a construir templos, mientras que, con
los griegos, desarrollaron las artes arquitectónicas, creando
la cultura greco-latina. El amplio avance logrado por los
romanos, condujo al fin de la república aristocrática y
cambiando todos los sistemas establecidos, nació lo que se
conoce en la historia como el Imperio Romano.
La familia romana estaba integrada por el esposo ~ue
ejercfa la patria potestad-, la esposa , los hijos, los clientes •
antiguos esclavos que, recobrando su libertad, buscaban
protección con un patricio- y los esclavos.

La religión constituyó un poderoso factor en la unidad
espiritual del Imperio. La diosa Vesta protegfa el hogar y
cada uno de ellos estaba vigilado por un Lar, unido a 101
Manes o espfritus benévolos de los antepasados, además de
32

El Derecho su Principal Legado
Pero el legado más importante que Roma hizo a los
europeos fue el del Derecho. En un principio se gobernaron
por la Ley de las Doce Tablas, a la que se agre~ar~n ley':5 y
edictos que fueron aumentados con las conshtuc1ones imperiales Ourante el Imperio de Adriano ( 117-138 A_. d~ C.l,
éste promulgó el Edicto Perpetuo, basado en las prmr.1pales
normas de derecho que los reglan .
Los personajes que más destacaron por b~scar el
..a
•
to lh;
....... , tn1p&lt;-rio Romano fueron
: . Julio César.
engranuel'llllll'O
•
I
qul' crt'ó &lt;&gt;I ··Primer Triunvirato··, repartió tierras a os
soldados. promulgó ley&lt;'s contra el lujo. ref~rmó el c,alendario y realizó una inmensa obra en el gobierno :_ los he~·o ). '"'·1,·o
Graco · quienes fueron asesmados
manos. ·T.b
I eri
'.
·
h.11
tratar rl&lt;' imponl'r una Ley Agraria: Marco Antonio se a
rnn,·l·rtido &lt;'fl t·asi una l&lt;&gt;yenda por su_s '.,morC's co~ C'lC'opatraó
la rPina t•~i¡w1a por t·uyo ('arii\o se su1t·1dó: _Uctav10. c!ue t~~1!
PI titulo dt• Augusto. llevó la pa7. al lmprrio -después d&lt;&gt; llln
:J3

�I

años de guerra civil y se dedicó a embellecer Roma con
magníficos edificios de mármol y bellas obras de arte
~demás de impulsar las artes y la literatura, por lo que s~
cpoc~ e~ llamada la "Era de Augusto" y marca la
culmmac1ón del esplendor del Imperio Romano.
L~ guerra no tuvo ya secretos para los romanos y se
d~~icaron a co~quist~r todos los pueblos conocidos, los que
disfrutar?~ ca~1 dos siglos de paz debido al carácter pacifico
de la pohtica imperial.

Pronto sin embargo, se cambió el sistema en el ejército
creándose u~o to~almente nuevo al modificar la tradición d~
la . ~eva (obligación de los campesinos a prestar servicio
militar) y enrolar voluntarios.
En esa_ época, 1.ª ciudad de Roma habfa sido invadida oor
gentes ~in trabaJo que aprovecharon la oportunidad para
c·onvertirse en soldados de oficio. A pesar de los constantes
ataques de los pueblos bárbaros. el Imperio nunca estuvo
Vl•rdadcramente en peligro, exceptuando una ocasión
d.urante la Ua~ª?ª Segunda Guerra Púnica, en la que ei
General cartagmes Anlbal. casi logra derrotar las huestes
romanas.

Gracias a ese poderlo militar. el Imperio Romano pudo
expanderse. hasta sus confines. el Atlántico al oeste. el
d(•sierto al Sur. el Rin y el Danubio al norte y el Eufrates al
este.
Además. hubo conquistas posteriores: La Colonización
de la zona meridional de Britania &lt;Gran Bretafta) la
Dacia ( hoy Rumania l y las nuevas provincias situadas e'n la
otra orilla del Eufrates : Armenia. Mesopotamia y Asiria.

Progresan Pueblos Conquistados
Lns romanos creai-on una de mocraria muy similar a la de

los griegos, aunque desde luego más adelantada, lo que
redundó en beneficio para los pueblos conquistados ya que
pudieron Jlevar una vida mejor gracias a las buenas leyes,
excelentes caminos, hermosas construcciones y sobre todo un
activo sistema monetario; el gran poder romano les protegfa
de sus enemigos.
Esta larga dominación romana proveyó a las tribus no
civilizadas de formas de organización y gobierno, logrando
unificar al mundo occidental europeo, que cambiaron sus
lenguas nativas por el latln, dando origen a las Jlamadas
"lenguas romances".
Al aparecer el cristianismo. religión que no aceptaba más
que un solo Dios, revolucionó en todas partes, ya que las
religiones "paganas". permitían que los hombres adorasen a
su dios preferido. Al aparecer la religión cristiana, los
romanos permitieron a los judfos practicar su religión
preferente, no obligándoles a participar · en sus
festividades o ritos públicos. 'Cuando se inicia la llegada de los
cristianos a Roma. los emperadores no prestaron mucha
atención, pero al propagarse rápidamente esta religión, la
creyeron una fuerte amenaza polltica, por lo que comenzaron
las terribles persecuciones que no distingufan edad ni sexo.
Muchas muertes hubo en estos tiempos düfciles, pero la fe en
Dios no decreció entre los perseguidos, por lo que la iglesia
cristiana aumentaba sus seguidores con su predicación de
amor. bondad. dulzura y caridad, que acabó venciendo todos
los cultos paganos que hasta entonces se habfan conocido ..
Cuando el emperador romano Constantino se hizo cristiano,
promulgó el Edicto de Milán. en el que ordenaba el fin de las
persecuciones cristianas por su fé, y decidió cambiar la
capital del Imperio de Roma a la ciudad de Bizancio, a la que
dió el nombre de Constantinopla, trasladando alll a una de las
dos i~lcsias cristianas que para entonces exisllan en Roma.
La Iglesia occidental o romana se constituyó independiente
del poder civil y nombró a un solo jefe de toda la cristiandad
al que llamó papa -de la palabra latina papa. que quiere decir
"padre"-, que tenla a su cargo conservar el orden. En
35

�diferentes ocasiones. los 'lapas llegaron a ser más poderosos
que los reyes o emperadores.
En Constantinopla la Iglesia quedó bajo la fiscalización del
emperador. Usaba fundamentalmente el idioma griego
mientras que la Iglesia romana empleaba el latfn. Se le dió
&lt;'l nombre de Ortodoxa Griega, y la diferencia con la romana
era el hecho de no aceptar al papa como jefe de la cristiandad ,
ya que el jefe de la Iglesia oriental siempre ha sido el
Patria rca cie Constantinopla. El impulso que después
tu\'ieron va rias naciones del este de Europa , dio origen a las
igles ias nacionales que son gobernadas por si mismas ,
aunque su rito sea igual.

Arquitectura Bizantina
Sin embargo, al propagarse el cristianismo en Europa, se ·
abrieron nuevos caminos a las ideas y conductas de los
hornhr(•s : también influyó en sus formas de construcción.
E!-1.is bellai- construcciones primit i\'as cristianas que se
dt•sarrollaron en Oriente, son las que han marcado el
nacimi&lt;'nto dt• la arquitectura Bizantina .
Cuando los pueblos bárbaros atacaron el Imperio Romano y
loi,; r\rnlws &lt;X'uparon Al&lt;'jancirla en Egipto, lugar de la cultura
griPga , sol.imt•ntt• la Iglesia pudo salvarla y posteriormente
transmitirla a los n11C'\'os pueblos .
.1 1111 11 4 a nt es de r r isto, los pue hlos germánicos ·
:i nda los . alemanC's. ~ajones. borgoñones . sua\'os.
tr;111l'o~ ~ lombardos entre los más importantes, invadieron
ll ;ilra . 1111nando e l 111ov1mi&lt;'nto ha cia el OC!.te . qut&gt; habrla de
.,b.i rcar todo t•I norlt&gt; dt• J-:uropa y llef(ar hasta Inglaterra .
l &gt;t•:--pu('s dt• mt-clio siglo. se ,·it•ron.obliga dos a retroceder a sus
pa1~1·:-- nordtl'n, por la anwna;,a dr Julio Cl'sar de in\'adir la
c;.11,a
E n c-1
g odo:-- ,

:lli

Para el año 402 después de nuestra era los godos invadieron
nuevamente a Italia, logrando apoderarse de Roma en el afto
410 y los vándalos la saquearon en el 455.
Los continuos ataques y saqueos de los pueblos germanOI
debilitaron el poderío romano hasta que en el afto 476, el
emperador de Roma llamado Rómulo Augusto, fue derrocado
por el jefe bárbaro Odoacro, de elevada estatura y caudillo de
una tribu germánica asentada sobre el Danubio. Aunque de
manera nominal, el Imperio Romano continuó exiltiendo, ya
que Odoacro tomó el titulo de "patricio romano" intentando
salvar las apariencias pero fracasó en su deseo de hacer dt
Italia un reino fuerte y unido, muriendo en el afto 493 por la
espada de Teodorico, rey de los godos del este, que_ invadió a
Italia desde el norte. Tuvieron que pasar catorce siglos pan
que se unificase Italia.
A pesar de que en el año 476 el Imperio Romano comenzó su
decadencia, su cultura siguió predominando tiempo después e
incluso la gente llamó "Edad Oscura " a los cinco o seis 1igl01
posteriores a la caida del Imperio, pues nadie crefa que un dfa
volviera la gloria de Grecia y el poderío de Roma.
Todos los trastornos surgidos por la caida del
Imperio dieron origen al feudalismo durante la Edad
Media . La arquitectura bizantina ae tranaformó dando puo al
renacimiento que durante muchos siglos influyó en la
arquitectura, resucitando el estilo de la Roma anti¡ua e infundiéndole nuevo espiritu.

florecen Las Artes
La pintura italiana progresó mucho tn dibujo y eomposición durante el renacimiento gracias a Glotto, atento
observador de la naturaleza , que infundió expreal6n y
movilidad a sus figuras, liberando la pintura de la rt,Jdea

37

�bizantina.
eligió a Roma como su capital y como consecuencia los
territorios papales dejaron de existir.
Del mismo modo. las demás artes florecieron rápidamente:
la escultura, la arquitectura, la música, etc., dejando al
mundo moderno una invaluable herencia cultural, que a
través de los siglos nos ha llegado casi intacta.
A pesar del desarrollo conseguido por las artes, la vida
política siguió dificil para Italia que no estaba unificada y sólo
hasta la caída del Emperador Napoleón y bajo la difusión de
ideas democráticas y nacionalistas, pudo al fin conseguir su
unidad e independencia y. gobernándose por la Casa de
Saboya comenzó una política de expansión y colonial.
Después de la Primera Guerra Mundial, los problemas
económicos dejados por ésta ayudaron al régimen fascista en
sus planes de· apoderarse de la Italia unificada y dejarla bajo
las órdenes de Benito Musi:;olini. Al llegar la Segunda Guerra
1\lundial el pueblo italiano. que se sentía azotado por el
fascismo, comenzó a entregar sus armas a los ejércitos
americanos e ingleses y se unió a ellos en su lucha contra el
H&lt;•ich. Mussolini trató de escapar pero fue detenido y muerto
c•n Turln el 28 de abril de 1945.
Tras acabar con el fascismo, Italia estableció un régimen
n.'publicano parlamentario.
Italia , desde su nacimiento como nación puede considerar su
historia en cuatro partes: la primera. el glorioso Imperio
Homano que• otorgó Ll•y y orden al mundo antiguo ; la
'-l'¡.(unda. l'n la tumultuosa F,dad l\kdia. la tercera . el
dc•~1wrtar dt•I pul'blo italiano a las artes y cuarta. la que
mar('a &lt;&gt;I rnmH·nzode la ,·ida nacional y unidad polftica .
La s n•lac101w!&gt; t•ntre el gobic•rno y el Papa pocas veces
l)ur.int1• vario~ siglos. los papas gobernaron
algunas prm·1m·1a~ italianas llamadas Estados Pontificios.
hasta qU&lt;' c·n UliO . Italia Sl' 111116. formando una monarqufa y
luNon cordiall•~

A partir de entonces, el Papa y el gobierno tuvieron
desavenencias que fueron solucionadas por fin el 11 de febrero
de 1929 por el Tratado y Concordato de Letrán, en el que el
gobierno cedía al papa la ciudad del Vaticano c~~o Es~~o
independiente y aceptaba el catolicismo como rehg1ón of1c1al
nacional.
La ciudad del Vaticano, cuya extensión es de 44 kilómetros
cuadrados y con un mil habitantes, posee servicio de correos,
estación de ferrocarril, biblioteca, museos y además la
emisora de radio más potente de Europa. Sus cuerpos armados son famosos y pintorescos en todo el mundo,
destacándose de ellos la guardia suiza.

La Italia Actual
En la actualidad. Italia tiene una extensión de 301,273
kilómetros cuadrados e incluye la Península Itálica, las Islas
de Sicilia, Cerdeña y las Islas Menores. Su clima . es
generalmente subtropical, lo que ayuda a _la .exp~otac1ón
agrícola y el desarrollo de importantes mdustr1as. Su
producción comprende: ·trigo, maíz, ar_roz. avena, ce~ada,
centeno, además de los cultivos industriales como la ~ad, el
olivo. la remolacha azucarera. etc ., además del cultivo de
frutas y forraje.
La ganaderfa tiene una relativa importancia Y se ha
drsarrollado muy poco la minerla por la pobreza del subsue~o.
aurH¡Ul' tienen grandes reservas de gas_ de petról~o. L~s. industrias más desarrolladas son: las texhles, las ahmenllctas,
la siderúrgica. la metalúrgica, la electrónica, los a-stilleros,
l'll' -

39

�Su población es de casi 53 millones de habitantes. Su
gobierno actual es repu~licano, de régimen parlamentario;
está en vigencia la constitución del primero de enero de 1948.
Hay tres poderes: el Legislativo, integrado por la Cámara de
Senadores y la Cámara de Diputados; el Ejecutivo que lo
constituye el Presidente de la República elegido cada siete
aftos y el gabinete, cuya presidencia ejerce el Primer
Ministro, designado por el Presidente y confimado por la
Cámara de Diputados; el Poder Judicial, constituido por la
Corte de Casación, Cortes de Apelaciones, Tritiunales de
Distrito, etc.
En el afto de 1955, la nación italiana se incorporó a la OTAN
y al Consejo Europeo, fue admitida en la ONU y en 1990
· ingresó al Mercado Común Europeo. En Roma est4 la sede de
la Or11ni.zación de las Naciones Unidas para la Agricultura y
la Alimentación (FAO), cuyo principal objetivo es elevar los niveles de nutrición y mejorar las condiciones de vida en
el mundo, combatiendo el hambre y estimulando a lu
naciones a aumentar la producción y calidad de los alimentos. ·
Desde la decadencia y fin del Imperio Romano, el pueblo
italiano no ha dejado de luchar por volver a conseguir la
gloria alcanzada por sus antepasados. Hoy observamos que el
esfuerzo del pueblo se traduce en la creación de grandes
ciudades, suntuosos edificios, elevada cultura y una considerable industria que harán resurgir su pasado esplendoroso.

40

"LA FUNCIONALIDAD DEL TEATRO EPICO
EN LOS FUSILES DE LA MADRE CARRAR''
Patricia Berumen de loa SaatGI

�SUMARIO

1'

Introducción
Escena
Citas Bibliográficas
Bibliograffa

\

�Es sumamente dificil que al leer esta brevísima obra se
cumpla con el objetivo que pretende lograr el autor en sus
espectadores. Las técnicas brechtianas van encaminadas a
uñ puro y único fin social, y el único capaz de c~mpr!'nd~rto ~
el espectador, al trasladarse al plano de la actuación. De •hf
que el efecto en la lectura·sea demasiado leve. Se requiere te
la presentación i actuación de la obra para lograr el
resultado pefecto. tste com,tído perteñéce exclusivamente.
al act~~ y a lo que éste logre expr.e sar:•
En el análisis que prtendemos reali?ar sobre "Los Fusiles
de la Madre Carrar", tratarem6s d_e estableéer la cone,xtón
exi_stente entre las características del Teatro Epico vi!tas ~n.
clase y el funcionamiento de éstas en las partes más importantes de la obra .
"Los F.usiles de la Madre Carrar" presenta un solo acto o
·cuadro'. según la term inologla b,echtiana. La división de ese
cuadro único en dieciocho escenas corresponde a la entrada o
salida de personajes, y nos es dada por medio de las
acotaciones. No se pierde en ningún momento la continuidad
de la acción, ni hay espacios en blanco que lo indiquen.
45

�La intervención de los diferentes personajes en cada una de
laa escenas. nos ayuda a establecer una jerarquización en
cuanto a la importancia de cada personaje, ya sea por el
número de veces que aparece en escena. o bien, por el peso de
su intervención.

.

-

PARRAFO DE LA FUNCIONALIDAD DEL
. TEATRO .
ESCENA 1."Teresa Carrar l una m~jer de cincuenta aft~,
está amasando el pan. Su hijo José, de quince
años. trabaja una talla al lado de la ventana
abierta" &lt;ll . Diálogo entre ambos.
ESCENA 11... Golpean a la puerta . Entra el obrero Pedro
Jaqueras. hermano de Teresa " C2l. Teresa,
José y Pedro.
ESCENA 111 ."La madre deja la red con manos temblorosas
y sale" 13) Quedan en escena Pedro y José.
ESC'E~A IV .· ·vuelve la madre. mira cómo va el pan y se
sienta junto a la red" 14). Mismos.
ESC'E~A \ ' ·
"El obrero toma su vaso ... &lt;Diálogol. . Sale"
' &lt;5). Quedan Teresa y José.
ESCENA Vl."EI· obrero vuelve con una palangana y una
toalla" (6). Mismos. Por la ventana asoman
tres niños .
ESCENA Vll."En el umbral ha aparecido un hombre con
uniforme de miliciano ... " (7) . La madre sale y
regresa en seguida . Mismos.
ESCENA VIII... El herido se levanta . Sale" (8 &gt;. Mismos.
ESCENA IX ._
"En la puerta aparece una j~ven" ( 9). Misq¡os
y Manuela .
t-:SCENA X "Manuela sale" &lt;10) . Mismos.

46

ESCENA XI.- "Sale Teresa" Cll). José y
Pedro.
ESCENA XII."La madre entra con el cura del pueblo." (12)
Mismos y cura .
ESCENA XIII... EI cura sale, la madre lo acompaña" (13) .
José y Pedro.
ESCENA XIV.··La madre entra" 04). Mismos.
ESCENA XV ."Entra la señora Pérez" 05l. Mismos y
señora Pérez.
ESC'ENA XVI.. "Sale la señora Pérez" &lt; 16) . Mismos.
ESCENA XVIl."Entran tres mujeres y dos pescadores con el
cadáver de Juan" 117l. Mismos y cortejo.
ESCENA XVJJI ."La gente sale. Teresa toma el pan, reparte
los fusiles. y los tres caminan hacia la puerta"
, 18).

En Brecht el .elemento escénico es realista y sobre 'todo
alusivo. con un gran poder simbólico. La escenografla nos es
dada por las acotaciones, en su mayor parte, y el resto por
medio del diálogo &lt; y hasta por la imaginación de los leclore!-&gt; 1 Especifica mente se trata de una escenografla interior : "U na casa de pescadores .. una habitación con las
paredes blanqueadas. En un rincón, un gran crucifijo
negro .. 1191 Sabemos además que la casa tiene una ventana
que da hacia la playa; una mesa, probablemente al centro; ·
algunas sillas . Un horno encendido al momento de la acción y
un banco largo al lado del horno . Bajo el cajón 1banco), hay
una trampa en el piso .
l'or alguna razón especial Hertolt Brecht ha querido que
lodos v cada uno de los elementos que figuraron en escena Y en
gener.al en toda la acción, ehablo de elementos materiales
l'omo ullleria , sonidos , etc &gt; ~ añadiendo a éstos algunas
pulabras , sentimientos o ideas que expresan los personajes.

47

�llevan en sf un funcionamiento simbólico y motivador. A
continuación hablo de los más notorios, especificando cuándo
funcion~n como s~mples m~_voa.x cuándo su funcionamiento
es ~l de un sfmbolo: Los fusiles determinan- engran parte la
a~c•ó~. Teresa 1~ esconde desde que muriera su esposo, y
aun siendo requendos por su hermano, su hijo y por el pueblo
entero que no tiene con qué defenderse, se niega a entregarlos por temor a que causen más muertos. El simbolismo de los fusiles es el siguiente: por una parte
represe·ntan la muerte segura, en lo que respecta a Teresa
ya que por ellos murió su esposo. Pero por otra parte son eÍ
poder; lo único que puede dar fuerzas al pueblo para pelear.
F.inalmente representan el instrumento de lucha; por tanto,
de libertad.
. Los fus11es son un m~tivo constante en toda la obra y
directos causantes del aleJamiento entre el pueblo y la familia
Carrar.
·
La ventana es ei-'lemento que "comuni.efat la acción interior.
con la exterior". Por la ventana se sabe qué hace Juan y por
,ella se sabe cuándo muere. También a través de ella se
esuchan le radio con la _voa del @n~al, }as burlu de los
Pérez, etc. Cuando la comunicación se quiere romper, la
ventana se cierra. Es motivo por su aparición constante
durante la obra como nellO de unión entre lo externo y lo int~o. En cuanto a la lámpara, su aparicíón se liga directamente al motivo anterior, pero como simbolo tiene un
funcionamiento distinto y clarfsimo. Encendida simboliza la
vida, la esperanza. Por esto la Madre Carrar no descuida un
fuomento el que se ·mantenga encendida. Cuando se apaga,
todo esU perdido, 1 entonctt es Uempo de adoptar otra
j&gt;osición.
Tocándolo en su papel más original, la radio es desde luego
comunicación, pero no es esa la función que está realizando.
La ra~io en "Los fusiles .. " es un productor de contrastes y·
reacc1o~es. Representa a la_ alta sociedad, puesto que
t~ansmite la voz del general. Es el enemigo, la demagogia, la
h1pocresfa Yla polltica sucia, oponiéndose siempre a la clase
obrera.
48

La pobreza o diferencia de clases, es otro de los motivos que,
en gran parte, determinan la actuación de Teresa. La boina es
el símbolo de la pobreza y motiva la muerte de Juan. Esta
clase de símbolos y motivos permanecen constantes en la
obra de Brecht, que ante todo desea hacer resaltar la
diferencia de clases sociales. La bandera y la vela ensangrentadas son símbolo que representa la muerte de padre
e hijo, pero ambas a la vez son motivos, y motivos
divergentes. La primera, que fuera la muerte del padre,
motivó en Teresa toda una conducta: la neutralidad y el
temor a que sus hijos corrieran la misma suerte. La segunda,
la muerte de Juan, motiva el cambio de conducta determinante al final de la obra: la toma de conciencia o la toma de
partido. Y asi como estos dos motivos simbolizan la muerte,
ésta e la muerte), es el motivo escondido que produce en la
madre el miedo a la guerra. El pan y la guerra, aun tan_
distintos entre si, significan para Brecht la subsistencia y no
en vano aparecen constantemente, de manera repetitiva, a lo
largo de toda la obra. El uno es la subsistencia física, el otro,
la social. La cruz y el vino son exclusivamente elementos
simbólicos de la vida española y su religión. En cuanto a las
barajas, son un motivo en cierta forma lúdico.
El tiempo que supuestamente dura la acción es de tres
horas. El espacio se divide en dos: El de la acción central
(acción que se desarrolla en el escenario en presencia del
espectador), es decir, el interior de la casa de Teresa Carrar;
y el de la acción externa, en el puerto, mar y alrededores, que
en ningún momento se aleja de la acción interna.
En la obra encontramos solamente dos retrocesos al
pasado: el recuerdo de la muerte de Carlos Cárrar y el de
Inés Pérez. En ambos casos se trata de retrospecciones, pues1
son dados por los personajes.
1

1~

_,

La funcionalidad épica en el argumento es clara. Estamos
frente a una lucha politica-social en la que la clase obrera Y
de pescadores se encuentra en rebelión contra el poder. El
elemento social. económico y polftico de "Los fusiles .. ",
coincide ei&lt;actamentc con la constante brechtiana. No se
puede hacer nada para salvar la situación caótica de un
49

�pueblo, sino recurrir a las armas y, de ser preciso. terminar
con esa sociedad. Tomándola en su generalidad, en la obra
entran en función todas las demás constantes: la narración de
un hecho. puesto que no es la actuación de ese hecho lo que
vale. El espectador que, sin participar. observa el devenir de
los acontecimientos y se siente obligado a tomar decisiones y
formular juidos con respecto a lo que está presenciando.
El problema que se plantea y al que se nos enfrenta en "Los
Fusilt•s de la J\ladre Carrar", es el que está viviendo un
pueblo de pescadores en España. Ha estallado la guerra civil
~ &lt;·s t•I momento de independizarse . Sin embargo, el pueblo no
&lt;·ut•nta con los medios para luchar y aquf entramos al verdadero ct&gt;ntro de la obra. La viuda C~rrar tiene en su poder
unos fusiles. ésos que necesita el pueblo. y se niega a entregarlos. lo mismo a que sus hijos se unan al ejército
rt•,·olucionario. Ciertame.nte el Teatro Epico no se propone
mostrar S&lt;'nlimientos. pero si actitudes. y por esto Brecht nos
&lt;·olo&lt;·a ,rnlt• una disnmti,·a: f'I sentimiento amoroso de una
111adn• l·on res~ct~ a sus hijos y la necesidad de todo un
pu&lt;·hlo dt• t·ambiar las normas existentes. rebelarse y lograr
l.1 libt•rtad . Tras de la muerte del hijo mayor, la madre decide
. l&gt;iirtir a la_lucha ;.pero, ;, está realmente convencida de que
es lo mejor'! Aqui termina la intención dialéctica del Teatro
de Rrecht. La respuesta a la pregunta planteada no depende
sino del hombre, del espectador. Supuestamente el problema
queda resuelto en favor de la sociedad. pero. ¿acaso
!-,tJl•&lt;•ch•ria lo mismo en un pa1s que no ha pasado por los
c•stragos de la guerra o cuya escala de valores es totalmente
&lt;ltsl 111ta '! \' o no puedo dar solución al problema. porqut&gt; serla
algo subjctirn . En mi h.1 despertado una reacción ) me ha
ht•rho formular un juicw : pero en cada persona que lea o
pn•,1•11,·tt• la ohra. t•sta reacción y este juicio serán distintos.
:' h, put•s. t') propósito d&lt;'I Teatro Epieo qu&lt;'da cumplido.

José S De Sófocles a Brecht.Editorial Planeta . Barcelona, 1971.
Weideli. Walter. Bertlot Brecht. &lt;Col. Breviarios Nº ZOt),

Fondo
de Cultura Económica. México 1969.
l2 l lbid. 1 P . 119
l3l

lbid, P. 121.

( 4 ) lbid,

P.

122

l 5( lbidem .
(61

Ibidem .

17 l

lbid .. P. 124.

(8 )

lbid .. P. 125.

&lt;9&gt; lbid .. P. 126
l 10)

tbid .. P. 128

1 I J\

lbidem .

1

l.!1 Ibídem .

l

l :ll lhid .. P

l )4 )

l

1:15

lh1cl . P 136 .

15 1 Ji}1d .. P 1:n

, rn,.!bid ..

p

140

11¡ 1 Jbid . l' . 1•n

llrc•cht. Rertolt. Teatro Completo: &lt;Los fusiles de la madre

• I R• lhtd. PP 14-l· 145.

1·:1rrar t.

1-:dit·ton&lt;'s '.'\ue,·a \ ' 1sión Nº 111, Buenos Aires, 1972. Laso de la

, 1!H

I bId

. P

11 7

\'t•ga .
50

51

�EL AMOR EN LA OBRA DE LUIS CERNUDA
Elizabeth Gómez Ramfrez

�SUMARIO

Introducción
El Amor en Los Poemas
El Amor en la Prosa Poética
Citas Bibliográficas
Bibliograffa

�INTRODUCCION

Es mi propósito, en las Uneas que siguen, analizar con una
visión personal, uña de l_aa mliltiplea facetas que i. obra·del
poeta español, Luis Cernuda, presenta. E11a es el amor. De
ninguna manera trataré de abarcar o agotar por completo el
tema, pues en Cernuda el amor está concebido en forma muy
particular, y, como veremos mú adelante, es una afirmación
de su verdad. Por lo tanto, sólo aquél que comparta la verdad
del poeta, podrá comprender este tema total, o por lo men~
cercanamente. Para poder identificarnos con la obra- de
Cernuda. debemos ·"ahondar ea esa verdad düer~te y
enfrentarla a la nuestra. Sólo asf su verdad, Justamente~
ser distir)ta e i~conciÍiable, ~~e ~~~rn~s _1!_ nuesira
propib verdad, m mejor ni peor que la suya, sólo nuestra". El
mismo Cernuda difo: "Yo sólo )le tratado, como todo hombre,
de hallar mi verdad, la mfa, que no serla mejor ni peor que la
.de:orros sino sólo diferente".
Para lograr el objetivo que me propo~go_he to!'lado como
base algunos poemas de "La Realida«I y el Deseo", y
varios fragmentos de ''Oc nos" .
Los poemas de Cernuda donde mejor se aprecia el tema del
57

�amor son los que corresponden al periodo de juventud; este es
el momento dQnde la pasión se manifiesta en toda su fuerza y
,el poeta se déscubrea ·mismo.-Á esta época corresponden
" l 'n río. un amor", "Los Pfiice.r es Probi6irfós'', "Donde
habite el olvido•···, "Invocaciones". Es -esta parfe ia q~e en•
cierra los mejores poemas de amor que el poeta hace al amor.
Quien quiera encontrar en los poemas de amor de Cernuda
una imagen del amor que la generalidad bQmana tiene,
quedará desilusionado. ~s verdad ~~rl!_uq~-~ ~~
del amor. y que de este tema brotan mudíos otros, pero es
menester dejar asentada su coD1ficllmae"liomoseiiial. Sus
poemas amorosos están llenos de confidencias; expresa lo
que siente, lo que vive, peroen forma muy poética; nunca cae '
&lt;&gt;n vulgaridades y en ningún momento pretende, por medio de
su poesta amorosa, defender a los homoaexuales . Es un poeta ,
de la soledad que se vuelca sobre sf mismo; lo que expresa en
su poes1a amorosa es, sencillamente, su vivencia, su verdad.
;cernuda desprecia lo más caracterfstico del mundo burgués:
el matrimonio. la familia, la sociedad; pero no se siente excluido. sólo se acepta: sí mismo, _diferente. Sü ¡&gt;oesfa ·está
llena de sensualidad poética.

sí

a

quiere alcanzar, pero que-por Do aer el deseo natural, •
transforma en prohibido. "Entre deseo y realidad hay un
punto de intersección: el amor. El deseo ea más vasto que el
amor pero el deseo de amor es e_!. más poderoso de los deseos..
El amor revela la realidad a1 deseo; esa imagen deseada ea
algo más que _un cuerpo que se désvanece: ei1u, alma, una
conciencia. Tránsito del objeto erótiC4t·a la pertona amada.
, P-or el .amor .. el de,se9...toc, Al !iJt Ul.JNlidad :.el otJ:.Q..ex.ilte."
En los poemas de Cemuda el deeeo es real, lo deseado casi
.siempre es prohibido; 1a· realidad de lo deseado p,sa en•
¡ tonces al terreno de la irrealidad, pues el deseo es ~omo UD
dios mítico que puede metamorfosear en reahdad lo
imaginario, y en irreal la realidad. Existe un conflicto entre el
deseo y el amor: "el deseo aspir! a ~onsumaiw. meiljal!_~ la
·destrucción del o6jefo Oeaeaoo; el amor )liieuDre qa.: el
objeto es indestructible e insustituible:• .4 Lo ideal se~
suprimir este conflicto pero sin abolir ni al deseo nj al amor;
no caer en el deseo sin caer, ni en el amor sin deseo, sino lograr
una perfecta y diff~ci.!_a~onfa entre ~~b~~- "No sin ly_~~• ni
vacilaciones Cernuda .aapiró a esta unión. la mu alta; y eu
aspiración señala el sentido de la evolución de au poesfa: la
violencia del deseo, sin dejar nunca de ser deseo, tiende a
transformarse en contemplación de la persona am.ada".

EL AMOR EN LOS POEMAS

t-:1 poC'ma que podría servir como epígrafe a la obra ~tica
clt• Cernuda, y, principalmente, a la poesía amorosa, seria el

titulado "Música Cautiva", perteneciente al
··Desolación de la Quimer.P"

libro

·'Tus ojos soñ los-ojos de un hombre enarnoraao¡
tus labios son los labios de un hombre que no cree
l'O el amor". ''Entoñces dime. el remedio, arñlgo"
~, l'~l,tn en desacuerdo realidad y deseo."
La obra de Cernuda será sle~pre una confrontacióD entre
la n •al1&lt;lc.1d y el d~o. La realidad representada por el mundo.

or~anitacto. hipócrita, hostil, desagradable, en que vive '
, t 't•rnuda . y el des.-o representado por su mundQ, por lo que él
58

El placer ocupará siempre un lugar central en la obra de
Cernuda. El amor lo ve Cernuda como UD placer prohibido,
como un placer que amarga. Ea "J,os Placeres Prohibidos"
,encontramos los placeres del autor. El tema del libro • el
amor planteado como pasión por excelencia.
Para mi. el poema más representativo de tite libro es: "Si
•el hombre pudiera decir"
Si el hombre pudiera decir lo que ama,
- Si el hombre pudiera ievañtar 11} amor por el cielo.
Como una nube en la luz;
Si como muros que se derrumban,
Para saludar la verdad erguida en medio,
Pudiera derrumbar su cuerpo, dejan!iO sólo la verdad
de su amor,
59

�La verdad de si mismo,
Que no se llama gloria, fortuna o ambición,
Sino amor o deseo,
Yó serta aquel que imaginaba; _
Aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos.
Proclama ante los hombres la verdad ignorada,
La verdad de su amor verdadero.
En este fragmento se concentran la realidad y el deseo.
Cernuda quisiera poder proclamar libremente lo que ama, es
decir, su placer prohibido. El hombre y el yo que aprecen en
el poema no sou otros que el mismo poeta. Con belleza e
imágenes poéticas el poeta expone su deseo; e_!l ~ing~
momento lo esconde pues es "La verdad de su amor ,
su verdad reiterada doblemente; no la llama J!i glor~,
ni fortuna, ni siquiera ambición, sino ~mor . 0 1
deseo. Amor prohibido. Deseo que para el poeta ~ su verdad ignorada ( por los hombres&gt;. La única verdad que
conoce pues es "la verdad de su amor verdadero". "Nos
ofrece su "verdad verdadera", ese amor que es la única
libertad que lo exalta, la única libertad por la que muere"&amp;.
Otro poema. también perteneciente a "Los Placeres
Prohibidos". donde Cernuda se acepta a si mismo diferente
en su condición de homosexual y sin esconder el placer al
amor que engendra esta condición, es "Los marineros son las
aias dei amor".
Si un marinero es mar,
Hubio mar amoroso cuya presencia es cántico,
No qu.iero la ciudªd h~cha de s1;1eños gr!ses;
Quiero sólo ir al mar donde me anegue,.
Barra sin norte,
Cuerpo sin norte hundirme en su luz rubia .
El fragmento final de este poema muestra una confesión del
dt&gt;seo d&lt;•I autor de una relación amorosa prohibida . Utiliza
ronipar.iriones y recursos poéticos muy bellos para describir
la naturaleza amorosa del marinero; compara a éste con el
mar. y a la relación amorosa con un hundimiento efe él en
mar .
60

En "Los Placeres Prohibidos" Cernuda vive plenamente la
experiencia amorosa. En el siguie~~e libro, "Donde_ habite el
olvido", se ve algo diferente. El mismo Cernuda lo mtroduce
diciendo: "¿ Qué queda de las alegrías y penas del amor
cuando éste desaparece? Nada, o peor que nada; q?eda el
recuerdo de un olvido." En este libro el poeta ya viene de
regreso de experimentar los placer_es ~rohibidos. Aqu~ hay
reflexiones en cuanto a estas experiencias y SO!} r~flex1~nes
'ámargas, doloro_sas; donde el poeta se siente solo. Del poema
XII he aqui unos fragmentos:
No es el amor quien muere.
-Somos nosotros mismos.

-- -o --Por allá van y gimen,
Muertos en pie, vidas tras de la piedra,
Golpeando impotencia,
Arañando la sombra
Con inútil ternura.
No, no es el amor quien muere.
Aquí el poeta afirma la primacla del amor sobre lo _amado_,
El deseo que no se sacia y no desaparece. Desesperación ante
la importancia del amor.
La misma idea, pero más angustiosa, se aprecia en e~
poema XVI, -del cu·a1 es el · siguiente fragmento: .
Pero tronco y hac-hazo,
Placer. amor, mentira.
8&lt;.'so. puñal. naufragio,
A la luz del recuerdo son heridas
De labios siempre ávidos;
Un deseo que no cesa,
lln grito que se pierde
y clama al mundo sordo su verdad implacable.
El deseo siempre insatisfecho, expresado en un grito
angustioso que el mundo no oye. Una vez más la verdad del
lit

�poeta queda incomprendida, y lo que antes fueron placeres
ahora se han convertido en heridas.
1
'
En "Jnvocacio_nes", e,1, si~uiente libro, hay un poema
bastante largo. titulado El Joven marino", en él Cernuda
retrata toda la belleza de_l cuerpo del jov·en marino, al qlle ·él
ama. pero p_resent~ t~mb1én a otra figura superior, al ma,r. El
poema comienza d1c1endo: El mar, y nada más. Estos versos
encierran toda la esencia del poema. Hay un t~iáp._gu_l!'.).
Jam_o roso en el poema. formado por el poeta, el marino y el
mar:
·
Y_o te adoraba como cifra de todo cuerpo bello,
Sm velos que mudaran la recóndita imagen del amor·

Más que al mismo amor, más,¿ me oyes?,
'
Insaciable como tú mismo,
Inagotable como tú-mismo;
.
Aun sabiendo que mar era el único ser de la creación
digno de ti
Y llÍ cuerpo el único digno de su inhumana soberbia.
Ccrnuda siente celos del mar. pues éste no puede darle al
marino lo que C'ernuda podrla darle, pues el mar es inexpresable. sin deseo ni pena. Por otro lado, Cernuda ama a\
marino, pero reconoce que el mar es el único digno de él. En el
marino ve Cernuda una doble naturaleza; por un lado, es el
prototipo del cuerpo bello. y por otro, desde que es marino
pcrtcrwce sólo al mar. El marino despierta en el poeta el
amor Y el dt-s_eo . C'ernuda lo ama más que al amor mismo, y
as1 t'omo la vida del marino despierta en el poeta el deseo de
la vida . su muerte también despierta en él el deseo de la
lllll(•rlc .
_En el libro ·-ron las horas contadas". donde l'l poeta ya se
"H'ntl' muy próximo a la mut•rte. hay un núcleo de poemas
apartl', titulados : ··Poemas para un cuerpo·· . A esta altura de
s u 'ida el pot•ta ve en el amor una l'Xpcriencia del pasado,
¡wro t•stos poemas son como una revitalización, producto
¡qt11z:\ . ele&gt; una nueva experiencia amorosa. Por otro lado, puede
,tratarse de experiencias pasadas que el poeta está renovando·
1•11 1'I pn•st&gt;nte. Como el mismo titulo lo indica. el poeta hace

,_

••,
f

aquí much~ referencia al cuerpo. parte del cuerpo fisico para
llegar a la pasión amorosa. Un claro ejemplo de ello es· el
poema XVI. "Un_hombre coñ su amor".
Si todo fuera dicho
Y entre tú y yo la cuenta
Se saldara, aún tendrfa
Con tu cuerpo una deuda.
Pues ¿quién pondrfa precio
A esta paz, olvidado ·
En ti, que al fin conocen
Mis labios por tus labios?
En tregua con la vida,.
No saber, querer nada,
Ni esperar: tu presencia
Y mi amor, Eso basta.
Tú y mi amor, mientras miro
Dormir tu cuerpo cuando
Amanece. Asf mira
Un dios lo que ha creado.
Mas mi amor nada puede
Sin que tu cuerpo acceda:
El sólo informa un mito
En tu hermosa materia.
''Cernuda emplea p_ocas veces las palabras alma o conciencia para hablar de sus amores; tampoco alude siquiera a
sus señas particulares. En su mundo no reina el rostro,
espejo c1J alma, sino el cuerpo. No se entenderá lo que
significa esta palabra para el poeta espai\ol si no se advierte
que ve en el cuerpo humano la cifra del universo. Un cuerpo
joven es un sistema solar, un núcleo de irradiaciones ftsicas y
psfquicas.'¡ El deseo en Cernuda es realizar, darle forma al
amor. pero la realidad es que sin el consentimiento del "otro
cuerpo" esto no puede ser posible; entonces el amor de
Cernuda se vuelve contemplativo.

63

�1&lt;:L AMOR EN LA PROSA POETICA

En "Ocnos" el poeta relata experiencias que le hicieron
reflexionar sobre el amor. Algunas de ellas, escrita$. en
primera persona , muestran la confesión de los a11hel01 del
poeta; a veces parece como si aquí, por tratarse de prosa, las
ideas del autor fueran más claras, entendibles delde el
momento mismo de leer por primera vez aíguno de estos
escritos cortos, que no son otra cosa que prosa poética, •plf:llos
rie la misma belleza de los poemas de "La Realidad y er
Deseo".
En el escrito titulado "La Música y la Noche" Cernuda
haee participe al lector de su deseo y la realidad': ''Era la
nda . n:iisma lo que yo quería apresar contra mi pecho: la
amb1c1ón, los sueños, el amor de mi juventud. y lo que hacia
más agudo mi deseo era el contraste entre la fiebre encerrada
1·11 mis V&lt;'nas y la calma y el silencio nocturnos : como si la
\ ida no ofreciera otra cosa que su forma entrevista, la fuga
tentadora del placer y de la dicha. "9 Aquí se desarrollan las
mismas ideas que en los poemas. El poeta habla de un deseo
ckfin1do que él siente, pero la realidad le muestra que no hay
&lt;'&lt;'O !&gt;ara c-ste de~eo; el placer, para él, se vuelve prohibido y
la ncla puc-de deJárselo entrever Más adelante , hablando de
t•s tp f~rvor. encuen_tra. una solución : "Sólo los labios de la
muerte tienen poder para extinguido con su btso, y quién
sahC' s1 no es en ese beso donde un dJa encuentra el deseo
humano la única saciedad posible de la vida ."
Otro d&lt;' los escritos, "El Enamorado' ', escrito en segunda
JH·rst&gt;na. pero que quizá muestra la experiencia personal del
,111tor. re,ela la concepción que éste tiene del amor, o más
c&lt;'rleramente, del enamorarse de alguien. Lo define como
1:~a atracción ineludible. gozosa y dolorosa . por la cual
1
·1 . hombrl'. . id&lt;:nt1ficado · más qut• nunca eonsigo
1111 1
s ~o.
deJa
también · dl'
pt•rlt•nt•cf'rse
a
sí m1smo· · 11
·
Hr,·&lt;•lac·1ón ambigua que quiere pos&lt;'cr a la persona amada.

¡&gt;&lt;•ro para ello habrfa que privarla de su libertad, y al mismo
lit•mpo hacerse esclavo de la libertad de ella. ¿Puede el poeta
evitar &lt;'sto despojándose de sf mismo del amor, y quedarse
sólo con el deseo hacia la persona amada para no pe-rcter su '
lih&lt;-rtad? 40 serla preferible expresarle sólo el amor y
destruir el deseo. negándose el poeta su propia libertad y
sometiéndose asf al amado? No, para Cernuda tanto el amor
como el deseo forman una unidad y no puede amarse aquello
que no se desea.
Cernuda exaltó siempre como máxima, la experiencia del
amor . "Una pasión que asume esta o aquella forma.
siempre diferente y , no obstante. siempre la misma
Amor
único
a
una
J?ersona
unica
-aunque
está sujeta al cambio. la enfermedad. la traición y la
muerte-. Esta fue la única eternidad que deseó y la única
verdad que consideró cierta. No la verdad del hombre: la
verdad del amor."
CITAS BIBLIOGRAFICAS.
1.- Paz. Octavio. Cuadrivio. Ed. Joaqufn Mortiz. S. A . México

1972. p. l•i9.

2.- lbid. p.168
3.· Ibid . p.191.
4.· Ibidem .

5.· Ibid. p.192.
6.· Ibid. p .189.
7.· Cernuda , Luis. La Realidad y &lt;'I Dl•seo. Ed . Fondo &lt;k
Cultura Económica . Tezontle. Méxirn 1970 p.86.
f! .• Paz. Octavio. Op. cit. p p. 193, 194.

9.- Cernuda. Luis
Ocnos. 3a .
\"eracruzana.Xalapa , 1963. p p. 89. 90

¡¡.¡

ed .. · Universidad
/

65

�11 .-

AUTOGRAFQS DE LA BIBLIOTECA NACIONAL

Ibid . p. 79.

I:? - Paz. Octavio. Op. cit. p. í95.

BIBLIOGAFIA
Paz. Octavio. Cuadrivio. Ed. Joaquín Mortiz, S.A., México,
l!li'2.

Cernuda, Luis. La Realidad y eJ Deseo. Ed. Fondo de Cultura
I::conómica. Tezontle. México, 1970.
C'ernuda, Luis . Ocnos. 3a. Ed. Universidad Veracruzana,
X,!lapa, 1963.

67

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' C - t ~ 6~~ ~~~, ~ d i , . ~ t.STEDAN SALAZ.U. Y CHAPELA

(1902-1966)

Periodista, profesor y novelista español
l'rro si11 hijos
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Fundó h Hr, "'ª A::ul ( 189 ➔ ).
Fundó
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F.11/rr l 't'CIIIO! ( 18 8 S).
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A/1.i lrjos, /r/r,ís dr /.:, 1110,1/11,ias ( 19:9).
l'11l•brn (1931).
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Din-CANEDO {1879-UH)

La 1,isi/11 Jl'l sol ( 1?07).
irosislás moderr.m (1922).
Ep~r11111as a11min111os (l,28, 2a. ed. 1965).
· IM diosrs en el Prúdo, rsl 11Jios sobrr ti •umlo J, Miloioi/11 c11 ,I Mauo d, MJrid ( 1'Jl~
El leo/ro y sus meinigos {l,H).
1
F.! deslrrraJo 0946).
[¡¡ 11urra porsía (1942).
&amp;Jras dr A111éríc11; esludios sobre/as lítert1lur11s ,ontit1e11l11lts (19-M}.
'"ª" Ramón Jimrnr= m Sil obr11 (1944).
-Tardi11il/os dr 1111l'itÍad' y ,úío nuevo (1944).
Co11vcrs11cifJ11,·s litrr11rias; 1915-1920 (la. cd. s. a., 2a. cd. 1964) .
Conversaciones literarias; seg.-.Ja s~w Jj20-l924 (la, ed. s. a., 2a. ed. 1964);
Conversaciones liter11ri1u; lerc,r11 sn-ie 1924-I'JJ0 (la. ed. s. a.,~2a. cd. 1"'4}.

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Escritor couarriccnsc

l11.!1a lnMiu,vJíirn Jr Cosl• R..ic, (1927).
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PCJr rl amor Jr Dios (1921) .
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T ror~a de los &lt;'tlilos y rsJ,rjos dr I, 1rq,,itrc·t11r, ( s.a.).

u bren pf,,,1,,.'11 ( 1920).
~cr~novafi11 J,·f /rJio; hislori.s Jr l11s "'"'"'g•rr,1
l:I t1crr/o rn Caf/i/111 ( 1921).
Po11ssin y rl Grr:o (1922),
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�G1,oJ1.GEs DuHAMEL
P0c:1J,

(1884-1966)

crítico y novdina francés

Dilm l'ombrt drs s/11/urs (1920).
I.e 111ir11cl1•, suit:i dt LII ch.mbu dt J'borwit ( 192l).
l.11 pirrrr J'Horrb (1926).
Di,.-011r1 /IUl. n1111grs (193-t),
Crt,ni.¡ur Jrs P,sq,u"•
Vir ti .. ,,tnhutS d,· S.l6i•n,,
L1u11i(rc·!, sur •

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PAUL DVMAS (1865-19H)

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Compo)itor fr.¡ncés

Vdl.:.la.
Lr R.oi L&lt;'" r.
Gol'!: 1·011 Bt·rl1,·h111,i;1'H.
P11/yr11clr.
S}111phouir m 11/ 111•¡t11r.
Sm,alr ,·11 mi br,110/ minrur.
L'•PPre11fl sorc,rr.
Aria11r rl 811rbe-Blr11,•.
V1llart"!e, Varialions.
Co!Jboró en:
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Lec °'11lTAIN ( 1881 • ?)

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Escritor francés

Dou:c cc11t mil/e (1922).

La sourcc ro11gr (192-4).
Mo 11imbcll (1'2S).
Q•11m1lie,11e ilage ( 1.927).
Dlcoui·t:r/c de LoRgricw ( 1.927).
Crit11c ,¡ St,nt-Fronci:sco ( 1.927).
Le don11r11r tic S.ng (1928).
Ba/Jic¡uc (1.92 S).

~~f

'-L0&lt;,Jv1¡·

Hollyu•ood Jépmé (1928).
Dir11x b/1111cs, bomnus i•rmes ( 19.l0).
Ligues de i;ie ( 1930).
Fram Mascreel ( 19 31).
Captai11 O. K. ro111a11 (19ll).
D'bn111111r a ho111111r (1932).
Fr,111/, rl MorjorÍt' ( 19 34).
I.,· glo/,r snus le br,u ( 19 36).
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Lr je111111r r11 s1111cl11/cs (1937).
L'él"ge 11ccrssaire ( 1.938).

l.11 g11erre n'txisfc pas (1939).

104

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��l:: r:1 1'0111,.!, blf. 11h·trh- a11J po&lt;'lry ( 1917).
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Sl:,1k,·,¡w.-m· a11d th,• stoicism o/ SNtfffl ( 1927),
for l.J11,"t"/u/ 1\11drru-rs; rss11ys 011 Slylc ,mJ ordrr (1928).
A11i11111/11 ( 1919).
D,1111.- (19.29).
,\Jb-\fl ,-,/ursday (1930) .
Thoughts a/ta L.wd,rth ( 19H).
S"·rmry ago11isfr.1 ( 1932).
Ajtrr Sfr,mgr go,h; a ¡,rima o/ 111odr.,11 hercsy ( 1934).
Eli-;,i/,,·tlu11 rs.rnys ( 1934).
Tbc ruck (1934).
Mrir.lrr
tbc calhrJral (1935).
Co/1,-,·fc.! /1t1cm.1 (1936).
F.,.ítl}' I , ,111ci,•11/ ,·t 111odrn1 ( 1.936).
A ,,;1fc o11 !he- iwsrof /obn Mil/011 (1936) . .
A song for Simrrm (19H).
T l,c- family re1wio11; a Ji/ay (1939).
TII/' idea o/ a Christian society ( 19 39).
Old Possvm's book o/ practica/ cats ,(19.l.9).
Thr Dry Sah·a,grs (1941) .
Poiuts of 1 ·ir111 (1941).
Burn/ Norlo1t (1941).
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I

i,,

108

109

�</text>
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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Publicación trimestral del la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1976, Julio-Diciembre</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Número especial del Taller de Literatura " Caligrama"

���Irector
DR. LUIS E. TODD

Secretario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión

Director
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Jefe de la Sección Editorial
HECI'OR GONZALEZ Y GONZALEZ

Número correspondiente de Enero a Junio de 1976

Toda conespondencla debe dirigirse a "AR1'lAS Y LETRAS"/Depto. de
Difuslón/Unl"""141ad Aut6norna de Nuevo LeónjTorre de la Bedorfa,
Noveno Pleo/Jlonterrey, Nuevo León, Mé:doo.

'

�PUBLICACION TRIMFSI'RAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

ENERO - JUNIO DE 1976

SUMARIO

Presentación .. .. ..................... .
Mario Anteo H. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

El Tirso de NietzscM . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

1

3

SULive Alambique . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15

Arturo Ortega . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

21

Un tal. José Salomé . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
\

Javier Trejo S. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

.29

Diálogo con Oparín, .......... .. .......... 31

El Lamento del Verdugo . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35

Roberto Maldonado Espej() . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

R.esoroc-s Secretos .................. . ... . . 41
Desorden de Sl'iwl.es Luminosas . . . . . . . . . . 47

39

�Infarmación personal después de cual,quter
momePlto ................................ 51

Héctor M. Castillo A. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

A-ue Bin

v;ento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

PRESENTACION
55

57

Maria G. Behnontie Vega ..................... .

65

.Ahogándoee ............................. 67
¡Ji'lotan, Vtolentos, . ...................... 69

Los trabajos literarios que forman este número especial de Armas y Letras, son hasta ahora, producto de
un proceso de formación literaria dada en el contexto
del grupo que integra el taller de literatura "Caligrama".

Be ronfutrUlen. las oancione8 ............... 72
Caritas CochamlJroBas .................... 74

Rogelio Flores de la Luz ..................... .

77

Prapiedad Gen.eral . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79

Ainanda Colllllga ............................ .

81

Vientos ................................. 83
Xavler Roclriguetz Araiza ..................... .
Hacia

1111,

PalabraB

85

1rotro para la liberación . . . . . . . . 87

en el ES'p1.CW Humano ........... 101

Adolfo H. Torres Peña
úi Ideologia Burguesa en la novela "CeMnte''
de L&lt;Yrenoo de Ainda ............. . ....... 109

107

Este número, es producto de concepciones estéticas y
experimentos formales contradictorios entre sí; cada autor
plasma su particular manera de entender el acto de la
producción literaria y su consecuente visión de la realidad.
No existe un lineamiento estético )' literario común. El
grupo del taller "Cal,igrama" está integrado en la
heterogeneidad; no obstante, se revela desde ahora una
preocupación por buscar mlPt:as formas expresivas,
atendiendo a la experimentación con materiales literarios, y a Ú1 clarificación consciente de una base estética
materialista, que permita trazar los lineamientos literarios ~- crítiros q111'. en algún momento del proceso expnimental y cognoscitivo de las formas literarias, habrán
dP cristalizar en 1,oesia. novela, cuento, teatro y ensayo.

Xa \'ier Rodríguez Araiza

�Mario Anceo H.

�EL TIRSO DE NIETZSCHE

Tenía Nietzc;ohe veintiséis años cuando editó "FJ nacimlent.o de la tragedia", primer trabajo de mi joven llngliista
preocupado por desenrerrar a Grecia de las biblioh!cas e interpretarla desde el mismo meollo del fenómeno trágico. El
texto, int:ernpestivo como todos los posteriores del escritor, habría de permanacer un tiempo en el silencio, antes de provocar
una initada polémica en los círculos 1intelectua.les de Alemania.
Post.eriormente, después del famoso rompimient.o con Wag-

ner, cuya música babia defendido, el autor se queja de ciertas
ideas de su libro que relacionaban el sentimient.o dionisíaco
con et músico alemán. Asimismo, en su obra principal, "Así
hablaba Zaratustra", al criticar a los trasmundistes y a los
"detractores del cuerpo", contradice su análisis de la antigiiedad, si bien su objetivo iba dirigido a la patología del cristianismo. Aquí la contradicción, en &lt;;ierta manera y por un lado,
no es insuperable. La Biblia, fin del pensamiento griego, sofocó
la llíada y ,l a Odisea, definiendo romo preverso por naturaleza
al cuerpo humano; mientras un dionisíaco aniquila su potente
cuerpo para abonar la tierra, el lívido cristiano sueña con
abandonar su carroña, que alucina por doquier, y escapar de
la naturaJeLa. Y es qUe por más dioses que el espíritu griego
aumentase a su catálogo mitológico, la preocupación de este
pueblo era el hombre y la naturaleza.

�4
Por otro lado, el monoteísmo cristiano, simbolizado por la
figura típica del padre autoritario, del cual dependen sus timoratos hijos, produce el ahistorisismo escapista.
Si bien Dionisias, pilar temático del libro, es una importación •tardía de Egipto, Grecia lo adapta a su vida y lo declara
hijo de Zeus. ~te, disfrazado de un hombre común, fecunda
a Sernele, la cual, aconsejada por fiera, Je pide su identificación. Zeus se enoja y arroja un rayo que acaba con la curiosa.
Hermes extrae al niño y lo enquista en el muslo de su padre,
donde ternúna su gestación. De ahí el significado de su nombre: el que sale por dob1e puerta. A partir de su adolescencia,
al mando de un séquito de sátiros y ménades, empuñando un
tirso que evocaba al falo, se dedica a conquistar el mundo conocido, awnentando posterionnente a su grupo las eufóricas
bacant.es. Resulta sintomático que su primer viaje f.uera hacia
F.gipto, de donde babia sido extraído el mito. Inventor del vino,
mago y llder, de gran belleza bisexual, enloquecía a la gente
a su paso por los pueblos, despertando la euforia de la embriaguez. De los dioses mayores es la divinidad más humanizada;
su carácter lo define como un conquistador social, un rebelde
guerrero, cuyo ejército estaba a.nnado de tirsos. En "Las Bacant.es" de Euripides se percibe con niüde-z su cualidad de revolucionario. A su regreso de Asia, Pentoo, rey de Tebas, se
muestra renuente a la adopción de su culto, tachándolo de
bárbaro y corruptor y afirmando, sin declararlo, su temor al
cambio de valores. Tiresias, el ciego visionario, le aconseja lo
oontrario en vano. "Grande en Grecia va a ser el dios que hoy
11ega"1, declara, antes de partir a rendirle la bienvenida. La
ven.gama del dios es cruel, exclamando al final de la obra:
"¡Ojalá que en su tiempo fuerais discretos: no lo quisisteis ser!
¡Cómo os hubiera yo favorecido"!2.
Dionisias es tal vez el último dios que los griegos adoptaron de la cultura egipcia, según la infonnación qUe arroja
Herodcto. En Egipto esta divinidad es de las más primitivas,
llegando a Grecia en un periodo en que el pueblo heleno guardaba una especial simpatía hacia el hermoso y sereno Apolo.
Aqui arranca Nietzsche ...
Desatendiéndose parcialmente de la evolución de la lírica
coral, que define a los ditirambos dialogados de Baquilides como el paso sensible hacia la tragedia, el autor de "El crepúsculo

5
de los dioses" detecta la causa de ésta en la
conmoción provocada J)Ol' el choque de los sentimientos dionisiaco y apolineo. En este enfrentamiento productor de una honda crisis,
ambas divinidades ganan y pierden algo en su
interacción. El relumbrante Apolo, dios "del
bello sueño" que sumerge a las individualidades en la apariencia de las imágenes oníricas,
salva a Dionisias mediante el arte tragicómico,
de la náusea qu~ llega inexorable después del
éxtasis de la embriaguez. Aqui el hombre es
de'Vuelto al tiempo artificial del "super yo" de
los relojes, tratando en vano de readaptarse al
mecanismo social; la certeza de que la verdad
se encuentra en la matriz-ataúd de la naturaleza, o sea, en el otro kuk&gt;, lo obligará a acercarse al arte apolineo: a lo sublime, representación de la naturale'za, y a ló cómico, "descarga artística de la náusea de lo absurdo".
Asimismo, Apolo recupera y trasciende la esencia dionisíaca -la música- traduciéndola en
imagen mítica. Sin embargo, la auténtica recepción posterior de ésta, la capacidad para
asimilar el mito y perpetuarlo, sólo es posible
cuando se resiente la música -esencia carente de apariencias- y que logra percibir lo que
Paz llama ritmo histórico. La imagen simbólica, creada por la visión apolínea en referencia
a la verdad de Dionisio, se sofoca cuando la
atemporalidad del tiempo mítico se transforma
en transcurso lineal y el mito es archivado en
una academia dogmática, basándose exclusivamente para su definición en su situación dentro del momento social en que se cree se originó. Esta atemporalidad del tiem¡;o mítico que
perm.tte la percepción de la ubicuidad rítmica
del mito, a diferencia del discurso cornológico
producido artificialmente por la razón, actualiza
instantáneamente la imagen mítica, repercutiendo su significado en el presente, en el cual
se ambienta.

'

�7

6
Por el otro lado, Dionisios, dios de la embriaguez, de lo universal, conocedor de "El tenibJe instinto de existir y a la ve-z la incesante
muerte de todo lo que comienza a existir''3, logra, a causa de su intima empatia con la natw-alem, la madre Démeter, que aquellas imágenes
apolíneas, enclaustradas en el mundo onírico de
las individualidades, se transformen en símbolos
de la verdad, dejando su primitiva calidad de
apariencias privadas.
Lo trágico nace de la paradoja que encierra en el fondo las ~ pe.rejas de contrarios, tales como necesidad y libertad -sin duda la que más preocupaba a los griegos, a tal
grado que la Moira, el destino, es la única divinidad que no se atrevieron a corporeizarvida y muerte, instante y eternidad, emoción y
ramn, sintetizadas por la contradicción que sufre la misma ley que las rige: unidad y lucha
de oontrarios. El discípulo de Dionisios desea
templarse en el ritmo vital, desparramar su
individualidad en el universo; o sea, necesita
morir para nacer, sufrir para alegrarse. En su
rostro se .prende la sonrisa trágica, agriament.e
dulce, del sacrilego que debe clavar su tirso,
copular con su madre la naturaleza y trascender en el regreso. FJ hombre, eufórico en el viaje de Dionisios, retorna a la gran matriz de Démeter para reincorporarse en el impulso vital
del que nos habla Bergson, deviniendo sin la
"conciencia de si" y sin la individualidad. Mientras la posterior trasC€ndenc-ia de Platón, embrión de la filosofía cristiana, era sobrenatural,
Dionisios retcrna a la esencia de la naturaleza
bailando y aniquilando su cuerpo. Este desmembramiento íJSico que alimenta a la tieITa, es el
símbolo mítico de la desaparición de la individualidad y de la empatia con la universalidad.
En el éxtasis provocado por la música primitiva, el sistema nervioso se aletarga, el individuo es desintegrado, así como su cuerpo cerra-

do, y el ser, ubicuo, se empapa en todo.

He aqul el reaUsmo paradójico en el que
pensaba .Aristóteles al exponer su teorfa estética sobre la imitación de la naturaleza. El
griego ooncebla a ésta de manera espontánea; 1a tierra, inmersa en el ciclo de las estaci~
y la resonancia telúrica, evocaba_la melodía Y
SU8 oóntrasteS -NOOl'demOS al sequito de Ba•
co que a su paso mugfa como toro, animal que
en Creta, debido a los periódiOOJ t.erremotos,
sobresalla en el mito-. La Tierra era un-organismo en cuyo proceso, él, el hombre, estaba 'abocado; Anteo se separó ele su madre la Tierra
y murió. Imltar la natw'aleza era recrear el
impulso de la Moira, traducir el sentimiento del
ritmo primario con su si.metria a veces contrastada con las sorpresas del destino; justificar la existencia coroo fenómeno estético antes
que nada. A tono con este último, Píndaro afirma en su olímpica primera: "Por lo menos, el
hombre debe prestar a los dioses la certidwn·
bre de la belleza .•. " 4•
Nietzsche señala a Eurlpides y Sócrate3
como responsables de la decadencia de la tragedia, al cuestionar intelectualmente al pueblo.
El dramaturgo imita al f"llósofo y lleva a la
gente ele los pórticos al escenario, en detrimen·
to de la zaga heroica, que anteriormente había
sido la fuente del teatro. El filósofo alemán
exagera al afirmar que tal decisión se debió a
la desesperación que le provocó la incomprensión de la tragedia anterior. Por el contrario,
la sensibilidad y conocimientns de Euripides le
permitieron contemporanizar en cierta manera
el legado mitico, en una época en que el pensamiento de Sócrates comen7.aba a sublevar las
mentes. Sin abandonar nunca la cosmogonía,
inmiscuye en sus tragedias leyendas populares
que el pueblo reconoce de inmediato, pero que,
por originales dentro del teatro, tarda en acep-

�8
tar. El "pecado" de Eurípides, que le ha acarreado el juicio que
lo define como asesino del mito -y por ende, de Dionioslos-Y destructor del "milagro griego", fue el haberse desarrollado
desde el interior de su momento histórico, lo cual lo llevó inevitablemente a criticar 1a mitologia, que estaba por convertirse
en un ~st.ema ético, estático y morir. Consciente de que él diálogo teatral era el vehiculo óptimo para la dialéctica, lo utilizó,
preocupado no tanto por la agobiante decisión de Prometeo o
Antigona, sino por probJemas más mundanos y .burgueses que,
sin caer en ningún momento en la anécdota o la total privaci&lt;iad, trascendieron por medio del símbolo al plano univenal
Nietzsche parece no recordar que Aristóteles, primer e Importante trorioo de la tragedia ática, definió a Euripides como
el poeta más trágico de la triada, y que es et único de quien
le conserva una obra dedicada en su totalidad a Dionisios. Volvamos a "Las Bacantes", su última obra, donde el escritor regresa -eomo presintiendo al igual que Shakespeare con "La
Tempestad" su último texto- al viejo mito de Dionisios y su
eufórica comitiva, esforzándose por ca1ar en el mismo orig811
de la divinidad, de la cual se derivó la tra~a. A no ser por
su fonna evolucionada, pareciera como si la obra, último texto de los trágicos áticos que nos ha llegado y, en nuestra opinión, la más singular, fuera más vieja. Su t.ema mismo es "El
nacimiento de la tragedia", que Nietzsche analiza llegando a
la conclusión de que Eurípides mató la tragedia ~ desterrar
de ella a Dionisios.
Junto a Euripides está Sócrates como principal responsa-

ble~ la decadencia:~ emparentar la sabiduría. con lo bello y,

~ Nietzsche, or1gmar el pensamiento cientifico. La característica principal del análisis que el autor de "Así hablaba
Zaratustra" hace de Grecia y que continuamente hace mella

en_ el, por lo demás, lúcido e importante estudio, válido hoy
mas que nunca, es el total menosprecio que hac.e de la historia
social. El proceso científioo que culmina en los experimentos
y la creación de sólidas teorias que se realizaron en el Liceo
de Alejandría,_ ya se desarrollaba antes de Sócrates, en el siglo
VI a. c., en M1le~. Se podría seguir rastreando los orígenes y
llegar, muchos siglos antes, a los estudios de Anatomía Humana Y Astronomía de Egipto y Babilonia. Sin embargo el pensador alemán pone íntegro el fardo de la culpa sobre Íos hombros del vagabundo ateniense, señalándolo ·como eJ hombre

que separó a la htunanldad de la naturale'M.; con el cuestionamiento intelectual, el creador de la "mayéutica" desquicia la
armonía de la música, "fuerza creadora de mitos". En lugar
de arremeter contra el conocimiento aplicado e interesado, que
Platón sofocó elevando a primer pla.r.&gt; las matemáticas puras,
y el cual, en todo caso, debioo a su inmediatez utilitaria, enajena el impulso vital, Nietzsche se cifró a maldecir al desinteresado Sócrates, llegando a tacharlo de reprimido: Cuandio está
por morir envenenado se lamenta éste de no haber a1endido
a la Musa que Jo incitaba en vida a desarrollar la música, ·perpetuar a Dionisios.
En este punto, el defensor del superhombre parece no
comprender la tragedia que encierra el inevitable, fom&gt;SO
proceso científico. Y en lugar de apoyar a éstle, para que se
realice y se disipe cuanto anres de manera "trágica", como
Bergson prevé, dejando aflorar el legado mítico en un plano
oolectioo, no ya en el nivel del inconsciente individual o de
conciencia exclusiva de los artistas, a los cuales se han replegado los símbolos primarios de manera sensible a partir del
"naturalismo", Niewche parece preferir el subdesarrollo, en:
golfándose únicamente en la historia sin pasado, presente ru
futuro, que es la eternidad del núto. Fromm acierta cuando
afirma que el camino de regreso a casa, a la naturale'l8., a aquel
paisaje simbólico que Adán y Eva perdieron al hacer u.so de
la razón, no está atrás, en una irracionalidad negadora, sino
precisamente en la desembocadura de una auténtica realización
racional, donde el hombre vuelve a ser iD:&gt;centB y a estar desnudo. No está lejos esta teoría de la de Nietzsche, referente
a las tres etapas por las que debe procesarse el espíritu, que
más tarde expuso en su obra principal: espíritu camello, león
y niño.

Por fin el autor deja a Sócrates, al cual, en el fondo, guarda cierta simpatía, no así a Euripides, su reflejo ,en el arte,

y se aboca en una teora sobre historia cíclica, terror de 1~
marxistas, que en forma semejante habría de ·desarrollar el
recientemente desaparecido historiador Arnold Toynbee. En
ella afirma que lo único hacia donde tiende la ciencia es la
misma demostración de su ineficacia; o sea, que se avecina
una era trágica. Resulta que nuestros antipodas, nuestra con-

�ll

10
traparte en la historia cfrcuJar, es Grecia. Y si en aquella cultura Ja tragedia nace del significativo choque entre el sentimiento dionisiaco -lo universal- y el apollneo -lo ind1vfo1
dual-, ahora, en nuestros dias enredados, empieza a entre-verse su renacimiento ante el inminente enfrentamiento de la
ciencia y su mismo producto. Problemas filosóficoa que arroja
la categoria del tiempo, elevado recientemente a ooordenada
fisica, o la mecánica quántica en la investigación at.ómica. La
crisis de la Medicina que empieza a dudar de si su fin • la
longevidad, ante problemas como la eutanasia, que piden la
adopción de valores nietzscheanos. El derecho interplanetario,
ridlculo atoyadero que depara el absurdo de la propiedad, etc.,
es la prueba fehaciente. Se presiente una era como la que entrevió un guardia del último emperador romano, en una obra
de teatro, ante la apertura medfoeval: muy tenebrosa.
A la par que en la actualidad el hombre se dedica a la
ingeniería, buscando la comodidad absurda que critica Bradbury, existe una sintomática compulsión por establecerse una
conciencia histórica y analizarse las diferentes culturas que
han existido. La patria mítica se nos ha vuelto una utopfa, a la
cual tiende sin advertirlo incluso el materialista empedernido.
Y es que se necesita volver a romper la jaula del silencio de
nuestro ser, para ensamblar a éste en la colectividad; el conocimiento nunca ha logrado soldar las individualidades, interrelacionándolas en la empatía. Aunque un Schiller luchó en
contra, las palabras se han enfriado y vaciado en el diccionario. La interjección, nacida del reflejo emotivo que poseia la
onomatopeya primitiv~ ap:mas si comunica algo. Los labios
de un poeta han dich-o. "La palabra fue un ella, calor: un labio
5
humano." Nadie nos entiende, nadie se aoerca hasta ''acá'',
todas las piE:&lt;les humanas, como muros, continúan ~::parándose
en la "torre de papel". Todos exp)ican todo en base a su profesión y la terminología de ésta; la misma especialidad se especializa, lanzando los innumerables "sabios ignorantes" que
sólo conocen una se:cción del prcct:so total, el cual resulta indispensable para la interpretación de la síntesis. Ni el rápido
avance de los m€dios de comunicación ha logrado evitar el R.~
quebrajamiento de la naturaleza hwnana, antes al contrario,
ha sido cómplice de la abstracción social que reduce al hombre
a un número perdido en la mar de archivos de la aritmética
burocrática. Ahora se necesita una credencial para asir nues-

tro ser Y disipar la angustia de volvemos invisibJes ante los demás.
:
Fromm ha dado en la llaga al detectar la
causa del "Mal del Siglo", la soledad del hombre ante una naturaleza extraña, en la carencia de un sentimiento oolectlvo i~lenable, el
cual disminuya la actitud indivldual~sta ~rovocada por el excesivo uso dé la intehgenc1a. El
hombre se ha separado de la naturaleza para
pemar en su situación de extranjero. A las palabras de Nieb.,che: " • • · mientras no. rengamos una respuesta a la pregunta: ¿que es lo
dionisíaco., los griegos continúan siendo comp1etamen~• desconocidos e inimaglnables"5,
agregamos: Comprender a Dlonisios es calar la
esencia del probJema de la soledad a ~ . Es
comunicar entre sí a los hombres del wuverso
de Kafka.

La tradición conservadora, enajenada por
la iglesia y el culto al trabajo, concibe a Dionisios como un deshauciado, un vicioso empedernioo, del cual hay que compadecemos y tomar ejemplo. La verdad es que la sauld ~ estas calaveras empolvadas, basada en un cumulo
de viejas represiones que han llegado a ~
ralizarse a tal extremo que sus consecuencias
son justificadas teóricamente por la sociedad,
es todo lo contrario. La Ilusión de la salud en
la fuerza de la voluntad con la cual dif~re~ci~i-nos de los animales promiscuos, en la dlsc1phna
y el d€coro, etc., nace de lo antinatural vuelto
~tumbre social. La "confesión" de estos moribundos cuando sus fisicos se pudren, es la
contemplación del enorme absurdo que fue su
historia. Enseguida: el infarto cardíaco. Pa1:
ce como si en el umbral de la muerte la 1iealldad se aclarase, el sentido de la existt.1•cia se
revelara. Todo fue un eroor para Ql':Pn se N &gt;n•
dujo en la profundidad aparente y ~ue ah~~•
en el límite, resiente c;()n nitidez la irrevers1b1-

�13

12
lidad del tiempo. Y resulta que aquellas personas a las que tacharon de mórbidas, aquella
juventud dionisíaca eufórica en el desinterés
de la música, que negaron avergonzados como
su progenie, tenia la razón en su embriaguez:
la tierra late y el hombre baila entre cunas fú.
nebres y ataúdes infantiJes. "Mas, cuan&lt;b Jo
toca la magia dionisiaca, ¡cómo cambia de
pronto ef!le desierto, que acabamos de describir
tan sombriamente, de nuestra fatigada cul-

tura?"7.
A diferencia de los miles de estudios académicos sobre la Grecia antigua, que vienen
suoediéndose sin interrupción y que Se desencuadernan en los rincones, Nietzsche actualiza
de manera intima y esencial la antigiiedad helena a tal grado que parecemos una horda de
bárbaros, vecinos de la democracia ateniense
dirigida por Pericles o Solón. Nos pide comprendamos nuestro presente curvo y estemos
prevenidos ante la explosión del absurdo llevado a su extremo intolerable.
Parece que por fin ha llegado el momento
histórico, después de tantos siglos, capaz de
calar las . entrañas del espíritu griego, que en
un solo siglo -V a. c.-y en un espacio reducido, desarrolló innumerabres genios. Roma y
de modo especial el neoclacisimo francés, erraron al emular del paradigma exclusivamente
los cánones y preceptos -que los griegos hablan p~u~i~ de manera espontánea-, adoptando artif1c1al y académicam.€tlte la mitología,
sin advertir que la misma sistematización en
vfa de transfonnarse en lo más ajeno ~ la HéJade, en dogma, era quien sofocaba el natural
transcurso del mito. Hoy más que nunca cuando la juventud está par desprenderse d~ viejo
lastre represivo que trataba de enfilarla al yermo de nuestra cultura, para asir el tirso e irse

detrás de la música dionisia.ca que por fin aflora de la subrerránea ubicuidad del mito, se necesita la. euforia para inculcar
a la adolescencia la auténtica Grecia.

Zaratustra había creido que todos lo comprenderían y resultó lo contrario. Decepcionado, afinna que sus palabras no
son para los oídos a los que se había dirigido y se resigna a
vagar con la espeiranza de toparse con un "cómplice'', con alguno de ~ que Hesse dice llevan la señal de Caín en la frente.
Y es que para llegar a Niewche no basta el pensaminto, por
más que el filósofo se preocupara por la investigación lingiiista
y en una más exacta traducción de ideas en palabras. El lenguaje es una creación social imperfecta que se produce cuando
la sensibilidad para comulgar ¡por medio de la música natural
se pierde. En algunas de sus obras el mismo lingiiísta afirma
que cuando se empieza por nombrar las cosas o fenómenos, se
empieza por ensuciarlos y denigrarlos.
Y si bien Freud vio en él a uno de los más grandes psicólogo; -la persona que ha llegado más a conocerse a sí mismaY otros un gran filósofo o lingiiista, la ~ d es que Nietzsche
es anb! todo un poeta, para llegar al cual se necesita pasión,
intuición y hasta hwnorismo. A los oidos de quienes posean
estas cualidale; habla el poeta a1emán, y su ven, en su primera
obra, dice: " .. . Todo lo que nosotros llamamos ahora cultura,
formación, civilización tendrá que comparecer alguna vez ante
el infalible juez Dionisias".

=:=:o===

1 Eurlpides, La clieeinune tragecliaa, (Col. Sepan cuantos .. . , 24) México, Ed:
Porrúa, l 973, p . 480.
,
2 lbid. p . •~3 Nietzsche, Friedrich, !l nacimiento de la tragedia, (El libro de bolaillo, 456). Madrid, Alianza Editorial, 193, p. 239.

4 Plndaro, Olliapica. Pitica. tcemeaa ... • (C'ol. Sepan cuantos . .. , 248) . Mbico, Ed:
Porr&lt;ia, 1 973, p . S.
5 Aleixandre, Vicente, Poemas Jl.moroaoa, (Biblioteca clósica y contemporánea, 283) .
Argentina, Ed. Losada, 1 970, p. 67. 1
6 Nietzsche, Friederich, El IICldmieato de la trcgedla Op. cit., p. 29.

7 !bid.. p. 164.
8 lbid.. p. 159.

�SUAVE ALAMBIQUE

"El o:rle de la fiesta
aguarda su resurrección".

OCI'AVIO PAZ

�17
Cerré los ojos e imaginé al circunspecto búho, que, al
cruzar la casa por los aires en persecución de la luna que se
hundía al otro lado del rio, negaba con la cal:)e,za ante nuestra
caja de explosivos, enredada en el bosque, empecinada en morir en la apoteosis del fogonazo: La fiesta giraba, cautiva en
su torbellino, encuerdada hacia el éter.
Toda de seda, toda panorama, te enroscabas, víbora oriental de
dulce, al torso de tu esposo, con el vaso en alto
y el cerebro empapado en alcohol. El estruendo de risas, tambores atrapados en discos y pasos, levantó tu sonrisa y balbuceaste al~ en un acceso eufórioo y te devanaste del carrete
de tu compañero exhausto, tañendo el arpa de tu guedeja triste. Y bailaste y bailaste y bailas~, alrededor de la vía láctea,
ingrávida, empuñando el tirso de bacante. Y yo bebía y bebía
y bebía, inmerso en el engranage del grupo, que recoma la
tangente de tus hombros satinados, dejando intacta la danza
de tus pies de felpa y tu halo.

veneno

Luego se disipó todo y se abrieron las compuertas de mis
poros y te inW1dé en mis raudales y me sorprendí en el silencio
y la oscuridad, sentad9 en el sucio, seduciendo tu ritmo con
mis palmas, apoyando tu cuerpo tambaleante que aún blandía
vino, mientras todos dormían desperdigados por la casa. E;n
mi cerebro embotado resonó el sello de la muerte -declinaba
el péndulo del paroxismo, dejando capa por capa, la hojaldre
oxidada en nuestras pieles agrietadas.-.
Entonces caíste herida de muerte jW1to al ventanal, con
los ojo.s atascados en la náusea, y la noche, sinuosa entre los
árboles, a tu espalda. Silencio, pegajoso, embarrando el aire ...
Todo.s habían caído en sus norias, dejando en la superficie
el coro de las respiraciones. A cuatro pies me acerqué a ti,
difusa en tu mortaja, arrollando vasos y ceniceros escandalosos;
tu frente, adosada al cristal de la penumbra, giraba enloquecida' en mi horizonte. Cuando llegué, con retazo.s de palabras
alcanzaste a murmurar que querías vomitar, y quemando mi
último cartucho te arrastré al patio. JW1to al molino, oprimiendo tu vientre, te extirpé el tumor, que reaccionó en el
polvo. El martillo en mi cráneo comenzaba a descerrajar mis
pensamientos a golpes compulsivos. Pagábamos el auténtico
precio del vino, deshilachados, hastiados, presagiando la ardua

�\

/

Roberto Maldonado Espejo

�41

RESORTES
SECRETOS

Fue sacando muñequito tras muñequito, uno de adentro
del otro, hasta que el décimo se atorara entre sus ·uñas; poniéndolo en la mesa, con cierta dificultad, junto a los demás. Tenía las manos temblorosas ... los brazos y las piernas ..• parecía que unos grandes hilos colgados de su miedo jugaran a
temblada toda. Pensó un poco en la destreza del artesano
que babia convertido aquel trozo de madera en nueve partos
sin vida . . . pero ya no pudo mantener la mente quieta y
echó a reír histérica. Las carcajadas le apretaron el estómago y no pudo parar de reír y llorar, aunque el último disco
estuviera repitiendo un sonido ronco, de estorbo, a intervalos
regulares de tiempo. "La aguja le está haciendo cosquillas",
pensó mientras se tocaba el vientre ... y observó que su redondez era un chicle pegajoso que empezaba a írse1e abajo ...
"pobrecita", se dijo dándose masaje en el ombligo ...

�43

42

Se paró con dificultad y a tropezones se posó junto a la
ventana. Túnidamente fue separando las oortinas, no queriendo despertarlas del dulce letargo invernal en el que parecían
dormidas, mecidas, sólo de vez en cuando, por el vientecillo
que se formaba cuando se abria la puerta del bafto.
I

dicho su madre cuando tuvo aquella
edad en que asusta el primer sangrado.
Se le atravesó en los ojos su memoria de
trece años: era Navidad, también, por
aquel entonces. Cuando estaban todos
reunidos en la sala ella no despegó los
ojos de la nieve artificial del arbolito;
"Estás em.permndo a ser mujer", había
dicho su madre; el miedo de la sangre
babia sido un total y puro desperdicio.
Su padre sacó el. reloj del bolsillo derecho y llamó la atención: "Ya mero •.. ",
chic . . . chic . . . a la media noche exacta le e n ~ n una caja grande. La
abrió y babia otra dentro .. . y otra ...
y otra: como si fueran una continuación
las cajas siemp~ decrecientes, iba habiendo otras más , pequeiías, hasta que
llegó a la última; entonces empezaron
aquellos brincos de palomas asustadas
dentro de su pecho, las lágrimas empañaron sus ojos y no pudo ver el número
impreso en el billete. "Santa Claus no
existe . . . no existe". Decidió ser más
cuidadosa con la mueñca del año anterior.

Allá en la calle, abajo, había foquitos de colores colgados

de los postes, pero ella no podia ver las luces ni et bullicio en
las esquinas.

C-erró las oortinas y puso una pila

de discos en "automático". Con un talloncito leve, de sus índices, consoló sus

Effilba ahí, sola con su dolor de estómago paseándose por
el recuerdo de otras tardes; cuando su compañera de vivienda
estaba en la universidad. Una piedra de si.Lencio le expandía
el pecho y la dejaba sin alienro .. . el corazón Je daba de brincos hasta taparle la garganta en un suspiro ahogado. Oyó el
reloj de la mesita: chic .. . chic .. .
Había creído QUe esa Navidad sería diferente: "Casi como
cuando era niña ... ", había pensado tratando de apresar un
poco del futuro cercano. Chic ... chic, decía el reloj de la mesita y se entregó al recuerdo para despistar el cóloo en aquel
zigzagueo suave ... ''Estás empermndo a ser mujer'', Je había

ojos que luchaban por cerrarse .. . A un

golpecito en el bajo vientre le siguió
una cosquilla sabrosa, como si 1e fuera
colgando un hilito baboso hasta la vagina, dejándola quieta un momento,
mientras corría por sus piernas una podredumbre de asco que la acompañará,
siempre, cada mes. Effil ve-i: no fue inmediatamente al bafk&gt;: quedó sentada
repasando momentos anteriores . . . El
sonido de violines eléctricos le penetró
en los intestinos como un par de agu-

�44
jas delgadas; las piernas estaban resba-

losas entre una sustancia gelatinosa que,
a eiJa, Je parecia maligna. Trató de es-

cuchar el bajo pero, este, no era más
que tma serle de golpecitos en su pe-

cho, como siempre. Al acomodarse de
nuevo en el sillón resbaló un poco y no
quiso moverse más, parecfa que el plástico del asiento estuviera embarrado de
mantequilla tibia. Revisó de nuevo, en
mente, la receta: "Un vaso y dos pastillas cada media hora hasta terminarse
el litro". Extendió la mano hasta el buró y tomó una toalla que apretó contra
su pelvis sanguino)enta.
Untó la remembranza como si con
la distancia hubiera diferencia, la fue
paseando muy lejos, hasta el pueblo,
urdiendo que "allá no lo hubiera conocido". Pero al cerrar sus ojos; otros se
le abrieron en la memoria, aquellos que
la miraran, alguna vez;, con cierta melancolía. Y así fue de tarde en tarde,
tembló en su evocación, a propósito de
aquellos ojos; estremecia su carne ~
piel joven: cuando su compañera de
apartamento no estaba; ermtedio de su
vergiienza de pueblerina, no aceptaba
dejarse ver desnuda y lo esperaba, a que
saliera del baño, metida entre las sábanas. El la besaba, dulcemente, primero la cara, luego, poco a poco, los brazos se le iban convirtiendo en crines
largas de caballo mítico; suaves, cálidos . . . la envolvian entera como una
sola caricia, para aplastarla entre la cama y la carne vienoo mechones de cabellos rozándole los ojos . . . Chic ... ,
chic ... , decía el reloj de la mesita .. .
"Ya mero ... ", le paretja que él lo dijera cada vez, porque ella apretaba los

45
ojos insistiéndose: "Estás empezando a ser muje!"' . . . Sus
cordones sangrant.es la hicieron regresar: hacía tiempo que él
no habla vuelto, desde que ella lo enteró: esa ocasiótl no se
cumplió el ciclo; frutn y tronco de huida, lazo de embarazo.
Al haber decidido no ir a su casa esa Navidad, aunque le
insistieran, se habla hecho cómplice de aquel silencio de espera.
Avisó que tenia mucho trabajo en la universidad y con eso
imaginó a su padre diciendo: "Hay que estudiar mucho, es lo
importante". Para ella era mucho muy distinto: esperaba otra
persona. Creta que esa Navidad sería diferente: "Casi como
cuando era niña .•. ", se había pensado tratando de definir un
pooo de futuro cercano. Llegó al apartamento, ese día, con la
complicidad de la mañana. Dejó dos bolsas en el suelo, abrió
la puerta, metió las bolsas, cerró la puerta y las cortinas. Armó el arbolito, que esta vez era plateado y colocó esferitas
aqui y allá. O&gt;n mano firme extendió la nieve artificial hasta
los muros. Armó, con toda paciencia, un adorno de cuatro
noches buenas y dos velas retorcidas y lo fue a colocar en el
buró, junto a la cama . . . y ahí estaba eso . . . Le temblaron
las manos, dejó el adorno navideño sobre la cama y tomó primero el muñeco: era como un huevo del tamaño de su puño.
Estaba hecho de madera. También había un pequete más
grande ... •lo abrió como si desgarrara la angustia de todas
aquellas tardes solitarias. Había un frasco lleno de un liquido
verdinegro, una caja de pastillas y un papel escrito: "Un vaso
y dos pastillas hasta terminarse el litro". Chic ... , chic ... el
reloj de la mesita. Hasta entonces se dio cuenta de aquel cierto
abandono, de aquel secreto chantaje que mantenía con la distancia: no babia querido darse cuenta que estaba embarazada
y sola. Ahí estaba el duro tapón de miedo ... "Santa Claus no
existe ... ". Chic . .. , chic . . . Tomó el primer vaso de té envolvi•endo con la lengua encogida un amargor de diablos, reprimiendo el vómito tomó las dos pastillas . . . Y así transcurrió la tarde: cuidando el chic . .. , chic . . . del reloj . . . ahora
ya era igual, al fin y al cabo, su indiferencia por la vida, cimentada en miedos heredad~. se había desfigurado en una indiferencia de la muerte de qu.ien fuera ... era igual. Tomó el
muñeco para no aburrirse en la espera de los cólicos y descubrió una fisura, en el muñeco, apenas perceptib1e en la parte
media, como un ecuador en un huevo grande: lo abrió y había
otro muñequito semejante ahi dentro del primero, encajado

�47

46
exactamente. Volvió a abrir y habla otro .. . , Y otro .. . , así
se repetía el proceso nueve veces; otro ... , y otro .. . El último se 1e atoró entre las uñas y lloró como cuando tenia trece
afios, lloró como si con eso ceITara las cajitas que guardaba
dentro de su cabe-La.
Sus carcajadas se hablan vuelto lamentos dolorosos y lentos, enmedlo de cólicos y efervescencias de sangre. ''Estás empemndo a ser mujer", dictó su vengam.a estúpida. Chic ... ,
chic ... , seguia sonando el reloj de la mesita. Luego, queriendo escupirlo todo, dijo muchas vrees: "Ya mero .. . ", sin poder interrumpir ningún proceso, aunque el último disco estuviera repitiendo un sonido ronco, de estorbo, a intervalos regulares de tiempo.

DESORDEN DE SEÑALES
·

LUMINOSAS

Y 8e1' el ocaao 'apla.udidb de la noc1re
cuando 'la tarde ha tenido mioo.o.
pa8(J:r enmedio del, ha8tío, pájaro sideral
sintiendo el brillo de la oalma sin wek&gt;.'
Ser txxk&gt; y ser oobo en un mapa viejo.
Entonre8 te invento 1XJ1' el dolor de la8 nueces:
Trato de indagar aobre la cásoora de tu aliento
lo que 1Uly atrás del biombo de tus ojos •••
Y me de8cubro muerto y 'llano:
Lisura de caliza,
herida de nogal,
ceniza que abona el tr(!bajo de tu arado.

Trabajo en mi desván abierto p&lt;Jr la8 rwches.
Te invento para Ueru:zr un cajón vacío
Y la necesidad de tener 1m nudo hacia el pasado ·

algo que me permita pensar que no seré sólo ,
un eclipse reoogado en equirwccio.
Trabajo en mi desván roto y desordenadn
.•. muy daordetwoo.
Aprisionamos la palabra de continuo tarturando tiempos rotos:
Minutero at&lt;YralJo.
Hurgamos melindrosamente entre ventana y. equipaje, volando

(en verde

�49

48
. .. kM árboles e8táfi caminando estrelu:18 y 'lo8 cometaa
paaan de tus m.mws a ia8 mtC.18
eomo miedo8 inconclU808.

F1'08e8 rotM en barrancos e8'p(lC1lik!8

romo ramas cóamicas rascanoo '1a8 galaxias.

Me de8cubro abierto:

·

La fragilidad de la mañana
cuando deja&amp; en mi surco

Est,aré en el &lt;X)Tnipuato que has hec1w de T.o8 vientos
8a1ado8 que merodean 'lo8 rinoones
en el e8paCio mezc1mkJ de tu pec1w cónrooo,
buscandc tu regaoo para fundir el ombligo
y sembrarle fntegro en mis ojos.
Descubro tu roJitro:

Mtedo y muerte.

Tu angustia es compañera de 1a piedra.

una aemilla de encuentro.
Achatadura de tierra, construcción entre dos po'lo8
para e,nglobar un rontenido donde ae pasea
una aurom borool;
·
Espmgando 'lo obscuro
cuando se acaba
el medio-afto.
Carta8 de 11avegante 80litario:
Lo sé, sábelo que 'lo sé;
Sé que me rompo en cristale8 y '1a8 aristas
hieren tu carteza de árbol.
Tu ba'lam se ha welto sok&gt; cuandc ve el camino de 1.a luna,
pompa de ;abón BObre un lamento.

,v6nde

está el lazo que anuda todos 'los retazoat
.•. Me miran sin tocarme, enmedio de mis harapos y mis
(mugre8:
Cargando mi costal hecho
oon hebras de saliva y sangre.
Lo han dicho todo8 "los oompos
y los o o n ~ ebrios de luz.
Y yo estcy mudo como la piedra que rueda
en el espacio escondido. Abaklnzmuro poloo oontra viento.
. .. ¿Dónde está el albatros,
Sigo la ruta de l.os pájaros.

¡Dónde has dejado a robertot
Te preguntarán algún dio.
Y tú guardarás de la alquimia la piedra
para ser red que una oaooJJma y rrresa finalmente.
Hechicera atrapada en el caldero,
ol'Vid.an,(w,
de tu magia
la mar.

¡En q1d pien8a8 tút

,En q1d pien8a81
Trato de adivinarlo par 'lo8 crecientes BUCedidos en corriente
y vue1,o de cometas ondulantes:
Elipsoide-8 sin eje8 que
no ooen a t:ele8CXYJ}t08.
tA dónde va el aguat
(Me k&gt; enseñó un nuevo poeta)
Los ríos juegan al, volumlfm y al volumen juegan
los aros arbitales con el aire.
El agua se l1eoo nuestros hueoos y nuestros desafío-,;¡;
Nooesito palparte en mi historieta
pol,pandc una portuberancia de pa8ado.
Un asir irreversible del viento
que 'haga de mi Mbeza

""palomar
para menaaje8

secretos.

,cómo

entender lo que 861.o se
entiende en el misterio.,o ·1enguaje
de los húmedos sóta1110St

Me monto en el gnomo deZ vino q143 veo dob'/e
y me lleoo aZ aparejo de tu encanto.
..1
Me trepo BUa'l&gt;e par el ecuador, relf[)eúmoo pdlos
para las auroraa.
Llevar mi barca mojada por 1.a herida
de tus cañadas y tus plieg11R,8 de hierba.
Be aZi8an las aristas rootas
y 'los vidríoo de mi rampedas
80n itWfen8ivas

travesuras

�51

50
en tus pwyas
¡A dónde fue a parar robertot
Y tú pensarás en UL alq_uimta del alooh&lt;il,
tu caldero,
y tus posiciones mágicas.
y montarás

w escoba del
todo

cigarro parque yo seré

ceniza,

todo cáscara,
todo pieidra.

INFORMACION
PERSONAL DESPUES
DE CUALQUIER
MOMENTO

Porque:

¡A d6nde -in el, agwt
Sigo hurgando en mi desván roro y de,sor&lt;ÍR,fn,(JN) • • •

"Los árbol&amp; son meros extravíos
al paso d.e la tarde''
... Alondras en verano vagabundas de nido.
Trémulos, arcaicos, los encinos como cadenitas
de sombra y mito de arco en las horquetas. Leña
de indios •.. Más allá, después de una línea densa,
a lo lejos, el mar . . . la mar: fantaseo de olas y
tatuaje5 ~ por los pechos de las ondas,
transfiguraciones óseas de almejas y cangrejos,
las manchas son inexistencia fantasmagóricas tras
los moluscos ...
Hay una pequeña ola que se queda a1 retirarse la resaca . . . pequeña ola en tus caderas para
ahogarme. Y es en ese ahogo de carne húmeda y
salina desde donde escribo ahora dejando caer palabras por la pegazón de los acantilados lejanos.
Así los días, no más no menos que meras longitudes de arcos en los elipses, completos, donde se
tejen las historias y las tumbas sudorosas de las
madrugadas ingenuas. Desde las islas llegaron las
olas a punto muerto, mansitas, acariciadoras como atardecer marino.

�53

52
Alguna Ve'l las manos irán derritiendo so1es por la miel
de las colmenas y desbarataremos la arena raspando las espaldas. Esto, anterior, te lo predije una veL. Nos apretujamos al
rn.ist.erio, soldando los estambres y pistilos más allá del abismo y cumbre; diletando olvido de amapola en el ritual sin
traMferencias adornadas oon jacintos ... , simplemente magia
rodando en círculos excéntricos, ruta de delfines inmigrantes.
Magiagamiagene desluglande oonjusemen orgasmitico.

mí lengua en tus oídos y en tu ombligo. Infierno, gloria ... con
los ojos amasé tu pan de músculos. Gloria-infierno.

Tú hiciste lo mismo ... o lo mismo casi:
Tomaste todos mis excesos y los usaste como mochila inversa donde cargar, para un siempre total, tu victoria-derrota.
Fuiste la más de lo excesivo; con tus senos volviste a la carga
de futuros momentos y fueron tus redondas rodillas tu derro-

ta victoria.

¿Pero el ritual?. Me lo he platicado en los blues aceitosos
llenos del gnomo del vino. Me he empalagado de ignorancia . ..
misterio, misterio ... ¿quién puede saberlo? ... ¿quién puede
explicarlo?

Es p0r eso que te hablaba de cireulos excéntricos y esfera:
mínima superficie con todo este relleno.

No hay conclusión. Será cuestión del calor o del retorno
al núcleo común que lo explicara todo. Que lo diluyera en el
momento exacto del exacto encuentro. Aleteo inmóvil de pelícanos.

Caminamos por riberas sinuosas y quebradizas como el
aletear de los pichones. Sabes rozar poros ... ¿Sabes del musgo? Siempre f.ue ascenso tu presencia sobre el mapa: norte de
los vientos y los hielos . . . y yo sur, siempre el deseado sur
más despoblado. Lugar de albatros.

Creo que es por tu envoltura de semilla inacabable, guardadora de cosechas, por lo que te ato a la piedra de molino, de
viento, de agua, de fuego ... harina de placer. Te decía: te ato
a la piedra; pero no precisamente por el cuello, sino por tus
dientes bañados en la salobre saliva de volcanes nuevos. (Tu
nariz sólo es audacia y eso no puede atarse a nada) . • . Más
que tus pliegues es tu boca mordisqueando mis adioses con el
sutil don de saberlo todo traducido a bocanadas de hwno . ..
el mar está lejos.
Mis manos son tus profundidades de coral rasposo.
Te dije de transfiguraciones óseas, de almejas, de cangrejos; pero me duele el reproche de haberme equivocado: la sal
no es tu elemento. ¿Será más bien la esfera?
'lü me decías:
Eres pez pájaro en la mano: resbaloso, inasible, saltón como grasnido de gaviota.
Yo no te dije nada:
Te tomé tenue de la mano y te fui llevando levemente entre mis muslos dejándome morder el cuello y los labios. Metí

Los álamos reían soltando la espuma de semillas. 1ü hablaste: parecen grajeas ... (te lo advertí: vuelves a la redondez
apresando limites) ... dijiste: parecen grajeas que maduran
de cabellos al aire, danzas macabras por las brujas voladoras.
Caminamos mucho, a ca~a instante y a cada sigilo vibrante.
Desde an1a del margen hasta más allá de cualquier barda a
través del cuenco ... ¿CU€'11co?. Cuenco. Entonces recuento la
antesesión y lo cotidiaoo: la burla de los pájaros y el salitre
de jaibas encalladas. Pies y camino de cuerpo a cuerpo. FBto
es por aquello del ritual sin transferencias. Abismo y cumbre.
Te imagino, ahora, la proyección inversa de un prisma en alucinaciones pintorescas. Pero no hay caídas de lunas ni cambio
de estaciones para plegarias de cama ni lastimosas caídas de
la brisa. Creo con esto redondear lo de atarte los dientes oon
la lengua ••. ¿o los mios? es la misma piedra.

Te quiero así como

se oyen las palabras:

Magialíbertagomía misteriosexible ivaginativalingulus bibraclitórica en cualquier momento.
No importan campánulas ni obeliscos, descomposición de

�54
pétalos: simplemente sin cambio de señales. (Aunque muy en
secreto: no te lo he dicho exacto porque me da pena).
Descubro en ti resaca de cangrejos, espuma de moluscos,
caracolas viejas . . . y sobre todo tus veleros muriéndose de
sed ...
Oye: tu fragilidad será la piedra ...

Héccor M. Castillo A.

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AVE SIN VIENTO

Las rosas se convirtieron en arbustos y los árboles en
pinos por aquel camino de piedra y siglos. En un coche, ascendiendo por la cuneta sin fin, vamos seis apretados cuerpos
de miradas perdidas y mentes confusas; entre maletas, cobijas
y comEStibles. Varios días en una playa, lugar incierto; era
ccmo ir a la nada o a Wl8. ilusión anticipada.
Oliendo a limpio hicimos un descanso a mitad de la montaña. La vista se perdía en la lejanía de los cettos llenos de
verdor; en un cielo azul, las nubes competian por llegar pri-

mero, eI suave aroma se ijdheria a los pulmones. Despacio. Tan
suave como el viento que movía mis cabellos. Conversando de

�58

59

cosas sin importancia con la montaña, recogí una piña y jugando con ella regresé al coche; al entrar a él lo primero que
vi fue su rostro medio cubierto por su cabellera despeinada,
senti ganas de perdenne, de correr cuesta abajo y convertirme
en wi pino más. No estar ahí.
Noventa dias desde aquella noche cuando tuve fe en el
amor y en esos momentos mi lugar a su lado me parecía absurdo. Ella y yo, tratando de convertimos en nosotros sin lograrlo. Me roolestaba su silencio y su cuerpo rlgido, duro como
pasa seca; sus cabellos lacios de lana bruta que acariciaba extrañado; sentía como si no fuera ella y mis manos no existieran.

Daniel conducía en silencio, absorto en las curvas interminables de la montaña infinita, mientras Teresa y Minerva
dormían. Alonso contemplaba el paisaje con la mirada anclada
allá, muy lejos, con sus ojos tan llenos de vacío verdor, la nariz
enonne llenaba los pulmones de oxígeno casi hasta reventar y
en sus labios había una sonrisa boba, plena de goro. Amelía
parecía dormir, su piel color cirios viejos de iglsia olvidada,
la respiración imperceptibLe y sus labios sin expresión parecían W1 llanto de siglos que llenaban mi mente de nada.
Atrapado en mi mutismo buscaba en la inutilidad verbos
nuevos, desesperado sacaba la cabeza por la ventanilla, mis
ojos escudrifiaban la lejanía tratando encontrar algo, wi resquicio de mi. Mi eterna búsqueda.
Llegamos de noche bajo una tormenta inolvidable, la cabafia apenas Se distinguía entre tanta o~uridad, los reámpagos la iluminaban por segundos -por lo poco que se alcanzaba a ver parecía estar en buenas condiciones. Era un solo cuarto con varias mesas y sillas metálicas. Nos recibió un anciano
de edad indescifrable cuyas cuencas de los ojos nunca me atrevía ver.
--Sólo se pueden quedar poco tiempo; antes que el mar
llegue a dos pasos de la puerta deben irse. No abran a nadie
que llegue de noche y si ven algo no hablen; aquí a veces es

mejor no ver -decía el viejo mientras se ponia su gastado sombrero, disponiéndose a salir sin e;cucharnos.

Ilwnlnados por

W1

quinqué ahwnado comimos fiambres

P?1'8 d!SPo~~ a oormir. Las puertas se cerraron y sentí su

piel fría, aun húmeda por la lluvia; acaricié sus senos desnudos que no temblaron a pesar del mal tiempo; mujer extrafia.
Me molestó una risita contenida en el momento en que nuestros ruidos de amor llenaron la habitación. En pocos m.inuros
todo eran suspiros y jadeos. Una mano femenina. que había teni?o por la de Amelía me acariciaba insist.entement.e. Sus geIrudos estaban vacíos de silencio. La noche cerrada escondía
sombras que se debatían -en la estrechez de la cabaña. Si alguien llamó a la puerta no escuchamos; el viejo tenía razón, en
estos lugares a veces era mejor la mudez y la ceguera.

Amaneció temprano, el ruido de los trastos me movió a la
~cción; Amelia aún dorm.ia dejando ver su espalda desnuda. Sah de la cabaña y fruncí el entrecejo a la luz de sol. Alonso, arriba ~ un pino, admi~ba algo en el horizonte. Teresa y Minerva
cuchicheaban entre s1, alguna me sonrió maliciosa. Daniel en
lo alto de una peña, agitaba los brazos llamándome; corrí.' En
su rostro distinguia un ligero desconcierto.

�60

61

Tras las rocas se ve.fa lo que babia sido una playa; el mar
no exfstfa, las aguas se hablan retirado quedando peque6as
charcas repletas de pulpos, caracoles, eri7.os; peces e~ormes
perecian con respiración olvidada y ojos opacos, calcinados
por el sol; no muy cerca un tiburón se convulsionaba de dolor.
Las sardinas lloraban, las aguas malas pululaban por doquier,
la pus salina quemaba la piel, erizándose mis poros.

En sUencio bajamos de las rocas. A medida que nuestros
pies se hundian en la, arena las charcas crecían, el dolor se
hacla más hondo. Alguien apestaba ahí y no estaba muy seguro que fuel'an ellos.
SUgeri caminar por entre las charcas en busca del mar,
Da.nkt me siguió indeciso; los oidas eran 80l'dos a los gritos de
dolor, los ojos no veían llagas y mi boca negaba. el sabor a
muerte. Sólo mi piel se ensomb:recia.

El sol se movió y k&gt;s pies protestaron. Regresamos cansados, hastiados de tanto hedor, de una caminata sin ohar1a, empática. Al llegar ya era entrada la tarde y Alonso contiooaba
arriba dei pino. Comentamos lo. que habíamos descubierto Y
decidimos hacer tma exploración en grupo. Amella prettrió
quedarse a descanSar, Je gustaba permanecer horas recostada
con los ojos cerrados.

Cuando dormía parecía morir. Regresamos noche: el fosforo nos hacía alucinar que los peces iluminados, por la luna
se paraban sobre sus aletas buscando en procesión el retorno
al

mar.

Durante la cena el ·duelo fue inminente, cada uno pensaba
y se11tía algo diferente, incomunicable. Dentro de la cabaña
se colocaron las aldabas en su sitio y las mismas sombras corrieron a tropezo~ susurros y gemidos llenaban e ambiente,
risas entrecortadas se escuchaban en penumbra. Amella per-

manecía inerme bajo mi cuerpo, de su boca corría un pequeño
hilo de espuma que apestaba, sus ojos opacos me velan fijamente, su piel helada no respondía a mi calor y tenía las manos abiertas en cruz, gran crucifixión. Calvario orgásmico. Me
estaba acostumbrando a su pasividad, a su mirada opaca, a su
rigidez. Su silencio eterno. Al copular pensaba en tantas cosas,
me venían a la mente ímágenes perdidas de nosotros, de otras
noches. Ahora sus labios apretados aceptaban los mios pasivamente. Alguien acarició mi espalda, sentí el aliento jadeante de
pasión en la nuca. Acepté; olvidé a Amella y sentí a plenitud Al
fin mis músculos se re1ajaron y _caí extenuado sobre mis espaldas. Miré a mi alrededor: no ímportaba quien fuera estaba con
Amella; otra pareja se agitaba en un rincón y una sombra
cruzaba despacio la habitación. Tenté el cuerpo aún vibrante
de mi compañera y conté de nuevo a las personas que habia
en la cabaña. Alguien cerró mis párpados, el sopor balanceaba
mi cabeza pesadamente; empe-zaba a olvidanne de mis piernas.
Desperté temprano en un rincón de la cabaña con un desagradable sabor a fierro, Amelia había amanecido a unos metros de distancia, desde ahí me pareció una extraña, una perfecta desconocida; apoyé mis brazos en las piernas y la observé atentamente: el rostro vuelto a un lado, la piel amarilla;
pálida, los ojos abiertos sin brillo ni mirar nada. Varias moscas volaban a su derredor, en ocasiones una se atrevía a entrar
por su boca abierta que manaba un hilo casi imperreptibJe de
algo blanco. Su cuerpo bajo las sábanas simulaba una posición
ridícula, un brazo por acá, una pierna por allá; imaginaba un
titere fulminado en escena.
Como el ruido de una hoja al caer, alguien díjo que hedía
dentro de la cabaña. Yo no escuché, la muerte se encontraba
a unos pasos y ese era su anuncio. Una VO'Z muy dulee me susurró al oido:
.

-Es necesario que te despidas-. Asentí; me dirigí hacia
Amella y la cargué sobre mi espalda.
Caminamos despacio hacia las rocas, era difícil el andar
y el aire se volvía más pesado, parecía que el sol ensombrecía
el mal olor. Tenía una sed terrible. Tras de mi venia Alonso y
Daniel con palas al hombro, este último asintiendo apático

�62
cuando Alonso señalaba algo o recogía maravillado un caracol.
Teresa ·y Minerva dejaban que la vista se posara aquí o allá;
nada en especial. Guardaban silencio, arrastrando los pies al
caminar.
Cruzamos charcas putrefactas, vigilando los pasos; en todas partes estaba la muerte. Se pudría el ambiente. El heoor
me irritaba los ojos y gruesas lágrimas rodaban por las mejillas. Sed; maldita sed, el salitre que evaporaba, el sol se colaba
por mis poros, una picazón tremenda arremetía por oleajes,
la resequedad llegaba hasta mis adentros, mi garganta seca
luchaba por humedecerse y mi l€'11gua enorme apenas cabía en
su cavidad, raspando al moverse. Por todas partes se veía agua
putrefacta, cenegosa, hirviendo de muerte.
Llegamos a un claro, recosté a Amelía en la arena y la vi
sin verla. Me desesperaba tanta soledad, tanto llanto resignado.
A lo lejos, como un canto de sirenas, se oían las paladas huecas
de Daniel y Alonso que cavaban sin prisa.
Era una fosa no muy profunda, sin cruz, ni nombre, ni
palabras de último adiós. Con el pie la empujé despacio, rodó
torpemente, sus ojos abiertos no pestañaron al caerles arena y
su mirada fija en el vacío veía directo al sol; me despedí de sus
mams tiesas tan faltas de --cariño. Le arrojé una estrella de
mar moribunda que se adhirió a su rostro como si se aferrara
a su última esperanza de vida. La arena cubría lentamente su
cuerpo. El silencio era ensordecedor.
HECrOR M. CASTILLO A.

�María G. Belmonce Vega

�AHOGANDOSE
Protestas que se aJ,,ogan

/

( desgarradas
'f)&lt;Yl'W8oolle8
AhogándDse en pa1abro8
de si1.encios

sin pauibras
Ahogándose en caminoo
sembradx&gt;8 en mil gritos
Impotentes

Ahogándose en kJ sangre
de los viento.,
de los cuerpos
Angustiados
Inconscientes

�¿FLOTAN VIOLENTOS?
Flotan vi.olent08
úos cabellos de la niña
que pide un silencio
De los ojos
que piden un "llanto
Flotan violentos
Los s-uspfros
Los gemúros
De los huesos
Los met:ales sin camino
Flotan vwlenws
Pedazos de fuego
Se anidan
Se esconden
En cuerpos
¿Flotan violen ... 1

�Agonizan 'las pared&amp;
De madero ron 'ladrillo

R,ep"legaiJas en cristmes

Grifan '[JO,Ted&amp;

Que se rompen

untadas 'P!»' 'las rolles
Mmuoo a las a?tgWjtias

Con 'la lfflvta
Con 'la 8angre

Revistiendo

811.8

Réquiem

figuras

Bon ciento., de muert,os

Can 'la nieb"la de 'la ausencia

En.tre el humo se "levantan figuras

Y 1.o8 h ~ de la muerte

La8 armas

Desgarraruro un silencio

Y cuerpos kntoo se arrostran

Libertad bajo escaleras

GusaMB

Escondida

Miradns impZoran la muert:e

Bajo puertas

Mujer

Bajo cumpo8

que a los muerto8 alrra:aa

Rincones qtu3 cubren del fuego
Tan

cerca

Tan lejos
V estigios de ciudad

Ciudad asesint.UJ.a
Cubierta de uñas huesos y de carnes
Llnra y se enjuaga

,

La sangre

�72
(]angrer/iJlf/lÍi)

Las O()tlCiemcia8 de "los 1wmbres
Habitantes q'U/3 enloquecen en. banquetes

Miem"llro8

qtJ'3 tiemblan

Doluro8os
E'n.tmpolvo
Entre

fuego

Ent&lt;Ynando l o e ~
Q~ a0 escurren P&lt;Yf los oampos

Se ocmfu.nden,
Can gemidJJs ~ prooomn

Lc.8pi8ada8
Esq:l.(iilet.c8 sin 008tülas
Can las boros atascadas
Mis ~ se lamentan
De roñar esfmJ figuras

Be ob8cureoon y se pintan.

SE CONFUNDEN
LAS CANCIONES

Can sudnres

Bailotoondo re8ignada8

Sobre muertos
Se desgarran mis canciones
En los muertos
En ki tierra

Sollozando .-las miradas

Que no miran
Que sí acusan
Mutilando

�CARITAS
COCHAMBROSAS
Caritas oocha:mbro8a8
de hamure 'JI tierra

Temgos de 1'6PICQ1'e8
awrtado8 pqr "las penas
Tomando mi ma,zo

Pregumas

mocente

¡POR QUE LOS MATANt

Inundando de tristeaa
Ú/,8

oalle8

Ú/,8

ciudades

Ú/,8

oonci&lt;meias

Caritas cochmnbro«uJ

Noticias ambtdante8 de
Par la lucha

Periódicos impresos

I¾:n-d. viento
Periódicos humooos

que nacen iJe la gente
Y mueren. pqr la tierra

800e808

�Rogelio Flores de la Luz

�79

PROPIEDAD
GENERAL
1
Huérfano de e8'[JtJcio
Habite la segum.da oondtción
( del equilibrio
Acróbata del h.am'bre
En el hilo del horir«mte

2
Mírame oompaiíera
Abandono el féretro del sueño
(para stempre
Cami,w T.o8 terrenos bcildio8
Con Za pregunta en 1as manos
Sanriéndose como un incendio

3
La historia avanza sin prisa
Hay un hednr a tumbas f1·escas
Patrullando las ool1es
En 1a boca del tiempo
Flota un sabar am11rgo

4
Súbitamente h,CYy mañana

El oohete del silencio estmla
En mil pedn208
Los ojos se descorchan
Y caen edificio8 de impc,rtancia

(ca7J1tal

�Amando Colunga

�83

VIENTOS

"El funeral de la fiesta ha oomenzado;
despojos osamentas y alimentos sangrantes en la estancia".
La noche 1uJ. palpitado e-n un momento
Se 1w, rrwst:ratro detmuda y fugaz
Ante un recoikJ de esquelet08 dmizarlte8
y 8eTl8'UCU
Aguarda el enc'IJl?mtro de7, silencie agonizame
Calci1wdo p&lt;Yr la de8o&lt;:rrga oficial de un militar
Mientras 1.as ca1J&amp; -oomitan multitudes
Una poJ,abra oocfa se incorpora IY reoorre
El_cementerio alucinante de la pwza convertida e-n ?Zredón
La rnad:rugada enardecida en &lt;X1h1Í,08 de d/:&gt;lo1'
La sinfonia etérea de un recuerdo

El rito saqrvuk&gt; en la pre8idencia comienza
Mientras las calles

Vomitan
Multitudes

UM voz estalla entre el l:ndlicio
El alJorto inconfesable de un hombre suelto
Planeando los oú:ros emotivos de un rebelde
De una rwche
Con las armas e-n la mano
Entre el silencio noctámbulo dJ3 un despertar de canto de fusiles
lrrumpiendn en una huelga
En una marclul
En u,n motín.

�Xavier Rodríguez Araiza

�HACIA UN TEATRO
PARA LA LIBERACION
(Bertolt Brecht y la te.orla del d18taneiamienro)

_,

El problema más importante oon el que se enfrenta el teatro contemporáneo, -Y con él todas
las formas de expresión artística- nace de la búsqueda de la fundamentación teórica que sitúa al teatro -dada su cualidad de arte para un público presente y en vivo- en el meollo del debate estético
orientado a la clarificación del arte en tanto que es
un fenómeno humano y social, y las cualidades que
lo constituyen como objetio, es decir, como creación
artística susceptible al enjuiciamiento critico desde
su estructura formal y de contenido.
El teatro como expresión artística se constituye
de una serie de elementios pertenecientes al lenguaje
de las demás artes que configuran su estructura, pe-

ro es indiscutible que la base de dicha estructura
parte del texto teatral o literatura dramática y de
la esoenificación de dicho texto, en donde intervienen factores técnicos: la dirección, la actuación, la
escenografía, la iluminación, etc.
No se discutirá aquí la importancia o la nula
importancia -oomo algunos teóricos afirman- del
texto dramático, pero sí creemos que en la dramaturgia de Bertolt Brecht, juntamente con la técnica
de escenificación y actuación, y la forma que en el
acto de la creación literaria configura, obedece a

�89

88
una particular y científica manera de ver la realidad.
Bertolt Brecht como autior y director teatral, reflexiona
críticamente el proceso dialéctico de la historia y las contradicciones sociales e individuales que se dan en su contexto,
para llevar al teatro como una forma estética de conocimiento,
hacia un teatro para la liberación.
Bertolt Brecht, desde su primera obra teatral asume una
actitud crítica ante la forma de expresión en boga que teorizan
y crean sus compañeros de posguerra; los expresionistas, que
ven en el teatro un rehícul,o para cuestionar los valores del
mundo burgués que recientemente les ha dejado la experiencia
de la guerra, pero haciendo abstracción del hombre como individuo, predicando su "bondad" intrínseca. Para Brecht la
mitificación del hombre llevado hasta el aislamiento individualista, conlleva la idea de la soledad donde el homb~ es presa
de sus propios instintos irracionales. El hombre individualizado hasta la mitificación, se detecta en la primera obra de
teatro escrita por Brecht; "Baal", en donde el personaje principal entregado a sus instintos naturales llega hasta la aútodestrucción. Hay en esta obra reminiscencias del expresionismo llevadas al paroxismo, no en forma evasiva y mitificada a
la manera de los expresionistas, sino tratando de resaltar la
utopía de esa visión del mundo alienada. "Baal" tiene incluso
rasgos del rito Dionisíaco, sólo que lo retoma después de un
proceso milenario de transformación de la realidad socioeconómica e histórica y del desarrollo clarificador de la conciencia.
Brecht en su creación teatral sigue un proceso dialéctico.
A la puesta en evidencia de los fundamentos de los expresionistas que buscan la utopía paradisíaca humana, a través de su
primera obra, seguirá la desmitificación del individualismo
abstracto, planteando en su segunda obra, "Tambores en la
noche", la individualidad no aislada sino inmersa en un contexto 9:&gt;Cial que la condiciona; los valores burgueses son puestos a la luz de la conciencia, son desacralizados.
El problema fundamental en el teatro de Bertolt Brecht,
está planteado en el momento en que él toma conciencia de la
realidad histórica, del proceso dialéctiop que desde las formas
más simples de la economía ha desembocado en el más exasperante y alienador de los modos de producción y de las for-

mas de control ideológico que lo p.re9ervan;
el capitalismo; es en esa toma de conciencia
en donde Brecht desemboca, llevándolo neoesarlamente al conocimiento de la teoría
que explica el mundo desde una perspectiva
científica, es decir, a la oonoepción del mun•
do que ve al hombre, no en abstracto, con
valores en abstracto, como individuo aislado,
como lo concebían los expresionistas, sino al
hombre en relación con otros hombres mu»
dores de la historia; individuos en relación
dialéctica con la sociedad, hombres concretos, víctimas de la guerra causada por una
sociedad concreta, planeada concretamente
en términos de explotación; aqtú es donde
Brecht capta la realidad históri~y el significado social de la lucha de clases. La teoria
que explica esa nueva manera de ver al hombre enmarcado en la historia y no fuera de
ella, se la da el marxismo.
Después de un período francamente experimental -Brecht si.empre eJqJel'Ü.mfflt.
con ID!Vas formas que se adecuaran al fiUe'VO
contenido humano que quería expresar- en
donde da un vuelco al polo opuesto de la individualidad abstracta plantea.da en el teatro, ya bien adentrado en el estudio del marxismo, Brecht escribe obras de abierto dogmatismo, en donde se detectan claramente las
ideas comunistas llevadas como consignas al
teatro. En este período dogmático, Brecht no
logra situar al individuo de manera dialéctica
con sus contr.adicciones dadas en la realidad
histórico-social, sino que hace abstracción
del hombre como ser social fragmentándolo

I .

�90
en clases, en lucha. lo que obviamente tipificará en su tea~
por un lado la ldeologla burgUeSa y por otro lado la ldeologia
revowcionarla. Ejemplo de este periodo son sus obras: Un hombre es un homllre, Apogeo y oofda de la ciudad d6 Jlah,.agon,y
y su obra oorta, Luz en nmeblas.

En el periodo dldActlco Brecht plan~ en sus obras las
t.esis que explican la explotación de que son objeto los obreros
por el sistema económico capitalista, pnsentando de manera
ejempllflcada y escolástica, la causa de la rebelión de los obreros en las fábricas, luchando por una nueva estructura eéonómlca en donde la propiedad privada deberi. ~ pasando a manos del proletariado y del F.stado, y como consecuencia, la eliminación de la eetratificación social en clases. En "1A
Madre", obra de teatro adaptada de la novela del eecrltor rusO
Máximo Gorki, Brecht plantea el proceso de conclentlmclón
en el personaje principal; la madre del joven revolucionario, al
enfrentarse a la realidad brutal a la que son sometidos por el
capitalista duefio de la fibrica, y el Estado, su aliado en el poder a través de la fuerza policíaca.
La Madre, Pelagueia Vlasova que en una parte de la obra,
"recibe su primera leoción de economía", "se oonvierte al comunismo" gracias al inmejorable método dldActloo que los jóvenes revolucionarlos emplean con ella, lnclUBO, el que Brecht

MUTI[R
COURA6I
UNO IHRE

�93
nos muestra a través de su obra y en el que se enseña lamanera en que deben aprender a leer los obreros analfabetos revolucionarios.

"Santa JWJ,M de 'lo8 Mata~ros", otra obra del período
didáctico, plantea el mismo problema económico, sólo que ahora utilizando como marco la gran depresión capitalista de los
años treinta. Aqui Brecht utiliza las estadísticas. Juana, creyente en los preceptos de los miembros de los sonibreros negros de paja, quiere redimir de su desgracia a los desocupados, partiendo de su ideología cristiana; pero la verdad es que
la realidad económica está ahí, con cientos de miles de desocupados, desamparados y hambrientos a causa del capitalismo.
Brecht comprende a fondo la dialéctica de la his1nria; su
capacidad crítica Je impide estancarse en actitudes esquemáticas y abstractas, reflexionando constantemente en su teoría
y praxis artística, y clarificando su compromiso de llevar mediante el teatro, la verdad de los fenómenos que se dan en la
realidad, a un esp€Ctador que habrá de convertirse a su veI.
en crítico y transformador del orden social opresor y alienante.
Brecht, desde el instante en que toma conciencia de la
realidad vista en sus contradicciones, asume, como artista vet·dadero, la responsabilidad de encontrar nuevas formas de ~xpresión teatral que le pennitan expresar su contenido. De esa
manera, Brecht comienza haciendo revisión del teatro, estudiando los mejores momentos de su historia, retomando las
formas y técnicas que le permitan llevar al público lo que él
considera una nueva concepción del teatro; el teatro de la era
científica, el teatro donde el pensamiento, la conciencia, habrán
de tomar el papel deterrninant€ en la clarificación de las contradicciones que se dan en la realidad, aportando al hombre
los conocimientos necesarios para su transformación.
1

La teoría del distanciamiento (Verfremdungseffekt) es el
hallazgo más importante en la nueva dramaturgia inaugurada
por Brecht. Aquí, se plantea por vez primera la supresión de
la teoría aristotélica que apela ·a la "emoción", a la "catarsis"
a través del "terror y temblor", en donde el individuo, espectador teatral, se "sensibiliza" mas no se "ooncientiza" de los
sucesos teatrales vistos a través de la fábula y del actor. El

�95
94

es elemento teatral para la comprensión de la realidad humana
vista desde una perspectiva científica y crltica; sólo el hombre
en relación con los demás hombres que viven una vida real.
concreta, en una socledad con una determinada ideologia, que
creen en el amor, en la mujer, en la moral, de una IIl8lle!l'8. que
les ha sido condicionada por la cultura, puede ser elementO
de 11eatrallzaclón.

En el efecto de distanciación teatral, inta'vienen elementos fundamentales; la actuación ya no es a la manera stanislavsJciana, en donde el actor se pierde, se "ideuifica" con el
penooaje; con e1 método Stanislavskl, tm mismo actor puede
ser, en J."el)ft9entaciones teatrales diferent.es los personajes de
HaroW, Tartufo o Ubu Rey.

teatro aristot.élico es unidimensional, conduce la trama en forma progresiva, sumergiendo al espectador en la gama de emociones "dramáticas", llevándolo "inconscientemente" a tomar
partido de lo que sucede en el escenario de manera intuitiva,
irracional.
Brecht, con la teoria de su teatro dialéctico y con la t.écnica del efecto distanciador, destruye la empatia aristotélica
y da las bases para el desarrollo de la capacidad critica, objetivadora en el espectador. En el teatro dialéctico las escenas
no se suceden la una a la otra llegando a un clímax dramático,
sino QUe tienen autonomía propia y dan al espectador una visión de las cosas que suceden en la realidad, dejando su capacidad de comprensión abierta a la dilucidación y a la critica.
El individuo en el teatro de Brecht no tiene un valor aislado, no es un hombre en abstracto sino que se Je ve en situación concreta frente ~ otros hombres; el hombre aislado no

Brecht emplea su técnica del extrañamientn buscando que
el actor siempre sea consciente del personaje represent.ado, lo
repregentará a dist.anda, pero para lograr tal técnica, el actor
ya no será el "inspirado", el "intuitivo" que capta la "psicología" del personaje, sino que habrá de conooer la realidad
profundamente desde una perspectiva dialéctica, cambiante y
no tot.alimdora y estática. El actor tiEne que ser un cooooedor
de la realidad social y hwnana a través de la t.eorfa que explica esa realidad de manera real, es decir, debe conocer la
historia, la economia., la filosofía, la sociologfa Y, por supuesto,
la historia de las fonnas artisticas para entmder la manera
en que el hombre ha actuado en los distintos momentos dei su
devenir y cuál ha sido la respuesta ideológica, cientfflca y artistica que ha dado a ese munento.

Por otra parte, el extrañamientn de los objetos y de la
realidad puestas en el escenario, producen un efecto sorprendente y de asombro ante lo habitual y lo cotidiano, permitiendo un enjuiciamk.1lto critico; el espectador no se deja llevar
por la hipnosis y la magia del lenguaje comunicaoor del drama de las "situaciones humanas" que apelan al irracionalismo, saturando al espectador de droga emotiva produciéndole
una tensión inmediata, que después de la representación se
disipa, sin dejar el menor rasgo de cuestionamiento intelectual
de b que sucedió en el escenario, y si aquello que fue una pieza
"de teatro" tiene algo que ver con su realidad cotidiana.

�97

96
Brecht crea los elementos teatrales que por su cualidad
estética, fonnal y de contenido, son móvilies artísticos para la
llberaclón, ya que su teatro cumple una función critica y comprometida ante los fenómenos sociales que se dan en la realidad. Su teatro es un teatro abierto a la interpretación dialécttca de la núsma realidad, busca encontrar las contradicciones que Se dan entre el individuo y la colectividad social,
eludiendo las formas esquematizantes e idealizadas, producto
de una visión bW'gUe68 de1 mundo, donde ee mitifica al individuo y se resaltan sus motivacio11.€1S "interiores" y "psicológicas", como lo hace Thsen. Brecht elude también las formas
dogmáticas y panf]etarlas que bajo el imperativo de un teatro
político o teatro de "vanguardia revolucionaria" para las masas, no hacen más que dogmatizar y crear un teatro de baja
calidad artística como sin duda lo ha sido en su período de Ja
consigna comunista y del didactismo.
Es indudable que su plena realización como escritor y
director teatral, en donde encuentra una verdadera calidad

estética, se encuentra en las obras escritas en su madurez:
"Galileo Galilei", "El alma buena de &amp; Chuo:n", "Madre coraje" y "El círculo de Tiza Caucasian,o''_; estas obras representan la concreti1.ación del teatro dialéctico y de su teoria
del distanciamiento, en donde las contradicciones que el individuo en situación histórica asume, pasando por alto la simplificación, por un lado, del individuo con valores abstractos
y estáticos y, por otro lado, la moral de una acción condicionada por los lineamientos políticos de un partido, haciendo
abstracción de las situaciones ooncretas con que se enfrenta
el hombre como individuo, concibiéndolo solamente como masa social.
El teatro brechtiano, riepresenta en arte el esfu€'rzo más
!~ciclo
p ~ creativo mismo lo dem~ra- por "t.eonzar y practicar' de manera consciente el teatro, escribiendo literatura dramática y creando para la representación de
sus propias obras la compañía teatral Berliner Ensemble.

-;:ru

El teatro nace en la mente del dramaturgo ahí se gesta
el lenguaje, las ideas, los personajes, la esoe~ía y la fá.
bula, como llamarla Aristóteles al tema y' que Brecht retoma
El teatro vive, se realiza en cada representación dada en

ei

espacio escénico cada vez que un público acude a la sala para
encontrar algún elemento de la realidad presentado de manera artistlca y divertida.

El teatro dialéctico apunta hacia la liberación. El movimiento histórico debe ser analizado y criticado partiendo de
las bases cientlficas que expliquen la situación del hombre en
la historia, y de los yugos que Je atan en su realidad, impidiéndole la libre creación en la traRifonnación de la naturaleza y
de la estructura. social para la satisfacción de sus necesidades
biológicas e intelectuales.
Brecht ha dejado los cimientos de tma nueva estética del
teatro, ha clarificado la nebulosa interpretación ·y práctica
teatral, que a través del drama aristotélico se tema de la realidad humana y del movimiento social. Breoht ha puesto entre
paréntesis mediante la crítica, la cualidad que oonstltuye al
hon:ibre en su vida "espiritual", al exigir la conciencia y la
c?tica del dramaturgo como creador, y la reflexión y la crítica del espectador como oonsumidor diE!l1 t.eatro y transformador de la realidad concientimda a través de los elementos
estéticos proporcionados por el mismo ooatro.
Se hace necesario poner entre paréntesis los postulados
teóricos del mismo Bertolt Brecht, porque hoy más que nunca
se exige la clarificación y la Clitica de las rendencias del teatro contemporáneo, cuestionando toda. aceptación dogmática,
que oo hace más que distocsionar -incluso al mismo Brechtla literatura dramática y las técnicas de escenificación con fines politicos de visión corta, de estrecha compnnslón dialéctica, consolidando la ideología opresora -sea de 17.qulerda o
de derecha- y coartando el proceso hacia un teatro para la
liberación.

�99

98
La reacción estética que plantea la intuición y la emoción
irracional como los únicos lineamientos lfüeralizantes del hombre en su oontexto social o del hombre -ese abstracto desconocido que pregonan los epígonos de la propiedad privada y los
desahuciados de tendencias místico-religiosas disfrazados de

profetas-, ha distorsionado el teatro dé Brecht emp1eando
conceptos apriorísticos, sin tomarse el trabajo de constatar
sus escritos con la misma realidad, pensando ingenuamente
que la realidad histórica, concreta, es una abstracción ~
por lo demás absurda e irracional- y el individuo abstracto,
fuera de la historia, wia concreción.

Para estos estetas o artistas, la :realidad la plantea el SU•
rrealista-místioo. Antonin Artaud en su teatro de la crueldad o teatro rotal -eomo todo místico, apela a la totalidad,
al absoluto, a la inmovilidad mágica, a la irracionalidad- y
no Brecht, que presenta en su teatro dialéctico, la :movilidad,
la contradicción siempre relativa a la circunstancia históricosooial. Dejemos quie Breclht, haga la crítica a esta estética
teatral: " ... yo les aconsejo sin embargo ser .p articularmente
desconfiados frente a los que de alguna manera querrían desterrar la razón del seno del trabajo artístico. Por lo común la
denuncian corno cosa "fría", "inhwnana", "enem.iga de la vida"
y como irreooooiliable opositora del sentimiento que es del solo
dominio del artista. Todo lo extraen de la "intuición" y defienden con arrogancia sus "impresiones" y "visiones" en
contra de todas las objeciones de la razón, la cual adquiere en
boca de ellos algo de trivial y adocenado".
"Pero la oposición entre razón y sentimiento sólo existe
en sus irracionales carezas y sólo como consecuencia de su
vida sentimental sumamente dudosa. Mezclan los bellos y poderosos sentimientos que reflejan los literatos de las grandes
épocas, con los suyos propios, sentimientos imitadoo emporcados, espasmódicos, que ciertamente están obligados a espantarse ante la luz de la razón. Y razón denominan ellos a algo
que no es verdadera razón, ya que lo oponen a los grandes
sentimientos. Ambos razón y sentimiento, cuando la era del
capitalismo se precipitaba a su fin, degeneraron y cayeron en
una perniciosa e improductiva contradicción. La nueva clase
ascendente, por el contrario, y aquellos que luchan juntamente
con ella, se entienden con la razón y el sentimiento en su gran.

de y fecunda oposición. A nosotros nos impulsan los sentimientos hacia la más extrema tensión de la razón, y la razón purifica nuestros sentimientos". (Bertolt Brecht, La politica en
el teatro. F.d. Alfa Argentina).
·
Brecht cree en el lenguaje, en la oomunicación de la realidad a través de la desmitificación del lenguaje mismo, lleván•
dolo a la toma de conciencia, a la critica, al movimiento, a la
ciencia.
Artaud cree en el silencio, en el grito, en la incomunicación del lenguaje, cree en el inconsciente, en la aceptación pasiva, en lo perdido, en el pasado y en la magia.
Lo cierto es que tanto Brecht como Artaud, plantean

cuestiones teatrales de importancia vital para la configuración
de una nueva estética teatral que parta de la realidad concientizada en su contexto social e histórico y de esa irrealidad real,
subjetiva, proyectada en una visión que el hombre se hace -de
las cosas, moviénoolo a actuar emocionalmente nutriéndose de
la ideología imperante en la época, de la parte sensible que a
menudo entra en franca contradicción con la conciencia social.
La puesta entre parén~is al planteamiento de Brecht en

su teatro dialéctico seria ésta: si Brecht, dramaturgo y marxista fue consecuente con su práctica, es decir, que no existió
dicotomia entre su conciencia y su emoción, entre ser hombre
y ser escritor, creemos que en el hombre con la conciencia
marxista dialéctica, liberalizante, y la emoción reaccionaria
y esclavizante si la hay; dicho de otra ~ra; en qué momento la conciencia de la historia "se vuelve, -contra sí misma" "y
se olvida", y aparece la emoción que hace esa "conciencia"
reaccionaria, al ser impulsada por una emoción que la conciencia marxista no puoo liberar de la emoción reaccionaria,
esclavizante, de la ideología burguesa.
La "conciencia" antididáctica totalizante y absoluta, determina directamente su emoción, o mejor, ahí no hay conciencia de la realidad y si hay emoción defonnante de la realidad, como diría Engels "mala conciencia" o ideología de la
clase en el poder; y esa clase utili7.a de manera defonnante y
tenebrosa a los "pensadores" que aportan alguna "idea" a su

�100

PALABRAS EN EL
ESPACIO HUMANO
I
las pallbra8 muerden el meMaje hipnótioo
88 rebelan

vuelan 80bre la noche

cw

la abstracci6n.

8"mbolo hecho pe,dtJ.zo3 poco a rpoco
acrec'9nta la ooz de bt objetos .
tm 09lflJgo8a ool1Mndoae a la fiada
a 1a ~ 8ffl rora
a Jos rootros d8 Jos hi;os
afén bestial de orden y de poder. F.l fll'dlrno utiliza )a ·~
ftllca 1rradonal de Nlett.M,ile y degenera a Hegel tomúloole
prestadas citas dif"iciles y obscuras como lo hacen los proverlut.M de cuaJquler ft!ligión o tendencia, pretendiendo explicar
cm cuatro o dnco fnua, el complejo conoc1mlento de Ju
contradicciones que se dan en la realidad. Los Ideólogos son
capaoes de mostrar como modelo de lo que debe ser el artista
al poeta Ezra Pound, por el solo hecho de aer simpatizante
del rfgimen fascista. F.ato de la ideología y de las trues hechas d1fundldas como "slogans" es válido también para los
reglmenes totalltari01 deJ soclallamo.
·

No olJ8tante "Ja puesta entre paréntesis". Bertolt Bndlt
ha dejado su t.eorta y su llwatura •traJ. con la que
podem01 iniciar una nueva búsqueda que explique eatétlcamente y deede el atro 1Dl camino sólido hacta la liberación.
JlOI

del hijo

del ff/8{/0
'!I de la piedra
objetc8 innombrados pm- la ooz emblanqu«ida

�102
II
la paJnbm se esounde del espejo

navega mar adentro
halila y nombra nada
UJ8 o10JJ han mojado W8
y el tiempo quieto ronda «i ga1a:ria

espacws

m
palauro abridora de brechas entre ceros infinitos
-¡n]nbra'lll1l'n1m:rdor
del fuego
del viento

de la pie,d:ra
y de la bestia
sonido y objeto acuchillando la cabeza

�104

105
V
múltiples 1wmbre8 alumbran el e,8p(1Cio
y 'la línea vtaji del cero 1,&amp;t,a la N

y aprenden a dmnar 'la piedm
y
cada mirada los vorobl08 rondan

a

el rere1no

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IV

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la tela del orden animal se ha roto
y a1wra no hay secreto
ha salido 1a voz apenns simulada

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y hn.y un ritmo rondando por el viento
el hombre tiene imagen de su 1'08tro
y es wa hombre
la tierra no es instinto ni mi8terio
cordón umbilical eternamente asido
a la madre relatioo por el cambio de piel
a cxrda tiempo

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�106

Adolfo H. Torres Peña
VI
la pa1,abra vuela cxmtellmt,e
quema la noche t.otal y agazapada
hooe figura y taladra
el canto del pájaro hechicero

�109.

LA IDEOLOGIA
BURGUESA EN
LA NOVELA
"CESANTE"
DE L. DE A.

El argumento de cualquier narración deberá ser sólo un
pretexto del autor para delinear. origien y consecuencia, de
factores psíquicos o sociales a través de la trama. Podrá un
escritor dest.acar uno u otro factor. mas el social condiciona
al psíquico. El tena de las obras ha sido enfocado. por sietnpre, al sentimentalismo. hacia la descripción de angustias o
felicidades del hombre en sociedad. El deseo, el sentlmiEoto
a las cosas o a Jas personas ha variado poco a lo largo de la
historia. aun cuando las con!liciones ambientales y sociales
han evolucionado, el hombre continúa hablando de amor y
propiedad privada.

El Sr. de Anda se propuso delinear el "Problema, drama
y consecuencias individuales y sociales del desempleo" en su
novela "Cesanre''; intentar elaborar la trama señaJaooo ias causas de este problema social, significa tomar ya conciencia de
los factores que lo producen y, por ende. encaminarlo a una
solución. MáS esta última idea que provocó en mí el Sr. de An•
da, se viene abajo cuando en la contraportada leo: ¿"Qué huellas deja el desempleo en el alma y la mente de quien lo sufre?".

�110
Es obvio que esta pregunta sólo puede ser f onnulada por un
individuo que juzga importantes el alma y la mente, ya que
proyectó describir: cómo son afectadas éstas por el desempleo. Observemos las definiciones que la Real Academia Española da de estos conceptos: "Alma: (De lat. anima) f. Substancia E!6p1ritual e inmortal, capaz de entender, querer y sentir, que informa al cuerpo humano y con él constituye la esencia del hombre", "Mente: (De lat. mens, mentís) f. Potencia
intelectual del alma", entonces: la mente es la potencia de la
substancia espiritual llamada alma ... y ¿el desemploo? Los
cristianos juzgan al trabajo como un castigo divino, por ende,
el desempleo será para ellos la gloria. Pero en realidad todas
estas boberías metafísicas las dejamos a un lado a la luz del
conocimiento científico; es de todos conocido que el desempleo
es producto de las relaciones de producción existentes, sostenidas por una ideología propalada en la educación y todo medio de comunicación.

SINOPSIS

El Sr. YtulTiaga, burócrata puntual y honrado, es cesado
"injustamente" (diría el Sr. de Anda) a los 27 años, 7 meses
y 7 días de haber trabajado en una oficina gubernamental.
Enfrenta la realidad (sic) y se cuestiona: " ... he pasado del
campo de los que respiran, de los empleados, de quienes tienen
algo seguro, a la pesadilla de los cesantes, con muchas, muchas necesidadé;, sin ahorros, ni perspectivas. Pero, son veintisiete años • • . por qué yo, y no Loperti, que siempre falta
( ..• ) No me importan descuenoos injustos, colaboraciones
forzadas; todo lo olvido y estaría dispuesto a sufrir más con
tal de estar de nuevo en esa nómina . . . maldita nómina"; la
situación del Sr. Yturriaga se ve agravada con otro factor:
oo recibirá ninguna compensación. Era lógico que pidiera se
implantara la justicia legal, pero toma otra decisión: pedir
justicia al Sr. Ministro. Decide escribirle y contarle que el
director que ha ordenado su cese es un injusto y que altera
las estadic;ticas, ocultando así la realidad nacional, sólo que . . .
occu~rda que el director fue colocado por el Sr. Ministro y el
lenguaje de su carta se torna servil. Y así, buscando la justicia,
el Sr. Yturriaga es aITojado a patadas del despacho del Sr Ministro y exclama: "No debo perder mi escala de valores hoy".
A continuación, empieza a criticar el servilismo que impera

111
en las oficinas gubernamentales, viene a su memoria Cárdel1es, el ejecutor de las "nefastas'' órdenes del dl.recú&gt;r;
Cá.rde!las que no es "ni eficiente ni puntual ni probo", "jamás lo fue y alli está devengando un sueldo que le roba, sf,
le roba., le qui.ta de la boca • • • a mis hijos y a los hijos de
otros que quieren y no pueden trabajar, que se confonnan
con la mitad, Cárdenas no tuvo empacho y hoy, por su cu)pa,
son incontabJes los que están como yo, sin trabajo; son muchoa los analistas que parten de falsas premisas, de esta.disticas falseadas, para sacar por desgracia, espurias y nocivas
conclusiones, e&lt;m10 Cárdenas, traidor a la Patria. si lo tuvkn
aqul, frente a mi, lo golpee.ria sin misericordia".
Las necesidades económicas del hogar, le obligan a buscar empleo y, 1Hl buen dia, mientras deambula por la calle,
"la monotonía" de sus "sesiones de remembran7.a y deseos de
venganza" se rompen: Primero, al toparse con unos saltimbanquis piensa: "Angustia ganarse asila vida, pero más no tener
dónde ganársela y, sobre todo, carecer de la humildad y el
valor para tomar el pico abrir una zanja, comer fuego y aeo&amp;tarse en lecho de vidrio y clavos"; continuando su camino, se
topa con wi ex-alumno canceroso que pronto morirá, pero que,
afortunadamente, ya tiene list.a su contabilidad (sic); el muchacho hace recordar al Sr. Yturriaga "la ambición desmedida" que skmpre mostró en clases y qúe ahora, ei que disfrutará la herencia será el padre; el último suceso que rompe
la monotonia en el Sr. Ytuniaga, es el atropellamiento de una
pequefia; estos tres incidentes 1e llevan a concluir: "Si todo
vuelve como antes, si t.engo trabajo y emoo.unento seguro, no
volveré jamás a despreciar lo que pasa a mi alrededor, y sentiré como en carne propia lo que otros sufren ••• Sí ... lo haré,
lo juro por Dios".
·

Días después. flaquea su razón y se dice: "Valgo más
muerto que viw. El seguro aún está vigente ( • .. ') valgo más
muerto que vivo. No soy cobarde, me reafirmo, y al mismo
tiempo oomienzo a preguntanne si la cobardía se encuentra
realmente en hacerlo o no hacerlo?", desiste en su propósito,
mas tres capítulos adelante, el Sr. Yturriaga se sorprende al
encontrarse con "los pies pegados a un abismo". Reconoce en
él Wl quiebre psicótico y continúa g&lt;YAlldo del abismo, mientras los "recuerdos envueltos en romántica sepia" vienen a su

�113

112

arrepentido de haber recurrido al alcohol, llega a suponer una
solución (metafísica) para el desempleo. Escucha wi discurso
político en la radio, "recuerdos terribles, vooes de desesperación, asociaciones ingratas" vienen a su memoria y se pregunta: "¿dónde están los hombres valientes? ¿dónde los hombres realistas?, ¿dónde los qUe acaben con la falsedad de la
demagogia?". El discurso continúa en la radio y el Sr. Yturriaga dice:

Basta, no soporto más --Pre&amp;iono mis ll18Jl08 contra .los
oídos-, taladras mi cerebro . . . fatuo, malvado .••

i ¡¡ OLICK ! / /
Y con EStas últimas palabras, el Sr. de Anda finaliza su
novela (ale).

OOMJ#NTARIOS
A través de la trama, el Sr. de Anda nos informa la causa real del despido del Sr. Yturriaga: se ha ordenado una disminución en Wl 20% del personal burocrático, y ya que el
Sr. Yturrlaga se opuso a las órdenes "corruptas y nefastas"
del director, era lógiro que a él lo despidieran, aWlque fue!'a
puntual, honrado y prooo. El Sr. de Anda nas muestra a un
hombre que basó toda su exisrencia en las relaciones económicas y nunca las comprendió.
imaginación: " ... si no fuera por ellos -dice el Sr. Yturriaga- me volverla loco . . . o por las esquelas que afirman la
fugacidad de la vida"; y sumergido en añoranzas infiere: "mucho le debo a la vida. He sido yo el que ha desviado y furjado
su destino: mentira que seamos piezas de ajedrez; no puedo
culpar a nadie, aun cuando ello quita un ápice de reclamo por
no haber actuado cuando debía hacerlo y haberlo hecho cuando debía abstenerme. Por ello busco un santuario en el pasado,
en las esquelas, en los árboles deshojados que impregnan estéticamente mi corazón ( ... ) lleno de esperanzas del mañana".
Y entre esperanzas, la situación económica se agrava, así
que el hombre de 57 años, sin solución, desesperado y sucio,

Poco a poco, el autor va cortando todas las posibilidades
de solución en el Sr. Ytuniaga. (La pregunta al Sr. de Anda
es ¿por qué si anteriormente había desempeñado el cargo de
maestro el Sr. Yturriaga, no d€SalTOlló esta idea en la trama?)
La situación eoonómica en su hogar es desesperante, la esposa
decide trabajar y la "virilidad" del Sr. Yturriaga le hace exclamar: "¡que caiga del cielo un trabajo antes de que esto suceda". Constantemente, el Sr. de Anda coloca frases de este
tipo en el personaje central; por ejemplo, cuando el Sr. Yturriaga desiste del suicidio dice: "Pero, sabio milagro de Dios,
que compensa sueños frustrados con otras metas, con otros
ideales, con inesperadas satisfacciones, algunas veces mayores
que los perseguidos". Aquí podria pensarse que un razona'..

�-114
miento así, cabe en un cristiano; que esta es la intención del
autor: reflejar la mentalidad cristiana. Sólo que, si la postura
del autor es crítica, destruirá en un momento dado de la trama las creencias del Sr. Yturriaga, para colocarlo frente a la
sociedad., de consumo en la cual habita, entregando, de este
modo, la realidad social en la cual vivimos. Pero jamás hace
esto el Sr. de Anda, al contrario, fomenta las ideas metafísicas en el lector, o al menos es el objetivo inicial que percibo.
Casi al finalizar el libro, el personaje sale de primera persona
y omnisciente-mente se dirige al lector y lo involucra en la trama: "Si yo fuera tu ---escribe el Sr. de Anda- querido amigo
( o desconocido enemigo), no haría lo que probablemente haces
todos los días: atacar a otros con la intriga, la calumnia, la
mentira, para que pierdan su empleo; si yo fuera tu, lucharia
para conservar lo que tienes, para que el mundo florezca, para
que haya en qué trabajar'; regún el Sr. de Anda, la falta de
empleos no se debe a la mala planeación de los recursos, ni al
aumento en la población, ni al acaparamiento &lt;re la plusvalía:
oo, nada de eso ... el desempleo (según el Sr. de Anda) se debe
a la "mala fe" del individuo. Si el Sr. de Anda supone que la
solución está en acabar con las intrigas, calumnias y mentiras, debería quemar su libro.
Para el cristiano, la ciencia es útil en la medida que satisfaoe sus cotidianas necesidades; más cuando la ciencia entrega Ei conocimiento, los fundamentos naturales y sociales
que demuestran la falsedad de las religiones, el aci€ntífic3,
tranquilamente, decide alimentar los sueños que su deseo origina, olvidándose de la ciencia. El comportamiento cristiano
Está regido por el sentimentalismo; cuando dice tomar conciencia de la realidad social, cuando otorga una solución a los
problemas reales que afronta el individuo y la sociedad, la
entrega preñada de concE•~tos mEtafísicos. Marcuse señala que
la repetición frecuente de un concepto, llega a tomarse como
verdad, aun cuando la falsedad de dicho concepto sea demostrado por la ciencia. Por otro lado, la investigación didáctica,
ha llegado a la conclusión de que es conveniente remarcar, en
loo libros de texto, la id€a central, con el fin de que el alumno
preste mayor atención a esas palabras remarcadas ya sea en
nzgritas, cursivas, etc ... Observemos algunos trozos de la no\"ela (sic) del Sr. de Anda: "Todas las mañanas veo este rostro
y tengo la sensación de envejecer, pero nunca me había im-

115
portado como hoy, al reparar en la hiriente relación entre
t'&lt;iad y posibilidad de encontrar ,emple:&gt;''. De acuerdo, esta situación se da en nuestra sociedad, pero ¿por qué remarcar
encontrar er.ipleo? Asi encontramos diversas frases que tuvieran razón de ser, si el Sr. de Anda buscara obtener un ritmo
e3pecial, una innovación literaria . . . esta posibilidad es falsa,
y lo demostraremos transcribiendo un trozo de su narrativa:
"Escucha amigo, esto qU€.' hoy tienes y qu€ consideras te sobra, tu trabajo ~·xtraiy1endo ladrilles de un horno ardiente o
atendiendo ,el mostracbr de un hotel de tercera, es gloria que
envidio, que tú no debes perder. Ahorra, que no todos los años
seran de vacas gordas . . . Y ¡ cuidado !, desconfía de quienes
com~ a mi llevan a creer que todo será eterno, que siempre
~abra ,pan y ~arne sobre tu mesa, que tendrás dinero y ropa
sm r e~~dar . En rz-sumen: narrativa confusa que destruye
la posibilidad de encontrar innovación literaria en donde no
hay r.edacción clara.

.

Buscar r€.flejar la mentalidad de un hombre que basa su
j~icio en Dio~, es ·i::er:nisible¡; paro fumentar este tipo de creencias Y, ademas, apcyandcs2 en conccimkntos didácticos es un
insulto a la ciencia, tm acto v~rgonzoso de un hombre q~ posee
la información científica y trastoca. Ocultar la información
encubrir la realidad no es de hombres doctos.
'
¿Qué se propon.e el Sr. de Anda al evitar narrar otro tipo
de f3:ctores, bastante cotidianos, igualmente causados por las
relacion-ES cbrero-patronale-s?. Menciona una huelga y lo hace
,::,n los siguienta; términos: "Y son sólo dos secretarias las que
han causado el lío", más adelante le llama: "problema laboral"; ¿por qué no utiliza la palabra huelga? Por otro lado, ¿qué
acaso entre las largas filas de desempk~ados no pJClría encontrarse Sr. Yturriag~ a un obrero que hubiese sido despedido
por agitador o comumsta?; con estos dos personajes el Sr. de
Anda hubiera confrcntado las doo ideas que mantienen lucha
~•: rpetua en esta s·.:x:idad. "No deseo que alguien -el Sr. Yturriaga E-e dirige al lt::ctor- por pérfido que sea, 11€Cesite empleo y ~o consiga ( ... ~ Adiverto, eso sí, a aquellos que saben
lo que tienen, qUe lo cwden con prudencia; empleo, demostrar
~u~ somos c~paces; dar a los hijos alimentos, esperanza y fehcidad" ¿Que acaso con esta última cita no fomenta el servilismo el Sr. de Anda?.

:1

�116
¡Ah!, hay otro punto inten!sante: el Sr. de Anda t.ambién
incursiona en la filosofía, veamos como llega a ella. Cierta noche que el joven Ytuniaga Jeia tranquilamente, los vecinos
celebran una ruidosa fiesta. Decide hablar a la policía y mandar a los vecinos a la, cároel. Al otro dia, él cae en la misma
ce1da y Se pregunta: "¿Por qué esta coincidencia? La respuesta material la encontré después, la filosófica la sentí en ese
momento ( ... ) Dios castigó mi soberbia ( ... ) me bastaron
décimas de segundo l)8:l'8. interpretar en tx&gt;da su fehaciente intensidad la razón, Bémesele castigo, sanción divina, efecto metafisico, el 'la vas. a pagar' cumplido ( •.. ) Y no puedo con
toda la fuerza de la int.ell~, con todas las·armas de la lógica, encontrar explicación a la luz simple de la materia y la
ciencia material ... ". Para el Sr. de Anda, la razón filosófica
se siente; no sé de dónde habrá sacado esa idea, a no ser de la
teología.

En conclusión, este libro se reimprimió tres meses después
a su primera publicación, y según informes de una librería
k&gt;cal, el libro se vende "bien": cien por mes; esto indica que
el terna interesa.
La publicación de semejantes ideas es nociva y es inaudita
la apatía que se muestra por combatir este tipo de publicaciones. Lamentablemente, el cambio social no se dará sin la colaboración de obrem., campesinos y estudiantes Y, millares de
ellos esperan la justicia de Dios en un Reioo que jamás llegará
a ser. El mundo está invadido de propaganda religiosa, es necesario contraatacar este tipo de ideas, crear grandes centros
de información científica. Hacerle ver al hombre que busca
solamente satisfacer sus deseos olvidándose del resto de la
población; darle a conocer que ni él, ni sus descendientes lograrán satisfacer sus neoesidades en esta sociedad; y que, con .
el advenimiento de otro tipo de gobierno, no se solucionará
ningún problema social, mientras el hombre sea individualista.

��ARMAS Y LETRAS, Revista Trimestral
ele la Universidad Autónoma de Nuevo
León, s-e imprimió en el Departamento de
Difusión, Sección Editorial; se empastó en
la Imprenta Universitaria de la U.A.N.L.
Tiraje 1,500 Ejemplares.-

�Los trr:bajos literarios que forman este número especi.al de Armas y Letras, son hasta ahora, producto de
un proceso de formación literaria dada en el contexto
del grupo que integra el taller de literatura "Caligrama".
Este número, es producto de concepciones estéticas y
experimentos formales contradictorios entre sí; cada a_utor
plasma su particular manera de entender el acto de la
producción literari.a y su consecuente visión de lá realidad.
No existe un lineamiento estético y literarió común. El
grupo del taller "Caligrama" está integrado én la
heterogeneidad; no obstante, se revela desde ahora una
preocupación por buscar nuevas formas expresivas,
atendiendo a' la experimentación con m&lt;;1teri.ales literarios, y a la clarificación consciente de una base estética
materialista, que permita trazar los lineamientos literarios y críticos que, en algún momento del proceso experimental y cognoscitivo de las formas literari.as, habrán
de cristalizar en poesía, novela, cuento, teatro y ensayo.

DEPARTAMENTO DE DIFUSION

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
JULIO - DICIEMBRE DE 1975

�ARl'&lt;lAS Y LETRAS/Julio - Dicíenibre/7.5

��1 :

1: f.l L I O T E C A C E N T R A L
U. A. N. L.

Rector
DR. LUIS E. TODD

Secretario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión
Director
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Jefe de la Sección Editorial
HECfOR GONZALEZ Y GONZALEZ

Nftmn'O corres¡xmdient~ de Julio a Diciembre de 1915

Toda ourrespondt&gt;nc-la dPbf- dlrl~r!le a "ARMAS Y LETRAS"jDepto. de

Difu'llón/Unlvt&gt;r'!ldad Aut-0nu111a de Nuevo lA'ón/Torre de la Beetoria,
Noveno PhlO/Mont.f'rrtoy, Nu.·vo León, Mfxlco.

1

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
- - - - - - - - - - - - --

--

-

-

JULIO-DICIEMBRE DE 1975
- - - - -- - - - - - - - - - - - - - - - - SUMARIO

Pr e s e nta c ión ....
L a rnujPr .1/ su influencia

7
f'7l

la Historia, Juanita I.

Garza Cavazos

11

Resolución d'3 las N aci cn°s Unidas para el Año Intenwcioool de la Mujer . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

25

lia Emancipación de la mujer f avcr~oe al progres:; y
la paz . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

31

Secrttario General de las
Nacione.s Unidas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

35

Po es i a . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

49

Autógrafos de kI Bibliotec&lt;i Nacional . . . . . . . . . . . . . .

53

Mensaje de Kurt Waldheim,

�---·
PRESENT ACION

�EL

presente número de "Armas y Letras" oonsponde
e. kls meses oo Julio-D:iclemlme de 1975 y es un vohme
dedicado a destacar que ~ es el Año Ilm'naclonal de la
Mujer.

En el análisis profundo de las cosas podemos encontrar
que mucho se logró en varios países donde las mujeres no
formaban parte activa en el desarrollo del país.

Nuestra t.esis es que la educación es el factor principal
para que la mujer se lib&amp;e de las cadenas que la sujetan
como instrumento de placer y de la explotación de una sociedad de consumo.
Es Juanita Idalia Garza, del equipo de la Sección Editorial, quien nos ha entregado una colaboración interesante
y que es el artículo central de este número sobre las mujeres y su influencia en la Historia. Es el debut de Juanita
en estos menesreres y su calificación es alta. Su artículo es
el resultado de muchas horas de investigación.
También encontraremos en est.e número 1a Resolución
de las Naciones Unidas para el Año Internacional de la Mujer y el mensaje del Presidente de la ONU, Kurt Waldheim.

7

,

�Un documentD valioso es el d1scur8o sobre la Emancipación de la llu¡jer que prommcl6 la primera y Qnica. COBmonauta femenina del mundo, Valentina Tel"eskova en la
Conferencia Mundial del Afio Intemaclooa,l de la Mujer que
hace meses se celebró en la ciudad de México.
Juan Manuel colabora. con su poema Canta y Camina,
inspirado en sus personales musas.
Reanudamos en este número, asimismo, la publicación
de los Autógrafos de la Bibliot.eca Nacional que tan buen
impacto dieron entre nuestros Iecoores.
Bienvenidos a est.e nuevo volumen de Armas y Letras.

HECI'OR GONZALEZ Y GONZALEZ

8

LA MUJER Y SU INFLUENCIA EN LA HISTORIA
Juanita l. Garza Cavazos

�/.-ANTECEDENTES HISTORICOS

EsTE

año de 1975, proclamado por las Naciones Unida!,
como el Año Internacional de la Mujer, podemos darno.s
cuenta claramente, sobre tcdo en este ti ~mpo en que predomina todo tipo de discriminación, del pobre papel que I:-\
mujer ha desempeñado y deE•cmpeña aún en el mundo. La
mujer, victima tradicional de las oostumbres que rigen, desde las épocas más remotas de la humanidad, ha tomado el
papel de una posesión del hombre, de un instrumento de
placer o como un animal doméstico, sólo necesario para la
perpetuación de la especie. Fue en Roma, la cuna de la
civilización y la cultura, donde se dieron los primeros pasos
para aceptar a la mujer como un elemento indispensable
en la 9'&gt;Ciedad. Los romanos pusieron a las matronas en un
lugar especial: su influencia era importante, lo mismo que
sus consejo.5, que determinaban la marcha de los negocios.
Pero su situación legal la ponía en las manos del hombre,
sujeta a su arbitrio inapelable. A partir de Octavio Augusto
César, Roma reconoció poco a poco la igualdad de la mujer,
quien comenzó a participar activa e independientemente
en la sociedad e incluso pudo liberarse de la tutela masculina.
Con la aparición del cristianismo, los avances fueron
grandes en materia de igualdad entre el hombre y la mujer
11

�a pesar de ciertas críticas duras de teóricos doctrinarios
Sin embargo, la Edad Mro.ia proViOCó la desaparición de todas formas de igualdad entre el hombre y la mujer, quien
pasó a ser nuevamente un objeto productor de placer, perpetuador de la especie y la causa fundamental de los pecados del hombre. La única manera de redimir su influencia
perniciosa era la maternidad.
Incluso la veneración que se le profesaba a la mujer
por parte de la caballería andante era otro peso sobre su
igualdad, pues se idealizaba a una mujer, inhumana, cuyos
valores se reducían a los del romanticismo y cuya presencia
no se toleraba en los asuntos de gobierno pues "eran cosas
de hombres". En estas condiciones pasó mucho tiempo la
mujer, e incluso.se le disfrazó bajo una capa de sobreprotección, tratándola como un ser débil, cuyas virtudes cien
por ciento cáseras le prohibían brillar en los campos de la
creación y la administración pública.
En las últimas décadas del siglo XIX comenzó a aparecer un sentimiento de justicia e igualdad en la mujer,
quien empezó a luchar por el voto e igualdad. en la sociedad
-.en México, la mujer obtuvo el derecho a voto durante la
presidencia de Adolfo Ruiz Cortines-. Sin embargo, a pesar de reconocerse en muchos países la igualdad de derechos, hay algunas nacioilJcS poco desarrolladas en las que
aún. perdura el machismo· -incluso en México-, y donde
la igualdad jurídica no tiene importancia ante la fuerza
de la costumbre. Una insigne mujer que ha pasado con glorias a la historia -Sor Juana Inés de la Cruz- definió
claramente la situación de la mujer de su tiempo en sus
famosas "Redondillas", su verso más conocido, que dioe:
"Hambres necios que acusáis/a "la mujer sin raz&lt;m/sin ver
que 8ói8 ki ocatti(m/&lt;k k&gt; mismo que juzgáis/".

naI de la Mujer significa un progreso para el mundo. Se
deben dar a la mujer todos los derechos, facultades y criterios de que goza el hombre para su adelanto moral y para
que ocupe la debida posición en su país.

La mujer de hoy ha elevado sus niveles moral, espiritual e intelectuales para el servicio a un mundo mejor y
más estable. Ha aprendido a manejar sus problemas y responsabilidades. Poco a poco y conforme a la época, la mujer se eleva hasta llegar a altos niveles, en los que puede y
debe hacerse cargo die las responsabilidades que éstos impliquen, buscando para sí y sus semejantes un mejoramiento en su vida social, económica, cultural, etc.
El hecho de que haya quienes se oponen a esta igualdad no impide que la mujer busque lograr sus metas aunque
encuentre obstáculos difíciles en su camino. En algunos paíi::,es ~erdura aún la indiferencia o la frialdad hacia los derechos de la mujer, lo que ha sido calificado como "violación de la dignidad hwnana" en la Declaración de la ONU
sobre la Eliminación de la Discriminación de las Mujeres.
En esos países la mujer queda marginada y se le educa sólo
pa1·a los deberes domésticos, no tienen oportunidad de adquirir una educación superior y pErsonalidad propia. En el
trabajo los salarios son menores por trabajo igual que los
varones.

II.-HACEN JUSTICIA A LA MUJER

Hoy qua se ha proclamado 1975 como el Año Internacional de la Mujer, podemos darnos cuenta. de los avances
que ésta ha tenido en el mundo y lo que cada cual ha hecho
para el engrandecimiento de su país. A pesar del menguado
desenvolvimiento de la mujer en épocas pasadas debido a
las tradicio~, costumbres, i&lt;leas, etc., no se puede afirmar
que su actuación er_:a nula, pues a pesar de la poca inteligencia oon que se le distinguía, siempre sabremos de mujeres
heroicas e inteligentes que han pasado a ocupar un lugar
en la historia de la humanidad.

Podemos damos cuenta de que la resolución tomada
por las Naciones Unidas de proclamar un Año Internacio-

La educación es una de las principales condiciones de
la igualdad &amp;xial de la mujer, ya que su prestigio y su nivel

12

13

�social dependen de la educación que reciba y de la Importancia social de la profe.ión que practique en bien del desarrollo de su país. Anteriormente, la mujer se dedicaba a
profes{ones tradicionalmente femeninas, pero ahora, con la
aparición de nuevas especializaciones, se percibe una proporción casi igualitaria a la de los hombres, especialmente
en las ramas de salud pública y educación.

La emancipación de la mujer está estrechamente Ligada
al progreso social y económico de las naciones, lo mismo
que al refuerro de la paz. Todos los esfuerzos positivos
tendrán que estar encaminados al mejoramiento en la vida
de la mujer, para lograr conseguir tan deseados propósitos.

111.-EL EJEMPLO DE LEONA VICARIO
El Año Int.ernacional, además de ofrecer la posibilidad
de afianzar en la conciencia de la comunidad la importancia
de la actuación de la mujer en la sociedad, significa un paso
importante para el absoluto cumplimiento de la Declaración
sobre la Eliminación de la Discriminación de la Mujer, que
fue adoptada en 1967 por la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La resolución tomada por la Asamblea General de la
O. N.U. parte de los principios y objetivos de la declaración
sobre la Eliminación de la Discriminación de la Mujer. Fanny Edelman, Secretaria General de la Federación Democrática Internacional de la Mujer, declaró que la discriminación de la mujer, "es incompatible con la dignidad humana y con el bienestar de la familia y de la sociedad, impide
su participación en la vida política, social, económica y cultural de sus países en condiciones de igualdad con el hombre . y constituye un obstáculo para el pleno desarrollo de
las posibilidades que tienen las mujeres de servir a sus
países y a la humanidad".

En este Año lntemacional de la Mujer, los mexicanos
no debemos inadvertir una figura casi leg;endaria que toma
una parte principal en la historia de México como mujer,
heroína y periodista: Leona Vicario. Existen por lo menos
seis biografías de Leona Vicario quien además de ser la
heroína insurgente, es la primera periodista mexicana, que
no sólo enviaba noticias verbales a los patriotas sino que las
redactaba e inventó claves que pusieran a salvo a ella y
a sus corresponsales. Al consumarse la independencia hizo
del periodismo una profesión, una manera de combatir con
sus ideas políticas y de propagar sus conceptos acerca de
la vida social y pública de México. Quería para las demás
mujeres lo que ella consiguió por virtud de su origen:
educación, instrucción que no podían alcanzarse sin una
buena posición. Gustaba de la lectura, aprendió idiomas,
se aficionó a la pintura, pero sobre todo a las ideas de
libertad.

Muchas madres necesitan trabajar para ayudar a la
crianza y manutención de sus hijos, por lo que se ven obligadas a buscar personas o instituciones que puedan hacerse
cargo de ellos, en tanto que ellas trabajan, por lo que es
necesario que se preste la mayor atención a este problema
y se busque la solución más satisfactoria.

En cierta ocasión Lucas Alemán acusó a Leona Vicario
de haberse afiliado a la Revolución más por amor a Andrés
Quintana Roo que por afecto a la Independencia. Ante esto,
LE:ona Vicario le envió una carta, clara mUEstra de su
estilo literario, de periodista, de alguien que sabe defender
la verdad, que dicie as.í: "En el Registro Oficial del 14
(marzo de 1831) de éste, contestando usted a los federalistas, me lleva de encuentro sin saber por qué, tachando mis
servicios a la Patria de heroísmo romancesco y dando entender muy claramente que mi decisión p;)r ella sólo fue
efecto del amor. Esta impostura la he desmentido ya otra
vez y la persona que la inventó se desdijo públicamente
de ella, y usted es regular que no lo haya ignorado; mas

14

15

Es muy importante para la mujer que se le brinde
toda clase de ayuda desde el momento de convertirse en
madre, pues el tener igualdad con el hombre no significa
olvidar la maternidad, que es una función noble.

�IV.-LAS MUJERES DE NUESTRA EPOCA

si lo hubiera olvidado, remito a usted una ejemplar de mi
vindicación que en aquel tiempo se imprimió, en donde
se hayan reunidos varios documentos que son intachables y
desmienten dicha impostura.
Mi objeto de querer desmentir la impostura de que mi
patriotismo tuvo por origen el amor, no es otro que el
muy justo deseo de que mi mémoria no pase a mis nietos
con 1a fea nota de haber sido yo una atronada que abandoné mi casa por seguir a un amante. Me parece inútil
detenerse a probar a usted lo contrario, pues, además de
mi vindicación hay suficientes pruebas, todo México supo
que mi fuga fue de una prisión, y que ésta no la originó
el amor, sino el haber apresado a un correo que mandaba
yo a los antiguos patriotas. En la correspondencia interceptada no apareció ninguna carta amatoria. Confiese usted, señor Alemán, que no sólo el amor es el móvil de las
acciones de las mujeres; que ellas son capaces de todos los
entusiasmos y que los deseos de la g1oria y de la libertad
de la patria no les son unos sentimientos extraños; antes
bien, suele obrar en ellas con más vigor, oomo que siempre
los sacrificios de las mujeres, sea el que fuere el objeto
o causa por quien lo hacen, son más desinteresados y parece que no buscan más recompensa de ellos que de la que
seaI?, aceptadas. Aceptad su sacrificio y la mujer se sentirá
recompensada. Aseguro a usted señor Alamán, que me es
sumamente sensible que un paisano como lo es usted, se
empeñe en que aparezca manchada la reputación de una
compatriota suya, que fue la única mexicana acomodada
que tomó una parte activa en la emancipación de la
patria ... "
Maria Leona Vicario fue e n realidad una mujer extraordinaria; en todos sus actos llevó adelante el lema de que
a la patria hay que sacrificarlo todo. Ha sido calificada
por Fortino !barra de Anda como modelo y espejo de mujeres y como periodista nadie entonces ni ahora defendió
con tanto valor la libertad de imprenta.

16

~ n decían San Pablo y Santo Tomás, la mujer es
un anunal enformo y un varón mutilado una definición
que ~~s mujeires pod:rilamos tomr.r por ~fensiva si aún
estuv1esemos
no s e le
. al en aquella época en que a la muiDr
J~
reconoc1a ma y a la que se atribuían1· durante el embarazo, la posesión de espíritus malignos que malograban las
coSéchas Y hacían mal de ojo a las bestias amén de otras
tantas perversidades.
'

La ~u~er de hoy ha superado en mucho estos estigmas
que envllecian a la de ayer, procurando liberarse de estos
trawnas Y trata de hacer su vida como desea. En este año,
en que se habla mucho sobre la emancipación de la mujer
n? p~emos P:'15_ar desapercibida una figura grnnde en ,;
h•s~~na de Mex100, que tomó parte importante en la liberac1on de la mujer de los yugos que imponen las costumbres, tradiciones, ideas, etc. Conocida como la Décima Musa, Sor Juana Inés de la Cruz, sin perder su condición de
mujer pudo seguir, como deseaba, el camino clcJ saber.
Escribía _de si misma: "Desde que me rayó la primera

IL_,: de la razon, fue tan vehemente y poderosa mi inclinaa las letras, que ni ajenas reprensiones (que he tenido
muchas), ni propias reflejas, que he h€Cho muy pocas han
bastado a que deje de seguir ese natural impulso". '

(•1011

. Su fama se extendió por toda la América española
siendo la admiración de los más grandes ,escritores barro~
c-~s de su tie_mpo. S~ts ve1:sos, conocidos de todos, poseen un
gran contcrndo ele ingenio, romance, pasión y sobre todo
un profundo amor hacia Jo divino.
'
'
Uno de los mejores escritos que nos legó fue la "Respuesta a Sor Filotea de la Cruz", una larga ,epístola en la
qu~ ~º!' Juana vierte todo su saber, desenvolviéndose con
obJe~1v1dad, cortesía, discreción 1 humildad. En uno de sus
pas~Jes,_ ~ace una elocuente defensa al derecho de la mujer
al_ eJe~'?1c10 de la cultura, en réplica pQr criticársele su inclmac1011 a l as letras como adversa a su condición de mujer.

17

�Ilustre mexicana fue también Rosario Castellanos,
quien hizo uso de la pluma para dar rienda suelta a s':tS
inquietudes y hacer partícipes a los demás de la problema~
tica existente en el mundo.

Desde pequeña tuvo inquietudes literarias, aunque ella
misma confiesa que no sabía cómo se llamaba a eso. En un
libro escrito por ella y publicado por la Secreta1ia de Educación Pública en 1973 con el título: "Mujer que sabe latín ... ", aludiendo al refrán: "muje'r que sabe latín ni tiene
marido ni tiene buen fin", muestra claramente la condición
de la mujer en el mundo y la inseguridad creada en torno
a ella, según el punto de vista de la escritora. Menciona el
tiempo en que los maestros de Medicina Legal de la Facultad de Derecho no aceptaban dar su clase en presencia de
mujeres, pues temían que sus castos oídos se lastimaran al
escuchar los nombres de algunas partes del cuerpo humano.
Cuando Zoraida Pineda Campuzano fue la primera y única
mujer que tomaba las clases de filosofía, era la burla de
sus condiscípulos como si cometiera un pecado imperdonable al abandonar sus deberes en la casa para buscar un empleo, ya fuera obligada por la necesidad o por deseos tle
superación.
Apunta directamente al problema que af1·011tan las solteras, de quienes aclara que no lo son por vot·ación, sino p~r
que ningún hombre las consideró dignas de "llevar su nombre ni de remendar sus calcetines". por lo que uc-eptan 1msivamente el destino que los demás les imponen. Pern, la
soltera no ¡;odrá jamás disfrutar de las posibles ventajas
que la soledad tenga; debe quedar dentro de algún núcleo
familiar, buscar alguien que le proporcione el respaldo que
le falta y al mismo tiempo, es e l inevitable personaje que
cuida aÍ enfermo o se hace cargo de los niños de sus parientes, en tanto que éstos salen a divertirse.
Nombra a Virginia Woolf, novelista inglesa de gran
penetración psicológica, quien se indigna ante el trato discriminatorio a la mujer, pero que logra por sí misma alcanzar su . independencia económica, es~iritual, intelectual Y

18

respeto a su oficio da escritora, pagando a cambio de esto
con su esterilidad física, dando pie al dicho de que "lo que
la vida da al arte se lo merma a la especie".
Pero, ante todos sus problemas, para Virginia Woolf
la verdad era eso: verdad. Porque, para ello no significaba
el premio al renunciamiento o a la pérdida de la diversión,
la amistad, etc. Con justa t'a.Zón expresa que "la verdad ha
de perseguirse con todas nuestras facultad€s. ¿Hemos de renunciar a las diversiones, a las ternuras, a las frivolidades
de la amistad porque amamos Jio verdadero?, ¿Encontraremos la verdad más pronto porque cerramos nuestros oídos
a la música y no bebemos vino, y dotimimos en vez de dialogar en las largas veladas de invierno"?. Ciertamente, para
Virginia, la verdad fue la corona de la abundancia, derramada poi· sobre todas las cosas.
Mujer 1'€Con.:&gt;cida por Ja fama y a quien Rosario Castellanos distingue en su publicación es Agatha Christie, de
quien se expresa uno d,a sus comentaTistas como la mujer
que, después de Lucrecia Bol'gia, más beneficios ha sacado
del crimen. Para sus n:&gt;velas creó a dos pintorescos PN'SOnajes: Hércules Poirot, pequeño personaje de nacionalidad
belga, que hare rdr con sus ex0entricidades y que nunca
::;e acostumbra al clima de Inglaterra, y .Mjss Maple, una
nctorahlc an('iana que, a pesar ele su avanzada e rlad, no pierd.e .s11 observadoi-a vis ta.

Tn1s estos per sonajes, Agatha Christie supo sacar d úsd.e lo más recóndito los crímenes más cxJt'f1ños o inct"t. íhles
1

que pudiéramos imaginar; clt&gt;scubrir el engañ•;), -el t'goismo
o la codkia, tras un semblante apacible y modesto, aris1 o-

('l'á1ico y orgu1loso._
Ahora, a más de ochenta años de edad, esta notable
es&lt;.:ritora no deja la pluma. En una novela recién publicada,
da muerte al héroe detectivesco Poirot y ha dispuesto en su
testamento que la obra gue contiene la muerte de Miss Mnple sea publicarta después de su fallecimiento.
19

�De gran espiritualidad es María Luisa Bomba!, escl'itora latinoamericana, quien dota a la literatura de un sentido difuso, misteriooo, fascinador. Con respecto a la conducta del hombre, María Luisa sólo percibe lo absurda que
es. "Si.empre en movimiento, siempre dispuestos a interesarse por todo. Cuando se acuestan dejan dicho que los despierten al rayar el alba. Si se acercan a la chimenea permaneoen de pie, listos para huir al otro extremo del cuarto,
listos para huir siempre hacia cosas fútiles. Y tosen, fuman,
hablan fuerte, temerosos del silencio como de un enemigo
que al menor descuido pudiere echarse sobre ellos, adherirse a ellos e invadirlos sin remedio".

Es indudable que además de estas mujeres, se agregan
muchas más a la gran lista de quienes se han distinguido
tanto en el arte como en la ciencia. Como un resumen de
todo esto, comprohamos el hecho de que la mujer tiene y
sirm¡we ha tenido oc.rebro, alma y corazón, por lo que no
&lt;'S nec'i'sario decidir si se le deba colocar ·al nivel de las
plantas o los animales. eomo anteriormente se discutía en
los c-ondlios teológicos.

Pero, para la mujer no hay otra alternativa que seguirle, ser constante. Esto explica María Luisa Bombal de
su marido: "lo sigo para llevar a cabo una infinidad de pequeños mel1€Steres; para cumplir con una intimidad de frivolidades amenas; para llorar por costumbre y sonreir por
deber. Lo sigo para vivir correctamente, para morir correctamente, algún día". Desde luego no basta vivir y morir
correctamente, pero no hay otra alternativa.
Inteligente escritora, María Luisa Mendoza con su primer novela ha logrado entrar al círculo de la narrativa contemporánea. Dueña de un estilo, hace lo que sabe como lo
desea para, además de mostrar su poderío, transmitir sus
sentimientos y, llegando al nivel de la novela, para dar a
conocer su concepción del mundo.
Hablando sobre el estilo de María Luisa Mendoza, así
se expresa Rosario Castellanos: "Tan peculiar, tan propio

de ella, que aunque apareciera sin firma se le reconocería.
Por el uso novedoso de los vocablos, por el alzamiento de
hombros ante las reglas, inexorables todas y obsoletas muchas, de la Academia; por el aura de intimidad qu,e baña

cada párrafo; porque no hay una sola frase que produzca
en el lector la idea de haber sido 1'€&lt;1actada ni para salir del
paso ni para hacer gala del dominio de la retórica, sino que
es el producto de una gran experiencia entrañablemente vivida y que ahora que llega al umbral del len~aje y lo traspasa adquiere sentido y significado".
20

B I B l.

r () (~

R A F

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A

&lt;'. lS'f'f,JI,LANUS, f.'&lt;JN. \J.'/(). Mttjl'r qlll' saht' lal in
t orial S1•p SC'I t•nt as. 1n. t•dil'iú11. I\IP, Íl\ 1 1!)7:t

. .. J•:di -

La 1·•p 1H'a lit Prm·ia d1• S11r J11, 111;1
Ini•s dt• la Cruz. 1-'.diei,,rn•s 1&gt;c•pto. dt• ,\t'dó11 Sol'ial
Universitaria, Monkn'l'Y, N. L., 1~)51.

h'l•'\'/t,'8 RUI½, ,Jf,J;{l S

l~c l' tMa M11 ndo frJKf 1t1/i11 ni 1/, puhl it·acla por la Uniú11 !ni et'nal'ionn l fü, Estudiu11lt•s. Vo l. :J!J, Núm . l. Chf'l't1slovaquia, 1975.

21

�RESOLUCION DE LAS NACIONES UNIDAS
PARA EL AÑO INTERNACIONAL DE LA MUJER

�EL

día 18 de-diciembre de 1972, la Asamblea General
de la O. N. U., tomó una resolución, la número 3010. Este
es el texto íniegro:

LA ASAMBLEA GENERAL
Teniendo en cuenta que desde la primera sesión de la
Comisión de la Condición de la Mujer, celebrada en Lake
Success, Nueva York, del 10· al 24 de febrero de 1947, han
transcurrido veinticinco años, período que permite hacer
wi balance de los resultados positivos;
Teniendo en cuenta los objetivos y principios de la
declaración sob~ la Eliminación de la Discriminación éontra la Mujer, a.dr4&gt;tada por la Asamblea General mediante
su resolución 2263 (XXIl) del 7 de noviembre de 1967;
Reeonociendo la eficacia de los trabajos de la Comisión
de la Condición de la Mujer en el curso de los 25 años t;nms.
curridos desde su fundación, asi como la importante con-tribución que las mujeres han aportado a la vida social,
politica, económica y cultural de sus respectivos países;

25

�Considerando que es necesario reforzar el reconocimiento universal del principio de igualdad de hombres y mujeres, en hecho y derecho y que los Estados que todavía no
lo han hecho deben tomar medidas jurídicas y sociales para
garantizar la aplicación de los derechos de la mujer;

Observando que su Resolución 2626 {XXV) del 24 de
octubre de 1970 sobre la Estrategia Internacional de Desarrollo para el Segundo Decenio de las Naciones Unidas
del Desarrollo comporta entre sus objetivos y metas para
el Decenio el estimular la plena integración de las mujeres
en el esfuerzo rotal de desarrollo;
Requiriendo la atención sobre los objetivos generales
y mínimos a alcanzar en el curso del Segundo Decenio_ d_e
las Naciones Unidas ¡para el Desarrollo, como fueron defm1dos por la Comisión de la Condición de la Mujer y adoptados por la A.samb1ea General mediante su resolución 2716
(XXV) del 15 de diciembre de 1970;
Considerando que a este fin la proclamación de un Año
Internacional de la Mujer conducirá. a intensificar la acción
neoesaria a la promoción de la condición de la mujer;
1)

Proclama 1975 como Año Internacional de la Mujer;

2) Decide dedicar dicho año a una acción más intensa
destinada a:

a) Promover la igualdad entre el hombre y la mujer,
b) Asegurar la

incorporación completa de ésta al es-

fuerzo total de desarrollo, singularmente subrayan-

do la responsabilidad y el papel importante de la
mujer en el desarrollo económico, social y cultural
a ,escala nacional, regional e internacional, especialmente durante el Segundo Deoe:nio de las Naciones Unidas para el Desarrollo;

c) Reconocer la importancia de la contribución creciente de la mujer al desarrollo de las relaciones

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amistosas y la cooperación entre ~ Estados y al
fortalecimiento de la paz en el mundo;
3) Invita a todos los Estados Miembros y a todas las
organizaciones interesadas a adoptar medidas encaminadas
a asegurar la plena realización de los derechos de la mujer
y su promoción sobre la base de la Declaración sobre la
Eliminación de la Discriminación contra la Mujer;

4) Invita a los gobiernos que no lo hayan hecho aún
a ratificar lo antes posible el Convenio número 100 de 1951
de la Organización Internacional del Trabajo sobre la igualdad de remuneracióIJ¡;
5) Ruega al Secretario General que tras consultar a loE
Estados Miembros, las instituciones especializadas y las organizaciones no gubernamentales interesadas, elabore en el
límite de los recursos existentes, un proyecto de programa
para el Año Internacional de la Mujer y presentarlo a la
vigésima &lt;J.Uinta Sesión de la Comisión de la Condición de
la Mujer en 1974.

�LA EMANCIPACION DE LA MUJER
FAVORECE AL PROGRESO Y LA PAZ

�E

s ~ t e que todos presremos atención

al desaITOllo del Año Internaciooal de la Mujer-1975 y que pensemos en cómo mejorar sustancialmente el papel que juega
la mujer en el seno de la sociedad en todas partes del mundo.
Se trata aquí nada menos que de ~ a de la mitad de la
población del globo y debemos pensar en ténninos positivos
en cómo mejorar la posición de la mujer en sus respectivas
sociedades y en el terreno intemacional, y, lo que es más,
en ia forma de aprovechar mejor su enorme contribución
potencial para el bien de todos.

El Año coincide con el reconocimiento crectente en el
mundo entero de la enorme importancia que tiene el conseguir la igualdad entre ,el hombre y la mujer, no solamente amo un principio fWldamental de los derechos humanos, sino tambié11 COOIO Wl prerrequisito ímispensab]e para
el desarrollo social y económico y como estimulo para la
paz mundial. La puesta en marcha del programa de actividades para ese Año recibirá la máxima prioridad y mi
completo a.poyo.

31

�La traseendenCia del Año Internacional de la Mujer
dependerá del esfuerzo que nosotros le dediquemos. Con
la ayuda de todos ustedes podríamos harer de ' él un Año
que deje su indeleble huella en la Historia, no únicamente
en la o.el progreso de la mujer, sioo en la de los pueblos
de todo el mundo.

32

MENSAJE DE KURT WALDHEIM,
SECRETARIO GENERAL
DE LAS NACIONES UNIDAS

�Estimado señor presidente,
señoras y señores:

P

ERMITANME, antes que nada, felicitar, en nombre
de Ja delegación de la Unión Soviética, a las distinguidas
pers::&gt;nas electas como presidente, vicepresidentes y conferenciante a puestos tan honorables, y desearles éxitos. De
su labor conjunta y concordada dependerá en gran medida
el resultado de nuestro trabajo común. La delegación soviética, por su parte, hará todo lo que de ella dependa para
poder cumplir con las tareas importantes planteadas ante
la presente conferencia. Estamos dispuestas a brindar toda
ntreStra colaboración.
Queremos manifestar nuestra satisfacción por el hecho
de que esta conferencia de trascendencia se realiza en la
capital de México, país amistoso. Agradecemos a su pueblo
y al gobierno la hospitalidad brindada.
Sin duda alguna, el problema de la plena emancipación
de las mujeres, el ejercido jwidico y real de su igualdad
con el hombre en la sociedad, su participación más activa
en el desarrollo económico, social y cultural de la humanidad, son importantes problemas sociales y, a la vez, una
necesidad en nuestra época. Por eso, preeisamente, la URSS
saludó con gran satisfacción la decisión que tomó la XXVII

35

�sesión de la Asamblea General de la ONU respecto a pr°':lamar el año de 1975 como Año Internacional de la ~u~r.
Consideramos esta decisión como una importante accion internacional, en la cual se reconoce ampliamente el papel Y
la responsabilidad que desempeña la mujer.~n.el mtuldo actual quien lucha por la paz y la colaboracion entre las nacio~, por la libertad y la independencia nacional.
· Consideramos positivo que el mencionado Año se celebre bajo el lema en que el problema de l~ igualdad de la
mujer en la sociedad está directamente vinculado con los
problemas de la paz y el desarrollo.
En la Unión Soviética, siempre partimos de que la
mujer está ligada en su esencia con el progreso en ~as relaciones socia.les en la economía, con tal coyuntura mt.ernacional que fa~orezca este proceso, como el afianzamiento
de la paz.
La conferencia se lleva a cabo en una situación internacional nueva más favorable a los pueblos. La humanidad
progresista del mundo acaba de festejar el 30 aniversari_o
de la victoria sobre el fascismo. Con motivo de esta efe~erides el Comíté Central del PCUS, el Presídium del Soviet
Sup~mo de la URSS y el gobierno soviético, han exhortado
a los ,pueblos, a los parlamentos y a los gobiernos co_n un
llamamiento en el cual dicen que el mundo en su conJunto
se ha acercarlo realmente al cumplimiento del sublime objetivo a que aspiran los pueblos de la coal:1ción antihitlerian~;
que en el mundo se han operado cambios en el plano pahtico y social; que estos cambios so~ de ~norme trascen~encia y, que, por primera vez, en la h1sto~1a de la humarudad
se dan posibilidades objetivas de exclwr una ~rra mundial en la vida de la humanidad; que en las relaciones entre
Estados se afianzan cada vez más los principios de la igualdad, la soberanía y la renuncia al empleo de la fuerza.

Todo el mundo, incluidas las mujeres, se han hecho
eco al mencionado llamamiento.
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El hecho de que la humanidad haya vivido sin guerra
mundial durante treinta años, constituye un bien enorme
e inapreciable. Sin embargo, debemos tener siempre presente y no debemos olvidarlo, de que en este periodo mencionado las llamas de la guerra estallaron más de una Vf!l.
en Asia, Africa y en el Oriente Medio. En esas guerras -que
surgieron porque ciertos círculos no podían conformarse con
la liberación de los pueb1&lt;&gt;&amp;- perecieron millones de personas, entre las cuales se hallaban mujeres y niños. En nuestra época las pretensiones p,or ahogar el movimiento libertador de los pueblos están condenadas al fracaso. La mejor
prueba de ello es el glorioso triunfo que logró el pueblo vietnamita luchando por la independencia nacional, apoyado
por la solidaridad de los países socialistas y por las fuerzas
progresistas de todo el mundo. La liquidación del foco militar en Indochina ha creado condiciones para el saneamiento sucesivo de la atmósfera int.ernacional.
Estos últimos años, debido ,a la política de paz que
practica la Unión Soviética y los demás países socialistas,
y a todos los esfuerzos de los hombres de buena.voluntad,
la situación que se caracterizaba por la "guen-a fría" se
sustituyó por la distensión en la vida int.ernacional.

La extensión y el ahondamiento del proceso de esa distensión coadyuvarán a crear tal coyuntura en que todos
los países, no importa su sistema económic~social y el nivel de su desarrollo, podrán utilizar, de manera más plena
y sólida, los provechos que resultan de la colaboración recíprocamente ventajosa y de- la división internacional del trabajo. Se trata de dar solución a los problemas económicos
y sociales, incluyendo los problemas relacionados con eJ
mejoramiento de la situación de las mujeres. Por eso, los
esfuerzos que emprenden los gobiernos y los pueblos deben
estar encaminados a que el iniciado proceso de distensión
se extienda a todas las regiones del mundo y adquiera carácter estable e irreversible.

Estimados señoros y señares:
Desde que terminó la segunda Guerra Mundial, muchos
pueblos en el mundo alcanzaron grandes éxitos. Pero estos

37

�éxitos pudieron haber sioo más notables todavía, si los enormes recursos que ahora se destinan a la carrera armament ista, se empleasen con fines pacíficos, o sea, para mejorar
las condiciones de vida, para acabar con el hambre, la miseria y las epidemias. ¿Acaso no merece reprobación el hecho de que, según datos de la ONU, en el mundo se gaste
tres veces más para fines militares que en la salud pública,
y dos veces más que en la instrucción? De manera que se
trata no sólo de gastar, sin razón alguna, los enormes recursos que podrían ser utilizados para cubrir necesidades
del desarrollo social y económico, sino también de que se
acumulan monstruosas reservas de armas mortales que
echan una siniestra sombra sobre el desa.ITollo de las relaciones internacionales.
El desarme es una condición necesaria para asegurar
la paz, la estabilidad y el irreversible p r ~ de la distensión internacional.

Tanto mayor importancia adquiere la contienda que
las fuerzas amanres de la paz despliegan por lograr el desarme, por reducir los gastos militares y encauzar estos recursos para resolver los importantes problemas sociales en
que están hondamente interesadas las amplias masas populares de cada país.
En nuestra opinión, sería racional que las organii.aciones femeninas de rango nacional e internacional, que los
foros internacionales, sobre todo los que son tan representativos y autorizados corno el presente, elaboren recomendaciones con vistas a materializar la resolución tomada por
la Asamblea General de la ONU, respecto al cese de la carrera armamentista y la reducción de sus presupuestos mi-

litares.
Los participantes en la presente Conferencia Mundial
de la ONU, que se celrora en el marco del Año Internacional
de la Mujer, también podrían manifestarse por que empiece
a realizarSe y progrese el trabajo relaciona.do ron los preparativos y la convocatoria de la Conferencia Internacional

38

del Desanne. Al apoyar estas importantes iniciativas nuestra conferencia haría un aporte a la lucha que reali~ los
pueblos por tener una vida pacífica, por el luminoso porvenir de sus hijos.
Con este motivo yo quería atraer su atención sobre
una nueva iniciativa de la Unión Soviética, que fue expresada en la reciente intervención del secretario general del
Comité Central del Partido Comunista de la URSS camarada Brézhnev, en el sentido de que los gobiernos ;, antes
que nada, los grandes poderes concluyeran un convenio ser
bre la prohibición de la creación de nuevos tipos de armas
de destrucción masiva y de nuevos sistemas de tales annas
teniendo en cuenta que el nivel de la ciencia y t.ecnologi~
contemporánea es tal, que surge la severa ameJ'l8.2'.a de creación de armas más terribles que las annas nucleares.

La razón y conciencia de la humanidad dictan la necesidad de poner obstáculos insuperables en el camino hacia
la. aparición de tales armas. El F.stado soviétioo siempre y
reiteradamente se ha pronuncia.do y sigue pronunciándose
por el desarme.
Estimado señor presidente:

Debemos te~r presente que el objetivo principal de la
ONU~ la salvación de las generaciones venideras de las
~.anuda.des de la guerra. Las mujeres, que constituyen la
mitad de la hum.anidad, pueden hacer un enorme aporte para alca.mar este noble y sublime fin.

Yo quisiera destacar sobre todo, la enonne importancia que tiene el afianza.miento de la paz y la seguridad, de
la in?~ndencia nacional, el desarme, la liquidación del
colomahsmo, neoco1onialismo, racismo para el progreso sc:r
cial_ y para la sol~ón de los problemas de la igualdad de las
muJeres en la sociedad y su más amplia participación en el
desarrollo de sus países.
De la ~ h a interligazón de estos problemas habló
claro y convmcentemente el presidente de México señor
Echeverria, al inaugurar esta confe~ncia.
'
39

�E.,timados señoras y señores:
Actualmente en el mundo, la tercera parte de tod~
los valores materiales se crean con las manos de las muieres. Millones de mujeres trabajan en las fábricas Y empresas, en la agricultura, hacen su gran aporte en la ~?nstrucción de la economía,, en la cultura y en la educac10n de la
generación joven. Pero en muclK&gt;s países las muje:es sufren
discriminación. Se les niega el derecho al trabaJO Y a su
justa remuneración, la protección al trabajo y la observancia de las normas más elementales en cuanto_ a ~a ~ro~;ción de la marernídad. Sigue existiendo la discrurunac1on
de las mujeres, tanto en la fanúlia como en la vida política.
Tenemos que constatar que los principios fijados en la
.Declaración de la ONU respecto a la supresión de la discriminación de las mujeres, en muchos países todavía no se
lleva a la práctica.

En otros países se observan notables éxitos alcanza~os
en la solución de los problemas femeninos. E_n este sentid'.°
quiero ahora referirme a nuestro país. Las ~deas humanitarias respecto a la plena igualdad de las muieres en la sociedad a su más activa participación en la vida politica, económi~ social y cultural, son entrañables a los hombres
soviéti~. El triunfo de la Revolución de Octubre de 1917,
el derrocamiento del zarismo y de la explotación del hombre por el hombre, el aesarrollo de la sociedad a base de _1~
principios socialistas, liberaron del ~mpleo, ~ _la cns1s
y de la inflación, así como de todo tipo de •~pres1on, a las
masas trabajadoras y, desde luego, a las mUJeres.

hazaña militar de nuestros soldados y, en otro, la hazaña
laboral de las mujeres soviéticas, ambos platillos se encontrarían en el mismo nivel, igual que, sin vacilar, frente a la
guerra, formaron una misma fila las mujeres soviéticas y
sus maridos e hijos. Así lo expresó el camarada Brézhnev,
~ecretario general del CC del PCUS.
En nustro país la igualdad de derechos de la mujer con
respecto al hombre está fijada por la Constitución y existen garantías eficaces para ejercer estos .derechos en la
práctica.
Lenin, fundador de nuestro Estado, señaló.al
... respecto:
"Para lograr la total emancipación de la mujer y su igualdad real y efectiva con el hombre, es necesario que la economía nacional sea socializada y que la mujer participe en
el trabajo general de la producción. Entonces sí la mujer
ocupará el mismo lugar que el hombre".
No se trata tampoco simplemente, de la inoorporación
de las mujel\.~ al trabajo social, sino de su incorporación
óptima; lo que quiere decir que su trabajo debe realizarse
en las más favorables condiciones, tomando en consideración las particularidades específicas de la mujer y suponiendo el trabajo altamente calificado. Las mujeres soviéticas
están ocupadas prácticamente en todas las esferas de la vida productiva, social y cultural. En el personal que trabaja
en la industria y en la agricultura, las mujeres representan
la mitad. En la sanidad y en la instrucción pública, la proporción de las mujeres equivale a dos terceras partes. De
todos los especialistas oon enseñanza superior y media especializada, las mujeres constituyen el 59%. Entre los médicos hay 71 % . Uno de cada tres ingenieros es mujer. Entre los trabajadores de la industria que ocupan cargos de
dirección y ele especialistas, las mujeres constituyen el 41 %.
En la ciencia, las mujeres son el 40 % del número total de
científicos.

El sistema socialista ha hecho cambiar radicalmente la
situación de las multitudinarias masas femeninas_ de tod~s
las naciona1idacles y grupos étnicos de nuestro paIS, las hicieron activas constructoras de la vida nueva. Tod? ello
llegó a constituir la fuerza y fuente de nuestra sociedad.
Los duros años de guenra mostraron el gran p~l ~ue es
capaz de desempeñar la mujer emancipada en el dest_mo de
su patria. Si se pusiera en una balanza, en un platillo, la

Es significativo el papel que desempeñan las mujeres
en la solución de los problemas de la politica exterior e in•

4.0

41

�terior del país. La proporción de mujeres elegidas en los
órganos supremos del poder público viene creciendo de año
en año. Ahora, en nuestro parlamento, las mujeres constituyo una tercera parte del número total de los diputados,
y en los órganos locales del poder, el número de mujeres
alcanzó casi la mitad del número total de elegidos a estos
órganos.
La Unión Soviética ha ratificado la Convención de la
ONU (1952) respecto a los derechos políticos de la mujer,
así como otras convenciones de la ONU y de la Organización Mundial del Trabajo en lo que respecta a distintos aspectos del problema femenino e insoslayablemente lleva a
la práctica los principios democráticos formulados en dichos
documentos.

dana. Desde los primeros dias del IJO&lt;l:er soviético, la protección a la salud de la madre y de sus hijos se convirtió
en inalienable función del Estado. "La maternidad en la
URSS es protegida y estimulada por el &amp;ta.do", dice la
legislación soviética al referirse a la salud pública. Tenemos
un sistema de medidas para proteger el trabajo de las mujeres en general, y, en caso de embarazo y parto, en particular. Prácticamente cada mujer trabajadora puede colocar a su hijo en un jardín de infancia o en una casa-cuna.
Los gastos relacionados con el mantenimiento del niño en
estas instalaciones infantiles, los cubre el Estado en un 80%.
Dichas instituciones infantiles son muy importantes para
el desarrollo armónico de los niños y para su fonnación. El
niño crece en ellas sano y fuerte y se presta con ello Wla
inapreciable ayuda a la familia.
Los documentos programáticos del partido comunista
y del gobierno soviético así como los planes estatales de
desaITollo económico €Stipulan siempre las medidas enea•
minadas a mejorar la situación de la mujer soviética.

Cabe destacar que lo expresado aquí se refiere a todo
nuestro país, incluyendo las repúblicas federadas del Oriente soviético, donde antes de la revolución, la mujer era el
ser más oprimido de todoS los oprimidos, la más sojuzgada
de todos los sojuzgados. Ahora, al incorporarse a la nueva
vida, ella se convirtió en igual entre los iguales, en el más
alto sentido de la palabra. El nivel educacional de las mujeres de estas regiones, no se diferencia del nivel de otras
repúblicas, mientras que en los tiempo€, prerrevolucionarios
casi todas las mujeres eran analfabetas. En Kazajstán, por
ejemplo, la proporción de mujeres entre los médicos, equivale actualmente al 70 %. Del papel que desempeña la mujer en Uzbekistán (la República centroasiática más grande),
dan fe las cifras siguientes: en la industria, el personal femenino constituye el 46 %; el 53% en la instrucción pública;
el 73% en la sanidad, etc. En los soviets supremos de las
repúblicas federadas y autónomas, las mujeres constituyen
el 36% del total de los diputados. 28 mujereS ocupan cargos de ministroS.

Con este mismo motivo, en la Urúón Soviética también
se celebrarán algunos foros de carácter internacional. Entre ellos cabe mencionar los siguientes:

La amplia participación de las mujeres en la economía
nacional plantea ante el Estado y ante toda la sociedad la
tarea de crear condiciones que permitan a la mujer compaginar sus funciones de trabajadora, de madre y de ciuda-

-el Seminario de las representantes de las organizaciones femeninas de Asia, sobre el tema: "La participación
de las mujeres en el desarrollo económico de sus respectivos

42

43

La meta que ofrece el gobierno a la mujer soviética
consiste en dar nuevas posibilidades para que pueda educar
a sus hijos y partici!)élr más en la vida social, estudiar e iniciarse aún cada vez más en los valores culturales. También
le ofrere descanso.

En nuestro pais se ha constituido una comisión para
celebrar el Año Internacional de la Mujer. En su incumbencia está un amplio círculo de cuestiones re-lacionadas con
seguir elevando el papel de las mujeres soviéticas en la vida
social.

�países y la educación de la joven generación" , el cual se
llevará a cabo en la ciudad de Alma-At á ;
-el Encuentro Internacional de Mujeres, que t endrá
lugar en Minsk y en el cual se discutirán k&gt;s temas de la
lucha contra la guerra y contra el fascismq;

-el Encuentro Mundial de la Juventud Femenina, en
Moscú, que abordará las cuestiones relacionadas con la lucha por la paz, el progreso social y la igualdad de derechos
de la mujer.
En el Año Internacional de la Mujer, vemos como tarea consolidar la solidaridad de las mujeres de todo el mundo y desarrollar las relaciones amistosas entre ellas.
En el transcurso de muchos años, hem06 ,prestado todo
tipo de ayuda y apoyo al heroico pueblo de Vietnam. Actualmente consideramos como tarea nuest ra de primera
importancia prestarle multifacética ayuda para restablecer
la economía nacional destruida por la guerra. Cae por su
peso, que sobre todo esta ayuda la necesitan las mujeres y
los niños.
Lazos de amístad y de invariable solidaridad nos unen
con las mujeres de los países árabes. Las apoyamos enérgicamente en su lucha contra la agresión israelí y en sus esfuerws por defender los derechos nacionales del pueblo árabe de Palestina.

Nos solidarizamos con las mujeres cuyos pueblos siguen luchando por la liberación nacional, contra el colonialismo, el racismo y el apartheid. Los regímeneS racistas que

todavía persisten en el Sur de Africa son el oprobio en nuestra época.
Apoyamos invariablemente a los luchadores contra el
fascismo en todas sus manüestaciones.

la junta militnr, ch1s¡n1fs ele hahl'I' d 0 nxx·ado el gohií'l'llO
l'o11~1itu1·ional y 1ll' al'ai&gt;ar de manC'1·a 1·n11~l &lt;·on el pn1 ~i&lt;le11te
i\ lll'n&lt;le.

La conckneia rte la humanidad no ¡mc-dc conformarse
&lt;11 he&lt;'ho ele que millarC's de p,ersonas. i ncl uso mujen's,
h;1ya11 sido objrito df' un trato brutal r inhumano y ele que
millares clt&gt; niños l1Hya11 percl,ido a sus padres.

1·011

Fortalt•ct'mos la soliclnriclml &lt;·011 las mujcn.&gt;s que están
llll'hanclo C'Olll ra las ftw1·zas 1,1 accionarias que pretenden im¡u lir t.'l"closannllo dt•mnr1•;\tieo rlC' sus países. Las transfor111;11"i01ws r~niltwiomu·ias ,en Portugal y los cambios demnt·rúl kos 1·11 Creda l'l'\'i:,;len una impor1 uncia trascenclc11tal
para garantizar kJs dt't11.1 1•hos a las amplias masas femeninas
y fncilital'l,:-s mejol' situarión matedaL Por eso, las mujeres
apqynn il&lt;'tivamcn t I' las t 1·a11sformaci01lt'S (JUC SC prodtt!'( 1 11
1•11 ,•sos pais1•s.

Nos agradan sinc'Ptmm•nte los éxitos que han log1wlo
11ut•stras amigas &lt;-' 11 los paist•~ en desarrollo. En esos pa1scs
la n1ujL 1· t·o11stituy,l' un s&lt;'&lt;'tor social que sufre sobremanera
las insufid&lt;'1wias et·onómic·as y la falta ele clC'rec-hos clehi&lt;J.n
al pasado colonial, al sul.Jrjesarrollo y a la explotación 1·101·
¡,arlL' &lt;le los monopolios fol'áncos c¡nt.• e'dsten en clidrns
p.1í,.;t-s.
1

Nu&lt;1st ras hl•rnuu1as q11t' actúan en los países de Asia,
Alrit.'a y .i\m{•l'ica Latina, siguen prnpugna11do, ron Ct'{:cicn1¡, 1111•1-ri. su Pnwnt'ipad,111 y hnt·t•n 1111 ~r;in aporte a l.1 j11s1n lttdia &lt;¡111' IIP\'illl sus p11ehlos nmt1·a t•I 1•1)lonialism,'&gt; y el
11 1 t&lt;"olo11ialis1110, poi' ('I progreso l'( 111,·1111in, y soda!, prn· las
r1• dl'iones C'('OIH'imicas t•c¡11ilalivas en la pah1s tra inl1•ma-

t·io11al. Les ast&gt;gurnmos qrn• ~t•gui1'l'll1'0~ apoyando plt•nnn1&lt;•11lt' 4 sa lueha.
1

Nos solidarizamos con los patriotas chilenos y los apcr
yamos en su lucha contra las arbitrariedades que perpetra

No.;. solidarizamos t·on las n1uj(•1,cs q11t• pn los pélÍS&lt;'S
t·.ipitalí~tas pugnan por ohtl'IIPI' los cL•rPdios denl0('1·,i1ii'os
) sodah•s, y SP n1n11ific-sta11 contra la dbC'dminación y la
t'X¡,lotación .

44

15

�En la lucha que desarrollan las mujereS en todos los
oontinenres, las organizaciones femeninas internacionales y
regionales desempeñan importantísimo papel. Durante 30
años, la Federación Democrática Internacional de Mujeres,
que lanzó la iniciativa de proclamar el Año lnternacional
de la Mujer, agrupa a las mujeres en su lucha por la paz,
la independencia ,nacional, por otorgar derechos a la mujer
y por la felicidad de los niños. Las mujeres soviéticas son
activas participantes de esta organización y apoyan todas
sus actividades.
Con motivo del Año Internacional de la Mujer, saludamos desde 1a tribuna de esta Conferencia Mundial de la
Mujer a los deStacados líderes progresistas de esferas socio-políticas, así como a las mujeres que encabezan sus gobiernos y Estados y que efectúan en la arena mundial tma política de paz y de amistad entre los pueblos.
Todos nosotros hemos tenido el placer de saludar aquí
a la señora Ba,ndaranaike, Presidenta de la República SriLanka.

Nos dirigimos con palabras de amistad y de profundo
respeto a la señora Indira Ghandi, Primer Ministra de la
India, paíS amigo nuestro, quien como se sabe tenía planes
de asistir a nuestra conferencia. Sentimos la ausencia de
esta desta.Cada luchadora por la paz, la democracia y los
derechos de la mujer.

EstimtJJk&gt;a señaras y señoreS:
Para terminar quisiera volver a subrayar que los problemas tocantes a la situación de la mujer son problemas
de toda la socbedacl en su conjunto. Por eso, los gobiernos
y las organizaciones intergubernamentales no pueden por sí
solos lograr el cumplimiento de los objetivos que planteó el
Año Int.ernacional de la Mujer y llevar a efecto el Plan Internacional de Acciones que aprobará la conferencia.
Lo mismo que en cualquier empresa que afecta los interses de toda la sociedad, hace falta oontar con el apoyo y

46

la actividad de las más amplias fuerzas sociales. Todas ellas
pueden ayudar a plasmar en la práctica las decisiones de las
organizaciones intergubernamentales y hacer que las masas
populares, y entre ellas las mujeres, participen más activamente en la labor desplegada para materializar los altos
cometidos que fueron planteados con motivo del Año Internacional de la Mujer.
Sin duda, el Año Internacional de la Mujer fawrece a
que las organizaciones femeninas desarrollen su actividad
más plenamente. Ya se han celebrado varios foros, simposios y encuentros que han sido muy importantes. Uno de
los act0S concluyentes del Año Internacional de la Mujer
será el Congreso Mundial, el cual se reunirá en octubre de
1975, en Berlín. El tema del congreso corresponde totalmente a los tv..&lt;&gt;s objetivos del Año lntel"tlacional de la Mujer:
igualdad, desarrollo y paz. El congreso hará el balance de
la labor realizada por los movimientos sociales de las más
diversas orientaciones, en aras de mejorar la situación de la
mujer; trazará nuevos derroteros para llevar a cabo los objetivos planteados con motivo del Año Internacional de la
Mujer; definirá acciones manoomunadas para lograr esos
objetivos.
Más de cien organizacio~s internacionales, regionales
y nacionales, apoyaron la iniciativa de celebrar el congreso
en la más amplia plataforma, con la participación no sólo
de las.organizaciones
femeninas, sino también de sindicatos,
.
orgaruzaciones juveniles, cooperativistas y religiosas. Entre
los promotores de dicha iniciativa figuran destacados estadistas y hombres públicos, parlamentarios.

Estamos convencidas de que~ Año Internacional de la
Mujer ofn!oe amplias posibilidades para consolidar todas las
fuerzas progresistas que están luchando por la paz la democracia y el progreso social.
'
La delegación soviética cree que la Conrerencia de Ja
ONU en México no ~ coron_arse solamente con la adopción del Plan Mundial de Acciones. Tiene que exponer al

47

�CANTA Y CAMINA
mundo su cn"lo respecto a lo que ocun~ ahora en la Tierm; tiene c¡llP mu:-trar la estrecha ligazón que existe entrP
la solución dP los problemas rle igualdad, de participación
de la mujer &lt;'ll el desarrollo de sus respectivos países, de
un lado; y lo-'&gt; problemas de garantizar la paz, la distensión
internacional y el desarme, liquidar el colonialismo, el racismo, el apartheid y otras formas de presión de los pueblos,
por otro la(t). La conferencia tiene que pronunciarse, según
nuestra opinión. ac:en'a del papel que desempeña la mujer
en la vida politica, económica y cultural de su pais y mostrar qué obstáculos existen que le impiden participar act ivamPnte en todos los dominios de la vida social. Tamp()('O
puede pasar:--e por alto la responsabilidad de los gobiernos
por crear para la&lt;.i mujeres las condicioocs propicias que en
la sociedad contemporánea les ¡X'rmitan cwnplir su complejo
papel de manr&lt;.'s, de trabajadoras y de ciudadanas.
El pn.'!&gt;tigio de la Co11fcrenda Mundial de la ONU y sus
decisiones rcspedo a los mencionados probl&lt;'mas ayud,m'in
a plasmar en realidad los noblc&gt;s objetivos que planteó &lt;'I
Año Internacional de la Mujer.
Gracfos ¡,or

SIL

of&lt; 11ció11.

18

�Canta y Camina con kt gente
y tu voz se oonftmda con la fuente.
Canta y Camina entre las risas
que acompañan kt vida del •payaso.
Canta y Camina en ese valle
en que el eco se pierde
al, misnw tiempo que caminas.
Canta y Camina en toda b'techa
que conduzca tu paso a kt vereda

que saá camino si te esfuerzas.
Canta 'Y' Camina entre los libros
la letra de tu canto
y orientación de tu destioo.

'f)Ue8 · son

Canta y Camina ouanoo quieras:
en el silencio, en el ruido,
en los gestos, en las risas,
en las montañas y valles,

en el estwl:iio y en las artes ...
Y en t&lt;XÚJS los holocaustos . . . ¡Canta y Camina!

JUAN MANUEL

51

�AUTOGRAFOS DE LA
BIBLIOTECA NACIONAL

�INTRODCCCióN

F.sros autógrafos de los grandes escritores &lt;le! mun&lt;lo. palpitantes hoy
-y mañana- de belleza, de verdad y de pensamiento. son en su exégesis, señal y temperatura. Señal: ademán comunicante &lt;le la idea. T emperatura: grados específicos de la pasión, que conforma y tonaliza la obra
del espíritu.
Vinieron a la Biblioteca Nacional de México pedidos por ella misma,
a través de tres años de insistencia, de perseverancia. &lt;le esfuerzos. Algunos necesitaron hasta cinco demandas para vencer el disimulo. la reserva
o el olvido de sus autores.
Nada, en suma, importó el retardo. La Biblioteca volvía a pedir, "con
derecho humano", con "derecho intelectual". Pedía la reliquia. un poco
testamentaria, según Valéry Larbaud ( escritura, firma. retrato) y pedía
la idea hecha fórmula de arte y &lt;le ciencia. Pedía también, porque era
interesante auscultar el pensamiento del mundo. un jmc10 sobre este país.
Así, con tenaz empeño, quizá con audacia. motó al esrntor de otras
latitudes a que se detuviera unos minutos a meditar sobre México. De
tales meditaciones -algunas dilatadas. otras fuiaces- está nutrida
una buena parte de los mensajes recibidos.
Esta es la primera vez que en América se ha formado una colección
de autógrafos contemporáneos, dedicados a una mstitución y a un país.
Tócale a México este honor y esta singularidad.
Entre los valiosísimos pliegos de la colección, se mentan los autúgrafos de tres grandes músicos modernos: Dukas. Juli,ín Carrillo y
Honegger.
Tenía razón Larbaud: el autógrafo es testamentano. Entre los esrntores cuyos manuscritos figuran aquí, hay algunos que ya han abandonado la vida. . . Sus reliquias intelectuales cobran, de esta manera. un
redoblado valor que se acrecentará a medida que corran los años.

�La Biblioteca Nacional ha tenido la fortuna de procurar
una reserva preciosa con los autógrafos que ha adquirido; reserva
enorme valor espiritual -y aun rntizable- qtie custodiad.
que veodní a sumarse a los tesoros bibliográficos que posee.
México, D. f., 25 de enero de 1934.
FNRIQUE FERt,;ÁNDEZ LEDES

Don Eoriqu, Femándtz Lt-desma, director de la Bibliot•ca Nacional,
1
cimbd de México el 9 de noviembre de 1939.

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JUI.1O ACOSTA (1872-1955).

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��NICETO ALCALA ZAMORA (1877-1949).
Español. Ensayista y palítico.

Un e1pañol mal comprendido (1931).
E.Jtudio1 de derecho procesal ( 1934).
Re/lexiones 1obre las le,es de llldias ( 1935).
Los defecto1 de la Con1Ji1ución de 31 (1936)
Régimen político de con11i11enc-ia en España; lo que 110 debe
ier y lo que debe ter (1945).
Pe111amíento1 )' reflexio11e1. El paraÍ!o fí11al ( 1950) .

��ALEJANDRO ALVARADO QUlROZ (1876).
Costarricense. Político y literato

Pivd,as precio1t1s.
Bríc t1-D1t1r.
Boceto,.
N11eJlra tiem1 pro1111!1ida.
Eros de la vida parlamentaria.
ProJ{t romá11fica ( 1933).

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SA J;--;T GEORGES DE BOUHELIER
S&lt;:ud. d&lt;: JORGE D E BOULI ER-LEPELLETIER ( l!l76-').
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1.l'IS CABRERA (1876-1954.)
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fil ,trt,t de t'11/11re, ( 1929)

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i,111/¡1,Ía ¡ rnt!i,!,"/ ( 1933)
f'1,e111,1., tÍel r,11upl/ ( 193:i)

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�TOMAS CARRASQUILLA ( 1858-1941)
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f\.' r,rel,,r ( 1936)
Fr11t11r

��JULIAN CARRILLO (1875-1965)
Músico, crítico y compositor mexicano.

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Tratado si111i1iro de r111w11 ; · f"l{_tl ( 1921 )
TrntadcJ .rintélfr'J de co11/l·t1p1111/'J ( 1925)
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LeJe.r de me/afJwrfoJiJ m111ir,tles ( 1949)
Sistema general ,le esffil11rt1 11111.rira/ {1957)

��Jilextco has a1,,ays b en consptcuous as a gMat
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Djursholm den 24 U.:.&gt;vember 1930.

GUSTAV CASSEL (1866-?)
Econo:nista sueco.
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�MARIANO CUEVAS ( 1879-1949)
Historiador, jesuita mexicano.

D,r11111en/1; ¡ i11ét!i10.r del s ..vi ( 1914)
Ct1rlt1.1 ¡ Olr/Jr ,/1,wmeul?.r de Hemá11 Cmús (191 5)
1/i,tori;, de /11 lgleú" en ,HéxiM (1921-28)
Alb11111 h1Jlór.im G"1111t!,t!JJpm111 del IV CeJ1/ent1ri? ( 1930)
Hi,t11ri&lt;1 de/,, N,1~ió11 m e.\,/"111111 ( 1940)
1\JIJ/Jjt') /llfll"ÍJ/IJ (1943)
o~,rripoó11 df /,1 N1re1·,1 E,p,t1i11 e,¡ el .1. .\'/ ii ( 1944)
N/11 111·i,1 llllll,~JJ&lt;I de MéxiclJ (1945)
U libe,·1i1d,11· ( 1947)

��l

1

I •

�DEPARTAMENTO DE DIFUSION

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
ABRIL - JUNIO DE 1975

��Portada de: BONlES

�BIBLIOTECA
U. A. N. ~ -

Rector
DR. LUIS E . TODD

Secretario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

..
Departamento de Difusión
Director
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Jefe de la Sección Editorial
HECT'OR GONZALEZ Y GONZALEZ

•
Número correspandiente de Abril a Junio de 19'15

Toda cor~pondencla debe dlrlctne a "ABMAS Y LETRAS" /Depto. de
Dllus16nfUniversldad Autónoma de Nuevo León/Torre de la Beetoria,
Noveno PhofMonterrey, Nuevo Le6n, Méxleo.

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

ABRIL - JUNIO DE 1975

SUMARIO

Pr e s e ntac i ón ........... . ..................

5

Origen de la Novela en Hispanoamérica, Miguel Covarrubias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

9

Precursores del mundo moderno, Campio Carpio . . . . 17
Trinchera. El Nuevole&lt;més Errante (Padre Mier) ,
Dr. Leonardo Contreras López . . . . . . . . . . . . . . . . 29
Los insectos y las antiguas culturas mexicanas.
Un ensayo etnoenromológico, Raúl Mac Gregor

Loaeza ............ . ...... .. ...... . .. ... .. .. .

57

�PRESENTACJON

�El licenciado Miguel Covarrubias, prosista de los mejores que tiene la Universidad Autónoma de Nuevo León,
abre el camino de este nuevo número de Armas y Letras.
Sencillo pero· profundo es este artículo que nos habla del
origen de la novela en Hispanoamérica.
En este número cumplimos con los correspondientes al
primer semestre de 1975 y es Campio Carpio, de los primeros colaboradores que tuvo esta revista en sus inicios, quien
nos envió desde su hoy castigada Argentina dos interesantes artículos, de los cuales en esta ocasión publicamos su
punto de vista sobre los Precursores del Mundo Moderno.
Caqipio Carpio debe saber que estamos satisfechos de
que personajes como él encuentren en esta revista, el más
importante órgano cultural de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, una de las instituciones de vanguardia en
México.
Nuestro respeto y agradecimiento a tan distinguido
colaborador que debe saber que aquí seguimos pensando
7

�..

que las letras son las mejores armas para defender la libertad de instituciones como las universidades.
También, en este número debuta un rnmántico escri tor.
admiradnr de Gonzalitos y del Padre Mier y es sobre ~te
último personaje que nos Escribe. Se tt·ata del doctor
Leonardo Contreras López, actuaJ director de la Preparatoria de Cerralvo, Nuevo León. "El Nuevoleonés Errante"
es un documento de importancia para qqienes gustan volver
la vista atrás, hacia la historia de los pueblos.
"Los insectos y las antiguas culturas mexicanas", es
como su nombre lo dice, un estudio etnoentomológico. Pl'ovi.ene de la Universidad Nacional Autónoma de México y
gustará a nuestros universitarios, amigos y suscriptores.
Aquí está "Armas y Letras", firme en su camino como
lo ha hecho durante más de ::n años.
HECTOR GONZALEZ Y GONZALEZ
Jefe de la Sección Editorial del Depto. de Difusión
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

8

ORIGEN DE LA NOVELA EN HISPANOAMERICA
Miguel Covarrubias

�l. Para referirse al origen o a la génesis de la novela
en Hispanoamérica, será necesario partir del término epos
(narración), ya que el teatro indígena ( v . gr. El Varón de
Rabi11al, tragedia maya-quiché del siglo ¿XV1?) involucra
tanto lo dramático como lo narrativo, según el modo occirlental de considerar las funciones literarias.

2. Este epos contiene los ingredientes que tensionan
la futura novela -y antes la crónica al estilo de Berna!
Díaz del Castillo (¿1492-1581 ?)-, o sea, la objetividad derivada de la realidad, y su distorsión producida por el deseo
de explicar ventajosa y armoniosamente esa misma realidad.
3. Ejemplos de ficciones manieristas, tempranas o
adocenadas, la pastoril Los sirgue1·os de la Virgen sin origi1wl pecado (1620) de Francisco Bramón y La portentosa
vida de la Muerte (1792) . obra moral de Joaquín Bolaños,
intentan cubrir --o cubren- en la Nueva España el sitio
que ya la novela empieza a ocupar en la Metrópoli.
4. Carlos de Siglienza y Góngora (1645-1700) , mexicano, científico y humanista, escribe la ambigua obra titu11

�lada In/ort ,mios de Alonso Ramircz (1690). Su indefinición rndil'a en que se la incluye cm PI grupo de Ol&gt;ras llisfóf'Í('(/s, aunque por su trazo y traza aparéccse como una
novel;, dl' avcntums con rib:·tes propk&gt;s de la picaresca.

:&gt;. El 11. !Jdúsico español es una modalidad del Siglo de
las l.1wc •s, , s PI cambio c'e la imagen de Voltaire por el retrnto de• Luzf111. Sus valores: la objetividad, la razón, la ciencin, la n•glamentación. Seguir el modelo de k:is clásicos es la
su pruna vi1·t ud m·tíst ica. Snb: r, antes que crear, es la divisa.
6. La Poéfi('(, ( 1737 y 1789) de Ignacio de Luzán, que
parte de Muratori y de Boileau, 1) subordina la poesía a la
moral y a la polit iea, 2) le impone que nos enseñe "discreción,
elocuencia y elegancia", 3) la divide en dramática, épica y
lírica, 4) encuentra sic-mprt"' en la epor,eya acciones nobles
y grandiosas. héroes y reyes, ejcmpbs dignos de imitar.
7. Voltaire domina el siglo XVIII, Francia, Europa. Y
con él Montesquieu, Rousscau, Didc•:ot. Gigantes del pensamiento, iconoclastas, trazr1n las dos rutas rlel impetu
rEnovador de su tiemp::&gt; y de su genio: la de la hetel'odoxia
deísta y monárquica, y la del materialismo filosófico que
alienta a la clemocn-1da al c·iuctadano y a la República de
los hombres libres.
8. Con el hallazgo &lt;le las spis 11.n ·&lt;'las lm V t'S (lllt' tstuardo Núñez 1·cúne bajo el título de Ol&gt;n11, 1w1·rnfirns tll'.~conocidos, publicadas originalml'nt e en los E. E:. U.U. l'll
1828, Pablo de Olavide pasa a se1· el µrinwr 11oi;c lisf&lt;1 h isJX1noar11eriran o en el tic-111¡.o, y Frrnándcz &lt;le Líza1·di quedará, de ahora en adelante, como el Jll'i111( r 11o relisfa hispanoamericano por la problemática y t r t1ta111ú nto literario de
los t enias que man(:;ja. Olavide, podemos decirlo, .se de::;arraiyó. De allí que su obra nos parezca peninsular y no
americana. Obviamente, tod::&gt; lo contrario pasa con "El
Pensador Mexicano".

9. La novela para Olavide es un vehículo, un medio.
Su obra está al servicio de una causa o un compkjo de cau-

12

sas: la religión católica, la moral y la sociedad imperantes.
Moralizador por excelencia, pues, su arte se resiente de falta de malicia -literaria, sobre todo--. Acepta las normas
cit•I neoclasicismo y sólo las burla para ampliarlas en lo que
respecta a las unidades de tiempo y espacio (como sucede
en Sabina), así romo en la aparición central de algunos personajE.s plebeyos ( como en El incógnito) .
10. La preocupación de Olavide siempre es la misma.
Sus novelas cortas, veriladeras novelas ejemplares, son variaciones sobre el mismo t ema de siempre. Basta con que
leamos con atención la segunda parte de !•os títulos: 1) El
incógnito o el frlltO de /,a ambición, 2) Paulina o el amor
,Je :•;int: 1·e.~ado, 3) Marcclo o Tos peliyrus de /.(.l cortP, 4)
Sauina o /.os grandes sin disfraz, 5) Lucía o Ta aldeana
virtuosa, 6) Laura o el Sol de Sev illa. Sólo en el caso de

: ~ta última narración encontramos necesario tener que aclarar que E:'n ella "se ex~one la desgracia que acarrea la jactancia en los hombr€s que se precian de seductores y ( . .. )
de le:; excesos a que puec',r.•n llevar les celos infundados".
(Estuardo Núñez, "Estudio preliminar", en Obras narratii,as desconocidas de Pabb de Olavide, Biblioteca Nacional
dd Perú, Lima. l 971, p. XI).
11. Fernández de Lizardi, ambicioso culturalmente
hablando, idrnlista en lo político y lo social, edita su primer
periódico: El Pensador Me:ricano (]812-1814), el mejor de
lus siete que animó a lo largo de su vida, quizá por más
valiente. Escribe cuatro novelas: El Periquillo Sarniento
(1816), Noch es tristes (1818), La Quijotita y su prima
(1819) , D on Gatrín de la Fachenda (1819). De nuevo su
primera obra parece ser, al menos ese es el consenso generalizado, la más lograda.
12. Obra heredera de El Lazari llo de Tormes ( 1554) ,
del Guzmán de Alfarache (1599 1604) de Mateo Alemán y
de la Vida del Buscón Don Pablos (1626) de QuevEdo, este
Periquillo, ni qué decirlo, es una novela neo-picaresca, costumbrista, social. Uno de sus mejores aciertos radica ya no
en la verosimilitud sino rn la fidelidad al maro::&gt; nacional :
13

�sus pel'sonajcs (rotos o pelados), los lugares, el lenguaje, los
problemas acuciantes. Es notable el contraste de esta obra
respecto a la de Olavidc. Propugna este autor (X)r el "buen
gusto" y él mismo lo ejemplifica. Lizardi prefiere llamar al
pan, pan y al vino, vino.
13. Toda génesis st•rá mode~ta en logros cabales. Tal
ac:onkcc con el origen de In novela hispanoamcricar.a.

Campio Carpio - Casilla 2598
Buenos Ai1·es, junio de 1975
Distinguidos directores de
"ARMAS Y LETRAS"
Monterrey, N. L.
Acabo de recibir el ejemplar corl'cspondiente al 30
Aniversario de la revista "Armas y Letras", nuestra revista también, pues soy colaborador desde los primeros tiempos de su publicación. Es una alegría volver a verla tan
!•:n ana y libre como siempre, aun con 30 años más.
En el recuento de cuantos de una u otra manera prestaron su colaboración, observo algunos soldados caídos, pero
cuya cbra revitaliza la revista. Méx:co y el mundo entero
necesitan que su Universidad salte y defienda su patrimonio
desde la calle con t•odas las letras ¡:;or armas. Contándome
entre los que tenemos la suerte de proseguir siendo los
mismos, años más o menos no cuentan para este alumbramiento del mundo moderno, que con nuestra labor hemos
prnvocado y al que asistimos. Es así como quiero expresarles mi alegría por este ejemplar, que trae más de un año
de atraso, quedándole agradecido por la cortesía que me
dispensan con el envio.
Les incluyo dos colaboraciones, de fondo universal que
les ruego quieran darle cabida en los respectivos números y
quieran también aceptar la expresión cordial de:
CAMPIO CARPIO
N. de R. -Bien•enido a esta revi1la de pensamiento universal. Aqul publicamos
u.na de au1 colaboraciones.

14

�PRECURSORES DEL MUNDO MODERNO
Campio Carpio

----

(Para la Universidad Autónoma de Nuevo León)

�1.- ETERNIDAD DEL ESPIRITU

e

UMPLIERONSE en 1965 diecinueve siglos de la
muerte de Séneca, el escritor y filósofo de la decadencia
romana que había sido preceptor y ministro de Nerón. Naciera en lo que hoy conocemos geográficamente como la
Córdoba de España. S1¿s trabajos morales, la exposición de
sus principios espirituales de escuela, posteriormente Marco
Aurelio fue el más alto exponente, ejercieron gran influencia e n los ámbitos de la Edad Media y el Renacimiento. Aun
ya próximo el siglo XX:( la fuerza del senequismo continúa propagándose, apagando la sed del hombre, sin que se
agote el inte1·és por profundizar en su pensamiento.
Como filósofo en el amplio s€ntido del término, Séneca
fue tan poco creador como cualquier otro romano de su
tiempo, antes y después de él. Pero, con un virtuosismo casi
increíble, supo cubrir las ideas éon un barniz de asimilación,
comenta Norden. Ni especulativo, ni metafísico, rehuyendo
abstracciones y proyeccioo.es de orden político-social, tomó
de la filosofía su parte práctica y moral, exponiéndola con
razonamientos ejemplares, arrancados de la vida en que se
iba desenvolvi,e ndo aquel mundo de violencias y desastres
calamitosos. Casi nadie ant,Es y después de Séneca logró
1!)

�prestar palabras deslumbrantes a los conceptos del estoicismo, agrega Norden. Su palabra sonora sigue hablándose a
través de los siglos, saturada de religiosa piedad, de autocrítica y afán purificador en el que recién transcurridos
veinte tank&gt;s encontramos en el cris~ianismo.
El suyo es un estilo de moda en la primera épxa imperial, pe~feccionado a la manera de Platón. La historia que ·
inmortalizó la ete•rnidad con ese calificativo era consciente
de que los tiempos necesitaban valores nuevos, remozantes.
Y por ello fue Séneca el portaestandarte "de quienes condenaban el arcaísmo". La posteridad, más allá del amor y. del
odio contemporáneos, ha respetado, conservando la obra de
Este literato. Con sus disonancias contradicforias, hay en
Séneca hambre de juventud, de virtud y de justicia. Aunque
vacilante todo él es nervio y calor de verdades en pos de Jo
eterno.
Igual que a Cicerón, otro de los fenómenos intelectuales que conmovieron el escenario tembloroso de la voluptuosa y soberbia sociedad romana, una .enorme fatalidad lo
ha hundido, cercenando aquel genio q1.1c durante muchos
años mantuvo viva la llama del saber en el mundo.
Condenado por supuesta participación en una conjura,
por orden de Nerón, determinó suicidarse. Queda, sin embargo, para la humanidad oomo uno de los grandes valores
clásicos de la antigiiedad que supo rebelarse contra el destino, a la manera de las monumentales figuras, lo mismo
que Sócrates. La muerte de esto filósofo estoico -que para
el espíritu contemporáneo pareciera una renunciación al
combate- ha supuest&lt;&gt; una gran pérdida en edad temprana
para el suministro postrero de habla latina de conquistas
de la filosofía griega, de la que había surgido como un ejemplo personal, por su integridad y personalidad. desafiando
el perjurio de tantos cataclismos morales.

civilización romana. Grecia ya no aparecía oomo una entidad intelectual en el mundo de la violencia organizada, donde el poder incontrolable imponía su ley. No obstante, el
pensamiento valedero llevaba etiqueta extranjera, a cuya
merced e influencia pudo sobr€'Vivir como tal. El imperio
romano ha demorado cinco siglos en madurar para el progreso al decaer eJ vigor de las conquistas de sus césares.
Le tocó a Séneca cultivarse en aquella marejada del
totalitarismo bárbaro. Todo el antecedente histórico está
cubierto de luchas y de envidias que sirvieron de levadura
para e l desarrollo de sus ideas filosóficas, entre carros de
guerra y desplazamient::&gt; de ejércitos, influencias de poder
y puntas de espadas. Desamparado en aquel arsenal de luchas despiadadas que constituían el basamento de la República, las guerras abiertas contra los patricios, contra los
cartagineses, el acercamiento hacia los Balcanes y la destrucción de Corinto, iban a idealizar el universo espiritual
de una mentalidad tan rica como vigorosa en emociones sometidas a la disciplina del pensamiento. Bien que ese oceáno
de ambiciones provocara una de las más graves crisis politico-sociales conocidas hasta entonces en el orden gube1·nativo romano, como lo constituyó la introducción de mecanismos capitalistas en la agricultura y en el comercio,
superados siglos después, en la gigantanasia de los poderes,
que arriunó a los pequeños propietarios, al extremo de verse
obligados a abandonar el campo y a ,e ngnosar las legiones
del proletariado urbano, cinturón de acero de una economía política que iba a caracterizarse veinte siglos más tarde
en el déspotismo.

Séneca había aparecido en la esfera intelectual de la
vida romana por canales de la infl_u encia aristotélica, en
aquel período en que la filosofía griega se entregaba a la

Como espíritu individual, cultivado para grandes empresas que envolvían la atmósfera del mundo, Séneca no
podía mezclarse ni alternar con las turbas que aportaban
materia prima, como soldados para los conquistadores, como víctimas en las revueltas que el imperio provocaba como
neresidad superviviente para mantener el equilibrio estático
de fuei.MS y de miserables condenados para alimento del
circo. Aquella situación que saltaba a pedazos por un lado
y se iba soldando con nuevas anexiones territoriales y pro-

20

21

�..

dueto de la rapiña, por el otro, iban dibujando al barbarismo romano y contribuían a la formación de una conc'.encia
que los años posteriores afianzarian..
Los Gracos y las g~erras civil~s entre Mario y Sila,
César y Pompeyo, la or,osición de la aristocracia republicana, dirigida por Bruto y Catón de Utica, Octavio, Augusto, el principado, las corrientes expansivas a lo largo del
Danubio y del EufratES, el restablecimiento de principios
religiosos y morales que ,e staban En plena discusión, fueron
las fuentes en cuyas aguas Séneca bebió y formaron su estamento cultural e histórioo.- En lo social, sin duda que le
cupo singular posición e importancia tanto y más cuanto
ha tenido lugar bajo L.a dinastía de dos Claudios, con Augusto, Tiberio, Calígula y Claudio qL:,e, como un frente de
liberación, terminaron con el matricida Nerón.
2.-ALIENTO CIVILIZADOR

Sin embargo y no obstante estas convicciones tan sólidas, este seguidor de Zenón y Crisipo no duda "en aceptar
como discípulo al joven Nerón ni se sustrae más tarde a la
responsabilidad de un cargo que .1e convierte en el verdadero mentor del Imperio. Porque, si bi'€,n es cierto que las
normas que la rigen son de hecho un concierto de iniquidad,
la naturaleza no obliga necesariamente al hombre a que la
haga tal; y, aunque le haya impreso una inclinación a la
injusticia, que cristaliza en leyes e instituciones perversas,
siempre existe la posibilidad de enderezar la conducta humana y con ella la estructura misma de la sociedad", dice
Cappelletti.
Con mente de filósofo y oportunidad de político "se esfuerza en mejorar la condición de los esclavos. Reconoce la
fundamental iniquidad de una institución que convierte a
los siervos en -cosas, y que establece entre los hombres, cuyo origen es común, abismales diferencias. Y aunque no se
atreve a proponer la supresión ck, la -esclavit.ud, no sin motivo se ve atacado por ricos propietarios de almas q1.:e creen
disminuido su "ius utiendi et abutandi".

Una de las obras fundamentales de Sém:ca pera el desenvolvimiento de sus ideas fue tema acerca c!e la brevedad
de la vida. De la vida mate,r ial del cuerpo físico. Del texto
latino, hizo una versión cabal el profesor A. J. Cappelletti
r,ara la Universidad Nacional del Litoral oon destino a su
Instituto de Lenguas Clásicas. En edición bilingiic, le antepuso una introducción IJ1UY conceptuosa y, entre otros conceptos, dice Cappelletti que en ningún n~orr.ento "se mostró
Séneca muy optimista c::&gt;n 1iesr,ecto a la natt:raleza humana.
El hombre es up ser desdichado, sujeto a mil dolorosas contingencias, ¡:ero es, sobre todo, un p :rverso que encuentra
el c2.stigo en su pr;:;;iia perv~rsidad. Ce ahí que la sociedad
y las normas que la rig&lt;En aparezca ante los ojos d2l filósofo,
no sólo como fuente de desdicha, sino también- como product.o de maldad. He aquí a un romano qt.:,z se atreve a considerar al imperio como un "consorcio de malhechores",
malhechores que ante la misma causa y fenómeno históricos determinaron la autoeliminación de un Kinkeman y un
Zweig, entre tantos genios predestinados que en la época
atómica no hemos terminado de llorar.

Sin embargo, desde el asesinato de Británico, la benemérita tutoría de Séneca declina paulatinamente, consigna
Cappelletti. Nerón se va superando en la carrera del crimen

22

23

Bajo ·1a sabia tutela de Séneca, Nerón 1rnc1a una política basada en las más severas normas de honestidad, dice
Cappelletti. Se fortalece el Senado como garantía de respeto
al derecho- consuetudinario y moderador de la autocracia
imperial. Se pone un límite al lujo; les banquetes públicos
vuelven a ser parquedad primitiva; se arbitran medios para
impedir los fraudes testamentarios. La política económica
se orienta en un sentido francamente popular; se hacen distribuciones monetarias entre las clases más pobres, se defiende al pequeño contribuyente, se suprimen todos los impuestos indirectos. Un espíritu de clemencia y humanidad
alienta los actos del príncipe": en un combate gladiatorio en
el Campo de Marte -hecho inusitado-- impide que se derrame una sola gota de sangre.

�y el que. había prometido ser una encarnación del ideal estoico del "rex justus", no se detiene y ni en el matricidio
ni en el asesinato en masa, ni en la más desenfrenada crápula. La corte ofrece el espectáculo de todos los vicios del
poder; una refinada corrupción reina en la vida de los patricios y la plebe, tras el ejemplo de quienes la gobiernan,
se entrega a sus b~.jas pasiones.
Cuando t•odo ,el imperio se macera en ese caldo, es natural que un hombre de la talla de Séneca comience a pensar
en la inutilidad de todo esfuerzo pedagógico y político.
En el año 62, añade Cappelletti, el filósofo se dirige a
Paulina, importante funcionario im¡::erial, exhortándolo a
dejar para siempre los negocios del Estado y recogerse en
la íntima meditación de los grandes problemas de la vida,
de cuyas cavilaciones resultó el breviario que, menos romano y estoico, se aoerca al epicureísmo. No es rígido en sus
especulaciones ni se sujeta a ningún determinismo. Esas
páginas re.mevan el ideal de Virgilio y hasta el de Horado
en la dimensión de la libertad, cuyo reino es el de la vida
específicamente humana. "No interesa que a algunos animales la natural€'Za les conceda un tiempo mucho más intenso que al hombre. A ninguno de ellos les ha cont'€dido,
sin embargo, la maravillosa potestad de vivir un tiempo
absolutamente personal, de configurar, mensurar y crear
propia existencia", consigna Cappelletti.

I

Séneca no pretende deleitar él oído de los jueces ni
resucitar la admiración de los smadores. Tampoco convertir el breviario de la vida en un tratado de filosofía teorética
con severas exigencias lógicas. Es sencillamente la medida
de la sinceridad, la más inmediata y la menos literaria de
las obras del filósofo cordobés, aunque una_de las más frescas y rep11esentativas de un momento en la conciencia individual de aquel mundo antiguo, lleno de contrastes renunciamientos y contradicciones, que tan cerca está de ~osotros
por su misma estructura inclement,e, su bajo nivel creador,
de abanotamientos en masa y de soluciones precarias que
tr~stornan y dislocan masivamente los vastos alcances del
rorvenir humano.
Tan simple como tan compleja es la vida en la época de
Séneca como en la nuestra. Pero, para una mentalidad intelectualmente adiEstrada como la de este literato y filósofo,
resulta problemátio;J reéluirse en el limbo de los justos,
abandonando a su suerte los errores y desatinos de sus propios sistemas aplicables a los demás. Pese al pesimismo que
traspira su obra, evidentemente había €'l1 él un rebelde en
potencia ~ue se sobreponía al destino de la providencia. Si
ciertamente culpaba a sus semejantes de sus propias equivocaciones y les arrostraba sus iniquidades, en un afán de
lograr un mejoramiento en el comportamiento de su conducta, más O;Jnvincente a la razón, que las disquisiciones
teoréticas que tan bien presentaron lbs griegos, sin retórica, fue el deseo de aventurarse a la unión de sus contemporáneos con ánimos de abatir un descalabro pol'ítico-social
que salpicaba de sangre al mundo mmano de uno a otro
sector del imperio.

No podemos decir que la vida sea breve, dice Séneca;
debemos afirmar, empero qUe nosotros nos hacemos una
vida breve. Uenamos nuestros días de ocupaciones inútil~s,
de superfluos deseos, de ridículos ne:gccios, acota Cappelletti.
-Arrojamos nuestras horas al blando vacío de la banalidad.
Y este vacío precipita vertiginosamente nuestra existencia
hacia su fin, que es el vacío absoluto de la muerte. La condición de una larga vida es su plenitud. Para ello es necesario aislarse, dejar para siempre- la compañía de los hombres y renunciar a los hábitos del "animal político": Discutiendo con Sócrates, dudando con Caméades, descansando
con Epicuro, venciendo la propia condición humana con los
estoicos, se mantedrá el idrnl, la intimidad del alma.

Es su ejemplo un mensaje permanente de responsabilidad ciudadana, de hondo an-aigo moral de convicciones reservadas a tan pocos espíritus de cada época. Su actitud,
aparentemente contrastante con su doctrina, se complementa en lo monumental de una figura, cuya imagen domina
los siglos posteriores y se asocia, por contacto, con todas
las capas de la sociedad, destinada, en sus ángulos a preservar la vida para perp€'tuarla en acciones benéficas en
su anchura y dimensión de humanidad.
'

21

25

�.l.- Y DIJO EL MAESTRU:

¡Para cuántos resulta pesada la riqueza!, ¡Cuánta sangre humana derraman la elccuencia y el deseo de demostrar cada día &lt;'11 ingenio!, ¡Cuántos palidecen por los continuos placeres!, ¡A cuántos les priva de tocia libe rtad la
derramarta multitud de sus clientes!.
Vemos que has an-ibado al límite último de la vida
humana; ya pesan sobre ti cien o más años. Vamos, pues;
haz un monumento de tu existencia. Calcula cuánto de este
tiempo te arrebató el acreedor, cuánto la amiga, cuánto d
rey, cuánto el cliente, cuánto la disputa conyugal, cuánto el
castig,o de los esclavos, cuánto el co11és vagabundo de una
parte a otra dr, la ciudad; añade las enfermedades que
nosotros mismos · solemos provocarnos; añade también el
tiempo que quedó sin emplear: ve1·ás que tienes menos años
de los que curntas.
Oirás que muchos dicen: "A parti1· de los cincuenta
años me retiraré a la vida privada, a los sesenta me libraré
de los negocios". Pero, en rpalidad, ¿qué garantía tit•nes de
que has de vivir tanto?. ¿Quién ha de tclerar que rso marche según tú dispones?. ¿No te avergiirnzas de reservar
para ti los rrstos de la \·;da y destinar a los buenos p~nsamiPntos solament e aquel tiempo que no puedes empl~ar en
ninguna otra cosa?.
¡Qué tardío resulta comenzar a v1v1r precisamentt'
cuando es necesario acabar!, ¡Qué olvido tan estúpido de la
condición mortal de diferir les s?.i1os propósitos hasta los
cincuenta o sesrnta años y pretrndr1· dar comien210 n la vida
en ese punto al cual pocos han arribado! Nadie estima el
tiempo; lo usan con negligencia, c01::o sí se diera gratis.

Y ésta la pierden los hombres ocupados, pues no tienen
tiemp:&gt; libre para contemplar el pasado y aun cuando lo
tuvieran les resultaría desagradable el recuerdo de una cosa
de la cual deben arrepentirse.
Las almas de los hombres ocupados, como si estuvieran
bajo un yugo, no pueden darse vuelta y contemplarse a sí
mismas. Su vida va camino del abismo y así como de nada
servirá que viertas cuanto quieras si abajo no hay algo que
pueda recibirlo y guardarlo tampoco nada cuanto tiempo
se nos conceda si oo tenemos donde recogerlo y se cuela a
través de espíritus hendidos y aguje1-eados.
Fue debilidad propia de los griegos averiguar qué cantidad de remos tuvo Ulíses, si antes fue escrita la Ilíada y la
Odisea, si ambas pertenecían a un mismo autor y así sucesivamente otras cosas por el estilo que si las tienes calladas
en nada han de ayudar a tu &lt;xmciencia y si las manifiestas
no por eso parecerás más sabio, sino más fastidioso.
Un jefe de Estado, dotado rntre los antiguos jefes de
la más alta bondad, según dice la tradición, consideró que
una buena manera de destruir hombres oonstituíría una
clase de espectáculo digna de ser recordada. ¿Luchan?. Es
poco decir. ¿Se les desgarra?. Es poco decir: son triturados por la enorme mole de las bestias. Mejor hubiera sido
que tales hazañas pasaran al olvido, para que luego ningún
poderoso las aprendiera y mirara con envidia.

En tres edad€s se divide la vida: la que fue, la que es
y la que será. Entre éstas, la que vivimos es breve; la que
viviremos, dudcsa; la que hemos vivido, ::;:::gura: esta es
precisamente aquella sobre la cual perdió su jurisdicción
la fortur.a , la que no puede S€r sometida ni a rbitrio de nadie.

Dígase lo que se quiera, los que a diario intentan conseguir la mayor familiaridad posible con Zenón, con Pítágoras, con Demócríto y con los demás maestros de las buenas artes, con Aristóteles y con Teofastro. ninguno de éstoo
estará corto de tie~po; ninguno dejará partir a quien se le
haya acercado, sino más feliz y más amistoso,; ninguno consentirá que alguien se aleje con las manos vacías; todos los
mortales pueden hallarlos noche y día. De éstos ninguno
te obligará a morir, pero todos te enseñarán; ninguno malgastará tus años, sino que te añadirán los suyos; ninguna
conversación que con ellos tengas será peligrosa; ninguna

26

27

�atención, excesivamente cara. Tomarás de ellos lo que quieras; no serán ellos quienes te impidan sacar todo cuanto
desees.
¡Qu&lt;' f.clicidad, qué hermosa vejez está reservada al que
se ha a0:.&gt;gido a su protección! Tendrá con quien discutir las
cosas más pequeñas y las más grandes; a quienes consultar
todos los días sobre su propia vida; de quien escucha1· la
verdad sin injuria y la alabanza sin adulación, a quienes
tomar como modelos. Ellos te indicarán el camino a la eternidad y te elevarán en aquel lugar del cual nadie es arrojado.
El más arrogante de los reyes persas mientras a través
de un €'xtensísimo campo desplegaba su ejército, del cuaJ
no conocía el número de soldados, sino las dimensi9nes del
conjunto, derramaba lágrimas al ¡;ensar que en cien años
ninguno de tantos jóvenes había de sobrevivir. Pero el mismo que lloraba había de priecipitar para ellos el hado, había
de perder a unos en el mar, a otros en tierra; a unos en la
batalla, a otros en la huida Y, en breve tiemp:.&gt; había de aniquilar a aquellos por cuyo año centésimo se estaba preocupando.

28

EL NUEVOLEONES ERRANTE
\

---·------

(Padre Mier)

DR. LEONARDO CONTRERAS LOPEZ
(Director de la Escuela Preparatoria No. 11
Universidad Autónoma de Nuevo León
Cerralvo, N. L., México).

�DEDICATORIA

A todos mis hermanos en la Patria:
los mexicanos
A la memoria de mi padre
A mis hij~: Leonardo y Perla

�SUMARÍO

Proemio
El Hombre
E l Religioso

E l Patriota
Epí l ogo

Bibliografía

�PROEMIO

.1..~ HONDAR en la intrascendente y trivial existencia de
un ser humano cualquiera, para cumplimentar con el ejercicio de una tarea lab:&gt;ral que demande el oficio, o bien por
el prurito imperdonable de la indiscreción, conduce siempre,
y más temprano que tarde, a la tediosa práctica del círculo
vicioso con límite infinito, que torna indiferente e insensible
todo cuanto a la psiquis (X)dría excitar, exaltándose ante la
singularidad impr~ionante de los distintos ejemplares revisados, pero que sólo pueden representarse geográficamente con una línea recta, de principio a fin, sin anfractuosidades ni salientes.

Mas, penetrar en la insondable esfera del recuerdo para
escudriñar con avidez, cada una de las multifacéticas exposiciones que nos ofrece la gloriosa trayectoria de un
hombre, cuya vida logró apartarse de aquella línea recta
sin alteraciones perceptibles, y que en el plano esquemático
delJ calendario de la Humanidad, se presenta con variaciones
firmes y bien marcadas, tanto por encima como por debajo
del eje medio, indicador del orto y el ocaso de nuestros días,
es como ser llevados -en alas de un hada bienhechora que
nos transporta a un edén paradisíaco atraída por la ninfa
33

�.•

:º

del amor la belleza y la sabiduría; es como sentirse atraído
por la v¿rágine de un vórtice piadoso y dulce, _de~ que
habi'emos de escapar jamás, porque lo hemos asu~ulado _P radójícamente para nuestro E-::r, como amal~ama, m~csh uctible de propias vivencias; tal es el_ caso de mterna1se en el
conocimiento de los hcch::&gt;s que forJara FRAY SERVANDO
TERESA DE MIER NORIEGA Y GUERRA durante su
azaroso peregrinar por este valle de lágrimas, de cuyo paso
se conserva indeleble la huella.
Varón egregio, honra y prez de Nuevo León Y de la
Patria, que lejos de mantenerse e.;tancado en_ la nefasta
inercia dél dogmatism::&gt; egoísta y funfst,o de su tiempo ~ur,o
luchar con entereza y denuedo inusitados hasta conquistar
el complemento de la liberación física y política d_e ~us compatriotas sopC11'tando con estoicismo ejempl~r la m1~ua p~rsecución, la anticristiana crueldad y el abommable v1tupe110,
de quienes en abierta y franca oposición a todo pre~p_to
evangélico, con insolente escarnio hac!~nse venerar M_1mstros d€'1 Altísimo, cegados por la embriaguez de la cm rupción, la riqueza y el poder.
Paradigma de amor y de b::&gt;nor: a Dios, a la Patria, a
sus semejantes.
La vida cte este grnn patriota merece ser conocid~ ampliamente, tanto ¡:or las actuales como futuras ger.erac1ones,
y sirve de norma insustituible que se o;,on~a a la amen~za
co:1stante de idEologías extrañas, que constituyen la antl!esis de la idiosincrasia y nacionalidad mexicana. Mas solo
podrá apreciarse la .obra del ilustre Padre Mier, desp~jáncbse virilmente del prejuicio que engaña, Y el fanatismo
que obceca ensanchando plrnamente d criterio y dejando
libre acceso al pensamie nto fil~ófico más puro.
Tiempo atrás, el maestl'::&gt; Armando Arteaga Santoyo
nos lo decía: "Para juzgar su vida plena de un profundo humanismo, y su obra multiforme, luminosa, soberbia, excelsa
en su intención y su conjunto, ES necesario posee~ el ;uelo
y el ojo aquilinos. que aseguren la clara perspectiva. Por-

34

que no los tienen', no pueden juzgarlo ni los eunucos, ni
los monaguillos, ni los vendepatrias, quienes congénitamente
incapaces de evaluar sus dualidades mayúsculas y eminentes,
tratan de restarle gloria tildándolo de 'ladino y tunante'. "
EL HOMBRE
Tórnase oon visos de credulidad la inverosímil conseja
que enmarca el fausto adv,enimiento de Fray Servando, al
relatar que desde los primeros minutos del día, no obstante
encontrarse a mEdiados del otoño, el clima del Nuevo Reino
de León aumentaba su temperatura o::m una presión atmosférica sofocante, similar al fuelle que alimenta la combustión de una fragua, para decr~er en el instante mismo del
alumbramiento, como si la Naturaleza forjase un tem¡:le
de acero para el cuerpo y el alma de aquel santo varón,
inmune a la vileza, temor, cansancio y a la derrota, quien
vio J.:,. 1-.:z primera d lo. de octubr 2 e~ 1763 en la muy noble
y leal ciüdad de Monterrey, capital de la provincia nuevok\:&gt;nesa, siendo sus padr,es Don Joaquín Mier y Noriega y
Doña Antonia Guerra, ambos españoles con ascendientes de
linaje 1'€al.
Fue bautizado en el templo de San Francisco con el
nombre de "JOSE SERVANDO DE SANTA TERESA",
siendo su padrino Don Salvador Lozano, acaudalado comerciante amigo de la familia. Es curioso resaltar, que durante
el trayecto de la casa al templo, lo hiciera en br~::&gt;s de una
sirvienta indígena de su hogar, quien amorosamente lo arrullab:i, como parodiando al maternal regazo de su tierra
indiana, que aún clama con doli,2nte angustia, cobijar de
nuevo en su seno, sus qu,zridos restos.
Tuvo una infancia y juventud rebosantes de' salud, vivacidad y alegría soliendo ser líder de los muchachos de su
época tanto en el ,estudio como en los juegos, principalmente
el trompo, bale!'O y carreras de resistencia.
Sus primeras letras aprendiólas gracias a la dedicación
dulce y cariñosa de la más sublime de todas las maestras:
35

�la madre. Posteriormente cursó sucesivamente las escuelas
de instrucción pública primaria y el Instituto de Latinidad.
Acatando la voluntad de su padre, cumple su tercer
lustro de vida, ingresando en la ciudad de México al Convento de Santo Doming&lt;&gt;, donde pronto viste el hábito blanco de novicio.
Su fervor cultural contrastaba con el religioso, lo cual
detuvo un tanto su ordenamiento, pues• él aoeptaba enclaustrar su cuerpo más no su alma, en ese lugar donde, decía:
"Los votos son impracticables, las tentaciones ·muchas, y el
mal ejemplo acaba por arrastrar al mejor". A pesar de lo
anterior, fue incorruptible la totalidad de su vivir. Su capacidad intelectual, su dedicación, lo llevaron pronto a ser
fraile profeso a los veintisiete años 'de edad y poco después
alcanzaba el grado más alto que la instrucción eclesiástica
concede: Doctor en T,eología. Logró desenvolverse con singular destreza en el delicado aite de la predicación, aunando
a la fluidez y elegancia de su verbo la erudita educación y
la exquisitez de una vasta imaginación que dominaba, extasiando al auditorio. Su fama de orador, única ; presto
'traspuso las fronteras conventuales para llegar a las altai;
esferas del gobierno colonial.
Ello dio lugar a que el Ayuntamiento de la capital del
Virreinato lo eligiese para exponer un sermón laudatorio a
la memoria de Hernán Cortés en la ceremonia de traslado
de sus restos de un templo a otro, el 8 de noviembre de
1794. Su manera elegante de hablar no tenía comparac~ón,
por l&lt;&gt; que el éxito no s-e hizo esperar, recibiendo elogios
hasta del mismo Virrey Revillagigedo.

tras ser loado por propios y extraños, incluyendo al Virrey,
tornáronse en su oontra merced a la explosión de ira que
•en el ánimo del Arzobispo Primado Don Alonso Núñez de
Haro y Peralta, encarnizado enemigo de los criollos, produjo el éxito de uno de ellos, que calificó de vituperable y
sacrílega dicha perorata. por oponerse ofensivamente a la
dogmática y santa tradición de la aparición de la Virgen
Morena.
Tan malhadada ocasión tuvo como resultado que el Primado de la Nueva España, expidiera un terrible edicto condenando al Padre Mier, a sufrir destierr•o prisionero en la
Madre Patria, por diez años.
No obstante haberse retractado Fray Servando, por
indicaciones de sus compañeros y superiores del Convento,
la seña del anti-criollos no decreció jamás, refinándose aún,
con €1 despojo del título de Doctor en Teología y todos los
derechos canónicos adquiridos a ley por el desgraciado
fraile.

s~ í;:ició a~í una odisea interminable de pns10nes y
fugas, vejaciones y sufrimientos de toda índole, que lo mantuvieron alejado de su país, por espacio de veintidós años,
lapso tenebroso durante el cual sólo escasos y fugaces moment,:Js de calma exp.erimentó, viviendo errabundo por España, Francia, Italia, Portugal, Inglaterra y Estados Unidos.
Solamente la indestructible fortaleza de su alma realizó el
incre íble milagro de la supervivencia.
A los 54 años de edad, de regreso a la amada Patria,
Fray Servando conservaba su integridad normal de hombre cabal, 11&lt;&gt; habier.do claudicado jamás ante la insidia, el
dolor, la angustia, d hambrie y la lascivia; conservando inmaculado su amor a Dios y a México, celosamente custodiados por el esbelto físioo de 1.75 mts. de estatura. piel blanca,
pelo rubio salpicado de canas y ojos pardos.

Victoria tan contundente indujo al ánimo de autoridades ecle:,iásticas y civiles a confiarle la predicación de mayor importancia en su can-era religiosa, en honor de la
Virgen de Guadalupe que pronunció el 12 de diciembre de
aquel año en la Colegiata del Tepeyac, en el cual paradójicamente, tras elevarse a la cima de la fama convirtióse al
mismo tiempo en el ocaso de su sagrado Ministerio. Ya que

El retorno lo efectuó con la mente preñada de razonamientos y deducciones sobre el estudio, percepciones y vi-

36

37

�vencías captadas en su prolongada estancia en Europa, observando de cerca los regímenes políticos de los diferentes
países, incluso Estados Unidos de Norteamérica, para evaluar lo más conveniente a México, que para entonces se encontraba en plena lucha por la Independencia, la cual siempre vislumbró Mier con los ojos de su alma patriótica y a
la cual estuvo ligado como promotor desde la lejanía con
sus escritos y fErvorosas arengas a todas las personas que
simpatizaban con la noble causa.

leyendo con emocionada incredulidad el Acta de Independencia, dispuso presto el retorno haciéndolo confiado e ignorante que San Juan de Ulúa en Veracruz, permanecía
como último reducto español, siendo aprehendido al desemba~car, por el comandante hispano JoSé Dávila y alojado
en la más tenebrosa de las mazmorras subterráneas, maloliente, húmeda, donde no se sabía el fin del día y principio
de la noche.
Al saberlo, el ();)ngreso Constituyente mexicano, reclamó enérgicamente su libertad, obteniéndola sin mayor
esfuerzo.

En esa forma consiguió, amén de la ayuda moral y financiera de la Argentina, la de innumerables personalidades
partidarias de la libertad humana, entre ellos el valiente
revolucionario español y hoy héroe de nuestro país, Don
Francisco Javier Mina que inflamado entusiastamente, \'ino
a México luchando y murienclo al lado de los Insurgentes.

El 15 de julio de 1822 tomó posesión de su curul como
Diputado elo::to por la provincia de Nuevo León, 1o cual
constituyó un acontecimiento de extraordinario sensacionalismo, pues auroleado por su legendaria popularidad, logró
.::barrot~r el recinto congresional ya que todo el mundo
deseaba con~rb y escucharlo, consiguiendo fácilmente dejar satisfecho y entusiesn:ado al auditorio con su verbo vibrante y convincente al expresar su discurso autobiográfico.

En la Patria. el ilusti~ nuevoleonés apai1e de avivar el
espíritu de lucha con sus fervorines orales y Escritos, también supo empuñar las armas cuando se requería, P(?r lo que
nuestro benemérito Gonzalitos escribió al resr.ecto: "Ma1wjaba tan bien la espada como la pluma".
Aunque la simiente sfmbrac'ia germinó con multiplicidad infinita, el infcrtunado signo rlL' su parte fisicn. no lo
abandonó por mucho tiempo cayendo en manos de los Realistas e iniciándos~ su segundo calvari~ en Soto la Marina
en 1817. Se le envió a la Ciudad de México, a lomo de un
macl:o pardo, encadenado de pies y manos.

No obstante su oposición. después del cuartelazo de
Pío Marchá, cedió con tristeza a la mayoría, encabe-zada
por el Diputado Valentin Gómez Farías, que proclamaron ·a
Iturbidc, Emperador de México.
Esto r:o lo amilanó, y como heraldo del S€!1timiento popular, sigL!ió sistemáticamente atacando desde la tribuna
cameral, y donde y en cuanta parte podía, al "Varón de
Dios", como llamaban por adularlo a Iturbíde. Asimismo
d;mostaba contra la nobleza imperial creada por aquél, y
~ la que Mier señalaba despectivamente: "Nacida del mineral y del pulque".

Tres años permaneció en la cárcel de la Inquisición y
ante el temor de su rescate por los Insurgentes, se ordenó
su traslado a España el lo. de julio de 1820. Mas al hace1·
escala €'11 La Habana su buque costodio, logró evadirs2 yendo de nuevo a los Estados Unidos donde permaneció hasta
1822, combinando arduos trabajos para sobrevivir con el
detenido estudio del sistema republicano de esa nación, pensando siempre en el futuro de un México libre.
Un poco tarde recibió la feliz nueva de la entrada del
Ejército Trigarante a la Capital rr.exicana, y leyendo y re38

r,

Sus ideas se propagaban y eran aceptadas fervorosamente por todos los lugares, forjándose un clima de tensión
y violencia antiimperialista, que obligó a Iturbide a disolver
el Congreso, mandando a Mier y 17 Diputados más, a prisión
en octubre d€l mismo año.

39

�I

Nuevamente Fray S(•rvando ocupó la prisión ~el Convento de los Dominicos, fugándose para ser de~unc1ad~ por
unas beatas (¿piadosas?), por lo que se le llevo a la _carcd
de Corte, al calabozo llamado "El Olvido", po~que ~ok&gt; salían muertos los huéspedes de tan hediondo cubil. Mas tarde
transferido a la antigua Inquisición, donde fue liberad~ ~?r
los Republicanos al rebela rse una part e de la guarmc1on
de la plaza.
Como Iturbide creyó apaciguar el descontento general.
reinstalando al Congr€so, Mier volvió a ocupar su puesto
legislativo. Sin embargo, tal medida impe rial no tuvo_ d
éxito esperado, ya que los Diputados, con mayorrs bnos,
avivados por el fra ile nuevoleonés, c•~)mbatieron denodadamente el sistema gubernamental que culminó con la abdicación de Iturbide el 19 de marzo de 1823.
La situación nacional fue afrontada por un triunvirato
formado por los general€S Pedro CelLstino Negrete, Nicolás Bravo y Guadalupe Victoria, convocando a un nuevo
Congreso Constituyente en noviembre del mismo año, el
cual dividió en dos partidos internos: uno pugnaba por la
república centralista, encabezado por e! Padre Mier; el ?tro,
dirigido por el Dr. Miguel Ramos Al'lz¡::c, que detcncha el
Federalismo.
Triunfante el Federalismo, ~e µrc,mu lgó €1 4. de octubre
de 1824 la Constitución de los Estados Unidos Mexican&lt;&gt;s.
Ello r,-crmitió la elección de Guadalupe Victoria como primer Presidente de la República.
Fray Servando, enfermo y cansarto, un tanto alejado
de las lides políticas aún tuvo arn·stos para rebatir una
Enciclica del Papa León XII que trataba de reavivar el
af€ct.o hacia Fernando VII.
Recibiendo albergue en Palacio Nacional por el Primer
Mandatario y una pensión del Congreso de tres mil pes_os
anuales, por sus excelentes servicios prestados a la Patria,
recibia cotidianamente la visita del Presidente, quien inva-

40

riablemente le preguntaba: "¿Cómo van esos males, señor
Don Servando?"; a lo que el aludido sin inmutarse, respondía : "Cómo han de ir . . . oomo los de la República, de maJ
en peor".
El 3 de diciembre de 1827 al atardecer falleció, no sin
antes recibir la Extremaunción, quince días antes, de manos
del Ministro de Justicia y Negocios Eclesiásticos, su alternante en la Cámara, Don Miguel Ramos Arizpe.
Su full€·r al presidido por el Vioepresidente Don Nicolás
Bravo, congregó a tocio el pueblo de la Capital. Siendo sepultado con imponmtes honras tanto oficiales como religiosas, atrás del Altar Mayor, en la Capilla de los Sepulcros,
del Convento de Santo Domingo, donde había profesado su
Minist€rio. Añc3 después. al triunfo de la Refonna, las
vandálicas turbas enfebrecidas de un liberalismo mal entendido y anti-clerical, profanaron las tumbas del Convento,
entre ellas la de Mier, cuyos cuerpos momificados estuvieron expuestos en un lugar público, y los cuales compró un
comerciante argentino para llevarlos a un museo de su
pais, donde ~t.:izá se encll€ntren.

EL RELIGIOSO
Indudable es que el ambiente de austeridad en el cual
se desarrolló la niñez y juventud de José Servando de Santa
Teresa mantenido y avivado r;or la voluntad paterna para
que éste abrazara eJ sagrado ministerio de la Religión Católica, le fraguaron de manera por demás consistente y sólida, la voluntad finne de integridad, sacrificio, amor al
prójimo y valor a toda prueba, condiciones "sine que non"
para el ejercicio efectivo y sublime de tan augusta profesión, aunque alguna vez diría que tan sólo por complacer
a sus padres se iniciaba en tan delicada y difícil ~ a ,
Jo cierto es que fueron explosiones inconscientes propias
de la juventud en la edad de las indecisiones y la volubilidad,
porque si es cierto que afirmaba: "que estaba dispuesto a
enclaustrar su cuerpo mas no su alma", la extraordinaria

41

�trayectoria realizada durante su existencia, confirmaron
todo lo contrario, y para honra de él y de su Patria, desde
el principio de sus estudios basta su muerte, jamás abjuró
del Catolicismo ni desobsdeció los preceptos Cristianos,
manteniendo incorruptible su integridad moral, aun en los
momentos aciagos de pesar y dolor físico, causados por las
enfermedades, la inanición, el insomnio, las heridas, las ratas, los piojos, las pulgas, las chinches; o bien las tentaciones carnales en el Convento de las Huelgas; en el Convento de la Pasión, cuando se le permitió vivir con un fraile
americano que tenia "dares y tomares con damas en las
sosegadas horas nocturnas, eso sí, muy "santos" dares y
tomares"; durante su estancia en Bayona con los judíos,
que hasta le ofrecieron a Raquel por esposa; más tarde en
París, cuando en compañía de Lucas Alamán, asistía a las
rec€pciones suntuosas de Madame REx:amier y Madame
Stael; en fin, en el resto del mundo que andu\l\'.).
Solamente la estulticia de los curas superiores "odiacriollos" y los monaguillos "vendepatiias" buscaron, y buscan restarle méritos a tan egregio nuevoleonés y ante imposibilidad tal, descargaron la ponzoña de su vileza por
medio de la infamia, la calumnia y la ira.
Durante medio siglo, comenzando a los quince años de
edad, conservó su dignidad sacerdotal iniciada al tomar los
hábitos de novicio en el Convento de Santo Domingo en la
ciudad dC' México en 1775, y a pesar de lo que se comentó
líneas arriba, sus esporádicas manifestaciones de inconformidad con ese destino, su brillante inteligencia, excelente
memoria, pero &amp;::&gt;bre todo su infatigable empeño en estudiar
constantemente, Je permitieron trazar un meteórico recorrido en los diferentes grados de su carrera, Ue~ando al
pináculo en un lapso excepcional para la generalidad, que
según los entendidos católicos virreinales, no €ra del todo
halagiieño superar fácilmente a sus predooesores hispanos,
es decir en su mayoría.
A los dieciséis años hombre, tras valerse de suave
fuerza el Padre Maestro Le5n, convenciólo ordenarse, pro-

42

metiéndole cambios fundamentales en las Constituciones de
la Orden, ya que Mier comentaba con disgusto y desengaño
respecto a Santo Domingo, su Convento: "Los votos son
impracticabks, las tentaciol1€s muchas, y el mal ejemplo
acaba por arrastrar al mejor". ¿Estaría equivocado?.
De todas maneras se ordenó, tranquilizándose un poco
al tomar más en serio su futuro, y ni tardo ni perezoso se
entregó ron singular entusiasmo a la instrucción en el Colegio de Porta Coelli, recibiendo pronto órdenes menoreSi;
luego regente de estudios, convirtiéndose a la edad de veintisiete años fraile profeso.
Con aprovechamient::&gt; asoendente siguió como lector en
Filosofía, convirtiéndose por último en Doctor de Teología, ·
grado éste que muchos no conquistan en su vida.
Su vasto conocimiento y su facilidad oratoria hubieron
de proyectarlo en corto tiem¡::o como el mejor predicador
de la capital del Virreinato, por lo que se le asignaban los
sermones más solemnes de las ocasiones más importantes a
las que asistían tanto los dignatorios eclesiásticos, como el
Ayuntamiento y ,el pP:&gt;pio Virrey Revillagigedo, quien no
t ~nía (mpacho en externar su satisfacción en cuanta oportumctad se ¡::t'esemaba, todo lo contrario del Arzobispo Primado, quien a duras penas disimulaba el mayúsculo aborrecimie:-ito que gratuitamente profesaba a todos los criollos.
¡Qué cristiana beatitud de este santo Apóstol del Señor! Méritos tan l'elevantes no podían pasar inadvertidos, y el
Ayuntamiento por unanimidad lo escogió para decir el lau1at::&gt;rio panegírico ante la reinhumación de los restos de
Hernán 0::&gt;rtés en el Templo de Jesús Nazareno llevados de
1a Iglesia de San Francisco. El apoteótico éxito de Mier no
se hizo esperar.
Sin embargo, Núñez de Haro, el Arzobispo, en vano
buscaba la fórmula de minimizar al fraile nuevoleonés, y
como no hay plazo que no se cumpla, pd'cos días habían
de sucederse a la última predicación exitosa de Mier, para
presentarse la solución al ~hement.e deseo del Primado, que

�lo haría gozarse con creces, marcando el principio del fin,
según él, del maldito criollo que lo superaba.
Efe&lt;;!tivamente, el inescrutable destino fijaría el 12 de
diciembre de 1794, y el recinto de la Colegiata del Tepeyac,
como punto clave para desprender la roca que iniciaría un
gigantesco despeñadero del tamaño y la forma del Cerro
de la Silla, que a manera de sarcófago, habría de sepultar
por larguísimo tiempo la figura gloriosa del erudito teólogo.
Nombrado para honrar desde el púlpito, la fecha referida, a la Virgen de Guadalupe, nuestro coterráneo inspirado por la imparcialidad y t&lt;l ferviente deseo de jerarquizar
lo divino aun destrozando' el dogmatismo obcecante producto
de lo humano, se dio a la ímproba tarea de escudriñar hasta
en los lugares más insólitos, la respuesta a las propias intuiciones relacionadas con la tradicional interpretación de la
aparición de la Virgen Morena. Su insistente investigación
lo llevó, por indicaciones del Dominico de apellido Mateos,
al licenciado Don Ignacio Borunda, ilustre nahuatlato, quien
lo convenció apoyado por numerosos manuscritos, mapas,
códices, y su tratado Clave General de Jeroglíficos de América, a admitir que "la Virgen no se apareció en la tosca
tilma de Juan Diego, sino en la fina capa de Quetzalcóatl,
que fue Santo Tomás, el cual vino mucho antes que Colón
a predicar el Evangelio Cristiano". siendo así como lo expuso en su conmovedora alocución.

para exaltar como ya dije, la Patria y la imagen, y suprimí
algunas circunstancias, tampoco admitidas por la Congregación de Ritos, no esencial a la tradición ... para salvar
la tradición de dificultades insuperables".
Todo mundo se le entregó entusiasmado y deliran~
junto con el Virrey y sus compañeros dominicos. No escandafü;ándose nadie, considerando más adecuada la nueva
versión.
Pero he aquí, que Núñez de Raro había encontrado la
clave maravmosa que saciaría su nefasta ambición de liquidar a un criollo destacado, y por encima del dictamen del
Cabildo de la Cclegiata favorahle al Padre Mier, su Ilustrísima pirnteando el Concilio de Trento y las Constituciones
d&lt;? Santo Domingo, y las Bulas Pontificias, coludido con el
Superior de la Orden Dominica, Doming,o de Gandarrias,
otro enemigo mortal de los criollos, por medio de un terrible edicto, le instruyeron proceso condenándolo a destierro
en España por diez años, acusándolo de sacrílego.
Se le envió bien custodiado al Convento de las Caldas
en Santander a bordo del buqúe que por coincidencia irónica se llamaba "La Nueva Empresa", llegando a Cádiz el
segundo semestre de 1975.
De allí en adelante, Francisco Antonio León, miembro
del Consejo de Indias y títere del Arzobispo Núñez, sería
la tenebrosa sombra que lo colmaría de desdichas por el
lar30 espacio de veinte años.

Mas no era una deliberada negación en sí, de la conservadora historia del acontecimiento, que por demás tenía
muchos puntos obscuros difíciles de explicar y de probar,
sino una modificación más gloriosa, lógica y sublirr.e del
mismo, que en consecuencia debía de oonducir a la exaltación mayor de la imagen, el Santuario y b Patria. Como
lo afirma en sus Memorias: "Juro in verbo sacerdotis, que
desde el principio del sermón hice esta protesta; advierto
que no niego las apariciones de María Santísima a Juan
Diego y Juan Be rnardino; anres que negarlas, me parece
reprensible ... antes he de probarlas de manera plausible".
Más adelant,c: "Es verdad quE:1 añadí ena u otra especie

Reaprehendido se le lleva al Convento de Burgos. Allí
se entera que el cronista real, Juan Bautista de Mufüyz redactó un Tratado que casualmente coincidía con la tesis
aparicionista de la Guadalupana sustentada por Fray Servando, y entusiasmado, solicita por medio de las monjas de

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De esa prisión infestada de ratas que le comieron buena parí€ de su hábito y a las cuales mataba día y noche
con un palo, se fugó hábilmente.

�las Huelgas que lo atiendan piadosamente, que el Consejo
de Indias de Madrid, revise su caso. Ingeniosamente hace
una defensa sensacional y desbarata los cargos, mas mientras dclilx•ra el Jurado es llevado al Convento de la Pasión,
donde s1• le permitió vivir con un fraile americano quie'll
solía agasajarse con mujeres, y aunque Antonio León quería complicarlo en scm!'jante infamia, pudo comprobar lo
contrnrir&gt;.
El Tribunal ahsolvió al nuevoleonés errante, declarando
nulo lo que: "sin razón llevó a cabo su Ilustrísima". (El
Arzobispo Núñez que para entonces ya había fallecido).
Mas ele nuevo, la presencia de León se interpuso, acusándolo de conspirar para la Independencia de América, lo
que valió para confiarlo debidamente en Salamanca; luego
a Burgos; después a Las Caldas donde se fuga espectacularmente descolgándose varios rret:ros de altura con una
cuerda, dejando en la pared gironf s de ropa. de carne y de
sangre de su cuerpo.
Se refugia en Bayona, Francia, donde mientras conseguía un oficio remunerativo, penetró en una sinagoga donde
predicaba un rabino sobr,e la Pascua de los Azimos y el
Cordero. En c :ortuno momento el doctor Mier toma la palabra, 1&gt;ebatiendo plenamente la tesis del hebreo, con tan
convincente claridad que los judíos lo acogi,eron como su
Consejero apodándolo: "Jajá" (el sabio), y viviendo con
ellos hasta que le ofrecieron la mano de la dama Raquel en
desposorios, lo que rehusó y propició d alejamiento de ellos.
Pasa a Burdeos (1801) donde asociado con Simón Ro-dríguez (maestro de Bolívar), cuyo seudónimo era Samuel
Robinson, imparte clases de Español para vivir, traduciendo
Mier la Atala de Chateaubriand para servirse como texto,
haciéndolo tan bien . que el primer ejemplar lo compró el
mismo autor original sin embargo el mérito se adjudicó a
nombre de Robinson por ser quien pagó la impresión.

drid, donde escribe una sátira del México Colonial, oonsiguiendo con ello, que León logre confinarlo a Sevilla, soportando grilletes, cadenas, y muchedumbre de piojos, chinches, y hasta pulgas que laCETan su físíoo.
Trece meses después, escapa por Cádiz a Portugal, permaneciendo allí tres años. Convierte al Catolicismo a dos
rabinos y sus familias siendo premiado en Lisboa por el

~~-

.

Al ,ocurrir la invasión napoleónica de España, se alista
o:&gt;mo capellán militar de los Voluntarios de Valencia, y
siendo prisionero por los franceses se fuga, yéndose a Londres en 1811.
Desde este momento hasta su regreso a México en 1817
su actividad r eligiosa está latmte prácticamente, conservando sólo su integridad moral.
En la Patria de nuevo, sirve como Capellán castrense
a un grupo Insurgente formado por él.
.Tras nuevas prisiones y exilio a Estados Unidos regresa al triunfo de la Independencia, en 1822.
Posteriormente recibe el Viático, al cual invitó a todos
sus amigos, personalmente, el 17 de noviembre de 1827 falleciendo en su alojamiento de Palacio Nacional, síend¿ sepultado después, o:m todos los hono!'es correspondientes a
su alto rango eclesiástico.
EL PATRIOTA

Va a Roma en 1802 obteniendo del Papa Pío VII la
secularización pirpett!a con la cual vuelve confiado a Ma-

El cariño al terruño donde se nace; donde se crece;
donde se tiene uso de razón; a la familia, a los seres con los
que se convive, y en los · cuales se atan los primeros cabos
de los lazos de fraternidad humanos compartirndo las penas
y las alegrías por igual, en mutua vinculación del presente
con el pasado, forja paulatinamente con solidez indestructible: el amor a la Patria.

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�El Patriotismo: sentimiento insuperable a todos los
placeres y desdichas; pobreza y fortuna; razón y sinrazón,
que acompaña inalterable a todos los individuos, de todas
las naciones; hasta el fin de sus días; inmutable a través de
los tiempos y las latitudes.
·
No obstante que Mier contaba con ascendencia noble
del lado paterno, con los Duques de Granada y Altamira y
por la madre, con los primeros pobladores de la pr,ovincia
nuevoleonesa; siendo joven aún y animado por los firmes
conocimient,os adquiridos en la instrucción literaria, escribió largo, pretendiendo demostrar que su estirpe le llegaba
del gran Emperador Moctezuma, cuya nobleza le venia por
la sangre mexicana, prueba inequívoca, de su amor a la
Patria.
Esta intuitiva vivencia la lleva consigo al exponer su
sermón en la Colegiata, confirmándolo categóricamente en
sus Memorias al decir: "que alternaba la versión del suceso
para conducir a una mayor glorificación de la Patria".
Ese amor a México fue la lámpara votiva que lo iluminó en las prisiones y el destierro; que lo alentó a fugarse,;
a no morir.
A escribir; a mantenerse incorrupto, a no perder la fe
en la Independencia de su país.

Mier. Pero el ángel negro de su infortunio no lo abandonaba del todo, y un buen día, al no tener dinero para pagar
la impt·esión de sus patrióticas e innumerables ediciones. fue
reducido una vez más a prisión, donde en premio a la verdad, no pudo fugarse, hasta que llegó una misión argentina
QU&lt;' propagaba la emancipación de América. la cual compróle toda su pl'oducción literaria y pagó además todas sus
deudas, librándolo, to;&gt;n tan mala suerte, que al embarcar
su obra para el Nuevo Continente, la nave zozobró perdiéndose todo.
En agradecimiento al noble gesto de sus bienhechores,
dedicó su "Hisk:iria de la Revolución de Méjico" al invicto
pu:,blo Argentino en su Asamblea Soberana de Buenos Aires". Cuéntase que la lectura de muchos escritos suyos,
hicieron cambiar a Iturbide, de Realista a Insurgente.
El espíritu indomable de Mie1·, no se vio jamás quebrantado por todas los anteriores y "pequeños fracasos"
mencionados lineas arl'iba, pues siguió infatigable ganando
correligionarios y seguidores, al grado de convencer al pundonoroso militar Don Francisco Javier Mina que lo acompañase a México. Así lo hicieron ambos, y muchos más, emba1·cándose y lleganda a Baltimore, en los Estados Unidos
de No1teamérica, en junio de 1816.
Los obstáculos son casi insalvables al esfuerzo ímprobo,
mas la tenacidad y el ingenio logran superarlos: quién sabe
cómo, pffo por arte de magia "oon su labia que ablandaba
a hcmbres duros, como a la cera" (Valle Arizpe), logró
conseguir de un se ñor Don Daniel Smith, un préstamo
personal.

Tras el desdichado período de dieciséis años. de 1795 a
1811, una vez en Londres, inicia, SU PROPIA LÚCHA POR
LA LIBERTAD MEXICANA Y DE AMERICA LATINA,
hadendo tanto verbal como escrita, publicando numerosos
folletos, entre ellos: "Dos Cartas de un americano al español sobre asuntos americanos" e "Historia de la Revolución
de Nueva España", ambas con el seudónimo de José Guerra.
Todo esto con resultados halagador.e s para su causa, consiguiendo multiplicar infinitamente los adeptos y simpatizadores entre los latinos, europeos e hispanos contrarios a
Fernando VII, como don José María Blanco que editaba un
periódico "El Español" donde escribía también el Doctor

Efectivamente, como resultado de singular encantamiento, puede co11Siderarse el hecho descrito, ya que el
éxito obtenido de tal operación crediticia, antójase de carácter insólito por lo crecido de la suma que aun en nuestra
época conceptúase como respetable.

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49

Dicho préstamo fue de ciento veinte mil pesos, con el
cual armó una expedición guerrera, oan abundancia de

�armas, parque, vituallas y hasta uniformes, así como
hombres de diferentes nacionalidades entre los que se
encontraban oficiales franceses, alemanes y americanos,
partiendo para su país, con tan mala suerte que el barco
naufragó, regresando a New Orleans y Galveston.
P.xo tiempo después se rehacen y parten a Soto la
Marina, donde desembarcan el 15 de abril de 1817. Traía
Mier consigo, una imprenta, su ' arma favorita, con la cual
de inmediato empezó a lanzar fogosas proclamas dirigidas
en particular a su numerosa parentela de Nuevo León:
Guerras, Garzas y Treviños, haciendo hincapié en ellas principalmente, que la guerra de Independencia en nada st&gt;
oponía a la religión Católica.
Separándose Mina que se dirigió rumbo al sur del país,
Mier levantó un fuerte en Soto la Marina donde sostuvo
algunos combates con éxito y en los cuales el dominico
salía al frente de su contingente, con la cara al cielo y vestido de Obispo, arrastrando fríamente los peligros y las
balas, curand::i a los heridos, confesando a los moribundos,
alrntando heroicamente a los soldados, y también usando
El fusil y la espada cuando era necesario. Entre las proclamas escritas en el campo de batalla,
es dign&lt;1 c:le mención una carta dirigida a Fray Pascual de
Santa María, en la que dice entre otras cosas: "Acepté el
partido de la Independencia, porque la emancipación ya no
tiene remedio ... veinte millones de hombres que quieren
~Er libres, lo serán a pesar de todo. Obstinarse contra la
emancipación es querer forzar a la Naturaleza".
"El orden natural de las cosas es que toda colonia se
emancipe, llegando a bastarse a sí misma; aun los hijos
l!egando a la virilidad quedan emancip~dos de la sagrada
dependencia de sus padres naturales".
Sin embargo, presentóse de nuevo el geniecillo de su
infortunio; los Realistas pusieron sitio al fuerte, logrando
dominar a los defensores, quienes cayeron prisioneros junto
con su jefe, Fray Servando.

50

El Obispo de Linares, Don José León Lobo, h_a ciendo
honor a sus apelativos, levantó una sumarísima acusación
contra el fraile nuevoleonés: "Por andar vestido de Obispo
de color morado; por hacerse llamar Obispo de BaJtimore
(aunque había sido propuesto, no fue preconizado en Roma,
él así se firmaba); por decir misa1; confesar moribundos;
luchar por la Independencia; ... y decir que el Rey era hechura de mortales y no de Dios; pero lo más terrible, decir
que Fernando VII, era un tirano".
¡ ¡ i Qué Sacrilegio ! ! !

Se le envió a México para juzgársele con los demás
prisi,or.-ero~. mas como Mier era el más "peligroso de todos",
~e le fijó con grilktes y cadenas a lomo de una bestia, recibiendo las inclemencias del tiempo, azotes y befas inutilizado para defenderse, lo cual sucedía preferentemente en
los lugares del trayecto de maycr población, como ejemplo
para escarmiento de los mexicanos con ansias libertarias.

•

Trayecto aciago durante. el que murieron muchos de
sus compañeros y que él soportó estoicamente como Cuauhtémoc, sin exhalar una queja, a pEsar de haber sufrido la
fractura y luxación del brazo derecho, al ser derribado por
"su transporte".

Nada impidió que llegara a los calabozos de la "Santa
Inquisición", en la "casa de la esquina chata" en la capital.
Afortunadamente ese "piadoso" Tribunal había menguado
su sadismo, quizá por la cercana victoria de los Insurgentes, por lo que Mier no tuvo intención de huir, ya que le
pErmitían escribir sin censura, iniciando la redacción de sus
Memorias, con una elocuente caricatura de esa tenebrosa
institución":
¿Qué oosa es la Inquisición1:
-un Cristo, dos candeleros;
y tres grandes majaderos-,
¡Esta es su definición!.

51

�Tres años permaneció allí, enviándolo luego a la cárcel
de Coite, donde decidieron transferirlo a España nuevamente, para juzgar su causa, saliendo r l 18 de julio de 1820
para recorrer la vía Veffruz-La Habana -Cádiz.
En estas circunstancias, r,ensó que yn era mucho (')
placer que les había permitido a sus emmigos y compañeros
de oficio, a la vez, resolviendo dcmost rarlcs que aún persistía en su alma el amor avasallador por su Patria y que
nada impediría r egresar a ella. P-01· algo se convertiría en
el inmortal Padre Mier.
La escHla t n Cuba, SL' prolongó sólo el ti empo indispensablL', pero por la celel'iclad cte su ingenio, pudo realiza r una
estupenda fuga a los Estados Unidcs.
Desde Filadelfia, e n '·Memoria P-:&gt;lít ico Instructiva a
los Jefes Indepe ndientes de Aná ht:ac, llnmada por los españoles: la Nueva España" (1821 ), decía: ''El gobierno debe
instalarse provisionalmente para asE~urar nuestra religión
sagrada, y establecer la Indcpenctcncía ctel Im¡::erio Mexicano que se llama1·á Junta Guhernativ¡:i de la América Sept entrional, propu€sta por el C::ironel Don Agustín de Iturbic1e,
al excelentísimo Virrey d e hi Nueva Espaiia, Conde del Venadito. Que se reconoce el t 1·0110 a Fernando VII o a cualquier des~endic nt € de esa easa r eina nte según lo diete el
Congreso".
Sin embargo, ItmbidE. rnmpió ese l;izo con la Metrópoli
declarando la Indepe ndencia.
A principios d.: 1822, regr esa Micr a México y aJ llegar
a Veracruz, la guarnición del Castillc de San Juan de Ulúa
lo aprehende, y lo encierra en una mazmorra subterránea.

co se deriva de dos vocablos hebreos que quieren decir:
"donde está" o "donde es adorado Crist•o", según el verso
II del Salmo II hebreo.
Escribe también "Carta de despedida a los Mexicanos
desde el Castillo de San Juan de Ulúa".
El Primer Congreso Constituyente r eclama enérgicamente su persona romo Diputado electo por Nuevo León,
y es liberado, tomando posesión de su alto encargo {:l l;,í de
julio de 1822. Su amor por la Patria, al prójimo, y a la
masa oprimida, lo tornan incansable en sus ataques al Emperador Iturbíde y su nobleza, por lo que es encar celado
por éste último en la cárcel de la Antigua Inquisición; luego
e n la Corte; para salir rescatado por sus correligionarios y
volver al Congreso, que el Emperador r einsta ló, como medida de consolación para el pueblo. Con todo y esto, Fray
Serva.ndo no claudica hasta conseguir la abdicación de
Iturbide.
A la caída del Imperio, el triunvir a to que gobierna al
país nombra un nuevo Congreso Constituyente, el cual se
divide en dos partidos, encabezados ambos, p0r Mier y f~amos Arizpe. Se sucitan acalorac~(&gt;s y largos debates, plenos
de sabiduría y de fervor nacional; con argl'ment: s tomad0s
de Rousseau ; Montesquíeu; de la República Francesa ; de los
Estados Unidos de Norteamérica.

Mier pugnaba por el Centralismo; mientras que Ramos
Arizpe luchaba por el Federalismo.
Al final, triunfa el grupo Federalista, protestando la
Constitución el 4 de octubre de 1824, la cual establecía: "El
sistema de gobierno será republicano, repre:sentativo, popular y federal".
En esa ocasión Fray Servando dijo su célebre discurso
que se llamó "Profesía del Doctor Mier sobre la Federación
Mexicana".

En ese lugar ten2brm:&lt;:&gt; se escucha sólo el rasgar de la
pluma del fraile, y el chisporroteo de una vela de sebo, al
escribir sus conclusion€s sobre la aparición de la Virgen de
Guadalupe, reafirmando su tesis de Santo Tomás (Quetzalcóatl). Asimismo, escribe que el origen de la palabra Méxi-

y pronostica que su implantación traería la guerra y el des-

52

53

En ese discurso impugna el sistema federativo absoluto

�mE:mbramiento del territorio nacional, sosteniendo la necesidad de un gobierno Republicano Central, o Federación,
pero una Federación razonable y moderada; una Federación
conveniente a nuestra poca ilustración y a las circunstancias
de una guerra inminente que debía hallarnos muy unidos".
"Yo siempre he opinado por un medio entre la Federación laxa de los Estados Unidos de Norteamérica, cuyos
defectos han patentizado muchos ,e scritores ... pues el pueblo Está dividido entre Federalistas y Demócratas; un medio digno, entre ,la Federación laxa de los Estados Unidos
y la concentración peligrosa en Colombia y el Perú; un medio, en que dejando a las provincias las facultades muy precisas para proveer a las nEcesidades de su interior y promover su prosperidad, no se destruya la unidad ahora más
que nunca, para hacernos respetables y temibles a la Santa
Alianza; ni se enerve la acción del gobierno que ahora más
que nunca debe ser enérgica para hacer obrar simultánea
y prontamente todas las fuerzas y recursos de la Nación".
"Este es mi voto y mi testamento político".

EPILOGO
Hemos concluido lo que con todo respeto y veneración,
la conciencia nos ha permitido considernr como lo más importante de la vida de un gran hombre, un gran religioso, un
gran patriota, un gran nuevolEonés, en sumá ... un mexicano inmortal, cuyo espíritu vive, y seguirá viviendo en el
colcquio cotidiano de sus compatriotas.

mo deber. A la Sociedad Mexicana de Historia, Geografía
y Estadística; y en especial a la Sociedad Nuevioleonesa del
mismo ramo, a la cual atáñele el Derecho, (cuyo actual
Presidente es el pundonoroso, diligente y gran mexicano,
el C. Boney Collins Espinosa, a quien saludamos cordialmente), para establecer una vigilancia efectiva e impedir que
los homenajes al patricio se pierdan con la estéril vacuidad
del verbo intrascendente, y convertirlos en positiva objetividad, en un aspecto principal:
Erigiéndole en Monterrey un monumento majestuoso
en un lugar preeminente de la ciudad, digno y a la v,ez acorde, con su gigantesca estatura moral, que substituya al insignificante y desapercibido del presente, situado en las
Avenidas Padre Mier y Cuauhtémoc.
Ojalá que los desvelos, el sacrificio de las horas de diversión, placer y tranquilidad empleados al redactar el presente, sirvan como la ofrenda más sublime de nuestras humildes almas y sencillos corazones henchidos de gratitud,
y lleguen hasta la misteriosa esfera del recuerdo donde moran los inmortales, para honrar a uno de kls más ilustres
forjador~s de esta bendita PATRIA que se llama ¡MEXICO!
¡ ¡ ¡ Honor a su nombre ! ! ! ¡ ¡ ¡Honor a su existencia ! ! ! ¡ ¡ ¡ Gloria a su recuerdo ! ! !
BIBLIOGRAFIA

Invoquemos a la gracia dEl gobierno de la Republica:
y con particular empeño al gobierno del Estado de Nuevo
León, al cual en primera instancia correspóndele un legíti-

1.-Alamán Lucas. (Historia de Méxiob).
2 -Arteaga Santoyo Armando. (Armas y Letras. Universidad de Nuevo León).
3.-Cárabes, Torres, Flores. (Historia Activa de México).
4.-Barrón Mórán G. (Historia de México).
5.-Cossío David Alberto. (Historia de Nuevo León).
6.-Gonzál,ez José Eleuterio Dr. (Obras. Tomo V).
7.-Castro Leal Antonio. (Memorias de Mier).
8.-"México a través de los siglos".
9.-Roel Santiago. (Historia de Nuevo León).
10.-Valle Arizpe Artemio. (Fray Servando).

54

55

Cuya esencia psioosomática, al igual que el águila de
nuestro Escudo Nacional se posó inmutable sobre las agudas y lacerantes espinas del nopal, para dEstrozar con su
pico y con sus garras la serpiente de la insidia y del odio.

�-

LOS INSECTOS Y LAS
ANTIGUAS CULTURAS MEXICANAS.
UN ENSAYO ETNOENTOMOLOCICO

--

--

-

Raúl Mac Gregor-loaeza

,

�L

A ¡nformación que originan los estudios etnozoológicos puede ser de tal manera valiosa como para abrir nuevos
caminos y directrices en el campo de la investigación científica. El hecho de r ecopilar todos aquellos datos que ya
fueron plasmados en numerosísimas publicaciones, la práctica de 11egistrar los comentarios, pláticas, leyendas, rumores, e:x¡:eriencias de la gente de edad en los más apartados
rincones de México, nos pm:de ilustrar del múltiple uso que
~e le puede dar a los animales, y en base a ese uso, para no
perder su apl':&gt;vechamiento, tratar de investigar cuáles pueden ser los principios activos de todos y cada uno de los
casos reunidos y analizar la posibilidad de su uso en la vida
moderna. Ya de antemano podríam:&gt;s señalar que muchos
de ellos caerían dentr0 dEl dominio de la medicina, otros
para su aprovechamiento en la industria, alguno más dentro
del campo de la agricultura o bien sobre métodos de conservación de nuestros r€cw·sos naturales. Mucho aprenderíamos de todo ese mundo maravilloso que a veces cae dentro del terreno de lo mágico, de k&gt; inexplicable, pero ·a la
ve:: presente y de esperanza.
59

�· ¿Cuántos e innumerables casos conocemos sobre este
t,ema? Algunos muy frecuentEs, otros aislados, y la mayoría de ellos no registrados. De aquí €1 pnpE.l d:.- !3 etnozoología. No sólo debemos registrar cuentos y leyendas, sino
utilizar otros Elementos, tal,es como pintura, ce-r á mica, nombres de pobladcs, etc., puesto que e n un momento dado se
pueden correlacionar y obtener gran significado al realizar
su int,erpretación.
1

Muc hos de ellos tir nen- un prin&lt;.:1p10 r eligioso, casi el
hablar de milagrns, y es ahí donde el rigor dentífíco realiza
una batalla entre lo mítico y !,o real; ES ahí donde ch ocan ·ta
f.e y los hechos, que en muchísimo:, cnsos p,w sí solos hablan;
es ahí donde la labor ciel biólogo, d€1 antropók&gt;go. del médico, del sociólogo, por sólo menciona1· algunas disc ipiinas,
debzn participar €.n la búsqm:da Ge eses valores antes que
la vida moderna, tan a~&lt;Elr:Tada y a veces sin n:.mbo fijo.
absorba toda esa riquísima fuente de do&lt;'umentación.
Dentro de la ex¡:;cl'icncia QUE durante var :cs años nos
ha pumitido reunir una buena dosis de i;1:'crmación, pod,:,mos señalar qt:e no i:tlo hemos incursicm:~lc.; en situaciones
recientrs, sino que nuestro í rabajo sp ha adentrado en as1~ccto3 históricos, que fundarr: Entan mucha:,; de nuestrns
invesügacio1~€.S.
Les datos que hasta é l momento hE.mos re 5 is:rado
no hablan muy bien de la Etnozoología, si la comparamos
con la etnob::itánica. Quizás alguna probable Explicación €S
la facilidad del cultivo de una planta, comparándo:a con d
de un animal; por otra ¡::arte, la mayor atención dada a la
etnozoología se r,efü:rE. .:: los animaks domésticos y en -el
mundo pre-cclo:·.·.l.,ino sólo existían ur:•:&gt;S cuantcs animJles
domésticos. 1
Con gran frecuencia se publican nuevas interpretaciones
referrntes a anima!es en la mitología y en la religién. Algunos aspectos muy interesantes y tratados o:m poca frecuen1 MaJdonodo Ko€:.r&lt;•ell, M 1940. Estudios
E■tudio■ An:ropológicos 4 (3) · 195-202

60

etn obiológico~

R.?viata Mex·cana &lt;l•

cía son los casos de los animales supernaturales, como ocurre en el campo del totemismo, tonalismo y nagualismo.
Aun cuando algunos autores aceptan un primer período
de totemismo, casi no existe en la actualidad, y tan sólo se
refiere a conservar algunos nombres animales como nombres d€' familia, o bien, pensarse en casos del tonalismo. El
tonalismo deriva, por supuesto, de la relación entre el día
del nacimiento y la entidad calendárica para ese día. Cuando
ocurre que sea un animal, este animal es el espíritu guardián. Algunos autores piensan que el tonalismo esta íntimamente r elacionado con el nagualismo, el cual se define IX)r
habilidad de tomar la lorma de un animal.2
Los cúentos de animales son raros en Mesoamérica, y
los que existen tienen una gran influencia del Viejo Mundo.
Otr,os aspectos pueden citarse, como lo son a las danzas
animal,es, agiieros de animales y lugares con nombres de
animales.
La etnoentomología es el objeto de la observación y
utilización de los insectos por el hombre: es la ciencia que
establee.e las interrelaciones funcionales -entre las sociedades
humanas y el mundo de los insectos. Las investigaciones
han permitido analizar estas interrelaciones, conociéndose
la .ecología, ~a protección de plantas, la lucha biológica, aun
aquella en que el insecto es enemigo, auxiliar y rival del
hombr,e. Todos estos elementos son partes integrantes de la
etnoentomología. Pero para nosotros el problema es de
aprender, y sobre todo fijar, antes de su desaparición de la
memoria de los hombres, las relaciones tradicionales todavía existentes.3
Numerosos y muy variados trabajos y artículos se han
escrito sobre los antiguos pobladores mexicanos, describiendo su habilidad como artífioes, su gran sentido de la observación de los fenómenos meteorológicos y astronómicos, su
2 Brand. D. D. 1964. The status of ethnozoologic studies in Mesoamerica.
Aéta1 y Memoria XXXV (3) CongrHo Internacional de Americanlatcu: 121-140.
3 Gabnin . C . 1973. L'Ethnoentomologic. O.P.I.E., Cahiero de Liaiaon, No: 7: 15-17.

61

�notable conocimiento de las plantas y de su utilización en
muy diversas formas así como de los elementos con que
contaban, realizaban operaciones, curaban heridas, sacaban
muelas y dientes picados e inclusive realizaban trepanaciones. Dentro de la fauna que rodeaba el medio en que Se establecieron las diversas culturas antiguas mesoamericanas,
no cabe duda de que los insectos fueron siempre tomados
en cuenta, y como ya lo hemos indicado, el objeto de este
trabajo es el de tratar de reunir e-1 mayor número de datos
en que los insectos, de una o de otra manera, fueron utilizados, represt:ntados o conocidos por los antiguos pobladores
de México.
En la mayoría d&lt;:' los casos se ha logrado averiguar la
especie que fue molivo de tal representación o utilización,
ya sea por la abundancia de esa especie o por la utilidad que
se le daba, y conocer si en la actualidad todavía esas especies existen y cuál es su situación. Para un mejor cubtfimiento del tema, se han considerado los aspectos siguientes: a) Representación de insectos en esculturas, murales,
códices y cerámica, incluyendo sellos,; b) Leyendas sobre
insectos; e) Lugares o localidades con nomb1-.es de insectos;
d) Insectos de uso "industrial"; e) Insectos comestibles.
a) Rl'pre:-;entadón de i11srctos en e-'iCllltura,-,, códices JI rerámica, incluyendo seUos

XOCHIQUETZAL o Papllio da unus (Lepldoptera: Paplllonldaf'). Santa
Cnu Acalpb:can, D. F.

62

Es en este capítdo donde los insectos fueron representados con mayor profusión. Aun cuando pueden encontrarse
representaciones realistas, la gran mayoría son formas oonvencionales, y muchísimas de ellas difíciles de interpretar.
Es sin duda alguna la figura de la mariposa la que se
muestra más repetidamente, pues juega un papel importantísimo en la mitología de los mexicanos. En este caso es
intEl'esante reconocer el paralelismo que hay entre el pensamiento indígena y el de la civilización occidental, al reconocer en la mariposa a la imagen del alma, como fue reconocida pcr el "psique" freudiano.
Bast e citar a Laurette Séjourné que dice: "La flor, el
pájaro y la mariposa son, al decir de los cronistas, imágenes
del alma. Además, signo de la llama o del fuego, la mariposa
nos habla de esa luz que emerge victoriosa del cuerpo sometido a lenta transformación de la materia en energía espiritual". Es por ello que su representación abarca aspectos
muy distintos.4
Es sobre todo la especie Papilio dmmus o XOCHIQUETZAL la más utilizada, oomo lo mu€-stra la bella escultura en bajo relieve del poblado de Santa Cruz Acapizcan,
D. F., cerca de Xochimilco, o el bellísimo vaso teotihuacano
donde está estilizada, pero en que indudablemente se identifica esa especie. En el extraordinario mural teotihuacano
conocido como el TLALOCAN o PARAISO TEOTIHUACANO. esta mariposa está rept:•tida varias veces, y en este caso
también significa el alma de los muertos pero de aquellos
que sucumbieron en el agua o en el fuego _(rayo); otra :~·
presentación existe en braseros de barro pintado que ut1hzaban para quemar el copal en los entierros, y donde XOCHIQUETZAL repre~entaba el alma del difunto; este mismo significado se columbra en un dibujo del Códiee Florentino basado en los comentarios de Fray _Bernardino de
Sahagún hacia 1569.
4 S6¡ourn6, L. 1957. Peaaamiento r reli9i6n •n el M•xico Anti9vo. Breviario 128
fondo Cuhu,a Econ6mlca. México

63

�Indudablemente esta especie también sirvió de modelo
para la fabricación de sellos. Enciso comenta los dos usos
diferentes a que estaban destinados: €Stampar· con color o
imprimir en relieve. Se estampaban sobre la piel, como
adorno, como distintivo o para identificación; sobre la tela
de los trajes, papel, etc., como ornamento según los ritos y
oostumbres. Se imprimían en relieve para aplicar ornato~
en la cerámica o directamente en su alfarería para embe-llecerla; también se imprimían en algunos alimentos y en
objetos de cierta plasticidad. 5
Otra mariposa de alto significado religioso en la antigua ciudad chichimeca ·de Cuauhtitlán lo era ITZAPAPALOTL o CUATRO ESPEJOS, que corresponde a la e.pecie
Rothschildia orfaaba, denominada también "mariposa de cuchillos de pedernal" y significaba para ellos el demonio.
Rep1-.esentada como un ser fantasmal, era el espíritu de las
mujeres muertas en parto y que bajaban del cielo nocturno.
Otro ins-E:c to de importancia lo fue el chapulín o langosta. Una de las representaciones más realistas es una
escultura azteca en carneolita, de unos 40 cms. de largo que
existe en el Museo Nacional de Antropología y que sin duda
oorrespondía a un ortóptero acridoideo. Es interesante observar que algunos antropólogos critican severamente el
hecho de representar a los chapulines con sólo dos pares
de patas (cosa que también en las figuras de los códices se
repite); sin embargo, quizás había que estar de acuerdo con
Martín del Campoi6 en que estas representaciones tenían un
sentido religioso o místico, es decir, para ellos tenía cierto
significado el sólo dibujar o esculpir determinados elementos de, en este caso, los insectos. Ello todavía cae en el
terreno de la discusión y la especulación.
El códice Florentino7 es una magnífica fuente de información pictórica de la existencia de determinados insectos; la correspondencia de las figuras con el texto de la obra
5 Enciso, J. 1947. S.lloa d•I Mbko A,,.ti9uo. México.
6 Marttn del Campo. R. Comunicación personal.
7 C6dice . floreñtino 1565-1569. Edición comp leta en facolmile colorida C¡ue ae
con serva en la l!iblioteca Laurenzio Medicea de Florencia, Ita lia. México, 1926
V . 5, ed. por Francisco del Paso y Troncoao.

65

�de Sahagún, 8 permite reoonooer a escarabajos peloteros,
hormigas asociadas a víboras ( tzicanantli), abejas, mosquitos picadores (moyotl), culebras acompañadas por moscas,
etc., tanto por los oombres nahuas que menciona, como por
las actitudes y situaciones particulares observadas y descritas por él.
Un caso notabilísimo lo presenta una libélula o caballito del diablo que está divinamente delineado en el Tlalocan
o Paraíso Teotihuacano, en el barrio de TepantitJa, en la
zona arqueológica de Teotihuacan -y en verdad no hay
nada más exacto que haya sido pintado--, justamente en
€'I mural que representa una serie de hechos relacionados
con el agua,; no creemos necesario recordar lo frecuente quees encontrar estas libélulas volando cerra de los estanques.
arroyos y lagunas.
b)

Leyendas oobre ins&lt;&gt;rt0-'1

1,lh&lt;;lula &lt;Odonnta). Tlalfwan o
Tf"11:mtltla) .

1lltralso wotlhua.-ano

&lt;Tt'Otlhunc-an

g · Códice Chlmalpopoca. 1945 Leyenda d• loa ool... UNAM lraducci6n P. f~hc,ano Vázquez Publicado por el lnstltulo de Historia, la. Serie, No 1

Tlallamanqui, Huictlalluiqui, Quetzalcoatl y Titlacahuan.
Luego fue Quetzalcoatl al infierno (MICTLAN =- entre los
muertos) se llegó a Mictlantecutli y a Mictlancihuatl y dijo:
'He venido por los huesos preciosos que tu guardas.' Y dijo
aquel: '¿Qué harás tú, Quetzalcoatl?' Otra vez dijo éste:
'Tratan los dioses de hacer de eUos quien habite sobre la
Tierra.' De nuevo dijo Mictlantecutli: Sea en buena hora,
toma mi c:iracol y tócale cuatro veces alrededor de mi asient:&gt; de piedras preciosas.' Pero su caracol no tiene agujeros.
Quetzalcoatl llamó a los gusanos, que le hicieron agujel'Os,
e inmediatamente entraron ahí abejas grandes que lo tocaron. y lo oyó Mictlantecutli y dijo: 'Está bien, tómaloS. Juntos de un lado estaban k&gt;s huesos de varón y también juntos
los huesos de mujer. Así que Quetzalcoatl los tomó, hizo
con ellos un lío; que se los trajo.'' Más adelante, el mismo
Códice Chimalpcrpoca dice: "Otra vez los diose; dijeron:
'¿Qué comerán, oh dioses? Ya todos buscan el alimento.'
Quetzalcoatl encontró a la hormiga roja que venia a recoger
maíz desgranado y le dijo: 'Dime dónde fuiste a cogerlo.'
Muchas veces le pregunta, pero no quiere decirlo. Luego le
dice que allá (señalando el lugar) y lo acompañó. Quetzalooatl mismo se volvió hormiga negra, la acompañó y entra-

66

67

De los diversos grupos que existieron en el área mesoamericana, solamente de dos culturas obtuvimos datos en
los cuales los insectos tienen un papel importante en el desarrollo de leyendas particularmente interesantes, ya que al
darles un papel destacado los relaciona con los dioses y en
situaciones de enorme significado. Estas leyendas relatan
hechos, tanto en la cultura azteca como en la cultura maya,
que muestran el conocimiento que los antiguos pobladores de
Mesoamérica tenían del comportamiento de los insectos.
Entre las leyendas más sobresalientes en que intervienen insectos, ya sea como dioses o cómplices de los dioses
en la mitología mexicana, se tiene en la cultura azteca la
llamada leyenda del 5o. Sol. El Códic&lt;' Chimalpopoca 9 la
reproduce ron gran originalidad:. . . "En aquella época se
consultaron los dioses, y dijeron: ¿Quién habitará (la Tierra)? ¿Quién la habitará, oh dioses? Se ocuparon del negocio Cithahuicue, Cithallatónac, Apantecutli, Tepanquizqui,
8 Sahagún. rray Be rna rd,no de. 1569 Hiatoria C•n•ral de lao Cooao de la Nuna
Espala. Libros II y 111, Ed Porrúa. M6xico. 1956

�ron y acarrearon ambos; esto es, Quetzalcoatl aCOJnpañó
a Ja hormiga colorada hasta el depósito, arr egló el maíz y
en seguida se lo llevó a los dioses. Estos k&gt; masticaron y lo
pusieron e'l1 nuestras bocas para robustecernos ... "
Dentro de la civilización maya son numerosisimos los
casos en que los insectos intervienen en los asuntos de las
deidades, lo mismo eran hormigas que mosquitos, piojos,
abejas o abejorros. De las diversas escenas descl'itas, el
Popol V11h dstaca una escena deliciosa rn la cual un piojo
actúa como mensajero.
"Llegaron a casa de la abuela unos mensajeros pidiéndole que llamara a sus ni etos, pues dentro de 7 días los señores querían jugar con ellos a la pelota. La abuela entró
sola y afligida a la casa, sin saber cómo avisar a sus nietos.
En seguida le cayó un piojo en la falda. w cogió y se lo
puso rn la palma de la mano, y el piojo se meneó y echó a
andar.
- Hijo mío, ¿Te gustaría que te mandara a que fueses
a llamar a mis nietos? le dijo al piojo. Les dirás: Han llegado
mensajeros ante vuestra abuela, que vengan dentro de 7
días para jugar a la pelota con los señores,

Al punto se fue el piojo ·contoneándose .. . " 1º
c) Lugares o localidades oon nomb1-e de in~ectos

En la búsqueda de poblados cuyo nombre tiene un significado considei-ando sus raíces indígenas, hemos enoontrado alrededor de unos 90 nombres y no tenemos la menor
duda que la utilización de nomb1·es de insectos para designar a los poblados tuvo su origen en la presencia y abundancia de insectos. A veces los filólogos discr.epan un poco
sobre el origen o significado de las dos o más raíces que
forman un nombre, lo que hace caer con facilidad en el
error. Creo aquí que la intervención de los zoólogos ayuda10 Popo) Vuh. Lcu cmti!J'ln l•Y•ndaa d•I Q11icb6 . Traduccif-n A
fondo do Cullura Ccon6mlca. Méxic o

69

Recanos

1947.

�ría a definir algunos de estos significados, a~ consta~r la
posible existencia de un ins: cto, la abundancia del :"'usmo,
y quizá, el uso que se le daba en la región. Unos eJemplos
son los siguientes:

JUMILTEPEC • Significa en nahuatl: en el cerro de los
jumiles. Confirma €Sta interpretación el hecho de qtte
de ese pueblo se llevan los "jumiles" o chinches comestibles a k&gt;s mercados circunvecinos.

AZCAPOTZALCO • Voz nahuatl que significa: en el terreno de las hormigas, esto es, en los hormigueros. Pueblo y Delegac ión del Distrito Federal en México. En la
ant igLH'clad era la capital del reino Tecpaneca.

MOYOCALCO • Voz nahuatl que debe traducirse como
"pabellón para defenderse de los mosquitos", o bien "en
donde hay o hacen pabellones contra las moscas y
m ::::quitos".
NOCHI~"TLAN • Término nahuatl que señala el lugar
donde abunda la grana o cochinilla del nopal. Colorante ··
muy solicitado en época de les aztecas y todavía en uso
en la actualidad.
P APALOAPAN • Esta voz nahuati designa una k&gt;calidad'
conocida como "rio de las mariposas". en el Estado de
Veracruz.
·
TURICATO • Voz tarasca qu€· se utiliza para designar a
las garrapatas en el Estado de Michoacán, siendo el
nombre de la cabecera del Municipio de ese nombre.

MEO(; U11.1i-- 0 i:-usano hhut&lt;·o ,1,,1 nuli:-m•~·. A!'t- nt1·0,'neme hespe1·iari~
( l,p¡1i,lh¡Jt&lt;-ra: M••~athy·ml&lt;l,11•}.

CHAPULTEPEC • Voz nahuatl que significa: en el cerro
de la langosta o chapulín ( "Chapolin" es una voz
nahuatl que significa grillo o langosta; ahora de u~o
muy c0rrientf. entre los mexicanos). El Padre Sah:1g_un
( 0µ11:-. cit.) hablando de los ríos y las fuentes de M~x1co
hacia ] 569, decia: "A la fuente con que se prove1a la
ciudad de agua, la llaman Chapoltepec. que quie1'e clecir: m onte como cigarra o langosta, porque ella nace
al pie de un mont;'Cillo que p~rece langos~a:" Actual
parque de Chapultepec en la c1u~ad de Mex1c? y numerosos poblados en diversas entidades de•! pa1s.

d) /mwctofi de i,so "industrial"

Ahora señalaremos el caso de lo que se podria llamar
"-insect,os industriales". Aquí podríamos mencionar a los gusanos productores de seda, como lo e:s Eucheira socialis
(Lepidóptera); a las abejas productoras de miel, etc., sin
embargo, citaremos tan sólo dos casos: un insecto productor d€' una grasa utilizable para fines muy distintos, llamado AJE, y otro insecto productor de un cobrante, la cochinilla o grana del nopal.
En el primer caso, diremos que el AJE o AXE, cuyo
nombre _científico es Llaveia axin De la Llave (Hom. Margarodidae), fue y sigue siendo utilizado como ungiiento, como cosmético y o:&gt;mo laca.

JICOTLAN • Voz nahuatl que quiere decir: lugar de
"jicotes" o abejorros. Es nombre común de varios poblados de Oaxaca y Puebla.

Sahagún (opus cit.) al hablar de las mujerc-s públicas,
dice "es tan curiosa que parece una rosa después de bien

70

71

�compuesta y para aderezarse muy bien, primero se mira
en el espejo, báñase, lávase muy bien y refréscase para mM
agrada!'; suele también untár un ungiiento amarillo de la
ti u r a que llaman AXIN, para tener bUEm rostro y luciente,
y a las veces se pone colores o afeites en el rostro, por ser
perdida y mundana ... "
Landa, e n su R€lación de las Cosas de Yucatán, 11 menc.:iona al AJE, diciendo " . .. Hay un gusanito del cual se
hace un ung iiento muy bueno, amarillo, para hincha:rones
y llagas, con nomás batido y amasarlo; sirve ~ óleo pru•a,
pintar y hacer fuerte la pinturn. Esta 'grasa' mezclada con
neeit.e de linaza o chía se utiliza e n el laqueado de bateas y
jí&lt;'aras, como lo s:&gt;n las famosas jícaras michoacanas."
Suele encontrársele para su venta en los mercadx;:s o
e n las farmacias de San Luis Potosí, Oaxaca, Michoacámi y
Chiapas.
El insecto conocido como "cochinilla o grana del n0paJ,.,.
fue un artic:ulo de amplia explotación durante la época. dela Colonia. pues c ientos de miles de arrobas fueron enviadas
a España. Pero antes d e e llo, era un a rtículo muy apr;eciado
por los antiguos m€'Xicanos y se inc luía eomo uno- ~ los
tributos que los pueblos sojuzgados del SE de Méxi&lt;ro entt"egaban a los azt ecas.
Este colorante se utilizó muchísimo para ilumtJfla r los
eódices y pal'a teñir sus t elas, principalmente. En La adualídad se utiliza en coloración de pro~uctos farmaeéutt.e0s y
Pn 1-e¡x:&gt;steria.
e) /11.'wrt q:,

,·&lt;m,rstiblcs

Un capítulo más dentro de la et nozoología es el d(, la
zoofagia, es decir, el alimentarse de a nimales. Claro que
gran parie de la dieta en humanos, como seres omnívoros
que son, es a base de animales, pero de animales domésticos
tales como vacas, cerdos, borregos, gallinas, peces, algunas
veces caballos. ranas, caracoles, iguanas, pero raramente
sffpicntes, ratas, ardillas e insectos.
11

l.undo , Ftoy
1.11-.ico 1%'1

J\11 •00

dt.•

l bh4 ReladN CM i..

73

c..._

4. Y'6C•tft.. t:.;f

J'o1nM

�• Chapulines: ins::ctos pertenecientes principalmente al
género Sphenarium (Orthoptera: Acrididac ). Oaxaca.
• Ahuautle: huev,ocillos y adultos de chinches de agua
(Hemiptera: Corixidae). Lago de Texcoco.
• Jumiles o xumiles: chinches fitófagas (Hemiptera: Pentat,:&gt;midae}. Cuautla y Cuernavaca, Morelos y Taxco,
Guerrero.

ITZPAPALOTL o
mariposa de
cuchillos de pedernal
o cuatro espejos,
Rothschiltlia orizaba
(Lepidoptera:
Saturniidae). Códice
Tellerian&lt;rReinensis.

Ultimamente, y cada vez con mayor preocupación, día
con día los distintos medios de difusión en distintos países
señalan el gran problema de alimentos a una p::&gt;blación humana cada vez más n~1merosa; Este hecho nos h:i.oe pensar
en la posibilidad de utilizar a ks insectos como alimento.
Esta preocupación la ha sabid) valorar la Dra. Jufü,ta Ramos Elorduy de Conconi del Instituto d.e Biología de l:&gt;.
U. N.A. M. y es uno d€· los programas de investigación que
tiene programados.
·
Dentro del conocimiento inicial, básico, que -t:s necesario obtener, se rncuentran aquellos casos de insectos que
actualmente se comen o que en épocas pasadas 1:Js peeblos
mesoamericanos comieron.

• Meocuilin o gusanos blancos de maguey: orugas de la
maripo~:i. Acentrocneme hcsperiaris (Lepidoptera: Megathymidae). México, Hidalgo y Jalisco.
• Chilocuil o gusan:&gt;S colorados de maguey: orugas de la
mariposa Hypopta agavis (Lepidoptera: Hypoptidae).
Oaxé!ca e Hidalgo.
• Poxi: larvas acuáticas de la m:&gt;Sca Gymnopa tibia lis
Díptern: Ephydridae). Lago de Texcoco.
• N :cuazcatl u horrr.iga de miel: hormigas de la especie
llyrmecocyst es rnelligér (Hymenoptera: Formicidae).
Val1:c de Santiago, Guanajuato.
• Chicatanas o nucú: hormigas pertenecientes al género
Atta (Hymenoptera: Formicidae). Oaxaca, Chiapr..s.

El estudio de la 011tcmofagia ocuparía numerosísimas
cuartillas como para integrar un tratado, donde no solamente se citaran las especies comestibk:s, sino su distribución
geográfica, abundancia en lé:s distintas regiones y en las
diversas épocas del año, la manera como se · preparan los
insectos para consumirlos (vivos, fritos, asados, molidos,
revueltos con huevo, en E1nsalada, salados, en forma de tamal, en tacos, con guacamole u otra salsa, etc.), así como
sus propiedad€S alimenticias (contenido en proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas, etc.) Por el momento nos
ttmitaremOSt;a citar 105 casos más fr«:uentes-que hemos registrado para México:

de la numerosísima documentación que se ha podido reunir,
la cual será el elemento princi¡:al para un tratado de entomología indígena mexicana que el autor tiene en procese
de elaboración.

74

75

• Escamoles : hormigas de la especie Liometopum apiculatus (Hymenoptffa: Formicidae) . Mezquital, Hidalgo.

La información aquí presentada es tan sólo una parte

��"ARMAS Y LETRAS", Revista Trimestral de la Universidad Aut6noma de
Nuevo Le6n se terminó de imprimir
el 31 de agosto de 1975, en los Talleres de la Impren ta Universitaria del
Depto. de Difusión de la U. A. N. L.
Se editaron 1,500 ejemplares

�DEPARTAMENTO DE DIFU810N

�</text>
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                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
ENERO - MARZO DE 1975

��PORTADA:

DON MIGUEL DE UNAMUNO

�R~ctor
DH. LUIS E. TODO

Secret ario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión

Director
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

J efe de la Sección Editorial
1 IE:C I'OR GONZALEZ Y GONZALEZ

Núm er o oorr r'i;¡J(n11li&lt;'nf p. de Enc,·o n Marzo de 1975

ll "Akl\lAS \ ' l , Kl'llAS" /Ot•p1o. tlt,
Diíusión/Unin•r,&lt;i&lt;lad Autónon,11 11t• Nul'vo 1,,,(n1/1'orr., d e 111 llt·r1orfo,
N'o,·cno l'lso/!\lontf'rrt•;-•, N1wvo L t'Ón, l\tí•ici&lt;'o.

Toda &lt;'Orrl'S(&gt;IIIHlc•ncla 11,•h&lt;l dirl,clrs c•

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

ENERO - MARZO DE 1975

SUMAR I -O

Presentación.. .... ...... . .................

7

La región noreste ccmw enfoque de investigación
histórica, Gerardo de León . . . . . . . . . . . . . . . . . .

11

Poesía de Alfonso Reyes Martínez; Viñetas de Armando López . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

31

Llanto par Pablo Neruda, Eligio Coronado ..... '. ..

49

Poesfn de Ismael Vidales; Viñetas de Alberto Cavazos

57

¿Qué es el sistema de educación 'J)ersonalizadaf, Su-

plemento de "DIAE" . . . . . . . . . ... . . . . . . . . . . . . .
Autógrafos de

ro

B iblioteca Nacimuil . . . . . . . . . . . . .

81
95

�ARMAS Y LETRAS aparece por primera vez en este
1975, el año declarado por las Naciones Unidas como el
"Año Internacional de la Mujer".

Con el propósito de que siga la regularización de la edición del más im¡x&gt;rtante órgano de difusión de la Universidad Autónoma de Nuevo León, continuamos adelante
gracias a los colaooradores que marcan nuevos rumbos en
fa manera de pensar, fuera de los tradicionales ensayistas
cuyos nombres, a fuerza de insistencia, parecían ser los únioos pensadores que tiene nuestra Universidad.

En este número, sin embargo, se demuestra lo contrario, y pese a los prob1emas que ha creado la Secretaría de
Comunicaciones y Transportes al derogar la franquicia postal que permitía la libre circulación de este órgano informativo en canje con los de otras universidades e institutos
de educación superior en tJda la República, hoy tiene usted
en sus manos el ejemplar correspondiente al primer trimestre de 1975.
Encontrará en él un interesante articulo del historiador
y arquitecto, Gerardo de León. Se trata de un estudio sobre
7

�la historia de la región noreste del país, en relación a la investigación urbanística del noreste del país que es realizada
por el Centro de Investigaciones Urbanísticas.
Alfonso Reyes Martinez presenta varios de los poemas
publicados en
último libro titulado "Litoral de Sombra",
y del mismo volumen se publican algunas de las viñetas ahí
contenidas, realizadas por el pintor Armando. López.

tiene usted' lector
.
to deAquí
un ampl"
. ' e~ est:.e nume110,
el pensamiento sector universitario.
Creemos que se está
r
histórica de la Uníversid cdump iendo con la responsabilidad
a en este renglón.

su

"Llanto por Pablo Neruda", es el título del articulo del
joven estudiante de periodismo Eligio Coronado, también
poeta. con · dos libros en su haber. Ahora, hace su debut en
Armas y Letras y nos pone a meditar en Neruda muerto de
tristeza porque en su país "los militares mandan a los

Provecho.

HECTOR GONZALEZ y GONZALEZ
Jefe de la Sección Editori.al del Depto. de Difusión

jueces".
"Testimonio" es un libro de poemas de Ismael Vidales,
maestro, periodista, escritor, poeta y experto en los sistemas de comunicación con una gran virtud: la módestia.
Hemos tomado de su libro algunos poemas que fueron
pnmiados en un reciente certamen nacional y los hacemos
acompañar de las magníficas viñetas de Alberto Cavazos.
Un suplemento está incluido en este número y es el que
responde a la pregunta de ¿ Qué es el sistema de Educación
Personalizada?. Un documento de importancia principalmente para los maestros.
Finalmente, para los coleccionistas incluimos la segunda pa1ie de los Autógrafos de la Biblioteca Nacional, de
donde hemos tomado uno para la portada de este número.
Se trata de don Miguel de Unamuno, a quien consideramos
el más grande escritor de habla española, después de Miguel de Cervantes.
8

9

�LA REGION NORESTE COMO ENFOQUE
DE INVESTIGACION HISTORICA
Gerardo de León
del Centro de Investigaciones Urbanísticas
de la Universidad Autónoma de, Nuevo León

�A

últimas fochas, las instituciones de cultura superior,
y muy especialmente las univ€'rsitarias, han prestado mayor atención, concediéndoles un énfasis muy importante,
a las labores de investigación. Tanto en el campo de la técnica, como en ,el cie.ntífico o el humanístioo.
Lógicamente, para lograr el mejor éxito en estos propósitos, se acude cada v,ez con mejores resultados, a las más
modernas técnicas en los diversos campos respectivos y se
han enfocado con especial atención. las metodologías más
idóneas y conducentes. Dentro de este re-entusiasmo por la
investigación, que día a día, como lo decíamos. va tomando
característ icas más modernas y acordes con la época en que
vivimos, ha ido quedando relegado ya, el trabaj::&gt; individual
y con él, el. investigador con pretensiones enciclopédicas,
hasta el extremo de concederle la mayor significación interdisciplinaria en todos y cada uno de los campos d~ la investigación en general.
En este tipo de investigaciones o::&gt;n equipos interdisciplinarios, va adquiriendo tam'. .l ién una importancia capital,
b inv:::;tigación histórica.

13

�Hasta hace muy poco t iempo, el concepto g~neral que
se tenía en esta materia, adolecía aún de un senti~o moderno, pues el investigador, y muy especialmente ~men se dedicaba a hurgar en el pasado de su pueblo de ongen o ~ su
Estado, razonaba más en términos uti.Jizados por los anti~os
cronistas, por los revividores de anécdotas Y _de. hazanas
pintorescas, más con criterios ~ li~e.ratos roman~icos, que
de analistas de los fenómenos históricos de una epoca determinada aplicables a la fenomenología del presente, c~mo
experiencias mediatas o inmediatas, _d~ utilización pr_ácti~a;
no solamente de interés para los aficionados a la his!o11~,
sino como antecroentes para uso y utilidad en las mas diversas disciplinas del espíritu o del intelecto.
Sin que queden excluidos quienes con los mismos. criterios se han dedicado a escudriñar y escribir sobre la ~1storia patria, o macrohistoria --eomo han dado en_ den~mmarla últimamente--, han sido los narradores de h1stor_ia
la
provincia, los que ofrecen más marcada preferencia, 1~cui-riendo en estos, para nuestros ojos actuales, despropos1tos.

?e

Uno de nuestros historiadores locales más conspicuos,
el licenciado Santiago Roel, en el prólogo de su obra N1te'VO
León Apuntes Históricos, ya considerada por nosotros como ~lásica escribía en 1938: "Agradable afición es descorrer el v.~lo que cubre pretéritas edades unas veces sutil,
otras espeso; ambular por todos los rincones del pas~d?,
escudriñándolos con inquisidora curiosidad .. . volver a v1vu·
l&lt;&gt;s tiempos para siempre idos ... ".

cuentan sus piedras venerables, para luego -indiscretosª tcxlos referir aquellos sucedidos ... ".
Otro estimable adalid de los estudios históricos particulares de nuestra vida y nuestras cosas provincianas, don
José P. Saldaña, el Cronista de la Ciudad, en la introducción
de su libro Estampas Antiguas de Mcmterre&gt;y, explica sus
personales convicciones al mismo .respecto ( que lo han conducido a una notable producción bibliográfica), cuando dice:
"Ahondar en el pozo pr.ofundo del tiempo, descubriendo las cosas que fueron, tiene mucho de romanticismo y
mucho también de apego a lo que nos liga en épocas pasadas.
"Las piedras mohosas de los monumentos, las paredes
agrietadas de los viejos edificios, las 1-ey.e-ndas que corren
de boca· en boca, todo ello forma en conjunto la malla en
que nuestros abuelos b::&gt;rdaron sus vidas . ..
"Cada vía, cada Gasa antigua, cada monumento, es estuche que guarda las costumbres, los anhelos, las aspiraciones
de gentes de la época, en espera de la mano acuciosa que
lo describa . . .
"Al conjuro de la evocación robran vida los relatos, olvidándonos del momento que vivimos, para sentirnos dentro
del ambiente conventual del virreinato, y ya envueltos por
el manto sutil d€' las leyendas, nos hundiremos en el remanso infinito del tiempo".

No nos cabrá duda que, en el espíritu del historiador
campeaba un hálito de romanticismo, sin perjuicio, por supuesto, de que en el estudio que desarrolla más ~delante, hac_e
aportaciones de singular importancia para qmenes, con metodos y técnicas de mayor actualidad, quieran y de ban utilizadas. TGdavía líneas más abajo. justifica los objetivos de
sus inclinaciones, expresando:

Pero así como la metodología de la investigación histórica a nivel universal, ya cuenta con una tradición temporal bastante respetable, estos métodos van siendo utilizados
cada vez con mayor frf.cuencia, y sobre todo con mejores
resultados, en la investigación de los hechos y los fenómenos de las historias particulares.

"Asomarse -fisgones- a nuestras quietas casas solariegas, y oír las bellas historias y leyendas que al oído nos

En el Congreso de Historia .del Noreste de México, que
tuvo lugar en esta ciudad de Monterrey el año de 1971, el

14

15

�licenciado Rafael Montejano y Aguiñaga reflexionaba a este respecto en su ponencia presentada entonces:
"El progreso positivo de la Historia como ciencia en el
siglo pasado consistió: orimero, en la perfección y refinamiento del método; segundo. en el enriquecimiento de su
material; y, tercero, en la ampliación de su campo; lo mismo puede decirse de nuestra Historia Regional en las últimas décadas". Aunque, queremos entrever que, para aclaraciones posteriores, el padre Montejano se refe'lia en el
fondo, a la historia de la provincia.
NECESIDAD DE NUEVOS ENFOQUES
DE INVESTIGACION
Pero en los tiempos que estamos viviendo -para usar
la expresión de don Pepe Saldaña-, cuando las tendencias
y los métodos de investigación han logrado abrir nuevos
horizontes, la historia va asumiendo un papel mucho más
decoroso en este campo del intelecto: Inclusive, los métodos
de enseñanza de esta disciplina, no digamos a nivel especializado, sino aun los de secundaria y preparatoria, están
contribuyendo a esta evolución del proceso de este tipo de
investigación; porque vamos dejando rezagados al fin, los
puntos de vista meramente anecdóticos y patrioteriles, o los
ejercicios de memorización, y al educando se le orienta en
la actualidad a razonar sobre los fenómeoos históricos, con
un indudable rejuvenecimiento rn los enfoques y contribuyendo además, a formar individuos con una mejor inteligencia de su mundo y obligándolo a ubicarse €'11 él.
Benedetto Croe.e ha dicho, en una cita suya que hace
Luis González y González: "Toda historia, es historia contemporánea. porque la búsqueda de las acciones humanas
del pasado nace de requerimientos de la vida práctica
actual ... ".

téritas aplicados a los de las actuales, capacitándolas para
proyectarse hacia el futuro; oon más razón será la investigación histprica con técnicas modernas, un indiscutible
aliado en el campo de la investigación de cualquier otra
disciplina.
El mismo licenciado Montejano, en su ponencia que
citábamos arriba, opinaba, refiriéndose también a la historia
de provincia:
"Sin embargo, cret&gt; que es tarea de quienes, así sea
por afición, nos ocupamos de la Historiografía Regional el
reivindicarla, elevando e integrando el método de nuesb'as
i~vestigaciones por medio de la rigurosa aplicación, lo más
rigurosa posible, de las exigencias científicas de la Historia
tal como ésta se concibe ahora".
Y más adelante, bordando sobre el mismo tema el
padre Montejaoo asentaba: "Nuestra Historiografía R~ional, como la Historia misma, ha ido evolucionando de tal
manera que, de una simple narración más o menos ordenada, va pasando lenta, laboriosa pero efectivamente a una
ordenación sistemática basada en criterios científicos y
universales".
. Tradicionalmente se ha entendido, sin embargo, y es
obvio, que para poder llegar al descubrimiento de la verdad
histórica --el desideratum de esta disciplina-, el camino
más lógic_~ y conducente ha sido, es y será, el análisis y la
comprens1on de los documentos coetáneos de los hechos por
investigar, convirtiéndose éstos así, en eJ fin último como
fuente de investigación. A este respecto se refería también
don Antonio Pompa y Pompa en aquel memorable Congreso
de Historia del Noreste del año 71 que mencionábamos,
cuando d€da:

Así, si el análisis de los fenómenos históricos en general debe considerar los problemas de las generaciones pre-

"Los documentos no son la historia¡; por eso el técnico
debe estar preparado para analizar el documento criticarlo
sujetarlo a laboratorio, cruel si se quiere, para s~ber si die;
la verdad ... " Con lo qU€' queda corroborada la idea recién

16

17

�expresada de que, si el recurso para la investigación sigue
siendo el mismo utilizado por los historiadores de la era
romántica, ahora, son los sistemas, la metodología, los que
deben presentar características más modernas y válidas.
LA HISTORIA COMO DISCIPLINA DINAMICA

Comprendidos así los conceptos, habremos de convenir
en que hemos superado ya la etapa en que leíamos las crónicas y los cronicones, las biografías y los anecdotarios, con
un simple espíritu de satisfacción literaria o esparcimiento
espiritual. Ahora, el análisis de los hechos históricos; de los
medios geográficos y los factores climatológicoo; de los ambientes sociales y ec()nómicos; de los desarrollos culturales
y psicológicos en determinadas €tapas, 1ejanas o cercanas
-ya que desde ayer todo es historia- nos deben conducir
a resultados eminentemente prácticos, a finalidades concretas, convirtiendo así a la historia, de un estudio estático que
fue, en una disciplina práctica, dinámica por excelencia.
Angel Bassols Batalla ha ooncretado estas ideas, en una
definición clara y precisa de este dinamismo:
"Ningún fenómeno puede llegar a comprenderse en for~
ma cabal sin hacer alusión a las causas que lo han motivado,
a las fuerzas que estructuran su génesis" ./1
Por lo que concluiremos provisionalmente que, de los
factores por analizar, sobre todo los hechos eco:1ómicos y
social.es, como fenómenos históricos, €'11Contraremos 1:1 organización de los hombres para enfrentarse a su medio y a
su tiempo. No obstante, estos factores depenjen unos de
otros, por lo que el propósito de la investig: ción histórica
. definiría, en todo caso, cuál será el elemento decisivo en ese
complejo por analizar.
LA MACRO Y LA MICROHISTORIAS

Desde hace algunos años, mucho más marcadamente
desde el Congreso de Historia dd año setenta
y uno multi1
1

BASSOLS BATALLA . Angel - "' As pec1os Teóricos Je la Geogratla Económica"' .

18

citado, el maestro Luis González y González trajo al tapete
de las discusiones la defensa de la importancia de la historia
que abarca un marco geográfico de reducidas proporciones,
o microhistoria, en contraposición a la mayúscula importancia que se le ha dado desde siempre a la macrohistoria;
y estas exposiciones han conducido a una serie infinita de
comentarios y controversias, debidas quizá,, en gran parte,
a la incomprensión de los términos expresados. Esto, sin
tomarlo como un apoyo o una defensa a cualquiera de los
criterios, dado que nosotros también diferimos en algunos
de aquellos conceptos, que trataremos de aclarar más adelante. Pero, para el punto que estamos tratando, don Luis
deja asentadas algunas conclusiones que, por el momento,
nos parecen interesantes, cuando elijo:
"El espacio geográfico de la historia universal es obra
de la naturaleza, es la bola de billar denominada mundo. E1
espacio de la historia continental no es menos físioo. El
espacio de la historia nacional lo determinan convenios y
guerras conforme a vagas razones de Estado. El espacio de
la historia local tiene límites ()090 precisos y muy cambiantes, oriundos del sentimiento y de la acción" .f2
Y deslinda responsabilidades de ambas expresiones historiográficas, al expresar:
"El campo de• estudio de la microhistoria es muy distinto al campo de estudio de la histori,a a se&lt;¡as. Los métodos de. las dos historias son también muy diferentes. En la
macrohistoria el camino €stá perfectamente trazado. Los
macrohistoriadores van a su objeto y a su públic-::&gt; por supercarretera. En la historia menuda no existe el camino:
d microhistoriador caminando hace el camino" .f3
También en su libro Invitación a "la Microhistoria, re•
fuerza sus tesis, arguyendo que: "Aunque a veces derrama
su atencién en menudmcias, la microhistoria, por lo general, sólo se ocupa de acciones humanas importantes por influyentes, por trascendentes y sobre todo por típicas; separa los episodios significativos de los insignificantes; se2.

~~F

Y GONZALEZ, Luls.-"'Linaje, Miseria y Porvenir de la Historia

3. !bid

19

�Iécciona los acontecimientos que levantan ámpula en su
época, o los que siendo lodos, acabaro? en polvos o
los representativos de la vida diaria, los botones de muestra. Lo normal, sin embargo, es que la historia de ind~
monumental recoja los sucesos influyentes; la de índole critica, los sucesos trascendentes, y la anticuaria los sucesos
típioos. La primera persigue al Grito de Dolores, la batalla
de Waterloo, la derrota de la Armada Invencible; la segunda
anda detrás de lo que retorna: crisis agrícolas, curvas de
precios, formas artísticas que se hacen, se deshacen y vuelven a hacerse· lo más o menos repetitivo &lt;&gt; no del todo
irrepetible. A ia microhistoria le interesa, más lo que influye o ~enace, lo que ·es en cada momento, la tradición o
hábito de la familia, lo que resiste al deterioro temporal, lo
modesto y pueblerino".
Sin embargo, para reforzar las ideas que nos hemos
propuesto expresar aquí, diferimos de la localización que el
maestro González y González ha querido delimitar para los
estudios históricos en espacios geográficos de proporciones
más o menos reducidas, como cuando aseguraba en su ponencia del Congreso de Historia del Noreste que ya mencionamos:
"El lectorio y el auditorio de los historiadores localistas
sigue siendo reducido, pobre y espontáneo. En ct círculo
académico las microhistorias gozan de poca estima. Los críticos rara vez les conceden un rato de atención. El gran
público no sabe de su existencia. Circulan entre amigos. Muy
pocas veces trasciende las fronteras de su terruño, y ni siquiera en éste llegan muy allá. No cumplen la función para
la que fueron c_,.:,critas. No despiertan la conciencia históricr.
de los lugareños -ni les permiten resolver los problemas prácticos locales. No alcanzan a los activos y no se puede pretender que generen acción".

misma, no rebasaran el objetivo de la historia vista desde
el aspecto romántico localista. Pero cuando una serie
de fenómen~ microhistóricos --comunes en las historias
sumamente circunscritas a tln ámbito de interés-aolamente
para quienes conviven en aquel medio, o lo conocen en todas
y cada una de sus menudencias--, nos ofrecen un común
denomim,tdor, ya podemos ir generalizando los fenómenos
objeto de un estudio particularizado, y defini.riamos así, una
región histórica, en el mismo sentido que han ido regionalizando ya sus investigaciones, obteniendo óptimos resultados, otras disciplinas sujetas a programas y metodologías
determinados y bien definidos, como la geografía, la economía, la sociología, y aun la cultura general, por qué no.
Bassols Batalla nos comenta, en su Geografía Económica de Méxioo que ya habíamos comentado, que " . .. hasta
el siglo XIX, los estudios de regiones tuvieron ante todo un
carácter d-e conocimient,o, de lento progreso en el difícil
camino de entender qué oosa y era y cómo estaba hecho el
mundo.
"Pero, a mediados del siglo pasado, cuando la sociedad
europea había evolucionado inte·r namente hasta desarrollar
el sistema capitalista, y cuando éste dominaba al mundo
merced a sus conquistas coloniales, creó las bases para un
fuerte crecimk-nto de su población. Más tarde sucedió lo
mismo en los Estados Unidos y el Japón, aunqu.e posteriormente se ha extendido el proceso a otras naciones que forman el sector desarrollado. En consecuencia, a últimas fechas se hizo indispensable conocer las regiones naturales y
_económicas con un fin netamente utilitario: poderlas explotar mejor, para satisfacer las necesidades cada v,ez mayores
Y más complejas de las soci.edades capitalista y s.xialista".

Todas estas argumentaciones las encontrariamos aplicables si la investigación histórica, y las publicaciones de la

Con respecto a las regiones económicas, el mismo autor
nos dice que "se forman mediante una interacción incluyendo la influencia de los elementos naturales en el c¿njunto
fisico, la importancia de la naturaleza en la vida del hombre y sus actividades productivas, y, además, la acción de
los factores económioos que son producto del trabajo huma-

20

21

LA REGIONALIZACION

�ello nos da, como antecedentes, que la división territorial
de la Nueva España fue el resultado de influencias históricas (como las "Provincias Internas" del Norte), sin menosprecio de las influencias naturales o económicas, que fueron
delimitando distintas regiones, y asegura que " muchas de
las deficiencias de esa división territorial se conservan incluso en la actualidad y las regiones ~lmente existentes
van estorbando su desarrollo por el absurdo trazo de los
límites político-administrativos"./6

no y su influencia transformadora sobre la naturaleza • · ·
·
las regiones económicas
son ~~h
el resultado
-para conc1mr-,
.
io1
de la historia material de la sociedad, son un ~ o soc
4
económioo sobre una base de carácter natural"-/

y aconseja, para lograr un mejor análisis, una ob5:rvación del cambio gradual del uso de los recursos Y sus influencias, dentro de las diferentes etapas del desarrollo
histórico.
Para la definición de regiones, desde el ~unto de vista
sociológico Claude Bataillón sugiere "estudiar los gr~pos
humanos
distinta dimensión que utilicen algunas ventajas de la región en que viven y que luchen c~cre~ente
· rtos obsta·culos. (Y así) , según la d1mens1on
cont ra c1e
.
, del
grupo humano y las técnicas de que dispone Y ~ n l~ epoca de que se trate, el territorio prese~ta part1cular1dades
que pueden ser ventajas u obstáculos"./;,

de

Desd el punto de vista de las expresiones culturales,
también
factible un estudio de regionali~ción~ pero P~~a
éste como en los casos anteriores, con el melud1ble aux1ho
de l~ investigación histórica.

:S

y a lo decía Guillermo Bonfil Batalla en su estudio "La
Regionalización Cultural de México":

"Las regiones culturales deben ser consideradas en su
dimensión temporal como la expr€Sión espacial de ~. proceso histórico cuyo criterio fundamental debe consistir en
ue la región' cultural es la expresión espacial en un moqmento dado, en un proceso h.1st'arico
. ".
Todo esto comentado, lo vesume el maestro Bassols Batalla, en su obra últimamente citada, ~veran~o que l?s
regiones de un país pueden ~r de m~y diverso t11&gt;9, segun
se las clasifique para determmados fmes.
·
y en otra publicación suya, el mismo Bassols se refiere
ya en concreto a la regionalización de nuestro pais, Y para
4.

5.

BASSOLS BATAIJ.A, A.-"Ge 011rafla Econ6mica de Mblco" .
.
.
.
BATA!LLON. Claude.-"Poblamle nto y Población en la Reg1onahzac16n
Mhico" .

22 ,

de

El licenciado Rafael Montejano y Aguiñaga, por su
parte, en la ponencia de que ya hacíamos mención, establece que "El estudio de la o de las historias regkmales de México, por diversas circunstancias: geografía irregular, d iferentes grados de desarrollo de las entidades, heterogeneidad
étnica, limitación o carencia de todas clases de medios y,
muy principalmente, la centralización de las más importantes actividades humanas ,en el Distrito Federal, ha sido hasta ahor.a empresa de aficionados más o menos autodidactas
e e :npíriccs nativos de la misma región. Ellos, al margen
de los centros de inv,estigación de la capital, de las grandes
col€cciones documentales y bibHográficas, muchas veces
completa11:-Ente a islados, sin más que su gran afición a la
historia y a la ti-erra, han hecho y hacen su obra".
LA REGION NORESTE DE MEXICO
Desde hace un pxo más de un año, la Universidad Autónoma de Nuevo León dio vida a un Centro de I nvestigaciones Urbanísticas, y éste, entre sus proyectos que ha venido desarrollando en ,est e lapso, trabaja actualment,e, en uno
específico que ahora po~lría inter2sarnos: "Análisis y E xpectativas de la Estructura Urbanística de,! Nor,este de México", a o:irg&lt;:&gt; de un equipo int erdisciplinario, integrado por
urbanistas propiamente dictas, arquitectos responsables del
departam:nto de cart og1•afia, ingenieros civib;, agrónomos,
economi$tas, sociólogos geógrafos e historiadores; y nos ha
tocado la suert-e de colaborar en este equipo en el enfoque
de la inve:stigrdón histórica.
6

BASSOLS BATALLA A.- ' Geogral!a y Desarrollo Histórico de México·

23

�&gt;

Específicamente, hemos adquirido la º?li?a~ión de analizar los diversos fenómenos de carácter historico que puedan ayudar a la clarificación del marco geográf~co que_delimitará el Noreste de México desde el punto de vista emmentemente urbanístico, pare el que habrán de tomarse en
cuenta además, el estado actual de esta estruct~ra, nat~a~mente, y así, conciliando los criterios de la~ diversas ~isc~plinas, llegar a proponer una seri~. de posibles soluciún..,s
para un desarrollo más sano y eqmhbrado en el futuro.
Presumimos que éste es el primer intento que_ s~ hac-~
en nusstro país, considerando los problemas urbamst1cc~ .ª
nivel regional. Pero, p,or otra parte, contamos y lo a~m 1t 1mos, con algunas experiencias en otros camp~ de l_a mvestigación regional con sus premisas y conclusiones mherentes. Sergio de la Peña nos justifica, en su estudio "Intapretación e Incógnitas del Desarrollo Regi,onal":
"Al preguntarse la razón del desarrollo desigual de l~s
regiones de México, surgen numerosas respuestas que atnbuys n tal fenómeno a muy diversos factores . ..
"Una adecuada apreciación de los determinantes del
cr.e~imiento r egional exige la proposición de un marco de
interpretación global, aun cuando s2a esquemático. _Este
debe oonsistir en una explicación del desarrollo del pais en
sus diversas etapas, incluy,zndo el szñalamiento de los factorEs principales que han determinado dicha evo,lución''.
Tras estas consideraciones, para la determinación e!~
lo que podríamos Uegar a llamar la Región Nor€ste de México desde el punto de vista de la Historia, aplicatle a una
investigación de carácter urbanístico-regional, hemos partido desde las rarones de poblamiento de los núcleos urbanos
que en la actualidad enmarcan bisicamente los límites gecpolíticos de los Estados de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas, su desenvolvimiento a través del tiempo, sus relaci.ones
entre si y entre éstos y el agro, sin dejar de tomar en cuenta, por supu2sto. algunos hechos de carácter histórico que
aún no han rebasado el ámbito de las conjeturas, como, por
24

ejemplo, las posibilidades de conocimientos previos del área
geográfica que tentativamente hemos tomad:&gt; en consideración en un principio, y que lógicamente despertaron el interés de conquistadores y colonizadores para dirigir sus miras, un poco más tarde, hacia aquellas "tierras incógnitas".
Y no obstante que, la índole de este estudio de carácter
urbanístico de pretensiones un tanto más cuanto generales,
y la posibilidad de ahondar en determinados enfoques un
poco más tarde, no nos han exigido, en la mayoría de sus
postulados, una investigación tan exahustiva como para
recurrir en gran medida a la consulta de las fuentes más
primitivas en forma sistemática y profunda como archivos
históricos, ya no digamos nacionales y extranjeros, sino,
aun en muchos casos ni a los que t enemos más a mano.
Pero, merced a una extensa e importante bibliografía que
sí podemos considerar de carácter regional, hemos encon~
trado b2stante luz para los problemas por dilucidar.
EH:&gt; nos ha sido suficiente, por el momento, para dejar
establecidos los c;liversos tipos de fundaciones y poblamientos de nuestra región; las razones qu::: obraron sobre estas
génesis; la procedencia geográfica de sus primeros pobladores y colonizadones; sus actividades cívicas; los medios
econónicos y S;)Ciales -:m las ' r:E:giones d2 su procedencia inmediata y -muy importante para el estudio que tenemos
entre manos- ~:&gt;s antecedentes genealógicos e ideológicos
de aquéllos, que puedan ayudarr:,:)s a id:::ntificar también,
las características atávicas y tradicionales de los pobladores de la actualidad, en la :región por definir.
Las características geográficas o climatológicas históricas también nos serán de indudable utilidad, si tomamos
en consiC:2ración que algunas zonas o subregiol1€s han su1rid:&gt;, rn ,:::-1 transcurs:::&gt; del tiempo, cambios substanciales.
Lo que hemos llámado "vias de comunicación históricas", nos han prestado también inestimable ayuda para dilt:cídar una serie de fenómen-:s de poblamiento y su desarrollo histórico y, por otra parte, nos pI'opician razona-

25

�. tos de carácter urbanístico que _se ría ' para el estudio
;:nr&lt;'alizamos, un fin último Y pai1.1cular.
. rtuales nos señalan las vías de
Dos magnac; sa~as ~1
quistadorcs apenas pasada
pcrwtradón d~ los pn~er os~~ Una con' procedencia inla primera mitad del _siglo
~ a través del centro
mediata de la zona mmera z~~~fla.' la otra, desde las
del país Y pe~etrando por alela a 1~ costa Y a la Sierra
Huastecas, mas o ~enos P~umbo al norte también. Ambis
Madre, por Tamauhpas, cxml I Nuevo León actual. Pero, una
confluirían en el centro de
d n cuenta los antecedentes
,. r' ,, de consideraciones, toman o e
. . deJ·ando paten. .
.
ncionábamos nos iran
metodológicos que me .
d~limitarán, a la larga, la
te interesantes conclus1o~est ~esuea· factores de carácter so.
1·
ión que nos m e1
.
d
reg10na izac
.
. .
e aún a la fecha, po r2ciológico, económico e ideol_og1co qud, los tres Estados que
.
una ampha zona e
mos ad vertir en
t de partida. pero que en
. . 1
t tomamos como pun o
'
1
cngma men e .
. b
este territorio, invadiendo a ocasiones, ademas, le ~san
del sureste de los Estados
gunas ot:as_ zonas me~_1ca~:: ~ nuestros problemas en el
Unidos, mtlmamente ~ga
transcurso de la historia.

t

b . o de gran parte de aquellos aventuEl afá~ gam usm . ronto defraudado por la realidad
reros, por eJemplo, se vio p habrían de canalizarlos hacia
patente; ~-ro sus esfue~: 1,:&gt;auctivas, especialmente la
otras actividades no ~e
p
. comerciados en las zopara
se1
cacería de .m d"lOS sa1Vª"""'
J~u,
.
1 s Anti"llas Fenónas mineras del centro d e1 pa 1s. , y aun e-n a. 1 • b ld'a· y un
.
m corolar10 una natu1 a re e i
meno que tr~Jo_ co o
aoo1'.í ,,nes de la tierra, que deslógico resentimiento de_ los .
g _ 1 C 1 :,in "la "'~ierr a
1
llamo en tiempos de a o o. '
º
p~r~.ron o q~~~dieron la asimilación de é~tos a la cultura
v1v~rl' ~aiueobli;ando cc1racterísticas diferenciales entre la
0&lt;·c1 e n '
. . con muchas otras del resto
colonización de nuestra reg10n
. re asó con mudel país. O:mflagración ~ rrnane~te que sob .p su fin hasta
h a la época de la Independencia y que no vio
.
~a ~xtinción definitiva de los descontentos, hace aproximadamente un siglo.

26

Sin embargo, no quedó excluida del todo la explotación
minera; y el análisis de sus características nos va ofreciendo. poco a pooo, una delimitación regional para las tres
entidades actuales.
El exiguo desarroUo de la agricultura en la primera
etapa histórica que hemos venido considerando, salvo en
islotes u oasis, como el suroeste de Coahuila -Parras y La
Laguna- y florecimientos en etapas posteriores, como las
zonas citríco)a y cañera, en Nuevo León y Tamaulipas respectivamente, son proposiciones evidentes también para la
delimitación que necesitamos.
Las características de la "industria" ganadera, tan
particular en nuestra región, sobre todo a partir del siglo
xvn, con el fenómeno de la ganaderia trashumante, ta11
bien estudiada ya por historiadores de reconocida capacidad,
no.:; conoeden también posibilidades insospechadas.

El comercio, en épocas más recientes, que ofrece un
interesantísimo fenómeno, sobre todo en la etapa correspondiente a la Guerra de Secesión en los Estados Unidos,
y que nos conduce a observar una importante interrelación
entre algunos puntos fronterizos -Matamoros y Piedras
Negras, especificamente-- con Monterrey, que entonces
comienza a perfilarse como célula centralizadora por excelencia; auge que, paradójicamente, decae estrepitosamente
con la modernización de los medios ·de comunicación de la
época, como el establecimiento de las vías férreas a través
de la región .
Y la inminente industrialización propiamente dicha,
ahora principal característica regional, que propicia la ca1.alización de los grandes capitales robustecidos cuando el
auge comercial, cuyo desarrollo incipiente fue hábilmente
propiciado a su ve-z por sabias leyes y políticas guberna1.x-ntales, también, en gran medida, producto de la época
y de las circunstancias.

Otros estudios especifico::;, como el panorama de las
genealogias más comúnes, nos facilf tarán el estudio de de-

27

�terminados factores sociológicos; y las tareas de evangeli..
de diversas órdenes religiosas con c.entros
zac1on, a cargo
• ·
también
de difusión de la fe en otros lugares de Mex1co,
• •
•
• 1bl&gt;. ayudando estos enfoques
ofrecen zomf1cac1ones
especia"'°""•
.
también a una mejor interpretación de los fenomenos regionales de la actualidad.
El mismo Claude Bataillón advierte que "~i _las cara:. . t· s de las poblaciones norteñas (de Mex1co) estan
teris 1ca
• f rtes dife
bien marcadas con respecto al resto de1 pa1s, ue
rencias internas se hacen notar" ./7
Esto para nuestro estudio particular, es de primarl~
importan~ia también. Pues nos obli_garía a. pr~tarnos;
. Las diferencias internas serán motivo de d1soc1ac1ón . ...
~
s obligarán a considerar los factores diferencial~s, ~ue
¿ o no
. .
. dos por las tecmcas
pudieran ser transitorios, Y aconseJa
. . . . .,
·
1
amos
prospectos
para
su
as1m1lac1on.
modernas, propondr
Por lo tanto, la menc1on inmodesta de nu~tra participación en un estudio de tónica actual, con mir~s. a una
utilización práctica por demás, no lleva otro p~opo~~to q~e
el de ejemplificar la importancia de la invest1~ac1on histórica en un marco regional marginándose en c1~rta form~
de los objetivos de aquella que González Y GonzáJez ha difundido como macrohistoria, Y rebasando con ~ucho l~s
objetivos de la propuesta microhistoria que, segun el mismo maestro, tiene lectorios y auditorios perfectamente _definidos; para que la nuestra penetre con ~ste enfoq~e di_f~rente, y con el pie derecho, en un equipo de inve_stigac10n
interdisciplinaria, sin perjuicio del enfoque particular de
la investigación general, estableciendo a la vez Y por ahor~,
una auténtica regionalización histórica en el rincón de Mexico en el -que nos ha tocado nacer y vivir.
7

BATAILLO N. C la urle -Op. Cit

28

BIBLIOGRAFIA:

BASSOLS BATALLA, Angel..-Geografia Económica de
México (Edit. Trillas, México, 1972).
GONZALEZ Y GONZAJ ,EZ, Luis.-lnvitación a la Microhistoria ( Col. Sep. Setentas, pub. por la Sría. de Educación Pública, Méxioo, 1973).
ROEL, Santiago (Lic.).-Nueoo León, Apuntes Históricos
(8a. Edición, Impresora Bachiller, S . A., Monterrey,
1958).
SALDA¡q-A, José P.-Grandeza de Monterrey y Estarn¡x,s
Antiguas de ur. Cituwd (Empresas Editoriales, S. A.,
México, 1973) .
PUBLICACIONES en Estudies de Historia del Noreste
(Memoria del Congreso de la Historia del Noreste, organizado por la Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística, Editorial "Alfonso Reyes",
Monterrey, 1972).
GONZALEZ Y GONZALEZ, Luis. -"Linaje, Miseria y Porvenir de la Historia Local".
MONTEJANO Y AGUI~AGA, Rafael (Lic.).-"Métodos de
Investigación de la Historia Regional".
POMPA Y POMPA, Antonio.- " Los Bodegas Docum2ntales
de la Provincia y la 'Histo ria Regional' ".
PUBLICACIONES en Seminario sobre Regiones y Desar rolLo de Méxi co del Instituto de Investigaciones Sociales de la U. N.A. M., Imprenta Universitaria, México, 1973).
BASSOLS BATALLA, Angel.-"Geografía y Desarrollo
Económico de México".
BATAILLON, Claude.-"Poblamiento y Población en la
Regionalizaclón de México".
BONFIL BATALLA, Guillenno.-"La Regionalizaclón Cultural de México".
P~A, Sergio de la.-"lnterpretación e Incógnita del Desarrollo Regional".
•
29

�POESIA
Alfonso Reyes Martínez

VlltETAS / ARMAN DO LOPEZ

�LUZ

Sobre la tierra
1a luz finca su reino
insiste en 8'U8 imágenes
en 8'U8 ciudades
Así llega a los ojos
a las recámara.s
llenas de viento
de nocturno mar amu,raUqdo
Y nos despierta

para internarnos en el día
en su sueño en su equilibrio
en su grito
que se ahoga en el silencio

33

�MAR
a Dámaso Murrúa
I

En medio de 1,a luz
en su universo nace
Nado. detiene su crecer de alas
su transparente -piel
su extenso territario
En el silencio de una noche
hunde su eterno ritmo
su augur y sus aoentos
y a veces en paz con la criatura
construye 1,a cmnpleja
estructura del poema

35 .

.-

�11
Alguna vez pensanws
llenos de sueño y de stl imagen
puestos frente a él

que lo tenernos todo
su presencia nos sitia
no.~ recorre y sin embargo
l entamente nos lknamos de olv ido

37

�III

Extiende 8U8 orazos
en 1.a luz incierta
en 1.a sed intensa
de muchos recuerdos
orate silencioso creciente
de algún verano
encendido par 1.a sangre
Todo él inaomne

.eternamente insomne
y 1.a vida e&lt;mstruyewk)
su más alto himno
su libertad más plena
Irosgan 1.as manos
1.as cortinas del aire
y dioses desconocidos

nos enfrentan al origen
'

39

�HUELLA

Camir,n,ré solitario par 1,as horas
hasta el último templo
---amante náufrago
que escribe en el viento
1,as palabras del amor
Caminaré a mi descendencia
y terminarán wdos los sueños.
El dia seguirá extendiendo
sus playas par el mundo,
nada pasará oon sus mareas,
nada en sus altas torres mágicas
ni en sus signos inextinguibles,
nada en sus calzadas luminosas
ni en sus laberintos oceánicos.
Será ur,n, tarde del verano tibio
cuando el -último gozo
se apague para siempre.

41

I

�--------

�PRIMERA AMANTE

Caes interminable oon l,a tarde
wn rfo de imágenes te cubre
y ki lluvia apaga tus cenizas
Nada, 68

,ya tu voz

que alguna vez desperezó a mi almul.ra
Contigo sucumben si"lenciosas noches
espejos de misterio y sueño
que pobl,aban un aire deso'lado
Pero no existe el muro de tristeza
que a l,a oonciencia ahoga
ni la seña final, de l,a existencia
sino el olvido que persiste
y el nuevo germen que me puebla
en esta orfandad de los seres

45

�DE PEDRO GARFIAS

Qué t,e podria decir Pedrot

cama.

si esta voz mfa aq,enas
A ti, que buscabas en "fa rU&gt;CM
1,os tranquiws remansos del alba,
la hoguera de un sol claro y amarill,o
como wn grito de justicia.
A ti que buscabas la palabra y te pesaba
y todos t,e debfan · algo
porque con todos la oampartías.
Pedro, Pe4ro Garfias sentado
frente a la: barra de wn bar,
hablanoo en silencio
con su dol,or traído desde lejoo,
de no sé dónde;
conforme con un rincón y un trago
y horas felYriles, interminables
de poesía y de poesfa.
Pedro, re recueroo mejo,
pel,o largo y barba abwndante,
oomo un Whitman deambulando
par las aceras nocturnas de Manhattan;
cmbo8caoo cazados de metáforas
entre los árbo'/es del suefio,
de un alto sueño
poeta.

de

47

�LLANTO POR PABLO NERUDA
Eligio Coronado

�¡Pablo! ¡Pablo! ¡El mundo está peor que antes,
cuando con tu varita mágica pretendiste darle vida a las
cosas, iluminar la Historia, rescatar las oonciencias .. .
pero ya ves, la obscuridad ha vuelto ... !
¿Recuerdas (1936) cómo los bombardeos estremecían
a tu gran amor: España?, Lorca sacado de su casa con engaños y fusilado .ante el awro mundial; el destierro de
Antonio; las angustias de Rafael; el sufrimiento de un
pueblo; tu casa en Castina, "llamada la casa de las flores,
porque por todas partes estallaban geranios"; aquel ambiente donde

"todo

eran

grandes

vooos, sal de mercaderm,

aglomeraciones de pan palpitante"
desapareció también .. .
" y una mañana todo estaba ardiendo,
y una mañana las hog~
·
salian de 'la tierra
devorando seres'

51

�Ahom como entonces, profeta de profetas, el. mundo
sigue en llamas; ante la expectación de !odos transita tambaleante cerca del precipicio que cada día Se agranda • • • ~
entonces tus palabras a.parecen de nuevo, se recrean en mil
bocas, desnudan mil tragedias: Los pasajeros de este vehículo cósmico tenemos miedo:

" pero si ya pagamos nuestros pasajes

en este mundo,)

par qui, por qiié.ino nos dejan sentar.nos y
Queremos mirar las nubes,
querenws tomar el ool y oler la sal,

francamente

1W

camer,
.

se trata de molestar a nadie,

es tan sencilw: sornos pasajero..'!".

¿Lo i~ginabas al prot.eger los intereses de túB paisa~ en Bi:-rnania, (',eylán, Buenos Aires, Barcelona, Paris,
México ....
¿Pensaste en eUo al ser elegido (1945) senador por Antofagasta y Tarapacá?
. ¿ Y ~l in~ar al Partido Comunista de Chile, en ese
mismo ano ....
~ que de t ~ modos no te hubieras detenido, ¡Tenías
demasiada confianza en la vida!
.

"Yo 801/ el testigo que "llega
a

visitar

vuestra m(YT'(UM.

0/T?,Cedme la paz y el vino

-

"Entcmces qué les pasa,
por qué andan tan furiosos1
a quién andan buscando con revólver,".

¡Gran Pablo! ¡Eres tremendo! ¡Nadie como tú para
clenu,ncil;tr la realidad! Pero ya ves, ni tú pudiste detenerlos . . . ¡ Y eso que ibas por el mundo cual versión latinoamericana del Quijote!

"mas acá voy, desventuradt:&gt;,
sin tierra, sin cielo, remoto,
entre 'los labios colosales
de ·la solR,dad superiór

y

w indiferencia

terrestré''.

manana temprano me voy.

,

Me está esperandc en todas partes
la primavera".

Y aunque a ·veces, como a todos nos pasa alguna vez
te desalentabas:
'
"Suc~ que me canso &lt;k mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi somlYra.
·
·'

Sucede que m.e oonso de ser h-Ombr-e".

Tu hum.'.)r de antología te rescataba :

Ni hablar, hoy como ayer la guillotina de la guerra
am enaza con degollar las esperanzas de paz.

"Sin embargo 8eria delicio8o
asustar a un notario con un lirio ooruuro
o dar muerte a una monja con wn golpe de oreja".

Ni tú te has salvado; ya ves tus casas rodeadas por
so~dados; algunas saqueadas y quemadas, otrá que es cárcel de tu _Matilde; tú mismo, chileno universal, victimado
en tu propio país .. .

Y así vivís~ Pablo, cronista de tu tiempo plenamen~
llevando tu mensaje de paz y amistad, desde 1~ frios sovié:
tlo::,s
"""M~..:10 d
· a Zapat dehasta- los aJegres cubanos·• .,...xuau
e Lerun
a;
Bohvar a Lincoln; de Fidel Castro a Manuel Rodrl-

52

53

�guez, eJ guerrillero; de París a Macch~ Picchu; de_ Rangoon
a Winsconsin • del hígado a los calcetines (Suavecitos como
liebres); de l~ estación Mapocho al niño que vendía en
carretera; de los muros de México a la sangre que corria
por las calles de España; del corazón de Quevedo a la Casa
de la Moneda ...

!ª

noche más larga del siglo -Cuerpo obscuro con millones
de poros por los que brota la violencia como líquido
rojo ... - noche en que la humanidad escribe los versos
más tristes de su existencia ...

Y finalmente ... 1sla Negra.

Tú mis~o lo pediste en diversas ocasiones:
"Compañeros, enterradme en Isla Negra,
frente al mar que omwzco, a cado área rugosa
de pie,dras y de olas qÚe mil! ojo!! perdidos
no volverán a ver''.

" Quwro estar en la r,we rte con los pobre,':i
que no tnvieron tiempo de estudiarla,
mientras los apaleaban los que tienen
el cielo dividid.o y arreg1,ado".

y te fuiste, pero nos legaste tu obra, "Rocinante" sobre
el cual cabalgaste por todos los ámbitos del universo externo e interno del hombr,e":
,
" Dejo mis viejos libros, r ecogidos
en rincones d,el mundo, venerados
en su tipografia maje.'lltW&amp;i".

Con una dedicatoria muy especial (responsabilidad dis•
frazada):

"A los nu~o; poeta.&lt;; de América,
a "los que un dia
hilarán en · el ronco telar interrmnpido
Las significacianes del mañana".

BIBLIOGRAFIA:
JIMENEZ, José Olivio.-"Antología de la poesía hispanoamericana contemporánea, 1914-1970". Madrid, Editorial Alianza, 1971. Págs. 298, 299, 319 y 320.

LOYOLA, Hernán.-"Pablo Neruda: Antología esencial".
Buenos Aires, Editorial Losada, 1971.
Págs. 7 a 37, 72, 79, 80, 81, 129, 130, 131, 143 y 196.

Y te fuiste Pablo Quij:&gt;te, Pablo Profeta, Pablo Cronista, Pablo Poeta .. : y nos dejaste en las sombras, en la

54

55

�POESIA
Ismael V idales

VIIIETAS / ALBERTO C A V AZOS

��DONDE ESTA UN POEMA

Dón&lt;Je está wn poema,
he buscado los mejores tema.8
y he encontrado realidades
He buscado las mejores pakwras
y las encuentro agotadas
De ah{ pues que haya pensairo
que el poema, quizá es

un cuerpo perforado por las balas
y un pecho cargado de medn1las rojas;
es wl vez wn brazo 8eñalando al horiwnte
y un /11.8il apuntándote a T,a espalda.
El poema me parece unos labios de plomo
y 1a justicia anw:fuuJ.a,
me parece un 8&lt;il de sangre en 1a penumbro,
me parece una celda pestilente
y un golpe de macana.
El poema sie encuentra en una eterna espera.
Mientras tú y yo regresamos de un secuestro,
mientras se asalta un Banco,
mientras se cobra una groo deuda a los deua•Jres.
Una espera en que se vuelve con los brazos rot08,
con el pecho sangrante y kt boca abierta.
U na espera en que nadie llega.
Una l),ú.&lt;jqueda del poema entre bal.as
que silvan y no dejan kt risa del mañana,
ni b historia t:SCTita ...
sólo babs.

61

��MAESTRO

Y se vistió con el traje siemprevisto
y se cargó de romplejo8 y de culpas
y recorrió el camino polvoriento
y '~corretió" diez camiones siempre humeantes

y quemó "los suelas ya quemadas
y firmó los diario8 de asisrencia

y supo de retaroo, rayas rojas, reportes . . .
y descuentos)

y pidió de comer; un plato más
y lo llamaron "comunista"
y lo afiliaron a grupos y más grupos
y votaron por él
y alguna vez habló ( tan q1,edo)
y su voz quedó en el aire sus-pendida
y fue el huésped no invitado
y fue la omisión de kls miradas
y el eterno ausente
y el siempre inoportuno
y hundió la pierna en los cami11-0S

y q1iiso semorar
y lo llamaron ¡apóstol!
( ya no existen)
¡Hmnbre grande!
(inmfa)
¡Héroe!
( y ni él mismo lo creyó)
¡Ah! y huoo quien le hiciera un monumento
y colocaron unos libros en la diestra
~/ una gra.n placa
,1 lo lkrmaron MAESTRO.

65

�A LOS QUE HACEN LA GUERRA

¡Destruyan!
Destruyan sus conciencia8
Y hagan resurgir de sus cenizas;

Flores
EsperanZt18
Quimeras tal vez.
Quimeras y sueños, los míos;

locura, esperanza
nuevamente.)

No podrán construir, edificar, ni nada
Quien arra~ una vida a punta de balloneta
El que interrumpe el sueño de una cuna
Los que tienen pistolas por almohadn.
Sus huertos son cementerios que cada dfa
reciben. nuevas flores).
Destrwyan
Pero al menos
Dejen que el hombre cante en la mañana
Que se fume un cigarrillo en su descanso
Que 83 ponga 7,o, chamarra ambicionada
Que piense en el mañana

Suena.n las metralletas
Lanzallamas y chozas se hacen uno
Las nupcias de la muerte 8Qn a diario
Los talleres son de fósforo
La Universidild se im¡rregna de nafta y gasolina
La hora no sonríe
Se inundan las calles y las salns
Las tribunas y el Congreso·

Y k&gt;s f irmones siguen dandn su esqueleto

hueso a hueso).
67

�Se han vuelw tan {lexib1.es
Son ahora un gran molusco.
Destruyan.
El &lt;k&gt;gma sigue implacable
sigue fabricárurose el gran sueño

La voz es un murmullo
La cuna no se mueve
El joven desespera
La pareja
pasea
La familia se ha fugado

no

Las raíces están secas
Destruyan
Pero dejen por 1,o menos la esperanza
de arnar entre loB hombres)
¡Ah! y si no es mucho pedir
R,espeten mi sepulcro.

69

�LA NOTICIA DE TODOS LOS DIAS

Hoy de nuevo he visto los diarios
(manchnoos de sangre
Como de costumbre sus tráqueas fueron degollo.das
Miento, no fue 1¿n diario w que tuve
( entre mis manos
Era un trozo de acero owroso a reses sae1ificadas
Vi c&amp;nw de caiJa uno de sus agujeros
(salen aún barbotones de sangre.
Casi escuché sus gemidos

Palpitan todavia
Tiemblan W&lt;WS
Cada día me levanto pensando en noticias más
(bonitas
No quiero ya más guerras ni degiiellos
( de herman~s
Vietnam es 1m '{&gt;Obre ternero cuya abert1tra
( m&gt; deja de sangrar.

Sus ojos ernpiezan a C1lbrirse de una tel,a
(bl,anquecina
¡Señal de muerte!
Parece que los carniceros no han saciado su sed
Han partido en dos, tres, cien pedazos,
( a un pue blo débil
¡A un hermano!

1...-0s porciones no alcanzan para to(os
Nuevamente 7,as navajas se hund,cn en el cudla
Nuevos trozos ... más inmundicia en las manos
( de par siempre rojas
Hoy los diarios trajeron sangre nuevamente
Los oarniooms siguen negociand,o

, Troceando
Mientras nosotros, civilizada.m ente ...
( mansamente.

71

�Damos vuelta a. las páginas y es·pemrnos
( el diario de mnñana
Mañana, mañana
Apaga ese cigarriUo
Que allí viene "la aviación
Apaga "la son1·isa de ese niño
Que am viene "la aviación
Apaga ese radio
Que allí viene ki aviación
Bom, bom, rin, 1·in, ta, t.a, ta, ta, ta, ta
Es la línea ocupada de mi puebio oc-upado
Ocupado en quitars~ esta hambre de encinw
Puebw ocupado quier-o estar contigo
Gu!lndo llegue la aviación
Con su bom, bom, rin, rin , ta, ta, to, ta, ta,
A la hora del mañana
A la hora del después
Gúando marque "la línea y ya no estés
( ocupado con tus bombas
Gen t1ls noticias de sangre y de odio
Cu.ando t,engas tus man,os llenas de t11 trabajo
Cuando .de. tu sudor brote trigo
Cu~ndo de tu sudior brote pan
Quizá mañana., cwando broten las r osas
Cuando en "las 'J)áginas de tus diarios
( crezcan enredaderas
Quizás mañana, no p1,eda estar contigo
Quizás mañana, quizás mañana
No voo la sonrisa de algún niño
No pu,eda tenderte la mano, baña.rme en tu sudor
Quizás mañana
·
No pueda estar oontigo
No pueda estar oontigo
No rmeda est,ar oontigo

73

��HUBO UNA VEZ
(en un tiempo que no quiero recordar)

✓

Hubo una vez ...
En algtín tiempo ...
En oo sé qué parte ...
Un lrombre
Voces al oflw 'le dijeron de mt Dios, de la
Mujer y de otros hombres
Por algún tiempo
Dios l1eru5 su vida y su esperanza
Y amó a la mujer
Y confió en los hombres
Mas los hombres daminaron a los Dioses
Y n(:Jgaron su existencia
Y sangraron su costad()
Y una crn.z dieron por penitencia
Indulgencias, curatos y obispados:
Fueron objeto de venta
Y el hombre de que hablo ... ll'lmó a Dios
Gritó tan fuerte y tan frecuente
.. . y n.o fiw escucluuio
. . . y fue uno más entre los hombres
Y pensó en la mujer
Caricias y promesas
Ilusiones y espera?J.Z,O,s nuevamente
Y nu.~vamente alzó su voz
... su voz fue una explosión
la espal,da, la respuesta
desesperanza nuevamente
¡Los lwmbres! ¡mis hermanos!
Ellos me entienden
Tengo fe
¡Dijo huecamente!
Atmzof Scmrisat
¡NQ!
Puñaladas, traición, intriga . .. miedo
Hombres, m.ujer, Dios .. . nada

77

�Alma .sin alma
Cuerpo sin alrna
Esperanza sin esperanza
Cuerpo sin lrrazos
¿Homlrre1
¡No!

Piltra/a humana
Hijo legítinw de "la sociedad actiial

Sin Dios, sin amor, sin esperanza
Yo mismo
Yo.

79

�SUPLEMENTO DE "DIAE"

I

�1

1
1

Departamento
de Investigación y
Actualización
Educacional.

universidad autónoma de nuevo león ·

�CARACTERISTICAS
delSEI

EISEI
es:

a) Educ ación Personalizada

"ón Programada

ento p
ógico-didáctico realiza o e
y 3 de· la U. A. N. L. con la asesoría té
de Investigación y Actualización Educ
Los contenidos de los cursos se dividen en ·apartados llamados
unidades.

S.E.I. = UNIDAD + UNIDAD

Con el SEi , se personaliza más la educación el
alumno se hace responsable de su aprendizaje,
se reduce el área física de trabajo, disminuyen las horas clase en el aula y se aumenta
el trabajo personal y de biblioteca.

LOS CURSOS
CON EL
S. E. l. SON :

UNIDAD = APRENDIZAJE

Taller de Redacción
T. Lecturas Literarias
Prob lemas Filosóficos
Teoría de la Histo r ia
Inglés

En el S. E. l. el estudiante se conduce a su propio paso. Su
habilidad, capacidad y esfuerzo individuales programan el ritmo
de su aprendizaje y la velocidad de su avance en el curso. El
grupo no lo frena ni le Impone un paso que no le sea natural.

El S. E. l. proporciona conferencias, demostraciones y clases comunes para motivar, aclarar,
completar, actualizar y sintetizar cada unidad.

85

�~

.

,J (

1

~ ~ 1 - ~ - .p ermanente comunicación e~crita

( ) "1 \

se enriquece con el diálogo P.n las rel aciones

_-------: ~"1//Y", J profeso~-alumno.
·- ' ..

-- ::

. · :t

•. !- :. .

~j \.'\\ .

\ ;' ~ ~ .

.l... -

Se demanda un nivel de "excelencia" en el aprendizaje de cada
unidad como requisito indispensable para continuar con la siguiente. La cantidad del material se dosifica. de tal suerte que
el estudiante logra más calidad y consistencia en lo que ·aprende.

Lél evaluac ión es constante. No hay exámen es finales. El
Director de apre;idizaie controla individualfne,~te cada ur1dad
est11di3da po r el ;:ilumno.

EVALUACION

¡:M'

;\
I

PROPOSITOS
del SEi

=

Eficiencia de la
1a. UNIDAD

Eficiencia de la
2a . UNIDAD, E.TC

En el SEi el
estudiante debe
administrar su
tiempo y su talento.

Ln e! SEi. se n on-,bran asistentes del director de oprendizaje.

~l ;\:oí 01 director d e aprendizaje dedica mayor atención indi virl ual

a

(~~y

c.1d¡1 esturli an te. atiende sus é xi tos y sus prob le111as. con po-

¡ s1t,lliliad

de corr,f:der exámenes fr ec11ent es y cali fi ca rlos de
'. i11n 1ediat0.

.

'"

4

~~~Ji~!~-#;&lt;tP ''-f,j8;''~r±Wj
-,1:\tJW,~}fü··f::(tM~:~¡;:;;¡:;,«« }h:~
-

En el SEi se
pretende que el
e~tudiante aprenda
4:omo aprendf:r por
cuenta propia

--~

.
Ir

i~¾~~$;~~~,,x;_,~;ll':t~.- ·'"" ,,:,..,

,,

.

1

,.,

-----

En el SEi el estud iante puede solicitar tantas entrevistas y consultas con el maestro del curso como le sec1n necesarias.

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Se propicia lo que los maestros llaman "retro
alimentación" (la respuesta efectiva del alumno
abandono de la actitud pasiva).
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�Para acre~itar un curso deben terminarse todas las untdades programadas, o el mínimo que
el maestro sel'\ale.
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Individualizar la educación equivalen a: responsabilidad. desarrollo de posibilidades del aprendizaje y personalización de toda
a'ctividad.

Todo estudiante del S. E. l. debe:
•

La calificaci_ón final no será la suma de los exámenes parc1~les, ya que se evaluarán actividades y entrevistas permanentemente. El traba¡·o
es constante.

CALIFICACION FINAL
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ACTIVIDADES
EXAMENES

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Establecer y seguir un ritmo personal de trabajo.
(Se le pide un ritmo de trabajo. no un ritmo de
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-lf2ir=- ;,- Dominar los objetivos de cada unidad antes de

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pasar a la siguiente. Este dominio como requisito de avance es el "aprendizaje a excelencia".

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Presentar el examen de una unidad cuando se
haya arcanzado el nivel de excelencia en la
misma.

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Cad~ _curso exiQe capacidad de lectura, percept•~•?ad, trabaJo de reflexión y necesidad de
creat1v1dad.

�Formular ·horarios para entrega y recepción de materiales . clases
comunes. exámenes parciales y entrevistas.

Re sl!orsabili .
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Director de
Aprendizaje
.
.
Ed ación Individualizada. se exige . más
En el S1s_tema de
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responsab1l1dr1d en el ,,ec or e

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Controlar
el avance
de los estudiantes.

El Oi,ecto r de Aprendizaje debe:
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Elaborar
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y unidades.

Evaluar los resultados
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�S,srEMA DE
EDucAc10N
INDIVIDUALIZADA

El SEi nacio como experiencia pedaqoqica rlentro de la Un1vers1déld en la Preparator1;1 Num

J. en un intento de mejorar la cal idad de los estudw s y resolver en parte . problemas de administración escolar. A manera de ensayo se inicio en el 1er Semestre de Febrero de 1974
con cinco materias: Teoría de la Histor ia. Taller de Redacc,on Taller de Lecturas Literarias .
Problemas Filosóficos e Ingl és . LéJ experiencia inc luyo 4 qrupos piloto y 5 grupos testigo
Tanto la elaboración de los materiales, r.omo la d1recc1on de los alumnos estuvo a carqo de
los responsables del SEi. Por los re sultados obtenido:; · de la evaluacion del SEi. éste tué reconocido y recomendado por el H Consejo Universitario para extrapolar la experiencia del
Sistema, que desde su origen y en su desarrollo h;i rP-cihido el impulso y orientaciones del
Dr . Máximo de Leó n Director de · ta Preparatoria No. 3 Los maestros responsables tueron :
Profr. luis Raúl Cantú Cañamar . la L1c Ma .. del Carmen Hinojosa . el Lic. Antonio S. Ríos M ..
la Lic. María Elena Chapa de Santos y la Lic . Aida O 'W ard de Garz avall e

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Actualmente la experiencia se aplica en la Preparatori a No 3. en el 1er Semestre con 24 grupos y en el 2o. Semestre con 2 grupos . en los m ismos cu rso~ inic iales con los maestros
contralores que originaron la experiencia salvo Taller ele Lectu ras Literarias que quedo bajo
la responsabilidad del Lic César Triana ya que el L1r. Antonio S Ríos M .. funge como
Jefe del Departamento de lnvestiqac1on y Actualización Educac ion al El total de estudiantes
que se atienden es de 1.456 con :l 1 directores d1· c1prendiza1e v S Maestrns Contraloms que
dl.-.1gen ~ -•

or~•o

Ademas el SEi se aplica en la Preparatoria No. 1 , donde se imparte el curso de Taller de Redacción I a 2,530 estudiantes agrupados en 46 secciones, cuya responsabilidad pedagógica
está a cargo de la Profra . Evangelina Almaguer. Este curso quedó bajo la supervisión del Lic .
Raúl S. Montoya Retta , Director de la Preparatoria . tarea que ahora continúa el Dr . Ramiro
Diaz Alanís con el mismo entusiasmo.

En la Preparatoria No . 7, se inició en .e l SEi el curso de Taller de Lecturas Literarias 1, con
550 estudiantes distribuidos en 10 secciones , es responsable del curso el Lic. Hugo M . Garza y el. director de la Preparatoria Profr. Rolando Solís , Supervisor del mismo .

•
~

Ef equipo de Maestros contralores, responsables de cada curso en esta experiencia, deberá
entregar los resultados de las evaluaciones del SEi al H . Consejo Universitario para su
análisis y extrapolación al resto de las e'scuelas preparatorias.

"ALERE FLAMMAM VERITATIS "

ANTONIO S RIOS
Jefe del Departamento de Investigación
y Actualización Educaci onal de fa UANL

�AUTÓGRAFOS DE LA
BIBLIOTECA NACIONAL

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GEORGE BERNARD SHAW (1856-1950)

Escritor nacido en Dublln
La casa de los viudos ( 18 8 5)
El pisaverde ( 18 86)
La profesión de Mrs. Warren ( 1894)
Cándida ( 1894)
Las armas y el hombre ( 1894)
El hombre del destino (1896)
N ,inca puede saberse ( 18 97)
Fascinación ( 18 9 8)
Perfecto wagneriano ( 1898)
Piezas agradables y desagradables ( 1898)
La quinta esencia del ibsenismo ( 1901)
La otra isla del doctor B"ll ( 1904)
La comandante Bárbara ( 190 5)
El dilema del doctor (1906)
Pnmalion (1912)
César y Cleopatra (1912)
Androcles y el León ( 191 3)
La casa de las penas ( 1917)
Volviendo a Matusalén (1920)
Santa Jttana ( 1924)
G11ía del socialismo para la mujer inteligente ( 1928)
Inmadurez (1931)
Avent1;ras de la nefl,rita en busca de Dios (1932)

•

��XAvlER SoRONDO (1883-1957)

Escritor y poeta mexicano

Estampas de torerías ( 1942)
Purmas 111exicanos
Viifrlas (1949)

Hacia la cwnbre (1954)
Redactor y subdirector del ~criódico Excelsior

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JuLES 5UPERVIELLE

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{1?84-1960)

Poeta uruguayo

Puemrs de l'himwur triste ( 191 9)
Debarcadrrcs ( 1922)
El hombre de la pa//lpa (1925)
Di:&lt;-huit poe11ies ( 1946)
A la n11it ( 194 7)
La créatiun des ani111aux ( 1951)
L( ¡mnc holllme. tfu dimanchr ( 19 52)
Bolíi·ar (1955)
Lr cur/Js tragique (195 9)

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��RAlllNDRANATH TAGOR E

(186 1-1941)

Escritor hindú. Premio Nobel de literatura 1913

Gitanjali
Jibansmrli (1912)
Realizació,i del fi,i supremo ( 1913)
El jardinero ( 1914)
Cosecha de fmtos ( 191 5)
El nhio (1915)
Mis rec11erdos (1917)

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Luis

OE TAPIA

' (1871-

Litcraco español
Bombones y caramelos ( 1911)

Coplas (1914)
Coplas del a,io (1915 y 55)
Mall'rnos al lobo (1922)

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ALFONSO TEJA ZABRE (1888-1962)

Escritor mexicano

Al,s abiertas ( s. a.)
La esperanza y Hati-ki (s. a.)
El Nuevo Quetzalcóatl ( 1927)
p,J mas y fantasías ( s. a.)

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��ALFONSO ,TORO ( 1873- 19 52)

Historiador mexicano

Un crimen de Hernán C0rtés (1922)
Dus constituyentes del a1io de 1824 (1925)
Compendio de .Historia de México (192:6)
Historia de 14 Suprema Corte de Justicia de la Nació,i (1934).
La cántiga de las piedras (1943)
La familia Carba¡al ( 1944)

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JAIME TORRES BooET ( 1902-

Escritor, poeta y polí cico mexicano

Fer-vor (1918)
El carazón delirante ( 1922)
Canciones ( 1922)
Poemas (1924)
Birnnbo ( 192 5 )
Margarita de Niebla ( 1927)
Destierro (1930)
Cripta ( 1937)
El nacimiento de Venus y olrqs relatos (1941)
El escritor sin libertad ( 19 53)
Fronteras ( 19 54)
Tiempo de arena (1955)
Tres in~entores de la rralidad (1955)
Sin tre,~úa (.1957)
Maestros -venecianos ( 1961)
León Toltsloí (1965)
Dimirsos (1945-1964) (1965)

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Escritor fnncés

Vingl-rinq-rl-ttn poemrs ( 1946)
Lr rnrréalisnu et /'apris-la g11rrrr ( 1947)
Morceam: choisis ( 1947)
Le /11ilc ( 1~47)

Phom (1949)
l.'Í:.gyplr facr

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Parlrr sc11l ( 19H)
¡.,. frnil pm11is · (19S6)

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UNAMUNO

( 1864-1936 )

Escritor español

Paz en la g11,erra ( 1897)
Amor y pedag;ogía
Vida de don Qiiijolr )' Sancho ( 1905)
Poesías ( 1907)
Mi relig;ión y otros e11sayos (1910 )
Soliloqttios )' cu11versaciu11rs ( 1911 )
Contra esto )' aquello (1912)
Del sentimiento tráxko dr la .-ida r11 lo., hnmbn-s y ,.,, los /111r,blo&lt; ( ! 9 13)
Niebla (1914)
En torno al casticirnu, ( 1916 )
Ensayos ( 1916-1918 )
Abel Sánchez. (1917)
Cristo de Velázque:; ( 1920 )
Yedra (1921)
Tres non•la, ej,•111 plarrs y ,,., ¡,r,ilfl~o I 192 1 1
La tía Tu/a ( 1921 )
Agonía del crislia11ismo ( 1930 )
San Manurl Bueno, mártir ( 19 3 1 )

Epistolario 1948 y 5 5
Cancianero ( 190 )

��Luis

G01&lt;2AGA URBIN A

(

1864- I 9 H)

Escritor y poeta mexicano

lngmuas ( 1902)
Antolosía del Centenario ( I 91 O)
Lámparas rn agonía (1914 )
El cancionero de la 11ocbr srrt'11a ( 1914)
C1tfflt0s vividos y cró11icas soiíadas (1915)
Ba¡o rl sol y frmfe al mar ( 1916)
El glosario dr la vida 1'1tlgar (1916 )
La 1•ida literaria r11 Méxirn ( 191 7)
Estampas de l'ia jr ( 1919 )
El cora::ó11 juglar ( 19 20)
Psiquis enferma ( 1922 )
flo111bres y /ibros ( 192 3)
l.os ,ílti mo., pájaros (1924 )

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URETA (1887-

Escritor peruano
A1111Jr ,ft, almas ( T911 )
1:/ dolor /&gt;rnsatinJ ( 1917 )

Carlos A11,~11.&lt;lo Sala, ·1·r1·y ( 1918 )

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PAUL VALÉRY (1871-1945)

Escritor francés

Elévation de la /une ( 1889)
Introducción al método de Leonardo da Vinci ( 1895)
La je111te Parq11e ( 1917) ·
Allnw• de ,,ers anciens (1920)
Cdrnirtres (1922)
L'ame et la danse ( 1923)
Variedad (1924-1944)
Analecta ( 1926)
Rh11111bs ( 1926)
Suites ( 1930)
Chosrs t11es ( 1930)
Amphion ( 1931)
Sémiramis (1934)
Nota sobre el arte (1934)
Drgas, Dause, Dessin ( 193 8)
lntro,focci6n a la poética ( 193 8)
Cantate d11 Narcisse ( 1938)

��.RAFAEi.

H EUODORO

Escritor h

El

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18 9

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1-1959)

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Á11fora se/·
,erra natal (1917)
'1r11/a ( 1922
El C0/1 l 't'IIIO d,' TcJ,ot-otl
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La a11exió ,le&gt; C I - ª ( 1924)
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C
e11 ro A, , ·
onligo (1943)
11a1ca a México (6
Iturbillc,·a , d
vols. 1924,1949)
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ron e Dios (
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1944)
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Me.neo ( 1945)
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CXICO ( 1946)

ant,ago
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. ( 1946)
, , Espa,íola ( 1950)
,ugrafía C ,·rr-a11/i11a ,,n la A1,ierica

��•.\Rn.~110 DE \'.\t.1.E

A RIWE (·1888-1961)

Jiscritor, novcli,t:1 ff1cx1c:1.no,
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Cronista de la Ci,idad de \1éxico.

f.jc-,npln (1919)
Vo1ia
Lt'onor de Cácen·,. ) A """')
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1./ Palac111 Nacion"I / · ' ·I' .·
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· ( 193? )
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fl ca11illitas ( 1941 )
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ow,i,t11s ( J 939)

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Coro d,· sm11/,ras ( 19 5 1 )
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��JosÉ

VASCONCl:1.0S

(1882-19!9)

Escritor y filósofo ~xicano

Piltigoras, Una fonio del ritmo (1916}
F../ monismo estético ( 1918)
J,11 caída de Camut=a. De la diclad11ra a la liba/ad ( 1920)
Estudios indostánicos (192 3}
T,•oría dr los cinco eslado., ( 1924)
lndolugía ( 1926}
Tr•lado de melafiska ( 1929)

Pe,i11úsmo degrr ( 19 31 )
Étira ( 193 l)
Ulises criollo ( 1935 )
fa/ética (1935)
1-alMlllt'nla (1936)
Breve bisloria .de México ( 1937)

Historia ,ft.l /1ema111irnlo filo.«ífim ( 1937)
U desasir.- ( 19 3 8)
U ¡,mconsulado ( 1939 )
Rl'alismo cimtifico (1942)

T.ti11.irn or.~1í11ira ( 1 94 j }

��HEUEllT

G.011.ca: WHLS (1866-19-+6)

Escritor inglés

u

mtiq11i1111 dd licm/HJ (189l)

FJ bomlm i,uis,ble (1897)
u g11err11 Jr los 1111111dos ( 1898)

El •mor y rl miur uwis/»111 ( 1900)
El prima bombrt rn l• l11n• (1901)
Un bombrr moderno ( 190 l)
M1111dos 1111r1 os r11 /11gor de lm l'irjm ( 1908)
A11n Vrro11ic11 ( 1909 )

Tono

B11n/(t1)'

(1909)

u I&lt;"'"" que po,,drti fi11 • /11 .~11rrra
u b1ísq11rd11 m11g11ífic11 ( 191 s)

( 1914)

Mr. Britbi11g no u mg111io ( 1916 )
f:/ 11/11111 dr 1111 ,,b,ip,, ( 1917)
ft&gt;411 11111/ /&gt;elrr ( 1918}
I,m r111gm Jr bisfor,11 (1920)
F.I s11fr11111r11/o Jr 111 citili:acíá11 (1921)
u forma dr las cosai f11t11ras (19H}
U11 i11lrnlo dt 011/obiogrll/ía ( 1934)
Ni,ios rn ,•I lwsq111· o.,rnro ( 19}9)
l,11 mmfr al t,,,r.lr d.-111/11""" (19➔1)

��"ARMAS Y LETRAS", Revista Trimestral de la Universidad Autónoma de
Nuevo León se terminó de imprimir
el 30 de junio de 1975, en los Talleres
de la Imprenta Universitaria del
Depto. de Dilusi6n de la U. A. N. L.
Se editaron 1,500 ejem¡:lcres

�DEPARTAMENTO DE DIFUSION

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
JULIO - DICIEMBRE DE 1974

�ARMAS Y LETRAS/ Julio - Diciembre/'14

��___e_1_e_L_1_o~T:-:E:-::c:-A-:--::c~E;.;N~TttRt.AAl'-:-7\
U. A. N. L.

A8M,\5ylEfflAS
Rector
DR. LUIS E. TODD

Secretario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión
Jefe
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Jefe de la Sección Editorial
HECTOR GONZALEZ Y GONZALEZ

Número correspondiente de Julio a Diciembre de 1974

Toda correspondencia debe dlrlglne a "ARMAS Y LETB.AS"/Depto. de
Difusión/Universidad Autónoma de Nuevo León/Torre de la Red.orla,
Noveno Plso¡Monterrey, Nuevo León, México.

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

JULIO-DICIEMBRE DE 1974

SUMARIO
El Harioonte Físico del H umanismo en Alf&lt;&gt;n80 Reyes,

Cannelo Gariano . . . . . , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

5

Henr y Kissinger, Lic. Eduardo L. Suárez . . . . . . . . . .

17

Un lwmbre tlammw Franz Kafka, Armando Garza

Clark .. . .-·. .. . ... . . ..... . . .. . ... ... .. . ......

25

La primera Universidad de Nuevo León, Geranio de
León . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

37

¿Orisis de la Bocial-Denuxrática? Rodolfo Caltofen
Segura.. .... . ... . . .. ..... . . . .. . .. . . . .. . .. ..

65

Ubros Recientes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

69

Autógrafos de la Biblioteca Nacional

75

�EL HOH IZONTE FISICO DEL HUMANISMO
EN · ALFONSO REYES
Carrnelo Garwno
(California State University)

�LA

segunda mitad del siglo XV ofrece un espectáculo
nuevo en la sensibilidad del hombre europeo. La herencia
clásica latina se robustece con el aporte helénico y vi€'11e a
formar una nueva Welta.nschauung, determinando un movimiento espiritual que se ha designado con fr€(;uencia como 'Humanismo, no sólo por haber fomentado el estudio de
las humanidades, sino por haber concentrado su interés en
cil hombre. 1 Su obra de renovación es espiritual, realiza~a
en lo filológico, lo literario, lo especulativo. Alfonso Reyes
reconoce esa valiosa contribución de los humanistas prerrenacentistas. De todos modos, huelga destacar que su contribución más original consiste en relacionar su obra teorética oon los resultados prácticos conseguidos por los exploradores de la misma generación.
De buenas a primeras, parece que no hay nada en común entre los dos grupos. Y en realidad, se trata de dos especies difer€'11tes. Los humanistas escudriñan manuscritos
y palimpsestos. Los exploradores manejan botes y astrola1 C I Alfonso Reyes. " Po labros sobre el humanismo". Boletln Capilla Alloru,ina.
XIX (1971). 13.

7

�bios. Son los dos }X)los opuestos de la sociedad en que re;i.lízan su quehacer. Y sin embargo, los dos tienen un fondo
común. Son lnnovadore;; y pertenecen a la inquieta estirpe
do hombres que no quieren dejar el mundo tal como lo han
recibido. La tesis de R-eyes sobre este punto es uno de sus
atisbos más originales. Acaso hay que hallar la raíz de tal
relación en la propia estructura de su humanismo americanista, en que lo telúrico aflora con harta fre&lt;!uencia en el
compromiso entre la vida y el pensamiento, entre el espacio interior y la realidad circundante. Es 10¡ que señala, ·con
sutileza de acierto, un buen conocedor de la forma mentis
alfonsina: "Su moderno humanismo no es ninguna compostura convencional. Busca un entronque de la cultura occidental con la realidad operante del Nuevo Mundo, con las
relaciones que de un modo singular vinculan aquí el hombre a la tierra, a la sociedad y a la historia de nuestro contlnente" .2 Al dirigir el interés al hombre, va de cajón que Jo
vea aso~iado con su medio físico y social.
En efecto, el mundo físico es una extensión del hombre. No hay forma de vida que n&lt;&gt; esté asociada con un medio orgánico, así como tampoco hay medio orgánico que no
esté asociado ecológicamente con un medio físico. En la
antigüedad, el genio griego, por su vivaz curiosidad había
favor€cido el trato y las relaciones con pueblos y paises lejanos. El genio romano, por su impulso colonizador, expande su gravitación sobre cuantos pueblos están expuestos a
su poder. Su influencia sobre el movimiento humanista prerrenacentista despierta un anhelo ilimitado de espacio, un
deseo de conocer la ·forma, distribución y condiciones del
m~ndo. Se trata de mirar y ver este planeta con ojos despeJados: dffipejados de la recarga simbólica medieval, por
la cual los signos físicos de la realidad externa se relacionaban en tácita alegoría con un transmundo metafisico, y
el Involucro cosmogónico del sistema. ptolomeico estaba poblado por la demonologiai del espiritualismo judaico-cristiano. El humanista se niega a calar el objeto flslco para cap~
tar el sfmbolo de otra esencia. Al ajustar su enfoque a la
2 Lula µnillo Soto, "Alfon10 l\eyH y la e:rperlencla literaria", P6gb,a ao!ire
AlieNo ller•• (Monterrey, 1955)'. 1, (78.

8

visión de los autores clásicos, capta en la fenomenología circundante o lo estético de la apariencia o lo funcional de una
rdación. Lucrecio había incorporado la ciencia en la poesía
lo mismo que Aristóteles había tratado el arte con criterios
científicos. Ahora los humanistas dirigen su mira a la realidad al paso que el explorador navega hasta el último punto indicado. Pensamiento y acción marchan de concierto.
Los explorad9res emprenden sus viajes a tierras lejanas bajo eil mismo estimulo que traslada a los humanistas hacia
epocas y culturas remotas. La curiosidad merital se ha despertado de nuevo en la conciencia occidental. .
Atm cuando lo fan(ást!:!o asoma en los relatos, el interés científico adquiere un cariz antidogmático: "Se habla
continuamente de viajes a países lejanos, de las ti€rrras del
Preste Juan, de contrastes entre las costumbres, lo que ayuda a cksterrar poco a poco los viejos criterios dogmáticos".3
El Oriente conserva su antig•~o atractivo. Reyes nos brinda
detalles muy instructivos. Odorico de Pordenone renueva y
completa los viajes de Marco Polo. Toroello propone destruir
la hegemonía comercial de Egipto €'Stabloeciendo una ruta en
Armenia. Pegolotti ofrece un cuadro de los viajes de aventureros y mercantes en su Practica della Mercatura. Un
nuevo atractivo ejerce ahora el lado occidental. L:&gt;s dos venecianos Zeno se adelantan por la vertiente nórdica del
Atlántico y su compatriota, Querini, acaba en un naufragio
en la costa noruega. De todos modos, no es de creer que sólo
los navegadores italianos se sientan impulsados por el afán
de explorar. Desde el siglo XII, los vascos habían tocado los
banoos de Terranova. También los bretones y los normandos --estos, en particular, no. ponian coto a sus tendencias
migratorias- se hablan aventurado a expediciones de las
cuales debían de correr noticias orales, hasta cuando se establece una verdadera literatura de viajes a fines del siglo
XV.
3 A. Reyee, Ultima Tule, en Obra completcra (M4xko: fondo de C11lt11ra Eco•
n6111lca, 1960) , Vol. XI, 26. la• citas q11e se sacan de la coleccl6n completa
de las obra• de Allon•o Reye1 1e Indicarán a contlnuacl6n con la abrevlat11ra
OC. ••guida del tomo en n6mero1 romano, y de la pógina en g11arlam01
ar6blgoa.

�Después de la cafda de Constantinopla y la Intransigencia de los turoos contra las rutas levantinas, las fabulosas 1-eglones del Oriente se desvanecen en los nombres de
Oflr Y Catay, abstractas referencias poéticas que, según
Reyes, no dejaron de ~ r su lnf.luencla en las sucesivas
exploraciones hacia la dirección opuesta. En la práctica los
. humanistas viajaban con moderación: por Italia, usual~ente, Y pocas partes de Europa. "Pero a tierras de sus amo~", anota Reyes, "se asomaban en los libros. Así Flavio
B1ondo Y asi Eneas Silvio Piccolominl (Pío 11)."◄ Es así como los humanistas se convierten en los verdaderos impulsores de los movimientos exploradores. El estudio de los
clásicos los polariza hacía el Occidente. Dos vertientes atraen
su Interés. Una, de origen griego, es la Atlántida platónicü.
La otr~ es una remota región ya señalada por Virgilio
(G-eórgicas, I, 30) y más tarde aludida con ~tisbos proféticos en la Medea de Sé~a, aunque simpre con vaguedad de
lejanías espaciales:

V enient annis
SaecuJ,a se ri.~ quibus Oceanus
Vincula rerum ktxet et ingens
Pat,eat tellus, Tethysque novos

Detegat orbes, nec sit terris
Ultirna Thule. (11, 379 ss.)
La prof~a de Séneca parece especifica, pues anuncia
la en:ierge nc1a de una vasta extensión territorial de entre
los vmculos oceánicos (ingens tellttS) y alude a que en un
lejano futuro (annis seris) "la na vegación había de superar un día aquella comarca, descubriendo entonces nuevos
mundos, Y don ~ernando Colón se jactaría más tarde de que
su padre cumphó la antigua prof-ecía." 5 Los estudiosos modernoo podrán proponer varias hipótesi~ sobre esta remotfsima Tule, consignada a la leyenda como nombre vívido
de una 1ocalidad indefinida: Islandia para algunos; las islas
Shetland para otros; o las islas Lafoten para otros más. De
todos modos, el anuncio de nuevas tierras allende al oceáno
◄

Loe. dt.• p 29

5 A. R•r••· 0e61Jl'al• chl auo.do aaUvuo. OC. XVlll , 9~.

(el Oceáno era, a la sazón, solamente el Atlántico) es prometedor y comprometedor. Y con la fe que los humanistas
les tienen a los clásicos, la Atlántida y el Tule gaJvanizan
su curiosidad, de suerte que en ellos se forma una conciencia territorial antes que ese territorio se descubriera. Su
conciencia se hace contagiosa, algo así como los centros
plasmadores de ia opinión pública en nuestros tiempos. Reyes define esa situación con claridad: "Lo importante es
que los viajeros no humanistas por profesión parecían moverse bajo las instrucciones expresas de los humanistas; ejecutaban, en efecto, lo que escribian los otros, y ventan asl
a constituir un verdadero humanismo mmtante ... La acción se había puesto al servicio de la inteUg.encia en el más
profundo y armonioso sentido." 6 Esa int'erpretación alfonsina del cuadro histórico de la época es novedosa. Es fascinadora y, acaso, parcialme nte impugnable.

De todos modos, hay mucha vt1rdad en la correlación
de imaginación y pensamiento de un lado, y actividad y ejecución del otro: a tal punto que el conoepto de "humanismo
militante" forjado por Reyes, se non é 11('1\() é l&gt;en trovato.
Las acción de los exploradores confirma su 'concepción.
En breve, e:I florentino Buonde lmonte viaja por el Mar Egeo;
Nicoló de'Conti va a China e Indochina, y sus viajes aparecen en el IV libro de las Hisf!oriae de Vartetate F&lt;ntum.aRdel humanista Poggio Braccio lini ; Ciriaco Pizzicolli de Ancona deja de ser mercader y asocia en sí las actividades de
humanista y explorador, viajando y colectando ma nuscritos
por Grecia y Asia Menor. En la opinión del Sabio mexicano, sus viajes representan el primer inte'Tlto de "romper el
ciclo de la geografía clásica, al cual la gente humanísti-ca
se venia manteniendo fiel" ([bid.).
La cartografia, por supuesto, refleja el ensanchamiento del orbe físico a raíz de los viajes que tienen lugar. El
mapa de Becaria (1435) incluye las islas de Brasil y Antilla (ante insulam, o isla anterior), localizadas a1 suroeste
de Il'landa__; Los dibujos de Paolo Toscanelli, auténticos o
6 A. R•yea, Ultima Tule. OC. XI. 29.

11

10
■

,

-

�apúcdfos, dan unn idea más definida del mumk&gt;. El globo
de Martín Behaim haee 1-cferencia a la existencia de tierras
oc~ánicas. En un coloquio imaginario, que Rcyes supone
ocurri&lt;lo en el primer viaje hacia el Nuevo Mundo, el Almi1·ante escucha con enojosa condescendencia a Alfonso Pinzón, oh~ionado con el sueño de alcanzar la isla de Cipango, de la cual, insiste él, había tenido noticias por parte de
11n sabio de fa Biblioteca Vaticana. sin contar las indicaciones ('Ontenidas en las cartas náuticas de Pizzignano (1367),
clel mencionado Becaria (1435), de Bianco (]436), de Par(&gt;to (1455) y de Benincasa (1482).
Los relatos escritos y orales tienen su influencia. El
Cardenal Aliaco esct·ibe la /mago Mundi. Una copia de ese
libro c-&lt;1e en manos de Cristóba3 Colón y lleva las anotaciones gC'og1·áficas h('(:has por el Descubridor en las márgcm~
,fr,1 lt•x to &lt;'11 1'182. 8(, aht·&lt;• asi un pE&gt;l'iorlo incuhador ele vislumbre:- que el drseo de la empresa hace casi tangibles. Noticias y testimonios de viajeros y aventureros.trazan el contorno de lo vcnidern. Alfonso Sánchez de Huelva, según el
testimonio de Oviedo y d Inca Gracilaso, muen• en casa
&lt;I&lt;' Colón, ('nlrC'gándol~ documentos concernientes R un lejano viaje. El piloto Pedro Velaso~ indica a Colón la ruta
de la Isla d&lt;' Flores, a ciento cincuenta leguas de Fayal. Dos
marinos españoles hablan de las naves caídas en Terranova
o Ba&lt;'alaos. Vázquez de la Frontera había divisado lejanos
territol'Íos. Lo mismo aseguraba otro marino de Madera. Y
más deja Reyes a la conjetura, pues aquellos navegántes no
eran exploradores, sino gente de oficio, dispuestos a lanzarse a la acción a trompa y talega por ganancia, y por eso
mismo, decididos a ocultar sus secretos.
De esos testimonios se coli~ que el descubrimiento de
Amédca llama a la puerta. Colón, el único que sabe jugar
el lance, se levanta sobre la legión de aventureros anodinos
como hombre dotado de un sentido de misión. Bajo la influencia de la a~tividad lit.eraria del humanismo, él trata de
armonizar ese aspecto liberal ,con lo pragmático. "Colón
llega a ellos animado por el espíritu humanlstico del Mediterrá noo, por el ansia de descubrir y propagar lo que des-

,·ubl'e; de fundai· &lt;&gt;n C'I d&lt;&gt;s&lt;·ubrimic-nto g&lt;'ográfico. no $Ólo

un posible medro privado, sino un ensanche d&lt;&gt; las posihh•s
,·ondiciones humanas."7
¡Qué noble este retrato interior del Descubridor trazado por Reyes sobre el fondo del movimiento humanista!
Es la manera de retratar de un verdadero humanista, que
se esfuerza por fundir su honda imagen mental con la estel'eotípica imagen grabada en su ''retina S€'11timental", E'$lo
es, la de Colón ahincado ant.e la Reina Isabel en el acto de
recibir las joyas reales, prendas de la inquietud soñadora
del alma diplomática cast.ellana, sostenida tras bastidores
por el tino administrativo y pragmátioo del genio catalán.
El cuadro dibujado por Reyes tiene la hondura de un juego
óptico de doble ()("rspectiva, puesto que .Ja expresión del Descubridor enlaza I&lt;¼ generatriz de su nnh&lt;&gt;lo int.crior con la
coordcnad¡:¡ del saber humanístico y la dobl&lt;:' fac&lt;,ta del alma
ibérica. La grandeza irradia del trazactQ verbal: "Colón posee aquel acometimiento cN&gt;ador de las fuerzas cósmicas."
Su relieve se hace tridimensional por la intc&gt;rac·dón d&lt;' dos
planos ópticos. En la superficie, la borrosa imagen hedrn de
broclrnzos imp1'('!':ionistas: "A primera vista. uno el&lt;'' los italhrnos cos1riopolitas y empnmdcd~rPs. ac-aso un tanto quiméricos y Rrbitristas, sin más riqu.cza que la inspiración,
díscolos y osados, des&lt;'ontentadizos, disimulndores, tenaces,
visionarios, llenos de groserías eficaoes, a la vez mezquinos
y sublimes." En el fondo, e l firme tra:b::&gt; ,e xpresivo: "A última vista, y considerado por el saldo, el Héroe, romántico
animal del destino."8 El retrato es completo y novedoso,
acaso l):)rque lleva los rasgos estilísticos de una técnica atávica, de un arte nativo amalgamado con su oblicuo mestizaje perceptivo, que un critico moderno ve aflorar en el
conjunto universal de la ment.e alfonsina: "Hay hasta en sus
travesuras de humanista ... un primor casi indigena como
el de los decoradores de lacas y cerámicas en su artesanísimo pueblo mexicano."9
·¡ Loe. cit .. p

41

8 Loe. cit.. p . 46.
9 Manono Picón S0l01. " Varón loumant11mo .. , ,m Libro lubilar de Jlllonao R•Y••
(M6xico Dnecc1ón G uneral du Dltu11ón Cuhural . 19~6) . P 340.

13

�La. historia fue pródiga con el Héroe que realizó los
suefios de los humanistas. La historia fue madrastra con los
discretos que secundaron su obra, a saber, los Pinzones,
Juan de la Cosa, Américo Vespucio. Bienvenida, pues, la
palabra aclaradora de Alfonso Reyes, quien, confiando en
el poder de la pluma a la manera de los antiguos humanistas, pone en tela de juicio la tradición y viene a deshacer
tuertos históricos. No hay razón ni necesidad de mantener
la Injusticia con que se intensifica el halo del Héroe eclipsando el nombre de los Discretos. Levantaos de vuestro olvido, sombras de Mattin Akmso, Vloent.e Yáfie,z y Francisco Martin: "Vuestras disputas privadas con CristtSbal Colón no perturban la gratitud de Arnérica." 1º La orden real
de que la ciudad de Palos entregue dos carabellas en pago
de faltas anteriores acaba por suplir nada mAs que maderos
vados. El apoyo de Medinaceli y Marchena tiene algo del
t.estamento de la ZQrra: su palabra no es prenda de oro ni
produc:? tripulaciones o provisiones. Pero los humildes Discretos paren a medias con el Héroe: contribuyen diner~;
aúnan tripulaciones; arman barros; proveen los abastos;
desencadenan la actividad in~able.
Los Pinzones, varones de pdo en pecho, se juegan por
entero en la empresa. Esperaban compartir la gloria, y ni
consiguieron siquiera un reconocimiento de mala muerte.
Alonso Marin navega a toda vela para cobrar las albricias
de la expedición. Murió desacreditado por deslealtad. Más
tarde, Vicente Yáñez explora hasta el delta del Amazonas.
Su antecedente de asociado con el Almirante le viene como
magnificat a · maitines, y tiene que ceder el sitio a Cabra!.
Sólo Juan de la Cosa, armador y capitán de la carabela en
que viajaba Colón, logra atar su iniciativa de descubridor a
Venezuela, y de su descubrimiento "levanta un mapa, publicado en 1500, que es el primero del Nuevo Mundo." 11 ¡Qué
triste e ingrato epilogo el de los Discretos! Nemo prapheta
acoepttV:&gt; est (n patria stta. Es humano, pero no humanista. Y Reyes los reivindica en lllOmbre de una función histórica, la lnlciatlva. privada, la fuena secreta que sostiene a
10 A. l&lt;eyeo. Ultima Tute. OC. Xl. 47.
11 A. Reyea, SunpeU.. J' c111.._ . , OC. IV, 149.

-

14

España en los momentos cruciales. Brota de una sentada
entre el pueblo y se realiza contra corriente ante la autoridad. La iniciativa privada guía al Cid desterrado hacia los
senderos de la Reconquista. La iniciativa privada ~nima a
los Pinzones por las rutas del Descubrimiento. Y más tarde,
añade Reyes, durante la guerra napoleónica, "la iniciativa
privada se echa a la calle para salvar la nacionalidad, aun a
despecho de los monarcas sumisos." 12
También sobre Américo Vespucio se proyecta la sombra de la "jettatura" de Colón. Vespucio no es jefe de expedición ni organizador de empresas. Tiene sus grandes méritos-méritos de discreto: es excelente narrador y buen cartógrafo; descubre el carácter continental de las nuevas tierras, y las reconoee como un continente distinto de Asia.
Como muchos valientes naufragan en el puerto, Colón muere sin darse cuenta de lo que ha descubierto, lo mismo qut&gt;
Vespucio fallece sin saber que Martín Waldseemüller, del
grupo humanista de.Saint-Dié, iba a bautizar el nuevo continente en su honor. 13 Ironías de la historia.
Con el descubrimiento de América, surge la octava maravilla de la identificación de la corriente ideal con la corriente prágmática del humanismo prerrenacentista. El milagro de América trasciende la búsqueda de la piedra filosofal del Medievo reconduciendo la magia a la historia. El
descubrimiento parece un conjuro que ll€'Va a la realidad
una imagen columbrada en la poesía y la profecía: "América", afirma Reyes a luz de paja, "antes de ser encontrada
por los navegantes, ha sido inventada por los humanistas y
los poetas. La imaginación, la loca de la casa, había andado
haciendo una de las suyas." 14 Da ganas de creerle a puño
cerrado.
Las rutas de los navegantes tienen etapas que arrancan de un puerto y llegan a otro. Las rutas del pensamiento
12 A Reyes, Ultún• Tule. OC, XI. 50.
13 Loe. cit.. 57 En un almll apropiado a Schhemann, q uien buscaba el teaoro
de Prlamo, aal dlca Reyeo en El tr14nguJo ageo, OC. XVlll. 273: "'Como Col6n;
nunca aupo que habla encontrado a lgo mejor da lo que b uacaba"'
14 A · Reyoa, Ultima Tule. OC. XI, 75.

�HENHY KlSSJNGEH
t lenen etapas, pero carecen de llegadas definitivas. La ruta

espacial del Humanismo se concluye con el Descubrimiento.
Pero la ruta Ideal toma otro derrotero. Sus linderos se mantienen dentro de los horizontes geográficos establecidos por
los exploradores y renuevan el antiguo espejismo humanista bajo otra ilusión. El ciclo se hace reversible. El espacio
Interior de la imaginación se realiza en la inmensidad del
espado físico a raiz del descubrimiento. Ahora el territorio
descubierto activa la imaginación hacia un itinerario utópico. El continente columbrado por la fantasía de los humanistas es punto de llegada para los exploradores. El orbe
descubierto por los exploradores es punto de arranque para
k&gt;s humanistas que alientan la ilusión de la regeneración
social. América se inserta en el juego entre ensueño y realidad, entre esperanza e intereses. No s,e le escapa a Alfonso
Reyes lo poético de semejante interacción. Por eso, acaso,
el reflejo poemático del hombre occi~ntal proyectado hacia
el Oriente y el Occidente se traduce en imagen lírica individual. Cuando los grandes exploradores llegan a su última
puerta, Alfonso Reyes poeta Se embarca hacia su nueva
aventura:
Cierto tendré la vela:
me siento descubridor
alumno de Marco PoZo
y de Cristóbal Colón.15

Y a la antigua, le deseamos: "Bonam viam, víator."

California State Univer~ty

15 A R•yu , .. Moreno ... en Conalancia po•Uca. OC. X; 393

Lic. F:duardo /,. Suárez

-

�(Notcr de Redacci6n:-Mucho •• ha discutido la
personalidad de Henry Kissinger. Sin apasionamientos ideoJ6gicos.. el e conomista Eduardo L.
Suárez señala su punto de vista sobre el
diplomático norteamericano de origen a 1emó:n).

-

N.

ACIO en Fuerth, Alemania, el 27 de mayo de 1923

Se graduó con honores en la Universidad de Harvard en
1950. Obtuvo su maestría en 1952 y su doctorado en 1954.
Llegó a los Estados Unidos en 1938; se naturalizó norteamericano .en 1943. Fue profesor en Harvard (Asuntos Internacionales) en 1951 a 1959, y asesor del Presidente Nixon desde 1969 en asuntos de seguridad nacional. Fue también asesor de la familia Rockefeller. Consejero del Departamento de Estado, de 1965 a 1969. En 1958 obtuvo el pre.mio Wilson por haber escrito el mejor libro de política y
asuntos internacionales. Es miembro de la Asociación N orteamericana de Ciencia Política, del Consejo de Relaciones
Exte1iores, de la Academia Norteáinericana de Artes y
Ciencias. Es autor de 5 ó 6 libros sobre política exterior,
de los cuales se han traducido al español la Crisis de la Seguridad Europea, y Un Mundo Restaurado. Esta última
obra, que escribió inicialmente como tesis para obtener el
grado de doctor en asuntos internacionales en la Universidad de Harvard, nos revela mucho de la mente de Kissinger
en lo que toca a las relaciones de su país con el resto del
mundo y al equilibrio de poder mundial, de mock&gt; que vamos

�a utilizarla como una especie de "autobiografía" psicológica de nuestro hombre.
Se ha observado que el caso de Kissinger es singular
en la historia de la humanidad, porque es uno de los pooos
intelectuales académicos, quizá el único, que ha llegado_ a
ocupar una posición importante de poder y la desem~n_a
con espíritu académico y con evidentes r~ultados pract1cos a la verz. En efecto, es el primer Secretario de Estad? ~n .
la historia de los Estados Unidos, y quizá el primer Mm1stro de Relaciones Exteriores eri la historia de cualquier país
del mundo, que antes de salir a la vida p~blica, ha sido exclusivamente profesor e investigador de tiempo completo de
tina universidad. O sea que nunca fue político práctico, a
pesar de dedicarse profesionalmente al estudio Y _l~ enseñanza de la ciencia política. Por eso resulta espec1annente
interesante observar su desempeño como principal responsable de la política exterior del país má~ poderoso ~e la ti~rra. Hasta ahora, tal desempeño podna haber sido mas
brillante: concluyó las negociaciones que terminaron la participación de su país en la Guerra de V~etnam, logró que s~
celebrara un armisticio entre árabes e israelíes, reanudo
las relaciones diplomáticas de su país con China Continental Jo que permitió el acceso de esta gran potencia a las
N¡ciones Unidas y continuó el aparente aflojamiento de las
tensiones existe~tes entre Estados Unidos Y Rusia. Todo
eJlo logrado con excel€'nte tacto diplomático, sin dejar sentimientos de hostilidad en ninguna parte. Es cierto que en
esta cadena aparente de éxitos casi increíble; oo debe de haber influido solamente la preparación académica de Kissinger, sino también su talento natural de diplomático nato.
Un Munik&gt; R,estaurado (México, D. F.: Fondo de Cultura Económica, 1973) relata la historia de las hazañas di-

plomáticas del Príncipe Matternich, Ministro de Relacion~s
Exteriores de Austria en la época de las guerras napoleonicas, que culminan c~n el Tratado. de Viena q~e dio a ~ropa una estabilidad politica esencial, en _una epoca p~t1cularmente revolucionaria, hasta el estalhdo de la Primer
Guerra Mundial, casi un siglo más tarde. Por eso se dio a

Metternich el título de ''Doctor de las Revoluciones", rx&gt;rque sabía encontrar el remedio para aplastarlas donde
quiera que brotasen: a veces por la vía violenta, a veces
mediante la intriga o el convencimiento. Así, destacan en
Metternich dos características fundamentales: su habilidad
diplomática casi increíble y su espíritu conservador.
En el momento en que Metternich se hace cargo de las
relaciones exteriores de su país, el Imperio Austrohúngaro
era un extraño conglomerado de países, razas e idiomas,
unidos sólo por el mito de la majestad imperial. El Emperador era un individuo débil, ignorante, timorato y acomplejado. La maquinaria administrativa del estado funcionaba
muy mal y estaba llena de corrupción. Las élites sociales,
económicas y políticas estaban imbuidas de un espíritu aristocrático y feudal que ya no iban de acuerdo con los tiempos, puesto que ya había estallado la Revolución Francesa.
La economía del paí~ era débil, y su posición en el centro
de Europa convertía este imperio en presa fácil de conquistadores ambiciosos: Rusia por el este, Francia por el oeste,
Alemania pol1 el norte. A pesar de todas est as desv~mtajas,
Metternich supo maniobrar tan hábilmente que rn la lucha
por el poder de todos los países antes mencionados supo
colocar a su país como el fiel de la balanza, como el J)€{1ueño
peso que hacía la diferencia entr,e un platillo y el otro. Así,
paradójicamente, Austria dictó la politica europea de 1810
a 1830, y siguió influyendo en ella poderosamente hasta la
muerte de Metternich en 1865 ( curiosamente, Metternich
aconsejó a Maximiliano, poco antes de su muerte, que "no
se metiera en la avientura de México").
Ahora, Kissinger ocupa una posición muy similar a la
de Metternich. Su país no es tan débil como lo era Austria,
pero sin duda está atravesando por crisis internas muy graves; en todo caso, ya no ocupa una posición de preeminencia única en el mundo, sino que tiene que consultar y negociar con Rusia, China y Europa Occidental, por lo menos,
sin contar con la rebelión de los países del Tercer Mundo.
Su jefe, el señor Nixon, ha sido derrocado y hundido en la

�ignominia. Su persona es objeto de la inquisición constante
de muchas gent:es interesadas en hundirlo, aunque sólo sea
por lograr un éxito periodístico. Sín embargo, por lo menos
hasta ahora Kissinger ha conservado su prestigio entre los
jefes de es~do de los países más poderosos de la tierra Y
continúa adelante sus gesti-ones conciliatorias.
El logro de la paz mundial constituye sin duda un objetivo de primera magnitud para todos los habitantes del
planeta, pero adquiere importancia particular en el caso de
un país tan poderoso como los Estados Unidos, de quien depende en buena parte el resultado final. Por eso podemos
considerar que este es uno de los problemas más graves que
afrontan los norteamericanos y del cual es responsable en
primera instancia el señor Kissinger.
Las Naciones Unidas, organismo internacional creado
precisamente para salvaguardar la paz en el mundo, han
resultado inoperantes en ese sentido. La Asamblea General,
donde están representados prácticamrnte todos los paises
del mundo, asi k&gt;s grandes como los pequeños, se ha convertido en un foro importante para la ventilación de muchos problemas internacionales, pero no opera como mecamismo de toma de decisiones. La paz mundial es una cuestión demasiado importante com::&gt; para dejarla en manos de
un enorme número de países, la mayoría de ellos irresponsables e ignorantes, interesados en las cuestiones más diversas. Por ello, la propia Carta de las Naciones Unidas reserva este asunto a la consideración y decisión del Consejo
de Seguridad, d::mde están representados en forma permanente las cinco "grandes potencias" (Estados Unidos, Rusia,
China, Inglaterra y Francia) y las demás lo están en forma
temporal y por rotación. Pero los grand~ son sin duda quienes deciden, y además Inglaterra ha quedado fuera de
combate por sus tremendas crisis internas y Francia se
siente aislada una vez más ·(como en tiempos de Napoleón),
por su paqueñez relativa y por su orgullo de viejo líder intelectual y cultural ahora relegado a segundo término. De
modo que en el Consejo de Seguridad sólo quedan los "tres
grandes": Estados Unidos, Rusia y ~hina, como correspon-

de a la realidad mundial de nuestros días. Conscientes de
esta realidad, los países de Europa Occidental (encabe-zados por Alemania) están tratando de formar un bloque
económico y político que se constituya en una cuarta potencia.
En este marco general, d~ tres o cuatro grandes potencias que se disputan fl predominio mundial, es que tiene que desenvolverse Kissinger, &lt;X&gt;mo lo hizo su antecesor,
Metternich, en el siglo pasado. Es como un enorme tablero
de ajedre-z jugado por tres o cuatro participantes, donde los
peones son todos los países del Teroer Mundo y los países
desarrollados pequeños. Se trata ahora. como siglo y medio antes, de lograr algún equilibrio entre esas ambiciones
de dominio, así sea precario e inestable, que impida el estallido de una conflagración mundial. Tal conflagración sería
ahora mucho más terrible que antes, ya que resultaría virtualmente imposible que no se recurriese de inmediato a la
guerra atómica. Es por esto que debemos alegrarnos de que
al frente de la diplomacia norteamericana se encuentre un
hombre como Kissinger, que une a su talent-::&gt; natural unn
int,eligencia poo::, común, un espíritu científico y una preparación académica sin igual. Si él no puede hacer la tarea,
parece difícil encontral' quién lo haga.
Quizá podamos también llegar a otra conclusión: los
problemas internacionales, como los problemas nacionales,
o regionales, o aun locales, o individuales, o de cualquier
otra índole, se abordan mejor cuando se tiene una preparación académica sólida y un espíritu científico. No es cierto
que pueda resolverlos quien sólo cuente a su favor con alguna "experiencia" o un arsenal de mañas. Las soluciones
que encuentra este tipo de personas son siempre falsas, engañ~as: no resuelven el problema, sólo parece qll€ lo hacen
y dejan las cosas en igual o peor estado que antes. Por eso
resulta especialmente lamentable que la gran mayoria de
los políticos mexicanos, casi la totalidad de los mismos, estén tan maJ preparados para el ejercicio de sus funciol1€s.
Es de desearse que algún día lleguen al poder gentes de la
talla intelectual de un Kissinger.

�UN HOMBRE LLAMADO FRANZ KAFKA
Armando Garza Clark
1

•

�(Nota de B•dacci6n:.-Eat.amoa en el anive raario
d• la muerte de Fraru: Kafka y e) periodista
Armando Garza Clarlc: nos ha enviado un intoreaante escrito a.obre el inmortal alemán. Leamos. p\lea. algunos detalle• aobresoliéntea de
aquella peraonalidad).

DE

Shakespear~ se ha dicho que fue un hombre de
carne y hueso, más la paternidad de sus obras ha sido puesta en tela de duda. Respecto a Kafka, por el contrario, es
indudablemente autor de las suyas, pero ¿él existió? Esta
es la cuestión, para expresarlo en frase shakespearana. La
duda planteada por la existencia terrenal de un hombre llamado Franz Kafka, escritor, proviene de lo que en términos
policíacos se calificaría de un exceso de pruebas y esto, ya
de suyo, suscita conjeturas. Nada hay en nuestra época que
no haya sido tildado de kafkiano, lo mismo las siniestras
hazañas de la epopeya nazi, como el tejemaneje burocrático
y judicial, la política de disuasión termonuclear, la descolonización, la crisis de valores humanos, en fin, el término se
ha desparramado insidiosamente para hacerlo extensivo a
to&lt;la la Creación. Cuanto reviste tintes sombríos, lo que es
sulfuroso, desesperado, insoluble, se califica sin · más de
kafkiano. Y también se cuelga el mismo sambenito a lo
malsano, intrincado o nada más inquietant:e.

�EN EL CEFIRO

El adjetivo kafkiano ha llegado al punto de la singularidad de desbancar al propio nombre: Kafka no pervive
más que en lo kafkiaoo. Pero ¿si algo es kafkiano, dónde
diantre está entonces Kafka? En el céfiro, como lcaro, como Prometeo u Odin, responde un eco. Cuando se muestra
su sepulcro en el cementerio de Praga, es casi como si se
mostrara la que fue prisión de Sócrates -o tenida por ta·len Atenas. Una V&lt;:ll. sin rostro, salida de una tumba vacía.
Y, sin embargo, en este año, cuando cúmplese el cincuentenario de su muerte, la sombra de Kafka resalta, se
difunde y alcanza mayor vigencia que nunca. Pero ya es
hora de conferirle un pequeño deirecho, bien merecido por
lo demás: el de elaborarle una biografía rigurosamente fechada, corporeizarlo en una biografía bien definida ubicada en un marco espacio-temporal preciso, sin pasiones nf
sentimientos. En swna, Franz Kafka (Praga 1883-Kierling
1924). Un día Kafka miróse al espejo y comprobó que tenía
mejor talante del que suponía. "Un rostro pulcro, armoniosamente modelado, de perfiles casi hermosos. La negrura
de los cabellos y de las cejas, las cuencas orbitarias salientes como una cosa viva del conjunto de la cara, que está a
la expectativa. La mirada en modo alguno es apagada, ni
vestigios hay de ello, pues ya no es, no más, infantil. Seria,
más que todo, increíblemente enérgica si no hubiese sido un
,;imple observador, puesto que estaba precisamente en plan
de observarme y quería meterme miedo".
HOMBRE EQUILIBRADO

¿Atemorizarse? Actitud infantil extemporánea, por
cuanto a la sazón ha dejado atrás la infancia. Pero su devaneo ante el espejo no es en aras de amedrentarse sino
con miras a lo que desea ser: un hombre bien equilibrado
entre dos polaridades, la fisica y la Intelectual. En esta virtud se afana por remar, nadar, montar a caballo. Tiene el
anhelo de ser un atleta Agil "porque con un cuerpo esmi-

rr iado no puede obtenerse ningún resultado". Un propósito
por lo demás muy natural de millares de adolescentes a
quienes sugestionan los anuncios publicitarios: "Sea un
Hércules ... Hágase respetar en cinco lecciones". Pero lo
singular en Kafka son los móviles que le han inducido a
esta actitud, el nudo qUe quiere desenlazar con el concurso
de la gimnasia en primer término, luego de la literatura, de
la enfern:iedad y la gloriosa floración del amor.
Aquí debe entrar en escena el padre, Hermann Kafka.
Comerciante mayorista en Praga, alto, corpulento, taciturno, pero cuando su voz resuena, es tonante. Franz se siente
sobrecogido. Un día el hombrón clama: "Te haré trizas cerno a un p€scado". El muchacho, endeble pescado, sardina,
a lo más, se aviene a todo con tal de que la voz cese de atronar. Más tarde el hijo escribirá al padre: "Desde tu mostrador gobernarás al mundo", ccn una mezcla de admiración y rencor. Pero la misiva jamás será remitida, como
testimonio de la intangibilidad paternal.
HUELLA PATERNA

El temor al padre, a decir verdad más. pelafustán ql,le
C!llcl, dejó huella en todos los actos del Franz adolescente y

juvenil, al punto d€• hacerlo casi incapaz de sostener un trato normal con sus semejantes. Fuese cuanto él hiciera o
desease realizar, no obstante haber traspuesto los umbrales de 1a juventud, Franz sentía pesar sobre él la miraóa
del padre sarcástico, menospreciant.e, amenazador. "Te haré trizas como a un pescado". De tal suerte fue que tras
de concluir el liceo y planteársele la decisión de dar rumpo
a su vida, deliberadamente se encauzó hacia los estudios de
Derecho por quienes tenia la certidumbre de no sentir ninguna vocación. Incapaz de reb~larse contra la autoridad
paterna, se resignaba a llevar las cadenas de su sometimie.n to hasta el fin, acatando la divisa que más tarde expresara:
"En la lucha entre el mundo y tú, toma el partido del mundo". Por cuanto su padre no veia en él sino a un fruto vano, pues bien, ¡sería ese fruto vano! De tal guisa ratificaba
simultáneamente su Rumisión y su indiferencia.

29

�Empero, concluido su doctorado en Derecho y tras de
obtener un sostén en una compañía de seguros obreros en
Praga, percatóse con sobresalto que nunca podría conciliar
el trabajo de oficina con su verdadera vocación que era la
literatura. Había comenzado a emborronar cuartillas, a realizar sus pininos en el azaroso campo de las letras, cual una
tierra de nadie, como el mundo que le rodeaba. Un mundo
sibilino en donde no acertaba a poner pie firme. Ahí estaba
el padre para darlo todo al traste. Y también Dios, o, por
mejor decir, su ausencia, su silencio. Ello sin dejar de mencionar su condición de judío cheoo en el marco del imperio
autro-húngaro, vale decir, de hombre objetado lo mismo
por los checos que por los alemanes. Aun cuando se expresaba en lengua germana, Kafka decía que solamente se consideraba "un invitado de la lengua germana". La nostalgia
1o acuciaba entonces a buscar una comunidad más segura,
una fraternidad más vasta que iba a buscar en los poetas,
en los anarquistas, en los sionistas.
ENVIADO DE LO ALTO
Singular impresión causaba Franz donde quiera que iba.
No por cuanto fuese célebre -muy poca cosa había publicado a la sazón- sino que impactaba por su sola presencia.
Doquiera fuese este pequeño burócrata de cuello almidonado y sombrero color melón, de voz suave y llena de viveza
-pues "tenia el corazón triste pero el espíritu alegre"cautivaba sin querer a todos aquellos que lo trataban.
"Franz es un enviado de lo Alto, un gran elegido", expresó
alguien con palabras que hoy corresponderían a "un hombre fuera de serie".
Milena Jesenska, el primer amor en la vida de Franz,
refiere de este modo la impresión QUe causaba él: "Todos
nosotros, en apariencia, somos capaces de vivir porque en
un momento cualquiera nos refugiamos en la mentira, en la
ceguera, en el entusiasmo, en el optimismo, en la convicción, en el pesimismo o no importa qué expediente. Pero él
-Franz- no tiene asilo protector. Es absolutamente inca-

paz de mentir, como es incapaz de emborracharse. No tiene
el menor refugio, el menor abrigo. Es por ello que está expuesto a t odo aquello de que nos salvaguardamos. Es como
un hombre desnudo e-ntre l-os vestidos".
El hastío de la oficina no le doblegaba. Sus sueños incidían en "ese mundo prodigioso" que tenía en la cabeza, aun
cuando malograra su vida "en aras de una deplorable papelería". Empero, los lectores de "El Proceso" o de "El
Castillo" tiene sin embargo otros motivos para sentir gratitud hacia la malhadada oficina, pues, sin ella, sin duda la
visión kafkiana de la vida moderna no habría surgido. Precisa haber laborado en una oficina para describirla en to&lt;la
su descarnada r.ealidad.
TESTIGO DE INJUSTICIA

Ef.ectivamente, Kafka ha t€'nido ocasión, dentro de su
trabajo en la compañía aseguradora, de ser test igo de la
injusticia. El, un pequeño burgués de Praga, ha visto en su
situación de mayor desamparo, de mayor sufrimiento, a
obreros accidentados, a viudas y madres ancianas, solicitando un socorro. "Cuán humildes son -&lt;liria más tarde a
· su amig,o Max Brod- ¡vienen a suplicarnos! En lugar de
tomar la casa por asalta y de entrar a saco, Uegan a imploramos". Su asombrosa facultad de identificarse con todo y hacia todos -mimetismo lo calificaría luego Marthe
Robert- iba a desarrollarse hasta convertirse €TI una doctrina auténtica: "Todos los sufrimientos que nos rodean,
nos hacen también sufrir. De igual modo el niño se desarrolla atravesando por todos los estadios de la vida hasta
la vejez y la muerte, asimismo nos desarrollamos - no menos profundamente ligados a la humanidad que a n osotros
mismos- a través de todos los sufrimientos de este mundo". Esto es lo que se llama la fe.
KAFKA Y LA MUJER

La influencia del padre iba también a ensombrecer
otra faceta de su existencia envuelta por mucho tiempo en

31

�el misterio: sus relaciones con las mujeres. Fue oovio dos
veces de la misma joven, una berlinesa muy sosegada que
se llamaba Felicia. Estas relaciones duraron cinco años y
puede descartarse que Franz la haya amado. El sólo veía
en ese matrimonio evrntual un medio de escapar al dominio
paterno, de vivir la vida normal que esperaba. Pero, al regresar de Berlín en 1914, escribió: "Estaba maniatado como un delincuente. Como si hubiera sido arrojado a un rincón sujeto con v~rdaderas cadenas y gendarmes apostados
delante de mí. ¡Y eran mis esponsales! Rompió las relaciones dos meses después, pero reanudólas en 1917 para terminarlas definitivamente a fines de ese año, considerándose
incapaz de hacer vida común o~m una muchacha tan poco
poética como Felicia. Ella evidentemente quedó , en trance
de sufrir. "Por fortuna ---eomentó al .respecto Kafka con
clarividencia maliciosa y un poco cruel, incluso- ella era
una mujer inquebrantable, una combinación prusiano-}udaica, una personalidad robusta y triunfante".
Esto sucedía en 1917, cuand:-&gt; la primera matanza a nivel univ.ersaJ se encontraba en pleno apog,eo. Sin embargo,
Franz no fue movilizado. Para él su guerra se desarrollaba
en otro plano. Mas, como muchos en tal,es circunstancias,
sabía que éstas terminarían por abatirlo. En ef.ecto, de
aquella ép,xa data en todo caso el inicio del mal quien, a la
postre, lo llevaría a la tumba: la tuberculosis. Una noche
expectoró sangre. Levantóse aterrado, encaminándose hacia la ventana. Miró hacia afuera, dio un centenar de pasos
y se sentó en su lecho. La hemorragia se detuvo y Franz
pudo reanudar ·su sueño sobresaltado. A la mañana siguiente
la sirvienta advirtió la sangre y con esa rotundidad ingenua
de los espíritus simples, Le espetó: "Señor, no tiene usted
para mucho tiempo".
DOLOR, AMOR
Sus malandanzas sentimentales tuvieron relación directa con su padecimiento. Al menos así lo afirma el propio
Franz con tranquila convicción: "He dejado •arruinar mi
cuerpo . . . Me he destruido sistemáticamente a lo largo de

32

estos años ... Mi cabeza y mis pulmones han conspirado
contra mí, a mis espaldas". Ahora, el atleta ágil de otro
tiempo no quiere ser más que un cuerpo doliente por cuanto
ha naufragado en la prosecución de una vida normal. Todavía, como en el momento de elegir una profesión, Franz
continúa hasta la consumación de su derrota. En 1919 hará
una nueva tentativa con otra muchacha - J u l i a - pero sin mayor convicción que con Fellcia. ¿Es incapaz de
amar o no ha incurrido más que en vulgares errores? Durante algún tiempo Franz se inclinó hacia la primera posibilidad, hasta que nuevas relaciones le demostraron no ser
distinto de los demás hombres.
El primer hálito de felicidad lo recibió de Milena Jesenska, joven checa de la alta burguesía praguense. Escritora de talento, se le había metido entre ceja y ceja traducir
del alemán a su nativo checo, los poemas del mismo bardo
obscuro a quien todavía no conocía pero admiraba. Se escribieron, se vieron y cortejaron. "Hoy por hoy, Milena,
Milena ... No puedo escribir otra cosa . .. Era yo un ani. mal del bosque, que no vivía casi nunca en la floresta. Me
derrumbaba, nQ importa dónde, en una sucia fosa (sucia en
virtud de mi sola presencia, naturalmente) hasta que vi al
sol la cosa más maravillosa que jamás haya visto. Me he
aproximado a pesar de mi tenor y he llegado hasta ti. ¡Que
si eres grata! He puesto mi rostro en tus manos. Me he sentido dichoso, confiaoo, libre, potente en mi mismo, por completo dentro de mí! "Pero si Kafka rompió con Julia, tampoco desposó a Milena. Ella estaba casada Y, además, comenzó a sopesar la dificultad de vivir en las mismas nubes
que Franz. El fuego se extinguió y él procuró recibir atención en un sanatorio. Entre tanto continuó carteándose con
Milena, pero el romance estaba ya condenado a la vaciedad.
Escribir no es convivir y esto lo sabia mejor que nadie el
propio Franz, cuando asentó: "Escribir cartas es plantarse
desnudo ante fantasmas. Avidamente ellos aguardan esta
acción. Los besos escritos no llegan a su destino. Los liban
en el camino".

�..

RETORNO A LAS FUENTES
Fue en 1922 cuando Kafka escribió "El Castillo". Cada vez está más enfermo --0e laringitis tuberculosa- En
julio, pasa sus vacaciones en el Báiltico y sueña con partir
en octubre rumbo a Palestina . . . "Era una fantasía como
puede tenerla un hombre enfermo, oonvencido de que ya
nunca más abandonará su lecho. Entonces ¿por qué no ir
a Palestina al menos?" Este estado de ánimo disimula con
d_elicade-za que acaba de iniciar con Dora Dymant un nuevo
idilio. Ella es una joven judía de Polonia quien será su último amor. Cabría decir el único, pues por ella hará lo que
jamás había hecho por las otras: alejarse de Praga y del
padre para ir a radicarse en Berlín con Dora. Es el Berlín
de la postguerra con su inmisericorde cortejo de inflación,
pobreza, frío. Kafka está enfermo, muy enfermo, pero se
siente rebosante de dicha. En fin, realiza un "retorno a las
fuentes", pues se aplica al estudio del hebreo. El y Dora
han trazado planes. Partirán a la Tierra Prometida para
trabajar, Franz, de camarero en un café; ella, de cocinera.
Lo que se llama una vida nueva. Y a efecto de subrayar la
decisión de terminar una etapa de su vida e iniciar otra distinta, Franz Kafka le manda a Dora quemar, ante sus ojos,
la mayor parte de sus manuscritos.

EL FIN
Aún quedan algunas semanas de felicidad. Pero al llegar ja primavera de 1924, Franz está en trance de muerte.
La familia acude en su socorro, vuelve a hacerse cargo de
él y lo traslada a Praga. Le internan en un sanatorio. Hacia
abril, casi ya no puede pronunciar palabra. Se comunica
con Dora, que permanece a su cabecera, a través de misivas. El tres de junio de 1924 pide a todos salir de su habitación, pero retiene al joven médico que lo atiende, su amigo, además, y le pide morfina. El médico rehúsa. Entonces
Franz, ya agonizante, le espeta estas palabras terribles y
singulares que traducen un sufrimiento en el limite de lo
soportable: "Si no me matas, serás un asesino". Fue lnhu-

mado en el cementerio de Praga, donde, algún tiempo después, iba a reunírsele aquél de quien, por asi decirlo, jamás
se había separado, el despedazador de pescado, el grande, el
fuerte, el poderoso, Hermann Kafka. Un padre inolvidable.
Antes de sucumbir, el escritor había exigido a su mejor amigo, el también escritor Max Brod, quemara todos sus
manuscritos. Empero, contrariamente a lo realizado por
Dora, Max no cumplió la postrera voluntad de Kafka. Cual
si hubiese presentido que otros a no tardar se encargarían
de ello. Estos otros, por supuestio, fueron los nazis, quienes
no se contentaron con quemar las obras de Franz Kafka,
sino también, como inquisidores modernos, hicieron arder
a las tres hermanas del escritor, a la mayor parte ele quienes fuel'On sus amigos y también a Milena, quien murió en
el campo de concentración de Revensbruck en mayo d€
1944. "Por qué hablarme, Milena, de un porvenir común
que no será jamás ... Pocas cosas son seguras1 mas una de
entre ellas serán que nunca viviremos juntos en la misma
casa_, lado a lado, en la misma mesa. Jamás. Ni aun en la
misma ciudad".
·
Como corolario de esta sumaria semblanza un último
pensamiento de Franz Kafka: "Verdaderamente estamos
abandonados como niños en el bosque. ¿ Qué sabes tú de los
sufrimientos que me aquejan y que sé yo de los tuyos? No
sería que por ello debiéramos los hombres ser los unos con
los otros tan respetuosos, tan pensativos, tan afectuosos como si estuviéramos ante la puerta del infierno?".

1

�LA PRIMEl{A UNIVEHSJOAD DE NUEVO LEON
Gerardo de León
Ja Sociedad Nuevoleonesa de
Historia, Geografía y Estadística)
(de

■

�(Nota d• Redacci6n:- La primera parte de éate
estudio apareci6 en •l n.úm•ro corre■pondie·nte
cd Primer TrimHtre de 1974). '

Apuntes Histórioos
111.- P ASOS EN FIRME

..

TAN

luego coro,; se fueron dando los primeros pasos
en firme para llevar a la realidad la fundación de la Universidad en Monterrey, presentado el ocurso de los estudiantes ante el Congreso del Estado y animados por las
declaraciones del Gobernador don Francisco A. Cárdenas,
distintos sectores de la ciudadanía se dieron a la tarea de
animar a los iniciadores, con opiniones, con comentarios, o
interviniendo en algunas formas más efectivas. Así, comenzaron a aparecer en los periódicos locales de la época, "El
Porvenir" y "El Sol", artículos al respecto de personas interesada~ en colaborar con el grano de arena de sus razonamientos, o debidos a la pluma de algunas autoridades
en materia educativa o cultural.
En el diario "El Porvenir" se estuvieron publicando
algunos articulos alµsivos a través de la sección "Tribuna
Pública", por la cual salieron a luz diversos comentarios,
principalmente en lo relativo al asiento definitivo de esta
nueva Universidad en la ciudad de Monteney, y si acudimos
a ellos, no es por descuido en el abuso de las transcripciones,
sino con el propósito de revivir íntegramente el pensamien-

�to de aquellos ciudadanos a quienes inquietaba, en lo más
vivo, el problema de la cración de esta Casa de Estudios.
El Ing. Gustavo W. Fernández, por ejemplo, publicó en
este periódico, el 22 de octubre de 1932, un artlículo que intituló "Nuestra Universidad", y en él hace públi'fls algunas
sugerencias muy interesantes, de entre las cuales sacamos
varias:
"En el número del 21 de este mes, menciona 'El Porvenir' en el artículo referente a la ciudad universitaria, la
factibilidad de hacer que el edificio 'Alvaro Obregón' sirva
a la vez de escuela industrial y de facultad de ingeniería.
La idea n&lt;&gt; podría ser más atinada. De este modo (y aquí
empiezan mis sugestiones) tendríamos el Colegio de Ingeniería en el extremo oriente de la Avenida Madero, e'l'l la
proximidad de las principales industrias, mientras que en
el extremo ponientz de la misma Avenida, al torcer al sur
podríamos tener la Escuela de Medicina junto al Hospital
que está por construirse en ese lugar.
"El problema monetario debe atacarse mediante una ·
campaña parecida a la qUe n evó a cabo Ja Cámara de Comercio hace algunos meses para adquirir la ambulancia.
Sólo que este movimiento deberá ser más extenso y abarcar a todos los habitantes del Estado que puedan dar de un
peso para arriba. Comisiones de donantes deben formarse
que recaben fondos y otorguen a los donantes un prendedor
que diga: 'Yo construí la Universidad' o algo parecido ...
" ... Muchos de los estudiantes carecerán probablemente de suficientes recursos par.a sostener su educación profesional. A ellos se procurará darles empleo en la misma
Universidad o dependencias de ella. Los honorarios serán
muy flexibles (habiendo bastantes grupos para la misma
clase para que cada estudiante disponga el suyo como mejor
convenga a sus inter€ses).
''Más que todo urge que una persona se eche a cuestas
el cargo de iniciar los trabajos formales para la erección

40

de nuestra Universidad. A dicha per9ona debe dirigirse toda
la correspondencia relacionada con la Universidad, como si
ésta ya fuera una entidad real. Por lo pronto, a dicha persona debemos enviar sugestiones como las que he ' venido
haciendo, o oorrecciones a éstas, o muchas más que indudablemente se suscitarán. Pero ¿quién quiere ser el iniciador? El que esto escribe propone para dicho puesto al Lic.
Santiago Roel o al Ing. Spencer Holguín. Ni siquiera se ha
pedido a los interesados su consentimí,ento. Se hace esta
proposición sólo porque empiece a 'rodar la bola'. Es el único modo de que terminen las discusiones y los ofrecimientos
de ayudas morales y materiales y empiecen a reaJizarse hechos ooncret:os.
"Respecto al nombre que deberá llevar la Universidad,
no e\S más lógico que sea el de UNIVERSIDAD DE NUEVO
LEON? A medida que el tiempo avance, los demás Estados,
o los más importantes, querrán tener su Universidad cada
uno, y entonces 'Universidad del Norte' no significará nada.
¿No ,es el Gobierno de Nuev•o León, no son los hombres de
empresa de Nu€'Vo León, no son sus estudiantes, los que
van a construir la Universidad? ¿Novar a ser ésta nuestra
Universidad? Universidad de Nuevo León, pues".
El hecho de la aridez en materia de educación superior
que sufrían vastas zonas mexicanas en aquellas épocas, había inclinado a los precursores de nuestra Universidad a
pensar en ella con miras a amparar áreas estatales en esta
región de nuestro país, desde que se empezó a acariciar el
proyecto de fundación. Y desde luego no era de criticárseles. Al contrario, las condiciones imperantes los obligaban.
Pero, tampoco el ingeniero Fernández fue un desatinado en
sus ideas, y el tiempo se ha encargado de darle la razón.
El problema estaba en ese entonces muy latente, y calentaba, como brasa, los cerebros de todos los interesados.
No faltó quien, desde luego, pensara también en una Universidad fraccionada, para asentar parte de ella en el Estado de Coahuila.

�Firmado por el señor Guillermo A. Benavides, publicó
"El P.orvenir" del lo. de noviembre siguiente, un artículo
que se llamó "El C. Gobernador de Coahuila y la Universidad del Norte", en el cual hace elucubraciones tan temera1·ias como ésta:
"Perfectamente confirmado está, por diversos conductos, que una Institución Universitaria será establecida en
Coahuila. No queremos saber si será la del Norte o la de
Coahuila, pero si sabemos que será una Universidad, y esto
porque conocimos el entusiasmo de D. Nazario para estos
trabajos (se refma a don Nazario Ortiz Garza, Gobernador
entonces del Estado vecino), por lo tanto, llevará adelante
su pI'::&gt;grama sobre todos los obstáculos; hacer de Coahuila
('} Estado más progresista y luchar por el prestigio de Coahuila.
" El éxito de la Universidad del Norte depende de diversos factores y muy principalmente de lo que pase en Nuevo
León, dado que se instale allá y no aquí, en virtud de que
Nuevo León ha sido siempre y lo seguirá siendo: el Estado
pesadilla de Mdos aquellos que no han podido alcanzar su
civilización ni su adelanto. Naturalmente que de esto, que
es casi una regla, Coahuila es una excepción y si tal Estado pudiera garantizarse en lo sucesivo de contar con elementos en el poder público, del valor, integridad y esfuerzo
del señor Ortiz Garza, Gobernador actual, podríamos en
Nuevo León temer que este vecino nuestro Se nos adelantara . .. "

la lejanía en el tiempo, después de más de cuarenta años·
sobre todo cuando son tan diferentes las pasiones y los in~
tereses que hoy privan, por lo general, en los medios universitarios. Entonces, nuestros primeros fundadores, y el
ámbito que los rodeaba, acudían a la tribuna, y a la polémica, con la tranquilidad que da una conciencia tranquila,
sin odios, sin partidarismos, sin politiquerías. Lástima que
tan luego fue tomando forma la Universidad de Nuevo
León, fue también cambiando el panorama de la misma a
este respecto.

Para ant:s de qUe terminara el año de 1932, ya la
prensa local mformaba de la inminencia de la realidad de
los proyectos de que hemos venido hablando anunciando
también que la Secretaria de Educación otre'cía cooperar
con algunos catedráticos para la flamante Universidad.
En los primeros días del año siguiente el Gobernador
Cárdenas se prepara:ba para trasladarse a Ía capital de 1a
República, para tratar allá lo relativo a la cooperación del
gobierno federal para la creación de la Universidad de Nuevo León, Y se especulaba que para el regreso del Mandatario ya se podría fijar la fecha en que se daría principio a la
organización de ésta.
·
Pero antes del anunciado viaje a México del Gobernador, éste recibió una carta del propio Secretario de Educación Pública donde le participaba que, como primera cooperación de las autoridades federales, ya había sido comisionado ei culto educador, doctor Pedro de Alba, para que
auxiliara, con su eficacia característica, las labores de organización de la Universidad· en proyecto.

Con el título de "El Asunto Palpitante de la Universidad del Norte", firmado por J . Femández Rojas y publicado e'l el mismo diario, el día 9 del mismo me~ de noviembre,
se rcluta el del señor Benavides que menck&gt;namos anteriormente. Con a;to, tenemos una idea del interés de la colectividad por los acontecimientos tan importantes que Se avisoraban al fundarse la nueva Universidad, y el color tan
especial con que se matizaban los distintos criteirios, significándose t:&gt;dos estos, por las tendencias constructivas y la
bondad de las intenciones, pudiendo advertirlo mejor desde

De inmediato, los Directores de las Escuelas Superiores
del Estado y el Comisionado se dedicaron a realizar reunio-

42

43

El miércoles 22 de febrero de 1933 por ferrocarril llegó a Monterrey el doctor De Alba, ~pertando verdadero
entusiasmo en todos los sectores interesados, pues éstos esperaban mucho de las luces y la experiencia universitaria
de este Maestro.
'

�nes preparatorias, con el propósito de estudiar lo concerniente a la nueva Ley Universitaria.
Una vez: instalado en Monterrey, el doctor De Alba fue
entrevistado por periodistas regiomontanos, y de sus declaraciones transcribiremos algunos conceptos, que indudablemente han subido de interés al quedar consagrados por
la historia:
"Mi concepto de Monterrey --declaró el Maestro-, es
de que ha servido de guía y de modelo a una infinidad de
aspectos de la vida social y económica de la ciudad de México. Por lo tanto, el establecimiento aquí de un centro revelador de alta cultura como lo es la Universidad, le dará
a esta ciudad la significación elevadísima no solamente en
la parte material, sino que vendrá a ser también un faro,
una antorcha para el mantenimiento de los impulsos espiri,
tuales".
Cuando se le interrogó con respecto a su opinión sobre
cómo debería organizarse la nueva Universidad, declaró
textualmente:
"Creo en principio que Monterrey cuenta con elementos bien preparados y capaces en el orden intelectual, para
integrar el personal idóneo que fuera el fundador del gran
cuerpo de profesores universitari~.
"Por lo tanto -agregó-, la obra principal será de los
mismos regiomontanos; es decir, el pie veterano de antiguos
profesores del prestigiado Colegio Civil, de la Escuela de
Derecho, y de la Facultad de Medicina, quienes al fundarSe la Universidad, contarán con más elementos materiales
y con un mejor ambiente para sus estudios".

Y finalmente expresó, que ya Se estaba citando a una
junta general, en el despacho del Gobernador, a representantes de las distintas escuelas superiores, así como a elementos locales de la industria, la agricultura, etc., para
que cada quien aportara su contingente, y anunció también
que ya las ideas principales habían sido completadas por el
Gobierno Y la Legislatura locales, faltando únicamente pequeños pormenores para dar comienzo a los trabajos definitivos.
Y efectivamente, el 23 de febrero de 1933 se realizó
la reunión en el Salón de Recepciones del Pal~cio de Ger
biemo en Monterrey, acordándose entonces la integración
de un Comité PrerUniversidad, que habría de funcionar en
forma autónoma, y que se encargaría de dar cuerpo a la
nueva Universidad.
IV.-EL COMITE ORGANIZADOR

Con la celeridad y eficacia requerida en est-os casos,
cuando quienes quedan comisionados para una organización
son personas indicadas y responsables, éstas se dieron a la
tarea de laborar constantemente, desde los inicios para irl0
imprimiendo un carácter definitivo a las labores de estructu:ación de esa tan soñada Universidad de Nuev,o León, y
as1, tres días después del arribo a la ciudad del Dr. Pedro
de Alba, y tras reuniones y deliberaciones constantes entre
él y los elementos necesarios, el 25 de fe'brero de 1933
se int€'iró definitivamente el Comité que habría de encargarse de regular los trabajos de creación de la Institución,
según noticia dadá por el vespertino local "El Sol" de esa
fecha.

Habló del interés y la simpatía con que la Federación
había visto los planes de fundación de que tratarnos, y las
posibllidades de cooperación de aquélla. Clffi más de una
vez, los laudables propósitos del Gobernador Cárdenas y de
la significación que tend.ria en el panorama nacional la
creación de esta entidad educativa.

La r-eunión tuvo lugar en la antigua Escuela de Jurisprudencia, y la dirección de los trabajos estuvo a cargo,
desde luego, por el propio Dr. De Alba, habiendo integrado
esta Junta, representantes del Gobierno del Estado, del
Ayuntamiento de Monterrey, los Directores de cada una de
las Escuelas Superiores de la Ciudad y un alumno representante por cada una de ellas también.

44

45

�Registra el acta respectiva a los integrantes de esa
Primera Junta definitiva: al poeta Eusebio de la Cueva,
representante personal del señor Gobernador del Estado;
al doct&lt;&gt;r Nicandro L. Tamez, representante del H. Ayuntamiento de Monterrey; Lic. Héctor González, Director de la
Escuela de Leyes; Dr. Procopio González Garza, Director
de Medicina; Lic. Pedro Benítez Leal, Director d€'1 Colegio
Civil; Prof. Plinio D. Ordóñez, Director de la Escuela Normal para Maestros; Ing. Spencer Holguín, Director de la
Escuela Industrial Alvaro Obregón; Profra. Belem Garza,
Directora de la Escuela Industrial P.emenil Pablo Livas;
Prof. Juan Escamilla, Director General de Educación Pública en el Estad0r; Prof. Juventino Torres, Director General de Educación Federal en el Estado; se-ñor don Federico
Gómez, Director de "El Porvenir", en representación de la
prensa local; señor Eduardo Livas Villarreal, representant-e de los estudiantes de la Escuela de Leyes; señor César
R. Ramír-ez, representante de los estudiantes de la Escuela
de Medicina; señorita Ma. de la Luz González, representante de las alumnas de la Escuela Normal; Sr. Guadalupe R.
de los Santos, representante de los alumnos de la Escuela
Normal; Sr. Rubén Castillo, representante de k)s &lt;l:lumnos
del Colegio Civil; señorita Ana Ma. Delgado, representante
de las alumnas de la Escuela Pablo Livas; Sr. Rob€rto Cantú, representante estudiantil de la Escuela Alvaro Obregón;
Prof. Macario Pérez, Presidente de la Sociedad Mutualista
de Maestros Mexicanos, en representación de la misma Sociedad y el Dr. Pedro de Alba, en su carácter de consultQr
técnico, invitado especial del Superior Gobierno del Estado
y Delegado de la Secretaría de Educación Pública.
El primero en hacer uso de la palabra fue el poeta Eusebio de la Cueva, quien manifestó, a nombre del Gobernador Cárdenas, cuál era el objeto de la convocatoria a aquella reunión: la constitución del comité ejecutivo que se encargara de realizar, tras estudiar y proponer, todos los
trámites legales, y dejar establecida en el Estado la educación universitaria.
Mencionó ademAs, también a nombre del Gobernante,
que éste deseaba delegar en el Comité por constituirse to•

46

das sus facultades inherentes al ramo educativo y lo autorizaba para que presentara el proyecto de reforma correspondiente a la legislación escolar en vigor. Finalmentt' se
hizo manifiesto que el señor Cárdenas, en su carácter d&lt;'
Gobernador del Estado, se permitía declarar constituido
dicho comité con todos los presentes en el acto, y que para
que desde luego se iniciaran los trabajos del mismo, él sf'
permitia designar al doctor Pedro de Alba como Presidente
de Debates, a efecto de que se procediera a la elección de la
Mesa Directiva y a la organización de las labores respectivas.
Tras aceptar su designación, el doctor De Alba propuso que se nombrara un Secre1.al'io Provisional, y la eleceión
re&lt;:'ayó en el estudiante Eduardo Livas Villarreal.
Consecuentemente, dicha Directiva quedó designada :
por el propio Gobernador del Estado, señor don Francisco
A. Cárdenas, como Presidente Honorario; Presidente Efe('t.ivo, Lic. Pedro Benítez Leal, Director del Colegio Civil y
ex-Gobernador del Estado; Primer vice-Presidente, Li&lt;:.
Héctor González; Segundo vic,e-Presidente, Dr. PPcwopio
González Garza; Secretario General, Dr. Pedro de Alba; Secretario de Actas, Prof. Plinio D. Ordóñe'I.t; Primer pro-SeCl'etario, señorita Ma. de la Luz González y Segundo pr-oSecretario, Sr. César R. Ramírez; Tesorero, Prof. Joel Rocha; pro-Tesorero, Sr. David Albeirto Cossio y Vo('ales, Sr.
Eusebio de la Cueva, Dr. Nicandro L. Tamez, Srita. Belem
Garza, Ing. Spencer Holguín, Prof. Juventino Torres, Prof.
Juan F. Escamilla, Sr. Federico Gómez, Srita. Ana Ma.
Delgado, Sr. Rubén Castillo, Sr. Guadalupe R. de los Santos, Sr. Roberto Cantú, Sr. Eduardo Livas Villarreal y el
representante que designe el H. Congreso del Estado.
De los demás integrantes del Comité, los delegados de
las diversas sociedades obreras y profesionales e instituciones industriales y comerciales, se acordó que se inoorporen
al mismo con el carácter de Miembros Cooperadores.
Tanto por la costumbre inveterada de halagar con nombramientos honorarios a ciertas autoridades, en casos co47

�mo el presente, como pór el int€~'és en vincular a la mayor
parte de los designados a 1-os planes de estructuración, se
nombró una larga lista de Miembros Honorarios rlel Comité
Organizador, quedando integrados así, el Lic. Aarón Sáenz,
a la sazón Jefe del Departamento Central del D. F., ex-Gobernador del Estado y persona, en aquel entonces, de importante ascendiente ante las altas autoridades federales
por su posición política; al Ing. Plutarco Elías Calles Jr.,
Alcalde de la ciudad de Monterrey y primogénito del omnipote nte caudillo de quien también heredara €1 nombr,e ; el
Lic. J osé Benítez, ex-Gobernador del Estado también, Secretario General del Gobie nx&gt; del Distrito Federal y persona de las confianzas del Lic. Sáen'.lj; Lic. Narciso Bassols,
Secretario de Educación Pública en el Gabinete del Presidente , Gral. Abelardo L. Rodríguez; Lic. Alfonso Reyes,
nuestro Alfonso Reyes, máximo exponente de las letras hispanas, regiomontano por derecho y de corazón; señor Nazario Ortiz Garza, Gobernador del Estado de Coahuila ; Dr.
Rafael· Villarreal, Gobernador de Tamaulipas; Gral. Rodrigo Queverlo, Gobernador ·de Chihuahua; Gral. Carlos Real,
Gobernador de San Luis Potosí; así como el Dr. Pedro de
Alba.
En la misma sesión fueron designados con el carácter
de miembros colaboradores y patrocinadores, los señores
Prof. Joel Rocha, eminente hombre de letras nuevole-onés Y
capitán de la industria local y don David Alberto Cossio,
potosino arraigado en nuestro suelo, poeta, periodista de
polendas y notable historiador de los sucesos de nuestro pasado.
Una vez que los conútentes tomaron posesión de sus
respectivos cargos, ya bajo la presidencia del Lic. Benítez
Leal, se acordó un plan orgánico de labores, que se condensó en los siguientes puntos:

suJtivo a la otra, integrado por los direc1ores y a lumnos de
las escu(:'las superiores del Estado, por los dirE'Ctores de
Educación esta1al y federaJ, así &lt;'Orno por los rrpresentantes de las autoridades estataJes y municipales, del Congreso del Estado y por el Dr. De Alba.
II.-De este Comité Técnico Consultivo se formoron
dos Comisiones, una que se encargaría de formular el prnyecto de Ley Orgánica Universitaria y el otro que se a\'ocaría a estudiar las reformas necesarias a la Ley General
de Educación vigente entonces en Nuevo L€ón.
III.-Par a formular el Proyecto de Ley Orgánica quE'daron designados el Lic. Héctor G-onzález, como P res idente
del Comité y los señores Lic. Pedro Benítez Leal, Dr. Procopio González Garza, Ing. Spencer Holguín, Profa. BPlcm
Garza y Guadalupe R. de los Santos como sus colabo radores.
IV. -El Prof. Plínio D. Ordóñez quedó comisionado como Presidente de la Comisión que estudia ría las reformas
a la Ley de Educación, auxiliado por el Prof. Jua n F . Escamilla, el Prof. Macario Pérez, la Srita. Ma. de la Luz
González, el Sr. Eduard-o Livas Vi1larreal y el representante
del H. Congreso del Estado.
V.-El Dr. Pedro de Alba quedó definitivamente designado como ConsuJtor General del Comité y de las comisiones que en el futuro se designaren.

VI.-Y se acordó, finalmente, que el Oomité verificara
sus sesiones generales los sábados, de die-z a doce de la mañana.

!.-Que el Comité funcionaria en dos secciones denominadas Comité General, a la que quedar~ integrada por
los miembros designados por el Gobernador y por los representantes de las instituciones Invitadas, y Comité Con-

Todos los comisionados Se hicieron cargo desde luego
de la responsabilidad que habían contraído, y con un entusiasmo digno del mayor elogio, y tal y cual se planeó, las
reuniones tuvieron lugar con la frecuencia calculada, rindiendo óptimos frutos cada una de ellas, gracias al celo y a
la buena disposición de todas las-comisiones designadas.

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49

�En la sesión del 4 de marzo s1gu1ent.e, llevada a cabo
bajo la presidencia del Lic. Pedro Bení1ez Leal, fueron
acreditados como nuevos miembros del Comité, el Dr. Mateo A. Sáenz, representante del Partido Nacional Revolucionario (el abuelo de nuestro PRI actual), el Profr. Oziel
Hinojosa, de la Unión de Maestros Nuevolroneses, y por la
Asociación Médica Mexicana· s.e presentó al Dr. Angel Martínez Villarreal.
Las comisiones encargadas de formular los proyectos
de leyes, la que modificaría la General de Educación y la
Orgánica de la Universidad, rindieron concienzuck&gt;s informes de las actividades realizadas.
En la misma, el Dr. De Alba sugirió que se estudiase
a fondo el problema hacendario de la Universidad que
- dijo- ''debe ser considerado de tanta importancia como
el técnico", y después de algunas discusiones, se acordó
que el Tesorero y d pro-Tes:m ~ro se constituyeran en Comisión de Hacienda, para que se encargase de presentar al
Comité un Plan de Arbitrios y Fondos Propios para el sostenimiento de la Universidad, y quedaron autorizados para
proporcionar la designación de miembros benefactores que
pudieran participar en la organización y constitución del
Patrimonio Universitario.
Se acordó también, agregar a la lista de Miembros Honorarios, y cerrarla con su nombre, al Lic. Virgilio Garza
Sr. Finalmente quedó integrada una Comisión que habría
de encargarse de la publicidad y de dar la información pertinente en lo relativo a las labores del Comité.
Una semana más tarde, y también bajo la presidencia
del titular, se realizó la tercera de las reuniones ordinarias
del Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León,
y en ella se rindieron informes más substanciales de parte
de las diversas Comisiones, habiéndose destacado el del
Prof. Joel Rocha, Presidente de la de Hacienda, al solicitar
de la Mesa Directiva que se extendiesen nombrami€'11tos como Miembros Cooperadores a las personas QUe habian

aceptado ya intervenir con sus concursos econom1cos en
favor de la nueva Universidad, y la lista de l•os mismos queció integrada hasta ese día por las siguientes personas; Sr.
Jorge S. Rivero, lng. Bernardo Elosúa, Ing. Santiago C€'fna, lng. Luis G. Sada, lng. Roberto G. Sada, Sr. Ricardo
Chapa, Sr. Isaac Garza Sada, Sr. Carlos Garza Cantú y Sr.
Ignacio Albo, quienes ya habían ofrecido firmemente su colaboración, y romo posibles miembros de la misma sección
del Comité a los señores Dr. Eusebio Guajardo, José Muguerza Jr., L::&gt;renzo Zambrano, Prisciliano Elizondo, Anto
nio L. Rodríguez, Roberto Reyes, Alejandro Guajardo, Lic.
Jesús de la Garza y José Mier del Bosque.
V.-PROYECTOS DE ESTRUCTURACION
Aquel memorable grupo de trabajo que constituía el
Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León, no
solamente se reunía ·para intercambiar ideas y fructíferas
discusiones en los días que se tenían señalados, sino que, al
llevarse al terreno de los debates la Ley Orgánica de la
Universidad que deberían prop::&gt;ner, en la sesión ordinar ia
del 18 de marzo de 1933 se acordó declararse; para la semana siguirnte, en sesión permanente, con el propósito de que
los alegatos sobre esa Ley se concluyeran en el menor tiempo posible, y dichas reuniones se llevaran a cabo en las noches de los días 20, 22, 23 y 24 del mismo mes de marzo.
Para la ordinaria del lo. de abril, la Secretaría informó que
ya se había hecho entrega al Gobernador de ese Proyecto
de Ley, y se nombró la Comisión que habría de representar
al Comité ante el Congreso del Estado, para cuando en el
seno de éste fuera llevado al terreno de las discusiones, así
como también el Proyecto de Ley de Educación General,
quedando integrada la Comisión por los señores profesores
Plinio D. Ordóñez, Juan F. Escamilla y Macario P érez, así
como los estudiantes Eduardo Livas y Maria de la Luz González.
También en ese entonces fue llevada la idea sobre la
conveniencia de que se formulara el Plan de Estudios de la

51

�Educación Secundaria en el Estado, para conectarla con la
Primaria y con la Preparatoria, iniciándose así la desvinculación de los planes existentes en el antiguo Colegio Civil.
Además se designó a los señores ingenieros Francisco
Beltrán y Spencer Holguín para que se dedicasen a los estudios concernientes a la creación de la Facultad de Ingeniería, comisión que, en la sesión de la semana siguiente, presentó una lista de las diversas ramas que podrían componer
dicha Facultad, que serían las carreras de topógrafo e hidromensor, agrónomo, ingeniero químico, ingeniero químioo industrial, ingeniero constructor, ingeniero arquitecto,
ingeniero civil, ingeniero de minas y ensayador, ingeniero
mecánico, ingeniero electricista e ing,e niero mecánico-electricista.
En la sesión del 22 de abril del mismo año, se propuso
también la creación de la Facultad de Filosofía y L€'tras,
quedando comisionados para los estudios conducentes los
señores Directores de las Facultades y Escuelas Universitarias; así como, se dispuso que los mismos se avocaran a
estudiar los planes necesarios para la creación de la Escuela de Bachilleres --con lo que, en definitiva, quedó separada la €ducación inmediata posterior a la primaria que, desde 1859 en el Estado de Nuevo León, había estado representada por el glorioso Colegio Civil de Monterrey-, proyecto
que se presentó a la sesión del Comité a la semana y cuyas
discusiones acapararon la atención del mismo p~r varias
subsecuentes.

11

Estas comisiones se denominaron de Organización Escolar, de Publicidad, de Hacienda y de Archivo, y quedaron
bap el control de los señores Presidente y Secretano del
mismo Comité.
La Comisión de Organización Escolar quedó con el encargo de cooperar con el Gobernador del Estado en la organización previa, material, técnica y económica de todas
las Escuelas e Instituciones prescritas, tanto por la Ley General de Instrucción Pública como por la Orgánica de la
Universidad; así como para sugerir las reglamentaciones
provisionales urgentes que pudieran ser expedidas por el
propio Ejecutivo, para que surtieran efectos en tanto se
constituían el Consejo Universitario, o el Consejo de Educación Primaria y Secundaria, o cualquier otro cuerpo al
que, por la ley, le correspondiese expedir esas reglamenta·
ciones.

La Comisión de Publicidad tendría la obligación de
publicar un boletín de las labores que había venido desarrollando el Comité y sobre los antecedentes y notas periodís- ·
ticas sobre el mismo asunto.
Ese b:)letín basaría su publicación sobre cinco puntos
esenciales:
!.- Publicación de las legislaciones y proyectos relativos a la Educación en el Estado.

Fechado el 29 de junio de 1933 y firmado por lru. se•
ñ:)res Lic. Pedro Benítez Leal y Prof. Plinío D. Ordóñez,
con el carácter de Presidente aquél y de Secretario éste, el
Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León presentó al señor Francisco A. Cárdenas, Gobernador del Estado, un largo e.scrito que principiaba con la notificación
de que, con fecha 15 del mismo mes de junio, esa Corporación babia dado por concluidas sus labores escenciales para
las que fue convocada, y que declaraba en receso sus sesiones generales, dejando únicamente cuatro comisiones para
que continuaran fungiendo, en tanto se constituía definitivamente la Universidad.

IV.-La organización y ejecución de un Concurso Pú~lico para el que se convocaría a maestros, estudiantes, artistas y pers:)nas que deseasen participar, sobre la selección
del Lema y Emblema que habría de sustentar la Universidad de Nuevo León. (Para aquel efecto se ofreció un pre-

52

53

II.-Relación de los trabajos formales del Comité Organizador.
fll.- Antecedentes de la creación de la Universidad en
proyecto.

�mio de cien pesos y un diploma, para los dos concursantes
que resultaran vencedores).
V.-Finalmente, el boletín contendría la información Y
datos pertinentes sobre la organización y funcionamiento de
la Universidad.

El Proyecto de Ley Orgánica de la Universidad de
Nuevo León, por la grandiosa novedad que representaba
entonces en nuestro medio y por la importancia histórica
que la misma reclamaba, si nos merece una atención más
cuidadosa:

La misión de la Comisión de Hacienda se definió para

El artículo primero se refería concretamente, a los fines de la institución:

que oolaborara con el Gobernador del Estado dir~tament~,
y así determinar y organizar previamente la Hacienda Uruversitaria.

!.-Patrocinar los estudios filosóficos y fomentar las
manifestaciones artísticas en todas sus modalidades.

La Comisión de Archivo que quedó a cargo de la Secretaría del Comité, llenarí¡ sus funciones coleccionando
toda la documentación acerca de las diversas labores desarrolladas.

II.-Promover y organizar la investigación científica
en todos los campos de la cultura.
III.-Impartir la educación superior, la profesional y
toda enseñanza posterior a la secundaria.

Los Proyectos de Leyes presentados, para su discusión
y aprobación, ante el H. Congreso del Estado de Nuevo
León, p3demos si ntetizarlos con los siguientes extractos:

IV.-Formar técnicos y expertos en varias actividades
cuya preparación se inicie después de la educación primaria o de la secundaria.

De la Ley de Educación Pública, según el artículo lo.,
una nueva división de los ramas educativos en Nuevo León:
a).-Primaria (incluyendo jardines de niños), b).-Secundaria y c) .-Universitaria.

V.-Interesarse por todos los problemas sociales y ayudar especialmente al estudio y solución de los peculiares de
México.

El articulo 2o., declaraba el carácter de la Enseñanza
en el Estado, oomo libre y laica.

VI.-Difundir elementos de cultura, por medio de campañas de extensión universitaria fuera de los programas
regulares.
VII.-Acreditar con títulos, diplomas u otras recompensas, todo esfuerzo relevante del hombre en pro de la
ciencia, del arte o de la cultura.

El tercero designaba como corporaciones educativas
oficiales, a la Dirección General de Educación Primaria y
Secundaria, a un Consejo de Educación Primaria y Secundaria a las Dir~iones y Juntas Directivas de las Escuelas
Sec~darias, a las Direcciones y Juntas Dir€Ctivas de las
Facultades, Escuelas e Institutos Universitarios, a la Rectoría de la Universidad, al Consejo Universitario y a un
Departamento de Higiene, Educación Física y Recreación.
Los demás artículos se refieren a las atribuciones de los organismos creados por la Ley y a disposiciones generales.

El articulo 4o., enumeraba las dependencias que deberían funcionar, dependientes de la Universidad, al quedar
definitivamente establecida.

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!.-Facultad de Filosofía, Ciencias y Artes
Il.-Facultad de Medicina

�IlI.-Facultad de Derecho y Ciencias Sociales
IV.- Facultad de Ingeniería
V.-Facultad de Química y Fannac-ia
VL-Escuela Normal
VIL-Colegio Civil (Escuela de Bachilleres)
VIll.- Escuela Industrial y Preparatoria Técnica "Alvaro Obregón".

111

IX.-Escuelas anexas a la Universidad:
a) Escuela de Enfermeras
b) Escuela de Obstetricia
c) Escuela Industrial de Labores Femeniles
"Pablo Livas"
X.- Los Institutos de investigación que se funden
de acuerdo con la presente Ley.

Ja Dir&lt;-&gt;eción de Educación Primaria y Secundaria, el que
llevaría la representación del Gobierno del Estado. Estos
Consejeros Ex-Oficio serían el Rector, el Secretario General -que ~o sería también del Consejo- y los Directores
de las Facultades, Escuelas e Institutos.
Por Consejeros Electos se considerarían, un profesor
titular por cada Escuela o Facultad, un alumno regular t ambién por cada una de éstas, un representante de la Federación de Sociedades de Alumnos de las Escuelas o Facultades
pertenecientes a la misma Universidad y 1-os representantes
que designen las Sociedades de Profesionistas Universitarios, siempre que esas asociaciones lo soliciten y la representación fuera admitida por el Consejo Universitario.
Las atribuciones del mismo Consejo Universitario, del
Rector de la Universidad, de las demás autoridades y del
pmfesorado están pr9puestas en el articulado con que continúa el Proyecto, para concluir éste con los derechos de
expedición de grados académicos, que consistlrian en Bachiller, Maestro y Doctor, y los demás de expedición documental inherente al organismo por crearse.

XL-Las Bibliotecas Públicas del Estado y las salas
populares de lectura que se funden.
VI.-ORTO Y OCASO
XII.-Las escuelas populares que se funden, dependientes def Departament-o de Extensión Universitaria.

XIII.-Las demás Facultades y Escuelas que se sigan
creando en Nuevo León, de acuerdo con la presente Ley; y las similares que se organicen en
plan de identidad o equivalencia con las que
formen esta Universidad y se adhieran a ella,
dentro de las bases que se establezcan luego.

Al rendir su segund~ informe ante la XL Legislatura
local, el día 16 de septiembre de 1933, don Francisco A.
Cárdenas hace hincapié en los trabajos realizados para la
creación de aquella Universidad de Nuevo León y entre
otros conceptos vertidos, destacan:

El Consejo UniversitariQ debería quedar integrado por
Consejeros Ex-Oficio y Electos, además de un delegado de

"Hay que hacer honor al hecho de que en el recinto de
la Legislatura de Nuevo León, se haya hablado repetidas
veces, del elevado propósito de fundar nuestra Universidad
Y es por ello que me complace informaros que las ideas primordiales expresadas por el señor licenciado Aarón Sáenz,
recogidas por mí en momentos solemnes como éste, van en
camino de convertirse en plausibles realidades, la ~álida y
entusiasta aoogida que mereció la iniciativa universitaria

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XIV.-Salas de exposiciones, conciertos y conferencias.

�por parte de todas las clases sociales, ha facilitado los trabajos preliminares, pues he contado con una fran?a ~ resuelta cooperación de los intelectuales, los profes1omstas,
los estudiantes, la prensa local y en general de todas las
fuerzas propulsores de nuestro mejoramiento y adelanto.
Así es que pronto abriremos nuestro primer año de estudios
universitarios y un poco después, tendrá lugar la solemne
inauguración de la Universidad de Nuevo León ...
" ... Debo informar que nuestra Universidad será una
Asociación de estudiantes y profesores y un exponente de
los ideales efectivos de la región en materia de cultura; por
lo tanto no no.s ha detenido el escrúpulo de no contar desde
luego con grandes edificios o con flamantes dotaciones materiales, por más que se irán construyendo poco a poco. Por
lo pronto, lo que más interesaba era no defraudar las aspiraciones manifiestas en ese sentido y por eso concedí el más
decidido apoyo a la iniciativa.
"Las clases intel€Ctuales de Nuevo León, contarán en lo
sucesivo con el fuerte vínculo de la Universidad; los profesores y funcionarios de Escuelas y Facultades, tendrán garantías y estabilidad de acuerdo con sus merecimientos Y
capacidad; los estudiantes se regirán por leyes amplias Y
reglamentos generosos; pero debo decir, que tanto el Ejecutivo como la Legislatura de Nuevo León recogemos los
compromisos y sellamos los pacto.s que figuran en la Ley
Orgánica de la Universidad, principalmente en lo que hace
a los ofrecimientos de estar siempre atentos a extender, cada vez más, los beneficios de la cultura universitaria a las
clases laborales y a las gentes necesitadas ... "
Efectivamente, la Ley Orgánica de la Universidad de
Nuevo León (la ·primera) fue promulgada por ese Congreso local ante el que estaba rindiendo su informe el Gobernador Cárdenas, el día 31 de mayo de ese mismo año de
1933.
Con una ceremonia que tuvo lugar en el antiguo Teatro Independencia, que esturo situado en el local que hoy

ocupa el flamante Cine Olympia, el día 24 de septiembre,
una semana después de que fue rendido el informe de gobierno citado, se declararon abiertos los cursos universitarios, dando oportunidad ~í a que se iniciaran las clases al
día siguiente.
No todas las dependencias universitarias iniciaron sus
trabajos en esta fecha, pues, como lo hemos venido apuntando, muchas de ellas estaban apenas constituyéndose, y
requerían de cierta minuciosidad en su organización, como
las Facultades de Ingeniería y de Ciencias Químicas. Otras
no llegaron a funcionar siquiera por aquel entonces, como
la Facultad de Filosofía.
El Comité Organizador, declarado en sesión permanente desde el 15 de junio anterior, se disolvió el 3 de octubre
siguiente, quedando entonces como .0elegado del Gobierno
del Estado, el Dr. Ped.r9 de Alba, con carácter de Secretario General de la Universidad en funciones de Rector y con
el encargo de instalar el Consejo Universitario, según nombramiento expedido por el Gobernador Francisco A. Cárdenas del día lo. de octubre de 1933.
En una ceremonia llevada a cabo en el Salón de Actos
de la vieja Escuela de Jurisprudencia, de las calles de Abasolo Y Di.ego de Montemayor, tomó posesión el Primer Consejo Universitario de nuestra Máxima Casa de Estudios en
la noche del día 4 del mismo mes. Este se integró de ac~erdo con la Ley Orgánica que ya regia a la misma, y entró
en funciones inmediatamente. Y el día 17 de diciembre siguiente fue designado oficialmente como primer Rector de
~a ~niversidad el licenciado Héctor González, distinguido
Jurisconsulto, hombre de letras de vasta cultura y acucioso
historiador quien, como ya lo hemos visto formó activísima Parte en los trabajos creativos de esta Institución como
Director que era de la Escuela de Leyes.
0

El dia 20 de diciembre de ese mismo año de 1933 se
ina~ró oficialmente la Universidad ron un acto, en el que
se mauguraba también el Aula Magna, construida en la an-

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�ligua sede del Colegio Civil. La inauguración oficial estuvo
a cargo del licenciado Narciso Bassols, quien en su carácter
de Secretario de Educación Pública trajo la representación
de-1 Presidente de la República. Al día siguiente tomó posesión el licenciado González de la Rectoría.
Una serie de tiranteces políticas que no viene al caso
sacar a colación, habían venido ejerciendo una perniciosa
influencia en el ánimo del Gobernador Cárdenas, pero éste,
hombre de limpia trayectoria y nobles ideales, logró soportar aquellas tempestades hasta en tanto no pudo ver cristalizado el viejo anhelo de fundar nuestra Universidad. Así
pues, ap€'llas constituida legal y oficialmente ésta, el 27 de
diciembre de 1933, renunció a su puesto irrevocablemente.
Se hizo cargo, como Gobernador Constitucional Substituto, el licenciado Pablo Quiroga Treviño, para completar
el períod,::, inconcluso.
Aquellos actos trascendentales, como es natural, no dejaron de influir en el funcionamiento normal de la Universidad, y apenas iniciado el año de 1934, empezaron a hacerse sentir cambios de consideración entre los principales
integrantes de la misma. El 31 de enero renunciaron el Director y el Se&lt;!retari,o de la Escuela de BachHleres. El 2 de
febrero dejaron también sus puestos el Director y el Seer.etario d.e la Facultad de Medicina, y el 15 de agosto siguiente fue reemplazado el Rector Héctor González por el
Dr. Angel MartínE'Z Villarreal.

Blx:&gt;ta por esos días una agitación general con motivo
de las pretensiones oficiales de socializar la educación. En

tanto que se iniciaban los cursos del nuevo año escolar el
día 3 de septiembre, el Consejo Universitario prepa~aba la
inauguración de los mismos y la inquietud minaba al elemento estudiantil que, en una importante mayoría, preveía
e intentaba rechazar algunos de los actos de sus autoridades.
Y efectivamente, al realizarse el acto oficial de inauguración de los nuevos cursos, sancionados con la presencia del Gobernador Quiroga, y al hacer uso de la palabra
el Secretario de la Facultad de Medicina, quien, a decir del
historiador Tomás Mendirichaga (Humanitas No. 8, 1967) ,
"entró de lleoo a hacer la apología de la educación socialista", cuando se desató la gritería estudiantil desde las galerías dando lugar a que uno de los jóvenes fuera agredido
y golpeado por la policía. Esa misma noche, el Consejo
Universitario acordó- la expulsión de doce estudiantes.
Al día siguiente, la 'Escuela de Bachilleres inició el movimiento que se presentía, ya en forma, esgrimiendo como
lema: "Contra la Escuda Socialista y en Defensa de la Cátedra Libre".
Al tercer j.ía, 15 de septiembre, el estudiantado realizó
un grandioso mitin en el local del Cine Imperio, que estuvo
situado en la esquina noreste del cruzamiento de las calles
Juárez y 5 de Mayo, aledaño a la Plaza del ,Colegio Civil,
durante el cual se decretó la huelga general universitaria,
que debía de estallar el 17.

Durante el ciclo escolar 1932-1933, las Escuelas que
posteriormente formaron parte de la Universidad (Oolegio
Civil, Medicina, Jurisprudencia, Farmacia, de Enfermeras
y Parteras, Normal para Maestros, la Femenil Pablo Lívas
y la Industrial Alvaro Obregón") , registraron una población
escolar de l,~)78 alumnos, según consta en la Memoria de
Gobierno de don Francisco A. Cárdenas, y al año siguiente,
el primero de funcionamiento de aquella, el alumnado bajó
a 1,864, no obstante la creación de nuevas instituciones, de
acuerdo con lo informado por el Lic. Quiroga en septiembre
de 1934.
·

Concretamente, los organizadores de la huelga estudiantil dÍrigieron al Gobierno del Estado un pliego de peti-

60

61

1

En esa misma fecha en que se planeó iniciar el movimiento, se adhirió la Facultad de Medicina y los demás universitarios fueron dejando de asistir a sus clases subsecuentemente, a excepción de las Facultades de Qu1mica e Ingeniería que, oficia4mente se mantuvieron al margen, pero sin
ocultar sus simpatias por el mismo.

.

�dones oondensadas en los siguientes puntos: a) .-Que se
reconsideraran sus derechos a los estudiantes expulsados;
b) .-La renuncia del Rector Mart1nez Villarreal y de algunos de sus colaboradores; c) .-Que se reinstalaran a los catedráticos a quienes se habia forzado a renunciar; d) .-La
independencia económica de la Universidad con un subsidio
manejado por un Consejo de Administración; e) .--Garan- ,
tias a la libertad de cátedra; f) .-Respeto a la sober~nía e
independencia de la Universidad en su régimen interior;
g) .-Una nueva estructura al monto de _las cuotas en las
Facultades y Escuelas, que se consideraban onerosas y h} . La cre&amp;ción de la Facultad de Filosofía y Letras, que de
acuerdo~n la Ley de la propia Universidad ya debería estar .funcionando.
El día 19 se verüicó una grandiosa manifestación estudiantil, tanto para apuntalar el movimiento que se iniciaba, .
como para protestar por el asesinato de un estudiante.
El 21, la Escuela Secundaria No. 1, la única existente
en aquel entonces dependiente de la Dirección de Educación,
se unió al movimiento, apoyándolo.
Asi, a medida que pasaban los días, el movimiento se
agudizaba y se extendía, a tal grado que, en la noche del 27,
fue tomado el edificio del antiguo Colegio Civil, ya consíderado como Central de la Urnversidad, y en él se hicieron
fuertes los inconforme., iniciando una tradición ya tan común y corriente para nuestros ojos actuales.

Por iniciativa de las altas esferas oficiales se formó
entonces ún "Comité Organizador de la Universidad Socialista'', que se hizo cargo del funcionamiento de las dependencias que fueron universitarias, pero cuya trayectoria no
legó nada trascendente a la historia.

EPILOGO
El mandato constitucional del Gobernador Pablo Quiroga terminaría el día 4 de octubre de 1935, pero un ostensible desequilibrio político que había venido imperando en
el Estado, obligó que las elecciones estatales verificadas ese
mismo año fueran nulificadas, y el Superior Tribunal de
Justicia, a falta de otras autoridades competentes, nombró
al profesor y general Gregorio Morales Sánchez, Gobernador Interino de Nuevo León, el 27 de septiembre.
El día 4 anterior, por Decreto del Lic. Pablo Quiroga,
en su carácter de Jefe del Ejecutivo, fue creado un nuevo
organismo para que supliera a la desaparecida Universidad,
Y se le denominó "Consejo de Cultura Superior", extendiend_o nom~ramiento para qu~ lo presidiera el Dr. AngeJ Martmez V1llarreal, el día 10 de septiembre.
El doctor Martíne-z Villarreal renunció a su cargo el 4
de octubre siguiente, el mismo día en que tomó•posesión el
general Gregorio Morales Sánchez de la gubernatura. Un
mes exacto después, €'l propio Gobernador se autonombró
Presidente del Consejo de Cultura Superior, sembrando una
vez más el ~oncierto y la inquietud en todos los medios
estudiantiles.

Al siguiente día, el Gobernador Quiroga se trasladó a
la H!ilcienda Soledad de la Mota, del municipio de General
Terán, N. L., donde a la sazón se encontraban los generales
Plutarco Elias Calles y Lázaro Cárdenas, éste, candidato
presidenci¡µ en aquel entonces, aquél considerado todavía
&lt;;orno "El Hombre Fuerte de México", y otro dia más tarde
envió al Congreso local la iniciativa para que fuera derogada la Ley Universitaria en vigor, Decreto que promulgó la
misma Legislatura que habla creado la Universidad, un dia
antes de que esta cumpliera sus primeros dieciséis meses de
vida, el 29 de septiembre de 1934.

Una v~ realizadas nuevas elecciones en Nuevo León y
habiendo resultado electo para gobernar al Estado el General Anacleto Guerrero, recibe del interino el Poder el día
lo. de mayo de 1936, cesando también automáticamente en
s~s funciones de Presidente del Oonsejo de Cultura Superior, el general Morales Sánchez.

62

63

�Tras una breve actuación provisional del profesor Abelardo González, que había venido funcionando como Secretario, se hace cargo de la Presidencia del mismo Consejo
· el doctor Enrique C. Livas, quien permaneció en el mismo
hasta la promulgación de la nueva Ley Orgánica de la Universidad de Nuevo León, según Decreto número 79, de fecha 29 de septiembre de 1943, expedido por el Gobernador,
general Bonifacio Salinas Leal. El mismo doctor Livas fue
designado primer Rector de esta segunda Universidad de
Nuevo León.
¡Su historia está por escribirse ... _!

i. CRISIS DE LA SOCIAL-DEMOCRATICA?
Rodolfo Caltofen Segura

�Eso

se preguntaba últimamente un gran diario suizo
comentando k&gt;s resultados de las eiecciones en los países
nórdicos, así como también las discusiones perpetuas en el
partido social-demócrata alemán, en el que -a pesar de toda unidad exterior- son· cada v~ más agudos los contrastes en el ala derecha conservativa y en los de una izquierda
creciente, especialmente los Jusos.
La cxmducta de Wehner, este viejo jefe del partido, en
Moscú, la cual fue tomada naturalmente por Brandt y su
grupo como una exageración de la prensa, fue últimamente
señal de que Wehner, que persigue muy exactamente las
opiniones en la base del partida, rehúsa la conducta tibia
de Brandt. Wehner no quiere favorecer al comunismo, ciertamente, pero no quiere tampoco perder de ninguna manera a la juventud que relevará en algunos años a la generación ahora dominante.
También la salida de Kühn como jefe del mayor grupo
social-demócrata en Rheinland-Westfalen, que no encontraba ninguna palabra de agradecimiento por sus compañe67

�ros, fue una muestra de la aversión de la joven generación
contra la conducta de los viejos jefes. No se acepta este
continuo barloventear. Desea un curso que se oriente hacia
las necesidades de las masas trabajadoras, para que los ricos· no se hagan cada vez más ricos y los trabajadores, más
'pobres.
Son señales de tempestad, precisamente en este tiempo de crisis ~nómica, que no causa solamente números
crecientes de horas de trabajo reducidas,· sino que también
hace aumentar perpetuamente el número de parados.
Bajo estas condiciones, tiene que esperar el SPD en las
elecciones que tendrán lugar en este año en algunos Estados
de la Federación Alemana, grandes pérdidas, si no logra la
dirección del partido tomar fuertemente el timón en su
mano. Pequeñas ayudas económicas no salvan, porque no
compensan de ninguna manera la pérdida de ingresos de la
clase obrera.
Y el monumento de Brandt mismo, con el que ganaba
la SPD muchos votos en las úítimas elecciones, se desconcha lentamente.
La simpatía de la clase media, simpatizantes en gran
número del SPD, se inclina hacia los liberales, cuyo jefe
Schrel gana con su amabilidad y sus sonrisas.
Si tuviera el CDU (los cristiano-demócratas) en esta
época, una personalidad eminente seria, aseguraría su victoria en las próximas elecciones. Su desmembramiento interior forma la mayor ayuda para las agrupaciones gobernantes y hace esperar que la coalición social-liberal continuará, con la diferencia de que los liberales darán aún más
el tono que hasta ahora, lo que aumentará ciertamente
gravemente las discusiones en el partido social-demócrata.

68

•

LIBROS RECIENTES

�Comentarios
TELEVISION, por Robert L. Hilliard, comp.
1974. Editores Asociados, S. de R. L. Angel
Urraza, 1322, México 12, D. F.

EL DESARROLLO DE LA TV
La televisión es uno de los medios de difusión que mayor influencia ejerce sobre las masas po~ulares de todos
los países, conformand::&gt; y unificando los gustos, los hábitos
de comportamiento y hasta las ideas de la gente. Considerando la importancia que la misma ha adquirido en el mundo actual, apenas puede concebirse que ese invento fuera
. todavía un sueño lejano hace 35 años.

La primera transmisión en los Estados Unidos fue hecha por la estación experimental de la NBC, al difundir el
discurso del Presidente Roosevelt con motivo de la inauguración de la Feria Mundial de Nueva York, el 30 de abril
de 1939. El negocio no parecía entonces prometedor. No se
habían establecido todavía las caracteristicas técnicas del
sistema y, por consiguiente, los fabricantes de aparatos receptores no podían lanzarlos al mercado, pues estaban expuestos a que no sirvieran para captar las estaciones que
71

---

�se autorizaran. El problema se resolvió cuando, en julio de
1941, se adoptó el marco de 525 líneas, o sea 30 cuadros
completos por segundo, y los fabricantes pudieron iniciar
la producción de aparatos en gran escala.
La estación de TV de la NBC comenzó a transmitir
programas comerciales en cuanto se aprobó el marco mencionado. La tarifa era de 120 dólares la hora, pero el anunciante tenía que cubrir, además, los gastos de estudio, producción, actore., etc. Dicha tarifa, que parece tan baja en
comparación oon las que se aplican actualmente (20 años
más tarde, la misma emisora cobraría a razón de 10.000
dólares la hora) no lo eran en realidad, porque el anuncio
sólo llegaba a unos 5000 aparatos receptores, que eran todos los que había.

En la actualidad las emisores se cuentan por centenare3 y el número de receptores en ese país excede de los 100
millones, que en promedio funcionan de 5 a 6 horas, aunque un 20'fr de esos aparatos permanecen prendidos 10 horai; diarias.
El libro Televisión, compilado por Robert L. Hilliard
t Editores Asociados, Méxi&lt;X&gt;) recoge los aspectos más importantes del desarrollo y ne la realidad actual de esta revolucionaria innovación técnica de nuestro siglo, expuestos
por seis de los más destacados expertos de la TV norteame-ricana. Constituye un interesante conjunt,o de información
útil para los profanos y para los estudiantes y profesionales
de cualquier especialidad relacionada con esta moderna actividad.

..

SYLVANUS G. MORLEY Y EL MUNDO DE
LOS ANTIGUOS MAYAS, por Robert L.
Brunhouse, 1973. Editores Asociados. S. de
R. L. Angel Urraza·, 1322, México 12, D. F.
EL LEGADO CULTURAL DE LOS MAYAS

Sylvanus G. Morley fue un entusiasta investigador de
la cultura de los mayas. A él deb€mos importantes descu72

brimientos que constituyen una valiosa aportación a nuestro conocimiento de la espléndida civilización qu~ floreció
en el sureste de México y en Belice, Guatemala y Honduras,
en una extensión de más de 300.000 kilómetros cuadrados.
La primera aventura arqueológic~ de MorÍey en busca
de ruinas mayas se efectuó en 1907, cuando contaba 24
años, bajo los auspicios de ia Institución Carnegie. Se enam'oró entonces de México y de su gente, y las expediciones
se repitieron sin cesar, a pesar de la Revolución Mexicana
y de la entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra
Mundial. Como fruto de sus trabajos publicó media docena
de libms sobre México, así como numerosos artículos en
periódicos y revistas y pronunció centenares de conferencias. Sus aportado~ son muy valiosas para el mejor conocimiento de la que se considera la cultura más refinada que
floreció en este hemisferio. Murió en 1948.
Robert L. Brunhouse, después de una larga tarea de
varios años de recopilar material sobre la obra de Morley
y de estudiar el diario de:! distinguido arqueólogo, ha escrito una excelente biografía de éste. Se titula Sylvanus G.
Morley y el Mundo de "los Antiguos Mayas (Editores Asociados, México), y está ilustrada con una treintena de fotK&gt;grafías y cuatro mapas.
Es un relato ameno como una novela de aventuras. Los
paisajes, las personas y las situaciones están descritos con
vívidos colores, así como los peligros de la selva hostil, llena de asechanzas, de reptiles \ 1enenosos y de insectos que
sólo brindaba incomodidades de todas clases. El lector ve
desfilar ante sus ojos la amargura producida por los penosos trabajos emprendidos con grandes ilusiones y que a menudo terminaban en fracasos, k&gt;s momentos de desencanto
Y frustración, la indefensión ante las enfermedades (Morley
adquirió allí el paludismo) y la alegría desbordante cuando
el éxito coronaba los esfuerzos y se encontraban pie-zas clave. Así transcurrieron cuarenta años.

�Es un libro que revela la grandeza del pueblo maya, así

como la obra de uno de los más i1ustres investigadores del
legado cultural Qllc el mismo dejó al mundo.

AUTOGRAFOS DE LA BIBLIOTECA NACIONAL

�Es un libro que revela la grandeza del pueblo maya, así

como la obra de uno de los más i1ustres investigadores del
legado cultural Qllc el mismo dejó al mundo.

AUTOGRAFOS DE LA BIBLIOTECA NACIONAL

��Jo1u,1c MAÑA&lt;.. H pg9g ..- ¡

Escritor y político cubano
Glusario

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1887 .. 1960)

Médico y ensayista español

Nue11as orientaciones sobre patogenia y tratamirnlo ,t,. la diabl'I,, i11sí pida
( 1920 )
A1no;, con;eniencia y eugenesia ( 19 3 O)
Ensayo biológico sobre Enrique IV de Casti/111 y SIi tiempo (1930 )
La e11olt,ción de la sexualidad )' los estados intcrxesuales (2' ed. 1930)
A.miel, un estudio sobre la timidez ( 1932 )
Raíz y decoro de Espa,ia ( 1933)
Las ideas biológicas del Padre Feijoo ( 1934 )
España )' la h!storia de América ( 1935 )
Vocación y ética ( 1935)
El comfe..duq11e de Olivares ( J 9 3 6)
Vida e bistoria ( 1937)
Psicología del gmto (1937)
Liberalismo y comunismo ( 19 3 8)
Esi1ldios de endocrinologí a ( 1938)
Crónica y gesto de la libertad ( 193 8)
Tiberio, histaria de un resentimiento ( 1939)
Tie111po viejo y t iempo nuevo ( 1940)
Don Juan; ensayos sobre el origen de s11 leyerrda ( 1940)
Elogio y nostalgia de Toledo ( 1941 )

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GREGORIO MARAÑÓN Y PosADILLO (

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AUGUSTO

MARTÍNEZ

ÜLMEUIJ.LA

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1880- )

Novelista español

Resnrgimiento (1919)
Teatro de marionetas ( 1920)
El mal menor ( 1921)
Lady Ham ilton ( 1922 )
El coche de plata (1923)
El derecho de ser feliz ( 1923 )
Pa¡arita de las nieves ( 1926)
La mano de Alicia ( 1926 )
Una mujer de s11 casa ( 1927)
La poesía del recuerdo ( 1926)
Don José de Salamanca ( 1929)
Cómo mu.rió Napoleón ( 1930)
La ley de Malthus ( 1933 )
Cómo vivió la Emperatriz Eugenia (19 34)
La cuarta esposa de Fernando VII ( 1935)

.'

· 1

1

��,
ZuvJRIA
GUSTAVO ADOLFO MARTINEZ

(Seud.: Huco W,-s·1 ( 1883-)

Escritor argentino

Alegre ( 1917)
La casa de los cuervos ( 1917)
Chtdad turfntlenta, ciudad alegre ( 1919)
Pata de zorra (192?)
La corbata celeste ( 1922)
Novia de vacaciones (192~)
El vengador ( 1922)
Val/e negro ( 1922)
Flor de d11ra-zno ( 1924)
El desierto de piedra (1925)
El jinete de f11ego ( 192 6 )
Sangre en el 111nbral ( 1926)
Fuente sellada ( 192 8)
El camino de las llamas ( 1930)
Confidencias de un novelista (1931)
Buenos Aires, futura Babilonia (19 35)

1

1
1

1

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1

��AN'DRÉ MAUROIS (Seud. de ÉMILE HERZOG) (1885- )

Escritor francés
Les bourgeois de Witzheim ( 1920)
General Bramble ( 1921)
Ariel (1923)
Voyage att pays des Articoles (1928)
Clomats' (1928)
Les mondes hnagi12aires ( 1929)
Relativisme (1930)
Byro,i ( 1930)
Morcea11x chois:s ( 1931 )
Lr pesrm d'ámes ( 19 31)
Le cercle de famillc ( 1932)
En Améríque ( 1933)
Edouard VII et so,i te11ips ( 1933)
Chantíers américaim ( 1933)
L'instincl du bonheur ( 1934)
Les anglais ( 19 35)
Dick.ens ( 1935)
Premiers contes (1935)
Voltaire (1935)
Histoire d' Angleterre ( 1937)
La je1messe devant notre km ps ( 1937)
La machine a lire les pensées ( 1937)
La 111011archie anglaise de Victoria a Georgc VI ( 19 37 )
Chateaitbriand (1938)
Un Art de vivre ( 1939)
i'.tats-U,iis 39 ( 1939)
Les origines de la guerre de 1939 (1939)
Études litteraires ( 1941)
Cinq visages de l'amour ( 1942)
Memoirr., ( 1948)

1

1.

11
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1

'1

��(Seud.: de Luc1LA Gooov ALCAYAGA 1889-19S7)
Poetisa chilena. Premio Nóbel de literatura en 194 S.

GABR.lELA M1sTRAL

Desolaci6n ( 1922)
Lecturas para mit¡eres (1923)
Nubes blancas y La oraci6n de la maestra ( 19 30)
Poesías (1936)
Tala, poemas (1938)
Ternitra
Canciones de cuna
Rondas para niños

��,¼ ~ . /

1W- N'~. ~ \
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½~_)

á~~-A~

PAUL MORAND ( 1889Escritor francés

Poemes ( 1914- 1924) ( 1924)
Lewis et frene, roman ( 1924)
Boudd ha vivant ( 192 7)
Magie noir ( 1928)
L'Europe galante (1928)
Black magic ( 1929)
Ouvert la nttit (1930)
Le voyage (1930)
New York (1930)
Champions du monde (1930)
Fleche d'0rient (1932)
Air lndien (1932)
L'art de mourir; mivi de Le suicide en littérature (1932)
Le voyageur et l'amour ( 1932)
Londres (1933)
France la douce ( 1934)
Bucarest; avec deux cartes ( 1935)
Les extravagants ( 1936)
Bug 0'Shea ( 1936)
Apprendre J se reposer ( 1937)
L'heure qn'il est (1938)
Mediterranée, mer de surprises ( 1938)

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JosÉ MoR.ENO VILLA (1887-1955)
Escritor, poeta y pintor español, vivió y murió en México.
Garba ( 1913)
El pasajero (1914)
Evol11ciones ( 1918)
Colecci6n ( 1924)
Tacinta, la pelirro¡a ( 1929)
Puentes q11e no acaban (1933)
Salón sin 1111,ros ( 19 36)
Doce manos nuxicanas (1941 )
Puerta severa ( 1941)
La escultura colonial mexicana ( 1942)
La noche del verbo ( 1942)
Vida en claro ( A11tobiografía) ( 1944)
Cornucopia de México ( 1940)
La 1111/sica que llevaba (19 13-1947) (1950)
V nz e11 1•11eln a m c11114 ( 1961)

��MARÍA. LUISA ÜCA M PO ( 190 5'EscrÍtora mexicana

Cosas de la t'ida (1923)
La hoguera ( 1924)
La jauría (1925)
Sin alas ( 19,.2 5)
Sed ,,,, el desierto ( 1927)
Castillos e11 el aire ( 19 3 1)
El corrido de Juan Saa11edra ( 19 34)
Una vida de mujer (1938)
La virgen fuer/e (1942)
Bajo el fuego ( 1947)
La maestrita ( 1 949)
Ha 11111erlo el doctor Bena,,ides ( 19 S4)
Atitlayapan ( 195 5)
Sombras en la arma ( 19 S7)
Una larde de ar,01/0 ( 1966)

��fRANClSCO ÜROZCO MUÑOZ (

1884-1950)

Escritor y diplomático mexicano
1n vasión y wnq11ista de la Bélgica mártir ( 1915)
Bélgica en la paz (1919)
¡Oh, IIÍ, que comienzas a tener un pasado! { 1932)
Renglones de Sevilla { 1947)

��_.
FERNANDO ÜCARANZA CARMONA (

1876-1965)

Médico e historiador mexicano
Fisiología general (1927)
ÚíCciones de biología general (2' ed. 1931)
Los franciscanos Cll las prol'incias inlrruas Je Sonor&lt;1 ) Osti11111ri ( 1933)
El lmper!al Colegio de Indios de Sta. Cruz de Santiago Tlatelolco (1934)
Capítulos de la historia franciscana (1933-1934)
J11árez y ms amígos 1860 ( 1930-1939)
Cróni&lt;'as y relaciones del Occi,Ícnte de México (1937-1939)
Crónicas de fas /1rovincias internas de la Nuev a Es/&gt;aña ( 1939)
La not·ela de 1111 médico ( 1940 )
Fisiología humana (1940)

La tragedia de

1111

rector (1943)

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fRANCESCO ÜREST ANO

(187 3-1945)

Filósofo italiano
Enrico Glicenstcin e la sua arfe ( 1926)
Pensieri, ttn libro per tutti ( 1936 )
Roma nel/'opera di G. B. Vico (1937)
Eroine, inspiratrici e donne di ccce=ione ( 1940)

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BERNARUO ÜRTIZ UE MoNTELLANO

(1899-1949)

Escritor y poeta mexicano

A&lt;idr= ( 1921 )
f.l I c,: mJJQ d,· .&lt;il'I,· t·olorrs ( 192 l )
R,·d ( 1928)
Pr.11tu111i111a . ( 1930)
193 1)
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/• la 11' / ~•rafura mex.'cana moderna (
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Prit,;rru .,111•1io ( 19 33)
M11rrfr de ci&lt;'lo a=ul ( 1937)
El 5,,m/,rrró11 ( 1946 )
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L,taalura
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· • '"ª )· cul,mial 1111·x1ca11a ( 1946 )
El cas11 dr mi ami_~a alfa-:;r/a ( 1946)
s/l{'lifl ) por.&lt;Ía (J 9l 2 )

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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